La división del trabajo en comunidad indígena Tikuna Wotchimaücü en Manaus
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LA DIVISIÓN DEL TRABAJO EN COMUNIDAD INDÍGENA TIKUNA WOTCHIMAÜCÜ EN MANAUS: una cuestión de género. Moçambite, da Silva, Aldenor Instituto de Ciencias Humanas y Letras-ICHL Curso de Pos-graduación en Sociedad y Cultura en la Amazonía Universidad Federal Amazonas – UFAM [email protected].br de Araújo, Soares, Artemis Instituto de Ciencias Humanas y Letras-ICHL Curso de Pos-graduación en Sociedad y Cultura en la Amazonía Universidad Federal Amazonas – UFAM [email protected] Costa, Novo, Viviane Escuela de Negocios, Comunicación e Directo Centro Universitaria del Norte - UNINORTE [email protected].br RESUMEN Los Tikuna representan en el contexto actual, el pueblo indígena más numeroso de Brasil. Este artículo explora, a través de la comparación entre hembra y varón indígena, con respecto a las relaciones de género entre las actividades dentro de una comunidad o asociación donde producen en las operaciones cotidianas en la ciudad de Manaus, capital del estado de Amazonas, al norte de Brasil y muestra una nueva imagen y el efecto de prácticas performáticas de las mujeres en la comunidad indígena Tikuna Wotchimaücü situado en el lado este de la capital, observada a través del prisma de ya no estar en un pueblo en tierras demarcadas, pero de un pueblo que emigraron a la capital y hoy vive una realidad totalmente diferente a los que enfrentó antes de la migración. Destacamos como punto alto para el fortalecimiento de la comunidad el hecho de asumir su identidad étnica aún estando fuera de sus aldeas y, aún, así buscan mantener viva su cultura tradicional, tales como suyas bailas y rituais, su gastronomía y, principalmente, el mantenimiento de su lengua materna, siendo que las mujeres contribuyen significativamente para esta construcción. PALABRAS CLAVE: Género, Mujeres Indígenas, Liderazgo, Participación ABSTRACT The Tikuna represent the current context, the most numerous people of Brazil. This article explores, through the comparison between female and male indigenous, with regard to gender relations and / or activities within a community and / or association where they produce day-to- day activities in Manaus and shows a portrait of the practice and effect of performance of indigenous women in the community Tikuna Wotchimaücü, located on the east side of the capital of Amazonas, seen through the prism of no longer being in a village on land demarcated, but of a people who migrated to the capital and now lives a totally different reality those faced before migration. We stand out like high point for the strengthening of the community the fact to assume 136 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
his ethnic identity still being out of his aldeas and, still, like this look for to keep live his traditional culture, Such as his dance and rituais, his gastronomy and, mainly, the maintenance of his native language, being that the women contribute significantly for this construction. KEYWORDS: Gender, Indigenous Women, Leadership, Participation. 137 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
INTRODUCCIÓN Los indios en Brasil actualmente representan 896 900 personas, 305 grupos étnicos que hablan 274 lenguas indígenas, de acuerdo con datos del Censo 2010, publicados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Es la primera vez que la agencia recaba información sobre el origen étnico de las personas.. Con base en datos del Censo 2010, el IBGE revela que la población indígena en el país ha crecido un 205% desde 1991, cuando la primera encuesta se llevó a cabo en el modelo actual. En esa época, los indios totalizaron 294 000. El número llegó a 734.000 en el censo de 2000, un aumento del 150% en comparación con 1991. Las investigaciones muestran que de los 896.900 indígenas en el país, más de la mitad (63,8%) vive en zonas rurales. La situación es la inversa de la de 2000, cuando más de la mitad se encontraban en las zonas urbanas (52%). Al evaluar el IBGE, la explicación para el crecimiento de la población indígena puede estar en declive en la tasa de fecundidad de las mujeres de las zonas rurales, aunque el índice de 2010 aún no está cerrado. Entre 1991 y 2000, la tasa se redujo de 6,4 hijos por mujer a 5,8. Datos del IBGE indican que la mayoría de los indios (57,7%) viven en 505 tierras indígenas reconocidas por el gobierno federal hasta el 31 de diciembre de 2010, período de revisión de la investigación. Estas áreas equivalen a 12,5% del territorio nacional, y la mayoría se encuentran en la Región Norte - el más poblado de los indígenas (342.000). En la Región Sudeste, el 84% de los 99.100 indios son originarios de la tierra. Luego viene el Nordeste (54%). La tierra de los pueblos indígenas más poblada del país es la Yanomami, con 25,7 mil habitantes (el 5% del total), distribuidos entre las Amazonas y Roraima. Ya la etnia tikuna (AM) es la más numerosa, con 46 mil personas, con 39,3 mil en tierras indígenas y el otro fuera. Luego viene el grupo étnico Guaraní fueron una vez los indios Guaraníes (MS), con 43 mil indígenas, de los cuales 35.000 se encuentran en tierras indígenas y 8,1 mil viven fuera de ella. Como se puede observar, a pesar de las cifras indican que se ha producido una disminución en la cantidad de los pueblos indígenas que han emigrado a los centros urbanos, no se puede negar que aquellos que se quedaron en las ciudades siguen sufriendo con la cara de diversas situaciones que van desde la falta de políticas públicas y, especialmente, en el aspecto cultural que vive en proceso de cambio. El tikuna la mayor población indígena de Brasil no podría ser diferente de otras personas que pierden sus extremidades con la migración de éstos por otros lugares, lo cual es su preferencia. Contrariando algunas ideas que circulan entre los no-indios, comenzamos a percibir que el papel femenino y su influencia en la comunidad indígena, a pesar de mantener algunas semejanzas con situaciones observadas en las comunidades rurales de la región y aún de la ciudad, revelaban algunas especificidades importantes que indicaban diferencias significativas en relación a la sociedad envolvente y aún entre los diferentes grupos étnicos estudiados, incluyendo la cuestión de género en sus interfaces con trabajo, poder y participación política. Según Torres (2007), en las sociedades indígenas de la Amazônia, la familia y las relaciones que de ella resultan se constituyen en el elemento organizador de la economía. La división sexual del trabajo es el supuesto de la producción y tiene en las actividades femeninas el punto basilar de la organización del trabajo. En la etnia Tikuna de la Amazônia brasileña, la mujer es preparada para realizar el trabajo de artesã. La niña cuando alcanza la menarca es sometida a un noviciado 138 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
moçangol. Ella queda más de 30 días aislada en un determinado local sin ver el sol. Solamente la madre o la hermana más vieja tienen la autorización del pajé o xamã para entrar en el local, darle alimento y auxiliarla en la higiene corporal. La niña entra en reclusión para perfeccionar las prendas domésticas y aprender a hacer los utensilios que irá a utilizar en su casa después de la boda, tras pasar por el ritual de la niña-moça. El ciclo de vida así festejado traza las diferentes etapas de una dinámica de constitución del ser social. Aún según Torres (2007), la moça sólo estará apta para casar cuando sepa hacer varios objetos y prendas domésticas, pues “para ser digna de tener un marido buen cazador una mujer debe saber fabricar una vajilla de calidad para cocinar y servir su caza”. Ningún hombre desposaria una moça que no sepa hacer nada, considerándose que “mujeres incapaces de hacer vajilla serían criaturas malditas”. Además de la mujer sepa tratar el pez, cocinar y lidar con los gravámenes de la casa, realiza también un trabajo artístico de altíssima calidad y fina sensibilidad. Pretendemos aquí relatar algunas observaciones y reflexiones en relación a género y al papel de la mujer en la comunidad indígena presentada, sin sin embargo, comprender una discusión mayor sobre mujeres indígenas, pues como dijimos anteriormente, hemos percibido grandes diferencias tanto en el interior de los grupos cuanto fuera, y eso entre las diferentes etnias brasileñas. Vamos por eso, en los detener en la exposición de algunas experiencias específicamente en la comunidad de los Tikuna en Manaus. Me gustaría citar el relato de la indígena Olinda Muniz, de la etnia Clairê Pataxó Hã-hã-hã cuando de la conmemoración del día del indio en la Bahia en el nordeste brasileio que afirma: “La mujer tiene y siempre tuvo una influéncia muy grande en las decisiones internas en las aldeas, sólo que eso no transparece mucho para toda la comunidad”. Como acontece, parece que sólo los hombres son importantes en las decisiones y acciones que son fundamentales para la comunidad, pero la mujer con certeza siempre influéncia o toma la decisión directamente. Hoy en ese nuestro día yo quiero dar enhorabuena a todas nodos mujeres principalmente nodos mujeres indígenas, pues estamos buscando lo que queremos para mejorar nuestras vidas. Sé como es difícil para nodos sigamos caminos que muchas veces nos alejan un poco de nuestros hijos, de nuestra familia, pero eso forma parte de asumir más responsabilidades, y acordemos que cuando conquistamos más espacio pasamos a ser más victoriosas por conseguir conquistas que mejoran la vida de nuestra familia y de toda nuestra comunidad”. Esto, a buen seguro, es un retrato de que las mujeres siempre tuvieron un papel significativo en el seno de sus familias y/o comunidades, y viene ganando terreno los últimos años con el surgimiento de liderazgos femeninos, por ejemplo, ya aceptas entre algunos pueblos. De esta forma, el presente artículo está subdividido en tres partes. En la primera buscaremos pasar por la cuestión más amplia que envuelve género, reflejando sobre como tal concepto ha sido discutido en las ciencias humanas y sociales y enseguida más específicamente en la Antropología Social y también entre los indígenas. En la segunda parte, adentramos en las cuestiones relativas a las experienciais producidas en la comunidad Tikuna en Manaus, donde efectuamos una contextualização de aspectos específicos de la cultura de esta etnia. Por fin, en la tercera parte, presentamos las reflexiones finales, que, la despeito del nombre que atribuimos, 139 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
representan más una finalización del artículo, que se abre para la posibilidad y necesidad de futuras investigaciones y reflexiones acerca del tema. Solamente para contextualizarmos el tiempo histórico, resaltamos el libro: “La historia de las mujeres” de Mary Del Piore, que narra como los europeos veían la familia indígena. Y la misma hace el siguiente relato: “...para los europeos, las relaciones de parentesco existentes en las comunidades indígenas eran poco rígidas, ya que el tío podría desposar la sobrina”. Sin embargo, la boda entre madre e hijo, hijo y hermana y padre e hija eran prohibidos. Los enlaces matrimoniais seguían una regla muy simple. Deseando unirse, los varones se dirigían a una mujer, viuda o doncella, y preguntaban sube su gana de casar. Si el interés fuera reciproco, pedían el permiso del padre o del pariente más próximo. Tras obtenida el permiso de los parientes, los prometidos se consideraban casados. No había ceremonias, ni promesa reciproca de indissolubilidade o perpetuidade de la relación. El marido podía expulsar la mujer y viceversa. Si quedaran fartos de la convivencia, la unión estaría desecha. Ambos podrían, entonces, buscar otros compañeros, sin mayores constrangimentos. Según la autora, aún entre los salvajes era costumbre, cuando el esposo se enfadaba de la compañera, regalar otro hombre con su mujer. La mayoría de los indios tenía solamente una mujer. La poligamia, sin embargo, era ampliamente difundida entre los grandes guerreros y caciques. Los jefes podían vivir con catorce mujeres sin causar estranhamento. Cada esposa poseía espacio exclusivo en la cabana. Y lo que es más admirable: viven todas en buena paz, sin ciúmes ni peleas, obedientes todas al marido, preocupadas en lo servís delicadamente en los trabajos del hogar, sin disputas ni dissenções de cualquier especie. Esa idea se perpetuó por muchos y muchos años y hasta los días actuales, aún encontramos caciques con varias esposas que lo sirven tal cual hacían las mujeres indígenas en la época del descobrimento. Tal vez esta sea la gran muralla que impide algunas mujeres indígenas se hagan lideres en sus aldeas. Género No es nuestra intención aquí nos extendamos a las múltiples visiones, teorías y reflexiones realizadas por las ciencias humanas y sociales acerca del tema, pues es bastante amplia la literatura que ha sido producida envolviendo la discusión hombre/mujer, sus oposiciones y relaciones. No obstante, consideramos interesante apuntar para algunos autores y autoras recientes que han contribuido para transformar la visión dualista entre hombre y mujer y han revolucionado la discusión acerca de género. Heilborn (1994), afirma que Género es un concepto de las ciencias sociales que, grueso modo, se refiere a la construcción social del sexo. Significa decir que, en el argot del análisis sociológico, la palabra sexo designa ahora la caracterización anátomo-fisiológica de los seres humanos y, a lo sumo, la actividad sexual propiamente dicha. El concepto de género ambiciona, por lo tanto, distinguir entre el hecho del dimorfismo sexual de la especie humana y la caracterización de masculino y femenino que acompañan en las culturas la presencia de dos sexos en la naturaleza. Este raciocínio apóia-si en la idea de que hay machos y hembras en la especie humana, pero la calidad de ser hombre y ser mujer es condición realizada por la cultura. 140 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
Tal formulación representó un avance. Con ella se abandonó la definición más tradicional de papeles sexuales, valorándose cada vez más la dimensión de relatividade entre el indicador anatómico y la elaboración cultural. La autora afirma aunque el concepto de género tal como esbozado ha como origen la noción de cultura. Esa noción apunta para el hecho de la vida social, y los vectores que a organizan como, por ejemplo, tiempo, espacio o la diferencia entre los sexos, son producidos y sancionados socialmente a través de un sistema de representaciones. En una formulación más propiamente antropológica, el dominio de las ideas y de los valores detiene una realidad colectiva, autónoma y parcialmente inconsciente para los miembros del grupo estudiado. La cultura compuesta de conjuntos ideacionais específicos se presenta cómo uno todo integrado; cada dominio puede ser objeto de concepciones peculiares, pero ellos mantienen entre sí una tessitura que no es de simple justaposição, al contrario, integran un sistema interdependiente que provee la coherencia de una determinada visión de mundo. Así, el concepto de género es profundamente devedor de la idea de arbitrariedade cultural. La dimensión unitaria que la especie podría ofertar para el fenómeno de la diferencia entre los sexos es frágil para explicar la intensa variedad de los comportamientos y concepciones relativas a los sexos. Otra dimensión importante de la noción de género, comúnmente acepta y debitável de la noción de cultura, es el carácter necesariamente relacional de las categorías de género. En general, la entrada de la perspectiva del género fue saludada como una gran renovación en las ciencias sociales. La dimensión del género es afirmada como dato crucial de investigación, imponiéndose en dos ejemplares: como forma de clasificación ordenadora del mundo social a ser examinada y como dato constitutivo de la identidad del sujeto de investigación. En los primeros momentos se imaginó que una revolución estaba en curso en las ciencias sociales, pero un balance un poco menos ufanista señala que la incorporación de la perspectiva de género fue menos transformadora del que se supone. Valle, sin embargo, según Heilborn (1994), investigar de que contenidos e implicancias estamos hablando cuando género es utilizado. Ciertamente, esa noción está muy lejos de ser una llave mágica para los problemas del análisis sociocultural. Variadas formulaciones del concepto y un intenso debate sobre su operacionalidad enraízam-si en tensiones peculiares a las ciencias sociales. Estas abrigan dos grandes matrices de interpretación de los fenómenos que debaten entre sí la posibilidad de comprensión del real, lo que implica profundas distinciones en la aplicabilidade del concepto. De un lado, tenemos la tradición del nominalismo/empirismo y de otro, el racionalismo/ intelectualismo. En la primera modalidad cognitiva, y en sus múltiples variaciones, se observa a rechaza de la existencia de universales como parámetros de organización del mundo. En ese sentido, premissas que apelen para condiciones compartidas por el conjunto de las sociedades son leídas con descrença, argumentándose que tales hipótesis carecen de sustentación en sí mismas. Se rechaza la idea de una explicación exaustiva, intemporal y universal de los eventos o fenómenos singulares. Así, corrientes interpretativas alineadas bajo ese marco se caracterizan por la búsqueda de la comprensión en el singular y por el privilegiamento de la experiencia como punto de partida y criterio controlador y decisivo del conocimiento verdadero. 141 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
Existen argumentos en prol de que género se constituye sólo en un modo particular de organizar cada universo social, pero no tendría carácter de proposición más general en la estruturação de las relaciones entre los niveles anátomo-fisiológico y cultural. En este sentido percibimos que aunque la cuestión femenina sea puesta como vital, el lugar de la mujer aún se circunscreve las actividades fuera del eje público, cultural y jurídico, siendo necesario la insertáis en las discusiones llevándose en consideración su essência de feminilidade, así como su representación mientras “ciudadana” contribuyendo para la afirmación de su identidad, pautada por la alteridade al ser mujer (MATTOS, 2003). La antropóloga británica Marilyn Strathern (1992) sostiene, por ejemplo, que género sería sólo un medio de aglutinar en una determinada sociedad el modo como se organizan las prácticas y las ideas en tornos de los sexos y de los objetos sexuados. Cada análisis de una cultura específica denominaría los hechos agrupados como género, siendo que tal arreglo no tendría sentido como elemento estruturador/unificador de la persona, como detiene en la sociedad occidental. Dicho de otro modo, la afirmativa de que género es un atributo de la persona carecería de mayor fundamentacion. En ese sentido, es cuestionado que el sexo como caracterización diferencial entre los humanos pueda servir como un elemento universal para la comparación entre las culturas. En la visión de la indígena Eliana Potiguara del INBRAPI (Instituto Brasileño de la Propiedad Intelectual), la plantilla de desarrollo social contempla muy más a los hombres del que a las mujeres en la sociedad. Trabajar con estrategias para formación de género es desafiar las relaciones desiguales entre hombres y mujeres. En la cuestión indígena no es diferente, tanto en el campo de acción, en la familia, como también en el campo organizacional e institucional. La formación de género es una de las estrategias usadas para promover la justicia de género dentro de las organizaciones de desarrollo. Tal formación se basa en la convicción de que intervenciones en forma de proyectos o programas de desarrollo pueden resultar en transformaciones sociales para pueblos indígenas. Formación de género en este caso pretende alcanzar justicia de género incorporando una perspectiva de género a todos los niveles de análisis y planificación del proyecto o programa de una organización indígena, por ejemplo. La formación de género puede también ser considerada en un contexto más amplio. En esta perspectiva, sigue un abordaje holística o cosmovisionária y está basada en la experiencia de mujeres y hombres y tiene explícitamente como objetivo el fortalecimiento del poder de las mujeres en un sentido más amplio del que proyectos y programas de desarrollo actuales. Potiguara finaliza diciendo que a la mujer indígena, cabe el papel de transmitir la cultura del día- a-día y más: transmitir el aspecto de la ancestralidade que es el diferencial más importante para una cultura. Y la mujer por ser más visionária que los hombres y haber negado algunas adicciones del colonizador y neo-colonizador, guardia a siete llaves, muchos aspectos culturales y cósmicos de suyos abuelas, bisavós y tataravôs. En el pasado, la mujer poseía aún el poder de la determinación política, la palabra final en las Asambleas. Con la presencia de los extranjeros los hombres colocaron sus mujeres en la retaguardia ético-cultural, para defenderlas. Hay casos, el siglo XVI, donde hombres llevaban toda su familia al suicidio colectivo, donde todos pulavam 142 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
del alto de rocas, para no ser sometidos a la esclavitud. De esa retaguardia muchas mujeres indígenas no salieron. Mujeres Indígenas y su participación en diversas tareas antes tenidas como sólo para hombres en la Comunidad Tikuna Wotchimaücü. La cultura en las sociedades indígenas de la Amazônia, la familia y las relaciones que de ella resultan se constituyen en el elemento organizador de la economía. La división sexual del trabajo es el supuesto de la producción y tiene en las actividades femeninas el punto basilar de la organización del trabajo (TORRES, 2007). En las ciencias sociales, ampliaron los últimos años los estudios sobre la mujer, su participación en la sociedad, en la organización familiar, en los movimientos sociales, en la política y en el trabajo, el tema adquirió notoriedade y abrió nuevos espacios, en particular después de la incorporación de la categoría género. La producción historiográfica sobre las mujeres viene creciendo y tomando vigor pluralista, comprendiendo distinguidas formas de abordaje y contenidos variados. El proceso de emergencia del tema, tanto en la producción historiográfica, como en otras áreas, privilegió los años de 1970, entre otras cuestiones, a de el trabajo femenino, en particular el trabajo fabril. El cotidiano femenino entre los Tikuna de la comunidad Wotchimaucu en Manaus, puede ser vislumbrado a partir de los relatos de los propios miembros de esta comunidad que no miden esfuerzos para el día-a-día valoren más y más la figura de la mujer entre los mismos. A principio, es bueno esclarecer que esta comunidad existe en Manaus desde el inicio de la década de 1990, y fue formada inicialmente por tres personas que hasta hoy componen el rol de miembros de la misma haciendo con que esta creciera con sus hijos y netos y otros que fueron llegando y fijándose en la misma con el pasar del tiempo. Al largo de sus dieciocho años de existencia siempre fue pautada el mantenimiento de la cultura como forma de firmar la identidad y primar por la tradición. Viven hoy en la comunidad, 89 personas de las cuales treinta y cincos son niños, siendo que la mayoría de sus miembros es constituida por mujeres, primero diferencial para comenzar una discusión sobre género. Todos son falantes de su lengua materna, pues existe un profesor en la comunidad que tiene la tarea de no dejar caer en el olvido esta identidad de este pueblo. Actualmente existe en la comunidad un administrador de nivel superior y otro en vías de se graduar en el mismo curso, dos más estudiando pedagogía siendo un hombre y una mujer y una joven estudiando informática, así como también otros siendo preparados para entrar en un curso superior. Los estudiantes del curso de pedagogía fueron contemplados con una bolsa en una facultad particular y de esta forma priorizaram que fueran contemplados un hombre y una mujer. El año de 2002, se creó en la comunidad la ACW (Asociación Comunitaria Wotchimaucu), dando un nuevo impulso a la comunidad en el sentido de la misma poder relacionarse mejor con los órganos de gobierno y traer mejorías para la misma. En su primera dirección ya tenía como secretaría y tesoureiro la figura de la mujer, dando así la oportunidad de más una vez la mujer tener su lugar de destaque en tareas que antes solamente hombres hacían entre los Tikuna. 143 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
Una gran conquista bien reciente de esta asociación fue conseguir llevar para dentro de la comunidad un laboratorio completo de informática con la incumbência de capacitar los indígenas en las más diversas áreas de la informática. Esta fue una asociación entre la comunidad y el gobierno del Estado con la ayuda del Ministerio de la Educación y Cultura - MEC. El mejor de todo es que este laboratorio va a poder también atender las comunidades del entorno. Otra situación en que podemos notar la presencia de las mujeres en las tareas está cuando en las presentaciones del grupo musical Wochimaucu, que ya tiene inclusive un CD grabado con canciones toda en la lengua donde retratam cuestiones relativas a la cultura Tikuna. Las mujeres son las dançarinas, pero diferentemente de aquello que se acostumbra ver en otros grupos musicales que colocan como dançarinas solamente jóvenes de exuberante porte físico, quien hace este papel entre ellos son las señoras de la comunidad con edad que varían de 35 a 67 años. Otro diferencial entre este pueblo, dando así oportunidad para las esposas estén junto a sus maridos en este tarea que ayuda a incrementar la renta doméstica. Valle aquí también resaltar que liderado por una joven que canta y expresa toda la gamma cultural Tikuna, fue creado un segundo grupo musical en la comunidad denominado Maguta, una alusión al “pueblo pescado”, que es el pueblo Tikuna. A acompañan y aceptan su liderazgo en el grupo otros tres jóvenes del sexo masculino, consolidando así la figura de la mujer como símbolo del crecimiento de la comunidad. Pero el símbolo mayor de la presencia y participación de las mujeres Tikuna en la comunidad aquí descrita, está en el desarrollo de las actividades en el centro cultural que fue construido gracias a una asociación entre la ACW y el gobierno de Irlanda. A ejemplo del que fue dicho en el inicio de este artículo, la mujer Tikuna es preparada para realizar el trabajo de artesã y en este punto las mujeres de la comunidad hacen por merecer. Todo el trabajo es realizado por ellas bajo la coordinación de una de ellas, electa para tal. A los hombres cabe la tarea de ser sus ajudadores, tarea que ejercen sin ningún problema, pues estos quieren es ver sudes productos siendo comercializados y así aumentar la renta de las familias. La forma de cómo es comercializada la artesanía allí producida, acontece siempre en las participaciones en ferias, congresos y otros eventos donde son invitados. Todo lo que es comercializado es repasado a la familia de la artesã que produjo las piezas independientemente de quienes las vendió. Así, pues, es producido las relaciones de confianza entre este pueblo. La actuación de las mujeres perpassa las obligaciones domésticas atreladas a una rutina de subordinação a “jefe de los espacios privados” y como co-protagonista del proceso histórico, teniendo papel sólo de cuidar de los hijos y de la casa, y se sostenida por el trabajo eminentemente masculino; ahora ellas podían adentrar en el “complejo y riguroso” mercado de trabajo, sin embargo es necesario que ellas tengan un conocimiento de su cuerpo y de sus funciones históricas, sociales, políticas, culturales, finalmente humanas, para desconstruir mitos y paradigmas enmascarados historiograficamente en una “igualdad de géneros” para replantear su lócus social en el mundo, valorando su identidad potencializando y amplificando su esfera de actuación e influencia (CUÑA, 2011). 144 I + G 2014. Aportaciones a la Investigación sobre Mujeres y Género
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