Ciclones tropicales que alcanzaron a Venezuela y México (siglo XX): Propuesta de estudio comparado
Abstract
Este trabajo pretende llamar la atención sobre la pertinencia de metodologías comparativas para el estudio de fenómenos de largo alcance territorial, cuya afectación produce adversidades en países geográficamente distantes y contextualmente diferentes. Para ello, nos hemos apoyado en el caso de los ciclones tropicales, cuyo desplazamiento sobre la región Golfo–Caribe puede afectar a países tan lejanos entre sí como Venezuela y México. La reconstrucción documentada de eventos desastrosos al respecto permite evidenciar las características del problema, así como la necesidad de desarrollar este tipo de metodologías, basadas esencialmente en la investigación histórica.
Full text
Dossier water and landscape AGUA y TERRITORIO Ciclones tropicales que alcanzaron a Venezuela y México (siglo XX): Propuesta de estudio comparado Tropical cyclones that hit Venezuela and Mexico (20th Century): A proposal for a comparative study María N. Rodríguez Alarcón El Colegio de Michoacán Zamora, México [email protected] ORCID: 0000-0001-6262-6031 Rogelio Altez Ortega Departamento de Historia de América, Universidad de Sevilla Sevilla, España Centro de Estudios Históricos,
Universidad Bernardo O’Higgins Santiago de Chile [email protected] ORCID: 0000-0002-2193-772X Información del artículo Recibido: 19/05/2022 Revisado: 13/10/2022 Aceptado: 21/10/2022 ISSN 2340-8472 ISSNe 2340-7743 DOI 10.17561/AT.22.7136 CC-BY © Universidad de Jaén (España). Seminario Permanente Agua, Territorio y Medio Ambiente (CSIC) RESUMEN Este trabajo pretende llamar la atención sobre la pertinencia de metodologías comparativas para el estudio de fenómenos de largo alcance territorial, cuya afectación produce adversidades en países geográficamente distantes y contextualmente diferentes. Para ello, nos hemos apoyado en el caso de los ciclones tropicales, cuyo desplazamiento sobre la región Golfo– Caribe puede afectar a países tan lejanos entre sí como Venezuela y México. La reconstrucción documentada de eventos desastrosos al respecto permite evidenciar las
características del problema, así como la necesidad de desarrollar este tipo de metodologías, basadas esencialmente en la investigación histórica. PALABRAS CLAVE: Ciclones tropicales, México, Venezuela, Análisis comparativo. ABSTRACT This work aims to draw attention to the relevance of comparative methodologies for the study of phenomena of long territorial scope, whose effects produce adversities in geographically distant and contextually different countries. To this end, we have studied the case of tropical cyclones, whose movement over the Gulf–Caribbean region can affect countries as far apart as Venezuela and Mexico. The documented reconstruction of disastrous events in this regard allow us to demonstrate the characteristics of the problem, as well as the need to develop this type of methodologies, based essentially on historical research. KEYWORDS: Tropical cyclones, Venezuela, Mexico, Comparative analysis. Ciclones tropicais que atingiram a Venezuela e o México (Século XX): Proposta para um estudo comparativo
RESUMO Este trabalho visa chamar a atenção para a relevância de metodologias comparativas para o estudo de fenômenos de longa abrangência territorial, cuja afetação produz adversidades em países geograficamente distantes e contextualmente diferentes. Para isso, contamos com o caso dos furacões, cujo movimento sobre a região do Golfo–Caribe pode afetar países tão distantes quanto a Venezuela e o México. A reconstrução documentada de eventos desastrosos a este respeito, permite demonstrar as características do problema, bem como a necessidade de desenvolver este tipo de metodologia, essencialmente baseada na investigação histórica. PALAVRAS–CHAVE: Ciclones tropicais, México, Venezuela, Análise comparativa. Cicloni tropicali che hanno raggiunto Venezuela e Mexico (XX secolo): Proposta per uno studio comparativo SOMMARIO Il presente articolo si propone di richiamare l'attenzione sulla rilevanza delle metodologie comparate per lo studio di fenomeni di ampia portata territoriale, la cui affettazione produce avversità in paesi geograficamente distanti e contestualmente differenti. Per questo ci siamo affidati al caso degli uragani, il cui movimento nella regione del Golfo–Caraibi può colpire paesi lontani come Venezuela e Mexico. La ricostruzione
documentata di eventi disastrosi al riguardo, consente di dimostrare le caratteristiche del problema, nonché la necessità di sviluppare questo tipo di metodologia, basata essenzialmente sulla ricerca storica. PAROLE CHIAVE: Cicloni tropicali, Mexico, Venezuela, Analisi comparativa. Cyclones tropicaux ayant atteint le Venezuela et le Mexique (XXe siècle) : proposition d'étude comparative RÉSUMÉ Ce travail vise à attirer l'attention sur la pertinence des méthodologies comparatives pour l'étude de phénomènes à longue portée territoriale, dont l'affectation produit des adversités dans des pays géographiquement éloignés et contextuellement différents. Pour cela, nous nous sommes appuyés sur le cas des ouragans, dont le mouvement sur la région Golfe–Caraïbes peut affecter des pays aussi éloignés que le Venezuela et le Mexique. La reconstitution documentée d'événements catastrophiques à cet égard, permet de démontrer les caractéristiques du problème, ainsi que la nécessité de développer ce type de méthodologie, essentiellement basée sur la recherche historique. MOTS–CLÉ: Cyclones tropicaux, Mexique, Venezuela, Analyse comparative.
Introducción La historia de las sociedades asentadas sobre la región Golfo– Caribe es indisociable de los ciclones tropicales, fenómenos de regularidad estacional que conforman su existencia. La palabra que los denomina proviene de lenguas caribeñas precolombinas, corroborando su larga presencia y significación . A pesar de ello, son escasas las investigaciones de ciencias sociales dedicadas a esa relación ancestral y a los efectos que de ella se derivan. Los ciclones han sido objeto de estudio para la meteorología, o bien ocupan noticias por sus impactos en espacios nacionales y locales, pero no parecen un tema de análisis cuando su paso afecta a varias sociedades al mismo tiempo. Aun cuando sus trayectorias son comúnmente reconstruidas atravesando varios países y dibujando extensos recorridos, el análisis de sus efectos aparece fragmentado, en relación directamente proporcional con la delimitación jurisdiccional de sus afectaciones. Nuestro trabajo se propone llamar la atención al respecto, advirtiendo el alcance extraordinario de algunos eventos que han impactado sobre ámbitos tan distantes como Venezuela y México en la propia región Golfo–caribeña. Un fenómeno natural potencialmente destructor no distingue fronteras ni jurisdicciones, y sus efectos, así como los daños asociados a su manifestación, generalmente conmueven numerosas comunidades en diversas latitudes, revelando condiciones de riesgo y vulnerabilidad preexistentes . La selección de estas dos áreas responde a una estrategia metodológica que engloba varias dimensiones. Por un lado, ambos 1 2
territorios presentan diferencias físicas y climáticas; por el otro, constituyen los dos límites espaciales de la porción continental de América Latina susceptible a este fenómeno. Además, mientras es ampliamente conocida la exposición de la región mexicana a los ciclones, el caso venezolano ha sido poco estudiado, e incluso persiste la común suposición de que este país no sufre daños relacionados con su manifestación. No obstante, conviene subrayar que para esta investigación Venezuela y México no son los objetos de estudio, sino ejemplos que evidencian la necesidad de ampliar el foco analítico cuando se observan fenómenos potencialmente destructores con amplio alcance espacial. Aunado a lo anterior, independientemente de las descripciones sobre la destrucción causada por los ciclones, hallamos pocos trabajos enfocados en el análisis diferencial de esa destrucción, manifestada en contextos sociales, económicos, políticos y materiales ciertamente disímiles. Pensamos que la investigación histórica y social de los fenómenos y, en este caso, de los ciclones, contribuye con una comprensión más precisa de la interacción cultura–naturaleza, o bien, sociedad–fenómeno, ya sea en planos simbólicos o interpretativos como en ámbitos concretos y materiales. Ciertos antecedentes han atendido el problema con propiedad; el más significativo lo representa la obra de Fernando Ortiz, punto de partida para la Antropología sobre el tema. Sin embargo, su trabajo no tuvo continuidad sino hasta hace poco tiempo, cuando los desastres se consolidaron como campo de estudio en esta disciplina . Otras publicaciones dedicadas a los ciclones como un mismo problema encerrado en la relación cultura–naturaleza se hallan en 3
México. Isabel Campos Goenaga, por ejemplo, realizó una interesante pesquisa en el sureste mexicano a partir de la relación entre los ciclos agrícolas de la sociedad maya prehispánica y la presencia de ondas tropicales . Otro esfuerzo importante se aprecia en los trabajos de Herman Konrad , quien describió la interacción de larga data entre mayas y ciclones. Investigaciones ampliamente documentadas, como la de Wayne Neely sobre los huracanes de 1780, enriquecen también el conocimiento del problema con información que, a su vez, permite desarrollar estudios comparativos . Más recientemente, Raymundo Padilla Lozoya realizó un trabajo donde ofrece un detallado rastreo de huracanes que afectaron a la costa mexicana del Pacífico, junto al estudio de mecanismos de adaptación en poblaciones de profunda interacción histórica con el fenómeno . En la misma línea está la investigación de María N. Rodríguez Alarcón sobre la reconstrucción histórica de los ciclones en Chetumal, al sureste mexicano, y las condiciones de vulnerabilidad y riesgo asociadas a su presencia . Destaca la obra de Stuart B. Schwartz, Mar de tormentas, donde persigue “utilizar los huracanes y el modo en que las sociedades del Gran Caribe los entendían y respondían a ellos como un tipo de metanarrativa; un tema estructurador general que me permitiera examinar el pasado de la región” . El entretejido de información del estudio de Schwartz enseña, justamente, la presencia común del fenómeno y el problema que representa en todas las sociedades que se encuentran a su alcance. Estas investigaciones evidencian la pertinencia de interpretaciones históricas sobre los ciclones como fenómenos 4 5 6 7 8 9
potencialmente destructores. Se enfocan en la sociedad, la historia y la cultura, a diferencia de las ciencias aplicadas, concentradas en el fenómeno. Asimismo, incluyen herramientas metodológicas de investigación histórica, pues la regularidad de los fenómenos, a pesar de hallarse en escalas temporales mayores a la de nuestra especie, delinea los procesos sociales cuando su manifestación arropa asentamientos humanos, independientemente de efectos benéficos o adversos. Insistimos aquí en la pertinencia de este tipo de estudios. Sostenemos que los desastres asociados con ciclones no pueden ser aprehendidos como eventos confinados en tiempo y espacio, tampoco como fenómenos disociados de las dinámicas sociales del escenario donde irrumpen, sino como procesos transversales que trascienden límites geográficos y temporales. Apoyados en la reconstrucción documental, presentamos trayectorias y características físicas de ciclones que han afectado tanto a Venezuela como a México, advirtiendo su potencial destructivo en dos países que, a pesar de su distancia territorial, histórica y social, han sido protagonistas de daños y pérdidas humanas relacionados con el mismo fenómeno. No obstante, se advierte el desequilibrio que existe en la información entre ambos países, pues para el caso venezolano, los efectos de los ciclones no fueron descritos en la mayoría de los informes técnicos consultados, únicamente sus trayectorias. Estas, cuidadosamente precisadas, dan cuenta de su proximidad a las costas venezolanas. Conviene advertir que no es nuestro objetivo (en este caso) realizar un análisis de las múltiples dimensiones sociales que se desprenden de los efectos e impactos inducidos por la
Fecha Áreas afectadas 1979, 27 de agosto Isla de Aves 1988, 14 y 15 de septiembre Barcelona, Guanta, Ciudad Bolívar, San Félix 1988, 20 y 21 de octubre Caracas 1993, 8–12 de agosto Margarita, Maturín, Irapa, Güiria, Carúpano, Cumaná, Caracas, Maracay, Tejerías, El Consejo, Turmero, Villa de Cura, Guanare 1999, 17– 22 de noviembre Margarita, Lechería, Puerto Sucre, Puerto La Cruz, La Guaira 2002, 24– 28 de septiembre Caracas, Guatire, Guarenas, Cúa 2004, 8 de septiembre Litoral Central 2006, 23– 29 de septiembre Guanta, Barcelona 2007, 18 y 19 de agosto Margarita, Caracas, Puerto Cabello
Fecha Áreas afectadas 2011, 24 de agosto Margarita Fuente: Novelo et al., 2016. En el caso de México, la circulación de las aguas cálidas se desarrolla entre las cuencas del golfo de México y el mar Caribe, divididas en dos zonas. Por un lado, la zona de la Sonda de Campeche, en el golfo de México, aproximadamente a 10° latitud Norte, con influencia sobre las costas orientales del país, y el sureste de los Estados Unidos de América . Por el otro, la zona del Caribe oriental, propiamente en el océano Atlántico, a unos 13° latitud Norte. Esta última tiene influencia sobre la península de Yucatán, y en los estados de Veracruz (porción norte), Tamaulipas y sureste de los Estados Unidos de América . La temporada de ciclones tropicales en México acarrea vientos destructivos, precipitaciones torrenciales e inundaciones. Sin embargo, son importantes para la distribución de las lluvias y beneficio de zonas áridas y semiáridas, además de recargar mantos acuíferos y presas . La localización de este país, en gran parte dentro de la zona intertropical del hemisferio septentrional, lo ubica en una región altamente expuesta al paso directo de ciclones o a sufrir afectaciones relacionadas con los fuertes vientos y lluvias abundantes que suelen acompañarlos . Obviamente, la distribución espacial del nivel de exposición se incrementa en las entidades de la franja costera del territorio como los estados de la península de 14 15 16 17
Yucatán (Campeche, Yucatán y Quintana Roo), Veracruz, Tamaulipas y Tabasco. Igualmente, El Niño y La Niña tienen efectos en territorio mexicano. Así, las lluvias de invierno en años de El Niño se intensifican, como sucedió en los inviernos de 1982-1983, 1986- 1987 y 1991-1992, y se debilitan durante los veranos correspondientes. Sin embargo, con La Niña ocurre lo opuesto . Así, en inviernos de El Niño, la corriente en chorro de latitudes medias se desplaza hacia el sur, estimulando una mayor incidencia de frentes fríos y lluvias en las zonas norte y centro de México. No obstante, el impacto de El Niño en las lluvias de invierno no es siempre igual. Por ejemplo, eventos como el de 1986-1987 parecen haber generado únicamente un leve incremento de las lluvias en el centro del país. Incluso, El Niño de 1982-1983, si bien produjo lluvias invernales por encima de lo normal, tuvo un impacto aparentemente menor al del invierno de 1991-1992. Por su parte, a diferencia de Venezuela, las investigaciones históricas y sociales sobre ciclones en México han avanzado de manera considerable en los últimos años, a través de la reconstrucción de eventos por medio de documentos de archivos y hemerográficos, así como la recopilación de información etnográfica . Algunos de esos ciclones se presentan en la tabla 3: Tabla 3. Ciclones tropicales que han afectado al territorio mexicano por la región Golfo–Caribe Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas 18 19
Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas Ca. 1454 Huracán Yucatán Ca. 1464 Huracán “de cuatro vientos” Yucatán 1511, marzo Tormenta, temporal Yucatán, Quintana Roo 1525, octubre Huracán Veracruz 1552, 1 de septiembre Huracán Veracruz, Yucatán 1552, 14 de septiembre Ciclón Veracruz 1692, 1 de octubre Huracán Península de Yucatán 1714 Temporal Veracruz 1767, agosto Huracán Yucatán 1771, 30 de noviembre Huracán Veracruz 1772, 29 de agosto Huracán Yucatán 1772, 4 de septiembre Huracán Yucatán
Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas 1787, 4 de septiembre Huracán Veracruz 1844, agosto Huracán Tamaulipas 1844, 16 de septiembre Huracán Veracruz 1844, octubre Huracán Huimanguillo, Jalapa– Tabasco, Papantla– Veracruz 1853, 28 de agosto Huracán San Carlos–Veracruz, Puebla, Hidalgo 1860, 30–31 de julio Huracán Cozumel–Quintana Roo, Veracruz 1867, 7 de octubre Huracán Bagdad, Matamoros– Tamaulipas 1873, 9 de septiembre Huracán Barrio de La Laguna, Matamoros–Tamaulipas 1873, 3 de octubre Huracán Galeana–Nuevo León 1874, 30 de agosto Huracán Ozuluama–Veracruz
Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas 1874, 3–4 septiembre Huracán Bagdad, Matamoros, Brazos, Santiago, Reynosa–Tamaulipas, Cadereita, Cerralvo– Nuevo León 1878, 18 de agosto Huracán Ozuluama, Tántima– Veracruz 1887, 5 de diciembre Temporal Dzilam de Bravo, Santa Clara, Yobaín–Yucatán, Chicoloapan–Estado de México, Tuxtepec 1888, 19 de octubre Huracán Motúl–Yucatán 1889, 18 de septiembre Huracán– Ciclón Tabasco, Campeche 1890, 4 de septiembre Ciclón Campeche 1892, 25 de septiembre Ciclón Orizaba, Tlacotalpan, Tuxtepec–Veracruz 1899, 15 de junio Ciclón Hacienda de Corral Nuevo, Tlacotalpan, Veracruz
Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas 1904, 7 de mayo Ciclón Veracruz 1916, 20 de octubre Huracán Xcalak, Ubero, Banco Chinchorro, Payo Obispo 1931, 14 de septiembre Huracán Quintana Roo 1933, 5–6 de julio Huracán Tampico–Tamaulipas 1934, 7 de agosto Perturbación ciclónica Chetumal, costas de Campeche 1942, 27 de agosto Huracán Quintana Roo 1942, 9 de noviembre Ciclón tropical Quintana Roo 1955, 4–6 de septiembre Gladys Huracán 1 Veracruz, Tamaulipas 1955, 16 de septiembre Hilda Huracán 3 Bahía de la Asunción, centro y norte de Quintana Roo, Celestún, Sisal, Tampico
Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas 1955, 27–28 de septiembre Janet Huracán 5 Territorio actualmente ocupado por el estado de Quintana Roo, Campeche, golfo de México, Veracruz, Cuautla, Tampico 1970, 4 de agosto Celia Tormenta tropical Coahuila 1970, 10–12 de septiembre Ella Depresión tropical Quintana Roo, Yucatán, Tamaulipas, Nuevo León 1970, 1–4 de octubre Greta Depresión tropical Yucatán, Campeche, Tamaulipas, San Luis Potosí, Nuevo León 1971, 25 de agosto Chloe Depresión tropical Quintana Roo 1971, 11–14 de septiembre Edith Tormenta tropical Quintana Roo, Campeche, Tamaulipas 1971, 12 de septiembre Fern Tormenta tropical Tamaulipas, Nuevo León 1972, 14 de junio Agnes Depresión tropical Yucatán, Quintana Roo
Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas 1973, 19–21 de agosto Brenda Depresión tropical Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Chiapas 1973, 7 de septiembre Delia Depresión tropical Coahuila 1974, 2 de septiembre Carmen Huracán 4 Quintana Roo, Campeche, Yucatán 1974, 19 de septiembre Fifi Tormenta tropical Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán 1975, 30 de agosto Caroline Huracán 3 Quintana Roo, Tamaulipas, Nuevo León 1975, 21 de septiembre Eloise Tormenta tropical Quintana Roo, Yucatán 1977, 26 de agosto–3 de septiembre Anita Huracán 5 La Pesca, Ciudad Victoria, Soto La Marina– Tamaulipas, San Luis Potosí, Zacatecas, Aguascalientes 1978, 30 de julio Amelia Depresión tropical Tamaulipas 1978, 8 de agosto Bess Tormenta tropical Veracruz 1978, 19 de septiembre Greta Depresión tropical Chiapas
Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas 1979, 15 de septiembre Henriette Depresión tropical Quintana Roo 1980, 10 de agosto Allen Huracán 3 Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Quintana Roo 1980, 7 de septiembre Danielle Depresión tropical Coahuila, Chihuahua 1980, 22–24 de septiembre Hermine Tormenta tropical Quintana Roo, Campeche, Veracruz, Oaxaca 1982, 2 de junio Alberto Depresión tropical Quintana Roo 1983, 28 de agosto Barry Huracán 1 Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila 1984, 15 de septiembre Edouard Tormenta tropical Veracruz 1988, 2 de septiembre Debby Huracán 1 Veracruz, Hidalgo, Ciudad de México, Puebla, Michoacán, Jalisco 1988, 13– 16 de septiembre Gilbert Huracán 5 Quintana Roo, Yucatán, Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila 1988, 21 de noviembre Keith Tormenta tropical Quintana Roo
Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas 2011, 28 de octubre Rina Tormenta tropical Quintana Roo, Yucatán 2012, 7–9 de agosto Ernesto Huracán 1 Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Chiapas, Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Querétaro, Guanajuato, Puebla, Tlaxcala, Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Michoacán, Guerrero, Oaxaca 2012, 18 de agosto Helene Tormenta tropical Tabasco, Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla, Oaxaca 2013, 20 de junio Barry Tormenta tropical Campeche, Tabasco, Veracruz, Puebla, Tlaxcala 2013, 25 de agosto Fernand Tormenta tropical Campeche, Tabasco, Veracruz, Puebla, Tlaxcala 2013, 16 de septiembre Ingrid Tormenta tropical Campeche, Tabasco, Veracruz, Puebla, San Luis Potosí, Tamaulipas, Nuevo León, Hidalgo
Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas 2014, 2 de septiembre Dolly Tormenta tropical Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Morelos, Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Tabasco, Chiapas 2014, 22 de octubre Hanna Depresión tropical Puebla, Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán, Quintana Roo 2016, 5 de junio Colin Tormenta tropical Campeche, Quintana Roo, Tabasco, Yucatán
Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas 2016, 20 de junio Danielle Tormenta tropical Nuevo León, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Morelos, Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Coahuila 2016, 5 de agosto Earl Tormenta tropical Campeche, Tabasco, Oaxaca, Quintana Roo, Yucatán, Veracruz, Chiapas, Puebla, Tlaxcala, Querétaro, San Luis Potosí, Morelos, Tamaulipas, Estado de México, Ciudad de México 2017, 8 de septiembre Katia Huracán 2 Veracruz, Puebla
Fecha Nombre del ciclón Categoría del ciclón al impacto Áreas afectadas 2019, 8–10 de agosto Franklin Tormenta tropical Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Veracruz, Tamaulipas, Hidalgo, Estado de México 2019, 4 de septiembre Fernand Tormenta tropical Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila 2020, 3 de junio Cristóbal Tormenta tropical Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz, Oaxaca, Chiapas 2020, 6 de julio Hanna Tormenta tropical Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila 2020, 3 de septiembre Nana Tormenta tropical Chiapas, Campeche, Tabasco, Oaxaca 2020, 3 de octubre Gamma Tormenta tropical Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Chiapas 2020, 7 de octubre Delta Huracán 2 Quintana Roo, Yucatán, Campeche 2020, 26 de octubre Zeta Huracán 1 Quintana Roo, Yucatán, Campeche Fuentes: Comisión Nacional del Agua y Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, 2005. Sistema Meteorológico
Nacional, 2002. Rodríguez Alarcón, 2017. García Acosta; Padilla Lozoya, 2021. Lawrence, 1978. Pasch, 2010. Steward, 2010. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, 2021. Estas referencias sobre la manifestación del fenómeno en ambos países y en diferentes momentos históricos evidencian la necesidad de investigaciones que adviertan su presencia en articulación analítica con los aspectos más significativos del proceso histórico y social que ha configurado esos contextos. Para ello es preciso una lectura espacial y temporal amplia, vinculando la descripción de los principales fenómenos hidrometeorológicos con las transformaciones del entorno natural y social, y la forma en la que han sido ocupados los territorios expuestos. Ejemplos de ciclones tropicales que han alcanzado a Venezuela y México Cinco eventos impactaron en Venezuela y México durante sus recorridos: 1933, Huracán N.º 2; 1988, Gilberto y Joan (luego transformado en la tormenta tropical Miriam); 2002, Isidoro; y el huracán Dean, 2007 . Solo se cuenta con información de huracanes para el siglo XX; seguramente hubo otros eventos en la historia de estas regiones, pero no se cuenta con registros. La ausencia de documentación, así como la falta de ocupación de algunos territorios en el pasado que hoy están habitados (causa de la carencia de información histórica en esos lugares), representa la mayor dificultad metodológica para este tipo de investigaciones. Prueba de ello es que, cuanto más próximo al presente, más 20
información se consigue sobre estos impactos. Independientemente de dichos vacíos de información, los ejemplos existentes testimonian claramente el problema. Aquí presentamos descripciones generales de estos y, posteriormente en la tabla 4 y la figura 1, se ofrece una reconstrucción indicativa de sus trayectorias, con el objeto de advertir los alcances con mayor claridad. Junio 1933: Huracán N.º 2 Comenzó a formarse el 22 de junio y el día 27 fue localizado a 9° latitud Norte y 59° longitud Oeste, cerca del norte de Guayana, siendo el más tempranamente conocido en esa área y el único en pasar por el sur de Trinidad, sobre la esquina noreste de Venezuela, del cual hay registro en el siglo XX. En la mañana del 28 de junio el centro de la perturbación alcanzó el suroeste del golfo de Paria. Los días siguientes se movió, primero al oeste–noroeste y luego hacia al noroeste, sobre el mar Caribe . Entre el 2 y 3 de julio pasó por el extremo oeste de Cuba. El día 4 fue desviado al oeste por un frente de alta presión proveniente del este de Estados Unidos, y el 5 giró al suroeste para alcanzar costa mexicana, a medio camino entre Tampico y Brownsville, la tarde del día 6. Se disipó en el interior de México el 6 de julio . Conocido como Huracán N.º 2, formó parte de 21 perturbaciones tropicales reportadas en 1933 sobre el mar Caribe, el golfo de México y la porción sur del Atlántico. Primero perturbación ciclónica, luego huracán categoría 1, entre el 27 de junio y el 6 de julio de 1933, dejó 13 muertos, 1.000 personas sin hogar y hasta U$3.000.000 en daños solo en Trinidad, donde la mayoría de las 21 22
pérdidas sucedieron al sur del territorio. Entre Tampico y Brownsville hubo muertes y afectaciones considerables en la región costera . Septiembre 1988: huracán Gilberto Detectado el 3 de septiembre de 1988 como onda tropical cerca de la costa de África, desplazándose hacia el oeste por el Atlántico tropical. El día 8, a varios cientos de millas al este de las Antillas Menores, comenzó a configurarse como depresión tropical. Sin embargo, a última hora del día 9 pasó a tormenta tropical. En los siguientes días se intensificó y desplazó a través del Caribe y el golfo de México. La dirección era bastante estable, a 280 grados sobre el Caribe oriental, gradualmente girando hacia 300 grados al momento de la recalada final en la costa noreste de México . El día 10 a las 10 h se convirtió en tempestad tropical. Antes de terminar el día, se convirtió en huracán al sur de Puerto Rico. El día 12 el centro pasó sobre Jamaica y afectó el sur de República Dominicana y Haití. El día 13 el centro, ubicado al interior del mar, se desplazó hacia atrás y el huracán comenzó a intensificarse rápidamente cuando pasaba a unos 30 km al sur de la Isla Gran Caimán . El 14 de septiembre alcanzó la península de Yucatán, con daños al oeste de Cuba. En la península afectó, particularmente, al Estado de Quintana Roo, con vientos de hasta 300 kph en Puerto Juárez . El día 15 las entidades más afectadas fueron Yucatán y Campeche. El 16 se producen estragos en Veracruz y el 17 se interna hacia el continente por Tamaulipas, con daños por lluvias torrenciales en Nuevo León, particularmente en Monterrey. Sus vientos perdieron 23 24 25 26
fuerza y se degradó a tormenta tropical. Luego de internarse en tierra firme, recurvó a través de Texas y Oklahoma, donde se fusionó con un sistema frontal de baja presión . Tras el paso de Gilberto hubo pérdidas en la Isla Caimán, Costa Rica, Jamaica, Haití, Guatemala, Honduras, República Dominicana, Venezuela, Estados Unidos, Nicaragua y México. Fue conocido como “El huracán del siglo” o “El huracán asesino” . Octubre 1988: huracán Joan–tormenta tropical Miriam Joan se formó como perturbación de la ZCI, desplazándose por la costa noroeste del sur de África el 5 de octubre de 1988 y se mantuvo como un grupo de nubes pobremente organizadas hasta el día 9. El día 10 el sistema pasó a depresión tropical y continuó desarrollándose hasta volverse tormenta tropical a las 6 h del día 11. Las siguientes veinte horas siguió intensificándose con vientos sostenidos estimados en 83 kph. Continuó hacia el oeste y el día 13 se debilitó al aproximarse a las islas de barlovento. Sin embargo, un pequeño cambio cuando pasaba por Granada fortaleció gradualmente el sistema bajo la influencia de una pronunciada cresta de alta presión hacia el norte . Joan alcanzó la costa venezolana con su centro pasando por Curazao, la península de Paraguaná y la península de la Guajira colombiana, y continuó fortaleciéndose mientras se desplazaba al noroeste. Se debilitó cuando se acercaba al norte de Panamá, el 20 de octubre. No obstante, se fortaleció rápidamente al aproximarse a Nicaragua. El día 22 los vientos alcanzaron los 229 kph (huracán categoría 4). Cruzó por Managua y siguió a la costa sur -pacífica de 27 28 29
León. El 23 de octubre se redujo a tormenta tropical sobre el océano Pacífico. La proximidad del centro del sistema a la costa pacífica de Guatemala y las montañas de la Sierra Madre del Norte lo hizo impactar con una circulación de bajo nivel, debilitándolo. Joan fue renombrada Miriam al entrar al Pacífico oriental y abrazar la costa de El Salvador y Panamá, antes de girar al suroeste y disiparse a 300 millas del sur de Acapulco, México, el 28 de octubre. Posteriormente, se fortaleció como depresión tropical sin alcanzar el estatus de tormenta hasta desaparecer el 2 de noviembre . Devastó más de 6.000 casas en Nicaragua, produjo 148 fallecidos, 184 personas lesionadas, 100 desaparecidos y 187.000 personas sin vivienda. En total, se estimaron 23.000 hogares destruidos y 9.000 dañados. Además, 15.700 vacas, 20.000 cerdos y 456.000 pollos perecieron. Hubo 30 puentes destruidos y 36 muy afectados, y 404 millas de caminos dañados. Solo en Managua se calcularon cerca de 70.000 evacuados . Septiembre 2002: huracán Isidoro Se presentó entre el 14 y el 27 de septiembre de 2002. Comenzó como una perturbación tropical con vientos de 45 kph hasta llegar a huracán categoría 3 con vientos de 205 kph, luego descendió nuevamente a perturbación; desapareció como tormenta extratropical con vientos de 35 kph . El día 14, luego del mediodía, fue clasificado como depresión tropical mientras se acercaba a Trinidad y el norte de Venezuela. Continuó hacia el oeste–noroeste, pero su progreso se detuvo por su interacción con la tierra . 30 31 32 33
El 15 al mediodía se degradó a onda tropical, al este del mar Caribe. Sin embargo, cuando entró por el occidente el 17 de septiembre en la mañana recuperó la categoría de depresión, al sur de Kingston. A medianoche del 18 alcanzó la denominación de tormenta tropical Isidoro, moviéndose lentamente al noroeste, pasando al oeste de Jamaica. Luego se movió al oeste–noroeste a través de las Islas Caimán y se volvió huracán el 19. Para la medianoche del 20 de septiembre sus vientos alcanzaron 168.9 kph mientras se aproximaba a la costa suroeste de la Isla de la Juventud en Cuba . El 20, en la madrugada, cuando su centro pasaba cerca de las costas occidentales cubanas y el este de Cancún, Quintana Roo, Isidoro alcanzó la categoría 2 con vientos de 165 kph y rachas de 205 kph. Tocó tierra cerca de Cabo Francés el 20 de septiembre. El 21 por la mañana se localizó en la parte media del canal de Yucatán, alcanzando la categoría 3, 120 km al este–noreste de Cabo Catoche, Quintana Roo, con vientos sostenidos de 185 kph y rachas de 220 kph. Más tarde se desplazó en dirección oeste– suroeste hacia la península de Yucatán y se fortaleció alcanzando una intensidad de 201 kph el 21 al mediodía . El 22, a las 17 h, el ojo del huracán golpeó la costa norte de Yucatán. Luego impactó en Puerto Telchac, unos 45 km al este de Puerto Progreso aún con categoría 3, con vientos sostenidos de 205 kph y rachas de 250 kph. Durante el resto del día se desplazó sobre tierra con dirección suroeste, afectando los estados de Yucatán y Campeche. Al día siguiente, en su avance por tierra hacia el sur, estando a 100 km al sur de Mérida, Yucatán, se degradó a tormenta 34 35
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos en San Félix (cayeron torres de antenas de comunic ación de Protecció n Civil) y en Ciudad Bolívar (derribad os unos 30 árboles y un tendido eléctrico) . kán, Pomuch, Tinun, Hopelché n– Campec he; Yucatán, Santa Catarina – Monterre y perdidas en Yucatán y 10.000 de arroz en Campec he. Destruid os 66 km de caminos y unos 160 más intransita bles. En Cancún se dañaron 3.977 hoteles y en Cozumel
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos 1.362. Las ráfagas de viento afectaron al litoral norte de Yucatán, con daños en la vegetaci ón. El incremen to del nivel del mar y la invasión del agua salina causó daños en Progreso
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos . Embarca ciones de hasta 100 tonelada s fueron arrastrad as decenas y hasta centenar es de metros al interior del territorio. En Campec he se estimaro n 13 mil damnific
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos ados, 4 muertos, 22 lesionad os, 52 viviendas destruida s y 1.030 afectada s parcialm ente. El 80% de la capital del estado inundada , destruida s muchas embarca ciones,
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos fallas eléctricas y telefónic as. Daños en comercio s, estableci mientos privados, y edificios públicos. En Champot ón se desborda ron tres ríos, dejando poblacio
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos nes incomuni cadas y más de 5.000 damnific ados. En Ciudad del Carmen el mar invadió la carretera Bahamita –San Nicolasit o, con altura de entre 1.4 y 1.6 metros. En Hecelcha
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos kán varios negocios sufrieron destrozo s; se registraro n más de 1.000 damnific ados. Pomuch y Tinun inundado s totalment e, obligand o al desalojo de sus habitante s. En
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos Hopelché n las aguas alcanzar on un metro de altura en la carretera hacia la capital del estado. El 22 de septiemb re se contabiliz aron 675.000 damnific ados y 250 personas
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos fallecidas , 60 de ellas ahogada s por el río Santa Catarina en Monterre y. Pérdidas estimada s en 2.5 billones de pesos. Joan 1988, 20 y 21 de octubre Caracas Derrumb es y pérdidas de viviendas en barrios 1988, 28 de octubre Tuxtla Gutiérrez – Chiapas Las lluvias obligaron a cancelar vuelos desde el
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos de Caracas: El Valle, La Vega, El Atlántico, Guaicaip uro, Casalta, Gramove n, Macarao, Antíman o; en El Junquito y en la Urbaniza ción Bello Monte. aeropuer to de Tuxtla Gutiérrez , donde la precipita ción más alta registrad a fue de 263 mm en Lázaro Cárdena s. Deslizam ientos de tierra e inundaci ones por desborda miento
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos energía eléctrica sufrieron apagone s, explosión de cables, incendio de transform adores y caída de postes. En el Estado de Yucatán los daños en las instalacio nes
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos eléctricas fueron mayores; los municipio s de Motul y Ticul con 5.000 postes de luz caídos. Dean 2007, 18 y 19 de agosto Margarit a, Caracas, Puerto Cabello En Punta de Piedras el oleaje obligó al regreso de un ferry que se dirigía a 2007, 20 al 23 de agosto Mahahu al, Bacalar, Chetum al– Quintan a Roo, Hidalgo, Puebla, Veracruz , San Hubo muertes en los estados de Hidalgo, Puebla, Veracruz y San Luis Potosí.
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos la isla de Coche. En Caracas se inundó la estación del metro Las Tres Gracias y la autopist a a Prados del Este. Marejad a en Puerto Cabello deja un fallecido. Luis Potosí En Mahahu al, Quintan a Roo, cientos de edificios destruid os. En Bacalar hubo destrozo s en casas, infraestr uctura pública y caída de muchos árboles. En Chetum
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos al afectó 900 mil hectárea s de vegetaci ón forestal. Interrum pido el suminist ro de agua potable, daños en instalaci ones eléctrica s, y las colonias más afectada s fueron
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos las habitada s por persona s de los sectores populare s. En el centro y sur de Quintan a Roo se calcular on más de 2 mil millones de pesos en daños, 300 de ellos en
Cicló n Tropi cal Venezuela México Fecha Áreas afectad as Efectos Fecha Áreas afectad as Efectos la actividad forestal. Fuente: elaboración propia. Las trayectorias y daños asociados a estos ciclones tropicales en Venezuela y México demuestran el enorme alcance geográfico y la capacidad destructiva del fenómeno, especialmente cuando impacta sobre sociedades sin condiciones para enfrentarlos, aunque asentadas en territorios particularmente afectados por estas dinámicas de la naturaleza. Esto revela la exposición de sus pobladores a la amenaza y, por ende, la necesidad de desarrollar investigaciones que profundicen en la comprensión de los efectos e impactos producidos en cada contexto. Ello solo es posible a partir de estudios contextualizados que adviertan cómo se ha construido históricamente esa relación con los ciclones, así como con las características del entorno en general. El examen profundo de dichos aspectos permitirá comprender las múltiples dimensiones de la interrelación sociedad–naturaleza, donde la ocupación y transformación del territorio habitado es determinante. Figura 1. Reconstrucción de las trayectorias de los huracanes mencionados, con indicación de las fechas de paso sobre Venezuela y México
Fuente: elaboración propia sobre la información recopilada y citada, y con base en plantillas de mapas (https://d–maps.com/index.php? lang=es). Riesgo y vulnerabilidad diferencial frente a los ciclones tropicales
Siguiendo las descripciones en torno a las trayectorias y energía liberada por los fenómenos ciclónicos referidos, y al articular esa información con los daños que se produjeron en ambos países, se advierten varios aspectos que es necesario problematizar y analizar. Solo con estos cinco ejemplos ya es posible advertir las condiciones de vulnerabilidad diferencial entre ambos países . Dichos ciclones pasaron por Venezuela sin alcanzar la categoría de huracán; en general, con vientos de menor velocidad y presión central. No obstante, se presentaron afectaciones importantes. Aun con la escasa información disponible sobre tales afectaciones, es posible vislumbrar daños tan graves como los que se produjeron en México, donde varios de estos ciclones llegaron ya convertidos en huracanes de diversas categorías. Si bien la documentación denota dos sociedades expuestas, territorios en riesgo y poblaciones sujetas a condiciones de vulnerabilidad, en Venezuela es evidente una mayor fragilidad material frente ante este tipo de fenómenos. Una de las explicaciones que puede dar cuenta de esas diferencias es que históricamente este país se ha considerado a salvo de los ciclones tropicales y ello ha irradiado sobre el imaginario colectivo, lo que quizás ha construido una sensación de falsa seguridad ante el problema . De allí la ausencia de políticas públicas orientadas a comprender y atender el asunto en toda su complejidad. Es cierto que en el Atlántico Sur tropical la temperatura es un poco inferior a la del Norte, lo que limita el desarrollo de huracanes. En esa área no se alcanza la cifra crítica de 26ºC necesaria para la conformación del fenómeno debido a la configuración de los continentes, la enorme apertura hacia el océano Antártico, y a las 45 46
corrientes locales que enfrían el mar. Además, la cizalla vertical del viento troposférico (cerca de la superficie hasta 200 mb) es demasiado fuerte y no hay una zona típica de convergencia intertropical (ITCZ) sobre el océano .Sin una ITCZ que proporcione actividad de giro y tormenta eléctrica a gran escala, así como una fuerte cizalladura del viento, se hace difícil la formación de los ciclones tropicales . No obstante, ello no es un indicador de que se produzcan algunas excepciones y/o de la ausencia de afectaciones indirectas de este tipo de fenómenos en la región, y la información histórica y meteorológica da cuenta de ello. Igualmente, la historiografía tradicional venezolana le ha otorgado escasa atención al registro y estudio de fenómenos naturales amenazantes en general . La nacionalización del pasado, así como de la memoria colectiva, ha sido el objeto central de esa historiografía tradicional más enfocada en servir al discurso oficial que analizar los procesos sociales. Esa misma nacionalización del pasado, centrada en la narración de acontecimientos bélicos y proezas de ciertos personajes, ha invisibilizado la convivencia con la naturaleza y sus manifestaciones regulares e irregulares. Una mirada anclada al abordaje de la historia persistentemente dominada por el uso político del pasado persigue mitologizar hazañas y héroes, en constante reivindicación nacionalista y opacando la relación sociedad–naturaleza . Los daños que históricamente se han producido en ambos países enseñan problemáticas que se reproducen en buena parte de América Latina, donde la densidad demográfica y los asentamientos ubicados en planicies de inundación, cauces activos, terrazas aluviales, laderas inestables, y en tierras costeras bajas son 47 48 49 50
frecuentes, en los que generalmente no existen ni se atienden disposiciones de expansión urbana. Para profundizar en el análisis de estas situaciones, y apuntar al despliegue de estudios comparativos que atiendan las dimensiones sociales y físicas involucradas en las consecuencias adversas producidas por ciclones tropicales, resulta pertinente que las ciencias sociales reconozcan los condicionantes históricos que han generado dichas problemáticas y que incrementan la vulnerabilidad de las poblaciones expuestas. Ese esfuerzo por aproximarse al problema desde las ciencias sociales es directamente proporcional a la necesaria desnacionalización del pasado, de manera que su análisis se convierta en la comprensión de procesos sociales en los que la naturaleza no se encuentra ausente sino involucrada con todas sus manifestaciones, trascendiendo las limitaciones que imponen las actuales fronteras políticas. Los territorios son expresión de las prácticas sociales, espacios que son habitados, vividos y construidos históricamente. En ese sentido, dan cuenta de la producción, reproducción y profundización de escenarios vulnerables ante la ocurrencia de un fenómeno natural adverso, en este caso los ciclones, por medio de elementos que se relacionan con la explotación de los recursos naturales; el uso del suelo; la distribución de la población; y la ubicación, formas y materiales de construcción de las viviendas y otras infraestructuras que complejizan y diversifican los riesgos asociados a su manifestación. Si bien la vulnerabilidad no puede comprenderse únicamente suscrita a un territorio, este constituye una de sus expresiones más acabadas, su concreción en condiciones de riesgo, pues es el resultado de la interrelación de un conjunto de aspectos
Centro Nacional de Prevención de Desastres, Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, 48–76. García Acosta, Virginia. 2018: “Vulnerabilidad y Desastres: génesis y alcance de una visión alternativa”, en González de la Rocha, Mercedes; Saraví, Gonzalo (Coords.), Pobreza y Vulnerabilidad. Ciudad de México (México), Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, 213–239. García Acosta, Virginia (Coord.). 1996: Historia y desastres en América Latina, vol. 1. Bogotá (Colombia), Centro de Investigaciones y estudios Superiores en Antropología Social, 5– 22. García Acosta, Virginia; Padilla Lozoya, Raymundo. 2021: Historia y memoria de los huracanes y otros episodios hidrometeorológicos extremos en México: cinco siglos, del año 5 pedernal a Janet. Veracruz (México), Universidad Veracruzana, Universidad de Colima y Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social. https://10.25009/uv.2597.1607 García Ruiz, Luis J. 2016: “Ciclones tropicales: su impacto social y económico en las poblaciones del golfo de México”, en Arrioja, Luis;A lberola Romá, Armando (Eds.), Clima, desastres y convulsiones sociales en España e Hispanoamérica, siglos XVII– XX. Alicante (España), Universidad de Alicante, El Colegio de Michoacán, 225–242. Gerrish, H. P. 1988: Preliminary report hurricane Joan 10–23 October 1988. Miami (Estados Unidos), NOAA, National Hurricane Center.
Gómez Ramírez, Mario; Álvarez Román, Karina Eileen. 2005: “Ciclones tropicales que se formaron al este de las Antillas menores e impactaron los estados costeros del litoral oriental de México de 1900 al 2003”. Revista Geográfica, 137, 57–80. https://www.jstor.org/stable/40996699 Hernández Unzón, Alberto; Bravo Lujano, Cirilo. 2002: Reseña del huracán “Isidore” del Océano Atlántico. México, Coordinación del Servicio Meteorológico Nacional. http://smn1.conagua.gob.mx/ciclones/tempo2002/atlantico/isidore /isidore.html Hernández Unzón, Alberto. 2007: Reseña del huracán “Dean” del océano Atlántico. Ciudad de México (México), CONAGUA– SEMARNAT. Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología. 2012: Mapa de Amenazas Hidrometeorológicas. Caracas (Venezuela). Konrad, Herman. 2003: “Caribbean tropical storms. Ecological implications for pre–hispanics and contemporary Maya subsistence practice on the Yucatan Peninsula”. Revista de la Universidad Autónoma de Yucatán, 18 (224), 99–126. Konrad, Herman. 1985: “Fallout of the wars of the chacs: the impact of hurricanes and implications for prehispanic Quintana Roo maya processes”. Status, structure, stratification, Current Archaeological Reconstructions, Proceedings of the Sixteenth Annual Conference. Calgary (Canadá), University of Calgary, 321–330. Lavell, Allan. 2002: “Desastres y Desarrollo: hacia un entendimiento de las formas de construcción social de un desastre: el caso del huracán Mitch en Centroamérica”, en Garita Nora; Nowalski,
Jorge (Comp.), Del Desastre al Desarrollo Sostenible: El Caso de Mitch en Centroamérica. San José (Costa Rica), BID–CIDHS, 7– 45. Lawrence, Miles B. 1978: “Atlantic Hurricane Season of 1977”. Monthly Weather Review, 106 (4), 534–545. https://doi.org/10.1175/1520- 0493(1978)106<0534:AHSO>2.0.CO;2 Lawrence, Miles B.; Gross, J. M. 1989: “Atlantic Hurricane Season of 1988”. Monthly Weather Review, 117 (10), 2248–2259. https://doi.org/10.1175/1520- 0493(1989)117<2248:AHSO>2.0.CO;2 Magaña, Víctor; Pérez, José Luis; Conde, Cecilia. 1998: “El fenómeno de El Niño y la Oscilación del sur y sus impactos en México”. Revista Ciencias, 51, 14–18. Magaña, Víctor; Pérez, José Luis; Vázquez, Jorge Luis; Carrisoza, Eliseo; Pérez, Joel. 2004: “El Niño y el clima”, en Magaña, Víctor (Ed.), Los impactos de El Niño en México. Ciudad de México (México), CONACYT, 23–68. Martínez López, Benjamín; Pares Sierra, Alejandro. 1998: “Circulación del golfo de México inducida por mareas, viento y la corriente de Yucatán”. Ciencias Marinas, 24 (1), 65–93. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=48024105 Mitchell, Charles L. 1934: “Tropical disturbances of July 1933”. Monthly Weather Review, 61 (7), 200–201. https://doi.org/10.1175/1520- 0493(1933)61<200b:TDOJ>2.0.CO;2 Morales, Juan José. 2012: Selvas, mares y huracanes. Mérida (México), Gobierno del Estado de Yucatán, Biblioteca básica de
Yucatán. National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA). 2021: Huracanes. Washington (Estados Unidos), NOAA. Neely, Wayne. 2012: The Great Hurricane of 1780. The story of the greatest and deadliest of the Caribbean and the Americas. Bloomington (Estados Unidos), Universe. Novelo, David; Altez, Rogelio; Urbani, Franco; Suárez, Gerardo. 2016: Atlas Nacional de Exposición ante Amenazas Naturales y Tecnológicas. Caracas (Venezuela), PNUD, Terracon Ingeniería. Ortiz, Fernando. 2005: El huracán. Su mitología y sus símbolos. Ciudad de México, Fondo de Cultura Económica. Padilla Lozoya, Raymundo. 2014: Estrategias adaptativas ante los riesgos por huracanes en Cuyutlán, Colima y San José del Cabo, baja California Sur en el siglo XX, Tesis doctoral. Ciudad de México (México), Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social. Pasch, Richard J. 2010: Tropical Cyclone Report Hurricane Alex (AL012010) 25 June–2 July 2010. Miami (Estados Unidos), NOAA, National Hurricane Center. Pereyra, D.; Palma, B.; Hernández, T. A. 1986: Frecuencia con que azotan los huracanes en los puertos de Alvarado y Veracruz, Informe Técnico. Veracruz (México), Universidad Veracruzana. Rodríguez Alarcón, María N. 2017: Convivir con la amenaza: vulnerabilidad y riesgo frente a los huracanes en la ciudad de Chetumal, Quintana Roo, Tesis de maestría. Ciudad de México (México), Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social.
Schwartz, Stuart B. 2018: Mar de tormentas. Una historia de los huracanes en el Gran Caribe desde Colón hasta María. San Juan (Puerto Rico), Ediciones Callejón. Schwartz, Stuart B. 2007: “Differential Disasters. The 1928 Hurricane and the Shaping of the Circum–Caribbean Region”. Harvard Review of Latin America, VI (2), 3–7. https://revista.drclas.harvard.edu/differential-disasters/ Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. 2021: Ciclones que han impactado en México. Ciudad de México (México). http://dgeiawf.semarnat.gob.mx:8080/ibi_apps/WFServlet? IBIF_ex=D3_AIRE04_01&IBIC_user=dgeia_mce&IBIC_pass=dg eia_mce Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. 2018: México, territorio vulnerable ante huracanes. Geografía y cambio climático disparan riesgos. Ciudad de México (México). https://www.gob.mx/semarnat/articulos/mexico–territorio– vulnerable–ante–huracanes Sistema Meteorológico Nacional. 2002: Ciclones que han impactado en México. Ciudad de México (México). Vidal Zepeda, Rosalía. 2005: Las regiones climáticas de México. Ciudad de México (México), Universidad Nacional Autónoma de México. _______________________________ “Los huracanes, ‘tempestades con remolino’, eran conocidos por mayas y otros grupos de la zona caribeña. Huracán es una 1
palabra de origen taíno y se revela como una presencia constante en los modos de vida de las culturas antillanas y caribeñas: Juracan era el término con que los taínos designaban al dios del mal, destructor; los indios caribes de las Antillas lo llamaban Aracan, Uricany Huiranyucan, que significaba viento poderoso y viento fuerte; los indios galibi de la Guyana francesa y holandesa usaban la palabra hyroacan para los demonios. Fernando Ortiz (2005), dice que al dios de las tormentas Huracán también se le conocía con los nombres indígenas Guabancex, Maboya y Jurakan, y era la deidad más importante en el área caribeña durante la época prehispánica…” Campos Goenaga, 2012, 132. El estudio de los huracanes ofrece precisiones conceptuales y empíricas entre manifestación, efectos e impactos. Manifestación es la presencia de algún fenómeno natural; los efectos se derivan de su magnitud (en el caso de los huracanes: cantidad de agua, intensidad del viento, lapso de su presencia); y los impactos son las consecuencias de esos efectos, y las condiciones de riesgo y vulnerabilidad, traducidas en daños, pérdidas humanas y materiales, o afectaciones diferenciales en función de aspectos como género, nivel de ingresos, espacio habitado, características de las viviendas. Cuevas Portilla, 2010. Rodríguez Alarcón, 2017. Los desastres son el resultado de la confluencia en tiempo y espacio de una o varias amenazas con un contexto vulnerable. García Acosta, 1996. Campos Goenaga, 2012. Konrad, 1985; 2003. 2 3 4 5
Neely, 2012. Padilla Lozoya, 2014. Rodríguez Alarcón, 2017. Schwartz, 2018, 17. Farfán et al., 2015. García Ruiz, 2016. Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología, 2012. Andressen, 2007. Córdova; López, 2015. El golfo de México constituye un mar semicerrado que se comunica con el océano Atlántico por el estrecho de Florida y con el mar Caribe por el canal de Yucatán. Su cuenca entra en contacto con las costas de México, Cuba y Estados Unidos. Martínez López; Pares Sierra, 1998. Pereyra; Palma; Hernández, 1986. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, 2018. Vidal Zepeda, 2005. Gómez Ramírez; Álvarez Román, 2005. Magaña; Pérez; Conde, 1998. Véase el reciente trabajo de García Acosta; Padilla Lozoya, 2021. “La costumbre de designar a los huracanes con nombres de personas se estableció en 1953. Antes se identificaban mediante coordenadas geográficas mientras se encontraban sobre el mar —lo cual resultaba en extremo confuso debido a su constante movimiento— y si se encontraban en tierra se les daba el nombre de la población más cercana. Con el procedimiento de asignarles nombre desde que son tormenta tropical se los puede identificar con mucha mayor precisión. Morales, 2012, 286. 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20
Gómez Ramírez; Álvarez Román, 2005. Mitchell, 1934. Dunn, 1933. Dunn, 1933. Dunn, 1933. Mitchell, 1934. Lawrence; Gross, 1989. Capel Molina, 1987-1988. Lawrence; Gross, 1989. Capel Molina, 1987-1988. Lawrence; Gross, 1989. Capel Molina, 1987-1988. Morales, 2012. Gerrish, 1988. Gerrish, 1988. Gerrish, 1988. Ávila, 2002. Ávila, 2002. Ávila, 2002. Ávila, 2002. Hernández Unzón; Bravo Lujano, 2002. Ávila, 2002. Hernández Unzón; Bravo Lujano, 2002. Ávila, 2002. Hernández Unzón; Bravo Lujano, 2002. Ávila, 2002. Brennan et al., 2009. Morales, 2012. Hernández Unzón, 2007. Brennan et al., 2009. Hernández Unzón, 2007. Hernández Unzón, 2007. Brennan et al., 2009. Brennan et al., 2009. García Acosta, 2018, propone “vulnerabilidad diferencial” como una noción que da cuenta de la existencia de elementos diferenciales al interior y entre sociedades, relacionadas con los 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45
daños asociados a la concreción de una amenaza. Schwartz, 2007, por otro lado, y en el mismo sentido, alcanza el término “desastres diferenciales”. La ubicación de Venezuela hace que las estaciones no se perciban tan marcadas como sucede en zonas templadas. La percepción del clima, por lo tanto, no conduce a la identificación de un calendario estacionalmente delimitado. Tal percepción diluye la advertencia precisa sobre fenómenos estacionales, como sucede con las denominadas “temporadas de huracanes”, por ejemplo. Sin duda, esto contribuye a esa desatención histórica hacia el registro del fenómeno, con su confusión con las tormentas (tanto para el caso de aquellas que, en efecto, lo son, como para el caso de huracanes desapercibidos como tales), y con los escasos estudios al respecto. La cizalla del viento, también conocida como cortante del viento, se refiere a la diferencia en la velocidad o dirección del viento entre dos puntos de la atmósfera terrestre. National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), 2021. El desarrollo del Estudio Histórico y Social de los Desastres en Venezuela se inicia a finales del siglo XX, y su mayor atención ha estado dedicada a los sismos. Sin embargo, recientemente se ha ampliado el espectro temático y problemático, desarrollándose estudios especializados sobre otros problemas históricos que involucran fenómenos naturales (epidemias, plagas, sequías, fenómenos hidrometereológicos). La atención a estos objetos de estudio ha construido una historiografía transversal que no solo se acerca a eventos fenoménicos, sino 46 47 48 49
que también revisa procesos históricos y sociales en general, e incluso problemas historiográficos tradicionales. Altez, 2021. Rodríguez Alarcón, 2017. Altez, 2006; 2022. Rodríguez Alarcón, 2017. Magaña et al., 2004. Schwartz,2007. Las consecuencias negativas del huracán Mitch en Centroamérica en 1998 ocasionaron que fuera catalogado como “un desastre regional”. Lavell, 2002. García Acosta, 1996, 6. 50 51 52 53 54 55