Kløn, Uqbar, Orbis Tertius: Arquitecturas retrospectivas
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20 La clonación arquitectónica Ascensión Hernández Iviartinez, Siruela, Madrid, 2007. 154 pp. ISBN 978-84-9841-069-3. KL0N, UQBAR, ORBIS TERTIUS: ARQUITECTURAS RETROSPECTIVAS Quizá el ensayo titulado La clonación arquitectónica que a Ascensión Hernández le ha publicado Siruela (Madrid, 2007; reactíve el debate sobre la pertinencia e impertinencia, sobre el acierto o el despropósito de las exhumaciones y las réplicas: sobre el tema inconcluso de la resurrección formal o la reencarnación de algunas arquitecturas mesíánicas, de la reproducción banal de algunas arquitecturas inútilmente profanadas, del vicio del simulacro y la perfidia constructiva, de la evidencia y la negación de los efectos de la guerra. Este libro de la profesora de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, desarrollado a partir de su docencia en un seminario sobre la "Proliferación y negación del arte: retorno del aura" dirigido por Juan Antonio Ramírez, contiene un informe sobre el estado de la cuestión: en él se esboza un catálogo de obras de arquitectura redimidas, de edificios rescatados del limbo o del purgatorio al que fueron arrojados. Aquí, deteniéndose en algunos de los casos más señeros, tanto en la reinvención de la ciudad centroeuropea de posguerra como en ciertas obras reproducibles de los maestros del Movimiento Moderno, se reflexiona sobre las causas, sobre las justificaciones que dieron y dan los ideólogas de esta tendencia, los promotores de esta modalidad de la cosmética, de esta rama ilegítima de la escenografía. Además de informe y de introducción al análisis, hay en este ensayo de la «Serie mínima» de «La Biblioteca Azul», una invitación a la crítica. Aunque no se hace una denuncia explícita ni una acusación formal de los infractores, hay una queja continua, un lamento permanente oor la réplica perversa, por la copia innecesaria e impune, por el, así llamado, clon arquitectónico que tan inmerecido triunfo está consiguiendo alentado por la contemporaneidad más frívola: una denuncia de la reedición idéntica e injustificada de una obra extinguida. Ascensión Hernández oportunamente le recuerda o le informa al lector algunos de los ya numerosísimos casos de reproducción de edificios inexistente s (arruinados por el tiempo, demolidos por las bombas y otros explosivos, arrasados por las catástrofes, desmontados al final de la exposición temática o suprimidos de la superficie de la tierra por la voluntad aniquiladora del hombre), unas veces excusando con palabras de otros el facsímile, o aceptando las razones históricas y monumentales de los defensores del regreso a la tierra de las arquitecturas de la memoria, y otras, las menos, desde la amonestación y la crítica, quizá en exceso clemente. Su teoría, su posicionamiento respec- to a la cuestión esencial no dista demasiado de la mantenida, entre otros espectadores, por Rafael Argullol (Cf. ""Música y fuego" en Enciclopedia del crepúsculo, El Acantilado, Barcelona, 2005), quien ya en el año 2003 empleaba literalmente la expresión "c!onación arquitectónica" para referirse a la, así también por él denominada "reencarnación arquitectónica": a esos casos ejemplares (él cita en su artículo el Gran Teatro del Liceo, que lo motiva, y el Pabellón de Mies van der Rohe) en los que se ha reproducido in situ la "exacta forma exterior" de la arquitectura original que desapareció. En ambas reencarnaciones formales, como es bien sabido, intervino el arquitecto y filósofo barcelonés lqnasi Solá-Morales /1942" 20011. en la primera como redactor del proyecto de reconstrucción y en la segunda, aunque anterior en el tiempo, ade-
más como impulsor y gestor de la idea: la indudable calidad de su obra arquitectónica más personal y el evidente interés de su pensamiento no son, sin embargo, avales suficientes para la defensa a ultranza de esta propensión a convertir la arquitectura muerta y cadavérica en icono y reclamo, a materializar a cualquier precio los fantasmas, a mutar en símbolo la arquitectura desgraciada yespectral. expulsada de realidad sustancial de la ciudad. Pero revivir antes de tiempo es un serio contratiempo para el éxito del espectáculo del Juicio Final. La razón política electoral, la mercadotecnia de la historia, el beneficio prometido por la industria turística, la fácil satisfacción estética de las mayorías, el juego fraudulento de la invención de los significados son amenudo, muy por delante y por encima de la reivindicación de los inciertos valores patrimoniales, los motivos por los que se reconstruye una obra según algún teórico estado previo, como por ejemplo el Ayuntamiento de Ypres, en Bélgica, o la Frauenkírche de Dresde, a los que entre otros se refiere la ensayista, ambos destruidos en la carnicería arquitectónica de la última guerra mundial. Y razones similares, aunque a veces disfrazadas de justificaciones estéticas (esas que ahora son denominadas versiones, o interpretaciones, cuando no traslaciones o traducciones) son las que llevaron en 1992 a reproducirtambión Qn B:up.Hlona -quizá ya una de las capitales mundiales de la réplica arquitectónica- el malogrado Pabelfón de la República Española para la exposición de París de 1937, de Lacasa y Sert, o aquel que para la Exposición de Artes Decorativas de 1925 construyó Le Corbusier y denominó L'Esprit Nouveau sin sospechar que cincuenta y dos años después sería reinstaurado en Bolonia para lucimiento y satisfacción momentánea de unos pocos: de sus patronos, exactamente en el sentido con el que J. Quetglas llama «Pabellón del Patronato» a lo que otros llaman «Pabellón de Mies». La clonación terapéutica de la arquitectura, entendida como procedimiento de restitución o reposición, parece que quisiera demostrar que el pasado puede reconstruirse y reinstaurarse: y ésta es la falacia, pues no se trata de reconstruir una apariencia o de restablecer un pasado formal, sino de construir!o ex profeso, de demostrar con obras que la historia puede construirse a conveniencia recurriendo al sucedáneo, a la parodia de la arquitectura retrospectiva. Quizá se pueda aletargar, retardar o evitar la destrucción, y en ocasiones será incluso una obligación el prccurarlo: ocultarla, disfrazarla, maquillarta, negarla con falsificaciones es una tentación impía. José Joaquín Parra 8añón Fernando Barquín V Barón- Joaquín Barquín V Barón Imágenes de su archivo en los fondos FIDAS José María Gentil Baldrich Ana Yanguas Álvarez de Toledo 21x21 cm 623 páginas Ed. COAS-FIDAS Sevilla 2007 21 El libro es el catálogo de la exposición que sobre la obra de los arquitectos sevillanos Fernando Barquín y Barón y Joaquín Barquín y Barón se organizó con ocasión de la VI Semana de la Arquitectura, a partir de los fondos de la Fundación FIDAS, de la que fueron comisarios José María Gentil y Ana Yanguas. La publicación, además de una extensa documentación gráfica, reúne un conjunto de artículos y ensayos acerca de la obra de los hermanos Barquín y Barón, y de la construcción de viviendas sociales en Cádiz y Sevilla, tarea en la que ellos tuvieron gran protagonismo, construyendo más de 20.000. La cuidada edición, con el texto dispuesto a dos columnas ycon abundantes ilustraciones intercaladas en él, muchas de ellas a color, hace muy grata su lectura, y más provechosa la información proporcionada. Es de agradecer la cierta distancia con la que se ofrece la información y la objetividad y deseo de rigor documental que 113 presidido la preparación y edición de esta publicación. En lo:, añof oc~enta se produjo en toda Espana un fenomeno generalizado de auto complacencia en lo 'propio' que dio lugar muchas veces, por lo que a la ar-