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1 UNIVERSIDAD DE SEVILLA Facultad de Farmacia Trabajo Fin de Grado Grado en Farmacia La pediculosis en la oficina de farmacia TFG de carácter bibliográfico Autora: María Alcaide Varo Sevilla, Julio de 2018 Área de Prácticas Tuteladas Tutores: Mª Ángeles de Rojas Álvarez y Mª Eugenia Bautista Borrachero
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3 ÍNDICE 1. Resumen……………………………………………………………………………….4 2. Introducción………………………………………………………………………….5 3. Objetivos………………………………………………………………………………6 4. Metodología…………………………………………………………………………6 5. Resultados y discusión………………………………………………………….7 5.1. Tipos de piojos…………………………………………………………….7 5.1.1. Piojo del cuerpo…………………………………………………….8 5.1.2. Piojo del pubis……………………………………………………….9 5.1.3. Piojo de la cabeza…………………………….……………………9 5.2. Población de riesgo……………………………………………………12 5.3. Diagnóstico de la pediculosis…………………………….……….13 5.4. Prevención de la pediculosis………………………………………15 5.5. Tratamiento de la pediculosis……………….…………………..16 5.5.1. Eliminación manual de piojos, liendres y ninfas…….16 5.5.2. Eliminación mediante métodos químicos………….…..17 5.5.3. Eliminación mediante métodos físicos…………………..23 5.5.4. Eliminación con fármacos orales……………………………26 5.6. Medidas higiénico-sanitarias……………………………………..27 5.7. Resistencias……………………………………………………………….28 5.8. Novedades…………………………………………………………………30 6. Conclusiones……………………………………………………………………….32 7. Bibliografía………………………………………………………………………….33
4 1. RESUMEN La infestación por piojos (pediculosis) es un problema que preocupa a la sociedad actual. Esta ectoparasitosis es cada vez más frecuente y más difícil de tratar que hace años debido al aumento de resistencia a los insecticidas usados habitualmente. Además de esta resistencia, pueden influir otros factores. Aún no hay estudios suficientes de la eficacia de ciertos productos usados contra la pediculosis ni se sabe con seguridad cómo deben ser aplicados. Desde la oficina de farmacia tenemos un papel clave a la hora de abordar este tema: somos los profesionales de salud mejor preparados para poder atender las necesidades de la población. El paciente suele ir a la oficina de farmacia ante los primeros síntomas ya que creen que son síntomas que no requieren la asistencia al médico. Nosotros como farmacéuticos conocemos cada producto que puede ser dispensado y cuál es mejor según la situación de cada paciente. De esta forma, intentamos mejorar la calidad de vida de la persona haciendo que el tratamiento sea lo más efectivo posible, aunque hay situaciones en las que la sintomatología mostrada por el paciente requiere de la atención médica. Asimismo, debemos aconsejar al paciente de la actuación que debe llevar a cabo para prevenir nuevas infestaciones y que tenga la seguridad de que la pediculosis no es sinónimo de mala higiene, por lo que debe acudir a su farmacéutico de confianza sin ningún tipo de vergüenza. Con esta revisión bibliográfica se pretende conocer todos los tipos de tratamientos existentes hoy día contra estos ectoparásitos, cuál es el mejor según cada paciente, cómo se aplican, cómo están formulados, cuánto tiempo deben permanecer en el cabello y qué personas son más propensas de padecer esta ectoparasitosis. Palabras clave: pediculosis, piojo, liendre, pediculicida, infestación.
5 2. INTRODUCCIÓN La pediculosis es una ectoparasitosis (parasitosis externa) producida por piojos (orden Phthiraptera), de los cuales se conocen más de 3.000 especies. No se conoce la biología con exactitud excepto de aquellos que infestan a la especie humana (Gairí et al., 2007). Los humanos pueden infestarse por tres tipos de piojos: piojo del cuerpo (Pediculus humanus corporis), piojo del pubis (Pthirus pubis) y piojo de la cabeza (Pediculus humanus capitis) (Gairí et al., 2007). Tienen tamaño similar pero tienen diferencias en su morfología; incluso hay diferencias entre piojos macho y piojos hembra (Herranz y Abad, 2008). El piojo del cuerpo puede transmitir infecciones sistémicas a las personas y el piojo de la cabeza es de gran interés en la sociedad de hoy día debido a su alta prevalencia y la aparición de resistencia a los pediculicidas (Gairí et al., 2007). El piojo de la cabeza va a aparecer con mayor frecuencia en niños y no se le conoce que sea vector de infecciones (Herranz y Abad, 2008). Los piojos que infestan a los humanos no infestan a otros animales ya que requieren sangre humana para vivir y la ingieren varias veces al día. De este modo, estos piojos no sobreviven más de 3 días fuera del cuerpo humano. No poseen alas, por tanto no vuelan, no saltan, pero sí son capaces de desplazarse por el cabello. Además poseen una pinza que les permite la sujeción al pelo, desplazándose rápidamente y dificultando su localización, por lo que resulta más fácil identificar sus huevos o liendres. Si el pelo está seco se desplazan mejor mientras que si el pelo está húmedo su movimiento es más torpe pudiéndose localizar y eliminar con más facilidad (Gairí et al., 2007). La transmisión de Pediculus humanus capitis (piojo de la cabeza) se realiza principalmente mediante contacto de persona a persona y la transmisión también se puede producir a través de peines, almohadas, sombreros, etc. (Gulgun et al., 2013). Este piojo, al alimentarse de sangre del cuero cabelludo, produce inflamación y prurito que hace que la persona infestada tienda a rascarse constantemente. Cuando se produce la primera infestación, el prurito puede tardar algunas semanas en aparecer. Los piojos se encuentran más comúnmente detrás de las orejas, cerca de la nuca y en la coronilla (Gairí et al., 2007).
6 La pediculosis afecta a toda la población y es un tema preocupante de salud pública por lo que para su erradicación o eliminación de brotes se tiene que educar y concienciar a la población llevando a cabo unas medidas de control. En la actualidad, hay más piojos que en cualquier momento desde la Primera Guerra Mundial, siendo en España la prevalencia entre el 5 y 15 % en la edad escolar, es decir, se infestan más de novecientos mil niños al año. A raíz de estos datos, se llega a la conclusión de que se padece una infestación por piojos al menos una vez en la vida infantil o juvenil de cada persona. 3. OBJETIVOS El objetivo principal de este trabajo es hacer una revisión bibliográfica de artículos y documentos para conocer las novedades más significativas que han ido surgiendo en los últimos años respecto a la pediculosis. De esta forma, queremos alcanzar y conseguir los conocimientos necesarios para después poder ofrecer un servicio óptimo a la población desde la oficina de farmacia. 4. METODOLOGÍA Para llevar a cabo este trabajo se han realizado búsquedas en bases de datos tanto nacionales como internacionales. De esta forma se han encontrado publicaciones, formaciones para oficinas de farmacia, artículos en revistas científicas, libros y demás documentos de interés relacionados con el tema tratado, la mayoría de ellos de reciente publicación, lo que nos ha permitido poder excluir aquellos que por su antigüedad no han podido dar la información necesaria, aunque sí han aportado una perspectiva diferente de cómo era tratado este asunto en tiempos pasados.
7 Estos documentos bibliográficos utilizados se han obtenido de PubMed, Google, Med Plus, comisiones de atención farmacéutica, colegios oficiales de farmacéuticos, etc. Gracias a la asistencia a charlas de formación y seminarios sobre el tema tratado organizadas por los distintos laboratorios, hemos podido conocer de primera mano el tema tratado y así hacer una mejor revisión bibliográfica. En estos portales se encontró mucha información acerca de la pediculosis, teniendo que diferenciar la actual de la antigua, como ya hemos mencionado. Posteriormente se procedió a la organización exhaustiva de la información encontrada para así poder proceder a la aplicación de la misma sobre los hechos reales que día a día aparecen en las oficinas de farmacia relacionados con el tema de la investigación, lo que nos ha permitido alcanzar satisfactoriamente los objetivos propuestos, sobre todo el de ofrecer un servicio mejor y más directo a la población. Señalar también que hubo que hacer una selección de dicha información pues no toda era válida para tratar objetivamente el tema. Para finalizar, se elaboró una bibliografía ordenada alfabéticamente, siguiendo las normas establecidas por la Facultad de Farmacia con la ayuda del gestor de biliografía Mendeley. 5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 5.1. TIPOS DE PIOJOS Como hemos hablado anteriormente, los humanos pueden infestarse por tres tipos de piojos: piojo del cuerpo (Pediculus humanus corporis), piojo del pubis (Pthirus pubis) y piojo de la cabeza (Pediculus humanus capitis) (Colegio de ciencias agrícolas, 2010).
8 5.1.1. PIOJO DEL CUERPO Pediculus humanus corporis, cuyo aspecto general observamos en la figura 1, vive en la ropa del hospedador o en la ropa de cama y se alimenta de la sangre de su cuerpo. La puesta de huevos la hace en las fibras de la ropa o en el pelo del cuerpo del hospedador (Colegio de ciencias agrícolas, 2010). Cuando aparece prurito en personas que viven en condiciones hacinadas o con mala higiene (como campos de refugiados y otras) se debe considerar la presencia de este piojo. Normalmente, la infestación por estos piojos del cuerpo da lugar a infecciones menores, pero en algunos casos se pueden producir infecciones secundarias, cambios en la piel o propagación de enfermedades por lo que son una amenaza grave para la salud pública, ya que como hemos dicho anteriormente, son vectores de bacterias patógenas como por ejemplo Borrelia recurrentis, que produce la fiebre recurrente epidémica (De la Filia et al., 2017). También puede producir el tifus epidémico debido a que es vector de Rickettsia prowazekii (Herranz y Abad, 2008). Para evitar este contagio sería adecuado evitar el contacto físico con personas infectadas o evitar usar ropa de cama o vestimenta que pueda estar infectada. Para ello es importante la higiene personal y utilizar ropa limpia lo más frecuentemente posible. Figura 1. Aspecto general del piojo del cuerpo
9 5.1.2. PIOJO DEL PUBIS Pthirus pubis (también llamados “ladillas”) es un piojo que se encuentra normalmente en el pelo del pubis pero también se puede encontrar en axilas, cejas, barba y pestañas, y produce una ectoparasitosis que puede ser transmitida sexualmente, dando lugar a una sintomatología característica como picazón en la zona púbica (Salavastru et al., 2017). Cuando este piojo afecta a cejas y pestañas, produce una enfermedad llamada phtiriasis palpebrarum (Comité Nacional de Dermatología Pediátrica, 2001). El piojo se observa a simple vista y se reconoce debido a la formación de unas manchas azules en el área púbica. Al igual que el piojo del cuerpo, el piojo del pubis aparece cuando hay malas condiciones higiénicas, como puede ser en las guerras (Salavastru et al., 2017). Como podemos observar en la figura 2, el piojo del pubis se parece a un cangrejo. Tiene 3 pares de patas, siendo el segundo y tercer par de patas muy fuertes. Figura 2. Aspecto general del piojo del pubis 5.1.3. PIOJO DE LA CABEZA Pediculus humanus capitis es el piojo que más relevancia va a tener en este trabajo y sobre él se centra la mayoría de la información buscada. Su desarrollo posee 3 fases: huevo (liendre), ninfas y adulto.
16 5.5. TRATAMIENTO DE LA PEDICULOSIS En cuanto al tratamiento de la pediculosis, podemos hablar de 3 métodos aplicados en la comunidad: eliminación manual, eliminación mediante métodos químicos y eliminación mediante métodos físicos. Cada método se elige en función del perfil del paciente (edad, si hay resistencia a algún otro tratamiento, etc). 5.5.1. ELIMINACIÓN MANUAL DE PIOJOS, LIENDRES Y NINFAS Una vez que se comprueba que hay infestación (por rascado del niño, observación de piojos, liendres o ninfas) lo más adecuado es dividir el pelo en secciones para que así no haya ninguna zona sin revisar. A continuación se pasa la lendrera por todo el pelo para hacerse una eliminación manual de piojos, ninfas y/o liendres (Smith y Goldman, 2011). Este método es conveniente realizarlo cada 2 o 3 días durante 2 semanas hasta que no se encuentre ningún piojo, liendre o ninfa. Si por el contrario, pasado este periodo se sigue encontrando alguno, deberá seguir realizándose este método (Smith y Goldman, 2011). Este procedimiento permite tanto la detección como la eliminación, ya que la lendrera sirve para eliminar piojos, adultos o ninfas. Además, la lendrera es un sistema que puede ser utilizado en cabellos de personas adultas y de niños, incluso de bebés. También, para personas que sean alérgicos a pediculicidas, es la mejor opción (Smith y Goldman, 2011). Es un método barato, que puede ser utilizado tantas veces se requiera, ya que los piojos no van a adquirir resistencia a esta eliminación manual (Smith y Goldman, 2011). Por el contrario, existen algunos inconvenientes ya que cuando la infestación es muy grande, resulta un método muy laborioso. Los piojos se mueven muy rápido en la cabeza y las liendres son muy difíciles de eliminar manualmente. Por este motivo, se acude a otros procedimientos en los que ya se utilizan productos como remedios caseros o pediculicidas (Smith y Goldman, 2011). Se puede hacer con el pelo seco o con el pelo húmedo. La ventaja de realizarlo con el pelo húmedo es que así los piojos no se pueden mover tan rápidamente y de esta forma la eliminación es mucho más efectiva (Smith y Goldman, 2011).
17 5.5.2. ELIMINACIÓN MEDIANTE MÉTODOS QUÍMICOS Antes de empezar con el tratamiento pediculicida, tenemos que tener en cuenta que el papel del farmacéutico es fundamental para que no se cometan errores. Los pediculicidas son productos tóxicos, la mayoría de ellos son neurotóxicos y esto puede llevar a intoxicaciones en la persona tratada, dermatitis, reacciones alérgicas. En caso de intoxicación, hay que acudir directamente al médico. Estos no deben usarse como profilaxis, sino una vez que haya seguridad de que la persona está infestada. Por norma general, no deben aplicarse en niños muy pequeños, menores de 2 años, en mujeres embarazadas ni lactantes. En estos casos, antes de empezar el tratamiento, hay que acudir al médico y que este confirme la utilización. Hay situaciones en las que no se podrán utilizar los pediculicidas y hay que buscar un tratamiento alternativo, siendo de gran ayuda el papel del farmacéutico (López, 2008). Como productos químicos que son, no deben aplicarse sobre zonas con heridas abiertas, ni en la mucosa ocular, ni en ningún tipo de mucosa. Es importante que la persona infestada sepa que no es recomendable mezclar dos tipos de productos a la vez. Se prueba con el más adecuado para cada situación y si este no es efectivo, se pasará a otro (López, 2008). Por último, si los piojos o liendres han pasado a otras zonas con vello del cuerpo (cejas, pestañas, pubis), no aplicar el producto que se esté usando para el cabello. Debe acudir al médico o farmacéutico para buscar el tratamiento más adecuado (López, 2008). En cuanto a los tipos de productos químicos que existen, tenemos que tener en cuenta que ninguno es 100% efectivo contra las liendres, ya que son más efectivos contra los adultos que contra los huevos. De esta forma, habrá que repetir el tratamiento pasados de 7 a 10 días (García et al., 2006). Podemos hacer la siguiente clasificación: Organoclorados: en este grupo encontramos el lindano, insecticida derivado del DDT (Diclorodifeniltricloroetano). Fue el primero utilizado como pediculicida. Es un insecticida neurotóxico, es decir, ataca al sistema nervioso del piojo produciendo parálisis y por consiguiente la muerte del mismo. Hoy día el lindano es de segunda línea para tratar la pediculosis ya que tiene una elevada toxicidad que se ve incrementada en niños pequeños y en ancianos. Es un producto muy liposoluble que
18 se absorbe sistémicamente, por lo que también puede producir dermatitis. Hay preparaciones con una concentración entre un 0,2% y un 1% de lindano que pueden ser utilizados para el tratamiento pediculicida aunque en España ya no están comercializados los pediculicidas con lindano. Para que el tratamiento sea efectivo, es conveniente aplicar este tipo de producto una segunda vez pasados de 7 a 10 días (Gómez, 2009). Figura 8. Champú de lindano al 1% Organofosforados: malatión. El malatión es un inhibidor irreversible de la acetilcolinesterasa por lo que se va a inhibir el impulso nervioso y por tanto también actúa como neurotóxico produciendo la muerte del ectoparásito. Es tóxico pero menos que el lindano. La ventaja que tiene es que produce menos resistencias que la permetrina pero no hay estudios contundentes de su seguridad en menores de 2 años. El malatión debe ser aplicado en el cabello durante una media de 12 horas, siendo esto un inconveniente, además de que tiene un olor muy molesto. Al igual que el lindano, produce reacciones adversas como puede ser irritación de la mucosa ocular, cuando por accidente el producto cae en los ojos, y reacciones en la piel como puede ser dermatitis. En caso que haya resistencia a la permetrina, se usa el malatión al 0,5% de concentración. Es conveniente repetir el proceso de aplicación del malatión pasados de 7 a 10 días aproximadamente (Gómez, 2009).
19 Figura 9. Loción de malation al 0,5 % Carbamatos: carbaril. Al igual que los anteriores, el carbaril actúa como neurotóxico, produciendo una parálisis del sistema nervioso del piojo y por tanto da lugar a su muerte. No posee una alta toxicidad y comercializado se encuentra en concentraciones de 0,5% y 1% (Gómez, 2009). Asimismo, se ha estudiado el carbaril y los resultados demuestran que es carcinógeno en roedores por lo que su uso se ha visto restringido. También se ha observado que es menos efectivo de lo que en un principio se creía (Sangaré et al., 2016). Butóxido de piperonilo (BP). Tiene poca actividad como insecticida pero actúa aumentando la actividad neurotóxica de las piretrinas. Su mecanismo de acción consiste en inhibir las enzimas que se encargan de metabolizar y eliminar de las piretrinas. Al inhibir estas enzimas, se consigue un aumento de la actividad de las piretrinas. En las farmacias se van a encontrar preparaciones de piretrinas y butóxido de piperonilo (García et al., 2006). Extracto de Quassia amara. Su principal componente, la cuasina, es un producto amargo que tiene actividad como repelente (Juárez et al., 2017). Su actividad pediculicida aún no está suficientemente probada aunque se añade a formulaciones que sirven para peinar el cabello que además contienen sustancias asfixiantes de
20 piojos o sustancias que sirven para facilitar el desprendimiento de las liendres (López, 2008). Piretrinas naturales: se obtienen de la planta Chrysantemum cinerariaefolium. En esta planta se encuentran hasta 6 tipos de piretrinas naturales: piretrina I, cinerina I, jasmolina I, piretrina II, cinerina II y jasmolina II. La piretrina I es la más tóxica de todas. Normalmente se van a combinar con butóxido de piperonilo. Las piretrinas naturales no van a eliminar por completo los huevos o liendres y son muy inestables frente a la luz, la temperatura y el aire (Danés y Enrique, 2005). Desde hace muchos años, se utilizan como insecticidas y como la mayoría de los tratamientos, hay que repetir su aplicación pasados unos 7 a 10 días (Gómez, 2009). El mecanismo de acción de estas consiste en que impiden el cierre del canal de sodio de la membrana celular, por tanto, se va a transmitir continuamente el impulso nervioso. Esto hace que se produzcan temblores, parálisis y por consiguiente la muerte del piojo. Piretrinas sintéticas: este grupo surgió debido a que las piretrinas naturales se degradan fácilmente con la luz, temperatura y aire. Dentro de este grupo encontramos la permetrina, fenotrina, aletrina, tetrametrina, entre otras (García et al., 2006). Las piretrinas sintéticas son los compuestos menos tóxicos, por lo que las formulaciones que las contengan son las que deben usarse como primera elección (López, 2008). Son sustancias neurotóxicas para el parásito: actúan sobre los canales de sodio de las membranas celulares del piojo a nivel del sistema nervioso. De esta forma, se inhiben los impulsos nerviosos, produciendo la parálisis y por consiguiente la muerte (García et al., 2006). La OMS recomienda como tratamiento de primera elección la permetrina con una concentración del 1%. Con esta concentración se consigue actividad frente a piojos adultos y frente a las liendres o huevos. Tiene actividad residual, es decir, parte del producto que pueda quedar en el pelo sirve para matar nuevos individuos. Una vez que se aplican sobre el cabello, se deja actuar alrededor de 10 minutos. A continuación se lava el pelo, se deja secar al aire o se puede secar con la ayuda de una
21 toalla y por último se pasa la lendrera para extraer los piojos y liendres muertas. Nunca debe usarse el secador para secar el pelo ya que puede neutralizar la acción del producto. Como hemos dicho anteriormente, ningún producto es 100% efectivo por lo que hay que hacer una segunda aplicación pasados unos 7 a 10 días. Hay productos con permetrina al 1,5% que suelen utilizarse cuando la infestación es más grave. Hay formulaciones con hasta un 5% de permetrina (Juárez et al., 2017). Las demás piretrinas sintéticas mencionadas anteriormente suelen usarse cuando hay resistencia a la piretrina de elección (permetrina), aunque no hay estudios suficientes sobre la eficacia de estas (Juárez et al., 2017). Figura 10. Loción y champú de permetrina al 1,5% Las formulaciones se diseñan en función de que su aplicación sea cómoda, fácil, satisfactoria y que además actúe sin ningún estorbo en la zona aplicada durante el tiempo requerido (Bonet y Garrote, 2004).
22 Hay diferentes tipos de formas galénicas: Loción: forma líquida que, debido a los principios activos que contiene, posee actividad contra las liendres y piojos. De esta forma, las lociones son las formas galénicas de elección para tratar la pediculosis. Se aplica sobre el cabello seco, que no se haya lavado recientemente, y con más incidencia en la nuca y detrás de las orejas. Si tras la aplicación se coloca un gorro de ducha, durante un periodo de 6 a 8 horas, la efectividad será mayor que si no se utiliza. Una vez que la loción ha realizado su función, se procede al lavado del cabello. Se hace con un champú, preferiblemente que posea compuestos pediculicidas distintos a los incluidos en la loción (Bonet y Garrote, 2004). Aerosol: no posee mucha diferencia frente a las lociones. Presenta una gran ventaja: llega de forma fácil a la zona requerida. La desventaja que poseen los aerosoles es que pueden caer en los ojos y producir lesiones en la mucosa ocular (Bonet y Garrote, 2004). Champú: es la forma galénica que se emplea con más frecuencia. Puede tener un gran inconveniente si se usa como un champú normal: que al estar poco tiempo en contacto con el cabello, su efectividad no sea alta. De esta forma es conveniente que se haga una primera aplicación sobre la zona afectada, con más incidencia sobre la nuca y detrás de las orejas. A continuación se aclara esta primera aplicación y se hace una segunda. En esta se deja actuar el champú durante mínimo 10 minutos para conseguir una máxima efectividad. Pasado este tiempo, se elimina completamente para que no aparezcan alergias (Bonet y Garrote, 2004). Crema: se aplican como una mascarilla. Al igual que el champú, deben actuar en el cabello mínimo 10 minutos para lograr la máxima efectividad. A continuación, se elimina con gran cantidad de agua (Bonet y Garrote, 2004).
23 Una vez aplicadas estas formas galénicas, es importante utilizar las lendreras para eliminar los piojos o liendres que hayan quedado retenidos en el cabello (Bonet y Garrote, 2004). 5.5.3. ELIMINACIÓN MEDIANTE MÉTODOS FÍSICOS Esta eliminación se hace a través de sustancias oleosas y asfixiantes. Estas se aplican sobre el cabello seco y actúan directamente en el aparato respiratorio del adulto, ninfa o liendre, impidiéndose la respiración de estos y por tanto se produce la muerte. Con este método no van a morir todos los individuos pero sí se va a facilitar la extracción de los mismos. Como hemos hablado anteriormente, la OMS tiene como tratamiento de primera elección la permetrina. En algunos casos, no se va a poder utilizar, ya sea porque la persona que requiera un tratamiento pediculicida esté embarazada, o porque por alguna razón, la persona no pueda ser tratada con este producto o con ningún tipo de pediculicida. En estos casos, pasamos a utilizar sustancias oleosas y asfixiantes. Una sustancia oleosa y asfixiante importante es la dimeticona. Es una silicona que se adhiere al cabello produciendo la asfixia del adulto, ninfa o liendre y a consecuencia, su muerte. Es un producto que se ha demostrado que es seguro y no crea tanta resistencia como los pediculicidas (Speiser et al., 2015). Como hemos dicho anteriormente, la dimeticona y otros productos oleosos (como pueden ser el aceite de coco o de oliva), se aplican sobre el cabello seco. En el caso de la dimeticona, es conveniente que la persona se cubra la cabeza con un gorro después de su aplicación y se lo deje mínimo 30 minutos. Si el individuo puede aguantar, aplicarlo durante toda la noche. Una vez que el producto ha actuado pasadas esas horas, se pasa la lendrera sobre el cabello sin lavarlo para retirar los posibles piojos o liendres. A continuación se lava el pelo. El inconveniente que tienen es que al ser sustancias oleosas, para retirarlo es complicado. Habrá que lavar la cabeza más de una vez hasta que desaparezca totalmente el producto (López, 2008). Por tanto, la dimeticona va a ser una opción efectiva en aquellos casos que no se puedan utilizar productos químicos para la eliminación de piojos. Es más, muchos estudios han demostrado que utilizando dimeticona, el índice de curación está alrededor del 97% y la
24 intensidad del picor se ve reducida (Heukelbach et al., 2008). La concentración que se utiliza en los productos disponibles en las oficinas de farmacia es entre el 4% y el 5 % (Portús y Gállego, 2008). La dimeticona se recomienda en el tratamiento contra piojos en casos de mujeres embarazadas y que estén dando el pecho a sus hijos (Portús y Gállego, 2008). Figura 11. Loción de Dimeticona Otra sustancia oleosa nueva para el tratamiento de la pediculosis es la vaselina. Se va a aplicar al igual que la dimeticona, sobre el cabello seco y a continuación se pone el gorro. Además encontramos el aceite de coco, aceite de oliva y aceite de anís. Todos ellos utilizados con el mismo fin. Es conveniente realizar una segunda aplicación pasados unos 7 a 10 días. Si con la primera aplicación no han desaparecido todos los individuos, al hacer una segunda hay más probabilidad de que la eliminación sea completa y absoluta (López, 2008). No podemos olvidarnos en este punto del vinagre (ácido acético). Tradicionalmente se ha usado una solución diluida de vinagre en agua que lo que hace es disolver la capa de adhesión que utiliza la liendre para fijarse al pelo. De esta forma el vinagre actúa facilitando la extracción de la liendre con la lendrera ya que hace que esta se desprenda del cabello. Hay que tener cuidado a la hora de recomendar el vinagre, se puede usar conjuntamente con el tratamiento pediculicida pero no utilizarlo justo antes ni después ya que puede hacer que el pediculicida no actúe correctamente. Lo adecuado es usar un tipo de vinagre que tenga un 5% de ácido acético; con esta concentración se consigue que se desprenda la liendre del cabello
25 pero no irrita la piel de la persona. Con concentraciones mayores del 7% se producen irritaciones en la piel, por lo que lo adecuado es utilizar un vinagre con concentración entre un 5% y un 7% (Azcona, 2008). Como novedad en el tratamiento contra la pediculosis, encontramos el aceite esencial del árbol del té. Este aceite se obtiene por destilación de las hojas de una especie de arbusto llamado Melaleuca alternifolia que es originario de Australia. Este aceite contiene un centenar de compuestos, siendo los más importantes: terpinen-4-ol, y-terpineno (ambos son terpenos), p-cimeno, alfa-pineno, limoneno y 1,8-cineol. El compuesto mayoritario es el terpinen-4-ol. Este aceite tiene actividad antibacteriana, antiinflamatoria, antifúngica, antiprotozoaria, antiviral, antiséptica y bactericida (Carretero, 2004). Asimismo se ha demostrado su eficacia contra los piojos gracias a la presencia de los terpenos. Estos ejercen una acción mecánica y, debido a que tienen bajo peso molecular, atraviesan la cutícula del piojo hasta la tráquea. De esta forma, se produce la muerte del piojo por asfixia. Para que este efecto sea mayor, se añade el aceite esencial y se cubre el cabello con un gorro de ducha dejándolo actuar durante toda la noche (Di Campli et al., 2012). Figura 12. Aceite esencial del árbol del té
32 6. CONCLUSIONES Como hemos ido describiendo, la pediculosis es un problema que afecta a toda la población mundial. Sin embargo, es una enfermedad que debe preocupar a la persona que la padece pero no provocar en ella ansiedad, vergüenza o preocupación. En el momento en que se contrae la pediculosis, es muy importante seguir las pautas y medidas de control adecuadas. Lo primero, hacer un buen diagnóstico. Es importante tener la seguridad de que es pediculosis y no otro tipo de enfermedad. Una vez realizado el diagnóstico y tener la certeza de que se ha producido una infestación, hay que pasar al tratamiento. En este punto tiene un papel fundamental el farmacéutico, los padres de los niños infestados, los maestros y profesores de los colegios e institutos, y las demás personas que rodeen a la persona infestada. El farmacéutico de confianza va a recomendar el mejor tratamiento posible según el tipo de persona y según la infestación que haya contraído. Este profesional sanitario tiene que darle a conocer al paciente todas las recomendaciones para que el tratamiento sea eficaz y haga una correcta aplicación del producto y lo mantenga durante el tiempo requerido para que no aparezcan resistencias. Por otra parte, los padres y educadores (maestros, profesores) tienen el papel de hacer revisiones constantes a los cabellos. Si al hacer las revisiones, se encuentran de nuevo piojos o liendres, la rápida actuación es fundamental. Sin embargo, si la persona es tratada con pediculicidas o cualquier otra sustancia y no le vuelven a hacer revisiones, si hay una nueva infestación no va a ser reconocida y ahí es donde surgen los problemas de reinfestaciones. Educar a los niños para que no compartan utensilios como peines, gorros, toallas, almohadas con otros niños o con familiares, es un punto importante a tener en cuenta para evitar la contaminación. Si todo esto se lleva a cabo correctamente, el abordaje de esta enfermedad será sencillo. Obviamente es una enfermedad que seguirá existiendo con el paso de los años y más aún en las edades más tempranas. Pero en nosotros está que sea rápida de controlar y curar.
33 7. BIBLIOGRAFÍA Azcona Leire. Pediculosis, prevención y control. Bizkaia: Elsevier; 2008. Barnett Eric, Palma Kathleen G., Clayton Bert, Ballard Timothy. Effectiveness of Isopropyl Myristate/Cyclomethicone D5 solution of removing cuticular hydrocarbons from human head lice (Pediculus humanus capitis). BMC Dermatology. 2012; 12: 1–5. Bonet Ramon, Garrote Antonieta. Pediculosis y su tratamiento. Offarm. 2004; 23: 1-6. Carretero Accame María Emilia. El árbol del té. 2004 [en línea]. [Consultado en Febrero de 2018]. Disponible en: https://botplusweb.portalfarma.com/Documentos/2008/12/17/36962.pdf. Colegio Antamira. Pediculosis: un problema de todos. 2015 [en línea]. [Consultado en Febrero 2018]. Disponible en: http://www.colegioantamira.com/wpcontent/uploads/2016/01/Pediculosis-Boletin-Informativo.pdf. Colegio de Ciencias Agrícolas. Departamento de Entomología. Penn State University. Piojos Humanos. 2010 [en línea]. [Consultado en Febrero 2018]. Disponible en: https://ento.psu.edu/extension/factsheets/pdf/spanish-pdfs/HumanLiceSp.pdf. Comité Nacional de Dermatología Pediátrica. Pediculosis y escabiosis. Archivos Argentinos de Pediatría. 2001; 99(1): 68–74. Danés Imma, Enrique Rosa. Eficacia de los pediculicidas en la pediculosis capitis. Medicina Clinica. 2005; 124(13): 512–14. De la Filia A. G., Andrewes S., Clark J.M., Ross L. The unusual reproductive system of head and body lice (Pediculus Humanus). 2017 [en línea]. [Consultado en Febrero 2018]. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29266297.
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