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El cuerpo entre el lenguaje y el goce.

Pérez Monge, José Manuel

Abstract

El concepto de cuerpo en psicoanálisis ha sido objeto de estudio desde el descubrimiento del psicoanálisis por Freud y continuado por el desarrollo que Jacques Lacan hizo a lo largo de su enseñanza. Para su investigación, el desarrollo de la tesis se realiza en cotutela, lo que posibilita la convergencia de dos teorías, por un lado el psicoanálisis de orientación lacaniana y por otro lado el análisis de contenido a partir de síntesis discursiva. Con el fin de responder a la pregunta sobre la construcción del concepto de cuerpo en la obra de Jacques Lacan y cómo es posible que el habla intervenga en él, nos preguntamos cuáles son los elementos que definen su estructura y cuál es su relación con el lenguaje. Para iniciar este proceso, nos situaremos en el momento en que Freud cambia el campo de estudio del cuerpo biológico, con su formación como neurólogo, a un cuerpo formado por representaciones que funcionan según las leyes del lenguaje. Si en un psicoanálisis lo que habla es el cuerpo, ¿a qué cuerpo nos referimos? La primera concepción del cuerpo parte de la medicina y de la experiencia sensorial. Sin embargo, Freud, desde su formación como neurólogo, se sitúa entre la medicina y la palabra con la "Talking cure". Para poder entender este cambio, se ha localizado el momento en el que Freud se sitúa entre el cuerpo de la medicina y el del habla, el momento de cambio de campo de estudio, y así entender cómo Freud pasa de un cuerpo orgánico a un cuerpo psíquico. En estos primeros momentos del psicoanálisis, Freud ya distingue entre un cuerpo que está del lado de lo biológico y un cuerpo que está del lado de la lengua. Si podemos intervenir desde la palabra en los sentimientos más viscerales, es porque, de alguna manera, esta palabra está ligada a la necesidad biológica. De esta manera, la inscripción del significante en lo biológico permite al ser humano acceder al campo del lenguaje. Por lo tanto, estudiamos cómo se desarrolla este lenguaje en relación con el cuerpo biológico de la vida, el que distinguimos como cuerpo real, la conexión que se ha establecido entre ellos y la forma en que el lenguaje se organiza en esta relación. Para desarrollar estas relaciones, estudiaremos cómo se construyen el registro simbólico y el registro imaginario en relación con el cuerpo real y el desarrollo que hace Jacques Lacan para establecer un conocimiento que pueda definir el concepto. Así, hemos distinguido entre el lenguaje que preexiste y que acoge el cuerpo vivo del recién nacido, y el cuerpo real en el que se inscribirán los rasgos del lenguaje por el que nace el sujeto. Sin embargo, si el lenguaje está relacionado con la necesidad orgánica, ¿es parte de ella? Siguiendo esta pregunta, buscaremos cómo el aparato psíquico está ligado a la necesidad del organismo pero al mismo tiempo está separado de él, y cuáles son las consecuencias de esta distinción. De esta manera, el cuerpo real se ve afectado por el significante y al mismo tiempo lo acoge, produciendo la posibilidad de construir un nuevo cuerpo donde el significante se articula a partir de las leyes del lenguaje con el cuerpo real. Así, podemos establecer la diferencia entre el cuerpo orgánico y el cuerpo que delimita el psicoanálisis. A partir de ahí, estudiamos la implementación del sistema que funcionará a partir de las leyes de la metáfora y la metonimia, donde las palabras, las frases y las imágenes serán las que utilizarán estos significantes de bricolaje en los que está inmerso el ser humano. Un sistema creado de relaciones y afectos que será reemplazado y combinado utilizando esta estructura que hará circular el goce. Una vez que hayamos visto y desarrollado cómo el significante entra en el cuerpo vivo para transformarlo en un cuerpo de goce, buscaremos cómo la imagen interviene en esta construcción. Freud a partir del narcisismo y Lacan con el estadio del espejo, buscarán el efecto que la imagen tiene sobre el cuerpo real. Así, es la imagen desde su reflejo en el otro del espejo la que organizará el cuerpo fragmentado en un todo coordinado. Hemos desarrollado cómo esta identificación con la imagen permitirá la producción de un cuerpo propio en los primeros años de vida del niño. Esta relación de la imagen con el organismo tendrá un papel crucial en la formación del yo y sus afectos, y especialmente en la relación con el cuerpo real. Así, el narcisismo acomete por un lado una función unificadora, pero por otro, un acceso muy directo a la relación de la imagen con el organismo. Este proceso será posible ya que el orden simbólico ya está escrito en el sujeto. De esta manera, esta doble función de la imagen tendrá un impacto directo en la formación del cuerpo imaginario en el ser humano. Desde lo establecido entre las relaciones de lo simbólico y lo imaginario con el cuerpo real, iremos al funcionamiento que Lacan establece para el cuerpo simbólico, que nombrará con el neologismo “lalangue”. Para entender cómo funciona la lalangue, donde el goce se manifiesta en relación a lo simbólico fuera del sentido, estudiamos la escritura de Joyce. Este aporte de Joyce con su creación artística donde se desarrolla la lalangue, es lo que Lacan buscará definir fuera de sentido el funcionamiento del significante. En este sentido, examinaremos la materialidad de este lenguaje y su funcionamiento. Así, será en el sonido del significante y en la homofonía de su articulación donde encontraremos la esencia del cuerpo simbólico. Es en el placer del sonido y en la equivocación donde el cuerpo simbólico encontrará su articulación, como estudiamos en los extractos analizados de Finnegans Wake. Llegamos entonces al punto en que la realidad del sujeto depende de su aparato lingüístico y de su estructura más íntima, la lalangue. Esta estructura se construye fuera del sentido que se crea en su interrelación con lo imaginario. Después de este desarrollo hecho para clarificar el concepto de cuerpo que se ha establecido desde el psicoanálisis, estudiamos en una doble perspectiva un extracto del texto "Retrato de un artista adolescente" de James Joyce. Una es el marco teórico a partir del cual se articulan los conceptos establecidos a la luz del psicoanálisis a partir de la enseñanza de Jacques Lacan desde la orientación de Jacques-Alain Miller. La otra es la aplicación de estos conceptos desde la metodología de análisis del discurso basada en el análisis textual y la síntesis discursiva desde el estudio de la redundancia y la coherencia. De esta forma, en relación con el concepto de cuerpo, abordamos el estudio de la repetición desde el punto de vista del análisis del discurso y su correlación con la coherencia desarrollada en el método de trabajo de la investigación sobre la psicosis ordinaria. A partir de esta aplicación, establecemos una discusión entre los resultados de las dos teorías para elaborar las conclusiones.

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Université Paris 8 Vincennes - Saint Denis Département de Psychanalyse Ecole Doctorale Pratiques et Théories du Sens En cotutelle avec L’Université de Séville Département de Personnalité, Evaluation et Traitement Psychologique Faculté de Psychologie Le corps entre langage et jouissance Universidad París 8 Vincennes – Saint Denis Departamento de Psicoanálisis Escuela Doctoral Prácticas y teorías del sentido En cotutela con Universidad de Sevilla Departamento de personalidad, Evaluación y tratamiento psicológicos Facultad de Psicología El cuerpo entre lenguaje y goce 2016-17 Présenté et soutenu par / Presentado y defendido por : M. José Manuel PÉREZ MONGE Avec la direction et codirection de / Con la dirección y codirección de : Mme Sophie MARRET-MALEVAL et M. Jesús GARCÍA MARTÍNEZ 2 Remerciements Ma sincère gratitude à mes directeurs de thèse pour accueillir le projet international en assumant les difficultés qu'il a pu entrainer. Au Professeur Mme Sophie Marret-Maleval, directrice de thèse depuis le Département de Psychanalyse de l'Université de Paris 8 Vincent - Saint-Denis pour la confiance placée en moi en acceptant le projet proposé dès le début, ainsi que son attentive lecture et le suivi dans le travail développé. Au Professeur M. Jesús García Martínez, directeur de thèse depuis le Département du Personnalité, évaluation et processus psychologiques de l'Université de Séville, pour son ouverture éclectique et pour son accueil au défi et la difficulté que représentent la confluence de théories et de différents points de vue dans la réalisation de la recherche. 3 Agradecimientos Mi sincera gratitud a mis directores de tesis por acoger el proyecto de investigación asumiendo las dificultades que puede implicar un proyecto internacional. A la Profesora Dña. Sophie Marret-Maleval, directora de tesis desde el Departamento de Psicoanálisis de la Universidad de París 8 Vincent – Saint-Denis, por la confianza depositada en mí al aceptar el proyecto propuesto desde un principio, así como su atenta lectura y el seguimiento del trabajo desarrollado. Al Profesor D. Jesús García Martínez, director de tesis desde el Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la Universidad de Sevilla, por su apertura ecléctica y por acoger el reto y la dificultad que representa la confluencia de diferentes teorías y puntos de vista en la realización de la investigación. 4 Résumé Cette thèse porte sur le concept du corps qui est élaboré depuis la découverte de la psychanalyse par Freud et continué par le développement que Jacques Lacan fait tout au long de son enseignement. Nous nous demandons quels sont les éléments qui définissent sa structure et quelle est sa relation avec la langue. Pour pouvoir répondre à cette question, nous nous placerons dans le moment où Freud fait le changement de champs d’étude depuis le corps biologique, avec sa formation de neurologue, jusqu’à un corps qui est fait à partir de représentations qui fonctionnent par les lois du langage. À partir de là, nous développerons comment le langage et l’image se construisent en relation à ce corps et le développement que Jacques Lacan fait pour établir un savoir qui puisse cerner ce concept. Finalement, nous étudierons un extrait de l’œuvre de James Joyce Portrait de l’artiste en jeune homme, en lui appliquant l’approche méthodologique de la psychose ordinaire et l’analyse du discours depuis la psychologie narrative. Cette double perspective nous permettra d’établir le fonctionnement du langage en relation au corps depuis différentes optiques. Mots clés : Corps, langage, jouissance, signifiant, discours, corps imaginaire, corps symbolique, lalangue, James Joyce, analyse du texte, analyse du discours, l'analyse de la redondance, l'analyse de la cohérence. 5 Resumen La presente tesis hace referencia al concepto del cuerpo que es elaborado desde el descubrimiento del psicoanálisis por Freud, seguido por el desarrollo que Jacques Lacan hace a lo largo de su enseñanza. Nos preguntamos cuáles son los elementos que definen su estructura y cuál es su relación con el lenguaje. Para poder responder a esta cuestión, nos situaremos en el momento en que Freud hace el cambio de campo de estudio desde el cuerpo biológico, con su formación de neurólogo, hasta un cuerpo que se construye a partir de representaciones que funcionan por las leyes lingüísticas. A partir de aquí, desarrollaremos cómo el lenguaje y la imagen se construyen en relación a este cuerpo, y el desarrollo que Jacques Lacan hace para establecer un conocimiento que pueda delimitar este concepto. Por último, estudiaremos un extracto de la obra de James Joyce Retrato del artista adolescente1, a partir de la perspectiva metodológica desarrollada por la psicosis ordinaria y el análisis del discurso como metodología dentro de un contexto narrativo. Esta doble perspectiva nos permitirá establecer el funcionamiento del lenguaje en relación al cuerpo desde distintas ópticas. Palabras clave: Cuerpo, lenguaje, goce, significante, discurso, cuerpo imaginario, cuerpo simbólico, lalengua, James Joyce, análisis del texto, análisis del discurso, análisis de la redundancia, análisis de la coherencia. 1 JOYCE, J., Retrato del artista adolescente, Barcelona, RBA Editores, S. A., 1995. 6 Sommaire Introduction*.................................................................................................................*14! 1.!Contextualisation*de*la*thèse*............................................................................*15! 2.!Objet*de*recherche*............................................................................................*15! PREMIÈRE*PARTIE.*TEXTE*EN*FRANÇAIS*........................................................................*25! CHAPITRE*1.*Le*corps*depuis*Freud*et*la*naissance*de*la*psychanalyse*.........................*26! 1.!Le*dysfonctionnement*entre*l’organisme*et*le*symptôme*.................................*28! 2.!Un*corps*étrange*...............................................................................................*36! 3.!La*réaction*motrice*...........................................................................................*40! 4.!Des*représentations*et*leurs*affects*..................................................................*42! CHAPITRE*2.*L’inscription*du*signifiant*.........................................................................*53! 1.*!La*Bejahung*freudienne*....................................................................................*54! 2.!La*Verwerfung*freudienne*.................................................................................*59! 3.!La*dénaturalisation*de*l’organisme*par*l’inscription*de*la*marque*.....................*62! 4.*La*pulsion*chez*Lacan*............................................................................................*67! 5.!L’inscription*dans*le*discours*.............................................................................*74! 5.1.! Comment!construire!un!discours!où!la!place!détermine!la!fonction!.............!79! 7 5.2.! L’articulation!des!signifiants!S1-S2!ou!et!la!rencontre!au-delà!de!l'abîme!dans! une!bobine!à!partir!du!FORT-DA!................................................................................!87! CHAPITRE*3.*Du*symbolique*et*son*articulation*............................................................*91! 1.*!La*relation*subjective*à*la*mort*.........................................................................*92! 2.*!La*prééminence*du*signifiant*et*sa*relation*à*la*jouissance*................................*98! 3.!Comment*le*symptôme*nous*conduit*à*clarifier*le*concept*du*corps*................*112! 4.!La*technique*du*signifiant*dans*sa*relation*à*la*topologie*................................*120! 5.!L’holophrase*comme*phénomène*psychosomatique*.......................................*142! CHAPITRE*4.*De*l’imaginaire*dans*la*construction*du*corps*.........................................*155! 1.!Comment*l’image*va*cerner*le*vide*ouvert*par*l’inscription*symbolique*..........*156! 2.!La*libido*comme*formatrice*du*corps*..............................................................*160! 3.!Le*miroir*ou*l'imaginaire*sur*l’organisme*.........................................................*169! CHAPITRE*5.*La*construction*du*langage*réalisée*par*Joyce*ou*le*corps*de*la*lalangue*176! 1.*!Le*plaisir*du*signifiant*.....................................................................................*177! 2.*!Le*sens*et*le*signifiant*.....................................................................................*180! 3.*!Le*corps*de*Joyce*............................................................................................*184! 4.*!Le*son*prononcé*«*Reusement*»*......................................................................*193! 5.*!Le*signifiant*apparaît*par*ses*sons*...................................................................*198! 8 6.*!Le*passage*du*savoir*à*l’Un*..............................................................................*204! 7.*!La*lalangue*comme*la*création*de*Joyce*dehors*du*miroir*...............................*206! 8.*!La*création*Joycienne*sur*son*escabeau*et*la*consistance*de*l’ego-correcteur*..*209! CHAPITRE*6.*Analyse*d’un*extrait*Portrait<de<l'artiste<en<jeune<homme*depuis*la* confluence*de*la*psychanalyse*lacanienne*et*la*synthèse*discursive*...........................*220! 1.!Introduction*....................................................................................................*221! 2.!Objectifs*.........................................................................................................*223! 3.!Hypothèse*.......................................................................................................*224! 4.!Cadre*théorique*pour*l’étude*du*dénouement*de*Stephen*..............................*225! 4.1.!Le!lapsus!symbolique!et!les!compensations!comme!extériorité!subjective!......!230! 4.2.!La!fuite!du!corps!de!l’imaginaire!comme!extériorité!corporelle!.......................!232! 4.3.!La!solitude!de!Stephen!comme!l’extériorité!sociale!.........................................!234! 5.!Application*de*l’analyse*du*texte*du*point*de*vue*de*la*psychanalyse*.............*239! 5.1.! La!rencontre!avec!Un-Père!Dolan!.................................................................!239! 5.1.1.! La!question!sur!le!nom!.........................................................................!241! 5.1.2.! L’acte!cruel!...........................................................................................!243! 5.1.3.! La!soumission!et!le!corps!étrange!........................................................!245! 5.2.! L’élaboration!du!dénouement!......................................................................!247! 5.2.1.! L’appel!à!l’Autre!autorité!......................................................................!249! 5.2.2.! Le!transit!à!la!solitude!de!l’ego-correcteur!...........................................!251! 9 6.*Application*de*l’analyse*du*texte*du*point*de*vue*de*l’analyse*du*discours*.........*252! 6.1.! L’approche!du!concept!de!discours!depuis!différentes!perspectives!théoriques !253! 6.2.! Méthodologie!...............................................................................................!256! 6.3.!Conception!et!approche!....................................................................................!258! 6.3.1.!Procédure!d’analyse!du!texte!.....................................................................!258! 6.3.1.1.!La!division!du!texte!en!microstructures!..............................................!260! 6.3.1.2.!L’analyse!de!la!redondance!.................................................................!262! 6.3.1.3.!L’analyse!de!la!cohérence!....................................................................!263! 6.3.2.!Application!de!l’analyse!du!texte!dans!F1!et!S1!.........................................!267! 6.3.2.1.!Intervention!dans!le!texte!de!F1!et!S1!.................................................!267! 6.3.2.2.!Analyse!des!résultats!de!l’intervention!dans!F1!et!S1!.........................!274! 6.3.3.!Application!de!l’analyse!du!texte!dans!F2!et!S2!.........................................!278! 6.3.3.1.!Intervention!dans!le!texte!de!F2!et!S2!.................................................!278! 6.3.3.2.!Analyse!des!résultats!de!l’intervention!dans!F1!et!S1!.........................!283! 6.3.4.!Application!de!l’analyse!du!texte!dans!F3!et!S3!.........................................!286! 6.3.4.1.!Intervention!dans!le!texte!de!F3!et!S3!.................................................!286! 6.3.4.2.!Analyse!des!résultats!de!l’intervention!dans!F3!et!S3!.........................!292! 6.3.5.!Procédure!de!la!synthèse!discursive!..........................................................!294! 16 La base fondamentale par conséquent de la recherche sur le concept de corps, est l'ouvrage créée par Freud et ceux de Lacan dans ses séminaires et ses écrits, ainsi que les recherches publiées à cet égard, principalement depuis l'orientation établie par Jacques-Alain Miller et les contributions qui ont été réalisées au sein de la littérature psychanalytique d'orientation Lacanienne. Actuellement, le corps occupe une grande place dans notre société, depuis l’accent porté sur la santé corporelle comme promesse de bonheur, en passant par le souci de l’image comme composante de succès social jusqu'à la performance comme un élément de développement personnel. Mais, naissons-nous avec un corps, ou le corps se construit-il tout au cours des premières années de vie ? Cette question est un élément transversal dans tout le texte. Comment est-il possible que la psychanalyse, qui travaille à partir de la parole et sans intervenir dans le corps biologique, puisse provoquer des effets dans celui-ci. Pour pouvoir répondre à toutes ces questions, nous développerons la thèse en six chapitres, lesquels traiteront le concept de corps de telle façon que chacun d’eux aborde un aspect fondamental dans la construction du concept, depuis les premières élaborations développées par Freud jusqu'aux derniers enseignements de Lacan dans ses séminaires. Les maladies du corps depuis sa conception biologique ont été étudiées par la médecine depuis des temps immémoriaux pour guérir le dysfonctionnement de l'organisme, en utilisant le savoir que chaque époque a pu développer par rapport à son anatomie et sa physiologie. Dans ce contexte de savoir médical, à la fin du XVIIIème siècle et le commencement du XIXème, Freud va développer sa pratique clinique, depuis le savoir anatomique et 17 physiologique dont la médecine disposait. Il commence l’étude du corps à partir de sa formation en tant que neurologue. Au début de son étude, Freud définit le fonctionnement de l'appareil psychique du point de vue de la biologique. Dans ces moments initiaux, le fonctionnement du psychisme répond aux lois de la physiologie, Freud décrit ainsi dans ses travaux, l'appareil psychique du système nerveux. Mais sa rencontre avec la maladie hystérique, met dans une limite conceptuelle le savoir médical développé à cette époque. Freud va confronter cette limite à partir de sa formation en tant que neurologue et avec l'expérience acquise à partir de l'enseignement du neurologue français Jean-Martin Charcot, dans les leçons données par celui-ci à l'hôpital de la Salpêtrière de Paris. Son acuité clinique et sa formation dans le domaine de la maladie mentale, avec la rencontre de la symptomatologie hystérique et ses manifestations corporelles, l’amèneront à la découverte de l'inconscient et à la méthode de travail de la psychanalyse, qui déplacera l'étude du corps organique pour ouvrir un nouveau champ d'intervention dans le psychique. La distinction entre le corps comme organisme et le corps construit par des représentations fait que l'étude de ce dernier se transforme non pas en une étude physiologique, mais en une étude sur le symbolique2 et sa relation avec le somatique. Il se tisse de cette façon un réseau 2 « Terme introduit (sous sa forme de substantif masculin) par J. Lacan qui distingue dans le champ de la psychanalyse trois registres essentiels : le symbolique, l’imaginaire et le réel. Le symbolique désigne l’ordre de phénomènes auxquels la psychanalyse a affaire en tant qu’ils sont structurés comme un langage. Ce terme se réfère aussi à l’idée que l’efficacité de la cure trouve son ressort dans le caractère fondateur de la parole. On trouve le mot symbolique sous sa forme substantive chez Freud : dans L’interprétation du rêve (Die Traumdeutung, 1900) par exemple, il parle de la symbolique (die Symbolik), entendant par-là l’ensemble des symboles à signification constante qui peuvent être retrouvés dans diverses productions de l’inconscient ». Font: LAPLANCHE, J. et J.-B. PONTALIS, Vocabulaire de la psychanalyse, PUF, 1967. 18 symbolique qui, dans le cas de l'hystérie, fait que la souffrance du sujet ne répond pas au savoir médical, mais à la façon dont le langage habite l’organisme. Dans le premier chapitre nous étudierons la question des raisons qui font que Freud puisse établir cette découverte avec le passage que développe Freud dans l'étude du corps organique à l'étude du corps qui fonctionne à partir des représentations qui proviennent de la vie affective des sujets traités. Dans ce changement de champ d’étude qui concerne la construction de la théorie psychanalytique, Freud laisse l’organique de côté pour étudier l’inconscient comme ce qui va intervenir sur le corps mais qui n’est pas du côté biologique mais du champ du langage et de la vie subjective du sujet. Nous naissons avec un organisme vivant défini par « leur organisation complexe, riche en substances carbonées, dites organiques, et par leur aptitude à extraire du milieu extérieur matière et énergie grâce auxquelles ils s'entretiennent, s'accroissent harmonieusement et se reproduisent »3. Cet organisme dès le moment de son arrivée au monde se met en relation avec l'environnement de telle manière qu'il reçoit des stimuli et réagit devant eux à partir de réponses fournies par les différents systèmes et organes. Nous sommes dans ce moment dans le développement du système nerveux. C’est le corps vivant la base à partir de laquelle vont s’inscrire nos expériences comme être dépendants du langage, comme êtres parlants ou parlêtres4. Mais, comment lier ce qui vient du langage avec ce qui est purement organique ? 3 GÉNERMONT, J., Organisme vivant, http://www.universalis-edu.com/encyclopedie/organismevivant/, consulté le 20 mai 2017, consulté le 24 mars 2017. Disponible sur http://www.universalisedu.com/encyclopedie/organisme-vivant/. 4 Lacan, pour se référer à « l’être humain » en tant qu'intervenu par le langage, il se réfère à plusieurs reprises tout au long de son enseignement comme « l’être parlant ». Ce terme évoluera postérieurement au néologisme « parlêtre », qu’il utilisera pour la première fois dans « Joyce le symptôme II », publiée dans Joyce avec Lacan, Paris, Navarin, 1987. 19 Pour répondre à cette question, nous allons observer comment Freud passe du savoir médical au savoir psychanalytique. Le deuxième chapitre développe comment s’établit la relation entre le signifiant et la nécessité. Dans ce chapitre nous allons voir comment il est possible qu'une représentation soit inscrite dans l'organisme de telle sorte qu’elle puisse le représenter. Cela nous mènera au concept de pulsion développé par Freud que nous étudierons à la lumière de l’enseignement de Lacan depuis les premiers séminaires et avec le concept de discours qui décrit le fonctionnement du sujet en relation au signifiant et l'objet. Dans le cadre de l'étude portant sur le parcours de la conceptualisation du corps, nous commencerons par étudier comment le signifiant intervient dans la nécessité organique. A partir de l’insertion du signifiant dans la vie du sujet, sera possible, aussi, la construction d'un monde imaginaire5 dans lequel l’organisme va avoir une relation privilégiée. Lacan, depuis sa thèse « l’inconscient est structuré comme un langage » ne cessera de répondre tout au long de son enseignement que la structure psychique est inséparable du registre du langage. De ce point de vue, la question freudienne de l'action du psychique sur le somatique devient l'action de la langue sur le somatique. 5 « Dans l’acception donnée à ce terme (employé alors le plus souvent substantivement) par J. Lacan : un des trois registres essentiels (le réel, le symbolique, l’imaginaire) du champ psychanalytique. Ce registre est marqué par la prévalence de la relation à l’image du semblable. La notion d'« imaginaire » se comprend d’abord en référence à une des premières élaborations théoriques de Lacan concernant le stade du miroir. Dans le travail qu’il a consacré à celui-ci, l’auteur mettait en évidence l’idée que le moi du petit humain, du fait en particulier de la prématuration biologique, se constitue à partir de l’image de son semblable (moi spéculaire) ».(LAPLANCHE, J. et J.-B. PONTALIS, Vocabulaire de la psychanalyse, op. cit. 20 À partir de cette conception où le langage intervient sur le corps organique, s’ouvre la question de connaitre quelles sont les différentes parties dont se compose le corps de l’être parlant, et comment elles sont entrelacées et comment elles s’influencent l’une sur l'autre. Pour mettre en lumière cette question, nous placerons d’un côté l’organisme qui répond à des lois de la biologie, c’est le corps de la vie, le corps réel en tant qu’organisme. D’un autre côté, la partie symbolique qui s’inscrit dans la nécessité biologique et qui introduit le manque qui va permettre la production de l’objet a6, comme le résultat de la recherche de la satisfaction perdue. Et il y a aussi une partie imaginaire, décrite par Lacan à partir du stade du miroir7, qui va lui donner la valeur de la belle forme avec la perception de complétude. Mais pour que toute cette construction soit possible, il doit y avoir une intervention, une irruption qui provoque le changement de ce que la nature donne comme corps organique. La question se trouve donc sur comment la nécessité du sujet est transformée au moyen du symbolique dans un corps signifiant, différencié déjà par Freud entre instinct et pulsion. Quelle est la relation qui va permettre que le mot, provenant de l'Autre8, puisse former une matrice de désir avec les lois de combinaison de la métaphore et la métonymie ? Comment 6 Expression introduite par Jacques Lacan en 1960 pour désigner l'objet du désir par le sujet et qui se soustrait à lui, au point d'être non représentable, ou de se transformer dans « un reste » non symbolisable. (PLON, M. et E. ROUDINESCO, Dictionnaire de la psychanalyse, Fayard, 2006.) 7 « D’après J. Lacan, phase de la constitution de l’être humain, qui se situe entre les six et dix-huit premiers mois ; l’enfant, encore dans un état d’impuissance et d’incoordination motrice, anticipe imaginairement l’appréhension et la maîtrise de son unité corporelle. Cette unification imaginaire s’opère par identification à l’image du semblable comme forme totale ; elle s’illustre et s’actualise par l’expérience concrète où l’enfant perçoit sa propre image dans un miroir. » (LAPLANCHE, J. et J.-B. PONTALIS, Vocabulaire de la psychanalyse, op. cit.). 8 Lacan a introduit pour la première fois l'expression « grand Autre », en le distinguant du « petit autre », le 25 mai 1955 dans son séminaire annuel consacré à Le moi dans la théorie de Freud et dans la technique de la psychanalyse. L’« Autre » est utilisé par Jacques Lacan pour désigner un lieu symbolique : le signifiant, la loi, le langage ou l’inconscient. Il peut l’écrire avec majuscule 21 est possible que le fait de parler dévie de la nécessité animale en provoquant une discontinuité de la nature avec l'être humain ? Cela entraînera des structures psychiques différentes et à l'intérieur de celles-ci, différents modes de fonctionnement. Dans cette façon de fonctionner, quelles sont les facteurs qui déterminent son articulation ? Le plaisir et l’horreur du manque seront des éléments qui interviennent dans ce processus. Cette conception et cette construction du sujet comme récipient structuré par le langage a des conséquences que nous allons chercher tout au long de la thèse pour cerner le vide que cette question laisse avec la production d’un savoir sur lui-même. Le sujet, produit à partir de cette insertion du signifiant, sera un sujet qui habite le langage, qui a une structure et un fonctionnement propres. En conséquence, l'homme naît dans le langage et par le langage. Et dans la mesure où cette inscription du signifiant est la condition pour que le symbolique capte le corps réel dans son tissu, dans la chaîne signifiante, nous chercherons comment se produit l’admission du signifiant et quelle est sa structure minimale qui permettra d’ouvrir cette possibilité de construction symbolique. Pour pouvoir saisir cette construction, Freud la développe articulée dans le domaine du signifiant sous forme de lapsus, mots d’esprit, actes manqués, rêves et symptômes. Mais qu’est ce qui soutient tout cette articulation du signifiant, quelle est sa cause ? (Autre), et s'oppose alors à l'« autre » avec minuscule, défini comme autre imaginaire, ou le lieu de l'altérité dans le miroir. Il peut aussi recevoir la graphie « grand Autre » ou « grand A ». (PLON, M. et E. ROUDINESCO, Dictionnaire de la psychanalyse, op. cit.) 22 Dans le troisième chapitre nous allons chercher quelles sont les éléments qui interviennent dans la jouissance9 du signifiant, quelles sont les conséquences de son inscription, sa relation avec la mort, et son fonctionnement organisé dans le symptôme pour faire face au vide qui s’ouvre après cette inscription. Nous verrons aussi comment le phénomène psychosomatique va être une solution éventuellement à l’insupportable du manque quand le symptôme n’a pas pu soutenir son articulation. Freud noue la satisfaction du symptôme avec les pulsions, qu’il définit comme limite entre le psychique et le somatique. Pulsion de vie et pulsion de mort, ce binaire a toute son importance parce qu’il nous montre comment Freud établit déjà, d’une manière très précise, la différence entre la pulsion au service de ce qui est purement organique et la pulsion au service d’une fonction sexuelle. En d’autres termes, il met en évidence la différence entre l’organisme et le corps comme le siège d’une jouissance. Mais l’inscription du signifiant va aussi permettre l'extraction de l'objet, perte à partir de laquelle le sujet va construire sa propre réalité, avec la production de l'objet a. Cette perte va aussi produire un point de non-sens qui s’ouvre dans le fonctionnement du sujet et que nous articulerons dans le fonctionnement du signifiant depuis différents moments de l’enseignement de Lacan. Donc, depuis le moment où le signifiant s’inscrit dans la nécessité du corps biologique, commence la formation d'un nouveau corps, qui n’est plus le corps de la chair, le corps de 9 « Jouissance » est le terme que Lacan invente pour rendre compte d’un état que Freud appelle Befriedigung et qui est une satisfaction qui va au-delà du principe du plaisir, une satisfaction qui va contre le bien-être du sujet et qui perturbe même les fonctions les plus vitales de l’organisme. (CHEMAMA, R., Diccionario del Psicoanálisis, Buenos Aires, Amorrortu editores, 1996). 23 l'instinct, le corps de la nature, mais qui deviendra un corps dénaturé par le langage. Le signifiant sous la forme de parasite10, va former un nouveau corps à partir des représentations qui vont s’inscrire sur l'organisme donné, avec des lois de fonctionnement qui possèdent une structure de langage. Cela entraînera des structures psychiques différentes et à l'intérieur de celles-ci, différents modes de fonctionnement. Dans cette façon de fonctionner, quels sont les facteurs qui déterminent son articulation ? Le plaisir sera un des éléments qui intervient dans ce processus. Si l'être humain est né de l'inscription du signifiant dans l’organisme, il va construire un nouveau corps, avec ses propres lois de fonctionnement. Mais si le corps biologique a été inscrit par le symbolique, comment avons-nous la perception d’avoir un corps qui ne soit pas morcelé par cette inscription qui nous sépare de la conception du corps donné par la nature ? Si le fonctionnement du signifiant par rapport au besoin est décrit de différentes façons par Lacan tout au long de son enseignement, pour développer le concept de corps, le point de départ chez Lacan est le corps narcissique pointé par Freud. Dans le quatrième chapitre nous verrons comment, une fois que le signifiant est introduit dans la nécessité biologique, est l'imaginaire et ce qui va venir à recouvrir l’organisme pour mettre en place la construction du corps tel que l'enfant va le découvrir dans sa relation imaginaire avec l'autre dans le miroir. Cette interaction entre le corps réel et les registres 10 « La question est plutôt de savoir pourquoi est-ce qu’un homme normal - dit normal - ne s’aperçoit pas que la parole est un parasite ? »(LACAN, J., Le séminaire. Livre XXIII, Le Sinthome, Paris, Seuil, 2005, clase 7.) 24 imaginaires et symboliques sera une ligne qui structurera la recherche pour clarifier comment le langage ancré dans la nécessité organique, jouira de différentes façons et nous permettra la sensation d’avoir un corps. Le cinquième chapitre décrira comment se construit le corps symbolique et sa relation a la jouissance tels que Lacan le développe à partir de l'étude de l'œuvre de James Joyce. La question du corps comme le siège d'une jouissance, serait un aspect décisif pour pouvoir identifier les conceptions développées, pour dégager ainsi la nature de son articulation. Au sixième chapitre, nous verrons la mise en œuvre des concepts développés sur le corps imaginaire et l'articulation symbolique qui le soutien. Pour l’illustrer, nous étudierons une partie de Portrait de l'artiste en jeune homme écrit par James Joyce. De cette façon, et comme résultat de la cotutelle réalisée entre les deux universités, nous ferons l’approche du texte de James Joyce à partir d’une double perspective. Ainsi, en relation au concept du corps, nous aborderons l'étude de la répétition dès le point de vue de l’analyse du discours depuis la théorie narrative et sa corrélation avec la cohérence développée avec la méthode de travail de la psychose ordinaire. À partir de cette application, nous établirons une discussion entre les résultats des deux théories pour élaborer des conclusions. 25 PREMIÈRE PARTIE. TEXTE EN FRANÇAIS 32 L’appareil psychique décrit par Freud dans le Manuscrit L en tant que circuit économique structuré par des représentations et mobilisé par des tensions et des décharges, il établit un dynamisme avec des chemins ou des voies permettant de décharger les tensions internes vers l’extérieur. Freud établit le système des représentations à partir d’un fonctionnement proche au modèle biologique du neurone. Ainsi, comme si cela était un circuit qui transmet des impulsions électriques, la surexcitation en surcharge peut causer des problèmes dans ce système. De cette façon, c’est un modèle qui établit une relation entre le biologique et certaines représentations qui le géreront, en étant établies à partir des premiers moments de la psychanalyse, de la relation entre le corps biologique et un appareil de représentations. Freud établit déjà depuis le début de son travail que les symptômes hystériques ignorent la distribution des nerfs et l'anatomie musculo-squelettique. Le symptôme prend les organes dans le sens ordinaire, populaire, avec le nom qu'ils portent14, en construisant une nouvelle anatomie, appelé par Lacan l’anti-anatomisme15. C’est à dire, que depuis le début, Freud établit l'existence d'un corps construit avec des images et signifiants qui répondent à des associations établies à partir des valeurs émotionnelles qui sont liées par des images ou signifiants sertis sur le corps. Voilà où nous trouvons le plafond du savoir médical pour passer au domaine de la psychologie, où Freud est à la recherche de la cause de la paralysie hystérique. Donc, nous pouvons conclure à partir d’Étude comparative des paralysies motrices organiques et hystériques, que ces paralysies ont des caractéristiques qui ne figurent pas 14 Ibid., p. 361. 15 LACAN, J., Le séminaire. Livre XVI, D’un autre à l’autre, Paris, Éd. du Seuil, 2006, p. 382. 33 dans la paralysie de représentation ou projective, et que même elles ne sont plus d’origine organique. De cette façon la question se situe dans la cause qui produit l'altération qui entraîne la paralysie en dehors du champ organique, mais en l‘affectant. Pour cela, Freud établit une structure d’associations entre des idées, des conceptions et des représentants. Il nous donne l'exemple de l'histoire comique du ressortissant qui décide de ne plus se laver la main après que celle-ci entre en contact avec celle du roi. Si la conception de la main est entrée en association avec un élément affectif de grande valeur, les associations qui lui restent entrent à fonctionner dans une structure différente de celle qui jusqu’alors lui avait été donnée. Ainsi, la conception de la main deviendra un représentant de la rencontre avec le Roi, avec toute la valeur affective que la rencontre a entraînée pour lui, quand il remplit une série de conditions pour le sujet en question. De cette façon, ce que le sujet ne peut élaborer de manière symbolique, ce sera dans de nombreux cas, l'organisme qui va entrer en jeu comme la matière qui sera utilisée pour soutenir ce qui symbolisera ce qui n'a pas pu être établi de toute autre manière. A cette époque, Freud dans son intervention comme psychanalyste, cherchait à dénouer l'affection d’avec la représentation qui l'a fait valoir, en produisant un effet de catharsis. Ici Freud non seulement décrit un processus cathartique et d'élaboration, mais le plus important et ce qui nous concerne dans ce parcours, c'est qu’il décrit un processus de structure symbolique. Une structure qui est innervée de sentiments et en liaison avec l’organisme. Ces inscriptions du signifiant sont élaborées dans l'inconscient et hébergées en contact avec l'organisme, provoquant le symptôme qui fait souffrir la patiente. La patiente se plaignait de 34 douleurs organiques, mais ce qui l’affectait c’était un événement affectif traumatisant que le système inconscient séjournât de manière telle que son fonctionnement touchait à l'organisme. La question que nous suggère cette affirmation est : quelle est la voie par laquelle une affection peut se mettre en contact avec l’organisme et être inscrite sur lui, en faisant partie d’une formation de l'inconscient comme le symptôme ? Comment est-il possible qu'une structure symbolique puisse s’innerver dans une structure organique ? Quels sont les mécanismes, les ressorts et la structure qui soutiennent la possibilité qu'un affect empiète sur l'organisme au point de pouvoir créer une douleur, une dysfonction ou une paralysie ? L'appareil symbolique par lequel l'être humain nait, l'insertion signifiant qui nous inscrit comme des êtres humains, créent aussi une relation avec le registre imaginaire, décrite par Lacan dans le stade du miroir. À partir de l'organisation symbolique dans laquelle l’êtreparlant est inscrit et son innervation avec l’organisme, l’état du miroir va décrire la voie à partir de laquelle il peut établir cette relation privilégiée de jouissance entre ce symbolique et l'organique. Entre l'organisme et le symbolique organisé à partir d'une structure de discours, que Freud développe et que par la suite Lacan avance, il est établi une brèche où l’organique vous demandera de trouver une voie d'expression, une catharsis que Freud recherche dans les premiers temps, propre au monde animal. Mais cette voie d'expression se trouvera détournée par l'insertion du symbolique sur la nécessité, en introduisant le vide du manque. Ce manque introduit une béance structurelle à partir de laquelle n'existera pas de synchronisation possible entre le stimulus reçu et la réponse donnée. Une nécessité 35 organique qui circule dans une structure du désir, donnant lieu d'une part à la pulsion décrite par Freud dans ses trois essais pour une théorie de la sexualité, qui modifie la manière de fonctionner de l’organisme, et qui va fonctionner articulé à un autre signifiant. La nature de la relation qui existe entre l'organisme et le système symbolique qui l’inscrit et qui répond aux mots, aux sentiments et aux vécus traumatiques, peut réagir à ces vécus en paralysant ou en excitant la masse musculaire, ou même en créant des phénomènes psychosomatiques. Tel est le symptôme de conversion, où c’est l'organe qui est touché, posé comme un processus symbolique qui s’inscrit dans l’organisme pour dire ce qui ne peut pas se dire, ce qui est refoulé, et dans cela réside le processus de conversion. En conclusion, Freud nous montre comme le symptôme de conversion est dans un système de représentations qui intervient sur le corps biologique qui, à la fois, devient le support pour ces représentations. Les relations qui se sont établies entre eux vont déterminer son fonctionnement, où le refoulé peut trouver un chemin qui n’a pas de moyen pour drainer l’excès de tension supporté. 36 2. Un corps étrange En 1888 Freud établit déjà que tout succès, chaque impression psychique que le moi rejette, a une valeur affective qui produit une réaction motrice ou un travail psychique associatif16. Dans Études sur l'hystérie, Freud distingue le traumatisme comme un corps étrange et celuici disparait lorsqu'il est géré clairement pour éveiller le souvenir du processus et avec lui l'affection concomitante, donnant une expression verbale à l'affection. Encore une fois Freud décrit un corps organique lié à des mots chargés d’affect (l’effroi, l’angoisse, la honte ou la douleur physique)17 ainsi que les effets sur l’organisme. Pour guérir cette partie du nouvel organisme endommagé, Freud utilise plusieurs outils. D'abord la suggestion de l'hypnotisme. Mais Freud nous montre que le souvenir dépourvu d'affect « est presque toujours totalement sans effet »18. Freud à cette époque établit l'acte et la parole (et aussi les actes sécrétoires comme les sanglots et les pleurs)19 en tant que facilitateurs de la catharsis. Mais, outre la catharsis, qui est d’une portée limitée, il faut aller plus loin dans le grand réseau de l'association, permettant ainsi de corriger les événements traumatisants par d'autres représentations. Jusqu'à présent, il est évident que Freud fait une distinction claire entre l’organisme décrit par la médecine et un corps fait de mots, d’images et d’affects qui délimitent le corps organique en lui donnant une nouvelle anatomie. Freud construit dès le début, d'une façon 16 FREUD, S., « Quelques considérations pour une étude comparative des paralysies motrices organiques et hystériques », op. cit., p. 364. 17 FREUD, S. et J. BREUER, Études sur l’hystérie et textes annexes, Paris, PUF, coll.« Œuvres complètes - psychanalyse », 2009, vol.II : 1893-1895, p. 26. 18 Ibid., p. 27. 19 Ibid., p. 223. 37 claire, un corps de signifiants qui effectuent une morsure dans la nécessité organique, de sorte que lorsque le fonctionnement de cette nouvelle structure, faite de signifiants, images et affections, est dérégulé, le corps organique peut être envahi jusqu’à des conséquences extrêmes. Dans Études sur l'hystérie Freud explique que le retour d'expériences traumatiques forme le contenu de l'attaque hystérique20, à savoir, que la souffrance du corps est tissée au moment du traumatisme du corps. Dans Quelques considérations pour une étude comparative des paralysies motrices organiques et hystériques21, celui-ci, quand il se produit, doit apparaître à un niveau inconscient22, de sorte que Freud, à cette époque, dit que si nous pouvons attirer les souvenirs entièrement vers la conscience, le traumatisme n’a plus la capacité de se manifester23. De cela, nous pouvons conclure que le corps que Freud décrit est une structure psychique inconsciente, logée dans l’organisme et les difficultés qu'il abrite, peuvent être résolues en envoyant le traumatisme vers la conscience, tournant le corps guéri de ce dont que le patient se plaignait. Par conséquent, le corps biologique devient décompensé avec les représentations des traumatismes qui se logent sur lui. L'accord conclu entre l’organisme et le corps des représentations, est en crise, là où les représentations luttent, pour parler sa propre langue, dans laquelle s’exprime le symptôme. 20 Ibid., p. 364. 21 FREUD, S., « Quelques considérations pour une étude comparative des paralysies motrices organiques et hystériques », op. cit., p. 364. 22 Freud utilise ici le terme « subconscient », lequel changera après par « inconscient » : « Nous serons également en droit de récuser l'appellation d’une « subconscience », comme incorrecte et induisant en erreur » (FREUD, S., « Métapsychologie », Une névrose infantile. Sur la guerre et la mort. Métapsychologie. Autres textes, Paris, PUF, coll.« Œuvres complètes - psychanalyse », 1988, vol.XIII : 1914-1915, p. 210.) 23 FREUD, S. et J. BREUER, Études sur l’hystérie et textes annexes, op. cit., p. 364. 38 En outre, Freud analyse le fonctionnement du système nerveux, en établissant la somme d’excitation, condition préalable pour l'établissement de l'état de santé, « en liquidant par association ou en éconduisant par une réaction motrice approprié tout accroissement d’excitation sensible »24. Ce système peut être mal approprié pour des raisons différentes. Par conséquent, Freud conclut, « devient trauma psychique toute impression dont la liquidation par un travail de pensée associatif ou par une réaction motrice réserve des difficultés au système nerveux »25. Ici Freud établit clairement un lien direct entre le corps somatique et son fonctionnement biologique avec le corps inconscient des représentations. Voilà pourquoi Freud, à cette époque établit comme solution d’annuler les effets des représentations qui revivront le traumatisme, et qui n’ont pas été bien drainées par le patient à partir de l’abréaction. Freud a nommé la transformation de l'excitation psychique en symptômes somatiques par le terme conversion26, caractéristique de l'hystérie. Cette conversion est souvent incomplète, laissant une partie de l’affect concomitant au trauma dans la conscience, en tant que composante de l’état d’animus. Les symptômes de conversion des cas hystériques, Freud les regroupe en modification d’humeur (angoisse, dépression mélancolique), en phobies et en l’aboulies (inhibition de la volonté)27. On voit ici comment il établit un corps symbolique, qui peut manifester le trauma dans le somatique ou dans le psychisme. 24 Ibid., p. 366. 25 Ibid. 26 Ibid., p. 105. 27 Ibid. 39 L'étude de l’aboulie28, développée par Freud à cette époque, nous permettra de clarifier le fonctionnement de circulation de la jouissance dans les représentations mentales dans leur perspective dynamique. L’aboulie est une conséquence liée à l'acte directement ou à une série d'associations non résolues qui empêchent la création de nouvelles associations. C'està-dire, qu'il existe un obstacle de circulation, que ce soit directement ou indirectement. Par conséquent, lorsque cette circulation est empêchée, on devra rechercher un autre circuit par où parcourir. Si ce circuit est bien structuré, il pourra produire un plus-de-jouir externe. Dans le cas contraire, la représentation trouvée pour permettre la poursuite du fonctionnement du système, peut se raccorder au somatique à partir de l’image que représente ce somatique. Freud établit ici deux types d’aboulies (inhibition de la volonté, incapacités)29: - Conséquence d'une phobie liée à l'acte. - Existence d'associations non résolues, en empêchant la création de nouvelles liaisons. Dans les deux cas s’observe une incapacité à terminer le processus psychique qui a commencé. Cela produit le traumatisme lié au somatique, avec une signification associée30, où apparemment il n’y a pas de cause évidente. Les deux types ont un lien avec les traumas qui constituent des symboles dans une activité mnésique31. 28 Ibid., p. 107. 29 Ibid., p. 107‑108. 30 Ibid., p. 112. 31 Ibid., p. 114. 40 Pour envisager quel est le fonctionnement du nouveau corps décrit par Freud, nous chercherons les réactions que le corps organique établit dans sa réponse aux représentations qui le circonscrivent. 3. La réaction motrice La motricité est une des voies par lesquelles le corps organique établit la diminution de l'excitation sensorielle, affectant celle-ci, l'organisme provoque un mouvement pour le déchargement de l'excitation. Si les représentations peuvent provoquer des excitations dans le corps organique, nous nous trouvons devant la question : Qu'est-ce qui fait que le mot peut affecter le corps et de quelle manière ? Dans les attaques hystériques Freud décrit des phénomènes différents : Les mouvements moteurs La paralysie Les pleurs Voyons les conséquences de ces trois types de réactions organiques. Freud en 1893 établit le concept de somme d'excitation, qui consiste en un accroissement d'excitation par voies sensorielles et sa réduction par voies motrices. 41 Si la somme d'excitation qui n'a pas été drainée, est associée, de manière adéquate, dans une action à l'extérieur, dans une représentation, elle trouvera d’autres chemins qui peuvent finir sans la conclusion de l‘excitation finale, en se répétant dans un essai de la trouver finalement, mais en arrivant toujours à la même localisation. Ici Freud prévoit le symptôme corporel hystérique, par un processus de conversion, qui n'a pas été destinée à entrer en partenariat psychique et qui trouve dans l’innervation organique sa destination. Dans cette perspective, le monde psychique, à partir de ses représentations, va avoir une relation avec le corps organique de telle façon qu’il peut avoir une incidence sur lui et sur sa mobilité. Par conséquent, depuis les premières études de Freud, les symptômes somatiques sont conceptualisés comme la conversion du matériel psychique représenté avec un support somatique. Ainsi, dans cette période, lorsque le refoulement et la représentation sont expulsés de la conscience, la somme d'excitation est également évacuée, pouvant trouver dans ce processus la voie fausse vers une innervation corporelle32. Dans cette énervation somatique ce qui se passe est une configuration du signifiant où l’organique a été affecté. Mais, quel type de représentation est celle qui fonctionne de telle manière que son fonctionnement implique l'organisme au point d'annuler leur fonctionnalité pour en prendre une autre nouvelle. C’est ce que nous allons aborder à travers les représentations et leurs affects. 32 BREUER, J. et S. FREUD, Estudios sobre la histeria (1893-1895), Buenos Aires, Amorrortu, coll.« Obras Completas de Sigmund Freud », 1987, p. 133. 48 À l'enterrement de sa sœur, une pensée fugace lui passe par la tête à Elisabeth, « l’idée qu’il était redevenu libre, et qu’elle pourrait l’épouser » 35 . À partir de là, Freud conclut de façon claire qu'il existe des raisons suffisantes pour déterminer une défense face à une représentation inconciliable. Ce sentiment qui émerge principalement dans la promenade effectuée avec le beau-frère de la patiente, Freud, après une analyse détaillée, constate qu'il s’est forgé dès le début, ou lors des rencontres, qui à plusieurs reprises, ont indiqué de façon légère un couplage entre eux, allant même jusqu'à une occasion où sa sœur dit « Au fond, vous auriez été faits l’un pour l’autre » 36 . Freud décrit comment dans une hystérie de défense, pour que cela se produise, il a dû se produire au moins un, une représentation inconciliable, puis qui sera exclue avec son entourage pour la formation d'un groupe psychique distinct. Cette représentation doit être admise dans le commerce de la pensée pour permettre de produire le conflit qui le conduit à leur exclusion. De cette façon, le facteur quantitatif intervient de manière décisive pour pouvoir créer une conciliation entre l'affection et sa représentation. Si ce montant n'est pas déchargé et augmente jusqu'au point de ne pas être supporté, il se produit la conversion. Dans l'échange de représentations d'Élisabeth, la conversion avait changé la douloureuse certitude qu’elle aimait le mari de sa sœur, par des douleurs corporelles avec la représentation associée à la jambe. Cette zone agira, dans le moment insupportable pour le moi, en tant que représentant de ce qui est arrivé par déplacement, et s’investira de manière 35 FREUD, S. et J. BREUER, Études sur l’hystérie, Paris, Puf, 1994, p. 124. 36 Ibid., p. 125. 49 intense comme ce qui est supportable dans la conscience et qu'il était déjà investi d'une certaine manière auparavant. En effet la fonction communicative que le corps organique exécute, est un moyen pour lequel il n’est pas conçu, provoquant une excitation de la zone affectée et cela empêche son bon fonctionnement. Au début, Freud a supposé que le premier moment de conversion s’était produit lorsqu’Élisabeth s'occupait de son père, où ses devoirs de soigneuse sont entrés en conflit avec son souhait érotique. Toutefois, dans cette « première période » comprise entre le temps où Élisabeth est à la garde du père et le temps après la mort de celui-ci, elle n'a subi ni douleurs ni faiblesse à marcher. Les douleurs qui l’abattent au lit pendant quelques jours, Freud les considère de douteuse cause hystérique et plus de douleurs musculaires rhumatismales. La conversion ne suit pas les impressions fraîches, mais le souvenir d'elles37. Freud nomme comme la « deuxième période », le moment où va se ré-signifier les représentations qui ont pris de la valeur pendant la « première période ». Ce moment de resignification survient dans la deuxième période, que nous pouvons schématiser ainsi : 37 Ibid., p. 182. 50 Cela se produit parce que, dans la première période la permanence de représentations avec des affects non déchargés est tolérable. Dans la deuxième période, dans ces représentations augmente l'affect non déchargé, au-delà de la capacité de tolérance. Donc, le conflit survenu dans la deuxième période, la poussée à la conversion se fait avec les marques qui étaient présentes dans la conscience dans la première période, de manière approximativement simultanée avec celles des excitations. De cette façon, les représentations de la deuxième période se lient de multiples manières avec le contenu de représentations de la première. Dans ce fonctionnement d'effet après-coup, où la zone marquée va fonctionner comme signifiant pour la création du symptôme, Freud trouve en outre une production de sens avec les tournures linguistiques « rester clouée sur place, n’avoir aucun appui, etc. » 38. Cet effet rétroactif est aussi décrit dans le cas de Katharine, une rencontre de Freud avec une jeune fille décrite dans Études sur l’hystérie où nous pouvons voir des symptômes comme vomissements, manque d'air, oppression sur les yeux, lourdeur de tête et vertiges, entre autres. Mais non seulement des symptômes de conversion se produisent. 38 Ibid., p. 140. 51 Freud décide de partir en vacances à la montagne pour se détendre de son travail, mais pendant qu’il observait le paysage depuis le sommet d’une montagne, une demoiselle d'environ dix-sept ou dix-huit ans l’appelle. Katharine travaillait dans l'hôtel qui se trouvait au sommet de la montagne et qui était célèbre. Freud remarque, que par son apparence, elle n’avait pas l’air d’être une servante, mais proche de la propriétaire de l’hôtel ; en effet l’hôtesse était sa tante. Katharine lui dit qu’elle a vu qu'il était médecin dans le registre de l'hôtel et qu’elle voulait le consulter sur sa « souffrance des nerfs », car les médicaments prescrits par le médecin ne lui faisaient sentir aucun bien. Dans ce cas, Freud décrit comment les symptômes subis se produisent dans un effet d'aprèscoup. Katharine se rappelle un certain nombre de scènes avec son oncle, auxquelles elle ne donnait pas plus d'importance que la gêne que lui causait son attitude. Mais lorsqu’elle voit son oncle dans une scène sexuelle avec sa cousine, Katherine donne un sens nouveau aux situations passées avec lui lorsqu'elle était plus jeune et n'interprétait pas de même les intentions sexuelles. De cette manière, dans la resignification des situations passées, c’est là où se produiront des symptômes, donnant sens à la première manifestation, en créant ainsi un déni qui se manifeste de façon somatique. Pour décrire ce phénomène Freud cite Charcot qui l’a appelé « le temps de l'élaboration psychique »39, et que Freud décrit comme une période d’incubation. 39 Ibid., 107. 52 Nous observons comment la manifestation des symptômes, qui dans ce cas sont présentées dans le corps des patients de Freud, se développent en ce que Lacan traitera avec le graphe du désir et de l’effet après-coup, que nous étudierons dans le chapitre 3. Ce fonctionnement de la resignification, répond à une structure de relations, où la marque toute seule, ne va pas produire le symptôme, mais qui aura besoin d'une autre représentation pour pouvoir lui donner un sens qui par la suite peut être réprimé. Ainsi, le fait traumatisant, se crée et s'organise dans cette structure de relations avec un fonctionnement d’après-coup. Les symptômes dont les patients souffrent, ont une manifestation de ce qui s'est produit dans le passé, mais en relation avec un événement ultérieur. À travers l'effet après-coup, les évènements non seulement prennent une nouvelle valeur, mais aussi peuvent être réprimées. Et par conséquent, l’expulsion de ces représentations de la conscience trouve un nouveau support dans l’organisme, créant de cette manière le symptôme de conversion. 53 CHAPITRE 2. L’inscription du signifiant 54 Dans ce chapitre nous développerons quelles sont les constructions conceptuelles que Lacan, à partir de Freud, a élaborées pour structurer la relation du symbolique avec le corps biologique. Nous chercherons où se produit, dans les premiers moments de cette relation, le contact de la nécessité organique avec la représentation qui modifiera son fonctionnement. Postérieurement, nous aborderons comment s’organisent ces représentations articulées avec le corps réel et comment on établit la limite entre celui-ci et les représentants qui s'inscrivent sur lui. Toutefois, pour pouvoir aborder comment fonctionne le corps tel qu’il se présente dans l'expérience psychanalytique, nous aurons à examiner comment se relie cette nécessité avec un second moment. Ainsi, nous rechercherons comment Lacan développe cette relation avec le concept de discours. 1. La Bejahung freudienne Pour pouvoir comprendre la relation du langage avec le corps réel, nous nous situerons dans le premier moment où se produit l'inscription de la marque qui laisse le symbolique dans la nécessité de l’organisme. De cette façon, nous décrirons comment s'établit la relation entre le symbolique et le corps réel, et quelle est la réaction que le corps organique peut établir. En relation a une question posée sur la grammatique chomskyenne, Miller dans Dos dimensiones clínicas : síntoma y fantasma40 [deux dimensions cliniques : symptôme et 40 MILLER, J.-A. et D.S. RABINOVICH, Dos dimensiones clínicas: síntoma y fantasma. La teoría del yo en Lacan, Buenos Aires, Manantial, 2007. 55 fantasme] explique comment Lacan établit sa distance avec la dimension biologique dans L’instance de la lettre dans l’inconscient ou la raison depuis Freud. Dans ce texte prononcé à Paris le 9 mai 1957 devant le Groupe de philosophie de la Fédération des étudiants en lettres à la Sorbonne, Lacan exprime que « le langage avec sa structure préexiste à l’entrée qu’y fait chaque sujet à un moment de son développement mental »41 et que nous ne pouvons pas confondre le langage avec les organes qui servent à cette fonction dans l'individu. Le sujet s'inscrit dans une structure de langage qui existe avant sa naissance, où la grammaire dans laquelle s'inscrit est appartenant au domaine du langage et non de la biologie. Ce relation est établie avec l’organisme biologique de tel façon que, si bien il est en relation avec le langage, les lois de la biologie qui organisent cet organisme, restes-en dehors du champ du psychanalyse. Cela nous amène à différencier d’un côté un corps qui correspond à l’étude de la médecine, avec laquelle nous sommes nés et avec ses éléments bien délimités à partir des molécules qui le composent. D’autre côté, dans un milieu qui envisage les désirs des parents et tout ce qui implique l’environnement où il va se développer, il se construit le langage qui accueillera le nouveau-né. Avant que l’enfant parle, il existe déjà un langage pour lui, il y a un désir qui commence par la famille et l’environnement qui l’accueille. C’est dans ce réseau de langage où l’enfant sera introduit en interaction avec lui et ainsi créer un corps à partir d’une matrice de langage. 41 LACAN, J., « L’instance de la lettre dans l’inconscient ou la raison depuis Freud », Écrits, Seuil, 1957, p. 492. 56 À partir de cette prémisse, nous pouvons nous demander comment le sujet s'inscrit dans une structure de langage, à partir d'un organisme donné, pour que par la suite, dans la relation de ces deux, le fonctionnement du langage est déterminant pour le fonctionnement du corps organique. Freud affirme dans La négation [Die Verneinung] 42 qu’envisager une négation implique nécessairement une représentation de la chose niée et partant, l’existence d’une affirmation [Bejahung] symbolique antérieure. Tout jugement d’existence articulé négativement est secondaire à une affirmation préalable à partir d’un jugement d’attribution primitive. Freud définit le psychisme à partir de la paire Affirmation [Bejahung] - Expulsion [Ausstossung], ces deux concepts sont sous la domination du principe du plaisir43. Selon Jean Hyppolite il s’agit d’un mythe du dedans - dehors pour décrire la construction de l’appareil psychique. Pour décrire ce procès d’affirmation-négation, Freud parle de la fonction du jugement, qui a essentiellement deux décisions à prendre : - Le jugement d’attribution ou retrait d’une propriété. Freud l’illustre avec les plus anciennes motions pulsionnelles, orales : « cela je veux le manger ou bien je veux le cracher, et en poussant plus avant le transfert : cela je veux l’introduire moi, et cela l’exclure de moi »44. Le moi-plaisir originel veut introduire tout ce qui est bon et rejeter de soi tout ce qui est mauvais. Dans cette décision, le mauvais, l’étranger au moi et ce qui se trouve au dehors sont identiques. 42 FREUD, S., « La negation », Autoprésentation. Inhibition, symptôme et angoisse. Autres textes, Paris, PUF, coll.« Œuvres complètes - psychanalyse », 1992, vol.XVII : 1923-1925, p. 167. 43 HYPPOLITE, J., « Commentaire parlé sur la “Verneinung” de Freud, par Jean Hyppolite », Écrits, Paris, Seuil, 1966, p. 883. 44 FREUD, S., « La negation », op. cit., p. 168‑169. 57 L’affirmation [Bejahung] permet l’écriture du signifiant primordial dans la jouissance du sujet. Par conséquent de cette Bejahung, le mauvais est expulsé au-dehors [Ausstossung] et reste dans le réel, en dehors de la symbolisation45. - Le jugement de la réalité, avec l’attestation ou la contestation de l’existence dans la réalité à partir d’une représentation. Il ne s’agit pas ici de savoir si une chose aperçue doit être accueillie ou non à l’intérieur du moi. Il s’agit de savoir si une chose présente en moi en tant que représentation peut aussi être retrouvée dans la perception (réalité). Ainsi, il n’est pas seulement important qu’une chose ait une propriété « bonne », mais aussi qu’elle fasse partie du monde extérieur de façon à ce qu’on puisse s'en emparer au besoin. Donc, l’accès à la conscience est lié avant tout aux perceptions que les organes sensoriels reçoivent de l’extérieur. Dans ce moment le moi plaisir - déplaisir traite cette perception et l’introduit ou l’expulse par des processus primaires. Ce temps est celui du jugement d’attribution. La perception n’a à cet instant aucune qualité de conscience. Cette inscription du signifiant [Bejahung] est la condition pour que le symbolique capture le corps réel dans la chaine signifiant. Cette admission du signifiant primordial est nécessaire pour toute possibilité de répression secondaire dont le contenu peut réapparaître articulé dans le domaine du signifiant comme des lapsus et actes manqués, des mots d’esprit, des rêves et des symptômes. 45 LACAN, J., « Réponse au commentaire de Jean Hyppolite sur la “Verneinung” de Freud », Écrits, Paris, Seuil, 1966, p. 388. 64 des changements et des déplacements, en plus de satisfaire plusieurs pulsions dans un entrelacement. - Sa source [Quelle], où se situe le processus somatique qui va être représenté dans la vie animique. Il est ici où s’établit la disjonction entre ce qui est de la compétence à la psychanalyse, en le différenciant de la médecine comme discipline dont l'étude c'est l’organique. Bien que la source pour la pulsion soit somatique, dans la vie animique ce qui se montre sont ses buts. Pour arriver à cette contruction de la pulsion, Freud part du principe de plaisir, un mécanisme économique qui régira le fonctionnement de l'inconscient. Dans Esquisse pour une psychologie scientifique(1895)59 Freud décrit un appareil psychique pour enregistrer des perceptions à partir du système neuronal. Il divise le système en phi majuscule, en tant que ne conserve rien, et phi minuscule, avec la capacité d'enregistrer, de mémoriser. Dans ce modèle éminemment somatique, Freud introduit le concept de représentation et de relation entre ces représentations, produisant ainsi des effets spécifiques en relation avec la satisfaction. Il parle également de l'inscription et de la structuration de l'expérience à partir de l'intervention d'un autre qui puisse la satisfaire. L'inscription se produit dans un premier temps dans l'état de déplaire pour produire après dans un deuxième temps une représentation liée à l'objet. Ces inscriptions Freud les nomme traces mnésiques (Erinnerungsspur). 59 FREUD, S., « Esquisse pour une psychologie scientifique », La naissance de la psychanalyse, Paris, PUF, 2009, p. 307‑396. 65 Lorsqu'il existe des excitations endogènes, si le déchargement ne peut être automatique, et la fuite n'est pas possible, il est exigé un détour, devant le système de représentations d'apprendre à se gérer avec une certaine charge d'excitation jusqu'à obtenir leur satisfaction. Dans ce texte, Freud décrit comment toute augmentation de la tension s'accompagne d’une sensation de déplaisir qui tend au déchargement immédiat, avec la conséquence d'obtention de plaisir ou de cessation de l'excitation. Lorsqu'une tendance trouve des obstacles à sa satisfaction, elle entreprend un chemin rétrograde vers des sources antérieures qui ont été fixées. Donc, si le circuit ne trouve pas de voies pour produire le déchargement de manière adéquate, la permanance de l’exitation acquiert l'importance de traumatisme que, comme nous l’avons vu, trouverait son chemin dans des sources fixées anterieurement. De cette façon, nous voyons que Freud met en place les bases pour développer un modèle psychologique sur la base d'une structure de signes en relation, dans une certaine manière d'écriture, à partir d'une satisfaction qui fonctionne par association. Déjà dans ce travail, il s'éloigne de la théorie organique de manière explicite quand il affirme que la pensée et en général ses représentations psychiques, ne peuvent pas être situées à l'intérieur d'éléments organiques du système nerveux. Jusqu’à ici, Freud a etablit les bases pour developper le concept de pulsion. Mais nous devrons attendre jusqu'à 1905 dans Trois essais sur la théorie sexuelle, pour trouver le terme pulsion (Trieb) par la première fois. Dans le premier chapitre de Trois essais sur la théorie sexuelle, Freud décrit la pulsion comme la représentation psychique d'une source d'excitation interne et que cette excitation impose une exigence de travail pour la vie psychique, en soumettant à l'appareil psychique 66 à une poussée. Freud maintiendra l'idée de la pulsion comme un lieu intermédiaire entre le psychique et somatique, d’une représentation du vif de l'organisme en contact avec les representations psychiques Dans le chapitre sur la sexualité infantile, Freud développe comment la pulsion et son corps érogène remplacent dans l'appareil psychique le corps biologique. Nous nous trouvons ici à un moment précis où Freud prévoit déjà qu'il existe un nouveau corps, un corps érogène, structuré par la pulsion, en contact avec le corps organique et différencié de lui par effet du signifiant. Conçu comme un concept assez obscur dans le texte Pulsions et destins des pulsions de 1915, Freud indique pour élucider le concept sa relation avec la physiologie depuis le stimulus et le schéma du reflet, où ce que l'organisme perçoit depuis dehors est déchargé vers dehors. En faisant une analogie avec cette opération, Freud nous conduit depuis la possible confusion de la pulsion comme un stimulus pour le psychique, jusqu'à différencier le stimulus psychique de la pulsion. Freud situe dans ce texte le stimulus pulsionnel dans l'intérieur, provenant l'organisme luimême, comme un concept frontalier entre l’animique et le somatique, comme un représentant [Repräsentant] psychique. Nous pouvons voir de façon claire comment il établit dans ce concept la limite de le somatique et le symbolique, qu'encore seulement on établit comme une marque. À différence du stimulus, la pulsion est une force constante, où une fuite de rien vaut pour la calmer. Il est ici où Freud appelle comme « nécessité » au stimulus pulsionnel, qui pourra être annulé par sa « satisfaction ». 67 4. La pulsion chez Lacan Une fois établi comment s’organisent les représentations dans le corps organique depuis les points essentiels qui aident à concevoir le corps dans la perspective que Freud développe, nous allons développer comment Lacan reprend ces concepts et comment il les développe. J.-A. Miller, dans Biologie lacanienne et événement du corps nous dit que l'inconscient est un témoignage de la Trieb, de la pulsion60, c’est-à-dire, que l’inconscient est en relation avec elle jusqu’au point qui est une vérification de celle-ci. Et c’est au travers de la théorie du langage que Freud, comme dit Lacan dans Télévision61, va le théoriser. Dans le chapitre XIV du Séminaire XI, Lacan nous il dit que la bouche qui s’ouvre dans le registre de la pulsion n'est pas satisfaite de la nourriture mais du plaisir de la bouche. C'est une façon de dire que la pulsion n'est pas satisfaite de l'objet mais de son parcours. L'exemple dont nous parle Lacan dans ce chapitre est celui de la pulsion orale, où il ne s'agit pas de l'aliment, ni de sa remémoration ou l'écho de ce dernier, mais plutôt du sein. Mais si Freud nous dit que l'objet n'a aucune importance dans la pulsion, continue Lacan, nous devons alors probablement réviser la fonction du sein comme objet, puisque l'objet est plus qu'un objet, une cavité, quelque chose qui se trace dans le contour. Une trajectoire en circuit, que ce qu'il fait est d'entourer le manque de l'objet lui-même, le vide qui s'est formé par l'irruption du signifiant dans le corps vivant du sujet. Ce parcours fait que ce dont on jouit réellement n'est pas l'objet, mais paradoxalement, nous devons 60 MILLER, J.-A., « Biologie lacanienne et événement de corps », La Cause freudienne. Revue de psychanalyse, février 2000, vol. 44, p. 16. 61 LACAN, J., « Télévision », Autres écrits, Paris, Seuil, 2001, p. 509‑546. 68 trouver l'objet adéquat pour que la marque pulsionnelle puisse être mise en marche dans son parcours. Les zones érogènes, qui sont situées dans les zones de bord, effectueront leur circuit de jouissance à partir du Drang. Sa base sera le pulsionnel réel ou source [Quelle] qui donnera la matérialité dans laquelle se soutient la marque du signifiant qui va chercher comme but [Ziel] sa satisfaction. Ce sera une recherche incessante d’une insatisfaction qui ne sera jamais satisfaite dans sa rencontre avec l'objet, mais son parcours le sera, ce qui marque sa satisfaction. C’est ceci qui est fondamental dans la pulsion, son oscillation, son caractère circulaire62. De tel façon, la zone pulsionnelle est le point de la limite de ce que fait le contact entre l'absence de l'objet et l'objet lui-même qui va à venir et essayer de le représenter, dans une tentative de boucher la cavité dont la pulsion est sa manifestation. C'est une tentative parce que ce ne sera jamais l'objet cherché, ce ne sera même pas l'objet dont on jouit, mais ce sera l'objet qui fera jouir la zone dans un lancement de la pulsion qu'il tournera dans son contour. Pour expliquer ce parcours, Lacan présente le schéma suivant63 : 62 LACAN, J., Le séminaire. Livre XI, Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse, Paris, Seuil, 1973, p. 162. 63 Ibid., p. 163. 69 Schéma de la pulsion développé dans le séminaire XI par Lacan Lacan parle du but [Ziel], en faisant usage du terme anglais goal, qui résonne avec l'action de marquer un point. C’est cela ce qui fait réellement la pulsion à partir des marques qu'elles ont ponctués par le signifiant dans le bord [Quelle] de la zone érogène de la pulsion. Le terme Aim, dans sa traduction à l’anglais, se réfère au trajet comme propos. Ce trajet commence à partir de la poussée [Drang]. Pour l’expliquer, Lacan dit que, si nous chargeons quelqu'un d'une mission, le terme Aim ne se réfère pas à ce qu'il nous apporte, mais au chemin qu'il effectue. Ainsi, c'est le parcours qui est en jeu dans la mission qui effectue le circuit pulsionnel. 70 Ainsi, ce système auquel le corps réel va se soumettre à la codification de l'Autre, la nécessité « doit passer par le signifiant, doit passer à la demande [D] »64. Donc, dans la pulsion, définie par le mathème (! ◊ D), des marques sur le corps sont fixées sur l’organisme et ensuite elles deviendront des zones érogènes. Cette érogénéisation du corps biologique est faite à partir de ce que Freud appelait zone érogène pulsionnelle. De cette façon, la pulsion représente le rapport que le sujet du signifiant entretient avec la demande qu’il manifeste quand il parle, « demande qui emprunte, le plus souvent, le truchement d’une nécessité corporelle pour se manifester : c’est par le biais de la faim, [et] des fonctions excrémentielles que les demandes d’amour transitent chez l’enfant »65. Ainsi, ce serait l’amour, qui en viendrait à apaiser la nécessité, qui devrait passer par la demande. De ce fait, dans l'enfant, lorsqu’il demande quelque chose à sa mère, dans une tentative de combler la nécessité, la mère peut l’inviter à passer par l'amour, à faire un parcours par la demande, et il est invité à formuler « s'il vous plaît », il doit d'abord reconnaître la demande d'amour avant la nécessité66. En suivant ce développement, une fois que nous avons construit comment la nécessité est inscrite par le signifiant, son articulation et son fonctionnement, nous devons différencier plus clairement quel est le signifiant qui est en relation avec le corps réel. À cette fin, nous 64 MILLER, J.-A., « Biologie lacanienne et événement de corps », op. cit., p. 45. 65 Ibid., p. 3. 66 PÉREZ, M.A., Cuerpo y psicoanálisis, https://www.youtube.com/playlist?list=PLjAK_CVqMgxU7edFbRiNr5geT5L-Nz0FR, consulté le 4 octobre 2015. 71 devons faire une distinction claire des signifiants qui sont représentants de la représentation et de ceux qui codifient la nécessité. Dans les débuts du Séminaire XI, Lacan offre une distinction des signifiants, où le second signifiant est le représentant de la représentation. Les S1 doivent copuler avec les S2 pour qu’il y ait un sujet articulé dans le discours. Dans ce séminaire, Lacan indique que la Vorstellungsrepràsentanz c’est ce signifiant binaire. En d'autres termes, il ne représente pas la pulsion. Il fallait différencier les deux significations de représentation : Vorstellung (S1) dans le sens classique du terme « représentant », et Vorstellungsrepràsentanz (S2) qui représente une face de l'Autre. Le S1 peut représenter le sujet toujours qui s’articule avec ce savoir (S2). Nous avons donc d’un côté l’organisme corporisé par le S1 qui marque le corps organique, et d’autre côté le savoir comme S2 qui s’articulera avec lui. Par conséquent, les pulsions comme lien entre la biologie et la langue, représentent un organisme marqué par le signifiant, mortifié par le signifiant Un, dénaturé par lui, de telle sorte que, s’il y a jouissance, c’est parce que le signifiant est intervenu le corps réel. Freud avec le « principe du plaisir » établit un mécanisme économique plus qu'hédoniste. Il fonctionne comme un régulateur, où les représentations viennent des traces mnésiques, qui elles-mêmes proviennent des signes de perception. Ce principe fait que l'appareil psychique ne déborde pas. L'excitation qui vient des stimules passe par des filtres et investit les différentes représentations. Le principe du plaisir, par l'identité de perception recherchée par 72 l’inconscient, tend à l’homéostasie et le préconscient tend au principe de réalité, deux tentatives échouées. L'objet pulsionnel reste lié au corps par la zone érogène. Ainsi, le corps canalise la jouissance au moyen de la pulsion, en utilisant la zone érogène et l'objet hors du corps. Pourtant, la jouissance pulsionnelle est un processus du signifiant causé par l’objet. Au moment où le trou symbolique est constitué, le bord ancré dans l’organisme devient zone érogène et sur celle-ci peut s’établir le circuit pour cerner l’objet pulsionnel. Ainsi, nous pouvons jouir de cette zone, mais à partir d’un objet externe, voilà la pulsion. Ce qui jouit n’est pas l'objet, c’est la zone qui jouit, mais d’un objet externe. Dans le processus de construction de la pulsion, le corps symbolique est produit à partir de la zone érogène qui, à partir d'une zone du corps réel, permet de canaliser la jouissance. Cette zone érogène, selon Freud, sera la base structurelle pour chercher l'objet dans l'extérieur. L'objet pulsionnel est extérieur au corps et aussi articulé avec celui-ci, de sorte qu'il ne sera pas un signifiant, car il ne peut pas être symbolique. Il va canaliser la jouissance du corps, de tel façon que la zone érogène ne va plus jouir d’elle-même, sino d’un objet extérieur. Donc, l'objet est créé à partir de la structure de la langue, mais n’est pas un signifiant. Il est placé dans le trou torique, donc il est parti du tore mas n’appartient pas à la surface qui le construit. 73 Modélisation d’un tore La production du vide qui s’ouvre à partir de la castration va être couverte par l'objet pulsionnel, à partir de la zone érogène construite par le réseau signifiant. La jouissance du signifiant apparaît liée à la nécessité, une jouissance qui laisse insatisfait, car elle est un substitut de l’objet perdu. C’est l’objet qui va avoir un plus-de-jouir, qui va être le résultat du travail fait par le signifiant dans son parcours, comme l’indique Lacan dans la construction des discours décrite dans Le Séminaire L’envers de la Psychanalyse de 1978- 1979. Après ce developpement du concept de pulsion établi par Freud et avec les developpements posterieurs établis par Lacan, en ce qui concerne la contruction du concept du corps depuis la psychanalyse, le concept de pulsion permet de préciser comment le corps réel va se réorganiser dans des zones érogènes qui vont jouir dans son fonctionnement, dans son circuit. En conséquence, la pulsion va fonctionner comme la représentation dans l'appareil psychique du corps réel, en permettant aussi de loger l’objet exterieur à lui. 80 Le schéma topologique des 4 discours, les quelles sont la topologie [des tétraèdres] fondamentales d'où ressort toute fonction de la parole75, est constituée d’un graphe tétraédrique : les quatre places sont situées au sommet d'un tétraèdre dont les six arêtes sont orientées comme des vecteurs, de telle sorte qu'aucun des sommets est privilégié pour l’arrivé des vecteurs, par conséquent, si on pose que nulle part il ne peut y avoir convergence ou divergence de trois vecteurs, on obtient la distribution suivante76: 2 qui arrivent 1 qui part 2 qui arrivent 1 qui part 1 qui arrive 2 qui partent 1 qui arrive 2 qui partent Il n'y a alors qu'une seule configuration avec deux sommets consécutifs possibles, chacun d'eux recevant deux vecteurs et en émettant un, et deux autres sommets, chacun recevant un vecteur et origine de deux flèches. 75 LACAN, J., Le savoir du psychanalyste. Entretiens de Sainte - Anne [1971-1972], Inédit. 76 Ibid. 81 Remarquez bien ceci que, mettre quatre points à égale distance, c'est le maximum de ce que vous pouvez faire dans notre espace. Vous ne mettrez jamais cinq points à égale distance l'un de l’autre.77 La flèche horizontale du haut qui est la seule représentée dans les quadripodes de L'envers de la psychanalyse, est l'articulation principale, c'est la flèche de l'impossible78. Mais pour obtenir le graphe des 4 différents discours, Lacan supprime la flèche du bas, c'est ce qu'il nomme l'impuissance79. Ainsi, le mathème des discours reste de la manière suivante : Un des sommets échappe de ce fait à la circulation, deux vecteurs en partent, mais aucun n'y fait retour, ce qui fait que le schéma ne se retroalimente pas complètement. Il y a une disjonction entre vérité et production. La structure de chaque discours a besoin d'une impuissance définie par la barrière de la jouissance, disjonction, toujours la même, de sa production vers la vérité. 77 Ibid. 78 LACAN, J., « Radiophonie », Autres écrits, Paris, Seuil, 2001, p. 447. 79 Ibid. 82 Vérité du discours " production du discours De cette manière la vérité du sujet divisé ne peut être satisfaite que dans la réalité du fantasme, écrit avec le mathème (!"a) que nous pouvons voir dans cette écriture du discours du maître : Les flèches indiquent les relations qui sont établies entre les différentes places : - L'agent n'est pas inévitablement celui qui fait, mais celui qui est fait faire par la vérité. - L'agent commande à l'autre du discours. - La production résulte du travail de l'Autre. - L'effet de la production retourne sur l'agent. La disjonction de la production du discours en ce qui concerne la vérité de celui-ci, fait que le discours n’est pas rétro-alimenté complètement. Une fois que nous connaissons comment est construit le mathème du discours et que répresente chacun des ses élements, nous allons voir comment nous pouvons l’utiliser dans la construction du concept du corps. 83 C’est par le passage de S1 dans la place de l’agent et S2 dans la place du travail, que s’articule le discours du maître. La formule de la métonymie sera appliquée ici, dans le sens que le signifiant-maître est émis vers un savoir : le savoir du sujet castré dans sa jouissance, le savoir du travail de l'esclave. Mais ceci produit un reste, précisément un plus-de-jouir, « a », en tant que cause du désir ; la plus-value marxiste, son homonyme freudien en tant que perte. La métonymie est fondamentalement articulée avec le désir. En effet, par la métaphore paternelle et l'accès du phallus au statut de signifiant, le désir du sujet passe par la médiation du langage. La plénitude est impossible, par ce même processus métaphorique ; par conséquent, le sujet est compromis par son désir dans une recherche d'objets de substitution à la place du lieu de l'objet initial, la mère. Perpétuellement reconduit dans la chaîne signifiante, en raison de la métaphore fondatrice et en même temps par le refoulement originaire, le désir est constamment soutenu et est relancé par le signifiant. Cette élaboration est présentée par Lacan, comme nous avons déjà commenté, au moyen de l'algorithme du Discours du Maître, topologie fondamentale d'où surgi toute fonction de la parole. Dans cet algorithme, S1 désigne un signifiant qui représenterait au sujet devant l'ensemble des signifiants S2, désignés comme savoir. S est barré pour indiquer qu'il n'est pas un sujet complet, mais déterminé par le signifiant, qui impose une « barre » sur lui. On remarquera aussi que dans cet algorithme il n'y a pas de relation directe entre S et a, parce qu'il n'y a pas accès direct du sujet vers l'objet de son désir, c’est la barrière de l'impuissance. 84 C'est la place première des lettres dans le discours du Maître qui dénomme les places fixes qui seront, dans les autres discours, occupées par les différentes lettres, dans une permutation circulaire préservant leur ordre. Les relations entre ces éléments seront déterminées par le lieu qu'ils occupent dans le mathème, c'est-à-dire, dans quel sommet du tétraèdre ils sont situés. Tout au long de son enseignement, Lacan nomme ces lieux de manières différentes. Les différentes places sont définies par cette écriture première que Lacan nomme : discours du Maître. Il y a la place de l'agent sur la place de la vérité à gauche, et celle de l'Autre sur la place du plus-de-jouir à droite. Mais les différentes places sont dénommées autrement au cours du Séminaire XVII, le Séminaire XIX et dans Télévision. Ainsi celle de l'agent est aussi la place du désir, puis celle du semblant. La place de l'Autre est celle de la jouissance ou du travail. La place du plus-de-jouir est aussi celle de la perte ou de la production. désir Autre80 agent travail81 semblant jouissance82 vérité perte vérité production vérité plus-de-jouir 80 LACAN, J., Le séminaire. Livre XVII, L’envers de la psychanalyse, Paris, Seuil, 1991, p. 106. 81 Ibid., p. 196. 82 LACAN, J., Le savoir du psychanalyste. Entretiens de Sainte - Anne [1971-1972], op. cit. 85 En ce qui concerne chacun des termes qui composent les discours, le S1, est le signifiant qui détermine la castration. S1 est la fonction du signifiant dans laquelle on soutient l'essence du maître, le signifiant qui intervient comme point d'origine dans lequel nous nous situons pour établir ce qu’est le discours et qui intervient sur une batterie de signifiants. Dans son Séminaire XVII, Lacan fait allusion au maître et à l’esclave selon Hegel, où le maître est confronté à la mort, la mort comme signifiant du maître absolu83 qui impose à l’esclave, à ce moment, sa reconnaissance. Le savoir comme la jouissance de l'Autre, est le domaine propre de l'esclave. Ce savoir est « ce qui fait que la vie s'arrête dans une certaine limite face à la jouissance ». Lacan, dans Télévision, sépare le mot jouissance en jouis-sens84, c’est à dire, la jouissance du sens, le sens qui est joui. Jacques-Alain Miller, dans Lenguaje aparato de goce85 [Langage appareil de jouissance], nous dit que le sens n’est autre chose qu’une certaine manière de jouir. Une fois que Lacan a défini l’inconscient comme un travail du savoir, une combinatoire de signifiants, il y a quelque chose qui s'ajoute au savoir, c’est la jouissance du sens. En disant cela, il introduit un élément qui est, précisément, la chaleur de la jouissance. Ce n'est pas seulement une question d'un signifiant qui travaille pour produire un plus-de-jouir, mais qu’il y a une production pour récupérer le nombre négatif de la perte86. 83 LACAN, J., Le séminaire. Livre XVII, L’envers de la psychanalyse, op. cit., p. 32. 84 Ibid., p. 17. 85 MILLER, J.-A., El lenguaje, aparato del goce : conferencias en nueva York y cursos en París, Buenos Aires, Colección Diva, 2000. 86 LACAN, J., Le séminaire. Livre XVII, L’envers de la psychanalyse, op. cit., p. 56. 86 La combinatoire de signifiants qui travaillent dans la place de la jouissance produira l'effet de sens. Alors, le sens serait toujours un sens joui. S2 comme savoir qui n'est pas su, vient de l'Autre à partir de la castration représentée par S1, point d'insertion de l'appareil à partir duquel s’établit la batterie signifiante du savoir (S2). Par conséquent, « la seule chose qui motive la fonction du savoir, est sa dialectique avec la jouissance »87. Dans cette écriture, l'objet a est la production de l'opération par laquelle un premier signifiant (S1) représente le sujet (S) pour un autre signifiant (S2). C’est la structure par laquelle le parlêtre, quand il est capturé dans des discours, est déterminé. Après ce développement, où nous avons établi le lieu où le sens est joui et sa relation avec le signifiant pulsionnel S1. Mais, après ce développement nous devons continuer notre recherche encore pour pouvoir différencier le signifiant S2 de sa relation avec l’imaginaire du sens. En ce qui concerne les consequences de l’introduction par Lacan du concept de discours, ainsi que le rapport de ce concept avec la construction du symbolique, nous sommes en mesure de commencer à discerner les élements qui composent le concept du corps symbolique, défini par Lacan dans le séminaire XXIV, comme un des trois types de corps. 87 Ibid., p. 36. 87 Mais si l’articulatoin dans le discours entre la nécessité et le signifiant est établie, avec la béance qu’il y a entre eux, et la production de l’objet a, le signifiant deux reste encore lié à l’imaginaire avec sa jouis-sens. De telle sorte que nous devrons avancer dans la distinction pour pouvoir cerner le corps symbolyque différencié de la partie imaginaire que le sens donne. 5.2. L’articulation des signifiants S1-S2 ou la rencontre au-delà de l'abîme dans une bobine à partir du FORT-DA Une fois vu comment c'est la structure que crée Lacan pour organiser le fonctionnement des signifiants articulés dans le discours, nous allons voir comment il fonctionne par rapport au corps réel. Dans le texte de 1915 Le refoulement [Urverdrängung], Freud nous parle de la Vorstellung comme une représentation ou un groupe de représentations de la pulsion avec un certain montant d'énergie psychique88. Mais c'est dans ce texte où il nous va dire que, parallèlement à cette Vorstellung, joint à cette représentation, il intervient quelque chose différente qui représente [Repräsentieren] à la pulsion avec un montant d’affect et qui peut expérimenter un destin totalement différent de celui de la représentation primaire. 88 FREUD, S., « La represión (1915) », Volumen XIV – Trabajos sobre metapsicología, y otras obras (1914-1916), «Contribución a la historia del movimiento psicoanalítico», Buenos Aires, Amorrortu, 1977, p. 147. 88 De cette manière, si les représentations sont investitures de traces mnémiques et les affects correspondent à des décharges perçus comme des sensations89, nous pouvons différencier séparément, ce qui fait de la représentation d'un côté et l'énergie pulsionnel qui adhère à celle-ci par l'autre90. La Vortellungrepräsentantz c'est précisément ce qui peut être refoulé, le représentant de la représentation du mouvement pulsionnel91. C'est l'effet illustré dans le jeu du Fort-da, à laquelle fait référence Freud dans Au-delà du principe du plaisir. Freud compte l'épisode survenu pendant un séjour avec sa fille Sophie, où son petit-fils Ernest réalise un jeu, sur la base d’une habitude qui était de jeter les objets au-delà de leur portée. Dans ce jeu lorsqu'il lançait l'objet il proférait un long "o-o-o-o" qui était l'équivalent dans ses possibilités d'articulation à "Fort" (il est parti). Freud observe comment le petit Ernest jeu avec un bobine en le jetant, mais dans cette occasion, il le lançait jusqu'à que tombait dans le berceau où il lui perdait de vue. Après, tiré du fil jusqu'à arriver à le voir de nouveau en proférant un « Da » (voilà), en illustrant par le jeu le mécanisme du déplaisir-plaisir, dans un disparaître-apparaître. Dans ce jeu qui se déroule dans un contexte où l’absence de la mère entraînait le cri du petit Ernest, si dans le premier mouvement il jouissait du jeu, c’est dans le deuxième moment qui lui revenait le plus grand plaisir. Freud conclut que le jeu est une représentation de la renonciation pulsionnelle dans un premier temps, pour la rencontre de son représentant dans le second. De cette manière, si nous prenons en considération que la Vorstellung est la représentation de la pulsion, 89 FREUD, S., « Lo incosciente (1915) », Trabajos sobre metapsicología, y otras obras (1914- 1916), «Contribución a la historia del movimiento psicoanalítico», Buenos Aires, Amorrortu, coll.« Obras Completas de Sigmund Freud », 1977, p. 174. 90 FREUD, S., « La represión (1915) », op. cit., p. 147. 91 LACAN, J., Le séminaire. Livre VI, Le désir et son interprétation, Paris, Editions de la Martinière, 2013, p. 66. 89 l'absence de la mère rend la Vorstellung se manifeste dans un cri92 s’il ne trouve pas un second moment ou dans un lancement93 à la recherche de la Vortellungrepresentantz, qui est le signifiant binaire94 avec un montant d'énergie psychique. La Vorstellung ou S1, en représentant au sujet pour un autre signifiant S2 ou Vorstellungrepräsentanz95, dans le champ de l'Autre, permettra la canalisation vers l'extérieur en se complétant le mathème avec la production de l'objet a : L'enfant crie parce qu'il se confronte face à la crudité du manque sans la possibilité de trouver le second moment encore, celui qui lui permet d'élaborer la rencontre, étant recueilli dans cette confrontation de l'impossibilité où c’est la marque de la pulsion ce qui se montrera au moyen du cri. 92 LACAN, J., Le séminaire. Livre XI, Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse, op. cit., p. 61. 93 FREUD, S., Más allá del principio del placer ; Psicología de las masas y análisis del yo: y otras obras: 1920-22, 1a ed. en castellano, 6a reimp., Buenos Aires, Amorrortu, coll.« Obras Completas de Sigmund Freud », n˚ 18, 1995, p. 16. 94 LACAN, J., Le séminaire. Livre XI, Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse, op. cit., p. 199. 95 Ibid., p. 214. 96 C’est de là que vient l’en-corps. Il est donc faux de dire qu’il y a séparation du soma et du germen, puisque, de loger ce germen, le corps porte des traces.101 Pour illustrer ce logement du germen, nous allons prendre la distinction que J.-A. Miller établit entre le corps et la chair. La mort introduite par le signifiant dans la nécessité de la chair, « la dévitalise et la cadavérise, et alors le corps est séparé d'elle » 102. Ici, J.-A. Miller nous montre le corps réel comme ce qui porte la trace du signifiant. C’est à dire, que c'est dans la chair que l'Autre trouve une surface pour inscrire le signifiant, une trace à partir de laquelle la pulsion jouira à travers son parcours. Par conséquent, à travers ce processus de l’inscription et de l’néantisation, dans la mesure où le sujet est privé d’une partie de sa vie même, ce qui prend de la valeur est lié au signifiant. Lacan souligne que « la réalité est marquée d’emblée de la néantisation symbolique »103, une rencontre traumatique, qui produit, par son inscription, un clivage, un nuage entre le symbolique, l’imaginaire et le réel. Ainsi, dans le corps réel, l’introduction du signifiant et avec lui la seconde mort, d’une certaine façon effectue une vidange, une négativation de jouissance causée par sa morsure, avec le gage de la « livre de chair ». Cette expression est utilisée par Lacan au séminaire X sur L’angoisse104 pour désigner le reste, « a », qui surgira après l’intervention de l’Autre dans 101 LACAN, J., Le séminaire. Livre XX, Encore, op. cit., p. 11. 102 MILLER, J.-A., El inconsciente y el cuerpo hablante. Revista Freudiana, http://www.freudiana.com/articulos.php?idarticulo=966, consulté le 3 février 2015. : « El signo recorta la carne, la desvitaliza y la cadaveriza, y entonces el cuerpo se separa de ella. En la distinción entre el cuerpo y la carne, el cuerpo se muestra apto para figurar, como superficie de inscripción, el lugar del Otro del significante. 103 LACAN, J., Le séminaire. Livre III, Les psychoses, op. cit., p. 168. 104 LACAN, J., Le Séminaire. Livre X, L’angoisse 1962-1963, Paris, Seuil, 2004, p. 146. 97 le sujet « ! » qu’ici Lacan dénomme comme « Autrifié ». Aussi, ce processus va être décrit par Lacan au séminaire IX sur L’identification évoquant l'œuvre de W. Shakespeare, Le Marchand de Venise : C’est d’un passage transitionnel de ce qui, en lui, est le support naturel - devenu à demi étranger, vacillant, du désir - le passage transitionnel à travers cette habilitation par la loi, ce en quoi ce morceau, ce « livre de chair » va devenir le gage, le quelque chose par où il va se désigner à la place où il a à se manifester comme désir, à l’intérieur du cercle de la demande.105 Ce livre de chair106 que Lacan nous montre va représenter donc le lieu de la perte, le prix à payer pour s’introduire dans le champ de la jouissance. Par conséquent, depuis que le sujet se confronte à la mort avec l'insertion du signifiant, l’exercice de la parole est une structure qui le soutient. Ainsi, la parole qui vient de l'Autre va former une matrice à partir de l'introduction du signifiant qui, dans un premier moment, avec le S1, et la confrontation à la deuxième mort107va marquer le passage du corps biologique à la possibilité d’un corps symbolique. 105 LACAN, J., Le séminaire. Livre IX, L’identification (1961-1962), Inédit, cours du 4 avril 1962. 106 LACAN, J., Le séminaire. Livre VII, L’ethique de la psychanalyse, Paris, Seuil, 1986, p. 371. 107 MILLER, J.-A., « Biologie lacanienne et événement de corps », op. cit., p. 21. 98 En conclusion, l'entrée dans l'ordre symbolique dans la nécessité biologique fait que le corps réel héberge les traces que cette inscription laisse. Par conséquent, ce processus fait survenir une béance que le sujet devra affronter avec les moyens que les registres symboliques et imaginaires lui permettent. 2. La prééminence du signifiant et sa relation à la jouissance Le développement que nous avons établi jusqu'à présent nous situe entre la conception du signifiant par rapport à la nécessité biologique comme une relation d'imposition, un anéantissement de la nécessité dans son acception de « l’humiliation ». Depuis cette perspective, le signifiant est avant tout impérative108, et avec son imposition va infliger une structure sur l’organisme que va à jouir de leur existence, car « cela ne se jouit que de le corporiser de façon signifiant »109. Cette imposition c’est l'exigence du S1 pour trouver une satisfaction primaire. C’est également l’inscription d’une trace de jouissance, qui introduit un nouvel ordre, l’ordre la relation de la nécessité avec le signifiant. Ainsi, et comme nous l’avons développé, la mort qui introduit le signifiant dans le parlêtre, ne fait pas la mort de l’être vivant, mais la jouissance à partir de son inscription. Ainsi, la création d'une relation de parasitisme entre le signifiant et l’organisme cherche la satisfaction perdue à partir de la scansion produite par la rencontre avec l’Autre. Cette opération va conduire le sujet à se séparer de l'instinct animal pour construire une structure qui se crée à 108 LACAN, J., Le séminaire. Livre XX, Encore, op. cit., p. 33. 109 Ibid., p. 26. 99 partir de la rencontre de la nécessité avec l’Autre. À partir de celui-ci, se formera une nouvelle structure qui aura ses conséquences au niveau organique et psychique. Miller se demande en Choses de finesse en psychanalyse110 « Quel est le rapport entre le corps qui se jouit et la parole ? », et répond dans la suivante ligne avec la phrase « Lacan dit que le corps ne se jouit qu’à condition de le corporiser de façon signifiante ». C’est-à-dire, que quand nous parlons de « corps », nous parlons d’une relation entre l’organisme et le signifiant, et cette relation se fait au moyen de la jouissance. De cette façon va se construire un corps, un nouveau corps différencié de celui de la biologie, et qui répond aux lois de fonctionnement des signifiants inscrits sur la nécessité, en sa relation à ceux qui vont chercher à voiler le manque que son inscription a laissé. Pour cerner ce vide, le sujet pourra construire un réseau, un savoir sur le manque, à travers des signifiants et sa propre jouissance. Par conséquent, nous pourrions considérer le corps comme un réseau de signifiants qui nous permettrait de jouir. Mais, quelles sont les lois de cette grammaire, de cette structure du corps écrit ? Dans le séminaire Encore, Lacan parle du corps de sorte qu'il est nécessaire d'introduire le Un. Autrement dit, qu'à partir du moment où l'interdiction du signifiant est établie, nous pouvons discuter de la possibilité du corps comme une construction du signifiant. 110 MILLER, J.-A., Choses de finesse en psychanalyse. XVI Cours du 6 mai 2009, http://www.wapol.org/es/articulos/TemplateArticulo.asp?intTipoPagina=4&intPublicacion=13&int Edicion=2&intArticulo=1783&intIdiomaArticulo=5, consulté le 2 mai 2014. 100 Le Un incarné dans lalangue est quelque chose qui reste indécis entre le phonème, le mot, la phrase, voire toute la pensée. C’est ce dont il s’agit dans ce que j’appelle le signifiant-maître.111 . L’inscription de l’Un comme la trace à partir de laquelle la jouissance est marquée, est expérimentée comme un traumatisme, un changement dans l’état antérieur à partir d’une irruption qui n’était pas attendue. Ces traces, si elles peuvent faire partie d'un système de relations où la relation établie est une pure différence, elles font partie de l'appareil de la chaîne signifiante, ce qui nous permet de lire ces traces. Cette conception de signifiant construit à partir de sa relation de pure différence nous allons la développer dans la sous-partie quatre de ce chapitre. Il est nécessaire donc qu’intervienne l’autre signifiant, un second moment pour pouvoir enregistrer ce premier moment comme articulé avec un autre qui dans sa relation va le convertir en signifiant. Ensuite, nous avons les traces de jouissance sur la nécessité et sa relation avec une jouissance au-delà : Il est dans cette relation duale comme une trace qui peut devenir signifiant pour représenter le sujet pour un autre signifiant. Dans ce moment, la marque est devenue un signifiant, un « Un ». Mais, où est le soutien matériel fourni par la structure de la langue ? Comment passe la trace à devenir signifiant et à être lisible dans un appareil de jouissance ? Cette étape est réalisée par le phonème qui est lié à la marque. Le Un de la pulsion, l'Un incarné devient alors un mécanisme de la langue comme Freud l’avait formalisé avec le 111 LACAN, J., Le séminaire. Livre XX, Encore, op. cit., p. 131. 101 langage des pulsions. La marque se fait sur la biologie du corps, en utilisant la chair comme un soutien matériel qui rend le signifiant incarné. Ainsi, se réalise l’inscription dans le corps biologique, d’un signifiant qui est articulé avec un autre signifiant et il sera toujours basé sur une structure spécifique du langage. Mais si l’Un est inscrit dans la nécessité, où va se loger le S2 ? Pour faire évidente cette jonction, dans La conférence annoncée sous le titre « Le symptôme » prononcée au Centre R. de Saussure à Genève en le 4 octobre 1975, Lacan emploie le néologisme « motérialisme », un terme qui joint dans le même lieu mot et matérialisme, où « réside la prise de l’inconscient – je veux dire que ce qui fait que chacun n’a pas trouvé d’autres façons de sustenter que ce que j’ai appelé tout à l’heure le symptôme »112. Cela nous permet de situer la définition du mot, en tant qu'intermédiaire, celui qui permet l'échange. Nous avons donc le mot comme outil ou instrument sur lequel l'inconscient agit avec. Ces opérations d’échange vont être basées toujours sur la structure du signifiant, c’està-dire, que son fonctionnement se fait à partir du bricolage, qui est effectué avec les lois de la métaphore et de la métonymie. Elles vont être toujours soutenues dans la structure du signifiant qui est définie par la relation de pure différence. Sans cette structure il serait impossible de construire leurs formations comme l’acte manqué, rêve, mot d’esprit ou symptôme. 112 LACAN, J., « Conférence à Genève sur le symptôme », Bloc note de la psychanalyse, 1985, no 5, p. 5‑23. 102 Sans le signifiant, comment même aborder cette partie du corps ? Comment, sans le signifiant, centrer ce quelque chose qui, de la jouissance, est la cause matérielle ?113 C’est dans le moment où la mort entre dans la vie du parlêtre, avec sa trace, que la jouissance du corps apparait avec elle. C’est ici que nous pouvons voir comment le signifiant, c'est la cause de la jouissance et à la fois sa limite, c’est ce qui fait halte à la jouissance114. Pour montrer cet articulation entre signifiant, mort et jouissance, nous allons prendre l’exemple que nous laisse Freud dans Psychopathologie de la vie quotidienne115 (1901), avec l’oubli du nom prope par le biais de sa propre expérience. Freud raconte l’oubli du nom Signorelli. Dans cette analyse, il trouvera, avec le jeu des signifiants qui se produit dans l’oubli, que le fonctionnent du signifiant répond à des raisons diverses, dans lesquelles la sexualité et la mort sont des ressorts principaux. Ici, nous trouvons chez Freud, le developemment que nous avons fait en relation à la mort et le signifiant, lesquels trouveron le chemin de son articulation à partir d’une jouissance particulière, dans ce cas, celuilà que Freud pouvait établir pour voiler l’horreur de la mort. Freud raconte comment dans un voyage en train il s’obstinait de rappeler le nom "Signorelli", peintre des fresques sur " le "Jugement Dernier" de la cathédrale de Orvieto. A la place du nom cherché s’imposaient les noms de Botticelli et Boltraffio. Freud décrit cet oubli comme un processus avec un déplacement vers un substitut qui le fait trouver le nom incorrect du 113 LACAN, J., Le séminaire. Livre XX, Encore, op. cit., p. 27. 114 Ibid. 115 FREUD, S., « Sur la psychopathologie de la vie quotidienne », Psychopathologie de la vie quotidienne, Paris, PUF, coll.« Œuvres complètes - psychanalyse », 2012, vol.V : 1901, p. 73‑376. 103 paitre. Nous nous disposerons à étudier les processus qui ont lieu à cet oubli, qui en principe, ne permet pas établir une relation évidente entre le nom oublié et ses substitutes. Freud se rendaient un voyage en voiture de Raguse, en Dalmatie à une station d'Herzégovine. Pendant le voyage effectué en voiture avec un étranger, la conversation tomba sur l'Italie. Freud a demandé à son compagnon de voyage s’il avait été à Orvieto et visé les frais de « X ». Lorsque l'autre personne lui a indiqué le nom exact, Freud l’a identifié sans hésitation. Dans une analyse des causes qui ont fait parvenir depuis Signorelli jusqu'à Botticelli et Boltraffio, Freud exclut que la raison était par rapport au nom, mais dans les événements qui ont succédé précédemment, c'est-à-dire, que les mots se fixent comme représentants des événements, et en tant que telle, opéraient dans un système de relations. Pour clarifier le processus qui se prévoit jusqu'à arriver à Signorelli comme nom refoulé, Freud décrit le point précédent à la conversation, où il conversait sur les coutumes des Turcs qui vivent en Bosnie et en Herzégovine, lesquels sont pleins de confiance dans les médecins et plains de résignation au destin. Freud compte comment lorsqu'il est obligé de leur annoncer que l’état du malade de leurs proches n'a cure, ils répondent « Seigneur (Herr), n'en parlons pas. Je sais que s'il était possible de sauver le malade, tu le sauverais ! » Cette phrase qui renvoie à l'impossibilité du savoir médical face à la mort, est celle qui rend la survenance du refoulement du nom Signorelli, et avec elle tout un jeu de substitutions et déplacements. Freud continue dans son récit comment les turcs considèrent la jouissance sexuelle sur tout. De cette façon, en cas de troubles sexuels, le désespoir est démesuré par rapport à la résignation avec la mort. Se poursuit l'conversation où un des patients de son collègue lui 104 avait dit une fois : « Tu sais bien, Herr (Seigneur), que lorsque cela ne va plus, la vie n'a plus aucune valeur ». Freud a évité le point de ne pas vouloir parler avec un étranger. Freud conclut que ces questions pourraient être noués avec « mort et sexualité ». Voyons qu’est-ce que fait à Freud ne vouloir plus rien savoir sur ce sujet, en se produisant le refoulement du nom, et comment va se produire ce refoulement. Par rapport à cette conversation, Freud avait reçu quelques semaines avant une nouvelle durant un bref séjour à Trafoï, l’Italie, où il avait reçu la nouvelle de qu’un patient avait mis fin à sa vie à cause d'une perturbation sexuelle incurable. Ici nous trouvons la relation directe de la conversation sur la mort et la sexualité, avec la propre histoire de Freud. Une fois établit cette connexion, nous pouvons passer à établir comment les représentants de ce qui est insupportable pour la conscience de Freud, vont rechercher une nouvelle destination pour pouvoir continuer à fonctionner dans l'appareil symbolique. Ces représentants seront décomposés pour entrer dans un jeu de substitutions et déplacements jusqu'à trouver sa nouvelle conformation. De cette façon, en suivant la route des condensations et déplacements, "Signor", va être un représentant de ce à refouler, c'est-à-dire la mort et la sexualité. Dans ce cas, la voie d'association a été par l’homophonie (nous signalerons en caractères gras dans le lieu où se produit la substitution) de "Herr" Vers "Herzégovine" et, au sein de cette homophonie, une autre association par la traduction de "Herr" en "Signor", qui fait lien avec "Signorelli" et qui a une résonance directe avec son propre nom de "Sigmund". 105 En "Trafoï" lieu en ce qui concerne la mort de son patient, nous trouvons la liaison de "Trafoï" Vers "Bo-l-traffio", qui à son tour permet de l'association " Bo-l-traffio" vers Bosnie", cette dernière par être associée dans la conversation avec Herzégovine. Schéma de l'oubli du nom Signorelli décrit par Freud Par conséquent, nous pouvons constater comment des combinaisons symboliques se produisent pour éviter les représentants qui situent à Freud auprès de l'impossibilité de mort, à partir du thème « mort et sexualité ». D'une part, Trafoï se présente comme le lieu où se situe la nouvelle de la mort de son patient. D’autre part, « Herr » fonctionne comme l'expression qui renvoie directement à l’impossibilité du médecin. Là où l'horreur de la mort apparaître, le représentant qui confronte à Freud face à elle, dans ce cas "Signorelli", passe à être refoulé. 112 interprétation qui ne renforce pas le sens, il faut établir une interprétation "hors de sens", c'est-à-dire, reconnaître la jouissance qui est en jeu et l'articulation signifiant que produit le symptôme. Pour cela, le malentendu permettra d'établir une relation signifiant différente de celle établie antérieurement, sans passer par le sens et en permettant une création nouvelle. Nous arrivons au point où le signifiant est défini dans sa relation avec la nécessité de la synchronie de la métaphore et dans sa relation avec un autre signifiant en diachronie. C'est dans cette articulation où se joue le gain et la perte de sens, et où la jouissance du sujet circulera. Ainsi, la cure par le mot dans la psychanalyse intervient dans cette combinaison de signifiants reliés à une jouissance qui cause une souffrance au sujet. Dans l’océan des signifiants avec lesquels le sujet est articulé, nous allons utiliser la combinaison de ces derniers comme une façon de jouir décrite dans son articulation. 3. Comment le symptôme nous conduit à clarifier le concept du corps Dès l’accès à ses premiers cas, Freud établit le symptôme où se manifeste avec une plus grande clarté la relation du signifiant avec le corps réel. Nous avons vu dans le premier chapitre comment Freud va trouver, chez ses patients, un corps différent de celui de la biologie. Maintenant nous allons chercher quelles sont les manifestations qui vont aider à développer le concept de corps tel que Lacan l’établit. 113 En suivant le travail de J-A Miller en Biologie lacanienne et événement du corps126, la question se pose d’expliquer pourquoi une méthode de traitement, la psychanalyse, qui n’utilise pas d’autre moyen pour explorer les symptômes que la parole, peut cerner une causalité ancrée dans le corps. Pour pouvoir comprendre l’apport que l’étude du symptôme nous fournit dans la recherche qui nous concerne sur le concept de corps, nous allons parcourir les différentes acceptions que Freud déplie autour du concept et qui nous aident à éclaircir notre étude. Pour Freud, les symptômes névrotiques sont la conséquence et le témoignage d’un conflit inconnu, où diverses instances se confrontent. L'idée centrale est que les symptômes sont l’expression de quelque chose qui vient à occuper la place d'une représentation intolérable pour le sujet qui est littéralement refoulée et transférée à l’inconscient à partir du mécanisme de refoulement. Les symptômes font donc partie d'un langage, en dehors de la conscience, et qui expriment ce refoulé. Ces représentations sont organisées en chaînes associatives dans une structure de condensation et de déplacement et exprimées à travers rêves, actes manqués, mots d’esprit ou symptômes. C’est cela que Freud va chercher avec l’association libre du patient, ce qui se développe sur la base des lois du signifiant dans une articulation de remplacement symbolique. 126 MILLER, J.-A., « Biologie lacanienne et événement de corps », op. cit. 114 À cette époque, Freud pose comme condition indispensable pour la formation des symptômes l'existence de deux conflits avec plusieurs versions. Le déchiffrement de ces conflits est nécessaire pour opérer sur les symptômes. En 1893, il se sépare de l'idée de « lésion dynamique »127 de Charcot. Pour Freud cela répondait plutôt à la logique d'une anatomie différente de l'anatomie officielle du système nerveux, qu’il nomme à l'origine « seconde conscience » en s’appuyant sur un concept de Charcot pour passer finalement au concept d’inconscient. Pour lui, depuis les premiers cas, le symptôme fait que le corps des patients se présente déstructuré par une stase libidinal128. C’est justement à la jonction des mots et du corps réel que se trouve le corps dans lequel la psychanalyse place son acte, qui certes s’appuie sur la parole, mais n’est pas sans résonner sur un corps qui surgit de cette relation symbolique-réel. Déjà en 1897 Freud dit que dans la formation de fantasmes, interviennent les mécanismes de « fusion et de déformation analogue à la décomposition d’un corps chimique combiné à un autre »129. Dans ce processus de décomposition, Freud établit un lien entre un corps chimique, que nous identifierons comme le corps réel, et « un autre corps » qui est l’objet de notre recherche. Freud distingue une articulation d’éléments, qui s’organisent dans une 127 FREUD, S., « Quelques considérations pour une étude comparative des paralysies motrices organiques et hystériques », op. cit., p. 360. 128 Processus économique où « la libido qui ne trouve plus de voie vers la décharge s’accumule sur des formations intrapsychiques ; l’énergie ainsi accumulée trouvera son utilisation dans la constitution des symptômes qu’il est possible de déchiffrer avec la bonne technique ». (LAPLANCHE, J. et J.-B. PONTALIS, Vocabulaire de la psychanalyse, op. cit.) 129 FREUD, S., « Manuscrit M », La naissance de la psychanalyse, Paris, PUF, 2009, p. 180. 115 combinatoire, que pour le moment il appelle fusion et déformation, que nous étudierons dans la suivante sous-partie avec la métaphore et la métonymie. Freud poursuit avec la « falsification du souvenir » par fragmentation, où ces fragments se lient à d’autres éléments de la scène vécue. Ici, ce qui nous intéresse est, d’un côté la précocité dans la théorie psychanalytique de l’identification des éléments que conforment le corps de représentations et son fonctionnement. Ces représentations ne nous permettent pas à ce moment de distinguer le corps imaginaire du corps symbolique, mais nous amènent à établir une base de son fonctionnement. Freud situe d'abord la déformation par la fragmentation, dans laquelle les relations de temps peuvent être négligées. De cette manière, un fragment de la scène vécue peut être réunie dans la fantaisie avec un autre de la scène entendue, tandis que le fragment libéré entre dans une autre connexion130. Ici Freud nous montre le fonctionnement du symptôme en tant que combinatoire des représentants, qui font la réalité du sujet dans un fantasme. Cette année-là, Freud écrit à Fliess et lui dit dans la lettre 69 du 21 septembre 1897 qu'il ne croit plus en sa « névrosée ». À ce point, Freud distingue l’articulation propre du discours de la patiente en le différenciant du sens commun dans le cadre de la langue comme moyen de communication. Freud a compris que ce que raconte la patiente, a une vérité qui lui est propre et qui demande à être comprise autrement. Il a changé sa compréhension du langage. 130 FREUD, S., Obras Completas. Volumen 1: Publicaciones Prepsicoanalíticas y manuscritos inéditos en vida de Freud, op. cit., p. 293. 116 Dans ce processus, où se produisent des déplacements et des déformations, se trouvent des fabulations protectrices131. Ce mécanisme poétique, comme une création littéraire, est créé avec des fragments mnémoniques132. Ici, Freud commence à établir que, bien que les affectations de ses patientes soient ancrées dans le corps réel, il y a une construction de représentations qui se forment avec une combinatoire qui va, incisive, dans le corps réel. Cette articulation qui est effectuée au moyen des processus propres à la poésie, sont ceux posée par Lacan comme métaphore et métonymie, qui établiront des combinaisons qui vont déterminer la configuration des signifiants dans le jeu de la fragmentation et du déplacement. Dans le même texte, Freud décrit déjà comment le symptôme est une notion de compromis entre ce qui est refoulé et l'instance répressive. En outre, son caractère d'affection déplacée, fait que le symptôme est le symbole d'un conflit précédent au-delà de sa fonction présente dans le conflit actuel. C’est la continuité de l’articulation de la structure qui veut se conserver. Comme nous l’avons vu, pour voiler l’horreur du manque, le système symbolique va créer une structure à partir des représentations. Si cette structure est en danger, les déplacements et les substitutions vont rendre possible la continuité de son fonctionnement. Ce fonctionnement dans certains cas trouve un chemin qui fait souffrir le sujet, et ce serait la douleur du symptôme. 131 FREUD, S., « Lettres 40 à 61 », La naissance de la psychanalyse, Paris, PUF, 2009, p. 173. 132 Ibid., p. 173‑174. 117 En suivant le processus que le symptôme nous montre en relation au concept du corps, dans Esquisse d'une psychologie scientifique de 1895-1896, Freud établit les processus neuronaux de l’excitation, de la substitution, de la conversion et de la décharge133. Comme nous allons le voir dans le graphe du désir, Lacan affirme d'abord un fonctionnement du signifiant très proche de celui décrit par Freud déjà en 1896. Le graphe commence avec son concept de la nécessité, qui pourrait être attribuée à la stimulation décrite par Freud, et pour la substitution et la conversion, Lacan établit le processus de la métaphore et de la métonymie. Quant à la décharge elle est le produit qui survient après tout le processus de production de l’appareil du langage, comme nous le dit J-A Miller, avec les algorithmes du vivant134, qui va à produire un plus-de-jouir. Dans l’ouvrage Psychopathologie de la vie quotidienne135 (1901), Freud traite de l'oubli du nom propre par le biais de sa propre expérience avec l’oubli du nom Signorelli. Dans cette analyse, il trouvera, avec le jeu des signifiants qui se produit dans l’oubli, que le fonctionnement du signifiant répond à des raisons diverses, dans lesquelles la sexualité, la mort et le sens de la vie sont des ressorts principaux. Ici, nous trouvons chez Freud, le développement que nous avons fait en relation à la mort et le signifiant, lesquels trouveront le chemin de son articulation à partir d’une jouissance particulière, dans ce cas, celui que Freud pouvait établir pour voiler l’horreur de la mort. 133 FREUD, S., « Esquisse pour une psychologie scientifique », op. cit., p. 316. 134 MILLER, J.-A., « Biologie lacanienne et événement de corps », op. cit., p. 5. 135 FREUD, S., « Sur la psychopathologie de la vie quotidienne », op. cit. 118 Lors des Leçons d’Introduction à la psychanalyse136 de 1917, dans les chapitres XVII sur le sens des symptômes et XXII sur les voies de la formation du symptôme, Freud définit les symptômes en tant que porteurs de sens et qui ne peuvent pas être interprétés dans la mesure où ils se trouvent causés par la réalité sexuelle du sujet. Ici Freud va placer deux aspects du symptôme : une réalité de satisfaction dans son articulation symbolique, et sa relation avec le sens. Au chapitre XXII, le symptôme disparaît lorsque l'on passe de l’inconscient au conscient. Mais toutefois quelque chose résiste, s'oppose à la disparition complète du symptôme, qui sert à la fois à la satisfaction sexuelle et comme moyen d'engagement entre cette satisfaction et sa défense. Nous pouvons voir ici comment, à cette époque, Freud établit un chemin de guérison par la compréhension des symptômes, c’est-à-dire, à travers le sens. Mais, il se rend compte que cette solution n’est une étape intermédiaire. Et dans Inhibition, symptôme et angoisse il envisagera la conformation symbolique avec son caractère sexuel, la réussite du sujet pour transformer l’interdiction en satisfaction137. En relation à cette construction du signifiant en relation au symptôme, J.-A. Miller nous montre que si nous prenons le symptôme en relation au fantasme, nous pouvons déterminer depuis cette perspective comment il y a une opposition entre signifiant et objet, dans la mesure où ce qui prévaut dans le symptôme est l'articulation signifiant138. 136 FREUD, S., Leçons d’introduction à la psychanalyse, Paris, PUF, coll.« Œuvres complètes - psychanalyse », 2009, vol.XIV : 1915-1917. 137 FREUD, S., Autoprésentation. Inhibition, symptôme et angoisse. Autres textes, Paris, PUF, coll.« Œuvres complètes - psychanalyse », 1992, vol.XVII : 1923-1925, p. 107 de la version española. 138 MILLER, J.-A. et D.S. RABINOVICH, Dos dimensiones clínicas: síntoma y fantasma. La teoría del yo en Lacan, op. cit., p. 13. 119 Ainsi, ce qui est interprété dans le symptôme est le jeu combinatoire du signifiant. Dans le plaisir de ce jeu, le symptôme se construit comme un jeu pour les enfants, avec des règles qui ont été mises en service par ceux qui le développent. Le plaisir est le moteur lui-même et la caractéristique principale dans le processus d’application. C'est-à-dire, tandis qu’il se joue, ce qui est expérimenté est le plaisir du jeu et en même temps, son but est l'expérimentation de ce plaisir. Ainsi, l'articulation symbolique est structurée de telle façon que son jeu est de trouver une satisfaction par rapport au désir de l'Autre. Chez Lacan, et en suivant cette articulation de Freud, le sens du message du symptôme est une partie de lui-même, mais pour pouvoir faire disparaître la jouissance qui le soutient, c’est le côté symbolique avec l’articulation signifiante que nous devons prendre en considération. Si le sens est une production de cette articulation, il serait l’équivoque, avec des mots qui peuvent se comprendre de plusieurs façons différentes, même antinomiques, qui trouvera dans cette construction signifiant le moyen de lui donner l’opportunité de s’articuler d’une façon différente. Cette différenciation entre le sens et le plaisir qui est dans l’articulation symbolique nous donne la base pour ce que nous allons développer dans le chapitre cinq en relation au signifiant dans sa différence au sens, et qui nous amènera à la conceptualisation du corps symbolique. C'est là où réside l'importance de la guérison par la parole du dispositif analytique. Ainsi, si le sujet est articulé dans des signifiants desquels il souffre et jouit en même temps, cette l’articulation va nous montrer comment le corps symbolique est construit. Voyons dans les suivantes sous-parties comment Lacan décrit ce fonctionnement. 120 4. La technique du signifiant dans sa relation à la topologie Lacan, dans le séminaire V sur Les formations de l’inconscient, va développer la conceptualisation du signifiant dans sa relation avec la nécessité, à partir d’une figure topologique appelée graphe. Mais, pourquoi Lacan utilise-t-il la topologie pour décrire le fonctionnement du signifiant ? C’est une question à laquelle nous répondrons dans la première partie de cette sous-partie du chapitre. Après, nous étudierons comment cette construction du graphe va nous aider à comprendre le fonctionnement du signifiant dans sa relation à la jouissance. Dans le séminaire IX sur L’identification, Lacan nous dit que « ce qui distingue le signifiant c’est seulement d’être ce que tous les autres ne sont pas, […] c’est en tant que pure différence que l’unité, dans sa fonction signifiante, se structure, se constitue »139. C’est à partir de cette affirmation, où le signifiant se défini par sa pure différence, que nous allons aborder son étude en relation à la topologie, et plus précisément, au graphe. Pour mieux comprendre ces concepts et son fonctionnement, nous allons faire une introduction de son histoire et les principales notions que Lacan utilise dans son enseignement. La topologie s'occupe des propriétés des figures qui restent invariantes. Quand ces figures sont pliées, dilatées, contractées ou déformées, de sorte que n'apparaissent pas de nouveaux points ou des coïncidences différentes, en faisant usage de la propriété de continuité et 139 LACAN, J., Le séminaire. Livre IX, L’identification (1961-1962), op. cit., cours du 29 Novembre 1961 . 121 des homéomorphismes140. De cette manière, la correspondance qui est établie entre les éléments de la figure originale et celle modifiée est univoque. La continuité, dans sa conception la plus primitive, est appliquée indépendamment en deux situations141 : la continuité en la matière d'un objet et la continuité du temps. Postérieurement et dans un état plus avancé d'abstraction, ces deux notions sont fondues dans celle de la continuité du mouvement d'une particule au long d'une trajectoire. C'est-à-dire, dans un moment « t », nous lui assignons un lieu « f (t) » du parcours donné. La continuité du mouvement est alors traduite comme le processus où en variant « t » dans un intervalle de temps, les valeurs « f (t) » parcourent un chemin continu. Ces observations physiques donnent une idée assez naturelle de quand une fonction « ƒ!: R® R » n'est pas continue, c’est-à-dire, si pour un certain moment se produit une rupture dans son parcours. Le concept de continuité doit reposer dans celui de proximité. Quant à l'égalité topologique, elle est établie par une fonction bijective, avec une correspondance biunivoque entre les objets sortis et arrivés de la fonction, c'est-à-dire, que à chaque élément du premier ensemble correspond seulement un élément du second ensemble. Si une fonction est biunivoque, est définie la fonction inverse. Si les deux fonctions sont en outre continues, nous avons alors un homéomorphisme. 140 MACHO STADLER, M., Topología general, País Vasco, UNiversidad del País Vasco, 2002, p. ix. 141 Ibid., p. 47. 128 articulation à partir du phonématique va nous donner la base pour l’articulation dans l’équivoque de l’interprétation, laquelle donnera la possibilité au sujet de faire une nouvelle configuration par laquelle se construit la chaine signifiant. Cette relation entre l’équivoque et le fonctionnement de la chaine signifiant, nous l’aborderons dans le chapitre cinq où nous développerons le corps symbolique. C’est par la voie de la substitution que la métaphore va créer le sens, par ce jeu des signifiants qui se produisent dans un processus qui permet au sujet de continuer dans la chaine signifiant, où se produit « de surgissements de sens toujours nouveaux, allant toujours à raffiner, compliquer, approfondir, donner son sens de profondeur, à ce qui, dans le réel, n’est que pure opacité. » 145 Voyons cela à partir de l’exemple donné par Lacan avec le mot « atterré »146, qui par convention situe qu’à l’origine il a une relation avec « abattu », et dérive vers le signifié « terreur ». Prenons le terme « terr » en le considérant comme signifiant, et sa partie homophonique qui va lui permettre de travailler avec la métaphore. Dans le mot « atterré » il y a une certaine résonance avec le mot « terreur ». Cette résonance fait que le sens soit enrichi. Le mot « atterré » avec la nouvelle nuance du mot « terreur » fait qu’il y ait une nouvelle conception et une différence avec le mot « abattu » seulement par sa résonnance phonétique avec « terreur », qui lui donne un plus de sens à partir de sa métaphore. C’est la voie de l’homophonie qui va donner ce nouveau sens, avec sa résonance et l’équivoque que celle-ci provoque en tant que signifiant et sans l’intervention du sens dans ce mécanisme de 145 Ibid., p. 32. 146 Ibid., p. 32. 129 substitution. De cette manière, Lacan remarque que c’est dans l’économie de la relation d’un signifiant avec un autre que va se produire le signifié. Lacan poursuit avec l’exemple de terreur, sens qui reste présent, mais atténuée. Il est oublié dans la substitution métaphorique qui est faite avec « atterré », qui va prendre sa place en le représentant et sans le faire passer dans le refoulement. Dans le graphe, le point marqué comme « A », représente le code, le faisceau des emplois147, c’est le niveau du sémantème, du code utilisé par le discours courant à partir de son usage, c’est le lieu de l’Autre. Le seconde point marqué comme « s(A) » dans la même ligne, c’est le point où va se produire le sens à partir de la boucle que ferme le code du premier lieu, avec le support du signifiant. Dans son résultat nous avons le message, ce processus de la communication par lequel nous avons l’idée que le langage sert à communiquer, que le sens donne la possibilité d’un usage commun dans l’articulation qui le produit, et que peut aboutir, dans sa transmission de sens, une rencontre de celui qui parle et celui qui reçoit le message. Pour voir comment se développe la production de sens, Lacan effectue l'étude de la technique du mot d’esprit, qui va dévoiler le fonctionnement de l'appareil du signifiant dans lequel le sujet est articulé. Cette chaîne signifiant dans laquelle le message est un produit et avec lui, le sens, c'est ce que Freud a cherché quand il effectue l'étude du mot d’esprit et sa relation avec l'inconscient, c’est-à-dire, la technique du signifiant. 147 Ibid., p. 17. 130 Lacan fait référence à la phrase : « Il m’a traité d’une façon tout à fait famillionnaire »148 pour décrire la technique du Witz. Cette phrase qui est utilisée par Freud en faisant référence à une conversation entre Henriche Heine et Hirsch Hyacinth, un juif de Hamburg, qui collectionnait des billets de loterie. Dans une conversation entre eux, H. Hyacinth raconte comment, Salomomn Rothchild qu’il connaissait, un jour où il était chez lui, lui avait dit cette phrase : Moi aussi, je suis le collectionneur de la loterie, la loterie Rothschild, je ne veux pas que mon collègue entre dans la cuisine. 149 Et en continuant H. Hyacinth dit : « Il m’a traité d’une façon tout à fait famillionnaire ». Avec ce mot d’esprit qui contemple un jeu de mots à partir du néologisme « famillionnaire », Lacan va expliquer le fonctionnement du signifiant dans l'économie du mot d’esprit et sa relation avec le plaisir qui soutient le jeu de signifiant dans la production de sens et dans l'absence du même. Lacan cite Freud qui explique le néologisme créé par la substitution qui s’est produite avec les mots « familial » et le « millionnaire ». 148 Ibid., p. 23. 149 Ibid., p. 22‑23. 131 Dans cette condensation les phonèmes des deux mots coïncident en un seul, se référant en même temps à chacun d'entre eux, sans être en mesure de choisir l'un des deux à ce momentlà. De cette manière, un nouveau mot est créé qui produira un effet au-delà du sens, laissant dans l'objet métonymique la personne à qui il se réfère, dans ce cas, « mon millionnaire ». De telle manière, ce mot d’esprit n'est rien d’autre que le jeu produit par le signifiant pour laisser le millionnaire à la place de l'objet. Ce jeu signifiant et de changement de places sera attesté plus tard par l'Autre. Dans ce mot d’esprit, ce qui montre le millionnaire comme une valeur phallique, restera à la place de l'objet au travers du jeu signifiant effectué. Ce jeu sera un mot d’esprit lorsque l'Autre pourra en témoigner à travers la production du rire. La combinaison des signifiants, le changement de place et l'attestation par l'Autre, laissent le millionnaire bâillonné à la place de l'objet par l'économie du signifiant. Ce mécanisme qui produira le plaisir dans sa combinaison phonématique, qui d'une manière utilisera dans le même temps les règles du code pour les sauter à partir du jeu phonétique. Le néologisme créé avec « famillionnaire » ne répond pas à ce qui est établi dans le code. Cependant, l'Autre donnera son consentement, sa confirmation du bon fonctionnement du néologisme créé. Cette violation du code est faite à partir du plan signifiant, où réside la particularité qui le fait fonctionner, c'est-à-dire, sur le plan phonémique. C'est pour cette raison que l'Autre sera capable d'assumer cette combinaison, même si elle se trouve en dehors du code. Son fonctionnement reste dans le plan purement signifiant, où la substitution se produit. Ici réside une des caractéristiques du mot d’esprit : sa distinction en ce qui concerne le code, étant en même temps un message articulé dans un plan diffèrent au grammatical. 132 Dans ce jeu de signifiants, l'une des choses qui apparait c’est l'aspiration du sens et à côté de cette visée vers le sens, il surgit un objet150. Dans cette nouvelle formation, quelque chose est tombé, quelque chose est resté à la place de l'objet métonymique : le millionnaire. Ainsi, quelque chose s'est produit. Dans cette production, nous trouverons ce qui supporte la possibilité que ce processus se produise. Le message atteint son but en le passant par l'Autre sous la forme de contrebande, en traversant la limite qui établit les règles du code. Ceci est possible parce que le fonctionnement du signifiant est celui qui est utilisé, et l'Autre sera celui qui ratifiera que cela se fait correctement. Cela permettra à l'Autre, même s'il est garant des règlements, de certifier que l'articulation est adéquate. Par conséquent, non seulement la combinaison sera adéquate, mais la place prise par l'objet sera également certifiée par cet Autre, avec la production du plaisir qui vient à travers l’astuce dans laquelle cette substitution a été faite. Le saut de la norme se réalise à travers une utilisation du signifiant précédent à celui de la construction du code. Cette utilisation primitive du signifiant est dans son caractère phonétique. De cette façon, l'utilisation de l'équivoque produite par l'homophonie renvoie le sujet au plaisir de cette dimension primitive du signifiant. Ce non-sens permettra l'ouverture vers la possibilité d’une nouvelle articulation dans la jouissance du sujet à partir de l'utilisation de la technique du signifiant dans le mot d’esprit. 150 Ibid., p. 29. 133 Donc, le mot d’esprit à partir de la métaphore comporte deux versants de la création métaphorique151, une, celui du sens, en ce qu'elle est riche en significations et déborde d’un talent poétique de la création, et l'autre, celui de l’objet, en ce qu’il réalise un changement de places dans le circuit signifiant. Ce double processus sera intervenu par la sanction que l'Autre donnera à cette création signifiant. Sa référence sera aussi bien à sa valeur en tant que création du jeu signifiant qui s'est produit, qu'à la place où l'objet est resté. Cette sanction de la part de l'Autre sera ce qui différenciera le mot d’esprit d'un lapsus. Le mot d’esprit est donc telle lorsqu’il se présente en tant que surprise, lorsqu’il y a une création, une innovation qui n'est pas attendue, et qui transgresse le code de l'Autre, mais qui est également supposé par lui comme valide. Cette création prend une nouvelle valeur, dans laquelle il y a une fissure éphémère de ce qui est attenté par l'Autre, de ce qui est assumé par lui. Tout ce dont le millionnaire fait preuve : d’un côté, sa gentillesse proche de la familiarité, et d’autre côté, sa fortune qui lui permet de prendre cette générosité, passent directement à la place de l'objet métonymique. Ce jeu des mots utilisera la substitution à travers la phonétique, comme dans le cas décrit sur l’utilisation du mot « atterré », il mettra en contact les deux mots dans sa résonance. De cette manière, deux actions simultanées sont permises : créer un nouveau sens en un seul mot de et laisser le millionnaire à la place de l’objet métonymique. Je ne tracerai pas aujourd’hui encore la diversité des formes sous lesquelles ce message, tel qu’il est constitué dans sa forme essentiellement ambiguë 151 Ibid., p. 44. 134 quant à la structure, peut être repris pour suivre un traitement qui a, selon ce que nous dit Freud, le but de restaurer finalement le cheminement idéal devant aboutir à la surprise d’une nouveauté d’une part, et d’autre part au plaisir du jeu du signifiant. 152 Mais nous pouvons toujours nous demander où réside cette activité plaisante du mot d’esprit. Cette source de plaisir est liée à une période ludique d'activité infantile : Si Freud nous dit que c’est là la source du plaisir, il nous montre aussi les voies par lesquelles passe ce plaisir - ce sont des voies anciennes, en tant qu’elles sont encore là, en puissance, virtuelles, existantes, soutenant encore quelque chose. Ce sont elles qui se trouvent libérées par l’opération du trait d’esprit. [..] Passer par ces voies fait entrer d’emblée le mot d’esprit. 153 Nous constatons dans le mot d’esprit que, de l'équivoque qu’il introduit, une source de plaisir émerge. Nous sommes donc situés dans un moment avant la création du sens, dans une référence à une dimension primitive du signifiant caractérisée par le plaisir de son émission. En ce qui concerne le mot d’esprit en utilisant la technique du déplacement, dans la séance du 27 novembre 1957 du séminaire V sur Les formations de l'inconscient, Lacan nous donne un exemple au travers du dialogue d'Henri Heine avec le poète Frédéric Soulié. La conversation se déroule dans une agglomération formée dans une salle, autour d'un vieux monsieur nimbé par son pouvoir financier : Regardez, dit Fréderic Soulié à celui qui n’était que de peu son aîné, et dont il était l’admirateur, regardez comment le XIXe siècle adore le Veau 152 LACAN, J., Le séminaire. Livre V, Les formations de l’inconscient, op. cit. 153 Ibid., p. 84. 135 d’or. A quoi Henri Heine, d’un œil dédaigneux regardant l’objet sur lequel on attire son attention, répond – Oui, mais celui-là me semble avoir passé l’âge.154 Freud fait la différence entre la technique de ce mot d’esprit et la technique « famillionnaire ». Cherchons ici quelle est la particularité dans l'articulation signifiant qui rend cet événement ingénieux sur le côté du mot d’esprit et quelle est la différence par rapport à ce qui s'est passé à « famillionnaire ». Lacan décrit comment, dans l'analyse de la figure du Veau d'or, nous trouvons, en plus de la valeur agalmatique de l'or, tous les bibelots ornementaux que sa valeur historique donne en tant que fonction métaphorique. Mais cette métaphore de l'expression « veau d’or », initialement est plutôt acceptée et assumée dans la culture et du code géré par l'Autre. Lacan la pose comme usée, déjà introduite dans le code, celui qui est déjà passé au langage. Par conséquent, il n'y a pas de place pour l'ambiguïté. Mais cette construction faite et acceptée à partir de l'expression « veau d'or » pour se référer à l'homme d'un certain âge avancé, elle est désarmée par l'insertion simple d'un déplacement, un changement de contexte dans lequel celui qui est recouvert d'or et de manifestations culturelles, religieuses et historiques, rend une manifestation pure et simple d'un animal. Dans la réponse donnée par Henri Heine, il y a un déplacement, un changement de contexte. Il place la scène ailleurs, en déplaçant le signifiant « veau » du contexte, et en lui donnant 154 Ibid., p. 69. 136 une nouvelle place dans la confusion qui se crée avec la jeunesse qui se jouit de l'appellation de « veau », et de la valeur donnée par son complément « d’or ». Dans ce cas, et contrairement à la construction de « famillionnaire », il n'y a pas de production de sens, mais plutôt une perte de celui-ci, la perte qui se produit en passant du « veau d'or », à un terme plus proche, un « veau de boucherie ». En outre, le référent de la jeunesse qui est établit par « veau », est annulé et reconnu par l'Autre. Cet Autre compte la valeur dépositaire de ce qui est supposé appartenir à la coutume, en suivant le code du langage. L’Autre comme « le lieu du trésor, disons de ces phrases, voire même de ces idées reçues sans lesquelles le trait d’esprit ne peut pas prendre sa valeur et sa portée. » 155 Par conséquent, le mot d’esprit trouvera une fissure dans le processus de création de sens plein qui est réalisé à partir de l’Autre. Cette ouverture, basée sur son ambiguïté, va contourner la limite que le sens impose. Si le mot d’esprit a du sens c’est précisément parce qu’elle agit comme une équivoque. C’est pour cela qu’elle nous offre le modèle de l’interprétation analytique juste156. C’est la technique du signifiant que Lacan nous montre, en faisant une distinction avec le signifié, et aussi avec le fonctionnement que l’imaginaire va introduire dans ce processus. De cette manière, dans la chaine de l’énoncé qui va de s(A) à A, l’Autre (A) est lié à la nécessité, et va s’articuler rétroactivement avec un autre signifiant pour lui donner un sens 155 Ibid., p. 116‑117. 156 LACAN, J., « Le phénomène lacanien », Essaim, Erès, 2015, vol.35, p. 154. 137 (s(A)). Dans ce point de capiton va se construire aussi le moi (m) à partir de l’image (i(a)) qui nous renvoie le cristal de la langue, en le dotant de sens (s(A)) dans le second moment. Première étage du graphe du désir Nous pouvons voir comment le moi (m) intervient dans la formation de sens (s(A)). Dans son parcours, la nécessité se trouve avec l'Autre (A). L'une des conséquences est l’intervention de l’imaginaire qui donne une confrontation avec l'image réfléchie (i(a)), à partir de laquelle se construit le moi (m). C’est la construction du moi-idéal. Le miroir situé dans le champ de l'Autre, permet au sujet de construire la Gestalt qui agglutinerait l'image du corps de l'enfant, à la place d’un corps dé-coordonné et dépourvu d’unité. Dans ce processus, le moi (m) agit de manière rétroactive pour donner un sens (s(A)) au traumatisme introduit par la langue. C’est au moyen du circuit pulsionnel (!"D ), où le désir (d) se mobilise et fonctionne par la construction du fantasme (!"a ), qui voile le manque de l’Autre (S( A )). 144 chose de l'ordre de l'écrit, quelque chose écrite dans le corps, comme une énigme, ce qui introduit la notion de l’écrit. M. Vauthier l’interroge sur la nature du phénomène psychosomatique comme le cri du corps, mais Lacan répond qu'il n'est pas une bonne boussole. Comme nous l’avons vu dans le chapitre précèdent avec le FORT-DA, le cri ne laisse pas d'être un appel à l'Autre, une recherche d'un S2 à partir de l'intervalle. Le phénomène psychosomatique est plutôt un exercice silencieux et solitaire du trait. Si le sujet est attrapé devant l’insupportable du manque, dans le S1 du premier moment de la diachronie, face l’impossibilité d’accéder à un S2, ce qui est produit est le cri d’un corps pulsionnel, en jouissant de l’organisme à la recherche d’une solution qui doit traverser la rencontre d’un S2 adéquat par lequel sa jouissance peut passer. Un représentant de la représentation à laquelle le sujet peut s’attacher et dans lequel il se soutiendra pour pouvoir continuer articulé au tissu symbolique. Dans le phénomène psychosomatique, nous dit Lacan dans cette conférence, il y a une afánasis de l'intervalle S1-S2. Nous pouvons voir dans le mathème du discours comment dans cet intervalle, à partir duquel la chaîne signifiante peut articuler S1 à S2, le S2 n'est pas collé au S1 de la nécessité, mais il est dans un au-delà. Cette afánasis est définie par Lacan dans le séminaire XI Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse comme une holophrase164 : 164 « Il s’agit d’un terme emprunté de la linguistique, mais dans ce domaine, ses usages et ses destinations ne sont pas univoques ni se recouvrent. Par ailleurs, le recours à la terminologie 145 J’irai jusqu’à formuler que, l’lorsqu’il n’y a pas d’intervalle entre S1 et S2, lorsque le primer couple de signifiant se solidifie, s’holophrase, nous avons le modèle de toute une série de cas (…)”165 Le S2, comme l’artisan qui pour la conjonction de deux signifiants est capable de produire l’objet a166, travaille pour boucher le trou de l’intervalle, pour lequel le sujet dispose du symbolique et de l'imaginaire. Mais lorsque ces moyens dont le sujet dispose pour conduire la jouissance et supporter l'impossible du manque, ne sont pas suffisants, l'insupportable de l'absence se fait présent, et avec elle arrive l'angoisse. Lacan nous parle du trait, une marque de jouissance, inscrite dans le corps, mais qui n'est pas parvenu à s'articuler dans le symbolique. Une signature, quelque chose qui est dans les textes qui est lisible, mais signature ne veut pas dire signum167. Lacan nous montre ici le caractère de la marque sans être articulé avec un autre signifiant, en dehors de l’articulation, introduit dans le tissu qui permet l'écriture, mais à la fois hors du lisible en tant qu’articulé avec un autre signifiant. Lacan, continue pour dire que le corps dans le signifiant fait trait, et ce trait est un « Un ». Lacan fait allusion à la numérotation binaire, 1 - 0, existe ou n'existe pas d'inscription. Mais ce qui est déterminant dans ce cas est sa configuration, la configuration du trait qui est venu linguistique ne signifie pas toutefois que l’holofrase reste toujours dans son ouvrage une notion linguistique. Dans A First Dictionary of Linguistics and Phonetics, (CRYSTAL, D. 1980), ce terme utilisé dans l’acquisition du langage pour se référer à un mode de parler grammaticalement non structuré qui consiste souvent en un seul mot, caractéristique du plus tôt l’état du langage retenu dans l’enfant (...) ». Traduit de STEVENS, A., « La holofrase, entre psicosis y psicosomática », Ornicar?, revue du Champ freudien, , n˚ 42, 1987, p. 45‑79. 165 LACAN, J., Le séminaire. Livre XI, Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse, op. cit., p. 215. 166 LACAN, J., Le séminaire. Livre XXIII, Le Sinthome, op. cit., p. 23. 167 LACAN, J., « Conférence à Genève sur le symptôme », op. cit. 146 à s'inscrire dans la psychosomatique. Il existe une sorte de gelé, de fixation de jouissance de l'ordre du nom. Alors, trouver la manière de mener ce trait pour que la psychosomatique soit dans son fondement, profondément enracinée dans l’imaginaire, s'articuler dans le symbolique, dans le symptôme, aidera le sujet à sortir de cette fixation congelée qui provoque le phénomène. Donc, si pour le symptôme nous allons à vider le sens, dans le phénomène psychosomatique, « c'est de lui donner le sens de ce dont il s'agit »168. C'est-à-dire, que si pour le symptôme nous devons éviter de nourrir le sens pour vider la jouissance qui le soutient, dans le phénomène psychosomatique, à l'inverse, nous devons l’articuler et ainsi lui donner un sens, pour que, de cette manière, nous puissions l’introduire dans une articulation symbolique qui permet de drainer la jouissance qui était étanchée dans l’holophrase. Mais, qu’est-ce qui fait que dans le corps organique soit affecté dans le phénomène psychosomatique ? Lacan, au chapitre VIII Introduction à l'Entwurf du Séminaire II établit l'importance du narcissisme et l'importance de sa structure à la construction du moi, l'autre et les objets, par rapport à la psychosomatique. À cet égard, Lacan signale l’importance n'est pas tant de la position de l’organisme en ce qui concerne les excitations ou les organes relationnels qui sont par rapport à l'extérieur, mais ce qui se situe d'important c’est du côté du narcissisme, car derrière celui-ci est l’autoérotisme, une masse de libido, où les interactions qui se produisent de manière énergétique au sein de l’organisme sont impossibles à mesurer. 168 Ibid. 147 Cette économie libidinale des investitures autoérotiques, jouent un rôle très important dans les phénomènes psychosomatiques. Par conséquent, l'érotisation de l'organisme est ce qui marque le point de différence dans la psychosomatique. Dans le phénomène psychosomatique c’est la relation pour échapper à l'Autre la différence avec le symptôme, où la relation à l'Autre est constitutive de lui. Dans les troubles de l’holophrase, s’il n’y pas le vide pour pouvoir logé l'objet, la jouissance peut rester du côté de l’organisme. La zone érogène jouit d’elle-même, c'est-à-dire, qu’elle perd son articulation avec le fantasme à cause de la fermeture du vide que la soudure de S1S2 met en place. L'organisme devient l'objet de jouissance, sans passer par l'articulation signifiant qui lui permette de s'organiser dans un symptôme. Il n'existe pas un au-delà où se produit l'objet, mais qui est le même organisme, sans la possibilité de la rencontre avec un S2, qui fonctionnera comme support. De cette façon, la zone qui jouit dans l’holophrase donne lieu à la phénoménologie psychosomatique. J.-A. Miller dans Études de psychosomatique169, se réfère à l’émotion et à sa réponse dans l'organisme. Les paroles prononcées par quelqu'un ou les images vues, peuvent accélérer le pouls, accroître la température corporelle, produire des vertiges, etc. Ces émotions, fonctionnent avec une relation très directe vers l'organisme. 169 GORALI, V., Estudios de psicosomática, Buenos Aires, Atuel, 1999, vol.4, p. 18. 148 Donc, dans l'émotion il semble y avoir des phénomènes qui se manifestent de façon évidente dans le corps, et apparemment bordent la structure du langage. Lorsque cette urgence du corps où le signifiant ne peut donner de réponse est produite par une holophrase, il y a une absence d'articulation signifiant, dont l'effet corporel est la jouissance de lui-même. Le corps imaginaire, qui est construit à partir du revêtement libidinal, veille le manque structurel du sujet, en aidant à construire l’appareil psychique dans sa représentation imaginaire. Si dans le bouchement du manque, l’articulation de l'imaginaire et le symbolique n'ont pu secourir la structure devant l'angoisse du vide insupportable, nous pouvons produire ce que Lacan appelle l’holophrase, une fermeture de l'intervalle. Notons que la principale différence entre l’holophrase dans la psychose et la psychosomatique est que la première concerne une structure et la deuxième un phénomène. De telle sorte que dans le phénomène psychosomatique ce n'est pas la structure psychique qui est en jeu, mais la manière avec laquelle le sujet se confronte au manque dans le tissu symbolique où le sujet est inscrit. Dans le phénomène psychosomatique, la nécessité passe par le biais du désir, mais le signifiant n'intervient pas comme tel, il intervient comme marque de jouissance qui ne met pas en jeu l’aphanisis du sujet170. 170 LACAN, J., Le séminaire. Livre XI, Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse, op. cit., p. 206. 149 Pour l’exemplifier, Lacan parle de l'expérience de Pavlov, où l'on établit une relation directe du stimulus avec l’organisme. L'animal, dans ce cas le chien, peut répondre à une série de stimuli et établir des associations à partir de signifiants présentés par l'expérimentateur. C'est-à-dire, il s’est créé un Autre où se logent ces signifiants. Mais, s’il n'existe pas un sujet du désir, tout ce qui se produira est, à partir de la capacité de perception de l'animal, l'association conditionnée. Dans l’expérience de Pavlov, les signifiants produits par l'expérimentateur produisent dans l'animal une sorte d'équivalence, mais pour s'inscrire comme signifiant, ils doivent être articulés dans la pure différence, qui est ce qui définit le signifiant : L’intérêt majeur de ces réflexes conditionnés, c’est de nous apprendre ce que l’animal peut percevoir. Nous nous servons du signifiant - qui n’est pas un signifiant pour lui, mais qui, pour fonctionner comme signifiant, doit s’inscrire dans une différence - pour voir ce qu’il y a de différentiel possible au niveau de son perceptum, ce qui ne veut, d’ailleurs, absolument pas dire qu’il en sera le percipiens au sens subjectif du mot.171 De cette manière, Lacan souligne que le phénomène psychosomatique est un effet d'un sujet du désir, d'un sujet inscrit dans l’Autre de la parole. En outre, nous pouvons voir dans cet exemple, comment obtenir une réponse somatique en fonction de l'intervention d'un Autre qui intervient articulé en signifiants. Dans le cas de l'animal, même si le signifiant ne s'inscrit pas en tant que tel, la réponse fonctionne dans sa relation à l’organisme. Le signifiant fonctionne seulement s’il s’organise dans le monde 171 Ibid., p. 207. 150 symbolique172, qui peut avoir une relation avec l’imaginaire et le réel. C’est dans ce contexte que l’holophrase s’exprime en tant que telle. Prenons en considération l'association qui peut se produire entre deux registres totalement différents, celui de l'image auditive, produite par le son et captée par le sens de l’audition, et l'image visuelle produite par la lumière qui est captée par le sens de la vue. À cet égard Lacan, en s’adressant à l’expérience réalisée par Pavlov où le chien va associer le son avec l’image, nous dit : Mais tout de même, le fait que l’animal, sans apprentissage, passe des cent de fréquence dans un registre [visuel] au cent de fréquence dans un autre [auditif], nous permet peut-être d’aller un peu plus loin sur la structure proprement perceptive.173 Ainsi, la façon dont la matérialité à partir de laquelle le signifiant s'articule, dans ce cas, l'image visuelle et l'image auditive, peut être confondue, sans être un signifiant où intervient la métaphore et la métonymie, à partir de la fréquence de répétition de telle sorte que grâce à un processus d'équivalence, il y a une superposition. Par conséquence, ils peuvent parvenir à occuper le même lieu que le sujet pourrait utiliser par la suite dans l'articulation signifiant. 172 LACAN, J., Le séminaire. Livre I, Les écrits techniques de Freud, Paris, Seuil, 1991, p. 171. 173 LACAN, J., Le séminaire. Livre XI, Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse, op. cit., p. 208. 151 Mais il ne s'agit pas ici d'établir une relation entre le monde animal et l'humain, sa ressemblance dans l'articulation ou le passage de l'un à l'autre. Il s'agit de voir la nature de chacun des stimuli et leur possibilité de s'articuler indifféremment. Citons à Freud pour voir comment l’image peut fonctionner à la place d’un signifiant. Il affirme dans Mes vues sur le rôle de la sexualité dans l’étiologie des névroses que dans les sujets hystériques se montre que la maladie « était un résultat du conflit entre la libido et le refoulement sexuelle, et que leurs symptômes constituent une transaction entre les deux courants animiques »174. Ainsi, dans ce conflit avec les pulsions sexuelles, la libido trouve dans l’image en tant que représentant libidinal, la matière dans laquelle la pulsion sexuelle, qui est empêchée dans sa circulation, trouve sa destination. Freud fait disparaître le symptôme de conversion, dans lequel le signifiant affecte au corps organique, par le moyen de la parole, en libérant un signifiant qui attendait d'être nommé. Cette jouissance placée dans l’imaginaire, articulée à partir du symbolique, trouve sur l'image une forme d'expression, se révélant l'image dans la place d’un signifiant qui va boucher l'angoisse impossible d'articuler avec le symbolique. De telle manière, le signifiant peut opérer sur le corps, en appréhendant l'organisme à partir de sa dimension imaginaire. De telle sorte, c’est l'image dans sa relation directe avec l'organisme qui va produire la jouissance du symptôme, en utilisant l'organisme comme support de cette image à la place 174 FREUD, S., « Mes vues sur le rôle de la sexualité dans l’étiologie des névroses », Trois essais sur la vie sexuelle. Fragment d’une analyse d’hystérie (Dora). Autres textes, Paris, PUF, coll.« Œuvres complètes - psychanalyse », 2006, vol.VI : 1901-1905, p. 315. 152 du signifiant. Le chemin que trouve la jouissance devant une défense du moi, est logé dans une structure imaginaire en relation directe à l'organisme. La conversion est donc un déplacement de charge d'excitation vers une autre représentation, une représentation imaginaire chargée de libido. Cette image qui fonctionne comme signifiant, est liée de manière directe avec le corps imaginaire et par conséquent avec l’organisme, c'est-à-dire, une formation de l’inconscient où l'articulation signifiant a trouvé dans la matrice imaginaire sa voie, en créant une métaphore à partir de cette représentation, avec les limites anatomiques que l’imaginaire peut donner. Mais dans l’holophrase il s'agit de la limite de la composition symbolique dans la périphérie175. C’est une situation limite où le symbolique n'est pas capable de protéger au sujet de l'insupportable du manque. Dans cette limite se trouve le phénomène psychosomatique, à la périphérie du symbolique. Comme nous l’avons développé auparavant, pour que l’organisme entre dans le langage et permettre la construction d'un corps, il doit être disposé à céder quelque jouissance. Ce processus se réalise par la castration. Là où régnait la jouissance de complétude, il s’ouvre le trou du manque. Dans ce processus de voiler le manque, le parlêtre, dans son interrogation sur la demande de l'Autre, peut se trouver dans une impossibilité d'articulation. À ce moment il mettra en marche les mécanismes qui lui permettront de continuer à fonctionner dans le langage. Si ces mécanismes ne sont pas suffisants pour pouvoir résoudre l'impossibilité du manque, alors 175 LACAN, J., Le séminaire. Livre I, Les écrits techniques de Freud, op. cit., p. 329. 153 se produira la contracture signifiant, la pétrification de S1S2. Dans ce processus où disparaît la béance entre les signifiants, le sujet n’a pas trouvé les mécanismes suffisant pour s'articuler dans le symbolique. Toute holophrase, est liée à des situations limites, où le sujet est suspendu dans un rapport spéculaire à l'autre176. Donc, la solution qu’a trouvée le sujet c’est la fermeture de la béance, avec le recul à la marque de jouissance sur le S1 pulsionnel. Dans le séminaire X sur L’angoisse, Lacan nous rappelle que dans le stress, lorsque la fonction de la demande aboutit à un déficit qui dépasse la fonction symbolique même, elle cesse d'être fonctionnelle. Ce déficit peut provoquer un passage dans les traces inscrites dans l’organisme qui vont engendrer un déficit lésionnel177. Dans ce moment, l'holophrase est une solution qui permet de poursuivre d’une certaine façon dans le tissu du trait inscrit dans la nécessité de l’organisme. Toutefois, depuis la psychanalyse nous ne pouvons le traiter qu'à partir de la structure du langage. Donc, si la psychosomatique relève de l'expérience analytique, c'est parce que en quelque sorte l’holophrase peut passer à la parole, trouver un moyen de provoquer un intervalle où il y avait aphanisis. Une fois que cette soudure de signifiants -S1S2- est dissoute, elle pourra être traitée comme un symptôme, et donc, répondre à la structure du langage. S’il ne s'établit pas une béance entre le S1 et S2, le signifiant ne peut produire des formations de l'inconscient. C'est pourquoi le phénomène psychosomatique n'est pas un symptôme déchiffrable, il ne donne pas lieu à une interprétation. Par conséquent l'association libre ne 176 Ibid., p. 251. 177 LACAN, J., Le Séminaire. Livre X, L’angoisse 1962-1963, op. cit., p. 72. 256 Nous constatons comment Lacan établit la structure du discours avant les énonces elles mêmes, en indiquant cette structure et sa disposition, la fonction que les composants prendront et leur relation. Par conséquent, nous commençons par la nécessité de définir la forme dans laquelle les objets sont formés, la position à partir de laquelle le sujet énonce, la composition du champ énonciatif et la fonction que les énoncés s’acquittent. Ainsi, nous voyons comment le discours établit un lien entre le matériel des énoncés et leur système de formation330. 6.2. Méthodologie Nous avons déjà examiné comment dans un Portrait de l’artiste en jeune homme, l’alter ego de Joyce, Stephen Dedalus, a subi un événement, ce qui détermine clairement que la relation entre le registre imaginaire de Joyce et le registre réel consiste au dénouement, c’est-à-dire que le registre imaginaire à quelque moment donné, est libéré, en donnant lieu à de petits phénomènes élémentaires, qui passent inaperçus, car il parvient à établir certaines substitutions pour continuer à fonctionner. Bien que cet événement se produise au chapitre 2, et c’est celui que Lacan commente comme l’événement qui nous montre le dénouement ; dans le chapitre 1, nous pouvons voir déjà comment il y a de petits indices de phénomènes élémentaires avec l’imaginaire du corps, que dans le même temps, il résout comme ceux qui arrivent à lui. Cette solution au dénouement du registre imaginaire, sera perfectionnée par Joyce tout au long de son œuvre, 330 SAVIO, K., « Aportes de Lacan a una teoría del discurso », Folios, Segunda época, no 42, p. 43‑54. 257 ce qui l’amènera à élaborer son œuvre Finnegans Wake, et son étude de la part de Lacan qui montrera comme exemple de sinthome dans le séminaire XXIII. Nous partons de la prémisse que cet événement de dénouement de l’imaginaire arrive déjà dans le premier chapitre, bien que sous une forme moins évidente. Pour l’étude de ce fragment dans lequel Stephen subit le micro-déclenchement, la méthode d’analyse du discours sera utilisée. Trouver la matrice du discours, la structure qui l’encadre et la relation que les énoncés établissent à l’intérieur des composantes grammaticales et extragramaticales, sera la méthodologie qui sera utilisée pour l’étude du fragment. L’analyse du discours se concentre sur la structuration linguistique sémantique-pragmatique avec le grammatical. Ainsi, nous distinguons une structure profonde à laquelle nous avons accès grâce à l’inférence que nous appellerons de discours, et une structure superficielle observable, accessible à travers l’analyse linguistique que nous appellerons de texte331. Dans le discours, nous placerons la structure dans laquelle les référents sont liés, ceux qui produiront le fonctionnement même du discours. Dans l’analyse du texte, il est traité comme « une réalité en son droit propre »332, délimité dans sa propriété référentielle et lié au système grammatical. 331 VILLEGAS, M., « Las disciplinas del discurso: hermenéutica, semiótica y análisis textual », Anuario de psicología, 1993, vol. 59, no 1993, p. 22. 332 SISTO, V., « Análisis del Discurso y Psicología: A veinte años de la revolución discursiva. », Revista de Psicología, juin 2012, vol. 21, no 1, p. 193. 258 Ainsi, le discours et le texte sont différents et ils sont étroitement liés. Dans l’analyse du discours, nous établirons l’organisation macrostructurale sous-jacente au texte et dans le texte les microstructures grammaticalement conditionnées, dans lequel il est possible de distinguer les redondances qui développent le thème et les connecteurs qui établissent des relations fonctionnelles333. 6.3. Conception et approche Nous allons établir ensuite la délimitation du texte à étudier, ainsi que les parties dans lesquelles il va se diviser et les éléments qui vont intervenir dans l’étude de la redondance et la cohérence, pour ensuite passer à son application et à son analyse. 6.3.1. Procédure d’analyse du texte Le texte à analyser correspond au fragment du premier chapitre de Portrait de l’artiste en jeune homme334 tirée de la page 578 à la page 580 de la version française et de la page 39 à la page 42 de la version anglaise335. Dans ce premier chapitre, Stephen raconte un événement au cours d’une journée à l’école. L’analyse du fragment doit être délimitée par l’ouverture et la fermeture d’une porte qui circonscrivent la scène qui nous intéresse, à partir de la méthodologie de l’analyse du discours. 333 VILLEGAS, M., « Las disciplinas del discurso », op. cit., p. 24. 334 JOYCE, J., « Portrait de l’artiste en jeune homme », op. cit. 335 JOYCE, J., A portrait of the artist as a young man, Feedbooks, 1916. 259 Cette partie a été sélectionnée pour décrire le premier microphénomène élémentaire que raconte James Joyce dans ce roman semi-autobiographique. A la suite du travail effectué par Éric Laurent dans Les objets de la passion, ce qui nous intéresse en particulier dans le cas de Joyce, c’est le moment de description où il quitte son corps, puisque dans Joyce, la relation de son corps ne passe pas par l’image336. Pour cela nous délimiterons le premier moment où se produit une absence minimale ou d’étrangeté par rapport à son corps, pour alors, vérifier la cause de son dénouement. Dans ce passage du texte que nous avons délimité, ce qui nous intéresse est l’étude de la répétition, que nous examinerons à partir de la redondance et la cohérence. Ainsi, ce que nous allons poursuivre est de déterminer l’intensité avec laquelle sont répétés certains mots dans les microstructures que nous avons isolées. La délimitation de celles-ci, répond aux éléments théoriques développés par rapport au dénouement du corps imaginaire. Notre objectif sera d’établir à partir de son étude, s’il existe une corrélation entre l’intensité avec laquelle apparaissent les mots analysés, et les conclusions auxquelles nous sommes arrivés au point précédent. La méthode de division du passage étudié est utilisée selon les travaux de Villegas337, qui prévoit l’analyse textuelle à partir de la division du texte en microstructures, en procédant à l’étude de la redondance qui nous donnera le thème dont il traite, et la cohérence qui déterminera la structure, pour déterminer ensuite la matrice discursive du texte338. 336 LAURENT, E., Los objetos de la pasión, Buenos Aires, Argentina, Editorial Tres Haches, 2002, p. 72. 337 VILLEGAS, M., « Las disciplinas del discurso », op. cit. 338 Ibid., p. 43. 260 L’objectif de l’analyse textuelle est de reproduire ensuite la synthèse discursive, où se condense le noyau sémantique, pour obtenir ensuite une macro-proposition qui nous donnera l’idée matrice du texte339. 6.3.1.1. La division du texte en microstructures Les microstructures sont des unités textuelles qui présentent certaine homogénéité entre elles et elles se différencient du reste des unités du texte340. Dans le texte, pour analyser, nous distinguons des microstructures segmentées par des thèmes et connectées de façon temporaire à effet de causalité. La macrostructure, représentée par le fragment du texte étudié, se divise en deux types de microstructures (désormais F et S) qui correspondent aux évènements survenus à Fleming, le collègue de Stephen, et aux évènements survenus à Stephen. Ces deux types de microstructures sont élaborés d’une façon spéculer, où la même structure d’évènements arrive à Fleming (F) et à Stephen (S). Cette spécularité qui reflète la structure de la scène est commenté ensuite dans le texte analysé, dans une description des évènements d’une temporalité antérieure : C’était injuste et cruel, de l’avoir fait mettre à genoux, ensuite, au milieu de la classe ; et puis le père Arnall venait de leur dire, à Fleming et à lui, 339 Ibid., p. 44. 340 Ibid. 261 qu’ils pouvaient retourner à leurs places, sans faire aucune distinction entre eux.341 L’absence de spécularité à Stephen est un élément essentiel dans la structure psychique chez Joyce, comme nous l’avons étudié dans le chapitre cinq. Ce manque est causé par l’absence de nouage du registre imaginaire, ce qui empêche la construction d’un autre semblable qui lui permette de créer une réalité où l’autre puisse fonctionner à partir de ce qui a été décrit dans le Stade du Miroir. Cette macrostructure à étudier commence avec le récit de l’ouverture de la porte. C’est la parole « porte », qui ouvre et ferme la scène, laquelle délimite l’extension de la macrostructure. Cette macrostructure à étudier commence par l’ouverture d’une porte. Délimité par le mot « porte », qui ouvre et ferme la scène, nous allons étudier la structure des événements survenus. Les deux groupes de microstructures F et S, se divisent en même temps en trois microstructures pour Fleming (F1, F2, F3) et trois microstructures pour Stephen (S1, S2, S3). Chacune de ces microstructures a un thème central qui sera lié à la redondance. Dans F1 et S1 le thème central sera la question sur le nom. Ce facteur sera essentiel à Stephen en ce qui concerne le cours des évènements, car il devient un élément réactif qui éveillera en lui la subversion vers l’autorité. 341 JOYCE, J., A portrait of the artist as a young man, op. cit., p. 581. 262 Dans F2 et S2 se développera la description de l’acte cruel et injuste mené par le Père Dolan. Cette rencontre déterminera le dénouement du registre imaginaire à Stephen que Joyce décrira dans la microstructure suivante. Dans F3 et S3 est effectuée la description de la soumission imposée par le Père Dolan accompagné d’une imposition de la totalité de sa présence. Dans cette microstructure s’exprime le dénouement du registre imaginaire. Pour l’analyse des microstructures nous disposerons du texte encadré dans trois boîtes, une pour chaque microstructure, de manière à ce que le texte original en anglais soit la première, la traduction du texte en français soit la deuxième et que dans la troisième s’effectue son analyse avec les annotations des éléments de redondance et de cohérence. Chacun des textes doit mettre l’identificateur de la microstructure à laquelle il appartient. Par ailleurs, dans l’en-tête du texte analysé seront placées les catégories qui seront utilisées pour déterminer la redondance du texte, ainsi comme son identification graphique à travers l’utilisation des lettres grasses ou le souligné et la couleur qui permettra de l’identifier dans la cohérence à partir de la redondance lexicale dans d’autres microstructures. 6.3.1.2. L’analyse de la redondance Pour déterminer les conditions de textualité nous réviserons les règles de redondance et de cohérence. Pour les étudier nous établirons la redondance comme la connexion lexicale qui 263 se produit au niveau microstructural342. La redondance nous fournira le noyau du message, car cela produit une intensification du thème qui nous évidence sa présence dans la microstructure. Cette analyse mettra en évidence le thème auquel le texte fait référence, sans aborder ses relations structurelles. Dans l’analyse du texte sélectionné nous constaterons la redondance parmi les éléments homogènes par réitération, par équivalence et par appartenance. Pour délimiter la référence à laquelle fait allusion la répétition, nous identifierons la récurrence lexicale, dans la répétition des mots ou des lexèmes (familles lexicales) et la récurrence sémantique, pour lesquelles nous remarquerons des mots qui partagent le champ sémantique, la synonymie, la coréférence, l’hyperonymie et l’hyponymie, les métaphores et la métonymie. La représentation de la redondance s’effectuera graphiquement en mettant minuscule et lettre grasse lorsqu’un seul thème dans la microstructure existe, et en mettant minuscule et souligné pour le deuxième thème dans le cas où il existe deux thèmes dans la même microstructure. 6.3.1.3. L’analyse de la cohérence La cohérence est une propriété du texte de nature pragmatique par laquelle le texte est conçu comme une unité de sens global. Cela signifie que les concepts et les relations de signifiance 342 VILLEGAS, M., « Las disciplinas del discurso », op. cit. 264 qui se présentent à son intérieur ne contredisent pas la connaissance du monde que les interlocuteurs ont343. En évoquant le sens global du texte, c’est dans la macrostructure que nous trouverons la cohérence344, en nous situant dans la structure profonde en mettant une cohérence au niveau vertical. Cela constitue la structure textuelle profonde et elle se forme à partir des relations qui existent parmi les microstructures345. La cohésion est la propriété textuelle par laquelle les textes se présentent comme des unités assemblées à travers divers mécanismes d’ordre grammatical, lexical, phonétique et graphique346. Cela lie les différentes parties du texte et permet qu’il soit perçu comme une unité communicative de sens plein, en permettant que le texte se présente comme un tissu constitué à partir du lien de ses composants. Les connexions du texte analysé parmi des microstructures sont établies à partir d’une cohésion lexicale parmi les microstructures, qui permettra de lier thématiquement chacune des mêmes. Les relations qui se produisent parmi les microstructures seront délimitées au début par un connecteur lexical qui permettra d’identifier le thème de la microstructure et qui marquera son entrée. Le connecteur au niveau macrostructural est constitué par le mot « porte », qui est décrit dans une action d’aperture au début de la macrostructure et avec une action de fermeture à la fin. 343 CENTRO VIRTUAL CERVANTES, Diccionario de términos clave de ELE, http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/default.htm, consulté le 6 avril 2017. 344 VILLEGAS, M., « Las disciplinas del discurso », op. cit., p. 45. 345 DIJK, T.A. van, Las estructuras y funciones del discurso, Madrid, España, Siglo XXI, 1996, p. 45. 346 CENTRO VIRTUAL CERVANTES, « Diccionario de términos clave de ELE », op. cit. 265 La cohérence sera marquée graphiquement en mettant des couleurs identificatrices de chaque microstructure. Ce faisant, F1 et S1 seront identifiés en mettant la couleur rouge, F2 et S2 en mettant la couleur jaune et F3 et S3 en mettant la couleur verte. Dans le cas où un même mot soit déjà identifié dans la microstructure, en tant que représentant du thème dans certaine catégorie, nous distinguerons la cohérence par la couleur ainsi que la redondance intramicrostructurale par la lettre grasse, le souligné ou la lettre italique. Par exemple, pour « Up(1) », dans F2, nous remarquons la couleur verte, car elle constitue une cohésion lexicale avec F3, représentée par la couleur verte. Par ailleurs, elle est identifiée par le numéro « un » entre parenthèses (1), car elle correspond à la catégorie action(1) de F2 et S2. Un autre exemple est « cry(3)(3) », dans S2. Nous constatons comme « cry » est remarqué en lettres grasses avec le numéro trois, car il appartient à la catégorie de son(3) dans le thème violence. De plus, il est remarqué en couleur verte qui indique la cohérence « cry », suivi par le numéro de la catégorie qu’il représente, sans lettre grasse et surligné en vert : « cry(3) (3) ». Ce faisant, nous pouvons identifier la cohérence sans interférer avec la redondance intramicrostructurale. La cohérence fonctionnelle est représentée par la structure dans laquelle le texte se développe. Cela signifie que la même construction du texte donne cette cohérence fonctionnelle. De cette manière, pour la constitution des microstructures nous établirons des relations de temporalité, de causalité et de parallélisme. La temporalité sera marquée par le cours des évènements dans le récit. Cette temporalité articulera l’effet de causalité développé au cours des évènements, en mettant une structure parallèle entre ce qui arrive à Fleming et à Stephen. Cette cohérence est articulée dans le temps de rencontre avec Un- 272 APPLICATION DE L’ANALYSE TEXTUELLE EN S1 Marque de couleur pour la cohésion lexicale entre microstructures: ___ Question sur le nom (0), Noms propres (1), Adjectifs substantivés, syntagmes nominaux ou noms avec lesquels on décrit à la personne (2). CONECTOR: You, boy(2), who are you(0)? Stephen's(1) heart(1) jumped suddenly. —Dedalus(1), sir(2). —Why are you not writing like the others? —I…my... He could not speak with fright(3). —Why is he not writing, Father(2) Arnall(1)? —He broke348 his glasses, said Father(2) Arnall(1), and I exempted him from work. —Broke? What is this I hear? What is this your name is(0)! Said the prefect of studies(2). —Dedalus(1), sir(2). —Out here(1), Dedalus(1). Lazy(2)(2) little schemer(2)(2). I see schemer in your face. Where did you break your glasses? Stephen(1) stumbled into the middle of the class, blinded by fear(3) and haste. —Where did you break your glasses? repeated the prefect of studies. 348 Il y a des indicateurs de haute redondance, proches de la répétition ou à l’hyponymie, qui n'affectent pas au sens discursif du texte, mais qui saturent de signifiés répétées ou proches et de sonorité. Certains d'entre eux, à titre d'exemple, marqués en jaune. 273 —The cinder-path, sir. —Hoho! The cinder-path! cried the prefect of studies. I know that trick. Stephen(1) lifted his eyes(1) in wonder and saw for a moment Father(2) Dolan's(1) white-grey not young face(1), his baldy white-grey head(1) with fluff at the sides of it, the steel rims of his spectacles and his no-coloured eyes looking through the glasses. Why did he say he knew that trick? —Lazy idle(2)(2) little loafer(2)(2)! cried(1) the prefect of studies(2). Broke my glasses! An old schoolboy trick! 274 6.3.2.2. Analyse des résultats de l’intervention dans F1 et S1 Dans la microstructure F1 et S1 le thème principal est la nomination. Cela est l’enjeu de toute la scène, c’est-à-dire, le signifiant qui représente chacun et la place dans laquelle il est énoncé dans le discours, qui va définir aussi le lien social selon lequel le sujet se rapporte au monde alentour. Ce thème ouvre la macrostructure qui sera analysée. La redondance dans cette microstructure est construite à travers des éléments de réitération, d’équivalence et d’appartenance. Pour l’étudier nous avons établi différentes catégories de redondance qui évoquent un nom, chacune identifiées graphiquement en lettre grasse et suivies par un numéro pour les différencier : De la question sur le nom (0), des noms propres (1), des adjectifs substantivés, des syntagmes nominaux ou des noms qui décrivent la personne (2). La redondance dans F1 est construite à travers la répétition des catégories 1 et 2, ce qui laisse très reléguée la question sur le nom(0) avec seulement deux répétitions. Cela nous permet de constater que chez le préfet d’études il n’existe pas tellement un questionnement, un doute ou un intérêt, mais plutôt une question rhétorique. L’enjeu est une imposition du nom luimême. Nous constatons que la catégorie du nom propre est répétée sept fois, par rapport aux adjectifs substantivés, les syntagmes nominaux ou noms qui décrivent une personne, ceuxci qui apparaissent onze fois. Cette tension entre le nom propre qui désigne un sujet sans donner aucune connotation, par rapport à la catégorie de syntagme nominal ou de nom qui décrit la personne, met en évidence que le thème de la microstructure est de nommer les 275 sujets présents, en mettant de l’emphase sur l’attribution d’une série de nuances, au-delà de ce que le nom propre détermine en tant que représentant sans signifié. De cette manière, dans cette microstructure nous constatons comment le thème qui décrit l’action du préfet d’études de donner un nom, détermine par lui-même la place de chacun dans le discours, en fournissant un rôle dans le lien social et en prenant le sujet dans le réseau du sens. Ce nom donné par le préfet d’études fait référence au sens, avec une valeur de mépris dans le cas des élèves, ou avec une valeur d’autorité et de respect dans le cas du corps enseignant. De cette manière, le nom donné pourrait être péjoratif pour l’élève (« lazy idle loafers [vague paresseux] ») ou de positionnement de la place (“boy [garçon]”). D’un autre côté, pour le Père Arnall et le Père Dolan, la place qui est réservée est d’autorité et pouvoir (« father [père], prefect [préfet] »). Ce faisant, nous constatons combien la question sur le nom déterminera, d’un côté, la position d’autorité du préfet d’études, et d’un autre, la position de soumission à cette autorité. Donc il est établi une cohérence fonctionnelle de causalité par rapport à F3. Cette position de l’autorité est montrée au début, en nommant les élèves d’une façon péjorative, injuste et cruelle. Par rapport à la microstructure S1 nous constatons une redondance similaire, en présentant deux questions sur le nom, onze adjectifs substantivés, des syntagmes nominaux ou des noms qui décrivent la personne et huit pour les noms propres. Cette microstructure n’a qu’un seul élément de plus que la microstructure F1 avec laquelle elle partage le parallélisme. Ce numéro de redondance est si similaire que, s’il n’existait pas huit noms propres dans la S1 par rapport au sept de la F1, ils seraient identiques en quantité. Il faudrait signaler que, si 276 nous considérons Stephen et Dedalus comme un seul nom propre, la coïncidence de quantité serait exacte, ce qui renforce la disposition de parallélisme entre les microstructures. Dans F1 comme dans S1 la même structure se répète, en étant consistante dans l’imposition d’un nom. Cette imposition sera développée à partir d’une question rhétorique : « Who is this boy ? [¿qui est ce garçon] […] who are you ? [¿qui es-tu ?] », ce qui n’est qu’une excuse pour passer à l’imposition d’une nomination de la part du Préfet d’Etudes : « lazy idle loafers [vague paresseux], Lazy little schemer [fainéant et petit tricheur], … ». D’autre part, la cohérence nous permettra d’identifier le processus à travers lequel se produit la continuité du thème nomination dans les microstructures suivantes. Dans chacune, le statut fourni par le nom aura une importance variable. Donc, la cohérence de F1 et S1 dans F2 et S2, même en étant présente, est insuffisante, en présentant une redondance de cinq fois pour F2, et de quatre fois pour S2. Dans F2, dû à qu’elle est une microstructure d’extension plus petite, avec la même quantité de redondance, le nom aura plus de présence, donc il sera plus important que dans S2. Pour F2 la cohérence par rapport à F1 nous permettra de déterminer la position d’autorité qui est nommé au signifiant « préfet d’études » (deux fois). La tension montrée entre Flemming et le préfet d’études à F2, tend légèrement vers la nomination connotative avec la présence du signifiant « boy » [garçon], ce signifiant fait référence à sa jeunesse. L’opposition de l’autorité par rapport à l’enfant sera montrée dans la microstructure parallèle S2, mais cette fois-ci sans la référence à sa position de garçon. La présence minimale du signifiant garçon à F2, nous présentera subtilement le devenir de la microstructure suivante, avec la continuité d’une manière globale à F3 de la catégorie « adjectifs substantivés » remarquée dès F2. Même si le thème de F2 est la violence et S2 est la violence et le corps, 277 la cohérence de F1 et S1 par rapport aux microstructures ultérieures (F2-F3 et S2-S3) nous permettra d’identifier les pôles de la scène, d’un côté les élèves, et d’autre côté l’autorité. Chacun de ceux sont connotés de manières différentes. Dans les microstructures suivantes (F3 et S3) le parallélisme gardé entre F2 et S2 passe à une présence importante de cohésion lexicale entre F1 et F3, dans une continuité augmentée de la différence subtile de F2 par rapport à S2. Cela signifie que le parallélisme de F2 et S2 nous permettra de reconnaître clairement l’évolution de la microstructure suivante par rapport à la précédente. De cette manière, identifier les éléments similaires et les éléments différents nous permettra de prévoir la continuation de la redondance à la microstructure suivante. A partir de cette prémisse, nous constatons que seulement un signifiant en plus (« boy [garçon] ») à F2 par rapport à S2, cela permet de déterminer la tendance à suivre dans la microstructure suivante. Dans ce cas, la différence n’est pas seulement en nombre mais aussi elle détermine une présence et une absence. C’est là où son importance repose, et qui mettra en évidence l’augmentation de la présence de la catégorie 2 (de F1) à F3. Nous constatons à F3 que la différence de statut implicite dans la soumission, est renforcée par la nomination péjorative des adjectifs substantivés pour les élèves et surtout avec une présence importante des syntagmes nominaux qui décrivent l’autorité. Les références à la désignation dans F3 comme une façon de nommer, ont une présence importante dans la cohésion lexicale par rapport à F1. Cette cohésion inter-microstructurale qui crée encore le contenu dans la microstructure de manière intense, fonctionne en corrélation avec le thème principal, ce qui est lié à la soumission, et ce qui s’établit comme un facteur intervenant dans le thème de F3. Cependant, à F3 où l’extériorité du corps est montrée comme partie de la 278 violence développée à S2, l’intensité de cohésion lexicale par rapport à S1 sera reléguée en favorisant par rapport à S2, ce que nous constaterons plus tard. 6.3.3. Application de l’analyse du texte dans F2 et S2 6.3.3.1. Intervention dans le texte de F2 et S2 TEXTE ORIGINAL DE F2 He banged his pandybat down on the desk and cried: —Up, Fleming! Up, my boy! Fleming stood up slowly. —Hold out! Cried the prefect of studies. Fleming held out his hand. The pandybat came down on it with a loud smacking sound: one, two, three, four, five, six. —Other hand! The pandybat came down again in six loud quick smacks. TEXTE TRADUIT DE F2 Il fit claquer sa férule sur le pupitre et cria : « Debout, Fleming ! Debout, mon garçon ! » Fleming se leva lentement. « Allons, ta main ! cria le préfet. Fleming avança la main. La férule s’y abattit en claquant : un, deux, trois, quatre, cinq, six. - L’autre main ! » La férule retomba de nouveau en six coups sonores et brefs. 279 APPLICATION DE L’ANALYSE TEXTUELLE EN F2 Marque de couleur pour la cohésion lexicale entre microstructures: ___ Violence par rapport à un/a action (1), objet (2), son (3) CONECTOR: He banged(1) his pandybat(2) down(1) on the desk and cried(1)(3): —Up(1), Fleming(1)! Up(1), my boy(2)! Fleming(1) stood up slowly. —Hold out(1)! Cried(1)(3) the prefect of studies(2). Fleming(1) held out his hand. The pandybat(2) came down(1) on it with a loud smacking sound(3): one, two, three, four, five, six349. —Other hand(1)! The pandybat(2) came down(1) again in six loud(3) quick(1) smacks(3). 349 Redondances d’haut niveau, réitérations et hyponymies. 280 TEXTE ORIGINAL DE S2 Out with your hand this moment! Stephen closed his eyes and held out in the air his trembling hand with the palm upwards. He felt the prefect of studies touch it for a moment at the fingers to straighten it and then the swish of the sleeve of the soutane as the pandybat was lifted to strike. A hot burning stinging tingling blow like the loud crack of a broken stick made his trembling hand crumple together like a leaf in the fire: and at the sound and the pain scalding tears were driven into his eyes. His whole body was shaking with fright, his arm was shaking and his crumpled burning livid hand shook like a loose leaf in the air. A cry sprang to his lips, a prayer to be let off. But though the tears scalded his eyes and his limbs quivered with pain and fright he held back the hot tears and the cry that scalded his throat. —Other hand! Shouted the prefect of studies. Stephen drew back his maimed and quivering right arm and held out his left hand. The soutane sleeve swished again as the pandybat was lifted and a loud crashing sound and a fierce maddening tingling burning pain made his hand shrink together with the palms and fingers in a livid quivering mass. The scalding water burst forth from his eyes and, burning with shame and agony and fear, he drew back his shaking arm in terror and burst out into a whine of pain. His body shook with a palsy of fright and in shame and rage he felt the scalding cry come from his throat and the scalding tears falling out of his eyes and down his flaming cheeks. 281 TEXTE TRADUIT DE S2 « […]. Allons ! ta main, et tout de suite ! » Stephen ferma les yeux et tendit en l’air sa main tremblante la paume en haut. Il sentit que le préfet le prenait par les doigts pour la retourner ; il entendit siffler la manche ; de la soutane, quand la férule se leva pour frapper. Un coup chaud, brûlant, mordant, cuisant, quelque chose comme le craquement sonore d’un bâton qu’on brise, — et sa main tremblante se recroquevilla comme une feuille dans la flamme. Ce bruit et cette douleur firent jaillir de ses yeux des larmes brûlantes. Tout son corps tremblait de peur, son bras tremblait et sa main recroquevillée, brûlante, livide, tremblait comme une feuille au vent. Un cri de supplication monta à ses lèvres. Cependant, malgré ses yeux brûlés par les larmes, malgré ses membres agités par la douleur et la crainte, il réprima les larmes chaudes et le cri qui brûlait sa gorge. « L’autre main ! » cria le préfet des études. Stephen retira son bras droit, endolori, frémissant, et présenta sa main gauche. La manche de la soutane siffla de nouveau tandis que la férule se levait ; un craquement sonore, et la douleur féroce, affolante, mordante, cuisante, rétrécit sa main, paume et doigts ensemble, en une seule masse livide et tremblante. L’eau bouillonnante jaillit de ses yeux, et, brûlant de honte, d’angoisse et de terreur, il retira son bras tremblant et terrorisé, laissa échapper un gémissement. Son corps était secoué par l’excès de la frayeur ; et, dans sa honte et sa rage, il sentait s’échapper de sa gorge le cri brûlant et les larmes cuisantes tomber de ses yeux le long de ses joues en feu. 288 APPLICATION DE L’ANALYSE TEXTUELLE EN F3 Marque de couleur pour la cohésion lexicale entre microstructures : ___ Soumission au moyen de : ordres (1), humiliation (2), terreur (3), dominion et completud de l’Autre (4) CONECTOR: —Kneel down(1)(2)! Cried(1) the prefect of studies(2). Fleming(1) knelt down(2), squeezing(2) his hands(1) under(2) his armpits(1), his face(1) contorted with pain(2); but Stephen(1) knew how hard his hands(1) were because Fleming(1) was always rubbing rosin into them. But perhaps he was in great pain(2) for the noise(3) of the pandybat(1) was terrible(3). Stephen’s(1) heart(1) was beating(2) and fluttering(2). —At your work(1), all of you! Shouted(1) the prefect of studies(2). We want no lazy idle loafers(2) here, lazy idle little schemers(2). At your work(1), I tell you(2). Father(2) Dolan(1) will be in to see you every day(4). Father(2) Dolan(1) will be in tomorrow(4). He poked(3) one of the boys in the side with his pandybat(2), saying: —You, boy(2)! When will Father(2) Dolan(1) be in again? —Tomorrow, sir(2), said Tom Furlong’s(1) voice. —Tomorrow and tomorrow and tomorrow(4), said the prefect of studies. Make up your minds for that. Every day(4) Father(2) Dolan(1). Write away(1). 289 TEXTE ORIGINAL DE S3 —Kneel down, cried the prefect of studies. Stephen knelt down quickly pressing his beaten hands to his sides. To think of them beaten and swollen with pain all in a moment made him feel so sorry for them as if they were not his own but someone else’s that he felt sorry for. And as he knelt, calming the last sobs in his throat and feeling the burning tingling pain pressed into his sides, he thought of the hands which he had held out in the air with the palms up and of the firm touch of the prefect of studies when he had steadied the shaking fingers and of the beaten swollen reddened mass of palm and fingers that shook helplessly in the air. —Get at your work, all of you, cried the prefect of studies from the door. Father Dolan will be in every day to see if any boy, any lazy idle little loafer wants flogging. Every day. Every day. The door closed behind him. 290 TEXTE TRADUIT DE S3 « À genoux ! » cria le préfet des études. Stephen s’agenouilla bien vite, serrant ; contre son corps ses mains endolories. De les imaginer endolories et enflées soudain, il les plaignait, comme si elles n’étaient pas à lui, mais à quelqu’un d’autre dont il aurait eu pitié. Et tout en s’agenouillant, en apaisant les derniers sanglots dans sa gorge, et en sentant la douleur cuisante blottie contre son corps, il pensait aux mains qu’il avait tendues en l’air, la paume en haut, au ferme attouchement du préfet quand celui-ci avait redressé les doigts agités, et puis à la masse endolorie, enflée, rougie, paume et doigts ensemble, qui palpitait misérablement en l’air. « Au travail, vous tous ! cria le préfet du seuil de la porte. Le père Dolan repassera tous les jours pour voir s’il y a quelque paresseux, quelque petit tricheur fainéant qui a besoin d’une correction. Tous les jours, tous les jours !» La porte se referma sur lui. 291 APPLICATION DE L’ANALYSE TEXTUELLE EN S3 Marque de couleur pour la cohésion lexicale entre microstructures : ___ Soumission au moyen de : ordres (1), humiliation (2), terreur (3), dominion et completud de l’Autre (4) Externalité du corps au moyen de : non appartenance(1), sentiment par douleur d’autrui (2) CONECTOR: —Kneel down(1)(2), cried(1) the prefect(2) of studies. Stephen(1) knelt(2) down quickly pressing(4) his beaten hands(1) to his sides(1). To think of them[hands](1)(1) beaten(2) and swollen(2) with pain(2) all in a moment made him feel(2) so sorry(2) for them[hands](1)(1) as if they(1) were not his own(1) but someone else's(1) that he felt(2) sorry(2) for. And as he knelt(2), calming the last sobs in his throat(1) and feeling(2) the burning tingling(6) pain pressed(4) into his sides(1), he thought of the(1) hands(1) which he had held out in the air with the palms(1) up and of the firm touch of the prefect of studies(2) when he had steadied(3) the shaking(2) fingers(1) and of the beaten(3) swollen(2) reddened(2) mass of palm(1) and fingers(1) that shook(3) helplessly(2) in the air. —Get at your work(1), all of you, cried(1) the prefect of studies from the door352. Father(2) Dolan(1) will be in every day(4) to see if any boy, any lazy idle little loafer wants flogging(1). Every day(4). Every day(4). The door closed behind him. 352 Redondances d’haut niveau. 292 6.3.4.2. Analyse des résultats de l’intervention dans F3 et S3 Dans F3 et S3 la soumission est le thème central combiné avec l’extériorité du corps qui n’apparait que dans S3. Comme à S2, le thème par rapport au corps n’apparait pas dans la microstructure parallèle, ce qui décrit les évènements arrivés à Flemming, en créant une particularité différenciatrice dans ce parallélisme. D’un côté, la structure posée par le préfet d’études dans laquelle Flemming et Stephen sont immergés, est créée en parallèle. De plus, le préfet d’études les traite de la même manière, en les plaçant à la même place du discours. D’un autre côté, dans cette similitude, apparait une différenciation dans S3 qui détermine l’absence de spécularité à Stephen par rapport à l’autre semblable, dû à son manque de dénouement avec le registre imaginaire. Encore une fois, nous remarquons qu’il existe un parallélisme entre les évènements qui arrivent à Fleming et à Stephen, mais en présentant une discontinuité par rapport au thème associé au corps imaginaire, comme un élément différenciateur déterminant, pas seulement par l’expérimentation différente de la part de Stephen par rapport à Flemming, mais que sa relation d’étrangeté avec sa main et sa relation d’extériorité avec le corps, c’est la conséquence du dénouement imaginaire, ainsi comme le manque de référence spéculaire avec l’autre. La microstructure commence par un ordre très significatif qui nous permet définir le thème principal identifié en lettre grasse : « kneel down ! [¡A genoux !] ». L’autorité, ce qui est une place réservée pour le Grand Autre, se représentera au travers de la terreur (une apparition à 293 S3), de l’humiliation (trois fois pour F3 et cinq fois pour S3) et de l’expression de domination et de complétude de l’autorité (trois fois à S3). Cette figure de l’autorité est montrée sans faute et omnipotente, en exprimant l’impossibilité de se mettre hors de portée, c’est-à-dire, la complétude d’Un-Autre sans faute qui arrive partout et avec une présence absolue : « Tomorrow and tomorrow and tomorrow, (…) [Demain, et demain, et demain, (…)] ». L’externalité du corps, représentée graphiquement par l’italique, ne se reflète pas avec la même intensité que l’expression des sensations corporelles. C’est là où nous constatons que le dénouement est un microphénomène. La présence de cette perception est suffisante pour identifier qu’il y a eu le dénouement de l’imaginaire. C’est par la légèreté de l’intensité et de la duration que nous constatons que le dénouement est produit subtilement. Dans F3 les actions du préfet d’études sont décrites, en mettant des catégories d’ordres et les humiliations. C’est le Grand Autre qui le décrit et ce qui est présent dans la microstructure. Cependant, à S3 existent deux nouvelles catégories qui sont associées à la perception de cette autorité. La terreur, ce qui n’apparait qu’une fois, est évidente dans les actions qui sont effectuées dans le corps « heart beating and fluttering [cœur battait et palpitait] » et que nous constatons dans la cohérence. Et le domaine et la complétude de l’Autre, dans une tentative du Père Dolan de ne laisser aucune fissure dans laquelle les élèves pourraient se reposer de sa présence « Every day. Every day. [Tous les jours, tous les jours] ». A S3, l’externalité du corps au travers de la non-appartenance est répétée cinq fois, et le sentiment par la douleur étrangère deux fois. Nous constatons que l’expérience d’externalité se manifeste d’une façon plus intense par la perplexité de l’évènement, la différence de l’avant et l’après. Mais ce n’est pas la douleur ou les émotions qui éveillent en lui ce qui 294 prend plus intensité ici, car les affections sont des éléments associés au lien du corps imaginaire-réel. Même les sentiments que Stephen peut vivre, sont dûs à une étrangeté, ils ne sont pas des sentiments expérimentés comme propres. En faisant référence à la cohérence de S3 par rapport à l’externalité du corps, il est possible de déduire une contradiction par l’intensité montrée dans la présence du corps à S2 et l’absence de celui-ci à S3. Mais précisément cette intensité, selon la logique du dénouement, c’est ce qui va indiquer la tension supportée par le lien imaginaire-réel qui provoquera ultérieurement à S3 la perception d’externalité du même. La S2 ainsi comme la S3 se complètent, de telle façon que le point de tension maximale et d’intensité du corps sont développés à S2, et c’est à S3 que finit le dénouement de l’imaginaire, après la tension supportée à S2, à partir de la soumission qui est imposée à S3. 6.3.5. Procédure de la synthèse discursive La macrostructure est centrée sur la rencontre de Flemming et Stephen avec un représentant de l’autorité, qui agit de manière injuste et cruelle. Comme nous l’avons constaté avant, la rencontre avec Un-père353, représenté dans ce cas-ci par le Père Dolan, il est décrit par Lacan dans D’une question préliminaire à tout traitement possible de la psychose (1958), comme une cause principale pour le déclenchement de la psychose. En effet, cette rencontre provoquera un dénouement chez Stephen, qui se situera au niveau du registre imaginaire, 353 LACAN, J., « D’une question préliminaire à tout traitement possible de la psychose », op. cit., p. 55. 295 qui se glissera provoquant un microphénomène élémentaire par rapport au corps dans son lien imaginaire-réel. Le noyau discursif sera la tension qui est établie entre la rencontre avec Un-père, par rapport à la compensation qui permet que le registre imaginaire continue, lié jusqu’à ce moment-là. De cette façon, nous avons divisé la macrostructure en six microstructures qui suivent une séquence temporelle marquée par l’évènement de la rencontre avec Un-père. D’un côté, D’un point du vue discursif, le texte présente une structure basée sur le parallélisme des évènements qui arrivent à Flemming par rapport aux évènements qui arrivent à Stephen. Ce parallélisme déterminera plusieurs aspects que nous avons vérifié dans l’analyse du texte. D’un autre côté, cette disposition du texte pourrait connoter une structure spéculaire, c’està-dire, la mise en place d’un autre semblable à partir duquel se construit l’expérience vitale, donc la présence de l’imaginaire noué de telle manière qu’elle permette l’existence de cette structure. Cette disposition est basée sur l’identification imaginaire effectuée au Stade du Miroir à un autre qui permettra de prendre une image de part de l’infans, dans laquelle il reconnait son corps, en permettant d’encadrer l’espace et à travers celui de la réalité perçue. Cela permettra aussi à l’enfant la construction du « je » et de se différencier de l’autre à partir de la spécularité. 296 Schème de la macrostructure Cependant, c’est à S2 que Joyce commencera à établir un nouveau thème qui ne sera pas parallèle au développement à S1. Ce thème est associé au registre imaginaire, et il est donc associé aussi au corps qui est construit à partir du lien du registre imaginaire avec le registre 297 réel. De cette manière, au lieu d’une spécularité, un circuit parallèle est décrit, ce qui détermine l’absence de la même spécularité. L’incidence de la rencontre avec Un-Père, qui est décrite dans le texte analysé de Portrait de l’artiste en jeune homme, déterminera le premier moment où se décrit l’absence de noué imaginaire et le rejet d’une structure spéculaire de la part de Stephen. Ce dénouement arrivera encore une fois dans le chapitre deux, ce qui est signalé par Lacan comme le signe que « chez Joyce, il n’y a que quelque chose qui ne demande qu’à s’en aller, qu’à lâcher comme une pelure »354. En F1 et S1 la nomination devient thème central. L’ouverture de la porte décrite dans le texte, délimitera le début de la macrostructure et de la première microstructure. Le Père Dolan va centrer son attention sur l’identification de chaque élève, en leur demandant à chacun leur nom, ce qui sera demandé pour ensuite pouvoir leur imposer un autre nom. Il traite Flemming et Stephen de la même manière, en fournissant une structure parallèle y compris dans un même ensemble de représentations, dans ce cas-ci, les élèves « fainéants » et spécifiquement pour Stephen aussi « tricheur » et « paresseux ». Dans la question « Who is this boy ? [Qui est-ce] ? » : la nomination est directement incluse, ainsi comme l’admission d’Un-Père qu’il nomme dans ce cas à travers de « boy [garçon] ». L’exercice de cette faculté de donner des noms aux élèves sera exécutée en mettant un sadisme considérable, que Stephen décrira comme injuste et cruel. A S1 le thème de la nomination est répété, en commençant par un connecteur thématique qui définira le thème 354 LACAN, J., Le séminaire. Livre XXIII, Le Sinthome, op. cit., p. 149. 304 ces premiers moments de la psychanalyse, Freud distingue déjà qu’il y a un corps qui est de côté du biologique et un corps qui est de côté de la langue. Ce changement de conception a pour conséquence que le statut du corps en psychanalyse diffère radicalement de l’organisme vivant duquel s’occupe la biologie. Cette différence, entre le corps comme organisme et le corps humain comme construction signifiant, est marquée par Freud depuis ses premiers travaux. Dans le corps humain, la matérialité du corps vivant est transformée par ce que Freud appelle l’action du psychique sur le somatique. Cette étude, il le fait d’abord à partir des stimuli perçus par le somatique. Mais ce sera dans la représentation de la perception, où Freud trouvera les premières marques qui se produisent dans le corps du biologique. Ces représentations sont ancrées, inscrites dans l’organisme. Mais bien qu’ils soient en contact avec lui, ils n’appartiennent pas au domaine de l’organique et ils ont donc un fonctionnement différent. Toute cette première découverte est faite par les manifestations que ses patients hystériques ressentent dans le corps organique mais organisées symboliquement. Dans cette première étape pré psychanalytique, Freud prend une mesure décisive vers l’étude du fonctionnement de ces représentations inscrites dans l’organisme. C’est donc l’étude des premiers cas menés par Freud, un savoir que nous avons abordé comme point de départ. Ce point d’ancrage dont Freud commence par la manifestation de l’organique dans la représentation, il est aussi le point de départ de la conception du corps à partir de la théorie psychanalytique. C’est un moment crucial de la recherche menée par Freud, qui marquera d’une part la naissance de la psychanalyse et, d’autre part, sa relation avec le corps. 305 En suivant cette voie, celle des représentations que le corps héberge, l’écart entre le savoir psychanalytique et le savoir médical sera également l’écart entre le somatique et le langage. De cette façon, il commencera à avoir un corps à partir de la recherche des représentations qui permettent au parlêtre de fermer cet abîme. Donc, l’expérience psychanalytique, qui est née de la rencontre de Freud avec des sujets hystériques, nous impose de considérer le corps non comme un élément biologique, mais comme un effet du langage sur le vivant. Ainsi, pour Freud, la structure psychique a une influence sur l’organisme et ceci donne comme effet un langage incarné. De cette façon, le domaine de la psychanalyse est du côté du langage et non du côté du biologique. Dans ces premiers cas, le symptôme de la conversion donnera à Freud le matériel pour développer la base qui s’étendra plus tard tout au long de son œuvre. De cette façon, dès les premières études, Freud établit les bases du développement de la construction d’un nouveau corps qui travaille avec les lois du langage. C’est-à-dire que le symptôme de conversion, dans lequel l’organisme est concerné, est utilisé pour inscrire un message dans un processus de symbolisation, de celui-là qui par la voie de la parole ne peut pas se dire. 2. L’inscription du signifiant En réponse à la question général de la thèse, nous avons développé dans le chapitre deux comment se produite la relation de la nécessité de l’organisme avec le signifiant. Si la psychanalyse peut travailler avec le corps à partir de son intervention avec le mot, nous avons identifié la relation qui est établie entre l’organique et la parole. 306 Conséquemment, nous distinguons entre le langage qui préexiste et qui accueille au corps vivant du nouveau-né, et le corps réel dans lequel ils vont s’inscrire les marques du langage par lesquelles le sujet nait. Ainsi, l’inscription du signifiant dans la nécessité biologique permet que le nouveau-né accède à ce monde du langage. Le sujet, qui est créé à partir de cette interaction de l’organique avec le symbolique, il entrera dans un monde subjectif, où les affections et leurs représentations seront transmises par cette structure de langage. Cette irruption du trait qui se produit dans la nécessité, elle est un événement traumatique qui se peut affronter de différentes façons. Cette manière de traiter l’irruption du langage dans la nécessité détermine comment la structure du sujet est inscrite. Ainsi, l’affirmation de cette marque nous conduit à un deuxième moment où elle peut être symbolisée. C’est cela ce qui décrit l'articulation dans la diachronie de la paire S1-S2. Conséquemment, le manque de cette affirmation fera que, dans le but de restaurer la structure qui n’a pas trouvé le support symbolique nécessaire pour pouvoir rester stable, il se produit les compensations qui permettent de le soutenir. De cette façon, le langage est le mécanisme par lequel, dans sa relation avec la nécessité devient pulsion, et par conséquent ce qui est établi est une forme de jouissance, et le processus de la communication dépend de cet appareil de jouissance. C’est l’articulation décrite entre S1-S2, avec le vide qui reste entre eux, ce qui rendra le langage lié à la nécessité et qui est en même temps séparé de celle-ci. Au moment de l’inscription de la première marque, ce qui se passe, c’est une crise, une rencontre avec le manque, une rupture de l’homéostasie. Cette marque qui ouvrira le moment 307 de la jouissance comme la forme qui établit cette relation entre l’organique et le symbolique, affrontera aussi le sujet au vide que le manque engendre. Dans ce contexte, Lacan dira qu’il n’y a pas de séparation entre le soma et le germe, car le germe va être inscrit dans le soma en tant que trait impérative de l’Un, qui va commander un « jouis ! ». Par conséquent, le germe n’est autre chose que le trait de ce qui est produit dans la nécessité, un trait dont le corps vivant va être le porteur. En suivant ces considérations, nous pouvons constater comment l’appareil psychique est lié à la nécessité de l’organisme, mais en même temps il est séparé de celui-ci. En d’autres termes, c’est dans l’articulation qui émerge de l’inscription de S1 sur la nécessité, et son articulation avec les éléments signifiants de l’univers symbolique en un S2, ce qui séparera le parlêtre du monde animal. Ainsi, supporter le vide et aller à la rencontre d’un deuxième moment, sans rester pétrifié par l’horreur de ce manque, c’est ce que le désir permettra. C’est là que Lacan va nous montrer avec les mathèmes du discours, un fonctionnement structurel du langage, de telle sorte qu’il met à jour ce qu’il a appliqué lors de séminaires précédents concernant le fonctionnement du signifiant et l’intervalle produit dans son articulation. En conclusion, la réalité du parlêtre va être symbolisée par cette structure, qui détermine le fonctionnement du sujet dans son interaction avec le monde. Le discours est donc la moindre partie de la structure signifiante par laquelle le parlêtre est constitué et il décrit la relation du corps réel et avec l’Autre, ainsi qu’avec le reste inassimilable du manque et de la production qui va le boucher. 308 3. Du symbolique et son articulation Étroitement liée à l’inscription du signifiant dans le somatique, c’est la réaction que le corps vivant exerce dans sa confrontation dans cette dénaturation. Si nous pouvons intervenir à partir du mot dans les sentiments les plus viscéraux, c’est parce que, de quelque façon, ce mot est lié à la nécessité biologique. Par conséquent, le corps réel entre dans un monde où le signifiant est hebergé pour établir la construction d'un nouveau corps, et avec celui-ci la confrontation du corps vivant avec la seconde mort. Ce concept est fondamental pour pouvoir comprendre ce que Freud a déjà avancé, en établissant la différence entre le corps organique et le corps que la psychanalyse délimite. Par ailleurs, cette seconde mort ouvre l'espace qui permettra l'articulation entre les signifiants. C’est ici, dans l’insertion de cette seconde mort en tant que limite à un état antérieur, où se situe la langue qui structure le sujet. Cette mort nous l’avons différenciée de la mort moléculaire, mais en même temps, elle aura une série de connotations avec elle, puisque le sujet lorsqu’il est confronté au manque qui a provoqué l’insertion du signifiant, il sera confronté au vide qu’il laisse. De cette manière, nous pouvons conclure que le sujet sera créé dans la confrontation devant l'espace qui ouvre la seconde mort et par le symbolique qui l’introduit. Dans cette construction symbolique, nous avons isolé son fonctionnement en tant qu’articulé par la dyade signifiant et en fonction des lois décrites par la métaphore et métonymie. Dans cette articulation, comme nous l'avons vue dans le fragment que Freud nous montre avec 309 l'oubli du nom Signorelli, il va répondre à partir de ces lois à l’évitement de l'angoisse qui provoque la confrontation avec la mort et ses résonances. C'est l'espace qui va permettre non seulement que le signifiant s'articule, sinon que cet espace est aussi ce qui sera bouchonné à partir du jouis-sens. Ainsi, dans cette limite entre le sens et l’articulation signifiante qui le produit, se situe la technique du mot d’esprit et son effet de plus-de-jouir. A partir de là, sera mis en place un système qui fonctionnera à partir des lois de la métaphore et la métonymie, où les mots, les phrases et les images seront celles qui utiliseront ce bricolage de signifiants dans lequel nous serons immergés. Un monde créé de relations et d’affections qui vont être remplacées et combinées en utilisant cette structure qui permettra de faire circuler la jouissance. Si l’articulation signifiante, à travers de son système de combinaisons et de substitutions, ils sont incapables de secourir au sujet dans l’horreur du manque, le système pourra répondre au moyen d’un symptôme ou d’un phénomène psychosomatique. Ce dernier c’est l’échec du fonctionnement du signifiant dans sa tentative de voiler le manque. En poursuivant cette ligne d'argumentation, nous pouvons établir la différence entre le discours courant du sens commun et le langage propre de chaque sujet. Cela nous place devant le langage, non comme universel pour tous, mais plutôt que chacun utilise particulièrement ce langage, à partir de sa propre relation avec la jouissance. Cette jouissance particulière sera mise en évidence dans Finnegans Wake de Joyce, où ce qui est écrit c’est le corps du langage hors du sens, en faisant allusion à la matérialité propre du signifiant. 310 4. De l’imaginaire dans la construction du corps Une fois vu et développé comment le mot entre dans le corps vivant pour le transformer dans un corps de jouissance articulé par les lois du signifiant, c’est l’image de sa réflexion qui organisera le corps fragmenté dans un tout coordonné. C’est cette identification à l’image, ce qui permettra la production d’un corps propre chez l’infans. Cette relation de l’image avec l’organisme aura un rôle crucial dans la formation du monde psychique et de ses affections, mais surtout dans la relation avec le corps réel. Ainsi, le narcissisme remplit d’une part une formation unifiant, mais d’autre part, un accès très direct à la relation de l’image avec l’organisme. C’est cette double fonction de l’image, que Lacan développe avec le stade du miroir, qui aura une incidence directe sur la formation du corps imaginaire dans le parlêtre. Ce processus sera possible aussi puisque l’ordre symbolique est déjà inscrit sur le sujet. C’est dans cette fonction spéculaire soutenue par l’Autre, où le corps imaginaire est construit. Ce nouage qui se déroule entre l’organisme et l’image, il sera décisif à la fois dans les processus symptomatiques de conversions, où l’image fonctionne comme un signifiant, et dans l’holophrase du phénomène psychosomatique, où ce qui va boucher le manque sera le soudage de S1S2. Ainsi, il aura des effets directs sur les processus de dénouement du registre imaginaire, comme c’est le cas dans le fragment étudié de Portrait de l’artiste en jeune homme, où le corps se présente comme étrange. 311 5. La construction du langage réalisée par Joyce ou le corps de la lalangue D’après ce qui est établi entre les relations du symbolique et de l’imaginaire avec le corps réel, on se tourne vers le fonctionnement que Lacan établit pour le corps de la lalangue. Cette contribution faite par Joyce avec la création d’un texte où la lalangue se développe, c’est cela qui Lacan cherchera pour cerner le fonctionnement du signifiant hors de sens. Le signifiant est articulé à partir de sa matérialité phonétique. C’est ce qui fait que le corps de la lalangue répond à l’équivoque homophonique. C’est dans le plaisir de la sonorité et dans l’équivoque où le corps symbolique trouvera son articulation, comme nous l’avons vu dans les extraits analysés de Finnegans Wake. De cette façon, le lien qui se produit parmi les éléments de la chaîne signifiante répondra à ce jeu d’homophonies qui permettra une nouvelle articulation en dehors du sens produit par le symptôme. Ainsi, l’équivoque sera l’aspect fondamental en ce qui concerne au signifiant et donc à l’interprétation. Par conséquent, le même mot que l’analysant utilise pour exprimer un sens articulé dans les signifiants jouis, comme le texte de Finnegans Wake, il aura plusieurs lectures. A partir de ces lectures, l’équivoque homophonique viendra articuler ce qui de la jouissance ne passe pas par l’imaginaire pour créer de sens. Mais, elle est déterminée par la jouissance qui a été liée à chaque signifiant, en créant ainsi une jouissance particulière pour chaque sujet. C’est dans cette articulation qu’il est possible d’exercer une incidence pour que la jouissance qui produit le symptôme puisse être vidée du sens qui le soutient. 312 Cette jouissance du signifiant est ce qui se manifeste dans les premiers moments de construction de la lalangue, ce qui permet à l’infans d’entrer dans le monde symbolique où « il pourra accepter le défilé de la chaîne signifiante »359 dans les premiers moments de leur expérience de parlêtre, qui dépasse l’intention de communiquer un message, et qui transmet la joie qui intervient dans la formation de son corps symbolique. Ainsi, d’un côté, le lapsus du registre symbolique de Joyce a des répercussions non seulement sur la jouissance du signifiant manifesté dans la formation d’un sens absent, mais aussi sur la relation du registre imaginaire avec le corps réel et le lien social qui peut être établi à partir de la construction du « moi » par rapport à l’autre. D’autre côté, Joyce nous montre avec son écriture en Finnegans Wake, à partir de son fonctionnement par le biais de l’équivoque, une évasion de sens à travers duquel sa jouissance a lieu. C’est le moyen par lequel Joyce peut s’exprimer, le moyen par lequel la jouissance de l’être parlant est canalisée. Ce corps de la lalangue se fait présent à partir de la sonorité, comme la poésie dans sa lecture à haute voix. C’est là où réside la nature de la lalangue, et c’est pourquoi l’équivoque opère dans l’économie de sa jouissance. Nous arrivons alors au point où la réalité du sujet dépend de son appareil de langage et de sa structure la plus intime, la lalangue. Cette structure est construite hors du sens qui se jouit dans son interrelation avec l’imaginaire. C’est dans l’espace du lapsus que Lacan localise cet entrelacement à partir de sa résonance. C’est pourquoi la poésie avec son contournement du sens, et le mot d’esprit avec sa 359 LACAN, J., Le séminaire. Livre IX, L’identification (1961-1962), op. cit., cours du 02 mai 1962. 313 production de plaisir à partir du jeu signifiant, nous montrent la possibilité d’articulation de la lalangue liée à la jouissance qui la soutient. 6. Analyse d’un extrait Portrait de l'artiste en jeune homme depuis la confluence de la psychanalyse lacanienne et la synthèse discursive Nous avons établi l’étude du texte Portrait de l’artiste en jeune homme, dans une double perspective. L’une est le cadre théorique à partir duquel sont articulés les concepts établis à la lumière de la psychanalyse dès l’enseignement de Jacques Lacan. L’autre est l’application de ces concepts à partir de la méthodologie de l’analyse du discours basée sur l’analyse textuelle et la synthèse discursive à partir de l’étude de la redondance et la cohérence. Par conséquent, en fonction de ce qui a été proposé dans les objectifs, sur la base de ce qui a été développé dans la partie théorique et à partir de la méthodologie de son application, seront établies les conclusions suivantes : - Le cadre théorique développé aux investigations sur la psychose ordinaire nous a fourni un outil essentiel pour situer le microphénomène élémentaire décrit dans le texte analysé et pour déterminer les phases de son évolution. - Le microphénomène vécu par Stephen dans le texte sélectionné du premier chapitre, correspond avec l’expérimentation d’extériorité du corps. Ce microphénomène est décrit comme une défaillance du nœud imaginaire à partir de l’application des concepts fondamentaux décrits aux investigations sur la psychose ordinaire. 320 desde su formación de neurólogo, se situó entre el medicina y el habla al utilizar la palabra através de la “talking cure”. Para poder comprender este cambio, hemos ido al momento en que Freud se sitúa entre el medicina y la palabra, el momento de cambio de campo de estudio. Para poder comprender cómo Freud pasa del cuerpo orgánico al cuerpo psíquico, también hamos visto las conclusiones aportadas en los primeros casos publicados. En estos primeros momentos del psicoanálisis, Freud distingue ya un cuerpo que queda del lado de lo biológico y un cuerpo que queda del lado de la lengua. Este cambio de concepción tiene por consecuencia que el estatuto del cuerpo en psicoanálisis difiere radicalmente del organismo viviente del cual se ocupa la biología. Este diferencia, entre el cuerpo como organismo y el cuerpo humano como construcción significante, est marcada por Freud desde sus primeros trabajos. En el cuerpo humano, la materialidad del cuerpo viviente es transformada por lo que Freud llama la acción de lo psíquico sobre lo somático. Este estudio lo realiza en un primer momento a partir de los estímulos percibidos por lo somático. Pero será en la representación de lo percibido, donde Freud encontrará las primeras marcas que se producen en el cuerpo de lo biológico. Estas representaciones quedan ancladas, inscritas en el organismo. Pero aunque están en contacto con él, no pertenecen al dominio de lo orgánico y por lo tanto tienen un funcionamiento diferente. Todo este primer descubrimieno es realizado por las manifestaciones que las pacientes histéricas resienten en el cuerpo orgánico, pero organizado simbólicamente. En esta primera etapa prepsicoanalítica, Freud da un paso decisivo hacia el estudio del funcionamiento de esas representaciones inscritas en el organismo. 321 Es por lo tanto, el estudio de los primeros casos llevados a cabo por Freud, un saber al que nos hemos dirigido como punto de partida. Este punto de anclaje desde el que parte Freud con la manifestación de lo orgánico en la representación, es también el punto de partida de la concepción de cuerpo desde la teoría psicoanalítica. Es un momento crucial de las investigaciones llevadas por Freud, que marcará por un lado el nacimiento del psicoanálsis y, por otro lado, su relación con el cuerpo. Continuando por este camino, el de las representaciones que el cuerpo albergará, la brecha que se abre entre el saber psicoanalítico y el saber médico, será también la brecha que se abre entre lo somático y el lenguaje. De tal forma, se comenzará a tener un cuerpo a partir de la búsqueda de las representaciones que permitan al parlêtre el cierre de este abismo. Por lo tanto, la experiencia psicoanalítica, que nace del encuentro de Freud con los sujetos histéricos, nos lleva a considerar el cuerpo no como un elemento biológico, sino como un efecto del lenguaje sobre el viviente. Así, para Freud, la estructura psíquica tiene una influencia sobre el organismo, lo que da como resultado un lenguaje encarnado. En estos primeros casos, el síntoma de conversión le dará a Freud el material para desarrollar la base que posterirmente ampliará a lo largo de toda su obra. De tal forma, desde los primeros estudios, Freud establece las bases para desarrollar la construcción de un nuevo cuerpo que funciona con la leyes del lenguaje. Es decir, que el síntoma de conversión, en el cual el organismo está concernido, es utilizado para inscribir un mensaje en un proceso de simbolización, aquello que por la vía del habla no se puede decir. 322 2. La inscripción del significante En respuesta a la pregunta general de la tesis, hemos desarrollado en el capítulo dos cómo se produce la relación de la necesidad del organismo con el significante. Si el psicoanálisis puede trabajar con el cuerpo a partir de su intervención con la palabra, hemos identificado cuál es la relación que se establece entre lo orgánico y el habla. Consecuentemente, hemos distinguido el lenguaje que préexiste y que acoge al cuerpo viviente del recién nacido, y el cuerpo real en el cual van a inscribirse las marcas por las cuales el sujeto del lenguaje nace. Así, la inscripción del significante en la necesidad biológica, hace que que el niño pueda acceder a este mundo de lenguaje. El sujeto que es creado a partir de esta interacción de lo orgánico con lo simbólico, entrará en un mundo subjetivo, donde los afectos y sus representaciones serán canalizados mediante esta estructura de lenguaje. Esta irrupción de la marca que se produce en la necesidad, será un acontecimiento traumático, un troumatismo361 al cual el niño podrá confrontar de diferentes formas. Esta forma de tramitar la irrupción del lenguaje en la necesidad va a determinar cómo se inscribe la estructura del sujeto. De tal forma, la afirmación de esta marca nos va a conducir a un segundo momento donde se podrá simbolizar. Consecuentemente, la falta de esta afirmación hará que, en un intento de restablecer la estructura que no ha encontrado el apoyo simbólico 361 Neologismo utilizado por Lacan en El Seminairo XXIV, L’insu que sait de l’une bévue s’aile à mourre (S XXIV), 1976-1977, Inédito, 19/02/1974, que hace alusión al concpeto de « trou » (agujero) estructural que se abre a partir de la inscripción del significante. 323 necesario para poder continuar estable, se produzcan las compensaciones que hagan posible sostenerla. Esta característica la podremos encontrar en Retrato del artista Adolescente, como se ha visto en el análisis realizado en el capítulo seis de la tesis. En el fragmento analizado, Stephen se encuentra con la crueldad del Padre Dolan, una crueldad que hace que la compensación imaginaria que sostiene la estructura, no resista la gravedad del encuentro. En este capítulo, en el momento en el que el significante que se inscribe mediante la Bejahung es solicitado en el registro simbólico, lo que aparece es el deslizamiento del registro imaginario, al no poder sostenerse anudado. De esta forma, el lenguaje es el mecanismo que hace que la necesidad devenga pulsión. En esta relación lenguaje-necesidad, lo que se establece es una forma de gozar, y consecuentemente el proceso de la comunicación depende de este aparato de goce. Es la articulación entre os significantes S1 - S2, junto con el vacío que queda entre los mismos, lo que va a hacer que el lenguaje esté enlazado con la necesidad y que a la vez esté separado de ella. En el momento de inscripcción de la primera marca, lo que acontece es una crisis, un encuentro con la falta, una ruptura de homeostasis. Esta marca que abrirá el momento del goce como la forma en que se establecerá esta relación entre lo orgánico y lo simbólico, confrontará también al sujeto al vacío que la falta engendra. En este contexto, Lacan dirá que no hay separación entre el soma y el germen, porque el germen va a estar inscrito en el soma en tanto que traza imperativa del Uno, que va a 324 comandar un « goza !». Por consecuencia, el germen no es otra cosa que la traza de lo que se produce en la necesidad, una traza de la cual el cuerpo viviente a ser el portador. Siguiendo estas consideraciones, podemos constatar como el aparato psíquico esta enlazado a la necesidad del organismo, pero al mismo tiempo es separado de ella. En otras palabras, es en la articulación que emerge de la inscripción del S1 sobre la necesidad, y su articulación con los elementos significantes del universo simbólico en un S2, lo que separa al parlêtre de mundo animal. Así, soportar el vacío e ir hacia el encuentro de un segundo momento, sin quedarse quieto petrificado en el horror de esta falta, es lo que el deseo va a permitir. Es lo que Lacan nos va a mostrar con los matemas del discurso, un funcionamiento estrcuural del lenguaje, de dorma que actualiza lo que ha aplicado en los seminarios precedentes en lo concerniente al funcionamiento del significante y el intervalo que se produce en su articulación. En conclusión, la realidad del parlêtre va a estar simbolizada a partir de esta estrcutura, que determina el funcionamiento del sujeto en su interacción con el mundo. El discurso es por lo tanto la mínima parte de la estructura significante por la cual se constituye el parlêtre y determina su relación con el cuerpo real y con el Otro, además de con el resto inasimilable de la falta y la producción que la va a taponar. 3. De lo simbólico y su articulación Estrechamente enlazado a la inscripción del significante en lo somático, hemos analizado la reacción que el cuerpo viviente realiza en su confrontación en esta desnaturalización. Desde 325 el análisis realizado de la relación del significante con el organismo, se establece el proceso por el cual desde la palabra podemos intervenir en lo más visceral del parlêtre. Así, hemos buscado la forma en la que el lenguaje se conecta con la necesidad biológica. Consecuentemente, el cuerpo real entra a un mundo donde el significante se aloja para establecer la construcción de un nuevo cuerpo, y con él la confrontación del cuerpo viviente con la segunda muerte. Este concepto de segunda muerte, es fundamental para poder entender lo que Freud ya avanzó dando el paso diferenciando entre el cuerpo orgánico y el cuerpo que el psicoanálisis delimita. Asu vez, esta segunda muerte, es la que va a permitir la articulación entre los significantes. Es aquí, en la inserción de esta segunda muerte como límite a un estado anterior, donde se sitúa el lenguaje que estructura al sujeto. Esta muerte la hemos diferenciado de la muerte muerte celular, pero a su vez, va a tener una serie de connotaciones con ella, ya que el sujeto cuando se confronta a la falta que ha provocado la inserción del significante, se confrontará al vacío que deja. De tal forma, concluimos que el sujeto se crea en la confrontación ante la segunda muerte y por medio de lo simbólico que la introduce. En esta construcción simbólica, hemos aislado su funcionamiento mediante la díada significante que responde a las leyes descritas por la metáfora y metonimia. Esta articulación, como hemos visto en el fragmento que Freud nos muestra con el olvido del nombre Signorelli, va a responder a partir de estas leyes en función un goce y evitando la angustia que provoca la confrontación con la muerte y sus resonancias. Es el espacio que va permitir no solamente que el significante se articule, sino que este espacio es también lo que se va a taponar a partir del jouis-sens [goce-sentido]. Así, en este 326 límite entre el sentido y la articulación significante que lo produce, se sitúa la técnica del chiste y su efecto de plus-de-goce. A partir de ahí, se establecerá un sistema que va a funcionar a partir de las leyes de la metáfora y la metonimia, donde palabras, frases e imágenes, serán las que van a utilizar ese bricolaje de significantes en el que vamos a estar inmersos. Un mundo creado de relaciones y de afectos que van a sustituirse y combinarse utilizando esta estructura que va a hacer posible que el goce circule. Si la articulacion significante, mediante su sistema de combinaciones y sustituciones, no son capaces de socorrer al sujeto ante el horror de la falta, el sistema podrá responder mediante un síntoma o un fenómeno psicosomático, siendo éte último el fracaso del funcionamiento del significante en su intento de velar la falta. Continuando esta línea argumentativa, podemos establecer una diferencia entre el discurso corriente del sentido común y el lenguaje propio de cada sujeto. Esto nos sitúa ante lenguaje ,no con un sentido universal para todos, si no que cada uno hace un uso particular del mismo, a partir de su propia relación con el goce. Este goce particular será puesto en evidencia en la obra Finnegas Wake de Joyce, donde lo que se escribe es el cuerpo del lenguaje fuera del sentido, aludiendo a la materialidad propia del significante. 4. De lo imaginario en la construcción del cuerpo Una vez visto y desarrollado cómo la palabra entra en el cuerpo viviente para transformarlo en un cuerpo de goce articulado por las leyes del significante, es la imagen a partir de su 327 reflejo la que va a organizar el cuerpo fragmentado en un todo coordinado. Es esta identificación a la imagen, lo que va a permitir la producción de un cuerpo propio en el infans362. Esta relación de la imagen con el organismo va a tener un rol crucial en la formación del mundo psíquico y sus afectos, pero sobre todo, en la relación con el cuerpo real. Así, el narcisismo cumple por un lado una formación unificadora, pero por otro lado, un acceso muy directo a la relación de la imagen con el organismo. Es esta doble función de la imagen, que Lacan desarrolla con el estadio del espejo, la que tendrá una incidencia directa en la formación del cuerpo imaginario en el parlêtre. Este proceso será posible siempre que el orden simbólico esté ya inscrito en el sujeto. Es en esta función especular sostenida por el Otro, donde se construye el cuerpo imaginario. Este anudamiento que se produce entre el organismo y la imagen, será determinante tanto en los procesos sintomáticos conversivos, donde la imagen funciona como significante, como en la holofrase del fenómeno psicosomático, donde lo que taponará la falta será el soldamiento de S1S2. A su vez, tendrá efectos directos en los procesos de desanudamiento 362 Término de Sándor Ferenczi, que designa al niño que no ha adquirido aún el lenguaje. Pasado al francés del latín infans, infantis, designa al niño en su primera infancia que aún no ha adquirido el habla. Formado del prefijo negativo “in-“ y del participio del presente fari "hablar", raíz que se encuentra por ejemplo en afasia o fábula. Ferenczi propuso este término para evitar algunas confusiones cuando los psicoanalistas hablan de niños, y en particular en el avance en la adquisición de la simbolización. (Traducido de : WIKIPEDIA, « Infans », op. cit.). Lacan utiliza el término en su curso del 12 de mayo de 1954 del seminario I Los escritos técnicos de Freud, para designar al niño entre ocho y doce meses, donde “el niño dispone pues ya de una primera aprehensión del simbolismo del lenguaje. Del simbolismo del lenguaje y de su función de pacto” (LACAN, J., El Seminario de Jacques Lacan, Libro 1: Los escritos técnicos de Freud 1953-1954, Argentina, Paidós, 1981, p. 266). 328 del registro imaginario, como es el caso que hemos visto en el fragmento estudiado de Retrato del artista adolescente, donde el cuerpo se presenta como extraño. 5. La construcción del lenguaje realizada por Joyce o el cuerpo de la lalengua A partir de lo establecido entre las relaciones de lo simbólico y lo imaginario con el cuerpo real, pasamos a ver cuál es el funcionamiento que Lacan establece para el cuerpo de la lalengua363 [lalangue]. Esta aportación que nos hace Joyce con la creación de un texto donde la lalangue es lo que se desarrolla, es lo que Lacan buscará para cernir el funcionamiento del significante fuera del sentido. El significante está articulado desde su materialidad fonética. Es lo que hace que el cuerpo de la lalengua responda al equívoco homofónico. Es en el placer de la sonoridad y en el equívoco donde el cuerpo simbólico encontrará su articulación, como nosotros lo hemos visto en los extractos analizados de Finnegans Wake. De esta forma, el enlace que se produce entre los elementos de la cadena significante, responderá a ese juego de homofonías que permitirá una nueva articulación fuera del sentido 363 Neologismo creado por Lacan para referirse al cuerpo simbólico (LACAN, J., Le séminaire. Livre XXIV, L’insu que sait de l’une bévue s’aile à mourre (S XXIV), 1976-1977, op. cit., cours du 16 Novembre 1976) a partir de la conjunción en francés de « la » y « langue », que en español se ha traducido como « lalengua ». 329 que produce el síntoma. Así, el equívoco será el aspecto fundamental en lo que concierne al significante y por lo tanto a la interpretación. Por lo tanto, una misma palabra que el analizante utiliza para expresar un sentido articulado en significantes gozados, al igual que el texto de Finnegans Wake, tendrá varias lecturas. De estas lecturas, el equívoco homofónico vendrá a articular aquello que del goce no pasa por lo imaginario para crear sentido. Sino que es determinado por el goce que se ha enlazado en cada significante, creando de esta forma un goce particular para cada sujeto. Es en esta articulación donde se podrá incidir para que el goce que produce el síntoma, pueda vaciarse del sentido que lo sostiene. Este goce del significante es el que se manifiesta en los primeros momentos de construcción de la lalengua, aquel que permite al infans construir un mundo simbólico en los primeros momentos de su experiencia como parlêtre, que va más allá de la intención de comunicar un mensaje, y que vehicula el goce que intervendrá en la formación de su cuerpo simbólico. De esta forma, por un lado, el lapsus del registro simbólico en Joyce tiene repercusiones no solo en el goce del significante que se manifiesta en la formación de un sentido ausente, sino también la relación del registro imaginario con el cuerpo real y el lazo social que se puede establecer a partir de la construcción del “yo” respecto al otro. Por otro lado, Joyce nos muestra con su escritura en Finnegans Wake, a partir de su funcionamiento por la vía del equívoco, una evasión de sentido por el cual trascurre su goce. Éste es el medio por el cual Joyce podrá expresarse, el medio por el cual se canaliza el goce del ser hablante. Este cuerpo de la lalengua se hace presente a partir de la sonoridad, como 336 337 4. Marco teórico para el estudio del desencadenamiento de Stephen Vamos a investigar, a partir del estudio de Retrato del artista adolescente, los micro fenómenos elementales en relación al cuerpo imaginario en Stephen. Partimos de la hipótesis que estos microfenómenos se muestran con pequeños signos de desanudamiento que consiguen anudar de nuevo y seguir funcionando a partir de una suplencia, sin producir un desencadenamiento posterior. Para describir estos fenómenos nos referiremos a las investigaciones realizadas en el periodo comprendido entre 1996-1998 en la Ecole de la Cause Freudienne sobre la clínica de los casos que, aún con un trabajo importante en su tratamiento, el diagnóstico de su estructura no quedaba claro aún. En primer lugar vamos a enmarcar y contextualizar este método de aplicación. El sintagma psicosis ordinaria dará título a la Convention d’Antibes de 1998, el último de los tres encuentros que comienza con “Le Conciliabule d’Angers” en 1996, con el título “Effets de surprise dans a psychose” [Efectos de sorpresa en la psicosis], que es seguida por la Conversation d’Arcachon en 1997, titulado « Cas rares : les inclassables de la clinique » [Casos raros : lo inclasificables de la clínica ]. Son tres momentos de una investigación sobre la psicosis de las manifestaciones discretas, junto al texto establecido por Jacques-Alain Miller en 2008 en la revista Quarto366, que nos permitirán estudiar la escritura de Joyce y la descripción del desanudamiento de su registro imaginario. 366 MILLER, J.-A., « Effet retour sur la psychose ordinaire », op. cit. 338 Lacan en el Seminario III habla de los sujetos psicóticos que viven una vida con comportamientos ordinarios367 en el sentido de una integración en la sociedad, compensados por una suplencia que les permite enlazarse a la vida cotidiana de forma más o menos adecuada, sin manifestaciones extraordinarias que nos hagan pensar en una psicosis. Se mantienen hasta que la compensación que les hacía funcionar pierde su cualidad de sostén y se produce un desanudamiento. Es esta compensación la que buscaremos en el análisis del texto a estudiar. El término psicosis ordinaria, introducido por J.A. Miller es, por tanto, más que un nuevo concepto o una clasificación, un instrumento que nos permite afinar la clínica del detalle para establecer el diagnóstico, identificar sus manifestaciones y dirigir la cura de una forma más precisa. Se producen desencadenamientos, pero no brutales, no extraordinarios, sino limitados, parciales, que no llegan a producir lo que podríamos llamar una sintomatología psicótica evidente. Son pequeños momentos de desadaptación y de desajuste, que el sujeto en un momento determinado no puede sostener, pero que consigue con más o menos éxito volver a enlazarse. En el seminario III, Lacan describe que en la psicosis existe una verdadera desposesión primitiva del significante: “será lo que el sujeto tendrá que cargar y aquello cuya 367 LACAN, J., El Seminario de Jacques Lacan, Libro 3: Las psicosis 1955-1956, Argentina, Paidós, 1984, p. 292. 339 compensación deberá asumir, largamente en su vida, a través de una serie de identificaciones puramente conformistas a personajes”368. Aquí Lacan está describiendo la forclusión del significante primordial para interrogar la causa por la que se puede volver insuficiente la compensación realizada y las condiciones en las que se puede producir un nuevo enlace para volver a compensar las exigencias del significante en falta. Para poder establecer el funcionamiento de la falta de significante, tenemos que buscar cuál es su lugar en la estructura y qué función realiza para el sujeto, ya que se manifiesta por “fenómenos de franja donde el conjunto del significante está puesto en juego” 369. En La convención de Antibes se pasa de designar como “raros” a los casos donde se hace frente a los momentos de desestabilización por la forclusión del significante en el momento solicitado de una manera más eficaz, a casos “frecuentes”. Los síntomas clásicos de grandes alucinaciones y delirios, cuya función son la de establecer una suplencia para poder soportar el vacío que se abre cuando el sujeto se encuentra con Un-padre370 provocando rupturas abismales, pasan a ser casos con rasgos discretos e imperceptibles. Se trata de adaptar los conceptos propios de la psicosis para poder escucharlos en episodios que tienen una apariencia de normalidad. De esta forma, estudiaremos cuál es el comportamiento del enlace de Stephen ahí donde el anudamiento del cuerpo imaginario en relación al cuerpo real de Stephen está en juego. Esta 368 Ibid. 369 Ibid. 370 LACAN, J., « De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis », Escritos 2, México, Siglo XXI, 2003, p. 552. 340 respuesta que da su anudamiento, la buscaremos no en los grandes rasgos, sino que en los discretos y sutiles. La psicosis ordinaria se sitúa pues en una diacronía de anudamiento, desanudamiento y reanudamiento. En este sentido, nos situamos en la pregunta de cómo el sujeto se las arregla, o no, con su goce para poder sostenerse anudado cuando se sitúan ante el desfallecimiento de la compensación que lo sostenía. Miller en La Convención de Antibes establece una distinción entre psicosis fuerte y psicosis débil. La psicosis fuerte la describe como aquella que tiene un contraste fuerte entre el antes y el después. La psicosis ordinaria estaría en el lado de la psicosis débil, sin punto de desenganche fuerte. El encuentro del sujeto con un real que le confronta a una situación que le deja perplejo provocando un desanudamiento, no es tan marcado en estos sujetos. Cuando hay forclusión y el sujeto consigue hacerse una suplencia, esto le permite vivir una vida ordinaria. Pero cuando esta suplencia se rompe, en la psicosis ordinaria, la suplencia puede desplazarse en cierto modo, y un gran desencadenamiento no llega a producirse si se encuentra la solución para volver a anudarse de nuevo. Por lo tanto, la clínica de la psicosis ordinaria es la clínica de las invenciones de sujeto con el fin de arreglárselas sin el significante primordial. Es también la capacidad del sujeto a encontrar otras suplencias cuando las suplencias anteriores no llegan a paliar esta falta de significante. 341 Buscaremos esta situación en la cual Stephen, sin manifestar una psicosis fuerte, la compensación que lo sostiene cesa de funcionar, además de los mecanismos de los que dispone para volver a anudar los registros de nuevo. Como lo hemos estudiado en el segundo capítulo, el acceso a la utilización y el ejercicio de lo simbólico, es fundado a partir de una pérdida previa. Es el momento de la inscripción de una afirmación [Bejahung] o una denegación de esta operación de simbolización [Verwerfung]371. De esta forma, si hablamos de forclusión cuando falla la Bejahung, es decir, la afirmación de inscripción de significante primordial. A fin de compensar esta falta de afirmación del significante primordial, el sujeto puede utilizar la imagen a la cual es reducida la función paternal y que le dará un punto de anclaje. Esta suplencia la podemos ver en Stephen, el cual consigue sostener su anudamiento imaginario, aunque con cierta precariedad, a partir de un Otro idealizado, como veremos posteriormente. El sujeto con estructura psicótica puede funcionar toda la vida con sus compensaciones mientras que no le sean solicitadas. Esta situación puede continuar hasta el punto que no puedan soportar la tensión a las que se les someta, de forma que afecte al conjunto que está sosteniendo. 371 LACAN, J., El Seminario de Jacques Lacan, Libro 3: Las psicosis 1955-1956, op. cit., p. 120. 342 En Stephen, esta tensión se produce justo donde se sitúa su compensación. El Padre Dolan incidirá en la ruptura del enlace que le proporciona a Stephen el Ideal que sostiene al Otro. Además, le provocará una tensión insoportable a partir del dolor físico que le es infringido. Afectando de esta forma desde una doble incidencia al registro imaginario. ¿Cómo podremos distinguir entonces la noción de falta en la neurosis con respecto a la de la psicosis? Freud en Abrégé de Psychanalyse372 establece el delirio como un universo para velar una falla fundamental. Es aquí donde se sitúa la compensación que hace que, de la misma forma que el delirio, la estructura pueda seguir funcionando. Esto nos llevará a buscar cuál es la compensación que hace sostener su estructura. Si el goce del sujeto no ha sido legalizado373 por el Otro, serán las compensaciones las que permitan anudar los registros. Para el estudio del fragmento que nos ocupa de Retrato del artista adolescente, tomaremos de los rasgos que intervienen en la identificación de la psicosis ordinaria los siguientes374: la exterioridad social, la exterioridad subjetiva y la exterioridad corporal. 372 FREUD, S. Abrégé de psychanalyse (1938), Paris, PUF, 2001, p.79, cité par MALEVAL, J.-C. La Forclusion du Nom-du-Père. Le concept et sa clinique, Paris, Éditions du Seuil, 2000, p. 59. 373 El término forclusión en el ámbito del derecho se refiere a la prescripción para hacer valer sus derechos a una persona, debito a la expiración de la fecha límite que se adjudicó legalmente ante los tribunales. Fuente: Braudo, S., & Baumann, A. (s. f.). Dictionnaire de droit privé de Serge Braudo. Recuperado 7 de abril de 2017, a partir de http://www.dictionnairejuridique.com/definition/forclusion.php 374 MILLER, J.-A., « Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria », op. cit. 343 4.1. El lapsus simbólico y las compensaciones como exterioridad subjetiva En Stephen no son las identificaciones en el eje imaginario las que prevalecen. No se da una impostura imaginaria producto de la identificación que le permita funcionar. Más bien rechaza al otro como su semejante. Es del lado del Ideal del Otro donde se encuentra la compensación en Stephen, construido a partir de los ideales morales, producto de la enseñanza religiosa que recibe. Posteriormente rechazará el ofrecimiento de la identificación imaginaria que la religión le otorgaba con la función del sacerdocio: […]¿Qué había sido del orgullo de su espíritu que le había hecho siempre imaginarse a sí propio como un ser a parte de todos los órdenes de la vida ? El Reverendo Padre Stephen Dédalus, S. J. Su nuevo nombre saltaba con todos sus caracteres delante de él, […]375 Esta compensación por el ideal se verá cuestionada por primera vez en la escena del texto que estudiaremos a continuación, en la cual el Padre Dolan mostrará su lado cruel e injusto. La intensidad de la escena tensará su compensación imaginaria hasta tal punto de romperla. Además, su castigo físico incidirá directamente en el anudamiento del registro imaginario y real. Esta combinación de acciones por parte del Padre Dolan, incurren en la compensación, a partir del Ideal, y en la relación de lo imaginario con lo real, a partir del dolor infringido. Consecuentemente éstas producirán la separación del registro imaginario y además un índice 375 JOYCE, J., Retrato del artista adolescente, op. cit., p. 143. 344 de exterioridad corporal. Esta separación se establece como una solución que conlleva la huida del registro imaginario para poder soportar lo traumático de la escena acontecida, frente a la falta de algo que lo sostenga. 4.2. La huida del cuerpo de lo imaginario como exterioridad corporal Stephen experimentará en Retrato del artista adolecente dos episodios relacionados con el dolor que el Otro de la autoridad y el otro semejante le infringe mediante el castigo corporal. Este cuerpo del anudamiento imaginario-real, si las condiciones en las que se ha producido el enlace han hecho que no se efectúe de forma adecuada, dará lugar a un cuerpo que se siente como Otro para el sujeto376. Para poderse apropiar de su cuerpo, cada sujeto realizará sus oportunas compensaciones, una de las características de las mismas será un cierto exceso. Podemos verlo en sujetos que lo elaborarán como si de un trabajo artesanal se tratase, haciendo de este trabajo su identificación. Permitiéndole suplir la falta de significante que anude los registros de forma más o menos estable. Sujetos que pueden recurrir a las inscripciones en lo real por medio de lo imaginario del cuerpo, como pueda ocurrir a las inscripciones mediante tatuajes, permitiendo un anudamiento, como si de una costura se tratase. Otros se realizan cortes en la piel para que 376 LACAN, J., El Seminario de Jacques Lacan, Libro 3: Las psicosis 1955-1956, op. cit., p. 269. 345 mediante la escarificación puedan acceder a la experimentación de aquello que desde lo real acontece en lo imaginario. Stephen establecerá desde su infancia relaciones particulares con el cuerpo imaginario-real. Esta relación de la imagen como una película que recubre el organismo, es descrita por Lacan en El Seminario I sobre Los escritos técnicos de Freud, clase del 3 de marzo de 1954, donde describe la imagen especular como una forma de encarnar el cuerpo por intermedio de la imagen, cargándose de libido, es decir, deviniendo deseable, quedando confundida en un mismo lugar la imagen y el objeto. En este caso lo real del cuerpo ligado a la imagen en Stephen, sufrirá varios episodios que propiciarán el aflojamiento del nudo y participarán en lo que Joyce describirá como el desprenderse de la cáscara.377 El primer episodio de Retrato del artista adolescente es descrito en relación al encuentro con el prefecto de estudios, el Padre Dolan. En esta escena, será la punición física llena de sadismo, la que tome protagonismo a base de palmetazos en la mano de Stephen y su compañero Fleming. Esta intervención por parte de una autoridad, para la que Stephen guardaba esperanza de justicia y bondad, pues “al principio creía que le iba a dar la mano”378, se vuelve cruel e injusta. “Stephen cerró los ojos y extendió su mano temblorosa con la palma hacia arriba. Sintió que el prefecto le tocaba un momento los dedos para ponerla plana y luego el silbido de las mangas de la sotana al levantarse la palmeta 377 JOYCE, J., Retrato del artista adolescente, op. cit., p. 133. 378 Ibid., p. 43. 352 Stephen, los que son señalados como los peores de todos los cuadernos, cuyas páginas se habían pegado en un borrón las unas con las otras. El Padre Arnal preguntará a un compañero de clase sobre la declinación del nombre “mare”, al atrancarse en el ablativo del singular, se lo va preguntando al resto de compañeros. Cuando llega a Fleming, éste responde que la palabra no tenía plural. Esta respuesta junto con el cuaderno de ejercicios que Fleming había entregado y que el padre Arnal describía como el peor ejercicio de todos, hace que el Padre Arnall saque a Fleming de rodillas en medio de la clase. Hasta aquí, la escena se desarrolla con los referentes de excelencia y justicia por parte del profesorado, donde el alumnado que no cumple con esos criterios de excelencia, son castigados como medio de limitar la vagueza y favorece el trabajo. En una economía del goce donde el superyó funciona en la dirección a la producción de un trabajo y que a su vez son valorados. Tenemos una descripción del Otro de la autoridad en coherencia con los valores que predican, y aquellos que entran en contradicción, Stephen los asume como elementos desconocidos a los que el Otro da respuesta, aunque él no la conozca. El padre Arnall, aunque castiga a su compañero Fleming: “¡Afuera! ¡De rodillas en medio de la clase!”389, se muestra como un profesor justo, que sigue los valores de la rectitud académica, del esfuerzo y cuyo objetivo es el de sacar lo mejor de cada alumno. Tambien es 389 Ibid., p. 40. 353 valorado por su posición religiosa como jesuita y por su inteligencia: “Y él había oído decir a su padre que todos ellos eran hombres muy inteligentes[…]”390. La entrada en la escena del Padre Dolan es toda una declaración de intenciones de lo que realmente llevará a cabo durante su presencia en la clase. Una intención punitiva hacia el castigo corporal con la excusa de la vagueza que queda del lado de los estudiantes y la excelencia del lado la autoridad. El azote, como marca directa en el enlace del cuerpo imaginario con el cuerpo real, será el medio que utilizará el Padre Dolan para manifestar su posición de autoridad. 5.1.1. La pregunta sobre el nombre El Padre Dolan, antes de dirigirse a los alumnos pregunta por su nombre. Es una pregunta por el significante que lo representa, aquel que no tiene significado, pero si referente. En el encuentro con Fleming, Padre Arnal pregunta: “¿Quién es este muchacho? ¿Por qué está de rodillas? ¿Cuál es su nombre?”391. Posteriormente el Padre Arnal se encargará de dar atributos a ese nombre. Allí donde el significante del nombre propio se establece sin significado, el Padre Arnal lo va a convertir en un significante con atributos: “¿Ajajá, Fleming! Un vagazo, sin duda”392. De tal forma el nombre propio pasa a ser resignificado. 390 Ibid., p. 41. 391 Ibid. 392 Ibid. 354 El Padre Dolan se dedicará en su visita a la clase del Padre Arnall a preguntar por el nombre de aquellos que él cree que no cumplen con los criterios de excelencia de la escuela, siendo él el que identifica quién la posee y quién no. Es la personificación del tesoro de significantes, del Gran Otro representado como “A” en el grafo del deseo, que va a resignificar el nombre propio, pasándolo a nombre común, dentro del conjunto de atributos que el Padre Dolan se dedica a dar. El Padre Dolan redefinirá en un acto de tiranía el nombre propio de cada uno, dejando de funcionar como significante sin significado, es decir, nombre propio, para funcionar como nombre de goce, del goce que él definirá a partir de la semántica, a partir del sentido en el que él introducirá por un efecto de après-coup. 355 Esto se repite para Stephen: “¡Sal aquí' fuera, Dedalus! Holgazán y trapisondilla. Se te conoce el ardid en la cara.”393 En este acto de nominación, no solamente le va a dar su propio sentido, sino que además lo va a alojar en la relación de lo imaginario con lo real del cuerpo, en el mensaje que se trasmite desde lo que el estadio del espejo inauguró. Es ahí donde se aloja el mensaje, el nombre que es capaz de ver el Padre Dolan se encuentra en lo que se trasmite de lo real en lo imaginario, en la intersección de la creación de un cuerpo, que el Padre Dolan no cesará de poner al límite hasta producir el desencadenamiento de Stephen. 5.1.2. El acto cruel El Padre Dolan procesa la autoridad del Gran Otro en su función de Prefecto de Estudios, con todos los atributos que le da su posición de tesoro de significantes, determina la posición de cada uno de los intervinientes en la escena, donde los alumnos tomarán el nombre dado 393 Ibid., p. 42. 356 por él. Un Otro gozador que despliega su crueldad a partir de los golpes que se inscriben en la marca en la relación del cuerpo imaginario con el cuerpo real. Joyce describe la escena desde la visión de Stephen, marcada por la intensidad de la percepción del dolor que el Otro le propina. El terror, el dolor y la injusticia que Stephen experimenta hace que la tensión de la suplencia que sostiene el anudamiento imaginario-real llegue a un límite insostenible: “Todo su cuerpo estaba estremecido de terror, el brazo le temblaba y la mano, agarrotada, ardiente, lívida, vacilaba como una hoja desgajada en el aire.”394 El grito, es teorizado por Lacan no del lado de la holophrase sino del lado de la demanda, como la búsqueda del sujeto desde el primer momento hacia el segundo momento. Será el Otro el que convierta el grito en llamada. En función de lo desarrollado en el capítulo tres y en relación al Padre Dolan, la crueldad del Otro sitúa a Stephen ante al primer momento del intervalo (S1) represetado por S1-S2, ante una llamada al Otro que no vendrá a socorrerlo, ya que lo que encontrará será el Otro gozador que le pedirá la otra mano. 394 Ibid., p. 43. 357 Parte inferior del grafo del deseo Si observamos el grafo del deseo en su línea del enunciado “s(A)®A”, vemos cómo en el traumatismo del encuentro con el Otro, el sujeto encuentra en el circuito de lo imaginario` “i(a) ®m” un apoyo para elaborar, en el segundo momento diacrónico, lo que por otro lado se enlaza por efecto del significante mediante el efecto après-coup “A®s(A)” . Es por medio de la imagen “i(a)”, en la construcción del yo “m”, que se accederá al sentido del primer momento resignificado por el Otro “A”. El anudamiento entre a la imagen “i(a)” que recubre el organismo para crear un cuerpo y generadora del yo “m”, es sometido mediante el dolor que el Padre Dolan infringe, a una tensión difícil de sostener por la suplencia que le permite a Stephen tener un cuerpo imaginario relacionado el cuerpo real 358 5.1.3. La sumisión y el cuerpo extraño La relación del registro imaginario con el registro real como formador del cuerpo en tanto que completud, entra en un punto de tensión extrema por el castigo a base de golpes que Stephen siente como ardientes. Además, la relación con el Otro representado por el padre Dolan se lleva a cabo a partir de la humillación y la sumisión. Para Stephen, la figura de un Gran Otro representado en los sacerdotes, queda del lado de aquel que sabe lo que se puede hacer o no, como representante del saber sobre la justicia. Pero el Padre Dolan termina por quitarle todo, su nombre, que lo convierte un nombre común, su compensación imaginaria sobre el Gran Otro justo y sabio, y su posible construcción del cuerpo imaginario, tensando el nudo imaginario-real a base de golpes hasta el extremo de no soportarlo. Es en el sometimiento donde finalmente su compensación abandonará su función. Ante la evidencia de la injusticia de lo sucedido, y la crueldad de los actos que llegan a la humillación, junto a la completud que el Padre Dolan muestra. Será en ese momento donde ya lo imaginario se deslizará para para abandonar el organismo que recubre. Esto es posible por el lapsus existente en enlace simbólico-real. Es ahí donde Stephen sentirá esa mano como algo externo, hasta el punto de sentir pena por ella misma. En la estructura que propone Joyce para el texto, podemos ver cómo los acontecimientos que le suceden a Fleming, guardan una similitud con lo que le suceden a Stephen. El prefecto 359 realiza el mismo ritual, es decir, pregunta por el nombre, lo resignifica, establece el castigo, y lo somete mediante el arrodillamiento. Es una estructura en paralelo, lo que establece la posición de Fleming en un lugar similar al de Stephen. Este paralelismo permitiría una cierta identificación entre Stephen y Fleming, funcionando de esta forma la identidad del moi hacia al semejante, como podemos ver en el esquema L. Esquema L modificado por la imposibilidad de relación imaginaria entre Stephen y Fleming El cristal de la lengua en lo simbólico será el que permita esta reflexión allí donde el registro de lo imaginario está funcionando en relación con lo simbólico y lo real. Esta similitud en el trato que permitiría una posible identificación, será señalada por Joyce como una queja en la no-distinción en el trato recibido: “Y el Padre Arnall les había dicho a los dos que podían volver a sus sitios, sin hacer distinción entre ellos”395.Pero como veremos a lo largo del 395 Ibid., p. 44. 360 desarrollo del capítulo, en Stephen el funcionamiento de lo imaginario no le permite construirse un otro que le acompañe en el velamiento de la falta. 5.2. Elaboración del desanudamiento. Después de que el Padre Dolan abandonara la clase, momento que queda marcado por la puerta que se cerró tras él, Stephen comienza a elaborar lo acontecido, en un intento de desplazando al Padre Arnal del lugar en el que él mismo se había situado. En esta reelaboración, el primer eslabón consistirá en colocar al Prefecto de Estudios frente otras autoridades: la del médico, quien le había dicho que no leyera sin gafas, su padre y la carta que le envió para que le trajese unas nuevas gafas, y el Padre Arnall, su profesor de latín, que le había dicho que no necesitaba estudias hasta que no tuviera gafas. Posteriormente lo quita del lugar del saber, cuestionando cómo podía saber que era una artimaña. También mediante la falta de coherencia que demuestra al llamarlo “maulero”, cuando era el primero o el segundo de la clase y el jefe del partido de York. Finalmente lo describe como injusto y cruel, frente a los valores de justicia y bondad que sostienen la suplencia mediante el ideal del Otro. 361 Llegado a este punto, Stephen comienza a desdoblar la figura del sacerdote, que distinguirá por primera vez como sacerdote, pero injusto y cruel.396 Posteriormente los compañeros apoyarán el repudio hacia el Padre Dolan, describiendo lo acontecido como canallada repugnante y fuera de lo permitido, fuera del lugar que él mismo se muestra como garante, ya que él mismo no respeta la norma, como le dice su compañero Cecil Thunder, que lo vio levantar la palmeta por encima del hombro estando prohibido. Es ahí donde se gestionará la creación del nuevo escenario, que consistirá en quitar definitivamente del lugar del Gran Otro al Padre Dolan, con la ayuda del Rector. Para ello, utilizará una estructura jerárquica que es expresada justo antes de la entrada del Padre Dolan en escena: Pero, y si lo hiciera una vez por equivocación, ¿tendría que ir a confesarse? Quizás iría a confesarse con el ministro. Y si lo hiciera el ministro, iría con el rector; y el rector, con el provincial; y el provincial, con el general de los jesuitas. Aquello era la Orden.397 Esta distinción de rangos será unos de los elementos que le permitirán establecer su compensación. Dentro de esta cadena de mando, Stephen decide acudir allí donde el Prefecto de Estudios puede dejar de funcionar como Gran Otro, es decir, a hablar con el rector. 396 Ibid., p. 44. 397 Ibid., p. 41. 368 Para su estudio, estableceremos varios ámbitos en los cuales se define el discurso. De tal forma, en la aceptación más habitual, el discurso tiene una dimensión unidireccional o monológica. En el ámbito más restringido de la lingüística, es todo lo contrario al monólogo retórico, es decir, diálogo y conversación, lo que supone más de un interlocutor que participa activamente en el intercambio comunicativo, centrándose en la interacción social presente en los intercambios dialógicos. Aquí, el concepto de discurso incluye las estructuras verbales (habladas y escritas) y cualquier aspecto semiótico (interpretable) del evento comunicativo y visuales relevantes, como la escritura o la impresión, las muecas de gestos, pero no el lugar ni otras propiedades de los participantes, dejando estos aspectos para el concepto de contexto. Otra definición de discurso relaciona el lenguaje con el pensar, remitiendo a la semiótica y a la hermenéutica. En esta acepción el discurso es un producto del pensar, que es el enfoque que nos interesa en este caso. Desde el Diccionario de Lingüística Moderna400 se define discurso según dos acepciones. La primera de ellas, que es la que aquí interesa, es la de objeto de estudio de la pragmática, es decir, al lenguaje en acción ya oral, ya escrita, usado en la interacción verbal para producir un efecto en el destinatario. 400 ALCARAZ VARÓ, E. et M.A. MARTÍNEZ LINARES, Diccionario de lingüística moderna, op. cit., p. 185. 369 En Elementos para una enciclopedia del psicoanálisis401 lo define como la organización de la comunicación, principalmente del lenguaje, específica de las relaciones del sujeto con los significantes, y con el objeto, que son determinantes para el individuo y reglan las formas del lazo social. Teun van Dijk402 describe el discurso desde diferentes perspectivas. En función de los distintos niveles de estructura podemos citar la sintaxis, la semántica, la estilística y la retórica. En términos de los procesos cognitivos, encontramos la producción y comprensión por los usuarios del lenguaje. Es también un fenómeno práctico, social y cultural. Los usuarios del lenguaje que emplean el discurso realizan actos sociales y participan en la interacción social en función del discurso en el que se encuentran inscritos. En relación a la estructura psíquica, el discurso articula también el procesamiento mental y las representaciones requeridas en la producción y la comprensión. Lacan hablará a lo largo de su enseñanza del concepto discurso, pero será en el seminario XVII donde lo tratará de forma específica. Este discurso que lo define como una estructura sin palabras, una estructura que representa la matriz a partir de la cual se crea el lazo social y que determinará la estructura discursiva en función de la plaza que ocupen sus componentes. 401 KAUFMANN, P., Elementos para una enciclopedia del psicoanálisis, op. cit. 402 DIJK, T.A. van, « El discurso como interacción en la sociedad », op. cit. 370 Los discursos de que se trata no son nada más que la articulación significante, el dispositivo, cuya sola presencia, el hecho de que exista, domina y gobierna todas las palabras que eventualmente puedan surgir.403 En este seminario crea el matema de los discursos con cuatro tipos: Discurso del amo, que representa la estructura del inconsciente, el discurso de la histérica, el discurso universitario y el discurso del analista. Cada uno de ellos describirá una realidad discursiva diferente en función del lugar que ocuparán sus elementos, que son: el sujeto dividido, el saber, el objeto a y el significante amo. Podemos ver cómo establece Lacan la estructura del discurso como previa a los enunciados mismos, indicando esta estructura y su disposición la función que tomarán de los componentes y la relación de los mismos. Por lo tanto, partimos de la necesidad de definir la forma en la que los objetos se forman, la posición desde la que el sujeto enuncia, la composición del campo enunciativo y la función que los enunciados cumplen. Así, vemos cómo el discurso establece una conexión entre el material de los enunciados y su sistema de formación404. 403 LACAN, J., El Seminario de Jacques Lacan, Libro 17: El reverso del psicoanálisis 1969-1970, Buenos Aires, Paidós, 1992, p. 180. 404 SAVIO, K., « Aportes de Lacan a una teoría del discurso », op. cit., consultado el 2 de febrero de 2017 en http://www.scielo.org.co/pdf/folios/n42/n42a04.pdf. 371 6.2. Metodología Ya hemos revisado cómo en Retrato del artista adolescente, el alter ego de Joyce, Stephen Dedalus, sufre un acontecimiento que determina de forma clara que la relación del registro imaginario de Joyce con el registro real es de desanudamiento, es decir, que el registro imaginario en un momento dado se suelta, dando lugar a pequeños fenómenos elementales, que pasan desapercibidos, ya que consigue establecer ciertas suplencias, con la que seguir funcionando. Aunque este acontecimiento sucede en el capítulo 2, y es el que Lacan comenta como el acontecimiento que nos muestra el desanudamiento; ya en el capítulo 1 podemos ver cómo tiene pequeños índices de fenómenos elementales con lo imaginario del cuerpo, y que a su vez va resolviendo a medida que le van sucediendo. Esta solución al desanudamiento del registro imaginario será perfeccionada por Joyce a lo largo de su obra, lo que lo llevará a elaborar su obra Finnegans Wake, y a su estudio por parte de Lacan que mostrará como ejemplo de sinthome en el seminario XXIII. Partiremos de la premisa que este acontecimiento de desanudamiento de lo imaginario ya sucede en el capítulo primero, aunque de una forma menos evidente. Para el estudio de este fragmento en el que Stephen sufre el micro desencadenamiento, se utilizará el método de análisis de discurso. Encontrar cuál es la matriz del discurso, la estructura que lo encuadra y la relación que los enunciados se establecen dentro de ésta a través de los componentes gramaticales y 372 extragramaticales será la metodología que utilizaremos para el estudio del fragmento. El análisis del discurso se centra en la estructuración lingüístico semántico-pragmático con el gramatical. Así distinguiremos una estructura profunda a la que tenemos acceso mediante la inferencia que denominaremos discurso, y una estructura superficial observable accesible a través de análisis lingüístico que denominaremos texto405. En el discurso situaremos la estructura en la que se van enlazando los referentes que producirán el funcionamiento mismo del discurso. En el análisis del texto, el mismo se trata “como una realidad en su propio derecho” 406, delimitados en su propiedad referencial y enlazados a partir del sistema gramatical. Así pues, el discurso y el texto se diferencian y se relacionan. En el análisis del discurso estableceremos la organización macroestructural subyacente al texto y en el texto las microestructuras gramaticalmente condicionadas, en el que se distinguen redundancias que desarrollan el tema y conectores que establecen relaciones funcionales.407 405 VILLEGAS, M., « Las disciplinas del discurso », op. cit., p. 22. 406 SISTO, V., « Análisis del Discurso y Psicología: A veinte años de la revolución discursiva. », op. cit., p. 193. 407 VILLEGAS, M., « Las disciplinas del discurso », op. cit., p. 24. 373 6.3. Diseño y planteamiento Se establecerá a continuación la delimitación del texto a estudiar, así como las partes en las que se va a dividir y los elementos que van a intervenir en el estudio de la redundancia y la coherencia, para posteriormente pasar a su aplicación y su análisis. 6.3.1. Procedimiento de análisis del texto El texto a analizar corresponde al fragmento del primer capítulo de Retrato del artista adolescente408, tomado desde la página 41 hasta la página 44 de la versión española y de la página 39 a la página 42 de la versión inglesa409. En este primer capítulo, Stephen cuenta un acontecimiento en el transcurso de un día en la escuela. El análisis del fragmento se delimitará por la apertura y el cierre de una puerta que circunscribirá la escena que nos interesa, a partir de la metodología del análisis del discurso. Esta parte ha sido seleccionada por describir el primer micro-fenómeno elemental que narra James Joyce en esta novela semi-autobiográfica. Siguiendo el trabajo desarrollado por Eric Laurent en Los objetos de la pasión, lo que nos interesa principalmente en el caso de Joyce es el momento de descripción en que este abandona su cuerpo, ya que en Joyce la relación de su cuerpo no pasa por la imagen410. Para ello delimitaremos el primer momento donde se 408 JOYCE, J., Retrato del artista adolescente, op. cit. 409 JOYCE, J., A portrait of the artist as a young man, op. cit. 410 LAURENT, E., Los objetos de la pasión, op. cit., p. 72. 374 produce una mínima ausencia o extrañeza en relación con su cuerpo, para a partir de ahí, ver cuál es la causa de su desanudamiento. En este fragmento del texto que hemos delimitado, lo que nos interesa es el estudio de la repetición, que analizaremos a partir de la redundancia y la coherencia. Así, lo que vamos a perseguir es determinar la intensidad con la que se repiten ciertas palabras dentro de las microestructuras que hemos aislado. La delimiaticón de éstas, responde a los elementos teóricos desarrollados en relación a el desanudamiento del cuerpo imaginario. Nuestro objetivo será establecer a partir de su estudio, si existe una correlacion entre la intensidad en la que aparecen las palabras analizadas, y las conclusiones a las que hemos llegado en el punto anterior. La metodología de división del fragmento estudiado es utilizada siguiendo los trabajos de Villegas411, que establece el análisis textual a partir de la división del texto en microestructuras, procediendo al estudio de la redundancia, que nos dará el tema del cual trata, y la coherencia, que determinará la estructura, para posteriormente determinar la matriz discursiva del texto. El objetivo del análisis textual será el de reproducir posteriormente la síntesis discursiva, donde se condensa el núcleo semántico, para posteriormente obtener una macroproposición que nos aportará la idea matriz del texto412. 411 VILLEGAS, M., « Las disciplinas del discurso », op. cit. 412 Ibid., p. 43. 375 6.3.1.1. La división del texto en microestructuras Son microestructuras aquellas unidades textuales que guardan cierta homogeneidad entre sí y se diferencian del resto de unidades del texto413. En el texto a analizar distinguiremos microestructuras segmentadas por temas y conectadas de forma temporal con efecto de causalidad. La macroestructura, o fragmento del texto estudiado, se divide en dos tipos de microestructuras (en adelante F y S) que corresponden a los hechos acontecidos a Fleming, compañero de Stephen, y a los sucesos acontecidos a Stephen. Estos dos tipos de microestructuras son elaborados de una manera especular, donde la misma estructura de acontecimientos le suceden a Fleming (F) y a Stephen (S). Esta especularidad que refleja la estructura de la escena es comentada más adelante del texto analizado, en una descripción de los acontecimientos con una temporalidad anterior: “Y el Padre Arnall les había dicho a los dos que podían volver a sus sitios, sin hacer distinción entre ellos”414. La ausencia de especularidad es un elemento esencial en la estructura psíquica de Joyce, como hemos podido ver a en el capítulo cinco. Esta falta es causada por la ausencia de anudamiento del registro imaginario, lo que le impide la construcción de un otro semejante 413 Ibid., p. 44. 414 JOYCE, J., Retrato del artista adolescente, op. cit., p. 44. 376 que le permita crear una realidad donde el otro pueda funcionar a partir de lo descrito en el Estadio del Espejo. Esta macroestructura a estudiar comienza con el relato de la apertura de una puerta415. Será la palabra “puerta”, que abre y cierra la escena, la que delimita la extensión de la macroestrcutura. Los dos grupos de microestructuras F y S, a su vez se dividen en tres microestructuras para Fleming (F1, F2, F3) y tres microestructuras para Stephen (S1, S2, S3). Cada una de estas microestructuras tiene un tema central que estará en relación con la redundancia. En F1 y S1 el tema central será la pregunta sobre el nombre. Este factor será esencial en lo relativo al transcurso de los acontecimientos en Stephen, ya que se convierte en un elemento reactivo que despertará en él la subversión hacia la autoridad. En F2 y S2, el tema central se desarrolla es la descripción del acto cruel e injusto llevado a cabo por el Padre Dolan. Este encuentro determinará el desanudamiento del registro imaginario en Stephen que Joyce describirá en la siguiente microestructura. En F3 y S3, el tema central es la descripción de la sumisión impuesta por el Padre Dolan acompañado de una imposición de la totalidad de su presencia. En esta microestructura se expresa el desanudamiento del registro imaginario. 415 Ibid., p. 41. 377 Para el análisis de las microestructuras dispondremos el texto enmarcado en tres recuadros, uno para cada microestructura, de tal forma que el texto original en inglés será el primero, la traducción del texto en francés será el segundo y en el tercero se realizará su análisis con las anotaciones de los elementos de redundancia y coherencia. Cada uno de los textos irá encabezado con el identificativo de la microestructura a la que pertenece. Además, el texto trabajado, tendrá en el encabezado las categorías que se utilizarán para determinar la redundancia del texto, su identificación gráfica a través de la negrita o el subrayado y el color que lo identificará en la coherencia a partir de la redundancia lexical en otras microestructuras. 6.3.1.2. El análisis de la redundancia Para determinar las condiciones de textualidad observaremos las reglas de redundancia y coherencia. Para su estudio estableceremos la redundancia como la conexión lexical que se produce a nivel microestructural416. La redundancia nos proporcionará el núcleo del mensaje, ya que esta produce una intensificación del tema que nos evidencia su presencia en la microestructura. Este análisis será el que ponga de manifiesto el tema del que habla un texto, sin abordar sus relaciones estructurales. 416 VILLEGAS, M., « Las disciplinas del discurso », op. cit., p. 45. 384 TEXTO ORIGINAL DE S1 You, boy, who are you? Stephen's heart jumped suddenly. —Dedalus, sir. —Why are you not writing like the others? — I… my… — He could not speak with fright. —Why is he not writing, Father Arnall? —He broke his glasses, said Father Arnall, and I exempted him from work. —Broke? What is this I hear? What is this your name is! Said the prefect of studies. —Dedalus, sir. —Out here, Dedalus. Lazy little schemer. I see schemer in your face. Where did you break your glasses? Stephen stumbled into the middle of the class, blinded by fear and haste. —Where did you break your glasses? repeated the prefect of studies. —The cinder-path, sir. —Hoho! The cinder-path! cried the prefect of studies. I know that trick. Stephen lifted his eyes in wonder and saw for a moment Father Dolan's white-grey not young face, his baldy white-grey head with fluff at the sides of it, the steel rims of his spectacles and his no-coloured eyes looking through the glasses. Why did he say he knew that trick? —Lazy idle little loafer! cried the prefect of studies. Broke my glasses! An old schoolboy trick! 385 TEXTO TRADUCIDO DE S1 Tú, muchacho, ¿quién eres tú? A Stephen se le saltó de golpe el corazón. —Dédalus, señor. —¿Por qué no estás escribiendo como los demás? —Yo... mis..No podía hablar de terror. —¿Por qué no está escribiendo éste, Padre Arnall? —Se le han roto las gafas y le he exceptuado por eso de trabajar contestó el Padre Arnall. —¿Que se le han roto? ¿Qué es lo que oigo? ¿Cómo dices que es tu nombre? —dijo el prefecto de estudios. —Dédalus, señor. —¡Sal aquí fuera, Dédalus! Holgazán y trapisondilla. Se te conoce el ardid en la cara. ¿Dónde se te rompieron las gafas? Dédalus salió a trompicones hasta el centro de la clase, ciego de miedo y de ansia. ¿Dónde se te rompieron las gafas? —repitió el prefecto de estudios. —En la pista, señor. —¡Jejé! ¡En la pista! —exclamó el prefecto de estudios—. Me sé de memoria esa artimaña. Stephen levantó los ojos asombrado y vio por un momento la cara gris blancuzca y ya no joven del Padre Dolan, su cabeza calva y blanquecina con un poco de pelusilla a los lados, los cercos de acero de sus gafas y sus ojos sin color que le miraban a través de los cristales. ¿Por qué decía que se sabía de memoria aquella artimaña? —¡Haragán, maulero! —gritó el prefecto—. ¡Se me han roto las gafas! ¡Es una treta de estudiantes ya muy antigua ésa! ¡A ver, la mano, inmediatamente! 386 APLICACIÓN DEL ANÁLISIS TEXTUAL EN S1 Marca de color para la cohesión lexical entre microestructuras: ___ Pregunta sobre el nombre(0), nombres propios (1), Adjetivos sustantivados, sintagmas nominales o nombres con los que se describe a la persona. CONECTOR: You, boy(2), who are you(0)? Stephen's(1) heart(1) jumped suddenly. —Dedalus(1), sir(2). —Why are you not writing like the others? —I…my... He could not speak with fright(3). —Why is he not writing, Father(2) Arnall(1)? —He broke421 his glasses, said Father(2) Arnall(1), and I exempted him from work. —Broke? What is this I hear? What is this your name is(0)! Said the prefect of studies(2). —Dedalus(1), sir(2). —Out here(1), Dedalus(1). Lazy(2)(2) little schemer(2)(2). I see schemer in your face. Where did you break your glasses? Stephen(1) stumbled into the middle of the class, blinded by fear(3) and haste. —Where did you break your glasses? repeated the prefect of studies. 421 Hay indicadores de redundancia alta, próximos a la reiteración o a la hiponimia, que usualmente no afectan al sentido discursivo del texto, pero que lo saturan de significados reiterados y de sonoridad. Algunos de ellos, a título de ejemplo, se marcan en amarillo. 387 —The cinder-path, sir. —Hoho! The cinder-path! cried the prefect of studies. I know that trick. Stephen(1) lifted his eyes(1) in wonder and saw for a moment Father(2) Dolan's(1) white-grey not young face(1), his baldy white-grey head(1) with fluff at the sides of it, the steel rims of his spectacles and his no-coloured eyes looking through the glasses. Why did he say he knew that trick? —Lazy idle(2)(2) little loafer(2)(2)! cried(1) the prefect of studies(2). Broke my glasses! An old schoolboy trick! 6.3.2.2. Análisis de los resultados de la intervención en F1 y S1 En la microestructura F1 y S1 el tema principal es la nominación. Este factor recorrerá toda la escena, es decir, cuál es el significante que representa a cada uno y desde qué lugar se enuncia dentro del discurso. A su vez, la nominación definirá también cuál es el lugar que toma en el lazo social y de qué forma el sujeto se relaciona con el mundo que le rodea. Este tema abre la macroestructura a estudiar. La redundancia en esta microestructura se consigue a través de elementos de reiteración, equivalencia y pertenencia. Para su estudio hemos establecido diferentes categorías de redundancia que aluden al nombre, cada una de ellas identificadas gráficamente en negrita y seguidas de un número para diferenciarlos: Pregunta sobre el nombre (0), Nombres propios (1), Adjetivos sustantivados, sintagmas nominales o nombres con los que se describe a la persona (2). 388 La redundancia en F1 se consigue a través de la repetición de las categorías 1 y 2, quedando muy relegada la pregunta sobre el nombre(0) con solo dos repeticiones. Con ello podemos ver que desde el prefecto de estudios no existe tanto un cuestionamiento, una duda o un interés sobre el nombre, sino más bien una pregunta retórica. Lo que realmente hay en juego es una imposición del nombre mismo. Vemos cómo se repite siete veces la categoría de nombre propio, frente a los adjetivos substantivados, sintagmas nominales o nombres con los que se describe a una persona que son once veces. Esta tensión entre el nombre propio, que designa a un sujeto sin darle ninguna connotación, frente a la categoría de sintagma nominal o nombre con los que se describe a la persona, evidencia que el tema de la microestructura se sitúa en nominar a los sujetos presentes, si ahora bien con un énfasis en la atribución de una serie de matices, más allá de lo que el nombre propio determina como representante sin significado. De esta forma, en esta microestructura vemos cómo el tema describe la acción por parte del prefecto de estudios de dar un nombre que determina por sí solo el lugar de cada uno en el discurso, dándole un rol dentro del lazo social y capturando al sujeto en la red del sentido. Este nombre dado por el prefecto de estudios tiene un referente en el significado, con valor de desprecio si se sitúa del lado del alumnado, o valor de autoridad y respeto si se sitúa del lado del profesorado. De esta forma, el nombre dado podrá ser totalmente despectivo para el alumno (“lazy idle loafers [vago gandul]”) o de posicionamiento de lugar (“boy [muchacho]”). De otro lado, para el Padre Arnall y el Padre Dolan, el lugar que se reserva es de autoridad y poder (“father 389 [padre], prefect [prefecto]”). Así, podemos ver cómo la pregunta por el nombre lo que va a determinar es, por un lado, la posición de autoridad del prefecto de estudios y, por otro, la posición de sumisión a esta autoridad. Se establece de esta manera una coherencia funcional de causalidad respecto F3. Esta posición de la autoridad se muestra desde un inicio, nombrando al alumnado en una forma despectiva, injusta y cruel. Respecto a la microestructura S1 tenemos una redundancia muy similar, con dos preguntas sobre el nombre, once adjetivos sustantivados, sintagmas nominales o nombres con los que se describe a la persona y ocho para los nombres propios. Sólo uno más que la microestructura F1 con la que comparte el paralelismo. Este número de redundancia es tan similar que, si no fuese porque existen ocho nombres propios en la S1 respecto a los siete de la F1, sería idénticos en número. Habría que señalar que, si contamos Stephen y Dedalus como un solo nombre propio, la coincidencia en número sería exacta, reforzando aún más la disposición de paralelismo entre microestructuras. Tanto en F1 como en S1 se repite la misma estructura consistente en la imposición de un nombre. Esta imposición se desarrollará a partir de una pregunta retórica: “Who is this boy? [¿quién es este muchacho] […] who are you? [¿quién eres tú?]”, que no es más que una excusa para dar paso a la imposición de una nominación por parte del Prefecto de Estudios: “lazy idle loafers [vago gandul], Lazy little schemer [holgazán y trapisondilla], …”. Por otro lado, la coherencia nos permitirá identificar cómo se produce una continuidad del tema nominación en las siguientes microestructuras. En cada una de ellas, el estatuto dado por el nombre tendrá una importancia variable. De tal forma, la coherencia de F1 y S1 en F2 y S2, aunque presente, es escasa, con una redundancia de 5 veces para F2, y de 4 veces para 390 S2. En F2, al ser una microestructura de extensión menor, con la misma cantidad de redundancia, el nombre va a tomar mayor presencia y, por tanto, mayor importancia que en S2. Para F2 la coherencia con F1 nos determinará la posición de autoridad que se nombra en el significante “prefecto de estudios” (dos veces). La tensión que aparece entre Fleming y el prefecto de estudios en F2, tiene una leve tendencia hacia la nominación connotativa con la presencia del significante “boy” [muchacho], significante con un referente hacia su juventud. Esta oposición, la de la autoridad con respecto al niño, aparecerá en la microestructura paralela S2, pero en esta ocasión sin la referencia a su posición de muchacho. La mínima presencia del significante muchacho en F2, nos va a mostrar de forma sutil el devenir de la siguiente microestructura, con la continuidad de forma amplia en F3 de la categoría adjetivos sustantivados marcada desde F2. De esta manera, si bien el tema de F2 es la violencia y en S2 es la violencia y el cuerpo, la coherencia de F1 y S1 con respecto a las microestructuras posteriores (F2-F3 y S2-S3) nos indicará cuáles son los polos de la escena, por un lado, el alumnado y, por otro lado, la autoridad. Cada uno de ellos connotados de diferentes maneras. En las siguientes microestructuras (F3 y S3) el paralelismo conservado entre F2 y S2 dará paso a una presencia importante de cohesión lexical entre F1 y F3, en una continuidad acrecentada de la sutil diferencia respecto de F2 con respecto a S2. Es decir, que el paralelismo de F2 y S2, nos ayuda a reconocer de forma clara como va ser la evolución de la microestructura siguiente con respecto a la anterior. De este modo, identificar los elementos similares y los elementos diferentes nos van ayudar a predecir la continuación de la redundancia en la microestructura siguiente. Partiendo de esta premisa, comprobamos 391 cómo solamente un significante más (“boy [muchacho]”) en F2 respecto a S2, nos va a determinar la tendencia a seguir en la siguiente microestructura. En este caso, no es solamente una diferencia en un número, si no que determina una presencia y una ausencia. Es ahí donde va a radicar su importancia, que anunciará el aumento de la presencia de la categoría 2 (de F1) en F3. Vemos cómo en F3 la diferencia de estatus, implícita en la sumisión, es potenciada por la nominación despectiva de los adjetivos sustantivados para el alumnado y, sobre todo, con una presencia importante a de sintagmas nominales que describen autoridad. Las referencias a la denigración en F3 como forma de nombrar, tienen una presencia importante en la cohesión lexical respecto a F1. Esta cohesión inter-microestructural, que aun crea contenido dentro de la microestructura de forma intensa, funciona en correlación con el tema principal, el de la sumisión, estableciéndose como un factor coadyuvante al tema de F3. Sin embargo, en S3, donde aparece la exterioridad del cuerpo como parte de la violencia desarrollada en S2, se relegará la intensidad de cohesión lexical respecto a S1 favoreciéndola con respecto a S2 como veremos posteriormente. 392 6.3.3. Aplicación del análisis del texto en F2 y S2 6.3.3.1. Intervención en el texto de F2 y S2 TEXTO ORIGINAL DE F2 He banged his pandybat down on the desk and cried: —Up, Fleming! Up, my boy! Fleming stood up slowly. —Hold out! cried the prefect of studies. Fleming held out his hand. The pandybat came down on it with a loud smacking sound: one, two, three, four, five, six. —Other hand! The pandybat came down again in six loud quick smacks. 393 TEXTO TRADUCIDO DE F2 Golpeó con su férula sobre el pupitre y gritó: —¡Arriba, Fleming! ¡Arriba, querido! Fleming se levantó despacio. —¡La mano! —gritó el prefecto de estudios. Fleming extendió la mano. La palmeta se abatió sobre ella con un fuerte chasquido: una, dos, tres, cuatro, cinco, seis. —¡La otra mano! La palmeta se abatió de nuevo con seis fuertes y rápidos chasquidos. APLICACIÓN DEL ANÁLISIS TEXTUAL EN F2 Marca de color para la cohesión lexical entre microestructuras: ___ Violencia en relación a: un/a acción(1), objeto(2), sonido(3) CONECTOR: He banged(1) his pandybat(2) down(1) on the desk and cried(1)(3): —Up(1), Fleming(1)! Up(1), my boy(2)! Fleming(1) stood up slowly. —Hold out(1)! Cried(1)(3) the prefect of studies(2). Fleming(1) held out his hand. The pandybat(2) came down(1) on it with a loud smacking sound(3): one, two, three, four, five, six422. —Other hand(1)! The pandybat(2) came down(1) again in six loud(3) quick(1) smacks(3). 422 Redundancias de alto nivel, reiteraciones e hiponimias. 400 S3. Es decir, que esta intensidad, nos indica la tensión sufrida en el enlace de los registros imaginario-real. Esta tensión será la causa del desanudamiento del registro imaginario. 401 6.3.4. Aplicación del análisis del texto en F3 y S3 6.3.4.1. Intervención en el texto de F3 y S3 TEXTO ORIGINAL DE F3 —Kneel down! cried the prefect of studies. Fleming knelt down, squeezing his hands under his armpits, his face contorted with pain; but Stephen knew how hard his hands were because Fleming was always rubbing rosin into them. But perhaps he was in great pain for the noise of the pandybat was terrible. Stephen's heart was beating and fluttering. —At your work, all of you! shouted the prefect of studies. We want no lazy idle loafers here, lazy idle little schemers. At your work, I tell you. Father Dolan will be in to see you every day. Father Dolan will be in tomorrow. He poked one of the boys in the side with his pandybat, saying: —You, boy! When will Father Dolan be in again? —Tomorrow, sir, said Tom Furlong's voice. —Tomorrow and tomorrow and tomorrow, said the prefect of studies. Make up your minds for that. Every day Father Dolan. Write away. You, boy, who are you? 402 TEXTO TRADUCIDO DE F3 —¡De rodillas! —exclamó el prefecto de estudios. Fleming se arrodilló, apretándose las manos contra los sobacos y con la cara contorsionada por el dolor. Pero Stephen sabía que Fleming tenía las manos endurecidas porque se las estaba siempre frotando con resina. Pero quizás el dolor era muy fuerte porque el ruido de los palmetazos había sido terrible. El corazón de Stephen latía y temblaba. —¡A trabajar todo el mundo! —gritó el prefecto de estudios—. No queremos aquí vagos, haraganes ni maulas. ¡A trabajar, he dicho! El Padre Dolan entrará todos los días a visitaros. El padre Dolan entrará mañana. Tocó a uno de los chicos con el extremo de la palmeta: —¡Tú, muchacho! ¿Cuándo volverá el Padre Dolan? —Mañana, señor —dijo la voz de Tom Furlong. —Mañana y pasado y el otro —dijo el prefecto de estudios—. Que se os quede bien grabado. Todos los días el Padre Dolan. ¡A escribir! 403 APLICACIÓN DEL ANÁLISIS TEXTUAL EN F3 Marca de color para la cohesión lexical entre microestructuras: ___ Sumisión mediante: órdenes(1), humillación(2), terror(3), dominio y completud del Otro (4) CONECTOR: —Kneel down(1)(2)! cried(1) the prefect of studies(2). Fleming(1) knelt down(2), squeezing(2) his hands(1) under(2) his armpits(1), his face(1) contorted with pain(2); but Stephen(1) knew how hard his hands(1) were because Fleming(1) was always rubbing rosin into them. But perhaps he was in great pain(2) for the noise(3) of the pandybat(1) was terrible(3). Stephen's(1) heart(1) was beating(2) and fluttering(2). —At your work(1), all of you! shouted(1) the prefect of studies(2). We want no lazy idle loafers(2) here, lazy idle little schemers(2). At your work(1), I tell you(2). Father(2) Dolan(1) will be in to see you every day(4). Father(2) Dolan(1) will be in tomorrow(4). He poked(3) one of the boys in the side with his pandybat(2), saying: —You, boy(2)! When will Father(2) Dolan(1) be in again? —Tomorrow, sir(2), said Tom Furlong's(1) voice. —Tomorrow and tomorrow and tomorrow(4), said the prefect of studies(2). Make up your minds for that. Every day(4) Father(2) Dolan(1). Write away(1). 404 TEXTO ORIGINAL DE S3 —Kneel down, cried the prefect of studies. Stephen knelt down quickly pressing his beaten hands to his sides. To think of them beaten and swollen with pain all in a moment made him feel so sorry for them as if they were not his own but someone else's that he felt sorry for. And as he knelt, calming the last sobs in his throat and feeling the burning tingling pain pressed into his sides, he thought of the hands which he had held out in the air with the palms up and of the firm touch of the prefect of studies when he had steadied the shaking fingers and of the beaten swollen reddened mass of palm and fingers that shook helplessly in the air. —Get at your work, all of you, cried the prefect of studies from the door. Father Dolan will be in every day to see if any boy, any lazy idle little loafer wants flogging. Every day. Every day. The door closed behind him. TEXTO TRADUCIDO DE S3 —¡Arrodíllate! —gritó el prefecto. Stephen se arrodilló prestamente, oprimiéndose las manos laceradas contra los costados. Y de pensar en aquellas manos, en un instante golpeadas y entumecidas de dolor, le dio pena de ellas mismas, como si no fueran las suyas propias, sino las de otra persona, de alguien por quien él sintiera lástima. Y al arrodillarse, calmando los últimos sollozos de su garganta y sintiendo el dolor punzante y ardiente oprimido contra los costados, pensó en aquellas manos que él había extendido con las palmas hacia arriba, y en la firme presión del prefecto al estirarle los dedos contraídos, y en aquellos dedos y aquellas palmas que, en una masa golpeada, entumecida, roja, temblaban, desvalidos, en el aire. —A trabajar todo el mundo —gritó el prefecto de estudios desde la puerta—. El Padre Dolan entrará todos los días para ver si hay algún chico perezoso y holgazán que necesite ser azotado. Todos los días. Todos los días. La puerta se cerró tras él. 405 APLICACIÓN DEL ANÁLISIS TEXTUAL EN S3 Marca de color para la cohesión lexical entre microestructuras: ___ Sumisión mediante órdenes(1), humillación(2), terror(3), dominio y completud del Otro (4) Externidad del cuerpo mediante: no pertenencia(1), sentimiento por dolor ajeno(2) CONECTOR: —Kneel down(1)(2), cried(1) the prefect(2) of studies. Stephen(1) knelt(2) down quickly pressing(4) his beaten hands(1) to his sides(1). To think of them[hands](1)(1) beaten(2) and swollen(2) with pain(2) all in a moment made him feel(2) so sorry(2) for them[hands](1)(1) as if they(1) were not his own(1) but someone else's(1) that he felt(2) sorry(2) for. And as he knelt(2), calming the last sobs in his throat(1) and feeling(2) the burning tingling(6) pain pressed(4) into his sides(1), he thought of the(1) hands(1) which he had held out in the air with the palms(1) up and of the firm touch of the prefect of studies(2) when he had steadied(3) the shaking(2) fingers(1) and of the beaten(3) swollen(2) reddened(2) mass of palm(1) and fingers(1) that shook(3) helplessly(2) in the air. —Get at your work(1), all of you, cried(1) the prefect of studies from the door425. Father(2) Dolan(1) will be in every day(4) to see if any boy, any lazy idle little loafer wants flogging(1). Every day(4). Every day(4). The door closed behind him. 6.3.4.2. Análisis de los resultados de la intervención en F3 y S3 En F3 y S3 la sumisión es el tema central junto con la externidad del cuerpo que sólo aparece en S3. Al igual que en S2, el tema en relación al cuerpo no aparece en la microestructura 425 Redundancias de alto nivel. 406 paralela, la que describe lo acontecido a Fleming, creando de tal forma una particularidad diferenciadora en este paralelismo. Por un lado, la estructura propuesta por el prefecto de estudios, en la que se encuentran inmerso Fleming y Stephen es creada en paralelo, marcada por la igualdad en el trato por parte del Padre Dolan y su intención de situarlos en el mismo lugar. Por otro lado, dentro de esta similitud, aparece una diferenciación en S3 que, debido a su falta de anudamiento con del registro imaginario, es justamente la que determina la ausencia de especularidad en Stephen con respecto al otro semejante. De nuevo se reafirma que existe un paralelismo entre lo acontecido a Fleming y a Stephen, pero con una discontinuidad en relación al tema referido al cuerpo imaginario, como un elemento diferenciador determinante, no sólo por la experimentación diferente por parte de Stephen con respecto a Fleming, sino que su relación de extrañeza con su mano, su relación de exterioridad con el cuerpo, es consecuencia del desanudamiento imaginario, al igual que la falta de especularidad. Comienza la microestructura con una orden muy significativa que nos definirá el tema principal identificado con negrita: “kneel down! [¡De rodillas!]”. La autoridad, lugar reservado para el Gran Otro, se representará mediante del terror (una aparición en S3), la humillación (tres veces para F3 y cinco para S3) y la expresión de dominación y completud de la autoridad (tres veces en S3). Ésta figura de la autoridad se muestra sin falta y omnipotente, expresando la imposibilidad de salir de su alcance, es decir, la completud de 407 Un-Otro sin falta que llega a todos lados y con una presencia absoluta: “Tomorrow and tomorrow and tomorrow [Mañana y pasado y el otro, (…)]”. La externalidad del cuerpo, representada gráficamente en cursiva, no se refleja con la misma intensidad que la expresión de las sensaciones corporales. Es ahí donde podemos ver cómo el desanudamiento es un micro-fenómeno. La presencia de esta percepción, es motivo suficiente para identificar que ha habido desanudamiento de lo imaginario. Es en la levedad de la intensidad y duración donde vemos que el desanudamiento se produce de forma sutil. En F3 se describen las acciones realizadas por el prefecto de estudios con las categorías órdenes y las humillaciones. Es el Gran Otro el que es descrito, el que está presente en la microestructura. Sin embargo, en S3 existen dos nuevas categorías que tienen que ver con la percepción de esa autoridad. El terror, que solo aparece una vez, es evidente en las acciones que realiza el cuerpo (heart beating and fluttering [corazón latiendo y temblando]) y que podremos ver en la coherencia. Y el dominio y la completud del Otro, en un intento del Padre Dolan de no dejar ninguna fisura por la cual el alumnado pueda descansar de su presencia (“Every day. Every day [Todos los días. Todos los días]”). En S3, la externalidad del cuerpo mediante la “no pertenencia” se repite cinco veces, y dos veces el “sentimiento por el dolor ajeno”. Vemos cómo es la experiencia de externalidad la que se da con más intensidad por la perplejidad del acontecimiento, la diferencia de un antes y un después. Pero no es el dolor o las emociones que despierta, lo que cobra más intensidad aquí, ya que los afectos son elementos que están ligados al enlace del cuerpo imaginario- 408 real. Incluso el sentimiento que Stephen puede llegar sentir, es por una extrañeza, no son sentimientos experimentados como propios. Aludiendo a la redundancia de la “externalidad del cuerpo” en S3, y en comparación con la redundacia de la “referencia al cuerpo” en S2, se podría deducir una contradicción por la diferencia de intensidad mostrada. De tal forma, hay una gran intensidad de la presencia del cuerpo en S2, y una leve presencia en S3 referida esta vez a su externalidad. Pero es precisamente este cambio de intensidad, según la lógica del desencadenamiento, la que nos va a indicar que la tensión soportada por el enlace imaginario-real en S2, manifestada en el texto por su alta redundancia, provocará posteriormente en S3 el desenlace del cuerpo imaginario, que identificamos con la percepción de externalidad del mismo. A partir de la sumisión que le es impuesta a Stephen en S3, la tensión que se desarrolla en S2 culmina con el desanudamiento del registro imaginario. 409 6.3.5. Procedimiento de la síntesis discursiva La macroestructura se centra en el encuentro de Fleming y Stephen con un representante de la autoridad, que actúa de forma injusta y cruel. Como hemos visto anteriormente, el encuentro con Un-padre, representado en este caso por el Padre Dolan, es descrito por Lacan en De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis (1958) como causa principal para el desencadenamiento de la psicosis. Este encuentro provocará un desanudamiento en Stephen que se situará a nivel del registro imaginario, el cual se desliza produciéndole un micro fenómeno elemental en relación al cuerpo en su enlace imaginarioreal. El núcleo discursivo será pues la tensión que se establece entre el encuentro con Un-padre, frente a la compensación que hace que el registro imaginario continúe enlazado hasta ese momento. De esta forma, hemos dividido la macroestructura en seis microestructuras que siguen una secuencia temporal marcada por el acontecimiento del encuentro con Un-padre. Por un lado, desde el punto de vista discursivo, el texto presenta una estructura basada en el paralelismo de lo acontecido a Fleming con lo acontecido a Stephen. Este paralelismo va a determinar varios aspectos que en el análisis del texto hemos podido comprobar. [Document text truncated for crawler view.]