Acción y pensamiento anarquista en Marruecos. La CNT entre 1930 y 1939
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EL MUNDO ÁRABE E ISLÁMICO Y OCCIDENTE. RETOS DE CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO SOBRE EL OTRO
EL MUNDO ÁRABE E ISLÁMICO Y OCCIDENTE. RETOS DE CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO SOBRE EL OTRO Coordinadores Mohamed El Mouden El Mouden Antonio Javier Martín Castellanos Rafael González Galiana Rafael Crisman Pérez 2022
EL MUNDO ÁRABE E ISLÁMICO Y OCCIDENTE. RETOS DE CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO SOBRE EL OTRO Diseño de cubierta y maquetación: Francisco Anaya Benítez © de los textos: los autores © de la presente edición: Dykinson S.L. Madrid - 2022 N.º 46 de la colección Conocimiento Contemporáneo 1ª edición, 2022 ISBN 978-84-1377-642-2 NOTA EDITORIAL: Las opiniones y contenidos publicados en esta obra son de responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión de Dykinson S.L ni de los editores o coordinadores de la publicación; asimismo, los autores se responsabilizarán de obtener el permiso correspondiente para incluir material publicado en otro lugar.
ÍNDICE SECCIÓN I EL PENSAMIENTO LINGUÍSTICO, FILOSÓFICO Y LITERARIO ENTRE EL MUNDO ÁRABE E ISLÁMICO Y OCCIDENTE CAPÍTULO 1. MUḤAMMAD IBN ABĪ L-ḤUSAYN UN POETA ORIGINARIO DE JAÉN EN LA CORTE CALIFAL CORDOBESA ............... 15 ÁNGEL C. LÓPEZ Y LÓPEZ CAPÍTULO 2. LA POESÍA VISUAL CALIGRÁMICA Y CONCRETA EN LA TRADICIÓN ÁRABE-ISLÁMICA Y OCCIDENTAL ......................... 33 INTIDHAR ALI GABER CAPÍTULO 3. LAS ACTITUDES LINGÜÍSTICAS EN LENGUA ESPAÑOLA HACIA EL PRÉSTAMO LÉXICO ŶIHĀD. DESDE SU ETIMOLOGÍA ORIGINAL AL SIGNIFICADO EN EL DICCIONARIO DE LA RAE ............ 59 RAFAEL CRISMÁN PÉREZ CAPÍTULO 4. EL DISCURSO NATURAL: SUS ASPECTOS Y CARACTERÍSTICAS EN LA TRADICIÓN GRIEGA Y ARÁBIGO-ISLÁMICA ................................................................... 75 MOHAMED EL MOUDEN EL MOUDEN CAPÍTULO 5. MANUSCRITOS E IMPRESOS: EL KITAB AL-IBAR DE IBN JÁLDUN Y LOS PROYECTOS ORIENTALISTAS DE TRADUCCIÓN (1806-1868) .............................................................................. 98 MARINA GARCIA FERREIRA CAPÍTULO 6. LAS PAREMIAS COMO MEDIO DE TRADUCCIÓN DE ASPECTOS Y DIMENSIONES CULTURALES. COMPARATIVA ENTRE EL REFRANERO MARROQUÍ, FRANCÉS Y ESPAÑOL. .............. 121 FATIMA EZZAHRA, EL BACHIRI CAPÍTULO 7. LA "PRIVACIÓN COMO ACTUALIDAD" EN LA GNOSEOLOGÍA DE IBN RUSHD .................................................................. 137 DESIDERIO PARRILLA MARTÍNEZ CAPÍTULO 8. PECULIARIDAD DEL INTELECTO EN LA PSICOLOGÍA DEL FILÓSOFO IBN RUŠD Y SU RELACIÓN CON LA ISLAMOFOBIA POLÍTICA ESPAÑOLA ................................................................................... 151 VICENTE CABALLERO DE LA TORRE
CAPÍTULO 9. IMPORTANCIA DE LA NOCIÓN DE CREACIÓN EN LAS FILOSOFÍAS ÁRABE Y CRISTIANA ............................................. 168 MANUEL ALEJANDRO SERRA PÉREZ CAPÍTULO 10. INFLUENCIA DE IBN SINA (AVICENA) EN LA CONFORMACIÓN DE LA FILOSOFÍA TOMISTA ...................................... 183 MANUEL ALEJANDRO SERRA PÉREZ CAPÍTULO 11. EL PROBLEMA DE LOS UNIVERSALES EN AVICENA . 198 FRANCISCO ANDRÉS HARO ALMANSA CAPÍTULO 12. LA INFLUENCIA DE IBN SINA EN EL ESENCIALISMO ESCOLÁSTICO MEDIEVAL ............................................ 218 DESIDERIO PARRILLA MARTÍNEZ CAPÍTULO 13. EL PROBLEMA DEL NO-SER EN LA FILOSOFÍA MEDIEVAL Y CONTEMPORÁNEA: AVICENA Y QUINE ......................... 233 FRANCISCO ANDRÉS HARO ALMANSA CAPÍTULO 14. EL LEGADO CIENTÍFICO DE AL-ÁNDALUS Y LA EDUCACIÓN INTERCULTURAL. ALGUNOS SABIOS MURSÍES EN TIEMPOS DE ALFONSO X ............................................................................. 254 ALFONSO ROBLES FERNÁNDEZ CAPÍTULO 15. PATRIMONIO HISTÓRICO DE LA HUMANIDAD. LA MEZQUITA DE CÓRDOBA COMO REFERENTE DE MÚLTIPLES DISCURSIVIDADES........................................................................................ 273 ISIS MONSERRAT GUERRERO MORENO CAPÍTULO 16. EL MEDIO RURAL EN AL-ÁNDALUS. EDUCACIÓN PATRIMONIAL E ITINERARIO DIDÁCTICO POR EL DESPOBLADO ISLÁMICO DE VILLA VIEJA (CALASPARRA, MURCIA) ......................... 292 ALFONSO ROBLES FERNÁNDEZ CAPÍTULO 17. ITINERARIO DIDÁCTICO Y PATRIMONIAL A TRAVÉS DEL URBANISMO DE ORIGEN ALMORÁVIDE: EL MUSEO DE SANTA CLARA EN EL ARRABAL DE LA ARRIXACA .. 311 ALFONSO ROBLES FERNÁNDEZ CAPÍTULO 18. LA ACTUALIDAD RELATIVA AL MUNDO ÁRABE EN UNA NOVELA ATRIBUIDA A ESTANISLAO DE COSCA VAYO: OROSMAN Y ZORA O LA PÉRDIDA DE ARGEL (1830) ................................ 331 JAVIER MUÑOZ DE MORALES GALIANA
CAPÍTULO 19. MAUROFILIA Y MAUROFOBIA EN LA VALORACIÓN DEL ÚLTIMO EMIR DE AL-ANDALUS, MUḤAMMAD XI (BOABDIL). DE HERNANDO DE BAEZA A VICENZIO BLASCO DE LANUZA (SS. XVIXVII) .................................... 352 MARÍA DE LAS MERCEDES DELGADO PÉREZ CAPÍTULO 20. EL PATIO. NUEVA CONCEPCIÓN COMO ÓRGANO VITAL EN LA ARQUITECTURA RESIDENCIAL ACTUAL ..... 375 MARÍA DOLORES DONAIRE GALIANO JUAN GAVILANES VÉLAZ DE MEDRANO RAFAEL HERNÁNDEZ LÓPEZ CAPÍTULO 21. LA REPRESENTACIÓN FIGURATIVA EN EL ISLAM. LA RECREACIÓN ESTÉTICA TOLERADA ................................................. 412 MARÍA DE LAS MERCEDES DELGADO PÉREZ CAPÍTULO 22. JE N’AI QU’UNE LANGUE, CE N’EST PAS LA MIENNE. DES ÉCRIVAINS À L’ÉPREUVE PAR KAOUTAR HARCHI: DE LA POSTURE INTELLECTUELLE DE CINQ AUTEURS ALGÉRIENS EN QUÊTE DE REVENDICATION D’UNE LÉGITIMATION CONSENSUELLE ............................................................... 428 ANNE-HÉLÈNE QUÉMÉNEUR CAPÍTULO 23. ORIENTALISM IN KATE O’BRIEN’S TRAVEL WRITING ON IRELAND AND SPAIN ........................................................... 438 VERÓNICA MEMBRIVE CAPÍTULO 24. ÉLISE OU LA VRAIE VIE DE CLAIRE ET CHERELLI: CONSTRUCTION IDENTITAIRE SUR RÉALITÉ SOCIOCULTURELLE. DE LA CONSCIENCE DE L’AUTRE OU STIGMATE DE LA GUERRE D’ALGÉRIE. .................................................................................... 457 ANNE-HÉLÈNE QUÉMÉNEUR CAPÍTULO 25. ﻎﻴﻓﺩﻮﻟ ﺪﻨﻋ ﻲﻨﻔﻟﺍ ﻕﺍﺮﺸﺘﺳﻻﺍ ﺶﺘﻳﻭﺩARTISTIC ORIENTALISM IN LUDWIG DEUTSCH ........................................................................................ 469 LATIFA LABSIR CAPÍTULO 26. LA INFLUENCIA DE LA LITERATURA MUSULMANA EN LA PENINSULA IBÉRICA APLICADA A LA ENSEÑANZA EN LA ESO (EDUCACIÓN SECUNDARIA). DESARROLLO DE UNA PROPUESTA DIDÁCTICA PARA ESTRECHAR LAZOS CON LA CULTURA ISLÁMICA ............................... 482 MARTA MUÑOZ-RAMÍREZ ANTÓN ÁLVAREZ-RUIZ
CAPÍTULO 27. EDUCACIÓN, LITERATURA Y CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDADES EN EL SIGLO XXI ................................................................ 504 PATRICIA MARTÍNEZ LEÓN CAPÍTULO 28. ORIENTALISMO, GÉNERO Y CONSTRUCCIÓN DE LA DIFERENCIA CULTURAL UNA APROXIMACIÓN A LAS DECISIONES EN MATERIA DE ASILO FRENTE A LAS PERSECUCIONES DE GÉNERO EN ESPAÑA ............................................. 531 DIANA PAOLA GARCÉS AMAYA CAPÍTULO 29. REPENSAR LA FILOSOFÍA ÁRABE .................................. 552 XABIER INSAUSTI CAPÍTULO 30. TAHAR BEN JELLOUN : DE L’EMPREINTE D’UNE PROSE CULTURELLE, IDENTITAIRE ET FRONTALIÈRE. ...................... 565 ANNE-HÉLÈNE QUÉMÉNEUR CAPÍTULO 31. TRADUCCIÓN Y COLONIALISMO EN LA LITERATURA MARROQUÍ DE EXPRESIÓN FRANCESA ......................... 575 KHATIMA EL KRIRH CAPÍTULO 32. TRADUCCIÓN COMENTADA DE VARIOS PÁRRAFOS DEL LIBRO SIRĀŶ AL-MULŪK DE ABŪBAKR AL-ṬURTŪŜĪ (451-520/1059-1126) ................................................................ 594 HANAN HANNOU CAPÍTULO 33. IBN AL SĪD AL-BAṬALYAWSĪ ANTE UNA CREENCIA VIGENTE EN LA MEDICINA POPULAR: «LA EPÍSTOLA SOBRE EL MAL DE OJO» .................................................. 610 JOSÉ RAMÓN VALLEJO CAPÍTULO 34. EL TRATAMIENTO DE LA HISTORIA DEL PROFETA JOSÉ EN DOS POEMARIOS: “POEMA DE YUÇUF” MORISCO Y “YUSUF Y ZULAIJA” DE AL-FIRDUSI ................................... 633 FATMA KAMAL ABDELHAMID CAPÍTULO 35. LAS MISIVAS DIPLOMÁTICAS DEL PROFETA MUḤAMMAD AL EMPERADOR BIZANTINO HERACLIO (7. H/629 E. C). EDICIÓN ÁRABE, TRADUCCIÓN Y ANÁLISIS CRÍTICO .................................................................................... 667 MOURAD KACIMI
SECCIÓN II CUESTIONES DE HISTORIA, POLÍTICA, RELIGIÓN EN LAS SOCIEDADES DEL MUNDO ÁRABE E ISLÁMICO Y DEL MEDITERRÁNEO CAPÍTULO 36. AUGE Y CAÍDA DE LOS HERMANOS MUSULMANES EN LA PRIMAVERA EGIPCIA. LA COBERTURA DE LA PRENSA ESPAÑOLA.......................................................................... 690 CARMELA GARCÍA ORTEGA ALFONSO CORRAL CAYETANO FERNÁNDEZ CAPÍTULO 37. LENGUAJE Y COMUNICACIÓN COMO VECTORES DE TRANSICIÓN ESTRATÉGICA DEL ISLAMISMO POLÍTICO EN EL PODER. ENNAHDA COMO PARADIGMA ................... 710 LOLA BAÑON CASTELLÓN CAPÍTULO 38. EL ISLAM POLÍTICO: ARGUMENTACION POLITCA ANTE LOS RETOS DE LA PARTICIPACION EN EL PODER ... 733 MOHAMED EL MOUDEN EL MOUDEN CAPÍTULO 39. EL MUNDO ISLÁMICO Y LA PREVENCIÓN DE LA RADICALIZACIÓN VIOLENTA: UNA MIRADA EDUCATIVA ................ 752 ARANTXA AZQUETA CAPÍTULO 40. LA CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD NACIONAL EN ARABIA SAUDÍ: LA ALIANZA POLÍTICO-RELIGIOSA ENTRE EL WAHABISMO Y LA CASA SAUD ................................................................. 773 PALOMA GONZÁLEZ GÓMEZ DEL MIÑO DAVID HERNÁNDEZ MARTÍNEZ CAPÍTULO 41. TELEOLOGÍA, HISTORIA Y NACIONALISMO EN LA CREACIÓN DE LOS ESTADOS MODERNOS EN MEDIO ORIENTE ........ 797 JUAN DAVID ECHEVERRY TAMAYO CAPÍTULO 42. FARAH DIBA, ATRAPADA ENTRE LA DICTADURA Y SU PROPIA LUCHA POR LA IGUALDAD. .............................................. 818 CLAUDIA MÉNDEZ RENTERÍA CAPÍTULO 43. CRÍMENES INTERNACIONALES CONTRA LOS BIENES CULTURALES: APROXIMACIÓN A LA DESTRUCCIÓN PERPETRADA POR EL DÁESH EN SIRIA E IRAK ..................................... 832 JOAN-MARC FERRANDO HERNÁNDEZ CAPÍTULO 44. TERRORISMO Y LEGISLACION PENAL EN EL ORDENAMIENTO ESPAÑOL Y MARROQUI .............................................. 854 MOHAMED ROUIN
‒ 920 ‒ gran popularidad en Barcelona, como sostiene Sevilla Andrés (1954, p. 298): “es la etapa heroica del anarquismo barcelonés”, en referencia no solo a ese año, sino a los que van desde la disolución de las sociedades de resistencia hasta la fundación de la CNT en 1910.270 El territorio de influencia española abarcaba dos grandes regiones: Yebala, al oeste, y el Rif, al este. La sociedad marroquí bajo el dominio español se dividía en cabilas de ascendencia bereber y árabe, predominantemente. En este contexto se firmó el Tratado de Algeciras en 1906, que allanaba el terreno para satisfacer los deseos colonizadores de las potencias europeas. Marruecos sufrió una colonización directa, ejercida sin participación política de la población indígena, y vio incrementarse rápidamente el número de extranjeros asentados en su territorio, sobre todo en los núcleos urbanos. Un ejemplo de ello se dio en Casablanca, “que superará en 1936 el cuarto de millón de habitantes, más de un cuarto de europeos, siendo apenas un pueblito en 1907” (García López, 1997, p. 163). El clima bélico entre España y las cabilas era constante, por lo que bastó el asesinato de cuatro mineros por parte de los rebeldes para prender la mecha que inició, en julio de 1909, la Segunda Guerra de Melilla, la cual, como plantea Garrido Anguís, “para muchos marca el inicio de la Guerra del Rif” (2018, p. 6). Con respecto a los años de la contienda, cabe destacar dos momentos de especial relevancia: el primero, con Ahmad el-Raisuni (m. 1925), el gobernador en la zona atlántica, que protagonizó una rebelión que se extendió por toda la región de Yebala hasta 1919; el segundo, con Abd el-Krim (m. 1963), que consiguió el hundimiento de la comandancia de Melilla en 1921, “que supuso alrededor de 10.000 muertos y un golpe casi definitivo para el régimen de la Restauración en España, y que ha pasado a la historia como el desastre de Annual” (Amorín, 2014). Abd el-Krim llegó a fundar una 270 El autor da 1911 como fecha del nacimiento de la CNT, un error producto de una interesante discusión entre militantes confederales del exilio (Peirats, 1971). Manuel Buenacasa en El movimiento obrero español, 1886-1926 (Barcelona, 1928) da esa fecha, una equivocación que hemos observado en más trabajos de investigación. Realmente, la CNT fue fundada en 1910, en un congreso que tuvo lugar en el antiguo Palacio de Bellas Artes de Barcelona. Véase: Congreso de constitución de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Ediciones CNT, 1959.
‒ 921 ‒ República rifeña, convirtiéndose en uno de los mayores referentes del nacionalismo marroquí del siglo XX. Estos dos acontecimientos provocaron un clima de insurrección entre los autóctonos de la zona española de Marruecos que permaneció hasta el desembarco de Alhucemas, en 1925, por la alianza militar hispanofrancesa que, tras varias victorias más que cercaron y debilitaron al líder rifeño, consiguió su objetivo en 1926: Abd el-Krim se rindió y fue desterrado (Seoane Sueiro, 1994). Su destierro, así como el posterior sometimiento y desarme total de las cabilas rifeñas, supuso un impacto importante para la metrópoli, como refiere Fukasawa: Los “moros” pasaron a ser “indígenas”; el Marruecos colonial se transformó en un gran cuartel, con una influencia obvia del Protectorado sobre la posición internacional de España; y los militares africanistas que dominaban el Marruecos español como si fuera su propio territorio ganaron un cierto predominio en el ejército español (2013, p. 587). 3. LA SITUACIÓN DEL MARRUECOS ESPAÑOL TRAS LA PROCLAMACIÓN DE LA SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA Las tropas metropolitanas en Marruecos disminuyeron con la llegada de la Segunda República. Sin embargo, sumadas a las tropas de la Legión y las tropas indígenas, la cifra total de fuerzas armadas seguía suponiendo una cifra importante, por lo que no cambió el valor del Marruecos español como un gran cuartel (Fukasawa, 2013). A pesar de esto, la población indígena de la zona recibió con esperanza la proclamación de la República, pues pensaban que los dirigentes del nuevo régimen iban a escuchar sus propuestas. Al tener conocimiento de la República española, el regocijo de toda la población indígena de la Zona fue inmenso […] y se tomó el acuerdo entre los musulmanes de dicha Zona de constituir una Comisión que acudiese a felicitar al nuevo Gobierno y hacerle presente su incondicional adhesión, […] teniendo la esperanza de merecer por parte de los prohombres del nuevo régimen la acogida a los anhelos que constituyen su ideal y que hasta ahora no pudieron expresar por motivos diversos (Revista Hispano-africana, 1931, p. 1). Esta delegación viajó de Tetuán a Madrid en julio de 1931 y fue recibida por el primer ministro del gobierno provisional, Alcalá Zamora, a quien entregó un documento reivindicativo con siete peticiones (López
‒ 922 ‒ Agudín, 1982), entre las que se incluyó una democratización del territorio: la creación de un Consejo Consultivo de Gobierno mediante elecciones libres, la constitución de los consejos municipales por elección, la libertad de prensa y de asociación. Por otro lado, el ministro de Hacienda del gobierno provisional, Indalecio Prieto, declaró en el discurso para las elecciones de las Cortes Constituyentes que “España no tiene aspiraciones imperialistas, y que incluso está dispuesta a desentenderse de su zona de Marruecos” («El discurso de don Indalecio Prieto en el frontón Euskalduna: el problema de nuestro Protectorado en Marruecos», 1931, p. 7). Los colonialistas franceses temieron que el gobierno de Madrid accediera a la petición de la delegación y reaccionaron de manera inmediata por temor a la ruptura del statu quo existente. Se publicó en Francia una nota oficial que aseguraba que España no podía abandonar Marruecos, según el tratado de 1912. Esta nota, junto a las presiones por parte de las publicaciones militaristas y las revistas colonialistas de España contra las palabras de Prieto provocaron que, tanto el embajador español en París como el Alto Comisario en Tetuán, declararan que España no abandonaría Marruecos. Prieto no tardó en retractarse de sus palabras. El debate concluyó en marzo de 1932 con la declaración del presidente Manuel Azaña en las Cortes, donde la República manifestó públicamente su intención de mantener el Protectorado: Lo que nosotros podemos hacer en Marruecos, manteniendo unos compromisos internacionales, de los que no nos conviene desligarnos, es civilizar el país. […] A los españoles, un pequeño campo de expansión comercial, industrial y territorial, y al moro, al indígena, un ejemplo de que España todavía sirve para civilizar a alguien bajo su guía y bajo su protección.271 A pesar de ello, en septiembre de 1931 se realizaron elecciones municipales en las poblaciones del Marruecos español, una de las peticiones de la delegación marroquí recibida en Madrid. En todas las poblaciones los indígenas consiguieron la mayoría y las administraciones principales cayeron en manos de los nacionalistas. El temor de los militares africanistas ante las nuevas posiciones de estos últimos hizo que el Alto Comisario disolviera todos los consejos municipales, como expone el diario 271 Diario de Sesiones de las Cortes (DSC), 29-3-32.
‒ 923 ‒ El Telegrama del Rif: “ha suspendido dicha autoridad el Consejo municipal de Tetuán, que cometió la imprudencia de elegir por sufragio universal a sus miembros, que se componían de nacionalistas” (Bernard, 1932). Con la llegada del nuevo régimen, los obreros musulmanes se agruparon en masa para reivindicar la jordana de ocho horas y los mismos salarios que los españoles (Martín Corrales, 2011). En septiembre de 1931 se decretó el reglamento de la jornada de ocho horas en el Marruecos español por lo que quedaba patente que el gobierno de la República hacía ciertas concesiones a las reivindicaciones de los trabajadores indígenas, pero los patronos españoles expresaron su descontento y no parece que se respetara este reglamento (Fukasawa, 2013). Los indígenas necesitaban el pasaporte para poder moverse de un poblado a otro, pero los españoles no estaban sujetos a ese control. Esto cambió tras la incautación de un camión con propaganda anarquista en la Zona, que provocó que los españoles también tuvieran que mostrar el pasaporte con el propósito de controlar a los anarquistas que querían convencer a los indígenas de sus ideas libertarias (Martín, 1973). Parece que “la FAI y la CNT fueron las únicas organizaciones de izquierda que intentaron trabajar políticamente las masas campesinas rifeñas”, según Martín (1973, p. 119), y argumenta, con respecto a las políticas de los primeros años de la República, “la ceguera consciente o inconsciente que aquejó a los prohombres republicanos. […] Todos cantaron al mismo himno colonial. […] La única excepción, aunque relativa, fue la CNT-FAI.” (1973, p. 139). La libertad de asociación, una de las peticiones de la delegación, fue regulada en el Protectorado para registrar como asociaciones ilícitas a aquellas cuyas acciones pudieran entorpecer la acción de España sobre Marruecos. 4. LA LLEGADA CLANDESTINA DE LA CONFEDERACIÓN AL MARRUECOS ESPAÑOL: LA SITUACIÓN SEGÚN LA CNT Los anarquistas españoles llegaron a Marruecos en el flujo migratorio español que, desde la segunda mitad del siglo XIX, se dirigió a Tánger (Martín Corrales, 2011). A fines de este siglo vivían allí alrededor de 6.000 españoles, la mayoría pobres, que habían huido del paro en España y eligieron dicho territorio para instalarse, como alternativa a América o la Argelia francesa (López García, 2008). Buena parte de estos miles de emigrantes asumieron ideas de izquierdas y conformaron el movimiento obrero español en Marruecos. Ya en 1891, el proletariado de Tánger, entre los que los españoles eran mayoría, comenzaron a celebrar
‒ 924 ‒ el Día Internacional de los Trabajadores: “Los trabajadores de Tánger han acordado hacer fiesta el día 1º de mayo y verificar una manifestación en señal de solidaridad con los trabajadores de los demás países” («Noticias sobre la manifestación de mayo: Marruecos», 1891, p. 2). Esto podría explicar el elevado ambiente de combatividad obrera que existía en la zona desde antes de la proclamación del Protectorado español en el norte de Marruecos en 1912. Debido a que las libertades no eran las mismas que en España, toda persona que aspirara a organizarse debía de acogerse al “Reglamento que regula el derecho de Asociación en la Zona de Protectorado”, promulgado y publicado el 10 de octubre de 1931 y el 25 de febrero de 1932.272 Acogiéndose a él, los anarquistas se establecieron en el Marruecos español con disimulo, creando asociaciones culturales (al menos eso decían sus estatutos) que, en realidad, buscaban la unidad de los obreros. De esta forma comenzaron a organizarse clandestinamente. El 19 de noviembre de 1931, ya proclamada la Segunda República en España, celebraron una asamblea para constituir el Centro Instructivo Obrero (CIO) y, un mes después, solicitaron al Cónsul Interventor Principal de Tetuán que les fuera concedida la oficialidad. Este, que era la mayor autoridad de la ciudad, notificó a la Alta Comisaría que podía autorizarse. Todavía sin ella otorgada, parecía evidente que los anarquistas debían de tener cierta relevancia, pues alquilaron el Teatro Nacional para la celebración de una asamblea y contaban ya con una sede en la calle Moro Vizcaíno (Martín Corrales, 2011). Según el autor, parece que “contaban con un semanario, Libertad, que al menos publicó entre el 22 de noviembre de 1931 y el 1 de febrero de 1932. Desde sus páginas llamaba a los trabajadores a unirse al CIO” (2011, p. 190). La Alta Comisaría no les había otorgado todavía la oficialidad y poco a poco sus sospechas fueron en aumento. La prensa libertaria llamaba a asociarse contra los abusos de la clase patronal y clamaba por la unión de la clase proletaria en el CIO. La Alta Comisaría no solo no la autorizó, sino que la ilegalizó y clausuró. A pesar del cierre forzado de su sede, donde encontraron propaganda libertaria, los anarquistas no dejaron de estar presentes en Tetuán 272 BOZPEM 10/10/1931 pp. 1043-1049 y BOZPEM 25/02/1932 pp. 190-195.
‒ 925 ‒ hasta 1936. Fueron perseguidos por las autoridades coloniales, pero consiguieron repartir propaganda para la introducción clandestina de la CNT en el Protectorado. Gracias a la tesis de Francisco Madrid podemos acceder a una amplia recopilación de la prensa anarquista y anarcosindicalista desde la I Internacional hasta el final de la Guerra Civil Española, donde hemos hallado el periódico El Soldado del Pueblo, del que se dice que “era una publicación editada por la FAI, clandestina, dirigida a los soldados y es de suponer que distribuida en los cuarteles” (1988, p. 728). Sobre este periódico, Eloy Martín (2011, p. 192) destaca que, en 1933, “se distribuyeron varios ejemplares del número 7 de El soldado del Pueblo […] y uno de sus artículos llevaba el siguiente título: ¡Hay que matar a todos los oficiales del ejército!. Tras esta publicación los anarquistas fueron especialmente perseguidos, detenidos y deportados hacia la Península, sobre todo aquellos que portaban el carné de la CNT. Varios documentos localizados en los archivos de la Fundación Anselmo Lorenzo nos muestran cómo se analizaba la situación de Marruecos desde el núcleo interno de la Confederación: la situación tras la guerra del Rif era de apariencia pacífica, sobre todo como consecuencia del desarme total de las cabilas y el encarcelamiento de Abd el-Krim. Sin embargo, aún latía un sentimiento de rebelión entre los cabileños a causa del descontento de los indígenas. Se sospechaba que algunas cabilas estaban aún bien armadas, a pesar del desarme, y que era cuestión de tiempo que los autóctonos le dieran un disgusto a España. Las autoridades de la Zona, influenciadas por la propaganda que llegaba de las potencias fascistas, veían con buenos ojos cualquier labor que desprestigiase la acción movilizadora de la CNT en Marruecos. Los rifeños trabajaban sin descanso, pero sufrían graves carestías. La mayoría de los campesinos no podían pagar el tertib, un impuesto que gravaba la producción agrícola y ganadera en el Protectorado español (Villanova Valero, 2012). Sin embargo, mientras los obreros de la industria y los campesinos malvivían, los españoles de otros sectores, como la Alta Comandancia o el Ejército, se aprovechaban de la situación para vivir a su costa. Toda esta situación fue aprovechada por el Partido Nacionalista Marroquí, cuyos ataques contra el imperialismo “estaban casi siempre
‒ 926 ‒ justificados”273 a los ojos de, al menos aparentemente, una parte del núcleo interno de la CNT. En este contexto es cuando se proclama la Segunda República Española en julio de 1931. Hemos mencionado en el apartado anterior el sentimiento de júbilo de la población indígena, pero el documento señala que la República continuó cometiendo los mismos errores que la monarquía y la dictadura y que los indígenas pronto se dieron cuenta de esto. En estas circunstancias, los facciosos encontraron en Marruecos una masa indígena dispuesta a sublevarse. Franco supo ganarse al Partido Nacionalista Marroquí con concesiones como la promesa de la independencia de Marruecos o la autorización de la publicación de un diario en árabe (que, parece ser, era el único que se publicaba entonces en el Marruecos español) que habían solicitado los intelectuales de Tetuán reiteradamente; además, permitió la libertad de enseñanza, concedió un edificio en Tetuán para la enseñanza del árabe y autorizó las reuniones incondicionales en la zona española. En resumen, los indígenas observaban que, con Franco, gozaban de algunas libertades que los gobiernos de la República les negaban sistemáticamente. El diario de Tetuán publicaba entonces que los marroquíes, junto con sus hermanos del resto de África del Norte, iban a ser imprescindibles para decantar la balanza cuando estallara la guerra.274 En el documento Breve bosquejo de lo que era, de lo que es y de lo que puede ser Marruecos en nuestra lucha contra el fascismo se critica el desinterés de la Confederación por la situación en Marruecos y por lo que desde la insurrección se pudo hacer en estas tierras para poner a los facciosos en una situación de sublevación de las cabilas. En él se exponen una serie de acciones que se propusieron tras haber advertido al gobierno republicano de Madrid de la relevancia de la cuestión marroquí tras el levantamiento militar: se propuso crear una Agrupación Antifascista Hispanomarroquí para agrupar a todos los marroquíes antifascistas y a los españoles que simpatizasen con la cuestión de Marruecos; llevar a la cabo la impresión de octavillas en árabe para lanzarlas en aquellos lugares 273 FAL (IISH / 005A-5) Breve bosquejo de lo que era, de lo que es y de lo que puede ser Marruecos en nuestra lucha contra el fascismo, p. 1. 274 FAL (IISH / 005A-5), Informe sobre Marruecos, Comité Nacional de la CNT, Sección Defensa.
‒ 927 ‒ donde hubiese enfrentamientos con tropas indígenas para explicarles que habían sido engañados; organizar grupos que hablasen a través de megáfonos y altavoces subidos en camiones para convencer a las tropas indígenas; cuidar a los presos marroquíes para que, una vez libres, les hiciesen propaganda; charlas en árabe por radio dirigidas a los países islámicos; editar folletos que explicasen la acción “civilizadora” de la CNT en Marruecos; aprovechar el descontento de los nacionalistas marroquíes proponiendo la liberación de sus líderes; aprovechar las manifestaciones diarias de las mujeres marroquíes, que eran cruelmente reprimidas al manifestarse; charlas en centros culturales y universidades; mítines para apoyar a las familias marroquíes que eran abandonadas en la miseria; etc. La finalidad de todas estas acciones era que, sin la necesidad de tanto gasto, Marruecos se levantara un día en contra del fascismo y de los sublevados. 5. EL COMITÉ DE MILICIAS ANTIFASCISTAS DE CATALUÑA: NEGOCIACIONES CON EL COMITÉ DE ACCIÓN MARROQUÍ El levantamiento militar llegó a Barcelona el 19 de julio de 1936, pero la sublevación facciosa fue controlada. Tras el triunfo del pueblo barcelonés, las organizaciones anarquistas, que gozaban de una gran reputación y un importante número de afiliados, se reunieron con carácter de urgencia para organizarse: el Comité Regional de la CNT, el de la FAI y el de los Jóvenes Libertarios. Llegó un mensaje de parte del presidente de la Generalitat de Catalunya, Lluís Companys, que los convocaba a una reunión urgente a la que acudieron algunos de los nombres más sonados del anarquismo español del siglo XX, como Buenaventura Durruti o Juan García Oliver. La situación tuvo que ser tensa, pues las relaciones entre la Generalitat y los anarquistas de Barcelona no era armoniosa. Sin embargo, según sostiene Abel Paz (2000, p. 41), “no era el momento de liquidar cuentas, sino de borrar deudas y encarar el futuro sólidamente para garantizar lo ganado.” Companys era conocedor de que la sublevación de los facciosos había sido detenida en Barcelona principalmente por los anarquistas, quienes vigilaban ahora la ciudad armados en barricadas en un clima revolucionario. En este contexto, parece que
‒ 928 ‒ Companys dejó en sus manos la decisión sobre su futuro inmediato y el de la ciudad de Barcelona: “si no me necesitáis, o no me queréis como presidente de Cataluña, decídmelo ahora, que yo pasaré a ser un soldado más en la lucha contra el fascismo” (Gómez Casas, 2006, p. 253; Preston, 2011, p. 120). Sin embargo, ellos habían acudido para escuchar y las propuestas serían posteriormente sometidas a votación con el resto de la militancia. La reunión tenía como objetivo reunir a los grupos antifascistas de Cataluña para formalizar una alianza. Por lo tanto, Lluís Companys reunió a los anarquistas en un salón con representantes de Esquerra Republicana, el POUM y el Partido Socialista, entre otras organizaciones, y la reunión finalizó con la propuesta de crear un Comité de Milicias Antifascistas con el objetivo de proteger a Cataluña del fascismo y combatirlo allí donde se presentase. Esta decisión fue posteriormente ratificada en un pleno de militantes de la CNT en el que se decidió que no seguirían su camino hacia el comunismo libertario porque primero tenían que derrotar al fascismo allí donde se encontrase (García Oliver, 1937). Así informaba del resultado el entonces secretario general regional de la CNT en Cataluña, Mariano R. Vázquez, en un artículo en Solidaridad Obrera: “no hay comunismo libertario. Primero, a batir al enemigo allá donde se encuentre […] Constitúyase el órgano aglutinador de todos los antifascistas” (Vázquez, 1937, p. 9). A pesar de que el gobierno de la Generalitat no fue abolido, su poder fue desplazado al Comité (Romero, 1981). Creado el Comité de Milicias Antifascistas de Cataluña (CMAC), García Oliver, máximo responsable del Departamento de Guerra de la CNT, parecía estar convencido de que la Guerra Civil Española podía ganarse en Marruecos si las cabilas rifeñas se sublevaban contra Franco y le creaban un problema en la retaguardia. Se reunió con Julio Álvarez del Vayo, que llegaba de Francia camino a Madrid, y le convenció para que defendiese ante el gobierno de José Giral su postura. En aquel momento la República ya había perdido el control de Marruecos. Como la propuesta no prosperó, fue el propio García Oliver quien tomó la iniciativa y comenzó a preparar desde el CMAC la sublevación en el Marruecos español. En su búsqueda de fórmulas, García Oliver consiguió encontrarse con el representante del Comité Panislámico de Barcelona,
‒ 929 ‒ Marcelo Argila, a quien solicitó que le pusiera en contacto con los nacionalistas marroquíes. Finalmente, tras una reunión en Ginebra, Argila puso en contacto al Comité de Acción Marroquí (CAM, conformado por jóvenes burgueses) con García Oliver. Este propuso a los emisarios del Comité que viajaron a Barcelona la independencia de Marruecos y medios económicos y armamento para derrotar a los sublevados de la zona española de ese país. La reunión concluyó con el compromiso de dichos emisarios de informar a los líderes del CAM sobre la propuesta. De todo esto fue informado, por el propio García Oliver, el secretario general regional de la CNT en Cataluña, Mariano R. Vázquez. El CMAC accedía a todas las propuestas de los nacionalistas marroquíes, incluso a independencia del Rif, pero el CAM estaba preocupado por la posible negativa del gobierno de Madrid, presidido entonces por Largo Caballero. García Oliver se comprometió a ir él mismo a Madrid, si hiciera falta, para convencer al gobierno e incluso a amenazarles con retirar las milicias antifascistas catalanas de Madrid si no accedía al proyecto preliminar que había redactado el CAM para firmar con el Gobierno de la República.275 Mientras Hitler y Mussolini abastecían a los facciosos, las potencias democráticas aliadas de la República, sobre todo la Francia de Léon Blum, optaron por la no intervención. La decisión y rapidez de las potencias fascistas salvó a Franco, pero la República se vio prácticamente sola. En ese contexto viajó a Barcelona el secretario general de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), Pierre Besnard, que había sido informado por carta de las relaciones entre el CMAC y el CAM, para intervenir directamente en el asunto. Descontento con la posición de no intervención, Bernard se había entrevistado con el sector crítico del partido socialista francés, que estaba a favor de que el gobierno de la República hiciera un comunicado prometiendo la independencia de Marruecos para que se llevase a cabo la sublevación de las cabilas rifeñas. Las esperanzas del CMAC para ganar la guerra a los sublevados pasaba porque el gobierno de la República firmara el proyecto preliminar del CAM, y con esas intenciones Bernard viajó a Madrid. Tras la reunión 275 Para acceder al proyecto preliminar, véase: (Paz, 2000, pp. 122-133)