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Urbanismo y Autonomía Local

Medina Guerrero, Manuel

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175 C ónica Pa lamen a ia U banismo y Au onomía Local La ecien e ap obación po pa e del Pa lamen o andaluz de la Ley de Medidas pa a la Vi ienda P o egida y el Suelo ha eabie o de o ma pa icu- la men e in ensa el deba e ace ca de los lími es y la i ualidad de la p o ec- ción que la Cons i ución b inda al ni el local de gobie no. No debe de so - p ende , sin emba go, la ex ensión e in ensidad de la con o e sia gene ada po dicha Ley, oda ez que -y nos ceñimos, ob ia y es ic amen e, a azones de índole ju ídico- la misma con empla uno de los supues os más g a es de in- omisión en la es e a de la au onomía local, a sabe , la e i ada de la po es ad municipal en un ámbi o ma e ial conside ado esencial y de ini o io de la ac- ción del ni el local de gobie no: el u banismo. En e ec o, el a ículo 28 de la Ley de Medidas pa a la Vi ienda P o egida y el Suelo p ocede a la modi icación de di e en es p ecep os de la Ley 7/2002, de 17 de diciemb e, de O denación U banís ica de Andalucía, siendo sin du- da la p incipal inno ación -a los e ec os de es as páginas- el hecho de que se añada un nue o apa ado 4 a . 31 de la Ley 7/2002; apa ado que dice así: “4. En los casos de g a e incumplimien o po los municipios en el eje ci- cio de compe encias u banís icas que impliquen una mani ies a a ec a- ción a la o denación del e i o io y u banismo compe encia de la Co- munidad Au ónoma de Andalucía, el Consejo de Gobie no, con audien- cia del municipio a ec ado, dic amen del Consejo Consul i o de Andalu- cía y p e io in o me a o able del Pa lamen o de Andalucía, pod á a i- bui a la Conseje ía compe en e en es as ma e ias el eje cicio de la po es- ad de planeamien o que co esponde a los municipios con o me al apa - ado 1 de es e a ículo. “El Acue do del Consejo de Gobie no delimi a á el eje cicio de dicha po- es ad necesa io pa a es ablece y ga an iza las compe encias a ec adas, las condiciones pa a lle a la a cabo, con la in e ención del municipio en los p ocedimien os que se ami en en la o ma que se p e ea en el mis- mo Acue do, y el plazo de a ibución, que en ningún caso se á supe io a cinco años desde su adopción. Dicho Acue do se p onuncia á sob e la suspensión de la acul ad de los municipios de i ma con enios de pla- 176 ´ neamien o a los que se e ie e el a ículo 30 de la p esen e Ley, a ibu- yendo la misma a la Conseje ía compe en e en ma e ia de o denación del e i o io y u banismo”. Po lo demás, ampoco ha de se causa de ex añeza la dispa idad de opi- niones y c i e ios que, desde di e en es o os, se han e ido en o no a la po- sible ulne ación de la ga an ía cons i ucional de la au onomía local. Pues, cie amen e, el ex o cons i ucional no p opo ciona sino un ma co de con o - nos eno memen e des aídos que, en línea de p incipio, do a de una amplia li- be ad de con igu ación polí ica an o al legislado es a al ex a . 149.1.18 CE como al au onómico en elación con las compe encias es a u a iamen e p e- is as a p opósi o del égimen local y de los di e en es sec o es ma e iales don- de se p oyec a el in e és local. Así es: el ex o cons i ucional p ác icamen e se limi a a es ablece la ipología de los en es locales (a s. 137, 141.3 y Disposi- ción Adicional P ime a); a menciona los ó ganos esenciales de los en es lo- cales cons i ucionalmen e necesa ios, así como su ca ác e ep esen a i o (a s. 140 y 141.2); a consag a en é minos gené icos el p incipio de au ono- mía local (a . 137) y, po úl imo, a apun a las líneas básicas de la e ien e i- nancie a de la au onomía local (a . 142). No se es ablece, po an o, una egulación de allada del ni el local de go- bie no; y, desde luego, no hay siquie a un in en o de esbozo de las compe- encias locales. En ealidad, al ceñi se a la no mación aludida, nues a Cons- i ución sigue la egla gene al de las Cons i uciones del espacio polí ico en el que nos inse amos. El examen de las Cons i uciones de los Es ados polí ica- men e descen alizados de la Unión Eu opea (Alemania, I alia, Bélgica) pone de mani ies o que és a es la línea habi ual seguida po los di e en e cons i u- yen es. Únicamen e la Cons i ución aus iaca puede conside a se una excep- ción a es e espec o, habida cuenda de que egula de o ma po meno izada el ni el local de gobie no; p ecisando con algún de alle an o la o ganización de los En es Locales, como los ámbi os sob e los cuales os en a án compe encias. Pe o -con iene insis i - la egla gene al comúnmen e seguida es que la Cons i ución se ci cunsc iba a una egulación de p incipios, dejando en con- secuencia un amplio ma gen de maniob a a la no ma i a in acons i ucional. En un modelo cons i ucional como el desc i o, esul a e iden e que el alcan- ce exac o de la libe ad de con igu ación polí ica del legislado a a depende , muy di ec amen e y de modo esencial, de la o ma en que los ó ganos ju is- diccionales -con el T ibunal Cons i ucional a la cabeza- conc e en el con eni- do cons i ucional del p incipio de au onomía local. C ónica Pa lamen a ia. U banismo y Au onomóía Local 177 Po lo an o, en las siguien es líneas abo da emos en p ime é mino la ju isp udencia cons i ucional ecaída ace ca de la delimi ación del alcance cons i ucional del p incipio de au onomía local.Y una ez p ecisado es e ma - co cons i ucional, pod emos hace , siquie a some amen e, alguna obse a- ción en o no al con o e ido a . 28 de la Ley de Medidas pa a la Vi ienda P o egida y el Suelo. En p incipio, dada la pa ca egulación cons i ucional, la au onomía local es un concep o de con igu ación legal, pues co esponde al legislado p eci- sa su alcance y signi icado, do ándola así de un con enido de inido. Sin em- ba go, como no es menos ob io, el legislado no puede hace lo odo; no es un concep o que es á en e amen e a disposición del legislado , so pena de p i a de oda e icacia a la p opia decla ación cons i ucional. Pues bien el p incipal mecanismo que, p ác icamen e desde el comienzo de su ac i idad (STC 32/81), ha se ido al T ibunal Cons i ucional pa a con- ola al legislado ha sido la écnica de la ga an ía ins i ucional. Se a a de una écnica que, desde luego, no se emplea única y exclusi amen e en es e ám- bi o, sino que se p oyec a sob e o as ins i uciones cons i ucionalmen e p e- is as, como sucede po ejemplo, y po limi a nos a menciona un supues o e- le an e, con los de echos his ó icos de los Te i o ios Fo ales: De la Disposi- ción Adicional P ime a de la Cons i ución la ju isp udencia cons i ucional ha in e ido la exis encia de la ga an ía ins i ucional de la o alidad, que, en e o os ex emos, es lo que p opo ciona cobe u a cons i ucional a los egíme- nes inancie os del Concie o y el Con enio; sis emas de inanciación eno - memen e peculia es que, de o o modo, cla amen e no end ían cabida en el ma co cons i ucional. La écnica de la ga an ía ins i ucional, que nace en la Alemania de la Re- pública de Weima , en ealidad únicamen e b inda p o ección al “núcleo du- o”, al “con enido esencial” de la ins i ución, es o es, a aquellos elemen os, as- gos o in eg an es que la hacen econocible, en cuan o al ins i ución, en e a la opinión pública. En consecuencia, an sólo cuando se p oduce una up u a ne a con la imagen de la ins i ución puede en ende se queb an ada la ga an- ía, de iniendo po ello la Ley con a ia a la Cons i ución. E ec i amen e, se- gún la o ma que se asumió dicha ga an ía ya en la STC 32/1981 -y se ha man- enido desde en onces-, al legislado «no se ija más lími e que el del educ o indisponible o núcleo esencial de la ins i ución que la Cons i ución ga an iza» (FJ 3º). Consecuen emen e, p osegui ía es e undamen o ju ídico, «la ga an- ía ins i ucional no asegu a un con enido conc e o o un ámbi o compe encial 178 ´ de e minado y ijado de una ez po odas, sino la p ese ación de una ins i- ución en é minos ecognoscibles pa a la imagen que de la misma iene la conciencia social en cada iempo y luga . [...] En de ini i a, la única in e dic- ción cla amen e disce nible es la de la up u a cla a y ne a con esa imagen co- múnmen e acep ada de la ins i ución que, en cuan o o mación ju ídica, ie- ne de e minada en buena pa e po las no mas que en cada momen o la e- gulan y la aplicación que de las mismas se hace». Pues bien, no han al ado ep oches a es a écnica, cen ados sob e odo en el escaso ni el de p o ección eal que p es a a municipios y p o incias en- e a las inje encias e in omisiones p o enien es de o os ni eles de gobie no; c í icas que, en alguna ocasión, se han ex emado, llegándose a la a i mación de que la “ga an ía ins i ucional” es de muy escasa u ilidad pa a ena la ac- ción de un legislado excesi amen e in e encionis a en la es e a local. A mi juicio, sin emba go, sigue siendo una écnica álida, una écnica que puede se- gui desempeñando una ap eciable unción de enso a del ni el local de go- bie no. Aho a bien, no es menos cie o que la misma es cla amen e insu i- cien e pa a p ese a , de un modo adecuado, an o el ámbi o compe encial como la posición cons i ucional de los En es Locales. La “ga an ía ins i ucio- nal” mues a, en e ec o, una cie a de iciencia en su unción p o ec o a, que es impu able a la écnica en sí, pe o que se agudiza en el caso español. Digo es o po que, con ca ác e gene al, se achaca a la écnica que no o e- ce adecuada p o ección en e al soca amien o paula ino y sucesi o de la au- onomía local. Po ejemplo, una conc e a me ma o e osión compe encial, in- di idualmen e conside ada, puede que no llegue, po sí misma, a desdibuja la imagen de la ins i ución. Pe o es e iden e que una sucesión de pequeños menoscabos come idos po di e en es leyes sí pueden llega a ulne a el nú- cleo esencial de la ins i ución; y, en es as ci cuns ancias, es e iden e que la “ga- an ía ins i ucional” no ope a como un ins umen o e icaz pa a e i a dicho esul ado. Pe o es que, además, la e icacia p o ec o a de la écnica en la p ác ica se despliega con mayo di icul ad en España que en Alemania, su luga de p o- cedencia. En es e país, a la ho a de examina si una Ley espe a o no la ga- an ía ins i ucional de la au onomía local, se emplean dos mé odos: De una pa e, el “mé odo de la sus acción”, en i ud del cual se con as a la si uación de la au onomía local exis en e an es y después de la in e ención no ma i a cuya cons i ucionalidad se enjuicia; y si se llega a la con icción de que, as la in omisión, no queda ninguna pode deciso io p opio del en e local, ha de C ónica Pa lamen a ia. U banismo y Au onomóía Local 179 conclui se a i mando la quieb a de la ga an ía ins i ucional. Es e mé odo de la sus acción encuen a, po ejemplo, una cla a mani es ación en nues a ju- isp udencia cons i ucional en la STC 109/98 (FJ 2), en donde se abo dó la adecuación al bloque de la cons i ucionalidad del Plan Único de Ob as y Se - icios de Ca aluña. Y, de o a pa e, en Alemania se emplea el “mé odo his ó ico”, en el que se analiza si la conc e a posición de la au onomía local cues ionada ha sido ya econocida con an e io idad en la expe iencia his ó ica alemana. Si es así; si ya en el pasado se en endió que una conc e a a ibución, capacidad de ac ua- ción o ga an ía e a p opia del ámbi o de la au onomía local, hab ía de consi- de a la misma cons i ucionalmen e p o egida en i ud de la “ga an ía ins i- ucional”. Po lo an o, al examina la ju isp udencia del T ibunal Cons i u- cional ede al alemán en la ma e ia, no es in ecuen e obse a que se ae a colación legislación an e io de los Lände pa a esol e la cues ión. Como a nadie se le ocul a, es e mé odo p opo ciona bas an e segu idad y ce idumb e al ó gano ju isdiccional enca go de elucida la con o e sia, lo que le pe mi e ecu i a un aside o i me pa a llega , en su caso, a decla a la incons i ucio- nalidad de la ley enjuiciada. De lo con a io, an e un concep o de con o nos an e anescen es como el de au onomía local, di ícilmen e pod ía conclui se con al a i mación, oda ez que, en i ud del p incipio de p esunción de cons i ucionalidad de las leyes, en caso de duda ha de inclina se po decla a la lici ud de la acción del legislado . Na u almen e, a la is a de nues a escasa -po no deci nula- expe iencia p ác ica de au onomía local en nues a his o ia cons i ucional, es e “mé odo his ó ico” p ác icamen e es á en desuso. En esumidas cuen as, pese a es as li- mi aciones de la “ga an ía ins i ucional”, no cabe sino sub aya que es a écni- ca cons i uye el p incipal mecanismo empleado po el T ibunal Cons i ucio- nal pa a p ese a la au onomía local. Y, desde luego, anscu idos ein icin- co años de ac i idad ju isdiccional, es ob io que exis en conc e os p onuncia- mien os ace ca del alcance cons i ucional de la au onomía local. ¿En qué ha enido a p oyec a se conc e amen e el alcance del p incipio de au onomía lo- cal en la ju isp udencia cons i ucional? En p ime luga , debemos comenza eseñando que, ob iamen e, la “ga- an ía ins i ucional” supone la necesa ia p ese ación de los En es locales ga- an izados di ec amen e en la Cons i ución. Lisa y llanamen e, el legislado no puede aco da la sup esión o el p ác ico aciamien o de los municipios y p o- incias, en cuan o en es do ados de au onomía (STC 32/1981, FJ 3). 180 ´ Po lo demás, la i ualidad de la ga an ía aba ca an o el plano de la o - ganización como el compe encial (SSTC 32/1981, FJ 5º; 214/1989, FJ 1º). En lo que concie ne a la es e a de la o ganización, el T ibunal Cons i ucional no ha dudado en en aiza di ec amen e en el p incipio de au onomía la obliga- da exis encia de una capacidad deciso ia p opia local en la de e minación de su o ganización in e na. Como señaló en la STC 214/1989 e i iéndose a los municipios, pe o que es sin duda ex ensible a las p o incias, los En es locales dis u an al espec o de po es ad eglamen a ia «inhe en e (...) a la au ono- mía que la Cons i ución ga an iza en su a . 140” (FJ 6º). Po lo an o, habida cuen a de que la po es ad de au oo ganización ha de conside a se in eg an e del núcleo esencial de la ins i ución, la legislación es a al y la au onómica que se dic e al espec o hab á de espe a necesa iamen e un ma gen de maniob a que se deje a la libe ad de con igu ación polí ica de los En es locales. Pues bien, sob e la base de es a concepción de la ga an ía ins i ucional de la au onomía local, la ju isp udencia cons i ucional ha ido decan ando una se- ie de eglas mínimas del o den compe encial que, en cuan o de ini o ias del núcleo esencial de las ins i uciones municipal y p o incial, inculan obliga o- iamen e a oda la no ma i a in acons i ucional, an o es a al como au onó- mica. Los municipios y p o incias han de es a do ados de un haz mínimo de compe encias. Consecuen emen e, la implan ación de o as En idades locales, cons i ucionalmen e no p e is as, po pa e de las Comunidades Au ónomas (po ejemplo, coma cas), aunque puede conlle a una edis ibución de las compe encias de aquéllos, no puede, sin emba go, llega a «elimina las po en e o» (STC 32/1981, FJ 3º). Así, pues, «esa eo denación no puede a ec a al con enido compe encial mínimo (...) ga an izado como impe a i o de la au- onomía local» [STC 214/1989, FJ 4º b)]. Po lo an o, desde el pun o de is- a compe encial, la ga an ía de la au onomía local ex a . 137 CE «se p oyec a en la exigencia de que el legislado ha de a ene se a un “mínimo compe en- cial”, que, como compe encias p opias, ha de econoce se al en e local» (STC 109/1998, FJ 2º). Y ello po la sencilla azón de que las nociones de «compe- encias p opias y de se icios mínimos p ecep i os» cons i uyen «elemen os imp escindibles cons i u i os del núcleo esencial de la ins i ución cons i ucio- nalmen e ga an izada» (STC 32/1981, FJ 7º). La ga an ía ins i ucional de la au onomía local consag ada en el a . 137 CE exige que dichas compe encias se a ibuyan a í ulo de compe encias p o- pias (STC 4/1981, FJ 3º); concep uándose como al -en línea con la doc ina C ónica Pa lamen a ia. U banismo y Au onomóía Local 181 y ju isp udencia alemanas- «la que es desempeñada po su i ula bajo un é- gimen de au o esponsabilidad» (STC 109/1998, FJ 13º). Y, en líneas gene a- les, se en iende que un en e eje ci a de o ma au o esponsable sus compe- encias cuando no es á suje o a ins ucciones o di ec ices inculan es p o e- nien es de o os ni eles de gobie no. A es a di ección apun a mani ies amen e la ac isolada doc ina cons i u- cional según la cual ulne a la au onomía local la exis encia de con oles ge- né icos e inde e minados que si úe a los En es locales en una posición de su- bo dinación o dependencia cuasije á quica en e al Es ado o a las Comuni- dades Au ónomas (STC 4/81, FJ 3º). Po el con a io, la ju isp udencia cons- i ucional no ha conside ado, p ima acie, inadmisible la ins au ación de con- oles adminis a i os de legalidad. Po o a pa e, ya hemos cons a ado cómo la Cons i ución no asegu a un conc e o ámbi o compe encial a municipios y p o incias ijado de una ez po odas, pe o sí ga an iza que se les do e, como mínimo, de aquellas compe en- cias que esul en esenciales pa a iden i ica la “imagen comúnmen e acep ada de la ins i ución”. Y, en es a línea, el T ibunal Cons i ucional ya ha enido oca- sión de conside a in eg an e del «núcleo de la au onomía p o incial» la com- pe encia de coope ación económica a la ealización de las ob as y se icios municipales (STC 109/1998, FJ 2º); o ha a i mado que sob e el plan u banís- ico se p oyec an «de o ma especialmen e in ensa las exigencias de la au o- nomía municipal» (STC 51/2004, FJ 12º), dando así una uel a de ue ca más a la doc ina cons i ucional ya exis en e que pone el én asis en la ele ancia del u banismo como compe encia esencial de los municipios (así, po ejem- plo, SSTC 40/1998, FJ 39; 159/2001, FJ 4º). Más allá de es os conc e os sec o- es ma e iales, el T ibunal Cons i ucional no ha a anzado mucho a la ho a de p ecisa cuáles son las conc e as compe encias que han de en ende se ope Cons i u ionis consus anciales a las En idades Locales. Una ez delimi ado el ámbi o compe encial local, la ga an ía ins i ucional ambién p es a p o ección en e a las in omisiones en dicha es e a po pa - e de o os ni eles de gobie no. De es a o ma, la écnica que nos ocupa, ade- más de impone al legislado compe en e el econocimien o de las compe- encias mínimas sin las cuales municipios y p o incias deja ían de se econo- cibles como ales En es Locales, asegu a asimismo que dicho ámbi o compe- encial mínimo no a a e se a ec ado con ocasión del eje cicio de las compe- encias es a ales o au onómicas. En e ec o -se a gumen ó en el FJ 2º de la STC 109/1998, e ocando la écnica de la sus acción-, «no oda incidencia en la es- 182 ´ e a compe encial de la en idad local debe epu a se lesi a de la mencionada ga an ía ins i ucional, oda ez que és a no se concibe como una ga an ía ab- solu a que impida oda sue e de a ec ación de la es e a de compe encias le- galmen e asignadas, sino únicamen e aquellas que menoscaben o ulne en el núcleo esencial e indisponible de la au onomía (...) Solamen e, po an o, en aquellos casos en que, as la inje encia, no subsis a una e dade a capacidad deciso ia p opia del en e local, pod á a i ma se que se ha in ingido la ga an- ía ins i ucional...». No obs an e, la o ma en que se aplicó al caso conc e o la écnica de la sus acción en es a STC 109/1998 no ue excesi amen e gene o- sa pa a las En idades Locales: A juicio del T ibunal Cons i ucional, no llega- ban las Dipu aciones p o inciales a pe de oda capacidad de decisión p opia en el ámbi o de la coope ación económica a los municipios po la sola ci - cuns ancia de que se admi ía alguna pa icipación de las p o incias en el ó - gano plani icado de la Gene alidad de Ca aluña. Pues bien, como se deduce del modo en que iene el T ibunal Cons i u- cional in e p e ando y aplicando a las conc e as con o e sias la écnica de la ga an ía ins i ucional, pa ece e iden e que la misma ni ha sido plenamen e e icaz pa a asegu a un lis ado compe encial mínimo sus an i o de los En es locales; ni ampoco se ha mos ado e dade amen e ope a i o el “mé odo de la sus acción” pa a e i a in omisiones o in e e encias de o os ni eles de gobie no a la es e a compe encial local. En consecuencia, esul a necesa io p egun a se: ¿Qué posibilidades o ece el ex o cons i ucional pa a supe a es- as ca encias de la écnica de la ga an ía ins i ucional y del “mé odo de la sus- acción”. A mi juicio, nada impide que el ámbi o compe encial local pueda se de- endido de las in omisiones ajenas po el p incipio de p opo cionalidad. Has- a el momen o, es e p incipio de p opo cionalidad no ha jugado p ác ica- men e ningún papel en la ju isp udencia cons i ucional española como me- canismo de p o ección de la au onomía local. Quizás en es o haya podido in- lui la p opia doc ina del T ibunal Cons i ucional Fede al alemán, que en la amosa sen encia Ras ede, dic ada el año 1988 (BVe GE 79, 127 y ss.), e i ó la aplicación del p incipio a es os supues os en que es á en juego la p e endida ulne ación de la au onomía local, dejando abie a la cues ión de si, en e ec- o, esul aba una écnica ope a i a a es os e ec os. Sin emba go, és a es una isión pa cial del modo en que se abo da el p o- blema en Alemania. La doc ina española po lo gene al -y con ella ambién en cie a medida nues o T ibunal Cons i ucional- sigue muy de ce ca la ju- C ónica Pa lamen a ia. U banismo y Au onomóía Local 183 isp udencia del T ibunal Cons i ucional Fede al alemán; pe o a menudo sos- laya la doc ina emanada de los T ibunales Cons i ucionales de los Lände , que son p ecisamen e los llamados en p ime a ins ancia a esol e los p oble- mas de au onomía local y los que con mayo ecuencia a an es e ipo de asun os. Y és os sí suelen aplica con na u alidad es a écnica pa a p ese a sa- is ac o iamen e la au onomía local cons i ucionalmen e p o egida. Pues bien, yo c eo que no hay nada en la Cons i ución que impida que la u u a no ma i a egulado a del gobie no local suje e, de o me exp esa, la ac- uación de los o os ni eles de gobie no al p incipio de p opo cionalidad en elación con las compe encias legalmen e asignadas a las En idades Locales. El p opio T ibunal Cons i ucional ha señalado que el p incipio de p opo ciona- lidad es un elemen o inhe en e a la cláusula del Es ado de De echo (a . 1.1 CE) y al p incipio de in e dicción de a bi a iedad de los pode es públicos (a . 9.3 CE) . Y, asimismo, aun cuando ha sub ayado que la aplicación del p incipio iene luga señaladamen e en la es e a de los de echos undamen- ales, no ha dejado de econoce explíci amen e la e en ualidad de que el mis- mo pueda se i ambién pa a enjuicia el e en ual queb an amien o de o os p ecep os cons i ucionales (STC 55/96, FJ 3º). En consecuencia, a la luz de es- as conside aciones ju isp udenciales, se ía pe ec amen e ac ible desde la óp ica cons i ucional -sin necesidad de su exp esa ecepción en la Ley de Ba- ses o en los Es a u os- que los ó ganos ju isdiccionales empleasen el p incipio de p opo cionalidad como una écnica más des inada a alo a y enjuicia ade- cuadamen e las p e endidas ulne aciones de la au onomía local. En es a cons elación de pau as, p incipios y líneas ju isp udenciales ha de enma ca se la deba ida cues ión que susci a el a . 28 de la Ley de Medidas pa- a la Vi ienda P o egida y el Suelo a p opósi o de la ga an ía cons i ucional de la au onomía local. Pues bien, lo p ime o que ha de eclama nues a a ención es que el epe ido a ículo 28 supone una se e a in omisión de la Comunidad Au ónoma en el ni el local de gobie no, que sólo puede explica se a la is a de las g a es i egula idades come idas po de e minados ayun amien os en ma e ia u banís ica. Únicamen e, pues, como una medida es ic amen e ex- cepcional cabe con empla la posibilidad de que la Jun a de Andalucía a e- ba e a los municipios la po es ad de planeamien o (nue o a . 31.4 de la Ley de O denación U banís ica de Andalucía). Y, aun así, a nadie se le ocul a que dicha medida se si úa casi al lími e de lo cons i ucionalmen e admisible. No cabe ol ida que, según sos iene el T ibunal Cons i ucional, es p ecisamen e sob e las decisiones ela i as al plan u banís ico donde se p oyec an “de o ma especialmen e in ensas las exigencias de la au onomía municipal”; azón po