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La recepción diferida de la narrativa de Roberto Arlt y Leopoldo Marechal

Davis González, Ana

Abstract

Este trabajo sugiere la expresión de recepción diferida para aludir a la atención de una obra en una época posterior a su publicación. Analizar la evolución de su recepción manifiesta de los paradigmas estéticos, ideológicos y socio-políticos que rigen un periodo histórico. Para ejemplificar dicho análisis, nos serviremos de la narrativa de Roberto Arlt y Leopoldo Marechal, pues consideramos claves los juicios que padecieron algunos de sus textos. Nos proponemos demostrar que su recepción fue simétricamente opuesta y no totalmente motivada por cuestiones estéticas. Un examen conjunto permite profundizar en los criterios de época que condicionaron su admisión en el canon nacional.

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185 3.ª Época – N.º 25. 2020 – Págs. 185-202 LA RECEPCIÓN DIFERIDA DE LA NARRATIVA DE ROBERTO ARLT Y LEOPOLDO MARECHAL ANA DAVIS GONZÁLEZ Universidad de Sevilla […] la literatura está siempre fuera de contexto y siempre es inactual. Dice lo que no es, lo que ha sido borrado; trabaja con lo que está por venir (Piglia, «Seis propuestas para el próximo milenio»). Introducción !"#$%&'()*#+%&',)-.)#'%/0$/'.#'.)1/+#1"+#'*&2&'34&+2#'5+)6#%#'%/'.#'"1&57#8' no se limita a señalar su carácter visionario, sino también el tiempo que demora la RESUMEN: Este trabajo sugiere la expresión de recepción diferida para aludir a la atención de una obra en una época posterior a su publicación. Analizar la evo- ."*)9$'%/':"'+/*/5*)9$'2#$)0/:1#'.&:'5#+#%)-2#:' estéticos, ideológicos y socio-políticos que rigen "$'5/+7&%&';):19+)*&<',#+#'/=/25.)0*#+'%)*;&'#$>- lisis, nos serviremos de la narrativa de Roberto Arlt y Leopoldo Marechal, pues consideramos claves los juicios que padecieron algunos de sus textos. Nos proponemos demostrar que su recepción fue simétricamente opuesta y no totalmente motivada por cuestiones estéticas. Un examen conjunto permite profundizar en los criterios de época que condicionaron su admisión en el canon nacional. PALABRAS CLAVE: Recepción, canon, Roberto Arlt, Leopoldo Marechal, polisistema, horizonte de expectativas. ABSTRACT: The present work proposes the delayed reception 4&+'1;/'#**/51#$*/'&4'#':5/*)0*'?&&@')$'#'5/+)&%' after its publication. The route of its reception reveals the aesthetic, ideological and socio-political 5#+#%)-2:'1;#1'-&6/+$' #' :5/*)0*'/+#<'A;/' :1"%B' 1;#1'4&..&C:'/D/25.)0/:'1;):'2/1;&%&.&-)*#.'#5- proach with the works of two writers: Roberto Arlt and Leopoldo Marechal. We consider key the judgments that both suffered when publishing certain texts because the changes of opinion among the critics have been symmetrically opposed and not totally motivated by aesthetic causes. A joint analysis of the two allows deepening the criteria of the period that conditioned their admission into the national canon. KEYWORDS: Reception, cannon, polisystem, Roberto Arlt, Leopoldo Marechal, horizons of expectations. ANA DAVIS GONZÁLEZ 186 sociedad en asimilarla. No todo texto literario trasciende a su época, ni toda obra es acogida en el instante de su aparición y, en muchas ocasiones, las causas que originan una u otra reacción no son razones estéticas. La literatura irrumpe en su entorno provocando efectos esperados o imprevisibles, resonantes o desapercibidos, negativos o favorables. Asimismo, la recepción de un texto abarca un sinnúmero de ámbitos sociales: lo económico, el terreno editorial, la hegemonía política, la crítica académica, la enseñanza escolar, la traducción, etc. La aceptación o rechazo de una &?+#':/'2#$)0/:1#'%/'%):1)$1#:'2#$/+#:E'+/:/F#:G'#+17*".&:'*)/$170*&:G')$H"/$*)#'/$' la producción de otros escritores, etc. A su vez, tales circunstancias dependen de aspectos ajenos al campo literario, sobre todo, medios de comunicación. Cabe señalar, además, que las épocas marcadas por la censura determinan con mayor visibilidad lo que se escribe y divulga; de ahí la gran complejidad que implica el estudio de la recepción textual. El horizonte de expectativas, acuñado por Jauss es, en este sentido, fundamental para el análisis de la incursión de una obra en la sociedad; la recepción sería el resultado de la suma entre la perspectiva que se posee del texto antes de leerlo y el grado de extrañeza que produce su lectura. Una total adecuación a la expectativa 5"/%/':/+'1#$'$/-#1)6&'&'/0*#I'*&2&'"$#'1&1#.'1+#:-+/:)9$G'5"/:'.#:'comunidades de interpretación son impredecibles. Tal expresión –interpretative communities–, acuñada por Stanley Fish, son comunidades que comparten estrategias interpretativas similares para leer una obra. Consiste en un concepto dinámico que evoluciona diacrónicamente pues posee unas cualidades vinculadas a una cultura concreta y cuyos agentes comparten la misma lengua, tradición, historia, política, discursos, etc. Ello se vincula estrechamente a la noción de polisistema, propuesta por Even-Zohar, un sistema dinámico más general que explica la vinculación entre las obras y el canon. El polisistema posee una estructura bipartita que distingue entre el centro –canon– y la periferia –fuera del canon–, espacios que cambian cronológicamente de la mano de la sociedad. Es un término más amplio que las interpretative communities, por lo J"/'5&%+7#'#0+2#+:/'J"/'/.'5&.):):1/2#'/:1>')$1/-+#%&'5&+'$"2/+&:#:'*&2"$)%#%/:' de interpretación. La oscilación de acercamiento/alejamiento de un texto en relación al centro depende directamente de su recepción, que se reduce únicamente al *&$="$1&'%/'./*1"+#:')$%)6)%"#./:':)$&'#'.#':"2#'%/'1&%&:'.&:':/$1)%&:'6/+)0*#?./:'B' =":1)0*#%&:'J"/':/';#$'&1&+-#%&'#'.#'&?+#'/$'*"/:1)9$'K!"../+G'LMNOE'LNOP<'Q'%)*;&' fenómeno Zavala Alvarado denomina !"#"$#%&'()%*+,!%,-!./#0: «[…] construcciones históricas de lectura que determinan la constitución de un canon, a partir del cual una determinada comunidad interpretativa establece un sistema de valoración e interpretación de las obras literarias» (2007: 54). La recepción diferida de la narrativa de Roberto Arlt y Leopoldo Marechal 187 Según Even-Zohar, el proceso de canonicidad está condicionado por dos modelos: el primario, que abarca lo inesperado o imprevisto; el secundario, lo esperado y/o aceptado, que puede derivar en tópico y/o arquetipos. En este aspecto, la parodia juega un papel primordial al señalar que ciertos temas, personajes, estilos, modos de hablar, etc. han devenido en una convención que ya no trasgrede las expectativas del ./*1&+<'!"#$%&'#.-&'/:':":*/51)?./'%/':/+':#1)+)I#%&':)-$)0*#'J"/'/D):1/'"$'*&./*1)6&' que reconoce los rasgos característicos de un fenómeno ya obsoleto. De ahí que toda parodia y su recepción son determinantes en el movimiento textual del polisistema. La parodia, entendida como la percepción común de un tópico entre los miembros de una interpretative communitie, homenajea y se burla simultáneamente de una o varias convenciones culturales. La circulación textual del polisistema depende de códigos estéticos, ideológicos, políticos, discursivos y retóricos que caracterizan una R5&*#'%/1/+2)$#%#<'S25./&'/.'1R+2)$&'R5&*#':/-T$'.#'%/0$)*)9$':"-/+)%#'5&+'!.#"- dia Gilman en La pluma y el fusil: Época como el campo de posibilidad de existencia de un sistema de creencias, de circulación de discursos y de intervenciones. […] puede pensarse como las condiciones para que surja un objeto de discurso; es decir, las condiciones históricas que implican que no :/'5"/%/';#?.#+'/$'*"#.J")/+'R5&*#'%/'*"#.J")/+'*&:#<'UVW':/'%/0$/'*&2&'"$'campo de lo que es públicamente decible y aceptable –y goza de la más amplia legitimidad y escucha– en cierto momento de la historia (2003: 36). Una época se cierra al cambiar los asuntos, ideas u objetos de los cuales se puede o no hablar en una sociedad (2003: 53). Siguiendo los postulados de Gilman, el concepto de horizonte de expectativa y las teorías de Fish y Even-Zohar, propongo la noción de recepción diferida para aludir a la atención que recibe una obra determinada por parte de una comunidad de interpretación que pertenece a una época posterior a la publicación de la misma. La recepción diferida se produce cuando no ha sido plenamente asimilada y/o negativamente juzgada en su propio período y requiere de un lapso de tiempo o cambio de época para su plena aceptación. Su rechazo inicial delimita su revisión y crítica posterior, pues lleva a cuestionar las causas y las condiciones de ese desinterés. Asimismo, motiva el mito del escritor como infravalorado y marginado por la crítica, imagen que, paradójicamente, puede animar a la recuperación de él y su producción1. 1 Nos referimos concretamente a la imagen de escritor'%/0$)%#'#'5#+1)+'%/'3UVW'5+&B/**)&$/:G'#"1&)2>- -/$/:'B'1#2?)R$'#$1)X)2>-/$/:'&'*&$1+#0-"+#:8'%/.'#"1&+'J"/'*+):1#.)I#$'/$'/.')2#-)$#+)&'*&./*1)6&' (Gramuglio, 1992: 37). ANA DAVIS GONZÁLEZ 188 En los apartados que siguen se indagará en el proceso de recepción diferida de las obras de dos escritores argentinos: Roberto Arlt (1900-1942) y Leopoldo Marechal (1900-1970). El primero, acusado de escribir mal, sufrió malas consideraciones críticas durante las décadas del veinte y treinta; el segundo, a la inversa, gozó de una buena aceptación durante dicha época cuando se dedicaba al género de la poesía. Sin embargo, su traslado al terreno de la narrativa obtuvo una serie de reacciones contrarias a su primera novela, Adán Buensoayres (1948). La recepción de ambos evolucionó a una mejor consideración que los ubicó dentro del canon literario argentino. El objetivo de las siguientes líneas es explicar a grandes rasgos las causas de la recepción diferida de los dos, en relación al cambio de época de la interpretative community nacional. Para ello, proponemos una división aproximada de la historia *".1"+#.'#+-/$1)$#'/$'.#:':)-")/$1/:'R5&*#:'%/.':)-.&'YYG':/-T$'.#'%/0$)*)9$'%/'Z).- man. Los primeros veinte años inmediatos al Centenario (1910-1930), son liderados por intelectuales que reivindican la historia y tradición del país –Generación del Centenario–. Durante la década del veinte, se mantiene el interés por establecer una cultura nacional, pero desde el doble impulso lúdico y bélico de la vanguardia, re- 5+/:/$1#%#':&?+/'1&%&'5&+'/.'2&6)2)/$1&'2#+1)$0/++):1#<'[#':)-")/$1/'/1#5#':/'#?+/' bruscamente con el Golpe de Estado de Uriburu en 1930, hecho que desplaza la experimentación estética del centro de interés literario por un afán más comprometido a la instauración de una organización nacional. El campo cultural pierde cierta autonomía, al tiempo que la prensa cobra especial relevancia, por ser un espacio de debate intelectual –el lugar predominante de Sur es un buen ejemplo de ello–. Tal período se clausuraría con el ascenso de Perón al poder en 1946, iniciándose la época 5/+&$):1#G'J"/'0$#.)I#+7#'/$'LM\\'*&$'.#'(/6&."*)9$'[)?/+1#%&+#]'#'5#+1)+'%/'#J"7G' la hegemonía peronista deviene ideología dominada, y el nacionalismo comienza a virar hacia una izquierda militante que Gilman describe en La pluma y el fusil. Las causas que llevaron a escoger a estos dos escritores argentinos no se reducen meramente a la disparidad de críticas que sus obras recibieron a lo largo de los períodos mencionados; la confrontación de uno y otro pone al descubierto la evolución de la perspectiva crítica que impera en Argentina durante dichos años, determinando su aceptación o rechazo. En ambos casos, las razones que motivan su recepción no son únicamente ideológicas, como se ha querido ver en las primeras valoraciones desfavorables de Adán Buenosayres; creemos que el origen se encuentra tanto en el texto como en el espesor discursivo que caracteriza a una época y que incluye lo político, lo ideológico, el criterio estético con que se juzga, etc. Analizar simultáneamente la recepción de dos autores tan dispares en estilo y contenido permite comprender y profundizar en el tránsito apuntado. Por este motivo, no queremos hacer una des- La recepción diferida de la narrativa de Roberto Arlt y Leopoldo Marechal 189 cripción de los numerosos comentarios o reseñas que han recibido, sino explicar brevemente la importancia de los mismos para la historia literaria y crítica argentina. Crítica de los años veinte y treinta (1910-1942) Cuando en 1950 Raúl Larra publica Roberto Arlt, el torturado, establece una imagen de escritor excluido que pervive aún hoy, a pesar de que la crítica hacia la producción arltiana no fue totalmente negativa desde su inicio2. Dos trabajos recientes desmienten el mito: en 1996, Omar Borré publica Roberto Arlt y la crítica (1926-1990), un estudio cronológico que ofrece el inabarcable abanico de notas sobre Arlt y su obra. En él, Borré aclara cómo la crítica literaria de los años veinte y treinta es de carácter impresionista (18), lo que sienta las bases de los criterios para comentar los textos. Algo similar proponer Ana Stanic en Cambio de paradigma en la literatura argentina contemporánea al caracterizar esa crítica de «moralizante», «estilística» y «purista» (2015: 120). La autora pasa revista a los comentarios más :)-$)0*#1)6&:'%/'.#'5+&%"**)9$'#+1.)#$#'B'%/:2)1)0*#'.#'0-"+#')$*&25+/$%)%#'%/.'/:- critor y su contraposición a Borges, que atribuye a críticos posteriores –Sarlo, Piglia y Pauls–, quienes alimentaron una «recepción estereotipada» aún viva (2015: 102). La imagen de un Arlt marginado surge de la errónea idea de que todas las primeras críticas fueron negativas. Suele aludirse con frecuencia al rechazo de Castelnuovo desde la editorial Claridad (1924) como representativo de ello, quien desaprobó :"':)$1#D):'B':"'2#.#'&+1&-+#47#G'/$'%/0$)1)6#G':"'2#.#'/:*+)1"+#<'Q:)2):2&G'*&2&' recuerdan Borré y Stanic, Castelnuovo no se retracta a posteriori de su perspectiva crítica, pues en 1969 reitera que la obra De la vida puerca estaba efectivamente mal escrita. Además de Castelnuovo, en Claridad (130, 1927) se critica negativamente dicho texto y en La Nación (07/11/1926) se hace referencia a El juguete rabioso como «[…] un relato de pilluelos de ciertos barrios de Buenos Aires» (Borré, 1996: 21). Frente a los detractores, otros imprimen su entusiasmo hacia la novela: Alberto Hidalgo (Crítica, 1929), Carlos Pirán (El Hogar, 1926), Leónidas Barletta y Ramón Doll (ambos desde Nosotros, 1926). Doll contrapone a Arlt frente a Güiraldes al considerar Don Segundo Sombra'*&2&'"$#'.)1/+#1"+#'*#%"*#'J"/';#?.#'%/'"$#'0-"+#'B#' desaparecida, el gaucho. El comentario de Doll es una excepción entre los numerosos halagos que había recibido la obra de Güiraldes, sobre todo desde Martín Fierro –ver: «Don Segundo Sombra: relato de Ricardo Güiraldes» (Marechal, 33, 1926) o 3[#'0/:1#'%/'^&$'_/-"$%&'_&?+#8'K,+/?):*;G'`aG'LMbaPc<',&%+7#'#0+2#+:/G'/$'/:1#' 2 Borré: «Larra contribuyó con su trabajo a fomentar aún más la imagen mitológica del escritor atormentado por la pobreza y los “endemoniados” estratos de la angustia. [...] Larra fundó y dirigió la editorial Futuro en donde se avocó a la tarea de reeditar toda la obra de Roberto Arlt» (1996: 71). ANA DAVIS GONZÁLEZ 190 línea, que con la novela de Güiraldes se produce el proceso contrario al de Arlt: la admiración inicial se trastoca en olvido o desinterés3. La oposición Arlt/Güiraldes no perdura hasta hoy pero es retomada por Petit de Murat en 1930 a favor del primero, al considerar el año de 1926 como el principio de la modernidad literaria argentina gracias a la aparición de El juguete rabioso. Debido a la gran cantidad de apreciaciones positivas hacia su primera novela, sorprende que en 1931 a la segunda edición de la novela la encabezara un prólogo %&$%/'Q+.1' #0+2#' J"/' /.' .)?+&'35#:9':)$'5/$#' $)' -.&+)#8' 5#+#' .#' *+71)*#' 5/+&' J"/' los jóvenes demandan su lectura. Este sería uno de los primeros comentarios que motivarían la automarginación del propio escritor en el campo literario de su país. Con respecto a la segunda novela, Los siete locos (1929) sufre la misma suerte de descontento/júbilo crítico. Alberto Pineta considera a Arlt una «promesa de la nueva generación» por su narrativa revolucionaria (Síntesis, 1929); Luis Emilio Soto asevera sin reparos que «[…] Los siete locos ha sido la novela que obtuvo mayor éxito de librería y de crítica» (La literatura argentina, 1930). Más adelante, Nicolás Olivari emite uno de los mejores elogios con respecto a Los Lanzallamas (1931) al juzgarlo como un incomprendido pues se dirige al escritor apuntando: «tu lugar no es América» (Claridad, 1931). La adulación hacia su segunda novela compensa los reproches que Glusberg lanza desde La vida literaria'KLMbMPG'*#.)0*>$%&.&'%/'.&*&]' por su parte, Antonio Aíta señala su carencia de disciplina intelectual y Antonio Vallejo indica el mal uso del español y su falta de capacidad poética (La Prensa, 1930)4. El traspaso al terreno de la dramaturgia durante los años treinta se abre con una buena acogida por parte de Córdova Iturburu; además, las cartas dirigidas del escritor a su madre revelan las buenas críticas que suscitó África (1938), alabada por Pedro González en Conducta (1938). Borré no le otorga importancia a este último debido a que escribe desde una revista dirigida por Barletta, uno de sus defensores incondicionales: «[...] Barletta ha sido un factor favorable en la carrera de Arlt tan- to del narrador como del dramaturgo. Él es el que ve en el texto Los siete locos la estructura dramática casi resuelta y la lleva a escena» (Borré, 1996: 52). Frente a ellos, en 1,+%#%0*(-!./#0* (1938) se declara que la obra no llega ni a pieza de teatro, 3 Stanic: «Don Segundo Sombra, fue igualmente leído y reconocido tanto por el público amplio como por la institución literaria, es decir, fue considerado obra maestra e incorporado en el canon argentino casi simultáneamente a su publicación, a diferencia de El juguete rabioso que se publica el mismo año y no consigue canonizarse ni llegar hasta un público más amplio hasta mucho después. Sin embargo, hoy en día la situación se ha invertido» (2015: 18). 4 En relación a El amor brujo (1932) Borré destaca que es la novela arltiana menos apreciada pero no faltan defensores como Barlettao Vignale (1996: 55). La recepción diferida de la narrativa de Roberto Arlt y Leopoldo Marechal 191 y Guibourg y Milagros de la Vega reprueban El fabricante de fantasmas (1936) por sus escenas eróticas y estructura confusa (Borré, 1996: 63). Frente a Arlt, Leopoldo Marechal inicia su carrera literaria con el género de la 5&/:7#G'6)$*".#%&'#.'-+"5&'2#+1)$0/++):1#'B'%/:1#*>$%&:/':&?+/'1&%&'5&+':"'5&/2#- rio 230*(#,4,(5"#)0*((1926). Como explica Zonana, todos los comentarios hacia el libro fueron positivos, desde la reseña borgiana publicada en Martín Fierro (36, 1926). Borges vuelve a halagar en la poesía marechaliana en 1929 pues incluye al escritor entre los poetas argentinos que más lee –en una encuesta de La Literatura Argentina (junio, 1929)–, donde también nombra a Arlt como uno de los narradores más ilustres. Desde La Nación se señala la novedad de su lenguaje y estilo, a diferencia de su primer poemario, Los aguiluchos (1922) todavía muy anclado en el clasicismo5: «[...] este libro muestra […] las modalidades peculiares de la nueva escuela: ausencia absoluta de rima y de formas regulares y el culto de la metáfora como elemento substancial de la poesía» (Zonana: 190). Tras el indudable éxito de 230*(#,4,(5"#)0*, Marechal continúa la senda del género en cinco poemarios que también reciben elogiosas críticas: Odas para el hombre y la mujer (1929), Laberinto de amor6 1936), Cinco poemas australes (1937), El centauro7 y Sonetos a Sophia (ambos de 1940). Macedonio Fernández felicita directamente al autor en 1929 –«Brindis a Marechal», publicado en Papeles de Recienvenido, 1929)–: Vuestra poesía […] me pone más que ninguna ante la evidencia del goce espiritual y la oscuridad, en mí, de su teoría. […] creo que en vos se decide, aunque no se colme todavía, la inquietud profunda y el operar continuo de las almas artistas de Buenos Aires (2010: 63). La diferencia de la recepción entre la producción arltiana y marechaliana es evidente: mientras para Marechal todo son alabanzas, hay un desacuerdo patente entre los escritores y críticos argentinos en relación a la obra de Arlt. Las causas de esta primera etapa se deben, sobre todo, a que el poemario más destacado de Marechal responde adecuadamente a las novedades ultraístas del país, abanderadas por Martín Fierro. La revista de Evar Méndez posee el capital cultural de los años veinte, ya J"/':":'2)/2?+&:'5&://$'./-)1)2)%#%':"0*)/$1/'5#+#'%/*)%)+'/.'*+)1/+)&'/:1R1)*&'%/.' 5 Debido a su lenguaje más tradicional, la crítica reacia a la vanguardia se decanta por Los aguiluchos y reniega de 230*(#,4,(5"#)0*, como López Palmero (Zonana, 2003: 191). 6 Según Francisco Luis Bernárdez, dicho libro «[…] Marechal logra su personalidad completa [...] que representa la síntesis más justa y clara de las torturas estéticas de hoy con la serenidad fecunda de ayer y de siempre» (1939: 49). 7 Es precisamente Roberto Arlt quien alaba el poemario en una carta al escritor: «Me produjo una impresión extraordinaria. La misma que recibí en Europa al entrar por primera vez en una catedral de piedra. Poéticamente, son lo más grande que tenemos en lengua castellana» (Espejo, 2005: 14). ANA DAVIS GONZÁLEZ 192 campo literario. Pero la narrativa arltiana se encuentra alejada de estos postulados: la originalidad de su lenguaje, la proyección de un ambiente marginal y la oralidad de las clases bajas responden más al grupo boedista –si es que existe un grupo como tal–. Pero las novelas de Arlt no encajan totalmente al espíritu realista de este movi- 2)/$1&G')$H")%&'5&+'/.'+/#.):2&':&*)#.):1#'#$1)*)5#%&'5&+'S"-/$)&'!#2?#*/+/:<'d&' será hasta más adelante, como veremos, cuando se valoren sus temas existencialistas y la proyección de la oralidad en su lenguaje. Años peronistas: el camino hacia Contorno (1942-1959) La muerte de Arlt en 1942 viene acompañada de dos elogiosas críticas de Rivas Rooney y Roberto Mariani desde Conducta, pero a la vez se abre un período de silencio hacia su obra8. El mutismo no se rompe hasta la recuperación por parte de Contorno, con la excepción aislada del estudio de Juan Carlos Ghiano (Temas y aptitudes; Lugones, Güiraldes, Quiroga, Arlt, Marechal, Bernárdez, Borges, Molina, 1949). La recepción marechaliana también sufre un cambio radical, cuando los continuos halagos anteriores se trastoquen en el radical rechazo del Adán (1948)9. En 1946, como ya se ha apuntado, se inicia un período político que determina la posición de los intelectuales en el campo cultural: el gobierno peronista. El peronismo )25":&'#'.&:'/:*+)1&+/:'.#'$/*/:)%#%'%/'%/0$)+:/')%/&.9-)*#2/$1/G'#.-&'J"/G':/-T$' Eduardo Romano, Arlt ya había hecho en un gesto vanguardista de su literatura: «Precisamente lo nuevo y avanzado de su literatura residió, a mi juicio, en su capacidad para darle consistencia estética a la crisis de la conciencia pequeño-burguesa, "+?#$#'B'?&$#/+/$:/G'#'0$/:'%/'.#'%R*#%#'%/'.&:'6/)$1/8'KLMOLE'LeeP< Según un estudio de Andrés Avellaneda, la hegemonía peronista dominaba el campo cultural, condicionando los premios literarios, aplicando cierta maniobra de censura y al provocar el surgimiento de ciertas temáticas o asuntos literarios –como el semema de la invasión10–. Por su parte, Luciana Del Gizzo (2017) también alude al interés peronista por imbricarse en la cultura nacional, siendo el movimiento poesía buenos aires una vía de escape de algunos escritores. Desde la perspectiva con- 8 f&++RE'3^/:5"R:'%/'.#'2"/+1/'%/'Q+.1':/'5+&%"*/'"$'6#*7&'*+71)*&'2"B':)-$)0*#1)6&G'#:)2):2&G'$&' habían obras de Arlt en el mercado, las novelas no habían vuelto a aparecer y pocos eran los que recordaban su presencia novelística o cuentística» (1996: 71). 9 Uno de los últimos comentarios positivos aparece en Criterio (963, 1946), por parte de Gorosito Heredia, quien enaltece toda la producción poética marechaliana publicada hasta la fecha. 10 Avellaneda alude al lugar común de la invasión que une los textos narrativos de la época para representar la sensación de opresión sufrida por los intelectuales antiperonistas de esa nueva clase obrera J"/')$6#%/'.#'*)"%#%<'g")I>'/.'/=/25.&'2>:':)-$)0*#1)6&':/+7#'3!#:#'1&2#%#8'KLM\LP'%/'h".)&'!&+- tázar. La recepción diferida de la narrativa de Roberto Arlt y Leopoldo Marechal 193 traria Guillermo Korn desmiente las teorías acerca de la hipotética censura aplicada por parte del peronismo, y apunta que el fracaso de la doctrina en el terreno literario /:1"6&'6)$*".#%&'#'.#?&+/:';):1&+)&-+>0*#:'5&:1/+)&+/:'J"/'?&++#+&$'.#:';"/..#:'%/' )$1/./*1"#./:'#0$/:G':&?+/'1&%&G'%/')IJ")/+%#:<'_/+7#'#++)/:-#%&'#0+2#+'J"/'5&:/7#' la hegemonía cultural por entero, teniendo en cuenta el liderazgo literario de los colaboradores de Sur alejados del peronismo –Borges, Sábato, Bioy Casares, etc–. Precisamente es por ello que uno de los desafíos que se propone Contorno cuando se funda en la década siguiente será desautorizar la revista de Victoria Ocampo La línea crítica e ideológica de Sur y de Contorno explican las causas que llevaron al rechazo del Adán, al tiempo que demuestran la escasa potestad que poseían los intelectuales peronistas y nacionalistas en el terreno cultural. Recordemos que Marechal se adhiere al partido de Perón, y su proximidad ideológica se deja ver en «Proyecciones Culturales del Momento Argentino», publicado en una revista peronista, Argentina en marcha (1, 1947). A pesar de ello, el escritor se ve solo ante las invectivas hacia su primera novela como él mismo recuerda: «los peronistas prácticamente ignoraron mi existencia, ponían el acento sobre los aspectos populistas de la cultura. Así, produjeron factores irritantes que había que evitar» (Hernández, 1977: 92). Exceptuando la reseña de Julio Cortázar (Realidad, 1949), encargada por Francisco Ayala11, todos los comentarios que aluden al Adán durante la década del cincuenta son diatribas escritas por miembros de Contorno y Sur12. En Sur se publica la crítica de González Lanuza («Leopoldo Marechal: Adán Buenosayres», 169, 1948), y el comentario de Héctor Murena, quien le dedica unas líneas en «Martínez Estrada: la lección de los desposeídos» (204, 1951). En Contorno aparecen tres reseñas difamatorias: «Los “40!+%'/"!!%*+0*”: su tiempo y el nuestro» (J. J. Sebreli, 1953), «Otros tres escritores argentinos por orden cronológico» (Ismael Viñas, 1954), y «Adán Buenosayres: la novela de Leopoldo Marechal» (Noé Jitrik, 1955). Contorno':/'*&$6)/+1/'#:7'/$'/.'/=/'%&$%/'*&$H"B/$'.#:'+/#**)&$/:'%)#- metralmente opuestas en la recepción de Marechal y Roberto Arlt; si el segundo es recuperado del silencio anterior, el primero es desacreditado, en consonancia a la lec- 1"+#'$/-#1)6#'%/.'2#+1)$0/++):2&<'Z&$I>./I'[#$"I#G'#$1)-"&'*&.#?&+#%&+'%/'Martín Fierro, se queja de la sátira desafortunada llevada a cabo en el Adán13, mientras que 11 El español lo recuerda en «Peripecias de un libro» (2000). La relevancia del dato no carece de importancia pues siempre se ha leído el comentario de Cortázar como un descubrimiento visionario del argentino siendo, más bien, una reseña por encargo guiada por la lectura de Ayala. 12 Cabe aclarar que Sur se caracteriza por una mayor heterogeneidad ideológica y estética que Contorno, pues Marechal mismo escribe en algunas ocasiones en la revista de Ocampo, donde luego le difaman su obra. 13 También Rodríguez Monegal desde Marcha (1949) alude a la hipócrita dedicatoria a los camaradas 40!+%'/"!!%*+0* de la novela, al considerarla una burla cruel a los mismos. ANA DAVIS GONZÁLEZ 200 Fernández, Macedonio, Papeles de recienvenido. Continuación de la nada. Buenos Aires, Corregidor, 2010. Fish, Stanley, Is there a text in the class? The Authority of Interpretative Communities. London, Harvard University Press, 1980. Gilman, Claudia, Entre la pluma y el fusil. Debates y dilemas del escritor revolucionario en América Latina. 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