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Aristóteles como artefacto filosófico en el Renacimiento: Leonardo Bruni

Rodríguez, Teresa

Abstract

Este trabajo tiene por objetivo explicitar el funcionamiento de las biografías filosóficas y su aportación al conocimiento de la recepción de la filosofía antigua (en particular, la aristotélica) durante el Renacimiento. Para ello, se examinará la Vita Aristotelis de Leonardo Bruni bajo la noción de artefacto filosófico. Con ello se busca independizar, con fines metodológicos, el estudio de la biografía de sus relaciones con el género histórico para enfatizar la representación particular del Aristóteles humanista de Bruni y el conocimiento que podría proporcionar sobre la recepción de sus obras.

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THÉMATA. Revista de Filosofía Nº 57, enero-junio (2018) pp.: 13-34. ISSN: 0212-8365 e-ISSN: 2253-900X doi: 10.12795/themata.2018.i57.1 ARISTÓTELES COMO ARTEFACTO FILOSÓFICO EN EL RENACIMIENTO: LEONARDO BRUNI ARISTOTLE AS A PHILOSOPHICAL ARTIFACT IN THE RENAISSANCE: LEONARDO BRUNI Teresa Rodríguez1 Universidad Nacional Autónoma de México Resumen: Este trabajo tiene por objetivo explicitar el funcionamiento de las biografías filosóficas y su aportación al conocimiento de la recepción de la filosofía antigua (en particular, la aristotélica) durante el Renacimiento. Para ello, se examinará la Vita Aristotelis de Leonardo Bruni bajo la noción de artefacto filosófico. Con ello se busca independizar, con fines metodológicos, el estudio de la biografía de sus relaciones con el género histórico para enfatizar la representación particular del Aristóteles humanista de Bruni y el conocimiento que podría proporcionar sobre la recepción de sus obras. Palabras claves: Aristóteles; Bruni; biografía; artefacto; Renacimiento. Abstract: The goal of this paper is to explain the function of philosophical biographies and their contribution to the knowledge of the reception of Ancient Philosophy (in particular, Aristotelian Philosophy) in the Renaissance. In order to achieve this goal, I will examine the Vita Aristotelis written by Leonardo Bruni as a philosophical artifact. The paper will show that it is possible to sustain an independent study of philosophical biographies in order to emphasize the particular representation of Bruni’s Aristotle. Key words: Aristotle; Bruni; biography; artefact; Renaissance. 1. Maestra y doctora en Filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de México. Su investigación se centra en la historia de la filosofía (especialmente del Renacimiento), la historiografía del platonismo y en los problemas relacionados con la metodología e historia de la historia de la filosofía. También se interesa en las relaciones entre filosofía, poesía, música y conocimiento. Actualmente se desempeña como investigadora asociada del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM. Correo electrónico: [email protected]. Teresa Rodríguez Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. 14 Introducción2 Este trabajo tiene por objetivo explicitar el funcionamiento de las biografías filosóficas y su aportación al conocimiento de la recepción de la filosofía antigua (en particular, la aristotélica) durante el Renacimiento. Para ello, se examinará la Vita Aristotelis de Leonardo Bruni bajo la noción de artefacto filosófico construida a partir de los trabajos sobre herramientas epistémicas de algunos filósofos de la ciencia (Morgan y Morrison; Knuuttila y Voutilaineny; Barceló). Con ello se busca independizar, con fines metodológicos, el estudio de la biografía de sus relaciones con el género histórico para enfatizar la representación particular del Aristóteles humanista de Bruni y el conocimiento que podría proporcionar sobre la recepción de sus obras. El trabajo se divide en tres secciones. En la primera se introducen algunas notas sobre las relaciones entre la biografía de los filósofos (en particular, Aristóteles) y su pensamiento filosófico. En la segunda se presenta el concepto de “artefacto filosófico” que sustentará la independencia de la biografía respecto del biografiado y de su obra teórica y se presentará su función como mediadora. En la tercera, se presentan algunos elementos de la biografía de Aristóteles y se analizan cuatro pasajes de la biografía de Bruni para concluir que fueron construidos con una función precisa y, en cuanto esto es así, forman parte del artefacto filosófico elaborado por Bruni. 1. Algunas nociones sobre biografía y pensamiento filosófico En sus trabajos sobre la biografía de Aristóteles, Natali y Dorandi reflexionan sobre la forma en que biografía y pensamiento pueden relacionarse. Por un lado, habrá quienes argumenten que la filosofía “vive una vida supracelestial, más allá del espacio y el tiempo”3 y que considerar las minucias espacio temporales de las criaturas llamadas filósofos empaña más que ilumina sus filosofías (Barnes); por otro, habrá quienes sostengan que es imposible explicar la vida de un filósofo antiguo sin tomar en cuenta todos los eventos dramáticos que la constituyeron (Losev y Takho-Godi)4. 2. Agradezco el apoyo del Proyecto PAPIIT-UNAM IA 400317 “La recepción de la filosofía griega en el Renacimiento y la Modernidad: Aristóteles a través de Diógenes Laercio” para la realización de esta investigación. 3. Barnes, citado por Natali, C., Aristotle, p. 1. 4. Idem. Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. Aristóteles como artefacto filosófico en el Renacimiento: Leonardo Bruni 15 La posición de Natali es intermedia y busca responder (aunque tal vez no satisfacer) a un criterio propuesto por Steiner quien sostiene que la biografía de un filósofo debe: Buscar hacer coincidir los datos biográficos con el trabajo del filósofo y derivar de esto los fundamentos de su legitimación. Pero, completar un proyecto de esta naturaleza, con una visión de las conexiones entre vida y teoría que es tanto analítica como intuitiva, requeriría algo así como un genio y demandaría una autoridad formidable. Ligar los eventos biográficos de un filósofo con las características especiales de su pensamiento es, por ello, una tarea tan difícil como fascinante.5 ¿Qué podríamos entonces decir de la labor de los biógrafos de Aristóteles en el Renacimiento bajo esta problemática, en particular de la biografía que realizó Leonardo Bruni? Suele considerarse a Bruni como precursor de las técnicas historiográficas modernas y por tanto de lo que suele llamarse “biografía histórica académica” (BHA). Fryde y Hankins lo relacionan con ella6. En este sentido, algunos practicantes de la BHA consideran que ésta puede contribuir al conocimiento histórico. Según Wolpert, biógrafo de Gandhi, “en su mejor instancia, la biografía es la más excelente forma de historia7, ya que “cada una de mis biografías me ha ayudado a entender y retratar la historia de Asia más precisamente de lo que hubiera sido posible si hubiera escogido enfocarme en información económica, étnica o cultural”8. Este tipo de biografía puede distinguirse de la biografía filosófica (BF). La BF, según Conant, es “el modo de representación de la vida de un filósofo que aspira a facilitar el entendimiento de este individuo qua filósofo”9. Así, “necesitamos una manera de entender la vida del filósofo que nos permita ver esa vida no como el efecto de fuerzas totalmente ajenas a su filosofía sino como algo que se relaciona internamente con ella, como una expresión de su filosofía”10. En algunos casos, la BF puede extenderse a individuos no filósofos. Así, según Monk, se obtiene como un derivado de la BF, la biografía de poetas, escritores o pintores,11 cambiando “expresión de su filosofía” por “expresión de su pensamiento”. Dentro de la BF, Conant admite que no es posible generalizar su viabilidad: no es siempre posible representar la vida de un filósofo de tal 5. Steiner, citado por Hutchinson, D.S. “Preface” en Natali, Aristotle, p. X. 6. Cfr. Ianziti, Writing History in Renaissance Italy. Leonardo Bruni and the Uses of the Past, p. 147-148. 7. Wolpert, “Biography as History: A Personal Reflection”, p. 399. 8. Wolpert, Ibídem, p. 411. 9. Conant, “Philosophy and biography “, p. 16. 10. Conant, Ibídem, p. 20. 11.“The purpose of philosophical biography is very simply stated: it is to understand a philosopher. By “philosopher” here I do not necessarily mean someone who earns his or her living Teresa Rodríguez Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. 16 forma que facilite el entendimiento del individuo qua filósofo (BF), pero que cuando es posible puede constituir un elemento importante para el entendimiento de su pensamiento filosófico. Si bien lo anterior sirve para justificar la importancia del estudio de las biografías de los autores clásicos, en contraposición al cuestionamiento realizado por Barnes mencionado supra, es necesario considerar también un elemento adicional. Cada biografía, según Cassidy12, reúne tres vidas: la del biografiado, la del autor y la del lector: “La elección del biógrafo de los medios para efectuar la interpretación biográfica refleja sus propias creencias sobre el azar, el destino, el carácter o la astucia en las vidas que todos vivimos”13. De esta forma, por ejemplo, Westfall, en su biografía de Newton “llegó a la conclusión de que la ética puritana que formó su propia vida proveyó el conjunto de categorías que usó para construir su representación de Newton. Incluso el Newton real se desvanecía mientras Westfall lo estudiaba por más tiempo”14. Si esto es así, convendría entonces introducir un elemento adicional: aquello que sobre la recepción de Aristóteles puede decirnos la biografía de Bruni. ¿Qué queremos decir con “recepción” y en qué sentido ésta se constituye como un área de estudio histórico-filosófico? Por recepción(es), Harwick y Stray entienden: “las formas en que los materiales griegos y romanos han sido transmitidos, traducidos, antologados, interpretados, reescritos, reimaginados y representados. Estas son actividades complejas en las cuales cada ‘evento’ de recepción es parte de un proceso más amplio”15. La clave de estos estudios es la referencia a la “interacción de from writing and teaching philosophy. Jean-Paul Sartre, for example, wrote philosophical biographies of Charles Baudelaire, Jean Genet, and Gustave Flaubert, none of whom wrote or taught philosophy. To regard someone as a philosopher in this sense, that is, as an appropriate subject for a philosophical biography, it is enough to see them as someone whose thought – whether expressed in poetry, music, painting, fiction or works of philosophy – it is important and interesting to understand”. Monk, R.: “Philosophical Biography: the very idea”, p. 3. Esto, sin embargo no es totalmente claro para el caso de los científicos. Terrall considera que una biografía científica (BC) que intente relacionarse con la historia de la ciencia, por ejemplo, tendría otros elementos a considerar: “If a biography is also to be a work of history of science, it must analyze ideas, intelectual sources, training, controversies, calculations, experiments, and so on and put these elements into the life. This is not simply a matter of exploring the “thought” of one man, though that is part of it, but, rather, of figuring out how books, ideas, and metaphysical or theoretical commitments—all the multifarious strands of scientific work—were used by this individual to make his way in science and in the world”. Terrall, M. “Biography as Cultural History of Science”, p. 309. 12. Citado por Nye, M. J.: “Scientific Biography: History of Science by Another Means?”, p. 326. 13. Citado por Nye, Ibídem, p. 327. 14. “In writing his biography I have nevertheless composed my own autobiography...a portrait of my ideal self, of the self I would like to be.” Citado por Nye, Idem. 15. Harwick y Stray, “Introduction: Making Connections”, p. 1 Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. Aristóteles como artefacto filosófico en el Renacimiento: Leonardo Bruni 17 materiales griegos y romanos y varios contextos culturales”, en nuestro caso, filosóficos. En este sentido, el énfasis de esta investigación será el estudio de la recepción que “ilumina la sociedad receptora” sin entrar en el debate sobre si éste nos proporciona conocimiento (directo) “del texto o contexto antiguo”16. Si nos enfocamos en este tipo de estudios sobre la recepción de Aristóteles en el Renacimiento, habría que suscribir con Gaissel que los textos y contextos antiguos “no son pelotas de béisbol con capas de teflón que han pasado velozmente a través del tiempo y han sido observadas con incomprensión por los nativos de varios tiempos y lugares hasta ser atrapadas por nuestra comprensión iluminada; más bien son artefactos, maleables y adherentes, manipulados, moldeados y estampados con nuevos significados por cada generación de lectores y llegan a nosotros irreversiblemente alterados por sus experiencias”17. Si retomamos esta noción de artefacto en referencia al problema de la biografía de Aristóteles, nuestra pregunta no será entonces quién era este filósofo sino cómo se constituyen algunas de las representaciones sobre su vida que buscan tener un carácter paradigmático18. Para entender cómo funcionan estas representaciones, conviene ahora presentar una noción de la biografía y sus elementos como artefactos filosóficos antes de examinar la escrita por Leonardo Bruni (1370-1444). 2. Artefactos filosóficos “Un artefacto es una entidad producida intencionalmente para servir algún propósito particular”, por ejemplo, una silla o una casa”19. Debe 16. No todos estarían de acuerdo con este enfoque: “Most people involved in reception would accept that on the contrary the relationship between ancient and modern is reciprocal (although they may disagree about how best to assess this) and some argue that classics itself is inevitably about reception”, ibídem, p. 2. 17. Gaisser citado por Martindale, C.: “Introduction: Thinking Through Reception”. Classics and the Uses of Reception. Charles Martindale and Richard F. Thomas (editors). Maldon and Oxford: Blackwell. 2006, p, 4. 18. Seguimos aquí la línea que sostiene Natali sobre el valor de la biografía de Aristóteles: el interés en la biografía de Aristóteles (y de cualquier otro filósofo) reside en el “valor paradigmático de su experiencia intelectual” (Natali, ibídem, p. 3). En este sentido Aristóteles inaugura, para Natali, un nuevo modelo del hombre sabio, distinto al de los presocráticos, con una nueva forma de reflexión filosófica cuyo impacto en los siglos subsecuentes es difícil de exagerar. 19. Rodríguez, T. “El modelo biográfico de Diógenes Laercio y la Vita Platonis de Ficino”, p. Teresa Rodríguez Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. 18 distinguirse de otros objetos cuyo propósito parece no tener un referente fuera de sí mismo (p.e un organismo). Así, cuando decimos “Aristóteles” podríamos referirnos a una organismo que vivió en la Atenas de la Antigüedad. Frente a este Aristóteles, el “Aristóteles” de las biografías del Renacimiento constituye otro tipo de entidad elaborada con una función especial: constituirse en un modelo para el ciudadano florentino, por ejemplo, por medio de la representación de las relaciones armónicas entre la vida y su pensamien- to filosófico. Llamaré a esta entidad “artefacto filosófico” puesto que ha sido construida con un propósito específico y tiene una función particular. Para distinguir claramente el artefacto Aristóteles del Aristóteles histórico-biológico convendría utilizar una noción de individualidad contrastando la de los organismos con la de los artefactos. Después de todo Aristóteles fue también un organismo biológicamente individual. La individualidad de un organismo se entiende como coextensiva con la interdependencia funcional de sus partes. Por contraposición, como afirma John Symons, [t]he individuality of artifacts is also related to their functional properties. However, unlike an organism, an artifact’s individuality is (for the most part) determined by the function that the designer selected in the artifact’s production rather than the functional interdependence of its parts. In both cases, the parts may be functionally interdependent to some extent. But for artifacts, this interdependence is not what makes for example a spear the individual that it is. Instead, the interdependence of its parts is in the service of the functions for which the spear was designed. No such higher purpose or function exists for an organism 20. Conforme a lo anterior, el Aristóteles de las biografías ha sido creado con un propósito particular; por ello mismo, los elementos que lo constituyen y unifican no siempre son históricamente precisos ya que el objeto de la biografía no es el Aristóteles histórico-biológico sino el artefacto construido con una función filosófica precisa, inspirado en este Aristóteles, pero claramente diferente de él. El uso de artefactos filosóficos en las biografías filosóficas no debe parecer extraño. En otras áreas del conocimiento se ha postulado la existencia de artefactos epistemológicos; por ejemplo, Knuuttila y Voutilaineny21 sostienen que los modelos en las prácticas científicas pueden concebirse como artefactos epistémicos: Que los modelos son artefactos epistémicos implica, primero, que no pueden ser 61, n. 5. 20. Symons, J.: “The Individuality of Artifacts and Organisms”, p. 234. 21. Knuuttila, T. y Voutilaineny, A., “A Parser as an Epistemic Artifact”. Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. Aristóteles como artefacto filosófico en el Renacimiento: Leonardo Bruni 19 entendidos separadamente de una actividad humana que tiene un propósito determinado; segundo, […] que pueden funcionar también como objetos de conocimiento. Sostenemos que los modelos como artefactos epistémicos proveen conocimiento en muchos otras formas que solo a través de conexiones representativas directas22. Y que “en tanto artefactos epistémicos, los modelos científicos están abiertos a diferentes interpretaciones y usos, funcionando tanto como herramientas y objetos de investigación23”. Esta reflexión sobre las herramientas utilizadas por los científicos en filosofía de la ciencia24 no tiene, hasta donde puedo ver, un parangón en la reflexión de los historiadores de la filosofía sobre las herramientas utilizadas por quienes construyen biografías filosóficas. En este caso, y seguramente en otros también, se construyen artefactos filosóficos que se constituyen, si seguimos una analogía con la reflexión sobre los modelos como artefactos, en una mediación entre la teoría y la vida del filósofo. Así, para entender por qué existen estos artefactos y por qué son como son25, propongo adaptar las cuatro consideraciones que Morrison y Morgan26 utilizan en su aproximación a los modelos científicos como mediadores. Estas cuatro consideraciones son: la construcción, la función, la forma en que representan y el aprendizaje que obtenemos de ellos. A. Podríamos decir que los artefactos obtienen su autonomía del individuo biológico-histórico y también de sus teorías filosóficas gracias a su construcción27. La posición adoptada en este texto se 22. Knuuttila, T. y Voutilaineny, A.: Ibídem, p. 1484. 23. Ídem. 24. El uso de los avances en historia y filosofía de la ciencia para abordar la problemática historiográfico-filosófica del Renacimiento no es nuevo; ha sido, por ejemplo, explorado por Celenza, C.: “What counted as philosophy In the Italian Renaissance? The History of Philosophy, the History of Science, and Styles of Life”. 25. Cfr. Barceló, A.: ““Las imágenes como herramientas epistémicas”. 26. Sigo en esta adaptación a Knuuttila y Voutilaineny. 27. Es interesante destacar que, como en el caso de la biografía, la construcción de modelos en cuanto práctica parece alejearse de una teoría general de la construcción de los mismos. En este sentido, podría ser más un arte que una mera técnica (“When we look for accounts of how to construct models in scientific texts we find very little on offer. There appear to be no general rules for model construction in the way that we can find detailed guidance on principles of experimental design or on methods of measurement. Some might argue that it is because modelling is a tacit skill, and has to be learnt not taught. Model building surely does involve a large amount of craft skill, but then so does designing experiments and any other part of scientific practice. This omission in scientific texts may also point to the creative element involved in model building, it is, some argue, not only a craft but also an art, and thus not susceptible to rules. We find a similar lack of advice available in philosophy of science texts Morrison y Morgan, ibídem, p. 12). En paralelo, Monk sostiene una posición similar para la Teresa Rodríguez Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. 20 deriva de Morrison y Morgan al proponer que, como los modelos, los artefactos que constituyen las biografías filosóficas, “en virtud de su construcción”28 contienen un elemento de independencia tanto de la teoría filosófica como de los datos históricos. Su independencia deriva de la mezcla de elementos, “incluidos los que vienen de fuera del campo original de investigación”29. Estos elementos pueden ser: “analogías, metáforas, nociones teóricas, información empírica, y finalmente puntos de vista políticos relevantes”30. B. Según Morrison y Morgan que un modelo funcione autónomamente significa que funciona como una herramienta o instrumento. “Por naturaleza un instrumento o herramienta es independiente de la cosa sobre la que opera, pero se conecta con ella de alguna forma” 31. Por ejemplo, el martillo es independiente del clavo y la pared, pero está diseñado para llevar a cabo la tarea de conectar el clavo y la pared. Así, la biografía filosófica sería independiente del Aristóteles histórico-biológico y de su pensamiento, pero tendría la tarea de unir ambas instancias. Como el martillo, sin embargo, su función no es única. Podemos usar el martillo como arma para defendernos si un ladrón entra a la casa o como pisapapeles mientras escribimos un texto. Esto lleva a proponer que los artefactos filosóficos, al ser independientes funcionan como herramientas con múltiples usos (p.e., isagógicas, de divulgación, políticas). Por ejemplo, la biografía de Bruni puede servir como introducción al estudio de su filosofía o como un medio para convencer a sus conciudadanos de la valía de sus propias posiciones filosóficas, apoyadas, en Aristóteles, frente a las de sus contrincantes, p.e. Traversari32). Pero también pueden ser herramientas de investigación para nosotros. C. Para ser una herramienta de este tipo, se necesita, alguna forma de representación. La diferencia entre el martillo y una herramienta práctica biográfica en “Life without theory”. 28. Morrison y Morgan, op. cit., p. 14. 29. Ídem. 30. Knuuttila y Voutilaineny, op. cit., p. 1487 31. Morrison y Morgan, op. cit., p. 11. 32. Según Ianziti, parte de la preocupación de Bruni al escribir su biografía de Aristóteles deriva de su relación antagónica con Traversari y la traducción que éste realizaba del libro de Diógenes Laercio. Así, Bruni buscaba desarticular, como se verá más adelante, las noticias vergonzosas relativas a Aristóteles. Como nota Ianziti, su relación no se limitaba a este desacuerdo sino que venía desde años antes. Traversari habría criticado las traducciones y los trabajos de Bruni, en ellos sus Historiae. Cfr. Ianziti, G.: op. cit., p. 152 y ss. Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. Aristóteles como artefacto filosófico en el Renacimiento: Leonardo Bruni 21 de investigación que nos ayuda a aprender algo33 estriba en que éstas (los modelos, los artefactos filosóficos) conllevan alguna forma de representación. Para explicar la forma de representación adoptada (es decir, para explicar por qué existe y por qué es como es) se debe tener en cuenta además de su función, el contexto de su uso, es decir, el tipo de usuarios: sus transmisores y receptores34. Esta noción de usuario es fundamental si queremos aprender algo sobre la recepción de Aristóteles en el Renacimiento. D. Finalmente, el aprendizaje es dependiente de la representación: aprendemos de los artefactos porque representan. Esta representación no es uno a uno, sino que traduce el objeto representado a una nueva forma: el artefacto filosófico que puede ser una biografía, una anécdota, etc. Esto nos permite sostener, como anticipábamos, que cuando los biógrafos o filósofos hablan de Aristóteles no siempre se refieren al Aristóteles histórico-biológico sino a un artefacto creado con una intención o función particular. Con este movimiento desarticulamos (aunque sea parcialmente) dos problemas: el problema de la exactitud histórica de las biografías filosóficas y el problema de la relación entre biografía y pensamiento. En este sentido la relación entre vida y pensamiento no es algo dado o en sí, sino que estará mediada por este tipo de artefactos filosóficos que buscan representar una función filosófica (paradigmática, explicativa, causal). Esta función puede estar anclada en la vida del individuo, pero es independiente de ella y puede constituirse como objeto de estudio en sí mismo. 3. La biografía de Aristóteles en el Renacimiento: Leonardo Bruni 3.1 Estado de la cuestión Antes de emprender el estudio de la Vita Aristotelis de Bruni, convendría tener en cuenta el estado de los estudios sobre la biografía del filósofo actualmente. Dorandi repite la preocupación de Natali (cfr. supra p. 2) cuando examina la tradición biográfica de Aristóteles y afirma que antes de pronunciarse sobre la utilidad de ésta en la iluminación del mapa de la recepción de su pensamiento, habría que contestar dos preguntas prelimi- 33. Morrison y Morgan, op. cit., p. 11 34. Cfr. Barceló, A.: “Las imágenes como herramientas epistémicas”, p. 48 y ss. Teresa Rodríguez Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. 28 supuesto dicho de Platón: “Aristóteles da coces contra mí como los potrillos recién nacidos contra su madre”55. Natali, por su parte, supone que Aristóteles permaneció en la Academia hasta la muerte de Platón y examina el episodio de la siguiente manera: Quienes creen que la muerte de Platón fue la causa decisiva de su partida, como Jaeger […], piensan que Aristóteles se alejó por desacuerdos doctrinales con Espeusipo y que señalaba de esta forma su distancia del platonismo. Otros piensan, con Zeller […], que las razones no son relativas a una rivalidad “teórica”, sino a lo que podríamos definir hoy como la “política académica” y se inclinan a suponer que ni Aristóteles ni Jenócrates habrían aceptado que Espeusipo fuera nombrado el director de la escuela56. Bruni no da un juicio sobre la versión que consigna Diógenes Laercio y se adhiere a la alternativa: “Tras morir Platón, se trasladó con el tirano Hermias de Atarneo y se estableció allí alrededor de tres años.”57. Con ello, Bruni simplemente ignora la versión de DL. Esta manipulación, que supone una perspectiva historiográficamente cuestionable en el manejo de fuentes da cuenta de una construcción del artefacto filosófico “Aristóteles” que lo desliga de las formas de hacer historia para situarlo en un contexto distinto: en él, la vida de Aristóteles es una herramienta de persuasión que busca convencer de un proyecto filosófico. Algo similar sucede, según Ianziti, con su Cicerón58. Bruni deja fuera, además, otros testimonios de fuentes diversas que indicaban aún mayores injurias contra Platón. Por ejemplo, la evidencia que transmite Eusebio de Cesárea referente a Aristocles, donde atribuye a Eubulides la afirmación de que Aristóteles no visitó a Platón en la hora de su muerte y que destruyó sus libros o el ataque de Aristóteles contra el viejo Platón que, con su memoria débil, es acorralado por las preguntas de aquél y expulsado de la Academia59. Este artefacto, donó la Academia sólo después de la muerte de Platón en 5.9 . 55. DL 5.2. 56. Natali, op. cit., p. 31. 57. Bruni, Vita Aristotelis, 3.1: Mortuo Platone, ad Hermiam Atarnei tyrannum profectus, triennio fere apud illum desedit. (Traducción de Eva Palma). 58. “With regard to his sources (chiefly Plutarch, along with the works of Cicero himself), Bruni follows a policy not of critical examination, but of selection, omission, and highlighting. Cicero’s royal origins are affirmed almost in spite of the evidence. Embarrassing episodes from his career are suppressed. Flattering episodes are worked up on the basis of Cicero’s own writings”. Ianziti, G.: op. cit., p. 13. 59. Eusebio de Cesárea, PE 15.1.13. Nótese, por ejemplo, la discusión que algunos siglos después consigna Brucker en su Historia Criticae Philosophiae: “no debe pasarse por alto que algunos [autores] antiguos, por el contrario, [cuenten] que se dio el más grande enfrentamiento Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. Aristóteles como artefacto filosófico en el Renacimiento: Leonardo Bruni 29 para cumplir con su función, deber representar a un Aristóteles que no es ingrato con su maestro y, por tanto, deja la academia cuando éste ha muerto. Lo anterior nos da pie para traer a colación las otras acusaciones respecto a la relación con Hermias como tercer ejemplo. 3.3.3. Según DL, algunos dicen que Aristóteles fue amante de Hermias, el tirano. Otros, que se casó, para complacerlo, con su hija o su sobrina. O que se enamoró de su concubina. Además, hacía sacrificios en honor de ésta como si fuera Deméter Eleusina. Como testimonios adicionales incluye un himno compuesto en alabanza de Hermias por Aristóteles y un epigrama60 (evidencias omitidas por Bruni). Natali61, por su parte, sostiene que el periodo entre 347 y 335 a.C es el más oscuro en la vida de Aristóteles. Sin embargo, es bastante posible que haya pasado tres años en la corte de Hermias quien, a pesar de ser conocido ahora por su relación con Aristóteles, en la Antigüedad fue un personaje reconocido y polémico, sobre el cual encontramos testimonios diversos y contrarios: entre las ideas de Platón y Aristóteles, porque [Platón] no aprobaba el modo en que éste vivía, así como la manera en que cuidaba y embellecía su cuerpo; pues Aristóteles se engalanaba con ropa y calzado bastante costoso, se afeitaba regularmente (Platón no aprobaba esto) y [se engalanaba] con anillos, además de que mostraba ironía y burla en su rostro. Platón terminó por molestarse a causa de la inoportuna locuacidad [de Aristóteles]. A tal grado llegó el desagrado de Platón por Aristóteles que antepuso a Jenócrates, Espeusipo, Amicla, entre otros a quienes en ocasiones colmaba de honores y en ocasiones los hacía partícipes de sus disertaciones. Con todo, como Jenócrates tuvo que viajar por algún tiempo a su patria; Aristóteles llegó a donde estaba Platón con una multitud de discípulos suyos, mientras que, por una enfermedad, no se encontraba acompañándolo Espeusipo. Platón, teniendo 80 años casi había sido olvidado mientras que Aristóteles, acometiendo contra él con preguntas complejas de manera traidora así como entretejiendo otras con una gran deseo por notarse, se hizo ingrato [para Platón]. Y así, Platón se alejó del Perípato y discurrió en privado, en su casa, con los más cercanos. Justo tres meses después, cuando Jenócrates regresaba de su viaje se encontró con Aristóteles en el lugar de Platón; como preguntara la razón de la ausencia, obtuvo por respuesta que Aristóteles lo había expulsado del Perípato”. (Traducción de Abraham Tena) 60. “Más tarde machó junto a Hermias, el eunuco, que era tirano de Atarneo. Los unos dicen que fue su amante, los otros que emparentó con él al darle como esposa a su hija o sobrina […] Aristipo en el libro primero de su Sobre la molicie de antaño dice que Aristóteles se enamoró de la concubina de Hermias” (DL 5.3). “Y que con consentimiento de éste se casó con ella y, lleno de contento, hacía sacrificios en honor a su mujercita como los atenienses en honor a Deméter Eleusina. Escribió un peán en honor de Hermias que estar recogido más adelante” (DL 5.4). 61. Natali, C.: op. cit, pp. 32 y ss. Teresa Rodríguez Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. 30 El resultado de estos reportes y opiniones conflictivos, dentro de los cuales unos glorifican a Hermias y otros lo consideran un villano, es que las noticias sobre él son completamente confusas y contradictorias. Lo que es innegable es que Hermias fue el tirano o dictador, después de Eubulus, de Atarneo, el lugar de nacimiento de Proxeno, quien fue el padre adoptivo de Aristóteles o su tutor62. Lo cierto es que el peripato defendió la memoria de Hermias y Aristóteles mismo escribió el himno y el epigrama mencionados para honrar su memoria. Respecto a Pythias, esposa de Aristóteles, se han encontrado no menos de seis versiones distintas sobre su relación con Hermias (hija, nieta, concubina, sobrina, hermana y hermana adoptada como hija63). Aquí, sin embargo, Bruni introduce su propia representación al criticar directamente a quienes, a partir del hecho de que Aristóteles permaneciera con Hermias, sostienen críticas y descalificaciones: “Muchos de sus detractores interpretaron su permanencia allí como poco congruente con un filósofo, y lo despedazan en este asunto sobre todo por los afectos casi desquiciados hacia una esclava, en virtud de los cuales algunos escribieron que se había establecido con Hermias.”64. La forma en que Bruni construye su artefacto hace uso de un recurso poco común. Mientras DL casi nunca expresa su opinión abiertamente, Bruni, como ha notado Ianziti, utiliza la primera persona para construir argumentos que prueban el absurdo de las posiciones contra Aristóteles: Pero el hecho de que poco después fue invitado por Filipo a Macedonia y creció en fama por otras cuestiones y fue condecorado con honores, pero sobre todo el hecho de que Alejando, su hijo, fue enviado con él para ser educado y que gracias a ello se granjeó un gran poder en ese reino, hace que yo tome todo esto como falso e inventado por sus detractores.65. 62. Natali, C.: Ibídem, p. 36. 63. Ibídem. p. 38 64. Bruni, Vita Aristotelis, 3.1: Hanc eius nonnulli obtrectatores uehementer carpsere, quasi parum philosopho congruentem, lacerantque hoc in loco maxime pro ancillae cuiusdam amoribus pene insanis, quorum gratia illum desedisse apud Hermiam quidam scripsere. (Traducción de Eva Palma). 65. Bruni, Vita Aristotelis, 3.2: Sed haec omnia ut falsa et ab obtrectatoribus ficta existimem, facit quod mox inde protinus in Macedoniam euocatus a Philippo et aliis rebus auctus honestatusque est, et Alexandro filio in disciplinam tradito maximam auctoritatem in regno promeruit. (Traducción de Eva Palma). Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. Aristóteles como artefacto filosófico en el Renacimiento: Leonardo Bruni 31 De aquí que Bruni argumente que no es posible pensar que Filipo le confiaría la educación de Alejandro, su sucesor, si pensase que Aristóteles era culpable de las cosas que le imputa la tradición biográfica. 3.3.4. Un procedimiento similar es utilizado para desactivar la afirmación de DL: “Allí, en Calcis, murió bebiendo acónito”66. La muerte de Aristóteles, según Natali, sucedió en Calcis hacia el 322 a.C. Según él, “generalmente los antiguos relatan que murió de una afección estomacal, pero no faltan versiones más ficcionalizadas”67. Entre ellas se encuentra la del propio Diógenes, la de Eumelus quien afirma que Aristóteles bebió cicuta y la tradición árabe que reporta que Aristóteles murió en el Golfo de Euripus, según lo consignado por Natali68. Esta afirmación es importante porque como señala Ianziti: “[éste] incidente en Diógenes necesitaba una reestructuración […]. La importancia biográfica de una muerte apropiada y decorosa no necesita ser subrayada”69. Bruni afirma que el supuesto suicidio de Aristóteles es falso: si hubiera querido envenenarse, ¿por qué huyó de Atenas para evitar una posible condena a muerte? Además, su testamento, hecho después de la salida de Atenas supone, según Bruni, que esperaba “«Que todo vaya bien. frase con la que en realidad empieza el documento, Pero si algo ocurriera, las disposiciones últimas de Aristóteles son éstas”70 Según Bruni ello muestra a un hombre apegado a la vida71. 66. DL 5.16. 67. Natali, op. cit. p. 64. 68. Ibídem, p. 168. 69. Ianziti, G.: op. cit., p. 158. 70. DL 5.11 71. Bruni, L.: Vita Aristotelis, 13.1-4: Migrauit autem e uita Aristotiles anno aetatis sexagesimo tertio pos Romam uero conditam quadringentesimo secundo. Eodemque ipso anno Demosthenes orator Athenis profugus in Italia et Aristotiles Athenis profugus in Euboia diem obiere. Nec defuit ab Aristotilis obitu ueneni suspitio, sed et fama fuit et mandarunt quidam litteris potato illum aconito uoluntarie interisse; quod falsum est. Quid enim opus fuit solum uertere et Athenis fugere, si uoluntarie erat obiturus? An non ut in Euboia sic Athenis potare aconitum et finire uitam licebat? Arguit praeterea testamenti series in Euboia conditi, quae aliena protinus a uoluntaria morte conspicitur. Sic enim incipit “Erunt omnia recte: si tamen quid contingat, Aristotiles testamentum suum in hunc modum fecit”. Hoc autem principium quis non uidet non desperantis ese hominis sed uitam affectantis? Cum etiam omen uitet moriendi, et recta cuncta fore dicat, si uita supersit. Cum illis ergo sentio qui morbo interisse illum tradidere, qui et plures sunt et certiores auctores. Según Ianziti, Bruni estaría al tanto Teresa Rodríguez Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. 32 Conclusiones Hemos visto como la biografía filosófica construida por Bruni obedece a una función precisa: cimentar un proyecto filosófico que apoyara la vida civil de Florencia en el modelo derivado de la filosofía aristotélica; además, busca defenderse de los posibles ataques de sus adversarios. Respecto a esta función, Bruni elige construir un artefacto filosófico que sirva como herramienta para sus fines. La construcción del artefacto hace uso de diversos elementos (retóricos, textuales, crítica de fuentes) que no siempre se relacionan con el estudio del Aristóteles histórico-biológico, pero que se justifican respecto a su función: la biografía funciona como un elemento que permite modelar al ciudadano florentino. Con ello, el Aristóteles de Bruni es un humanista perfecto que no es vanidoso, ni lascivo, ni sumiso ante el tirano. Finalmente muere por enfermedad. Bruni crea una herramienta mediante esta forma de representación de Aristóteles que sirve a su función y de la cual se puede obtener un aprendizaje a diversos niveles. Más allá de lo que los contemporáneos de Bruni pudieran aprender de su Aristóteles, esta forma de construcción, función y representación del artefacto filosófico nos enseña ahora algo importante sobre la recepción de Aristóteles en el Renacimiento temprano si se postula, como se ha sugerido arriba, su autonomía: Aristóteles no es nuestro scholar, ni el Aristóteles de los medievales, sino un modelo que busca la elocuencia y la educación civil y moral antes que la especulación. Antes de desestimarlo, o juzgarlo bajo parámetros histórico-biográficos actuales, convendría entender cómo funciona. Para ello, me parece que las nociones desarrolladas en el artículo permiten avanzar en la comprensión de las biografías filosóficas, cuando menos, en el contexto específico estudiado. Bibliografía Barceló, A.: “Las imágenes como herramientas epistémicas”. Scientiae Studia, v. 14, n. 1, p. 45-63, Junio 2016. Brucker, J.: Historia critica philosophiae a mundi incunabulis ad nostram usque aetatem deducta, 5 vols. Leipzig, 1742–1744. Bruni, L. “Vita Aristotelis” en Parallelae sive Vitae Illustrium Viraron, Estudio y edición crítica de la traducción de Alfonso de Palencia de las vidas compuestas por Donato Acciaiuoli, Leonardo Bruni y Guarino del carácter de fórmula estándar de la frase citada por DL en los testamentos. No obstante, utiliza el fragmento para apuntalar su argumentación. Thémata. Revista de Filosofía Nº57 (2018) pp.: 13-34. Aristóteles como artefacto filosófico en el Renacimiento: Leonardo Bruni 33 Veronese. Allés, S.: Tesis doctoral. 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