Nuevas fórmulas del ejercicio periodístico
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NUEVAS FÓRMULAS DEL EJERCICIO PERIODÍSTICO
— Colección Comunicación e Información Digital — N UEVAS FÓRMULAS DEL EJERCICIO PERIODÍSTICO Coordinadoras Noelia Ruiz Alba Julieti Sussi Oliveira Autores ( por orden de aparición) Miguel Túñez-López Carlos Toural-Bran Ana Gabriela Nogueira César Antonio Pereira Carlos Alberto Zanotti Rogério Eduardo Rodrigues Bazi Aline Cristina Camargo Antonio Francisco Magnoni Giovani Vieira Miranda Miriam Mulero Morente Carlos A. Guerrero Serón Mohamed El Mouden Xhevrie Mamaqi Carmen Marta Lazo
NUEVAS FÓRMULAS DEL EJERCICIO PERIODÍSTICO Ediciones Egregius www.egregius.es Diseño de cubierta y maquetación: Francisco Anaya Benítez © de los textos: los autores © de la presente edición: Ediciones Egregius N.º 65 de la colección Comunicación y Pensamiento 1ª edición, 2020 ISBN 978-84-17270-99-5 NOTA EDITORIAL: Las opiniones y contenidos publicados en esta obra son de responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión de Ediciones Egregius ni de los editores o coordinadores de la publicación; asimismo, los autores se responsabilizarán de obtener el permiso correspondiente para incluir material publicado en otro lugar.
Colección: Comunicación y Pensamiento Los fenómenos de la comunicación invaden todos los aspectos de la vida cotidiana, el acontecer contemporáneo es imposible de comprender sin la perspectiva de la comunicación, desde su más diversos ámbitos. En esta colección se reúnen trabajos académicos de distintas disciplinas y materias científicas que tienen como elemento común la comunicación y el pensamiento, pensar la comunicación, reflexionar para comprender el mundo actual y elaborar propuestas que repercutan en el desarrollo social y democrático de nuestras sociedades. La colección reúne una gran cantidad de trabajos procedentes de muy distintas partes del planeta, un esfuerzo conjunto de profesores investigadores de universidades e instituciones de reconocido prestigio. Todo esto es posible gracias a la labor y al compromiso de los coordinadores de cada uno de los monográficos que conforman este acervo . Editora científica Rosalba Mancinas-Chávez Editor técnico Francisco Anaya Benítez Consejo editorial Ramón Reig (Universidad de Sevilla) José Ignacio Aguaded Gómez (Universidad de Huelva, España) Ma. del Mar Ramírez Alvarado (Universidad de Sevilla, España) Augusto David Beltrán Poot (Universidad Autónoma de Yucatán, México) Rafael Marfil Carmona (Universidad de Granada) Amor Pérez Rodríguez (Universidad de Huelva) Carmen Marta-Lazo (Universidad de Zaragoza) Gloria Olivia Rodríguez Garay (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México) Mª. Ángeles Martínez (Universidad de Sevilla, España) Marta Pulido (Universidad de Sevilla, España) Martha Elena Cuevas Gómez (Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, México) Martha Patricia Álvarez Chávez (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México) Edita:
ÍNDICE PRESENTACIÓN .................................................................................. 9 CAPÍTULO I. Impacto de la robotización en la elaboración de noticias. La percepción de los periodistas ante el Robot Journalism ........................................................................................ 13 MIGUEL TÚÑEZ-LÓPEZ, CARLOS TOURAL-BRAN Y ANA GABRIELA NOGUEIRA CAPÍTULO II. Jornalismo imersivo: oportunidades e desafios ............. 33 CÉSAR ANTONIO PEREIRA, CARLOS ALBERTO ZANOTTI Y ROGÉRIO EDUARDO RODRIGUES BAZI CAPÍTULO III. Jornalismo radiofônico: perspectivas e potencialidades dos meios locais no Brasil ........................................ 53 ALINE CRISTINA CAMARGO, ANTONIO FRANCISCO MAGNONI Y GIOVANI VIEIRA MIRANDA CAPÍTULO IV. Medios de comunicación y redes sociales: influencia, uso y credibilidad ............................................................ 79 MIRIAM MULERO MORENTE Y CARLOS A. GUERRERO SERÓN CAPÍTULO V. Los saudíes, Twitter y el control de la opinión pública en la crisis de la muerte del periodista Khashoggi y del embargo sobre Qatar ...................................................................... 103 MOHAMED EL MOUDEN CAPÍTULO VI. La Brecha Digital entre las competencias digitales y empleabilidad en los colectivos vulnerables: ¿qué competencias medir y cómo evaluarlas? ................................................................ 141 XHEVRIE MAMAQI Y CARMEN MARTA LAZO
– 15 – 1. EL ASCENSO DE LOS RR: ROBOTS REDACTORES El interés por los contenidos elaborados por máquinas es tema recurrente en la actualidad, pero en realidad se corresponde con una forma de producir noticias que se inicia hace al menos medio siglo atrás con informaciones de meteorología incluidas en la sección del tiempo (Meehan, 1977; y Glahn, 1970) y, ya en los años finales del pasado siglo XX, en algunos de los temas que lograban espacio en las páginas de economía o de deportes (Meehan, 1977). En la última década del XX podría ubicarse, pues, el comienzo del cambio de tendencia o el inicio del despegue real de la automatización de noticias con el recurso para generar contenidos del software financiero, de datos y de noticias que comienzan a ofertar algunas empresas como Bloomberg LP con una cartera de clientes que incluye a algunas agencias y medios de comunicación tan representativos como son Thomson Reuters o el New York Financial Press (Winkler, 2014). Las noticias escritas automáticamente podrían ganar el Pulizter en pocos años. La ironía de Lindén (2017) y de Hammond y Levy (2012) es también un vaticinio del creciente impacto de la generación algorítmica de contenidos informativos que se trasladan a las audiencias como contenido de los temarios de los medios. Al seguir el rastro de la irrupción de las computadoras en la creación de contenidos informativos la senda trazada va más allá de la informatización de las redacciones. Algunos autores vinculan el origen de la generación automatizada de noticias se vincula al periodismo de datos y, como en el caso de Gynnild (2014) incluso señalan a Philip Meyer como un pionero. El inicio se sitúa en los informes asistidos por computadora (CAR) que se identifican como el punto de partida para lo que posteriormente se conocería como ‘periodismo de precisión’, definido por el propio Meyer como la aplicación de métodos de investigación social y de comportamiento al ejercicio del periodismo a través de una exploración profunda de las bases de datos, las encuestas, y una combinación general de informática y de ciencias sociales (Meyer, 1973). Ya en los primeros años del siglo XXI se identifican dos iniciativas que podrían considerarse pioneras en la visualización de datos como noticias.
– 16 – Por un lado, el Chicago Crime – Google map mashup4, lanzada en 2005, y, por otro, las informaciones de crímenes en tiempo real por parte de Los Angeles Times. Ambas suponen un paso adelante que convierte la visualización en noticia y que se refuerza cuando este mismo diario, Los Angeles Times, recurre poco después, en 2007, a Quakebot, un algoritmo que usa datos del Servicio Geológico de los EEUU para elaborar informaciones a partir de una plantilla previa. Esta experiencia va un paso más allá y no sólo elabora informáticamente la noticia, sino que también se automatiza que las noticias redactadas por el robot ya se publiquen directamente si el temblor es menor de 6 grados. Hay coincidencia, no obstante, en considerar que el origen de automatización masiva lo inicia Associated Press con Automated Insights y Zacks Investmen Research en 2014 al general 3000 noticias sobre ‘ganancias corporativas’. En esta síntesis del proceso seguido hay un matiz importante. No se trata solo de la informatización del proceso sino del alcance de esa informatización a las fases del proceso que hasta entonces no se habían visto afectadas. Es el paso del algoritmo para analizar al algoritmo para redactar en una evolución de cambo constante que en este caso se ha visto favorecido por la progresión de la web 2.0 hacia el 3.0, caracterizada por la aparición y consolidación de la web semántica y por la aplicación de inteligencia artificial para el almacenamiento y procesado de datos que facilitan el paso de periodismo de datos a periodismo computacional. El periodismo computacional funciona principalmente a través de la abstracción de la información para producir modelos computables, mientras que el periodismo de datos funciona principalmente a través del análisis de conjuntos de datos para producir historias orientadas a los datos (Stavelin 2014, p.86). 2. PERIODISMO Y BIG DATA Carlson (2014, referenciando a Mayer-Schönberger y Cukier, 2013) incide en esa diferenciación al asegurar que la generación automatizada de
– 17 – noticias viene a ser el resultado de la intersección entre periodismo y big data. En su opinión, las computadoras pueden usarse para la recuperación de información y los procesos de minería de datos se pueden utilizar para descubrir nuevos conocimientos de silos de datos aleatorios estructurados y no estructurados (Wölker, 2018) y permiten, además, para completar el proceso, introducir la interactividad con los consumidores (Flew et al., 2012). La robotización del newsmaking ha sido una constante desde que comenzó la informatización de las redacciones. El cambio de las máquinas de escribir por computadora y la sustitución de los sistemas de recepción de noticias de agencias en papel por sistemas de recepción en ordenador del periodistas se celebraron como un adelanto tecnológico que mejoraba el proceso de construcción del temario pero abrían la senda para la redefinición de perfiles profesionales que participan en el proceso de producción de noticias, tanto en las partes de planificación, de relaciones, de maquetación como de impresión y de distribución del producto. El cambio ha sido progresivo y continuo, pero se ha hecho de modo que siempre parecía que afectaba al modo de producción informativa pero no a la elaboración de contenidos directamente y aún hoy los periodistas no tienen una percepción cara de que ya comparten tiempo o espacio de emisión informativa los contenidos que ellas elaboran y los que se obtienen de modo automático a través de algoritmos. Un reciente estudio basado en entrevistas a 366 periodistas españoles constata como que “entre los profesionales del periodismo aún no hay conciencia clara de que la generación de noticias a través de algoritmos ha dejado de ser una posibilidad para ser una realidad” e “incluso se desconoce que algunos medios y agencias internacionales ya han sustituido a sus redactores por aplicaciones informáticas para elaborar contenidos que transmiten a sus audiencias” (Túñez et al, 2018, p. 756). Evidentemente, el siglo XX ha marcado un aumento en la velocidad de transformación a medida que avanzaban sus décadas, pero la visibilidad de la automatización de contenidos informativos se hizo esperar hasta el siglo XXI. En el cambio de centuria ya puede hablarse de una reafirmación de la automatización y, como vimos, a través del big data y del
– 18 – periodismo de datos comienza a hablarse del robot journalism o automated journalism o del periodismo cognitivo. 3. NUEVAS RUTINAS PRODUCTIVAS La inteligencia artificial comenzó por cambiar las rutinas del periodista automatizando alguna de las funciones de búsqueda, clasificación o tratamiento de la información y ha comenzado a instalarse ya en sus funciones al abarcar también las tareas de redacción de noticias. El uso de bots para generar texto “es la cima de un proceso de décadas de automatización en las redacciones” (Lindén, 2017, p.12) que comenzó a final de la década de los 80 del siglo XX (Túñez-López, Toural-Bran y Cacheiro-Requeijo, 2018, p. 751). El resultado es lo que se ha etiquetado como periodismo automatizado, que ha definido como “procesos algorítmicos que convierten datos en textos narrativos informativos con intervención humana limitada o nula más allá de la programación inicial” (Carlson, 2015, p. 417) o como el “proceso de utilizar software o algoritmos para generar automáticamente noticias sin intervención humana, después de la programación inicial del algoritmo” (Graefe, 2016) interrelacionando “los campos de la informática, las ciencias sociales y las comunicaciones” (Flew et al, 2012). Otros autores han optado por referirse a él como periodismo algorítmico (Dörr, 2016) y periodismo robot (Oremus, 2015), pero siempre identificándolo como una solución tecnológica para producir noticias u otras tareas periodísticas como informes, curación o incluso análisis y visualización de datos (Carlson 2014; Gao et al., 2014; Young y Hermida, 2014; Shearer, Basile y Geiger, 2014; Broussard, 2015) Independientemente de su denominación, la elaboración de noticias a través de programas informáticos que dotas de autonomía de interpretación de datos y de redacción de textos a los ordenadores se puede llevar a cabo a través de la identificación de rutinas de redacción reiteradas que puedan ser identificadas y codificadas porque se basa en la simulación de lenguaje natural a través software que permite la creación robotizada de textos informativos elaborados por ordenador, pero con características idénticas a otro elaborado por un humano.
– 19 – La creación de algoritmos y programas que permiten redacciones con máquinas cada vez más autónomas ha sido una constante en el desarrollo tecnológico porque, como señalan Rivera y Sánchez (2016), para los humanos dotarlas de autonomía ha representado un sueño que la Inteligencia Artificial está haciendo realidad de un modo cada vez más visible ya que su aplicación en entornos online afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos en la medida en la que producen que ayudan a formar su referente de realidad a través de las noticias que reciben. 4. BOTS Y ALGORITMOS EN LAS REDACCIONES En una definición sencilla, la Inteligencia Artificial se orienta a emular (imitar o repetir) el comportamiento inteligente, pero lo hace a través de procesos computacionales (Córdoba, 2007). Su irrupción en los entornos de los contenidos de medios de masas, o dicho de un modo más genérico, en la comunicación, coincide con el auge de un nuevo entorno, el digital, fruto de universalización y el acceso masivo a Internet, que multiplica la posibilidad de obtención y difusión de datos que, a la vez, pueden ser tratados masivamente a través de sistemas informáticos. Internet ha obligado a una reestructuración de los medios, ha cambiado sus modos de financiarse y de producir contenidos, ha alternado la forma de relacionarse con las audiencias y ha permitido que aparezcan nuevas plataformas, los cibermedios, en las que se trabaja con la hipertextualidad, la interactividad, y el multimedia. Es decir, ha trastocado el perfil del periodismo y ampliado las funciones operativas del periodismo. Paralelamente a los cambios en productos y soportes, la fase actual se caracteriza porque el desarrollo tecnológico se adentra en la creación de contenidos y en la redacción de noticias basadas en algoritmos para ser generadas por ordenador. Expresado de una forma metafórica, este paso adelante convierte a los algoritmos en los nuevos periodistas. Definidos como una serie finita de normas descriptivas concretas, los algoritmos son la abstracción paso a paso de un procedimiento que toma una entrada y produce un resultado para lograr un producto definido (Diakopoulos, 2014).
– 20 – Aplicadas al periodismo o a la generación de textos informativos para difundir en cualquier soporte y no solo en los medios de comunicación, Anderson (2013ª) y Carlson (2014) explican como las formulaciones algorítmicas pueden priorizar, clasificar y filtrar información e incluso aplicarse como métricas de análisis de la audiencia, para determinar temas que cubrir y para, en función de la información obtenida o suministrada en bases de datos, escribir historias. El uso de algoritmos permite, pues, a las máquinas convertirse en generadoras programables y autónomas de productos periodísticos textuales o de infografía gráfica a partir de datos. Como señala Graefe (2016, p. 5): Una vez que el algoritmo se desarrolla, permite automatizar cada paso del proceso de producción de noticias, desde la recopilación y el análisis de datos, hasta la creación y publicación de éstas. [...] En este contexto, los algoritmos pueden crear contenido a gran escala, personalizándolo a las necesidades de un lector individual, más rápido, más barato y potencialmente con menos errores que cualquier periodista humano. Una de las diferencias importante está en que el periodismo automatizado no trabaja directamente sobre la realidad definida por hechos sino sobre una realidad codificada principalmente en datos sobre la que actúan los algoritmos. Es un matiz importante porque permite derivar el interés a 4 aspectos: i. la capacidad de la IA para llegar a sustituir la parte cognitiva del trabajo periodístico y codificarla algorítmicamente; ii. el proceso de elaboración de las bases de datos; iii. las reglas de construcción del algoritmo; iv. la implicación de robots en la posible generación de relatos falsos. La atención y el debate social están seguramente centradas en la actualidad en el uso perverso de la automatización para apropiarse de todos los símbolos de noticia y de sus códigos y canales de difusión para introducir en la esfera pública informaciones falas. Sin entrar en el debate de que las fake news no pueden considerarse noticias porque la noticia refleja un relato verídico sin intencionalidad previa o consciente de
– 21 – engañar, este análisis se centra en la informatización de la elaboración de noticias verídicas. Es decir, de tareas ejecutadas por máquinas para ser incorporadas al relato informativo como una parte de la narración de las referencias de actualidad que transmiten los medios. El uso de ordenadores, bots y/o algoritmos para producir contenidos noticiosos es una alternación del proceso de newsmaking que abre una nueva vía de atención porque ya no solo se trata de debatir la conveniencia o idoneidad de sustituir al individuo por la máquina y la posibilidad de automatizar a capacidad de analizar, interpretar y narrar. La robotización de la elaboración de noticias hace que el relato se haga sobre datos no sobre el hecho en sí y esto obliga a orientar hacia la creación de nuevas esferas de control sobre la información que se publica. De hecho, ya se han alzado voces que consideran necesario revisar a fondo las consideraciones éticas, morales y operativas de noticias creadas por ordenador porque la inteligencia artificial tiende a concentrar más poder en las manos de los que ya son poderosos “como ya se ha visto en Google, Facebook y Twitter” (Lindén 2017, p. 73). La sustitución de periodista por robots para generar noticias es un tópico en auge en la investigación académica, sobre todo desde principios de esta década a partir de los trabajos de Powers (2012) y Karlsen et al. (2013) sobre el impacto en el periodismo de los avances de la tecnología o de las aportaciones de Flew et al., (2012) sobre el uso de computadoras como herramientas para aumentar la interactividad con los consumidores. Son muy interesantes los trabajos sobre la aplicación de Inteligencia Artificial a la elaboración de noticias que se derivan de las publicaciones de Kim et al (2007), Matsumoto et al (2007), Van Dalen (2012), Clerwall (2014), Edge (2014), Karlsen y Stavelin (2014), Latar (2014), Napoli (2014), Stavelin (2014), Carlson (2014), Oremus (2015), Lecompte (2015), Dörr (2016), Graefe (2016), Fanta (2017), Hansen et al (2017), Lindén (2017), Marconi y Siegman (2017), Usher (2017), Salazar (2018) y, entre otros, Wölker (2018) que reflejan un creciente interés científico por la elaboración robotizada de noticias periodísticas. 5. EL APRENDIZAJE DESDE LA PERSPECTIVA EPISTEMOLÓGICA CONSTRUC-TIVISTA
– 22 – Para un estudio riguroso de la automatización informativa es preciso destacar entre ellas las investigaciones que en su momento fueron novedosas por aportar casos concretos de robotización. Así, Graefe (2016) y Dörr (2016) identifican medios en los que ya se están recurriendo a noticias automatizadas, el informe de Fanta (2017) refiere el uso de noticias generadas por ordenador en las agencias de noticias europeas y Renó y Renó (2017) aportan sobre uso de algoritmos para generar historias en medios y agencias. Son también referenciales las aportaciones de Clerwall (2014), que analizó las diferencias en la calidad percibida por 46 estudiantes suecos en dos versiones de un artículo sobre un juego de fútbol americano de autoría humana, y las de Graefe, Haim, Haarmann y Brosius (2016), que retoman el caso para intentar dar respuesta al porqué de los resultados obtenidos. Informes como el Digital News Reports 2017 del Reuters Institute y la Universidad de Oxford refuerzan la idea de que no hay preferencias claras del púbico entre contenidos elaborados por maquinas o por humanos e incluso se decantan ligeramente hacia las noticias seleccionadas por algoritmos. Otros estudios orientan su interés a temas como oportunidades y desafíos del periodismo sobre rendición de cuentas centrado en algoritmos (Diakopoulos, 2014); la percepción del público de textos informativos elaborados mediante inteligencia artificial (Graefe, 2016); sobre beneficios de personalizar las informaciones locales gracias a datos estructurados (Lecompte, 2015); sobre la respuesta de los medios de comunicación a la automatización de contenidos (Lindén (2017) e incluso investigaciones en el ámbito educativo como el análisis de Slater y Rouner (2002) sobre la respuesta de grupos de personas de diferentes niveles y edades a textos realizados por periodistas y por robots. Se suman a las anteriores las investigaciones que se orientan a conocer cuál es la percepción que tienen los profesionales de la información de la inspiración de algoritmos a las redacciones, como las promovidas por Van Dalen (2012), Carlson (2014), Lynn Young y Hermida (2014) o Túñez-López, Toural-Bran y Cacheiro-Requeijo (2017).
– 23 – Los resultados son convergentes en su descripción, aunque la informatización de la generación de noticias genera reacciones enfrentadas. Los críticos con el uso de bots sugieren que periodismo algorítmico podría representar el modelo “más inquietante, tanto para la comunicación como para la democracia” Anderson (2011, p. 541), un desafío a la autoridad de los periodistas tradicionales (Usher, 2017). Los que cuestionan la robotización de las redacciones argumentan que la utilización de algoritmos para crear noticias supone una ruptura con la idea de lo que es el periodismo no solo porque los bots no pueden hacer preguntas, determinar la causalidad o formar opiniones sino porque pueden ser inadecuados para cumplir con la función de 'perro guardián' (Strömbäck, 2005) ya que no se puede pensar en algoritmos que se conviertan en “guardianes de la democracia y de los derechos humanos” (Latar, 2015, p. 79). Sin embargo, de un modo general la mayoría de los estudios coinciden en que, como apunta Carlson (2014), los periodistas reaccionan a la innovación tecnológica “de forma compleja, desde el miedo (…) hasta la reinvención”. Los más optimistas argumentan que con los algoritmos el contenido será más atractivo y las noticias escritas por computadora podrían potencialmente aumentar la calidad y la objetividad de la cobertura de noticias” (Graefe, 2016) o defienden que la automatización permite que el contenido se pueda producir más rápido, en múltiples idiomas, en mayor número y posiblemente con menos errores y sesgos. Clerwall (2014) añade que robotizar se percibe como una forma de colaboración con el periodista humano o un reparto de la carga de trabajo ya que lo libera de tareas. En este mismo sentido, Flew (2012) explica que cuando la maquina libera al periodista del trabajo de obtener los datos le permite enfocarse en la verificación de noticias, en contrarrestar "noticias falsas" (Graefe et al. 2016) o en realizar informes exhaustivos o de investigación mientras las tareas rutinarias se cubren con algoritmos. Otros trabajos de investigación, como los de Chu et al. (2010), Tavares y Faisal (2013), Dickerson, Kagan y Subrahmanian (2014) o Ferrara et al. (2016), se han orientado a revisar el el uso de robots en las redes
– 24 – sociales sobre todo en la extracción de características como la actividad temporal, estructura de red y sentimiento de los usuarios para desarrollar clasificadores de aprendizaje automático que permitan detectar la gestión robotizada de los perfiles. Keeney (2015) se centra en analizar como la hipersegmetación de usuarios de redes sociales permite rastrear sus huellas digitales para adaptarse a sus preferencias. Definidos como "actores sociales automatizados" los bots en redes se orientan a simular el comportamiento humano (Lokot y Diakopoulos, 2016) en el manejo de contenidos y de interacciones (Hwang, Pearce y Nanis 2012, 40) y a difundir contenido positivo o a expandir fakes y a generar relaciones no deseadas (spam). Más que a generar noticias, se orientan, pues, a participar en la difusión en plataformas sociales (Lokot y Diakopoulos, 2016), a retransmitir o para agregar contenidos web (Mittal y Kumaraguru, 2014 y Starbird et al., 2010) y a identificar eventos de interés periodístico para su posterior difusión (Steiner, 2014) ya que los algoritmos se pueden ajustarse a las comportamientos personalizados de las personas para atender las necesidades informativas de targets reducidos a bajo coste (Cohen, Hamilton y Turner, 2011). Como señalan Tuñez et al (2018) a pesar de que los flujos de comunicación con las audiencias están cambiando y el fortalecimiento de las redes sociales como nuevo soporte de transmisión y de encuentro con los públicos acuña un nuevo modo de relación bidireccional simétrica, los periodistas aun no vislumbran la inteligencia artificial y la automatización de contenidos como un elemento de transformación o de dinamización en las relaciones de los informadores o los medios y con audiencias. Tampoco parecen prestar mucha atención al impacto de la robotización en las redacciones informativas ya que mas del 90% de los entrevistadois desconocen algún medio que preoare acciones de automatización y 7 de cada 10 se mustran convencidos de que los ordenadores no serán redactores automatas de noticias, como se refleja en la Tabla número 1.
– 31 – Strömbäck, J. (2005). In search of a standard: four models of democracy and their normative implications for journalism. Journalism Studies 6(3), 331-345. Tavares, G. & Faisal, A. (2013). Scaling-laws of human broadcast communication enable distinction between human, corporate and robot twitter users. Plos one 8(7). Thurman, N., Dörr, K. & Kunert, J. (2017). When reporters get hands-on with robowriting: professionals consider automated journalism’s capabilities and consequences. Digital journalism 5(10), 1240-1259. Túñez López, J.M., Toural Bran, C. & Cacheiro Requeijo, S. (2018). Uso de bots y algoritmos para automatizar la redacción de noticias: percepción y actitudes de los periodistas en España. El profesional de la información 27(4), 750-758. Usher, N. (2017). Venture-backed news startups and the field of journalism. Digital Journalism 5(9), 1116-1133.Usher, N. (2017). Van Dalen, A. (2012). The algorithms behind the headlines. Journalism Practice 6 (5–6), 648–658. Winkler, M. (2014). The bloomberg way: a guide for reporters and editors. New Jersey: John Wiley & Sons. Wölker, A. & Powell, T. E. (2018). Algorithms in the newsroom? News readers perceived credibility and selection of automated journalism. Journalism 00(0), 1-18. Https://doi.org/10.1177/1464884918757072 Young, M. & Hermida, A. (2015). From Mr. and Mrs. Outlier to central tendencies. Computational journalism and crime reporting at the Los Angeles Times. Digital Journalism 3(3), 381-397
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– 33 – CAPÍTULO II JORNALISMO IMERSIVO: OPORTUNIDADES E DESAFIOS DR. CÉSAR ANTONIO PEREIRA Pontifícia Universidade Católica de Campinas - PUC-Campinas, Brasil DR. CARLOS ALBERTO ZANOTTI Pontifícia Universidade Católica de Campinas - PUC-Campinas, Brasil DR. ROGÉRIO EDUARDO RODRIGUES BAZI Pontifícia Universidade Católica de Campinas - PUC-Campinas, Brasil RESUMO A adaptação dos meios de comunicação tradicionais aos novos suportes digitais e sua interface tem contribuído a uma paulatina transformação dos próprios meios e suas audiências. Nesse sentido, têm sido adotadas inúmeras aplicações científicas e tecnológicas visando aperfeiçoar a interação entre usuários e meios de comunicação, sobretudo aquelas condicionadas a visualizações do mundo real a partir de ecossistemas de tecnologias e experimentos de realidade virtual imersiva. Esta realidade, no âmbito do jornalismo, chamado de jornalismo imersivo, não é apenas um fenômeno de mídia, mas um conceito acadêmico e uma realidade prática cotidiana, embora pouco explorada. Nesse cenário, objetiva-se compreender, à luz da base empírica da produção científica, as oportunidades e desafios da adoção do jornalismo imersivo em canais de comunicação. Trata-se de estudo de caráter exploratório e de abordagem quali-quan- titativa. Foram adotados procedimentos relacionados à bibliometria e cientometria para a coleta e análise de dados, constituídos de artigos científicos publicados em periódicos científicos indexados na base de dados Web of Science entre os anos de 1945 a 2018. A análise dos trabalhos publicados sobre a temática incluiu análise de conteúdo e identificação de objetos teóricos. Os resultados indicam baixa produtividade científica com 39 artigos científicos publicados sobre a temática do jornalismo imersivo, distribuídos, majoritariamente, entre os últimos anos da década de 2010. Há grande concentração de artigos publicados na área da comunicação, mas verifica-se relação interdisciplinar com áreas da informação e tecnologias. A análise desses dados permitiu, ainda, a identificação da distribuição geográfica da produção científica sobre a temática, a autoria e as bases teóricas que subsidiam as reflexões acadêmicas sobre a temática. Apesar da baixa produtividade científica, vislumbram-se oportunidades e desafios na adoção do jornalismo imersivo a variados canais de comunicação, sobretudo relacionadas à segmentação de públicos e alcance de nichos de mercado.
– 34 – PALAVRAS-CHAVE Jornalismo, Jornalismo Imersivo, Produção Científica, Bibliometria, Sociedade Midiatizada.
– 35 – 1. INTRODUÇÃO Durante uma reportagem que foi ao ar no “Jornal Nacional”, da Rede Globo de Televisão, o de maior abrangência no Brasil, o repórter olha para o espectador e diz: “...do lado de lá, não sobrou nem a parede”. Com a tecnologia antiga, o cinegrafista movimentaria a câmera para focar a parede destruída ou, na ilha de edição, o editor posteriormente iria inserir a imagem que retratava o fato. Com a tecnologia moderna, bastou ao público arrastar o dedo por sobre a tela do smartfone e alcançar a imagem à qual o repórter estava se referindo. Se preferisse, deslizaria o dedo na vertical e observaria se existiam nuvens prenunciando um temporal; se deslizasse em sentido oposto, ficaria sabendo que tipo de calçado o repórter usava para caminhar no cenário da catástrofe. A experiência relatada acima – na qual o usuário também poderia optar por movimentar o smartfone no ar e obter o mesmo efeito – foi adotada pela primeira vez em um telejornal brasileiro1 para documentar a catástrofe que decorreu do rompimento de uma barragem de rejeitos de mineração no município de Mariana (MG). A produção jornalística, na qual se utilizou uma câmera para gravação em 360 graus, foi ao ar em 4 de janeiro de 2015, registrando o cenário de destruição que resultou na morte de 19 pessoas por soterramento. Aquele episódio telejornalístico é um deslumbrante exemplo do encontro entre a tecnologia e a catarse proporcionada à audiência através de uma técnica de imersão para o acompanhamento de uma narrativa noticiosa. Entre os estudiosos e profissionais da área, a experiência patrocinada pela Rede Globo é denominada “jornalismo imersivo”. Até em função de seus custos elevados, há poucos centros de estudos na área jornalística stricto sensu que vêm se dedicando ao tema. O barateamento dos custos de adoção do sistema, seja na produção ou recepção, poderá mudar em breve este cenário. É possível que, com a personalização cada dia mais acentuada dos processos comunicacionais, o público venha a ser 1 A experiência só pode ser desfrutada, evidentemente, com a utilização de smartfones conectados via internet. Ver: http://especiais.g1.globo.com/jornal-nacional/2015/desastreambiental-em-mariana-mg/a-tragedia-em-360/
– 36 – convidado a dividir rotineiramente com o repórter a experiência de estar nos espaços e tempos onde os acontecimentos ocorrem. Diante desta possibilidade, este trabalho tem por objetivo compreender, à luz da base empírica da produção científica, as oportunidades e desafios da adoção do jornalismo imersivo em canais de comunicação. Tratase de estudo de caráter exploratório e de abordagem quali-quantitativa, cuja importância está em rastrear a base do pensamento científico contemporâneo acerca do tema. Antes de tudo, compreende-se que a existência de um “jornalismo imersivo” leva em consideração os formatos “que se materializam em grandes reportagens multimídia, infográficos interativos, reportagens em realidade virtual, realidade aumentada ou mista, fotos e vídeos em 360 graus” (Costa, 2017, p. 16). Entendem os estudiosos que tais produções dão à audiência a sensação de estar no próprio ambiente onde os fatos acontecem, ou seja, de se colocarem na condição de testemunhas presenciais dos fatos narrados. Aplicada ao jornalismo, a tecnologia ganhou visibilidade a partir de 2012, com a jornalista Nonny de la Peña. Repórter da revista Newsweek e documentarista, De la Peña exibiu no festival de cinema Sundance o projeto Hunger In Los Angeles, uma experiência em realidade virtual apresentada com um dispositivo desenvolvido por seu estagiário [...] um visualizador com fones de ouvido grudados com fita adesiva. Apesar de improvisado o equipamento e a narrativa tiveram uma boa recepção. Hunger reconstruiu em animação digital o momento em que um homem entra em colapso em um ataque de diabetes, na fila do banco de alimentos da cidade americana de Los Angeles, Califórnia (Costa, 2017, p. 12). Colocar o espectador dentro do ambiente onde o acontecimento noticioso se desenvolve é mais uma tentativa, entre várias, de explorar as novas tecnologias para difusão e modulação do comportamento do público, que se tornou muito mais participativo no processo comunicacional. Como bem descreve Costa (2017, p. 14), a adoção de técnicas de realidade virtual ou imagens 360 graus tornou-se “uma aposta a mais para contar histórias cotidianas de maneira inovadora, permitindo ao
– 37 – público navegar por um ambiente que até então era enquadrado exclusivamente pela subjetividade de repórteres e cinegrafistas”. Precursora das experiências na área, De La Peña (2010) considera que a recente proliferação de informação audiovisual, em função do barateamento de produção e difusão de vídeos, arquivos de áudio e fotografias, tem tornado a audiência indiferente até para temas preocupantes, como o sofrimento humano, por exemplo. Bem por isso, para ela, um dos papeis do jornalismo de imersão poderia ser o de reinstituir o envolvimento emocional do público em eventos atuais. No entanto, o atributo que para ela soa como virtude, para outros estudiosos da área pode significar uma ameaça ao campo do jornalismo. Esta preocupação está presente em trabalho no qual Baia Reis (2016) produziu uma resenha histórica e conceptual acerca da aproximação entre jornalismo e avanços tecnológicos visando melhor explorar a participação da audiência. Segundo as doutrinas profissionais cultivadas no mundo ocidental, entende-se que o papel da imprensa não é necessariamente despertar ou explorar as emoções de seu público, mas simplesmente produzir relatos objetivos, calcados na racionalidade. Ao descrever os conceitos em torno da experiência de “jornalismo imersivo”, Baia Reis resume: [...] as pessoas que experienciam jornalismo imersivo manifestam reações iguais ou muito aproximadas àquelas que teriam se estivessem a viver essas experiências na primeira pessoa, mesmo tendo consciência plena de que aquilo que estão a ver e a ouvir não está a acontecer em tempo real. (Baia Reis, 2016, p. 104) A hipótese de permitir ao público experimentar em primeira pessoa os acontecimentos narrados em uma reportagem deu origem a projetos que podem ser divididos em dois grandes grupos na área do jornalismo. Um seria formado por iniciativas que utilizam imagens reais, gravadas em 360 graus, como é o caso da experiência da Rede Globo; o segundo grupo seria composto por produtores que utilizam cenários criados digitalmente, em três dimensões, combinados com trilhas sonoras e testemunhos reais (Ambrosio; Iglesias; Fidalgo, 2016). Se no campo da produção, o desenvolvimento tecnológico tem dado respostas consistentes, na área da recepção grandes questões se colocam. Entre estas questões, destacam-se: Estaria o público preparado para absorver narrativas tão
– 38 – realísticas de fatos verdadeiros? Estariam sendo extrapolados os limites éticos em relação às pessoas que se transformam em objeto de tais narrativas? Estaria o jornalismo ingressando em uma nova era? São desafios aos quais a academia terá que dar respostas brevemente. Também, importante considerar na exposição os sentidos da temporalidade das produções telejornalísticas no contexto do jornalismo imersivo na atualidade. Como apontou Capanema e França (2013, p.22) “a máquina televisiva, antes encarnada de forma exclusiva no tradicional aparelho televisivo, atualmente perpassa vários outros suportes e processos, adquire novas funções, resgata práticas e, principalmente, expande o sentido da televisão”. Produções jornalísticas, portanto, que usufruem da prática imersiva proporcionam o rompimento da forma tradicional de se fazer reportagens de televisão, pois inserem o usuário ou consumidor da informação praticamente “junto” da notícia”. O sentindo temporal da notícia ganha contornos de quem, de fato, esteve presente no acontecimento. No entanto, é importante que se compreenda, ainda, que as emissoras de televisão permanecem tímidas no que diz respeito às produções noticiosas, quando o assunto é a convergência de mídias, a partir do jornalismo imersivo. Alguns exemplos são testados na tentativa de estancar a perda significativa de audiência nos programas jornalísticos, como a experiência do programa Fantástico, da Rede Globo de Televisão, que iniciou novos formatos à luz da convergência de plataformas multimidiáticas, em 2014. O “novo Fantástico” estreou em 27 de abril de 2014 com um cenário novo, emotions que surgem no vídeo, muita tecnologia, bastidores, reuniões de pauta com convidados externos à equipe, sem resultados na audiência. A iniciativa do programa provocou expectativas de um fluxo mais livre de ideias e conteúdos, sem, no entanto, ter apresentado mudanças significativas do modo de se produzir as reportagens. Em 2015, a cúpula do Fantástico enterrou a ideia e voltou a produzir reportagens televisivas tradicionais. Diante desse cenário, compreender as práticas científicas iniciais sobre o jornalismo imersivo possibilita não somente a identificação dos
– 39 – modelos teóricos e discursivos adotados, mas a prospecção de uso estratégico do tema nos processos de comunicação. 2. MÉTODO A pesquisa é de caráter exploratório de abordagem quantitativa. Foram adotados procedimentos bibliométricos e cientométricos (Urbizagástegui, 1984) para coleta, formatação e análise dos dados. A bibliometria e a cientometria analisam os modelos de comunicacao da ciencia, e os processos de producao, armazenamento, disseminacao, recuperacao e uso da informacao cientifica e tecnologica registrada com metodos e procedimentos apropriados a obtencao de indicadores quantitativos relativos aos objetos analisados. (Glanzel e Schoepflin, 1994). Fundamentalmente, dedicam-se à descoberta dos fatores causais subjacentes nos fenômenos bibliográficos. Seu campo estaria na interseção dos mundos subjetivos e objetivos do conhecimento científico. O corpus de análise é constituído por artigos científicos publicados em periódicos indexados na base Web of Science (WoS) sobre jornalismo imersivo. A WoS é uma base referencial multidisciplinar que cobre aproximadamente 12.000 periódicos científicos avaliados por critérios rigorosos. Nessa avaliação, o processo de seleção das revistas é realizado continuamente a cada duas semanas. Além disso, a cobertura de títulos existentes passa por constante revisão, de maneira a assegurar que os títulos mantenham altos padrões e uma clara relevância à comunidade científica. Cada revista é submetida a um processo amplo de avaliação antes de ser selecionada ou rejeitada. Os editores da WoS que conduzem as avaliações das revistas possuem formação educacional apropriada às suas áreas de responsabilidade. Na avaliação das revistas, muitos gatores qualitativos e quantitativos são levados em consideração. Nenhum fato é considerado de forma isolado, mas, ao contrário, os dados são combinados e inter-relacionados, possibilitando ao editor a capacidade de determinar os pontos fortes e fracos de uma revista em sua totalidade (Testa, 1998). Por ser pioneira na organização e disponibilização da produção científica em múltiplas áreas visando o uso da informação na produção de novos conhecimentos, a base WoS configura-se como importante aporte metodológico em análises de produtividade científica. A
– 40 – configuração dos registros bibliográficos, assim como, a facilidade de uso das informações recuperadas, possibilita maior exploração da base visando a mensuração dessas informações. Como esclarece Hjorland (2002) a contribuição dos estudos bibliométricos e cientométricos para o avanço da ciência depende da qualidade dos canais utilizados para a comunicação dos resultados nas diferentes áreas do conhecimento. Os fundamentos da validez desses estudos como a definição de domínio de suas possibilidades e limitações dependem de maneira decisiva do funcionamento do sistema de publicação, sobretudo, dos sistemas que armazenam as publicações. A representatividade dos indicadores está associada à cobertura que o sistema de publicação formal tem dos resultados científicos. A busca dos artigos foi realizada seguindo algumas etapas indicadas por Lopes (2002). Foi utilizada palavra-chave traduzida para o idioma inglês: "jornalismo imersivo". Houve realização de busca a partir da lógica booleana (palavras combinadas por AND e OR) e/ou operadores de truncagem (palavras combinadas por ‘?’ ou ‘*’, utilizados para recuperar palavras a partir dos prefixos ou sufixos). Foi considerado todo o período temporal coberto pela base, 1945 a 2018. Todos os dados foram tratados e mensurados por técnicas bibliométricas e cientométricas de avaliação de produção científica. Os dados foram analisados com o software Bibexcel para a mensuração dos dados e os resultados foram apresentados graficamente com a utilização dos programas Microsoft Excel e Ucinet/Netdraw. A análise dos trabalhos publicados sobre a temática incluiu análise de conteúdo (Bardin, 1977) e identificação de objetos teóricos. Para Bardin (1977) a análise de conteúdo pode ser definida como um conjunto de técnicas de análise das comunicações visando obter, por procedimentos sistemáticos e objetivos de descrição do conteúdo das mensagens, indicadores que permitam a inferência de conhecimentos relativos às condições de produção e recepção destas mensagens. Caracteriza-se, assim, como um método de tratamento da informação contida nas mensagens.
– 47 – Brasil, Canadá, Alemanha, Índia, Israel, Japão, Holanda, China, Rússia e Singapura com 1 frequência cada. Grande parte dos materiais bibliográficos, periódicos e pesquisadores desses países têm impulsionado o desenvolvimento de estudos, objetos de análise e maior compreensão do jornalismo imersivo, tanto no contexto temporal quanto no geográfico. Especificamente, países como Espanha, Estados Unidos da América e Ingraterra concentram a maior produção científica. À luz do posicionamento geográfico, é possível observar, portanto, que o jornalismo imersivo têm sido estudado em variadas regiões, embora, de forma quantitativamente tímida. O referencial teórico utilizado no total de artigos publicados sobre jornalismo imersivo evidencia alta distribuição de referências citadas, com total de 1.586 referências, média de 40 referências citadas por artigo publicado. Desse total, destacam-se 12 referência mais citadas do total de artigos publicados, com representação de 4% do total de citações (Tabela 3).
– 48 – Tabela 3. Referências mais citadas em artigos científicos publicados sobre jornalismo imersivo. Referências citadas Quantidade Artigo de la Pena N, 2010, PRESENCE-TELEOP VIRT, V19, P291, DOI 10.1162/PRES_a_00005 10 Slater M, 2009, PHILOS T R SOC B, V364, P3549, DOI 10.1098/rstb.2009.0138 7 Botvinick M, 1998, NATURE, V391, P756, DOI 10.1038/35784 6 Petkova VI, 2008, PLOS ONE, V3, DOI 10.1371/journal.pone.0003832 6 Slater M, 2010, PLOS ONE, V5, DOI 10.1371/journal.pone.0010564 6 Banakou D, 2013, P NATL ACAD SCI USA, V110, P12846, DOI 10.1073/pnas.1306779110 5 Heeter C., 1992, PRESENCE-TELEOP VIRT, V1, P262, DOI DOI 10.1162/PRES.1992.1.2.262 5 Kokkinara E, 2014, PERCEPTION, V43, P43, DOI 10.1068/p7545 5 Sanchez-Vives MV, 2005, NAT REV NEUROSCI, V6, P332, DOI 10.1038/nrn1651 5 Sheridan T. B., 1992, PRESENCE-TELEOP VIRT, V1, P120, DOI DOI 10.1162/PRES.1992.1.1.120 5 Slater M, 1997, PRESENCE-TELEOP VIRT, V6, P603, DOI 10.1162/pres.1997.6.6.603 5 STEUER J, 1992, J COMMUN, V42, P73, DOI 10.1111/j.1460- 2466.1992.tb00812.x 5 Fuente: Web of Science, 1945 – 2018. A análise das referências utilizadas na produção de artigos relacionados ao jornalismo imersivo permitiu a compreensão das bases teóricas desses estudos. O conjunto de referências mais citadas, assim como os impactos desses estudos a partir da análise de conteúdo, retrata uma realidade, a configuração das bases científicas que sustentam os debates sobre o jornalismo imersivo. Dentre os trabalhos mais citados, destacam-se os trabalhos de De La Pena, Slater, Botvinick e Petkova, que juntos somam 35 citações. O trabalho de De la Pena, publicado em 2010, introduz o conceito e discute as implicações do jornalismo imersivo, que é a produção de notícias em uma forma na qual o público pode obter experiências em primeira pessoa dos eventos ou situações descritas nas notícias. Sobre isso, é a
– 49 – referência mais citada de todo o conjunto de referências identificadas, com 10 citações. Em adição, Slater contribui de forma quanti e qualitativa ao cenário teórico e referencial dos estudos sobre jornalismo imersivo. No conjunto de referências mais citadas, é o autor com maior número de artigos publicados e citados. Esses estudos viabilizam a compreensão da variedade de aplicações da realidade virtual e do jornalismo imersivo, evidenciando sua utilidade em contextos variados. A concentração de citações, basicamente, em 12 referências configura a temática com baixo referencial teórico. Evidencia, portanto, desafios a serem superados na produção de novos artigos sobre jornalismo imersivo. A baixa concentração de referencial teórico limita o desenvolvimento científico e, consequentemente, empírico da temática, possibilitando devaneios e considerações descontextualizadas, desconexas da realidade. A falta de referencial teórico limita a atividade científica e o desenvolvimento de novas pesquisas, independentemente da área de conhecimento. Em suma, o comportamento da produção científica sobre o jornalismo imersivo evidencia aumento do número de trabalhos publicados ao longo dos anos, sobretudo, na última década. Por sua vez, a distribuição dessa produção por área de pesquisa não se apresenta de maneira homogênea, tampouco no posicionamento geográfico desses artigos. Dentre os variados países com publicação relacionada a temática, destacam-se aqueles geograficamente distribuídos nos continentes americano e europeu. Fundamentalmente, são importantes trabalhos de pioneiros, pesquisadores com contribuições no desenvolvimento dos estudos sobre jornalismo imersivo. Todavia, dada à configuração temporal da produção, das áreas de pesquisa, países e potencialidade da temática, espera-se aperfeiçoamento de políticas visando maior incremento científico tanto quantitativo, quanto qualitativo. 4. Conclusão A análise da ciência praticada mostra que os estudos sobre jornalismo imersivo têm se constituído como objeto com potencial de maior exploração científica, evidenciados a partir da quantidade de publicação, do
– 50 – espaço temporal, dos canais de comunicação, áreas de pesquisa, países e referencial teórico. Basicamente, verifica-se que a temática tem sido objeto de análise, prática e ferramenta complementar de produção jornalística, viabilizando novos formatos de comunicação de notícias e informações. Por outro lado, a produção científica sobre jornalismo imersivo configura-se quantitativamente de modo tímido e ainda em desenvolvimento teórico e discursivo. As práticas científicas adotadas indicam baixa produtividade de artigos, em espaço temporal de pouco mais de uma década, com grande distribuição de autores, canais de divulgação científica, áreas de pesquisa, países e referencial teórico. Tal constatação dificulta a busca de caminhos para o aperfeiçoamento teórico ou pratico do processo de avaliação e, consequentemente, da avaliação do conhecimento produzido em seus variados espaços, bem como inviabiliza projeções e avanços a luz das demandas sociais e acadêmicas. Logo, permanecem subavaliadas as contribuições empíricas do conhecimento científico produzido sobre jornalismo imersivo em função da produtividade de pesquisadores e instituições, além de baixo referencial teórico. A pesquisa aponta para a necessidade de se avançar no sentido de propor novos estudos e pesquisas sobre a temática do jornalismo imersivo. O desenvolvimento de novas pesquisas poderá subsidiar o aperfeiçoamento teórico e determinar a estrutura conceitual do jornalismo imersivo. Impõem-se, desse modo, a intencionalidade de estabelecer relações de proximidades entre significante e significado.
– 51 – REFERÊNCIAS Ambrosio, A. P.; Iglesias, L J & Fidalgo, I.R. (2016). El periodismo inmersivo y transmedia: de leer la historia a vivirla en primera persona. Del verbo al bit. Universidad de La Laguna, 1177-1191. Disponível em: https://bit.ly/2UXZaYq Acesso em: 10 Jun. 2019. Baía Reis, A (2016). Mundos virtuais e jornalismo imersivo: uma resenha histórica e conceptual. Estudos de Jornalismo, 6 (1), 100-112. Disponível em: https://bit.ly/2JVkzLr>. Acesso em: 16 Jul. 2019. Bardin, L (1977). Análise de Conteúdo. Lisboa: Edições 70. Benitez de Gracia, M. J.; Herrera Damas, S (2018). Immersive feature through 360 degrees video in Spanish news media. Revista de Comunicacion-Peru, 17 (2), 66-100. Capanema, L. & França, R. O. (2013). A televisão no ciberespaço: reformulações da televisão na internet e na TV digital. In: Geminis, 4 (1), 20-36. Disponível em: https://bit.ly/2UXJaFH. Acesso em: 17.06.2019. Costa, L. (2017). Jornalismo Imersivo de Realidade Virtual: Aspectos teóricos e técnicos para um modelo narrativo. Dissertação de mestrado. Dissertação (mestrado) - Universidade Federal de Santa Catarina, Centro de Comunicação e Expressão, Programa de Pós-Graduação em Jornalismo, Florianópolis, 206 p. De la Pena, N.; Weil, P. & Llobera, J. (2010). Immersive Journalism: Immersive Virtual Reality for the First-Person Experience of News. Presence-Teleoperators And Virtual Environments, 19 (4) 291-301. Dominguez-Martin, E. (2015). Immersive journalism or how virtual reality and video games are influencing the interface and the interactivity of news storytelling. Profesional de la Informacion, 24 (4), 413-423. Glanzel, W. & Schoepflin, U. (1994). Little scientometrics – big scientometrics... and beyond. Scientometrics, 30 (2/3), 375-384. Hjorland, B. (2002). Domain analysis in information science – eleven approaches – traditional as well as innovative. Journal of Documentation, 58 (4), 422-462.
– 52 – Keeble, R. L. (2018). Literary Journalism as a Discipline and Genre: The Politics and the Paradox. Literary Journalism Studies, 10 (2), 83-98. Kishore, S.; Navarro, X. & Dominguez, E. (2018). Beaming into the News: A System for and Case Study of Tele-Immersive Journalism. Ieee Computer Graphics and Applications, 38 (2), 89-101. Longhi, R. (2017). Jornalismo experimental, pesquisa aplicada e o desafio da investigação em realidade virtual no ciberjornalismo. 15º. Encontro Nacional de Pesquisadores em Jornalismo. Lopes, I.L. (2002). Estrategia de busca na recuperacao da informacao: revisao da literatura. Ciencia Da Informacao, 31 (2), 60-71. Lopez-Garcia, X.; Rodriguez-Vazquez, A. & Pereira-Farina, X. (2017). Technological Skills and New Professional Profiles: Present Challenges for Journalism. Comunicar, 25 (53), 81-90. Perez-Seijo, S. (2018). Sense of being there in 360 degrees-videos: Case study of Lab RTVE.es' strategies. Doxa Comunicacion, 26, 239-248. Reis, A. B. & Coelho, A. F. V. C. (2018). Virtual Reality and Journalism a gateway to conceptualizing immersive journalism. Digital Journalism, 6 (8), 1090-1100. Shin, D. & Biocca, F. (2018). Exploring immersive experience in journalism. New Media & Society, 20 (8), 2800-2823. Sukhodolov, A. P. & Timofeev, S. V. (2018). Mass Media and Virtual Reality: New Opportunities And Prospects. Theoretical And Practical Issues Of Journalism, 7 (4), 567-580. Sundar, S. S.; Kang, J. & Oprean, D. (2017). Being There in the Midst of the Story: How Immersive Journalism Affects Our Perceptions and Cognitions. Cyberpsychology Behavior and Social Networking, 20 (11), 672-682. Testa, J. (1998). A base de dados ISI e seu processo de seleção de revistas. Ciência da Informação, 27 (2), 233-235. Urbizagástegui, R. (1984). A Bibliometria no Brasil. Ciência da Informação, 13 (2), 91-105. Wheelwright, J. (2017) .The Orgy Next Door: An Exploration of Ethical Relationships in Gay Talese's Thy Neighbor's Wife and The Voyeur's Motel. Literary Journalism Studies, 9 (2), 29-50.
– 53 – CAPÍTULO III JORNALISMO RADIOFÔNICO: PERSPECTIVAS E POTENCIALIDADES DOS MEIOS LOCAIS NO BRASIL ALINE CRISTINA CAMARGO Universidade Estadual Paulista Unesp/Bauru ANTONIO FRANCISCO MAGNONI Universidade Estadual Paulista Unesp/Bauru GIOVANI VIEIRA MIRANDA Universidade Estadual Paulista Unesp/Bauru RESUMO Objetiva-se fazer uma análise do atual cenário de avanço das ferramentas digitais no campo da Comunicação tomando como referência analítica as mudanças nos processos informativos em nível local em contraste com a predominância de uma editorialização global-metropolitana. A partir dos novos paradigmas sociais, econômicos e tecnológicos consequentes da reconfiguração das plataformas, conteúdos e linguagens midiáticas, busca-se fazer uma discussão sobre as possibilidades e eventuais empecilhos para o desenvolvimento de um jornalismo radiofônico plural, independente e cidadão em âmbito local. PALAVRAS-CHAVE Comunicação, Jornalismo Local, Rádio.
– 54 –
– 55 – 1.INTRODUÇÃO Pensar a comunicação é um exercício que demanda a reflexão sobre a complexidade social, sobre os instrumentos comunicativos, sua história e a ideologia propagada pelas mensagens. A Comunicação Social pode ser dimensionada em uma intersecção da ideia de formação de opinião e das transformações sociais pelas quais passaram a sociedade. A mudança estrutural da Esfera Pública discutida inicialmente por Habermas (1997), fez com que fosse destacado tal ponto, desde a concepção de cidadania nas ágoras atenienses até as atuais questões de publicização dos fatos, sem deixar de considerar o importante papel desempenhado pela mídia nesse processo. Para Habermas (1997), entre as funções ideais desempenhadas pela mídia em sistemas políticos considerados constitucionais está o ato de vigiar sobre o ambiente sociopolítico; definir as questões significativas da agenda política; estabelecer canais/plataformas que possibilitam o processo de defesa das posições; permitir o diálogo e o debate entre os diversos pontos de vista; a criação de mecanismos para a prestação pública das contas; incentivar os cidadãos e convidá-los à participação ativa; resistir a todo processo que vise restringir o aspecto do debate público; e o respeito de todos os envolvidos. Usualmente, no entanto, o fluxo da informação é constituído por diversos mecanismos que filtram a informação. Os critérios de noticiabilidade não são os únicos vetores que determinam o conteúdo. Há aspectos técnicos, éticos, editoriais, ideológicos e políticos (Moraes, Ramonet, Serrano, 2013). A observação do fato, a negociação entre os grupos que constituem o processo produtivo, a convergência/divergência com a política editorial do veículo, as cadeias de comando horizontais e verticais, e os interesses comerciais das empresas transformam a pauta, muitas vezes, em mera referência burocrática, para a produção do conteúdo. O processo industrial da informação tem afetado as condições de trabalho dos jornalistas e contribui com a transformação do conteúdo (Ribeiro, 1994). Nesse processo, não há uma discussão aberta na Esfera Pública de forma que as deliberações são apenas repassadas à sociedade, contrariando o
– 56 – ideal republicano democrático de autogoverno dos cidadãos (Vizeu; Rocha; Mesquita, 2010). O resultado da ausência de discussões abertas e da permanência de meios de comunicação que restringem o debate público, priva a esfera pública do debate de temas de interesse social. O procedimento de empacotamento do conteúdo é condicionado por critérios que impõe a submissão de um tema em relação a outro. O relevo, a proximidade, o impacto da notícia submete outros tópicos de interesse, e articulam uma narrativa única das notícias, com a inclusão/exclusão de assuntos de relevância pública. A discordância desses temas com a realidade factual provoca distorção na informação. Esse artifício tira da esfera pública de debate teses fundamentais para a compreensão da realidade social e reduz a capacidade da cidadania de superá-los (Kovach; Rosenstiel, 2003). A ideia de um mundo emancipado, como previsto por Habermas (1984), no qual se há a valoração do debate crítico-racional-reflexivo se esbarra diante do processo de mudança estrutural da Esfera Pública em um ciclo de produção e consumo, partindo para um processo de simplificação e alienação. Nesse sentido, como aponta Marcondes (2007), tais mudanças na Esfera pública acabam por prejudicar o processo de reflexão crítica, sendo a razão substituída pela distração e pelo consumo. “A extinção da crítica na Esfera Pública contribui para a anulação das capacidades políticas do homem e, em consequência, para o abuso de poder e a manipulação das massas” (Marcondes, 2007, s/p). Para Dourado (2013), as informações passam a ser visualizadas como mercadorias que serão comercializadas diante de um processo de espetacularização, sem aprofundamento crítico ou maior elaboração dos processos produtivos, dos acontecimentos que buscam atingir o maior número de pessoas. As redações adotam políticas de objetividade e imparcialidade que, mesmo impossíveis de serem atingidas, levam à fragmentação, à superficialidade, ao enxugamento da interpretação, à despolitização e à visualidade em detrimento do conteúdo. Ao invés de intermediar a opinião pública, os meios de comunicação desenvolvem técnicas para moldá-la a seu modo (Dourado, 2013, pp. 3-4).
– 63 – território espacial, inclusive, quando se produz fora”. (López García, 2002, p. 34) Lemos (2011) aponta a produção de notícias em âmbito digital localizado como uma conjunção de funções pós-massivas e massivas, onde o usuário pode ter informações mais precisas sobre o seu local de interesse a partir de um cruzamento de notícias. A dimensão hiperlocal no jornalismo (já que ele é sempre local) referese, em primeiro lugar, a informações que são oferecidas em função da localização do usuário (sobre o bairro, a rua, etc), e em segundo lugar, pelas características pós-massivas desse novo jornalismo onde qualquer um pode ser produtor de informação. Essa é uma das tendências atuais do jornalismo: vinculação de notícias cruzando diversas fontes, oficiais, profissionais e cidadãs à geolocalização. (Lemos, 2011, p.12). A partir desse entendimento, pode-se observar a aproximação das práticas do jornalismo hiperlocal com as do jornalismo cidadão, em especial no que ser refere ao envolvimento das comunidades e suas organizações com relação aos problemas sociais, econômicos e ambientais urbanos que enfrentam e que, sistematicamente, não são noticiados ou são mal noticiados pelo jornalismo tradicional. 2.2 TICS, INTERNET, NOVAS MÍDIAS E A ESFERA PÚBLICA O advento da internet como uma rede global de compartilhamento de informações e o surgimento de novas tecnologias disponíveis a cidadãos comuns revolucionaram a produção e divulgação de notícias nas últimas décadas. Segundo Gillmor (2005, p. 227), “a internet é o mais importante meio de difusão desde a invenção da imprensa”, constituindo-se, da maneira mais radical, como promotora da transformação, uma vez que possibilita a qualquer indivíduo produzir e compartilhar conteúdos. Com isso, verifica-se em curso a passagem de uma hierarquia vertical dos grandes meios de comunicação, que detinham o monopólio da informação, para um sistema mais democrático no qual todos podem exercer sua participação cívica. Para o autor, as novas tecnologias e uma crescente insatisfação com os meios de comunicação de massa criaram as condições para o aparecimento dessa nova estrutura. Na nova era das comunicações digitais, o público não é mais apenas receptor, mas sim,
– 64 – parte integrante do processo de produção e divulgação de notícias. Mesmo pessoas que vivem em países com regimes repressivos passaram a ter voz e lutar por suas causas, como aponta Gillmor (2005, p. 146), “as novas tecnologias permitiram que muitos milhões falassem livremente e fossem ouvidos, em muitos casos pela primeira vez”. Como ainda aponta Brittos (2002), pode se afirmar que os impactos econômicos e políticos das tecnologias e suas consequências na ação social do espaço público, no entanto, “é na disputa para vencer os limites pelo capital e pela expansão da cultura ligada aos ditames do consumo, que se opõem à concretização de uma comunicação popular libertadora, articulando democracia e cidadania” (Brittos, 2002, p.12). As esferas públicas criadas pela internet (Bennet, 2004) são mais que universos paralelos de informação que existem independentemente da mídia de massa. Ao contrário, a internet muda a forma como são feitas as notícias em função da oferta de contrainformação. “A internet pode engendrar novas formas de participação individual ou grupal nas discussões dos assuntos que dominam a Esfera Pública. Enquanto ferramenta acessível, ela também possibilita que novos assuntos sejam trazidos à discussão pública” (Bennet, 2004, p. 25), ampliando de forma substancial a circulação de informações e de fontes diversificadas, descentralizando o processo de produção e a divulgação dos conteúdos e possibilita a expressão de vozes diferentes. Esse espaço passa a ser considerado uma extensão da cidadania que se articula por meio da troca de ideias entre os indivíduos/cidadãos interessados. Jenkins (2009) aponta que os antigos consumidores dos conteúdos disponibilizados a partir da internet eram indivíduos isolados. Com a convergência, a internet e as redes sociais, os novos consumidores são mais conectados socialmente. O papel tradicional da imprensa e da mídia eletrônica vai sendo desgastado a partir do momento em que o próprio manifestante e cidadão decide ser o seu próprio porta-voz nas redes sociais, criando, assim, uma Esfera Pública dita conectada. E também porque ele dispõe de meios próprios para transmitir as suas opiniões e as suas ideias para o restante da população.
– 65 – Anterior ao surgimento das mídias sociais como o YouTube, Twitter e Facebook, os blogues são apontados pelo autor como a primeira ferramenta a tornar fácil a publicação na internet, possibilitando a qualquer usuário veicular notícias. Como um meio flexível e interativo, os blogs permitem a comunicação de muitos para muitos e de alguns para alguns, significando um importante avanço para o chamado jornalismo participativo ou cidadão. A popularização dos blogs, segundo Marcondes (2007), propiciou o fortalecimento da participação cidadã na geração de conteúdos noticiosos, formando, juntamente com as redes colaborativas, um dos primeiros pilares do jornalismo cidadão. No entanto, como aponta Patrocínio (2003) é preciso que seja realizado um avanço no acesso de e a todos os cidadãos no que diz respeito às novas tecnologias e à internet. A cidadania apontada a partir desse aspecto só pode se efetivar-se quando o acesso aos meios tecnológicos, à publicação, à produção e à divulgação estiver assegurado. Como “as lógicas inerentes às novas TICs perpassarem a toda a sociedade” (Patrocínio, 2003, p.10) é necessário ampliar o acesso a todos os cidadãos como se esse fosse um direito para diminuir o empobrecimento e a assimetria da sociedade. No que diz respeito ao exercício profissional, por outro lado, o elevado fluxo de informações e a alta velocidade da rede não alteram a responsabilidade social dos profissionais de comunicação, ou mesmo daqueles que as utilizam para tal finalidade. Em meio a avalanche de dados, muitos, por exemplo, transmitidos por cidadãos comuns, é aproveitando a expansão de novos meios e direcionando o bom uso dessas novas ferramentas na busca de objetivos jornalísticos que se mantêm os profissionais da mídia hoje. 2.3 EM BUSCA DE UMA COMUNICAÇÃO HORIZONTALIZADA O ambiente online em redes favorece a lógica participativa, com a interatividade e o compartilhamento entre os indivíduos, em diversos níveis. Dessa forma, facilita-se o engajamento, tendo as figuras de produtor e receptor de conteúdos, indivíduo e coletivo fundindo-se em uma complementariedade (Vieira, 2009). O digital seria, assim, um locus da cultura participativa, na qual as práticas colaborativas são potencializadas
– 66 – em um espaço de representação do coletivo. Para o autor, a colaboração e o diálogo são dois pontos estruturais do jornalismo cidadão, que sempre teve e deverá ter como propósito encontrar ambientes comuns para facilitar o exercício da cidadania e ampliar o valor da democracia, com um firme compromisso em favor da liberdade de expressão. Seja através de um jornal do bairro, de um blog ou de um canal no Youtube, as pessoas se utilizam das ferramentas que possuem. Aqueles com acesso à internet têm disponível um mundo de possibilidades, onde qualquer usuário é também um emissor, não há barreiras tão fortemente expostas e enraizadas quanto as que existem no papel e nas emissoras de rádio e televisão. Machado (2009) também considera que desde a sua essência, o jornalismo cidadão tem como papel o desenvolvimento da sociedade, fundamentado na participação dos atores sociais nos processos de decisão e reconstrução das informações. Os autores argumentam que embora o jornalismo seja uma atividade que tenha como função social a construção da cidadania, as presenças de forças como os oligopólios, os interesses políticos e econômicos, que muitas vezes se deixam entrever pelas entrelinhas das notícias, acabam impedindo o exercício do papel cidadão no jornalismo. Diante disso, verifica-se a importância do jornalismo cidadão, praticado pelos novos atores sociais que adotam recursos tecnológicos presentes na web 2.02 para desenvolver seus espaços comunicativos – blogs, canais no YouTube, Twitter, Facebook - sem depender de oligopólios midiáticos ou de suas linguagens e estruturas. Segundo o autor, para se comunicar nestes novos ambientes digitais, com livre produção e circulação de informações, os cidadãos desenvolveram linguagens próprias e participativas. No jornalismo participativo e cidadão, “os indivíduos passam a ter papel ativo na recolha, análise, escrita e divulgação de informações, funções antes restritas aos meios de comunicação” (Dourado, 2009, p. 13) e jornalistas profissionais. Ele não exclui a produção dos jornalistas 2 A ideia da web como plataforma marcada pela participação/colaboração atividade de um cidadão ou de um grupo diante da difusão de ferramentas que garantiram essa possibilidade, tais como blogs, wikis, redes sociais, entre tantas.
– 67 – profissionais, acrescenta a ele a participação de leigos, pessoas que não são profissionais da comunicação, na publicação e difusão de informações. Ele inclui questões de cidadania, mas não está restrita a elas, sua prática ultrapassa os temas sociais e cívicos e abrange qualquer campo do conhecimento. (Varela, 2007, p. 45) 2.4 IDENTIFICAÇÕES (HIPER)LOCAIS Além de propiciar uma maior pluralidade de informações e oferecer novas oportunidades de inovação no jornalismo, as práticas de hiperlocalidade em rede reforçam a noção de identidades culturais. Identidades locais, comunitárias e regionais têm se tornado mais importantes ao mesmo tempo em que a globalização parece provocar uma homogeneização das culturas. Concomitantemente, junto com o impacto do global, um novo interesse pelo local parece emergir. De acordo com Hall (2006), a globalização deslocou as identidades culturais no final do século XX. Diante da morte do sujeito moderno, as culturas nacionais emergem como formadoras da identidade cultural. “[...] as identidades nacionais não são coisas com as quais nascemos, mas são formadas e transformadas no interior da representação” (Hall, 2006, p. 48). As culturas nacionais buscam unificar seus integrantes numa identidade única, sem levar em conta termos de classe, gênero ou raça. As culturas nacionais não devem ser pensadas como culturas unificadas, e sim, como um dispositivo discursivo que representa a diferença como unidade ou identidade. As identidades culturais nacionais servem para costurar as diferenças numa única identidade. Segue-se que a nação não é apenas uma entidade política, mas algo que produz sentidosum sistema de representação cultural. As pessoas não são apenas cidadãos/dãs legais de uma nação; elas participam da ideia da nação tal como representada em sua cultura nacional. Uma nação é uma comunidade simbólica [...] (Hall, 2006, p.49). As consequências da globalização para as identidades culturais podem ser resumidas em três pontos: as identidades culturais nacionais estão se desintegrando, como resultados do crescimento da homogeneização cultural e do “pós-moderno global”; as identidades nacionais e outras identidades “locais” ou particularistas estão sendo reforçadas pela resistência
– 68 – à globalização; as identidades nacionais estão em declínio, mas novas identidadeshíbridas- estão tomando seu lugar (Hall, 2006). Ao mesmo tempo, Castells (2006) também aponta para uma nova valorização do local diante do novo paradigma que se torna presente, mostrando que as mudanças em nosso tempo (em que as instituições perdem força) estão fazendo com que a busca da identidade se torne fonte básica de significado social. Diante do reforço das identidades locais perante a homogeneização das culturas provocadas pela globalização dos fluxos informacionais, o jornalismo hiperlocal pode oferecer narrativas que relatem as identidades locais, fazendo com que perfis históricos e culturais possam se sustentar, além de valorizar a memória do lugar (Lemos; Pereira, 2011, p. 4). Ao favorecer a abordagem local, o jornalismo torna-se importante fomentador de práticas cidadãs. Uma vez que na infinidade das metrópoles a uniformidade de identidades parece mais latente, valorizar a localidade pode criar maneiras de sociabilização, principalmente nas regiões mais periféricas. 3. APROXIMAÇÕES CONCEITUAIS: MÍDIA HIPERLOCAL E ARENA PÚBLICA Em meio ao debate até aqui traçado, considera-se que para uma mídia hiperlocal ser considerada e atuar como arena pública deve: 1) ter origem e atuar no seio de uma comunidade; 2) zelar pela manutenção de elementos de identidade local; 3) ter uma interação ativa dos atores da comunidade nos processos produtivos; 4) ter como foco a publicização de assuntos para efeitos “públicos coletivos”; 5) ser desvinculada de instituições de caráter privado e 6) adotar um processo de produção descentralizado. Como apresentado, as arenas públicas se configuram como espaços que possibilitam o debate no interior da Esfera Pública de sociedades complexas e democráticas, além de serem responsáveis por diagnosticar os assuntos de interesse da sociedade e torná-los públicos, consolidando a ideia de opinião pública, e levá-los à Esfera Pública política.
– 69 – Esse substrato organizatório, representado no fluxo de informação da Esfera Pública, é operado pelo conjunto de associações voluntárias desvinculadas do mercado e do Estado, e que têm a função de captar os anseios da própria sociedade e levá-los ao conhecimento público e, por consequência, à ciência dos representantes da população nas instâncias político-administrativas do próprio Estado (Lourenço, 2009, p. 86). Assim como as arenas públicas, uma premissa para as mídias hiperlocais está na sua origem dentro dos limites de uma comunidade. Conforme já apontado nas seções anteriores, a ideia de comunidade não está presa ao conceito geográfico, mas sim pelas aproximações e laços de identidades que caracterizariam tal comunidade3 e serve de elemento de empoderamento e de instituição da cidadania para tal comunidade ou agentes envolvidos. Sendo assim, quando falamos em noção de global, essa aborda aspectos técnicos (como características físicas), político-econô- micos (como diversidade sociocultural, histórica, idêntica, etc). “Estão em jogo as várias similaridades nas quais se constroem as práticas sociais” (Peruzzo, 2005, p. 146). De acordo com pesquisa conduzida no Reino Unido4 com 183 mídias hipelocais, a participação da comunidade (para 70,2% dos entrevistados), o jornalismo local (56,7%) e os assuntos locais (55,3%) são os três principais pontos que auxiliam na definição das mídias hiperlocais em análise, seguido da participação dos cidadãos (54,6%) e do jornalismo cidadão (42,6%). Nesse sentido, a manutenção de elementos de identidade local no contexto da comunicação digital está diretamente relacionado com a origem dessas mídias e sua atuação na comunidade. Além de uma base popular, partindo do seio de uma determinada comunidade, é preciso que haja uma interação em comum relacionada a uma base identitária. Essas reforçam a aproximação com as arenas públicas, ao passo que tais 3 Para esta análise, considerar-se que a comunidade “evoca sensações de solidariedade, vida em comum, independentemente de época ou região” sendo “um lugar ideal onde se almejaria viver, um esconderijo da sociedade moderna” (Peruzzo, 2005, p. 140). 4 Willians, A. The state of UK hyperlocal community news: findings from a survey of practitioners. 2014. Disponível em: <http://orca.cf.ac.uk/68425/>. Acesso em jun. 2017.
– 70 – elementos garantem a melhor captação dos anseios da comunidade e levá-los ao debate. Em um contexto em que prevalece a homogeneização das identidades em níveis globais (Hall, 2006), de mundialização das culturas e mudanças nos fluxos de produção da informação, o local ganha uma nova redefinição diante das potencialidades do cidadão. Esse, em meio a uma infinidade de valores, começa a buscar um ponto para se referenciar e se identificar. A globalização implica um movimento de distanciamento da ideia sociológica clássica da "sociedade" como um sistema bem delimitado e sua substituição por uma perspectiva que se concentra na forma como a vida social está ordenada ao longo do tempo e do espaço (Hall, 2006, p.18). A cidadania passa a ganhar um destaque nessa premissa, com a possibilidade um cidadão mais ativo na busca de afirmar sua identidade, seus laços e encontrar uma pauta comum para discussão, fazendo com que assuntos com determinada proximidade delimitados na esfera privada passem a ser considerados, aglutinados e discutidos para depois serem ecoados ao espaço público na busca de resultados comuns. Nesse ponto, o hiperlocal faz com que fiquem claras as ideias de que uma cultura globalizada não é suficiente para extinguir possibilidades de identificações mais localizadas e potenciais para a geração de interação entre a sociedade civil envolvida. Nessa perspectiva, a cidade, espaço onde pulsam os elementos hiperlocais, é percebida “como um palco onde se desenvolve a relação social, a vida social e, mais ainda, uma forma que permeia a configuração social e dela participa” (Lemos, 2011, p. 19). A internet, com todo o seu aparato tecnológico, faz com que o hiperlocal tenha um potencial de incentivar, reconhecer e impulsionar elementos da cultura, da comunicação e da política. Assim como as cidades, esses espaços hiperlocais apresentam um potencial de fortalecimento da cultura, de mobilização da sociedade e amplificam as alternativas de participação.
– 71 – De acordo com a pesquisa do Reino Unido5, “a cobertura de assuntos políticos locais é preponderante e a maioria dos sítios produz campanhas e reportagens investigativas. Quase três quartos dos entrevistados já cobriram campanhas locais e mais de um terço já instigou uma campanha própria, normalmente sobre cortes em serviços públicos, contabilidade governamental ou planejamento municipal”. Em aproximação da comunicação local ao de arena pública, pode se apontar o esforço da criação de uma arena pública e formação de uma opinião pública capaz de influenciar os processos de decisões em uma sociedade. No caso da comunicação hiperlocal, essa acaba tendo por função primordial expor as características, problemas e demandas de determinada comunidade, fomentando o debate e intensificando a publicização dos mesmos. 4. CONSIDERAÇÕES As mudanças tecnológicas estabelecidas no final do século XX mudaram radicalmente o ecossistema dos meios de comunicação e tocam, neste início do século XXI, todos os domínios da vida humana. Com o jornalismo, em específico, não foi diferente. A alteração do papel do jornalista, o uso massivo de redes sociais e o crescimento de coberturas colaborativas questionam o modelo industrial de jornalismo que se consolidou no século passado. Além da mudança no processo, as empresas jornalísticas passaram a sofrer para se manterem sustentáveis financeiramente. A valorização da cobertura de âmbito local, com o reforço de novas arenas públicas, pode oferecer alguma esperança nesse momento de incerteza do jornalismo. Juntamente com a criatividade, a prática jornalística calcada na localidade pode trazer grandes ganhos ao jornalismo atual. Resta tirar proveito disso e equacionar questões como fidelização, ampliação da audiência e financiamento para que a inovação propiciada pela criatividade e pela tecnologia possa trazer desenvolvimento econômico e social, não só para o jornalismo. 5 Willians, A. The state of UK hyperlocal community news: findings from a survey of practitioners. 2014. Disponível em: <http://orca.cf.ac.uk/68425/>. Acesso em jun. 2017.
– 72 – Ademais, o jornalismo hiperlocal em meio às mídias locativas fornece um importante referencial de sustentação das identidades culturais locais e pode colaborar com a participação cidadã mais qualificada e envolvida com os temas inerentes a cada local, principalmente aqueles em que as mídias tradicionais e hegemônicas costumam excluir da cobertura praticada atualmente. Essa conjuntura, em meio a esse novo jogo de interesses com regras ainda indefinidas, uma das alternativas para o exercício do jornalismo comprometido com os interesses de públicos-alvo locais seria o pagamento pelos conteúdos. Ou seja, o novo receptor/ator social – agora com olhos, ouvidos e voz cada vez mais ativa – poderia pagar pequenas quantias para a manutenção de blogs informativos locais ou hiperlocais, em troca das notícias e análises que contribuam para o exercício de sua cidadania, que facilitem o planejamento de sua vida, que o mantenham próximo de sua comunidade e que o tornem conhecido e reconhecido socialmente. Diante de insistentes argumentos, nacionais e internacionais, de um pretenso reforço das identidades locais perante a homogeneização das culturas provocadas pela globalização dos fluxos informacionais, o controvertido jornalismo brasileiro, cuja maioria dos pequenos e médios (também alguns grandes) veículos vem sendo fustigada pelos duradouros efeitos da digitalização e convergência midiática, e mais recente, pela crise política e econômica nacional, será algum dia, capaz de mudar a vocação autoritária de um modelo editorial centralizador e elitista, para oferecer narrativas que relatem as identidades locais, e que preservem os perfis históricos e culturais, além de valorizar a memória coletiva dos lugares? Tal debate parece-nos quase estéril. Os tradicionais donos da mídia comercial brasileira não parecem dispostos ou forçados a mudar os seus papéis sociais dominantes e o foco informativo patronal de seus antigos veículos. Eles, tampouco, teriam motivações para investir no atendimento do varejo noticioso, que também significaria a fragmentação de suas estruturas midiáticas e de seus lucros publicitários. Diante de um cenário nacional que segue conjugando a manutenção e a exaustão das “velhas mídias”, o hiperlocalismo jornalístico desponta
– 79 – CAPÍTULO IV MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y REDES SOCIALES: INFLUENCIA, USO Y CREDIBILIDAD MIRIAM MULERO MORENTE. Universidad de Sevilla, España DR. CARLOS A. GUERRERO SERÓN Universidad de Sevilla, España RESUMEN Este trabajo es parte de los resultados obtenidos en la realización de una encuesta digital difundida en redes sociales sobre las formas en que la audiencia se relaciona con los productos periodísticos y con los medios de comunicación a los que tienen acceso. En esta comunicación se recogen los resultados referidos concretamente a los factores de credibilidad de los medios de comunicación para sus audiencias (reputación por su trayectoria, prestigio de los profesionales que lo integran, capacidad de empatía de los contenidos, coincidencia ideológica con sus públicos y audiencia bruta con que cuentan) así como la credibilidad derivada de los diversos sujetos comunicativos formadores de opinión (columnistas, tertulianos, blogueros, youtubers, colaboradores y periodistas). Se trata de encontrar los factores de cambio en la credibilidad y la confianza depositadas en la profesión periodística que han propiciado las nuevas formas de ejercer la profesión: tecnologías, nativos digitales, diferentes formas de acceso, periodismo de datos, “periodismo ciudadano”, redes sociales, entre otras. Y esta búsqueda se realiza técnicamente mediante el análisis de las tipologías de audiencias procedentes de los perfiles obtenidos de una muestra de 372 personas que respondieron al cuestionario autoadministrado difundido en redes sociales entre los días 8-28 de febrero cuyos resultados indican que existen comportamientos particulares en función de determinadas variables demográficas, formativas y culturales. PALABRAS CLAVE Credibilidad, Periodismo, Audiencia, Encuestados, Periodistas.
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– 81 – 1. INTRODUCCIÓN El estudio plantea una investigación que pretende realizar una aproximación descriptiva de la forma cómo la audiencia se relaciona con los profesionales del periodismo y con los medios de comunicación a los que se exponen. Para ello, se diseña un proceso metodológico que incluye un análisis de audiencias y una encuesta online difundida a través de redes sociales con el objetivo particular de conocer hábitos de exposición y valoraciones concretas sobre la imagen y cometido de los medios en lo que se refiere a la credibilidad y la confianza que les proporcionan a sus audiencias, elementos que se consideran fundamentales para garantizar una buena función social. Este trabajo está planteado desde una perspectiva periodística, donde cumplir la función social de informar a la sociedad es su cometido básico para contribuir al fortalecimiento de la democracia. Para conocer lo que la sociedad andaluza opina sobre los medios de comunicación y los periodistas, pretendemos acercamos de forma directa a lo que los receptores consideran como correcta realización de informaciones, a la vez que al propio funcionamiento de la profesión periodística en la actualidad. Probablemente, la credibilidad y la confianza depositada por la ciudadanía en los profesionales del periodismo ha sido el motor que ha propiciado el cambio paulatino a lo largo de los años en búsqueda de una mayor eficacia y mayor capacidad de conexión con la ciudadanía. Y sobre todo, es seguro que ha influido en la evolución de las nuevas formas de ejercer la profesión: tecnologías, nativos digitales, diferentes formas de acceso, periodismo de datos, “periodismo ciudadano”, redes sociales, entre otras disciplinas. En consecuencia, este estudio muestra diferentes resultados obtenidos de datos cruzados provenientes de una encuesta con la intención de conocer los criterios más importantes para el público a la hora de elegir un medio, lo que permite a su vez comparar los resultados entre los diferentes grupos de opinión. Técnicamente, se trata de establecer tipologías de audiencias procedentes de los perfiles obtenidos con los cruces de datos entre las variables sociodemográficas de los entrevistados y los principales medios de comunicación y redes sociales, valorando la
– 82 – credibilidad que les otorgan. Del análisis de esta información se extraerán las conclusiones adecuadas, a las que remitimos al lector en los apartados correspondientes que se exponen a continuación. 2. FORMULACIÓN CONCEPTUAL. MARCO TEÓRICO La credibilidad es uno de los elementos que permite que el periodismo realice una función social dentro de una democracia. Sin embargo, en los últimos años ha surgido la idea de una crisis periodística generalizada que ha ganado fuerza entre los profesionales y la audiencia. La confianza que el público elige depositar en los productos comunicativos es uno de los factores que permiten que el periodismo tenga función social dentro de una democracia. La confianza sigue parámetros objetivos y de importancia técnica y teórica del periodismo: los criterios de credibilidad, a pesar de estar expuesta a la subjetividad de los individuos (Grossi, A. y Soares, G., 2018). Existen indicadores de credibilidad periodísticas llevados a cabo por una iniciativa académica y profesional “Trust Project1 o Proyecto Credibilidad” que busca entender cuáles son los elementos que llevan a la audiencia y a los periodistas a considerar un contenido creíble y confiable. Entre estos indicadores están: mejores prácticas, experiencia del autor, tipo de etiquetado, citas y referencias, métodos, clasificación local, diversidad de voces y retroalimentación accionable. Es importante que los periodistas y los profesionales involucrados en la realización informativa sean conscientes y cumplan con los requisitos nombrados de eses Proyecto Credibilidad (Grossi, A. y Soares, G., 2018). Como sugieren Carvalho y Belda (citados en Grossi, A. y Soares, G., 2018), el público contemporáneo espera que la demanda se encuentre en un periodismo ciudadano, dialógico, investigativo, transparente y autónomo político y económicamente, es decir, un público más atento y crítico. Esto convive con la decisión de considerar algo creíble o no: “Esta relación está influenciada por la cadena de producción noticiosa, el clima político, económico, y social en una determinada época y sociedad y la impresión, verídica o no, de que los medios están interfiriendo de alguna manera en esa realidad” (Grossi, A. y Soares, G., 2018, p. 43). La desconfianza de la audiencia es producida principalmente por las
– 83 – intenciones que hay detrás de un contenido noticioso. Esto es independiente de la necesidad de verificar lo que dicen. Por lo tanto, lleva a una pérdida de credibilidad. Los avances tecnológicos en el área de la comunicación han hecho que las personas utilicen las redes sociales como una forma de publicar sus propios pensamientos y contenidos. Es decir, ciudadanos interesados y comprometidos frente a periodistas profesionales (Grossi, A. y Soares, G., 2018). Los ciudadanos se han apropiado del papel del periodista a través de diferentes medios sociales. Esto forma parte de la crisis de credibilidad en la que está inmersa la profesión periodística. En esta se cuestiona la objetividad, los intereses y al propio periodista. Esto junto con la aparición de las herramientas digitales a las que cualquier persona puede acceder, convierte al periodismo en una conversación de la que los ciudadanos no quieren estar ausentes y cuestionan todo (Varela, 2005). La credibilidad del periodismo está en dudas, tanto por la audiencia como por los periodistas. El periodismo no puede ser contrario a la verdad, ya que esto no es bueno para ni para la sociedad ni para la democracia. Es necesario un periodismo crítico, libre, independiente y decente. En los datos de la encuesta Edelman Trust Barometer, producido por Edelman Intelligence y el United Entertainment Group y divulgado siempre en enero del año, muestra que la confianza del público en la institución de medios ha mejorado con respecto a los últimos dos años. No obstante, el sentimiento general que prima es la desconfianza (Grossi, A. y Soares, G., 2018). Además de lo anterior, España vive una situación específica debido a la crisis económica y política en la que se encuentra. En el sector español de la comunicación se han formado estructuras carentes de lógica profesional, con empleos precarios y con un gran deterioro del prestigio social y de la credibilidad en los periodistas y en los propios medios de comunicación. El aumento de los medios y de las empresas de comunicación no ha traído consigo un aumento de la pluralidad informativa, sino ha pasado todo lo contrario, ha incrementado la polarización. Es necesario que el periodismo recupere sus referentes fundacionales, priorice la objetividad, contraste las fuentes, separe entre opinión e información y sea independiente del poder (Díaz Nosty, 2009).
– 84 – Es preciso también poner el foco en el consumidor, ya que este ha cambiado de forma vertiginosa. Esta variación se ha producido debido a la forma de consumir contenidos, la manera de relacionarse, la actitud frente a los medios de comunicación y la credibilidad ante los mensajes (Pérez Rey, Javier, 2017). Frente al papel tradicional de la audiencia como sujeto pasivo, los medios de comunicación han permitido que el receptor ocupe el lugar del emisor. No obstante, sin dejar de desempeñar el rol de consumidor de medios. Esta situación ha dado lugar al término “prosumidor” (García-Galera y Valdivia, 2014). El periodismo se ejercía desde una clara posición de autoridad frente a un público masivo y “pasivo”. Esto ha cambiado debido a la adopción de nuevos roles comunicativos por parte del público. El periodismo actual se parece poco al tradicional. Los periodistas ya no se ocupan solamente de recabar información, editarla y publicarla, sino que ahora lo hacen en un entorno donde las fuentes se multiplican y donde es preciso interaccionar con las redes, “en una vorágine inabarcable de información” (Cruz-Alvarez y Suarez-Villegas, 2017, p. 250). Por lo tanto, la credibilidad es la base de la estabilidad del periodismo. Este concepto es de orden multidimensional, es difícil de concretar tanto por la psicología social y del consumidor como por las ciencias de la comunicación. La primera se relaciona con el proceso persuasivo entendido como el proceso por el cual un emisor pretende cambiar las actitudes o comportamientos precisos del receptor y se da mediante una sucesión de etapas en la que los estímulos de la comunicación son filtrados a través de la destreza del receptor y generan respuestas internas pero manifestadas en respuestas observables (Piñeros-Piza, 2011). Hovland, Janis y Kelley (1953) proponen la teoría de la credibilidad de la fuente. Estos autores indican que las personas serán persuadidas más fácilmente cuando la fuente se presenta como creíble. Son tres los modelos que presenta esta teoría: factorial, funcional y constructivista. El primero ayuda a decretar en qué medida se considera la fuente como creíble. El modelo funcional ve la credibilidad como el nivel en que la fuente satisface las necesidades individuales del receptor. Por último, el modelo constructivista analiza lo que el receptor de la información hace
– 85 – con la propuesta de la fuente. Es decir, la credibilidad se presenta en: atribución de credibilidad, la satisfacción de necesidades y el uso de la informacion. O’keefe (2002) aporta otra definición de credibilidad y propone dos características: experticia y confiabilidad del comunicador. Tiene en cuenta también la educación, la ocupación y la experiencia del emisor; la fluidez en la transmisión del mensaje; la citación de fuentes y la posición defendida por el emisor (Piñeros-Piza, 2011). Otro elemento que afecta es el contenido del mensaje. Este puede ir asociado a razones, argumentos, emociones, consecuencias, etc. Estos también dependen de las características del receptor. Fogg (2003) en su teoría de la prominencia-interpretación reivindicó que pasan dos cosas cuando las personas juzgan la credibilidad de la información: los usuarios perciben algo para enjuiciar la credibilidad y estos hacen un juicio sobre eso que notan (interpretación). Fogg (2003) propuso cuatro tipos de credibilidad: supuesta (sobre algo o alguien), fama (impresión a otras personas), a primera vista (no van más allá de la portada) y por experiencia (por la experiencia con la persona o el objeto). Rieh y Danielson (2007) proponen que al evaluar la credibilidad se debe determinar cuáles son los juicios predictivos y los valorativos antes y después de haber tenido contacto con el objeto de evaluación (Piñeros-Piza, 2011). Los términos fake news y fact checking forman parte de la sociedad contemporánea. Las noticias falsas se caracterizan por ser una amenaza al derecho a la información. Frente a estas, emerge el periodismo de chequeo de datos “fact checking” como estrategia que pretende fortalecer la competencia mediática para verificar la información que circula en las redes sociales e internet. En la actualidad, el oficio del periodismo debe afrontar los desafíos que no existían hasta hace poco tiempo. El término deepfakes “es una técnica de inteligencia artificial que se basa en sintetizar la imagen humana combinando y superponiendo imágenes creadas por ordenador, utilizando para ello tecnología de inteligencia artificial y aplicada a vídeos ya existentes. El resultado final de dicha técnica es, generalmente, un video completamente falso, pero en muchos casos, lo bastante realista como para poder inducir a error y presentar como hechos algo que es pura ficción” (Gil, 2019). Frente a esto, algunos políticos ya están preocupados. Las elecciones presidenciales de 2016
– 86 – estuvieron marcadas por las fake news y creen que las de 2020 van a estar sujetas a los deepfakes (Gil, 2019). El ritmo de la innovación tecnológica ha llevado a una reforma acelerada de la esfera mediática. Esto se fundamenta en los desarrollos de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). En este contexto, la información es entendida como un recurso estratégico. La palabra “posverdad” fue la palabra del año en 2016 según el Oxford Dictionary (2018), definido como un adjetivo: «relating to or denoting circumstances in which objective facts are less influential in shaping public opinion than appeals to emotion and personal belief». Como ejemplo de ello, podemos nombrar a grandes empresas como Twitter, Google y Facebook, claro ejemplo de plataformas para la divulgación de noticias falsas (Lotero-Echeverri, Romero-Rodriguez y Perez-Rodriguez, 2018). Según Omar (2011), la confianza depositada en los medios tradicionales y digitales se pueden abordar desde dos perspectivas. Algunos autores distinguen analíticamente la confianza como tal (trust) de otros conceptos como la credibilidad (credibility), la “confianza dependiente” (reliance) o la “confianza rutinaria” (confidence). También han analizado las razones que motivan al lector a confiar en diferentes sitios periodísticos. Por otro lado, otros autores se concentran en la cuestión de credibilidad, pero sin establecer las diferencias conceptuales entre credibilidad y confianza (Omar, 2011). En el estudio Periodistas, empresas e instituciones: claves de una relación necesaria 2018 realizado por Estudio de Comunicación, destacan cuestiones importantes que influyen en este análisis de la credibilidad. Entre ellas, solo un 14% de los periodistas consideran que la credibilidad de la información que les facilitan desde empresas e instituciones es alta o adecuada a la labor de transmitirla al público. No obstante, un 40% cree que esta información es poco clara. Por lo tanto, la credibilidad frente a estas informaciones también está evaluada por los periodistas antes de lanzarla por cualquier medio de comunicación. En este estudio se han hecho 187 entrevistas a redactores, jefes de sección, redactores jefe, subdirectores, adjuntos a la dirección y directores. Otro dato a destacar es
– 87 – que el 85 % de los periodistas buscan información en las redes sociales de las organizaciones (Estudio de Comunicación, 2019). El periodismo ético es indispensable para las sociedades democráticas y abiertas. Es necesario este periodismo para tener conocimientos, para beneficiar la democracia y para estar informados. El periodista debe ser responsable de lo que publica y lo que escribe, es decir, tiene que comprometerse con la audiencia que va a contar la verdad periodística. Esto es lo que dice el código deontológico. Los soportes y las nuevas tecnologías no convierten a todas las personas en periodistas. La responsabilidad que toma el periodista tiene un alcance que va más allá del propio negocio de la información. Esta profesionalidad no puede dispersarse, aunque algunos medios propongan ese “periodismo ciudadano”. La credibilidad es una cualidad innata en la profesión periodística, es decir, forma parte de esa información veraz que se difunde por cualquier medio, siempre hablando de un buen periodismo realizado por periodistas. Este buen periodismo, según Restrepo (2019) está empezando a emerger debido a que está comenzando a multiplicarse esa clase de información con valor como reacción creadora frente a la crisis que lo digital trae consigo. 3. HIPÓTESIS, OBJETIVOS Y DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN El propósito de este trabajo consiste en realizar una aproximación descriptiva de la forma como la audiencia se relaciona con los productos periodísticos y con los medios de comunicación a los que accede digitalmente. En otras palabras, este trabajo está planteado para comprobar si el periodismo es visto como una actividad que contribuye a la función social de informar a la sociedad y proporcionar elementos de criterio a la opinión pública, contribuyendo al fortalecimiento de la democracia. Se trata, por tanto, de conocer lo que la sociedad opina sobre los medios de comunicación y los periodistas para constituirse en el motor de cambio para la búsqueda de una mayor objetividad y eficacia que les otorgue
– 88 – mayor conexión con la ciudadanía, hasta el punto de haber influido en la evolución de las nuevas formas de ejercer la profesión. El problema de investigación aglutina, pues, tanto elementos conceptuales como técnicos como analíticos. Estos elementos tienen diferentes vías de solución, que estarán en función de diversos factores técnicos y metodológicos, principalmente. En otras palabras, las respuestas al problema no son únicas ni unívocas, sino que dependen, sobre todo, del planteamiento o modelo teórico desde el que pretendamos abordar el conocimiento. Cada teoría tiene su metodología de análisis, y cada metodología dispone de sus técnicas propias para la explotación y análisis de los resultados. 3.1 HIPÓTESIS Nos encontramos, por lo tanto, ante un diseño exploratorio-descriptivo. El carácter de exploratorio se lo imprime la intencionalidad de descubrimiento, que no es otro que conocer una situación de partida, lo que se suele definir como el estado de la cuestión. No se plantea un contraste probatorio, solo describir la situación en que se encuentra el objeto de estudio, cuales son las opiniones, los hábitos de uso, etc. En estos casos no puede haber hipótesis sólidas de inicio; lo cual tampoco excluye que durante el desarrollo del trabajo no se puedan plantear hipótesis sobre la marcha a la vista de los resultados que se vayan obteniendo. Estamos hablando de la capacidad de cambio que puede tener para la credibilidad de los mensajes informativos –noticiasla percepción o valoración del soporte –Medio- y la del sujeto informativo –Emisor- en determinados tipos de públicos. Con el advenimiento y generalización de las redes sociales, facilitadas por la disponibilidad masiva de terminales y la democratización del acceso a la información, se ha producido un fenómeno de sobreabundancia de información, correlativo a la de aparición de nuevas formas de noticias, emisores y tipos de mensajes (Fakenews, hastags, twits, etc. que ha dado como resultado un descenso considerable de la credibilidad de lo que podríamos llamar el sistema comunicativo. La cantidad de emisores sin referentes de credibilidad que los respalde ha impulsado la búsqueda de nuevos conceptos que tratan de aportar ese plus de confianza
– 95 – Figura 2. B . T ERTULIANO El tertuliano es un sujeto comunicativo con una valoración baja en su conjunto (media de 2,4). La mayor apreciación de credibilidad de estos sujetos comunicativos proviene de un perfil compuesto por hombres, dentro de las cohortes de más de 55 años y de estratos de formación y de ocupación bajos; la mayoría vive en pareja y con hijo/s de más de 24 años. Categorías significativas: Formación baja, 55 o más años. C . B LOGUERO Con una valoración media igual a los anteriores, las personas que conceden mayor credibilidad a los blogueros tienen credibilidad son mujeres, de ente 18-29 años, de formación y ocupación bajas y que pertenecen a la categoría de jóvenes adultos dependientes. Categorías significativas: Formación y ocupación bajas. D . Y OUTUBER Recogen valores medios de conjunto inferiores aún a los dos precedentes (2,2 de valoración media). Quienes relativamente mejor valoran la credibilidad de estos profesionales son mujeres, jóvenes de 18-29 años, los de formación y ocupación baja y se encuadran en la categoría de parejas con hijo/s de más 24 años. Categorías significativas: Ocupación baja.
– 96 – E. COLABORADOR Los colaboradores suben su valoración media a 3 sobre cinco. Tienen el mayor porcentaje de credibilidad en las mujeres, los jóvenes de 18-29 años y también los mayores de 55 años, pertenecen a la categoría de No Activos o, según el segmento de edad obviamente, a la de Jóven adulto dependiente. Pero la valoración más alta la proporcionan el grupo de Formación Baja. Categorías significativas: Formación baja. F. PERIODISTA El periodista es el sujeto comunicativo de mayor credibilidad para la muestra (media de 3,6). Las personas que piensan que los periodistas son los más creíbles se clasifican en la categoría de mujeres, entre los jóvenesde 18-29 años y los adultos de más de 55 años. Predomina la formación baja y los No activos, aunque la categoría que mejor valora a los periodistas son las clasificadas dentro del ciclo de vida de hogares con hijo/s con más de 24 años, sobre todo. Categorías significativas: Parejas con hijos mayores de 24 años, Formación baja, No Activos. Lógicamente, los resultados van en consonancia con las características personales sociodemográficas de los entrevistados. Los resultados obtenidos necesitan una nueva replicación de la encuesta para fijar criterios de una manera más precisa. Y tampoco se puede olvidar la composición y estructura de la muestra en el análisis efectuado. De momento, lo que sí parece más claro es que la propuesta de comunicadores o sujetos comunicativos es valorada por las diversas cohortes de distinta manera, influidos por los hábitos adquiridos generacionalmente. De ahí que los columnistas sean los mejor valorados después de los periodistas que son el colectivo que acumula el mayor promedio por las personas que cuentan con suficiente edad, maduras, aunque la categoría de formación baja introduce elementos de distorsión debido a la muestra obtenida, con una cuota de estudiantes superior a su proporcionalidad en el universo muestral.
– 97 – En sentido contrario, las valoraciones de los sujetos comunicativos de aparición más reciente (youtubers, blogueros…) tienen como categorías más relevantes la formación y ocupación bajas. Se trata de un defecto de operativización de las variables, corregido en parte, que clasifica a los estudiantes universitarios en la categoría de formación baja al no haber terminado los estudios. Si se hace abstracción de estos problemas, se puede afirmar que los nuevos sujetos comunicativos son los que tienen una menor credibilidad para el público de cualquier edad y formación. La tradición, la reputación, es un valor de indudables réditos para reforzar la credibilidad, hecho del que se benefician los comunicadores consolidados: columnistas y periodistas. 6. CONCLUSIONES Este estudio ha tratado de conocer los criterios más importantes para el público a la hora de elegir un medio. Para esto se han establecido tipologías de audiencias derivadas de los perfiles obtenidos con el cruce de datos entre las variables sociodemográficas de los entrevistados y los principales medios de comunicación y redes sociales, valorando la credibilidad y otros criterios expuestos. Se trata de comparar los resultados entre los diferentes grupos de entrevistados analizando la información obtenida para obtener las conclusiones oportunas. En este punto final, se recogen las principales conclusiones generales que nos han proporcionado los análisis efectuados centrándonos en ofrecer los datos según el género y la franja generacional como variables más significativas. Respecto a los factores de credibilidad objetiva del medio, encontramos algunos datos interesantes. Por ejemplo, las mujeres valoran en mayor medida como factores de credibilidad la reputación acumulada durante la trayectoria histórica del soporte. Igualmente, valoran con puntuaciones más altas otros factores como la capacidad de empatía y coincidencia ideológica. También, dan importancia a la audiencia bruta con que cuente el soporte. Los hombres, por el contrario, orientan sus valoraciones de credibilidad al prestigio de los profesionales.
– 98 – Según la edad, los más jóvenes apuestan por la capacidad de empatía, audiencia bruta y coincidencia ideológica. Los de 30-54 años se inclinan por otorgar credibilidad a quienes han conseguido hacerse una reputación durante su trayectoria profesional. Por último, los mayores de 55 años valoran con mayor ímpetu la trayectoria de los profesionales orientados por el prestigio acumulado. En cuanto a los factores de credibilidad de los sujetos, las mujeres se inclinan por otorgar mayor credibilidad a los columnistas, blogueros, youtubers, colaboradores y periodistas. Los hombres conceden más credibilidad a los tertulianos. Los más jóvenes tienen mayor tendencia a conceder credibilidad a blogueros, youtubers, colaboradores y periodistas, mientras que los mayores de 55 años se decantan por los profesionales que han demostrado su valía en alguno, o varios, de los campos comunicativos: columnistas, tertulianos, colaboradores y periodistas. La valoración de credibilidad de los medios es un apartado en el que la prensa destaca como medio más profundo, creíble y confiable. La televisión como el más ameno, comprensible y permeable. Por último, la radio como el medio más confiable, preferido y con los mejores profesionales. Como resumen y conclusión de todo lo dicho queda el trabajo de contrastar la hipótesis que determina este trabajo: Dada la escasa credibilidad de los medios de comunicación y también de los sujetos comunicativos, consideramos que esta situación se produce más entre las nuevas generaciones educadas en el uso de las nuevas tecnologías, con mínimos hábitos en lo tradicional, como la prensa en papel. Por ello se exponen más a medios digitales que tradicionales y depositan su confianza en periodistas y comunicadores especializados en función de la orientación del medio y/o de los contenidos de que se trate. Si bien, esta situación no resulta un obstáculo para que la credibilidad del medio y del periodista engloben diferentes matices en función de los perfiles particulares de las audiencias y del tipo de comunicador de que se trate, siendo la figura del periodista la que generalmente recibe los mayores índices de credibilidad y confianza.
– 99 – No es necesario volver a repasar los resultados obtenidos para ir demostrando cada una de las afirmaciones dichas en la hipótesis. Todos los resultados comentados y resumidos se refieren a las ideas propuestas en la hipótesis inicial. La conclusión final sería que la hipótesis de partida se ha visto confirmada por los resultados obtenidos. Ahora queda afrontar la continuación del trabajo para mejorar los planteamientos descriptivos. La base de datos solo ha sido analizada de forma “superficial” para lo que se puede extraer de la cantidad de información de que se dispone. En un futuro próximo, pretendemos avanzar en la inclusión de nuevos datos que la actualicen y complementen. Y podremos ofrecer un nuevo estudio, corregido, aumentado y perfeccionado sobre el que ahora se presenta.
– 100 – REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Cruz-Alvarez, J.; Suarez-Villegas, J.C. (2017). Pautas deontologicas para el periodismo digital. El profesional de la informacion. 26 (2), pp. 249- 254. Díaz Nosty, B. (2009). Reflexiones sobre la crisis y los medios de comunicación: rescate del periodismo, Temas para el debate España. Estudio de Comunicación (2017). El periodismo en su realidad social y tecnológica. [en línea] https://www.servimedia.es/sites/default/files/documentos/informe_p eriodismo_realidad_social_tecnologica.pdf [capturado: diciembre 2018] García-Galera M.C. y Angharad Valdivia (2014). Prosumidores mediáticos. Revista Comunicar. 43. Gil, F. (2019). Deepfakes: bienvenidos a un mundo donde todo puede ser falso. Eldiario.es: https://www.eldiario.es/tecnologia/Deepfakesbienvenidos-mundo-puede-falso_0_863364631.html Grossi, A.M. y Soares dos Santos, G. (2018). Jornalismo e credibilidade: Uma percepcao do publico. Ámbitos, 3 (42). Lotero-Echeverri, G.; Romero-Rodríguez L.; Pérez Rodríguez, A. (2018). ‘Fact-checking’ vs. ‘fake news’: periodismo de confirmación como recurso de la competencia mediatica contra la desinformacion. Index Comunicación. 8 (2), pp. 295-316. Pérez Rey, J. (2017). Medios de comunicación: tras la resistencia, toca reivindicar y pelear por el espacio. CTRL: Control & strategias. Piñeros-Piza, C. (2011). Credibilidad percibida del periodismo a traves de la Internet: una vision desde la psicologia del consumidor. Diversitas: Perspectivas en Psicologia. 7 (2), pp. 225-238.
– 101 – Rosas, O. (2011). La ética de la confianza en el periodismo digital. In: J. Suárez Villegas, ed., La ética de la comunicación a comienzos del siglo XXI. Sevilla: Edufora, pp.1159-1169. Varela, J. (2005). Blogs vs. MSM. Periodismo 3.0, la socialización de la información. Telos: Cuadernos de comunicación e innovación. 65, pp. 68-76.
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– 103 – CAPÍTULO V LOS SAUDÍES, TWITTER Y EL CONTROL DE LA OPINIÓN PÚBLICA EN LA CRISIS DE LA MUERTE DEL PERIODISTA KHASHOGGI Y DEL EMBARGO SOBRE QATAR DR. MOHAMED EL MOUDEN Universidad de Cádiz, España RESUMEN Este trabajo se centrará en analizar los aspectos del activismo tecnopolítico saudí, dirigido a afrontar la crisis de la muerte del periodista Jamal Khashoggi, así como para imponer y justificar el embargo sobre Qatar. Para ello, analizaremos el fenómeno de las “moscas electrónicas”, que forman un grupo masivo de tuits dirigidos por saudíes cuyas funciones son las de influir en la opinión, cambiar las impresiones y manipular con fenómenos de fake news realidades a favor de los intereses saudíes. Las «moscas electrónicas», que utilizan concretamente Twitter, están dirigidas de forma secreta por actores afines al Estado saudí. Los de los resultados de este trabajo demuestran que Twitter se ha convertido en una herramienta tecnopolítica para batallas estratégicas que afronta el régimen saudí en la zona del golfo. PALABRAS CLAVE Arabia Saudí, Twitter, Opinión Pública, Activismo, Tecnopolítica, «Moscas Electrónicas».
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– 111 – comunicación producida por la invasión de las nuevas tecnologías, los ciudadanos o cualquier individuo poseen sus propias herramientas para clasificar las fuentes de información, con lo que se liberan de las clasificaciones políticas, culturales y axiológicas que impone el poder oficial. En este marco, las redes sociales se convirtieron en nuevos espacios para la formación de la opinión pública y para librar a veces batallas ideológicas, así como para fomentar estrategias de comunicación y de movilización para provocar el cambio social, político y religioso. Las autoridades en Arabia Saudí se dieron cuenta, como en otros países del mundo, de que las batallas políticas con el interior o con el exterior contienen ahora mismo nuevas tradiciones y estrategias. Por lo tanto, la implicación en este cambio es una necesidad primordial para alcanzar los nuevos modos de formación de opinión pública y la capacidad de orientarla y configurar sus posiciones. El poder en el país con más reservas de petróleo en la zona del Golfo y el segundo a nivel mundial está considerando que el nuevo campo de batalla de la opinión pública son las redes sociales y que sus herramientas son las nuevas tecnologías de comunicación. Para que podamos percibir el cambio que ha experimentado Arabia Saudí en este sentido, es decir, en el terreno de la implicación en la era de la tecnocomunicación (Chaudhry, 2014, pp. 943:961) y en las nuevas tradiciones de comunicación con sus nuevas herramientas para librar las batallas de la opinión pública y poseer capacidad tecnocomunicativa, hemos tenido que implicarnos metodológicamente en la reconstrucción del contexto de este cambio surgido en las prácticas comunicativas de los saudíes y del poder oficial saudí, y valernos concretamente de las redes sociales y de Twitter. Esto nos ha obligado a exponer los elementos de la infraestructura de telecomunicación que ha construido el Estado saudí y que ha facilitado el cambio en las prácticas comunicativas hacia prácticas tecnocomunicativas, lo que ha sido fortalecido por el empeño de los saudíes en establecer un gobierno electrónico, el primero en el mundo árabe. En este marco metodológico es necesario exponer aspectos del apoderamiento de las redes sociales y de las opciones comunicativas de los saudíes, que se convirtieron en esferas públicas que abren sus espacios a las prácticas tecnocomunicativas, a las interacciones
– 112 – culturales, políticas y religiosas y para el diálogo, así como para el conflicto y la confrontación. Dentro del marco metodológico que estructura este trabajo, era necesario indicar los aspectos de la conversión de Twitter en actor tecnocomunicativo dominante en las prácticas comunicativas de los saudíes, que se encarga de formar opiniones y orientar la opinión pública, así como de la propaganda o la manipulación, incluso para la defensa de una posición o el ataque a otra. Es una red social que se adapta a las distintas misiones tecnocomunicativas. Estos indicadores evidencian a través de cifras y estadísticas el predominio de Twitter en la acción comunicativa saudí de autoridades, instituciones y ciudadanos, más concretamente en las áreas de la política, la cultura y la religión (Chaudhry, 2014, p. 954). La construcción del contexto que documenta la transformación cultural en el campo de la comunicación entre los saudíes, así como el contexto geopolítico en el cual se sitúan Arabia Saudí y tanto sus intereses como sus retos, sirven para establecer la lógica de causas y consecuencias que ha producido el fenómeno de las «moscas electrónicas». Se trata de un conjunto de tuits y de hashtags que se lanzan de forma colectiva y masiva para responder y deslegitimar un comentario o una crítica dirigida al Estado de Arabia Saudí o a los hombres del poder en las redes sociales, nuevo campo de batalla político, geopolítico, o incluso una posición que amenaza sus intereses, sus símbolos culturales, políticos o religiosos. El uso de las «moscas electrónicas» está sujeto a una estrategia de efecto sobre los mensajes objetivos para deslegitimarlos y cuestionar su credibilidad, así como imponer y provocar otro contexto que desvíe el interés de la opinión pública. La aproximación a este fenómeno tecnocomunicativo se basará en el análisis de dos casos con la exposición y comentario de los modelos de dichas prácticas electrónicas en dos circunstancias que forman parte de las batallas políticas y geopolíticas de Arabia Saudí en contra de sus adversarios. El primer caso es el embargo de un cuarteto liderado por Arabia Saudí contra Qatar y el segundo es la crisis en que se ha visto inmersa Arabia Saudí después de la desaparición y muerte del periodista Jamal Khashoggi, acontecidas en el consulado saudí de la ciudad turca de Estambul. En estos dos casos se manifiestan todos los
– 113 – aspectos de la conversión de Twitter en un medio y en una herramienta para librar y enfrentar las batallas geopolíticas de Arabia Saudí. 4. LA TECNOLOGÍA DE LA COMUNICACIÓN Y EL PODER La relación entre la tecnología de la comunicación y el poder suscita y abarca dos frentes que surgen como consecuencia de dicha relación: la tecnología del poder y el poder de la tecnología. Sin embargo, en nuestro contexto se puede entender como marco conceptual y referencial que indica la relación del poder con la tecnología o las nuevas tecnologías y el poder, la capacidad de las élites para el control de la información y del conocimiento, así como para la creación de posibilidades de acción y de conciencia en la sociedad (Castells, 2013, p. 60). El aspecto más importante del poder de las nuevas tecnologías de comunicación es el reto que plantea ante el monopolio de la información o del conocimiento, que abre, a su vez, otro reto concerniente a su capacidad de cumplir con dos fines y objetivos opuestos: la dominación y la resistencia (Angus, 2001, p. 11). No todos los modelos sociales y políticos son iguales. Los fines del uso de la tecnología en las sociedades democráticas por parte del poder oficial no son los mismos que en sociedades con escasez democrática. Los fines se mezclan y se confunden. Sus funciones son idénticas a las funciones del poder dominante, por lo tanto, la relación de la tecnología y el poder estará exclusivamente condicionada por el tipo de ejercicio de este. La tecnología tiene dos caras y dos fines según la sociedad que la utiliza: una está al servicio de la democracia y la transparencia mientras que la otra sirve para mantener el control visible y forzoso (Adesida, 2001, p.6) Tecnología no es siempre sinónimo de democracia y transparencia, sino que también puede serlo de control y de manipulación. Eso sí, la tecnología es poder, pero con un doble fin: el de la resistencia y de la transparencia, así como el de la dominación y la opresión. Existen países en el mundo armados de tecnología hasta los dientes y, sin embargo, son menos transparentes y democráticos (Seva, 2015). La tecnología es poder, pero un poder de silicona que toma la forma de la mano que lo maneja.
– 114 – 4.1 TELECOMUNICACIONES Y MÓVILES EN ARABIA SAUDÍ La inversión tecnológica del Estado de Arabia Saudí es notoria y demuestra la doctrina cultural del país en el área de las telecomunicaciones y en el de las herramientas de comunicación. La economía del petróleo ha consolidado esta doctrina y ha promovido una inversión generosa en este sector. La inversión saudí en servicios de telecomunicación y de tecnología de información alcanzó en 2018 más de 36,8 mil millones de dólares. Por ello, el mercado de telecomunicaciones y TIC saudí es el más grande de Oriente Medio en términos de valor de capital, gasto e inversión. Por otra parte, Arabia Saudí está considerada entre los primeros países del mundo en cuanto al uso de los teléfonos inteligentes, cuya difusión está en crecimiento, ya que alcanzaron el 110% en relación con los habitantes (la segunda mayor difusión en el mundo). Los teléfonos más populares en Arabia Saudí son iPhone y Huawei. Existen en este país 180 móviles inteligentes por cada cien personas (Amna, 2019). Esta estructura sólida de comunicación y de sus herramientas encuentra su apoyo en el nivel económico del país y de sus ciudadanos. 4.2 GOBIERNO ELECTRÓNICO Y GOBERNANZA ELECTRÓNICA El avance tecnológico en la vida social, cultural y política de los saudíes está marcado por la cantidad de iniciativas que pretenden introducir las nuevas tecnologías de la comunicación en los diferentes aspectos de la vida. El Reino de Arabia Saudí comenzó el proceso de transformación de las transacciones de gobierno electrónico a principios de 2005 con el establecimiento del programa de gobierno electrónico Yusr (que significa «fácil») para aumentar la eficiencia y la productividad del sector gubernamental al proporcionar servicios electrónicos al público beneficiario, ciudadanos, residentes y empresas. El progreso del Reino Saudí en este proceso de desarrollo sostenible es supervisado por informes e indicadores internacionales relevantes, incluida la medición del gobierno electrónico de las Naciones Unidas, que muestra que el Reino está avanzando constantemente. Ocupa el lugar 36 de 193 países a nivel mundial en el
– 115 – campo del gobierno electrónico, después de ocupar el puesto 41 en 2012 y el 58 en 2010 (Sharma, 2018). Esta medida refleja los esfuerzos realizados por varias agencias gubernamentales en el Reino para transformar sus servicios en servicios electrónicos accesibles que benefician a millones de ciudadanos y residentes. Está gestionado por un equipo profesional que está capacitado para implementar los más altos estándares técnicos relacionados con los portales electrónicos. También busca implementar nuevas tecnologías que enriquezcan el portal y faciliten el acceso a todos sus contenidos, lo que aumenta el número de usuarios y visitantes de dicho portal y hace crecer el alcance de su interacción. En Arabia Saudí, con una población de 31.000.557 habitantes, los ciudadanos utilizan distintas aplicaciones para facilitar su acceso a los servicios administrativos, comerciales y sociales. Sin embargo, la aplicación más polémica es Abcher («Alégrate»), la aplicación árabe-inglesa más utilizada por los saudíes con servicios vinculados con el Ministerio del Interior: tráfico, pasaportes y otros servicios administrativos. Entre las tareas polémicas de esta aplicación se encuentra la de facilitar el control de los maridos sobre sus mujeres, ya que no pueden viajar fuera sin su permiso (Harold, 2019). 5. SAUDÍES, USUARIOS DE INTERNET Y ACTIVISTAS EN REDES SOCIALES Las redes sociales en Arabia Saudí se están convirtiendo cada vez más en una parte integrada de la vida individual de los saudíes, así como en una herramienta de interacción entre los ciudadanos y las instituciones gubernamentales saudíes. “Arabia Saudi ahora mismo tiene su cohorte de jóvenes más grande, más alfabetizada y más conectada tecnológicamente en su historia” (Alaoui, 2019). Esta implicación de las redes sociales en la vida individual y colectiva de los saudíes ha hecho que el reino más potente de los países árabes del Golfo haya dado un cambio social y cultural de gran dinamismo ya que la implicación social en las redes sociales alcanza niveles notorios como los obtenidos en 2018, que alcanzaron el 91,7% de la población total, según las últimas estadísticas del
– 116 – Comité de comunicación y Tecnología de la Información (CITC) gubernamental (Sharma, 2018). Figura 1. El activismo tecnocomunicativo en Arabia Saudí está sujeto a un mapa de grupos de edades. Las estadísticas del CITC señalan que los jóvenes de entre 20 y 24 años son el bloque más grande, ya que 98,7% de ellos usan las redes sociales, seguidos por el grupo de edad de 25 a 29 años con un 98,1% mientras que el alcance es del 97,4% en el grupo de edad de 30 a 40 años (Stanger; Alnaghaimshi; Pearson, 2017). Por otra parte, el informe de CITC también recogió que el 93,2% de los hombres usaban las redes sociales en comparación con el 89,6% de las mujeres. Visto desde una perspectiva de género, indica que hay una participación activa de las mujeres saudíes en las prácticas tecnocomunicativas de su país, lo que significa que gozan de más libertad (The Economist, 2019). 5.1 L OS SAUDÍES , T WITTER Y LAS OTRAS PLATAFORMAS DE LAS REDES SOCIALES El uso de las nuevas tecnologías de comunicación ya forma parte de las herramientas comunicativas que utilizan los saudíes para alcanzar los distintos objetivos comunicativos, así como para la organización y la creación de la opinión pública. Apostar por las nuevas tecnologías se ha convertido en una forma de cultura comunicativa y de información e incluso de diversión. En consecuencia, las nuevas tecnologías de
– 117 – comunicación se apoderaron de las prácticas comunicativas de los saudíes, incluso aquellas prácticas manejadas por el Estado, como la gestión administrativa y la dominación. Esto explica bien la posición que alcanzó Arabia Saudí a nivel mundial en el uso de Twitter, ya que, según los últimos datos del Global Twitter Users, «Arabia Saudí se posicionó cuarta a nivel mundial después de Estados Unidos, Japón y Reino Unido con unos 9,9 millones de usuarios activos de Twitter» (Clement J., 2019). Las redes sociales se convirtieron en el terreno más habitado por los saudíes para la información y la comunicación, aunque cada herramienta de comunicación o de información responde a un tipo de objetivo comunicativo, así como a dominios distintos de prácticas comunicativas. Figura 2. Este gráfico muestra el mapa de las redes sociales más utilizadas en Arabia Saudí. En el campo de nuestra aproximación, que es el impacto tecnocomunicativo en la opinión pública política y religiosa, Twitter, a pesar de que ocupa la quinta posición en comparación con otras herramientas de las redes sociales, resulta el medio más potente para la creación de opinión pública en Arabia Saudí en general, ya que las otras redes sociales, como Facebook, Instagram o YouTube, eran usadas más para la diversión, la información local, el intercambio personal, la
– 118 – exposición de fotos personales, anuncios comerciales, etc. (Al Karni, 2018, p. 34). Por otra parte, Twitter aparece como el medio entre las redes sociales más proclive para un impacto fuerte y directo en los dominios de la política, de la cultura y de la religión. Twitter se considera una herramienta de élite. Es la red social más utilizada por las personalidades con mayor nivel de conocimiento y constituye el medio más directo e interactivo que se encarga de tareas de refutación, deslegitimación discursiva, suscitación de polémicas y cambio de ideas o convicciones con más impacto directo sobre la opinión pública. Todo esto justifica que Twitter sea el medio más utilizado por los saudíes en la comunicación política y religiosa. El recurso de los actores políticos y religiosos saudíes con más impacto en la opinión pública saudí en Twitter cristaliza la tendencia tecnocomunicativa hacia este medio para impactar en dicha opinión (Ibid, 2018, p. 34). El predominio de Twitter está basado en el tipo de actores con un tipo determinado de protagonismo que lo utilizan, así como en la clase de objetivos determinantes por los cuales se utiliza precisamente en la comunicación política y religiosa. Todo esto ha provocado que la cadena BBC británica se pregunte en un reportaje: “Why Twitter is so big in Saudí Arabia?” (Cordelia, 2014). En la sociedad saudita han emergido numerosos indicadores sobre el grado de implicación de Twitter en la vida de los saudíes y sobre el alcance de la transformación que ha logrado en sus prácticas comunicativas desde el punto de vista social, político y religioso, así como el índice de liberación del control que sufren los medios tradicionales, que se ha extendido en los discursos diarios. La referencia a ejemplos que conciernen a distintas formas de uso de Twitter en la vida de los saudíes proporcionará una elocuente imagen del grado de transformación que se produjo en la vida pública de dicha sociedad árabe. Tal imagen, nacida de dichos ejemplos, documenta dos aspectos:
– 119 – La implantación de Twitter en el corazón de la vida de los saudíes como herramienta de participación social, cultural y política. Los rasgos del cambio que se está obrando en la vida pública y privada de los ciudadanos del país más rico en petróleo en la zona del Golfo Árabe. En este contexto, los medios de comunicación saudíes han publicado la noticia del divorcio de un ciudadano saudí de su esposa después de que se enterara de que su mujer disponía de una cuenta de Twitter con seguidores de ambos sexos. El esposo exigió que la mujer eligiera entre cerrar su cuenta de Twitter o el divorcio. La esposa eligió el divorcio (Assawsana, 2012). El segundo ejemplo se refiere a un hashtag dedicado a que los adictos a Twitter contaran sus experiencias sobre dicha adicción. Así, uno de los comentarios indicaba que “cuando te levantes por la noche con un ojo abierto y otro cerrado buscando los tuits en tu aparato, entonces te darás cuenta de que eres adicto” (Mesat, 2013). Los saudíes, según estudios locales, sienten una inclinación especial hacia Twitter en cuanto a las prácticas tecnocomunicativas en distintos aspectos de la vida, desde la política y la religión hasta la cultura. Twitter provocó una revolución verdadera en cuanto a su implicación como herramienta de comunicación ya que en 2013 llegaron a encabezar la lista de sociedades en el mundo que más utilizan dicha red social. La apuesta por Twitter ha continuado creciendo en 2015 y 2016. Muchos de los estudios sociológicos en Arabia Saudí se dedicaron a analizar las causas que motivan la elección por parte de los saudíes del uso de Twitter para su participación política o para la comunicación en áreas como la religión y la cultura. Las conclusiones más destacadas de estos estudios son que según los saudíes: – Twitter es más directo, más centrado y fácil. – Consideran que el mensaje reducido de Twitter contiene más impacto que un largo texto de Facebook. – Twitter es más seguro que otras redes como Facebook.
– 120 – Estas conclusiones en cuanto a los motivos de la inclinación de los saudíes por Twitter encuentran su justificación en el medio masivo de acceso a las redes sociales e internet: el teléfono móvil. Estadísticas oficiales del Estado saudí señalan que los saudíes han gastado más de 2.000 millones de dólares en 2014 en adquirir terminales de móviles, y se consideran los primeros en el mundo árabe en cuanto a volumen de gasto en aparatos técnicos de información como teléfonos inteligentes y iPads, mientras que están considerados el décimo país a nivel mundial en cuanto al gasto en tecnología de comunicación. Más allá de las conclusiones que aportaron los estudios sociológicos, Arabia Saudí contribuyó con el mayor porcentaje de tuits en la zona del Golfo y, según Bisnes Insider, ha encabezado la lista de los países del mundo árabe en cuanto al porcentaje de usuarios de la red Twitter, con un 41%. En este contexto, los saudíes llegaron a producir en un mes 150 millones de tuits, el 85% de ellos en árabe (Al-Khalifa, 2013). Y según la misma fuente, los saudíes tuitean, de forma mayoritaria, los jueves, viernes y sábados, que son los días de fin de semana en Arabia Saudí. 5.2 TWITTER, MOVILIZACIÓN Y CREACIÓN DE OPINIÓN PÚBLICA SAUDÍ Y ÁRABE Hoy en día Twitter se presenta como una herramienta eficaz de movilización y de creación de opinión pública en las distintas áreas, como la de la comunicación política o la de la comunicación religiosa (Priest, S. H., 2012, p. 117). Twitter en Arabia Saudí se ha implicado de forma determinante en los procesos de formación de la opinión pública y de consolidación de posiciones políticas y religiosas, así como sociales. Los actores políticos y religiosos saudíes han apostado por Twitter como herramienta eficaz en sus prácticas tecnocomunicativas y como el medio principal para la difusión de sus posiciones políticas e ideologías. Dichos actores, y más concretamente los actores religiosos, han probado la capacidad movilizadora de Twitter a la hora de dar salida a sus discursos ante la opinión pública no solamente saudí, sino del resto del mundo árabe. Por ello,
– 127 – Figura 5. Estas cuentas ficticias de Twitter, que se ha convertido en un fenómenoconocido entre los ciudadanos de los países del Golfo, quienes son conscientes de sus funciones, crean hashtag y publican tuits con un solo objetivo: apoyar la posición de Arabia Saudí en esta cuestión y atacar a Qatar. 7.2 L OS SAUDÍES SE ENFRENTAN AL MUNDO A TRAVÉS DE T WITTER La muerte del periodista saudí Jamal Khashoggi, columnista en el periódico estadounidense The Washington Post, en el consulado saudí en Estambul el 2 octubre de 2018 ha puesto a este país del Golfo ante acusaciones recibidas de parte de casi todo el mundo por la presunta responsabilidad del Estado saudí en esta muerte. Jamal Khashoggi era un columnista destacado en el medio estadounidense, desde el que criticaba al heredero Mohamed Ben Selman, y denunciaba la falta de libertad de expresión en su país. Sus artículos gozan de gran difusión y de muchas lecturas. Su último artículo publicado en The Washington Post se titulaba «La libertad de expresión, lo que hace falta en el mundo árabe» (Benner, Mazzetti, Ben Hubbard and Mike Isaac, op. cit., 2018). Este medio le dedicó un espacio en blanco como protesta por su desaparición.
– 128 – Figura 6. The Washington Post en un reportaje sobre lo que llamó «el Ejército Electrónico», conocido como «moscas electrónicas», demuestra que Khashoggi fue antes de su muerte objetivo de un ataque masivo de tuits. En el artículo titulado “Saudís’ Image Makers: A Troll Army and a Twitter Insider» (Ibíd, 2018), se afirma que “Each morning, Jamal Khashoggi would check his phone to discover what fresh hell had been unleashed while he was sleeping” (Ibíd, 2018). La preocupación del periodista saudí reflejaba el poder de los tuits para crear opiniones y montar juicios e incluso para manipular realidades, y para privar de legitimidad a su capital principal, que es la solidez de su discurso periodístico y el efecto de su carisma. Después de la muerte del periodista, surgió otro contexto para la invasión de las «moscas electrónicas» en las redes sociales y la provocación de una verdadera batalla de opinión pública. Los saudíes, utilizando el poder tecnocomunicativo de Twitter, empezaron a crear realidades discursivas paralelas a las provocadas por la muerte del periodista y por su
– 129 – desaparición, lo que ha convertido las redes sociales, y más concretamente Twitter, en la herramienta determinante para afrontar los retos que han puesto al país en una delicada situación ante la opinión pública árabe e internacional, que han llegado incluso a cuestionar la apertura social que manifestó Riad con la incorporación de Mohamed Ben Selman al poder oficial. Twitter entonces constituía el arma no tradicional que consolidaba el aparato defensivo de los saudíes en contra de las acusaciones a su país y de las presiones en contra de los líderes del Estado. La invasión masiva de tuits en las redes sociales en los que hay contenidos tecnocomunicativos que plantean un cuestionamiento de la versión saudí, fue notada incluso por la plataforma de Twitter. La cadena estadounidense NBC News informa que “Twitter derriba la red de robots que impulsó contenidos prosaudíes sobre el periodista desaparecido” y afirma que “Twitter se percató de algunos de los robots el jueves cuando esta cadena misma presentó a la compañía evidencia de una actividad coordinada” (Collins, B. Shoshana Wodinsky; Sh., 2018). Figura 7. 7.3 ESTRATEGIAS TECNODISCURSIVAS Todo tuit utilizado dentro de la polémica discursiva que estalló en las redes sociales entre los saudíes y otros, que pueden ser de la oposición saudí o de otros países árabes, estaba dirigido a consolidar uno de los puntos de vista que se enfrentan en esta polémica tecnocomunicativa.
– 130 – La estrategia de defensa tecnopolítica de los tuits prosaudíes se basaba en un gran objetivo, quitar legitimidad al marco de las acusaciones y clasificarlo como un marco conspiratorio contra el Reino Saudí. En este contexto, nos encontramos ante tres estrategias para restar legitimidad a las acusaciones. 7.3.1 Defender la veracidad del tuit y que no es una «mosca electrónica» En el espacio público digital árabe había una polémica que había estallado entre tensiones y enfrentamientos tecnocomunicativos a través de los hashtags y los tuits entre aquellos que acusaban a Riad y los que la defendían. La acusación en este contexto se centró en la naturaleza de los tuits, si estos eran «moscas electrónicas» o no. Después de un tuit que acusaba a los defensores de la oposición de Arabia Saudí, este fue respondido con un escuadrón de tuits saudíes que defendían su legitimidad. Figura 8. En este tuit saudí se pregunta uno de los que pretenden responder a las acusaciones a los tuits saudíes: “¿Por qué consideráis las respuestas de los saudíes como «moscas electrónicas» cuando están defendiendo a su país? ¿Por qué no decís lo mismo de aquellos viejos y niños que levantan pancartas defendiendo Khashoggi y no tienen ni idea?” (Twitter @aljazeera, 2018).
– 131 – 7.3.2 Culpar a Qatar como origen de las acusaciones Entre los tuits que se incorporaron a la defensa tecnocomunicativa de la posición saudí en el asunto de la muerte del periodista Khashoggi de forma masiva, figura una cantidad llamativa que tendían a vincular las acusaciones con Qatar, que está bajo el boicot de cuatro países del Golfo liderado por Arabia Saudí junto a Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Bahrein. Esta tensión tecnocomunicativa con Qatar llega al máximo cuando Al Jazeera misma publica una noticia a través de su cuenta de Twitter sobre la reclamación del Estado saudí a sus ciudadanos más célebres para que se impliquen en la defensa de Arabia Saudí. Figura 9. En este tuit de Al Jazeera figura la siguiente noticia: «Ira de las «moscas electrónicas»: cuentas de Twitter oficiales y no oficiales saudíes amenazan a las celebridades de las redes sociales que permanecen calladas y les piden que se impliquen en la defensa de Arabia Saudí contra la conspiración». Entre algunas de las respuestas masivas a la noticia tuiteada por Al Jazeera, figura la siguiente de una cuenta de Hamoor, que responde con
– 132 – esta nota: «Las moscas son los mercenarios vagabundos que trabajan en Al Jazeera». Figura 10. Entre los tuits saudíes que respondieron a la acusación que insinúa que hay «moscas electrónicas» que defienden la posición saudí, figuran otros que tienden a consolidar la teoría de conspiración. Figura 11. Este tuit saudí contiene la siguiente expresión: «Esto es un reconocimiento claro por vuestra parte de que esto es una conspiración de Qatar y Turquía contra Arabia Saudí». La discursividad tecnocomunicativa a través de los tuits en esta polémica tiende a consolidar la idea de conspiración contra el país, como se recoge de los otros tuits.
– 133 – 7.3.4 Enfocar la acusación de conspiración hacia Irán Entre Arabia Saudí e Irán existe conflicto y rivalidad desde la formación del estado de Arabia Saudí en el siglo pasado. Dicho conflicto, que ha desestabilizado Oriente Medio, ha conducido a enfrentamientos indirectos y ha generado incluso beligerancia no solo entre los dos países, aunque nunca se llegó a una guerra directa, sino que ha afectado a las relaciones de los países de la zona (Mabon, S., 2103, p.18). Este contexto geopolítico ha marcado las prácticas tecnocomunicativas, ha orientado las temáticas de los tuits y ha motivado la movilización de las «moscas electrónicas». Estos tuits reflejan este conflicto geopolítico en la zona de Oriente Medio a través de la polémica y se desarrolla como argumento que hace perder legitimidad a la realidad surgida de la crisis provocada por la muerte del periodista Khashoggi. Una de las estrategias de las «moscas electrónicas» en la batalla tecnocomunicativa sobre la opinión pública saudí, árabe e incluso internacional que estalló con la crisis de la muerte del periodista Khashoggi consistió en «implantar» contextos discursivos con fundamentos geopolíticos para desviar la atención y alejar el enfoque de Riad. Es un modo de crear unos marcos interpretativos de los acontecimientos que resten legitimidad a las acusaciones que han recibido las autoridades de Arabia por la muerte del periodista saudí. En este contexto, introducir a Irán era una estrategia con gran impacto dentro del país saudí y también de los países del Golfo. Irán, como hemos señalado anteriormente, es un enemigo estratégico que suscita mucha preocupación a sus vecinos del Golfo Árabe. Esta visión condiciona por supuesto las relaciones con este país que tiene ambiciones geopolíticas en la zona. Su amenaza, vista por sus vecinos, alcanza incluso a los regímenes políticos. La herencia de la confrontación histórica, política y sectaria conforma una materia prima para los tuiteros y para las «moscas» a la hora de construir marcos interpretativos de los hechos que alimentan la polémica o la confrontación, y concretamente en este caso, los acontecimientos concernientes a la muerte del periodista Khashoggi.
– 134 – En una de las prácticas tecnocomunicativas y tecnogeopolíticas lanzada por tuiteros prosaudíes, una imagen tuiteada en árabe, que en origen fue publicada en 1983 por la revista árabe egipcia Ad- Dustoor, contiene una foto del líder espiritual de la revolución iraní, Al Jumaeini, y sobre ella se ha plasmado la siguiente presunta declaración suya: «Esta es mi voluntad: cuando se termine la guerra con Iraq tenemos que empezar otra guerra. Mi sueño es que ondee nuestra bandera en Aman, Riad, Damasco y El Cairo». Figura 12. El objetivo comunicativo de esta imagen tuiteada por saudíes es introducir el referente de un actor principal de la batalla por el predominio en Oriente Medio y en la zona del Golfo, que es Irán, considerado como adversario geopolítico principal de Arabia Saudí y como parte interesada en la crisis de la presunta implicación de Riad en el destino de Khashoggi. Es una estrategia discursiva que pretende desviar la atención de la opinión pública del acontecimiento real a otro que se intenta vender a través de los tuits masivos o las «moscas electrónicas» como el gran interesado en la crisis que está afrontando Arabia Saudí. Las «moscas electrónicas» y los tuits masivos se convirtieron en una herramienta de confrontación entre los dos polos de la zona del Golfo e Irán. Incluso
– 135 – Irán ha sido acusada de utilizar «moscas electrónicas» para su batalla geopolítica con Arabia Saudí, según informó The Washington Post el 3 de abril de 2019 (The Washington Post, 2019). 8. CONCLUSIONES La exposición de los ejes de este trabajo nos ha conducido a desvelar el nivel de implicación de Twitter no solamente en el activismo político, social y religioso de Arabia Saudí, país principal de la zona del Golfo, sino en su compromiso en misiones tecnopolíticas no tradicionales. El uso de tuits en Arabia Saudí en conflictos de interés en la zona ha cambiado no solamente la dinámica de la comunicación política y religiosa, sino también el activismo político y religioso. Twitter, que constituye el medio de las redes sociales más utilizado por los formadores de la opinión pública saudí, se ha transformado en un tecnoactor que incluso fue adoptado dentro de unas prácticas tecnopolíticas encaminadas a la tarea de ganar a la opinión pública local y mundial en batallas estratégicas y geopolíticas. En las dos crisis de la zona del Golfo que ha enfrentado Arabia Saudí, una al liderar el embargo sobre Qatar y la otra por la muerte del periodista Khashoggi en el consulado saudí, en la cual Riad fue acusada por la opinión internacional como responsable de su destino, el país saudí, considerado uno de los países árabes e incluso del mundo con mayor uso de Twitter, ha recurrido a esta red social para ganar en el terreno de la opinión pública estas dos crisis y batallas con dimensiones geopolíticas. Arabia Saudí, que como todos los regímenes del mundo árabe se ha concienciado durante la Primavera Árabe del poder de las redes sociales y de las practicas tecnocomunicativas en el cambio político y social e incluso en la caída de los regímenes y de que las redes sociales no son un juego de adolescentes, ha aprendido fehacientemente esta lección y ha invertido en este actor tecnocomunicativo. Esta tendencia en las actitudes tecnocomunicativas del Estado saudí llegó a crear el fenómeno de las «moscas electrónicas», un conjunto de tuits masivos para cambiar
– 136 – contextos e imponer realidades discursivas e incluso para la manipulación de los hechos. El contexto del uso del fenómeno de las «moscas electrónicas» por parte del poder oficial saudí nos ha puesto ante unas prácticas tecnocomunicativas con dimensiones geopolíticas. Twitter en este contexto ha aportado un poder a dichas prácticas tecnogeopolíticas que lo hace aliado de las mismas.
– 143 – 1. INTRODUCCIÓN: LA REALIDAD DE LAS COMPETENCIAS DIGITALES La disrupción de una nueva revolución industrial desde hace más de una década llamada 4G que se va retroalimentando de forma imparable por el desarrollo y difusión de las tecnologías digitales, y que pronto se transformara en la quinta revolución industrial y social llamada 5G, ha supuesto la mayor globalización a nivel mundial transformando la vida social y económica a todos los niveles en un espacio interconectado de forma ininterrumpida. Mientras el desarrollo de las tecnologías digitales como Inteligencia Artificial (IA), Robótica, Internet de las Cosas (IOT, por sus siglas en inglés) ha revolucionado la mayoría de los sectores industriales, la telefonía móvil y el uso de internet están continuamente siendo usadas y adaptadas por las personas día tras día. Sea en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo, la vida social y el mercado laboral necesita de alimentarse de ciudadanos y trabajadores con mayor y mejor cualificación respecto a las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). La digitalización está transformando el mundo del trabajo a una velocidad sin precedentes. El cambio tecnológico tiene el potencial de crear empleos, aumentar la productividad del trabajo e impulsar la innovación, la inversión y la prosperidad económica. Los ciudadanos y los trabajadores necesitan literalmente equiparse de competencias y habilidades digitales incorporándose social y laboralmente a las tecnologías digitales emergentes porque las competencias y habilidades digitales son una parte clave de la inclusión digital (Heeks, 2016). A medida que Internet se convierte en parte de la vida cotidiana de la gente, las políticas digitales gubernamentales han desarrollado una serie de iniciativas para tratar de garantizar que todas las personas tengan acceso a Internet para beneficiarse de una amplia gama de oportunidades de aprendizaje, empleo, redes e información en línea. Al mismo tiempo, la investigación académica en este campo ha proliferado rápidamente, y ahora tenemos una gran cantidad de investigaciones que demuestran la complejidad de los factores que nos ayudan a entender cómo y por qué las personas usan Internet.
– 144 – Entre los investigadores de este campo se reconoce que las medidas que se utilizan normalmente en el trabajo empírico no están lo suficientemente matizadas, no reflejan completamente el pensamiento teórico actual sobre la inclusión digital y no han seguido los cambios en las formas en que las personas usan y entienden Internet. Consecuentemente se han desarrollado pocas medidas que examinan las habilidades dentro de un marco más amplio que permita establecer los vínculos teóricos entre las habilidades de los individuos, los tipos de participación en los servicios y actividades en línea y los resultados tangibles logrados con esta participación. La llamada brecha digital que se presenta en diferentes dimensiones dificulta cuantificar competencias, habilidades y medidas diferenciadas aplicadas a estos colectivos. De ahí la emergencia de establecer un marco conceptual de competencias digitales en el mundo laboral incluyente y diversificado por necesidades propias de cada agrupación social, labores específicas ejercidas entre otras. El objetivo de este trabajo es proponer un conjunto de medidas, de habilidades y capacidades digitales y de uso de Internet con especial atención a los llamados grupos vulnerables. El enfoque que se da en este trabajo se basa en una visión más holística, que ha llevado a las autoras a la búsqueda de instrumentos de marco conceptual y aplicado que sean capaces de medir qué capacidades asociadas a una serie de habilidades deben tener las personas, cómo se relacionan con ciertos tipos de participación y cómo éstas podrían impactar sobre aspectos específicos del trabajo además de la vida cotidiana. Tales medidas son esenciales para rastrear adecuadamente quién está o quién no está incluido digitalmente, para evaluar la efectividad de las intervenciones diseñadas para apoyar la inclusión digital y para proporcionar mejores modelos de las relaciones entre las habilidades de Internet, el compromiso y los resultados. De facto actualmente las competencias digitales son una demanda en la sociedad. La principal pregunta de investigación es: ¿Cuál es el mejor conjunto de habilidades y competencias digitales para poder evaluar las medidas de impacto de políticas, prácticas e investigaciones
– 145 – dirigidas a la formación digital? Una de las formas más adecuadas de responder es la recopilación del marco conceptual institucional al respecto y los datos más significativos de modelos prácticos generalizables de inclusión digital. 1.2. MARCO INSTITUCIONAL DE COMPETENCIAS Y HABILIDADES DIGITALES El mundo digital y especialmente el mercado laboral digital y sus competencias están siendo un reto para la sociedad actual. Nos enfrentamos a unos desafíos importantes desde el punto de vista de adaptación del conjunto de las habilidades y competencias digitales que para algún sector de población son aún incompletas y no profundas conceptualmente. Esto dificulta su acreditación oficial y por ende disminuye la repercusión sobre el acceso de estos sectores al mercado laboral. La ausencia de investigaciones aplicadas y la diversidad de definiciones dificultan la labor para delimitar sus criterios respecto a la evaluación de las habilidades y su evaluación. El crecimiento imparable de nuevas tecnologías ha modificado sustancialmente la vida cotidiana, social y laboral de las nuevas y no tan nuevas generaciones. Actualmente desde el punto de vista del mundo digital conviven seis generaciones atendiendo a criterios de cómo se relacionan con las actuales tecnologías, cómo comunican, trabajan, compran, usan estas tecnologías y el factor edad desde los llamados “veteranos o la generación silenciosa” hasta “lo millennial” y “generaciones z y alfa” los llamados nativos digitales. A medida que Internet se convierte en parte de la vida cotidiana, las políticas digitales gubernamentales han desarrollado una serie de iniciativas para tratar de garantizar que todas las personas tengan acceso a Internet para beneficiarse de una amplia gama de oportunidades de aprendizaje, empleo, redes e información en línea. Al mismo tiempo, la investigación académica en este sentido reconoce que las medidas que se utilizan normalmente en el trabajo empírico no están lo suficientemente matizadas. No reflejan completamente el pensamiento teórico actual sobre la inclusión digital y no han seguido los cambios en las formas en que las personas usan y entienden Internet.
– 146 – El objetivo de este trabajo es proponer un conjunto de nuevas medidas de habilidades y capacidades digitales y de uso de Internet. Las competencias y habilidades digitales son una parte clave de la inclusión digital (Lope at al., 2019). Sin embargo, en la actualidad, se han desarrollado pocas medidas que examinan las habilidades dentro de un marco más amplio que establece vínculos teóricos entre las habilidades de los individuos, los tipos de participación en los servicios y actividades en línea y los resultados tangibles logrados con esta participación (Mamaqi at al, 2019). El enfoque metodológico este trabajo se ajusta a una revisión de los conceptos principales sobre los colectivos vulnerables y competencias digitales a la búsqueda de instrumentos de marco conceptual y aplicado que sean capaces de medir qué habilidades deben tener las personas, cómo se relacionan con ciertos tipos de participación y cómo éstas podrían impactar sobre aspectos específicos de la vida cotidiana además del trabajo (Mamaqi at al., 2011). Tales medidas son esenciales para rastrear adecuadamente quién está o quién no está incluido digitalmente, para evaluar la efectividad de las intervenciones diseñadas para apoyar la inclusión digital y para proporcionar mejores modelos de las relaciones entre las habilidades de Internets, el compromiso y los resultados. Una de las formas más adecuadas de responder a estas necesidades es la recopilación del marco conceptual institucional al respecto y los datos más significativos de modelos prácticos generalizables de inclusión digital. Los desafíos en este campo no son pocos ya que en ocasiones el conjunto de las habilidades y competencias son incompletas, no profundas conceptualmente. 2. BRECHA DIGITAL VS EXCUSIÓN SOCIAL: UNA REVISIÓN DE CONCEPTOS Y MEDIDAS Existen varias acepciones del término brecha digital. Este se refiere a la separación entre grupos (por países y dentro de cada Estado) que tienen acceso y utilizan las TIC como parte de su rutina diaria (saben utilizarlas y obtienen rentabilidad de ellas) y los grupos que no. Su disposición conceptual se sitúa en los Estados Unidos en los años 80 como “diferencia entre personas y regiones en el acceso a las TIC por una densidad de red de telefonía y ordenadores”.
– 147 – La brecha digital en sentido estricto hace referencia a las diferencias que se presentan entre los individuos, hogares, empresas o áreas geográficas respecto a las posibilidades de acceso a las TIC y al grado de aprovechamiento que se hace de ellas. En general, suele cuantificarse como la diferencia que se presenta al respecto entre países. Cuando se estudian las diferencias dentro del propio país se habla de brecha digital doméstica. La brecha digital temporal o coyuntural hace referencia a la existencia de un segmento de la población que no accede, en forma temporal, a una tecnología determinada, pero que se ha subsanado y se sigue subsanando con el mero paso del tiempo y con el abaratamiento y la difusión de dicha tecnología. En cambio, la brecha digital estructural hace alusión a la existencia de verdaderos inconvenientes u obstáculos estructurales que imposibilitan la difusión de las TIC y que no pueden ser solucionados por medidas libradas al mercado o la iniciativa privada para medir el acceso de los países a las TIC. En cuanto a su medición no hay un indicador universalmente aceptado en la literatura. En general, cada estudio suele construir su propio indicador, pero todos ellos tienen en común que abarcan los dos aspectos esenciales de la brecha: el acceso y el uso o aprovechamiento de las TIC. Pero el acceso o no de las TIC es un factor clave hoy en día para determinar el acceso a la información y conocimiento porque están condicionados a otros factores relacionados con los propios recursos para la adquisición de equipos e infraestructuras. Por lo tanto, el acceso a la información y conocimiento tiene un importante componente de aspectos socioeconómicos: Es decir que la brecha digital, aun con elementos nuevos, en gran parte es reflejo de las desigualdades sociales previas, lo que determina que las principales medidas adoptadas de las políticas públicas de inversión tecnológica y la promoción del acceso digital no sean suficientes, precisando la adopción de medidas más amplias e integrales que ataquen la causa originaria de la desigualdad, la causa de la pobreza de estos colectivos, incluyendo medidas de acción positiva y no sólo medidas digitales indiscriminadas (Olarte, 2017).
– 148 – Es por esto por lo que la exclusión social es originaria de la brecha o división digital en los colectivos vulnerables. La exclusión social es un término complejo y que empieza a utilizarse desde mediados de los años 70 en Francia para referirse a varias categorías de personas consideradas “problemas s0ciales” y que carecían de cualquier protección. Es a partir de los años 80 cuando este término comienza a difundirse por la Comisión Europea (CE) teniendo como preocupaciones principales el desempleo a largo plazo de los trabajadores no cualificados e inmigrantes. Más tarde en el marco de la Unión Europea (UE) la problemática de la exclusión social ocupa la parte central en la política pública para muchos países de la Unión Europea. Estivill (2003:19) indica que la exclusión social puede ser entendida como: ...una acumulación de procesos confluyentes con rupturas sucesivas que, arrancando del corazón de la economía, la política y la sociedad, van alejando e “inferiorizando” a personas, grupos, comunidades y territorios con respecto a los centros de poder, los recursos y los valores dominantes. En el contexto español, la exclusión social es definida como el "proceso de pérdida de integración o participación de las personas en la sociedad y en los diferentes ámbitos económico, político y social" (PNAIN, 2013-2016). En su conjunto las definiciones sobre la exclusión social utilizan como eje principal los factores económicos, sociales y culturales que se componen de diferentes medidas (variables medibles) para clasificar los colectivos vulnerables en riesgo de exclusión. En la última década otros estudios como Australian Report (2102), van más allá entendiendo que aparte de los factores económicos sociales y culturales los factores de educación asentados en base a capacidades y habilidades y oportunidades determinan que una persona pertenezca o no a los grupos vulnerables. Aunque las personas estén en riesgo de exclusión si poseen de capacidades y habilidades necesarias no llegan a ser excluidos. Por lo tanto, la exclusión social es un factor multidimensional con la intervención de un conjunto de aspectos económicos, sociales, de origen y estado de las personas, interconectadas entre sí y con una clara relación
– 149 – de causa-efecto. Los factores principales actuales sobre las que se adjudica a las personas una probabilidad determinada de estar en riesgo de exclusión o de pertenecer a los colectivos vulnerables se resumen en la Figura 1. Figura 1. Exclusión social como una estructura multidimensional. Fuente: Elaboración propia. Sobre estos factores se pueden establecer rangos económicos y factores sociales que permitan establecer los grupos vulnerables o en riesgo de exclusión tal como se demuestra en el Cuadro 1.
– 150 – Cuadro 1. Colectivos vulnerables en exclusión social Colectivos Personas en riesgo de pobreza Desempleados de larga duración Personas sin hogar Menores bajo la tutela de estado Exreclusos y familias de exreclusos Personas de edad avanzada que viven solos Familias monoparentales Personas que sufren violencia infantil y de genero Personas con discapacidad Personas drogodependientes Personas con bajo nivel de educación Inmigrantes como colectivo Inmigrantes que no residen de forma legal en el país de acogida Etnias y /o minorías con culturas diferentes Fuente: Elaboración propia. Aparte de los grupos que suelen incluirse principalmente de una forma más globalizada en las estadísticas estatales y de manera desagregada en informes de observatorios varios y ONG se añaden dos grupos; el de parados de larga duración como consecuencia de la crisis económicofinanciera y el de inmigrantes que residen sin papeles por su baja visibilidad y ausencia de estadísticas exactas, independientemente del colectivo de inmigrantes en su totalidad. Dichos colectivos carecen de las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías por falta de recursos de acceso y de uso, que conlleva más aún si cabe una división de grupos vulnerables ya que a los factores económicos y sociales se le añade el factor tecnológico. De hecho, es
– 151 – considerada como la gran amenaza o riesgo de la sociedad de la información, en la medida en que puede incidir en un ensanchamiento de la brecha entre pobres y ricos (Castells, 2001). La brecha digital en las dos últimas décadas se convierte en una causa más para la exclusión social si no se consideran los factores que lo producen y no se consideran las medidas oportunas desde los poderes políticos y económicos para disminuir este efecto. Además, el mercado laboral ya transformado desde la irrupción de las TIC se vuelve una barrera intransitable para las personas de los grupos excluidos socialmente. Por lo tanto, los factores de la brecha digital para los colectivos vulnerables se pueden resumir en: i) factores económicos, ii) sociales, iii) edad iv) género v) tecnológicos de formación digital, además de la ya conocida como brecha entre países y regiones. Figura 2. Factores de la brecha digital en colectivos vulnerables Fuente: Elaboración propia.
– 152 – 2.1 BRECHA DIGITAL Y COLECTIVOS VULNERABLES: INDICADORES Y MEDIDAS Teniendo en cuenta los indicadores de la brecha digital por acceso al uso de internet, el paso del tiempo ha ido frenando estas distancias entre grupos sociales sobre todo en los países desarrollados mediante el acceso universal a las TIC. Los datos proporcionaos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) así lo demuestran (Gráfico 2). Gráfico 1. Comparación de tasa de acceso a internet entre España y UE. Fuente: Elaboración Propia (datos INE, 2018). En 2018 la tasa de acceso a internet para hombres en España se iguala a la tasa media de la UE demostrando que desde el 2014 esta tasa es mínima hasta producirse un empate en el 2018. Respecto a las mujeres (Gráfico 2) España sobrepasa el de la UE en el año 2018 con 2 puntos porcentuales, logrando un incremento entre 2014 y 2017 de 8 puntos porcentuales. Gráfico 2. Comparación de tasa de acceso a internet entre España y UE. 78 80 83 85 80 81 84 85 74 76 78 80 82 84 86 2014 2015 2016 2017 Tasa de acceso a internet en los tres últimos meses en % (hombres, 2017) España UE