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La tozudez de mercado y las decisiones sobre ordenación del territorio

Marchena Gómez, Manuel Jesús

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ARTICULO Po Manuel Ma chena Gómez* LA TOZUDEZ DE MERCADO Y LAS DECISIONES SOBRE ORDENACION DEL TERRITORIO 1. INTRODUCCION a O denación del Te i o io comp endida como ac o polí ico-adminis a i o y de in e ención pública en la solución de los con lic os espaciales econoci- dos, susci a habi ualmen e como al p ác ica una se ie de ensiones ope a i as oda ía más e iden es en egiones de c ecimien o pe i é ico, a dío, y des- igual, y en escena ios asumidos gené icamen e como la compe i i idad in e nacional. Las p io idades de o - den económico p iman consecuen emen e, ya po que se hace imp escindible ap o echa las capacidades p opias que p opo cionan en ajas compa a i as —po dos jus i icaciones undamen ales: pa a ap oxima se acele adamen e a ni eles más desa ollados y pa a man ene la e iciencia en los sec o es en c ecimien o (Po e , 1990)—, ya po que no se concibe ob iamen e equidad sin c ecimien o. El discu so e i o ial, de la o denación e i o ial, no en pocas ocasiones esul a, en es e con ex o, subsidia io o e ó ico a la i anía de las polí icas económicas con encionales, o quizás ¿Es o debie a se asumido de ini i amen e y plan ea - se la plani icación ísica y la económica no en pie de igualdad? Nues o p opósi o es e lexiona sob e dicha cues ión, que pensamos se ia el sus a o de ondo más con e- nien e pa a explica los acasos y las nue as o ien a- ciones de la polí ica de O denación del Te i o io (To- es Riesco, 1982; Se ano, 1991). Asun o que consi- de amos al mismo ni el de impo ancia que la incipien- e cul u a adminis a i a en la ma e ia, el escaso baga- je legal, las di icul ades de coo dinación del sec o pú- blico en la acción espacial, y el aún no excesi o cala- do social de la O denación del Te i o io, pese a los a ances alcanzados en odos es os aspec os. Se a- a ía de examina b e emen e las siguien es con adic- ciones: (i) La polémica ace ca del papel de la plani icación y po ende del sec o público es po esencia pa e cen al de la o a sob e la opo unidad de la O denación del Te i o io en el momen o ac ual (Soubey an, 1988). La p ác ica polí ica de és a se epliega implíci amen e a sus ámbi os compe en- ciales po excelencia —a los lími es de lo posible (De Ma os, 1989)—, como son: las acciones in a- es uc u ales y de equipamien os sociales, conci- biendo los ecu sos escasos y la idoneidad e i o- ial de la ubicación de azados ia ios e in e sio- nes de do aciones públicas. Pe o, ¿es e deslinde an p o undo en e las esponsabilidades públicas y p i adas, en e el abas o in aes uc u al y la c eación de iqueza, espec i amen e, c ea las condiciones eales de con e gencia e i o ial y so- cial deseables po sí mismo y jus i ican pe se, la O denación del Te i o io? * P o eso Ti ula de Análisis Geog á ico Regional. Uni e sidad de Se illa (España). Re is a EURE (Vol. XXI, Nº 58), pp. 19-28, San iago de Chile, oc ub e 1993 19 MANUEL MARCHENA GOMEZ (ii) Tan o po “sobe bia” écnica, como po incapaci- dad adminis a i a —po descoo dinación y po al a de con icción— (Que o, 1991), la O denación del Te i o io oda ía busca su espacio polí ico compe encial especí ico y el consenso social como ac o público ineludible. Al mismo iempo, la plani i- cación in eg ada se encuen a en anca c isis y la polí ica de O denación del Te i o io no unciona como "o o” sec o más de la adminis ación, más aún, se le desca ga de oda asignación de ecu - sos pode osa en la ges ión po que si no con a ía, po cie o, con los undamen os cla e del gas o público, como decimos dada la isión p agmá ica de la O denación del Te i o io hoy día: las in aes uc u as, los equipamien os públicos y aho- a, el cuidado del pa adigma medioambien al. Pe o, ¿ello es su icien e pa a sa is ace una de las p emisas de la acción polí ica de la mencionada disciplina, como es la de palia los e ec os social- men e pe niciosos de la dinámica y ozudez del me cado en su lógica e i o ial? (Leal, 1988). (iii) Pa ece que la Polí ica Te i o ial en á eas pe i é- icas, que insis i nos es la ipología espacial en la que es amos pensando al edac a es e ex o (Ma chena, 1991), se ma que como obje i o p i- me o la e iciencia económica de la inicia i a p i a- da, in e iniendo donde exis en ensiones de c eci- mien o adicional o haciendo en ables y a ac i- as al me cado o as zonas espaciales adicional- men e des a o ecidas, en las que se descub en, po o o lado, iejos po enciales endógenos (Albu que que y Cu belo, 1991). Ambas di ec i- ces, que en la le a son impecables, colocan aho a en un segundo plano la p eocupación social que imp egnó desde sus o ígenes a la O denación del Te i o io. La polí ica social se conside a ins u- men ada mejo po la p o ección de la na u aleza y el ecodesa ollo y po la c eación de iqueza asig- nada al Me cado, luego que la inicia i a p i ada se haya bene iciado de las en ajas in aes uc u ales p opo cionadas po la acción pública. Así, ¿ al op- ción —legí ima y quizás la más iable en el escena- io ac ual— asegu a ía pe du ablemen e no sólo la calidad de ida de los ciudadanos, léase an es que nada empleo y en a, sino ambién la compe i idad y e iciencia de la p opia inicia i a p i ada? Es amos hablando de egiones donde se dis a mucho de habe se ob enido el comple o abas o in aes uc- u al, en un ho izon e de es icción del gas o público, y con necesidades pe en o ias de sos ene el i mo de c ecimien o acele ado —man enemos ambién que el peo de los mundos es inequidad sin c ecimien o—, á eas donde, po o o lado se p oducen con lic os e i- o iales con más ecuencia de la deseada cuando se in en an ealiza polí icas basadas en el denominado Desa ollo Sus en able. Sencillamen e po que se ecu- e a la ine cia del balance cos e-bene icio en acciones incompa ibles con el Medio, jus i icadas a escala local, sob e odo, po c ea en a y empleo en el co o plazo, y de o o lado, po que hones amen e pensamos que aún se encuen an en es ado emb iona io los ins u- men os conc e os y ac ibles pa a e dade amen e en la p ác ica aplica el ecodesa ollo —el e dade o: Desa ollo sus en able, c ecimien o y equidad, no el espu io y e ó ico del discu so polí ico con encional (Daly, 1990)— en egiones pe i é icas. Unase a odo ello la ju en ud de la descen alización como ó mula compe encial —en el caso español, Au onómica— pa a po encia la equidad social y e i o ial (Boisie , 1991) y especialmen e pa a lle a a cabo la in e ención explí- ci a pública en O denación del Te i o io, y econoce- emos un complicado escena io del que in en a emos modes amen e alumb a en los epíg a es que siguen alguna idea c í ica. 2. SOBRE LA ARTICULACION TERRITORIAL Dos hechos se conci an p opo cionándole de cie o con enido a es e, po manoseado, eu emís ico í ulo. A sabe y en p ime luga , el gi o no able que se ha su ido en la pe cepción de las Polí icas Regionales en Eu opa (Camagni y o os, 1991), abundándose po ex- ensión en el é mino de egiones-p oblema; odas a la búsqueda de su nue a a iculación e i o ial que les do e de compe i i idad in e egional: los e i o ios compi en (Kuklinski, 1990). Ello iene como camino nue amen e inde ec ible pa a el desa ollo egional: la e eb ación/conec i idad/accesibilidad in e na y ex e - na de la p opia egión (Biehl, 1989); a iculación REVISTA EURE 20 LA TOZUDEZ DE MERCADO Y LAS DECISIONES SOBRE ORDENACION DEL TERRITORIO in aes uc u al de ca ac e ís icas básicas y p ima ias pa a las á eas pe i é icas y de meno icción espacial y apoyadas en acciones sob e la in e sión p oduc i- a (Giaou zi, 1989), en las egiones más dinámicas y a en ajadas en el cambio ecnológico (Gamella y He nández, 1990). Nadie duda hoy que la a iculación e i o ial pasa po el di ícil equilib io de sa is ace las necesidades de co- nexión e icien e y luida en e las pa es del e i o io en elación ya no sólo a la capacidad ins alada en dicho espacio, sino ambién a sus po encialidades y lexibilidad de adap ación a las condiciones de la ees- uc u ación p oduc i a en cu so (Ga o, 1990). La conec i idad "hacia a ue a" y "desde den o" de la p o- pia egión debe comple a se con la do ación de in a- es uc u a social, de abas ecimien o y de equipa- mien os públicos en los núcleos, debidamen e je a - quizados po la impo ancia de su olumen demog á i- co y de sus á eas de in luencia; al sue e de a icula- ción, nada nue a po cie o (Rondinelli, 1985), es en la que se empeñan denodadamen e, con mayo o meno o una (Má quez, 1991), las egiones pe i é icas en el concie o eu opeo. Es a a ea inexcusable pa a la población a ec ada, an- o la que habi a el e i o io más denso y po consi- guien e concen a las demandas, como la que i e en los espacios más es ancados o eg esi os (Au ioles, 1989), ocasiona a nues o en ende es no o ias en- siones —una de o igen ins i ucional y dos de aíz eco- nómica— a la polí ica de o denación del e i o io si la hubie e: 1. Adminis a i a e Ins i ucionalmen e, como ya se ha aludido an es, se p oduce la llama i a pa adoja de que siendo la a iculación do acional e in aes uc- u al indiscu ible y la de mayo impac o social pa a hace isible la O denación del Te i o io, sob e odo desde la Polí ica Regional (Laza a, 1989), las in e enciones sec o iales co espondien es a es as ma e ias no se ges ionan di ec amen e desde su compe encia. A lo sumo se pe sigue una di ícil co- o dinación pa a log a el consenso en la localiza- ción espacial de la in e ención pública en in aes- uc u as y equipamien os; o, encon a el modelo e i o ial (la egión den o del Es ado y la C.E.E.; las sub egiones; coma cas y ámbi os uncionales; sis ema de ciudades...) (Massey, 1990), que si a de e e encia indica i a o inculan e, según el caso, a las adminis aciones in e so as pa a la ejecución e i o ial de sus ac uaciones. 2. Sin emba go, a es a pé dida de iden idad ins i u- cional —po lo menos de sec o adminis a i o con escasa capacidad compe encial de gas o— y de e- conocimien o social, po an o, se le asocia o a más su il pe o que agobia a la in e ención pública en el e i o io. Se a a del dé ici de compe i i idad ela i a con o as egiones más desa olladas: mien as és as mode nizan y aplican polí icas do acionales de úl ima gene ación, las egiones pe i é icas se hipo ecan en un es ue zo alcanzado hace iempo po aquéllas. Con el iesgo consi- guien e de obsolescencia ápida si no se log a da el sal o di ícil de in e i e icien emen e en in aes- uc u a y equipamien o, pa a a icula básicamen e el e i o io, a la pa que se diseña simul áneamen- e es a misma polí ica pensando en la compe encia e i o ial de la egión pe i é ica con o as es uc u- as espaciales más e olucionadas (B uns ein y o os, 1989). 3. Es a doble elocidad del c ecimien o e i o ial des- igual (Lau elli y Lindenboim --eds.—, 1990), se o na as ixian e en la coyun u a ac ual pues o que de lo que se a a es de hace a ac i o y en able al capi al lo an e y a la inicia i a p i ada egional o no, median e la a iculación in aes uc u al y do acional, el e i o io pe i é ico. La hipó esis cla e es que en un con ex o de an al a compe encia, y no medido po supues o po elaciones de solida- idad con las egiones más icas ambién empeña- das en su ees uc u ación, po o a pa e además cos osa, el me cado no unciona anspa en e- men e ni la in e sión p i ada se á ecep i a en unas condiciones de p eca ia a iculación e i o ial, con la consiguien e pé dida de e ec i idad a medio y la go plazo de la in e sión pública (VV.AA., 1989). Piénsese an o en sec o es de adicional implan ación, como el ag oalimen a io, de inno a- ción indus ial o habi ualmen e en is as, como el u ís ico, el emp esa iado demanda siemp e lo mis- mo a la adminis ación e i o ial: escasa egulación pa a alcanza mejo es co as de compe i idad ela- i a y una ecu en e eclamación sob e las REVISTA EURE 21 MANUEL MARCHENA GOMEZ de ici a ias condiciones de do ación in aes uc u al en odos los sen idos (Lipie z y Lebo gne, 1990). La cues ión es pensa o asumi en consecuencia si la a iculación e i o ial que p oducimos en la p ác ica de la acción pública es á encaminada decididamen e a la e iciencia económica de la inicia i a p i ada. Un espe- jo de es a ealidad, que explica a nues o en ende el incumplimien o de innume ables documen os de o denación e i o ial, es la moda po la denominada plani icación es a égica (VV.AA., 1990). La compen- sación pública hacia los e i o ios más des a o ecidos po las ine cias del me cado es en el mejo de los casos muy subsidia ia a esa o a es a egia global de e icacia e i o ial (Joel, 1990), o u o de olun a ismos polí icos muy econocibles en la CEE en 1992. Lo que a amos de deci , en de ini i a, es que an o la edac- ción de los documen os écnicos de o denación, como las decisiones de polí ica e i o ial, abo den sin comple- jos es a opción, si es la que legí imamen e con iene o la única posible, ya que con eso se e i a ían us aciones y una posición más en ajosa de la o denación del e i o- io en la aplicación eal de la his ó ica jus i icación de es a disciplina como ins umen o pa a aco a los desequilib ios egionales (Gago, 1991). Pe o sob e odo, y es a lo que dedica emos el p óximo epíg a e, a lucha po una elación de esponsabilidad más compa ida en- e sec o público y p i ado en la cons ucción e i o ial (Ma in, 1988; Mille , 1990), 3. SOBRE LA CREACION DE RIQUEZA No deseamos cae en la en ación, po o a pa e eco- nocida como inú il, de conside a que an o la plani i- cación como la ges ión de la O denación del Te i o io, pa a en ende nos, debe esol e la o alidad de los p oblemas y con lic os de ec ados y diagnos icados en el espacio egional. Sin duda, una de las e idencias empí icas más con as adas en los úl imos iempos so- b e cual es el nicho de las polí icas de o denación del e i o io sea la de aco a especí icamen e sus come i- dos. El e o c aso, como se ha e e ido an e io men e, de la o denación del e i o io ha sido su exceso de comp ensión de odo lo que a ec ase al ámbi o de la localización espacial. Pues bien, pensamos que uno de los obje i os que deben pe manece en la polí ica de o denación del e i o io es el de: la c eación de i- queza, medida en é minos de ans o mación p oduc- i a, p og eso social y écnico, c ecimien o y equidad (Cepal, 1990). Obje i o es uc u al en el que la espon- sabilidad p i ada es cada día más hegemónica; hecho que no se con adice con la obligación y no dejadez de la inicia i a pública en sus ambién econocidas es- ponsabilidades sociales. El asun o es cómo iene que in e eni la o denación del e i o io pa a ceñi se al obje o de localiza equilib adamen e, an o en lo social como en lo e i o- ial, esa c eación de iqueza. No se a a ía, en ningún caso, de epe i o sus i ui a las polí icas económicas, sino en p ime luga , analiza los e ec os e i o iales de la asignación del gas o público, pe o undamen al- men e en segundo luga , con ibui a una o ien ación locacional menos dubi a i a y dejada sólo al albu del me cado, de los agen es de la inicia i a p i ada. Po lo menos, las úl imas di ec ices del desa ollo egional indican el esu gi de la impo ancia de lo endógeno y local, po consiguien e la cla e de lo e i o ial, en el c ecimien o económico (Alb ech s y o os, 1989). Se á necesa io ap o echa ealmen e es a posibilidad siem- p e asumiendo lo complejo y limi ado de la descen ali- zación y el desa ollo egional en e a la globalización de las decisiones económicas (Lipie z, 1987; Co aggio, 1991). La mejo mane a de aco a , en nues a opinión, la o denación del e i o io en su papel económico -la ajada dialéc ica en e plani icación económica e sus plani icación ísica- no es que exclusi amen e aquélla ome como compe encia la unción coo dinado a de las adminis aciones in e so as, más bien que omen e la negociación y o ien ación de las decisiones de loca- lización de la inicia i a p i ada en el e i o io, espe- cialmen e a bi ando su come ido en dos campos: las pequeñas y medianas emp esas, cuyas es a egias pueden modela se mejo pa a la o denación del e i- o io egional (Capellín, 1990), y pa a oda ác ica de despliegue espacial que conlle e inno ación de los po- enciales endógenos e i o iales (Hi che, 1990). El e o es iba en con ecciona ins umen os de cla a y explíci a ocación de o denación del e i o io asocia- dos a la p omoción locacional disc iminada, e ec i a y pa a el desa ollo egional -que no debe ol ida se en REVISTA EURE 22 LA TOZUDEZ DE MERCADO Y LAS DECISIONES SOBRE ORDENACION DEL TERRITORIO egiones pe i é icas pasa esencialmen e po la c ea- ción de empleo (Cu belo, 1990)— que incen i en las PYMES egionales y la inno ación del p opio ejido emp esa ial. Pa a noso os és as son unciones cla as de la o denación del e i o io en la coyun u a ac ual (Ma chena, 1990); cen a se en ellas supond ía una aco ación de las inalidades y meno con usión en los obje i os. El diseño de planes de o denación del e i o io, en ez de se enuen es o escapis as a las mencionadas ina- lidades es a égicas, debie a ca aliza su edacción en las mismas, concibiendo que la mejo es uc u a e i- o ial se ob iene coadyu ando —sin queb a la libe ad de me cado— la incia i a p i ada en el e i o io. Con es a egias selec i as pa a los e i o ios dinámicos, es ancados o eg esi os, pe o explo ando en cualquie caso, el papel de los se icios a la p oducción en la nue a polí ica egional (Del Río y Cuad ado, 1991). Es o que p oponemos como nucleidad económica de la o denación del e i o io en el ac ual con ex o, pen- samos no es una a ea inmodes a o desp opo cionada sino la única posible si se desea log a la legi imación social de es a disciplina a medio plazo y se quie e esponde a los e os esenciales del momen o. Lo que ocu e es que la incipien e “ en anilla sec o ial” deno- minada O denación del Te i o io, ni ha e eb ado su bu oc acia en es e sen ido, ni es á ocupando ehacien- emen e ese hueco: la polí ica e i o ial end ía que se hoy más una he amien a de negociación en el e i o io con los agen es sociales, que un apa a o de edacción de no mas y planes (Ma us, 1987; Acuña y Konow, 1990). A en ajados expe os han exp esado hace iempo con ama gu a que la discusión sob e la polí ica egional y sus elec os espaciales desde la ó - bi a pública es a i icial a las decisiones de los conse- jos de adminis ación de las emp esas (D ucke , 1986). El sis ema p oduc i o de la egión pe i é ica (Ce u, 1990) equie e de la in e ención conscien e y decidi- da de la plani icación e i o ial; pe o ac i a. Es deci , no sólo p e iniendo del modelo deseable pa a el espa- cio egional y del desa ollo de las ac uaciones públi- cas: ambién p opo cionando señales de me cado, po medio de la pa icipación consensuada (Hopenhayn, 1988) con las decisiones e i o iales de la inicia i a p i ada, del sec o y la in e sión pública. Pa a log a la o ma e i o ial más con enien e a la sociedad egio- nal del espacio de su p opia egión se necesi a con ic- ción polí ica en es a línea, un e ce sis ema (Sáenz de Bu uaga, 1991) de es ue zos en la o denación del e- i o io, que con más medios y ace camien o a los p o- blemas co idianos de la acumulación local —especial- men e la p omoción de los ecu sos endógenos, pe o sob e odo la come cialización de cualquie p oducción inno ado a inhe en e o no al p opio e i o io y la in- cubación de emp endedo es locales— o ezca más so- luciones e ilusiones a la inicia i a p i ada y no sólo el indispensable y comen ado abas o in aes uc u al. Pa a ello se p ecisa iden i ica in e locu o es ep esen- a i os y dinámicos, cosa no ácil pe o cada ez menos imposible, y consensua , ema que a a emos aho a, que cualquie es a egia económica pasa po la sus en abilidad e i o ial y ambien al. 4. SOBRE LA SUSTENTABILIDAD DEL DESARROLLO C ea condiciones pa a el desa ollo egional median e la o denación del e i o io es a o ece el negocio p i- ado en la p opia egión egulándolo espacial y social- men e, a la ez que p oyec a una sue e de acumula- ción económica que conside e como capi al ijo, no co- mo me a ex e nalidad de su c ecimien o sus en able, el sis ema ísico-ambien al del espacio egional. Sin emba go, al como ya se ha aludido an es, las polí icas ambien ales suelen se oda ía conse acionis as y cen adas en los espacios na u ales (Colón y Díaz del Olmo, 1989) o coe ci i as y co ec o as de la inicia i a pública y p i ada, an o en plan (A.M.A., 1991 I) como en no ma i a (Allende, 1990). Es os p ocedimien os que indiscu iblemen e son un a ance sus ancial en compa ación con épocas no muy lejanas de concebi el desa ollo e i o ial, no esuel en el p oblema cen- al: mien as la eo ía con encional del c ecimien o económico se in e ogaba cuál end ía que se la elo- cidad óp ima pa a acumula capi al, los nue os en o- ques de la sus en abilidad del desa ollo se p egun an sob e cuáles deben se las o mas y es ilos de capi al que hay que acumula y po cuán o iempo (Cepal, 1991). REVISTA EURE 23 MANUEL MARCHENA GOMEZ El pa adigma ambien alis a ha calado con inusi ada ue za en nues a sociedad y la o denación del e i- o io po o una, écnica y polí icamen e, lo ha hecho suyo; pe o de nue o su ge cómo debe o maliza su in e ención en á eas e i o iales con ecu sos na u a- les que p esen an en sí mismo en ajas compa a i as dinámicas ap eciables, pe o que su manejo y uso se ha pe cibido ilimi adamen e (A.M.A., 1991 II), como bienes de consumo y no de in e sión. Cul u a “desa- ollis a" que sigue no ándose en las ine cias del me - cado y que es pa icula men e pelig osa en egiones como Andalucía donde se necesi a hace uso del capi- al na u al pa a segui acumulando; po ello desde la o denación del e i o io es undamen al da espues a a es a con adicción e inco po a consecuen emen e el sis ema ísico-ambien al en la plani icación e i o ial y económica (Delgado y Mo illas, 1991). Pe o no como un en e enimien o eli is a o me a me can ilización de la na u aleza, sino apo ando mecanismos conc e os de in o mación y e aluación pa a la oma de decisio- nes en el e i o io conc e o (Hende son, 1990). La O denación del Te i o io se ha ocupado adicio- nalmen e de dic amina sob e las compe encias po el uso del suelo de las di e sas ac i idades económicas, que no malmen e inciden en deg ada el espacio codi- ciado en cuan o ecu so escaso (Long, 1989). Menos de si el desa ollo económico puede se sus en able e i o ialmen e y qué ó mulas y es a egias especí i- cas cab ían conside a posi i amen e —no sólo egla- men ando lo que no se debe hace — pa a ello (Mille , 1990). Las polí icas sec o iales, cuyo in e és social de in eg ación espacial es obje o neu álgico de la o denación del e i o io, no son ob iamen e neu ales en cuan o al uso de los ecu sos na u ales; la polí ica e i o ial debe asegu a además de la coo dinación, la sus en abilidad de las mismas po medio de p og a- mas ope a i os, con igu ados bajo una misma iloso ía: la asa de uso esul an e de los ecu sos na u ales de cada o ma de capi al no puede excede su p opia asa de ep oducción, habida cuen a de las ligazones de sus i ución o complemen a iedad exis en es en e ellas. Sob e es o, cinco p oposiciones gené icas se nos ocu en al espec o (Cepal, 1991): a) La O denación del Te i o io es el ins umen o ideal pa a es anda iza con igo écnico e in oduci en la plani icación mic o y mac oeconómica la disponi- bilidad de las exis encias de un ecu so ambien al en pa icula y su dis ibución geog á ica. b) La e aluación de Impac o Te i o ial y Ambien al debe conside a espacialmen e el lujo de bene i- cios que se espe a ob ene de un ecu so conc e o localizado en el e i o io. Pa a ello, desde la o de- nación del e i o io, se deben con ola los incen i- os pa a in e i y ein e i en un de e minado e- cu so na u al. c) La dis ibución espacial de las ac i idades econó- micas y sociales egionales y la asignación y uso de la ie a debie a se analizada y ambién es anda izada con es e en oque, según el compo - amien o de los agen es económicos en unción de la " en a" disponible del ecu so. Se log a ían nego- cia de es a mane a nume osos con lic os sociales, de i ados de la u ilización no adecuada a la sus en abilidad del capi al na u al: odo p oblema ambien al implica una edis ibución. d) Un mé odo que pe mi e ansmi i la polí ica de sus en abilidad an o a expe os como a la socie- dad en gene al es el de cla i ica las en ajas com- pa a i as y absolu as de los ecu sos na u ales de ca a a la compe i i idad in e nacional, undamen a- do el uso in e empo al de los ecu sos y el cos e económico de dilapida los. e) La e icacia, en es e sen ido, de los ins umen os de polí ica ambien al al uso, en demasiadas ocasiones se o na espu ia al cons ui se modelos basados muy lineal y mecánicamen e en el cos o-bene icio y en la jus i icación écnica de p oyec os deg adan- es, debidamen e eo ien ados po su p esumible in e és social; pe o que man ienen un concep o del e i o io y el medio ambien e, como decíamos más a iba, conside ados como bien de consumo en ez de in e sión y ein e sión an e las amo izaciones del capi al na u al. Como se e á op amos como acción de la O denación del Te i o io, po supues o complemen a ia a la p o- ección y ges ión pública coo dinada del sis ema ísico- ambien al, po la aplicación de polí icas e i o iales, sos enibles en lo mic oeconómico. La in e ención po- REVISTA EURE 24 LA TOZUDEZ DE MERCADO Y LAS DECISIONES SOBRE ORDENACION DEL TERRITORIO si i a en el ejido emp esa ial señalando pau as de compo amien o sus en ables, po coma cas y ámbi os uncionales, y ecnologías de p oducción adecuadas a la in e sión en capi al na u al, pueden legi ima más con incen emen e la o denación del e i o io que la sola eglamen ación ambien al. Un es ue zo de ango ins i ucional que necesi a, como e emos inalmen e, de la c is alización de una es uc u a adminis a i a ágil ("ad hoc") y pensando en los e os de la ees uc- u ación p oduc i a, al mismo iempo que en el impac- o ambien al con encional. 5. CONCLUSION: SOBRE LA INSTITUCIONALIDAD DE LA ORDENACION DEL TERRITORIO No se ha disimulado en es a sucin a e lexión, la con- eniencia de adecua los ines de la o denación del e i o io con los asumidos desde la Polí ica Regional, comp endida és a desde su acepción clásica pa a el desa ollo en egiones pe i é icas (Haddad, 1989), y de ponde a esos obje i os desde la compe encia ins i ucional de la au onomía egional (Pa ejo, 1988). O denación del Te i o io como p ác ica polí ico-admi- nis a i a, que no iene más emedio, pa a su ac ibilidad, que conside a los impe a i os económi- cos y cons i ucionales del lib eme cado, como e e en- cia sus ancial de su a ea ejecu o a, po que si no, como se ha epe ido, la labo esul a se opaca social- men e y desp o is a de la opo unidad de in e eni en la o ien ación azada po los agen es económicos p i- ados. Aho a bien, conocido es o y pa ece que habién- dose padecido ya el ex emo mayo de la onda neolibe al en cuan o a la in e p e ación de la in e en- ción pública en el e i o io (Ha ey, 1990), con end ía adop a una pos u a ins i ucional cla amen e más comp ensi a y omen ado a, que no in e encionis a, de cie as pau as de lo emp esa ial y económico en la o denación e i o ial. Es o que ya se ha aludido, se a a aho a de exp esado sin é icamen e con mayo especi icidad. En e ec o, la O denación del Te i o io en egiones pe i é icas end ía que es a al se icio esencial de la esolución de las ca encias p oduc i as y de la jus a edis ibución e i o ial y social de la acumulación eco- nómica. De ac ua sob e las a iadas o mas de en ismo e i o ial que se de ec en y de coadyu a undamen almen e a los pa icula es en sus inicia i as de supe a esas con adicciones. Ins i ucionalmen e ello supone ansg edi la au ocomplacencia en el a- bajo de la bu oc acia écnica adsc i a a la polí ica e i- o ial, empeñada en la no poco deseable coo dinación de planes-lib o sec o iales, o en la sa is acción de una exclusi a a ea de diseño e i o ial de las do aciones de equipamien os e in aes uc u as públicas. El e o es iba ía en la coo dinación inculan e de las adminis- aciones, esencialmen e del impac o local (municipal), po consiguien e u banís ico, de la acción pública y en el a amien o conscien e del epa o e i o ial de la p oducción de bienes y se icios c eados po los pa i- cula es. Pa a ins i ucionaliza ambos campos de ges ión (coo - dinación pública e in e ención emp esa ial), no se nos escapan las di icul ades cuando la o denación e i o ial no ha conseguido siquie a una legi imación ehacien e en la mayo ía de las egiones pe i é icas; se discu e si su nicho bu oc á ico es explíci o en com- pe encias o lo que ya se ía mucho, de coo dinación de las ac uaciones sec o iales en el e i o io. Nos inclina- mos po lo segundo, pe o insis iendo en la in e en- ción decidida sob e la p e ensión de coop a las deci- siones de localización de los pa icula es. Es o úl imo necesi a de una bu oc acia e icien e, con un pe il me- nos ocupado en la edacción o di ección acul a i a de planes y más dispues a a negocia con las municipali- dades y la inicia i a p i ada en sus decisiones. El u u- o de la plani icación e i o ial pa ece que se di ige a conoce más el juego y es a egia de los ac o es que p oducen el espacio, que a la isión es á ica de lo que sucede (San os, 1988). Conside amos un pode oso a ance la segmen ación de es subsis emas en la concepción de la O dena- ción del Te i o io: ísico-ambien al, de a iculación e i o ial y u bana, y p oduc i o (Posocco, 1989), Pe o c eemos que ins i ucionalmen e aquella no se log a á legi ima has a que no se p o ea de una bu oc acia con ins umen os no malizados y no ma i os pa a con- segui que: REVISTA EURE 25 MANUEL MARCHENA GOMEZ (i) El subsis ema ísico-ambien al conside e la p omo- ción del desa ollo sus en able su o ien ación p io- i a ia, de modo que se eglamen e e incen i e la ac i idad moc oeconómica y emp esa ial en a as de es e come ido. Ello necesi a de una bu oc acia bien iden i icada po los agen es económicos en es a di ec iz y con in luencia decisi a en las polí i- cas sec o iales de los ecu sos (agua, o es ación, suelo...) y la ed de espacios na u ales. Como se ha dicho más a iba, una isión p og esis a del Medio Ambien e en egiones pe i é icas pasa po undamen a que el ace o na u al es un ac o indisociable de la c eación de iqueza. Pa a de- mos a lo la O denación del Te i o io iene una opo unidad his ó ica, o es a compe encia o al- men e legi imada ya, le se á sus aída de su ges- ión po o as disciplinas y polí icas, po ejemplo la economía con encional, en pocos años. (ii) El subsis ema p oduc i o sea pieza cla e de la ac- ción de la O denación del Te i o io, no un me o e e en e o el log o de una zoni icación más o me- nos pe cibida socialmen e del espacio egional. Pa a consensua un modelo e i o ial de la p opia egión se necesi an ins umen os de in e ención y de una bu oc acia p epa ada pa a ello, que o ien e los emp endimien os emp esa iales endógenos. Es impo an e que se calcule el impac o y la asig- nación e i o ial de la plani icación económica ( ipo Plan de Desa ollo Económico Regional), pe o pa a que el con ol de los e ec os e i o iales de es a p og amación no se queden en discu so de in enciones, es imp escindible ac ua ac i a- men e en el campo de la inicia i a p i ada desde la O denación del Te i o io, como ins i ución públi- ca cla amen e econocible en ese obje o. (iii) El subsis ema de a iculación e i o ial y u bana pueda ealmen e undamen a se en la coo dina- ción de las acciones sec o iales de la adminis a- ción, pe o negociando como bu oc acia écnica y polí ica e icalmen e an o con el Es ado Cen al como, undamen almen e, con los municipios. En el es ue zo de ele a la escala de in e p e ación de los p oblemas e i o iales más allá de la locali- dad hacia la consecución del modelo egional y de adecua , además, la do ación de in e sión pública con las pau as emp esa iales de localización y desa ollo endógeno, end ía que cen a se —nego- ciando, consensuando y coop ando— la o denación del e i o io como acción pública. Hace ac ible y c eíble es a nue a bu oc acia pa a la o denación del e i o io iene condiciones de u opía pe o no debe íamos conside ado, con dosis de ilusión e imaginación —lo que más al a hace pa a con ence - se de la necesidad de plani ica aho a el e i o io en egiones pe i é icas, como Andalucía (Hall, 1989)—, como una emp esa quimé ica. La cues ión es ab i se hueco ins i ucional en una sociedad que no pe cibe como imp escindible la o denación del e i o io. La es- a egia que p opone nos piensa que es el momen o de se ambiciosos y cuando quedan emas an impo - an es en la agenda social (O e, 1990) como los que modes amen e hemos apun ado, se ía más opo uno en en a se a es o a que elega se a una labo sub- sidia ia y exclusi amen e legi imada a golpe de no - ma i a. En esumen, a os a la esponsabilidad de esponde a los e os e i o iales de la economía de lib e me cado, conscien e y ac i amen e de la ees- uc u ación p oduc i a en cu so en las egiones pe i é icas. BIBLIOGRAFÍA CITADA Acuña, H. y Konow, I. (1990): Mé odos y Técnicas de in es iga- ción p ospec i a pa a la oma de decisiones, Ed. Fu u o, ODEPLAN, San iago de Chile. Alb ech s, L. y o os (1989): Regional Poli y a he C oss oads, Jessica Kingsley Publ., U.K. Albu que que, F. y Cu belo, J.L. (1991): “El u u o no es un cami- no de osas: las egiones pe i é icas eu opeas an e la unión econó- mica y mone a ia” en P ime Encuen o Ibe oame icano sob e 'Te- i o ios en T ans o mación', S a. 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