A propósito de la Academia Libre de Bellas Artes de Sevilla
Abstract
Este trabajo aporta nuevas noticias al estudio que realizamos en 1998 en esta misma revista acerca de tan importante institución artística sevillana del siglo XIX.
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LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 471-478, ISSN 1130-5762 A PROPÓSITO DE LA ACADEMIA LIBRE DE BELLAS ARTES DE SEVILLA A PURPOSE OF THE FREE ACADEMY OF FINE ARTS OF SEVILLE gerardo Pérez calero Universidad de Sevilla. España [email protected] Este trabajo aporta nuevas noticias al estudio que realizamos en 1998 en esta misma revista acerca de tan importante institución artística sevillana del siglo XIX. Palabras clave: instituciones artísticas, España, siglo XIX, Sevilla This work provides new news to the study we conducted in 1998 in this journal about as important art institution of nineteenth-century from Seville. Key words: art institutions, Spain, 19th century, Seville Hace quince años que dedicamos en esta misma revista un extenso trabajo a la interesante actividad llevada a cabo por la Academia Libre de Bellas Artes de Sevilla (1872-1888) en sus algo más de tres lustros de funcionamiento1. Dimos a conocer entonces una amplia información sobre aspectos generales y específicos. Sin embargo, es oportuno publicar ahora nuevas noticias a las que hemos tenido acceso recientemente y concretar datos para enriquecer su conocimiento, que es a la postre el de buena parte de la vida artística de la ciudad en las dos décadas en que estuvo activa la institución. Tras el fructífero año de 1877 en el que la Academia organizó una magna exposición en los salones de la Casa Lonja con motivo de la visita regia a la ciudad2, el siguiente fue igualmente generoso por la cantidad de actos realizados3. Si en el primer semestre no faltaron los propios del curso académico, especialmente la exposición 1 PÉREZ CALERO, Gerardo “La Academia Libre de Bellas Artes de Sevilla (1872-1888)”,Laboratorio de Arte, nº 11, 1998, pp. 275- 300. 2 Ibídem, pp.288-290 (Fígura 1). 3 Ibidem, pp. 290-292. A propósito de la Academia Libre de Bellas Artes de Sevilla Gerardo Pérez Calero
Gerardo Pérez Calero472 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 471-478, ISSN 1130-5762 anual de Bellas Artes,en el mes de junio y con ocasión de la clausura del mismo, la institución rindió un especial homenaje al muy joven y ya famoso violinista sevillano Fernando Palatín y Garfia (Sevilla, 11 de septiembre de 1852– Sevilla, 25 de febrero de 1927) con motivo de sus triunfos dentro y fuera de España4. Consistió en una velada artístico musical que se celebró en los mismos salones de la sede 4 La biografía de este destacado músico es rica y apasionante. Como breve síntesis, diremos que era hijo de Fernando Palatín Moreno, nieto de Andrés Palatín Palma y bisnieto de Fernando Palatín Cesari, éste último músico militar y autor del primer diccionario castellano de música, y los tres fueron profesores músicos de alta cualificación en la ciudad. Estudió con su padre y con Francisco José Feo, siendo su primer maestro de violín José Coutier. En 1864 fue pensionado en París, en donde recibió lecciones de los profesores Altrán, Alard y White. Seis años después consigue el primer premio de violín del Conservatorio de la capital entre más de treinta opositores, igualándose así a Sarasate. Entre 1866 y el 68 aprovechando las vacaciones interpretó varios conciertos en el Teatro de San Fernando de Sevilla, después en Cádiz, Córdoba y Madrid. Los éxitos del jovencísimo músico en Europa no se hicieron esperar: Pau, Eaux Bonnes, Niza, París, Toulouse, Burdeos, Lisboa, Londres, Oxford, Lincoln, Winchester, Cambridge… Llegó a ser entonces Violinista de Cámara del Príncipe Sebastián de Borbón y Braganza. Más tarde se le encargó formar en Pau la Sociedad de Cuartetos que actuó en los salones del Duque de Montbello y a los que concurría la alta sociedad del momento pudiéndose citar a la Princesa de Scheweloz-Holstein y al Príncipe y a la Princesa de Oldembroug, discípula de Palatín. En 1883 se encontraba de vuelta a París y al año siguiente en Madrid reclamado por la Duquesa de Medinaceli, para quien tocó en sus salones, así como en el Palacio Real y en el Conservatorio. Desde entonces se incrementaron las exitosas giras por el continente, obteniendo en 1900 el Gran Prix de la Exposición Internacional de París y ocho años después condecorado por los gobiernos de Napoleón III y de la República, siendo nombrado Oficial de Instrucción Pública y obteniendo la Legión de Honor de Francia. Palatín sentía hondamente las cosas de España, por lo que enterado de la tragedia del navío “Reina Regente”, escribió su obertura dramática de este nombre estrenada en Francia aprovechando la visita de la Duquesa de Montpensier a Eaux Bonnes, de cuya Orquesta Sinfónica era director. A tan ilustre dama dedicó su composición “Elegía para orquesta”. En 1907 con 55 años decide volver a España en donde no se le ofrece ningún cargo de su altura, por lo que acepta dirigir la Banda del Hospicio de Sevilla que alterna con la docencia de violín en la Sociedad Económica de la ciudad, colaborando también con el Ateneo. Actuó como solista por Andalucía, a veces acompañado por Turina y Andrés Segovia. En Sevilla fueron sus discípulos los maestros Luis Lerate, Francisco de Villalonga y José María Sedano. Compuso más de 82 obras: 28 para violín y piano, 13 para canto, 2 para tríos, 3 para cuarteto, 5 para piano solo, 3 de “concert”, 18 para orquesta y 9 para música militar. A su muerte, el Ayuntamiento le rindió público homenaje consistente en la colocación de una lápida conmemorativa en su casa de la calle de San Luis, al que asistieron autoridades locales como el presidente del Ateneo, el Cónsul de Francia, miembros del Ayuntamiento, etc. La lápida aún permanece en su lugar. Fue enterrado en el panteón familiar del cementerio sevillano de San Fernando.
A propósito de la Academia Libre de Bellas Artes de Sevilla 473 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 471-478, ISSN 1130-5762 académica, calle Conde de Barajas, 2, en la noche del día 16 del citado mes en la que participaron, además del homenajeado, otros reconocidos maestros y compositores5. Con este motivo, una treintena de académicos firmaron como muestra de adhesión en un artístico diploma confeccionado al efecto por José Jiménez Aranda, quien a la sazón contaba cuarenta y un años de edad y era el más representativo de todos ellos6. La obra ostenta un lema en letras doradas: A Fernando Palatín, otras en color rojo: La Academia Libre de Bellas Artes de Sevilla, y en la parte inferior lleva la inscripción en tono azul: 16 junio 1878 (Fig.2)7. En el ángulo inferior izquierdo y en tonalidad negra firma el autor J. Jimz. Aranda Sevilla, 1878. Fue ejecutada a la aguada, técnica cuya práctica se había impuesto entre los miembros de la institución por influencia de Fortuny durante su estancia entonces en la ciudad8. Una hermosa alegoría de las artes y de la música se conjuntan con fastuosidad: En la parte superior, una musa coronada por un sol y acompañada por ángeles de estilo murillesco, algunos portando coronas, derrama su gracia sobre una estela en la que figuran nombres gloriosos del arte musical: Eslava, Beethoven… En la parte inferior se muestran símbolos alusivos a las artes en general: un busto escultórico, parte de un fuste con basa en la que se apoya un libro abierto, un violín, un saxofón y una paleta de pintor. Todos estos elementos quedan enmarcados por ramilletes de hojas que componen una cenefa verde y amarillenta. Al interés artístico del diploma se une el testimonial de las personas que lo firman como prueba de adhesión al destacado músico. Además, es constatable el interés y la afición que por la música y su práctica sentían algunos de los artistas de la Academia9. Al homenaje a Palatín se sumaron algo más de una treintena de ellos, de algunos de los cuales ignorábamos su vinculación a la institución. Reseñamos a continuación la nómina de los que nos referimos: León Teruel Lanceladas, fue 5 El programa estuvo compuesto por Fantasía capricho para violín de Berriot, tocado por Palatín, acompañado al piano por Cigliano; Idem para guitarra sobre motivos de la ópera “Lucía”, por Viera; Solo de trompa: Stradella, por el Señor Caño, acompañado al piano por Palatín; “Scherzo”, de Gostchalk, para piano, por el Sr. Cigliano; Chacona, de Bach, por Palatín; Fantasía original de Aguado para guitarra, por el Señor Viera; Serenata para violín, viola y violoncelo, de Beethoven, por Palatín y señores Romero y Paráfrasis del Miserere del Trovador, de Gostchalk, por el Señor Cigliano. Además, se leyeron unas poesías del Señor Villar. (Cfr. “El Porvenir”, Sevilla, 18/6/1878). 6 Había regresado de Valencia el año anterior y marcharía a París en 1880 en donde se reuniría con su hermano Luis. (Véase nuestro libro José Jiménez Aranda. Col “Arte Hispalense” nº 29. Sevilla, 1982). 7 El primoroso diploma es propiedad de D. Andrés Francisco Pérez-Palatín Santos, descendiente del prestigioso músico compositor. 8 PÉREZ CALERO, Gerardo: José Jiménez Aranda, op. cit., p.277. 9 PÉREZ CALERO, Gerardo: “La Academia Libre de Bellas Artes …”, op. cit., p. 283, nota 19.
Gerardo Pérez Calero474 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 471-478, ISSN 1130-5762 presidente al año siguiente y miembro de la sevillana Sociedad Protectora de las Bellas Artes. También lo era el pintor Antonio María de Vegas, de quien dábamos cuenta en 199810. No teníamos noticia de la vinculación del también pintor sevillano José María Manellas, quien es objeto de algunos comentarios críticos a propósito de su estancia años antes en Roma y de alguna obra pintada allí en 187411. De Virgilio Mattoni de la Fuente (1842-1923) aportamos noticias en su momento12. También lo hicimos de Javier Delgado13; del gaditano Enrique Rumoroso14, y de Manuel Jiménez15, hermano de José y de Luis. No tenemos noticias de Antonio Ruiz; sí, en cambio, de José de Chaves (1839-1903)16. Tampoco de Diego de Molina. El pintor jerezano Germán Álvarez Algeciras (1848-1912) estuvo en Roma entre 1871 y 1876, a cuyo regreso se incorporó a la Academia. Eduardo Laforé Alfaro (1850-1941), tras permanecer en Sevilla algunos años, época de su vinculación a la institución, ejerció la docencia en Cataluña como profesor de dibujo en el Instituto General y Técnico de Barcelona durante las dos primeras décadas del siglo XX, en donde murió17.Manuel Arellano tenía entonces 20 años de edad y obtuvo la medalla de oro en la especialidad de cerámica en la Exposición Internacional de París de este mismo año de 1878. A José Villar Sánchez y a Alfonso Barradas, muerto en Tetuán, les citamos en su momento18. En 10 PÉREZ CALERO, Gerardo: José Jiménez Aranda, op. cit., p. 280. 11 …En condiciones completamente opuestas se encuentra el joven artista sevillano D. José María Manellas, quien libre de las preocupaciones que trae consigo una pensión corta y con mil dificultades pagada, puede dedicarse libremente al arte que, con grande aprovechamiento, cultiva. Este joven ha pintado algunos cuadros en Sevilla, y en Roma ha empezado uno titulado “Después de la riña”, que probablemente terminará en Sevilla, y que creo mandará después á la Exposición que trata de establecerse en la antigua casa platería de Martínez, en esa. Este cuadro, de composición sumamente original y agradable, representa el interior de una taberna de principios del siglo; en esta taberna ha ocurrido una pendencia, según indica en las mesas volcadas , las sillas revueltas, las botellas y vasos rotos, y algunas prendas y armas por el suelo: los contendientes han huido, y la justicia, «Que no siempre llega á tiempo,» ha ocupado el local, viéndose un alcalde de casa y corte sentado con toda la prosopopeya propia de su importante cargo; el tabernero asustado, varios corchetes que registran, el escribano que escribe las primeras diligencias, y algunas mujeres que asoman con curiosidad la cabeza por entre las puertas, produciendo un conjunto altamente armónico y pintoresco. Este cuadro será bastante bueno, porque Manellas es joven de talento, que ha adelantado mucho en el corto tiempo que cultiva el arte, y lo pinta con verdadera pasión. (“Roma, marzo de 1874”. “Correspondencia de Bellas Artes”. “Boletín de Ciencias y Artes. Revista Europea”. Nº 7. Madrid, 12 de abril de 1874, p. 223). 12 PÉREZ CALERO, Gerardo: “La Academia Libre de Bellas Artes …”, op. cit., p. 281. 13 Ibídem, pp. 284 y 288. 14 Ibídem, pp. 283 y 288. 15 Ibídem, p. 281 16 Ibídem, pp. 280 y 288. 17 Ibídem, p. 282. 18 Ibídem, pp. 288, y 283 y 288, respectivamente.
A propósito de la Academia Libre de Bellas Artes de Sevilla 475 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 471-478, ISSN 1130-5762 cambio, ignoramos datos de los firmantes Manuel Escribano, Manuel Fatuarte, Francisco Rodríguez, José María Sebastián, A.R. de Rivas, A. Pozzo, Félix Garrido, Enrique León, y Rafael Lora. En nuestro anterior trabajo dábamos cuenta de la vinculación a la Academia de Pedro de Vega19; Francisco de Paula Ramos20; Juan García Ramos21; José Ruiz, padre de Picasso22; Joaquín Turina y Areal23; José Ortiz, y José de la Vega. Firma también el diploma un conocido grupo de artistas que no recogimos en nuestro anterior trabajo y que ahora debemos vincular también a la Academia; a saber: Rafael Senet; José Pinelo Lluch; Eduardo Cortés y Cordero; el ceramista Ricardo Sanjuán y Taengua; el cubano de Matanzas Federico Amérigo y Rouviere (1840-1912), quien a su regreso a Alicante de donde era originaria su familia, ingresa en la carrera diplomática obteniendo la embajada de España en Roma en donde conoce personalmente a Fortuny, para abandonar la ciudad en 1873 por razones políticas, y encontrarse un lustro después en Sevilla24; el entonces jovencísimo Gonzalo Bilbao, con 17 años de edad; finalmente, el pintor Nicolás Gómez y González, del que poseemos noticias relacionadas con su vinculación al Ateneo y Sociedad de Excursiones de Sevilla, de cuyo Centro de Bellas Artes sería presidente en 189425. Al año siguiente de la celebración del homenaje a Fernando Palatín, la Academia publicó los autógrafos de sus miembros en una suerte de álbum tipo cuaderno, cuya portada venía ornamentada con una cartela con buena decoración neo barroca compuesta por un óvalo en el que se incluye el texto: Autógrafos de la Academia Libre de Bellas Artes. Sevilla 1879 (Fig. 3). Al no estar firmada la ilustración, presumimos que por el estilo del dibujo, su ejecución correspondería al propio José Jiménez Aranda. En esta línea informativa acerca de los miembros de la institución, tenemos un interesante testimonio fotográfico de 1875, año en el que muchos de ellos se reunieron en los Reales Alcázares sevillanos en una soleada tarde de diciembre como encuentro amistoso y propicio para recrearse con el ambiente y después plasmar en el estudio, seguramente a la aguada, los bellos jardines del histórico recinto (Figs. 4 y 5). Desde el año anterior, Juan Piñera y Pérez era el presidente de 19 Ibídem, pp. 282. 20 Ibídem, pp. 283 y 288. 21 Ibídem, pp. 282. 22 Ibídem, pp. 284 y 288. 23 Ibídem, pp. 282 y 288. 24 ESPÍ VALDÉS, Adrian: Las artes plásticas durante el siglo XIX. Ayuntamiento de Alicante, p. 181. 25 Vid: PÉREZ CALERO, Gerardo: El patrimonio artístico del Ateneo de Sevilla. Ateneo de Sevilla y Unicaja. Sevilla, 2005. También del mismo autor: Las Bellas Artes y el Ateneo de Sevilla. La vida artística de la ciudad (1887-1950). I. Ateneo de Sevilla y Morera &Vallejo. Sevilla, 2006.
Gerardo Pérez Calero476 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 471-478, ISSN 1130-5762 la institución.26 Por su valor informativo diremos que a este encuentro asistió en su primera aparición pública de la que tenemos constancia, el joven de prometedor futuro y con el tiempo gran erudito e historiador sevillano José Gestoso y Pérez (Sevilla, 25 de mayo de 1852- 26 de septiembre de 1917), riguroso coetáneo de Fernando Palatín pues a la sazón contaban veintitrés años de edad, y del que justificamos su relación con la Academia, de la que ya teníamos constancia27, a través de quien fue desde 1870 su maestro de cerámica el citado Ricardo Sanjuán Taengúa28. No es de extrañar, pues, que esta visita a los Reales Alcázares de los académicos fotografiados justamente ante el Pabellón de Carlos V, tuviese también una finalidad práctica en el campo de la cerámica y de la azulejería, por las que junto con las letras tanto se interesará José Gestoso como estudioso a lo largo de su vida. Fecha de entrega: 1 de septiembre de 2013 Fecha de aceptación: 27 de noviembre de 2013 26 PÉREZ CALERO, Gerardo: “La Academia Libre de Bellas Artes …”, op. cit., p. 285, nota 26. 27 Ibídem, pp. 284, 288 y 300. 28 La fotografía que insertamos en este trabajo, que lleva la inscripción: “Pintores sevillanos y alumnos de la Academia Libre de Bellas Artes en Diciembre de mil ochocientos setenta y cinco”, viene acompañada de una hoja de firmas y se hizo en esta ocasión. Lleva al pie la relación de las personas que aparecen. Se conserva en uno de los libros donados por el mencionado erudito. (Legado Fondo Gestoso de la Biblioteca Colombina, Sevilla. L.XXXVII, nº 19 y 20). Figura 1. Aspecto de la exposición de 1877 organizada por la Academia en la Casa Lonja.
A propósito de la Academia Libre de Bellas Artes de Sevilla 477 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 471-478, ISSN 1130-5762 Figura 2. Diploma dedicado a Fernando Palatín. 1878.. Figura 3. Portada del libro de autógrafos de los miembros de la Academia Libre de Bellas Artes de Sevilla. 1879.
Gerardo Pérez Calero478 LABORATORIO DE ARTE 26 (2014), pp. 471-478, ISSN 1130-5762 Figura 4. Autógrafos de algunos de los pintores y alumnos de la Escuela Libre de Bellas Artes en diciembre de 1875. Figura 5. Miembros de la Academia Libre en una tarde en los Jardines de los Alcázares de Sevilla.