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Luigi Dardano en la Querella de las Mujeres

Mascarell García, María

Abstract

El periodo de la Querella de las Mujeres es, sin lugar a duda, uno de los episodios socio-literarios más interesantes en el campo de las Humanidades. En este contexto, escritoras y escritores alzan la voz en busca de una sociedad más igualitaria, y lo hacen a través de toda una serie de tipologías literarias que van desde el breve tratado hasta el diálogo, siempre en defensa del sexo femenino. De entre los títulos que subyacen en la lista de obras y escritores filóginos de este periodo, el siguiente trabajo de investigación analiza, desde la perspectiva de los estudios de género, La bella e dota difesa delle donne (1554) del veneciano Luigi Dardano (1429-1511). Con el estudio de su vida y, sobre todo, de su obra, la presente tesis doctoral se pone como objetivo principal dar a conocer la labor protofeminista del autor y de cómo su obra contribuye a la revalorización de la Historia de las Ideas Filóginas.

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FACULTAD DE FILOLOGÍA UNIVERSIDAD DE SEVILLA Programa de doctorado en Estudios Filológicos Línea transversal en Mujer, Escritura y Comunicación MACROAREA DI LETTERE E FILOSOFIA UNIVERSITÀ DEGLI STUDI DI ROMA “TOR VERGATA” Programma di dottorato in Studi Comparati: lingue, letterature e arti TESI DI DOTTORATO / TESIS DOCTORAL LUIGI DARDANO EN LA QUERELLA DE LAS MUJERES Presentada por Maria MASCARELL GARCIA Directoras: Mercedes Arriaga Flórez, Caterina Duraccio, Matteo Lefèvre Tutor: Daniele Cerrato Sevilla, 2025 A ma mare, la meua dona il.lustre, el meu exemplum, el meu amor més gran. A Mercedes, per creure en mi. A totes les dones de la meua vida, les que estan i les que ja no, que m’han convertit en la dona que sóc hui AGRAÏMENTS Aquelles que realment em coneguen sabran que per a mi seria una missió impossible no escriure les següents línies en la que és la meua llengua materna. Per això, em suposa una necessitat redactar els següents Agraïments en les dos llengües, la del cor i la que hui considere la meua segona llar. Mai he sigut una gran sentimental, no fins a arribar a la meua etapa en un món d’adults. En aquest món, en el que jo m’he vist sempre molt menuda, he aprés a volerme un poc més, i a expressar de manera explícita que vull als altres. A creure en mi mateixa, encara que a voltes m’oblide de com fer-ho. He aprés també que una troba el seu camí sobre la marxa, que l’esforç sí que val la pena, a sincerar-me, i que les meues xarxes d’amistat són de les coses més valuoses que tinc. Si hui a la Maria de 2018, a la porta principal de la Facultat de Filosofia i Lletres de la Universitat de Granada li digueren que casi set anys més tard estaria escrivint els Agraïments de la seua tesi doctoral, òbviament no ho creuria. Segueix sense creure-ho. Aquesta tesi, i tot el que ella ha comportat, comporta i comportarà, li la de dedique a ma mare, Elvi. Ella, que sempre em conta que quan era xicoteta i plorava em llegia contes, tant a casa com en les llibreries; que em posava en bucle la pel·lícula de Pinotxo. Ella, que comparteix totes i cadascuna de les meues alegries. Ella, que ha plorat quasi tant com jo en aquests anys i que ha aguantat al peu del canyó, perquè ella és un canyó, un remolí i la major de les forces centrífugues de la meua vida. Ella, que és el meu amor més gran. A mon pare i al meu germà, Guillermo i Arnau, que han estat sempre preparats per a fer una mudança, 400 km de cotxe en un sol dia, (re)aprendre’s el llarguíssim nom dels meus estudis, de les ciutats en les quals he viscut, dels països que he visitat i dels llocs en els que he treballat. A Pau, el meu refugi, que ha estat sempre amb mi des de que ens coneguem; que m’ha vist canviar amb el pas dels anys i, així i tot, m’ha estimat igual. A qui jo també estime igual. A Andrea, Laia, Paula, Judit i Joana, les de tota la vida, que han soportat cadascuna de les meues etapes existencials i a les que no els ha importat la distància, ni les anades i vingudes a casa. A Maria, Sam i Julen, per les canyes i les fideuaes preparades per a rebre’m, sense importar en quines condicions. A Mercedes, qui em va arreplegar, com bé va dir ella un dia, en els passadissos de la Facultat de Filologia de la Universitat de Sevilla i va decidir creure en mi. Per obrirme les portes de sa casa, del seu treball, del seu entusiasme pel que fem; per donar-me totes les oportunitats, per apostar; per ser constant mestra i mecenes, per tot el que d’ella he aprés i per tot el que d’ella espere poder continuar aprenent. A Cate i Ana, a les que considere les germanes que aquesta passió m’ha donat. Per ser les meues guies tantes voltes, les meues companyes i, quan ha fet falta, les meues psicòlogues. Elles, que han tapat el canari, que han aconseguit que vullga quedar-me en un mateix lloc, que han comptat fins a deu, que han sigut la meua llar. A les meues Reinones acadèmiques, Natalia, Sandra, Eva, Cris, Maria José, que en 2022 em van acollir i ja no m’han deixat marxar. Que són familia, que no em falten mai. Gràcies per deixar-me entrar. La veritat es que són molts els noms que em vec en l’obligació de deixar en el tinter, Justine, Nico, Pilar, Wilson, Júlia, Lucrezia, Caterina, Dani, Juan, si no, no acabariem mai. A totes les persones que han format part d’aquest procés dedique les següents pàgines. A totes vosaltres, gràcies. AGRADECIMIENTOS Aquellas personas que realmente me conozcan sabrán que para mí sería una misión imposible no haber escrito las siguientes líneas de agradecimiento en la que es mi lengua materna. No por ello, dejaría de lado el redactarlos también en la lengua del que hoy considero mi segundo hogar. Nunca he sido una gran sentimental, no hasta llegar a mi etapa en el mundo de los adultos, en el que todavía me siento pequeña. Eso sí, en él he aprendido a quererme un poco más, y a expresar de forma explícita que quiero a los demás. A lidiar conmigo misma, aunque a veces se me olvide cómo hacerlo. He aprendido también que una encuentra su camino sobre la marcha, que el esfuerzo sí que vale la pena, a sincerarme, y que mis redes de amistad son una las cosas más valiosas que tengo. Si hoy a la Maria de 2018, en la puerta principal de la Facultad de Filosofía y Letras de Universidad de Granada, le dijeran que casi siete años más tarde estaría escribiendo los Agradecimientos de su tesis doctoral, obviamente no lo creería. Sigue sin creerlo. Esta tesis, y todo lo que ella ha conllevado, conlleva y conllevará, se la de dedico a mi madre, Elvi. Ella, que siempre me cuenta que cuando era pequeña y lloraba me leía cuentos, tanto en casa como en las librerías; que me ponía en bucle la película de Pinocho. Ella, que comparte todas y cada una de mis alegrías. Ella, que ha derramado casi tantas lágrimas como yo en estos años y que ha aguantado al pie del cañón, porque ella es un cañón, un torbellino y la mayor de las fuerzas centrífugas de mi vida. Ella, que es mi amor más grande. A mi padre y a mi hermano, Guillermo y Arnau, quienes han estado siempre preparados para hacer una mudanza, 400km de coche en un solo día, (re)aprenderse el largo nombre de mis estudios, de mis autoras, de las ciudades en las que he vivido, de los países que he visitado y los sitios en los que he trabajado. A Pau, mi refugio, quien ha estado siempre ahí, cada día desde que nos conocemos; que me ha visto cambiar con los años y, aun así, me ha querido igual. A quien yo quiero también igual. A Andrea, Laia, Paula, Judit y Joana, las de toda la vida, las que han soportado cada una de mis etapas existenciales y a quienes no les ha importado nunca la distancia ni las idas y venidas a casa. A Maria, Samu y Julen, que han tenido una caña y una fideuà preparadas para recibirme, sin importar cuándo, dónde y en qué condiciones. A Mercedes, quien, como ella dijo una vez, me recogió en los pasillos de la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla; a ella, que creyó en mí. Por abrirme las puertas de su casa, de su trabajo, de su entusiasmo por lo que hacemos; por darme todas las oportunidades, por apostar; por ser constante maestra y mecenas, por todo lo que de ella he aprendido y por todo lo que de ella espero poder seguir aprendiendo. A Cate y Ana, a las que considero las hermanas que esta pasión me ha dado. Por ser mis guías, mis compañeras y, cuando ha hecho falta, mis psicólogas. A ellas dos, que han tapado el canario, que han conseguido que quiera quedarme en un mismo lugar. Que han contado hasta diez cuando yo no podía, que han sido mi hogar. A mis Reinonas académicas, Natalia, Sandra, Eva, Cris, Maria José, que en 2022 me acogieron con su cariño y ya no me dejaron marchar. Que son familia, que no me falten nunca. Gracias por dejarme entrar. Son muchos los nombres que me veo en la obligación de dejar en el tintero, Justine, Nico, Wilson, Pilar, Julia, Lucrezia, Caterina, Daniele, Juan, puesto que, si no, no terminaría nunca. A todas las personas que han formado parte de este proceso, dedico las siguientes páginas. A todas vosotras, gracias. INDICE Resumen……………………………………………………………………………………. 1 SCRITTORI FILOGINI NEL RINASCIMENTO ITALIANO……………………... 7 1.1. 17 1.2. 23 LUIGI DARDANO (1429-1511) ………………………………………………………. 33 2.1. ¡Error! Marcador no definido. 2.2. Orazioni funebri e cataloghi……………………………………………………41 2.3. Filoginia e misoginia nella linea genealogica della famiglia Dardano………..45 LA BELLA E DOTTA DIFESA DELLE DONNE (1554) ………………………….49 3.1. 51 3.2. 54 3.2.1. 55 3.2.2. 57 3.2.3. 59 3.2.4. 61 3.2.5. 63 Conclusiones……………………………………………………………………………... 67 Riferimenti bibliografici…………………………………………………………..…….. 73 Appendice 1. Trascrizione di lettere di Luigi Dardano e documentazione di archivio …….87 Appendice 2. Elenco delle pubblicazioni e categorizzazione delle case editrici e delle riviste……………………………………………………………………………..………..97 Appendice 3. Pubblicazioni presentate………………………………………………...103 Documento 1. 55 Documento 2. 55 Documento 3. 55 Documento 4. 55 Documento 5. 55 6 7 I. SCRITTORI FILOGINI NEL RINASCIMENTO ITALIANO 8 CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano 9 La Storia e la Storia della letteratura si sono costituite all’interno di una società dove la rilevanza del sesso ha occupato una parte importante dei discorsi. La differenza biologica ha avuto un ruolo intrinseco nella costruzione del pensiero e, quindi, nella costruzione di discorsi di ogni tipo (Focault, 2005). Ciò che per secoli è stato definito come maschile e femminile non è altro che un ideale forgiato dall’eterosessualità (Rich, 1980). Questa concezione è elaborata a partire da un sé sempre maschile e mascolinizzato, all’interno di società “que construyen una diferenciación social que asigna a cada sexo unos determinados roles” (Narotzky, 1995: 19). Come giustamente sottolinea Margared Mead (1950), le società e le rispettive culture hanno costretto uomini e donne a differenziarsi, obbligandoli a comportarsi secondo il ruolo che è stato loro assegnato per nascita. Nel 2021, Mercedes Arriaga Flórez mostra come mentre “el género de quien escribe construye el género de sus personajes de forma heterodoxa al cruzarse con otros elementos como la raza, la etnia, la clase social la localización geográfica, etc., por otra parte, el género de quien analiza los textos orienta su sentido y privilegia especiales intereses” (Arriaga Flórez, 2021: 14). Sulla base di questa premessa, l’obiettivo principale di questo capitolo è quello di delineare il quadro teorico alla base dell’opera oggetto di studio, La bella e dotta difesa delle donne (1554), e del suo autore, Luigi Dardano (1429-1511), avvalendosi degli strumenti teorici e concettuali degli studi di genere e della ginocritica. Il seguente “Panorama letterario” comprende non solo il contesto storico dell’epoca, ma intende anche riferirsi a tutta una serie di riflessioni socio-culturali che influenzano direttamente e indirettamente la scrittura dell’opera di Luigi Dardano. Articolato in due macrosezioni, questo capitolo differenzia i due percorsi letterari in cui La bella e dotta difesa delle donne può essere collocata, inserendola nel proprio contesto e dimostrando in quale posizione di pensiero si inserisce. Partendo dalle basi primarie della letteratura misogina in contrapposizione alla letteratura filogina, quest’ultima in particolare quella in cui si collocano l’autore e la sua opera, a questo primo capitolo è dedicato un breve excursus sul panorama sociale e letterario della Querelle des femmes, con i rispettivi antecedenti, necessario per comprendere le basi da cui parte un autore come Luigi Dardano. Questo “Panorama letterario” fornisce un’evidenza teorica attraverso la quale si può affermare il carattere filogino, o proto- CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano femminista, dei principali autori che compongono il panorama di uno dei più grandi dibattiti letterari fino ad oggi, tutti facenti parte del Progetto I-+D Men For Women: voces masculinas en la Querella de las Mujeres1, nel quale si inquadra la presente tesi di dottorato. I racconti mitologici dall’antichità fino ai nostri giorni si basano sulla misoginia che, attraverso i testi letterari, diventa il “principale veicolo dell'ostilità maschile” (Millet, 1995: 103). I testi filologici italiani a partire dal Trecento contraddicono questa ostilità, poiché i loro autori non presentano una cogitatio tipicamente maschile, basata su una “forma di supremazia [...], una sorta di carica nobiliare che gli è stata conferita non per diritto, ma per nascita” (Carotenuto, 2004: 13), ma rielaborano e decostruiscono la loro stessa mascolinità, tenendo conto che la misoginia no es un acto irracional de odio a la mujer sino, más bien, una necesidad estructural, un paso lógico en el proceso de construir la identidad masculina oponiéndola – es decir, rechazando – a la Mujer. […] El clásico argumento de la misoginia – una tendencia persistente en nuestra cultura – pretende que esta diferencia, entendida como inferioridad, constituya un rasgo natural (Braidotti, 2015: 13). Le recenti ricerche2 di critica letteraria femminista si concentrano sull’analisi della supremazia androcentrica nel discorso letterario. Partendo dalla premessa di Rayna R. Reiter (1975), vi sono due questioni problematiche nella ricerca che riguardano il doppio pregiudizio maschile nelle narrazioni: quello che portiamo con noi nella nostra ricerca come risultato della nostra cultura patriarcale e quello che riceviamo dallo studio di una società che esprime il dominio maschile. Questo pregiudizio maschile è presente nell’approccio della storia letteraria quando si analizzano le biografie femminili: secondo Olwen Hufton (1983), molti studi si sono limitati al recupero delle 1 Il progetto Men for Women: voces masculinas en la Querella de las mujeres (PID2019-104004GBI00), diretto da Mercedes Arriaga Flórez e Daniele Cerrato, fa parte del Piano statale 2017-2020 Knowledge Generation - R&D&I Project. Durante la sua attuazione (dal 1° luglio 2020 al 31 luglio 2024), sono stati pubblicati più di 50 studi e sono state prodotte più di 20 monografie, comprese edizioni critiche moderne e traduzioni. 2 Nel 2004, Noelia García Pérez osserva che “tanto la crítica como la historia del arte, abordadas desdeuna perspectiva feminista, son un fenómeno reciente que se inicia a finales de los años sesenta” (GarcíaPérez, 2004: 9). CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano donne del passato e solo recentemente alcuni studi hanno tentato di interpretarle da un punto di vista femminista. La nostra ricerca si colloca in quest’ultima prospettiva. Peter Burke sottolinea come, durante il Rinascimento, “il recupero di testi di antichi scrittori greci e romani [...] faceva parte del programma umanistico, e i testi classici giocarono un ruolo chiave nel successivo sviluppo di questi studi” (Burke, 1993: 29). Gran parte degli autori filogini coinvolti nella Querelle des femmes riprendono questi testi classici per proporre una nuova lettura che metta in rilievo l’eccellenza femminile contro altre letture misogine. La stragrande maggioranza di questi autori usa “un linguaggio apparentemente sobrio, con il quale cercano di diffamare il carattere dei loro avversari e di sopprimere ostentatamente le prove che potrebbero contraddire le loro argomentazioni” (Benson, 1992: 12). Attraverso la reinterpretazione dei testi classici, gli autori filogini del periodo non solo elogiano le azioni e le figure femminili che la tradizione misogina aveva fino ad allora svalutato, ma restituiscono alle loro protagoniste la verità della loro storia, come nel caso di figure come Eva. La comparsa della stampa segna una fase di transizione nella diffusione del pensiero e delle idee (Steinberg, 1996), apre nuovi orizzonti e trasforma le condizioni di vita intellettuali (Gilmore, 1952; Rice, 1970), consentendo l’accesso ai libri non solo alle persone dell’élite sociale, ma anche a tutto un gruppo meno alfabetizzato ed economicamente inferiore3 (Saenger, 1975). Attraverso la lettura e un maggiore accesso alla cultura, la concezione del mondo e dei suoi abitanti si trasforma, presentando una “rivoluzione didattica” (Eisenstein, 1985: 80). La letteratura, segnata fino a quel momento da una forte misoginia – come si può osservare attraverso la lettura di alcune opere precedenti al periodo rinascimentale come Il Corbaccio (1354) di Giovanni Boccaccio4 – propone due visioni che si biforcano rispetto al sesso femminile: una rimane la via del disprezzo, mentre l’altra diventa la via dell’esaltazione o dell’idealizzazione (González de Sande, 2023). Lola Luna (1996) afferma come in questi due aspetti letterari, quello “dell’esaltazione e quello dell’oppressione”, siano stati utilizzati vari exempla e modelli tratti dalla storia o dalla letteratura, trasformando casi specifici in casi universali. 3 L’acquisto di libri manoscritti era costoso, poiché venivano prodotti da copisti. La stampa riuscì a ridurre i costi di produzione dei libri, cosicché il prezzo di vendita dei libri diminuì e divennero un oggetto più accessibile nella società. 4 Come sottolineano Mercedes Arriaga e Daniele Cerrato (2021), possiamo assistere a esempi di convergenza tra misoginia e filoginia all’interno dello stesso autore. È il caso di Boccaccio che, pur avendo scritto l’opera Il Corbaccio nel 1354, nel 1361 presenta il De claris mulieribus, che sarà preso come esempio e modello dagli autori filogini successivi. CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano Milagros Rivera Garretas (1996) individua due movimenti, entrambi situati nei secoli centrali del Medioevo. Il primo è di carattere sociale, i cui protagonisti sono donne, mentre l’altro è di carattere accademico, composto da uomini colti e intellettuali. Il primo movimento è chiamato Frauenfrare, che in tedesco significa “questione delle donne”. Questo termine si riferisce al movimento di donne che iniziano a rinunciare al matrimonio per una vita religiosa organizzata, sia in gruppi femminili informali sia in associazioni eretiche e semi-eretiche, che compaiono in Europa nell’Alto Medioevo. Il secondo movimento, di tipo accademico, con forti conseguenze sociali e letterarie, nasce con la diffusione nelle università europee della teoria aristotelica della “polarità tra i sessi”, secondo la quale si sostiene l’inferiorità femminile basata su caratteristiche biologiche (Rivera Garretas, 1996; Spitzer, 2002). Il trionfo della teoria aristotelica coincide con la prima metà del XII secolo, quando i libri di Aristotele diventano letteratura obbligatoria nei circoli intellettuali. Nelle università, a partire da questo periodo, al dibattito sulle donne partecipano sia uomini favorevoli che contrari alla tesi dell’inferiorità naturale attribuita al sesso femminile. La medicina e la fisica aristoteliche, insieme alle teorie del filosofo Averroè, propongono temi legati alla costruzione di corpi animati e inanimati, differenziati secondo le categorie di caldo/freddo, umido/secco e associati all’idea di principi archetipici polarizzati di maschile e femminile. Le teorie umoraliste sviluppate nell’antica Grecia mettono in discussione anche quale dei due sessi possiede un impulso sessuale maggiore, così come chi eccelle di più nell’apprendimento, cioè chi dei due è da considerarsi più intelligente. Secondo Gisela Bock e Margarete Zimmermann (2002), è a partire da La città delle dame (1405) di Christine de Pizan che prende l’avvio il dibattito filosofico-letterario noto come la Querelle des femmes, anche se le voci maschili – a favore o contro – lo domineranno per diversi secoli. La Querelle des Femmes costituisce un dibattito in cui si forgiano nuovi concetti di mascolinità e femminilità (Dialeti, 2011; Gallego Franco, 2018), in cui gli scrittori filogini svolgono un ruolo chiave nella promozione delle donne. Nel Rinascimento, la Querelle si costituisce come una rete di relazioni tra scrittori e figure femminili (lettrici, scrittrici, mecenati), in cui la cultura prodotta direttamente dalle donne o promossa e sponsorizzata dalle donne viene valorizzata insieme a un’immagine delle donne uguale o addirittura superiore a quella degli uomini. CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano G. Battista Marchesi, alla fine del Settecento, definisce la Querelle come una polemica sul sesso femminile (Marchesi, 1895: 362), termine seguito da alcuni studiosi contemporanei (Kulessa, 2014), mentre altri utilizzano altri concetti per riferirsi ad essa come “la questione femminile” (Togliatti, 1973), che considera la Querelle come una riflessione sull’esclusione delle donne dalla vita pubblica e politica. Tutte queste terminologie ci portano alla complessità di questo dibattito e alla sua natura sfaccettata, che lo rende una discussione sia letteraria che pubblica sulle donne come individui, sul loro rapporto con gli uomini e sulla loro posizione sociale e giuridica (Spitzer, 2002: 27). Diversi studi collegano il fenomeno della Querelle all’inizio di un processo verso l’uguaglianza di genere (Zimmerman, 1997: 182) e sostengono che il dibattito rinascimentale costituisce le radici e le origini del femminismo (Telle, 2007: 67). Joan Kelly (1982) e Gisela Bock (2002) sostengono, infatti, che la Querelle inizia nel 1400 e termina nel 1789, ma che la storia delle idee femministe ha origine nel XV secolo, nel contesto della nuova cultura secolare degli Stati moderni. Joan Scott (1983), sulla base delle premesse di Zimmermann (1999), conclude che la Querelle è un dibattito tuttora in corso, in cui le differenze di genere e la discriminazione delle donne sono una realtà che persiste in vari ambiti (Arriaga, 2021). Questa ipotesi è confermata anche da chi considera la Querelle come un dibattito che, alla fine del XX secolo, continua a essere interessante non solo in Europa, ma anche su scala internazionale, e che si riflette proprio nel femminismo e nella sua demonizzazione da parte di alcuni settori conservatori. È ancora Milagros Rivera Garretas (1996) a sostenere che è proprio durante l’Umanesimo che si delinea chiaramente il progetto di uguaglianza tra i sessi, nel quale si muovono ancora i poteri pubblico-democratici del nostro tempo in Occidente (Rivera Garretas, 1996). L’associazione Femminismo-Querelle permette di evidenziare la presenza di temi fondamentali, come la rivendicazione della dignità della donna, ma soprattutto di mettere in luce sia il sentimento di sorellanza che scorreva tra le scrittrici sia l’impegno maschile dei primi scrittori “difensori” della dignità femminile, definiti femministi avant la lettre (Perfetti, 2003: 21) o filogini. Joan Kelly (2005) dimostra che nella società europea lo sviluppo delle teorie femministe risale già al XV secolo, facendo riferimento in particolare alle testimonianze di donne istruite che prendono parte al dibattito e rispondono in prima persona alle accuse di misoginia. CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano Julie Campbell (2013) sottolinea che nel XIX e XX secolo la Querelle continua la sua evoluzione in parallelo alla nascita del suffragismo e del femminismo, assumendo la funzione di “termometro delle tensioni sociali e culturali” (Campbell, 2013: 361). Questa ipotesi trova riscontro anche in María Jesús Fuente (2009), che ricorda come la consapevolezza del passato sia un tassello fondamentale per il discorso delle donne, in quanto è l’elemento che ci permette di riflettere sulle varie tappe del processo verso l’uguaglianza, sulle ragioni della disparità e sulla storia del genere femminile. La Querelle diviene quindi un punto di snodo, in cui i detrattori del sesso femminile si confrontano con un gruppo composto da uomini e donne pronti a riconoscere le capacità e le abilità del sesso femminile. Allo stesso tempo, i generi letterari assistono a un rinnovamento con la comparsa e la diffusione di dialoghi e trattati5 in difesa delle donne. Questa nuova concezione del mondo femminile, presente soprattutto nel periodo umanistico e rinascimentale, si distingue per la netta rottura con gli stereotipi e gli archetipi legati all'inferiorità femminile. L’ “immagine distorta della donna presentata attraverso la parola di Dio e la saggezza dell’uomo” (Kelly, 1982: 20) viene così rifiutata, creando, come sottolinea la stessa Joan Kelly (1984), un nuovo estremo che delinea l’indipendenza femminile, costituito da scritti sull'educazione, la vita domestica e la società delle donne. Nel caso dei testi profemministi, le differenze tra i sessi trovano una giustificazione in termini di ottiche e prospettive acquisite come risultato di una posizione sociale assegnata dalla nascita: nel caso delle scrittrici rinascimentali, esse creano, a partire da questo posizionamento, una “cultura al femminile” (Arriaga Flórez e Cerrato, 2021: 132), e gli scrittori esaltano tale cultura attraverso le loro rime, i dialoghi e i trattati, sebbene il paradosso della superiorità della donna può senz’altro essere stato ritenuto da alcuni umanisti un modo di esercitare la loro abilità virtuosistica e retorica nell’arte della disputa, senza che questo implichi l’adesione alla sostanza degli argomenti esposti. Ma, d’altra parte, il paradosso spesso situato al di là della 5 Il genere della trattatistica, in difesa o non della donna, conosce un grande boom nel corso del XVI secolo. Claudia Di Filippo Bareggi, nel 1988, ricorda come la trattatistica di area veneziana durante il Cinquecento italiano “comprende 151 edizioni fra loro assai differenti, ma che trovano il proprio comune denominatore nella forma esterna, distesa e discorsiva, del dialogo – 65 casi e cioè il 43% del totale –, del ragionamento – 12 –, del commento – 10 – o ancora del discorso – 8 – e del trattato – 5 –. […] Molti e disparati sono gli elementi che concorrono a richiamare sulla donna l’attenzione del tempo in maniera ambigua e sostanzialmente contradditoria” (Di Filippo Bareggi, 1988: 93). CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano menzogna e verità, tra verosimile e inverosimile, consente anche una libertà sul piano della scrittura e del pensiero che permette una critica obliqua, unico mezzo per uscire dagli schemi concettuali in cui la teologia, la medicina, la legge avevano ingabbiato le donne (Plastina, 2017: 95). In un mondo in cui “tutte e tre e le religioni monoteiste hanno condizionato pesantemente la vita delle donne e, di riflesso, l'immagine che questa si è costruita di sé stessa” (Frugoni, 2021: 53), si creano nuovi codici che decostruiscono i concetti di mascolinità e femminilità finora intesi. Allo stesso modo, l’insieme dei meccanismi creati come risultato della struttura sesso-genere serve a trasformare il biologico in un prodotto6 dell’azione umana (Rubin, 1975), cioè la donna viene utilizzata come oggetto di diverse composizioni letterarie nel corso del Rinascimento. Ridotta a essere rappresentata e presentata come personaggio o soggetto di scrittura (Luna, 1996: 35), l’immagine della figura femminile diventa il metodo di espressione maschile, sia misogino che filogino. Durante il periodo rinascimentale, le ideologie misogine derivano in gran parte dalle teorie aristoteliche in cui “la differenza categoriale, che è binaria e gerarchica, crea una donna inferiore all’uomo e sottovaluta gli attributi della femminilità. Questa idea è profondamente radicata nelle strutture del pensiero occidentale, nelle istituzioni sociali e nella divisione delle discipline sociali” (McDowell, 2000: 26). Uno degli argomenti che più caratterizza la Querelle des femmes/des sexes è quello della natura della donna, delle sue capacità e dei suoi obblighi, per cui gli autori rinascimentali prendono come modello la tradizione classica, dove il paradosso era usato per difendere argomenti di scarsa considerazione o ritenuti indifendibili (Plastina, 2017), dall’altro “rompono lo stereotipo dell'inferiorità femminile e ne proclamano la nobiltà e l'eccellenza” (Arriaga Flórez e Cerrato, 2021: 127). All’interno di manuali, biografie e altri scritti in cui la figura femminile è presentata come protagonista, non sempre si trova una chiara visione filogina, ma questa viene attenuata nel tentativo di addomesticare il carattere e le abitudini del sesso femminile. Con questo ci riferiamo alla stesura di un certo numero di opere dedicate all’educazione delle donne, poiché, sebbene il loro contenuto scelga di fornire loro un maggiore accesso alla conoscenza, non viene portato avanti cercando l’assoluta 6 Le donne e i loro corpi sono stati usati e destinati al consumo (Greer, 2004), negando loro una sessualità propria e sostituendola con una funzionalità asessuata il cui compito era la produzione e la riproduzione. CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano En la Edad Media, el cuerpo femenino es el lugar propicio elegido por el Diablo. […] Doncellas, casadas o viudas estaban condenadas como origen y fuente del mal desde el pecado de Eva, de quien heredaron la culpa, pero, al mismo tiempo, tenían un modelo que imitar – que no puede hacerlo el varón – y es la Virgen María. […] Sin embargo, como la Virgen no conoció el coito, la mujer casada empieza a ser el blanco de los tratadistas que rigen el comportamiento femenino (Rodilla León, 2021: 19-20). Santo Tommaso d’Aquino afferma nella sua Summa Theologica che “nella prima creazione delle cose non era opportuno che ci fosse qualcosa di frustrato o imperfetto. Perciò, nella prima istituzione delle cose, la donna non doveva essere fatta” (d’Aquino, 2001: 823), riprendendo i precetti aristotelici relativi all’imperfezione della natura femminile in relazione alla sua inferiorità e, quindi, alla giustificazione del suo assoggettamento (Escartín Gual, 2008). Sicuramente ispirato a tutti è Il Corbaccio (1354) di Giovanni Boccaccio, dove convergono “molti aspetti che richiamano motivi tipici della retorica misogina medievale: la polemica contro la cosmesi e le mode femminili, ad esempio” (Zaccarello, 2018: 168). Che il corpus che compone la produzione letteraria dello scrittore certaldese sia composto da un'immensa maggioranza di nomi femminili non significa che tutte le sue composizioni godessero di un carattere, diciamo così, filogino. Il suo Corabaccio è stato indicato come “il maggior responsabile della concezione del Boccaccio misogino” (Molnár, 2018: 95), tuttavia Boccaccio scrive nel 1361 il De mulieribus claris, un’opera pionieristica per quanto riguarda la presentazione di biografie di donne nella Storia. Dal testo di Boccaccio in poi, gli autori del Rinascimento italiano si schierano a favore della scrittura di enciclopedie, manuali e trattati in difesa del sesso femminile. Le scrittrici “si trovano a prendere coscienza della propria condizione e per poter finalmente anche prendere parola per esprimerla, devono necessariamente confrontarsi con una tradizione più che consolidata” (Biddau, 2023: 65), e lo fanno attraverso testi come La città delle dame di Christine de Pizan17 (1405) Chi ha peccato più Adamo o 17 Tiziana Plebani (2007) definisce Christine de Pizan in termini di “forse la più grande scrittrice del Rinascimento, nata a Venezia da genitori italiani e poi trasferitasi in Francia” (Plebani, 2007: 251). Nel suo testo, Christine de Pizan (1364-1431) afferma come: “Finalmente, llegué a la conclusión de que al crear Dios a la mujer había creado un ser abyecto. No dejaba de sorprenderme que tan gran Obrero haya podido consentir en hacer una obra abominable, ya que, si creemos a esos autores, la mujer sería una CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano Eva? (1563) di Isotta Nogarola18, che segnano gli antecedenti letterari di future composizioni protofemministe di autrici successive. Nonostante la critica letteraria femminista degli ultimi decenni e la conseguente ricerca abbiano iniziato un'importante opera di recupero, “la lista delle scrittrici scomparse da secoli è piuttosto lunga. [...] La mancanza di memoria non riguarda solo casi isolati, ma le scrittrici come gruppo” (Arriaga Flórez, 2018: 18). Se confrontiamo le analisi, gli studi effettuati e la presenza nelle attuali guide didattiche o enciclopedie di autori maschi e femmine, osserviamo un chiaro squilibrio numerico. Questa operazione di recupero19 vede in parte i suoi inizi nella letteratura filologica rinascimentale, che mira a portare alla luce nomi di donne sia contemporanee agli autori sia provenienti da storie mitologiche, agiografiche o classiche. 1.2. NUOVI CODICI MASCHILI: I TESTI FILOGINI La letteratura, fino ad allora fortemente segnata da questa misoginia, si scinde20 ed apre una nuova direzione nella scrittura: quella dell’ammirazione e dell’esaltazione del mondo femminile (González de Sande, 2023). Come sottolinea Teresa Sánchez vasija que contiene el poso de todos los vicios y males” (De Pizan, 2024: 27), per poi affermare, attraverso uno dei suoi personaggi, che: “durante mucho tiempo las mujeres han quedado indefensas, abandonadas como un campo sin cerca, sin que ningún campeón luche en su ayuda. Cuando todo hombre de bien tendría que asumir su defensa, se ha dejado, sim embargo, por negligencia o indiferencia que las mujeres sean arrastradas por el barro. No hay que sorprenderse por lo tanto si la envidia de sus enemigos y las calumnias groseras de la gente vil, que con tantas armas las han atacado, han terminado por vencer en una guerra donde las mujeres no podían ofrecer resistencia” (De Pizan, 2024: 31). 18 Isotta Nogarola (Verona, 1418-1466) riceve un’educazione, insieme alla sorella Ginebra, negli studia humanitates. Sia la madre che la zia si occuparono di rivedere l’educazione di entrambe le sorelle (Sabbadini, 1886; Bertomenu Masià, 2007), ponendo l’accento sullo studio della lingua latina, con la quale Isotta scrive in seguito tutte le sue composizioni (Nicoli, 1991; King, 1991). È così che la genealogia femminile in Isotta Nogarola diventa cruciale per il suo sviluppo personale come donna letterata, soprattutto se si tiene conto che anche la zia, Angela Nogarola, fu una poetessa del suo tempo (Cox, 2008). Prima di scrivere quella che è considerata la sua opera principale, aveva già creato un ampio patrimonio epistolare con personaggi illustri del suo tempo come Iacopo Foscarini e Niccolò Venier (Parker, 2002). Nel 1451 compose il De pari ut umpari Evae atque Adae peccato, che però fu dato alle stampe solo nel 1563, quasi un secolo dopo la sua morte. 19 Durante la Querelle des femmes, le stesse autrici iniziano la propria attività di rivalorizzazione, come nel caso di Laura Battiferri che, attraverso i suoi sonetti, dimostra non solo il legame interpersonale tra le donne, ma anche la loro capacità letteraria. Nell’introduzione all’edizione critica moderna dei sonetti di Laura Battiferri, Mercedes Arriaga Flórez e Daniele Cerrato osservano come questi sonetti “dedicados a otras mujeres dibujan una red de relaciones culturales femeninas y también un panteón de figuras de las que se declara cantaora. Su posición como poeta le pemrite inmortalizarlas a través de su escritura” (Arriaga Flórez e Cerrato, 2020: 47). 20 Come sostiene Caterina Duraccio (2022), “le definizioni della natura femminile e maschile e l’assegnazione dei rispettivi ruoli in ambito culturale, politico e pubblico erano i grandi temi attorno a cui ruotavano i protagonisti degli ambienti intellettuali tardo-medievali e rinascimentale europei. Tradizionalmente divisi in detrattori e difensori della causa femminile, i testi della Querelle offrono una visione complessa delle rappresentazioni femminili” (2022: 226). CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano Sánchez (1996), “pese a que el humanismo europeo iba sembrando un nuevo concepto de dignidad de la mujer, los perseverantes misóginos discutían aún si la mujer era una persona completa” (1996: 83), motivo per cui gli autori filogini si accingevano a confrontarsi con questo pensiero attraverso le loro composizioni. I testi che compongono la letteratura filogina del Rinascimento sono sempre più numerosi. Tuttavia, nonostante le modifiche apportate alla tradizione tardo-medievale, la letteratura misogina non scomparve. Tanto che la Querelle des femmes emerse come un tentativo progressista e umano di difendere le donne (Kelly, 1982): No era posible que en el momento del nacimiento de las literaturas italianas y en su desarrollo durante mucho tiempo, esa fuera la única visión de la mujer. Y por ello, porque en un mundo donde el desprecio o menosprecio a las mujeres era evidente y se mantuvo así durante siglos, no podían por menos que surgir otras visiones del mundo femenino, como realmente sucedió en Italia ya desde el siglo XIII, que respondían a la vieja tradición de textos “misogámicos” (González Martín, 2011: 140). La dicotomia tra lingua parlata - lingua madre / lingua latina - lingua scolastica è un'altra chiave di lettura per individuare le diverse modalità di trasmissione testuale per donne e uomini (Plebani, 2003): l'uso di una lingua colta ed elevata o meno come aspetto distintivo delle opere rinascimentali sia in prosa che in versi diventa un altro dei punti che caratterizzano la Querelle des femmes (Duraccio, 2023a). La maggior parte degli umanisti dell'epoca rinascimentale opta per la scrittura in latino, ritenendola una lingua superiore al volgare sia in termini di vocabolario che di grammatica (Stever Gravelle, 1988). Daltra parte, la “legittimazione e democratizzazione del volgare” (Plebani, 2019: 58) contribuisce al processo di alfabetizzazione della popolazione (Eisenstein, 1985), ma soprattutto all’alfabetizzazione delle donne, che in seguito diventano non solo persone che leggono, ma persone che sono lette, presentando “una ruptura del viejo paradigma que otorgaba con desigual balanza armas y letras a los hombres” (Luna, 1996: 166), ponendosi in primo piano nella letteratura. Si può quindi ritenere che l’uso della lingua volgare non fosse una scelta casuale, ma uno degli strumenti più utilizzati dagli scrittori filogini per raggiungere con le loro opere un pubblico il più ampio possibile. Non tutte le donne avevano un alto livello di alfabetizzazione, né tanto meno CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano di conoscenza della lingua latina (Duraccio, 2022), per cui la configurazione di un intero corpus di opere scritte in volgare diventa quasi una necessità sociale. Come sottolinea Tiziana Plebani (2022), il clero e i moralisti del primo Rinascimento ritenevano che l’accesso delle donne all’istruzione avrebbe danneggiato la loro anima, fino ad allora rimasta intatta e pura. Solo i testi di carattere devoto e religioso erano considerati appropriati per la lettura e l’istruzione delle donne, in quanto fornivano loro una conoscenza sufficiente per “seguire la mesa, le funzioni, pregare [e] imitare le virtù descritte nei libri delle sante” (Plebani, 2019: 13). La composizione21 di questi testi costituisce uno dei primi passi nella decostruzione del sistema letterario misogino per la costruzione di un sistema proto-femminista in cui “la mujer es finalmente entendida como sujeto con una cierta autonomía psicológica en relación a los modelos masculinos” (Sberlati, 1997). Con questi testi, le scrittrici e gli scrittori dei primi tempi della Querelle des femmes decostruiscono i testi e una cultura fino ad allora completamente patriarcale. Ma questa non è una novità assoluta di Boccaccio o dei filologi del Rinascimento, quanto piuttosto: l’antichità stessa ci ha consegnato un altro modello di scrittura storica, anch’esso enormemente influente: quello di Plutarco, che, nel Mulierum virtutes argomenta […] la necessità di riconoscere e ricordare tanto la virtù maschile che femminile. […] Si propone di mostrare, attraverso “una esposizione storica”, che le donne, come gli uomini, possono dar prova di memorabile virtù. Plutarco è il modello che informa un sottogenere biografico e storiografico attraverso il cui alle donne è stato assicurato acceso alla Sfera del memorabile: il genere “vite di donne illustri” (Pomata, 1990: 346). Questi testi, queste biografie di donne illustri, non sono, secondo Diane Owen Hughes (1987), di tipo narrativo, cioè le donne non sono presentate come soggetto agente in una narrazione di tipo temporale, ma sono utilizzate come esempi atemporali di una virtù da imitare, “actores públicos significativos” (Davis, 1976: 84), cioè in 21 Oltre alla composizione/edizione di testi in volgare, “la publicación de traducciones y su impresión en caracteres reconocibles por unos lectores no latinistas amplió el número de lectores. […] Con la difusión del libro y de la lectura proliferan las lectoras y las narradoras” (Luna, 1996: 35), incrementando così il numero di scrittrici. CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano exempla. Come giustamente sottolinea Virginia Cox, all’interno di questa nuova tipologia letteraria, occorre considerare women’s roles in dialogue, a distinction needs to be made between dialogues with fictional speakers and those that take a quasi-documentary form. Authors seeking to portray a realistic contemporary conversation among named historical figures were bound by conventions of verisimilitude and decorum and were hence constrained to restrict the interventions of their female speakers to what readers might plausibly imagine them saying, and to what it was appropriate for them to say. This tended to limit their role for the most part to that of pupils and listeners, rather than conversational leaders (Cox, 2013: 69). Queste donne illustri si considerano in molti casi come l’eccezione, quelle le cui capacità andavano “oltre il loro sesso” (Labalme, 1980); allo stesso tempo, dobbiamo tenere presente che la maggior parte delle biografie scritte in questo periodo non descrivono l’esperienza e la storia della totalità delle donne (Lerner, 1975), ma della donna come soggetto individuale. Tuttavia, gli scrittori filogini di questo periodo reinventano un nuovo linguaggio che non cancella la libertà femminile (Casas Perpinyà, 2018), cioè creano nuovi codici linguistici e morali con cui posizionare le donne su un piano molto più centrale e diversificato, non solo esaltato dalla loro clausura domestica e dalla sua accettazione, devozione o sottomissione. In tali opere, le donne sono lodate per avere tutte quelle qualità considerate fondamentali per la femminilità22, ma anche per avere tra le loro capacità quelle considerate prototipicamente maschili (Carinci, 2018). Di conseguenza, la precedente concezione del femminile viene alterata dall’incorporazione di voci ed esempi di donne appartenenti alla sfera del reale (Duraccio, 2021). In effetti, già nei secoli precedenti al Rinascimento, possiamo osservare le tracce di alcuni autori che introducono nei loro componimenti rimasugli e domande che caratterizzeranno in seguito la Querelle des femmes (Cerrato, 2023): è il caso di Guittone d’Arezzo con il suo Ahi lasso, che li boni e li malvagi23: 22 Questi exempla sono per la maggior parte presi dagli autori della Querelle come garanzia del proprio pensiero: donne notevoli per la loro saggezza, la loro retorica, la loro castità e/o il loro ruolo politico. A tal fine, essi attingono a esempi del passato, reali o meno, ma capaci di confutare molti dei precetti misogini sul sesso femminile e sulla sua natura (Duraccio, 2024). 23 L’opera ha un’edizione critica moderna (Cfr. Cerrato, 2024). CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano “S’eo tale fosse ch’io potesse stare”, le due canzoni “Ahi, lasso, che li buoni e li malvagi” e “Altra fiata aggio giá, donne, parlato” di Guittone d’Arezzo, Il lodo delle femmine tratto dai volgarizzamenti dei sermoni di Albertano da Brescia, curati da Andrea da Groseeto e Il tratullo delle donne di Faustino da Tredozio, sebbene si differenziano notevolmente per stile, obiettivi e contesto, sono tutti catalogabili come testi precursori all’interno del dibattito sulla dignità e sulle capacità femminili. Ogni scritto, infatti, propone una serie di considerazione e riflessioni che permettono di contrastare e confutare le argomentazioni misogine ed arbitrarie presenti in altri testi medievali e rinascimentali (Cerrato, 2024: 1011). Come accennato in precedenza, l’opera che avrà un impatto notevole è il De claris mulieribus di Giovanni Boccaccio (1361). Quest’opera si posiziona come la prima interamente dedicata a figure femminili24, raccogliendo più di cento nomi e le loro biografie nella letteratura occidentale (Molnár, 2018). Il modello della biografia femminile, i cataloghi muliebri o gallerie di donne, viene quindi preso a modello da altri autori, in una sorta di tempio per la rivendicazione del valore del sesso femminile e contro coloro che lo disprezzano, soprattutto durante il Rinascimento italiano, in cui ciò che appare interessante è che la verità ricercata attraverso le biografie delle donne illustri e le produzioni letterarie di alcune di loro, sia anche e soprattutto un tassello fondamentale per la ricostruzione della storia della letteratura italiana ed europea (Duraccio, 2023b: 28) Jacopo Filippo Foresti di Bergamo compila più di ottanta biografie di donne, “modelos y ejemplos de una nueva forma de concebir lo femenino y sus funciones” 24 L’opera originale del certaldese si è tradotta in volgare nel 1558 dal poligrafo Giuseppe Betussi, con il titolo di Libro di M. Gio. Boccaccio delle Donne Illustri, tradotto per Messer Giuseppe Betussi. Con una dedicatione fatta dal medesimo delle donne famose del tempo di M. Giovanni, fino ai giorni nostri, e alcune altre state per inanzi con la vita del Boccaccio, e la tavola di tutte l’historie et cose principali che nell’opera si contengono. Mentre il testo originale del 1361 comprende exempla mitologici e pagani, nel volgarizzamento di Betussi vengono inserite altre 50 biografie, di donne provenienti dalla realtà aristocratica e nobiliare del suo tempo, come Veronica Gambara o Vittoria Colonna: “Se il letterato aveva, però, fissato nella scrittura anche personaggi mitologici (Amaltea, Cerer, Deianire, ecc.), Betussi, sulla scia dell’opera quattrocentesca di fra Filippo Foresti di Bergamo, vuole invece delineare i profili di donne le quali ricoprono l’arco cronologico che lo separa dal suo modello, con testi riservati addiritura a personaggi ancora in vita al tempo della pubblicazione” (Caputo, 2008: 132-133). CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano (Arriaga Flórez e Cerrato, 2021: 127), come faranno in seguito altri autori. Da parte sua, Bartolomeo Gogio sostiene nel suo De laudibus mulierum (1497) che gli assunti aristotelici sulla disuguaglianza tra donne e uomini erano privi di qualsiasi fondamento, costituendo “il primo tentativo compiuto, in Italia” (Plastina, 2015: 8) sulla dichiarazione esplicita della superiorità femminile. Anche così, más allá de las antologías de vidas de mujeres ilustres, los autores septentrionales de finales del siglo XV también comenzaron a utilizar otro género para su defensa de la mujer: el tratado. Es cierto que esta tipología literaria ha gozado de mayor fortuna entre la crítica en sus ejemplos del siglo XVI, pero hay que recordar que ya en la última década del siglo XV se encuentran testimonios que son esenciales para la difusión de las ideas de la querelle como para la contribución a la consolidación del género que tuvo lugar en las décadas siguientes (Rodríguez Mesa, 2024a: 16). È all’interno di questo nuovo genere letterario che gli autori filogini de la Querelle des femmes si dividono in due gruppi. Da un lato, vi sono le opere di carattere biografico, che raccolgono una serie di informazioni relative a donne, precedenti o contemporanee agli autori, considerate illustri e che, quindi, esemplificano la superiorità femminile. Autori come Vespasiano da Bisiticci con il suo Libro de le lode e comendatione de le donne25 (1480-1485 aprox.) o Giovanni Sabadino degli Arienti nella Gynevera de le clare donne26 (1490) raccolgono nelle loro rispettive opere un intero repertorio di figure femminili che, a prescindere dalle loro qualità, meritano di essere elogiate e ricordate. Anche alcune delle opere filogine della Querelle, sebbene in modo meno esplicito, sono considerate gallerie di donne illustri, poiché, pur non suddividendo i capitoli in piccole memorie femminili individuali, includono centinaia di biografie nel loro corpus. Le vite di queste donne non sono scritte come biografie convenzionali, ma vengono descritte le azioni intraprese da queste donne per contrastare lo stigma a loro 25 L’opera ha una traduzione moderna e un’edizione critica (Cfr. Rodríguez Mesa, 2024b). 26 Nel caso delle figure femminili descritte nella Gynevera, lo stesso autore “preferisce quelle dei tempi recenti (una trentina dei suoi personaggi lo sono) in modo che la loro esistenza sia ancora viva nel ricordo” (Rodríguez Mesa, 2020: 29). CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano attribuito, ovvero le stesse descrizioni, fino ad allora misogine, vengono presentate come un viaggio letterario verso una narrazione sempre più protofemminista. Tanto le biografie così come i trattati in difesa del sesso femminile rappresentano un nuovo punto di partenza nel campo della letteratura, dal momento che autori come Mario Equicola, nel suo Perigynaecon27 (1501), denunciano alcune delle forme più ricorrenti di violenza a cui le donne erano sottomesse, come la reclusione domestica e, di conseguenza, le severe critiche che ricevevano se non rispettavano la legge (Rodríguez Mesa, 2022). Altri autori, invece, scrivono testi con chiare intenzioni filogine, anche se poi, nella pratica, lasciano intravedere certe sfumature misogine che derivano dal periodo: è il caso di Sperone Speroni e del suo Del rimaritarsi28 (1542), di Ludovico Dolce nel suo Dialogo della institution delle donne29 (1545) o Difese delle donne30 (1552) de Domenico Bruni da Pistoia, che continuano, anche se tra “l’ambiguitá tra sostegno delle donne e rivalsa dello status quo” (Stella, 2023: 291), scrivere le regole da seguire per le donne prima, durante e dopo la vita matrimoniale. Nella sua opera, lo stesso Bruni si rappresenta come un “lucido e critico nei confronti dei letterati ostili alla purezza e allo splendore del sesso muliebre, etichettandoli come calunniatori e maligni scrittori, innegabilmente vilipesi o emozionalmente truffati, desiderosi di redimere il proprio orgoglio a scapito dell’intero universo femminile” (Piras, 2024: 210), dimostrando di essere consapevole della situazione delle donne e dichiarando apertamente le sue intenzioni. La ferma esposizione delle ragioni della scrittura dell’ampia maggioranza delle opere filogine non è peculiare di Domenico Bruni, ma gli autori che lo hanno preceduto sottolineano tenacemente il motivo della sua scrittura: essendo oggidì il mondo pieno di uomini scellerati, i quali, mercè dei loro strani e disordinati appetiti, vorrebbero non solo oscurare il nome delle valorose donne, ma del tutto spengerne il seme. Ai quali è di mestiere non solo di riprensione, ma di aspro et severo castigo, hora, perché le ragioni che si possono addurre in 27 Designato segretario di Isabella d’Este Gonzaga nel maggio 1519, Mario Equicola è autore di numerosi trattati, come Natura d’Amore, Instituzioni a comporre in ogni sorte di rima o, nell’ambito della Querelle su Perigynaecon, opera dedicata a Margherita di Cantelmo. (Santoro, 1890; Doglio, 1982). L’opera ha una traduzione moderna e un’edizione critica (Cfr. Rodríguez Mesa, 2024a). 28 Sia il Dialogo delle dignità delle donne che il Dialogo in lode delle donne hanno una traduzione moderna e un’edizione critica. (Cfr. Martín Clavijo y Trovato, 2024). 29 L’opera ha un’edizione critica moderna (Cfr. Boubara y Koutrakis, 2024). 30 L’opera ha una traduzione moderna e un’edizione critica (Cfr. Bartolotta, Gavilanes Almeida y Piras, 2024). CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano difesa delle donne, tutte o almeno la maggior parte, mi sono affaticato di raccogliere nelle seguenti opere, non usando più lungo proemio (Dardano, 2024: 51). Pubblicata nel 1554 con il titolo La bella e dotta difesa delle donne31, l’unica opera finora conosciuta del Cancelliere di Venezia Luigi Dardano, principale oggetto di studio e di analisi della presente ricerca, è pionieristica per l’amalgama di tipologie storico-letterarie all’interno delle sue pagine, in quanto combina versi e prosa, lirica e trattatistica, storiografia e letteratura. Nel caso di Sperone Speroni, egli non si limita a scrivere un’opera sullo stato di vedovanza, ma discute un tema: “si la viuda debería volverse a casar, […] para Speroni no existen muchas opciones para la mujer viuda: o entra en un convento y dedica su vida a Dios, o se casa, es decir, tiene que elegir entre llevar una vida civil o religiosa, no hay otras posibilidades porque solo esas dos garantizan su conformidad” (Martín Clavijo, 2023: 113-114). Ludovico Dolce, per parte sua, nell’esaltare il sesso femminile attraverso vari exempla, fa riferimento sia a personaggi noti della storia che a donne di città: tra le lodi rivolte a “le donne pubbliche, termine usato per indicare figure femminili che in qualità di membri di casi reali fanno parte della vita sociale e sono ampiamente conosciute, […] si sposta nell’ambito delle donne private, figure femminili colte, sapienti e istruite ma che non appartengono esclusivamente ai ceti dell’alta nobiltà” (Boubara, 2023: 84). È notevole come, a differenza di molti suoi contemporanei, Dolce non fa quasi mai riferimento a donne appartenenti alla tradizione classica o mitologica. Altri autori scelgono di utilizzare le loro composizioni per sottolineare le loro relazioni di amicizia con grandi dame a loro contemporanee, non solo attraverso dediche, ma anche attraverso orazioni funebri (Arriaga Flórez, 2024), come nel caso di Alessandro Piccolomini32. Tutta la sua produzione letteraria dimostra un chiaro clima di amicizia con il genere femminile, presentando nel suo Dialogo della bella 31 L’opera ha un’edizione critica moderna (Cfr. Mascarell Garcia, 2024), da cui sono tratte le citazioni che seguono. Per l’analisi di alcune delle sue caratteristiche più salienti nel contesto della Querelle des femmes, si veda il CAP. III e l’APPENDICE II – documenti I-V. 32 Tra le composizioni di Alessandro Piccolomi c’è l’Orazione in lode delle donne, che rientra tra le più rilevanti delle composizioni dell’autore: “l’ambigua posizione di accusa e difesa, in equilibrio fra i due sentimenti: l’amore verso le donne e quello dell’amicizia maschile verso i suoi compagni di Accademia. Il testo delinea i paradigmi ideali entro i quali la società che lo circondava viveva la dimensione del maschile e del femminile nella vita quotidiana delle classi egemoni” (Arriaga Flórez, 2022: 135). L’opera ha una traduzione moderna e un’edizione critica (Cfr. Arriaga Flórez, 2024). CAP. I – Scrittori filogini nel Rinascimento italiano creanza delle donne33 (1539) le sue due protagoniste, Margherita e Raffaella, come simboli della “la plena capacidad retórica de las mujeres, […] personajes que se alzan contra las normas que imponen el silencio a las mujeres” (Moreno Lago y Duraccio, 2022: 53). In questo clima di collaborazione tra donne e uomini, spiccano le Lettere di molte valorose donne (1548) di Ortensio Lando, che in un unico volume riunisce molte lettere, da vari luoghi raccolte et da savie donne scritte, per pubblicarle poi al mondo per opra di diligente impressore: hò fra me stesso pensato esser quasi di necessità il dargli alcun protettore di molta autorità & di molto giudicio ornato; & questo acciocché le maligne lingue nemiche de gli honori feminili, sbigottite si rimanessero di mordere, et di lacerar le Donne, anzi letto che si havessero coteste lettere, imparassero hormai à riverire et honorare questo nobilissimo sesso (Lando, 2024: 79)34. Le composizioni filogine della Querelle des femmes, scritte in modi diversi e particolari, costituiscono un tassello trascendentale per la ricostruzione di una Storia della letteratura molto più femminista. È innegabile, tuttavia, che non si può parlare di testi femministi, poiché, come abbiamo visto, ognuno di essi contiene all’interno delle sue pagine le inevitabili tracce fallogocentriche del periodo rinascimentale. Tuttavia, il cambiamento di atteggiamento e di consapevolezza nei confronti del sesso femminile segnala una chiara metamorfosi letteraria, dimostrando ancora una volta come, attraverso un’analisi testuale condotta con l’occhio critico degli studi di genere, si possano portare alla luce nuove prospettive finora trascurate o sconosciute alla critica umanistica. 33 L’opera ha una traduzione moderna e un’edizione critica (Cfr. Moreno Lago, 2024). 34 L’opera ha una traduzione moderna e un’edizione critica (Cfr. González de Sande, 2024). CAP. II – Luigi Dardano (1429 – 1511) Magnificentia destinate per suo cavallaro, continente che per el levar del Campo non ha potuto proveder al bisogno mio de qui, a Sue Magnificentie dichiarito per mie et per nostra Illustrissima Signora etiam ordinato, che era de a ver de qui stradioti et provisionati, senza il favor de i quali non posso aliqualiter asegurar questo luoco, che è la chiave del territorio mestrino de iusrisdition de Vostra Magnificentia (Dardano43, 1999: 58)44. La sua partecipazione alla guerra è più riconosciuta della sua attività di scrittore, che è appena accennata nei vari libri sulla Storia della Repubblica di Venezia. La stragrande maggioranza di questi cataloghi o enciclopedie successivi alla vita dell’autore si concentra principalmente sulle sue azioni durante l’assedio di Padova: […] e similmente era presente Luigi Dardani con suoi seguaci armati, acccioché i Soldati fossero da tutte le bande à tempo al soccorso de’ venetiani, i rastrelli ancora erano tenuti senza guardia, e la porta, ch’era mezza aperta e senza chi la diffendesse, fu presa in un tratto da’ nostri, e primamente la Cavalleria degli Stradiotti, non se gli facendo alcun nimico incontro, entró nella città (Giustiniano, 1670: 438). Non troviamo neppure descrizioni dell'aspetto e del fisico di Luigi Dardano, poiché le varie fonti si dedicano solo a mettere in evidenza la sua vecchiaia avanzata durante il periodo bellico. Nelle lettere scritte dall'autore, che vanno dal 2 luglio 1509 al 21 novembre dello stesso anno, troviamo una testimonianza fedele del processo di ascesa di Dardano nella scala sociale veneziana. La carta ducale ricevuta il 2 luglio 150945 segna un punto chiave nella vita politica e militare di Dardano, che viene nominato provveditore di Mirano e Stiano. Entrò così a far parte del cosiddetto Ufficio dei Provveditori di Comun, che fu istituito nel 1256 con incarico eminentemente giudiziario connesso a materie mercantili, compresa la disciplina dello scalo navale. Compiti ulteriormente 43 Tutte le lettere menzionate e citate sono state riportate da Zoccoletto, 1999. 44 Per la carta completa si veda l’APPENDICE I – documento III. 45 Per consultare le lettere in cui è nominato provveditore dei comuni di Mirano, Stiano e Oriago, trascritte da Giorgio Zoccoletto (1999), si veda l’APPENDICE Idocumento IV e documento V. CAP. II – Luigi Dardano (1429 – 1511) allargati poco dopo, con l’assegnazione del controllo su atre manifatture e attività produttive (come quella della lana, la seta, dell’oro lavorato; ma anche su sensali) e su materie di ordine sociale (la disciplina delle scuole di devozione, il controllo su servizi pubblici come i traghetti e i corrieri; le concessioni di cittadinanza). […] Assunse il profilo di una magistratura che assommava compiti giudiziari e compiti operativi (Zaggia, 2004: 668-669). Solamente due giorni dopo viene designato provveditore della città vicina di Oriago (Zoccoletto, 1999). Lo stesso Luigi Dardano scrive una lunga lettera al duca in cui, oltre a ringraziarlo per la nomina, gli fornisce nuove notizie sulla situazione di Padova: [Lettera al dux. 3 luglio 1509] Serenissime Princeps ac Domine Singularissime. A dì primo dell’instante venni de commandamento di Vostra Sublimità qui in Miran, Dove inmediatamente tutto heri et hoggi con gran solicitudine et diligentia ho voluto entender et quasi singulariter da tutti i communi et huomini di questo Vicariado di Miran et Stian quanta sia la fede et devotion loro in Vostra Sublimità. Ho trovati molto bene edificati in devotione usque ad mortem numero mille quattrocento in cerca da venti fino a cinquanta anni, huomini tutti valorosi et fidatissimi, per quanto posso col iudicio mio comprendere. […] Non havendo zente, né terriera, n´é veneta, né forestiera, non li posso far gagliarda provisione, essendo etiam nel padoan e tra padoani, e questi villani, oltre el strame, non hanno modo de soccorrerne altro che de sue persone per lor segurtà, le quali a guardia de tanto paese non sono molte, ita che giudico sia necesario etiam de zente forestiere et cavalli, come a boca dichiarirò allá Magnificentia del Proveditore (Dardano 1999: 41-42). Nei mesi successivi, le lettere diventano un continuo scambio di strategie militari, che dimostrano la prontezza e la competenza di Luigi Dardano in campo bellico, ma anche in campo umano, in quanto si conferma un uomo interrelazionale. Le sue azioni e strategie militari trovano ampio riconoscimento nelle alte sfere veneziane e fanno di lui, insieme ad Andrea Gritti, un monumento bellico di matrice veneziana.: [Lettera ducale. 18 luglio 1509] Egregie dilecte noster. Habbiamo ricevuto le copiese lettere tue d’hoggi date a Miran, per le quali restiamo avisati CAP. II – Luigi Dardano (1429 – 1511) particularmente d’ogni tua opertatione nel reacquisto de Padoa, che meritano veramente laude et commendatione. Et così te laudamo (Dardano, 1999: 104)46. Le lettere che Luigi Dardano invia e riceve trattano quasi esclusivamente di questioni politiche e belliche, in un continuo scambio di missive con altri provveditori, combattenti e consiglieri di Stato. Se le date di morte sono corrette, nel 1509 Luigi Dardano ha ottant'anni, un’età più che avanzata per trovarsi a partecipare attivamente a una guerra, sia sul campo di battaglia che fuori, anche se Paolo Preto (2010) nota di lui che: “molto attivo è il cancelliere grande Alvise Dardani: benché ultrasettantenne, come provveditore di Mirano, Oriago e Stiano (località dove possiede terree d è molto amato dai contadini), recluta vari spioni, tra cui un sacerdote” (Preto, 2010: 302-303). La sua età può essere il motivo principale per cui nel novembre dello stesso anno il figlio primogenito, Giacomo Dardano, chiede al doge un congedo affinché Luigi Dardano possa tornare a casa. Il 7 novembre riceve la lettera con la notifica di rifiuto della proposta di rimpatrio e Luigi Dardano viene confinato nella città di Padova fino a nuovo ordine: [Lettera ducale del 7 novembre 1509] Egregie dilecte noster. È venuto a la presentia nostra tuo figliuolo et ne ha richiesto te concediamo licentia de repatriare, […]. Noi però per conveniente rispetti desideramo che habbi a restar anchor de lì operandoti con quelle genti a tu subbiette a beneficio de le cose nostre et fra pochi giorni da poi haverai grata licentia nostra (Dardano, 1999: 160)., Poco più di venti giorni dopo riceve una nuova lettera47 che ritratta il suo rifiuto e gli viene concesso di tornare a Venezia. È su insistenza del figlio che il Doge decide di fargli cedere le cariche e gli incarichi a Mirago, Stiano e Oriago. Come possibile risultato del duro lavoro e del sacrificio dei mesi precedenti, il 22 dicembre 151048 46 Per la carta completa si veda l’APPENDICE I – documento VI 47 Per la carta completa del 7 de novembre, così come la Lettera ducale del 21 novembre [1509], si veda il documento VII dell’APPENDICE I. 48 Queste stesse informazioni sulle date della sua ascesa alla carica di cancelliere sono confermate da Giovanni Correr nell’appendice al suo Venezia e le sue lagune (1847) dove afferma che in “1510, Luglio II leva l’interdetto e si unisce coi Veneziani in lega contra i Francesi e il duca di Ferrara. Ricuperasi Vicenza e le terre vicine. Fortificasi adova. Muore la regina Cornaro in Venezia a’ 10 luglio. A’ 22 dicembre è eletto Alvise Dardani a gran cancelliere XVI” (1847: 20). CAP. II – Luigi Dardano (1429 – 1511) viene eletto Cancelliere Grande della Repubblica di Venezia, carica che occupa per meno di un anno a causa dell’età ormai avanzata e, di conseguenza, della malattia e della morte: 1510. A dì 22 dicembre furono ballottati nel Gran Consiglio, e tolti pe’ Configlieri, Quattro Notai della Cancelleria, uno dell’Avogaria, e un cittadino benemerito. E quegli che rimase fu Ser Luigi de’ Dardani, che in quela guerra s’era portato bene, ma non potè mai venire a Palazzo, perché si ammaò e morì (Muratori, 1733: 418). Ancora una volta, è nei diari di Marin Sanuto che troviamo il maggior numero di dettagli sulla vita di Luigi Dardano, poiché racconta persino il giorno della sua elezione a Cancelliere della Serenissima. A dì 22. La mattina. 0 da conto; solum che sier Nicolò Trivixan, procurator, stava malissimo, e non potea veder el dì de Nadal, per judicio de’ medici etc. Da poi disnar fo gran consejo, per far la election dil canzelier grando. Et reduti tutti, li consieri conveneno insieme di far a modo novo, videlicet balotar 6 volte, uno per uno, e, butade le tessere, siano balotadi. Di qual cossa fo per avanti parlato nel consejo di X. Et sier Alvise di Dardani era za venuto qui di Miran, ma era amalata da cataro. Etiam vene Zuan Piero Stella, secretario in campo col provedador Gritti, el qual esser morta la madre, conmantel longo, procurava ditta canzeleria […]. Et, da poi consejo, molti andarono a caxa dil Dardani, qual era in letto, amalato di cataro e tochava la man a tutti con gran jubilo (Sanuto, 1884: 688). Le notizie sull’ultimo anno di vita dell’autore sono, come quelle sulla maggior parte della sua vita, inesistenti. 2.2. ORAZIONI FUNEBRI E CATALOGHI I diversi cataloghi, diari e registri dell'epoca e quelli successivi mostrano diverse discrepanze per quanto riguarda l’esattezza della morte di Luigi Dardano, la maggior parte dei quali datano la sua vita intorno ai cento anni. Nonostante ciò, tutti i cataloghi CAP. II – Luigi Dardano (1429 – 1511) successivi concordano sulle sue attitudini letterarie, definendo sempre l'autore come una persona dedita alla letteratura. Giacomo Alberici sottolinea nel suo Catalogo breve de gl’Illustri et famosi scrittori veneziani (1605) come “visse quasi cento anni; morì nella patria nel 1510 e fu sepolto nella Chiesa de RR. PP. Crosacchieri” (1605: 4). Copiando praticamente l’opera di Alberici, Agostino Superbi nel terzo libro del suo Trionfo glorioso d'eroi illustri et eminenti dell’inclita & maravigliosa città di Venezia, li quali nelle lettere fiorirono (1629) afferma, senza specificare, che “visse poco meno di 100 anni e scrisse nella sua gioventù” (1629: 110). Le informazioni fornite da entrambi gli autori nei loro testi non sono del tutto errate, ma mancano di dati sufficienti per essere considerate accurate. Al contrario, sono i Diarii (188649) dello storico e cronista Marino Sanuto50 quelli che fissano nel dettaglio non solo la data ma anche l'ora della sua morte: A dì 16 [marzo] 1511, domenega. La mattini per tempo se intese, questa note, a hore 3, tandem esser morto domino Alovisio di Dardani, electo canzelier grando di Veniexia, nè mai intrato, perchè si amaloe, di età 82 anni; et fo sonato le campane a San Marco de morte. Et sier Zuam Jacomo di Michieli, secretario dil consejo di X, et domino Franceso Fazuol, dotor, avochato, procuroe; et Zuam Piero Stella, secretario dil provedador Gritti, venne in questa terra, et Alvixe Zamberti [..] (Sanuto, 1886: 62). In queste precise descrizioni del Sanuto emergono anche altre interessanti informazioni sui funerali di Luigi Dardano, come la presenza di varie personalità veneziane dell’epoca, che dimostrerebbero il coinvolgimento sociale e politico del cancelliere durante la sua vita: 49 Per le citazioni è stata utilizzata l’edizione moderna del 1886. Per le date di stesura dei Diarii, si veda la nota seguente. 50 I Diarii di Marino Sanuto risultano fondamentali per la ricostruzione della Venezia del primo Cinquecento, poiché il cronista scrisse in totale più di cinquantanove volumi in volgare italiano tra il 1496 e il 1533. Nelle parole di Francesco Crifò (2016), “l’autore ambisce a registrare nell’opera una cronaca tendenzialmente universale del proprio tempo. Il nucleo centrale dell’opus magnum è costituito dalle copie e dai resoconti di documenti ufficiali de ogni genere (epistole, rapporti di guerra, resoconti di rettori, ambasciatori e mercanti, confidenze di informatori di ogni genere). La varietà tematica del testo è conseguenza della centralità politica, economica, culturale, strategico-militare oltre che geografica di Venezia e quindi del suo cronista” (2016: 2). CAP. II – Luigi Dardano (1429 – 1511) Et il doxe con manto di scarlato, et suo figliol, sier Jacomo, corozoso, e il legato dil papa con suo nipote, fiol di sier Jacomo, chiamato sier Baldisera. Poi el primocerio di San Marco, con sier Domenego Contarini, suo zenero; denim li consieri con do fioli di dito sier Domenego, et poi sier Etor da Riva, zenero di suo filiol, e suo nepote sier Zuam Jacomo Pixani; quondam sier Antonio, e altri parenti. In tutto, numero XI con mantelli da coroto longi e panni in testa […] dove era preparato a fer le exequie, posto sotto un baldachin alto, come si fa ai doxi, con San Marci et le sue arme. E fu fata la oratione fúnebre per pre’ Baptista Egnatio, homo literatissimo. Poi il corpo fo portà a speleir in la Chiesa de li Crosechieri, in la soa archa et capella fatta far per lui (Sanuto, 1886: 67)51. Le descrizioni di Marin Sanuto sono così rigorose da raccontare persino i riti funebri seguiti nei giorni precedenti la sepoltura di Luigi Dardano, risultando così l'unico testo, finora, che contribuisce alla ricostruzione della vita e della morte dell'autore veneziano: Al dì 18, la matina. […] Da poi disnar fo ordinato far le exequie al canzelier grando, domino Alovisio di Dardani, et cussì il corpo era stà portato in Chiesa di San Zuminian, vestito di scarlato di martori a menege dogal, vesa nuova si havia fato per andar in colegio, e mai non la portò, et bareta di veluto negro in cao et becho di veluto negro; il viso coperto con una peza, perchè era tutto negro; et è tre zorni che l’è morto. […] Andono a San Zane Polo, Dove era preparato a far le exequie, posto soto uno baldachin alto, come si fa ai doxi, con San Marci, et le soe arme; e fu fata la oratione funebre per pre’ Baptista Egnatio, homo literatissimo. Poi il corpo fo portà a sepelir in la chiesia de li Crosecchieri, in la soa archa et capella fata far per lui (Sanuto, 1886: 67). 52 Il testo di Sanuto fa riferimento all’orazione funebre recitata e pronunciata da Baptista Egnatio, ma questa fu pubblicata solo nel 1554, su richiesta del nipote di Luigi Dardano, Ippolito Dardano. Anche se questa orazione fornisce informazioni rilevanti sul carattere dell'autore, è nell’orazione funebre commissionata a Lorenzo Rocca che 51 Corsivo originale nel testo. 52 Nell’orazione funebre di Egantio (Egnatiis) l’unica data riportata è quella della stampa, mentre non si trovano informazioni sul giorno o sull’anno della morte di Luigi Dardano. CAP. II – Luigi Dardano (1429 – 1511) troviamo la data di stampa (a Venezia) solo due mesi dopo la morte di Luigi Dardano, avvenuta il 15 maggio 1511, il che si accorda con le date fornite da Sanuto. Autori successivi come Francesco Giovanni degli Agostini (1745) confermano che entrambe le orazioni funebri risalgono effettivamente alla stessa data, nonostante siano state stampate molti anni dopo, ribadendo la grandezza della composizione di Egnazio: Questa elegantissima orazione, quantunque stampata per opera d’Ippolito Dardano nel 1554, fu recitata però dall’Egnazio nel millecinquecent’undici, allora appunto, che furono celebrate solenni esequie a Luigi Dardano Gran Cancelliere della Repubblica. Se n’era invogliato Lorenzo Rocca tosto dopo la morte del Dardano, di acquistar nome a sé col lodarlo ne’ pubblici funerali, laonde stesa una elegante orazione aspettava sol tanto il giorno per recitarla. Jacopo Dardano, figliuol di Luigi defunto, commessa aveva la cura di lodare pubblicamente il Padre a Battisti Egnazio, quindi scorgendosi il Rocca deluso, volle ciò nonostante fare imprimere la sua orazione (Degli Agostini, 1745: 144). Per quanto riguarda il luogo della sua sepoltura, tutti i testi precedenti concordano sul fatto che Luigi Dardano fu sepolto nella Chiesa di Santa Maria de’ Crocicchieri, o Crociferi (Alberici, 1605; Crescimbeni, 1730; Sanuto, 1886). Questa chiesa fu distrutta da un incendio nel 1490, ma ricostruita grazie al contributo finanziario della famiglia Dardano (Matino, 2015) e fu deciso che Luigi Dardano vi sarebbe stato sepolto in una piccola cappella53 che egli stesso aveva fatto costruire. Attualmente, in Piazza dei Martiri della Libertà nel comune di Mirano, si trova una lapide con un’iscrizione dedicata a Luigi Dardano che sembra affermare che all’età di 79 anni si dichiarò un grande scrittore, per cui la data di redazione del manoscritto palatino, 1507-8, può essere considerata corretta: ALOYSIO DARDANIO NATURA ACVTO VSV EXERCITATO VARIETATE PROMPTISS AB ADOLE SCENTIA IN REMP V. COSTANTER VERSATO ITALIA BELLA PEREVNTE SENTENTIA SENATVS MIRANESIS AGRIMESTRINI ORDEACIO LEGATO REPENTE AVTHORITATE MAXIMA NVTIATO LABORIBVS CVIVS INDEPESSIS RVRALIBVS COPIIS 53 Nel suo testamento del 1504, rogato dal notaio Busnello Priamo e conservato nell’Archivio di Stato di Venezia come Miscellanea b. 28, n. 2862; notarile testamenti, b. 66, n. 47, Luigi Dardano lascia le disposizioni per la sua sepoltura. Tassini (1888) sostiene che è nel 1587 che Ludovico Usper decide di acquistare la cappella per uso proprio, per cui l’esatta collocazione dei resti di Luigi Dardano è attualmente sconosciuta. CAP. II – Luigi Dardano (1429 – 1511) VRBE ANTENOREA IMPERIO SIMVI CV ANDREA GRITEO RESTITVTA PROO RARISSIMIS TANTIS MERITIS A SENATV OIBVS SVFFRAGIIS MAXIMVS SCRIBARV EST DECLARATVS ANNO ETATIS SUAE LXXVIII. AGENS IACOBVS FILIVS MONVMENTVM P.C. MDXI54 2.3. FILOGINIA E MISOGINIA NELLA LINEA GENEALOGICA DELLA FAMIGLIA DARDANO Luigi Dardano diviene Cancelliere Grande della Repubblica di Venezia e viene ricordato dalla città per le sue cariche politiche e per le sue azioni militari. Nel periodo immediatamente precedente la sua partenza per Padova scrive quella che oggi è l’unica opera conosciuta e riconosciuta come sua: La bella e dotta difesa delle donne (1554), pubblicata quarantadue anni dopo a Venezia nella tipografia di Bartolomeo l'Imperatore. Con il codice Ms. Parm 1010 (Kristeller, 1993), l’opera manoscritta originale è attualmente conservata presso la Regia Biblioteca Palatina di Parma, nel relativo catalogo dei manoscritti. Per l’analisi del testo a stampa è importante conoscere due dei nomi che compongono l’albero genealogico55 dei Dardano e che hanno contribuito alla stesura e alla redazione dell’opera a stampa: Barnabà Dardano e Ippolito Dardano. Ippolito Dardano, nipote dell’autore, cura il trasferimento dell’opera manoscritta palatina alla stampa. Della sua vita, personale e pubblica, le informazioni giunte fino a noi sono praticamente scarse, indicato nei cataloghi successivi solo come nipote di Luigi Dardano (Alberici, 1605; Capponi, 1747; Cicogna, 1847; Gasparone e Narducci, 1879). Figlio dell’unione tra Polisena Balbi e Giacomo Dardano (Tassini, 1888), è ricordato soprattutto per il suo ruolo di Cancelliere Grande di Candia (Magnani, 1990) e per la sua attività di editore dell’opera del nonno56. Il nipote dell’autore non è né un semplice portatore del testo di Luigi Dardano alla stampa, né un mero revisore dello stesso, ma, inoltre, ne è il traduttore in italiano volgare, facilitando l’accesso al testo del nonno a un vasto pubblico di lettori e di lettrici, soprattutto se si considera il crescente numero di lettrici nel periodo 54 Per l’immagine della lapide commemorativa, si veda l’APPENDICE I – documento VIII 55 Per la consultazione dell’albero genealogico di Dardano, si veda l’APPENDICE I – documento IX. Il documento è stato recuperato dalla Storia Veneta (1888) di Giuseppe Tassini, presente in forma manoscritta nell’Archivio di Stato di Venezia. 56 L’orazione funebre dedicata nei riti delle esequie a Luigi Dardano fu proposta dal figlio, Giacomo Dardano, ma solo nel 1554 Ippolito Dardano la porta alla tipografia di Bartolomeo L’Imperatore insieme a La bella e dotta difesa delle donne. CAP. II – Luigi Dardano (1429 – 1511) rinascimentale. È così che Ippolito Dardano, seguendo le orme del nonno, si posiziona come uno dei pionieri nel campo della traduzione in prospettiva filogina, come Giuseppe Betussi. Barnabà Dardano, prozio di Luigi Dardano, li precede entrambi. A differenza di Ippolito Dardano, che contribuisce alla promulgazione dei valori filogini del nonno, il contributo di Barnabà è di natura misogina, in quanto diffonde tutta una serie di consigli e precetti sul ruolo della donna come produttrice e riproduttrice di vita. L’ipotesi attuale è che il settimo dei libri57 che compongono La bella e dotta difesa delle donne non sia interamente opera di Luigi Dardano, ma che vi sia la possibilità di un’appropriazione totale o parziale dei testi scritti quasi due secoli prima dal suo antenato. Cancelliere Grande della Repubblica di Venezia e, inoltre, uomo di lettere, non ci sono informazioni e/o riferimenti riguardo alla conoscenza di Luigi Dardano in campo medico. Francesco Sansovino (1604) cita Barnabà Dardano come autore di un totale di dodici libri di carattere medico, pur attribuendone la custodia a Ippolito Dardano: Fiorì in questo tempo nelle lettere, all’hora in poco prezzo, ò per la conditione di quei tempi, ò perché s’attendesse altro negotio, che questo Bernabà Dardano, dotto medico, rico huomo, che lesse lungamente nello Studio di Padova. Et lasciò di suo una opera di medicina distinta in 12 libri, la quali si trova al presente presso Hippolito Dardano, suo discendente (Sansovino, 1604: 380). Sebbene l’affermazione di Sansovino sull'attività medica di Barnabà Dardano, nonché sulla stesura di un’opera, sia corroborata anche da altri illustri storici dell’epoca successiva (Tentori, 1785; Vedova, 182558; De Renzi, 1845; Molmenti, 1906), le informazioni che forniscono sulla proprietà ereditaria di quest’opera non sono del tutto corrette. Confrontando la versione manoscritta di Luigi Dardano e l’edizione a stampa di Ippolito Dardano, risulta che, tra tutte le modifiche apportate 57 La versione del 1554 dell’opera è composta da sette libri: il primo in verso e i restanti sei in prosa. Il settimo dei libri, segnato nell’indice dell’opera manoscritta come “Septimus. De filiorum genitueanecon educatione & eruditione quoque eorum: de philososophie nobiltate […]”, nell’edizione a stampa viene riferito da Ippolito Dardano come Breve trattato per ammaestrare li figliuoli. 58 Giuseppe Vedova (1825) fornisce informazioni molto più concrete, ma anche imprecise: “Barnabà Dardano, veneziano insegnato in questo Studio verso il 1356, si restituì poscia alla patria, over morto il 11 luglio 1364. Ebbe sepoltura in quella Chiesa de’ Servi con decorosa iscrizione, ricordata dal Sansovino, che nel oda altamente il sapere, comprovato da una dotta opera medica in dodici libri, che ora giace inedita e sconosciuta” (Vedova, 1825: 241). CAP. II – Luigi Dardano (1429 – 1511) dal nipote all’opera del nonno, il testo medico è già incorporato nel testo palatino; quindi, non è plausibile pensare che Ippolito Dardano fosse l’unico ad avere accesso a questo testo. Contrariamente al carattere filogino che prevale in tutta La bella e dotta difesa delle donne, il settimo libro59 è ricco di commenti e note perfettamente in linea con il periodo medievale in cui visse Barnabà Dardano, dove la concezione della donna era soprattutto di disprezzo. Questo potrebbe essere il risultato dell’utilizzo del testo di Barnabà Dardano da parte di Luigi Dardano come base fondamentale (o plagio assoluto) per la stesura del Breve trattato, non intervenendo nella riformulazione delle idee misogine del prozio. 59 Per l’analisi del Breve trattato per ammaestrare i figliuoli (Libro settimo) si veda il CAP. III e l’APPENDICE III-documento V. CAP. III – La bella e dotta difesa delle donne (1554) 54 inoltre, entrambi i testi presentino personaggi maschili come volgari interlocutori nel dibattito sulla malvagità intrinseca o meno di Eva. Mentre i primi sei libri de La bella e dotta difesa delle donne ruotano intorno alla difesa sia di singole figure della storia classica sia di un baluardo per le donne come gruppo, il libro VII è un trattato sulla gravidanza e l'educazione dei figli. Nel quinto articolo, intitolato “Consejos para concebir en La bella e dotta difesa delle donne (1554)” si studia la sezione corrispondente all’argomento della gravidanza nell’ultimo dei libri che compongono l’edizione di Ippolito Dardano. Questo Breve trattato, a differenza del resto dell’opera, colpisce per due motivi. Il primo è il suo formato di trattato e la sua argomentazione, che non difende il sesso femminile o attacca gli atteggiamenti maschilisti, ma è scritta con tutta una serie di consigli per facilitare il concepimento. Il secondo motivo è legato a questi consigli, poiché una lettura in chiave femminista rivela come misogino un personaggio e un pensiero che contraddice il proto-femminismo di Luigi Dardano, che prevale in tutta l’opera. Questa ricerca mette anche in evidenza e presenta come ipotesi plausibile il possibile utilizzo di un testo medico scritto dal prozio di Luigi Dardano, Barnabà Dardano, nella seconda metà del XIV secolo. L’articolo analizza ed esamina alcuni dei consigli più significativi del trattato, in cui le donne sono intese come oggetti inclini a procreare e non come soggetti generatori di vita. 3.2. DISCUSSIONE DEI RISULTATI E CONCLUSIONI PARZIALI Gli articoli presentati nella seguente ricerca condividono l’obiettivo comune di analizzare La bella e dotta difesa delle donne di Luigi Dardano all’interno del dibattito della Querelle des femmes in Italia. Ciascuno degli articoli si concentra su un aspetto considerato essenziale dell’opera, dalla sua composizione manoscritta alla sua connessione intertestuale con altre opere del periodo o all’analisi dei suoi personaggi centrali. Nel loro insieme, i cinque articoli contribuiscono alla rivalutazione, da un lato, della figura di Luigi Dardano come personaggio di spicco del periodo rinascimentale e, dall’altro, della sua opera come paladina della letteratura filogina in Italia. CAP. III – La bella e dotta difesa delle donne (1554) 55 Mentre il primo contributo è dedicato essenzialmente allo studio delle due varianti del testo manoscritto originale, prendendo in considerazione le modifiche a livello formale dell’opera e lanciando una serie di ipotesi sugli approcci che forse portano Ippolito Dardano a produrle, il resto dei contributi presenta un’analisi interna dell’opera stessa. Nonostante ciò, i cinque articoli presentati in questa tesi cercano di collaborare allo studio e alla divulgazione delle opere di natura filogina del Rinascimento, apportando nuove prospettive di studio alla Storia e alla Storia della Letteratura. 3.2.1. IL MANOSCRITTO MS. PARM. 1010 DELLA REGIA BIBLIOTECA PALATINA DI PARMA Il primo articolo cerca di evidenziare l’evoluzione del testo manoscritto, inizialmente concepito come De Claris Mulieribus e scritto tra il 1507 e il 1508 nella città di Padova. L’opera, il cui titolo originale riproduce senza dubbio il componimento boccacciano del 1361, viene anche chiamata Difesa delle donne dallo stesso bibliotecario palatino, che evoca la tradizione filogino-letteraria del periodo rinascimentale. È possibile che Ippolito Dardano, al momento di stampare l’opera del nonno, abbia deciso di cambiare il titolo in uno che lo distinguesse dalle altre composizioni dell’epoca. Si tratta solo di un’ipotesi, poiché nel prologo che Ippolito Dardano scrive all’edizione a stampa dell’opera non viene data alcuna spiegazione su questa o sulle successive modifiche, nonostante la versione del 1554 sia praticamente una traduzione del manoscritto palatino. La differenza tra una versione e l’altra non sta solo negli oltre quarant’anni trascorsi tra la stesura e la pubblicazione, ma anche nelle differenze testuali e linguistiche, a partire dall’introduzione dell’opera. Per quanto riguarda il titolo, si può considerare un’altra possibilità, in quanto Maffeo Taglietti, autore de Il Litigio60 con lo pseudonimo Il Fortunato, definisce l’opera di Luigi Dardano come “bella e dotta”. Questo potrebbe far pensare che Ippolito Dardano, leggendo il plagio operato da Maffeo Taglietti, abbia utilizzato 60Titolo completo dell’opera: Fulvio nimicissimo capital de le donne approva le loro male operation fate contra gl’uomini. Hortensia in difesa de le donne inanzi la Giustitia approva ogni tiranide e mala operatione de gli huomini. Operina piacecvole e dotta. CAP. III – La bella e dotta difesa delle donne (1554) 56 questa descrizione per il nuovo titolo dell’opera, ma ciò è di fatto poco probabile per diversi motivi. In primo luogo, l’edizione di Ippolito Dardano del 1554 è la prima edizione a stampa conosciuta, quindi Taglietti non poteva avere accesso alla versione manoscritta in precedenza, e quindi non poteva leggerla. In secondo luogo, il plagio di Taglietti nel suo Il Litigio riprende la versione italiana di Ippolito Dardano, e non quella di Luigi piena di latinismi. In terzo e ultimo luogo, i vari plagi di Taglietti di varie opere sotto il suo pseudonimo iniziano a partire dal 1554, e non prima, ed è chiaro che egli stesso prende il titolo dell'opera per darne una breve descrizione. Il manoscritto palatino contiene tra le prime pagine una comendatio alle donne, quasi del tutto soppressa nell’edizione di Ippolito Dardano, che la riduce praticamente ai minimi termini e cancella parzialmente il pensiero protofemminista, trasferito su carta, del nonno. Al suo interno troviamo anche la dedica che Luigi Dardano sembra aver fatto alla sua prima moglie, Angela Vitturi. Nominata a più riprese nell’introduzione al manoscritto palatino, compare solo una volta, con il nome di Angiola, nell’edizione del 1554, ma Ippolito Dardano decide di dedicare l’opera anche al Duca di Venezia, secondo la moda del tempo. In questo senso, la soppressione dell’originaria concettualizzazione filogina di Luigi Dardano è duplice, poiché, da un lato, la sua introduzione dedicata alle donne viene semplificata e schematizzata nella quantità e, dall’altro, la dedica alla moglie viene parzialmente estratta per aggiungere l’approvazione maschile del duca come autorità rappresentativa e sociale. Notevole è anche la totale censura dell’ottavo dei libri, presente nella versione manoscritta ma cancellato dall’edizione del 1554, che presenta una contraddizione oltre che una possibile strategia da parte del nipote dell'autore. Questa cancellazione, infatti, sembra legata a un tentativo di Ippolito Dardano di individualizzare l’opera e, allo stesso tempo, di cercare di proteggere la mascolinità del nonno, che dedica un intero libro alla moglie. D’altra parte, la traduzione in volgare dell’opera manoscritta da parte di Ippolito Dardano lo pone come pioniere nel campo della traduzione filogina, consapevole della scarsa diffusione di opere protofemministe come quelle di Luigi Dardano in una lingua adatta a tutti i tipi di pubblico. Allo stesso tempo, diventa un esempio di divulgazione del sesso femminile, attuando il recupero dei nomi delle figure femminili presenti in tutta l’opera. CAP. III – La bella e dotta difesa delle donne (1554) 57 Attraverso lo studio delle modifiche apportate a opere di questo tipo, contribuiamo alla resinificazione del lavoro di traduzione, redazione e divulgazione svolto nel periodo, riuscendo a delucidare alcune delle ragioni che portano a tali azioni rispetto alle opere originali. Nel caso de La bella e dotta difesa delle donne, le sue varie modifiche forniscono una revisione dei testi androcentrici classici, costruendo al contempo una nuova versione delle realtà femminili precedenti alla loro stesura. Nonostante l’importanza dell’opera per il periodo, il suo studio e la sua analisi sono stati relegati ai margini della storia letteraria e della successiva critica letteraria. Nei vari e rinomati cataloghi vicini nel tempo all’autore e alla sua opera, la sua allusione è minima, riducendosi alla mera citazione della sua esistenza, della sua paternità e del suo anno di pubblicazione. Pochissimi cataloghi aggiungono informazioni complementari, come il contenuto dell’opera, la sua suddivisione in sette libri o i commenti critici su di essa, a dimostrazione della scarsa ripercussione che ebbe al suo tempo. Nel corso del XX e XXI secolo sono pochissimi gli studi che se ne occupano, ripetendo ciò che accadeva nella contemporaneità dell’autore, cioè viene citato solo in brevi commenti o note a piè di pagina. Non ci sono neppure edizioni critiche o traduzioni in spagnolo fino al 2024, poiché è con gli studi di genere che La bella e dotta difesa delle donne prende una posizione salda nel ventaglio di opere filogine all’interno del dibattito sulla Querelle des femmes dopo la sua scrittura pionieristica all’inizio del XVI secolo in Italia. 3.2.2. ORTENSIA E IL DISCORSO IN DIFESA DEL SESSO FEMMINILE Se nella stragrande maggioranza degli scritti precedenti a La bella e dotta difesa delle donne la figura dell’oratrice romana Ortensia occupa un posto subordinato, il secondo degli articoli di questo lavoro di ricerca mostra come il suo nome viene ripreso da Luigi Dardano per esemplificare le tante qualità femminili, e allo stesso tempo perorare la causa di quelle donne definite come scellerate. La sua personalità, parzialmente annullata da autori contemporanei e successivi, viene presentata come imponente e necessaria nel testo dardanico. In modo praticamente inusuale, Luigi Dardano sceglie di porre Ortensia come protagonista non solo del dialogo tra il suo personaggio e Fulvio Stello, ma anche come CAP. III – La bella e dotta difesa delle donne (1554) 58 portabandiera della superiorità femminile, dove entrano in gioco, tra gli altri, la dialettica, l’intelletto e la morale. Contrariamente alla tradizione letteraria precedente, in cui la figura di Ortensia è solo un vivido riflesso del padre e, quindi, il suo nome viene citato, ma non rivalutato, La bella e dotta difesa delle donne presenta Ortensia come soggetto principale della narrazione, e non come oggetto complementare. È il suo personaggio che prende la voce narrativa, che rappresenta l'intelligenza e la natura femminile in tutte le sue qualità, e che ha il compito di costruire un monumento a favore delle donne che la tradizione letteraria patriarcale ha relegato ai margini, oscurato e stigmatizzato. Nel testo, l’oratrice romana difende sia singole donne, come Eva, Dalila e Betsabea, sia il sesso femminile come gruppo. Le strategie retoriche utilizzate dal personaggio di Ortensia confutano una per una molte delle argomentazioni e delle accuse che, fino a quel momento, erano considerate le uniche valide. Il discorso di Ortensia cerca di (ri)presentare le tante realtà femminili (donne oratrici, musiciste, filosofe, poetesse, politiche, ecc.), che vanno oltre lo speculum della moglie-devota o della donna-libertaria. Questa prima reinterpretazione è fondamentale nel discorso di Ortensia, perché la porta a proporre nuovi argomenti con cui includere le donne nella storia. Lo sforzo del personaggio di Ortensia di ricostruire i fondamenti storici alla ricerca di una nuova narrazione femminile dimostra una delle maggiori preoccupazioni di Luigi Dardano, che non esita a mettere in bocca all’oratrice romana una dissertazione praticamente pedagogica. Questo discorso ricorda anche la costante adulterazione dei vari racconti mitologici, biblici e classici, con i quali Ortensia costruisce un monumento alla verità. Abituato alla narrazione androcentrica in cui la violenza è esclusa, come censura mascolinizzante, Luigi Dardano recupera il simbolismo della donna ferita e violentata per metterla in evidenza contro l’uomo conquistatore. Lo fa al plurale (matrone, donne, vergini, vedove) non solo in termini di numero ma anche di molteplicità femminile, abbandonando il consueto stereotipo della donna giovane e bella per dare spazio a vittime come le vedove. Dardano si colloca così nella linea degli uomini che disapprovano la violenza sulle donne, non solo per i punti chiave della sua opera, ma anche per la verbalizzazione dei fatti e la loro messa su carta per una lettura comune CAP. III – La bella e dotta difesa delle donne (1554) 59 e, quindi, per dare spazio alla visibilità della violenza maschile nel periodo classico ma instancabilmente ripetuta nelle epoche successive. I vari exempla che Luigi Dardano presenta nel corso della sua opera contraddicono, attraverso la voce di Ortensia o per bocca delle donne stesse il discorso basato sulla debolezza e sul male femminile. È con questo stesso discorso che Luigi Dardano riesce a creare una sfera, uno spazio, assolutamente femminile, dove le figure femminili non sono usate come modelli da imitare o da lodare, ma dove le loro azioni e la loro versione della storia sono in grado di denunciare gran parte delle violenze subite dal sesso femminile, oltre a ristabilire la loro posizione di parità nella cultura e nella letteratura. 3.2.3. RIPENSARE LE MASCOLINITÀ NEL RINASCIMENTO ATTRAVERSO LUIGI DARDANO I componimenti filogini scritti durante il periodo della Querelle des femmes in Italia contribuiscono a riconfigurare l’idea di virilità e mascolinità concepita fino a quel momento, poiché in questi testi gli autori elogiano e difendono le donne di varie epoche, alterando le gerarchie socioculturali che ponevano il sesso femminile come inferiore. Il terzo articolo presentato dimostra come ne La bella e dotta difesa delle donne di Luigi Dardano vi siano diversi aspetti, sia dell’autore che dell’opera stessa, che lasciano intravedere un cambiamento nella concezione del sé maschile e, quindi, della sua rappresentazione attraverso i testi. Già nella prefazione originale, Luigi Dardano dichiara le sue intenzioni protofemministe, posizionandosi così chiaramente sul versante opposto alla misoginia. La caratteristica più rilevante dell’opera dell’autore veneziano è la costante denuncia degli uomini scellerati, dimostrando una chiara e ferma consapevolezza della violenza maschile nella storia e nella storia della letteratura. La messa a tacere dell’avvocato degli uomini è la più grande delle strategie dell’autore, che restituisce la voce principale della storia al sesso femminile, ponendo al centro del dibattito il modo in cui le varie narrazioni del tempo hanno smorzato una storia femminile. Così facendo, Luigi Dardano dimostra la sua opposizione al primato fallogocentrico di una narrazione che, secondo lui, è errata e che lascia fuori metà delle versioni. CAP. III – La bella e dotta difesa delle donne (1554) 60 Attraverso questo silenzio l'autore tenta di togliere voce alla misoginia, costruendo un nuovo tipo di narrazione in cui il potere patriarcale e androcentrico viene annullato da uno protofemminista, in cui la voce femminile assume una posizione superiore. Non solo, ma Luigi Dardano utilizza questa stessa voce femminile per far luce sulle attività violente di alcuni degli uomini più in vista nella narrazione storica fallogocentrica Questa denuncia dell’autore riprende letteralmente i testi di autori precedenti come Plutarco e Valerio Massimo, in una sorta di plagio testuale ma realizzato sotto forma di parafrasi in bocca a Ortensia. La riformulazione di testi la cui auctoritas rimane ancora oggi ineccepibile diventa parte della nuova concettualizzazione della mascolinità creata da Dardano, poiché questa denuncia è pioniera nella scrittura di testi in difesa del sesso durante il Rinascimento. Il plagio filogino operato da Luigi Dardano rappresenta la nuova preoccupazione sociale: dimostrare la verità su uomini e donne con i propri testi misogini, senza bisogno di inventare o creare nuove narrazioni, ma piuttosto di riprendere quelle esistenti ma lette da una prospettiva protofemminista. Le riflessioni fornite da Luigi Dardano lasciano intravedere un nuovo cambiamento nell’elaborazione dei discorsi filogini per diversi motivi. Il primo di questi è palesemente la presentazione di figure femminili non solo come exempla di virtù, ma anche come modelli di indipendenza e conoscenza della storia, capaci di procurarsi una giusta difesa. La seconda riguarda la capacità dell’autore di attaccare il proprio sesso senza presentarsi come un maschio ridotto oppure offeso, ma la sua denuncia dimostra la sua chiara coscienza nei confronti del sesso femminile. La terza e ultima tratta invece di come, attraverso le riflessioni precedenti, Luigi Dardano sia in grado di rassegnare la propria concezione di mascolinità, dando voce al personaggio femminile di Ortensia e allo stesso tempo togliendola al personaggio di Fulvio Stello, denotando un’assoluta capacità di polemizzare sull’omogeneità maschile nelle narrazioni, nelle società e nelle culture. Per tutti questi motivi, la galleria di donne de La bella e dotta difesa delle donne rappresenta un punto di partenza nelle riconfigurazioni sociali e narrative del Rinascimento in Italia, nonostante la scarsa attenzione ricevuta nei periodi immediatamente successivi. CAP. III – La bella e dotta difesa delle donne (1554) 61 3.2.4. IL CASO DI EVA: INTERTESTUALITÀ CON ISOTTA NOGAROLA Numerose di queste composizioni filogine hanno in comune una serie di caratteristiche dialettiche, come la difesa del peccato di Eva come asse centrale con cui contrastare la colpa femminile generalizzata. Gli scrittori durante la Querelle des femmes si schierano a favore di quella che è considerata la prima madre dell'umanità, Una delle opere più importanti del periodo è De pari aut impari Evae atque Adae peccato della scrittrice veronese Isotta Nogarola (1418-1466), che, avvalendosi delle Sacre Scritture, elabora una difesa dialettica di Eva. Nel suo testo, l'autrice si presenta in un'interlocuzione con altri due personaggi maschili, caratterizzati come detrattori della causa di Eva. Analogamente, ne La bella e dotta difesa delle donne, Luigi Dardano presenta un personaggio femminile, Hortensia, come avvocata di Eva e di molte altre donne, e un personaggio maschile, Fulvio Stello, come detrattore di queste donne. Nel quarto articolo si analizza come entrambi gli autori partano dallo stesso punto di partenza, poiché il loro modo di rivalutare la figura di Eva è quello di utilizzare a suo favore i precedenti argomenti misogini con cui è sempre stata attaccata. Prendendo come esempio per la loro scrittura testi come probabilmente La città delle dame di Christine de Pizan (1405), Isotta Nogarola e Luigi Dardano scrivono una nuova versione della storia di Eva in cui la sua colpa viene attenuata. Una delle premesse da cui partono anche questi due testi è l'assunzione dell’ingenuità di Eva come causa principale del suo peccato. Questa strategia intende mostrare come la sua disobbedienza alle indicazioni di Dio non sia il risultato di un male intrinseco femminile, ma della sua ignoranza del mondo che la circonda, essendo stata creata come tale. Sia Isotta Nogarola che Luigi Dardano si servono di questa risorsa come strumento principale per alleviare la sua colpa, ricorrendo all’argomento misogino dell’imbecillitas femminile e trasformandolo in un ragionamento con cui riformulare la narrazione originale. Nella nuova narrazione sono importanti anche elementi esterni a Eva stessa, come il serpente. Ancora una volta, non è la malvagità della donna a portarla a mordere la mela, ma la strategia di entrambe le riformulazioni narrative è quella di considerare il serpente come un ingannatore e un'Eva la cui innocenza la porta a credere nel bene universale. Anche gli altri riferimenti utilizzati in entrambi i testi per sostenere le loro CAP. III – La bella e dotta difesa delle donne (1554) 62 posizioni sono di tipo esterno, ricorrendo all’auctoritas maschile del periodo classico, come Salomone, Ippocrate, Boezio e Ovidio. La collocazione di personaggi maschili come detrattori di Eva e, nel caso de La bella e dotta difesa delle donne, delle donne come gruppo unico, è da parte di entrambi gli autori una rappresentazione assoluta della realtà sociopolitica e socioculturale del tempo. Inoltre, in entrambi i testi sono le interlocutrici a dimostrare una maggiore conoscenza della verità, che però può essere raccontata solo a partire dal momento in cui viene data loro pubblicamente la parola. La visibilizzazione del costante silenzio a cui erano sottoposte le donne dimostra come Isotta Nogarola e Luigi Dardano fossero consapevoli delle persistenti disuguaglianze e del primato del discorso fallogocentrico non solo nell'immediato, ma anche nella narrazione e ri-racconto di quei testi che hanno plasmato le società successive. In effetti, se molte delle argomentazioni ideate dai due e la costituzione dei loro dialoghi sono interconnesse, vi sono anche lievi differenze tra i due testi. Isotta Nogarola, da parte sua, si presenta in prima persona nel suo testo, mentre Luigi Dardano cede la parola a Ortensia, prima di tutto, e poi al personaggio medesimo di Eva. Questa azione da parte dell'autore veneziano è una novità nella letteratura filogina della Querelle des femmes, poiché finora la sua difesa era stata narrata con voci altrui. Allo stesso modo, Isotta Nogarola cita direttamente le Sacre Scritture, che specificano i divieti diretti per Adamo e non per Eva, mentre Luigi Dardano vi fa riferimento indirettamente. Ciò si osserva anche quando si parla della punizione inflitta per la sua disobbedienza, poiché Isotta non esita a sostenere che la punizione di Adamo è di gran lunga maggiore di quella di Eva, dimostrandosi ancora una volta una conoscitrice dei testi originali. Mentre l’autrice veronese ne fa esplicita menzione, Luigi Dardano si sofferma su come, attraverso la sua punizione, Eva riesca a diventare madre di Maria, come aveva precedentemente sottolineato Christine de Pizan, dimostrandosi forse abile lettore di testi di natura protofemminista. L’utilizzo del caso di Eva come exemplum femminile e l’assoluzione del suo peccato è di estrema importanza, non solo nel contesto della Querelle, ma soprattutto nel ripensare la sua figura nel nostro tempo, in cui si continua a punire e generalizzare una responsabilità che è stata narrata da un solo punto di vista, emarginando la versione femminile degli eventi biblici e ovviando alle molteplici possibilità che portano la CAP. III – La bella e dotta difesa delle donne (1554) 63 figura di Eva a mordere la mela. Con i loro testi, Isotta Nogarola e Luigi Dardano contribuiscono alla necessaria revisione della storia e della cultura, ciascuno dalla propria visione e dalla prospettiva del proprio sesso. 3.2.5. IL BREVE TRATTATO DEI DARDANO E IL CONCEPIMENTO DEI FIGLI La produzione e la stesura di trattati rivolti alle donne su tutti i tipi di avvertimenti, consigli, obblighi e suggerimenti in relazione al loro corpo si osservano e si leggono fin dal Medioevo. Durante la Querelle des femmes questi trattati posizionavano le donne come parte fondamentale degli scritti, oggetto di studio e di analisi, sottoposte a una costante revisione corporea e sociale. Sebbene queste opere presentino un’intenzione filogina, hanno ancora una certa sfumatura di carattere androcentrico, e La bella e dotta difesa delle donne di Luigi Dardano appartiene a questo gruppo. Nel quinto degli articoli, avendo già considerato la possibile coautorialità e plagio di Luigi Dardano con l’opera del suo prozio, Barnabà Dardano61, il testo che costituisce il settimo libro dell’edizione del 1554 contiene tutta una serie di consigli misogini che presentano l’unico compito della donna come quello di procreare. Questo Breve trattato per ammaestrare li figliuoli intreccia argomenti di tipo filogino, che però si perdono nel gran numero di raccomandazioni patriarcali presenti nell’opera. Nelle poche pagine successive a quella che può essere considerata l’introduzione al trattato, è addirittura difficile etichettare il testo come filogino, poiché la donna cessa di essere il soggetto principale dell’opera e diventa l’oggetto del giudizio. In nessun punto del testo si parla della possibilità di una prole illegittima, che riguarda solo il padre e non la madre, o dell’orgasmo femminile, ma si dà priorità assoluta alla procreazione di un erede maschio. Non si tratta di una novità del testo di Luigi Dardano, ma piuttosto di riprendere la tradizione letteraria fallogocentrica in cui le relazioni paterne sono molto più importanti e prevalenti di quelle materne. Anche in questo caso, la maggior parte delle raccomandazioni riscritte nel trattato sono rivolte alle donne, e pochissime di esse hanno una chiara intenzione nei confronti della figura maschile nella relazione sessuale, seguendo i precetti dell’opera. La lettura di questo settimo libro ci sorprende 61 Si veda CAP. II. e l’APPENDICE II – documento V. 70 presenta una defensa bien argumentada contra las acusaciones misóginas de Fulvio Stello, el autor revaloriza la figura de Hortensia como oradora romana. Tomando de nuevo como modelo para su trabajo los textos de los autores clásicos, Luigi Dardano propone una nueva versión de la figura de Hortensia, cuya voz narrativa ocupa una posición de primer plano, rompiendo con la habitual costumbre de describirla y presentarla como una prolongación posterior de su padre, también orador. Esta actitud de Dardano adquiere aún más importancia si añadimos el hecho de que propone como adalid del sexo masculino y detractor del femenino a Fulvio Stello, una figura cuya historia vital deriva de la mitología y cuyas dotes retóricas, además, no están atestiguadas por otros oradores, literatos, historiadores o biógrafos (ni de la época ni posteriores), como sí ocurre con el caso de Hortensia. La ausencia total de un personaje capaz de refutar los argumentos protofeministas esgrimidos por la figura de Hortensia demuestra la estrategia de Luigi Dardano, cuyo objetivo probablemente no es otro que hacer ver a los lectores cómo la misoginia se basaba en la incapacidad – representada a través del personaje de Fulvio Stello –. A ello se añade la necesidad del autor no sólo de defender el sexo femenino, sino también de denunciar, más o menos indirectamente, las constantes actitudes misóginas a las que se veían sometidas las mujeres. El cambio de perspectiva en el séptimo de los libros que componen la edición de 1554 sigue dejando abiertas varias hipótesis, ya que se trata de una contradicción en términos tanto por parte del autor como de su editor y traductor. Tal comportamiento, sin embargo, no es sorprendente, sobre todo si se tiene en cuenta que los preceptos de la época sobre el cuerpo femenino estaban fuertemente arraigados en un sistema patriarcal, en el que las mujeres sólo eran vistas como objetos productores y reproductores. Aunque en el Breve trattato se intenta disimular su carácter sexista añadiendo una tenue y casi imperceptible voz femenina, oculta al final de una obra, es inevitable destacar la igualmente fuerte misoginia que se encuentra en sus páginas. Las indicaciones, las obligaciones de las mujeres, presentadas a los lectores como consejos, van de lo estrictamente físico a lo casi homeopático, pero siempre desde un punto de vista donde el androcentrismo es más que visible, donde la principal preocupación es concebir y, sobre todo, concebir un varón. 71 La presencia, dentro de una obra tan filógina y filológicamente interesante como La bella e dotta difesa delle donne, no de trazas, sino de todo un tratado sexista (que en el presente trabajo de investigación se ha analizado sólo en parte, centrándose en la sección sobre el embarazo y dejando para futuras investigaciones la sección sobre la educación) pone al descubierto la teoría de la inestabilidad filógina de algunos de los autores de la Querella, aunque esto no anula del todo sus intenciones protofeministas. La existencia de este Breve trattato no significa que Luigi Dardano, así como su sobrino Ippolito, fuera un escritor cuya intencionalidad se basara en la moda literaria de la filoginia, ni que fuera un detractor del sexo femenino. La escritura, y la inclusión, del Breve trattato forma parte del imaginario masculino habitual en la época del Renacimiento italiano, que no todos habían superado, como en el caso de Luigi Dardano. Sin embargo, hay que tener en cuenta los seis libros restantes que componen la obra, puesto que demuestran una casi superación del razonamiento varonil en torno a una superioridad masculina por razones de naturaleza y, por tanto, la superación de la concepción de la inferioridad del sexo femenino. 72 73 RIFERIMENTI BIBLIOGRAFICI AA.VV. (1891). Nuovo Archivio Veneto. Pubblicazione periodica della R. Deputazione veneta di Storia Patria. Tomo II. Fratelli Visentini. ADORNI, Eleonora (2020). “Animale-Animali”. In L. Fortini e A. Pigliaru (eds.) 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Venecia (1554): Bartolomeo L’imperatore. “Quòd cum iuditio omnium vestro mereretur, ut dilatum tamen potius, q negotum pro vostra sapientia credamus: satis tamen factum sibi pro sua modestia censebat, si ipse dignus eo quoq; a vobis honore videretur. Caeterum et ita sese a pueritia, vel parentis clarissimi viri, et matris spectatissime matrone prudentia, vel suopte ingenio ad adolescentiam usque gessit: ut nulla unquam in puero maior virtutum indoles, aut certior, amplioq; spes extiterit. Nihil illi quale puerilis illa aetas ferre solet, unquam nisi grave, nisi modestum, et probum placuit: ut ad virtutem ipsam formatum illum appareret. Iam tum erga parentes ipsos singularis pietas, in praeceptores incredibilis observantia, in aequales amor elucere, ingenium ad omia docile habere, literarum cuiusuis generis avidissimus.”. Documento II. Ionannis Baptistae Egnati, Veneti funebris oratio pro ALOYSIO DARDANO, archigrammateo. Venecia (1554): Bartolomeo L’imperatore. Quin tanta modestia tantaq; semper industria in illo iam tum erat; ut familian omnem primo patre ob senectam concaedente: deinde non multo post vita functo, fic administrari, ut nullum penè desiderium defuncti patris: nisi q pia domus recordatio exigeret, apud matrem et reliquos superesset. Curare scilicet omnia sedulo pietatem matri praestare, in suos charitatem, in sodales benecolentiam praeseferre, rem familiarem ita tueri, ut optium patremfamilias diceres. Quibus ille virtutibus cum domesticas opes patris, avorumq; opera satis amplas auxisset, cumq; virtutum suarum publice etiam vobis documenta disset: iam tum extra ordinem a legatis vestris evocatus; qui Rempublicam germanico bello: quod pro finibus cum Sigismundo Austriae duce foeliciter gessistis, curabant. […] Unus videlicet erat Dardanus, unus inquam, qui tantum negocium substineret: qui celeriter expedire, qui prudentissime conficere et sciret, et posset: et ille quidem pro patria, pro christiana pietate Documento III. Giorgio Zoccoletto, Alvise Dardanio. (1999: 58). Centro Studi Storici di Mestre. Lettera che ho scritto a Bernardino Badoer il 7 luglio [1509] Magnifice Maior honorande. Ho ricevuto in questa hora lettere del Magnifico et Clarissimo messer Andrea Gritti, Procuratore et Provisore dell’Essercito hoggi scritte et a APPENDICE 1 – Trascrizione di lettere di Luigi Dardano e documentazione d’archivio 90 me per Vostra Magnificentia destinate per suo cavallaro, continente che per el levar del Campo non ha potuto proveder al bisogno mio de qui, a Sue Magnificentie dichiarito per mie et per nostra Illustrissima Signora etiam ordinato, che era de a ver de qui stradioti et provisionati, senza il favor de i quali non posso aliqualiter asegurar questo luoco, che è la chiave del territorio mestrino de iusrisdition de Vostra Magnificentia. Il Magnifico messer Andrea Gritti dice haver lasciato cinquecento provisionati sotto dui contestabili con ordene siano ad obbedientia di Vostra Magnificentia et similiter stradioti circa cento, et er questo staghi de buon animo et per giornata me intenda con Vostra Magnificentia, la qual sarà pronta ad ogni mio bisogno a quella per dichiarato, confortandomi alla tutella di questo luoco, la qual conoscendo io esser frusta senza a ver stradioti et provisionati. Per tanto prego Vostra Magnificentia di mandarme qualche particula di questi stradioti et provisionati per la conservation di questo luoco, dal qual in ogni urgente bisogno vostro potria remandarvili, essendo più a proposito qui che lì et anche solleverà in qualche parte questi sudditi in pochi zorni molto gravati. Ex quibus ómnibus concludo e prego Vostra Magnificentia se degni de qui mandarmi quam primum la possi stradioti cinquanta et provisionati cinquanta, allí quali li ho preparato condegno allozzamento per persone et cavalli, che qui stagano a mia obbedientia et allí bisgoni del luoco. Et cerca la expedition de questi, sommamente prego Vostra Magnificentia attenda quanto più presto si puole, acciò che non mi occorresse qualche sinistro per esser li padoani molto vigili ad inferirne danni trovandone dispovisti, come intendo allá zornata per miei esploratori. Mi raccomando sempre a Vostra Magnificentia. Documento IV. Giorgio Zoccoletto, Alvise Dardanio. (1999: 37). Centro Studi Storici di Mestre. Lettera ducale che ho ricevuto il 2 luglio [1509] Egregie dilecte noster. Essendone già da gran tempo note la qualità et prudente operation tue, habbiamo deliberato et commettemoti che con el nome de Dio conferir te debbi a Miran et Stian Vicariadi nostri, Dove sapemo ne hai grandissima patrica, per quali Vicariadi et Ville con suoi territorio te habbiamo constituito Provedito. Offitio tuo adunque sarà gobernar tutti quelli luochi con li habitante in essi, con quell’amor et carità che richiede la fede loro verso la Signoria nostra, ministrandoli rason et giustitia in civil et criminal secondo la conscientia tua, in qual modo se condamo. APPENDICE 1 – Trascrizione di lettere di Luigi Dardano e documentazione d’archivio 91 Et perché desideramo grandemente che detti luochi se conservino sotto la Signoria nostra et acciò quelli fidelissimi nostri possino perservar in fede et operarsi allí bisogni, ti habbiamo fatto dar le munitionin ne hai richiesto. Et insuper habbiamo commesso allí Proveditori nostri Generali che te debbano proveder de tutto quello t farà bisogno. Perciò li tenirai in diez avisati delle occorrentie perché siamo certissimi che satisfaranno ad ogni tua honesta richiesta, dandone etiam a noi aviso di quelli giudicherai degno de scientia nostra. Praetera, perché quelli da Miran hanno ditto allá presentia nostra che non vorriano Soldati allá custodia del castello di quel Vicariado, potrai, parendoti esser bisogno, sotto spetie di voler far custodir le tue possessioni, far venire uno fidato di questa terra et ponerlo allá custodia del castel preddetto. Demum, intendendo noi far conocer a quelli fideli nostri quanto li amiamo et havemo cari, volemo che tu li vada confortandoli et inanimandoli che i vogliano dimostrar aperte le fede et constantia sua, perché li faremo tal corrispondentia che ne restaranno ben contenti et satisfati. Questo è in substantia quanto hora ne occorre. Te conoscemo prudente et circospetto e siamo certissimi che le operation tue seranno conforme al Desiderio nostro. Documento V. Giorgio Zoccoletto, Alvise Dardanio. (1999: 44). Centro Studi Storici di Mestre. Lettera ducale che ho ricevuta il 4 luglio [1509] Egregie dilecte noster. Essendo venuti questa mattina alla presentia nostra tre cittadini per nome di huomini del Vicariado de Oriago, ne hanno esposto che detti huomini, volendo farsi scriver con le sue arme sotto di te per la forma della tua commissione, non li hai potuto accettar, perciò ne hanno supplicato se degnamo proveder che i siano notado et accettadi. Noi, che amiamo essi huomi per la fede sua verso el Stado nostro, siamo ben contenti che habbi quella medesima autorità et libertà sopra ditto Vicariado de Oriago per la forma della tua commission hai sopra li huomini di Miran e Stian. Praete, ne ha significato el nobel huoo Nadalin Contarini che li huomini de Campo San Piero, per la devotione che hanno al Stato nostro, sono et saranno pronti ad aiutarti in ogni bisogno, il che ne è stato grato. Ben volemo et intendemo che in questa materia de Campo San Piero se intendi con tal destrità, che non sii causa de qualche inconveniente. Intendi quanto te dicemo. Ne è ben nota la circonspettione tua, però deportati secondo el Desiderio nostro. APPENDICE 1 – Trascrizione di lettere di Luigi Dardano e documentazione d’archivio 92 Documento VI. Giorgio Zoccoletto, Alvise Dardanio. (1999: 104). Centro Studi Storici di Mestre. Lettera ducale che ho ricevuto il 18 luglio [1509] Egregie dilecte noster. Habbiamo ricevuto le copiese lettere tue d’hoggi date a Miran, per le quali restiamo avisati particularmente d’ogni tua opertatione nel reacquisto de Padoa, che meritano veramente laude et commendatione. Et così te laudamo. Et perché in dette lettere se contenino alcune parti che ricercano risposta da ni, per la presente te dichiaremo la mente nostra acciò te sappi governas. Cerca le formenti che ti attrovi nelle mani, siano contati quelli tu vendi e del tratto satisfacci quelli che dieno a ver, come è conveniente. Quanto a li alemani te dicemo che li debbi tenir de lì per qualche giorno per conveniente rispetti. Denum, cerca el tuor le intrade padoani et animali, te dicemo che non debbi innovar altro, ma ne darai notitia de chi Padoani le sono distintamente acciò possiamo dechiarirte la volontà nostra, nel che usarai la tua solita diligentia et sollicitudine. Documento VII. Giorgio Zoccoletto, Alvise Dardanio. (1999: 160-161). Centro Studi Storici di Mestre. Lettera ducal del 7 de noviembre [1509] Egregie dilecte noster. È venuto a la presentia nostra tuo figliuolo et ne ha richiesto te concediamo licentia de repatriare, onde habbiamo deliberato scriverti la presente, dicendonti che tutte le operation tue ne sono state gratissime et tanto comode et al propósito de le cose nostre per esser procese con grande diligentia et fede, che di quelle noi siamo per tener buen conto et in qualunque occasione opportuna esserne memori. Noi però per conveniente rispetti desideramo che habbi a restar anchor de lì, operandoti con quelle genti a te subbiette a beneficio de le cose nostre et fra pochi giorni da poi haverai grata licentia nosta. Lettera ducale del 21 novembre [1509] Egregie dilecte noster. Havendo inteso da tuo figliolo che per la indisposition della persona tua, così etiam stringendo la stagione del tempo, desideri repatriare, ha parso tal richiesta esser honestissima. Et come quelli a chi è grandemente cara la incolumità della persona tua, da noi conosciuta et esperimentata con satisfatione nostra et gran convento et APPENDICE 1 – Trascrizione di lettere di Luigi Dardano e documentazione d’archivio 93 laude tua, siamo ben contenti che, sentendoti in alcun gravetermine de invalitudine, ad ogni tuo beneplácito possi venir a repatriar, Dove più comodamente et con maggior tranquillità d’animo potrai atender allá tua valitudine buona. Documento VIII. Lapide in memoria di Luigi Dardano, da parte del figlio primogenito Giacomo Dardano. Piazza dei Martiri della Libertà, città italiana ie Mirano. APPENDICE 1 – Trascrizione di lettere di Luigi Dardano e documentazione d’archivio 94 Documento IX. Giuseppe Tassini (1888). Cittadini veneziani. Storia Veneta. Vol. VIII, b. 11. Venecia. Recuperato dal Ministero della Cultura - Archivio di Stato di Venezia APPENDICE 1 – Trascrizione di lettere di Luigi Dardano e documentazione d’archivio 95 Giacomo Dardano (andò con i figli alla guerra d'Ungheria) Barnabà Dardano (cancelliere, poi lettore di Medicina a Padova [sepolto ai Servi nel 1364]) e Alba Badoera Andrea Dardano Ludovico Dardano (andò contro i genovesi nel 1388) Andrea Dardano e Chiara Bisjouol Giacomo (console a Cremona) e Pellegrina Testa (sepolta a S. Alvise nel 1456) Baldissera Andrea (andò per la Repubblica al Turco in Ungheria) e Agnese Franco Alvise (Canc. Grande. Test. 1504; † 1511 sepolto ai Crociferi) e 1ª Angela Vitturi / 2ª Paola Davanzo Giacomo Dardao e Polissena Balbi Ippolito Dardano e Marina Alberengo Angela Dardano e Domenico Contarini Chiara Dardano e Domenico Marin (1482) Barnabà Dardano Baldassare (morì combattendo) 102 103 APPENDICE 3. PUBBLICAZIONI PRESENTATE 104 APPENDICE 3. Documento 1 – “La bella e dotta difesa delle donne”: aproximación al manuscrito palatino y sus variantes 105 La bella e dotta difesa delle donne: aproximación al manuscrito palatino y sus variantes La bella e dotta difesa delle donne: approach to the palatine manuscript and its variations MARIA MASCARELL GARCIA [[email protected]] Universidad de Sevilla, España RESUMEN Luigi Dardano (1429-1511) se presenta como uno de los escritores pioneros en la redacción de obras en defensa del sexo femenino durante la Querella de las Mujeres en Italia. Aunque La bella e dotta difesa delle donne se publica en 1554 a modo póstumo, con toda una serie de modificaciones y revisiones realizadas por parte de su nieto Ippolito Dardano, la versión manuscrita data de entre 1507 y 1508. El objetivo del presente artículo es realizar un análisis de las variantes existentes entre ambas versiones desde una perspectiva filológica y de los estudios de género, así como lanzar una nueva hipótesis respecto a la censura que realiza Ippolito Dardano de algunas partes del texto como son la introducción y un octavo libro, presentes ambos en el manuscrito y ausentes en la versión a imprenta. PALABRAS CLAVES Luigi Dardano; Ippolito Dardano; manuscrito; ediciones. ABSTRACT: Luigi Dardano (1429-1511) is presented as one of the pioneering writers in the writing of works in defense of the female sex during the Women’s Quarrel in Italy. Although La bella e dotta difesa delle donne was published posthumously in 1554, with a series of modifications and revisions made by his grandson Ippolito Dardano, the manuscript version dates from between 1507 and 1508. The aim of this article is to analyze the existing variants between the two versions from a philological and genre studies perspective, as well as to launch a new hypothesis regarding Ippolito Dardano’s censorship of some parts of the text, such as the introduction and an eighth book, both present in the manuscript and absent in the printed version. APPENDICE 3. Documento 1 – “La bella e dotta difesa delle donne”: aproximación al manuscrito palatino y sus variantes 106 KEYWORDS Luigi Dardano; Ippolito Dardano; manuscript; editions. 1. LUIGI E IPPOLITO DARDANO, UNA GENEALOGÍA PROTOFEMINISTA La familia Dardano se establece inicialmente en Cremona (Lombardía), pero es en Venecia donde se desarrolla la mayor parte de su actividad y su línea genealógica. Tassini señala en su Storia Veneta (1888) el importante papel de los Dardano en la configuración y construcción, casi por completo, del barrio de San Marziale de la capital véneta. La residencia oficial se ubicaba cerca de San Alvise, en el Fondamenta della Sensa (actual barrio de Cannaregio) en un palacio demolido en 1843. La línea familiar, que sepamos a día de hoy, se extinguió en 1701 con el último Alvise Dardano, parroquiano de San Francisco de Paola. La lista de nombres de hombres y mujeres que conformaron esta familia es extensa, pero de entre ellos sobresalen los de Luigi e Ippolito Dardano, abuelo y nieto respectivamente. Luigi Dardano1 nace en 1429 en la ciudad de Venecia y muere, en esta misma ciudad, en 1511 a la edad de ochenta y dos años. A pesar de que un gran número de documentos datan su fallecimiento a los casi cien años (Alberici, 1605; Superbi, 1629; Crescimbeni, 1730), es en los Diarios (1886) del veneciano Marin Sanuto (1466-1563) donde encontramos las más precisas informaciones sobre su muerte; en el tomo XII de dichos diarios, Sanuto relata los días previos al fallecimiento, así como la descripción de los ritos funerarios y de los asistentes: Et il doxe con manto di scarlato, et suo figliol, sier Jacomo, corozoso, e il legato dil papa con suo nipote, fiol di sier Jacomo, chiamato sier Baldisera. Poi el primocerio di San Marco, con sier Domenego Contarini, suo zenero; denim li consieri con do fioli di dito sier Domenego, et poi sier Etor da Riva, zenero di suo filiol, e suo nepote sier Zuam Jacomo Pixani; quondam sier Antonio, e altri parenti. In tutto, numero XI con mantelli da coroto longi e panni in testa […] dove era preparato a fer le exequie, posto sotto un baldachin alto, come si fa ai doxi, con San Marci et le sue arme. E fu fata la oratione 1 El nombre con el que se presenta a este autor aparece en múltiples modos: Luigi Alvise Dardano, Luigi A. Dardano, Luigi Dardani, Alvise Dardani, Aloisio Dardano o Alvise Dardanio (Tassini, 1888; De Peppo, 1986; Magnani, 1989; Zoccoletto, 1999). En el siguiente artículo usaremos la nominación de Luigi Dardano, diferenciándolo así de otros parientes precedentes y posteriores. APPENDICE 3. Documento 1 – “La bella e dotta difesa delle donne”: aproximación al manuscrito palatino y sus variantes 107 fúnebre per pre’ Baptista Egnatio, homo literatissimo. Poi il corpo fo portà a speleir in la Chiesa de li Crosechieri, in la soa archa et capella fatta far per lui (Sanuto, 1886: 67)2 La cantidad de personajes ilustres presentes en el funeral de Luigi Dardano son un fiel testimonio de las influencias y del valor que tuvo en la sociedad veneciana de mitad del siglo XV y principios del XVI, a pesar de que tan solo estuviese un año en el cargo de Canciller Grande de la República3, ascenso que obtuvo por su actuación durante la guerra de Padua contra los turcos4. Es probable que, previamente a su partida, dejase redactada su La bella e dotta difesa delle donne (1554) bajo el título De claris mulieribus (1507-1508), texto que se ve sometido a diversas modificaciones póstumas, iniciando por las que realiza su nieto Ippolito Dardano5. Sobre la vida de Ippolito Dardano las noticias bio-bibliográficas son más bien limitadas6, pues se hace siempre referencia a su figura como simple nieto del Gran Canciller de Venecia. Hijo de Giacomo Dardano y Polisena Balbi (Tassini, 1888), fue nombrado Canciller Grande de Candia (Magnani, 1990), y a pesar del poco reconocimiento que ha tenido en al área humanística, fue quien encargó y editó las dos oraciones fúnebres de su abuelo, impresas ambas en 1554. La importancia de Ippolito Dardano reside, sobre todo, en su preocupación por conservar la memoria de su abuelo al llevar a la imprenta su obra hasta el momento manuscrita e inédita. Si Luigi Dardano se posiciona como uno de los autores pioneros en la redacción de obras de carácter filógino, su nieto va a seguir sus pasos al ser uno de los primeros traductores de textos filóginos, al realizar la traducción de La bella e dotta difesa delle donne en lengua vulgar7 a partir del texto latino de su abuelo: 2 Cursivas originales del texto. 3 Luigi Dardano fue nombrado Canciller de la República de Venecia el 22 de diciembre de 1510 (Zanotto, 1859), pero fallece en 1511. 4 Las varias cartas que Luigi Dardano intercambia con personajes como Benardino Badoer, Alvise Mudazio, Antonio Querini o el propio duque de Venecia datan del 2 de julio de 1509 al 12 de noviembre de ese mismo año, fecha en la que se le concede el permiso para volver a la ciudad de Venecia por motivos de salud. Para consultar el contenido de las cartas (cfr. Zoccoletto, 1999). 5 Durante el 1527 y el 1564 se cuentan más de trescientas concesiones hechas en favor de distintos herederos de obras literarias, aunque la gran parte de ellos no presentaba un papel activo en la edición de la obra, normalmente manuscrita (Squassina, 2022). Ippolito Dardano, al contrario que muchos de sus contemporáneos, sí que va a participar activamente en la creación de la edición impresa de La bella e dotta difesa delle donne, realizando una serie de modificaciones con respecto al original. 6 Aunque a día de hoy desconocemos tanto la fecha exacta de su nacimiento y de su fallecimiento, sabemos que es el 7 de enero de 1556 cuando deja por escrito su testamento al Notario Bonifacio Soliano. 7 Ippolito Dardano no realiza esta modificación lingüística y lexical de manera arbitraria, sino que opta por acatar las directrices señaladas en las Prosas de la lengua vulgar (1525) de Pietro Bembo, así como APPENDICE 3. Documento 1 – “La bella e dotta difesa delle donne”: aproximación al manuscrito palatino y sus variantes 108 Tutta l’opera, tuttavia, è sottoposta a una sistematica revisione che intacca non solo il lessico, ma anche la sintassi e la prosodia; gli interventi sono così massicci da costituire una sorta di riscrittura, che travalica quella diffusa pratica di normalizzazione dei testi, entrata nell’uso tipografico posteriormente alla riforma bembesca (Magnani, 1990: 294295) Es probable que Ippolito Dardano siguiese el ejemplo de Giuseppe Betussi, polígrafo y traductor del De Mulieribus Claris (1361) de Giovanni Boccaccio, puesto que la versión en vulgar de la obra boccacciana fue publicada en Venecia en 15458. Es así como las obras revisadas y traducidas, como la de Betussi o como la de Ippolito Dardano, inauguran una nueva tradición literaria durante la Querella de las Mujeres: la traducción con fines filológicos. 2. LA BELLA E DOTTA DIFESA DELLE DONNE (1554): EDICIONES Y REEDICIONES Redactada inicialmente entre 1507 y 1508 en un italiano lleno de latinismos, La bella e dotta difesa delle donne es concebida por Luigi Dardano como De Claris Mulieribus, título calcado de la obra inaugural de las biografías de mujeres durante la Edad Moderna, el De Mulieribus Claris (1361) de Boccaccio9. Destaca sobre todo la imagen elegida por Dardano para ilustrar la primera parte del manuscrito: Adán y Eva junto al árbol del conocimiento del bien y del mal, siendo Adán quien sujeta el fruto prohibido, lo cual permite entrever las intenciones filóginas del autor. En este mismo sentido, la imagen muestra a ambos personajes principales semi-desnudos de igual modo, sin cubrirse ninguno de los dos y, por tanto, iguales ante toda mirada. Que Luigi Dardano eligiese representar a Eva y a Adán de tal manera puede interpretarse como seguir aquellas propuestas ya iniciadas por autores como Alessandro Piccolomini o Ludovico Domenichi en sus obras, donde se hace, prácticamente, una laudatio al uso del italiano en lugar del latín (Mascarell Garcia, 2024). 8 La obra traducida por Betussi va a ver numerosas ediciones por parte de distintas casas de imprenta. El 7 de mayo de 1558 el mismo editor de Ippolito Dardano, Franceso, l’Imperatore, publica también una nueva edición de la traducción realizada por Betussi. 9 El manuscrito original de Dardano se encuentra ubicado en la Regia Biblioteca di Parma, en el Catalogo dei Manoscritti, bajo la signatura de Ms. Parm. 1010 (Kristeller, 1993). Según el códice, esta se divide en ocho libros, parte en prosa y parte en verso, iniciando con una tabla descriptiva del contenido, e inaugurándose con una prefatio a Sylvius Laurentius, caballero, y una prefatio acompañada de una comendatio más extensa a las ilustres matronas. APPENDICE 3. Documento 1 – “La bella e dotta difesa delle donne”: aproximación al manuscrito palatino y sus variantes 109 un gesto por parte del autor de exhibir el cuerpo humano no como lascivo, sino como natural. 2.1.UNA NUEVA INTRODUCCIÓN A LA OBRA Las diferencias entre la versión manuscrita y la impresa van más allá del año de publicación, de las variaciones lingüísticas o de las modificaciones léxicas. En primer lugar, la versión de 1554 suprime casi por completo la comendatio a las mujeres, reduciéndola casi al mínimo, así como la dedicatoria que Luigi Dardano hace a Angela, su esposa, a quien se nombra en repetidas ocasiones en el manuscrito, pero solo una vez, con el nombre de Angiola, en la edición impresa. El proemio de 1554 se considera por ello autoría de Luigi Dardano, aunque difiere considerablemente del original. Aun así, sigue siendo toda una declaración de intenciones contra los detractores del sexo femenino10, solo que mucho más breve: [Luigi Dardano] Considerando meco stesso alla malvagità d’alcuni uomini, i quali senza alcuno rispetto dicono male del nobile sesso femminile, più volte m’è venuto in animo, onesta e graziosissima Angiola, di volerne scrivere. Poi, spaventato dalla difficoltà dell’impresa, la quale ricerca ingegno nobilissimo et eloquenza più che mediocre, sono fin hora rimasto da questo lodevole ufficio (Dardano, 2024: 51) Una de las razones que nos conduce a atribuir, parcialmente, este proemio a Ippolito Dardano es la sentencia referida al tiempo que se ha demorado en sacar a la luz la obra, ya que emplea más de cuarenta años para llevar el manuscrito a la imprenta de Bartolomeo, l’Imperatore11. Otro de los aspectos que subrayan la diferencia entre ambos textos es la dedicatoria a Francesco Venier, duque de Venecia entre 1554 y 1556. Ippolito Dardano no duda en seguir la costumbre literaria del periodo y redactar una breve dedicatoria a una importante personalidad, asumiendo su predisposición a publicar la obra de su abuelo como parte de un legado común, donde además admite su incapacidad creativa para escribir él mismo un texto: 10 La redacción de proemios dedicados a las mujeres va a ver su mayor auge a lo largo de todo el cinquecento, donde no solo alaba al sexo femenino por sus capacidades, sino que también se arremete contra aquello que, “cegados en la luz del intelecto, fuera de toda razón se han dejado envolver en tan vil fango y fea mancha, como es hablar en detrimento de vosotras mujeres” (Piccolomini, 2024: 29). 11 La imprenta, originalmente propiedad de Bartolomeo, más conocido como L’Imperatore (firma con la que marcaba sus ediciones), era parte de una activa sociedad tipográfica entre 1543 y 1559 en la ciudad de Venecia cedida a Francesco tras la defunción del empresario (Cfr. Censimento nazionaleEdit16, 2000). APPENDICE 3. Documento 1 – “La bella e dotta difesa delle donne”: aproximación al manuscrito palatino y sus variantes 110 [Ippolito Dardano] Onde avendo M. Luigi Dardano, mio auolo, il quale fu mentre visse fedelissimo cittadino et servitor di questa Eccellentissima Repubblica, dimostrato che fu in lui di giovare non meno con le operazioni delle armi pubblicamente a servizi di essa Repubblica, che con la lingua privatamente a utile di molti amici, et in ultimo con l’opera della penna scrivendo alcuna cosa nobili et degne di esser lette, io che nipote gli sono, volendolo imitarne i costumi, ho eletto di pubblicar questa sua, per avventura non inutile fatica, per far col mezzo delle sue virtù quel che per me medesimo io non posso (Dardano, 2024: 49) Las obras de carácter filógino del Renacimiento difieren entre ellas en cuanto a dedicatorias se trata. Un grupo autores se decantan por consagrar su texto a hombres de gran prestigio o reconocimiento, como lo hace Ippolito Dardano, siguiendo el ejemplo de Agnolo Firenzuola en su Epistola in lode delle donne (152612) dedicándola a Messer Claudio Tolomei, Ortensio Lando a Segismundo Rovello en sus Lettere di molte valorose donne13 (1548) o, posteriormente, Cesare Barbabianca a Horacio Ruino en su El amorío en defensa de las mujeres14 (1593). Por otra parte, otras obras del mismo período cuentan con elaboradas dedicatorias hechas a mujeres, como proyectó originalmente Luigi Dardano. Vespasiano da Bisticci dedica su Libro de las alabanzas y elogios de las mujeres15 (1480-1485) a Doña Maria; Mario Equicola dedica su Perigynaecon16 a Margherita Cantelmo, destinataria que compartirá con Agostino Strozzi y su Defensa de las mujeres17 (1501); posteriormente Scipione Vasolo dedica La gloriosa excelencia de las mujeres y el amor18 (1573) a la archiduquesa Juana de Hungría o Cristoforo Bronzini d’Ancona a Maria Magdalena, archiduquesa de la Toscana su Della dignità e nobiltà delle donne19 (1628). Las dedicatorias a mujeres ilustres demuestran un “clima de colaboración cultural entre hombres y mujeres” (Arriaga Flórez y Cerrato, 2021: 135), aspecto que no es ajeno, en ocasiones, al corpus mismo de personajes femeninos que pueblan el seno de 12 Agnolo Firenzuola nace en Florencia alrededor de 1493 y fallece en la ciudad de Prato cerca del 1543. La Epistola in lode delle donne fue publicada a modo póstumo en 1562, de la editorial Giunti, recogida junto a otras obras del autor en la antología de Prose (García Pérez y Velázquez García, 2024). 13 La obra cuenta con una edición crítica y traducción moderna a cargo de González de Sande, 2024. 14 La obra cuenta con una edición crítica y traducción moderna a cargo de Broullón-Lozano, 2024. 15 La obra cuenta con una edición crítica y traducción moderna a cargo de Rodríguez-Mesa, 2024a. 16 La obra cuenta con una edición crítica y traducción moderna a cargo de Rodríguez-Mesa, 2024b. 17 La obra cuenta con una edición crítica y traducción moderna a cargo de Ramírez Almazán y Vargas Martínez, 2024. 18 La obra cuenta con una edición crítica y traducción moderna a cargo de Bartolotta, Graci y Luque, 2024. 19 La obra cuenta con una edición crítica moderna a cargo de Duraccio, 2024. APPENDICE 3. Documento 1 – “La bella e dotta difesa delle donne”: aproximación al manuscrito palatino y sus variantes 111 las obras (Rodríguez-Mesa, 2022). Sin embargo, dentro del área de las dedicatarias existe una doble modalidad en la reconfiguración del sistema masculino de débito: mientras un grupo de escritores filóginos actúa bajo un “matrocinio” (Vargas Martínez, 2013: 265) de una figura femenina socialmente importante, mecenas de la obra, otro, encabezado por Luigi Dardano, lo hace por motivos más personales, como homenaje a una mujer que, según su propia declaración, es la ejemplificación de la excelencia femenina: “Perché in Angela mia trovasi per spicuamente quel che imprimis in venusta matrona se desidera una forma, pudicitia, probita, nobilità. Hec Formosa, hec proba, hec nobilis, hec demun dotata est. Cuivis feminei sexus precipua est virtus” (Dardano, 1508: 13a). La tercera de las versiones de la obra de Luigi Dardano, que lleva por título Il litigio20 (n.d.) y constituye una especie de plagio y collage (Magnani, 1990) de la edición de 1554, elimina completamente todo rastro del prólogo o de la dedicatoria original, así como el nombre de Ippolito Dardano como traductor y editor. En lugar de ello, el autor, bajo el pseudónimo21 de Il Fortunato, dedica su composición a gli amatori de virtù, pero no niega la autoría de Luigi Dardano: “a li giorni passati legendo la bella e dotta difesa de le donne del Magnifico Signor Alovise Dardano mi advene nel pensiero di levarne un fioretto, e finger Fulvio odioso contra le donne et farne nasser questione, il che posto a le stampe” (Fortunato, n.d.: 1b). Podemos observar en las sucesivas versiones de la obra de Luigi Dardano el proceso de una manipulación masculinizante en la que, primero, en la edición de Ippolito Dardano, y luego, en Il litigio, los principales destinatarios y beneficiarios son los hombres. También se puede apreciar una censura de los aspectos filóginos del texto, en la que desaparece la clara expresión de su defensa del sexo muliebre, una de las principales preocupaciones de Luigi Dardano, junto con su decisión de dedicarle la obra a su esposa. 20 El título completo de la obra es Litigio. Fulvio nimicissimo capital de le donne approva le loro male operation fate contra gl’uomini. Hortensia in difesa de le donne inanzi la Giustitia aprrova ogni tiranide e mala operatione de gli huoimini. Operina piacevole e dotta. 21 Probablemente pseudónimo de Maffeo Taglietti, veneciano de la segunda mitad del siglo XVI, dedicado a la edición y a la archivística (Melzi, 1848), el inicio de sus compilaciones literarias data posterior del 1554, por lo que toma los textos directamente de la obra editada por Ippolito Dardano y no del texto manuscrito palatino (Mascarell Garcia, 2024). APPENDICE 3. Documento 1 – “La bella e dotta difesa delle donne”: aproximación al manuscrito palatino y sus variantes 118 4. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Alberici, Giacomo (1605). Catalogo breve de gl’illustri et famosi scrittori veneziani. Bolonia: Giacomo Zoppini e Fratelli. Andreani, Veronica (2023). “Le «meste rime» di Gaspara Stampa tra petrarchismo ed elegia”. Pandemos. Rivista di Scienze Umane, Politiche e Sociali, vol 1. pp. 111. https://doi.org/10.13125/pan-6025 Arriaga Flórez, Mercedes y Cerrato, Daniele (2021). “La Querella de las Mujeres en Italia y España. Una revisión bibliográfica”. 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Documento 2 – “No callaré de algunas mujeres”: Luigi Dardano, Hortensia y el discurso en defensa del sexo femenino 123 “NO CALLARÉ DE ALGUNAS MUJERES”: LUIGI DARDANO, HORTENSIA Y EL DISCURSO EN DEFENSA DEL SEXO FEMENINO1 (“NO CALLARÉ DE ALGUNAS MUJERES”: LUIGI DARDANO, HORTENSIA AND THE DISCOURSE IN DEFENSE OF THE FEMALE SEX) Maria MASCARELL GARCIA Universidad de Sevilla – Universidad de Córdoba Resumen La figura de Hortensia, oradora romana, ha sido recordada a lo largo de toda la literatura clásica por su habilidad retórica. Luigi Dardano, en su La bella e dotta difesa delle donne (1554), toma prestada su figura y la convierte en abogada y defensora de su sexo frente a las acusaciones vertidas por la tradición literaria y por su contrincante dialéctico, Fulvio Stello, abogado de los hombres. El presente artículo pretende realizar un análisis de su discurso y de las estrategias retóricas utilizadas, desde la perspectiva protofeminista en la que se coloca el autor, siguiendo algunos textos anteriores en el debate de la Querelle des femmes. Palabras clave: Luigi Dardano; Hortensia; filoginia; oratoria Abstract The figure of Hortensia, a Roman orator, has been remembered throughout classical literature for her rhetorical skill. Luigi Dardano, in his La bella e dotta difesa delle donne (1554), borrows her figure and turns her into an advocate and defender of her sex against the accusations made by the literary tradition and by her dialectical opponent, Fulvio Stello, advocate of men. This article aims to analyze her discourse and the rhetorical strategies used, from the protofeminist perspective in which the author places himself, following some previous texts in the debate of the Querelle des femmes. Keywords: Luigi Dardano, Hortensia, philogyny, oratory 1. HORTENSIA, DE LA RETÓRICA A LA LITERATURA La figura de la oradora romana Hortensia ha sido usada por los diferentes autores del periodo clásico, a ella contemporáneos, para ilustrar el arte de la retórica. Su personaje es conocido por haber pronunciado un discurso frente al Foro Romano en el Senado en defensa de las matronas más ricas de la ciudad (López, 1992). A raíz de este acontecimiento el nombre de Hortensia empieza a formar parte del reconocido grupo de oradores romanos. 1 El siguiente artículo de investigación es resultado del Proyecto Men for Women: Voces Masculinas en la Querella de las Mujeres (PID2019-104004GB-I00), financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación. APPENDICE 3. Documento 2 – “No callaré de algunas mujeres”: Luigi Dardano, Hortensia y el discurso en defensa del sexo femenino 124 Su actuación2 es recogida por autores como Valerio Máximo o Apiano, pero aunque ambos la nombran en sus respectivas obras, no deja de ser vista como una rara avis, pues su capacidad retórica no va a ser presentada como propia, sino como muestra de la habilidad masculina3, heredada de su padre, Quinto Hortensio Hórtalo (Cantarella, 1996). Es más, el propio Valerio Máximo afirma en su obra que “su padre, retórico famoso e inolvidable, resucitó para la ocasión, susurrándole a Hortensia las palabras que debía decir” (Höbenreich, 2005: 179). Con este planteamiento, continuado en la literatura posterior, se anula por completo la personalidad de Hortensia, presentada, en primer lugar, como elemento transmisor4 de un discurso masculino y, en segundo lugar, como ejemplo paradigmático de mujer parlante5. Dicha presentación es una estrategia por parte de los autores de la tradición androcéntrica para neutralizar la posibilidad de que las mujeres puedan también ser partícipes activas en la vida pública. La anulación de la destreza retórica de Hortensia pretende colocarla en la imbeciltias femenina, puesto que, si no fuese la hija de Quinto, Hortensia no sería capaz de articular ningún discurso digno de ser escuchado por un grupo varonil. Su figura reaparece a partir del siglo XIV, sobre todo en las composiciones filóginas de la Querella de las Mujeres. Giovanni Boccaccio va a ser precursor en este campo, aunque su mención a Hortensia en el De mulieribus claris (1361) no va más allá de una referencia a sus cualidades heredadas del padre y la repetida transcripción de su actitud frente al triunvirato6, tomada de Valerio Máximo. Christine de Pizan en La Ciudad de las damas (1405) la toma como ejemplo a la hora de justificar la educación de las mujeres, colocándola en un mismo plano de igualdad que su padre: […] Quinto Hortensio, hábil retórico y gran orador romano. Tenía una hija, Hortensia, a la que quería mucho y estimaba por la viveza de su inteligencia. Le dio el gusto por las bellas artes y le enseñó la retórica, que llegó a dominar con tanta perfección que en nada desmerecía de su padre: no sólo se le parecía en la sutiliza del ingenio y asombrosa memoria, sino que le igualaba en la elocuencia y arte oratoria (De Pizan, 2001: 198). Laura Cereta, probablemente siguiendo a Christine de Pizan, nombra el caso de Hortensia como exemplum de mujeres ilustres en una de sus cartas a Bíbolo Sempronio y en su defensa de una educación liberal que permita a las mujeres ejercer su 2 Junto con Hortensia, también encontramos a mujeres como Mesia y Carfania, de cuyos discursos, como señala Aurora López (2020), se conservan solo pequeños fragmentos y testimonios indirectos, resultando poder leerse “en su totalidad, en apenas una o dos horas” (Vallejo, 2020: 384). 3 Mary Beard (2018) evidencia como “el discurso público y la oratoria no eran simplemente actividades en que las mujeres no tenían participación, sino que eran prácticas y habilidades exclusivas que definían la masculinidad como género, […] porque el discurso público era un (o mejor, el) atributo definitorio de la virilidad” (Beard, 2018: 27). 4 Valerio Máximo no solo resalta la resurrección paterna en Hortensia, sino que presenta como admirable que sea una mujer, y no los descendientes varones, quien tome tal posición (re)transmisora (Janés, 2015). 5 Aurora López (2014) remarca como, en la Roma clásica a las mujeres “no se les estaba permitido el desempeño de cargo político alguno ni, en consecuencia, del uso de la palabra pública” (2014: 52). 6 Es así como, siguiendo lo ya redactado en Valerio Máximo, Boccaccio afirma que Hortensia “debe ser ensalzada con alabanzas porque no sólo cultivó la elocuencia de su padre, […] elaboró un discurso tan eficaz, con una inagotable facundia, que hizo que, por la admiración de los oyentes, se creyera a Hortensio revivido con el sexo cambiado” (Boccaccio, 2010: 307-308). APPENDICE 3. Documento 2 – “No callaré de algunas mujeres”: Luigi Dardano, Hortensia y el discurso en defensa del sexo femenino 125 intelectualidad (Arriaga Flórez, 2020). En esta línea, Domenico Bruni da Pistoia, en su Defensa de las mujeres (1552), aunque sigue retratando a Hortensia como heredera de una oratoria paterna, añade la superioridad de su discurso frente a los precedentes masculinos: Qué diremos, además de aquella, de Hortensia, hija de Hortensio, dignísimo orador romano, la cual fue de tanta elocuencia y de tal excelencia en el arte de la oratoria, que no sólo a Hortensio, su padre, sino que aún a otros oradores superó (Bruni da Pistoia, 2024: 81). Luigi Dardano, en su La bella e dotta difesa delle donne (1554), posiciona a Hortensia como personaje principal de su obra, devolviéndole su voz ensombrecida por la figura paterna. A lo largo de todo el texto el personaje de Hortensia es, una vez más, abogada de las mujeres tratadas injustamente por una sociedad patriarcal, como en el caso de Eva, Dalila, Betsabé o Iola, presentadas en el relato tradicional como mujeres descarriadas. 2. LUIGI DARDANO Y LA BELLA E DOTTA DIFESA DELLE DONNE Luigi Dardano7 redacta entre 1507 y 1508 la que, hoy día, es su única obra conocida, aunque esta no llega a la imprenta hasta 1554, bajo el título de La bella e dotta difesa delle donne. A excepción del primer y séptimo libro8, cuya voz principal es la propia del autor, en los cinco libros restantes se alternan los monólogos de las mujeres descarriadas, junto con el discurso de Hortensia o su diálogo con Fulvio Stello. aunque resulta obvio que Hortensia ocupa un lugar mucho más importante respecto a la figura masculina con la que se confronta dialécticamente. Al contrario que muchas de las biografías de mujeres ilustres que se redactan durante todo el Renacimiento, la obra de Luigi Dardano se distingue y sobresale entre las demás por diversos motivos. En primer lugar, porque durante la mayor parte de su Libro Secondo, son las propias mujeres quienes presentan argumentos suficientes para anular la culpa y el estigma con la que se las ha señalado siempre en los relatos tradicionales. De este modo, ya no se presentan como un grupo de mujeres perdonadas por un discurso androcéntrico, sino que se defienden por sí mismas, sin la necesidad de una ayuda masculina y sin buscar la aceptación de sus acciones por parte de los hombres. En segundo lugar, porque, a diferencia de las composiciones que la preceden, La bella e dotta difesa delle donne presenta a Hortensia por lo que realmente es reconocida: por ser una oradora de grandes habilidades. Su personaje obvia los lazos familiares que la unen a su padre, el orador romano Quinto Hortensio, y Dardano reestablece su oratoria como “crítica sutil al sistema patriarcal imperante” (Guerra López, 2006: 213)9. 7 Luigi Dardano, Canciller Grande de la República de Venecia, nace en 1429 en esta misma ciudad, en la que fallece ochenta y dos años más tarde. 8 Para la siguiente investigación se ha tomado como referencia la edición de 1554, compuesta solo por siete libros, y que cuenta con una edición crítica moderna a cargo de Mascarell Garcia, 2024. Las traducciones al español de las citas han sido realizadas por la autora del presente artículo. 9 Luigi Dardano cita, a lo largo de toda la obra, tanto las referencias que toma de Valerio Máximo como Cicerón o Plutarco, y, aunque en ninguna ocasión se nombra a Christine de Pizan o Laura Cereta, la APPENDICE 3. Documento 2 – “No callaré de algunas mujeres”: Luigi Dardano, Hortensia y el discurso en defensa del sexo femenino 126 2.1. HORTENSIA, ABOGADA DE LAS MUJERES DESCARRIADAS La actuación de Hortensia por todo el Libro Secondo se divide en varias fases, empezando por su elección como abogada y defensora de las mujeres, altavoz de las voces mandadas callar. Como figura seleccionada para dicha defensa, Luigi Dardano va a transferir, a través de ella, la mayor de sus preocupaciones: rebatir las acusaciones vertidas contra el sexo femenino: [Habla Hortensia] Pues se encuentran tantos hombres ciegos y privados del discurso de la razón, que, blasfemando continuamente nuestro sexo, despreciando las leyes humanas y divinas, y siguiendo su dañino apetito con lujurias vergonzosas, se dan a las injurias hechas. Para ello estamos aquí, para contradecir sus calumnias, con tal de que la verdad, como cosa santa, se manifieste (Dardano, 2024: 114)10. Al elegir a Hortensia como abogada de las mujeres el autor se basa en su fama por su actuación en defensa de las matronas romanas, acentuando “la ruptura de solidaridades definidas por el parentesco y su sustitución por solidaridades definidas por el género y la clase social” (Rivera Garretas, 1990: 36). Este argumento se expone en contraposición a la elección realizada para la defensa de los hombres, cuyo abogado es un desconocido en el arte de la oratoria. Luigi Dardano no realiza esta elección de manera arbitraria, al contrario, el reconocer en la abogada de las mujeres la capacidad individual de una defensa plural11 la posiciona justo por encima de Fulvio Stello: [Hablan las mujeres] Pues es manifiesto al mundo, y también a vosotros, quien fue y es Hortensia, y cuán honorada y querida fue entre los famosísimos romanos. Estos no la despreciaron en el Senado como abogada de las venerables matronas romanas, no solo con placer la escucharon, sino que además atendieron con justifica contra el estatuto por aquella actuación gravísima del triunvirato que dañaba a las mujeres romanas. Pero de Fulvio no se puede manifestar a vuestras excelencias las condiciones con las que dañarnos (Dardano, 2024: 115-116). En el Libro Segundo el personaje de Fulvio Stello ataca a mujeres como Eva o Dalila con argumentos y teorías misóginas que ya habían sido usadas anteriormente, por ejemplo, por los Padres de la Iglesia. En respuesta, Hortensia, en cambio, procura una serie de justificaciones que contribuyen a impugnar dichas teorías y deja la explicatio a las propias mujeres acusadas para que se defiendan por sí mismas. Hortensia en su defensa de Eva revela cómo la injusticia que ha prevalecido sobre el sexo femenino se ha basado en la culpa de una sola para maltratar a todas las demás, lectura e influencia de sus obras es una posibilidad más que plausible, sobre todo si tomamos en cuenta la posición paladina que se atribuye a Hortensia con respecto al resto de mujeres. 10 Citas originales son en italiano (Cfr. Mascarell Garcia, 2024). Traducción propia. 11 La oradora romana en su discurso en defensa de las matronas romanas “habla siempre en plural colectivo y, aunque no en representación, no actúa solo en nombre propio” (Mollá Nebot y Llanos Pitarch, 2021: 208). Tomando dicho discurso como ejemplo, Luigi Dardano va a creer conveniente restituirle su papel de abogada plural en una causa de la que ella también es partícipe. APPENDICE 3. Documento 2 – “No callaré de algunas mujeres”: Luigi Dardano, Hortensia y el discurso en defensa del sexo femenino 127 proporcionando, una vez más, una visión plural femenina. Remarca, además, la sororidad, puesto que, aunque Eva tenga la culpa, cuenta con el apoyo de sus hijas12: [habla Hortensia] Querría saber de ti, Fulvio mío, con qué propósito introduces y nombras aquella causa de Eva. ¿Qué tiene que ver la particularidad y error de una sola, y la causa de su desobediencia, con el universal apuntar que todas las mujeres somo infames? ¿Cuál es tu propósito? […] Pues a ella la instruiré para que no pierda tiempo en replicar la condena que, en su ausencia, le has mandado. Nosotras estaremos aún con ella (Dardano, 2024: 123-124). El tema de la sororidad como actitud primordial en el personaje de Hortensia se hace visible, sobre todo, en el Libro Sesto, en el que la oradora plantea todo un exordio en base a los diferentes modelos de mujeres: [Habla Hortensia] habiendo contada la ciencia, la sabiduría y la elocuencia, la fuerza del cuerpo y del admirable ánimo […] se dieron al estudio del arte oratoria, la música, la filosofía y la poesía, en las siete artes liberales; se preocuparon por crear leyes, estatutos y órdenes necesarias en la vida política […]. Excelentísimas maestras, como particular y abundantemente, en los versos del Dardano amplia y copiosamente se manifiesta. Sin embargo, imitando aquello que rebosa en los jardines, o bien abunda en los prados: amenos, variados y aromáticos flores (Dardano, 2024: 242). A través de esta estrategia retórica, Luigi Dardano va a conceptualizar las variadas feminidades posibles, presentando la diversidad plural muliebre, en la que se encuentran las mujeres, consideradas por Hortensia y, por tanto, por Luigi Dardano como ilustres (o dignas de alabanza), ya sea por sus capacidades literarias como retóricas o bien por sus habilidades físicas y corporales. Todas ellas son estimadas igualmente relevantes, portadoras de valores con los que cualquier mujer podía verse reflejada, ampliando así los modelos preestablecidos que, por lo general, se reducían a los de esposa-devota o mujer libertina. Luigi Dardano, a través de la voz de Hortensia, visibiliza su propia operación de rescate y de revalorización, al proporcionar una visión alternativa de la historia en la que se incluya a las mujeres: [habla Hortensia] No callaré de algunas mujeres, que por ciertos dichos admirables, sentenciosos y notables, réplicas hechas y epigramas escritos, para que siendo cada facultad en cada hombre ilustrada, ellas no queden todavía oscurecidas o como inferiores. Más como de aquellos, tesoro de la memoria, se ha respondido, de las mujeres como ellos sabias e inscritas en este libro por mi compuesto (Dardano, 2024: 142) Hortensia se presenta como una sapientia mulier, consecuentemente con la educación recibida, atenta lectora del relato tradicional y capaz de subvertir las concepciones misóginas, para ella erróneas, al tiempo que las reestructura en favor de la verdad. El personaje de Hortensia no altera la narración ya radicada en la cultura, sino que confirma que ambos sexos pueden equivocarse por igual. Mientras que el personaje de Fulvio Stello se dedica solamente a atacar a las mujeres, la oradora 12 El propio personaje de Eva, en su defensa, va a identificar a Hortensia como parte de su descendencia indirecta femenina: “[habla Eva] Y habiéndome referido Hortensia, nuestra hija, estrella reluciente entre las doctas y elocuentes matronas romanas, nuestras descendientes” (Dardano, 2024: 125). APPENDICE 3. Documento 3 – La galería de mujeres de Luigi Dardano para (re)pensar las masculinidades Asparkía. Investigació feminista 47, 2025, 1.-15. - ISSNe: 2340-4795 - DOI: http:// 10.6035/asparkia.8305 134 deconstruct the masculinity present in the descriptions of some of the best-known male figures in history through his main character, the Roman orator Hortensia, rethinking new ways of reconsidering about masculinities. Keywords: Luigi Dardano, male characters, filoginy, masculinities 1. Tratados protofeministas renacentistas A lo largo del Renacimiento las galerías, retratos y templos erguidos en defensa y alabanza de las mujeres se convirtieron en un nuevo género literario, tomando como ejemplo el De mulieribus claris (1361) de Giovanni Boccaccio, que se propagó por toda Europa. Durante los siglos XV y XVI, sobre todo en la península itálica, salen a la luz más de cuarenta tratados sobre las virtudes y la dignidad de las mujeres (Moreno Lago, 2024), que se toman como exempla ilustres de todas las épocas, pertenecientes al relato histórico, mitológico o hagiográfico. Algunos autores utilizan ejemplos de mujeres reales2 que han contribuido al progreso de la sociedad, para alejar la representación de una dimensión simbólica, en favor de experiencias reales que aporten una nueva versión de los estereotipos definitorios de lo femenino (Duraccio, 2024). Estas mujeres ejemplifican la igualdad, cuando no la superioridad intelectual y moral con los hombres. Los autores filóginos buscaban: Emprender la difícil tarea de defender contra los falaces detractores a las mujeres, las cuales desde tiempos pasados hasta nuestros días han sido rechazadas y con gran escarnio ultrajadas y vilipendiadas, y debiendo acabar con las infamias que falsamente se les han atribuido y mostrar sus méritos y virtudes (Strozzi, 2024, p. 138) Con estas composiciones aparece un nuevo modelo de masculinidad, cuyos protagonistas son defensores y aliados de las mujeres en contra de los autores misóginos, en los que «la exageración en la descripción de los defectos atribuidos a las mujeres es una parte íntegra del estilo» (Archer, 2001, p. 33). Participantes activos 2 La incorporación a la escena renacentista de escritoras, pintoras, poetas y músicas permitió a los autores filóginos contar con un vasto abanico de ejemplos reales y contemporáneos (Duraccio, 2021). APPENDICE 3. Documento 3 – La galería de mujeres de Luigi Dardano para (re)pensar las masculinidades Asparkía. Investigació feminista 47, 2025, 1.-15. - ISSNe: 2340-4795 - DOI: http:// 10.6035/asparkia.8305 135 en el debate en torno a las capacidades y actividades femeninas, en sus textos las relaciones entre hombres y mujeres alteran la jerarquía en busca de una concepción mucho más igualitaria. Desde los inicios del Cinquecento se observan tratados de gran valor para la reconfiguración del pensamiento masculino sobre las mujeres, como los de Mario Equicola, El Perigynaecon3 (1501), o La defensione delle donne de Agostino Strozzi (1501). En el caso de Galeazzo Flavio Capra conviven en su obra dos discursos contrapuestos: en el primer discurso del Anthropología se defiende la dignidad del sexo masculino, concluyendo a través de su personaje de Musicola que el hombre es un ser más completo que la mujer, mientras que en el segundo se trata la excelencia de las mujeres4. Luigi Dardano usa el esquema de los textos precedentes para configurar su propia visión filógina en La bella e dotta difesa delle donne (1554[1508]), donde entremezcla diálogos, como en la obra de Capra, y la defensa de la mujer, como en la de Equiola. Otras composiciones de relevante importancia para el ámbito filógino fueron el Dialogo in lode delle donne (1542) de Sperone Speroni, el Dialogo della vera tranquillità del’animo (1544), de Ortensio Lando e Isabella Sforza, Orazione in lode delle donne (1545) de Alessandro Piccolomini o la Difese delle donne (1549) de Domenico Bruni da Pistoia. El discurso en defensa de la mujer que tuvo lugar durante todo el siglo XVI toma formas y tipologías textuales muy distintas (diálogos, oraciones fúnebres5, cartas, rimas, etc.), constituyendo un nuevo género en literatura. Sus autores reflexionan, además, sobre su propio sexo, sobre su masculinidad y sobre ellos mismos, al posicionarse a favor de las mujeres o al considerarlas portadoras de valores morales superiores y al comparar sus acciones con las de los hombres. 3 En el caso de Equicola, novedosamente el autor expone largas argumentaciones contra la inferioridad femenina mientras reivindica una igualdad basada en el origen divino (Rodríguez Mesa, 2024), como también harán posteriormente escritores como Luigi Dardano en su La bella e dotta difesa delle donne (1554). 4 La obra de Capra en defensa de las mujeres ha sido recientemente editada y traducida al español bajo el título La excelencia y la dignidad de las mujeres (cfr. Hernández González y Ríos Guardiola, 2024). 5 En la Oración fúnebre por Aurelia Petrucci de Alessandro Piccolomini, su figura viene alabada de distintos modos, entre ellos por su participación activa como ciudadana de Siena, que se convierte en mujer-icono de la ciudad, además de ser la única mujer miembro (en la década de 1530) de la Academia de los Intronati (Arriaga Flórez, 2024). APPENDICE 3. Documento 3 – La galería de mujeres de Luigi Dardano para (re)pensar las masculinidades Asparkía. Investigació feminista 47, 2025, 1.-15. - ISSNe: 2340-4795 - DOI: http:// 10.6035/asparkia.8305 136 La redacción de tratados y catálogos filóginos se convierte en el Renacimiento en una especie de moda literaria6, en la que los autores argumentan en favor de las mujeres, dirigiendo ataques generalizados a quienes ostentan visiones misóginas, aunque raras veces esos ataques se personalizan. Masculinidad y feminidad se concebían, desde la filosofía griega, como indivisibles, y elevando a la mujer, un ser inferior, en consecuencia, se disminuía la dignidad del hombre, desde siempre considerado superior. Por lo tanto, en muchos tratados se ha intentado mantener un equilibro que, a pesar de ensalzar y proclamar la superioridad femenina, no dañe la imagen masculina (Arriaga Flórez, 2022). No es el caso de Luigi Dardano, que vitupera sin miramientos actitudes y acciones masculinas. 2. Luigi Dardano Entre la larga lista de escritores protofeministas del Renacimiento, destaca Luigi Dardano (Venecia, 1429-Venecia, 1511). Por lo que a datos concretos sobre su vida personal se refiere, los estudios son más bien escasos, pero en sus dos oraciones fúnebres es descrito como un hombre que desde temprana edad mostró un gran interés por todo tipo de literatura (Egnatiis, 1554). Educado en las humanidades por parte tanto de su padre, el cónsul de Cremona Giacomo Dardano, como de su madre, Pellegrina Testa7 (Rochae, 1554). A su primera esposa, Angela Vitturi, dedica su obra La bella e dotta difesa delle donne (1554[1508]), un compendio de ocho libros que contienen una serie de discursos en defensa de «mujeres dignas de la Antigüedad» 6 La redacción de tratados durante la Querella de las Mujeres fue un negocio editorial, lo que significa que estos textos eran leídos por gran número de lectores y lectoras: «no es de extrañar que los editores se afanaran por encontrar nuevos autores e incluso incentivar a sus autores para que escribieran libros con los que despuntar su negocio» (Aguilar González, 2023, p. 39). Al mismo tiempo, las afirmaciones de los autores filóginos desvelan como, al igual que la composición de tratados en defensa de las mujeres, las obras de carácter misógino también formaron parte del negocio editorial del Renacimiento: «muchos escritores han tomado por hábito cada vez que necesitan hablar o escribir de las mujeres, culpar a aquellas con todas las fuerzas de su ingenio. Y no solo las comunes culpas y calumnias referidas a aquellas, sino que, además, algunos nuevos se suman a su esfuerzo, casi como si a gloria y suma alabanza se les atribuyera tal suposición, digna de un trofeo de honor» (Bruni da Pistoia, 2024, p. 57). 7 Pellegrina Testa fue sepultada en San Alvise en 1456. Durante los años finales del Trecento y entre 1446 y 1453, el escritor de estilo petrarquista Marco Piacenti vivió también en la ciudad de Venecia, años en los que redacta más de quinientas composiciones, entre ellos 506 sonetos: «con l’eccezione di una trentina di sonetti politici, raggruppati verso la fine del manoscritto, vi contiene una raccolta de componimenti amorosi dedicati ad una Laura celeste, nata sulle rive dell’Adriatico, sotto la quale si cela Pellegrina Testa« (Druso, 2004, p. 395), pero pocos datos más se refieren sobre esta mujer. APPENDICE 3. Documento 3 – La galería de mujeres de Luigi Dardano para (re)pensar las masculinidades Asparkía. Investigació feminista 47, 2025, 1.-15. - ISSNe: 2340-4795 - DOI: http:// 10.6035/asparkia.8305 137 (Cox, 2008). La obra de Dardano se relaciona intertextualmente con autores clásicos como Valerio Máximo, Plutarco, Cicerón, Ovidio o Salustio, de los cuales retoma un gran número de biografías para ilustrar su Difesa delle donne8, con otros textos a él contemporáneos, como el De mulieribus claris de Boccaccio, La ciudad de las damas (1405) de Christine de Pizan o el ¿Quién pecó más Adán o Eva? (1451) de Isotta Nogarola9. Luigi Dardano compone La bella e dotta difesa delle donne entre 1507 y 1508, pero no es hasta cuarenta y tres años más tarde, en 1554, que su nieto, Ippolito Dardano lleva a cabo la edición y traducción al vulgar de su obra manuscrita, publicándose en ese mismo año (Autoría, 2024). El proemio de la obra declara las intenciones protofeministas de su autor, exponiendo su animadversión por aquellos hombres que dañan a las mujeres10: Así de tal materia pretendo escribir, tanto en verso como en prosa, el oficio de los iguales se debe probar con evidentísimas razones, pues si las virtudes de las mujeres no deben ser antepuestas a aquellas de los hombres, al menos no son para nada inferiores. Esto lo considero no solo grato a los lectores, sino también útil, puesto que el mundo está lleno de hombres descarriados, quienes, con sus extraños y desordenados apetitos, no solo pretenden oscurecer los nombres de las valerosas mujeres, sino por completo extinguir su semilla (Dardano, 2024, p. 51) 8 Según el códice del manuscrito original, M.S. Parm. 1010, conservado en la Biblioteca Palatina de Parma, la obra redactada entre 1507 y 1508 tenía como título De claris mulieribus, pero la carta que precede al códice se refiere a la obra editada por el nieto, Ippolito Dardano, como Difesa delle Donne. A pesar de ello, la edición impresa en Venecia en 1554 recibe como título La bella e dotta difesa delle donne, y así nos referiremos a ella a lo largo del siguiente artículo. La obra cuenta con una edición crítica moderna, a cargo de Mascarell Garcia (2024). Las citas en español del presente texto son traducción de la autora del mismo. Para consultar las originales en italiano, véase Mascarell Garcia, 2024. 9 Los paralelismos existentes entre la obra de Nogarola y la de Dardano se hacen visibles a través del personaje, principal en la primera y secundario en el segundo, de Eva. Ambos autores elaboran en sus respectivos textos una articulada defensa que contradice las elaboraciones teológicas que han acusado a Eva de ser la causante de la caída en desgracia de la humanidad. 10 Las declaraciones de intenciones protofeministas en los proemios se reitera en la mayor parte de los tratados filóginos. Vespasiano da Bisticci en su Libro de las alabanzas y elogios de las mujeres (14801485) afirma componer su obra en respuesta «a quienes, de forma temeraria, las censuran sin distinguir a aquellas que poseen virtud y bondad en grado superlativo de las que se comportan de manera opuesta, con lo que faltan el respeto a las infinitas mujeres que han sido para todo el mundo ejemplo de encomiable constancia, de la fe más ardiente y de una caridad sin límites» (Da Bisticci, 2024, p. 135). Posteriormente, también Scipione Vasolo manifiesta en su La gloriosa excelencia de las mujeres y del amor (1573) su intención de «contradecir la falsa opinión de los hombres que maldicen a las Mujeres y a la Naturaleza, productora de toda creación, y a los que no aman y honran a las Mujeres son signos de reproche y de mala vida, porque, como sabemos, nunca ha habido hombre tan fiel, tan prudente, tan sabio, ni tan fuerte, que no haya sido superado y vencido por las Mujeres» (Vasolo, 2024, pp. 30-31). APPENDICE 3. Documento 3 – La galería de mujeres de Luigi Dardano para (re)pensar las masculinidades Asparkía. Investigació feminista 47, 2025, 1.-15. - ISSNe: 2340-4795 - DOI: http:// 10.6035/asparkia.8305 138 El posicionamiento frente a la misoginia forma parte de la necesitad de los autores filóginos de «reinterpretar los tradicionales cánones masculinos y femeninos para readaptarlos en clave de igualdad» (García Fernández, 2022, p. 143), creando nuevas vías de pensamiento11. Hasta bien entrado el Renacimiento, la mayor parte de los mitos clásicos buscan la legitimación y naturalización de la dominación masculina (Bonino Méndez, 2002), destinando al sexo femenino a un segundo plano marginal de constante culpabilidad y sumisión. Luigi Dardano, contrariamente, no duda en atacar a los hombres descarriados protagonistas de la narración histórica. 2.1. Fulvio Stello, abogado de los hombres, silenciado En los Libros II y III aparecen dos voces principales, una femenina, Hortensia (s. I a.C.)12, que defiende a las mujeres, y otra masculina, encarnada en el personaje de Fulvio Stello13 como abogado de los hombres, que se presenta como misógino aficionado a la zoofilia: 11 A pesar de que el concepto de Masculinidades es bastante contemporáneo, ya en el periodo renacentista se pueden observar pequeñas trazas en la (de)construcción del hombre como sujeto de poder y la reformulación de la mujer como sujeto virilizado. Esta re-conceptualización sobre «la construcción de identidad de género de los hombres» (García, 2015, p. 101) se refleja en la obra de autores, en los que la preocupación principal será proclamar la excelencia femenina y la de constituirse como grupo de hombres cultos que se diferencian de los «vulgares» autores misóginos. 12 Cierto es que Martin Le Franc (1410-1461) en el segundo de sus libros de Le Champion des Dames recurre también a antiguas fuentes clásicas y hace uso de la voz de un personaje, Fran Vouloir, para declarar sus intenciones protofeministas (González Doreste, 2022), pero en La belle e dotta difesa, la voz femenina de Hortensia es la protagonista de la obra (Dialeti, 2004), por lo que Luigi Dardano se posiciona como uno de los autores precursores en la recreación dialectal en femenino. Posteriormente, autores como Alessandro Piccolomini usan también la voz de una (o varias) mujeres para crear un discurso moralizante o bien para tratar temáticas controvertidas (Moreno Lago y Duraccio, 2022). 13 El personaje de Fulvio Stello aparece descrito por primera vez en Plutarco en sus Parallelis minoribus. La historia de este y de su hija surge de nuevo en textos posteriores a la obra de Dardano, como De historicis graecis libro IV (1602) de Gerardus Joannes Vossius, en las Cartas eruditas y curosas (1774) de Benito Jerónimo Feijóo o en el Commento del Grappa sopra la Canzone in Lode della Salsiccia (1881) de Francesco Beccuti. En la Biografia universale antica e moderna. parte mitológica (1833) se lo describe como un joven romano que, habiendo prometido odiar a las mujeres, se acostó con una yegua, unión de la que nació Epona, única diosa celta de las estrellas y de los palafreneros en Roma. La misma Biografia universale explica como el nombre del personaje proviene de esta leyenda, donde Stello hace referencia a las estrellas, en lengua italiana, y Fulvio al color de los caballos (1833, p. 766). Es más que probable que Luigi Dardano tomase este personaje y parafraseara su descripción ya inscrita en los textos de «Apuleyo, Minucio Felix, Juvenal, Prudencio o Tertuliano, [que] aluden reiteradamente a la divinidad […], y, según el único fragmento del historiador Agesilao, la diosa Epona […] era hija de una yegua y de una tal Fulvius Stellus» (Hernández Guerra, 2011, pp. 248-249). APPENDICE 3. Documento 3 – La galería de mujeres de Luigi Dardano para (re)pensar las masculinidades Asparkía. Investigació feminista 47, 2025, 1.-15. - ISSNe: 2340-4795 - DOI: http:// 10.6035/asparkia.8305 139 ¿No es él aquel quien, teniendo tan gran odio contra el segundo sexo femenino, antes que acostarse con mujeres y consolarse con ellas, se contentó con continuar acostándose con sucios animales? Entre ellos, sometió a sus deseos a una yegua, a la que embarazó, y antes del tiempo previsto por la naturaleza, parió a una joven muy hermosa, a la que pusieron de nombre Hippona. Este fue un acto verdaderamente nefastísimo y abominable, ¡qué comparación con nuestra Hortensia, que nunca cometió nada digno de reproche! (Dardano, 2024, p. 116) La estrategia retórica de Luigi Dardano a la hora de elegir a este personaje como detractor consiste en restar credibilidad a sus acusaciones contra las mujeres, al provenir de alguien que es presentado como moralmente reprobable por sus actos lujuriosos y pecaminosos. Declarado enemigo de las mujeres, el personaje de Fulvio va a representar los tradicionales estereotipos misóginos en torno a la concepción del sexo femenino, estigmatizando a las mujeres como femmes fatales que buscan constantemente engañar a los hombres en su propio beneficio: [Habla Fulvio] Flamantísimos señores, muchos de mis protectores temerían la belleza de estas mujeres, su maravilloso arte: las lágrimas derramadas, los sollozos, la fingida simplicidad, la fingida mansedumbre en todos los tiempos para su propio propósito. […] Ya hace tiempo que [los hombres] deseamos salir de una vez de estas femeninas e insoportables querellas llenas de insolencia contra los hombres, quienes no dicen nada más que la verdad ya afirmada durante todos los siglos por hombres valerosos, de doctrina y de grandísima dignidad (Dardano, 2024, p. 119) El discurso misógino de Fulvio representa la necesidad de respaldo por parte del sector masculino. Su constante referencia al testimonio de otros hombres refleja la necesidad de aprobación por parte de su propio sexo y, también, su falta de independencia. Su personaje es presentado, no como un filósofo reflexivo y con ideas propias, sino como alguien que habla por cuenta ajena, ventrílocuo de la tradición misógina. En la obra, encarna «la virilidad que tiene que ser revalidada por los otros hombres en su verdad como violencia actual o potencial, y certificada por el reconocimiento de la pertenencia al grupo de los «hombres auténticos» (Bourdieu, 2000, p. 70). Fulvio recurre a la auctoritas masculina, usando para validar sus acusaciones el repertorio de los padres de la Iglesia, como San Bernardo o San Jerónimo, en el que las mujeres representan el mal en sí mismo: APPENDICE 3. Documento 3 – La galería de mujeres de Luigi Dardano para (re)pensar las masculinidades Asparkía. Investigació feminista 47, 2025, 1.-15. - ISSNe: 2340-4795 - DOI: http:// 10.6035/asparkia.8305 140 [Habla Fulvio] Pues nuestras fundamentaciones pondrán a todos [los hombres] por encima de toda razón eficaz, autoridad y ejemplos antiguos y modernos. Estos, y no nosotros, han hablado y hablarán en sus loados volúmenes. A esto que desde tiempo vamos vagando, escuchadas las palabras del divino Bernardo, el que dice «nada hay que tanto divierta al ánimo viril que los sollozos femeninos». […] Y sobre San Jerónimo, otra de las cuatro columnas de la fe, donde se lee «la mujer es la puerta del Diablo, vía de la iniquidad, picadura de escorpión, nocivo rechazo» (Dardano, 2024, pp. 190-120) Luigi Dardano presenta a Fulvio Stello como un retórico incompetente, cuya voz irrumpe en pocas ocasiones, pero cuando lo hace, suele tergiversar la narración de los hechos, creando así una imagen distorsionada de la historia en favor de las mujeres cuando, en realidad, pretende argumentar en su contra. Este es el caso de Eva, a pesar de reconocerla como la responsable del pecado original, sostiene contradiciéndose a sí mismo: «[habla Fulvio] no fue ella causa de nuestros daños y muertes, incomodidades y pasiones, por creer al enemigo serpiente diablo, ni luego persuadir a Adán a comer del fruto prohibido en el Paraíso terrestre para hacerse igual a Su Majestad» (Dardano, 2024, pp. 121-122). El autor escoge como detractor de las mujeres y abogado de los hombres descarriados a un personaje mediocre, sin fama y sin una clara concepción de su posicionamiento. De este modo, se vuelve aliado de las mujeres a través del personaje de Hortensia, que en el inicio del Quarto Libro, describe a Fulvio como un hombre sin iniciativa y sin palabras, acusado también de mentiroso: [Habla Hortensia] ¿Qué haces, Fulvio? ¿Qué piensas? Ah, ¿que no hablas? Tú estás tan atónito… ¿qué has encontrado de nuevo? ¿Dónde está tu presunción y tu mordacidad? ¿Quién te ha dejado con la boca abierta? ¿Eres tú, Fulvio, o quién eres? Si no eres Fulvio, al menos habla… Te reconcome tal vez la consciencia de haber dicho tantas mentiras. Tendrías que haber terminado de hablar de este asunto, o mejor mandarlo al olvido, como hacen de vez en cuando los otros mentirosos (Dardano, 2024, p. 215) A partir de ese Quarto Libro, Luigi Dardano silencia al personaje de Fulvio, justo como había hecho la tradición patriarcal con las mujeres. La privación de la voz al personaje misógino en La bella e dotta difesa delle donne es, por parte del autor, una APPENDICE 3. Documento 3 – La galería de mujeres de Luigi Dardano para (re)pensar las masculinidades Asparkía. Investigació feminista 47, 2025, 1.-15. - ISSNe: 2340-4795 - DOI: http:// 10.6035/asparkia.8305 141 reivindicación del protagonismo de las mujeres, que en el relato histórico ocupan solo un lugar relegado en la narración. Este silenciamiento de Fulvio abre un nuevo debate en torno a dos nuevas categorías: la del hombre despojado de su poder sobre su voz propia y la ajena, y la del hombre herido, al ser Hortensia, una mujer, quien le arrebata la posibilidad de hablar y expresarse14. Luigi Dardano se propone invalidar todo recurso y actitud misógina, por lo que durante los libros IV-VI la voz de Hortensia es la única que se escucha en su narración. 2.2. Hombres descarriados15 La narrativa tradicional de carácter androcéntrico ha presentado siempre a los personajes masculinos de los relatos como fuertes héroes, grandes reyes, valientes soldados y doctos padres (Murgia, 2012). Luigi Dardano inserta en su macrogalería de mujeres una microgalería de hombres, en la que se les recriminan sus actos, en una especie de disertación pedagógica en la que los héroes se presentan como maltratadores, violadores, hombres sin piedad, «hombres descarriados»: [Habla Hortensia] Y esta es la verdadera historia a pesar de que haber sido de otro modo narrada en la poesía, según la costumbre de los poetas, la gran parte de las veces unos mentirosos. […] ¿Y no te fue ya desmentido al inicio que en el siglo hay de buenas y tristes, de virtuosas y viciosas mujeres, pero también hay mayoría y más aún hombres descarriados que buenos y célebres? (Dardano, 2024, p. 181). Dardano, a través de Hortensia16, le recrimina a su mismo sexo las mentiras vertidas sobre las mujeres, creando una nueva dimensión masculina en la que se deconstruye 14 «Pertenecer al género masculino otorga privilegios desde el nacimiento. Porque, aunque los demás hombres les rechacen por su origen, su edad, su orientación sexual o su clase social, siempre serán hombres y siempre tendrán por debajo a las mujeres» (Herrera Gómez, 2019, p. 27). Por ello, el hecho de que Luigi Dardano decida posicionar a una mujer al mismo nivel que el orador que defiende a los hombres se convierte en un acto reivindicativo, plasma una nueva masculinidad renacentista, que reemplaza el miedo-odio a las mujeres por sentimientos de admiración y amor. 15 El personaje de Hortensia pronuncia estas palabras en su essordio del cuarto libro: «avendo gran numero di uomini scellerati in ogni sorte di vizio» (Dardano, 2024, p. 215) 16 Conocido el personaje de Hortensia por su discurso pronunciado en el Senado Romano en contra de un impuesto a las matronas romanas (López, 1992), su figura ha sido tratada por autores e historiadores a ella contemporáneos, como Valerio Máximo o Apiano, aunque su capacidad retórica aparece representada como la herencia masculina de su padre, el también orador Quinto Hortensio Hórtalo (Cantarella, 1996). A pesar de su reconocimiento dentro del campo de la oratoria, no se la nombra en obras como el Brutus seu claris oratoribus de Cicerón (López, 2014) y su figura tarda siglos en volver APPENDICE 3. Documento 3 – La galería de mujeres de Luigi Dardano para (re)pensar las masculinidades Asparkía. Investigació feminista 47, 2025, 1.-15. - ISSNe: 2340-4795 - DOI: http:// 10.6035/asparkia.8305 142 el discurso falogocéntrico. Del mismo modo la retórica, hasta entonces actividad definitoria de la «masculinidad como género» (Beard, 2018, p. 27), pasa a formar parte de una nueva feminidad, entendida en el discurso dardánico no como castidad y pureza, sino como inteligencia y sagacidad, que Hortensia representa para todo su sexo. Así, el autor arremete a lo largo de su Libro Terzo contra varios de los hombres más conocidos de la Historia de Roma, como el emperador Nerón17: [Habla Hortensia] Nerone Claudio Cesare, emperador romano descarriado, cuyas acciones estaban todas llenas de maldad: él lujurioso y sin vergüenza alguna; él sodomita público; él sacrílego incestuoso; él adultero bestialismo; él homicida impío y agresivo; él matricida abominable; él pérfido, perjurioso, y en todo sin fe, ingrato e inhumano (Dardano, 2024, p. 189) Este ejemplo, delata una de las principales inquietudes de Dardano en este Terzo Libro, es decir, la necesidad de denunciar la violencia en lugar de justificarla, puesto que en las tradicionales narraciones históricas constantemente se ha excusado y legitimado, puesto que la masculinidad «fonda i significati e i valori, in quanto è il principio positivo dal quale discendono e sul quale si misurano tutti gli altri» (Cantarella, 2019, p. 16). El texto muestra a sus lectores y lectoras un Nerón no como magno emperador, sino como un vulgar hombre llevado por sus deseos y pasiones, libidinoso y asesino: [Habla Hortensia] Avergonzado de ver vivos a sus benefactores, desposaba a las muchachas y con ellas solía celebrar públicos esponsales. Ataba a las mujeres desnudas y a los jóvenes a palos en las salas de su palacio en presencia unos de otros, y él, pérfido sinvergüenza, gozaba deshonestamente con todos ellos (Dardano, 2024, p. 189). a aparecer en la literatura, puesto que es a partir del siglo XIV que su nombre es retomado como exemplum en las biografías de mujeres ilustres, como en el De mulieribus claris (1360) del italiano Giovanni Boccaccio o en La ciudad de las damas (1405) de Christine de Pizan. 17 Además de las narraciones literarias, también existen diversas composiciones artísticas del período que validan las acciones violentas de Nerón, como los relieves en los que se aprecia la actitud masculina dominante del emperador frente a un cuerpo femenino (Vásquez Pérez y Viguri Axpe, 2020). APPENDICE 3. Documento 3 – La galería de mujeres de Luigi Dardano para (re)pensar las masculinidades Asparkía. Investigació feminista 47, 2025, 1.-15. - ISSNe: 2340-4795 - DOI: http:// 10.6035/asparkia.8305 143 Se subraya de él y de otros personajes masculinos, como Numantio, Claudio, Tiberio o Calígula, una masculinidad agresiva y autoritaria que se refleja en la violencia que ejercen sobre todo contra las mujeres18: «[habla Hortensia] no solamente el insolente Calígula violó a sus tres hermanos, sino que con una de ellas continuó […]. Además de esto, quería que las concubinas de sus amigas fuesen violadas delante de sus ojos» (Dardano, 2024, p. 199). Luigi Dardano se coloca en las antípodas de otros autores que atribuyen constantemente la lujuria que determina consecuencias nefastas a las mujeres19. Reprochar la actividad sexual incontrolada también en los hombres supone un argumento a favor de la igualdad entre los sexos en cuanto a la concepción del pecado. Dardano coloca en el mismo nivel moral a hombres y mujeres, afirmando una misma naturaleza para ambos sexos y contrarrestando las teorías en torno a la maldad congénita femenina. Poner en evidencia el reverso de la heroicidad en los grandes personajes masculinos es un signo de la concienciación personal del autor con las desigualdades en el tratamiento de hombres y mujeres por parte de la narración histórica, que rechaza la tradición medieval y acude a los textos originales para leer en favor de las mujeres las Sagradas Escrituras, en las que se afirma que «ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque» (Eclesiastés, 7: 20). Dardano presenta a Hortensia como una mujer conocedora de los libros sagrados y hábil hermeneuta, mientras relega a su propio sexo a un plano de desconocimiento e interpretaciones erróneas. 18 En este sentido, existe un gran paralelismo con la Ciudad de las Damas de Christine de Pizan, que escribe varios capítulos para denunciar la violencia contra las mujeres y concretamente la práctica de la violación: «Por eso me da pena, me causa indignación oír a los hombres repetir que a muchas mujeres les gusta ser violadas, que no les molesta que un hombre las viole, aunque protesten, que sus propuestas son solo palabras. No puedo admitir que les cause placer esa vejación. -Puedes estar segura, querida - me contestó-, de que ninguna mujer de vida honrada siente placer por ser violada; al contario, la violación es para ellas causa del mayor sufrimiento, y así lo demostraron de forma ejemplar algunas mujeres como Lucrecia, esposa de Tarquino Colatino» (De Pizan, 2001, p. 204). 19 Calígula, en boca del personaje de Hortensia, fue aquel «que practicaba todo tipo de crueldades, toda tiranía, injusticias, estragos y calidades de horrendas muertes contra sus afines, amigos y, universalmente, contra todos sus benefactores. Rompió la fe, violó las leyes, corrompió las costumbres y, finalmente, pospuso todo temor y reverencia con los Dioses» (Dardano, 2024, p. 198). La «mala» imagen del emperador romano había sido ya tratada por Suetonio Tranquilo (70 d.C.) en la biografía que este le dedica en su Vita Caesarum. Dos partes de la obra merecen mención: una primera en la que el autor traza los primeros pasos de Calígula, enumerando aquellos hechos propios de un príncipe; la segunda parte, de la que posiblemente Dardano se ve influenciado, agrupa aquellas acciones que, en palabras de Suetonio, corresponderían a las de un monstruo, destinando cada párrafo a desvelar los vicios del emperador (Alfaro, 2012).