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Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 Queja y relato del emigrado a Indias a través del discurso epistolar novohispano: la carta del conquistador Diego de Colio1 Complaint and story of the Indian migrant through the New Spanish epistolary discourse: the letter of the conqueror Diego de Colio Marta Puente González2 Universidad Complutense de Madrid (España) ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2156-4732 Recibido: 03-05-2024 Aceptado: 15-06-2024 Resumen En el presente trabajo nos proponemos abordar el estudio de la identidad discursiva y la expresión de la subjetividad en el contexto de la prosa epistolar del siglo XVI. Concretamente, analizaremos la única carta de relación conocida del conquistador Diego de Colio. Esta misiva se inserta en un corpus de correspondencia entre emigrados a Indias y el monarca español en torno a la primera mitad del quinientos. Desde un enfoque pragmadiscursivo, analizaremos aspectos de la vida en los nuevos territorios y conflictos territoriales a través del estudio de los actos de habla de la carta, la deixis y las estrategias modalizadoras del discurso. El objetivo último es el de poder dar cuenta, a través del estudio del intercambio epistolar, de la configuración del universo privado y social del sujeto conquistador y migrante y los flujos de pensamiento que se establecieron entre el nuevo mundo americano y la vieja patria en España. Palabras-clave: carta de relación, Diego de Colio, identidad discursiva, discurso epistolar. 1 Este trabajo ha sido publicado gracias a la ayuda concedida por el Ministerio de Ciencia e Innovación y Universidades y la Agencia Estatal de Investigación (MICIU/AEI/10.13039/501100011033) al proyecto de investigación Historia15: “La escritura elaborada en español de la Baja Edad Media al siglo XVII: lengua epistolar y cambio lingüístico” (PID2020-113146GB-I00). 2 ([email protected]) Profesora ayudante doctora en la Universidad Complutense de Madrid. Sus ámbitos de estudio son la Historia e Historiografía de la Lengua española y el español de América. Forma parte del Grupo de Investigación en Humanidades Digitales y Español de América (HUM927) y del proyecto I+D La escritura elaborada en español de la Baja Edad Media al siglo XVII: lengua epistolar y cambio lingüístico (PID2020-113146GB-I00).
354 Marta Puente González Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 Abstract In the present work we propose to address the study of discursive identity and the expression of subjectivity in the context of 16th century epistolary prose. We will analyze the only known relation letter from the conqueror Diego de Colio. This letter is inserted in a corpus of correspondence between Indian emigrants and the Spanish monarch around the first half of the 16th century. From a pragmadiscursive approach, we will analyze aspects of life in the new territories and territorial conflicts through the study of the speech acts of the letter, the deixis and the modalizing strategies of the discourse. The ultimate objective is to be able to account, through the study of the epistolary exchange, of the configuration of the private and social universe of the conquering and migrant subject and the flows of thought that were established between the new American world and the old homeland in Spain. Keywords: letters, Diego de Colio, discursive identity, epistolary discourse. 1. Introducción Todavía nos es poco conocida la figura de Diego de Colio, conquistador de la Nueva España y uno de los hombres de la expedición de Cortés. De su autoría solo tenemos noticia de la única carta que de él se conserva en el Archivo General de Indias (AGI). En este trabajo realizaremos una aproximación pragmáticodiscursiva al discurso epistolar de Colio y pondremos el foco en la construcción de la identidad a través de estrategias lingüísticas de modalización del discurso. El fin último es contribuir con este testimonio al mejor conocimiento de las mentalidades y el imaginario social en un espacio y tiempo concretos: las tierras noroccidentales de la Nueva España, lo que se denominó la provincia o reino de la Nueva Galicia. La construcción de la identidad discursiva del yo enunciador nos permitirá conocer también al autor, Diego de Colio, un emigrado a Indias de quien apenas hay noticias. El estudio del discurso epistolar nos resulta de interés por diferentes razones. En primer lugar, consideramos que esta carta es un documento particular que el propio Diego de Colio escribió a la administración indiana en un intento desesperado por restituir una situación a su juicio injusta. El hecho de que sea una carta particular, autógrafa y, quizá de su puño y letra, aumenta el interés del documento. Se trata de un testimonio directo sobre acontecimientos históricos. En lo referente a la información estrictamente discursiva, el estudio de un acto comunicativo de tipo particular revela datos también particulares. Podemos acceder al universo personal del autor y también a la vida cotidiana del colono: sus formas de ver al indígena o sus opiniones respecto de sus
355 Queja y relato del emigrado a Indias a través del discurso epistolar novohispano: la carta del conquistador Diego de Colio Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 iguales. Por otro lado, por la naturaleza del propio género epistolar, podemos abordar interesantes aspectos de variación diastrática, diafásica o dialectal. El discurso epistolar, que se define como una comunicación in absentia, permite analizar, por ejemplo, la deixis social, es decir, la codificación lingüística del tratamiento (con pronombres y fórmulas) en el siglo XVI en América, siglo en el que los paradigmas pronominales de tratamiento empiezan a seguir caminos distintos en el español peninsular y el americano. El estudio de las relaciones entre emisor-receptor es inevitable en el análisis de la construcción de la identidad del yo enunciador, puesto que, en términos pragmáticos, la expresión de cualquier tipo de subjetividad está siempre determinada por la percepción del otro. El sujeto se construye por la dialéctica con la alteridad. Finalmente, hay una última razón que, a nuestro parecer, determina el valor del género epistolar como producto discursivo y no meramente documental. Estudiar la carta no solamente desde la óptima diplomática, sino también lingüístico-discursiva, es quizá hoy más necesario que nunca. El propio discurso epistolar, existente en la cultura occidental desde al menos la antigüedad grecolatina, parece extinguirse actualmente. Otros soportes vendrían a sustituir a la carta como producto textual, pero, con ella, se nos va la propia práctica epistolar y sus convenciones escriturarias. Es preciso, por tanto, preservar su legado con estudios que aborden lo epistolar en sus múltiples formatos. Tal vez el estudio diacrónico del discurso epistolar nos arroje pistas sobre tendencias de comunicación escrita en el futuro. 2. Diego de Colio, emigrado a Indias y conquistador Se conocen pocos datos biográficos sobre Diego de Colio, pese a que estamos ante un conquistador y descubridor de la primera generación que formó parte de la expedición a México de Hernán Cortés y de otras incursiones posteriores en el continente3. Los datos más fiables los encontramos en el diccionario autobiográfico Conquistadores y pobladores de Nueva España (Icaza 1923). La referencia n.º 24 está dedicada a su persona y de él se dice que es hidalgo natural de Cabrales (Asturias), hijo legítimo de Pero Díaz de Palmar y de Juana Hernández de Cangas. No sabemos cuándo pasa a Indias, pero algunas semblanzas biográficas lo sitúan en Cuba ya en 1518. Fue hombre de Cortés y participó con él en el sitio y la conquista de México-Tenochtitlán. Además, se dice que estuvo también presente en la conquista de Jalisco, en Guatemala y en las sierras de Guantepec. 3 En el AGI hallamos su nombre entre los hombres que acompañaron a Cortés en su expedición de México (signatura: Patronato,56, N.2, R.1).
356 Marta Puente González Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 En el AGI se conserva un documento de probanza de méritos y servicios de Colio fechada en 1560 (Patronato, 63, R.12). Las probanzas eran una suerte de curriculum vitae, “informes enviados por miembros de las huestes a la monarquía, una vez habían finalizado las «expediciones» para informar sobre lo sucedido o pedir una compensación en forma de puestos en la administración colonial, «títulos» o remuneraciones [...] estos documentos contenían un cuestionario que era respondido por múltiples «testigos»”(Ruiz 2020: 113). Leemos que la razón de la probanza, en el caso de Colio, es solicitar a la Corona una mayor compensación económica por los servicios prestados, ya que con la encomienda de indios que tenía no conseguía que sus rentas bastasen para el sustento de su numerosa familia. Por este y otros asuntos son preguntados los testigos seleccionados en la probanza, supuestos compañeros de batalla y conocidos de Colio. Gracias a la declaración de los testigos y a algunos datos del cuestionario, sabemos algo más sobre el conquistador asturiano, aunque sea a través de la opinión de terceros. Sabemos, por ejemplo, que en esta fecha de la probanza debe de tener unos 64 años, así que podemos calcular su fecha de nacimiento (ca. 1496). Parece también confirmarse que fue un soldado de las huestes de Cortés, y, al parecer, de buena familia, porque llevó a América sus propias armas, caballos y soldados. Por ejemplo, preguntado un vecino de la ciudad de México, Gutiérrez de Badajoz, conquistador de la Nueva España, ratifica la información sobre la participación de Colio en la conquista de Tenochtitlán y nos dice que estuvo en la conquista, que vino con los hombres del Marqués del Valle y que trajo sus armas, caballos y criados. Confirma que Diego de Colio puso esta ciudad al servicio de su Magestad católicamente “como leal vasallo e servidor”. Cuenta también que lo vio en la conquista de Tepeaca, (“que lo sabe porque lo vido en la dicha conquista, que él estuvo allí. Que también ha oído, aunque no estuvo allí, que estuvo también en la conquista de Panuco”) y “que también es público y notorio que fue a la conquista de Jalisco con Francisco de Cortés”. Además de estas hazañas, los testigos dan fe de que Colio estaba casado y tenía hijos (dos hijas en edad casadera y un hijo, todos legítimos), así como del estado de pobreza (seguramente exagerada por ellos) en el que vivía el ex-combatiente. El testigo Andrés de Tapia afirma que sabe que tiene encomendación con los indios de Yzlatlam, que ha oído decir que tiene mujer e hijos y nietos y no tiene tanto para sustentarlos con lo que saca de los indios, explica que “los mantenymientos valen caros el día de oy en este rreino” e informa de que “tiene a Diego de Colio por cristiano viejo”. El testigo Diego Valadés, por su parte, explica que ha oído que “Diego de Colio dice que la encomienda no le da mucha renta, más que 150 pesos” y “que le ve pobre”. Parece que Diego de Colio había conseguido años antes (en torno a 1545) que la Corona le concediese unas cédulas reales en pago a sus
357 Queja y relato del emigrado a Indias a través del discurso epistolar novohispano: la carta del conquistador Diego de Colio Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 servicios, y le dan los poderes para la encomienda del pueblo de Yzlatlam, en Nueva Galicia. También en 1545 es nombrado alcalde ordinario en la ciudad de Guadalajara (Martínez et al. 1992). 3. Diego de Colio en la Nueva Galicia: la carta y el conflicto territorial Como demuestran los datos de la relación de méritos, Diego de Colio participó activamente en las campañas de descubrimiento y colonización de los territorios noroccidentales del virreinato de la Nueva España: lo que se bautizó como el reino de la Nueva Galicia. Previsiblemente, pasó a estos territorios tras estar un tiempo en la ciudad de México y, como hemos podido notar, se estableció en la ciudad de Guadalajara (sede de los territorios nuevos) y tuvo algunos cargos instituciones en la región. La provincia de Nueva Galicia (oficialmente denominada como “Nuevo Reino de Galicia” o “Reino de Nueva Galicia”) fue un territorio administrativo en el interior del virreinato de Nueva España, pero independiente de él en su gobierno y administración. Aunque su extensión fue variando, llegó a ocupar los actuales territorios de Nayarit, Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas y Colima. La conquista del territorio fue emprendida por Nuño Beltrán de Guzmán en el año de 1531. La carta de relación de Colio se vincula estrechamente al descubrimiento y colonización de algunos de los territorios de la Nueva Galicia y su redacción se debe a un serio conflicto territorial que tardó varias décadas en resolverse. La misiva está integrada en un libro de correspondencia relativa a esta provincia novohispana. 3.1. El contexto material de la carta: El Libro de Correspondencia de la Nueva Galicia La carta de Diego de Colio se localiza, como decimos, en el denominado Libro de correspondencia de autoridades civiles y eclesiásticas de Nueva Galicia al rey. El epistolario es un libro en papel, tamaño folio, con encuadernación en pergamino y consta de 553 hojas. Se encuentra alojado en el AGI, con la signatura Guadalajara,51, L.1, en el fondo de la Audiencia de Guadalajara4. El libro contiene 177 misivas, principalmente dirigidas a los monarcas españoles (Carlos V, que reinó hasta 1556, y Felipe II), a veces en alusión directa, y otras veces a sus dignos representantes en el Consejo 4 Este interesante conjunto de cartas de la Nueva Galicia está siendo catalogado, transcrito y analizado en el marco del mencionado proyecto de I+D “La escritura elaborada...” (véase nota 1). Próximamente las cartas (transcripciones, modernizaciones e imágenes) estarán disponibles en abierto en la plataforma TEITOK para la edición de corpus digitales. En el presente artículo incluimos solamente fragmentos de la transcripción de la carta de Colio (la transcripción completa estará también en abierto próximamente); no obstante, su imagen escaneada puede consultarse en la signatura del AGI, Guadalajara, 51, L.1, N.148.
358 Marta Puente González Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 de Indias. A su vez, están remitidas desde las instituciones novohispanas del territorio de la Nueva Galicia, predominantemente desde la recién creada Audiencia de Guadalajara (1548). No obstante, encontramos también cartas escritas por particulares, que a veces ostentan cargos civiles o eclesiásticos, aunque escriben en calidad de particulares, como es el caso de Colio. Un aspecto interesante del Libro de correspondencia es que en él se muestra un continuo conversacional de veinte años. La carta más antigua data en 1549 y la más reciente de 1571. Así, se lee en la contraportada del libro: “Cartas para su magestad de la Audiençia, obispo, offiçiales reales y otras personas de la nueva galizia, dende el año de 1549 hasta el de 1571. Provincia de la nueva galizia”. El hecho de que estas epístolas se encuentren reunidas en un libro de correspondencia nos permite rescatar esta conversación a lo largo de cartas que se suceden y comunican en años consecutivos e intuir las respuestas de la otra parte, aunque no se conserven aquí. Atendiendo al tipo de autores, podemos dividir el Libro de correspondencia en subconjuntos. Destacamos misivas de algunas personalidades principales en la conquista de los territorios novogallegos. Por ejemplo, se conserva una veintena de cartas al rey del obispo de Guadalajara, Fray Pedro de Ayala (para su estudio, cfr. Bravo-Garcia 2024) o de los primeros oidores de la Nueva Galicia, como Martínez de la Marcha, Lebrón de Quiñones, Contreras Ladrón de Guevara o Pedro Morones, el primer catedrático de Prima de Cánones en la Universidad de México. Contamos con emisores menos poderosos, en calidad de representantes de pueblos de indios, como el ejemplo de la única carta en náhuatl conservada en este fondo, la carta de los naturales del pueblo de Tochpan (Saavedra 2022), o la de los mineros de las minas de Zacatecas. Todas estas cartas, escritas en los años posteriores al descubrimiento del reino de Nueva Galicia, son un material de incalculable valor que solamente en parte ha sido atendido por historiadores, pero en ningún caso por lingüistas o filólogos. 3.2. El contexto de escritura de la carta: el enfrentamiento territorial en El Nombre de Dios Antes de abordar el estudio discursivo de la carta de Diego de Colio, es conveniente contextualizar la causa que origina su redacción. El suceso que motiva la escritura fue el conflicto territorial con otro español conquistador, Francisco de Ibarra, a propósito del pueblo El Nombre de Dios. Colio expone en su carta que Francisco de Ibarra ha pretendido usurpar esta villa, proclamándose su fundador y poniéndola bajo la jurisdicción de los territorios por él conquistados, esto es, dentro de las fronteras del reino de la Nueva Vizcaya. Ante este atrevimiento, Diego de Colio quiere demostrar que la villa ha sido fundada por él y que pertenece al reino de la Nueva Galicia. Estos
359 Queja y relato del emigrado a Indias a través del discurso epistolar novohispano: la carta del conquistador Diego de Colio Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 hechos tienen origen, según el testimonio de Colio, tras la navidad de 1562, entrado el año de 1563, aunque las informaciones documentales nos dicen que el conflicto perduró hasta 1611. Sobre esta villa, El Nombre de Dios, sabemos que actualmente pertenece a la provincia de Durango y que en su momento las autoridades solventaron la disputa a favor de Francisco de Ibarra y de la Nueva Vizcaya. No obstante, los datos se entrecruzan y no resulta fácil delimitar la verdad histórica de la fundación. Las fuentes de las que nos nutrimos son, en primer lugar, dos crónicas: 1) el libro segundo de la Crónica Miscelánea de la Sancta Provincia de Jalisco, del Padre Tello, redactada en la primera mitad del siglo XVII y no publicada hasta el siglo XIX (Tello 1891); y 2) la crónica de Mota Padilla, sobre la conquista de la Nueva Galicia (Mota Padilla 1870). Conocemos la existencia de otros documentos de archivo de los protagonistas del conflicto5 y, finalmente, contamos con la carta de Colio, el documento más antiguo y cercano a los hechos, escrita por su protagonista en 1570. De acuerdo con estas fuentes, en 1562 encontramos a Diego de Colio ostentando el puesto de alcalde mayor de la villa llamada de las Minas de San Martín. En este momento, funda a diez leguas de este pueblo la villa de El Nombre de Dios. Ambas localidades se sitúan en la cuenca del río Súchil, valle ahora poblado con las localidades de Sombrerete (San Martín en el siglo XVI) y Chachihuites, en la actual Zacatecas (Teresa Cabrero 2011). Encontramos referencias de este nombramiento y a la fecha en la crónica de Mota Padilla y del Padre Tello. En Mota Padilla leemos: Vimos ya descubiertas las minas de Sombrerete, Chachihuites, Ranchos y San Martín, y atraídos de sus riquezas, había muchos que poblaban la tierra; y aunque el alcalde mayor de Zacatecas, que lo era Gaspar de Tapia [...] le pareció a la audiencia conveniente nombrar propio alcalde mayor de San Martín y sus agregados, y el primero que hubo fue Diego de Colio, a quien se le ordenó fundase una villa donde mejor le pareciese, como lo hizo, poniéndole el Nombre de Dios (como hasta hoy se intitula), la que incluyó en su alcaldía mayor, como del Distrito de esta audiencia, esto fue en el año de 1562 (Mota Padilla 1870: 207). Estos territorios hacían frontera con los del reino de la Nueva Vizcaya. Nueva Vizcaya aglutinaba territorios de los actuales Zacatecas, Durango, Chihuahua y Coahuila. Las primeras fundaciones se hicieron bajo el liderazgo del conquistador guipuzcoano, Francisco de Ibarra, razón por la que recibe este nombre. Leemos en Mota Padilla, a continuación de la mención a Diego de Colio y la fundación de la villa de el Nombre de Dios: 5 En el propio Libro de correspondencia se citan estos sucesos en las cartas 163, 170, 173 o 168.
360 Marta Puente González Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 Poco después, D. Francisco de Ibarra, en virtud de comisión del señor virrey D. Luis de Velasco, salió en busca de la gran laguna de Copala [...] Salió Francisco de Ibarra con buena comitiva, pero se vio en unos espacios dilatadísimos y sin gentes; perdió la paciencia y se inclinó al Poniente, y cerca de la villa del nombre de Dios, en los llanos de Guadiana, tuvo por conveniente el fundar una villa, que hoy es la ciudad de Durango [...] (Mota Padilla 1870: 207-208). En la crónica de Mota Padilla se hace mención, por tanto, a las incursiones de Francisco de Ibarra en tierras y villas que hasta entonces estaban bajo la jurisdicción de la provincia de la Nueva Galicia. No menciona este cronista, como vemos, que Ibarra funde esta localidad, sino otras cercanas, como Durango. Los datos biográficos (Francisco de Ibarra | Real Academia de la Historia, s. f.) nos informan de que Francisco de Ibarra contaba desde sus inicios en las Indias con la protección de su tío, don Diego de Ibarra. Diego de Ibarra había sido, como Colio, hombre de Cortés y fundador de Zacatecas. Contaba con una gran dote y se había casado, además, con una hija del virrey don Luis de Velasco. Por influencia de la tutela de su tío, Francisco de Ibarra es nombrado capitán en 1554, con 16 o 17 años solamente, de la expedición de descubrimiento y conquista de los territorios inexplorados al norte de Zacatecas, partiendo de las tierras ya conquistadas de la Nueva Galicia. En su semblanza biográfica se menciona el altercado en Nombre de Dios, aunque en esta fuente se menciona que es él el fundador: “el 7 de noviembre de 1563 se fundó la ciudad de Nombre de Dios, con un primer alcalde, Alonso García, y un guardián, el padre Pedro de Espinareda. Hubo problemas con la Audiencia de Nueva Galicia, pues la consideraba territorio de su jurisdicción, y envió una fuerza militar” (Francisco de Ibarra | Real Academia de la Historia, s. f.). Por su parte, el testimonio de Colio ofrece datos sobre estos acontecimientos, que no podemos dar necesariamente por ciertos (ni por falsos). Nos dice Colio en su carta que él es el primero en ir a esta localización, lo que luego será El Nombre de Dios, que entonces solo es una pequeña misión. Leemos por sus palabras que él pacifica allí a sus gentes y nombra a su primer alcalde, Alonso García: [C]omo traya comjsion para Visitar la tierra baje a visitar Estas poblaçiones. de aqui alrrededor mjnas de rranchos y chaleguites y valles de súchil donde ya los Españoles ante mj se avian registrado. y llegue A la villa y monesterio del nombre de dios que se empesaua a Edificar y poblar y los frajles me rrezbieron muy bien y me aposentaron En su rrancho y hizo llamar los yndios mexicanos y otros nuestros amigos que alli se poblauan y los anjme y rrogue se Aquietasen y poblasen que de los frailes y de mj y de las demás justiçias serian faboreçidos y lo mjsmo hable a los naturales y los asosegue y luego arme la posesion de la villa y poblaçion del nombre de dios por su magestad y por su rreal audiençia deste rreyno como por ella consta que va con esta y los frayles me rrogaron diese mandamjento de Amparo A los Españoles que Alli estauan de las tierras que allí avian armado Y le di y ansi mesmo me rrogaron que pues yo tenga que
361 Queja y relato del emigrado a Indias a través del discurso epistolar novohispano: la carta del conquistador Diego de Colio Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 hacer En otras partes que pusiese un tenjente. que amparase. Los naturales. no fuesen maltratados de los españoles y tubiese en justiçia a los vezinos y a todos y asi prouey por tenjente en nombre de su magestad e de su rreal avdiençia a vn hombre homrrado que se llama Alonso garçia y asi quedo todo paçificos asi lo destas mjnas (Guadalajara, 51, L.1, N.148, h 2r). Un poco más adelante, menciona uno de los primeros encontronazos con Francisco de Ibarra. Dice incluso que este lo desafía y fija su estandarte en la villa, sabiendo que Colio había tomado posesión antes. En la crónica del Padre Tello (capítulo CLXXXVII) también se ratifica esta fundación por parte de Colio: [Y] vino con su prouision y gente A Estas mjnas que yo tenja pazificas y quietas despues de naujdad Entrante años de sesenta y tres y sus soldados de cauallos y mulas y a sosacar yndios e yndias criados de los mjneros vezinos destas mjnas sin yo lo poder Remediar y avnque muchas vezes le rrogue al dicho francisco de ybarra oprimjese sus soldados no lo quiso hazer [...] y a veinte y quatro de henero de sesenta y tres. bendixo aqui su estandarte En mj presençia que fueron dos meses y diez y siete dias despues que yo tome la posesion dela villa del nombre de dios (Guadalajara, 51, L.1, N.148, h 2r). Parece ser que en 1565 estalla otro conflicto que generará respuestas por ambas partes. De nuevo, leemos informaciones similares, primero en la crónica de Tello y luego en Mota Padilla. Esta vez, el altercado se inicia por unos vecinos que no reconocen la autoridad de Colio cuando este les solicita el pago de unas deudas. Dichos vecinos piden auxilio de Ibarra y este se presenta y expulsa a Colio de la villa: Es el caso que, hallándose segunda vez el alcalde mayor de las Minas de San Martín, Diego García de Colio, trató de embargar por deuda a Francisco de Soto y a otros vecinos de la villa del Nombre de Dios, los que no sé con qué motivo opusieron por excepción no ser dicha villa de la jurisdicción de San Martín, porque estaba fundada en la Vizcaya y no en la Galicia [...] (Mota Padilla 1870: 208). Pese al deseo de Diego de Colio de que se reconozca este territorio como parte de la Nueva Galicia, las fuentes cronísticas nos hablan de un desenlace diferente. En ella, se nos cuenta que Diego de Ibarra, tío de Francisco de Ibarra, intermedia en el conflicto en busca de una solución pacífica. El asunto queda en manos del virrey y este traspasa la decisión al monarca, quien finalmente optará por entregarle el territorio a la Nueva Vizcaya, en 1611: [E]stando ambas parcialidades para romper en batalla, se interpuso D. Diego de Ibarra y fue necesaria toda la autoridad de su respeto para contener el
368 Marta Puente González Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 y fórmulas de cortesía de los documentos históricos, podremos obtener el reflejo de un momento histórico de la lengua y del sistema social imperante en el siglo XVI. En esta centuria se empieza a consolidar uno de los grandes cambios pragmáticos y morfológicos en el paradigma de tratamientos en español: el pronombre de cortesía medieval vos ha perdido su valor deferencial medieval y pasa a ser reemplazado en el siglo XV por el sustantivo abstracto su merced/vuestra merced y sus homónimos plurales (que en el siglo XVII se gramaticalizará como usted). Si el antiguo pronombre vos establecía su concordancia en 2pl, este nuevo sintagma terminará concordando, en sus desinencias verbales y posesivos, en 3sg y 3pl. Esta innovación, típicamente ibérica, parece partir de los entornos cortesanos. Los estudios nos indican que en origen vuestra merced empieza a usarse para referirse al rey, aunque acusará un desgaste pronto en este contexto y pasará a ser sustituido por su/vuestra majestad (Lara Bermejo 2022). La carta de Diego de Colio nos ofrece algunos ejemplos de todo este interesante proceso: el asturiano se refiere al rey de forma indirecta (esto es, usa un pronombre delocutivo) pero ya utiliza su honorífico típico, su majestad, y relega vuestra merced para rangos inferiores; por otro lado, dirige su carta a unos interlocutores mediadores del monarca, a quienes se referirá con los títulos medios alocutivos Yllustrísimo señor e Yllustres señores en el vocativo inicial y después, en el cuerpo de la carta, los nombra vuestra señoría y mercedes. La manera en la que se presentan estos títulos también nos aportan información sociolingüística, pues observamos que todas se escriben con la forma abreviada (Yllmo sor e Ylles sres; V.Sa y mrds; su magd), tal y como dictaban las convenciones escriturarias administrativas. El hecho de que siempre aparezca el mismo título y abreviado de la misma forma nos da a entender que si la carta la escribió el propio Colio, probablemente estamos ante un hombre letrado y culto que estaba al día de las pautas de escritura de los oficios administrativos. Como había advertido García Godoy (2019), solo en cartas de autores semicultos, poco instruidos, los tratamientos se escriben con formas plenas (Colio, por cierto, solamente escribe una vez señores sin abreviar, en el vocativo primero que corona la carta). Si la referencia al monarca no genera dudas, sí notamos que no es fácil averiguar, solamente por el título, el cargo concreto que está detrás del Yllustrísimo señor e Yllustres señores. Colio aclara al inicio de su misiva que se refiere al “consejo de su magestad”. En el sobre tenemos más noticias y leemos “presidente/oydores del rreal consejo De Yndias en su rreal corte”. Se sugiere, entonces, que el Yllustrísimo señor y vuestra señoría se refiere al presidente del Consejo de Indias (que se reunía directamente con el monarca) y los Yllustres señores y mercedes serían los diferentes cargos judiciales del Consejo. Sobre estos honoríficos es interesante advertir que los títulos de dignidades empiezan
369 Queja y relato del emigrado a Indias a través del discurso epistolar novohispano: la carta del conquistador Diego de Colio Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 a diferir entre la metrópoli y las colonias y que en las Indias se desarrolla una escala honorífica propia, si bien esta diferenciación no empieza a cristalizarse en el Nuevo Mundo hasta mediados del XVII (García Godoy 2019: 221). La fecha de la carta de Colio es anterior a la primera preceptiva oficial para los tratamientos, que se promulga por los Austrias en 1586 y es de aplicación en todos los territorios: la Pragmática de los tratamientos y cortesías. En esta norma se va a fijar el rango de señoría como honorífico máximo en América, después del rey, mientras que merced(es) se relegará al grado inferior dentro de los honoríficos (García Godoy 2019: 230-237). Ya en el seiscientos, sin embargo, señoría ampliará su espectro de aplicación desde el virrey a cualquier cargo administrativo indiano; por su parte, merced se devaluará hacia finales del XVII. Como vemos, la carta de Colio es anterior a esta gran diferenciación peninsular-americana, y los tratamientos mantienen una significación deferencial jerárquica: majestad-señoría-mercedes. Otro rasgo que encuadra la carta en la forma de proceder anterior a la publicación de la Pragmática de 1586 es la tendencia al exceso en los usos deferenciales. Colio utiliza el apéndice superlativo culto Yllustrísimo señor e Yllustres señores y además incluye en la despedida dos fórmulas de sometimiento: (1) [N]uestro señor guarde avmente y prospere y en mayor Estado Acresçiente la yllustrísima e Yllustres personas de vuestras señorías y mercedes como por vuestras señorías y mercedes y por todos sus seruidores es deseado de las mjnas de san martyn a 15 de hebrero de 1570 años. (2) Besa las manos a Vuestra señoria y mercedes su servjdor. (Guadalajara,51, L.1, N.148, h 3v) En la Pragmática de 1586 se realizarán importantes cambios a este respecto: a partir de la norma será preceptivo reducir la consecución y la sobrecarga de títulos y buscar la austeridad. Se indica que las cartas dirigidas al rey solo debían incluir el título Señor bajo la cruz, alteza si era al infante o señoría si era el virrey. En cuanto a las fórmulas de despedida, igualmente se recomienda reducir la ampulosidad a un “Dios guarde la persona de V.M.” y la segunda fórmula de sometimiento será expresamente abolida (Bravo-García 1990: 189). La misiva de Colio ilustra estos excesos previos a la ley si bien los abusos siguieron sucediéndose después de 1586–. Si el conquistador asturiano despliega todas las estrategias de cortesía para referirse al monarca y sus consejeros reales, notamos que no aplica ningún título u honorífico al hablar de su enemigo, Francisco de Ibarra. Una vez más, el uso de los marcadores deícticos nos ofrece valiosa información sobre la autopercepción del enunciador y su relación con la alteridad. El hidalgo asturiano no debía sentir ninguna obligación de deferencia para con el gobernador guipuzcoano quien, además de estar cometiendo actos viles e
370 Marta Puente González Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 injustos, era más joven que él y a sus ojos, un soberbio desleal a la corona. La única vez que menciona su cargo lo hace evitando vincularse con la decisión de nombramiento. No pierde ocasión de notar la filiación con su tío, Diego de Ibarra, al que tampoco dedica ningún trato cortés. Nótese (cursivas nuestras) que el resto de los nombrados en este fragmento sí aparecen con sus respectivos honoríficos: [E]stando las cosas En este sosiego El visorrey don luis de velasco por birtud de vna çedula de su magestad firmada de la serenjsima prinçesa de portugal y delos señores de su rreal consejo proueyo por gouernador y capitan general A francisco de ybarra sobrino de su yerno diego de ybarra delas tierras que descubriese y conquistase adelante de san martjn. (Guadalajara,51, L.1, N.148, h 2r) El análisis de la deixis espacial y temporal también ofrece datos de interés para definir el ethos discursivo. Puesto que el motivo de la carta es el conflicto territorial, al enunciador le interesa dejar constancia específica de sus conocimientos geográficos de la zona. Encontramos en la misiva de Colio continuas descripciones del entorno que rodea a la villa del Nombre de Dios y a Las minas de San Martín, sus territorios “por derecho”. Su cargo de alcalde mayor debe verse reflejado en el conocimiento exacto de la órbita de su poder territorial. Nombra, por tanto, los topónimos de la zona y las leguas de distancia desde su punto de enunciación. Las coordenadas espaciales son inseparables en su discurso de las temporales. El asturiano no solo tiene que demostrar que conoce el terreno sino que fue él el primero en darlo a conocer y anexionarlo al reino de la Nueva Galicia. El cuándo es el argumento primordial para razonar su petición última: que se castigue la injerencia de Ibarra porque él estaba primero. Entendemos, pues, que sea tan importante incluir el relato fundacional en la carta. Las referencias a fechas y meses exactos se ofrecen como una reconstrucción cronológica de los hechos. La fiabilidad de las mismas es justamente lo que está en cuestión y el motivo principal del conflicto de Ibarra, quien defiende otro relato de los hechos. Algunas de las fechas más importantes, de acuerdo con Colio, son estas:
371 Queja y relato del emigrado a Indias a través del discurso epistolar novohispano: la carta del conquistador Diego de Colio Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 Tabla II: Deixis espacial y temporal
372 Marta Puente González Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 Si contrastamos los sucesos según el relato de Colio con el contenido en algunas crónicas, parece que las fechas del conflicto coinciden, pero no plenamente. El padre Tello fechaba la expulsión del asturiano en 1565, Mota Padilla no precisa demasiado, pero parece sugerirse el año 1563. No es descartable que, según sus palabras hasta diez y ocho de junjo deste año pasado, Colio pueda estar hablando de 1563, según la referencia deíctica previa, o bien, de 1569, de acuerdo con la referencia de firma de la carta, 1570. Lo que repite en varias ocasiones es que él fundó la villa dos meses y diecisiete días antes de que llegase Francisco de Ibarra. 4.1.2. Estrategias de atenuación e intensificación La misiva de Colio está concebida, como venimos anotando, desde la defensa de sus competencias territoriales y en última instancia viene a ser un gran alegato de su propia imagen como conquistador y como servidor de los intereses reales. Observamos cómo el ethos discursivo se va engalanando de atributos que lo ensalzan: se trata de un ethos que asume los acontecimientos en primera persona, que conoce las referencias espaciales y temporales de los terrenos que le pertenecen como alcalde mayor y que además se muestra como un digno vasallo, culto, mesurado y deferente en las reivindicaciones que plantea al Consejo de Indias. Por su parte, el alter ego, el enemigo Ibarra, va dibujándose a ojos de Colio en oposición directa a este tono discursivo, a estos atributos. Este enunciador se construye también a través de dos estrategias más de modalización discursiva: la intensificación y la atenuación. La atenuación se define como un fenómeno retórico para la persuasión a través del cual el hablante busca el favor y la aprobación del interlocutor y evita cualquier acto amenazante de la imagen. Estas estrategias de atenuación pueden aparecer de diferentes formas con objetivos concretos. Por ejemplo, podemos hallar elementos minimizadores en el discurso (mediante cuantificadores, diminutivos y otros) con el objetivo de rebajar la aserción de lo dicho (Azofra- Sierra 2023: 31). Así, leemos en el inicio de la carta que Colio escribe: “Toda por cierto parescera a Vuestra señoría y mercedes Nueba Atreberse A escrevir Al consejo de su magestad un hombre tan bajo y soez como lo yo soy tener atrebimjento escreuir e ynformar”; o solo unas líneas después: “ansi yo En esta mj menosprezada carta. dare Rrelaçion”. Los casos contrarios de intensificación son más evidentes. Colio se vale especialmente de la adjetivación valorativa para construir su historia particular, realizando un ensalzamiento de su gestión y la de los hombres que lo apoyan, frente a una descalificación continua de las acciones de Ibarra y su gobierno. Apreciamos un ethos fundador y gestor de los territorios,
373 Queja y relato del emigrado a Indias a través del discurso epistolar novohispano: la carta del conquistador Diego de Colio Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 pacificador de indígenas y siempre al servicio de los vecinos españoles que piden su ayuda continuamente. Para ensalzar la acción colonizadora, primero se encarga de subrayar la belicosidad de los naturales: “todos los yndios desta comarca hizieron mucho daño y mataron algunos Españoles”; “[los españoles] hallaron muchas rrancherias de yndios belicosos y salvajes. que Aca dezimos chichimecas”. Colio utiliza el préstamo náhuatl chichimeca no solo para referirse a los indígenas de las tierras noroccidentales, sino con la connotación negativa de ‘indio guerrero, violento’ con la que este pueblo pasaría a la historia. Se entiende, después de la intensificación de la imagen del indio, que a continuación Colio pase a describir sus propios logros como protector de españoles en estos momentos iniciales de la fundación. En algunos ejemplos, el ethos discursivo se configura como hombre de guerra que no duda en luchar contra los naturales; en otras ocasiones, construye una imagen más amable, casi de labor misionera, donde habla con ellos, los sosiega y les ruega con buenas palabras para que estén tranquilos: (1) [Los españoles] me pedian socorro que estauan çercados de los naturales y que a esta noche avian de venjr sobreellos. y luego ymbie ocho españoles con sus armas y con esto los naturales no osaron Acometer y se asosegaron (Guadalajara, 51, L.1, N.148, h 1r). (2) [L]os frajles me rrezbieron muy bien y me aposentaron En su rrancho y hize llamar los yndios mexicanos y otros nuestros amigos que alli se poblauan y los anjme y rrogue se Aquietasen y poblasen que de los frailes y de mj y de las demás justiçias serian faboreçidos y lo mjsmo hable a los naturales y los asosegue y luego arme la posesion (Guadalajara,51, L.1, N.148, h 1v). Los recursos intensificadores de la imagen también funcionan como estrategia de desprestigio de la gestión del conquistador vizcaíno Ibarra. En estos fragmentos se aprecia una mayor profusión de adjetivos y recursos superlativos. A los ejemplos aportados en los epígrafes anteriores añadimos otros que aparecen hacia el final de la carta. En este momento Colio ya ha dejado de relatar los orígenes de El Nombre de Dios y está casi enumerando todos los agravios que se suceden con Ibarra desde que este es gobernador de la Nueva Vizcaya y controla la villa: Ay En esta gouernaçion de francisco de ybarra muchas cosas. que convienen al seruiçio de dios y de su magestad que se rremedien ques que quando los Extranjeros avia En esta nueba galiçia se meten Alli porque no los llamen A España ansi mjsmo vasallos por no yr A sus mugeres [...] delinquentes que An cometido muertes Atroçes y malas y se acogen Alli y son rrezbidos y avn dellos seacompaña El gouernador [...] ay otro negoçio queste es contra la rreal hazienda de su magestad y eso En siete años A que alli Entro francisco de Ybarra con su gente nombro tres ofiçiales thesorero contador y factor con acados salarios y En los quatro años y medio no tubo su magestad vn rreal de
374 Marta Puente González Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 prouecho nj derecho [...] su magestad no tiene en aquella prouinçia yndios nj pueblos nj los ay que den tributos nj rrentas [...]. (Guadalajara,51, L.1, N.148, h 3r-3v) Llegados a este punto, no nos ha de sorprender que Colio se extienda en la queja y crítica de enemigo Ibarra, pero sí es interesante contrastar esta imagen despiadada de Ibarra con la que de él ofrecen crónicas como las del Padre Tello y Mota Padilla. Estos cronistas, a los que a priori no podemos juzgar como partidarios de uno de los bandos (recuérdese que mencionan el nombramiento de Colio como alcalde mayor y lo reconocen como fundador de El Nombre de Dios), se muestran mucho más amables en el retrato del joven conquistador guipuzcoano. El padre Tello, pese a que escribía de Ibarra que “no ha quedado memoria más que de haber quitado a la Galicia lo que era suyo, y otras cosas que no hizo muy buenas, que dejo en las cadenas del silencio” (capítulo CXCI), después lo retrata así: Fue Francisco de Ibarra honradísimo caballero, muy dadivoso y afable, particularmente con sus soldados, con quien repartió todos los pueblos de indios, y con los que fueron a poblar la Vizcaya, sin procurar quedarse con alguna cosa. Ninguno llegó a él, que no le socorriese y fuese consolado; anduvo en las jornadas muy afligido, así de cuerpo y espíritu, como también de pobreza [...] fue digno de que S.M. le hiciera muchas mercedes, pues gastó en su servicio más de ciento cincuenta mil pesos, sin tener ni sacar un tomín de interés por paga, ni haber llevado ningún salario [...]. (capítulo CXCII) 5. Conclusiones Sirva esta última cita del padre Tello como ejemplo ilustrativo de lo que supone el estudio de la expresión de la subjetividad y la identidad desde el enfoque pragmadiscursivo. Un mismo hombre (en este caso, Francisco de Ibarra) puede generar visiones contrapuestas de su persona y su labor. El análisis diacrónico del discurso no busca restituir la verdad histórica sino ahondar en cómo la ideología, el imaginario colectivo y las circunstancias sociales, políticas y pragmáticas pueden quedar plasmadas en los testimonios del pasado y en las estrategias expresivas del sujeto enunciador. En este caso, el estudio de la carta de Diego de Colio, el único testimonio directo de su autor, ha servido para acercarnos más a la figura de este conquistador de la 1ª generación de descubridores, el migrado asturiano a Indias del que no conocemos ni su fecha de muerte y sobre cuya responsabilidad recae la historia fundacional de algunas villas centenarias mexicanas. Del conflicto territorial nace la voluntad de escribir una carta de relación donde plasma, entre otras cuestiones, los primeros momentos de españoles y nativos en los recién
375 Queja y relato del emigrado a Indias a través del discurso epistolar novohispano: la carta del conquistador Diego de Colio Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 descubiertos territorios novogallegos. Sus descripciones y las narraciones de los acontecimientos deben contrastarse con otras fuentes documentales, pero sin dejar de merecer esta primera labor testimonial. Colio elabora un relato interesadamente maniqueo en donde busca enfrentar las fuerzas de los españoles sin ley (Ibarra y sus hombres) a la legitimidad del hombre leal a la corona (él mismo). Construye, mediante estrategias de cortesía, intensificación y atenuación, un ethos discursivo que se engalana con los mejores atributos de la época: templanza y ardor guerrero; misericordia con los indios y valentía contra los enemigos; cortesía y vasallaje para sus superiores, pero, sobre todo, pulcritud en el relato de los hechos y objetividad escrupulosa en la labor descriptiva. Estos últimos valores no resisten, como hemos intentado demostrar, el análisis pragmadiscursivo de la subjetividad lingüística. Colio se revela a sí mismo en las estrategias de modalización discursiva elegidas y deja para la posteridad una foto fija de la mentalidad de la época y de sus propios conflictos, inseguridades y miedos.
376 Marta Puente González Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 6. Referencias Azofra-Sierra 2023: M.E. Azofra-Sierra, “El epistolario de Diego de Valera: Lengua y persuasión” en Rilce. Revista de Filología Hispánica, 39/1, (2023), pp. 12-139. https://doi.org/10.15581/008.39.1.12-39 Barthes 1990: R. Barthes, La aventura semiológica (Barcelona, 1990). Bravo-García 1990: E. Bravo-García, “Fórmulas de tratamiento americanas y andaluzas en el S. XVI” en Philologia Hispalensis, 1/5 (1990) pp. 173- 194. https://doi.org/10.12795/PH.1990.v05.i01.12 Bravo-García 2024: E. Bravo-García, “Cómo hablar al rey. Las cartas de fray Pedro de Ayala, obispo de Nueva Galicia” en Araucaria, 26/55 (2024) pp.733-758. https://doi.org/10.12795/araucaria.2024.i55.34 Cabrero 2011: T. Cabrero, “Algunas menciones en las fuentes etnohistóricas de las minas de Chalchihuites en el noroeste de Zacatecas” en Arqueología Iberoamericana 11 (2011), pp. 27-35. Carrera de la Red 2006: M. Carrera de la Red, “Análisis de situaciones comunicativas en el documento indiano por excelencia: La carta” [en M. Serrado, A. Bolívar y M. Shiro, coords.: Haciendo lingüística: homenaje a Paola Bentivoglio, Caracas, Universidad Central de Venezuela, 2006], pp. 627-644. Charaudeau y Maingueneau 2005: P. Charaudeau y D. Maingueneau, Diccionario de análisis del discurso (Buenos Aires, 2005). Ducrot 1984: O. Ducrot, El decir y lo dicho (Buenos Aires, 1984). Icaza 1923: Francisco A. de Icaza, Conquistadores y pobladores de Nueva España: diccionario autobiográfico sacado de los textos originales (Segovia, 1923). http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000140440 Francisco de Ibarra | Real Academia de la Historia. (s. f.): Fernando Rodríguez de la Torre [en línea] <https://dbe.rah.es/biografias/15177/francisco-de- ibarra>. García Godoy 2019: M. T. García Godoy, “El tratamiento indirecto en el español colonial. Los títulos honoríficos” [en J. P. Sánchez Méndez, A. Corredor y E, Padrón, coords.: Estudios de morfosintáxis histórica hispanoamericana (El pronombre), 1/1, Valencia, Tirant Humanidades, 2019], pp. 219-262. Lara Bermejo 2022: V. Lara Bermejo, Historia de los pronombres de tratamiento iberorromances: Península Ibérica, América, África y Filipinas (Madrid/ Frankfurt, 2022). Maingueneau 1987: D. Maingueneau, Nouvelles tendances en analyse du discours (Paris, 1987). Martínez et al. 1992: J. R. Martínez, R. García y S. Estrada, Historia de una emigración: Asturianos a América, 1492-1599 (Avilés, 1992).
377 Queja y relato del emigrado a Indias a través del discurso epistolar novohispano: la carta del conquistador Diego de Colio Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 58. Primer cuatrimestre de 2025. Pp. 353-377. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i58.16 Mignolo 1992: W. Mignolo, “Cartas, crónicas y relaciones del descubrimiento y la conquista” [en L. Íñigo Madrigal, coord. Historia de la literatura hispanoamericana, 1, Madrid, Cátedra, 1992], pp. 57-116. Mota Padilla 1870: M. de la Mota Padilla, Historia de la conquista de la provincia de la Nueva-Galicia (México 1870) [en línea] <https://www. cervantesvirtual.com/obra/historia-de-la-conquista-de-la-provincia-de-la- nueva-galicia-783289/>. Ruiz 2020: D. T. Ruiz, “Clasificación y estructura de las probanzas de méritos y servicios” en Nuevas de Indias. Anuario del CEAC, 5 (2020), pp. 109-139. https://doi.org/10.5565/rev/nueind.71 Saavedra 2022: M. F. Saavedra, “Carta de los indios naturales de Tochpan al rey” en Estudios de Cultura Náhuatl, 63 (2022), pp. 193-225. Tello 1891: A. Tello, Libro segundo de la crónica miscelanea en que se trata de la conquista espiritual y temporal de la santa provincia de Xalisco en el Nuevo Reino de la Galicia y Nueva Vizcaya y descubrimiento del Nuevo México (Guadalajara, 1891). Wesch 1998: A. Wesch, “Hacia una tipología lingüística de los textos administrativos y jurídicos españoles: Siglos XV - XVII” [en W. Oesterreicher, E. Stoll y A. Wesch, coords.: Competencia escrita, tradiciones discursivas y variedades lingüísticas: aspectos del español europeo y americano en los siglos XVI y XVII: coloquio internacional, Friburgo en Brisgovia, 26 - 28 de Septiembre de 1996, Tübingen, Gunter Narr, 1998], pp. 187-218.