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|| 125 || RESUMEN Las epidemias, han impactado desde siempre de manera explosiva e imprevisible. Pero estos procesos de transformación no se producen aislados, ya que esferas enteras de la cultura también pueden realizar sus propias transformaciones o movimientos bajo la forma de cambios graduales, coexistiendo ambos a la vez y creando nuevas sinergias. Se analizará el escenario actual de pandemia en la Ciudad de Buenos Aires en el que se reforzaron las políticas urbanas neoliberales sobre la base de la violación a todo tipo de derechos, fundamentalmente, de los sectores vulne- LO GLOBAL Y LO LOCAL EN LAS CIUDADES ENFERMAS EN TIEMPOS DE COVID-19. CUERPOS CAUTIVOS Y NECROPOLÍTICAS EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES* Sánchez, Sandra Inés Universidad de Buenos Aires (UBA). Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU). Instituto Superior de Urbanismo, Territorio y el Ambiente (ISU). CONICET. Buenos Aires. Argentina [email protected] ASTRAGALO, 27 (2020) Attribution-NonCommercial-ShareAlike - CC BY-NC-SA Introduction to the issue, ISSN 2469-0503 ASTRÁGALO. Cultura de la Arquitectura y de la Ciudad, 28 (2021). ISSNe: 2469-0503 Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Article https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2021.i28.06 Received: 06/14/2021 Approved: 08/15/2021 ABSTRACT Epidemics have always had an explosive and unpredictable impact. But these transformation processes do not occur in isolation, since entire spheres of culture can also carry out their own transformations or movements in the form of gradual changes, both coexisting at the same time and creating new synergies. The current pandemic scenario in the City of Buenos Aires will be analyzed, in which neoliberal urban policies were reinforced on the basis of the violation of all types of rights, fundamentally, of vulnerable sectors. With the ASPO, DISPO and mediatization, urban pover- * Este artículo ha sido desarrollado en el marco de los siguientes proyectos de investigación subsidiados con sede en el Instituto Superior de Urbanismo, Territorio y el Ambiente; Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires: UBACyT- Modalidad I 20020190100071BA: “Hábitat versus vivienda. Políticas públicas, derechos, legislaciones y su relación con los ámbitos de aplicación (municipales, provinciales, y nacionales), desde el año 2015”, Programación Científica 2020-2022, Directora: Sandra Inés Sánchez; Proyecto de Investigación Plurianual PIP (I+D) 11220170100287CO Disciplina KS5: “Estrategias interdisciplinarias de abordaje y acompañamiento en problemáticas habitacionales”, Directoras: Sandra Inés Sánchez y María Florencia Rodríguez.
LO GLOBAL Y LO LOCAL EN LAS CIUDADES ENFERMAS EN TIEMPOS DE COVID-19. CUERPOS CAUTIVOS Y NECROPOLÍTICAS EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES 126 || ASTRAGALO Nº 28 | Septiembre 2021 | Articles | ISSN 2469-0503 ty (which means inequities: in infrastructure services and public transport, in the quality of green spaces, in the accessibility and enjoyment of the city), became a symptom of processes of social and urban transformation crossed by the local and the global. Key words: epidemics, poverty, social policies; urban policies, urban planification RESUMO As epidemias sempre tiveram um impacto explosivo e imprevisível. Mas esses processos de transformação não ocorrem isoladamente, uma vez que esferas inteiras da cultura também podem realizar suas próprias transformações ou movimentos na forma de mudanças graduais, ambas coexistindo ao mesmo tempo, e criando novas sinergias. Será analisado o atual cenário pandêmico da Cidade de Buenos Aires, no qual as políticas urbanas neoliberais se fortaleceram a partir da violação de todos os direitos, fundamentalmente, de setores vulneráveis. Com a ASPO, DISPO e a midiatização, a pobreza urbana (que significa iniquidades: nos serviços de infraestrutura e transporte público, na qualidade dos espaços verdes, na acessibilidade e na fruição da cidade), tornou-se um sintoma de processos de transformação social e urbana atravessados pelo local e pelo global. Palavras-chave: epidemias, pobreza, política social, políticas urbanas, planejamento urbano rables. Con el ASPO, DISPO y la mediatización, la pobreza urbana (que significa inequidades: en los servicios de infraestructura y transporte público, en la calidad de los espacios verdes, en la accesibilidad y disfrute de la ciudad), se fue constituyendo en síntoma de procesos de transformación social y urbana atravesados por lo local y lo global. Palabras clave: epidemias, pobreza, políticas sociales; políticas urbanas, planificación urbana
Sandra Inés Sánchez || 127 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2021.i28.06 difusión del virus” dependen “de las grietas y vulnerabilidades del modelo económico hegemónico” (Harvey, 2020: 84). En las primeras páginas de su libro La sociedad del cansancio, Han afirma que todas las épocas tuvieron sus propias enfermedades emblemáticas y que éstas llegaron a su fin con el descubrimiento de su curación. Señala que, así como la época bacterial culminó con el descubrimiento de los antibióticos, actualmente, “a pesar del manifiesto miedo a la pandemia gripal”, “no vivimos en la época viral” (2010: 13). Han explica de manera sintética en los comienzos del libro lo que será su hipótesis nodal. Que ya se ha superado culturalmente el objeto de resistencia inmunológica y viral, que es la extrañeza como tal, encarnada en la otredad, cargada de negatividad. Que el panorama patológico actual se caracteriza por la preponderancia de enfermedades neuronales como depresión, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, trastorno límite de la personalidad, o síndrome de desgaste ocupacional. Y que estas enfermedades reflejan la pura positividad ligada a la productividad y la explotación de uno mismo promovida por el contexto altamente competitivo que se impone desde el neoliberalismo. Si bien Han afirma que la sociedad disciplinaria ya no se corresponde con la sociedad de hoy en día (2010: 20), es posible refutar sus concepciones acerca de la otredad y su disciplinamiento, desde la semiótica de la cultura que señala la otredad como constituyente de todo espacio semiótico. Como señala Lotman, todo espacio semiótico (el de la cultura entre ellos) genera un espacio propio y uno ajeno (Lotman, 1996), a la vez que sanciona lo diferente a través del miedo y la vergüenza (Lotman, 1979: 1. INTRODUCCIÓN A LO UNIVERSAL, GLOBAL Y LOCAL DE LAS EPIDEMIAS A las epidemias se las suele calificar como “flagelos”. Según la Real Academia Española, el “flagelo” es un instrumento para “azotar”, para castigar. Sea justo o injusto, el castigo conlleva un “escarmiento”, aprendizaje, o cierta fe en que ese padecimiento no haya sido en vano. Los discursos sobre los “flagelos” que “azotan” a la humanidad han tenido siempre una alta carga simbólica de confrontación entre el bien y el mal, y de redención, y que tienden a eludir sus condiciones de producción. Las epidemias han impactado desde siempre de manera explosiva. Causa y efecto de estas explosiones, junto con los múltiples desórdenes en los significados que daban consistencia a la cultura, y la pérdida de sentidos que orientaban las acciones, comenzaban a motorizarse intensos procesos de cambio social que impactaban de manera disruptiva en lo urbano. En parte por estos motivos, y debido a este desorden en el universo semiótico, desde sus orígenes más remotos, los tiempos de epidemias han estado caracterizados por la imprevisibilidad. Pero estos procesos explosivos no se producen aisladamente, ya que no son solo las explosiones las únicas causas de los procesos de transformación cultural, sino que, para el caso de las epidemias, su explosión cultural suele acoplarse a la sinergia de transformaciones graduales que se vienen desplegando en diferentes esferas de la cultura (Lotman, 1999: 19). En tiempo de pandemias, las crisis e injusticias de larga data que venían socavando la integridad humana y social se agravan (De Sousa Santos, 2020: 20). Las repercusiones económicas y demográficas devenidas “de la
LO GLOBAL Y LO LOCAL EN LAS CIUDADES ENFERMAS EN TIEMPOS DE COVID-19. CUERPOS CAUTIVOS Y NECROPOLÍTICAS EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES 128 || ASTRAGALO Nº 28 | Septiembre 2021 | Articles | ISSN 2469-0503 205-209). Por lo tanto, Han estaría soslayando las formas de disciplinamiento y de concepciones acerca de la otredad en este contexto de presiones y sujeciones propias de la cultura del neoliberalismo y a las que la virtualidad sumó tensión, porque supuso que todo podría seguir funcionando más allá de las circunstancias y la genérica proscripción de la presencialidad. Con motivo de la pandemia, el encierro, aislamiento, y la vida solidaria o solitaria, potenciaron las patologías “neuronales” (al decir de Han) propias de nuestra cultura contemporánea, a manera de caja de resonancia, y conllevaron a una construcción de la otredad por defecto, producto de la conjunción o tensión entre positividades y negatividades. Como la construcción de otredades es inherente a la construcción de espacios semióticos de toda cultura, nada mejor para ejemplificar el mecanismo semiótico, que las fotografías de la sopa de murciélago que han circulado en internet, y que apuntan a establecer relaciones causales sobre los orígenes de esta pandemia. Durante las epidemias del siglo XIX en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) fueron los inmigrantes y los pobres los que se convirtieron en foco de atención institucional. Con la epidemia de cólera del año 1993, en Argentina se culpaba del rebrote a “los ciudadanos argentinos y bolivianos” que trabajaban “clandestinamente en la cosecha del tabaco a cambio de un plato de comida al día y una paga de 200 dólares mensuales”, y a los productores tabacaleros porque no habían tomado “en serio” la advertencia de “evitar contratar a hermanos bolivianos de forma ilegal y sin el debido control sanitario” (Ares, 1993). Toda pandemia es una construcción cultural y eminentemente política, pues si bien, como fenómeno cultural, sus significaciones se construyen de manera contrastada, éstas se recortan sobre el trasfondo de las decisiones políticas, que revelan el sentido de las acciones institucionales respecto de lo que se entiende por el bien común. Se revela, además, que el “bien común” no tiene un significado universalmente consensuado, sino que se construye en base a criterios de inmunidad, pues todo “acto de protección implica una definición inmunitaria de la comunidad según la cual, ésta se dará a sí misma la autoridad de sacrificar otras vidas, en beneficio de una idea de su propia soberanía” (Preciado, 2020: 166). Se analizará el escenario actual en la CABA porque con motivo de la pandemia se reforzaron las políticas urbanas neoliberales junto con la violación a todo tipo de derechos. Entretanto, la pobreza urbana (que se revela en las inequidades en el derecho a la alimentación, en los servicios de infraestructura y transporte público, en la calidad de los espacios verdes, en la accesibilidad y disfrute de la ciudad, etc.) se fue constituyendo en inefable síntoma de procesos de transformación social y urbana atravesados por lo local y lo global. Con la finalidad de desentrañar las significaciones y simbolizaciones sobre la epidemia y su relación con la pobreza se propone el análisis exhaustivo y sistemático de textos (escritos e iconográficos) provenientes de fuentes periodísticas, científicas e institucionales con diferentes métodos de análisis de discurso lexicológicos. El análisis propuesto se inscribe dentro del ámbito de la semiótica de la cultura y los estudios culturales que tienen como objeto de estudio los comportamientos sociales, mitos, ritos y creencias, vistos como un vasto sistema de significación que permiten la comunicación
Sandra Inés Sánchez || 129 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2021.i28.06 social. Se apunta a profundizar en el análisis crítico de las políticas y la planificación urbana en función del alcance y la capacidad de acción de los diferentes actores involucrados con relación al cambio de sentido de los procesos sociales introducidos por la pandemia.1 2. LÍNEAS DISCURSIVAS GLOBALES Y ACCIONES INSTITUCIONALES LOCALES Hacia fines de diciembre de 2019, el médico oftalmólogo chino Li Wenliang junto con otros siete médicos, a través de la red social Weibo que es la más popular de China hicieron circular un informe interno de un paciente sospechoso de haber contraído síndrome respiratorio agudo severo. El 3 de enero este médico fue amonestado y el 7 de febrero murió por haber contraído COVID-19 a la edad de 33 años. En esta misma red social, su muerte obtuvo 1.100 millones de vistas y se convirtió en el segundo tema más debatido luego del pedido de ayuda del gobernador de la provincia china donde se originó el brote. Tarde, conforme comenzaba el efecto de dispersión, la epidemia se iba convirtiendo en un evento mediático. En el imaginario global se instaló que “los chinos” tenían en su dieta “murciélagos, perros, gatos, ratas, serpientes”; en síntesis, que comen “cualquier cosa” (Wille, 2020). Como en todo escenario de sobrevivencia y catástrofe, se estaba asistiendo a un “proceso de mitificación” asimilable al de las “sociedades primitivas” en búsqueda del origen del mal y en búsqueda de la redención (Eco, 1965: 221). 1 Parafraseando a Vasilachis de Gialdino (2003: 104). Por fuera de todo régimen de verdad, este origen mitológico convive en el mismo universo semiótico de la epidemiología crítica que explica que este tipo de pandemias se producen “en contextos de extractivismo agrícola, o del trabajo con animales en gran escala, en ciudades neoliberales hechas a la medida del gran capital y no a la medida del buen vivir de las mayorías”. En síntesis, en sociedades polarizadas socioeconómicamente (Breilh, 2020). Aun así, esta consabida sopa encarna el signo cabal de una otredad espeluznante y justificativa de toda estigmatización y castigo. En los meses de enero y febrero de 2020 se detectaron los primeros casos en España e Italia. El municipio de Codogno, con su población envejecida, se convirtió en el primer foco del coronavirus en Europa y el primer escenario del teatro del apocalipsis. El 3 de marzo de 2020 se confirmó en la CABA el primer caso de COVID-19 del país y cuatro días después, el 7 de marzo, se anunciaba la primera muerte. El 11 de marzo, cuando el brote había afectado a 110 países con un total de 120.000 contagios y más de 4.000 muertes desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) se reconoció la pandemia internacional. Como bien podría haber afirmado McLuhan para esta ocasión, “el planeta se convirtió en un teatro global” donde ya no había “espectadores” sino “solo actores” (2015: 115) o “prosumidores” (productores-consumidores) inmersos en la marea mediática (Scolari, Rapa 2019: 36-37). Casi inmediatamente después de establecido el ASPO, desde la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) se señalaba que si bien “solo con medidas profilácticas y aislamiento es posible llegar a controlar el contagio de la población”, la “falta de certezas
LO GLOBAL Y LO LOCAL EN LAS CIUDADES ENFERMAS EN TIEMPOS DE COVID-19. CUERPOS CAUTIVOS Y NECROPOLÍTICAS EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES 130 || ASTRAGALO Nº 28 | Septiembre 2021 | Articles | ISSN 2469-0503 sobre el virus y su posible evolución” ya habían afectado “al ánimo y el comportamiento de las personas” (Bravo, 2020). Conforme a estos procesos globales de deslocalización y relocalización, la pandemia se anclaba en cada territorio manifestando sus propias características, a la vez que se convertía en un dantesco e impactante espectáculo mediático, predominantemente visual y que para Latinoamérica se mostraba como anticipatorio. Tal como hacia fines de la década de 1960 preludió Cattegno, los efectos de los medios derivan del poder de la visión humana y de las limitaciones de la estructura del lenguaje (1969). Heidegger ya había señalado que la hegemonía de la vista en un primer momento suscitó visiones gloriosas, pero que se fue volviendo cada vez más nihilista. Si bien la visión, el más instantáneo de los sentidos, es el sentido predominante en nuestra cultura contemporánea, en este escenario de aislamiento y de sobrecarga horaria en las redes, las imágenes se instauraron como la forma más apropiada de comunicación que permitía, además, distenderse del esfuerzo de sobrecarga mental de contenidos virtuales y mediáticos que requerían de análisis más profundos (Gubern, 1996: 16). En este escenario, la veloz y feroz circulación de imágenes, muchas veces deslocalizadas o muy difícilmente localizables, se acompañaba de las estadísticas mundiales y de múltiples discursos en torno a verdades, falsedades, ocultamientos o enmascaramientos que ponían en jaque la idea misma de una pandemia o epidemia. Junto con la pandemia que afectaba los cuerpos y la multiplicación desmesurada de imágenes, emergía también, como epifenómeno, la “infodemia”, entendida por la Organización Panamericana de la Salud y la OMS como una saturación de flujo informativo relacionado “con un tema en particular”, que se volvía “exponencial” (OMS 2020a). Mitos, fantasías y realidades entrelazadas atravesaban y atraviesan aún hoy el flujo de información, tornando al fenómeno de la pandemia casi indiscernible. Las teorías más o menos conspirativas en torno a los orígenes (naturales o artificiales), modos de transmisión y tratamiento, evidenciaron una tribalística y primitiva fragmentación del sentido de comunidad,2 pues más allá de toda verosimilitud, las tribus se iban aglutinando de manera proteiforme en el ejercicio de incesantes profesiones de fe que tomaban (y continúan tomando) la escena pública por asalto. Las tribus de paranoicos conspirativos, naturistas, antivacunas, oficialistas u opositores, antiderechos, antiabortistas, científicos, pragmáticos, astrólogos, homeópatas, alópatas, veganos; partidarios y detractores de la hidroxicloroquina o ivermectina siguen emergiendo y aparentan ser inclasificables. Además, resultan inconsistentes ideológicamente, pues se trata de la discordancia entre aquello que estos grupos hacen o dicen y aquello que piensan que hacen. La cuestión ideológica de base que resulta inconsistente reside en el hecho de que las personas se encuentran implicadas en procesos y acciones de las que no se tiene cabal información sobre sus sentidos y filiaciones ideológicas, o en que tienen una falsa representación de la realidad social de los que emergen. La insignificancia ideológica es su característica esencial. En septiembre de 2020 una declaración conjunta de organismos internacionales de salud apuntaba a “mitigar los daños” derivados 2 En el sentido de Maffesoli (2000).
Sandra Inés Sánchez || 131 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2021.i28.06 de la información “incorrecta y falsa” (OMS, 2020), y hacia noviembre de 2020, difundieron un comunicado destinado a refutar todos los presupuestos erróneos sobre: mágicas sustancias destinadas a prevenir o curar, efectos nocivos de las normas profilácticas y formas de contagio (OMS, 2020a). Hacia el verano europeo y la primavera latinoamericana, las presiones por la salida del ASPO aumentaron como consecuencia del desgaste producido por las sucesivas medidas sobre el ASPO, a la vez que se debilitaba cada vez más la capacidad de empatía, compasión y participación en el mundo. Más que nunca corresponde la sentencia de Heidegger acerca de cómo este ojo hegemónico culmina en una visión nihilista o narcisista y que durante la pandemia se revela en las exposiciones de la intimidad doméstica o de las vacaciones, fiestas o reuniones clandestinas, en todos los formatos y plataformas posibles. Vale lo afirmado por Pallasmaa. Mientras el ojo narcisista focalizaba en la autoexpresión como un juego intelectual separado de las conexiones mentales y sociales fundamentales, el ojo nihilista adelantaba deliberadamente la distancia sensorial y mental y la alienación. En lugar de reforzar la experiencia centrada en el cuerpo y la experiencia integrada del mundo, los cuerpos nihilistas separaban y aislaban a la vez que se presentaban en un viaje visual hedonista que pretendía borrar todas las huellas de la pandemia, como si de esta manera pudieran eliminarla (2006: 21-22). La sobreexposición de los espacios privados generaba profundas sombras en las que se desplegaban todo tipo de transgresiones al aislamiento y normas de conducta en público y en actos públicos. En medio de reuniones virtuales se revelaron escenas de funcionarios públicos sorprendidos desnudos o en medio de actos íntimos en diferentes partes del mundo. En las calles, los cuerpos sin barbijo, apretujados, consumiendo, acompañaban el proceso reactivo frente al confinamiento, ilustrando otra concepción del ideal de la “inmunidad de rebaño” que se respaldaba en el argumento darwinista de la sobrevivencia de los más fuertes que se ponían a prueba. Inmersos en esta era post ideológica, bajo la ideología de la pandemia como espectáculo, prevaleció la actitud cínica (Žižek, 1992: 58-61). En la CABA las sesiones de aplausos públicos dirigidas al personal de salud fueron disminuyendo en intensidad y frecuencia y se vieron solapadas con los aplausos de protesta por el confinamiento. Es posible aventurar una sencilla marcación de cuestiones que se fueron elaborando a nivel global según diferentes estadios y que en líneas generales caracterizan el proceso de digestión cultural del fenómeno de la pandemia. El primer estadio correspondería al espantoso y sorprendente estallido de una pandemia de características desconocidas que surgió paralelamente al despliegue de una profesión de fe en torno a un benéfico “virus ideológico” de vislumbre de una sociedad que se actualizaba “a sí misma en las formas de solidaridad y cooperación global” (Žižek, 2020: 22) y que algunos como Žižek depositaron más allá del “Estado nación”, en organismos internacionales como la OMS. Pero con las medidas profilácticas destinadas a frenar los contagios en las ciudades enfermas y con los bloqueos nacionales no solo se desafiaba la esencia misma de las ciudades y lo urbano, el intercambio. Desde las raíces
LO GLOBAL Y LO LOCAL EN LAS CIUDADES ENFERMAS EN TIEMPOS DE COVID-19. CUERPOS CAUTIVOS Y NECROPOLÍTICAS EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES 132 || ASTRAGALO Nº 28 | Septiembre 2021 | Articles | ISSN 2469-0503 culturales más profundas “nada teme más el hombre que ser tocado por lo desconocido”. Y toda epidemia, sumerge a la humanidad en lo desconocido. En la oscura soledad, todos los horrores desconocidos e incognoscibles tienen lugar, mientras que solo inmersa en la masa, la humanidad puede conjurar el temible contacto con lo desconocido (Canetti, 2018: 6-7). Con el confinamiento se fue perdiendo el cotidiano poder consolatorio de la masa urbana. Parte de la recurrencia a la “inmunidad de rebaño”, tiene este anclaje profundo que la sitúa en el ámbito de la redención. Solo bajo el abrigo de la comunidad se encontraría salvación, cura o consuelo. La incursión de especies silvestres en las ciudades y la reducción de los ruidos y emisiones contaminantes introdujo sentidos épicos acerca de una posible recuperación de la naturaleza en las ciudades. En este contexto de alta entropía, se convirtieron, además, en discursos compensatorios y consolatorios tendientes a equilibrar los discursos de desaliento. Otro ingrediente “benéfico” del virus ideológico al que aludía Žižek. En un segundo estadio, a los temores o terrores del contagio se fueron sumando una serie de cuestiones inquietantes. El fenómeno de los enfermos asintómáticos y la probabilidad de un vector silencioso e imperceptible. Se descubrió también que el contagio no inmunizaba de contraer nuevamente la enfermedad. Y cuando llegó finalmente la vacuna, ésta no garantizaba inmunidad total, aunque en caso de contagio atenuaba los síntomas. Tampoco quedaba claro por cuanto tiempo inmunizaba la vacuna. Conforme se digerían culturalmente estas cuestiones complejas y controversiales se daba inicio a una suerte de acostumbramiento a vivir en permanente estado de tragedia. En los medios, los discursos sobre la pandemia (visuales, audiovisuales, escritos) se fueron convirtiendo en “ruido blanco” estadístico (de contagios, recuperaciones y muertes), solo ritmado por las mutaciones de las cepas, la producción y administración de vacunas y la saturación del sistema sanitario. Entretanto los epidemiólogos continuaban expidiéndose acerca del origen, transmisión y medidas de desactivación del virus, en el mes de enero de 2021, un grupo de 14 expertos viajó a Wuhan para determinar cuándo, cómo y dónde se había producido el primer caso de COVID-19. Recientemente el presidente de los Estados Unidos deslizó también que el virus se originó en un laboratorio chino. Las pugnas por la hegemonía económica global adquirían múltiples manifestaciones y atravesaban los discursos globales. El último estadio corresponde a la desilusión respecto de toda épica posible que revierta las inequidades globales. La letanía de los que abogan por el libre mercado y que culpan a los gobiernos por priorizar la salud antes que la economía y las luchas por las patentes de las vacunas, su producción, eficacia y distribución. Se instauraban otros parámetros de evaluación de las fuerzas políticas globales en tensión que terminaron de esfumar el horizonte de expectativas en torno a un idílico “regreso del Estado” (Rebón, 2020: 92), “el fin de la globalización neoliberal”, la injusticia, la desigualdad (Grimson, 2020: 1) y la atención en el ambiente. En la presentación del libro El futuro después del COVID-19 se afirmaba que “es más sencillo y usual imaginar el fin de la humanidad que el fin de la injusticia y de la desigualdad”(Grimson 2020: 1). El impensado escenario actual correspondiente a la segunda ola no es ni de apocalipsis ni de cambio. Tampo-
Sandra Inés Sánchez || 133 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2021.i28.06 co de escarmiento, redención o de descollantes distopías. En la presente distopía nada parece cambiar esencialmente. Solo se han resignificado los criterios en torno a quienes son los “esenciales” y no pueden morir y quienes los “inesenciales” que quedan desprotegidos y por fuera de todo de derecho a la sobrevivencia, los descartables del sistema. En la Argentina, en un primer escenario, las modalidades de gestión de la pandemia se orientaron a la mitigación de los daños y se vieron fuertemente traccionadas por el mapa político del territorio. Durante los primeros meses del ASPO se apuntó a contener los contagios mientras se aumentaban las plazas para terapia intensiva e internación y la cantidad de respiradores. Hacia el mes de junio, las desregulaciones y las violaciones expresas al distanciamiento y las normas de cuidado llevaron a una nueva intensificación de las restricciones. Con la llegada de la primavera, pasados 180 días de restricciones, las presiones políticas en resonancia con la recesión económica llevaron a un pasaje del ASPO hacia un distanciamiento “responsable” o DISPO. En los primeros días del mes de septiembre, la organización de una quema de barbijos en el Obelisco marcó un punto de mayor tensión. La DISPO continuó durante el verano, atravesó los festejos de carnavales y se extendió hasta Semana Santa, cuando contrariando todas las medidas sanitarias ante una amenaza de recrudecimiento de la segunda ola, se habilitó que 1,9 millones de turistas viajaran por el país (CAME 2021).3 Con el DISPO que operó entre fines del mes de enero de 2021 hasta el 12 de marzo de 2021 se puso en manos de los gobernadores de cada 3 4,2 millones de argentinos recorrieron el país y desembolsaron 14.066 millones en cuatro días (CAME 2021). provincia la reglamentación en función de cada particular situación epidemiológica. Pero esto implicó la relativización de todo tipo de medidas bajo la argumentación de la autonomía de los territorios. El aumento creciente de casos de contagio y muertes hacia el mes de marzo anunciaba la cercanía de un probable colapso sanitario. Las posiciones estaban polarizadas entre propuestas de nuevo confinamiento y cierre de fronteras4 y la continuidad de las distensiones. Recién el 10 de mayo de 2021 desde el Poder Ejecutivo Nacional se elevó un proyecto de ley con indicadores precisos para el establecimiento de la situación epidemiológica y sanitaria aplicable a todo el territorio. En el mensaje presidencial se explicitaba que ante “una situación tan grave” un país no podía “tener 24 estrategias sanitarias diferentes”. Debido al agravamiento de la situación epidemiológica se dispuso que los distritos que se encontraran en situación de “alto riesgo” o en situación de “alarma” debían sumarse a las medidas restrictivas establecidas de suspensión de actividades y restricciones de circulación. En la CABA la relativización de las medidas convirtió al área metropolitana en el aglomerado con mayor cantidad de casos del país y la Argentina en uno de los países con mayores casos de contagio por millón de habitantes. Cuando estaba a punto de colapsar el sistema sanitario se decretó un confinamiento nacional de nueve días desde el 22 al 30 de mayo que se repetiría el fin de semana del 5 y 6 de junio. En este contexto de pandemia, aún en medio de situaciones de alerta sanitaria, la polarización política se tradujo en tensiones ins- 4 El 15 de marzo alrededor de 50 científicos promovieron un pedido de cierre de fronteras que fue desoído.
LO GLOBAL Y LO LOCAL EN LAS CIUDADES ENFERMAS EN TIEMPOS DE COVID-19. CUERPOS CAUTIVOS Y NECROPOLÍTICAS EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES 140 || ASTRAGALO Nº 28 | Septiembre 2021 | Articles | ISSN 2469-0503 la Villa 20 dilató su proceso de urbanización. En Playón de Chacarita se propuso la apertura de la Avenida Triunvirato. El proyecto del Barrio Rodrigo Bueno se presentó en la Legislatura de la Ciudad junto con un negocio inmobiliario de Elsztain, el barrio Solares de Santa María en 70 hectáreas que eran de la ex Ciudad Deportiva de La Boca (Fig. 1). Conforme a los criterios participativos que atraviesan la constitución de la CABA, los procesos en cada villa debían ser participativos, pero una cláusula impuesta sin consenso por el Fig. 1 Proyecto Aldayjover ganador del Concurso internacional Parque en Altura. Vista aérea de la Villa Olímpica. Vista aérea de Villa 20. Vista aérea de Playón de Chacarita. Vista aérea del barrio Solares de Santa María y en la margen opuesta del canal el Barrio Rodrigo Bueno.
Sandra Inés Sánchez || 141 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2021.i28.06 gobierno dentro de las leyes de cada barrio (el artículo 4°) dispone que ante la falta de consenso el gobierno se reserva las decisiones finales. Los procesos debían seguir la siguiente lógica de: formulación de la ley de cada barrio, diseño de conjuntos habitacionales para alojar a los habitantes relocalizados y formulación de proyecto urbano. La formulación de cada ley para cada barrio terminó siendo un simulacro participativo y el proyecto urbano se encontró desde un comienzo soslayado por la construcción de los conjuntos habitacionales. Sobre la base de un 70% de la población de cada barrio por debajo de la línea de pobreza e indigencia, los procesos constituyeron planes de endeudamiento compulsivo de la población, orientados a mediano plazo a la gentrificación de sus habitantes, ya que se calculaba desde los inicios, que solo el 30% del casco histórico de las villas permanecería transformado. El enfoque del proceso de integración socio-urbana de villas fue viviendista. Se construyeron conjuntos habitacionales para aquellos destinados a ser relocalizados con motivo de la apertura de calles y aún hoy no se brindaron servicios de infraestructura urbana regulares como el resto de la ciudad, ni se vislumbra la posibilidad de poder adecuar todas las viviendas de los macizos originales. La crisis sanitaria en las villas en tiempos de COVID-19 se debe a las políticas de gobierno, centradas en la espectacularidad de dichos conjuntos habitacionales que, además, fueron y siguen siendo muy cuestionados por los mismos habitantes por su inadecuación a los requerimientos y a sus economías precarias. El caso de los conjuntos habitacionales del Barrio Padre Carlos Mugica es el más dramático. El sistema steel framing fue impuesto sin consenso y presenta problemas de vicios de obra con signos de deterioro alarmantes. Además, los vicios de obra son múltiples y redundan en circuitos eléctricos mal calculados, cañerías de provisión y desagüe mal ejecutadas que terminaron en incendios e inundaciones que trascendieron públicamente. En este contexto de plena pandemia y de crisis en las villas y barrios populares, a mediados del año 2020, cuando en el país se estaba evaluando retornar al confinamiento en fase 1, en el encuentro “Hacia un nuevo paradigma urbano: El espacio público” organizado por la Sociedad Central de Arquitectos en el que participaron funcionarios del gobierno de la ciudad, se evaluaba que los cambios de hábito en la cuarentena habían sido sumamente exitosos. En ese mismo evento, la Ministra de Espacio Público e Higiene Urbana Clara Muzzio señalaba que con la pandemia se había dado “una gran oportunidad” y que lo estaban “aprovechando” (SCA, 2020). La pandemia representó la posibilidad seguir aprovechando la ocupación y privatización del espacio público.12 Solo se mostraron en este contexto imágenes de San Telmo con mesas en la vía pública enmarcadas en círculos de distanciamiento (Fig. 2). Ninguna evaluación crítica acerca de la duplicación de la cantidad de habitantes que se proponía en la reformulación del Código Urbanístico. Acorde con la “new economy”, la sociedad de la información y la sociedad del 12 A partir del año 2016, bajo la consultoría del estudio Ghel, los procesos de transformación urbana que se promovieron desde Ministerio de Transporte de la CABA se centraron en la reformulación del transporte público de pasajeros con el Metrobus, la ampliación de las ciclovías y la peatonalización del microcentro y que significaron una progresiva privatización del uso del espacio público, sobre todo con las concesiones privadas en las plazas públicas y con la ocupación de veredas y calles en restaurantes.
LO GLOBAL Y LO LOCAL EN LAS CIUDADES ENFERMAS EN TIEMPOS DE COVID-19. CUERPOS CAUTIVOS Y NECROPOLÍTICAS EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES 142 || ASTRAGALO Nº 28 | Septiembre 2021 | Articles | ISSN 2469-0503 conocimiento que se propone desde el GCABA para salida de la crisis post pandemia, se orienta a continuar con la venta de tierras públicas, y como señala Lazzarato, se diluye en la economía de la deuda. Para ello impulsó un mecanismo controvertido de audiencias públicas virtuales que además no son vinculantes. Es decir que aún pese al rechazo absoluto que puedan tener estas leyes, generalmente se aprueban aún sin el debido consenso, tal como venía haciéndose con anterioridad a la pandemia (ODC, 2020b). La propuesta más dramática fue el lanzamiento para la venta de 86 hectáreas públicas, entre ellas, de tierras aledañas al Barrio Padre Carlos Mugica (ODC, 2020) y que fue frenada por violar los procedimientos de sanción de leyes (Fig. 3). También contrariando la constitución de la ciudad y el Plan Urbano Ambiental, en 2020, el GCABA lanzó la venta del predio de la ribera Costa Salguero que generó un total rechazo social que se hizo evidente en una intensa campaña para impedir la venta y que en la audiencia púbica tuvo un 97% de oradores que lo rechazaron. Se rentabilizó, además, este dramático escenario para lanzar la reformulación del Plan Urbano Ambiental y para la aprobación de nuevas interpretaciones del Código Urbanístico que permitían la construcción de más de 600 obras muy controvertidas (ODC, 2020e). En el mes de abril de 2021, en plena segunda ola, se cuadruplicaban los contagios en las villas (Oliva 2020) y desde el GCABA se implementaba el nuevo censo de “personas situación de calle” sin las organizaciones sociales que venían participando del operativo desde hacía dos años. Solo con la finalidad de desdibujar la evolución de esta problemática en la ciudad y para desentenderse del registro de Fig. 2 Vista aérea de intervención en San Telmo.
Sandra Inés Sánchez || 143 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2021.i28.06 las innumerables violaciones de derechos que en esta situación pandémica estas personas han experimentado (DL 2021). Las futuras estrategias de planificación urbana respecto de la “nueva normalidad” focalizan en el aumento de un 60% más de viajes diarios en bicicleta para el año 2023. Para el Ministro de Transporte de la CABA esto significa la activación de “nuevas formas de movilidad” que además colaboran en la mejora del medio ambiente (FM 2021). Pero el foco de atención consiste en la formulación de un plan para revitalizar el centro de la ciudad que con la pandemia y el teletrabajo ha quedado despoblado y se calcula que tiene 120.000 m2 de “oficinas vacías”. La propuesta consiste en reconvertir esta zona destinada a la recreación, finanzas y bancaria en usos habitacionales, aunque difícilmente se justifique como respuesta al aumento del déficit habitacional. En un contexto que tracciona hacia la reformulación interjurisdiccional, la gestión metropolitana de la cuenca Matanza- Riachuelo también se orientará a la recuperación del borde costero para el desarrollo inmobiliario y productivo.13 En resonancia con las políticas neoliberales aplicadas desde el año 2017, para el GCABA el paradigma de la “paradiplomacia” guiará el nuevo modelo de gestión hegemónico de las economías en crisis con motivo de la pandemia. Y se apuntará a priorizar una ciudad de “redes internacionales, escenarios políticos, acuerdos 13 Como punta de lanza de la privatización de la costa y la extensión hacia la zona sur de la ciudad, en el marco del Plan de Desarrollo Urbano Sostenible desde el GCABA se elevará a la Legislatura de la ciudad, nuevamente, el emprendimiento inmobiliario Solares de Santa María. Otra evidencia empírica acerca de las políticas urbanas y los criterios de planificación pospandemia. de cooperación descentralizada, hermanamientos, cooperación AOD, estrategias de marketing territorial y de atracción de la inversión sobre los territorios” (Olaya Barbosa 2015: 4-5). En síntesis, una ciudad más eficientemente mercantilizada.14 Como señala Harvey, el modelo neoliberal descansa de manera creciente en capital ficticio y en una ingente expansión de la oferta de dinero y creación de deuda. Pero uno de los grandes problemas a los que se viene enfrentando el neoliberalismo en estos años recientes es el de la insuficiente demanda efectiva para 14 Este paradigma atravesó los discursos sobre las futuras transformaciones de las ciudades en la capacitación virtual de título “Ciudades del Futuro V. Un nuevo paradigma: urbanización-globalización” que se desarrolló en el mes de mayo de 2021 desde el Instituto de Formación en Política y Gestión Pública dependiente del Ministerio de Gobierno de la CABA. Fig. 3 Flyer sobre suspensión de venta de tierras públicas en el Barrio Padre Carlos Mugica en una acción conjunta de organizaciones sociales, académicas y de la sociedad civil.
LO GLOBAL Y LO LOCAL EN LAS CIUDADES ENFERMAS EN TIEMPOS DE COVID-19. CUERPOS CAUTIVOS Y NECROPOLÍTICAS EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES 144 || ASTRAGALO Nº 28 | Septiembre 2021 | Articles | ISSN 2469-0503 realizar los valores que el capital es capaz de producir (2020: 81). La pandemia ha resultado funcional a los efectos de intensificar las políticas “de financiarización” de las economías y que se traducen en endeudamiento y condicionamiento de las políticas de Estado y de las personas. Hoy más que nunca las ciudades ostentan “mucha escenografía para tan pocos actores”.15 Queda pendiente de resolución si seguirán siendo “pocos” y quienes serán los futuros “actores” de la CABA y de todas las ciudades. 15 Subtítulo en una nota de periódico (Niebla 2021). REFERENCIAS Ares, Carlos. “El rebrote del cólera en Argentina causa seis muertos en las dos primeras semanas de 1993”. El País 17/1/1993. Asamblea Permanente por los Derechos Humanos-Ciudad de Buenos Aires. Informe de situación en la ciudad en época de pandemia COVID-19 15/6/2020, 2020. Ciudad de Buenos Aires: APDH. Baldiviezo, Jonatan; Alejandro Volkind; María Eva Koutsovitis; Claudio Lozano. “No hay 2 sin 3 ¡Otra vez Sobreprecios en barbijos en el GCBA!”. ODC: 23/4/2020, 2020. ______; Alejandro Volkind; María Eva Koutsovitis; Pablo Spataro; Rodolfo Arrechea; Claudio Lozano. “La Ciudad compró barbijos con 200 millones de pesos de sobreprecio”. ODC: 15/4/2020, 2020. Bravo, Eduardo ¿Y luego, que? Las ciudades después de la COVID-19. Biblioguías- Biblioteca de la CEPAL. Breilh, Jaime. “Está servida la mesa para el virus”. IDEP salud. Buenos Aires: Asociación Trabajadores del Estado. Canetti, Elías. Masa y poder. Barcelona, Muchnik Editores, 2018 [1981]. Cátedra Libre de Ingeniería Comunitaria; Observatorio del Derecho a la Ciudad; CTA-Capital; Frente Territorial Salvador Herrera; Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas. 2020a. “El coronavirus y las villas en 10 puntos”. ODC: 3/5/2020. Cattegno, Caleb. Hacia una cultura visual. México: SEP-DIANA, 1969. Confederación Argentina de la Mediana Empresa. “Semana Santa 2021: 1,9 millones de turistas viajaron por la Argentina y gastaron $11.400 millones”. Comunicado de Prensa 4/4/2021. De Sousa Santos, Boaventura. 2020. La cruel pedagogía del virus. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO, 2020. Eco, Humberto. Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas. Barcelona: Lumen, 1965. Fundación Metropolitana. “La nueva normalidad urbana pospandemia”. FM: 7/2021, 2021.
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