«En caso que el Dio bendito sea serbido de llevarme de esta vida». Testamento y última voluntad en la nación hebrea de Pisa (edición y estudio)
Abstract
Edizione e studio di due documenti relativi alla comunità ebraica di Pisa: il primo è un «poderconplido» di Isacco Zacuto Silvera (1658) riguardante il suo testamento; il secondo è il testamento di Isacco Gómez Salcedo (1674). In entrambi i casi, i documenti rivelano aspetti poco noti della vita comunitaria e utili informazioni sulla lingua usata a Pisa dagli ebrei di origine iberica
Full text
Sefer yuḥasin 5 (2017) 131-148 - © Università degli studi di Napoli “L’Orientale” - ISSN 2281-6062 J OSÉ -J AVIER R ODRÍGUEZ -T ORO «En caso que el Dio bendito sea serbido de llevarme de esta vida». Testamento y última voluntad en la nación hebrea de Pisa (edición y estudio)* La génesis y los primeros decenios de la diáspora sefardí se conocen relativamente bien. A consecuencia del edicto de 31 de marzo de 1492 de los Reyes Católicos, los judíos que no hubieran accedido a bautizarse se vieron obligados a abandonar los territorios bajo su jurisdicción. La gran mayoría prefirió atravesar la frontera de Portugal mientras que unos cincuenta mil se embarcaron en dirección al norte de África, al Imperio Otomano y a los estados italianos. Entre estos últimos —como había hecho Venecia en los inicios del siglo XV—, el reino de Nápoles y el Estado Pontificio acogieron, en un principio, de manera bastante favorable a los prófugos ibéricos: allí disfrutarían de los mismos privilegios que los judíos establecidos con anterioridad. 1 Cuando el clima dejó de ser tan propicio en Nápoles (1541), los sefardíes encontraron refugio en el ducado de Este desde donde ya habían recibido una invitación de Hércules I en 1492. Ferrara, que también acogió a los marranos que huían de Ancona (1555), 2 se convirtió así en la sede de la comunidad de judíos de origen ibérico más destacada de Italia, pero a finales del quinientos su –––––––––––––– * Conste el agradecimiento a la Comunidad Hebrea de Pisa, en particular al Sr. Paolo Orsucci, por las facilidades dadas para la consulta de los documentos objeto del trabajo. 1 Por este motivo, pudieron no ver con buenos ojos la llegada de los sefardíes: ha tratado del tema A. Toaff, “Ebrei spagnoli e marrani nell’Italia ebraica del Cinquecento. Una presenza contestata”, La Rassegna Mensile di Israel 58 (1992) 47-59. 2 Sobre la diversidad de la comunidad sefardí en Italia, con especial atención a los marranos, A. Toaff, “Ebrei spagnoli e marrani nell’Italia ebraica del Cinquecento. Caratteristiche di una mentalitá”, in C. Barros (ed.), Xudeus e Conversos na Historia, Editorial de la Historia, Santiago de Compostela 1994, 195-204.
132 José-Javier Rodríguez-Toro importancia decayó irremisiblemente al incorporarse al Estado Pontificio. En cuanto a este, desde la actitud benévola del papa Alejandro VI, continuada por sus inmediatos sucesores, se constató un progresivo empeoramiento de las condiciones que culminó con Pablo IV. 3 En este contexto se insertan los privilegios concedidos a los cristãos novos portugueses por Cosme I a mediados del siglo XVI. Con las facilidades fiscales y la protección frente a la Inquisición que se les ofrecía, el duque de la Toscana pretendía revitalizar el tráfico comercial de Pisa. 4 La comunidad hebrea cuya instalación se apoyaba tomaría el relevo de la ya existente, pues no debe olvidarse que la presencia de judíos en la ciudad contaba con una larga tradición. 5 A mediados del siglo XII, Benjamín de Tudela ya afirmaba que en Pisa «hay como unos veinte judíos», 6 lo que no puede extrañar en el seno de una de las repúblicas marítimas más florecientes de entonces, integrada como es bien sabido en la red mercantil de los puertos del Mediterráneo. Las numerosas lápidas funerarias grabadas en los muros externos a la altura de la Puerta Nueva evidencian asimismo la estabilidad alcanzada por la colonia en los decenios posteriores. En la Baja Edad Media la actividad de los bancos dedicados al préstamo con usura, fomentada desde el poder por los Medici aunque experimentara algunos altibajos, fue digna de encomio. Ahora bien, a pesar de que la iniciativa de Cosme no alcanzó el objetivo deseado, al menos sirvió de caldo de cultivo para que fraguara el plan trazado por su hijo Fernando I mediante la celebrada Livornina (1591-1593), siquiera parcialmente porque en vez de Pisa fue Livorno la gran beneficiada del impulso. En efecto, al principio los recién –––––––––––––– 3 R. Toaff, La Nazione Ebrea a Livorno e a Pisa (1591-1700), Olschki, Firenze 1990, 17-40. Sobre la importancia de Ferrara en el siglo XVI, cf. A. Toaff, “Los sefardíes en Ferrara y en Italia en el siglo XVI”, in I. Hassán, Á. Bereguer Amador (eds.), Introducción a la Biblia de Ferrara. Actas del Simposio Internacional sobre la Biblia de Ferrara, CSIC, Madrid 1994, 185-203. 4 L. Frattarelli Fischer, Vivere fuori dal ghetto. Ebrei a Pisa e Livorno (secoli XVIXVIII), Zamorani, Torino 2008, 15-68. 5 El primer testimonio fidedigno —la mención de una propiedad agrícola situada entre San Miniato y Montopoli— data del año 859. Para una historia completa de los judíos de Pisa, cf. M. Luzzati, Ebrei ed ebraismo a Pisa. Un millennio di ininterrotta presenza, ETS, Pisa 2005. 6 Libro de viajes de Benjamín de Tudela, versión castellana, introducción y notas por J.R. Magdalena Nom de Déu, Riopiedras Ediciones, Barcelona 1989, 59.
«En caso que el Dio bendito sea serbido de llevarme de esta vida» 133 llegados prefirieron instalarse en Pisa, «gloriosa antica città, grande e bella», 7 pero el foco de atracción se desplazó muy pronto a la vecina Livorno cuando comprendieron que su puerto franco facilitaba las transacciones comerciales. Y es en esta en la que se establecería a lo largo del XVII la comunidad hebrea más pujante de Occidente solo por detrás de la de Ámsterdam. Por esta razón, a lo largo del seiscientos se constata, desde el punto de vista demográfico, la progresiva parálisis de Pisa, acusada en la década de 1620, y la expansión de Livorno, con un claro reparto de sus funciones económicas primordiales puesto que mientras el emporio mercantil se instaló en esta, aquella se especializó en el comercio y la manufactura del vidrio y del cuero. El éxito de la Livornina, en cualquier caso, se comprende bien porque prometía la libertad religiosa (los convertidos a la fuerza podían retornar a la fe de sus ancestros, practicar el culto en la sinagoga o celebrar todas sus fiestas), idénticos derechos a los disfrutados por los cristianos (libertad para desplazarse, para adquirir todo tipo de bienes, para vestirse sin tener que portar distintivos específicos, para asistir a la Universidad, para dedicarse a la medicina, para habitar en cualquier zona de la ciudad) y facilidades para el comercio (exención de tasas aduaneras o del pago por el depósito de las mercancías). Además, como grupo, los judíos disfrutarían de autonomía administrativa y jurisdiccional, de manera que la nación hebrea se convertía en «uno stato dentro lo stato». 8 El gobierno de la comunidad recaía en los parnasim, quienes eran elegidos para un mandato anual; a ellos les correspondía también la cooptación de los judíos recién llegados, competencia que fomentó hasta el siglo XVIII la identidad predominantemente ibérica de la comunidad frente a las injerencias de hebreos de otros orígenes. Los citados gobernantes constituían asimismo el tribunal laico que, aplicando el derecho hebraico, entendía en las causas civiles entre judíos. 9 –––––––––––––– 7 Toaff, La Nazione Ebrea, 53. Además era la sede de la única universidad de la Toscana. 8 Se puede aplicar a Pisa, pues, lo que dice A. Milano, Storia degli ebrei in Italia, Einaudi, Torino 1992 [1963 1 ], 459-460: «La comunità ebraica dei tempi passati costituiva “uno stato dentro lo stato”, nel senso che, nonostante tutte le limitazioni che le venivano imposte dall’esterno, la comunità cumulava un complesso di poteri e di privilegi tale, che ne facevano una vera e propria istituzione extraterritoriale in seno al paese in cui era stanziata». 9 Toaff, La Nazione Ebrea, 41-51 y 419-431.
134 José-Javier Rodríguez-Toro Precisamente, las causas civiles de Pisa datadas a partir del año 1660 y conservadas en el Archivo Histórico de la Comunidad Hebraica de la ciudad, permiten el acceso a aspectos de la vida cotidiana de aquella comunidad que los historiadores no han atendido porque se han dejado seducir por el mayor desarrollo alcanzado por la comunidad de Livorno, algo por lo demás comprensible. 10 Pero, además, esos documentos escritos, en tanto en cuanto reflejo ‒ todo lo aproximado que se quiera ‒ del habla, podrían ampliar el conocimiento, hasta ahora insuficiente, de la lengua de los judíos de origen ibérico en la Pisa de finales del XVII. Hace años que Minervini lamentaba que: Non si è prestata finora la dovuta attenzione all’intreccio di lingue che si accompagna a questo processo di lungo e non sempre facile inserimento degli ebrei di provenienza iberica in Italia … Si viene così a oscurare la posizione particolare dell’area italiana, cerniera fra Oriente e Occidente, punto di contatto fra tradizione culturali e linguistiche diverse. 11 A intentar paliar en lo posible estas carencias se dedica el presente trabajo, para lo cual se editan y estudian dos documentos inéditos,12 los –––––––––––––– 10 La mayor parte de la bibliografía estudia la comunidad livornesa, solo de pasada la pisana. Como muestra, cf. Toaff, La Nazione Ebrea; o Frattarelli, Vivere fuori. 11 L. Minervini, “Llevaron de acá nuestra lengua… Gli usi linguistici degli ebrei spagnoli in Italia”, Medioevo romanzo 19 (1994) 133-192. En otro trabajo suyo, la autora afirma que «lo studio della documentazione di origine giudeoispanica in area italiana è ancora all’inizio: molto materiale, manoscritto e a stampa, attende di essere analizzato. Queste richerche consentiranno in futuro di far luce in modo più dettagliato sulle complesse vicende linguistiche degli ebrei spagnoli in Italia, tuttora largamente sconosciute»: L. Minervini, “Per una storia lingüística degli ebrei spagnoli in Italia nel Cinquecento e nel Seicento”, in Hommage à Haïm Vidal Sephiha, Peter Lang, Bern 1996, 292. También es crítica la opinión, pero con una perspectiva más amplia, de A. Várvaro y L. Minervini, “Orígenes del judeoespañol (II): comentario lingüístico”, Revista de Historia de la Lengua Española 3 (2008) 150, 160. Un parecer muy similar es el de R. Arnold, Spracharkaden. Die Sprache der sephardischen Juden in Italien im 16. Und 17. Jahrhundert, Universitätsverlag Winter, Heidelberg 2006, 14-16. Arnold califica de «negligente» el tratamiento recibido por el área geográfica italiana. Sobre el judeoespañol de Livorno, el más reciente estudio de D.M. Bunis, “Jewish Ibero-Romance in Livorno”, Italia 18 (2008) 7-64. 12 Los dos documentos se encuentran en el primero de los volúmenes que recoge atti civili de la comunidad judía de Pisa —Filze di Atti Civili 1286, de 25 de abril
«En caso que el Dio bendito sea serbido de llevarme de esta vida» 135 únicos escritos en español del grueso volumen de más de 1000 folios que se refieren explícitamente a las decisiones previas al fallecimiento que tomaron sendos integrantes de la comunidad: el primero de ellos, de 9 de septiembre de 1658, es el poder que Isaac Zacuto Silvera otorgó a tres familiares directos para que dispusieran su testamento y última voluntad; el segundo, de 19 de septiembre de 1674, es propiamente el testamento y última voluntad de Isaac Gómez Salcedo. Por encontrarse los testadores enfermos de gravedad en el momento de la confección del documento, ninguno de los dos textos, como se indicará, es autógrafo:13 En Pisa a 9 setembro de 1658 En el nombre de […] Yo, Izaque Sacuto Silbera, enfermo que al prezente estoy en la cama, otorgo y digo que, por cuanto la enfermedá qu’el Dio Bendito me –––––––––––––– de 1660 a 5 de junio de 1691, folios 204-205 y 502-502v y 507-507v, respectivamente. 13 La edición pretende respetar al máximo las grafías de los correspon-dientes originales, que datan, como ya se ha indicado, de 1658 y 1674. Por tal motivo, no se ha repuesto la h inicial en los casos en que falta (documento nº 1: ermano, ora; documento nº 2: eredera, ermano, a sido), tampoco si procede de F- latina (véase más adelante); ni se han corregido los ejemplos de dona o senora del doc. nº 1 ni los de enterado o seró del doc. nº 2 por las posibles implicaciones fónicas (véase más adelante); tampoco se ha regularizado el empleo de v / b, especialmente caótico en el doc. nº 1. Las intervenciones se reducen, según es práctica habitual, a la regularización del uso de j e i y de v y u, de tal manera que j [y] y v se emplearán con valor consonántico e i y u con valor vocálico (doc. nº 1: jnsolido, gouierno, lleuarme; doc. nº 2: io / jo ‘yo’, Jsaque, graue, lleuare /vltima, vno). La nasal ante bilabial se edita como m (doc. nº 1: conbiene, conplido, nonbre) y quse traslada como cu- (doc. nº 1: qual, quanto; doc. nº 2: quando, quatro, quenta). Se ha añadido la puntuación (entre comillas se introducen, por ejemplo, los pasajes en discurso directo) y la acentuación y se ha regularizado el empleo de las mayúsculas en los nombres propios (empleada, por cierto, de manera bastante arbitraria en el original). Se ha empleado el apóstrofo en los casos de contracción de preposición o que y artículo definido, demostrativo, pronombre u otra preposición (doc. nº 1: quel, desta, dellos; doc. nº 2: della, deste, da ‘de a’). Las abreviaturas, por último, se han desarrollado sin indicación alguna (doc. nº 2: s ‘señor’, 7bre ‘septiembre’, dho ‘dicho’, pª ‘pieza’). Con […] se indican las palabras que no se ha acertado a leer en ciertos pasajes porque la letra no lo permitía. Caso particular representan las voces hebreas: se han destacado con letra cursiva.
136 José-Javier Rodríguez-Toro quizo dar me tiene opremido y apretado de tal forma que no me siento co fuercas para disponer y ordenar mi testamento y declarar por menor lo que me conbiene si no es brebemente, por entender que la senora dona Sara mi madre y mi querida muger dona Blanca Sacuta y mi amigo y ermano Salamón Sadique arán y otorgarán por mí mi testamento y última buluntad que tengo tratado e comunicado con todos tres para que, en caso qu’el Dio Bendito sea serbido de llevarme d’esta vida, ordenen, cumplan, executen lo que ellos o coalquier d’ellos ordenaren en mi nombre y despuzieren por el testamento que en mi nonbre izieren. Por lo cual les doy mi poder complido a todos tres y a coalquier d’ellos insolido para que agan por mí el tal testamento, cumplan y executen lo que así ordenaren y agan las limosnas e sufragios por mi alma, que yo fío d’ellos arán como yo lo iziera por ellos si los sobrebibiera, qu’es todo lo que izieren en bertú d’este poder que les dexo, desde luego lo apruebo, lo […] y retefico y mando se cumpla enbiolablemente. Y para el govierno, administración e educasión de mis igos y igas, nombro por tutores y curadores de todo, administradores e fieles governadores a los dichos senores dona Sara Sadiqua y dona Blanca Sacuta, Salamón Sadique para que como tales, todos guntos e cada uno insolido, cobren, administren y gobiernen mi azienda y alimenten y gobiernen mis ixos. En todo caso sigan el pareser y guizio de la senora dona Sara Sadique, mi madre, porque de su talento e guizio fío, lo sabrá desponer e governar como más combenga a mi familia. A los cuales todos tres nombro por mis testamentarios sin que los unos y los otros, así en la coradoría de mis igos como testamentaría, tenga obligación de dar fianca alguna ni ningún goes ni trebunal se la pueda pedir ni entrometer en azer de oficio enbentario ni otra deligencia alguna, porque de todo lo rellevo y escuzo. Y encargo a mis ermanos y mis igos todos tengan mucho respeto y obidiencia a mi senora madre e querida muger y la obedercan y aguan su buluntad y que no se pongan pleito los unos a los otros so pena de mi bendición y maldición, que a la ora de mi muerte les dexo empuesta, sino que todos biban con conformidá y amistá como buenos ermanos y gios queridos míos. Para todo lo cual ago esta declaración y otorgo este poder con todas las fuercas que de[…] son nesesarias que por repetidas aquí como se las dixiera cada una de por sí, en fe de lo cual lo otorgé ansí ante el sofer 14 del cal 15 Moizen Nabaro y testigos que fueron prezentes, –––––––––––––– 14 Escriba de pergaminos de la Torá, de las filacterias y de los mezuzot, cf. D.M. Bunis, A Lexicon of the Hebrew and Aramaic Elements in Modern Judezmo, Magnes Press - Hebrew and Misgav Yerushalayim, Jerusalén 1993, nº 2951. En el texto
«En caso que el Dio bendito sea serbido de llevarme de esta vida» 137 conbiene saber, el senor gagan 16 Abran Sulema ra 17 y el dotor coen 18 Daniel de Fonsequa, Yaco Enriques Miranda y Azería Leuche y Adui Soares, vezinos y estantes en esta sudá. Y por no poder firmar, por la grabedá de mi enfermedá no sé, a Jaco Enriques Miranda lo firmase por mí. Por Izaque Sacuto Silvera, Yaco Henriques Miranda Jo Asaría Leucci David Soares Todo lo cual pasó ante mí, sofer d’este KK 19 de Pisa, de lo que doy fe y lo firmé de mi propia mano Mosé de Josef Navarro sofer A di 19 septiembre 1674 Estando enfermo en la cama el señor Isaque Gomes Salzedo con grave enfermedad; y con todo su entero juisio respondiendo al no, no y al sí, sí; quiso hacer este su testamento y última voluntad en la forma que aquí irá dicho: Primeramente encomienda su alma al Dio Bendito que la crió y pide a su devina maestad tenga piedad y clemensia d’ella cuando d’este mundo la llevare. Ítem. Encomienda que sea enterado en el bedajaim 20 de Pisa y que al cabo de los onse meses se le ponga una losa sobre su sepultura y que se dé a la Jebrá 21 dos piesas de a 8. –––––––––––––– hace referencia al canciller de la comunidad: obsérvese que Moisés Navarro firma en el documento nº 1 como sofer y en el nº 2 como canciller. 15 Comunidad (heb. qahal), cf. Bunis, Lexicon, nº 3490 y 3556. 16 Hombre sabio, erudito, líder espiritual, juez religioso, profesor de la escuela elemental (heb. ḥaḵam), cf. Bunis, Lexicon, nº 1527. Dado que es al mismo tiempo ra (véase la nota siguiente), debe de ser líder espiritual. 17 Líder espiritual de la comunidad (heb. rav, rabbi), cf. Bunis, Lexicon, nº 3604. 18 Sacerdote judío (heb. kohen), cf. Bunis, Lexicon, nº 1917. 19 Abreviatura de qahal qadoš, comunidad santa, véase nota 15. 20 Cementerio judío (heb. beṯ ha-ḥayyim), cf. Bunis, Lexicon, nº 451. Explica Milano, Storia degli Ebrei, 452-453, que el cementerio era así llamado, «casa della vita o casa dei viventi, per significare che chi vi era sottoterra era considerato vivente fra i viventi che lo venivano piamente a visitare». Por exigencia de los cristianos, los cementerios judíos se situaban en la periferia de las ciudades; en el caso del de Pisa, M. Luzzatti estudió la historia de sus distintos emplazamientos en “Antichi cimiteri ebraici in Pisa”, en Id., La casa dell’ebreo. Saggi sugli Ebrei a Pisa e in Toscana nel Medioevo en el Rinascimento, Nistri-Lischi, Pisa 1985, 35-48. El
138 José-Javier Rodríguez-Toro Ítem. Que se agan sus tres complimientos 22 a los siete días, mes y año y que se prometa en cada uno d’ellos dos piesas de a 8. Ítem. Que se le ensienda una lámpara todos los once meses y que se pague al samás 23 lo sólito. Ítem. Que sobre su cuerpo se resparta para pobres dos piesas de a 8. Ítem. Que se le diga el cadis 24 y es su voluntad que lo diga Samuel Leuci y que se le dé por dezirlo dos piesas de 8. Ítem. Declara que deve a su signora doña Judica piesas quinientas que cobró de una sesión por mano de Jerónimo Lopes de treinta mil y tantos reales que devía […] Lopes Matos de que le toca la tercera parte a dicha signora de dicha sesión y las dos otros tersias partes a Jerónimo López. Ítem. Declara que no deve cosa ninguna a naide y «aunque mi ermano Abram Sarzedo dise que yo le devo mucho dinero, declaro que en el paso en que estoy que no le devo nada, y que el ano de 16 […] yendo yo en una jornada larga le entregué» a dicho señor su ermano «gran cantidad de efetos míos y de Jerónimo Lopes» y el «año de 1656 me dio cuenta de d’ellos y le quedo [a de]ver de dicha cuenta tres o cuatro mil reales y de[s]pués me los pagó, con que quedamos ajustados». Ítem. «Declaro que si se allare que el dicho mi ermano me fuere devedor de alguna partida antigua del año 1656, que se lo perdono». Ítem. Declara que deja alla signora su mujer por erede[ra] «de todo cuanto tengo por cuanto cuando […] en mi poder a sido su dote como –––––––––––––– actual ‒ al que se refiere el texto pues data del siglo XVII ‒ se sitúa a la derecha de la Puerta Nueva. 21 Escuela elemental para varones, sociedad, asociación (heb. ḥevrah), cf. Bunis, Lexicon, nº 1410. En el texto se refiere a la Chebrà di Biqqur Cholim, en palabras de Toaff, La Nazione Ebrea, 78, «l’unica confraternita della comunità pisana», entre cuyas funciones se contaba «il seppellimento dei morti». 22 Según indica Toaff, La Nazione Ebrea, 474, son los «compimenti dei periodi di lut- to per la morte di parenti stretti (prima settimana, primo mese, undici mesi, un anno dalla sepoltura». 23 Alguacil (heb. šammaš), cf. Bunis, Lexicon, nº 3934. Se conocen los nombres de dos de los que desempeñaron este cargo en aquellos años: Salomón Pulido y Rafael Safrana. 24 Oración fúnebre (heb. qaddiš). Normalmente la pronunciaba el pariente varón más próximo al fallecido, cf. Bunis, Lexicon, nº 3475. Así, Milano, Storia degli E- brei, 563, afirma que «i figli per i genitori e viceversa, seguitavano a recarsi sera e mattina alla sinagoga durante undici mesi per recitare una speciale preghiera di suffragio (qaddísh)»
«En caso que el Dio bendito sea serbido de llevarme de esta vida» 139 de lo que le toca de mi […] de su padre, que son sinco mil […], y que es mi voluntad que ninguno de mis erederos puedan pretender cosa ninguna por cuanto no le puede quedar ni para pagar la cuarta parte de su dote, y si alguno de sus erederos pueden pretender legítimamente, le dejo […] con los cuales los dejo deseredados en todo y por todo por ser ansí mi gusto y última voluntad». Ítem. Declara que el señor David coen Arias tiene cargo «de las cobransas de mis efetos y le encomiendo tenga cargo de mi mujer». Ítem. Declara que «ninguna justisia pueda entrar en mi casa a haser ni enbentario ni otro cualquiera auto en esta causa por ser que dejo a dicha mi mujer por dona e madona por ser ansí mi última voluntad y ansí pido y encargo a dicha mi mujer aga bien por mi alma como jo iciera por ella si jo la alcansara de días». Y con esto seró su testamento y dise no tiene más que desir y pide a […] lo que más convenga por su alma para su santo servisio. Siendo testigos los señores Selomo Sadique de León, Samuel Leuci presentes; los señores Jaco Enriques Miranda y el señor David Calvo, parnases 25 de este presente año. Y firmó de propia mano ante mí canciller abaxo firmado. De lo que doy fe n’este día, mes y año en Pisa. Entre renglones gran cantidá de efetos valga. Ishac Gómez Salzedo Salamao Sadique de León fui testigo Samuel Leucei fui testigo Todo lo cual pasó ante mí el presente canciller, de lo que doy fe y lo firmo de mano propia Mosé de Josef Navarro canciller Aunque, dada su finalidad práctica, falta en los dos documentos cualquier referencia a los ritos que en los momentos previos al fallecimiento se acostumbraban a cumplir entre los judíos (convocar a los familiares más cercanos, confesar los pecados, perdonar), 26 hay que reconocer que no están exentos de cierto dramatismo. Son textos que traslucen la fragilidad humana ante una muerte que se siente próxima, –––––––––––––– 25 Forma plural de parnás, jefe electo de la comunidad hebrea, cf. Bunis, Lexicon, nº 3356. El plural en hebreo de parnás es parnasim, que aparece si cabe con más frecuencia que parnases a lo largo del mamotreto. Minervini, “Llevaron de acá”, 178, ha subrayado la integración morfológica de los términos hebreos. 26 Sobre estas costumbres ante la muerte entre los judíos en la Italia de la época, cf. Milano, Storia degli ebrei, 561-563; Toaff, La Nazione Ebrea, 303-304 o R. Bonfil, Jewish life in Renaissance Italy, University of California Press, Berkeley - Los Ángeles 1994, 265-284.
146 José-Javier Rodríguez-Toro vocalismo átono, fenómeno que se reduce a la sustitución de i por e en la sílaba inicial en dos casos (devina, enbentario) y de o por u en uno (complimientos); también se registra la pérdida de –d final de palabra pero en un único caso (cantidá). Al igual que en el documento nº 1 los presuntos indicios de la desfonologización de la cantidad en las vibrantes son reducidos (enterado, seró), asimismo los de la inexistencia de la nasal palatal (ano). 51 De la simplificación de grupos cultos solo cabe considerar el ejemplo de efetos (2 veces). Se emplea raramente, como ya se ha indicado, la h (< F -) si bien no tan poco como en el documento nº 1 pues al lado de agan, aga, allare o iciera se dan haser y hacer. La característica más definitoria de la escritura de Navarro (¿y de su pronunciación?) es el seseo que revela la siguiente serie de ejemplos: juisio, clemensia, onse, losa, piesas (5 veces), ensienda, sesión (2 veces), tersias (pero tercera), dise (2 veces), sinco, cobransas, justisia, haser (pero hacer e iciera), alcansara, seró, desir (pero dezirlo) y servisio. Al final de palabra predomina también la –s en vez de la –z (Gomes, Lopes —3 casos— frente a López). No hay rastro alguno de z intervocálica. * De la misma manera que, en contra de lo planeado, fue Livorno la gran beneficiada del apoyo de los Medici y su comunidad hebrea acabó convertida en una de las más desarrolladas de todo Occidente, la atención de los estudiosos se ha concentrado habitualmente en esta ciudad olvidando que la existencia de la de Pisa no se extinguió por completo. Cierto es que su vida languideció desde mucho antes de mediados del siglo XVII, pero la documentación conservada en el Archivo Histórico de la Comunidad Hebraica hasta hoy invita a un mayor esfuerzo en su atención. Es lo que, de entrada, se ha pretendido mediante la edición de dos documentos inéditos procedentes del amplio corpus citado. Con vistas a ofrecer unos resultados coherentes, los textos aquí presentados comparten el tema ‒ el primero es un poder con el que Isaac Zacuto Silvera autorizaba a sus familiares más cercanos para que hicieran por él el testamento y última voluntad; el segundo es el testamento y última voluntad de Isaac Gómez Salcedo ‒ y están próximos en el tiempo. Aparte del interés intrínseco que presentan, se dan cita en ellos algunas de las personalidades más –––––––––––––– 51 Este rasgo en el texto de Navarro debe ser interpretado como un lapsus porque todas las demás apariciones son con ñ.
«En caso que el Dio bendito sea serbido de llevarme de esta vida» 147 destacadas de la comunidad, lo que revela el valor histórico que poseen. Es significativo, en este sentido, que se mencionen algunos de sus linajes principales: aparte de los Zacuto, se nombran miembros de los Sadique de León, los Sulema, los Fonseca y los Miranda, todos ellos de origen ibérico. Pero también actúan como testigos y firman integrantes de la única familia importante en la comunidad de Pisa de origen no ibérico: los Leucci. 52 Los documentos pueden servir, asimismo, como fuentes de datos para conocer mejor la lengua de aquellos judíos de procedencia ibérica, tema éste también controvertido. Al aceptar la idea de que carecían de una norma uniforme, se admite que los rasgos ‒ o al menos la frecuencia en que se dan ‒ no pueden ser los mismos. Cabe destacar en este sentido la distinta importancia que tienen en los textos ‒ uno de autor desconocido, el otro del canciller Moisés Navarro 53 ‒ la inestabilidad del vocalismo átono, la pérdida de –d final de palabra o las transformaciones que afectan a las sibilantes. La debilidad de las átonas es mucho más variada en el documento nº 1, apenas perceptible en el nº 2. La –d desaparece en todas las voces menos en una en el documento nº 1 mientras que solo se da en un caso en el documento nº 2. En cuanto a las sibilantes, el documento nº 1 emplea la z (por ejemplo, prezente), grafía desconocida en el nº 2. 54 Los demás fenómenos sí son comunes a los dos documentos y presentan una frecuencia similar, que no es muy alta por cierto. 55 Los tres rasgos diferenciadores han sido relacionados con el portugués (la debilidad de las átonas, el uso de z) o con el italiano (la caída de -d), 56 lo que permite aventurar la hipótesis de que el autor del documento nº 1, así como Isaac Gómez Salcedo según se deduce de sus comparecencias ante el tribunal, dominaban peor el español escrito que –––––––––––––– 52 Con los Supino, la de los Leucci fue la única familia hebrea italiana autorizada a retornar a Pisa después de la instalación del gueto de Florencia (1571) (Toaff, La Nazione Ebrea, 53). Su existencia en la ciudad se documenta desde el siglo XV, cf. L. Frattarelli, “Per la storia dell’insediamento ebraico nella Pisa del Seicento”, Critica storica 24 (1987) 25. 53 En nota al pie se han resumido los rasgos de los textos escritos por Isaac Gómez Salcedo, coincidentes por cierto con los del documento nº 1. 54 También es grafía empleada por Isaac Gómez Salcedo. 55 Ni la simplificación de los grupos cultos ni las innovaciones del judeoespañol señaladas por Penny apenas son destacables. 56 Por Minervini o Alvar.
148 José-Javier Rodríguez-Toro el canciller Moisés Navarro, o, dicho de otro modo, que no eran capaces de sustraerse a la influencia de las dos lenguas con las que el español compartía aquel espacio y aquel tiempo.