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Ideas maternas sobre la crianza y educación de hijos e hijas

Huitrón Vázquez, Blanca Estela; Torres Velázquez, Laura E.

Abstract

En este artículo se analiza la importancia de la familia para el desarrollo psicológico de los infantes, ya que les forman en valores, en una visión particular del mundo, les proporciona un sistema de creencias y reglas, todo ello dentro de un patrón cultural determinado. Se destaca la conveniencia de estudiar las ideas y creencias que las parejas tienen acerca de la crianza y de la educación de los hijos e hijas, ya que estas creencias determinan las prácticas de crianza que se tendrán con los infantes. Se analizan las creencias sobre la crianza y educación infantil de mujeres de Sevilla en su tercer trimestre de embarazo, utilizando el Cuestionario de Ideas de Padres y Madres (Moreno,1991,versión abreviada) y se encuentra que la mayoría de las entrevistadas tienen información de la crianza, sin embargo varían en las atribuciones a la conducta infantil, se discute en términos de la influencia de la cultura, nivel educativo, edad, etc. de las madres.

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Apuntes de Psicología, 2005, Vol. 23, número 2, págs. 293-304. 293 B. E. Huitrón Vázquez Ideas maternas sobre la crianza y educación de hijos e hijas Dirección de las autoras: Facultad de Estudios Profesionales de Iztacala. Av. de los Barrios, 1. Los Reyes de Iztacala, Tlalnepantla, Estado de México. 54090 México. Correo electrónico: [email protected]. Recibido: julio 2005. Aceptado: diciembre 2005. Apuntes de Psicología Colegio Oficial de Psicología 2005, Vol. 23, número 3, págs. 293-304. de Andalucía Occidental y ISSN 0213-3334 Universidad de Sevilla Ideas maternas sobre la crianza y educación de hijos e hijas Blanca Estela HUITRÓN VÁZQUEZ Laura Evelia TORRES VELÁZQUEZ Universidad Nacional Autónoma de México Resumen En este artículo se analiza la importancia de la familia para el desarrollo psicológico de los infantes, ya que les forman en valores, en una visión particular del mundo, les proporciona un sistema de creencias y reglas, todo ello dentro de un patrón cultural determinado. Se destaca la conveniencia de estudiar las ideas y creencias que las parejas tienen acerca de la crianza y de la educación de los hijos e hijas, ya que estas creencias determinan las prácticas de crianza que se tendrán con los infantes. Se analizan las creencias sobre la crianza y educación infantil de mujeres de Sevilla en su tercer trimestre de embarazo, utilizando el Cuestionario de Ideas de Padres y Madres (Moreno,1991,versión abreviada) y se encuentra que la mayoría de las entrevistadas tienen información de la crianza, sin embargo varían en las atribuciones a la conducta infantil, se discute en términos de la influencia de la cultura, nivel educativo, edad, etc. de las madres. Palabras clave: ideas, creencias, cultura, educación, desarrollo infantil. Abstract This article analyzes the importance of the family in the psychological development of children. Within the family, values, a particular vision of the world, and a system of beliefs and rules are formed; all of this within a determined cultural pattern. The convenience of studying the ideas and beliefs that couples have about raising and educating children is emphasized, given that these beliefs determine the practices of upbringing children. The beliefs on upbringing and the education given to kids are analyzed on pregnant women from Seville in their third trimester of pregnancy. The parent’s ideas survey was used to find out that most of the interviewees had information about raising children. However, there was a variation in the attributes of children’s conduct, which is discussed in terms of the influence of the culture, education level, age, etc. of the mothers. Key words: Ideas, Beliefs, Culture, Education, Development, Children. 7 Huiton23/3.indd 293 6/9/06 18:15:49 294 Apuntes de Psicología, 2005, Vol. 23, número 2, págs. 293-304. B. E. Huitrón y L. E. Torres Ideas maternas sobre la crianza y educación de hijos e hijas A través de la socialización los padres y las madres enseñan a sus hijas e hijos un sistema de valores establecidos, un modo particular de ver el mundo, un sistema de reglas y creencias. Mediante un proceso no explícito, similar al que se desarrolla a través del currículo oculto en la escuela, sin ceremonias ni sucesos especiales, todas las familias enseñan a sus hijos e hijas su forma de concebir los eventos, de reaccionar ante los distintos episodios, de organizar las relaciones sociales, de recordar el pasado, de vivir el presente y de esperar el futuro. Se ha indicado que el desarrollo psicológico infantil es estimulado por la interacción que los adultos aportan a los infantes de manera consistente en diversas situaciones, una estimulación ubicada en la zona de desarrollo próximo del niño, que estimule sus procesos simbólicos complejos, promueva su autonomía y sentimientos de competencia (Palacios, 1987). Las interacciones que los adultos tienen con los infantes motivan su desarrollo psicológico y se dan principalmente en el contexto familiar. La familia es el grupo social donde las relaciones que se forman entre sus integrantes están influidas, en gran medida, por la tarea educativa que tienen los adultos para proveer a los niños las herramientas y habilidades necesarias para que alcancen madurez como personas, dentro de un ambiente de afecto, apoyo, implicación emocional y compromiso mutuo (Palacios y Rodrigo, 1998). Ahora bien, los adultos de cada familia tienen un papel fundamental en el proceso de socialización, donde todos colaboran, aunque a veces de manera no reflexiva. Ya que muchas de las cosas que nuestros hijos e hijas aprenden de nosotros no siempre son enseñadas intencionalmente, sino que ellos incorporan actitudes y valores que se filtran de lo que decimos, pero sobre todo de lo que hacemos y de la manera en que lo hacemos. En cada familia las relaciones de poder, las diferencias sociales, las condiciones de administrar recompensas y castigos, de establecer alianzas y solucionar conflictos toman formas concretas a través de las que los niños y niñas adquieren y elaboran sus respectivas representaciones del mundo, donde aprenden lo bueno y lo malo, lo deseable y lo sombrío, lo autorizado y lo trasgresor. López, Rodríguez y Martín (2004) mencionan que la familia es una organización social básica, que apoyada por otras instituciones sociales, satisface las necesidades fundamentales del niño y lo protege de peligros. De esta forma, la familia es el grupo social que satisface las necesidades básicas de los niños y las niñas, por sí misma o con ayuda de otras instituciones, que la apoyan cuando tiene dificultades y le permite descansar, sabiendo que dentro de la familia no tiene ninguna batalla que ganar, por que es el lugar por excelencia de la aceptación. En el contexto familiar se favorecen las interacciones de los adultos con el niño y la niña en diferentes contextos y situaciones, donde los padres y madres estructuran el entorno educativo familiar, de acuerdo a las ideas evolutivo-educativas que tengan acerca del desarrollo psicológico infantil. Palacios, Hidalgo y Moreno (1998) mencionan que los estudios sobre estilos educativos coinciden al señalar dos dimensiones de análisis: la sensibilidad de la madre hacia las necesidades del niño y de la niña y el tipo de disciplina, es decir las estrategias de control que utilizan. De tal manera que al combinar estas dimensiones se constituyen los estilos educativos más frecuentemente reportados en la literatura: democrático, autoritario, permisivo e indiferente. Estos autores han encontrado que en España el estilo más desarrollado es el de7 Huiton23/3.indd 294 6/9/06 18:15:50 Apuntes de Psicología, 2005, Vol. 23, número 2, págs. 293-304. 295 B. E. Huitrón Vázquez Ideas maternas sobre la crianza y educación de hijos e hijas mocrático, caracterizado por un alto grado de comunicación y de receptividad de los padres hacia las opiniones de los niños y niñas, aun y cuando sean diferentes a las de ellos. También se ha reportado (Palacios, Hidalgo y Moreno, 1998) que algunos padres tienden a una visión más innatista acerca del origen y causa de la conducta de sus hijos e hijas, en tanto que otros conciben al niño o niña como “un conjunto de posibilidades abiertas al futuro más que como un conjunto de rasgos previamente determinados” (pág. 185). Otro hallazgo es que los padres tienden a atribuir un buen comportamiento a un rasgo de personalidad (inteligente, sociable, etc.), mientras que un mal comportamiento lo atribuyen a algo circunstancial (es que está cansado, disgustado, etc.), por lo cual se considera que sus valoraciones se basan más en cuestiones afectivas. En cuanto a las metas y valores educativos, Palacios, Hidalgo y Moreno (1998) presentan la propuesta de Levine que reporta como objetivos y valores universales: la supervivencia y la salud del niño o niña, el desarrollo de sus capacidades que lo lleven a la independencia y al logro de valores culturalmente apreciados. En cuanto a ésto, algunas madres valoran más la autodirección e independencia de los hijos e hijas, en tanto que otras valoran más la conformidad y obediencia. Con respecto a las ideas sobre el calendario evolutivo estos autores exploran a qué edad creen los padres que aparecen diferentes competencias en los niños y niñas. Algunas madres son optimistas esperando una conducta precoz en sus hijos e hijas, a diferencia de otras que son más pesimistas y esperan desarrollos tardíos en algunas de estas competencias. En relación a las ideas sobre el aprendizaje y técnicas educativas, la diferencia más frecuentemente detectada por los investigadores es que los niños y niñas aprenden por si mismos a través de la experiencia y que el adulto tiene un papel de facilitador, frente a otros en que suponen que el niño y niña tiene que ser enseñado por el adulto. Todas estas ideas no están desligadas, sino que están articuladas en entramados más amplios a los que estos autores han denominado ideologías. Tomando en cuenta estos grupos de ideas Palacios, Hidalgo y Moreno han detectado tres topologías de padres: 1. Padres modernos, que defienden la interacción herencia-medio ambiente, se atribuyen un papel determinante en el desarrollo de sus hijos e hijas, son optimistas en el calendario evolutivo de sus hijos, no tienen valores estereotipados con respecto al género y sus métodos educativos están basados en el diálogo y la explicación. 2. Padres tradicionales, de ideas innatistas, se atribuyen poco control e influencia en el desarrollo de sus hijos e hijas, pesimistas en cuanto al calendario evolutivo de sus hijos e hijas, con técnicas educativas más coercitivas y con una valoración desigual para niños y niñas. 3. Padres paradójicos, con ideas caracterizadas más por la contradicción que por la coherencia, son muy ambientalistas, se atribuyen poca influencia en sus hijos e hijas, en algunos aspectos están cerca de los modernos y en otros cerca de los tradicionales. Palacios, Hidalgo y Moreno (1998) mencionan un primer determinante que influye en las distintas ideologías de las madres: la cultura, que dependiendo en donde se desarrolle la familia va absorbiendo e interiorizando los sistemas de creencias que forman parte de su comunidad, y van asumiendo las representaciones sociales de su entorno. 7 Huiton23/3.indd 295 6/9/06 18:15:51 296 Apuntes de Psicología, 2005, Vol. 23, número 2, págs. 293-304. B. E. Huitrón y L. E. Torres Ideas maternas sobre la crianza y educación de hijos e hijas Teniendo este marco de referencia, nuestro objetivo fue analizar las ideas de algunas madres que residen en Sevilla, acerca de la crianza y educación de sus hijos e hijas y su influencia en el desarrollo psicológico infantil, utilizando el Cuestionario de Ideas de Padres1, formulado por el equipo de investigación del Departamento de Psicología Evolutiva y Educación de la Universidad de Sevilla. Este cuestionario se aplicó dentro de una serie de valoraciones que se les hicieron a madres, participantes en una investigación internacional sobre bebés. Método Sujetos Los datos reportados en esta investigación corresponden a 24 de las 33 madres que participaron en la fase I de la investigación mencionada anteriormente. A nueve mujeres no se les aplicó el Cuestionario sobre Ideas de Padres por diferentes motivos. Las características sociodemográficas de las familias participantes fueron las siguientes: En cuanto al estado civil estaban casadas el 75,8% (de éstas el 6,1% eran familias reconstruidas); el 9,1 % familias de hecho y finalmente el 15,2% eran solteras. Respecto a la edad de la madre, la más joven contaba con 25 años y la de mayor edad 42 años, con edades entre 25 y 30 años el 27,27%; entre 31 y 35 años el 57,58% y entre 36 y 40 años el 12,1%; de 40 en adelante 3%. Con una edad media de 32,5 y una desviación de 3,45. De acuerdo a la edad del padre, encontramos que el 3% tenía entre 20 y 24 años, entre 25 y 30 años, el 15,2%; entre 31 y 35 años el 51,51%; entre 36 y 40 años el 21,21% y finalmente el 9% eran mayores de 41 años. Con una media de edad de 33,5 y una desviación de 5,26. Con referencia al número de hijos o edad de los hermanos del bebé que nacería, encontramos que el 69,7% de las familias no tenían todavía hijos o hijas; el 30,3% tenía hijos e hijas con las siguientes edades: de 2 años de edad, el 9,1%; de 3 años, el 6.1% de 4 años; 3%; de 7 años, el 3%; de 9 años, el 6,1% y de 10 años, el 3%. De acuerdo a la escolaridad de la madre, tenían estudios primarios (de 1º a 8º de EGB o de 1º de primaria a 2º de ESO), el 9,1%; estudios Secundarios (BUP o FP o 3º - 4º ESO o bachillerato) el 12,1%; diplomaturas (como Enfermería o Magisterio) el 24,2% y licenciaturas el 54,5%, una de las madres tenía estudios de doctorado. En cuanto a la escolaridad del padre, tenía estudios primarios (de 1º a 8º de EGB, o de 1º de primaria a 2º de ESO) el 12,1%; estudios secundarios (BUP o FP o 3º - 4º ESO o bachillerato) el 21,2%; diplomaturas el 33,3% y finalmente estudios de licenciatura, el otro 33%, en uno de los casos un médico especializado en cirugía. Respecto al trabajo de la madre, encontramos que no trabajaba el 12,1%; estaba de baja maternal el 45,5% y continuaban trabajando 42,4%. Cabe recordar que cuando el cuestionario fue aplicado las madres estaban el último trimestre de embarazo. En cuanto a la actividad realizada en el trabajo de la madre, encontramos que no trabaja el 12.1%; obreras no cualificadas, el 3%; trabajadoras cualificadas el 12,1%; tra1. Agradecemos a la Dra. Mª. Carmen Moreno Rodríguez las facilidades proporcionadas para utilizar el instrumento que ha venido elaborando y probando junto con su equipo de trabajo. Sin su apoyo este estudio no hubiera podido realizarse. 7 Huiton23/3.indd 296 6/9/06 18:15:52 Apuntes de Psicología, 2005, Vol. 23, número 2, págs. 293-304. 297 B. E. Huitrón Vázquez Ideas maternas sobre la crianza y educación de hijos e hijas bajan en administración y comercio el 27,3%; técnicas grado medio el 6,1% y finalmente como técnicas grado superior y profesiones liberales el 39,4%. Con respecto al empleo del padre, las funciones consistían en que: no trabajaba el 3%; como trabajadores cualificados el 36,4%; en administración y comercio el 15,2%; como técnicos grado medio 21,2% y finalmente como técnicos grado superior y profesiones liberales el 24,2%. Instrumento El Cuestionario sobre Ideas de Padres y Madres utilizado en esta investigación es, en esencia, similar al elaborado y utilizado por Palacios (1988), sin embargo se eliminaron algunas preguntas que en distintas aplicaciones del instrumento se había comprobado que no ayudaban a discriminar significativamente entre unos y otros. De esta forma, la versión finalmente utilizada constó de 24 preguntas (Moreno,1991,versión abreviada), que se agrupan en diez bloques de contenidos: - Canales de información y redes de apoyo en torno a la crianza y educación de hijos e hijas. - Capacidades atribuidas al niño o niña. - Contribución de la herencia y el medio. - Relación madre-hijo o hija durante el embarazo. - El papel del padre. - Prácticas educativas generales. - Capacidad percibida para influir en el desarrollo. - Atribuciones al comportamiento. - Ideas vinculadas a la acción y valores educativos. Se trata de un cuestionario de preguntas abiertas que generalmente se le aplica de manera directa, es decir en forma de entrevista (Moreno, 1991; Hidalgo, 1994; Lera, 1994). Procedimiento Se fue al centro de salud donde las mujeres recibían clases y ejercicios de preparación al parto y el matrón las animaba a participar, se les daba una charla sobre lo que implicaba la investigación. Si aceptaban se tomaba (en el centro de salud) su teléfono y su dirección y la forma de llegar para ir a su casa. En la casa se les informaba con detalle en que consistía la investigación y se les invitaba a participar. En caso de aceptar se les entregaba una carta donde firmaban el padre y la madre su aceptación. En este documento se les explicaba que podían dejar de hacerlo de manera libre y que los datos serían tratados de manera confidencial. Se procedía a llenar la hoja donde se les adjudicaba el número de código, dirección, teléfono o dirección de correo (en caso de que los padres no quisieran que apareciera su nombre se respetaba la decisión, aunque sabíamos el nombre no se ponía en la hoja). Se realizó la entrevista que contenía la información familiar (ver Anexo). Generalmente en la primera entrevista estuvieron el padre y la madre para conocer la investigación, solo con dos de las madres el esposo no quiso participar, pero ellas sí se involucraron. Al terminar de obtener la información familiar, se daban las gracias y se ponía fecha para una siguiente entrevista en la que se dejaba a los padres y madres la decisión de estar presentes, por lo que tenemos padres que se involucraron, padres que estaban presentes pero que contestaban o afirmaban con la cabeza lo que la madre respondía y padres que no se involucraron. Posteriormente se aplicó el cuestionario de ideas, en algunos el padre también 7 Huiton23/3.indd 297 6/9/06 18:15:53 298 Apuntes de Psicología, 2005, Vol. 23, número 2, págs. 293-304. B. E. Huitrón y L. E. Torres Ideas maternas sobre la crianza y educación de hijos e hijas respondió, pero la mayoría de las veces fue la madre la que estuvo presente y/o la que contesto acerca de sus ideas sobre la crianza y educación de los hijos e hijas. Resultados Una vez obtenidas las entrevistas, se procedió a codificarlas con base en las categorías propuestas por el equipo de investigación del Departamento de Psicología Evolutiva y Educación de la Universidad de Sevilla, obteniendo los siguientes resultados, de acuerdo a los diez bloques de contenido señalados anteriormente: Utilización de redes de apoyo en torno a la crianza y educación de los hijos e hijas Encontramos que el 88% de las entrevistadas mencionaron que sí se han informado acerca de la crianza, y lo han hecho a través de fuentes especializadas el 36%, de sus propias observaciones y experiencias el 24%, o de ambas el 20%, el resto lo ha hecho a través de lo que han oído en la televisión o en algún reportaje especial. Entre las cosas concretas que se mencionan que han aprendido, el 36% ha aprendido sobre los cuidados y alimentación que se tiene que dar al bebé, un 8% de las madres mencionaron sobre el desarrollo del niño, otro 8% sobre la salud y las enfermedades, y otro 8% sobre la estimulación que hay que darle al niño. El 40% tiene recuerdos imprecisos o, bien no contestó. La mayoría (64%) menciona que sus ideas sobre la crianza provienen de experiencias previas, de observaciones, el 20% dicen que provienen de lecturas y medios de comunicación, en tanto que un 12% dice que de su propio razonamiento y pensamiento. En cuanto a la pregunta de con quién consultan los problemas que se les presentan en la crianza, el 36% comenta que lo tratarían con familiares y amigos, en el mismo porcentaje con especialistas y el 20% con su cónyuge. Capacidades atribuidas al niño o niña Las madres entrevistadas consideran en su mayoría (64%) que los niños y niñas pueden ser entendidos por otros cuando hablan entre los 2 y 3 años, un 16% considera que antes de los dos años y otro 16% que después de los 3 años. En cuanto a la edad en que los niños y niñas entienden lo que se les dice, el 56% menciona que antes del año de nacido, el 24% entre el año y los dos años y medio, el 8% entre los dos años y medio y los 4 años y el 4% no sabe. Respecto a la edad en que se puede explicar y razonar con los niños, encontramos que el 32% menciona que entre los 13 y 29 meses, el 28% desde muy pronto, haciendo referencia al recién nacido, el 16% antes del año y el 12% entre los 30 meses y 4 años. Aquí hubo mucha confusión ya que algunos pensaron en un razonamiento más sencillo y otros en uno más complejo. Con referencia a la edad en que los niños y niñas vienen cuando se les llama, el 96% mencionó que antes de los dos años. La contribución de la herencia y el medio En cuanto a las ideas que tienen acerca del por qué los niños y niñas son distintos, unos más inquietos, otros más llorones, etc. el 52% considera que es debido a la herencia, el 24% a la interacción herencia-medio ambiente, 12% a la educación y el medio ambiente. 7 Huiton23/3.indd 298 6/9/06 18:15:54 Apuntes de Psicología, 2005, Vol. 23, número 2, págs. 293-304. 299 B. E. Huitrón Vázquez Ideas maternas sobre la crianza y educación de hijos e hijas El 44% considera que debido a la herencia unos niños y niñas son más alegres y otros más serios, el 28% menciona que se debe a la educación y medio ambiente y el 24% a la interacción herencia-medio ambiente. En cuanto a la idea de por qué unos niños y niñas hablan mejor que otros, el 68% menciona que es debido a la educación y el medio, en tanto que el 32% menciona que es debido a la herencia. El que unos niños y niñas sean más inteligentes que otros se lo atribuyen a la herencia el 40%, a la educación y el medio el 32% y la interacción el 28%. También las diferencias que existen entre niños y niñas son atribuidas en un 40% a la herencia, en tanto que el 24% menciona que la educación y medio ambiente, en el mismo porcentaje mencionan que no saben a qué se deben esas diferencias. Relación madre-hijo durante el embarazo El 68% de las madres entrevistadas manifiestan que la relación entre ella y el feto es en cuanto a los estados de ánimo, en tanto que el 24% menciona que se relacionan en el bienestar físico. El papel del padre Todas las madres consideran que las tareas de cuidado deben ser hechas tanto por el padre, como por la madre, aunque reconocen que en la práctica son ellas las que se encargan la mayor parte de las veces. Prácticas educativas generales. Relación madre-hijo e hija El 52% consideran que desde antes de los 18 meses se debe empezar a reñir a los niños y niñas, en tanto que el 32% menciona que es en el periodo de los 18 meses a los 3 años, el 8% dicen que después de los 3 años y el 8% dice que no sabe cuando es conveniente comenzar a reñir a los niños y niñas. En cuanto a la edad en que se puede explicar y razonar con los niños y niñas, encontramos que el 32% menciona que entre los 13 y 29 meses, el 28% desde muy pronto, haciendo referencia al recién nacido, el 16% antes del año y el 12% entre los 30 meses y 4 años. Ya mencionamos anteriormente que en esta pregunta hubo mucha confusión, porque algunas madres pensaban en razonar cosas más complicadas (acerca de la vida, las relaciones, juicios morales, etc.), en cambio otras pensaban en aspectos muy concretos de la conducta del niño o niñas. Capacidad percibida para influir en el desarrollo El 88% de las madres entrevistadas consideran que sí se puede hacer algo para que un niño o niña tímida lo sea menos. En tanto que el 12% menciona que no sabe si es posible hacer algo. El total de las madres menciona que se puede hacer algo para que el niño o niña hable mejor y el 92% piensan que pueden hacer algo para favorecer la inteligencia. En general todas perciben que pueden influir en el desarrollo psicológico de sus hijos e hijas. Atribuciones al comportamiento En cuanto a la pregunta de por qué juegan los niños pequeños, encontramos que el 64% lo atribuyen a la oportunidad que el juego brinda al aprendizaje del niño, a que facilita su desarrollo, a que juegan para aprender. En 7 Huiton23/3.indd 299 6/9/06 18:15:55 300 Apuntes de Psicología, 2005, Vol. 23, número 2, págs. 293-304. B. E. Huitrón y L. E. Torres Ideas maternas sobre la crianza y educación de hijos e hijas tanto que el 16% supone que juegan porque van ensayando habilidades ya aprendidas, y el 12% considera que juegan porque no tienen otra cosa que hacer, porque así se entretienen y divierten. Ideas vinculadas a la acción El 44% considera que pueden potenciar relaciones sociales para que los niños y niñas sean menos tímidos, el 32% menciona que pueden hablar con el niño o niña, animarlos, darles confianza, en tanto que el 8% considera que se les pueden plantear situaciones que les den seguridad y confianza. Con 4% se presenta el consultar con un especialista o no contesta cómo se puede hacer para que el niño o niña sean menos tímidos. En cuanto a lo que pueden hacer para favorecer la inteligencia de sus hijos e hijas, las madres responden con el 44% que pueden estimular, explicarle, enseñarle cosas, en tanto que el 24% considera que puede comprarle juguetes, libros, etc. el 12% no sabe qué puede hacer, un 8% menciona la búsqueda de ambientes estimulantes. Valores educativos En cuanto a la dependencia o independencia de sus hijos e hijas, el 60% menciona que quiere formar hijos e hijas independientes, el 24% señala que depende de la edad de los niños y niñas y el 16% dice que algo intermedio, ni tan independientes, ni tan dependientes. Ahora bien, con respecto a la tipología reportada por Palacios, Moreno e Hidalgo (1998) encontramos que de las madres entrevistadas, el 32% son tradicionales, 28% modernas y el 40% paradójicas. Datos muy similares a los reportados por estos autores. Discusión y conclusiones A lo largo de este estudio se ha visto la importancia que tienen los padres y las madres para el desarrollo psicológico y social del niño y la niña. Se ha hecho referencia a que es en la familia en donde se enseñan valores, un modo particular de ver el mundo, un sistema de reglas y creencias, cuya tarea educativa es proveer de herramientas y habilidades para lograr la madurez en todos aspectos de los niños y niñas. Hemos mencionado que con base en la sensibilidad de los adultos hacia las necesidades de los hijos e hijas y al tipo de disciplina que aplican en el hogar, se han formulado distintos estilos educativos de los padres y madres, siendo el estilo democrático el que propicia mejor desarrollo en los niños y niñas, es decir, es el estilo en donde existe mayor grado de comunicación y mejor receptividad a las ideas e intereses de los niños y niñas, tal y como también lo ha señalado Schmukler (1998). Se han reportado autores que señalan que en general la visión de los padres y madres acerca de la conducta de sus hijos e hijas es más innatista, es decir atribuyen a la herencia, temperamento, etc. la conducta particular de sus descendientes. Por lo cual algunas madres señalan que ellos son solo facilitadoras de sus hijos e hijas, frente a otras que suponen que ellas tienen que enseñar al niño o niña. Esto ha permitido formular una clasificación, basada en las creencias y prácticas paternas y maternas: padres tradicionales, modernos y paradójicos, sobresaliendo los padres modernos que son los que suponen que la conducta de sus hijos e hijas se debe a la interacción herencia-medio ambiente, que se atribuyen un papel determinante en el desarrollo de sus hijos e hijas, que son optimistas en el calendario evolutivo de sus hijos, 7 Huiton23/3.indd 300 6/9/06 18:15:56 Apuntes de Psicología, 2005, Vol. 23, número 2, págs. 293-304. 301 B. E. Huitrón Vázquez Ideas maternas sobre la crianza y educación de hijos e hijas que no tienen valores estereotipados con respecto al género y sus métodos educativos están basados en el diálogo y la explicación (Palacios, Hidalgo y Moreno, 1998). Ahora bien, todas estas creencias e ideologías están influenciadas por un determinante: la cultura, que como lo mencionan McGillicuddy-De Lisi y Subramanian (1996), las creencias están determinadas por un contexto cultural particular, por una historia formada por todos los miembros de una cultura, por lo que el conocimiento cultural y las creencias personales están interconectadas y son indisolubles. La cultura encamina muchas de nuestras creencias e ideas, incluidas las de la crianza y educación de hijos e hijas. De acuerdo a nuestro objetivo (analizar las ideas de algunas madres acerca de la crianza y educación de hijos e hijas y la influencia en su desarrollo), encontramos lo siguiente: En general, estas madres forman parte de una familia nuclear, cuya edad y la de su pareja es de 33 años en promedio, es decir, una edad madura, en donde la mayoría estaba esperando a su primer hijo o hija (69,7%). La escolaridad de las mujeres entrevistadas era de nivel licenciatura en poco más de la mitad, con un trabajo de técnicas en grado superior, la gran mayoría profesaban la religión católica, datos similares a los de su pareja. Todos estos datos son elementales a tomar en cuenta porque hemos argumentado que las creencias están basadas en patrones culturales, y todos estos datos nos hablan de un grupo que posee una cultura particular que precisa sus creencias acerca de la crianza de sus hijos e hijas. Pareciera ser que debido a las experiencias obtenidas a lo largo de su vida, tanto personales, como académicas y laborales, han podido obtener más información y/o formación acerca del desarrollo infantil, acerca de la vida, acerca del papel de padre, de la madre, acerca de los valores, etc. que serán congruentes con sus prácticas paternas y maternas (Levy, 1996). Es por ello que la mayor parte de las madres entrevistadas señalan que sí se han informado sobre la crianza, y debido a su nivel educativo la mayoría lo ha hecho a través de libros especializados, concretamente han aprendido sobre los cuidados y alimentación del bebé, aunque un porcentaje menor no recuerda lo que ha leído. Esto concuerda con lo reportado acerca del aprendizaje significativo. También se encuentra que la mayoría de estas madres atribuyen las capacidades a sus hijos e hijas acordes a la etapa de desarrollo, es decir sus ideas son optimistas y relacionadas con el desarrollo infantil. Sin embargo, la mayoría atribuye a cuestiones innatistas la conducta de los niños y niñas, conductas tales como lo inquietos, llorones, alegres, serios, inteligentes, diferencias de género (Walters, Carter, Papp y Silverstein, 1991, Lomas, 1999). En tanto que cuestiones del habla lo atribuyen a la educación y el medio ambiente, pareciera que en este aspecto la herencia no influye tanto. El papel del padre sigue estando indefinido en la cuestión de la crianza, se ha dado un cambio en el pensamiento, ahora se piensa que es necesario que estén presentes, pero aún no se ha dado este cambio en la práctica (Ruddick, 1992, Secadas, 1996, Menéndez e Hidalgo1998, Menéndez, 1999, Torres, 2002). En estas madres entrevistadas hubo más confusión en cuanto a prácticas educativas generales, para reñirles, para explicarles, para razonar con ellos, quizá esto tenga que ver con ideas de una crianza más democrática que ha venido sugiriéndose en diferentes ámbitos culturales y educativos (Alberdi, 1999, Gimeno, 1999) y que algunos padres suponen no se debe reñir, corregir, sino respetar y alentar los 7 Huiton23/3.indd 301 6/9/06 18:15:57