Supuestos sexistas del carpe diem erótico y réplicas femeninas en la poesía contemporánea
Abstract
El carpe diem consiste en la invitación a aprovechar el momento y a disfrutar de la juventud y de la belleza, sin preocuparse del futuro, mientras es posible, y antes de que lo impida el transcurso del tiempo, la pérdida de la juventud y la llegada de la enfermedad, la vejez y la muerte. Pese a que suele considerarse la poesía de carpe diem un todo homogéneo, podemos distinguir subvariantes. En este trabajo describimos las principales modalidades del carpe diem erótico, desmontando los supuestos sexistas que sustentan sus textos, y recogemos algunas de las respuestas femeninas contemporáneas, transgresoras y a veces irreverentes, a estas exhortaciones interesadas al placer.
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SUPUESTOS SEXISTAS DEL CARPE DIEM ERÓTICO Y RÉPLICAS FEMENINAS EN LA POESÍA CONTEMPORÁNEA Mónica María Martínez Sarieg Departamento de Filología Española, Clásica y Árabe Universidad de Las Palmas de Gran Canaria [email protected] RESUMEN El carpe diem consiste en la invitación a aprovechar el momento y a disfrutar de la juventud y de la belleza, sin preocuparse del futuro, mientras es posible, y antes de que lo impida el transcurso del tiempo, la pérdida de la juventud y la llegada de la enfermedad, la vejez y la muerte. Pese a que suele considerarse la poesía de carpe diem un todo homogéneo, podemos distinguir subvariantes. En este trabajo describimos las principales modalidades del carpe diem erótico, desmontando los supuestos sexistas que sustentan sus textos, y recogemos algunas de las respuestas femeninas contemporáneas, transgresoras y a veces irreverentes, a estas exhortaciones interesadas al placer. PALABRAS CLAVE: Carpe diem, poesía, topos, género, feminismo ABSTRACT The carpe diem topos is an invitation to take advantage of the present moment and to enjoy youth and beauty, without worrying about future, while it is possible, and before the flight of time, loss of youth and arrival of illness, old age and death, prevent us from doing it. Carpe diem poetry is usually regarded as one homogeneous group, but it is possible to distinguish several strains. In this paper the main strains of the erotic topos (matrimonial, gentile, and libertine) will be surveyed, with a view to deconstruct the sexist, male-oriented foundations which lay below the genre. Finally, some strong, irreverent answers to these proposals, arising from contemporary female voices, will be presented and discussed. KEYWORDS: Carpe diem, poetry, topos, gender, feminism 120 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
1. INTRODUCCIÓN El carpe diem es uno de los tópicos literarios más conocidos, hasta el punto de que se ha considerado el “tópico” por excelencia. No obstante, es útil recordar aquí la definición que hemos propuesto en otro lugar (Laguna Mariscal-Martínez Sariego, 2011: 207-210)1: el carpe diem consiste en la invitación a aprovechar el momento presente (en diferentes aspectos placenteros, como la comida, la bebida, el amor y el erotismo, el baile, las guirnaldas, el perfume) y a disfrutar de la juventud y de la belleza, sin preocuparse del futuro, mientras es posible, y antes de que lo impida el transcurso del tiempo, la pérdida de la juventud y la llegada de la enfermedad, la vejez y la muerte. La invitación suele ir acompañada de una reflexión sobre la brevedad de la vida humana y el carácter contingente y efímero del ser humano Pese a que suele considerarse la poesía de carpe diem un todo homogéneo, podemos distinguir entre un carpe diem convival, que incitaría al placer de la comida, la bebida y la compañía de los amigos; y un carpe diem erótico, que incitaría a los placeres amatorios. Dentro del carpe diem erótico, en el que centraremos nuestra atención, distinguimos entre exhortaciones a un matrimonio temprano y, lo que es más frecuente, exhortaciones a la entrega a los placeres amatorios mundanos, con dos submodalidades: la gentil –en que se exhorta al disfrute del amor mediante un recordatorio galante– y la libertina, en que se tiende a pintar malsanamente la vejez de la amada que no quiere, o no ha querido, otorgar sus favores al poeta o en que se la increpa de manera destemplada2. Todas las modalidades de carpe diem amatorio parten de un supuesto básico: la mujer, que es casi siempre en estos casos objeto (y no sujeto poético), ha de aprovechar, mientras pueda, su juventud y su belleza, cualidades que la hacen valiosa en el seno del patriarcado Que el argumento del carpe diem, con toda la plétora de submotivos que lo ha acompañado, haya sido estrategia retórica recurrente en el discurso del varón que pretende seducir a una mujer, lo hace particularmente digno de estudio desde una perspectiva de género. En lo que sigue, examinaremos las modalidades básicas de carpe diem erótico y, sobre un corpus de textos de la cultura occidental (grecolatina, hispánica, anglófona y francesa)3, analizaremos las estrategias de seducción que subyacen a cada modalidad. Además del análisis de género propiamente dicho, atenderemos a la relación (conflictiva) de algunas variantes con la tradición petrarquista (que contribuyó especialmente a la consagración de la mujer como objeto poético sin voz). Se considerarán, en fin, algunas respuestas femeninas contemporáneas a tales argumentos, tanto las respuestas explícitas de voces femeninas a textos clásicos estudiados como poesía contemporánea sobre el tópico escrita por mujeres. 1 Esta definición completa la de Vicente Cristóbal, según el cual el carpe diem es “la invitación a disfrutar del momento presente dejando de lado todo futurible y alegando para ello que el mañana es incierto, que la muerte es segura e imprevisible, o que la juventud no dura siempre” (1994a: 225). 2 Las diferentes modalidades de carpe diem aparecen en ocasiones imbricadas. Sobre estas modalidades, véase Wellington (1956), que les da diferentes nombres y que, además, en lo que atañe al placer erótico, distingue una vertiente adicional: la naturalista. 3 Para una panorámica del tópico del carpe diem en la literatura clásica, especialmente en la literatura latina, cf. Cristóbal (1994a, 1994b) y Laguna Mariscal-Martínez Sariego (2011). Para un recorrido diacrónico del carpe diem en la literatura hispánica, véase Martínez Sariego (2007, 2008) y la antología clásica de González de Escandón (1938). Sobre el carpe diem en la literatura inglesa, cf. Race (1988: 118-141). Sobre el carpe diem en la literatura francesa e italiana, véase Belciugăţeanu (1931). 121 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
2. LOS SUPUESTOS SEXISTAS DEL TÓPICO: CARPE DIEM Y PATRIARCADO El carpe diem amatorio se presenta en la literatura occidental bajo diversas formas y matices, tres de cuyas variantes fundamentales, junto con las ideas sexistas que presuponen, describimos a continuación. 2.1. CARPE DIEM MATRIMONIAL En la vertiente matrimonial del tópico el poeta aduce los argumentos del carácter efímero de la belleza, la fugacidad del tiempo y la inminencia de la muerte con el objetivo de que el destinatario de su texto, normalmente una mujer, se apresure a contraer matrimonio y engendrar descendencia. Los modelos clásicos los encontramos en pasajes de Catulo (LXI 207-211), Virgilio (Eneida, IV 31-34), Séneca (Fedra, II 446-454, 466-482) y Estacio (Silvas I 2, 161-200). Sin entrar en un análisis detallado de estos textos, puede apuntarse que en todos ellos se documenta un sustrato filosófico en parte de orientación epicúrea y en parte de raíz estoica: de orientación epicúrea, porque el epicureísmo instaba a vivir el momento presente, dada la imposibilidad de conocer el futuro; y de base estoica, porque el estoicismo valoraba positivamente el matrimonio, la familia y la procreación de hijos, como actitudes acordes con la naturaleza (Laguna Mariscal, 1994: 268-269; Martínez Sariego, 2010). Los autores modernos de poesía matrimonial, al heredar las convenciones clásicas del género, heredaron también su doble motivación –retórica y filosófica–, aunque los cambios ideológicos fueron dejando su impronta en las diferentes composiciones, desde el famoso “To the Virgins to Make Much of Time” (Hesperides, 1648), de Robert Herrick – “collage de alusiones y préstamos” (Gilead, 1985: 140) normalmente no reconocido como poema de carpe diem matrimonial (porque suele citarse su primera estrofa descontextualizada)– hasta composiciones que son imitaciones indirectas de los clásicos, como la tercera poesía de las Éphémères (1841), del poeta francófono de Louisiana Alexandre Latil (ca.1814-1851). En general, los argumentos del carpe diem matrimonial son muy semejantes a los que se aducen en los poemas de seducción ilícita. La principal diferencia entre esta vertiente del carpe diem y las dos que en los siguientes subapartados estudiaremos radica en el reconocimiento por parte del poeta de la necesidad de una ceremonia nupcial como preludio necesario a la consumación física, en la insistencia del poeta en la necesidad de engendrar descendencia. Desde una perspectiva de género, lo fundamental en estos poemas es que se toma el matrimonio como el destino fundamental de la mujer, hasta el punto de considerar una vida frustrada la de la mujer que no logra conseguir esposo. Esta temática, abordada hasta la extenuación en la literatura a través de muy diversos cauces genéricos, encuentra una curiosa plasmación en la canción “The Advice”, de Thomas Flaman (1635-1688): Poor Celia once was very fair, A quick bewitching eye she had, Most neatly look’d her braided hair, Her dainty cheeks would make you mad, Upon her lip did all the Graces play, And on her breasts ten thousand Cupids lay. 122 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
Then many a doting lover came From seventeen till twenty-one Each told her of his mighty flame, But she, forsooth, affected none. One was not handsome, t’other was not fine, This of tobacco smelt, and that of wine. But t’other day it was my fate To walk along that way alone, I saw no coach before her gate, But at the door I heard her moan: She dropt a tear, and sighing, seem’d to say, Young ladies, marry, marry while you may!4 La exhortación al carpe diem matrimonial (“¡Muchachas, casáos, casáos mientras podáis!”) surge en este poema a partir de un exemplum, el de la desafortunada Celia, que de sus 17 a sus 21 años fue hermosa y requerida de amor por numerosos pretendientes y que, tras haberse mostrado desdeñosa con todos, acaba sola y abandonada cuando se marchita el esplendor de su belleza juvenil. Emparentado con este poema por su temàtica, “La fille”, texto de La Fontaine, aunque no expresa el tópico con tanta claridad, recoge algunos de los submotivos asociados a esta modalidad de carpe diem, como el consabido argumento del “itch of love in aged veins” (el deseo erótico que invade a la mujer cuando es ya demasiado tarde). El que formula en este caso la exhortación al matrimonio (“Prenez vite un mari”) no es el rostro apesadumbrado de la joven que ha quedado “compuesta y sin novio”, sino el espejo, que alerta a la joven de su rápido declinar físico, y el deseo que en sus entrañas empieza a surgir: Sa préciosité changea lors de langage. Son miroir lui disait : «Prenez vite un mari» Je ne sais quel désir le lui disait aussi : le désir peut loger chez une précieuse. Celle-ci fit un choix qu’on n´aurait jamais cru, se trouvant à la fin tout aise et tout heureuse de rencontrer un malotru.5 La joven que rechaza a sus pretendientes por mil razones diferentes acaba, en este caso, contrayendo matrimonio con un hombre tosco y grosero, muy alejado del refinamiento que ella, desde su condición de précieuse, buscaba en un compañero. Pero tal suerte –se implica– es preferente a la de la soltería. Acabar los días sin compañía aparece, incluso en la sabiduría popular, como un destino poco deseable. Cásate niña temprano, 4 Citamos por la compilación de Saintsbury (1905-1921: III, 352). 5 Citamos por la edición de Fumaroli en La Fontaine (1985: 390). Comenta Fumaroli que, a pesar de los vínculos que ha querido establecer la crítica con un oscuro poema llamado “Le célibat”, la fuente inmediata pudo ser el poeta latino Marcial (V 17), cuyos versos analizaba Gracián en Agudeza y arte de ingenio, libro que La Fontaine manejó con frecuencia (1985: 874-875). 123 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
no seas como el conejo, que se mete en la morada, y allí se muere de viejo6. 2.2. CARPE DIEM GALANTE En la vertiente galante del carpe diem el poeta trata de persuadir a la dama al amor ilícito, recordándole gentilmente –en el tono delicado radica la diferencia con la corriente libertina– la brevedad de la vida y la inminencia de la vejez y de la muerte. El modelo clásico sería el poema V de Catulo: Vivamus, mea Lesbia, atque amemus, rumoresque senum severiorum omnes unius aestimemus assis. Soles occidere et redire possunt; nobis cum semel occidit brevis lux, nox est perpetua una dormienda. Da mi basia mille, deinde centum, dein mille altera, dein secunda centum, deinde usque altera mille, deinde centum. Dein, cum milia multa fecerimus, conturbabimus illa, ne sciamus aut ne quis malus invidere possit, cum tantum sciat esse bassiorum. El tema o asunto central del poema V es el carpe diem, manifiesto desde la exhortación en el primer verso (“Vivamos, Lesbia mía, y amémonos...”) y prolongado en la multiplicación final de besos. La justificación, que suele formar parte de la articulación retórica del tópico, figura aquí en los vv. 4-6: “Los soles pueden salir y ponerse:/ nosotros, tan pronto acabe nuestra efímera vida, / tendremos que dormir una sola noche sin fin”. El argumento de la contraposición entre el ciclo perenne de la naturaleza y la finitud de la vida humana tenderá a ser empleado de forma recurrente por los cultivadores del carpe diem galante. En las literaturas modernas esta modalidad de carpe diem será cultivada, sobre todo, durante el Renacimiento, muchas veces a través de traducciones libres o imitaciones directas del poema V de Catulo, como en Ronsard (“À sa maîtresse”, Odes, 1550) o en Thomas Campion (“My sweetest Lesbia, let us live and love”, A Book of Airs I, 1601) y otras veces a través de imitaciones lejanas, que dejan traslucir el poso de la lectura del poema catuliano. Los ejemplos en las literaturas inglesa y francesa son abundantísimos7. En la literatura española esta variante podría ilustrarse mediante el famoso soneto XXIII de Garcilaso: En tanto que de rosa y azucena se muestra la color en vuestro gesto, y que vuestro mirar ardiente, honesto con clara luz la tempestad serena; 6 Recogido en Bethencourt Alfonso (1985). 7 Sobre los paralelos imitativos del poema V de Catulo (vv. 1-6) en la literatura inglesa, véase, por ejemplo, el trabajo de Rodríguez Álvarez-Rodríguez Herrera (2002). 124 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
y en tanto que el cabello, que en la vena del oro se escogió, con vuelo presto, por el hermoso cuello blanco, enhiesto, el viento mueve, esparce y desordena; coged de vuestra alegre primavera el dulce fruto, antes que el tiempo airado cubra de nieve la hermosa cumbre. Marchitará la rosa el viento helado, todo lo mudará la edad ligera, por no hacer mudanza en su costumbre. El tenor general de este soneto es galante, si bien en los tercetos se percibe un atisbo de crueldad (concretamente en vv. 11-12, por la utilización de las imágenes de la nieve y de la rosa marchita para el cabello cano y la pérdida de lozanía de la piel, respectivamente). No obstante, esta crueldad se hace más patente en el soneto posterior de Góngora, que ofrece un contraste llamativo con el de Garcilaso: Mientras por competir con tu cabello, oro bruñido al sol relumbra en vano; mientras con menosprecio en medio el llano mira tu blanca frente el lilio bello; mientras a cada labio, por cogello. siguen más ojos que al clavel temprano; y mientras triunfa con desdén lozano del luciente cristal tu gentil cuello: goza cuello, cabello, labio y frente, antes que lo que fue en tu edad dorada. oro, lilio, clavel, cristal luciente, no sólo en plata o vïola troncada se vuelva, mas tú y ello juntamente en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada. Los tercetos del soneto de Góngora contienen ecos garcilasistas evidentes, pero alteran notablemente el tono. Los últimos seis versos de Garcilaso, aunque en apariencia fríos y morales, dispensan al poeta de la obligación de describir los estragos del tiempo y mantienen intacta la belleza de su universo poético. En Góngora, en cambio, el último verso cae como losa sobre la belleza y la vida de la mujer8. Los cultivadores del carpe diem libertino –el que estudiaremos a continuación– se moverán, ante todo, en esta línea de crueldad. 8 Sobre este soneto de Góngora, en relación con la tradición del tópico “en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada”, cf. Laguna Mariscal (1999, 2000). 125 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
2.3. CARPE DIEM LIBERTINO Hemos apuntado que la corriente libertina del carpe diem se relaciona con la seducción ilícita de la vertiente galante, en tanto que ambas modalidades explotan la relación entre el tiempo y la experiencia personal para persuadir a la dama a los amores carnales. Lo que marca la diferencia entre una y otra es el modo en que se dirige el yo lírico al objeto de su deseo, pues, por contraposición a la aproximación descrita en el apartado anterior, en la poesía de carpe diem de tipo libertino, el sujeto concentra toda la fuerza de su argumentación en el trastorno que provocarán el tiempo y la vejez en la belleza y la actitud de la dama. El poeta no se limita a recordarle la fugacidad del tiempo que pasa, sino que se burla de ella porque, por ley de la naturaleza, algún día ha de ser vieja y le advierte de que, para entonces, se invertirán las tornas y será ella quien busque amor y no lo encuentre. En algunos poemas, desde luego, el aviso es menos brutal que en otros, pero se insinúa siempre en el texto la destinataria o destinatarias deben inevitablemente envejecer y morir. La insistencia en la decadencia de la belleza femenina es el aspecto que más claramente nos permite distinguir entre el uso libertino del carpe diem y otros tipos de seducción amorosa. Aunque la pérdida de la belleza es una asunción básica en todas las modallidades de carpe diem, aquí el poeta aduce el argumento con vengativa arrogancia. Más cruel aun que el soneto de Góngora es el siguiente texto, tomado de la obra The Careless Husband (V. vii. 354-369), una de las comedias sentimentales de Colley Cibber (1671-1757). El poema, posiblemente inspirado en la Oda IV 13 (Audiuere, Lyce, di mea uota, di) de Horacio, dice así: Sabina with an angel’s face, By love ordained for joy, Seems of the sirens’ cruel race, To charm and then destroy: With all the arts of look and dress She fans the fatal fire; Through pride, mistaken oft for grace, She bids the swain expire. The God of love, enraged to see The nymph defy his flame, Pronounced this merciless decree Against the haughty dame; `Let age with double speed o’ertake her, Let love the room of pride supply; And when the lovers all forsake her A spotless virgin let her die.9 En este poema, al igual que en la oda horaciana que le sirve de hipotexto, no existe carpe diem propiamente dicho, sino amenazas hacia el futuro pronunciadas por el dios del amor, en castigo 9 Citamos por la antología de Nettleton y Case (1939: 435). 126 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
por la actitud desdeñosa de Sabina. Las amenazas consisten en un envejecimiento prematuro y en la frustración que la dama sentirá cuando la desprecien los jóvenes que ahora la pretenden. De todo lo anterior se deduce que la actitud del poeta libertino representa una negación del amor en todos sus aspectos, salvo en sus manifestaciones más patentemente físicas. Éste consigue demoler el misterio espiritual que entraña la poesía amorosa medieval y petrarquista, que rechaza por idealizar la belleza y virtud femeninas más allá de los límites de la razón y la necesidad. Ahora bien, la razón de esta demolición debemos buscarla no sólo en el antipetrarquismo, como hace Salomon (1931), sino en una tradición ininterrumpida que se extiende desde la Antiguedad Clásica hasta nuestros días. Muestras de esta actitud – combinadas o no con el tópico del carpe diem– encontramos en algunos textos de la Antología Palatina, en la famosa Oda a Ligurino de Horacio (Odas IV 10) y en Ausonio (“Ad Gallam puellam iam senescentem”). En la Antología Palatina, en efecto, cuando la mujer no cede a las solicitaciones del poeta, este la reconviene por su altivez y desvíos, avisándola de la estéril vejez que la aguarda; o se alegra vengativamente de su desgracia si su primavera ya ha pasado. A veces el inicio del envejecimiento aporta el deseado consentimiento por su parte; en otras ocasiones, sin embargo, su decrepitud física imposibilita definitivamente el juego de seducción, como en el siguiente epigrama debido a Rufino (V 21): Οὐκ ἔλεγον͵ Προδίκη· Γηράσκομεν; οὐ προεφώνουν· ῞Ηξουσιν ταχέως αἱ διαλυσίφιλοι; νῦν ῥυτίδες καὶ θρὶξ πολιὴ καὶ σῶμα ῥακῶδες͵ καὶ στόμα τὰς προτέρας οὐκέτ΄ ἔχον χάριτας. μήτις σοι͵ μετέωρε͵ προσέρχεται ἢ κολακεύων λίσσεται; ὡς δὲ τάφον νῦν σε παρερχόμεθα. ¿No te decía yo, Pródica: “envejecemos”? ¿No te predecía: “pronto llegarán las destructoras del amor?” Ahora arrugas y canas, el cuerpo hecho un pingajo y la boca ya sin los encantos que antes tuvo. ¿A que nadie se te acerca, presumida, y zalamero te suplica? Como por junto a una tumba pasamos ya por tu vera10. También en esta línea podemos situar a Horacio, con su Oda a Ligurino, y a Ausonio con su epigrama XII, “Ad Gallam puellam iam senescentem”11: Dicebam tibi: «Galla, senescimus. Effugit aetas. Utere rene tuo: casta puella anus est». Sprevisti: obrepsit non intellecta senectus nec revocare potes qui periere dies. Nunc piget et quereris, quod non aut ista voluntas tunc fuit aut non est nunc ea forma tibi. Da tamen amplexus oblitaque gaudia iunge; da: fruar etsi non quod volo, quod volui. 10 Traducción de Rodríguez Alonso (1999: 50). 11 Para los estudiosos de la literatura española el poema es interesante en tanto que constituye hipotexto de la Oda de la Magdalena de fray Luis, aspecto estudiado por Morreale (1985). 127 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
Este epigrama es un ejemplo de lo que puede denominarse carpe diem “fuera de plazo” (outdated): el sujeto lírico, dirigiéndose a la mujer cuya belleza deseó en el pasado, se lamenta retrospectivamente de que la destinataria no quisiera aprovechar su juventud, cuando aún estaba a tiempo. Ahora esa mujer y el sujeto son ancianos y la práctica extemporánea de la actividad erótica resulta frustrante. Entre los autores modernos encontramos muestras de tal actitud en poemas de Sir Thomas Wyatt, la Pléyade francesa y, ya en pleno siglo XVII, en numerosos poetas europeos, como Andrew Marvell, autor del famoso poema “To his Coy Mistress”. El poema de Marvell se organiza en tres estrofas. En la primera se plantea una hipótesis irreal: si el tiempo fuera infinito, el sujeto lírico podría dedicarse eternamente a elogiar las gracias de la amada, en forma de detallado blasón petrarquista. En la segunda, se niega la hipótesis planteada anteriormente, al afirmarse el carácter efímero de la vida. El contraste entre la hipótesis y su negación se marca mediante la conjunción adversativa “but”. Como consecuencia del carácter efímero de la vida, el poeta pondera la magnitud de la muerte, que elimina toda posibilidad de placer erótico12: But at my back I always hear Times winged chariot hurrying near; And yonder all before us lie Deserts of vast eternity. Thy beauty shall no more be found Nor, in thy marble vault shall sound My echoing song; then worms shall try That long preserved virginity, And your quaint honor turn to dust, And into ashes all my lust: The grave's a fine and private place, But none, I think, do there embrace. El poema concluye con la inevitable exhortación al carpe diem: Now therefore while the youthful hue Sits on thy skin like morning dew, And while thy willing soul transpires At every pore with instant fires, Now let us sport us while we may, And now, like amorous birds of prey, Rather at once our time devour Than languish in his slow-chapped power. Let us roll all our strength and all Our sweetness up into one ball, And tear our pleasures with rough strife Thorough the iron gates of life: Thus, though we cannot make our sun Stand still, yet we will make him run. 12 Para el motivo post mortem nulla voluptas, presente en el poema de Marvell, cf. Laguna Mariscal-Martínez Sariego (2007). 128 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
Victoriano editores: Studia humanitatis in honorem Antonio Cabrera Perera, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, (737-751). Saintsbury, George editor (1905-1921): Minor poets of the Caroline Period, 3 vols., The Clarendon Press, Oxford. Salomon, Louis B. (1931): The Devil Take Her: A Study of the Rebellious Lover in English Poetry, University of Pensilvania Press, Philadelphia. Skármeta, Antonio (1989). Match Ball, Editorial Sudamericana, Buenos Aires. Warnke, Frank J. (1972): Versions of the Baroque: European Literature in the Seventeenth Century, Yale University Press, New Haven. Wellington, James Ellis (1956): An analysis of the Carpe Diem Theme in Seventeenth-Century English Poetry (1590-1700), Diss. Florida State University, Tallahassee, Fl. Yandell, Cathy (2000): Carpe corpus. Time and Gender in Early Modern France, University of Delaware Press and Associated University Presses, Newark and London. 135 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género