El triunfo de Miriñaque : Diálogo entre doña Rosalía y su hija Dolores
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dialogo ;NTRE doña ROSALIA YSU HIJA DOLORI Rosalia. Estas_ muy triste, Dolores . ¿Algún trabajo te pasa. ¿quieres que salga 'de casa, Vte coieré unas flores'. Odores. Yo tengo mucha tristeza, tengo mucha desazón ; \en esta misma sazón mucho dolor de cabeza. R. Bien lo conozco ylo veo. Tú tienes algún pesar. ¿Quieres que antes de almorzar nos salgamos á ¿Quieres venir ála Seo ’ Muy tranquila allí estarás, allí tú meditarás; Ysi has de ser religiosa. D R rezarás allí gustosa Vel hábito tomarás. No hable usted tanto, mama, que me encuentro delicada, afligida, agoviada casi sin aliento ya. ¿Quieres que pronto llamemos áun médico inteligente, ymuv detenidamente las dos con él consultemos? ¡Quieres que muy presto estemos con el doctor Baltasar. (1) ó4nuestro amigo Gaspar, ysegúnellos opinen (1) Místico. j
cnanto antes te medicinen , yasí te puedas curar? V. Nada de esto, mamá mía. Ni Esculapio ni Galeno hallarán contraveneno para mi mal en el dia. Aunque apliquen áporfia mil ymil medicamentos , en estos tristes momentos, apurando todo medio, no podran hallar remedio, ni aunque vengan hoy doscientos. Me encuentro tan ahalida, cabizbaja yvacilante, que creo que en este instante acabaré con mi vida. Yo me veo consumida, ycasi también demente, por conocer tristemente que otras sin tener influjo, siendo pobres, tienen lujo, lujo, sí, diariamente. B. Muy confusa tú me dejas hoy con tu conversación, cuando sin tener razón amargamente te quejas, muy bien lo sabe Callejas. Tú tienes treinta vestidos de valor, ybien cumplidos ; todos son de seda fina ysegún Pelayo opina, son de precios muy subidos. Tú tienes treinta mantillas, una buena, otra mejor. Tú tienes un tocador del gran artista Mantillas, tienes muchas zapatillas. Tú estás como una marquesa tú estás como una duquesa; átí DO te falta nada, ysiendo en todo estimada vives como una princesa. D¿Con que no me falta nada? Fuera de juicio tú estás; pues no me be visto jamás tan triste ydesconsolada. Yo no estoy enamorada, aunque muchos novios tengo; con todos muy bien me avengo, yte juro por Daniel, que yo con un coronel algún rato me entretengo. Mas como los militares no tienen fijo el amor, cambian mucho de color yáveces á centenares. Yaunque son muy regalares en la generalidad, no se halla veracidad de estos en muy buena parte: yruego áDios que me aparte de su fe ysinceridad. No es mi intención vulnerar ni álos Jefes ni al soldado, cuando papá es retirado, yantes un gran militar. Quiero, sí, manifestar, según la opinión de Leca, que como están hoy en Ceca, yáotro punto son llamados, ellos quedan olvidados de lo que tienen en Meca-, El coronel distinguido, de quien yo te hablo, mamá, áser ascendido va por sü vaíor conocido. El concepto ha merecido de ser en todo constante; pero, mamá, yo no obstante, no tengo con él franqueza, me manifiesta terneza; pero al fin es ambulante. Me se manifiesta amable, muy dulce, muy cariñoso, espresivo, bondadoso, cuanto es en sí imaginable. Su clemencia es admirable , él es de buena estatura, él es de buena figura yáhacer un bien es afecto, pero tiene tal defecto que todo lo desfigura. R. ¿Qué defeeto le domina? ¿es él tai vez nn beodo? Creo que no ,por e! modo con que todo lo examina. D. Nada de eso, es muy cabal, atento, muy generoso; pero soltero, es celoso ; muy celoso sin igual. Yen esto no estriba el mal , sino que dice; «Querida,
en belleza distin^ida, por tí todo sufriré: yo por tí padeceré, por tí perderé la vida.» R. Pues según lo que yo escucho, sin duda él te quiere mucho. D. Mamá mia, no lo creas, que yo tampoco lo creo, nunca tan crédula seas, que es muy falso su deseo. Ypara tu convicción sabe que áeste militar mucho rato le vi hablar con la linda Concepción, Yo me alegro, ella es preciosa, mas lo que ámí me ha indignado el verle ayer en el Prado con una gran licenciosa. Era mujer horrorosa, macilenta, desfachada; según vi, era descarada, sin pundonor, atrevida, de no pocos muy seguida yde muchos muy burlada. Por esta causa detesto álos hombres, mas, quisiera que yo de tí consiguiera una fácil gracia presto. gNo puedes dudarjamás (te lo juro por el Miño,) que te tengo gran cariño de que convencida estás. Yo te quiero con esceso, un beso Te adoro con mil amores, Dolores. ¿Dudas de esto todavía? mia. Si tengo en tí simpatía, como bien lo sabe Parné, cariñosamente dame un beso, Dolores mia. gPues bien, siendo esto así 'una gracia alcanzar quiero: sfme la niegas,.me muero, yla culpa estará en tí. ¡Desventurada de mí! yo fallaré mi sentencia, ysin ficción ni apariencia con valor, con brazo fuerte, pronto lae iaré la muerte sin tener de mí clemencia R. ¿Pero qué quieres? Responde, esto átí te corresponde. D. Lo que quiero es miriñaque de una clase superior, ¿Pues qué he de ser inferior ála hija de Badulaque ? Esta hortelana en Jadraque cuenta con sesenta yuno. ¡y yo sin tener ninguno!... Yo carezco de este gusto. ¡Ay Dios mió! ¡qué disgusto ! Consuelo pido áSan Bruno. R. ¿Ese es tu mal, tu dolencia? ¿Ese es tu mal, picarona? ¿No sabes que hoy en Pamplona han silbado ála Inocencia? No hay miriñaque, paciencia. Cuanto gustes pedirás, yde mí lo alcanzarás; pero mas tú de ese traje nunca, ni en ningún paraje, de mí lo conseguirás. D. Pero mamá, casi todas, aun las mozas de servicio, aunque hagan un sacrificio siguen la costumbre ymodas. Ayer hubo cinco bodas en el pueblo de Vallecas. Las novias iban muy huecas yyo me desesperé; yentonces no me maté porque me cgdíuvo Cecas. Muchas de las saguntinas pei*ecieron en el fuego, ysiguieron desde luego su ejemplo las immantinas. R. ¿Y esto di, qué significa? Tus pensamientos esplica. D. Significa que yo haré con mí misma un atentado, pues si mi empeño es frustrado 8 las llamas me echaré. Soy hija, yo te respeto^ porque esta es mi obligación; mas, mamá, pon atención ámi causa sin pretesto. ¿Qué dirán de mí con esto? ¿de miriñaque no usáis? Yde critica sereis, ydirán sois cicatera.
cuaado ámi, siendo soltera , no me quieres contentar. R. íNo pienses nunca en tal cosa, porque esto ámi me sotbca: tú quieres volverme loca de una manera pasmosa. ¡Ay Virgen santa amorosal ¿Qué se diria de tí, qué se diria de mí, si tal traje te pusieras Yála calle íúsalieras? Burlas tendrías así. . Ami Opinión se resiste este traje indecoroso, este traje pernicioso. Recuerda lo que ayer viste... Por lo tanto ,hija del alma, deja ya tu pensamiento, que así yo tendré contento, Yregocijo en eialraa. Z)/ Siempe te he sido obediente; mas en esto no obedezco: sin miriñaque carezco de placer enteramente. No seas impertinente, porque aunque llegue ápedir limosna, yo he de vestir este traje delicioso; este traje venturoso; no puedo sin él vivir. B. ¿Con que tu genio se aferra? ¿Con que disgustarme quieres? jMaldití!, bribona, perra! D. Aunque perra tú me llames, •descarada, niaulaa suta, insolente, disoluta, _ Ysiempre contra mí clames, todo lo toleraré; yaunque me mires con ceño, he de seguir con mi empeño, ymiriñaque me haré. Yo tengo el genio muy fuerte , ysi esto yo no consigo, mamá mía, te lo digo, que voy ádarme !a muertp. Hoy debes ya convencerte de mi decisión, que es tai, que en este caso fatal, si no me hago miriñaques acojnpañada de jaques, voy átirarme ál canal. R. Na’da de eso, Dolorcitas, que al fin te complaceré , álos comercios iré en volviendo las visitas. Tus amigas esquisitas... amigas de lealtad... con toda tenacidad sofii eesto me resfriaron. Aun hay roas, me acaloraron, mas vo haré tu'voluntad. J). Solo tengo esta ambición; mi dicha solo esto labra; si me cumples la palabra no quiero otro galardón. Ya me encuentro sosegada, sin fatiga ymuy serena, ya me encuentro sin la pena con que estaba atormentada. Sin mentiras, sin engaños, te doy gracias cordialmente ypido al Omnipotente que te guarde muchos años. Libre, si, de los engaños que suceden con frecuencia, te dé en obrar la prudencia, ycomo brillante sol difunda en todo español los rayos de su clemencia. Triunfó la niña en su empeño por ser moda yconveniente: «No oponerse ála corriente cuando el remedio es pequeño.» \ MADREO Imprenta de Marés yCompañía, calle de la Eiíeomienda, número 19.