Ingenieros militares y construcción en Cuba
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Ingenieros militares y construcción en Cuba Pedro Luengo Gutiérrez
262 La corta presencia británica en La Habana supuso un profundo cambio en las medidas defensivas adoptadas desde la metrópoli. A partir de la devolución de la ciudad, como consecuencia del Tratado de París (1763) que daría por finalizada la Guerra de los Siete años, el compromiso de la corona española por conservar y mejorar la fortificación de La Habana se tradujo en el envío de fondos económicos y cualificados ingenieros. Gracias a ellos se iniciaron importantes proyectos de defensa que con el tiempo irían ampliándose a otras obras de índole religiosa o civil, modificando tanto la capital como otras ciudades de la isla, desde Santiago hasta Trinidad, pasando por Matanzas. La llegada de las ideas ilustradas y más aún de las concepciones urbanas del siglo XIX haría a los ingenieros responsables de las ampliaciones de muchas de estas ciudades. Mientras, los métodos militares cambiaban radicalmente con respecto a los siglos anteriores obligando a modificar la concepción defensiva de la ciudad, renunciando a las estructuras y fortificaciones previas, creando otras nuevas. Cualquiera de estos proyectos solía llevar aparejado un buen número de planos y a su vez un numeroso grupo de copias dirigidas a distintas instituciones. En teoría las representaciones debían enviarse a la metrópoli tanto al Consejo de Indias como al Cuerpo de Ingenieros. En respuesta, los Jefes de Ingenieros solían remitir sus propias observaciones a Cuba, por lo que este material se conserva en los archivos nacionales cubanos. En lo referente a ingeniería militar, la isla mantenía una estrecha dependencia de México, lo que ha llevado a que parte de la documentación quedara en el actual Archivo General de la Nación. La independencia de algunos estados americanos y posteriormente la Guerra de Cuba en 1898 modificarían por completo este panorama. La ingente cantidad de representaciones arquitectónicas de la isla en el marco cronológico delimitado por 1764 y 1898 ha sido un tema abordado en algunos estudios, pero necesitado de una profunda investigación de archivo basada en el aprovechamiento de nuevas herramientas como las bases de datos informatizadas. Como era de esperar, tal cantidad de planos de un enclave fundamental en la Carrera de Indias desde el siglo XVI fue incorporada desde el principio a estudios de carácter pionero y general1. Tras los 1 Un ejemplo especialmente significativo es ANGULO ÍÑIGUEZ, Diego. Planos de monumentos arquitectónicos de América y Filipinas existentes en el Archivo General de Indias, Sevilla: Universidad de Sevilla, 1939.
263 primeros pasos de localización y análisis, se pudieron abordar estudios más numerosos y profundos sobre las implicaciones de la ingeniería cubana en un contexto global2. Esta actividad de análisis comenzó su andadura mientras muchas colecciones seguían siendo de difícil acceso o requerían de estudios monográficos sobre sus fondos, lo que aún es necesario hoy3. Más recientemente distintos estudios han podido enfrentarse a interpretar la labor de los ingenieros militares en Cuba desde una perspectiva mucho más amplia, valorando su relevancia desde los primeros instantes en el siglo XVI hasta 18984. Si Cuba ha tenido un papel protagonista en los estudios americanistas sobre ingeniería militar realizados en España, también han vivido un importante repunte en la historiografía cubana5. La necesidad de reconstruir, conservar o poner en valor estructuras defensivas históricas ha suscitado el interés por un patrimonio mal documentado y hasta hoy en muchos casos aún olvidado6. 2 CALDERÓN QUIJANO, José Antonio. Guía de los documentos, mapas y planos sobre historia de América y España Moderna en la Biblioteca Nacional de París, Museo Británico y Public Record Office de Londres. Sevilla: EEHA, 1962; Bibliografía de las fortificaciones españolas en América y Filipinas. Madrid: MOPU 1985; Visión general de las fortificaciones indianas en los distintos frentes coloniales. Zaragoza: s. n.,1988; Ciudades costeras españolas e hispanoamericanas. Sevilla: s. n., 1990; Los estudios en España sobre la historia de la arquitectura militar y las fortificaciones americanas (1939-1989). Madrid: CSIC, 1990; Fortificaciones españolas en América y Filipinas. Madrid: Mapfre, 1996. 3 AA. VV. Cartografía y relaciones históricas de Ultramar. Tomo IX. 1º y 2º. Madrid: SHM, 1999. 4 CÁMARA, Alicia (Coord.). Los ingenieros militares de la monarquía hispánica en los siglos XVII y XVIII. Madrid: Ministerio de Defensa, 2005; GUTIÉRREZ, Ramón. Arquitectura y fortificación: de la Ilustración a la Independencia. Madrid: Tuero,1993; Territorio y fortificación: Vauban, Fernández de Medrano, Ignacio Sala y Félix Prosperi: influencia en España y América. Madrid: 1991; Fortificaciones en Iberoamérica. Madrid: El Viso, 2005. 5 BLANES MARTÍN, Tamara. “Un acercamiento hacia las principales fortificaciones coloniales de Cuba”. Revista de historia militar, 99 (2006). GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, Alfredo. “Repercusiones espaciales en la fortificación colonial en La Habana”. ERIA, (1994); PÉREZ GUZMÁN, Francisco. “Las fuentes que financiaron las fortificaciones de Cuba”. Tebeto: Anuario del Archivo Histórico Insular de Fuerteventura, 5 (1992); RAMOS ZÚÑIGA, Antonio. “La fortificación española en Cuba, siglos XVI-XIX”. Atrio, 5 (1993). Del mismo autor, “La fortificación de La Habana en el siglo XIX”. DANA. Resistencia, 1993. 6 Otros textos sobre la labor de los ingenieros militares en Cuba son MAZORRA
264 Dentro del interés americanista que tradicionalmente ha caracterizado al Departamento de Historia del Arte, y por extensión a la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla, el Catedrático Alfredo J. Morales ha puesto en marcha distintas iniciativas para orientar la labor investigadora hacia la producción cubana. Para ello en primer lugar dispuso un equipo de colaboradores de distintas universidades tanto nacionales como internacionales. Además de su director, el equipo se completó con Miguel Ángel Castillo (Universidad Complutense de Madrid), Rafael López Guzmán (Universidad de Granada), Mª Victoria Zardoya Loureda y Julio García Martín (Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, CUJAE), así como Pedro Luengo (Universidad de Sevilla). La experiencia de cada uno de ellos en el campo de la ingeniería militar americana, así como la cercanía geográfica y conocimiento de los fondos de archivo correspondientes servía de aval al proyecto. Antes de abordar propuestas de más envergadura se acometieron unos primeros contactos, tanto entre los miembros del equipo como con otros especialistas en la materia que pudieran ayudar con su asesoramiento. Para ello se solicitó una Acción Complementaria titulada Ingenieros en Cuba. 1764-1898. Fuentes gráficas y documentales, concedida para desarrollar distintas reuniones científicas en 2011. Fruto de esta ayuda tuvo lugar el I Seminario Internacional Ingenieros militares en Cuba (1764-1898). Fuentes gráficas y documentales, celebrado en el Centro Cultural Hispanoamericano “Casa de las Cariátides” en La Habana entre el 28 de febrero y el 4 de marzo de 2011. La presencia de investigadores de la talla de Omar López o Alicia García Santana, por citar algunos, favoreció una primera discusión sobre el estado de la cuestión de la ingeniería cubana y sus líneas futuras de investigación. Tras una primera experiencia en La Habana, se consideró oportuno continuar con el proyecto gracias a una ayuda concedida por el Servicio de Extensión Universitaria de la Universidad de Sevilla, gracias al cual tuvo lugar el I Seminario Internacional Arquitectura en ACOSTA, Henry. “Los ingenieros militares y la arquitectura del edificio-teatro en la Cuba colonial”. Atrio, 15, pp. 37-46; GARCÍA BLANCO, Rolando. “El Real Cuerpo de Ingenieros en Cuba”. Biblio 3W, Vol. VII, 398 (2002); Francisco Albear: un genio cubano universal. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 2007.
265 Cuba durante la presencia española, celebrado en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla entre el 21 y el 23 de marzo de 2011. En este caso se contó con la participación de destacados investigadores tales como Miguel Taín o Tamara Blanes, completando las conclusiones alcanzadas en Cuba. El éxito académico de esta primera edición, tanto en la investigación como en el aspecto docente, han llevado a celebrar una segunda edición gracias a la misma ayuda universitaria titulada Arte en Cuba durante la presencia española que tendrá lugar en 2012. Una vez confrontadas las hipótesis de partida del equipo de investigación se solicitó un Proyecto de Investigación al programa nacional de I+D, dirigido por Alfredo J. Morales, titulado Arquitecturas dibujadas. Ingenieros militares en Cuba (1764-1898), concedido para su desarrollo entre 2011 y 2013. El principal objetivo del mismo es la localización en archivos nacionales e internacionales de proyectos de arquitectura relativos al marco cronológico establecido. Para ello se tiene previsto consultar los fondos del Archivo General de Indias, el Archivo General de Simancas o los distintos archivos militares, tales como la Cartoteca del Archivo General de Madrid o del Servicio Geográfico del Ejército por citar algunas. Además habría que añadir distintas colecciones cubanas que apenas han sido utilizadas hasta el momento. Junto a estos grandes repositorios habría que añadir otros que reúnen documentos sobre Cuba en menor cuantía tales como el Archivo Histórico Nacional, el Archivo General de la Nación (México), la Biblioteca Nacional, la Biblioteca del Congreso (Washington) o incluso otros menores como el Archivo Municipal de El Puerto de Santa María. Una vez localizados se procederá a su catalogación, proceso fundamental tanto en las futuras tareas de investigación como en aquellas de conservación o puesta en valor. Además de los proyectos y los edificios resultantes, se pretende iniciar el catálogo de los distintos ingenieros militares responsables. Nombres como los de Silvestre Abarca o Francisco de Alvear y Fernández de Lara son bien conocidos hoy, pero otros como Gumersindo Berben o Rafael Cerero y Saez han caído en el olvido, quizás por su poca trascendencia, quizás por la falta de documentación al respecto.
266 Un proyecto de este tipo pretende recuperar del olvido la ingente labor de los ingenieros militares en Cuba, un enclave geoestratégico de los circuitos culturales entre Europa y el Caribe en un primer momento, y una de las últimas posesiones españolas en Ultramar. El papel protagonista que alcanzó desde finales del siglo XVIII y que parece no desvanecerse hasta la Independencia, le confiere una importancia radical en la comprensión de los intercambios culturales entre Andalucía, América y quizás también con otros territorios asiáticos vinculados a la corona. La composición del equipo permitirá además una interpretación histórica tanto desde la perspectiva de la documentación cubana, como de la actualmente existente en España, así como identificar si los proyectos se llevaron finalmente a cabo y su estado de conservación actual. Sus resultados se incorporarán a aquellos obtenidos por otros equipos de investigación andaluces y nacionales que trabajan en parcelas semejantes ofreciendo poco a poco una visión renovada del papel de los territorios hispanos en la circulación de modelos artísticos a escala global durante los siglos XVIII y XIX.