Comedia nueva. La espigadera
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N.A 3 . COMEDIA NU El/A. J LA ESPIGADERA. ACTORES. Benita. Matilde. Marcelo. Don Diego. f X Don Jacinto. Marcos. Tomas • Teresa. * Cecilia. V C°t as \ Segadores*: Gerónimo, g A, Un Lacayo. i fc§§§§§§§§§§§§§§§§§§§5§§§§§§§§§§§§§§§§§§$§$§§§§§§§§$§§§§§§§$§§§$$>$$$^ § ^ ; ^ acto primero. El Teatro representa un hermoso Tais. A la derecha , cerca de las lampari¬ llas , una casilla pobre, bastante capaz : al lado un banco de piedra natu¬ ral : a la derecha un olmo , y a su lado entre primero y segundo bastidor una fuente rustica de agua viva, que corre a su tiempo , cayendo en pi a correspondiente. El foro de montanas , alguna casilla al pie sob, e la ere cha : el resto al pie será ds campana de espigas de trigo en la sazón de sie¬ ga &c. El Teatro obscuro , cerca de amanecer : disiinguense algunas estre¬ llas : la casilla está alumbrada por una lamparilla fija en la pared donde hai algún quadrito , mesa , sillas &c. Bénlta en lo interior estará midien¬ do el grano que pasa de un lienzo á una canastilla ; y Matilde sentada jue¬ ra sobre el banco , debanando una madeja. En, levantando el telón una sin¬ fonía sorda anuncia la quietud de la noche : sigue mui alegre con gorgeos t e algunos pajarillas á lo lejos, que no impida la representación : el Teatro va aclarando poco á poco : el Sol vá saliendo , y hace todo su giro durante IX Comedia , de modo que su movimiento sea imperceptible ; pero se deae cono¬ cer con su salida en altura , quando se cita el medio día , y su ocultación a. fin. La sinfonía cesará por graduación después de alguna parte del m ogo. la fuente no corre por ahora . Después de alguna prudente pausa sonan o X citada sinfonía suspira Matilde y dice. Mat. Jl. Asa el tiempo tan veloz como este hilo entre mis dedos, y pava llenar su espacio preciso es que trabajemos. El tiempo para los pobres y los Reyes es el mesmo: ¡Ah! que dichoso fué el mió ínterin le'plugo al cielo que poseyese a mi esposo! ¿pero que admiro , sabiendo que los bienes de esta vida son pocos , y pasan presto? Nuestra misma brevedad prescribe el preciso empleo de los dias , y tan solo aquel bien que hacer podemos es quien los hace mas breves, íi dilatados yj buenos.' Sale Benita de la casilla Ben. Madre mia , vea usté aquí A
Comedia nueva. Z el producto por entero de las espigas que ayer pude recoger,, siguiendo ios honrados segadores de aquese buen Caballero: de ese hombre justo::- ya usted lo entiende , el Señor Don Diego* Mat. (Quauto afán te costaría, mi Benita! yo te ruego • que descanses: mira que eres delicada. £en. Madre , ¿debo escusar por ayudaros a,lgun trabajo? yo tengo bastantes fuerzas, Señora, para huir de los defectos de ser ingrata con vos, y estar ociosa. Yá veo la primera luz del dia, y aquella nos sobra. Mat. Es cierto. Ben. ¿Soplo la lampara? Mat. Si, que el mas escaso dispendio incomoda á los que están en la escaséz que nos vemos. Benita sopla la luz,y oyendo suspirar a su Madre vuelve. ¡Pobre criatura! ¡quién nos lo dijera! Ben. ¿Qué es esto? Madre mia , ¿usted suspira? Mat. De tu destino me quejo hija mía : no naciste para vivir recogiendo * mi lado espigas, no con tan grande abatimiento, llora. Ben. Si cesáran mis afanes, tierna madre mia, piensoque os vierais sufrir la afrenta de la miseria ; y en vuestros ojos el llanto , que casi es continuo , fuera eterno: demás que á mi la costumbre diversión me los ha hecho. Quando la pintada Aurora esparce el templado fresco, de la mañana, al susurro de las abejas atiendo acariciando las flores del tomillo y del romero; los paxaros en las ramas anuncian el dia sereno, y desde el bosque á las eras buelan á gozar primero del grano, que el labrador. Satisface á sus deseos la indigente Espigadera con el desperdicio ageno; y de este modo admirando por quan exquisitos medios provee la naturaleza bienhechora de alimento y abrigo á todos sus hijos; me complazco y me divierto. Mar. Benita::: iba á llamarte por tu apellido Azebedo. Este era el de tu infeliz padre ilustre, quien creyendo unir cariño, riqueza y ventura en un sugeto, casó de primeras nupcias en los países flamencos con una Dama. Ben. Yo fui de lazo tan casto y tierno, único fruto. Mat. Es verdad, pero perdiste al momento de nacer, tu madre. Ben. ¡Ah! con que ansia , con qtse respeto la hubiera yo amado::- Mas no me desamparó el cielo: usted la sustituyó, que apartando desde luego las tibiezas de madrastra, me ha criado con esmeros de madre , y yo como á tal os amo , y os obedezco de todo corazón. Mat. Siempre desconocí los defectos de la ambición , hija mías este pobre y limpio suelo fué el único patrimonio
La Espigadera . ^ S que heredé de mis abuelos. porque le ha dado tal ducho; En el agradé á tu padre, pero si le declaramos y tan fino como cuerdo no se valió como muchos délos comunes esfuerzos de intereses y lisonjas para triunfar del sincero corazón de una doncella infelice. No por cierto; él solo quiso que fuese mi mano uu escaso premio de su amor , no pasagera vanidad de sus deseos. Yo le representé varias vezes, que el mundo soberbio condenaría un enlaze tan desigual; pero él ciego de su pasión , ú quizá de misericordia lleno, prefirió la ingenuidad y el honor á los aumentos de riquezas y blasones. ¡Qué pocos hacen hoy esto! lien. En un naufragio sus bienes y su vida parecieron. Mat. ¡Quanto perdimos! f ¡Ay madre! Las dos . I ¡Ay hija! I solo tu eres mi consuelo, l*. sola usted es mi consuelo. Marc. dent. Segadores, al trabajo: vamos despertando presto. Dentro coro de segadores. Seg. A la siega, á la siega, á la siega, y apliqúese la hoz en horas templadas que sube y baja el Sol. Mat. Aun reservo en quanto á ti, cierta esperanza. Don Diego, y tu buen padre eran primos hermanos : hija , yo pienso que le busquéis ; él estima á su familia : él es bueuo::- Ben. Si Señora , él tiene un alma benéfica ; todo el pueblo desde que heredó este estado, está loco de contento; y á Dios repite mil gracias nosotras el parentezco quizá podría humillarle::- Señora, yo no me atrevo. Mat. Bien dices , la vanidad tal vez suele buscar ciertos parientes imaginados; y quando los verdaderos son pobres, los miran como acreedores molestos: y mas si hacemos memoria de aquel dilatado pleito, que álos padres de los dos desunió mientras vivieron. Ben. ¿Puede haber quien por uu vij interés llegue al extremo de aborrecer sus hermanos, sus amigos y sus deudos? Mat. Si, Benita mia , y esta clase de aborrecimientos suele ser hereditaria á los hijos y á los nietos. Ben. Pero también por su parte á usted le queda algún medio para procurar su alivio. Mat. La viudedad no te niego que pudiera reclamarla con justicia ; pero aquellos de quien deben exigirse, están escasos de medios, y cargados de faaúlia en la Corte: mis derechos destruirían á sus hijos. Un poeo mas de alimento para mí, quizá seria ruina total para ellos; y después degenerando de quien son::- yo se lo cedo todo , pues la complacencia de satisfacer en esto al amor y a la memoria de un esposo , la prefiero á nii viudedad , y á quanto hai mas precioso en el reino. Sale Marcelo coa alguna partida de Segadores alegres : cuntan en coro . Coro. A la siega, á la siega, á la siega, A 2 <Sa~
Comedia nueva. 4'á se acerquen por aqui al tiernp o de comer::- ya me conoces: cuidado con secreto. Marc. Si pensáis en socorrerlas, Señor, será mui bien hecho. Die. Mucho es que no me regañes y te opongas Marc* Yo soi bueno, y jamás me opongo á cosa que mandáis : antes me alegro de que deis , que como vos dais , es virtud el dispendio Mas quando veo que os roban, .y que se abusa de vuestro buen corazón , soi un tigre, y con todos me enfurezco. Die. Ya sé tu buena ley.; anda y dispon lo que te ordeno. Tom. Varaos que es tarde*. Marc, Muchachas, llega disimul. ¿qué tal . está el dia? Tom. Fresco.. Marc. ¿Me dais un traguito de agua? Todos Tome usted , Señor Marcelo. Die. Muchachos, tomad la ropa, Recio , y hacen lo que dice. y venid a mí siguiendo y trabajar con menor fatiga ,en el lado opues to de la montaña que hai sombra. Segad. Viva el amo , viva , viva. Marc. ¿Donde habéis tomado escalplo de esa. caridad , Señor? Die. Entrando alguna vez dentro de mi propio , y contemplando solamente aquel precepto de que no quiera para otroslo que para mí no quiero. Hijos , quando os fatigáis p or enriquezerme , debo yo aliviar vuestros afanes en parte , y compadeceros. Vuesta ventura es la mia: de los bienes que poseo solo soi depositario, y el daros algún consuelo para conservar la vida qué empleáis en mis aumentosj es velar sobre mis bienes: pues de dár llegará el tiempo la cuenta: á quien me los dió para hacer buen uso de ellos. Marc. ¡Qué virtud! d los otros . Die. A trabajar, que ya habéis tomado aliento. Las Mozas i Viva el amo , viva , viva. Die. Muchachas , yo os lo agradezco:" vamos alegres, amigos. Senriendóse y haciendo cortesías, Marc. Muchachas, vaya de aquello de Jueves y .Viernes. El y ellas. Vaya, todos lo repetirémos. Con el coro se van festivos por un lado Don Diego con los Segadores,y Mar¬ celo con las Mozas , y se dá fin. ACTO SEGUNDO. Sale Benita huyendo de Don Jacinto . Ben. Señor , ¿quiere usted dexafme por amor de Dios? Jac. Aguarda íi óyeme dos palabritas no mas , ínterin descansas. . Ben. Yo no tengo tiempo, y ya me habrán tomado ventaja las demás Espigaderas. Jac. Esa obstinación es vana, y me has de oir. Agarrándola , ella suelta la mano , y se separa porque tío la vuelva d coger • Ben. Quando yo os digo que vengo sobresaltada, y que me hacéis un pesar: dexadme ir por Dios. Jac. Mi alma te adora. Ben. Tanto peor. S e retira. Jac. Oye. Ben. ¿Quando usted me haga perder el dia , Señor, conseguís alguna gracia? Jac. Si. Ben. ¿Quando de la cosecha el
La Espigadera. 41 el tiempo pasado haya me daréis vos el provecho que las Espigas me valgan para todo el año? F Jac. Si. Ben. ¿Será mas afortunada vuestra suerte , porque yo esté como una holgazana aqui? Jac. Si. Ben. Pues mis ideas son en todo mui contrarias, pues la ociosidades madre del fastidio y la desgracia. Jac. ¿Del tal trabajo gustáis? Ben. Mucho. ^ac.Malo, porque no hai mas ardua ap. empresa , que seducir á una muger aplicada. ¿Y que consigues? ¿t ella. Ben. Mirad: quando toda la semana he trabajado , disfruto mas gustosa y sosegada la alegria y el reposo de los Domingos y Pasquás. Me lavó , me pongo limpia, y en lo posible bizarra; sin vergüenza me presento en los bailes de la plaza: bailando mucho descanso; y después voi á mi casa á consolar á mi madre, que me tiene preparada ya la cena ; divertimos las noches, hablando entrambas al hogar en el Invierno, el Verano á esta ventana; me acuesto , y vuelvo los Lunes ai trabaja con mas gana. Sfac. ¿Y sabes que te dió el cielo ventajosas circunstancias para consumir tus dias en fatigas tan bastardas? Ben. Si Señor, y quizá estoi mucho mejor informada que usted ; dadme ya licencia, corr. Jac. Dime. á lo menos, ingrata, deten. ¿a que viene ese rigor? ¿Qué fantasía tan rara te obliga a menospreciar los auxilios que te faltan y mi corazón te ofrece coa tan repetidas ansias? Ben. Vuestro corazón? Jac. Si. Ben .:-No le he menester para nada. *Jrc. ¿Tú sabes quien sói? ¿Tu sabes lo ilustre de mí prosapia: y que desde que'los Godos se apoderaron de España, descendiendo por el árbol mas alto de rama en rama sol sobrino de-mi tio? Ben. Estoi mui bien enterada. Jac. ¿Y qnanto vá á que no sabes .con la bondad que te ama? Ben. ¿Me ama? Asi fuera cierto, af* JaC. Solo yo le hago ventaja en darte estimación. Mira, yo soi otro él ; y quantas finezas hai:;: véu aqui, ella se retira. ' no seas desconfiada. Ben. Dice mi madre que esto es lo mas seguro Jac. Muchacha, tu tienes el corazón mas áspero que una carda, ¿Porque tu rehúsas gozar de las delicias que. causa el buen. reconocimiento reciproco de dos almas? Ben. Si estuviera aqui mi madre sé que me justificara. Mi ternura coresponde á todo quanto trabaja por .hacerme a mi dichosa. Y si por dicha ü desgracia os debiese yo un favor, no os miraría á la cara de vergüenza. Jac. ¡Pobre chica! tu vives alucinada. Ben. No lo dude , permitidme B 2 que
$2 Comedia que á buscar mi madre vaya, pues á pesar de su edad, por mi descanso y crianza suele tomarse fatigas a su salud mui contrarias. Yo que soi mas joven puedo trabajar con mas constancia; el bien que pensáis hacerme, si queréis que os de las -gracias, hacedle á ella, Señor. ac. , Eso ño puede ser : basta que ú ti te socorra. Ben. Ya la idea está declarada: parece que usted no tiene compasión de las ancianas. yac. No tengo mucha. Sale Mat. ¿Qué es esto? cuydadosa. mi Benita , ¿con quién hablas? Ben. Venid , venid , madre mía, alerte. q l( e yo no encuentro palabras para agradecer á este Caballero, sus hidalgas intenciones y bondad; es de lo que no se halla, á lo menos mui modesto, y ^iene una declarada vocación de socorrer á las mozas. Mat. Es mui sana; ¿y á las viejas? Ben. Eso él lo dirá ; que á mi' me llama la obligación de cobrar lo que he perdido sin causa. . Va se a la casilla . yac. Yo celebro esta ocasión, pues ha dias que deseaba el conoceros. Mat. ¿A mi? i ¿Qu^ interés hai de que nazca ese deseo , Señor, y esa expresión tan extraña? ¿Es por la magnificencia de mi trage ii de mi casa? señalan * ‘tac. Es porque estoi penetrado J de mirar vuestras desgracias, , y quiero, que seáis felices. nueva. Mat. ¡Con que razón sospechaba las intenciones de este hombre! ¿Y esa promesa tan franca por donde yo la merezco? ‘fac. ¿Por donde? Toma , ai es nada Vos tenéis una hija hermosa,' Mat. Ya sé mis méritos , vaya que vuestra cortesanía me lisonjea y me ensalza. ^ac. Vamos á hablar en razón: ¿podéis, sin llorar nías agua que cabe en aquella pila vér lo que esa niña afana destruyendo las facciones hechiceras de su cara, por solo aliviar un poco . ■ vuestra fortuna contraria? ¿Qué desafiando al sol, en.la hora que mas abrasa por las espigas que deja el Segador olvidadas la expongáis á un'tabardillo? Mat. Esa utilidad e$casa para.otrcs, para nosotras, Señor , es una abundancia. yac. Sin exponerse á sospechas ni dar que decir á malas . lenguas , yo se que Benita pronto en Madrid.encontrara los partidos mas honrados Mat. ¿Conoce usted quien los haga de esa manera? y'ac. Al instante. sin duda , y mas si llegaba en algún dia de toros, iba decente á una grada cubierta , y después al prado: yo apuesto, á que transtornaba la mitad de las cabezas que en tal concurso se hallan. Mat. Y la suya es regular que también set transtornara. yac. No , buena muger ; Madrid es una villa christiana, donde tienen las virtudes su opinión mui bien sentada. Creéd que tengo razón. Benita, sin que arriesgara
43 La Espigadera . ¿En un estado tan bajo su honor , en la -compañía de una respetable Dama pudiera estár bien. Mat. Mejor está aqui, donde acompaña ú su madre , que es el bien que puede hacerla mas falta. ac. Ella seria dichosa, y al cabo de la jornada hallaría un buen partido. Mat. No es^asi como se llama. fjFac. ¿Pues como? Mat. Yo os lo diré: hallaría quien la engañara: en aqueste estado obscuro Benita tiene mui altas idéas , y yo la tengo impuesta , y acostumbrada á tolerar la pobreza con mas gusto que la mancha mas leve de la opinión. Mas estimo j'O mirarla quando vuelve con los aces de las espigas cargada, desafiando las rosas con el color de, la cara, y cantando alegremente . qualquier rustica tonada, que verla vestida á costa de la confusión de entrambas de.las telas de mas gusto que inventan Pekin y Francia: su esplendor fuera mi sombra,, y nos .fuera muy amarga la desunión. Si el dinero mas bien adquirido es carga insoportable , ¿qué hará el adqúirido con trampas? Benita es bastante rica - en teniendo buena fama, y yo tengo por mejor recurso (en una palabra) verla trabajar con honra, que descansar con infamia. Se entra en la casilla y cierra • El queda suspenso. Jac. ¡El diantre de la muger, como piensa y como habla! cabe esto? ¡Quién lo pensara! Estas mugeres me asombran. Yo no se por donde entrarlas como soi Jacinto:: Acaso sin que ellas lo sospecharan al principio::- Unos doblones;:- A 1 fin es la mejor traza; pues no puedo seducirlas, veamos si puedo comprarlas. No ha de haber hasta rendirlas medio de que no me Valga. Marcelo , Marcelo , ven: A Marcelo que pasa. que una cosa de importancia tengo que decirte : escucha. Marc. No puedo , que está cercana ya la hora de medio dia, y voi á ver si prepara» la comida de la gente que del calor se desmaya. Jac. Te detendré un solo instante. ^ y vete aqui una medalla para detener tu curso. Le da quatro doblones de oro . Mar. ¿Porque? *Jac. ¿Porque Señor? Marc.' Basta, que usted lo mande. ^ ac . Ahora toma esta bolsa con cien caras ' del Rey. Marc. ¿Y para quién, son, Señor? Jac. Para presentarlas á Matilde y a Benita. Marc. Es una buena humorada: me alegro. Jac. Me han informado de la estrechéz con que pasan la vida ,'y de esta manera quiero algún tanto aliviarlas. Marc. ¡Qué gustazo que me dais de ver tan bien empleadas vuestras riquezas! Señor, no desmentiréis la casta; bien os parecéis al tio. Jac. Si en todo, Marc.
Comedia nueva. i 4 Marc. ¿Mas porqe causa me regaláis a mi? Yo no lo necesito Jac. Callaj hombre, lo que has de hacer es con dulzura y coa maña, decirlas en sus miserias bai persona interesada de todo corazón. JYLarc . Bien: qual se le caerá la baba á vuestro tio y mi amo, en sabiendo vuestras gracias. Jac. Oyes , la tia Matilde me parece un poco vana y severa. Marc. Tiene mucho mérito , y mi amo la trata con respeto. *fac. ¿Y á Benita? Marc. Se conoce que le agrada: - la prefiere y la distingue entre las demás vasallas Con malicia. *fac. Ya te entiendo , la prefiere. Marc. No hai misterio que aquí valga, ni equivoco , que en mi arito no cabe intención dañada. ^fac. Pobre tio! En su edad (aunque no es tan avanzada, que pase de los quarenta) con preferencias se anda de mozas! Si fuera yo quien la prefiriera , vaya;:- Marc. Señor , por Dios::- Jac. Marcelito? Marc. Marcelito con mas canas ap. que barbas él. Mande usted. Señor. Jac. Dexemos las chanzas, y como fiel mensagero, has de observar sus palabras, sus gestos y sus discursos, para darme cuenta exácta, y esto ha ser cada dia sin omitir circunstancia ni contárselo á mi tio, porque esto va en confianza; y verás como á tu zelo mis gratitudes igualan. vase4 Marc. Está bien , ya desconfío quando el secreto me encarga tanto de sus intenciones. ¿Si habrá aqui alguna entruchada? En todo caso , yo sirvo al tio , y fuera villana correspondencia ocultarle una comisión tan rara. Ni yo quiero hacer tampoco un papel en esta farsa tan vil y tan desairado, aunque hai tantos que le 'hagan en el mundo : no , Marcelo: franquezas extraordinarias en los petimetres son picardías proyectadas. ¡Ah dinero! ¡Ah vil dinero! Dueño del mundo : tu mandas sobre todos los estados; tu estiendes hasta á las almas (con exepcion de mui pocas) tu dominación tirana: si el honor y la virtud entran contigo en balanza, ¿quando no vences? Tu pones termino á las mas sagradas . obligaciones , y aquel que dice con mas constancia que te desprecia sin verte, á tu vista se acobarda, vacila , fixa los ojos en tu resplandor ; se infiama por adquirirte ; atropella los peligros y te abraza Sale Don Diego. Die. ¿Qué haces ai parado? ¿Qué novedades me señalas con esa admiración? ¿Tienes alguna noticia extraña que comunicarme? Marc. Cierto: Si Señor. Die. Pues dila , acaba. Marc. Vuestro querido sobrino tiene mucha semejanza con
Lá Espigadera. - \5 con vos , y un c Ó tazón grande, Die. Yo quisiera examinarlas Else-bone hecho unas natas como casualmente ; dilas. en nombrándole a Benita; y lo que os hará mas gracia es el buen uso que hace de su dinero. Die. Despacha, ¿di en qi^e lo fundas? Marc. En que rae ha dado con mano franca para mi un doblon de a ocho, y esta bolsa para darla á Benita. Die. ¡Ola! Marc Yá veis, que esto muestra una bellaca intención. Die. Es osadía serio • en .ti , querer penetrarla. ¿Si la amará mi sobrino? ap. En la cosecha pasada, yo observé algunas cosillas; y esto requiere mas maña que fuerza. Marc. Yá veis, Señor::- Die. Haz conforme te lo manda Jacintq la diligencia; . nías mira que las desgracias hacen los genios feroces, y el de Benita se halla este caso ; ten cuenta de no dexar por tu falta de reflexión , deslucida la comisi’ou que te encarga. *^ u 1° has de hacer de manera que de ella quede ignorada la mano que las socorre. are. Ya os entiendo, yo pensaba en mismo. Die. ¿Te han hablado de Matilde las muchachas del Pueblo, que á segar vienen y acuden aqui por agua como antes te lo previne? Marc. Si Señor, la prima hermana del Sacristán , la Teresa, la Cecilia y la Tomasa, ahora están allí segando, que sus canciones me agradan, y que me hallo yo aqui solo, que no las quitarás nada de su jornal, que se acerquen á divertirme. Marc. ¡Qué.brava noticia para las mozas! Todas por los codos hablan, y armarán treinta questiones, sobre un grano de cebada. Die. Mira que ya nuestros pobres Segadores tendrán ganas de comer. Marc. Gracias á Dios, a'mi tampoco me faltan. Die -ie Pues ve á buscarlos. Marc. Primero iré a prevenir que traigan á este sitio la comida y la tienda de campaña* que nos defienda del Sol, y después traeré la jarcia de hambrientos vase* Die ■ Haz lo que quieras, con tal que breve lo hagas. ¿Donde estará Don Jacinto? Con pretexto de la caza tal vez el ano pasado creo que me la pegaba; yo zelaré en el presente su intención y sus pisadas. ¿Si habrá ya estado Marcelo con las mozas? ¡Lo que tardan! Mas no , que ya las distingo; á las sombras de las ramas de este olmo anciano y robusto quiero sentarme á esperarlas. Se sienta. Salen las tres mozas con bo~ zes en las manos , después de haber cantado dentro la mayor parte de la cantinela siguiente. Empieza quedo como, d sonar lejos . Coro. Viva de la siega la alegre estación, y viva la gala de
V g Comedia de aquel segador, que á su segadora sencillo enamora con mas puro amor: y esta sí quedes 7 v ida deliciosa, esta si , que las otras no. salen. Ter. sola. Segadora , si tu blanda mano tal vexT llega la espiga a picar ¿porque has de llorar, porque has de gemir? Si puedes sufrir siendo mas dolor, las heridas crueles, que hacen en tu pecho las flechas de amor 1 Coro. Viva de la siega &c. Dando la vuelta se levanta Don Dieg° y ellas le rodean. Tom. Viva el amo, compañeras, que es quien se lleva la gala. Todos. Que viva. Die. Buenas mugeres, yo estimo vuestras honradas expresiones. Ahora vamos h tratar de cosas varias aqui mientras que la gente para comer se prepara. El Sol estará cerca del punto mas alto. Ter. Yo no gusto de callar. Tom. Yo si, y aquel que me saca una palabra del cuerpo, á fé que es buena tenaza. Cec. Quando es menester hablar, es mui tonta la que calla. Ter. ¿Y que importa que no sea . menester? Si una no gasta la saliva hablando , luego vuelve al cuerpo y se avinagra, Die. Yo necesito saber una cosa. Tom. Todas quantas haya en el lugar diremos, que estamos bien enteradas todas tres de toditito. Ter . ¿Quiere usted saber la trampa que le hizo por no casarse el cojo á la boticaria? Tom Calla , majadera , el amo querrá saber porque causa* rnévcll 1 siendo una sola Casilda» tres mozos á un tiempo trata» Cec. Eso breve está sabido, por tener si uno le marra,- dos , y si otro de ellos, uno. Ter. ¿Sabe usted que está mui mala la molinera? Tora. ¿De que?’ Ter. No.’seas.curiosa , Tomasa, que yo se lo cuento al amo; de que le dió con da tranca su marido antes anoche. Tom. Es verdad , no me acordaba, y fue porque la cogió con las manos en la masa para hacer bollitos , que es mas golosa que las ratas* Die. ¿Callaréis , paraque yo alguna pregunta os haga? Tom. Parleras , dexen al amo que meta su cucharada. Die . ¿Quién son Matilde y Benita, las -que habitan esa casa? Ter. Es una buena muger. Cec. Mui recogida y christiana. Tom. Oye usted , dicen que ha sido algunos años Madama. Ter.' Toma , dicen tantas cosas. Die. Pues decídmelas , muchachas. Ter. Mi madre era amiga suya. Tom.\ A mi me enseñó á hacer faxa, Cec. ;Gran muger! Las 3. ¡Buena muger!/ Die. Eso no es dicerme nada. Tom. Mirad , la pobre Matilde quando yo era asi tamaña me acuerdo de haberla visto en el lugar temporadas llena de cintas y joyas en la cabeza mui guapa, y aquella cosa de seda que no se como se llama al pecho* de aqui delante muy corta, y de aqui abajo mui larga. á los talones. Die. Eso es bata , majadera. Las 3. Tiene razón, bata, bata. Ter. Mas oy por su desventura uil
fin pobre habito de lána es lo mejor que se pone. Cec. Y k veces suele ir descalza, porque no tiene zapatos. Die. ¿Y no entra alguno en su casa? Tom. Nadie : la madre y la hija allá sus duelos se pasan sin quexarse ni pedir una peseta prestada. Die. ¿Y conocéis su familia? Tom. Yo , yo lo sé : se llamaba sii padre Juan Lazaiueta, familia mui respetada, y mui antigua , que dicen -que vino aquí de Vizcaya, mas ha muchísimos anos; y que tenían labranzas y muchos atos de ovejas y carneros (verbi gracia ) como usted los tiene ahora. Que su abuelo era de un alma nmi buena , que se perdió por salir á una fianza ■ de un Señor pariente vuestro. Die. ¿Y de donde tienes tantas noticias tu? Ter. Por las noches del Invierno nó se habla en el lugar sino de ellas. Tom. Otra cosa dicen mala que np saben estas ; pero ahora no tengo gana de murmurar. Cec. Pues yo si, _y quizá la se , Tomasa, mejor que tu. Tom. Eu ese caso antes quiero yo contarla. Pasó por aquí un Señor que se llama::- Cec. D. Alonso de Acebedo, se cotim< Si tu no sabes palabra de la historia::- Tom. Si la sé, que mi abuela la contaba, y decía que este tal * fué quien la puso tan guapa, y la desapareció La Espigadera. de la noche a; la manana¿ Cec. Que alhajas la dió. Tom. Si y sil y también la dió otra alhaja mui buena. M Die. ¿Y qual fué? Tom. A Benita paraque de él se acordára. Ter. Esa es malicia, porque ella no es madre sino madrasta. Tom. Ni uno ni otro , que Matilde no estuvo con él cásada. Ter. Si tal, que lo ha dicho el Cura, _ y los ancianos la llaman la viuda infeliz. Tom. Mi tía que es una gran perillaua . dice otra cosa. Todas. Pues miente. Tom. No miente tal. Die. ,Basta, basta, que no pueden desmentir ap* estas sospechas villanas las noticias que yo tengo; antes quedan confirmadas tanto como sus virtudes, y obligación inmediata que hay en mi de socorrerlas; sin embargo que estas varias opiniones::- Pero tiempo tendremos de averiguarlas. Ahora varaos a comer, que llega la gente ; vaya, Sale Marcelo con los Segadores . hijos amados , venid, cercadme en la confianza de que aquí no hai ceremonia, y es un amigo el que os llama á comer con él. Marcelo, di que la comida traigan. Marc. Tended aqui los manteles. a los criados . Die. Y que nos sirvan de almoadas y de asientos las gavillas. Mare. Yo discurro que no alcanza la sombra del toldo. Die. Pijes á bien que a mi el Sol y escarchas C
Comedia nueva ya me conocen , y' yo puedo tomar una larga siesta después a la sombra, mientras los demás trabajan por mí, con las nuevas fuerzas que cobran mientras descansan. Sale Jac. Acá estamos todos , tio. Die. ¡Jesús , que hora tan estraña! ¿Tu á estas horas? yac. Si Señor. Die. -¿Y. también nos acompañas á comer? yac. Con mucho gusto: nadie en estas humoradas es mas lpco que yo. Die. Sea enorabueua. Marc. ¿Qué repara usted? a D. Diego. Die. ¿Donde está Benita? Tom. Esa estará retirada, que no es mas que Espigadera, y no come quien no gana jornal. Die. Esa es la razón Jacinto entra en la-casilla* de estar mas necesitado. Tom. No lo parece á lo menos en lo quijota y lo vana. Jac. Tio , tio , que Benita se resiste. Tirándola del brazo a la puerta. Ben. ¡Qu6 cansada porfía! Die. Benita, vén. Jac. ¿Ves como no te engañaba? tu fíate de mi siempre, y serás afortunada. Die • Ven aquí. se sienta D. Diego. Ben. Señor, es mucha mi cortedad. Mat. ¿Quien te llama? a la puerta. Die. Matilde , venid también. Mat. Escusad mercedes tantas. Señor, aqui estamos bien. Die. Yo lo mando. Mat. A esas instancias, Señor , no hallamos disculpa. Téy. ¡Como hacen las mogigataa! Die. Sentaos á mis dos lados, las dos. Ben. Señor , tan honrada estaré en pie para daros á tiempo el vino y el agua. Die. ¿No basta que yo lo mande? Mat. Benita., obedece y calla. Siéntanse todos. Die. Sentaos, en este banquete no sobresaldrán las.salsas» estrangeras , los licores perniciosos , ni las pastas indigestas p pero habrá quietud , placer y abundancia: no alternarán en mi mesa los bocados y palabras escandalosas, ni aqui serán tampoco juzgadas las acciones del gobierno) ni del próximo las faltas. Jac. Mientras predica mi tio, ¿Benita , quieres que te haga plato? Repara Don Diego en Don Jacinto que se ha sentado junto á Benita • Die. Levántese usted, Señor Don Jacinto , y vaya a cuidar del otro lado, que acaso de avergonzada no comerá bien la gente. Jac. A Dios ,* mi tio se exhala oy con la calor del Sol, y los ojos de Madama. Se va al otro lado á la izquierda. Tom. Chicas , ¿veis la preferencia? ap. Las 3. Yá la tenemos notada. Die. Ea , á comer ; cada uno diga su copla , ó su chanza, y que los tragos se alternen con música y algazara Coro. Que amo tenemos tan singular que con nosotros parece igual. Viva por los siglos, viva, viva su calidad: Durante este coro, quatro criados que sirven han puesto en la mesa úna ca -
La Espigadera. 19 cazuela, muí grande \ han dado á y usté el primera. cada uno un plato y un panecillo; Die. Me agrada y un pedazo de queso. Jacinto y Die¬ go con dos cucharones de plata re¬ parten ; y luego se levanta d tiem¬ po Marcelo y reparte el vino , sa¬ cando cada Segador su taza ; habrá vasos para los principales , y pue¬ den ser ó parecer de plata. Colas. ¡Qué famoso está el arróz! Geron. Esto le vuelve a uno el alma al cuerpo , y después con esto cortan las hozes que rabian. Marc. Señor. Die. Diga usted, tio Marcos. Marc. Atended que es de importancia: un Doctor de Medicina, que no sé conio se llama; pero que sabe mui bien lo que cura y lo que mata, dice que después de arroz vino puro. Ger. Hombre que hablaba . de ese modo , era sin duda graduado en Salamanca. Col. Es el único remedio <- que purifica las masas de los humores , y que la melancolía espanta. Die. Si el Doctor dió esa receta, es necesario observarla. Marcelo , sirve a cada uno lo que quisiere. Mar. Las tazas. Col. y Mar. Esta es la mia. Ger. Y la mia. Mar. Hombre, esa es una tinaja. Ger. Esa es mi medida, quando hace calor y otro paga. Die. Vamos , Matilde , Benita. Las ponen vasos,y toma la botella. Mat. Na estamos acostumbradas a beber. Die. Por mi salud. Mat. Con la vida y con el alma. Den. Usted se excede en honrarnos. Mar. Señor , suplico que cada Uno que beba, diga algo, la ocurrencia , y aunque ya nunca he tenido la gracia de cantar ; ni soi Poeta, quiero daros la enseñanza, de que aqui nadie replica. Diré un estrivillo) para una de vuestras canciones. Mar . Nadie chiste mientras habla. Jac. ¡Pobre tio! En estos lances el mas juicioso entra en danza. Ger. Señor, ya está aqui el que menos con las-orejas tan largas. Don Diego con el vaso en la mano, y todos de rodillas con su taza en la derecha , en la izquierda el sombre¬ ro. Die. Todos hagan honor con gracejo « al labrador, de la miseria consolador, de la abundancia, de la riqueza, de la nobleza primer autor: bien lo que obliga con su fatiga merece honor, honor , honor, al labrador al Segador. Todos. Viva. Ger. Repetir 1 ? copla todos que es aventajada. Tod.cant. dent. Honor,honor Ger. Nadie descansar puede sino bebiendo • bien, y las fatigas hacen saludable la sed; beber ,, beber. Coh Que nuestros corazones se enlacen con amor de nuestras simples tazas imitando la unión. Union , unión. Cor . gen, Honor , honor &c. C 2 Mar*
Comedia nueva. 26 paitada , él la quiere detener., ve á su tio , y tuerze el camino pre¬ suroso, Sen. ¡Ay! Que un Señor me persigue, y de miedo vengo muerta. Die. No estará él peco afiixido de haberte dado esa pena, que es mi sobrino. B&n. Por eso mejor imitar debiera la conducta de sis tio: y en huir vuestra presencia - se conoce que la suya ' y su intención no son buenas. Die. ¿Luego estaba en vuestra casa sin noticia ni licencia de las dos? Ben. ¿Como, Señor? ¡Puede haber alguien que crea, lo contrario!... Die, No, Benita; yo condeno su indiscreta resolución. Ahora dime* ¿te se ha caído esta prenda por casualidad? ‘ Ben. Señor, perdonad ía inadvertencia de haberos quitado el sueño;, que mi intención solo era contra el sol que os ofendía poner alguna defensa. Dádmele si gustáis. Die. Toma; pero , hija (habíame de veras) ¿qué te obliga a interesarte por mi con tanta fineza? Ben. ¿Pues que alma será tan dura* de tan vil naturaleza que por vos no se interese, y su vida no expusiera? Eu todo el contorno, ¿quién no os ama y os reverencia? Solamente en complacernos vuestros discursos se emplean, - * si habíais , todo es decir bien: si hacéis , todo es obras buenas; como otros miran al cielo, y consultan las estrellas. para preveer el buen,amo, nos sirven en esta tierra de presagio vuestros ojos para, las venturas nuestras. Die. Yo agradezco que me estimen. Ben. Ninguno habrá que no os quiera ' mas que á si propio. Die. ¡Ay Benita! La toma la mano. ¿Que iba, yo a hacer? -¿Que impru¬ dencia? , Ben. Señor::- inquieta. Die. Te tomo la mano solo para darte muestra recobrado. de como los buenos padres aman, a las hijas tiernas que lo merecen. Ben. A mi me toca besar la vuestra, de rodill. Die. Levántate ; pero paga mi amor , con ser mas sincera . que otras. Confíame quien eres. Ben. Yo soir;: ¿Quién queréis que.sea? Soy la hija de Matilde. Die. Pues dime ahora ; ¿quien es ella? que yo la quiero servir. Ben. Y tanto lo agradeciera yo Süñor. Die. ¿Pero quien es? Ben. Es::- Die. Hablaj Ben. Una muger llena de mérito que os estima mas que pensáis , y os venera Die. Si es asi, ¿porqué pie huye?. ¿Porque, no se me presenta? En un año y mas que ha que soi Señor de esta tierra, ¿porque no ha venido, á verme, ni aun por atención siquiera como los demás vecinos? Ben. Será por lo que os respeta. Señor , y por, conocer • ■ la notable diferencia que hai entre vos y nosotras, ó quizá será que tema, quanto mas os necesite seros mucho mas molesta. Die, Ese es un vano temor, que
27 La Espigadera, qué es peciso desvanezca Die. Yo sé quien sois, desde oy tomando yo todos sus cuidados de mi cuenta. Ben. Alli viene ya mi madre, mirád , Señor , con que pena: permitidme que mis brazos acudan á sostenerla. Sale Matilde , llega Don Diego y la da el brazo. Die. Yo mismo quiero servirla de apoyo Benita , espera. Venid , nú pobre Matilde, que de fatigada apenas podéis alentar : sentaos. Ben. Señor, desde que despierta hasta media noche , está matándose sin que sea posible que a mi cuidado confie muchas haciendas. Mat. ¡Quanto favor os debemos, buen Señor! ¡Y quan contenta os rindo las gracias de las piedades que dispensa vuestra bondad á esta niña! Die. Para hablar lo que convenga en este punto , y buscar los medios de establecerla bien , quiero hablaros á solas. Mat. Benita, toma esta cesta. Ben. ¿Quiere Vm. que ponga aqui ahora las otras madexas y las lleve al texedor? Mat. Disponlo como tu quieras. Interin que Don Diego y Matilde se van á sentar al banco , Benita ha puesto brevemente las madexas en l'a cesta entrando , y saliendo en la casa , y se va por donde vino Matilde después de los ver~ sos que se siguen. Sale Don Jacinto al foro observando los pasos de Be~ pita con los caleseros y un lacayo. Die. Matilde , venid , sentaos aqui a mi mano derecha y tratadme como amigo Mat. Señor, la que sola es vuestra criadassentaos y cstadme atenta. Sale Jacinto : quedo á los suyos « Jac. Bueno. Ya veis que Benita torció por aquella senda apartada del camino: observad el tiempo , y cuenta con asegurar el golpe según la instrucción que lleváis» Latcayo. Bien, “bien. Jac. .En estas acciones lo primero es la prudencia. Va.se por donde salió, y los otros reca¬ tándose por donde Benita. Die. Hablemos sin mascarilla^ porque yo se toda vuestra historia. Mat. ¿Como , Señor? asustada, Die. Mi primo Acevedo::- Mat. Era resuelta * mi esposo , Benita su hija, que de dos años apenas perdió á su madre, que fué una Señora Flamenca. No hai mas que saber. Die. Si tal: que halló otra madre mas cuerda y mas cariñosa en vos. Mat. Yo solo he cumplido esta obligación para mi tan dulce , como para ella necesaria : sus parientes la arrojaron con dureza de corazón , la expusieron á que un dia perecieran su vida y su honor : cada uno desconoció por parienta á esta niña ; desde la hora que la perdida funesta de su padre y de sus bienes nos redujo a esta miseria. Die. En lugar de iiiteresarse::- Mat. ¡Ay Señor! ¡Qué diferencia hallo en vuestra alma , de todas las de la familia vuestra! Parece que hai en las almas distintas naturalezas. D a Die .
«2 Comedia nueva. Die ¿Cielos , es posible? El rico su p'arcntesco le niega al pobre , y quando mas oro '¿necio y orgulloso »emplea en comprar títulos falsos, y postizas parentelas; los parientes verdaderos que ha despreciado , se vengan en procurar abatirle con murmuración secreta que le adquiere mas desaires * que honras compró su soberbia. Me. r . En esos casos los pobres avergonzarse debieran de tener parientes ricos. Die. La Benita les hubiera dado mucho honor , en vez de importunar a sus puertas. Mat. Ella fue de mis trabajos la continua compañera, haciendo tal vez' feliz con sus gracias mi tristeza. Die. ¿Y sabes que Don Alonso (a quien Dios en gloria tenga) fue sobrino de mi padre? Mat. Lo se mui bien. Die. ¿Y que idea tuvisteis en ocultar necesidad y, nobleza? Mat. Lo creí justo sabiendo la antigua desavenencia de mi suegro y vuestro padre, sobre el pleito' de una herencia quantiosa ; y como estos pleitos sobre intereses conservan aun después de concluidos, las semillas dé la quexa, y el rencor entre las partes; juzgué ociosa diligencia solicitar del contrario lo que «1 amigo me niega. Levantándose enfadado., Die. Estas son y siempre han sido las fatales consequencias" de pleitos entre parientes. Y Vra. me ha hecho una ofensa, Señora, que necesito valerme de mi prudencié para perdonarla. En fin, ’ Benita es honrada , es bella, es mi parienta , y yo quiero dotarla y establecerla. Mat. Quizá tendrías después que sentir por causa nuestra, pues teneis otros parientes que os claman desde mas cerca. Die. Para mí los mas cercanos parientes son los que tengan mas necesidad de alivio, ó mas desgraciados sean Mat. Vuestros dulces sentimientos á mi corazón penetran, y á mi querida Benita, sies preciso que os la ceda á vuestra intención , aunque sea para mi perderla tan terrible, yo os la cedo, y os la cedo sin violencia, aunque yo me sacrifique, pues á vuestro lado es fuerza que sea feliz , y conmigo fuera su desgracia eterna. Die. Eso no : en qualquier fortuna siempre viviréis con ella. Yo concibo acá un proyecto con que todo se remedia., Mi sobrino::- Pero él viene, buena ocasión se presenta de fondear su corazón; y de saber como piensa. Id á buscar á Benita donde haya ido , y traedla después á este propio sitio un poco antes que anochezca Mat. Bien está. Cortesía y vase * Die. Qiero pasearme para entablar mi cautela. Sale Jac. Aunque la he pagado bien* dificililla es la empresa; y entre tanto que mi gente por allá la desempeña, estarme y aqui es el modo de evitar qualquier sospecha. Die. ¡Jacinto! ¿Has ido á cazar? Bravamente me chasqueas, y he mandado yo á Macelo
La Espigadera. y a c. Yo soi joven: . ella es limpia y boníqüela: quien sale al campo es precisa que con tqdo se divierta; que nada nos previniera . para cenar esta-noche confiado en tu escopeta. yac. ¿Sino teneis sino un perro donde quiere usted que fuera? Die. Mas te divierte Benita, he? yac. ¡Benita! Sobresaltado. Die. No me seas gazmoño ,*poco hace que salias de casa de ella. yac. Es verdad , que como el sol en las horas de la siesta es tan cruel, llegué aqui aturdida la cabeza, casi sin aliento : estaba por casualidad abierta y sin gente ésa casilla: entreme sin consequencia á descansar, luego vino A una moza , salúdela casi sin mirarla , y luego me fui por ai a dar vueltas. No hai mas. Die. ¿No hai mas? ¿Y la bolsa con cien doblones repleta que le entregaste á Marcelo? yac. jAh traidor! ¡Quien lo digera! ap. tio mió , la verdad que hai en el asunto es esta: oid : Benita y Matilde si hemos de hablar con franqueza viven con necesidad á todos bien manifiesta: y yo que presumo de caballero de las fembras acuitadas , -he querido de este modo socorrerlas ocultamente,, imitando Jo mismo que usted enseña. L>;e. Amigo , ¿y te enseño yo á seguir á las doncellas recatadas quando huyen del galan que las molesta? ¿Tu la quieres? Habla. yac. Yo::- Die. ¿Tu la quieres? No me vengas, con rodeos. pero no pasa nunca de fantasía ligera en mi edad bien disculpable: bueno : ya no se me acuerda tal muger. ¿Usted no sabe como se me pone seria quando la requiebro? Todo por 1-a madre que es perversa! Die. Las dos podrán humanarse; y yo emplearé mi eloqüencia porque aprueben ese amor tuyo que las dos detestan ahora. yac. ¿Usted tio mió, tendría la complacencia de servirme en eso? Die. Si. y 'quizá no por fineza sino por obligación; pues creo de esta manera que recobrarás el juicio, moderarás tu viveza y empezarás á vivir. Yo lo sé por experiencia: sobre poco mas á-menos en mi juventud yo era tan ridiculo y tan tonto como ahora tu : una belleza y un amor me corrigieron y me enseñaron las sendas de la quietud : desde entonces conocí las verdaderas diversiones y las falsas, y empezó á tener vergüenza de mis defectos, hallando perfecciones.solo en ella. yac. Tio , usted es un gran.maestro. Die. Qualquiera lo es si se empeña en indagar su conducta, y nada encuentro que pueda "corregir á un joven loco, como fixar sus. ideas en una Dama preciosa, « que á él se lo parezca; pues
3 o Comedia nueva. pues por hacerse estimar, y que á otro no prefiera, > es luego afable , modesto, sin repugnancia se arregla poco á poco á su carácter, y la continua asistencia al lado de lo que mas le complace y 1 0 interesa, le separa de los riesgos que los vicios acarrean. *$ac. Yo pienso del mismo modo; pero , tio , ¿va de veras? Die. Si: Benita te conviene, y te casaré coa ella. J ac • mió::- sé burla Jacinto. Die. Yo la doton- ¿De que te ríes? Respeta los méritos de Benita algo mas. Jac. ¿Y que digera el mundo de mi? Die. Tal vez suele habitar la nobleza en las cabañas. que unos hombres con violencia::-» Jac. Voi corriendo. Die. Estate aqui. Segadores. gritando » Mat. Yo estoi muerta. Die. Marcelo , Marcelo. Dent. Marc. y sale. Allá voi, Señor , vamos a priesa* Die. No sabes::- Marc. Mejor que usted, pero no hai que tomar pena que ya la traen. Mat. ¿Ya la traen? Die. Donde está. , Marc. Ya viene cerca otra vez a vuestros brazos; ello por poco me cuesta la vida ser el primero que las muías detubiera hasta que llegó la gente: mas que importaba perderla. Señor , siendo por serviros, y defender la inocencia. Jac. Beuiía;:- Die. Si , la simple Espigadera es hija de Don Alonso de Acevedo y tu parienta. Jar. ¿Aquel que en una borrasca perdió su vida y su hacienda viniendo de Indias? Die. El propio. Jac. Tio, ¡quien daros pudiera alegre. el corazón en albricias! Die. Lo que tarda la dispensa, tardarás en ser su esposo. Jac. El cano es que a la hora de esta::- ¡Que locura! inquieto. Die. ¿Donde vas? Jac. A dar una orden. Die. Espera. Sale Mat. ¡Ay Señor! . Die. Matilde , ¿que hai? asustados. Mat. Que-a mi Benita me llevan. Die. ¿Benita?' Jac. No os asustéis. Mat. A sus gritos y á sus quexas acudí; pero ya tarde; Sale el tio Marcos con Benita y Sé. gadores . Mar. Ya está aqui. lien . Madre , Señor. Mat. Hija de mi alma , llega é mis brazos. Die. Yo deseo, y yo temo que parezca gp s en publico el agresor. Tio Marcos , ¿qué sangre es esa? Mar. Poca cosa ; un latigazo que saqué de la refriega. Mat. ¡Quanto os debemos , buen viejq! Mar. Mi amo, yo no quisiera disgustaros ; ptyo el robo le hizo según la librea del Lacayo , algún amigo de Don Jacinto , si presta alguna vez sus criados para tales diligencias. *Die. ¿Qué dices tu? Jac. Que Benita, me transtornó la cabeza de suerte el año pasado, que
La Espigadera. 3$ que ni. Madrid nt la ausencia carácter esa respuesta. ' aleg . pudieron templar mi fuego: solo anticipé por verla mi venida en la presente: me picó su resistencia; y fundando mi-esperanza finalmente en su pobreza y obscuridad de lina ge, yen que luego que se viera, ociosa', bien adorada y divertida , mi ciega voluntad conseguiría su agrado , resolví aquella temeridad. No lo niego. Die. ¿Y tu tienes la insolencia de elegir mi casa para seducir á la modestia y corromper las virtudes? yo abjuro de' la terneza * con que hasta ahora te he queiúdo. Yo borro con la mas negra, con la mas infame tinta ; tu odioso nombre de nuestra familia: solo en ti veoya un estrángsrov una fiera tan cruel,tan voraz, que debora su especie rnesma. f/foc. Vuestra IndigaacioiqSeñor bumu ? • es.legitimé.., y mi ofensa ' la mayor ; pero con darla/<. mi mano aquí se remedian mi error y sus desventuras. Die. A eso que respondan ellas, serio, ^fac. Señora::- Benita hermosa, ( ; ; si dé mis yerros te acuerdas, acuérdate que nacieron de una pasión verdadera. Mira á su madre. ¿Te quieres vengar? Mat. Responded - -• r ?< í con desfre'tic ' Sen. Pues ,< Ben. Yo respira: Die. Yo conozco alguno ., Benita bella, • . que siente otro ardor mas-puro, tier. y que solamente piensa en asegusar tus dichas; pero el temor de que pueda disgustarte le acobarda, y hace contener su. lengua. . - 1 Ben. No me usurpes la deliciade pasar lo que me resta de vida., aqui con mi madrea Die. No la estima , y la venera menos que á ti mi.atención: ¿te ofendes de. mi propuesta?- Ben. ' N a., Señor.. Die. ¿La entiendes? Ben. Si, Señor. Die. .¿Y al fin me desprecias'también?; Mat. Señor , que vos mismo::-' Le mira con ternura ,-y baja los ojos. Die. Benita , habla sin reserva»- ^fac, ¿Qué es lo que oygo? Die. Explícate, ¿pueden algo mis finezas esperar de tu favor? Ben. Señor , perdonad::- Apenas puedoarticular::- Die. Yo pienso que andas buscando una cuerda /• dischipa para burlar i, mi ap}or , y quedar bien puesta. Ben. Ved aqui la única vez que en toda la vida vuestra' vos habéis pensado mal; que-una ventura tan nueva .. ¡.puede sorprenderme mucho, - i mas no tanto qué la piérda: ies l 0 -.?pusintkra r , T Has respondido'mui bien, abraz. ”'i rem,a - T* ™ ot. Yo cóKfiV/d- -ííií isrAS madre ° a e ’ *** *° S ^ r£ ^ Zos -SÉ 3 ? ,P e U*abmmui mal; pero Mat. Quien pretendió con violencia 'o me muero. Die. Yo confieso iiu vergüenza, en los brazos dejurj\ t que .pensaba', mui mal ; 'pe bien castigado me dexas. Mar- Este bolsillo , Señor, que no hai forma que le quiera tomar Benita. ^fac. Ya es tuyo, guar¬ aña alhaja ; siempre se hizo indigno de poseerla. Üie- Que bien pinta vuestro noble
Comedia ntievd. 32 . guárdale , que no hai quien tenga derecho á el sino yo. Y ojala que yo pudiera reparar con el dinero como tu herida , mi afrenta. Mat. Dios os premie el beneficio. Y voi con vuestra licencia á repartirle con todos Se oculta el sol. los segadores , y sea la partición , de las bodas del amo la primera fiesta. Mar. Eso es ser hombre, de garbo: tío Marcos abrace y crea, que ha de ser mientras durare el capataz de la siega. X>le. Vamos, pues ya el sol se ha puesto á donde con mas decencia viváis , mientras por Señora te reconoce esta tierra. Jac. Permitidme , por si acaso llega, es esta la vez postrera que os veo , os bese las plantas, y pida perdón á ellas de mis locuras á todos: yo voi á donde en escuela de mi propio desengaño sin intermisión aprenda á reparar mi opinión, sin gue los hombres me vean F hasta que por mis estudios, 6 por mi espada merezca la publica estimación, y vuestra piedad ine vuelva los derechos de sobrino, que oy vuestra razón me niega, se irá* Die. Oye , oye. Enmiéndate, y quando te fortalezcas en la razón y en el uso de tus bienes con pradencia, vuelve acá ; que si hasta aquí solo mi sobrino eras; desde entonces seras mas; serás mi amigo ; en prueba te recibiré en mis brazos y te sentaré á mi mesa con la prudente madrasta, y la honrada Espigadera. Seguidme todos. Hace cortesía,y vase llorando Jacinto* Mar. Muchachos, vaya alguna cantinela para despedida. Todos. Vaya. Marc. Y si por rara esta idea ha divertido , mostradlo. Todos. Con aplaudirla de veras. Con el coro mas gracioso del segunda acto cantando y bailando los Sega~ dores se dá fin. I N. Barcelona: Por la Viuda Piferrer, véndese en su Libre¬ ría, administrada por Juan Sellent; y en Ma¬ drid en la de Quiroga.