Breve reseña histórica de la apicultura en España
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istoria vida apícola Breve reseña histórica de la apicultura en España IV Devesa1, P. Ortiz Ballesteros2 > A. Muñoz Rodríguez2 /. Departamento de Botánica, Facultad de Ciencias, Universidad de Extremadura, Badajoz. 2. Departamento de Botánica, Facultad de Biología, Sevilla. Las abejas "las más industriosas de las criaturas, las cuales fabrican el mejor y más dulce fruto que existe entre los hombres: la miel" (ELIANO, en Historia de los animales, II, 57) L a ciencia de la apicultura o cultivo de las abejas constituye sin lugar a dudas una de las más antiguas actividades del hombre, encaminadas hacia el aprovechamiento de los recursos naturales. Es muy posible que el hombre primitivo, emulando los comportamientos de algunos animales, robara miel y cera de los panales naturales que las abejas (v.g. Apis sp.) emplazan libremente en los huecos de los árboles u otros enclaves semejantes. I.a miel, la cera y más recientemente el polen, constituyen derivados dc la especial sociabilidad de estos insectos que el hombre explota desde hace tiempo. Numerosos testimonios manifiestan la extraordinaria importancia que la miel ha tenido a lo largo dc la historia de la humanidad. Su alto valor energético y su agradable sabor han hecho de la ..íicl un produc- to muy apreciado por el hombre, que no ha dudado hacer de ella un "manjar divino", muy utilizado en todo tipo de ofrendas en las primeras civilizaciones del Mediterráneo. Esta sustancia posee, además importantes propiedades que hacen dc ella un excepcional alimento, no exento de interesantes aplicaciones de tipo medicinal. Puede, por tanto, afirmarse sin lugar a dudas, que la miel constituye el principal producto derivado de la actividad apícola, una actividad cuyas primeras manifestaciones posiblemente haya que buscar en la Península Ibérica. En la Cueva de la Vieja (Albacete) y, sobre todo, en la Cueva de la Araña en Bicorp, Valencia, que descubriera el eminente científico HERNÁNDEZ PACHECO, se conservan pinturas rupestres con motivos apícolas. En particular, en la Cueva de Bicorp se encuentra el testimonio gráfico más antiguo de que se tiene noticia (7000 a.C.) del empleo de la miel por parte del hombre quien, probablemente, ya extrajese la apreciada sustancia desde tiempos toda vía más remotos. Sin embargo hubo de pasai mucho tiempo hasta que el hombre comenzara la explotación controlada dc las abejas, es ticen, hasta que se pusiera en practica la apicultura. En el tercer milenio ames dc nues tra era, tiene lugar en el suroeste (SW) dc España un hito fundamental en el posterior desarrollo de la ciencia dc la apiculima: la hindaeion del emporio Tartessos. 1 n las mine diaciones de la desembocadura del Guadalquivir comicn/a entonces a desarrollarse una floreciente cultura, tal vez más antigua de lo que se piensa, y de cuyos pobladores decía ESTRABÓN: " Tienen fama de ser los más cultos entre los iteres; poseen una grammatiké, y tienen escritos de antigua memoria, poemas y leyes en verso, que ellos dicen de seis mil años". Esta civilización va unida según la tradición al nacimiento dc la apicultura, en particular al legendario rey Gargoris, apodado "El Mclícola", quién como indica SCHULTEN: " ...descubrió, según cuentan, la apicultura que también floreció en esta comarca posteriormente, la cual dio nombre a la ciudad de Mellarla. ..*', una ciudad que los historiadores sitúan en las proximidades de Tarifa (Cádiz) y a la que ya hace alusión POMPONIO MELA en su "Chorographia", la más antigua descripción del Mundo en lengua latina. Desde aquí, probablemente difundieron los fenicios estos conocimientos a lejanas civilizaciones. Súmenos, babilonios y egipcios vieron en la miel un recurso medicinal dc general aplicación y, los pueblos célticos aprendieron a mezclarla con agua y extraer de la fermentación dc la mezcla un tipo de bebida similar a la cerveza (biura). En la antigua Roma su importancia se real/ó grandemente al utilizarla de manera sis temática como un conservante de nan valen, no solo para la preservación de los frutos sino también de los cadáveres, va que como dice CO- I I ¡Mil A en su tratado de Apicultura " ...es tal la naturaleza de la miel que detiene ¡a corrupción y no ile/a hi/cer /progresos, por cuyo motivo conserva turn Incorruptible /><>f muchos años il cadáver del hom br*". No es sino hasta el siglo XVI cuando comicn/a a despertarse el inicies por lo que sucede en el intetiot dc la colmena y comienzan, cut on ces, a hacerse importantes descubrimientos acerca de la biología del verdadero protagonista de la ciencia apícola, la abeja. Este himenóptero, es objeto entonces dc profundas observaciones e incluso el motivo de una obra clásica, el "Tractado breue de la cultivación y cura de las colmenas. Y ansí mismo las ordenançus de los colmenares, sacadas de las ordenanzas de la Ciudad de Sevilla", de LUIS MÉNDEZ dc TORRE, publicado en 1586, primer libro dedicado exclusivamente a las abejas y en el que se afirma por vez primera la feminidad de la abeja reina. A esta observación seguirá la constatación de la masculínídad de los zánganos por BUTLLER en 1609, la 63
historia feminidad de las abejas obreras por REMONA NT en 1637, el aparcamiento de las reinas con los zánganos por JANSCHA en 1771 y todo un conjunto dc hallazgos que como el establecimicnio del papel de las abejas en la fertilización de las llores por SPRENOEL en 1793, han sido dc trascendental importancia. La historia de la abeja melífera [Apis mellifera I..), y su utilización por el hombre es algo genuino del Viejo Mundo ya que, ausente en el continente americano, tas primeras abejas no llegarán allí sino de mano dc los conquistadores hispano-lusi- tanos hacia el año 1500. Su introducción en el norte (N) de America es más tardía, no teniéndose constan cia de ella hasta 1638 y, para la eos ta oeste (W), hasta 1850; en Australia no data sino de 1822 y en Nueva Zelanda hacia 1842. A mediados del siglo XIX puede decirse casi que la abeja común es cosmopolita, y sólo le quedaba por colonizar la inhóspita Siberia lo cual, como siempre, liai a de mano del hombre va en los albores del siglo XX. No obstante esta notable ausencia, el indígena americano aprendió a extraer la miel dc otros himenópteros, como los Meliponinae, a los que parece que incluso Llegaron a cultivar los mayas en ccntro-amcrica. En China y el sur (S) de Asia la abundancia de caña dc azúcar y su temprana explotación por parte del hombre constituyó una alternativa energética a la miel, cuya extracción ofrecía mayores dificultades Hasta el siglo XVI la recolección de miel en las colmenas implicaba el aniquilamiento dc sus pobladores. A partir de este momento se pondrán a punto diversas técnicas apícolas encaminadas a lograr la extracción de miel respetando la vida de las abejas, siendo ahora la principal preocupación el conseguir un tipo de colmena con cuadros fácilmente exiiaibles. Tras muchos intentos fue el norteamericano LORENZO LORRAINE LANOSTROTH quién inventó una colmena dc cuadros móviles separados de sus paredes, y como consecuencia de este invento tuvo lugar el más extraordinario auge de la apicultura, cuya rentabilidad económica iba a adquirir cada vez más importancia. Este nuevo tipo de colmena permite el perfecto control de las abejas y, sobre todo, una extracción de la miel y cera limpia, cómoda y que en absoluto perturba a la comunidad de abejas. Hoy día la apicultura constituye una actividad ampliamente difundida en todos los países, siendo una notable fuente de ingresos en países que como la U.R.S.S. y los Estados Unidos de América van a la cabeza mundial en la producción de derivados apícolas. I.a apicultura en España En España la apicultura comienza a erigirse en una actividad floreciente. Tras un brusco descenso durante la Guerra Civil, el número de colmenas en nuestro país ha crecido —con diversos altibajos— hasta alcanzar en 1982 (último año del que se dispone de datos) una cifra de algo más de un millón, similar a la 1 .1.1.1 Número dr colmrnas M, movlllslas > K, fljisias, rendimientos por colmena (KM, 1(1 i > producción de mnl i I'M» > cera (PC) rn • iiuinii ri periodo I93J -1982 riparia I ti- \nn.iMii dc estadística ,II:I:III.I iirl Ministerio dr Agricultura 1933 |>)?'> 1930 1951 1933 1953 1954 195«- 1936 1957 1951 I9S9 19*0 1961 1962 )%3 1964 1%5 |9f* L967 1968 l%9 |S>'|I |Q-| 1972 1973 1974 1975 1976 19" 1978 |vJ-0 19S0 M 78 (XX> i 15 IKK) — — — — — — — — — 121.900 360200 194.500 193.100 405.700 163.400 154.000 186 roo vss 600 434.000 341.700 146.400 392.300 422.000 381.000 189.000 440.000 470.000 529.000 Madrid. F «)H.| <HX> 527 000 _ — — — — — — — — — — 406 100 383.900 341.600 291.900 117.800 203.000 211.100 195.000 190.500 154.700 170.500 15—00 »71.900 195.000 205.000 199.000 189.(XXI 188.000 204.000 1.062.000 662 i «NI __ — — — — — — — — — — 728.100 744.106 730.100 685. (XX> -21 500 KM 14.1 — — — — — — — — — — — :»>.<. 20.2 19,4 19.6 21,3 576.400 ¡ 19.6 565.100 $81.700 579.100 497.700 512.200 504.100 564.200 616.000 586.000 588.000 020.000 tôs.ooo '33.000 565.000 232.000 | 797.000 I9S1 812.(XX) 201 000 1 013.000 J9S2 804 000 2.'1000 1.035.000 II 1 20.8 19.7 m.n 20. « 20.0 22.4 23 21.2 21.9 18.4 is.2 19 18 18 16 l<.l Kl 5.2 — _ — — — — — — — — — — 6 6.2 6.4 (O 5.8 6.5 6,7 6.8 7.1 7.4 7,9 S.2 '.8 8 '.4 S.2 S.l t i 8 S 6 l-M 6.252 — -IKK) 7.125 - 150 7.600 7.500 7.500 ' S,M> SUM 6.707 7.045 7.633 9.068 9.644 9.864 9.584 10 <os 8.419 v "M 8.951 9 106 s 128 s 19- 9.030 10381 10.535 g I7Q 9.029 o -s 10.899 Il 491 12.513 14.501 13.544 P< — :JS 262 271 285 300 300 310 320 254 276 :JÍ 379 606.1 660.8 192.8 601.1 459 492 300.5 496.4 442.3 509.6 488.1 546J 602 667 679 -; 710 733 670 r-28 73Q |9<<) I9M 1952 1953 1954 1955 19«* 1957 1958 1959 I960 ISV.I 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 1971 19-2 |S>~? 1974 I 1975 1976 1 1977 1978 1979 1980 1 1981 1982 Tabla II 1-solución dr lo* precios de la miel y de 1 • cera (en pis./kg.) y balance de importaciones/exportaciones (en Tm.) en a lo largo del período 1950-1982 I m m. Anuai Precios percibidos por los agricultores Miel 12,3 13.3 13.75 14.5 15 15 16 18 18,55 18.31 18.94 18.17 19.35 20,43 26.84 27.04 25.18 25.42 26.23 28.20 26.90 25.67 26.91 43.68 64.20 64.39 81.24 94.64 113.40 120.68 151.50 P9.42 209.90 (01.1 43 47 49 50 50 50 55 60 56.30 47.46 48.94 46.77 46.19 47.97 47.90 51.73 52.45 52.24 52.35 J5,I0 16*52 60. W 60.23 70.0 70 71 100.09 108.18 147 173,52 193.65 220.35 249.87 riparia i o de estadística agraria del Ministerio de Agricultura. Madrid Valor iot.il Miel mili, pis 87 96 101 110 112 112 125 144 124 129 143 165 187 Cera nuil. pts. 11 12 13 14 15 15 17 19 14 13 12 27 28 202 32 257 284 212 223 235 257 219 210 28 31 24 26 26 28 23 31 243 19 453 38 676 42 636 734 925 1.236 1.387 1.896 2.602 2.843 45 68 84 104 127 130 138 182 Comercio exterior Importât — — — — 2 — — — — — — — 6 3 2 7 10 4 3 6 4 2 16 4 14 70 211 II 4.246 4.079 2.762 5.636 Ex portae. _ — — 3 212 579 646 1.166 240 80S 1.412 3.863 — 4.031 1.496 2.370 2.607 3.175 3.117 2.698 3.479 5.796 10.914 7.651 6.311 5 695 5.240 4.748 4.594 1.268 .928 2.383 1.757 64
vida apícola fhíza, colmenar antiguo. (Fofo: Octavio Aguar/ que había en 1935 (Tabla I). Tan importante o más que este hecho es la lenta pero progresiva moderniza ción del sector apícola en nuestro nas movilistas, y en la adopción dc métodos de extracción mas limpios y rentables. Así el número de colme nas 11 lisias ha descendido de 984.(KX) país, materializada en la sustitución en 1935 a 231.(XX) en 1982 en tatito dc las colmenas fijistas por colmeque, para el mismo período, las col- Número Tabla III de colmenas movilistas (M) modernidad apícola (MU, rendimienl movilistas; y t Mistas (F), indice de o de las colmenas (KM, RF, fijistas) y producción de miel (PM) y cerii (PC) en Tm en Kspaña durante el ano 1982 1 m mi : Anuario de estadística agraria del Ministerio de Agricultura. 1. Galicia 2. P. Asturias 3. Cantabria 4. País Vasco 5. Navarra 6. La Rioja 7. Aragón 8. Cataluña 9. Castilla-León 10. Madrid 11. Castilla- La Mancha 12. Com. Valenciana 13. Com. Murciana 14. Extremadura 15. Andalucía Madrid M/F 0,6 0.5 4,6 1.2 2,1 2.2 5,9 5,1 2,2 1.3 3,0 40,6 5,2 4,3 2.1 M 27.024 6.000 4.600 2.350 3.000 9.000 50.704 29.866 74.229 948 83.293 243,820 11.124 176.131 77.513 F 40.315 12.000 1.000 1.822 1.400 4.000 8.592 5.845 33.057 702 27.583 6.000 2.106 40.763 36.293 Total colmenas 67.339 18.000 5.600 4.172 4.400 13.000 59.296 35.711 107.286 1.650 110.831 249.820 13.230 216.894 113.806 PM 481 114 52 53 55 220 614 538 1.496 21 1.527 3.719 310 2.039 2.132 PC 64 20 4 5 2 9 115 41 77 2 58 79 15 109 114 RM 12 15 10 16 15 20 11 16 17 18 17 15 25 11 24 Kl 4 2 6 8 7 10 6 10 7 6 5 10 15 4 8 menas movilistas han pasado de 78.000 a 804.000 (Tabla 1). Como resultado de ello, con un número total de colmenas similar en los años 1935 y 1982, se ha pasado de una producción de miel de 6.252 Tm. en 1935 a 13.544 Tm. en 1982, y la producción de cera ha pasado de 248 Tm en 1950 a 730 Tm en 1982 (Tabla I). Si bien la miel fue radicalmente desplazada de los hábitos aliment icios humanos al comercializarse el azúcar dc remolacha (cuyo descubrimiento se debe al químico berlinés A.S. MARORAFF, en 1747), en los últimos tiempos asistimos al redescubrimiento por los consumidores de las excelencias de la miel, habiéndose producido un notable incremento en su consumo. En nuestro pais, a pesar del aumento —anteriormente comentado— en la producción de miel, se ha producido en los últimos años un espectacular incremento de las importaciones y una disminución apreciable de las exportaciones (Tabla II). Este hecho da idea de la creciente demanda de miel, lo que unido al continuo aumento del valor de los productos apícolas (Tabla II), hace que en nuestro país la importancia de la api cultura como actividad económica sea creciente, Contribuye también a este auge el desarrollo de una piae lica apícola relativamente reciente: la instalación de Hampas i a/a póle nés a la entrada de las colmenas al objeto de lecoleclai las caigas de polen de las abejas. Aunque en Espana no existen datos estadísticos al respecto, nos consta quiésta es una practica bastante rentable. la situación de la apicultura en las diversas regiones de la geografía nacional es bastante heterogénea, y la relación enlre el número de colmenas movilistas y el número de colmenas fijistas (Tabla III) puede ser un buen índice de la modernidad del sector apícola en cada una dc ellas. Este índice oscila entre 0,5 en Asturias y 5,9 en Aragón (año 1982), estando la Comunidad Valenciana muy por encima dc estos valores (índice dc 40,6) ya que, sin duda, es la principal productora en nuestro país. • NOTA: Recomendamos ül lector que los da- to» del Anuario de hsladíslka Avaria, citados en las labias sean lomados con derla reserva y se utilicen sólo a título orfenlativo en el contexto de este artículo. (VIDA APÍCOLA) 65