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La libertad en S. Anselmo

Garay Suárez-Llanos, Jesús Francisco De

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LA LIBERTAD EN S. ANSELMO JESÚS DE GARAY SUÁREZ-LLANOS La no edad del pensamien o de S. ANSELMO ha sido sub ayada nume osas eces. De modo pa icula se ha des acado Ja o iginali- dad del a gumen o on ológico pa a la demos ación de la exis en- cia de Dios. Sin emba go, las a i maciones anselmianas en o - no a la libe ad y a la e dad han pe manecido o dina iamen e en un segundo plano, aun cuando signi ican una p o unda eno ación de los plan eamien os an e io esl. De mane a muy i a se e ela en la especulación de S. ANSEL- MO su acen o c is iano, que choca en ocasiones con la adición ilosó ica g iega. Es a isión c is iana se mani ies a po ejemplo en el elie e que adquie e el aspec o mo al del ob a humano y, más en conc e o, odo lo ela i o a la sal ación y condenación del hom- b e 2. En cie o modo oda su iloso ía es un in en o de da azón de es e pun o. 1. Ace ca de la in luencia de la doc ina anselmiana sob e la libe ad en los siglos XII y XIII puede e se S. VANNI ROVIGHI, No es su l'in luence de Sain Anselme au XII siécle, en S udi di iloso ía meioe ale, I, pp. 90-141 ( id. en especial pp. 127-141); Vi a e Pensie o; Milano 1978. C . asimismo D. O. LOTTIN, Psychologie e mo ale aux Xlíe e Xílíe s écles, I, pp. 12-14; J. Duco- lo , S. A., Ed.; Gembloux, 1957. C . po úl imo R. POUCHET, La ec i udo chez Sain Anselme, pp. 247-259; E udes Augus iniennes; Pa is 1964. 2. C . F.-J. THONNARD, La pe sonne humaine dans VAugus inisme medie- al, pp. 167 y 171, en L'homme e son des ín d'ap és les penseu s du Moyen &&e> PP- 163-172 (Ac es du p emie Cong és in e na ional de philosophie mé- dié ale, Lou ain-B uxelles. 28 aü -4 sep emb e, 1958); ed. Nouwelae s, Lou ain- Pa is. 43 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS Se examina al homb e como un se capaz de sal a se o conde- na se, de ob a bien o mal. Po qué el homb e puede condena se o sal a se, po qué peca, po qué es jus o, y po qué niega a Dios: és as y o as p egun as simila es alien an en la aíz de su especu- lación. Vides quae ens in ellec um 3; la e busca sus azones. Y des- de la e c is iana esul a decisi o pa a la ida del homb e su com- po amien o mo al y consecuen emen e su sal ación o condena- ción: hay que da azón po an o de cuál es el se del homb e pa a que pueda ob a así4. Resul a lógico, po consiguien e, que la libe ad del homb e desde es a pe spec i a quede ue emen e ealzada. La insis encia en el ob a mo al descub e como condición adical la libe ad5. El homb e iene en e amen e en su pode su u u o: depende de su libe ad. El homb e dispone de sí a su an ojo: puede hace consigo mismo —con odo su se — lo que él de e mine. La posi- bilidad de la condenación apa ece como una p o unda au odispo- nibilidad: el homb e no sólo dispone de su cue po —lo puede aniquila — sino de oda su na u aleza en cuan o puede apa a se de su in. El pode de la libe ad apa ece con pa icula c udeza en el pecado del demonio, cues ión a la que S. ANSELMO dedica una ob a en e a (De casu diaboli). Si los ángeles son se es pa icula men e in eligen es, si conocen a Dios de un modo an cla o, ¿qué pode es aquél po el que el ángel puede echaza a Dios, a pesa de conoce le de un modo an pe ec o? ¿De qué modo la libe ad se opone a la e dad, incluida la e dad sob e Dios? En el caso del homb e —y más aún, después del pecado o iginal— se pod ía disimula la cues ión aludiendo a la impe ección del homb e, a las pasiones deso denadas, a la debilidad de la in eligencia y de la 3. C . P oslogium, P oemium; ol. I, pág. 94, lín. 7. Sigo la ed. de F. S. Schmi , F ied ich F omann Ve lag (Gün he Holzboog). S u ga -Bad Cann- s a , 1984. 4. En consecuencia S, Anselmo es deudo de oda la adición c is iana en es e pun o. No obs an e, el plan eamien o anselmiano o ece una cla a no edad po su in en o de aco a de un modo sin é ico y p eciso los asgos que de inen la libe ad. C . sob e es e pun o F.-J. THONNARD, O.C, p. 166. 5. C . S. VANNI ROVIGHI, Ve ica di San 'Anselmo, p. 83; en S udi di iloso ía medioe ale, I, pp. 61-89. 44 LA LIBERTAD EN S. ANSELMO olun ad, e c. Pe o nada de eso hay en el ángel que peca. Es p e- ciso, po an o, si se desea escla ece el se del homb e, de ene se en p ime luga en es e pode de la libe ad po el que dispone an comple amen e de sí, ya que se a a de un pode pa icula - men e o igina io. S. ANSELMO acome e el examen de es a cues ión en es a a- dos que o man una unidad, como él mismo señala6: De e i a e, De libé a e a bi ü y De casu diaboli1. El es udio de la e dad, en e ec o, se encuen a es echamen e ligado al de la libe ad. Sa- be qué es la libe ad equie e p e iamen e sabe qué es la e - dad, pues la libe ad no es independien e de la e dad8. Pues bien, pa a dilucida lo ela i o a la e dad dis ingue di e sos ám- bi os de la ida humana y de lo eal en los cuales a i ma que exis- e la e dad. La e dad no es ca ac e izada, po an o, como algo exclusi o del pensamien o o de las p oposiciones, sino que hay ambién una e dad de la olun ad, una e dad de las acciones, de los sen idos, de la esencia de las cosas... La e dad a ec a a odo el homb e y a odas las cosas. El elemen o cen al de la de inición de e dad lo p opone S. ANSELMO en el inicio del De e i a e al examina un p ime ám- bi o de e dad: la e dad de los enunciados9. A i ma que oda e dad es ec i ud ( ec i udo)10, siendo la ec i ud hace lo que se debe n. Así, pa a el enunciado, hace lo que debe es signi ica lo 6. C . De e i a e (De e .), P ae a io; I, 173, 3 y 174, 4. 7. Un examen de la libe ad en el a ado Cu deus homo, desde el pun o de is a de la so e iología, puede e se en P. SCHWAGER, Logik de' F eihei und des Na u -Wollens. Zu E lósungsleh e Anselm on Can e bu y, en Zei sch- i ü ka holische Theologie, 1983 (105), pp. 125-155. Vid. ambién desde la misma pe spec i a, G. GRESHAKE, E lbsung und F eihei , en Theologische Qua alsch i , 153 (1973), pp. 323-345. 8. C . E. R. FAIRWEATHER, T u h, jus ice and mo al esponsibili y in he hough o S . Anselm, pp. 386-387 (en L'homme e son des ín d'ap és les penseu s du Moyen Age, pp. 385-391). 9. C . De e ., cap. II, I, 177-180. Ace ca de la e dad en S. Anselmo, c . K. FLASCH, Zum Beg i dé Wah hei bei Anselm on Can e bu y, en Philosophisches Jah buch, 1964/1965, pp. 322-352 y R. POUCHET, O.C, passim (en pa icula pp. 55-91). 10. C . De e ., c. II, I, 178, 25. 11. C . ibid., c. II; I, 179, 2. Respec o al debe , c . S. AGUSTÍN, De libe- o a bi io, III, 16, 45-46. 45 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS que debe, es o es, signi ica que es lo que es I2; po consiguien e,, en eso consis e su ec i ud o e dad. ¿Y en qué consis e hace lo que se debe? En hace aquello pa a lo cual algo es á hecho 13, es o es, en hace su in. En consecuencia, la e dad es hace el in, cumpli lo. La e dad es la ealización del in pa a lo que al- go exis e 14. Algo es e dade o en la medida que es su in. La no- edad de es e plan eamien o de la e dad es que la e dad no es conside ada p ima iamen e como algo que haya de se conocido, sino como algo que ha de hace se 15: la e dad, desde es a pe s- pec i a no es conocida sino más bien hecha. La e dad se hace. Aho a bien, hace lo que debe pa a la enunciación no es sola signi ica que es lo que es y que no es lo que no es, sino ambién la enunciación hace lo que debe cuando simplemen e signi ica la que enuncia pues o que la enunciación es á hecha ambién pa a signi ica 16. Hay, po an o, dos ipos de e dad o ec i ud en la enunciación, aunque o dina iamen e no se suela llama e dade a más que a la enunciación que signi ica que es lo que es 17. Es os dos sen idos de e dad poseen asgos di e sos: signi ica lo que enuncia es algo inmu able y siemp e lo iene la enunciación 18. Una enunciación no puede no signi ica . La enunciación signi ica siem- p e po na u aleza (na u ali e ) 19. Es a e dad o ec i ud la iene po an o siemp e la enunciación. Sin emba go, el signi ica que es lo que es no siemp e lo iene la enunciación: es mudable. Es a segunda es una e dad que no se posee po na u aleza sino acci- den almen e y según el uso (acciden ali e e secundum usum)20. Signi ica que es lo que es, es algo acciden a! pa a la enunciación y depende del que usa la enunciación. Así pues, es pa en e que hay 12. C . ibid., c. II; I, 178, 12. 13. C . ibid., c. II; I, 178, 8; 179, 6; 179, 11-12. 14. C . K. FLASCH, O.C, p? 328: «Wah is alies das, was e üll , wozu es da is , was es solí. (...). Wah hei is die E üll hei eine inne en No m». 15. La uen e de inspi ación de es e plan eamien o anselmiano son de e - minados ex os bíblicos: c . R. POUCHET, O,C, pp. 29-34. 16. C . De e . c. II; I, 178, 28 ss. 17. C . ibid., c. II; I, 179, 1. 18. C . ibid., c. II; I, 179, 13-14. 19. C . ibid., c. II; I, 179, 14. 20. C . ibid., c. II; I, 179, 14-15. 46 LA LIBERTAD EN S. ANSELMO dos sen idos de e dad mani ies os en la enunciación21: la e - dad que siemp e se hace (inmu able y na u al) y la e dad que só- lo se hace en ocasiones (mudable, acciden al y dependien e del uso). Una alude a un in de la enunciación (signi ica lo que enun- cia), la o a a o o in de la enunciación (signi ica que es lo que es). Po eso, la e dad puede exis i en una p oposición alsa22. Po lo demás, lo ela i o a la enunciación es álido pa a cualquie o o signo —p. ej. un ges o, un mo imien o...— que si a pa a a i ma o nega algo23. Del mismo modo cabe deci que un pensamien o (cogi a ionem) es e dade o cuando es lo que juzgamos que es, y no es lo que juzgamos que no es 24, pues o que el pensamien o exis e pa a juz- ga que es lo que es y que no es lo que no es 25. El pensamien o iene un in y es e dade o cuando lo cumple. Igualmen e hay ambién una e dad de la olun ad que consis e en que e lo que se debe26. Y del mismo modo cabe e e i se a la e dad de los sen idos, los cuales ob an la e dad al hace lo que deben27. Los sen idos, po lo demás, siemp e hacen la e dad ya que el e o que se iende a impu a les no es suyo sino del juicio pos e io del alma (indicio animae) 28. Los sen idos hacen siemp e lo que deben. Los e e idos ámbi os de e dad —en las enunciaciones 29, en el juicio, en la olun ad30, en los sen idos31— pueden inclui se en cie o modo en un ámbi o más gene al que es la e dad de las acciones, ya que enuncia , opina , que e , sen i son acciones del homb e. En an o que la e dad se hace, en esa medida, la e - dad se encuen a p ima iamen e en la acción. Aho a bien, po acción se en ienden signi icados muy di e sos32 y en consecuen- 21. C . ibid., c. II; I, 179, 29-30. 22. C . ibid., c. II y V; I, 178, 34 y 183, 7. 23. C . ibid., c. II; I, 180, 1-3. 24. C . ibid., c. III, I, 180, 7-8. 25. C . ibid., c. III; I, 180, 12-14. 26. C . ibid., c. IV, passim; I, 180-181. 27. C . ibid., c. VI; I, 185, 1-2. 28. C . ibid., c. VI; I, 184, 26-31. 29. C . ibid., c. V; I, 183, 1-6. 30. C . ibid., c. V; I, 182, 18-27. 31. C . ibid., c. VI; I, 185, 2-3. 32. C . ibid., c. V; I, 182, 18-19. 47 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS cia los sen idos de e dad son asimismo di e sos. Ya se aludió a ello con espec o a la enunciación: hay po una pa e una e dad inmu able, na u al y necesa ia en la enunciación, que es la e dad de la signi icación simplemen e en cuan o signi ica; y hay po o a pa e una e dad mudable, acciden al y que depende del uso que es la e dad de signi ica que es aquello que es. Ambas e dades co esponden a sendas acciones: el signi ica po un lado, el a i - ma y el nega po el o o33. Asimismo pensa , que e y sen i son acciones di e en es: al sen i se ac úa siemp e como se debe de modo na u al mien as que al que e no se quie e siemp e lo que se debe34. Pe o en cualquie caso an o la e dad de los sen idos como la e dad de la olun ad son casos pa icula es de la e dad de las acciones. Y oda acción es e dade a si ob a lo que debe, es o es, si ealiza su in. Se obse a aho a ácilmen e el con as e en e los plan eamien- os de S. ANSELMO y la adición ilosó ica g iega35: la e dad no es exclusi a de las p oposiciones o de la in eligencia en e a las demás ac i idades del homb e, sino que a ec a a odo su ob a . La e dad no es sólo algo pa a deci o pa a pensa sino pa a i i : la e dad ha de se i ida, hecha po odo el homb e. E ec- i amen e aquí lo que de e mina la exis encia de la e dad es el cumplimien o del in o del debe —pues eso es la ec i ud— y oda acción iene un in que puede se cumplido. En la medida que se cumple el in, se i e la e dad, se hace la e dad. ANSELMO ilus a es as ideas con una ase de las Esc i u as que si e de hilo conduc o de los es a ados36: «omnis enim qui male agi , odi lucem»; «qui au em aci e i a em, eni ad lu- cem» 37. La e dad se hace, se ob a. La e dad se opone al mal: 33. C . ibid., c. V; I, 183, 1-6. 34. C . ibid., c. IV passim; I, 180-181. 35. C . K. FLASCH, O.C, p, 327: «Schon beim e s en Lesen des Dialogs áll au : die e hische F ages ellung und Te minologie du chd ing das ganze kleine We k. Theo e ische und p ak ische Ve nun sind hie noch nich (wie- de ) zu eine ela i en Scheidung auseinande ge e en wie bei A is ó eles und in de a is o elisie enden Scholas ik». 36. C . R. POUCHET, o.c, p. 29. 37. lo. 3, 20-21. C , Dé e ., c. V; I, 181, 13-14. Vid. R. POUCHET, o.c, pp. 62-63. 48 LA LIBERTAD EN S. ANSELMO ob a sin e dad —sin ec i ud— es ob a mal, mien as que ob a con e dad o ec i ud es ob a bien. Hace la e dad es ob a bien38. Ve dad y bien se iden i ican. Si la e dad se ob a y es algo p opio de las acciones; si la e dad se hace cuando se ealiza el in de la acción; en onces ob a o hace la e dad equi ale a ob a o hace el bien, siendo bien el in. Po lo demás la e dad es luz39: es la mani es ación de la luz. Cuando se hace la e dad, se llega a la luz: la e dad es el des elamien o de la luz. La luz es á supues a en oda iluminación o des elamien o de la e dad. Po eso, la luz en cie o modo an ecede al ob a la e dad. Pe o pa a- lelamen e, a la luz se llega: cabe un des elamien o p og esi o de esa luz o igina ia. Aho a bien, el cumplimien o del in o del debe se da no sólo en las acciones del homb e sino en odas las cosas: en e ec o, la e dad o ec i ud se halla en la esencia de odo lo eal en cuan o es lo que debe se . Y cada cosa es lo que debe se en an o es lo que es en la e dad sup ema40. Po ello, la e dad de las cosas no admi e e o , pues las cosas no pueden no se lo que son en la e dad sup ema41. Así pues, la causa de la e dad de las cosas se encuen a en la e dad sup ema42. Y en gene al, la e dad sup ema es causa de cualquie o a e dad43: El plan eamien o de S. AN- SELMO exige e ec i amen e la e e encia a una causa de las di e sas e dades en an o que oda e dad implica la alusión al in de la cosa o de la acción. El pa a qué úl imo pa a el que es án hechas odas las cosas es causa de oda e dad. El in es causa de la e - dad de las cosas y de las acciones. Y en consecuencia cabe deci que 38. «Sed sen en ia es omnium quia qui aci quod debe , bene aci e ec i udinem aci . Unde sequi u quia ec i udinem ace é es ace é e i a em. Cons a namque ace é e i a em esse bene ace é, e bene ace é esse ec i u- dinem ace é. Qua e nihil ape ius quam e i a em ac ionis esse ec i udinem» (Dé e ., c. V; I, 181, 24-28). 39. C . ibid., c. V; I, 182, 12-13. 40. C . ibid., c. VII; I, 185, 25-26. 41. C . ibid., c. VII; I, 185, 20-24. 42. C . ibid., c. X; I, 190, 9-10. 43. C . ibid., c. X; I, 190, 6-7. Sob e es e pun o, c . J. RASSAM, Exis ence e e i é chez sain Anselme. A chi es de Philosophie, XXIV, II (1961), pp. 330-337. C . asimismo R. POUCHET, O.C, pp. 63-64; K. FLASCH, o.c, pp. 336-348. 49 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS la e dad de las cosas es causa de la e dad de los enunciados y de los pensamien os, pues la e dad de las cosas es el pa a qué, el in de la e dad de los enunciados y los pensamien os. Un juicio y una p oposición son e dad cuando exp esan el in de las cosas. La e dad de los enunciados y de los juicios, sin emba go, no es causa de ninguna o a e dad *: es deci , la e dad de la olun ad, po ejemplo, no es á causada po la e dad de los juicios ni de los enunciados. En es e pun o, ¿cómo se compagina que la e dad es é causa- da po la suma e dad y que al mismo iempo la e dad sea hecha po las acciones o las cosas? La espues a es á en la noción de in: el in es á dado a odas las cosas y en esa medida la e dad es causada; pe o cada cosa o acción ha de alcanza (hace ) el in. En e ec o, la e dad de algo no alude p opiamen e a su ealidad p esen e sino a su in: el in —aquello que debe se hecho— es lo que de ine p ima iamen e la e dad de algo. Deci la e dad de algo es deci su in, pues el aho a es inap esable. El in iene que se dado, pues no se posee, pe o puede se log ado: log a el in es hace la e dad. Sabe la e dad es sabe el in45. Deci la e - dad es deci el in, que e la e dad es que e el in. La e dad de algo no se e ie e a la ealidad ac ualmen e p esen e de ese al- go, sino al in de ese algo ac ualmen e p esen e. La e dad no es la p esencia de lo ac ual sino del in46. Es deci , la e dad compo a cie a mani es ación. Pe o la e - dad no consis e en la mani es ación de lo p esen e, sino en la ma- ni es ación del in. Alcanza el in implica mani es a lo de algún modo. Hace la e dad es hace esplandece el in en el p opio se y en las p opias acciones. Toda acción signi ica lo e dade o y lo also en la medida que ealiza y mani ies a el in o no47. No sólo poseen signi icación los llamados signos lingüís icos, sino que oda acción signi ica lo e - 44. C . De e ., c. X; I, 190, 10-12. 45. «La e lexión anselmienne su e i é, jus ice e libe é appa aí do- minée pa l'idée de inali é» (R. POUCHET, O.C, p. 99). 46. C . K. FLASCH, O.C, p. 328: «Aus diesem Wah hei sbeg i is die massgebende Rolle des áusse en Gegens andes e schwunden». 47. C . De e ., c. IX; I, 189, 23-24. 50 LA LIBERTAD EN S. ANSELMO dade o o lo also48. «Si debe ace é quod jaci , e um dici , si e o non debe , men i u »49. Muchas acciones, en e ec o, exp e- san la e dad incluso de un modo más adical que los enunciados. Si alguien dice que unas plan as son enenosas y a con inuación se las come, la acción de comé selas signi ica la e dad de que ales plan as no son enenosas con más e idencia que su enunciación de que las plan as son enenosas 50. La e dad se exp esa en odas las acciones y no sólo en el enunica o el pensa 51. El ámbi o de la e dad no es únicamen e el mundo de las p oposiciones o de los pensamien os, sino el homb e en e o que ob a. Todas las acciones del homb e es án en la e dad y la alsedad. La e dad es más o igina ia que la dis inción en e las di e sas ac i idades del homb e. El homb e en e o i e en la e dad. La e dad eside en el cen o del homb e: es á en el cen o de su ac ua . El p incipio de las acciones del homb e sabe de la e dad52. El se y las acciones, así pues, son e dad si son o hacen lo que deben. Es e hace lo que se debe puede se di e so, como ya más a iba se ha señalado: cabe hace lo que se debe de un modo na u al —y po an o, inmu able y necesa io, como cuando la sig- ni icación signi ica lo que enuncia— y cabe hace lo que se debe de un modo no na u al y a iable —como en el caso de signi ica que es lo que es—. Es deci hay un ámbi o en el que la e dad se hace de modo na u al y o o ámbi o en el que se hace de modo no na u al. El mundo ísico no i o hace siemp e lo que debe: el uego calien a y no puede no calen a 53. Po an o, «el uego hace la e dad y la ec i ud cuando hace lo que debe»54. De] mismo modo hacen la e dad los se es i os no acionales cuando ac úan, como p. ej. el compo amien o ins in i o de un pe o55. 48. C . ibid., c. IX; I, 189, 2-7. 49. C . ibid., c. IX; I, 189, 6-7. 50. C . ibid., c. IX; I, 189, 10-17. 51. C . ibid., c. IX; I, 189, 15-16. 52. C . K. FLACH, O.C, p. 331: «Dennoch is kla , dass Anselms ' ec i- udo' Gegens and des hochs en menschlichen E kennens sein soll e, sola men e pe cep ibilis». 53. C . De e ., c. V; I, 182, 8-9. 54. Ibid., c. V; I, 182, 3-4. 55. C . De libé a e a bi ii (De lib. a b.), c. XIII; I, 225, 22-24. 51 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS en ende . La libe ad es olun a ia pe o ambién es in elec ual, cognosci i a, luminosa. No sólo es p incipio de que e sino am- bién de en ende 86. Es e pode de en ende y que e que cons i uye la libe ad an e- cede a la ec i ud de la olun ad: es deci an ecede al ob a de la olun ad que ealiza su in. La e dad de la acción de la o- lun ad posibili a los demás sen idos no na u ales de e dad en el homb e. Pe o p e iamen e a la e dad de la olun ad es á una e dad más o igina ia que no puede no ene la libe ad. Hay un cie o sabe del que la libe ad no puede p escindi . La libe ad se conse a ambién cuando el homb e no quie e la ec i ud: la libe ad pe manece siemp e aun cuando la olun ad no enga la ec i ud87. Tan o la libe ad —pode de en ende y de que e — como la e dad o igina ia espec o de la cual se eje ce al pode an eceden a la olun ad y a la e dad de la olun ad. La olun ad pa a AN- SELMO no es lo p ime o sino que iene p ecedida po el pode de la libe ad 88. La libe ad es p e ia a la dis inción de in eligencia y olun ad. Es a doble dimensión de la libe ad como pode de en ende y de que e adquie e pe iles más ní idos en el «p op e ipsam ec i udinem» que incluyen an o la de inición de libe ad como de jus icia: la libe ad de a bi io es pode de gua da la ec i ud de la olun ad p op e ipsam ec i udinem, po la misma ec i ud. Es e elemen o de la de inición de libe ad exp esa que la libe ad es un pode que no es «p op e aliud» sino p op e se89. E ec i amen e oda olun ad iene un qué y un po qué: cuan- do se quie e algo, se quie e a causa de algo. «Omnis olun as sicu 86. De qué modo la libe ad de a bi io cons a de en ende —y no sólo de olun ad— apenas es á desa ollado po S. Anselmo: c . R. POUCHET, O.C, pp. 93 y 101. O o an o se puede deci con espec o a la dis inción en e libe ad y olun ad que es ad e ida po S Anselmo pe o escasamen e expli- ci ada: ecuen emen e las a i maciones de S. Anselmo sob e la libe ad se e ie en p opiamen e a la olun ad aunque en an o que es lib e. Con elación a la ambigüedad de es os é minos en S. Anselmo, c . E. GILSON, El espí i u de la iloso ía medie al, p. 282; Rialp; Mad id 1981. 87. C . ibid., c. XII, passim; I, 224, 3-5. 88. C . De conco dia, I, c. VI; II, 257, 27. 89. C . De lib. a b., c. XIII; I, 225, 20-22. 58 LA LIBERTAD EN S. ANSELMO ul aliquid, i a ul p op e aliquid (...). Omnis olun as habe quid e cu . Omnino namque nihil olumus, n si si cu elimus»90. La libe ad es el pode de que e la ec i ud po la misma ec i- ud91. Es deci , la libe ad es un pode de que e algo no p op e aliud, sino po algo que es á incluido en sí misma. Se p egun a S. ANSELMO si la de inición de libe ad no debe ía inclui un elemen o que exp esa a que la libe ad no puede se impedida ni dominada po o a ue za92: esponde que no, po que la a i mación p op e ipsam ec i ud nem exp esa ya su icien e- men e que el pode de gua da la ec i ud de la olun ad es un pode que no depende de o o sino de sí93. Ob a a causa de la ec i ud es ob a po sí y no po o o. La ec i ud, po consiguien- e, se encuen a den o de la libe ad: ob a lib emen e es pode ob a po la ec i ud o po sí mismo. Ac ua p op e ipsam ec i ud nem y no p op e aliud signi i- ca no ob a po un in dis in o de sí: es no se medio pa a o o in, sino se in. P op e aliud —señala S. ANSELMO— se ía p. ej. ob a a causa de las iquezas u ob a na u almen e94: es deci el compo amien o que se ige según la necesidad de la na u aleza no es lib e. Es e es el caso del pe o que ac úa ins in i amen e amando a su seño o bienhecho 95: ac úa a causa de las leyes de la na u aleza y no po sí. En es e sen ido, na u aleza y libe ad se oponen. Así pues odo que e iene un qué y un po qué; y el po qué po el cual es capaz de ob a la libe ad es po sí misma en cuan- o la libe ad implica cie a posesión de la ec i ud. Aludi al 90. De e ., c. XII; I, 193, 33-194, 4. 91. Que e la ec i ud po la ec i ud equi ale —según S. Anselmo— a ama el sumo bien po sí mismo: «Ad hoc i aque ac am esse a ionalem na- u am ce um es , u summum bonum supe omnia ama e e elige e , nam p op e aliud sed p op e ipsum» {Cu deus homo, II, c. I; II, 97, 14-15). Sob e es e pun o c . R. SCHWAGER, O.C, pp. 129-130; M. CORBIN, De lam- pos si ble en Diéu. Lec u e du 8e chapi e du dialogue de Sain Anselme su la libe é, pp. 532-535, en Re ue des Sciences Philosophiques e Théologiques, 66 (1982), pp. 523-550. 92. C . De lib. a b., c. XIII; I, 225, 4-9. 93. C . ibid., c. XIII; I, 225, 10-28. 94. C . ibid., c. XIII; I, 225, 20-22. 95. C . ibid., c. XIII; I, 225, 22-24. 59 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS po qué es aludi a la azón de la acción, a la causa de la acción. Es e e i se al po qué del qué. El po qué es lo que se halla llamado el in de la acción, la in ención de la acción. No lo que se ob a sino el mo i o po el que se ob a. Pues bien, el po qué de la acción, la causa, la azón, el in, la in ención, el mo i o po el que se eje ce la acción es po sí misma o po la ec i ud. Es p eciso escla ece aho a de qué modo se asimilan ob a po la misma ec i ud y ob a po sí mismo. Pues ob a p op e ipsam ec i udinem supone el conocimien o de lo bueno como bue- no, el conocimien o de lo ec o como ec o: implica que se quie e algo p ecisamen e po que es ec o, po que se lo conoce como ec- o. Y simul áneamen e supone el conocimien o de sí pues lo bue- no se quie e pa a sí. Es deci , po una pa e, conoce una acción ec a como ec a es un cie o sabe de sí en cuan o conoce la p opia acción como ec a supone en p ime luga sabe que la acción es p opia. Sólo si se sabe de la p opia acción se pod á sabe si es ec a o no. Y es o ale pa a odas las acciones lib es: la libe ad supone conocimien- o de ales acciones como p opias. Sólo si se saben las p opias acciones como p opias, pod án se que idas po una azón, po un po qué. Es deci , pa a que el ob a lib e del homb e sea ealizado con una in ención, an es ha de se conocido como p opio. Po an- o, el sabe se implíci o en el pode de ob a p op e ipsam ec i- udinem es en p ime luga un sabe las acciones eje cidas desde sí como p opias. Y en esa medida, al sabe se es sabe se como p incipio de ales acciones%, pues ése es el modo de conoce las como p opias; y además es un sabe se como p incipio de acciones que pueden se eje cidas o no. O sea, el sabe se que es á supues o en el pode de ob a p op e ipsam ec i udinem es en p ime lu- ga un conoce se en las acciones p opias como p incipio de ales acciones, siendo al p incipio un pode de eje ce o no ales acciones. Po o a pa e, ob a p op e ipsam ec i udinem es ob a po - que se debe. Ob a po que se debe es ob a sabiendo que se debe: 96. C . De conco dia, I, c. VI; II, 256, 10-11: «ibi es in es igandum hoc a bi ium e haec libe as unde agi u , ubi sedes es ius i iae». 60 LA LIBERTAD EN S. ANSELMO supone el sabe del debe 97. Es deci , las acciones eje cidas son conocidas, sabidas con una luz nue a que es la luz del conocimien- o del debe (o si se p e ie e, con la luz del conocimien o de la dis inción del bien y el mal). Las acciones se conocen desde un conocimien o del bien o del debe . Sabe que se debe ob a de al modo es dis in o de sabe ob a de al modo (que es como se debe). Sabe que se debe ob a de al modo supone el sabe del debe , es o es, supone el sabe del pa a qué de la acción. Y es o no en una acción sino en odas. Po an o, sabe el debe es sabe el pa a qué de odas las acciones que pueden se eje cidas según una in ención; es deci , sabe el debe es sabe el in de las acciones. En consecuencia, ob a p op e ipsa n ec i udinem supone un sabe se que es el sabe el in de las p opias acciones. Sabe el debe es sabe el p opio in, po lo que es un sabe se pa icula men e adical: si la e dad es an e odo conocimien o del in —y sólo secunda iamen e de lo p esen e ac ualmen e—, co- noce el in de las p opias acciones es conoce la e dad más o i- gina ia de sí mismo. En esumen, el pode de la libe ad implica un pode ob a p op e ipsam ec i udinem que se opone al pode de ob a p op e aliud: es un pode de ob a po sí misma. Tal pode de ob a po sí supone en p ime luga un sabe se, un conocimien o de sí98. Pues bien, la libe ad se conoce como p incipio de acciones que pueden se eje cidas o no; y se sabe además en cuan o conoce el in de ales acciones, en cuan o conoce el in de sí99. La libe ad es pode de conse a la ec i ud de la olun ad 97. C . S. VANNI ROVIGHI, Libe a e libe o a bi io in San 'Anselmo d'Aos a, p. 52; en S udi di iloso ía medioe ále, I, pp. 45-60. 98. C . S. AGUSTÍN, De libe o a bi io, III, 25, 76. 99. La e dad pa a S. Anselmo es « ec i udo sola men e pe cep ibilis» (De e ., c. XI; I, 191, 19-20), eniendo la mens los asgos que o ece en S. Agus ín: «Fü Augus in is die mens das 'Haup de Seele'; sie weiss du ch sich selbs , nich on aussen he , die nich ko pe lichen Inhal e, o allem sich selbs . Gewiss s eh die unwandelba e Wah hei , nach de sie alies beu - eil , übe ih , abe sie allein kann diese Masss ábe e assen. So e anke Augus- in diese Masss ábe in de mens selbs und sag , Anselm wo lich p áludie end, schlech weg on ih : 'Ipsa es , qua capimus jus um e injus um; ipsa es qua disce nimus e um a also'» (K. FLASCH, O.C, pp. 332-333). Aspec os seme- jan es se pueden encon a en BOECIO (C . ibidem, pp. 333-334). 61 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS po la misma ec i ud: al pode es una capacidad de en ende y de que e , capacidad que es ue za ( o i udo) 10°. Libe ad es un pode , una ue za de en ende y que e . Pues bien, el pode de en ende es p ime amen e un en ende ac i o que es un en ende - se como p incipio de las acciones p opias y un en ende el in de ales acciones. Es deci , el en ende p opio de la libe ad es al en ende se ac i o p ime o101. Tal sabe el in es eque ido como causa de la acción, pues desde al conocimien o del po qué se de e mina el qué. El po qué es causa del qué. La in ención de e mina la acción. Es deci , al sabe del in es pa icula men e o igina io en la libe ad po que desde él se de e minan las acciones: es una e dad o igina ia es- pec o a oda acción del homb e (pues odas las acciones necesa- ias del homb e pueden se ans o madas desde el pode de la libe ad). Todo hace la e dad depende de es e sabe p ime o. Hace la e dad depende de sabe p e iamen e la e dad de las acciones. Hace la e dad supone sabe el in de las acciones, es o es, el in del homb e. Y po eso, ob a la e dad implica o i- gina iamen e la libe ad, pues en la libe ad se mani ies a o igi- nalmen e la e dad. Aho a bien, la libe ad no es sólo un pode de en ende sino ambién un pode ( o i udo) de que e , lo cual es un aspec o pa - icula men e des acado po S. ANSELMO 102. El pode de conse a la ec i ud po la misma ec i ud implica no sólo pode de en en- de sino ambién pode de que e : gua da la e dad, acep a la, es un cie o que e . Y acep a la siemp e y en odas las acciones es un que e sos enido siemp e y en odo. Sin emba go, ¿cuál es la ue za o igina ia del que e insc i- 100. C . De lib. a b., c. VII; I, 219, 21-22 y 32-33. En igo , S. Anselmo se e ie e aquí a la olun ad como ins umen o más que a la libe ad, pe o ale ambién pa a la libe ad en an o que la olun ad como ins umen o es usada po la libe ad como espon aneidad. C . R. SCHWAGER, O.C, p. 137: «Mi de Bes immung de F eihei ais Fáhigkei , aus sich he aus zu handeln, ha Anselm (...) seine De ini ion de F eihei ais Mach , die Rech hei um ih e selbs willen zu bewah en, wei e en al e ». 101. El pode su ge de lo que ya es: es deci , el pode de la libe ad su ge de lo que ya es la libe ad. C . De casu diaboli, c. XII; I, 252, 30 ss. 102. C . R. POUCHET, o.c, pp. 101-102. 62 LA LIBERTAD EN S. ANSELMO a en la libe ad? No es simplemen e el que e eje cido cuando se quie e lo que se debe, pues el pode de la libe ad es pode que- e lo que se debe y po que se debe. Un que e no es lib e —no es á egido po la libe ad— si sólo quie e lo que debe pe o no po que debe. El pode de que e de la libe ad es aquél del que depende en úl imo é mino odo que e lib e. Que e una acción supone un que e p e io, que se quie e si- mul áneamen e al que e la acción. Po ejemplo, cuando se quie e men i pa a sal a la ida 103, se quie e a la ez el men i y sal a la ida. Se quie en dos cosas dis in as. Una de ellas (el sal a la ida) es la causa de la o a (el men i ). El que e sal a la ida es causa de que se quie a men i . Es deci , al que e men i se quie en dos cosas dis in as: se quie e men i y se quie e sal a la ida, siendo el segundo que e causa del p ime o. Que e men- i no se e ie e sólo al men i sino p ima iamen e al que e sal a la ida. El sal a la ida no es causa del que e men i sino el que- e sal a la ida. Al que e men i se quie e ese que e an e io . Tal que e p e io que es que ido cuando se quie e algo es el po qué del que e . Todo ac o olun a io iene qué y po qué: el po qué de que e algo es o o que e . Pues bien, siendo la libe - ad un pode de que e la ec i ud po la misma ec i ud, la libe - ad signi ica el pode de que e el qué a causa de sí mismo. La libe ad es el pode de que e el que e . Igual que la libe ad compo a un cie o en ende se, ambién posibili a un cie o que- e el que e . «Omnis olens ipsum suum elle ul » m. La libe ad, en e ec o, es el po qué úl imo del que e . ¿Po qué se quie e men i ? Pa a sal a la ida. ¿Y po qué se quie e sal a la ida? Po que la libe ad así lo quie e. No hay po qués p e ios al ac o de la libe ad. Ninguna causa p ecede al no que e ec amen e sino el pode de que e de la libe ad105. ¿Po qué se quie e? Po nada más que po que se quie e 106. S. ANSELMO alude así al ac o del ángel caído po el que abandona la ec i ud, pe o su a i mación ale pa a odo que e lib e del homb e: ¿po qué 103. C . De lib. a b,. c. V; I, 214, 24 ss. 104. De lib. a b., c. V; I, 214, 22-23. C . ibid., 215, 31-32. 105. C . De casu diaboli, c. XXVII; I, 275, 25. 106. C . bid., c. XXVII; I, 275, 31. 63 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS quiso no conse a la ec i ud el ángel? Po nada más que po que quiso. El pode de la libe ad en cuan o pode de que e es una ue - za p ime a que se posee, espec o de la cual los ac os de que e son de i ados. Es deci , desde el pun o de is a del que e hay un ipo de pode o o i udo p e io a odo que e que es el po qué úl imo del que e . Hay una cie a ue za* o igina ia de la que se nu e odo que e . Esa ue za es el pode de la libe ad. La causa del que e en úl imo é mino es es e pode : se quie e po que sí. No po o o. Que e la men i a emi e al que e sal a la ida; pe o el que e sal a la ida e ie e sólo al po que sí. La cadena de po qués e mina en el 'po que sí El que e algo e ie e a o o que e p e io: pe o es e o o que e p e io no e ie e a nada p e io sino sólo al pode de que e , a la ue za de la que b o a el que e : y b o a el que e po que sí, su ge desde el solo pode de que e 107. Es e pode de que e es una posesión de odo que e desde el que odo que e puede se eje cido. El pode de la libe ad como pode de que e , así pues, es ca ac e izado como ue za o pode que ige en úl ima ins ancia odo que e : es la causa úl ima del eje cicio de la de e minación de odo que e 108. Es deci , el pode de la libe ad no es de e - minado po una causa o azón an e io sino que él se de e mina po sí mismo a que e de un modo o de o o: en es e sen ido el pode de la libe ad es pode de au ode e minación 109. Recapi ulando lo an e io se puede a i ma que el pode de la libe ad es un pode ( o i udo) de en ende y que e . Tal pode de en ende es p ima iamen e un en ende se como p incipio que puede eje ce o no acciones y es un en ende se como in elección del in p opio (o sea, es un en ende la e dad de sí: su in). De o o modo, el pode de la libe ad es pode de eje ce in elecciones po que es ya un cie o en ende : al en ende es en ende de en en- 107. C . S. AGUSTÍN, De libe o a bi io, III, 3, 8: «Non enim es nobis libe um, quod in po es a e non habemus, au po es non esse quod habemus». 108. C . De casu diaboli, c. XXVII; I, 275, 30-33. 109. C . S. VANNI ROVIGHI, Libe a e libe o a bi io in San 'Anselmo d'Aos a, p. 51: «La libe a h concepi a come au ode e minazione». Vid..asimis- mo O. Rossi, La concézione della libe a come es imonianza di libe azione in Anselmo d'Aos a, p. 375, en S udia Pa a ina XXIV (1977), pp. 369-382. 64 LA LIBERTAD EN S. ANSELMO de , o lo que es lo mismo, en ende se. Y en ende se como sabe se p incipio de ope aciones y como sabe la e dad de sí que es su in. En cuan o al pode de que e p opio del pode de la libe ad, se a a de una posesión en sí de la ue za de odo que e : desde la libe ad se de e mina cualquie que e , siendo ella el p incipio úl imo de de e minación -del que e . Según odo es o, si se eúnen ambos aspec os de pode de en- ende y pode de que e en la unidad del pode de la libe ad, esul a que nos encon amos an e un pode que posee en sí la ue za y de e minación de odo que e y que es en ende de sí (en ende de en ende y en ende del in de sí). Se a a de un en ende que posee oda la ue za del que e o de un pode de que e que es in elec ual. Po ello, el in conocido no es que ido necesa iamen e, pues es conocido desde la inde e minación del pode de que e p opio de la libe ad. El in es conocido desde el comienzo, cuando odo que e puede se eje cido. Pe o el in es lo o o dis in o de sí: es lo o o en an o que no se posee ac ualmen e. Se quie e desde sí, no desde el in. El in no se impone po que es conocido desde el lib e pode del que e . Que e el in es lib e, espon áneo. La olun ad, el que e , e ec i amen e no es simple endencia o deseo necesa io sino p ima iamen e ac o lib e. S. ANSELMO se- ñala que la olun ad es doble: olun ad de jus icia y olun ad de elicidad no. Pues bien, la olun ad de elicidad sí es un deseo ne- cesa io111: no se puede no ape ece la elicidad. Es po an o un deseo o endencia na u al112. El homb e, como cualquie o o animal113, busca siemp e la elicidad. Sin emba go, p ecisamen e po se necesa io, se a a de un deseo que no es jus o ni injus o. Incluso que e asemeja se a Dios en cuan o es que ido sólo po el deseo de elicidad no es jus o ni injus o 114, pues es necesa io. Hay o a olun ad dis in a de la olun ad de elicidad: es la olun ad de jus icia115. Es a no es necesa ia sino lib e. Se puede 110. C . De casu diaboli, c. XIV; I, 258, 8-12. 111. C . ibid., c. XIII; I, 257, 3. 112. C . ibid., c. XII; I, 254, 24-25; 255, 2-15. 113. C . ibid., c. XII; I, 255, 9-11. 114. C . ibid., c. XIII; I, 257, 9-15. 115. Ace ca de la elación en e ambas olun ades, c . G. ROCCARO, La 65 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS no que e la jus icia. La jus icia no es un obje o que se imponga necesa iamen e al que e : la jus icia no se impone sino que se o ece. No ue za al some imien o sino que deja la inicia i a al que e . La jus icia es in que no de e mina la espon aneidad de la libe ad116. Son dis in os, en consecuencia, los bienes que idos po la o- lun ad de jus icia y po la olun ad de elicidad117. La p ime a quie e un bien que deja a sal o la p io idad del pode de la libe - ad. La segunda quie e un bien que es necesa io: lo commodum 118. Ambos bienes son u u os, ya que el pode del que e e ie e siemp e hacia el u u o. Aho a bien, la olun ad de commodum es á hecha pa a obede- ce a la olun ad de jus icia 119. Es deci , el in de la olun ad de elicidad es la olun ad de jus icia. La elicidad no es un in en sí misma sino que se o dena a la jus icia. Hay, po consiguien e, es pode es dis in os: la olun ad de elicidad, la olun ad de jus icia y la libe ad120. Pues la libe ad es p e ia a la olun ad de jus icia: sin libe ad no hay olun ad de jus icia. El que e la jus icia sólo se puede eje ce desde la li- be ad. No pasa lo mismo con la olun ad de elicidad que se puede ene sin libe ad. Po eso, la jus icia se ama, po que no hay amo sin libe ad. La olun ad di ie e de la libe ad. La libe - ad hace lib e la olun ad m. A i ma S. ANSELMO que an o la olun ad de jus icia como la olun ad de commodum son a ec iones de la olun ad 122. Son como ' olun as' nel 'De casu diaboli', en L'homme e son uni e s au Moyen Age (Ac es du VII Cong és In e na ional de Philosophie Médié ale), II, pp. 754- 762. Lou ain-La-Neu e, 1986. 116. «Ce qui ca ac é ise Sain Anselme au moyen age, c'es d'insis e su la pleine indépéndance de la libe é en lui donnan comme ideal un o al désin é essemen » F.-J. THONNARD, La pe sone bumaine dans Vaugus inisme, p. 165. 117. C . De casu diaboli, c. XII; I, 255, 5-8. 118. C . ibid., c. XII; I, 255, 8. 119. C . De conco dia, III, c. XIII; 286, 9-12. C . ambién De casu diaboli, c. XIV; I, 258, 18-29. C . R. POUCHET, o.c, p. 95. 120. C . De conco dia, III, c. XIII; 278, 6-8. C . ambién De casu diaboli, c. XII; I, 254, 5-9. 121. C . De conco dia, I, c. VI; II, 257, 27. 122. C . ibid., III, c, XI; II, 281, 5-7. 66 LA LIBERTAD EN S. ANSELMO disposiciones, como modos dis in os de usa la olun ad. Es deci , en la olun ad se pueden ad e i es ni eles o g ados: la olun- ad como ins umen o, como a ec io y como uso 123. El uso depen- de de la a ec io, y és a del ins umen o. La a ec io puede a ia en cuan o un homb e puede egi se po una u o a de las a ec io- nes: sólo po la endencia a la elicidad o ambién po la olun ad de jus icia. El uso asimismo a ía cons an emen e: cada ac o de que e signi ica una no edad espec o al ac o an e io 124. Sólo la olun ad como ins umen o pe manece la misma a pesa de la ans o mación de las a ec iones y a pesa de la no edad del uso 125. Pe o con odo, la olun ad como ins umen o es ins umen o: es deci , equie e alguien que use el ins umen o. Resul a suma- men e g á ica es a exp esión empleada po S. ANSELMO (ins u- men um) pa a denomina el pode de la olun ad: se a a de un pode que emi e a aquél que lo u iliza. Es deci , más allá del po- de del ins umen o de la olun ad es á el pode del que dispone de ella y de e mina su uso: es e pode no es o o que la libe ad. ¿Qué es po an o la libe ad de a bi io? En p ime luga es pode : «Omnis libe as es po es as» 126. Toda libe ad es pode de ob a . La libe ad es una capacidad, un pode , una cie a acul- ad 127. Es un p incipio de ope aciones. No es un pode como pa- si idad o inac i idad espec o a o as acciones, sino que es pode como o i udo 128, es o es, como posesión de una ac i idad de la 123. C . ibid., III, c. XI; II, 279, 13-14. 124. C . ibid., III, c. XI; II, 280, 23-24. 125. C . ibid., III, c. XI; II, 280, 25. 126. De ¡ib. a b., c. III; I, 212, 19. C . S. AGUSTÍN, De libe o a bi io, III, 6, 19: se lib e es pode ; y conse a la libe ad es pe manece en el p opio pode y no depende del pode de o o. 127. «Quan á la libe é, Anselme l'en isage comme une acul é d'au o- dé e mina ion, qui a pou obje le bien mo al», R. POUCHET, O.C, p. 245. Con odo, en S. Anselmo nunca apa ece la libe ad como una e ce a acul ad jun o a la azón y a la olun ad, sino más bien como un asgo de ambas y pa icula men e de la olun ad: el es a u o de la libe ad queda un an o ambiguo. En los siglos siguien es se á una cues ión con o e ida la de sabe si la libe ad es una acul ad, un hábi o, una simple p opiedad de la olun ad... C . al espec o D. O, LOTTIN, o.c, passim. 128. C . C. VANNI ROVIGHI Libe a e libe o a bi io in San 'Anselmo d'Aos a, p. 46. La libe ad es «Handeln aus sich he aus»: C . R. SCHWAGER, o.c, pp. 146 y 138. 67