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LA ESCUL TURA PÚBLICA
EN LA CIUDAD DE MURCIA:
SIGLOS XX y XXI
Bartolomé P alazón Cascales
Sevilla 2017
Departamento de Escultura e
Historia de las Artes P lásticas
Univ ersidad de Sevilla
Facultad de Bellas Artes
LA ESCUL TURA PÚBLICA
EN LA CIUDAD DE MURCIA:
SIGLOS XX y XXI
LA ESCUL TURA PÚBLICA
EN LA CIUDAD DE MURCIA:
SIGLOS XX y XXI
T esis realizada por:
D. Bartolomé P alazón Cascales
T esis dirigida por:
Dr. D. Olegario Martín Sánchez
Dr. D. Francisco Javier Gómez de Segura Hernández
T esis realizada en el programa de doctorado:
Inv esitigación Artística
Sevilla 2017
Departamento de Escultura e
Historia de las Artes P lásticas
Univ ersidad de Sevilla
Facultad de Bellas Artes
A mi gran amigo Narciso,
por haber creído y confiado siempre en lo
que estaba realizando.
Y a toda mi familia,
por la ayuda y comprensión mostrada.
9
A gr adecimientos
Quisiera concluir los últimos siete años de mi vida agradeciendo a todas
aquellas personas e instituciones que han colaborado estrechamente con la
inv estigación que a continuación presento.
Inicialmente, como no, comenzaré dando mis agradecimientos a esas dos
personas excepcionales que me han guiado, animado y motiv ado en la reali-
zación de esta tesis doctoral, mis directores de tesis: el Dr. D. Olegario Mar-
tín Sánchez y el Dr. D. Francisco Javier Gómez de Segura Hernández, gracias
a ellos este proy ecto de investigación es una realidad hoy. P ersonalmente,
ambos han contribuido a la formación de la persona que soy en la actuali-
dad; guardo especiales momentos vividos y compartidos con ambos.
Indudablemente, otra de las personas importantes en el desarrollo de esta
inv estigación ha sido mi gran amiga (hermana y madre) Remedios de los
Rey es García Candel, que ha actuado de psicóloga y consejera; a ella le agra-
dezco sus infinitas charlas de motiv ación, ayudándome para que esta tesis
fuera una realidad.
Institucionalmente, quiero agradecer la colaboración del Ayuntamiento
de Murcia y de la Comunidad A utónoma de Murcia, a las diferentes biblio-
tecas como la Biblioteca Regional o la Biblioteca Nebrija. T ambién a los div er-
sos archivos como el Archivo Municipal de Murcia, el Archivo Intermedio
May ayo, el Archivo Regional, el Archivo del Banco de España y el de los
Ministerios de Justicia y Sanidad. Otras instituciones que quiero mencionar
son el Centro T ecnológico del Mármol, Piedra y Materiales de Cehegín y el
Centro de Inv estigación Consejo Asesor para el Desarrollo de la Escultura
Monumentaria y Ambiental (CODEMA ) Nacional de la Habana, Cuba, ya
que sin las colaboraciones de estas instituciones me hubiese sido más difícil
acometer esta inv estigación.
De modo personalizado me gustaría citar las amistades forjadas en las
diferentes instituciones: del Ayuntamiento de Murcia destaco a la arqueólo-
ga María del Carmen Martínez Salv ador; del Archivo Municipal, a P ascual
Costas Toral, P edro Artef Montalbán y Cristino Mata de Haya; del Archivo
Intermedio, a Agustín Otalora García y especialmente a su directora Carmen
Lillo Senac (una gran funcionaria amando su trabajo).
De la Comunidad A utónoma destaco la figura de Domingo Ibáñez López
16
ANEXOS .......................................................................................................... 835
ANEXO 1. RELACION DE INVENT ARIOS
INSTITUCIONALES DE LA ESCUL TURA EN
LA CIUDAD DE MURCIA ............................................................... 837
1.1. Inv entario de las obras escultóricas Institucionales del
Ayuntamiento de Murcia. (Esculturas propiedad del
Ayuntamiento de Murcia ubicadas en espacios interiores) ..... 841
1.2. Inv entario de las obras escultóricas públicas del
Ayuntamiento de Murcia. (Esculturas propiedad del
Ayuntamiento de Murcia al aire libre). ......................................... 845
1.3. Inv entario de Arte de la Comunidad A utónoma de
Murcia, 2009. (Uso Público de Hacienda)...................................... 848
1.4. Inv entario de las obras escultóricas de la Comunidad
A utónoma de Murcia, 2009. ( mha - Uso General Museos) ........ 898
1.5. Inv entario de las obras escultóricas de la Comunidad
A utónoma de Murcia. Instituto de las Industrias Culturales y
las Artes. ( ica o Murcia Cultural), 2012. ....................................... 918
1.6. Inv entario de las obras escultóricas de ámbito Institucional
de carácter Estatal (Fondo de Arte). .............................................. 1013
ANEXO 2. ENTREVIST AS A LOS ARTIST AS ...................................... 1029
ANEXO 3. DOCUMENT ACIÓN GRAFICA FOTOS Y PLANOS
DE EMPLAZAMINETO ............................................................................ 1053
Introducción
Introducción
19 19
El trabajo de inv estigación que aquí se presenta tiene como fina -
lidad el estudio de la escultura pública de la ciudad de Murcia,
localizada en el entorno que forma el paisaje urbano de la ciudad,
como pueden ser sus calles, glorietas, jardines, parques y fachadas
de inmuebles; es decir, todos aquellos espacios de dominio público
que están relacionados con el uso y disfrute del ciudadano; estos
son los escenarios en los que se desarrolla nuestra inv estigación.
En este marco se localizan numerosas esculturas, obras de arte que
constituy en parte del patrimonio artístico de la ciudad y que son el
centro de nuestro estudio.
La presencia del arte público en la ciudad se manifiesta a través
de sus monumentos, esculturas, e interv enciones artísticas, siendo
todas ellas de acceso público. Es este carácter público otro de los
planteamientos iniciales de nuestra inv estigación, ya que estudia-
mos la escultura que se encuentra emplazada en lugares públicos,
de acceso público y de propiedad pública, así como otras que se
hallan en espacios priv ados con accesibilidad pública.
Como y a se ha indicado, la inv estigación se centra en el paisaje
urbano de la ciudad de Murcia, en sus espacios considerados como
públicos, donde se encuentra el conjunto escultórico de la ciudad.
P ara ello hemos tomado como soporte teórico la terminología rela-
cionada con el desarrollo del arte público en el contexto urbano de
referencia, analizando el conjunto de las obras escultóricas pertene-
cientes al periodo del estudio, desde 1901 a 2015.
El planteamiento de la inv estigación se propone desde varios
puntos de vista —que pretenden ser complementarios entre sí—
para llegar a un mayor conocimiento del patrimonio escultórico de
la ciudad, esperando con ello poner en v alor una parte de su rique-
za artística y cultural.
No se han encontrado muchas publicaciones que aborden teóri-
camente el tema de la escultura pública de la ciudad de Murcia en
periodos precedentes a los estudiados en esta inv estigación, aun-
que destacaremos tres tesis doctorales que nos han aportado alguna
ayuda al respecto: Cementerios Murcianos. Arte y Arquitectura, rea-
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
20
lizada por Ana María Moreno A tance 1 ; La escultura barroca murcia-
na anterior a Francisco Salzillo (1650-1730), realizada por María del
Carmen Sánchez-Rojas Fenoll 2 y Escultores murcianos del siglo xix : La
escultura en Murcia durante este siglo , realizada por José Luis Melen-
dreras Gimeno 3 ; T ambién Melendreras ha publicado monografías
de v arios escultores, entre otras destacamos las dedicadas a José
P lanes P eñalv er y a Francisco Toledo Sánchez 4 . Por lo general, las
publicaciones citadas abundan en el estudio de la escultura religio-
sa, si bien Melendreras cita en sus estudios dos esculturas públicas
que nos han interesado especialmente en nuestra inv estigación, el
Monumento a Salzillo construido por Francisco Sánchez Araciel y el
Monumento a la Fama, realizado por Santiago Baglietto.
En cambio, en nuestra búsqueda hemos encontrado v arias publi-
caciones sobre la temática de la escultura pública en otras ciudades
(del P aís V asco, Comunidad V alenciana, Comunidad de Madrid y
Cataluña). La mayor parte de ellas presentan la información en for-
ma de catálogo.
Asimismo, se ha tomado como referencia —siendo uno de nues-
tros puntos de partida— el P lan de Protección del Conjunto His-
tórico de Murcia ( pechm ). El análisis de este plan nos ha facilitado
información relev ante sobre la situación y estado de alguna de las
obras más antiguas, sobre las delimitaciones del casco histórico de
la ciudad y acerca de la metodología de catalogación y protección
del patrimonio artístico urbano.
El Museo de la Ciudad y el Museo de Bellas Artes de Murcia,
ambos ubicados en la ciudad de Murcia, han sido otra fuente de
referencias para nuestro trabajo y a que sus fondos contienen v aliosa
información sobre la escultura pública de la ciudad. Estos museos
1 Moreno A tance, A. M., Cementerios murcianos. Arte y arquitectura. T esis doctoral dirigida
por Carlos Saguar Quer. Universidad Complutense de Madrid, 2005.
2 Sánchez-Rojas Fenoll, M. C., La escultura barroca murciana anterior a Francisco Salzillo
(1650-1730). T esis doctoral dirigida por Emilio Gómez Piñol. Univ ersidad de Murcia, 1977.
3 Melendreras Gimeno, J. L., Escultores murcianos del siglo xix : La escultura en Murcia durante este
siglo. T esis doctoral dirigida por Francisco Javier de la P laza Santiago. Universidad de Murcia, 1979.
4 Melendreras Gimeno, J. L., (1992). El escultor Murciano José P lanes Peñalv er. Murcia: Compobell, 1992;
Escultor murciano Francisco Toledo Sánchez (1928-2004). Murcia: [Melendreras Gimeno], 2007, 1ª ed.
Introducción
21
cuentan con documentos y, sobre todo, con numerosos bocetos de
los monumentos públicos de la capital murciana, de gran importan-
cia para la inv estigación debido a que algunos de ellos han sido el
origen de las obras que se encuentran en el espacio urbano.
Concretando sobre lo anteriormente indicado, la hipótesis de tra-
bajo de nuestra inv estigación está enmarcada en un planteamiento
de localización y selección del objeto de estudio definido como es -
cultura pública de la ciudad de Murcia, y acotado temporalmente
entre 1901 y 2015, pues este periodo no ha sido abordado de ma-
nera tan extensa como se ha hecho con periodos precedentes. Esta
inv estigación se realiza también con la intención de inventariar y
catalogar un patrimonio público que necesita ser puesto en v alor,
para lo cual nos hemos propuesto hacer un análisis de su estado de
conserv ación, facilitando a las instituciones responsables su cuida-
do y mantenimiento.
Objetivos
Apoyándonos en los conceptos y terminologías referidas a la idea
de espacio público y escultura pública, así como en otras referencias
relacionadas con estos conceptos generales, esperamos alcanzar v a-
rios objetivos que se encuentran inscritos en el ámbito del estudio
de la escultura en contextos públicos urbanos y que podrían definir -
se según la siguiente secuencia de trabajo:
· Localizar el patrimonio escultórico del siglo xx y primer quin-
denio del siglo xxi que posee la ciudad de Murcia.
· Clasificar y catalogar dicho conjunto escultórico, ordenado cro -
nológicamente y distribuido en distintas etapas que tienen que
v er con la evolución social, cultural y política de la ciudad a lo
largo de los ciento quince años que abarca el estudio de esta
inv estigación.
· Analizar detalladamente las obras catalogadas.
· Estudiar el conjunto del patrimonio escultórico de la ciudad de
Murcia del periodo citado para interpretar su evolución desde
un punto de vista histórico y artístico.
· V alorar el estado de conserv ación de cada una de las obras ana-
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
22
lizadas.
· Generar v arios anexos que faciliten el estudio de las obras, am-
pliando y actualizando la información existente mediante la
ejecución de un detallado estudio de campo.
Metodología y fuentes documentales
P ara plantear los objetivos arriba descritos se ha desarrollado el si-
guiente plan de trabajo: en primer lugar se ha realizado una revi-
sión bibliográfica que nos ha ayudado a desarrollar los contenidos
de la inv estigación. Una vez que se ha realizado el proceso de docu-
mentación y estudio de los temas afines a la investigación (siendo
este el de la escultura pública en la ciudad de Murcia durante el
siglo xx y primeros quince años del xxi ) se ha llev ado a cabo el estu-
dio de campo en la delimitación urbana que aparece justificada en
el capítulo segundo.
Esta inv estigación se propone sobre tres líneas básicas de trabajo:
una es la elaboración de una fundamentación teórica que nos ha
servido como instrumento mediante el que localizar y analizar los
objetos de estudio, que en nuestro caso son los monumentos, las
esculturas y las interv enciones artísticas realizadas dentro de los
espacios públicos de la ciudad; pero también nos interesan los con-
textos en que se han ido desarrollando las distintas interv enciones
escultóricas, que tienen que v er con la evolución histórica, social y
cultural de la ciudad.
La segunda línea a desarrollar en esta inv estigación se plantea
mediante la realización de un estudio de campo plasmado en un in-
v entario que recopila la información disponible relativa a las obras
de escultura pública que interesan a la selección determinada para
este estudio; para ello se ha recopilado, en muchos casos sobre el
propio terreno, información gráfica, fotográfica, histórica y docu -
mental. Esto tiene por finalidad recabar la información necesaria
que nos proporcione datos sobre el objeto de estudio con una visión
global.
La tercera línea de trabajo se centra en el estudio y análisis de los
registros de las instituciones que afectan a estas obras, especialmen-
Introducción
23
te sobre la gestión patrimonial del inv entariado, lo que nos permite
conocer el estado de la catalogación tanto de las colecciones de las
obras escultóricas ubicadas en las instituciones como de las que se
hallan instaladas en los espacios urbanos; con ello pretendemos ac-
tualizar los inv entarios existentes, corrigiendo los posibles errores e
identificando aquellas obras que no figuren en los mismos.
Con la recopilación de la información obtenida mediante un de-
tallado trabajo de campo se ha documentado el estado de conser-
v ación en que se encuentran las esculturas instaladas en el espacio
urbano, esperando que ayude a las instituciones competentes la in-
formación facilitada sobre el estado del patrimonio monumental y
artístico de la ciudad, esperando así contribuir a su protección y
mantenimiento.
Clasificada toda la información reunida mediante el trabajo de
campo en cada uno de sus apartados, las obras se clasifican en cua -
tro periodos temporales: el primero corresponde a los inicios del
siglo xx , localizándose en este periodo siete obras monumentales; el
segundo periodo, que comprende los años de la dictadura franquis-
ta, nos ofrece v eintinueve monumentos y esculturas; el tercer perio-
do, correspondiente a la etapa democrática, nos aporta v einticuatro
obras; mientras que el último, que abarca los primeros quince años
del siglo xxi , nos ofrece ochenta y ocho esculturas; siendo un to-
tal de ciento cuarenta y ocho esculturas públicas las que completan
nuestro estudio.
Con todo este material realizamos un análisis formal, histórico
y de emplazamiento (información que se encuentra en el capítulo
cinco de esta investigación) con el fin de comprender la evolución
histórica y artística de la escultura pública en la ciudad de Murcia
a lo largo de los ciento quince años que abarca la inv estigación. La
información recopilada, de carácter documental o fotográfico, se ha
organizado en un modelo de fichas que contienen los ítems referen -
ciales más significativos de cada una de las obras estudiadas.
Hemos realizado una exhaustiv a búsqueda de información sobre
el tema de la escultura pública en la ciudad de Murcia en bibliote-
cas, museos, archivos, etc. La bibliografía referente al tema del arte
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
24
público es extensa en rasgos generales; sin embargo, ha sido ne-
cesario indagar para encontrar una bibliografía más específica que
trate sobre el arte público en la ciudad de Murcia. Se han localizado
muy pocos textos sobre este tema y nos hemos ayudado de publica-
ciones más generales y de carácter histórico, aunque la mayoría de
ellas estudian obras datadas con anterioridad al periodo de nuestro
estudio. Solamente se han encontrado dos publicaciones que tratan
directamente algunos de los temas que plantea esta inv estigación:
Escultores murcianos del siglo xx 5 y Así lo he visto y así lo explico. Mur-
cia, placas y bustos conmemorativos 6 , donde se hace referencia a los
escudos, placas y bustos conmemorativos de personajes célebres de
la ciudad.
P ara ampliar la documentación sobre la escultura pública en
Murcia también hemos tomado como referencia lo publicado en la
prensa local, realizando consultas en las hemerotecas de los distin-
tos periódicos, lo que nos ha facilitado una v aliosa información so-
bre todas las obras monumentales del inicio de la inv estigación, así
como de las propuestas escultóricas más contemporáneas. Las con-
sultas en las hemerotecas fueron amplias y exhaustiv as, pues hemos
podido constatar el gran v alor informativo que tiene la prensa para
un estudio de estas características.
Asimismo se ha tomado como referencia —siendo uno de los
puntos de partida— el P lan Especial Conjunto Histórico de Mur-
cia ( pechm ). El análisis de este plan nos ha facilitado información
relev ante sobre la situación y estado de alguna de las obras más
antiguas, sobre las delimitaciones del casco histórico de la ciudad e
información sobre la metodología de catalogación y protección del
patrimonio artístico urbano.
En el Museo de la Ciudad y el Museo de Bellas Artes de Murcia
hemos encontrado importante información para el tema de esta in-
5 Melendreras Gimeno, J. L., Escultores murcianos del siglo xx . Murcia: Caja de Ahorros del
Mediterráneo, 1999.
6 Fernández Egea, F., Así lo he visto y así lo explico. Murcia, placas y bustos conmemorativos .
Murcia: Riande Artes Gráficas, 2006.
Introducción
25
v estigación, ya que poseen v aliosa documentación sobre la escultu-
ra pública de la ciudad. T ambién cuentan con numerosos bocetos
de los monumentos públicos de la capital murciana, siendo de gran
importancia para la inv estigación, puesto que algunos de ellos han
sido los estudios previos a la realización de los monumentos públi-
cos que se encuentran en el espacio urbano.
P ara concluir con la exposición de las distintas fuentes documen-
tales que nos han servido para acometer este proy ecto, citaremos el
acopio de testimonios de los artistas mediante entrevistas que he-
mos realizado siguiendo un cuestionario común a todos ellos. Con-
sideramos que esta información es de sumo interés para la inv esti-
gación por ser una fuente de documentación directa que permite
desarrollar más ampliamente los contenidos del presente estudio 7 .
Estructura de contenidos
La inv estigación está organizada en diez capítulos, donde se com-
pila y analiza la información seleccionada sobre la escultura pública
murciana realizada a lo largo del siglo xx y los primeros quince años
del xxi que se encuentra en la zona acotada para nuestro estudio,
estos son:
Capítulo primero: Fundamentación teórica
En ella presentamos las líneas teóricas más destacadas que sirv en
para el desarrollo de nuestro campo de estudio, que nos permiten
comprender y explicar los términos relacionados con el espacio pú-
blico y escultura pública, siendo estos términos los más señalados
en los que se basa nuestra inv estigación sobre la escultura de la ciu-
dad de Murcia.
Capítulo segundo: Delimitación histórica y urbana del estudio
La inv estigación está acotada temporalmente en los ciento quince
años que transcurren desde comienzos del siglo xx hasta los pri-
meros quince años de nuestro siglo, y limitada geográficamente al
7 V er cap. 3 de la investigación y el anexo ii .
Fundamentación teórica
33
Antes de desarrollar los distintos capítulos de esta tesis hemos de
concretar algunos de los conceptos teóricos que la sustentan, sin por
ello pretender hacer un análisis pormenorizado de la terminología
al uso, y a que profundizar en estos aspectos la alargaría en exceso,
además de que en sí mismo sería lo suficientemente relev ante como
para constituirse en un nuevo tema de estudio. En este capítulo pre-
sentamos un acercamiento teórico a las ideas y conceptos funda-
mentales que sirv en para dar forma a nuestra tesis.
P ara discernir entre los distintos planteamientos teóricos de esta
inv estigación, primeramente hemos de presentar y comprender va-
rios conceptos básicos referidos a las ideas de espacio, espacio pú-
blico y todo aquello que esté relacionado con dichos términos apli-
cados a los lugares propios de la ciudad, como pueden ser parques,
jardines, calles, plazas, rotondas, etc., puesto que son los espacios
que albergan las esculturas, los monumentos o las interv enciones
artísticas realizadas en el entramado urbano.
1.1. Sobr e los conceptos de espacio y espacio
público
De forma intuitiv a y natural entendemos el espacio como una idea
más o menos abstracta que se completa mediante la interacción
práctica con el entorno, para Javier Maderuelo: «La experiencia de
la existencia y cualidades de lo que llamamos espacio se aplica a la
idea de espacio físico, es decir, al medio en el cual se ubica y se mue-
v e el cuerpo, al volumen desocupado que surge sobre el plano del
suelo que se pisa y que se extiende hasta donde abarca la mirada, a
los límites visuales que acotan el horizonte» 1 .
La noción de espacio es una terminología muy amplia que ha
sido estudiada y descrita por filósofos, artistas y científicos. Desde
un punto de vista filosófico podemos encontrar tres descripciones
básicas sobre la idea de espacio: la primera definición de espacio se -
1 Maderuelo, J., La idea de espacio en la arquitectura y el arte contemporáneos, 1960-1989 . Madrid:
Akal, 2008, pág. 12.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
34
ría la propuesta por Aristóteles, quien relacionó el espacio como to-
pos (lugar ). A este respecto Javier Maderuelo dice: «La idea de lugar
ha sido motivo de reflexión filosófica por parte de Aristóteles en el
Libro iv de la Física , donde se plantea inv estigar sobre los conceptos
de lugar, vacío y tiempo. P ara el filósofo griego, el lugar es entendi -
do como un espacio contenedor en el cual se ubican o desplazan los
cuerpos. No es ni forma ni materia, ni tampoco es parte de la cosa,
sino que el lugar es el límite del cuerpo continente » 2 .
El segundo concepto lo encontramos en la teoría de Newton,
donde el espacio se describe como una extensión real e indepen-
diente de los cuerpos, considerado el espacio como el contenedor de
los cuerpos tridimensionales y respondiendo a la idea de un espacio
absoluto. La tercera fundamentación que nos interesa es la teoría de
la relatividad de Einstein, quien describe la idea de espacio como un
campo conformado por cuatro dimensiones.
Cuando realizamos una referencia al espacio en el entorno artís-
tico nos estamos refiriendo a un lugar, ambiente o entorno; distin -
guiendo también los distintos espacios en parajes o paisajes y clasi-
ficándolos a su vez en entornos culturales o históricos. Por tanto, la
teoría aristotélica sobre el espacio sería el punto inicial para definir
el concepto de espacio contemplado en esta inv estigación.
Además de Aristóteles, Newton o Einstein hay otros filósofos y
teóricos que desarrollaron el concepto de espacio, como sería Hei-
degger, quien respondiendo a la pregunta ¿qué es el espacio? argu-
menta que es algo que «viene referido al espacio físico» 3 . Además,
Heidegger matiza «espaciar significa rozar, hacer sitio libre, dejar
espacio libre a algo» 4 .
Galileo también contribuyó a ampliar el concepto de espacio
desarrollando una nuev a visión del mismo, asimilándolo a la idea
de algo infinitamente abierto, planteamiento que evolucionaría en
2 Maderuelo, J., La idea de espacio…, op. cit., pág. 17.
3 Heidegger, Martin, «El origen de la obra de arte», en Caminos de bosque . Madrid: Alianza,
1995, págs. 67, 73.
4 Heidegger, Martin, ibíd., pág. 81.
Fundamentación teórica
35
el medievo para dar lugar al término de localización , que posterior-
mente será reemplazado por el de extensión .
Además de las teorías filosóficas, el concepto de espacio también
ha sido desarrollado por arquitectos y artistas. En 1893 Adolf von
Hildebrand publicó, El problema de la forma en la pintura y la escultu-
ra 5 , lo que fue un acercamiento a los problemas de la percepción de
la forma —y consiguientemente del espacio— desde el punto de
vista de la práctica escultórica. Umberto Boccioni 6 , en su Manifesto
tecnico della scultura futurista publicado en 1913 relaciona la creación
escultórica con el uso de nuevos materiales y considera que esta se
concreta en relación con el espacio: «La escultura debe, por tanto,
dar vida a los objetos, haciendo sensible, sistemática y plástica su
extensión en el espacio, puesto que y a nadie puede dudar de que
un objeto termina donde otro comienza y de que no existe nada,
sea botella, automóvil, casa, árbol o camino, que al circular nuestro
cuerpo no lo corte y lo seccione con un arabesco de redes curv as».
Las ideas desarrolladas sobre el espacio están ampliamente re-
presentadas en las teorías arquitectónicas, Hendrik P etrus Berlage
menciona el término espacio en sus textos, y afirma que «el objeto
de la arquitectura es la creación de espacio, y deberá, por tanto, co-
menzar con el espacio» 7 . La idea de espacio que Berlage desarrolla
en Grundlagen und Entwicklung der Architektur queda expuesta en
tres principios: el primero, la identificación de geometría con es -
pacio; segundo, proy ectar desde el interior y no desde el exterior
hacia el interior, como hacían los arquitectos que se apoy aban en los
estilos; y tercero, la arquitectura debe ser «funcional» y cada espacio
debe corresponder a su finalidad socioeconómica. Indudablemente
estas ideas están estrechamente relacionadas con el vínculo que se
establece entre la forma y la función, dos de los planteamientos pro-
gramáticos de la arquitectura.
5 Hildebrand, A., El problema de la forma en la pintura y la escultura. Madrid: Antonio Machado
libros, 1989.
6 Maderuelo, J., La idea de espacio…, op. cit., pág. 43.
7 V an de V en, Cornelis., El espacio en la arquitectura . Madrid: Cátedra, 1981, pág. 194. Citado
en Maderuelo, J., La idea de espacio…, op. cit., pág. 41.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
36
Como podemos apreciar, el concepto de espacio es un término
muy amplio, del que encontramos definiciones en filósofos, críticos,
arquitectos o escultores, como las descritas anteriormente. Siguien-
do con los planteamientos de Maderuelo, también se pueden encon-
trar términos de aproximación a la idea de espacio, aunque siempre
teniendo la referencia sobre el concepto hombre-espacio como lugar
acotado. P ara ello podríamos comenzar por la terminología de la
idea de límite , considerándolo como referencia espacial; el término
puede definirse como lindero entre territorios, siendo los límites de
un objeto los que establecen su forma insertándola en el espacio 8 .
Otra terminología que también está relacionada con el concepto
general que se está describiendo es la de entorno , entendido como
territorio o conjunto de parajes que rodean un lugar o una pobla-
ción. La idea de entorno viene completada por la de contorno , todo
entorno posee unas líneas virtuales o reales, visuales o físicas, que
determinan su límite, su contorno.
Otro concepto es el de ámbito , que también se describe como con-
torno o perímetro de un espacio o lugar, en otras palabras, es el
espacio entendido dentro de unos límites determinados.
La idea de sitio , otro concepto de nuestro interés, es el espacio
ocupado por algo o por alguien 9 . Aparece con la ocupación de un
espacio por cualquier cuerpo tridimensional, como puede ser un
monumento o un edificio. El sitio no representa solo el concepto
general de espacio, sino que también hace referencia a un lugar.
T ambién el término espacio es genérico y admite la combinación
con otros, dando lugar a palabras compuestas que dan sentido a
nuevos conceptos como espacio tridimensional, espacio aéreo, es-
pacio geográfico, espacio urbano, o espacio público, siendo estos
tres últimos los más afines a uno de los términos más interesantes
para nuestro campo de estudio, como puede ser el de espacio escul-
tórico .
El término arte público nos indica que existen espacios de uso pú-
8 Ibíd.
9 Según la descripción de «sitio» dada por el drae.
Fundamentación teórica
37
blico acondicionados para emplazar y contemplar las obras artísti-
cas que pueden adquirir la condición de públicas por su emplaza-
miento y por la forma en que se hay an gestionado. El concepto de
arte público está ligado a las ideas de espacio público, de titularidad
pública, de acceso público y con un sentido de servicio público. A
este respecto, Javier Maderuelo hace un «elogio del jardín» como
lugar para el arte público: «Una v ez que la obra escultórica ha salido
de la galería de arte y del museo para ubicarse en los espacios pú-
blicos, un nuevo repertorio de posibilidades se ofrece a los artistas.
Además de la ciudad, en la que los escultores pueden realizar […]
toda una extensa gama de obras, desde el monumento conmemora-
tivo a los elementos de amueblamiento urbano, otros escenarios se
presentan como campo posible de actuación para el “arte público”.
Estos cubren un repertorio que v a desde los desolados paisajes re-
cónditos a los jardines recoletos» 10 .
1.1.1. Espacio urbano
Podemos considerar el espacio urbano como el lugar donde se con-
forma una ciudad, constituida esta por las personas que en ella co-
habitan compartiendo todo tipo de instalaciones espaciales destina-
das a la conviv encia, a desarrollar actividades lúdicas, recreativ as,
etc.; infraestructuras que se encuentran en la ciudad, como calles,
plazas, parques, jardines o glorietas; lugares de tránsito y convi-
v encia que suelen ser ocupados por la escultura para dotarlos de
significado artístico y simbólico. En este sentido, los escultores son
responsables de dar forma y significado a los espacios urbanos con
sus interv enciones, por lo que es importante que el artista realice su
obra con el estilo personal que le caracteriza, pero además tendrá
que demostrar una cierta sensibilidad con el entorno urbano en el
que ubicará su creación artística. Es frecuente encontrar proy ectos
realizados al margen del lugar, pero también podemos constatar
que cada v ez son más los proyectos que atienden a las característi-
cas del emplazamiento, buscando el diálogo de la obra escultórica
10 Maderuelo, J., La pérdida del pedestal . Madrid: Círculo de Bellas Artes, 1994, pág. 79.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
38
con un paisaje preexistente que se expresa tanto en las funcionali-
dades propias del territorio urbano como en el plano simbólico del
lugar.
1.1.2. Espacio público
T ambién el término espacio público es muy amplio debido a que eng-
loba conceptos afines con el espacio geográfico y el espacio urbano,
que lo enlazan a lugares concretos como la plaza, la calle, el jardín o
el paisaje. Las manifestaciones formales y funcionales de estos luga-
res precisan las actuaciones con las que la obra artística se organiza
y manifiesta en el espacio público.
Podemos considerar espacio público como lugar donde cual-
quier persona puede transitar libremente sin ningún impedimento
a la hora de acceder a dicho entorno; por otro lado, se encuentran los
espacios públicos semipriv ados donde el acceso puede ser restrin-
gido, normalmente por razones de propiedad priv ada o por limita-
ción de acceso en fechas u horarios concretos; por lo que podríamos
considerar que los espacios públicos son de propiedad pública, de
dominio y uso público.
Los espacios públicos también son territorios controv ertidos, for-
mados por una v ariedad de elementos que se han ido acumulan-
do en diferentes momentos, motiv ados por necesidades distintas,
aunque en la mayor parte de los casos se han ido planteando para
satisfacer las necesidades del ser humano y los grupos sociales que
articulan el sentido de lo público. T ambién el espacio público es el
escenario de las relaciones sociales en el dev enir de lo cotidiano,
ofreciendo funcionalidades para usos puramente materiales, pero
también capacitando los espacios para las representaciones de ca-
rácter simbólico propias de la interacción social.
El espacio público en la ciudad se conforma en las vías de cir-
culación abiertas como calles, av enidas, glorietas; en los espacios
acotados, como jardines o parques y en edificios públicos como bi -
bliotecas, escuelas, ayuntamientos, etc. De los espacios citados se
considerarán para esta inv estigación aquellos que son de titulari-
dad pública, en los que no se planteen restricciones de acceso y que
Fundamentación teórica
39
están destinados al uso y disfrute de los ciudadanos en general. En
estos lugares han de localizarse todas las obras escultóricas motivo
de nuestro estudio.
El espacio público también puede estar referido a edificios pri -
v ados como bancos, centros comerciales, hospitales o fundaciones
que tienen el cometido de servicio público. Estos casos también se
han considerado de interés para nuestro estudio debido a que, aun
siendo de titularidad priv ada, alguno de sus elementos estructu-
rales —como las fachadas o alguno de sus patios— cumplen con
las características de públicos, pues también conforman el entorno
donde las personas transitan y pueden contemplar dicha estructura
o forma exterior sin ningún impedimento y a cualquier hora del día.
Uno de los ejemplos más evidentes en nuestra inv estigación es la
Fachada del Real Casino de Murcia, de titularidad priv ada y catalo-
gado como Bien de Interés Cultural ( bic ): su fachada da a una de las
calles más concurridas del centro de la ciudad, donde se encuentran
los elementos escultóricos que analizamos en nuestro estudio.
A teniéndonos a estos planteamientos también hemos de consi-
derar aquellos espacios priv ados o semipúblicos como los patios o
recintos exteriores de una institución de titularidad pública o pri-
v ada que contengan obras de arte y estas sean visibles desde la vía
pública, tengan o no restringido el acceso. Citamos como ejemplo
de recinto público con limitación horaria y con acceso visual la es-
cultura del Conde de Floridablanca ubicada en el recinto exterior del
centro educativo del mismo nombre. En el caso de recinto priv ado
podemos citar el reliev e Virgen con Niño de la Clínica de Belén, que
se puede contemplar desde la vía pública, además del acceso abier-
to que posee el recinto de la clínica.
1.1.3. Arte público
Entre las diferentes ideas vinculadas al concepto de escultura públi-
ca quizás la más admitida sea la de arte público . Y a nos hemos refe-
rido anteriormente a la descripción de arte público de Javier Made-
ruelo vinculándola con el jardín como lugar para el arte público. El
mismo autor nos ofrece nuev amente un análisis sobre la idea de arte
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
40
público cuando dice: «Una discusión que se inició en los años seten-
ta se mantiene aún entre el “arte público” y el “priv ado”, y también
una pregunta con múltiples contestaciones: ¿El arte público requie-
re algunas condiciones particulares que no tiene el priv ado? […]
lo que sí es cierto es que desde mediados de los años setenta se ha
gestado la idea, cada v ez más sólida, de generar una nueva cate-
goría, la de “arte público”; de reconocer un tipo específico de arte
cuyo destino es el conjunto de los ciudadanos no especialistas en
arte contemporáneo y cuy a ubicación es el espacio público abierto
que conforman las calles, plazas y jardines. Esta nuev a categoría no
es un estilo y se desarrolla independientemente de las formas, de
los materiales y de las escalas con las que se realice. […] En teoría,
la historia, evolución y planteamiento del “arte público” son claros,
pero la realidad demuestra que conseguir categorizar actualmente
un cierto tipo de arte como “público” es asunto conflictivo. Lo que
se trata es de av eriguar qué diferencia hay entre una obra de “arte
público” y otra que no lo es, sobre todo si la que no podemos califi -
car de “pública” se encuentra al aire libre». El intento de categorizar
sobre las cuestiones fundamentales del concepto de escultura pública ,
estableciendo los rasgos diferenciadores entre los modelos público
y no público, es uno de los argumentos que hemos debido concretar
en nuestra inv estigación para delimitar nuestro campo de estudio,
pero también hemos podido constatar, siguiendo con la argumen-
tación de Maderuelo, que para diferenciar la “escultura pública” de
la que no lo es: «P arece que la primera condición necesaria, aunque
no suficiente, es que se encuentre en el dominio público, que cual -
quier persona sin necesidad de cumplir ningún requisito, de poseer
carné o de adquirir entrada, pueda acceder a ella, aunque la finca
en la que se halle instalada la obra sea de titularidad priv ada, como
es el caso de ciertas plazas, patios, jardines o enclav es». Y añade lo
que quizás sea más importante pues supera las connotaciones que a
este respecto ofrecen las cuestiones de ubicación y acceso: «Su signi-
ficado no hay que buscarlo en su capacidad paradigmática, sino en
la forma como la obra convierte el espacio urbano en lugar y le sir-
v e, dotándolo de carácter. La obra de “arte público”, además, debe
Fundamentación teórica
41
conferir al contexto un significado estético, social, comunicativo y
funcional. Estas características difícilmente pueden ser aplicadas a
aquellas obras colocadas arbitrariamente, por la razón que sea, en
los lugares públicos» 11 .
El argumentario de Maderuelo citado aquí es lo suficientemente
clarificador como para ser considerado en nuestros planteamientos
y nos da las claves para interpretar el significado de las obras ana -
lizadas en un contexto amplio, encontrando referencias con las que
enlazar los aspectos artísticos y de significado cultural.
En la búsqueda de materiales teóricos para dar forma a nues-
tra inv estigación encontramos varias publicaciones de María de los
Ángeles P ereira P erea, a quien tuvimos la oportunidad de entrevis-
tar en La Habana. En nuestra conv ersación nos aportó varias ideas
esenciales sobre el arte público , considerándolo como «aquel tipo de
propuestas artísticas que se emplazan con una voluntad de perma-
nencia en el espacio público para un consumo y disfrute cotidianos
[de un ciudadano] que habita, que trabaja, que viv e en ese lugar, en
ese espacio, en ese ámbito, y que presupone por lo tanto un contacto
que v a más allá de su voluntad de disfrute [en la] recepción de esa
obra, puesto que tiene necesariamente que convivir con ella, y eso
le confiere ese carácter de arte público, expresamente así concebi -
do, no [solo] para ese diálogo de un público con una voluntad de
una inserción social en el espacio público de manera permanente» 12 .
Desde nuestro punto de vista es importante la identificación que
P ereira hace del arte público con la sociedad que habita los lugares
de emplazamiento de las obras. Nos ofrece una visión del arte pú-
blico integrado en lo social, además de las funcionalidades propias
del arte en cuanto objeto de disfrute, de diálogo y de permanencia
en el tiempo.
En esta entrevista P ereira hace referencia también a los modos
de proy ectar la obra pública: «Hay que defender la interdiscipli-
11 Citado en Maderuelo, J., La idea de espacio… , op. cit., pág. 239.
12 P ereira P erera, M. A., «Nociones teóricas sobre conceptos de escultura y arte público», 1
de agosto de 2016, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales).
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
48
realizada antes de conocerse la ubicación definitiv a. Esta creación
artística del escultor Manuel V aldés podía haber sido la dama de
otra ciudad, puesto que se conocen v arias esculturas de este artista
con las mismas características. Sobre esta problemática descrita an-
teriormente, Michel North declara que «la escultura no puede ser
por más tiempo un objeto colocado en el centro de un espacio pú-
blico; en su lugar, el espacio público se ha conv ertido en el sujeto, y
de este modo en la parte central, de la escultura» 21 .
Otro factor importante a resaltar es la ubicación de las esculturas
en el espacio público. Como y a se ha citado anteriormente, la escul-
tura pública se encuentra en plazas, jardines, calles y rotondas de
circulación, pero la escultura se asienta cada v ez más en parques y
jardines de las ciudades. Uno de los emplazamientos más emplea-
dos actualmente para instalar las esculturas en el espacio público
son las rotondas de los grandes viales de circulación, siendo emplea-
das como recurso de embellecimiento en los accesos a las ciudades.
Desde un punto de vista crítico, la rotonda es un emplazamiento del
que se hace un uso excesivo y en muchos casos la ubicación de las
obras se plantea sin atender a consideraciones básicas que han de
t enerse en cuenta para la instalación de la escultura en estos lugares.
Sobre esta cuestión Rogelio López Cuenca apunta un plantea-
miento interpretativo que merece ser subray ado: «Hay que plantar-
se en el sentido de negarse a seguir amojonando las isletas de tráfico
y las rotondas de las circunv alaciones con esculturas, […] más o me-
nos afortunadas […] mientras la ciudad, entendida como ese espa-
cio público, democrático, desaparece ante nuestros ojos: frente a ese
secuestro del espacio público, a los artistas se les pide que acudan
a embellecer, a humanizar, a suavizar con la droga blanda del arte
los efectos de la droga dura de la arquitectura y el urbanismo (o de
la puesta de ambos al servicio de la especulación inmobiliaria)» 22 .
21 North, M., «The Publicas Sculpture», en Mitchell, W. J. T . (ed.), Art and the Public Sphere ,
University of Chicago Press Journals, 1992, pág. 16, en Gómez Aguilera, F. Arte, ciudadanía y
arte público . On The W@terfront. Nº 5, marzo 2004.
22 Achiaga, P., «Rogelio López Cuenca», El Cultural, 2 de mayo de 2001, pág. 35.
Fundamentación teórica
49
La idea de escultura pública se asocia a la escultura monumen-
tal y la escultura que no es propiamente monumental. La escultura
monumental por lo general se compone de una escultura alegórica,
queriendo homenajear a algún personaje y está instalada sobre un
pedestal; mientras que la escultura no monumental tiene un carác-
ter más abstracto, puede prescindir del pedestal y no representar
formas alegóricas ni celebrar a algún personaje.
La especialista en escultura pública María de los Ángeles P ereira
define la escultura con dos términos: escultura monumentaria y es-
cultura ambiental , siendo para ella la escultura monumentaria «aquel
tipo de obra que se instala y se establece con un carácter permanen-
te en el espacio» 23 ; en cuanto a la escultura ambiental P ereira consi-
dera que «la condición ambiental [de la escultura], de diálogo con
el ambiente, de composición con ese entorno, es válida [tanto] para
el tipo de escultura que conmemora como para el tipo de escultura
que no conmemora». En sus estudios, P ereira unifica los términos
monumentario y ambiental en un plano unitario, sin diferenciar entre
los aspectos conmemorativos y no conmemorativos de la escultura
pública, es por ello que en el ámbito iberoamericano una escultu-
ra puede ser catalogada como escultura monumentaria y ambiental ,
estableciéndose la diferencia entre una y otra respecto a si tiene un
planteamiento conmemorativo o no 24 . No obstante, en nuestro es-
tudio nos acogeremos a la clasificación de monumental relacionada
con la cualidad propia del monumento.
La escultura no monumental surge a finales del siglo xix , coin-
cidiendo con el desuso del pedestal. Uno de los primeros esculto-
res en retirar el pedestal de la escultura fue A uguste Rodin, como
puede apreciarse en la obra escultórica Los burgueses de Calais , que
expone al niv el del suelo, siendo una de las primeras esculturas rea-
lizadas para el espacio público que rompen con los cánones de la
escultura monumental.
23 P ereira P erera, M. A., «Nociones teóricas sobre conceptos de escultura y arte público», 1
de agosto de 2016, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales).
24 Ibíd .
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
50
Rosalind Krauss analizó el proceso de transformación de la es-
cultura a partir de su propia condición como categoría histórica: «Al
igual que ocurre con cualquier otra conv ención, la escultura tiene
su propia lógica interna, un particular conjunto de reglas que, aun-
que pueda aplicarse a distintas situaciones, no puede modificarse
demasiado. La lógica de la escultura es inseparable, en principio,
de la lógica del monumento. En virtud de esta lógica, una escul-
tura es una representación conmemorativ a. Se asienta en un lugar
específico y habla en una lengua simbólica sobre el significado o el
uso de dicho lugar [...] Dado que funcionan en relación con la lógi-
ca de la representación y el señalamiento, las esculturas suelen ser
figurativ as y verticales, y sus pedestales son parte importante de la
estructura... P ero la conv ención no es inmutable, y llegó un momen-
to en que la lógica comenzó a fallar. A finales del siglo xix asistimos
al desv anecimiento de la lógica del monumento. Ocurrió bastante
paulatinamente. P ero hay dos casos especialmente llamativos que
llev an la marca de su propio carácter transicional ( Las puertas del
infierno y la estatua de Balzac , ambas de Rodin) [...] Podría decirse
que con estos dos proy ectos escultóricos se traspasa el umbral de la
lógica del monumento y se entra en el espacio de lo que podríamos
llamar “su condición negativ a”, en una especie de deslocalización,
de ausencia de hábitat, una absoluta pérdida de lugar. O lo que es
lo mismo, entramos en el arte moderno, en el periodo de la produc-
ción escultórica que opera en relación con esta pérdida de lugar,
produciendo el monumento como abstracción, el monumento como
una mera señal o base, funcionalmente desubicado y fundamen-
talmente autorreferencial. Estas dos características de la escultura
moderna rev elan su condición esencialmente nómada, y de ahí su
significado y su función» 25 .
P ara Javier Maderuelo, la «pérdida del pedestal no es más que
un síntoma, más o menos emblemático, de otras renuncias que ata-
ñen a la pérdida de las cualidades formales de la escultura [...]: la
25 Krauss, R. E., «La escultura en el campo expandido »,op. cit., pág. 293.
Fundamentación teórica
51
pérdida de la materialidad y la del contorno, es decir, pérdidas que
conducen a la negación de la masa y del volumen, características so-
bre las que se ha basado la concepción tradicional de la escultura» 26 .
A modo de conclusiones para estos dos apartados de nuestro es-
tudio sobre los conceptos de espacio público y escultura pública,
seguidamente se citan varias reflexiones que hace Siah Armajani
sobre la escultura actual, planteamientos que se encuentran inscri-
tos en su ideario del arte público 27 y en los que hemos encontrado
opiniones a considerar para nuestro propio análisis.
¿Qué es el arte público? El arte público no trata acerca de uno
mismo, sino de los demás. No trata de los gustos personales, sino
de las necesidades de los demás. No trata acerca de la angustia del
artista, sino de la felicidad y el bienestar de los demás. No trata del
mito del artista, sino de su sentido cívico. No pretende hacer que la
gente se sienta empequeñecida e insignificante, sino de glorificarla.
No trata acerca del v acío existente entre la cultura y el público [...].
Las dimensiones éticas del arte solo pueden restablecerse a tra-
vés de una nuev a relación con un público no especializado. El pú-
blico no especializado es aquél que no está en la mesa. La escultura
pública pretende desmitificar el acto creativo. El arte público no es
arte en espacios públicos. Hay quien desea colocar arte allí y aquí.
Otros pretenden construir, hacer el aquí y el allí. Lo primero se lla-
ma arte en espacio público. A lo segundo se le llama arte público.
El espacio público siempre es político, y el arte público siempre
está predispuesto a la política […] En general, la escultura pública
no pertenece a un estilo particular ni a una ideología determinada.
La acción en las situaciones concretas es lo que confiere un carácter
determinado a la escultura pública.
La escultura pública tiene una cierta función social. Se ha despla-
zado desde la escultura a gran escala, exterior y específica al empla -
zamiento, hacia la escultura de contenido social […] La escultura
pública cree que la cultura debe poseer una identidad geográfica
26 Maderuelo, J., La pérdida del pedestal, op. cit. , pág. 21.
27 Ortega, C., Siah Armajani , op. cit., págs. 91-103.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
52
y que el concepto de región debe entenderse como un término de
v alor [...].
La escultura pública no es tan solo una creación artística sino una
producción social y cultural basada en necesidades concretas […]
La escultura pública es una producción en colaboración. Otras per-
sonas además del artista comparten la responsabilidad de la obra.
A tribuir todo el mérito solo al artista es engañoso y erróneo.
La escultura pública no debe intimidar, asaltar ni controlar al
público. Debe favorecer al lugar donde se encuentra.
1.2. La escultur a pública en Mur cia
La documentación sobre la escultura pública en Murcia corres-
pondiente a nuestro campo de estudio y que podría ser aplicable a
nuestro propio enfoque es muy limitada. Sí que hemos encontrado
v arias publicaciones provenientes de la Historia del Arte, que en
algunos aspectos nos han servido para datar y encontrar referencias
de obras que pertenecen a los periodos que abordamos en nues-
tra tesis. Por el contrario, hemos contado con un buen número de
monografías, catálogos y documentos que nos han permitido estu-
diar a los escultores más sobresalientes incluidos en nuestro trabajo.
T ambién hemos encontrado abundantes referencias de hemeroteca
y en documentos institucionales, como pueden ser inv entarios y
contratos. Todo ello nos ha servido para orientar y planificar nues -
tro trabajo de campo, que necesariamente hemos debido desarrollar
documentando sobre el terreno cada una de las obras estudiadas y
consultando en las fuentes directas de los artistas y sus allegados
mediante entrevistas realizadas a lo largo del tiempo para comple-
tar nuestra inv estigación.
La documentación institucional sobre la situación de la escultura
pública actual en Murcia es un tema sobre el que encontramos po-
cas referencias a fecha de hoy, tampoco hemos encontrado acciones
coordinadas a largo plazo por parte de las administraciones para
catalogar, conserv ar o regular este patrimonio artístico en su con-
junto.
Fundamentación teórica
53
1.2.1. Antecedentes. Breve evolución histórica de la escultura
urbana en Murcia
Podríamos considerar que históricamente uno de los primeros tes-
timonios de la escultura en lugares públicos de la ciudad de Murcia
se encuentra en el siglo xvi , con el reliev e ubicado en la fachada
del P alacio Almudí, conocido con el nombre Matrona de Murcia y
fechado en 1575. Además de este relieve, durante ese siglo también
empezaron a realizarse los primeros Salv ajes , figuras que tenían por
finalidad embellecer las fachadas de los palacetes de las familias
más adineradas de la ciudad de Murcia. Las características más
importantes de los Salv ajes son dos: que siempre se representaban
formando una pareja y que son figuras masculinas cuyos cuerpos
están totalmente cubiertos de pelo.
En la actualidad se conocen cuatro parejas de Salv ajes en la ciudad
y una pareja más en Barcelona. El origen de este motivo escultórico
está en la pareja de los Salv ajes del palacio de los Riquelme, ubicado
en la calle Jabonerías, formando esquina con la calle P latería. Este
edificio se encuentra desaparecido en la actualidad y la pareja de
Salv ajes fue instalada en la fachada del Museo Salzillo, siendo esta
su ubicación actual. La segunda pareja de Salv ajes fue realizada en
el siglo xvii y ubicada en la fachada del palacio de Almodóvar. La
tercera pareja de Salv ajes fue realizada en el siglo xviii y se encuen-
tra en la fachada conocida con el nombre de Portalada del Huerto
de las Bombas, ubicada actualmente en el Jardín Botánico. La cuarta
portalada, se encuentra instalada en la fachada trasera de la catedral
de Murcia, y la quinta y última portalada que representa el motivo
de los Salv ajes se encuentra en la ciudad de Barcelona puesto que
fue un regalo de la ciudad de Murcia a la ciudad condal.
Durante los siglos xvi , xvii y xviii la escultura urbana se hacía
presente en las fachadas de las iglesias, representada mediante te-
mática religiosa. En estos siglos también se desarrollaron numero-
sos escudos heráldicos con los blasones familiares de las casas y
palacios.
En la ciudad de Murcia encontramos la más antigua escultura
de bulto redondo, conocida como el León del Malecón , fechada en
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
54
1776. Durante este mismo siglo también se realizó la fachada de la
catedral de Murcia que contiene un amplio programa escultórico.
En el siglo xix destacan dos esculturas monumentales: el Monu-
mento al Conde de Floridablanca , finalizado en 1848, y el Monumento a
Francisco Salzillo , realizado en 1899.
Y a en el trascurso del siglo xx se realizaron gran número de pro-
y ectos de escultura pública, siendo el primer proyecto de escultura
decorativ a de este siglo la Fachada del Real Casino de Murcia, rea-
lizada en el año 1901, cuyo autor fue el arquitecto P edro Cerdán
Martínez. La última escultura con la que se concluy e el siglo XX es
el Monumento al Nazareno Colorao , instalándose en la vía publica en
el año 2000 y siendo realizada por las manos del escultor murciano
Manuel Nicolás Almansa.
Finalizando este brev e recorrido histórico sobre la escultura de la
ciudad de Murcia localizada en lugares públicos, indicaremos que
en los primeros quince años del siglo xxi se realizaron más proy ec-
tos de escultura pública en la ciudad que a lo largo de todo el siglo
precedente. La primera escultura pública instalada en la ciudad en
estos años es el Reliev e del Hospital Morales Meseguer, realizado
por el escultor Antonio P enella, y cerrando este breve ciclo tempo-
ral, la escultura Impulso, emplazada en el jardín que rodea al Museo
de la Ciudad, un diseño del artista Manuel Pérez López. Con esta
obra, inaugurada el 4 de junio de 2015 concluy en los estudios de
caso de nuestra tesis.
Como y a se ha indicado, la investigación que a continuación se
desarrolla sobre la escultura pública de la ciudad de Murcia está
acotada entre el siglo xx y los primeros quince años del siglo xxi .
P ara poder determinar qué esculturas públicas v an a ser selecciona-
das en el análisis, ha sido necesario comprender y entender el sig-
nificado de los conceptos generales de espacio público y escultura
pública, argumentados desde distintos puntos de vista, lo que nos
ha llev ado a considerar que las esculturas estudiadas en esta inves-
tigación deben cumplir las siguientes características:
· Estar localizadas en un entorno público como puedan ser ca-
lles, plazas, glorietas, jardines, parques, rotondas de circula-
Fundamentación teórica
55
ción viaria o cualquier otro lugar de dominio público con una
ubicación al exterior.
· Los espacios públicos incluidos en el estudio deben ser de li-
bre acceso y circulación peatonal, en cualquier franja horaria
para los espacios abiertos; y para los edificios, adaptándose a
las franjas horarias de acceso a la institución.
· Esculturas que puedan estar en recintos priv ados o públicos,
con acceso público, tanto visual como físico, entre los que se
localizan recintos de hospitales, centros educativos, centros
culturales, museos, etc.
· La forma de acceso a los mencionados espacios públicos no pre-
cisará del pago por entrada en los espacios abiertos así como en
los espacios de los edificios institucionales, con la salv edad de
aquellas instituciones públicas como, pueden ser los museos,
que cobren la entrada.
Excluimos de nuestra inv estigación dos tipos de esculturas pú-
blicas, una de ellas es la de carácter funerario ubicada en los ce-
menterios, excluidas debido a que en la acotación territorial de la
inv estigación no se halla ningún cementerio, pues el de Murcia se
encuentra a las afueras de la ciudad. La segunda tipología es la del
arte religioso que se localiza en las fachadas de las iglesias. Estos
conjuntos monumentales no entran dentro de la inv estigación debi-
do a que nuestra acotación temporal es entre los siglos xx y xxi, y las
dataciones de los templos religiosos existentes en Murcia son ante-
riores a los estudiados en esta inv estigación; no obstante, sí se estu-
diarán dos portaladas: una de ellas es la de la iglesia de San P edro
del barrio de Espinardo, cuy as obras escultóricas fueron construi-
das en diferentes años, y la portalada de Nuestra Señora de Fátima,
edificada en 1950. Otro caso aislado son dos esculturas que se hallan
en la fachada principal de la catedral de Murcia, San P edro Apóstol
realizada en 1912, y la Cabeza del San Juan Bautista construida en
1940. Todos estos casos son objetos de estudio por cumplir con los
ítems de la acotación espacial y temporal de nuestra inv estigación.
Por último, se reconocerán tres tipos de esculturas públicas: las
esculturas monumentales, estando entre estas todas aquellas que se
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
56
compongan de una figura escultórica y de un pedestal; un ejemplo
de este tipo de escultura lo encontramos en el Monumento al cardenal
Belluga o el Monumento a Alfonso X el Sabio. En el segundo grupo es-
tarían las esculturas no monumentales, siendo aquellas que carecen
de pedestal o que están ancladas al suelo directamente; un ejemplo
de estas esculturas lo encontramos en la escultura titulada Mantis ,
de Miquel Nav arro, o en Frouida , creación de Cristóbal Gabarrón.
En el tercer y último grupo estarían las esculturas adosadas a algún
paramento v ertical, como portaladas de iglesias o fachadas de edi-
ficios; ejemplos de estas últimas se encontrarían en la fachada de
la iglesia de Nuestra Señora de Fátima o en la del Real Casino de
Murcia.
2.
Delimitación
histórica y urbana
del estudio
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
64
En el plano que se muestra a continuación puede apreciarse la
ampliación del campo de estudio que se ha estimado oportuna a la
hora de marcar los límites de esta tesis. La línea de color rojo indica
el límite vigente del casco urbano de la ciudad de Murcia, aprobado
en la sesión del pleno del 23 de noviembre de 1960, y la línea de
color azul corresponde a la zona de ampliación acordada para esta
tesis doctoral (v er figura 3).
Con la delimitación del campo de estudio indicado por el perí-
metro de color azul, quedan fuera de la inv estigación las siguientes
zonas:
Se ha considerado excluir del estudio los dos márgenes del lado
oeste de la ciudad, donde se encuentra la ronda Oeste, y a que úni-
camente están urbanizados los flancos de la carretera que une la
cuidad con el municipio de Alcantarilla; el resto son terrenos de
huerta, por lo que carecen de escultura pública. Esta zona es cono-
cida como Barriomar, que está incluida dentro del casco urbano de
la ciudad desde 1960 4 .
4 V er Actas Capitulares de 23 de noviembre de 1960, figura 1 . La zona de Barriomar se in-
cluye dentro del perímetro urbano de la ciudad puesto que, en su momento, desde el Ayun-
tamiento se consideró que sería una zona de expansión de la ciudad que crecería con las
infraestructuras ferroviarias y las viviendas de los trabajadores.
Figura 3. P lano urbano de la
ciudad de Murcia, con la acotación
territorial, marcada en color azul
para realizar el estudio de campo
de la investigación.
Delimitación histórica y urbana del estudio
65
El contorno de color azul incluy e la pedanía íntegra de Santiago
y Zaraíche, la parte oeste de la pedanía de Puente Tocinos, y la parte
oeste de la pedanía de Los Dolores; todas ellas linderas a la ciudad
por el este. En el suroeste se incluy e una parte de la pedanía de San
Benito P atiño, debido a que se encuentra en uno de los márgenes de
ronda Sur.
Una v ez delimitada la zona donde se va a desarrollar el estudio
de campo, se han localizado ciento cuarenta y ocho esculturas dis-
persas por el recinto interior acotado, así como en el contorno del
perímetro marcado, que como y a se indicó, está delimitado por la
línea de color azul que aparece en la figura 3.
Las obras halladas en la exploración realizada para esta tesis se
dividen en cuatro bloques, organizadas cronológicamente por fecha
de inauguración. El espacio temporal que abarca esta tesis es de
1901 a 2015, quedando distribuido este lapso de la siguiente forma:
un primer periodo que abarca desde 1901 a 1938 perteneciente a los
primeros decenios del siglo xx ; un segundo periodo de 1939 a 1975,
coincidiendo con los años de la dictadura; un tercer periodo que v a
de 1976 a 2000, denominado la etapa democrática y, finalmente, un
cuarto y último periodo que contempla las obras realizadas en los
primeros quince años del siglo xxi .
Esta tesis pretende abordar en profundidad el estudio de todo
el conjunto escultórico durante un periodo de ciento quince años
de evolución sobre la escultura pública y monumental materializa-
da en el territorio de la ciudad de Murcia, análisis que se efectuará
siguiendo criterios de autoría, temática y conserv ación, entre otras
cuestiones.
Las formas de representación y temáticas será otro punto de in-
terés a la hora del análisis de las esculturas localizadas en el trabajo
de campo; la temática de la escultura civil es la más empleada en la
resolución de los proy ectos escultóricos representados en los cuatro
periodos de la inv estigación; la temática religiosa también abunda
en los periodos segundo, tercero y cuarto, y por último, la temática
mitológica aparece representada en el segundo, tercero y cuarto.
Entre los escultores de ámbito regional más destacados se en-
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
66
cuentran José P lanes P eñalv er, Juan González Moreno, Antonio
Campillo Párraga o Manuel Nicolás Almansa. Miquel Nav arro, Al-
berto Corazón, Rafael Canogar y Xavier Mascaró gozan de un am-
plio reconocimiento nacional, y Jean Miotte, Dennis Oppenheim y
Manuel V aldés son artistas con una tray ectoria internacional.
En lo relativo a los emplazamientos, se han tenido en cuenta las
esculturas localizadas en espacios públicos de jardines y plazas, es -
pacios habituales en los dos primeros periodos que abarca el estudio.
Conforme transcurre el tiempo, las esculturas se han ido instalando
también en las calles y rotondas de la red viaria, entornos empleados
más usualmente en los dos últimos periodos de la clasificación.
2.2. Moti vos fundamental es de la delimitación y
acotación del estudio
P ara delimitar el recinto de ubicación y localización del estudio de
esta tesis se ha considerado como criterio básico la red arterial de
tráfico de la ciudad de Murcia, así como los grandes viales de acceso
que tiene la propia ciudad. Las grandes av enidas exteriores del pe-
rímetro asignado para este estudio delimitan perfectamente la zona
del casco urbano, así como la zona de huerta y campo no cultiv ado;
por este motivo, solo se v a a considerar la zona interior del períme-
tro delimitado por las av enidas marcadas en el plano indicadas con
la línea azul de la figura 3.
A la hora de concretar el perímetro delimitado para realizar el
trabajo de campo se ha tenido en cuenta que la escultura pública de
la ciudad está dispersa por todo el casco urbano y en las grandes
av enidas de sus zonas perimetrales, por lo que se ha considerado
necesario incluir estas nuev as zonas en toda su magnitud y no li-
mitar el estudio al casco urbano de la ciudad, puesto que si esto
hubiese sido así, hubieran quedado muchas obras contemporáneas
fuera del estudio.
Hay que indicar también que si bien se han incorporado a la in-
v estigación las nuevas zonas construidas, superando el límite del
casco urbano de la ciudad de Murcia, se excluy en las distintas peda-
nías y pueblos, y a que esto sería motivo de otra investigación.
Delimitación histórica y urbana del estudio
67
2.3. Evolución espacial y t empor al de la
in vestig ación. Configur ación urbana de la
ciudad de Mur cia
La ciudad de Murcia fue fundada por el emir de Córdoba Abd-al-Ra-
hman II en el año 825 d.C., aunque la presencia de los musulmanes
en la región se remonta al año 713 d.C. A partir de la fundación de la
ciudad comienza a desarrollarse un periodo de intenso intercambio
económico y cultural con los territorios limítrofes. Los musulmanes
que habitaban la cuidad en aquella época desarrollaron una com-
pleja red de acequias, conductos, acueductos, azudes y norias para
abastecer los cultivos y plantaciones de hortalizas; así como para el
suministro de agua a las viviendas ubicadas al norte del cauce del
río Segura. Desde su fundación en el siglo ix , la ciudad de Murcia
ha ido creciendo en su extensión territorial hasta llegar a la configu -
ración urbana de nuestros días.
Motiv ados por el tema desarrollado en esta tesis, en el presente
capítulo nos ceñiremos a la evolución urbana registrada entre los
siglos xx y xxi , y siendo más concretos, debido a la limitación de
la documentación a la que hemos tenido acceso, se presentará de
manera muy gráfica la evolución de la ciudad desde principios del
siglo pasado hasta el año 2010.
De forma muy concisa, a continuación se muestran una serie de
planos que ilustran cómo ha ido desarrollándose la ciudad de Mur-
cia en el periodo indicado y que coincide con el del estudio de la
escultura pública que aquí nos ocupa.
El primer plano que se puede contemplar data del año 1920 (v er
figura 4). En él se puede apreciar que la ciudad se limitaba básica -
mente al contorno de las murallas de la época árabe, situadas al
norte del río Segura. Puede observ arse que por la parte sur del río
discurren cuatro calles y un jardín, conocido hoy como jardín del
Conde de Floridablanca. Esta zona pertenece en la actualidad al po-
pular barrio del Carmen.
Este plano corresponde a una de las primeras propuestas de am-
pliación de la ciudad hacia el lado norte del río Segura. En él puede
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
68
v erse cómo se proyectan las primeras ideas para la plaza Circular y
la de Juan xxiii . Esta propuesta de ampliación de la ciudad data de
1920, pero no se llevó a cabo en su momento 5 . T ambién puede apre-
ciarse en el plano que y a existía la actual plaza de toros.
El plano que aquí se presenta data de 1930 (v er figura 5). Fue rea -
lizado por el arquitecto Ballester 6 y en él puede observ arse el creci-
miento urbano de la Murcia del momento. A simple vista se puede
apreciar cómo la ciudad fue creciendo hacia el este y oeste del casco
urbano, coincidiendo con el desarrollo de río Segura, mientras que,
5 Figura 4: P lano del proyecto de reformas y ensanche de 1920, localizado en Rosselló, V . M.,
y Cano, G. M., Evolución urbana de la ciudad de Murcia (831-1973) . Murcia: Ayuntamiento de
Murcia, 1975, págs. 132-133.
6 Figura 5: P lano de la guía de Murcia del año 1930, de Ballester, en Rosselló y Cano, Evolu-
ción urbana de la ciudad de Murcia, op. cit. , pág. 153 .
Figura 4. P lano del proyecto de
reforma y ensanche de Murcia
de 1920.
Delimitación histórica y urbana del estudio
69
Figura 5. P lano de la guía de
Murcia, 1930.
Figura 6. P lano del plan general de
ordenación de Murcia, 1949.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
70
por el contrario, hacia el sur y el norte la ciudad se mantuvo prácti-
camente igual que la década anterior.
A partir de 1949 se produce un cambio importante en la expansión
de la ciudad en dirección norte, y es en este momento cuando frena
su crecimiento hacia los extremos este y oeste. En el plano de ordena -
ción general de 1949 (ver figura 6) la ciudad aparece estructurada me -
diante el trazado de grandes av enidas exteriores que la bordean, a la
v ez que se acomete la construcción de viales que ayudan a comunicar
un extremo de la ciudad con otro, facilitando la fluidez del tráfico 7 .
Es en esta ordenación municipal de 1949 cuando se plantea la
realización de una gran plaza circular en el norte de la ciudad. Este
espacio se pensó para que fuera un punto de encuentro para el co -
mercio, debido a que en la parte norte de la plaza se encontraba una
antigua estación de ferrocarril que comunicaba con las poblaciones
del noroeste de la ciudad, a la v ez que unía la ciudad con la región
de Castilla-La Mancha. A partir de su construcción, esta gran plaza
será determinante en la configuración del espacio urbano de la zona.
En la fotografía aérea realizada en el año 1956 8 , (ver figura 7) y
después del último plan de ordenación urbana del año 1949, puede
apreciarse que en los siete años transcurridos desde la imagen del
plano anterior, la ciudad de Murcia fue desarrollándose hacia el sur.
A modo de resumen, el crecimiento que ha tenido lugar en la
configuración urbana de la ciudad desde 1901 hasta 1972 puede ob -
serv arse en el plano que se muestra a continuación, donde las dife-
rentes zonas de crecimiento están diferenciadas según la intensidad
y sombreados de los patrones gráficos de la ley enda 9 .
7 Figura 6: P lano urbanístico de ordenación general del P lan Blein de 1949, en Rosselló y
Cano, Evolución urbana de la ciudad de Murcia, op. cit. , pág. 163 .
8 Figura 7: Fotografía aérea de Murcia, de 1956, en Rosselló y Cano, Evolución urbana de la
ciudad de Murcia, op. cit. , pág. 174.
9 Figura 8: Evolución urbana del crecimiento de la ciudad de Murcia de 1821 a 1972, en Ros -
selló y Cano, Evolución urbana de la ciudad de Murcia, op. cit., págs. 188-189.
Delimitación histórica y urbana del estudio
71
Figura 7. Fotografía aérea de
Murcia, 1956.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
72
Si hacemos una comparación de la situación actual con la de 1972,
(v er figura 8) se aprecia un cambio considerable en la configuración
de la ciudad, observ ando que la masa urbana ha ido creciendo hacia
el norte, este y sur; en cambio, las edificaciones no han crecido por
el lado oeste de la población debido a que la autovía A-30 lo impide,
separando además el campo y la huerta de la propia ciudad.
En la fotografía aérea realizada en el año 2001 10 (v er figura 9) pue -
de observ arse el considerable crecimiento urbano de la ciudad en la
zona sur. En la gran av enida de ronda Sur se ha erigido uno de los
grandes proy ectos de escultura, realizado por Rafael Canogar, que
llev a por título P ersonaje y que fue inaugurado el 22 de marzo de 2007.
Finalmente mostramos el plano callejero realizado en 2010 (ver fi -
gura 10) por la sección de estadística del Ayuntamiento de Murcia 11 ;
sobre él se aprecian los grandes viales que se han realizado en el norte
y el este de Murcia, zonas hacia las cuales v a creciendo la ciudad.
El plano anterior se ha marcado con una línea en amarillo que
10 Figura 9: Fotografía aérea del año 2001 realizada por el Ejército del Aire, localizada en
el ammu con el registro: Murcia R: 7509, núm. 930, S: 4.º ccf , 9:34 h. del 23 de marzo de 2001.
11 Figura 10: P lano de la ciudad de Murcia realizado por Pergeo Geográfico S.L. y la Sección
de Estadística y Notificaciones del Ayuntamiento de Murcia en el año 2010.
Figura 8. P lano resumen
del crecimiento de Murcia
de 1821 a 1972.
Delimitación histórica y urbana del estudio
73
Figura 9. Fotografía aérea de la
ciudad de Murcia, 2001.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
80
los I y II, puesto que son los que contienen las normas respecto a
conserv ación y protección de las esculturas públicas de Murcia. La
información que se v a a tener en cuenta de todo el pechm es: del
título I los capítulos 1 y 2 y los artículos 1, 2, 3 y 7; del título II, los
capítulos 1 y 9 y los artículos 10, 66 y 67. Todos los artículos citados
están referidos a los elementos urbanos, relacionados con la escul-
tura pública 4 .
T ítulo I . Normas generales
Capítulo 1. Objeto y alcance de las normas (Artículo 1)
En este capítulo se hace mención a los distintos elementos de interés
histórico que se encuentran protegidos por las normas del P lan Es-
pecial, que están para ser aplicados « sobre los edificios, conjunto de
elementos de interés histórico-artístico de Murcia ubicados dentro
del recinto histórico del P lan Especial » . Por lo que todos los ele-
mentos escultóricos que se encuentran en estas circunstancias están
amparados por el P lan. A la vez, se indica que al resto de elementos
artísticos « se aplicarán las normas establecidas en el P lan General
de Ordenanzas Municipales » . De esta forma se establecen las res-
ponsabilidades y los mecanismos de protección y conserv ación del
patrimonio de la ciudad de Murcia, en el que está incluido el con-
junto escultórico.
Capítulo 2. Niv eles y ámbito de protección (Artículos 2, 3 y 7)
En este capítulo 5 se establece un catálogo de edificios, espacios y
elementos protegidos clasificándolos con diferentes grados de pro -
tección, según su importancia e interés. T ambién se explica que el
contenido del catálogo de los elementos urbanos a proteger estará
compuesto tanto por los elementos muebles como por los inmue-
bles de la escena urbana.
En su apartado tercero se definen los ámbitos de protección de
4 De igual forma, también se tendrá en cuenta el capítulo 1.2.4 y los artículos 1, 2, 3 y 7 del
título I de Normas generales.
5 El Artículo 2, «Niv eles de Protección», se establece en conformidad con el Artículo 93 de la
Ley de Suelo y como documento adicional del P lan Especial.
Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación
81
cada uno de los cuatro campos que se desarrollan en el P lan Especial.
Ha de tenerse en cuenta que para esta tesis solo se ha considerado el
grado de protección de los elementos urbanos situados dentro del
recinto del conjunto histórico-artístico. En el apartado cuarto de este
artículo se indica que solo se otorgará el grado de protección a los ele -
mentos que estén reflejados en el catálogo de elementos protegidos y
localizados en el plano correspondiente. El grado de protección que
se otorga a todos los elementos del catálogo v a a ser el máximo, reco -
nocido como grado 1, y que se representa con « grado 1 el » (elemento).
Artículo 7. Deberes de conserv ación
Este artículo cita la normativ a de declaración de ruina, según la cual
se regulan los deberes de conserv ación integral del edificio, indi -
cando que todo aquel inmueble protegido que se declare en estado
de ruina ha de tratarse en su conjunto, aplicándose las normas de
conserv ación tanto al propio inmueble como a cualquier otro ele-
mento que forme parte del mismo, como puede ser una reja, una ba-
laustrada, un escudo o cualquier otro elemento decorativo. Dichos
elementos deberán ser rescatados y posteriormente reintegrados en
el nuevo edificio, y antes de su extracción tendrán que ser fotogra -
fiados al detalle para que cuando se incorporen al nuevo edificio se
puedan colocar en su posición original y a la misma distancia del
suelo.
T ambién se establece que este proceso debe estar supervisado
por un técnico especialista del Ayuntamiento, para comprobar que
todo se realiza según la normativ a 6 .
T ítulo II . Normas de protec ción
Capítulo 1. Disposiciones comunes (Artículo 10)
En el artículo 10 de las disposiciones se citan dos tipos de obra que
se pueden realizar sobre los elementos urbanos protegidos: de con-
6 T ambién se indica que en el momento de la reconstrucción o incorporación de los elemen -
tos antiguos al edificio se tendrá en cuenta únicamente el art. 39.2 de la Ley de Patrimonio
Histórico Español.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
82
serv ación y de restauración. Por conserv ación se entiende que pue-
den realizarse obras de mantenimiento sobre la superficie exterior
o interior del elemento protegido, y por obra de restauración se en-
tiende que son aquellas obras que constituy en el grado máximo de
conserv ación, teniendo en cuenta que nunca se podrán restituir sus
condiciones originales.
Esto determina que a la hora de realizar cualquier tipo de obra en
una construcción afectada por el entorno bic , dicha obra precisará
autorización expresa de la Dirección General de Cultura 7 .
Capítulo 9. Protección de Elementos Urbanos- grado 1- el
(Artículos 66 y 67)
En el artículo 66, denominado «Ámbito de Protección», se establece
que todos aquellos elementos muebles o inmuebles que estén in-
cluidos en el catálogo de elementos urbanos y ubicados en los pla-
nos de ordenación, quedan sujetos a los normas de protección del
P lan Especial.
T ambién el artículo 67 indica el tipo de obras que se pueden rea-
lizar sobre los elementos urbanos. En el primer apartado de este
artículo se establece que son obras preferentes las de conserv ación,
restauración y consolidación. Asimismo, el segundo apartado deja
claro que se permitirán los tipos de obras citadas en el punto 1,
siempre y cuando no suponga un peligro de pérdida o deterioro por
el motivo por el que fue protegido el elemento. Y el apartado tercero
del presente artículo expresa que queda terminantemente prohibi-
do cualquier acto que suponga el desplazamiento de su ubicación
original a cualquier otro punto de la ciudad, así como los casos que
se encuentren adosados a una edificación.
3.2.3. Documentos anteriores al pechm
Existen otros catálogos o planes de protección anteriores al pechm ,
los cuales han servido como estudios iniciales para la elaboración
del P lan Especial. El primer estudio que existe es el cha -75 (Conjun-
7 Art. 20.4 de la Ley 13/1985 de 25 de junio de Patrimonio Histórico Español , como se ha
establecido en el presente P lan Especial, en el apartado 4.3.
Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación
83
to histórico Artístico de Murcia, 1975) . Otro documento que está re-
lacionado con la elaboración del P lan Especial es el ebr -84 (Estudio
Básico de Rehabilitación de 1984). T ambién hay que hacer referencia
al catálogo de la Dirección General de Cultura, dgc . Y para finalizar
con las distintas catalogaciones hemos de citar el catálogo bic , que
registra todo aquello que está declarado «bien de interés cultural».
3.2.3.1. El origen de la declaración de «bien de interés cultural»
En principio, esta denominación viene determinada por la Ley de
P atrimonio Histórico Español 16/1985 de 25 de junio.
Con el acrónimo bic se pueden diferenciar tanto los bienes mue-
bles como los inmuebles. Y a en el año 1931 se hizo público el de-
creto por el que se reconocía la categoría de monumento nacional
a catedrales, iglesias, conv entos etc. En 1949 se publicó un nuevo
decreto donde se determinaba que a las fortalezas, castillos, mura-
llas, etc., todo de carácter militar, se les otorgaría automáticamente
la categoría de monumento. Y en 1963 se publicó el último decreto
relacionado con las declaraciones de interés cultural antes de la Ley
de P atrimonio Español, en el que se planteaba que todos los escudos
de ámbito nacional debían ser protegidos y otorgarles el v alor de
monumento.
La descripción de bic se desarrolló a partir de la vigente Ley del
P atrimonio Histórico Español de 1985, y en ella se estableció que todo
lo anteriormente catalogado como monumento —antes de 1985—,
pasaría a inscribirse en la categoría de Bien de Interés Cultural.
3.3. El casco histórico de la ciudad de Mur cia
La zona de delimitación del pechm surgió de las propuestas reali-
zadas por los grupos de trabajo en la planificación del propio P lan
Especial. P ara marcar el perímetro 8 del casco histórico de la ciudad
de Murcia se consideraron dos criterios:
8 Figura 1: P lano de la delimitación del pechm . En este mismo plano podemos v er unos pun-
tos de color verde que en su interior contienen la letra E : indica que en esa zona se encuentra
un elemento escultórico.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
84
1º. Incluir todas las murallas y fortificaciones de la ciudad mediev al
2º. Incluir los edificios BIC que se encontraran fuera de la zona pro-
tegida, desde el barrio de San Andrés, situado en el lado oeste de
la ciudad, hasta el barrio de Santa Eulalia, ubicado en el este. En
la zona sur se incluyó el barrio del Carmen, situado al otro lado
del río Segura, por ser el más antiguo de la ciudad (siglo xviii ),
limitándose el perímetro de esta zona del barrio hasta la parte
trasera de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen. El área don-
de se desarrolla el pechm corresponde al casco histórico de la ciu-
dad de Murcia; el perímetro que determina la zona de actuación
del P lan Especial discurre hacia el norte por la plaza de Carlos
III. Siguiendo hacia el este de la ciudad se puede apreciar que el
recorrido del perímetro tiene una forma almenada, que une los
puntos de referencia más singulares de esta zona: la fachada tra-
sera del colegio Jesús María, la calle Antonio Garridos, seguida
de la calle Madre Antonia María de Oviedo, para finalizar por el
norte en la calle Ceuta. En el lado este del perímetro se localiza
como punto de referencia el edificio monumental de la plaza de
toros (catalogado y protegido en grado ii) (v er figura 1).
En este mismo punto se ubica el edificio del Museo de Bellas Artes
Figura 1. P lano urbano con la
delimitación del pechm.
Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación
85
declarado bic . Las calles más singulares que delimitan el perímetro
entre el lado este con el sur son: calle Joselito, calle la Gloria, av enida
del Infante Juan Manuel, av enida del Río Segura, calle Ricardo Gil y
calle Corregidor, que se ubica en el punto sur del recorrido, a espal -
das de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, catalogada como bic .
Continuando el recorrido del perímetro desde el sur hasta el oeste, se
pueden destacar las siguientes referencias viales: calle Jazmín, paseo
del Fotógrafo V erdú y calle del Entierro de la Sardina, que nos sitúa
en el centro del lado oeste, localizándose en esta zona dos edificios
bic : el Museo Salzillo y la iglesia conv ento de las agustinas. Finalmen -
te, para cerrar el perímetro del casco histórico, queda unir el punto
oeste con el punto norte, siendo las calles más representativ as de esta
zona: calle Sierra Carbonera, plaza Escultora Elisa Séiquer y calle Je -
rónimo de Roda. Las indicaciones de calles y edificios de referencia
citados anteriormente son los puntos más representativos que sirv en
para la localización del perímetro del casco histórico.
Dentro del perímetro del casco histórico hay dos zonas indepen-
dientes, que delimitan perímetros diferentes (aparecen en color fuc-
Figura 2. P lano urbano con la
delimitación del pechm.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
86
sia en el plano anterior ) 9 . Estas zonas quedan excluidas del casco
histórico puesto que se han derribado los edificios antiguos para
ser sustituidos por otros de nuev a construcción, perdiendo así v a-
lor histórico. Estas zonas se encuentran en el centro del conjunto
histórico, concretamente sobre el trazado de la Gran Vía Escultor
Francisco Salzillo (v er figura 2).
En el núcleo del casco histórico se ubican los barrios de San Bar-
tolomé y San Lorenzo, la catedral, la plaza de Santa Eulalia, San
Juan y parte del barrio del Carmen; al oeste se localizan el barrio de
Santa Catalina, San P edro, la otra parte del barrio del Carmen, San
Nicolás, San Antolín y San Andrés.
3.3.1. Criterio de selección para ser un elemento catalogado
Al realizar el catálogo de elementos protegidos se han tenido en
cuenta los planes de protección o catálogos anteriores al propio P lan
Especial; por ello, a la hora de catalogar cualquier objeto, solo se ha
considerado el criterio de utilizar aquellos elementos que y a estaban
inscritos en cualquier otro de los planes anteriores al P lan Especial.
Como consecuencia de ello, v arias esculturas han quedado fuera del
catálogo, entre las más destacadas se encuentra el Monumento al poeta
P edro Jara Carrillo (1933), ubicado en el jardín del Floridablanca.
Las obras que no han sido inscritas en el catálogo tampoco se
encuentran en ninguna base de datos, por lo que se desconoce su
existencia a niv el documental, tan solo se tiene conocimiento de las
mismas por su presencia en el espacio público. En cambio, las es-
culturas reflejadas en el catálogo del P lan Especial están referencia -
das respecto a la ubicación, conserv ación, etc., hasta 1995, en que
fue publicado el P lan Especial. T ambién hay que destacar que hasta
2016 no se ha realizado ninguna actualización del pechm . La falta
de información actualizada del patrimonio escultórico de la ciudad
de Murcia es uno de los motivos que nos han animado a iniciar este
proy ecto de investigación.
9 Figura 2: P lano urbano con las delimitaciones del pechm .
Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación
87
3.3.2. Catálogo de elementos urbanos
El catálogo de elementos urbanos es un inv entario de los elementos
protegidos ubicados dentro del recinto del P lan Especial del casco
histórico de la ciudad.
Se considera «elemento urbano de interés» todo aquel conjunto
de bienes muebles e inmuebles característicos de una época histó-
rica que forman parte de un entorno perteneciente a la memoria
histórica colectiv a, el cual constituye la escena urbana de la ciudad.
Todos los elementos urbanos de interés quedan registrados en su
catálogo correspondiente, a través de una ficha individual que con -
tiene los datos básicos del elemento protegido, como pueden ser su
localización, unas referencias fotográficas de sus rasgos generales y
datos de identificación. T ambién se presenta un plano anexo donde
se ubica el elemento protegido.
Este catálogo de elementos no recoge los que están adosados o in -
crustados en los muros, formando parte del propio inmueble cataloga -
do, puesto que en ese caso quedan implícitamente protegidos, garanti -
zándose así su conserv ación, un ejemplo de ellos puede ser el relieve de
La Matrona de Murcia (1575), ubicado en la fachada del P alacio Almudí.
Está estipulado que únicamente podrán realizarse obras de con-
serv ación y restauración sobre los elementos registrados en el catá-
logo, con el fin de mantener el buen estado del elemento. T ambién
hay que tener en cuenta que en las obras de restauración nunca se
podrán hacer aportaciones de nuevos diseños al elemento protegi-
do, desplazarlo de su ubicación original, tanto dentro como fuera
del recinto del casco histórico de la ciudad; y por último, tampoco
se contempla que puedan ser sustituidas sus características cuan-
do se encuentren adosados a una edificación. Están excluidos de
las actuaciones de restauración citadas anteriormente los elementos
compuestos de jardines y elementos arbóreos.
Los elementos urbanos se clasificarán por semejanza, disfrutando
todos ellos del mismo grado de protección. Los grados de protección
se clasifican numéricamente, siendo el máximo el grado 1. T ambién
se plantea la declaración de bic en aquellos bienes que por su v alor
histórico-ambiental merezcan protección. Los diferentes grupos en
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
88
los que se dividen los tipos de elementos urbanos son los siguientes:
∙ A - Arcos
∙ P - Portadas
∙ I - Obras de ingeniería. En estos se incluy en los puentes y
muros de protección
∙ E - Esculturas. Distinguiéndose entre: estatuas, bustos,
escudos y placas conmemorativ as
∙ J - Jardines y elementos arbóreos
∙ H - Hornacinas
De los seis bloques que componen el índice del catálogo de ele-
mentos urbanos, solo los números 4 y 6 se han considerado para el
desarrollo de esta tesis, no así los demás, y a sea porque no tienen
relación con los temas que aquí nos ocupan, o porque pertenecen a
periodos anteriores a los que acota esta inv estigación. Por este úl-
timo motivo, también se excluirán del estudio los escudos y placas
conmemorativ as, pertenecientes al punto 4.
De los dos apartados seleccionados, solo cumplen con los objeti-
vos del estudio los siguientes elementos:
5.4.1. e – esculturas. grado 1 el/e :
∙ ∙ Monumento al compositor Fern ández Caballero, plaza Julián Ro-
mea (1935)
∙ ∙ Monumento al cardenal Belluga , glorieta de España (1936-1960)
∙ ∙ Cruz , plaza de San Nicolás (1936-1960)
∙ ∙ Monumento a Santa Catalina , plaza de Santa Catalina (1936-1960)
5.4.2. e – esculturas, bustos. grado 1 el/e, b :
∙ ∙ Homenaje a Selgas , jardín de Floridablanca (siglo xx )
5.6. h – hornacinas. grado 1 el/h :
∙ ∙ V irgen de las Angustias , calle Olma (1900-1936)
3.3.3. Ficha de catalogación
Los datos de los elementos registrados en el catálogo están recogi-
dos en fichas individuales. Cada una de ellas contiene siete aparta -
dos, distribuidos en tres columnas 10 (v er figura 3).
10 Figura 3: Ejemplo de ficha de catalogación, correspondiente al Monumento al cardenal Belluga.
Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación
89
La primera columna se divide en tres apartados de información:
∙ En el primer apartado se sitúa la inscripción del tipo de ele -
mento urbano , por ejemplo: « e-escultura » (como es el caso de
la figura 3).
∙ El segundo apartado está distribuido en tres columnas de do-
ble celda para indicar el estado , el interés del elemento, y si se
encuentra en la escena urbana .
∙ La parte inferior del cajetín la componen cuatro celdas con in-
formación sobre las distintas catalogaciones en las que puede
estar incluida la obra.
∙ En la casilla estado se sitúan las iniciales b, r y m , que indican el
estado de conserv ación en el que se encuentra el monumento.
Figura 3. Ficha del trabajo de
campo del pechm.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
96
uno está formado por las imágenes gráficas de las esculturas ubica -
das en el espacio urbano; el otro está compuesto por las imágenes
de las esculturas expuestas dentro de los edificios institucionales.
Fueron v arias las vías que se emplearon para formar este archivo
documental fotográfico. El archivo fotográfico de las esculturas ex -
puestas en la vía pública fue generado mediante el trabajo de cam-
po realizado sobre la ciudad e iniciado en 2010; además cuenta con
un número muy reducido de imágenes de otros autores, correspon-
dientes a los monumentos desaparecidos.
Sobre el archivo documental fotográfico de la escultura institu -
cional, parte de las imágenes se generaron durante la inv estigación,
las correspondientes a la colección de la Confederación Hidrográfi -
ca del Segura y la colección del Ayuntamiento de Murcia. Las imá-
genes de la colección de las esculturas de la Comunidad A utónoma
de la Región de Murcia fueron cedidas por la propia institución me-
diante una solicitud formal.
Otra de las vías empleadas para recabar información fotográfica
ha sido a través de la consulta de los catálogos de las exposiciones
realizadas, de las noticias de prensa y de los recursos de internet.
T ambién nos hemos apoy ado en dos grandes fondos fotográficos
institucionales en el Archivo Regional y en el Archivo Municipal del
Ayuntamiento de Murcia, ubicado en el P alacio Almudí, obteniendo
imágenes relacionadas con las esculturas y monumentos públicos de
la ciudad, así como de la evolución de los escenarios públicos urbanos.
En el año 2005 el archivo regional inició su Proy ecto Carmesí,
que contiene tres grandes bloques de información basados en fon-
dos documentales, colecciones de fotografías y hemeroteca. La co-
lección fotográfica del Proyecto Carmesí cuenta con un gran fondo
de imágenes digitalizadas, clasificadas en doce colecciones de las
cuales nos ha servido la colección fotográfica de Juan Orenes y la
de Joaquín P adilla, adquiriendo de ellas imágenes de monumentos
públicos o jardines.
El Archivo Municipal cuenta con un fondo general de fotografías
históricas de la ciudad de Murcia, además de la colección fotográ-
fica de Fotos Tomás y la colección de Fotos Crespo. Del fondo foto -
Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación
97
gráfico general se han adquirido fotos de la evolución de la ciudad
y de los edificios más emblemáticos; de las colecciones fotográfi -
cas de Tomás y de Crespo, se recabaron imágenes de los primeros
monumentos escultóricos de la ciudad de Murcia, algunos y a des-
aparecidos, quedando como prueba de su existencia las imágenes
conserv adas en estas colecciones.
Finalmente, para la recopilación de información fotográfica ha
sido fundamental la aportación de imágenes por los propios artis-
tas, apartado relev ante en la investigación pues en ellas es posible
contemplar detalles del proceso creativo de las obras de arte en
cuestión.
3.8. Entr evistas
Todos los apartados anteriores han sido necesarios para el desarro-
llo de esta inv estigación, y cada uno de ellos ha servido para cono-
cer información relev ante a la hora de analizar cualquiera de las
obras de arte que forman parte del estudio. Sin embrago, la fuente
documental más importante para el conocimiento de la iconología
e iconografía es el testimonio del propio artista, por ello son necesa-
rias las entrevistas a los autores de las obras, para conocer de prime-
ra mano el significado de lo que han materializado en su creación
escultórica.
Otro tipo de entrevistas son las que se realizaron a las personas
que intervinieron directamente en el proceso de gestación de algún
proy ecto escultórico, o las entrevistas a quienes convivieron con los
artistas, cuando estos no están para dar su propio testimonio. Sí que
hay que tener en cuenta que estas últimas entrevistas no tendrán
una fiabilidad completa en sus datos y serán utilizadas a modo de
orientación.
Se ha diseñado un modelo de entrevista general que se ha ido
adaptando a las necesidades de cada artista entrevistado. Todas es-
tán compuestas de una serie de ítems generales y otros específicos,
tal como se presenta a continuación:
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
98
Modelo de entrevista general
Entrevista realizada al artista: ________________________________
Fecha de la entrevista: Día: _____ Mes: ______________ Año: ______
Lugar de la entrevista: _______________________________________
Obra/s de referencia en Murcia: _______________________________
Fecha de inauguración de la obra referida en la tesis:
Día: ___ Mes: __________ Año: ______
Empresa que ha producido la obra (fundición artística, taller, cons-
tructora, etc.):
Datos del artista
Nombre completo: __________________________________________
Fecha de nacimiento: Día ____ Mes________________ Año _______
Lugar de nacimiento: ________________________________________
Nombre artístico:____________________________________________
Cuestionario de la entrevista
∙ Describa muy brev emente su obra
∙ ¿Qué organismo o institución patrocinó el proy ecto?
∙ ¿Cómo fue el proceso de selección y/o presentación de su obra?
∙ Por concurso
∙ Por encargo
∙ Bolsa de adquisición
∙ Donación
∙ Otros
∙ ¿La obra se creó en el mismo año de su inauguración?
∙ ¿La obra fue diseñada para un espacio o lugar concreto?
∙ ¿Se encuentra en su emplazamiento inicial?
∙ ¿Ha sido reubicada?
∙ ¿Ha tenido libertad para realizar el proy ecto, o le han sugerido
el tema, la forma, la técnica, etc.?
∙ ¿Cuál es su punto de partida a la hora de recabar información
para llev ar a cabo una obra de arte público?
∙ ¿Conserv a bocetos del proyecto realizado?
∙ ¿Contó con financiación suficiente para el desarrollo del pro -
y ecto?
Documentación utilizada para el desarrollo de la investigación
99
∙ ¿Su presupuesto se destinó exclusiv amente a la realización de
la escultura, o tuv o que destinar parte al basamento, anclaje y
acondicionamiento de la zona?
∙ ¿Tiene más esculturas públicas en Murcia?
∙ ¿Está trabajando en algún proy ecto de escultura pública
actualmente?
∙ ¿Qué tema le gustaría desarrollar para una escultura pública
en la ciudad de Murcia?
∙ ¿Qué emplazamiento de Murcia elegiría para ubicar una obra
de arte público de su autoría?
∙ ¿Tiene esculturas públicas en otras ciudades?
Preguntas generales y específicas:
1ª ¿Ha conseguido con todos sus monumentos ubicados en Mur-
cia el grado de satisfacción que deseaba? ¿De cuál de ellos está
más satisfecho?
2ª ¿Con cuál de los monumentos que tiene se identifica más? y
¿por qué?
3ª ¿Qué características considera que son las que dan la identidad
a una obra suy a? Es decir, que cuando una persona contemple
una obra de su autoría diga: esta escultura es de (nombre del
artista).
4ª ¿Posee fotos del proceso de creación y producción de todos
sus monumentos públicos en la ciudad de Murcia?
4.
Criterios de
clasificación de la
escultura pública en
Murcia
Criterios de clasificacion de la escultura pública en Murcia
103
4.1. Intr oducción
Este proy ecto de investigación, que se centra en el estudio de la escul -
tura pública en la ciudad de Murcia, ha establecido como punto de
partida el año 1901 para finalizar en 2015, dejando acotado el tema de
estudio en el siglo xx y los primeros quince años del siglo xxi .
El desarrollo de la escultura pública en la ciudad de Murcia v a
ligado a la evolución social, económica, cultural y política de la ciu-
dad. Por este motivo, en este estudio se ha considerado importante
analizar la escultura en el contexto del espacio público, en el que se
refleja la evolución de una sociedad, también a través de su escultu -
ra, a lo largo los últimos ciento quince años.
4.2. Crit erios utilizados par a la clasificación
Pueden plantearse v arias posibilidades de clasificación a la hora
de abordar este estudio de inv estigación, como podrían ser: con-
siderar las diferentes temáticas de la escultura, las motiv aciones
políticas que influyen en la elección de las obras instaladas en la
ciudad, atender a puntos de vista historicistas marcando los dife-
rentes periodos y describiendo las obras por sus características for-
males y de estilo, considerar el estudio basándose en las diferentes
autorías de las obras, etc. Indudablemente, todos estos puntos de
vista son fundamentales para un estudio de estas características, y
se irán desarrollando en los distintos apartados de la inv estigación.
No obstante, para concretar una división temporal que nos permita
establecer distintos apartados que faciliten el estudio, se ha optado
por dividir esos ciento quince años que abarca la inv estigación en
cuatro periodos, que coinciden con los momentos cruciales de la
evolución política y social de la ciudad y que, de alguna forma, in-
fluy en también en las características de las obras que terminan por
emplazarse en los distintos lugares del entramado urbano.
El primer periodo establecido comienza en 1901 y finaliza en 1938,
una etapa de cambios sociales y marcada por la inestabilidad política.
El segundo periodo se ha acotado de 1939 a 1975, coincidiendo con
la etapa de la dictadura del general Francisco Franco, desde el final
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
104
de la Guerra Civil a la muerte del dictador. El tercer periodo abarca
desde 1976, en el inicio de la etapa democrática, y finaliza en el año
2000, cerrando el siglo xx . El cuarto y último periodo planteado en esta
inv estigación comienza en el año 2001 y termina en 2015, años en los
que se ha promovido la actividad cultural y artística, dando lugar a
un importante incremento en la instalación de esculturas en la ciudad.
4.3. P eriodo de principios del siglo XX : de
1901 a 1938
Este primer periodo contempla los primeros 38 años del siglo xx . Du -
rante el trascurso de estos años sucedieron acontecimientos históri -
cos muy importantes, los cuales marcaron también el desarrollo de la
escultura pública en la ciudad de Murcia. Los primeros años de este
siglo coinciden con la Restauración, que se desarrolló entre 1895 y
1902. Los dos primeros años del siglo xx coinciden con la finalización
de la fachada del Casino de Murcia, obra del arquitecto P edro Cerdán
Martínez, quien también diseñó numerosas esculturas decorativ as
para el embellecimiento de otros edificios murcianos.
En el primer periodo se desarrolla el reinado de Alfonso XIII,
momento histórico conocido como la etapa de la crisis de la Restau-
ración, la cual se alargó desde 1902 a 1930. En los ocho últimos años
del reinado de Alfonso XIII (1923-1930) se instauró la dictadura mi-
litar de José Antonio Primo de Rivera, periodo en el que el escultor
José P lanes P eñalver realizó numerosas obras en la ciudad de Mur-
cia, entre las que destaca el Monumento a Ricardo Codorníu , ubicado
en la plaza Santo Domingo.
La dictadura de Primo de Riv era dio paso a la ii República, entre
los años 1931 y 1936. A este periodo corresponde la realización del
Monumento al compositor Fernández Caballero del escultor José P la-
nes P eñalv er, que se caracteriza por la construcción de gran formato
y por la combinación de v arios materiales. Esta obra es la última
que se construy e durante el primer periodo de estudio de esta in-
v estigación, puesto que los cuatro últimos años del primer periodo
(1936-1939) coinciden con la Guerra Civil: durante este tiempo no se
realizó ninguna escultura en la ciudad.
Criterios de clasificacion de la escultura pública en Murcia
105
4.4. P eriodo de la dictadur a: de 1939 a 1975
El segundo periodo transcurre durante los años de la dictadura, co-
menzando en 1939, cuando el general Francisco Franco da el golpe
de Estado con el que se proclama caudillo de España. Este será un
tiempo de represión política y dificultades económicas.
Durante el periodo de la dictadura se realizaron numerosas
obras de escultura pública en Murcia, la primera obra estudiada de
este periodo es el monumento a la IV Brigada Nav arra , actualmente
identificado como Monumento por la paz , fechado entre 1939 y 1955,
aproximadamente, y ubicado en el jardín de Floridablanca.
En este segundo periodo son v arios artistas los responsables de
la realización de la escultura pública en la ciudad Murcia, uno de
ellos es el escultor Bernabé Gil Riquelme, reconocido por su obra de
la Portalada de la Univ ersidad de Murcia , en la que el escultor realiza
numerosas esculturas de bulto redondo distribuidas por toda la fa-
chada. Esta obra escultórica fue realizada entre los años 1962 y 1963.
El escultor Antonio Campillo Párraga es uno más de los artistas
que dejan huella en este periodo de la dictadura con su obra titulada
P areja de reliev es profanos (1968), perteneciente a la Obra Social de la
Caja de Ahorros del Mediterráneo ( cam ), y que actualmente se en-
cuentra ubicada en la calle Escultor Francisco Salzillo.
Durante la etapa de la dictadura se llev aron a cabo numerosos pro -
y ectos de escultura pública en la ciudad, proyectos que atendían a dos
grandes temáticas, religiosa y civil, especialmente la primera, y en me -
nor medida los monumentos civiles de carácter conmemorativo.
P ara finalizar esta breve reseña, indicaremos que la escultura que
da cierre al segundo periodo de la inv estigación es la conocida como
Figuras alegóricas de la Justicia , fechada en el año 1974 y de autoría
desconocida, ubicada en la fachada de los Juzgados municipales del
paseo de Garay.
4.5. P eriodo de la democr acia: de 1976 a 2000
Finalizada la etapa de la dictadura tras el fallecimiento del general
Franco en 1975, se inicia la transición democrática con grandes cam-
Descripción de las obras por periodos
113
5.1. Intr oducción
Durante el trabajo de campo realizado para desarrollar esta inv es-
tigación nos hemos centrado en el recinto delimitado por el casco
urbano de la ciudad de Murcia 1 y se ha incluido también —por con-
siderarse de interés para el tema— la ampliación de la zona nordes-
te de la ciudad de Murcia así como la exclusión de Barriomar por
el lado oeste (perímetro de actuación descrito en el capítulo dos de
esta inv estigación). En esta delimitación espacial se han hallado un
total de ciento cuarenta y ocho elementos escultóricos realizados
durante el siglo xx y los primeros quince años del siglo xxi . Es un
conjunto escultórico conformado por diferentes tipos de esculturas,
en su mayoría monumentales y algunas otras de carácter decorati-
vo.
El trabajo de campo se ha realizado minuciosamente, recorrien-
do una a una todas las calles de la ciudad de Murcia y tomando las
oportunas anotaciones in situ para su posterior análisis.
De las ciento cuarenta y ocho esculturas públicas mencionadas,
todas están documentadas e inv entariadas en esta investigación y
han sido realizadas en los siglos xx y xxi . En este lapso se establecen
cuatro periodos de estudio: en el primero (de 1901 a 1938) hemos lo-
calizado siete obras monumentales, en el segundo (de 1939 a 1975)
se han encontrado v eintinueve obras, en el tercer periodo (de 1976
a 2000) hemos hallado v einticuatro obras escultóricas y en el cuarto
y último periodo (de 2001 a 2015) se han situado ochenta y ocho
esculturas.
P ara comprender las características de la escultura pública ubi-
cada en la ciudad de Murcia, en nuestro estudio hemos analizado
el total de las ciento cuarenta y ocho obras artísticas localizadas,
monumentos y obras escultóricas que se han materializado en los
ciento quince años que comprende nuestro objeto de estudio.
1 Descrito y delimitado en las Actas Capitulares pertenecientes a la sesión plenaria el 23 de
noviembre de 1960.
5.2.
Primer periodo:
principios
del siglo xx ,
1901-1938
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
117
En estos primeros años del siglo xx se realizaron div ersos monu-
mentos de escultura pública en la ciudad de Murcia. La única te-
mática que se puede contemplar observ ando las esculturas públicas
de estos treinta y ocho años es de índole civil, para homenajear a
personajes ilustres como poetas, maestros, defensores de la natura-
leza, etc.
Abrimos este periodo con la última escultura realizada en siglo
xix por considerarla de interés significativo en la ciudad, el Monu-
mento al escultor Francisco Salzillo . Correspondiendo a una temática
civil, esta obra fue concluida en el año 1899. Realizada la talla en
piedra caliza, se halla en la plaza de Santa Eulalia y se atribuy e al
escultor Francisco Sánchez Araciel (ver figura 1).
Esta escultura en homenaje al escultor Francisco Salzillo es la
conclusión de un gran proy ecto, con fuente incluida, que fue modi-
Figura 1. Monumento
al escultor Francisco
Salzillo .
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
118
ficado en varias ocasiones a causa de las sucesivas crisis económicas
sufridas en la ciudad de Murcia durante los últimos años del siglo
xix . Aquel gran proyecto monumental con forma de fuente y nume-
rosas esculturas ha quedado en lo que se puede contemplar hoy día:
un pedestal de grandes dimensiones sobre el que se alza el busto de
Francisco Salzillo a v arios metros del suelo.
Las características de esta escultura con el busto en homenaje a
Francisco Salzillo serán las mismas que se repitan en los monumen-
tos realizados durante el primer periodo de esta inv estigación; las
coincidencias en todas ellas se encuentran en la temática civil, la re-
solución final del monumento empleando el pedestal y la aplicación
de los mismos materiales, como la piedra caliza.
Los escultores encargados de llev ar a cabo los proy ectos de es-
cultura pública en este periodo fueron Manuel Castaño, Anastasio
Martínez Hernández, Salv ador Monzón y José Juliá: todos ellos tra-
bajaron bajo las órdenes del arquitecto P edro Cerdán Martínez en el
proy ecto de la Fachada del Real Casino de Murcia. El escultor Jesús
Martínez Cerezo materializó, estando de aprendiz en el taller de
Anastasio Martínez Hernández, los Escudos del Banco de España, y
el escultor internacional T . Cafagua esculpió la Lápida del compositor
Manuel Fernández Caballero . El resto de las esculturas fueron reali-
zadas por el escultor José P lanes P eñalv er. De los escultores citados
anteriormente, la mayoría de ellos pertenecen al ámbito regional,
uno es de ámbito nacional y otro de procedencia internacional.
P ara el estudio del primer periodo se v an a analizar todas las
esculturas públicas pertenecientes a esa etapa, las cuales se ordena-
rán cronológicamente por el año de su inauguración en el espacio
público, siendo un total de siete proy ectos escultóricos:
· (1901) Fachada del Real Casino de Murcia
· (1910) Lápida al compositor Manuel Fernández Caballero
· (1912) San P edro Apóstol de la catedral de Murcia
· (1926) Monumento a Ricardo Codorníu Stárico
· (1931) Escudos del Banco de España
· (1933) Monumento al poeta P edro Jara Carrillo
· (1935) Monumento al compositor Manuel Fernández Caballero
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
119
Las esculturas públicas citadas son las que se realizaron entre
los años 1901 a 1938; a través de ellas son reconocibles las diferen-
tes expresiones artísticas de estos monumentos, localizados en el
casco histórico de la ciudad de Murcia, que se integra en el períme-
tro de protección del P lan Especial Conjunto Histórico de Murcia
( pechm ) 2 . Hay que indicar que el número de proy ectos de escultura
pública en este periodo no ha sido muy abundante.
2 V er el plano de la delimitación del casco histórico de la ciudad de Murcia en las figuras núm.
1 y 2 del cap. 3.
Catálogo y
análisis de las
obras.
Primer periodo.
1901-1938
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
128
los extremos exteriores de la fachada; se trata de dos cabezas feme-
ninas rodeadas de elementos florales que en su parte inferior portan
una cartela en forma rectangular. La única diferencia que podemos
encontrar entre el bloque derecho y el izquierdo es la inscripción
que presentan: en la izquierda figura la inscripción «año »; en cam-
bio, en la misma cartela del lado derecho puede v erse «1901», co-
rrespondiente al año en que se finalizó la fachada (ver figuras 7 y 8).
Todos los elementos escultóricos florales, frutales, seres mitoló -
gicos y mamposterías, con excepción de las cariátides y los letreros
del casino, fueron realizados por el escultor Salv ador Monzón.
A modo de resumen, los materiales empleados en la construc-
ción de la fachada son: mármol rojo de Cehegín en el zócalo de la
planta baja; piedra arenisca de Nov elda sobre toda la fachada. En la
materialización de los elementos escultóricos destacan el hierro fun-
dido para las columnas de las peceras, la fundición en bronce para
el letrero « casino », la madera de pino para la puerta y las v entanas,
y la piedra artificial para los elementos decorativos secundarios.
Otros datos:
Por ser uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, la Di -
rección General de P atrimonio Artístico, Archivos y Museos declaró
al Casino de Murcia «Monumento Histórico Artístico de carácter
nacional», por Real Decreto 587/1983 de 19 de enero ( boe , 15 marzo
de 1983) 7 , trámites que se iniciaron en 1979. Concedido el título de
«Monumento Histórico Artístico», la ley de P atrimonio Histórico
del año 1985 lo declaró «Bien de Interés Cultural» ( bic). El edificio
también está catalogado en el P lan Especial del Conjunto Histórico
de Murcia ( pechm ) con el máximo grado de protección, puesto que
su conserv ación debe estar garantizada al ser una construcción de
interés histórico, artístico y arquitectónico 8 .
El estilo arquitectónico que se representa en la Fachada del Casino
7 Ibíd. , pág. 20.
8 «Más de 200 edificios tendrán un trato especial por su v alor histórico», La V erdad , 17 de
enero de 1997, pág.13.
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
129
es el eclecticismo de finales de siglo xix 9 , y a que aparecen caracteres
de diferentes épocas artísticas como «el neo-egipcio en los capiteles
que s oportan las cariátides; el neo-renacimiento en las b icha s de l os
dinteles de las peceras; borrominescos de la cabeza femenina del
arco arriñonado de encima de la puerta principal, el modernismo
en l as fo r m as carnosas de algunas cartelas, como la del r em a te a xi a l
de coronación, etc.» 10 .
La fachada se inauguró sin estar finalizada el 1 de julio de 1901
y se concedió el honor de tutelar la celebración a Jesualdo Cañada
Baños, presidente del Casino 11 . En aquella fecha solo quedaban por
rematar detalles de los elementos decorativos de pequeño formato,
los cuales se colocaron durante el año 1902, cuando la junta directi-
v a del Casino la dio por terminada.
Entorno:
La fachada presenta una singular belleza en sus formas escultóricas
y arquitectónicas, aunque no se puede contemplar todo el conjunto
debido a la estrechez de la calle Trapería, que el Ayuntamiento de
Murcia decidió hacer peatonal dos años después de la inauguración
de la Fachada del Casino (v er figura 9 12 ).
Conserv ación:
La fachada presenta un estado excelente de conserv ación, aunque
no siempre ha sido así. La primera interv ención de restauración y
limpieza se efectuó en 1926, siendo presidente del Casino Rogelio
Manresa Illán.
Al cumplir 150 años de existencia, el Casino presenta un estado
lamentable de conserv ación, puesto que desde su primera limpieza
en 1926 no se realizó ninguna otra labor de mantenimiento ni de
9 V era Botía, A., El Casino de Murcia , op. cit., pág. 26. Señala que la Exposición Internacional de
P arís de 1889 supuso el testamento de la arquitectura del siglo xix , que moría sin rumbo y sin
alcanzar logros significativos: «La arquitectura del final de siglo, ya que no otra cualidad, posee
la de ser lógica tanto porque construye, en general, con arreglo a la vida y costumbres de este
periodo, como refleja con exactitud su criterio artístico, o más propiamente, su falta de criterio».
10 V era Botía, A., «El Casino», Cuadernos de P atrimonio Histórico-Artístico de Murcia , 33, 1998, pág. 27.
11 Guirao López de Nav as, J., El Casino de Murcia 1847-1994 , op. cit., pág.162.
12 Ibíd., pág. 167.
Figura 9. Imagen de la calle Trape-
ría cuando se hizo peatonal.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
130
conserv ación sobre la fachada principal de la calle Trapería. En el
año 1997 la fachada se encontraba en mal estado de conserv ación
(v er figura 10), sin que la junta directiv a hiciera nada al respecto,
a pesar de que la concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de
Murcia le enviase en octubre de 1998 una orden 13 dándole un plazo
de dos meses para afrontar la rehabilitación de los balcones y evitar
posibles desprendimientos.
Finalmente, el 8 de junio de 1999 14 se iniciaron las obras de res -
tauración y rehabilitación de la fachada principal del casino por la
empresa J. J. Ros. El coste superó los catorce millones de pesetas. Los
trabajos de restauración de la fachada fueron: fijación de las piedras
sueltas, saneamiento de las cornisas y sustitución de las que se encon -
traban dañadas, tratamiento de las patologías de arenización, sanea -
miento de la carpintería de madera debido a fisuraciones, escamacio -
nes y la presencia de xilófagos, así como una limpieza general.
La restauración efectuada sobre la fachada principal obligó a
cerrar la puerta de acceso de la calle Trapería. El arquitecto Juan
Antonio Molina, responsable de las obras de restauración, fue el en-
cargado de dar la orden de retirar los andamios de la fachada el 14
de octubre de 1999, dejándola al descubierto tras su interv ención de
recuperación y rehabilitación. La empresa J. J. Ros realizó trabajos
de consolidación de las piedras que habían comenzado a descom-
ponerse por la erosión y los excrementos, impermeabilización de las
superficies escultóricas y arquitectónicas, restauración de la carpin -
tería de madera y metálica, en la que se recuperó la mecanización
de los sistemas de apertura de las v entanas de las peceras, así como
los adornos perdidos con el paso del tiempo 15 .
Las técnicas empleadas en este proceso de restauración fueron
muy similares a las empleadas en la restauración de la catedral 16 .
13 V ieja, M. de la, y R. R. V ., «Urbanismo ordena al Casino que arregle la fachada para
evitar desprendimientos», La V erdad , 20 de octubre de 1998, pág.15.
14 V ieja, M. de la, « Los andamios cubren ya la fachada principal del Casino, que estará
cuatro meses en obras », La V erdad , 8 de diciembre de 1998, pág.17.
15 Guirao López de Nav as, J., El Casino de Murcia. Su Restauración (1995-2003). Murcia: Casi-
no de Murcia/Caja de Ahorros del Mediterráneo, 2003, pág. 98.
16 Bueso, M., «La restauración obliga a cerrar el Casino » , La V erdad , 14 de octubre de 1999, pág. 15.
Figura 10. Aspecto que presen-
taba la Fachada del Casino en el
año 1997 como consecuencia de
los excrementos de las palomas.
Fotografía: Juan Leal.
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
131
Al poco tiempo de la restauración, las palomas volvieron a habitar
en la Fachada del Casino, problema que se solucionó poniendo unos
equipos de ultrasonidos para ahuy entarlas. La idea fue del arquitec-
to responsable de la restauración integral del edificio, Juan Antonio
Molina 17 . Finalizada la restauración general del Casino, pasó a lla-
marse «Real Casino de Murcia» 18 .
La restauración consiguió resaltar la belleza de la fachada cuan-
do la dirección del Casino iluminó la de la calle Trapería; las obras
se realizaron en seis meses con un presupuesto de 5 000 000 de pese-
tas. El primer encendido de la nuev a iluminación se hizo el 8 de sep-
tiembre de 2000 19 . Los puntos de luz se distribuy eron sobre toda la
fachada, resaltando tanto la arquitectura general del edificio como
los motivos escultóricos (v er figuras 11 y 12).
17 Ibíd. , pág. 16.
18 E. F. E., « Urbanismo da el visto bueno a las obras de restauración del Casino » , La V erdad ,
7 de marzo de 2006. Recuperado de: <www.laverdad.es/murcia/pg060307/prensa/noticias/
Murcia/200603/07/ mur-mur -050.html>.
19 Bueso, M., « Tras la iluminación solo faltan los toldos » , La V erdad , 9 de septiembre de
2000, pág. 14.
Figura 11. (Izquierda). La
iluminación de la Fachada del
Casino entre 1901 y 1999 conta-
ba con una sola lámpara sobre
la puerta de entrada.
Figura. 12. (Derecha). En el
año 2000 se inauguró la nuev a
iluminación de la fachada.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
132
2. LÁPID A AL C OMPOSITOR MANUEL
FERNÁNDEZ C AB ALLERO . 1910
A utor:
T. Cafagua
Año de inauguración: 1910
Materiales: Mármol blanco de Carrara y mármol gris de México
Localización: P laza de Julián Romea
Figura 13. Lápida al compositor
Manuel Fernández Caballero.
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
133
Descripción:
La obra escultórica que se describe a continuación presidió el home-
naje realizado al compositor en México en 1908. Se compone de una
Lápida rectangular de mármol mexicano 20 de color gris que tiene la
siguiente inscripción en su mitad inferior:
al maestro fernández caballero,
cuyas obras robustecen el espíritu
patrio en las repúblicas latinas.
el cónsul de españa.
méjico, 26 de febrero de 1908
Adosado a la L ápida en su mitad superior, se localiza un me-
dallón que representa a Manuel Fernández Caballero visto desde
su perfil izquierdo. El busto está inscrito en una forma ovalada, y
el retrato destaca por un rasgo característico del ilustre compositor
murciano, como es su gran barba. En la zona inferior del medallón,
y superpuesto a la chaqueta formando un arco, se encuentra una
rama de laurel que simboliza la fama alanzada por el homenajeado
(v er figura 13). El busto fue tallado en mármol blanco de Carrara
por el escultor italiano Cafagua 21 , quien firmó el reliev e en el lado
inferior izquierdo del óv alo como « t. cafagua » sobre « murcia ».
Otros Datos:
El compositor murciano Manuel Fernández Caballero (Murcia
1835-Madrid 1906) estrenó sus obras en Cuba, Portugal, México,
etc., y es uno de los personajes más afamados que ha tenido la ciu-
dad. Entre sus composiciones, que abarcan distintos géneros, des-
tacan zarzuelas tan populares como La Marsellesa , Los sobrinos del
Capitán Grant , La viejecita o Gigantes y cabezudos .
20 «Homenaje al maestro Caballero en México», Liberal , 30 de abril de 1908, pág. 1.
21 Ibíd ., pág. 1.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
134
El 26 de febrero de 1908, dos años después de su fallecimien-
to, se realizó el primer homenaje al compositor por iniciativ a del
pueblo mexicano. El festejo, que se celebró en el Tívoli del Elíseo
donde v arias orquestas interpretaron algunas de sus obras, estuvo
presidido por una Lápida con el busto del compositor, costeada por
sus admiradores residentes en México 22 . Finalizado el homenaje, el
cónsul español en México envió la Lápida a la Asociación de Escri-
tores y Artistas de Madrid para que decidieran sobre su ubicación
definitiv a. Dos años después, esta asociación organizó un nuevo
homenaje al maestro en el T eatro Apolo de Madrid presidido por
la misma Lápida , que finalmente fue donada al Ayuntamiento de
Murcia para ser colocada en la fachada de la casa natal del músico.
Fue entregada por el cónsul español en México a la ciudad de Mur-
cia, en un acto realizado a finales del mes de marzo de 1910 en el
T eatro Romea, ev ento organizado por el Ayuntamiento de Murcia 23 .
Meses después hubo nuevos actos de homenaje al compositor en la
ciudad, en los que se colocó la Lápida sobre la fachada del T eatro Ro-
mea. Allí quedaron ensambladas de forma poco precisa las distintas
partes de la Lápida que inicialmente fuera donada por la colonia del
Salto del P asiego, en México.
Entorno:
Actualmente la Lápida se halla ubicada en la fachada principal del
T eatro Romea, en su lateral derecho, situada en la antigua plaza del
Esparto, hoy plaza de Julián Romea. Esta plaza es uno de los luga-
res más transitados de la ciudad: punto de referencia del comercio
a principios del siglo pasado y, en la actualidad, de la vida cultural
y el ocio. El perímetro arquitectónico de la plaza se forma por edifi -
cios de viviendas con una altura de tres a cinco plantas; entre estos
edificios destaca, en el lado derecho de la obra, el palacio V inader;
de frente se halla el palacio de González Campuzano, actual sede
de la cooperativ a de Cajamar. A la izquierda queda el Monumento
22 «Al Maestro Caballero», Liberal , 24 de marzo de 1910, pág. 3.
23 Tornel, J. M., «Diario de Murcia», La V erdad , 1 de abril de 1910, pág. 1.
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
135
a Manuel Fernández Caballero 24 realizado por José P lanes P eñalv er y
la fachada trasera de la iglesia de Santo Domingo; en este mismo
lateral se hallan tres moreras, y además, en el lateral derecho y en
el izquierdo de la plaza hay instaladas dos grandes torres metálicas
que proy ectan luz.
Conserv ación:
La Lápida con la efigie de Manuel Fernández Caballero presenta
buen estado de conserv ación, y a que se han realizado v arias labores
de mantenimiento a lo largo de los años; la última interv ención se
realizó en 2008, durante los trabajos de restauración en la fachada
del T eatro Romea.
24 V er obra catalogada con el núm. 7 de la investigación localizada en el primer periodo.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
136
3. SAN PEDRO APÓST OL DE
LA C A TEDRAL DE MUR CIA. 1912
A utor:
José P lanes P eñalv er
Año de inauguración: 1912
Material: Piedra Natural
Medidas: 3 m de altura, aproximadamente
Localización: Fachada de la catedral de Murcia,
plaza del Cardenal Belluga
Figura 14. San Pedro Apóstol de la
catedral de Murcia.
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
137
Descripción:
La figura de san P edro Apóstol está representada en posición verti-
cal, descalzo y cubierto con una toga; bajo su brazo izquierdo porta
un libro y con la mano del mismo brazo sujeta dos llav es, mientras
que la mano derecha aparece abierta señalando con el dedo índice
hacia el suelo (v er figura 14). La representación iconográfica de esta
escultura corresponde a los primeros tiempos del cristianismo, pues
era característico de la época representar a los apóstoles con toga.
La escultura está realizada en piedra arenisca.
Otros datos:
La actual escultura de san P edro Apóstol que se localiza en la fachada
principal de la catedral no es la original del conjunto escultórico del
xviii : fue reconstruida a comienzos del siglo xx debido al impacto de
un rayo que afectó a la parte superior de la figura.
Según aparece reflejado en la documentación histórica de la cate -
dral, después del desafortunado accidente el fabriquero de la cate -
dral presentó «el boceto de la estatua de san P edro Apóstol que ha de
sustituir a la que actualmente existe en mal estado en la fachada prin -
cipal de este Santo T emplo, y siendo del gusto y agrado del cabildo
se autoriza al mencionado señor fabriquero para que llev e a efecto las
obras necesarias para la ejecución del indicado proy ecto» 25 .
El cabildo aprobó el boceto para realizar la obra que sustituiría a la
escultura original, pero no se han encontrado datos que nos aclaren
si se llegó a realizar. Sí hay constancia de que en el mes de marzo de
1912 se colocaron los andamiajes necesarios para realizar los trabajos
de restauración 26 sobre la escultura de san P edro Apóstol , y no de la
sustitución de la escultura íntegra, como se había aprobado.
Indagando sobre la autoría de esta escultura hemos encontrado
dos líneas de inv estigación. Una de ellas es defendida por el escul-
tor murciano José P lanes P eñalv er, quien confesó al crítico de arte
Luis Núñez Ladev eze en una de sus entrevistas que: «a los dieci-
25 Acta Capitular de la catedral de Murcia del 17 de agosto de 1911, pág. 144.
26 Íd., 1 de marzo de 1912, pág.166.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
144
5. ESCUDOS DEL B ANC O DE ESP AÑ A
EN MUR CIA. 1931
Figura 22. Escudo del Banco de
España en Murcia (lateral derecho) .
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
145
A utores:
Jesús Martínez Cerezo y Anastasio Martínez Hernández
Año de inauguración: 1931
Material: Piedra Bateig
Localización: Fachada del Banco de España en Murcia. Calle Cal-
derón de la Barca.
Descripción:
En la fachada trasera del Banco de España en Murcia se localizan
dos escudos idénticos en estructura y composición, por ello bastará
con analizar uno de ellos. Los escudos están tallados en piedra are-
nisca de Nov elda 39 (v er figura 22 40 ) representando un águila bicéfala
con las alas cerradas portando en la zona central un escudo cuadri-
longo v acío; a media altura sobresalen por detrás y a ambos lados
las garras. En el extremo inferior de la composición se da paso a tres
arcos en forma de abanico que pueden representar la cola del av e.
Del primer arco aparece suspendido un carnero (v er figura 23) y so -
bre el tercero cuelga una cornucopia que porta elementos frutales.
A su v ez, sobre la parte superior se localiza una corona que ha sido
resuelta en altorreliev e, mientras que el resto de la composición fue
tallada en medio reliev e.
Otros datos:
El Banco de España se establece en Murcia en 1884 y tiene su sede
oficial en un edificio arrendado de tres plantas, en la calle Saavedra
Fajardo, el primer edificio empleado para la delegación de contri -
buciones del Banco de España en Murcia. En el año 1918 la enti-
dad adquirió las fincas de una manzana completa situadas entre
las calles Escritor Francisco Díaz de Mendoza, Fernández Caballe-
ro, Calderón de la Barca y Gran Vía del Escultor Francisco Salzillo
para construir el edificio actual. Las obras del edificio se iniciaron
39 Archivo del Banco de España (abe ), Administración y Obras, Sucursales, C. 77.
40 Imagen facilitada por el escultor Anastasio Martínez V alcárcel, nieto del escultor Anasta-
sio Martínez Hernández.
Figura 22. Detalle del Escudo.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
146
en 1926 y finalizaron en 1931 41 .
La fachada principal del inmueble no se corresponde con la que
tiene hoy, pues en 1958 42 se decidió situar la puerta de ingreso al
edifico en la avenida principal de la ciudad, Escultor Francisco Sal -
zillo, quedando anulada la antigua puerta principal en la parte tra-
sera del edificio 43 .
No podemos atribuir la autoría ni una datación exacta a los es-
cudos de la fachada puesto que se han encontrado dos referencias.
La primera fuente de información que podemos citar es la que nos
proporcionó el escultor Anastasio Martínez V alcárcel, quien defien -
de la idea de que estos escudos fueron realizados por su abuelo,
Anastasio Martínez Hernández, en 1908 44 . Esto se contradice con un
tríptico publicado sobre la sede del Banco de España en Murcia, en
el que se indica que el nuevo edificio se comenzó a construir en 1926
y se finalizó en 1931. La afirmación que defiende Martínez V alcár-
cel podría ser correcta si el escultor Anastasio Martínez Hernández
hubiese realizado los escudos para el primer edificio del Banco de
España en Murcia, situado en la calle Saav edra Fajardo, y que des-
pués se hubieran trasladado al edificio actual.
La segunda teoría es la defendida por el inv estigador José Luis
Melendreras Gimeno, quien en una de sus publicaciones atribuy e
la autoría de los escudos al escultor Jesús Martínez Cerezo: «como
por ejemplo el magnífico escudo del Banco de España, de la capital
murciana» 45 . A raíz de esta afirmación se le realizó una entrevista y
nos dijo: «Estos dos escudos fueron esculpidos por el escultor Jesús
Martínez Cerezo, según me afirmó el escultor Juan Díaz Carrión en
41 abe, Dirección General de Sucursales, C. 93, Expediente de finalización de las obras de
construcción de 1926 a 1931.
42 abe, Dirección General de Sucursales, C. 190, Expediente ampliación del edificio de 1954.
43 «Banco de España en Murcia», 15 de junio de 2014. Recuperado de: <www.bde.es/f/
webbde/Secciones/Publicaciones/Folletos/Fic/murcia.pdf>.
44 En su trabajo de tesis, L. Hernández León, bisnieta del escultor Anastasio Martínez
Hernández, data los escudos en el año 1908 (pág. 102), y de nuevo data la misma obra en
1906 (pág. 124). Consideramos erróneas ambas dataciones, pues en esas fechas no existía el
mencionado edificio.
45 Melendreras Gimeno, J. L., Escultores murcianos del siglo xx . Murcia: Caja de Ahorros del
Mediterráneo, 1999, pág. 313.
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
147
una entrevista que le realicé; este artista afirma que vio a Jesús Mar-
tínez Cerezo realizando estos escudos» 46 .
Como conclusión, y conociendo la tray ectoria y estilo de cada
artista, nos atrev emos a plantear la hipótesis de que el escultor que
realizó los diseños de los escudos fue Anastasio Martínez Hernán-
dez, y el escultor que los talló en piedra fue Jesús Martínez Cerezo
en el taller de Anastasio Martínez Hernández, ya que este disponía
de un taller en la calle San Judas donde formaba a jóv enes artistas.
Entorno:
La fachada trasera del Banco de España en Murcia se encuentra en
la calle Calderón de la Barca, donde se localizan los dos escudos en
la parte superior de las esquinas (ver figura 24 47 ), estas tallas deli-
mitan los extremos laterales del edificio con su trasera. La calle está
adoquinada y presenta en este tramo un angosto espacio entre la
fachada del banco y los bloques de los edificios ady acentes, de cinco
alturas.
Conserv ación:
El estado de conserv ación de los escudos es óptimo y a simple vista
no presentan ninguna anomalía.
46 Melendreras Gimeno, J. L., «A utoría de los escudos bicéfalos del Banco de España», 12 de
septiembre de 2014, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales).
47 abe , Administración y Obras, Sucursales, C. 77.
Figura 24. Sucursal del Banco
de España en Murcia. Aspecto
exterior de la fachada principal
originaria.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
148
6. MONUMENT O AL POET A
PEDRO J ARA C ARRILL O . 1933
A utor:
José P lanes P eñalv er
Año de inauguración: 1933
Material: Piedra arenisca
Localización: Jardín de Floridablanca
Figura 25. Monumento al
poeta P edro Jara Carrillo.
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
149
Descripción:
La obra fue esculpida en piedra arenisca y por la marca que pre-
senta a media altura se puede deducir que el escultor empleó dos
bloques de piedra para realizar el monumento. Sobre el bloque in-
ferior se encuentra la figura desde los pies hasta la altura del pecho,
y sobre el bloque superior se halla el tallado iniciado en el pecho
hasta terminar en la parte superior de la figura. Los bloques están
situados encima de otro que actúa de pedestal, en el que se v e la
inscripción: « al poeta jara carrillo », actualmente remarcada con
pintura negra (v er figura 25).
El poeta está representado en una actitud serena, y para acentuar
la acción de reposo el escultor lo sitúa sentado. El homenajeado tie-
ne en su mano derecha un libro cerrado.
El monumento presenta una peculiaridad en la zona final de las
piernas, y a que no aparecen definidos los pies, aparentando que la
figura sale de la piedra. Esta zona de talla sin finalizar se contrapone
con la parte superior, que presenta una mayor definición y puli -
mento en la superficie de la cabeza y la cara.
Otros datos:
El poeta, profesor y periodista P edro Jara Carrillo nació en Alcantarilla
(Murcia) el 11 de noviembre de 1878 y murió el 4 de octubre de 1927 en
Murcia. Desempeñó la función de teniente alcalde en el Ayuntamiento
de Murcia, donde alcanzó a solucionar los problemas de abastecimien -
to para regar la huerta murciana, atribuyéndosele también el mérito de
ser uno de los primeros promotores para la creación de la Univ ersidad
de Murcia y el Conserv atorio Superior de Música.
José P lanes talló la escultura de Jara Carrillo al mismo tiempo
que el Monumento al compositor Fernández Caballero 48 en su taller de
Espinardo, (Murcia) 49 . La escultura fue inaugurada el 8 de octubre
de 1933 50 y al acto acudieron multitud de personas, autoridades
48 «Los bustos de F. Caballero y Jara Carrillo», Lev ante Agrario , 9 de octubre de 1928, pág. 4.
49 «Del monumento a Jara Carrillo», P atria Chica , 9 de noviembre de 1931, pág. 6.
50 «Hoy, la inauguración del monumento a Jara», La V erdad , 8 de octubre de 1933, pág. 5.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
150
locales, etc.; tampoco faltaron mujeres ataviadas con v estidos de
huertanas, a las que el poeta citó a menudo en sus poemas. Duran-
te el acto de inauguración, el presidente de la comisión en pro del
monumento hizo entrega del mismo al alcalde de la ciudad para
que la obra pasara a formar parte del patrimonio del Ayuntamiento,
erigida gracias a la subscripción popular, que empezó a recaudarse
a principios de 1928 51 .
Entorno:
Una de las primeras ubicaciones propuestas para el monumento fue
el jardín del Malecón 52 —así figura en un acta del pleno del Ayun -
tamiento—, pero al escultor no le pareció acertado dicho emplaza-
miento, proponiendo que la escultura estaría mejor en el jardín de
Floridablanca. Después de superar ciertas oposiciones, finalmente
la escultura se erigió en el lugar propuesto por el artista, en el lateral
lindante con la alameda de Colón, bajo un gran magnolio.
En este mismo espacio público se encuentra, a la izquierda del
monumento, el Monumento al poeta Selgas 53 , realizado también por
P lanes; en este lateral se localiza asimismo el Monumento por la P az 54 .
Frente a él están las esculturas Homenaje a Antonio Garrigós 55 , cons-
truido por José Molera Jiménez y el Homenaje al nazareno colorao 56 ,
materializado por Manuel Nicolás Almansa, además del Monumen-
to al conde de Floridablanca (obra que no se analiza al quedar fuera de
la acotación temporal de esta inv estigación).
Conserv ación:
Actualmente el monumento presenta un regular estado, mostrando
la superficie de la piedra sin humedades ni manchas. Sobre el cuer -
po de la escultura quedan huellas de v arias agresiones y se obser-
51 «Murcia recibe con cariño la idea de erigir un monumento a Jara Carrillo», El Liberal , 22
de febrero de 1928, pág. 1.
52 «La sesión municipal de ayer. Ruegos y Preguntas», Diario de la República , 4 de marzo de
1933, pág. 8.
53 V er obra catalogada con el núm. 20 de la inv estigación localizada en el segundo periodo.
54 Íd., núm. 8.
55 Íd., núm. 43, tercer periodo.
56 Íd., núm. 60.
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
151
v an faltas en la nariz, labio superior y pómulo izquierdo; también
aparecen reconstrucciones en el pulgar y parte de la mano derecha.
Durante la Guerra Civil la escultura quedó prácticamente des-
trozada en su parte superior. Al finalizar la contienda, el pleno del
Ayuntamiento aprobó que fuese restaurada por su autor, José P la-
nes, que terminó las obras en diciembre de 1944 57 .
Mencionaremos la problemática que presenta la piedra del mo-
numento debido a dos profundas fisuras que pueden observ arse
sobre el rostro del poeta: una de ellas comienza por encima de su ojo
izquierdo y atraviesa todo el rostro en una línea v ertical que acaba
en la barbilla; otras fisuras se encuentran en el antebrazo derecho,
en el libro que sostiene con su mano derecha (ver figura 26) y en
una de las piernas. El deterioro que presenta la piedra del monu-
mento debería dar lugar a una restauración inmediata, dado que
los cambios de temperatura y las humedades irán provocando el
alargamiento y la profundidad de las fisuras, hasta el punto de que
la obra puede llegar a sufrir desprendimientos irrecuperables.
57 «La estatua de Jara Carrillo, reconstruida», Línea , 19 de diciembre de 1944, pág. 7.
Figura 26. Detalles de las fisuras
y roturas del Monumento al poeta
P edro Jara Carrillo.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
152
7. MONUMENT O AL C OMPOSIT OR
MANUEL FERNÁNDEZ C AB ALLERO .
1935
A utor:
José P lanes P eñalv er
Año de inauguración: 1935
Materiales: Piedra natural, mármol blanco de Macael y bronce
Medidas: 7 x 4,5 x 4,5 m
Localización: P laza de Julián Romea
Descripción:
El monumento tiene forma prismática y se divide en tres alturas: en
la primera, situada en el plano del suelo, se localizan dos altorre-
liev es alegóricos de la música, aludiendo a la profesión del maes-
tro como compositor y músico. Representan a un grupo de niños
Figura 27. Monumento al
compositor Manuel Fernández
Caballero (imagen izquier-
da). Detalle de la figura
central (imagen derecha).
Descripción de las obras: Primer periodo: principios del siglo xx , 1901-1938
153
cantores portando instrumentos musicales; los niños representados
en el reliev e del lado derecho llevan una pandereta y un arpa; los
del relieve del lado izquierdo, una flauta y un libro de partituras.
En la primera altura, por la parte delantera, se sitúa el escudo de la
ciudad de Murcia fundido en bronce y sobre él hay una inscripción
que dice:
« al maestro fernádez caballero 1935 »
Por detrás, en la primera altura del monumento, aparecen graba-
dos los títulos de las obras más significativ as del compositor:
la marsellesa
el salto del pasiego
el dúo de la africana
la viejecita
gigantes y cabezudos
los sobrinos del capitán grant
la niña bonita
los huertanos
el cabo primero
tres madres para una hija
la jardinera
La segunda altura del monumento está destinada a la figura del
músico resuelta en mármol blanco; es una talla en bulto redondo
en posición alzada y el compositor se presenta envuelto con un
manto, como dice José Luis Melendreras: «Planes ha sabido muy
inteligentemente rehusar el clásico manto y la levita decimonónica,
presentando al artista envuelto en un clásico manto, al igual que una
estatua griega o egipcia, huy endo de todos los efectismos teatrales,
recurso de mediocres escultores» 58 . P lanes representa al compositor
58 Melendreras Gimeno, J. L., Escultores murcianos del siglo xx , op. cit., pág. 42.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
256
33. ALF ONSO X EL SABIO . 1971
A utor:
Anastasio Martínez V alcárcel
Año de Inauguración: 1971
Material: Piedra artificial
Medidas: 2,40 m
Localización: A venida Don Juan de Borbón,
recinto exterior del ies Alfonso X el Sabio
Figura 53. Alfonso X el Sabio.
Descripción de las obras: Segundo periodo: la dictadura militar, 1939-1975
257
Descripción:
El v aciado de la obra está realizado en cuatro bloques de piedra
artificial y representa a una figura masculina posicionada de pie,
Alfonso X el Sabio. Llev a una indumentaria característica de la épo-
ca mediev al compuesta de túnica y una capa; con su mano derecha
sujeta el mango de una espada que se halla pegada a su cuerpo, po-
tenciando así la esbeltez de la figura del rey, y con el brazo y mano
izquierda mantiene un libro a la altura del costado, aludiendo con
ello a su faceta intelectual. Sobre su cabeza llev a una corona a modo
de casquete geométrico y su tocado de pelo está resuelto en media
melena.
La superficie fue modelada con amplios planos redondeados y
algunas zonas resueltas por la geometría del volumen. La textura
también es un signo fundamental en la materialización de la obra:
el v estuario fue labrado con una textura uniforme y marcada, en
contraste con la superficie lisa de las zonas anatómicas de la cara,
las manos y el pie izquierdo (v er figura 53).
Otros datos:
La obra fue realizada por el escultor murciano Anastasio Martínez
V alcárcel en 1971, en piedra artificial y a una escala mayor de la
natural, con una altura total de 2,40 m 99 . Esta obra es de titularidad
pública y se expone en un recinto exterior que tiene acceso visual
desde la vía pública (caso idéntico al de la escultura del Conde de
Floridablanca instalada en el recinto exterior del ies Floridablanca) 100 .
Entorno:
La escultura se halla en el recinto exterior del centro de enseñanza
secundaria Alfonso X el Sabio. De frente y a la izquierda de la obra
artística se sitúa el edificio del centro educativo, por su lado derecho
discurre la av enida Juan de Borbón, por detrás de ella hay varias
palmeras de grandes dimensiones y la calle V ista Alegre.
99 Hernández León, M. L., tesis, op. cit. , págs. 259 y 260.
100 V er obra catalogada con el núm. 46 de la investigación localizada en el tercer periodo
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
258
Conserv ación:
La obra presenta un aceptable estado de conserv ación. Por toda la
superficie hay restos de tierra arrastrada por el agua de lluvia, aun -
que no afecta a la estructura de la piedra por la mínima cantidad
que tiene.
Descripción de las obras: Segundo periodo: la dictadura militar, 1939-1975
259
34. MURALES DE EL C OR TE INGLÉS . 1973
A utor:
Desconocido
Año de Inauguración: 1973
Material: Cerámica esmaltada
Localización: Calle Dr. Hernández Ros y calle Condestable, edifi -
cio de El Corte Inglés
Descripción:
Son cinco los murales que se exponen en dos de las fachadas del
edificio de El Corte Inglés. P ara su análisis clasificaremos el primero
y el segundo en la calle Hernández Ros; y el tercero, cuarto y quinto
en la calle Condestable.
Todos los murales son similares en composición: domina la for-
ma redonda y las líneas curv as abiertas y cerradas, creadas algunas
de ellas por la suma de elementos cuadrados (ver figura 54). Fueron
modelados en terracota y finalizados con una capa de esmalte en
colores v erdes y marrones ocres. Los murales están bordeados por
Figura 54. Mural núm. iv de El
Corte Inglés.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
260
azulejos esmaltados en color negro, resaltando así las formas escul-
tóricas de los reliev es.
Las formas que se representan sobre la superficie de cada uno de
los cinco reliev es se construyen por diferentes planos, formados por
objetos geométricos de diferentes alturas, creando una textura muy
marcada sobre la forma final de los reliev es; esto también genera
que la luz ambiental forme grandes contrastes de claroscuros sobre
la superficie de las obras (v er figura 55).
Otros datos:
La datación de estos reliev es nos la facilitó el jefe de mantenimien-
to de El Corte Inglés, Miguel Ángel Mazuecos. Según recuerda, se
instalaron los murales para la inauguración del edificio en mayo de
1973 101 .
Los empleados del centro comercial utilizan las zonas próximas
a los reliev es como aparcamiento de motocicletas, lo que hace que
las obras no luzcan en todo su esplendor.
Entorno:
En la planta baja del edificio de El Corte Inglés, en una de las facha -
das de la calle peatonal Doctor Hernández Ros, se encuentran dos
de los murales y en la calle Condestable están los otros tres, todos
ellos de grandes dimensiones.
Frente a los murales de la calle Hernández Ros hay v arios edi-
ficios de viviendas; los bajos de esos edificios están destinados a
comercios. A la derecha de ellos queda la avenida peatonal de la
Libertad y a la izquierda el desarrollo de la propia calle que des-
emboca en la calle Condestable, donde están los otros tres reliev es.
Frente a estos tres reliev es se encuentra el Hotel Amistad y la ca-
lle Condestable; por la derecha discurre la calle Jerónimo de Roda,
además están las excav aciones de los restos arqueológicos árabes y
el palacio de San Esteban; a la izquierda queda la calle Doctor Her-
nández Ros.
101 «Ayer, bendición e inauguración oficial de “El Corte Inglés”», La V erdad , 3 de mayo de
1973, pág. 8.
Descripción de las obras: Segundo periodo: la dictadura militar, 1939-1975
261
Conserv ación:
El conjunto de murales expuestos en la planta baja del edificio de El
Corte Inglés presenta un aceptable estado de conserv ación. El quin-
to mural, expuesto en la calle Condestable, fue afectado por una
pintada que y a ha sido eliminada. Hay que señalar que el esmalte
de la zona baja de algunos reliev es tiene desperfectos producidos
por el roce de las motocicletas allí estacionadas.
Figura 55. De arriba
abajo, murales i, ii,
iii y v.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
262
35. MONUMENT O AL INVENTOR
JU AN DE LA CIER V A. 1973
A utor:
Francisco Toledo Sánchez
Año de Inauguración: 1973
Materiales: Bronce y piedra
Localización: P aseo de Garay
Descripción:
El conjunto monumental erigido para homenajear la figura del in -
v entor Juan de la Cierva está formado por cinco elementos escultó-
ricos: dos reliev es, una escultura de bulto redondo y dos torres ar-
quitectónicas (ver figura 56). Los relieves están situados uno contra
el otro y separados por una pared de hormigón de medio metro de
espesor, aproximadamente.
El primer reliev e que se sitúa de frente a la fachada del P alacio de
Justicia presenta un autogiro resuelto en bajo reliev e; sobre el mar-
gen del lado izquierdo aparecen unos motivos v egetales, y por el
lado de la derecha se halla un retrato del inv entor Juan de la Cierva
resuelto en altorreliev e a una escala más grande de la natural. El es-
cultor firma la obra sobre el margen del lado derecho de este reliev e,
Figura 56. Monumento al inventor
Juan de la Cierv a.
Descripción de las obras: Segundo periodo: la dictadura militar, 1939-1975
263
y también a la derecha del reliev e se halla una inscripción en letras
de bronce colocadas sobre la pared de hormigón:
murcia
al inventor
juan de la cierva
mayo 1973
El segundo reliev e se compone por unas manos de tamaño colo-
sal modeladas en alto reliev e que sujetan unas hélices situadas en el
centro de la composición; en el fondo hay unas estructuras geomé-
tricas grabadas sobre la superficie, haciendo alusión a un paisaje de
edificios, resueltas entre el hueco y bajo relieve. Esta obra se posicio -
na de frente al cauce del río Segura.
El tercer elemento que compone el monumento es una escultura
de bulto redondo que insinúa una silueta humana, resuelta con el
estilo de alguna de las esculturas del escultor Boccioni. Delante de
esta escultura se hallan otros dos elementos decorativos v erticales y
con forma escalonada simulando dos edificios, formas que integran
el monumento en el paisaje arquitectónico. Esta parte del conjunto
queda a la derecha de los dos reliev es.
Otros datos:
El Monumento a Juan de la Cierv a se hace a través de concurso públi-
co, cuy a convocatoria aparece publicada en el boe el 11 de noviem-
bre de 1966. T enía una dotación como premio a la obra ganadora de
50 000 pesetas 102 . Entre las obras presentadas, el proy ecto ganador
del concurso fue el de Francisco Toledo Sánchez.
El día 10 de noviembre de 1969 se aprueba la maqueta definitiv a
del Monumento a Juan de la Cierv a y el arquitecto municipal, Carbo-
nell, hace públicos los detalles más significativos de la maqueta y
explica cómo se v a a materializar el monumento en bronce, la escul-
102 «El lunes, reunión de la junta por Monumento al inventor del autogiro», La V erdad , 11
de noviembre de 1966, pág. 5.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
264
tura de bulto redondo, los reliev es y el resto de elementos decorati-
vos en piedra.
P ero no fue la maqueta ganadora del concurso la que se realizó.
En el boceto ganador de la convocatoria, e incluso cuando se die-
ron los detalles del monumento, se especificó que los reliev es serían
tallados en piedra, aunque finalmente se fundieron en bronce. La
maqueta fue modificada en dos ocasiones antes de materializar el
monumento final.
El presupuesto inicial fue de 1 050 176 48 pesetas, que tras ser
modificado subió a 2 500 000 pesetas, incremento al que tuvo que
hacer frente el patronato municipal 103 . El detalle del presupuesto del
Monumento a Juan de la Cierv a es el siguiente:
Obra
Cimentación: 149 500
Cantería: 1 552 393
Trabajo escultórico: 1 050 000
Urbanizaciones inmediatas: 318 955
Total: 3 070 848 pesetas.
Financiación
Subscripción pública: 1 134 598
Excma. Diputación: 500 000
Ayuntamiento de Murcia: 1 436 500
Total: 3 070 848 pesetas 104 .
T erminado el monumento, el Ayuntamiento de Murcia emitió un
comunicado indicando que el día 23 de julio de 1973, a las siete de
la tarde, se inaugurarían el Monumento a Juan de la Cierv a y el nuevo
puente 105 . A la inauguración asistieron el gobernador civil, Enrique
Oltra Moltó, y el alcalde, Clemente García, junto a tres familiares
103 «En fecha inmediata comenzará la construcción del monumento a Juan de la Cierv a», La
V erdad, 11 de noviembre de 1969, pág. 24.
104 «Inaugurado el Nuevo Puente y el Monumento a De la Cierva», La V erdad , 24 de julio
de 1973, pág. 6.
105 «Inauguración del monumento a De la Cierva Codorníu y del nuevo puente sobre el
Segura», La V erdad, 20 de julio de 1973, pág. 5.
Descripción de las obras: Segundo periodo: la dictadura militar, 1939-1975
265
del inv entor: Catalina Codorníu, Carmen Hernández Ros y Rosario
Hernández de la Gándara 106 .
Entorno:
El conjunto escultórico se halla en el paseo de Garay. Frente al mo-
numento está el P alacio de Justicia y las dos Figuras alegóricas de la
Justicia 107 ; por detrás de él queda el cauce del río Segura, a la derecha
el trascurso del paseo Garay y a la izquierda un jardín.
Conserv ación:
El Monumento a Juan de la Cierv a presenta muy buen estado de con-
serv ación. Se han realizado v arias intervenciones de conserv ación y
mantenimiento; en el año 2008 fue preciso interv enir para restaurar
la pieza de bulto redondo, pues estaba fragmentada en la zona baja
de la obra y mostraba riesgo de derrumbe (v er imagen 57 108 ). Esta
interv ención de restauración fue realizada por la empresa murciana
Fundimetal.
106 «Inaugurado el Monumento a De la Cierv a y el nuevo puente», cit.
107 V er obra catalogada con el núm. 36 de la investigación localizada en el segundo periodo.
108 Imagen facilitada por la empresa Fundimetal en el año 2012.
Figura 57. Restauración de la
escultura de bulto redondo del
Monumento al inventor Juan de la
Cierv a.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
273
El tercer periodo se inicia con el comienzo de la democracia en el
año 1976 y concluye con el final de siglo xx . Las temáticas repre-
sentadas en la escultura pública expuesta en el espacio urbano de
la ciudad de Murcia en este tercer periodo son, al igual que en el
segundo periodo, civiles, religiosas y mitológicas. T ambién en este
periodo hay un mayor número de representaciones civiles. La te-
mática religiosa desciende en el número de representaciones con
respecto al segundo periodo. Son contadas las obras que utilizan
la temática mitológica, permaneciendo ésta en el Monumento a los
hijos ilustres de Murcia (Fama) , realizado por Santiago Baglietto en
1869 –incluido en este periodo por ser un monumento nuev amente
erigido en el jardín de Santa Isabel en 1999- o en el Reliev e del Am-
bulatorio de San Andrés, en este caso en combinación con temática
civil. El material por excelencia en la realización de los monumentos
públicos en este tercer periodo corresponde a diferentes tipos de
aleaciones metálicas, entre las que destaca el acero corten, el acero
inoxidable, el aluminio y el bronce (especialmente las aleaciones de
este último). Se ha empleado la piedra artificial para materializar
una pequeña parte de las esculturas durante esta época: las piedras
naturales, como las artificiales, pasan a un segundo plano y se em -
plean en la resolución de los pedestales de los monumentos. Duran-
te estos años, la cerámica está presente en la realización del Reliev e
de san Miguel .
Respecto al número de conjuntos escultóricos en esta época, son
v einticuatro, cinco menos que en el segundo periodo (en el primer
periodo hay siete obras). Así, en el espacio de cien años que abarcan
los tres periodos, encontramos un total de sesenta obras, entre mo-
numentos y esculturas urbanas.
En cuanto a los autores, aparece un nuevo planteamiento con
la autoría compartida, que se produce en dos proy ectos: en Tierra
(Fuente de las tinajas) y en el Reloj de sol ecuatorial de la glorieta de
España . Los escultores encargados de proyectar los monumentos y
obras escultóricas en este periodo son: Félix Arahuetes/Simón Gar-
cía, Santiago Baglietto, Juan Antonio Blanco, Antonio Campillo Pá-
rraga, Miguel Ángel Casañ, Maite Defruc, Antonio García Mengual,
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
274
J. Haro, Guillermo Jiménez/José Luis López Ibáñez/P ablo Murciano,
Lorenzo López Asensio, José Lucas, Miguel Llamas Y este, Antonio
Martínez Torres, José Molera Jiménez, Manuel Nicolás Almansa,
P edro P ardo Galindo, José P astor Noguera, Rafael Pi Belda, Elisa
Séiquer Gutiérrez y Luis Toledo Torrecillas. T ambién hemos encon-
trado algunas obras proy ectadas por técnicos municipales: arqui-
tectos o ingenieros.
La mayoría de los artistas citados son de la región de Murcia; una
minoría son de procedencia nacional y solo uno internacional. La
mayor parte de ellos aún viv en.
Se analizarán en este espacio de la inv estigación, por orden cro-
nológico, v einticuatros proyectos escultóricos, entre monumentos
y esculturas públicas, clasificados por la fecha de su inauguración:
· (1976 aprox.) Reliev e de san Miguel
· (1976) Homenaje al pay aso Fofó
· (1980) Homenaje de unicef al Niño
· (1984) Formas
· (1984) Hermanamiento de Elche y Murcia
· (1985) Monumento al obispo Francisco Frutos V aliente
· (1986) Homenaje al escultor Antonio Garrigós Giner
· (1986) Homenaje a la Constitución española
· (1989) Los toneles
· (1992) José Moñino, conde de Floridablanca
· (1993) Reliev e del Centro de Salud de San Andrés
· (1994) Reloj de sol del jardín del Salitre
· (1994) Fuente de las tres culturas
· (1994) Homenaje a la capa española
· (1994) Reloj de sol de la glorieta de España
· (1994) Homenaje a la tuna
· (1997) Rotonda de los Cubos
· (1997) Homenaje a Juan de Borbón
· (1998) Tierra (Fuente de las tinajas)
· (1998) Homenaje al nazareno
· (1999) Homenaje a la madre
· (1999) Monumento a los hijos ilustres de Murcia (Fama)
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
275
· (2000) Reliev e de la Virgen del Carmen
· (2000) Homenaje al nazareno colorao
De todos estos monumentos, más de la mitad están ubicados fue-
ra del casco histórico de la ciudad de Murcia delimitado por el P lan
Especial Conjunto Histórico de Murcia ( pechm ) 1 ; el resto se encuen-
tra dentro del casco histórico.
1 V er plano de la delimitación del casco histórico de la ciudad de Murcia, cap. 3, figuras.
números.1 y 2.
Catálogo y
análisis de las
obras.
T ercer periodo.
1976-2000
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
279
37. RELIEVE DE SAN MIGUEL.
1976-1979, APRO X.
A utor:
Desconocido
Año de Inauguración: entre 1976 y 1979, aproximadamente
Material: Cerámica esmaltada
Localización: Calle Acisclo Díaz y calle Luis Braille.
Edificio San Miguel
Descripción:
La obra artística es un bajo reliev e de perímetro rectangular en el
que se representa una figura masculina alada en posición horizontal
en acción de volar. V iste una indumentaria en la que destaca una
capa oscura sobre una túnica blanca y coraza de estilo romano.
Con la mano derecha empuña una espada, que posiciona v erti-
calmente (ver figura 1). La cabeza presenta una perspectiv a de tres
cuartos y está inscrita en un círculo que representa una aureola de
luz, aludiendo a la santificación del personaje. En el extremo infe -
rior izquierdo del reliev e hay una inscripción que dice:
edificio san miguel
El fondo del reliev e fue resuelto con un esmalte de color azul,
tiene una textura no muy marcada y en él aparecen esquematizadas
v arias estrellas.
Figura 1. Relieve de
san Miguel.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
280
Otros datos:
No se ha encontrado documentación fehaciente para la datación y
autoría del relieve, incluso el presidente de la comunidad del edifi -
cio no pudo aclararnos estas dos cuestiones, pero nos informó que
el edificio fue construido a finales de los años setenta.
Entorno:
En la esquina del edificio San Miguel, entre las calles Acisclo Díaz y
Luis Braille, en la primera planta, se encuentra el Colegio de Econo-
mistas de Murcia; en la fachada de esta primera planta está el Reliev e
de san Miguel ; en la zona inferior del reliev e se halla la puerta de
acceso de una farmacia, y frente a la obra está el P alacio Presidencial
de San Esteban. A la derecha del Relieve se observ a la fachada tra-
sera de la iglesia de San Miguel y la calle Luis Braille; y por su lado
izquierdo se localiza el edifico de los Nueve Pisos y la calle Acisclo
Díaz.
Conserv ación:
El reliev e presenta un buen estado de conservación. En toda la su-
perficie hay restos de polvo, pero al estar resguardado por el balcón
del piso de la planta superior la polución no ha ennegrecido la obra.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
281
38. HOMENA JE AL P A Y ASO F OF Ó . 1976
A utor:
Antonio García Mengual
Año de Inauguración: 1976
Material: Piedra caliza de Abarán
Medidas: 175 x 70 x 70 cm (sin pedestal)
Localización: A venida Juan Carlos I. P arque Fofó
Figura 2. Homenaje al
pay aso Fofó.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
288
Figura 4. Boceto inicial del
Homenaje de unicef al Niño.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
289
1980 9 . Presidió el acto el alcalde de la ciudad, José María Aroca,
Amelia Corbalán, representantes del gobernador civil, de la Guar-
dia Civil, niños y v ecinos. Ocho niños de diferentes culturas y el
alcalde de la ciudad descubrieron la obra (v er figura 5 10 ).
Entorno:
El Homenaje al Niño está en el lateral sur de la plaza Díez de Reven-
ga. Por detrás del niño mayor se halla la av enida Libertad y detrás
del niño menor discurre la ronda Norte. Por el lado derecho de la
obra se sitúa la escultura Homenaje al agricultor 11 , del Grupo Flyppy.
9 Arija, P., «Inaugurado ayer el Monumento al Niño», La V erdad , 31 de mayo de 1980, pág. 4.
10 Fotografía extraída de la colección fotográfica del agrm , fot, neg , 027-08-07 A 1
11 V er obra catalogada con el núm. 145 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
Figura 5. Inauguración del
Homenaje de unicef al Niño.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
290
La plaza está rodeada por edificios de viviendas con una altura de
entre diez y quince plantas.
A consecuencia de una modificación de la red viaria, en agosto
de 2010 12 la escultura fue trasladada de lugar, dentro de la misma
plaza, pasando del lado norte de la glorieta al lado sur 13 , en el lugar
donde anteriormente estuvo ubicado el Homenaje a la Huerta 14 , de
Manuel Nicolás Almansa.
Conserv ación:
La obra escultórica presenta muy buen estado de conserv ación y de
mantenimiento.
12 Jiménez, A., «Arboleda en Díez de Revenga», La V erdad, 14 de agosto de 2010, pág. 12.
13 En la entrevista personal mantenida con la artista, Defruc dice que «no es una satisfacción
tener mi obra en la plaza Díez de Revenga, es como una herida el tener mi obra allí, es una
castración, mi obra no se siente representada ni entendida puesto que los niños no pueden
tener acceso al monumento para poder tocarlo y subirse sobre él. El monumento fue diseñado
para que estuviera cercano a los niños y no para que estuviese aislado en una rotonda».
14 Íd., núm. 75.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
291
40. F ORMAS . 1984
A utor:
P edro P ardo Galindo
Año de Inauguración: 1984
Materiales: Aluminio y hormigón
Localización: Jardín Botánico
Descripción:
La forma escultórica se halla sobre un pequeño bloque de hormigón
de una altura no superior a 40 cm. En la cara frontal del bloque se
halla una lápida fundida en aluminio que contiene la siguiente ins-
cripción:
Figura 6. Formas.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
292
formas
perdro pardo
1984
La obra está fundida en aluminio. Es una composición abstracta y
no se corresponde con temática alguna. Se trata de unas formas cón-
cav as y convexas que se enlazan unas con otras (ver figura 6), ello
permite que la luz proporcione efectos de profundidad y de claros-
curo sobre la superficie metálica.
Otros datos:
La autoría de esta obra, conocida como Formas , es de P edro P ardo
Galindo: «discípulo de Juan González Moreno, abandonó la arci-
lla para trabajar en hierro o aluminio. Sus esculturas no tratan de
reproducir la realidad, son sugeridas, formas con vida propia. En
ellas se conjuga el espacio y la luz, producidos por el tratamiento de
las superficies huecas» 15 .
Esta escultura destaca entre las obras analizadas debido a que
está fundida en aluminio, la única existente en la inv estigación rea-
lizada con este material.
Entorno:
La escultura se localiza en el jardín Botánico, al principio del paseo
del Malecón. El entorno que envuelv e a la obra está formado por
árboles y mobiliario urbano. Frente a la escultura está la calle P lano
de San Francisco y el mercado de V erónicas; por detrás discurre el
paseo del Malecón. En el lado derecho está el Homenaje a san Fran-
cisco de Asís 16 , del escultor Manuel Mateo Cuneca y a la izquierda la
Portalada del Huerto de las Bombas , compuesta por una pareja escul-
tórica de Salv ajes.
15 vv. aa ., Cuaderno de escultura. Murcia: concejalía de Educación, Descentralización y P arti-
cipación Ciudadana, 1995, pág. 2.
16 V er obra catalogada con el núm. 73 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
293
Conserv ación:
La obra presenta un óptimo estado de conserv ación debido a la
interv ención de restauración que se realizó entre finales de 2013 y
principios de 2014, que consistió en la limpieza y pulido de la super-
ficie y la sustitución del bloque de ladrillo que tenía como pedestal
por el actual de hormigón armado.
Durante el trabajo de campo, a finales de 2010, la escultura pre -
sentaba una superficie deteriorada por la acción de los agentes at -
mosféricos y el sistema de riego del jardín. Todo ello debilitó la su-
perficie escultórica, fracturándola en algunas partes, razón por la
que tuvo que ser restaurada.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
294
41. HERMANAMIENT O DE ELCHE Y
MUR CIA. 1984
A utor:
Desconocido
Año de Inauguración: 1984
Materiales: Piedra artificial y bronce
Localización: Jardín Botánico
Descripción:
La obra escultórica se compone de dos alturas: la primera de ellas
corresponde a un pedestal de base cuadrada y con una altura rec-
tangular; en la cara frontal del poliedro se halla una lápida de bron-
ce que contiene la siguiente inscripción:
Figura 7.
Hermanamiento de
Elche y Murcia.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
295
el excmo.
ayuntamiento de elche
al pueblo de murcia
como lazo de unión entre
ambas ciudades hermanas
año 1984
En la segunda altura del pedestal se ubica una reproducción de
la mítica dama de Elche (v er figura 7). En la parte trasera del busto,
en el centro de la espalda, aparece un hueco.
Otros datos:
No se conoce el autor de la escultura, pero es una reproducción de
baja calidad que hemos encontrado en jardines de otras ciudades.
Entorno:
La escultura se halla en el centro del jardín Botánico. En el entor-
no que envuelv e a la obra hay diferentes ejemplares de arbustos y
árboles de gran porte. Por la parte frontal y trasera de la escultura
discurre el propio parque, a la derecha se halla el paseo del Malecón
y a la izquierda la calle P lano de San Francisco.
Conserv ación:
La escultura presenta un mal estado de conserv ación: tiene enne-
grecimiento por toda la superficie a causa de la polución ambi ental
y la presencia de moho producido por la humedad.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
296
42. MONUMENT O AL OBISPO
FRAN CISC O FR UTOS V ALIENTE. 1985
A utor:
Miguel Ángel Casañ
Año de Inauguración: 1985
Material: Bronce y piedra artificial
Localización: P laza José Ortega Cano
Figura 8. Monumento al obispo
Francisco Frutos V aliente.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
297
Descripción:
El monumento se compone de dos alturas: la primera es una co-
lumna de pequeñas dimensiones que sirv e de pedestal y sobre la
segunda se encuentra el busto del obispo Francisco Frutos V aliente.
El pedestal es de base cuadrada y contiene a sus lados derecho e
izquierdo una pareja de medios reliev es de temática religiosa reali-
zados en talla directa sobre piedra natural: el reliev e del lado dere-
cho representa a Jesús con los pobres y el reliev e de la izquierda re-
presenta a la Sagrada Familia con los personajes de san José, María
y, entre ellos, un niño desnudo representando a Jesús. En la parte
frontal del pedestal se sitúa una lápida de bronce (ver figura 9) con
la siguiente inscripción:
murcia al obispo
francisco
frutos valiente
1884 1933
defensor de la familia y
corazón de los pobres
en su centenario 1984
El pedestal termina coronado por dos alturas de piedra, una más
amplia que la otra en comparación con la base del pedestal. Sobre
la altura más amplia se halla el busto del obispo y, en su lado iz-
quierdo, aparece una lápida de pequeño formato con la inscripción:
«M. Ángel Casañ 1984», siendo la misma firma que realiza el artista
Figura 9. Relieves y lápida del
Monumento al obispo Francisco
Frutos V aliente.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
304
Descripción:
La escultura se compone de dos alturas, la primera formada por un
bloque de hormigón con forma de cubo; en la cara frontal de la base
aparece una lápida de bronce presidida por el escudo constitucional
español y acompañado de la siguiente inscripción:
a la constitución española
garantía de convivencia en paz
en democracia y en libertad
6 - 12 - 1978 / 6 - 12 - 1986
En la segunda altura se instalan dos tubos de acero corten en
posición v ertical unidos en el extremo inferior por dos codos cur-
vos de nov enta grados en forma de u (ver figura 11). Los dos tubos
v erticales tiene un diámetro de unos 25 cm y sobre ellos se adhieren
otros tubos de perfil cuadrado y redondo dispuestos en diferentes
direcciones, ascendentes y descendentes. En la zona baja, entre los
dos tubos v erticales, destaca una forma de m realizada con un perfil
cilíndrico. Toda la escultura está finalizada con la pátina de oxida -
ción del propio metal.
Otros datos:
El diseño y elaboración de la escultura fue realizado por Antonio
Martínez Torres. La obra es una donación del artista al Ayunta-
miento de Murcia y se inauguró en el parque de la Constitución el
6 diciembre de 1986 26 . Con esta obra el artista quiere representar la
unión de todos los pueblos de España.
El jardín de la Constitución —anteriormente llamado jardín de la
Fama— cambió su nombre a raíz del homenaje que realizó el Ayun-
tamiento de la ciudad a la Constitución española en 1986, acto en
que fue instalada la obra artística.
26 Salanov a, J. L., «La constitución y a tiene jardín», La V erdad , 7 de diciembre de 1986, pág. 4.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
305
Entorno:
La escultura se halla en la zona sur del jardín de la Constitución,
frente a ella discurre la av enida del Rector José de Losteau, por de-
trás hay una zona recreativ a infantil, a la derecha se encuentra la
escultura Homenaje a las Víctimas del sida 27 y a la izquierda la calle
Ceuta.
Conserv ación:
La escultura presenta un buen estado de conserv ación. La placa de
bronce que se exhibía en la base de la obra fue extraída del pedestal
y hasta la fecha no se ha repuesto.
27 V er obra catalogada con el núm. 94 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
306
45. L OS TONELES . 1989
A utor:
José Lucas
Año de Inauguración: 1989
Materiales: Hierro y esmaltes
Localización: P laza de la Industria. Estación del Carmen
Descripción:
La obra se compone de tres estructuras, dos de ellas son cisternas
ferroviarias fuera de servicio y otra una forma prismática que se ha
titulado Homenaje al poeta Miguel Hernández . Estos tres elementos
Figura 12. Los toneles.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
307
constituy en la intervención del artista denominada Los toneles. El de -
corado pictórico que ha realizado el artista José Lucas sobre las su -
perficies de estos tres elementos destaca por las expresiv as formas
gestuales que se enlazan entre sí, tan propias del estilo del artista (v er
figura 12). Otro factor a destacar son las gamas de color, que v an des -
de los fríos a los cálidos, además del blanco y el negro: con esta paleta
el artista ha querido reflejar la luz del mediterráneo 28 . Los dos toneles
están firmados en la base con la siguiente inscripción
« josé lucas 1989 »
En la base de la forma poliédrica se halla la firma del artista y la
siguiente inscripción:
homenaje al poeta miguel hernández. 1910 - 1942
josé lucas
Otros datos:
En esta interv ención José Lucas utilizó pinturas de las empleadas
para las carrocerías de automóviles con la intención de que su obra
perdure en el tiempo 29 . La primera interv ención la realizó en julio
de 1989 y meses más tarde concluiría con los otros dos elementos
de la obra.
Entorno:
La obra realizada con la interv ención sobre estos tres elementos se
ubica en las instalaciones de la estación de ferrocarril del Carmen.
De las tres obras, una de ellas se encuentra en el lateral derecho de
la plaza de la Industria, junto a la puerta de acceso al edificio de
Renfe; por detrás y a la derecha de ella están las instalaciones de
Renfe, a la izquierda la comisaría de Policía y el parque V iudes. Los
28 Freixinos, J., «P epe Lucas llenó de luz la estación del Carmen», Hoja del Lunes , 24 de julio
de 1989, pág. 7.
29 Ibíd.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
308
otros dos volúmenes que componen la obra se han instalado en el
recinto interior de la estación, junto a las vías del tren, quedando a
la izquierda del propio edificio.
Conserv ación:
Los tres elementos de la obra denominada Los toneles presentan un
buen estado de conserv ación, si bien el depósito que se ubica en el
exterior de la estación de Renfe tiene una pintada de color blanco
en su base.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
309
46. JOSÉ MOÑINO ,
C ONDE DE FLORID ABLANC A. 1992
A utor:
Rafael Pi Belda
Año de Inauguración: 1992
Materiales: Bronce y mármol trav ertino
Localización: Calle V icente Aleixandre. P atio exterior del Instituto
de Enseñanza Secundaria Floridablanca
Figura 13. José Moñino,
conde de Floridablanca.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
310
Descripción:
La obra se compone de dos alturas, la primera de ellas formada por
un pedestal de perímetro cuadrado con la forma de una columna,
construido en obra y recubierto con mármol trav ertino; la base es de
dimensiones superiores al fuste y al capitel. En la cara frontal del fus -
te se halla una inscripción fundida en bronce donde se puede leer:
a
josé moñino
conde de
floridablanca
27 - 11 - 92
la comunidad educativa
rafael pi belda
En la segunda altura se presenta a una figura masculina de pie,
con la mitad de su brazo derecho pegado al costado y con el dedo
índice apuntando al frente, en paralelo con el plano del suelo. Con
su brazo izquierdo forma un ángulo al posicionar su mano izquier-
da sobre la cadera del mismo lado. El peinado y la indumentaria son
típicos del siglo xviii : viste casaca, chupa, calzón y botas altas (v er
figura 13); porta una banda que le cruza el pecho, rasgo identificati -
vo de la orden de Carlos III. La obra, fundida en bronce, representa
al conde de Floridablanca modelado con una figuración realista.
Otros datos:
Esta es una de las esculturas ubicadas en el espacio público con li-
mitación horaria pero con acceso visual desde la vía pública. Otra
de las obras estudiadas que está situada en un lugar con limitacio-
nes de acceso es la escultura de Alfonso X el Sabio , ubicada en el
centro educativo que llev a el mismo nombre.
El boceto realizado por Rafael Pi para este monumento se en-
cuentra en la colección del Museo de la Ciudad, donado por la viu-
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
311
da del escultor, Florencia Castán Rodríguez en 2014 30 .
Entorno
La obra artística se halla en el patio exterior del ies Floridablanca.
En el entorno que rodea la escultura hay div ersos árboles, frente a
ella discurre la calle Miguel Hernández, a la derecha la av enida de
San Juan de la Cruz, a la izquierda la calle Antonio González Conte
y a su espalda la puerta de acceso al centro educativo.
Conserv ación:
La escultura que conmemora la figura del conde de Floridablanca
presenta muy buen estado de conserv ación al encontrarse en un re-
cinto cerrado y separado de la vía pública.
30 Consúltese cap. 6 (Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura pública de
la ciudad de Murcia, apartado 6.2.4. Museo de la Ciudad) «El museo de la ciudad incrementa
su patrimonio con la donación de dos obras», Europa Pr ess, 23 de octubre de 2014. Recupe-
rado de: <www.europapress.es/murcia/noticia-museo-ciudad-incrementa-patrimonio-dona-
cion-dos-obras-20141023162639.html>.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
312
47. RELIEVE DEL CENTRO DE SAL UD
DE SAN ANDRÉS . 1993
A utor:
J. Haro
Año de Inauguración: 1993
Material: Hormigón
Medidas: 510 x 260 cm
Localización: Calle Escultor José Sánchez Lozano,
Centro de Salud de San Andrés
Descripción:
Se trata de un reliev e compuesto por ocho figuras, de las cuales dos
son representaciones de niños. Se estructura en tres zonas: en la par-
te central del relieve está una figura sedente que representa al dios
griego de la medicina, Asclepio, que porta uno de sus atributos, la
v ara sobre la que asciende una serpiente 31 . En la parte derecha del
reliev e aparece una niña que se acerca a una mujer que lleva sobre
la cabeza una cesta de frutas, ésta representa a la huerta murciana y,
por extensión, la fertilidad. La escena se completa en su lado dere-
cho con la figura de un hombre que llev a entre sus manos a su hijo,
ofreciéndoselo al dios para que le dé salud.
31 Sobre el trono de la figura sedente se halla la inscripción «asklepios », dios que los
romanos llamaron «Esculapio». En la iconografía, el símbolo del dios es una v ara en la que
se entrelaza una serpiente.
Figura 14. Relieve del
Centro de Salud de
San Andrés.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
313
En la parte izquierda del reliev e se hallan tres figuras masculinas
con una fisonomía pronunciada y con ropa de trabajo que represen -
tan los oficios típicos de la Región de Murcia. El primero de ellos,
situado en el extremo del lado izquierdo, llev a una azada y repre-
senta a los agricultores; la segunda figura, por la indumentaria y el
casco, representa a la minería, y la tercera y última figura del lado
izquierdo del reliev e, situado junto al personaje central, representa
a los pescadores y llev a entre sus manos una red (ver figura 14).
Las figuras que forman el conjunto del reliev e están modeladas
acentuando la anatomía; los rostros presentan connotaciones arcai-
cas, como son los ojos almendrados. El reliev e fue modelado en ba-
rro y posteriormente v aciado en piedra artificial que ha quedado
como material definitivo.
Otros datos:
No se ha hallado documentación que confirme la autoría de esta
obra, que se atribuye al escultor que firma como J. Haro, según se
observ a en la inscripción que aparece sobre la superficie del reliev e,
junto a la del año, 1993.
En el proyecto de construcción del edificio localizado en el Ar -
chivo Municipal solo se ha podido obtener el presupuesto para la
realización del reliev e, 4 500 000 de pesetas 32 , pero no hay referencia
sobre el autor de la obra.
Entorno:
En la fachada principal del Ambulatorio de San Andrés se halla
instalado el reliev e sobre el muro de la planta baja. Enfrente de la
obra discurre la calle escultor José Sánchez Lozano, por el lado de
la derecha se ubica una rampa de acceso al edificio y por su lado
izquierdo está la puerta principal del centro de salud.
Conserv ación:
La obra presenta un estado de conserv ación aceptable; en el extre-
mo inferior izquierdo puede v erse una pintada de color verde.
32 ammu , expediente 4472/91, partes i y ii , legajo 17422.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
320
Descripción:
El Homenaje a la capa española se compone de dos alturas; la primera,
formada por un bloque cúbico realizado en hormigón recubierto
con mármol trav ertino que sirve de pedestal. Desde el punto de vis-
ta principal en el pedestal puede v erse una lápida de bronce coro-
nada en su lado derecho por el escudo de la Comunidad A utónoma
de Murcia y en el izquierdo por el del Ayuntamiento de Murcia. En
la placa se lee el siguiente texto:
monumento a la capa española
promovido por la asociación de amigos de la capa de murcia y
con la adhesión de los capistas de cartagena,
siendo realizado por el escultor luis toledo torrecillas y
fundida por ginés lópez egea (campanero).
murcia, 13 de noviembre de 1994
La escultura representa una capa en movimiento realizada a es-
cala humana, compuesta por diferentes planos que simulan el mo-
vimiento de una tela al viento; ésta se halla sobre un cuerpo cilíndri-
co central (v er figura 17).
Otros datos:
El Homenaje a la capa española fue realizado por Luis Toledo Torre-
cillas. El proy ecto se inició a principios de los años noventa y se
inauguró el 13 de noviembre de 1994 39 . La escultura fue financiada
por la Comunidad A utónoma de Murcia con un coste de 2 300 000
pesetas 40 y la instalación la realizó el Ayuntamiento de Murcia.
La iniciativ a para realizar un homenaje a esta prenda de v estir
partió de la Asociación de Amigos de la Capa de Murcia, entidad
presidida por Carlos V alcárcel, cronista oficial de Murcia. Esta no es
la única escultura que homenajea a la capa española: la ciudad de
39 V alcárcel, C., «Homenaje a la más vieja prenda», La V erdad, 13 de noviembre de 1994, pág. 22.
40 «La Comunidad entregó la escultura del monumento a la capa», La V erdad , 7 de octubre
de 1994, pág. 14.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
321
V alencia cuenta con una escultura similar (v er figura 18) realizada
por el abogado y escultor Carlos V erdú Sancho e inaugurada en
2012 en el jardín de la Glorieta 41 .
Entorno:
El Homenaje a la capa española está en el centro del jardín del Salitre,
rodeada por el paisaje del parque formado por la v egetación, el mo-
biliario urbano y las zonas de juegos infantiles. Frente a la obra hay
un paseo y por detrás una zona de juegos infantiles, a la derecha el
Homenaje a la Huerta 42 y en el lado izquierdo se encuentra un estan-
que.
Conserv ación:
La obra presenta muy buen estado de conserv ación.
41 Recuperado de: <www.jdiezarnal.com/v alenciaesculturapublica.html> , 5 de enero de 2017.
42 V er obra catalogada con el núm. 75 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
Figura 18. Homenaje a la capa
española , en V alencia.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
322
51. REL O J DE SOL DE
LA GL ORIET A DE ESP AÑ A. 1994
A utor:
Félix Arahuetes y Simón García
Año de Inauguración: 1994
Material: Bronce y hormigón
Localización: Glorieta de España
Figura 19. Reloj de sol en la
Glorieta de España.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
323
Descripción:
La escultura está formada por el cruce de v arios anillos dispuestos
en horizontal y v ertical con una pendiente oblicua, que recuerdan a
las líneas imaginarias de los meridianos y paralelos de las represen-
taciones geográficas del globo terrestre. En el centro de la estructura
se encuentra una v arilla colocada oblicuamente para el gnomon; en
cuyo centro se ha colocado una esfera de pequeñas dimensiones
que proy ecta una sombra sobre una pletina numérica con forma de
medio círculo ubicada en el paralelo del ecuador de la estructura.
La forma que tiene esta escultura recuerda a un globo terráqueo.
La esfera se une al pedestal de pequeñas dimensiones por un se-
micírculo, y en la cara principal de la peana se observ a una lápida
explicativ a con la siguiente inscripción:
ayuntamiento
de murcia
i concurso de
iniciativas ciudadanas
félix arahuetes
simón garcía
1993
La descripción anterior alude a un reloj de sol ecuatorial realiza-
do en fundición de bronce (v er figura 19).
Otros datos:
El premio del primer Concurso de Iniciativ as Ciudadanas organizado
por el Ayuntamiento de Murcia fue otorgado a Félix Arahuetes y Si -
món García por la obra Reloj de sol. En la placa informativ a del pedestal
figuran estas dos personas como autores de la escultura. T ambién en la
misma placa se cita el año 1993 como fecha de la inauguración, aunque
es un error: la obra se inauguró oficialmente el 6 de diciembre de 1996 43 ;
y el mismo día se inauguraron cinco relojes de sol por toda la ciudad.
43 «Estatuas del tiempo», La V erdad , 6 de diciembre de 1994, pág. 13.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
324
Los autores del reloj hicieron v arias modificaciones hasta conse -
guir calibrar el reloj con los horarios de invierno y v erano.
Entorno:
La escultura Reloj de sol se halla instalada en el centro de la glorieta
de España; en su entorno hay parterres con flores y árboles de gran -
des dimensiones. Enfrente discurre el paseo del T eniente Flomesta,
que separa el cauce del río Segura de la glorieta. A esta altura se en-
cuentra en el río una escultura monumental, La sardina 44 , de Miguel
Llamas. Por detrás se ubica un edificio de viviendas y el Ayunta -
miento de Murcia; a la derecha, las esculturas Fuente de los niños de la
glorieta 45 , de González Moreno, y Homenaje al nazareno 46 , de Antonio
Campillo. En el lado izquierdo hay una fuente rectangular y el Mo-
numento al cardenal Belluga 47 , Juan González Moreno .
Conserv ación:
El Reloj de sol presenta muy buen estado de conserv ación. S egún
una noticia de prensa del día de la inauguración, junto a la obra se
exhibía una lápida con la frase « carpe diem » («vive el momento»),
pero hoy día no queda rastro de ella 48 .
44 V er obra catalogada con el núm. 86 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
45 Íd., núm.24, segundo periodo.
46 Íd., núm.56, tercer periodo.
47 Íd., núm.23, segundo periodo.
48 Ibíd.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
325
52. HOMENA JE A LA TUNA. 1997
A utor:
Miguel Llamas Y este
Año de Inauguración: 1997
Materiales: Acero corten, bronce y mármol rojo de Cehegín
Localización: P laza de San Basilio el Grande
Descripción:
El grupo escultórico que homenajea a la tuna de Murcia se compone
de tres elementos, expuestos de forma independiente y formando to -
dos ellos un conjunto escultórico. La pieza central se halla sobre un
bloque de mármol rojo con v etas blancas sin labrar, característico de
la localidad murciana de Cehegín; encima del bloque marmóreo se
ubica la silueta de una figura colocada de pie, a una escala inferior
que la humana, en la acción de tañer el laúd que tiene en sus manos
a la v ez que camina; lleva una capa que le cubre hasta la mitad de las
piernas. La silueta está recortada sobre una chapa de acero corten y la
superficie finalizada con la oxidación del propio metal.
En el lado derecho de la pieza central hay otro bloque de mármol
rojo de Cehegín sin labrar con forma de cuña; sobre la cara principal
de este bloque se halla una forma redonda realizada en bronce con
v arios semicírculos por su contorno y que representa una pande-
reta. Sobre la parte del parche del instrumento musical, en su zona
inferior, está la firma del autor: «M. Llamas».
Figura 20. Homenaje a la tuna.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
326
A la izquierda de la escultura central se ubica otra escultura que
forma el Homenaje a la tuna , compuesta de una plancha de acero
corten con forma rectangular irregular, más ancha en la zona baja
que en la parte superior. La plancha está anclada al suelo, inclina-
da hacia atrás; sobre la mitad inferior hay una pequeña lápida de
bronce coronada con el escudo del Ayuntamiento de Murcia y la
inscripción:
la ciudad de murcia
en homenaje a la tuna
murcia 31 de marzo de 1997
En la zona superior se recorta en negativo la silueta de un laúd.
Las cuerdas del instrumento comienzan en el suelo, por delante de
la plancha de acero, prolongándose hasta el puente del laúd y con-
tinuando por toda la v ertical interior del instrumento hasta llegar a
las clavijas, y continúan de nuevo hacia el suelo por la parte trasera
de la plancha donde está recortada la silueta del laúd. Las cuerdas
están realizadas con cables de acero y con la posición que tienen le
aportan volumen a la obra (v er figura 20).
Otros datos:
Este proy ecto escultórico fue diseñado y construido por el escul-
tor Miguel Llamas Y este. Se inauguró el 31 de marzo de 1997, coin-
cidiendo con el x Certamen Internacional de T unas «Costa Cálida
97» 49 , dentro del programa de las fiestas de Primav era de la ciudad.
Entorno:
En la zona oeste de la plaza de San Basilio el Grande se ubica el
conjunto escultórico Homenaje a la tuna , rodeado de moreras. Por
el lado derecho discurre la calle General P alarea, a su izquierda la
propia plaza y de frente una pérgola de grandes dimensiones don-
de se hacen conciertos; por detrás se encuentra el edificio cultural
de Puertas de Castilla y la iglesia de San Basilio.
49 «Bandurrias y panderetas sonarán durante cinco días en la ciudad», La V erdad , 1 de abril
de 1997, pág. 76.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
327
Conserv ación:
Las tres piezas que componen el Homenaje a la tuna presentan un
buen estado de conserv ación.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
328
53. RO TOND A DE LOS CUB OS . 1997
A utor:
Juan Antonio Blanco (técnico municipal)
Año de Inauguración: 1997
Materiales: Acero corten y acero inoxidable
Localización: V ial de Juan de Borbón
Descripción:
La escultura instalada en la rotonda es una estructura aérea de un
cubo de dimensiones colosales resuelto en acero corten, apoy ado so -
bre el suelo con tres de los cuatro vértices de una de la caras. En el
interior del cubo, colgados a media altura, hay dos cubos de chapa de
acero inoxidable, uno de mayor dimensión que el otro (ver figura 21).
Figura 21. Rotonda de los Cubos.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
329
Otros datos:
La ciudad de Murcia construy e a principios del año 1980 un gran
vial de acceso a la ciudad para descongestionar el tráfico de salida
y acceso de la autovía del este de Murcia, debido al continuo creci-
miento demográfico y circulatorio de la capital. El gran vial de acce-
so a la ciudad comienza formando una perpendicular con la ronda
de Levante y finaliza en la autovía A-7. Durante el transcurso del
vial se han situado siete rotondas para eliminar los cruces y hacer el
tráfico más fluido.
El encargado de realizar los diseños del trazado del gran vial
—conocido como av enida Juan de Borbón— es el ingeniero Juan
Antonio Blanco, que trabaja para la gerencia de Urbanismo del
Ayuntamiento de Murcia, y que será quien realice los diseños de los
cubos 50 . Esta obra se instaló a finales de 1996 y se inauguró el mismo
día que la escultura del Homenaje a Juan de Borbón y el vial que llev a
su nombre, el 28 de abril de 1997 51 .
Entorno:
Es la rotonda número cinco del vial (contando desde la ronda de
Lev ante hacia la autovía A-7) una de las primeras que se construy en
para descongestionar el tráfico en la ciudad. La rotonda tiene un
radio de 30,87 m y es la primera que alberga en su interior una es-
cultura de arte público 52 . Por el norte y sur de la escultura discurren
las vías del tranvía y el vial de Juan de Borbón; por el este y el oeste,
la av enida Reino de Murcia. El entorno que rodea a la obra está for-
mado por palmeras y follaje.
Conserv ación:
La obra presenta muy buen estado de conserv ación, tanto en lo refe-
rido a la escultura como al espacio donde está instalada.
50 «Un cubo de 19 toneladas de peso», La V erdad , 4 de diciembre de 1996, pág. 11.
51 «La infanta Pilar inaugurará hoy en Murcia el monumento a don Juan de Borbón», La
V erdad , 28 de abril de 1997, pág. 8.
52 V er fotografía aérea Rotonda de los Cubos , anexo 3, figura: 1 y 2..
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
336
56. HOMENA JE AL NAZARENO . 1998
A utor:
Antonio Campillo Párraga
Año de Inauguración: 1998
Materiales: Bronce y piedra arenisca
Localización: Glorieta de España
Figura 24. Homenaje al nazareno.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
337
Descripción:
El Homenaje al nazareno está compuesto de dos alturas. La primera
de ellas se forma por un doble prisma colocado uno sobre otro, am-
bos de perímetro cuadrado, construidos en hormigón y cubiertos
con losas de piedra arenisca. El primer prisma representa la forma
de un cubo que tiene en la cara principal una lápida de aluminio co-
ronada por los escudos del Ayuntamiento de Murcia y del Cabildo
de Cofradías, con el siguiente texto:
la ciudad de murcia
en
homenaje al nazareno
semana santa 1998
El segundo prisma rectangular se halla sobre el prisma cúbico,
que tiene la función de elev ar y estilizar la escultura, así como de
unificar toda la obra.
La segunda altura se forma por la figura de un nazareno en po -
sición de pie; v a vestido con la indumentaria característica: túnica
de manga larga que le cubre por encima de las rodillas y con capuz
redondeado, llev a medias y esparteñas y, sobre su espalda, la for-
ma de una flor —que los distingue como nazarenos estantes de los
penitentes— 61 . Con sus brazos forma un ángulo de nov enta grados,
cada uno hacia delante de su abdomen, y sujeta una muleta con la
mano derecha sobre la izquierda. La mirada al frente con un gesto
de reflexión. La escultura representa un andero estante portando la
muleta donde descansa el trono durante las paradas de descanso
de la procesión (ver figura 24). La obra fue acabada con una textu -
ración muy marcada, a excepción del rostro y las manos; el acabado
de la superficie potencia un fuerte contraste de claroscuro.
Otros datos:
La escultura Homenaje al nazareno fue realizada para homenajear a
los penitentes que participan en los actos procesionales de la Se-
61 El nazareno estante se encarga de llev ar el trono de los santos (es decir, de portar los
pasos: dos estantes en cada una de las v aras del paso).
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
338
mana Santa murciana. La obra fue inaugurada en la Semana Santa
de 1998 en la glorieta de España. Al mismo tiempo que se fundió
la escultura de gran formato también se fundieron seis ejemplares
numerados del boceto, que se repartieron por despachos de las con-
cejalías del ayuntamiento; uno de ellos fue destinado a las depen-
dencias del museo de la ciudad, que llev a la numeración 2/8 62 .
Entorno:
El Homenaje al nazareno está ubicado en la zona oeste de la glorieta de
España, uno de los espacios más transitados de la ciudad. A su alrede -
dor hay naranjos de talle alto y un gran ficus. Frente a la obra se halla
el acceso al aparcamiento de la glorieta de España; a su espalda está el
cauce del río Segura, el puente de los P eligros y el paseo del T eniente
Flomesta. Al lado derecho se ubica la Fuente de los niños de la Glorie -
ta 63 , de González Moreno y el Reloj de sol 64 de Félix Arahuetes y Simón
García. En esta misma dirección, en el otro extremo de la glorieta, se
encuentra el Monumento al cardenal Belluga 65 de González Moreno; a su
izquierda discurre la Gran Vía del escultor Francisco Salzillo.
En cuanto a la ubicación de esta obra, queremos señalar que no
es el lugar más apropiado para su ubicación, y a que el arbolado que
la rodea la oculta de tal manera que pasa desapercibida. Por ello
recomendaríamos que se cambie a un lugar adecuado a las necesi-
dades de exhibición de la obra escultórica.
Conserv ación:
La obra escultórica presenta muy buen estado de conserv ación. En
la actualidad no cuenta con la lápida en bronce con la que fue inau-
gurada, pues fue sustraída y posteriormente repuesta por el Ayun-
tamiento con otra de aluminio.
62 Consúltese en el cap. 6. (Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura
pública de la ciudad de Murcia, apartado 6.2.5. Museo de la ciudad). La documentación que
acredita que se realizaron seis ejemplares del boceto con la escultura monumental del nazare-
no, se localiza en la sección de contratación del P alacio Almudí, pero al tratarse de un informe
muy reciente, no se puede mostrar por estar protegido por la Ley de Protección de Datos.
63 V er obra catalogada con el núm. 24 de la inv estigación localizada en el segundo periodo.
64 Íd., núm.51, tercer periodo.
65 Íd., núm.23, segundo periodo.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
339
57. HOMENA JE A LA MADRE. 1999
A utor:
Desconocido
Año de Inauguración: 1999
Materiales: Piedra artificial y bronce
Localización: P laza Gabriel López Román, barrio de V istabella
Descripción:
La obra escultórica está organizada en dos alturas. La primera se
forma por dos prismas que, vistos de frente, forman una t ; el que se
posiciona v erticalmente es de perímetro cuadrado, con una altura
rectangular y en cuy a cara frontal se ve una lápida de mármol gris
con letras fundidas en bronce formando la siguiente inscripción:
Figura 25. Homenaje a la madre.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
340
a
la
madre
El bloque colocado horizontalmente tiene la misma anchura que
la escultura.
En la segunda altura se halla el busto desnudo de una mujer: su
brazo derecho está representado por encima del codo, y con el bra-
zo y mano izquierda mantiene a un bebé que amamanta en su seno
izquierdo. Su cabeza está inclinada hacia delante, observ ando a su
niño, que está en posición horizontal y del que solo se materializó la
mitad izquierda de su cuerpo. Por el lado izquierdo, el bebé tiene su
mano izquierda por encima del seno donde está alimentándose (v er
figura 25). T anto la escultura como el pedestal fueron realizados en
piedra artificial.
Otros datos:
No se ha podido localizar información sobre la autoría ni la data-
ción de la primera inauguración de la obra, aunque sí hemos podi-
do indagar sobre su segunda ubicación. La obra fue expuesta por
primera v ez en un rincón entre dos grandes árboles de esta misma
plaza, sobre un pedestal de forma cúbica (ver figura 26 66 ). A raíz de
la remodelación de la plaza en 1999 —que realizó la escuela taller
del inem «T eatro Bernal», con la colaboración del Ayuntamiento de
Murcia y del Fondo Social europeo—, se decidió cambiarla de su
emplazamiento original hacia el centro de la plaza, colocándose so-
bre otro pedestal más esbelto.
Entorno:
En el centro del parque Gabriel López Román se halla la escultura
Homenaje a la madre , rodeada de árboles y plantas. A la derecha de la
obra hay un grupo de edificios de viviendas, por el lado izquierdo
66 Fotografía obtenida del libro de Fernández Egea, F., Así lo he visto y así lo explico. Murcia,
placas y bustos conmemorativos . Murcia: Riande Artes Gráficas, 2006, pág. 54.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
341
discurre la av enida Intendente Jorge P alacios, y de frente y por de-
trás está el espacio de la propia plaza.
Conserv ación:
La escultura presenta un óptimo estado de conserv ación. La obra
fue restaurada en el año 1999, coincidiendo con la remodelación de
la plaza Gabriel López Román.
Figura 26. Homenaje a
la Madre en su primera
ubicación.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
342
58. MONUMENT O A
L OS HIJOS IL USTRES DE MUR CIA
(F AMA). 1999
A utor:
Santiago Baglietto
Año de Inauguración: 1999
Materiales: Bronce y piedra
Localización: Jardín de Santa Isabel
Descripción:
El Monumento a los hijos ilustres de Murcia conocido como la Fama se
compone de dos alturas, una formada por un pedestal de grandes
dimensiones compuesto de formas geométricas cúbicas y cilíndri-
cas que se estructuran en tres grandes zonas: la primera de ellas es
una escalinata de cinco alturas, la segunda, una columna cuadrada
Figura 27. Monumento a los
hijos ilustres de Murcia, y
detalle de la Fama.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
343
formada por cuatro alturas idénticas y sobre la primera de ellas se
halla una inscripción realizada con letras fundidas en bronce donde
se puede leer
«a los hijos ilustres de murcia»
Esta columna cuadrada se corona con una forma piramidal de
cuatro lados de base, y sobre esta última forma se halla la tercera
altura del pedestal: otra columna con base cuadrada y fuste con for-
ma octogonal, dividida en siete alturas por ocho franjas de círculos
redondos. La columna está coronada por un cilindro redondo de
menor diámetro que el fuste y con una altura no muy elev ada, sobre
la que se posa la escultura de la segunda altura. Al final de la colum -
na octogonal hay cuatro hojas fundidas en bronce que tapan, cada
una de ellas, los focos de luz que iluminan la obra. Todo el pedestal
fue realizado en hormigón armado y después recubierto con piedra.
En la segunda altura del monumento se encuentra una figura de
corta edad, de pie y en contraposto sobre su pierna derecha, tenien-
do la izquierda en la posición de dar un paso. La figura v a vestida
con una túnica larga y muestra desnudez desde la mitad del muslo
hasta el tobillo de su pierna izquierda, sus pies están cubiertos con
un volumen redondeado que simula nubes y su brazo derecho está
elev ado formando un ángulo de noventa grados, con la mano a la
altura de los ojos y sujetando con ella una corona de laurel. Con el
brazo izquierdo, también formando un ángulo, el codo está pega-
do a su cintura y la mano colocada hacia delante sosteniendo una
trompeta. (v er figura 27)
Otros datos:
La historia del Monumento a los hijos ilustres de Murcia se remonta
a mediados del siglo XIX, cuando se erige en 1869 en el jardín de
Santa Isabel. Este monumento se situaba sobre una base donde se
localizaban cuatro lápidas, cada una de ellas expuestas en una de
las caras del pedestal. Las lápidas contenían los nombres de murcia-
nos ilustres que destacaron en la pintura, escultura, arquitectura y
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
344
artes tónicas. El monumento estaba coronado por una figura feme -
nina fundida en plomo, realizada por el escultor Santiago Baglietto
(v er figura 28 67 ). La escultura femenina que representaba a la Fama
de este primer monumento se tuvo que retirar por la desintegración
del plomo en que estaba fundida al no resistir la intemperie. Ade-
más de la escultura, el conjunto del monumento no presentaba un
buen estado de conserv ación y se remodeló. La intervención reali-
zada consistió en sustituir la escultura de plomo por otra, además
de la reconstrucción de las piedras de la base del monumento y la
construcción de unas nuev as lápidas en las que figuraban los nom -
bres de los hijos ilustres de Murcia. (v er figura 29 68 )
Esta intervención de restauración generó v arias modificaciones
en el monumento. Las diferencias entre el monumento originario y
el monumento que se formó después de la interv ención de restaura-
ción son: la escultura que representaba a la Fama construida en plo-
mo tenía una corona de laurel en su mano derecha y con la izquierda
67 Fotografía obtenida de un álbum elaborado por la Biblioteca Regional de Murcia (brm )
con la recopilación de imágenes publicadas por el periódico La V erdad : «Murcia, imágenes
para el recuerdo», brm , signatura Mu 946.033 Mur, tit. 177789, lám. 10.
68 Crespo García, J., «Catálogo monumental de Murcia y su término municipal», ammu .
Figura 28. Primer Monumento a los
hijos ilustres de Murcia (Fama) , de
Baglietto, 1869.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
345
sujetaba una v ara, la nuev a escultura 69 que sustituyó a la de plomo
no llev a la corona de laurel y la mano izquierda la apoy a sobre un
bastón; la segunda modificación evidente fue la sustitución de las
cuatro lápidas con los nombre de los hijos ilustres de Murcia pues
las originarias terminaban en la zona superior en forma de pico y
las que sustituy eron a éstas eran completamente rectangulares, y
la tercera diferencia es en relación con la altura del monumento, el
originario tenía una base de cuatro alturas y el restaurado solo tiene
tres. (v er figuras 28 y 29)
Restaurado el Monumento a los hijos ilustres de Murcia , permane-
ció instalado en el jardín de Santa Isabel hasta 1966 año en el que
el Ayuntamiento aprobó la remodelación del jardín, que incluía la
construcción de un aparcamiento subterráneo, por lo que hubo que
desmontar el monumento y y a no se volvió a instalar, quedando
guardado en los almacenes municipales. Finalizada la remodela-
ción del jardín de Santa Isabel, el Ayuntamiento lo inaugura en 1969
sin el Monumento a los hijos ilustres de Murcia .
En el mismo año de la inauguración del jardín, el Ayuntamiento
decidió encargar otro monumento para homenajear a los hijos ilus-
tres de Murcia al escultor Juan González Moreno, monumento que
se inauguró en el centro del jardín en 1971 70 , titulado por el autor
« Murcia a sus hijos ilustres: Artes, Letras y Ciencias », según consta en
la inscripción realizada en el poste v ertical donde está anclada la
escultura alada de la Fama. (v er figura 30 71 )
Años después de instalar el Monumento Murcia a sus hijos ilustres:
Artes, Letras y Ciencias en el jardín de Santa Isabel de Juan Gonzá-
lez Moreno, el Ayuntamiento decidió recuperar de los almacenes
municipales el monumento originario de Baglietto denominado A
los hijos ilustres de Murcia , para instalarlo en el jardín del paseo T e-
69 La escultura que sustituyo a la de plomo después del análisis de la imagen adquirida en
el Archivo Municipal de Murcia (AMMU), imagen que no tenía referencias de la datación,
podemos plantear que tiene rasgos masculinos y no femeninos como la escultura inicial.
70 P eñafiel, L., «T erminada la escultura de la Fama, en bronce (300 kilos)», Línea, 14 de
enero de 1971. pág. 6.
71 Fotografía extraída de: vv. aa ., González Moreno. Recóndito sentimiento . Murcia: Dirección
General de Bellas Artes de la Comunidad A utónoma de la Región de Murcia, 2008
Figura 29. Monumento a los hijos
ilustres de Murcia (Fama) . Después
de su restauración. En este , la Fama ,
las lápidas y la base del monumen-
to son nuev as.
Figura 30. Monumento , Murcia
a sus hijos ilustres: Artes, Letras y
Ciencias, con la Fama 1971.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
352
al escultor: el nazareno debe llev ar medias de repizco 77 . Durante
la entrevista realizada al escultor en 2011, señaló que aceptó poner
las medias de repizco y que aseguró al teniente alcalde: «incluso le
pondré las ligas que le corresponda». En la entrevista nos dice que
su nazareno «llev a unas medias con 220 repizcos» 78 .
Una vez finalizada la escultura, el promotor de la obra confesó
al artista que no podría instalarse en la vía pública porque el pre-
sidente del Cabildo de Cofradías de la ciudad, Manuel Fernández
Delgado, decía que la escultura del nazareno debería haberse rea-
lizado por concurso público, excusa que puso el presidente del Ca-
bildo al teniente alcalde, puesto que él quería poner un Nazareno del
escultor Antonio Campillo, que fue el que finalmente se instaló en la
glorieta de España, siendo inaugurado en 1998 (obra catalogada en
esta inv estigación con el núm. 56, análisis localizado en este mismo
periodo de la inv estigación).
Después de la colocación del Nazareno de Antonio Campillo, el
teniente alcalde dijo a Nicolás Almansa que su Nazareno se coloca-
ría más adelante. T ranscurridos tres años sin obtener respuesta del
concejal, en el año 2000 el artista decidió hablar con Carlos V alcár-
cel Mavor 79 , presidente de la Cofradía de la Preciosísima Sangre de
Murcia y según nos comentó el propio Almansa, en conversación
telefónica le dijo: «Don Carlos, tengo un regalo para usted, le regalo
la escultura Homenaje al nazareno colorao para que lo ponga enfrente
de la iglesia del Carmen» 80 . El presidente de la Cofradía aceptó la
proposición de Nicolás Almansa y su Nazareno se instaló ese mismo
año en el jardín de Floridablanca, espacio elegido por el escultor.
Entorno:
La obra artística se ubica en la zona sur del jardín de Floridablanca,
77 Las típicas medias de repizco del nazareno son unas medias caladas y bordadas que se
sujetan con ligas adornadas con un pompón.
78 Nicolás Almansa, M., «Homenaje la huerta», 2 de agosto de 2011, (entrevista realizada
por B. P alazón Cascales).
79 Carlos V alcárcel Mavor es también cronista oficial de la ciudad de Murcia y padre del que
fue presidente de la comunidad autónoma, Ramón Luis V alcárcel Siso.
80 Nicolás Almansa, M., ibíd.
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
353
en el entorno del parque junto a grandes árboles y zonas recreativ as
infantiles. Frente a la obra se halla la iglesia de Nuestra Señora
V irgen del Carmen; a la derecha está la alameda de Colón y a la
izquierda la calle Sacerdotes Hermanos Cerón y el Monumento al
conde de Floridablanca (obra no analizada en la inv estigación por que-
dar fuera de la acotación temporal de nuestro estudio). Detrás de la
obra se encuentra el Homenaje al escultor Antonio Garrigós 81 , de José
Molera Jiménez.
Conserv ación:
La escultura del Nazareno colorao presenta muy buen estado de con-
serv ación.
81 V er obra catalogada con el núm. 43 de la investigación localizada en el tercer periodo.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
354
Conclusiones del t er cer período
A modo de resumen, citamos los aspectos que permiten hacerse
una idea general sobre elementos comunes y particularidades de
los proy ectos escultóricos de Murcia entre 1976 y 2000.
Hay v arios datos que caracterizan este tercer periodo: uno de
ellos es que, además de los escultores encargados de realizar la es-
cultura pública, aparece la figura del arquitecto, ingeniero o pintor
(algo parecido sucedió en el primer periodo, donde los encargados
de materializar las obras escultóricas fueron los escultores y un ar-
quitecto). En este tercer periodo fueron v eintitrés autores los en-
cargados de llev ar a cabo monumentos y esculturas públicas. La
mayoría de los artistas son de procedencia regional y en menor me-
dida de ámbito nacional; también en este periodo se contempla la
presencia de un solo escultor internacional, como es Biglietto. De los
autores, una minoría y a ha fallecido.
Las temáticas de representación en los monumentos públicos
coinciden con las que se han desarrollado en el segundo periodo:
civil, religiosa y en menor medida mitológica.
En este periodo, concretamente en el año 1980, aparece la figu -
ra de Maite Defruc, primera mujer que realiza un monumento de
arte público para la ciudad de Murcia: Homenaje al Niño ( unicef ) .
Dos años más tarde, en 1982, es también una mujer la encargada de
materializar otro de los monumentos emblemáticos de la ciudad: la
escultora Elisa Séiquer con la obra escultórica Juego de muchachos ,
que hemos situado en el cuarto periodo de nuestro estudio por un
cambio de ubicación de la escultura en 2008. La temática que pre-
sentan ambas obras realizadas por estas escultoras corresponde a
una temática civil y en homenaje a los niños.
En estos años de la inv estigación aparece un nuevo concepto de
retrato, representando solo la cabeza de la persona homenajeada.
Ejemplo de ello es el Homenaje al escultor Antonio Garrigós , de José
Molera Jiménez, y el Homenaje al poeta Rubén Darío realizado por
Antonio Campillo en 1978. Esta última escultura se encuentra en el
cuarto periodo por un cambio de ubicación en el año 2009. Ambos
Descripción de las obras: T ercer periodo: la Democracia, 1976-2000
355
artistas realizaron los retratos centrándose en la forma de la cabeza
excluy endo los hombros, a diferencia del primer periodo, donde los
retratos eran resueltos a modo de bustos.
Los monumentos en este tercer periodo de la inv estigación fue-
ron hechos en div ersos materiales, sobre todo en aleaciones metá-
licas, siendo la más utilizada la de bronce. En estos años se realiza
la primera escultura fundida en aluminio, Formas , de P edro P ardo,
siendo la única que existe en nuestro estudio realizada con esta téc-
nica. En estos años también se comienzan a utilizar el acero corten
y el acero inoxidable.
La piedra artificial en este tercer periodo se ha usado para la re -
solución de cinco proy ectos escultóricos: Hermanamiento de Elche y
Murcia , Relieve del Centro de Salud de San Andrés, Reloj de sol en el
jardín del Salitre , Fuente de las tres culturas y el Homenaje a la madre .
En cambio, la materialización en piedra natural solo se ha emplea-
do en el Homenaje a Fofó. La piedra natural y la artificial pasan a un
segundo plano, usándose en la construcción de peanas y pedestales
para ensalzar el monumento, en contraste con el primer y segundo
periodo, en los cuales la piedra, natural y artificial, era el material
por excelencia a la hora de realizar tanto la escultura como el pedes-
tal de los monumentos.
Las esculturas públicas localizadas en este periodo están instala-
das dentro del casco histórico de la ciudad y, en proporción similar,
también fuera de él.
El escultor que más proy ectos de escultura pública ha realizado
en este periodo es Manuel Nicolás Almansa; el resto de los proyec-
tos escultóricos fueron realizados por div ersos artistas y profesiona-
les como arquitectos, ingenieros o pintores.
El número de proy ectos escultóricos durante el tercer periodo es
menor que los materializados en el segundo periodo: en este hay
cinco proy ectos menos.
En el tercer periodo se han analizado v einticuatro obras artís-
ticas, aunque el total debería ser v eintisiete; no obstante, como
consecuencia del criterio de clasificación seguido en esta investiga -
ción —ordenadas por el año de su inauguración—, hemos debido
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
356
desplazar tres de las obras al cuarto periodo de la inv estigación; la
escultura Juego de muchachos , de 1982 y reinaugurado en 2008, de
Elisa Séiquer; Homenaje al poeta Rubén Darío , de 1978 y reinaugurado
en 2009, de Antonio Campillo P arraga y, el Homenaje a la huerta de
1999 y reinaugurado entre los años 2006 y 2009, de Manuel Nicolás
Almansa. Las tres obras mencionadas han sufrido cambios de com-
posición en su nuev a estructura de exposición.
P ara finalizar estas conclusiones, hay que citar que el ingeniero
Juan Antonio Blanco diseñó el trazado de las rotondas de la ciudad
en 1997, a su v ez, es el autor de la escultura de la primera rotonda
localizada en la av enida Juan de Borbón.
5.5.
Cuarto periodo,
primeros quince
años del siglo xxi :
2001-2015
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
359
El cuarto y último periodo de la inv estigación comienza en el año
2001 y finaliza en el 2015, que corresponde a los primeros quince
años del siglo xxi . Los proy ectos de escultura pública que se desa-
rrollan en estos últimos años de la inv estigación representan tres
tipos de temáticas: civil, religiosa y mitológica, coincidiendo con las
empleadas por los escultores del segundo y tercer periodo.
La temática civil es la que tiene un mayor número de representa-
ciones en las esculturas públicas. En segundo lugar, con un mínimo
porcentaje, están las representaciones religiosas, y en tercer lugar se
hallan las representaciones que se sirv en de algunos aspectos mito-
lógicos, aunque éstas se encuentran en un menor número de escul-
turas, aunque algo mayor respecto al segundo y tercer periodo.
En estos años aparece un nuevo material en la ejecución de al-
gunos monumentos públicos, como son los plásticos en deriv ados
de resinas de poliéster y metacrilatos, empleados para la resolución
de una pequeña parte de las esculturas de la ciudad. La mayoría de
monumentos restantes son resueltos en diferentes aleaciones metá-
licas como el bronce, el acero corten y el acero inoxidable, empleán-
dose más la aleación del bronce que las de los aceros. En este cuarto
periodo desaparecen las materializaciones de esculturas públicas
tanto en piedra natural como en artificial, quedando exclusiv amen -
te para la realización de los pedestales o de pequeñas peanas. Más
de la mitad de los monumentos de esta época fueron resueltos con
algún tipo de soporte o peana; otros se instalan sobre la superficie
del suelo 1 .
Otros dos materiales que se pueden incluir dentro de esta lista
son la madera y el vidrio, empleados como elementos decorativos.
La madera fue utilizada para realizar la base de la escultura en Ho-
menaje a las V íctimas del terrorismo, de Agustín Ibarrola, y el halcón
de la obra Corazón con azor , de P epe Y agües. El vidrio fue empleado
para formar un jardín de flores alrededor de la escultura en Home-
naje a los poetas , de José Lucas. La utilización de la madera no es algo
1 La pérdida del pedestal puede verse en la obra de A uguste Rodin Los burgueses de Calais .
Con esta obra el escultor pretendió poner la escultura en un nivel humano .
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
360
nov edoso, ya vimos en el primer periodo de la investigación que se
empleó este material por primera v ez en la realización de otra obra
escultórica, concretamente en el dintel de las v entanas de la Fachada
del Real Casino de Murcia. El vidrio sí es algo inédito de este último
periodo, utilizado por primera v ez en la escultura de A tún Túnido ,
materializada en 2006, seguida de Naranjo-Limonero y del Homenaje
al agricultor, todas ellas del grupo Flyppy.
Las esculturas públicas realizadas en este periodo representan
más de la mitad de las analizadas en el conjunto de la inv estiga-
ción —ochenta y ocho proy ectos escultóricos— y el resto de obras
fue producido a lo largo del siglo xx , llevándose a término tan solo
sesenta proy ectos de arte urbano, es decir, el número de obras reali-
zadas en los primeros cien años fue menor que el producido en los
primeros quince años del siglo xxi .
Los artistas encargados de proy ectar los monumentos y escul-
turas públicas son cuarenta y cinco: Alfonso Albacete Antequera;
Carmen Baena; Marta Balmesada Maroto; Juan Antonio Blanco; An-
drés Brugarolas Alemán; Antonio Campillo Párraga; Rafael Cano-
gar; José Carrilero Gil; Alberto Corazón; Adriana Da Silveira T ablas/
Antonio P agán Buendía; Juan De Áv alos; «Flyppy»; José Fuentes;
Cristóbal Gabarrón Betegón; Ignacio García / Francisco García /
Mercedes Molina-Niñirola Hernández; Mariano González Beltrán;
José González Marcos; Juan González Moreno; Agustín Ibarrola
Goicoechea; Amando López Gullón; José Lucas Ruiz; Miguel Lla-
mas Y este; Xavier Mascaró; Manuel Mateo Cuenca; Jean Miotte;
Diego Mirete Tormo; «Moher»; Mariano Moreno García; Miquel
Nav arro; Manuel Nicolás Almansa; José María Nuño de la Rosa;
Dennis Oppenheim; Antonio Martínez P enella; Pérez, Manuel; José
P lanes P eñalv er; Francisco Ruiz Gijón; Elisa Seiquer Gutiérrez; Ma-
nuel V aldés Blasco; P epe Y agüe; Zigurat. Además de todos estos ar-
tistas hay cuatro obras de autoría desconocida. El grupo «Flyppy»
está formado por Ismael Cerezo Ramírez y Javier Borgoñón Massó;
«Moher» lo conforman Manuel Herrera Ros y Francisca Muñoz Ro-
dríguez. Los autores de la Fachada de Santa María de Gracia fueron
Mercedes Molina-Miñirola Hernández e Ignacio y Francisco García,
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
361
y los del Homenaje a las V íctim as del sida , Adriana Da Silv eira T ablas
y Antonio P agán Buendía.
De los artistas plásticos citados, más de la mitad (v eintidós) son
de procedencia regional, entre los que figuran Antonio Campillo
Párraga, Manuel Nicolás Almansa, José Carrilero Gil o Cristóbal
Gabarrón. En segundo lugar, los de ámbito nacional suman quince
escultores, siendo los más destacados Manuel Mateo Cuenca, Al-
berto Corazón, Rafael Canogar, Miquel Navarro o Manolo V aldés.
En cuanto a creadores de ámbito internacional, figuran tres esculto -
res: Dennis Oppenheim, Jean Miotte y Xavier Mascaró. De todos los
escultores citados, a día de hoy han fallecido nuev e.
El artista que más monumentos públicos tiene distribuidos por
el entramado urbano durante este periodo es el escultor Antonio
Campillo Párraga: se localiza un numeroso grupo de sus esculturas
en el primer parque escultórico que posee la ciudad, situado en la
av enida Príncipe de Asturias. El parque es una iniciativ a del pro-
grama «Murcia que se fue» y tiene como finalidad homenajear la
figura del artista, y a fallecido.
P ara comprender la evolución que ha tenido la escultura pública
en el ámbito social y cultural en estos quince años, se han analizado
ochenta y ocho esculturas de las ciento cuarenta y ocho obras cata-
logadas en la inv estigación. Las obras pertenecientes a este periodo
han sido ordenadas cronológicamente por el año de su inaugura-
ción.
· (2001) Reliev e del Hospital Morales Meseguer
· (2001) Homenaje a P á rraga
· (2001) Homenaje al Sardinero
· (2002) Fuente en la av enida Juan Carlos I
· (2003) Homenaje a los A uroros
· (2003) Homenaje a los Derechos Humanos
· (2003) Corazón con azor
· (2004) Homenaje a Nuestra Señora santa María de la Arrixaca
· (2004) Dama de Murcia
· (2004) Reliev e de ace Edificaciones
· (2005) Génesis
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
368
En el lado derecho de esta primera escena hallamos una mujer
arrodillada, representada de perfil izquierdo y con sus brazos alza -
dos; en su hombro derecho hay un niño de corta edad que tiene su
mano izquierda apoy ada sobre la espalda de la mujer arrodillada y
con la derecha toca el brazo izquierdo de la mujer que ocupa el centro
de la composición. Cierra esta mitad de la composición la figura de
un hombre de pie con su torso desnudo, en tres cuartos y su cabeza
mostrando su perfil izquierdo, dirigiendo la mirada hacia la mujer
que está en el centro de esa escena. Este hombre tiene su mano iz -
quierda sobre la cabeza del niño y la derecha colocada por detrás de
la mano izquierda de la mujer sedente que está en el centro.
La otra escena queda al lado derecho del reliev e general y se
compone de siete figuras: cuatro mujeres, dos niñas y un hombre.
En el centro de la escena se halla un hombre representado frontal-
mente al espectador con el torso desnudo; su cuerpo representa la
acción de caminar, sus brazos se abren apoy ando sus manos sobre
las cabezas de dos mujeres que tiene a ambos lados: la de la izquier-
da, sedente frontalmente al espectador, llev a entre sus brazos a una
niña de corta edad que se abraza a su cuello; la del lado derecho
está sentada y representada con su perfil izquierdo, llev a puesto un
v estido de manga larga que le cubre hasta las rodillas y sujeta por
los codos a la niña que tiene sobre sus piernas, representada esta
también con su perfil izquierdo.
En el fondo de la composición aparecen representadas dos figu -
ras femeninas que están de pie junto a la figura masculina central,
quedando en un segundo plano. Ambas llevan v estidos que les cu-
bren hasta las rodillas; la que está al lado izquierdo de la figura mas -
culina tiene sus brazos pegados al cuerpo y doblados hacia arriba,
tocando con la mano izquierda una paloma que vuela hacia el lado
izquierdo de la composición. Detrás de esta figura aparece una for -
ma arborescente. La figura que se ubica a la derecha del personaje
masculino mira hacia él y extiende sus brazos hacia abajo. Esta es-
cena también tiene en el margen inferior derecho la firma del autor
y el mismo año de creación del reliev e, 1967.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
369
Otros datos:
El reliev e fue realizado por el escultor valenciano Antonio Martínez
P enella en 1967, datos que se pueden verificar sobre el extremo infe -
rior izquierdo y derecho del relieve, donde el artista firmó y fechó su
obra. El reliev e tiene dos firmas debido a que originariamente no era
un reliev e único, sino dos obras distintas que se hallaban expuestas
en la fachada principal del antiguo Hospital V irgen de la Arrixaca 3 ,
hoy Hospital Morales Meseguer. En su origen, los reliev es estaban a
ambos lados de la puerta de acceso del edificio (v er figura 2 4 ).
Los reliev es fueron desmontados y guardados en el sótano del
edificio cuando se iniciaron las reformas de ampliación del hospital
y y a no se volvieron a poner en su lugar original, y a que delante
de la fachada principal se construyó un bloque de consultas médi-
cas. Los dos reliev es volvieron a ser expuestos en el espacio público
—esta v ez juntos— cuando el hospital, rebautizado entonces como
Morales Meseguer, abrió la nuev a infraestructura de Urgencias en
2001, en la zona oeste de su recinto.
3 «Inauguración y bendición de la Residencia V irgen de la Arrixaca», Línea , 14 de febrero de
1968, págs. 5 y 6.
4 Imagen extraída de López Alanís, A., Hitos de la medicina murciana . Murcia: Real Academia
de Medicina y Cirugía de Murcia, 2009, pág. 7
Figura 2. Fachada principal
del Hospital Nuestra Señora
de la Arrixaca.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
370
Entorno:
La obra artística está delante de la puerta de acceso de Urgencias
del Hospital Morales Meseguer, por la av enida Marqués de los Vé-
lez. Frente a la obra hay numerosos árboles, detrás está el acceso al
hospital, a la derecha unos bloques de viviendas y por la izquierda
el acceso de ambulancias.
Conserv ación:
El reliev e tiene muy buen estado de conserv ación. Solo se le ha reali-
zado una interv ención de restauración, en la que se han reconstrui-
do pequeñas zonas desconchadas producidas por la extracción de
su lugar originario.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
371
62. HOMENA JE A
JOSÉ MARÍA P ÁRRA GA. 2001
A utor:
Sin autor
Año de Inauguración: 2001
Material: Acero corten y hormigón
Localización: P lano de San Francisco
Descripción:
El homenaje al pintor murciano José María Párraga se compone de
un conjunto escultórico que representa a dos siluetas (ver figura 3):
la que está en lado izquierdo de la composición alude a una figura
masculina y la del lado derecho parece representar un cuerpo fe-
menino 5 en posición sedente, ambas materializadas sobre una su-
5 «Un grupo escultórico de cuatro metros recuerda en el Malecón al pintor Párraga», La
V erdad , 4 de marzo de 2001, pág. 13.
Figura 3. Homenaje a
José María P á rraga.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
372
perficie plana de acero corten y ancladas a una base prismática de
hormigón gris.
Otros datos:
El conjunto escultórico no presenta ninguna placa informativ a y el
espectador debe imaginar qué representan esas dos siluetas recor-
tadas en acero corten 6 .
Entorno:
La obra está expuesta en uno de los espacios más emblemáticos de
la ciudad de Murcia, el P lano de San Francisco. Frente a la escul-
tura está el P alacio Almudí y la obra V enus en bicicleta 7 ; por detrás
discurre el cauce del río Segura, a la derecha se halla el Homenaje
al poeta Ricardo Sánchez Madrigal 8 , y a la izquierda están el León del
Malecón 9 , el Monumento a san Francisco de Asis 10 y el jardín Botánico
de la ciudad.
Conserv ación:
El conjunto escultórico tiene un buen estado de conserv ación, solo
presenta machas de alguna sustancia líquida sobre la superficie de
la figura masculina (v er figura 3).
6 Díez, G., «Los murcianos critican duramente la desidia municipal en el homenaje a Párra -
ga», La V erdad , 1 de diciembre de 2000, pág. 55.
7 V er obra catalogada con el núm. 106 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
8 Íd., núm. 19 segundo periodo.
9 Íd., núm. 133 cuarto periodo.
10 Íd., núm. 73.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
373
63. HOMENA JE AL SARDINERO . 2001
A utor:
Manuel Nicolás Almansa
Año de Inauguración: 2001
Material: Bronce y granito rosa de Porriño
Localización: P laza Camachos
Figura 4. Homenaje al
Sardinero.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
374
Descripción:
La escultura se compone de dos partes, una hace referencia a una
figura masculina y la otra al pedestal. Este último está revestido por
granito rosa de Porriño y compuesto por dos alturas, ambas de base
cuadrada: la primera de ellas es más grande que la segunda, y sobre
esta segunda altura hay una lápida de bronce con dos escudos, uno
del Ayuntamiento de Murcia y el otro de la Agrupación Sardinera,
que acompañan a la siguiente inscripción:
monumento al sardinero
autor manuel nicolás almansa
donado por gas natural murcia
murcia 19 abril 2001
La segunda parte consiste en una figura humana, realizada en
bronce a la cera perdida, en acción de caminar: porta en su mano
derecha una antorcha de cera que proy ecta una llama de fuego 11 ,
con la mano izquierda sujeta el pañuelo que le tapa la nariz y la
boca para no aspirar los gases que produce la antorcha. El hacho-
nero está representado con el v estuario a ray as que les caracteriza,
además del capuz en su cabeza. Sobre la superficie de la escultura
se v e cómo el artista ha representado las líneas del típico vestuario
de los hachoneros (v er figura 4).
Otros datos:
La escultura Al Sardinero representa uno de los festejos más popu-
lares de la ciudad de Murcia, el del entierro de la sardina 12 , y ho-
menajea la figura de los hachoneros 13 . El autor es Manuel Nicolás
11 En la entrevista mantenida con el artista Manuel Nicolás, este narra que tuvo que instalar
en el brazo derecho de la escultura un conducto de gas para poder encender la llama, pero
se suprimió por las quejas de los vecinos del edificio colindante y solo se enciende durante el
desfile del entierro de la sardina.
12 Festejo popular que se celebra durante las fiestas de primavera en Murcia. El gran momento
es el desfile de carrozas que acaba con la quema de la sardina. Esta fiesta coincide con el sábado
siguiente al final de la semana santa y ha sido declarada de interés turístico internacional.
13 El hachonero es la persona encargada de escoltar a las grandes carrozas que desfilan en el
entierro de la sardina; llev a ardiendo una antorcha de cera para evitar que la gente se acerque.
La indumentaria tradicional es de ray as blancas y azules: pantalón amplio, túnica por encima
de las rodillas, un pañuelo para tapar la nariz y la boca, y en la cabeza un capuz puntiagudo.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
375
Almansa, quien la realizó en 2001. La escultura fue donada por la
empresa Gas Natural Murcia a la ciudad.
Durante la entrevista, Nicolás Almansa dijo que para realizar la
escultura se había apoy ado en fotografías que le aportó la Agrupa-
ción Sardinera; por ello representó al sardinero caminando, como si
estuviera acompañando a una carroza del desfile.
Entorno:
El Homenaje al Sardinero está en la plaza Camachos. Este espacio
público está distribuido en planta cuadrada, sobre un lateral de la
plaza discurre la av enida Canalejas, que desemboca por uno de sus
extremos en el puente V iejo (más conocido como el «puente de los
P eligros»), y por el otro extremo se une con la alameda de Colón. El
perímetro de la plaza lo forman bloques de edificios que alcanzan
una altura de tres a cuatro plantas.
El Homenaje al Sardinero está mirando hacia la alameda de Colón;
en el mismo espacio público se sitúa la escultura Tierra 14 . Esta plaza
ha sido un referente histórico para la ciudad debido a su enclav e
geográfico. En el siglo xix la plaza se componía de unos edificios
de dos alturas con los típicos soportales, en el centro de la plaza se
hallaba la escultura dedicada a José María Muñoz 15 .
Conserv ación:
La escultura presenta un buen estado de conserv ación. La única
interv ención que se ha realizado ha sido la reposición de la placa
informativ a, y a que la placa de bronce original fue sustraída de su
base; el Ayuntamiento de Murcia repuso la placa en aluminio para
evitar que volvieran a quitarla (v er figuras 5 y 6).
14 V er obra catalogada con el núm. 55 de la investigación localizada en el tercer periodo.
15 La escultura de José María Muñoz se encuentra en la actualidad al final del paseo del Malecón.
Figura 5. P laca informativa de
bronce del Homenaje al Sardinero.
Figura 6. P laca informativa
de aluminio del Homenaje al
Sardinero.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
376
64. FUENTE EN LA
A VENID A JU AN C ARLOS I. 2002
A utor:
Andrés Brugarolas Alemán
Año de Inauguración: 2002
Material: Acero y hormigón
Localización: A venida Juan Carlos I
Descripción:
La fuente está formada por tres elementos. Uno es la propia base de
la fuente, compuesta por cuatro bloques de hormigón gris unidos
en un punto central, cada uno con una inclinación diferente sobre
Figura 7. Fuente en la
avenida Juan Carlos I.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
377
el plano del suelo. El segundo elemento consiste en v einte tubos de
acero inoxidable dispuestos entre la base y la parte alta de la fuente,
siendo todos diferentes en cuanto a la curv atura que presentan; le
aportan movimiento y dinamismo a la fuente, y a que por la parte
superior los tubos desprenden chorros de agua. El tercer y último
elemento compositivo es un bloque cuadrado de hormigón ubicado
en posición horizontal y paralelo al suelo: este último elemento es el
encargado de unificar los veinte tubos en el mismo punto de altura
con referencia al suelo (v er figura 7).
Otros datos:
La fuente participó en el iii Concurso de Fuentes Ornamentales 16
convocado por la empresa Aguas de Murcia en el año 2002. El dise-
ño ganador de esta edición fue realizado por el arquitecto Andrés
Brugarolas Alemán.
Entorno:
La fuente se localiza en el parque que está entre la av enida de Juan
Carlos I y la av enida de los Pinos. Tomando como referencia el nor-
te, frente a la fuente se halla el pabellón municipal Príncipe de As-
turias; por el sur, el centro de la ciudad; hacia el este, la escultura
Homenaje a los rotarios 17 y en el oeste el parque Fofó.
Conserv ación:
La fuente escultórica presenta un óptimo estado de conserv ación.
16 «Chorros de 20 metros en Juan Carlos I», La V erdad , 27 de junio de 2002, pág. 8.
17 V er obra catalogada con el núm. 84 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
384
Descripción:
La obra artística se compone de dos elementos, uno de ellos es la
figura de un cuerpo femenino, seccionado en la zona inferior por
la mitad de los muslos y en la zona superior por encima del pecho.
Está realizada por pletinas de acero corten a modo de malla, dejando
visible el espacio interior del volumen que proy ecta dicho cuerpo,
como si fuera una jaula. En su interior se encuentra un azor tallado
en madera situado a la altura de los senos del cuerpo femenino (v er
figura 11). La escultura mide aproximadamente 3 m de altura.
Otros datos:
La escultura carece de pedestal y lo que más destaca de ella es la
forma en la que se expone: desde el suelo hasta el techo del primer
piso de la fachada exterior del edificio donde se ubica.
El método de construcción empleado también es llamativo; el
artista no utiliza la soldadura para unir una pletina con otra, sino
remaches 28 .
Entorno:
La obra está instalada en la fachada de un edificio de oficinas co -
merciales sito en la calle Central del barrio de Espinardo, junto a
la puerta de acceso al edificio. A unque se halla dentro del recinto
priv ado del edificio, es visible desde la vía pública. Al otro lado de
la calle hay otro edificio de oficinas que alberga en su puerta la es -
cultura Génesis 29 .
Conserv ación:
La escultura presenta muy buen estado de conserv ación debido a
que está bajo techado y los agentes climáticos no le afectan directa-
mente como al resto de esculturas instaladas al aire libre.
28 Y agües, P., «Corazón con azor», 20 de noviembre de 2015, (entrevista realizada por B.
P alazón Cascales).
29 V er obra catalogada con el núm. 71 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
385
68. HOMENA JE A
NUESTRA SEÑORA DE
SANT A MARÍA DE LA ARRIXA CA. 2003
A utor:
Manuel Nicolás Almansa
Año de Inauguración: 2004
Material: Bronce, acero inoxidable y mármol gris
Localización: P laza Agustinas
Figura 12. Homenaje a
Nuestra Señora de Santa
María de la Arrixaca .
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
386
Descripción:
La escultura se compone de dos elementos esenciales, el primero de
ellos es el pedestal o soporte donde se instala la escultura en acero
inoxidable de Nuestra Señora de santa María de la Arrixaca ; el pedestal
se divide en tres alturas, la primera corresponde a una especie de
fuste plano que contiene la inscripción:
nuestra señora
santa maría de la arrixaca
antigua patrona del reino de murcia
abril de 2004
La segunda altura es más estrecha que la primera y por su parte
trasera hay un bloque cuadrado de mármol de color gris; la tercera
altura es una especie de hornacina con fondo y techo planos donde
se instala la imagen religiosa. El segundo elemento es una réplica
exacta realizada en bronce de santa María de la Arrixaca, de estilo
románico (v er figura 12).
Otros Datos:
La escultura fue construida con las mismas proporciones que la
imagen original —una talla en madera del siglo xii —, según nos
afirmó su autor, Manuel Nicolás Almansa 30 . P ara ello fotografió y
tomó medidas de la escultura original, la cual es custodiada por la
congregación de las agustinas.
Entorno:
La obra se halla en el centro de la plaza de las Agustinas, justamente
enfrente está el museo de la ciudad, a su izquierda el conv ento de
las agustinas y por la derecha y la parte trasera hay un grupo de
viviendas.
30 Nicolás Alamansa, M., «Escultura de Nuestra Senora de la Arrixaca», 2 de agosto de
2011, (entrevista realizada por B. P alazón Casales).
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
387
Conserv ación:
La escultura y el pedestal presentan un buen estado de conserv a-
ción, pero de las letras que componen la ley enda explicativa, situada
en la primera altura del pedestal, algunas han desaparecido debido
a que no están grabadas en el metal, sino que fueron pegadas las
letras de vinilo sobre la superficie de acero inoxidable del pedestal.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
388
69. D AMA DE MUR CIA. 2004
A utor:
Manolo V aldés
Año de Inauguración: 2004
Material: Bronce y hormigón
Dimensiones: 230 cm de alto x 210 cm de ancho x 70 cm de fondo
Localización: P laza de la Fuensanta
Descripción:
La escultura está materializada en bronce y representa el volumen
de una cabeza femenina 31 . Carece de boca y nariz, tan solo presenta
ojos y cejas; la superficie de la escultura es lisa y presenta numero -
sas concavidades; está posada sobre un bloque de hormigón de pe-
queñas dimensiones, por ello la escultura casi está pegada al suelo
(v er figura 13).
31 Las cabezas de Manolo V aldés representan las cabezas de las Meninas de V elázquez.
Figura 13. Dama de
Murcia.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
389
En la parte delantera de la obra, donde está el rostro, hay en el
suelo una placa que explica lo siguiente:
ayuntamiento de murcia. escultura dama de murcia
realizada por manolo valdés, donada a la ciudad de murcia
por las empresas polaris world y grupo generala,
siendo alcalde de murcia el excmo. sr. d. miguel
ángel cámara botía. murcia 26 de mayo 2004
Las dimensiones que tiene la Dama son 230 cm de alto, 210 de
ancho y 70 cm de fondo.
Otros datos:
La escultura de la Dama de Murcia es un regalo que hacen dos de
las empresas más importantes de la región, Polaris World y el Gru-
po Generala, al Ayuntamiento de Murcia. Realizada por el escultor
v alenciano Manolo V aldés Blasco, entre las dos empresas costearon
la escultura por un importe de 180 000 euros 32 para instalarla en
la plaza de la Fuensanta, que se encuentra entre la av enida de la
Constitución y la Gran Vía Escultor Francisco Salzillo. Esta obra se
ilumina por la noche con luces magenta, amarillo, violeta, v erde,
blanco y azul, dependiendo del día de la semana.
En 2009 V aldés realizó una exposición en el espacio público del
casco histórico de Murcia sobre una serie de esculturas que tienen
las mismas características que la Dama de Murcia 33 .
La Región de Murcia cuenta con otra escultura pública de las
mismas características: la Dama de Molina de Segura ; la única diferen-
cia que hay entre una y otra es que la Dama de Molina de Segura es de
un formato mayor que la Dama de Murcia porque llev a un sombrero.
32 «Murcia metropolitana, centro de medios del Ayuntamiento de Murcia», Monográfico de
arte , Ayuntamiento de Murcia, diciembre de 2009, pág. 3.
33 Consúltese cap. 9, apartado 9.4.3 sobre «Exposiciones de Esculturas en la ciudad de Murcia».
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
390
Entorno:
En el centro de la plaza de la Fuensanta se halla la Dama de Murcia 34 .
Los rasgos faciales de la escultura se orientan hacia la Gran Vía del
Escultor Francisco Salzillo. En la parte trasera de la escultura queda
la avenida peatonal de la Libertad y el edificio de El Corte Inglés;
por el lado derecho está la av enida de la Constitución. El perímetro
de la plaza lo forman tres edificios de unas diez plantas.
Conserv ación:
La escultura presenta un óptimo estado de conserv ación.
34 V er fotografía aérea de la obra Dama de Murcia , anexo 3, figura: 4.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
391
70. RELIEVE DE
A CE EDIFIC A CIONES . 2004
A utor:
Manuel Mateo Cuenca
Año de Inauguración: 2004
Material: Bronce
Localización: P aseo Fotógrafo V erdú, núm. 4
Figura 14. Relieve de ace
Edificaciones.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
392
Descripción:
Es un reliev e de formato rectangular dividido en dos partes. En
la superior es donde se desarrollan las formas compositiv as, que
insinúan una naturaleza muerta. La inferior se compone de una
abertura v ertical realizada en hueco relieve y a ambos lados de esta
franja podemos ver dos zonas planas (ver figura 14). La superficie
del reliev e es lisa, sin ningún tipo de textura. La obra tiene conno-
taciones cubistas, especialmente por el planteamiento formal en su
mitad superior. El modelado está resuelto combinando el hueco y
el bajo reliev e.
Otros Datos:
La empresa ace Edificaciones le encargó al escultor Manuel Mateo
Cuenca la realización de un relieve escultórico con la finalidad de
tapar un hueco de la fachada 35 que no podía acabarse como el res-
to de la fachada del inmueble. Este reliev e es, pues, de titularidad
priv ada pero exhibido en un espacio público y los peatones pueden
contemplarlo e incluso tocarlo sin ningún impedimento.
Entorno:
El reliev e está insertado en la pared lateral de la planta baja del edi-
ficio núm. 4 del paseo Fotógrafo V erdú, que hace esquina y forma
una perpendicular con el paseo Escultor Juan González Moreno. La
calle donde se localiza el reliev e es muy estrecha y el perímetro de
la misma lo forman v arias casas.
Conserv ación:
El reliev e escultórico presenta algún deterioro, pues en gran parte
de la superficie hay pintadas e incisiones realizadas con un objeto
contundente.
35 Correo electonico enviado por la empresa ace Edificaciones a Bartolome P alazon Casca -
les, el 2 de septiembre de 2014.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
393
71. GÉNESIS . 2005
A utor:
Miguel Llamas Y este
Año de Inauguración: 2005
Material: Acero corten
Medidas: 5,5 m de alto x 10 m de ancho
Localización: Calle Central, Espinardo
Descripción:
El Génesis se compone de dos elementos escultóricos de gran for-
mato, desarrollados mediante sendas formas arqueadas realizadas
con planos geométricos conv ergentes en su parte superior; ambos
tienen un giro en su composición que les aporta dinamismo y movi-
miento. Uno es de mayor tamaño que el otro y están materializados
en acero corten. Se instalaron enfrentados en el espacio y la suma
de los dos forma la proy ección de una curva que se interrumpe en
el centro debido a que las dos formas están separadas y no llegan a
tocarse (v er figura 15).
Figura 15. Génesis.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
400
74. DESPUÉS DE LA D ANZA. 2005
A utor:
Antonio Campillo Párraga
Año de Inauguración: 2005
Material: Bronce y piedra
Medidas: 105 cm de alto x 130 cm de largo x 50 cm ancho
Localización: A uditorio y P alacio de Congresos
Figura 18. Después de
la danza.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
401
Descripción:
La escultura posee dos alturas, la primera de ellas es un pedestal de
hormigón de base rectangular y forrado de piedra color crema. En
la cara frontal hay una lápida explicativ a coronada por un escudo
de la Región de Murcia:
después de la danza
escultura donada por el ilmo. sr. d. antonio campillo párraga
inaugurada el 4 de diciembre de 2005 por el
excmo. sr. d. ramón luis valcárcel siso
presidente de la región de murcia
Sobre la base está la segunda altura, que corresponde a la figura
sedente titulada Después de la danza (v er figura 18).
La escultura representa a una muchacha sentada en una silla 45 ,
en la acción de masajearse las piernas después de haber bailado. El
artista representa con la escultura el reposo tras el cansancio por
la actividad física. La bailarina llev a el pelo recogido en una coleta
alta, habitual en las bailarinas. La escultura está realizada por el
proceso de fundición a la cera pérdida en bronce, en una fundición
de Madrid 46 , y sus dimensiones son 105 cm de alto, 130 cm de largo
y 50 cm de ancho 47 .
Otros datos:
La obra Después de la danza es una donación que hace el escultor An-
tonio Campillo Párraga a la ciudad de Murcia y la inauguró el pre-
sidente de la Comunidad A utónoma, Ramón Luis V alcárcel Siso 48 , el
4 de diciembre de 2005 49 .
45 La silla de la bailarina es la típica con asiento de enea y estructura cuadrada.
46 En la base de la escultura donde descansa la silla, en el lado izquierdo, hay un sello de
la Fundición Bronces Artísticos S.L., de Madrid, empresa encargada de realizar la obra en el
material definitivo.
47 vv. aa ., Antonio Campillo . op. cit., pág. 387.
48 S. G., «Danza fundida en bronce», La V erdad , 5 de diciembre de 2005, pág. 1.
49 Barnuevo, N., «La danza de la serenidad», La Opinión , 4 de diciembre de 2005, pág. 25, y
M.J.G., «La anfitriona del auditorio», La V erdad , 4 de diciembre de 2005, pág. 41.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
402
En el Museo de Bellas Artes de la ciudad de Murcia hay una es-
cultura, fechada en 2004, de Antonio Campillo. Es de pequeño for-
mato (63 x 26 x 50), realizada en madera y representa a una bailarina
en la misma posición que la escultura de Después de la danza , ambas
figuras tienen el mismo tocado de pelo y llev an un tutú; la única di -
ferencia entre una y otra es el asiento donde están las bailarinas: en
la obra del museo la bailarina se sienta sobre un bloque y en la otra
está en una silla. Podemos afirmar que la bailarina del museo fue el
boceto de la escultura que está en la vía pública 50 .
Entorno:
La escultura se encuentra ubicada en la av enida Primero de Mayo,
situada frente a las puertas del auditorio municipal Víctor V illegas.
Detrás de ella hay un pequeño jardín y un aparcamiento; este era el
espacio donde se ubicaba el recinto de la fica 51 .
Conserv ación:
La obra artística presenta un óptimo estado de conserv ación.
50 Consúltese en el cap. 6. (Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura
pública de la ciudad de Murcia, apartado 6.3.2.5. Museo de Bellas Artes).
51 Las siglas fica corresponden a la Feria Internacional de la Conserv a y la Alimentación.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
403
75. HOMENA JE A LA HUER T A.
2006-2010
A utor:
Manuel Nicolás Almansa
Año de Inauguración: 2006-2010
Materiales: Bronce y piedra
Localización: Jardín del Salitre
Descripción:
La obra artística se compone de una pareja de huertanos con la in-
dumentaria típica regional, destacando el zaragüel 52 . La escena re-
presenta el riego de la huerta: el hombre está agachado y lev anta el
tablacho con su mano derecha para dejar correr el agua y regar la
huerta; al mismo tiempo que realiza esta acción dirige su mano iz-
52 La indumentaria típica de un huertano consiste en esparteñas, calcetas, calzones anchos
llamados «zaragüeles » , faja, camisa y chaleco. La indumentaria de la mujer se compone de
una falda («refajo»), corpiño, chambra o blusa de media manga, delantal, faltriquera, armilla
o jubón, manto, enaguas y alfileres para el peinado en moño.
Figura 19. Homenaje a la
Huerta.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
404
quierda hacia el lado de la huertana; esta llev a en su mano derecha
una cauza de esparto cubierta con una tela que destapa con la mano
izquierda. La mujer pretende mostrar a su compañero la puesta de
los huevos de los gusanos de seda que están en la cuza de esparto 53
(v er figura 19).
Otra parte importante del monumento es el pedestal, que es una
especie de resalto elev ado donde se sitúan los dos huertanos. Frente
a ellos discurre una acequia en desniv el descendente, alrededor del
resalto hay bancales llenos de flores y sobre este mismo resalto, en
su lado izquierdo, se encuentra una lápida informativ a que contiene
el escudo del Ayuntamiento de Murcia y el siguiente texto:
homenaje a la huerta
fue inaugurado siendo alcalde de murcia
don miguel ángel cámara botía
murcia, 8 de mayo de 1999
obra escultórica de nicolás almansa
Las dos figuras están realizadas en bronce a la cera perdida, fun -
dido por el propio escultor en su taller. El artista aclara que esta
técnica de fundición le permite realizar numerosos detalles en las
figuras de los huertanos, que presentan unos rostros juv eniles.
Otros datos:
La escultura en homenaje a la Huerta comenzó a gestarse en el año
1985 a manos del artista murciano Manuel Nicolás Almansa. Du-
rante la elaboración del proy ecto le hicieron v arias entrevistas al
escultor. En la primera de ellas, fechada en 1985, el artista describe
algunos detalles de la obra, como que estará compuesta por una
huertana y un huertano (ver figura 20) realizados a una escala supe -
rior a la humana, de una altura total de 2,50 m y que será ubicada,
53 Nicolás Almansa, M., «Homenaje la huerta», 2 de agosto de 2011, (entrevista realizada
por B. P alazón Cascales). Las explotaciones de seda eran abundantes en la región de Murcia
y suponían una fuente de ingresos para las familias, según declaraciones de Nicolás Almansa
durante la entrevista mantenida en su taller.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
405
con plena seguridad, en la plaza de la Fuensanta de la capital mur-
ciana 54 .
El escultor afirma en la entrevista que es un honor poder realizar
esta escultura para la ciudad de Murcia debido a sus raíces huerta-
nas, por ello él ha huido de hacer la típica fuente como monumento
y ha representado a un huertano lev antando el tablacho para dejar
fluir el agua de la acequia y regar los bancales.
El artista opina que el emplazamiento ideal para su monumento
escultórico sería el jardín de San Esteban. Finalmente, una v ez con-
cluida la obra, se inauguró el 8 de mayo de 1999 en la plaza Díez
de Rev enga, en el lado oeste de la rotonda, compartiendo empla-
zamiento con el Homenaje al Niño de la escultora Maite Defruc. Al
artista le llevó unos tres años concluir esta obra.
En el último comunicado de prensa sobre el Homenaje a la Huer-
ta , Manuel Nicolás asegura que el monumento era una cuestión de
justicia: «Murcia es hoy en día lo que es gracias al sufrimiento y al
trabajo de los huertanos» 55 .
La obra escultórica y a no está en su lugar original, pues fue des-
plazada en la última remodelación de la plaza Díez de Rev enga ha-
cia el jardín del Salitre. No se sabe con exactitud la fecha del cambio,
pero por la documentación consultada pudo ser entre el año 2006 y
el 2010: en el año 2006 aún estaba inv entariada por el Ayuntamiento
en la plaza Díez de Rev enga y en el año 2010, mientras se hacía el
trabajo de campo, y a estaba instalada en el jardín del Salitre. Duran-
te el traslado el huertano perdió la azada, herramienta que sujetaba
con su mano izquierda estirada hacia el lado de la huertana.
Entorno:
Los huertanos están en el centro del jardín del Salitre; toda la escul-
tura está envuelta por el ambiente del propio parque. Por el lado
54 Díaz, M. J., y Gómez, M. J., «La huerta. Hay un proyecto de monumento al huertano», La
V erdad , 9 de abril de 1985, suplemento.
55 «Una escultura monumental rinde homenaje a la huerta», La Opinión , 2 de abril de 1999,
pág. 4. La V erdad , 8 de mayo de 1999, pág. 17.
Figura 20. Boceto para el
Homenaje a la Huerta.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
406
derecho se halla el Reloj de Sol 56 de Lorenzo López Asensio y la calle
P asos de Santiago; a la izquierda, el Homenaje a la capa española 57 de
Luis Toledo Torrecillas. De frente se ubica el acceso al aparcamiento
Almudí y la calle Isaac Ibáñez, y por detrás de ella hay palmeras, el
edificio de Estadística y la Fuente Tres Culturas 58 .
Conserv ación:
La obra Homenaje a la Huerta presenta muy buen estado de conser-
v ación. Es preciso indicar que tanto en el boceto como en la escultu-
ra que se inauguró en 1999 el huertano poseía una azada que desa-
pareció al cambiar de sitio la escultura y no se ha vuelto a reponer.
56 V er obra catalogada con el núm. 48 de la investigación localizada en el tercer periodo.
57 Íd., núm.50, segundo periodo
58 Íd., núm.49.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
407
76. A TÚN TÚNIDO . 2006
A utor:
Grupo Flyppy (Ismael Cerezo Ramírez y Javier Borgoñón Massó)
Año de Inauguración: 2006
Material: V idrio, acero corten y azulejo.
Localización: A venida Miguel de Cerv antes
Descripción:
La obra escultórica se compone de dos elementos, el primero es una
base de forma circular a modo de montículo y forrada de azulejos
de color azul; en su punto central se enclav a un cilindro que sostie-
Figura 21. A tún Túnido.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
408
ne toda la escultura en el aire. El segundo elemento tiene forma de
pez, con la boca abierta y los ojos saltones, construido con acero cor-
ten; las escamas que dan volumen al cuerpo del pez están hechas de
vidrio de color azul, quedando instaladas en el aire 59 . La escultura
alcanza una altura aproximada de siete metros en la cola del pez, el
punto más alto (v er figura 21).
Otros datos:
El cuerpo del pez está construido en una fábrica de farolas de Bar-
celona 60 y a que los artistas no disponían de las herramientas necesa-
rias para curv ar el perfil de acero. Esta es la primera escultura que se
instala en la vía pública construida en parte con vidrio 61 .
Entorno:
En la rotonda que está entre las av enidas de los Pinos, Miguel de
Cerv antes y Ciclista Mariano Rojas se instala la escultura del A tún
Túnido ; a la derecha de la obra se encuentra una gasolinera y por su
lado izquierdo se halla el centro comercial Carrefour.
Conserv ación:
La escultura presenta un óptimo estado de conserv ación en todo su
conjunto.
59 Martín Sánchez, O., y P alazón Cascales, B., «Andamios de cristal de Flyppy», Croma ,
núm. 5, 2015, págs. 18-27.
60 Cerezo Ramirez, I., y Borgoñón Massó, J., «El A tún T unido», 9 de diciembre de 2014,
(entrevista realizada por B. P alazón Cascales).
61 «El pescado de Flyppy y a luce en el Ranero», La V erdad , 1 de febrero de 2006, pág.18.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
409
77. T ORSO IBÉRIC O . 2006
A utor:
Alberto Corazón
Año de Inauguración: 2006
Material: Bronce, hormigón y pizarra
Medidas: 3,65 x 1,80 x 1,50 m
Localización: P laza de San Marcelino Champagnat
Descripción:
La escultura se compone de un pedestal de hormigón recubierto
con piedra de pizarra sobre el que se asienta la escultura conoci-
Figura 22. Torso ibérico.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
501
con un coste de 116 000 euros 189 , para ubicarla en la plaza P lano de
San Francisco, frente a la puerta del P alacio Almudí.
El origen de la V enus se remonta a la infancia del artista, cuando
v eía pasar delante de su casa a las mujeres en bicicleta por los carri-
les de la huerta: de aquí sale la representación de la ciclista, la mujer
que iba a realizar las labores de la huerta.
P ara la realización de la escultura se conocen tres bocetos de
ciclistas, sobre los que Antonio Campillo realiza la V enus en bici-
cleta el año 1969; uno de ellos está en el Museo de Bellas Artes 190
(15 x 14 x 32 cm), y los otros dos son propiedad de Juan Pérez Ferra
(uno de ellos registrado en el libro de la exposición antológica de
2009, con unas dimensiones de 33 x 11 x 32,5 cm, y del otro boceto
solo se sabe que está en manos de Juan Pérez Ferra. Las diferencias
entre estos tres bocetos están en la bicicleta, que en cada caso tiene
más o menos radios. Respecto a la figura femenina, la única diferen -
cia que hay es que una de la tres mira hacia otro lado 191 .
Antonio Campillo consigue con la obra V enus en bicicleta el Pre-
mio Nacional de Escultura Francisco Salzillo en 1969 192 , esta obra
fue reproducida dos v eces en piedra artificial: la primera repro -
ducción fue con la que obtuvo el Premio Salzillo y se ubicó en el
complejo de la Residencia de Ancianos de Espinardo. La segunda
reproducción fue la que adquirió la constructora Bernal P areja para
ubicarla en el complejo residencial del Rav al Roig, de Alicante. La
ciclista de Alicante se conserva en buen estado pero la de Murcia fue
destruida 193 y desapareció; a raíz de ello, y para recuperar su obra,
189 El escultor solicita, en noviembre de 2008, ver al alcalde, Miguel Ángel Cámara, para
hacerle una propuesta. En esa reunión se acuerda la compra de la ciclista. Comparecencia del
día 5 de octubre de 2010, en contestación a un escrito presentado en el Ayuntamiento solici-
tando un inventario de las esculturas públicas de la ciudad.
190 Consúltese cap. 6 (Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura pública
de la ciudad de Murcia, apartado 6.3.2.2. Museo de Bellas Artes).
191 vv. aa., Antonio Campillo , op. cit., pág. 390. Bocetos de la V enus en bicicleta para la realiza-
ción de la escultura monumental.
192 Cano Gea, D., «Pintarrajean la V enus en bicicleta», La V erdad, 16 de noviembre de 2010, pág. 23.
193 Consúltese el cap. 7: «Esculturas desaparecidas o desplazadas y proyectos no ejecutados
pertenecientes al periodo 1901-2015», apartado 7.3. obra catalogada con el número 13 y el
cap. 9: «Exposiciones de esculturas públicas en Murcia», apartado del Premio Salzillo 9.2.1.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
502
el escultor Antonio Campillo decide fundir en bronce la V enus en bi-
cicleta en 1999 puesto que conserv aba el molde; de este se realizaron
cinco ejemplares numerados y dos pruebas de artista numeradas;
de ellas, solo se encuentra en el espacio público la V enus de Murcia,
pieza seriada 2/5. El resto están en espacios priv ados.
La V enus en bicicleta fue expuesta en el espacio público por pri-
mera v ez en enero de 2009, en la glorieta de España, con motivo
de la exposición antológica sobre Antonio Campillo. Una copia de
la escultura fue adquirida ese mismo año por el Ayuntamiento de
Murcia 194 . La ciclista también fue expuesta en la galería Quixote, en
Madrid; de esta exposición salió el encargo para colocar un ejemplar
de ella en la av enida de la Castellana de Madrid, pero al cambiar el
alcalde de esa ciudad, el proy ecto no se llevó a cabo.
Entorno:
La obra se instala en el P lano de San Francisco, el espacio urbano
con más esculturas públicas expuestas en un mismo lugar que tiene
la ciudad de Murcia. En el lado izquierdo de la ciclista se halla el
P alacio Almudí, donde se localiza en su fachada una de las prime-
ras esculturas de Murcia, la Matrona de Murcia (no analizada en este
estudio debido a que queda fuera del marco temporal en el que se
acota la tesis); por el lado derecho de la obra están la escultura del
León del Malecón 195 y el Homenaje a P á rraga 196 ; por la espalda se halla
el mercado de V erónicas y el Monumento a san Francisco de Asís 197 , y
de frente hay un edificio de viviendas y el Monumento al poeta Ricar-
do Sánchez Madrigal 198 .
Conserv ación:
La obra presenta un óptimo estado de conserv ación. En su corta
exposición en la vía pública hubo que realizar una restauración mo-
tiv ada por una pintada en la espalda de la escultura.
194 «Murcia metropolitana», op. cit. , pág. 9.
195 V er obra catalogada con el núm. 133 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
196 Íd., núm. 62.
197 Íd., núm. 73.
198 Íd., núm. 19, segundo periodo.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
503
107. F A CHAD A DE LA IGLESIA DE
SANT A MARÍA DE GRA CIA. 2009
A utor:
Francisco García, Mercedes Molina-Niñirola
Hernández e Ignacio García
Año de Inauguración: 2009
Material: T erracota y esmalte
Localización: Calle Sierra Espuña
Figura 62. Fachada de la
iglesia de Santa María
de Gracia .
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
504
Descripción:
La fachada se divide arquitectónicamente en tres secciones v ertica-
les y tres horizontales marcadas por las columnas de hormigón, el
cerramiento de la pared lo realizaron con ladrillo rojo y vidrieras.
Los elementos escultóricos que forman la fachada son cuatro relie-
v es y una inscripción que se ubica en el bloque central, sobre la
puerta de acceso al templo, en la que se puede leer:
iglesia de
sta maría de gracia
En la primera altura, a ambos lados de la puerta, hay dos meda-
llones cerámicos esmaltados en tonos azules y blanco con dos esce-
nas diferentes modeladas en hueco reliev e; según v emos la fachada,
en el medallón de la izquierda se representa una fuente y en la zona
inferior dentro del medallón se lee la inscripción:
fuente de vida
El medallón de la derecha representa la escena de una estrella
que ilumina una barca en el mar; en la parte baja del medallón se
registra la inscripción:
estrella de mar
La segunda altura se compone escultóricamente por dos bajo -
rreliev es cerámicos esmaltados en tonos azules; el reliev e del lado
izquierdo, según v emos la fachada, se representa la imagen de un
ángel con las alas abiertas y representado de perfil, sobre su cabeza
llev a una aureola de luz, viste con una túnica que le cubre por encima
de las rodillas, en su mano izquierda llev a una flor blanca y con la de -
recha señala hacia el reliev e del lado de la derecha. Sobre esta imagen
se halla la inscripción que forma un arco donde se puede leer:
ave maría llena de gracia
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
505
El reliev e que se encuentra en el lado derecho representa una vir-
gen que se muestra en posición frontal al espectador y la cabeza de
perfil, mirando hacia el ángel del lado izquierdo; aparece con una
túnica, y un manto que la rodea, tiene las dos manos alzadas y la
cabeza se corona con una aureola de luz. A la derecha de la virgen,
en el suelo, aparece un jarrón con flores blancas (ver imagen 62). De
la misma forma que en el ángel, sobre la figura de la virgen puede
leerse la siguiente inscripción:
he aquí la esclava del señor
Otros datos:
La escena de los dos reliev es que se hallan en la segunda altura de
los bloques laterales derecho e izquierdo representa la escena en la
que el ángel Gabriel se le aparece a la V irgen María.
Los reliev es fueron ubicados sobre la fachada de la iglesia en
julio de 2009 199 , fecha facilitada por el párroco que coordinó todas
las obras de la fachada y que es confirmada por los autores de los
reliev es.
Entorno:
Los reliev es que forman la fachada principal de la iglesia de Santa
María de Gracia se localizan en la calle Sierra Espuña. El entorno
que rodea a la fachada se forma por edificios de viviendas que osci -
lan entre las cinco y seis plantas de altura.
Conserv ación:
Las esculturas instaladas en la fachada principal de la iglesia de
Santa María de Gracia presentan un óptimo estado de conserv ación.
199 García, I., «La fachada de la iglesia de Santa María de Gracia», 12 de septiembre de
2014, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales).
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
506
108. L OGOTIPO DE
LA BIBLIO TECA REGION AL. 2009
A utor:
José María Nuño de la Rosa
Año de Inauguración: 2009
Material: Acero corten
Localización: A venida Juan Carlos I
Figura 63. Logotipo de la
Biblioteca Regiona.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
507
Descripción:
Es una escultura tridimensional que representa la forma de una b en
formas geométricas (aludiendo a la inicial de palabra «biblioteca»)
realizada en acero corten (ver figura 63) . Presenta una superficie en
óxido del propio material y se halla posada sobre el suelo.
Otros datos:
Las obras de construcción de la Biblioteca Regional de Murcia se
iniciaron en enero de 1991 y concluy eron el 30 de abril de 1995; el
edificio finalmente fue inaugurado el 2 de febrero de 1996 200 . La es-
cultura la diseñó José María Nuño de la Rosa y, se instaló en el es-
pacio público a finales del 2009, fecha facilitada por el creador de la
obra.
Entorno:
En el trascurso de la av enida Juan Carlos I, en su zona más próxima
al casco urbano de la ciudad de Murcia, se sitúa la Biblioteca Re-
gional, que limita con algunos edificios emblemáticos, entre ellos
destacan el ies Juan Carlos I, el polideportivito municipal Príncipe
de Asturias, el centro comercial Zigzag y el Archivo Regional de la
ciudad. En este espacio urbano se localiza la escultura pública del
Logotipo de la Biblioteca Regional, situado en el lateral izquierdo de
la fachada principal de la biblioteca.
Conserv ación:
La obra escultórica mantiene un buen estado de conserv ación; su
parte superior se conserv a igual que en el momento de su instala-
ción en el espacio urbano, solo presenta en su mitad inferior unas
manchas provocadas por una sustancia líquida.
200 Biblioteca Regional, 6 de junio de 2012. Recuperado de: https://bibliotecaregional.carm.
es/Biblioteca/faces/br-nuestro-edificio.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
508
109. INFINIT O . 2009
A utor:
Juan Antonio Blanco
Año de Inauguración: 2009
Material: Diferentes tipos de aceros
Localización: A venida Reino de Murcia
Descripción:
La forma tridimensional que se halla instalada en la rotonda es una
estructura continua conocida con el nombre de Infinito , pues vista
desde un lado se presenta como dicho símbolo.
El autor de este proy ecto emplea dos clases de aceros, uno es el
acero corten para la resolución de la forma del infinito, realizada
con un tubo de 30 cm radio 201 ; el otro es acero inoxidable para la
materialización de ocho postes de sección cruciforme formada por
201 V er planos de acotación y situación, más la fotografía aérea de la obra Infinito, anexo 3,
figuras de la 22 a la 24.
Figura 64. Infinito.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
509
la unión de cuatro secciones de forma en l , cada uno de ellos tiene
diferentes alturas y es donde se posa la forma metálica sin fin. El vo -
lumen tridimensional tiene en su base una forma redonda construi-
da con piedras volcánicas y enmarcada por otro círculo de césped
artificial (v er figura 64).
Otros datos:
A finales del 2005 comienzan las obras de un gran vial en la zona
este de Murcia, conocido como av enida Reino de Murcia, cuyo ob-
jetivo es aliviar la circulación en el centro de la ciudad y dar servicio
a la nuev a zona de edificaciones de ese lado de la ciudad. La aveni -
da une la parte norte con el lado este de la ciudad, comenzado en
la av enida Juan de Borbón a la altura de la rotonda de los Cubos ,
y finalizando en la rotonda Homenaje a los poetas de la carretera de
Alicante.
El diseño de la obra le corresponde al ingeniero Juan Antonio Blan -
co, funcionario de Urbanismo. La construcción de la obra finalizó en
la rotonda entre diciembre de 2006 y enero de 2007 202 , empleando los
mismos materiales que utilizó en la rotonda de los Cubos .
Entorno:
En el vial Reino de Murcia —unido al vial de Juan de Borbón a la al-
tura de la rotonda de los Cubos y, por el otro extremo, a la carretera
de Alicante, a la altura de la rotonda de los Poetas —, en el centro del
vial, hay una rotonda de 49,30 m de diámetro. Ahí se instala la obra
titulada Infinito . Por la zona norte de la rotonda se encuentra una
vivienda unifamiliar de dos plantas y el resto del paisaje se forma
por grandes zonas de descampados y por paneles de publicidad
comercial.
Conserv ación:
La escultura Infinito presenta un estado óptimo de conserv ación.
202 M. M. J., «Más larga que las obras del Escorial», La V erdad, 19 de febrero de 2007, pág. 5.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
516
112. HOMENA JE AL POET A
R UBÉN D ARÍO . 2009
A utor:
Antonio Campillo Párraga
Año de Inauguración: 2009
Materiales: Piedra y bronce
Localización: P laza de la Cruz Roja
Figura 67. Homenaje al
poeta Rubén Darío.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
517
Descripción:
El Homenaje a Rubén Darío se compone de dos partes: la primera
es un pedestal de perímetro cuadrado simulando una columna sin
capitel, compuesta por cuatro alturas realizadas en piedra arenisca
y posadas sobre un cimiento de hormigón; la base de la columna se
forma por un bloque de tamaño superior al perímetro que tienen los
tres bloques que forman el fuste. En el segundo bloque del fuste, en
la cara frontal, hay una inscripción donde se puede leer:
la ciudad de murcia y
sus hijos aniceto diana
garcía y sra. en homenaje
a rubén darío poeta
de la hispanidad
25 - ii - 78
La segunda parte de la obra se compone de una cabeza , retrato
del poeta Rubén Darío realizado en un gran formato, con una altura
de 0,70 m. Fue resuelto con un modelado expresivo (ver figura 67)
y fundido en bronce en la fundición madrileña de Capa 208 . La forma
escultórica se asienta en un pequeño bloque de mármol gris, sobre
el pedestal de piedra arenisca.
Otros datos:
El retrato de Rubén Darío fue modelado en Madrid por el escultor
Antonio Campillo Párraga en 1969, en el estudio de la artista María
de Molina. T endrán que pasar nuev e años para que el retrato del
poeta nicaragüense se inaugure, el 4 de marzo de 1978 209 en Murcia,
en el jardín Chino (hoy, paseo del T eniente Flomesta). Debido a las
obras de remodelación del antiguo jardín Chino, la escultura del
poeta Rubén Darío fue retirada a un almacén municipal.
208 Junto a la firma del escultor situada en el lado izquierdo, en la zona del cuello, se halla
el sello de la fundición Capa.
209 V era, P., «Inauguración del monumento a Rubén Darío», Línea, 4 de marzo de 1978, pág.
6. Andreu, A., «Inauguración del monumento a Rubén Darío», La V erdad , 4 de marzo de 1978,
pág. 32.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
518
La obra se recuperó por medio del programa «Murcia que se
fue». Antes de ocupar su emplazamiento actual, fue restaurada por
medio del citado programa 210 en la fundición murciana Fundimetal,
para ser reinaugurada el día 28 de octubre de 2009. Finalizado el
proceso de recuperación de la obra artística, proponen ponerla de
nuevo en su emplazamiento inicial, pero al autor no le conv ence
y sugiere a su legatario, Juan Pérez Ferra, una semana antes de su
muerte 211 , que le diga al alcalde que el sitio más idóneo para la ubi-
cación del Rubén Darío es el jardín lateral en la plaza de la Cruz Roja,
junto al edificio de la Conv alecencia, lugar que el consistorio aceptó
para ubicar la escultura.
La inscripción citada en el pedestal hace referencia a las perso-
nas que financiaron el monumento 212 . Fue la embajada nicaragüen-
se en Madrid la que hace el encargo al escultor Antonio Campillo
para que realice la escultura, que «fue un regalo patrocinado por un
particular por la gran manifestación solidaria que Murcia tuvo con
Nicaragua en el terremoto de Managua» 213 .
P ara concluir con los datos del monumento, hay que indicar que
en el libro Escultores murcianos del siglo xx se cita la escultura de Ru-
bén Darío en el capítulo dedicado a Antonio Campillo: «Magnífico
busto de bello modelado, primero en barro, más tarde fundido en
bronce» 214 , información errónea, y a que el modelado de la escultura
fue sobre escayola directa, lo que se puede v erificar por una foto -
grafía de la construcción del modelado del retrato 215 publicada en el
libro Antonio Campillo (2008) (v er figura 68).
210 Programa dedicado a la recuperación del patrimonio murciano que comienza su apli -
cación en el año 2008.
211 En su testamento, Antonio Campillo deja todo su legado artístico a su gran amigo Juan
Pérez Ferra, encargado de gestionar las últimas voluntades del artista, una de las cuales es la
nuev a ubicación de la escultura de Rubén Darío.
212 Andreu, A., ibíd ., «Inauguración del monumento en homenaje a Rubén Darío, con la asis -
tencia del embajador de Nicaragua, siendo donado por Aniceto Diana García y su esposa».
213 Páez Burruezo, M., Antonio Campillo. Herencia mediterránea. Murcia: Fundación Cajamur-
cia, 2011, pág. 113.
214 vv. aa ., Antonio Campillo , op. cit., págs. 24 y 25.
215 V er fig. 71: «Modelado en escayola directa del Homenaje a Rubén Darío », en Páez Burrue-
zo, Antonio Campillo , op. cit. , págs . 24 y 25.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
519
Entorno:
El Homenaje a Rubén Darío se ubica en el lado oeste de la plaza de la
Cruz Roja; frente a la escultura se encuentran el Monumento a Ab-
derramán II 216 y el cauce del río Segura, por detrás está el edificio
de gestión univ ersitaria y la calle Escopeteros, por la izquierda se
localiza el antiguo Hospital de la Cruz Roja, hoy día cerrado por su
estado ruinoso, y a la derecha se sitúa el edifico de la Conv alecencia
destinado al rectorado de la univ ersidad.
Conserv ación:
La obra artística presenta muy buen estado de conserv ación. La úl-
tima interv ención de restauración consistió en una limpieza de la
superficie, realizada tras recuperarla de los almacenes municipales
para reinaugurarla en su emplazamiento actual, en octubre de 2009.
216 V er obra catalogada con el núm. 96 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
Figura 68. Modelado
en escayola directa del
Homenaje a Rubén Darío.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
520
113. AL GREMIO DE AR TESANOS . 2009
A utor: Zigurat
Año de Inauguración: 2009
Material: Resina de poliéster con fibra de vidrio, hormigón y acero
corten
Medidas: 2,5 m (solo la mano)
Localización: Calle Actor Francisco Rabal
Figura 69. Al gremio de
artesanos.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
521
Descripción:
La forma escultórica está constituida por dos alturas, la primera de
ellas se compone de un bloque de hormigón de color gris cubierto
por su cara delantera, trasera y superior con unas planchas de acero
corten oxidado en tonos marrones; en la plancha delantera y trase-
ra, en su zona superior, se halla recortado con láser el logotipo de
los artesanos de la Región de Murcia, y en su zona inferior tiene la
inscripción:
artesanía
región de murcia
La segunda altura está ocupada por la forma tridimensional de
una mano derecha (ver figura 69) de gran tamaño (unos 2,5 m de
altura) representada con la palma de la mano abierta. La escultura
está materializada con fibra de vidrio y resina de poliéster, y la su -
perficie está acabada con una pátina de falso bronce en tonos ma -
rrones y dorados.
Otros datos:
La historia de esta obra escultórica se inicia en las navidades de
2008, cuando el Concurso Nacional de Artesanía concede el primer
premio a la empresa Zigurat. En el stand de la empresa había una
mano de grandes dimensiones que se convirtió en el atractivo de
la feria. Esta escultura con forma de mano fue inaugurada el 24 de
noviembre de 2009, y ese mismo día el Ayuntamiento de Murcia
emitió un comunicado avisando de la inauguración de la obra en el
espacio público.
La base de la escultura fue realizada por le empresa Fundición
de Arte Fundimetal y la mano por la empresa Zigurat. Esta es la
segunda obra escultórica que se halla en el espacio urbano de la
ciudad realizada en fibra de vidrio y resina de poliéster (la primera
fue Frouida ) .
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
522
Entorno:
En el centro de una pequeña rotonda ubicada al final de la calle
Actor P aco Rabal se halla la obra dedicada Al gremio de artesanos . La
palma de la mano de la escultura está orientada hacia la calle Actor
P aco Rabal; por la parte trasera y por la izquierda está el jardín del
Salitre, y a la derecha queda el edificio de la Asociación de Artesa -
nos de Murcia.
Conserv ación:
La gran mano presenta un óptimo estado conserv ación. Solo seña-
lar la presencia de unas pintadas en la parte trasera de la base y
también que, a causa de la lluvia, el bloque de hormigón tiene una
mancha v ertical de óxido por los laterales que no están cubiertos
por la plancha de acero.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
523
114. EQUILIBRIO . 2009
A utor:
Juan Antonio Blanco
Año de Inauguración: 2009
Material: Hormigón, piedras, acero corten, acero inoxidable y
metacrilato
Localización: A venida de Madrid
Descripción:
La obra escultórica Equilibrio está formada por nuev e columnas ci-
líndricas, ocho de ellas idénticas. Describiremos uno de estos ocho
cilindros: es de grandes dimensiones, tanto en su longitud como en
su diámetro, está hueco por dentro y se divide en cuatro partes, la
primera de ellas es un tubo de acero corten que ocupa casi toda la
longitud del cilindro, en el externo superior hay un trozo de cilin-
dro de metacrilato y, cerrando el cilindro, otro de menor longitud
Figura 70. Equilibrio.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
524
que tiene una tapa en su parte superior; por la parte inferior del me-
tacrilato hay una anilla de acero inoxidable. En el extremo inferior,
el poste tiene un anclaje en forma de bisagra que los une al suelo,
dando una inclinación diferente a cada uno de los ocho cilindros.
Si los observ amos en el sentido de las agujas del reloj, el primer ci-
lindro tiene una inclinación muy próxima al suelo, el siguiente está
más elev ado, y así sucesiv amente, hasta llegar al número ocho, que
aparece casi v ertical.
El cilindro diferente, que se encuentra en el centro de la compo-
sición, está realizado en hormigón armado de color gris y tiene un
diámetro mayor que los otros cilindros; en la parte superior tiene
una anilla de acero inoxidable de donde salen ochos largos tirantes
de acero inoxidable hacia las anillas de cada uno de los cilindros
(v er figura 70), siendo la unión entre el cilindro de hormigón y el
resto de cilindros.
Toda la base de la rotonda se forma con piedras blancas de canto
redondo. Dentro de esta hay ocho círculos bajo cada uno de los cilin -
dros metálicos, construidos con piedras de canto romo de color ma -
rrón oscuro, formando un contraste de color con el gris del hormigón
del poste central y con el resto de piedras blancas de la superficie.
Otros datos:
El diseño de la obra fue realizado por el ingeniero Juan Antonio
Blanco, funcionario de la sección de Urbanismo del Ayuntamiento
de Murcia, y la construcción se llevó a cabo durante 2009 217 . El autor
también ha realizado la ambientación de diferentes rotondas, como
la de los Cubos, la del Infinito , etc . Los ocho postes metálicos con el
anillo de metacrilato en la parte superior proy ectan luz en la noche.
Entorno:
En la última rotonda del vial de la av enida de Madrid se halla una
rotonda de grandes dimensiones, en cuyo interior se ubica la obra
titulada Equilibrio . El entorno que rodea a la obra se compone en el
217 «Tres obras mejorarán los accesos al campus, al Tiro y a Nuev a Condomina», La V er-
dad , 29 de diciembre de 2009, pág. 12.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
525
lado norte y sur por un grupo de nav es industriales, alguna de ellas
abandonadas; por el este se encuentran una gasolinera y el cemen-
terio municipal de Espinardo, y en el oeste, un concesionario de
coches y el edificio de la Editorial Diego Marín.
Conserv ación:
La obra presenta un buen estado de conservación. Solo hay que se-
ñalar que entre las piedras aparece v egetación.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
532
Descripción:
La obra se divide en tres alturas. En la primera de ellas hay un pe-
destal construido por un bloque de hormigón cubierto en tres de
sus caras con una plancha de acero corten; las planchas que marcan
la cara delantera y la trasera son idénticas, sobre ellas se puede v er
en la parte superior derecha el escudo del ayuntamiento de Murcia
y a la izquierda el logo de la escultura expuesta, que además contie-
ne la siguiente inscripción:
ayuntamiento de murcia
premio ciudad sostenible 2009
La segunda altura consiste en un poste v ertical de sección cua-
drada de gran longitud. La tercera altura está ocupada por una si-
lueta con forma de pez colocada horizontalmente y realizada tam-
bién con el mismo perfil que tiene el poste vertical (v er figura 73). La
escultura fue materializada en acero corten y la superficie presenta
una pátina de óxido oscuro. La base de la obra se realizó con un do-
ble círculo en planta: el interior tiene piedras blancas de canto romo
y, el exterior, césped artificial.
Otros datos:
La obra ganó el premio internacional otorgado por Naciones Uni-
das en la convocatoria del viii Concurso de Buenas Prácticas (2010):
«Se trata de una iniciativ a dirigida a identificar políticas y actuacio -
nes urbanas que se hay an mostrado eficaces desde unos criterios de
sostenibilidad para mejorar las condiciones de vida en las ciudades
y pueblos» 225 .
El autor del diseño premiado fue Amando López Gullón. La es-
cultura se instaló en el espacio público en mayo de 2010.
Entorno:
El Premio Ciudad Sostenible preside una rotonda de pequeñas dimen-
225 «La ONU reconoce al Ayuntamiento de Murcia los logros de sostenibilidad», La V er-
dad , 29 de mayo de 2009, pág. 15.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
533
siones en la confluencia de la avenida Mariano Rojas y la avenida de
la Real Academia de la Medicina. El entorno que rodea la escultura
se forma, por el norte, con un grupo de viviendas unifamiliares de
planta baja; por el sur y el este, establecimiento comerciales y en el
suroeste una zona de descampado.
Conserv ación:
La obra presenta un óptimo estado de conserv ación.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
534
P arque Escultórico Antonio Campillo
(Primer a F ase, 2010).
Son diez las esculturas que forman la primera fase del parque escul-
tórico Antonio Campillo, inaugurado el 26 de noviembre de 2010 226 :
La garza, La danza, Saltando a la comba, La cansera, Busto de Antonio
Campillo, Desafiando al viento, Homenaje a la mujer murciana, A coscole -
tas, La cigarra y La pechugona , que se describen a continuación. Todas
son del escultor Antonio Campillo, excepto el Busto de Antonio Cam-
pillo , obra de Marta Balmesada.
Antes de su muerte, el escultor donó al Ayuntamiento, en 2009,
cinco de las obras del parque: La garza, La pechugona, La cigarra, Ho-
menaje a la mujer murciana y La cansera. Las cuatro esculturas res-
tantes 227 fueron también donadas al Ayuntamiento por Pérez Ferra,
a iniciativ a de la fundación del escultor. Las nueve esculturas de
Campillo fueron realizadas en la fundición Bronces Artísticos, S.L.,
en Madrid; los pedestales se hicieron en la fundición murciana Fun-
dimetal.
En el acto de inauguración del parque —ubicado entre las av e-
nidas Príncipe de Asturias, Marqués de los Vélez y Europa— asis-
tieron el presidente de la Comunidad A utónoma, V alcárcel Siso; el
alcalde de Murcia, Cámara Botía; representantes de la fundación
Antonio Campillo, familiares del escultor, artistas amigos de Cam-
pillo y vecinos de la ciudad. No hubo discurso oficial, sino la pre -
sentación de la historia de cada escultura, narrada por Juan Pérez
Ferra, legatario de la obra de Campillo.
Las esculturas de Campillo en esta primera fase del parque for-
man una serie con algunas características idénticas, que describi-
mos aquí para evitar repetirlas en cada obra:
Todas se componen de dos alturas, la primera de las cuales está
formada por una base cúbica realizada en hormigón de color gris
226 Soler, P., «El parque Campillo y a es una realidad», La V erdad, 27 de noviembre de 2010,
pág. 20.
227 Íd., «Campillo se hace eterno», La V erdad , 26 de noviembre de 2010.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
535
y por una chapa de acero corten en forma de U invertida, finaliza -
da mediante oxidación del propio material y colocada sobre la cara
superior del bloque de hormigón, cubriendo las caras delantera y
trasera, dejando una separación de 5 cm entre el hormigón y el ace-
ro para crear profundidad. En la lámina de acero delantera aparece
una inscripción en letras mayúsculas donde se lee el título de cada
escultura. En la lámina trasera, en el lateral inferior derecho, se halla
un logo con la forma de unas tenazas y la inscripción «fundimetal.
es». Las esculturas están firmadas en la base por su autor: «A. Cam -
pillo».
Todas ellas están realizadas en bronce por el procedimiento de la
cera perdida. La superficie se presenta con una textura suav e y sus
formas fueron resueltas esquemáticamente, sin detalles, quedando
el volumen de las figuras como si estuvieran envueltas por algún
tejido. Están acabadas con una pátina en tonos marrones y matices
v erdosos.
Alrededor de las esculturas hay un manto de césped y árboles
mediterráneos, como olivos y palmeras.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
536
118. LA G ARZA. 2010
A utor:
Antonio Campillo Párraga
Año de Inauguración: 2010
Material: Bronce, acero corten y hormigón
Localización: A venida Príncipe de Asturias
Figura 74. La garza.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
537
Descripción:
La segunda altura de La garza está compuesta por una figura feme -
nina sentada en una silla típica murciana, resuelta a una escala hu-
mana. La mujer está desnuda e inclinada hacia delante, observ ando
su pie derecho, que tiene alzado; sus brazos están estirados y con las
dos manos se toca la pierna derecha, cerca del tobillo (ver figura 74) .
Llev a el pelo recogido con un moño en la parte trasera de la cabeza.
La obra está seriada con el número 3/6.
Entorno:
A la derecha y frente a La garza está la av enida Príncipe de Asturias,
a la izquierda la av enida de Europa y a su espalda la obra escultó-
rica La danza 228 .
Conserv ación:
La escultura presenta muy buen estado de conserv ación.
228 V er obra catalogada con el núm. 119 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
538
119. LA D ANZA. 2010
A utor:
Antonio Campillo Párraga
Año de Inauguración: 2010
Material: Bronce, acero corten y hormigón
Medidas: 1,20 m
Localización: A venida Príncipe de Asturias
Figura 75. La danza.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
539
Descripción:
La segunda altura de esta obra se compone por una figura femenina
colocada de pie, elevándose hacia arriba al estar apoy ada sobre las
puntas de los pies, con la mirada hacia el frente y recogido su pelo
con una coleta alta, los brazos estirados hacia detrás y el pie izquier-
do ligeramente más adelantando que el derecho (ver figura 75) . Tie-
ne una altura de 1,20 m. La obra está seriada con el número 3/8.
Otros datos:
El boceto de esta escultura fue publicado en el libro Antonio Campi-
llo. Herencia mediterránea 229 .
Entorno:
Frente a La danza está la av enida Príncipe de Asturias, por su lado
derecho Saltando a la comba , a la izquierda la avenida de Europa y
la escultura La garza , y a su espalada un bloque de viviendas unifa-
miliares.
Conserv ación:
Trascurridos nuev e meses desde que se inaugurara el parque escul-
tórico, en agosto de 2011, aparecieron arrancadas 230 de su pedestal
dos de las diez esculturas del parque: una fue La danza , que estamos
analizando, y la otra Saltando la comba . Las esculturas fueron trocea-
das y v endidas como chatarra, pero se logró recuperar el metal en
una chatarrería del barrio de Espinardo y con ese material se volvie-
ron a fundir las mismas obras para reponerlas en su lugar, siendo
inauguradas de nuevo en junio de 2012 231 , acto que presidieron el
alcalde de Murcia y miembros de la fundación Antonio Campillo.
Hoy la segunda reproducción presenta muy buen estado de conser-
v ación.
229 Páez Burruezo, M., Antonio Campillo. Herencia mediterránea , op. cit. , pág.138, boceto de la
escultura Saltando a la comba .
230 Madrid, M., «Roban dos mujeres de Campillo», La V erdad, 27 de agosto de 2011, pág. 14.
231 «Las obras robadas de Antonio Campillo vuelven al parque», La V erdad, 6 de junio de
2012, pág. 17.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
540
120. SAL T ANDO A LA C OMB A. 2010
Figura 76. Saltando
a la comba.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
541
A utor:
Antonio Campillo Párraga
Año de Inauguración: 2010
Material: Bronce, acero corten y hormigón
Medidas: 1,20 m. de alto
Localización: A venida Príncipe de Asturias
Descripción:
La segunda altura de esta obra se compone por una figura femenina
colocada de puntillas, con la cabeza girada hacia su izquierda y el
pelo recogido con moño alto, los brazos los posiciona estirados ha-
cia abajo manteniendo con sus manos una cuerda que tiene entre las
piernas a la altura de las rodillas; el pie izquierdo está ligeramente
más adelantando que el derecho (v er figura 76). La figura mide 1,20
m. La obra está seriada con el núm. 7/8.
Otros datos:
En el museo de Bellas Artes 232 está expuesta una escultura con el
título La primav era (84,5 x 32,5 x 28 cm); esta figura es idéntica en su
forma y composición a la escultura Saltando la comba 233 expuesta en
el parque escultórico Antonio Campillo, por lo que se puede afir -
mar que es el boceto de la escultura pública, con título diferente.
Entorno:
Frente a la escultura Saltando a la comba está la av enida Príncipe de
Asturias, a la derecha se halla la escultura La cansera 234 y un viejo
olivo, a la izquierda la escultura La danza 235 y a su espalda otro olivo
y un edificio de viviendas.
232 Consúltese en el cap. 6. «Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura
pública de la ciudad de Murcia, apartado 6.3.2.3. Museo de Bellas Artes».
233 Páez Burruezo, M., Antonio Campillo. Herencia mediterránea, op . cit., pág. 140. Boceto de
la escultura Saltando a la comba .
234 V er obra catalogada con el núm. 121 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
235 Íd., núm.119.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
548
Descripción:
La segunda altura de esta obra se compone por una figura femenina
situada de pie, desnuda, con la mirada al frente y recogido su pelo
en un moño por detrás de la cabeza. Los brazos se estiran hacia aba-
jo, con el dedo pulgar de la mano derecha se toca el muslo derecho;
el brazo izquierdo lo tiene separado del cuerpo formando una línea
paralela con él. El pie derecho se posa completamente sobre la línea
del suelo y el pie izquierdo se apoy a con los dedos, con el talón del
pie en el aire, en la acción de dar un paso (ver figura 79). La obra
está seriada con el núm. 7/8.
Entorno:
Frente a la escultura Desafiando al viento está la avenida Príncipe de
Asturias, a la derecha la escultura A coscoletas 244 , a la izquierda el
busto de Antonio Campillo 245 y a su espalda un bloque de viviendas.
Conserv ación:
Desafiando al viento presenta muy buen estado de conserv ación.
244 V er obra catalogada con el núm. 125 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
245 Íd., núm.122.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
549
124. HOMENA JE A
LA MUJER MUR CIANA. 2010
A utor:
Antonio Campillo Párraga
Año de Inauguración: 2010
Material: Bronce, acero corten y hormigón
Medidas: 90 x 45 x 70 cm
Localización: A venida Príncipe de Asturias
Figura 80 . Homenaje a la
mujer murciana.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
550
Descripción:
La segunda altura de esta obra se compone por una figura feme -
nina sedente sobre una silla típica murciana con las patas traseras
alzadas en el aire. La mujer está desnuda e inclinada hacia delante,
sus brazos están estirados y en sus manos tiene un paño con el que
se está secando los pies, que están de puntillas; los pies y las patas
delanteras de la silla son los cuatro puntos de apoyo (ver figura 80).
La figura tiene el cabello recogido con un moño en la parte trasera
de la cabeza. La obra está seriada con el núm. 7/8.
Otros datos:
La escultura original se hizo en madera, en 90 x 45 x 70 cm 246 . De
esta talla se realizaron los moldes para fundirla a bronce y ubicarla
en el parque escultórico Antonio Campillo. Esta misma obra se ha-
lla en el v estíbulo del hospital Reina Sofía y en el patio interior del
hospital Mesa Castillo.
Entorno:
Frente al Homenaje a la mujer murciana está la av enida Príncipe de
Asturias, a la derecha la escultura La cigarra , a la izquierda La can-
sera y a su espalda las obras escultóricas Desafiando el viento y A cos -
coletas .
Conserv ación:
La escultura presenta muy buen estado de conserv ación.
246 Páez Burruezo, M., op. cit., pág. 150.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
551
125. A C OSC OLET AS . 2010
A utor:
Antonio Campillo Párraga
Año de Inauguración: 2010
Material: Bronce, acero corten y hormigón
Medidas: 116 x 42 x 48 cm
Localización: A venida Príncipe de Asturias
Figura 81. A coscoletas.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
552
Descripción:
La segunda altura de esta obra se compone por dos figuras femeni -
nas de corta edad, una mayor que la otra. La de mayor edad se po-
siciona v erticalmente con los dos pies posados en el suelo, su torso
ligeramente inclinado hacia delante y con un giro al lado izquierdo;
está con la mirada también girada hacia la izquierda y llev a el pelo
recogido con dos coletas que le cuelgan por la espalda. Tiene los
brazos hacia atrás: con su mano derecha mantiene el muslo derecho
de una niña más pequeña y con la mano izquierda coge el tobillo
de la niña, que se cuelga de su espalda. La niña pequeña mira de
frente, el cabello está recogido en una coleta, con su mano derecha
coge el brazo derecho de la niña mayor y con el izquierdo se sujeta
al hombro izquierdo de la otra niña. Ambas están desnudas (ver
figura 81) . La obra está seriada con el núm. 2/8.
Otros datos:
La escultura tiene una altura de 116 x 42 x 48 cm. En el restaurante
del P alacete de la Seda se encuentra otro ejemplar idéntico, también
fundido en bronce 247 .
Entorno:
Frente a la escultura A coscoletas está la av enida Príncipe de Astu-
rias, a la derecha la escultura La pechugona 248 , a la izquierda Desafian -
do al viento 249 y a su espalda un solar sin edificar.
Conserv ación:
La obra escultórica presenta muy buen estado de conserv ación.
247 Páez Burruezo, M., op. cit., pág. 7.
248 V er obra catalogada con el núm. 127 de la investigación localizada en el cuarto periodo.
249 Íd., núm.123.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
553
126. LA CIG ARRA. 2010
A utor:
Antonio Campillo Párraga
Año de Inauguración: 2010
Material: Bronce, acero corten y hormigón
Localización: A venida Príncipe de Asturias
Descripción:
La segunda altura de esta obra se compone por una figura femeni -
na de edad av anzada y desnuda. Apoy a en el suelo la cadera y el
codo izquierdo, tiene las piernas lev antadas hacia arriba formando
una cruz al colocar la pierna izquierda sobre la derecha; su brazo
derecho está elev ado paralelamente al suelo y mira hacia arriba (ver
figura 82) . Llev a el pelo recogido con un moño en la parte trasera
de la cabeza.
Figura 82. La cigarra.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
554
Entorno:
Frente a la escultura de La cigarra está la av enida Príncipe de Astu-
rias, a la derecha la av enida Marqués de los Vélez, a la izquierda el
Homenaje a la mujer murciana y a su espalda A coscoletas y La pechu-
gona.
Conserv ación:
La escultura presenta muy buen estado de conserv ación.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
555
127. LA PECHUGONA. 2010
A utor:
Antonio Campillo Párraga
Año de Inauguración: 2010
Material: Bronce, acero corten y hormigón
Localización: A venida Príncipe de Asturias
Figura 83. La pechugona.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
556
Descripción:
La segunda altura de esta obra se compone por una mujer desnu-
da sentada en una mecedora de estructura cuadrada. La mujer está
resuelta con grandes volúmenes, en actitud serena y tranquila; su
mano izquierda se apoy a sobre su muslo izquierdo, el brazo dere-
cho cuelga hacia abajo y sujeta con esta mano un pequeño libro (v er
figura 83) . El pelo está recogido en una coleta en la parte trasera de
la cabeza. La obra está seriada con el núm. 1/8.
Otros datos:
P ara realizar La pechugona Campillo se inspira en una de las series
que realiza sobre mujer sentada en mecedora, haciendo v ariantes de
la misma: La siesta, La pechugona y En reposo ; de estas tres, el artista
selecciona La pechugona de 1967 250 , En reposo de 1972 251 y La siesta de
2004 252 para la realización del modelo en madera de pino a gran es-
cala para la exposición antológica «Antonio Campillo 2009» 253 . El ar-
tista finalizó la talla el mismo día que se inauguraba la exposición 254 ,
y cuando el presidente de la comunidad autónoma, V alcárcel Siso,
vio la talla de La pechugona , le gustó y la adquirió para los fondos de
arte de la comunidad autónoma. Finalizada la exposición, la pieza
fue llev ada a una fundición de Madrid, donde le realizaron el mol-
250 La Pechugona de 1967 mide 35 x 15 x 24 cm y hay en el mercado ocho bronces numerados
y cuatro pruebas de artista. VV . AA., Antonio Campillo, op. cit. pág. 384.
251 En reposo es una pieza única materializada en bronce. VV . AA., Antonio Campillo, op. cit., pág. 385.
252 La siesta , de 2004, está realizada en madera, con unas dimensiones de 63,5 x 28 x 58,5 cm.
Esta pieza se pasó a bronce, existiendo ocho bronces numerados y cuatro pruebas de artista,
con un ejemplar en el museo de Bellas Artes. VV . AA., Antonio Campillo, op. cit., pág. 388.
Consúltese cap. 6 (Estudios y bocetos en los fondos museísticos de la escultura pública de la
ciudad de Murcia, apartado 6.3.2.1. Museo de Bellas Artes).
253 Pérez Ferra, J., «La historia del parque escultórico Antonio Campillo», 12 de mayo de
2009, (entrevista realizada por B. P alazón Cascales). Dicha exposición ocupó cuatro espacios
significativos de la ciudad: palacio del Almudí, sala de exposiciones de la cam , iglesia San
Juan de Dios y la plaza de la glorieta de España. En el año 2008, el escultor y Juan Pérez Ferra,
su futuro legatario, quieren realizar una exposición antológica del artista, encontrándose con
la negativ a de un consejero del grupo de gobierno de la Comunidad A utónoma. La noticia
llega al presidente de la comunidad, que comunica a su consejero que esa exposición se v a
a realizar porque la v a a presidir él. Con el apoyo de V alcárcel Siso a Antonio Campillo, este
último realiza una obra escultórica de tamaño monumental, La pechugona , para agradecer
el apoyo mostrado durante el desarrollo de la exposición antológica, en VV . AA., Antonio
Campillo, op. cit .
254 Ibíd .
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
557
de para poder reproducirse en bronce.
Antonio Campillo ha dedicado gran parte de su producción es -
cultórica a obras de pequeño formato, realizando seriaciones de
diferentes temas como son: las ciclistas, la tauromaquia, el ballet,
etc., aparte de su obra con temática religiosa. En su última etapa
incide más en la realización de obras monumentales, comenzando
con obras de gran formato en 1968. La primera obra de este tipo
para el espacio público en la ciudad de Murcia fueron los reliev es,
para la Caja de Ahorros del Mediterráneo; la siguiente obra mo -
numental es el retrato del poeta nicaragüense Rubén Darío, mate -
rializada en 1978, y y a no realizará más obra monumental para el
espacio urbano de Murcia hasta los últimos diez años antes de su
muerte (ocurrida el 16 de mayo de 2009) 255 , siendo la primera obra
de este ciclo escultural el Homenaje al nazareno , de 1998. Una de las
últimas obras de cierre de este ciclo es La pechugona , realizada en
2009.
El parque escultórico surge de las negociaciones que en noviem-
bre de 2008 mantuvieron Antonio Campillo y Juan Pérez Ferra con
el alcalde Miguel Ángel Cámara. El escultor propone al edil que si
este le adquiría una de sus ciclistas para la ciudad, él se comprome-
tería a donarle cinco esculturas para distribuirlas por el espacio ur-
bano: La pechugona, La cigarra, La garza, Homenaje a la mujer murciana
y La Cansera 256 . La ubicación debía quedar de la siguiente forma: La
cigarra sería para ubicarla en una fuente con agua, y La cansera , La
garza y el Homenaje de la mujer murciana estaban destinadas a realizar
una tertulia en un jardín. Estas tres esculturas tienen una caracte-
rística en común: son tres mujeres en posición sedente y, excepto
La pechugona , todas ellas terminadas antes de la negociación con el
alcalde.
Después de que el edil aprobara la compra de la ciclista, Antonio
255 V era, P., «Falleció el escultor Antonio Campillo, penúltimo doctor Honoris Causa de la
Universidad de Murcia», La V erdad , 18 de mayo de 2009.
256 Consultar Orden del Día (30 de junio de 2010) de la junta de gobierno del ayuntamiento
de Murcia.
La escultura pública en la ciudad de Murcia: siglos xx y xxi
564
130. EV A C ON MANZANA. 2012
A utor:
José P lanes P eñalver
Año de Inauguración: 2012
Material: Bronce
Localización: Jardín Pintor P edro Flores
Figura 86. Ev a con
manzana.
Descripción de las obras: Cuarto periodo, primeros quince años del siglo xxi : 2001-2015
565
Descripción:
La obra artística se compone de dos alturas; la primera está com-
puesta por una columna prismática, el fuste y la base de la misma
están realizados en piedra artificial y el capitel en mármol blanco
de Macael; sobre su lateral izquierdo se lee la siguiente inscripción:
josé planes peñalver
En la segunda altura se halla una figura femenina en posición de
pie y desnuda con un contraposto sobre su pierna derecha; tiene los
brazos pegados al cuerpo: con el derecho cubre su abdomen obli-
cuamente colocando la mano sobre su cadera izquierda a la v ez que
sujeta una tela que cae al suelo cubriendo las piernas por la parte
trasera. Su brazo izquierdo lo tiene doblado hacia arriba, mante-
niendo con esta mano una forma redonda que simula una manzana
y que está apoy ada sobre su hombro izquierdo. Su cabeza está gira-
da hacia la derecha y con el punto de vista hacia el suelo, el cabello
suelto cae sobre los hombros (v er figura 86). La figura se posa sobre
una base cuadrada donde está la firma del escultor y la inscripción
de seriado 2/6 . La escultura está materializada en bronce y patinada
en tonos negros.
Junto a la obra artística se ha colocado una piedra irregular de
mármol blanco que tiene labrada y pulida una sola cara en plano; en
esta parte del volumen se observ a una inscripción en color rojo con
datos explicativos de la obra:
«eva con manzana»
obra del escultor
josé planes peñalver 1893 - 1974
esta obra se ha inaugurado
siendo alcalde de murcia
d. miguel ángel cámara botía
murcia 11 de julio 2012
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