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«Introducción sobre su vida y sus obras» y «Discurso sobre el sistema y la vida de Vico» : (textos iniciales de Obras escogidas de Vico, 1835, de Jules Michelet)

Chamorro Sánchez, Emmanuel; Pastor Pérez, Miguel Antonio; Sevilla Fernández, José Manuel

Abstract

Traducción en español de la Introducción sobre la vida y las obras de Vico en Obras escogidas de Vico (1835),de Jules Michelet; y traducción al español del famoso «Discurso sobre el sistema y sobre la vida de Vico», del historiador francés. Michelet está reconocido como el gran difusor de Vico en Francia, y promotor de la identificación entre la Ciencia nueva y la Filosofía de la historia.

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251 «introducción sobre su Vida y sus obras»y «discurso sobre el sistema y la Vida de Vico» (textos iniciales de Obras escogidas de Vico, 1835, de Jules michelet) [JULES MICHELET, Oeuvres choisies de Vico, París, Librairie Classique de L. Hachette, 1835, t. I, «Introduction» pp. I-VIII y «Discours» pp. I-XLX] Traducción del francés por Emmanuel Chamorro Sánchez Miguel A. Pastor Pérez (universidad de sevilla) Nota por José M. Sevilla Fernández (universidad de sevilla) rEsuMEN: Traducción en español de la Introducción sobre la vida y las obras de Vico en Obras escogidas de Vico (1835), de Jules Michelet; y traducción al español del famoso «discurso sobre el sistema y sobre la vida de Vico», del historiador francés. Michelet está reconocido como el gran difusor de Vico en Francia, y promotor de la identificación entre la Ciencia nueva y la Filosofía de la historia. PALAbrAs CLAVE: g. Vico, J. Michelet, J.M. sevilla, E. Chamorro, M.A. Pastor, Oeuvres choisies, biografía, sistema, Ciencia nueva, Filosofía de la historia. AbsTrACT: Translation into spanish of the Introduction to the life and works of Vico in Selected Works of Vico (1835), by Jules Michelet; and translation into spanish of the famous «discourse on the system and life of Vico», by the French historian. Michelet is recognized as the great diffusor of Vico in France, and promoter of the identification between the New science and the Philosophy of history. KEywords: g. Vico, J. Michelet, J.M. sevilla, E. Chamorro, M.A. Pastor, Oeuvres choisies, biography, system, New science, Philosophy of history. obrA EN doMINIo PúbLICo. Ejemplar de base para la traducción en castellano del texto francés ha sido la primera ed. de 1835 en París. Copia disponible en la bCu - Lausanne. Digitized by Google©. http://books.google.com Más que revisión por pares ciegos, las páginas de este texto de Jules Michelet ha pasado la revisión crítica e histórica durante más de dos siglos y medio de historia y cultura hasta esta traducción en español. © Cuadernos sobre Vico 34 (2020) Sevilla (España, UE). ISSN 1130-7498 e-ISSN: 2697-0732 D.O.I. http://dx.doi.org/10.12795/Vico.2020.i34.12 © de la traducción, Enmanuel Chamorro Sánchez y Miguel A. Pastor Pérez © Nota, José Manuel Sevilla Fernández «Introducción»y «discurso sobre el sistema y la vida de Vico», de J. Michelet (1835) –«Introduction»and «discourse on the sytem and Life of Vico», by J. Michelet (1835) –«Introduzione»e «discorso sopra il sitema e la vita di Vico», di J. Michelet (1835) – D.O.I. http://dx.doi.org/10.12795/Vico.2020.i34.12 obRas esCoGIDas De VICo ConTenIenDo sus memoRIas, esCRITas PoR Él mIsmo, la CIenCIa nueVa, los oPúsCulos, CaRTas, eTC. PReCeDIDas PoR una InTRoDuCCIón sobRe su VIDa y sus obRas –– De m. mICHeleT PRoFesoR De la esCuela noRmal, JeFe De la seCCIón HIsTóRICa De los aRCHIVos Del ReIno –– Tomo I –– PaRÍs lIbReRIa ClÁsICa De l. HaCHeTTe Rue PIeRRe saRRasIn, 12 –– 1835 253 D D NOTA DE PRESENTACIÓN A LA TRADUCCIÓN ESPAñOLA DE LA InTRODUCCIón Y DEL DISCURSO DE J. MICHELET José M. Sevilla (universidad de Sevilla) esde que el italoargentino Pedro De angelis (1784-1895) le entregase en bandeja la Scienza nuova y presentase las revolucionarias ideas de su compatriota italiano en el círculo galo del historiador Jules michelet (1798-1874) ––como este le reconoce en el prefacio de su traducción parcial de la Scienza nuova al francés en 1827 (mismo año en que De angelis arriba a la argentina)––, y además desde que un joven michelet renunciara a que el peso del “magisterio” de Cousin le obligase a cambiar su proyecto sobre Vico por otro de dedicación durante diez años al estudio de san bernardo ––y a su colega Quinet le sugiriese m. Cousin cambiar el proyecto de traducir a Herder por el de traducir a olympiodoro; por fortuna, ambos historiadores salieron juntos de la casa del maestro ignorando los consejos del mismo y dedicándose a sus proyectos originales en el camino de la Filosofía de la Historia––, la cultura gala logró en el siglo xIx no solo una eficiente recepción de Vico en el suelo francés sino, además, contribuir a la difusión, a través del expansionismo epocal de la lengua francesa, de las ideas de Vico y del sistema de la Ciencia nueva. si bien es cierto que adheridas, ideas revolucionarias y novedoso sistema, a la imagen decimonónica de la Filosofía de la historia, con cuya disciplina michelet mismo identificó a la Scienza nuova en el título de © Cuadernos sobre Vico 34 (2020) Sevilla (España, UE). ISSN 1130-7498 e-ISSN: 2697-0732 D.O.I. http://dx.doi.org/10.12795/Vico.2020.i34.12 © de la Nota: José Manuel Sevilla Fernández, 2020 Nota de Presentación a «Introducción» y «Discurso sobre el sistema y la vida de Vico» (1835) –Presentation Note to the Spanish translation of the «Introduction» and the «Discourse on the System and Life of Vico» (1835) –Nota di Presentazione all’ «Introduzione» e al «Discorso sopra il sistema e la vita di Vico» (1835) – D.o.I. http://dx.doi.org/10.12795/Vico.2020.i34.12 Cuadernos sobre Vico 34 (2020)254 su abreviada traducción francesa: Principes de la philosophie de l’histoire (París, Renouard, 1827). También tradujo una versión reducida de la autobiografía y algunos otros escritos viquianos en las Oeuvres choisies de Vico (París, Hachette, 1835), donde publica su Discours sur le système et la vie de Vico. y si bien había traducido la ed. de 1744, en el Discours expone el método de la primera Ciencia nueva, la ed. de 1725, por considerarlo «más adecuado para un público francés».1 en su obra La filosofia di G.B. Vico (bari, laterza, 1911), al tratar sobre «la fortuna del Vico» y retomando lo ya apuntado en su Bibliografia vichiana (iniciada en 1904 y suplementada hasta la década de los cuarenta del siglo xx), dice benedetto Croce: en Francia, la divulgación del pensamiento de Vico se debió a michelet, que tradujo las obras de aquel y que aún en los últimos años de su vida llamaba a Italia: “cette seconde mère et nourrice qui, jeune, m’allaita de Virgile, et, mûr, me nourrit de Vico, puissants cordiaux qui tant de fois ont renouvelé mon coeur”. y es michelet, si no el primero, sí de entre los primeros que escribe que Vico no había sido entendido en el siglo dieciocho, porque hablaba al diecinueve. Coronaron a michelet, además del ya recordado ballanche, Jouffroy, lerminier, Chateaubriand, Cousin (algunos de los cuales no escaparon de las relaciones entre Vico y aquella filosofía alemana que Cousin precisamente divulgaba por entonces en Francia), y más tarde laurent, Vacherot, De Ferron, Franck, Cournot y muchos otros más: ¡augusto Comte leyó y admiró a Vico, y en 1844 escribió acerca de ello a stuart mill, e incluso leone Gambetta pensó, desde joven, una historia general del comercio conducida por el esquema viquiano de los “recursos”! Fue tanta la popularidad obtenida por el nombre de Vico durante algún tiempo en Francia que chistosamente se menciona en algunas novelas de balzac y en el Bouvard et Pécuchet de Flaubert; Denis escribió en torno a 1840: “Vico qu’on ne peut maintenant se passer de citer”. Pero la eficacia de un pensamiento de esa cualidad no podía ser ni profunda ni duradera ante el tenaz intelectualismo y el dualistico espiritualismo francés.2 Como quiera que aconteciese, no fue, simple y únicamente, la traducción en lengua francesa de textos viquianos lo que otorgó un notable ímpetu a los estudios viquianos en europa; fue también, y de manera muy especial, el Discours sur le système et la vie de Vico ––sin duda la mayor contribución José M. sevilla 1. Discurso sobre el sistema y la vida de Vico, trad. de E. Chamorro & M.A. Pastor, infra p. 267. 2. b. CroCE, La filosofia di G. B. Vico, bari, Laterza, 1980 (4ª ed. econ.), pp. 289-290. Cuadernos sobre Vico 34 (2020) 255 micheletiana al debate sobre Vico––, con el que michelet reivindica el “genio profético” de este frente a su época y ante el porvenir: «su sistema nos aparece a principios del siglo pasado, como una admirable protesta de esa parte del espíritu humano que descansa sobre la sabiduría del pasado».3Interpretación micheletiana defensora de que en una época dominada por el cartesianismo solo Vico alzó la voz para reivindicar el estudio de la historia, primando el interés por las ciencias civiles, sociales, culturales, al interés por las ciencias naturales. «esta interpretación de Vico se difundió reflejada y de manera más prolongada también en Italia».4no poco influyente resultó también la versión francesa de Vico ––por su conversión del sistema de la Ciencia nueva en el motor de la Filosofía de la historia–– dentro de la cultura filosófica decimonónica española e hispanoamericana, que además inspiró a Juan Donoso Cortés directamente e influyó en el polemista español al igual que en tantos otros autores en la cultura hispánica del siglo xIx. así lo hemos mostrado ya en El espejo de la época. Capítulos sobre G. Vico en la cultura hispánica (1737-2005) y en los posteriores suplementos a esta obra que venimos publicando hasta hoy mismo y que continuamos en proyecto.5 Resultaba no solo importante sino incluso necesario ofrecer en la lengua universal española algunos textos viquianos del autor de la monumental Histoire de France (1833-1844) y aquellos siguientes volúmenes dedicados a principales temas seculares del xV al xVIII en la Historia de Francia, sin olvidar a la –también voluminosa– Histoire de la Révolution française (1847-1853). la «Introducción sobre la vida y las obras de Vico» que abre las Obras escogidas de Vico, de 1835, seguida de su famoso Discurso sobre el sistema y la vida de Vico, traducidos del francés por los profesores de la universidad hispalense emmanuel Chamorro sánchez y miguel a. Pastor Pérez, a partir de la copia de la edición original de 1835, son textos de lo más representativos. a dicha editio princeps hacen referencia los números de las páginas incluidos entre corchetes en el texto de las dos traducciones españolas. Téngase en cuenta que tanto la Introducción como el Discurso están paginados en números romanos y que en ambos casos las páginas comienzan por el I. * * * nota de presentación a la traducción española de la introducción y del discurso 3. Discurso sobre el sistema y la vida de Vico, cit., p. 262. 4. M. MArAssI, Vico, Milán, Le grandi Collane del Corriere della sera: grandangolo, vol. 47, p. 104. 5. Nápoles, La Città del sole, 2007; cfr. especialmente pp. 117-118, y también 76-77, 84-89, 123-124 y 192-193. Cinco son las “Adendas” hasta hoy publicadas por el autor: I en Cuadernos sobre Vico 2017; II en Bollettino del centro di studi vichiani 2018; III en Rocinante 2018 (en prensa, aún); IV en Bollettino della Società Filosofica Italiana 2019; V en Cuadernos sobre Vico 2019. 257 Y Y «introducción sobre su Vida y sus obras» (1835) Jules Michelet (1798-1874) [Jules mICHeleT, Oeuvres choisies de Vico, París, librairie Classique de l. Hachette, 1835, t. I, Introduction, pp. I-VIII.] [I] a había presentado la obra de Vico; hoy presento al mismo Vico, quiero decir, su vida, su método, el secreto de las transformaciones por las que pasó este gran espíritu. las encontraremos todas, ya sea en la memoria que escribió sobre su vida, ya sea en los otros opúsculos cuyo primer volumen contiene la traducción o el resumen. el método seguido por Vico es tanto más importante de observar por cuanto quizás no haya ningún inventor cuyos precedentes puedan estar menos indicados. antes de él, la primera palabra no habia sido dicha; después de él, la ciencia estaba, si no hecha o construida, al menos bien fundada; el primer paso se habia dado, indicándose las aplicaciones generales. ¿Cuál es el principio? el frontispicio que tenemos frente a nosotros es la pictórica traducción. [II] es el mismo que colocó Vico al frente de la segunda edición de la Scienza nuova (1730). © Cuadernos sobre Vico 34 (2020) Sevilla (España, UE). ISSN 1130-7498 e-ISSN: 2697-0732 D.O.I. http://dx.doi.org/10.12795/Vico.2020.i34.12 © de la traducción: Miguel A. Pastor Pérez, 2020 «Introducción sobre su vida y sus obras» y «Discurso sobre el sistema y la vida de Vico» Cuadernos sobre Vico 34 (2020)258 1. La idea primera de esta imagen emblemática es platónica y dantesca. Parece tomada de los versos de Paraíso: Cual ave dentro de la amada hojarasca, el nido abriga de su prole amada, cuando la noche toda cosa esconda, y por gozar su vista, tan deseada, y procurarles luego la pastura, —duro trabajo que a su instinto agrada,— en lo alto de una rama, el tiempo apura, y, con ardiente afecto aguarda el día, que anunciará del alba la blancura; erguida así, mi encantadora guía, miraba ... yo, viéndola suspendida y deseosa, me quedé como el que aún quisiera, y que sin embargo disfruta de la esperanza... (Paraíso, C. XXIII). Miré los ojos de Aquella que se apoderó [emparadisa] de mi pensamiento; y como un hombre que ve en un espejo la imagen de una antorcha ante la antorcha misma, se da vuelta, compara, y ve la llama y el espejo coincidiendo como cantando el aire y las palabras; entonces me golpearon, etc. (Ibid. C. XXVIII). la mujer, con la cabeza alada, cuyos pies se posan sobre el globo y sobre el altar que la sostiene, es la filosofía, la metafísica. el globo es el mundo social fundado sobre la religión de los matrimonios y las tumbas, de otra forma dicho, sobre la perpetuidad de las familias; esto es lo que viene indicado por la antorcha, la pirámide etc. la filosofía social se eleva sobre el mundo, como remontándose hacia Dios su autor.1Del ojo divino parte un rayo que, reflejado en ella, golpeándola, iluminará la estatua del ciego Homero, representante del genio popular, de la poesia instintiva de las naciones, [III] de donde su civilización debe surgir. la estatua, vieja y agrietada, descansa sobre una base ruinosa; parece que el rayo la destruye al iluminarla. es porque, en efecto, este Homero en el que uno creía ver a un hombre, debe perecer como hombre, para fundirse con la antorcha de la nueva crítica; digamos mejor, que más bien crecerá, se convertirá en un ser colectivo, una escuela de poetas, rapsodas, homéridas; ¿qué estoy diciendo una escuela? un pueblo, el pueblo griego, cuyos rapsodas no hacen sino repetir, modular las tradiciones poéticas. el poeta griego no es aquí sino un ejemplo. Tanto valdría cualquier poeta primitivo de cualquier otro pueblo; tanto como los antiguos legisladores. numa o licurgo, minos o Hermes, las leyes, las religiones son, así como las literaturas, la obra, la expresión del pensamiento de los pueblos. aquí pido permiso para citarme un momento. El discurso de la Scienza nuova es este: la humanidad es producto de su propio trabajo . Dios actúa sobre ella, pero a través de ella. La humanidad es divina, pero no hay un hombre divino. Estos héroes míticos, estos Hércules cuyo brazo separa las montañas, estos Licurgos y estos Rómulos, prestos legisladores, que, en la vida de un hombre realizan la larga obra de los siglos, son [IV] creaciones del pensamiento de los pueblos. Solo Dios es grande. Cuando el hombre quería hombres-dio- ses, tenía que acumular generaciones en una persona, tenía que resumir en un héroe la concepción de todo un ciclo poético. A este precio, cons- Jules Michelet 259 2. reproducimos el discurso preliminar de la primera edición sobre la vida y las obras de Vico, aun a riesgo de repetir algunos detalles biográficos que se encontrarán en la Vida de Vico, escrita por el mismo. truyó ídolos históricos, Rómulos y Numas. La gente permaneció postrada ante estas gigantescas sombras. El filósofo los levanta y les dice: Lo que ustedes adoran son ustedes mismos, son sus propias concepciones... Estas extrañas e inexplicables figuras que flotaban en el aire, objeto de pueril admiración, descienden a nuestro alcance. Surgen de la poesía para entrar en la ciencia, los milagros del genio individual se disuelven en el derecho consuetudinario. El nivel crítico pasa por encima de la humanidad, este radicalismo histórico no llega a reprimir a los grandes hombres. Indudablemente hay algunos que dominan a la multitud, cabeza o cintura; pero su frente ya no se pierde en las nubes. No son de otra especie; la humanidad puede reconocerse a sí misma en su historia, idéntica a sí misma. ( Histoire de Rome , t. I, p. 6 de la 2ª edición.) las ciencias sociales datan del día en que se expresó por primera vez esta gran idea. Hasta entonces, la humanidad creía que debía su progreso a la suerte del genio individual. las revoluciones [V] de la política, de la religión, del arte, estaban relacionadas con la inexplicable superioridad de unos pocos hombres, no quedaba sino admirar sin sentirse abrumado, la historia era un espectáculo improductivo, nada más que una fantasmagoría divertida. los hechos aparecían como individuales y sin generalidad, no se podría extraer leyes ni sacar inferencias de ellos. ¿Cuál es la influencia del individuo? ¿Hasta qué punto el hombre mitico, el hombre colectivo, el hombre individual, pueden ser considerados como expresión, como símbolos de una civilización, de una época? esta es una pregunta seria. la ciencia, la moral, la religión están comprometidas. no es en este breve prefacio donde podemos abordar este gran tema. Quizás en otro lugar intentemos decir qué es el simbolismo, para fijar la crítica de este principio peligroso y fértil, para explicar cómo las dos escuelas, la simbólica y la anti-simbólica, la que generaliza y la que individualiza, peleando, controlando entre sí, equilibrándose entre sí, son también necesarias para la ciencia, cuyo balance permite la vida, como el equilibrio de la vida común y el individuo hacen la vida de la naturaleza. Volviendo al tema. la memoria biográfica de Vico presentará para muchos lectores menos interés del que [VI] quizás esperan.2la vida de un gran creador es poco más que la historia de sus ideas. sin grandes aventuras y con pocas anécdotas. Vico apenas salió de nápoles. aquí nació y envejecerá pobre, en las oscuras funciones de la enseñanza; feliz y agradecido, cuando los granintroducción sobre su vida y sus obras (1835) Cuadernos sobre Vico 34 (2020) Cuadernos sobre Vico 34 (2020)266 5. Omnis divinae atque humanae eruditionis elementa tria, nosse, velle, posse; quorum principium unum mens; cujus oculus ratio; cui aeterni veri lumen praebet Deus … - Haec tria elementa, quae tam existere, et nostra ese, quàm nos vivere certo scimus, unâ illâ re, de quâ omninò dubitare non possumus nimirùm cogitatione explicemus: quod quò faciliùs faciamus, hanc tractationem universam divido in partes tres: quarum primâ omnia scientiarum principia à Deo esse: in secundâ, divinum lumen, sive aeternum verum pèr haec tria, quae proposuimos elementa omnes scientias permeare: easque omnes unâ arctissimâ complexione colligatas alias in alias dirigere, et cunctas ad Deus ipsarum principium revocare: in tertiâ, quidquid usquàm de divinae ac humanane eruditionis principiis scriptum, dictumve sit, quod cum his principiis congruerit, verum; quod dissenserit, falsum esse demonstremus. Atque adèo de divinarum atque humanarum rerum notitiâ haec agam tria, de origine, de circulo, de constantiâ; et ostendam, origine, omnes a Dèo provenire; circulo, ad Deum redire omnes, constantiâ, omnes constare in Deo, omnesque eas ipsas praeter Deum tenebras esse et errores. [salvo la cursiva, así el original. N. del T.] Homero un ornamento más que una base para su filosofía; Tácito dispersa la suya tras o después de los acontecimientos; Bacon en lo que se refiere a las leyes no ignora los tiempos y lugares lo suficiente como para alcanzar las más altas generalidades. Grocio tiene un mérito que les falta; encierra en su sistema el derecho universal, la filosofía y la teología, basándose tanto en la historia de los hechos, verdaderos o fabulosos, como en la de las lenguas. la lectura de Grocio fija sus ideas y determina la concepción de su sistema. en un discurso pronunciado en 1719, trata el tema siguiente: Los elementos de todo conocimiento divino y humano pueden reducirse a tres, conocer , querer , poder . El único principio es la inteligencia. El ojo de la mente, es decir, la razón, recibe de Dios la luz de la verdad eterna. Toda ciencia viene de Dios, vuelve a Dios, está en Dios.5 y se comprometió [XI] a probar la falsedad de todos los que se desvían de esta doctrina. era, decían algunos, prometer más que Pico de la mirándola, cuando mostró sus tesis de omni scibile. De hecho, Vico solo había podido mostrar en un discurso la parte filosófica de su sistema, y se había visto obligado a suprimir las pruebas, es decir, toda la parte filológica. Habiéndose colocado así en la feliz necesidad de presentar todas sus ideas, pronto publicó dos ensayos titulados: Unidad de principio del derecho universal, 1720; Armonía de la ciencia del jurisconsulto (de constantia jurisprudentis), es [XII] decir, acuerdo entre filosofía y filología, 1721. Poco después (1722) publicó notas sobre estas dos obras, en las que aplicaba a Homero la nueva crítica de la cual había expuesto los principios. Jules Michelet Cuadernos sobre Vico 34 (2020) 267 6. Vico mismo marcó muy bien los progresos de su método: «Lo que me desagrada en mis libros de derecho universal (De juris uno principio, y De constantia jurisprudentis) es que parto de las ideas de Platón y otros grandes filósofos, para descender al examen de las inteligencias limitadas y estúpidas de los primeros hombres que fundaron la humanidad pagana, mientras que debería haber seguido un curso completamente opuesto. de ahí los errores en los que he caído en ciertas materias... En la primera edición de la Ciencia nueva, equivoqué, si no las materias, al menos el orden que seguía. Trataba de los principios de las ideas, separándolos de los principios de las lenguas, que están naturalmente unidos entre ellos. hablé del método propio de la Ciencia nueva, separándolo de los principios de las ideas y de los principios de las lenguas.» Adiciones a un prefacio de la Ciencia nueva, publicado junto a otras obras inéditas de Vico, por M. Antonio Giordano, 1818. Añadamos a esta crítica, que, en la primera edición, concibe para la humanidad la esperanza de una perfección estable. Esta idea, que tantos otros filósofos tuvieron que reproducir, no aparece más en las ediciones siguientes. sin embargo, estos opúsculos diversos no formaron un único cuerpo de doctrina; él emprendió la tarea de fusionarlos en una sola obra que apareció en 1725 bajo el título Principios de una Ciencia nueva, en torno a la naturaleza común de las naciones, por medio de los cuales se descubren nuevos principios del derecho natural de gentes. esta primera edición de la Ciencia nueva es también la última palabra del autor, si consideramos el fondo de las ideas. Pero cambió por completo la forma en las otras ediciones publicadas durante su vida. en la primera, todavía sigue un camino analítico.6 [XIII] esta es infinitamente superior en claridad. no obstante, es en las ediciones de 1730 y 1744 donde, siempre preferentemente, hay que buscar el genio de Vico. allí comienza con axiomas, deduce de ellos todas las ideas particulares y trata de seguir un método geométrico que el tema no siempre permite. a pesar de la oscuridad resultante, a pesar del uso continuo de terminología extraña que el autor a menudo pasa por alto, hay en todo el sistema presentado de esta manera una grandeza imponente y una poesía sombría que hace pensar en Dante. nosotros hemos traducido, abreviándola, la edición de 1744; pero, en la exposición del sistema que se va a leer, a menudo nos acercábamos al método que había seguido el autor en la primera y que nos parecía más adecuado para un público francés. [XIV] En esta variedad infinita de acciones y de pensamientos, de costumbres y de lenguas que nos presenta la historia del hombre, encontramos a menudo las mismas trazas, los mismos caracteres. Las naciones más alejadas en el tiempo y en el espacio siguen en sus revoluciones políticas, y en la de sus lenguas, una marcha singularmente análoga. Distinguir los fenómenos regulares de los ocasionales, y determinar las leyes generales que rigen a los primeros; trazar la historia universal, eterna, que se da bajo la forma de historias particulares, describir el círculo ideal en el que gira el mundo real, he aquí discurso sobre el sistema y la vida de Vico (1835) el objetivo de la nueva ciencia. Ella es, a la vez, tanto la filosofía como la historia de la humanidad. Ella extrae su unidad de la religión, principio productor y conservador de la sociedad. Hasta ahora solo se ha hablado de teología natural, la nueva ciencia es una teología social, una demostración histórica de la Providencia, una historia de los decretos por los cuales, sin que los hombres lo supieran, a menudo a pesar de ellos mismos, ella gobernó la gran sociedad de la humanidad. ¿Quién no sentirá un placer divino en este cuerpo mortal, cuando contemplemos un mundo de naciones, tan variadas en caracteres, tiempos y lugares, en la uniformidad de las ideas divinas? [XV] las otras ciencias se encargan de dirigir al hombre y perfeccionarlo; pero ninguna tiene todavía por objeto el conocimiento de los principios de la civilización de la que todas surgieron. la ciencia que nos revelaría estos principios incluso nos permitiría medir el transcurso que recorren los pueblos en su progreso y decadencia, para calcular las edades de la vida de las naciones. entonces se conocerían los medios por los cuales una sociedad puede elevarse o descender al más alto grado de civilización de los cuales es susceptible, entonces estarían acordes la teoría y la práctica, los eruditos y los sabios, los filósofos y los legisladores, la sabiduría de la reflexión con la sabiduría instintiva; y uno no se apartaría de los principios de esta ciencia de la humanización, excepto renunciando al carácter de hombre y separándose de la humanidad. la nueva ciencia se basa en dos fuentes: la filosofía y la filología. la filosofía contempla la verdad; la filología observa lo real; es la ciencia de los hechos y de las lenguas. la filosofía debe apoyar sus teorías en la certeza de los hechos, la filología toma prestada de la filosofía sus teorías para elevar los hechos al carácter de verdades universales eternas. ¿Qué filosofía será fructífera?: la que [XVI] levantará y guiará al hombre caído y siempre débil, sin arrancarlo de su naturaleza, sin abandonarlo a su corrupción. excluimos así de la escuela de la nueva ciencia a los estoicos, que quieren la muerte de los sentidos, a los epicúreos, que hacen de los sentidos la regla del hombre, aquellos que se encadenan al destino, aquellos que se abandonan al azar; los unos y los otros niegan la Providencia. estas dos doctrinas aíslan al hombre, y deberían ser llamadas filosofías solitarias. Por el contrario, admitimos en nuestra escuela a los filósofos políticos, y sobre todo a los platónicos, porque ellos están de acuerdo con todos los legisladores sobre nuestros tres principios fundamentales: existencia de una Providencia divina, necesidad de moderar las pasiones y hacer las virtudes humanas, e inmortalidad del alma. estas tres verdades filosóficas respon- Cuadernos sobre Vico 34 (2020)268 Jules Michelet den a otros tantos hechos históricos: institución universal de las religiones, de los matrimonios, y de los enterramientos. Todas las naciones han atribuido a estas tres cosas un carácter de santidad, las han llamado humanitatis commercia (Tácito), y con una expresión más sublime todavía, foedera generis humani. la filología, ciencia de lo real, ciencia de los hechos históricos y de las lenguas, proporcionará los materiales a la ciencia de la verdad, a la filosofía. Pero lo real, obra de la libertad del individuo [XVII] no está seguro de su naturaleza. ¿Cuál será el criterium, por medio del cual descubriremos en su movilidad el carácter inmutable de la verdad?: el sentido común, es decir, el juicio precipitado de una clase de hombres, de un pueblo, de la humanidad; el acuerdo general del sentido común de los pueblos constituye la sabiduría del género humano. el sentido común, la sabiduría vulgar, es la regla que Dios ha dado al mundo social. esta sabiduría es una, bajo la doble forma de acciones y lenguajes, por variadas que sean las influencias de procedencia local, y su unidad les imprime un carácter análogo a las poblaciones más aisladas. este carácter es, sobre todo, sensible en lo que respecta al derecho natural. Interrogados los pueblos sobre las ideas que tienen de las relaciones sociales, se verá que todos ellos entienden lo mismo bajo diversas expresiones; se ve en los proverbios que son las máximas de la sabiduría vulgar. no trataremos de explicar esta uniformidad del derecho natural suponiendo que un pueblo se lo ha transmitido a todos los demás. en todas partes es autóctono nativo, por todas partes ha sido fundado por la Providencia en las costumbres de las naciones. en esta identidad del pensamiento humano, reconocida en las acciones y en las lenguas, resuena el gran problema de la sociabilidad del hombre, que [XVIII] tanto avergonzó a los filósofos; y si no encontráramos el nudo desatado, podríamos cortarlo con una palabra: Nada permanece mucho tiempo fuera de su estado natural; el hombre es sociable ya que permanece en sociedad. en el desarrollo de la sociedad humana, en la marcha de la civilización, se pueden distinguir tres edades, tres periodos, edad divina (de los dioses) o teocrática, edad heroica, edad humana o civilizada. a esta división corresponden, tiempos oscuros, fabulosos, históricos. es sobre todo en la historia de las lenguas donde la exactitud de esta clasificación se manifiesta. estas de las que hablamos han tenido que ser precedidas por una lengua metafórica y poética y esta a su vez por una lengua jeroglífica o sagrada. Cuadernos sobre Vico 34 (2020) 269 discurso sobre el sistema y la vida de Vico (1835) nos ocuparemos fundamentalmente de los dos primeros períodos. las causas de esta civilización, de la que estamos tan orgullosos, deben ser buscadas en las edades que hemos denominados bárbaras, y que sería mejor llamar religiosas y poéticas; toda la sabiduría del género humano ya estaba ahí en sus primeras etapas y en su germen. ¡Pero cuando intentamos remontarnos a tiempos tan lejanos, esas dificultades nos detienen! la mayoría de los monumentos han perecido, e incluso los que nos quedan han sido alterados, desnaturalizados por los prejuicios de las edades siguientes. eso no [XIX] puede explicar los orígenes de la sociedad y no se resignó a ignorarlos, imaginándonos la antigua barbarie según la civilización moderna. las vanidades nacionales fueron sostenidas por la vanidad de los sabios que pusieron su gloria en hacer retroceder el origen de sus ciencias favoritas. Golpeados por el feliz instinto que guio a los primeros hombres, exageramos sus luces y les hicimos honor con un gesto que se parecía al de Dios. Pero nosotros, persuadidos de que en toda cosa los comienzos son simples y toscos, miraremos a los Zoroastros, a los Hermes y a los orfeos menos como a los autores que como los productos y resultados de la civilización antigua, y relacionaremos el origen de la sociedad pagana con el sentido común que unió a los hombres todavía estúpidos de las primeras edades. los fundadores de la sociedad son para nosotros estos cíclopes de los que habla Homero, estos gigantes por los cuales empieza tanto la historia profana como la historia sagrada. Después del diluvio, los primeros hombres, excepto los patriarcas ancestrales del pueblo de Dios, tuvieron que volver a la vida salvaje, y por efecto de la educación más dura se recuperó el tamaño gigantesco de los hombres antediluvianos. (Nudi ac sordidi in hos artus, in haec corpora, quae miramur excrescunt. Tácito, Germ.) [XX] ellos se dispersaron por los vastos bosques que cubrían la tierra, totalmente entregados a las necesidades físicas, sin ley, sin Dios. en vano, la naturaleza los rodeó de maravillas, cuanto más regulares eran los fenómenos, y, en consecuencia, dignos de admiración, mas la costumbre los volvía indiferentes. ¿Quién podría decir cómo surgiría el pensamiento humano? Pero se escucha el trueno, se notan sus terribles efectos, los gigantes asustados reconocen por primera vez un poder superior, y lo llaman Júpiter; así, en las tradiciones de todos los pueblos Júpiter derrota a los gigantes. es el origen de la idolatría, hija de la credulidad y no de la impostura, como tanto se ha repetido. la idolatría era necesaria para el mundo, desde un punto de vista social: ¿qué otro poder que el de una religión llena de terrores hubiera Cuadernos sobre Vico 34 (2020)270 Jules Michelet domesticado el estúpido orgullo de la fuerza, que hasta entonces aislaba a los individuos?; desde el punto de vista religioso: ¿no era necesario que el hombre pasara por esta religión de los sentidos, para llegar a la de la razón, y de esta a la religión de la fe? ¿Pero, cómo explicar este primer paso del espíritu humano, este pasaje crítico de la brutalidad a la humanidad? ¿Cómo, en un estado de civilización tan avanzado como el nuestro, cuando los espíritus han adquirido por el uso del lenguaje, de [XXI] la escritura y del cálculo, un invencible hábito de abstracción, devolvernos a la imaginación de sus primeros hombres, completamente sumergidos en los sentidos, y como si estuviéramos enterrados en la materia? afortunadamente, nos queda sobre la niñez de la especie y sus primeros desarrollos el más cierto, el más ingenuo de todos los testimonios: este es el de la propia infancia del individuo. el niño lo admira todo porque él lo ignora todo. lleno de memoria, imitador en el más alto grado, su imaginación es poderosa en proporción a su incapacidad de abstraer. Todo lo juzga por sí mismo y asume la voluntad dondequiera que ve movimiento. Tales fueron los primeros hombres. Hicieron de toda la naturaleza un vasto cuerpo animado, apasionado como ellos. ellos hablaban, a menudo, por signos; pensaron que los relámpagos y los rayos eran signos de este ser terrible. nuevas observaciones multiplicaron los signos de Júpiter, y su reunión compuso un lenguaje misterioso, mediante el cual se dignó hacer conocer a los hombres sus deseos. la inteligencia de este lenguaje se convierte en ciencia, bajo los nombres de adivinación, teología mística, mitología, inspiración poética. Poco a poco todos los fenómenos de la naturaleza, todas las relaciones entre la naturaleza y el hombre, o de los hombres entre sí, se convirtieron en otras tantas divinidades. [XXII] Dar vida a seres inanimados, prestar cuerpo a cosas inmateriales, componer seres que no existen por completo en ninguna realidad, esta es la triple creación del mundo fantástico de la idolatría. Dios, en su pura inteligencia, crea los seres porque los conoce; los primeros hombres, poderosos en su ignorancia, crearon a su manera por la fuerza de una imaginación, si se me permite decirlo, totalmente material. Poeta quiere decir creador; eran, por tanto, poetas, y tal era la sublimidad de sus concepciones que ellos mismos se aterrorizaron y cayeron temblando ante su obra. (Fingunt simul creduntque. Tácito). es por esta poesía divina que crea y explica el mundo invisible por lo que se inventó el nombre de sabiduría, luego reivindicado por la filosofía. Cuadernos sobre Vico 34 (2020) 271 discurso sobre el sistema y la vida de Vico (1835) Cuadernos sobre Vico 34 (2020)272 en efecto, la poesía era ya, para los primeros tiempos, una filosofía sin abstracción, toda imaginación y sentimiento. lo que los filósofos entendieron posteriormente, los poetas lo habían sentido; y si, como dice la escuela, nada hay en la razón que no haya estado en los sentidos, los poetas fueron los sentidos del género humano, los filósofos fueron su razón.7 [XXIII] los signos a través de los cuales los hombres comenzaron a expresar sus pensamientos fueron los objetos mismos que ellos habían divinizado. Para decir el mar, lo señalaron con las manos; después dijeron Neptuno. esta es la lengua de los dioses de la que habla Homero. los nombres de los treinta mil dioses latinos recogidos por Varrón y los de los griegos no menos numerosos, formaban el vocabulario divino de estos dos pueblos. originariamente la lengua divina no podía hablarse sino por acciones, y casi todas las acciones fueron consagradas, la vida no era, por así decir, sino una serie de actos silenciosos de religión. De ahí quedaron en la jurisprudencia romana los acta legitima, esa pantomima que acompañaba todas las transacciones civiles. los jeroglíficos fueron la escritura propia de esta lengua imperfecta, lejos de haber sido inventados por los filósofos para ocultar los misterios de una sabiduría profunda. Todas las naciones bárbaras fueron forzadas a comenzar así, a la espera de que formasen un sistema mejor de lenguaje y escritura. esta lengua muda convenía a una edad donde dominaban las religiones, y estas quieren ser respetadas más que razonadas. en la edad heroica, la lengua divina subsistía todavía, la lengua humana o articulada comenzaba; pero esta época tuvo una aún más propia, hablo de emblemas, de divisas, [XXIV] un nuevo género de signos que no tiene sino una relación indirecta con el pensamiento. es este lenguaje el que hablan las armas de los héroes, aunque seguía siendo el de la disciplina militar. Transportado a un lenguaje articulado, debe haber dado lugar a comparaciones, metáforas, etc. en general, la metáfora constituye el fondo de las lenguas. el primer principio que nos debe guiar en la búsqueda de las etimologías es que la marcha de las ideas corresponde a la de las cosas. los grados de la civilización pueden ser también indicados: Bosques, chozas, pueblos, ciudades o sociedades de ciudadanos, academias o sociedades de sabios; los hombres habitan primero las montañas, luego las llanuras, y por Jules Michelet 7. Filosofía es una poesía sofística. Montaigne; III v. p. 216, edic. Lefebvre. último las costas. las ideas y el desarrollo del lenguaje deben haber seguido este orden. este principio etimológico es suficiente para las lenguas nativas, para aquellas de los países bárbaros que permanecen impenetrables a los extranjeros, hasta que sean abiertos por la guerra o el comercio. muestra cuán equivocados han estado los filólogos al establecer que el significado de las lenguas es arbitrario. su origen era natural; su significación debía estar fundada en la naturaleza. esto se puede observar en el latín, lengua más heroica, menos refinada que el griego; todas las palabras están extraídas de figuras de objetos rústicos y salvajes. [XXV] la lengua heroica utilizaba nombres propios o de pueblos como nombres comunes. los antiguos romanos llamaban Tarentino al hombre perfumado. Todos los pueblos de la antigüedad dijeron Hércules por héroe. esta creación de personajes ideales, que parecería el esfuerzo de un arte ingenioso, fue una necesidad para el espíritu humano. Véase al niño: los nombres de las primeras personas, de las primeras cosas que vio, se los da a todas aquellas en las que halla alguna analogía. asimismo, los primeros hombres, incapaces de formarse la idea abstracta del poeta, del héroe, nombraron a todos los héroes con el nombre del primer héroe, a todos los poetas, etc. Por efec- to de nuestro amor instintivo por la uniformidad, añadieron a estas primeras ideas ficciones singularmente en armonía con las realidades, y poco a poco los nombres de héroe, de poeta, que al principio designaban a tal individuo, incluyeron todos los caracteres de perfección que podían caber en el tipo ideal del heroísmo, de la poesía. la verdad poética, resultado de esta doble operación, fue más verdadera que la verdad real; ¿qué héroe de la historia reflejará el carácter heroico tan bien como el aquiles de la Ilíada? esta tendencia de los hombres a colocar tipos ideales bajo nombres propios ha colmado de dificultades y de contradicciones aparentes los inicios [XXVI] de la historia. estos tipos han sido tomados como individuos. así, todos los descubrimientos de los antiguos egipcios pertenecen a un Hermes; la primera constitución de Roma, incluso en esa parte moral que parece producto de las costumbres, nace completamente armada de la cabeza de Rómulo; todas las hazañas, todos los trabajos de la Grecia heroica componen la vida de Hércules; Homero, finalmente, aparece sólo en el tránsito de los tiempos heroicos a los de la historia, como el representante de toda una civilización. Por un privilegio admirable, estos hombres prodigiosos no son lentamente engendrados por el tiempo y las circunstancias; nacen de sí mis- Cuadernos sobre Vico 34 (2020) 273 discurso sobre el sistema y la vida de Vico (1835) mos, y parecen crear su siglo y su patria. ¿Cómo sorprenderse de que la antigüedad los haya convertido en dioses? si se consideran los nombres de Hermes, Rómulo, Hércules y Homero como expresiones de tal carácter nacional en dicha época como designando los tipos del espíritu inventivo entre los egipcios, de la sociedad romana en su origen, del heroísmo griego, de la poesía popular de las primeras edades en la misma nación, las dificultades desaparecen y las contradicciones se explican; una inmensa claridad luce en la tenebrosa antigüedad. Tomemos a Homero, y veamos cómo todo [XXVII] lo inverosímil de su vida y carácter se convierte, por esta interpretación, en conveniencias, en necesidades. ¿Por qué todos los pueblos griegos se han disputado su nacimiento y lo reclaman como su ciudadano? Porque cada tribu encontró en él su propio carácter, porque Grecia se reconocía en él, porque ella misma era Homero. — ¿Por qué opiniones tan diversas sobre la época en que vivió? Porque vivió, en efecto, durante los cinco siglos que siguieron a la guerra de Troya en la boca y la memoria de los hombres. — Joven, compuso la Ilíada... Grecia, joven entonces, toda ella ardiente de pasiones sublimes, violenta pero generosa, hizo de aquiles su héroe, el héroe de la fuerza. En su vejez compuso la Odisea... la Grecia más madura, concibió mucho después el personaje de ulises, el héroe de la sabiduría. — Homero fue pobre y ciego... en la persona de los rapsodas, que recogían las canciones populares y las iban repitiendo de ciudad en ciudad, a veces en las plazas públicas, a veces en las festividades de los dioses. entonces, como ahora, los ciegos tenían a menudo que llevar esta vida mendicante y vagabunda; además, la superioridad de su memoria los hacía más capaces de retener tantos miles de versos. Homero no siendo ya un hombre, sino designando [XXVIII] el conjun- to de los cantos improvisados por todo el pueblo y recogidos por los rapsodas, se halla justificado ante todos los reproches que se le han hecho, ante la bajeza de sus imágenes, y las licencias, y la mezcla de dialectos. ¿Quién podría aún sorprenderse de que haya elevado a los hombres a la altura de la grandeza de los dioses, y rebajado a los dioses a las debilidades humanas? ¿acaso el vulgo no hace a los dioses a su propia imagen? el genio de Homero se explica, así, sin dificultad; el incomparable poder de invención que admiramos en sus personajes, la salvaje originalidad de sus comparaciones, la vivacidad de sus cuadros de muerte y batallas, su sublime patetismo, todo esto no es el genio de un hombre, es el de la época Cuadernos sobre Vico 34 (2020)274 Jules Michelet heroica. ¿Qué fuerza de juventud no tienen entonces la imaginación, la memoria y las pasiones que inspiran la poesía? los tres principales títulos de Homero se encuentran ya en adelante mejor motivados: es efectivamente el fundador de la civilización en Grecia, el padre de los poetas, la fuente de todas las filosofías griegas. el último título merece una explicación: los filósofos no extrajeron sus sistemas de Homero, aunque trataron de conferirle cierta autoridad a sus fábulas, sino que realmente encontraron allí una ocasión para investigar, y una facilidad adicional para exponer y popularizar sus doctrinas. [XXIX] sin embargo, podemos insistir: suponiendo que un pueblo entero haya sido poeta, ¿cómo pudo inventar los artificios del estilo, estos episodios, estos giros felices, este número poético? ¿y cómo podría no haberlos inventado? los giros no pudieron proceder más que de la dificultad de expresarse; los episodios, de la incapacidad de distinguir y descartar las cosas que no alcanzan su fin. en cuanto al número musical y poético, es connatural al hombre; los tartamudos intentan hablar cantando; en la pasión la voz se altera y se acerca al canto. en todas partes los versos precedieron a la prosa. Pasar de la poesía a la prosa era abstraer y generalizar: ya que el lenguaje de la primera es todo concreto, todo particular. la poesía misma, aunque entonces abandonó el uso vulgar, recibió también las expresiones generales; sustituyó los nombres propios, que en la indigencia de las lenguas le habían servido para designar a los personajes, por nombres imaginarios, y concibió personajes puramente ideales; este fue el comienzo de su tercera edad, la edad humana de la poesía. Descubriendo el origen de la religión, la poesía y las lenguas, conocemos el origen de la sociedad pagana. los poemas de Homero [XXX] son su principal monumento. Incluyamos la historia de los primeros siglos de Roma, que nos presenta el mejor comentario sobre la historia fabulosa de los griegos; en efecto, habiendo sido fundada Roma cuando las lenguas vulgares del lazio habían hecho grandes progresos, el joven heroísmo romano, en medio de tantos pueblos ya maduros, se expresó en lengua vulgar, mientras que el de los griegos se había expresado en lengua heroica. el comienzo de la religión fue el de la sociedad. los gigantes, asustados por el rayo que les revela un poder superior, se refugian en las cavernas. esa edad bestial termina con su vagabundeo; de modo que se aseguran Cuadernos sobre Vico 34 (2020) 275 discurso sobre el sistema y la vida de Vico (1835) cido el cristianismo oponiendo la virtud de los mártires al poder romano, los milagros y la doctrina de los Padres a la vana sabiduría de los griegos. Pero tenía que detener a los nuevos enemigos que por todas partes amenazaban la fe cristiana y la civilización: en el norte los godos arrianos, en el sur los árabes mahometanos, que igualmente rechazaban el carácter divino del autor de la religión. Vimos renacer la era divina y el gobierno [XLIII] teocrático. Vimos a los reyes católicos adoptar los hábitos de diáconos, poner la cruz sobre sus armas y sobre sus coronas, y fundar órdenes religiosas y militares para combatir a los infieles. entonces volvieron las guerras piadosas de la antigüedad (pura et pia bella); las mismas ceremonias para declararlas: se llamaba desde fuera de los muros de una ciudad asediada a los santos protectores del enemigo y se buscaba robar sus reliquias. los juicios divinos reaparecieron bajo el nombre de purgas canónicas; los duelos formaban parte de estos, aunque no eran reconocidos por los cánones. los bandolerismos y las represalias de la antigüedad y la dureza de la servidumbre heroica se renovaron, sobre todo entre los infieles y los cristianos. los asilos del mundo antiguo fueron reabiertos por los obispos, por los abades; es la necesidad de esta protección lo que motiva la mayor parte de las constituciones de feudos. ¿Por qué tantos lugares escarpados o retirados llevan nombres de santos? Porque las capillas servían de asilos. la edad muda de los primeros tiempos del mundo se volvió a presentar, los vencedores y los vencidos no podían entenderse; no existía ninguna escritura en lengua vulgar. los signos jeroglíficos fueron utilizados para marcar los derechos señoriales sobre las casas y sobre las tumbas, sobre los rebaños y sobre las tierras. así, nos encontramos en la edad [XLIV] media la mayoría de los rasgos ya observados en la más alta antigüedad. si todas las observaciones precedentes sobre la historia del género humano no estuvieran respaldadas por el testimonio de los filósofos y los historiadores, de los gramáticos y los jurisconsultos, ¿no nos llevarían a reconocer en este mundo la gran ciudad de las naciones fundada y gobernada por Dios mismo? se eleva hacia el cielo la sabiduría legislativa de los licurgo, de los solón y de los Decenviros, a quienes se relaciona con la tan célebre policía de las tres ciudades más gloriosas, las más señaladas por la virtud civil; y, sin embargo, ¡cuán inferiores son en grandeza y duración a la república del universo! Cuadernos sobre Vico 34 (2020)282 Jules Michelet el milagro de su constitución es que en cada una de sus revoluciones encuentra en la corrupción misma del estado precedente los elementos de la nueva forma que pueden salvarla. es necesario que haya ahí una sabiduría por encima del hombre... esta sabiduría no nos fuerza mediante leyes positivas, sino que se sirve, para gobernarnos, de las costumbres que libremente seguimos. Repitamos pues aquí el primer principio de la Ciencia nueva: los hombres han hecho ellos mismos el mundo social, tal como es; pero este mundo no ha [XLV] surgido menos de una inteligencia, a menudo contraria y siempre superior a los fines particulares que los hombres se habían propuesto. estos fines, desde un punto de vista obtuso, son para ella los medios para alcanzar fines mayores y más lejanos. así, los hombres aislados aún desean el placer brutal, y el resultado es la santidad de los matrimonios y la institución de la familia; los padres de familia quieren abusar de su poder sobre sus siervos, y nace la ciudad; — el orden dominante de los nobles quiere oprimir a los plebeyos, y sufre la servidumbre de la ley, que hace al pueblo libre; — el pueblo libre tiende a agitar el freno de la ley, y se somete a un monarca; el monarca cree asegurar su trono degradando a sus súbditos mediante la corrupción, y solo los prepara para llevar el yugo de un pueblo más valiente; — por fin, cuando las naciones buscan destruirse a sí mismas, son dispersadas en las soledades... y el fénix de la sociedad renace de sus cenizas Tal es la exposición, aunque incompleta sin duda, de este vasto sistema; lo dejamos a la meditación de nuestros lectores. sería demasiado largo seguir a Vico en las ingeniosas aplicaciones que hizo de sus principios. solo añadiremos algunas palabras para dar a conocer [XLVI] cuál fue la suerte del autor y de la obra. la Ciencia nueva tuvo cierto éxito en Italia, y la primera edición se agotó en tres años. Varias figuras importantes, entre otras el Papa Clemente xII, escribieron cartas halagadoras a Vico. algunos sabios de Venecia, que querían reimprimir la Ciencia nueva en esa ciudad, le convencieron de que escribiera su propia Vida para incluirla en una Colección de las vidas de los más distinguidos literatos de Italia. Pero en el resto de europa la gran obra de Vico no produjo sensación alguna. leclerc, que había dado cuenta del libro De uno univer- si juris principio en la Biblioteca Universal, no habló de la Ciencia nueva. el Journal de Trévoux hizo una simple mención al respecto. el Diario de Leipsick [sic] incluyó un artículo calumnioso que había sido enviado desde nápoles. Cuadernos sobre Vico 34 (2020) 283 discurso sobre el sistema y la vida de Vico (1835) empleado con frecuencia por los virreyes españoles o austriacos para componer discursos, versos e inscripciones para ocasiones solemnes, Vico no abandonó la indigencia en la que nació. suplía la insuficiencia de su sueldo en la cátedra de retórica que ocupaba en la universidad de nápoles dando clases de latín en su casa. en el mismo momento en que concluyó la Ciencia nueva, opositó a una cátedra de Derecho, y fracasó. [XLVII] en esta penosa situación, encontró todo su consuelo en el cuidado de sus dos hijas, a las que quería mucho, y la mayor de las cuales triunfó en la poesía italiana. era, dice el editor de los Opúsculos de Vico, a quien un hijo del gran hombre ha transmitido estos detalles, un espectáculo conmovedor ver al filósofo jugar con sus hijas en las horas que se lo permitían las aburridas responsabilidades. un amigo que lo encontró un día con ellas no pudo evitar repetir este pasaje de Tasso: Es Alcides quien, con la rueca en la mano, entretiene con historias fabulosas a las hijas de Meonia. esta felicidad doméstica estaba a su vez mezclada con amargura. uno de sus hijos sufrió una larga y cruel enfermedad. otro se convirtió, por su mala conducta, en la vergüenza de su familia, y Vico se vio obligado a pedir que fuera encerrado. Con la llegada al poder de la casa de borbón, su condición pareció mejorar; fue nombrado historiógrafo del rey, y consiguió que su hijo Gennaro Vico, cuyo mérito y probidad eran conocidos, le sucediera como profesor; pero estos favores llegaron muy tarde. ya languidecía bajo el peso de la edad y los más dolorosos padecimientos. Finalmente, sus fuerzas disminuyeron cada día, y permaneció catorce meses sin hablar y sin reconocer a sus propios hijos. solo salió de este estado para percatarse de la proximidad de su muerte [XLVIII], y, después de haber cumplido con el deber de un cristiano, expiró mientras recitaba los salmos de David, el 20 de enero de 1744. Tenía setenta y seis años cumplidos. no dejemos a este raro hombre sin aprender de él mismo cómo soportó sus desgracias: Que sea alabada por siempre, dice en una carta, esa Providencia que, incluso cuando parece a nuestros débiles ojos una severa justicia, no es más que amor y bondad. Desde que hice mi gran trabajo, siento que me he convertido en un hombre nuevo. ya no siento la tentación de declamar contra el mal gusto del siglo, ya que al expulsarme del lugar que demandaba, me dio la oportunidad de componer la Ciencia nueva . ¿Voy a decirlo? Puede que me equivoque, pero quisiera no equivocarme: la composición de esta obra me ha animado con un espíritu heroico que me sitúa por encima del temor a la muerte y de las calumnias Cuadernos sobre Vico 34 (2020)284 Jules Michelet de mis rivales. ¡Me siento como sentado en una roca de diamante, cuando sueño con el juicio de Dios que hace justicia al genio por la estima del sabio!... 1726. aún reproduciremos, cueste lo que cueste, las últimas líneas que salieron de su pluma: Ahora Vico ya no tiene nada que [XLIX] esperar de este mundo. Abrumado por la edad y las fatigas, desgastado por las penas domésticas, atormentado por dolores convulsivos en los muslos y en las piernas, preso de un mal corrosivo que ya ha devorado una parte considerable de su cabeza, ha renunciado por completo a los estudios y ha enviado al padre Louis-Dominique, tan digno de elogio por su bondad y por su talento para la poesía elegíaca, el manuscrito de las notas de la primera edición de la Ciencia nueva , con la siguiente inscripción AL TIBULO CRISTIANO AL PADRE LOUIS DOMINIQUE JUAN BAUTISTA VICO PERSEGUIDO y GOLPEADO POR LAS CONTINUAS TORMENTAS DE UNA FORTUNA ENEMIGA, ENVÍO ESTOS DESAFORTUNADOS RESTOS DE LA CIENCIA NUEVA; OJALA QUE ENCUENTREN UN LUGAR DE DESCANSO EN SU CASA DEL PUERTO. [Después de haber recordado los obstáculos y contradicciones que encontró, añade lo siguiente:] Vico bendecía estas adversidades que le hicieron volver a sus estudios. Retirado en su soledad como en una fortaleza inexpugnable, meditaba, escribía alguna obra nueva y consumaba una noble venganza sobre sus detractores. Así es como llegó a encontrar la Ciencia nueva ... Desde ese momento, creyó que no tenía nada que envidiar a ese Sócrates, del que dijo Fedro: «La envidia lo condenó en vida, pero sus cenizas están absueltas. ¡Que me aseguren su gloria y no rechazaré su muerte!»8 * * * [Traducción del francés por Emmanuel Chamorro & Miguel A. Pastor, 2020] Cuadernos sobre Vico 34 (2020) 285 discurso sobre el sistema y la vida de Vico (1835) 8. Cujus non fugio mortem, si famam assequar. Et cedo invidiæ, dummodo absolvar cinis.