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La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos XX y XXI

Palazón-Cascales, Bartolomé

Abstract

El trabajo de investigación que aquí se presenta tiene como finalidad el estudio de la escultura pública de la ciudad de Murcia, localizada en el entorno que forma el paisaje urbano de la ciudad, como pueden ser sus calles, glorietas, jardines, parques y fachadas de inmuebles; es decir, todos aquellos espacios de dominio público que están relacionados con el uso y disfrute del ciudadano; estos son los escenarios en los que se desarrolla nuestra investigación. En este marco se localizan numerosas esculturas, obras de arte que constituyen parte del patrimonio artístico de la ciudad y que son el centro de nuestro estudio. La presencia del arte público en la ciudad se manifiesta a través de sus monumentos, esculturas, e intervenciones artísticas, siendo todas ellas de acceso público. Es este carácter público otro de los planteamientos iniciales de nuestra investigación, ya que estudiamos las esculturas que se encuentran emplazadas en lugares públicos, de acceso público y de propiedad pública, así como otras que se localizan en espacios privados con accesibilidad pública. Como ya se ha indicado, la investigación se centra en el paisaje urbano de la ciudad de Murcia, en sus espacios considerados como públicos, donde se encuentra el conjunto escultórico de la ciudad. Para ello hemos tomado como soporte teórico la terminología relacionada con el desarrollo del arte público en el contexto urbano de referencia, analizando el conjunto de las obras escultóricas pertenecientes al periodo del estudio, desde 1901 a 2015. El planteamiento de la investigación se propone desde varios puntos de vista —que pretenden ser complementarios entre sí— para llegar a un mayor conocimiento del patrimonio escultórico de la ciudad, esperando con ello poner en valor una parte de su riqueza artística y cultural. Concretando sobre lo anteriormente indicado, la hipótesis de trabajo de nuestra investigación está enmarcada en un planteamiento de localización y selección del objeto de estudio definido como escultura pública de la ciudad de Murcia, y acotado temporalmente entre 1901 y 2015, pues este periodo no ha sido abordado de manera tan extensa como se ha hecho con periodos precedentes. Esta investigación se realiza también con la intención de inventariar y catalogar un patrimonio público que necesita ser puesto en valor, para lo cual nos hemos propuesto hacer un análisis de su estado de conservación, facilitando con ello a las instituciones responsables su cuidado y mantenimiento.

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LA ESCUL TURA PÚBLICA EN LA CIUDAD DE MURCIA: SIGLOS XX y XXI Bartolomé P alazón Cascales Sevilla 2017 Departamento de Escultura e Historia de las Artes P lásticas Univ ersidad de Sevilla Facultad de Bellas Artes LA ESCUL TURA PÚBLICA EN LA CIUDAD DE MURCIA: SIGLOS XX y XXI LA ESCUL TURA PÚBLICA EN LA CIUDAD DE MURCIA: SIGLOS XX y XXI T esis realizada por: D. Bartolomé P alazón Cascales T esis dirigida por: Dr. D. Olegario Martín Sánchez Dr. D. Francisco Javier Gómez de Segura Hernández T esis realizada en el programa de doctorado: Inv esitigación Artística Sevilla 2017 Departamento de Escultura e Historia de las Artes P lásticas Univ ersidad de Sevilla Facultad de Bellas Artes A mi gran amigo Narciso, por haber creído y confiado siempre en lo que estaba realizando. Y a toda mi familia, por la ayuda y comprensión mostrada. 9 A gr adecimientos Quisiera concluir los últimos siete años de mi vida agradeciendo a todas aquellas personas e instituciones que han colaborado estrechamente con la inv estigación que a continuación presento. Inicialmente, como no, comenzaré dando mis agradecimientos a esas dos personas excepcionales que me han guiado, animado y motiv ado en la reali- zación de esta tesis doctoral, mis directores de tesis: el Dr. D. Olegario Mar- tín Sánchez y el Dr. D. Francisco Javier Gómez de Segura Hernández, gracias a ellos este proy ecto de investigación es una realidad hoy. P ersonalmente, ambos han contribuido a la formación de la persona que soy en la actuali- dad; guardo especiales momentos vividos y compartidos con ambos. Indudablemente, otra de las personas importantes en el desarrollo de esta inv estigación ha sido mi gran amiga (hermana y madre) Remedios de los Rey es García Candel, que ha actuado de psicóloga y consejera; a ella le agra- dezco sus infinitas charlas de motiv ación, ayudándome para que esta tesis fuera una realidad. Institucionalmente, quiero agradecer la colaboración del Ayuntamiento de Murcia y de la Comunidad A utónoma de Murcia, a las diferentes biblio- tecas como la Biblioteca Regional o la Biblioteca Nebrija. T ambién a los div er- sos archivos como el Archivo Municipal de Murcia, el Archivo Intermedio May ayo, el Archivo Regional, el Archivo del Banco de España y el de los Ministerios de Justicia y Sanidad. Otras instituciones que quiero mencionar son el Centro T ecnológico del Mármol, Piedra y Materiales de Cehegín y el Centro de Inv estigación Consejo Asesor para el Desarrollo de la Escultura Monumentaria y Ambiental (CODEMA ) Nacional de la Habana, Cuba, ya que sin las colaboraciones de estas instituciones me hubiese sido más difícil acometer esta inv estigación. De modo personalizado me gustaría citar las amistades forjadas en las diferentes instituciones: del Ayuntamiento de Murcia destaco a la arqueólo- ga María del Carmen Martínez Salv ador; del Archivo Municipal, a P ascual Costas Toral, P edro Artef Montalbán y Cristino Mata de Haya; del Archivo Intermedio, a Agustín Otalora García y especialmente a su directora Carmen Lillo Senac (una gran funcionaria amando su trabajo). De la Comunidad A utónoma destaco la figura de Domingo Ibáñez López 16 ANEXOS .......................................................................................................... 835 ANEXO 1. RELACION DE INVENT ARIOS INSTITUCIONALES DE LA ESCUL TURA EN LA CIUDAD DE MURCIA ............................................................... 837 1.1. Inv entario de las obras escultóricas Institucionales del Ayuntamiento de Murcia. (Esculturas propiedad del Ayuntamiento de Murcia ubicadas en espacios interiores) ..... 841 1.2. Inv entario de las obras escultóricas públicas del Ayuntamiento de Murcia. (Esculturas propiedad del Ayuntamiento de Murcia al aire libre). ......................................... 845 1.3. Inv entario de Arte de la Comunidad A utónoma de Murcia, 2009. (Uso Público de Hacienda)...................................... 848 1.4. Inv entario de las obras escultóricas de la Comunidad A utónoma de Murcia, 2009. ( mha - Uso General Museos) ........ 898 1.5. Inv entario de las obras escultóricas de la Comunidad A utónoma de Murcia. Instituto de las Industrias Culturales y las Artes. ( ica o Murcia Cultural), 2012. ....................................... 918 1.6. Inv entario de las obras escultóricas de ámbito Institucional de carácter Estatal (Fondo de Arte). .............................................. 1013 ANEXO 2. ENTREVIST AS A LOS ARTIST AS ...................................... 1029 ANEXO 3. DOCUMENT ACIÓN GRAFICA FOTOS Y PLANOS DE EMPLAZAMINETO ............................................................................ 1053 Introducción Introducción 19 19 El trabajo de inv estigación que aquí se presenta tiene como fina - lidad el estudio de la escultura pública de la ciudad de Murcia, localizada en el entorno que forma el paisaje urbano de la ciudad, como pueden ser sus calles, glorietas, jardines, parques y fachadas de inmuebles; es decir, todos aquellos espacios de dominio público que están relacionados con el uso y disfrute del ciudadano; estos son los escenarios en los que se desarrolla nuestra inv estigación. En este marco se localizan numerosas esculturas, obras de arte que constituy en parte del patrimonio artístico de la ciudad y que son el centro de nuestro estudio. La presencia del arte público en la ciudad se manifiesta a través de sus monumentos, esculturas, e interv enciones artísticas, siendo todas ellas de acceso público. Es este carácter público otro de los planteamientos iniciales de nuestra inv estigación, ya que estudia- mos la escultura que se encuentra emplazada en lugares públicos, de acceso público y de propiedad pública, así como otras que se hallan en espacios priv ados con accesibilidad pública. Como y a se ha indicado, la inv estigación se centra en el paisaje urbano de la ciudad de Murcia, en sus espacios considerados como públicos, donde se encuentra el conjunto escultórico de la ciudad. P ara ello hemos tomado como soporte teórico la terminología rela- cionada con el desarrollo del arte público en el contexto urbano de referencia, analizando el conjunto de las obras escultóricas pertene- cientes al periodo del estudio, desde 1901 a 2015. El planteamiento de la inv estigación se propone desde varios puntos de vista —que pretenden ser complementarios entre sí— para llegar a un mayor conocimiento del patrimonio escultórico de la ciudad, esperando con ello poner en v alor una parte de su rique- za artística y cultural. No se han encontrado muchas publicaciones que aborden teóri- camente el tema de la escultura pública de la ciudad de Murcia en periodos precedentes a los estudiados en esta inv estigación, aun- que destacaremos tres tesis doctorales que nos han aportado alguna ayuda al respecto: Cementerios Murcianos. Arte y Arquitectura, rea- La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 20 lizada por Ana María Moreno A tance 1 ; La escultura barroca murcia- na anterior a Francisco Salzillo (1650-1730), realizada por María del Carmen Sánchez-Rojas Fenoll 2 y Escultores murcianos del siglo xix : La escultura en Murcia durante este siglo , realizada por José Luis Melen- dreras Gimeno 3 ; T ambién Melendreras ha publicado monografías de v arios escultores, entre otras destacamos las dedicadas a José P lanes P eñalv er y a Francisco Toledo Sánchez 4 . Por lo general, las publicaciones citadas abundan en el estudio de la escultura religio- sa, si bien Melendreras cita en sus estudios dos esculturas públicas que nos han interesado especialmente en nuestra inv estigación, el Monumento a Salzillo construido por Francisco Sánchez Araciel y el Monumento a la Fama, realizado por Santiago Baglietto. En cambio, en nuestra búsqueda hemos encontrado v arias publi- caciones sobre la temática de la escultura pública en otras ciudades (del P aís V asco, Comunidad V alenciana, Comunidad de Madrid y Cataluña). La mayor parte de ellas presentan la información en for- ma de catálogo. Asimismo, se ha tomado como referencia —siendo uno de nues- tros puntos de partida— el P lan de Protección del Conjunto His- tórico de Murcia ( pechm ). El análisis de este plan nos ha facilitado información relev ante sobre la situación y estado de alguna de las obras más antiguas, sobre las delimitaciones del casco histórico de la ciudad y acerca de la metodología de catalogación y protección del patrimonio artístico urbano. El Museo de la Ciudad y el Museo de Bellas Artes de Murcia, ambos ubicados en la ciudad de Murcia, han sido otra fuente de referencias para nuestro trabajo y a que sus fondos contienen v aliosa información sobre la escultura pública de la ciudad. Estos museos 1  Moreno A tance, A. M., Cementerios murcianos. Arte y arquitectura. T esis doctoral dirigida por Carlos Saguar Quer. Universidad Complutense de Madrid, 2005. 2  Sánchez-Rojas Fenoll, M. C., La escultura barroca murciana anterior a Francisco Salzillo (1650-1730). T esis doctoral dirigida por Emilio Gómez Piñol. Univ ersidad de Murcia, 1977. 3  Melendreras Gimeno, J. L., Escultores murcianos del siglo xix : La escultura en Murcia durante este siglo. T esis doctoral dirigida por Francisco Javier de la P laza Santiago. Universidad de Murcia, 1979. 4  Melendreras Gimeno, J. L., (1992). El escultor Murciano José P lanes Peñalv er. Murcia: Compobell, 1992; Escultor murciano Francisco Toledo Sánchez (1928-2004). Murcia: [Melendreras Gimeno], 2007, 1ª ed. Introducción 21 cuentan con documentos y, sobre todo, con numerosos bocetos de los monumentos públicos de la capital murciana, de gran importan- cia para la inv estigación debido a que algunos de ellos han sido el origen de las obras que se encuentran en el espacio urbano. Concretando sobre lo anteriormente indicado, la hipótesis de tra- bajo de nuestra inv estigación está enmarcada en un planteamiento de localización y selección del objeto de estudio definido como es - cultura pública de la ciudad de Murcia, y acotado temporalmente entre 1901 y 2015, pues este periodo no ha sido abordado de ma- nera tan extensa como se ha hecho con periodos precedentes. Esta inv estigación se realiza también con la intención de inventariar y catalogar un patrimonio público que necesita ser puesto en v alor, para lo cual nos hemos propuesto hacer un análisis de su estado de conserv ación, facilitando a las instituciones responsables su cuida- do y mantenimiento. Objetivos Apoyándonos en los conceptos y terminologías referidas a la idea de espacio público y escultura pública, así como en otras referencias relacionadas con estos conceptos generales, esperamos alcanzar v a- rios objetivos que se encuentran inscritos en el ámbito del estudio de la escultura en contextos públicos urbanos y que podrían definir - se según la siguiente secuencia de trabajo:   · Localizar el patrimonio escultórico del siglo xx y primer quin- denio del siglo xxi que posee la ciudad de Murcia.   · Clasificar y catalogar dicho conjunto escultórico, ordenado cro - nológicamente y distribuido en distintas etapas que tienen que v er con la evolución social, cultural y política de la ciudad a lo largo de los ciento quince años que abarca el estudio de esta inv estigación.   · Analizar detalladamente las obras catalogadas.   · Estudiar el conjunto del patrimonio escultórico de la ciudad de Murcia del periodo citado para interpretar su evolución desde un punto de vista histórico y artístico.   · V alorar el estado de conserv ación de cada una de las obras ana- La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 22 lizadas.   · Generar v arios anexos que faciliten el estudio de las obras, am- pliando y actualizando la información existente mediante la ejecución de un detallado estudio de campo. Metodología y fuentes documentales P ara plantear los objetivos arriba descritos se ha desarrollado el si- guiente plan de trabajo: en primer lugar se ha realizado una revi- sión bibliográfica que nos ha ayudado a desarrollar los contenidos de la inv estigación. Una vez que se ha realizado el proceso de docu- mentación y estudio de los temas afines a la investigación (siendo este el de la escultura pública en la ciudad de Murcia durante el siglo xx y primeros quince años del xxi ) se ha llev ado a cabo el estu- dio de campo en la delimitación urbana que aparece justificada en el capítulo segundo. Esta inv estigación se propone sobre tres líneas básicas de trabajo: una es la elaboración de una fundamentación teórica que nos ha servido como instrumento mediante el que localizar y analizar los objetos de estudio, que en nuestro caso son los monumentos, las esculturas y las interv enciones artísticas realizadas dentro de los espacios públicos de la ciudad; pero también nos interesan los con- textos en que se han ido desarrollando las distintas interv enciones escultóricas, que tienen que v er con la evolución histórica, social y cultural de la ciudad. La segunda línea a desarrollar en esta inv estigación se plantea mediante la realización de un estudio de campo plasmado en un in- v entario que recopila la información disponible relativa a las obras de escultura pública que interesan a la selección determinada para este estudio; para ello se ha recopilado, en muchos casos sobre el propio terreno, información gráfica, fotográfica, histórica y docu - mental. Esto tiene por finalidad recabar la información necesaria que nos proporcione datos sobre el objeto de estudio con una visión global. La tercera línea de trabajo se centra en el estudio y análisis de los registros de las instituciones que afectan a estas obras, especialmen- Introducción 23 te sobre la gestión patrimonial del inv entariado, lo que nos permite conocer el estado de la catalogación tanto de las colecciones de las obras escultóricas ubicadas en las instituciones como de las que se hallan instaladas en los espacios urbanos; con ello pretendemos ac- tualizar los inv entarios existentes, corrigiendo los posibles errores e identificando aquellas obras que no figuren en los mismos. Con la recopilación de la información obtenida mediante un de- tallado trabajo de campo se ha documentado el estado de conser- v ación en que se encuentran las esculturas instaladas en el espacio urbano, esperando que ayude a las instituciones competentes la in- formación facilitada sobre el estado del patrimonio monumental y artístico de la ciudad, esperando así contribuir a su protección y mantenimiento. Clasificada toda la información reunida mediante el trabajo de campo en cada uno de sus apartados, las obras se clasifican en cua - tro periodos temporales: el primero corresponde a los inicios del siglo xx , localizándose en este periodo siete obras monumentales; el segundo periodo, que comprende los años de la dictadura franquis- ta, nos ofrece v eintinueve monumentos y esculturas; el tercer perio- do, correspondiente a la etapa democrática, nos aporta v einticuatro obras; mientras que el último, que abarca los primeros quince años del siglo xxi , nos ofrece ochenta y ocho esculturas; siendo un to- tal de ciento cuarenta y ocho esculturas públicas las que completan nuestro estudio. Con todo este material realizamos un análisis formal, histórico y de emplazamiento (información que se encuentra en el capítulo cinco de esta investigación) con el fin de comprender la evolución histórica y artística de la escultura pública en la ciudad de Murcia a lo largo de los ciento quince años que abarca la inv estigación. La información recopilada, de carácter documental o fotográfico, se ha organizado en un modelo de fichas que contienen los ítems referen - ciales más significativos de cada una de las obras estudiadas. Hemos realizado una exhaustiv a búsqueda de información sobre el tema de la escultura pública en la ciudad de Murcia en bibliote- cas, museos, archivos, etc. La bibliografía referente al tema del arte La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 24 público es extensa en rasgos generales; sin embargo, ha sido ne- cesario indagar para encontrar una bibliografía más específica que trate sobre el arte público en la ciudad de Murcia. Se han localizado muy pocos textos sobre este tema y nos hemos ayudado de publica- ciones más generales y de carácter histórico, aunque la mayoría de ellas estudian obras datadas con anterioridad al periodo de nuestro estudio. Solamente se han encontrado dos publicaciones que tratan directamente algunos de los temas que plantea esta inv estigación: Escultores murcianos del siglo xx 5 y Así lo he visto y así lo explico. Mur- cia, placas y bustos conmemorativos 6 , donde se hace referencia a los escudos, placas y bustos conmemorativos de personajes célebres de la ciudad. P ara ampliar la documentación sobre la escultura pública en Murcia también hemos tomado como referencia lo publicado en la prensa local, realizando consultas en las hemerotecas de los distin- tos periódicos, lo que nos ha facilitado una v aliosa información so- bre todas las obras monumentales del inicio de la inv estigación, así como de las propuestas escultóricas más contemporáneas. Las con- sultas en las hemerotecas fueron amplias y exhaustiv as, pues hemos podido constatar el gran v alor informativo que tiene la prensa para un estudio de estas características. Asimismo se ha tomado como referencia —siendo uno de los puntos de partida— el P lan Especial Conjunto Histórico de Mur- cia ( pechm ). El análisis de este plan nos ha facilitado información relev ante sobre la situación y estado de alguna de las obras más antiguas, sobre las delimitaciones del casco histórico de la ciudad e información sobre la metodología de catalogación y protección del patrimonio artístico urbano. En el Museo de la Ciudad y el Museo de Bellas Artes de Murcia hemos encontrado importante información para el tema de esta in- 5  Melendreras Gimeno, J. L., Escultores murcianos del siglo xx . Murcia: Caja de Ahorros del Mediterráneo, 1999. 6  Fernández Egea, F., Así lo he visto y así lo explico. Murcia, placas y bustos conmemorativos . Murcia: Riande Artes Gráficas, 2006. Introducción 25 v estigación, ya que poseen v aliosa documentación sobre la escultu- ra pública de la ciudad. T ambién cuentan con numerosos bocetos de los monumentos públicos de la capital murciana, siendo de gran importancia para la inv estigación, puesto que algunos de ellos han sido los estudios previos a la realización de los monumentos públi- cos que se encuentran en el espacio urbano. P ara concluir con la exposición de las distintas fuentes documen- tales que nos han servido para acometer este proy ecto, citaremos el acopio de testimonios de los artistas mediante entrevistas que he- mos realizado siguiendo un cuestionario común a todos ellos. Con- sideramos que esta información es de sumo interés para la inv esti- gación por ser una fuente de documentación directa que permite desarrollar más ampliamente los contenidos del presente estudio 7 . Estructura de contenidos La inv estigación está organizada en diez capítulos, donde se com- pila y analiza la información seleccionada sobre la escultura pública murciana realizada a lo largo del siglo xx y los primeros quince años del xxi que se encuentra en la zona acotada para nuestro estudio, estos son: Capítulo primero: Fundamentación teórica En ella presentamos las líneas teóricas más destacadas que sirv en para el desarrollo de nuestro campo de estudio, que nos permiten comprender y explicar los términos relacionados con el espacio pú- blico y escultura pública, siendo estos términos los más señalados en los que se basa nuestra inv estigación sobre la escultura de la ciu- dad de Murcia. Capítulo segundo: Delimitación histórica y urbana del estudio La inv estigación está acotada temporalmente en los ciento quince años que transcurren desde comienzos del siglo xx hasta los pri- meros quince años de nuestro siglo, y limitada geográficamente al 7  V er cap. 3 de la investigación y el anexo ii . Fundamentación teórica 33 Antes de desarrollar los distintos capítulos de esta tesis hemos de concretar algunos de los conceptos teóricos que la sustentan, sin por ello pretender hacer un análisis pormenorizado de la terminología al uso, y a que profundizar en estos aspectos la alargaría en exceso, además de que en sí mismo sería lo suficientemente relev ante como para constituirse en un nuevo tema de estudio. En este capítulo pre- sentamos un acercamiento teórico a las ideas y conceptos funda- mentales que sirv en para dar forma a nuestra tesis. P ara discernir entre los distintos planteamientos teóricos de esta inv estigación, primeramente hemos de presentar y comprender va- rios conceptos básicos referidos a las ideas de espacio, espacio pú- blico y todo aquello que esté relacionado con dichos términos apli- cados a los lugares propios de la ciudad, como pueden ser parques, jardines, calles, plazas, rotondas, etc., puesto que son los espacios que albergan las esculturas, los monumentos o las interv enciones artísticas realizadas en el entramado urbano. 1.1. Sobr e los conceptos de espacio y espacio público De forma intuitiv a y natural entendemos el espacio como una idea más o menos abstracta que se completa mediante la interacción práctica con el entorno, para Javier Maderuelo: «La experiencia de la existencia y cualidades de lo que llamamos espacio se aplica a la idea de espacio físico, es decir, al medio en el cual se ubica y se mue- v e el cuerpo, al volumen desocupado que surge sobre el plano del suelo que se pisa y que se extiende hasta donde abarca la mirada, a los límites visuales que acotan el horizonte» 1 . La noción de espacio es una terminología muy amplia que ha sido estudiada y descrita por filósofos, artistas y científicos. Desde un punto de vista filosófico podemos encontrar tres descripciones básicas sobre la idea de espacio: la primera definición de espacio se - 1  Maderuelo, J., La idea de espacio en la arquitectura y el arte contemporáneos, 1960-1989 . Madrid: Akal, 2008, pág. 12. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 34 ría la propuesta por Aristóteles, quien relacionó el espacio como to- pos (lugar ). A este respecto Javier Maderuelo dice: «La idea de lugar ha sido motivo de reflexión filosófica por parte de Aristóteles en el Libro iv de la Física , donde se plantea inv estigar sobre los conceptos de lugar, vacío y tiempo. P ara el filósofo griego, el lugar es entendi - do como un espacio contenedor en el cual se ubican o desplazan los cuerpos. No es ni forma ni materia, ni tampoco es parte de la cosa, sino que el lugar es el límite del cuerpo continente » 2 . El segundo concepto lo encontramos en la teoría de Newton, donde el espacio se describe como una extensión real e indepen- diente de los cuerpos, considerado el espacio como el contenedor de los cuerpos tridimensionales y respondiendo a la idea de un espacio absoluto. La tercera fundamentación que nos interesa es la teoría de la relatividad de Einstein, quien describe la idea de espacio como un campo conformado por cuatro dimensiones. Cuando realizamos una referencia al espacio en el entorno artís- tico nos estamos refiriendo a un lugar, ambiente o entorno; distin - guiendo también los distintos espacios en parajes o paisajes y clasi- ficándolos a su vez en entornos culturales o históricos. Por tanto, la teoría aristotélica sobre el espacio sería el punto inicial para definir el concepto de espacio contemplado en esta inv estigación. Además de Aristóteles, Newton o Einstein hay otros filósofos y teóricos que desarrollaron el concepto de espacio, como sería Hei- degger, quien respondiendo a la pregunta ¿qué es el espacio? argu- menta que es algo que «viene referido al espacio físico» 3 . Además, Heidegger matiza «espaciar significa rozar, hacer sitio libre, dejar espacio libre a algo» 4 . Galileo también contribuyó a ampliar el concepto de espacio desarrollando una nuev a visión del mismo, asimilándolo a la idea de algo infinitamente abierto, planteamiento que evolucionaría en 2  Maderuelo, J., La idea de espacio…, op. cit., pág. 17. 3  Heidegger, Martin, «El origen de la obra de arte», en Caminos de bosque . Madrid: Alianza, 1995, págs. 67, 73. 4  Heidegger, Martin, ibíd., pág. 81. Fundamentación teórica 35 el medievo para dar lugar al término de localización , que posterior- mente será reemplazado por el de extensión . Además de las teorías filosóficas, el concepto de espacio también ha sido desarrollado por arquitectos y artistas. En 1893 Adolf von Hildebrand publicó, El problema de la forma en la pintura y la escultu- ra 5 , lo que fue un acercamiento a los problemas de la percepción de la forma —y consiguientemente del espacio— desde el punto de vista de la práctica escultórica. Umberto Boccioni 6 , en su Manifesto tecnico della scultura futurista publicado en 1913 relaciona la creación escultórica con el uso de nuevos materiales y considera que esta se concreta en relación con el espacio: «La escultura debe, por tanto, dar vida a los objetos, haciendo sensible, sistemática y plástica su extensión en el espacio, puesto que y a nadie puede dudar de que un objeto termina donde otro comienza y de que no existe nada, sea botella, automóvil, casa, árbol o camino, que al circular nuestro cuerpo no lo corte y lo seccione con un arabesco de redes curv as». Las ideas desarrolladas sobre el espacio están ampliamente re- presentadas en las teorías arquitectónicas, Hendrik P etrus Berlage menciona el término espacio en sus textos, y afirma que «el objeto de la arquitectura es la creación de espacio, y deberá, por tanto, co- menzar con el espacio» 7 . La idea de espacio que Berlage desarrolla en Grundlagen und Entwicklung der Architektur queda expuesta en tres principios: el primero, la identificación de geometría con es - pacio; segundo, proy ectar desde el interior y no desde el exterior hacia el interior, como hacían los arquitectos que se apoy aban en los estilos; y tercero, la arquitectura debe ser «funcional» y cada espacio debe corresponder a su finalidad socioeconómica. Indudablemente estas ideas están estrechamente relacionadas con el vínculo que se establece entre la forma y la función, dos de los planteamientos pro- gramáticos de la arquitectura. 5  Hildebrand, A., El problema de la forma en la pintura y la escultura. Madrid: Antonio Machado libros, 1989. 6  Maderuelo, J., La idea de espacio…, op. cit., pág. 43. 7  V an de V en, Cornelis., El espacio en la arquitectura . Madrid: Cátedra, 1981, pág. 194. Citado en Maderuelo, J., La idea de espacio…, op. cit., pág. 41. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 36 Como podemos apreciar, el concepto de espacio es un término muy amplio, del que encontramos definiciones en filósofos, críticos, arquitectos o escultores, como las descritas anteriormente. Siguien- do con los planteamientos de Maderuelo, también se pueden encon- trar términos de aproximación a la idea de espacio, aunque siempre teniendo la referencia sobre el concepto hombre-espacio como lugar acotado. P ara ello podríamos comenzar por la terminología de la idea de límite , considerándolo como referencia espacial; el término puede definirse como lindero entre territorios, siendo los límites de un objeto los que establecen su forma insertándola en el espacio 8 . Otra terminología que también está relacionada con el concepto general que se está describiendo es la de entorno , entendido como territorio o conjunto de parajes que rodean un lugar o una pobla- ción. La idea de entorno viene completada por la de contorno , todo entorno posee unas líneas virtuales o reales, visuales o físicas, que determinan su límite, su contorno. Otro concepto es el de ámbito , que también se describe como con- torno o perímetro de un espacio o lugar, en otras palabras, es el espacio entendido dentro de unos límites determinados. La idea de sitio , otro concepto de nuestro interés, es el espacio ocupado por algo o por alguien 9 . Aparece con la ocupación de un espacio por cualquier cuerpo tridimensional, como puede ser un monumento o un edificio. El sitio no representa solo el concepto general de espacio, sino que también hace referencia a un lugar. T ambién el término espacio es genérico y admite la combinación con otros, dando lugar a palabras compuestas que dan sentido a nuevos conceptos como espacio tridimensional, espacio aéreo, es- pacio geográfico, espacio urbano, o espacio público, siendo estos tres últimos los más afines a uno de los términos más interesantes para nuestro campo de estudio, como puede ser el de espacio escul- tórico . El término arte público nos indica que existen espacios de uso pú- 8  Ibíd. 9  Según la descripción de «sitio» dada por el drae. Fundamentación teórica 37 blico acondicionados para emplazar y contemplar las obras artísti- cas que pueden adquirir la condición de públicas por su emplaza- miento y por la forma en que se hay an gestionado. El concepto de arte público está ligado a las ideas de espacio público, de titularidad pública, de acceso público y con un sentido de servicio público. A este respecto, Javier Maderuelo hace un «elogio del jardín» como lugar para el arte público: «Una v ez que la obra escultórica ha salido de la galería de arte y del museo para ubicarse en los espacios pú- blicos, un nuevo repertorio de posibilidades se ofrece a los artistas. Además de la ciudad, en la que los escultores pueden realizar […] toda una extensa gama de obras, desde el monumento conmemora- tivo a los elementos de amueblamiento urbano, otros escenarios se presentan como campo posible de actuación para el “arte público”. Estos cubren un repertorio que v a desde los desolados paisajes re- cónditos a los jardines recoletos» 10 . 1.1.1. Espacio urbano Podemos considerar el espacio urbano como el lugar donde se con- forma una ciudad, constituida esta por las personas que en ella co- habitan compartiendo todo tipo de instalaciones espaciales destina- das a la conviv encia, a desarrollar actividades lúdicas, recreativ as, etc.; infraestructuras que se encuentran en la ciudad, como calles, plazas, parques, jardines o glorietas; lugares de tránsito y convi- v encia que suelen ser ocupados por la escultura para dotarlos de significado artístico y simbólico. En este sentido, los escultores son responsables de dar forma y significado a los espacios urbanos con sus interv enciones, por lo que es importante que el artista realice su obra con el estilo personal que le caracteriza, pero además tendrá que demostrar una cierta sensibilidad con el entorno urbano en el que ubicará su creación artística. Es frecuente encontrar proy ectos realizados al margen del lugar, pero también podemos constatar que cada v ez son más los proyectos que atienden a las característi- cas del emplazamiento, buscando el diálogo de la obra escultórica 10  Maderuelo, J., La pérdida del pedestal . Madrid: Círculo de Bellas Artes, 1994, pág. 79. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 38 con un paisaje preexistente que se expresa tanto en las funcionali- dades propias del territorio urbano como en el plano simbólico del lugar. 1.1.2. Espacio público T ambién el término espacio público es muy amplio debido a que eng- loba conceptos afines con el espacio geográfico y el espacio urbano, que lo enlazan a lugares concretos como la plaza, la calle, el jardín o el paisaje. Las manifestaciones formales y funcionales de estos luga- res precisan las actuaciones con las que la obra artística se organiza y manifiesta en el espacio público. Podemos considerar espacio público como lugar donde cual- quier persona puede transitar libremente sin ningún impedimento a la hora de acceder a dicho entorno; por otro lado, se encuentran los espacios públicos semipriv ados donde el acceso puede ser restrin- gido, normalmente por razones de propiedad priv ada o por limita- ción de acceso en fechas u horarios concretos; por lo que podríamos considerar que los espacios públicos son de propiedad pública, de dominio y uso público. Los espacios públicos también son territorios controv ertidos, for- mados por una v ariedad de elementos que se han ido acumulan- do en diferentes momentos, motiv ados por necesidades distintas, aunque en la mayor parte de los casos se han ido planteando para satisfacer las necesidades del ser humano y los grupos sociales que articulan el sentido de lo público. T ambién el espacio público es el escenario de las relaciones sociales en el dev enir de lo cotidiano, ofreciendo funcionalidades para usos puramente materiales, pero también capacitando los espacios para las representaciones de ca- rácter simbólico propias de la interacción social. El espacio público en la ciudad se conforma en las vías de cir- culación abiertas como calles, av enidas, glorietas; en los espacios acotados, como jardines o parques y en edificios públicos como bi - bliotecas, escuelas, ayuntamientos, etc. De los espacios citados se considerarán para esta inv estigación aquellos que son de titulari- dad pública, en los que no se planteen restricciones de acceso y que Fundamentación teórica 39 están destinados al uso y disfrute de los ciudadanos en general. En estos lugares han de localizarse todas las obras escultóricas motivo de nuestro estudio. El espacio público también puede estar referido a edificios pri - v ados como bancos, centros comerciales, hospitales o fundaciones que tienen el cometido de servicio público. Estos casos también se han considerado de interés para nuestro estudio debido a que, aun siendo de titularidad priv ada, alguno de sus elementos estructu- rales —como las fachadas o alguno de sus patios— cumplen con las características de públicos, pues también conforman el entorno donde las personas transitan y pueden contemplar dicha estructura o forma exterior sin ningún impedimento y a cualquier hora del día. Uno de los ejemplos más evidentes en nuestra inv estigación es la Fachada del Real Casino de Murcia, de titularidad priv ada y catalo- gado como Bien de Interés Cultural ( bic ): su fachada da a una de las calles más concurridas del centro de la ciudad, donde se encuentran los elementos escultóricos que analizamos en nuestro estudio. A teniéndonos a estos planteamientos también hemos de consi- derar aquellos espacios priv ados o semipúblicos como los patios o recintos exteriores de una institución de titularidad pública o pri- v ada que contengan obras de arte y estas sean visibles desde la vía pública, tengan o no restringido el acceso. Citamos como ejemplo de recinto público con limitación horaria y con acceso visual la es- cultura del Conde de Floridablanca ubicada en el recinto exterior del centro educativo del mismo nombre. En el caso de recinto priv ado podemos citar el reliev e Virgen con Niño de la Clínica de Belén, que se puede contemplar desde la vía pública, además del acceso abier- to que posee el recinto de la clínica. 1.1.3. Arte público Entre las diferentes ideas vinculadas al concepto de escultura públi- ca quizás la más admitida sea la de arte público . Y a nos hemos refe- rido anteriormente a la descripción de arte público de Javier Made- ruelo vinculándola con el jardín como lugar para el arte público. El mismo autor nos ofrece nuev amente un análisis sobre la idea de arte La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 40 público cuando dice: «Una discusión que se inició en los años seten- ta se mantiene aún entre el “arte público” y el “priv ado”, y también una pregunta con múltiples contestaciones: ¿El arte público requie- re algunas condiciones particulares que no tiene el priv ado? […] lo que sí es cierto es que desde mediados de los años setenta se ha gestado la idea, cada v ez más sólida, de generar una nueva cate- goría, la de “arte público”; de reconocer un tipo específico de arte cuyo destino es el conjunto de los ciudadanos no especialistas en arte contemporáneo y cuy a ubicación es el espacio público abierto que conforman las calles, plazas y jardines. Esta nuev a categoría no es un estilo y se desarrolla independientemente de las formas, de los materiales y de las escalas con las que se realice. […] En teoría, la historia, evolución y planteamiento del “arte público” son claros, pero la realidad demuestra que conseguir categorizar actualmente un cierto tipo de arte como “público” es asunto conflictivo. Lo que se trata es de av eriguar qué diferencia hay entre una obra de “arte público” y otra que no lo es, sobre todo si la que no podemos califi - car de “pública” se encuentra al aire libre». El intento de categorizar sobre las cuestiones fundamentales del concepto de escultura pública , estableciendo los rasgos diferenciadores entre los modelos público y no público, es uno de los argumentos que hemos debido concretar en nuestra inv estigación para delimitar nuestro campo de estudio, pero también hemos podido constatar, siguiendo con la argumen- tación de Maderuelo, que para diferenciar la “escultura pública” de la que no lo es: «P arece que la primera condición necesaria, aunque no suficiente, es que se encuentre en el dominio público, que cual - quier persona sin necesidad de cumplir ningún requisito, de poseer carné o de adquirir entrada, pueda acceder a ella, aunque la finca en la que se halle instalada la obra sea de titularidad priv ada, como es el caso de ciertas plazas, patios, jardines o enclav es». Y añade lo que quizás sea más importante pues supera las connotaciones que a este respecto ofrecen las cuestiones de ubicación y acceso: «Su signi- ficado no hay que buscarlo en su capacidad paradigmática, sino en la forma como la obra convierte el espacio urbano en lugar y le sir- v e, dotándolo de carácter. La obra de “arte público”, además, debe Fundamentación teórica 41 conferir al contexto un significado estético, social, comunicativo y funcional. Estas características difícilmente pueden ser aplicadas a aquellas obras colocadas arbitrariamente, por la razón que sea, en los lugares públicos» 11 . El argumentario de Maderuelo citado aquí es lo suficientemente clarificador como para ser considerado en nuestros planteamientos y nos da las claves para interpretar el significado de las obras ana - lizadas en un contexto amplio, encontrando referencias con las que enlazar los aspectos artísticos y de significado cultural. En la búsqueda de materiales teóricos para dar forma a nues- tra inv estigación encontramos varias publicaciones de María de los Ángeles P ereira P erea, a quien tuvimos la oportunidad de entrevis- tar en La Habana. En nuestra conv ersación nos aportó varias ideas esenciales sobre el arte público , considerándolo como «aquel tipo de propuestas artísticas que se emplazan con una voluntad de perma- nencia en el espacio público para un consumo y disfrute cotidianos [de un ciudadano] que habita, que trabaja, que viv e en ese lugar, en ese espacio, en ese ámbito, y que presupone por lo tanto un contacto que v a más allá de su voluntad de disfrute [en la] recepción de esa obra, puesto que tiene necesariamente que convivir con ella, y eso le confiere ese carácter de arte público, expresamente así concebi - do, no [solo] para ese diálogo de un público con una voluntad de una inserción social en el espacio público de manera permanente» 12 . Desde nuestro punto de vista es importante la identificación que P ereira hace del arte público con la sociedad que habita los lugares de emplazamiento de las obras. Nos ofrece una visión del arte pú- blico integrado en lo social, además de las funcionalidades propias del arte en cuanto objeto de disfrute, de diálogo y de permanencia en el tiempo. En esta entrevista P ereira hace referencia también a los modos de proy ectar la obra pública: «Hay que defender la interdiscipli- 11  Citado en Maderuelo, J., La idea de espacio… , op. cit., pág. 239. 12  P ereira P erera, M. A., «Nociones teóricas sobre conceptos de escultura y arte público», 1 de agosto de 2016, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales). La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 48 realizada antes de conocerse la ubicación definitiv a. Esta creación artística del escultor Manuel V aldés podía haber sido la dama de otra ciudad, puesto que se conocen v arias esculturas de este artista con las mismas características. Sobre esta problemática descrita an- teriormente, Michel North declara que «la escultura no puede ser por más tiempo un objeto colocado en el centro de un espacio pú- blico; en su lugar, el espacio público se ha conv ertido en el sujeto, y de este modo en la parte central, de la escultura» 21 . Otro factor importante a resaltar es la ubicación de las esculturas en el espacio público. Como y a se ha citado anteriormente, la escul- tura pública se encuentra en plazas, jardines, calles y rotondas de circulación, pero la escultura se asienta cada v ez más en parques y jardines de las ciudades. Uno de los emplazamientos más emplea- dos actualmente para instalar las esculturas en el espacio público son las rotondas de los grandes viales de circulación, siendo emplea- das como recurso de embellecimiento en los accesos a las ciudades. Desde un punto de vista crítico, la rotonda es un emplazamiento del que se hace un uso excesivo y en muchos casos la ubicación de las obras se plantea sin atender a consideraciones básicas que han de t enerse en cuenta para la instalación de la escultura en estos lugares. Sobre esta cuestión Rogelio López Cuenca apunta un plantea- miento interpretativo que merece ser subray ado: «Hay que plantar- se en el sentido de negarse a seguir amojonando las isletas de tráfico y las rotondas de las circunv alaciones con esculturas, […] más o me- nos afortunadas […] mientras la ciudad, entendida como ese espa- cio público, democrático, desaparece ante nuestros ojos: frente a ese secuestro del espacio público, a los artistas se les pide que acudan a embellecer, a humanizar, a suavizar con la droga blanda del arte los efectos de la droga dura de la arquitectura y el urbanismo (o de la puesta de ambos al servicio de la especulación inmobiliaria)» 22 . 21  North, M., «The Publicas Sculpture», en Mitchell, W. J. T . (ed.), Art and the Public Sphere , University of Chicago Press Journals, 1992, pág. 16, en Gómez Aguilera, F. Arte, ciudadanía y arte público . On The W@terfront. Nº 5, marzo 2004. 22  Achiaga, P., «Rogelio López Cuenca», El Cultural, 2 de mayo de 2001, pág. 35. Fundamentación teórica 49 La idea de escultura pública se asocia a la escultura monumen- tal y la escultura que no es propiamente monumental. La escultura monumental por lo general se compone de una escultura alegórica, queriendo homenajear a algún personaje y está instalada sobre un pedestal; mientras que la escultura no monumental tiene un carác- ter más abstracto, puede prescindir del pedestal y no representar formas alegóricas ni celebrar a algún personaje. La especialista en escultura pública María de los Ángeles P ereira define la escultura con dos términos: escultura monumentaria y es- cultura ambiental , siendo para ella la escultura monumentaria «aquel tipo de obra que se instala y se establece con un carácter permanen- te en el espacio» 23 ; en cuanto a la escultura ambiental P ereira consi- dera que «la condición ambiental [de la escultura], de diálogo con el ambiente, de composición con ese entorno, es válida [tanto] para el tipo de escultura que conmemora como para el tipo de escultura que no conmemora». En sus estudios, P ereira unifica los términos monumentario y ambiental en un plano unitario, sin diferenciar entre los aspectos conmemorativos y no conmemorativos de la escultura pública, es por ello que en el ámbito iberoamericano una escultu- ra puede ser catalogada como escultura monumentaria y ambiental , estableciéndose la diferencia entre una y otra respecto a si tiene un planteamiento conmemorativo o no 24 . No obstante, en nuestro es- tudio nos acogeremos a la clasificación de monumental relacionada con la cualidad propia del monumento. La escultura no monumental surge a finales del siglo xix , coin- cidiendo con el desuso del pedestal. Uno de los primeros esculto- res en retirar el pedestal de la escultura fue A uguste Rodin, como puede apreciarse en la obra escultórica Los burgueses de Calais , que expone al niv el del suelo, siendo una de las primeras esculturas rea- lizadas para el espacio público que rompen con los cánones de la escultura monumental. 23  P ereira P erera, M. A., «Nociones teóricas sobre conceptos de escultura y arte público», 1 de agosto de 2016, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales). 24  Ibíd . La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 50 Rosalind Krauss analizó el proceso de transformación de la es- cultura a partir de su propia condición como categoría histórica: «Al igual que ocurre con cualquier otra conv ención, la escultura tiene su propia lógica interna, un particular conjunto de reglas que, aun- que pueda aplicarse a distintas situaciones, no puede modificarse demasiado. La lógica de la escultura es inseparable, en principio, de la lógica del monumento. En virtud de esta lógica, una escul- tura es una representación conmemorativ a. Se asienta en un lugar específico y habla en una lengua simbólica sobre el significado o el uso de dicho lugar [...] Dado que funcionan en relación con la lógi- ca de la representación y el señalamiento, las esculturas suelen ser figurativ as y verticales, y sus pedestales son parte importante de la estructura... P ero la conv ención no es inmutable, y llegó un momen- to en que la lógica comenzó a fallar. A finales del siglo xix asistimos al desv anecimiento de la lógica del monumento. Ocurrió bastante paulatinamente. P ero hay dos casos especialmente llamativos que llev an la marca de su propio carácter transicional ( Las puertas del infierno y la estatua de Balzac , ambas de Rodin) [...] Podría decirse que con estos dos proy ectos escultóricos se traspasa el umbral de la lógica del monumento y se entra en el espacio de lo que podríamos llamar “su condición negativ a”, en una especie de deslocalización, de ausencia de hábitat, una absoluta pérdida de lugar. O lo que es lo mismo, entramos en el arte moderno, en el periodo de la produc- ción escultórica que opera en relación con esta pérdida de lugar, produciendo el monumento como abstracción, el monumento como una mera señal o base, funcionalmente desubicado y fundamen- talmente autorreferencial. Estas dos características de la escultura moderna rev elan su condición esencialmente nómada, y de ahí su significado y su función» 25 . P ara Javier Maderuelo, la «pérdida del pedestal no es más que un síntoma, más o menos emblemático, de otras renuncias que ata- ñen a la pérdida de las cualidades formales de la escultura [...]: la 25  Krauss, R. E., «La escultura en el campo expandido »,op. cit., pág. 293. Fundamentación teórica 51 pérdida de la materialidad y la del contorno, es decir, pérdidas que conducen a la negación de la masa y del volumen, características so- bre las que se ha basado la concepción tradicional de la escultura» 26 . A modo de conclusiones para estos dos apartados de nuestro es- tudio sobre los conceptos de espacio público y escultura pública, seguidamente se citan varias reflexiones que hace Siah Armajani sobre la escultura actual, planteamientos que se encuentran inscri- tos en su ideario del arte público 27 y en los que hemos encontrado opiniones a considerar para nuestro propio análisis. ¿Qué es el arte público? El arte público no trata acerca de uno mismo, sino de los demás. No trata de los gustos personales, sino de las necesidades de los demás. No trata acerca de la angustia del artista, sino de la felicidad y el bienestar de los demás. No trata del mito del artista, sino de su sentido cívico. No pretende hacer que la gente se sienta empequeñecida e insignificante, sino de glorificarla. No trata acerca del v acío existente entre la cultura y el público [...]. Las dimensiones éticas del arte solo pueden restablecerse a tra- vés de una nuev a relación con un público no especializado. El pú- blico no especializado es aquél que no está en la mesa. La escultura pública pretende desmitificar el acto creativo. El arte público no es arte en espacios públicos. Hay quien desea colocar arte allí y aquí. Otros pretenden construir, hacer el aquí y el allí. Lo primero se lla- ma arte en espacio público. A lo segundo se le llama arte público. El espacio público siempre es político, y el arte público siempre está predispuesto a la política […] En general, la escultura pública no pertenece a un estilo particular ni a una ideología determinada. La acción en las situaciones concretas es lo que confiere un carácter determinado a la escultura pública. La escultura pública tiene una cierta función social. Se ha despla- zado desde la escultura a gran escala, exterior y específica al empla - zamiento, hacia la escultura de contenido social […] La escultura pública cree que la cultura debe poseer una identidad geográfica 26  Maderuelo, J., La pérdida del pedestal, op. cit. , pág. 21. 27  Ortega, C., Siah Armajani , op. cit., págs. 91-103. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 52 y que el concepto de región debe entenderse como un término de v alor [...]. La escultura pública no es tan solo una creación artística sino una producción social y cultural basada en necesidades concretas […] La escultura pública es una producción en colaboración. Otras per- sonas además del artista comparten la responsabilidad de la obra. A tribuir todo el mérito solo al artista es engañoso y erróneo. La escultura pública no debe intimidar, asaltar ni controlar al público. Debe favorecer al lugar donde se encuentra. 1.2. La escultur a pública en Mur cia La documentación sobre la escultura pública en Murcia corres- pondiente a nuestro campo de estudio y que podría ser aplicable a nuestro propio enfoque es muy limitada. Sí que hemos encontrado v arias publicaciones provenientes de la Historia del Arte, que en algunos aspectos nos han servido para datar y encontrar referencias de obras que pertenecen a los periodos que abordamos en nues- tra tesis. Por el contrario, hemos contado con un buen número de monografías, catálogos y documentos que nos han permitido estu- diar a los escultores más sobresalientes incluidos en nuestro trabajo. T ambién hemos encontrado abundantes referencias de hemeroteca y en documentos institucionales, como pueden ser inv entarios y contratos. Todo ello nos ha servido para orientar y planificar nues - tro trabajo de campo, que necesariamente hemos debido desarrollar documentando sobre el terreno cada una de las obras estudiadas y consultando en las fuentes directas de los artistas y sus allegados mediante entrevistas realizadas a lo largo del tiempo para comple- tar nuestra inv estigación. La documentación institucional sobre la situación de la escultura pública actual en Murcia es un tema sobre el que encontramos po- cas referencias a fecha de hoy, tampoco hemos encontrado acciones coordinadas a largo plazo por parte de las administraciones para catalogar, conserv ar o regular este patrimonio artístico en su con- junto. Fundamentación teórica 53 1.2.1. Antecedentes. Breve evolución histórica de la escultura urbana en Murcia Podríamos considerar que históricamente uno de los primeros tes- timonios de la escultura en lugares públicos de la ciudad de Murcia se encuentra en el siglo xvi , con el reliev e ubicado en la fachada del P alacio Almudí, conocido con el nombre Matrona de Murcia y fechado en 1575. Además de este relieve, durante ese siglo también empezaron a realizarse los primeros Salv ajes , figuras que tenían por finalidad embellecer las fachadas de los palacetes de las familias más adineradas de la ciudad de Murcia. Las características más importantes de los Salv ajes son dos: que siempre se representaban formando una pareja y que son figuras masculinas cuyos cuerpos están totalmente cubiertos de pelo. En la actualidad se conocen cuatro parejas de Salv ajes en la ciudad y una pareja más en Barcelona. El origen de este motivo escultórico está en la pareja de los Salv ajes del palacio de los Riquelme, ubicado en la calle Jabonerías, formando esquina con la calle P latería. Este edificio se encuentra desaparecido en la actualidad y la pareja de Salv ajes fue instalada en la fachada del Museo Salzillo, siendo esta su ubicación actual. La segunda pareja de Salv ajes fue realizada en el siglo xvii y ubicada en la fachada del palacio de Almodóvar. La tercera pareja de Salv ajes fue realizada en el siglo xviii y se encuen- tra en la fachada conocida con el nombre de Portalada del Huerto de las Bombas, ubicada actualmente en el Jardín Botánico. La cuarta portalada, se encuentra instalada en la fachada trasera de la catedral de Murcia, y la quinta y última portalada que representa el motivo de los Salv ajes se encuentra en la ciudad de Barcelona puesto que fue un regalo de la ciudad de Murcia a la ciudad condal. Durante los siglos xvi , xvii y xviii la escultura urbana se hacía presente en las fachadas de las iglesias, representada mediante te- mática religiosa. En estos siglos también se desarrollaron numero- sos escudos heráldicos con los blasones familiares de las casas y palacios. En la ciudad de Murcia encontramos la más antigua escultura de bulto redondo, conocida como el León del Malecón , fechada en La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 54 1776. Durante este mismo siglo también se realizó la fachada de la catedral de Murcia que contiene un amplio programa escultórico. En el siglo xix destacan dos esculturas monumentales: el Monu- mento al Conde de Floridablanca , finalizado en 1848, y el Monumento a Francisco Salzillo , realizado en 1899. Y a en el trascurso del siglo xx se realizaron gran número de pro- y ectos de escultura pública, siendo el primer proyecto de escultura decorativ a de este siglo la Fachada del Real Casino de Murcia, rea- lizada en el año 1901, cuyo autor fue el arquitecto P edro Cerdán Martínez. La última escultura con la que se concluy e el siglo XX es el Monumento al Nazareno Colorao , instalándose en la vía publica en el año 2000 y siendo realizada por las manos del escultor murciano Manuel Nicolás Almansa. Finalizando este brev e recorrido histórico sobre la escultura de la ciudad de Murcia localizada en lugares públicos, indicaremos que en los primeros quince años del siglo xxi se realizaron más proy ec- tos de escultura pública en la ciudad que a lo largo de todo el siglo precedente. La primera escultura pública instalada en la ciudad en estos años es el Reliev e del Hospital Morales Meseguer, realizado por el escultor Antonio P enella, y cerrando este breve ciclo tempo- ral, la escultura Impulso, emplazada en el jardín que rodea al Museo de la Ciudad, un diseño del artista Manuel Pérez López. Con esta obra, inaugurada el 4 de junio de 2015 concluy en los estudios de caso de nuestra tesis. Como y a se ha indicado, la investigación que a continuación se desarrolla sobre la escultura pública de la ciudad de Murcia está acotada entre el siglo xx y los primeros quince años del siglo xxi . P ara poder determinar qué esculturas públicas v an a ser selecciona- das en el análisis, ha sido necesario comprender y entender el sig- nificado de los conceptos generales de espacio público y escultura pública, argumentados desde distintos puntos de vista, lo que nos ha llev ado a considerar que las esculturas estudiadas en esta inves- tigación deben cumplir las siguientes características:   · Estar localizadas en un entorno público como puedan ser ca- lles, plazas, glorietas, jardines, parques, rotondas de circula- Fundamentación teórica 55 ción viaria o cualquier otro lugar de dominio público con una ubicación al exterior.   · Los espacios públicos incluidos en el estudio deben ser de li- bre acceso y circulación peatonal, en cualquier franja horaria para los espacios abiertos; y para los edificios, adaptándose a las franjas horarias de acceso a la institución.   · Esculturas que puedan estar en recintos priv ados o públicos, con acceso público, tanto visual como físico, entre los que se localizan recintos de hospitales, centros educativos, centros culturales, museos, etc.   · La forma de acceso a los mencionados espacios públicos no pre- cisará del pago por entrada en los espacios abiertos así como en los espacios de los edificios institucionales, con la salv edad de aquellas instituciones públicas como, pueden ser los museos, que cobren la entrada. Excluimos de nuestra inv estigación dos tipos de esculturas pú- blicas, una de ellas es la de carácter funerario ubicada en los ce- menterios, excluidas debido a que en la acotación territorial de la inv estigación no se halla ningún cementerio, pues el de Murcia se encuentra a las afueras de la ciudad. La segunda tipología es la del arte religioso que se localiza en las fachadas de las iglesias. Estos conjuntos monumentales no entran dentro de la inv estigación debi- do a que nuestra acotación temporal es entre los siglos xx y xxi, y las dataciones de los templos religiosos existentes en Murcia son ante- riores a los estudiados en esta inv estigación; no obstante, sí se estu- diarán dos portaladas: una de ellas es la de la iglesia de San P edro del barrio de Espinardo, cuy as obras escultóricas fueron construi- das en diferentes años, y la portalada de Nuestra Señora de Fátima, edificada en 1950. Otro caso aislado son dos esculturas que se hallan en la fachada principal de la catedral de Murcia, San P edro Apóstol realizada en 1912, y la Cabeza del San Juan Bautista construida en 1940. Todos estos casos son objetos de estudio por cumplir con los ítems de la acotación espacial y temporal de nuestra inv estigación. Por último, se reconocerán tres tipos de esculturas públicas: las esculturas monumentales, estando entre estas todas aquellas que se La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 56 compongan de una figura escultórica y de un pedestal; un ejemplo de este tipo de escultura lo encontramos en el Monumento al cardenal Belluga o el Monumento a Alfonso X el Sabio. En el segundo grupo es- tarían las esculturas no monumentales, siendo aquellas que carecen de pedestal o que están ancladas al suelo directamente; un ejemplo de estas esculturas lo encontramos en la escultura titulada Mantis , de Miquel Nav arro, o en Frouida , creación de Cristóbal Gabarrón. En el tercer y último grupo estarían las esculturas adosadas a algún paramento v ertical, como portaladas de iglesias o fachadas de edi- ficios; ejemplos de estas últimas se encontrarían en la fachada de la iglesia de Nuestra Señora de Fátima o en la del Real Casino de Murcia. 2. Delimitación histórica y urbana del estudio La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 64 En el plano que se muestra a continuación puede apreciarse la ampliación del campo de estudio que se ha estimado oportuna a la hora de marcar los límites de esta tesis. La línea de color rojo indica el límite vigente del casco urbano de la ciudad de Murcia, aprobado en la sesión del pleno del 23 de noviembre de 1960, y la línea de color azul corresponde a la zona de ampliación acordada para esta tesis doctoral (v er figura 3). Con la delimitación del campo de estudio indicado por el perí- metro de color azul, quedan fuera de la inv estigación las siguientes zonas: Se ha considerado excluir del estudio los dos márgenes del lado oeste de la ciudad, donde se encuentra la ronda Oeste, y a que úni- camente están urbanizados los flancos de la carretera que une la cuidad con el municipio de Alcantarilla; el resto son terrenos de huerta, por lo que carecen de escultura pública. Esta zona es cono- cida como Barriomar, que está incluida dentro del casco urbano de la ciudad desde 1960 4 . 4  V er Actas Capitulares de 23 de noviembre de 1960, figura 1 . La zona de Barriomar se in- cluye dentro del perímetro urbano de la ciudad puesto que, en su momento, desde el Ayun- tamiento se consideró que sería una zona de expansión de la ciudad que crecería con las infraestructuras ferroviarias y las viviendas de los trabajadores. Figura 3. P lano urbano de la ciudad de Murcia, con la acotación territorial, marcada en color azul para realizar el estudio de campo de la investigación. Delimitación histórica y urbana del estudio 65 El contorno de color azul incluy e la pedanía íntegra de Santiago y Zaraíche, la parte oeste de la pedanía de Puente Tocinos, y la parte oeste de la pedanía de Los Dolores; todas ellas linderas a la ciudad por el este. En el suroeste se incluy e una parte de la pedanía de San Benito P atiño, debido a que se encuentra en uno de los márgenes de ronda Sur. Una v ez delimitada la zona donde se va a desarrollar el estudio de campo, se han localizado ciento cuarenta y ocho esculturas dis- persas por el recinto interior acotado, así como en el contorno del perímetro marcado, que como y a se indicó, está delimitado por la línea de color azul que aparece en la figura 3. Las obras halladas en la exploración realizada para esta tesis se dividen en cuatro bloques, organizadas cronológicamente por fecha de inauguración. El espacio temporal que abarca esta tesis es de 1901 a 2015, quedando distribuido este lapso de la siguiente forma: un primer periodo que abarca desde 1901 a 1938 perteneciente a los primeros decenios del siglo xx ; un segundo periodo de 1939 a 1975, coincidiendo con los años de la dictadura; un tercer periodo que v a de 1976 a 2000, denominado la etapa democrática y, finalmente, un cuarto y último periodo que contempla las obras realizadas en los primeros quince años del siglo xxi . Esta tesis pretende abordar en profundidad el estudio de todo el conjunto escultórico durante un periodo de ciento quince años de evolución sobre la escultura pública y monumental materializa- da en el territorio de la ciudad de Murcia, análisis que se efectuará siguiendo criterios de autoría, temática y conserv ación, entre otras cuestiones. Las formas de representación y temáticas será otro punto de in- terés a la hora del análisis de las esculturas localizadas en el trabajo de campo; la temática de la escultura civil es la más empleada en la resolución de los proy ectos escultóricos representados en los cuatro periodos de la inv estigación; la temática religiosa también abunda en los periodos segundo, tercero y cuarto, y por último, la temática mitológica aparece representada en el segundo, tercero y cuarto. Entre los escultores de ámbito regional más destacados se en- La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 66 cuentran José P lanes P eñalv er, Juan González Moreno, Antonio Campillo Párraga o Manuel Nicolás Almansa. Miquel Nav arro, Al- berto Corazón, Rafael Canogar y Xavier Mascaró gozan de un am- plio reconocimiento nacional, y Jean Miotte, Dennis Oppenheim y Manuel V aldés son artistas con una tray ectoria internacional. En lo relativo a los emplazamientos, se han tenido en cuenta las esculturas localizadas en espacios públicos de jardines y plazas, es - pacios habituales en los dos primeros periodos que abarca el estudio. Conforme transcurre el tiempo, las esculturas se han ido instalando también en las calles y rotondas de la red viaria, entornos empleados más usualmente en los dos últimos periodos de la clasificación. 2.2. Moti vos fundamental es de la delimitación y acotación del estudio P ara delimitar el recinto de ubicación y localización del estudio de esta tesis se ha considerado como criterio básico la red arterial de tráfico de la ciudad de Murcia, así como los grandes viales de acceso que tiene la propia ciudad. Las grandes av enidas exteriores del pe- rímetro asignado para este estudio delimitan perfectamente la zona del casco urbano, así como la zona de huerta y campo no cultiv ado; por este motivo, solo se v a a considerar la zona interior del períme- tro delimitado por las av enidas marcadas en el plano indicadas con la línea azul de la figura 3. A la hora de concretar el perímetro delimitado para realizar el trabajo de campo se ha tenido en cuenta que la escultura pública de la ciudad está dispersa por todo el casco urbano y en las grandes av enidas de sus zonas perimetrales, por lo que se ha considerado necesario incluir estas nuev as zonas en toda su magnitud y no li- mitar el estudio al casco urbano de la ciudad, puesto que si esto hubiese sido así, hubieran quedado muchas obras contemporáneas fuera del estudio. Hay que indicar también que si bien se han incorporado a la in- v estigación las nuevas zonas construidas, superando el límite del casco urbano de la ciudad de Murcia, se excluy en las distintas peda- nías y pueblos, y a que esto sería motivo de otra investigación. Delimitación histórica y urbana del estudio 67 2.3. Evolución espacial y t empor al de la in vestig ación. Configur ación urbana de la ciudad de Mur cia La ciudad de Murcia fue fundada por el emir de Córdoba Abd-al-Ra- hman II en el año 825 d.C., aunque la presencia de los musulmanes en la región se remonta al año 713 d.C. A partir de la fundación de la ciudad comienza a desarrollarse un periodo de intenso intercambio económico y cultural con los territorios limítrofes. Los musulmanes que habitaban la cuidad en aquella época desarrollaron una com- pleja red de acequias, conductos, acueductos, azudes y norias para abastecer los cultivos y plantaciones de hortalizas; así como para el suministro de agua a las viviendas ubicadas al norte del cauce del río Segura. Desde su fundación en el siglo ix , la ciudad de Murcia ha ido creciendo en su extensión territorial hasta llegar a la configu - ración urbana de nuestros días. Motiv ados por el tema desarrollado en esta tesis, en el presente capítulo nos ceñiremos a la evolución urbana registrada entre los siglos xx y xxi , y siendo más concretos, debido a la limitación de la documentación a la que hemos tenido acceso, se presentará de manera muy gráfica la evolución de la ciudad desde principios del siglo pasado hasta el año 2010. De forma muy concisa, a continuación se muestran una serie de planos que ilustran cómo ha ido desarrollándose la ciudad de Mur- cia en el periodo indicado y que coincide con el del estudio de la escultura pública que aquí nos ocupa. El primer plano que se puede contemplar data del año 1920 (v er figura 4). En él se puede apreciar que la ciudad se limitaba básica - mente al contorno de las murallas de la época árabe, situadas al norte del río Segura. Puede observ arse que por la parte sur del río discurren cuatro calles y un jardín, conocido hoy como jardín del Conde de Floridablanca. Esta zona pertenece en la actualidad al po- pular barrio del Carmen. Este plano corresponde a una de las primeras propuestas de am- pliación de la ciudad hacia el lado norte del río Segura. En él puede La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 68 v erse cómo se proyectan las primeras ideas para la plaza Circular y la de Juan xxiii . Esta propuesta de ampliación de la ciudad data de 1920, pero no se llevó a cabo en su momento 5 . T ambién puede apre- ciarse en el plano que y a existía la actual plaza de toros. El plano que aquí se presenta data de 1930 (v er figura 5). Fue rea - lizado por el arquitecto Ballester 6 y en él puede observ arse el creci- miento urbano de la Murcia del momento. A simple vista se puede apreciar cómo la ciudad fue creciendo hacia el este y oeste del casco urbano, coincidiendo con el desarrollo de río Segura, mientras que, 5  Figura 4: P lano del proyecto de reformas y ensanche de 1920, localizado en Rosselló, V . M., y Cano, G. M., Evolución urbana de la ciudad de Murcia (831-1973) . Murcia: Ayuntamiento de Murcia, 1975, págs. 132-133. 6  Figura 5: P lano de la guía de Murcia del año 1930, de Ballester, en Rosselló y Cano, Evolu- ción urbana de la ciudad de Murcia, op. cit. , pág. 153 . Figura 4. P lano del proyecto de reforma y ensanche de Murcia de 1920. Delimitación histórica y urbana del estudio 69 Figura 5. P lano de la guía de Murcia, 1930. Figura 6. P lano del plan general de ordenación de Murcia, 1949. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 70 por el contrario, hacia el sur y el norte la ciudad se mantuvo prácti- camente igual que la década anterior. A partir de 1949 se produce un cambio importante en la expansión de la ciudad en dirección norte, y es en este momento cuando frena su crecimiento hacia los extremos este y oeste. En el plano de ordena - ción general de 1949 (ver figura 6) la ciudad aparece estructurada me - diante el trazado de grandes av enidas exteriores que la bordean, a la v ez que se acomete la construcción de viales que ayudan a comunicar un extremo de la ciudad con otro, facilitando la fluidez del tráfico 7 . Es en esta ordenación municipal de 1949 cuando se plantea la realización de una gran plaza circular en el norte de la ciudad. Este espacio se pensó para que fuera un punto de encuentro para el co - mercio, debido a que en la parte norte de la plaza se encontraba una antigua estación de ferrocarril que comunicaba con las poblaciones del noroeste de la ciudad, a la v ez que unía la ciudad con la región de Castilla-La Mancha. A partir de su construcción, esta gran plaza será determinante en la configuración del espacio urbano de la zona. En la fotografía aérea realizada en el año 1956 8 , (ver figura 7) y después del último plan de ordenación urbana del año 1949, puede apreciarse que en los siete años transcurridos desde la imagen del plano anterior, la ciudad de Murcia fue desarrollándose hacia el sur. A modo de resumen, el crecimiento que ha tenido lugar en la configuración urbana de la ciudad desde 1901 hasta 1972 puede ob - serv arse en el plano que se muestra a continuación, donde las dife- rentes zonas de crecimiento están diferenciadas según la intensidad y sombreados de los patrones gráficos de la ley enda 9 . 7  Figura 6: P lano urbanístico de ordenación general del P lan Blein de 1949, en Rosselló y Cano, Evolución urbana de la ciudad de Murcia, op. cit. , pág. 163 . 8  Figura 7: Fotografía aérea de Murcia, de 1956, en Rosselló y Cano, Evolución urbana de la ciudad de Murcia, op. cit. , pág. 174. 9  Figura 8: Evolución urbana del crecimiento de la ciudad de Murcia de 1821 a 1972, en Ros - selló y Cano, Evolución urbana de la ciudad de Murcia, op. cit., págs. 188-189. Delimitación histórica y urbana del estudio 71 Figura 7. Fotografía aérea de Murcia, 1956. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 72 Si hacemos una comparación de la situación actual con la de 1972, (v er figura 8) se aprecia un cambio considerable en la configuración de la ciudad, observ ando que la masa urbana ha ido creciendo hacia el norte, este y sur; en cambio, las edificaciones no han crecido por el lado oeste de la población debido a que la autovía A-30 lo impide, separando además el campo y la huerta de la propia ciudad. En la fotografía aérea realizada en el año 2001 10 (v er figura 9) pue - de observ arse el considerable crecimiento urbano de la ciudad en la zona sur. En la gran av enida de ronda Sur se ha erigido uno de los grandes proy ectos de escultura, realizado por Rafael Canogar, que llev a por título P ersonaje y que fue inaugurado el 22 de marzo de 2007. Finalmente mostramos el plano callejero realizado en 2010 (ver fi - gura 10) por la sección de estadística del Ayuntamiento de Murcia 11 ; sobre él se aprecian los grandes viales que se han realizado en el norte y el este de Murcia, zonas hacia las cuales v a creciendo la ciudad. El plano anterior se ha marcado con una línea en amarillo que 10  Figura 9: Fotografía aérea del año 2001 realizada por el Ejército del Aire, localizada en el ammu con el registro: Murcia R: 7509, núm. 930, S: 4.º ccf , 9:34 h. del 23 de marzo de 2001. 11  Figura 10: P lano de la ciudad de Murcia realizado por Pergeo Geográfico S.L. y la Sección de Estadística y Notificaciones del Ayuntamiento de Murcia en el año 2010. Figura 8. P lano resumen del crecimiento de Murcia de 1821 a 1972. Delimitación histórica y urbana del estudio 73 Figura 9. Fotografía aérea de la ciudad de Murcia, 2001. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 80 los I y II, puesto que son los que contienen las normas respecto a conserv ación y protección de las esculturas públicas de Murcia. La información que se v a a tener en cuenta de todo el pechm es: del título I los capítulos 1 y 2 y los artículos 1, 2, 3 y 7; del título II, los capítulos 1 y 9 y los artículos 10, 66 y 67. Todos los artículos citados están referidos a los elementos urbanos, relacionados con la escul- tura pública 4 . T ítulo I . Normas generales Capítulo 1. Objeto y alcance de las normas (Artículo 1) En este capítulo se hace mención a los distintos elementos de interés histórico que se encuentran protegidos por las normas del P lan Es- pecial, que están para ser aplicados « sobre los edificios, conjunto de elementos de interés histórico-artístico de Murcia ubicados dentro del recinto histórico del P lan Especial » . Por lo que todos los ele- mentos escultóricos que se encuentran en estas circunstancias están amparados por el P lan. A la vez, se indica que al resto de elementos artísticos « se aplicarán las normas establecidas en el P lan General de Ordenanzas Municipales » . De esta forma se establecen las res- ponsabilidades y los mecanismos de protección y conserv ación del patrimonio de la ciudad de Murcia, en el que está incluido el con- junto escultórico. Capítulo 2. Niv eles y ámbito de protección (Artículos 2, 3 y 7) En este capítulo 5 se establece un catálogo de edificios, espacios y elementos protegidos clasificándolos con diferentes grados de pro - tección, según su importancia e interés. T ambién se explica que el contenido del catálogo de los elementos urbanos a proteger estará compuesto tanto por los elementos muebles como por los inmue- bles de la escena urbana. En su apartado tercero se definen los ámbitos de protección de 4  De igual forma, también se tendrá en cuenta el capítulo 1.2.4 y los artículos 1, 2, 3 y 7 del título I de Normas generales. 5  El Artículo 2, «Niv eles de Protección», se establece en conformidad con el Artículo 93 de la Ley de Suelo y como documento adicional del P lan Especial. Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación 81 cada uno de los cuatro campos que se desarrollan en el P lan Especial. Ha de tenerse en cuenta que para esta tesis solo se ha considerado el grado de protección de los elementos urbanos situados dentro del recinto del conjunto histórico-artístico. En el apartado cuarto de este artículo se indica que solo se otorgará el grado de protección a los ele - mentos que estén reflejados en el catálogo de elementos protegidos y localizados en el plano correspondiente. El grado de protección que se otorga a todos los elementos del catálogo v a a ser el máximo, reco - nocido como grado 1, y que se representa con « grado 1 el » (elemento). Artículo 7. Deberes de conserv ación Este artículo cita la normativ a de declaración de ruina, según la cual se regulan los deberes de conserv ación integral del edificio, indi - cando que todo aquel inmueble protegido que se declare en estado de ruina ha de tratarse en su conjunto, aplicándose las normas de conserv ación tanto al propio inmueble como a cualquier otro ele- mento que forme parte del mismo, como puede ser una reja, una ba- laustrada, un escudo o cualquier otro elemento decorativo. Dichos elementos deberán ser rescatados y posteriormente reintegrados en el nuevo edificio, y antes de su extracción tendrán que ser fotogra - fiados al detalle para que cuando se incorporen al nuevo edificio se puedan colocar en su posición original y a la misma distancia del suelo. T ambién se establece que este proceso debe estar supervisado por un técnico especialista del Ayuntamiento, para comprobar que todo se realiza según la normativ a 6 . T ítulo II . Normas de protec ción Capítulo 1. Disposiciones comunes (Artículo 10) En el artículo 10 de las disposiciones se citan dos tipos de obra que se pueden realizar sobre los elementos urbanos protegidos: de con- 6  T ambién se indica que en el momento de la reconstrucción o incorporación de los elemen - tos antiguos al edificio se tendrá en cuenta únicamente el art. 39.2 de la Ley de Patrimonio Histórico Español. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 82 serv ación y de restauración. Por conserv ación se entiende que pue- den realizarse obras de mantenimiento sobre la superficie exterior o interior del elemento protegido, y por obra de restauración se en- tiende que son aquellas obras que constituy en el grado máximo de conserv ación, teniendo en cuenta que nunca se podrán restituir sus condiciones originales. Esto determina que a la hora de realizar cualquier tipo de obra en una construcción afectada por el entorno bic , dicha obra precisará autorización expresa de la Dirección General de Cultura 7 . Capítulo 9. Protección de Elementos Urbanos- grado 1- el (Artículos 66 y 67) En el artículo 66, denominado «Ámbito de Protección», se establece que todos aquellos elementos muebles o inmuebles que estén in- cluidos en el catálogo de elementos urbanos y ubicados en los pla- nos de ordenación, quedan sujetos a los normas de protección del P lan Especial. T ambién el artículo 67 indica el tipo de obras que se pueden rea- lizar sobre los elementos urbanos. En el primer apartado de este artículo se establece que son obras preferentes las de conserv ación, restauración y consolidación. Asimismo, el segundo apartado deja claro que se permitirán los tipos de obras citadas en el punto 1, siempre y cuando no suponga un peligro de pérdida o deterioro por el motivo por el que fue protegido el elemento. Y el apartado tercero del presente artículo expresa que queda terminantemente prohibi- do cualquier acto que suponga el desplazamiento de su ubicación original a cualquier otro punto de la ciudad, así como los casos que se encuentren adosados a una edificación. 3.2.3. Documentos anteriores al pechm Existen otros catálogos o planes de protección anteriores al pechm , los cuales han servido como estudios iniciales para la elaboración del P lan Especial. El primer estudio que existe es el cha -75 (Conjun- 7  Art. 20.4 de la Ley 13/1985 de 25 de junio de Patrimonio Histórico Español , como se ha establecido en el presente P lan Especial, en el apartado 4.3. Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación 83 to histórico Artístico de Murcia, 1975) . Otro documento que está re- lacionado con la elaboración del P lan Especial es el ebr -84 (Estudio Básico de Rehabilitación de 1984). T ambién hay que hacer referencia al catálogo de la Dirección General de Cultura, dgc . Y para finalizar con las distintas catalogaciones hemos de citar el catálogo bic , que registra todo aquello que está declarado «bien de interés cultural». 3.2.3.1. El origen de la declaración de «bien de interés cultural» En principio, esta denominación viene determinada por la Ley de P atrimonio Histórico Español 16/1985 de 25 de junio. Con el acrónimo bic se pueden diferenciar tanto los bienes mue- bles como los inmuebles. Y a en el año 1931 se hizo público el de- creto por el que se reconocía la categoría de monumento nacional a catedrales, iglesias, conv entos etc. En 1949 se publicó un nuevo decreto donde se determinaba que a las fortalezas, castillos, mura- llas, etc., todo de carácter militar, se les otorgaría automáticamente la categoría de monumento. Y en 1963 se publicó el último decreto relacionado con las declaraciones de interés cultural antes de la Ley de P atrimonio Español, en el que se planteaba que todos los escudos de ámbito nacional debían ser protegidos y otorgarles el v alor de monumento. La descripción de bic se desarrolló a partir de la vigente Ley del P atrimonio Histórico Español de 1985, y en ella se estableció que todo lo anteriormente catalogado como monumento —antes de 1985—, pasaría a inscribirse en la categoría de Bien de Interés Cultural. 3.3. El casco histórico de la ciudad de Mur cia La zona de delimitación del pechm surgió de las propuestas reali- zadas por los grupos de trabajo en la planificación del propio P lan Especial. P ara marcar el perímetro 8 del casco histórico de la ciudad de Murcia se consideraron dos criterios: 8  Figura 1: P lano de la delimitación del pechm . En este mismo plano podemos v er unos pun- tos de color verde que en su interior contienen la letra E : indica que en esa zona se encuentra un elemento escultórico. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 84 1º. Incluir todas las murallas y fortificaciones de la ciudad mediev al 2º. Incluir los edificios BIC que se encontraran fuera de la zona pro- tegida, desde el barrio de San Andrés, situado en el lado oeste de la ciudad, hasta el barrio de Santa Eulalia, ubicado en el este. En la zona sur se incluyó el barrio del Carmen, situado al otro lado del río Segura, por ser el más antiguo de la ciudad (siglo xviii ), limitándose el perímetro de esta zona del barrio hasta la parte trasera de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen. El área don- de se desarrolla el pechm corresponde al casco histórico de la ciu- dad de Murcia; el perímetro que determina la zona de actuación del P lan Especial discurre hacia el norte por la plaza de Carlos III. Siguiendo hacia el este de la ciudad se puede apreciar que el recorrido del perímetro tiene una forma almenada, que une los puntos de referencia más singulares de esta zona: la fachada tra- sera del colegio Jesús María, la calle Antonio Garridos, seguida de la calle Madre Antonia María de Oviedo, para finalizar por el norte en la calle Ceuta. En el lado este del perímetro se localiza como punto de referencia el edificio monumental de la plaza de toros (catalogado y protegido en grado ii) (v er figura 1). En este mismo punto se ubica el edificio del Museo de Bellas Artes Figura 1. P lano urbano con la delimitación del pechm. Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación 85 declarado bic . Las calles más singulares que delimitan el perímetro entre el lado este con el sur son: calle Joselito, calle la Gloria, av enida del Infante Juan Manuel, av enida del Río Segura, calle Ricardo Gil y calle Corregidor, que se ubica en el punto sur del recorrido, a espal - das de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, catalogada como bic . Continuando el recorrido del perímetro desde el sur hasta el oeste, se pueden destacar las siguientes referencias viales: calle Jazmín, paseo del Fotógrafo V erdú y calle del Entierro de la Sardina, que nos sitúa en el centro del lado oeste, localizándose en esta zona dos edificios bic : el Museo Salzillo y la iglesia conv ento de las agustinas. Finalmen - te, para cerrar el perímetro del casco histórico, queda unir el punto oeste con el punto norte, siendo las calles más representativ as de esta zona: calle Sierra Carbonera, plaza Escultora Elisa Séiquer y calle Je - rónimo de Roda. Las indicaciones de calles y edificios de referencia citados anteriormente son los puntos más representativos que sirv en para la localización del perímetro del casco histórico. Dentro del perímetro del casco histórico hay dos zonas indepen- dientes, que delimitan perímetros diferentes (aparecen en color fuc- Figura 2. P lano urbano con la delimitación del pechm. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 86 sia en el plano anterior ) 9 . Estas zonas quedan excluidas del casco histórico puesto que se han derribado los edificios antiguos para ser sustituidos por otros de nuev a construcción, perdiendo así v a- lor histórico. Estas zonas se encuentran en el centro del conjunto histórico, concretamente sobre el trazado de la Gran Vía Escultor Francisco Salzillo (v er figura 2). En el núcleo del casco histórico se ubican los barrios de San Bar- tolomé y San Lorenzo, la catedral, la plaza de Santa Eulalia, San Juan y parte del barrio del Carmen; al oeste se localizan el barrio de Santa Catalina, San P edro, la otra parte del barrio del Carmen, San Nicolás, San Antolín y San Andrés. 3.3.1. Criterio de selección para ser un elemento catalogado Al realizar el catálogo de elementos protegidos se han tenido en cuenta los planes de protección o catálogos anteriores al propio P lan Especial; por ello, a la hora de catalogar cualquier objeto, solo se ha considerado el criterio de utilizar aquellos elementos que y a estaban inscritos en cualquier otro de los planes anteriores al P lan Especial. Como consecuencia de ello, v arias esculturas han quedado fuera del catálogo, entre las más destacadas se encuentra el Monumento al poeta P edro Jara Carrillo (1933), ubicado en el jardín del Floridablanca. Las obras que no han sido inscritas en el catálogo tampoco se encuentran en ninguna base de datos, por lo que se desconoce su existencia a niv el documental, tan solo se tiene conocimiento de las mismas por su presencia en el espacio público. En cambio, las es- culturas reflejadas en el catálogo del P lan Especial están referencia - das respecto a la ubicación, conserv ación, etc., hasta 1995, en que fue publicado el P lan Especial. T ambién hay que destacar que hasta 2016 no se ha realizado ninguna actualización del pechm . La falta de información actualizada del patrimonio escultórico de la ciudad de Murcia es uno de los motivos que nos han animado a iniciar este proy ecto de investigación. 9  Figura 2: P lano urbano con las delimitaciones del pechm . Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación 87 3.3.2. Catálogo de elementos urbanos El catálogo de elementos urbanos es un inv entario de los elementos protegidos ubicados dentro del recinto del P lan Especial del casco histórico de la ciudad. Se considera «elemento urbano de interés» todo aquel conjunto de bienes muebles e inmuebles característicos de una época histó- rica que forman parte de un entorno perteneciente a la memoria histórica colectiv a, el cual constituye la escena urbana de la ciudad. Todos los elementos urbanos de interés quedan registrados en su catálogo correspondiente, a través de una ficha individual que con - tiene los datos básicos del elemento protegido, como pueden ser su localización, unas referencias fotográficas de sus rasgos generales y datos de identificación. T ambién se presenta un plano anexo donde se ubica el elemento protegido. Este catálogo de elementos no recoge los que están adosados o in - crustados en los muros, formando parte del propio inmueble cataloga - do, puesto que en ese caso quedan implícitamente protegidos, garanti - zándose así su conserv ación, un ejemplo de ellos puede ser el relieve de La Matrona de Murcia (1575), ubicado en la fachada del P alacio Almudí. Está estipulado que únicamente podrán realizarse obras de con- serv ación y restauración sobre los elementos registrados en el catá- logo, con el fin de mantener el buen estado del elemento. T ambién hay que tener en cuenta que en las obras de restauración nunca se podrán hacer aportaciones de nuevos diseños al elemento protegi- do, desplazarlo de su ubicación original, tanto dentro como fuera del recinto del casco histórico de la ciudad; y por último, tampoco se contempla que puedan ser sustituidas sus características cuan- do se encuentren adosados a una edificación. Están excluidos de las actuaciones de restauración citadas anteriormente los elementos compuestos de jardines y elementos arbóreos. Los elementos urbanos se clasificarán por semejanza, disfrutando todos ellos del mismo grado de protección. Los grados de protección se clasifican numéricamente, siendo el máximo el grado 1. T ambién se plantea la declaración de bic en aquellos bienes que por su v alor histórico-ambiental merezcan protección. Los diferentes grupos en La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 88 los que se dividen los tipos de elementos urbanos son los siguientes:   ∙ A - Arcos   ∙ P - Portadas   ∙ I - Obras de ingeniería. En estos se incluy en los puentes y muros de protección   ∙ E - Esculturas. Distinguiéndose entre: estatuas, bustos, escudos y placas conmemorativ as   ∙ J - Jardines y elementos arbóreos   ∙ H - Hornacinas De los seis bloques que componen el índice del catálogo de ele- mentos urbanos, solo los números 4 y 6 se han considerado para el desarrollo de esta tesis, no así los demás, y a sea porque no tienen relación con los temas que aquí nos ocupan, o porque pertenecen a periodos anteriores a los que acota esta inv estigación. Por este úl- timo motivo, también se excluirán del estudio los escudos y placas conmemorativ as, pertenecientes al punto 4. De los dos apartados seleccionados, solo cumplen con los objeti- vos del estudio los siguientes elementos: 5.4.1. e – esculturas. grado 1 el/e : ∙ ∙ Monumento al compositor Fern ández Caballero, plaza Julián Ro- mea (1935) ∙ ∙ Monumento al cardenal Belluga , glorieta de España (1936-1960) ∙ ∙ Cruz , plaza de San Nicolás (1936-1960) ∙ ∙ Monumento a Santa Catalina , plaza de Santa Catalina (1936-1960) 5.4.2. e – esculturas, bustos. grado 1 el/e, b : ∙ ∙ Homenaje a Selgas , jardín de Floridablanca (siglo xx ) 5.6. h – hornacinas. grado 1 el/h : ∙ ∙ V irgen de las Angustias , calle Olma (1900-1936) 3.3.3. Ficha de catalogación Los datos de los elementos registrados en el catálogo están recogi- dos en fichas individuales. Cada una de ellas contiene siete aparta - dos, distribuidos en tres columnas 10 (v er figura 3). 10  Figura 3: Ejemplo de ficha de catalogación, correspondiente al Monumento al cardenal Belluga. Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación 89 La primera columna se divide en tres apartados de información:   ∙ En el primer apartado se sitúa la inscripción del tipo de ele - mento urbano , por ejemplo: « e-escultura » (como es el caso de la figura 3).   ∙ El segundo apartado está distribuido en tres columnas de do- ble celda para indicar el estado , el interés del elemento, y si se encuentra en la escena urbana .   ∙ La parte inferior del cajetín la componen cuatro celdas con in- formación sobre las distintas catalogaciones en las que puede estar incluida la obra.   ∙ En la casilla estado se sitúan las iniciales b, r y m , que indican el estado de conserv ación en el que se encuentra el monumento. Figura 3. Ficha del trabajo de campo del pechm. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 96 uno está formado por las imágenes gráficas de las esculturas ubica - das en el espacio urbano; el otro está compuesto por las imágenes de las esculturas expuestas dentro de los edificios institucionales. Fueron v arias las vías que se emplearon para formar este archivo documental fotográfico. El archivo fotográfico de las esculturas ex - puestas en la vía pública fue generado mediante el trabajo de cam- po realizado sobre la ciudad e iniciado en 2010; además cuenta con un número muy reducido de imágenes de otros autores, correspon- dientes a los monumentos desaparecidos. Sobre el archivo documental fotográfico de la escultura institu - cional, parte de las imágenes se generaron durante la inv estigación, las correspondientes a la colección de la Confederación Hidrográfi - ca del Segura y la colección del Ayuntamiento de Murcia. Las imá- genes de la colección de las esculturas de la Comunidad A utónoma de la Región de Murcia fueron cedidas por la propia institución me- diante una solicitud formal. Otra de las vías empleadas para recabar información fotográfica ha sido a través de la consulta de los catálogos de las exposiciones realizadas, de las noticias de prensa y de los recursos de internet. T ambién nos hemos apoy ado en dos grandes fondos fotográficos institucionales en el Archivo Regional y en el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Murcia, ubicado en el P alacio Almudí, obteniendo imágenes relacionadas con las esculturas y monumentos públicos de la ciudad, así como de la evolución de los escenarios públicos urbanos. En el año 2005 el archivo regional inició su Proy ecto Carmesí, que contiene tres grandes bloques de información basados en fon- dos documentales, colecciones de fotografías y hemeroteca. La co- lección fotográfica del Proyecto Carmesí cuenta con un gran fondo de imágenes digitalizadas, clasificadas en doce colecciones de las cuales nos ha servido la colección fotográfica de Juan Orenes y la de Joaquín P adilla, adquiriendo de ellas imágenes de monumentos públicos o jardines. El Archivo Municipal cuenta con un fondo general de fotografías históricas de la ciudad de Murcia, además de la colección fotográ- fica de Fotos Tomás y la colección de Fotos Crespo. Del fondo foto - Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación 97 gráfico general se han adquirido fotos de la evolución de la ciudad y de los edificios más emblemáticos; de las colecciones fotográfi - cas de Tomás y de Crespo, se recabaron imágenes de los primeros monumentos escultóricos de la ciudad de Murcia, algunos y a des- aparecidos, quedando como prueba de su existencia las imágenes conserv adas en estas colecciones. Finalmente, para la recopilación de información fotográfica ha sido fundamental la aportación de imágenes por los propios artis- tas, apartado relev ante en la investigación pues en ellas es posible contemplar detalles del proceso creativo de las obras de arte en cuestión. 3.8. Entr evistas Todos los apartados anteriores han sido necesarios para el desarro- llo de esta inv estigación, y cada uno de ellos ha servido para cono- cer información relev ante a la hora de analizar cualquiera de las obras de arte que forman parte del estudio. Sin embrago, la fuente documental más importante para el conocimiento de la iconología e iconografía es el testimonio del propio artista, por ello son necesa- rias las entrevistas a los autores de las obras, para conocer de prime- ra mano el significado de lo que han materializado en su creación escultórica. Otro tipo de entrevistas son las que se realizaron a las personas que intervinieron directamente en el proceso de gestación de algún proy ecto escultórico, o las entrevistas a quienes convivieron con los artistas, cuando estos no están para dar su propio testimonio. Sí que hay que tener en cuenta que estas últimas entrevistas no tendrán una fiabilidad completa en sus datos y serán utilizadas a modo de orientación. Se ha diseñado un modelo de entrevista general que se ha ido adaptando a las necesidades de cada artista entrevistado. Todas es- tán compuestas de una serie de ítems generales y otros específicos, tal como se presenta a continuación: La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 98 Modelo de entrevista general Entrevista realizada al artista: ________________________________ Fecha de la entrevista: Día: _____ Mes: ______________ Año: ______ Lugar de la entrevista: _______________________________________ Obra/s de referencia en Murcia: _______________________________ Fecha de inauguración de la obra referida en la tesis: Día: ___ Mes: __________ Año: ______ Empresa que ha producido la obra (fundición artística, taller, cons- tructora, etc.): Datos del artista Nombre completo: __________________________________________ Fecha de nacimiento: Día ____ Mes________________ Año _______ Lugar de nacimiento: ________________________________________ Nombre artístico:____________________________________________ Cuestionario de la entrevista   ∙ Describa muy brev emente su obra   ∙ ¿Qué organismo o institución patrocinó el proy ecto?   ∙ ¿Cómo fue el proceso de selección y/o presentación de su obra?   ∙ Por concurso   ∙ Por encargo   ∙ Bolsa de adquisición   ∙ Donación   ∙ Otros   ∙ ¿La obra se creó en el mismo año de su inauguración?   ∙ ¿La obra fue diseñada para un espacio o lugar concreto?   ∙ ¿Se encuentra en su emplazamiento inicial?   ∙ ¿Ha sido reubicada?   ∙ ¿Ha tenido libertad para realizar el proy ecto, o le han sugerido el tema, la forma, la técnica, etc.?   ∙ ¿Cuál es su punto de partida a la hora de recabar información para llev ar a cabo una obra de arte público?   ∙ ¿Conserv a bocetos del proyecto realizado?   ∙ ¿Contó con financiación suficiente para el desarrollo del pro - y ecto? Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación 99   ∙ ¿Su presupuesto se destinó exclusiv amente a la realización de la escultura, o tuv o que destinar parte al basamento, anclaje y acondicionamiento de la zona?   ∙ ¿Tiene más esculturas públicas en Murcia?   ∙ ¿Está trabajando en algún proy ecto de escultura pública actualmente?   ∙ ¿Qué tema le gustaría desarrollar para una escultura pública en la ciudad de Murcia?   ∙ ¿Qué emplazamiento de Murcia elegiría para ubicar una obra de arte público de su autoría?   ∙ ¿Tiene esculturas públicas en otras ciudades? Preguntas generales y específicas: 1ª ¿Ha conseguido con todos sus monumentos ubicados en Mur- cia el grado de satisfacción que deseaba? ¿De cuál de ellos está más satisfecho? 2ª ¿Con cuál de los monumentos que tiene se identifica más? y ¿por qué? 3ª ¿Qué características considera que son las que dan la identidad a una obra suy a? Es decir, que cuando una persona contemple una obra de su autoría diga: esta escultura es de (nombre del artista). 4ª ¿Posee fotos del proceso de creación y producción de todos sus monumentos públicos en la ciudad de Murcia? 4. Criterios de clasificación de la escultura pública en Murcia Criterios de clasificacion de la escultura pública en Murcia 103 4.1. Intr oducción Este proy ecto de investigación, que se centra en el estudio de la escul - tura pública en la ciudad de Murcia, ha establecido como punto de partida el año 1901 para finalizar en 2015, dejando acotado el tema de estudio en el siglo xx y los primeros quince años del siglo xxi . El desarrollo de la escultura pública en la ciudad de Murcia v a ligado a la evolución social, económica, cultural y política de la ciu- dad. Por este motivo, en este estudio se ha considerado importante analizar la escultura en el contexto del espacio público, en el que se refleja la evolución de una sociedad, también a través de su escultu - ra, a lo largo los últimos ciento quince años. 4.2. Crit erios utilizados par a la clasificación Pueden plantearse v arias posibilidades de clasificación a la hora de abordar este estudio de inv estigación, como podrían ser: con- siderar las diferentes temáticas de la escultura, las motiv aciones políticas que influyen en la elección de las obras instaladas en la ciudad, atender a puntos de vista historicistas marcando los dife- rentes periodos y describiendo las obras por sus características for- males y de estilo, considerar el estudio basándose en las diferentes autorías de las obras, etc. Indudablemente, todos estos puntos de vista son fundamentales para un estudio de estas características, y se irán desarrollando en los distintos apartados de la inv estigación. No obstante, para concretar una división temporal que nos permita establecer distintos apartados que faciliten el estudio, se ha optado por dividir esos ciento quince años que abarca la inv estigación en cuatro periodos, que coinciden con los momentos cruciales de la evolución política y social de la ciudad y que, de alguna forma, in- fluy en también en las características de las obras que terminan por emplazarse en los distintos lugares del entramado urbano. El primer periodo establecido comienza en 1901 y finaliza en 1938, una etapa de cambios sociales y marcada por la inestabilidad política. El segundo periodo se ha acotado de 1939 a 1975, coincidiendo con la etapa de la dictadura del general Francisco Franco, desde el final La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 104 de la Guerra Civil a la muerte del dictador. El tercer periodo abarca desde 1976, en el inicio de la etapa democrática, y finaliza en el año 2000, cerrando el siglo xx . El cuarto y último periodo planteado en esta inv estigación comienza en el año 2001 y termina en 2015, años en los que se ha promovido la actividad cultural y artística, dando lugar a un importante incremento en la instalación de esculturas en la ciudad. 4.3. P eriodo de principios del siglo XX : de 1901 a 1938 Este primer periodo contempla los primeros 38 años del siglo xx . Du - rante el trascurso de estos años sucedieron acontecimientos históri - cos muy importantes, los cuales marcaron también el desarrollo de la escultura pública en la ciudad de Murcia. Los primeros años de este siglo coinciden con la Restauración, que se desarrolló entre 1895 y 1902. Los dos primeros años del siglo xx coinciden con la finalización de la fachada del Casino de Murcia, obra del arquitecto P edro Cerdán Martínez, quien también diseñó numerosas esculturas decorativ as para el embellecimiento de otros edificios murcianos. En el primer periodo se desarrolla el reinado de Alfonso XIII, momento histórico conocido como la etapa de la crisis de la Restau- ración, la cual se alargó desde 1902 a 1930. En los ocho últimos años del reinado de Alfonso XIII (1923-1930) se instauró la dictadura mi- litar de José Antonio Primo de Rivera, periodo en el que el escultor José P lanes P eñalver realizó numerosas obras en la ciudad de Mur- cia, entre las que destaca el Monumento a Ricardo Codorníu , ubicado en la plaza Santo Domingo. La dictadura de Primo de Riv era dio paso a la ii República, entre los años 1931 y 1936. A este periodo corresponde la realización del Monumento al compositor Fernández Caballero del escultor José P la- nes P eñalv er, que se caracteriza por la construcción de gran formato y por la combinación de v arios materiales. Esta obra es la última que se construy e durante el primer periodo de estudio de esta in- v estigación, puesto que los cuatro últimos años del primer periodo (1936-1939) coinciden con la Guerra Civil: durante este tiempo no se realizó ninguna escultura en la ciudad. Criterios de clasificacion de la escultura pública en Murcia 105 4.4. P eriodo de la dictadur a: de 1939 a 1975 El segundo periodo transcurre durante los años de la dictadura, co- menzando en 1939, cuando el general Francisco Franco da el golpe de Estado con el que se proclama caudillo de España. Este será un tiempo de represión política y dificultades económicas. Durante el periodo de la dictadura se realizaron numerosas obras de escultura pública en Murcia, la primera obra estudiada de este periodo es el monumento a la IV Brigada Nav arra , actualmente identificado como Monumento por la paz , fechado entre 1939 y 1955, aproximadamente, y ubicado en el jardín de Floridablanca. En este segundo periodo son v arios artistas los responsables de la realización de la escultura pública en la ciudad Murcia, uno de ellos es el escultor Bernabé Gil Riquelme, reconocido por su obra de la Portalada de la Univ ersidad de Murcia , en la que el escultor realiza numerosas esculturas de bulto redondo distribuidas por toda la fa- chada. Esta obra escultórica fue realizada entre los años 1962 y 1963. El escultor Antonio Campillo Párraga es uno más de los artistas que dejan huella en este periodo de la dictadura con su obra titulada P areja de reliev es profanos (1968), perteneciente a la Obra Social de la Caja de Ahorros del Mediterráneo ( cam ), y que actualmente se en- cuentra ubicada en la calle Escultor Francisco Salzillo. Durante la etapa de la dictadura se llev aron a cabo numerosos pro - y ectos de escultura pública en la ciudad, proyectos que atendían a dos grandes temáticas, religiosa y civil, especialmente la primera, y en me - nor medida los monumentos civiles de carácter conmemorativo. P ara finalizar esta breve reseña, indicaremos que la escultura que da cierre al segundo periodo de la inv estigación es la conocida como Figuras alegóricas de la Justicia , fechada en el año 1974 y de autoría desconocida, ubicada en la fachada de los Juzgados municipales del paseo de Garay. 4.5. P eriodo de la democr acia: de 1976 a 2000 Finalizada la etapa de la dictadura tras el fallecimiento del general Franco en 1975, se inicia la transición democrática con grandes cam- Descripción de las obras por periodos 113 5.1. Intr oducción Durante el trabajo de campo realizado para desarrollar esta inv es- tigación nos hemos centrado en el recinto delimitado por el casco urbano de la ciudad de Murcia 1 y se ha incluido también —por con- siderarse de interés para el tema— la ampliación de la zona nordes- te de la ciudad de Murcia así como la exclusión de Barriomar por el lado oeste (perímetro de actuación descrito en el capítulo dos de esta inv estigación). En esta delimitación espacial se han hallado un total de ciento cuarenta y ocho elementos escultóricos realizados durante el siglo xx y los primeros quince años del siglo xxi . Es un conjunto escultórico conformado por diferentes tipos de esculturas, en su mayoría monumentales y algunas otras de carácter decorati- vo. El trabajo de campo se ha realizado minuciosamente, recorrien- do una a una todas las calles de la ciudad de Murcia y tomando las oportunas anotaciones in situ para su posterior análisis. De las ciento cuarenta y ocho esculturas públicas mencionadas, todas están documentadas e inv entariadas en esta investigación y han sido realizadas en los siglos xx y xxi . En este lapso se establecen cuatro periodos de estudio: en el primero (de 1901 a 1938) hemos lo- calizado siete obras monumentales, en el segundo (de 1939 a 1975) se han encontrado v eintinueve obras, en el tercer periodo (de 1976 a 2000) hemos hallado v einticuatro obras escultóricas y en el cuarto y último periodo (de 2001 a 2015) se han situado ochenta y ocho esculturas. P ara comprender las características de la escultura pública ubi- cada en la ciudad de Murcia, en nuestro estudio hemos analizado el total de las ciento cuarenta y ocho obras artísticas localizadas, monumentos y obras escultóricas que se han materializado en los ciento quince años que comprende nuestro objeto de estudio. 1  Descrito y delimitado en las Actas Capitulares pertenecientes a la sesión plenaria el 23 de noviembre de 1960. 5.2. Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 117 En estos primeros años del siglo xx se realizaron div ersos monu- mentos de escultura pública en la ciudad de Murcia. La única te- mática que se puede contemplar observ ando las esculturas públicas de estos treinta y ocho años es de índole civil, para homenajear a personajes ilustres como poetas, maestros, defensores de la natura- leza, etc. Abrimos este periodo con la última escultura realizada en siglo xix por considerarla de interés significativo en la ciudad, el Monu- mento al escultor Francisco Salzillo . Correspondiendo a una temática civil, esta obra fue concluida en el año 1899. Realizada la talla en piedra caliza, se halla en la plaza de Santa Eulalia y se atribuy e al escultor Francisco Sánchez Araciel (ver figura 1). Esta escultura en homenaje al escultor Francisco Salzillo es la conclusión de un gran proy ecto, con fuente incluida, que fue modi- Figura 1. Monumento al escultor Francisco Salzillo . La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 118 ficado en varias ocasiones a causa de las sucesivas crisis económicas sufridas en la ciudad de Murcia durante los últimos años del siglo xix . Aquel gran proyecto monumental con forma de fuente y nume- rosas esculturas ha quedado en lo que se puede contemplar hoy día: un pedestal de grandes dimensiones sobre el que se alza el busto de Francisco Salzillo a v arios metros del suelo. Las características de esta escultura con el busto en homenaje a Francisco Salzillo serán las mismas que se repitan en los monumen- tos realizados durante el primer periodo de esta inv estigación; las coincidencias en todas ellas se encuentran en la temática civil, la re- solución final del monumento empleando el pedestal y la aplicación de los mismos materiales, como la piedra caliza. Los escultores encargados de llev ar a cabo los proy ectos de es- cultura pública en este periodo fueron Manuel Castaño, Anastasio Martínez Hernández, Salv ador Monzón y José Juliá: todos ellos tra- bajaron bajo las órdenes del arquitecto P edro Cerdán Martínez en el proy ecto de la Fachada del Real Casino de Murcia. El escultor Jesús Martínez Cerezo materializó, estando de aprendiz en el taller de Anastasio Martínez Hernández, los Escudos del Banco de España, y el escultor internacional T . Cafagua esculpió la Lápida del compositor Manuel Fernández Caballero . El resto de las esculturas fueron reali- zadas por el escultor José P lanes P eñalv er. De los escultores citados anteriormente, la mayoría de ellos pertenecen al ámbito regional, uno es de ámbito nacional y otro de procedencia internacional. P ara el estudio del primer periodo se v an a analizar todas las esculturas públicas pertenecientes a esa etapa, las cuales se ordena- rán cronológicamente por el año de su inauguración en el espacio público, siendo un total de siete proy ectos escultóricos:   · (1901) Fachada del Real Casino de Murcia   · (1910) Lápida al compositor Manuel Fernández Caballero   · (1912) San P edro Apóstol de la catedral de Murcia   · (1926) Monumento a Ricardo Codorníu Stárico   · (1931) Escudos del Banco de España   · (1933) Monumento al poeta P edro Jara Carrillo   · (1935) Monumento al compositor Manuel Fernández Caballero Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 119 Las esculturas públicas citadas son las que se realizaron entre los años 1901 a 1938; a través de ellas son reconocibles las diferen- tes expresiones artísticas de estos monumentos, localizados en el casco histórico de la ciudad de Murcia, que se integra en el períme- tro de protección del P lan Especial Conjunto Histórico de Murcia ( pechm ) 2 . Hay que indicar que el número de proy ectos de escultura pública en este periodo no ha sido muy abundante. 2  V er el plano de la delimitación del casco histórico de la ciudad de Murcia en las figuras núm. 1 y 2 del cap. 3. Catálogo y análisis de las obras.  Primer periodo. 1901-1938 La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 128 los extremos exteriores de la fachada; se trata de dos cabezas feme- ninas rodeadas de elementos florales que en su parte inferior portan una cartela en forma rectangular. La única diferencia que podemos encontrar entre el bloque derecho y el izquierdo es la inscripción que presentan: en la izquierda figura la inscripción «año »; en cam- bio, en la misma cartela del lado derecho puede v erse «1901», co- rrespondiente al año en que se finalizó la fachada (ver figuras 7 y 8). Todos los elementos escultóricos florales, frutales, seres mitoló - gicos y mamposterías, con excepción de las cariátides y los letreros del casino, fueron realizados por el escultor Salv ador Monzón. A modo de resumen, los materiales empleados en la construc- ción de la fachada son: mármol rojo de Cehegín en el zócalo de la planta baja; piedra arenisca de Nov elda sobre toda la fachada. En la materialización de los elementos escultóricos destacan el hierro fun- dido para las columnas de las peceras, la fundición en bronce para el letrero « casino », la madera de pino para la puerta y las v entanas, y la piedra artificial para los elementos decorativos secundarios. Otros datos: Por ser uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, la Di - rección General de P atrimonio Artístico, Archivos y Museos declaró al Casino de Murcia «Monumento Histórico Artístico de carácter nacional», por Real Decreto 587/1983 de 19 de enero ( boe , 15 marzo de 1983) 7 , trámites que se iniciaron en 1979. Concedido el título de «Monumento Histórico Artístico», la ley de P atrimonio Histórico del año 1985 lo declaró «Bien de Interés Cultural» ( bic). El edificio también está catalogado en el P lan Especial del Conjunto Histórico de Murcia ( pechm ) con el máximo grado de protección, puesto que su conserv ación debe estar garantizada al ser una construcción de interés histórico, artístico y arquitectónico 8 . El estilo arquitectónico que se representa en la Fachada del Casino 7  Ibíd. , pág. 20. 8  «Más de 200 edificios tendrán un trato especial por su v alor histórico», La V erdad , 17 de enero de 1997, pág.13. Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 129 es el eclecticismo de finales de siglo xix 9 , y a que aparecen caracteres de diferentes épocas artísticas como «el neo-egipcio en los capiteles que s oportan las cariátides; el neo-renacimiento en las b icha s de l os dinteles de las peceras; borrominescos de la cabeza femenina del arco arriñonado de encima de la puerta principal, el modernismo en l as fo r m as carnosas de algunas cartelas, como la del r em a te a xi a l de coronación, etc.» 10 . La fachada se inauguró sin estar finalizada el 1 de julio de 1901 y se concedió el honor de tutelar la celebración a Jesualdo Cañada Baños, presidente del Casino 11 . En aquella fecha solo quedaban por rematar detalles de los elementos decorativos de pequeño formato, los cuales se colocaron durante el año 1902, cuando la junta directi- v a del Casino la dio por terminada. Entorno: La fachada presenta una singular belleza en sus formas escultóricas y arquitectónicas, aunque no se puede contemplar todo el conjunto debido a la estrechez de la calle Trapería, que el Ayuntamiento de Murcia decidió hacer peatonal dos años después de la inauguración de la Fachada del Casino (v er figura 9 12 ). Conserv ación: La fachada presenta un estado excelente de conserv ación, aunque no siempre ha sido así. La primera interv ención de restauración y limpieza se efectuó en 1926, siendo presidente del Casino Rogelio Manresa Illán. Al cumplir 150 años de existencia, el Casino presenta un estado lamentable de conserv ación, puesto que desde su primera limpieza en 1926 no se realizó ninguna otra labor de mantenimiento ni de 9  V era Botía, A., El Casino de Murcia , op. cit., pág. 26. Señala que la Exposición Internacional de P arís de 1889 supuso el testamento de la arquitectura del siglo xix , que moría sin rumbo y sin alcanzar logros significativos: «La arquitectura del final de siglo, ya que no otra cualidad, posee la de ser lógica tanto porque construye, en general, con arreglo a la vida y costumbres de este periodo, como refleja con exactitud su criterio artístico, o más propiamente, su falta de criterio». 10  V era Botía, A., «El Casino», Cuadernos de P atrimonio Histórico-Artístico de Murcia , 33, 1998, pág. 27. 11  Guirao López de Nav as, J., El Casino de Murcia 1847-1994 , op. cit., pág.162. 12 Ibíd., pág. 167. Figura 9. Imagen de la calle Trape- ría cuando se hizo peatonal. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 130 conserv ación sobre la fachada principal de la calle Trapería. En el año 1997 la fachada se encontraba en mal estado de conserv ación (v er figura 10), sin que la junta directiv a hiciera nada al respecto, a pesar de que la concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Murcia le enviase en octubre de 1998 una orden 13 dándole un plazo de dos meses para afrontar la rehabilitación de los balcones y evitar posibles desprendimientos. Finalmente, el 8 de junio de 1999 14 se iniciaron las obras de res - tauración y rehabilitación de la fachada principal del casino por la empresa J. J. Ros. El coste superó los catorce millones de pesetas. Los trabajos de restauración de la fachada fueron: fijación de las piedras sueltas, saneamiento de las cornisas y sustitución de las que se encon - traban dañadas, tratamiento de las patologías de arenización, sanea - miento de la carpintería de madera debido a fisuraciones, escamacio - nes y la presencia de xilófagos, así como una limpieza general. La restauración efectuada sobre la fachada principal obligó a cerrar la puerta de acceso de la calle Trapería. El arquitecto Juan Antonio Molina, responsable de las obras de restauración, fue el en- cargado de dar la orden de retirar los andamios de la fachada el 14 de octubre de 1999, dejándola al descubierto tras su interv ención de recuperación y rehabilitación. La empresa J. J. Ros realizó trabajos de consolidación de las piedras que habían comenzado a descom- ponerse por la erosión y los excrementos, impermeabilización de las superficies escultóricas y arquitectónicas, restauración de la carpin - tería de madera y metálica, en la que se recuperó la mecanización de los sistemas de apertura de las v entanas de las peceras, así como los adornos perdidos con el paso del tiempo 15 . Las técnicas empleadas en este proceso de restauración fueron muy similares a las empleadas en la restauración de la catedral 16 . 13  V ieja, M. de la, y R. R. V ., «Urbanismo ordena al Casino que arregle la fachada para evitar desprendimientos», La V erdad , 20 de octubre de 1998, pág.15. 14  V ieja, M. de la, « Los andamios cubren ya la fachada principal del Casino, que estará cuatro meses en obras », La V erdad , 8 de diciembre de 1998, pág.17. 15  Guirao López de Nav as, J., El Casino de Murcia. Su Restauración (1995-2003). Murcia: Casi- no de Murcia/Caja de Ahorros del Mediterráneo, 2003, pág. 98. 16  Bueso, M., «La restauración obliga a cerrar el Casino » , La V erdad , 14 de octubre de 1999, pág. 15. Figura 10. Aspecto que presen- taba la Fachada del Casino en el año 1997 como consecuencia de los excrementos de las palomas. Fotografía: Juan Leal. Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 131 Al poco tiempo de la restauración, las palomas volvieron a habitar en la Fachada del Casino, problema que se solucionó poniendo unos equipos de ultrasonidos para ahuy entarlas. La idea fue del arquitec- to responsable de la restauración integral del edificio, Juan Antonio Molina 17 . Finalizada la restauración general del Casino, pasó a lla- marse «Real Casino de Murcia» 18 . La restauración consiguió resaltar la belleza de la fachada cuan- do la dirección del Casino iluminó la de la calle Trapería; las obras se realizaron en seis meses con un presupuesto de 5 000 000 de pese- tas. El primer encendido de la nuev a iluminación se hizo el 8 de sep- tiembre de 2000 19 . Los puntos de luz se distribuy eron sobre toda la fachada, resaltando tanto la arquitectura general del edificio como los motivos escultóricos (v er figuras 11 y 12). 17  Ibíd. , pág. 16. 18  E. F. E., « Urbanismo da el visto bueno a las obras de restauración del Casino » , La V erdad , 7 de marzo de 2006. Recuperado de: <www.laverdad.es/murcia/pg060307/prensa/noticias/ Murcia/200603/07/ mur-mur -050.html>. 19  Bueso, M., « Tras la iluminación solo faltan los toldos » , La V erdad , 9 de septiembre de 2000, pág. 14. Figura 11. (Izquierda). La iluminación de la Fachada del Casino entre 1901 y 1999 conta- ba con una sola lámpara sobre la puerta de entrada. Figura. 12. (Derecha). En el año 2000 se inauguró la nuev a iluminación de la fachada. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 132 2. LÁPID A AL C OMPOSITOR MANUEL FERNÁNDEZ C AB ALLERO . 1910 A utor: T. Cafagua Año de inauguración: 1910 Materiales: Mármol blanco de Carrara y mármol gris de México Localización: P laza de Julián Romea Figura 13. Lápida al compositor Manuel Fernández Caballero. Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 133 Descripción: La obra escultórica que se describe a continuación presidió el home- naje realizado al compositor en México en 1908. Se compone de una Lápida rectangular de mármol mexicano 20 de color gris que tiene la siguiente inscripción en su mitad inferior: al maestro fernández caballero, cuyas obras robustecen el espíritu patrio en las repúblicas latinas. el cónsul de españa. méjico, 26 de febrero de 1908 Adosado a la L ápida en su mitad superior, se localiza un me- dallón que representa a Manuel Fernández Caballero visto desde su perfil izquierdo. El busto está inscrito en una forma ovalada, y el retrato destaca por un rasgo característico del ilustre compositor murciano, como es su gran barba. En la zona inferior del medallón, y superpuesto a la chaqueta formando un arco, se encuentra una rama de laurel que simboliza la fama alanzada por el homenajeado (v er figura 13). El busto fue tallado en mármol blanco de Carrara por el escultor italiano Cafagua 21 , quien firmó el reliev e en el lado inferior izquierdo del óv alo como « t. cafagua » sobre « murcia ». Otros Datos: El compositor murciano Manuel Fernández Caballero (Murcia 1835-Madrid 1906) estrenó sus obras en Cuba, Portugal, México, etc., y es uno de los personajes más afamados que ha tenido la ciu- dad. Entre sus composiciones, que abarcan distintos géneros, des- tacan zarzuelas tan populares como La Marsellesa , Los sobrinos del Capitán Grant , La viejecita o Gigantes y cabezudos . 20  «Homenaje al maestro Caballero en México», Liberal , 30 de abril de 1908, pág. 1. 21  Ibíd ., pág. 1. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 134 El 26 de febrero de 1908, dos años después de su fallecimien- to, se realizó el primer homenaje al compositor por iniciativ a del pueblo mexicano. El festejo, que se celebró en el Tívoli del Elíseo donde v arias orquestas interpretaron algunas de sus obras, estuvo presidido por una Lápida con el busto del compositor, costeada por sus admiradores residentes en México 22 . Finalizado el homenaje, el cónsul español en México envió la Lápida a la Asociación de Escri- tores y Artistas de Madrid para que decidieran sobre su ubicación definitiv a. Dos años después, esta asociación organizó un nuevo homenaje al maestro en el T eatro Apolo de Madrid presidido por la misma Lápida , que finalmente fue donada al Ayuntamiento de Murcia para ser colocada en la fachada de la casa natal del músico. Fue entregada por el cónsul español en México a la ciudad de Mur- cia, en un acto realizado a finales del mes de marzo de 1910 en el T eatro Romea, ev ento organizado por el Ayuntamiento de Murcia 23 . Meses después hubo nuevos actos de homenaje al compositor en la ciudad, en los que se colocó la Lápida sobre la fachada del T eatro Ro- mea. Allí quedaron ensambladas de forma poco precisa las distintas partes de la Lápida que inicialmente fuera donada por la colonia del Salto del P asiego, en México. Entorno: Actualmente la Lápida se halla ubicada en la fachada principal del T eatro Romea, en su lateral derecho, situada en la antigua plaza del Esparto, hoy plaza de Julián Romea. Esta plaza es uno de los luga- res más transitados de la ciudad: punto de referencia del comercio a principios del siglo pasado y, en la actualidad, de la vida cultural y el ocio. El perímetro arquitectónico de la plaza se forma por edifi - cios de viviendas con una altura de tres a cinco plantas; entre estos edificios destaca, en el lado derecho de la obra, el palacio V inader; de frente se halla el palacio de González Campuzano, actual sede de la cooperativ a de Cajamar. A la izquierda queda el Monumento 22  «Al Maestro Caballero», Liberal , 24 de marzo de 1910, pág. 3. 23  Tornel, J. M., «Diario de Murcia», La V erdad , 1 de abril de 1910, pág. 1. Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 135 a Manuel Fernández Caballero 24 realizado por José P lanes P eñalv er y la fachada trasera de la iglesia de Santo Domingo; en este mismo lateral se hallan tres moreras, y además, en el lateral derecho y en el izquierdo de la plaza hay instaladas dos grandes torres metálicas que proy ectan luz. Conserv ación: La Lápida con la efigie de Manuel Fernández Caballero presenta buen estado de conserv ación, y a que se han realizado v arias labores de mantenimiento a lo largo de los años; la última interv ención se realizó en 2008, durante los trabajos de restauración en la fachada del T eatro Romea. 24  V er obra catalogada con el núm. 7 de la investigación localizada en el primer periodo. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 136 3. SAN PEDRO APÓST OL DE LA C A TEDRAL DE MUR CIA. 1912 A utor: José P lanes P eñalv er Año de inauguración: 1912 Material: Piedra Natural Medidas: 3 m de altura, aproximadamente Localización: Fachada de la catedral de Murcia, plaza del Cardenal Belluga Figura 14. San Pedro Apóstol de la catedral de Murcia. Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 137 Descripción: La figura de san P edro Apóstol está representada en posición verti- cal, descalzo y cubierto con una toga; bajo su brazo izquierdo porta un libro y con la mano del mismo brazo sujeta dos llav es, mientras que la mano derecha aparece abierta señalando con el dedo índice hacia el suelo (v er figura 14). La representación iconográfica de esta escultura corresponde a los primeros tiempos del cristianismo, pues era característico de la época representar a los apóstoles con toga. La escultura está realizada en piedra arenisca. Otros datos: La actual escultura de san P edro Apóstol que se localiza en la fachada principal de la catedral no es la original del conjunto escultórico del xviii : fue reconstruida a comienzos del siglo xx debido al impacto de un rayo que afectó a la parte superior de la figura. Según aparece reflejado en la documentación histórica de la cate - dral, después del desafortunado accidente el fabriquero de la cate - dral presentó «el boceto de la estatua de san P edro Apóstol que ha de sustituir a la que actualmente existe en mal estado en la fachada prin - cipal de este Santo T emplo, y siendo del gusto y agrado del cabildo se autoriza al mencionado señor fabriquero para que llev e a efecto las obras necesarias para la ejecución del indicado proy ecto» 25 . El cabildo aprobó el boceto para realizar la obra que sustituiría a la escultura original, pero no se han encontrado datos que nos aclaren si se llegó a realizar. Sí hay constancia de que en el mes de marzo de 1912 se colocaron los andamiajes necesarios para realizar los trabajos de restauración 26 sobre la escultura de san P edro Apóstol , y no de la sustitución de la escultura íntegra, como se había aprobado. Indagando sobre la autoría de esta escultura hemos encontrado dos líneas de inv estigación. Una de ellas es defendida por el escul- tor murciano José P lanes P eñalv er, quien confesó al crítico de arte Luis Núñez Ladev eze en una de sus entrevistas que: «a los dieci- 25  Acta Capitular de la catedral de Murcia del 17 de agosto de 1911, pág. 144. 26  Íd., 1 de marzo de 1912, pág.166. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 144 5. ESCUDOS DEL B ANC O DE ESP AÑ A EN MUR CIA. 1931 Figura 22. Escudo del Banco de España en Murcia (lateral derecho) . Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 145 A utores: Jesús Martínez Cerezo y Anastasio Martínez Hernández Año de inauguración: 1931 Material: Piedra Bateig Localización: Fachada del Banco de España en Murcia. Calle Cal- derón de la Barca. Descripción: En la fachada trasera del Banco de España en Murcia se localizan dos escudos idénticos en estructura y composición, por ello bastará con analizar uno de ellos. Los escudos están tallados en piedra are- nisca de Nov elda 39 (v er figura 22 40 ) representando un águila bicéfala con las alas cerradas portando en la zona central un escudo cuadri- longo v acío; a media altura sobresalen por detrás y a ambos lados las garras. En el extremo inferior de la composición se da paso a tres arcos en forma de abanico que pueden representar la cola del av e. Del primer arco aparece suspendido un carnero (v er figura 23) y so - bre el tercero cuelga una cornucopia que porta elementos frutales. A su v ez, sobre la parte superior se localiza una corona que ha sido resuelta en altorreliev e, mientras que el resto de la composición fue tallada en medio reliev e. Otros datos: El Banco de España se establece en Murcia en 1884 y tiene su sede oficial en un edificio arrendado de tres plantas, en la calle Saavedra Fajardo, el primer edificio empleado para la delegación de contri - buciones del Banco de España en Murcia. En el año 1918 la enti- dad adquirió las fincas de una manzana completa situadas entre las calles Escritor Francisco Díaz de Mendoza, Fernández Caballe- ro, Calderón de la Barca y Gran Vía del Escultor Francisco Salzillo para construir el edificio actual. Las obras del edificio se iniciaron 39  Archivo del Banco de España (abe ), Administración y Obras, Sucursales, C. 77. 40 Imagen facilitada por el escultor Anastasio Martínez V alcárcel, nieto del escultor Anasta- sio Martínez Hernández. Figura 22. Detalle del Escudo. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 146 en 1926 y finalizaron en 1931 41 . La fachada principal del inmueble no se corresponde con la que tiene hoy, pues en 1958 42 se decidió situar la puerta de ingreso al edifico en la avenida principal de la ciudad, Escultor Francisco Sal - zillo, quedando anulada la antigua puerta principal en la parte tra- sera del edificio 43 . No podemos atribuir la autoría ni una datación exacta a los es- cudos de la fachada puesto que se han encontrado dos referencias. La primera fuente de información que podemos citar es la que nos proporcionó el escultor Anastasio Martínez V alcárcel, quien defien - de la idea de que estos escudos fueron realizados por su abuelo, Anastasio Martínez Hernández, en 1908 44 . Esto se contradice con un tríptico publicado sobre la sede del Banco de España en Murcia, en el que se indica que el nuevo edificio se comenzó a construir en 1926 y se finalizó en 1931. La afirmación que defiende Martínez V alcár- cel podría ser correcta si el escultor Anastasio Martínez Hernández hubiese realizado los escudos para el primer edificio del Banco de España en Murcia, situado en la calle Saav edra Fajardo, y que des- pués se hubieran trasladado al edificio actual. La segunda teoría es la defendida por el inv estigador José Luis Melendreras Gimeno, quien en una de sus publicaciones atribuy e la autoría de los escudos al escultor Jesús Martínez Cerezo: «como por ejemplo el magnífico escudo del Banco de España, de la capital murciana» 45 . A raíz de esta afirmación se le realizó una entrevista y nos dijo: «Estos dos escudos fueron esculpidos por el escultor Jesús Martínez Cerezo, según me afirmó el escultor Juan Díaz Carrión en 41  abe, Dirección General de Sucursales, C. 93, Expediente de finalización de las obras de construcción de 1926 a 1931. 42  abe, Dirección General de Sucursales, C. 190, Expediente ampliación del edificio de 1954. 43  «Banco de España en Murcia», 15 de junio de 2014. Recuperado de: <www.bde.es/f/ webbde/Secciones/Publicaciones/Folletos/Fic/murcia.pdf>. 44  En su trabajo de tesis, L. Hernández León, bisnieta del escultor Anastasio Martínez Hernández, data los escudos en el año 1908 (pág. 102), y de nuevo data la misma obra en 1906 (pág. 124). Consideramos erróneas ambas dataciones, pues en esas fechas no existía el mencionado edificio. 45  Melendreras Gimeno, J. L., Escultores murcianos del siglo xx . Murcia: Caja de Ahorros del Mediterráneo, 1999, pág. 313. Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 147 una entrevista que le realicé; este artista afirma que vio a Jesús Mar- tínez Cerezo realizando estos escudos» 46 . Como conclusión, y conociendo la tray ectoria y estilo de cada artista, nos atrev emos a plantear la hipótesis de que el escultor que realizó los diseños de los escudos fue Anastasio Martínez Hernán- dez, y el escultor que los talló en piedra fue Jesús Martínez Cerezo en el taller de Anastasio Martínez Hernández, ya que este disponía de un taller en la calle San Judas donde formaba a jóv enes artistas. Entorno: La fachada trasera del Banco de España en Murcia se encuentra en la calle Calderón de la Barca, donde se localizan los dos escudos en la parte superior de las esquinas (ver figura 24 47 ), estas tallas deli- mitan los extremos laterales del edificio con su trasera. La calle está adoquinada y presenta en este tramo un angosto espacio entre la fachada del banco y los bloques de los edificios ady acentes, de cinco alturas. Conserv ación: El estado de conserv ación de los escudos es óptimo y a simple vista no presentan ninguna anomalía. 46  Melendreras Gimeno, J. L., «A utoría de los escudos bicéfalos del Banco de España», 12 de septiembre de 2014, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales). 47 abe , Administración y Obras, Sucursales, C. 77. Figura 24. Sucursal del Banco de España en Murcia. Aspecto exterior de la fachada principal originaria. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 148 6. MONUMENT O AL POET A PEDRO J ARA C ARRILL O . 1933 A utor: José P lanes P eñalv er Año de inauguración: 1933 Material: Piedra arenisca Localización: Jardín de Floridablanca Figura 25. Monumento al poeta P edro Jara Carrillo. Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 149 Descripción: La obra fue esculpida en piedra arenisca y por la marca que pre- senta a media altura se puede deducir que el escultor empleó dos bloques de piedra para realizar el monumento. Sobre el bloque in- ferior se encuentra la figura desde los pies hasta la altura del pecho, y sobre el bloque superior se halla el tallado iniciado en el pecho hasta terminar en la parte superior de la figura. Los bloques están situados encima de otro que actúa de pedestal, en el que se v e la inscripción: « al poeta jara carrillo », actualmente remarcada con pintura negra (v er figura 25). El poeta está representado en una actitud serena, y para acentuar la acción de reposo el escultor lo sitúa sentado. El homenajeado tie- ne en su mano derecha un libro cerrado. El monumento presenta una peculiaridad en la zona final de las piernas, y a que no aparecen definidos los pies, aparentando que la figura sale de la piedra. Esta zona de talla sin finalizar se contrapone con la parte superior, que presenta una mayor definición y puli - mento en la superficie de la cabeza y la cara. Otros datos: El poeta, profesor y periodista P edro Jara Carrillo nació en Alcantarilla (Murcia) el 11 de noviembre de 1878 y murió el 4 de octubre de 1927 en Murcia. Desempeñó la función de teniente alcalde en el Ayuntamiento de Murcia, donde alcanzó a solucionar los problemas de abastecimien - to para regar la huerta murciana, atribuyéndosele también el mérito de ser uno de los primeros promotores para la creación de la Univ ersidad de Murcia y el Conserv atorio Superior de Música. José P lanes talló la escultura de Jara Carrillo al mismo tiempo que el Monumento al compositor Fernández Caballero 48 en su taller de Espinardo, (Murcia) 49 . La escultura fue inaugurada el 8 de octubre de 1933 50 y al acto acudieron multitud de personas, autoridades 48  «Los bustos de F. Caballero y Jara Carrillo», Lev ante Agrario , 9 de octubre de 1928, pág. 4. 49  «Del monumento a Jara Carrillo», P atria Chica , 9 de noviembre de 1931, pág. 6. 50  «Hoy, la inauguración del monumento a Jara», La V erdad , 8 de octubre de 1933, pág. 5. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 150 locales, etc.; tampoco faltaron mujeres ataviadas con v estidos de huertanas, a las que el poeta citó a menudo en sus poemas. Duran- te el acto de inauguración, el presidente de la comisión en pro del monumento hizo entrega del mismo al alcalde de la ciudad para que la obra pasara a formar parte del patrimonio del Ayuntamiento, erigida gracias a la subscripción popular, que empezó a recaudarse a principios de 1928 51 . Entorno: Una de las primeras ubicaciones propuestas para el monumento fue el jardín del Malecón 52 —así figura en un acta del pleno del Ayun - tamiento—, pero al escultor no le pareció acertado dicho emplaza- miento, proponiendo que la escultura estaría mejor en el jardín de Floridablanca. Después de superar ciertas oposiciones, finalmente la escultura se erigió en el lugar propuesto por el artista, en el lateral lindante con la alameda de Colón, bajo un gran magnolio. En este mismo espacio público se encuentra, a la izquierda del monumento, el Monumento al poeta Selgas 53 , realizado también por P lanes; en este lateral se localiza asimismo el Monumento por la P az 54 . Frente a él están las esculturas Homenaje a Antonio Garrigós 55 , cons- truido por José Molera Jiménez y el Homenaje al nazareno colorao 56 , materializado por Manuel Nicolás Almansa, además del Monumen- to al conde de Floridablanca (obra que no se analiza al quedar fuera de la acotación temporal de esta inv estigación). Conserv ación: Actualmente el monumento presenta un regular estado, mostrando la superficie de la piedra sin humedades ni manchas. Sobre el cuer - po de la escultura quedan huellas de v arias agresiones y se obser- 51  «Murcia recibe con cariño la idea de erigir un monumento a Jara Carrillo», El Liberal , 22 de febrero de 1928, pág. 1. 52  «La sesión municipal de ayer. Ruegos y Preguntas», Diario de la República , 4 de marzo de 1933, pág. 8. 53  V er obra catalogada con el núm. 20 de la inv estigación localizada en el segundo periodo. 54  Íd., núm. 8. 55  Íd., núm. 43, tercer periodo. 56  Íd., núm. 60. Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 151 v an faltas en la nariz, labio superior y pómulo izquierdo; también aparecen reconstrucciones en el pulgar y parte de la mano derecha. Durante la Guerra Civil la escultura quedó prácticamente des- trozada en su parte superior. Al finalizar la contienda, el pleno del Ayuntamiento aprobó que fuese restaurada por su autor, José P la- nes, que terminó las obras en diciembre de 1944 57 . Mencionaremos la problemática que presenta la piedra del mo- numento debido a dos profundas fisuras que pueden observ arse sobre el rostro del poeta: una de ellas comienza por encima de su ojo izquierdo y atraviesa todo el rostro en una línea v ertical que acaba en la barbilla; otras fisuras se encuentran en el antebrazo derecho, en el libro que sostiene con su mano derecha (ver figura 26) y en una de las piernas. El deterioro que presenta la piedra del monu- mento debería dar lugar a una restauración inmediata, dado que los cambios de temperatura y las humedades irán provocando el alargamiento y la profundidad de las fisuras, hasta el punto de que la obra puede llegar a sufrir desprendimientos irrecuperables. 57  «La estatua de Jara Carrillo, reconstruida», Línea , 19 de diciembre de 1944, pág. 7. Figura 26. Detalles de las fisuras y roturas del Monumento al poeta P edro Jara Carrillo. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 152 7. MONUMENT O AL C OMPOSIT OR MANUEL FERNÁNDEZ C AB ALLERO . 1935 A utor: José P lanes P eñalv er Año de inauguración: 1935 Materiales: Piedra natural, mármol blanco de Macael y bronce Medidas: 7 x 4,5 x 4,5 m Localización: P laza de Julián Romea Descripción: El monumento tiene forma prismática y se divide en tres alturas: en la primera, situada en el plano del suelo, se localizan dos altorre- liev es alegóricos de la música, aludiendo a la profesión del maes- tro como compositor y músico. Representan a un grupo de niños Figura 27. Monumento al compositor Manuel Fernández Caballero (imagen izquier- da). Detalle de la figura central (imagen derecha). Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938 153 cantores portando instrumentos musicales; los niños representados en el reliev e del lado derecho llevan una pandereta y un arpa; los del relieve del lado izquierdo, una flauta y un libro de partituras. En la primera altura, por la parte delantera, se sitúa el escudo de la ciudad de Murcia fundido en bronce y sobre él hay una inscripción que dice: « al maestro fernádez caballero 1935 » Por detrás, en la primera altura del monumento, aparecen graba- dos los títulos de las obras más significativ as del compositor: la marsellesa el salto del pasiego el dúo de la africana la viejecita gigantes y cabezudos los sobrinos del capitán grant la niña bonita los huertanos el cabo primero tres madres para una hija la jardinera La segunda altura del monumento está destinada a la figura del músico resuelta en mármol blanco; es una talla en bulto redondo en posición alzada y el compositor se presenta envuelto con un manto, como dice José Luis Melendreras: «Planes ha sabido muy inteligentemente rehusar el clásico manto y la levita decimonónica, presentando al artista envuelto en un clásico manto, al igual que una estatua griega o egipcia, huy endo de todos los efectismos teatrales, recurso de mediocres escultores» 58 . P lanes representa al compositor 58  Melendreras Gimeno, J. L., Escultores murcianos del siglo xx , op. cit., pág. 42. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 256 33. ALF ONSO X EL SABIO . 1971 A utor: Anastasio Martínez V alcárcel Año de Inauguración: 1971 Material: Piedra artificial Medidas: 2,40 m Localización: A venida Don Juan de Borbón, recinto exterior del ies Alfonso X el Sabio Figura 53. Alfonso X el Sabio. Descripción de las obras: Segundo periodo: la dictadura militar, 1939-1975 257 Descripción: El v aciado de la obra está realizado en cuatro bloques de piedra artificial y representa a una figura masculina posicionada de pie, Alfonso X el Sabio. Llev a una indumentaria característica de la épo- ca mediev al compuesta de túnica y una capa; con su mano derecha sujeta el mango de una espada que se halla pegada a su cuerpo, po- tenciando así la esbeltez de la figura del rey, y con el brazo y mano izquierda mantiene un libro a la altura del costado, aludiendo con ello a su faceta intelectual. Sobre su cabeza llev a una corona a modo de casquete geométrico y su tocado de pelo está resuelto en media melena. La superficie fue modelada con amplios planos redondeados y algunas zonas resueltas por la geometría del volumen. La textura también es un signo fundamental en la materialización de la obra: el v estuario fue labrado con una textura uniforme y marcada, en contraste con la superficie lisa de las zonas anatómicas de la cara, las manos y el pie izquierdo (v er figura 53). Otros datos: La obra fue realizada por el escultor murciano Anastasio Martínez V alcárcel en 1971, en piedra artificial y a una escala mayor de la natural, con una altura total de 2,40 m 99 . Esta obra es de titularidad pública y se expone en un recinto exterior que tiene acceso visual desde la vía pública (caso idéntico al de la escultura del Conde de Floridablanca instalada en el recinto exterior del ies Floridablanca) 100 . Entorno: La escultura se halla en el recinto exterior del centro de enseñanza secundaria Alfonso X el Sabio. De frente y a la izquierda de la obra artística se sitúa el edificio del centro educativo, por su lado derecho discurre la av enida Juan de Borbón, por detrás de ella hay varias palmeras de grandes dimensiones y la calle V ista Alegre. 99  Hernández León, M. L., tesis, op. cit. , págs. 259 y 260. 100  V er obra catalogada con el núm. 46 de la investigación localizada en el tercer periodo La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 258 Conserv ación: La obra presenta un aceptable estado de conserv ación. Por toda la superficie hay restos de tierra arrastrada por el agua de lluvia, aun - que no afecta a la estructura de la piedra por la mínima cantidad que tiene. Descripción de las obras: Segundo periodo: la dictadura militar, 1939-1975 259 34. MURALES DE EL C OR TE INGLÉS . 1973 A utor: Desconocido Año de Inauguración: 1973 Material: Cerámica esmaltada Localización: Calle Dr. Hernández Ros y calle Condestable, edifi - cio de El Corte Inglés Descripción: Son cinco los murales que se exponen en dos de las fachadas del edificio de El Corte Inglés. P ara su análisis clasificaremos el primero y el segundo en la calle Hernández Ros; y el tercero, cuarto y quinto en la calle Condestable. Todos los murales son similares en composición: domina la for- ma redonda y las líneas curv as abiertas y cerradas, creadas algunas de ellas por la suma de elementos cuadrados (ver figura 54). Fueron modelados en terracota y finalizados con una capa de esmalte en colores v erdes y marrones ocres. Los murales están bordeados por Figura 54. Mural núm. iv de El Corte Inglés. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 260 azulejos esmaltados en color negro, resaltando así las formas escul- tóricas de los reliev es. Las formas que se representan sobre la superficie de cada uno de los cinco reliev es se construyen por diferentes planos, formados por objetos geométricos de diferentes alturas, creando una textura muy marcada sobre la forma final de los reliev es; esto también genera que la luz ambiental forme grandes contrastes de claroscuros sobre la superficie de las obras (v er figura 55). Otros datos: La datación de estos reliev es nos la facilitó el jefe de mantenimien- to de El Corte Inglés, Miguel Ángel Mazuecos. Según recuerda, se instalaron los murales para la inauguración del edificio en mayo de 1973 101 . Los empleados del centro comercial utilizan las zonas próximas a los reliev es como aparcamiento de motocicletas, lo que hace que las obras no luzcan en todo su esplendor. Entorno: En la planta baja del edificio de El Corte Inglés, en una de las facha - das de la calle peatonal Doctor Hernández Ros, se encuentran dos de los murales y en la calle Condestable están los otros tres, todos ellos de grandes dimensiones. Frente a los murales de la calle Hernández Ros hay v arios edi- ficios de viviendas; los bajos de esos edificios están destinados a comercios. A la derecha de ellos queda la avenida peatonal de la Libertad y a la izquierda el desarrollo de la propia calle que des- emboca en la calle Condestable, donde están los otros tres reliev es. Frente a estos tres reliev es se encuentra el Hotel Amistad y la ca- lle Condestable; por la derecha discurre la calle Jerónimo de Roda, además están las excav aciones de los restos arqueológicos árabes y el palacio de San Esteban; a la izquierda queda la calle Doctor Her- nández Ros. 101  «Ayer, bendición e inauguración oficial de “El Corte Inglés”», La V erdad , 3 de mayo de 1973, pág. 8. Descripción de las obras: Segundo periodo: la dictadura militar, 1939-1975 261 Conserv ación: El conjunto de murales expuestos en la planta baja del edificio de El Corte Inglés presenta un aceptable estado de conserv ación. El quin- to mural, expuesto en la calle Condestable, fue afectado por una pintada que y a ha sido eliminada. Hay que señalar que el esmalte de la zona baja de algunos reliev es tiene desperfectos producidos por el roce de las motocicletas allí estacionadas. Figura 55. De arriba abajo, murales i, ii, iii y v. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 262 35. MONUMENT O AL INVENTOR JU AN DE LA CIER V A. 1973 A utor: Francisco Toledo Sánchez Año de Inauguración: 1973 Materiales: Bronce y piedra Localización: P aseo de Garay Descripción: El conjunto monumental erigido para homenajear la figura del in - v entor Juan de la Cierva está formado por cinco elementos escultó- ricos: dos reliev es, una escultura de bulto redondo y dos torres ar- quitectónicas (ver figura 56). Los relieves están situados uno contra el otro y separados por una pared de hormigón de medio metro de espesor, aproximadamente. El primer reliev e que se sitúa de frente a la fachada del P alacio de Justicia presenta un autogiro resuelto en bajo reliev e; sobre el mar- gen del lado izquierdo aparecen unos motivos v egetales, y por el lado de la derecha se halla un retrato del inv entor Juan de la Cierva resuelto en altorreliev e a una escala más grande de la natural. El es- cultor firma la obra sobre el margen del lado derecho de este reliev e, Figura 56. Monumento al inventor Juan de la Cierv a. Descripción de las obras: Segundo periodo: la dictadura militar, 1939-1975 263 y también a la derecha del reliev e se halla una inscripción en letras de bronce colocadas sobre la pared de hormigón: murcia al inventor juan de la cierva mayo 1973 El segundo reliev e se compone por unas manos de tamaño colo- sal modeladas en alto reliev e que sujetan unas hélices situadas en el centro de la composición; en el fondo hay unas estructuras geomé- tricas grabadas sobre la superficie, haciendo alusión a un paisaje de edificios, resueltas entre el hueco y bajo relieve. Esta obra se posicio - na de frente al cauce del río Segura. El tercer elemento que compone el monumento es una escultura de bulto redondo que insinúa una silueta humana, resuelta con el estilo de alguna de las esculturas del escultor Boccioni. Delante de esta escultura se hallan otros dos elementos decorativos v erticales y con forma escalonada simulando dos edificios, formas que integran el monumento en el paisaje arquitectónico. Esta parte del conjunto queda a la derecha de los dos reliev es. Otros datos: El Monumento a Juan de la Cierv a se hace a través de concurso públi- co, cuy a convocatoria aparece publicada en el boe el 11 de noviem- bre de 1966. T enía una dotación como premio a la obra ganadora de 50 000 pesetas 102 . Entre las obras presentadas, el proy ecto ganador del concurso fue el de Francisco Toledo Sánchez. El día 10 de noviembre de 1969 se aprueba la maqueta definitiv a del Monumento a Juan de la Cierv a y el arquitecto municipal, Carbo- nell, hace públicos los detalles más significativos de la maqueta y explica cómo se v a a materializar el monumento en bronce, la escul- 102  «El lunes, reunión de la junta por Monumento al inventor del autogiro», La V erdad , 11 de noviembre de 1966, pág. 5. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 264 tura de bulto redondo, los reliev es y el resto de elementos decorati- vos en piedra. P ero no fue la maqueta ganadora del concurso la que se realizó. En el boceto ganador de la convocatoria, e incluso cuando se die- ron los detalles del monumento, se especificó que los reliev es serían tallados en piedra, aunque finalmente se fundieron en bronce. La maqueta fue modificada en dos ocasiones antes de materializar el monumento final. El presupuesto inicial fue de 1 050 176 48 pesetas, que tras ser modificado subió a 2 500 000 pesetas, incremento al que tuvo que hacer frente el patronato municipal 103 . El detalle del presupuesto del Monumento a Juan de la Cierv a es el siguiente: Obra Cimentación: 149 500 Cantería: 1 552 393 Trabajo escultórico: 1 050 000 Urbanizaciones inmediatas: 318 955 Total: 3 070 848 pesetas. Financiación Subscripción pública: 1 134 598 Excma. Diputación: 500 000 Ayuntamiento de Murcia: 1 436 500 Total: 3 070 848 pesetas 104 . T erminado el monumento, el Ayuntamiento de Murcia emitió un comunicado indicando que el día 23 de julio de 1973, a las siete de la tarde, se inaugurarían el Monumento a Juan de la Cierv a y el nuevo puente 105 . A la inauguración asistieron el gobernador civil, Enrique Oltra Moltó, y el alcalde, Clemente García, junto a tres familiares 103  «En fecha inmediata comenzará la construcción del monumento a Juan de la Cierv a», La V erdad, 11 de noviembre de 1969, pág. 24. 104  «Inaugurado el Nuevo Puente y el Monumento a De la Cierva», La V erdad , 24 de julio de 1973, pág. 6. 105  «Inauguración del monumento a De la Cierva Codorníu y del nuevo puente sobre el Segura», La V erdad, 20 de julio de 1973, pág. 5. Descripción de las obras: Segundo periodo: la dictadura militar, 1939-1975 265 del inv entor: Catalina Codorníu, Carmen Hernández Ros y Rosario Hernández de la Gándara 106 . Entorno: El conjunto escultórico se halla en el paseo de Garay. Frente al mo- numento está el P alacio de Justicia y las dos Figuras alegóricas de la Justicia 107 ; por detrás de él queda el cauce del río Segura, a la derecha el trascurso del paseo Garay y a la izquierda un jardín. Conserv ación: El Monumento a Juan de la Cierv a presenta muy buen estado de con- serv ación. Se han realizado v arias intervenciones de conserv ación y mantenimiento; en el año 2008 fue preciso interv enir para restaurar la pieza de bulto redondo, pues estaba fragmentada en la zona baja de la obra y mostraba riesgo de derrumbe (v er imagen 57 108 ). Esta interv ención de restauración fue realizada por la empresa murciana Fundimetal. 106  «Inaugurado el Monumento a De la Cierv a y el nuevo puente», cit. 107  V er obra catalogada con el núm. 36 de la investigación localizada en el segundo periodo. 108 Imagen facilitada por la empresa Fundimetal en el año 2012. Figura 57. Restauración de la escultura de bulto redondo del Monumento al inventor Juan de la Cierv a. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 273 El tercer periodo se inicia con el comienzo de la democracia en el año 1976 y concluye con el final de siglo xx . Las temáticas repre- sentadas en la escultura pública expuesta en el espacio urbano de la ciudad de Murcia en este tercer periodo son, al igual que en el segundo periodo, civiles, religiosas y mitológicas. T ambién en este periodo hay un mayor número de representaciones civiles. La te- mática religiosa desciende en el número de representaciones con respecto al segundo periodo. Son contadas las obras que utilizan la temática mitológica, permaneciendo ésta en el Monumento a los hijos ilustres de Murcia (Fama) , realizado por Santiago Baglietto en 1869 –incluido en este periodo por ser un monumento nuev amente erigido en el jardín de Santa Isabel en 1999- o en el Reliev e del Am- bulatorio de San Andrés, en este caso en combinación con temática civil. El material por excelencia en la realización de los monumentos públicos en este tercer periodo corresponde a diferentes tipos de aleaciones metálicas, entre las que destaca el acero corten, el acero inoxidable, el aluminio y el bronce (especialmente las aleaciones de este último). Se ha empleado la piedra artificial para materializar una pequeña parte de las esculturas durante esta época: las piedras naturales, como las artificiales, pasan a un segundo plano y se em - plean en la resolución de los pedestales de los monumentos. Duran- te estos años, la cerámica está presente en la realización del Reliev e de san Miguel . Respecto al número de conjuntos escultóricos en esta época, son v einticuatro, cinco menos que en el segundo periodo (en el primer periodo hay siete obras). Así, en el espacio de cien años que abarcan los tres periodos, encontramos un total de sesenta obras, entre mo- numentos y esculturas urbanas. En cuanto a los autores, aparece un nuevo planteamiento con la autoría compartida, que se produce en dos proy ectos: en Tierra (Fuente de las tinajas) y en el Reloj de sol ecuatorial de la glorieta de España . Los escultores encargados de proyectar los monumentos y obras escultóricas en este periodo son: Félix Arahuetes/Simón Gar- cía, Santiago Baglietto, Juan Antonio Blanco, Antonio Campillo Pá- rraga, Miguel Ángel Casañ, Maite Defruc, Antonio García Mengual, La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 274 J. Haro, Guillermo Jiménez/José Luis López Ibáñez/P ablo Murciano, Lorenzo López Asensio, José Lucas, Miguel Llamas Y este, Antonio Martínez Torres, José Molera Jiménez, Manuel Nicolás Almansa, P edro P ardo Galindo, José P astor Noguera, Rafael Pi Belda, Elisa Séiquer Gutiérrez y Luis Toledo Torrecillas. T ambién hemos encon- trado algunas obras proy ectadas por técnicos municipales: arqui- tectos o ingenieros. La mayoría de los artistas citados son de la región de Murcia; una minoría son de procedencia nacional y solo uno internacional. La mayor parte de ellos aún viv en. Se analizarán en este espacio de la inv estigación, por orden cro- nológico, v einticuatros proyectos escultóricos, entre monumentos y esculturas públicas, clasificados por la fecha de su inauguración:   · (1976 aprox.) Reliev e de san Miguel   · (1976) Homenaje al pay aso Fofó   · (1980) Homenaje de unicef al Niño   · (1984) Formas   · (1984) Hermanamiento de Elche y Murcia   · (1985) Monumento al obispo Francisco Frutos V aliente   · (1986) Homenaje al escultor Antonio Garrigós Giner   · (1986) Homenaje a la Constitución española   · (1989) Los toneles   · (1992) José Moñino, conde de Floridablanca   · (1993) Reliev e del Centro de Salud de San Andrés   · (1994) Reloj de sol del jardín del Salitre   · (1994) Fuente de las tres culturas   · (1994) Homenaje a la capa española   · (1994) Reloj de sol de la glorieta de España   · (1994) Homenaje a la tuna   · (1997) Rotonda de los Cubos   · (1997) Homenaje a Juan de Borbón   · (1998) Tierra (Fuente de las tinajas)   · (1998) Homenaje al nazareno   · (1999) Homenaje a la madre   · (1999) Monumento a los hijos ilustres de Murcia (Fama) Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 275   · (2000) Reliev e de la Virgen del Carmen   · (2000) Homenaje al nazareno colorao De todos estos monumentos, más de la mitad están ubicados fue- ra del casco histórico de la ciudad de Murcia delimitado por el P lan Especial Conjunto Histórico de Murcia ( pechm ) 1 ; el resto se encuen- tra dentro del casco histórico. 1  V er plano de la delimitación del casco histórico de la ciudad de Murcia, cap. 3, figuras. números.1 y 2. Catálogo y análisis de las obras.  T ercer periodo. 1976-2000 Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 279 37. RELIEVE DE SAN MIGUEL. 1976-1979, APRO X. A utor: Desconocido Año de Inauguración: entre 1976 y 1979, aproximadamente Material: Cerámica esmaltada Localización: Calle Acisclo Díaz y calle Luis Braille. Edificio San Miguel Descripción: La obra artística es un bajo reliev e de perímetro rectangular en el que se representa una figura masculina alada en posición horizontal en acción de volar. V iste una indumentaria en la que destaca una capa oscura sobre una túnica blanca y coraza de estilo romano. Con la mano derecha empuña una espada, que posiciona v erti- calmente (ver figura 1). La cabeza presenta una perspectiv a de tres cuartos y está inscrita en un círculo que representa una aureola de luz, aludiendo a la santificación del personaje. En el extremo infe - rior izquierdo del reliev e hay una inscripción que dice: edificio san miguel El fondo del reliev e fue resuelto con un esmalte de color azul, tiene una textura no muy marcada y en él aparecen esquematizadas v arias estrellas. Figura 1. Relieve de san Miguel. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 280 Otros datos: No se ha encontrado documentación fehaciente para la datación y autoría del relieve, incluso el presidente de la comunidad del edifi - cio no pudo aclararnos estas dos cuestiones, pero nos informó que el edificio fue construido a finales de los años setenta. Entorno: En la esquina del edificio San Miguel, entre las calles Acisclo Díaz y Luis Braille, en la primera planta, se encuentra el Colegio de Econo- mistas de Murcia; en la fachada de esta primera planta está el Reliev e de san Miguel ; en la zona inferior del reliev e se halla la puerta de acceso de una farmacia, y frente a la obra está el P alacio Presidencial de San Esteban. A la derecha del Relieve se observ a la fachada tra- sera de la iglesia de San Miguel y la calle Luis Braille; y por su lado izquierdo se localiza el edifico de los Nueve Pisos y la calle Acisclo Díaz. Conserv ación: El reliev e presenta un buen estado de conservación. En toda la su- perficie hay restos de polvo, pero al estar resguardado por el balcón del piso de la planta superior la polución no ha ennegrecido la obra. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 281 38. HOMENA JE AL P A Y ASO F OF Ó . 1976 A utor: Antonio García Mengual Año de Inauguración: 1976 Material: Piedra caliza de Abarán Medidas: 175 x 70 x 70 cm (sin pedestal) Localización: A venida Juan Carlos I. P arque Fofó Figura 2. Homenaje al pay aso Fofó. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 288 Figura 4. Boceto inicial del Homenaje de unicef al Niño. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 289 1980 9 . Presidió el acto el alcalde de la ciudad, José María Aroca, Amelia Corbalán, representantes del gobernador civil, de la Guar- dia Civil, niños y v ecinos. Ocho niños de diferentes culturas y el alcalde de la ciudad descubrieron la obra (v er figura 5 10 ). Entorno: El Homenaje al Niño está en el lateral sur de la plaza Díez de Reven- ga. Por detrás del niño mayor se halla la av enida Libertad y detrás del niño menor discurre la ronda Norte. Por el lado derecho de la obra se sitúa la escultura Homenaje al agricultor 11 , del Grupo Flyppy. 9  Arija, P., «Inaugurado ayer el Monumento al Niño», La V erdad , 31 de mayo de 1980, pág. 4. 10 Fotografía extraída de la colección fotográfica del agrm , fot, neg , 027-08-07 A 1 11  V er obra catalogada con el núm. 145 de la investigación localizada en el cuarto periodo. Figura 5. Inauguración del Homenaje de unicef al Niño. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 290 La plaza está rodeada por edificios de viviendas con una altura de entre diez y quince plantas. A consecuencia de una modificación de la red viaria, en agosto de 2010 12 la escultura fue trasladada de lugar, dentro de la misma plaza, pasando del lado norte de la glorieta al lado sur 13 , en el lugar donde anteriormente estuvo ubicado el Homenaje a la Huerta 14 , de Manuel Nicolás Almansa. Conserv ación: La obra escultórica presenta muy buen estado de conserv ación y de mantenimiento. 12  Jiménez, A., «Arboleda en Díez de Revenga», La V erdad, 14 de agosto de 2010, pág. 12. 13  En la entrevista personal mantenida con la artista, Defruc dice que «no es una satisfacción tener mi obra en la plaza Díez de Revenga, es como una herida el tener mi obra allí, es una castración, mi obra no se siente representada ni entendida puesto que los niños no pueden tener acceso al monumento para poder tocarlo y subirse sobre él. El monumento fue diseñado para que estuviera cercano a los niños y no para que estuviese aislado en una rotonda». 14  Íd., núm. 75. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 291 40. F ORMAS . 1984 A utor: P edro P ardo Galindo Año de Inauguración: 1984 Materiales: Aluminio y hormigón Localización: Jardín Botánico Descripción: La forma escultórica se halla sobre un pequeño bloque de hormigón de una altura no superior a 40 cm. En la cara frontal del bloque se halla una lápida fundida en aluminio que contiene la siguiente ins- cripción: Figura 6. Formas. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 292 formas perdro pardo 1984 La obra está fundida en aluminio. Es una composición abstracta y no se corresponde con temática alguna. Se trata de unas formas cón- cav as y convexas que se enlazan unas con otras (ver figura 6), ello permite que la luz proporcione efectos de profundidad y de claros- curo sobre la superficie metálica. Otros datos: La autoría de esta obra, conocida como Formas , es de P edro P ardo Galindo: «discípulo de Juan González Moreno, abandonó la arci- lla para trabajar en hierro o aluminio. Sus esculturas no tratan de reproducir la realidad, son sugeridas, formas con vida propia. En ellas se conjuga el espacio y la luz, producidos por el tratamiento de las superficies huecas» 15 . Esta escultura destaca entre las obras analizadas debido a que está fundida en aluminio, la única existente en la inv estigación rea- lizada con este material. Entorno: La escultura se localiza en el jardín Botánico, al principio del paseo del Malecón. El entorno que envuelv e a la obra está formado por árboles y mobiliario urbano. Frente a la escultura está la calle P lano de San Francisco y el mercado de V erónicas; por detrás discurre el paseo del Malecón. En el lado derecho está el Homenaje a san Fran- cisco de Asís 16 , del escultor Manuel Mateo Cuneca y a la izquierda la Portalada del Huerto de las Bombas , compuesta por una pareja escul- tórica de Salv ajes. 15  vv. aa ., Cuaderno de escultura. Murcia: concejalía de Educación, Descentralización y P arti- cipación Ciudadana, 1995, pág. 2. 16  V er obra catalogada con el núm. 73 de la investigación localizada en el cuarto periodo. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 293 Conserv ación: La obra presenta un óptimo estado de conserv ación debido a la interv ención de restauración que se realizó entre finales de 2013 y principios de 2014, que consistió en la limpieza y pulido de la super- ficie y la sustitución del bloque de ladrillo que tenía como pedestal por el actual de hormigón armado. Durante el trabajo de campo, a finales de 2010, la escultura pre - sentaba una superficie deteriorada por la acción de los agentes at - mosféricos y el sistema de riego del jardín. Todo ello debilitó la su- perficie escultórica, fracturándola en algunas partes, razón por la que tuvo que ser restaurada. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 294 41. HERMANAMIENT O DE ELCHE Y MUR CIA. 1984 A utor: Desconocido Año de Inauguración: 1984 Materiales: Piedra artificial y bronce Localización: Jardín Botánico Descripción: La obra escultórica se compone de dos alturas: la primera de ellas corresponde a un pedestal de base cuadrada y con una altura rec- tangular; en la cara frontal del poliedro se halla una lápida de bron- ce que contiene la siguiente inscripción: Figura 7. Hermanamiento de Elche y Murcia. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 295 el excmo. ayuntamiento de elche al pueblo de murcia como lazo de unión entre ambas ciudades hermanas año 1984 En la segunda altura del pedestal se ubica una reproducción de la mítica dama de Elche (v er figura 7). En la parte trasera del busto, en el centro de la espalda, aparece un hueco. Otros datos: No se conoce el autor de la escultura, pero es una reproducción de baja calidad que hemos encontrado en jardines de otras ciudades. Entorno: La escultura se halla en el centro del jardín Botánico. En el entor- no que envuelv e a la obra hay diferentes ejemplares de arbustos y árboles de gran porte. Por la parte frontal y trasera de la escultura discurre el propio parque, a la derecha se halla el paseo del Malecón y a la izquierda la calle P lano de San Francisco. Conserv ación: La escultura presenta un mal estado de conserv ación: tiene enne- grecimiento por toda la superficie a causa de la polución ambi ental y la presencia de moho producido por la humedad. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 296 42. MONUMENT O AL OBISPO FRAN CISC O FR UTOS V ALIENTE. 1985 A utor: Miguel Ángel Casañ Año de Inauguración: 1985 Material: Bronce y piedra artificial Localización: P laza José Ortega Cano Figura 8. Monumento al obispo Francisco Frutos V aliente. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 297 Descripción: El monumento se compone de dos alturas: la primera es una co- lumna de pequeñas dimensiones que sirv e de pedestal y sobre la segunda se encuentra el busto del obispo Francisco Frutos V aliente. El pedestal es de base cuadrada y contiene a sus lados derecho e izquierdo una pareja de medios reliev es de temática religiosa reali- zados en talla directa sobre piedra natural: el reliev e del lado dere- cho representa a Jesús con los pobres y el reliev e de la izquierda re- presenta a la Sagrada Familia con los personajes de san José, María y, entre ellos, un niño desnudo representando a Jesús. En la parte frontal del pedestal se sitúa una lápida de bronce (ver figura 9) con la siguiente inscripción: murcia al obispo francisco frutos valiente 1884 1933 defensor de la familia y corazón de los pobres en su centenario 1984 El pedestal termina coronado por dos alturas de piedra, una más amplia que la otra en comparación con la base del pedestal. Sobre la altura más amplia se halla el busto del obispo y, en su lado iz- quierdo, aparece una lápida de pequeño formato con la inscripción: «M. Ángel Casañ 1984», siendo la misma firma que realiza el artista Figura 9. Relieves y lápida del Monumento al obispo Francisco Frutos V aliente. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 304 Descripción: La escultura se compone de dos alturas, la primera formada por un bloque de hormigón con forma de cubo; en la cara frontal de la base aparece una lápida de bronce presidida por el escudo constitucional español y acompañado de la siguiente inscripción: a la constitución española garantía de convivencia en paz en democracia y en libertad 6 - 12 - 1978 / 6 - 12 - 1986 En la segunda altura se instalan dos tubos de acero corten en posición v ertical unidos en el extremo inferior por dos codos cur- vos de nov enta grados en forma de u (ver figura 11). Los dos tubos v erticales tiene un diámetro de unos 25 cm y sobre ellos se adhieren otros tubos de perfil cuadrado y redondo dispuestos en diferentes direcciones, ascendentes y descendentes. En la zona baja, entre los dos tubos v erticales, destaca una forma de m realizada con un perfil cilíndrico. Toda la escultura está finalizada con la pátina de oxida - ción del propio metal. Otros datos: El diseño y elaboración de la escultura fue realizado por Antonio Martínez Torres. La obra es una donación del artista al Ayunta- miento de Murcia y se inauguró en el parque de la Constitución el 6 diciembre de 1986 26 . Con esta obra el artista quiere representar la unión de todos los pueblos de España. El jardín de la Constitución —anteriormente llamado jardín de la Fama— cambió su nombre a raíz del homenaje que realizó el Ayun- tamiento de la ciudad a la Constitución española en 1986, acto en que fue instalada la obra artística. 26  Salanov a, J. L., «La constitución y a tiene jardín», La V erdad , 7 de diciembre de 1986, pág. 4. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 305 Entorno: La escultura se halla en la zona sur del jardín de la Constitución, frente a ella discurre la av enida del Rector José de Losteau, por de- trás hay una zona recreativ a infantil, a la derecha se encuentra la escultura Homenaje a las Víctimas del sida 27 y a la izquierda la calle Ceuta. Conserv ación: La escultura presenta un buen estado de conserv ación. La placa de bronce que se exhibía en la base de la obra fue extraída del pedestal y hasta la fecha no se ha repuesto. 27  V er obra catalogada con el núm. 94 de la investigación localizada en el cuarto periodo. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 306 45. L OS TONELES . 1989 A utor: José Lucas Año de Inauguración: 1989 Materiales: Hierro y esmaltes Localización: P laza de la Industria. Estación del Carmen Descripción: La obra se compone de tres estructuras, dos de ellas son cisternas ferroviarias fuera de servicio y otra una forma prismática que se ha titulado Homenaje al poeta Miguel Hernández . Estos tres elementos Figura 12. Los toneles. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 307 constituy en la intervención del artista denominada Los toneles. El de - corado pictórico que ha realizado el artista José Lucas sobre las su - perficies de estos tres elementos destaca por las expresiv as formas gestuales que se enlazan entre sí, tan propias del estilo del artista (v er figura 12). Otro factor a destacar son las gamas de color, que v an des - de los fríos a los cálidos, además del blanco y el negro: con esta paleta el artista ha querido reflejar la luz del mediterráneo 28 . Los dos toneles están firmados en la base con la siguiente inscripción « josé lucas 1989 » En la base de la forma poliédrica se halla la firma del artista y la siguiente inscripción: homenaje al poeta miguel hernández. 1910 - 1942 josé lucas Otros datos: En esta interv ención José Lucas utilizó pinturas de las empleadas para las carrocerías de automóviles con la intención de que su obra perdure en el tiempo 29 . La primera interv ención la realizó en julio de 1989 y meses más tarde concluiría con los otros dos elementos de la obra. Entorno: La obra realizada con la interv ención sobre estos tres elementos se ubica en las instalaciones de la estación de ferrocarril del Carmen. De las tres obras, una de ellas se encuentra en el lateral derecho de la plaza de la Industria, junto a la puerta de acceso al edificio de Renfe; por detrás y a la derecha de ella están las instalaciones de Renfe, a la izquierda la comisaría de Policía y el parque V iudes. Los 28  Freixinos, J., «P epe Lucas llenó de luz la estación del Carmen», Hoja del Lunes , 24 de julio de 1989, pág. 7. 29  Ibíd. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 308 otros dos volúmenes que componen la obra se han instalado en el recinto interior de la estación, junto a las vías del tren, quedando a la izquierda del propio edificio. Conserv ación: Los tres elementos de la obra denominada Los toneles presentan un buen estado de conserv ación, si bien el depósito que se ubica en el exterior de la estación de Renfe tiene una pintada de color blanco en su base. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 309 46. JOSÉ MOÑINO , C ONDE DE FLORID ABLANC A. 1992 A utor: Rafael Pi Belda Año de Inauguración: 1992 Materiales: Bronce y mármol trav ertino Localización: Calle V icente Aleixandre. P atio exterior del Instituto de Enseñanza Secundaria Floridablanca Figura 13. José Moñino, conde de Floridablanca. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 310 Descripción: La obra se compone de dos alturas, la primera de ellas formada por un pedestal de perímetro cuadrado con la forma de una columna, construido en obra y recubierto con mármol trav ertino; la base es de dimensiones superiores al fuste y al capitel. En la cara frontal del fus - te se halla una inscripción fundida en bronce donde se puede leer: a josé moñino conde de floridablanca 27 - 11 - 92 la comunidad educativa rafael pi belda En la segunda altura se presenta a una figura masculina de pie, con la mitad de su brazo derecho pegado al costado y con el dedo índice apuntando al frente, en paralelo con el plano del suelo. Con su brazo izquierdo forma un ángulo al posicionar su mano izquier- da sobre la cadera del mismo lado. El peinado y la indumentaria son típicos del siglo xviii : viste casaca, chupa, calzón y botas altas (v er figura 13); porta una banda que le cruza el pecho, rasgo identificati - vo de la orden de Carlos III. La obra, fundida en bronce, representa al conde de Floridablanca modelado con una figuración realista. Otros datos: Esta es una de las esculturas ubicadas en el espacio público con li- mitación horaria pero con acceso visual desde la vía pública. Otra de las obras estudiadas que está situada en un lugar con limitacio- nes de acceso es la escultura de Alfonso X el Sabio , ubicada en el centro educativo que llev a el mismo nombre. El boceto realizado por Rafael Pi para este monumento se en- cuentra en la colección del Museo de la Ciudad, donado por la viu- Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 311 da del escultor, Florencia Castán Rodríguez en 2014 30 . Entorno La obra artística se halla en el patio exterior del ies Floridablanca. En el entorno que rodea la escultura hay div ersos árboles, frente a ella discurre la calle Miguel Hernández, a la derecha la av enida de San Juan de la Cruz, a la izquierda la calle Antonio González Conte y a su espalda la puerta de acceso al centro educativo. Conserv ación: La escultura que conmemora la figura del conde de Floridablanca presenta muy buen estado de conserv ación al encontrarse en un re- cinto cerrado y separado de la vía pública. 30  Consúltese cap. 6 (Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura pública de la ciudad de Murcia, apartado 6.2.4. Museo de la Ciudad) «El museo de la ciudad incrementa su patrimonio con la donación de dos obras», Europa Pr ess, 23 de octubre de 2014. Recupe- rado de: <www.europapress.es/murcia/noticia-museo-ciudad-incrementa-patrimonio-dona- cion-dos-obras-20141023162639.html>. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 312 47. RELIEVE DEL CENTRO DE SAL UD DE SAN ANDRÉS . 1993 A utor: J. Haro Año de Inauguración: 1993 Material: Hormigón Medidas: 510 x 260 cm Localización: Calle Escultor José Sánchez Lozano, Centro de Salud de San Andrés Descripción: Se trata de un reliev e compuesto por ocho figuras, de las cuales dos son representaciones de niños. Se estructura en tres zonas: en la par- te central del relieve está una figura sedente que representa al dios griego de la medicina, Asclepio, que porta uno de sus atributos, la v ara sobre la que asciende una serpiente 31 . En la parte derecha del reliev e aparece una niña que se acerca a una mujer que lleva sobre la cabeza una cesta de frutas, ésta representa a la huerta murciana y, por extensión, la fertilidad. La escena se completa en su lado dere- cho con la figura de un hombre que llev a entre sus manos a su hijo, ofreciéndoselo al dios para que le dé salud. 31  Sobre el trono de la figura sedente se halla la inscripción «asklepios », dios que los romanos llamaron «Esculapio». En la iconografía, el símbolo del dios es una v ara en la que se entrelaza una serpiente. Figura 14. Relieve del Centro de Salud de San Andrés. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 313 En la parte izquierda del reliev e se hallan tres figuras masculinas con una fisonomía pronunciada y con ropa de trabajo que represen - tan los oficios típicos de la Región de Murcia. El primero de ellos, situado en el extremo del lado izquierdo, llev a una azada y repre- senta a los agricultores; la segunda figura, por la indumentaria y el casco, representa a la minería, y la tercera y última figura del lado izquierdo del reliev e, situado junto al personaje central, representa a los pescadores y llev a entre sus manos una red (ver figura 14). Las figuras que forman el conjunto del reliev e están modeladas acentuando la anatomía; los rostros presentan connotaciones arcai- cas, como son los ojos almendrados. El reliev e fue modelado en ba- rro y posteriormente v aciado en piedra artificial que ha quedado como material definitivo. Otros datos: No se ha hallado documentación que confirme la autoría de esta obra, que se atribuye al escultor que firma como J. Haro, según se observ a en la inscripción que aparece sobre la superficie del reliev e, junto a la del año, 1993. En el proyecto de construcción del edificio localizado en el Ar - chivo Municipal solo se ha podido obtener el presupuesto para la realización del reliev e, 4 500 000 de pesetas 32 , pero no hay referencia sobre el autor de la obra. Entorno: En la fachada principal del Ambulatorio de San Andrés se halla instalado el reliev e sobre el muro de la planta baja. Enfrente de la obra discurre la calle escultor José Sánchez Lozano, por el lado de la derecha se ubica una rampa de acceso al edificio y por su lado izquierdo está la puerta principal del centro de salud. Conserv ación: La obra presenta un estado de conserv ación aceptable; en el extre- mo inferior izquierdo puede v erse una pintada de color verde. 32  ammu , expediente 4472/91, partes i y ii , legajo 17422. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 320 Descripción: El Homenaje a la capa española se compone de dos alturas; la primera, formada por un bloque cúbico realizado en hormigón recubierto con mármol trav ertino que sirve de pedestal. Desde el punto de vis- ta principal en el pedestal puede v erse una lápida de bronce coro- nada en su lado derecho por el escudo de la Comunidad A utónoma de Murcia y en el izquierdo por el del Ayuntamiento de Murcia. En la placa se lee el siguiente texto: monumento a la capa española promovido por la asociación de amigos de la capa de murcia y con la adhesión de los capistas de cartagena, siendo realizado por el escultor luis toledo torrecillas y fundida por ginés lópez egea (campanero). murcia, 13 de noviembre de 1994 La escultura representa una capa en movimiento realizada a es- cala humana, compuesta por diferentes planos que simulan el mo- vimiento de una tela al viento; ésta se halla sobre un cuerpo cilíndri- co central (v er figura 17). Otros datos: El Homenaje a la capa española fue realizado por Luis Toledo Torre- cillas. El proy ecto se inició a principios de los años noventa y se inauguró el 13 de noviembre de 1994 39 . La escultura fue financiada por la Comunidad A utónoma de Murcia con un coste de 2 300 000 pesetas 40 y la instalación la realizó el Ayuntamiento de Murcia. La iniciativ a para realizar un homenaje a esta prenda de v estir partió de la Asociación de Amigos de la Capa de Murcia, entidad presidida por Carlos V alcárcel, cronista oficial de Murcia. Esta no es la única escultura que homenajea a la capa española: la ciudad de 39  V alcárcel, C., «Homenaje a la más vieja prenda», La V erdad, 13 de noviembre de 1994, pág. 22. 40  «La Comunidad entregó la escultura del monumento a la capa», La V erdad , 7 de octubre de 1994, pág. 14. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 321 V alencia cuenta con una escultura similar (v er figura 18) realizada por el abogado y escultor Carlos V erdú Sancho e inaugurada en 2012 en el jardín de la Glorieta 41 . Entorno: El Homenaje a la capa española está en el centro del jardín del Salitre, rodeada por el paisaje del parque formado por la v egetación, el mo- biliario urbano y las zonas de juegos infantiles. Frente a la obra hay un paseo y por detrás una zona de juegos infantiles, a la derecha el Homenaje a la Huerta 42 y en el lado izquierdo se encuentra un estan- que. Conserv ación: La obra presenta muy buen estado de conserv ación. 41  Recuperado de: <www.jdiezarnal.com/v alenciaesculturapublica.html> , 5 de enero de 2017. 42  V er obra catalogada con el núm. 75 de la investigación localizada en el cuarto periodo. Figura 18. Homenaje a la capa española , en V alencia. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 322 51. REL O J DE SOL DE LA GL ORIET A DE ESP AÑ A. 1994 A utor: Félix Arahuetes y Simón García Año de Inauguración: 1994 Material: Bronce y hormigón Localización: Glorieta de España Figura 19. Reloj de sol en la Glorieta de España. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 323 Descripción: La escultura está formada por el cruce de v arios anillos dispuestos en horizontal y v ertical con una pendiente oblicua, que recuerdan a las líneas imaginarias de los meridianos y paralelos de las represen- taciones geográficas del globo terrestre. En el centro de la estructura se encuentra una v arilla colocada oblicuamente para el gnomon; en cuyo centro se ha colocado una esfera de pequeñas dimensiones que proy ecta una sombra sobre una pletina numérica con forma de medio círculo ubicada en el paralelo del ecuador de la estructura. La forma que tiene esta escultura recuerda a un globo terráqueo. La esfera se une al pedestal de pequeñas dimensiones por un se- micírculo, y en la cara principal de la peana se observ a una lápida explicativ a con la siguiente inscripción: ayuntamiento de murcia i concurso de iniciativas ciudadanas félix arahuetes simón garcía 1993 La descripción anterior alude a un reloj de sol ecuatorial realiza- do en fundición de bronce (v er figura 19). Otros datos: El premio del primer Concurso de Iniciativ as Ciudadanas organizado por el Ayuntamiento de Murcia fue otorgado a Félix Arahuetes y Si - món García por la obra Reloj de sol. En la placa informativ a del pedestal figuran estas dos personas como autores de la escultura. T ambién en la misma placa se cita el año 1993 como fecha de la inauguración, aunque es un error: la obra se inauguró oficialmente el 6 de diciembre de 1996 43 ; y el mismo día se inauguraron cinco relojes de sol por toda la ciudad. 43  «Estatuas del tiempo», La V erdad , 6 de diciembre de 1994, pág. 13. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 324 Los autores del reloj hicieron v arias modificaciones hasta conse - guir calibrar el reloj con los horarios de invierno y v erano. Entorno: La escultura Reloj de sol se halla instalada en el centro de la glorieta de España; en su entorno hay parterres con flores y árboles de gran - des dimensiones. Enfrente discurre el paseo del T eniente Flomesta, que separa el cauce del río Segura de la glorieta. A esta altura se en- cuentra en el río una escultura monumental, La sardina 44 , de Miguel Llamas. Por detrás se ubica un edificio de viviendas y el Ayunta - miento de Murcia; a la derecha, las esculturas Fuente de los niños de la glorieta 45 , de González Moreno, y Homenaje al nazareno 46 , de Antonio Campillo. En el lado izquierdo hay una fuente rectangular y el Mo- numento al cardenal Belluga 47 , Juan González Moreno . Conserv ación: El Reloj de sol presenta muy buen estado de conserv ación. S egún una noticia de prensa del día de la inauguración, junto a la obra se exhibía una lápida con la frase « carpe diem » («vive el momento»), pero hoy día no queda rastro de ella 48 . 44  V er obra catalogada con el núm. 86 de la investigación localizada en el cuarto periodo. 45  Íd., núm.24, segundo periodo. 46  Íd., núm.56, tercer periodo. 47  Íd., núm.23, segundo periodo. 48  Ibíd. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 325 52. HOMENA JE A LA TUNA. 1997 A utor: Miguel Llamas Y este Año de Inauguración: 1997 Materiales: Acero corten, bronce y mármol rojo de Cehegín Localización: P laza de San Basilio el Grande Descripción: El grupo escultórico que homenajea a la tuna de Murcia se compone de tres elementos, expuestos de forma independiente y formando to - dos ellos un conjunto escultórico. La pieza central se halla sobre un bloque de mármol rojo con v etas blancas sin labrar, característico de la localidad murciana de Cehegín; encima del bloque marmóreo se ubica la silueta de una figura colocada de pie, a una escala inferior que la humana, en la acción de tañer el laúd que tiene en sus manos a la v ez que camina; lleva una capa que le cubre hasta la mitad de las piernas. La silueta está recortada sobre una chapa de acero corten y la superficie finalizada con la oxidación del propio metal. En el lado derecho de la pieza central hay otro bloque de mármol rojo de Cehegín sin labrar con forma de cuña; sobre la cara principal de este bloque se halla una forma redonda realizada en bronce con v arios semicírculos por su contorno y que representa una pande- reta. Sobre la parte del parche del instrumento musical, en su zona inferior, está la firma del autor: «M. Llamas». Figura 20. Homenaje a la tuna. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 326 A la izquierda de la escultura central se ubica otra escultura que forma el Homenaje a la tuna , compuesta de una plancha de acero corten con forma rectangular irregular, más ancha en la zona baja que en la parte superior. La plancha está anclada al suelo, inclina- da hacia atrás; sobre la mitad inferior hay una pequeña lápida de bronce coronada con el escudo del Ayuntamiento de Murcia y la inscripción: la ciudad de murcia en homenaje a la tuna murcia 31 de marzo de 1997 En la zona superior se recorta en negativo la silueta de un laúd. Las cuerdas del instrumento comienzan en el suelo, por delante de la plancha de acero, prolongándose hasta el puente del laúd y con- tinuando por toda la v ertical interior del instrumento hasta llegar a las clavijas, y continúan de nuevo hacia el suelo por la parte trasera de la plancha donde está recortada la silueta del laúd. Las cuerdas están realizadas con cables de acero y con la posición que tienen le aportan volumen a la obra (v er figura 20). Otros datos: Este proy ecto escultórico fue diseñado y construido por el escul- tor Miguel Llamas Y este. Se inauguró el 31 de marzo de 1997, coin- cidiendo con el x Certamen Internacional de T unas «Costa Cálida 97» 49 , dentro del programa de las fiestas de Primav era de la ciudad. Entorno: En la zona oeste de la plaza de San Basilio el Grande se ubica el conjunto escultórico Homenaje a la tuna , rodeado de moreras. Por el lado derecho discurre la calle General P alarea, a su izquierda la propia plaza y de frente una pérgola de grandes dimensiones don- de se hacen conciertos; por detrás se encuentra el edificio cultural de Puertas de Castilla y la iglesia de San Basilio. 49  «Bandurrias y panderetas sonarán durante cinco días en la ciudad», La V erdad , 1 de abril de 1997, pág. 76. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 327 Conserv ación: Las tres piezas que componen el Homenaje a la tuna presentan un buen estado de conserv ación. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 328 53. RO TOND A DE LOS CUB OS . 1997 A utor: Juan Antonio Blanco (técnico municipal) Año de Inauguración: 1997 Materiales: Acero corten y acero inoxidable Localización: V ial de Juan de Borbón Descripción: La escultura instalada en la rotonda es una estructura aérea de un cubo de dimensiones colosales resuelto en acero corten, apoy ado so - bre el suelo con tres de los cuatro vértices de una de la caras. En el interior del cubo, colgados a media altura, hay dos cubos de chapa de acero inoxidable, uno de mayor dimensión que el otro (ver figura 21). Figura 21. Rotonda de los Cubos. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 329 Otros datos: La ciudad de Murcia construy e a principios del año 1980 un gran vial de acceso a la ciudad para descongestionar el tráfico de salida y acceso de la autovía del este de Murcia, debido al continuo creci- miento demográfico y circulatorio de la capital. El gran vial de acce- so a la ciudad comienza formando una perpendicular con la ronda de Levante y finaliza en la autovía A-7. Durante el transcurso del vial se han situado siete rotondas para eliminar los cruces y hacer el tráfico más fluido. El encargado de realizar los diseños del trazado del gran vial —conocido como av enida Juan de Borbón— es el ingeniero Juan Antonio Blanco, que trabaja para la gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Murcia, y que será quien realice los diseños de los cubos 50 . Esta obra se instaló a finales de 1996 y se inauguró el mismo día que la escultura del Homenaje a Juan de Borbón y el vial que llev a su nombre, el 28 de abril de 1997 51 . Entorno: Es la rotonda número cinco del vial (contando desde la ronda de Lev ante hacia la autovía A-7) una de las primeras que se construy en para descongestionar el tráfico en la ciudad. La rotonda tiene un radio de 30,87 m y es la primera que alberga en su interior una es- cultura de arte público 52 . Por el norte y sur de la escultura discurren las vías del tranvía y el vial de Juan de Borbón; por el este y el oeste, la av enida Reino de Murcia. El entorno que rodea a la obra está for- mado por palmeras y follaje. Conserv ación: La obra presenta muy buen estado de conserv ación, tanto en lo refe- rido a la escultura como al espacio donde está instalada. 50  «Un cubo de 19 toneladas de peso», La V erdad , 4 de diciembre de 1996, pág. 11. 51  «La infanta Pilar inaugurará hoy en Murcia el monumento a don Juan de Borbón», La V erdad , 28 de abril de 1997, pág. 8. 52  V er fotografía aérea Rotonda de los Cubos , anexo 3, figura: 1 y 2.. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 336 56. HOMENA JE AL NAZARENO . 1998 A utor: Antonio Campillo Párraga Año de Inauguración: 1998 Materiales: Bronce y piedra arenisca Localización: Glorieta de España Figura 24. Homenaje al nazareno. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 337 Descripción: El Homenaje al nazareno está compuesto de dos alturas. La primera de ellas se forma por un doble prisma colocado uno sobre otro, am- bos de perímetro cuadrado, construidos en hormigón y cubiertos con losas de piedra arenisca. El primer prisma representa la forma de un cubo que tiene en la cara principal una lápida de aluminio co- ronada por los escudos del Ayuntamiento de Murcia y del Cabildo de Cofradías, con el siguiente texto: la ciudad de murcia en homenaje al nazareno semana santa 1998 El segundo prisma rectangular se halla sobre el prisma cúbico, que tiene la función de elev ar y estilizar la escultura, así como de unificar toda la obra. La segunda altura se forma por la figura de un nazareno en po - sición de pie; v a vestido con la indumentaria característica: túnica de manga larga que le cubre por encima de las rodillas y con capuz redondeado, llev a medias y esparteñas y, sobre su espalda, la for- ma de una flor —que los distingue como nazarenos estantes de los penitentes— 61 . Con sus brazos forma un ángulo de nov enta grados, cada uno hacia delante de su abdomen, y sujeta una muleta con la mano derecha sobre la izquierda. La mirada al frente con un gesto de reflexión. La escultura representa un andero estante portando la muleta donde descansa el trono durante las paradas de descanso de la procesión (ver figura 24). La obra fue acabada con una textu - ración muy marcada, a excepción del rostro y las manos; el acabado de la superficie potencia un fuerte contraste de claroscuro. Otros datos: La escultura Homenaje al nazareno fue realizada para homenajear a los penitentes que participan en los actos procesionales de la Se- 61  El nazareno estante se encarga de llev ar el trono de los santos (es decir, de portar los pasos: dos estantes en cada una de las v aras del paso). La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 338 mana Santa murciana. La obra fue inaugurada en la Semana Santa de 1998 en la glorieta de España. Al mismo tiempo que se fundió la escultura de gran formato también se fundieron seis ejemplares numerados del boceto, que se repartieron por despachos de las con- cejalías del ayuntamiento; uno de ellos fue destinado a las depen- dencias del museo de la ciudad, que llev a la numeración 2/8 62 . Entorno: El Homenaje al nazareno está ubicado en la zona oeste de la glorieta de España, uno de los espacios más transitados de la ciudad. A su alrede - dor hay naranjos de talle alto y un gran ficus. Frente a la obra se halla el acceso al aparcamiento de la glorieta de España; a su espalda está el cauce del río Segura, el puente de los P eligros y el paseo del T eniente Flomesta. Al lado derecho se ubica la Fuente de los niños de la Glorie - ta 63 , de González Moreno y el Reloj de sol 64 de Félix Arahuetes y Simón García. En esta misma dirección, en el otro extremo de la glorieta, se encuentra el Monumento al cardenal Belluga 65 de González Moreno; a su izquierda discurre la Gran Vía del escultor Francisco Salzillo. En cuanto a la ubicación de esta obra, queremos señalar que no es el lugar más apropiado para su ubicación, y a que el arbolado que la rodea la oculta de tal manera que pasa desapercibida. Por ello recomendaríamos que se cambie a un lugar adecuado a las necesi- dades de exhibición de la obra escultórica. Conserv ación: La obra escultórica presenta muy buen estado de conserv ación. En la actualidad no cuenta con la lápida en bronce con la que fue inau- gurada, pues fue sustraída y posteriormente repuesta por el Ayun- tamiento con otra de aluminio. 62  Consúltese en el cap. 6. (Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura pública de la ciudad de Murcia, apartado 6.2.5. Museo de la ciudad). La documentación que acredita que se realizaron seis ejemplares del boceto con la escultura monumental del nazare- no, se localiza en la sección de contratación del P alacio Almudí, pero al tratarse de un informe muy reciente, no se puede mostrar por estar protegido por la Ley de Protección de Datos. 63  V er obra catalogada con el núm. 24 de la inv estigación localizada en el segundo periodo. 64  Íd., núm.51, tercer periodo. 65  Íd., núm.23, segundo periodo. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 339 57. HOMENA JE A LA MADRE. 1999 A utor: Desconocido Año de Inauguración: 1999 Materiales: Piedra artificial y bronce Localización: P laza Gabriel López Román, barrio de V istabella Descripción: La obra escultórica está organizada en dos alturas. La primera se forma por dos prismas que, vistos de frente, forman una t ; el que se posiciona v erticalmente es de perímetro cuadrado, con una altura rectangular y en cuy a cara frontal se ve una lápida de mármol gris con letras fundidas en bronce formando la siguiente inscripción: Figura 25. Homenaje a la madre. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 340 a la madre El bloque colocado horizontalmente tiene la misma anchura que la escultura. En la segunda altura se halla el busto desnudo de una mujer: su brazo derecho está representado por encima del codo, y con el bra- zo y mano izquierda mantiene a un bebé que amamanta en su seno izquierdo. Su cabeza está inclinada hacia delante, observ ando a su niño, que está en posición horizontal y del que solo se materializó la mitad izquierda de su cuerpo. Por el lado izquierdo, el bebé tiene su mano izquierda por encima del seno donde está alimentándose (v er figura 25). T anto la escultura como el pedestal fueron realizados en piedra artificial. Otros datos: No se ha podido localizar información sobre la autoría ni la data- ción de la primera inauguración de la obra, aunque sí hemos podi- do indagar sobre su segunda ubicación. La obra fue expuesta por primera v ez en un rincón entre dos grandes árboles de esta misma plaza, sobre un pedestal de forma cúbica (ver figura 26 66 ). A raíz de la remodelación de la plaza en 1999 —que realizó la escuela taller del inem «T eatro Bernal», con la colaboración del Ayuntamiento de Murcia y del Fondo Social europeo—, se decidió cambiarla de su emplazamiento original hacia el centro de la plaza, colocándose so- bre otro pedestal más esbelto. Entorno: En el centro del parque Gabriel López Román se halla la escultura Homenaje a la madre , rodeada de árboles y plantas. A la derecha de la obra hay un grupo de edificios de viviendas, por el lado izquierdo 66 Fotografía obtenida del libro de Fernández Egea, F., Así lo he visto y así lo explico. Murcia, placas y bustos conmemorativos . Murcia: Riande Artes Gráficas, 2006, pág. 54. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 341 discurre la av enida Intendente Jorge P alacios, y de frente y por de- trás está el espacio de la propia plaza. Conserv ación: La escultura presenta un óptimo estado de conserv ación. La obra fue restaurada en el año 1999, coincidiendo con la remodelación de la plaza Gabriel López Román. Figura 26. Homenaje a la Madre en su primera ubicación. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 342 58. MONUMENT O A L OS HIJOS IL USTRES DE MUR CIA (F AMA). 1999 A utor: Santiago Baglietto Año de Inauguración: 1999 Materiales: Bronce y piedra Localización: Jardín de Santa Isabel Descripción: El Monumento a los hijos ilustres de Murcia conocido como la Fama se compone de dos alturas, una formada por un pedestal de grandes dimensiones compuesto de formas geométricas cúbicas y cilíndri- cas que se estructuran en tres grandes zonas: la primera de ellas es una escalinata de cinco alturas, la segunda, una columna cuadrada Figura 27. Monumento a los hijos ilustres de Murcia, y detalle de la Fama. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 343 formada por cuatro alturas idénticas y sobre la primera de ellas se halla una inscripción realizada con letras fundidas en bronce donde se puede leer «a los hijos ilustres de murcia» Esta columna cuadrada se corona con una forma piramidal de cuatro lados de base, y sobre esta última forma se halla la tercera altura del pedestal: otra columna con base cuadrada y fuste con for- ma octogonal, dividida en siete alturas por ocho franjas de círculos redondos. La columna está coronada por un cilindro redondo de menor diámetro que el fuste y con una altura no muy elev ada, sobre la que se posa la escultura de la segunda altura. Al final de la colum - na octogonal hay cuatro hojas fundidas en bronce que tapan, cada una de ellas, los focos de luz que iluminan la obra. Todo el pedestal fue realizado en hormigón armado y después recubierto con piedra. En la segunda altura del monumento se encuentra una figura de corta edad, de pie y en contraposto sobre su pierna derecha, tenien- do la izquierda en la posición de dar un paso. La figura v a vestida con una túnica larga y muestra desnudez desde la mitad del muslo hasta el tobillo de su pierna izquierda, sus pies están cubiertos con un volumen redondeado que simula nubes y su brazo derecho está elev ado formando un ángulo de noventa grados, con la mano a la altura de los ojos y sujetando con ella una corona de laurel. Con el brazo izquierdo, también formando un ángulo, el codo está pega- do a su cintura y la mano colocada hacia delante sosteniendo una trompeta. (v er figura 27) Otros datos: La historia del Monumento a los hijos ilustres de Murcia se remonta a mediados del siglo XIX, cuando se erige en 1869 en el jardín de Santa Isabel. Este monumento se situaba sobre una base donde se localizaban cuatro lápidas, cada una de ellas expuestas en una de las caras del pedestal. Las lápidas contenían los nombres de murcia- nos ilustres que destacaron en la pintura, escultura, arquitectura y La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 344 artes tónicas. El monumento estaba coronado por una figura feme - nina fundida en plomo, realizada por el escultor Santiago Baglietto (v er figura 28 67 ). La escultura femenina que representaba a la Fama de este primer monumento se tuvo que retirar por la desintegración del plomo en que estaba fundida al no resistir la intemperie. Ade- más de la escultura, el conjunto del monumento no presentaba un buen estado de conserv ación y se remodeló. La intervención reali- zada consistió en sustituir la escultura de plomo por otra, además de la reconstrucción de las piedras de la base del monumento y la construcción de unas nuev as lápidas en las que figuraban los nom - bres de los hijos ilustres de Murcia. (v er figura 29 68 ) Esta intervención de restauración generó v arias modificaciones en el monumento. Las diferencias entre el monumento originario y el monumento que se formó después de la interv ención de restaura- ción son: la escultura que representaba a la Fama construida en plo- mo tenía una corona de laurel en su mano derecha y con la izquierda 67 Fotografía obtenida de un álbum elaborado por la Biblioteca Regional de Murcia (brm ) con la recopilación de imágenes publicadas por el periódico La V erdad : «Murcia, imágenes para el recuerdo», brm , signatura Mu 946.033 Mur, tit. 177789, lám. 10. 68 Crespo García, J., «Catálogo monumental de Murcia y su término municipal», ammu . Figura 28. Primer Monumento a los hijos ilustres de Murcia (Fama) , de Baglietto, 1869. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 345 sujetaba una v ara, la nuev a escultura 69 que sustituyó a la de plomo no llev a la corona de laurel y la mano izquierda la apoy a sobre un bastón; la segunda modificación evidente fue la sustitución de las cuatro lápidas con los nombre de los hijos ilustres de Murcia pues las originarias terminaban en la zona superior en forma de pico y las que sustituy eron a éstas eran completamente rectangulares, y la tercera diferencia es en relación con la altura del monumento, el originario tenía una base de cuatro alturas y el restaurado solo tiene tres. (v er figuras 28 y 29) Restaurado el Monumento a los hijos ilustres de Murcia , permane- ció instalado en el jardín de Santa Isabel hasta 1966 año en el que el Ayuntamiento aprobó la remodelación del jardín, que incluía la construcción de un aparcamiento subterráneo, por lo que hubo que desmontar el monumento y y a no se volvió a instalar, quedando guardado en los almacenes municipales. Finalizada la remodela- ción del jardín de Santa Isabel, el Ayuntamiento lo inaugura en 1969 sin el Monumento a los hijos ilustres de Murcia . En el mismo año de la inauguración del jardín, el Ayuntamiento decidió encargar otro monumento para homenajear a los hijos ilus- tres de Murcia al escultor Juan González Moreno, monumento que se inauguró en el centro del jardín en 1971 70 , titulado por el autor « Murcia a sus hijos ilustres: Artes, Letras y Ciencias », según consta en la inscripción realizada en el poste v ertical donde está anclada la escultura alada de la Fama. (v er figura 30 71 ) Años después de instalar el Monumento Murcia a sus hijos ilustres: Artes, Letras y Ciencias en el jardín de Santa Isabel de Juan Gonzá- lez Moreno, el Ayuntamiento decidió recuperar de los almacenes municipales el monumento originario de Baglietto denominado A los hijos ilustres de Murcia , para instalarlo en el jardín del paseo T e- 69  La escultura que sustituyo a la de plomo después del análisis de la imagen adquirida en el Archivo Municipal de Murcia (AMMU), imagen que no tenía referencias de la datación, podemos plantear que tiene rasgos masculinos y no femeninos como la escultura inicial. 70  P eñafiel, L., «T erminada la escultura de la Fama, en bronce (300 kilos)», Línea, 14 de enero de 1971. pág. 6. 71 Fotografía extraída de: vv. aa ., González Moreno. Recóndito sentimiento . Murcia: Dirección General de Bellas Artes de la Comunidad A utónoma de la Región de Murcia, 2008 Figura 29. Monumento a los hijos ilustres de Murcia (Fama) . Después de su restauración. En este , la Fama , las lápidas y la base del monumen- to son nuev as. Figura 30. Monumento , Murcia a sus hijos ilustres: Artes, Letras y Ciencias, con la Fama 1971. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 352 al escultor: el nazareno debe llev ar medias de repizco 77 . Durante la entrevista realizada al escultor en 2011, señaló que aceptó poner las medias de repizco y que aseguró al teniente alcalde: «incluso le pondré las ligas que le corresponda». En la entrevista nos dice que su nazareno «llev a unas medias con 220 repizcos» 78 . Una vez finalizada la escultura, el promotor de la obra confesó al artista que no podría instalarse en la vía pública porque el pre- sidente del Cabildo de Cofradías de la ciudad, Manuel Fernández Delgado, decía que la escultura del nazareno debería haberse rea- lizado por concurso público, excusa que puso el presidente del Ca- bildo al teniente alcalde, puesto que él quería poner un Nazareno del escultor Antonio Campillo, que fue el que finalmente se instaló en la glorieta de España, siendo inaugurado en 1998 (obra catalogada en esta inv estigación con el núm. 56, análisis localizado en este mismo periodo de la inv estigación). Después de la colocación del Nazareno de Antonio Campillo, el teniente alcalde dijo a Nicolás Almansa que su Nazareno se coloca- ría más adelante. T ranscurridos tres años sin obtener respuesta del concejal, en el año 2000 el artista decidió hablar con Carlos V alcár- cel Mavor 79 , presidente de la Cofradía de la Preciosísima Sangre de Murcia y según nos comentó el propio Almansa, en conversación telefónica le dijo: «Don Carlos, tengo un regalo para usted, le regalo la escultura Homenaje al nazareno colorao para que lo ponga enfrente de la iglesia del Carmen» 80 . El presidente de la Cofradía aceptó la proposición de Nicolás Almansa y su Nazareno se instaló ese mismo año en el jardín de Floridablanca, espacio elegido por el escultor. Entorno: La obra artística se ubica en la zona sur del jardín de Floridablanca, 77  Las típicas medias de repizco del nazareno son unas medias caladas y bordadas que se sujetan con ligas adornadas con un pompón. 78  Nicolás Almansa, M., «Homenaje la huerta», 2 de agosto de 2011, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales). 79  Carlos V alcárcel Mavor es también cronista oficial de la ciudad de Murcia y padre del que fue presidente de la comunidad autónoma, Ramón Luis V alcárcel Siso. 80  Nicolás Almansa, M., ibíd. Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 353 en el entorno del parque junto a grandes árboles y zonas recreativ as infantiles. Frente a la obra se halla la iglesia de Nuestra Señora V irgen del Carmen; a la derecha está la alameda de Colón y a la izquierda la calle Sacerdotes Hermanos Cerón y el Monumento al conde de Floridablanca (obra no analizada en la inv estigación por que- dar fuera de la acotación temporal de nuestro estudio). Detrás de la obra se encuentra el Homenaje al escultor Antonio Garrigós 81 , de José Molera Jiménez. Conserv ación: La escultura del Nazareno colorao presenta muy buen estado de con- serv ación. 81  V er obra catalogada con el núm. 43 de la investigación localizada en el tercer periodo. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 354 Conclusiones del t er cer período A modo de resumen, citamos los aspectos que permiten hacerse una idea general sobre elementos comunes y particularidades de los proy ectos escultóricos de Murcia entre 1976 y 2000. Hay v arios datos que caracterizan este tercer periodo: uno de ellos es que, además de los escultores encargados de realizar la es- cultura pública, aparece la figura del arquitecto, ingeniero o pintor (algo parecido sucedió en el primer periodo, donde los encargados de materializar las obras escultóricas fueron los escultores y un ar- quitecto). En este tercer periodo fueron v eintitrés autores los en- cargados de llev ar a cabo monumentos y esculturas públicas. La mayoría de los artistas son de procedencia regional y en menor me- dida de ámbito nacional; también en este periodo se contempla la presencia de un solo escultor internacional, como es Biglietto. De los autores, una minoría y a ha fallecido. Las temáticas de representación en los monumentos públicos coinciden con las que se han desarrollado en el segundo periodo: civil, religiosa y en menor medida mitológica. En este periodo, concretamente en el año 1980, aparece la figu - ra de Maite Defruc, primera mujer que realiza un monumento de arte público para la ciudad de Murcia: Homenaje al Niño ( unicef ) . Dos años más tarde, en 1982, es también una mujer la encargada de materializar otro de los monumentos emblemáticos de la ciudad: la escultora Elisa Séiquer con la obra escultórica Juego de muchachos , que hemos situado en el cuarto periodo de nuestro estudio por un cambio de ubicación de la escultura en 2008. La temática que pre- sentan ambas obras realizadas por estas escultoras corresponde a una temática civil y en homenaje a los niños. En estos años de la inv estigación aparece un nuevo concepto de retrato, representando solo la cabeza de la persona homenajeada. Ejemplo de ello es el Homenaje al escultor Antonio Garrigós , de José Molera Jiménez, y el Homenaje al poeta Rubén Darío realizado por Antonio Campillo en 1978. Esta última escultura se encuentra en el cuarto periodo por un cambio de ubicación en el año 2009. Ambos Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000 355 artistas realizaron los retratos centrándose en la forma de la cabeza excluy endo los hombros, a diferencia del primer periodo, donde los retratos eran resueltos a modo de bustos. Los monumentos en este tercer periodo de la inv estigación fue- ron hechos en div ersos materiales, sobre todo en aleaciones metá- licas, siendo la más utilizada la de bronce. En estos años se realiza la primera escultura fundida en aluminio, Formas , de P edro P ardo, siendo la única que existe en nuestro estudio realizada con esta téc- nica. En estos años también se comienzan a utilizar el acero corten y el acero inoxidable. La piedra artificial en este tercer periodo se ha usado para la re - solución de cinco proy ectos escultóricos: Hermanamiento de Elche y Murcia , Relieve del Centro de Salud de San Andrés, Reloj de sol en el jardín del Salitre , Fuente de las tres culturas y el Homenaje a la madre . En cambio, la materialización en piedra natural solo se ha emplea- do en el Homenaje a Fofó. La piedra natural y la artificial pasan a un segundo plano, usándose en la construcción de peanas y pedestales para ensalzar el monumento, en contraste con el primer y segundo periodo, en los cuales la piedra, natural y artificial, era el material por excelencia a la hora de realizar tanto la escultura como el pedes- tal de los monumentos. Las esculturas públicas localizadas en este periodo están instala- das dentro del casco histórico de la ciudad y, en proporción similar, también fuera de él. El escultor que más proy ectos de escultura pública ha realizado en este periodo es Manuel Nicolás Almansa; el resto de los proyec- tos escultóricos fueron realizados por div ersos artistas y profesiona- les como arquitectos, ingenieros o pintores. El número de proy ectos escultóricos durante el tercer periodo es menor que los materializados en el segundo periodo: en este hay cinco proy ectos menos. En el tercer periodo se han analizado v einticuatro obras artís- ticas, aunque el total debería ser v eintisiete; no obstante, como consecuencia del criterio de clasificación seguido en esta investiga - ción —ordenadas por el año de su inauguración—, hemos debido La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 356 desplazar tres de las obras al cuarto periodo de la inv estigación; la escultura Juego de muchachos , de 1982 y reinaugurado en 2008, de Elisa Séiquer; Homenaje al poeta Rubén Darío , de 1978 y reinaugurado en 2009, de Antonio Campillo P arraga y, el Homenaje a la huerta de 1999 y reinaugurado entre los años 2006 y 2009, de Manuel Nicolás Almansa. Las tres obras mencionadas han sufrido cambios de com- posición en su nuev a estructura de exposición. P ara finalizar estas conclusiones, hay que citar que el ingeniero Juan Antonio Blanco diseñó el trazado de las rotondas de la ciudad en 1997, a su v ez, es el autor de la escultura de la primera rotonda localizada en la av enida Juan de Borbón. 5.5. Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 359 El cuarto y último periodo de la inv estigación comienza en el año 2001 y finaliza en el 2015, que corresponde a los primeros quince años del siglo xxi . Los proy ectos de escultura pública que se desa- rrollan en estos últimos años de la inv estigación representan tres tipos de temáticas: civil, religiosa y mitológica, coincidiendo con las empleadas por los escultores del segundo y tercer periodo. La temática civil es la que tiene un mayor número de representa- ciones en las esculturas públicas. En segundo lugar, con un mínimo porcentaje, están las representaciones religiosas, y en tercer lugar se hallan las representaciones que se sirv en de algunos aspectos mito- lógicos, aunque éstas se encuentran en un menor número de escul- turas, aunque algo mayor respecto al segundo y tercer periodo. En estos años aparece un nuevo material en la ejecución de al- gunos monumentos públicos, como son los plásticos en deriv ados de resinas de poliéster y metacrilatos, empleados para la resolución de una pequeña parte de las esculturas de la ciudad. La mayoría de monumentos restantes son resueltos en diferentes aleaciones metá- licas como el bronce, el acero corten y el acero inoxidable, empleán- dose más la aleación del bronce que las de los aceros. En este cuarto periodo desaparecen las materializaciones de esculturas públicas tanto en piedra natural como en artificial, quedando exclusiv amen - te para la realización de los pedestales o de pequeñas peanas. Más de la mitad de los monumentos de esta época fueron resueltos con algún tipo de soporte o peana; otros se instalan sobre la superficie del suelo 1 . Otros dos materiales que se pueden incluir dentro de esta lista son la madera y el vidrio, empleados como elementos decorativos. La madera fue utilizada para realizar la base de la escultura en Ho- menaje a las V íctimas del terrorismo, de Agustín Ibarrola, y el halcón de la obra Corazón con azor , de P epe Y agües. El vidrio fue empleado para formar un jardín de flores alrededor de la escultura en Home- naje a los poetas , de José Lucas. La utilización de la madera no es algo 1  La pérdida del pedestal puede verse en la obra de A uguste Rodin Los burgueses de Calais . Con esta obra el escultor pretendió poner la escultura en un nivel humano . La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 360 nov edoso, ya vimos en el primer periodo de la investigación que se empleó este material por primera v ez en la realización de otra obra escultórica, concretamente en el dintel de las v entanas de la Fachada del Real Casino de Murcia. El vidrio sí es algo inédito de este último periodo, utilizado por primera v ez en la escultura de A tún Túnido , materializada en 2006, seguida de Naranjo-Limonero y del Homenaje al agricultor, todas ellas del grupo Flyppy. Las esculturas públicas realizadas en este periodo representan más de la mitad de las analizadas en el conjunto de la inv estiga- ción —ochenta y ocho proy ectos escultóricos— y el resto de obras fue producido a lo largo del siglo xx , llevándose a término tan solo sesenta proy ectos de arte urbano, es decir, el número de obras reali- zadas en los primeros cien años fue menor que el producido en los primeros quince años del siglo xxi . Los artistas encargados de proy ectar los monumentos y escul- turas públicas son cuarenta y cinco: Alfonso Albacete Antequera; Carmen Baena; Marta Balmesada Maroto; Juan Antonio Blanco; An- drés Brugarolas Alemán; Antonio Campillo Párraga; Rafael Cano- gar; José Carrilero Gil; Alberto Corazón; Adriana Da Silveira T ablas/ Antonio P agán Buendía; Juan De Áv alos; «Flyppy»; José Fuentes; Cristóbal Gabarrón Betegón; Ignacio García / Francisco García / Mercedes Molina-Niñirola Hernández; Mariano González Beltrán; José González Marcos; Juan González Moreno; Agustín Ibarrola Goicoechea; Amando López Gullón; José Lucas Ruiz; Miguel Lla- mas Y este; Xavier Mascaró; Manuel Mateo Cuenca; Jean Miotte; Diego Mirete Tormo; «Moher»; Mariano Moreno García; Miquel Nav arro; Manuel Nicolás Almansa; José María Nuño de la Rosa; Dennis Oppenheim; Antonio Martínez P enella; Pérez, Manuel; José P lanes P eñalv er; Francisco Ruiz Gijón; Elisa Seiquer Gutiérrez; Ma- nuel V aldés Blasco; P epe Y agüe; Zigurat. Además de todos estos ar- tistas hay cuatro obras de autoría desconocida. El grupo «Flyppy» está formado por Ismael Cerezo Ramírez y Javier Borgoñón Massó; «Moher» lo conforman Manuel Herrera Ros y Francisca Muñoz Ro- dríguez. Los autores de la Fachada de Santa María de Gracia fueron Mercedes Molina-Miñirola Hernández e Ignacio y Francisco García, Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 361 y los del Homenaje a las V íctim as del sida , Adriana Da Silv eira T ablas y Antonio P agán Buendía. De los artistas plásticos citados, más de la mitad (v eintidós) son de procedencia regional, entre los que figuran Antonio Campillo Párraga, Manuel Nicolás Almansa, José Carrilero Gil o Cristóbal Gabarrón. En segundo lugar, los de ámbito nacional suman quince escultores, siendo los más destacados Manuel Mateo Cuenca, Al- berto Corazón, Rafael Canogar, Miquel Navarro o Manolo V aldés. En cuanto a creadores de ámbito internacional, figuran tres esculto - res: Dennis Oppenheim, Jean Miotte y Xavier Mascaró. De todos los escultores citados, a día de hoy han fallecido nuev e. El artista que más monumentos públicos tiene distribuidos por el entramado urbano durante este periodo es el escultor Antonio Campillo Párraga: se localiza un numeroso grupo de sus esculturas en el primer parque escultórico que posee la ciudad, situado en la av enida Príncipe de Asturias. El parque es una iniciativ a del pro- grama «Murcia que se fue» y tiene como finalidad homenajear la figura del artista, y a fallecido. P ara comprender la evolución que ha tenido la escultura pública en el ámbito social y cultural en estos quince años, se han analizado ochenta y ocho esculturas de las ciento cuarenta y ocho obras cata- logadas en la inv estigación. Las obras pertenecientes a este periodo han sido ordenadas cronológicamente por el año de su inaugura- ción.   · (2001) Reliev e del Hospital Morales Meseguer   · (2001) Homenaje a P á rraga   · (2001) Homenaje al Sardinero   · (2002) Fuente en la av enida Juan Carlos I   · (2003) Homenaje a los A uroros   · (2003) Homenaje a los Derechos Humanos   · (2003) Corazón con azor   · (2004) Homenaje a Nuestra Señora santa María de la Arrixaca   · (2004) Dama de Murcia   · (2004) Reliev e de ace Edificaciones   · (2005) Génesis La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 368 En el lado derecho de esta primera escena hallamos una mujer arrodillada, representada de perfil izquierdo y con sus brazos alza - dos; en su hombro derecho hay un niño de corta edad que tiene su mano izquierda apoy ada sobre la espalda de la mujer arrodillada y con la derecha toca el brazo izquierdo de la mujer que ocupa el centro de la composición. Cierra esta mitad de la composición la figura de un hombre de pie con su torso desnudo, en tres cuartos y su cabeza mostrando su perfil izquierdo, dirigiendo la mirada hacia la mujer que está en el centro de esa escena. Este hombre tiene su mano iz - quierda sobre la cabeza del niño y la derecha colocada por detrás de la mano izquierda de la mujer sedente que está en el centro. La otra escena queda al lado derecho del reliev e general y se compone de siete figuras: cuatro mujeres, dos niñas y un hombre. En el centro de la escena se halla un hombre representado frontal- mente al espectador con el torso desnudo; su cuerpo representa la acción de caminar, sus brazos se abren apoy ando sus manos sobre las cabezas de dos mujeres que tiene a ambos lados: la de la izquier- da, sedente frontalmente al espectador, llev a entre sus brazos a una niña de corta edad que se abraza a su cuello; la del lado derecho está sentada y representada con su perfil izquierdo, llev a puesto un v estido de manga larga que le cubre hasta las rodillas y sujeta por los codos a la niña que tiene sobre sus piernas, representada esta también con su perfil izquierdo. En el fondo de la composición aparecen representadas dos figu - ras femeninas que están de pie junto a la figura masculina central, quedando en un segundo plano. Ambas llevan v estidos que les cu- bren hasta las rodillas; la que está al lado izquierdo de la figura mas - culina tiene sus brazos pegados al cuerpo y doblados hacia arriba, tocando con la mano izquierda una paloma que vuela hacia el lado izquierdo de la composición. Detrás de esta figura aparece una for - ma arborescente. La figura que se ubica a la derecha del personaje masculino mira hacia él y extiende sus brazos hacia abajo. Esta es- cena también tiene en el margen inferior derecho la firma del autor y el mismo año de creación del reliev e, 1967. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 369 Otros datos: El reliev e fue realizado por el escultor valenciano Antonio Martínez P enella en 1967, datos que se pueden verificar sobre el extremo infe - rior izquierdo y derecho del relieve, donde el artista firmó y fechó su obra. El reliev e tiene dos firmas debido a que originariamente no era un reliev e único, sino dos obras distintas que se hallaban expuestas en la fachada principal del antiguo Hospital V irgen de la Arrixaca 3 , hoy Hospital Morales Meseguer. En su origen, los reliev es estaban a ambos lados de la puerta de acceso del edificio (v er figura 2 4 ). Los reliev es fueron desmontados y guardados en el sótano del edificio cuando se iniciaron las reformas de ampliación del hospital y y a no se volvieron a poner en su lugar original, y a que delante de la fachada principal se construyó un bloque de consultas médi- cas. Los dos reliev es volvieron a ser expuestos en el espacio público —esta v ez juntos— cuando el hospital, rebautizado entonces como Morales Meseguer, abrió la nuev a infraestructura de Urgencias en 2001, en la zona oeste de su recinto. 3  «Inauguración y bendición de la Residencia V irgen de la Arrixaca», Línea , 14 de febrero de 1968, págs. 5 y 6. 4 Imagen extraída de López Alanís, A., Hitos de la medicina murciana . Murcia: Real Academia de Medicina y Cirugía de Murcia, 2009, pág. 7 Figura 2. Fachada principal del Hospital Nuestra Señora de la Arrixaca. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 370 Entorno: La obra artística está delante de la puerta de acceso de Urgencias del Hospital Morales Meseguer, por la av enida Marqués de los Vé- lez. Frente a la obra hay numerosos árboles, detrás está el acceso al hospital, a la derecha unos bloques de viviendas y por la izquierda el acceso de ambulancias. Conserv ación: El reliev e tiene muy buen estado de conserv ación. Solo se le ha reali- zado una interv ención de restauración, en la que se han reconstrui- do pequeñas zonas desconchadas producidas por la extracción de su lugar originario. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 371 62. HOMENA JE A JOSÉ MARÍA P ÁRRA GA. 2001 A utor: Sin autor Año de Inauguración: 2001 Material: Acero corten y hormigón Localización: P lano de San Francisco Descripción: El homenaje al pintor murciano José María Párraga se compone de un conjunto escultórico que representa a dos siluetas (ver figura 3): la que está en lado izquierdo de la composición alude a una figura masculina y la del lado derecho parece representar un cuerpo fe- menino 5 en posición sedente, ambas materializadas sobre una su- 5  «Un grupo escultórico de cuatro metros recuerda en el Malecón al pintor Párraga», La V erdad , 4 de marzo de 2001, pág. 13. Figura 3. Homenaje a José María P á rraga. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 372 perficie plana de acero corten y ancladas a una base prismática de hormigón gris. Otros datos: El conjunto escultórico no presenta ninguna placa informativ a y el espectador debe imaginar qué representan esas dos siluetas recor- tadas en acero corten 6 . Entorno: La obra está expuesta en uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad de Murcia, el P lano de San Francisco. Frente a la escul- tura está el P alacio Almudí y la obra V enus en bicicleta 7 ; por detrás discurre el cauce del río Segura, a la derecha se halla el Homenaje al poeta Ricardo Sánchez Madrigal 8 , y a la izquierda están el León del Malecón 9 , el Monumento a san Francisco de Asis 10 y el jardín Botánico de la ciudad. Conserv ación: El conjunto escultórico tiene un buen estado de conserv ación, solo presenta machas de alguna sustancia líquida sobre la superficie de la figura masculina (v er figura 3). 6  Díez, G., «Los murcianos critican duramente la desidia municipal en el homenaje a Párra - ga», La V erdad , 1 de diciembre de 2000, pág. 55. 7  V er obra catalogada con el núm. 106 de la investigación localizada en el cuarto periodo. 8  Íd., núm. 19 segundo periodo. 9  Íd., núm. 133 cuarto periodo. 10  Íd., núm. 73. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 373 63. HOMENA JE AL SARDINERO . 2001 A utor: Manuel Nicolás Almansa Año de Inauguración: 2001 Material: Bronce y granito rosa de Porriño Localización: P laza Camachos Figura 4. Homenaje al Sardinero. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 374 Descripción: La escultura se compone de dos partes, una hace referencia a una figura masculina y la otra al pedestal. Este último está revestido por granito rosa de Porriño y compuesto por dos alturas, ambas de base cuadrada: la primera de ellas es más grande que la segunda, y sobre esta segunda altura hay una lápida de bronce con dos escudos, uno del Ayuntamiento de Murcia y el otro de la Agrupación Sardinera, que acompañan a la siguiente inscripción: monumento al sardinero autor manuel nicolás almansa donado por gas natural murcia murcia 19 abril 2001 La segunda parte consiste en una figura humana, realizada en bronce a la cera perdida, en acción de caminar: porta en su mano derecha una antorcha de cera que proy ecta una llama de fuego 11 , con la mano izquierda sujeta el pañuelo que le tapa la nariz y la boca para no aspirar los gases que produce la antorcha. El hacho- nero está representado con el v estuario a ray as que les caracteriza, además del capuz en su cabeza. Sobre la superficie de la escultura se v e cómo el artista ha representado las líneas del típico vestuario de los hachoneros (v er figura 4). Otros datos: La escultura Al Sardinero representa uno de los festejos más popu- lares de la ciudad de Murcia, el del entierro de la sardina 12 , y ho- menajea la figura de los hachoneros 13 . El autor es Manuel Nicolás 11  En la entrevista mantenida con el artista Manuel Nicolás, este narra que tuvo que instalar en el brazo derecho de la escultura un conducto de gas para poder encender la llama, pero se suprimió por las quejas de los vecinos del edificio colindante y solo se enciende durante el desfile del entierro de la sardina. 12  Festejo popular que se celebra durante las fiestas de primavera en Murcia. El gran momento es el desfile de carrozas que acaba con la quema de la sardina. Esta fiesta coincide con el sábado siguiente al final de la semana santa y ha sido declarada de interés turístico internacional. 13  El hachonero es la persona encargada de escoltar a las grandes carrozas que desfilan en el entierro de la sardina; llev a ardiendo una antorcha de cera para evitar que la gente se acerque. La indumentaria tradicional es de ray as blancas y azules: pantalón amplio, túnica por encima de las rodillas, un pañuelo para tapar la nariz y la boca, y en la cabeza un capuz puntiagudo. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 375 Almansa, quien la realizó en 2001. La escultura fue donada por la empresa Gas Natural Murcia a la ciudad. Durante la entrevista, Nicolás Almansa dijo que para realizar la escultura se había apoy ado en fotografías que le aportó la Agrupa- ción Sardinera; por ello representó al sardinero caminando, como si estuviera acompañando a una carroza del desfile. Entorno: El Homenaje al Sardinero está en la plaza Camachos. Este espacio público está distribuido en planta cuadrada, sobre un lateral de la plaza discurre la av enida Canalejas, que desemboca por uno de sus extremos en el puente V iejo (más conocido como el «puente de los P eligros»), y por el otro extremo se une con la alameda de Colón. El perímetro de la plaza lo forman bloques de edificios que alcanzan una altura de tres a cuatro plantas. El Homenaje al Sardinero está mirando hacia la alameda de Colón; en el mismo espacio público se sitúa la escultura Tierra 14 . Esta plaza ha sido un referente histórico para la ciudad debido a su enclav e geográfico. En el siglo xix la plaza se componía de unos edificios de dos alturas con los típicos soportales, en el centro de la plaza se hallaba la escultura dedicada a José María Muñoz 15 . Conserv ación: La escultura presenta un buen estado de conserv ación. La única interv ención que se ha realizado ha sido la reposición de la placa informativ a, y a que la placa de bronce original fue sustraída de su base; el Ayuntamiento de Murcia repuso la placa en aluminio para evitar que volvieran a quitarla (v er figuras 5 y 6). 14  V er obra catalogada con el núm. 55 de la investigación localizada en el tercer periodo. 15  La escultura de José María Muñoz se encuentra en la actualidad al final del paseo del Malecón. Figura 5. P laca informativa de bronce del Homenaje al Sardinero. Figura 6. P laca informativa de aluminio del Homenaje al Sardinero. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 376 64. FUENTE EN LA A VENID A JU AN C ARLOS I. 2002 A utor: Andrés Brugarolas Alemán Año de Inauguración: 2002 Material: Acero y hormigón Localización: A venida Juan Carlos I Descripción: La fuente está formada por tres elementos. Uno es la propia base de la fuente, compuesta por cuatro bloques de hormigón gris unidos en un punto central, cada uno con una inclinación diferente sobre Figura 7. Fuente en la avenida Juan Carlos I. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 377 el plano del suelo. El segundo elemento consiste en v einte tubos de acero inoxidable dispuestos entre la base y la parte alta de la fuente, siendo todos diferentes en cuanto a la curv atura que presentan; le aportan movimiento y dinamismo a la fuente, y a que por la parte superior los tubos desprenden chorros de agua. El tercer y último elemento compositivo es un bloque cuadrado de hormigón ubicado en posición horizontal y paralelo al suelo: este último elemento es el encargado de unificar los veinte tubos en el mismo punto de altura con referencia al suelo (v er figura 7). Otros datos: La fuente participó en el iii Concurso de Fuentes Ornamentales 16 convocado por la empresa Aguas de Murcia en el año 2002. El dise- ño ganador de esta edición fue realizado por el arquitecto Andrés Brugarolas Alemán. Entorno: La fuente se localiza en el parque que está entre la av enida de Juan Carlos I y la av enida de los Pinos. Tomando como referencia el nor- te, frente a la fuente se halla el pabellón municipal Príncipe de As- turias; por el sur, el centro de la ciudad; hacia el este, la escultura Homenaje a los rotarios 17 y en el oeste el parque Fofó. Conserv ación: La fuente escultórica presenta un óptimo estado de conserv ación. 16  «Chorros de 20 metros en Juan Carlos I», La V erdad , 27 de junio de 2002, pág. 8. 17  V er obra catalogada con el núm. 84 de la investigación localizada en el cuarto periodo. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 384 Descripción: La obra artística se compone de dos elementos, uno de ellos es la figura de un cuerpo femenino, seccionado en la zona inferior por la mitad de los muslos y en la zona superior por encima del pecho. Está realizada por pletinas de acero corten a modo de malla, dejando visible el espacio interior del volumen que proy ecta dicho cuerpo, como si fuera una jaula. En su interior se encuentra un azor tallado en madera situado a la altura de los senos del cuerpo femenino (v er figura 11). La escultura mide aproximadamente 3 m de altura. Otros datos: La escultura carece de pedestal y lo que más destaca de ella es la forma en la que se expone: desde el suelo hasta el techo del primer piso de la fachada exterior del edificio donde se ubica. El método de construcción empleado también es llamativo; el artista no utiliza la soldadura para unir una pletina con otra, sino remaches 28 . Entorno: La obra está instalada en la fachada de un edificio de oficinas co - merciales sito en la calle Central del barrio de Espinardo, junto a la puerta de acceso al edificio. A unque se halla dentro del recinto priv ado del edificio, es visible desde la vía pública. Al otro lado de la calle hay otro edificio de oficinas que alberga en su puerta la es - cultura Génesis 29 . Conserv ación: La escultura presenta muy buen estado de conserv ación debido a que está bajo techado y los agentes climáticos no le afectan directa- mente como al resto de esculturas instaladas al aire libre. 28  Y agües, P., «Corazón con azor», 20 de noviembre de 2015, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales). 29  V er obra catalogada con el núm. 71 de la investigación localizada en el cuarto periodo. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 385 68. HOMENA JE A NUESTRA SEÑORA DE SANT A MARÍA DE LA ARRIXA CA. 2003 A utor: Manuel Nicolás Almansa Año de Inauguración: 2004 Material: Bronce, acero inoxidable y mármol gris Localización: P laza Agustinas Figura 12. Homenaje a Nuestra Señora de Santa María de la Arrixaca . La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 386 Descripción: La escultura se compone de dos elementos esenciales, el primero de ellos es el pedestal o soporte donde se instala la escultura en acero inoxidable de Nuestra Señora de santa María de la Arrixaca ; el pedestal se divide en tres alturas, la primera corresponde a una especie de fuste plano que contiene la inscripción: nuestra señora santa maría de la arrixaca antigua patrona del reino de murcia abril de 2004 La segunda altura es más estrecha que la primera y por su parte trasera hay un bloque cuadrado de mármol de color gris; la tercera altura es una especie de hornacina con fondo y techo planos donde se instala la imagen religiosa. El segundo elemento es una réplica exacta realizada en bronce de santa María de la Arrixaca, de estilo románico (v er figura 12). Otros Datos: La escultura fue construida con las mismas proporciones que la imagen original —una talla en madera del siglo xii —, según nos afirmó su autor, Manuel Nicolás Almansa 30 . P ara ello fotografió y tomó medidas de la escultura original, la cual es custodiada por la congregación de las agustinas. Entorno: La obra se halla en el centro de la plaza de las Agustinas, justamente enfrente está el museo de la ciudad, a su izquierda el conv ento de las agustinas y por la derecha y la parte trasera hay un grupo de viviendas. 30  Nicolás Alamansa, M., «Escultura de Nuestra Senora de la Arrixaca», 2 de agosto de 2011, (entrevista realizada por B. P alazón Casales). Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 387 Conserv ación: La escultura y el pedestal presentan un buen estado de conserv a- ción, pero de las letras que componen la ley enda explicativa, situada en la primera altura del pedestal, algunas han desaparecido debido a que no están grabadas en el metal, sino que fueron pegadas las letras de vinilo sobre la superficie de acero inoxidable del pedestal. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 388 69. D AMA DE MUR CIA. 2004 A utor: Manolo V aldés Año de Inauguración: 2004 Material: Bronce y hormigón Dimensiones: 230 cm de alto x 210 cm de ancho x 70 cm de fondo Localización: P laza de la Fuensanta Descripción: La escultura está materializada en bronce y representa el volumen de una cabeza femenina 31 . Carece de boca y nariz, tan solo presenta ojos y cejas; la superficie de la escultura es lisa y presenta numero - sas concavidades; está posada sobre un bloque de hormigón de pe- queñas dimensiones, por ello la escultura casi está pegada al suelo (v er figura 13). 31  Las cabezas de Manolo V aldés representan las cabezas de las Meninas de V elázquez. Figura 13. Dama de Murcia. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 389 En la parte delantera de la obra, donde está el rostro, hay en el suelo una placa que explica lo siguiente: ayuntamiento de murcia. escultura dama de murcia realizada por manolo valdés, donada a la ciudad de murcia por las empresas polaris world y grupo generala, siendo alcalde de murcia el excmo. sr. d. miguel ángel cámara botía. murcia 26 de mayo 2004 Las dimensiones que tiene la Dama son 230 cm de alto, 210 de ancho y 70 cm de fondo. Otros datos: La escultura de la Dama de Murcia es un regalo que hacen dos de las empresas más importantes de la región, Polaris World y el Gru- po Generala, al Ayuntamiento de Murcia. Realizada por el escultor v alenciano Manolo V aldés Blasco, entre las dos empresas costearon la escultura por un importe de 180 000 euros 32 para instalarla en la plaza de la Fuensanta, que se encuentra entre la av enida de la Constitución y la Gran Vía Escultor Francisco Salzillo. Esta obra se ilumina por la noche con luces magenta, amarillo, violeta, v erde, blanco y azul, dependiendo del día de la semana. En 2009 V aldés realizó una exposición en el espacio público del casco histórico de Murcia sobre una serie de esculturas que tienen las mismas características que la Dama de Murcia 33 . La Región de Murcia cuenta con otra escultura pública de las mismas características: la Dama de Molina de Segura ; la única diferen- cia que hay entre una y otra es que la Dama de Molina de Segura es de un formato mayor que la Dama de Murcia porque llev a un sombrero. 32  «Murcia metropolitana, centro de medios del Ayuntamiento de Murcia», Monográfico de arte , Ayuntamiento de Murcia, diciembre de 2009, pág. 3. 33  Consúltese cap. 9, apartado 9.4.3 sobre «Exposiciones de Esculturas en la ciudad de Murcia». La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 390 Entorno: En el centro de la plaza de la Fuensanta se halla la Dama de Murcia 34 . Los rasgos faciales de la escultura se orientan hacia la Gran Vía del Escultor Francisco Salzillo. En la parte trasera de la escultura queda la avenida peatonal de la Libertad y el edificio de El Corte Inglés; por el lado derecho está la av enida de la Constitución. El perímetro de la plaza lo forman tres edificios de unas diez plantas. Conserv ación: La escultura presenta un óptimo estado de conserv ación. 34  V er fotografía aérea de la obra Dama de Murcia , anexo 3, figura: 4. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 391 70. RELIEVE DE A CE EDIFIC A CIONES . 2004 A utor: Manuel Mateo Cuenca Año de Inauguración: 2004 Material: Bronce Localización: P aseo Fotógrafo V erdú, núm. 4 Figura 14. Relieve de ace Edificaciones. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 392 Descripción: Es un reliev e de formato rectangular dividido en dos partes. En la superior es donde se desarrollan las formas compositiv as, que insinúan una naturaleza muerta. La inferior se compone de una abertura v ertical realizada en hueco relieve y a ambos lados de esta franja podemos ver dos zonas planas (ver figura 14). La superficie del reliev e es lisa, sin ningún tipo de textura. La obra tiene conno- taciones cubistas, especialmente por el planteamiento formal en su mitad superior. El modelado está resuelto combinando el hueco y el bajo reliev e. Otros Datos: La empresa ace Edificaciones le encargó al escultor Manuel Mateo Cuenca la realización de un relieve escultórico con la finalidad de tapar un hueco de la fachada 35 que no podía acabarse como el res- to de la fachada del inmueble. Este reliev e es, pues, de titularidad priv ada pero exhibido en un espacio público y los peatones pueden contemplarlo e incluso tocarlo sin ningún impedimento. Entorno: El reliev e está insertado en la pared lateral de la planta baja del edi- ficio núm. 4 del paseo Fotógrafo V erdú, que hace esquina y forma una perpendicular con el paseo Escultor Juan González Moreno. La calle donde se localiza el reliev e es muy estrecha y el perímetro de la misma lo forman v arias casas. Conserv ación: El reliev e escultórico presenta algún deterioro, pues en gran parte de la superficie hay pintadas e incisiones realizadas con un objeto contundente. 35  Correo electonico enviado por la empresa ace Edificaciones a Bartolome P alazon Casca - les, el 2 de septiembre de 2014. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 393 71. GÉNESIS . 2005 A utor: Miguel Llamas Y este Año de Inauguración: 2005 Material: Acero corten Medidas: 5,5 m de alto x 10 m de ancho Localización: Calle Central, Espinardo Descripción: El Génesis se compone de dos elementos escultóricos de gran for- mato, desarrollados mediante sendas formas arqueadas realizadas con planos geométricos conv ergentes en su parte superior; ambos tienen un giro en su composición que les aporta dinamismo y movi- miento. Uno es de mayor tamaño que el otro y están materializados en acero corten. Se instalaron enfrentados en el espacio y la suma de los dos forma la proy ección de una curva que se interrumpe en el centro debido a que las dos formas están separadas y no llegan a tocarse (v er figura 15). Figura 15. Génesis. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 400 74. DESPUÉS DE LA D ANZA. 2005 A utor: Antonio Campillo Párraga Año de Inauguración: 2005 Material: Bronce y piedra Medidas: 105 cm de alto x 130 cm de largo x 50 cm ancho Localización: A uditorio y P alacio de Congresos Figura 18. Después de la danza. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 401 Descripción: La escultura posee dos alturas, la primera de ellas es un pedestal de hormigón de base rectangular y forrado de piedra color crema. En la cara frontal hay una lápida explicativ a coronada por un escudo de la Región de Murcia: después de la danza escultura donada por el ilmo. sr. d. antonio campillo párraga inaugurada el 4 de diciembre de 2005 por el excmo. sr. d. ramón luis valcárcel siso presidente de la región de murcia Sobre la base está la segunda altura, que corresponde a la figura sedente titulada Después de la danza (v er figura 18). La escultura representa a una muchacha sentada en una silla 45 , en la acción de masajearse las piernas después de haber bailado. El artista representa con la escultura el reposo tras el cansancio por la actividad física. La bailarina llev a el pelo recogido en una coleta alta, habitual en las bailarinas. La escultura está realizada por el proceso de fundición a la cera pérdida en bronce, en una fundición de Madrid 46 , y sus dimensiones son 105 cm de alto, 130 cm de largo y 50 cm de ancho 47 . Otros datos: La obra Después de la danza es una donación que hace el escultor An- tonio Campillo Párraga a la ciudad de Murcia y la inauguró el pre- sidente de la Comunidad A utónoma, Ramón Luis V alcárcel Siso 48 , el 4 de diciembre de 2005 49 . 45  La silla de la bailarina es la típica con asiento de enea y estructura cuadrada. 46  En la base de la escultura donde descansa la silla, en el lado izquierdo, hay un sello de la Fundición Bronces Artísticos S.L., de Madrid, empresa encargada de realizar la obra en el material definitivo. 47  vv. aa ., Antonio Campillo . op. cit., pág. 387. 48  S. G., «Danza fundida en bronce», La V erdad , 5 de diciembre de 2005, pág. 1. 49  Barnuevo, N., «La danza de la serenidad», La Opinión , 4 de diciembre de 2005, pág. 25, y M.J.G., «La anfitriona del auditorio», La V erdad , 4 de diciembre de 2005, pág. 41. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 402 En el Museo de Bellas Artes de la ciudad de Murcia hay una es- cultura, fechada en 2004, de Antonio Campillo. Es de pequeño for- mato (63 x 26 x 50), realizada en madera y representa a una bailarina en la misma posición que la escultura de Después de la danza , ambas figuras tienen el mismo tocado de pelo y llev an un tutú; la única di - ferencia entre una y otra es el asiento donde están las bailarinas: en la obra del museo la bailarina se sienta sobre un bloque y en la otra está en una silla. Podemos afirmar que la bailarina del museo fue el boceto de la escultura que está en la vía pública 50 . Entorno: La escultura se encuentra ubicada en la av enida Primero de Mayo, situada frente a las puertas del auditorio municipal Víctor V illegas. Detrás de ella hay un pequeño jardín y un aparcamiento; este era el espacio donde se ubicaba el recinto de la fica 51 . Conserv ación: La obra artística presenta un óptimo estado de conserv ación. 50  Consúltese en el cap. 6. (Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura pública de la ciudad de Murcia, apartado 6.3.2.5. Museo de Bellas Artes). 51  Las siglas fica corresponden a la Feria Internacional de la Conserv a y la Alimentación. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 403 75. HOMENA JE A LA HUER T A. 2006-2010 A utor: Manuel Nicolás Almansa Año de Inauguración: 2006-2010 Materiales: Bronce y piedra Localización: Jardín del Salitre Descripción: La obra artística se compone de una pareja de huertanos con la in- dumentaria típica regional, destacando el zaragüel 52 . La escena re- presenta el riego de la huerta: el hombre está agachado y lev anta el tablacho con su mano derecha para dejar correr el agua y regar la huerta; al mismo tiempo que realiza esta acción dirige su mano iz- 52  La indumentaria típica de un huertano consiste en esparteñas, calcetas, calzones anchos llamados «zaragüeles » , faja, camisa y chaleco. La indumentaria de la mujer se compone de una falda («refajo»), corpiño, chambra o blusa de media manga, delantal, faltriquera, armilla o jubón, manto, enaguas y alfileres para el peinado en moño. Figura 19. Homenaje a la Huerta. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 404 quierda hacia el lado de la huertana; esta llev a en su mano derecha una cauza de esparto cubierta con una tela que destapa con la mano izquierda. La mujer pretende mostrar a su compañero la puesta de los huevos de los gusanos de seda que están en la cuza de esparto 53 (v er figura 19). Otra parte importante del monumento es el pedestal, que es una especie de resalto elev ado donde se sitúan los dos huertanos. Frente a ellos discurre una acequia en desniv el descendente, alrededor del resalto hay bancales llenos de flores y sobre este mismo resalto, en su lado izquierdo, se encuentra una lápida informativ a que contiene el escudo del Ayuntamiento de Murcia y el siguiente texto: homenaje a la huerta fue inaugurado siendo alcalde de murcia don miguel ángel cámara botía murcia, 8 de mayo de 1999 obra escultórica de nicolás almansa Las dos figuras están realizadas en bronce a la cera perdida, fun - dido por el propio escultor en su taller. El artista aclara que esta técnica de fundición le permite realizar numerosos detalles en las figuras de los huertanos, que presentan unos rostros juv eniles. Otros datos: La escultura en homenaje a la Huerta comenzó a gestarse en el año 1985 a manos del artista murciano Manuel Nicolás Almansa. Du- rante la elaboración del proy ecto le hicieron v arias entrevistas al escultor. En la primera de ellas, fechada en 1985, el artista describe algunos detalles de la obra, como que estará compuesta por una huertana y un huertano (ver figura 20) realizados a una escala supe - rior a la humana, de una altura total de 2,50 m y que será ubicada, 53  Nicolás Almansa, M., «Homenaje la huerta», 2 de agosto de 2011, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales). Las explotaciones de seda eran abundantes en la región de Murcia y suponían una fuente de ingresos para las familias, según declaraciones de Nicolás Almansa durante la entrevista mantenida en su taller. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 405 con plena seguridad, en la plaza de la Fuensanta de la capital mur- ciana 54 . El escultor afirma en la entrevista que es un honor poder realizar esta escultura para la ciudad de Murcia debido a sus raíces huerta- nas, por ello él ha huido de hacer la típica fuente como monumento y ha representado a un huertano lev antando el tablacho para dejar fluir el agua de la acequia y regar los bancales. El artista opina que el emplazamiento ideal para su monumento escultórico sería el jardín de San Esteban. Finalmente, una v ez con- cluida la obra, se inauguró el 8 de mayo de 1999 en la plaza Díez de Rev enga, en el lado oeste de la rotonda, compartiendo empla- zamiento con el Homenaje al Niño de la escultora Maite Defruc. Al artista le llevó unos tres años concluir esta obra. En el último comunicado de prensa sobre el Homenaje a la Huer- ta , Manuel Nicolás asegura que el monumento era una cuestión de justicia: «Murcia es hoy en día lo que es gracias al sufrimiento y al trabajo de los huertanos» 55 . La obra escultórica y a no está en su lugar original, pues fue des- plazada en la última remodelación de la plaza Díez de Rev enga ha- cia el jardín del Salitre. No se sabe con exactitud la fecha del cambio, pero por la documentación consultada pudo ser entre el año 2006 y el 2010: en el año 2006 aún estaba inv entariada por el Ayuntamiento en la plaza Díez de Rev enga y en el año 2010, mientras se hacía el trabajo de campo, y a estaba instalada en el jardín del Salitre. Duran- te el traslado el huertano perdió la azada, herramienta que sujetaba con su mano izquierda estirada hacia el lado de la huertana. Entorno: Los huertanos están en el centro del jardín del Salitre; toda la escul- tura está envuelta por el ambiente del propio parque. Por el lado 54  Díaz, M. J., y Gómez, M. J., «La huerta. Hay un proyecto de monumento al huertano», La V erdad , 9 de abril de 1985, suplemento. 55  «Una escultura monumental rinde homenaje a la huerta», La Opinión , 2 de abril de 1999, pág. 4. La V erdad , 8 de mayo de 1999, pág. 17. Figura 20. Boceto para el Homenaje a la Huerta. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 406 derecho se halla el Reloj de Sol 56 de Lorenzo López Asensio y la calle P asos de Santiago; a la izquierda, el Homenaje a la capa española 57 de Luis Toledo Torrecillas. De frente se ubica el acceso al aparcamiento Almudí y la calle Isaac Ibáñez, y por detrás de ella hay palmeras, el edificio de Estadística y la Fuente Tres Culturas 58 . Conserv ación: La obra Homenaje a la Huerta presenta muy buen estado de conser- v ación. Es preciso indicar que tanto en el boceto como en la escultu- ra que se inauguró en 1999 el huertano poseía una azada que desa- pareció al cambiar de sitio la escultura y no se ha vuelto a reponer. 56  V er obra catalogada con el núm. 48 de la investigación localizada en el tercer periodo. 57  Íd., núm.50, segundo periodo 58  Íd., núm.49. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 407 76. A TÚN TÚNIDO . 2006 A utor: Grupo Flyppy (Ismael Cerezo Ramírez y Javier Borgoñón Massó) Año de Inauguración: 2006 Material: V idrio, acero corten y azulejo. Localización: A venida Miguel de Cerv antes Descripción: La obra escultórica se compone de dos elementos, el primero es una base de forma circular a modo de montículo y forrada de azulejos de color azul; en su punto central se enclav a un cilindro que sostie- Figura 21. A tún Túnido. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 408 ne toda la escultura en el aire. El segundo elemento tiene forma de pez, con la boca abierta y los ojos saltones, construido con acero cor- ten; las escamas que dan volumen al cuerpo del pez están hechas de vidrio de color azul, quedando instaladas en el aire 59 . La escultura alcanza una altura aproximada de siete metros en la cola del pez, el punto más alto (v er figura 21). Otros datos: El cuerpo del pez está construido en una fábrica de farolas de Bar- celona 60 y a que los artistas no disponían de las herramientas necesa- rias para curv ar el perfil de acero. Esta es la primera escultura que se instala en la vía pública construida en parte con vidrio 61 . Entorno: En la rotonda que está entre las av enidas de los Pinos, Miguel de Cerv antes y Ciclista Mariano Rojas se instala la escultura del A tún Túnido ; a la derecha de la obra se encuentra una gasolinera y por su lado izquierdo se halla el centro comercial Carrefour. Conserv ación: La escultura presenta un óptimo estado de conserv ación en todo su conjunto. 59  Martín Sánchez, O., y P alazón Cascales, B., «Andamios de cristal de Flyppy», Croma , núm. 5, 2015, págs. 18-27. 60  Cerezo Ramirez, I., y Borgoñón Massó, J., «El A tún T unido», 9 de diciembre de 2014, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales). 61  «El pescado de Flyppy y a luce en el Ranero», La V erdad , 1 de febrero de 2006, pág.18. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 409 77. T ORSO IBÉRIC O . 2006 A utor: Alberto Corazón Año de Inauguración: 2006 Material: Bronce, hormigón y pizarra Medidas: 3,65 x 1,80 x 1,50 m Localización: P laza de San Marcelino Champagnat Descripción: La escultura se compone de un pedestal de hormigón recubierto con piedra de pizarra sobre el que se asienta la escultura conoci- Figura 22. Torso ibérico. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 501 con un coste de 116 000 euros 189 , para ubicarla en la plaza P lano de San Francisco, frente a la puerta del P alacio Almudí. El origen de la V enus se remonta a la infancia del artista, cuando v eía pasar delante de su casa a las mujeres en bicicleta por los carri- les de la huerta: de aquí sale la representación de la ciclista, la mujer que iba a realizar las labores de la huerta. P ara la realización de la escultura se conocen tres bocetos de ciclistas, sobre los que Antonio Campillo realiza la V enus en bici- cleta el año 1969; uno de ellos está en el Museo de Bellas Artes 190 (15 x 14 x 32 cm), y los otros dos son propiedad de Juan Pérez Ferra (uno de ellos registrado en el libro de la exposición antológica de 2009, con unas dimensiones de 33 x 11 x 32,5 cm, y del otro boceto solo se sabe que está en manos de Juan Pérez Ferra. Las diferencias entre estos tres bocetos están en la bicicleta, que en cada caso tiene más o menos radios. Respecto a la figura femenina, la única diferen - cia que hay es que una de la tres mira hacia otro lado 191 . Antonio Campillo consigue con la obra V enus en bicicleta el Pre- mio Nacional de Escultura Francisco Salzillo en 1969 192 , esta obra fue reproducida dos v eces en piedra artificial: la primera repro - ducción fue con la que obtuvo el Premio Salzillo y se ubicó en el complejo de la Residencia de Ancianos de Espinardo. La segunda reproducción fue la que adquirió la constructora Bernal P areja para ubicarla en el complejo residencial del Rav al Roig, de Alicante. La ciclista de Alicante se conserva en buen estado pero la de Murcia fue destruida 193 y desapareció; a raíz de ello, y para recuperar su obra, 189  El escultor solicita, en noviembre de 2008, ver al alcalde, Miguel Ángel Cámara, para hacerle una propuesta. En esa reunión se acuerda la compra de la ciclista. Comparecencia del día 5 de octubre de 2010, en contestación a un escrito presentado en el Ayuntamiento solici- tando un inventario de las esculturas públicas de la ciudad. 190  Consúltese cap. 6 (Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura pública de la ciudad de Murcia, apartado 6.3.2.2. Museo de Bellas Artes). 191  vv. aa., Antonio Campillo , op. cit., pág. 390. Bocetos de la V enus en bicicleta para la realiza- ción de la escultura monumental. 192  Cano Gea, D., «Pintarrajean la V enus en bicicleta», La V erdad, 16 de noviembre de 2010, pág. 23. 193  Consúltese el cap. 7: «Esculturas desaparecidas o desplazadas y proyectos no ejecutados pertenecientes al periodo 1901-2015», apartado 7.3. obra catalogada con el número 13 y el cap. 9: «Exposiciones de esculturas públicas en Murcia», apartado del Premio Salzillo 9.2.1. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 502 el escultor Antonio Campillo decide fundir en bronce la V enus en bi- cicleta en 1999 puesto que conserv aba el molde; de este se realizaron cinco ejemplares numerados y dos pruebas de artista numeradas; de ellas, solo se encuentra en el espacio público la V enus de Murcia, pieza seriada 2/5. El resto están en espacios priv ados. La V enus en bicicleta fue expuesta en el espacio público por pri- mera v ez en enero de 2009, en la glorieta de España, con motivo de la exposición antológica sobre Antonio Campillo. Una copia de la escultura fue adquirida ese mismo año por el Ayuntamiento de Murcia 194 . La ciclista también fue expuesta en la galería Quixote, en Madrid; de esta exposición salió el encargo para colocar un ejemplar de ella en la av enida de la Castellana de Madrid, pero al cambiar el alcalde de esa ciudad, el proy ecto no se llevó a cabo. Entorno: La obra se instala en el P lano de San Francisco, el espacio urbano con más esculturas públicas expuestas en un mismo lugar que tiene la ciudad de Murcia. En el lado izquierdo de la ciclista se halla el P alacio Almudí, donde se localiza en su fachada una de las prime- ras esculturas de Murcia, la Matrona de Murcia (no analizada en este estudio debido a que queda fuera del marco temporal en el que se acota la tesis); por el lado derecho de la obra están la escultura del León del Malecón 195 y el Homenaje a P á rraga 196 ; por la espalda se halla el mercado de V erónicas y el Monumento a san Francisco de Asís 197 , y de frente hay un edificio de viviendas y el Monumento al poeta Ricar- do Sánchez Madrigal 198 . Conserv ación: La obra presenta un óptimo estado de conserv ación. En su corta exposición en la vía pública hubo que realizar una restauración mo- tiv ada por una pintada en la espalda de la escultura. 194  «Murcia metropolitana», op. cit. , pág. 9. 195  V er obra catalogada con el núm. 133 de la investigación localizada en el cuarto periodo. 196  Íd., núm. 62. 197  Íd., núm. 73. 198  Íd., núm. 19, segundo periodo. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 503 107. F A CHAD A DE LA IGLESIA DE SANT A MARÍA DE GRA CIA. 2009 A utor: Francisco García, Mercedes Molina-Niñirola Hernández e Ignacio García Año de Inauguración: 2009 Material: T erracota y esmalte Localización: Calle Sierra Espuña Figura 62. Fachada de la iglesia de Santa María de Gracia . La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 504 Descripción: La fachada se divide arquitectónicamente en tres secciones v ertica- les y tres horizontales marcadas por las columnas de hormigón, el cerramiento de la pared lo realizaron con ladrillo rojo y vidrieras. Los elementos escultóricos que forman la fachada son cuatro relie- v es y una inscripción que se ubica en el bloque central, sobre la puerta de acceso al templo, en la que se puede leer: iglesia de sta maría de gracia En la primera altura, a ambos lados de la puerta, hay dos meda- llones cerámicos esmaltados en tonos azules y blanco con dos esce- nas diferentes modeladas en hueco reliev e; según v emos la fachada, en el medallón de la izquierda se representa una fuente y en la zona inferior dentro del medallón se lee la inscripción: fuente de vida El medallón de la derecha representa la escena de una estrella que ilumina una barca en el mar; en la parte baja del medallón se registra la inscripción: estrella de mar La segunda altura se compone escultóricamente por dos bajo - rreliev es cerámicos esmaltados en tonos azules; el reliev e del lado izquierdo, según v emos la fachada, se representa la imagen de un ángel con las alas abiertas y representado de perfil, sobre su cabeza llev a una aureola de luz, viste con una túnica que le cubre por encima de las rodillas, en su mano izquierda llev a una flor blanca y con la de - recha señala hacia el reliev e del lado de la derecha. Sobre esta imagen se halla la inscripción que forma un arco donde se puede leer: ave maría llena de gracia Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 505 El reliev e que se encuentra en el lado derecho representa una vir- gen que se muestra en posición frontal al espectador y la cabeza de perfil, mirando hacia el ángel del lado izquierdo; aparece con una túnica, y un manto que la rodea, tiene las dos manos alzadas y la cabeza se corona con una aureola de luz. A la derecha de la virgen, en el suelo, aparece un jarrón con flores blancas (ver imagen 62). De la misma forma que en el ángel, sobre la figura de la virgen puede leerse la siguiente inscripción: he aquí la esclava del señor Otros datos: La escena de los dos reliev es que se hallan en la segunda altura de los bloques laterales derecho e izquierdo representa la escena en la que el ángel Gabriel se le aparece a la V irgen María. Los reliev es fueron ubicados sobre la fachada de la iglesia en julio de 2009 199 , fecha facilitada por el párroco que coordinó todas las obras de la fachada y que es confirmada por los autores de los reliev es. Entorno: Los reliev es que forman la fachada principal de la iglesia de Santa María de Gracia se localizan en la calle Sierra Espuña. El entorno que rodea a la fachada se forma por edificios de viviendas que osci - lan entre las cinco y seis plantas de altura. Conserv ación: Las esculturas instaladas en la fachada principal de la iglesia de Santa María de Gracia presentan un óptimo estado de conserv ación. 199  García, I., «La fachada de la iglesia de Santa María de Gracia», 12 de septiembre de 2014, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales). La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 506 108. L OGOTIPO DE LA BIBLIO TECA REGION AL. 2009 A utor: José María Nuño de la Rosa Año de Inauguración: 2009 Material: Acero corten Localización: A venida Juan Carlos I Figura 63. Logotipo de la Biblioteca Regiona. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 507 Descripción: Es una escultura tridimensional que representa la forma de una b en formas geométricas (aludiendo a la inicial de palabra «biblioteca») realizada en acero corten (ver figura 63) . Presenta una superficie en óxido del propio material y se halla posada sobre el suelo. Otros datos: Las obras de construcción de la Biblioteca Regional de Murcia se iniciaron en enero de 1991 y concluy eron el 30 de abril de 1995; el edificio finalmente fue inaugurado el 2 de febrero de 1996 200 . La es- cultura la diseñó José María Nuño de la Rosa y, se instaló en el es- pacio público a finales del 2009, fecha facilitada por el creador de la obra. Entorno: En el trascurso de la av enida Juan Carlos I, en su zona más próxima al casco urbano de la ciudad de Murcia, se sitúa la Biblioteca Re- gional, que limita con algunos edificios emblemáticos, entre ellos destacan el ies Juan Carlos I, el polideportivito municipal Príncipe de Asturias, el centro comercial Zigzag y el Archivo Regional de la ciudad. En este espacio urbano se localiza la escultura pública del Logotipo de la Biblioteca Regional, situado en el lateral izquierdo de la fachada principal de la biblioteca. Conserv ación: La obra escultórica mantiene un buen estado de conserv ación; su parte superior se conserv a igual que en el momento de su instala- ción en el espacio urbano, solo presenta en su mitad inferior unas manchas provocadas por una sustancia líquida. 200  Biblioteca Regional, 6 de junio de 2012. Recuperado de: https://bibliotecaregional.carm. es/Biblioteca/faces/br-nuestro-edificio. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 508 109. INFINIT O . 2009 A utor: Juan Antonio Blanco Año de Inauguración: 2009 Material: Diferentes tipos de aceros Localización: A venida Reino de Murcia Descripción: La forma tridimensional que se halla instalada en la rotonda es una estructura continua conocida con el nombre de Infinito , pues vista desde un lado se presenta como dicho símbolo. El autor de este proy ecto emplea dos clases de aceros, uno es el acero corten para la resolución de la forma del infinito, realizada con un tubo de 30 cm radio 201 ; el otro es acero inoxidable para la materialización de ocho postes de sección cruciforme formada por 201  V er planos de acotación y situación, más la fotografía aérea de la obra Infinito, anexo 3, figuras de la 22 a la 24. Figura 64. Infinito. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 509 la unión de cuatro secciones de forma en l , cada uno de ellos tiene diferentes alturas y es donde se posa la forma metálica sin fin. El vo - lumen tridimensional tiene en su base una forma redonda construi- da con piedras volcánicas y enmarcada por otro círculo de césped artificial (v er figura 64). Otros datos: A finales del 2005 comienzan las obras de un gran vial en la zona este de Murcia, conocido como av enida Reino de Murcia, cuyo ob- jetivo es aliviar la circulación en el centro de la ciudad y dar servicio a la nuev a zona de edificaciones de ese lado de la ciudad. La aveni - da une la parte norte con el lado este de la ciudad, comenzado en la av enida Juan de Borbón a la altura de la rotonda de los Cubos , y finalizando en la rotonda Homenaje a los poetas de la carretera de Alicante. El diseño de la obra le corresponde al ingeniero Juan Antonio Blan - co, funcionario de Urbanismo. La construcción de la obra finalizó en la rotonda entre diciembre de 2006 y enero de 2007 202 , empleando los mismos materiales que utilizó en la rotonda de los Cubos . Entorno: En el vial Reino de Murcia —unido al vial de Juan de Borbón a la al- tura de la rotonda de los Cubos y, por el otro extremo, a la carretera de Alicante, a la altura de la rotonda de los Poetas —, en el centro del vial, hay una rotonda de 49,30 m de diámetro. Ahí se instala la obra titulada Infinito . Por la zona norte de la rotonda se encuentra una vivienda unifamiliar de dos plantas y el resto del paisaje se forma por grandes zonas de descampados y por paneles de publicidad comercial. Conserv ación: La escultura Infinito presenta un estado óptimo de conserv ación. 202  M. M. J., «Más larga que las obras del Escorial», La V erdad, 19 de febrero de 2007, pág. 5. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 516 112. HOMENA JE AL POET A R UBÉN D ARÍO . 2009 A utor: Antonio Campillo Párraga Año de Inauguración: 2009 Materiales: Piedra y bronce Localización: P laza de la Cruz Roja Figura 67. Homenaje al poeta Rubén Darío. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 517 Descripción: El Homenaje a Rubén Darío se compone de dos partes: la primera es un pedestal de perímetro cuadrado simulando una columna sin capitel, compuesta por cuatro alturas realizadas en piedra arenisca y posadas sobre un cimiento de hormigón; la base de la columna se forma por un bloque de tamaño superior al perímetro que tienen los tres bloques que forman el fuste. En el segundo bloque del fuste, en la cara frontal, hay una inscripción donde se puede leer: la ciudad de murcia y sus hijos aniceto diana garcía y sra. en homenaje a rubén darío poeta de la hispanidad 25 - ii - 78 La segunda parte de la obra se compone de una cabeza , retrato del poeta Rubén Darío realizado en un gran formato, con una altura de 0,70 m. Fue resuelto con un modelado expresivo (ver figura 67) y fundido en bronce en la fundición madrileña de Capa 208 . La forma escultórica se asienta en un pequeño bloque de mármol gris, sobre el pedestal de piedra arenisca. Otros datos: El retrato de Rubén Darío fue modelado en Madrid por el escultor Antonio Campillo Párraga en 1969, en el estudio de la artista María de Molina. T endrán que pasar nuev e años para que el retrato del poeta nicaragüense se inaugure, el 4 de marzo de 1978 209 en Murcia, en el jardín Chino (hoy, paseo del T eniente Flomesta). Debido a las obras de remodelación del antiguo jardín Chino, la escultura del poeta Rubén Darío fue retirada a un almacén municipal. 208  Junto a la firma del escultor situada en el lado izquierdo, en la zona del cuello, se halla el sello de la fundición Capa. 209  V era, P., «Inauguración del monumento a Rubén Darío», Línea, 4 de marzo de 1978, pág. 6. Andreu, A., «Inauguración del monumento a Rubén Darío», La V erdad , 4 de marzo de 1978, pág. 32. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 518 La obra se recuperó por medio del programa «Murcia que se fue». Antes de ocupar su emplazamiento actual, fue restaurada por medio del citado programa 210 en la fundición murciana Fundimetal, para ser reinaugurada el día 28 de octubre de 2009. Finalizado el proceso de recuperación de la obra artística, proponen ponerla de nuevo en su emplazamiento inicial, pero al autor no le conv ence y sugiere a su legatario, Juan Pérez Ferra, una semana antes de su muerte 211 , que le diga al alcalde que el sitio más idóneo para la ubi- cación del Rubén Darío es el jardín lateral en la plaza de la Cruz Roja, junto al edificio de la Conv alecencia, lugar que el consistorio aceptó para ubicar la escultura. La inscripción citada en el pedestal hace referencia a las perso- nas que financiaron el monumento 212 . Fue la embajada nicaragüen- se en Madrid la que hace el encargo al escultor Antonio Campillo para que realice la escultura, que «fue un regalo patrocinado por un particular por la gran manifestación solidaria que Murcia tuvo con Nicaragua en el terremoto de Managua» 213 . P ara concluir con los datos del monumento, hay que indicar que en el libro Escultores murcianos del siglo xx se cita la escultura de Ru- bén Darío en el capítulo dedicado a Antonio Campillo: «Magnífico busto de bello modelado, primero en barro, más tarde fundido en bronce» 214 , información errónea, y a que el modelado de la escultura fue sobre escayola directa, lo que se puede v erificar por una foto - grafía de la construcción del modelado del retrato 215 publicada en el libro Antonio Campillo (2008) (v er figura 68). 210  Programa dedicado a la recuperación del patrimonio murciano que comienza su apli - cación en el año 2008. 211  En su testamento, Antonio Campillo deja todo su legado artístico a su gran amigo Juan Pérez Ferra, encargado de gestionar las últimas voluntades del artista, una de las cuales es la nuev a ubicación de la escultura de Rubén Darío. 212  Andreu, A., ibíd ., «Inauguración del monumento en homenaje a Rubén Darío, con la asis - tencia del embajador de Nicaragua, siendo donado por Aniceto Diana García y su esposa». 213  Páez Burruezo, M., Antonio Campillo. Herencia mediterránea. Murcia: Fundación Cajamur- cia, 2011, pág. 113. 214  vv. aa ., Antonio Campillo , op. cit., págs. 24 y 25. 215  V er fig. 71: «Modelado en escayola directa del Homenaje a Rubén Darío », en Páez Burrue- zo, Antonio Campillo , op. cit. , págs . 24 y 25. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 519 Entorno: El Homenaje a Rubén Darío se ubica en el lado oeste de la plaza de la Cruz Roja; frente a la escultura se encuentran el Monumento a Ab- derramán II 216 y el cauce del río Segura, por detrás está el edificio de gestión univ ersitaria y la calle Escopeteros, por la izquierda se localiza el antiguo Hospital de la Cruz Roja, hoy día cerrado por su estado ruinoso, y a la derecha se sitúa el edifico de la Conv alecencia destinado al rectorado de la univ ersidad. Conserv ación: La obra artística presenta muy buen estado de conserv ación. La úl- tima interv ención de restauración consistió en una limpieza de la superficie, realizada tras recuperarla de los almacenes municipales para reinaugurarla en su emplazamiento actual, en octubre de 2009. 216  V er obra catalogada con el núm. 96 de la investigación localizada en el cuarto periodo. Figura 68. Modelado en escayola directa del Homenaje a Rubén Darío. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 520 113. AL GREMIO DE AR TESANOS . 2009 A utor: Zigurat Año de Inauguración: 2009 Material: Resina de poliéster con fibra de vidrio, hormigón y acero corten Medidas: 2,5 m (solo la mano) Localización: Calle Actor Francisco Rabal Figura 69. Al gremio de artesanos. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 521 Descripción: La forma escultórica está constituida por dos alturas, la primera de ellas se compone de un bloque de hormigón de color gris cubierto por su cara delantera, trasera y superior con unas planchas de acero corten oxidado en tonos marrones; en la plancha delantera y trase- ra, en su zona superior, se halla recortado con láser el logotipo de los artesanos de la Región de Murcia, y en su zona inferior tiene la inscripción: artesanía región de murcia La segunda altura está ocupada por la forma tridimensional de una mano derecha (ver figura 69) de gran tamaño (unos 2,5 m de altura) representada con la palma de la mano abierta. La escultura está materializada con fibra de vidrio y resina de poliéster, y la su - perficie está acabada con una pátina de falso bronce en tonos ma - rrones y dorados. Otros datos: La historia de esta obra escultórica se inicia en las navidades de 2008, cuando el Concurso Nacional de Artesanía concede el primer premio a la empresa Zigurat. En el stand de la empresa había una mano de grandes dimensiones que se convirtió en el atractivo de la feria. Esta escultura con forma de mano fue inaugurada el 24 de noviembre de 2009, y ese mismo día el Ayuntamiento de Murcia emitió un comunicado avisando de la inauguración de la obra en el espacio público. La base de la escultura fue realizada por le empresa Fundición de Arte Fundimetal y la mano por la empresa Zigurat. Esta es la segunda obra escultórica que se halla en el espacio urbano de la ciudad realizada en fibra de vidrio y resina de poliéster (la primera fue Frouida ) . La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 522 Entorno: En el centro de una pequeña rotonda ubicada al final de la calle Actor P aco Rabal se halla la obra dedicada Al gremio de artesanos . La palma de la mano de la escultura está orientada hacia la calle Actor P aco Rabal; por la parte trasera y por la izquierda está el jardín del Salitre, y a la derecha queda el edificio de la Asociación de Artesa - nos de Murcia. Conserv ación: La gran mano presenta un óptimo estado conserv ación. Solo seña- lar la presencia de unas pintadas en la parte trasera de la base y también que, a causa de la lluvia, el bloque de hormigón tiene una mancha v ertical de óxido por los laterales que no están cubiertos por la plancha de acero. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 523 114. EQUILIBRIO . 2009 A utor: Juan Antonio Blanco Año de Inauguración: 2009 Material: Hormigón, piedras, acero corten, acero inoxidable y metacrilato Localización: A venida de Madrid Descripción: La obra escultórica Equilibrio está formada por nuev e columnas ci- líndricas, ocho de ellas idénticas. Describiremos uno de estos ocho cilindros: es de grandes dimensiones, tanto en su longitud como en su diámetro, está hueco por dentro y se divide en cuatro partes, la primera de ellas es un tubo de acero corten que ocupa casi toda la longitud del cilindro, en el externo superior hay un trozo de cilin- dro de metacrilato y, cerrando el cilindro, otro de menor longitud Figura 70. Equilibrio. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 524 que tiene una tapa en su parte superior; por la parte inferior del me- tacrilato hay una anilla de acero inoxidable. En el extremo inferior, el poste tiene un anclaje en forma de bisagra que los une al suelo, dando una inclinación diferente a cada uno de los ocho cilindros. Si los observ amos en el sentido de las agujas del reloj, el primer ci- lindro tiene una inclinación muy próxima al suelo, el siguiente está más elev ado, y así sucesiv amente, hasta llegar al número ocho, que aparece casi v ertical. El cilindro diferente, que se encuentra en el centro de la compo- sición, está realizado en hormigón armado de color gris y tiene un diámetro mayor que los otros cilindros; en la parte superior tiene una anilla de acero inoxidable de donde salen ochos largos tirantes de acero inoxidable hacia las anillas de cada uno de los cilindros (v er figura 70), siendo la unión entre el cilindro de hormigón y el resto de cilindros. Toda la base de la rotonda se forma con piedras blancas de canto redondo. Dentro de esta hay ocho círculos bajo cada uno de los cilin - dros metálicos, construidos con piedras de canto romo de color ma - rrón oscuro, formando un contraste de color con el gris del hormigón del poste central y con el resto de piedras blancas de la superficie. Otros datos: El diseño de la obra fue realizado por el ingeniero Juan Antonio Blanco, funcionario de la sección de Urbanismo del Ayuntamiento de Murcia, y la construcción se llevó a cabo durante 2009 217 . El autor también ha realizado la ambientación de diferentes rotondas, como la de los Cubos, la del Infinito , etc . Los ocho postes metálicos con el anillo de metacrilato en la parte superior proy ectan luz en la noche. Entorno: En la última rotonda del vial de la av enida de Madrid se halla una rotonda de grandes dimensiones, en cuyo interior se ubica la obra titulada Equilibrio . El entorno que rodea a la obra se compone en el 217  «Tres obras mejorarán los accesos al campus, al Tiro y a Nuev a Condomina», La V er- dad , 29 de diciembre de 2009, pág. 12. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 525 lado norte y sur por un grupo de nav es industriales, alguna de ellas abandonadas; por el este se encuentran una gasolinera y el cemen- terio municipal de Espinardo, y en el oeste, un concesionario de coches y el edificio de la Editorial Diego Marín. Conserv ación: La obra presenta un buen estado de conservación. Solo hay que se- ñalar que entre las piedras aparece v egetación. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 532 Descripción: La obra se divide en tres alturas. En la primera de ellas hay un pe- destal construido por un bloque de hormigón cubierto en tres de sus caras con una plancha de acero corten; las planchas que marcan la cara delantera y la trasera son idénticas, sobre ellas se puede v er en la parte superior derecha el escudo del ayuntamiento de Murcia y a la izquierda el logo de la escultura expuesta, que además contie- ne la siguiente inscripción: ayuntamiento de murcia premio ciudad sostenible 2009 La segunda altura consiste en un poste v ertical de sección cua- drada de gran longitud. La tercera altura está ocupada por una si- lueta con forma de pez colocada horizontalmente y realizada tam- bién con el mismo perfil que tiene el poste vertical (v er figura 73). La escultura fue materializada en acero corten y la superficie presenta una pátina de óxido oscuro. La base de la obra se realizó con un do- ble círculo en planta: el interior tiene piedras blancas de canto romo y, el exterior, césped artificial. Otros datos: La obra ganó el premio internacional otorgado por Naciones Uni- das en la convocatoria del viii Concurso de Buenas Prácticas (2010): «Se trata de una iniciativ a dirigida a identificar políticas y actuacio - nes urbanas que se hay an mostrado eficaces desde unos criterios de sostenibilidad para mejorar las condiciones de vida en las ciudades y pueblos» 225 . El autor del diseño premiado fue Amando López Gullón. La es- cultura se instaló en el espacio público en mayo de 2010. Entorno: El Premio Ciudad Sostenible preside una rotonda de pequeñas dimen- 225  «La ONU reconoce al Ayuntamiento de Murcia los logros de sostenibilidad», La V er- dad , 29 de mayo de 2009, pág. 15. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 533 siones en la confluencia de la avenida Mariano Rojas y la avenida de la Real Academia de la Medicina. El entorno que rodea la escultura se forma, por el norte, con un grupo de viviendas unifamiliares de planta baja; por el sur y el este, establecimiento comerciales y en el suroeste una zona de descampado. Conserv ación: La obra presenta un óptimo estado de conserv ación. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 534 P arque Escultórico Antonio Campillo (Primer a F ase, 2010). Son diez las esculturas que forman la primera fase del parque escul- tórico Antonio Campillo, inaugurado el 26 de noviembre de 2010 226 : La garza, La danza, Saltando a la comba, La cansera, Busto de Antonio Campillo, Desafiando al viento, Homenaje a la mujer murciana, A coscole - tas, La cigarra y La pechugona , que se describen a continuación. Todas son del escultor Antonio Campillo, excepto el Busto de Antonio Cam- pillo , obra de Marta Balmesada. Antes de su muerte, el escultor donó al Ayuntamiento, en 2009, cinco de las obras del parque: La garza, La pechugona, La cigarra, Ho- menaje a la mujer murciana y La cansera. Las cuatro esculturas res- tantes 227 fueron también donadas al Ayuntamiento por Pérez Ferra, a iniciativ a de la fundación del escultor. Las nueve esculturas de Campillo fueron realizadas en la fundición Bronces Artísticos, S.L., en Madrid; los pedestales se hicieron en la fundición murciana Fun- dimetal. En el acto de inauguración del parque —ubicado entre las av e- nidas Príncipe de Asturias, Marqués de los Vélez y Europa— asis- tieron el presidente de la Comunidad A utónoma, V alcárcel Siso; el alcalde de Murcia, Cámara Botía; representantes de la fundación Antonio Campillo, familiares del escultor, artistas amigos de Cam- pillo y vecinos de la ciudad. No hubo discurso oficial, sino la pre - sentación de la historia de cada escultura, narrada por Juan Pérez Ferra, legatario de la obra de Campillo. Las esculturas de Campillo en esta primera fase del parque for- man una serie con algunas características idénticas, que describi- mos aquí para evitar repetirlas en cada obra: Todas se componen de dos alturas, la primera de las cuales está formada por una base cúbica realizada en hormigón de color gris 226  Soler, P., «El parque Campillo y a es una realidad», La V erdad, 27 de noviembre de 2010, pág. 20. 227  Íd., «Campillo se hace eterno», La V erdad , 26 de noviembre de 2010. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 535 y por una chapa de acero corten en forma de U invertida, finaliza - da mediante oxidación del propio material y colocada sobre la cara superior del bloque de hormigón, cubriendo las caras delantera y trasera, dejando una separación de 5 cm entre el hormigón y el ace- ro para crear profundidad. En la lámina de acero delantera aparece una inscripción en letras mayúsculas donde se lee el título de cada escultura. En la lámina trasera, en el lateral inferior derecho, se halla un logo con la forma de unas tenazas y la inscripción «fundimetal. es». Las esculturas están firmadas en la base por su autor: «A. Cam - pillo». Todas ellas están realizadas en bronce por el procedimiento de la cera perdida. La superficie se presenta con una textura suav e y sus formas fueron resueltas esquemáticamente, sin detalles, quedando el volumen de las figuras como si estuvieran envueltas por algún tejido. Están acabadas con una pátina en tonos marrones y matices v erdosos. Alrededor de las esculturas hay un manto de césped y árboles mediterráneos, como olivos y palmeras. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 536 118. LA G ARZA. 2010 A utor: Antonio Campillo Párraga Año de Inauguración: 2010 Material: Bronce, acero corten y hormigón Localización: A venida Príncipe de Asturias Figura 74. La garza. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 537 Descripción: La segunda altura de La garza está compuesta por una figura feme - nina sentada en una silla típica murciana, resuelta a una escala hu- mana. La mujer está desnuda e inclinada hacia delante, observ ando su pie derecho, que tiene alzado; sus brazos están estirados y con las dos manos se toca la pierna derecha, cerca del tobillo (ver figura 74) . Llev a el pelo recogido con un moño en la parte trasera de la cabeza. La obra está seriada con el número 3/6. Entorno: A la derecha y frente a La garza está la av enida Príncipe de Asturias, a la izquierda la av enida de Europa y a su espalda la obra escultó- rica La danza 228 . Conserv ación: La escultura presenta muy buen estado de conserv ación. 228  V er obra catalogada con el núm. 119 de la investigación localizada en el cuarto periodo. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 538 119. LA D ANZA. 2010 A utor: Antonio Campillo Párraga Año de Inauguración: 2010 Material: Bronce, acero corten y hormigón Medidas: 1,20 m Localización: A venida Príncipe de Asturias Figura 75. La danza. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 539 Descripción: La segunda altura de esta obra se compone por una figura femenina colocada de pie, elevándose hacia arriba al estar apoy ada sobre las puntas de los pies, con la mirada hacia el frente y recogido su pelo con una coleta alta, los brazos estirados hacia detrás y el pie izquier- do ligeramente más adelantando que el derecho (ver figura 75) . Tie- ne una altura de 1,20 m. La obra está seriada con el número 3/8. Otros datos: El boceto de esta escultura fue publicado en el libro Antonio Campi- llo. Herencia mediterránea 229 . Entorno: Frente a La danza está la av enida Príncipe de Asturias, por su lado derecho Saltando a la comba , a la izquierda la avenida de Europa y la escultura La garza , y a su espalada un bloque de viviendas unifa- miliares. Conserv ación: Trascurridos nuev e meses desde que se inaugurara el parque escul- tórico, en agosto de 2011, aparecieron arrancadas 230 de su pedestal dos de las diez esculturas del parque: una fue La danza , que estamos analizando, y la otra Saltando la comba . Las esculturas fueron trocea- das y v endidas como chatarra, pero se logró recuperar el metal en una chatarrería del barrio de Espinardo y con ese material se volvie- ron a fundir las mismas obras para reponerlas en su lugar, siendo inauguradas de nuevo en junio de 2012 231 , acto que presidieron el alcalde de Murcia y miembros de la fundación Antonio Campillo. Hoy la segunda reproducción presenta muy buen estado de conser- v ación. 229  Páez Burruezo, M., Antonio Campillo. Herencia mediterránea , op. cit. , pág.138, boceto de la escultura Saltando a la comba . 230  Madrid, M., «Roban dos mujeres de Campillo», La V erdad, 27 de agosto de 2011, pág. 14. 231  «Las obras robadas de Antonio Campillo vuelven al parque», La V erdad, 6 de junio de 2012, pág. 17. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 540 120. SAL T ANDO A LA C OMB A. 2010 Figura 76. Saltando a la comba. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 541 A utor: Antonio Campillo Párraga Año de Inauguración: 2010 Material: Bronce, acero corten y hormigón Medidas: 1,20 m. de alto Localización: A venida Príncipe de Asturias Descripción: La segunda altura de esta obra se compone por una figura femenina colocada de puntillas, con la cabeza girada hacia su izquierda y el pelo recogido con moño alto, los brazos los posiciona estirados ha- cia abajo manteniendo con sus manos una cuerda que tiene entre las piernas a la altura de las rodillas; el pie izquierdo está ligeramente más adelantando que el derecho (v er figura 76). La figura mide 1,20 m. La obra está seriada con el núm. 7/8. Otros datos: En el museo de Bellas Artes 232 está expuesta una escultura con el título La primav era (84,5 x 32,5 x 28 cm); esta figura es idéntica en su forma y composición a la escultura Saltando la comba 233 expuesta en el parque escultórico Antonio Campillo, por lo que se puede afir - mar que es el boceto de la escultura pública, con título diferente. Entorno: Frente a la escultura Saltando a la comba está la av enida Príncipe de Asturias, a la derecha se halla la escultura La cansera 234 y un viejo olivo, a la izquierda la escultura La danza 235 y a su espalda otro olivo y un edificio de viviendas. 232  Consúltese en el cap. 6. «Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura pública de la ciudad de Murcia, apartado 6.3.2.3. Museo de Bellas Artes». 233  Páez Burruezo, M., Antonio Campillo. Herencia mediterránea, op . cit., pág. 140. Boceto de la escultura Saltando a la comba . 234  V er obra catalogada con el núm. 121 de la investigación localizada en el cuarto periodo. 235  Íd., núm.119. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 548 Descripción: La segunda altura de esta obra se compone por una figura femenina situada de pie, desnuda, con la mirada al frente y recogido su pelo en un moño por detrás de la cabeza. Los brazos se estiran hacia aba- jo, con el dedo pulgar de la mano derecha se toca el muslo derecho; el brazo izquierdo lo tiene separado del cuerpo formando una línea paralela con él. El pie derecho se posa completamente sobre la línea del suelo y el pie izquierdo se apoy a con los dedos, con el talón del pie en el aire, en la acción de dar un paso (ver figura 79). La obra está seriada con el núm. 7/8. Entorno: Frente a la escultura Desafiando al viento está la avenida Príncipe de Asturias, a la derecha la escultura A coscoletas 244 , a la izquierda el busto de Antonio Campillo 245 y a su espalda un bloque de viviendas. Conserv ación: Desafiando al viento presenta muy buen estado de conserv ación. 244  V er obra catalogada con el núm. 125 de la investigación localizada en el cuarto periodo. 245  Íd., núm.122. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 549 124. HOMENA JE A LA MUJER MUR CIANA. 2010 A utor: Antonio Campillo Párraga Año de Inauguración: 2010 Material: Bronce, acero corten y hormigón Medidas: 90 x 45 x 70 cm Localización: A venida Príncipe de Asturias Figura 80 . Homenaje a la mujer murciana. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 550 Descripción: La segunda altura de esta obra se compone por una figura feme - nina sedente sobre una silla típica murciana con las patas traseras alzadas en el aire. La mujer está desnuda e inclinada hacia delante, sus brazos están estirados y en sus manos tiene un paño con el que se está secando los pies, que están de puntillas; los pies y las patas delanteras de la silla son los cuatro puntos de apoyo (ver figura 80). La figura tiene el cabello recogido con un moño en la parte trasera de la cabeza. La obra está seriada con el núm. 7/8. Otros datos: La escultura original se hizo en madera, en 90 x 45 x 70 cm 246 . De esta talla se realizaron los moldes para fundirla a bronce y ubicarla en el parque escultórico Antonio Campillo. Esta misma obra se ha- lla en el v estíbulo del hospital Reina Sofía y en el patio interior del hospital Mesa Castillo. Entorno: Frente al Homenaje a la mujer murciana está la av enida Príncipe de Asturias, a la derecha la escultura La cigarra , a la izquierda La can- sera y a su espalda las obras escultóricas Desafiando el viento y A cos - coletas . Conserv ación: La escultura presenta muy buen estado de conserv ación. 246  Páez Burruezo, M., op. cit., pág. 150. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 551 125. A C OSC OLET AS . 2010 A utor: Antonio Campillo Párraga Año de Inauguración: 2010 Material: Bronce, acero corten y hormigón Medidas: 116 x 42 x 48 cm Localización: A venida Príncipe de Asturias Figura 81. A coscoletas. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 552 Descripción: La segunda altura de esta obra se compone por dos figuras femeni - nas de corta edad, una mayor que la otra. La de mayor edad se po- siciona v erticalmente con los dos pies posados en el suelo, su torso ligeramente inclinado hacia delante y con un giro al lado izquierdo; está con la mirada también girada hacia la izquierda y llev a el pelo recogido con dos coletas que le cuelgan por la espalda. Tiene los brazos hacia atrás: con su mano derecha mantiene el muslo derecho de una niña más pequeña y con la mano izquierda coge el tobillo de la niña, que se cuelga de su espalda. La niña pequeña mira de frente, el cabello está recogido en una coleta, con su mano derecha coge el brazo derecho de la niña mayor y con el izquierdo se sujeta al hombro izquierdo de la otra niña. Ambas están desnudas (ver figura 81) . La obra está seriada con el núm. 2/8. Otros datos: La escultura tiene una altura de 116 x 42 x 48 cm. En el restaurante del P alacete de la Seda se encuentra otro ejemplar idéntico, también fundido en bronce 247 . Entorno: Frente a la escultura A coscoletas está la av enida Príncipe de Astu- rias, a la derecha la escultura La pechugona 248 , a la izquierda Desafian - do al viento 249 y a su espalda un solar sin edificar. Conserv ación: La obra escultórica presenta muy buen estado de conserv ación. 247  Páez Burruezo, M., op. cit., pág. 7. 248  V er obra catalogada con el núm. 127 de la investigación localizada en el cuarto periodo. 249  Íd., núm.123. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 553 126. LA CIG ARRA. 2010 A utor: Antonio Campillo Párraga Año de Inauguración: 2010 Material: Bronce, acero corten y hormigón Localización: A venida Príncipe de Asturias Descripción: La segunda altura de esta obra se compone por una figura femeni - na de edad av anzada y desnuda. Apoy a en el suelo la cadera y el codo izquierdo, tiene las piernas lev antadas hacia arriba formando una cruz al colocar la pierna izquierda sobre la derecha; su brazo derecho está elev ado paralelamente al suelo y mira hacia arriba (ver figura 82) . Llev a el pelo recogido con un moño en la parte trasera de la cabeza. Figura 82. La cigarra. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 554 Entorno: Frente a la escultura de La cigarra está la av enida Príncipe de Astu- rias, a la derecha la av enida Marqués de los Vélez, a la izquierda el Homenaje a la mujer murciana y a su espalda A coscoletas y La pechu- gona. Conserv ación: La escultura presenta muy buen estado de conserv ación. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 555 127. LA PECHUGONA. 2010 A utor: Antonio Campillo Párraga Año de Inauguración: 2010 Material: Bronce, acero corten y hormigón Localización: A venida Príncipe de Asturias Figura 83. La pechugona. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 556 Descripción: La segunda altura de esta obra se compone por una mujer desnu- da sentada en una mecedora de estructura cuadrada. La mujer está resuelta con grandes volúmenes, en actitud serena y tranquila; su mano izquierda se apoy a sobre su muslo izquierdo, el brazo dere- cho cuelga hacia abajo y sujeta con esta mano un pequeño libro (v er figura 83) . El pelo está recogido en una coleta en la parte trasera de la cabeza. La obra está seriada con el núm. 1/8. Otros datos: P ara realizar La pechugona Campillo se inspira en una de las series que realiza sobre mujer sentada en mecedora, haciendo v ariantes de la misma: La siesta, La pechugona y En reposo ; de estas tres, el artista selecciona La pechugona de 1967 250 , En reposo de 1972 251 y La siesta de 2004 252 para la realización del modelo en madera de pino a gran es- cala para la exposición antológica «Antonio Campillo 2009» 253 . El ar- tista finalizó la talla el mismo día que se inauguraba la exposición 254 , y cuando el presidente de la comunidad autónoma, V alcárcel Siso, vio la talla de La pechugona , le gustó y la adquirió para los fondos de arte de la comunidad autónoma. Finalizada la exposición, la pieza fue llev ada a una fundición de Madrid, donde le realizaron el mol- 250  La Pechugona de 1967 mide 35 x 15 x 24 cm y hay en el mercado ocho bronces numerados y cuatro pruebas de artista. VV . AA., Antonio Campillo, op. cit. pág. 384. 251  En reposo es una pieza única materializada en bronce. VV . AA., Antonio Campillo, op. cit., pág. 385. 252  La siesta , de 2004, está realizada en madera, con unas dimensiones de 63,5 x 28 x 58,5 cm. Esta pieza se pasó a bronce, existiendo ocho bronces numerados y cuatro pruebas de artista, con un ejemplar en el museo de Bellas Artes. VV . AA., Antonio Campillo, op. cit., pág. 388. Consúltese cap. 6 (Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura pública de la ciudad de Murcia, apartado 6.3.2.1. Museo de Bellas Artes). 253  Pérez Ferra, J., «La historia del parque escultórico Antonio Campillo», 12 de mayo de 2009, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales). Dicha exposición ocupó cuatro espacios significativos de la ciudad: palacio del Almudí, sala de exposiciones de la cam , iglesia San Juan de Dios y la plaza de la glorieta de España. En el año 2008, el escultor y Juan Pérez Ferra, su futuro legatario, quieren realizar una exposición antológica del artista, encontrándose con la negativ a de un consejero del grupo de gobierno de la Comunidad A utónoma. La noticia llega al presidente de la comunidad, que comunica a su consejero que esa exposición se v a a realizar porque la v a a presidir él. Con el apoyo de V alcárcel Siso a Antonio Campillo, este último realiza una obra escultórica de tamaño monumental, La pechugona , para agradecer el apoyo mostrado durante el desarrollo de la exposición antológica, en VV . AA., Antonio Campillo, op. cit . 254  Ibíd . Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 557 de para poder reproducirse en bronce. Antonio Campillo ha dedicado gran parte de su producción es - cultórica a obras de pequeño formato, realizando seriaciones de diferentes temas como son: las ciclistas, la tauromaquia, el ballet, etc., aparte de su obra con temática religiosa. En su última etapa incide más en la realización de obras monumentales, comenzando con obras de gran formato en 1968. La primera obra de este tipo para el espacio público en la ciudad de Murcia fueron los reliev es, para la Caja de Ahorros del Mediterráneo; la siguiente obra mo - numental es el retrato del poeta nicaragüense Rubén Darío, mate - rializada en 1978, y y a no realizará más obra monumental para el espacio urbano de Murcia hasta los últimos diez años antes de su muerte (ocurrida el 16 de mayo de 2009) 255 , siendo la primera obra de este ciclo escultural el Homenaje al nazareno , de 1998. Una de las últimas obras de cierre de este ciclo es La pechugona , realizada en 2009. El parque escultórico surge de las negociaciones que en noviem- bre de 2008 mantuvieron Antonio Campillo y Juan Pérez Ferra con el alcalde Miguel Ángel Cámara. El escultor propone al edil que si este le adquiría una de sus ciclistas para la ciudad, él se comprome- tería a donarle cinco esculturas para distribuirlas por el espacio ur- bano: La pechugona, La cigarra, La garza, Homenaje a la mujer murciana y La Cansera 256 . La ubicación debía quedar de la siguiente forma: La cigarra sería para ubicarla en una fuente con agua, y La cansera , La garza y el Homenaje de la mujer murciana estaban destinadas a realizar una tertulia en un jardín. Estas tres esculturas tienen una caracte- rística en común: son tres mujeres en posición sedente y, excepto La pechugona , todas ellas terminadas antes de la negociación con el alcalde. Después de que el edil aprobara la compra de la ciclista, Antonio 255  V era, P., «Falleció el escultor Antonio Campillo, penúltimo doctor Honoris Causa de la Universidad de Murcia», La V erdad , 18 de mayo de 2009. 256  Consultar Orden del Día (30 de junio de 2010) de la junta de gobierno del ayuntamiento de Murcia. La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi 564 130. EV A C ON MANZANA. 2012 A utor: José P lanes P eñalver Año de Inauguración: 2012 Material: Bronce Localización: Jardín Pintor P edro Flores Figura 86. Ev a con manzana. Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015 565 Descripción: La obra artística se compone de dos alturas; la primera está com- puesta por una columna prismática, el fuste y la base de la misma están realizados en piedra artificial y el capitel en mármol blanco de Macael; sobre su lateral izquierdo se lee la siguiente inscripción: josé planes peñalver En la segunda altura se halla una figura femenina en posición de pie y desnuda con un contraposto sobre su pierna derecha; tiene los brazos pegados al cuerpo: con el derecho cubre su abdomen obli- cuamente colocando la mano sobre su cadera izquierda a la v ez que sujeta una tela que cae al suelo cubriendo las piernas por la parte trasera. Su brazo izquierdo lo tiene doblado hacia arriba, mante- niendo con esta mano una forma redonda que simula una manzana y que está apoy ada sobre su hombro izquierdo. Su cabeza está gira- da hacia la derecha y con el punto de vista hacia el suelo, el cabello suelto cae sobre los hombros (v er figura 86). La figura se posa sobre una base cuadrada donde está la firma del escultor y la inscripción de seriado 2/6 . La escultura está materializada en bronce y patinada en tonos negros. Junto a la obra artística se ha colocado una piedra irregular de mármol blanco que tiene labrada y pulida una sola cara en plano; en esta parte del volumen se observ a una inscripción en color rojo con datos explicativos de la obra: «eva con manzana» obra del escultor josé planes peñalver 1893 - 1974 esta obra se ha inaugurado siendo alcalde de murcia d. miguel ángel cámara botía murcia 11 de julio 2012 [Document text truncated for crawler view.]