El video en el aula II. El video como instrumento de conocimiento y evaluación
Full text
INVESTIGACIONES
Y
N
I
EL VIDEO EN EL AULA
II (49
EL
VIDEO COMO INSTRUMENTO DE CONOCIMIENTO Y EVALUACION
JOSE
MANUEL
LOPEZ-ARENAS GONZALEZ ("e)
JULIO
CABERO
ALMENARA
(**)
En nues a in es igación sob e los usos didác icos del ideo en Enseñanzas Me-
dias, como ya se explicó en la p ime a pa e de es e a ículo, decidimos cen a -
nos en es posibles usos del medio ideo: como mediado del ap endizaje del
alumno, como ins umen o de conocimien o y como ins umen o de e aluación.
La me odología seguida en el p ime caso, así como los esul ados queda on ex-
pues os en la p ime a pa e. Aquí nos cen a emos en el segundo y el e ce ol.
1.
EL VIDEO COMO INSTRUMENTO DE CONOCIMIENTO
El segundo ol p opues o en es a in es igación sob e
los
usos didác icos del i-
deo se basaba en la conside ación de és e como elemen o de abajo po pa e del
g upo-clase, como «ins umen o de conocimien o». Ello implicaba que el g upo.
clase es udiado u ie a que u iliza lo pa a g aba expe iencias, si uaciones, locali-
zaciones, conduc as, e c. que se conside asen necesa ias pa a el abajo p og ama-
do; po ello se pa ía de la base de un conocimien o del lenguaje audio isual, así
como del manejo écnico po pa e de p o eso es y alumnos.
No obs an e, no se a aba de comp oba hipó esis p e ias de abajo que su-
pusie an la e i icación de ac uaciones ya conocidas o que pudie an pensa se
como especialmen e ú iles, en caso de pode con a con una cáma a, un magne-
oscopio y un ele iso . Como Cla k y
Salomon (1986)
indican, se a a de una en-
ación que suele apa ece con ecuencia en los es udios sob e medios. Pe o
es que, aun asumiendo las en ajas que ambos au o es señalan en las ac uales
endencias de las in es igaciones sob e medios que p e enden descubi no qué
medio es el mejo — endencia ya abandonada— sino qué a ibu os de los medios com-
binan mejo con las ca ac e ís icas pe sonales del es udian e y con las a eas a ea-
(*)
Es e a iculo se basa en la in es igación «E aluación de los usos del ideo en la enseñanza» (Con.
cu so Nacional de P oyec os de In es igación Educa i a,
1985),
ealizada po don Juan de
Pablos
Pons.
don José Manuel López-A enas González y don Julio
Cabe o
Almena a.
()
Uni e sidad de Se illa.
Re is a de Educación. núm.
292 (19901,
págs.
361•376.
361
¡iza , en es e ol de la in es igación hemos p e e ido no cen a nos en algo con-
c e o y, en su luga , hemos a ado de a e igua qué ocu e cuando se do a al g u-
po-clase de los medios necesa ios; es ando siemp e abie os a oda clase de obse -
aciones que nos lle a an a conoce cómo in luye la in eg ación del ideo en la di-
námica del g upo-clase en odos los aspec os: como mé odo de abajo a ni el de
con enidos, como ins umen o que desencadena elaciones di e en es de las es a-
blecidas adicionalmen e an o en e los miemb os del g upo-clase como den o
de la colec i idad más amplia del cen o, e c.
En la e isión de las in es igaciones lle adas a cabo sob e medios, como la de
Cla k y
Salomon ya ci ada, se obse a una endencia hacia el es udio de los sis e-
mas simbólicos empleados, como o ma de supe a los acasos de líneas an e io-
es. En es a línea c í ica de las in es igaciones sob e la e ec i idad de unos medios
sob e o os, que ya señalaba
Salomon
en 1974 a p opósi o de la di e encia en el
«p oduc o» ob enido median e clases ele isadas y clases di ec as, Escude o Muñoz
(1983, pp. 91 y 92) decía que es el sis ema de símbolos con el que unciona el me-
dio «lo más ele an e, a e ec os de su uncionalidad didác ica y ambién pa a la in-
es igación en es e campo». Ello es e iden emen e necesa io; de ahí que sea ésa la
línea seguida en los o os oles de la p esen e in es igación. Pe o c eemos que si-
gue en igo oda ía la a i mación de Da id R. Olson (1974), quien decía, a p opó-
si o de los medios, que «no se pueden examina la educación y los medios de co-
municación como p oblemas psicológicos solamen e, sino que implican ambién
p oblemas económicos y sociales impo an es». Po supues o que Olson se e e ía
a los-medios de comunicación en sen ido amplio y a los p oblemas de su empleo
en la sociedad en gene al. Sin emba go, c eemos que las implicaciones menciona-
das son igualmen e aplicables cuando se a a de un solo medio y de un mic osis-
ema social, como es nues o caso.
De las an e io es conside aciones se desp ende que el modelo de in es igación
escogido esponde al pa adigma cuali a i o. Como ya se decía en la p opues a ini-
cial de la in es igación, pa a es e segundo ol p oponíamos la aplicación de un a-
amien o e nog á ico, u ilizando la écnica de la iangulación y siguiendo en la e-
cogida de da os un c i e io mul imodal que u ie a en cuen a que nada es « i-
ial»; po lo que hab ía de es a abie o a oda clase de in o mación posible, ya
p ocedie a de conduc as e bales o de cla es no e bales, ya ue an pau as de ac-
ción obse adas o bien pau as de no acción, e c.
Es deci , conside amos cie as las jus i icaciones eó icas p opues as po S ep-
hen Wilson (1977) y nos pa ece que los cinco asgos que Bogdan y Bilden (1982, p.
27 y ss.) señalan en oda in es igación cuali a i a se dan en nues o caso; c eemos,
además, que las obse aciones de Cohen y Manion (1980, p. 214 y ss.) sob e las
«ocasiones en las que la iangulación es pa icula men e ap opiada» esul an o-
almen e adecuadas pa a nues o es udio.
En esumen, la jus i icación de la me odología cuali a i a empleada en es e ol
queda de mani ies o en las palab as de
J.
M. Al a ez Méndez en la In oducción a
la edición española del lib o de Cook y Reicha d sob e
Mé odos cuali a i os y cuan i-
a i os en in es igación e alua i a:
«Cuando se busca comp ende el compo amien o
de los suje os implicados en un p oceso, in en ando cap a el p opio p oceso en su
362
o alidad, las in e acciones y los signi icados en e los suje os y de los suje os con
el medio ambien al, sin deja de lado a iables imp e is as que en algún momen-
o del desa ollo de la in es igación esul en incómodas o pa ezcan e es i escaso
alo , lo más ap opiado se á pa i de un en oque cuali a i o».
1.1.
Pa icipan es
Las posibilidades de pa icipa queda on abie as a los p o eso es de Ense-
ñanzas Medias de los Ins i u os de Bachille a o y de Fo mación P o esional si ua-
dos en Se illa capi al y los al ededo es, a los que se en ió una ca a po la que
se in i aba a los p o eso es in e esados en la in es igación a asis i a un cu sillo
inicial, que u o luga en diciemb e de 1985. Una ez explicados los di e en es
oles que nos p oponíamos es udia en la in es igación, del o al de asis en es al
cu sillo se in e esa on doce p o eso es, de cinco cen os di e en es, en el segun-
do ol. Po di icul ades pa a do a a los cen os del ma e ial necesa io, al iempo
que po o os ac o es, ales como cambios en la si uación pe sonal de algunos
de los p o eso es in e esados, nue os des inos, e c., los pa icipan es inalmen e
se eduje on a sie e p o eso es de cua o cen os, dos Ins i u os de Bachille a o y
dos de Fo mación P o esional.
En cuan o a sus i ulaciones p o esionales, un p o eso e a Ca ed á ico de Ba-
chille a o, es e an P o eso es de Fo mación P o esional (uno de ellos, Maes o
de Talle ) y los es es an es e an P o eso es Ag egados de Bachille a o; odos
ellos, con a ios a ios de docencia en el mismo cen o (solamen e uno de ellos, en
el iempo de la in es igación, pe eneció al equipo di ec i o del cen o, en calidad
de sec e a io).
El hecho de que pe enecie an a cua o cen os nos o eció la posibilidad de
abaja en cen os de ca ac e ís icas di i en es, sin ene que limi a el es udio a
un solo cen o, aunque ue an a ios los semina ios implicados. Po o a pa e, las
á eas docen es de los p o eso es pa icipan es e an dis in as; lo que ambién nos
pa ecía en iquecedo , ya que no e a nues o p opósi o a a de es ablece compa-
aciones en e usua ios con ca ac e ís icas comunes, ni busca pa icipan es que
pudié amos homologa en busca de posibles a amien os cuan i icado es de los
esul ados. Po supues o, ello ae consigo una limi ación en cuan o a in en os ge-
ne alizado es, pe o —como suele deci se— la no gene alización es el p ecio pagado
po la in ensidad del mé odo de es udio de casos.
Las asigna u as impa idas po los p o eso es pa icipan es en el momen o de
su obse ación e an: Dibujo, His o ia y Geog a ía e Inglés, en Bachille a o, y Fo -
mación Humanís ica, Inglés y Delineación, en Fo mación P o esional.
En cuan o a la desc ipción ísica de los pa icipan es, algunos nos pidie on que
espe ásemos su anonima o (lo que implicaba el anonima o pa a odos los pa ici-
pan es, po azones ob ias). Es no mal accede a la pe ición en es e ipo de in es i-
gaciones; se les ga an izó la disc eción eque ida y ello supuso un mayo g ado de
libe ad a la ho a de los comen a ios en las en e is as.
363
En lo que espec a a la elación an o de las colabo ado as como del di ec o
de es e ol con los p o eso es pa icipan es, hemos a ado de segui el consejo de
E ikson (1986), quien, po un lado, nos sugie e el desa ollo de una « elación cola-
bo ado a con los in o man es» y, po o o, nos a isa del iesgo no mal de que
ean al in es igado como «e aluado ». A pesa de segui los pasos po él eco-
mendados (en pa icula , sob e el es ablecimien o de es a elación colabo ado a y
de la in o mación o al dada desde un p ime momen o a los pa icipan es sob e
el p opósi o y las ca ac e ís icas de la in es igación), hemos encon ado ac i udes
di íciles de sal a al in en a con e i nues o papel de obse ado es pa icipan es
en el de aseso es didác icos; algunos p o eso es, quizá po es ima que los in es i-
gado es de algún modo e an «expe os» que pod ían suge i o mas conc e as de
ac uación, nos pedían consejo o a aban de busca en noso os soluciones a p o-
blemas didác icos pe sonales.
1.2.
Es a egias pa a la ecogida de da os
Pa a ob ene in o mes y pa a ecoge da os en en e is as y obse aciones, las
es a egias comúnmen e ci adas en la li e a u a sob e mé odos cuali a i os en in es-
igación son:
—
obse ación pa icipan e;
—
obse ación no pa icipan e;
—
en e is as, es uc u adas o no;
—
egis o de ac uaciones median e g abaciones, en ideo o en audio;
—
no as de campo;
—
ma e iales documen ales, e c.
La es a egia óp ima debe ía habe consis ido en la obse ación pa icipan e
de los g upos-clase, suje os de la in es igación en es e ol, a los que se había do a-
do del ma e ial ins umen al eque ido. La «obse ación pa icipan e» es de inida
po Biddle y Ande son (1986) como una écnica en la que el in es igado pene a
en el mundo social de los que es udia y obse a e in en a halla en qué consis e
se miemb o de ese mundo.
Es a clase de obse ación, en la que el obse ado a a de in eg a se de algún
modo en el mundo obse ado, e i ando conscien emen e oda p e ensión de po-
de llega po sí solo a posee la in e p e ación «obje i a» y cien í ica del enóme-
no obse ado, iene la eno me en aja de acili a al obse ado la ecogida de da-
os en el «lenguaje» de los suje os obse ados, de pode «da sen ido» y «comp en-
de » el signi icado de las in e acciones y de los p ocesos que ha es ado examinan-
do, como señalan Cook y Reicha d (1986, p. 64).
Po ello, es lógico que Woods (1987, p. 49) a i me que «el mé odo más impo -
an e de la e nog a ía es el de la obse ación pa icipan e, que en la p ác ica ien-
de a se una combinación de mé odos o, más bien, un es ilo de in es igación».
364
Tiene, po o a pa e, la obligación implíci a de la since idad en la in e acción
con el suje o de la in es igación; lo que conlle a un doble pelig o, que noso os
hemos obse ado en nues a expe iencia y e lejamos en el capí ulo dedicado
a la in e p e ación de los da os. Po un lado, el de que el suje o de la in es i-
gación, que adicionalmen e conside a al in es igado como «expe o» asép ico
que iene en busca de da os cuan i icables median e es s y mediciones, pase
a conside a le como «expe o» que se in eg a en su p oblemá ica dia ia, al que
puede pedi ayuda o consejo, e c., poniendo así al obse ado en la esi u a de
modi ica los compo amien os que obse a si en su con es ación p opo ciona o
sugie e nue as pau as de conduc a; al a a se en nues o caso de la in oduc-
ción de un ins umen o de abajo ela i amen e no edoso, el pelig o de cae en
la igu a de «aseso » o «suge ido » de usos del nue o ins umen o e a cons an e,
y hemos a ado conscien emen e de e i a lo. El segundo pelig o de la obse a-
ción pa icipan e, que ha sido desc i o ya en la li e a u a sob e in es igaciones
cuali a i as, es el que supone el caso con a io, es deci , cuando
el
obse ado se
e inme so en la p oblemá iça del suje o obse ado y oma pa e en sus si uacio-
nes, ol idando su unción p imo dial de obse ado . También en es e caso el pe-
lig o ha sido cons an e, y como ejemplo, pod íamos menciona el de si uaciones
de p oblemas écnicos en el uso del ideo, en los que el obse ado iene que
ena sus impulsos de o ece se como solucionado del p oblema su gido en la
si uación conc e a que es á obse ando, o bien, de modo más anecdó ico, el su -
gido en los p ime os con ac os en e las obse ado as y los es udian es de los
cen os pa icipan es (el ema de la huelga y oda la p oblemá ica es udian il
canden e en el momen o impedían, a eces, la ecogida de da os en la o ma p e-
is a, al ans o ma se la pensada en e is a en acalo ados diálogos sob e la si ua-
ciones plan eadas).
Aun admi iendo con Woods (1987, p. 50) que la na u aleza y el g ado de pa i-
cipación pueden a ia en la obse ación pa icipan e (como es el caso, ecuen e
en educación, de los «obse ado es de media jo nada))), en nues o caso las di e-
encias de odo ipo —edad, conocimien os, si uación pe sonal—, bien en e las co-
labo ado as y los p o eso es o bien en e ellas y los alumnos, y sus disponibilida-
des de iempo lib e pa a dedica lo a in eg a se en los g upos es udiados hacían in-
iable la elección de es a es a egia.
No obs an e, y asumiendo la ase de Woods de que se a a más bien de una
«combinación de mé odos» o de un «es ilo de in es igación», cabe a i ma que,
has a cie o pun o y en algunos casos, nues as colabo ado as se sin ie on an in-
me sas en la ida y los p oblemas de los es udian es,cuya ac uación obse aban
(ayudándoles, po ejemplo, en la edacción de sus cues iona ios o pa icipando con
ellos en las g abaciones en ideo pa a sus abajos) que sí podemos habla de ob-
se ación pa icipan e en cie a medida.
En gene al, se ha hecho uso de la obse ación no pa icipan e, a ando de
consegui la meno in e e encia posible al ealiza las obse aciones du an e las
clases de los p o eso es implicados y abandonando el cen o a con inuación, sin
comen a ios sob e lo obse ado, a excepción de las ocasiones en las que se hacían
en e is as.
365
En cuan o a la écnica seguida en las en e is as, hemos u ilizado dos modali-
dades. En una p ime a en e is a hemos a ado de conoce la si uación del p o e-
so en e is ado, de hace le pa ícipe de nues os in e eses y de conoce los suyos
sin lle a ningún ipo de es uc u a p e ia, e incluso sin g aba nues as con e sa-
ciones iniciales. Sin emba go, en la e apa inal del p oceso obse ado, en los me-
ses de mayo y junio, nos hemos en e is ado con odos los p o eso es pa icipan-
es, a ando de ocaliza la en e is a de al o ma que su gie an los emas que
nos in e esaban, a pesa de p esen a nos sin cues iona io p e io. Pe o en cual-
quie caso, y ue a la clase que ue a de en e is a, siemp e hemos enido p esen-
e en las nues as (y hemos a ado de que las colabo ado as ambién lo u ie an)
el p incipio undamen al señalado po Pa on (1980, p. 205) pa a oda en e is a
cuali a i a: «o ece un ma co de e e encia en el que los en e is ados puedan ex-
p esa sus p opias comp ensiones en sus p opios é minos».
Como nos habíamos p opues o la u ilización de ni eles combinados de ian-
gulación, no nos e a su icien e con la iangulación de in es igado es, es deci , el
que exis ie a más de un obse ado de un mismo enómeno, y decidimos ecoge
las obse aciones de los p opios p o eso es implicados, de o ma al que pudié a-
mos con as a sus pun os de is a sob e el uso del ideo con nues as obse acio-
nes. Pa a ello se sugi ió a odos los p o eso es que se ía con enien e la exis encia
de un «Dia io del P o eso » y se les acili ó una hoja con las pau as que pod ían
conside a en su dia io (que el P o . Juan de Pablos ya había edac ado en ma zo
de 1986 pa a su dis ibución en e los p ime os pa icipan es). Las pau as iniciales
a conside a ecogidas en esa hoja e an:
a)
Cómo p e eo la u ilización del ideo
a p io i
b) Cómo in luye el ideo en:
•
el mé odo de abajo a ni el de con enidos ( elación: mé odos-
con enidos),
•las elaciones (en e los alumnos y yo y en e ellos),
• el ap endizaje (qué es a egias se p opician con el ideo).
c)
Cómo in eg o el ideo en la dinámica de la clase.
d)
Cómo in luye el ideo en cuan o a los aspec os
o ganiza i os
( empo aliza
ciones, abajos en g upo o indi idualizados...).
e) Apo aciones pe sonales (abie o).
La idea del Dia io del P o eso ue acogida con dis in as ac i udes; casi odos
señala on sus di icul ades de iempo y, de alguna mane a, mani es a on su deseo
de no e se obligados a lle a lo a cabo. La imp esión que ecibimos ue la de
habe pecado de excesi a exigencia en la exposición de los emas que pod ían in-
clui en el Dia io; y quizá hubié amos conseguido ac i udes menos ecelosas, de
habe pedido en un p ime momen o que ano asen simplemen e lo que les pa e-
cie a con enien e y habe les acili ado con pos e io idad posibles pau as de consi-
de ación. El hecho cie o es que solamen e hemos podido con a , al inaliza la in-
es igación, con el Dia io del P o eso de uno de los pa icipan es.
366
En esumen, hemos con ado con en e is as iniciales, po pa e de las colabo-
ado as y del esponsable del ol, y en e is as inales, g abadas y ansc i as pa a
su análisis. Hemos con ado ambién con las obse aciones de las colabo ado as,
con las ano aciones de sus dia ios y de sus g abaciones en audio y ideo. Y inal-
men e, hemos podido dispone de un Dia io del P o eso comple o. La iqueza del
ma e ial, c eemos, ha sido su icien e, y a modo de indicación, podemos señala
que sólo en la p ime a ase de ecogida de da os (ene o y eb e o de 1987) se e ec-
ua on ein a y es isi as a los cen os y se hicie on, en o al, sesen a y cua o
ho as de g abaciones en audio y ideo. Po supues o, no odo el ma e ial ob enido
e a de igual alo y los p oblemas de i ados de la la ga huelga que u o luga p e-
cisamen e en es a ase de ecogida de da os a ec a on de o ma nega i a, pa icu-
la men e en algunos cen os, la labo de la in es igación; no obs an e, pensamos
que se ob u ie on da os su icien es pa a pode emp ende la a ea de análisis e in-
e p e ación de los esul ados.
1.3.
Conclusiones
Sin a a de ep oduci en es e momen o el análisis po meno izado de los
da os ob enidos, y limi ándonos a deja cons ancia de las conclusiones que nos
han pa ecido más impo an es as el análisis de los da os ecogidos, c eemos
que se desp enden, al menos, dos conclusiones u gen es: la necesidad de o ma-
ción écnica y la necesidad de o mación didác ica pa a los p o eso es in e esa-
dos en la in oducción en el p oceso de enseñanza-ap endizaje del nue o ins u-
men o. Hemos podido comp oba que el ap endizaje del manejo de una cáma a
lige a no ha supues o p oblemas a los alumnos; ampoco a los p o eso es in e e-
sados, en cuan o al simple manejo, pe o és os, po su especial elación con el
g upo-clase, no deben limi a se al manejo que pod íamos llama domés ico, ob-
enido con las ins ucciones del apa a o en cues ión. Pensamos que es necesa io
un mayo dominio écnico, una o al con ianza en el uso del ins umen o, que
haga imposible si uaciones de descon ianza, como las obse adas en los p o eso-
es pa icipan es a la ho a de mos a las g abaciones en clase y ene que aco-
pla la cáma a al ele iso , e c.
El dominio écnico del ideo, po o a pa e, supone una mayo posibilidad de
empleo pa a sus di e en es unciones. Y es e dominio, pensamos, no se consigue
de o ma su icien e en cada cen o debido a las limi aciones de equipo y pe sonal;
po lo que nos pa ece necesa io que se o ganicen cu sillos y semina ios pa a
aquellos p o eso es in e esados, y a se posible, po .á eas emá icas, pa a conse-
gui asimismo la o mación didác ica, que luego comen a emos.
De cualquie o ma, y aun siendo imp escindible, nos pa ece que la o mación
écnica pasa a un segundo luga , si enemos en cuen a la necesidad obse ada de
una o mación didác ica, de ecnología educa i a, que pe mi a a los p o eso es di-
seña es a egias de uso y op imiza los endimien os ob enibles. Pa ece e iden e
que siemp e sea necesa ia una jus i icación me odológica an e io a la implan a-
ción de cualquie medio y, sin emba go, enemos la imp ensión de que no suele
ocu i . Y cuando és a no exis e, suceden ac uaciones que limi an su en abilidad
367
e incluso llegan a hace con ap oducen e su empleo; al como algunos p o eso es
pa icipan es han señalado en sus comen a ios des a o ables sob e el uso que al-
gunos de sus compañe os hacían del ideo como ecu so «pa a ene en e enidos
a los alumnos».
En p ime luga , hay que pa i de la acep ación de la alidez de una me o-
dología en la que la «indagación» po el alumno o me pa e habi ual de su o -
ma de abajo; solamen e así pod emos jus i ica la en ega al alumno de la cá-
ma a de ideo. En segundo luga , es a acep ación debe lle a a la alo ación de
las ac i idades así ealizadas; en caso con a io, la p esión del examen o p ueba
y la conside ación de las ac i idades ealizadas como ac i idades sin e lejo acadé-
mico ha án que los alumnos se desin e esen po el medio p opues o, como he-
mos obse ado en los cen os isi ados.
Es a alo ación no es di ícil y, de hecho, algunos de los p o eso es obse ados
la ealizaban cuando alo aban la exposición de los emas p epa ados, pe o pensa-
mos que aún no es p ác ica habi ual y que ello jus i ica el hecho de que los alum-
nos in e esados lo ayan dejando.
2.
EL VIDEO COMO INSTRUMENTO DE EVALUACION
O o de los oles que el ideo puede desempeña en los p ocesos educa i o e
ins uccional es el de ins umen o de e aluación. Con es e nue o ol aba camos
en nués a in es igación di e sos momen os del ac o didác ico: ansmisión de
la in o mación, uso de ins umen os de conocimien o y uso de ins umen os de
e aluación.
Las posibilidades e alua i as de los medios didác icos han sido señaladas po
una se ie de au o es: Row ee (1986, p. 12) hablaba de las posibilidades que enían
cie os medios pa a suminis a una ápida e oalimen ación y Ceb ián He e os
(1987, pp. 64-65) con empla, como una de las posibilidades del ideo, la au oobse -
ación de las ejecuciones ealizadas en el aula.
En o o abajo (Cabe °, 1987), se apun a on dos posibilidades de conside a lo
como ins umen o de e aluación:
1.
El diseño y/o la edición de si uaciones especí icas, an o eales como si-
muladas pa a e alua conocimien os, habilidades y des ezas en los alumnos;
es deci , la u ilización del ideo como ins umen o de e aluación de los p o-
duc os alcanzados.
2.
El ideo como au ocon on ación po pa e del alumno de las ac i ida-
des, ejecuciones o habilidades ealizadas; es deci , el ideo como ins umen o
que puede apo a a los alumnos un
eedback
de las ac i idades ealizadas, pe -
mi iendo su au ocon on ación y au oco ección y acili ando la e isión del p o-
ceso seguido po el es udian e en la ejecución o el pe eccionamien o de la ac-
i idad o habilidad.
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Posiblemen e los inicios de la u ilización del ideo como ins umen o de e a-
luación engamos que busca los en la o mación del p o eso ado y, más conc e a-
men e, en la écnica de la mic oenseñanza.
Den o de la p ime a posibilidad apun ada po noso os (diseño de si uaciones
especí icas pa a la e aluación de conocimien os, habilidades y des ezas) el ideo
puede apo a una se ie de en ajas. En p ime luga , podemos si ua al alumno
an e una se ie de si uaciones eales y/o simuladas de o ma que pa a esol e las
enga que aplica los conocimien os adqui idos an e io men e. Desde es a pe s-
pec i a, es os
ideoclips,
especialmen e diseñados, o ece án al alumno si uaciones
di íciles de in oduci en el aula, pe mi iéndole la obse ación de los obje os y e-
nómenos desde di e sos pun os de is a, an o «posicionales» como causales y
empo ales; pudiéndosele o ece ambién el con ex o pa alingüís ico en el que el
enómeno se desa olla.
Pa a Ba es (1985), e p o eso puede desempeña cua o oles en la u ilización
del ideo: explo ado , edi o , di ec o y p oduc o . En el segundo, que es el que a
noso os nos in e esa en es e momen o, el p o eso , apoyándose en g abaciones
ealizadas po él o po o os, c ea ía mensajes y si uaciones adap adas a sus necesi-
dades conc e as y a las ca ac e ís icas especí icas de sus alumnos; pudiendo pe se-
gui es os mensajes el óbje i o de e alua los conocimien os y des ezas de los es-
udian es. En es a posibilidad, el papel que desempeña el p o eso se ía el de se-
lecciona , g aba y/o edi a si uaciones especí icas que espondie an a los obje i-
os que se p e endían alcanza .
La segunda posibilidad, que es la desa ollada po noso os en nues a in es i-
gación, se e ie e al uso del ideo como ins umen o de au ocon on ación po los
alumnos de las ac i idades ealizadas. En cie a medida, pod ía deci se que es con-
emplado como un ins umen o po medio del cual se puede o ece al alumno
un
eedback
de las ejecuciones ealizadas. Dicha posibilidad le acili a al alumno
analiza y e lexiona sob e las ac i idades y ejecuciones ealizadas. Ello le pe mi e
e i i el p oceso seguido y oma conciencia de su p opia ac uación; pudiendo
ealiza se una e aluación no sólo alumno-alumno y p o eso -alumno, sino am-
bién alumno- es o de los compañe os.
Es a posibilidad exigi á, en e a la o a (edición de
ideoclips
e alua i os), la
concisa o ganización po el p o eso del con ex o ins uccional en el que el ideo
aya a inse a se.
Cues iones como la de la o mación del p o eso ado y del alumnado en el
manejo de la cáma a debe án se esuel as an es de la in oducción del ideo.
No se a a, po an o, de que sea sólo el p o eso el que ealice las g abaciones,
siguiendo el p oceso e iden i icando si uaciones posi i as y nega i as, sino de
que ambién los p opios alumnos analicen y egis en con la cáma a las ejecu-
ciones de sus compañe os, p opiciando en cie a medida una e aluación más
coope a i a y democ á ica.
En la p ime a posibilidad la unción del p o eso consis ía en la selección,
la g abación y/o la edición de
ideoclips
especí icos. En es e caso asumi á las si-
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