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Caida y ruina del Imperio Visigótico español : primer drama que las representó en nuestro teatro : estudio histórico-crítico

Fernández-Guerra y Orbe, Aureliano, 1816-1894

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CAÍDA Y RUINA DEL IMPERIO VISIGÓTICO ESPAÑOL PRIMER DRAMA QUE LAS REPRESENTÓ EN NUESTRO TEATRO ESTUDIO HISTÓRICO-CRÍTICO POR DON AURELIANO FERNÁNDEZ-GUERRA mADRI I) IMPRENTA DE MANUEL G. HERNÁNDEZ CALLE DE LA LIBERTAD, 1883 _ PRIMER DRAMA HISTORICO ESPAÑOL, DE ASUNTO NACIONAL, REPRESENTADO EN 1524, HOY COMPLETAMENTE DESCONOCIDO. AL ILMO. SR. D. MANUEL CAÑETE, de la Real Academia Española. Si al esc i o elegan ísimo, al c í ico insigne, al que sin i al conoce, ap ecia y quila a las más icas y ol idadas joyas del p imi i o ea o español, no dedica a yo es e pob e es udio mío, él de suyo se le ue a á las manos. Acep e mi cons an e y dulce amigo de oda mi ida, es a pied ezuela que le o ezco; y hágale si io en las zanjas del sobe bio monumen o que e ige á nues a his o ia d amá- ica, pa a delei e de los sabios y enseñanza de los es u- dian es, que bien la han menes e . EL BACHILLER ARAGONES BARTOLOME PALAU. Los biblióg a os incluyen en sus ca álogos y egis os al Bachille BARTOLOMÉ PALAU, a agonés de Bu bágue- na, poe a d amá ico del siglo XVI, bien que sin cuida se de in es iga nada ace ca de su ida. Nicolás An onio menciona dos ob as suyas; á Wol se debe la no icia de o a más. Pe o Nicolás An onio, y luégo el ini a io Ro- d íguez, le suponen alenciano: descuido que en 1747 se ap esu ó á co egi el Doc o Vicen e Jimeno en la p e- acios á sus Esc i o es del Reino de Valencia. Y D. Caye- 1 2 ano Albe o de la Ba e a omi e una de las es ob as ya in en a iadas, y nos le pa e po medio y nos le ueca en dos poe as dis in os y homónimos: e o inc eíble que el S . D. Manuel Cañe e ad i ió y deshizo en su magis al y bellísimo p ólogo á la T agedia llamada Yose ina. No es sólo de aquel Euc a es que so p ende algo de su sec e- o al mágico Panc a es, y cuya pin u a debe nos á Lucia- no Samosa ense, con e i en c iado lis o una mano de mo e o, y al que e le hace añicos de un hachazo pa a que ponga in á la in e minable y pe judicial a ea de ega la casa, mul iplica lo en dos, in empes i a y exce- si amen e se iciales, que la anegan oda. His o iado es c í icos de e li e a ia suelen, cuando menos pe ca an, hace lo p opio, y de un is e au o o ja dos y á eces es, y á dos e undi los y empaque a los en uno. De odo y de odos hay que ecela en buena c í ica; el Eclesiás- ico lo ha dicho: Homo sapiens Z . 12 omnibus me ue . aquí iene como anillo al dedo el inal de un sone o muy lindo, au óg a o y quizá no imp eso nunca, del pe eg ino au o del Genio de la His o ia (169), el ca meli a des- calzo ay Je ónimo de San José, que se dijo en el siglo D. Je ónimo Ezque a de Rozas: No puede en es o egla cie a hace se; mas si algo en ello po mis canas algo, omad, de mí, consejo en es e modo: digo que en es e caso ha de c ee se á muchos des os, nada; á pocos, algo; á menos, la mi ad; á nadie, odo (1). Á es a luz que inde cul o á la e dad, examinados po mí p opio mul i ud de au o es y algunos documen os, di é lo que saco en limpio ace ca de aquel d amá ico a ago- nés, del asun o que ino á elegi pa a una ob a suya com- ple amen e desconocida hoy de nues os e udi os y bi- blió ilos, y en in, sob e los pun os his ó icos elaciona- (I) NICOLÁS ANTONIO, Biblio heca Hispana No a; Mad id, 1783:4 200.—P. M. FR. JOSÉ RODR GUEZ, Biblio eca Valen ina; Valencia, 1747: 78, 1.—DR. VICENTE XIMENO, Esc i o es del Reyno de Valencia; Valencia, 1747: i, p e acion, hoja H.— D. CAYETANO A. DE LA BARRERA, Ca álogo bibliog á ico y biog á ico del Tea o an iguo español; Mad id, 1860: p. 291.—T agedia llamada Yose ina, po MICAEL DE CARVAJAL, ilus ada po D. MANUEL CAÑETE; Mad id, 1870: XVIII, XIX, XXXIII á XXXVI. —Poesías de D. JERÓNIMO EZQUERRA DE ROZAS (1586-1654), manusc i o o iginal, del año 1651: hoja i, en pode del S . D. Juan An onio Galla do, sob ino del a amado biblió ilo. 3 dos con ella. Á con inuación i á el d ama, ijado su ex o po un manusc i o y po la eimp esión ca alana de 1634: ejempla en le a de molde, único y solo de que engo no icia. Le posee nues a Real Academia Española po ineza de su gene oso co espondien e D. Adol o de Cas o. BARTOLOMÉ PALAU nació dos leguas al Sudes e de Da oca, e i o io de A agón, en el en onces amu allado luga de Bu báguena, sob e la ma gen de echa del ío Jiloca, p o incia de Te uel. Fué an iguamen e de la _Ede ania y del p elado cesa augus ano aquella pa e. Muchacho ya y ganoso de ceñi los lau eles de a es y ciencias, quiso, co no oda la ju en ud de nues o siglo de o o, obus ece y en iquece su en endimien o en la A e- nas de España; y allí, escola y poe a, en el o oño de 1519 ó hacia las ca nes olendas de 1520, indió á las ablas el p ime u o, que sepamos, de su inspi ación y buen inge- nio. Fa sa llamada Salaman ina lle a po í ulo es e asgo d amá ico, donde pin a muy al desnudo cos umb es de gen e baja de aquella ciudad, amosa en odo el o be, empleando pa a ello, con menos a e quizá que e dad, g acia y desen ado, un es udian e pe a dis a y un mozo de espuelas que no le a en zaga, una mondongue a sucia y su hijo bobo, un izcaíno y un pas o , un bachille exo cis a y amplón, una doncella c édula y an ojadiza, y su pad e de buen compone , una moza aleg e y un alguacil siemp e a dío, impe inen e y men eca o, á quien odea la obligada ahilla de podencos ol a eado es (1). Co és y ag adecido nues o ingenioso a agonés de Bu - báguena pa a con biza os y nobles caballe os de aquella ciudad, p on os á ecibi g an núme o de es udian es po- b es como pajes y con inuos de su casa, y da les p o ec- (1)  Fa sa llamada Salaman ina nue- uanzen e compues a po . BARTHOLOME PALAU es udian e de Bu uagena: en la leal se in oduzen las pe sonas siguien es: Es udian e. So iano mayo de espuelas. Yuaniho Vizcayno. An on bono. iWencia ipe a. Bel an pas o . Salaman ina doncella. Te esa moya. El bachille ipe o. Leand o pad e de Salanzan ina . y un Alguaza con sus c iados. Es ob a que passa en e los es udian es de Salamanca. 1552. Sin luga de imp esión, 18 hojas en 4.°, con las signa u as a—a üi1 y b—b y uel o el p ime olio, doce igu as g abadas en made a, que ep esen an las de la 4 ción y ca e a, se u ana en saca sus nomb es á la gace- illa del ea o. Mencionó el p ime o de odos ellos (según descub imien o eliz de mi sabio y muy que ido colega el S . Cañe e) al ilus e salamanquino D. Diego de Ace- bedo, que se dis inguió an o en la de ensa de Salsas, po oc ub e de 1503. PALAU, de igual sue e que Juan del Encina y Lucas Fe nández en sus a sas cu iosísimas, y Ba olomé de To es Naha o en su ex emada y singula P opaladia, goza es udiando y sacando á la escena las cos umb es, inclinaciones, lenguaje y es ilo ús ico de pas o es y pe - sonas plebeyas, iden i icándose con el pueblo, como que en él halla su más genial y espon ánea exp esión la na u aleza del homb e. Y dócil al ejemplo de casi odos nues os d amá icos desde ines del siglo XV á muy me- diado ya el XVI, esc ibe sus poemas en quin illas ó sex i- llas de un pie queb ado, enlazadas po la ley del conso- nan e unas con o as; a ancando po lo común cada ac o en una quin illa y e minando en o a, queb ado su p i- me pie. Combinación mé ica in eliz, de suyo acompa- sada y monó ona, a al émo a al e ec o escénico y á la sol u a y i eza del diálogo. Aquella p osa e sa, luida, seduc o a y elegan e usada po F ancisco de Villalobos, Lope de Rueda y Juan de Timoneda, sólo se pe mi ió á quien aducía ó e undía modelos clásicos de G ecia y Roma; ó nue as comedias de I alia; en una ob a o igi- nal, excep uando los pasos y en emeses, no e a líci o. Pe o ¿adónde hab ía podido llega Ce an es, si como esc ibió en p osa egocijadísimos, encan ado es en eme- ses, la hubiese empleado pa a la comedia ambién? Sólo á nues o siglo XIX ué concedido ap ecia aquel ele- men o pode oso de in e és y belleza; y con El Sí de las a sa. Un ejempla exis e en la Biblio eca Real de Munich, y de él posee copia el se- ño CAÑETc. Hállase di idido en cinco jo nadas el poema, ha o des e gonzado y lib e odo él, esc i o en quin illas con el p ime pie queb ado, y le p ecede un In oy o y a u- men o , imi ando los de la P opaladi a. Como, en la jo nada cua a, escena sex a, el Alguacil ju a Po la ida impe ial, no ha de i ue a de azonable discu so quien imagine habe compues o su comedia nues o es udian e, cuando aun du aba el egocijo de los españoles iendo al Rey don Ca los 1 elegido Empe ado de Alemania. 5 Niñas, de Mo a ín, y con El D ama Nue o de Tamayo y Baus, glo ia la más al a, legí ima y en idiable del ea o español, da á la icción escénica an p odigiosa e dad, hechizo y ida, que se con unda con la misma ealidad en su mani es ación más excelen e. Muy mediada ya la cen u ia XVI, inie on á conoce los poe as se p eciso ompe la aba. inú ilde las coplas de pie queb ado, an en boga has a allí, iendo el sumo de- lei e y aplauso g ande con que el audi o io ecibía los e- chos de omances caballe escos, his ó icos y legenda ios, y las quin illas y edondillas adicionales, in e caladas en alguna escena pa a a alo a y au o iza la ábula. Desde aquel pun o, la epig amá ica edondilla, la quin illa sono a y el suel o y galano omance, an pa ien e de la buena y clásica p osa, ab ie on al a e d amá ico, pa a desplega sus alas, desconocidos y espléndidos ho izon es. ¡Oh, si al despedaza el eno de i ánica ima, y al sen i se lib e de las an iguas en adosas ligadu as, no hubiese el ingenio a - ancado con iolen o empuje, huyendo la ie a en que i imos, pa a escala inaccesibles es e as y pe de se y es- aga se en los espacios imagina ios! El espí i u caballe- esco, desdeñando, en aquella ho a, los abul adísimos lib os de soñadas a en u as, se in odujo cau eloso po los domi- nios de Talía y de Melpomene, y c eó se es ideales, an- ás icos é in e osímiles; sen imien os y pasiones pu a- men e con encionales, y una his o ia, con su geog a ía y c onología p opo cionadas, ha o di e sas de co no el E e no las dispuso. La edad de o o de nues o ea o es- pañol enció en imaginación, b illan ez é in en i a á la edad p eceden e; pe o á cos a de la na u alidad, de la e - dad y de la e osimili ud, Ra a ez se alían en conso cio admi able odos los elemen os de humana pe ección y belleza. In es iga en cada cual de es os elemen os el pun o de pa ida, y en dónde y cuándo b o a su p ime enue o, cómo c ece y cómo se desa olla y pe ecciona, es galla - da a ea de c í icos sobe anos. Quédese pa a el eg egio académico á quien an di igidos es os englones, y pe mí- ame o ece á los e udi os acaso el p ime d ama his ó- ico de asun o nacional español que has a hoy pueden ca aloga nues os anales. Ya bachille y sace do e, lo hubo de bosqueja BAWI'o- LOM1 PALAU, si conje u o bien, po los años de 1524, 6 con el in de que se ep esen a a en el emplo (1). Jaca y las mon añas de A agón ene aban de an iguo, e o osamen e, las eliquias de San a O osia, á quien allí, en odio á C is o, ma i iza on las u bas a icanas. Po los mé i os de la gene osa i gen, ob aba Dios con- inuos milag os, en iando á la ie a sedien a las llu ias del cielo, y con ellas la e ilidad y abundancia, desha- ciendo asolado es u biones y ped iscos, dando is a á ciegos, oz á mudos, pies á co j os, salud á en e mos y aun á los mue os ida. Acababa en 1523 de publica se el b e ia io de Ta a- gona con el o icio de la San a, y en él elase muy especi- icada la época de su ma i io, educiéndole con segu idad y i meza á los días mismos en que in adie on los sa ace- nos y asola on nues a Península, po aición del exe- c able conde Julián; y cuando aquella íncli a i gen y má i , hija del Rey de Bohemia, enía de an alongadas egiones pa a casa se con el Mona ca de España. Así lo a i maba el b e ia io. BARTOLOMÉ PALAU, cuya pa ia Bu báguena e a de o ísima de San a O osia, pudo en on- ces concebi la idea de lle a su ma i io al ea o, y pe -sen a en él la uina lamen able de España con la del úl imo p íncipe isigodo. Y á ue de piadoso y disc e o, no se apa ó de las lecciones del b e ia io, ade ezándolas con aquello que pasaba po moneda co ien e ace ca del in eliz D. Rod igo. Le supone sol e o y di igido po un ayo solíci o y p uden e, que le busca pa a muje á la i - uosa bohema; el p íncipe, a dando en llega su p ome- ida, se enamo a de la Ca a, la ue za y susci a la c uel enganza del conde D. Julián. Cuando se ace caba O osia al é mino de su la go iaje, oye en el Pi ineo lo ocu ido, a óni a e á desho a asoma po los encumb ados peñas- cos hues es mahome anas, huye, escóndese en una cue a inaccesible del al o mon e de Yeb a; pe o da en manos del caudillo Muza (junio de 712—no iemb e de 713), y de endiendo su cas idad y su e, padece ma i io. El d amá ico, exac o en ceñi se á documen os his ó i• (1) Ha pe dido la uni e sidad li e a ia de Salamanca los lib os de ma ículas y g ados an e io es al año de 1526. Examinados desde aquí en adelan e los pos e io es, obsequiosa a ención que debo al seño Rec o D. Mamés Espe abé Lozano, po nin- guna pa e asoma el nomb e del es udian e poe a, como el S . Cañe e y yo lo supo- níamos ya. Los des cub imien os nega i os son an ú iles á eces como los posi i os. 7 cos, i e agables según su pa ece , no quiso apellida a sa ó agedia á su d ama, sino His o ia de la glo iosa San a O osia, pues po al y an e dade a la u o (1). D ama de San a Lib ada. Nue o d ama de asun o asimismo español esc ibió PALAU, con el in de que se ep esen ase en la ca ed al de Sigüenza, cuando las solemnes ies as del 15 de julio de 1537, que ha pe pe uado el b e ia io segun ino. Dis- pusié onse pa a celeb a la hono í ica aslación del cue - po de San a Lib ada, i gen y má i , al pla e esco y sun- uoso al a de má mol que D. Fad ique de Po ugal, sien- do allí Obispo (1512-1532), e igió den o del emplo, don- de al pa que o as eliquias insignes se cus odiaban de an iguo las de la má i . Ya en onces, y desde 1532, ocu- paba es e P elado la silla me opoli ana de Za agoza; así como la de Sigüenza, su agánea de Toledo, el Ca denal D. F . Ga cía de Loaysa. Ambos galla damen e compi- ie on aquel día en piedad y muni icencia. Y como el es- pléndido A zobispo cesa augus ano ajese á las ies as insóli a comi i a de amilia es, en e ellos se debió con a sin dispu a el Bachille BARTOLOMÉ PALAU. Quien aho a, sa is echo igualmen e de la pun ualidad con que en su d ama había seguido las mejo es no icias y documen os de aquella iglesia, le puso po nomb e His- o ia de San a Lib ada y sus ocho he manas, • del cual ci a Nicolás An onio la edición de 1569. A gumen o po demás in e esan e, que se p es a á bellas si uaciones, y á complica , ap e a y desenlaza con b illan ez y a i icio el nudo d amá ico, si el buen discu so y el adies ado in- genio saben da unidad al poema. San a Lib ada y sus ocho he manas, gemelas segu a- men e en la e, y que se dicen nacidas de un solo, ma a- illoso é inaudi o pa o (sin duda po que en un mismo día, den o de una misma uen e bau ismal, po inme sion y jun as las nue e nacie on pa a la i i icado a Iglesia de C is o), e an hijas de Ca elio y de Calsia, po en ados en (1) Véase en los APÉNDICES el Indice bibliog á ico. 14 ló y Fús e , an iguo amigo mío, c ee que la Vic o ia Ch is i ué suge ida po un au o del siglo XV en lemo- sín, que oda ía, du an e la es i idad del Co pus, ep e- sen an los alencianos, y que la comedia del Bachille a agonés sigue ep esen ándose en algunos pueblecillos de la mon aña de Ca aluña, como le cons a po e ídica elación habe sucedido en el de Foga olas, obispado de Vich, al en a el in ie no de 1877. Y aquí es luga opo uno de copia cie as palab as del Bachille BARTOLOMÉ PALAU que a alo an la dedica o ia de es e lib o, y explican á qué in iban encaminados sus d amas: "Yo (dice), en algunas ob ecillas que después de mi es udio o dina io y cumplidas mis ho as, po no es a ocioso, á mane a de comedias, he compues o, siemp e he p ocu ado ep esen a en ellas lo que la Sag ada Esc ip- u a nos enseña y lo que la San a Mad e Iglesia nos e- p esen a" (I). (1) Las nue e ediciones de la Vic o ia Ch is i conocidas has a hoy, son las si- guien es: 1539 á 1577. Una, sin año de imp esión, en le a gó ica, hecha en Za agoza p o- bablemen e. 15R3. Valencia; po Juan Na a o, en 8 ° La ci an Nicolás An onio, en su Bi- blio cca 11 - o a, y el ini a io F . José Rod iguez, en su Biblio eca Valen ina. 1585. O a de la misma ciudad é imp eso , en 8.° La menciona el doc o D. Fé- lix de La asa y O ín, en su Biblio eca nue a de Esc i o es a agoneses; Pamplona, 1798: I, 280-281. 1589. Ba celona; po Ped o Go a d, en 4.°—La asa. 1589. Za agoza; po Miguel de Güessa, en 4.°, le a gó ica, sin pagina ; 36 ho- jas ú iles, 3 en el p ólogo, y 4 en la dedica o ia en p osa.—La asa, que u o un ejem- pla de es a edición y le desc ibe con ino. 1620. Ba celona; po Sebas ián de Co mellas, en 4.° Debo la desc ipción de es e ejempla al S . D. Ma iano Aguiló, cuya no a me complazco en ep oduci , y es la siguien e: "Vic o ia Ch is i / n e amen e comp es a / po el bachille BARTOLOME PALAV, / na u al de l3u baguena. La ma e ia de la qual es na Allego ica e- / p esen acion de la cap iuidad espi i ual en que el linage humano es- / uuo po la culpa o iginal de- baxo del pode del demonio, / has a que Ch is o nues o Reden o con su / mue e edimio nues a libe ad y con / su Resu eccion epa ó, nues a ida." (Ence ado en e o las de imp en a se e un osco g abadi o en made a, de p inci- pios del sig. XVI, que ep esen a á Jesuc is o en el ac o de sali del sepulc o.) "Con licencia del O dina io. / Imp esso en Ba celona, en casa Sebas ian de Co - mellas, / al Call, Año M.DC.XX." En 4.°, á dos columnas Tiene 36 hojas, sin nume a , con las signa u as A. B. C. D.: las es p ime as de 8 hojas y la úl ima de 12. Al in epi e: "Fue Imp essa en la insigne y leal ciudad de Ba celona en casa / Sebas ian de Co - mellas al Call, A io 1620." Es a edición empieza con un "P ólogo di igido al Ill s• issimo y Reue endissi- mo Seño Don He nando de / A agon, A zobispo dignissimo de la insine Iglesia / y Me opoli de ça agoga." Tiene es páginas. 15 D ama de San a O osia. Hemos hecho ya conocimien o con el poe a de Bu bá- guena, sabemos algo de su ida y bas an e de cua o p oducciones suyas. Aho a oca examina con de ención la que, en e amen e desconocida pa a Mo a ín, Galla - do, Sal á, Du án, Colón, Schack y La Ba e a, sale hoy de nue o á la luz después de dos siglos y medio de ol- ido injus i icable. Séame líci o mani es a cuan o se me ocu e ace ca del poema d amá ico de San a O osia, y ep oduci le con esme o, sin omi i obse aciones y no- as que a i an la cu iosidad del lec o , desa an sus dudas y complacen al es udioso. Empiezo po la p o agonis a del d ama. Sigue o o "P ólogo y a gumen o gene al, don / de quie a que se ep esen a e la p esen e ob a. / Es muy común, y cla a sen encia Seño es Illus es, y muy excellen es, e c." Cons a de 9 es o as de 8 e sos. El p ime e so de la comedia dice: "EUA.  Oye Adan mi buen ma ido." 1670. Ba celona; po An onio Laca alle ía, en 4.°—La asa. 1777. Man esa; po Domingo Coma: 60 páginas en 4 o—La asa. 1846. Ce e a; po Be na do Pujol. También me desc ibe es e ejempla el seño Aguiló en es a o ma: "Vic o ia / de C is o, / po el Bachille BARTOLOME PALOU (sic) / Pe sonas que hablan. / Dios Pad e. Angel. Adan. E a. Se pien e. Culpa. Luci e . Sa anás. / Judas Esca- io e. Cay as. Noé. Cain. Abel. Ab ahan. Jose . Moisés. / Belsebú. A a ien o. Cen- u ion. Redempcion. Judi b. Un Bobo. San / son. Da id. Salamon. Isaías. He emías. San Juan Bap is a. / C is o. Música. LOA. Es muy comun, y cla a sen encia Seño es Ilus es, y muy excelen es, e c." Al in, al pie de la página 49: "Con licencia. Imp esa en Ba celona po An onio Laca alle ía, año 1670, y Reim- / p esa en Ce e a po Be na do Pujol, año 1846." En 4. 0 , á dos columnas: 49 páginas, nume adas, y una hoja blanca. Se imp imió de dos en dos hojas. El p ime e so de la comedia: "ANGIIL. Dejé, Se io , la celes e Ge a quía,' e c. La edición de 1846 ca ece del p ólogo 6 dedica o ia en p osa, y al p incipio iene un cen ena de e sos más que la de 2610. i6 En la His o ia, ó d ama his ó ico de San a O osia, el bachille BARTOLOMÉ PALAU hizo in e eni los siguien- es pe sonajes e dade os: OROSIA, á quien an asea el poe a eina de Bohemia, é hija del ey Ludo ice. ARCISO (Acisclo), sU ío. MUZA, caudillo de los Sa acenos. D. RODRIGO, ey de Espa ia. LA CAVA. EL CONDE D. JULIÁN. Cada cual de es as igu as his ó icas me ece pa icula examen. LA SANTA MÁRTIR OROSIA. Hállase la noble ciudad de Jaca en el ex emo o ien al de la egión que habi a on los an iquísimos Vascones, con- inan es con los Ile ge es, hoy encla ado en la p o incia de Huesca. A la pa e po donde amanece el día se despe- ña el Gállego, y po la con a ia el A agón ; al cie zo í - guese la ne osa co dille a Pi enaica, y po el Su la de U uel, cuyos mon es de Pano y de Hieb a ó Yeb a nos b indan con inol idables ecue dos. Al úl imo da nom- b e una humilde illa, pues a á su alda me idional, do- minando el alle del ío Huassa que en a en el Gállego; y sob e la cima del mon e hácese e de y ex ensa p ade- ía y amena y deliciosa lo es a, pa a subi á la cual a se peando un angos o sende o po la peña bien ajada y ho ible. Pues en aquella dila ada cumb e exci a la cu io- sidad una muy en iscada cue a y un audal exquisi o de c is alinas aguas. La illa de Yeb a dis a de Jaca 28 kiló- me os y 33 la cue a. "Es a uen e (decían á cada paso, desde el siglo VIII al XI, los lab iegos y pas o es, señalándola) b o ó de p on- o po un milag o del cielo pa a apaga la sed de la i - gen O osia al iempo de su ma i io. Aquí la despedaza- on, en es a e de y lo ida p ade ía los enemigos de nues a e, po que no quiso enega y casa se con el ey mo o. Allá, en la cue a, pe ecie on alanceados el obispo Acisclo, ío de O osia, con oda su noble amilia c is iana peleando como leon e s. Al pie de uno de es os más año- sos pinos ué en e ada la san a doncella, hija de eyes 17 eme osos de Dios y á la cual enía escogida po muje el ey de España" (T). No cabe duda: ales po meno es, con ados siemp e de igual mane a sin disco da un ápice, du an e más de es cen u ias, e idenciaban la e dad de un is e y lamen a- ble caso, y le asmi ían de pad es á hijos los habi an es del mon e de Yeb a. Con enían odos á la ez, en e e i el ma i io de San a O osia á los iempos en que a ica- nos y á abes acababan de in adi y subyuga los con ines españoles. Hoy ya, po i ud de buenos undamen os his ó icos y c í icos, nos es ácil comple a y pun ualiza de la si- guien e mane a aquella cons an e y e ídica adición de los mon añeses. O osia, po cuyas enas co ía sang e ibé ica ilus e, ué hija de un conde ó égulo de la Vasconia o ien al, y se hallaba p ome ida en ma imonio á o o seño de los más a en ajados en e el Pi ineo y el Eb o. Quizá, bien en a- do el año de 711, hubo de mo i su pad e de endiendo en los campos de Na a a las pa ia cales cos umb es, la in- dependencia y libe ad de la ascona gen e, con a el in- o unado mona ca D. Rod igo, si iado de Pamplona (2).. Lo cie o es que, hacia el e ano de 713, aquella plácida y he mosísima c ia u a de quince ab iles, hallábase al am- pa o de su ío Acisclo, obispo de Sepa. Sob e las uinas de an bien mu ada ciudad, cabeza de condado y silla episcopal isigó ica, álzase aho a en e lo idos hue os y aleg es alamedas, Egea de los Caballe os, una de las cin- co amosas illas de A agón que has a 1834 hacían pa i- do, como á doce leguas hacia el no oes e de Za agoza. Si los ascones se imagina on lib es y p o umpie on en clamo de sal aje aleg ía, cuando se hundió el ono isigodo en los emedales y pan anos del Ba ba e y en las cues as y ba ancos del Mon ellano y Guadale e, ama gas y ab asado as lág imas de sang e habían de ane- ga muy luego su co azón, alejando pa a siglos y siglos las seduc o as ilusiones. Oye Acisclo, lleno de e o y de espan o, que Za a- • (1) DR. ALAVÉS Y LASALA, Compendio de la ida magna dispu ada de la glo io- sa i gen, casada, má i y eina de A agón, San a O osia, páginas 68, 70 y 86. (2) Ajba Machmúa, aducción de D. EMILIO LAFUENTE Y ALCANTARA; Mad id, Ri adeney a, 1867; pág. 21. 2 113 goza, la an iquísima lo idísima ciudad, acaba de se p esa mise able del codicioso, b u al y sanguina io Muza p ebno Nocei , aniquilada po el hamb e, pasados á cuchillo sus eg egios mo ado es, cau i as y des inadas al lasci o ha em del cali a de Si ia las púdicas doncellas (1). P ecipi adamen e Acisclo huye con sus ieles c iados, con su pupila y sob ina O osia y con los eso os del em- plo ca ed al, á esconde se en lo más agoso de las mon- añas de Jaca. Es descubie o po c is ianos, espías y aido es (2); los emisa ios del gobe nado á abe caen so- b e los u g i i os y los ex e minan; se apode an- de las i- quezas que se in en ó ocul a • , y de la galla da sob ina del Obispo, con el p opósi o de lle a la á Damasco. La donce- lla, desplegando a oniles b íos, esís ese al cau i e io, á la apos asía y la deshon a, y alcanza la glo iosa palma de má i . De es o habían ascu ido 359 años y du aba, como dijimos, i a su memo ia, cuando una eliz combinación de ci cuns ancias empeñó á homb es piadosos y e udi os de la ciudad, en hon a , como e a jus o, á la doncella á quien los mo ado es del Yeb a aclamaban San a, sl.nl'es- o que en a as de la e sac i icó su ida. La his o ia del mi ado Acisclo y de su sob ina O osia ha de elaciona se es echamen e con la de uno de los es únicos y an iquísimos obispados que componían la Vasconia española, á sabe : Calaho a, Pamplona y Se- gia, de que nos da azón un singula pe gamino del. año 780 (3). Segia enía po suyo cuan o hay desde Alagón á Can anc y los alles de Hecho y Ansó, Roncal y Sala- za ; desde Sangüesa á Yeb a; y desde Sáda a á oa e, Aye be y Cas ejón. Pe enecíale, pues, la amosa ciudad de Jaca, insigne capi al de la nobilísima Iacce anza, según la llama Es abón, y en cuyos campos man u o (1) C onicón a ibuído á ISIDORO DE BEJA, núm. 36. (2) Cuen a EBN HAYÁN que cuando Muza puso el pie en Algeci as, los n  c is ia- os compañe os de Julián se b inda on á se i le de guías, diciéndole es as palab as: "Noso os i emos con igo po camino mejo que el que ha lle ado Tá ik, lle ándo e á cieidades más llenas de iqueza que las suyas. No han sido co,nquis adas aún, y Dios ha de hace que llegues á e e seño y dueño de ellas." ALMAKKARI, I, 170. (3) Nomina ciui a um Ispanie sedes episcopalz'um. Biblio eca del Esco ial, códice o e ense, R ij 18. Le publiqué en mi con es ación académica al SR. LA RADA Y DEL- GADO. Véase la pág. 137 de su lib o An igüedades del Ce o de los San os, en é mino de Mon ealeg e; Mad id, Fo ane , 1875. 9 Se o io empeñada lucha.con a el Magno Pompeyo (1). Séame líci o aho a hace me ca go de algunos pun os dignos de especial escla ecimien o, - elacionados con las memo ias de aquella egión y con los san os despojos de la íncli a pa ona de Jaca. No me de end é mucho. Casi anualmen e in adían los Umeyas de Có doba las dila adas y é iles pe o inde ensas llanu as de Egea, mien- as sin egua las hos ilizaban los alíes de Za agoza; po lo cual ié onse necesi ados los obispos de Segia, después de 78o, á busca segu idad den o de su misma diócesis en los mon es jace anos, lib es del ominoso yu- go ex anje o. Ya desde el año de 803 conocemos p elados que se i- ulan de lacea, pe o no de Segia; así co no, desde 842, los de Huesca huidos á las mon añas, se i man obispos de A agón, y no de Osca; pe o desde 88o un mismo bá- culo pas o al ige ambas Iglesias de Jaca y A agón jun- amen e. Pa a es ablece la disciplina eclesiás ica, ha o menoscabada po las gue as de mo os y c is ianos, celé- b ase concilio en Jaca el año de 1063, y de e minan los Pad es ija y es au a allí la Sede Oscense, mien as Huesca no ompa el yugo sa aceno; pues en onces ha-. b á de ecob a su dignidad an igua y es a le Jaca subo - dinada y suje a, haciendo con ella una sola diócesis. Es o sucede así ni más ni menos en 1096, y ein a años des- pués el obispo se dice de Huesca, aca y Ba bas o (2). Hé aquí bo adas las on e as de Vascones, Ile ge es y Be ones pó el bélico g i o de "¡Al ío A agón!' ' "¡Al ío Oja !"; a dien e clamo de eunión y de ci a, de huida y e ugio pa a nues os gue ille os, en con inuos y jamás desco azonado es e eses; g i o y clamo de los ieles op imidos, que llega á o ma , con gi ones de p epo en- (1) FERNÁNDEZ-GUERRA, Es udios ace ca de IDACIO, obispo de Cha es (390 470), y de sus Tia; inen os geog 4 icas impo an ísimos, con los cuales hil anó el obispo de O iedo D. PELAYO  1,43) la apóc i a hi ación de Wamba. En FLÚREZ, omo IV, 270, donde apa ece IP a copia de ales agmen os, se en las pa oquias e minales Seda, ag egadas á las de Pamplona, po halla se quizá des anecido ó bo ado en el o iginal el nomb e de aquella sede. A epa a en ello el cla ísimo his o iado , no hab ía pues o de su cosecha: "¡Es e (obispado de Pamplona) a bien; que lle a ocho linde os, y los demás cuabol"--ESTRAB ÓN , lib o III, capí ulo IV, 10 (2) R. P. FR. RAMÚN DE, HUESCA, Tea o his ó ico de las iglesias del eino de g og g- ( 5n; Pamplona, iuda de Longás, 1802: omo VIII, 93 y siguien es, 386, y los documen os que an po apéndice. 20 es ciudades, los nue os y glo iosos e i o ios de A agón y Rioja (1). Pe o la sang e, la lengua, el genio, las adicio- nes y cos umb es di e en es hacen su o icio; y llega un día en que la iglesia ascona de Iacca, suceso a de la de Segia, sien e la necesidad de ene ida p opia, indepen- dien e de la ile ge e de Huesca. Lo alcanza po buenos o icios del ey D. Felipe II el P uden e, en 1571; pe o á cos a de que den o de su mismo e i o io conse e Huesca dos g andes co os, y de que la ascona Egea de los Caballe os pe enezca ya pa a siemp e á la ede ana Za agoza (2). Pe o ol amos cinco siglos a ás. Jaca, bien que en ealidad po iempo limi ado aun cuando incie o, se llega á e el año de 1063 hecha ca- nónicamen e capi al de impo an e diócesis; mas con ía e ene po muy la gas edades an p eciado hono , si no sus i uyendo á Osca, sucediendo po de echo p opio y le- gí imo á la ya ex inguida silla episcopal de Seg i a ó Egea de los Caballe os. A in de allana lo asegu a lo, cons- uye alien e y he moso emplo ca ed al bizan ino, que en 1072 se mi a concluido y alhajado. Cúmplele a eso a eliquias insignes; y en e dad que á nobles y disc e os a ones aman es de su pa ia, se debió ocu i con ehe- men e deseo, busca y ene a en los al a es las de la má i O osia. Pa ecen con e ec o; y la adición, incom- ple a y uda has a allí, a poco á poco a a iándose con pomposos a eos, has a cob a apa iencias de his o ia la más ámplia, minuciosa y a e iguada. Al comenza el siglo XIII se había iado á la esc i u a el ela o de la p odigiosa e elación y aslación del cue - po de la má i . Es cie o pas o , que un lunes 25 de ju- nio de 1072 ses eaba en la cumb e del Yeb a, á quien un ángel mues a el pa aje donde yacían los bendi os despo- jos; el ús ico los embu e en el zu ón, y oma el camino de Jaca. En ap oximándose á cualquie si io poblado, e- pícanse luego po sí mismas las campanas de san ua ios, e mi as y pa oquias; y ni más ni menos las del emplo mayo así que da is a á la ciudad el caminan e. Con lo (1) A. FERNÁND EZ-GUERRA, El lib o de San oña, Mad id, Tello, 1872, segunda edición, 34 y 35. (2) Bula de San Pio V, dada en Roma á 18 de junio de 1571. Hállase en la ci a- da ob a del P. HUESCA, omo VIII, 456. 2I singula del caso y po sec e o impulso, Obispo y Cle o salen al encuen o del pas o , eciben el sag ado eso o, le deposi an en el al a p eeminen e del nue o edi icio ' - y á la ho a, el cielo, que has a allí había negado á los campos bené ica llu ia, des uyéndolos con hamb e y en e medad, manda p ó idas nubes que e escan y i i- ican la ie a. Desde en onces, po los mé i os de la San- a, ob a el Seño no o ios y con inuos milag os (1). Dicen que el pas o llegó á se canónigo de Jaca é his- o iado de San a O osia. Con sus apun amien os quizá, y con las adiciones ecogidas po los luga es del mon- e de Yeb a, aunque algo más ado nadas cuando de es o habían ascu ido ya doscien os años, los obispos y cabil- dos de Huesca, Jaca y Ta agona o man en el siglo XIII los ezados que ene nos hoy dia (2). El códice más an- iguo que nos b inda con el o icio de la San a, es de los años 1324 á 1328 (3). En esolución, no hay ac as del ma i io, sino an iquí- sima adición y algún apun amien o coe áneo, ecogido odo ello opo unamen e po los lib os li ú gicos de Jaca, Huesca y Ta agona. A es a adición y apun amien o, y es de supone que á his o ias esc i as desde 1072 á 1230, aluden pa a jus i ica su ela o las pe sonas de aque- llas es Iglesias que, ce ca de la mi ad del siglo XIII, compusie on el o icio de San a O osia. Los Bolandos econocen, como se debe, la indispu a- ble e dad del suceso; pe o con sabia y c is iana diligen- cia hallan epa o en al cual especie de las acep adas po los au o es del o icio, pocas en núme o y que no pe judi- can á lo impo an e y p incipal del hecho his ó ico (4). Emp esa di icilísima, ó imposible quizá, hubie a sido en 123o adelgaza la c í ica has a pone en su pun o la exac i ud de cie os po meno es. Bien hicie on aquellos diligen es eclesiás icos del siglo XIII en euni cuan o se au o izaba po adición cons an e ó hallaban en ie- jos pe gaminos. Sólo una ez quisie on mos a se c í icos, (1) B e ia io (le Ta agona, imp eso po Bosemhach en 1523, lección IX. Los de Huesca y Jaca, edición de 1547. lecciones IV y V. (2) El DR. ALA i l ;';, páginas 38, 124 y 193. (3) Véase el índice bibliog añeo. (4) PP. BoLANuos, A a .S'an'c o nin, o no V, del mes de junio, pág. 83 y siguien- es: De Sa/zda O o.sia, Vi g-ine el illa y e Yac-cae izz Rispania Ta aconensi,,Sylloge hislo ica. Al ma gen, D. P.: iniciales del P. Daniel Papeb oeck (1628-1714). 9 9 omi iendo la no icia del p elado Acisclo, y se equi oca- on. Que ambicionaban se pun uales y exac os, lo com- p ueba el esme o en ap esu a se á jus i ica odo aquello - que en endían pode da mo i o á con o e sia. Tal es (dicen) el común sen i de las gen es: n [esona opinio;'^ "así nos lo asegu a el ex o de una his o ia: i ex ex il pa e Ilzis s o ze,." "Eu osia ué hija ilus ísima del cla ísimo ey de Bohemia, como lo hemos a e iguado po idedig- na elación de los an iguos: i ex ide digna an igno um ela ione COMPe ilil 11S - (I)... Pe o es a ase e ación en que los b e ia ios con ienen, y que no se unda en es imo- nio de pas o es y lab iegos del mon e U uel, sino en e- lación esc i a, me ece pá a o apa e. PATRIA DE SANTA OROSIA. Es de supone que á aíz del ma i io de aquella inocen e y he mosísima doncella (2), se iase á la esc i u a su memo ia con el es ilo ápido, compendioso é ingenuo que usaban los analis as de aque- lla edad, po lo común sace do es. El apun amien o de- bió limi a se al nomb e y al ez al sob enomb e, ó me- jo . á la pa ia de la i gen, á su o igen y condición y á la causa y al luga de su ma i io; es o es, á solas ein e ó ein icinco palab as. Supongámoslo, e big acia, e- dac ado en es os ó pa ecidos é minos; y supongamos ambién que algunas le as es aban des anecidas y aun bo adas: "E a (ilegibles los núme os), O osia  Be- blaeizi ilia egís  p op e i oini a is in eo- i a eni e oh Mem' se andam, O nelens-3i mon e cuila ACZ.SC/0 episcopo ab ismaeli is appa i o ibus 1'm-1,11(117/ y . En el año an os, la i gen O osia, hija del íncli o ey Boblaeno, po de ende su i ginidad y su e, pe eció á manos de los sayones ismaeli as en el mon e U uel, jun amen e con el obispo Acisclo." Si, como es de c ee , el compo- si o del o icio en 123o no en endía la oz cél ica Boblae- no ú o as que pudo habe en luga suyo, po ejemplo, Boudinna, Bo anna, Bou ia, que nos o ecen insc ipcio- nes omanas de Coimb a, T ujillo, Co ia y Co uña del Conde, y si, po a en u a, apa ecía medio bo ado al (1) B e ia ios de Huesca y Jaca: después de la lección VII; y en las p ime as íspe as El de Ta agona , lección IV. (2) P ope eximiam eins pulch i udinem ese a a, nos dice la lección II del 13 e ia io de Huesca; Rosa p i ais el innocen iae la llama la II ambién, del Ta a- conense. a 23 nomb e, ¡cuán ácilmen e pudo imagina que se a aba de una hi j a del ey de Bohemia, cuando lo se ía p obable- men e de algún magna e ó gobe nado ascón ó de e- gión p óxima á la Vasconia! El o icio e ie e aquella his o ia al siglo en que en a- on los á abes en España. "Oye Eu osia la pe secu- ción p omo ida con a los c is ianos, y que de as aban los sa acenos á España has a los mon es Pi ineos" (1) halla nos en la lección I del b e ia io de Huesca; y la V del de Ta agona añade: "po aición del exec able con- de Juliano" (2). Todos los indicados lib os li ú gicos se hallan con es- es en que las pe sonas mue as en compañía de O o- sia e an de amilia noble y c is iana: "nobilis illa amilia ch is iaiza ab in idelibus ucida i iy ad ex e minium de- duda amilia ch isliana" (3). • Pues al cosa no se podía en onces a i ma de los Bo- hemos: e an idóla as. En 9os, después de habe les p e- dicado la palab a de Dios el a zobispo de los Mo a os S. Me oclio, a ón elocuen ísimo, u o la dicha de bau i- za al úl imo duque pagano de Bohemia, al escla ecido Wo zi og y á su muje Ludimila, á quien se ene a po san a en los al a es (4). Vein e la gos años hacía ya que los eyes de F ancia Luis II y III abajaban en la con- e sión de los Bohemos en iándoles monjes beni os; pe o el anciano y biena en u ado monje a zobispo de Mo a- ia la ino á consegui , en cuan o iluminó el palacio du- cal de P aga con la í ida an o cha de la c is iana e. Wo zi og (ó Wo zi y ou, Bo siwog, Bo zi oy, Bo ciboy, Bo i o , Bo i o io, Bo co io y Bo oso, que an di e sa- men e se denomina en las his o ias) engend ó á W a is- (1) Audi a ch is iano um pe secullozze, el la ius Hiyazziae casque ad Pi enaeas mon es a Sa acenis ac a as a iowe. (',[) Pe p odi ionem nephandi comías ,'uliani. (3) Lección II del B e ia io de Huesca y Yaca; y VI del Ta aconense. (4) Wo zi ous, ul imas pagana um ducum a bea o Me hodio Mo a o um a - chiepiscopo cuna Ludimilla coniu,;,-e ad bap ismi g a iam pe duc us es , nongen essimo quin o auno pos Ch is i sal a o is o um. Ludimilla _ ancla mulie habi a e iam mi- aculis cla uisse e ia . Ludimil la ñlia ui cozni is Slawibo ii de cas ello Bzew, quod pos/ea Melinea diclunz  CLXXVII uel o, en la ob a in i ulada Libe C onlca- um pe iam epi hama is el b e ia ium compila í:Nu embe ga, po An onio Kobe ge ; con muchísimos g abados de Miguel Wolgemu y Guille mo Pleydenwu : julio ` le 1493. 3 o b g an núme o de bes ias y ca os, y ein a mil cau i os. - Pe o en al cuan ía le mul ó el cali a Zuleimán, que Muza ino á queda en la mise ia; y mu ió á los se en a y cinco años de edad, en el o oño de 715 (I). MUZA EBNO MUZA. Siglo y medio pos e io al o o Muza, y de muy di e - sa pa ia, aunque de igual emple en lo c uel, sobe bio y i ánico, hubié amos de pasa le en silencio, á no a i ma cie os au o es que bajo su pode padeció San a O osia. Es o zoso, pues, habla de es e caudillo, uno de los más inquie os, e ol edo es y audaces que jamás p odujo Es- paña, dañoso y a al á mo os y c is ianos. Pe o de a iba con iene oma su his o ia. En e las muchas acaudaladas y p epo en es amilias que, des i iéndose po conse a á oda cos a sus bienes, eso os y mando al iempo de la in asión sa acénica, apos a a on de la e dade a e pa a no ene ya o a nin- guna, con ábase la del godo Fo ún, segu amen e conde ó gobe nado de Ta azona. Aba caba es e condado la. pa e bo eal de la Cel ibe ia p opiamen e dicha, y el e - i o io de los Pelendones amosísimos; ó si quie , desde Mallén, Bo ja, Te e o, La Almunia, A eca y Mon eagu- do, has a con ina con Tudela, Bigue a, Numan- cia y las cumb es en donde b o a el ío A lanzón. Linda- ba, po lo mismo, con los an iguos Ede anos , VaSC011eS Be ones y A é acos, ó séase con los de Za agoza, Egea de los Caballe os, Calaho a, Log oño, So ia y Sigüenza. Hé aquí el sola de aquella amilia que an o dió que ha- ce á los emi es co dobeses, y el pun o de apoyo en las emp esas de su ambición y audacia. Po ene o de 714 y acompañando á Muza, abandonó Fo ún los con ines ibe- os, ué á Si ia, y allí apos a ó en las p opias manos del cali a Alualid. El hijo de Fo ún, apellidado Muza el Godo, mili aba, en ie a de sus mayo es, en e los Moda íes (clescen- (1) A L MAKKARI, 1, 172. — ABEN ADZARÍ, Rayan almog ib, cuando a a de la conquis a de Toledo; y cuando, luego, cuen a la eunión de Muza y Tá ik. dien es de Moda , Ismael y Ab aham, que pobla on en la Meca y A abia), cuando hubo de espa ci se la n ie a de habe allecido en Có doba, un ma es 30 de se iemb e de .788, el p íncipe Abde ahman 1, undado insigne del ono español de los Umeyas. Hay que elegi  i suceso • iene pa ida ios cada cual de los hijos del di un o mona - ca; y omando el nomb e de Hixem I con a su he mano mayo Zuleimán, acome e Muza á los Yemeníes, secua- ces de és e, los desba a a, cae sob e Za agoza, se apode a de la ciudad y la conse a algún iempo (i). Hixem p e- aleció cuan as eces in en a on sus he manos dispu a - le el ce o; y con ello ino Muza á conse a sus pingües posesiones á la de echa del Eb o, y á eje ce mando en algún dis i o. Así c eció de al modo su sobe bia, que, al mo i Hixem, ocho años después, en 796, negóse ya á e- conoce la sobe anía de los sul anes (2). Ha o conocía, pa a a e e se á an o, la ciega y desas osa polí ica de algunos p íncipes, á cualquie ho a ol idadizos del súbdi o hon ado y iel, dispues os siemp e á a o ece y pe doná - selo odo á pé idos, ing a os y desleales. Es o sin oma en cuen a el p o undo amo á la libe ad y el odio in en- cible á la se idumb e, inna os en nues os pueblos del No e de España: odio y amo que de los a agoneses ene- gados y enemigos de C is o hizo ebeldes pe pe uos é in- domables pa a con sus co eligiona ios y seño es los mo- na cas de Andalucía (3); y que á los ieles cán ab os y gallegos del Rey Cas o, empob ecidos y diezmados anual- men e po los Umeyas de Có doba, aconsejó no segui los glo iosos pe o escla izado es es anda es de Ca lo Magno y Ludo ico Pío: "maleban e 11 ¡in mo í liben*, quanz i y a F anco um deg-e ese i u e"; p e i iendo mo i lib es, á (1) ERN ALATSIR, VI, 80.—ANNOWAIkl. 446.—DIN ADZARÍ, I, 63.—EBN JALIAN, 5 .—D. FRANCISCO CODERA Y ZAIDÍN, Discu so de ecepción en la Real Academia de la _His o ia, Mad id, Rojas, 1879; pág. 36.—LEN ALATSIR y ANNO- WAIld e ie en cómo, después que Muza ebno Fo ún se puso al en e de los Moda íes con a Caíd y los Yemeníes y los de o ó, con mue e deCaíd, apode óse luego de Za agoza; pe o que Cliálida , clien e de Caíd, deseando enga le, comba ió á Muza y le a eba ó la ida. Es a úl ima especie es inexac a; pues al mo i Hixem I y ocupa el ono co dobés Alh iquem I, su hijo, en 796, Muza no quiso econoce al nue o p íncipe, co no cons a de EBN ALCUT(A, olio 22 ec o; y al Muza no podía se o o que el I, po que su hijo I s luza II sólo con a ía en ónces unos diez años de edad. Véase la no a de la página 17. (2) DIN ALCUTÍA, 22 ec o. (3) CODERA Y ZAIDÍN, Discu so; pág. 51. 32 i i ama ados po el yugo i ánico y sobe bio de los anceses (1). Muza el Godo u o en e sus hijos uno de singula des- pejo, é ea olun ad y du o ánimo, que lle ó ambién el nomb e de Muza, y ué quien más eng andeció su casa y a en ajó á odos los suyos (2). El cual había nacido en e los años de , 785 y 790; ino á casa con domna Assona, hija del g an Iñigo A is a, se- ño de Bigo e, y se in i uló seño de Bo ja y Te e o (3). (i) D. RODRIGO, ARZOBISPO DE TOLEDO, De Rebus Hispaniae, IV, lo. (2) MR. R. DOZY, Reche ches su l' his oi e el la li é a u e de L'Espagne pendan le Moyen Age; Leyde, B ill, 1881; I, 212. (3) • O do nume um eguni Pampilonensium. Enneco cognomen o A es a ge- ?mi Ga sea Enneconis el domna Assona, qui ui uxo de domno Muza, qui enui Bo ja el Te e o, el domna (unneca) qui uíl uxo de Ga sea Malo." Códice de la San a Iglesia de Roda, olio 191. Bo ja, la cel íbe a Bzí sada, se halla á la banda de echa del Eb o, NO de Za agoza. El cas illo de Te e o es u o al o ien e de Bo ja, ce ca de Alagón, y ha quedado educido á sólo una en a. MR. R. DozY, en la e e ida página de sus R.eche ches, en iende que la hija de Í ii- go A is a ué muje de Muza ebno Fo ún, 6 si quie de Muza I. A juicio mío se equi- oca el p ecla o a abis a. Mil a ios hace que se había equi ocado quizá, aun cuan- do po di e so camino, el ey D. ALFONSO III (866-910) en su C onicón 25, 26, mal a ibuído á SEBASTIANO, obispo de Salamanca (880-¿ . 898?), donde e adamen e los dos Muzas, pad e é hijo, pa ece que se e unden en una sola y única pe sona. Con undidos, pues, la ida y hechos de ambos, o zoso es que la c onología, com- binando los sucesos de echa segu a con la edad que hab ia de ene en onces el adalid, pongan la e dad en su pun o. Renuncio á discu i las a i maciones del C onicón de ALFONSO III y las de MR. DOZY, con en ándome con que el es udioso de buena o- lun ad las quila e en la pied a de oque del siguien e cuad o, donde la le a bas a dilla indica los hechos comple amen e a e iguados. ¿686? Nace Fo ún, ¿conde de Ta azona? 711 Ba alla del Ba ba e y Guadale e. ¿714? Fo ún, de 28 años de edad, y e osímilmen e acompañando á Muza ebno No- cei , ué á Si ia y apos a ó en las manos del cali a Alualid, en Damasco. ¿736? Nace Muza 1. Su pad e en onces con a ía al ez 50 a ios. ¿786? Nace Muza II. Igual edad de 50 a ios se pod ía supone que á la sazón u ie a su pad e. 788 Muza I, luego que mue e el Umeya de Có doba, Abde ahman, hijo de Moa ía, oma pa ido po el p íncipe Hixem I; ence á sus con a ios los Yemeníes, y se apode a de Za agoza. ',96 Mue e el Umeya Ilixem. Niégase Muza I á econoce po ami, al p íncipe Al- liáquem. Muza sexagena io. 824 Muza II concu e á la ba alla en que los F ancos, habiendo nue amen e pene a- do has a Pamplona, son de o ados al a a esa el Pi ineo. 8 2 Reinaba en Pamplona Iñigo A is a, según cie o p i ilegio sacado á luz po Ga ibay. 861 Reina en Pamplona Don Ga cía, hijo de Iñigo A is a, y un hijo suyo, con oda su la ga p ole, Fo ún Ga cés el Anca , es hecho cau i o en Dicas illo, ce ca de Es e p a, en ado el mes de ma zo de 86 . (EBN ADZARí; ALMAKKA- RI, 1, 225).D. Ga cía mu ió desas osamen e en la o a de Áyba , año de 882. 862 Muy anciano ya Muza II (¿de 76 años?), ce ca en Guadalaja a al gobe na-, do Íz ac, ye no suyo, quien en la e iega lo mala. 33 Siglos inexplicables aquellos, en que mahome anos y c is- ianos se daban mu uamen e sus hijas en ma imonio; en que el p opio Muza casa á una hija suya con el conde Ga cía (I), en que doña Sancha, hija del conde de A a- gón Asna Galindo, se enlaza con Mahómmad A awil, ey mo o de Huesca en 893, y engend an á o o Muza, ma ido de domna Dadilde, hija de Jimén Ga cés, ey de Na a a (2); siglos que nos p esen an á domna ónneca ó Iñiga, á quien los á abes dije on Do , nie a de higo A is a, muje del conde de La ón Azna Sánchez, p imo he mano suyo, casada luego con el p íncipe co dobés Ab- dalla, que eina desde 889 á 912, y ue on abuelos del ca- li a Abde ahman III el Magní ico (3); siglos, en in, en que el e ible Almanzo alcanza po muje á la in an a Doña Te esa, hija del ey de León D. Be mudo II (4). Muza ebno Muza, muy e osímilmen e con su cuñado Ga cía el Malo y con el ale oso I iigo A is a, sueg o de ambos, e escan en 824 los he oicos lau eles de Ronces- alles, y desba a an en e las agosidades y guája as del Pi ineo á los F ancos in aso es, que in en a on po úl- ima ez ex ende se has a el Eb o y subyuga la Vas- conia (5). uince años después, en el de 839, ya Muza enía un hijo llamado 1'o ún, como su bisabuelo, capaz de opone - se al in épido conde de Cas illa D. Rod igo, que iba á expugna la on e iza Medinaceli, y desba a a le, ma án- dole mucha gen e y haciéndole g an núme o de p isione- (1) ALFONSO III, C onicón 26. (2) "Asna i Galindones (comes A agonensium) accepi uxo domna Ónneca Ga - sie Enneconi Regis ilia, e genui domna Sanzía, qui ui uxo Regis A oele nzau o. Rege A oele geni de domna Sanzía Abdelnzélik el Amb oz el Fo unio e Muza e donz- na Belasqui a." " Scemeno Ga ceanis ( ex)... genzsi ... alía ilia domna Dadildis, uxo de donzno Mu za Asna í." Códice de la San a Iglesia de Roda.—El SR. CODERA (Ldscu so, 51) conje u ó con mucho acie o que el ey mo o A oele, mencionado en el códice o ense del siglo X, podía se el Makóinmad A awil de los his o iado es á abes. Pa a mí no iene duda. EBN ADZARÍ.—AMBROSIO DE MORALES, La Co ónz'ca gene al, XV, 36, ex- ac ando el códice de León.—"Asna i Sanzionis accepi uxo domna ónneca Fo - uni Ga seanis ilia, el genui Sana° Asna i, e doninaTo a egina, e domna San- zia. Isla Únneca po ea accepi i um egí Abdella e genui li ahoma ibe a Abdella." Códice de Roda, 191. (4) DozY, Reche ches, 1, 184, 192. (5) ALFONSO III, Ch onicon, 25.—D. LUCAS DE TUY, Ch onicon Mundi.—EG1- NARDO, Anales.—Anales Be inianos. 3 34 os. Di ígese luego el encedo con a una o aleza que en la on e a habían cons uído los c is ianos ala eses pa a esis i á muladíes y ala bes, y la des uye has a no deja pied a sob e pied a (1). No que ía el Umeya pe de la amis ad de an belicosa amilia cel íbe a cual la de Muza, y cuidaba de hace la suya á oda cos a, si no en ealidad co no e dade os súb- di os, á lo menos de hecho, como ú iles auxilia es y apaz- guados. Así es que, llegado el e ano de 841, Abde ah- man II, pa a hon a la, ió al b a o gobe nado de Tude- la Muza ebno Muza el acaudilla los ejé ci os de Andalu- cía en la expedición á la ie a de los F ancos. Muza, a os ando en la angua dia el mayo pelig o, os en a su alo y se cub e de glo ia, ya cuando a a iesa el Pi i- neo y op ime la Ce e ania, ya cuando amed en a á Na - bona, encedo en oda pa e. De uel a, el sobe bio adalid se e ep endido y mal a ado po Chá i , o o de los gene ales en la expedición y de los homb es de mayo au o idad en el impe io; llénase de i a, ompe amis ades con el sul án al año siguien e, y le niega obediencia (2). Abde ahman II manda al gobe nado de Za agoza Alha i s que salga á educi le con muy escogida opa: en Bo ja le agua da Muza; pelean denodados; y aun cuan- do és e desampa a el cas illo y se e i a á Tudela, uél- ese Alha i s á la insigne me ópoli del Eb o. Alien a el ebelde, acue da que su hijo Lope se apode e de Bo ja; pe o el mancebo, si iado allí po el za agozano, pie de la ciudad y la ida. U ano Alha i s, cae sob e Tudela; con es echo ce co la inde, aun cuando median e capi ula- ción, que pe mi e á Muza e ugia se y o alece se en A nedo. P on o el encedo a opella la san idad del pac o, y decide acaba de una ez con an inquie o ene- migo. Es e pide soco o á su cuñado y conde de A agón, Ga cía el Malo; ob iénele, ambos ponen una emboscada al si iadq , y desba a ado y he ido, le cogen p isione o (3). Ya pa a el sul án no queda o o ecu so que el de en- ia con a los ebeldes á su p opio hijo el p íncipe he e- (1) EBN HAYAN, ex ac o del manusc i o de Óx o d, pág. 9.—EBN ALATSIR, VI, 3 6I . — ALMAKKARI, I, 222. (2) EBN ALATSIR, VI, 377 —EBN JALDÓN, 8.—ALMAKKARI, I, 222. (3) EBN ALATSIR, VII, 5.— ANNOWAIRI, 460. — EBN ADZARI, II, 88, 98.—EBN jALDÓN, 1. c. 3 5 de o, que en junio de 843 op ime á Tudela, ajus a la paz con Muza, y se encamina á comba i á  p Pam lona. Sale á su encuen o el audaz conde Ga cía el Malo; á- base enca nizada lucha, pe o el conde mue e en la ba- alla (1). No e a Muza de los homb es que se desco azonan á- cilmen e. En cuan o se e i ó el ejé ci o eal, uel e á e- bela se; pe o de nue o las hues es del sul án le acosan, y le obligan á pedi la paz y en ega en ehenes á su hi- jo Ismael; bien que se le con i ma en el gobie no de Tu- dela y se le pe mi e expulsa del dis i o á cuan as ami- lias no le inspi aban con ianza: con lo cual pa eció como que se había sosegado aquel ánimo an e ol oso (2). Un no able suceso ino enseguida á subi de pun o el c édi o del Muladí, ó si quie descendien e de c is ianos após a as adop ado po la eligión del also P o e a. Sá- bese, á desho a, es a siendo p esa de ho ible incendio y desolación, en la p ima e a de 844, las ías y pue os de Can ab ia, As u ias y Galicia po los nume osísimos en- jamb es de pi a as salidos del ma Sep en ional y Bál i- co, especialmen e Suecos y No uegos, gen e e oz, á quien F ancia apellidó No mandos, es o es, Homb es del No e. Los cuales, abandonados el Miño y Tuy, caye on ex e minado es sob e el Tajo y Lisboa, y oma on el umbo del Guadalqui i pa a saquea é incendia á Se- illa. De es a ciudad, llenos de pa o huyen sus guaci es; nadie se a e e á pelea con los pi a as, y el Umeya de Có doba llega á eme lo odo. Manda que sin pé dida de iempo, los ejé ci os de la on e a la abandonen y bajen en de ensa de Andalucía. Y esc ibe en onces aquella ca - a que an o ponde a Ebn Alcu ía, eco dándole á Muza cómo Fo ún su abuelo ué clien e de Alualid, habiéndo- se hecho musulmán en las p opias manos del eg egio ca- li a; y con ases de la olun ad más noble y ca iñosa, le enca ecía la obligación de acudi á los de su ley. No se de u o el Muladí un pun o en llega con b iosa hues e á Ca mona, á donde se habían e i ado los guaci es; pe o a - mó sus iendas á g an dis ancia de las de és os y le j os am- (1) EBN ALATSIR, VII. 5.-ANNOWAIR I , 462.-EBN JALDÓN, 9.-ALMAKI.A- RI, 1, 222. (2) EBN ALATSIR,  5.-ANNOWAIRL 462. 36 bién de los o os capi anes on e izos, pa a no compa i con nadie la glo ia de sus p opias hazañas y de las señala- das emp esas que imaginó y supo lle a á cabo. Cen e- na es de No mandos ue on colgados en las enhies as pal- me as que gua necían las má genes del Guadalqui i ; y si po dos eces los pi a as llena on de lu o y cons e nación á Se illa, ha o menguados y esca men ados salie on (I). Muza oyó en los labios de Abde ahman II el pa abién más a ec uoso. Siguióse nue a ebelión de Muza á los es años (847); nue a expedición mili a pa a educi le, acaudillada po el p íncipe Mahómmad; nue os pac os de amis ad ú obe- diencia (2). Pe o a endiendo al alo de aquel gue e o, asen ado Mahómmad en el ono co dobés (852-886), no se de u o en encomenda al Muladí en el año de 855 los ejé ci os andaluces, pa a gue ea á los F ancos. Muza en ó á sang e y uego po Ála a y Cas illa; y como se- ño de Tudela, hízose dueño, ap opiándoselas, de Za ago- za ' Huesca y oda la on e a supe io (3). Al año siguien e, con ayuda y benepláci o del sul án, in ade las ie as de Ba celona, gana á Ta asa y con el quin o de los despojos se gozó ensanchando la mezqui a de Za agoza. Ya el ami no pudo menos de da y econo- ce en eudo á Muza los pingües es ados que de hecho poseía; mien as el ey de F ancia . Ca los el Cal o ap e- su ábase á en ia le egalos magní icos (4). Pa a ealza los dignamen e, undó luego el en u oso adalid, á la ma gen del I egua, la bellísima y ue e ciudad de Albaida ó Albelda, es o es, La Blanca, dipu ándola po co e y p o- pugnáculo de su eino. Y como hallase an p opicia la o una, hinchado y ciego de anidad y sobe bia, o denó que odos los suyos le aclamasen y apellidasen Illuza el e ce ey de España (5). No pueden lle a es o en pa- (1) EBN ALCUTÍA, 26.—EBN ADZARÍ, Bayán almog ib, hégi a, 230, —Don RODRIGO JIMÉNEZ DE RADA, a zobispo de Toledo, His o ia A abum, XXVI; Mad id, 1793, Viuda de Iba a, 265.—Luis DEL MÁRMOL, Desc ipción gene al d.' A ica, P. II, 23. (2) EBN ALATSIR, VII, 2 3,— ANNOWAIRI, 463. (3) EBN ALcUTÍA, 41. — ALFONSO III, Ch onicon, 25,26,—EBN ALATSIR, VII, 52. ALMAKKARI, II, 127. (4) ALFONso III, Ch onicon, 25, 26.— EBN ANZARí, Bayán almog ib, 99. El ex o nomb a á la ciudad ca alana, Ta acha.--ALmAKKARI, I, 225. (5) ALFONSO III, Ch onicon, 25, 26. 37 ciencia ni Mahónimad I de Có doba, ni O do io I de León. En seguida p esén anse los Co dobeses an e Albel- da, año de 852, y ganan la ba alla. Pe o O doño I en 86o acosa con un ejé ci o al Muladí o i icado en el mon e La u zo, y con o o asal a la ciudad de Albelda, y la o- ma y des uye has a en los cimien os (1). Diez mil homb es cos ó á Muza aquella de o a, ué he- ido y sal ó la ida po milag o (2). Mas ni po ello ha- bía de ceja en nada. Cuando al año siguien e subió la gen- e co dobesa á debela á los na a os y quiso a aja po la Rioja, negóse Muza á que pisasen las opas un e i o- io que en eudo le pe enecía, y ué sumisamen e obede- cido (3). Ambicionó, po úl imo, a eba a , al sul án Mahóm- mad I, uno de sus más leales se ido es, á sabe , Íz ac, gobe nado de Guadalaja a. P esén ase allí con g an nú- me o de bien a mados gine es; el gobe nado imagina que iene en son de gue a y luego ape cibe los suyos pa a el comba e; mas, se halla con que Muza solo iene á o ece en casamien o una hija, la c ia u a más he mosa de la ie a, al mozo más galán y más apues o de España. No e a el caso pa a hace se de oga ; , e i ícase el ma i- monio; y pasada la luna de miel, a Iz ac ocul amen e á Có doba pa a ei e a al sul án su idelidad acend ada é incon as able. Sábelo Muza; y á pesa de sus muchísimos años, esuel- e cas iga se e o al ye no y mo i ica al sul án, apode- ándose po sí mismo de Guadalaja a. Cuando menos po- díalo nadie imagina , los emibles escuad ones de A agón y Rioja apa ecen co onando las cumb es p óximas á Gua- dalaja a y poblando sus hue as y iñedos. Iz ac do mía en el seno de su esposa; la cual po el agimez de la es an- cia e , al gue eado su pad e; í guese, y g i a á su ma- ido: "Iz ac, despie a. Mi a, mi a lo que el iejo león sa- be hace oda ía.—¿Le juzgas más alien e que yo?, pues e ás que e engañas." Vís ese ap esu adamen e la ace a- da co a, sale en busca del sueg o, y con un agudo enablo (1) ANNOWAIR1, 464, pone la ba alla de Albeida en la hégi a 237 (851-852), ALFONSO III, Ch onicon, 26.—Ch onicon Albeldense, 60. (2) Ibídem. (a) ARRAZI, en ER N I ADZARí, Bayán almog ib, hégi a 247. 38 le a a iesa de pa e á pa e (I). Así mu ió en 862 el que an as mue es había ocasionado en su ida, an enemigo de los ieles á C is o como de los sec a ios de Mahoma, en e los cuales se con aba. Muy lejos es u o de imagina j amás habe le des inado la P o idencia di ina, jun amen- e con o os muladíes, pa a en laquece y queb an a en España el yugo de los op eso es a icanos y ala bes, y con ibui al segu o iun o y á la libe ad de la pa ia. Ni una ho a i ió en eposo ni dejó eposa á nadie, desde 788 á 923, la ambiciosa, inquie a y e ol edo a a- milia de los Beni Muza, denominados ambién Beni Kaz- zi, po la ibu en que al apos a a se adsc ibie on. Tan p on o ebeldes como súbdi os de los ami es de Có doba; aye aliados, hoy sañudos enemigos de galos y ancos, as u es y leoneses; p imos, íos y sob inos haciéndose im- placable gue a; quién pone asechanzas y coge y ahe o- j a á su pa ien e; quién no le suel a sino á cos a de subi- dísimo esca e; desleal ades y aiciones mezcladas con he oicidades y biza ías; mue es in elicísimas de míse os é ino ensi os c is ianos; los i anos ambién ó sus hijos es- pi ando en el pa íbulo á o illas del Eb o ó del Guadalqui- i ; emplos demolidos, ciudades incendiadas; acome idas incesan es de los andaluces á la Vasconia; en cada b anc os- u a y des ilade o una hazaña, en cada pied a una his o ia de lág imas y sang e. Tal ué la ida de Muza el nie o de Fo ún, á quien algunos esc i o es a ibuyen el ma i io de San a  ' O osia• pe o aunque e dugo de an as íc imas inocen es, no hay undamen o pa a a ibui le es e deli o más. DON RODRIGO, REY DE ESPAÑA. En e los isigodos no ué he edi a ia, sino elec i a, la co ona de España, aun cuando eg egios españoles de aquellos siglos y de los pos e io es inmedia os, sos e- (1) EBN ALCUTÍA, 41.-EBN ADZARí, II, I00.-DOZY, I, 215. Al S . D. F ancisco Code a y Zaidín debo el habe dis u ado los ex os á abes y su e sión cas ellana, hecha po an ilus e ca ed á ico: disponiendo así yo de las cé- dulas que en g an núme o ha o mado pa a ilus a la his o ia de la dominación mu- s ulmana en A agón. 39 nían que debie a se lo y pugna on po que lo uese (1). No podían op a á ella ni los eligiosos, ni los ignomi- niosamen e decal ados, ni los que p ocedían de aza se - il ó ex anje a; y se gua daba an sólo pa a a ones de sang e goda, ealzada po no o ia y sob esalien e nobleza y po cos umb es in achables (2). Vinie on, en ealidad de e dad, á ene condiciones pa a pode se eyes, ha- cia los úl imos años de la mona quía isigoda, un cen e- na de nobles que os en aban diadema y cin u ón de o o; á sabe : nue e duques, pues os al en e de las sie e p o- incias peninsula es y de las o as dos Na bonense y Tin- gi ana,' y ce ca de no en a condes ó gobe nado es de las ciudades cabeza de dis i o. Cada una de las nue e capi ales de p o incia u o, pues, á su en e un duque y un conde subo dinado á él; y lo es aban asimismo al duque odos los demás condes, en el e i o io de su ju isdicción. Seis e an las me ópo- lis eclesiás icas; y sus diócesis su agáneas, an as como los condados comp o inciales.. Pe o no siemp e la ciudad mad e ó cabeza de o as eunió en sí la p eeminencia de se lo á un iempo en lo ci il y en lo eligioso. Cie o que el mayo núme o de ellas eng andecíanse con ambos hono es; como, po ejem- plo, Ta agona y Mé ida, á la ez me ópolis y ducados; y Medinasidonia, Ecija, G anada, Málaga, Valencia y Ba celona, cabezas de condado y sillas episcopales jun a- men e. Mas, po el con a io, el conde de Elche, e bi- g acia, esidía en Alican e, y el duque de laB élica, no en la me ópoli eclesiás ica de Se illa, sino en Có doba (3). (1) Pa a us a la sucesión he edi a ia, no acilaban muchas eces sus enemigos en acudi á medios iolen os, ep obados y c iminales; y ué p eciso que los Conci- lios Toledanos V, VI, XIII y XVII p o eyesen á la conse ación de la ida, bienes y dignidad de los p íncipes y de sus hijos, pues no en ano se dice (como eco da on los Pad es) que el loco po la pena es cue do: Pes ilen e lag , ella lul us sapien io e il.» P ime í ulo del Fue o 5zuzgo, 12, 17, edición de la Real Academia Española. Mad id, 1815, páginas VIII-X. (2) P ime í ulo del Fue o juzgo, 8, página V. (3) Los a gumen os con que el doc o, cas izo y elegan e jesui a co dobés P. MARTÍN DE ROA de endió en 1617 y 1636 el an iguo p incipado de Có doba en la España ul e- io 6 andaluz, son ya incon es ables po i ud de los epíg a es omanos, que opo u- na y l y llamen e hace ale el S . Emilio Hübne en la in oducción á las lápidas de Có doba, página 307 de su impo an ísima ob a de las Insc ip iones Hispaniae La- inae. En Galicia sucedió lo p opio que en la Bé ica: en B aga es u o la me ópoli ecle- siás ica, pe o la ciudad ducal ué Túy. 46 Visigodo que Íñigo, sob ino suyo ca nal, hijo de una he - mana y duque de Có doba (1), ma che con es o zados ji- ne es á con ene y aco ala á los in aso es, que in es a- ban ya los é minos de Yulic T a luc a (2), hoy Algeci- as, dueños de la lla e de España. Iñigo los acome e una y o a ez, pelea co no bueno y mue e en la e iega, que- dando p isione os los más biza os de su hues e (3). No iene o o ecu so el Mona ca godo que abandona la emp esa del No e, ol e á Toledo y e o za su ejé - ci o, abas ándole de odo lo necesa io. Fo ma á o illas del Tajo es g andes cue pos mili a es, y come e la imp u- dencia de con ia el mando del uno á Oppa, y á Sisbe - o el del o o, dignos he manos del odiado Wi iza. Re- se a pa a sí el cen o del ejé ci o con los más lucidos y ale osos (4). ¿Igno aba, quien debía se odo p uden- cia y cau ela, que el esen imien o y ambición empe- ñan á homb es desalmados en los mayo es c ímenes con- a la pa ia? Iba el Rey (dicen los his o iado es á abes) con pompa y majes ad, en su ca oza de o o y ma il, i ada po dos mulos; os en aba áu ea diadema de jacin os, ubíes y es- en el Bayán almog ib, 9,—ISA ARRAZÍ (972), aquí mismo.—ANÓNIMO (1000), Alba machnnía, página 7 del ex o á abe; de la e sión cas ellana, la 21.—ALMAKKA- RI, I, 160-161. (1) EBN ABDELHÁQUEM, 210.—AHMED ARRAZÍ, en el Bayán almog ib, 10.— IsA (el mo o RASIS), Ms, de Amb osio de Mo ales, págs. 116 y 117 en la copia del P. FLÓREZ. (2) Con su p o e bial pe spicacia y e udición el eg egio académico P. FIDEL VITA enmienda la ase, has a aho a inin eligible, ansa'uc is p omon o iis, del pá a- o 34 del PACENSE, en T ansduc inis p omon o iis, eco dando o a igual del 61, donde se cuen a la cele idad con que el emi Okba, en cuan o supo que se habían suble ado los be be iscos, bajó desde Za agoza has a las ag ias coma cas de Algeci as: que eso quie e deci T ansduc ina p on owo ia. ALMAKKARI, I, 161, cuen a que Tá ik esc ibió á Muza diciéndole se ya dueño del e i o io que media desde Gib al a al lago de la Janda; y pidiéndole e ue zos de gen e pa a asegu a la conquis a. (3) ÁHMED ARRAZÍ, en el Bayán almog ib, 9, donde a i ma que Tá ik, cuando aquella pelea, hubo de hace 10.000 p isione os.—IsA, en el luga ci ado —EL AR- ZOBISPO DON RODRIGO, III, 20. (4) El au o del Ajba mackmúa, página 9 del o iginal y 22 de la e sión cas e- llana; el ARZOBISPO DON RODRIGO, III, 18; y ALMAKKARI, I, 162 y 163, sin duda omando odos es de una misma uen e la no icia, suponen se hijos de Wi iza los que mandaban las dos alas del ejé ci o isigodo. En el p ime o de es os lib os se llama Sisbe o y Obba á los p íncipes; DON RODRIGO, en luga de Obba, pone Eba, y ya en el capí ulo an e io dejaba mencionado á Oppa, a zobispo de Se illa, asladado con- a lo dispues o en los cánones á la silla me opoli ana de Toledo, po el ey Wi iza, he mano suyo. Ni el PACENSE, Ch onicon, 36, echa en ol ido al mise able (Oppa hijo del ey Egica.» 47 me aldas, y es ía sob e la bien emplada co a de malla pu pú eo man o ecamado de o o y bo dado de pe las, za i os y opacios. A ibúyenle es as mismas c ónicas cien mil homb es de pelea, que bien pudié amos sin esc úpulo de conciencia educi á sólo una e ce a pa e; y dan á Tá ik doce mil, ag egados á los sie e mil que ajo consi- go, o os cinco mil, que de e esco le en ió Muza, acaudi- llados po el ale oso Julián, conde de Ceu a (i). Desciende el ejé ci o isigodo á Có doba y Ecija; en el campo Mundense, en e la Puebla de Cazalla, Osuna, los Co ales y Mo ón (2), deja á mano izquie da el ca- mino de la bahía de Gib al a , y sigue po el de Medina- sidonia. Poco an es de Pue o Se ano pasa el Guadale e; iene á ipluci (P ados del Rey), balua e amoso de Vi- ia o, el inmo al gue ille o español; y de allí á Sagun ia, hoy Jigonza la Vieja, en donde ija el Visigodo los ea- les (3). Tiene á su espalda, y como á dos leguas y media, el Guadale e; á su de echa, y á es, á Medinasidonia, capi- al de condado; y poco más de dos, al en e, el ío Ba - ba e y la ue e La'scu a, que hoy se denomina Alcalá de los Gazules. No se ha descuidado mien as an o el enemigo. Valién- dose del e o , con manda coce en calde as al español que le desobedecía, y ex ende la oz de no se o o el • (1) Ajba nzachmúa, 7 del o iginal, 21 de la aducción.—EL ARZOBISPO DON RODRIGO, III, 20.—ALMAKKARI, I, 162. Es án con es es las dos úl imas ob as en que el aido conde D. Julián acompañaba á Tá ik con no poca gen e andaluza, que á más de la a icana que ajo, se le había eunido, y señalaba los pun os impo an es de gua da y p opo cionaba solíci os espías. La gamen e hablan los esc i o es á abes y españoles de la os en ación con que en la ba alla apa eció D. Rod igo, de sus es idu as magní icas, de su ca oza y de su co cel o do llamado O elia.—EBN ABDELHÁQUEM, 21 ARRAZÍ, en el Bayá#z alnzog ib, 9. —Ajba machnzúa, 9 del o iginal, 22 de la aducción.---EL ARZOBIS- PO D. RODRIGO, 1II, 20.—D. LUCAS DE Tú- ,  ALABAR.—ALFONSO EL SABIO, C ónica gene al de España, II, 55.—ALMAKKARI, I, 163. (2) AURELIANO FERNÁNDEZ-GUERRA, Dic amen ace ca del si io en que u¿ Mulada Pompeyana, Mad id, Ri adeney á, 1866, pá ? , s. 31-37. (3) En e las ciudades u de anas del con en o ju ídico de Cádiz mencionan PLI- NIO, III, 2, TOLOMEO, Il, 3, y el RAVENATE, 317, 8, la de Sagun ia ,cuyas uinas y una o e subsis en hoy con el nomb e de Jigonza la Vieja, hacia el No des e de Me- dinasidonia y Pa e na. La aducción española del MORO RASIS, hecha en 1312, llama á es a población ,S'azuyue.—EBN ABDELHÁQUEM dice que Rod igo y Tá ik se encon a on en el luga llamado Sidania (lec u a equi ocada po Sagun ia), jun o al ío Unznz Haquim, que F,BN ADZARÍ, Bayán aln2oe- ib,II, 31, llama «lío de la Conquis a,» y EBN ALCUTÍA, 7, y muchos au o es después dicen « ío Becca» ó «Lecca», el Ba ba e. 48 alimen o de su opa ( ), des i íanse odos po cumpli con el ma y o celo sus manda os. Puso en pie de gue a los con ines del Es echo, a mando á lab iegos y se a- nos y á los mo ado es de las ciudades. Sus des acamen- os llegaban po un lado has a la laguna de la Panda (2), y po el o o has a los é minos de Oba (Jimena de la F on e a) y To e Lasczdana (el Cas ella ). Hecho es o, salió de Algeci as, pa a a anza con a D. Rod igo en las inmediaciones de Alcalá de los Gazules y del ío Ba ba e, que desemboca en la laguna de la Janda.- Mezcla on al in sus haces ambos ejé ci os el domin- go 19 de julio de 711. Iban á cumpli se ocho sang ien os soles de es a indecisa la sue e de las a mas, y lle aba pe didos Tá ik ya es mil comba ien es (3), cuando el A icano se a es a, en las inieblas y sec e o de la noche, á e se con Sisbe o y Oppa, induci los á ompe sus ju- amen os de idelidad al ey D. Rod igo, y á o ece ique- zas sin núme o á la abominable amilia de Wi iza (4). Amanece el domingo 26 de julio; ocan ambos ejé ci- os á a ma , y enciéndese de nue o la pelea; mas, á la se- ñal con enida y cuando el sol a día en la mi ad del cielo, comienzan á hui las hues es de Sisbe o y Oppa, los cua- les con buen golpe de gen e se pasan al enemigo (5). El Mona ca isigodo man iénese i me; pe o cede al in aco- sado po la nube de sae as a icanas y po la cons e na- ción gene al que p odujo la uga y aición de las dos alas del ejé ci o. A abes y a icanos despo izan sob e odos los ugi i os, a endiendo á que no se les escape de en e las manos la inc eíble y nunca imaginada ic o ia. Pe si- guen p e e en emen e á los que huyen hacia  ' Écija• y en la dehesa de Mo ejón, en e el Guadale e y Mon ellano, comple an el iun o y pos an ya pa a siemp e el an es incon as able pode ío de los Visigodos (6). (1) EBN ABDELHÁQUEM, e sión cas ellana ya ci ada, 210.—EBN ALCUTIA, 9. (2) A / ba niachmúa, 7 del o iginal, 21 de la e sión. (3) EL MONJE DE SILOS, 16, y EL ARZOBISPO D. RODRIGO, III, 20, no an que - ue on casi 16.000 homb es los que pe dió Tá ik.—ALMAKKARI, I, 162 y 163. (4) Alba niachn úa, 7 y 8 del ex o, 22 de la aducción.—EL ARZOBISPO DON RODRIGO, III, 2 0. — ALMAKKARI, I, 162. (5) AHMED ARRAZÍ, en ALMAKKARI, I, 163.—EL ARZOBISPO D. RODRIGO, III, 20.—ANNOWAIRi (-1332), XII. (6) DON EDUARDO SAAVEDRA, La Geog a ía de España del Ed isí; I, en el Bo- le ín de la Sociedad Geog á ica de Mad id: X, 5, pág. 377. 49 Nada se supo de D. Rod igo, sino que iba delan e de los que más huían. Después no le llegó á e nadie ni i- o ni mue o. Únicamen e halla on los encedo es jun- o á los emedales del Ba ba e y la laguna de la Janda, el ca o de o o y ma il, y enganchados á él los dos ja- dean es y sudo osos mulos; cla ado en el lodo uno de los iquísimos bo ceguíes del Mona ca, y sob e el cieno el pu pu ino man o eal cubie o de iqueza (I). Quién asegu a que Rod igo hubo de pe ece en la ba- alla (2); quién, que su cabeza, po manda o de Tá ik, ué cla ada en el mu o de la celebé ima Ca eia ( uinas y o e que se dicen hoy de Ca agena, en el cen o de la bahía de Gib al a ); y lle ada luégo á Tánge , donde e- sidía Muza, gobe nado de Á ica (3). O os asien an que el P íncipe, co no se a ojase á c uza nadando un b azo de la laguna, se ahogó en sus aguas, sume gido po el pe- so del a nés y a as ado po la co ien e (4). Quién a i - ma que ganó la opues a o illa, log ó emba ca se y pasa la ma , pe o que se pe dió en la a esía. Y quién inal- men e nos dice que, ugi i o del campo de ba alla, y ece- loso de la gen e bé ica y cel íbe a, pudo con p opicia o - una llega á luengas ie as, y se allí seño de illas y ciudades (5). Es o úl imo es lo que pa ece p obable, y á mi e más segu o. Hállanse con es es los más g a es y an iguos monu- men os his ó icos en que, pe dida la ba alla, no supo na- (i)  machnzzía, 9 del o iginal, 22 de la aducción Bayán almog ib, lo.— EL ARZOBISPO D. RODRIGO, III, 28.—EBN ALABAR. — ALMAKKARI, I, 163. (2) ANÓNIMO, Addi io ad loannenz Bicla ensenz, 43. Pe o es a a i mación se mo- di ica po el mismo au o en el c onicón a ibuido al PACENSE, 34.—EBN ABDELHÁ- OUEM, e sión cas ellana, 210.—C onicón compos elano —EL MONGE DE SILOS, Ch onicon, 17.—Bayán almog ib, 10.—Anales Compos elanos. (3) Bayán almog ib, 13. (4) EBN ALCUTiA (-977), pág. '7 del ex o á abe imp eso po nues a Academia de la His o ia, esc ibe que el úl imo Rey godo se me ió en el io Becca y no ué en- con ado.—Bayán almog ib, 11.—ANNOWAIld, XII.—ALMAKKARI, I, pág. 162. .(5) «E ca a on los mue os e oma onles las a mas e quan o eníen; e nunca an o podie on ca a , que podiessen ca a pa e del ey D. Rod igo. E diz que ué senyo , después, de illas e cas iellos; e o os dizen que mo ie a en el ma ; e o os dixie on que mo ie a uiendo a las mon annas, e que lo comie an bes ias ie as. E más des o non sabe nos. E después a cabo de g and iempo, los c is ianos guando se ol íen que eníen ecob ando (ganando ie as), diz que alla on una sepol u a en Visco, en que es án esc ip as le as que decaen ansí: Aquí iace el ey D. Rod igo, ey de Godos, que se pe dió en la ba alla de .S'aguyue (Sagun ia).) EL MORO RASIS, en mi manusc i o, olio 121. 4 50 die qué ué de D. Rod igo, pues no pa eció ni i o ni mue o. Co no á la uga de los Godos, , po la aición de los he manos de Wi iza, debie on los A abes la ic o ia; y co no de los Españoles se sal a on huyendo con sus o- pas a ios capi anes, en e ellos Ade onso conde de Eci- ja, y Teodomi o duque de O ihuela, con mayo unda- men o y en buena c í ica nos ha de se líci o conje u a que el Mona ca halló ambién su sal ación en la huída. Recué dese que según los más an iguos esc i o es consul- ados po Almakka i, I, 163, iba delan e de los que huían. ¿A qué deja se ma a sin u o, decidida la sue e de las a mas; ó neciamen e coge po los bá ba os, pa a mo i mil eces en ignominioso cau i e io? Napoleón, encido en Wa e loo, y en No a a Ca los Albe o, ya sólo se cui- da on de sal a la ida, hallando p e ex o deco oso pa a ello en azones de Es ado, y abandonándose luego al a bi- io de la o una. Voy á sus en a que D. Rod igo y muchos caballe os leales huye on has a Lusi ania; y en la pa e bo eal del ducado de Mé ida, en e Due o y Tajo, si iéndoles de p opugnáculo i me la sie a de la Es ella, conse a on una somb a de mona quía legí ima, has a que subyugada Mé ida po Muza ebno Nocei , á 3o de junio de 713, que- dó á me ced de los Sa acenos lo más g anado y ico de, la p o incia. Es udio pa a el es udioso y esc ibo pa a el que anhela sabe . Ha de ag adece me, pues, el es udioso que le ma- ni ies e los da os é indicios his ó icos po donde sos engo la esis que dejo mani es ada. Hé aquí aho a los unda- men os en que se apoya mi discu so.. Comienzo po eco da al lec o que uno de los c oni- cones inse os en el códice de Roda hacia los úl imos días del siglo IX, einando Al onso III en León, y Ga cía Íñiguez en Na a a y Sob a be, nos b inda con un ico - e- so o de no icias en el pá a o siguien e ( ). "DE LOS GODOS QUE SE MANTUVIERON FUERTES EN CIU- DADES DE ESPAÑA. Luego que ué desba a ado . Rod igo, (1) Códice de la San a iglesia de Roda, olio 36 uel o.—LAFuENTE ALCÁNTA- RA, en los apéndices á su e sión del Ajba machmúa, 163. Rey de España, y a ojado iolen amen e del campo de pelea, como no se supiese nada ace ca de su pa ade o, • 51 ni de él se hallase as o ninguno, púsose en n9 icia de odas las ciudades y o alezas de los Godos. Las cuales, de un mismo co azón, se ap es a on á la esis encia; y así, Godos y Sa acenos sos u ie on enca nizada lucha po iempo de sie e. años (711-718). De endióse, pues, con sus obus os mu os cada ciudad en oda pa e (ubilibe ) (1). Cumplidos los sie e años, y mediando en e unas y o as hues es o iciosos negociado es, depusie on las a mas; y po i ud de pac o i me y de palab a inmu able, se con ino en desman ela las ciudades los Españoles y Go- dos y habi a en los cas os y icos, habiendo de ene cada cual de es as gen es de echo pa a elegi condes y seño es de su aza que los gobe nasen y uesen los enca - gados de cob a los pechos ó ibu os eales, debidos, en i ud del con enio, á los Sa acenos po odos los habi- an es del espec i o condado. Los ecinos de las ciuda- des que habían hecho suyas á i a ue za los in aso es, quedaban en se idumb e como p isione os de gue a; excep o los que, según las ins ucciones del Cali a de O ien e, debían se pasados á cuchillo" (2). Así ino á es e iliza se el he oico alo de los españo- les, aislados sus es ue zos, c eyendo cada capi án que se bas aba á sí p opio, y apándose los oídos si se decía que D. Rod igo los con ocaba á pun o donde se hab ían de ehace odos pa a la común sal ación, es ando p on o á (I) El ex o dice L T biibila; pe o enmienda ace adamen e el P. FITA, ubilibe . (2) Mucho de es o lle ó el ARZOBISPO D. RODRIGO á su His o ia, III, 22; y de él lo omó nues o sabio ey D. ALFONSO X. El cual, en an iquísimos lib os de los que debió ene á mano pa a esc ibi los suyos de his o ia, halló especies semejan- es á és as y las ap o echó pa a el capí ulo donde con e dad y elocuencia_ desc ibe el llan o de España. Hélas aquí: «Las cibdades que los Ala aues non pudie on conque i enganna onlas e conque- i onlas po alsas pley esias. Oppa ijo del ey Egica a gobispo que ué de Seuilla andaua p edigando a los xp is ianos que se o nassen con los mo os e uisquiessen so ellos, e les diessen ibu o. E si po uen u a ouiesse dios dellos me ced, e aco iesse a la ie a; que ellos ayuda a los que aco iesse, e po al encubie a ue on los omnes engannados. E die on los cas iellos e las o alezas de las uillas, e inca on los xp is- ianos mezclados con los Ala aues... Los mo os po es e enganno p isie on oda la ie a, e pues que la ouie on en su pode : c eban a on oda la ie a, e oba on las eglesias e los omnes, e leua on odos los eso os dellos, e od ell aue de la ie a que non incó y nada. Si non los Obispos que uxie on con las eliquias e se acogie- on á las as u ias.» La Ls o ia de Espanna que lizo el muy noble Rey Don Al onso. Manusc i o de la Biblio eca del Esco ial, j. Y. 2., olio cxciij uel o. Todo ello es á de acue do con lo que en su b e e y ené gico es ilo asegu a al nú- me o 36 el C onicón del PACENSE. 52 o ganiza e icazmen e la esis encia si con aba con el ne - io, abazón y sos én de las obus as y bien si uadas o - alezas omanas y isigodas. Pa e mien es además el lec o en que, du an e aquellos años de enaz y sañuda gue a, ue on a ias las p o in- cias cu y os duques se decla a on eyes: alguno an amo- so en memo ias c is ianas y sa acenas, como Teodomi o, el duque de la p o incia Au a iola (O ihuela), pa ida en sie e ciudades condales (i), y alguno de quien no hay o a no icia sino la de aclama le " ey piadoso en Ta agona" y "en Na bona" las monedas, como sucede con A.chila, duque segu amen e de la Galia Gó ica ó de la Cel ibe ia, que al sucumbi el impe io godo en ie a de Medinasi- clonia el año de 711, se decidió á unda alioso eino con aquellas dos p o incias, limí o es en los con ines o ien a- les del Pi ineo (2). Hé aquí un ey cuya exis encia igno a íamos á no se po dos medallas de o o. Pues o a, de o o ambién, nos di á habe einado en Lusi ania D. Rod igo, después de la o a de 711. Mas, pa a e lo cla o, hemos de conside a es cosas. P ime a: que la moneda omana y bizan ina de o o, pla a y cob e con inuó siendo pa a el come cio y con a ación la ulga y co ien e en España du an e la dominación de los Visigodos. Segunda: que és os no u ie on sis ema peculia mone a io, y así no lab a on moneda de cob e ni de pla a, sino de o o únicamen e; pe o en an mode ada can idad, que son hoy de suma a eza, y alen en e los numismá icos, la , que menos, doblado quince eces su , pe- so . muchísimas, cua en a; y algunas, ochen a eces. Te - ce a: semejan e a eza y los le e os de las medallas po- nen de mani ies o que, si bien co ían en el me cado, al- e nando con las bizan inas del p opio me al y peso, el obje o p incipal de su acuñación no debió se o o que el de pe pe ua ecue dos glo iosos de señaladas ic o ias, bene icios de la eligiosa piedad ó muni icencia de los eyes, du os esca mien os ú o os sucesos memo ables. (1) AURELIANO FERN ÁNDEZ•GUERRA, Dei ania y su cá ed a episcopal de Begas- i, Mad id, Fo ane , 1879: páginas 25 á 27. (2) El escla ecido ALo'is HEISS, página 141 de su ya celeb ada ob a, discu e la gamen e, aun cuando po o o camino que yo, sob e las monedas de Achila, y nos o ece con la mayo pe ección sus dibujos. 53 :Banse de es ima , pues, an e odo nedallag conmemo- a i as, y auxilio e icaz pa a la His o ia (1). Véamoslo si no, siguiéndola paso á paso. Fué. Leo igildo (568-586), como odos sus p edeceso es desde A ana ico, Ala ico y A aul o, ey de la gen e goda, pe o capi án y adalid de las hues es omano-bizan inas: Du an e dos muy la gas cen u ias, los Bá ba os, auxilia- es del Impe io, habían ido adqui iendo en eudo muchos y pingües e i o ios galos y españoles, á í ulo de com- pensación po las pagas que les debía el Es ado (2). Leo- igildo einaba de hecho sob e innúme as poblaciones, y se p opuso eina po de echo p opio en odas las de España, a ancándoselas egión po egión, y p o incia po p o incia, á los Impe iales. Ningún gene al isigodo había usado has a allí aje di e en e del omano; pe o es e caudillo, según San Isido o nos dice, apa eció po ez p ime a sen ado en solio y cubie o de iquísimas es- idu as eales (3).  • A ibuyóse po an o la pompa é insignias de mona ca, y á ley de al acuñó moneda con su bus o y su nomb e. Al p incipio no quiso in undi celos en Bizancio; y po el an e so de la medalla hizo g aba la imagen del empe a- do Jus ino, llamándole Seño nues o y Augus o; bien que po el e e so igu ó la ic o ia, y u o cuidado en indica se la insepa able compañe a del cla ísimo Liu í- gildo ey. La eduzco al año de 569, cuando, según San Juan de Bicla a, se aclamó Rey de la España Ci e io , después de es i ui á su p ís ino es ado la p o incia de los Godos, ha o menoscabada po con inuas ebeliones de muchos. T es años adelan e, en 572, apode ándose de Có doba, se decla a independien e de Bizancio y único seño y ey de España. Luego que ija su co e á o illas del Tajo, hacia 579, las monedas le publican Rey en Toledo,. y así que do na g an pa e de los Vascones, Rey en Egessa, (I) De mane a di e en e opina on doc os a ones, desde PEDRO DÍAZ DE RIVAS, sob ino del P. MARTÍN DE ROA, has a el g a e au o de la España Sag ada. Pe o el. iempo no pasa en balde, y ac ecen ando el caudal de da os eunido po an solíci os in es igado es, hace que puedan llega á e cla o los que ienen después. (2) En comp obación, p ás ame eco da el es imonio de InAcio, obispo de Cha- es (390-470), núme o 25 de su C onicón, pá a o IV, alio de 418. (3) SAN iSIDORO, His o ia de Re; ibas Ga ho2-zon, U andala um eí SUCVO 71111, ca a DCVI. ;4 EÇ, ea de los Caballe os. Dueño de Có doba po segunda Vez, en 534, su medalla lo pe pe úa con la insc ipción: Pos eces s ganó i Có doba. Comba e á su hijo He mene- < 1 -4 do, le ce ca en Se illa, y oma la ciudad; el g abado ab e es e le e o: Leo igildo Rey, con á' V 1! dá de _Dios, se apode a (le H7spali. Funda á Reccópoll, p óxima á donde con lu y en Guadiela y Tajo, po hon a á su o o hijo y suceso Recca edo, y pun ualmen e lo oci e an las me- dallas: .E.1-1 A i(5 á ReCC iP0/1 . . En in, es os p eciosos monu- men os an ilus ando una po una las memo ias que de Leo igildo nos ha conse ado San Juan de Bicla a, comple ándolas en muchas ocasiones. Po ellos le halla- mos encedo en B aga y Opo o (535), en Mé ida y en Rosas; us o, es deci , cas igado se e o, en la misma Rosas y en la ciudad que hubo sob e la mesa de Íbo (Él o a), á la izquie da del Tajo, donde pa en lindes las diócesis, Placen ina Toledana. Y po úl imo, alaba su piedad un e cio de sueldo de o o na bonense. Todo ello _no e iden- cia la índole de la numismá ica isigoda? ;A qué a a i- ga al lec o eco dándole cómo el e cio de sueldo, ó ien e áu eo, de He menegildo anhela que Dios o o gue ida p ospe idad al Rey:? ;Y cómo el de Recca edo le p oclama de gen e en gen e piadoso, cuando en 589 con- g ega el ino idable Concilio de 62 obispos de oda Es- paña, Galia Na bonense y Galicia, y los Godos abju an del a ianismo? ;A qué las medallas de Mé ida, Coimb a, Idaña y Po ugal, las de Có doba, G anada y Se illa, las de Ta agona, Ta azona y muchas o as ciudades, empe- ñadas en ansmi i á los siglos u u os el celo de es e Mo- na ca po la eligión e dade a? ¿Ni á qué, po úl imo, las que le señalan eliz . en Na bona; ' ic o ioso en B a,c an- za y Tuy;jus icie o en Rosas, Ta agona, Ta azona, To - oa, Za agoza, Mesa de Íbo y G anada? Lo p opio ha de a i ma se de los eyes isigodos has a D. Rod igo; y es de obse a que ningún epí e o se p odiga an o co no el de piadoso (1). (I) DON LUIS JOSÉ VELÁZOUEZ, Conje u as sob e las medallas de los Reyes Go- dos y Sue os de España; Málaga, Ma ínez de Aguila , 1759.—R. P. MTRO. FR. HEN- RIQUE FLOREZ, _Monedas de los Reyes Godos: pág. 153 de la pa e e ce a de las Medallas de las colonias, municipios pueblos an iguos de España; Mad id, San- cha, 1773.—ALOIS HESS, Desc ip ion géné ale des Monnaies des Rois Wisigo hs d'Espagne, Pa ís, Imp en a Nacional, 1872. Respe ando la mane a de conside a cada cual de an a amados esc i o es la numis- 55 No puede nega se que los de encedo , jus o y eliz han de econoce po undamen o un hecho pe sonalísimo del Rey. Pues lo mismo c eo yo cuan o al de piadoso,- y eo' la p ueba en que de odos los p íncipes isigodos hay me- dalla con la leyenda Tole o plus, alusi a al sag ado ju a- men o que p es aban an e Dios y los homb es, en la ole- dana p e o iense basílica de San Ped o y San Pablo, el día solemne de su consag ación. Cuando en la capi al de una p o incia ó de un condado ju aban gua da le sus ue os, la capi al hacía ambién moneda que allí le apellidase pia- doso. Acon ecía lo mismo si po su mano colocaba la p i- me pied a pa a la e ección de un emplo, ó do aba una iglesia muní icamen e (1)./ Don Rod igo ba e moneda, po ene o de 711, con la ins- c ipción Tole o Pius, cuando allí se consag a pública y so- lemnemen e. ;Si hubie a expugnado á Pamplona y , op i- mido á los indómi os Vascones, al pun o se hab ían acuña- do e cios de sueldos áu eos, con el le e o de Pampilone ic o ,- y ni más ni menos, en Sagunlia (Jisgonza), en Asi- do (Medinasidonia) ó en T aduc a (Algeci as), á iun- a de los Á abes y A icanos in aso es. No u o iempo sino pa a pelea in uc uosamen e en Na a a, y con g an desdicha en los me idionales campos andaluces. Con ales an eceden es, ¿qué explicación hab ía de da - se al ac o pe sonalísimo de D. Rod igo en Igaedi ania ó Egi ania (Idanha á Velha), sob e la banda de echa del Tajo, en la península que o ma el ío Ponsul, p óxima á la má ica isigoda, en iendo yo que á lo más hubo una casa de moneda en la capi al de la p o incia, y que allí es a ó aquella ciudad del e i o io hacían acuña el e cio de sueldo áu eo, conmemo a i o, que les impo aba. Po ello el doc o 1-1E7ss acie a á as ea juiciosamen e la p o incia á que pe enecía la medalla de cualquie pueblo desconocido. Nada menos que 6] nomb es geog á icos poseemos en las medallas isigodas: 3 de ellos co esponden á la Na bonense; 9 á la Ta aconense; 8 á la Ca aginense; 5 á la Bé ica; 11 á la Lusi ania; 25 á Galicia. Po sí solo es e úl imo gua ismo pudie a de- mos a que ué conmemo a i a la índole de ales monumen os, supues o que en Ga- licia los Visigodos, pa a domeña á la gen e sue a, lib a on muchas y empeñadas ba- allas é hicie on e ibles cas igos. El DR. FÉLIX DM-IN, omo VI, pág. 272 de su ob a Die Ziini g- e de Ge mansn, Wii zbu g, 1871, econoce unas ein icinco casas de moneda en o as an as pobla- ciones, guiándose po las escasas no icias de VELÁZQUEZ, LÉLEWEL y RomEY. (1) En e las ó mulas de la chancille ía isigoda ansc i as del céleb e códice de O iedo po el c onis a AMBROSIO DE 'MORALES, y conse adas hoy en el manusc i o F 58 de nues a Biblio eca Nacional, es muy cu iosa la IX, conce nien e á undaciones eales y do ación de iglesias ca ólicas. 62 ecen Apeles, Fichas y Pla ón. De Augus o, aquella o a en que Vi gilio ciñe el lau el de Ho ne o. Y glo iosísima en e odas, aquella en que iun a la c uz sob e las alme- nas de la Álhamb a, se os en a Gonzalo de Có doba, e- o de u cos y anceses, aba e el jo en de Aus ia la media luna, y esplandecen asomb o y pasmo de los po eni , Miguel Angel y Ra ael, Velázquez y Alonso Cano, Ce an es y Lope de Vega. ¡Cómo se emb iaga y . delei a el ánimo al con empla los siglos de o o! ¡Cómo padece eco dando los mise a- bles iempos sólo ecundos en imbéciles y mal ados! En- onces, los audaces que a eba a on el gobie no de la mu- chedumb e, desa ínanse po discu i nomb es hones os con que enmasca a la ileza y el c imen. En onces los gua das del ganado le ponen á me ced del lobo. En on- ces, pa a med a y sali con su in en o, áspe o, engañoso y malo, de que e lo odo pa a sí, los minis os de A ca- dio y lono io llaman ole ancia p ecisa y noble consen- i que á oda ho a se suble en los godos y o os bá ba os; ba os• y cali ican de hidalguía ene ce cado y encido al ey Ala ico y sus Godos una y o a y o a ez, y deja le siemp e escapa ileso, pa a que enue e á o illas del Tíbe la espan able noche de T oya. En onces, po úl imo, o- ci e ando celo de eligión y amo de libe ad, ó enganza de impe donables ag a ios, pone ale e en manos del Sa- aceno las lla es de Egip o Mekaukes el in ame, y las de España, el abo ecible conde D. Julián. - El conde Julián e a godo; y en e los diez condados a icanos adsc i os á los dominios españoles, gobe naba el de Ceu a. Hé aquí 51. _s, hechos, indubi ables ambos, que en nues a edad se han con adicho sin undamen o ninguno. E idenciemos su e dad y exac i ud. -*- Indis in amen e ponían los isigodos á sus hijos (lomo, á un iempo, en los de Wi iza hemos is o) nomb es ge - mánicos, omanos y g iegos. Así, no po que el de Julián sea omano, se deja á de econoce al unes o Conde po godo, supues o que eje cía muy impo an e y hon oso ca go, quizá el de mayo es ima y con ianza en el e i o- io a icano español (1). El Conde isigodo enía a a-- (1) El í ulo del condado p e enía de la ciudad de Ceu a, que en la edad isigó i- ca (según emos po SAN IsiDoRo) se denominó Sepia, ó «La bien o eada y ce ca- da,» aduciendo p o bablemen e la oz enicia Gádi , que signi ica eso mismo y que 63 mien o de nobilísimo- a ón; de a ón cla ísimo, el Du- que; y de glo iosísimo ó glo ioso, el Mona ca. Pasemos aho a al segundo hecho his ó ico geog á ico, indispu able y con adicho ambién. Du an e seiscien os cua en a y un años, desde el 70 al 711 de nues a e a, la Mau i ania Tingi ana ué ie a es- pañola. En 70, el empe ado O ón hubo de ag ega á la p o incia Bé ica las ciudades de los Mau i anos ó Mo os, o o gando en cambio al Á ica nue os p i ilegios, más_ po os en ación que augu ándoles ida (1). No lo lle a on á bien aquellos na u ales; y á los no en a y seis años de pues a po ob a semejan e ag egación, en el de 166, los Mo os, cual si quisie an i se ades ando pa a acome e amosísima a en u a den o de seis siglos y medio, c uza- on el Es echo Gadi ano, en a on á sang e , y uego po los mon es de Málaga y po las campiñas de Ecija y Ca - mona, ce ca on la gos días ue es y iquísimos cas illos; mas, á la pos e, un en endido y ale oso capi án de los dos empe ado es colegas Ma co Au elio y Lucio Ve o, pe sigue enaz á los in aso es, y en las llanu as se illanas del Guadalqui i los pos a y los degüella (2). Gobe nó, pues, desde el impe io de O ón la Mau i ania Tingi ana, aho a el P e o , aho a el P ocónsul de la Bé- ica, ó séase un a ón sena o ial, acompañado de un Lega-. do y un Cues o . Pe o en 297, Diocleciano, espe ando en la Tingi ania su ya an iguo ca ác e de egión españo- la, hizo que ue a p o incia de po sí- (a). Vino á egi la debió, á mi pa ece , lle a en lo an iguo ¿ .i ..¡,.11,..  impo an ísima. El RAYE- NATE me da ocasión pa a conje u a;-lo de cie a especial Mau i ania Tingi ana, á un lado de la a icana c lu nna de Hé cules, y jun amen e de o a Mau- i ania Gadi ana, que los bá ba os decían :4 . /2i-ida, al o o lado: po donde el es echo He cúleo se denominó Sep eingaili ano. 1.)(JU.,...11:)el- es as especies e dade as ó e ó- neas; pe o como el nomb e bá ba o c . :-:apo -a.k.. al an iquísimo Ábila ó Abyla, que lle ó la columna on e a á la española de Ca/pe; y como en Andalucía no hubo jamás al Mau i ania Gadi ana, sólo cle la sue i. que digo, se puede explica al pa- saje en el ANÓNIMO DE RAVENA, 1, ;,; (1) In o a Oceani colonia AnÇilsii  Zulil, egum  exem- p a e ju a in Baelicain p e e iussa.  "-lis ., V, 1.—CORNELio TÁCITO, His ., I, 78. (2) JULIO CAPITOLINO, T'ip'a ¿ e  ...1.3,--día2.----Dos insc ipciones la inas, con empo áneas, en An eque a y Se illa. (3) De la di isión hecha po Diocleciano han llegado á noso os cua o copias en lo conce nien e á España, á sabe : 13 del d>dice Vc onense del siglo VII, p ime a- men e sacada á luz en 1742 po F.SciPióN NIA i; y mego en 1862 con singula es- me o y doc os comen a ios po 11 . 1omms p :N; la de RUFI0 FEXTO, en su La é cu. lo, cap. V; la de POLEMO SiL ia, en el suyo, publicado po MÓWISEN, año de 1857; 64 desde en onces un P esiden e, y á la Bé ica un a ón consula , subo dinados ambos al Vica io de las Españas, y és e al P e ec o del p e o io en lás Galias, uno de los cua o que enían bajo su mano el o be de la ie a. Anegada España po el oleaje de bá ba os, á 28 de sep- iemb e de 409, y empujándose y de o ándose los unos á los o os, po no di idi con nadie el obo y la p esa y no ene seño á quien obedece , la sagacidad de los Reyes isigodos supo alza se con el u o de an as dep edacio- nes y usu paciones, simulando oma pa a sí la causa y de ensa de la República y pelea po la majes ad y e e - nidad del Impe io (I). Reinaba Teudis (531-548) sob e la incluida en la No i ia Digni a um u iusque Impe ii, que se edac ó en e los y años de 411 y 413, y de que enemos las esme adas ediciones de BóCKING y SEECK. C ee MOMMSEN que el apun amien o del códice Ve onense debió se copia del cua- d o de p o incias o iginal, o mado en 297. En las cua o copias emos siemp e la Mau i ania Tingi ana como p o incia española. B6CKING hace ale opo unamen e la insc ipción de un monumen o e igido en Roma el a io de 321 á Lucio A adio P óculo, p esiden e de la p o incia Byzacena y magis ado que ué en odas las seis que o naban la diócesis de Á ica. En e ellas no se enume a la Tingi ana, pues seguía siendo de los é minos españoles. Co - pus Insc ip ionum La ina unz, VI, 1690. Pa íase la Tingi ania en diez condados y obispados jun amen e, á sabe : Tingi, Sepia, OPb11‘211, Babba, Szíbu , Dusa, Ag a, Bacanazia, Ben a y Pisciana, nomb es que en los códices an iguos apa ecen más ó menos iciados. Respec o de los Condes, apenas sabemos nada; cuan o á los Obispos, son pocas las no icias que poseemos. Quizá la silla Tinga iense, que en documen o del a io 482 esul a acan e, sea la de Tingi; la cual, en 780 nos da como su agánea de Se illa el p ecioso agmen o es- cu i -dense R ij-18, po habe se ex inguido á es e iempo ya la eligión c is iana en los demás condados. Quizá, ep esen ando á la Iglesia de Sepia, mal esc i a SPs ensis, en 1 ° de eb e o de 482 el p esbí e o C escen e asis ió á la con e encia enida en Ca ago en e A ianos y Ca ólicos. Vemos en el sínodo Ca aginés de 419 á León, obispo de Opino. De Babba Obbi, que dicen los monumen os eclesiás icos) enemos cua o mi ados: Paulo, que susc ibió en el síncdo Ca aginiense de 255; Felicísimo, dona is a, que omó pa e el año de 411 en la con e encia de Ca ago en e Dona is- as y Ca ólicos; Eusebio, que concu ió á la de 482, en e Ca ólicos y A ianos; y Vale iano, asis en e en 553 al concilio II de Cons an inopla. Súbu conse a la me- mo ia de Dona o, en 482; Dusa, la del dona is a Bibiano, en 411; Ag a, la de Libo so, en 25 ; Bacana ía, la de Paladio, en 482; Ben a, la de Hono io, en el mismo a io; y Pisciana, la del maximinianis a Secundiano, en 393 Las Mau i anias Tingi ana y Cesa iense cons i uye on, pues, en lo eclesiás ico una sola p o incia: po donde odos los Obispos ingi anos asis en es á la con e encia ca - aginesa de 482 igu an como cesa ienses. Nada iene de pa icula ni de nue o, en la edad an igua, que una egión pe enez- ca espi i ualmen e á de e minada p o incia, y en lo ci il á o a di e sa Á ica misma nos b inda con un ejemplo de ello muy no able: ciudades amosas del A ica p ocon- sula en lo ci il y polí ico, dependían de la Nunzidia en lo eligioso, y ice e sa. En España, la Can ab ia e a egión eclesiás ica subo dinada al Me opoli ano a aconen- se, mien as en lo ci il co espondió alguna ez á Galicia. (1) Véanse en el C onicón de IbAcio, co egido é ilus ado po el jesui a JUAN MATEO GARZÓN, y sacado á luz po RAM, B uselas, 1845, los años 417, 419, 420, 65 nues os Visigodos, cuando un buen golpe de solda- dos impe iales sal an desde España el Es echo, des- emba can en Ceu a, expulsan de la ciudad á los godos y pasan á cuchillo la b a a hues e que luego en ía Teudis á soco e la plaza (i). Más adelan e, conjú ase, en 554, el audaz A anagildo pa a a eba a , como a eba ó, la co o- na al godo Agila, ayudado po las ague idas opas que le mandaba al in en o el g an empe ado Jus iniano: las cuales, dies amen e y á ue de ecob a lo p opio, se apode an de o alezas impo an ísimas en el e i o io español y a icano. T ece años eina en e los suyos A a- nagildo ba allando sin cesa con los G iegos y sin pode - los a oja de la Península (2). Ni po comple o lo hubo de consegui ampoco el o ísimo Leo igildo (568-586), que concibió y lle ó á cabo el p oyec o de unda una independien e, ue e y espléndida nación española desde el Ródano al A las (3). Rese óse al glo ia pa a Sisebu- 4 22 , 439, 453, 456, 457, 4 5 9 y 465; y en SAN ISIDORO de Se illa, His o ia de Regi bus Go ho unz, los a ios 416, 466 y 483. (1) PROCOPIO (- - 565), De Bello Go hic°, II, 30.—SAN IsiD0R0, 1. e., a io de 531. La so p esa y oma de Ceu a po los Impe iales, se ha de coloca en e los años 531 y 533, po i ud de los da os siguien es. En 534 di igió dos cons i uciones el empe ado JUSTINIANO, la una al P e ec o de Á ica, y la o a al insigne capi án Belisa io, dando in ini as g acias á la P o iden cia po que las a mas bizan inas hubiesen des uido á los Vándalos, y o ganizado ci- il y mili a men e las egiones a icanas. Si leemos á KRiiGER, en su edición del Có- digo yus inianeo (Be lín, 1874-1880, página 77), da emos en el e o de c ee que una de las p o incias o ganizadas po el Empe ado ué la de Tingi, pues KKÜGER ha imp eso es e nomb e donde debió pone Zeugi, ó siquie egión Zeugi ana, que eso piden el sen ido y el o den con que JUSTINIANO a mencionando las p o incias; y eso dicen cuan os an iguos manusc i os del Código se conse an. MOMMSEN (In- sc ipciones A icae la inae, Be lín, 188o, p. XVII, n. 6) deshace semejan e e o con buena c í ica y undamen o; y deja en e e que sólo de algunos pun os de la Tingi- ania hubo de apode a se JUSTINIANO: po donde no pudo o ganiza como p o incia del Impe io la qué no le pe enecía. La segunda de las dos cons i uciones, que he dicho i di igida á Belisa io, se limi a á pone en su pun o los medios de conse a á Ceu a, que se acababa de ecupe a , y había de es ima se una de las lla es del Es- echo, pun o de apoyo pa a las na es impe iales, y luga donde se sab ían impo an- ísimas no icias de España y F ancia, dignas de se ansmi idas inmedia amen e á Cons- an inopla. Si, pues, SAN ISIDORO a i ma habe o nado á Ceu a los Impe iales cuando einaba Teudis, el cual ciñó la co ona en 531, y el empe ado JUSTINIANO menciona ya como suya es a plaza en 534, es indudable que al año de 532, ó al siguien e de 533, co esponde el acaso de los Visigodos. (2) SAN ISIDORO, 1. c, años 549 y 554. (3) SAN JUAN DE BICLARA comp ueba que, einando Leo igildo, los Bizan inos impe iales, dueños de la Bizacena ó Á ica, de Numidia y de Mau i ania Cesa iense, no pudie on apode a se de la Mau i ania Tingi ana, po el hecho mismo de e e i que 66 o (6 I 2-62 I) y pa a Suin ila (621-631). Aquél bloqueó an b iao osame n e las o alezas bizan inas, encla adas á una y o a pa e del Es echo gadi ano, que inie on á pode de los Godos con acilidad inc eíble (1). Pe o Suin ila, así en el iempo que ué duque, einando Sisebu o, co no luego al empuña el ce o, gue eó con al denuedo á los Impe iales, que supo no deja ni uno solo de ellos en los con ines españoles. "De oda España, dice San Isido o, has a la egión que hay po bajo del Es echo Oceánico, ué Suin ila quien p ime o llegó á ene el ce o en su ma- no, espe ado y obedecido: cosa que no se concedió an es á p íncipe ninguno" (2). Y como si és a no bas ase, hé aquí o a incon es able a i mación del mismo San Isido o de Se illa: "España es á di idida en seis p o incias, á sabe : Ta aconense, Ca aginense, Lusi ania, Galecia, Bé ica y .7ízigi ana, á la o a pa e del Es echo, en la egión de _Á ica" (3). Tan ma a illosa lumb e a de la Iglesia ca óli- ca hon ó el báculo pas o al de , Se illa desde el año 599 has a el día 4 de ab il de 636, en que mu ió en el Seño ; y esplandeció cuando España, pode osa y g ande, se ex en- día del A las al Ródano. Es decisi o, pues, el es imonio del San o Doc o , emi ido á is a de ojos ; y la c í ica de buena e no ha de pone lo en duda. de eco- Ni los his o iado es á abes más an iguos dejan n a es iguan es a e dad pa en e; y como al nos la a es io-u n Abdelháquem, el Anónimo coleccionado de adiciones, Ebn Adza í y Almakka i (4). los Mo os, en 569, ocasiona on la mue e del P e ec o de Á ica, ú sea de las es p o- incias e e idas, y la del Gene al del ejé ci o a icano, en 571, sin duda cuando aquéllos quisie on subyuga la p o incia Tingi ana.  • (1) « De Romanis quoque p aesens (Sisebu us) bis el; : ci e iumpha i , e quas- da,u eo um u bes expugnando sibi subieci , esiduas in e e um (mines exinani i , quas gens Go ho um pos in di ionem suanz acile edegi .» SAN ISIDORO, 1. c., año 612. (2) Talles Ilispaniae in a Oceani e um mona chia egni p inzus iden po i- us, quod nulli e o P incipum  colla un .» SAN TSIDORO, 1. e., año 62 coep um bellum cuna Romanis pen 7 i ,cele ique ic o ia o ius Hispaniae mona chiam ob inui . 1) PACENSE, Ch onicon, 8. (3) «Habe p o incias sex: Ta aconensen , Ca hag-inensenz, Lusi anian , Gale- iam, Be hyeam e ans eía, in egione A icae, Ting , i ananz.» SAN ISIDORO, E y- mologia uni lib. XIV, 4, olio 7 1: Venezia, 1 4 8 3 . (4) «Dominaba el es echo que sepa a de España el Á ica un c is iano llamado Julián, seño de Ceu a y de Alhad á, obedien e y suje o á Rod igo, ey de España, que esidía en Toledo.» ABDELH I n QUEM (871). en los apéndices españoles al Ajba machn úa, 209.—El au o ANÓNIMO, de és a úl ima ob a (1000), 4, dice lo mismo. «Va ios esc i o es a i man que Ceu a, Tánge , Alhad á y oda es a egión, e an 67 En esolución, la Mau i ania Tingi ana, compues a de diez ciudades capi ales de dis i o, aun cuando pa a lo es- pi i ual y eclesiás ico pe eneciese al Á ica, según ya ob- se ó el cla ísimo Fló ez (1), en , lo ci il y empo al, como igualmen e no pudo menos de econoce el sagazc í ico, ué egión y p o incia española y isigó ica, _desde el año 70 al 711. Es o úl imo es lo que ha de mi a y consi- de a quien ome po . blanco de su discu so la uina de la Mona quía isigoda y la conquis a de las Españas po los Mahome anos. Se equi ocan, pues, el doc o a abis a M . Dozy (2) y el sabio P. Tailhan (a), cuando niegan á los úl imos Reyes isigodos españoles su indubi able dominio en la Mau i- ania Tingi ana. Aquella mal consolidada g andeza de España ino á desapa ece en la gue a ci il y ex anje a de los sie e años, desde 711 á 718 (4). Es é iles habían sido has a allí los es ue zos gene osísimos de pa icios me ecedo es de alabanza e e na, pa a que el lazo de la e, única e dade- a y única sal ado a, paci icase, econciliase y undiese en un solo co azón las innume ables ibus i ales y ene- migas en e sí, que poblaban nues a Península, deseme- jan es en eligión, sang e, lengua, inclinaciones y cos um- b es. Toda ía ús icos y aldeanos, en las apa adas sel as y luga es ocul os al a o y comunicación, sac i icaban an e los ídolos del paganismo (5); oda ía la aza judaica, pa e de los Es ados del Rey de España; el cual enía po suyas ambas ibe as de la ma . has a el lími e con los dominios g iegos» (en el ío Maláa, al cual Luis del Má - mol nomb a Muluya, que en a en el Medi e áneo po en e de nues o español cabo de Ga a). EBN ADZARÍ, Bayo y a almog ib, 7, 8.—ALMAKKARI, I, 156 y 157, lo con- i ma. (1) P. ENRIQUE FLÓREZ, España Sag ada, I, 7; Mad id, 1747, pág. 181. (2) MR. DOZY (Reche ches, I, págs. 6o-7o, segunda edición, Leiden, 196o). con a su olun ad segu amen e, se ha hecho eco de las imaginaciones, si no de las pa añas. de D. FAUSTINO DE BORBÓN; el cual, en su opúsculo anónimo, sob e la ma e ia, im- p eso en Mad id en el año de 1797, a en u ó que al en a el siglo VIII ya Ceu a no pe enecía á los Godos, ni la gobe naba Julian, ni al ez se llamaba és e sino Eliano ó Ilián, y hacía ya un e cio de siglo que andaba al se icio de Muza. An igua es la manía de que e me e uido á ue za de imp imi ó deci dispa a es. (3) P. TAILHAN, Nou-oeaux nzélanges A chéolog-ie, d'Ilis oi e el de Lillé a u e su le Moyen Age; Pa ís, Dido , 1877: pág. 338, no a 2, ob a admi able, elegan í- sima, de ciencia y e udición p odigiosas,--Eyagnols a Wisigo hs a an 1 in asion g abe; Pa ís. Palmé, 1881: págs. 6 y siguien es. (4) «Du o pe sup anomina os i o: Spania as a e u , e nimium non solum hos ili, e um e iam in es ino u o e con lige e u , l 3 luza...» PACENSE, 36. (5) Concilio Hl oledano, á 4 de mayo de 589, einan e Recca edo: canon 16.— Concilio XVI nacional oledano, einando Egica, á 2 de mayo de 693: canon 2. 68 abso bedo a de la cananea y enicia, y (como el g an Te - uliano dice) condenada á i i siemp e dispe sa en aje- na ie a, sin pa ia, sin emplo, sin ey, pe sis ía en la du eza y ejez del e o de sus pad es (i). Ni muchos de los godos que abju a on del a ianismo y aun subie on á las mayo es dignidades eclesiás icas, enían o a eligión que la de su i ánica sobe bia: de que ino á se ejempla is ísimo el obispo oledano Sisbe o, conspi ando con a la ida del ey Egica y me eciendo que á 2 de mayo de 693 le depusie a de susilla el Concilio XVI nacional, y le des e ase pa a siemp e, y le negase ecibi la comu- nión, sal o en la úl ima ho a de su ida (2). Aun el Vascón indómi o, menos asallo que aliado y amigo leal de Roma, negábase á pe de la libe ad é in- dependencia que de endió enaz con a el sue o Rechia- io y con a los eyes godos Leo igildo, Recca edo, Gun- dema o, Sisebu o, Suin ila, Recces in o, Wamba y Wi - iza (a). El Vacceo, comunis a, pe dido su nomb e jun a- men e con el de echo de bene icia los pa ios campos, que ya po en e o se decían de los Godos, soñaba con ol- e á llama suyo cuan o hay desde Zamo a á Ca ión y desde Palencia á Medina (4). Desojábase el G iego de Ca agena, Alican e y Denia po di isa en el lejano ho- izon e la a mada de Bizancio co ando las izadas olas pa a lib a le del ge mánico yugo (5). Y el Ibe o- omano, adqui iendo cada ez mayo impo ancia po su sabe y i ud, y subiendo á los más al os pues os eclesiás icos á los o icios pala inos, aca iciaba la espe anza lisonje a de econquis a sus an iguas anquicias y libe ades. (1) Dispe si, e soli sui ex o es agan u pe o bem, sine homine, sine Deo, sine ege. TERTULIANO, Apolog., 21.—Fue o juzgo, edición de la Real Academia Espa- iola, lib o XII, í ulo II, 16. (2) Concilio XVI, canon 9, y el í ulo 12.—Ca a del Rey Egica, inse a después de la con i mación del Concilio.—CIXILA, me opoli ano de Toledo (¿774-783?), Vi a el ges a Sanc i llde onsi, 7. (3) Ch onicon 7  — onicon, 581.-SAN ISIDORO, 449 —BICLARENSE, His o ia de Regibus Go ho um, 586, 61o, 612, 621.—SAN JULIÁN, me opoli ano de Toledo (68o-69o), His o ia Wanibae, 9.—PACENSE, Ch onicon, 15.— ANÓNIMO, Ba • yán almog ib, 9 — ALMAKKARI, I, 161. (4) «De las naciones que allí habi an, me ece eco da se á los Vacceos, po ene comunes sus campos. So éanse cada a io las ie as lab an ías, nadie se niega á la a- iga, y en e odos luego se dis ibuyen equi a i amen e los u os, Quien daña ó oba á un lab ado es eo . de mue e.) DIODORO DE SICILIA, 4. (5) El PACEN: E, Ch onicon, 38, e ie e cómo el duque Teodomi o, gobe nando la Au a iola (después eino de Mu cia) en e los Míos 696 y 701, desba a ó la a ma- da de Bizancio que ino á suble a es a p o incia. 69 Pe o quien encizañaba á odos e a el as u o y a a o Judío, p esa del mayo enojo y esen imien o, como único blanco de la animad e sión gene al. Es ábale p ohibido enlaza se con c is iana ó ene la po manceba (1), com- p a escla os c is ianos, se es igo con a los c is ia- j nos (2), habla ó comunica se con el con e so (3); aba- a públicamen e en las g andes ies as de los c is ianos; ob ene empleo ni ca go o icial, ni el gobie no y di ec- ción de ninguna amilia c is iana (4), co no ni me ece ni alcanza el a o y p o ección del p íncipe y de los mag- na es (5). Enconábasele más y más la he ida de su co a- zón al e que, de iempo en iempo, los Concilios nacio- nales, en la egia ciudad del Tajo, eno aban y ex ema- ban las leyes con a los Judíos; y al oi que el nue o p íncipe al sen a se bajo el solio había ju ado lo p ime o no a o ece po í ulo ninguno á los Heb eos bau izados após a as (6). Recelaban á cada ho a que, á ejemplo de Sisebu o, los cons iñese o o Mona ca á ecibi la ley de C is o; dolíales que á, cuan os la admi ie on en onces, se les obliga a y á sus hijos á se c is ianos; y que el ey Chin ila negase pode i i en e i o io español al des- cendien e de con e so que no uese ca ólico (7). Muchos emig a on á F ancia, pa a se expulsados luego de allí ambién (8); muchos, simuladamen e y con malicia, enun- cia on de público á su añejo e o (9). Mas, en el día que jueces codiciosos y malé olos, in ocando cánones conci- lia es con alo de leyes ci iles, quisie on sepa a de sus pad es á los hijos de judaizan es (lo), el Heb eo j u ó gue- a á mue e al Es ado y se dispuso á la enganza. ( 1 ) Concilio III oledano, canon 14. ( 2 ) Concilio IV oledano, en iempo de Sisenando, á 5 de diciemb e de 633, canon 66.—Concilio X oledano, einando Recces in o, á 1.° de diciemb e de 656, canon 7.—Fue o yazgo, lib o XII, í ulo II, 9, 10, 13; III, 16, 17, 18. ( ( 3 ) Concilio 111 de Toledo, canon 62. ( 4 ) Concilio IV, canon 65. --Fue o 'u Vio, lib o XII, í . III, 19. 5 ) Concilio oledano IV, canon 58.—Fue o Yuzgo, lib o XII, í . 11, 15. ( 6 ) Concilios VI, canon 3; VIII, 10, 12; XII, 9; XVI, 1.— Fue o juzgo, li- l. o XII, í ulo II, 3, 15. Mandan que nadie, g ande ó pequeño, p íncipe ó magna e, obispo ó clé igo, no sean osados de ampa a , de ende , ayuda ni disculpa á Judíos. (7) Concilios IV, canon 57; VI, 3.—La ley 4, í ulo II, lib o XII del Fue o Juz- o p ohibe á los Judíos bau izados p ac ica p ecep o ninguno de la ley mosaica, ni oma la en los labios, ni ene la en el co azón.— PACENSE, Ch onicon, 6. ( 8 ) PAULO EMILIO, De ebus ges is F anco unz, a ando del Rey Dagobe o. 9) Fue o juzgo, lib o XII, í . II, 16. (10) Concilio IV, canon 60. El canon 57 p e ino que no pudie an se obligados iolen amen e los Judíos á c ee . 70 Todo a o ecía su dañado p opósi o, encendidos cual nunca la di isión, los celos, odios, quejas y i alidades en- e la gen e de nues a Península. Ni había mane a de consegui , como la opinión pública y las leyes deseaban, que Godos y Españoles se undie an en sola una amilia de he manos. Si á los p ime os cedió el impe io la eleidosa o una, más con as ucia que suje ando po las a mas á los o os, el emple y nobleza de co azón y el se más en nú- me o los Españoles, dábales de echo indispu able, á que, po medio de sabias y jus as leyes, se espe a a su digni- dad de homb es, ó á ompe con iolencia el yugo omi- noso de la sobe bia y i anía. Pe o las más pujan es y en- g eídas amilias gó icas no cejaban; de donde su gie on albo o os y sinsabo es, con ocasión de ene que aca a a ias leyes: como, po ejemplo, la de aza, dic ada po Recces in o (649-672), que pe mi ía los casamien os en e Ibe o- omanos y Godos, con el al o y nobilísimo in de de ol e al pueblo español su libe ad' ingéni a (1); y co- mo el au o iza cue damen e E igio, en 683, ambién con ánimo de a o ece á los Españoles, que no pudie an se me idos en p isión, ni pues os á o men o, ni despojados de sus hono es, ca gos y bienes, los obispos y eclesiás i- cos y los o iciales del palacio del Rey, sin que an es ue- sen oídos y encidos en juicio (2). Egica (687-700), esuel- o á domeña la ie eza y i anía ge mánicas y en oniza el impe io de las leyes, hizo co e en ancha ena la san- g e de los Godos y á unos des e ó y aplicó al isco los bienes de o os (3). I i ados los ánimos anhelosos de echa po ie a al Gobie no,. que iendo o ma le cada cual á su gus o y me- dida y a ambla con odo, sin que p eocupase á nadie lo que pudie a sob e eni , conju á onse bajo ue es ju a- men os, muchos de la gen e goda, esuel os á come e los (1) Fue o Yuzg-o, lib o III, í . I, 2. El sabio P. F1DKL FITA ha pues o en su pun o la ma e ia, sacando á luz po p i- me a ez la e ac ación de los judaizan es de Toledo, en el Concilio nacional ole- dano VI; ijando á ma a illa la e dade a in eligencia de muchos de sus cánones y haciendo hábil compa ación con los de o os concilios y con leyes del Fue o Juzgo. Véase su Memo ia in i ulada Suplemen os al Concilio nacional oledano VI; Mad id, Pé ez Dub ull, 1881. (2) Concilio XIII, nacional, á 4 de no iemb e de 683, einando Egica, canon 2. Fue o Juzgo, lib o VI, í . I, 4, en la e sión- cas ellana del códíce escu ialense: edi- ción de la Real Academia Española, pág. loo. (3) .Hic Go hos ace a mo e Pe sequi u . PACENSE, 25. 7 mayo es c ímenes y a a los cabos-de mane a que el de- li o queda a impune. Ya o o an o y más habían conce - ado á es a ho a los Judíos, maes os en el a e de sedu- ci 'y escla iza á eyes y p óce es y á los a iesos y am- biciosos (1), p epa ando con los de Á ica una ho ible aición con a el nomb e c is iano. Fué descubie a y bien cas igada po el ey Egica, en 693, la conspi ación • gó ica, en e cuyos au o es imos al obispo Sisbe o, me- opoli ano de la Ca pe ania ó p o incia Ca aginense ; y al pun o el Mona ca dic ó una ley p ohibiendo, bajo penas se e ísimas, ales monipodios, -con en ículos y ju amen- os (2). Súpose la conju ación heb aica al año siguien e de 694• El Rey, sin pe de iempo, mandó euni Concilio nacio- nal y puso en conocimien o de los Pad es la audacia de los Judíos y su pe idia, y cómo, unidos á los de Á ica, enían dispues o des ui á los c is ianos y le an a se con el eino de los Godos. Pa ecie on bas an es las p uebas, y sen enció el Concilio que los Judíos iniesen á se escla- os odos ellos, jun amen e con sus muje es é hijos; que pe die an po lo an o sus bienes; que se los dispe sase po las egiones de España; y que an p on o como el hijo de cualquie judío cumplie a sie e años, uese a anca- do á sus pad es y en egado á c is ianos muy ieles, pa a c ece en e y i ud con la e icacia de los buenos e j em- plos (3). Ca gada b a amen e la mina, pa a e en a al ábale an sólo quien ace a a á p ende le uego. De ello se en- ca gó el me cade de los me cade es, conde D. Julián, que enía en su mano la lla e del Es echo He cúleo, y se alía de las na es de la nación pa a come cia en los pue os de una y o a ibe a. Con ábase el Conde en e los más nobles de los Godos y en e los amilia es y pa ien es de Wi iza, ilus e en o icio pala ino, á ue de conde de los Espa a ios, ó je e de la gua dia eal, que di íamos hoy, icamen e he edado en la cel íbe a Consueg a, y más o- da ía en impo an es luga es ma í imos (a). .bi e o yuz., , , , o, lib o XII, í . II, 13, 14, 15. (2) Concilio XVI, 1. c.—Fue o juzgo, lib o II, í . I, 8, nue a, en los códices gó- icos de To ed, León y Ca dona. (3) Concilio XLII nacional, á 9 de no iemb e de 694, siendo Egica ey: canon 8 y la ley con i ma o ia. (4) EBN ABDELHÁQUED1, 2 10. —EBN A LCUT ÍA , 7.—Bayán almog ib. 7.—E1 A . 78 cau i os denuncian los c ímenes y i anía del Ami , la inocen e sang e que e ió á íos, sus dep edaciones é inicuos obos, su ansia de demole y ye ma la ie a (i)., Zulei nán • esúel ese á descabeza le; pe o hay quien sepa in e cede po el subyugado de España y lo sal e de en e las ga as de la mue e. Conmú ase el cas igo en habe de paga el Ami exo bi an e mul a (2). Niégase á ello; a é anle en su p opósi o lisonje os é indisc e os amigos: uno solo iene alo pa a aconseja le bien. Oiga- mos cómo lo cuen a un his o iado con empo áneo (3): "Muza, po consejo de Julián, conde en la a icana e- gión, nacido en el dogma de la e ca ólica, y que siemp e es u o á su lado al eco e odos los con ines de España, se alien a á paga sin dilación an descomunal suma, y á es ima la en un a di e, compa ada con sus incalculables iquezas. Así, pues, dando iado es, po medio de sus libe - os eúne pasmosa can idad en dine o con an e, y con la mayo p on i ud comple a lo que á odos pa ecía impo- (1) PACENSE, 40.—EBN ABDELHÁQUEM, 214, 215. — Ajba machmúa, 2q-30.— El A zobispo D. RODRIGO, His o ia A abum, 10. —ALMAKKARI, II, '7. (2) PACENSE, 40 —EBN ABDELHÁQUEM, 216.—ALMAKKARI, I, 172. (3) Quod ille (Muza) consilio Nobilissimi íi i U bani ( Juliani) A icanae e- gionis, sub dogma e ca holicae . idei exo a, gui cacha ea cune as Spaniae ad en a e- a pa ias, accep a, complendu n p o nihil° exop a , a gue p o mul a opulencia pa um imposi um onus exis ima . Siegue, ideiusso es dando, pe suos libe as conge iem nummo um dinume a , a/que mi a eloci a e imposi um pondus exap al: siegue, suc- cesso is empo e, iseo adsigna . PACENSE, 40, Necesi an explicación algunas palab as del ex o la ino, pa a des anece e o es de c í icos amosos. MR. DOZY, Reche ches, Leyden, 186o, II, 66, ha demos ado has a la e idencia, con a gumen os paleog á icos e icaces, que en ez de U bani, debió el ex o p imi i- o deci Yullani, y que un copian e udo ulga izó en los demás aslados la e a a. Pa a mí se ía idícula, en es e pasaje, la mención de un conde U bano en e amen e igno ado, a ándose de his o iado co no el anónimo que decimos PACENSE, an sob io, conciso y pa co. Y es opo unísima, e i iéndose al conde Juliano, alma de las emp esas de Muza en España, como se e idencia po las c ónicas á abes: las cua- les se apoyaban, según de su con ex o apa ece, en documen os la ino-hispanos de aquel siglo. Nobilissimi Fi i a icanae egionis ha de es ima se mane a de deci biza a, pa a designa á un Conde. Es muy pa ecida á la de «Su Ilus ísima de Toledo,» que usó Ce an es, aludiendo al ca denal a zobispo D. Be na do de Sando al y Rojas. A icanae egionis. No indica el ANÓNIMO con es o la p o incia omana de Á i- ca, sino el con inen e a icano, eco dando la ya ci ada ase de SAN ISIDORO: ans e a, in egione A icae Tingi anam (p o inciam habe Hispania). Exo i, geni i o de exo us, pa icipio pasi o de exo i i, nace . No quiso deci el ANÓNIMO que Julián hubie a nacido en Á ica, ni que uese Duque (exa chus) de la p o- incia de Á ica po los Empe ado es bizan inos, sino sencillamen e que el Conde e a c is iano, sin duda po que no lo pa ecía. 79 sible de ealiza , y lo en ega al isco, ya en iempo del suceso de Alualid." El Cali a (esc ibe nues o Rey Sabio, sin duda omán- dolo del his o iado anónimo, conocido po el Pacense), ', mandó á Muza que le pechase mili eces mili doblas e cien Mili doblas cien (diez) eces." Pe o, según Ebn Abdelháquem, la mul a ué de cien mil dine os de o o (i); y el au o del _Mia machmüa dice que una sola ibu, la de Lajm, á que pe enecía la muje de Mu- za, le dió en p és amo se en a mil (2). Pasados muy pocos meses de es o, co no Zuleimán el cali a no quisie a pa ece an e sus asallos ing a o al cé- leb e subyugado de las Españas, hacía po ene lo consi- go á cada ho a, y sabe de sus p oezas jun o al Guadal- qui i , el Guadiana y el Eb o; y qué juicio o mó del ge- nio y ca ác e de los españoles. "Son leones, epuso, den- o de sus b a as o alezas, y águilas en sus co celes. No malog an ninguna coyun u a, si se les p esen a a o able; y desba a ados y encidos, lejos de halla mengua en hui del campo de ba alla, súbense á lo más agoso de los bos- ques y mon añas, donde se ehacen luego y uel en con mayo empuje á la lucha" (3). Pa a hon a Zuleimán al adalid, quiso ene le po cama ada en la pe eg inación á la Meca (4). Andu ie on mucho de A abia, y se ace ca- ban á Medina. Pe o, séase que Muza no u iese ue zas pa a a anca de su enaz pensamien o el an e io ag a io é inespe ado e és de la o una, y se le hiciese pedazos el co azón, ó, co no c eo más bien, que le hubiese llegado su ho a úl ima, en e mó en Wadil-Co á (que aduci emos Va- (1) EBN ABDELHkQUEM, 216.-EBN ADZARÍ, 19. Cien mil sólidos de o o equi alían á cinco millones de eales. (2) Ajba machnía, 30. (3) EBN ADZARÍ, 20. Po el la go pá a o del an iquísimo códice pe enecien e á la San a Iglesia de Ro- da, olio 36 uel o, que dí en cas ellano al examina los iempos del ey D. Rod igo, imos cuán he oica de ensa hicie on du an e sie e años los españoles den o de las ciu- dades. El lib o del Ajba machnuía, 9, econoce habe se hecho ue es en ellas los C is ianos, después de la o a de 711. (4) EBN ABDELHÁQUEM, 216 y 217.-AHME D ARRAZÍ, en CASIRI, IT, ba machnuía, 30.-EBN ADZARÍ, 19, 20, 24.-ALMAKKARI, I, 172. Sob e los úl imos días de Muza co ie on in ini as consejas. Quién le pin a sumido en la mayo pob eza; quién dice que el Cali a se gozó en mos a al gue e o la san- g ien a cabeza de su hijo Abdalaziz, en iada po sus asesinos desde España; quién que le mandó sali en des ie o pa a los con ines a icanos; quién que lo u o p eso y luego expues o á los a do es del sol un día y lo azo ó despiadadamen e. So lle de las Alque ías) y mu ió, en ado el o oño de 715 (I). No pudo Tá ik alcanza el gobie no de España, que á ido p e endía; y los nobles godos eg esa on á su ie a, donde ya comenzaban á despe a se los odios sang ien os de Be be iscos y Á abes, Si os y Beledíes (2). Julián quedó en Si ia, é hizo el papel y la ida que se p opuso. Llamábase Rey (Ilielik) su hijo Ped o; el cual le dió un nie o, nomb ado Abdalla, p ime o de aquella a- milia que enegó de la c is iana e y siguió los e o es de Mahoma. Abdalla ué pad e de Alháquem, y és e de Abu Zuleimán Ayub, que mu ió en 938. "Había es udiado (es- c ibe un his o iado musulmán) en Caldea la ciencia de las adiciones, b illó como ju isconsul o, y maes o hábil en o ma buenos discípulos, y u o epu ación de sabio; pe o oda ía mayo de noble, á ue de a a anie o de aquel Julián po quien se in odujo el islamismo en España" 3). Maldecida la nobleza, si ha de ene po inmundo pe- des al c ímenes, ama gas lág imas y sang e de inocen es. Abo ecible ama la del aido y homicida. Nunca mal ejemplo dejó de endi en enenado es u os: su semilla no encon ó jamás ie a in ecunda. De Mekaukes y el conde Julián p ocedió el conde Mo on o y los que en 737 ab ie on paso á la c uel gen e sa acena pa a subyuga , aunque po b e e iempo, la Sep imania y Galia Gó ica, in- adi la P o enza y enseño ea se de la o ísima A iñón (4). Lo que de cie o adalid can ó un admi able poe a, no hace mucho a eba ado á la ida, eso mismo pudié amos deci del conde D. Julián: Nadie se acue da ya de sus hazañas; su mal ejemplo lo ecue dan odos. (1) EBN ABDELHÁQUEM, 217, e ie e que Zuleimán esol ió i en pe eg inación á la Meca, y o denó á Muza que se pusiese en camino pa a su ie a na al, y que ha- biendo salido pa a allá, mu ió en Ma bad, el a io 97 de la hégi a.—AniAKKARI, I, 172. (2) ALMAKKARI, II, 7. (3) ZAHABÍ, Anales: éase en DOZY, Reche ches, y en SLANE, Hisloi e des .13é é- bi es. (4) Ch onicon Fon anellense, años 737 y 739: en BOUQUET-, Recueil des His o- iens des Gaules e de la F ance; edición di igida po MR. LEOPOLDO DELISLE, Pa- ís, 1869. ALMAKKARI, I, 174, pin a d amá icamen e el asomb o que p odujo en F ancia la conquis a de España po los Á abes, siendo és os un puñado de gen e, mal pe - echada y mal ape cibida, y nume osísimos los Españoles y con los mayo es ecu - sos pa a la de ensa. LA CABA. Dos hijas del conde Julián ecue da la His o ia, pe o sin cuida se de los nomb es que lle a on, ni de ninguna ci cuns ancia de su ida, á no se la de habe las en ega- do en ehenes su pad e al caudillo Tá ik, el año de 709, pa a a ianza el comp omiso indigno de ebela se con a España. -O a hija, mayo segu amen e, adjudica la Fábula al Conde, con el nomb e gó ico de Flo esinda, ya ans o - mado en Flo inda, y con el a ábigo de Ca hba, es o es, "Rame a," de donde ulga men e se conoce po el de la Caba. Has a aquí he p ocu ado consag a mis ue zas á pone en su pun o la e dad his ó ica de homb es y sucesos, al examina la caída y uina del Impe io isigodo y la con- quis a de España po los Á abes. Cúmpleme aho a his o ia la no ela. En el año 871 mu ió el egipcio Abde ahman ben Ab- delháquem, dejando esc i a una his o ia especial de la conquis a de A ica y España po los Sa acenos. Compú- sola ecogiendo- adiciones de acá y acullá, cuándo ieles, cuándo an ás icas, y haciendo un sa al de odas ellas. Supo en cie a ocasión po un ocayo suyo,. quien lo sabía , p o dos á abes, y és os po o os de su nación, que hubo en Toledo una casa ue e deshabi ada, pe o con muy bien ence ojada pue a; en la que, pa a que nadie en a- se, ponía cada Rey isigodo un ce ojo más. No quiso don Rod igo segui el ejemplo de sus an eceso es, codiciando e qué se gua daba en aquel mis e ioso palacio; y sólo en sus pa edes halló pin adas igu as de á abes y un le e- o que decía: "Cuando se ab an las pue as de es e alcá- za , las gen es e a adas aquí se enseño ea án de los con- ines españoles." Abdelháquem llegó á sabe de un cie o Ozmín que, subyugada Tánge , capi al de los dominios hispano- isi- gó icos en Á ica, Muza con ió á Tá ik la p osecución de la gue a. El cual u o la sue e de hace se amigo y apaz- guado de Julián, conde de Ceu a, que andaba os i ue - o con su amo el Rey de España, po habe le és e co oen- ¡ 82 pido á una hija. Ciego de enga i o u o el Conde, y poseyendo la lla e del Es echo, ab ió á Tá ik las pue as de España; sin discu i o a mejo enganza, ni más p o- pia, ni más e osímil (1). Hacia el año de 936 alleció el enomb ado Áhmed A azí, á quien los A abes llaman po excelencia el C o- nis a; y en su ob a no hizo caso de semejan e especie (2). Hijo suyo ué Isa, á quien noso os decimos F7 mo o Raszs, • el cual adicionó y e ocó la His o ia de España esc i a po su pad e, dándole la úl ima pincelada en 976. Vino á echa de menos en el o iginal he edado lo an ás- ico y no elesco del egipcio Abdelháquein; y no solamen- e se lo ap opió, sino que hubo de p esen a lo con nue os episodios y mayo colo ido y i eza. En su pluma, Tá ik e á desho a, desde su alcáza ange ino, eni po la ma unas gale as de España. T aen á Julián y á dos pa ien es de Wi iza, que le piden ayuda pa a subi al ono y en- ga se de Rod igo. Cuén anle se cos umb e de los Mona - cas isigodos ene po meninos y meninas á los hijos é hijas de los pa icios ("cos umb e, ad ie e el his o iado , que aun hoy gua dan"---aludiendo, sin duda, al palacio leonés de Rami o III); y que el ey D. Rod igo había o zado á la hija del Conde, la cual e a en palacio una de las meninas. Ella se lo ha esc i o á su pad e, á la ez que le esc ibe ambién el Rey pidiéndole buenos halcones pa a la caza; á quien con es a que se los en ia á ales y an buenos, co no no los haya is o jamás. Los halcones han de se Tá ik y sus audaces be be iscos (3). El bien ade ezado cuen o ag adó á un p óce en la co - e de Alháquem II, á un as uoso co dobés, á un descen- dien e de Olmundo, el hijo mayo del ey Wi iza, al a- moso his o iado Ebn Alcu ía, el cual mu ió en 977. Ebn Aku ía quie e deci El descendien e de la Goda, eco - (1) EBN ABDELHÁQUEM, 2C9. JOHN HARRIS JONES adujo al inglés y publicó lo ela i o á España, en Go inga, el año de 1858. (2) In ié ese po el hecho mismo de apoya se EBN ALJATHIB en la au o idad de EBN ALCUTÍA pa a c ee que D. Rod igo o zó á la Caba, y no en el es imonio de AHMED ARRAZ!, de quien ci a muchos y la gos echos ela i os á po meno es de la conquis a. Lo p opio se deduce po EBN ADZARÍ, Bayán al nog ib, 7. (3) En el B lyán almog ib, 8. ISA ARRAZÍ e undió la ob a de su pad e AHMED ARRAZÍ, y es a e undición se e ió más de-una ez al cas ellano (la úl ima en 1312), siemp e con uda Mine a. En e noso os la e sión cas ellana se denomina His o ia del mo o Rasis. 83 dando á Sa a, la hija mayo de Olmundo y he ede a, con o os dos he manos, de las pa e nas posesiones y aldeas, has a en núme o de mil, que ue on p ecio in ame de la il aición á la pa ia. Mucho debió lisonjea al his o ia- do halla poé icamen e explicada y cohones ada la mal dad exec able de aquel abuelo suyo (1). T ein a años después el au o anónimo de la Colec- ción de adiciones (Ajba machmúa), habló de odo ello co no sabido y co ien e (2). Ni desplació el no elesco ela o de Isa A azí á Ebn Adza í de Ma uecos; y le hubo de inclui en su His o ia de A ica y España (Bayán almog ib), esc i a hacia los p ime os días de la cen u ia XIII (3). O a especie más e osímil, pues desde luego no en- uel e el anac onismo de que pe dió á España D. Rod i- go po habe hecho ue za á la Caba, debemos á un a- ón san o del siglo XIII. E a g an conocedo de las his- o ias a ábigas; había nacido, en Valencia, de pad es mo- zá abes y le ealza on los í ulos de p o undo eólogo po la Uni e sidad de Pa ís, aile de la Me ced, obispo i u- la de G anada, y p opie a io de Jaén hacia el o oño de 1296. Cau i o al año siguien e y lle ado al co al y mazmo as de la g anadina Alhamb a, alcanzó en ella la palma del ma i io po p edica la e a den ísimamen e y esc ibi sin descanso con a la sec a de Mahoma. San Pe- d o Pascual de Valencia (1227-1300), pues no es o o el au o á quien me e ie o, compuso en e los hie os de la cau i idad y omanceó el año úl imo de su ida un he - moso Lib o sob e la se a de Mahóma h; en cuyo capí u- lo VII del í ulo I a a de la pé dida de España. Re ié e- se allí á c ónicas é his o ias muy an iguas y bien in o ma- das, segu amen e de las icas biblio ecas eunidas en la espléndida ciudad del Jenil, y a ibuye, no á D. ,Rod i-- a go, sino al lasci o ey Wi iza el ag a io hecho la hija del conde D. Illane (4). (1) EBN ALCUTÍA, 8. (2) .4/ba niaclinnía, 6. (3) EBN ADZARÍ, 7, 8, 9. (4) Lib o con a la se a de illahánza h, que yo D. PEDRO OBISPO DE JAÉN o nan- ceé á se icio de Dios. El es o iz leyendo p esso en G anada (1300): 1, 7.-D. MAR- TÍN DE JIMENA JURADO , Ca álogo de los Obispos de las Iglesias Ca edales de la dió- cesi de Jaén, Mad id, 1654: págs. 238 á 320.-P. PEDRO ABARCA, Los Reyes de 84 Medio siglo más adelan e un escla ecido g anadino, Ebn Alja hib (1 3 13-1374), p escindiendo po comple o de aquella bien encaminada opinión, y acomodándose á la de Ebn Alcu ía, esc ibe no habe nadie que igno e cómo Julián acudió á enga con las a mas la o ensa que ecibió del ey D. Rod igo (1). Sin emba go, no le hubo de segui en an ulga é in- undado pa ece su con empo áneo y bióg a o el insigne Abde ahman ebno Jaldón (1332-14o6), unecino, se i- do de los Reyes de Beni Me ín, luego de Mohámmad V de G anada, quien le en ió de embajado al ey D. Pe- d o I de Cas illa, y po úl imo, cadí en Egip o y en Da- masco. Suya es una impo an ísima His o ia Uni e sal, donde hallamos lo siguien e: "Después de Egica ino á eina Wi iza ca o ce años; y le pasó lo que le pasó con la hija de Julián, gobe nado de Tánge . T as Egica impe ó dos años Rod igo; y en- onces le acome ie on los Musulmanes" (2). Po úl imo, al cabo de dos la gas cen u ias, Almakka i, be be isco de T emecén, como uese á Damasco, explicó allí his o ia y li e a u a españolas; y de las explicaciones hizo un lib o en 1634. Al e e i la caída de Rod igo y las hazañas de Tá ik, gus a de a e igua con exac i ud las echas y ci cuns ancias de muchos sucesos; pe o abul a la ábula con nue os po meno es. Pin a al ale oso Tá ik do mido, c uzando el Es echo en su na e capi ana, y apa eciéndosele sob e las izadas ondas el also P o e a y A agón en Anales His ó icos, Mad id, 1682: 11, Adiciones.—D. Gaspa Ibáñez de Se- go ia, MARQUÉS DE MONDÉJAR, Ob as ai onológicas, Valencia, 1744: 253.  páginas 246 á (1) EBN ALJATH1B, en C.AS1RI, II, 251. (2) Manusc i o de la Biblio eca Nacional de Pa ís, 742, Q, olio 89, co ejado con el 742, K, po mi doc o amigo el DR. D FR . SNCISCO GUILLÉN Y ROBLES, insigne his o iado de Málaga, que ha enido la bondad de anquea me an cu ioso ex o. Puedo aquí o ece le en , ca ac e es á abes, pa a sa is acción de los es udiosos, po ineza del sabio ca ed á ico de lengua á abe en la Uni e sidad Cen al, D. FRANCIS- CO CODERA Y ZAIDÍN, que se ha omado la-moles ia de compone le po sí mismo y deja lo á mi disposición. 85 los cua o p ime os Cali as, que le anuncian impe ecede- os lau eles; y en cuan o pisa las playas andaluzas, una iejecilla, mu j e de cie o adi ino, le g i a que se mi e bien, y sepa es a llamado á escla iza á España quien en- ga la cabeza go da y ún ce doso luna en la pale illa iz- quie da. Almakka i no o na en cuen a lo dicho po el Má i de G anada y po Ebno Jaldón, y se acomoda á lo ulga izado po Ebn Abdelháquem (i). Nues os c onicones hispano-la inos, dic ados po obis- pos y sace do es, conse á onse limpios de men i as y ábulas, desde el año 410 has a el de 'In) ; y no caye on en la en ación de alsi ica al úl imo godo. ¡Cuán bien decía el insigne c í ico y humanis a se illano Al onso Ga cía de Ma amo os, es a nues os an iguos c onicones á an a dis ancia del espa cimien o y delei e, co no de la alsedad y la inepcia: quanz a deliciis longe, anz ab ine- p iis li °cid (2)! Pe o, educidos á pa esas los a chi os, al hundi se en e llamas odas las iglesias isigó icas, du an- e cua o siglos de gue a e oz (3 , ), y después que, hacia el año de 85o, los Muladíes y los A abes españoles comen- za on á esc ibi his o ias y no elas en la as uosa co e de los Humeyas co dobeses, leídas con a idez lo mismo á o illas del escla izado Guadalqui i , que en las lib es del Nalón y del A lanza, ¿cómo ha de pa ece nos ex año que, en la p ime década del siglo XII, el cu ioso monje de Silos acep e la po en onces ulga conseja de D. Rod i- go y la Caba (4)? Ya con la au o idad del Silense, no u ie on epa o en admi i la ábula nues os his o iado es y c onis as. En 1243 la ealzó con se e a y galana ase D. Rod igo Jiménez de Rada, a zobispo de Toledo (5); en seguida el ey D. Al onso X el Sabio (1221-1284) (6); y, po úl imo, y con los más no elescos a a íos, el Li io español Pad e Juan de Ma iana (1536-1623) (7). (1) ALMAKKARI. I. 158. (2) ALFONSO GARCÍA DE MATAMOROS, De adse enda Hispano um e udi ione, si e de Vi is His/aniae ( ocas na a io apologe ica; Mad id, 1769, pág. 66. (3) EBN HAYAN (1077), en ALMARKARL . 174. (4) SILENSE, Ch onicon, 15. -SIMONET, Discu so de ecepción en la Uni e si- dad de G anada (.862), págs. 11 á 19.-MORENO NIETO, Discu so de ecepción en la Academia de la His o ia (1864). págs. 9, 11, 12 y el Apéndice. (5) EL ARZOBISPO D. RODRIGO, III, 19. (6) ALFONSO X, La Esco ia de Espanna, II, 55. (7) MARIANA, His o ia gene al de España, VI, 21. 86 En e an o, no elado es y poe as no se descuidaban en ag anda la bola de nie e. Hacia el año de 1443, Ped o de Co al dejó la gamen e co e su pluma po la caba- lle esca y abulosa C ónica cid Rey Don -Rod igo, con la (lcs i _yción de España, que la Imp en a, casi ecién naci- da, se ap esu ó á ulga iza ; y que luego ep odujo la de Se illa en 1511, 1512, 1526 y 1527; en es e mismo año, la de Valladolid; la de Toledo, en 1549; y la de Alcalá, en 1587. Lle an algunos ejempla es de es e lib o de ca- balle ías g abada al en e la o e que Hé cules edi icó en Toledo, con alien es ce ojos la pue a, y un homb e a mado de enazas a ando de o za los, an e el Rey, una dama llena de e o , un paje y un bien in encionado p ó- ce que, de odillas, in en a en ano de ene y disuadi al c',1bezudo Mona ca. El lib o se dice compues o po Eleas as y Alanzu i, ambos he manos y c onis as del ey D. Rod igo . ; y po Ca es es, asallo de D. Al onso el Ca ólico (i). Halla nos el e dade o nomb e del no elado an iguo en el p ólogo de las Gene aciones, semblanzas é ob as o denadas po el noble caballe o Fe nán Pé ez de Guz- (i ) Lié aquí la no icia bibliog á ina del ejempla allisole ano de i )27, que engo sob e la mesa: Es a es la o e que hedi ico He coles en Toledo. [La lámina.] La c onica del ey don Rod igo y de la des uycion de españa / y como los mo os la gana on. Nueuamen e co egi/da: con iene de mas de la hys o ia muchas bi/uas azones y auisos p ouechosos pa/ a la ida de los homb es con / o as cosas añadidas. La lamina ep esen a la o e ci cula sos enida po es leones, ce ada la pue a ' non Cinco ce ojos; en su chapi el una bande a donde campea la media luna e ne- g a• sob e lo al o del mu o un águila con un izón encendido. Un c iado con unas e- nazas ompe el segundo ce ojo, comenzando á con a po a iba. El Rey is e man- o de a miños: su cabeza es ba dada, con c encha la ga, co ada sob e la en e, que es á ceñida po la co ona. Su mano izquie da oca la pue a: su de echa indica el p o- pósi o de en a en la o e, á pesa de los uegos de un p óce hincado de odillas. que le coge de la manga. És e is e ga nacha y iene en su dies a el go o. Una dama le an a ambos b azos en señal de e o y asomb o. De ás un paje. El ondo lo com- ponen mu os, un o eón, o es, casas y un emplo. P ólogo, á la uel a de la po ada —Fol. ij. La p ime a pa e.—Fol. cxx ii j.' Co- mieÇa la seguda pa e de la des uycio de es aña que ue después del encimielo del ey do Roa' igo» .— o. ccx , uel o, al in de la segunda columna Deo g acias. Vall Fue imp essa es a p esen e ob a en la muy noble y leal illa de adolid po maes e Nicolas Tie/ i: a cos a y espesa del noble 87 -mán, seño de Ba es, conseje o del ey D. Juan el c undo. He aquí sus palab as: "En es os nues os iempos hizo un li iano y p esuncioSo homb e, llamado Ped o de Co al, una que .11amó Co ánica Se acina, que más p o- piamen e se puede llama u a' ó men i a paladina." Tie- ne azón el seño de Ba es: no es c ónica ni his o ia lo que bo ajeó Ped o- de Co al; pe o sí e dade o, inge- nioso y muy es imable lib o de caballe ías, in e esan e además pa a el es udio de la lengua cas ellana. Puso decidido empeño el au o en e ol e cuan as c ónicas sa acenas y lib os caballe escos a ábigos enía en su cáma a algún magna e de los que os en aban y ha- cían en onces ida de eyes. Po donde esul an ap o e- chadas, sin ol ida una, cuan as no icias dan las his o ias á abes, ela i as á la ag esión del conde D. Julián con a Algeci as, en 709; á la de Ta i con a Ta i a, en 71o; y á las de Tá ik, en 711, y Muza, en 712. Pe o el no elis a c ece, abul a y des igu a los da os cie os, an aseándolos á su modo, y is iéndolos con a eglo al úl imo igu ín. No de o a sue e, du an ela segundami ad del siglo XVII, apa ecía en el ea o ancés Alejand o Magno con gi- gan e pelucón izado, co ba a de ba is a o lada de encajes, chupa la ga, casaca de g andes ca e as, g eguescos, pom- posas ligas, zapa o de hebilla, y su espadín a a esado á los iñones. Así ambién, á p incipios del siglo ac ual, en España ep esen aba el g an Isido o Máizquez á Pelayo con bo as de campana á la bombé, pan alón ceñido, y le- i a de colo de an e, bien ajus ada y ab ochada; alonci- llas á la muñeca, y lechuguillas al cuello; cin u ón, espa- a/ on Juan homas Faua io. y / acabose a eyn e y es de / julio. Año del nacimie o /de n o , Saluado Jesu / xpo de mil y quinie/ os y ein e y sie/ e anos. / 1.4 Á los olios 216—' 23 es á La abla; y en el 223, p ime a ca a, segunda columna, se lee Iinis abule. / Deo g acias. He econocido en la Biblio eca del Esco ial es muy an iguos manusc i os de la C ónica, á sabe : 1.° (ij Y 18) De la Pa le segunda, á que al an las hojas co espondien es á lo úl imo del capi ulo 249 y á los 250 y 251: le a de la e ce a ó- cua a década del si- glo XV. Se aleja de lo imp eso, y aun de los o os códices, en muchos pe íodos y has a en algún capí ulo.-2.° (ij Y 17) Voluminosísimo, ab aza las dos pa es, di ie e mucho de lo imp eso, y iene algo más al in de la P ime a: la cual se concluyó de aslada á 17 de junio de 1485, po J. de Hugo. Fal an las hojas pe enecien es á los cua en a y sie e úl imos capí ulos de la Pa e segunda —3.° (j X 12) Con iene la ma e ia del p ime o. 94 y el Conde se la no aba: embajada es de dolo , dolo pa a oda España. In aden los Sa acenos la Península, húndese el ono isigodo en los campos de Guadale e; y Cuando las pin adas a es mudas es án, y la ie a a en a escucha los íos que al ma su ibu o lle an; al escaso esplando de cualque lucien e es ella, que en el med oso silencio is emen e cen ellea,— po los campos de Je ez (Gelboé llo osa y nue a) huyendo a el ey Rod igo po mon es, alles y sie as. T aido conde Don Julián, si uno solo es el que ye a, ¿po qué an injus amen e hicis e común la pena? Mue o a de sed y hamb e, que de elle e a mancilla; y a an in o de sang e, que una b asa pa ecía; las a mas lle a bolladas... Sube á un ce o, mi a lleno de cadá e es y despojos el sang ien o campo de ba alla, endidas po él y hechas pe- dazos y ji ones las gó icas bande as, mue os ó huídos los capi anes; y g i a en su dolo : "¡Aye e a ey de España; hoy no lo soy de una illa: no engo ya ni una almena que pueda deci que es mía!" Mé ese po lo más escab oso de las mon añas, y da con cie o pas o que le mues a una e mi a, 95 á donde es á un e mi año que hacía ' muy san a ida. El Rey ué gozoso des o, po allí acaba su ida. El e mi año á Dios uega po si le e ela ía la peni encia que diese al Rey que le con enía. Fuéle luego e elado po pa e de Dios un día que le me a en una umba con una culeb a i a; y es o ome en peni encia po el mal que hecho había. El Rey des o muy gozoso luego en ob a lo ponía. Mé ese, co no Dios manda, 'pa a allí acaba su ida; y el e mi año muy san o mí ale al e ce o día. Dice :—"¿Cómo os a, buen Rey? ¿Vaos bien con la compañía? Has a aho a no me ha ocado, po que Dios no lo que ía." Después uel e el e mi año á e si ya mue o había; halla que es aba ezando y que gemía y plañía. P egun óle cómo es aba: "Dios es en ayuda mía, espondió el buen ey Rod igo; la culeb a me comía: ya me come, ya me come po do más pecado había." El e mi año lo es ue za, el buen Rey allí mo ía. Aquí acabó el ey Rod igo; al cielo de echo se iba. El Romance o conoce bien el co azón humano y cie a con lla e de o o es a his o ia: Si dicen quién de los dos 96 la mayo culpa ha enido, digan los homb es La Caba y las muje es Rod igo. De lo dicho has a aquí esul a que, si exis ió Flo inda, si ecibió ul aje en su hon a, y si el conde Julián su pad e co ió p esu oso á enga lo, á cos a de la pa ia donde o- dos habían nacido, en onces la His o ia, la C onología y la C í ica de buena ley piden que se econozca po au o del ag a io, no á Rod igo, sino al b u al y luju ioso Wi iza. Pe o yo engo pa a mí que j amás hubo al a en a•, y que espec o del Conde, es imposible discu i disculpa más absu da, ni ábula menos e osímil; in en ada pa a engaña las noches de in ie no, al amo de la lumb e, á uel as de cuen os de encan amien os y malas adas, y al e nando con e ahila de p o e bios y e anes. Los ai- do es lo son po empe amen o; y pa a hundi la socie- dad en espan oso abismo., no han menes e que les seduz- can á sus hijas. ¿Qué más que ían los desleales y ambicio- sos de odos los siglos y naciones, que ene pa a su dis- culpa una Flo inda (i)? He dado in á mi es udio his ó ico de los pe sonajes que igu an en el P ime d ama his ó ico español, de asun- o nacional, ep esen ado en 1 24, hoy comple amen e des- conocido. Hab é acopiado al ez demasiadas no icias, qui- zá aído á colación demasiados ecados jus i ica i os. Pe o u gía deslinda ya la e dad y la ábula, deja á cada cual lo que es suyo legí imamen e, é in es iga , sin pasión y conociendo la ma e ia, po qué se hundió el ono de los Godos en España, y po qué la subyuga on los Maho- me anos en an pocos años y pa a dila ados siglos. Y u - gía e , con cla idad de luz, aquella época oscu ecida, aquellos sucesos, aquellos homb es. Si no lo consigo, cúl- pese á la co edad de mi ingenio; pues, pa a log a lo, no he pe donado es udio, obse ación, a iga ni diligencia ninguna. Cedo á muchísimos la palma del sabe ; no la de in es iga , sin p e eni el juicio y sin a a de oscu ece ni escla iza el en endimien o de quien lee gene oso y á ido de sabe la e dad. (1) A. FERNÁN DEZ-GUERRA, Don Rod igo y 1(z Ca a, Mad id, iuda é hijo de Aguado, 1877. Nue a edición, con algunos pocos menos ye os que las an e io es. 97 El ol idado é in e esan e d ama que ecob an hoy las le as españolas, había menes e , á más del examen his- ó ico que dejo hecho, o o pu amen e li e a io. Deslin- dadas la his o ia y la ábula, p ocedía en a en el juicio c í ico del poema, e cómo se han p epa ado ó debido p epa a las si uaciones, y pone en su pun o cuan o cum- ple al esc i o d amá ico pa a delei a y doc ina al au- di o io, empeña su in e és, so p ende le, y en e ene le con el desa ollo y pin u a de animados y e dade os a ec- os, con la he mosu a y g andeza de las imágenes, con la agudeza y no edad de las máximas y pensamien os ú iles, y con cuan as galas a eso a el bien discu i , el bien de- ci y el bien exp esa . Juzgada así la ob a en absolu o, de- bie a segui se su compa ación con cuan as, desde mi ad del siglo XVI has a el p esen e, han sacado el mismo asun o á la escena. Pe o yo no he de in adi el campo hace años bien aco ado ya pa a an ecundo y sobe ano linaje de es udios po el ilus e Censo de la Real Aca- demia Española, D. Manuel Cañe e. Ha llegado, pues, la ho a de p esen a á con inuación á los doc os el d ama de La pé dida de España, bajo el modes o y piadoso í ulo de His o ia de la glo iosa San- a O osia, esc i o po el BACHILLER BARTOLOMÉ PALAU. 8 1, HISTORIA DE LA GLORIOSA S_ "1'A OROSIA compues a POR EL BACHILLER BARTOLOMÉ PALAU, NATURAL DE BURBÁGUENA. La cual es una his o ia muy sen ida y albacible j'a a ep esen a se. AUTO PRIMERO.  2. DON RODRIGO, Rey de España.—FIRMIANO, ayo suyo.—UN PAJE. —UN EMBAJADOR: REY.  ¿Qué dice mi Fi m.iano? ¿hay alguna no edad? FIRD,HANo. Que gua de u Majes ad nues o Dios muy sobe ano. REY.  No debes eni en ano. FIRMIANO. No, Seño ; po que el iel se ido NOTAS. El inmo al au o del Quijo e ep ende ía quizá mi celo de pone ano a- ciones á es e d ama; pe o ales somos llegados, que no sólo pa ecen necesa ias, sino indispensables, si hemos de en ende lo en ejecido ya en la lengua, ó igno ado ó mal ap endido en his o ia. 1 Fi mianc es igu a simbólica de un ayo sabio, y i me y leal conseje o. 3 Don Rod igo. Véase el discu so p elimina . VARIANTES. Van aquí, al pie, las que espec o del sen ido salen al paso en la edición de Ba celona, hecha en casa (le Sebas ián de Co mellas el año de 1637, y cuido ambién de ad e i qué paginación lle a es e an iguo ejempla . 100 e obligado á pensa lo que cumple á su seño , sin pun o se descuida .  o Y assí, engo á isi a u Excelencia, y habla con u licencia en sec e o una azón. RE .  Puedes deci u in ención  5 sin empacho ni e güenza. ¿Son sec e os de conciencia? FiRmIANo. No, Seño , sino sec e os de amo . No de amo laci o y ano,  20 sino de pad e ó he mano que e busca odo hono . Muy pode oso Seño sublimado, una sen encia he hallado  25 digna de g ande loo , de un g ande gobe nado que ué Licu go llamado. El cual gobe nó el einado. según ley,  30 lacedemonio y su g ey cbn muy amoso i i ; y después les dió po ley lo que aho a quie o deci : que quien hubiess' de egi  35 el einado, se p e o , ó adelan ado, 13 y habla con u licencia. En es e y en muchísimos e sos del d ama es necesa io aspi a la h, co no se hacía en España du an e los siglas XVI y XVII; pues de o o modo el e so no cons a ía. 16 e güenza. Pa a aconsonan a es a oz con licencia y conciencia, había que deci e güencia. Pe o el esc i o a agonés, ¿I po udeza de oído, ó po ánimo im- pacien e, ó po indebida libe ad poé ica, usa muchas imas bas a das; y ales como dies o y p es o; pa a y al a; ca a y a a; pa ia y p osapia; cons ancia y biena en- u anza; alsa y pasa; Hieb a y pied a; mise ico dia y glo ia; y conoce e y gen e. 31 Lacedemonico, 34 , ago a' 3 5 que quien h i iesse de egi capi án, ey ó censo , mona ca ó empe ado , uesse, po hono , casado;  40 y si no, uesse p i ado del o icio eynado, 6 bene icio de oda gobe nación. Y no ué ue a de quicio  45 su sen encia y opinión; po que él daba es a azón oda ía: que el homb e que no sabía egi su casa y muje ,  50 menos pod ía sabe egi eino y mona quía. Es a sen encia y po ía los Romanos, A enienses y Egípcianos  55 u ie on muy ap obada; y ué de muchos gua dada y lle ada en e las manos, _ en e o os muy u anos que ha hubido.  60 Acué deme habe leído en Plu a co es a o a ley: que los Lidios á su ey enían an cons eñido y de con ino enducido  65 á casa . que no pudiesse eina él, ni en nada les mandasse has a que de e mina se con su muje se casa .  70 60 hubido. Habido. No es a agonesismo, pues semejan e o ma se encuen a en el lenguaje sayagués, leonés, salamanquino y zamo ano. 43 Reynado, es ado, ó bene icio 53 p o ia, 62 es a ley 65 y le enduzian de c,•n inc , a casa 6S el ni les mandasse 102 Y si enía en iuda , po su hado, luego quedaba p i ado del eino y gobe nación,. has a que sin dilación  7 3 él ol iesse á se casado. Es o al ué o denado, á mi e , po que el p íncipe ha de se _1 2 Z'.  como un espejo y dechado  80 que de odos es mi ado y en él se quie en e e . Con su i ud y ale y cos umb e ha de da á odos lumb e  85 de pe e a hones idad; y odos de su al a cumb e han de oma cla idad. Lo cual, hablando en e dad á mi e , no se puede bien hace , po que es as u o el demonio, si po san o ma imonio no ecibe su muje ; po que no pod á. ence  95 oda ía el desseo y an asía de los ca nales placebos, 71 en iuda . Embiuda aen la edición de 1637 y el manusc i o. Ni en és e ni en aquélla es consecuen e la o og a ía; y a a ez con ienen ambos en la espec i- a á la mayo pa e de las oces. Po ello me desen iendo de la o og a ía y cuido con esme o de la p onunciación. 98 placebos. El úl imo e sículo del salmo 114 es Placebo Domino in egione i o um, «Ag ada é al Seño en la ie a de los i os.» Pe o como sonase epe ida é in empes i amen e en boca de cie as pe sonas el Placebo Domino pa a cohones a sus acciones odas, la oz placebo llegó en las escuelas de Salamanca á emplea se ma- liciosamen e en la signi icación de a ape i o, cap icho, gus o;» y así la encon amos usada amilia men e po esc i o es g a es. 74 del Reynado, y goue nacino 79 ( al a ha de se )  . 8o (Vuel e la hoja A 2.) 92 po que as u o el demonio 9 5 pod an 103 que á los iejos y mancebos nos des uyen cada día.  100 Po an o, mucho que ía sin dilación, pues que ienes disc eción, juicio y en endimien o pa a el eal egimen o,  105 y no e al a azón y buena epu ación, que es más sano que odos pongamos mano en busca e una muje  II0 con o me á u me ece y á u es ado sobe ano. Po que, c ee á Fi miano, que sin es o no puedes i i hones o  115 con la ju enil edad; . sino que has de da muy p es o en la común anidad. Y no que ía, en e dad, que po al guisa  120 dejasses la ama y isa abominable y iniCa que dejó el ey Egica á su hijo el ey Vi isa. Ya sabes con cuan a p issa  125 me he mi ado en u p esencia y es ado, en niñez y ju en ud, po que en c ianza y i ud saliesses a en ajado;  1.30 has a an o que has llegado á disc eción y á días de pe ección, con cos umb es y apa ejo 112 y a u es ado sublimado 122 abominable, y maldi a, que dixo el Rey Fgyp a 12 4 el Rey Bi isa, I I O" no se halla á u es ado cosa al en oda España, hase de busca ex aña • en o o ajeno einado. Sabe que soy in o mado, en es a cosa, de una doncella he mosa que de Bohemia es p incesa; cuya ama es muy exp essa, pe sona muy i uosa. Llámase doña O ossa, según he oído; sus pad es han allecido, que ue on buenos c is ianos; no sé si iene he manos ó si sola ha sucedido. Sé que no iene ma ido, ni elado. Es eina de g ande es ado, i uosa y gen il dama; y uela an o su ama que ya el mundo ha odeado. Po ello, engo pensado que, sin a da , le debes luego en ia un muy buen embajado , y le esc ibas con amo si quie e con í casa . Y en e an o pod ás da , como es azón, pa e é in o mación á los nobles . del 'Consejo. Pues hágase el apa ejo, A 4. REY. 330 335 340 345 350 355 36o 340 O ossa. De es a sue e, en el manusc i o cuan as eces se nomb a á la san- a; pe o en la edición de 1637 leeemos siemp e O osia. 33 1 ( A 4 . )- 334 y sabe 338 cuya ama muy exp essa 35o y uela mucho su ama po el inundo ha odeado po an o engo pensado no pongáis más dilación. Cúmplase ues a in ención sin de ene : os lo podéis bien hace . Tomad mi anillo, esc i í, i mad y sellad po mí odo ues o pa ece . Desde aquí os doy mi pode muy cumplido. Pues ú dello e es se ido, yo pond é mi diligencia. Has a hoy po u expe iencia y u sabe me he egido.— ¡Ola, pages! ¿Dónde han ido! ¿Dónde es áis? Qué, ¿ an p es o os aspo áis! ¿Qué nos manda ues a Al eza? Anclad p es o, sin pe eza, y mi ad n'os de engáis; sino que en un sal o ais, po mi amo , y clecí á mi Embajado que mando que enga acá. A la e que assí se ha á. ¿Dice u Al eza al mayo ? Sí, y en un pun o enid.— Mi Fi miano, decid, po mi amo : al llama la, ¿se á e o si algunas joyas le en ío? No, Seño , á. ca go mío; an es se á g an hono . Ya iene el Embajado . FIRMIANO. REY. PAGE. REY. PAGE. REY. FI RMIA NO. PAGE. 365 370 375 3 8o 385 390 395 378 os aspo ais?T ansp ia se, lo mismo que anspone se, ale «queda se á desho a medio do mido.» 333 po Mi amo po mí Embalado que mando yo enga acá. PAG. Dize su al eza al inay,:. : 3 9 1 a llama que no -;e zl I 2 REY.  En e, pues. EMBAJADOR. Beso las manos y pies de mi Rey y mi Seño . REY.  Bien enga mi Embajado . EMBAJADOR. ¿Qué es lo que, Seño , me quies?  400 REY.  Oid, y sabe lo beis sin dila a : que luego, sin más a da , si es posible, ú e pa as á lle a unas mis ca as  405 que Fi miano e ha de da ; y de p es o camina , po mi amo , po que cumple assí al hono de mi pe sona y se icio.  410 EMBAJADOR. Yo ha é, Seño , mi o icio como leal se ido . Pe o dígame, Seño : ¿su Al eza - A 4 z'.  á donde las ende eza?  415 pues que el sabe lo me ap emia. REY:  Á la Reina de Bohemia, que es dechado de nobleza. Y e di é con p es eza mi in en o.  420 Ven; en emos acá d en o. Id á esc ibi , Ayo, os, mien as hablamos los dos aquí d en o en mi aposen o. 401 Oyd sabe loheys 4 1 5 ( Vuel e la hoja A 4.) 416 pues que a sabe lo 421 den o hijos a esc iiii Ayo os mien as hablamos los dos aqui den o en mi aposen o á la ho a. 1 3 AUTO SEGVNDO. OROSSA.—PRUDENCIA, ama suya.—EMBAJADOR. PRUDENCIA. Á la ho a  42 5 ¿en qué piensa mi seño a O ossa mía que ida? OROSSA.  En con empla es a ida, que es lisonje a y aido a. PRUDENCIA.  po qué assí, Empe ado a?  430 OROSSA.  Po que eo que nues o mo al desseo de con ino es á a a ien o: nunca lo eo con en o, so con cui a y de aneo..  435 Y po cie a cosa c eo no hay es ado que no quie a se mudado, pensando i i con en o. PRUDENCIA. Seño a, es escusado  440 que no hay con en amien o. Halla ás po undamen o que ni el ey, ni el más meno de su g ey, ni el Summo Pon i icado,  445 ni el meno , ni el sublimado 425 P udencia. Figu a simbólica. cu so p elimina , c 427 O ossa. Véase cuan o digo ace ca de la p o agonis a del d ama, en  - el dis 435 So. Sino. El salman ino LUCAS FERNÁNDEZ, en sus Églogas y Fa sas, dice san. Véase en boca de un ús ico pas o : ¡No enia más que hace son pone mis duelos en ues a lluengua! Edición académica ilus ada magis almen e po el S . CAÑETE, página 435 so con cuy a 44 6 el meno , ni el sublimado es a con en o en ley 90. 9 114 sob e la mesquina g ey, es á con en o en la-ley de su es ado; ni el me cade o unado,  450 ni el más ico lab ado , ni el mona ca empe ado . ni el ca denal, ni p elado, ni el capi án, ni soldado, cie amen e;  455 • ni el necio, ni el p uden e, ni el simple, ni el do o , ni el escla o, ni el seño , ni el med oso, ni el alien e; ni el ico, p eponien e  460 con iqueza; ni el pob e, con su pob eza; ni el ha o, ni el hamb ien o; ni aun el mesqiiino a a ien o, ni el libe al con la gueza.  46; En es a na u aleza, que es un ien o, nunca hab á con en amien o, aunque la go posseamos odo lo que desseamos,  470 con muy la go cumplimien o. Nues o desseo es hamb ien o po al cuen a, que ninguno se con en a en la sue e que ha nacido:  475 ¡aquél piensa se pe dido, cuando alcanza mucha en a! Y si bien echas la cuen a, el lab ado que ía se empe ado ;  480 y-el soldado, capi án; 46o p eponien e, en el ejempla manusc i o y en el imp eso. ¿Pudie a se e a- a de p epó enle? 451 ni el co ido lab ado , 47 6 aquel, piensa es pe dido que alcanga I I 5 y el capi án, ganapán; y el mona ca, lab ado ; y un pob e ca ado a as ado que ía se ad ogado; y el casado, se más c ego; y el clé igo se más lego; y el menes al, g an le ado; y el inocen e, a isado y audulen o; y el libe al, a a ien o; y el más bobo se alcaide: y inalmen e no hay naide  A 5.  que en su sue e es é con en o. Y si luego, en un momen o, los es ados üessen assí mudados como odos lo po ían, en es e pun o se ían muy más dessasossegados; y que ían se mudados de e dad: po que es odo anidad, y noso os muy más anos; po que los homb es humanos no son sino li iandad.  OROSSA.  Dime, pues, con b e edad ¿qué habe nos, ó po qué nunca pode nos i i ha os y con en os; y po qué es os pensamien os jamás sossegados emos? Dime ago a es os ex emos ex emados. PRUDENCIA. Po que es amos des e ados, en es e desie o mundo, 494 inalmen e no ay nadie 495 ( A 5.) so mucho mas dessasossegados, y que ian se asmudadooi 507 liuinidad. 485 490 495 500 505 510 5 I 5 I16 de aquel eino lo ibundo pa a do uimos c iados, i imos des ossec ados  52 0 con cuidado. Assí, como un des e ado de su pa ia na u al, sien e muy e ible mal y nunca es á descansado  525 sino muy desossegado, pensa iuo, iéndose assí cau i o en cadena, como pe o, has a cumpli el des ie o,  530 ni bien mue o, ni bien i o; assí, con abajo esqui o, nós es a nos los que en el mundo mo a nos, con descon en o c ecido,  535 has a el des ie o cumplido; que se á cuando mu amos. Mas, po que en onces no amos, po mal in en o, á muy mayo descon en o  540 con des ie o sempi e no, que es al lago del in ie no do nunca al a o men o,— habemos de i con al ien o los mo ales  545 en las cosas e enale s , y a a ass con ellas, que no sean causa ellas de pe de las celes iales. OROSSA. Po e i a essos males,  5 50 he pensado ¡que engo ie a y einado! 518 lo ibundo. Siemp e cubie o de lo es. 55 X que pensado que engo ie as y Reynado alabo á mi Dios po ello, - I1 7 Alabo á mi Dios po ello; mas no me hubie a pesado, en e dad, de no enello. PRUDENCIA. Si soy digna de sabello, di po qué?  OROSSA.  Oye, que e lo di é; y pues ienes expe iencia, juzga ás, según yo sé, que es g an ca go de conciencia: po que, si mi as, P udencia, el eina quie e sabe gobe na á sus súbdi os y g eyes, absol e y cas iga , según disponen las leyes. Los que Dios nos hizo eyes sublimados debemos i des elados en lo que oca á noso os, á oso os y á los o os que nos es án suje ados. Pues, con aques os cuidados, ¿qué ha de hace una inocen e muje como yo, en mal pun o hecha, que aun no sé bien conoce  A 5 ,  cuál es mi mano de echa? ¿Cuando pidan cuen a es echa, qué ha é? PRUDENCIA. Seño a, yo e di é. Los eyes son obligados á ene jueces le ados, homb es de conciencia y e.  OROSSA.  ¿Y adónde los halla é, alma mía? No es el inundo el que solía: ya ni hay e, ni conciencia, 5 56 digno 558 Oye que yo e lo dile 579 (Vuel e la hoja A 5.) 555 56 o 565 570 575 58o 585 I1 8 ni jus icia, ni e güenza:  590 eina la bellaque ía. PRUDENCIA. :Ve dad es que hoy en día los seño es, eyes, y empe ado es, los jueces, y le ados,  595 odos, son apassionados y juzgan po sus a o es. Los bellacos malhecho es y i anos, los homb es malos p o anos,  600 los blas emos sobe iosos, los in ames men i osos son enidos po c is ianos. Po sus a os malos, anos, y malicia,  605 de su pa e es la jus icia: aunque suban po las b eñas, dádi as queb an an peñas y la neg a de a a icia. Los que i en sin nequicia  61 0 ni malo es, los pob e es pecado es que a anan con sus manos, és os son malos c is ianos, és os son los malhecho es.  6 15 Ni hay ley ni aledo es pa a ellos. Mas Dios ol e á po ellos, que lo sabe y juzga odo, y á los malos en el lodo  620 me e á de los cabellos. 590 e güenza. Vuel e, como en el e so 16, á ima con la palab a conciencia es e mismo ocablo; de donde in ie o que el au o a agonés di ía e güencia ea el manusc i o o iginal. 611 malo es. Del malheu ancés, «mise ia, desg acia, desdicha, in o unio;» pe o en iendo que_á malo da el Poe a signi icación de « icio, deli o, maldad abo ecible.» 6o y sobe uios 619 que lo sabe ya el odo y los malos en el lodo 119 Pues po no se yo de aquellos, yo que ía deja es a an asía del mundo anaglo iosa y pone me eligiosa en una san a mongía. Cuando eo la he ejía' des a ida, la malicia sin medida, la poca e de la gen e, que ía más, cie amen e, ó se mue a ó no nacida. No es és an a ligida, alma mía; despide esa an asía, piensa que e es c is iana; y oma, O ossa he mana, á Dios po pa ón y guía, que él ha á u mona quía y einado. Mi he mano ya es c iado: no le gobe na á? ¿Qué sabes si mo i á an es que sea casado? Deja es a esse cuidado; que si mu iesse- Co nelio, y no u iesse u o de bendición, pod ía se pe eciesse u eino y gobe nación: po que es an a la ambición y nequicia, el desseo y a a icia que en las gen es pe manece, que si al caso acon ece, ni hab á ley ni jus icia. Ya cada uno cobdicia se seño , OROSSA. PRUDENCIA. OROSSA. PRUDENCIA. 625 63o. 635 640 645 65o 655 (»38 O 0Sla I26 Ago a cie o sab é qué cosa puede se es a. ¿Si se á alguna eques a ó in en o po ía de casamien o? ¡Ya pluguiesse al Sobe ano que iniesse de su mano y le diesse cumplimien o: aunque en me ecimien o y galana , no po se ella mi he mana, sino po su g an alo , no la hay o a mejo ago a en na u a humana! La T inidad sobe ana, en quien ío, os p ospe e, he mano mío, ago a y en oda ho a. Assí haga á os, Seño a, y os dé g ande- seño ío. Dime, he mana, sin des ío po u ida, la causa des a enida. ¿Hay alguna no edad? Ve á u al a Majes ad, si dello ue e se ida. An es es me ced subida pa a mí; mas si en ia eis po mí, yo ue a á ues o aposen o. O a, he mano, es á a en o; no sin causa ine aquí. Es a ca a ecebí hoy con maña, de un embajado d'España; CORNELIO. OROSSA. CORNELIO. OROSSA. CORNELIO. OROSSA. 85o 855 86o 865 870 875 88o 848 equeA a: de eque i , solici ud, p e ensión. 878 aques a ca a ecebi es a mañana con un En baxado Despa a, , 127 y p im9 o de la e , - e la he que ido ae , po que no ecibas saña. Ha asme me ced ex aña que la eas, que la mi es y la leas, y qué dice su embajada; y después de bien mi ada, lo hacede o p o eas. Yo ha é lo que desseas sin a da . ¿Ha mandado aposen a u Al eza al Embajado ? Ya es á hecho, mi-Seño : en esso no hay que pensa . Pues dame sin dila a essa ca a, y e emos de qué a a y quién es della el au o . Yo pienso que es, Seño , del Rey d'España, sin al a. Mi a el pie, y e ás si hay al a en lo que digo. «El que es á sin sí y con igo po u ama muy ex aña, u se ido , Don Rod igo, seño y ey de la España. Suya es. Léala u Al eza, pues, y e emos su eno . Oye, pues, sin más emos, si quie es sabe lo que .es. Ya yo oyo, como es  Segunda blanca, uel a, A. jus a cosa. CORNELIO. OROSSA. CORNELIO. OROSSA. CORNELIO. OROSSA. CORNELIO. OROSSA. 885 895 900 905 9 10 898 a a. No es ima de ca a. 904 El que es á sin sí, y con igo. P incipio o os de Caballe ías. 911 emos. Rémo a, de ención, espe a. 88 7 lo que dize su e ubaxacla 9 1 3 ( Vuel e la /aoja.) de las ca as amo osas en los 128 CORNELIO. <P incesa muy pode osa,  915 Seño a, po quien se p emia odo el eino de Bohemia, al a, noble y gene osa, sob e odas i uosa: sin muda ,  920 con amo muy singula , Don Rod igo, ey de España, á í, O ossa, eina ex aña e en ía de saluda . Es an g ande el e ola  925 de u ama, he mosa y pe e a dama; son an os los us loo es, que de us osas y lo es ya odo el mundo se en ama.  93 0 Quien no e ió no e ama. Sin men i , de sólo oi deci la ama de u Al eza, us i udes y nobleza,  935 que no se puede esc ibi ; y po u san o i i señalado, nos hemos a icionado an o, Reina, á conoce e,  940 que desseamos ya e e seño a des e einado, aunque, según u Es ado y me ece , es de muy poco ale ,—  945 pa a con él e se i . Mas si lo quies ecebi , ecibi emos place . Yo buscaba una muje con enien e  950 á nues o Es ado excelen e, 92 3 O osia 924 e embia a saluda , 947 quie es 129 á nues a sang e y alo ; y iendo el g ande loo que de í da oda gen e, esc íbo e la p esen e, _ • i mada con nues o nomb e, y sellada con las a mas de los Godos. assí, de pa e de odos ecibe nues a embajada. En la cual, Reina a amada y singula , e que e nos suplica , po bien de nues a pe sona, de nues o eino y co ona, con nos e quie as casa . Y mándanos a isa , sin dilación, de u ánimo é in ención con esse mi caballe o; y no se pa a p ime o de sabe la esponsión, y de odo, en conclusión muy cumplida. Y Dios p ospe e u ida. y u muy al a pe sona, es ado, eino y co ona, con que i as lo ecida. Fué dada con e c ecida en Toledo, donde po uyo me quedo has a sabe us in en os, en año de se ecien os y doce, que con a puedo; y i mada con mi dedo, co no digo. 983 año de 712. C onología apoyada en el C oniciín de Albelda; el cual dice con e o se es e año el en que subió al ono D. Rod igo. 95 F u-,da la gen e 9 1-;2 bas a sabe us in enciones en el año de seys cien os 955 96o 96 5 970 975 980 ;8 5 I u OROSSA, 'Te ce a blanca, A. CORNELIO. OROSSA. CORNEL10. 130 El que es á sin sí y con igo po u ama muy ex aña, u se ido , Don Rod igo, seño y ey de la España. » No hay más. ¿Sob e aques o qué di ás que se debe de hace ? Toma é u pa ece co no ú lo manda ás: po que muy mejo sab ás, á mi e , lo que se debe hace , siendo homb e de sen imien o, que no yo laca muje y pob e de en endimien o. Po cie o es oy an con en o, mi O ossa, en habe is o es a cosa enida con al compás, que aunque ú me eces más, yo e engo po dichosa. España es muy gene osa, cie amen e, muy ale osa su gen e; caballe os, casi odos; el Rey iene de los Godos, que es un linaje excelen e. Po an o, muy con enien e me pa ece, y cosa que pe enece á u hono , eino y es ado. Pues u Al eza lo ende ece y enga dello cuidado. Pa a se bien o denado 990 995 1000 1005 I0I0 1015 1020 9 ( O la España. El a ículo es aquí galicismo, an iguo ya. 997 (Te ce a hoja, Llanca, de la signa u a A.) .100 3 O osia 1010 muy ale osa gen e, 1017 á u hono y es ado. 131 sin e o , yo c eo se á mejo da pa e á nues o Consejo, y hace el apa ejo que con iene á nues o hono . Y en e an o esse seño pód á holga en el eino y eposa algún iempo sin empacho, mien as le damos despacho como se le debe da . Y en iemos á llama sin des ío al Obispo nues o ío. OROSSA.  Démosle des o azón; que en mi Dios e e no ío hab á buena conclusión. 1025 [ 0 30 1035 REY. En a el ey DON RODRIGO. No pensé que al pode y a o enía es e neg o amo , con sus lazos enemigos. ¡No sin causa los an igos lo ado aban po seño ! Sien o en mí an g an a do y desassossiego, que a do como en el uego; y con abajo in ini o, 1 040 1045 1034 al Obispo nues o ío. Acisclo, Obispo de Segia, aho a Egea de los Ca- balle os, p o incia de Za agoza. Véase en el discu so p elimina odo lo que se ha abulizado ace ca de es e pe sonaje. 1034 al Obispo nues o io demosle des o azon 104 2 an iguos 10 4 7 con abajo 132 con el ío me de i o, y con el calo me hielo. Con nada omo consuelo  Toso ni aleg ía; mi ánimo y mi an asía odo es á pues o en la Caba. Lo que an es me consolaba, del consuelo me des ía.  1055 Con inuamen e que ía, po an ojos, e la delan e mis ojos; y cuan o más, más la mi o, al doble peno y sospi o  060 y su o dobles enojos. ¡Son an alsos los an ojos del amo , que lo que pienso es mejo pa a sali des a pena,  065 es más penosa cadena y me a a muy peo ! Mi ígase mi dolo , si la eo; mas c ece más mi desseo  1070 po con ella pla ica ; si le hablo, po goza de lo que á en ambos es eo. Muy en e amen e c eo, á mi e ,  1075 que es a muje ha de se Te ce a blanca, uel a, A. causa de mi pe dición; y me pone en con usión, y no sé qué me hace . Que la ome po muje  108o 1048 con el ío me de i o. Recue da en es os lindos e sos el poe a la li a de RODRIGO COTA, JUAN DEL ENCINA y GIL VICENTE. 10 53 Caua (Así apa ece siemp e su nomb e.) 1055 desconsuelo 1067 a an 1077 (Vuel e la hoja.) .. 133 poco cues a; pe o no me es cosa hones a. ni azón al a lo ap emia, has a sabe la espues a de la Reina de Bohemia. A la cual, po ma imonio, especial en ié un embajado , pidiéndola con amo po mi muje na u al. Pues, si ella en cosa al dijesse sí, ¿qué se ía después de mí? ¿Excusá ame el amo ? No; po que lin an g an e o no debe cabe en mí. ¿Pues qué emedio hay aquí, pecado ! ¿Que yo le diga mi amo , y es é dello sa is echa? No; que muy poco ap o echa, po que es doncella de hono , ¿Que quie a como seño yo manda , y hacello á su pesa , pues que pa a mí no hay ley: No se ía hecho de Rey, ni digno de pe dona . ;Y pod íase queja con a án el Conde Don Julián, que me iene buen amo y es el mejo se ido de los que en mi co e an! Y pues mis einos es án en quie ud, 10 9 4 escusaseme ya el amo , io po que il an g an e o , no asía de cabe en mi, 108 indigno de pe dona , 103 5 1090 1095 1100 110 5 I I I0 1115 '34 enza, enza la i ud en es a c uda pelea; que más quie o el a aúd que hace cosa an ea. Mas, ¿quién su i á que sea ello assí? que sien o un a do en mí, un o men o y al que ella, que sólo el pensa en ella me hace ol ida de mí! T as ó nome odo assí; de al modo, que me ue za muy del odo á segui mi an asía, aunque en aques a po ía quede p esso muy del odo. Y cuando muy bien lo apodo, mi e o selá ye o po amo y digno de pe dona , cuyo uego y g an u o á muy muchos hace e a . Que si que emos mi a su pode , á o os ha hecho cae , como yo; eyes amosos, y aun mucho más pode osos en es ado y me ece ? Po que és e pudo ence con su passión I I 20 II 2 I130 1135 1140 1 145 311 7 enza, enza la i ud, e c. BARTOLOMÉ PALAU enía sin duda sen i- mien o d amá ico. 1135 se á ye o po amo , e c. De an iguo can a on nues os poe as: Que los ye os po amo es dignos son de pe dona . 1121 su i ia 112 5 en pensa 3z quede p es o muy del lodo, 3 5 á Da id y á Salamón. Clodio o zó á su he manas a, An íoco á su mad as a, 1147 Da id, ey de Is ael - desde 1056 á 1017; y según el e udi o Hómmel, des- de 1000 á 960. Da id o endió á Dios p endándose de Be hsabeé, muje de U ías, y haciendo que és e pe eciese en una ba alla. BARTOLOMÉ PALAU, al llega aquí, debió eco da El T iun o de Amo , ep esen- ación hecha po JUAN DEL ENCINA, an e el P íncipe D. Juan, en Salamanca, el ano de 1496, donde leemos: ESCUDERO. ¡Oh, cuán os g andes seño es, cuán os sabios e disc e os emos que ue on subje os po amo es! BRAS.  ¡Pues no decís de pas o es? ESCUDERO. Dicen que el sabio a ón Salamón de amo es encido ué; e Da id, po Be sabé; e po Dalla, Sansón. 1147 Salamón, hijo de Da id, einó desde 1017 á 979; y en opinión de Hóm- mei, desde 960 á 930. Manchó los úl imos a os de su ida en egándose al amo de, in ini as muje es ex anje as, que le a eba a on aquella su an igua piedad, po la cual ob u o el don de sabidu ía y la dicha de habe e igido sobe ano emplo en Je usalem al Seño de los cielos y la ie a. 1148 Clodio, nomb e ulga de Appio Claudio Pulc o, desen enado mancebo, de la nobleza omana, a e ido, incons an e, malo po e lexión, que nunca halló gus- o en lo que no uese impiedad, inces o, adul e io, ag a io y pe secución; e ible ejecu o de sus dañados p opósi os, in ame po habe co ompido á su p opia he ma- na, eo de inces o po habe se a e ido en el año 62 an es de nues a e a á p o ana los mis e ios y sac i icios de la Buena Diosa, an espe ados po el Pueblo Romano. Fué implacable enemigo de Cice ón, pues mal le podía que e quien an o di e ía de él en genio y cos umb es; y no pa ó has a hace le des e a de Roma y consegui que ue a demolida su casa. Es e mal ado ob u o el ca go de cues o en el año 61, el ibunado de la plebe en 58, la edilidad en 56; y cuando e a candida o á la p e u a, abados de palab as y iniendo á las manos luego algunos de sus secuaces con un pelo ón de ad e sa ios, cayó he ido mo almen e, á 20 de ene o del año 53. VELEYO PATERCULO, 11, 45, nos ha conse ado la no icia del p ime deli o de Clodio: elia i sa e is 1149 An ioco Só e , ey de Si ia (28o-261 a. Ch.), hijo de Seleuco I, undado de la dinas ía si laca .de los Seléucidas, se enamo ó an apasionadamen e de Es a óni- ce, su mad as a, que en e mó á pun o de mue e. La sagacidad del médico so p en- dió la causa; y en onces Seleuco se desp endió de su muje y la dió po esposa al hijo enamo ado, a ancándole así del sepulc o. T 1- 4 8 el Odio o ó a su he nanas .-4 142 AUTO QUARTO. 5 El CONDE DON JULIÁN. La CARA, su hija. OROSSAy CORNELIO. ARCISO, Obispo, ío dello:. PASTOR y PRUDENCIA. CABA. ¡Ay! lamen a, is e co azón, lamen a; da us penas á sen i , pues no osas descub i mi deshon a y g ande a en a. ¿Quién ha á ya de í cuen a,. desdichada muje , mala en u ada! ;Qué cuen a de mí da é! ¿á quién me descub i é que no sea dis amadal ¡Oh cuán biena en u ada yo se ía 1305 1310 1301 El Conde Don Julián y La Caba. Recué dese en el discu so p elimina lo que digo ace ca de es os pe sonajes; y complé ese con las siguien es palab as del Minis o plenipo encia io de F ancia en Cons an inopla, y que an es lo ué en Ma- uecos: 4 Abila (Ceu a)... Abandonada po los Vándalos la o aleza omana de Sepum, elase educida á un mon ón de uinas en el siglo VI. La gamen e habla PROCOPIO de los g andes abajos que se hicie on allí po o den de Jus iniano 1 ( I De AeO . VI, 7); y AL-BEKRÍ nos e ie e que en la cen u ia XI oda ía exis ían de la bizan ina ciu- dad es os muy impo an es 2 ( 2 «Seb a, población an iquísima, conse a muchos mo- numen os de la an igua gen e que hizo allí mo ada, y en e ellos las uinas de algunas iglesias y baños»). «Cuando He aclio impe aba [610-641], Tánge y Ceu a inie on á pode de los Go- dos. Recue dos i ísimos de su úl imo gobe nado c is iano du aban aún po aquí en el siglo XI: el acueduc o que lle aba á Ceu a las aguas del Guadauía , c eíase ob a de Ilián, el Conde Julián; y uno de los íos que desembocan en el Es echo en e Tánge y Ceu a, llámase hoy Guada-Lián, co upción de Naha -Ilián, el ío de Julián, que es como le denomina AL-BEKRL» TISSOT, Reche ches su la Géog aphie compa ée de la Mau é anie Tingi ane; Pa- ís, Imp en a Nacional, 1877; páginas 31 y 32. 1 3 01 CAU. Lamen a, co agon lamen a 1306 quien ha a ya de cuen a 143 si la mue e en es e día se mé lle asse en un uelo; po que assí no ie a en duelo ans ocada mi aleg ía! CONDE,  Mas, ¿qué mudanza, hija mía, ha sido és a? Po mi amo , dímelo p es a. Hija mía, ¿qué ha hubido, que assí e has en laquecido, siendo an linda y dispues a: B 2  Véo e que es ás an pues a en la igu a de mue a en la sepul u a, que no ienes buena cosa; siendo ú muy más he mosa que la misma he mosu a. CABA.  Seño , mi mala en u a lo ha que ido. C ONDE.  ¿Ha e algo acon ecido que e dé nue os cuidados? CABA.  Sí, pad e: po mis pecados! ¡Si nunca hubie a nacido! CONDE.  Dime, hija, lo que ha sido, po u e. CABA.  Seño mío, no pod é según es oy a ligida. Mas, segú ame la ida, que yo e lo con a é. CONDE.  Yo e la de ende é, oda ía, si alguno con an asía e la quisiesse qui a ; 1315 1320 1325 1330 1335 1340 1345 1322 assi e has en laquecido. PEDRO 1)E CORRAL cuen a en su lib o de ca- balle ías in i ulado G ó,iica del Rey Don Rod igo, que la Caba pe dió con su i gini- dad su he mosu a incompa able y se o nó muy o a de la que e a. 131; se me lleuasse en n buelo. CON. Que mudanga a sido es a hija mia que ha auido, >324  (1.,' 2.) 1333 den 144 cuan o más assegu a , siendo u ida la mía. CABA.  Sab á, pues, u Seño ía muy hon ada que soy la más desdichada doncella que Dios c ió; y no sé cómo no so mue a, pad e, y sepul ada: po que es oy an ibulada y descon en a, que no e pod é da cuen a de mis males po ex enso. CONDE.  No me engas más suspenso. Dime ¿quién e ha hecho a en a, ó po qué an o lamen a u co azón? CABA.  Óyeme con a ención, que la causa bien sab ás; y sabida, juzga ás se yo digna de pe dón: po que ué g an aición sin duda . El Rey me en ió á llama con un paje audulen o que uesse á su aposen o, que me había de habla ; y no cu asse lle a compañía, po que lo que él me que ía e a cosa de sec e o, y que supiesse en e e o que á mí mucho con enía. Yo, po e lo que que ía su Al eza, pe dida oda pe eza, 1347 siendo u ida la mía. F ase digna de LOPE. 1354 a ibulada 1372 y no cu asse de licua 13 7 6 y que uuiesse po cie o 1350 1355 1360 1365 1370 1375 1380 4 5 con sano y limpio con en o en é den o su aposen o, con iando en su nobleza, en su i ud y g andeza singula . Él me comenzó á habla algunas cosas de amo es; yo con algunas colo es p ocu éme de excusa . Cuando i su po ia y a güi , yo me quise luego i ; y al esqui a la eye a, hallé ce ada la pue a y no pude ya sali . Y assí él pudo cumpli su in ención; po que, sin más dilación, me asió á ue zas de b azos, haciéndome mil pedazos como abioso león. CONDE.  ¡Oh maldi a aición de Seño ! CABA.  Allí pe dí mi colo , allí mi hon a y mi es ado, el joyel de más alo que na u a me había dado. CONDE.  Pues no sea yo llamado Don Julián, si an es que coma pan en mesa, ni a ei e ca a, si no le cues a an ca a como el bocado de Adán. 1385 1390 1395 1400 1405 B 2 y. 1410 1 4 10 si an es que coma pan. Ya, po lo is o, en los caballe os españoles e a iejo lo de ju a , has a an o que se engasen, no come pan á man eles ni con la Reina olga . 1393 y guando omé la buel a 1405 mi hon a y mi es ado, 1408 (Vuel e la hoja B 2.) 146 ,Sus i udes dónde es án de los Godos? ¡És os no son sino lodos, pues hacen ales hazañas!... Pues, si me ayudan mis mañas, yo ha é enezcan odos. Yo me busca é mis modos con enien es; y ae é bá ba as gen es, cuando o as no hallasse, po que él ni sus pa ien es sin cas igo no queda se. Des as ba bas enegasse, si no hiciesse que el aido se a epin iesse; y aunque gas e mi eso o, y aunque po ello supiesse mil eces o na me mo o. Dissimula y deja el llo o, hija mía: que yo quie o oma ía y passa luego la ma . Y aunque sepa na ega sin pa a noche ni día, i me he á essa mo e ía de in ieles; y ae é homb es c ueles, ie a gen e y muy ex aña po que des uyan á España, pues á Dios no son ieles. Tú, hija, no e des eles en llo a . Pon ino en dissimula , no se sien a es e pan ie no: que aunque es amos en in ie no, 1415 1420 1425 1430 1435 1 440 1445 1 44 8 aunque es amos en in ie no. La adición a ábiga dice que Julián pasó á Tánge en el in ie no de 708, pa a conce a su p oyec o de in adi á España. 1416 que es os no son sino lodos 143 mil ezes oma me lodo, 1 44 2 Pa a que des uyan a España, 147. luego quie o na ega , po que pueda conce a á mi mano que, á la en ada del e ano, engamos ya sob e España, pa a enga la ma aña des e mal Rey cas ellano. CARA  Dios e e no sobe ano e dé pode pa a bien sa is ace á mi hon a y á la uya. CONDE.  P ome o que lo concluya, aunque sepa pe ece . Aquí no hay más que hace , sino amos; y quie o que nos pa amos á Consueg a luego odos; y e ás cómo a amos es a gen e de los Godos. 1450 1455 1 460 1465 Aquí iene OROSSA con su gen e de Bohemia á casa con el Rey de España; y es in o mada de la g an pé dida de España. CORNELIO. Su Al eza es á mal dispues a, y habe nos bien ace ado en habe nos apeado en es a e de lo es a. Descansa emos la sies a aquí un a o. ARCISO.  Sob ino, si yo me aba o no es po que no descansamos,  1475 sino po que no pe ca o en qué ie a ó eino andamos. 1455 mal Rey cas ellano. Véase mi no a al e so 1685. 1465 Consueg a. EL ARZOBISPO DON RODRIGO, III, 19, dice que el Conde Don Julián enía g andes p opiedades en Consueg a: especie que no elis as y d amá- icos han p ocu ado no desap o echa . 1 474 A ciso. Consúl ese lo que en el discu so p elimina en iendo ace ca del Ohisp D Acisclo. 1 4 74 Sob ino si yo me ma o 1470 148 OROSSA.  O a ya, pues aquí es amos, descansemos, y á Dios nos encomendemos; que en e dad que es oy cansada. ARCISO.  Esse mal, sob ina amada, odos c eo le enemos. OROSSA.  Pues, po an o, eposemos ago a bien. PASTOR.  ¡Ah, no p egue á San a én!... ¿Y qué gen es son aquellas? No nos al a án que ellas, po San Pi o, si me en. ARCISO.  ¿No mi áis si iene alguién? PASTOR.  ¡Oh pesa ! ARCISO.  Pa ece que oigo habla hacia el pie de aquella sie a, y que ía me in o ma cúya es aques a ie a. PASTOR.  Es a es gen e de gue a, ju i á mí! ¡En mal pun o ine aquí! ¡És os me ab án de acaba ! B3 1480 1485 1490 1495 1486 Pas o . Es e es aquel á quien en 25 de junio de 1072 e eló un ángel el luga donde yacía el bendi o cue po de la má i de Jaca. Véase mi discu so p e- limina . Po licencia poé ica PALAU con ie e en solos ocho 6 diez a os los 359 que pa- san desde 713 á 1072. 1486 ¡Ah, no p egue á San a én! ¡Ah, no quie a San a I enel... BARTOLOMÉ PALAU, en su Fa sa Salman ina, jo nada Hl, escena 1 . a , en la copia de WOLF que posee nues o CAÑETE, había ya dicho ¡Ah, no p aga á San a én! 1489 po San Pi o. Po San Pi o ó Ped o: o mas como la de San a én, en que se huye de exp esa cla amen e el nomb e de un san o, cuando á oche moche se ju a. 1497 ju i á mi! Ju o po mi ida. Lo mismo dice el pas o Llo en e en el Au o ó Fa sa del Nacimien o de Nues o Seño .jesuc is o, po LUCAS FERNÁNDEZ, edi- ción académica, 185: ¡Ju i á mí que es án muy bellas! 1486 (B 3.) 1 4 86 A no p egue a San a en 1490 Ño mi eys si iene alguien 1496 Es a gen e es de gue a, OROSSA. CORNELIO. ARCISO. CORNELIO. OROSSA. PASTOR. CORNELIO. PASTOR. CORNELIO. PASTOR. ARCISO. 149 Ya me ienen á busca . ¡Oh, desdichado de mí! ¡Dios me ala, he mano! Y, po mi amo , ed quién hace al umo . ¿Si es alguna alimaña?... Ya lo eo: es un pas o que anda po la mon aña. ¡Oh aleg ía muy ex aña! Venga acá, que él nos in o ma á en qué ie a 6 eino es amos: mayo bien es que pensamos! Dios nos encamina allá. Espe a, que aquí end á. ¡Ah, pas o ! ¡T is e de mí pecado ! Pues me han is o, yo soy ido! Si me hubie a escondido quizás ue a muy mejo . Ven acá, no hayas emo . ¿Qué que éis? Decildo; y no me lleguéis, po que no i o segu o. Yo 's p ome o, y aun os ju o, que ningún mal aquí hab éis. Aunque más lo eju éis, no 's c ee é, ni menos me ia é, No 's lleguéis, hedme place ; po que cuido debéis se de los Mo os que hoy opé. No somos, he mano, á e, si has bien is o, sino assallos de C is o y muy pe e os c is ianos. 1500 1505 1510 1515 1 520 1525 15J0 1535 T so2 Dios me ala he mano yd 1506 Yo lo eo, es un Pas o 1513 Dios nos encamina ya. OROS. A pas o . 1518 si me ie a 150 PASTOR.  Heus allá, é qui ad las manos de la pelliza que is o; so, pa diob e, que os en is o un e mi a. El diablo os ajo acá. Quizab os si desbaíno; po que es oy ue a de ino, y engo huyendo ya, opezando acá y allá po essos ce os, de unos Mo os pu os, pe os, que es uyen oda la España con sus espadas y hie os, que es cosa c uel y ex aña; y en an ya po la mon aña, que es peo . ARClso.  ¡Valasme, nues o Seño ! G an mal hey, si es o es e dad! Ven acá; dinos, pas o , aquesso con b e edad. PASTOR.  Si me dais segu idad, si ha é. CORNELIO. Cuan o pidas e da é, si lo cuen as po en e o. PASTOR.  Que yo no 's pido dine o, 1 540 1 545 1550 1555 1560 1536 Heus allá. Haceos allá, apa aos de aquí, no os a iméis á mí. A agone- sismo. 1538 pa diob e. Pa Dios, pa diez. 1541 Qukab os, ¿qué sabo yo? (como di ía un ni io), ¿qué sé yo?, quizi. La o ma quizab se encuen a en el Poema del Cid, e so 2509. Habla el hé oe: Mo os e Ch is ianos de mí han g an pa o : Alá den o en Ma uecos, o las Mezqui as son, que au án de mí sal o quizab alguna noch. En monumen os del siglo xni la o ma del ad e io de modo quizá b quizás es quizabes; muy ap oximada á su e imología la ina: ¿quid sapis?, ¿qui sapi ? ¿qué sa- bes ú?, ¿quién sabe? 1541 desbaino. Des a ío, eo isiones. 1553 hey. He. 1536  Heus alla, é qui ad las manos, so pa diob e que os enuis a 1548 espaldas 151 so si c eéis en la e: po que, pa diez, emo me no seáis Mo os que dissimuláis; aunque enís muy galanos.  1565 ARCISO.  No somos sino c is ianos, y po ales nos engáis. PASTOR.  ¡Ea! ¿cómo os san iguáis, sin le ij o? ARCISO.  En nomb ' del Pad e, y del Hijo;  1570 y del Espí i u San o. PASTOR.  O a ya ¡sus! no me espan o,  13 3 V. pues le dais an buen co ijo. Yo me indo sin le ijo. Mas, oda ía,  '575 po mejo sabe , que ía si sabéis bien la o ación. OROSSA.  Sí sabemos. Dí, ga zón: sácanos de es a agonía. PASTOR.  Pues, decí el A e Ma ía;  58o y c ee os he. CORNELIO. Escucha, que yo di é, pues pides cosa an buena. A e Ma ía, g a ia plena. Ago a, con en o e?  1585 PASTOR.  Ago a yo me pond é en ues as manos, pues que pa ecéis c is ianos, y ha é lo que que edes. ué manden ues as me cedes?  1590 1561 so. Sólo, sino: como en el e so 435. 1569 le ijo. Li igio, al e cado, con adicción, dispu a. 1573 buen co ijo. Buen co e, e icaz exp esión de ánimo since o y con encido. / 5 6 7 y po ales noy engays. 1570 En nomb e del Pad e, y del Hijo 1572 ( Vuel e la hoja. B 3.) 1577 si sabeys bien la ocasinn. 1581 y e los he. 1582 Escucha pues que yo dice 1584 g acia