Psicología de la atención
Full text
TH. RIBOT
Paioologia
de
TRADUCCIÓN ESPAÑOLA
•
enoWn.
DE
RICARDO RUBIO
MADRID
LIBRERÍA DE
FERNANDO YÉ
LIBRERÍA DE VLCTORIAI(0 SUÁREZ
Ca e a de San je ónimo, s.
P eciado4
a
48.
1809
ES PROPIEDAD
•
,
.
IMPRENTA Y FOTOGRABADO DE ENRIQUE ROJAS
Plano, 16, Mad id.
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
hi•
INTRODUCCIÓN
xa
Obje o del lib o: es udio del mecanismo de la a en-
ción.—Di isión del asun o.—De inición de la a en-
ción.
Se ha hablado mucho de los e ec os de la
a ención; muy poco de su mecanismo. Es e
úl imo pun o es el único que me p opongo
a a en mi abajo. Aun ence ada en es-
os lími es, la cues ión es impo an e po que,
como se e á después, o ma el comple-
men o necesa io de la eo ía de la asociación.
Si es e ensayo con ibuye, po poco que s3a,
á demos a al acío de la psicología con-
empo ánea y á exci a á o os pa a llena lo,
hab á cumplido su obje o.
1
2
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
Sin in en a po el momen o de ini ó ca-
ac e iza la a ención, supond é que odos,
en ienden su icien emen e lo que esa palab a
designa. Ma
.
o di icul ad es la de sabe dón-
de comienza la a ención
y
dónde concluye, po -
que comp ende odos los g ados, desde el ins-
an e ugi i o concedido al zumbido de una
mosca, has a el es ado de comple a abso ción.
Con o me á las eglas de un buen mé odo, no
debe án es udia se
más
que los casos
bien
ancos
y
ípicos, es
deci , los que p esen en
al menos uno de es os
don
ca ac e es: la in-
ensh.lad
ó
la du ación. Cuando ambos coin-
ciden, la a ención alcanza su máximum. La
du ación sola puede llega á es e esul ado.
po acumulación: cuando, po ejemplo, á la,
luz de muchas chispas el¿c icas se desci a
una palab a ó una igu a. La in ensidad sola
es
del mismo modo e icaz; así una muje , en
un ab i
y
ce a de ojos, se en e a del o-
cado en e o de una i al. Las o mas débi-
les de la a ención nada pueden enseña nos, á
en odo caso, no es po ellas po donde debe
comenza nues o es udio. Mien as no se
hayan azado las g andes líneas, es ocioso.
.„,
INTRODUCCIÓ:
n
T
3
ano a las medias i i as
y
de ene se en su-
ilizas.
El obje o de es e abajo es de e mina
y
jus i ica las p oposiciones :sig,uien es:
Hay dos o mas bien dis in as de a ención:
una espon ánea, na u al; o a olun a ia,
a i icial.
La p ime a, ol idada po la mayo pa e
de los psicólogos, es la o ma e dade a, p i-
mi i a, undamen al de la a ención. La se-
gunda, única es udiada po la mayo ía de los
psicólogos, no es más que una imi ación, un
esul ado cle la educación, del ap endizaje, del
adies amien o. P en ia
y
aci an e po na-
u aleza, saca oda su sus ancia de la a en-
ción espon ánea, en la que encuen a su pun-
o de apoyo. No es más que un apa a o de
pe eccionamien o
y
un p oduc o de la ci i-
lizació n.
La a ención, bajo es as dos o mas, no es
una ac i idad inde e minada, una especie (le
«ac o pu o» del espí i u, que ob a po medios
mis e iosos ó incomp ensibles. Su mecanismo«
es esencialmen e
mo o ,
es deci , que ac úa
siemp e sob e músculos
y
median e múscu-
4
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
los, p incipalmen e en o ma de una suspen_
y
elegi se como epíg a e de es e
ión;
pod ía
g
es udio la ase de Maudsiey: «El que es in-
capaz de gobe na sus músculos es' incapaz
Ele a ención.»
Es a, bajo sus dos o mas, es un es ado ex-
cepcional, ano mal, que no puede du a mu-
i
.
lio iempo, po que es á en con adicción con
la condición undamen al de la ida psíquica:
el
cambio. La a ención es un es ado ijo. Si se
p olonga excesi amen e, sob e odo en con-
diciones des a o ables, odos sabemos po ex-
pe iencia que se p oduce una obnubilación
del espí i u, cada ez mayo ,
y,
po úl imo,
una especie de acío in elec ual, con ecuen-
cia acompañado de é igo. Es as pe u bacio-
nes lige as, ansi o ias, deno an el an ago-
nismo adical de la a ención
y
de la ida
psíquica no mal. La ma cha hacia la unidad
de la conciencia, que cons i uye el ondo mis-
mo de la a ención, se mani ies a mejo aún en
los casos ancamen e mo bosos que es udia-
emos más a de, bajo su o ma c ónica, que
es la idea ija,
y
bajo su o ma aguda, que es
el
éx asis.
INTRODUCCIÓN
5
Desde aho a
y
sin sali de gene alidades,
podemos, con ayuda de ese ca ác e bien ne o
—la endencia hacia la unidad de la concien,
cia—llega á de ini la a ención. obse ando
un homb e adul o, sano, de in eligencia me-
dia, e nos que el mecanismo o dina io de su
ida men al consis e en un ai én pe pe uo de
enómenos in e io es, en un des ile de sensa-
ciones, de sen imien os, de ideas
y
de imáge-
nes, que se asocian ó se epelen, según cie as
leyes. P opiamen e hablando, no es, como
se ha dicho con ecuencia, una cadena, una
se ie, sino más bien una -i adiación en mu-
chos sen idos
y
en muchas capas, un ag e-
gado mó il que se hace, se deshace
y
se e-
hace incesan emen e. Sabido es que es e me-
canismo ha sido muy es udiado en nues os
días,
y
que la eo ía de la asociación o ma
una de las pa es más sólidas de la psicología
con empo ánea. No es que es é odo hecho;
po que, en mi opinión, no se ha enido bas-
an e en cuen a el papel de los es ados a ec i-
os, como causa ocul a de un g an núme o de
asociaciones. Más de una ez sucede que una
idea e oca o a idea, no en i ud de una se
6
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
mejanza, que les se ía común en cuan o
ep esen aciones, sino po que hiy un mismo
hecho a ec i o que las en uel e
y
.:une (1).
Fal a e e i las leyes de la asociación -á
las leyes nsiolá;
.
icas; el mecanismo psicológi-
co, al mecanismo ce eb al que le sos iene;
pe o es amos aún bien lejos de ese ideal.
.El es ado no mal es la plu alida;:l de los
es ados de conciencia, (.
.') siguiendo una exp e-
sil
►
n empleada po cie os au o es, el poli-
ideismo. La a ención es la suspensión momen-
ánea de ese des ile pe pe uo en p o echo de
un solo es ado: es un monoideismo. Pe o hace
al a de e mina bien en qué sen ido emplea-
mos es e u' nino. La a ención, ¿es la educ-
cVd1 á un solo
y
único es ado de conciencia?
o; la obse ación in e na nos enseña que
11
0
(_•s; in¿.'is que un monoideismo
ela i o,
es de-
1H , que supone la exis encia de una idea ma-
d e que a ae cuan o se elaciona con ella,
y
Dada más, sin pe mi i que se p oduzcan
asociaciones más que en muy es echos lími-
es,
y
í eJndición de que con e jan hacia un
(1) Yeanse buenos ejemplos en J. Sully, //b<sion$, ca-
pí ulo 1I.
INTRODUCCIÓN
7
mismo pun o. A as a en p o echo suyo, al
menos en la medida de lo posible, oda la ac-
i idad ce eb al.
¿Exis en casos de monoideismo
absolu o,
en
que la conciencia es é educida á un solo
y
único es allo que la ocupe po comple o,
y
en
donde el mecanismo de la asociación se sus-
penda o almen e? En mi opinión, es o se en-
ien a en algunos casos muy a os de éx a-
is, que analiza emos
más a de;
pe o es un
ins an e ugi i o, po que la conciencia, colo-
cada ue a de sus condiciones necesa ias de
exis encia, desapa ece.
La a ención ( eco demos una ez más, pa a
no ol e sob e ello, que no es udiamós sino
casos muy p ecisos) consis e, pues, en la sus i-
ución de una unidad ela i a de la concien-
cia á la plu alidad de es ados, al cambio, que
es la egla. De odos modos, es o no bas-
la pa a de ini la. Un g an dolo de mue-
las, un cólico ne í ico, una aleg ía in ensa,
p oducen una unidad momen ánea de la con-
ciencia, que no pode nos con undi con la
a ención. La a ención iene un obje o: no es
una modi icación pu amen e subje i a, sino un
14
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
xi
ían incapaces de a ención. No
-
pod ían es
i pa a él más que unos es ados más in en-
sos que o os, lo cual es -muy di e en e. Es,
Pues, imposible sos ene , en el mismo sen-
idu que
que si en medio de una
mul i ud de sensaciones hay una que p edo-
mina po su i eza, «se as o ma en a en-
ción.» No es la in ensidad sola la que ac úa,.
sino an e odo nues a adap ación, es deci „
nues as endencias con a iadas ó sa is e-
chas. La in ensidad no es más que un ele-
men o, ecuen emen e el meno . Así se ob-
se a cuán na u al
y
sin es ue zo es la a en-
ción espon ánea. El pale o que aga po las.
calles, se queda con la boca abie a an e un
co ejo ó una masca ada que pasa; impe u -
bable mien as du a el des ile. Si, en un mo-
men o dado, apa ece el es ue zo, es señal de.
que la a ención cambia de na u aleza, que se
hace olun a ia ,
a i icial.
En la biog a ía de los g andes homb es.
abundan los asgos que p ueban que la a en-
ción espon ánea depende po comple o de los.
es ados a ec i os. Es os asgos son los mejo-
es, po que nos p esen an el enómeno en oda
LA ATENCIÓN ESPONTÁNEA
15
su ue za. Las g andes a enciones son siem-
p e causadas ó sos enidas po g andes pa-
siones. Fou ie , dice A ago, u
-
é u bulen o
é
incapaz de aplicación has a los ece años :
en onces se inició en los elemen os de las
ma emá icas,
y
llegó á se o o homb e. Ma-
leb anche omó po casualidad
y
con epug-
nancia, el a ado del
I) Homme,
de Desca -
es; es a lec u a « le causó palpi aciones del
co azón an iolen as, que se ió obligado á
deja el lib o ecuen emen e,
é
in e umpi
la lec u a pa a espi a á gus o»,
y
se hizo
ca esiano. Es bien inú il habla de New on
y
de an os o os. Se di á quizá: Esos asgos.
son la señal de una ocación que se e ela.
Pe o, ¿qué es, pues, una ocación, sino una
a ención que encuen a su camino
y
se o ien-
a pa a oda la ida? Has a no hay más he -
mosos ejemplos de la a ención espon ánea,
po que és a no du a en ellos algunos minu
os ó una ho a, sino siemp e.
Examinemos o o aspec o de la cues ión.
El es ado de a ención , ¿ es con inuo? Sí , ea
apa iencia; en ealidad, es in e mi en e. «Lo,
que se llama pone a ención á un obje o,
16
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
es ic amen e hablando, segui una se ie de
i:n
p esiones
y
de ideas elacionadas, con
un
in e és con inuame
n
e
eno ado
y
p o undo.
Po ejemplo, cuando se asis e á un espec ácu.
'
1
0
d amá ico.. aun cuando se a e de un
queño obje o ma e ial, como una moneda
una lo , hay una ansición con inua del es-
pí i u de un aspec o á o o, una se ie de su-
es iones. Se ía, pues, más exac o deci que
el obje o es un cen o de a ención, -el pun o
d2
donde pa e,
y
al que uel e con inua-
nie,n e (I). »
Las
in es igaciones psico ísicas de que ha-
bla en-los más a de (cap. 11, pá a o 4.°),
demues an que
la a ención es á some ida á
!¿i
ley del i mo. S anley
Hall, es udiando
muy cuidadosamen e los cambios g aduales
de p esión p oducida en el ex emo del dedo,
ha comp obado que la p cepción de la con
linuiclad pa ece imposible, que el suje o no
puede ene un sen imien o de c ecimien o
ó de
dec
ecimien o con inuo. La a ención eli-
ge en e a ios g ados de p esión pa a con11"
(1) J. Sully,
Ou lines' o Psychsology, e.
IV.
LA ATENCIÓN ESPONTÁNEA
17
pa a los. Cie os e o es en el egis o de los
enómenos as onómicos son ambién debidos
á es as oscilaciones de la a ención (1).
Maudsley
y
Lewes han asimilado la a en-
ción á n e lejo; se ía más jus o deci á una
se ie de e lejos. Una exci ación ísica p o-
duce un mo imien o . Del mismo modo un
es ímulo que iene del obje o p oduce una
adap ación incesan emen e epe ida. Los ca-
sos p o undos
y
enaces de a ención olun a-
ia ienen odos los ca ac e es (le una pasión
que no se sacia
y
que se enue a pe pe ua-
men e pa a a a de sa is ace se. El dipsó-
mano, en p esencia de un aso de ino, se lo
bebe;
y
si un hada malé ica lo llenase á me-
dida que lo bebie a, no se con end ía nunca.
Con la pasión e ó ica pasa lo mismo. Vicq
d'Azy
p e endía que los monos no son edu-
cables po que no es posible hace les que
ijen la a ención (idea po lo demás alsa).
Gall eplicaba: Enseñad á un mono su
hemb a,
y
e éis si es capaz de a ención.
Ea p esencia de un p oblema cien í ico, el
(!)
Ame ican Jou nal o _Psycholog y, 1897,
núm. 1.—
Philosophische S udien, 1898,
. V,
pág.
56
y siguien es.
2
18
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
espí i u de un New on ob a lo mismo; es una
i i ación pe pe ua que le domina sin e-
gua ni eposo. No hay hecho más cla o , más
incon es able, más ácil de comp oba que
és e: la a ención espon ánea depende de es-
ados a ec i os, deseos, sa is acciones, des-
con en os, en idias, e c., su in ensidad
y
su du ación dependen de la in ensidad
y
du-
ación de és os.
No emos aquí un hecho impo an e en el
mecanismo de la a ención . Es a in e mi en-
cia eal, en una con inuidad apa en e, es la
(pie hace posible una a ención sos enida. Si
ijamos un ojo sob e un pun o único, al cabo,
de algún iempo la isión se hace con usa, se
o ma con-lo una nube en e el obje o
y
nos-
o os,
y
inalmen e, no emos nada. Si pone-
mos la mano de plano, ex endida sob e una
mesa , sin apoya (po que la p esión es un
mo imien o), poco á poco la sensación
se-
amo igua
y
concluye po desapa ece . Es
que no hay pe cepción sin mo imien o po
débil que sea. Todo ó gano senso ial es á la
ez sensi i o
y
mo o . En cuan o una inmo-
ilidad absolu a elimina uno de los dos cie nen-
LA ATENCIÓN ESPONTÁNEA
19
os (la mo ilidad), la unción del o o se edu-
ce bien p on o á la nada. En una palab a, el
mo imien o es la condición del cambio, que es
una de las condiciones de la conciencia. Es os
hechos bien conocidos, de expe iencia ulga ,
nos hacen comp ende la necesidad de esas
in e mi encias en la a ención, con ecuencia
impe cep ibles pa a la conciencia, po que son
mu
y
co as
y
de un o den muy delicado.
iI
Las mani es aciones ísicas de la a ención
son nume osas
y
de muy g ande impo ancia.
Vamos á pasa las e is a minuciosamen e,
p e iniendo de an emano que las conside a-
mos menos como e ec os de ese es ado del es-
pí i u que como sus condiciones necesa ias,
con ecuencia como sus elemen os cons i u-
i os. Es e es udio, lejos de se acceso io, es
capi al pa a noso os. Pa a ob ene una idea
algo cla a del mecanismo de la a ención, no
hay que busca la en o a pa e. No es , en
20
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
de ini i a, más que una ac i ud del espí i u,
un es ado pu amen e o mal; si se la despoja
de odos los acompañamien os ísicos. que la
de e minan
y
le dan cue po, queda nos en
p esencia de una pu a abs acción, de un an-
asma.
los que no han hablado de la
; eneián sino únicamen e po obse ación
in ensa, nada dicen sob e su mecanismo,
y se limi an á celeb a su pode .
Ilay que ene siemp e p esen e en la me-
mo ia es e p incipio undamen al : odo es-
ado in elec ual a acompañado de mani es-
aciones ísicas de e minadas. El pensamien-
o no es, como oda ía admi en muchos po
adición, un enómeno que pasa en un mun-
do sup asensible, e é eo, inaccesible. Repe-
i emos con Se cheno : « sin exp esión no
hay pensamien o», es deci , el pensamien o
es una palab a ó un ac o en es ado nacien e,
4) sea un comienzo de ac i idad mus3ula .
Las o mas senso iales de la a ención de-
mues an bas an e cla amen e es e p incipio
pa a que nadie lo ponga en duda : lo mismo
pasa con esa o ma in e io
y
ocul a, de que ha-
bla emos más a de, que se llama la e lexión.
11,
LA ATENCIÓN ESPONTÁNEA.
21
Los concomi an es, ísicos de la a ención
pueden e e i se á es g upos: enómenos
aso-mo o es, enómenos espi a o ios, enó-
menos mo o es ó de exp esión . Todos deno-
an un es ado de con e gencia del o ganis-
mo
y
de concen ación del abajo.
I. «Supongamos que ein e pe sonas ijan
su a ención du an e cinco ó diez minu os so -
b e su dedo pequeáo; he aquí p óximamen e
lo que sucede á: algunos no end án concien-
cia de ninguna sensación, o as expe imen-
a án ma cadas sensaciones, su imien os,
dolo , la idos a e iales; la mayo pa e sen-
i án una débil imp esión de pesadez
y
de
ho migueo. Es e sencillo expe imen o sugie e
las cues iones siguien es: ¿No hay siemp e en
al ó cual pa e del cue po sensaciones debi-
das á las modi icaciones incesan es de los e-
jidas, modi icaciones que pasan inad e idas,
á menos de que la a ención se ije en ellas?
El ac o de a ende , ¿puede aumen a la ac i-
idad ascula de los ganglios senso iales
y
hace nace en ellas sensaciones subje i as?
En in, los cen os simpá icos, ¿pueden se ex-
29
ISICOLCGÍA DE LA ATENCIÓN
ci ados
y
los ne ios aso-mo o es in luidos
de modo que se de e minen modi icacio-
nes ascula es ansi o ias en el dedo á que
e ie e la sensación? La p ime a suposi-
ción no pa ece e isímil
más
que en muy
dail
medida. A deci e dad, se puede ex-
pe imen a siemp e una sensación en el dedo
cuando se p ocu a a en amen e busca esa
sensación.
Pensamos
que las o as dos supo-
sHones son muy undadas. Quizás la sensa-
ción
expe imen ada es pa cialmen e subje i a;
pe o,
nues o en ende , el dedo sob e el que
se ija el pensamien o du an e un iempo bas-
an e la go es asien o ealmen e de una sen-
ación. Las modi icaciones ascula es que so-
P e ienen, se ap ecian en o ma de la idos
a e iales, de pesadez, e c.»
(1)
Es ex ao dina iamen e p obable
y
casi
uni e salmen e
admi ido que la a ención, aun
ci ando no se aplique á ninguna egión de
nues o cue po, a acompañada de hipe emia
local de cie as pa es del ce eb o. La ascu-
la ización de las pa es in e esadas, aumen a
á consecuencia de una ac i idad uncional
(1) Ilack Tuke,
L'Esp i e le 7o ps,
ad. Pa en , p. 2.
LA ATENCIÓN ESPONTÁNEA
23
mayo . Es a hipe emia local iene po causa
una dila ación de las a e ias que, á su ez,
es p oducida po la acción de los ne ios aso-
mo o es sob e las únicas muscula es de las
a e ias. Los ne ios aso-mo o es dependen
del g an simpá ico, que es á sus aido á la
acción de la olun ad, pe o que su e odos
los in lujos de los es ados a ec i os. Los ex-
pe imen os de Mosso, en e o os, demues an
que la emoción más lige a, la más ugi i a,
causa un a lujo de sang e al ce eb o. «La ci -
culación sanguínea es más ac i a en el ó -
gano ce eb al du an e el abajo que du an e
el eposo. Es amos, pues, au o izados pa a
deci que al di igi se la a ención sob e un
conjun o de ideas p oduce el e ec o de acele-
a la ci culación en el subs a um ne ioso
de es as ideas. Es o es p ecisamen e lo que
sucede cuando una idea se ha apode ado ue -
emen e del espí i u: man iene en el espí i u
una ci culación ac i a,
y
no le pe o e des-
cansa ni ado mece se (1).» No emos aún,
(1) Maudsley,
Physiologie de l'esp i
ad. lle zen, p. 301.
--G1Ley,
Su l'é a du ponis ea o idien pendan le ama in e-
llec uel.
30
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
un audi o io de 50 pe sonas que asis ían á un
cu so as idioso. El -nume o de los mo imien-
cla amen e ap eciables del audi o io, es
muy uni o me: cua en a
y
cinco po minu o.
.(') sea, po é mino medio, un mo imien o po
pe sona. En a ias ocasiones, habiéndose des-
pe ado la a ención del público, el núme o de.
los mo imien os disminuyó á la mi ad; e an,
además, menos ex ensos, menos p olongados,
más b e es
y
más ápidos.
P e engo, de paso, una objeción. Sabido es
que la a ención, al menos bajo su o ma e-
lexi a, a acompañada algunas eces de mo-
imien os. Muchas gen es encuen an que la
ma cha les ayuda á sali de una pe plajidad,
o os se golpean la en e, se ascan la cabe-
za, se o an los ojos, mo iendo de una ma-
ne a, incesan e
y
í mica las manos ó las pie -
nas. Es o es un gas o
y
no una economía de
mo imien os; pe o es un gas o que ap o e-
cha. Los mo imien os así p oducidos no son
más que simples enómenos mecánicos que
ob an sob e el medio ex e io ; ob an ambién,
po el sen ido muscula , sob e el ce eb o, que
los ecibe como oda imp esión sensi i a,
y
LA ATENCIÓN ESPONTÁNEA
31
aumen an la ac i idad ce eb al. Una ma cha
ápida , una ca e a , acele a el cu so de las
ideas
y
de la palab a, p oduciendo, cómo dice
Bain, una emb iaguez mecánica. Las inda-
gaciones expe imen ales, de M. Fé é, que no
pode nos expone aquí (1), nos suminis an
nume osos ejemplos de la acción dinamogé-
nica de los mo imien os. Es i amos los b a-
zos
y
las pie nas pa a pone nos en ap i ud de
abaja ; es deci , que despe amos los cen-
os mo o es. Mo imien os pasi os imp esos
á miemb os pa alizados, han podido, en cie -
os casos, e i iendo las imágenes mo o as,
es i ui la ac i idad pe dida. No emos, ade-
más , que es os mo imien os dan po esul-
ado aumen a la ac i idad men al, no con-
cen a la a ención; le p opo cionan sencilla-
men e la ma e ia. Es o es una ope ación p e-
limina .
A pa e de es a objeción, amos á. de e -
mina el e dade o papel de los mo imien os
en la a ención. Nos hemos limi ado has a
aquí á desc ibi los, al menos los p incipales.
(1) Véase su lib o
Sensa ion e Mou emen .
32
PSICOLOGÍA
DE
LA ATENCIÓN
Lle emos la cues ión á sus é minos más cla-
os
ci
y
senllos.
Los mo imien os de la ca a, del cue po,
de los miemb os,
y
las modi icaciones espi-
a o ias que acompañan á la a ención, ¿son
sencillamen e co no se admi e de o dina io,
e ec os, signos? Son, po el con a io,
las con-
diciones necesa ias, los elemen os cons i u i-
os. los ac ol
.
es indispensables de la a en-
ei(
i
)n?
Admi imos es a segunda esis, sin i-
ubea ; si se sup imie an o almen e los
mo imien os , se sup imi ía o almen e la
a ención.
Aunque, po el momen o, no podamos es-
ablece es a esis más que en pa e (el es u-
dio de la a ención olun a ia, ese ado pa a
o o capí ulo, nos lo ha á e bajo un nue o
aspec o), como ocamos aquí al pun o esen-
cial del mecanismo de la a ención, con iene
insis i .
El papel undamen al de los mo imien os
en la a ención, consis e en
man ene
el es ado
de conciencia
y
en
e o za le.
Pues o que se a a de un mecanismo, es
p e e ible o na la cues ión po su lado isio-
LA ATENCIÓN ESPONTÁNEA
33
lógico, conside ando lo que pasa en
el
ce eb o, en cuan o ó gano in elec ual y
no o .
I.° Co no ó gano in elec ual, el
ce eb o
si é
de sub a um á las pe cepciones (en Li
a ención sensi i a),
á
las imágenes
y
á
las
ideasen la e lexión). Suponemos que los ele-
men os ne iosos que uncionan suminis an
un abajo supe io al é mino medio. La
a ención causa cie amen e una ine ación
in ensa,
como
lo p ueban los nume osos ex-
pe imen os psieomé icos, donde en a en jue-
go. «Una idea en ac i idad, dice Maudsley,
engend a en los elemen os ne iosos un cam-
bio molecula que se p opaga
á
lo la go de
los ne ios sensi i os, has a la pe i e ia, ú al
menos, has a los ganglios sensi i os, donde
la sensibilidad se encuen a así ac ecen ada.
Res Il a de es a p opagación de la acción
molecula á los ganglios que los músculos en
elación con el sen ido solici ado en an, po
acción e leja, en una cie a ensión, y
aumen an el sen imien o de la a ención.»
Pa a Ha mann, la a ención «consis e en i-
34
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
o aciones ma e iales de los ne ios», «en una
co ien e ne iosa que eco e los ne ios
sensi i os di igiéndose del cen o á la pe i e-
ia (1)». Pe o hay o o elemen o
y
no el me-
nos impo an e.
•
2.' Como ó gano mo o , el ce eb o desem-
peña un papel complejo. Desde luego, ob a
coma iniciado de los mo imien os que acom-
pañan la pe cepción, la imagen ó la idea;
después, es os mo imien os, ecuen emen e
in ensos uel en al ce eb o po medio .del
sen ido muscula á í ulo de sensaciones (le
los mo imien os; és as aumen an la can idad
de ene gía disponible, que de una pa e si e
pa a man ene ó e o za la conciencia,
y
de
o a pa e uel e á su pun o de pa ida bajo
la Ib n de un nue o mo imien o. Hay así
un ai én del cen o á la pe i e ia, de la pe i-
e ia al cen o; después, del cen o e o zado
á la pe i e ia,
y
así sucesi amen e. La in-
ensidad (le la conciencia no es más que la
A
exp esión subje i a de ese abajo complicado.
1) Philosophie de l'inconscien ,
ad. Nolen, I, 145; II, 65.
.11
LA ATENCIÓN ESPONTÁNEA
35
Pe o supone que pueda du a sin esas con-
diciones o gánicas, es una hipó esis g a ui a,
en comple o desacue do con odo lo que la
expe iencia nos mues a. El espec ado sen-
cillo que se abu e en la ópe a po que no en-
iende nada de música, se uel e muy a en-
o si hay un cambio b usco de deco ación; es
deci , que la imp esión isual ha p oducido
ins an áneamen e una adap ación de los ojos
y
de odo el cue po. Sin es a con e gencia
o gánica, la imp esión se des anece ía ápi-
damen e. «En la eacción p eponde an e so-
b e las pa es sensi i as, uen e o iginal del
p oceso, es en lo que consis e esencialmen e,
dice Wund , la di e encia en e la a ención
y el mo imien o olun a io. En és e, la ex-
ci ación cen al oma su di ección p incipal
hacia los músculos; en la a ención, los
músculos no concu en más que en mo i-
mien os simpá icos subo dinados (I)» ; en
o os é minos, se p oduce una e lexión de
(1)
Physiologische Psychologie,
pág. 723-724 de la p i-
me a edición. Es e pasaje no se encuen a ya en las edi-
ciones siguien es.
36
PSICOLOGÍA
DE
LA
ATENCIÓN
mo imien os. En in, esumamos con Mauds-
ley es e mecanismo: «An e odo, exci ación
del ayec o
de ideación ap opiado, po me-
dio de la ep esen ación ex e na ó de la e-
p esen ación in e na; luego, aumen o de ene -
gía de es e p ime es ímulo po o o es ímu-
lo nue o debido á la ine ación mo o a co-
espondien e; de,spués, nue o aumen o de
ene gía po la eacción subsiguien e de los
cen os pe cep o es, más ac i os que los
o os sob e la idea, po que el in lujo ecip o-
co de es os ac o es senso iales
y
mo o es
e ue za has a un cie o pun o su ac i i-
dad (I)».
Si compa amos, pues, el es ado o dina io
al es ado de a ención, encon amos en el p i-
me o ep esen aciones débiles, pocos mo i-
mien os; en el segundo, una ep esen ación
- i a, mo imien os ené gicos
,
y
con e gen es,
y
ade,más la epe cusión de los mo imien os
p oducidos. Impo a poco que es e úl imo e-
ue zo sea conscien e ó no; no es la concien-
(1) Loc. ci .,
pág. 301.
LA. ATENCIÓN ESPONTÁNEA
37
cia la que hace el abajo, sino la que lo
ap o echa.
Se di á quizás: admi imos es a eacción de
los mo imien os sob e el ce eb o, pe o nada
p ueba que los mo imien os no sean en su
o igen un simple e ec o de la a ención. Hay
es hipó esis posibles: la a ención (el es ado
de conciencia) es causa de los mo imien os,
ó es su. e ec o, ó es p ime o la causa
y
des-
pués el e ec o.
Yo pido que no se elija en e es as es hi-
pó esis de un alo pe sonal pu amen e lógi-
co
y
dialéc ico,
y
que' se p esen e la cues ión
de o a mane a. Bajo es a o ma, es á im-
p egnada po comple o, sin que lo pa ezca,
de ese dualismo adicional, cuya psicología
cues a an o abajo despeja ,
y
se educe,
en de ini i a, á p egun a si en la a ención
es el alma lo que p ime o ob a sob e el cue -
po ó el cue po sob e el alma. Yo no engo
que esol e es e enigma. Pa a la psicología
isiológica, no hay más que es ados in e io-
es que se di e encian en e sí, an o po sus
cualidades p opias, como po sus concomi-
38
PSICOLOG A DE LA ATENCIÓN
an es ísicos. Si el es ado in elec ual que se
p oduce es débil, co o, sin exp esión ap e-
ciable, no es la a ención. Si es ue e, es a-
ble, limi ado,
y
se aduce po las modi ica-
ciones ísicas an edichas, es la a ención. Lo
que sos enemos es que la a ención no exis e
in abs ac o á
í ulo de acon ecimien o pu a-
men e in e io , es un es ado conc e o, un
complejo
psico- isiológico. Que se sup ima á
nues o espec ado de la ópe a, po hipó e-
sis, la adap ación de los ojos, de la cabeza,
del
cue po, de los miemb os, los cambios
(le la espi ación
y
de la ci culación ce e-
b al, e c., la eacción conscien e ó incons-
cien e de odos es os enómenos sob e el ce-
eb o; lo que queda del odo p imi i o no es
ya la a ención. Si queda alguna cosa, es un
es ado de conciencia e íme o, la somb a de lo
que
ha sido. Espe amos que es e ejemplo, po
quimé ico que sea, lia á que se nos comp enda
mejo que la gos discu sos. Las mani es acio-
nes mo o as no son ni e ec os ni causas, sino
elemen os; con el es ado de conciencia que es
su lado subje i o,
son
la a ención.
n
411
LA ATENCIÓN ESPONTÁNEA
39
Po o a pa e, el lec o no debe oma es o
sino, como un bosquejo, una idea p o isional,
que se comple a á más adelan e. Así, no ha-
blamos del sen imien o del es ue zo, po que
es muy a o en la a ención espon ánea, si
siquie a se encuen a; pe o el papel de los
mo ien os es de una impo ancia bas an e
g ande pa a que se insis a sob e él a ias
eces.
liI
El es ado de so p esa ó de asomb o, es un
aumen o de la a ención espon ánea, (le que
con iene deci algunas palab as. Aunque muy
ecuen e en la ida co ien e, ha sido ol i-
dado po la psicología. Sin emba go, en el
T a ado de las pasiones
de Desca es (2.' pa -
e, a . 70) se lee la de inición siguien e: «La
admi ación es una so p esa súbi a del alma,
que hace que és a se ponga á conside a con
46
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
Po o a pa e, aun en los animales más
ele ados, pie de su ca ác e limi ado
y
ma-
e ial. La inmensa mayo ía de las especies
animales es á ence ada en es e cí culo es-
echo: alimen a se, de ende se, p opaga se,
do mi ,
y
aquí ago a su ac i idad. Los más
in eligen es ienen una ac i idad supé ilua,
que se gas a bajo la o ma del juego, mani-
es ación an impo an e, que muchos au o es
han hecho de ella el o igen del a e. A es a
necesidad de lujo, co esponde una a ención
de lujo. El pe o, á quien su amo di ie e de
cie o modo, se pone a en o cuando le e
p epa a se;
y
un buen obse ado de los ni-
ños, Siko ski, ha demos ado que su ac i idad
y
su a ención se desa ollan sob e odo en los
juegos (1).
(1)
Re ue philosophique,
Ab il 1885.
4100114QPQNPUQIUJUUQUQIU JUliii91Q)ChlUI
CAPÍTULO II
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
Cómo se o ma; es un p oduc o del a e.—T es pe io-
dos p incipales en su génesis: acción de los sen i-
mien os simples, de los sen imien os complejos, del
hábi o.—Es un apa a o de pe eccionamien o y un
esul ado de la ci ilización -- Mecanismo de la
a ención olun a ia —Papel de las acciones de sus-
pensión en isiologia, hechos y eo ias.—La a en-
ción no ac úa más que sob e músculos
y
po medio
de músculos.— Elemen os mo o es en las pe cep-
ciones, emociones, imágenes é ideas gene ales—Que
sea di igi olun a iamen e la a ención sob e un
obje o.—Del sen imien o del es ue zo en gene al.—
El es ue zo en la a ención: esul a de con accio-
nes muscula es concomi an es
y
su pun o de pa i-
da es pe i é ico.—In es igaciones expe imen ales
sob e la a ención olun a ia. —La a ención expec-
an e: en qué consis e; su lado in elec ual, su lado
mo o .
La a ención olun a ia ó a i icial es un
p oduc o del a e, de la educación, del adies-
amien o, de la p epa ación. Se inje a
48
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
sob e la a ención espon ánea
y
encuen a en
ella sus condiciones de ida; como el inse o
en el onco en. que se ha implan ado. En la
a ención espon ánea, el obje o ob a po Su
pode in ínseco; en la a ención olun a ia,
el suje o ob a po pode es ex ínsecos, es de-
ci , supe pues os. Aquí el obje o no lo dan la
casualidad ó las ci cuns ancias; es deseado,
escogido, acep ado, ó po lo menos ole ado;
se a a de adap a se á él, de encon a los
medios p opios pa a sos ene la a ención: po
eso, es e es ado a siemp e acompañado de un
sen imien o cualquie a de es ue zo. El máxi-
mum de a ención espon ánea
y
el máximum
(le a ención olun a ia, son pe ec amen e an-
i é icos, yendo la una en el sen ido de la
a acción más ue e, la o a en el sen ido de
la esis encia más ue e. Son los dos polos,
en e los cuales hay odos los g ados posibles,
con un pun o en que, excep uando en la eo-
ía, las dos o mas se jun an.
Aunque la a ención olun a ia sea casi la
única que los psicólogos haa es udiado,
y aun-
que pa a la mayo pa e de ellos es oda la
ATENCIÓN
VOL
U
NTARIA
49
A ención, no se conoce po eso más su meca-
, is
no. Pa a a a de en e e lo, nos p opo-
Pe nos in es iga p ime o cómo se o ma la
a ención olun a ia, ol e á aza su
gé-
nesis;
enseguida es udia emos el sen imien-
o de es ue zo que 1
.
e acompaña
y,
po úl imo,
los enómenos de suspensión ó de inhibición
que, según noso os, ep esen an un papel ca-
pi al en el mecan
,
ismo de la a ención.
El
p oceso po el cual se cons i uye la a en-
ción olun a ia es educ ible á es a única ó -
mula: hace a ac i o po a i icio lo que no
lo es po na u aleza; da un in e és a i icial
á las cosas que no ienen un in e és na u al.
Empleo la palab a «in e és» en el sen ido
ulga , co no equi alen e á es a pe í asis: lo
que man iene despie o el espí i u. Pe o el
espí i u no se man iene despie o sino po
4
50
PSICOLOGÍA DE
LA
ATENCIÓN
desag adable ó mix a
una ación ag adable,
de los obje os
sob e él; es deci , po es ados
a ec i os. Sólo que aquí los sen imien os que
sos iene la acción son adqui idos, supe pues-
os, no espon áneos, como en sus mani es a-
ciones p imi i as. Todo se educe, pues, á en-
con a mó iles e icaces;
si no los hay, no se
cons i uye la a ención olun a ia.•
Tal es el p oceso omado en gene al; en la
p ác ica, a ía in ini amen e.
lia a comp ende bien la génesis de la
a ención olun a ia, lo mejo es es udia á
los niños
y
á los animales
supe io es. Los
ejemplos más sencillos, se án los mejo es.
Du an e el
p ime pe íodo de su ida, el
niño no es capaz más que de a ención espon-
ánea. No
ija su is a más que sob é obje os
b illan es, sob e la ca a de su mad e ó de su
nod iza. Hacia el inal del
e ce mes,
explo-
a el campo
isual de eniendo g adualmen e
sus ojos sob e obje os cada ez más in e esan-
es (P eye ). Lo mismo pasa con los o os
sen idos; se
e i ica poco á; poco el paso de lo
que le so p ende más á lo que le so p ende
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA.
51
menos. La ijeza de la mi ada, que más a de
se con ie e en a ención in ensa, se aduce
al ex e io po la con acción más acen uada
de muchos músculos. La a ención a acom-
pañada de cie o es ado a ec i o, que P e e
llama la «emoción de asomb o.> En su más
al o g ado, es e es ado p oduce la inmo ili-
dad empo al de los músculos. Según el doc-
o Siko ski, <el asomb o, ó más bien la emo-
ción que acompaña al p oceso psíquico de la
a ención, es á sob e odo ca ac e izado po la
suspensión momen ánea de la espi ación,
enómeno que sal a á la is a cuando se es á
acos umb ado á la espi ación acele ada de
los niños (1).» Es casi imposible deci en qué
época se e i ica la p ime a apa ición de la
olun ad. P eye c ee habe la no ado hacia
el quin o mes, pe o bajo su o ma impulsi a:
como pode de suspensión se mani ies a mu-
cho más a de.
Mien as que la ida psíquica pe manece
(1.)
Siko ski,
le
Dé eloppemen psychique de l'en an (Re-
ue
phil.,
Ab il 1886).
52
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
así en el pe íodo de ensayo, la a ención, es
deci , el paso del espí i u de un obje o á o o,
no es á de e minado más que po su
po_
de de a acción. El nacimien o de la a en-
ción olun a ia, que es la posibilidad de e e-
ne el espí i u sob e obje os que no son a ac-
i os, no puede p oduci se más que po ue -
za, bajo el in lujo de la educación, ya p o-
enga de los homb es, ya de las cosas. La
que p o iene de los homb es, es la más ácil
de mos a , pe o no es la única.
Un niño no quie e ap ende á lee ; es in-
capaz de man ene ijo su espí i u sob e las
le as, sin a ac i os pa a él; pe o con empla
con a idez las imágenes que iene un lib o.
(¿Qué ep esen an
es as imágenes?» El pad e
le esponde. «Cuando sepas lee , el lib o e
lo enseña á.» Después de muchas con e sa-
ciones de es e géne o, el niño se esigna, se
pone á la ob a p ime o pe ezosamen e, des-
pués se acos umb a y, po úl imo,
mues a un
a do , que hay necesidad de mode a .
He
aquí
un caso de génesis de la a ención olun a ia.
Ha sido p eciso inje a en
un
des
eo
na u al
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
53
y
di ec o o o a i icial é indi ec o. La lec u-
a es una ope ación que no iene a ac i o
inmedia o, pe o iene, como medio, un a ac-
i o p es ado; el niño es á cogido en un jue-
go de uedas, se ha dado el p ime paso.
Tomo un ejemplo de M. B. Pé ez (1). «Un
niño de seis años,
muy dis aído habi ual-
men e,
se puso un día po sí mismo en el
piano á epe i un ai e que gus aba á su ma-
d e: sus eje cicios du a on más de una ho a.
El mismo niño, á la edad de sie e años, ien-
do á su he mano ocupado en abajos de a-
caciones, se ué á sen a al despacho del pa-
d e. «¿Qué haces?—le dijo su doncella asom-
b ada de encon a lo allí.—Hago, espondió
el niño, una página de alemán, lo cual no es
muy di e ido; pe o es una so p esa ag adable
que oy á da á mamá.» O o caso de génesis
de a ención olun a ia, inje ado es a ez en
un sen imien o simpá ico, no en un sen i-
mien o egoís a como en el p ime ejemplo.
El piano
y
el alemán no despie an na u al-
(1) B. Pé ez,
L'En an de ois á sep ans, p.
108.
54
PSICOLOGÍA
DE
LA ATENCIÓN
men e la a ención: la susci an
y
la sos ienen
po una ue za p es ada.
Po odas pa es, en el o igen de la a en-
ción olun a ia, se encuen a es e mecanismo,
siemp e igual, con a iaciones sin núme o,
que clan luga á un éxi o, á un semiéxi o
á un acaso: oma los mó iles na u ales,
sepa a los de su in di ec o, se i se de ellos
(si se puede), como medios pa a o o in. El
a e obliga á la na u aleza á adap a se á
sus designios, y po es o, llamo á es a o ma
de la a ención, a i icial.
Sin p e ende enume a los di e sos mó-
iles que el a i icio pone en juego pa a ha-
ce que nazca
y
se consolide la a ención o-
lun a ia, es deci , o a oz más, pa a da al
obje o que hay que consegui una po encia
de acción que no iene na u almen e, yo ob-
se o en la o mación de la a ención olun-
a ia es pe íodos c onológicos,
En el p ime o, el educado no iene acción
más que sob e los sen imien os simples; usa
el emo bajo odas sus o mas, las enden-
cias egoís as, el a ac i o de las ecompen-
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
55
sas, las emociones ie nas
y
simpá icas, esa
cu iosidad inna a que es, co no el ape i o de
la in eligencia,
y
que se encuen a en odos
en cie o g ado, po débil que sea.
En el segundo pe íodo, la a ención a i i-
cial se susci a
y
sos iene po sen imien os de
o mación secunda ia: el amo p opio, la
emulacion, la ambición, el in e és en el sen-
ido p ác ico, el debe , e c.
El e ce pe íodo es el de la o ganización;
la a ención se susci a
y
man iene po la cos-
umb e. El escola en su sala de es udio, el
ob e o en su alle , el empleado en su o icina,
el come cian e de ás de su mos ado , p e-
e i án, las más de las eces, es a en o a
pa e; pe o el amo p opio, la ambición, el
in e és han c eado, po epe ición, un adies-
amien o du ade o. La a ención adqui ida se
ha con e ido en una segunda na u aleza; se
ha consumado la ob a del a e. Sólo el hecho
de es a colocado en una cie a ac i ud, un
cie o medio, lle a consigo el es o; la a en-
ción se p oduce
y
se sos iene menos po cau-
sas ac uales que po causas an e io es acu-
62
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
unos gauchos, dados á la bebida, al juego (
al obo, que po qué no abajaban. Uno
de ellos espondíó: «Los días son dema-
siado la gos (I)». «La ida del homb e p i-
mi i o, dice He be Spence (2), es á colisa-
g ada casi po comple o á la pe secución de
las ie as, los pája os
y
los peces, lo que le
p opo ciona una exci ación ag adable; pe o,
aunque la caza suminis a place al homb e
ci ilizado, no es ni an pe sis en e ni an
gene al... Al con a io, el pode de aplica
de una mane a con inua su a ención, que es
muy débil en el homb e p imi i o, ha lle-
gado á se en e noso os muy conside able.
Es cie o que la mayo pa e es á obligada á
abaja po necesidad; pe o hay po odas
pa es, en la sociedad, homb es pa a los cua-
les es necesa ia una ida ac i a, que es án
inquie os cuando no ienen nada que hace ;
desg aciados, si po casualidad ienen que"
enuncia al abajo; homb es pa a los que
(1) Voyage d'un na u alis e au ou du globe,
p. 167.
(2)
The Da a
o E hics,
ch. X.
LA. ATENCIÓN VOLUNTARIA
63
un asun o de in es igación es á an lleno de
a ac i os, que se en egan á él días
y
años,
casi sin oma el descanso necesa io pa a su
salud.»
Como pa a i i , aun al modo sal aje, es
p eciso hace alguna ez un abajo enojoso,
sabido es que es a ca ga incumbe á las mu-
je es, que mien as el homb e due me, se a a-
nan po emo á los golpes. Es, pues, posi-
ble, aunque es o pa ezca una pa adoja, que
po las muje es sea po donde la a ención o-
lun a ia ha hecho su en ada en el mundo.
Exis en, has a en los pueblos que ienen
la gos siglos de cul u a, oda una ca ego ía de
se es incapaces pa a el abajo sos enido: los
agabundos, los lad ones de p o esión, las
p os i u as. Los c iminalis as i alianos de la
nue a escuela en en es o, con 6 sin azón,
casos de a a ismo. La g an mayo ía de las
gen es ci ilizadas se ha adap ado de un modo
su icien e á las exigencias de la ida social;
son capaces, en algunos g ados, de a ención
olun a ia. Pe o bien co o es el núme o de
esos de que habla Spence , pa a los que es
64
PSICOLOCiA DE LA ATENCIÓN
una necesidad; bien a os son los que p o e-
san
y
p ac ican el
s an ein ()po a mo i.
La
a ención olun a ia es un enómeno socio16-
gico. Cuando se la conside a como . al, se
comp ende mejo su génesis
y
su debilidad.
C eemos habe es ablecido que os una adap.
ción á las condiciones de una ida social su-
pe io , que es una disciplina
y
una cos um-
b e,
y
una imi ación de la a ención na u al,
que le si e á la ez de pun o de pa ida
y
de pun o de apoyo.
II
Has a aquí, no liemos examinado en p
mecanismo de la a ención más que es a p a-
Sión ex e na de los mo i os
y
del medio que
la hace pasa de una o ma á o a. AbO da"
mos aho a una cues ión bas an e más oscu A:
el es udio del mecanismo in e io ,po ell1P1
un es ado de conciencia se man- iene
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA.
e5
nosa men e á pesa del
s uggle o li e
psico-
lógico, que iende sin e .sa á hace le desapa-
ece . Es e monoideismo ela i o, que con-
sis e en la p eponde ancia de un cie o nú-
me o de es ados in e io es adap ados á un
miámo in, con exclusión de odos los demás,
no hay necesidad de explica lo en el caso de
la a ención espon ánea. Un es ado (6 un g u-
pa de' es ados) p edomina en la conciencia
po que es, en e muchos, el más ue e;
y
él es mucho más ue e, po que, como lie-
mos is o, odas las endencias del indi iduo
conspi an en su a o . En el caso de la a en-
ción olun a ia, sob e odo bajo sus o mas
más a i iciales, pasa lo con a io. ¿Cuál es,
pues, el mecanismo en i ud del cual se
man iene ese es ado?
No impo a busca cómo el es ado de a en-
ción olun a ia se susci a en la ida co ien-
e. Nace, como cualquie o o es ado de con-
ciencia, según las ci cuns ancias; pe o lo que
le di e encia es que es sos enido. Si un esco-
la , que iene poco gus o po las ma emá i-
cas, ecue da que iene que esol e un p o-
5
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
blema, eso es un es ado de conciencia cual_
quie a; si se pone á la ob a
y
pe sis e, es un
es ado de a ención olun a ia. Lo epi o pa a
no deja e o alguno: en es a posibilidad de
la suspensión es donde es á odo el p oblema.
¿Cómo podemos p oduci una suspensión,
una inhibición? En amos aquí en un p oble-
ma poco conocido en isiología,
y
casi sin ex-
plo a en psic )logía. Que enemos el pode ,
en
muchos casos, de suspende los mo imien os
de las di e sas pa es de nues o cue po, lo
p ueba la expe iencia á cada momen o.
Pe o, ¿cómo se p oduce el equi alen e de es a
inhibición en el o den men al? Si el meca-
nismo isiológico de
la suspensión ue a más
conocido, pod íamos quizá esponde menos
oscu amen e. Rogamos, pues, al lec o que
conside e lo que sigue como un ensayo lleno
de lagunas.
La p opiedad undamen al del sis ema ne -
ioso, consis e en as o ma una exci ación
p imi i a en un mo imien o. Es e es el ac o
e lejo, ipo de la ac i idad ne iosa. Pe o
sabido es ambién que cie as exci aciones
LA. ATENCIÓN VOLUNTARIA
6'7
pueden impedi , e asa ó sup imi un mo-
imien o. El caso más conocido, el que se ha
es udiado desde más an iguo, consis e en la
suspensión de los mo imien os del co azón
po la i i ación del neumogás ico. Después
de es e descub imien o, que se debe á los
he manos Webe , en 1845, los isiólogos han
pues o un g an in e és en es udia el caso en
que la exci ación de un ne io impide un
mo imien o ó una sec eción. P lüge demos-
ó que el ne io esplácnico iene una acción
de suspensión sob e el in es ino delgado. Se
ha es ablecido después que los mo imien os
del es ómago
y
del ubo in es inal en e o es-
án suje os á la inhibición. Cl. Be na d ha
e e ido á la misma causa la acción de los
ne ios aso-dila ado es.—En in, es e pode
de suspensión no pe enece sólo á la médula
y
al bulbo: exis e en el ce eb o. Se scheno
sos iene desde luego que el ce eb o medio
eje ce un in lujo inhibi o io sob e las pa es
in e io es del eje ce eb o -espinal Muchos
au o es, en es os úl imos iempos, han e-
e ido los enómenos hipnó icos á una in-
68
PSICOLOGÍA DE LA. ATENCIÓN
hibición co ical. Po úl imo, según B own-
Séqua d , .4( la inhibición es un pode que
poseen casi odas las pa es del sis ema ne -
ioso cen al,
y
una po ción conside able del
sis ema ne ioso pe i é ico.»
Pa a explica es e « e lejo nega i o», se han
imaginado di e sas eo ías, que es inú il ex-
pone (1). No emos, sin emba go, que Fe ie
ué el p ime o que en su
Fonc ions du ce eau
ha e e ido la a ención á una acción de los
cen os mode ado es, que él coloca en los ló-
bulos on ales. El ecue do de una idea, dice,
depende de la exci ación del elemen o ino o
que en a en su composición; la a ención de-
pende de la es icción del mo imien o: hay
ep esión de la di usión ex e na
y
aumen o
(le la di usión in e na. La exci ación de los
cen os mo o es, p o egida con a la di usión
ex e na, gas a su ue za in e io men e: hay
exci ación ep imida de un cen o mo o .
(1) Pa a la his o ia de es a cues ión has a 1879, éase
lle mann,
Handbuck de Thysiologie,
ol. II, pa í. P
.
33
y sig. l'a a las eo ías más ecien es, S. Lou ie: I
j'a a e le
eo íe della inibizione,
in•8, Milano, 1888.
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
69
Pa a localiza es os cen os mode ado es en
los lóbulos on ales, he aquí las p incipales
azones que él hace ale : La in eligencia es
p opo cional, al desa ollo de la a ención; es
p opo cional ambién al desa ollo de los ló-
bulos on ales. La i i ación de es os lóbulos
no p o oca ninguna mani es ación mo o a;
son, pues, mode ado es,
y
gas an su ene gía en
p oduci cambios en los cen os de ejecución
mo o a ac ual. Su ablación no causa ningu-
na pa álisis mo o a, sino una degene ación
men al que se educe á la pé dida de la a en-
ción. Los lóbulos on ales es án impe ec-
amen e desa ollados en los idio as, cuyo
pode de a ención es muy débil. Las egiones
on ales se hacen más
y
más débiles en los
animales, al mismo iempo que baja el ni el
de la in eligencia. Añadi emos que las lesio-
nes de los lóbulos on ales disminu
y
en mu-
cho,
y
des uyen con ecuencia el pode de
comp oba'ión (1). El au o decla a, po o a
(1) Pa a los hechos, en iamos al lec o á nues as
En e -
medades de la olun ad,
pág. 30 y sig. Mas ecien emen e, un
nI
►
élogo ame icano, Alex-S a , de 23 casos de lesión de
70
PSICOLOGÍA DE
LA ATENCIÓN
pa e que, «sob e el undamen o isiológico
de es a acul ad de comp oba , no se pueden
admi i más que indicaciones eó icas.»
Aunque la eo ía de que los enómenos de
suspensión se e ec úan en apa a os pa icula-
es, haya llegado á se casi clásica, en es os
úl imos iempos, muchos au o es, apoyándose
en sus expe imen os, han sos enido que «las
acciones mo o as
y
las de suspensión ienen
po base los mismos elemen os (1)». «Siem-
p e que se
exci a un ne io, dice M. Beaunis,
se p oducen en ese ne io dos especies de
modi icaciones
de sen ido con a io . Sea un
ne io mo o : hab á en es e ne io una en-
ada en ac i idad que se aduci á po una
los lóbulos on ales, ha encon ado en la mi ad de los en-
e mos la pe u bación men al siguien e: pé dida de la a-
cul ad de compa a , cambio de ca ác e , imposibilidad de
ija la a ención
(B ain,
Ene o de 1886, pág. 570.)
(1) Wund ,
Un e suchungen zu Mechanick de Ne en
und
Ne encen en,
1871, 1876, y
Psychologie physiologique,
. I,
cap. VI.—Beaunis,
Reche ches expé imen ales su les
condi ions de l'ac i i é cé éb ale e su la physiologie die ne .
Pa ís, 1884. M. Beaunis ha insis ido más que ningún o o
isiólogo sob e
'
la impo ancia de las acciones de suspensión
pa a la psicología.
y
LA 4.TENOIÓN VOLUNTARIA
71
sacudida del músculo; pe o apa e es e enó -
meno, el más apa en e
y
el mejo es udiado,
se p oduce ambién un es ado con a io que
ende á á des ui la sacudida ó á impedi
que se p oduzca. Hab á á
la ez
en es e ne -
io acciones mo o as
y
acciones de suspen-
sión.» (Ob a ci ada, 97). El p oceso mo o
empieza más dep isa que el p oceso de sus -
pensión,
y
du a menos iempo. Una p ime a
exci ación causa una sacudida máxima; pe o
á la segunda exci ación la acción de suspen-
sión, endiendo á p oduci se, disminuye la
ampli ud.—En un expe imen o de Wund ,
«cuando se exci a un ne io po una co ien-
e cons an e, se p oduce en el anodo una onda
de suspensión que se econoce en la disminu-
ción de exci abilidad del ne io,
y
que se p o-
paga len amen e po ambos lados del anodo:
al mismo iempo, se p oduce en el ca odo una
onda de exci ación, que se p opaga po los (los
lados del ca odo con una elocidad
y
una in-
ensidad mayo es. Un ne io exci ado se en-
cuen a, pues, eco ido á la ez po una
onda de suspensión
y
una onda de exci ación,
P
s
PSIOOLOGí . DE LA ATENCIÓN
La a ención olun a ia puede ac ua a n.
bién sob e la exp esión de las emociones si
enemos ue es azones pa a no aduci
su sen imien o al ex e io
y
un pode
de suspensión su icien e pa a impedi lo;
pe o no ac úa más que sob e los músculos,
sob e ellos solos: odo el es o se le es-
capa.
Has a aquí hemos o nado la cues ión po
su aspec o más ácil. Llegamos aho a á esa
o ma comple amen e in e io que se llama
e lexión.
Tiene és a po ma e ia imágenes ó
ideas. Necesi amos, pues, encon a en es os
dos g upos de es ados psíquicos elemen os
mo o es.
2.° «No pa ece e iden e á p ime a is a,
esc ibía ya Bain en 1855, que la e ención
de una idea (imagen) en el espí i u, sea la
ob a de los músculos olun a ios. ¿Cuáles
son los mo imien os que se p oducen cuando
yo me ep esen o un cí culo, ó cuando pienso
en la iglesia de San Pablo? No se puede es-
ponde á es a cues ión más que suponiendo
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA.
79
que la imagen men al ocupa en el ce eb o
y
en las demás pa es del sis ema ne ioso el
mismo si io que la sensación o iginal. Como
hay un elemen o muscula en nues as sen-
saciones, especialmen e en las de o den más
ele ado, ac o, is a, oído, es e elemen o
debe, de una mane a ó de o a, encon a
su si io en la sensación ideal, en el ecue -
do. » Desde aquella época, la cues ión de la
na u aleza de las imágenes se ha es udiado
se iamen e
y
con u o,
y
esuel o en el mis-
mo sen ido (1). Mien as que pa a la mayo
pa e de los an iguos psicólogos, la imagen
e a una especie de an asma, sin si io de e -
minado, que exis ía «en el alma», di e en-
ciándose de la pe cepción, no en g ado, sino
en na u aleza,
y
pa eciéndosele «á lo más
como un e a o se pa ece al o iginal»; pa a
la psicología isiológica, en e la pe cepción
y
la imagen, hay iden idad de na u aleza,
(1)
Consúl ese Taine,
De l'in elligence,
lib. II.—Gal on,
Inqui y in o Manan Facul y,
e c., p.83-114. —Ci a co ,
Legons
su les maladies du sys éme ne eux,
. II1.—Bine ,
Psycho-
logie du aisonnemen ,
cap. 1L—Balle ,
Le langage in é ieu
e< les
di e ses o mes de l'aphasie.
80
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
iden idad de asien o,
y
sólo di e encia de g a..
do. La imagen no es una o og a ía, sino
una e i isceneía de los elemen os
s
enso ia-
les
y
mo o es que han cons i uido la pe cep.
ción. A medida que su in ensidad aumen a,
se ap oxima á su pun o de pa ida
y
iende
á de eni una alucinación.
Pa a conc e a nos á los elemen os mo o-
es de la imagen, únicos que nos in e esan,
cla o es á que, pues o que no hay pe cepcio-
nes sin mo imien os, és os dejan en el ce e-
b o, después de p oduci se, esiduos mo o es,
(ideas mo o as, in uiciones mo o as), exac a-
men e como las imp esiones de la e ina ó de
la piel dejan imp esiones senso iales. Si el
apa a o mo o no u iese su memo ia, sus
imágenes ó esiduos, no se pod ía ap ende
ningún mo imien o, ni hace se habi ual. Po
lo demás, no es necesa io acudi al azona-
mien o. Milla es de expe imen os, p ueban que
el mo imien o es inhe en e á la imagen, que
es á con enido en ella. El céleb e expe imen-
o del péndulo de Che eul, puede conside a
-
se como ipo. ¿Es necesa io ci a o os? Las
'1)4
41
'4.
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
81
gen es, que se p ecipi an en una sima po e-
mo de cae en ella; los que se co an con la
na aja de a ei a po emo de co a se; la
«lec u a del`: pensamien o,» que no es más que
una «lec u a» de es ados muscula es,
y
an-
os o os hechos epu ados como ex ao dina -
ios, simplemen e po que el público igno a
es e hecho psicológico elemen al; que oda
imagen con iene una endencia al mo imien-
o. Cie o que el elemen o mo o no iene
siemp e es as eno mes p opo ciones, pe o
exis e al menos en el es ado nacien e: como
la imagen senso ial no iene siemp e la i a-
cidad alucina o ia, sino que se esboza sim-
plemen e en la conciencia
3.° Si es ácil es ablece la exis encia de
elemen os mo o es en las imágenes, la cues-
ión de las ideas gene ales ó concep os es más
di ícil. Hay que econoce que la psicología
isiológica ha descuidado mucho la ideología,
y
que ha exigido ol e sob e ella con los da-
os ac uales de la expe iencia: el es udio de
las pe cepciones y de las imágenes ha p epa-
6
82
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
ada el camino. No engo in ención de a a
aquí episódica nen e an g a e cues ión. P o-.
pongo solo, á í ulo de o ien ación, epa i
las ideas gene ales en es g andes ca ego ías:
Las que esul an, de la usión de imágenes
semejan es
sin la ayuda de la palab a.
Las que esul an de la usión de imágenes
desemejan es,
con la ayuda de la palab a.
Las que se educen á la palab a acompa-
ñada de un esquema ago, ó aun sin ningu-
na ep esen ación concomi an e.
Dejo á un lado los concep os egulado es
( iempo, espacio, causa), cuyo es udio nos lle-
a ía demasiado lejos. Veamos si cada una de
es as es ca ego ías encie a elemen os mo-
o es sob e los que pueda ac ua la a ención.
o) La p ime a ca ego ía comp ende las
ideas gene ales de la especie menos de e mi-.
nada, las que se encuen an en los animales
supe io es, en
los niños
y
en los so do-mudos
an es del empleo del lenguaje analí ico. La
ope ación del espí i u se limi a á ecoge se-
mejanzas muy salien es
y
á o ma así
imáge-
nes gené icas,
é mino que se ía más exac o
'1,.
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
83
que el de ideas gene ales. Es a ope ación pa e-
ce muy análoga al p ocedimien o conocido po
medio del cual Gal on, supe poniendo muchas
o og a ías, ob iene el e a o compues o de
una amilia, es deci , la acumulación de las se-
meja nzasy la eliminación de las pequeñas di e-
encias; pe o p e ende , como se ha hecho,
que es e p ocedimien o explique la o mación
de las ideas gene ales, es una esis insos eni-
ble; no explica más que el g ado más bajo,
no pudiendo ac ua más que sob e g andes
semejanzas. —Es as imágenes gené icas, ¿en-
cie an un elemen o mo o ? Es bien di ícil
deci lo,
y
en odo caso inú il; po que no es en
ese es ado de desa .-ollo de la ida men al
cuando se eje ce la e lexión olun a ia.
b)
La segunda ca ego ía comp ende la
mayo pa e de las ideas gene ales que si en
al uso común del pensamien o. En un es udio
comple o del asun o, hab ía ocasión de es a-
blece una je a quía ascenden e de g upos,
yendo del menos gene al al más gene al; es
deci , ma cando el pode de ap ecia semejan-
zas cada ez más débiles, analogías cada ez
84
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
menos nume osas. Todos los g ados de es a
ma cha ascenden e se encuen an en la his-
o ia de la humanidad: los de la Tie a del
Fuego no ienen ningún é mino abs ac o.
Los indios de Amé ica ienen é minos pa a
designa la encina blanca
y
la encina neg a;
no lo ienen pa a designa la encina en
ge-
ne al.
Los de Tasmania ienen un é mino
pa a cada especie de á bol, no lo ienen pa a
el á bol en gene al; con mayo azón ni pa a
plan a, animal, colo , e c. (1). Sin insis i
sob e es as di e en es ases, ¿qué ene nos nos-
o os en el espí i u cuando pensamos esas
ideas gene ales? An e odo una palab a, que
es el elemen o ijo; con ella, una imagen cada
ez menos compleja, menos cla a, á medida
que se asciende en la gene alización. Es a
imagen es un
ex ac o.
Se o ma po un p o-
cedimien o que el espí i u emplea has a pa a
ep esen a se una imagen
indi idual.
Que se
obse e, en e ec o, mi ep esen ación de Pe-
(1) Lubbock,
Les o igines de la ei ilisa ion,
cap. DC.—T
a
Y-
lo ,
La ci ilisa ion p imi i e,
. 1,
cap. VII.
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
85
d o ó de Pablo, de mi pe o, de odo se ú ob-
je o conc e o pe ec amen e conocido po mí;
no puede se más que un ex ac o de las pe -
cepcion
g
s múl iples que yo he enido de ellas,
y
que me las han p esen ado bajo di e en es
aspec os. En la ep esen ación de una imagen
indi idual hay una lucha en e las imágenes
an e io es de es e obje o sob e cuál p e alece á
en la conciencia. En la concepción de una
idea gene al hay esa lucha en e di e sas
imágenes gené icas con el mismo in. Es un
ex ac o de segundo ó e ce o den. Se o ma
así un núcleo común al ededo del cual osci-
lan elemen os agos
y
oscu os. Mi concep-
ción gene al (le homb e ó de pe o, si pe sis-
e, po poco que sea, en la conciencia, iende á
oma una o ma conc e a; se hace un blanco
ó un neg o, un sabueso ó un pe o de p esa.
El elemen o mo o es á ep esen ado sob e odo
po la pdab a: ol e emos sob e ella. En
cuan o á las imágenes ó ex ac o de imáge-
nes, adjun as á la palab a, se ía bien di ícil
deci lo que es a en ellos de los mo imien-
os incluidos en las 'pe cepciones o iginales.
86
PSICOLOWA
DE LA
ATENCIÓN
e) En la ca ego ía p eceden e, á medida
que las ideas se hacen más gene ales, el pa-
pel de las imágenes se bo a poco á poco,
la
palab a se hace más
y
más p eponde an e
has a el momen o en que queda sola. Tene-
mos, pues, es a ma cha p og esi a: imáge-
nes gené icas sin palab a, imágenes gené i-
cas con palab a, palab a sin imágenes. En
es e ul imo g ado, encon amos los concep os
pu amen e cien í icos. La palab a ¿exis e sola
en el espí i u en ese pe íodo sup emo de la
abs acción? Adop o la a i ma i a sin acila .
No puedo en a en de alles, que me ha ían
sali del asun o; me limi a é á hace no a
que, si no hay nada ac ualmen e sin la pala-
b a, hay, debe habe un sabe po encial, la
posibilidad de un conocimien o. «En el pen-
samien o ac ual, dice Leibniz, ene nos cos-
umb e de omi i la explicación de los s
i
g-
nos po medio de lo que signi ican, sabiendo
c eyendo que enemos al explicación en
nues o pode ; pe o es a aplicación
ó
explica-
ción de las palab as no la juzgamos necesa-
ia ac ualmen e... Llamo á es a •mane a- de
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
87
azona ciega ó simbólica. La empleamos en
álgeb a, en a i mé ica
y,
de hecho, uni e -
salmen e» El ap endizaje de la nume a-
ción en los niños, mejo aún en los sal ajes,
mues a bien como la palab a, en un p inci-
pio adhe ida á los obje os, después á las imá-
genes, se desp ende p og esi amen e pa a i-
i ida independien e. Po úl imo, se pa ece
á la moneda iducia ia (bille es de banco, che-
ques, e c.), o eciendo la misma u ilidad
y
los
mismos pelig os. Aquí el elemen o mo o no
puede encon a se más que en la palab a. Las
ecien es in es igaciones, á las que se ha he-
cho alusión más a iba, han demos ado que
la palab a no exis e bajo la misma o ma en
odos los indi iduos. Pa a los unos consi
s
e
sob e odo en es ados a icula o ios. S icke ,
en su lib o sob e
La palab a y la ',lo! -
sica,
ha desc i o, según una expe iencia
p opia, un ipo pe ec o de ello: son los
mo o es po excelencia. Pa a o os consis e,
sob e odo, en imágenes audi i as; es una
palab a in e io ,
muy bien desc i a po
V. Egge . O os, mucho más a os, pien-
94
PSICOLOG A DE LA. ATENCIÓN
que indica la; pe o ale más ensaya ína es-
pues a, aun de me a conje u a, que eludi la
di icul a(i.
Tal ez no deje de ene algún p o echo el
busca acla aciones en un o den de enóme-
nos análogos, pe o más sencillos.
Los mo imien os e lejos, sean los e lejos
p opiamen e dichos, na u ales, inna os, sean
los e lejos adqui idos, secunda ios, ijados
po la epe ición
y
el hábi o, se p oducen sin
elección, sin dudas, sin es ue zo,
y
pueden
du a mucho iempo sin a iga. No ponen en
juego en el o ganismo más que los elemen os
necesa ios pa a su ejecución,
y
su adap ación
es pe ec a. Son, en el o den es ic amen e
mo o , los equi alen es de la a ención espon-
ánea, que es ambién un e lejo in elec ual,
y
no supone ni elección, ni dudas, ni es ue zo,
y
puede du a ambién mucho iempo sin a-
iga.
Pe o hay o as ca ego ías de mo imien os
más complejos, a i iciales, de los que pueden
da se como ejemplos: la esc i u a, la danza,
la esg ima, odos los eje cicios co po ales,
LA ATENCIÓN, VOLUNTARIA
95
las p o esiones mecánicas. Aquí, la adap a-
ción, no es ya na u al, iene que adqui i se
abajósamen e. Exige una elección, an eos,
es u3 zos,
y
al p incipio a acompañada de
a iga. La obse ación dia ia demues a que
se p oducen al p incipio un g an núme o de
mo imien os inú iles: el niño que ap ende á
esc ibi mue e el b azo, los ojos, la cabeza,
y
á eces una pa e del cue po. Lo que hay que
consegui es impedi esa di usión
y,
po me-
dio de asociaciones
y
disociaciones ap opia-
das, p oduci el
máximum
de abajo ú il con
el
mínimum
de es ue zo. La azón de es e
hecho es á en que no hay mo imien os aisla-
dos;
y
que un músculo que se con ae ac úa
sob e sus ecinos.y con ecuencia sob e o os
muchos. Se consigue 'D medio de ensayos
epe idos, po una eliz casualidad; las gen es
hábiles, ápidamen e; las o pes, con len i ud
ó nunca. Pe o el mecanismo es si3mp e el
mismo: consis e en e o za cie os mo imien-
os, en coo dina los en g upos simul áneos ó
en se ie,
y
en sup imi los demás, en
sus-
pende los.
96
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
La a ención olun a ia ó a i icial p ocede
del mismo modo. Cuando se p epa a á en a
en ese es ado penoso, se e que los es ados de
conciencia su gen po g upos ó po se ies,
po que no hay más es ados de conciencia ais-
lados que mo imien os aislados. En e ellos,
muchos no si en pa a el obje o p incipal, ó lo
di icul an. Hay aquí ambién es ados de con-
ciencia inú iles ó noci os que sup imi , si es
posible. Una buena pa e de nues a a ea
consis e en ese abajo nega i o, po el cual
los in usos son expulsados de la conciencia
ó educidos á su meno in ensidad. ¿Cómo se
consigue es o cuando se consigue? Es p eci-
so, ó bien enuncia á oda explicación, ó bien
admi i una acción de suspensión eje cida so-
L e los elemen os mo o es de esos es ados de
conciencia. Tenemos en semejan e caso el sen-
i mien o muy cla o de un es ue zo sos enido.
¿De dónde p ocede á és e sino de la ene gía
gas ada pa a p oduci acciones de suspensión?
Po que el cu so o dina io del pensamien o,
en egado á sí mismo, es á oxcep uado de él.
Si á es o se obje a que de ese modo
el mece-
LA. ATENCIÓN VOLUNTARIA
97
nismo de la a ención olun a ia queda ocul o,
eco da emos que el mecanismo undamen al
de oda olición queda ocul o. No en an en
la
conciencia más que los dos é minos ex e-
mos, el p incipio
y
el in: odo el es o queda
en el dominio isiológico, ya se a e de ha-
ce ó de impedi , ó de p oduci un mo imien
o ó una suspensión.
La a ención es un es ado momen áneo,
p o iso io, del espí i u; no es un pode pe -
manen e como la sensibilidad o la memo ia.
:TV
Es una o ma (la endencia al monoideísmo)
que se impone á una ma e ia (el cu so o di-
na io de los es ados de conciencia); su pun o
de pa ida es á en el aza de las ci cuns an-
cias (a ención espon ánea), ó en la posición
de
un in de e minado de an emano (a ención
olun a ia). En ambos casos, es p eciso que
se despie en es ados a ec i os, endencias.
Aqui es á la
di ección
p imi i a. Si al an,
odo abo a; si son acilan es, la a ención es
ines able; si no du an, la a ención se des a-
nece. Al hace se así p eponde an e un es ado
de conciencia, el mecanismo de la así ciación
98
PSICOLOGÍA DE
LA ATENCIón
en a en juego siguiendo su o ma múl iple.
El abajo de
di ección
consis e en elegi los
es ados ap opiados, en man ene los (po inhi_
bición) en la conciencia, de modo que puedan
p oli e a á su ez,
y
así sucesi amen e pa
una se ie de elecciones, de suspensiones
y
de
e ue zos. La a ención no puede nada más;
ella no c ea nada,
y
si el ce eb o es in ecundo,
si las asociaciones son pob es, unciona en
ano. Di igi olun a iamen e su a ención, es
un abajo imposible pa a muchas pe sonas,
alea o io pa a odos.
III
Sabido es po expe iencia que la a ención
olun a ia a siemp e acompañada de
un
sen imien o de es ue zo, que .es á en
di ec a de la du ación de la a ención
y
de la'
azón
di icul ad de man ene la. ¿De dónde
ie a®
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
99
111j/
1'
ese sen imien o de es ue zo
y
cuál es su sig-
ni icación?
El es ue zo a encional es un caso pa icu-
la del es ue zo en gene al, cuya mani es l-
ción más común
y
más conocida, es la que
acompaña al abajo muscula . T es opinio-
nes se han emi ido sob e el o igen de es e
sen imien o.
Es de o igen cen al: es an e io al mo-
imien o, ó al menos simul áneo; a de den-
o á ue a; es cen í ugo, e e en e; es un
sen imien o de ene gía desplegada; no e-
sul a, como en la sensación p opiamen e di-
cha, de un in lujo ex e io asmi ido po los
ne ios cen ípe os (Bain).
Es de o igen pe i é ico: es pos e io á los
mo imien os p oducidos; a de ue a á den-
o: es a e en e; es el sen imien o de la ene -
gía que
ha sido
desplegada; es, como oda
o a sensación, ansmi ido de la pe le ía del
cue po al ce eb o po los ne ios cen ípe os
(Cha l on Bas ian, Fe ie , W. James, e c.)
Es á la ez cen al
y
pe i é ico: hay un
sen imien o de la ue za eje cida ó sen imien-
100
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
o de ine ació i,
y
hay ambién un sen i-
mien o de mo imien o e ec uado; es p ime o
cen í ugo, después cen ípe o (Wund ). Es a
eo ía mix a pa ece se ambién la de J. Mil_
Ile , uno de los p ime os que han es udiado
la cues ión.
La segunda esis, que es la más ecien e,
pa ece la más sólida. Ha sido expues a cui-
dadosamen e po M. W. James en su mono-
g a ía
The Feeling o E o
(1880),
y
la e-
sis del sen imien o de ene gía desplegada,
an e io al mo imien o, ha sido c i icada po
él con una g an pene ación. El au o , dis-
cu iendo los hechos, unos as o os, ha de-
mos ado que, en los casos de pa álisis de
una pa e del cue po ó de un ojo, si el en e -
mo iene el sen imien o de una ene gía des-
plegada, aunque el miemb o pe manezca in-
mó il (lo que pa ece jus i ica la esis de un
sen imien o de ine ación cen al, an e io
al mo imien o) es que hay en ealidad un
mo imien op oducido en la o a pa e del
cue po,. en el miemb o co espondien e, ó en
el ojo que
no
es á pa alizado. Deduce de aqui,
LA. ATENCIÓN VOLUNTARIA.
101
que es e sen imien o es un es ado a e en e,
complejo, que iene de la con acción de los
músculos, de la ex ensión de los endones, de
los ligamen os
y
de la piel; de las a icula-
ciones comp imidas; del pecho ijado; de la
glo is ce ada; de la ceja uncida; de las
mandíbulas ap e adas, e c.; que es, en una
palab a, co no oda sensación, de o igen pe-
i é ico. Has a pa a los que no consen i ían
en admi i es a esis como de ini i a, es cie -
o que explica los hechos de una mane a
bas an e más sa is ac o ia, bas an e más con-
o me á las leyes gene ales de la isiología
que la hipó esis que liga es e sen imien o á
la desca ga ne iosa mo o a, pe maneciendo
insensible el apa a o mo o en la di ección
cen ípe a.
Examinemos aho a el caso pa icula del
es ue zo de la a ención. Los an iguos psicó-
logos se han limi ado á comp oba su exis-
encia: nu le explican. No hablan 1
.
; él más
que en é minos agos ó mis e iosos, como
de un «es ado del alma»
y
de una mani es-
ación hipe o gánica. Ven en él <una acción
102
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
del alma sob e el ce eb o pa a pone le en
juego.» Me pa ece que Fechne es el p ime o
(1860),
'
que ha ensayado una localización
p ecisa de das di e sas o mas de la a ención,
e i iéndolas á pa es de e minadas del o -
ganismo. Po es e
í ulo,
me pa ecen dignos
de
menciona se, como en a i a de explica-
ción, los pasajes siguien es:
«El sen imien o de es ue zo de la a ención
en los di e sos ó ganos senso iales,
no me
pa ece se más que un sen imien o muscu-
la
(illuskelgepidil),
p oducido poniendo en
mo imien o, po una especie de acción e le-
ja, los
músculos
que es án en elación con
los di e en es ó ganos senso iales. Se p e-
gun a á en onces, ¿á qué con acción muscu-
la puede es a ligado el sen imien o de es-
ue zo de a ención cuando nos es o za nos en
eco da alguna cosa? Mi sen ido in e no me
da sob e es o una espues a cla a. Expe i-
men o una sensación muy dis in a de en-
sión, no en el in e io del c áneo, sino co no
una ensión
y
con acción de la piel de la
cabeza,
y
una p esión de ue a aden o sob e
LA ATENCIÓN
VOLUNTARIA
103
odo el c áneo, causada sin duda po una
con acción de los músculos de la piel de la
cabeza: lo que concue da pe ec amen e con
las exp esiones: ab i se la cabeza
(sich den
Kop ze b echen),
comp imi se la cabeza
(den.
Kop zusamme:inehmen).
En una en e me-
dad que u e una ez, du an e la cual no po-
día sopo a el meno es ue zo de pensamien-
o con inuo
(y
en es a época ,no es aba incli-
nado á ninguna eo ía), los músculos de la
piel, en pa icula los del occipucio, enían
un g ado muy cla o de sensibilidad mo bosa,
siemp e que a aba de e lexiona .»
En el pasaje siguien e, Fechne desc ibe
es e sen imien o del es ue zo, al p incipio en
la a ención senso ial, después en la e lexión:
<Si aspo amos nues a a ención del do-
minio de un sen ido al de o o, expe imen-
amos inmedia amen e un sen imien o de e -
minado de cambio de di ección; sen imien o
di icil de desc ibi , pe o que odos pueden
ep oduci po expe iencia. Designamos es e
cambio como una ensión di e samen e loca-
lizada.
110
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
és a exige, como oda o ma de abajo,
un
capi al de ese a, que puede gas a se. En
el paso del es ado de dis acción al de a en-
ción hay, pues, as o mación de ue za de
ensión en ue za i a, de ene gía po encial
en ene gía ac ual. Aho a, bien, aquél es un
momen o
inicial
muy
dis in o al momen o del
es ue zo sen ido, que es un e ec o. Hago es a
llamada sin insis i .
El
examen de la cues-
ión no pod á in en a se con p o echo sino
después de habe eco ido el conjun o de
nues o es udio.
I
V
Las in es igaciones expe imen ales sob e
la a ención olun a ia, han con i mado
y
p ecisado cie as conclusiones, que desde lue-
go se desp enden na u almen e
de una com-
p ensión exac a del asun o. Es as in es iga-
ciones son di ec as ó indi ec as, según que
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
111
es udian la a ención en
sí
misma, en sus a-
iaciones indi iduales, en es ado no mal
y
mo boso, ó según que es udien co no el me-
dio, el ins umen o de o as in es igaciones
sob e la du acion de las pe cepciones, de las
asociaciones, del
juicio,
ó de la elección. La
a ención es, en e ec o, la condición psíquica
undamen al de casi odas las in es igacio-
nes psicomé icas (1).
Obe s eine , pa a el que la a ención es
esencialmen e un hecho de inhibición, ha en-
con ado que exige en gene al más iempo
en e los igno an es que en e las gen es cul-
as; en las muje es que en los homb es que
po su géne o de ida han desa ollado su
pode de
suspensión; en los iejos que en los
adul os
y
los jó enes: lo que consis e sin duda
(1) Consúl ese pa a el po meno
y
lo necesa io pa a los
expe imen os : Obe s eine ,
Expe imen al Resea ches
on
a en ion,
en
B ain,
Ene o 1879.—Wund ,
Psychologie phy-
siologique,
. II, c. XVI—EKne , en IIe mann,
Handbuch de•
Physiologique,
. II, ase. 2, pág. 233 y sig. —S anley Hall,
Reac ion
ime and a en ion in he hypno ic s a e,
en1
ind
(Ab il 1883).—La unidad en odos los núme os dados, es
la milésima de segundo=u.
112
PSICOLOMA DE LA ATENCIÓN
en una ac i idad uncional menos ápida.
Una se ie de expe imen os hechos en la
misma pe sona, han dado como é mino me-
dio: en es ado no mal, 133
a ;
en el caso de
dolo de cabeza 171
a,
y
en el es ado de a i-
ga
y
de somnolencia 183 z. En un en e mo, al --
p incipio de la pa álisis gene al, -el iempo
medio e a de 166
a ;
en el segundo pe íodo de
es a e e medad, cuando el suje o ué compa-
ibie con la in es igación expe imen al, se
han ob enido 281
a
y
has a 755 .. De o o
lado, S anley Hall, que ha enido la sue e de
encon a un indi iduo que podía eob a co-
ec amen e en es ado de hipno ismo, ha
comp obado una disminución muy sensible
del iempo de eacción, que pasa de un é -
mino medio de 328 z (es ado no mal) á
193
a
(es ado hipnó ico), esul cdo que puede
se p e is o en azón del monoideísmo p opio
en el hipno ismo.
Wund
y
Exne han hecho o os
expe iinen-
os
en el homb e no mal. A eces, al
indi i-
duo se le coge en es ado de dis acción,
y
la
imp esión con a la cual debe eacciona so
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
113
b e iene de imp o iso
y
sin habe se de-
e minado de an emano. A eces la imp e-
sión es á de e minada en cuan o á su na u a-
leza, pe o no en cuan o al iempo en que se
debe p oduci . O as, la imp esión es á com-
ple amen e de e minada (na u aleza
y
iem-
po), ad i iendo una señal al indi iduo, que
la imp esión a á eni . En es a mezcla as-
cenden e de la inde e minación hacia la de-
e minación, el iempo de eacción a siem-
p e disminuyendo, como se pod ía supone (le
an emano. Así, mien as que en el caso de
dis acción puede ele a se á la ci a eno me
de 500
a ,
cae en el segundo caso á 253 -.3,
y
con señal á 76
6 .
Es os expe imen os nos p esen an bajo su
o ma más simple al es ado llamado de
a en-
ción expec an e
ó de p ea ención. Con ienen
algunas obse aciones p opias pa a con i ma
lo que se ha dicho an e io men e.
Si en la a ención expec an e se conside a
el lado
in elec ual,
se e que es un es udio
p epa a o io du an e el cual se e oca la ima-
. gen de uu acon ecimien o p e is o ó p esa-
114
PSICOLOGÍA DE LA
ATENCIÓN
mido. Se cons i uye él es ado de monoideísmo
de mane a que el acon ecimien o eal no es
más que el e ue zo de la ep esen acion p e
exis en e. En cie os expe imen os, se p odu-
cen dos imp esiones casi simul áneas ,
y
se
a a de de e mina cuál es an e io en el
iempo. Si son de dis in a na u aleza, una
audi i a (un golpe de imb e), la o a isual
(una chispa eléc ica), se iene una endencia
á conside a como an e io , ó la imp esión
más ue e, ó bien aquélla á que se di igía la
a ención.
En egándose á in es igaciones de es e
géne o, Wund podía, á olun ad, según la
di ección. dada á su. a ención, se p ime o
an p on o la una como la o a. Cuando las
dos exci aciones son de igual na u aleza, no se
pe cibe bien más que la p ime a; la segunda
pasa desape cibida.
Si se conside a el lado
mo o
de la a en-
ción expec an e, se e que p oduce una ine -
ación p epa a o ia de los cen os ne iosos
y
de los músculos que, al meno choque,
pue-
de con e i se en impulsión eal. La ep e-
1,
•
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
115
sen ación sola puede, pues, p oduci una
eacción, sin causa ex e io .
Es e es ado explosi o se p oduce sob e odo
en los casos en que la imp esión espe ada es
inde e minada, en. los casos que se pod ía
llama de a ención expec an e en gene al. La
ine ación mo o a se epa e en e odos los
dominios senso iales: se p oduce en onces un
sen imien o de inquie ud
y
de males a de
ensión al, que un cue po que cae, un acci-
den e de labo a o io, p oducen una eacción
au omá ica.
Cuando la imp esión espe ada es á bien de-
e minada, la ine ación mo o a iene su ca-
mino azado de an emano; la ensión, en lu-
ga de se di usa, es á localizada. El iempo
de eacción puede hace se nulo
y
has a ne-
ga i o.
Cuando se debe hace la eacción po p o-
cesos di e en es
ó
po exci aciones di e en es,
es p eciso que se p oliz-Ja un cambio en la
di ección de las ías ne iosas: es e es un
es ado muy a igoso.
zi
nos obs inamos
en eacciona , el iempo aumen a desme-
nn
-,7
116
PSICOLOGÍA
DE
LA
ATENCIÓN
su adamen e , has a un segundo, según
Exne .
Debemos menciona ambien las
i
n es i-
gaciones expe imen ales de M. N. Lange so-
b e las oscilaciones de la a ención senso ial.
En el silencio de la noche, el ic- ac de un
eloj, si uado á alguna dis ancia, á eces no
se oye
y
o as se oye e o zado: igual pasa
con el uido de una cascada; oscilaciones
análogas se han obse ado en el o den de las
sensaciones óp icas
y
ác iles. Es as a iacio-
nes no son obje i as,
no pueden se
sino sub-
je i as. ¿Hay que a ibui las, como se hace
de o dina io, á la a iga del ó gano senso-
ial? El au J no lo c ee; son pa a él de causa
cen al
y
debidas á las oscilaciones de la
a ención. Cuando se es á a en o á dos exci-
aciones simul áneas, una óp ica
y
la o a
acús ica; si son de o igen pe i é ico las osci-
laciones, debe ían se independien es la una
de la o a. No ocu e así: las dos especies de
oscilaciones no coinciden jamás; es án siemp e
sepa adas po un in e alo pe ec amen e de-.•
e minado.
¿Cuál
es la. causa de
es a pe iod
LA. ATENCIÓN VOLUNTARIA
117
cidad de las oscilaciones? Según el au o , es á
en la oscilación de las imágenes que acompa-
ñan á la pe cepción senso ial. El e ue zo que
exis e en la a ención, p o iene de que á la
imp esión ac ual se ag ega la imagen de una
imp esión an e io . La a ención senso ial se-
ía una asimilación de la imp esión eal que
pe manece inmu able con la imagen an e io
que expe imen an las oscilaciones (1).
Se e, en esumen, que la a ención no
se
pa ece en nada á una ac i idad pu a que es á
ligada á condiciones ísicas, pe ec amen e
de e minadas: no ob a más que po ellas
y
depende de ellas.
(1)
Lauge
Bei &ge zu Theo ie de sinnlichen Au me bana
kei und de ac i en Appe cep ion
en
los Phi osophischo
S udien,
1887, í . IV, ase. 3.
11#
11'
A
4
Aka_
_al_ A m_ _ ism_
As a_ _JIM_
As k.
_sok.
Á a._
CAPITULO III
LOS ESTADOS MORBOSOS DE LA_ A TENCI(iN
La dis acción.— Clasi icación de las o mas pa oló-
gicas.-1.° Hipe o ia de la a ención: ansición
del es ado no mal á los es ados mo bosos —La hi-
pocond ia.—Las ideas ijas: sus a iedades.—Se-
mejanzas y di e encias con la a ención. — El éx a-
sis: sus a iedades; los di e sos g ados del éx a-
sis. Es ado de monoideismo comple o.-2.' A o ia
de la a ención: los maniacos.—El es ado de ago a-
mien o; la debilidad de la a ención y la del pode
mo o an á la pa .—La a ención en el sueño y
en
el
hipno ismo.—La a ención en los idio as.
Pa a acaba el es udio de la a ención, nos
quedan po examina los casos mo bosos. No
me p opongo bosqueja una pa ología de la
a ención: el í ulo se ía demasiado amb'.cio-
126
PSICOLOGÍA DE LA
ATENCIÓN
a ención espon ánea,
y
con mayo azón la
a ención olun a ia no se cons i uyen, ó bien
no apa ecen más que po elámpagos. Es o
se encuen a en di e en es g ados en los idio-
as, los imbéciles, los débiles de espí i u
y
los demen es.
Después de es a clasi icación ápida pase-.
mos á los de alles.
Con iene p ime o obse a que hay una
ansición casi insensible del es ado no mal á
las o mas más ex a agan es de la idea ija.
A
g
do el mundo le ha ocu ido e se como
pe seguido po un ai e musical ó una ase
nsigni ican e, que se epi e obs inadamen e
sin azón álida. Es a es la o ma más lige a
de la idea ija. El es ado de p eocupación nos
conduce á un g ado más al o: el cuidado de
una pe l Dna en e ma, de un examen que p e-
LOS ESTADOS MORBOSOS DE LA ATENCIÓN
127
pa a , de un g an iaje que emp ende ,
y
o os mil hechos de es a na u aleza; sin cons-
i ui un es ado de e dade a obsesión pa a
la conciencia, ob an po epe ición. A pesa
(le su in e mi encia, la idea pe manece i a,
b o ando b uscamen e del ondo de lo incons-
cien e; iene más es abilidad que ninguna
o a,
y
sus eclipses momen áneos no le impi-
den juga el papel p incipal. A deci e dad,
en odo homb e sano hay casi siemp e una
idea dominan e que eglamen a su conduc a:
el place , el dine o, la ambición, la sal ación
de su alma. Es a idea ija, que du a oda la
ida, excep o en el caso en que hay sus i u-
ción de una po o a, se esuel e, inalmen-
e, en una pasión ija: lo que p ueba una
ez más que la a ención
y
odos sus modos
dependen de es ados a ec i os. La me amo -
osis de la a ención en idea ija apa ece oda-
ía mucho mayo en los g aneles homb es.
«¿Qué es una g an ida?—decía Al ed de
Vigny.—Un pensamien o de la ju en ud ea-
lizado en la edad madu a». Pa a muchos
homb es céleb es es e <pensamien o»
ha sido
128
PSICOLOGÍA
DE
LA
ATENCIÓN
de al modo abso ben e
y
i ánico, que ape-
nas se le puede ehusa el ca ác e mo boso.
Es a as o mación de la a ención espon-
ánea en idea ija, decididamen e pa ológica,
es á muy cla a en los hipocond iacos. Se pue-
de segui su e olución, obse a odos sus
g ados, po que es a en e medad iene un g an
núme o de ellos, desde la p eocupación más
'
.11(
lige a, has a la más comple a obsesión. Aun-
que pueda ge mina
y
c ece , más que en un
• M
I
e eno p opicio,
y
suponga po consiguien e
cie as condiciones ísicas
y
men ales, en su
o igen no pasa del ni el medio de la a en-
:31
ción espon ánea: el aumen o se hace sólo
poco á poco. Poco impo a, po o a pa e,
que los su imien os sean eales ó imagina-
ios. Desde el pun o de is a psicológico, sub-
je i o, es igual. Se sabe que el solo hecho de
ija la a ención sob e una pa e del cue po,
el co azón, el es ómago, la ejiga, los in es-
inos,
lle a á
la conciencia sensaciones insó-
li as, lo que es un caso de la ley gene al de
que odo es ado de conciencia i o iende á
ac ualiza se. Cie os homb es ienen en es e
LOS ESTADOS MORBOSOS DE LA ATENCIÓN
129
espec o un don pa icula . Si
J.
B odie
a i ma que podía expe imen a un dolo en
una egión cualquie a de su cue po ijando
ue emen e la a ención sob e ella. Aho a
bien; ija la a ención signi ica simplemen e
deja que un cie o es ado du e
y
p edomine.
Es e p edominio, ino ensi o al p incipio, au-
men a po los e ec os mismos que p oduce.
Se ha es ablecido un cen o de a acción que
poco á poco adquie e el monopolio de la con-
ciencia. En onces es una p eocupación pe pe-
ua, una obse ación de odos los ins an es
sob e el es ado de cada ó gano y-los p oduc os
de cada unción; en una palab a, el es ado
de hipocond ía comple a, cuyo cuad o se ha
azado an as eces.
Pe o hay ideas ijas más ex ao dina ias,
más a as, que po su na u aleza, pu amen e
in elec ual, son como la ca ica u a de la e-
lexión. Es as son las ideas ijas p opiamen e
dichas. Muchos au o es con empo áneos las
han es udiado con g an cuidado (I). Po des-
(1)
Wes phal,
Uebe Zwanys o s ellungen (A ehi . ü
Psychia ie,
1878); Be ge ,
G übelsuch
und
Zwangs o siellun-
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
g acia, las memo ias
y
las ecopilaciones de
obs- aciones sob e es e
asun o casi no ha sa-
lido
del dominio de
la psiquia ia,
y
la psico-
logía
no ha sacado p o echo
de ellas po lo
menos en lo que concie ne á la a ención.
Se es á casi de acue do pa a clasi ica las
ideas ijas en es g andes ca ego ías:
1.°
Las ideas ijas simples,
de na u aleza
pu amen e in elec ual, que quedan lo más
ecuen emen e ence adas en la conciencia
15
que no se aducen al ex e io más que po
ac os insigni ican es.
2.°
Las ideas acompañadas de emociones,
ales como el e o
y
la angus ia (ago a o-
bia, locu a de la duda, e c.)
3.° Las ideas ijas de o ma impulsi a,
gen. (ibid,
. VIII); K a -Ebing,
Leh buch de Psychia i
e
y
Uebe Geis ess d ungen du ch Zwangs o s ellungen (Zei ách i
u
_Psychia ie,
. XXXV); G iesinge ,
Uebe ein wenig be-'
kann en psychopa hische Zus and (A chi
i
Psych.,
. 1);
Meschede,
Uebe k ankha e F agesuch (Zei . il
Psych.,
.
XXVII); Buccola,
Le idee isse e le lo o condizione
isi
o
l
ia-
ologiche
(1880) ;
Tanabu ini,
Sulla pazzia del dubbio e sulle
idee isse ed impulsi e
(1883); Luys, Des obsessions
ques (Encéphale,
1883); Cha co e Magnalí,
De l'onoma oina-
nie
(en
A chi es de neu ologie,
1886.)
pa holog -
1.
,
0
(ie
o
la
as
11
e
LOS ESTADOS MORBOSOS DE LA ATENCIÓN
131
conocidas bajo el nomb e de endencias i e-
sis ibles, que se aducen po ac os iolen os
á c iminales ( obo, homicidio, suicidio.)
Aunque no haya dema cación ija en e
las es clases, puede deci se que la p ime-
a iene po ca ác e especí ico una pe u ba-
ción de la in eligencia; que la segunda es más
bien del o den a ec i o,
y
que la e ce a de-
pende de un debili amien o de la olun ad.
Es as dos úl imas se exclui án igu osamen-
e de nues o es udio po que p o ienen de la
pa ología de los sen imien os
y
de la olun-
ad. Es mucho mejo a ene nos á los casos
pu os de oda mezcla, que á los que son igu-
osamen e compa ables con el es ado de mo-
noideismo ela i o, que se llama la a ención.
Aun es ingiéndose es e g upo, no al an
los ejemplos de ideas ijas. Se les ha ciado di-
e sos nomb es, según su ca ác e p edomi-
nan e. En los unos, la idea ija oma una o -
ma ma emá ica (a i mo nania). ¿Po qué ie-
nen los homb es al es a u a? ¿Po qué las
casas al dimensión? ¿Po qué los á boles al
al u a? Y así sucesi amen e á p opósi o de
132
PSICOLOGÍA DE LA_ ATENCIÓN
cada obje o. Más ecuen emen e es una ne-
cesidad sin in de calcula , de suma , mul i-
plica . <Una muje , que enía nume osos
sín omas de his e ismo, no podía echa una
mi ada sob e una calle sin pone se enseguida,
y
con a su olun ad, á calcula el núme o de
adoquines de esa calle, después de odas las
calles de la ciudad, después de odas las ciu-
dades de I alia,
y
después de los a oyos
y
de los íos. Si eía un saco de igo, en-
seguida comenzaba en su ce eb o un aba-
jo de cálculo sob e el núme o de g anos con-
enidos en la ciudad, en la egión, en el
país en e o... Con esaba que no sólo se sen ía
a as ada po una ue za i esis ible á hace
cálculos an ex años, sino que es as ideas
ijas es aban an bien o ganizadas, que si du-
an e es e penoso abajo e a in e umpi
da
.
po la imposibilidad de i más lejos ó po
cualquie a o a, expe imen aba un sen i-
mien o de angus ia con su imien os ísicos
i
mposibles de e e i (1)». Se me mues a un.
(1)
Ronca i en Buccola,
op. ci ,
p. 6.
Id
LOS ESTADOS MORBOSOS
DE LA. ATENCIÓN
133
jo en que pasa la mayo pa e de su iempo
en calcula la ho a de pa ida
y
de llegada
á cada es ación de los enes de oda la su-
pe icie del mundo. Has a concede ías
é-
eas á los países que no las ienen,
y
egla-
men a á su olun ad es e se icio imagina io.
Redac a indicado es muy complicados que
c
i
a en páginas eno mes, ec i ica cu as
y
es ablece conco dancias en los pun os de bi-
u cación. Es, po o a pa e, muy in eli-
gen e.
O a o ma de idea ija consis e en p egun-
a sin in ace ca de un p oblema abs ac o,
que los mismos en e mos juzgan insoluble.
Los alemanes llaman á es o
G i,be ,s-uch ,
los
ingleses «manía me a ísica». La o ma in e-
oga i a que le es p opia, ha hecho que se
le designe con el nomb e de
F age ieb.
Un
homb e, cuya obse ación ha e e ido G ies-
inge , no podía oi la palab a «bello» sin e-
p esen a se á su pesa una se ie indes i able
é inde inida de cues iones sob e los p oblemas .
más abs usos de la es é ica. La palab a «se »
le lanzaba en una se ie me a ísica. Es e en-
134
PSICOLOGIA
DE LA ATENCIÓN
e ino, de mucha cul u a, nos dijo en su con-
esión: «Yo a uino mi salud
p
ensando sin
cesa en p oblemas que la azón no pod á e-
sol e jamás
y
que, á pesa de los es ue zos
más ené gicos de mi olun ad, me a igan
sin descanso. El cu so de es as ideas, es in-
cesan e... Es a e lexión me a ísica, es dema-
siado con inua pa a se na u al... Cada ez
que uel en es as ideas, in en o a oja las,
y
me exho o á segui el camino na u al del
pensamien o, á no emb olla me el ce eb o
con a gumen os muy oscu os, á no abando-
na me á una medi ación de las cosas abs ac-
as
é
insolubles. Y, sin emba go, no puedo
sus ae me al impulso con inuo que ma i-
llea mi espí i u, á la endencia inmu able
y
ija que me pe sigue
y
no me deja un ins an e
de calma (D.»
P esen a é, po azón de su ca ác e pu a-
men e in elec ual, un úl imo ejemplo de. idea
ija e e ido po Tambu ini: «Un jo en, es u-
o)
G iesinge , op. ci .—Pa a comp ende el e dade o
alo de la obse ación, hay que no a que se a a de un
me a ísico á pesa suyo.
LOS ESTADOS MORBOSOS DE LA ATENCIÓN
135
lian e de de echo, de pad es neu ópa as, es-
aba dominado po el pensamien o con inuo
de conoce el o igen, el po qué, el cómo del
cu so o zoso de los bille es de Banco...
Es e
pensamien o man enía i a su a ención á
cada ins an e,
y
le impedía ocupa se de cual-
quie o a cosa; se in e ponía en e el mundo
'ex e io
y
él;
y
aunque hiciese es ue zos po
ol ida lo, le e a imposible consegui lo. Juz-
gándose incapaz, á pesa de la gas e le-
xiones
y
de múl iples in es igaciones in en-
adas pa a esol e es e p oblema, de en e-
ga se á cualquie o o abajo men al,
cayó
en al es ado de is eza
y
de apa ía, que qui-
so in e umpi el cu so de sus es udios... Su
sueño e a incomple o é in e umpido; á me-
nudo pasaba noches en ela, siemp e abso o
en su idea dominan e. Hay que obse a en
es e caso un enómeno muy singula . A con-
secuencia de la ensión con inua de su espí i-
u sob e el p oblema de los bille es de banco
y
del cu so o zoso, concluyó po ene siem-
p e delan e de los ojos la imagen de los mis-
mos bille es, con odas sus a iedades de o -
142
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
pueden expulsa ; pe o no llega á ocupa los
po comple o, se queda en una «idea deli-
an e abo ada.»
Es a na u aleza
o mal
de la idea ija, de-
mues a bien su es echo pa en esco con la
a ención. Es a, lo hemos dicho muchas eces,
no es más que una ac i ud men al. Las pe -
cepciones, imágenes, ideas
y
emociones, son
su ma e ia; no las c ea, no hace más que
aisla las, e o za las, pone las en cla o: no
es más que un modo.
El lenguaje usual mismo es ablece cons-
an emen e una dis inción en e la o ma
o dina ia
y
la o ma a en a de los es ados del
espí i u.
Es oy, pues, dispues o á sos ene con Buc-
cola «que la idea ija es la a ención en su
más al o g ado, el úl imo ex emo de su a-
cul ad de inhibición.» No hay ningún lími e,
ni aun lo an e, en e ambas;
y,
pa a esu-
mi , si se compa an una con o a: he aquí lo
que se comp ueba:
1.° En ambos casos, p edominio
é
in-
ensidad de un es ado de conciencia, pe o
LOS ESTADOS MORBOSOS DE LA ATENCIÓN
143
muy supe io en el caso de la idea ija.
Es a, á consecuencia de condiciones o gáni-
cas, es pe manen e, du a, dispone siemp e
de un ac o psíquico de g an impo ancia: el
iempo.
2.° En ambos casos, el mecanismo de la
asociación es á limi ado. Es e es ado de ex-
cepción du a poco ea la a ención; la concien-
cia uel e espon áneamen e
á
su es ado no -
mal, que es la lucha po la exis encia en e
dos es ados he e ogéneos. La idea ija impide
oda di usión.
3.° La idea ija supone es uno de los
e ec os o dina ios de la degene ación— un
debili amien o no able de la olun ad, es de-
ci , del pode de eob a . No hay es ado an-
agónico que pueda educi la.
El es ue zo es
imposible 6 in uc uoso. De ahí ese es ado
de angus ia del en e mo, conscien e de
su
,im-
po encia.
Fisiológicamen e, puede ep esen a se con
e isimili ud la condición de la idea ija del
modo siguien e: en es ado no mal, el ce eb o
abaja odo
él,
es una ac i idad diseminada.
wwww4uoi iww.,
144
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
Se p oducen desca gas de un g upo celula
o o, lo que es el equi alen e obje i o (le los
cambios pe pe uos de la conciencia. En el es-
ado mo boso, son ac i os sólo algunos ele-
men os ne iosos; ó po lo menos, su es ado
de ensión no pasa á o os g upos. No es po
lo demás necesa io que los elemen os ne io-
sos ocupen un pun o ó una egión limi ada
del ce eb o; pueden es a sepa ados con al
que es én es echamen e unidos
y
asociados
pa l el abajo
.
común. Cualquie a que sea
su pusición en el ó gano ce eb al, es án (le
hecho aislados: oda la ene gía disponible se
lin, acumulado en ellos,
y
no la comunican á
o os g upos: de ahí su monopolio
y
su exa -
ge ada ac i idad. Hay una al a de equilib io
isiológico, debido p obablemen e al es ado
de nu ición de los cen os ce eb ales.
Esqui ol llamaba á la idea ija una ca a-
lepsia de la in eligencia . Se pod ía com-
pa a ambién á un enómeno de o den
1110,"
o : la con ac u a. Es a es una con nicción
p olongada de los músculos; depende de un
exceso de i i abilidad de los cen os ne io-
LOS ESTADOS MORBOSOS DE
LA ATENCIÓN
145
sos; la olun ad es impo en e pa a des ui la.
La idea ija iene una causa análoga: consis e
en una ensión excesi a,
y
la olun ad no
iene pode sob e ella.
II
Pod ía llama se la idea ija, la o ma c ó-
nica de la hipe o ia de la a ención: el éx-
asis es en ella la o ma aguda. No enemos
que es udia po en e o es e es ado ex ao -
dina io del espí i u. Lo hemos omado po lo
demás (I) po su lado nega i o, el aniquila-
mien o de la olun ad; lo oma emos hoy po
su lado posi i o: la exal ación de la in eli-
gencia.
Relaciona la a ención y el éx asis, no es
nue o; la analogía de los dos es ados es an
(1)
Las en e medades de la olun ad,
cap. V. Mad id,
V. Suá ez, 1899.
10
146
PSICOLOGÍA
DE
LA
ATENCIÓN
g ande, que muchos au o es se han alido de
la a ención pa a de ini el éx asis. «Es, dice
Bé a d, una exal ación i a de cie as ideas
que abso ben de al modo la a ención, que las
sensaciones es án suspensas, los ino i nien.
os olun a ios de enidos, la acción i al mis-
ma, con ecuencia e asada.» Pa a Michéa,
es «una con emplación p o unda, con aboli-
ción de la sensibilidad
y
suspensión de la a-
cul ad. locomo o a.» A. Mau y se exp esa aún
más explíci amen e. «Una simple di e encia
de g ado sepa a el éx asis de la acción de
ija con ue za una idea en la in eligencia.
La con emplación implica oda ía el eje ci-
cio de la olun ad
y
el pode de hace cesa
la ensión ex ema del espí i u. En el éx-
asis, que es la con emplación lle ada á s i
más al o pode , la olun ad, suscep ible en
igo pa a p o oca el acceso, es imp opia
pa a suspende le (1).»
Como pa a la idea ija, se pueden no a
g ados in e medios en e el es ado no mal
(1) Mau y,
le Sommeil e les Ré es,
pág. 235.
LOS ESTADOS MORBOSOS DE
LA ATENCIÓN
147
el éx asis. Los homb es do ados de una a en-
ción po en e, pueden aisla se espon ánea-
men e del mundo ex e io . Inaccesibles á las
sensaciones
y
has a al dolo , i en empo-
almen e en ese es ado especial llamado la
con emplación.
La his o ia an ci ada de A -
químedes, du an e la oma de Si acusa,
eal ó alsa de hecho, es cie a psicológica-
men e. Los bióg a os de New on, Pascal,
W. Sco , Gauss
y bas an es o os, han p e-
sen ado bas an es ejemplos de es e a oba-
mien o in elec ual.
«An es de la in ención del clo o o mo, los
pacien es sopo aban algunas eces g an-
des ope aciones sin da señal de dolo ,
y
después decla aban que no habían sen i-
do nada habiendo concen ado su pensa-
mien o po un pode oso es ue zo de a ención
en algún asun o que les cau i aba comple a-
men e.
«Muchos má i es han su ido la o u a
con una se enidad pe ec a, que no enían,
según p opia con esión, ninguna di icul ad
en man ene . Su a ención es á ica
(en an-
148
PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
ced),
es aba de al modo llena po las isio
nes bea í icas, que se p esen aban á,• sus mi-
adas aleg es, que las o u as co po ales no
les causaban dolo alguno (1).»
El ana ismo polí ico ha p oducido más de
una ez los mismos e ec os; pe o po odas
pa es
y
siemp e es una g an pasión la que
si e de pun o de apoyo, lo cual p ueba una
ez más que las o mas i as y es ables de la
a ención dependen de la ida a ec i a,
y
sólo
de
ella.
Dejemos los g ados in e medios pa a llega
al éx asis anco,
y
abandonemos odas las
demás mani es aciones ísicas
y
psíquicas que
acompañan es e es ado ex ao dina io pa a
no conside a más que un solo hecho: la ex-
ema ac i idad in elec ual, con concen a-
ción sob e una única idea. Es e es un es ado
de ideación in ensa
y
ci cunsc i o; la ida
en e a es á lle ada al ce eb o, que piensa
donde
una
ep esen ación única lo abso be
odo. Sin emba go, el éx asis, aunque ele a
-o+
4
(1) Ca pen e ,
Men al Physiology,
cap. III.
4
LOS ESTADOS
'
MORBOSOS DE
LA. ATENCIÓN
149
en cada indi iduo la in eligencia al más al o
pode , no puede as o ma la. No puede ob a
sob e un espí i u limi ado é igno an e como
en uno muy cul i ado
y
de al os uelos. Po-
demos, pues, en is a de nues o asun o, dis-
ingui dos ca ego ías de mís icos. En unos,
el acon ecimien o in e io consis e en la apa-
ición de una imagen-maes a al ededo de
la cual odo gi a (la Pasión, la Na i idad,
la Vi gen, e c.),
y
que se aduce po una
sucesión egula de mo imien os
y
discu sos:
ales como Ma ía de Mw l, Luisa La ean, la
es á ica de Vo ay. En o os, los g andes mís-
icos, el espí i a, después de habe a a esado
la egión de las imágenes, alcanzan la de
las
ideas
pu as,
y
allí se ijan. T a a é de de-
mos a después que es a o ma supe io del
éx asis ealiza á eces el monoideísmo com-
ple o, absolu o; es deci , la pe ec a unidad
de la conciencia, que no consis e más que en
un solo es ado, sin cambio.
Pa a di igi es a ma cha ascenden e del es-
pí i u hacia la unidad absolu a de la concien-
cia de que la a ención misma, la más con-
1
150
PSICOLOGiA DE LA ATENCIÓN
cen ada, no es sino un pálido bosquejo, no
enemos necesidad de ecu i á hipó esis
p obables ni de p ocede eó icamen e,
y
d
p io i.
Encuen o en
El cas illo
in e io
de
san a Te esa la desc ipción, pa e po pa e,
de es a concen ación p og esi a de la con-
ciencia que, pa iendo del es ado o dina io de
di usión, e is e la o ma de la a ención, la
pasa,
y
poco á poco, en algunos casos, llega
á la pe ec a unidad de la in uición. En e -
ciad que es e documen o es único; pe o una
buena obse ación ale más que cien o me-
dianas (1). Puede, po lo demás, inspi a nos
plena con ianza. Es una con esión hecha po
manda o del pode espi i ual, es la ob a de
un espí i u muy delicado, muy hábil en ob-
se a ,
y
que sabe maneja su lengua pa a
exp esa los más ines ma ices.
Ruego al lec o que no se deje des ia po
la aseología mís ica de es a obse ación,
(1) Es p obable que se encon a an o as, hojeando la
li e a u a mís ica de los di e sos países. Los pasajes ci ados
es án sacados de
El cas illo in e io , y
un pequeño núme o
de la
Au obiog a ía.
» i
LOS ESTADOS MORBOSOS DE LA ATENCIÓN
151
que no ol ide que es una española del siglo
XVI la que se analiza, en el lenguaje
y
con
las ideas de su iempo; puede aducí sela en
el lenguaje de la psicología con empo ánea.
Voy á ensaya es a. aducción, limi ándome
á demos a esa concen ación, siemp e c e-
cien e, ese ecogimien o incesan e del cam-
po de la conciencia, desc i o según una ex-
pe iencia pe sonal.
Hay, dice ella, un cas illo hecho de un
solo' diaman e, de una belleza y de una pu-
eza inco npa ,ibles, en a allí, habi a le, es
el in del mís ico. Es e cas illo es in e io en
nues a alma; no hay que sali de noso os
pa a pene a le, mas el camino es la go
y
di ícil. Pa a alcanza le, hay que eco e sie-
e mo adas; se anquea po sie e g ados de
«o ación». En el es adio p epa a o io se es á
aún sume gido en la mul iplicidad de las
imp esiones
y
de las imágenes, en da ida
del mundo». T aduzcamos: la conciencia si-
gue su. cu so o dina io, no mal.
La p ime a mo ada' es alcanzada po la
'
4Ko ación ocal». In e p e o yo; la o ación