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El perro del hortelano : comedia de Lope de Vega Carpio

Vega, Lope de, 1562-1635

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Pág. I. el perro del hortelano. •COMEDIA DE LOPE BE VEGA CARPIO. Hablan en ella las personas sigukntfs\ ^j)¡ana, Condesa de Dorotea. Be! flor, ^Anarda. Teodoroy su Secretario. Octavio» IEl Conde Federico»"Fabio. ’^ Amido yQ'údíáiO» El Conde Ludovico. ijííirr^/í^* *Furio^ Lirano^ yAntáñelo yLacayos. Trist^an» El Marqués Ricarda Celio yCriado. Camilo. JORNADA PRIMERA; V Y lSais Teodoro con una capa guarnecida^ [j| de noche yyTristan criado yhuyendo, ílí|fííi. Huye, Trlítan ,por aqoí,' íTfis. Notable cesdicha ha sido. *Teo,S\ nos habrá conocido? Tris, No sé: presumo que sí. Vanscy ysale Diana Condesa de Belflor, Dia, Ah gentil hombre, esperad^ teaeos, oid :qué digo? esto se ha de usar conmigo? solved ,mirad ,escuchad. Ola ,no hay aquí un criado? Ola, no hay un hombre aquí? pues no es hombre lo qoo vi,, osueño que me ha burlado? Ola? todos duermen ya? Sale Fabio ,criado^ Llama vuestra señoría? .•O/íT, Parada colera mía. gusto esa flema me dá. Corred ,necio ,en horamala, iaoregeis cite uombre. ymirad quién es un hombre, que salió de aquesta sala. Fia. Desta sala? Dia» Caminad, yresponded con los pie?. Fab. Sloy tras él. Dia» Sabed quien jes. Fab. Hay tal micion !tal maldad! Sale Octavio» Oct. Aunque su voz escuchaba, átal hora no creia que era vuestra señoría quien tan apriesa llamaba* Dia» Muy lindo Santelmo hacéis, temprano os acostáis, qué despacio que ®s movéis! Andan hombres en mi casa átal hora ,yaun los siento casi en mi propio aposento, qae no sé yo dónde pasa tan grande insolencia, Octavie^, yvos muy álo escudero, quanáo yo me desespero, así remedíais mi agravio? Oct. Aunque su voz escuchaba átal hora ,qo creia A -/ que era veestra señoría quiea tan apriesa llamaba. Dia. Volveos ,que no soy yo> acostaos que os liará maJ* Sale FabiOf, 0, t. Señora? Fab. No he visto tal: como un gavilán particj. Día, Vistes las señas? Fab. Qoé señas? Dia. Uaa capa no llevaba coa oro? Fab. Quando baxaba la escalera? D/Ví. Hermosas dueñas sois 1>í> hombres de mi casa. Faí\ Ala lampara tirá el sombrero ,yla mató, con esto los pasos pasa, yea lo obscuro del portal saca la espada, ycamina. Jjla, Vos sois muy linda gallina. Fahm Qoé queria? Pesia tal; cerrar con él ymaralle. Of/. Si era hombre de valor, fuera bien echar tu honor •desde el portal ála calle? DiiU De valor aquí, por que? Oct, Nadie en Ñapóles te quiere, que mientras casarse erpere, por donde puede te ve. No hay mil señores ,que están para casarse contigo ciegos de amor? pues bien digo, si tu le viste galan, yFabio tirar baxando ála lampara el sombrero. Oia* Sin duda fue caballero, que amando ysolicitando, vencerá con interés n^is criados :qué criados Octavio, tan honradosL . ‘•pero yo sabré quién es. Plumas llevaba el sombrero, yen ia escalera ha de estar; ve por él. Fab* Si le he de hallar? DLu Pues claro esiá, majadero, qi^ no hdbia de baxarse por él, qnando huyendo fué. Fah, Luz ,señora ,llevaré. > Dia. Si ello viene áavcriguarsC| no mo ha de quedar criado en casa. Oct. Muy bien harás* pues qñar.dó segura esiás, te han puesto en esc cuidado. Pero aunque es bachillería, ymas estando enojada, hablarte en*lo que te enfada, esta tu justa porña de DO te querer casar, causa tantos desatinos, solicitando caminos qne te obligasen áamar.' Dia^ Sabes vos alguna cosa? Oct. Yo ,señora ,co se mas de que en opinión estas de incasable ,quanto hermosa. El Condado de Beíflor pone ámuchos en cuidado. Sale Fabio* Fab* Con el socpbrero he topado, mas no puede ser peor. Dia* Este? Oí:/. No le he visto yo mas sucio. Fab* Pues este feé. Este hallaste? Fab, Pues yoUi de engañarte? Ocí. Buenas son las plumas. Fab* El es ladrón, Oct* Sin diída árobar venia. Haréisme perder el seso. Fab, Este sombrero tiró? JDia. Pues bs plumas que vi yo, ytantas ,que aun era exceso, en esto se resolvieron? Fab* Cómo en la lamparadio, sin dudase las quemó, ycomo estopas ardieron. Icaro al sol no subia, que abrasándose las plumas cayó en las blancas espumas dcl mar: pues esto seria. El sol la lampara fué, Icaro el sombrero ,yluego las plumas deshizo ei fuego, yen la escalera le hallé. J)ia* No estoy para burlas ,Fabi#: hay aquí mucho que hacer. Oct* Tiempo habrá para saber , la verdad. Día* Qué tiempo ,Octí^íl^ Oct» Duerme ahora, que mañana puedes averiguar. No «e ^‘ por vida de Diana, ;,„a saber lo ^oe ha side: Ilima niugeres todas, rapto» nMuy bien la noche acomodas. fít Del sacho ,Octavio ,me olvidio •eos el coidado de ver gfl hoin^r® deatro en mi c<iS2* Oct. Saber después lo que pasa ¿era discrecieo ,yhacer -secreta avenguaciom .J)¡a. Sois ,Octavio ,muy discreto, ique dormir sobre u» secreto Ies notable discreción. y ¡ SibnFaMO) DoroteayMarcela)^ Anar* J^'d. Las qne importan ha traido, -(da» que las ¿amas no sabrán lo qoc deseáis ,yestán rindiendo al sueño el sentido. *Las de tu cámara solas Iestaban por acostar. I Jln. De noche se altera el mar, ?r yse enfurecen las olas; quieres quedar sola? Dra. Sí: salios ios dos allá. Bravo exáciien. Oct, Loca está. \Fd\ Ysospechosa de mí. tD/V/. Llégate aqui, Dorotea, fDonQüé manda su señoría? fDia, Que rai díxeses querría quién esta calle pasea. Dor» Señora, el Marques Ricardo, jalgunas veces el Conde Paris. Dia, La verdad responde de lo que decirte aguardo, si quieres tener remedio. Dor. Qué te puedo yo negar? Dia, Con quién los has visto hablar? •Dor, Si me pusieses enmedlo íde mil llamas no podré decir que fuera de tí íhablar con nadie los vi en aquesta casa esté. No te han dado algún papel? ;niagun page ha entrado aquí? Jamas. Dia. Apártate allí. Brava inqoisicien. An* Cruel# Ota, Oye,Anarda, An,Qué me maoias? 25/4.Qué hombre es este que salid? An. Hombre? Dia, Desta sala ,yyo sé los pasos en que andas; Quién le traxo áque me viese? eon quién habla de vosotras? An^ No creas tá que en nosotras tal atrevimiento hubiese. Hombre para verte átí, había de osar traer criada tuya ,ni haber esa traición contra tí? No señora ,no lo entíetidee. Dia. Espera ,apartare mas, porque ásospechar me das' si engañarme no pretendes. Que por alguna criada este hombre ha entrado aquí? ^ An. El verte, señora ,así, yjustamente enojada, dexada toda cautela, me obliga ádecir verdad, aunque centra el amistad que profeso con Marcela: ^ella tiene áun hombre amor, yél se lo, tiene también; mas nunca he sabido quien. Dia, Negarlo ,Anarda ,es erroR ya que confiesas lo mas, para qué niegas lo menos? An. Para secretos agemos ^ mocho tormento me das, sabiendo que soy moger; mas basta que hayas sabido que por Marcela ha venid©; bien te puedes recoger: que es sola conversación, yha poco que se comienza# Dia. Hay tan cruel desvergueazdf buena andará ia opinión de una muger por casar: por el siglo, infame gente, del Conde mi señor... An. Tcatc, ydéxame disculpar; que no es de fuera de casa el hombre que habla con clU, ni para venir ávella, por esos peligros pasa. Z>/^# Eo efeeto ,es mi qmíqí A2 An,Sí señera, D/¿í,Qüién? -^«.Teodoro* Día, El Secretario? Atu Yo ignoro lo demás ,té que han hablado. Día, Retirare ,Anarda ,allí, An, Maestra aquí tu cnteBdiniIcnto. Dia, Con mas templanza rae siento, sabiendo que no es por mí. Marcela? Mar, Señora? /J/W. Escucha. Mar, Qié mandas ?temblando llego. Dta Eres úde quien fiaba mi honor ymis pensamienros? Mar, Pues qué te han dehode mí, sabiendo fU que profeso la lealtad que tii mereces? Dia, Tú lealtad? Mar. En qué te ofendo? Dia No es ofensa que en mi casa, / ydeniro de mi aposento, entre un hombre áhablar contigo? Mar, Euá Teodoro tan necio, que donde quiéra me dice dos docenas de requiebros. Dia, Dos docenas ,bueno áfe: bendiga el buen aáo el eielo, pues se venden por docenas. Mar. Qjiero decir que en saliendo <5 entrando ,luego áia boca traslada sus pensarnieatos. Dia, Traslada ?término extrañ^^! yqué te dice ?Mar, No creo que se me acuerde, Dia, Sí hará. Mar, Una vez dice ,yo pierdo el alma por esos ojos ; otra ,yo vivo por ellos: esta noche no he dormido desvelando mís deseos en 10 hermosura ;Otra vez me pide solo un cabello, para atarlos ,porque estén en su pensamiento quedos; mas para qué me preguntas niñerías ?Dia, Tú álo menos, bien te huelgas. Mar, No me pesa^ porque de Teodoro entiendo que estos amores dirige áfin tan justo yhonesta • como e! casarse conmigo. Dia. Es el fia del casamienta honesto bkoco de amor» Quieres que yo trate desto? Mar, (T émayor bien para mí! ^ pues ya ,Señora ,que veo tanta blandura en tu enojo, ytal nobleza en tu pecho, te aseguro que le adoro, porque es el mozo mas cuerdo mas prudente yentendido, lisas amoroso ydiscreto que tiene aquesta ciudad. Dia, Ya se yo su entendimiento del oficio que me sirve. Mar, Es diferente el sugeto de una cí^12 len que le pruebas, ádos lítalos rus deudos, Óel verle hablar mas de cerca en estilo dulce vtierno • razones enamoradas. Dia, Marcela, aunque me resuelvo áque os caséis quando sea para cxecutario tiempo, no puedo dexar de ser quien soy ,como ves que debo ámi generoso nombre; porque no fuera bien hecho daros lugar en mi casa, sustentar mi enojo quiero, pues que ya todos lo saben, ^ tu podrás con mas secreto proseguir ese tu amor: que en Uocasión yo me ofrezco áayudaros álos dos, que Teodoro es hombre cuerdo, yse ha criado en mi cass, Yátí ,Marcela ,te tengo la obligación que tú sabes, yno poco parentesco. Mar, Atus pies tienes tu hechura. Dia. Vete. Mar. MiJ veces los beso. Dia, Dexadme sola. An, Qeé ha sido? Mar, Enojos en mi provecho. Dor, Sabe tus secretos ya? Mar, Si sabe ,yque son honestos. Hacenla tre^ reverencias ,yvansf» Dia, Mil veces he advertido en la belleza) gracia yentendimiento de Teodoro, \que áno ser desigual ámi decoro, estimara su ingenio ygentileza. s s fe el coiwon nitoralczi! ^js íiíihoiior por mas tesdro, los resperosde quien soy adoto, Vaun el pencarlo tengo por baxcz .(me, envidia bien se yo que ba de quedarfluesi la suelen dar bienes ágenos, ben tengo de que pueda lamentarme, porque quisiera yo que por lo menos, XeoJofO fuera mas para igualarme, ¿yo par* igualarle fuera menos. Yjse ,y's.iléH TfodoroyTristan* jfc. No ne pod do sosegar. yauD es con mucha razón, que hi de ser tts perdición, 5Í lo lleva áaveriguar. Dixetc que la d«xara^ acostar ,yno quisiste. Nunca el amar se resiste; Iris, Tiras ,pero no reparas. J(0, Los diestros lo hacen así. Jris, Bien sc^yo que si lo fueras, el peligro conocieras. Tío. Si me conoció? Tris, No, ysí; que no conoció quien eras, ysospecha íc quedó. Tí9, Quando Fabio me sigoio baxaodo las escaleras, füé milagro no naatallc. Tris, Qué lindamente tire mi sombrero ála luz! Tro, Fué deicnelle ,ydeslunibralle; porque si adelante pasa, no le dexara pasar. Tris, Dixe ála luz al baxar: di, que no somos de casa^ Yrespondióme ,roeniis, alzo, yti.éie el sombrero: ^üedé agravi;ídu ?Tro, Hoy espero mi muerte. Tris, Siempre decís ^ esas cosas los amantes, tjuando menos pena os dao. ^^0, Pues qué puedo hacer Tristan, en peligro semejante? Tris, D;*xar de amar áMarcela, pues la Condesa es muger que s! lo llega ásaber, te ha de valer cautela para no perder so casa. 1 Tro, Qué 00 hay mas, smo olvidar? Tris. Lecciones te quiero dar de cómo el amor se pasa. Tro. Ya cnmicDzas desatinos. Tris, Con arte se vence todo, oye por tu vida el modo, por tan fáciles caminos. Primeramente has de hacer ^resolución de olvidar, /sin pensar que has de tornar eternamente áquerer. Que si te queda esperanza cic volver no habrá remedio de olvidar, que si esta en medio la esperanza, no hay mudanza. Por qué piensas que no olvida 'luego un hombre áuna muger? porque pensando en volver va eoíreteniendo la vida. Ha de haber rcsolncion dentro del entendimiento, con que cesa el movimiento de aquella imaginación. No has víst® faltarla cuerda de un relox ,yestarse quedas sin movimiento las ruedas? pues de esa suerte se acuerda el que tiene las potencias, quaedo la esperanza falta. Tro. Yla memoria no Lita luego áhacer mil diligencias despertando el sentimiento áque del bien no se prive? Tris, Ls enemigo que vive asido al entendimiento, como dixo la canción de aquel español poeta, mas por eso es linda treta vencer la imaginación. Tro, Cómo. Tris, Pensando defecto# yno gracias ,que olvidando defectos están pensando, que no gracias ,los discreto. . No la imagines vestida con tan linda proporción, de cintura, en el balcón, toda es una arquitectura porque áiTiO Bü sabio un di# , qoc ilastres se debía la mitad de hhermosura. Como se ha de imaginar una muger semejaute, es como un disciplinante que le llevan ácurar. Esto sí )que ne adornada del costoso faldellín, pensar defectos en fia es medicina probada. Si de acordarte que vías alguna vez una cosa que te pareció asquerosa, lio comes ea treinta días, acordándote ,señor, de los defectos que tiene, si ála memoria te viene, se te quitará el amor. 2Vc?. Qué grosero Cirujano! qué rústica curación! los remedios al fin son como de tu tosca manó. Médico impirico eres, no has estudiado ,Tristan, yno imagino que están Í desa suerte las mugeres, sino todas cristalinas, como un vidrio trasparente?. Vícitio sí,- muy bien lo sientes, si áverlaS' quebrar caminas^ mas sino piensas pensar defectos ,pensarte puedo, porque va perdido el iniedd de que podrás olvidar: par diez ,yo quise una vez, con esta cara que miras, áuna alíorxa de mentiras, años cinco, veces dtz, Yentre otros dos mil defectos; cierta barriga tenia que encerrar dentro podia, sin otros mil parapetes, quantos legajos de pliegos algún escritorio apoya: pues como el caballo en Troya, pudiera meter ¡os Griegos. No has oido que tenia cierto lugas oa noga^ que en el troné© moficial con muger, yhijas sabia, yaun no era la casa escasa? pues desa misma manera en esa panza cupiera nn texedor ,ysu casa. Yqueriéndola olvidar, que debió de convenirme, dio la memoria en decirme, que pensase en blanco azar, .en azucena yjazmín, en marfil ,en plata ,en nieve, yen la cortina que debe de llamarse el faldellín. Conque yo me deshacía, mas tomé maFcuerdo acuerdo, ydi ea penssff como cuerdo, lo que mal les parecía: cestos de calabazones, baúles viejos ,maletas de cartas para estafetas, almofrejes yxergones: con que se trocó en desdea el amor yla esperanza, yolvidé la dicha panza, por siempre jamás amen: que era tal que en los dobleces, yno es mucho encarecer, se pudieran esconder quatro manos de almireces. Teo. En las gracias de Mircela no hay defectos que pensar, yo no la pienso olvidar. Tris, Pues átu desgracia apela, Vsigue tan loca empresa. Teo. Todo es gracias: qué he de haced Tris, Pensarlas ,hasta perder la gracia de la Condesa. Sale la Condesa, Día, Teodoro? Te&, La misma es. Dia, Escucha. Teo, Atu hechura Tris, Si en averiguarlo anda, de casa volamos tres. Dia, Hame dicho cierta amiga que desconfía de sí, que el papel que traygo aquí le escriba ;áhacerlo me obliga la amistad ,aonque yo ignoro, Teodoro ,cosas de amor, V,oe le escribas iKe)or vengo ádecirte ,Teodoro. Tr.male ,ylee. Teo Si aquí, señora, has puesto la mano, inualarle íbera ea vjno, yfuer ^soberbia en irií. Sin verle, pedirte quiero, que áesa señora le envíes. J)ia. Lee ,lee. Teo. Que desconficS me espanto :aprender espero estilo que yo no se, que jamás traté de amor* ^^ j)i'¡. Jamás, jamás? 7>o. Con temor^^^ de mis defectos no amé, que fui muy desconfiado. J)'ta. Yse puede conocer de que no te dexas ver, pues que te vas rebozado# Jeo. Yo ,señora? quándo 6cómo? D'ta, Dixeronme que salió anoche acaso ,yte víó ^ rebozado el mayordomc# Andaríamos burlando Fabio yy© ,como solemos; que mil burlas nos hacemos. Lee ,lee. Teo. Estoy pensando, que tengo algún envidioso. J)ia» Zelosá podría ser: lee ,lee. Teo. Quiero ver ese ingenio milagroso. L(e Amar por ver amar, envidia ha sido, yprimero que amar estar zelosa, ^ es invención de amor maravillosa, \ yque por imposible se ha tenido. De los zelos mi amor ha procedido por pesarme ,que siendo mas hermosa DO fuese en ser amada tan dichosa. que hubiese lo que envidio merecido. Estoy sin ocasión desconfiada, 2elosa sin amor ,aunque sintiendo, debo de amar, pues quiero ser amada. Ni me dexo forzar ,ni me defiendo, darmequiero áentender «in decir nada; entiéridame quieri puede, yo me entieoiQué dices? 7>(?. Que si esto es (do. ápropósito del dueño, fio he visto cosa mejor; mas cónfieso qne no eotieod# como puede ser que amor venga ánacer de los zelos, - pues muere regularmente. Día. Porque esta dama sospecho que se agradaba de ver ese galan sin deseo, yviendole ya empleado^ en otro amor ,con los zelos, vino áamar yádesear: puede ser? Teo. Yo lo concedo: mas ya esos zelos ,señora, de algún principio nacieron. Yese fué amor, que la causa no nace de los efectos, sino los efectos della. Dia. Ne sé ,Teodoro ;esto siento desa dama ,pues me dixo que nunca átal caballero tuvo mas que inclinación, yen viendole amor ,salieron al.camino de su honor mil salteadores deseos, que le han desnudado el alma del honesto pensamiento, con que pensaba vivir. Teo. Muy lindo papel has hecho: yo,no me atrevo áigualarle. Dia. Entra yprueba. Teo. No rae atrevo. Dia. Haz esto por vida rnia. Teo. Vúeseñoría con esto quiere probar mii ignorancia. T>ia. Aqui aguardo ,vuelve luego. Tec.Yo soy# T>ia. Escucha ,Trisian. Tris, Aver lo que mandas vuelvo, con vergüenza destas calzas, que el secretario mi dueño suda salido estos dias; yhace mal un caballero, sabiendo que su lacayo le va sirviendo de espejo, de lucero ,yde cortina, en no traerle bien puesto: escalera dcl señor, si va ácaballo ,un discreto nos llamó ,pues ásu cara se sube por nuestros cuerp^ no debe de poder mas ^ 4 jyh, Joega? Trist P!flgo!era álós cielos, v¡uü áí^juien jí^ega ,nunca falta desto ,óde auuello dineros; antiguamente los Reyes algún oficio aprendieron, por si en la guerra ,dla mar perdían su patria yreyno saber con que sustentarse; dichosos les que pequeños aprendieron ájugar; pues en filiando es el juego un arte noble que gana con poca pena el sosteriío» Verás un grande pintor acrisolado el ingenio hacer una imagen viva, ydecir el otro necio, que no vale diez escudos; yque el que juega en diciendo paro ,con salir la suerte, le sale al ciento por ciento. J)ñ?. En fin no juega? Tris» Es quitado. Dia. Ala cuenta será cierto tener amores. Tns, Amores? oh qué donaire !es un hielo. Dia, Pues un hombre de sn talle, gaian ,-discreto ymancebo, no tiene algcnos amores, de honesto entretenimiento? Tris, Yo trato en paja ycebada, no en papeles ,ni en requiebros; de día te sirve aqoi, que está ocupado sospecho* Dia, Pues nunca sale de noche? Tris» No ie acompaño, que tengo una cadera quebrad?. JDia^ De que, Tn’stan? JriV. Bicate puedo responder lo que responden las mal casadas, en viendo cardenales en su cara dei moxicon de los zelos; todé por las escaleras. Rodaste? Tris, Por largo trecho, con las costillas cooté ios pasos. Dia, Forzoso es eso, si álámpara ,Trístan, • le tifias el sombrero. Tris. Orde puto ,vive D¡oS| 4» que se labe todo^el «oento. D/a, No respondes? irrV, Por pensaj quando..#* pero ya me acuerdo; anoche andaban en casa uhos murciégalos negros; el sombrero los tiraba, fuese ála luz ano dellos, yacerté por dar en él en la lámpara ,ytan presto por la escalera rodé, que los dos pies se me fueron. Dia, Todo está muy bien pensado »ero un libro de secretos jUl^ue es buena la sangre para quitar el cabello, de esos murciégalos digo, yharé yo sacarla luego, si es cabello la ocasíoo, para quitarla con ellos. Tris, Vive Dios que hay chamasqnlQi, yque por mureiegalero me poce en una galera. Dla. Qcc traigo de pensamientos! Sale Tco, Ya loque mandaste hice, Dia, Escribiste? Teo, Ya lo he hecho, aunque bien desconfiado. Dia^ Muestra. Teo. Lee. Dia, Dice esto. Lee Diana. (ra, Dia^ Querer por ver querer, envidia fue- si quien la vid sin ver amar, no amara, psrque si antes de amar,no amar pensara, después no amara, puesto que amar víef^Amor que lo que agrada considera (ra. en ageno poder ,su amor declara, que como la color sale ákcara, salea klengua lo que el alma altera, No digo mas, porque lo mas ofendo desde lo méoos, si es que desmerezco, porque dcl ser dichoso me defiendo. Esto que entiendo sokmetite efrezeij 'qac lo que no merezco, no lo entiendo, por no dar áentender lo que merezco* Dia, May bien guardaste el. decoro. Teo. Burlaste ?Dia. Plugisiera áDios. Teo. Qué dices ?Día, Que de los dos el tuyo venes, Teodoro. Teo, Pésame, puesjio es pequeño principio de aborrecer. fjuc nhcimsi que lu dueño. J)q ticfio Rey como, 0^ le ¿ixo íun gran privado^ un cuidado, yli bien le ñc escrito yo, qoiero ver otro ,dc vos, yernJ«Í<^r escoger quiero: come vid que el Rey decía, que era su papel meior, fuese ,ydixole al m:<yor jiijo de tres que tenía: fáí^onos del reyn© lueg©, que en grajn peligro estoy yol el mozo le pregunto haun ,tarbado ,yciego: yrespondióle :ha sabido clRcy^q^eyo sé mas que él: que es lo que en este papel me paede haber sucedido, Píj. No ,Teodoro ,qae aunque dig^ ^uees el tnyo mas discreto, porque sigue el concsptQ de la materia que sigo; yno para que presuma to pluma que si me agrada, pierdo el estar confiada^ de los puntos de mi pluma» Fücra de que ?oy mu^r, áqoalquicra error sujtU: yno ác si muy discreta, corno se echará de ver* Desde lo ménot aquí, dices qoe ofendes lo mas, yamando, engañado estás, porque es amor no es iíi. Qoe no ofende un desigual invado ,pues sdlo entiendo, le ofende aborreciendo* Esa es rszon natnral. Mas pintaron áFáeioflte, yáIcaro despeñados, en caballos dorados, precipitad© en un monte; '\* yí^r® con alas de cera ** Qel retiro en dcrisol , ^1 Sol. Dm. No lo hiciera el Sol, como es sol ,muger fuera» SI slg^na eo$a sirvieres alta ,sirb'íla ^yqon(ía, que amor no es mas que porfíá, no son piedras las mupsrcs» Yo me llevo este papeí, que despacio me conviene verle, Tea. MIerrores tiene. D/¿i. No hay error ninguno en él. Teo. Honras mi deseo ,aquí ^traigo el toyo. Dia. Pues allá le guarda ,aunque bien será raivg^e. Te9. Rasgarlo? DU. Sí, qDe”iiporta que se pierda, •i se pciede perder mas. Vase. T'^o^ Fuese ,quíéii pensó jamás de mugar tan ooble youerda esto? arrojarse tan presto ádar so amor ácntenderf pero también puede ser que y© me eagañise co esto. Mas no me ha dicho jamá^, Bi a1© ménos se me acuerda, pacs que importa que se pierda, si se puede perder m&s^ Perder mas ,bies puede ser, por la muger que decía, ^ffnas todo ,es ¿achilleria, yella la misma muger. Áonqoe ro ,que la Condesa es tan discreta ,ytan varia, que ci la cosa mas contraria de la ambición que profesa» Sirvenla Príficipes h^y en Ñipóles ,que no puedo cer su esclavo, tengo miedo, que en grande peligro estoy, lilla sabe que áM.ircela airvo ,pues aquí ha fundado €Í engaño ymejia burlado; pero Cíi vano se recela mi temor ,porque jamás burlando saleo colores, jr al decir con mil temores, que se puede perder mas..* qué rosa al llorar la Aurora tiizo de las hojas ojos, abriendo los labios rojos fi Jjta, Pacs jfelos 9AnarÍJf dieron todos áios f>i®5 de iin hoiTibrc buiBíide, A*2* Qo’ítl CS* Dia Lá vcrgü.eriza me acobarda^ ^ue de mi prop-o valor teogo :no d‘ié su nombre, basta cjue sepas que es hombre que ^ede infamar mi hoBOf, An, Si Pasife quiso un toro, Stiriramis un caballo, yotras los runnsíruos qnc callo^ por no Infíimar su decoro: •qué ofensa te paede ii JC^r querer -boíTibre ,sea qnien ftierc? Via, Quien quiere* puede si quiere, romo quiso ,aborrecer, Est© es lo mejor ,yo quiero no querer. An» Podrás? L)ia<, Podrí, qoc si quando quise amp, so aqaar en queriendo espero; Toqufft dentro. quién canta? An. Fabio coQ Clar^ J)ta, Ojalá que me diviertan. An, Música yamor coscierían bien en la Gaocion repatrao Cantan dentro. Oqutóa pudiera hacer 6qBl«a hiciese, que ca RO qoeriendo amar aborreciese! ¿qujén pudiera hacer, óquién hiciera que en no quetiCndo amc'r aborreciera» An. Que te dice li canción? no ves qne te «oniradiee? Via, Bien entiendo lo que dice, mas yo sé mi condición; yse qae estará en mi maoo, cosio amar^*^ aborrecer, An. Quien tiene tanto poder, pasa de lÍTiire fiomano. Sale leo, Fabio me ha dicíio ,seáora, que !c tnandsste buscarme. /)/Ví. Horas ha qoe te deseo» Tea. Püus yz Ytíng^ áqué me mandel, yperdona si he íahado» Via. y4hiS visto estos dos amantei: esos dos mas p^erendientes 7>É/, Si scñoia. Dij6 Buenos talles tiainen los dos. Teo. Ymuy btiea#5. Dia, No quiero deteroiíaarmB sin to ,con qwíl te parece qu® me cíísc? Teo. Pues qué consejo, seño-i^ puedo yo ea lai cosas darte, que consisren en tu gusto? qualquiera que quieras darm© por dueño será mcjor. Via. Mil pigas el estimsrte por consejero ,Teodoro, ^ ca caso tan importante. Teo, Señora ,en casa no hay viejos^ /que entienden de casos tales? Octavio, tu mayordomo, con experiencia lo sab^^, fuera de su larga edad. Via. QC'tiÓ y© que átí te agriii el dueño que has de t£*er: tiene el Marqués mejor talle que mi pria o? Teoo Si señora. DU. Pues elijo al Marques ;parte, ^ypídele las albricias. Vase la Condesa, ^eo. Ay desdicha scmejaeíc? ay resolidCion tan breve? ay modaeza taa notable? estos eran los intentes que tuve? Osol! abrasadm® las alas con que subí, pues Yuestro rayo deshace las mas atrevidas plumas ála belleza de un AngeL Cayo IDiana en' su error, óqué mal hice en fiarme de una palabra amorosa! sy ,como entre desiguales mal se concierta el amor! pero es mach© que me engaíiefi aquellos ©jos ámí, Sí padieraa ser bastantes ihacer engaños áUiises? De nadie puedo quexarme^ sino de mí; pero en fin, qué pierdo quando me falte? H.ré cuenta' que he tenido algún accidente grava, yqaeji'.ientras me dnr^, ¡mai^iné disparareSo %alc Trist Tíirbado ibuscarte veng® • f¡ ríráid 1* qoe f/). Ay TrUtio, verdad á*rá, si son desengaños mios. _„V Yr, Teodero, e« las dos sillas j«{ áos batanes h« visto qus irolieran áDiana; pero q»« habicse elegido, hasra ag^ra no lo sé. Pflcs ,Tristan, agora víaó di tornasol mudable, ^ ed s|ícía }es vidrio, ^ iseriojanto al mar, que TOtflve atras ,a-oaquc es rio, i$i Diana ,esa Luna, cía íiioger, ese hecriizo, tíc Qionstrao de mudaezas, qae solo perderme quiso por afrentar aas victorias, yauc dixese rae dixo, qsaí de dos rae agradaba; forqie sta cornejo raio lese pensaba casar: ijSiéé m8crí#,y tas perdido, ^oc 00 responder locuras feé dc.mi locara iadiciat iíxsmc ,en íin ,que el Marques le agradaba ,yque yo mismo ftiísc ápedir las albricias. TnV. Ella ca lí tiene marido? fo. El Marques Ricardo. Tr/s, Pituso que ha no verte sin ¡aicio, es parque dar aflicción Bo es justa álos afligidos, que agora te diera vaya de aquel peasamicnto altivo coa que iser Cosde aspirabas^ Sí aspiré ,Trisran yaspiro* La culpa tienes de todo. It niego ,que yo fac sido ««iiafresrlo? ojos mager. Tr/s. yo te digo, !« nt hay/vasos de vcnceo mortales serítidosT^ l««doro, como los ©jos jc unamuger. De corrido ’itar ioi raios. paso, yel clí sepultura eu elvido del suceso, ydamor. ^r/s. Qué arrepentido ycoatrito ius de volver áMarcela! Tifo, Presto seremos amigos, S^i/^ Mareela. TfoMztcús. Mar. Qoien es? Teo. Yoseyj asi te olvidas de tliI ^ -iírr* Ytan olvidada estoy, qoe áno imaginar en' tí íbera de nu misma voy, porque si tu r£?i raisiiia fuera te irasgínsria yte viera, que para no imagioartc ítngo el alma eu otra parte, flunqBc olvidarte no quiera. Como rae asaste nombrar? corno cupo en esa boca nii nombre? Teo, Quise probar ' tu firmeza ,yq^tan poca, que no rae Ua dado lugar. Ya dicen qae se emplc® tu cuidado ee un sogeto, que mi amor sostituyd. 34ar, Nuaca, Teodoro, el discrit<> moger ni vidrio probo, tnaS* no rae des ácattnder qué prueba quisiste hacer: ^yo te conozco ,Teodoro, unos ponsae’dtntGs de ero /*te hicieren enloquecer, ‘ Como te va ?n© te salen como tB te lo imaginas? no te cuestan lo que valen? no hay dichas ,que las divinaf partes de tu dueño igualen? que ha sucedido? que tietes? , ' turbado ,Teodoro ,vienes: mudóse «quel vendaba!! vuelves ábuscar tu igual, <5 te barias yentretierres^? ConfiesGT que rae holgaría que dieses ámi esperanza, Teodoro ,un alegre dia* Teo^ Si le quisres con venganza, ^ qué mayor ,Marcela raía? \. pero mira que el amor v es hijo dt la nobleza, c i8 / iTjnestres t3Pt© q?í€ C' la ven'^?nza baxc3í3| ind gn.í del vcnccd«S ve tci'ív ,yí> vueU'o ati> Mdí í-1.1 que no aií con jq ci mi pcO'a’T icftí^f pendón ífcl afrt vimiento: ^^ .ii Ua qaed d® an^or en ci, no poi^qi en"' püc dc ser pro‘^^eguir 1;,^ e* pera? zas con que te pinedo oferdíT, íua* pí^rvjüc CE» e<tas mnd^riiaS ncíf RiC hacen volver, seas ,pues ,etaj merní^í iaS ^ p^.rt::; adesper ai la tuya, ftucs co-íieí-t.» tus vicu»rÍ3s« r. No quiera Dk sque iestroya ios pri' c'pios de tos plf?rÍ2.5. Sirve ,bien h¿ces ^pt>ríiá, n» te ruiiis ,quc^fl>»dira tu dtutto que cs eeb^rdiaj sigue tu d'icha, qwe ya voy prci!¿,üicEdo it rr?a. No es agravio íurar iF*víe, pu*cs rre dcxasíc, "lcodor@|^ siíio ci rcmc#io m»i sabi®, , que aunque el dufá'» no rncjoroi basta vcKgar el agravio; yqi éi*ic áDos ,que ya me cansa ‘el hablar contigo, no venga Fibi© qce caá medio tsjado conuiigo. Teo, Tcrda ,Trissan ,que se va. Trh. S«‘fíera ,ícñort ,advieríc, que 1)9 cs volver áquererte tiexar de haberle que» ido, 'difccul^a cl bwscartc b'a sido, Sha sido culpa oiendertc. Oyeme .Marcela .ámí. Mar. Q’ éMiaicrcs ,Tnstaí ?TrrV. Espera Sale ti la Condtsa .yAnarda. J)fV?«d rodor© yMüfCcU sqci?^ Aí>.. Partee >qaecl ver te altera que estos se hbien así, JAla. Tona, An ida, csu antepuerta, jtM,b áuenos las d-s; ?.r- i',r C'''rí zcíds dc'ípiería. Mar. Dexaa^c ,Trútin ,por Dicf. Au Tristón áos ci^ficierta que dfhw'n rrtñ'dos, Dia. El alc Fjoe elacayo rí eha qu tda los seatidof. Tris. No paso presto el rayo, que reír ^«s o'Vs yo'd®s p6la nedí b,¿Ílez* de es: -a Hidger que Ic adora; ya dciprccb su riqueza, qcc mas rí^i?ez-^ atesora tu gaibrda gcnfilz^’. # li.z etírsta qne f-é cometa aquel aauor ,^en acá Todiare. D/V. Brava estafeta es el Loyo. Tcü. S' ya, Marcela áf*vio sujeta, ^ dice que le tiene amor, por qré me llamiS Tnstan? Tris. Otro csojido. Tfo. Mcjvr Us dos casarf® pcsdrán. Tris, Tii también? bravo rigor! ca ,acaba ,llega pite?, áanr cesa man-d, ydaspues que se higsn las amistades, Te&. Necio ,íá ms persuades? Tr is. Por mí quiere qos le dss la maiie etra vez ,señora. Tro, Quinde Ise dich@ yo iM ^qse he tesid# insáie i»mor? yella me ha diefe©...Tris, Es cíotcl; para vengar tu rigor. Mar, No es cíatela ,que cs verdad. Tris. Calla bobi ;ea llegad, Q>ué necios estáis los doi! Ts&, Yo regaba, mas por Dios que no he de feaetr amitívd. A Mar, Pues áení me paie un rayo.' J’rrj. No jures. Mar. Aftnqee le ctiojo ,ya me desmayr . Tris, Pues tente ñrs'.e? Día, QuédlcíH' es:á cl beilaco iac.?y^! Mar, Dé’xame Trista« ,qy*« tceg^ que hacer, T(O.J)é'in\i Tri^tan Trió .Pt*í mi Vüya.7>,-. TeuU.>/.J'-.V«“í Rui amor. Tris. C/ó^v?© £¿«.^6 ya ,que átiiuguntü deíen|or J)ia. Ay fiii bien! no puedo íf trie» J/o. Ni JO ,parque aocs laa fií®® \ t -Inanna roca «n la m.r. Los br izos te qoiero dar. ySi yo "O *'’* oaenester. Tris Yyo álos tuyo» asirmr, por qu^ íHC hiciste cansar? /. Desio gustas? Dia. Vcrgo aver Jo poco que hay que liaf . ¿eU hombre yuaa mugcr^ f(o,^y dicho de afr entas? Tris» Yo he caído ya con yeros juntar las almas contentas, qie es desgracia de terceras, DO se concertar las ventas. }Ur. Si te trocáre ,mi bien, por Fabio «i p®r ei mutjd©, ^uc tos agravios rne den muerte. Hoy de nuevo fondo, Marcela, mi anaor taiobico, ySÍ te olvidare digo, que me dé el cid® ea castigo el verte en brazos de Fabio. JUlfr. Qaieres deshacer mi agravio ? fa» Qué no haré por tí ,ycoaiigo? jfer. Di que todas las m^geres son feas. Contigo «s claro: mira, qué otra cosa quieres? Jí/r. En ciertos selos reparo, ya qee tan mi amigo eres, que no importa qcc esté aquí iTristan. Tris, Bien podéis por mí, innqscde mí mismo sea, - Mar. Di que la Condesa ¡ss fea. T^o.Y un demonio para mí, M4r.N0es necia? rodo extremo. M.¡r. No es bachillera? Tc’o. Es cuitada. I)Lh Quiero estorbarlos ,cae temo I^ae no reparen cYi nada, yaunque me hielo :ne quemo, señora, no hagas tal. íQuando qnerai.s decir mal bCondesa yta talle, ítíime oid. Día, Escnchalle podré desvergüenza igual? Lo primer©. Dia, Yo n® aguardo ^1® segundo ,que fuera necedad. Mar^ Voymc, Teodoro» ^^con reverencia Marcela, La Condesa.. Teo» La Gonde¿a? 7^La. Teodoro. T-o, Señera, advierte. TrtSm H1 Cielo átronrr comienza, DO pienso aguardar los rayo>. Vase Tristan, JDia, Anarda ,i?n bufete íitga, escrihiráme Teodoro una carta de su letra, per# notándeJa yo. Te,.Todo el corazón me tiembla, apm si eyo lo que habhd® habeme?. Día. Bravamente amor despierta, co» los zelos álos cjoi? que aqueste amase áMarcela, af4 .yyo no tenga parres para qoe también me quiera,^ qoe se buriaseo de mí?' Tec. Ella murmura yse qneja, bien digo yo, que en palacio para qoe* ácallar aprenda, tapices tieBCíi oídos, yparedes tienes lenguas. ^ Sale Anarda con un bufetillo pec¡ueñoy recado de escribir, An, Este pequeño he traído, yto cscribariÍA... Duu Llega, Teodoro ,ytoma la plama. TcQn Hoy roe mata dme destierra. Dia, Escribe. Teo, Di. Noestás bíca con la rodilla en la tierra, ponle ,Anarda, una almohada. Yo estoy bien. Dia, Poasela ,í»necia. /Teo, Ng ms agrada este favor ap, sobre cne jor* ysospechas, que qnien honra ías rodillas cortar quiere la cabeza. Yo aguardo. Dia, Yo dig© así. Teo, Mil cruces hacer quisiera’. Siéntase la Xondesa en una silla alta% ella dke él va escribiendo, Qiiando una muger prnu ipal se ha de, tarado con un hombre hitmjLle ,es ^ mucho el término de volverní.iblarHa otra ,mas quien no estima sufortuna qué itse paranecio, Tec, No dice^ mas? Dia, Pues qcé roas? el papel, Teodoro ,cierra, An, Qué es e^to que haces ,señora. Dia, Necedades de amor llenas* Ca V 20 An. Pues áqoíén tienes amor? Di/í. Aon DO lo caaoces be' ti*, pues yo sé qae le iBurciuraa de Qii írasai laatta l3S piedras* 7V(9. Y’ el papel esta cerradoj Solo el sobrescriío reíitr» ^ Dia. too >Teodoro ,para tí, y110 I« Marcela, que quizá le entenderás quando wiispiCíO le lea". solo ./sale Marcela. T.o* Hy^s^nfusioií tan extr^ñ^! qué uqueíta tiiiiger me q«icra coa pa'0#como sangría, yque lajerc-ndeacias el pobo de amor ;an grandes! Jkfrfr. Qué te ha dicho ii Condesa, nd bren? q^c he estado tesibkado deiíás de aqaeíla antepuerta. Tec. Díxoasc que te quería ca^ar coa Fabío, Marcela, yeste pspel que escribí es que despachs áso tíerr* por jo« dineros del dote. Mars Qlé dices? Teo* Sol© qíse sea para oicn ;ypees te casas, qie de borla* ni de veras t^jnes mi nombre en tu boca* Maf.Oy^J'eo^i tarde para qsejis. Yase. Mar, No ,no puedo yo creer qoe aquesta la oeasioa sea^ favores de aquesta ioea le han hecU© díir esta vuelta, qoe el está com© arcaduz, qne quanio le baxa llena ¿el agua de su favor, yqaand© le j'obe meegaa. Ay de ?ní ,Teodoro ,ingrato) luego que su grandeza te toca al arma me olvidas, ^gC'inci^tc quiere me detas, qoando te dexa m» quieres, qe’éa hs dé tener paciencia? %aUn el Marques ,yFahio^ if/V. No pttcJo.Fabio,detenerme una kora, por ral rRcrccd le besaré las maDos. Fah, Dile presro ,Marcela ,ámi señora, que eaá^l Marqués aquí, Mar, Zelos tíranos, zelos craeles ,qué quereís agora tras taetoü locos pen&amienias vaaoj) Feib, No vas.** M<sr, Y^s v<iy, Fab. Pues díle que ha venido nuestro nueve señor, y«u marido. Vase Man tía ysalfla Condesa, J)i.V. Vueseíioiíí aqtí:, Ric, Pues si ftíC cavias ton Fábio ul recado, y%i defpues dci ^quei morui disgu^jQ m^'cUoU por mindo ,yp®r criado ciadr;.e esos pies que de rnauera el gajjQ de ver mi atner en tai? dickt^so me vuelve loco, que le tengí^ en poco si cTte conicn-o c6n voiverrije loco* Quándo pen5fé ,Scáora ,mereceros, fs? llegará mas bien que desearos? (deras* jPu.Noacierto^aunquelésintenTo áicspon- y© he enviada álUniaro: oburlaroaí Kíc.Fabio jqneesesto? Fab. Paedoyótraesin ©casion agora ,ni llamaros (res; ménos que de Teodoro prevenida? Señor Marques, Teodoro colpa hasi. Oyóme anteponer áFederiáo, (d$: vüesrfA persona, con ser primo hermaycaballero generoso yrico, (as, ypresumió qae os daba ya la minoj ávaestra jeáoría la $Qpli -;;0 ,"perdone aquestos necios.iírV.Faera ea dar áFabío perdón,sio© estuviera (vaio .sd^jsde voestra imagen ic vaiierí* Besoos Iqs pies por elTafor, ycipero que ha de vencer arror «sta porfia. Vase el Marques, Dia^ Páreseos bien aquest©, sitjadero. Por qac me culpa ámí vac>eñ@rit? JDfs- Llamad luego iTeadoría, qué iiget® Cite cansad© pretensor venia, criando me matan zeltv del qoe adore! -S ,/ /.rjiL Ya,señora,estás quí nnestí ©Te©doro< Sale Tro, Vi^ciiando entre mí mismo nía hora he estado ieyend© tu papel y bien mirado, señora ,tu pensamiento, ,hallo que m\ cobardía procede de í« respecto; ,pero ya que soy culpado eu leaerle com© a^euo fnT5cba« diligencian, jsí ádecirme rejaclvo Lte qtiitro ,res diseilpi, León respet» te quiero: «paoteSé Teodoro ,JO te lo creo, p^r q«^ '^querer, ¡i íoy ío .'‘cñor;. ,7teago JO vdlari^dd oHlígida, ages te csiidK' yfavorezco ¡j,as qoc álos otros criados? f/í. Eíc Icogs^agc no cj|fiendo. DuMo bay mas que cscender, Teodoro, jji páSáf el peosamienro yy, itomo dcsta raya: ccfretia quaiqoicr deseo, qoe de Qoa mugjr ,Teodoro, tu priocip-ií, ymzs sieodo tus mériios tan iiün’ildcs, basta un favor mi^y pequeño, pata que toda ia vida vivas bomado 7contefifo. [^0$ Cierto que vacseñoiía, perdaocme si me atrevo, tiene en ci ¡eícío áreces, qse 00 en ei entendimiento, inii lucidos iotef vaIoí: para qué puede ser bneao haberme dado esperanzas, queco tal estado me han piesto, pses dcl peso de mis dick&s sai como sabe enfermo. \.' casi un mes en uaa cama, luego que trufamos dcsto? ^ ti qisando re que me enfrio, 8cabissa en un viro faego; fpquando ve que me abraso, hiela de pero h>ela: tórame con Marcela, vicneia bien el cnanto Perro de! Hortelano, fio quiere abrasada ca zeíos ^fie me case cen Marcela; yOfi viendo que »o la quiero, '^íCive aqeharme el juicio, y*^^spcrtarmc si duermo; Pficí coma 6Jexe comer, Parque y© ©q suiiento de esperanzas tan cansadas, quesi^io, desde aquí vuelvo áquerer donde me quieren. Día. Es^ Qo, Teodoro, advierto qae Marcela so ha de ser; es otro qualquicr fuget® pon lof ojos, que en Marcela «o ha7 rciaedio. 'Fí^o. No hay remedio? pues qniere vuereñ^ría, que si me quiere yia quiero ande áprobar volontadcst tengo 70 de tener puesto adonde no fc»go ^usro mí gusto por el ages®? ye ¿doro áMarcela, yella ^ me fy^a, 7es muy honesto este amor^ Ínsito ,iafame^ fc-^ié qüc te maten luego. Q5 éhace vucscáoíí#? Difim Daros por sucio 7grosera estos bofetones. Fab Tente. Saíen habió yel Conde Federico» Fed. Bren dices Fabio, no eritremos; per® mejor es llegar: ^ señíira mia ,qué es esto? 'Diaí No es Bada ,enajes que pasaa entre criados ydueños. "'Fed, Quiere vucseñoiía aíguaa cosa? Día. No quiero mas de hablaros en las siias. Fed. QLiísiera venir' átiempo .^ que of hallise ccio mas gesto. Dia» Gasto Federico tengo, »qiíc aquestas sob alficrias, entrad ,ysabréis sa^i ijstecto eo lo que t^ca al M^rqnes. Vdse Diat, JvrT. Fabi®. Fabio ,yo sospecho a£» que en estos disgustos hay algíinoN cierro?', secretos. Fab, No ^éí por Dios admirado *de ver ,señí^r C^^rde ,quedo tratar tan mal áTesdoro, cosa que janp.ás hi hecho la Condesa mi señora. Fed, Bañóle de sangre el lienzo. Vavise Federico yFabio. Sale Tris» Siempre .tengo de venií ac&badoit le^ sui^esos, pafczco espada cobarda# TVo. Ay Tfistan! Tr/í. Señor, qoées c*to. SAt.'gre en el licuato? ífo% oon quiere aiBíir que de los zclos entre la letra. íTr/r, D.©s qae han sido zc'O^ asoy rieci©s« T¿o. No fe espaates qyí es ui loca de un amoroso dc^eo, ycomo cl cxcc'Jtarlc tiene S5 honor por desp»‘ecÍ0| quiere dsibaccr mi rostro, p®rqse es mi r®5íío el espejof adoudc n&ira su h3r.or, yvengase eo v<t1c te©. Tris. Señor ,q'ic Juasa áLocia^^ , cierren conoí'go por zCiOSi ynio ro;Bp»R cl csello que ellas aae Q)éfoa; qiio me repelen yarañen, sobre averiguar por ciert# qee le dice un peso fal^o, V'jLja ,es gente de pandero^ de «aedia de cordwllite yde zaparo fray leseo; pero qae tan gran señora se pierda tanto respeto ásí icisma ,es vil acción. T^o. No sé ,Tristan ,pierdo el teso de ver que me está adoraodoj yque me aborrece luego; oo quiere qne sea sayo ni de Msicsla, ysi dexo de mirarla ,luego basca para hablarme algún enredo. No dudes jriaísrslmcnte cr*dti hoiítUn© el perro, ri come, ni comer dexa, ni está fuera ,ni esta dentro. TrisaOonrárenm^ qne un Doctor Catedrático yM-^estro, . ^tcnife un ait:4 yun mozo, qae .siempre aniaban riñendo. Reñían ála comida, ála cena ,yhasta c! tneño le quitaban con sus voces, que €Stüd’ar «o había remedio. Estando caiieion un día, íuele forzoso corneado volver acata ,yentrando de improviso en su aposen?©, vio el aína ymozo acostados eon aoitoroS'fS requ’Cbros, ydixo :gracias áDní»*, que una vez en paz os veo; y yesto iniagm® d¿ err.trabos, auoque sic nprc andais riñendo. Síjir l'-i Condesan jOU.Tcoáovo.Tfo.S'^aoiálTco.Ei diiznit esta muger? Di^» Solo vengo ásaber como te hallas. TrQ Ya no lo Dia, Enás btseno? Bueno estoy. Dia. Yno dirái ita servicio. Tfp. No puedo estar usucho en la servicio, siendo^ tal cl tratamiento. Dia. Qué poco sabes? Tan pec©| que te siento yno te entiendo, pacs no entiendo tus palabras, ytus bofetones siento; ^ si no te quiero te cofadaSi yenojaste si te quiero; escríbesme si te olvido, ysi me acoerd© te ofendo: pretendes que y® te entiendai ysi te caticado soy necio; íBátanae ódame la vida, da un medio átantos extremfiíf. J)m. El ícete sangre? Tea. Pues no. JDia. Adonde tienes el lienzo? Teo. Aquí. Du. Maestra.^ li'f?. Paraqaé? JDiei» Para qué? la sangre quiero: ^hebla áOctavio áquien gigera luandé que te die^e luego dos mil cscados ,Teodoro. Teo. Para qué? Dia. Para hacer lisfíZ^S. Vase la Condesa. Teo. Hay disparates iguales? Tris. Qjé encantamientos son estol? Teo. D«^^s mil escudos me ka dado. Tris. Bien puedes tomar al precio oíros tantos bofetones, Teo. Dice que son para lienzas, Vllevo cl mío con sangre, . Tris, ?ai:o la san'grc ,yfe ha liscfl* doncella por hs narices. Tio. Nq aada mal agora el ¿erro, p* ,¿««poes q"*® moerde alhfga. ^r.d<'S «trema! ,(C P*'‘f “' Jji ü.'ttdr. /’«• Q^' 5> cielo. tornada tercera. . r S//r« Fí’iAr/Vo ,Ricardo yCilio. -.. p,t'» vitíci? /=’ííS'. Esto vi. V' Yqué .le botemne»? El servir tiene acasiones, rois n* lo *0" ?“'* "’í' je *1 poner tin« aiuger Jjjqueüjj prendí! la esaao j) rostro de un hambre, e* llano. qoc Oír* octsioii puede hísber, ybicf» acredita (lapd*r tan fríCjOfad<í. Hic. Eli* es muger, yél criado^ i(d‘ Su p^rdicio» scEcíta, |{ií. La altivez ybízarna .. it Dian-a me admiro, ybien puede ícr que ya vc'C y«o viese jiqoci día. Mii ver cabailef jpag« cnTcíadlaro, ytancáí gala*, qté ion si ne n«cras alast pees criadas ,oro yírajeg no ios ta viera Teodoro lin ©cas^ín tan lotabíc. fed. Ames que desr© hable c* hipóles ,yel dceero éé Tucstra siRgrc se efcrídij sea ófiO se* verdad^ ha de m«rir. RiC* Yes piedad mítirie, auriqrc elle* 1® cíuieüda. hd, Podrá ser? Ric Bien paede ler *q«iic hsy en Ñipóles q&ieo vive .¿í cto ,y«n or© recibe lo qae cu sangre ha de volver, uhay mas que büst?*r un braTe^ yque Udespache luegi». J'^'d, Por la brevedad oj ruefo. ^•0 Hoy ícadrá su juste p*g# tcir.tiiQíc aucvHíjiemo. Son bravos c<fOí? Ric. Sifl duda* E[ efendide -yoda .justo pensinriicftro. Fuño ¡Amonéis ^Lirano^ Laca yos yyTris, vestido de nu'evo. Tr J*. Suelta, Aotoncíc. Ai^ Liranc, ^Ful¡o, que se uo% vicíkiüj-, /^«r. Veaes a^.aí ^ara vino, Ósrrá.., Tr/j*. Si yo quisiere. Lir. Hi de querer ,ósi no le dará» ai aicíboere. Tris. Qué me han de dar, vcioá Chiisto qech»n de llevar acst;* suerte, Mé:el$s dciiíhilladas. eaaalia vil, voto áDio*! Tic. Aqueste hombre es valiente. Celio, ilamameesc hidal|#. Cel. Oye usted. Tr/V. Soy obediente, i? V. Achí nos mueve. Tr/V. Que aiandiD? Ric. Soio vuestra valcatia áque si acaso quisieseis matar un betebre ,que yo daré io que justo taere. Tris. Aqi^í m« imperta fingir, af» á3BÍ amo aquesta gente quiere que mate. Fi^d. Si acaia el precio no es compctcoic, déRicardo Cite bobillá?. Tris. Pues coa les ir uertos Ic catute: q^ic?? es este dcsdithíéo? Fed' Con Tcodero soUmenie tenemos derte rencor, yqacreíTiOS si str puede que vm. le mate ,el secreto imfcrtfi ,yen estáñese para S4ñal ,que de» pues será lo qu« vm. quuicrc. Tri>. Bayar* coa Di®? ,ydc'cuidlen, yAH ásu Dios le eficomiendeu. Vanse ,queda Tristan ,ysale Teodoro* sATr/V. Scier \adonde has estad s%qa« ando r&bisHdo por verte? Teo. Tiistaa, d® sé de rrá ir.Amo, porque venge di tal snertc, que por no n^crir, n}e voy doede no m« halle la tnocrtC. Trin Pues de la r^aeric fi.jyss, par qué ,dme ,senr,qinercs que atí la muerte te Teo. Pjrqoe Diüsa quiere: ves todo qnarifo ay'er díxo? pues hoy ,Tíisua ,aie pziccCj ^4 porque Marccli tC goeo ^ de mí mal ,juzgo qiaiííCf qae con Maccla cssMa# ^^ Tr/s.PniíS dime, jeñar, q»« quícrC5i quaxaíc de tu tortnna yG® veogas con vay bañes, si me a»:efito ,dno me aosefltO| 3¡voy Ábuscar la muerte, per no morir ásus ojes, porque Marcela me quiere; dtíxa áJdirccla ,seáor, q;sc coo la Condesa puedes «prctar de rempujón, yvenga lo qi*.s vieicre^ 7^#» Como si no soy su igual? Tr/r» Como? mny bien ,de csti suerte diz que «l Conde Ludovieo ^ ^fivió un hijo ,habrá años veiatCi áMalta ,ylo caaiivaroa, de tu mismo iiombre ,ypuedes en fe de que eres su hijo «asarte. T<^o, Si to pudieses kicer que fuese su hijo, yque él mi padre fuese, fíciJ seria el casarme; pero temo n® wos cueste álos dos ^oque n®s matea, 6que ágaleras nos echen. Xr/J*« Dexalo todo ámi cargo, porque y® lo haré de suerte, ^ ,qac seas Conde ,aunque yo vengá áser tu coníidestc; pero desando esto áan lado, sabe que matarte quieren. 7>o- Matarme ámí ,quién Tristefi? Ff/í. En este bolsillo rieaen testigos do asesinato, Ricardo yFcderi... I>t>. Tente, portiue sale Ji Coudeis. Fw. Ta te diré de que suerte fue el concierto :yo me voy. Dios te guarde. Tris, Con él quedeSo Vas^ Tristan ,ysale la Candesa* Día, Estás ya mas mejorad©, de tas tristezas ,Teodoro? Teo, Si en «is tristezas adoro sabré estimar mi cuidado. No quiero yo «cjorar de Uenferfuedtd qtJe tengo, jpQCS solo 3.estar triste vengo, quando imagino' sanar. Bies hayan malos que soa tiQ dulces para snfnr! qfic se ve us hombre morir, Yestima su perdición. ^Sslo me pesa, que ya Rfisl CrS espado, qae^ alexar mi cuidado, de donde su ducáo está. DU. Auseaiarte ,pues por qué? Teo, Qniereame matar. Dia* Si baria. Tee. Envidia ámi mal tendrán, que bien al principio fné; con esta ©casion te pido licencia para irme áEspaái, X)i>. Será género de hazaáii de un hombre tan enteudido, que con eso quitarás la oeaii^^n de tus enojos; yaiaque dee agua ámis ojos, honra ámi casa dará?; qoo desde aquel bofetón, Federico srfé ha tratado como celóse ,yme ha dado para dexarte eeasioo. Vete áEspaña qne yo haré que te den seis mil escudes^ Te§. Haré tus contrarios mndof con mi auxeneia ;dame el pie. J)jW. Anda, Teodoro, n© mas, dexame que soy Ksnger. Teo* Lloras ,mas q«é puedo haeet? Dia, Eb fio, Teodor© te vas?j Tea, Si señora. Dia, Ej^pera ,vete, oye. I>¿?. Qué nre mandas? DJac Kadij yeta. Voyme. D/^.Estoy turbada»' hay tormcJito qoe inquiete como una pssiao de amor? Ro eres ido? Tj^í?. Ya, señora, ^ me voy. Dia, Buena quedo agora* Vase Teodoro* Maldígate Dios ,hancr; temeraria inveasioa fuiste; tan opuer^fa al propio gusm, qsien te inventó? mas toé jaste, pues que tu freno resiste I £9S1s pía! hecfjas. (li»< Ttsdore. ’ ,r,,*¡r* á»at«r ti fes-j poJ.á ’ir»:- TU;*,n UI<¿ >rse- '® *' ^,j', Tíeáoro s*ífsín*5, # 'L me P«* lili <|oe te tselTíí aqcú Scáef» ,p«r »i «I» e»'®7 ¡como «8 >«« d« llcrar, ;.j'>9 pi« q®* -’g,® süsmo. I>M. Si ¿SJpues tekis '^0*''*'^ ^haicar, „fflt pidas qos te ác; .f[0 rete »qs* el a.^.or Iccki coD *n*iaU ksnor^ «rieaeí tú ásat ttaspis. Vete, Teodero, d« aqaf,' l»t« pidas >*““•!«« paeda^, lücjo fé qu6 si t€ qacd&s llÜ me llfvcf ámí. focitra feaería líibia*. D¡^9 Máidiís ella S€a> pues ffic qaiu qee y© í«a Je quien el aljaa qseri». V^Sf 2Vtfe Bueci qsedo yá tía qoica ' en Ibz de aquestos €ijef; \ per# jieotaD $%% enojos, \* qQleomira mal, llore bies. Ojos, pBcs os kabeii füQno en cota tan d^sig^si, papd el mirar tí:n ma!, qce no soy la ctlpa deito; tas fio lloren ,qce fsmbica - (e»pk t] rciUbrar Ies pero si«Qís3 £Bi eaoj^s, <|«2Íca aira mal ,il©r« bi«r. teaáráa y?, psasada .Jiiisvalfs psra taá#, ios p5c® en el ledo 7.ao s* le paga nada; ‘l!«S« bi*Q C3 qcí: RO den ^^Her^.r: ectad rriii ®jgs; F<[o sientan sei «noj©s, í’Jifia raira mal ,llerc bien. Sato* Marcela. ?*stde ia tiORfiauzade servil tOj lo 4^(5 ju::22seat^ al^'^nza, ála miB© te ka^Teaido la osasion de g»i remedio, yponiendo tierra cnjDcdio) no Tcraaí si í« fes ofendido, Dsa» De tn Temedlo Marréis? qeal ©easion? que aquí es:s*y. Mar. Dicea que se parís hoy por peligres qac recela, Teodoro áEspaña ,ycan él paedss «asada enviarrsac, pBes Q® Teraic ,es remedíarsif» X>f<. Sabes tú qnjí querrá’ éii Mar, Paes pidierfite jo átí sia tener satisfacciou, remsdio en esta esasion? Día. Hssle feafelado? Mar, Yél pidiendoms 1® qee digo, Dím. Qsé áproposito ms tiene esta desdicha! Mar, Ya tieso tratado aqufsto caaifiigo, yel modo con q^e pedemos ir coa SBSS con4cd'’dad. ^ Día, Ay nssi^ fe^^aor! perdonad, qíse amor quiere hacer cstrcjasos; psro 00 será razón, r>üci que sodeis remediar k, «» B facilraents este pesar, ^ Marti M© tomas rcsolucioa. Di^. No podré tit ir sin ti, Marcela, yhaces agravio áRii amor ytea al de Fafeloi o* ese se yo ¿¿dorar m^tí* Y© te ersaié con éí, dexa partii: áTeodor®. Mar, AFafeio aborrezco, ador© , áTeodoro. Día, Qué cruel ocasión ds declarksra&el Esas tíisccs loe® ataor; Fabio'te «stsrá nnsiírro an, af. ,feio te «stsra nnsiírro Vé7se. Mar, Señara. Día, NotiT»j í^ja^repli^.^- Af^r. Vücirc tsco perisamicsio (me. atrás tm airados, c®n ze!o3 ¿eekrados í*Trá^sespirv?^ miá alieRt??, Vasc. $aleH el Conde Ludovico yCamilo^ Carn. Para t«nsr incestan, Bo te queda otra rerrjfe‘áir»-. Ziid, Hav raijckos años ea sricdio^ 'd. I ttmi oobicza natfrti que te engañe no ne dext; parqae $€fj eatsrial^.csta hombre que rerdad profeu» contesto para irá Etpaña vnalro ápediría ikescia, ese ao quiero yo ergañar tu amor, tu s'aagre ,jtos prendas» X)íj¡r0Dijcreto ycecio has andado^ ¿isere^o «o qac te aobleza me kas moitnio deciarartc^ en p^sr que lo sea, en ¿exariSBe dfi caiar, puss he halhd^ áta baxesa ci citlor qne yo qseria, qse ci gtíSi:© tío está ea graudezas^ sino C3 sjustáne al aliua aquello que se desea. Yo me he cis casar cootigOj yporqae Tristaa ao pueda decir aqueste scereto, hoy luté* que qsagido dnerma éú ese pqzo-de casa cigstrds del^ciñ9* íc sepulteí?» Tris. Guarda faeri» Qiaiea habla aqu^, Tris, Quien? Tristan, ^ qne jostarntate se queía ds la ingraíiífcJ mayor, que de aicgeriis se ensata, pKcs sicüdo yo Tusitrogozo, •sísaqes EU^ca yo !* fuera, ea ei pozí? iss arrojáis. . Z);G. Qaéiolias «id©? Fr. No creas qac ICC pescarás ei eserp®. Z)//r. Veelv?, 7r. Q*aé tüíIts? Qüé Tselvas, pe? eí dossire fe doy palabra de que no tengas mayor ^ífjaiga en cl moed®, per® hss de tenzr sser^ta esta iRTíja^i^n ,pues «s tsys. Tris. Si tr.c ioiSorM qne lo sea, no, quieres «lie c?ilc? Teo. Essucsa, qné genré, yqué griís es esta? $Aͧn el Cé^nde Ludovics yFcdericd ^Ri* cardo ,Cé^milo ,labio ^Anarda^ DqroiBa yM.msla. Itii- 6Q-Ciw'^.Oi uCOírXlpS ii2r, FI áTtícitro hijo. Fed, La bella Ñapóles está esperando qse salga junto ála puerta. Lud, Coa licencia de Duaa MBi «arreza te espera Teodoro, yjuata ácaballo de Nar-cks la 2obÍcz2. Vea, hij® ,áta prepb casa tr-i5 tantas años de ausencia, .^^vííiás adonde naciste. JDi^* Ástes que salga yla vea, quiífr^ Csade qce sepáis qee s^y su sasger. Liíd. Detenga la fortena en tanto bien .^©2 clavo de oro la raeda, ^do$ feijei saco de aquí, si tíoc por Qtío. Fed. Llega Ricardo ,yda ol parabicu. Ric, Darles seiores pidiera de la vida de Teodoro, que zelos de la Condesa Kie kicieroo que áeste cobarda diera, «ia esta cadena, -n. por matarle mil escados; ha*fd q^e Ineg© le preedia -que es escubicrí® ladrón. Té'i' o Eso Eo, que no profesa ser ladren ,quien ásu amo deñend^. R/V. No? pací qaiéa era €30 valiente fingido? Tec. Mi criad® ,yporque tenga pressio el defender mi vid 4 si® otras S€€i 3ías deudas, €OD iiccGcia de Diana essf con Dsrotec, pn;?s qse ya sa señoría Cóto con Fabio á R.r. Yo dot^ áMareóla. Fed. Yyo iDorotea» Lud, Bien: qu«Ja para cen hijo ycasa Vel doí^ de la Condese, DF. Con esto, Señado noble, árigáí® digáis ©s naegá k1secreto ele Teodoro, da ido coa %'^eí.trs licf.aeía civd p.srro cal hc^?telan<:^ fin ia filosa c^i^edive