Full text
C OMUNICACIÓN POLÍTICA EN EL MUNDO DIGITAL :
TENDENCIAS ACTUALES EN PROPAGANDA ,
IDEOLOGÍA Y SOCIEDAD
C OMUNICACIÓN POLÍTI CA EN EL MUNDO DIGITAL :
TENDENCIAS ACTUALES EN PROPAGANDA ,
IDEOLOGÍA Y SOCIEDAD
Coordinación
B IANCA S ÁNCHEZ -G UTIÉRREZ
A NTONIO P INEDA
2021
COMUNICACI ÓN POLÍTICA E N EL MUNDO DIGITAL: TENDENCIAS AC TUALES EN
PROPAGANDA, IDE OLOGÍA Y SOCIEDAD
Diseño de cubie rta y maquetaci ón: Francisco A naya Beníte z
© de los text os: los autore s
© de la presente edición: Dykinson S.L.
Madrid - 2021
N.º 15 de la cole cción Conocimiento Co ntemporá neo
1ª edi ción, 2021
ISBN 978-84-1377 -562-3
NOTA E DITORIAL: Las opini ones y cont eni dos publicados en est a obra son de
responsabilidad exclusiva de sus auto res y no reflejan nece sariamente la opinión de
Dykinson S.L ni de los editores o coordinadore s de la publica ción; asimismo, lo s autores
se respon sabilizarán de obte ner el permiso correspondiente para incluir mate rial publicado
en otro lugar.
ÍNDICE
INTROD UCCIÓN ............................................................................................. 13
B IANCA S ÁNCHEZ -G UTIÉRREZ
A NTONIO P INEDA
S ECCIÓN I
PROPAGANDA Y COMUNI CACIÓN POLÍ TICA
EN REDES S OCIALES Y OTR OS MEDI OS
CAPÍ TULO 1. PSOE, PODEMO S Y PABLO HA SÉL: LA ACTIVIDAD
DISCURSIVA DE LOS PARTIDOS DE GOBIERNO EN TWITTER ............. 20
C ARMEN V ANESA Á LVAREZ -R OSA
CAPÍ TULO 2. COMPL EJIDAD, TEMATIZ ACIÓN Y CON VIVENCIA :
ANÁLISIS DE LO S MENSAJE S EN TWITTER SOBRE LOS PR OBLEMAS
PÚBLICOS DE LOS ACT ORES POLÍTICOS DE VENEZUEL A EN 2019 .... 49
A LFREDO R. C ALDERÓN
CAPÍ TULO 3. DESINFORMACIÓN, PRO PAGANDA Y GUERRA.
FUNDAMENTOS Y OR ÍGENES ..................................................................... 76
M ª . V ICTORIA C AMPOS Z ABALA
CAPÍ TULO 4. DESIDE OLO GIZAC IÓN Y R EDES SOCIAL ES EN
DEBATES ELECTO RALES: CIUDADANOS Y EL MARKETING
POLÍTIC O ......................................................................................................... 90
C HRISTIAN C ÁRDENE S H ERNÁNDEZ
CAPÍ TULO 5. LAS FUERZAS ARM ADAS ANTE LA COV ID-19:
UNA COMPARATI VA ENTRE LA PRESENCIA EN MEDIOS DEL
EJÉRCITO E N CHIL E Y ESPAÑA ................................................................ 110
V ERÓNICA C RESPO V AL
P AZ C RISÓSTOMO F LORES
J ORGE J UAN M ORANTE
CAPÍ TULO 6. ANÁLISIS DEL DI SCURSO PO LÍTICO DE JA IR
BOLSON ARO A TRA VÉS DE YOUT UBE ................................................... 131
J ULIETI S USSI D E O LIVEIRA
G LEDSON J ARDIM D E V ARGAS
CAPÍ TULO 7. NOSOT ROS SOMOS HÉ ROES, E LLOS,
NI SIQU IERA HUMANOS: POLARI ZACIÓN Y VIO LENCIA EN LA
COMUNICACI ÓN MEMÉTICA DE LAS EXTREMAS DERECHAS
ESPAÑOL A Y BR ASILEÑ A ......................................................................... 147
C ONCEPCIÓN F ERNÁNDEZ V IL LANUEVA
G ABRIEL B AYARRI T OSCANO
CAPÍ TULO 8. A DESC ONSTRUÇ ÃO DO DISC URSO DE DONALD
TRUMP – UM CON TRIBUTO PARA O ESTUDO DA COMUNICA ÇÃO
POLÍTICA NAS RE DE S SOCIAIS ................................................................ 181
B RUNO F ERREIRA C OSTA
CAPÍ TULO 9. COMUNICACI ÓN POLÍTICA A TRAVÉS DE INSTAGRAM
DE LOS CA NDIDATOS ESPAÑOLES DU RANTE LA PRECAM PAÑA DE
LAS ELECCIONES GENE RALES E SPAÑOLAS DEL 10 N DE 2019 .......... 203
J ULIA F ONTEN LA -P EDREIRA
C ARMEN M ÁIZ B AR
CAPÍ TULO 10 . REDES SOCIALES Y GOBERNANZA: UN CASO DE
ESTUDI O EN PER SPECT IVA C OMPAR ADA ............................................. 226
I NÉS G ARCÍA -H ERRER
C RISTINA Z URUTUZA -M UÑOZ
CAPÍ TULO 11 . JAIR BO LSONARO: ANÁLI SIS DE SU CAMPAÑA DE
COMUNICACIÓN EN 2018 Y POSIBILI DADES DE REELECCIÓN EN LAS
ELECCIONES PR ESIDEN CIALE S DE 2022 ................................................ 249
S IMA G ONZÁLEZ G RIMÓN
D IEGO B RIT O L ORENZO
CAPÍ TULO 12 . TIKTO K Y CAMPAÑAS PRESIDENC IALES:
PLANI FICAC IÓN O E SPONT ANEI DAD. C ASO: B ALOTAJ E
ECUATORIANO 2021 .................................................................................... 273
K AREN L ISBETH M ÁRQUEZ A RMIJOS
A DRIANA M ARISOL P ARCO S A LTOS
CAPÍ TULO 13 . TWITTE R Y LA EST RATEGIA DIS CURSIVA Y
ARGUM ENTAT IVA DE IRÁ N PARA LA CO NSTRUC CIÓN DEL
LIDERAZ GO GEOP OLÍTIC O EN ORIEN TE MEDIO .................................. 300
M OHAMED E L M OUDEN E L M OUDEN
CAPÍ TULO 14 . CREADOR ES DE CONT ENIDO Y NEOL IBERAL ISMO:
ANÁLISIS DEL DI SCURSO DE YO UTUBERS ESPAÑOLES EN RELA CIÓN
A LA POLÉMICA DE ANDORR A ................................................................ 326
H ILARIO M OYA L ÓPEZ
L UA V ÁZQUEZ R OMER O
CAPÍ TULO 15 . LA PO LARIZACI ÓN IDEO LÓGICA A TRAVÉS DE LAS
REDES SOCIALES. ALTE RIDAD Y EXCL USIÓN ..................................... 352
I RENE O RTIZ G ALA
CAPÍ TULO 16 . EMMANUEL MACRON DESA FÍA A LOS YOUTUBERS
MCFLY Y CARLIT O: ESTR ATEGIA DE COMUNIC ACIÓN ELECTORAL
EN TIE MPOS D E PANDE MIA ...................................................................... 369
A NNE -H ÉLÈNE Q UÉMÉNEUR
CAPÍ TULO 17 . COVID- 19 Y MEMES POLÍTICO S ENFOQUE
TRANSMEDIA A LA COCREAC IÓN DEL DISC URSO POLÍTICO
ITALI ANO EN LAS PL ATAFOR MAS .......................................................... 386
G RAZIA Q UERCIA
F ABIO C IAMMELLA
L ORENZO U GOLIN I
CAPÍ TULO 18 . INTERACCIÓN POLÍTIC A Y POLARIDAD EN T WITTER:
LA RED COMO CABALLO DE BATALL A EN UN GOBIERNO D E
COALICI ÓN EN ESPA ÑA ............................................................................. 407
V ICTOR R ENOBELL S ANTAREN
CAPÍ TULO 19 . EL MOVIMI ENTO 'BLACK LIVES MA TTER' Y SU
PROYECCIÓN A CTUAL EN LAS NUEVA S PLATAFORMAS DE
'STREAMING': ENTRE FI CCIÓN Y REALIDAD. EL CASO DE 'ASI NOS
VEN' ................................................................................................................ 429
A NA M ARÍA R ODRÍGUEZ Á LVAREZ
CAPÍ TULO 20 . USO DE TWITTER EN EL PERIO DO POSTEL ECTORAL
ESTADOUNIDENSE: DONALD TRUMP Y JOE BI DEN ............................ 447
J ONATTAN R ODRÍGU EZ H ERNÁNDEZ
CAPÍ TULO 21 . TWITTER COMO HERRAMIEN TA DE COMUNI CACIÓN
POLÍTICA. MENSAJES DESDE LA POLÍTIC A Y EL FÚTBOL SOBRE E L
CONFLICTO CATALÁ N (2017- 2019) .......................................................... 480
A RÁNZAZU R OMÁN S AN M IGUEL
A NTONIO U GÍA G IRÁLDE Z
N URIA S ÁNCHEZ -G EY V ALENZ UELA
CAPÍ TULO 22 . DE L A COMU NICAC IÓN DE CRIS IS A LA CRIS IS DE
COMUNICACI ÓN. LA COMUNI CACIÓN DE CRI SIS DEL GOBIERNO
DE ECUADOR EN EL CONTEXTO DE LA PANDEMIA COVID-19,
DURANTE LOS MESES MA RZO/ABRIL DE 2020 ..................................... 507
G ABRIELA S ÁNCHEZ
CAPÍ TULO 23 . LOS M EMES Y LAS U NIDADES
FRASEOLÓGICAS: PA RA UN ESTUDIO LINGÜÍSTICO D E LA
COMUNICACIÓN POLÍ TICA 3. 0 ................................................................. 524
A LESSIA A NNA S ERENA R UGGE RI
CAPÍ TULO 24 . LA IGUALDA D DE GÉNERO EN LA AGENDA
POLÍTICA ESPAÑOLA. ESTUDIO DE CASO DE LA CAMPAÑA
ELECTORAL DE L 10N EN TWIT TER ......................................................... 550
A IMIRIS S OSA V ALCARCEL
E MELINA G ALARZA F ER NÁNDEZ
CAPÍ TULO 25 . FACEBOOK Y CONSUMO DE MENSAJES
POLÍTIC OS EN JÓVEN ES UNIVER SITA RIOS ........................................... 575
A LEJANDRO T APIA F RADE
M ARTA P ÉREZ -E SCOLAR
CAPÍ TULO 26 . EL USO DE FACEBOOK DURANTE LA CAMPAÑA
ELECTORAL DEL C ANDIDATO A LA ASAMBLEA NACIONAL POR
SANTO DOMINGO DE LOS TSÁCHILAS, RODRIGO GARCÍA BERMEO
......................................................................................................................... 593
M IKEL U GANDO P EÑATE
A LICIA D EL C ARMEN R UIZ R AIMUNDO
D IANA C AROLINA A GUILAR Z AMBRANO
S ECCIÓN II
RELACIONES I NTERNACIONALES, CONFLICTO S Y COMUNIC ACIÓN
POLÍT ICA EN EL CONTEX TO DIGITAL
CAPÍ TULO 27 . EL RETO DE LA GO BERNANZA GLOBAL EN
CIBERSEGURIDAD. LA GESTIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA (UE) Y LA
ORGANIZAC IÓN DE ESTADO S AMERICANOS (OEA) ........................... 623
C ONCEPCIÓN A NGUITA O LMEDO
M ARIANO B ARTOLOMÉ
CAPÍ TULO 28 . CHIN A Y EL US O DE DESI NFOR MACIÓ N EN EUR OPA
DURANTE LA COVID-19 : DE SOCIO ESTRATÉGICO A RIVA L
SISTÉM ICO .................................................................................................... 649
M IGUEL Á NGEL B ENED ICTO S OLSONA
CAPÍ TULO 29 . COMUNICA CIÓN CORPORATI VA PARA LA PAZ EN EL
ÁMBITO IN TERNACIONAL. CASO DE EST UDIO COLOMB IA .............. 663
D R . J AVIER B ERNABÉ F RAGUAS
M TRA . L ISBETH I NÉS Z ABALA P ORTI LLO
CAPÍ TULO 30 . LA DES INFOR MACIÓN PROCEDE NTE DE FUENTES
EXTERNAS Y SU INFL UENCIA. REALI DAD O PARA NOIA ................... 687
J UAN E VANGELISTA P IN TADO
CAPÍ TULO 31 . LA UNIÓN EU ROPEA FRENTE A LA AMENAZA
HÍBRID A EN LAS RED ES SOCI ALES ......................................................... 703
J UAN E VANGELISTA P IN TADO
CAPÍ TULO 32 . LA REDES SOC IALE S COMO VEH ÍCULO DE LO S
EXTREMISMOS INFECTAN LA RELAC IONES INTE RNACIONALES ... 728
M ANUEL J. G AZAPO L APAYES E
CAPÍ TULO 33 . LA UNIÓN EU ROPEA ANTE EL RETO DE
NEUTRALIZA R LA RETROALIMEN TACIÓN VIRTUA L DE LA
EXTREMA D ERECHA Y E L YIHADI SMO ................................................. 747
M ANUEL J. G AZAPO L APAYES E
CAPÍ TULO 34 . NUEVAS FORMAS DE COMU NICACIÓN POLÍTI CA EN
EL GOLFO PÉRSICO. LA LUC HA POR EL CONTR OL DE LA
INFOR MACIÓN Y EL MENSAJ E ................................................................. 770
P ALOMA G ONZÁLEZ D EL M IÑO
D AVID H ERNÁNDEZ M ARTÍNEZ ..................................................... 770
CAPÍ TULO 35 . PROPAGANDA DE L ODIO CONTRA LOS ROHINGYAS:
ESTUDI O DE CASO DE FACEBO OK Y TWITTER ...................................... 792
A NTONIO C ÉSAR M ORENO C ANTANO
J OSÉ M IGUEL C ALV ILLO C ISNEROS
CAPÍ TULO 36 . EL CO NFLICT O CIVI L SIRIO Y SUS IMPLIC ACIONE S
INTERNACIONALES: LA IMAGEN DEL PRESID ENTE BASHAR AL-
ASSAD EN T WITTER ................................................................................... 815
J OSÉ M ANUEL M ORENO M ERCADO
A DOLFO C ALATRAVA G ARCÍA
J AVIER G ARCÍA M ARÍN
S ECCIÓN III
DISCURS OS DE GÉ NERO Y ESTU DIOS FE MINIS TAS EN LA
COMUNICACI ÓN ONLINE
CAPÍ TULO 37 . CI BERVIOLEN CIAS MACHISTAS EN I NSTAGRAM:
RELACIÓN E NTRE EL US O Y LA VIOLENC IA RECIBID A ..................... 839
I RENE B AJO -P ÉREZ
CAPÍ TULO 38 . LA CIBERVIOLENCIA EN EL NOVIAZGO EN EL
CORAZÓN DE LA CIS-HETERONORMA : UN ANÁLISIS DESDE LA
TEORÍA Q U EER ............................................................................................ 858
M ARÍA V ICTORIA C ARRERA -F ERNÁNDEZ
NAZARET BLAN CO - PARDO
XOSÉ MANUEL CID - FERNÁN DEZ
DEIBE FERNÁN DEZ - SIMO
‒ ‒
Bartolomé), los co ntenidos de este bl oque se fun den en varias oca siones
con los de la primera sección, como sucede con el capítulo de Jo sé Ma-
nuel Moreno Mercado, Adolfo Calatrava García y Javier García Marín
sobre la imagen del presidente sirio Bashar al-Assad en Twitter (las re-
des sociales tradicionales vuelven a ser objeto de estudio); el texto de
Paloma González del Mi ño y David Hernández Martíne z sobre la co-
municación política en el Golfo Pérsico, que incluye la j ustificación de
las acciones gubernam entales ante públicos exte rnos e internos; o la
investigación de Ant onio César Moreno Canta no y José Migu el Calvi-
llo Cisnero sobre el uso de Twitter y Facebook por parte de las autori-
dades políticas de Myanmar para alentar a la discriminación de la po-
blación étnica rohingya. Esto indica, en suma, qu e las cuestiones de
comunicación, imagen y propaganda son m uy relevantes para l as rela-
ciones internacionales y los conflicto s.
La tercera sección, titulada “Discursos de género y estudios fem inistas
en la comunicación online ”, recoge una plétora de investigacion es cen-
tradas en la cuestión de la mujer y de las identidad es LGTBIQ+ desde
múltiples perspectivas, ya sean crític as o funcionalistas. La problemá-
tica de la violencia machista y la necesidad de aportar un análisis crítico
de los medios de comuni cación digitales son tema s particulares que se
pueden enco ntrar en vari os capítulos de esta secci ón. Desde la repre-
sentación de la violencia explícita ha sta la simbólica, el mundo acadé-
mico se muestra en total acuerdo en cuanto al papel que el nuevo en-
torno digital debe procurar para q ue el pensamiento de emancipación
femenina llegue a un pú blico cada vez mayor y más heterogéneo. De
ese modo, encontramos trabajos que se adentran en la comunicación
digital para analizar las “identidades femeninas”, el ciber-acti vismo de
las influencers , el tratamiento de la m ujer política en la prensa digital
española, la representación de las ident idades queer en la ficción audio-
visual, o la hi persexualización de las mujeres. Las redes social es, tal y
como ocurre con las dos secciones anteriores, ocupan un lugar central
en estos trabajos: YouTube, Inst agram, Twitter y TikTok constituyen
la tétrada de mayor interés, como demuestran los trabajos de Ana Qui-
roga Álvarez acerca de la evolución de la minifalda en Instagram; el de
Irene Bajo-Pérez, que estudia la violencia machi sta recibida por las
‒ ‒
usuarias a través de la misma red social; el de Vict oria del Rocío Gómez
Carrillo et al ., que profundiza en el pape l que redes como Twitter,
YouTube e Instagram tienen en la difusión del act ivismo feminista; o
el texto presentado po r Carlos de Do mingo Soler y Alejandra Cevallo s
Herdoíza, que trata el disc urso sexista prese nte en la novedosa red Tik-
Tok, entre ot ros trabajos. Asimi smo, las plataformas de Video on De-
mand , que cuentan cada vez con mayor aceptaci ón por parte del público
a nivel mun dial, también han ge nerado gran interé s por parte de las y
los investiga dores que participan en este volumen. De ese modo, en-
contramos textos com o el de Ana Quiroga Álvare z, focalizado en la
vindicación de la narración de la propia experiencia en la serie de HBO
Podría Dest ruirte ; o la investigación que firma Margarita Savchen-
kova, que es tudia el papel que juega la traducción en la transmisión
ideológica en el documental Fe minists: What Were They Think ing (tra-
ducido en España c omo Retrato s del femini smo ), emitido en Netflix.
La educación con perspectiva de género es otro asunt o que se trata en
esta sección. Por un lado, Maja Šeri ć estudia la función de la comuni-
cación no verbal en la e nseñanza universitaria y la opinión del alum-
nado respecto a sus cla ses online ; por otro lado, Manuel García-Bo-
rrego, Sergio Roses e Inmaculada Montes-Rodríguez tratan las diver-
gencias en el grado de conocimiento de contenidos políticos en función
del sexo en el caso de estudiantes de Comunicación. Por otro lado, y a
pesar del gra n protagonismo que tiene n las redes sociales en este libro,
también la prensa digital ha supuesto un ca mpo de est udio que seguir
explorando d esde el enfoque feminista, como demuestran la s investiga-
ciones de Lizeth Nataly Guaman Catucuago y Jessica Paola Mantilla
Salgado acerca del framin g de la “mujer fatal” en el diario ecuatoriano
Extra ; o el tratamiento informativo que recibe la actual Presi denta de la
Comisión Europe a, Ursula von der Leyen, analizado por Inm aculada
Montes-Rodríguez.
Por último, desde la Teoría Queer ta mbién se han presentado diversos
análisis en esta sección: María Victoria Carrera-Fernández et al . reali-
zan un estudio acerca de la ciberviolencia e n la adolescencia; mientras
que Benjamín Cristian Santiago Montiel profundiza acerca de la
‒ ‒
representación de las ide ntidades trans en la ficción audiovisual espa-
ñola, concretamente en la serie televisiva Ma dres. Amor y vida .
Atendiendo a las diferentes perspe ctivas y escuelas epi stemológicas
que existen en las área s de estudio que en este libro se abordan, la coor-
dinadora y el coordinador desean hace r constar que las o piniones y afir-
maciones vertidas en las investig aciones son responsabilidad única y
exclusivamente de las personas firmantes de cada capítulo. La labor de
edición se ha centrado únicamente en la revisión formal y no en cues-
tiones de mayor profu ndidad, ya sean epistemológicas, teóricas o me-
todológicas. Por tanto, el equipo coordinador no se hace responsable
del contenido de los c apítulos ni de las opi niones referencias o datos
empíricos proporcionad os por sus a utores y aut oras. Las pe rsonas fir-
mantes de los capítulos son responsa bles de todo el contenid o de sus
respectivos t extos.
B IANCA S ÁNCHEZ -G UTIÉRREZ
Universidad de Sevilla
A NTONIO P INEDA
Universidad de Sevilla
S ECCIÓN I
PROPAGANDA Y COMUNICACIÓN POLÍTICA EN
REDES SOCIALES Y OTROS MEDIOS
‒ ‒
C APÍTULO 1
PSOE, PODEMOS Y PABLO HASÉL:
LA ACTIVIDAD DISCURSIVA DE LOS PARTIDOS DE
GOBIERNO EN TWITTER
C ARMEN V ANESA Á LVAREZ -R OSA
Universidad de S alamanca
Grupo ILSE, CySOC
1. INTRODUCCIÓN
De la misma manera que la rueda, la i mprenta y la radio supusi eron un
avance para la humanidad, Internet e s el invento decisivo en la era de
la información, a pesar de la ex pansión tan redu cida en los primero s
tiempos debido a la dificu ltad en la instalación de su infraestructura. Ya
desde la década de l os 90 del si glo pasado y como resultad o de la com-
binación de tres fa ctores destaca dos por Castells (2014 ) ⸺ el descubri-
miento de la tecnología WWW, el cambio institucional en la gestión de
Internet y lo s cambios significativos en su estructura ⸺ , se hac e irrefu-
table la idea del poder qu e ha adquiri do Internet como herramienta de
comunicación en diferentes ámbitos sociales.
Por citar alguno s ejemplos, en el mundo aca démico no han re sultado
indiferentes las in vestigaciones en to rno a su aprovechamie nto en la
práctica docente (Hartle y, 2009; Bates, 2 015; Viñals y Cuenca, 2016;
Cassany y Ll ach, 2017; Álvarez-Rosa, Velasco-Rodríguez , Nevot-Na -
varro, Marcet-Rodríguez y Castrillo de la Mata, 2018), en el desarrollo
de las habilidades lingüísti co-literarias (Torrego González, 2012; Álva -
rez-Rosa, 2019; Sevilla-V allejo, 2020) o en la enseñanza de lenguas
extranjeras (Blake, 2000, 2007, 2008; Thomas, 2009; Guillén y Blake,
2017); en el plano del intercambio comunicativo diario y su repercusi ón
en los procesos de sociabi lización en los jóvenes y sus prácticas de con-
sumo tampoco pa san desapercibido s (Cabrera Paz, 2 001; Winocu r,
2001 y 200 6; Caizaluisa, 2017). A est a nómina de espacios también se
‒ ‒
añaden los cercanos al m undo polític o, con estudios sobre la comuni-
cación política y la elect oral (Selnow, 1998; Webster, 2001; Klotz,
2004; Hendricks y Kaid , 2010; Hendricks y Dent on, 2010; Zugasti y
Pérez, 2015; Marín Dueñas, Simancas-González y Berzosa-Moreno,
2019).
Por todo lo a nterior, se concibe la red c omo un elemento más de nuestra
vida cotidiana. Nos encontramos ante escenarios de intercambio comu-
nicativo que apuntan a un a fisura de lo s paradigmas tradicionale s. Los
marcos contextuales se redefinen y con ello s el discurso que produci-
mos. Se adviene, por tanto, una nuev a esfera pública que facilita a los
usuarios con struir su figura como auté ntico zoon politikón ⸺ podríamos
recalificarlo como ‘animal sociodigital’ ⸺ , y que p romueve cana les di-
rectos de comunicación con ot ros agente s relevantes en el ámbito de la
sociedad, y viceversa (Ureña, 2011). Así, científicos, deporti stas de
élite o primeros ministros “conversan” con el ciudadano de a pie, e in-
corporan las redes social es a la nómina de herra mientas estratégicas
para la comunicación digi tal (páginas webs o blogs, principalmente).
De qué manera repercute Internet en la comunicaci ón directa de las ins-
tituciones gubernamentales con el usuario común y el empleo particular
del microblog por parte de los políticos versan l os siguientes apartados.
1.1. P OLÍTICA Y REDES SOCIALES
El intercambio de experiencias y o piniones, median te el uso de las nue -
vas tecnologías de la i nformación y de las comunicacione s, es conse-
cuencia de la con strucción colectiva de la web 2.0., que ha sido a pro-
vechada por el colectivo político. Según Menéndez (2011), por la red
social se ha incrementado la inte rvención ciudadana y se ha sustituido
el modelo de relación trad icional, desequilibra do, de uno a muchos por
el de muchos a mu chos, al dar la posibilidad a los votantes de ser un
elemento participativo en la acción pol ítica.
Precisamente, los servicios de red social se erige n como el recu rso y el
medio más propicio para la implantaci ón de la interoperabilidad, la co-
laboración e interacción entre l os par tidos políticos y sus líderes con la
población usuaria de estos medios de comunicac ión (Túñez y Sixto,
‒ ‒
2011). De a cuerdo con est os autore s, las redes so ciales suponen n o solo
un nuevo contexto, sino también un nuevo soport e comunicativo, que
es efectivo cuanto mayor e s la proactividad de sus usuario s habida
cuenta de la telaraña formada por las relaciones de sus miem bros.
Por el volumen de co nsumidores y el control que se puede ejerc er sobre
los mensajes, las re des sociales se ha n convertido en un instrumento
perfecto para ganar ade ptos, para atac ar con mayor rapidez al contrin -
cante político, para hacer que medias mentiras se transformen en me-
dia s verd ades ⸺ por muy mentiras que sean ⸺ . Así, estas acciones so-
ciopragmático-comunicativas tan reco nocidas en el context o político
tradicional se han trasladado a la re d, como señala Cotarelo (20 13). En
este sentido, los age ntes políticos y sus instituciones están cada vez más
concienciados co n la necesidad de e star presentes e n las redes y generar
contenido interesa nte para su s consumidore s.
1.2. P OLÍTICA Y T WITTER
Como acertadamente han reseñado Alonso-Muñoz , Miquel-Segarra y
Casero-Ripollés (2016), Twitter ha si do, de entre todas la s redes socia-
les, la que ha adquirido m ayor releva ncia en los últi mos años dentro del
espectro de la com unicación política. Su rapi dez, inmediatez y breve-
dad son los rasgos principales y los que han fav orecido tanto la queja
impulsiva y la euforia instantánea ⸺ ba sta recordar el comportamiento
de D. Trump du rante su mandato como president e de los Estados Uni-
dos ⸺ como la democratización de la expresión de opi niones y, por
ende, la ampliación del debate público. Así visto, Twitter es un recurso
megafónico, de manifesta ción expansiva (Cal vo, 2018).
Ahora bien, esta red es una plata forma que no solo ‘acopia’ o piniones,
sino que e stá pensada pa ra favorecer la comunicación, el co ntacto di-
recto y el diálogo. Twitter pote ncia la bidireccionalidad, y las institu-
ciones gubernamentales lo sa ben. En este sentido, es uno de los meca-
nismos comunicativos m ás poderoso s de la historia más recien te (Pis-
citelli, 2011). Para comprender la in tensidad de su actividad pública y
conocer el impacto d e la agenda me diática global, Fernández (2012)
determina dos elementos identificativos: las etiquetas o hashtags y los
‒ ‒
trending topi cs. Además, Rodrí guez y Ure ña (2011), por su pa rte, apun-
tan las razones por que los políticos han de emplear esta red social:
‒ Aporta (toda vía) imagen de mod ernidad
‒ Permite la conversación con el ciudadano
‒ Los tuiteros son ‘líderes de opinión ’ en sus entorn os
‒ Es una herramienta de co municación interna y genera com u-
nidad
‒ Es ya el medio más pega do a la actualidad
‒ Es una fue nte de informa ción para lo s periodista s y una vía
para mejorar la relación con ello s
‒ Ayuda a los políticos a pensar y hablar en ‘titulares’ y, por
tanto, a ser mejores portavoces
‒ Humaniza a los políticos y aumenta la empatía hacia ellos
‒ Es un termómetro social
‒ Ayuda a ganar las elecciones.
Continuando con ello, con la im portancia de esta red de micro blogging
como herramienta para la comunicación política, da muestra el hecho
de que la investigación académica e stá mostrando interés constante. La
mayoría de los t rabajos da re spuesta al cómo se em plea esta red social,
las posibilidades de inte racción real y el conten ido de sus tuits. Así,
Zugasti y Sa bés (2015) di ferencian dos eje s temáticos, por un lado, los
estudios relacionados con el empleo que de ella hacen los políticos y,
por el otro, los centrado s en conocer el uso de Twitter por parte de los
ciudadanos en la esfera de lo político.
Nuestro trab ajo se sitúa en el prim ero de los ejes. Es, por tanto, un
aporte al conocimiento del empleo que los políticos hacen de los 280
caracteres que, a diferenci a de la mayoría de los e studios, no se ciñe al
comportamiento discursivo político du rante una campaña elect oral (Iz-
quierdo, 2012; Zuga sti y Sabé s, 2015; Alo nso-Muñoz, Miquel-Segarra,
Casero-Ripo llés, 2016; Marín-Dueñ as, Simancas-González y Berzosa-
Moreno, 2019), sino a la probable evidencia de disparidad de v oces en
“el primer Gobierno de c oalición de la historia de nuest ra democracia”
(La Moncloa, Declaración institucion al del presidente del Gobierno,
‒ ‒
12/01/2020), a partir de un hecho conc reto advenido por la s actuaciones
de desobedie ncia judicial del rapero Pablo Hasél .
2. OBJETIVOS
La finalidad de est udio de esta investi gación se centra en los actos dis-
cursivos que hay desde la esfera política oficial sobre el caso Hasél en
el microblog de Twitter durante cinc os días de febrero, en concreto,
desd e el 12 hasta el 16. Por tant o, el objetivo general es analizar el em-
pleo que hi cieron de esta red socia l los dos pa rtidos de Gobierno
⸺ PSOE y Unidas Podemos ⸺ , los líderes de estos ⸺ Pedro Sá nchez y
Pablo Iglesias 1 ⸺ , así como las cuentas oficiales de @interi orgob y
@desdelamoncloa ante la s acciones del rapero en e ste periodo, que por
circunscribirse en la comunidad autonómica de Cataluña se justifica
también la inclusión de los perfiles d e En Comú Podem y del Partido
de los Socialistas de Cataluña (PSC).
Para abordar este macroobjetivo, se plantean las siguientes met as espe-
cíficas:
‒ Determinar los asuntos en torno a los que giran los mensajes
escritos en lo s ocho perfil es durante esos cinc o días de febrero.
‒ Cuantificar el número de alusiones directas a Ha sél antes del
encierro en el rect orado de la Unive rsitat de Lleida hasta su
traslado a la cárcel d e Ponent y/o a los actos subv ersivos pro-
movidos por su desobediencia a la orden judicial impuesta po r
la Audiencia Nacional.
‒ Examinar el comportamiento comunicativo de aquellas cuen-
tas oficiales anteriorment e referenciadas; esto es, examinar las
marcas de interacción ⸺ enlaces (vídeo, pe riódico digital,
1 A pesar de abandonar todos los p uestos institucionales en política tras los resultados de las
elecciones madrileñas del 4 de mayo de 2021, en e ste trabajo se le reconoce como líder de la
agrupación morada y como vicepresidente segundo del Gobierno de la XIV legislatura al osten-
tar estos cargos durante la franja temporal del corp us que nos ocupamos de analizar.
‒ ‒
infografía, etc.), mención a otros perfiles, eti quetas, mensajes
retuiteados y marcación de “Me gusta” ⸺ .
‒ Comprobar si los perfiles que re señan el tema Hasél emplean
Twitter como un “tauler d’anunci s electrònic” (Castells, 2010,
p. 12).
3. METODOLOGÍA
La técnica metodológica empleada para llevar a cabo el objetivo prin-
cipal de esta inve stigación ha sido el de análisis de conteni do, de gra n
reconocimiento en la epistemología de los trabajos sobre comunicación,
ya que facilita mediciones objetivas, fiables, sistemáticas y, por tanto,
válidas (Cea, 2001; Neuendorf, 200 2; Krippendorf, 2004).
La elección de la muestra está fo rmada por las cuentas del microblog
de los partidos del Gobierno, las de sus líderes ⸺ @sanchezcastejon y,
el entonces, vicepresidente se gundo, @PabloIglesias ⸺ , la del Ministe-
rio del Interior ⸺ por las actuacione s policiales y seguridad ciudadana ,
de cuyas competencias e s responsable ⸺ y la de La Moncloa, así co mo
la de En Comú Podem y la del Part ido de los Soci alistas de Cataluña,
partidos anexos a lo s de la gobe rnanza central (Tabla 1).
TABLA 1. Perfiles oficiales en Twitter, seguidores y números de tuits emitidos (hasta
05/04/2021)
Cuentas oficiales de los partidos de Gobi erno Número de se-
guidores
Número to-
tal de tuits
Número total
de tuits en el
período
@desdelamon cloa 758,9 mil 45,4 mil 57
@interiorgob 770,3 mil 20,2 mil 20
@PSOE 821,5 mil 119,8 mil 128
@PODEMOS 1,5 M 118,3 mil 55
Cuenta de los líderes de los par tidos de Gobierno central
@sanchez castejon 1,5 M 29,1 mil 31
@PabloIglesi as 2,6 M 24,1 mil 26
Cuentas oficiales de los partidos anexo s en Cataluña
@EnComu_Pod em 48,1 mil 42,1 mil 55
@socialistes_ cat 120,2 mil 113,5 mil 141
Fuente: elaboración propia a partir de los datos facilitados en Twitter
Durante cinco día s, la sociedad catalan a, en particular, y la e spañola, en
general, fueron televidentes de cómo el rectorado de la Universitat de
‒ ‒
FIGURA 3. Ejemplos de tuits con temática “Crít ica al adversario” (común)
Fuente: Twitter
‒ ‒
FIGURA 4. Ejemplo de tuit con temática “Crítica al adversa rio” (compañero de coalición)
Fuente: Twitter
El arrojar luz sobre la actividad que llevan a cabo durante el día el pre-
sidente, su s ministros o el candidato 4 a posicion arse como gana dor de
las elecciones catala nas es otro asunto. En este sentido, el tema agenda
tiene un porcentaje de ocurrencia del 5.2%. Una vez más, las cuenta s
institucionales junto con las del puñ o y la rosa dominan esta t emática
(38.5% y 53.8%, re spectivamente) frente al 7.7% del otro bloque, que
hace referencia a las citas de Jessica Albiach, candidata de E n Comú
Podem, con los medios de comu nicación Espejo público y Els matins
de TV3 el 16 de fe brero de 2021.
Otros contenidos p resentan una frecu e ncia de aparición menor. Los lo-
gros políticos alcanzados por el Gobi erno se destacan solo en las cuen-
tas del PSOE y Pedro Sánchez (47.6%) y en la de L a Moncloa (52.4%),
y alcanza un valor total del 4.2%. Este silenci o, justificado en lo s
4 En este trabajo se opta por la ele cción de usar el masculino genérico como término no mar-
cado.
‒ ‒
perfiles catalanes por su lejanía con la acción política estatal, es llama-
tivo en los perfiles de los socios de la coalición, ¿A caso no sienten
como propias, por ejempl o, las estrategias para la recuperación econó-
micas presentadas desde el Gobierno o la actualizaci ón de la lista de los
bienes inmatriculados de la Iglesia? (Figura 5).
FIGURA 5. Ejemplos de tuit con temática “Logro político”
Fuente: Twitter
Sin haber alcanzado el a ño de pandemia nuest ro país, los me nsajes en
relación a ella apena s alcanzan el 3%. Son @desdelamoncloa y @in-
teriorgob los que má s recuerdan que t odavía somos convivient es con la
C OVID -19 por los 14 tuits que versan sobre la va cunación, las re uniones
de seguimiento o la normativa de regulación de mascarillas y acceso-
rios, frente a una sola publicación de Pedro Sá nchez que e s un retuit de
La Moncloa a propósito de la reuni ón del Comité de Seguimient o de la
Covid-19 del día 12 de febrero de 2021.
Casi el mismo alcance de este tema general ocupa el asunto Ha sél
(2.8%) cuyo interés es exclusivo de tre s perfiles; a sa ber, el del entonces
vicepresidente segu ndo, el de Unidas Podem os y el de En Co mú Po-
dem, cuyo tuit generador de los trece restantes es el representado en la
Figura 6 ⸺ c entramos nuestra atención en este tema en el subapartado
4. 2. ⸺ .
‒ ‒
FIGURA 6. Ejemplo de tuit con temática “Hasél”
Fuente: Twitter
También por debajo del 3% se re conocen tres a suntos disp ares: las re -
comendaciones o consejos (2.8%) emitidos casi en su totalidad por
@interiorgob; el 2% lo ocupa las noti cias o información sobre acoso y
violencia (de índole variada como la de género, la escolar y la de delitos
de odio) se reparten por igual entre las dos cuentas institucionales
(60%), seguidas de @PSOE y @sanc hezcastejon (30%) y @Podemos
(10%). Los recuerd os cifrados con el asunto deno minado “Día de…”
(1.6%) son publicados por igual tant o en las cuentas institucionales
(50%) como por Pedro Sá nchez y el PSOE (50%) (Figura 7).
‒ ‒
FIGURA 7. Ejemplo de tuit con temática “Día de…”
Fuente: Twitter
‒ ‒
4.2. T UITS S OBRE EL ASUNTO “H ASÉL ”. E L EMPLEO DE LAS PRINCIPA LES
HERRAMIENTAS DE T WITTER
Como ya se apuntó en líneas anteriores, sobre el asunto Hasél solo rea-
lizaron manifestaciones en redes socia les los tres perfiles coincidentes
con el bloque morado co n un porcentaje de aparic ión del 2.8% sobre el
total de temas generales. En términ os absolutos, frente a la nul a men-
ción en las cuentas instit uciones y socialistas (nacionales y cat alanes),
nos encontra mos que los tres pe rfiles de tendencia republica na (Pablo
Iglesias, Podemos y En Comú Podem) dieron extensión al tema y al-
canzaron el 100%. Este resultado tan diferenciador no es llama tivo de
acuerdo con la trayectoria vista e n los temas generales, pe ro sí contra-
dictorio por las declaraciones del presidente del Ejecutivo ante l a senda
común en la que recorrerían el Gobie rno de coalición ante situaciones
límites. Y las acciones violentas acon tecidas en las ca lles ilerdenses y
extendidas, después, a ot ras ciudades españ olas fueron una situación
para que desde el Gobierno se pronunciara “con una misma p alabra”
(Sánchez, 12 de enero de 2020).
A partir del 100%, lo s datos parciales se distribuyen de la siguiente ma-
nera. Un 21. 3% de las ocurrencias lo ocupa el antiguo vicepresidente
segundo, para re servar el 35.7% y el 43% a los pe rfiles de Podemos y
En Comú Podem, respectivamente. Es esta última cuenta la promotora
de todas las demás publicacione s, lo que no result a incoherente por la
localización geográfica de las actuaci ones realizadas por el rape ro y sus
partidarios.
Ahora bien, ¿qué elementos han sido empleados por los titulares de es-
tas cuentas para generar visitas y pro mover el diálogo digital? Con el
fin de dar respuesta a esta cuesti ón, hemos aplicad o un modelo de exa -
men deudor, en parte, de Larsson (2015) que es desarrollado en los
subapartados que siguen.
‒ ‒
4.2.1. Indicadore s para la prom oción de visitas. Sobre etiquetas,
menciones y enlaces
Los indicadores em pleados para la pr omoción de visitas reiteradas han
sido los ele mentos audiovisuales, que van desde enlace s a periódicos
pasando por piezas i nformativas e infografías, a l os que se les añaden
etiquetas o hashtags , así como menci ones y cuentas etiq uetadas, ya qu e
estos favorecen la interactividad y alimentan los vínculos entre los po-
líticos y el ciudadano.
El análisis de los datos permite afi r mar que el 56% de los tuits de las
tres cuentas contien en material audiovisu al. Es intere sante observar
cómo, a pesar de la disparidad en el número de publicaciones de sendos
perfiles, la e strategia de emplear l os enlaces visuales es relati vamente
similar en todos ell os, como se recoge en el Gráfico 3. En este sentido,
la mayor parte de los links publicados hace alusión a piezas de vídeos
procedentes de intervenciones en programa de televisión de alcance na-
cional y/o autonómic o (21%) o en ruedas de prensa e n el Congreso o
en el estrado de la Cámara Baja (36 %), con la segurida d de que l os
telediarios o prog ramas de interés polí tico se harán eco. En su versión
digital, la prensa tambié n tiene cabida com o argumento de apoyo al
mensaje escrito con un valor má ximo que no supera el 15%, el mismo
que los tuits que no tiene ningu na marca de enlace, pero cuy o valor
comunicativo se asienta sobre cie rta estrategia ret órica ⸺ que será tra-
tada en líneas si guientes a propó sito del generador del diálo go ⸺ .
‒ ‒
GRÁFICO 3. Tip os de enlaces: elementos audiovisuales
Fuente: elaboración propia
El uso de ha shtags también fa vorece la interacción con los usuarios y
facilita la globalización del tema del tuit. De nuestro corpus, observa-
mos cómo este recurso solo ha sido em pleado por En Comú Podem con
las etiquetas que sitúan las piezas televisivas ⸺ #LaHoraCataluña y
#TotEsMouTV3 ⸺ y el asunto Hasél, #LibertatPabloHasél. A modo de
ejemplo, véase la Figura 8:
FIGURA 8. Ejemplo de tuit con etiqueta
Fuente: Twitter
00 , 511 , 522 , 533 , 5
No tiene e lemento visua l
Programa de tele visión
Periódico
YouTube
Infografía
Pieza en el Congreso
Elementos audiovisuales
En Comú Podem Podemos Pablo Ig lesias
‒ ‒
Resulta llamativo que, a pesar de la fuerza viralizadora de este meca-
nismo digita l, su empleo sea tan bajo, laxo y con una función exclusi-
vamente referencial. ¿Por qué no ampli arla a la manera de cómo lo rea -
liza @malolosoy cu yo tuit sucint o, una oración simple, lo acompañan
nueve etiquetas?
FIGURA 9. Ejemplos de tuit con etiqueta (función expansi va)
Fuente: Twitter
GRÁFICO 4. Me nciones
Fuente: elaboración propia
57%
7%
22%
7% 7%
Menciones
Sin mención 57% Jessica Albiach 7%
Jaume Asens 22% Ismael Cortés 7%
Otros 7% Cuentas afines a Hasél 0%
‒ ‒
En relación al uso d e las menciones, l os perfiles presentan patrones se-
mejantes. De nuevo, En Comú Podem en el 36% de lo s casos incluye
alguna refere ncia a otro u suario en sus tuits frente al 7% de Podemos.
Uno y ot ro emplean este recurso com o marco de c ita textual (Figura 8)
o como referente del autor del enlace (Figura 10). A partir de estos re-
sultados, se extrae la idea del uso deficitario de este recurso, ya que casi
en el 60% de los tuits se omite.
FIGURA 10. Ejemplo de mención como referent e del enlace
Fuente: Twitter
A pesar del poco índice de su uso, este mecani smo digital de difusión
es el segundo más utilizado (28%), a la zaga, las etiquetas (16%), y los
enlaces con subi da de elementos au diovisuales son los protagonistas
con un alcance del 56 %. En este senti do, están más que confi rmadas las
palabras de Castells (2010, p. 12) a propó sito del empleo que de Internet
hacen los partidos políticos a m odo de “tauler d’anuncis electrònic”.
Por todo ello , también se trata de ide ntificar otros elementos que facili-
ten el grado de interacción de @PabloIglesias, @Podemos y @En-
Comú_Pod em y que puedan solv entar lo s déficits localizados en el exa -
men de los elementos pro motores de visitas.
‒ ‒
Menéndez, M. C. (2011). ¿N uevas Fuenteovejun as digitales? Telos, 89, 74-83
Neuendor f, K. A. ( 2002). Th e Content A nalysis Guideb ook. Sage
Piscitelli, A. (2011). Twitter, la revolución y los enfo ques ni-ni en J. L. Orihuela
(Ed.) Mundo Twitter (15-20). Alienta
Rodríguez, R. y Ureña, D. (2011). Diez razones para el uso de Twitter como
herramienta en la comunicación política y el ectoral. Comunicación y
pluralismos, 10 , 89-116
Selnow, G. W. (1998). Electronic whistle-sto ps: The Impact of the Internet on
American Politics. Praeg er
Sevilla-Vallejo, S. (2020 ). Aprendizaje cooperativo y redes sociales. Propuesta
booktuber para la educación literaria en Redine (Coord.) Contribuciones
de la tec nologí a digital en el desar rollo e ducativo y social ( 188-20 0).
Adaya Press
Thomas, M. (200 9). Hand book of Researc h on Web 2.0 a nd Second La nguage
Learning. In formati on Science Refere nce
Torrego González, A. (2012). La utilizaci ón de los blogs como recurso educativo
en el área de Le ngua Castellana y Literatura. Revista electrónica
interuniv ersitaria de f ormación del pro fesorad o, 15 (4), 127- 137
Túñez, M. y Sixto, J. (2011). Redes sociales, po lítica y Compromiso 2.0: La
comunicación de los diputados españo les en Facebook. Revista Latina de
Comunicación Social, 66, 1-25
Ureña, D. (2011). Decálogo para un can didat o 2.0. Cuader nos de Comunicación
Evoca, 4, 29 -33
Viñals, A . y Cuenca , J. (2 016). El r o l docente en la era digital. Revista
Interuniv ersitaria de Formación d el Profesorado, 30(2), 103-114
Webster, F. (2001). Culture and Politics in the Information Age: A New Politics?
Routledg e
Winocur, R . (2001 ). Redes vi rtuales y co munidades de inter nautas: n uevos
núcleos de sociabilidad y re organización de la esfe ra pública. Perfiles
Latinoameri canos, 18 (10), 75- 92
Winocur, R. (2006 ). Inte rnet en la vida coti diana de l os jóve nes. Revist a
mexicana de sociología, 68(3) , 551-580
Zugasti, R. y Pérez, J. (2015). La inter acción política en Twitter: el caso de
@ppopular y @ahorapodemos dura nte la campa ña para las Elecciones
Europeas de 201 4. Ámbitos, 28 , 1-14
Zugasti, R. y Sabés, F. (2015) . Los issues de los candidatos en Twitter duran te la
campaña de las elecciones generales de 2011. Zer, 20 (38), 161-178
‒ ‒
CAPÍTULO 2
COMPLEJIDAD, TEMATIZACIÓN Y CONVIVENCIA:
ANÁLISIS DE LOS MENSAJES EN TWITTER SOBRE LOS
PROBLEMAS PÚBLICOS DE LOS ACTORES POLÍTICOS
DE VENEZUELA EN 2019
A LFREDO R. C ALDERÓN
Universidad Compl utense de Madri d
Universidad S imón Bolívar de Caracas
1. INTRODUCCIÓN
Esta investigación formula una re flexión acerca de las relaciones entre
la complejidad de nuestras sociedad es, la tematización en la opinión
pública y la convivencia social. Este planteamiento conlleva la interac-
ción simbólica, con la re alidad como refere nte, de los actores de la co-
municación política: los políticos, l os medios de comunicación y el pú-
blico. En este conju nto, los problemas públic os ocupan u n lugar central
en la vinculación ent re los hecho s o situaciones d e la realidad ‒ en este
caso las potencialmente problemáticas ‒ co n los proceso s de disp osición
de la agenda pública.
Considerando el sentido de problematización propio de los tem as, y la
naturaleza controvertida de la esfera pública, los actores se hallan en-
vueltos en una di sputa permanente por la atención y el apoyo generali-
zados, en medio de la coexistencia de los antigu os y nuevos me dios de
comunicación que ha hecho la contienda cada vez más c ompetida. Esto
ha impuesto las actuaci ones estratégicas y l os fines persua sivos por e n-
cima y en menosc abo de la intercomprensión entre los actores y de una
opinión públ ica idealmente orientada al con senso y que sirva d e base al
interés general. Adicionalmente, no todos los actores tienen las mismas
capacidades de acceso y dominio de la agenda pública.
‒ ‒
La tematización en la opinión pública se perfila como una forma de
representar l a realidad, de analizarla y al mi smo tiempo de da rle res-
puesta. Remite, en el ám bito de este trabajo, a una perspectiva amplia
de convergencia de l os enfoques de los e fectos de los m edios ( agenda-
setting, priming y fr aming ) y de los procesos de config uración de los
problemas pr incipales ( public proble ms ). Esto acarrea que el estudio de
los temas no se limita a examinar las conexiones entre las agendas de
los distintos actores y el papel de l os medios de com unicación, sino que
involucra el tratamiento de los intereses y las fuerzas que promueven
los problema s y sus defin iciones, así como el de sarrollo de las c ontro-
versias en el espacio públ ico.
La agenda temática contempla una dimensión de entrada que implica el
acceso de los temas y enc uadres a la esfera pública, esto es la selección,
y otra de ubicación, ba sada en la relevancia que est ablece un orden para
las cuestiones. L o primero determina que no t odas las preocupaciones
personales o conversacion es grupales n i circunstancias p otencialmente
problemáticas llega n a convertirse en problemas público s y hacer parte
de la agenda, o dich o de otro modo, al gunos temas que dan excluidos,
bien sea porque no alcanzan la generalización o por las omisiones de
los políticos, los periodistas o los medios. Las cuestiones que quedan
fuera también son de interés de la tematización. Lo se gundo significa
que algunos t emas se consideran más relevantes o importantes e n detri-
mento de otros y po r ello ocupan las p osiciones pri ncipales.
En un contexto de complejidad social y política como la que ha carac-
terizado a Venezuela durante los a ños recientes, la tematización de la
opinión pública se c onstituye en un recurso teórico-metod ológico de
aproximación a e sa realidad para su descripción y comprensión. L os
aspectos de esa circunstancia pued en ser delineados como una estruc-
tura temática, lo que perm ite a la tematización representar y ordenar su
complejidad y al mismo tiempo darle respuestas de manera analítica y
también de alcance prácti co. En el ca so de los líderes políticos, adicio-
nalmente, su comunicación está condicionada por la intencionalidad
persuasiva y la prevalencia ideol ógica que son propias de su s acciones.
‒ ‒
1.1. P LANTEAMIENTO D EL PROBLEMA
Lejos del ideal de la comunicación política de establecimiento de ám-
bitos de intercambio y de entendimiento entre los ciudadanos y l os po-
líticos, lo que contempla como fundamentos el reconocimie nto de la
otredad, la tolerancia y e l acuerdo, algunas sociedades política s en la
actualidad, particularme nte las formal mente democráticas, han sido o
están siendo amenazada s por la ruptura de la convivencia, con l a cen-
tralidad ubicada, precisamente, en el discurso político. Preci samente,
en estas ocasiones, los lí deres políticos populista s o autoritarios han
empleado su comunicación para la de slegitimar a sus adversarios, a l os
medios de comunicaci ón y periodistas, y en gene ral para poner en en-
tredicho las normas e instituciones.
Al mismo tiempo, la s sociedade s democráticas también e stán siendo
desafiadas por la desafección política, que se ha venido manifestando
sobre todo en la baja participación en convocatorias electorale s y en
general en los asuntos pú blicos, en el auge de opci ones ideológ icas ex-
tremas o radicales, en el descrédito y el desinterés en la política y los
políticos, y en el hastío por la te nsión política permanente. Uno de los
factores que han contribui do a este panorama se expresa en el rec urrente
reclamo de los ci udadanos y periodist as a los líde res de q ue no habla n
sobre los te mas o proble mas que le interesan o preocupan a l a gente,
pese a las potencialidades de desinterm ediación que han t raído las rede s
sociales e Internet. Esta ruptura de la representación en los términos
tradicionales se acompaña de otro s señalamientos que cuestion an que
los políticos no se guían por el in terés general , sino por sus propias
motivaciones personale s o grupales, o partidistas.
Aunque no exclusivamente , el desenvolvimiento y la estabilidad de la
política y de la democracia pueden medirse por los contenidos y las
formas de la conversación pública. En efecto, su expresión e n forma de
agenda, en el marco de la tematización, recoge los intereses contrapues-
tos que se transparenta n y confrontan en la esfera pública, no siempre
con la contención que exige la responsabilidad. A esto se suman las
acciones estratégicas de l os actores para atraer la atención y persuadir
a los públicos, lo que hace de los temas unos indicadores de la
‒ ‒
complejidad de la realidad social, por una parte, y de las condiciones
de la convivencia en sociedad, por ot ra. De allí la necesidad de trascen-
der la visión de los efectos y complem entarla con la perspectiva de los
procesos que recorren l os problemas públicos.
En el caso de las sociedades políticamente polarizadas, com o ha sido la
situación en Venezuela durante los últimos tiempos, el enfoque de la
tematización es aún más pertinente. Durante 2019, las dificulta des es-
calaron en este país. L a inestabilidad se agudizó con el choque i nstitu-
cional entre los p oderes ejecutivo y judicial, por un lado, y el legislativo
dominado por la oposició n, por el otro. La Asambl ea Nacional encargó
de la Presidencia de la Re pública a su presidente Juan Guaidó, c onside-
rando que se había producido una falta absol uta en ese c argo, pue s ven-
cido el período para el que había sido electo en 2013, Nicolás Maduro
no había tomado po sesión mediante juramento ante el parlamento el 10
de enero como se preveía constitucionalmente.
En un entorno de puesta a prueba de l orden social y político com o el de
Venezuela en 2019, la comunicación política, representada mediante l a
tematización, podría haber proyectad o una ruta de entendimiento y de
salida acordada. Para ello, los líderes políticos tenían la responsabilidad
de procurar la proximidad temáti ca, no solamente conectando sus men-
sajes con la realidad y con las preocu paciones de los ve nezolanos, sino
también entre sus propias interpreta ciones. A las contrarie dades insti-
tucionales se sumaba un ambiente contrario y de restriccione s a las li-
bertades de expre sión y de informaci ón, en medio de una situación de
represión generalizada. Las redes so ciales, y particularmente Twitter,
se ofrecían c omo una opción de c omunicación y de informa ción ante
las presiones y la censura que fueron conocida s en ese tiempo.
1.2. M ARCO DE REFERENCIA
El uso de referencia s directas del vocablo y de la noción de la t emati-
zación en su perspectiva amplia y confluyente com o la que se ha adop-
tado en este trabajo no ha sido exte ndido en el ámbito de la i nvestiga-
ción de la comunicación, a pesar de su utilidad potencial en el panorama
actual y en contra ste con la abundante producción ci entífica durante las
últimas décadas sobre las teorías de l o s efectos y particularmente de la
‒ ‒
agenda-setting en sus tres nivele s (Ardèvol-Abreu, et ál., 2020). La
aparición del concept o por primera vez se atribuye a Niklas Luhmann,
en un trabajo so bre la opinión pública difundido en 1970 (Sapera s,
1987). Böckelmann (1 983), por su parte, fue el enc argado de incorporar
la tematización plenamente a la investigación de l a comunicación de
masas.
La tematización contempla el uso de l os temas como recursos estraté-
gicos esenciales de la política en so ciedades com plejas y se configura
en el ámbito de las i nteracciones entre los sistemas político y comuni-
cativo. La te matización responde así a la complejidad social de la reali-
dad y recoge los in dicadores de eso s contextos complejo s (Saperas,
1987; Badía, 1992; Lu hmann, 2000). La tarea de desplegar la c omple-
jidad de las controversias nunca debe se pararse de la ta rea de orden ar
tal complejidad (Venturini, 2010).
Refiriéndose a las insuficiencias de la visión de la agenda-setting ,
Erbring, Goldenberg & Miller (1980) sostuvieron que centrarse en la
tesis de la agenda c ondujo a igno rar la cuestión obvia d e que las preo -
cupaciones sobre un tem a pueden su rgir y en efec to surgen de fuente s
distintas de la expo sición a los medios, en partic ular de experi encias
personales, p erspectivas grupales y condicione s del mundo real . El tra-
tamiento diferencial de los medios es solo un factor entre muc hos que
determina las de finiciones y la im portancia de lo s problemas (Peñama -
rín, 2020).
La ampliación y complementación epi stemológica que plantea la tema-
tización contempla la convergencia de dos grandes corriente s de inves-
tigación, la cuantitativa, que se enma rca en la epistemología neopositi-
vista y los método s del modelo de la agenda-setting , por un lad o, y, por
otra parte, la corriente interpretativa, derivada de la sociol ogía cons-
tructivista y favorable a explora r la producción del discurso y la s repre-
sentaciones sociales mediante mé todos cualitativos (Valera, 2016).
En la perspectiva de integración te órica, Sheufele & Iyengar (2017) han
sostenido qu e a pesar de l as diferencias entre agenda-setting, el pri ming
y el framing , ha habido v arios intentos por fu sionar los tres e n un solo
marco conceptual, m otivados mu chos por una de las definiciones
‒ ‒
anteriores del frami ng desarrolladas e n el ámbito de la comunicación
política, que aludía explícitamente a la selección y prominencia de no-
ticias como sus fundam entos teóricos. Sin embargo, no se ha encon-
trado ninguna refere ncia de investigación que inte nte incorporar el en-
foque de los problemas p úblicos a los otro s tres.
En la perspectiva de la teoría de lo s problemas públicos, el proceso de
surgimiento, configuración, estabilización e instit ucionalización de los
problemas públicos puede plantea rse como resulta do de correlaciones
de fuerza o conflicto s de intereses q ue se confronta en los altos niveles
de la acción pública (Cefaï, 2014). Fo rtner et ál. (2014) han brindado
un concepto de esfera pública que lo presenta c omo el lugar de acción
de diferentes vi siones de la sociedad: ahí es donde los a rgumentos se
enfrentan y donde buscan el apoyo de diferente s sectores de la soc iedad.
En efecto, las controversi as articulan las diverge ncias y conflictos e ntre
los actores implicados e n los asuntos y contempla la definición, desa-
rrollo y posibilidad de solucionar los problemas que se plantean (Saiz,
2018).
La sociología de los problemas sociales o sociolo gía de los problemas
públicos se ha de sarrollado sistemát icamente en los Esta dos Unidos
desde mediados de la década de 196 0. En esta perspecti va, la realida d
social es una producción de objetivaciones institucionales, sim bólicas
y materiales, portadora s de sentido y resultado de las ac ciones de los
individuos y grupos con relación a su entorno. E sta visión alte rnativa
ha intentado promover un marco de análisis que sea capaz de identificar
modalidades de relación entre la sociedad y la política que no resultan
visibles desde otras pe rspectivas (Lore nc, 2005; Nardacchione, 2017).
Fortner et ál. (2014) han destacado que primero e s el público en su en-
cuentro con los medi os y su e sfuerzo por darles se ntido, interpretarlos
y luego usarl os para sus propios fine s. En segundo l ugar, la interacción
entre los propios ciudada nos, que puede incluir conversacion es de per-
sona a persona, interacci ones en gr andes reuniones y, argumentaríamos,
tipos similares de interacciones que oc urren a través de la web; como
los que se envían por correo electrónico, redacción y re spuesta a blogs,
tuits, Instagram, comentar o publicar información externa en una línea
de tiempo de Facebook, reenviar dich a información a los contactos de
‒ ‒
varias maneras, firma ndo peticiones en línea, y similares. Del público
emerge entonces la opinión pública.
En este orde n, Peñamarín (2 018) ha sost enido que el público surge a
partir de acc iones y discu rsos so bre problemas sociales que at raviesan
alguna de las varia s esferas pública s, precisamente porque un a parte
fundamental de e sas acciones consiste en di rigirse al “público ge neral”
para persuadir a una parte de él y form ar así la colectividad del público
interesado e implicado en el problema . Los diferentes actores trabajan
por la visibil ización del problema soci al en problema público. La bata-
lla por la opinión implica el cam po de las ideas, imágenes y afectos;
requiere intervenir en el registro com ún.
El poder, entendido com o razón y no como fuerza, solo es realidad
donde la palabra y el acto no se han separado. Est o exige que l as pala-
bras no se vacíen de con tenido y se imponga la fuerza, que es el no
poder. Ocurre cuando las palabra s se emplean para velar intenciones y
no para definir realida des, y los actos se usa n para destruir en l ugar de
establecer relaciones de convivencia y crear nueva s realidades de solu-
ción. El poder, en defi nitiva, es lo que mantiene la existencia de la es-
fera pública, el potencial espacio de aparición entre los hombres que
actúan, hablan y ac uerdan (Arendt , 2016).
2. OBJETIVOS
Esta investigación se ha propuesto los siguientes objetivos:
2.1. O BJETIVO GENERA L
‒ Reflexionar sobre la tematización y sus relaciones con la com-
plejidad y la convivencia social, con base en el a nálisis las re-
ferencias a los tema s o problemas p úblicos que c ontienen los
tuits emitidos por @NicolasMaduro y @JGuai do, como repre-
sentación de la crisi s política en Venezuela durante 2019.
‒ ‒
2.2. Objetivos específicos
‒ Determinar la prevalencia ideológica y la relación de intereses
en los mensajes de ambos políticos.
‒ Explorar las posibilidades disc ursivas de acordar una salida
negociada a la crisi s.
3. METODOLOGÍA
Este trabajo ha tomado como caso de est udio la crisis institucional en
Venezuela e n el marco te mporal del a ño 2019, cua ndo se ha producid o
el juramento de do s presidentes del pa ís, en medio de una crisis social
y económica agra vada. Sobre la ba se de los aporte s teóricos, la investi-
gación se ha ocupado del análisis de los datos recogidos al re specto de
los problemas principales en Twitter y mediante encuestas de opinión
pública como fuentes secundaria s, en cuatro períodos de forma concu-
rrente para a segurar los fines compa rativos.
La metodología se ha formulado en una pe rspectiva mixta, c ontem-
plando el an álisis de contenido y de discurso ‒ po sible por la cualidad
longitudinal de los dato s ‒ de 863 tuits de @Nicol asMaduro y 978 de
@JGuaido como fuentes primarias. El carácter deductivo de la primera
técnica, por su forma más cuantitativa, y por lo tanto sistemática y re-
plicable, y el deducti vo de la se gunda, que se e nfoca en el senti do y la
intencionalidad (producci ón e interpretación), son pertinentes pa ra el
propósito de este trabajo.
En los estudios cuantitativos consider ados en este trabajo, la pregunta
abierta sobre el problema más import ante se form uló de la sig uiente
forma: “Por favor, podría decirme ¿Cuál es el pro blema que MÁS le
afecta a usted personalm ente?”. Dado que Gallup, que fue la que intro-
dujo esta p regunta en la s encuestas, p romedia men os de 1,5 me nciones
por persona (Behr & Iyengar, 19 95), se ha toma do como referencia la
primera mención, por su i ntensidad en tre las dos que se recogieron.
Los diseños de investigación con mé todos mi xtos multinivel son apro-
piados para abordar p roblemas compl ejos, puesto que muchos proble-
mas de estudio en las ciencias sociales implican fenómenos multinivel
‒ ‒
(Headley y Pano-Cla rk, 2019). El pr opósito es c ombinar las fortalezas
y debilidades que no se superponen de los mét odos cuantitativos (gran
tamaño de la mue stra, generalización, tendencias) con la s de los cuali-
tativos (muestra pequeña, profu ndidad, detalles) fu nciona para compa-
rar, contrastar y ampliar los resu ltados cuantitativos (Creswell y Plano-
Clark, 2017).
El análisis estadístico se ha utilizado en la dimensi ón de los ciudadanos,
lo que ha permitido caracterizar la s opiniones de lo s venezolanos sobre
los problemas principale s medidos mediante lo s cuatro estudios (olas)
realizados por la empresa privada Datos Venezuela C.A. durante el
2019, todos de ámbito nacional. La Tabla 1 re sume los datos té cnicos.
La aproximación cuantitativa a los tema s, que se realiza mediante las
encuestas de opinión públ ica, se ha establecido como la representació n
de la agenda intrapersonal en la invest igación en este campo. Se com-
pone de las c uestiones so bre las cuales piensa n las personas y a las que
les otorgan un grado determinado de relevancia (Saperas, 1987; Ta-
keshita, 199 7; McCombs, 2005; R oessler, 2008).
Tabla 1 . Datos técnico s de las encuestas de Dat os Venezuela C.A.
Fuente: elaboración propia.
Los análisis de contenido y del disc urso se han ap licado para el trata-
miento de los mensajes emitidos mediante sus cuentas de Twitter por
@NicolasMaduro y @JGuaido, los dos líderes políticos más importan-
tes durante 2019 , dado que son quie nes se juramentaron como presi-
dentes de la República y en tal condic ión coexistieron durante ese a ño
‒ ‒
esta bidimensionalidad que, sin emba rgo, no hace posible que l as defi-
niciones de l a realidad q ue hacen Ma duro y Guai dó se hayan hallado
entre sí en el campo simbólico y consecuentemente ha habido menos
posibilidad de que fuese en la acción política.
Se describe, asimismo, la opo sición temática que se ha perfilado en un
enfrentamiento entre narrativas circul ares y cerradas, puesto que cada
binomio, golpe de estado-“guerra económica” y usurpación-emergen-
cia humanitaria, se retroa limenta argumentativamente a sí mismo: una
situación causa, explica o es consecuencia de la otra y viceversa, y de
la misma manera, la salida de la circunsta ncia económica de pende o
pasa por la solución de la política y al contrari o.
FIGURA 1. Dimensiones de lo s discursos de la “c risis” en los tuit s de @NicolasMaduro y
@JuanGuaido en 2019.
Fuente: elaboración propia.
Los relatos contrapuestos de los act ores políticos han descrito y proyec-
tado dos imaginarios que de igual manera se descartan recíprocamente.
La contrariedad es todavía mayor e n la línea de la tematización, dado
que el sen tido que comparte n los dos discursos ha sido de
‒ ‒
confrontación. Esto quiere decir que además de la exclusión nat ural que
se desprende de la diferen cia temática entre las dos narrativas, c ada una
de ellas se ha fundamenta do y se ha propue sto el choque con la otra. La
Figura 2 destaca, media nte nubes de palabras de los tuit s de @Nicolas-
Maduro y @JGuaido en los perí odos estudia dos de 2019, la s composi-
ciones de ideas, que reflejan las dos líneas argumen tativas: fuerza-con-
trol-militar y razón-libertad- electoral, respectivamente.
Por otra parte, los tonos de los mensaj es de los actores indican no sola-
mente cualidades diversas, sino que también se dirigen en dos di reccio-
nes. Con respecto a Maduro, ha trazado y tra nsmitido un esta do de
ánimo y acción de guerra, no únicamente p or la noción expl ícita de
conflicto, sino que este marco im pli ca que se trata de una situación so-
brevenida, de la cual los venezola nos son víctimas (el responsable es
un enemig o externo y poderoso ), y que precisa la def ensa y resistir la
adversidad. Esto último le ha asignado un ca rácter estático a la coyun-
tura que la proyecta en el tiempo, a la cual el político vi ncula las pocas
situaciones problemáticas que re fiere, porque la om isión es la estrategia
dominante.
FIGURA 2. Las palabras má s frecuentes (primeras 25 ) de las dos interpreta ciones de la
realidad en los tuits de @NicolasMaduro y @JGuaido en 2019.
Fuente: Elaboración propi a mediante análisis de
contenido realizado con Atlas.ti.
‒ ‒
Contrariamente, el discurso de Guai dó se ha centrado en la política, ex-
cluyente con la idea de la guerra de Maduro y como medio d e solución
de diferencia s y contro versias, ta nto para el diagnóstico com o para el
tratamiento de la crisis. El tono que ha emplea do es de movi miento ha-
cia adelante, de avance, con base en las expectativas de cambio de la
situación de ese momento. Ha apelado a la razón como el fundament o
de la acción y como recurso de em poderamiento de los ciudadanos. El
núcleo argumentativo es una solució n o salida a la crisis que, sin em-
bargo, pasa por el desplazamiento de unos por otros en el pod er, de un
gobierno por otro. Esto no supone ne gociación, acue rdo ni coe xistencia,
sino imponer la razó n por esta parte.
5. DISCUSIÓN
La tradición de i nvestigación de la agenda pú blica, sobre todo e n la
perspectiva de los estu dios de la age nda-setting (McCombs y Shaw,
1972; Iyengar y Kinde r, 1987; Kosicki, 1993; Gha nem, 1997;
McCombs, 2005), se ha concent rado en las prioridades del pú blico y
los temas en los contenidos de los medios de c omunicación, pero se ha
dedicado poco a la agenda temática de los políticos, a los asunt os sobre
los que hablan (di scurso), de las institucione s que representa n, de los
funcionarios electos y de los líderes de o posición (Ro gers y Dearing,
1988; Kosic ki, 1993; Guo, Hong Tien y Mc Combs, 2012; Ardèvol-
Abreu, Gil d e Zúñiga, et al., 2020).
En los mensajes de @Nic olasMaduro y @JGuaido no se ha encontrado
un dominio de la prevalencia ideológica en el distanciamiento temático.
Más bien, esta falta d e confluencia ha parecido responde r más a los in-
tereses contrapuestos en el conflicto político planteado, que se expresa
en la forma como int enta cada uno representar la re alidad. Esto no sig-
nifica que no se perciba el condicionamiento id eológico de los mensa-
jes, sino que esta cue stión está supe ditada a los objetivos estratégicos
que los líderes políticos persiguen, co mo parte de la contienda por el
poder que ambos protag onizan.
La realidad que tematizan los dos act ores políticos no es, sin embargo,
la que los ciudada nos definen en las encuestas mediante la frecuencia
‒ ‒
de menciones y el orden de importancia que les asigna n. La categoría
de “Crisis política” que Maduro y Guaidó privilegian en sus discursos
ha sido, de h echo, la menos impo rtante para los venezolan os en su re-
lación de problemas principales. En es ta percepción confluye n, al me-
nos e hipotéticamente, el desgaste y la indiferencia ante los últimos lar-
gos años de tensión política; el desengaño y la im potencia por la inefec-
tividad de las mani festaciones de calle y demás ac ciones de oposició n
en ese tiempo, y la priori zación de las necesidades básica s por encima
de los asuntos público s.
En la visión de la tematiz ación como representación de la realidad, no
necesariamente simplific ada si se asume en su dimensión de procesos
más que de efectos en la o pinión pública que asume esta comunicación,
la selección (contenido) y el orde n (importancia) di fieren entre los pro-
blemas públicos que se ñalan los venezolanos y l o que emiten los dos
actores políticos exami nados. Esta distancia, también en el enfoque de
la tematización de este trabajo, no implica la existencia de dos realida-
des sino de d os definiciones de una mi sma, una, la de las pe rsonas, más
vinculada a condicio nes objetivas y no influenciada por el discurso po-
lítico, y la otra, la de los líderes, determinada ideológicamente y por los
objetivos de poder.
La interpretaciones confrontacionales que describ en y comparten las
representaciones temátic as de Maduro y Guaidó durante 2019 explican
sus actuaciones estratégicas al tiempo que se desvinculan de l as situa-
ciones problemáticas que afectan a los ciudadanos y con ello de las con-
diciones obj etivas. El imaginario de la “gue rra” de @Nicola sMaduro
descoloca la realidad que se problematiza con la intención de m antener
el poder. La política como proyecto de @JGuaido tranfiere la importa-
cia de todas l as preocupac iones de los venezola nos a una sola, la “Crisis
política”, que es importante solo para 1 de cada 10. Con ello, se centra
en su objetivo de desplazar del poder a @Nicola sMaduro y asumirlo en
consecuencia .
En general, la realidad que los discursos de los políticos perfilan en sus
tuits está lejos de la que los vene z olanos señalan como sus preocupa-
ciones más importante s, más ligada a las condici ones objetivas. Ma-
duro, su gobierno y su partido han empleado la de nominación “ Guerra
‒ ‒
económica” con una marcada connota ción ideológica, q ue supone q ue
las perturbaciones de la e conomía nacional eran p rovocadas para afec-
tar la estabilidad política del país y conducir a un cambio de gobierno,
como una modalidad de ataque no convencional. No obstante, la in-
quietud manifestada por los ciudadano s con la men ción “Alto costo de
la vida/Crisis económica” transciend e las diferencias ideológicas y se
circunscribe, en principio, a la in accesibilidad a los bienes básicos.
Guiadó habl a sobre este t ema, pero si n la importancia que tiene para las
personas.
El desfase entre las agendas intraper sonal y la de l os políticos conlleva
la omisión u ocultamiento de unos determinados temas o problemas pú-
blicos por parte de @NicolasMaduro y @JGuaido, lo que dificulta la
posibilidad de recoger la complejidad de la realidad social y de proyec-
tar el espacio temático de entendimiento precisado para la convivencia.
Tanto la mirada cuantitativa (que a pe sar de que no resulta significativa
en términos estadísticos no impide que la relación aunque pobre sea
relevante), así como la in terpretativ a, evidencian un mínimo ámbito de
interacción en el panorama de la tematización c omo recurso para la
convivencia, lo que obligaría a la construcci ón de la proximi dad nece-
saria.
La proximidad temática es c ondición necesaria para la c onvivencia. El
sentido común, q ue se construye (o se destruye) a partir de la c onfluen-
cia temática entre los actores de la comunicación política, se constituye
en las razones de ser y de hacer (convivencia) de una com unidad polí-
tica. El alejamiento entre las dos agen das, y al interior de los discurso s
de los políticos, como se ha venido analizando dificulta el entendi-
miento social y político. La Figura 3 ilustra, dentro de la formulación
del enfoque de la tematización, la configuración de l espacio entre agen-
das en que se concentra la potencia lidad de reconocimiento de la otre-
dad, la tramitación de las diferencias, y pa ra establecer y mantener
acuerdos políticos rutinarios para la estabilidad de una sociedad.
‒ ‒
Figura 3. Enfoque amplio y convergente de la tematización en el caso de e studio.
Fuente: elaboración propia
.
La responsabilidad de los políticos e n responder a la c omplejidad y de
contribuir a la conc urrencia temática en una sociedad e s trascendental,
precisamente por el ejerci cio de liderazgo que conl leva sus actividade s.
La coyuntura venezolana de crisis en 2019 aborda da desde el análisis
del discurso confirm a la evidencia de ruptura entre los tema s y sus in-
terpretaciones ac erca de una misma realidad po r parte de Maduro y
Guaidó. Se trata de una negación mut ua y a su vez de la priorización de
los ciudadanos sobre las situaciones problemáticas que más le afectan,
y más allá de la propia realidad, que apunta más a conflictua r que a
encontrarse políticamente.
6. CONCLUSIONES
Este capítulo ha analizado las re ferencias a los temas o problemas pú-
blicos que contienen los tuits emitidos p or @NicolasMaduro y
@JGuaido como representación de la cri sis institucional en Ve nezuela
durante 2019, con el fin de reflexionar acerca de las relaci ones que se
‒ ‒
pueden establecer entre la complejidad de la realida d social, la temati-
zación en la opinión publ ica, específicamente de la s agendas int raper-
sonal y de los políticos, y la convivencia social. Para esto, se ha adop-
tado una conceptualizaci ón amplia y conve rgente de la tematización,
que se plantea avanzar e n una propuesta de i ntegración teóric o-meto-
dológica para comple mentar los enfo ques de los efectos de los medios
con la perspectiva de procesos de los p roblemas públicos.
El tratamiento de los datos ha permitido determinar la distancia temá-
tica en dos líneas de relaciones: por una parte, entre los pro blemas que
más han pre ocupado o a fectado a los vene zolanos dura nte 2019 y la
selección y relevancia de los problemas públicos en el conte nido de los
tuits difundidos por @NicolasMaduro y @JGuaid o en las cuatro etapas
de ese año; y, por otro lado, entre los conjunt os y orden de las m encio-
nes sobre esos problemas públicos de los dos líderes políticos. Esta se-
gunda perspectiva, en la dimensión de la metodol ogía mixta que se ha
formulado, se ha triangul ado con la i nterpretación de los disc ursos de
ambos, a partir de las mismas categ orías derivada s de la aproximación
cuantitativa mediante las encuestas. Se destacan dos hallazgos princi-
pales.
En primer lugar, los dos actores po líticos emplearon las redes sociales,
en el campo de la tem atización, como herramientas de sus estrategias
dirigidas a obtener (o mantener) el poder político. De forma dominante,
los mensajes tuviero n el propósito de c onvencer de sus punt os de vista,
con la incidencia ide ológica que ello supone, much o más que re presen-
tar y gestionar la atenció n y solución de las princi pales preocupacione s
de los venez olanos, y tod avía menos e n la dirección de construi r sentido
común. Si bien se cumple la transp arentación de interese s, siempre fa-
vorable para la política y la democrac ia, no obstante, dado el carácter
excluyente de su s enunciados discursi vos, se desca rtan mutuamente las
posibilidades de confluencia temática para establecer o fortalecer las
bases de la c onvivencia social.
En segundo lugar, el con trol y la intencionalidad que caracteriza las
menciones y discursos de los d os líderes con relación a los problemas
principales, más todavía siendo part e de las estrategias políticas de cada
parte conten diente, y en l a que cada uno se pla nteaba vencer y con ello
‒ ‒
derrotar al adversario , delineó dos im aginarios con sentido de confron-
tación y críticamente excluyentes (incluso perfilando la eliminación ‒
política ‒ del otro). Esto i mpuso la impos ibilidad discursiva de explorar
y menos de acordar una salida negoci ada a la crisis, que aunque lejos
de la mirada de las prioridades intrap ersonales de los ve nezolanos, era
reconocida de hech o por los dos actores, al ser obj eto de sus propia s
definiciones por parte de cada un o. La comunicación de los dos políti-
cos parecía a gotarse en el objetivo de emplear Twitter para dominar la
agenda con sus temas e interpretaciones.
Además de l a representación de procesos, otra clave de la tematiz ación,
entendida de sde el punt o de vista amplio e integra do que se ad opta en
este trabajo, obliga a relacionar la comunicación pública con el sistema
político en que se desarrolla, lo que amerita más investigación. Por ell o,
no solamente es pertinente la incor poración del discurso políti co en el
análisis, sino también considerar los mecanism os que permiten o no que
los problemas públicos c ontemplen una dimensión de deman da de so-
luciones y de políticas públicas. Cons ecuentemente, la complejidad de
la realidad social que desdobla la tem atización tiene sentido no solo en
cuanto a su ordenación e n forma de p roblemas públicos, sino ta mbién
en las posibi lidades de darles respue stas. La diná mica de la tematiza-
ción no se agota en la di sputa por captar la atención pública de un tema
o de su inte rpretación, si no que esos proceso s tienen continuidad en
forma de demanda s.
7. AGRADECIMIENTOS/APOYOS
Este texto ha ce parte de la investigación doctoral propia “El pap el de la
tematización en la gobernabilidad de mocrática (est udio del choque ins-
titucional de 2019 en Ve nezuela) del programa de Doctorado en Cien-
cia Política de la Uni versidad Simón Bolívar de Caracas y ha contado
con el apoyo del proyect o I+D+I correspondiente al Prog rama Estatal
de Investigación, Desarrollo e Innov ación orientada a los retos de la
sociedad “Problemas públicos y cont roversias: diversidad y participa-
ción en la esfera me diática”.
‒ ‒
8. REFERENCIAS
Ardèvol -Abre u, A., Gil de Zú ñiga, H., & Mc Combs, M. E. (2 020). Oríge nes y
desarrollo de la teoría de la agen da setting e n Comunicación. Tendencias
en España (201 4-2019). Profesion al de la información, (29) 4, e290414.
doi.or g/10.3145/epi.2020 .jul.14.
Arendt, H. (2016). La condición hu mana. Paidós.
Behr, R., & Iyengar, S. (1 985). Television News, Real-World Cu es, and Changes
in the Public Agend a. The Public Opinion Quarterly, 49 (1), 38-57.
http://www.jstor.org/stable/27 48930
Bericat, E. (1998). La integr ación de los métodos cuantitativ o y cualitativo en la
investigación so cial. Significado y medida. Ed itorial Ariel S.A., 103-
112.
Blumer, H. (1971). Social Problems as Collective Beh a vior. Social Proble ms, 18
(3), 29 8-306. doi:1 0.2307/799797
Böckelmann, F. E. (1983 ). Formación y finciones sociales de la opinión pública.
Editorial Gustavo Gili, S.A.
Cefaï, D. (2002). Qu'est-ce qu'un e arène publiqu e? Quelques pistes pour une
approche pragmati ste. En Cefaï , D. y J oseph, I. (coor ds.). L'herit age du
pragmatisme. Conflits d 'urbanité et épreuves de civisme (pp. 51-81).
Éditions de l 'Aube.
Cefaï, D. (2014 ). “Investigar los p roblem as públicos: con y más allá de Joseph
Gusfield”. En Gusfield, J. (Ed .), La cultura de los problemas público s: el
mito del conductor alco holizado vers us la sociedad i nocente. 1ª ed.
Buenos Aires: Sig lo Veintiuno Ed itores, 11-58.
Cobb, R. y Elder, C. (1971). The Po lities of Agenda-Building : An Alternative
Perspective for Modern Democratic Theory . University of California
Press on behalf of the Southern Po litical Science Association. 33 (4),
892-915. http ://www.jstor.org/stable/2 128415
Creswell, J. W., & Plano-Clark, V. L. (2007). Designing and condu cting mixed
methods re search. Sage Publications, pp. 62- 65.
Dader, J. L. (1990). Las teorías contemporáneas. En Muñoz-A lonso, A. et al.,
Opinión pública y c omunicación y política. EUDEMA, S.A.
Entman, R . M. ( 2004). Pr oject ion of p ower. Frami n g ne ws, publi c opi nion an d
U.S. foreing policy . The Univ ersity of Chicago Press.
Erbring, L., Goldenberg , E. , & Miller, A. (1980). Fr ont-Page News and Real-
World C ues: A Ne w Look at Age nda-Sett ing by the Media . America n
Journal of Political Science, 24(1 ), 16-49. doi:10.2 307/2110923
‒ ‒
Flisfisch, A. (1989). Gobernabilidad y con solidación democrática: sugerencia
para la di scusión , Revist a Mexicana de Sociolo gía, 3.
Fortner, R . S., Snesareva, A. & Tsito vich, K. (2 014). Me dia, Civi l Society, a nd
the Pub lic Sphere. In R.S. For t ner and P.M. Fackler (eds.). The
Handboo k of Media and Ma ss Communica tion The ory.
doi:10 .1002/978111859 1178.ch18
Funkhous er, G. ( 1973). T he Issues of the Si xties: An Expl oratory St udy i n the
Dynamics of Publ ic Opinio n. The Pub lic Opinion Quarterly, 37 (1), 62-
75.
Garraud, P. (1990). Politiqu es Nationale s: Élaboration de L’Agenda. L'Année
Sociologi que ( 1940/194 8-), 40, t roisième série, 17- 41.
http://www .jstor.org/stable/27890055
Goffman, E. (2006). Fr ame Analysis. Los marcos de la ex periencia. C entro de
Investigaciones Sociológicas.
Hazelrigg, L. (1986). Is T here a Choice between “Const ructionism" and
“Objectivism"? So cial Problems, 33(6), S1-S13. doi:1 0.2307/800671
Headley, M. G., & Plano-Clark, V. L. (2020). Mu ltilevel Mixed Methods
Research Designs: Advancing a Refined Definition. Journ al of Mixed
Methods Research, 14 (2), 1 45–163. doi:10 .1177/15586898 19844417
Higgins, E. T. (1996). Knowledge ac tivation: Accessibility, app licability, and
salience. In E. T. Higg ins & A. W. Kruglanski (Eds.), Social
psychology : Handbook of basic pr inciples (pp. 13 3–168). Th e Guilford
Press.
Hilgar tner, S., & Bosk , C. (1988). Th e Rise and Fall of Soci al Problems: A Public
Arenas M odel. Ame rican Journal of Soci ology, 94 (1), 53 -78.
http://www.jstor.org/stable/27 81022
Hjarvard, S. (2016). Mediatización: reencu adra ndo el análisis de los e fectos de
los medios . InMe diaciones D e La Comuni cación, 11 (11), 33-56.
doi:10 .18861/ic.2016.11.1 1.2615
Hubbard J . C., Defl eur M . L. & De fleur L. B . (197 5). Mass Me dia Infl uences on
Public C oncepti ons of S o cial Problems. Social Pr oblems, 23 (1), 22–34 .
Iyengar, S. (20 17). “A Tip ology of Media Ef fects”. En K. Kenski & K. Hal l
Jamieson (Eds.), The Ox ford Handbook o f Political Commu nication.
cultura de los prob lemas públicos: el mito del conductor alcoholizado
versus la socie dad inocente.
doi:10 .1093/oxfordhb /9780199793 471.013.49
Iyengar, S. & Kinder, D. (1987). News that matters: television and american
opinio n. Universit y of Chicago Press.
‒ ‒
medio en la socieda d europea. El éxito de la s campañas propagandí sti-
cas colocó en el foco al nuevo medio de comunic ación, otorgando u n
protagonism o sin parang ón al medio por e ncima del otorgado al men-
saje. Su capacidad de penetración en la población europea le confería
un potencial no conocido hasta entonces, sol o restaba trabajar los men-
sajes para llegar de modo adecuado a un rec eptor que entraba e n la era
de las masa s, un eu ropeo i ncrédulo, individualista y de c omportamiento
gregario como reflejaran los psicólogos de las masas , Si gmund Fre ud,
Ortega y Gasset, Gusta vo Le Bon, o Gabriel Tard e, entre otros. Un eu -
ropeo al que había que a ctivar para ir a la guerra o en su defe cto apo-
yarla. Esto nos hace volver la mi rada sobre la capacidad de los canale s
de comunicación en el éxito final de l os objetivos bien sean políticos o
de carácter bélico.
La aparición de nuevas tecnologías de comunicaci ón ha influido pode-
rosamente en el curso de los acontecimientos bélicos. A las ventajas
que han supuesto para los ejércitos a la hora de aumentar la efi cacia y
rapidez de las com unicaciones hay que añadir el peligro de la i ntercep-
tación de mensajes, cont rarrestado por un eficaz sistema de encriptado.
Unido a constituir el principal vehículo de propaganda y desinform a-
ción. Como señala Th omas Rid: “El siglo XX fue un vast o laboratorio
de pruebas d e la desinformación y la mentira organizada, sobre todo
durante los a ños de la guerra fría…” (2021, p. 12).
La organización y la sistematización t ambién llegó a los fenómenos de
desinformación:
Quien otorgó por primera vez tod a es ta sistematicidad a la desinforma-
ción y quien creó esos depart ament os especí ficos f ue la Unió n Soviét ica
y, por ello, se considera a este país como el ori gen del fenómeno. Los
planes de l a KGB para crea r con fusió n en los países capitalistas, la red
de periodistas espías encargados d e desestabilizar sistemas po líticos,
los telegramas y documen tos falsif icados, las fotografías tr ucadas…,
todo ello f ormaba pa rte de una acti vidad orga nizada al de talle por de-
partamentos creados al efecto para lle var a cabo esa tarea”. Departa-
mentos que, co mo afir ma Fraguas de Pa blo, dejaba n a un lado c ualquier
consideración ética en el cu mplimiento de sus propósit os y que sólo
perseg uían la efecti vidad y el éxito de sus misiones, si n importar los
medios empleado s para su consecución (Rodríguez, 2018, p. 240).
‒ ‒
El avance en el número y la eficacia de los diferente s canales de comu-
nicación llega a su punto álgido c on la aparición de internet y posterior-
mente con el uso de las redes sociales. Ello ha hecho que las guerras del
siglo XXI m odifiquen pa rte de su teat ro de operaci ones. La potenciali-
dad de las nuevas tec nologías obliga a los ejército s clásicos a renovar
sus técnicas y sus efecti vos para enfre ntarse en el quinto dominio a nue-
vas amenazas. El e nemigo aparece má s oculto que nunca, deja de estar
localizado de modo frontal y ello di ficulta sobremanera su enfrenta -
miento. También cambia la propaganda de guerra cuando aparece in-
ternet; caso ilustrativo es el de Chechenia:
la ex Yugoeslavia le ha tocado el tr iste privilegio de ser la primera gue-
rra en la que Internet ha jugado un importante papel. Ocurrió en Bosnia-
Herce govina , y de fo rma m ucho más clara en Koso vo. Mi les de perio-
distas de todo el mundo, además de todo el que estuviese inter esado en
el conflicto, pudo seguir, a trav és de toneladas de información, la guerra
de Kosovo a través de Internet. Y no nos estamos refir iendo a la cober-
tura que los grandes medios y grupos de comunicación d el mundo die-
ron sobre el conflicto, sino a cientos de web que surgieron para, desd e
todos los pu ntos de vista , apo rtar in formac ión y p ropag anda sobre la
guerra. Much os de ellos siguen en activo, algunos incluso actualizando
su información a d iario (Vázquez, 2000, p. 58).
Una vez más, las tecnologías dejan patente su potencial, i nternet y las
RRSS favore cen también el fenómeno de guerra en tiempo real. Al co n-
flicto de Kosovo le siguieron alg unos como el de Palestina. En el con-
flicto entre Israel y Palestina también jugaron un importante papel las
redes sociales con el objetivo d e ganarse el apoyo y la con fianza de la
opinión pública. En 2011 el po rtavoz del Ejército Israelí, Avi Bena-
yahu, anunci aba su intención d e reclutar combatien tes que demostrara n
habilidad en la utilización de esto s nuevos medios, considerados un
arma estratégica.
2.1 DECEP CIÓN
A la hora de enfrentarse a los conceptos que definen el engaño en l os
conflictos y todos los elementos que pivotan en torno al mismo, la lite-
ratura coincide en que m uchos de estos conceptos se confunden y se
emplean indiscriminadamente para definir fenómenos similares. No en
‒ ‒
pocas ocasio nes ello se debe a que las diferencias son sutiles, pues es
habitual la superposici ón de diferentes técnica s cuyo único denomina-
dor común e s la confusión, el engañ o.
Liddell Hart, en 193 9, en Guerr as Decisivas , dice que el enfoque indi-
recto siempre ha sido en el terreno mi litar la norma y no la excepción,
con lo que engaño y sorpresa son los elementos habituales en e l desa-
rrollo de los conflictos. El autor del libro previene incluso del uso de
ciertos términos que pue den llevar a no encontrar mentira y engaño. Se
deberían buscar términos como “sorpresa” o “segur idad” (Tubau, 2018,
p. 1 50).
Una de las más ori ginales tácticas empleadas en los conflictos armados
es la decepción. De spliegue de habilidades de confusión y a plicación
de inteligencia tanto por los operadore s como los d etectores de dichas
prácticas. La mayoría de los autore s comparten la definición de la
OTAN sobre la decepción: “aquellas medidas diseñadas para llevar a
error al enemigo media nte la manipulación, distorsi ón o falsificación
de las evidencias que le induzcan a reaccionar de una mane ra perjudi-
cial para sus intereses” (Marín, 2 004, p. 1 4). Condicionar la s opiniones
del enemigo, influir en sus acciones y beneficiarse de las acciones del
mismo son l os objetivos principale s de una operación d e decepción. La
finalidad es “prov ocar desconcierto e n las mentes de los conductores
enemigos en cuanto al m omento, lugar o forma en que deberá enfrentar
a su adversa rio, explotando para ello la efectividad de la propia Inteli-
gencia y la capacidad de empren der acciones en el campo bélico, con
el apoyo de l os otros cam pos” (Aguirre, 20 10).
Los receptores naturales e inmediatos de estas operaciones suelen se r
los servicios de inteligencia, los an alistas que deben estar de bidamente
adiestrados en la detección de este de acciones enc ubiertas, los contro-
ladores de canal y l os órganos de deci sión. No e s tarea fácil, de hech o,
Marín alerta de la dificultad de detec tar operaciones de detección de
modo anticipado “la decepción es una herramienta de la estrategia y la
táctica militar utilizada frecuentemente pero cuya práctica tan solo es
reconocida muchos después de la finalización del conflicto en el que se
ejecutó”. (Marín, 2004, pág. 19)
‒ ‒
Esto ha hec ho que, ha sta que no se han desclasificado dete rminados
documentos o no se han realizados a nálisis y estud ios retrospec tivos del
desarrollo de conflicto s armados, no h a sido posible afirmar el empleo
de estas estrategias. Lo que indica, por otro lado, la destreza y el éxito
en la utilización de las mismas, de modo que hasta que no se haya re-
conocido el hecho ha sido imposible determinar su utilización.
Durante la primera guerra mundial dest acó la organización del de nomi-
nado Room 40 , gabi nete de especialis tas en cripto grafía. Se re dactó en
el gabinete el Códig o secreto para em erge ncias en gu erra , texto ficticio
pensado para hacerlo llegar a los alema nes como si se tratara de un texto
auténtico. Iniciado el conflicto, uno de los objetivos clave fue hacerse
con las claves del enemi go para el desencriptado d e mensajes, pero no
fueron las únicas técnicas de decepción. Una de las t écnicas más cono-
cidas en el ámbito naval fue la utilización de los buques Q o buques
trampa , buques británico s con apariencia de merca ntes que en realidad
tenían un potente armam ento. Funci onaban como anzuelo para los sub -
marinos alemanes a los que atraían para atacarl os en la proximidad
(Marín, 2004 , p.138).
Marín estudi a en profundidad nume rosos ejemplos del empleo de esta
técnica en ambos conflic tos, operaci ón Barbarossa , Mincemeat, Zitade-
lle, entre otras. Pero la decepción no fue exclusiva de las grandes con-
tiendas europeas, tam bién se empleó en el conflict o de las Maldivas e n
1982, en la famosa opera ción Tormenta del desiert o en 1991 y en Ko-
sovo en 1999. Ca rlos Aguirre estudió también en detalle la ev acuación
de la península de Gallípoli, la inva sión de Sicilia en 1943 y el desem-
barco de Normandía (Aguirre, 2010).
2.2. LA SISTE MATIZACI ÓN DE L ENGAÑO EN ENTO RNO
BÉLICO
El engaño, l a desinformación y la mentira so n elementos co munes a
todos los conflictos armados. Como apunta Thomas Rid: “La línea entre
la verdad y l a mentira es una continua ción de la lí nea entre la paz y la
guerra, tanto a escala nacional como i nternacional” (Rid , 2021, p. 15).
‒ ‒
Clausewitz ya dijo m uy acertadamente que la pri mera víctima de una
guerra es siempre la verdad. Esta utilización del engaño en los conflic-
tos ha sido tan frecuente y si stemática que algu nos autores han encon-
trado ciertos patrones al analizar di ferentes conflictos y est o ha gene-
rado una importante literatura.
La utilización recurrente de estas t écnicas a lo largo del tiemp o y en
entornos tanto occid entales como orie ntales ha derivado e n lo que po-
dríamos denominar la sistematización pedagógica del engaño. Una pro-
lífica literatura desgrana con detalle las herramientas necesarias para
engañar al e nemigo, para confundirle, para llevarle a tomar deci siones
con informa ción falsa o deformada. Alguno s de estos textos han salido
a la luz y otros, los más, han circulado internamente en entornos mili-
tares en un i ntento de preserva r la confidencialida d de los mi smos.
La línea oriental en este tipo de manuales es la más conocida y ha ge-
nerado una consi derable difu sión e influencia tanto en o riente como o c-
cidente convirtiéndose en el libro de ca becera de numerosos estrategas
militares. El arte de la guerra de Sun Tzu y E l a r t e d e l a g u e r r a I I de
Sun Bin equi paran el arte de la gu erra al arte del e ngaño (Tubau , 2018,
p. 119)
El arte de la gue rra es consid erado como el prime r tratado escrito de la
desinf ormació n y el propio Sun- Tzu ha reci bido el calific ati vo de “pro-
feta” de la desinformación (Rodríguez, 2018).
No tan cono cido, pero central en el tema que nos ocupa, es la conocida
estrategia del Guiguz i o arte de la persuasió n, manual de técnicas de
persuasión y manipulación psicológica. Co nseguir que los demás haga n
lo que queramos sin que sean conscie ntes de ello (Tubau, 2018, p. 122)
como núcleo central de las recome nda ciones del manual. En esta línea,
recordar una de las obras más influye ntes, la Retórica de Aristóteles y
en la Edad Media indiscutibles referent es los textos sobre el arte de la
persuasión y de la simulación a cuya cabeza están El Príncipe y Del
arte de la guerra de Nico lás de Maqui avelo.
En la literatura occidental sobresale la obra del mariscal prusiano Carl
Von Clausewitz De la G uerra , uno de los tratados de estrategi a militar
‒ ‒
más completo de lo s que se han e scrito y también con fuerte impacto
en las estrategias militares actuales.
La cultura estratégica occ idental nos deja los trabajos de Barton Whaley
que analizó caso s de engaño y de sorpresa en 16 guerras, och o de ellas
ocurridas entre 1 915 y 1968. De las 168 batallas estudiadas, se encon-
traron elementos de sorpresa estratégica en 68 de e llas, en 47 había sor-
presa táctica. Tan solo en 53 no encontró evide ncias claras de sorpresa
y engaño (Tubau, 2018, pp. 146 y 47 ).
También es importante reseñar el legado de Basil Henry Liddell Hart,
militar, escritor e historiador británico . Liddell Hart participó en los dos
conflictos europeos del siglo xx. Ell o le permitió observar y ac umular
experiencia que le llevó a recoger en una vasta obra bajo el título His-
tory of the Second Worl d War , aunque su obra más conoci da es Estra-
tegia . Una de su s interesantes aportaci ones destacamos la re dacción en
1920 de u n Manual de mando para oficiales de Infanterí a , que fue
adoptado oficialmente p or el Ejército británico y como contribución i n-
negable a la estrategia mi litar su teoría de la estrategia de la aproxima-
ción indirecta tra s observar la s bajas causadas por el ataque frontal de
los ejércitos en ambas guerras.
Este prolífico escritor e historiador militar trabajó durante años en el
estudio de 280 campañas militares y 30 guerras de primer nivel bus-
cando ejemplos del uso de técnica s directas e indirectas desde la anti-
güedad hasta la primera guerra mun dial. Las conclusio nes fuer on sor-
prendentes; la inmen sa mayoría de generales y e strategas preferían el
ataque indirecto (Tu bau, 2018, p. 142).
3. DESINFORMACIÓN Y OPINIÓN PÚBLICA AMENAZADA
Desde los inicios del presente siglo, fenómenos relacionados con la
mentira y el engaño atraviesan relaciones políticas complejas amena-
zando a la opinión públi ca y poniendo en peligro la estabilidad de los
sistemas democráticos. “Las cam pañas de desinformación a gran escala
son ataques contra un orden liberal epistémico o un sistema político que
deposita su confianza en guardianes esenciale s de autoridad fáctica”
(Rid, 2021, p. 15). Para Th omas Rid, “la de sinformación era un
‒ ‒
dominio exclusivo de los servicios de inteligencia, gestiona dos profe-
sionalmente, continuamente mejorados y utilizados normalmente con-
tra adversari os extranjero s” (Rid, 2021, p. 13).
La desinformación opera de forma lenta e insidi osa lo que la c onvierte
en una amenaza letal para las actuales democraci as pero “cuanto más
fuerte y robusto es un cuerpo político democrático, más resi stente será
a la desinformación, y m ás reacio a usarla y opti mizarla”. (Rid, 2021,
pág. 16) De ahí que sea clave la búsqueda de m ecanismos de protección
no solo estatales si no y fundamentalm ente individuales pues a la postre
el ciudadano es el c onsumidor direct o de una información que creerá o
no y que ayudará o no a difundir contribu yendo a crear un clima de
opinión basa do en la mentira.
La sociedad del conocimi ento junto a la diversidad y acce sibilidad de
canales informativos, facilitan el caldo de cultivo ideal para que estos
fenómenos emerjan y se expandan sin control. Le vitin apunta: “En in-
ternet la desinformación está diabólicamente mezclada con la inform a-
ción real haciendo que sea difícil dife renciar una de otra . La desinfor-
mación es promiscua, aparece vinc ulada a personas de todas las clase s
sociales y niveles educativos y surg e en lugares inesperados.” (Levitin,
2019, pág. 17) El mecanismo psicol ógico de la necesaria inte racción
social nos debilita “somos una especie narrativa y social que se deja
influir fácilmente por las opinione s de los demás” (Levitin, 2019,
pág.139). Y alertó de ello en su dí a la investigadora alemana Elisabeth
Noëlle Neu mann en su conocida teoría sobre la Espiral del silencio en
su obra La Espiral del sil encio. Nuestra piel social . Segú n la cual el ser
humano teme el aislamiento social por ello está permanentemente vigi-
lando las opinione s del entorno y si ent ra en conflicto co n las opi niones
de la mayoría opta por el silencio para evitar aislarse (Neumann, 1977).
Por último, nos gustaría reseñar las principales etapas de desinform a-
ción que Thomas Rid agrupa en cuatro oleadas:
La primera oleada empezó a formarse en los años de entreguerras, du-
rante la Gran De presión, una época en la que el periodism o encabezado
por la radio adquirió un papel relevante p or la rapidez de transmisión
de los mensajes. La segunda oleada se dese ncadena despué s de la
‒ ‒
Segunda Guerra Mundial, cuand o la desinformación se profesio naliza
y los organismos de inteli gencia estadounidense s estuvieron a la van-
guardia de operacio nes agresivas (…) La CIA de nominó a esta combi-
nación de revelacione s secretas veraces, falsifica ciones y subversi ón
directa del adversario “guerra polític a”. Una tercera oleada data de fi-
nales de los 70, co n una desinformación ya pe rfeccionada y do tada de
recursos. Bajo el nombre de “medidas activas”, ambos bloques, con
predominancia del bloque del Este, continuaban con su gu erra de des-
información. La cuarta ol eada alcanza su momento álgido a mediados
de la década de 2010. Los medios de comunicaci ón colaboran en esta
acelerada y desbocada difusi ón de noticias. El ries go no es nuevo pero
el contexto informativo y político sí (Rid, 2021, pp. 11 y ss.) Multitud
de canales en los que sobresalen las re des sociales funcionan de altavo-
ces de la mentira mina ndo las bases de unas dem ocracias inermes ante
el espectacular ava nce de esto s fenómenos pseudoin formativos.
4. CONCLUSIONES
Desde los inicios del siglo escuchamos con frec uencia hablar de desin-
formación en difere ntes medios de c omunicación. Informativos de TV
y diarios nacionales e i nternacionales registran fenó menos de desinfor-
mación, fake s , y bulos alertando del peligro que supone p ara la opinión
pública y las actuales democracia s. También las redes sociales se hacen
eco de estas denominada s nuevas amenazas, a las que ciudada nos y Es-
tados deben enfre ntarse para salvagua rdar la protección de interese s y
proteger a las actuale s democracia s de demagogias incendiarias y vira -
lización de informacione s nacidas desde la mentira y cuya finali dad úl-
tima es el debilitamiento de los juicio s de sociedades qu e caerán en la
trampa de la false dad y la manipulaci ón. La histo ria constata que el
empleo del engaño y la mentira e s consustancial al individuo y a las
sociedades. Como se ha apuntad o, el uso de la me ntira forma parte de
los seres viv os en su lucha por la supe rvivencia y la preservaci ón de la
especie. Como atajo para consegui r objetivos políticos y militares, y
aunque reproc hable desde la moral y l a ética en la mayoría de las cul-
turas, su utilización está prese nte en muchos de l os ámbitos donde el
ser humano se mueve.
‒ ‒
En los entornos bélicos esto ha sido si cabe más evidente: la intención
de confundir al enemigo ha sido una máxima en l a historia de las gu e-
rras en aras de la con secución de los objetivos perseguido s. Toda una
serie de herramientas y tácticas como el empleo de la decepción ponen
de manifiesto el papel est ratégico que ha de sempeñado el en gaño en las
guerras. Pero no solo en el campo de operaciones, utilizando los clási-
cos elementos de o cultación y enmasc aramiento, también los m edios de
comunicación como canales de difusión propagandística han contri-
buido y cont ribuyen a da r cobertura a diferente s formas de engaño di-
rigidas a estados y opini ones públicas debilitando las bases de los ci-
mientos democráticos. Estas técnicas ahora se han trasladad o al cibe-
respacio, al nuevo domi nio donde la estrategia de la aproxim ación in-
directa de la que hablara Liddell Hart en el pasado siglo adquiere todo
su sentido. Las operaciones de dece pción se adaptan también a estos
nuevos entornos dificultando el reconocimiento de l enemigo y sus in-
tenciones. Un nue vo escenario donde cobran protagoni smo amenazas
de carácter híbrido desconocidas ha sta hace unos años y cuya detección
y desactivación re quiere de una im plicación activa de los estados.
5. REFERENCIAS
Aguirre, V. (201 0) La decep ción en la s operaci ones. Tres ejemplos hi stóric os en
Revista de Mari na, 3/201 0. Re cuperado de
https://revistamarin a.cl/revistas/2010/3/aguirre.pdf
Betancur, J . G. ( 2004) La del gada línea e ntre la inf ormación, la desinfor mación y
la propagand a. Reflexión Política, vol. 6, núm. 12, d iciembre, 2004, pp.
80-93 Uni versidad A utónoma de B ucarama nga.
Catalá, M. (2014). An tropología de la mentira. Seudo logía II. Verbum.
Levitin, D. J. (2019). La mentira como arma. Alianza Editorial.
Marín, F. A. (2 004). Engaños de guerra. Iné dita Editores Noëlle-Neuman n,
Elisabeth (1977 ). La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra p iel
social. Barcelona: Paidós.
Noëlle-Ne umann, E . (1977 ). La espiral del silencio. Opinión pública: nu estra piel
social. Barcelona: Paidós.
Pizarroso Quint ero, A. ( 1990) . Histori a de la Propaga nda. Eude ma Uni versidad.
Rid, T. (2021). Desinformación y guerra política. Crítica.
‒ ‒
Rodríguez, R. (2018). Fundamentos d el concepto d e desinformación co mo
práctica manipuladora en la c o municación política y las relaciones
internacionales. Hist oria y co muni cación social, 23 (1), 231-244.
http://d x.doi.org/10 .5209/HICS.598 43.
Tubau, D. (2018). El arte d el engaño. Ariel.
Vázquez Liñán, M. ( 2000). la prop ag anda de guerra en internet: el caso
chechenio. Historia y comuni cación social, (5) 53. Recuperado de
https://revistas.u cm.es/index.php/hi cs/article/view/hics00001 10053a.
‒ ‒
FIGURA 1. Modelo metodológico
Fuente: Beatriz Gallardo (2014)
4. RESULTADOS
4.1. A NÁLISIS LINGÜÍSTICO - ARGUMENTATIVO DE LOS DEBATES
Tras los com icios de diciembre de 201 5, y como co nsecuencia del blo -
queo político, la situación de ingobernabilidad dese mbocó en la convo-
catoria de ele cciones. Ya con las formaciones de la denominad a “nueva
política” dentro del tablero parlamenta rio, el propósito de Ciudadanos
se cimentaba en seguir cre ciendo desde dentro pa ra, paulatina y progre -
sivamente, ampliar su espectro ligeramente a izquierda y derecha. Sin
embargo, sus consi gnas electorales, a nivel de mensaje y discurso, se
centraban en tratar de ma ntenerse lejos del eje iz quierda-derecha tradi-
cional en España, en cuy o trasfondo residía cierta convicción d e equi-
distancia ante las co nstantes di sputas ideológicas que han marcado la
tradición discursiva ent re ambos ba ndos.
La formación naranja, por su pa rte, acudía a la cita electoral de j unio de
2016 con los 40 e scaños obtenidos el 20 de diciembre de 2015, lo cual
había convertido al partido de Rivera en la cuarta fuerza política con
mayor apoyo en el Parlamento. Pese al acuerdo de gobierno alcanzado
con el PSOE , la propue sta no vi o la luz en el Congreso, algo que ab o-
caba al país a la repetición electoral. A continuación, se muestra la tabla
‒ ‒
de resultados obte nida tras realizar el análisi s del debate de junio de
2016.
TABLA 1. Análisis debate 1
ENCUADRE ENUNCIATIVO
A.- Estrategia léxica: pr eactivación Las etiquetas que más se usan son cambio, sueños,
compromiso y ref orma.
B.- Estrategia de selección temática: age nda setting Tema s principales: corrup ción y política económica
en relación a los aut ónomos.
Temas secundarios: populismo, educaci ón y terro-
rismo
C.- Estrategia intencional: ilo cutividad Predominio de los actos de habla com promisorios,
aunque también se perciben expresi vos y directivos.
D.- Estrategia predicativa: actanc ialidad Los protagonist as de la acció n, en el discurso an ali-
zado, son los españ oles (nosotros) o quienes q uie-
ren romper con España (ellos).
ENCUADRE TEXTU AL
E.- Estrategia estructural El discurso se estr uctura por suc esos: acont eci-
mientos concretos, hechos personal es y consigas
políticas inconexas.
F.- Estrategia paratextual Se utilizan va rios elementos visuales, t odos ellos a
través de carteles o imágenes: portad as de periódi-
cos, noti cias o tui ts contra sus a dversar ios
Fuente: elaboración propia
Los elementos m ás significativos del discurso político de Al bert Rivera
en junio de 2016 co rresponden tanto a su est rategia léxica como, sobre
todo, a la paratextual. En relació n a la primera, se emplean varias eti-
quetas, la mayoría carentes de contenido político o ideológico, y que
podrían asem ejarse a las consign as de tipo publicitario. Algunos de e s-
tos términos, como cambio o sue ños , hacen alusión a un continente sin
‒ ‒
contenido, una e strategia léxica ve rtebrada en un discu rso emocional y
vacuo.
En cuanto a la estrategia paratextual , el candidat o de Ciuda danos es
conocido por los elem entos físico s que acostumbraba a aportar en los
debates. En este caso, mostró imágenes y carteles a tamaño A4 en los
que se leían noticias sobre sus adve rsarios políticos, me nsajes de Twit-
ter o incluso portadas de periódico, especialmente del diario El Mundo .
También es relevante de stacar las alusiones im plícitas al cent ro o al
pragmatismo político en afirmaciones como “la mejor política social es
la que se pue de pagar” o l a apelación directa “ no genere bandos ni di-
visión entre l os españole s” a uno de su s contendientes.
Además, ante cuestione s ideológicas como la i nclusión de la religión
en las escuelas o la disyuntiva entre e ducación pública y concertada,
Albert Rivera se muestra distante: “Lo importante son las tasas de fra-
caso escolar”. Con ell o, trata de de sideologizar un debate con largo re-
corrido social en E spaña y apelar a los aspectos m ás técnicos.
Los comicios de abril de 2019 se prod ujeron en un contexto distinto y
de mayor ritmo en las di námicas de producción política. Tras l os años
de gobierno del Partido Popular, con Maria no Rajoy al frente como jefe
del Ejecutivo, estas nuevas eleccione s fueron las primera s tras la mo-
ción de cen sura de Pedro Sánchez y el PSOE. Este hecho aceleró la
convocatoria electoral, m arcado, además, por la irrupció n de la ultrade-
recha en el escenario parlamentario, ta nto en España como en el resto
de Europa. En el caso c oncreto de Ciudadano s, el objetivo inicial se
centraba en superar los 3 2 diputados conse guidos en la cita de junio de
2016.
Con el confli cto catalán en el centro del tablero y c omo principal pu nta
de lanza discursi va, Alb ert Rivera a puntó hacia el independentismo a
partir de la tá ctica del enemigo único, concretamen te sobre Qui m Torra,
entonces presidente de la Generalita t de Cataluña. Además, su estrate-
gia comunicativa volcaba sus mayores esfuerzos en remarca r la exis-
tencia de dos bando s, habitualmente const ruido con ba se en una idea
abstracta y poco definida acotada desde el sect or del centro-derecha
como constitucionali smo .
‒ ‒
A continuación, se mue stra la tabla de resultados o btenida tras el análi-
sis del debat e de abril de 2019.
TABLA 2. Análisis debate 2
ENCUADRE ENUNCIATIVO
A.- Estrategia léxica: pr eactivación Las etiquetas que más se usan s on independen-
tismo , co nstitucionalista, y esfuerzo .
B.- Estrategia de selecci ón temática: agenda setting Tema s principales: indepen dentismo, unidad de Es-
paña y natalidad
Temas secundario s: populismo
C.- Estrategia intencional: ilocu tividad Predominio de l os actos de habla directivos y expre-
sivos.
D.- Estrategia predicativa: acta ncialidad Existen dos protagonistas prin cipales en la acción
política acorde al debate del candidato Rivera: Torra
y Sánchez, frente al bloqu e constituciona lista.
ENCUADRE TEXTU AL
E.- Estrategia estructural Las intervenci ones se ba san en una es trategia dis-
cursiva sólido y fron tal contra el nacionalismo cata-
lán, si bien no hay precis ión ni rigor argumental.
F.- Estrategia paratextual Se utilizan vari os elementos visuales en el disc urso
a través de dos foto s, una de S ánchez y Torra reu ni-
dos y otra de Bárcen as, y de noticias sobre el apoyo
del PSOE a los indul tos o de los pactos entre PP y
PNV.
Fuente: elaboración propia
Los elementos m ás significativos del discurso político de Al bert Rivera
en abril de 2019 giran en torno a su agenda temática, su estrategia in-
tencional y, nuevame nte, la paratextualidad. En p rimer lugar, Ciudada-
nos elige como tema principal de su argumentario la lucha contra el
independentismo, de modo que pretenden erigirse en azote del nacio-
nalismo fren te al resto de opciones de centro-derecha.
‒ ‒
En este sentido, su estrategia va orientada, a tra vés de la simplifi cación
a crear dos bloques: de un lado, los c onstitucionalistas, es decir, l os
partidos hegemónico s y más conse rvadores; de o tra parte, “los que
quieren romper E spaña”, esto es, según el marco que propone n Rivera
y su partido, cualquier formación políti ca que se preste al diálogo en el
conflicto catalán.
En relación a la estrategia intencional, a diferencia del debate de 2016,
en el que sus actos com promisarios aludían a la habitual tendencia po-
lítica a prometer, Ciudadanos opta est a vez por un tono más combativo.
Esta narrativa entro nca con el orden que, desde una óptica discursiva,
plantean devolver a Cataluña. Asimismo, se emplea una gran cantidad
de actos de habla exp resivos: “Se me saltaron las lágrimas po r ver que
en mi país daban un g olpe de Estado. A mí me duele mi país”.
Además, se hace hinca pié en algunas ideas abstrac tas como la libertad
y la cultura del esfuerzo. Estos dos conceptos e stán directamente rela-
cionados con la falta d e perspectiva i deológica de las forma ciones que
pretenden ubicarse en el centro políti co. Además, las etiquetas de este
tipo, cabe de stacar, son propias del le nguaje publicitario, más próxim o
a la noción de individualismo y más alejado de la colectivización de la
sociedad.
En cuanto a la estrategi a paratextual, uno d e los grandes ejes de la co-
municación no verbal de Albert Rivera en los debates es el uso reitera-
tivo de imágenes. Por ejemplo, e nseña repetidamen te una fotografía de
Sánchez y Torra co nversando en una reunió n, no solo en sus interven-
ciones, sino también mientras habla el candidato socialista. Su estrate-
gia paratextual, por tanto, contrib uye a la crispa ción del deba te, a la
banalización de las líneas argumentale s y a la trivialización de la polí-
tica.
Tras los comicios de a bril, y como consecuencia de la falta de acuerdo
entre las formaciones, bloqueo llev ó consigo, nue vamente, la repetición
electoral. Ciudadanos, con 57 escaños, tuvo a su al cance la posibilidad
aritmética de forma un pacto de gobi erno junto a la fuerza más votada,
el Partido So cialista, si bien no lo graron alcanzar ningú n acuerdo. Así,
el debate electoral de noviembre de 2019 se produjo, ot ra vez, en un
‒ ‒
contexto de crispaci ón política constante, con la cuestión territorial ca-
talana aún candente. La defensa de la Constitución se convirtió en la
línea argumental del ce ntro-derecha , pero sin una base ideológica fé-
rrea.
A continuación se muestra la tabla de resultados obtenida tras el análisis
del debate de noviem bre de 201 9.
TABLA 3. Análisis debate 3
ENCUADRE ENUNCIATIVO
A.- Estrategia léxica: pr eactivación Las etiquetas que más se usan so n sueños , constituci ón, y ley
B.- Estrategia de selección temática:
agenda setting
Temas principale s: independentismo y f amilia.
Temas secundarios: libre comercio, ley electoral y autónomos .
C.- Estrategia intencional: ilocuti vidad Predominio de los actos de habl a directivos y expresi vos para
instar al cumplimiento de la ley y conectar con el sufrimiento
de la sociedad catal ana.
D.- Estrategia predicativa: actanciali dad Los actore s políticos pr incipale s en el discurso polític o de Ri-
vera son el ind ependentismo c omo enemigo úni co y lo que él
denomina “sus aliad os”.
Uso de la primera pe rsona para conectar con las familias y con
el sector no independentista catalán.
ENCUADRE TEXTU AL
E.- Estrategia estructural La ba se argum ental de su di scurso es el respeto a la ley y su
aplicación en el cont exto de Cataluña.
F.- Estrategia paratextual Se introducen varios elementos vi suales en el di scurso a tra-
vés de carteles, not icias, una foto de Santiago Abascal con
Matteo Salvini (exvic epresidente italiano) y un adoquín.
Fuente: elaboración propia
Los elementos más significativos del análisis políti co de Rivera durante
este debate electoral son t anto la estrategia pre dicativa como la estrate-
gia paratextu al. En relación a la pr imera, predomina el uso de la primera
persona, más que en las d os muestras anteriore s, para conectar emocio-
nalmente con va rios sectores de población en los que quiere poner el
foco electoral.
‒ ‒
Por un lado, pretende em patizar con el electorado más alejado del inde-
pendentismo, como por ejemplo con la frase “en mi tierra hace falta
convivencia y respeto a l a ley”. En este sentido, ta mbién trata de intro-
ducir el elemento de los sueños a cumplir, alg o que se vuelve a producir
de un modo análogo al primer debate analizado , principalmente, pero
que resulta una constante durante los tres: “Quiero crear un paí s en el
que la gente duerma más tranquila, que estemo s a su lado para cumplir
sus sueños, no para entorpecerlos”.
Además, la estrategia paratextual también cobra gran im portancia en
este debate. Si bien aco stumbra a ser una herramienta habitual, como
se ha demostrado en l os dos debates previamente analizado s, en esta
ocasión Rive ra muestra un ad oquín de una calle de Barcel ona. Así , el
candidato pretende escenificar la violencia que él mismo denuncia en
relación al independentismo y, de forma más sutil, apelar a los senti-
mientos de la ciudadanía.
4.2. A NÁLISIS DE CONTEN IDO : C IUDADANOS EN T WITTER
Las redes so ciales se han convertido e n un espacio compartid o, dentro
del universo de lo intangible, en el q ue los usuari os han camb iado la
forma de consumir el producto info rmativo. El hecho polític o ya no es
trasladado únicamente por las vías convencionales, diseña das desde un
carácter unidireccional, sino que es volátil, susceptible a modificacio-
nes y, ademá s, está cada vez al alcance de más ciud adanos.
En este caso, para explica r el impacto de las redes sociales en la rutina
de producción política, se han analizado los mensajes emitidos desde la
cuenta @Ciudada nosCs durante los días de debates: 13 de junio de
2016, 22 de abril de 201 9 y 4 de nov iembre de 2019. A co ntinuación,
se muestra una tabla con los datos extraídos.
‒ ‒
TABLA 4 . Análisis de contenido en Twitter
Fecha Total de tuits Retuits Comentarios Me gusta
13/06/2016 37 12.79 4 (345/p) 788 (21/p) 8.765 (236/p)
22/04/2019 43 21.18 2 (492/p) 2.912 (67/p) 27.129 (603/p)
4/11/2019 41 12.956 (316/p) 1.574 (38/p) 13.342 (325/p)
Fuente: elaboración propia
Estos datos muestran las cifras totale s de tuit s, retuits, comentarios y
me gusta que recibie ron los m ensajes de Ciudada nos en su página de
Twitter durante los tres días. Como se puede comprobar, la audiencia
se mostró más activa en té rminos de participación e interacción durante
el debate del día 2 2 de abril de 2019, con un t otal de 21.1 82 retuits,
2.912 comentarios y 27.129 me gusta. Estos númer os duplican y hasta
triplican las cifras de las otras dos mu estras , lo cual ex plica que, p oste-
riormente, el partid o obtuviera su me jor resultado electoral e n esos co-
micios.
Asimismo, cabe también destacar un análisis más minucioso de estos
datos que co nsidere la importancia del formato en el que se emiten los
mensajes. A continuaci ón, se m uestra una tabla en la que se refleja la
relación entre formato y engagement .
TABLA 5 . Análisis de contenido en Twitter
Tipo de tuit Total de tuits Retuits Co mentarios Me gusta Reproduc ciones
Texto 17 5.067 (298/p) 297 (17/p) 3.352 (197/p) -
Texto e imagen 41 17.282 (421/p) 1.689 (41/p) 13. 947 (340/p) -
Texto y vídeo 59 22.78 7 (386/p) 2.838 (48/p) 30.746 (521/p) 896.837
(15.200/p)
Texto y GIF 4 1.722 (430/p) 55 (13/p) 1.242 (310/p) -
Fuente: elaboración propia
Tras el análisis de conte nido en el que se cruzan ambas variabl es, pue-
den percibirse distintas di námicas dur ante las tres fechas elegidas. Por
una parte, las publicaciones donde únicamente se muestra texto son
‒ ‒
aquellas difundidas duran te el debate del 13 de junio de 2016: un total
de 17. En ese momento, l a retransmisión de c ortes de vídeo en Twitter
no era un recurso habitual, de mod o que se tuiteaban las decla raciones
de Rivera durante el debate a modo de cita textual, acompa ñada, en
ocasiones, por alguna im agen fija del candidato .
Asimismo, t ambién se ha ce uso del GIF (Graphic Intercha nge Format),
un formato q ue ganó popularidad en internet dura nte algunos añ os pero
que posteriormente ha perdido im portancia en favor del víd eo. Así
pues, la dinámica de formatos se ve modificad a a partir del año 2019,
lo cual permite comprobar numerosa s diferencias a nivel de engage-
ment y de pa rticipación de la audie ncia.
En este sentido, la difusión de t uits en los que c oinciden texto e i magen
se produce con mayo r frecuencia en los dos últi mos debates: 41 tuits
mantienen este formato. Durante las muestras de abril y novie mbre de
2019 también se ven incrementados l os tuits en los que se combinan
texto y vídeo. De hecho, esta fórm ula sería la preferida por el partido
Ciudadanos para transmitir su mensaje, tal y como se revela en la tabla
de datos. En total, el 48% de l os tu its analizados mantiene esta pauta,
es decir, 59 de las 121 muestra s, cuya suma de reproduccione s alcanza
las 896.837 visualizaciones, una medi a de 15.200 por fragmento de ví-
deo publicado. Esta pauta parece esclarecer y refre ndar la importancia
que ha adquirido el producto audi ovi sual durante los últimos años, da-
das las nuevas formas de con sumo, especialme nte, en el votan te más
joven.
5. DISCUSIÓN
Las estrategias disc ursivas de Ciudada nos, potenciadas y personaliza-
das a través de la figu ra de Albert Rivera, exlíde r de la formació n, con-
tribuyen a u n progresivo proce so de desideologiz ación social. Su s tác-
ticas de campaña se han enfocado a las emocio nes más que a construir
un argumentario sólido en términos id eológicos, cuyas premisas pudie-
ran trasladarse al ám bito programático. Si n embargo, pese a ello, Rivera
utiliza términos como liberal para pedir el voto, aunque realiza un acer-
camiento superficial a esta etiqueta, a la cual pretende desca rgar de
‒ ‒
connotaciones ideol ógicas. Así p ues, no existe mayor inte nción de pro-
fundizar en las líneas de pensamiento del liberali smo o d e explicar su
fundamento teórico.
No obstante, vuelve a incidir en marcar distancia re specto a los bloque s
políticos históricamente enfrentados en España, para lo cual emplea fra-
ses como “es que ustedes nos llevan al siglo pasado ” o “solo veo odio ,
bandos fictic ios”. De esta manera, el candidato trata de negar una reali-
dad ideológi ca para man tener la equ idistancia y no involucra rse en
cuestiones como la memoria histór ica o la exhumación de los huesos
del dictador Francisco Franco.
De igual modo, com o se ha destacado en el análisi s de los resu ltados,
tampoco se entran a val orar aspectos como la in clusión de la religión
como asignatura en los centros e scola res o el debate entre la educación
pública, privada y conce rtada. Consi derado terreno pantano so desde
una óptica id eológica, Al bert Rivera e mplea diversas pirueta s discursi-
vas para evitar temas de este calado y focaliza en los detalles más téc-
nicos de la c uestión. Por ejemplo, el candidato de Ciudadano s prefiere
analizar las causa s de las tasas de abandono e scolar antes que mencio-
nar cuestiones de gran calado ideol ógico, est rategia a través de la cual
busca distan ciarse del eje izquierda-derecha y, en c onsecuencia, remar-
car su perfil modera do.
En términos generales, el discu rso político de Ciudadanos fue dirigido,
principalmente a través de la paratext ualidad, la ilocutividad y la elec-
ción minuciosa y premeditada de la agend a setting , a espectacularizar
su estrategia política. Por ejemplo, la paratextualidad, por su lado, con-
tribuye a foc alizar el debate en elem entos externos a l discurso, es decir,
estímulos visuales representados en im ágenes donde, como se ha men-
cionado, se ven portadas de peri ódicos o t uits contra sus a dversarios
políticos. En el caso de la ilocutivid ad, la herramienta más utilizada es
el acto de habla expresivo, esto e s, aquel en el que se mue stra un senti-
miento o una emoción qu e apela a la parte irra cional del votant e.
Así, con la prevalencia de elementos sentimentales en su discurso, tales
como el uso de un léxic o emotivo, se produce cierta banaliza ción del
contenido o argumentario político. Por ello, la base ideológica pierde
‒ ‒
3. METODOLOGÍA
Para respon der al objetivo de invest igación propuesto, el equipo ha
apostado por llevar a ca bo una metodología c uantitativa con a portes
cualitativos. Para ello se ha diseñado un análisis de contenido, una téc-
nica de investigación que permite extr aer de los textos –en este caso de
las piezas publicadas en los peri ódicos ‒ aquellos elementos o c onteni-
dos que pue den resultar de interé s para dar resp uesta al objetivo que
plantea el estudio.
El análisis de conte nido se divide en dos bloques. Por un lado atiende a
características formales de las pieza s y por otro lado, a las de contenido.
TABLA 1 . Plantilla del análisis de contenido
Plantilla de análisis de contenido
Características f ormales
1.Número de la
noticia
[valor]
2.Fecha de publi-
cación
[día/mes] Ej: 05/ 06
3.Periódico en el
que se encuentra
la unidad de aná-
lisis
1. El Mundo
2. El País
3. El Mercurio
4. La Tercera
4.Sección en la
que se encuentra
1 Nacional
2 Internacional
3 Regional
4 Local
5 Salud/ sanidad
6 Economía
7 Sección propia co vid
8 Opinión
9 Otras seccion es
5.Género pe rio-
dístico
1 Noticia
2 Reportaje
3 Entrevista
4 Editorial
‒ ‒
5 Crónica
6 Artículo de opi nión o columna
7 Fotorrelato
8 Otros
6.Presencia de
elementos gráfi-
cos
1 Aparece/n foto grafía/s
2 Aparece/n infografía /s
3 Aparece/n otro/s elemento /s gráfico/s
4 No contiene el ementos gráficos
7.Extensión de l a
unidad de análi-
sis
1 Muy larga (pá gina completa o más de una pági na)
2 Larga (media página)
3 Mediana (Un cuarto de página o una columna)
4 Corta (B reve)
8. Autoría de la
pieza
1 Redacción (fi rmadas por el m edio o sin firma)
2 Redactor con firma p ropia
3 Enviado especial / co rresponsa l
4 Agencia
5 Colaborador
6 Experto en la materia / firma i nvitada
7 Columnista habitual del medio
8 Hu morista gráfic o
9 Otros
9.Página en la
que se encuentra
[número de página]
Características de contenido
10.Titular [copiar]
11.Tema princi -
pal de la unidad
de análisis
1 Pandemia y datos sobre e volución COVID.
2 Deci sión o valo ración p olítica ( declara ciones po líticos sobre no r-
mativa, medidas, etc).
3 Situación de residen cias / centro s sanitario s.
4 Acciones que realiza el Ejército sobre desinfe cción residen cias
5 Acciones que realiza el Ejército sobre pat rullar calles
6 Acciones que realiza el Ejército sobre rastreo contactos
7 Acciones que realiza el Ejército sobre traslados
8 Acciones que realiza el Ejército sobre construir hospitale s u otras
infraest ructu ras
9 Otras a cciones que realiza el Ejército.
10 Logística opera ción Balmis u operaciones i mpulsadas por el
Ejército de Chile(datos de la propia operación, número efectivo s,
etc).
‒ ‒
11 Gasto públi co Fuer zas Arma das
12 Otros. E specifique:
12.Ubicación de
la noticia en la
portada
1 No está en la portad a
2 Mención en la portad a
3 Titular de port ada
4 Titular princip al de la portada
13.Ubicación de
la noticia en la
página
1 Parte superior
2 Centro de la p ágina
3 Parte inferior
14.Temporalidad
de la unidad de
análisis
1 Actualidad
2 Atemporal
15.Factor hu-
mano
1 Bajo (la unidad de análi sis se basa en dat os y estadísticas )
2 Medio bajo (la unidad de a nálisis relata la labor que ha cen los
profesionales de sde un punto de vista inform ativo)
3 Medio alto (la unidad de análisis relata la labor que hace n los
profesionales, incidiendo en su visión o ponie ndo de manifiesto su
labor o en la af ección de la pa ndemia sobre p ersonas enfe rmas
que la padecen)
4 Alto (la unidad de análi sis se centra en relata r el hecho desde un
punto de vista personal y humano )
16. Fuent es que
incorpora la uni -
dad de análisis
1 Fuentes in stitucionales y/o p olíticas.
2 Fuentes p rocedentes del Ejército.
3 Fuentes e xpertas (científi cos, sanita rios, etc).
4 Fuentes ciudadanas (voces d e personas anónimas).
5 Fuentes in stitucionales y del Ej ército.
6 Fuentes in stitucionales y e xpertas.
7 Fuentes in stitucionales y ciudadanas.
8 Fuentes del Ej ército y expe rtas.
9 Fuentes del Ej ército y ciudada nas.
10 Fuentes e xpertas y ciudadan as.
11 Todas ellas o va rias de ellas (más de dos).
12 Otras f uentes.
13 No incluye ninguna fue nte.
17.Valoración
que del conte-
nido subyace
1 Apoyo al Ejército, se percibe la actu ación del Ejército como posi-
tiva.
2 En contra del Ejército, se percibe la actua ción del Ejército com o
perjudicial.
‒ ‒
3 Enfoque neut ro, no se pe rcibe una valo ración hacia el papel que
desempeña el E jército en el he cho noticioso.
18.D iversidad de
puntos de vi sta
1 Solo un punto de vi sta.
2 Un punto de vi sta con re ferencia supe rficial a otra ve rsión.
3 Mezcla de pu ntos de vista.
19.Es truct ura de
la noticia
1 Pirámide invertida: da cuenta primero del he cho principal y lue go
sigue el orden d e jerarquía d e los dato s, sin que tenga peso el or-
den causal y t emporal de lo s acontecimientos. E sta estructura p er-
mite el acceso rápido a lo s hecho s centrale s de la noticia, pe ro
dificulta la comp rensión de los antece dentes y consecuencias.
2 Cronológica: son las relaciones cau sales y temporales las que
rigen la estructura. La hi storia se cuen ta desde el comien zo hasta
el final siguiendo el de sarrollo temporal de los acontecimiento s, a
través de una lógica de cau sa-consecuencia . Si bien este modo de
organizar la informa ción permite una mejor co mprensión de la s
causas y con secuencias del hecho pe riodístico, puede postergar
la aclaración del foco central de l a noticia.
3 Mixta: privilegia la estructura cronológica, pe ro se diferencia de
ella, porque el comienzo es el d e una pirámide invertida ortodoxa,
es decir, qu e resalta el fa ctor noticioso p rincipal del hecho.
4 Entrevista.
20.Grado de p ro-
fundidad en la in-
for mación
1 Datos com probables de ante cedentes: hecho s cronológicamen te
anteriores al q ue se informa, n ecesarios pa ra su com prensión.
2 Datos comp robables de con secuencias: re sultados esperado s o
supuestos efect os de la noticia necesario s para su correcta com-
prensión (como rango de personas afe ctadas, tie mpo de duració n
del efecto, impa cto, resulta dos, etc.).
3 Datos compro bables del hecho en sí: referentes al he cho que da
origen a la notici a.
Fuente: Elaboración propia.
‒ ‒
Este análisis de contenido se ha e fectuado a las piezas extraída s en cua-
tro periódico s, dos españoles, El Mundo y El País , y dos chilenos, El
Mercurio y La Terce ra . Se trata de l os periódico s con mayor número
de lectores según COMSCORE y AAM (Asociación de Agencias de
Med ios).
El estudio se ha de sarrollado entre el 14 de marzo y el 20 de junio de
2020. Estas son las fechas en que se declaró el Estado de Alarma en
España, mientras que en Chile el Esta do de Excepción Constit ucional
de Catástrofe se declaró el 18 de marzo y finalizó el 18 de ju nio, apenas
dos días de diferencia con respecto al c aso español.
Por tanto, pa ra llevar a ca bo la investi gación se han ext raído todas l as
piezas publicadas en las versiones e n papel de los periódicos, que se
encuentran disponibles en la we b, indicados entre l as fechas señaladas
que contuvieran en su titu lar las palabras: fuerzas armadas, ejército, mi-
litar/militares, Operación Balmis.
A continuaci ón, se expon e el marco te órico bajo el que se ampa ra este
estudio y seg uidamente, se expondrán los re sultados del a nálisis de con-
tenido y sus principales conclusiones.
4. MARCO TEÓRICO
En la comunicación política, Canel (2008: 19-20) identifica tres teorías:
teoría política y jurídica de los m edi os de comunicación, teoría política
de la comunicación y teoría de la com unicación política. La investiga-
dora Beatriz Peña (2016: 41-57) las a mplía a lo público y lo privado;
publicidad y visibilidad del poder; el papel de los medios de masas en
la construcción de espaci os públicos de comunicación; ide ntidades na-
cionales y esferas p úblicas; el papel del periodi smo en la construcción
de identidades comunicativas y la vi sualización del conflicto político;
la espiral del silenci o; construccionismo; teoría de la élite; carisma; y
la teoría de la agen da-setter.
Partiendo de la base de que l os medios de sempeñan un pa pel activo
dentro del p roceso de t oma de deci siones e n la polít ica surgió la Teoría
de Agenda-Setter. En una primera fase, los investigadores Maxwell
‒ ‒
McCombs y Donald Shaw (1972) co nfirmaron que los medios tienen
efectos cognitivos en l os votantes. La segunda fase introdujo el a nálisis
de las condiciones contingentes que mediaban la re lación entre medios
y públicos. En la tercera fase se abrió paso a lo q ue se denom ina attri-
bute agenda setting , c on la cual se modifica el tipo de influencia me-
diática que era conte mplado, pasando de cognitivo a actitudinal.
La cuarta fase supuso un giro de 180º de la teoría, en la que se llega a
una exploración que se desenvuelve sobre el proc eso mismo de cons-
trucción de la agenda de los medios de comunicación. En otras palabra s,
la agenda mediática cedió su rol de factor explicativo de la percepción
de las audiencias y se convirtió en una variable depen diente, influida
por un proceso complejo en el que intervienen limitaciones institucio-
nales (Sigal, 1973), valores noticiosos (Goldin g, 1981), hábitos profe-
sionales, val ores asociados al rol soci al del periodista qu e son interna-
lizados individual o colectivamente (G ans, 2004), y rutinas de trabajo
(Shoemaker y Reese, 1996; Tuchm an, 1972).
Asociado con la teoría de Agenda-Sett er se encuent ra el Framing, con-
siderado como un proceso de comunicación inde pendiente. McCombs
y Shaw (1972) sostienen que debe ser cuidadosa la selección de objetos
para obtener la atenci ón de la audiencia, así como la selección de fra-
ming para puedan lograr su objetivo, si son sabiamente utilizados son
roles poderosos para establecer la agenda.
El concepto de frame o marco lo creó Bateso n (1955) para explicar el
fenómeno de interpretación e n la recepción de l os mensajes desarrolla-
dos en un pr oceso comun icativo. Prin cipalmente tratan de ex plicar por
qué las personas atienden determinados aspect os de la realidad e igno-
ran otros. Entman (1993: 3) sostien e que el Framin g consistiría en “se-
leccionar algunos aspectos de una realidad pe rcibida y hacerlos más
salientes en un texto co municativo, de tal manera que promueva una
definición de problema pa rticular”.
Desde otra óptica, según Kahneman y Tversky (1987) e n el Framing
existirían dos fases dentro de un proc eso de elección pa ra comunicar un
suceso. En la primera fa se se construye un po sible panorama de repre-
sentación de los hec hos, contingenci as y resultados que ponen en
‒ ‒
evidencia la decisión tom ada. A continuación, e n la fase de valoración
se evalúa el valor de cada prospecto y se elige en consecuenci a; asi-
mismo, en función de esta teoría se puede lograr una gran influencia
sobre la audi encia. Al respecto, Iyengar (1991: 20) sostiene que “el Fra-
ming en el ámbito político es claramente usado por los efectos que tiene
en la opinión pública”.
García y D'Adam o (2007) exponen que la co nstrucción de relatos es
una estrategia de comunic ación electoral que moviliza, seduce, evoca y
compromete mediante la activación de los sentidos y las emociones. En
concreto se refieren a l os relatos políti cos como contenido a analizar, y
al storytelling , o arte de contar histo rias como prác tica que usa tácticas
de framing o encuadre co n fines persu asivos.
Por otro lado, Aru guete (2017), en la línea de Goffman (20 06), destaca
las corrientes centradas en la metodol ogía interpretativa que su stancian
sus aportes en las premisas del Framing dentro del i nteraccionismo sim-
bólico, la fe nomenología y la etn ometodología. Estas inve stigaciones
se orientan hacia la const rucción social de la realidad y especialmente
a la interacción comunicativa. En este sentido, Goffman aportó la di-
mensión social lo que derivó los es tudios relacionados con movimien-
tos sociales y la c omunicación, con el objetivo de ofrecer puntos de
análisis respecto al caráct er mediático desarrollado en el Framing.
De acuerdo con el precitado concept o, Bateson (195 5), menciona do por
Koziner (20 13), refiere dos analogía s relacionadas con el marc o de un
cuadro y un conjunt o abstracto vincul ado con pro cesos matemáticos,
tal como son los dia gramas repre sentados en u n universo, lí neas imagi-
narias que son interp retados dentro de un conjunto de códigos q ue trans-
miten un mensaje. Es por esta razón que en el Framing los m ensajes
estarían delimitados dejando fuera los mensajes que no se ajustan al
encuadre comunicacional. En función de ell o, se tiene en cue nta ahora
la importancia de los mensaje s que devienen de un alto representante
en un Estado dem ocrático, donde es preciso cuidar y medir p rudente-
mente las palabras y el lenguaje tant o oral como ge stual a fines de que
la comunicación sea efectiva y no genere rechazo social.
‒ ‒
La comunicación y la percepción del ejército en los medi os podría en-
globarse dentro de la comunicación institucional .
4.1. L A COMUNICACIÓN EN EL E J ÉRCITO
La transformación de las Fuerzas Armadas en las últimas décadas ha-
bría tenido como consecuencia el reconocimiento de una obligación de
realizar una transparencia inform ativa en la democracia moderna. Con
la desaparición del servicio militar obl igatorio, “la información y difu-
sión de sus a ctividades y cometidos” serían “un ele mento fundamental
para mantener la c onexión entre los E jércitos y la socieda d civil” (Mo-
reno, 2008: 540).
Los medios, a través de su difusión de la inform ación, multiplican el
conocimiento colectivo sobre el peligr o, el riesgo y la inseguridad visi-
ble. Esto produciría una a mplificaci ón del alarmi smo mediante la trans-
misión de crisis como atentados, desastre s o catástrofes (Gil Calvo,
2004: 35).
La hipótesis de la amplificación del riesgo colectivo de Gil Calvo
(2004) enlaza con lo que Beck (20 02) sentencia sobre la globalización.
Es decir, que ésta incrementa tanto el conocimiento público del riesgo
percibido como el desconocimiento ci entífico del riesgo real, de forma
que el alarmismo en los m edios de comunicación no es inventado, sino
que tiene una base real. A partir de cierto umbral de riesgo real , la opi-
nión pública siempre experimenta la propen sión a provocar y a percibir
mayor alarmismo c olectivo resumi do en el aforism o periodístico “sólo
son noticia las malas noticias”.
El profesor Lozano Asc encio (2001: 2) señala que, a la hora de infor-
mar, la catástrofe se impone al componente medioambiental d ebido a
su atractivo tanto para la audien cia como para los p ropios emisores:
“No hay duda de que las i mágenes de catástrofes c aptan mucha audien-
cia pero tampoco hay duda de que la s cobertura s y tratamient os infor-
mativos, con apelaciones hacia el cata clismo, aseguran éxitos periodí s-
ticos y comerciales tales, que los me di adores empiezan a ve r catástrofes
donde no las hay”. Est o se debería a tres factores:la falta de un criterio
claro de selección periodística; al a umento de la inse guridad en la
‒ ‒
sociedad actual; y a la relación e ntre sociedad y naturaleza, en l a que la
primera concibe a la segunda como e nemigo.
La percepción del rie sgo ha aument ado en las últi mas décadas. Es apre-
ciable que este cambio trascendental se ha producido de bido a la info r-
mación y su inmediata divulgación, porque hoy ya no existen fronteras
en el ámbito comunicativ o; una noticia llega en cuestión de seg undos a
cualquier rincón del mundo y esto comporta cambios de actitud en los
receptores (Fog, 2002).
La transformación social que han experimentado las socie dades desa-
rrolladas ha hecho q ue surjan nuevos riesgo s y peligros, y la percepción
de éstos ha cambiado por influe ncia de los medi os de comunicación.
Aun así, Fog (2002) señala dos factores principal es que explican los
diferentes riesgos: po r un lado, el que compre nde los que so n descono-
cidos a las personas afectadas, de scon ocido s a la ci encia, nuevo s, invo-
luntarios y con un e fecto lento, como el cáncer o e l sida, y por otro, el
que tiene consecue ncias fatales, espantosa s, catastróficas para la s gene-
raciones futuras, como una explosión nuclear o un accidente químico.
Los miedos de la sociedad y sus de mandas para la intervención y re-
ducción de l os riesgos están má s influenciad os por el segu ndo factor
que por el primero.
Los medios son fue ntes de amplificación social de l as percepciones del
riesgo, ya sea por su a puesta por la negatividad , la dramatizac ión, la
distorsión o por la exage ración de las temáticas. Aun a sí, la ecuación
fundamental se apoya en la percepción y la recepción social del riesgo
y en el de recho de los ciu dadanos a re cibir, buscar y en contrar la infor-
mación, pero también en el derecho de participar en el proce so de toma
de decisiones (Farré, 2005). Esta participación e interacción ciudadana
se incluye en nuevas propuesta s teóricas como la noción de comunica-
ción de riesg o.
5. PRESENTACIÓN DE RESULTADOS
De las 238 pi ezas estudiadas, 112 corresponden al periódic o El Mercu-
rio , segu ido de La T ercera , con 52 unidades. En el gráfico 1 se puede
comprobar que el 69% de las i nformaciones estudiadas e n este trabajo
‒ ‒
corresponde n a noticias publicadas en medio s chilenos, frente al 31%
que se divide entre los d os periódicos espa ñoles: El Mundo ‒ con 3 6
casos ‒ y El País ‒ con 38. La cobertura de es tos dos medios ha sido muy
similar, en lo cuantitati vo y en lo cualitativo: mientras que los medios
chilenos han publicad o sus contenidos relaciona dos con la participació n
del Ejército en la pande mia exclusivamente en la sección 'nacional', los
periódicos españoles ha n incorporado algunos contenido s a otras sec-
ciones.
La mayor parte de las pie zas que publica El País aparecen en la sección
'nacional' ‒ 30 de las 38 u nidades ‒ , de forma residual aparecen artículos
en las secciones 'salud', 'economía ', 'regional' y en la c ategoría 'otras
secciones'. El Mundo ha creado una se cción especial sobre la pandemia
que integra l a práctica totalidad de los artículos rel acionados con la ac-
tuación del Ejército, e n este caso tambi én se trata el asunt o en 'nacional',
'regional', 'opinión' y 'otras secciones'.
GRÁFICO 1 . Di stribución de unidades de análisis en los periódicos estudiados
Fuente: Elaboración propia.
‒ ‒
artículos, 145 se basan en un único punto de vista , mientras que 78 pie-
zas han mezclado distintas visi ones. Asimi smo, 15 caso s basados en
una única perspecti va han mencionado la exi stencia de más voc es en el
asunto tratad o.
La pirámide invertida ha sido la estructura más usada a la hora de ex-
poner los co ntenidos. El 63% de la s informacione s correspond en a esta
disposición del texto. Frente a ello, 56 casos ‒ prácticamente t odos pre-
sentes en los diarios chile nos ‒ usan una estructu ra cronológica. Es pre-
ciso señalar que seis artículos co rresponden a entrevistas, ninguna de
las cuales ha sido publicada po r El Mundo .
6. CONCLUSIONES
El objetivo general de esta inve stigación se estableció en funció n de la
comparación del framing y la presencia en la agenda de los medios de
las Fuerzas Armadas de Chile y de España , durante los peri odos de
emergencia sanitaria. Co mo es sabido los pe riódicos impreso s se en-
frentan a limitaciones de espacio en sus versiones a papel, lo que suele
conducir a entregar info rmación menos extensa de formato s en los me-
dios digitales. A pesa r de ello, la labor que ha realizado tanto el Ejército
de España como el de C hile, tanto en el Estado de Alarma como en el
Estado de Emergencia , han recibido u na cobertura extensa en los dife-
rentes medios de comunic ación impresos que han sido analiza dos.
El patrullaje en las calles ha sido la acción que más cobertu ra ha tenido
en la prensa, por tanto podemos ver la imposición del prim er nivel de
la agenda setting este tipo de acción que realiza n ambos Ejércitos. Sin
embargo, no existe por parte del me dio de comunic ación una intención
predeterminada de exalta r la voz de expertos para referirse a la pande-
mia de la Co vid-19 sino más bien se t iende a dar p referencia en ambos
países las voces oficiales e institucionales.
Los medios de comu nicación tienden a prestar apoyo a la s Fuerzas Ar-
madas, most rando las acciones buenas que realiza sobre la s negativas.
En esta misma línea se puede establ ecer que tanto los medios chilenos
como españoles, pese a la distancia geográfica, presentan un framing
similar respecto a la labor que se desarrolla por parte del Ejército; lo
‒ ‒
cual habla del apoy o a su labor y al compromiso po r evitar que se siga
propagando l a pandemia.
Este trabajo se pre senta como el primero de u na serie de investigaciones
que nos permiten establecer cuál es la opinión que presenta la ciudada-
nía del rol que c umple el Ejército dentro de la ciudadanía y cómo su
imagen se puede o no ver modificada con el rol que cumplen de con-
tacto directo con la sociedad.
7. REFERENCIAS
Beck, U. (2002). La Socied ad del Riesgo Global. Siglo XXI de Esp aña Editores.
Canel, M . J. (2008). Comunicación Política. Una guía para su estudio y prác tica .
Tecnos.
D’Adamo , O., García Beaudoux, V. & Freidenberg, F. (2007 ). Medios de
Comunic ación y Opinión Públ ica . Editorial McGrawHill.
Dader, J. L. (2015), “Comunicación Po lítica”, en Crespo, Ismael, D’Adamo,
Orlando, García Beaudou x, Virginia y Mora, Alberto (C oords.),
Diccionario Enciclo pédico de Comunicación Política (pp. 108-111) .
ALICE-Centro de Estudios Políticos y Con stitucionales.
Entman, R. (1993 ). Frami ng: Towar d Clarifi cation of a Fract ured Paradi gm.
Journal of Communication , 43(4) , 51-58. https://doi.org /10.1111/j.1460-
2466.1 993.tb01304.x
Farré, J. (2005). "C omunicación de riesgo y espirales del miedo". Comunicación
y Sociedad , 3(1) , 95-119.
Fog, L. (2002). D e las fuentes al púb lico. Interciencia 2 7(2), 84-87.
Gans, H. (2 004). Deciding Wh at’s News. A studyCBS Even ing News, NBC
Nightly News ,Newsweek, an d Time. Rando mHouse.
Gil Calvo, E. (2004), El miedo es el mensaje. Ries go, incert idumbre y medi os de
comunicación , Alianza editorial, Ma drid (España ).
Goffman, E. (2006). Frameanalysi s. Los mar cos de la ex periencia . Ce ntro de
Investigaciones Sociológicas.
Goldin g, P. (1981 ). The Missing Di mension s:News Medi a and the Manag ement
of SocialChange. En E. Katz y T. Szecsko (eds.), MassMedia an d Social
Change (pp. 63-81). Sage.
González, M. (2020). La comunicación corporativa en la era COVID. Ctrl:
control &stra tegias , Nº 686, 1 01-101.
‒ ‒
Iyenga r, S. (1991). is anyone responsible? ho w television frames political issu e .
Univ of Chicago P r.
Kahneman, D ., & Tversk y, A. ( 1987). Téori a pros pectiva: análi sis de la de cisión
bajo riesgo. In fancia y aprendizaje, 30, 95-124.
Koziner, N. (201 3). Antece dentes y funda mentos de la te oría del framing e n
comunicación. AustralComunicación , 2(1), 3-25.
Lozano Asenci o, C. (2001). "Las catástrofes naturales de la socie dad
contemporá nea", en I V Congr eso Nacional de Peri odismo Am biental,
disponible en www.ucm. es/inf o/mdcs/CatastrofesNat.Soc. pdf
McCombs, M., & Shaw, D. (1972). The Agen da-Setting Function of Mass Media.
The Public Op inion Quarterly , 36(2), 176-187.
Moreno Izquierdo, R. (2008). SICOM, la herramie nta de comunicación del
Ejército de Tierra español. Estudios so bre el Mensaje Periodístico , 527-
541.
Peña Acuña , B. ( 2016). Comunicación Po lítica . ACCI ediciones.
Romeo, A. (2020). Sociab ilidad digital y comunicación aislada en época de
pandemia. Dentro de la red en tiempo del COVID-19. Cambio y
coronavirus. Represe ntaciones sociales : burla, silencio y miedo. C oord:
Carmen Vázquez Domínguez, Beatriz Pérez González y Diana Salzano.
Pp. 101 -108.
Rubio, J. A. & Mateo, M. V. (2020). La comunicación no verbal en la era
COVID: Un a revisión d e la biblio grafía actual. SABIR: I nternati onal
Bulletin Of Applied Linguistics . Vol. 1, Nº 2, 199-21 7.
Shoemaker, P. & Reese, S. (1996). Mediating theMess age. Theori es of Influences
on Mass Me diaCo ntent . Longman.
Sigal, L. V. (1973). Reporters and Of ficials: TheOrganization and Politics of
Newsmaki ng.Lexin gton: D. C . Heath.
Suau-Gomila, G., Percastre-Mendiza bal, S., Palà, G., & Pont, C. (2017). Análisis
de la comu nicación de emergencias en Twitter. El caso del Ébo la en
España, en Sierra, J. & Li beral, S. Uso y Aplicació n de las Re des
Sociales e n el Mund o Audiov isual y Publici tario (pp. 119-130),
McGrawhillEdu cation.
Tuchman, G. (1972). Objectivity as StrategicRitu al: An Examination of
Newsmen’sNotion s of Objectivity . American Journa l of Sociology ,
77(4) , 660-679.
‒ ‒
CAPÍTULO 6
ANÁLISIS DEL DISCURSO POLÍTICO DE JAIR
BOLSONARO A TRAVÉS DE YOUTUBE
J ULIETI S USSI D E O LIVEIRA
Universidad de Sevilla, España
G LEDSON J ARDIM D E V ARGAS
1. RESUMEN
Este capítulo trata de a nalizar el di scurso del presidente brasileño Jair
Bolsonaro en las rede s sociales. El objeto de estudio es la live seman al
transmitida en el canal personal de YouTube por Bolsonaro. Partiendo
de la teoría de comunicación política conoci da como Dog Whistle, el
objetivo de este trabajo es identificar la existe ncia de características
propias de esta teoría en el discurso del mandatario. La meto dología
empleada es al Análisis Crítico del Discurso, aplicado a los cinco vi-
deos más visualizado s en el canal durante el año 20 20. A modo de con-
clusión, se p uede afirmar que fueron e ncontradas las pri ncipales carac-
terísticas de la teoría del Dog Whistle en el discurso del pre sidente y
que las herramientas que le facilita YouTube son caldo de cultivo para
este tipo de comunicación política.
2. PALABRAS CLAVE
Dog Whistle, Jair Bolsonaro , Brasil, Covid-19, comunicación política.
3. INTRODUCCIÓN
La comunicación política ha cambiado considerabl emente con el adve-
nimiento de las redes sociales. Los me nsajes llegan de modo más rápido
y alcanzan a un m ayor número de personas graci as a las herramientas
facilitadas por internet y la tecnología.
‒ ‒
Dentro de las diferentes líneas te óricas de la comunicación políti ca, des-
tacamos la metáfora del Dog Whi stle abordada po r autores como López,
(2014), Safi re (2008) y St anley (2020). Estos auto res afirman que cier-
tos mensajes políticos son emitidos de manera encriptada, de tal forma
que solo un grupo de la audiencia pu eda entenderlos c orrectamente,
gracias a su legado y formación cultural. Este tipo de mensajes, cuando
es recibido por el pú blico objetivo, de spierta un se ntido de pert enencia
al grupo aumentando su identidad política. Los autores afirman también
que, normalmente, este ti po de mensajes comunica un contenido de na-
turaleza racista, homófoba o clasista.
Esta investigación se centra en el análisis de la comunicación política
realizada a través de YouTube por el presidente brasileño Jair Bolso-
naro. El político, elegid o en noviembre de 2 018, es un go bernante de
extrema derecha con un mensaje polí tico liberal y radical, y cuya cam-
paña se ca racterizó asimi smo por me nsajes radica lizados. Durante su
campaña política, las red es sociales tuviero n un papel fundamental e n
las estrategias de comunic ación. Una vez elegido presidente de la repú-
blica, Bolsonaro mantiene la misma est rategia de comunicación, ale-
jándose de las decla raciones hechas a la pren sa tradicional y dando g ran
importancia a las re des sociales, una vez que tiene presencia activa en
todas las prin cipales redes y con un nú mero significativo de seguidores.
Sin embargo, es su prese ncia en YouTube la qu e llama la atención. El
presidente usa este canal para hacer retr ansmisiones en directo, una vez
a la semana, sustituyendo a las declaraciones oficiales hechas a través
de los canales de televisión con alcanc e nacional.
En las siguie ntes páginas se produce un an álisis crítico del di scurso de
Bolsonaro en las lives realizadas semanalmente en su canal personal de
YouTube durante el año de 2020. Esta mirada permite realizar una ra-
diografía de la comunicación política del presidente a través de esta
red.
4. OBJETIVOS Y PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN
Para alcanzar los propósitos de la pre sente investigación se ha definido
una serie de objetivos:
‒ ‒
‒ Conocer el p apel de YouTube e n las estrategias de comunica-
ción política de Jair Bolsonaro.
‒ Analizar el discurso del presidente en su canal de YouTube.
‒ Conocer qué tipo de mensajes transmi te.
‒ Identificar las cara cterísticas del mensaje de Dog Whistle en
el discurso del pre sidente brasileño.
Establecido los diferentes objetivos, el siguiente paso es formular la
pregunta de investig ación de la que parte este estudio. Ésta se define
como:
‒ ¿Utiliza el presidente brasileño, Jair Bolsonaro la técnica Dog
Whistle en sus discursos semanales e n su canal en Yo uTube?
5. LA LLEGADA DE BOLSONARO AL GOBIERNO Y EL
PAPEL DE LAS REDES SOCIALES
El año 2018 marca un hito important e en la política brasileña. Después
de 13 años de gobierno de izquierda s, en 2016 la situación empieza a
cambiar con la destitución de Dilma Roussef- Partido de los Trabaja-
dores - de la presi dencia de la rep ública en un proceso de impeach ment
que ha generado muchas dudas sob re su veracidad. De acuerdo con Oli-
veira, Ortega y Reig (201 7, p. 128)
(… ) la Constitución Federal Brasileña defi ne que un presidente de la
República so lo puede ser depuesto en caso d e confirmación de un cri-
men de respons abilida d. Otra contr oversi a deri vada fue qu e, el mism o
día de inh abilitación, se decidió qu e la ya expresidenta no perdería sus
derechos políticos, lo que contraría a la Constitución.
Como resultado de la destitución de Dilma, asume su Vicepresidente
Michel Temer (PMDB), un partido conse rvador de centro derecha. El
fin de una era de gobierno de izquierdas y los casos de corrupción en
que se veía involuc rado el principal p artido de izqu ierda, Partido de los
Trabajadores (PT), sumados a la crisis económica que acecha ba el país,
fueron caldo de cultivo para el surgi miento de una derecha radical y
nacionalista. En este pa norama se da a conocer Jair Bolsonaro, un e x
militar, político de Rio de Janeiro con 27 años de carrera, pero sin gran-
des participaciones o proyectos po líticos. Durante sus mandatos como
‒ ‒
diputado federal, Bolson aro destacab a por su personalidad polémica y
sus declaraci ones que incitaban al odi o, fruto de u na visión polít ica po-
pulista de extrema derecha.
Asimismo, mientras que en Brasil se vivía un momento crítico, política
y económicamente, en grande pa rte del mundo se observa un creci-
miento de pa rtidos de e xtrema derecha, pri ncipalmente en E stados Uni-
dos con la llegada de Donald Trum p a la presidencia y el pap el que
tuvieron las redes sociales en su elección. Al igual que su homónimo,
Bolsonaro ― sin un partido pote nte ― hizo u so de las redes socia les para
llegar a los e lectores brasileños con un relat o y me nsajes radicalizados,
cautivando a los vota ntes que están ca nsados del st atus quo . Se gún Le-
vistky y Zibl att (2018), Trump se ha visto fav orecido por lo s medios
alternativos y las donaci ones empre sariales para ganar la s elecciones,
mientras que el bolsona rismo ha nacido de la s entrañas de un a situación
que clamaba por una respuesta radical.
En contraposición a los demás ca ndi datos, Bol sonaro rechazaba los de-
bates y la prensa tradicional, dan do apenas c ontadas entrevistas a me-
dios afines, manteniendo así el mensaj e bajo su c ontrol. Su estrategia
de comunicación utilizó diferentes ca nales para distintas audiencias,
como por eje mplo Facebook para difundir su agenda y ha blar a sus ba-
ses, Twitter para responder rápido a temas polémicos, y Whatsapp para
crear grupos como una e specie de “club de fans” que se sentía n muy
cercanos a su candidato. E l reenvío masivo de mensajes y c uentas crea-
das en Facebook para infringir normas sob re spam , etc., formaron parte
de la estrategia victoriosa del ca ndidato, que el 1 8 de octubre de 2 018
logró el 55,1 3% de los vo tos en la seg unda vuelta.
A lo largo de su mandat o, la relación del presiden te con los medios de
comunicación solo va a peor. Es const ante el ataque a periodi stas, difa-
mación de los medio s tradicionales; por otro lado , ha logrado c rear un
público bastante fiel en l as redes sociales. Finalmente, cabe destacar su
notable presencia en YouTube: su canal personal, creado en 2009, al-
canza los 3.4 millones de suscriptores y tiene un total de 2821 vídeos
subidos a fe cha de finali zación de esta investigación (20 de mayo de
2021). El pri ncipal contenido del canal consi ste en las lives semanales,
donde Bolsonaro comenta su gestión y la actualidad política.
‒ ‒
Contextualmente, se debe señalar que YouTube es el canal más popula r
en la distribución de videos, y es el sitio con más visitas en el mundo
después de Google (Ale xa, 2018), visualizándo se diariamente más de
mil millones de horas de video. Además , el video es una de las herra-
mientas más importantes del nuevo ecosistema di gital. Yout ube es la
prueba de qu e el contenido gene rado por usuari os puede ser tan popular
como el profesional.
6. EL DISCURSO DEL DOG WHISTLE EN LA COMUNICACIÓN
POLÍTICA
Como ha señalado Jason Stanley (2020), en democracia, que un político
ataque de manera e xplícita valores como la igualdad, la li bertad o la
justicia arremetiendo co ntra determinados se ctores de la población co n-
lleva el rechazo inm ediato de la mayor parte de la ciudadanía. Por esta
razón, para recibir el apoyo de lo s sectores más reaccionarios y, al
mismo tiempo, no asustar al electorado má s moderado, muchos políti-
cos y medios de comunic ación afines usan me canismos de pro paganda
política más sofisticados, como los “silbatos políticos”. Este tipo de
mensajes, cuando es recibido p or el público al que es dirigido , aumenta
su identidad política y su sentido de pertenencia al grupo. Normal-
mente, este mensaje “silbado” com unica un conte nido de naturaleza ra-
cista, homofóbica o clasista. (López, 2014; Safire, 2008; Stanley,
2020).
El origen del término dog whi stle , según Safi re (2008), “silbato de pe-
rro”, en referencia a la política puede haberse deri vado de su uso en el
campo de las encuestas de opinión. Safire cita a Ric hard Morin, director
de encuestas de The Washington Post , cuand o escribió en 1988 : “Los
cambios sutiles e n la redacción de las pregunta s a veces producen re-
sultados notablemente di ferentes ... lo s investigadores llaman a esto el
'Efecto de si lbato de perro': l os encuestados e scuchan algo en la pre-
gunta que lo s investigadores no escuchan”. Especula que los tra bajado-
res de la campaña adaptaron la frase de los encuestadores políticos.
De acuerdo con L ópez (2014), no obstante, el u so de este tip o de dis-
curso data d e mucho ant es de 1988: en 1958, el entonces can didato a
‒ ‒
gobernador de Alabama , George Wal lace se había dado cuenta de que
utilizando la raza como reclamo de vo tos podría t raer muchos votantes.
Wallace no era un segre gacionista per se , pero decidió utilizar la ten-
sión social q ue había en Estados Uni dos en sus discursos, y desde e n-
tonces abrazó la bandera racista hasta el final de su carrera política. En
palabras del propio Wallacae:
You know, I started off talking about schools and highways and prison s
and taxes - and I couldn’t make them listen. Then I began talking about
niggers - and they stomped the floor” (Wallace, citado en López, 2014).
En 1964, en su can didatura a la presidencia de Est ados Uni dos por los
republicanos, Ba rry Goldwater no declaraba ser ra cista, pero defendí a
la política de la “Libertad de Asociación” ( Freed om of association ),
algo que de a cuerdo con López (201 4) significaba e l derecho de indivi-
duos libres de la coacción del gobierno al ele gir a quién dejar entrar su
propiedad. Sin em bargo, en el sur e sto suponía, ante todo, el derecho
de los propietarios a excluir a los neg ros de hotele s, restaurante s, cines
y tiendas minori stas; como Wallace, Goldwate r había aprendido a ha-
blar de los afroamericanos si n mencionar la raza.
De modo ge neral, usar u n “silbato para pe rros” si mplemente significa
hablar en código a un público obje tivo. En comunicación política es una
herramienta de uso encu bierto para conse guir el apoyo de pe queños
grupos con convicciones que no son ampliamente aceptadas. Asi-
mismo, entre el tipo de público al qu e están dirigido s estos mensajes
suelen incluirse, e n diferentes moment os, manifest antes contra los de -
rechos civiles, miembros de la de recha religiosa, ambientalistas y acti-
vistas por los derecho s de las armas. Sin ir más lejos, un ejem plo cer-
cano y actua l ha sido el c artel ubicado por un pa rtido espa ñol de dere -
cha, VOX, e n abril de 20 21, en el met ro de Madrid donde se podía leer:
“Un MENA 6 4.700 eu ros al mes TU ABUELA a 426 e uros de pen-
sión/mes” (Imagen 1).
6 Menor Extranjer o No Acompañado
‒ ‒
Imagen 1 . Cartel de Vox en Madrid
Fuente: La Vanguardia
En este mensaje se pu ede obse rvar la intención de VOX de movilizar a
los votantes españoles de un estrato social utilizando contenido xenó-
fobo, enmascarado de crítica social. Dicho de otro modo, el mensaje
está destinado a ciudada nos españoles de clase me dia y pagadores de
impuestos que, seguramente, lo interpretaro n como u n desperdicio de
recursos por parte del E stado en minorías que no aportan significativa-
mente al Estado. Por otro lado, los dat os presentados por VOX no son
reales, de la misma manera que la im agen del MENA utilizada en el
cartel. Ambos datos fueron verificad os y desmentidos por los medios
de comunicación (La Va nguardia, 2 021). Igualmen te, la comunicación
visual es un factor import ante: el MENA es retrata do como una persona
amenazadora, en general, negro y con la cabeza c ubierta. En su comu-
nicación, VOX no solo c umple con las características del mensaje, sino
que trata de reforzar el estereoti po de raza y crea ansiedad soc ial, ali-
mentando resentimient o contra extra njeros y generand o miedo en los
ciudadanos.
‒ ‒
8. CONCLUSIONES Y DISCUSIÓN
Después de analizar y conocer el uso de la plataforma YouTube por Jair
Bolsonaro, podemo s confirmar nue stra pregunta d e investigación, una
vez que se ha observado por medio del Análisis Crítico del Discurso
que el político brasileño emplea la técnica del “silbato” ( dog whistle )
en los mensajes transmitidos en su canal de YouTube.
En primer lugar, llama la atención cuantitativamente el alto nivel de
alcance que tiene el canal, contabilizando 3.34 millones de seguidores,
superando al ex presidente Donald Tr ump, que fue una referenc ia en el
uso de las redes sociales, con 2. 76 millones de seguidores en YouTube.
A todo ello, la interacción de los seguidore s también es muy significa-
tiva, con un alto índice de comentarios y “Me Gust a”. La frecue ncia de
las lives que son realizadas semanal mente desde el inicio de su go-
bierno, po r otro lado, reflejan el co mpromiso del Bols onaro con los s e-
guidores. También es notable la inte nción de usar este canal como sus-
tituto de la televisión tradicional, ya que permite una interacción más
directa con la audiencia, sin la intermediación mediática, c omo puede
ser la comprobación de los hechos. La libertad que le ofrece YouTube
a Bolsonaro para crear un contenido alternativo al oficial le perm ite lle-
gar al público y, a la vez, criticar dura mente a los medios tradic ionales
brasileños, incluso haci endo declaraciones e vasivas como cuando
afirma en un o de los vi deos analiza dos que el ún ico objetivo de los me-
dios de comunicación e s crear fake ne ws — contradiciendo lo qu e se ha
visto durante su campaña electoral, cuando el candidato se benefició
ampliamente de los bulos a travé s de Facebook y WhatsApp. De ese
modo, se corrobo ra una de las características d e la teoría de Dog Whistle
que López (2014 ) define como patada, ya que, no solo niega haber di-
fundido fake news , sino que fue víctima de ellas. Al mismo tiempo, ali-
menta resentimientos hacía los m edios contrarios a su política.
Asimismo, el uso de términos como prensa m anipuladora y men tirosa
con la finalidad de generar descon fianza y una anti patía instantánea ha -
cía los medios de c omunicación, es algo frecuente en su discurso, em-
pujando de esa forma a sus v otantes a consumir medios bolsonari stas
que en su mayoría son medios digitales, blo gueros, youtubers que no
‒ ‒
tienen compromiso con l a buena praxis periodístic a y tampoco con la
verdad. Ratificando así su objetivo de desac reditar y debilitar a los me-
dios de comu nicación. Algo que se hace evi dente cuando al final de sus
lives el político solamente acepta preguntas de un mismo grupo de pe-
riodistas, llegando incluso a recomend ar cierto medio de comunicación,
manteniendo su narrativa bajo control.
Por otro lado , los aspectos técnico s del video prese ntan un estilo visual
muy directo, una idea de informalidad, una apariencia de senfadada, un
tono polémico, retador. Además, utiliza símbolos que confirman un dis-
curso de pertenencia a una identidad, patria, como, por ejemplo, la ca-
miseta de la selección brasileña o de otros e quipos de futbol brasileño.
Igualmente, existe un a presencia de imágenes voluntariame nte no edi-
tadas, un amateurismo e stratégico que añade la ventaja de alejarse de
las élites y acercarse al público.
En último lugar, otras de las características del “silbato de perro” refle-
jadas en el mensaje de Bolso naro es generar mi edo; a todo esto, ha-
ciendo alusión a las medidas tomada s en relación a la pandemia, el pre-
sidente afirma que sus políticas ofrecen las únicas soluciones eficaces
y que de lo contrario las consec uencias serían de sastrosas para la po-
blación.
El presidente, en sus tra nsmisiones e n directo, co nstantemente predi -
caba que sus políticas eran las más efi caces y que de lo contrario, habría
consecuencias desa strosas para la población en la relación a la gestión
del Covid-19, aunque sus medidas fue sen claramente econ ómicas y no
sociales. Para justificar su posición negacionista a l respecto del virus,
no está a fav or del uso d e máscaras, de l distanciamiento social y mucho
menos del confinamiento, considerando este una excusa para va gos. En
su discurso, afirma que si se aplica un confina miento la gente va morir
de hambre, además llevará persona s a la depresión y al suicidio, en pa-
labras textuales “ a fome mata mais que o virus” .
La situación económica del país es un o de los instrumento s usados para
generar miedo: u sando un to no retador, se afirma que el Estado no
puede mantener las ayudas sociales p or más tiempo, que la deuda in-
terna es muy alta, la de strucción de empleos e s evidente. El com unismo
‒ ‒
y la situación de países como Venezuel a o Cuba son elementos frecuen-
tes en su discurso para generar miedo y justificar su política.
A modo de conclusión, podríamos afirmar que es notorio el uso de la
teoría del Dog Whistle en la comunicación política del presidente bra-
sileño, prese ntando un discurso ci frado destinado a un público concreto
y manteniendo a poyos devoto s. En ese sentido, las redes soci ales y el
distanciamiento de lo s grandes medios son los compone ntes adecuados
para difundir un me nsaje controlado y efectivo, libre de verificaciones
instantáneas, mantenien do de ese mo do el apoyo de gra n parte de la
población a su gobierno a pe sar de las grandes evidencias d e una ges-
tión nefasta en muc hos ámbitos.
9. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Alexa. (2018). Los mejores 500 sitios en la web . www.alexa.com/
topsites
Estefanía, J. (2011). La economía del miedo. Galax ia Gutenberg, S.L.
Fairclough, N. ( 1989 ). Language an d power. Routledge.
La Vangua rdia ( 2021). El B ulo xenó fobo de Vox: la ultraderecha da cifra s falsas
del gasto e n me nores migrant es. lav angu adia.c om. (22/04/2021).
Levitsky, S. & Ziblatt, D. (2018). Có mo mueren las de mocracias. Editorial
Planeta S.A.
López, I. H. (2014). Dog Whistle Politics. How coded racial appeals h ave
reinvented racism & wrecked the middle class. Oxford University press.
Oliveira , J., Ortega, A., Reig , R. (2018). El tratamento d e la prensa española de la
crisis política en Brasil: el impeach ment de Dilma Roussef en los
periódic os El País y El Mundo . Revista Ep tic. Vol. (20) 2, pp. 125-141.
Safire, W. (2008). Safire’s Political Di ctionary. Oxford University Press.
Stanley, J. (2020). Facha. Có mo funci ona el fascism o y có mo ha entra do en t u
vida. Blackie B ooks S.L.U
Van Dijk, T. (1999). El an álisis crítico d el discurso. En Anthr opos , (186), pp. 23-
36. Recup erado de bit.ly /3g1FX14
‒ ‒
C APÍTULO 7
NOSOTROS SOMOS HÉROES, ELLOS, NI SIQUIERA
HUMANOS: POLARIZACIÓN Y VIOLENCIA EN LA
COMUNICACIÓN MEMÉTICA DE LAS EXTREMAS
DERECHAS ESPAÑOLA Y BRASILEÑA
C ONCEPCIÓN F ERNÁNDEZ V ILLANUEVA
Universidad Co mplutense
G ABRIEL B AYARRI T OSCANO
Macquarie University /Universidad C omplutense
1. INTRODUCCIÓN
El domingo 28 de octubre de 20 18 fue el día del segundo turno en las
elecciones presidenciales de Bra sil. Más de 147 millones de bra sileños
fueron convocados a votar para elegir si el futuro presidente de la Re-
pública sería Ferna ndo Haddad, sustituto del expresidente Lula e n el PT
(Partido de l os Trabajadores) tras su inelegibilida d, o si el país conver-
tiría en presidente al capi tán Jair Messias Bolsonaro, militar calificado
por sus adversarios como de extr ema derecha. Y el clímax aconteció
durante el atardecer. Sobre las 18h, un hombre gritó “¡16 años espe-
rando!, ¡Brasil encima de todos, Dios encima de todo!, ¡Brasil es nues-
tro!” e inund ó de champagne la p uerta de la resid encia de Bolsonaro,
en la Avenida Lucio C osta 3300, en el barrio noble de Barra da Tijuca,
en Río de Ja neiro. Miles de personas se concentra ban en la puerta pa ra
celebrar la victoria del nuevo presidente de Brasil con un 55, 13% de los
votos válidos (57.7 96.986).
Las personas bromeaban compara ndo los resultados con la liga de fút-
bol nacional, y re petían “¡estamos feli ces, felices, felices!” … “¡Brasil
precisaba de un cambio!”… “ No queremos el m al, queremos el bien.
Bolsonaro represe nta una nueva forma de vivir, ¡t enemos que mudar
nuestros co razones!”... Un hombre de pelo largo y gorra verde e xclamó,
‒ ‒
eufórico “estamos alivia dos, recuperamos Brasil, acabó el com unismo,
PT nunca más, partido de bandid os, partido de asesinos, de vaga bundos,
asociado a las dictaduras de Venezuela, Nica ragua, Cuba, basura, ba-
sura humana , la humanidad quiere democracia, Brasil e s democrático,
lo hemos recupera do, amén, ¡somos Je sucristo resucita ndo!”. Otro
hombre con bigote fino y camiseta de la selección brasileña explicó:
“Él (Bolsonaro) rescata nuestra e speranza de libertad, con él nos libe-
ramos del socialismo, del comunismo que la izquierda quería implantar
en nuestro país. Gracias a Bolsonaro nos vamos a liberar de eso y de la
corrupción. Él va a lavar con ácido el Congreso”. “Es nue stro héroe”,
concluyeron do s adolescentes. Otro adolesc ente, un jo ven negro que
caminaba sin camiseta y pegatinas de Bolsonaro por su cu erpo, ex-
clamó: “¡Mito, leyenda, Bolsonaro e s el mejor presidente de Brasil!
Pampampampam”, gritaba mientras si mulaba con sus brazos una ame-
tralladora.
Un año después este fenómeno se expresaba, con sus particularidades,
en España: una serie de explicaciones se reproducían a las puertas del
recientemente inaugurado cuartel general de Vox, en el área madrileña
de Chamartín, el 10 de noviembre de 2019, día de las eleccione s gene-
rales en España. Lo s simpatizantes de este partido se congregaron ante
el balcón, donde su líder principal d aría un discurso. Los asiste ntes al
encuentro portaban ba nderas Rojigual das, con los colore s de la bandera
nacional rojo y amarillo, así como la s banderas verdes, color del par-
tido. Alguno s miembros portaba n en las bandera s el escudo d el Águila
Imperial, bandera anti-constituci onal utilizada durante la dictadura
franquista (1 939-1975). Las persona s, de diversas eda des, coreaban
juntas “¡viva España!”, “¡viva el Rey!” o “¡yo soy español!”. “ Abascal
es el único sincero” , exclamó un hombre joven. “N uestra subida ha sido
aplastante”, dijo una jov en encantada. “El Partido Popular ya no me
representa”, explicó un anciano. Santiago Abascal, líder de Vox, irrum-
pió entonces desde un ba lcón con una enorme ban dera, ante una aco-
gida de más de 2 mil pe rsonas, y a lo largo de su mitin fue diciendo que
recurrirían al Tribunal Constitucional t odas las leyes liberticidas y an-
ticonstitucionales, que const ruiría un grito patriota y que lucharía por
‒ ‒
los derechos de la familia, por las t radiciones culturales, cont ra la inmi-
gración irreg ular y contra el golpi smo del inde pendentismo cata lán.
Los asistentes se fueron e ncendiendo. “Voto a fav or de la vi da, de la
tauromaquia, de las tradic iones, de la ilegalización de los inmigrantes
irregulares”, exclamó otra mujer joven. “Fra nco habrá sido un c abrón,
¡pero nos salvó del Com unismo!”, gritó otro hombre. “ La gente está
enfadada porque tildan a Vox de extrema derecha y… ¡ni mucho me-
nos! Lo que pasa e s que la sociedad está adoct rinada por los progre s”,
concluyó una señ ora. Aq uel día, Vox había gana do 53 dip utados de un
parlamento de 350, a demás de 55 parl amentarios autonómicos, 2 sena-
dores y 530 concejales. Hacía menos de un año, la extrema derecha no
tenía ningún repre sentante en el Congreso de los Diputados, y ahora se
convertía en la tercera mayor fuerz a parlamentaria.
La pregunta que surgía en esta co m paración era: ¿cómo era posi ble que
España y Brasil mostraran estos di scursos que compartían rasgos simi-
lares?
A finales del año 2020, la escala de la recesión ec onómica era sólo com-
parable a la Gran Depresión de la década de 1930. Esta crisi s del orden
neoliberal se había expresado en los últimos años a t ravés de distintos
proyectos políticos internacionales que fueron denominados genérica-
mente como “Extrema de recha”, y que compartían, acorde los estudios
de Mude (1995), Arroyo Menéndez y Stumpf Gon zález (2020) y Eat-
well y Goodwin (2021) d os principales elemento s: el nativismo (como
combinación de nacionali smo y xenofobia) y el autoritarism o. Los ca-
sos de estudio b rasileño y español son rep resentativos en el ám bito de
los países latinos. E ste trabajo se centra en un as pecto específico del
fenómeno: l a comunicación m emética, q ue normalizaba e n las rede s
sociales estos elementos a través de diversas expresiones a sociadas a
cada uno de los contextos.
1.1. L OS MEMES ENTRE EL HUMOR Y LA V I O LE NC I A . EL CAMUFLA JE DEL
ODIO Y SUS EFECTOS EN LA COMUNICACIÓN MEMÉTICA
Los memes son un a nueva forma de d iscurso propi a de la cultura digi-
tal. De acuerdo c on uno de los má s reconocido s estudioso s del tema
‒ ‒
(Shifman, 2 014), se trat a de herrami entas de expresión de contenido
digital con características comunes qu e se crea n y se ponen en circula-
ción, y se imitan y transforman a través de interne t. Los mensajes son
compartidos en grupos c errados, como los grupos de WhatsApp, y ge-
neran una subcultura específica en qu e se compart en códigos d e inter-
pretación y signific ados. La significación com partida crea un senti-
miento de pertenencia que se refu erza con los come ntarios y los envíos
a otros miembros del grupo. Los me mes son invi taciones constantes a
compartir “guiños” a interpretaci ones y evaluaci ones específicas de
personas, partidos políticos o problemas sociales.
Esta forma de comunicac ión se ha hecho cada vez más popular y fre-
cuente en la comunicación política (Kien, 2019; Huntington, 2016), e s-
pecíficamente en los pe ríodos electorales (R oss & Rivers, 2017 ),
cuando la retórica dicotómica emerge intensamente en la esfe ra pú-
blica). Algunos a utores denominan a este nuevo fenómeno “m emeifi-
cación de la política” (Dean, 2019).
Los memes son repre sentaciones sintéticas de situaciones, perso nas o
conflictos. Su intento de síntesi s expresiva de algo más complejo y su
carácter informal, frecuentemente hace que sean utilizados con función
humorística. Suelen utilizar distorsi ones expresivas como la exagera-
ción o la hipérbole, lo cu al es posible debido a las capacidades de ma-
nipulación y transfo rmación de las i mágenes rea listas, que son di stor-
sionadas o modificada s según los dese os del creador. Por ello tienen un
cierto carácter de informalidad y no realismo expl ícitamente indicado
que permite que se utilicen com o recursos humorísticos. Pero ese ca-
rácter de irrealidad permite deslizarse en la frontera ent re el humor y la
ofensa, y la comunicaci ón memética puede ser uti lizada para ofender
bajo la pretensión de t rivializar y divertir.
Varios autores han mostrado su interés por el probl ema de la di feren-
ciación entre la ofen sa y el humo r y por el e studio de las bo rrosas fron -
teras entre lo uno y lo ot ro. Potter y Warren (1 998) señalaron el camu-
flaje y ocultamiento de la violencia exi stente en comedias y pro gramas
de humor. El conte xto humorístico, así como la relativa levedad de los
daños infligi dos y sufridos, lleva n a la consideración de inexistencia o
trivialización de la violencia. Förster y Brantner (2016) apuntan el
‒ ‒
enmascaramiento de la vi olencia y ofensa baj o la forma de humor, así
como los aspectos éticos que se plantean y que se deben tener en cuenta
en la construcción de productos cultu rales de varia dos formatos.
El enmascaramiento difi culta la evaluación de los actos de vi olencia
emitidos bajo el paraguas del humor. Un ejempl o es el debate sobre el
humor racista (Billig, 2005) y el hum or agresivo (Gulas, Weinberger y
Suani, 2017). Los destina tarios no siempre son capaces de eva luar la
verdad o sospechar la duplicidad de l mensaje y las intenciones agresi-
vas, desvalo rizadoras o d eshumanizadoras de los p roductos humorísti-
cos. La capacidad de h acer daño y su potencial de influencia depende
de la capacidad de control de quien es emiten la i nformación, de su po-
der para hacer circula r la informació n sin que se a censurada y de la
posibilidad de los destinatarios de hacer valer la interpretación de los
mensajes agresivos como no ace ptables (Chilton, 2003).
En el discurso político este enmasc aramiento es especialment e rele-
vante, y funciona de la siguiente man era: la exageración está presente
y es incluso frecue nte. Tiene su traducción en la hipérbole , es decir, la
exageración de algún rasgo, que es uno de los me canismos de prese n-
tación de los memes. La hipérbole pu ede ser satírica y burle sca, pu-
diendo alcanzar la violen cia. Así, las personas, ma yoritariamente figu-
ras públicas, que prota gonizan diversos memes, p ueden ser muy afec-
tadas y daña das por la represe ntación realizada de sus rasg os.
Cuando se utiliza la hipérbole deni gratoria se está sustituyendo la crí-
tica al mensaje político de la persona satirizada por la burla hacia sus
características físicas o psicológicas, que nada tienen q ue ver con su
ideología o su pensamiento político. En este caso no hay comicidad,
sino burla o mofa y, por l o tanto, podemos h ablar de un u so no ético del
humor. “No podemos e scudarnos e n la expresión "era una brom a" para
albergar o para utilizar comentarios despectivos o hirientes” (Siurana,
2014, p. 229), so bre todo cuand o no son referidos a los men sajes polí-
ticos sino a a spectos personales.
Sin embargo , las dos cuestiones (l os mensajes y l a imagen satí rica de
lo personal) se e ncuentran fusionados en la imagen y re sulta di fícil se-
pararlas. Como se ñala Parker (2 019), las imágen es construidas co n
‒ ‒
rasgos hiperbólicos son una parte obscena del discurso político que pre-
tende conectarse con l o que la gente no dice, pero se corresponde con
lo que realmente quiere decir. Parecen expresar aquello que no se podía
decir de la política, lo que oculta ban, pero que era una realidad la-
tente… “Es como si, y sólo com o si el incon sciente pudiera hablar, con
la construcción de ve rdades que han sido censuradas a hora liberadas,
finalmente libres” 7 (Parke r, 2019, p. 356).
La sátira opera precisamente en una zona límite, un espacio cultural
para lo cómico que fluct úa y está continuamente en t ransformación y
movimiento (Meijer y Leeuw, 2015). La situación limítrofe entre la
ofensa y el humor fa scina al públic o, y en ciert o modo lo confu nde,
dificultando la interpretación de la s intenciones del emisor. En ese ca-
muflaje reside y se hace visi ble su capacidad dañina. La di screpancia
entre los creadore s del humor agre sivo, que lo ca lifican de simple hu -
mor, y quien lo escucha o visualiza (o califica como violencia) permite
la presencia de dosis no despreciables de agre sividad verbal o de ima-
gen.
En la emisión de humor agresivo se producen d os operaciones alta-
mente políticas. La primera, convertir en humor la violencia a personas,
instituciones o ideologías políticas. La segunda (violencia secundaria),
burlarse del sentimient o de ofensa de los criticados. Interpretar su ma-
lestar como “falta de humor”, su sceptibilidad excesiva o infantilismo
de los ofendidos. Es el espacio limítr ofe lo que permite a los emisores
legitimar su daño culpabilizando al ot ro bajo la argumentación de que
es intolerante o e s realmente merece dor de una sátira dañina.
Conviene no desprecia r la importanci a de la violencia co nvertida en
humor. Las representaciones burlescas hacen circular emociones hacia
los personajes repre sentados en la s imágenes, em ociones sobre las q ue
apenas se reflexiona ya que son inme diatas, casi espontáneas, pero que
tienen un efecto de recuerdo y de e valuación de g ran alcance.
7 Original: “It is as if, and only as if, the unconscious can speak, with the construction of truths
that have been censored now released, finally free”.
‒ ‒
1.2. M ECANISMOS DE LEGITIMACIÓN DE LA VIOLENCIA EN LOS MEMES
HUMORÍSTICOS
Los emisore s de los memes a doptan una perspectiva moral a cerca de
las representaciones que realizan. Cuando pre sentan una crítica u
ofensa a algún colectivo social, a lo s valores o ante las diversas identi-
dades, dichas representac iones ofensivas tienden a ser justifica das, ob-
servadas positivamente, y pr esentadas como aceptables. Pres entar
como humor una crítica demoledora o naturalizarl a como normal sig-
nifica legitimar la violencia . Legitimar la viole ncia no significa sólo
justificarla en función de un código moral o jurídico explícito. Basta
con presentarla com o aceptable, razonada, ló gica, natural o normal
(Fernández Villanueva, 2015).
La legitimación de violencia presentada en imágenes se sustenta en tres
dimensiones: 1.- la represe ntación de las intenci ones del agreso r, 2.- la
representación de las condiciones de l a víctima, y 3.- las representacio-
nes de la can tidad de daño infligi do y sus consec uencias.
Para legitimar la violencia se exaltan rasgos valorables, m orales o he-
roicos de su s causantes: los agresore s son héroes y se dibujan o se re-
cogen sus imágenes más simpáticas, se adornan de aceptabilidad, de la
defensa de l os derechos de lo s ciudadanos, e i ncluso de la defensa de
los derechos humanos básicos. La int ención del agre sor se disfraza de
humor , con lo cual se niega la intención de hacer daño. Se resalta su
creatividad, la capacidad de busca r lo cómico, su simpatía, y no se duda
de sus aceptables i ntenciones. Las ca mpañas electorales legitiman por
su propia función d e crítica y rec hazo los planteamientos políticos de
los contrincantes a tra vés de cierta dosi s de daño simbólico, ironía,
burla y critica. La intención se debe evaluar desde el punto de vista de
si sólo emiten crítica política o por el contrario su intención es deshu-
manizar, animalizar o destruir metafóricamente al adversario. Es decir,
si se deslizan desde la crítica al insulto. Una representación memética
es insultante cuando se presenta al adversario colmado de atri butos ne-
gativos, incluyendo l a desvalorización física, psi cológica y social.
Hasta llegar a la deshumanización y a la privación de atributos básicos
de cualquier ser h umano. La tran sposición de la crítica pol ítica al
‒ ‒
de comunicación e n todo el mun do, que presentaron con impact o la ra-
dicalización de su relato. Estas son 12 frase s que ejemplifican la postura
e historia de Bolso naro en Brasil:
1.- “No merecería ser violada porque es muy mala , muy fea”. Bolsonaro
le dijo esa frase a una dip utada de izquierda en 2003, que le ac usaba de
incentivar las violaciones.
2.- “El error de la dictadura fue torturar y no m atar”, aseguró e n 2016
durante una entrevista en una radio local.
3.- Prefiero que un hijo mío muera en un a ccidente a que aparezca con
un bigotudo por ahí… para mí esta ría muerto de cualquier form a”. Fue
en una entre vista en la revista ‘Playboy’, en 2011, pre guntado por la
homosexualid ad.
4.- “Al hijo que empieza a verse así, un poco gay , hay que da rle una
buena tunda para cambiar su comporta miento”.
5.- “No voy a combatir ni a discrimin ar, pero si v eo a dos ho mbres
besándose en la calle, les voy a pegar”, señaló en otra ocasión.
6.- “El 90% de los hijos adoptados (por parejas homose xuales) van a
ser homosexuales y se van a prostituir , con seguridad”, dijo en una en-
trevista en televisión.
7.- “Hay que dar seis horas para q ue los delincue ntes se entreguen, si
no, se ametralla el barrio pobre d esde el aire”. Así se pronunció sobre
la delincuencia, defe ndiendo la aniquilación com o antídoto a ell a.
8.- “No voy a dar ni un centímetro a las reservas indígenas”. Bolsonaro
ha insistido durante toda la campaña electoral en que acaba rá con los
derechos de los indígenas sobre las tie rras.
9.- “No hacen nada. Más de mil mill ones de dólares al año estamos
gastando en ellos. No sirven ni para procrear”. Así se refirió a la comu-
nidad brasileña con descendencia afric ana.
10.- “Mi s hijos están muy bien educados”. Así expl icó por qué sus hijos
no tendrán parejas de raza negra.
‒ ‒
11.- “T uve cuatro hijos y en un mome nto de debilidad, tuve un a hija”,
bromeó en una ocasión en referencia a su de scendencia.
12.- “No emplearía a hombres y mujeres con el mismo salario, a
pesar de que hay mucha mujer compe tente”.
4.2. FOTO OFICIAL DE CAMPAÑA
El cartel de la campaña de Jair Bolsonaro es el de la imagen que aparece
justo debajo. Se trata de un cartel en el que no falla el número 17 carac-
terístico. Una foto muy dada a este tipo de cartelera, en la que el candi-
dato aparece sólo . Posiblemente los j efes de campaña deci dieron que
no apareciese junto a personas de su c onfianza. El lema del mi smo, “El
pueblo necesita de la verdad siempre”, hace referencia a la estrategia
que ha llevado d urante toda su campaña comunic acional. No es otro
que él es el único can didato sin corrupción.
Por último, hay que trat ar la frase qu e aparece en la esquina inferior
derecha: “el candidato de derecha, c ristiano y co nservador que lucha
por las buenas cost umbres y por Brasil”. Es un resumen muy breve de
lo que es su ideología, que se realza con la bandera de Bra sil como
fondo o back ground.
Fuente: Perfil de Twitter oficial (2018)
‒ ‒
Hay lo que se podría llam ar un tipo B de cartelería. Es la que sus segui-
dores utilizan en muchos de sus actos y en la calle. Es provocativa y en
contra de Lu la o el resto de can didatos. El candi dato de ultraderecha
arrasa entre l a clase media de Brasil surgida en los años de Lula pe ro
que vio frustrado su ascenso por la crisis, siendo estos los que utilizan
este tipo de propaganda electoral. En cuanto a la vestimenta de sus vo-
tantes, suele ser c on camisetas de la se lección de fútbol de Brasil con el
nombre de Bolsonaro .
4.3. STA KEHOLDE RS A LO S QUE HABLÓ BOLSONARO
Jair Bolsonaro en su cam paña de 2018 se dirigió principalmen te a va-
rones, perso nas con estu dios, evangelistas y personas proveni entes de
la clase media. Un público muy fiel que le catapultó a la victoria final.
Se caracterizan po r ese nivel de fideli dad y por la capacidad de propa-
gación.
Estos grupos a los que se dirige está n relacionados con el harta zgo de
la sociedad brasileña de los últimos años. Vamos a tomar como punto
de partida qu e los stakeholders son sus votantes. Por lo tanto, ¿qué pe r-
files de personas vota ron al candidato de ultradere cha?
Son los si guient es:
‒ Voto mascul ino, con diploma y de i ngresos altos: según d atos
de las elecci ones un 45% de las persona s con algún tipo de
formación en la universi dad. Bolsonaro es u n verdadero fenó-
meno electoral, porque a pesar de no conquistar las sim patías
del empobre cido noreste, mo stró un apoyo bastante distri-
buido en el resto del país.
‒ Evangelistas: como evan gelista, fue uno de sus sectores con
más adeptos. En uno de los paíse s con más cat ólicos del
mundo, representan casi un tercio de la po blación. La defe nsa
de la familia tradicional, de las buenas costumbres y su posi-
cionamiento en contra del aborto, hacen que e ste sector sea un
fiel apoyo de su causa electoral.
‒ La clase media: el princi pal problema de Bra sil reside en el
hartazgo. Toda la cla se media que nació c on el antiguo
‒ ‒
presidente L ula da Silva vio frenada su progresión. Debid o a
esto, ven en él una espera nza para subir su estatus en la socie-
dad. Además, el hartazgo también re side en la corrupción . El
PT robó fon dos de salu d, enseñanz a y seguridad. Piensan
que con él podrán recuperar el mismo.
‒ ¿Las mujeres?: enc uestas anteriores a las elecciones ase gura-
ban que un 49% que jamás le votar ía. Sin embargo, el su ceso
de la puñalada hizo que él fuese el único que verdaderamente
se c ompr omete con la se guridad de las mujeres.
4.4.
MEDI OS
UTILIZADOS
PARA
COMUNICACIÓN:
REDES
SOCIALES
4.4.1 FACEBOOK
La red social que más utilizó la cam paña de Jair Bolsonaro fue Face-
book y tiene 8 millones 800 mil segui dores en su perfil. Allí transmitió
en vivo algunos de los momentos cu mbre de su ca mpaña; publicó foto-
grafías y videos de sus reuniones, actos y recorri dos como candidato
presidencial; expre só sus criticas frente a sus opositores y l os medios
de comunicación; di fundió su a genda, sus frases y mensajes, op iniones
de seguidores, fotografías de seguidores y sus familias; entrevistas du-
rante la cont ienda electoral, noticias que salían en medios d e comuni-
cación y registro de reuniones con diferent e s sectores de la sociedad
brasileña.
Fuente: Perfil de Facebook de Jair Bolsonaro (20 18)
‒ ‒
En esta red se publicó el día a día de su campaña y fue el medio oficial
para sus de claraciones. Además, se utilizó para defenderse de l as fake
news , para tener contacto directo con sus seguidores y m ostrar el lado
humano y familiar del candidato. Así mismo, se publicaron fot os recor-
dando el pasado de Bolsonaro y se celebraron los l ogros digitale s de las
redes sociales de la campaña política, con el fin de impulsar a los se-
guidores para que siguieran con ectados y atraer nuevos.
Facebook fue el medio oficial que utilizó la campa ña de Bolsonaro para
informar a sus seguidores d el estado de salud del candidato tras la
puñalada de la que fue víctima, el 6 de septiembre de 2018. La foto-
grafía del candidato en el hospital tuvo 109 mil comentarios y fue re-
producida 119 mil veces.
La red en la que goza más popularidad, también fue utilizada por Bol -
sonaro para dirigirse a su país despué s de la victor ia del pasado 28 de
octubre. Me dia hora después de q ue se conocie ran los resultados, el
presidente electo de Bra sil ocupó Facebook Li ve -durante ocho minu-
tos- desde su casa, al que 330 mil personas se conectaron. Una hora
después, el vídeo ya sumaba dos millones de reproducciones y más de
350.000 com entarios.
En este Bolsonaro aparec ió en el video de manera informal con su es-
posa, Michelle Bolsonaro, y una intérprete de lengu a de signos.
Después de su victoria, Bolsonaro ha continuado utilizando su perfil en
Facebook para dar a c onocer sus opini ones, en los siguientes casos so-
bre la sobera nía de Brasil y la importa ncia de internet para el desarrollo.
‒ ‒
4.4.2 INSTAGRAM: @JAIRME SSIASBOLSONARO
Fuente: Perfil de Instagram de Jair Bolsonaro (20 18)
Esta fue otra red social utilizada po r la campaña de Bolsonaro para di-
fundir información favorable sobre el candidato. Cuenta con 7 millones
500 mil seg uidores y 18 24 publicaciones. E n esta plata forma se ha n
publicado fot os del candidato d urante la campa ña y luego de su victoria.
Además de videos de ent revistas y declaraciones dando sus o piniones;
noticias publicadas en los me dios de comunicación sobre el candidato;
cifras, frases, fotos hi stóricas de su época como militar. Y otras infor-
males y más hu manas, en las que Bolsonaro se ve descansado, afei-
tándose, en la playa o con su familia. También celebra sus l ogros digi -
tales en otras rede s e invita a que sus seguidores si gan conectados.
4.4.3 TWITTER: @JairBolsonaro
Fuente: Perfil de Twitter de Jair Bolsonaro (2018 )
‒ ‒
Con 2.460.379 seguidores en T witter, en el momento de la c ampaña,
Bolsonaro utilizó su cuent a en esta red social para difundi r información
y referirse a diversos temas de la actua lidad nacional de Brasil. Los 140
caracteres de T witter permitidos en 2018, se constituyeron e n un con-
tacto directo con sus segu idores, a quienes resp ondía los mensaj es reci-
bidos. Se refirió además a su rival político Haddad, arremetió contra
la prensa de su país, criticó el sistema educati vo brasileño, habló de
política internacional y defendió la que será su manera de gobernar y
la composición de su ga binete ministerial.
4.4.4 YOUTUBE
Fuente: Canal oficial de Youtube de Jair Bolsonaro (2018)
Jair Bolsona ro cuenta con un canal en YouTube c on más de 2 millones
789 mil suscriptore s en 2018. En sus publicaciones hay videos infor-
mativos sobre su campaña y lu ego de su victoria, noticias publicadas en
medios de comunicación, entrevistas y declaraciones del candidato.
En la varieda d de sus vi deos en YouTube, tam bién se e ncuentran men-
sajes de apoyo de su act ual esposa, s u ex esposa y sus hijo s, mensajes
y videos musicales de sus seguidore s y noticia s emitidas en me dios in-
ternacionales. Se aprecia que todos lo s días se sube, como mínimo, un
video a la plataforma de YouTube.
‒ ‒
4.4.5 WEB OFICIAL DE JAIR BOL SONARO
Fuente: Web oficial de Youtube de Jair Bolsonaro (2018)
La página web oficial de Jair Bols onaro fue utilizada como medio para
aclarar las versio nes del candidato y su campaña, frente a la desinfor-
mación y noticias falsas que se generaron durante la contienda electo-
ral. En esta página también se ofr ece un perfil oficial del Presidente
número 38 de Brasil. Se invita a los vi sitantes a que sigan al candidato
en sus redes sociales:
https://www.bolsonaro.co m.br/
4.4.6 WH ATSAPP
Es un medio utilizado por seis de cada diez brasileños, lo que representa
120 millones de personas habitante s de ese país. Durante la campaña
política de Bolsonaro, se utilizó lle gar de manera directa y persona-
lizada a los electores y para h acer propaganda política y la difusión
de fake news , como se explica en el desarrollo de este informe .
4.5.OTRAS
FORMA
DE
COMU NICACI ÓN:
FAKE NEWS
Y
EL
SUCESO
DE
LA
PUÑALADA
4.5.1 FAKE NEW S
Las fake news se han utilizado con un doble sentido en Brasil. Primero
el del significado de la palabra en sí, que lo uti lizó Bolsonaro e n
WhatsApp. Por ot ro lado, e stá el término usado po r sus fieles: “eso son
‒ ‒
fake news ”. Hace referencia a las noti cias negativas que salen del can-
didato en los medios. No importa si hay vídeos que atestiguan la vera-
cidad de la información, como los que muestran a Bolsonaro deni-
grando a gays, negro s y mujeres. El candidato ultraderechista sostiene
puntualmente que son falacias o que fueron sac ados de conte xto.
Hay varias fake news qu e le favorecieron bastante. Son las siguientes:
‒ El “kit gay” para niños de 6 años que se ha dist ribuido en la s
escuelas: en realidad se trata de un proyecto llam ado ‘Escuela
sin homofobia’ que promovió el Ministerio de Educación -
bajo la gestión de Fernando Haddad- en 2011, impulsad o por
organizaciones civile s.
‒ El hombre que apuñaló a Bolsonaro está afiliado al PT y apa-
rece en una foto c on Lula: una vez fue atacado en septiembre,
se empezaron a sacar not icias de que el agresor era afiliado y
adepto al PT.
‒ La imagen de una m ujer pro-Bolsonaro agre dida en realidad
es una actriz que sufrió un accidente: en realidad, se trata de
una imagen de 2013 de l a actriz ya fallecida Beat riz Segall,
cuando sufrió una caída en la calle.
‒ Si Haddad llega al poder tiene un proyecto de ley para
legalizar la pedofilia: esta noticia no tiene sentido alguno
en un estado de derecho, pero se difundi ó muy rápid o por
WhatsApp. Se trata de una imagen en la que a una niña le
tapan la boca. Realmente, la publica ción hace referencia a la
propuesta de Ley del Senado 236/212, que actualmente se en-
cuentra parada y que pla nteaba una posible rebaja en la edad,
de 14 a 12 años, para qu e cualquier relación sexual sea con si-
derada "estupro" (donde el consentim iento de la víctima no
libera al agresor de la acusación).
Como decíamos anteriormente, todo pa rte de la aplicaci ón de
WhatsApp. Se calcula que más de 120 millones de brasileños la utilizan
‒ ‒
en 2018. E sto vendría a ser 6 de cada 10 habitantes del paí s. Esa gran
cantidad de personas ha prov ocado que sea una herramienta rápida y
con gran cantidad de vi sualizaciones. Detrás de esta herramienta hay
bastantes voluntario s. Se puede en contrar de todo en los g rupos a favor
de Bolsonaro: difusión d e mentiras camufladas como noticias y/o ví-
deos que intentan desmentir publicaciones negativas de la prensa, men-
sajes de desconfianza ha cia las encuestas y ha cia el sistema elec-
toral, y hasta falsos apoyos de famosos.
La inversión para estos mensajes fal s os no es barata a pesar de utilizar
una aplicación gratuita. La prensa filtró números, y se calcula que
se han gastado cerca de 2,8 millones de euros. Esto lo han financiado
un grupo de empre sarios, con el único objetivo de denigrar a la oposi-
ción y, en co ncreto, al PT . El propio Bolsonaro afirmó que él no es el
responsable de esto ni tiene control sobre ello. “Yo no tengo control si
hay un empresario que simpatiza conmigo y hace esto. Yo sé que viola
la legislación. Pero no tengo co ntrol, no tengo c ómo saber y adoptar
medidas. Puede ser que sean personas incluso ligadas a la izquierda que
dicen que están co nmigo para intentar com plicar mi vida, de nuncián-
dome por abuso de poder económico".
Con respecto a los grup os que existen, hay más de 100 grupo s públicos.
Todo ello sin contar los que hay priva dos.
4.6. SONDEOS ELECTORALE S EN BRASIL
La situación del país ha sufrid o un desplome ec onómico, social y polí-
tico, sobre todo tra s la pandemia que ha azotado a la población.
Según las e ncuestas publi cadas hasta el mome nto de la inve stigación
(abril 2021), Lula da Si lva, expresidente de Br asil, ha sido habilitado
para ser candidato a las eleccione s presidenciales de 2022. Al go que
hasta este momento era i mpensable debido a que e l exmandatario había
sido conden ado a prisión acusa do de tener que ver con una casa de
campo y un apartament o a modo de soborno de empresas. Se señaló que
las entidades privadas vinculada s obtuvieron contratos posiblemente
fraudulentos con Petrobras y re alizaron supuestas donaciones a una o r-
ganización del exmandatario llamada Institut o Lula.
‒ ‒
Da Silva, A. J. B., & Larkins, E. R. (2019). The B olsonaro election,
antiblackness, and changing race relatio ns in Brazil. The Journal of Latin
American a nd Caribbea n Anthr opolog y, 24(4), 89 3-913 .
Fuccille, A. (2020). Brasil, Jair Bolsonaro y el COVID-19. Real Instituto Elcano,
17.
Oliveira, G., & Veronese, M.(2019). Br asil y el “fenómeno Bolsonaro”: un
análisis preliminar. Revista mexicana de ciencias p olíticas y sociales,
64(237 ), 245-267.
Stefanoni, P. (2018). Biblia, buey y bala ... recargados: Jair Bolsona ro, la ola
conservadora en Brasil y Amé rica La tina. Nueva Socied ad, (278) , 4-11.
Schlegel, R. (2021). Impactos políticos da educação: da aposta no novo cidadão à
eleição de Bolsona ro. Edu cação & Sociedade, 42.
‒ ‒
C APÍTULO 12
TIKTOK Y CAMPAÑAS PRESIDENCIALES:
PLANIFICACIÓN O ESPONTANEIDAD. CASO:
BALOTAJE ECUATORIANO 2021
K AREN L ISBETH M ÁRQUEZ A RMIJOS
Universidad Tecnológica ECOTEC
A DRIANA M ARISOL P ARCO S ALTOS
Universidad del Valle
1. INTRODUCCIÓN
Los medios a partir de los cuáles se está haciendo política en los últimos
años han evo lucionado de manera abismal y, co n ello, también la forma
de hacer contenido, adaptarlo y poder difundirlo. La irrupción de las
redes sociales y las plata formas digit ales como Facebook, Snapchat,
Instagram y Twitter han permitido a lo s políticos encontrar otra forma
de llegar a los v otantes. Sin emba rgo, siguen naciendo más y má s redes
que ponen de manifiest o el poder creativo tanto de consumidores como
de prosumers en e ste ambiente. Una importantí sima, y que h a tenido
muchísimo auge durante la última campaña elect oral en Ecuador y a
nivel global, ha sido TikTok. Esta es una plataforma de vi deos cortos
con una capa cidad de vira lización impresionante. Sin embargo, y aun-
que incluso c ontenidos educativos pue den ser bien vistos, la pol ítica es
todavía un terreno minado.
Citado de manera digital y audiovi sual por expert os en el tem a, esta
incursión de los políticos en la plat aforma es catal ogada como negativa
pues según Francisco Cres po (2021), consultor político y participante
en el portal Ecuador Chequea “la democracia se convierte en una de-
mocracia del entretenimi ento y la re sponsabilidad es escasa en el am-
biente electoral, en la parte digital. Además, si se revisa las cuentas, los
contenidos son banale s y superficiale s, enfocados a lo me rcantil y para
‒ ‒
ganarse el voto. Se debe hablar de l os planes de g obierno. No hay que
seguir todo l o que viraliza”.
A pesar de las opini ones contraria s, no se puede negar -a nte el hecho
comprobable de la cantidad de se guidores e interacciones que se pro-
ducen- que l as redes sociales entonce s no solo son una re volución en l a
creación y difusi ón de contenido político, sino también ve rdaderas alia-
das del posicionamiento y la descentral ización del discurso político. La
humanización del “líder” antes lejano, y el acerca miento de aquel dis-
curso que parecía distant e, se acorta por ejemplo ante la re spuesta de
un candidato a un seg uidor - aunq ue en realidad sea el equipo de comu-
nicación quien le conte sta (Luzur ia ga, 2021). Sin embargo, cada vez
son más persona s las que ingre san a la red y buscan -en tie mpos de
política- al político, a ese político por el que se est án decantando... Y,
obligatoriamente un o que se e ncuentre activo por l o menos en l as redes
más populares. Si este no estuviera, pr obablemente perde ría seguidores
que ni sabía que tenía.
Recientes estudio s demuestran que el antes mencio nado TikTok, plata-
forma sobre la cual gira esta investiga ción, es aprovechad o en la polí-
tica gracias a que es una aplicación muy útil para el marketing publici-
tario y el br anding e identidad en la construcción de una marca, espe-
cialmente los que operan en torn o al consumidor y la difusión del lide-
razgo personal, en este caso el político (Castillo, 2021).
En esta relación que se establece, puede hablarse del término capital
social entre l os individuos, que según l a RAE es el c apital que los socio s
de una sociedad aportan a esta para desarrollar su actividad comercial.
Si lo llevamos a la política en TikTok , esto constituye aquel capital que
se genera y puede analizarse también a través de la influencia , el control
y el poder que puede concederse a aquellas personas con las c uales se
establece una relación informal de seguimiento (Adler y Kwon, 2002;
Seok-Woo y Adler, 2 014).
En este cont exto, se vuel ve imprescindible el desa rrollo de la conexió n
candidato-elector, en una política en redes que “está constituida por el
comportamiento de múltiples actores. Los políticos, los partidarios y el
público interactúan constantemen te, generando patro nes de
‒ ‒
comunicación complejos” (Se rrano, Papakyrialopoulos y He gelich,
2020). Y est a conexión debe se r mediada a través de lo visual. En est e
contexto, Ruiz (2013) reconoce que el avance tecnológico y el ascenso
de los medios masiv os posicionan la i magen como el principal compo-
nente de la actividad política, poniendo en esce na el papel de candi-
dato/gobernante como un papel que debe se r asumido por to dos los po-
líticos y ciudadanos que quieran par ticipar en el espacio público.
En Ecuador, ese espacio público -durante la campaña electoral para la
primera vuelta- tuvo 1 6 candidatos a la presiden cia de la República.
Todos tuvieron por lo menos presenc ia en alguna red social; sin em-
bargo, menos de la mitad mantuvo una cuenta activa y gene radora de
contenido TikTok d urante el tiempo de campaña para la primera vuelta
electoral comprendido entre el 31 de diciembre del 2020 y el 4 de fe-
brero del 2021 (36 días). A pesar de el lo, uno de los candidatos destacó
en ese periodo: Xavier Hervas, empresario y representante del partido
Izquierda Democrática (ID). Ante a quella conquist a repentina que ana-
lizaron varios diarios naci onales de “enganc hante” (El telégrafo, 2021 ),
los candidatos que pasaron a la segu nda vuelta cuya campaña estuvo
comprendida entre el 16 de marzo y el 8 de abril, perteneciente s al par-
tido CREO (Guillermo Lasso) y An drés Arauz (UNES), se enfocaron
entonces en vivir de manera di ferente su campa ña y en co nvertirse en
los personajes digitale s del puebl o.
1.1. C OMUNICACIÓN POLÍTICA EN REDES SOCIALES
La comunicación política está definida como un campo recient e y de
creciente desarrollo en el ámbito científico académi co, que incluye una
serie de fenó menos comunicativos qu e han recibido etiquetas tan varia-
das como propaga nda, marketing electoral, market ing político, relacio-
nes públicas o comunicación institucional política. La comunicación
incide de manera directa en este “a rt e de goberna r” y se convierte en la
“actividad por la que se adoptan y a plican las dec isiones en y para la
comunidad” (Canel, 2006).
Entre las defi niciones de varios teóricos sobre comunicación política se
distinguen y develan 3 rasgos comunes: el carácter comunicat ivo (in-
tercambio de mensaje s y símbolos), los e fectos y con secuencias
‒ ‒
directos o indirectos del sistema político y el reconocimiento de la ac-
tividad-comunicación y la actividad-política com o dos mundos distin-
tos pero qu e se aportan entre sí.
En ese aspecto, las re des sociales juegan un pa pel trascendental para la
comunicación de la política, puesto qu e se han convertido en la esfera
pública más importante de las últimas décadas. Y el panorama no será
diferente en los próximos años. En la actualidad los políticos y los par-
tidos políticos reconocen que el territ orio digital es un nuevo territorio
donde deben luchar y trabajar e n el momento electoral para incidir en
las preferenc ias de los ciu dadanos (Anderson, 20 15). Esos mi smos can-
didatos reconocen tam bién que Internet y las red es sociales deben ser
motivo de preocupación, y se aprecia una crecient e participación de las
redes sociales en las cam pañas. Sin em bargo, es nec esario que to dos los
políticos y sus estrategas de campaña en el ámbito digital tengan en
cuenta que cada red soci al tiene unas pautas de conducta y un a forma
de comunicación propia, y es necesario conoc erlas, comprend erlas y
ejecutarlas para pode r sacar provecho de estas herramientas comunica-
tivas (Caldevilla, 2009).
1.2. PERSUASIÓN Y TEORÍA DEL JUICIO SOCIAL
La persuasión, seg ún la psicología social, es en ese ncia una modalidad
de comunicación e ntre los homb res (Kretch y C rutchfeld, 19 65; Pa-
ckard, 1969; Estévez, 1974; Morale s, 1994), dond e existiría consenso
en que se pr etende influir o “lleva r a los demás a sostener su mismo
punto de vista” (Aristótel es, en Estévez, 1974). La comunicación es en-
tonces vital para cumplir ese cometido, es por eso que Hovland y su
equipo (citados por He rborn, 200 0) describieron cuatro efecto s psico-
lógicos que l os mensajes puede n produc ir en el receptor: la at ención,
comprensión, aceptación y retención, siendo todos ellos necesari os para
que el mensaje persua sivo sea efectivo .
Las redes sociales son solo otro espacio o esfera comunicacional en la
que este proceso se lleva a cabo, puesto q ue se cuenta con lo s sujetos
intervinientes en la comunicación (emisor, re ceptor, mensaje y canal)
jugando un papel importante tambié n la creación de contenido, la crea-
tividad y la tendencia; un último indicador que, por ú ltimo, aunque no
‒ ‒
menos importante, define en esa e sfera lo que realmente intere sa o por
lo que se dec lina el público con sumidor de RR SS.
La teoría del juicio social propuesta por Sherif y Nebergall es precisa y
se ajusta de manera corre cta para analizar el papel de las e strategias de
los políticos en cuanto a sus votantes, puesto que centra su atención en
los factores internos del sujeto que determinan el cambio actitudinal.
¿Cómo cambia la actitud del sujeto a pa rtir de la información recibida?
Ello dependerá de l a relación exi stente entre dicho mensaje (o lo que se
publica de d icho mensaje) y las creencias del receptor según Sherif,
Sherif y Ne bergall - citado por C orredor (202 0).
1.3. IMAGEN PÚBLICA DEL POLÍTICO EN REDES S OCIALES
La imagen política es el proceso de exposición de un candi dato ligado
a la comunicación. El político es el em isor, el receptor es la ciudadanía
y los públicos involucra dos y el mensaje depe nderán de su estrategia de
posicionamiento. A partir de estímulos que el político emita, ya sean
verbales o no ve rbales, g enerará una percepción en otros. Y la percep-
ción es realmente una re alidad (Sevilla, 2020).
Los medios masivos de comunicación, de algún modo, al ser los que
permiten esa unión entre el elector y el el candidato, son fieles aliados
o enemigos de los políticos, ya que son ellos los que transmiten su ima-
gen pública y con ello influyen en el electorado para que acepten o re-
chacen su candidatura. Por lo tanto, un experto en imagen política - que
al final, será quien construya aquella imagen de la mano del mismo
candidato- básicamente t rabaja con percepciones. El objetivo es gene-
rar percepciones positivas en las au diencias y con respecto a su compe-
tencia. Para ello debe conocerse la s fortalezas y áreas de oportunidad
del político o candidato para conect ar con sus audiencias (Sevilla,
2020).
1.4. CAMPAÑA DE CONTRASTE
Según Elías (2019), el é xito de una campaña elect oral de contraste de-
penderá neta mente del equipo con el q ue se cuente y la profundi dad de
este para conocer con quien se trabaja, ademá s de la información del
‒ ‒
rival, puesto que los ata ques se realizan resalta ndo los negativos aspec-
tos de aquel sujeto. Debe existir básicamente una buena segmentación
de la estrategia y un punto de parti da para est ructurar las técnicas, el
mensaje, la forma de presentar la narrativa, los canales a elegir, las ac-
ciones a realizar e s determinar el tipo de público al que se dirigirá la
comunicación. El jue go del contraste digital inicia en cua nto incre-
mento las posibilidades de mi candidat o, porque cierro las del contrario.
En el caso de las elecciones de Méxi co de 2006, por ejemplo, de donde
se pueden extraer g randes ejemplos de campaña de contraste, por un
lado se mandaba un mensaje negativo que descalificaba la personalidad
del ex jefe de Go bierno, siendo la fra se más sonada en el imaginario
colectivo “López Obra dor es un peligro para México”; por otro , enviaba
un mensaje positivo en que se exaltaban “las virtudes” de Felipe Cal-
derón, con e l eslogan “E l presidente del emple o” (Espin o-Sánchez,
2011).
Los candidatos, una vez empezada la c ampaña de contraste o bi en lla-
mada la campaña sucia, continúa n con ella hasta que pueda n ganar. Aún
así, expertos en la materia con sideran que los me nsajes negativos rom-
pen la demagogia y la di simulación en los mensaj es políticos. Dworak
(2021) -citando a Estévez- comenta que sin é stos las campaña s se ba-
sarían en promesas mayoritariamente incum plibles y elogios hacia
quienes emiten los men sajes. El contraste y los ejes que puedan crearse
a partir de él ayuda n a centrar la atención contra la falsedad que abund a
en tiempos de campaña.
Para la prese nte investigación, y en cuanto a l os representante s de los
partidos, se t rabajó en la postulación de 3 ejes de contra ste, conside-
rando datos sobre la hist oria políti ca de cada candidato, las propuestas
de campaña y su alineación con el gobierno saliente, además de un aná-
lisis breve de la información publicada en rede s sociales y plataformas
informativas anterior al trabajo realizado. Aq uellos ejes giran e n torno
a varias ideas. La primera, la del pasad o vs. futuro en la cual se analizan
las propuestas de l os candidatos y sus c ontenidos en torno a una i dea de
conexión con el gobierno del ex mandatario y socialista Rafael Correa
en el caso de Arauz - o en su defecto, con la idea de la gobernanza de
un exbanque ro, al referirse al gobierno de Guillermo L asso. Por otro
‒ ‒
lado, se plan tea un eje de contraste en torno a lo viejo vs. lo nuevo , en
la que se habla del candid ato fresco versus el candidato viejo, desde la
capacidad de adaptación incluso a la propia red social, de la falta de
estudios universita rios por la de un d octorado acti vo y en fo rmación…
La idea es desacreditar al candidato e n cualquiera de los eje s. Por úl-
timo, pero n o menos importante, el eje de la relaci ón con el gobierno
saliente, uno impo rtante que se plantea al i ntentar “endosarle ” al otro
candidato una responsabil idad de alianzas c on el “Morenism o” o la ten-
dencia ideológica del presidente saliente Lenín Moreno.
1.5. GENERA LIDADES DE T IK T OK : PLATAFORMA Y UTILIDAD
TikTok es una aplicación que permite a las personas crear, compartir y
consumir contenido de video corto. Aunque solo está dispo nible inter-
nacionalmente desde 2017, ya se ha descargado más de 2 mil millones
de veces (Sc hellewald, 2021) y es acc esible y popular gracias a que está
disponible en 39 idiomas y tiene aproximadamente 800 millones de
usuarios activos me nsuales (Brigham , 2020). No es para menos. La
aplicación, que es de fáci l acceso y uso, despert ó sin duda la atención
de millones de personas y más aún durante la época de la pandemia.
Todo, tal vez, por su misión, la de “ potenciar la creatividad y hacer
disfrutar a la gente” (Tiktok, 2021).
Pero ¿a qué gente? El 4 1% de la po blación de TikTok, según Glo-
balwebindex (2019), emp resa líder en orientació n a la a udiencia para la
industria del marketing global desde 2009, tien e entre 14 y 24 a ños. Es
decir, estudiantes en formación, trabajadores de primeros empleos y la
generación Z, o bie n llamada la generación de los “nativos di gitales”,
quienes no conciben un mundo sin internet. Pues bien, esta generació n
está interesada no solo e n el formato corto sino en el consum o apresu-
rado de información digerible, po r ello es que a día de hoy cuenta con
una vasta población.
TikTok tiene fama ent re la población juvenil. ¿Cómo sa be TikTok lo
que tienen que ver y cómo se propone esto a la audiencia? En la tabla
siguiente se puede observar lo s factor es y elementos de la opción “Para
ti”, el algoritmo del móvil que mue stra qué contenidos pue de ver el i n-
ternauta:
‒ ‒
TABLA 1. Facto res y elementos de la opción “For you ” o Para ti
Factores Elementos
Interacciones del usuario
1.- Videos que gustan o se comparten
2.- Cuentas seguidas
3.- Comentarios posteados
4.- Contenido creado
Información / detalles del video
1.- Escritura bajo el texto ( Caption )
2.- Sonidos
3.- Hashtags
Configuración del dispositivo y la cuenta
1.- Preferencias de idioma
2- Configuración según el país
3.- Tipo de dispositivo
Fuente: “How TikTo k Recommends Videos #Fo rYou". TikTok Blog. Recuperado de:
https://bit.ly/34zqCj8 [Junio 18, 2020]. Todos es tos factores son procesados por el sistema
de recomendaciones de TikTo k "FOR YOU o PARA TI" y ponderados en función de su
valor para el usuario.
Es después de toda la respectiva revi sión de la literatura que se decide
trabajar desde el análisis postelect oral de las estrat egias de comunica-
ción política aplicadas en TikTok entr e los candidat os que pasaron a la
segunda vuelta en las elecciones ecu atorianas de 2021. Guillermo Lasso
de la fuerza política CREO y Andrés Arauz de UNES, ¿se enfrentaron
estratégica o espontáneamente en la ca rrera por la co nquista del p úblico
digital en la etapa del Balotaje? El equipo de investigació n analizó la
información publicada en sus cuentas de TikTok e specíficamente en el
periodo contemplado entre el 7 de febrero, día de las elecciones oficia-
les, y el 11 d e abril, fecha de la se gunda vuelta electoral. E sto a pesar
de que existía ya un silencio electoral considerado 2 día s antes de la
fecha. Para este trabajo se toma en cu enta una metodología ba sada en
observación, toma de apuntes y análisis de frecuencias y contenido,
‒ ‒
llevado herramientas de investigación aplicables al caso de estudio: la
observación, la reco pilación docume ntal y las rúbricas.
2. OBJETIVOS
2.1. O BJETIVO GENERA L
‒ Analizar la campaña presidencial dentro del balotaj e electoral
en el Ecuador en ab ril del 2021 a través de las herramientas de
observación y comparaci ón para determinar si el éxito de las
mismas fue cuestión de pl anificación o espontaneidad.
2.2. O BJETIVOS ESPECÍFICOS
‒ Delimitar los ejes de la campaña de contraste utilizados en el
balotaje electoral en el Ecuador en abril del 2021 a través del
reconocimiento de la tendencia política que compete a los con-
tendientes para esta blecer un marco específico de estudio.
‒ Interpretar los element os que destacan en el conte nido publi-
cado en la re d social TikTok dentro d e la comunicación p olí-
tica de los candidatos a t ravés de la identificación de compo-
nentes de la narrativa visual, auditiva y textual para encasillar
el contenido dentro de los ejes de la ca mpaña de contraste.
3. METODOLOGÍA
3.1. T IPO DE ESTUDIO
Dado que en esta inve stigación el objetivo genera l es que a través de
las herramientas de observación y comparación se determine si el éxito
de las campañas del bal otaje 2021 en TikTok e s planificado o espontá-
neo, se recu rre a la recopilación de información a partir de una obser-
vación estructurada, que según refier en Campos y Lule (201 2) es un
tipo de obse rvación metódica apoya da por instru mentos como la guía
de observación y el diario de campo mediante la utilización de catego-
rías previamente codifica das y así poder obtener información contro -
lada, clasificada y siste mática.
‒ ‒
TABLA 5. Guías de observació n ante la variedad de datos encontrados, que permite un
mejor conteo de los dato s en cuanto a los días que no coincidieron en la publicación de
contenido, este contenido a través de la herramienta de la observación estructurada.
Fuente: Elabora ción propia (202 1)
‒ ‒
Como se observa en las tablas a nteriores, el programa Excel ayuda a
recopilar los datos que se extrajeron de forma cuantitativa; sin embargo,
para facilidad de las autoras en el cont eo de cada uno de los contenidos
observados en TikTo k se contabilizan las veces o d ías que suce de una
particularidad co n cada uno d e los contenido s de los c andidatos p resi-
denciales.
De acuerdo con Bernal (2010), el método inducti vo utiliza el razona -
miento que parte de hec hos particulares ac eptados como váli dos, para
llegar a conclusiones cuya aplicación sea de carácter general. El método
se inicia con un est udio individual de los hec hos y se formulan las con -
clusiones universale s que se postulan como leyes, principios o funda -
mentos de una teoría. Una muestra má s clara de este enfoque cualitativo
con metodología inducti va es la Tabl a 6 , donde se aprecia una muestra
con su re spectiva descri pción de ca da contenido subido en TikTok por
parte de los candidatos a presidente. La idea es percibir cuali dades de
las estrategias m ostradas por los conte ndientes en la red social y obser-
var las puntuaciones dada s mediante los ejes de contrastes y contabili-
zar cada una de las celdas.
‒ ‒
TABLA 6. Obse rvación est ructurada de los contenidos subidos a la red social Ti k Tok de
los candidato s. Se estructura una herramienta de investigación por f echa, obse rvaciones
cualitativas co mo el objetivo del video, y finalmente lo s ejes de contra ste, marca do con “X ”
cuando el conte nido se ha cate gorizado de e sa manera.
Fuente: Elaboración propia (2021)
En estas mismas condiciones, la s herramientas de investigación ofrecen
resultados categóricos en la comparativa de contenidos y permi ten in-
terpretar estos dat os como parte de una est rategia que cada candidato
usó bajo lo s indicadores que presenta la Tabla 7 . Es decir, desde el
objetivo general de esta investi gación se busca saber si la s estrategias
‒ ‒
realizadas por los candidatos pre sidenciales fueron espontáneas o pla-
nificadas, y eso se p uede determinar a partir de varios subindicadore s
que tienen que ver con el tiempo de producción de un video, la calidad
en la respuesta, la réplica de algo ya di cho, las animaciones y el trabajo
especializado.
TABLA 7. Indicadores de las publicaciones a m odo espontáneo y las publicaciones a modo
planificado.
Fuente: Elaboración propia (2021)
3.3.
C
ASO DE ES TUDIO
De acuerdo con Sturman (1988), el e studio de ca so es un término ge né-
rico para la investigació n de un individuo, un grupo o un fe nómeno.
Mientras las técnicas usadas en esa investigación pueden variar e incluir
tanto enfoques cualitativos como cuantitativos, l a característica que
más distingue el estudio de caso es la creencia de que los siste mas hu-
manos desarrollan una c ompleta integración, es d ecir, no son simple-
mente un conjunto de p artes o de traz os.
Y así para los tipo s de estudios de caso, Serrano (Ibid., p. 97) e scribe
que pueden clasificarse por la naturaleza del informe final, indepe n-
dientemente de su orient ación disciplinaria o á rea de interés, en des-
criptivos, interpretativos y eval uativos. En el ca so de lo analizado, el
balotaje ecuatoriano y sus dinámicas en redes sociales -e specíficamente
‒ ‒
en TikTok- constituyen un importante caso de estudio para la comuni-
cación.
3.4.
A
NÁLISIS DE CONTENIDO
Partiendo entonces de las variables planteadas por l as autoras y l a reco-
lección de da tos a partir de la obse rvación en Excel, se cuantifica que a
partir de las caracterí sticas que componen el fenómeno de est udio en
cuanto a espontaneida d o planifica ción, las cam pañas de l os dos ca ndi-
datos se decantan por la e spontaneidad. Sin emba rgo, al final, y aunqu e
existe una estrategia para el manejo de redes sociales que se arma con
los equipos encarga dos el contenido rígido y planificado, a juz gar por
los resultados de las elecciones -con L asso como g anador- la esponta-
neidad es la herramienta clave en cua nto a publicaciones e n esta red se
trata.
GRÁFICO 2. Número de publicaciones espontáneas y número d e publicaciones planifica-
das realizadas por el candidato Guillermo Lasso y Andrés Arauz.
Fuente: Elaboración propia, 2021 (Observación estructurada )
‒ ‒
En este estud io se descubrió que dentro de la s publicaciones de lo s can-
didatos, los temas más imperantes er an la familia, los jóvenes, la unión,
la respuesta al público y el ataque al contrinca nte. Temas que giraban
en torno y casi sie mpre a lo que el otro decía. Una campaña que se
volvía dependiente de la declaración del otro para crear el contenido
propio. La continua de scripción e interpretaci ón de los temas que le
atañan a la sociedad se analizan dent ro del marco de la observación
cualitativa de este mate rial producido dentro del periodo del balotaje
2021. Y dentro de estas publicaciones, y no menos importante, el uso
de los recursos de composición est udiados dentro del contenid o publi-
cado (imagen, mel odías y texto) l os cuales demue stran una alta tende n-
cia a incluir imágenes a v elocidad, iconografía fáci l de identificar, me-
lodías trendi ng topic mundial, lo que entonces se inclina a lo que podría
llamarse una “const rucción organizada de la espontaneida d”: ver al
paso lo que está sucedie ndo en el m undo, recog er los elementos e i n-
tentar crear mi propia identidad e n las redes sociales col ocando, y sin
saberlo, cont enido en mu chas ocasiones grote sco (interpretación mu si-
cal desconectada de la realidad) pero persuasivo.
4. RESULTADOS
En el periodo del balotaje ecuatorian o durante 2021, l os candidatos a
presidente fu eron reconocidos com o dos personaje s antagónicos dentro
de la arena electoral. Por un lado e ncontramos al candidato Andrés
Arauz, como un contendiente político que abiertam ente expresaba tener
asesorías del expre sidente Rafael Correa, mientra s que por otro lado, el
candidato Guillermo Lasso, respaldado por líderes de fuerzas políticas
importantes en Ecuador. ¿Cómo e stuvo su interacción una vez que estos
dos candidatos pa saron a la segun da vuelta? El estudio demostró que
efectivamente los dos publicaron aproximadamen te más de una vein-
tena de veces al mismo ti empo y aunque Arauz publicó más oc asiones
de manera individual, Lasso fu e más constante e incluso lo hizo dentro
del silencio electoral. Si se contab iliza incluso la can tidad de posteos
en esta red social, solo dista con apenas un 5,88%, teniendo Lasso 16
veces de publicaciones individuales (incluidas las del silencio e lectoral)
y Arauz 17.
‒ ‒
GRÁFICO 3. Número de p ublicaciones de lo s candidato s presidenciale s para el período 7
de febrero al 11 de abril 2021
Fuente: Elabora ción propia (202 1)
Dentro de la planificación o espontaneidad de la e strategia de campaña
primó la de espontaneida d- contraste, definida por los ejes ante s men-
cionados: pa sado vs futuro, lo nuevo versus lo viejo, y Moreni smo.
GRÁFICO 4. Ejes de contra ste observado s en la s publicaciones del candidato presiden cial
Andrés Arau z.
Fuente: Elaboración propia (2021)
‒ ‒
GRÁFICO 5. Ejes de contraste observados en las publicaciones del c andidato presidencial
Guillermo Lasso.
Fuente: Elaboración propia (2021)
Como observamos e n el Gráfico 2 y en el Gráfico 3 , para el e je de “El
pasado vs fut uro” vemos u n 45% para los conteni dos de La sso, mientras
que para el candidato Arauz un 17, 78 %. Para el eje de nominado “L o
nuevo versus lo viejo” se observa un 50% de lo s contenidos pub licados
para el candidato La sso, mientras que para el c andidato Arauz un 85%.
Y finalmente en el eje de contra ste de “El morenismo” se observa un
porcentaje d el 5% para el conte ndiente Lasso mi entras que un 6,67%
para el contendiente Arauz.
De acuerdo a los indica dores expue stos en la Tabla 6 , y en resultado
de la Gráfica 1 , el 72,5 % de las publicaciones de L asso se han realizado
de manera espontáne a, mientras que en el caso de Arauz un 55,7 5%, lo
que sugiere que la espontaneidad fue clave en el desarrollo de las cam-
pañas dentro del pe riodo del balotaje.
5. DISCUSIÓN
Es tema de d iscusión y re comendación q ue se proponga la profundiza -
ción en la investigación de la comunicación política en las nuevas
‒ ‒
narrativas transmedia, ca so TikTok, para reco nocer el papel de la gene-
ración de est e contenido en la decisión de los votantes más jóvenes.
Además, es meneste r también expandir el univ erso de investigación ha -
cia otros casos latinoame ricanos para entender el efecto de la narrativa
en el cambio de opinión d e los votantes. Sobre todo, dentro de e ste con-
texto virtual en que el votante exige nuevas forma s de comunicar pro-
puestas y/o rivalizar d e manera intere sante con el contrinca nte. La mo-
dernización de los ca ndidatos es vital en este proceso. Tambié n se dis-
cute la difusión activa d e los contenidos de i nvestigaciones rel aciona-
dos con la producción de la comuni cación política para aportar a la di-
fusión acadé mica. Esto a partir de quienes hace n o están detrás de las
campañas electorales a nivel digital, la academia debe re alizar consta n-
tes convenio s para la edi ción de esa información y la difusió n de la
misma. Y por último, pero no menos importante, es im prescindible a
partir de ejercicios de análisis co mo este concient izar sobre la impor-
tancia de la difusión de estrategias de comunicación política en redes
sociales desde los partidos para incrementar el ac ceso a la información
desde los pú blicos externos.
6. CONCLUSIONES
En la investigación realizada durant e el periodo del balotaje se descu-
brió que en mayor porcentaje los tem as de familia, jóvenes, unión, res-
puesta al público y ata que al contrincante, llamab an la atención de los
ciudadanos. Los recursos de compo sición estudiados dentro del conte-
nido publicado (ima gen, melodías y texto) demuestran una alta tenden-
cia a incluir imágenes a v elocidad, iconografía fáci l de identificar, me-
lodías 'trending topic m undial', aunqu e su conteni do sea inclu so gro-
tesco, y text o fácil y con tono persua sivo. Dentro de la planificación o
espontaneidad de la est rategia de campaña p rimó la de contraste, defi-
nida por vari os ejes—las autora s toman tres: 1. - El pasado versus fu-
turo: Lasso 45% - Ara uz 17,78 %; 2.-Lo nue vo versus lo viej o: Lasso
50% - Arau z 85%; 3.- Morenism o: Lasso 5% - Arauz 6,6 7%. De
acuerdo a los indic adores expuestos, el 72,5% de las publicaciones de
Lasso se ha realizado de manera es pontánea, mientras que en el caso de
‒ ‒
Arauz es un 55,75%, lo q ue sugiere que la esponta neidad fue clave en
el desarrollo de las campañas dentro d el periodo del balotaje.
7. AGRADECIMIENTOS/APOYOS
Un cordial agradecimiento para lo s organizadores de este magno
evento. Esta investigación forma part e del simposio titulado “Comuni-
cación Política, Propaganda e Ideologí a en las Redes Sociales” con el
código S12-B, bajo la co ordinación d e Bianca Sánchez Gutiérrez y An-
tonio Pineda en el Congreso Internacional Com unicación y Pensa-
miento con las p onentes Kare n Márquez y Ad riana Parco.
8. REFERENCIAS
Adler, P., y Kwon, S. (2002). Social capital : Prospect for a ne w concept .
Academy of Manag ement Review, 27(1), 17-40. Recup erado de
https://bit.ly /3i6RBuw
Amado, A., y Tarullo, R. (2015). Las redes sociales en la comunicaci ón política:
¿comunicación unidirecci onal o co nversaci onal?. C ontratexto, (024), 97-
111. Recuperad o de https://doi.org/10.26439 /contratexto2015.n0 24.589
Anderson, S. (2015). La comunicación política en redes sociales. Creación y
Producción en Diseño y Comunicación , 12(71), 13-15.Recuperado de
https://bit.ly /34MXK7j
Atkisson , C., Monaghan , C., y B rent, E. ( 2010). Using c omputat ional te chnique s
to fill the gap between qualitative data analysis and text an alytics.
KWALON , 15(3).
Bernal, C. A. ( 2010). Meto dología de la inve stigación: para la administ ración,
economía, humanidades y ciencias sociales. Pea rson Educación.
Brigha m, K. ( 2020, 1 6 de juni o). "Cómo Tik Tok se convi rtió en l a aplic ación m ás
popula r de 2020" . CNBC.
Campos, G., y Martínez, N. E . L. (2012). La observación, un método para el
estudio de la re alidad. Xih mai, 7(13 ), 45-60. Recupe rado de:
https://bit.ly /3vFktxQ
Canel, M. J. (20 06). Comunicación po lítica. Una guía p ara su estudio y práctica.
Tecnos.
Castillo, S. S. (2021). La construcci ón del liderazgo político y la identidad
escenográfica en TikTok. Cosmovisió n de la comunicación en redes
sociales en la era postdigital, 219. Recuperad o de: https://bit.ly/2S1g4 qn
‒ ‒
discursos y comunica rse con lo s seguidores, co nstruir la opi nión pú-
blica, crear posicione s y convicciones. En esta época el audiocassette
asumió un papel determinante en consolida r la comunicación entre el
líder chiita exiliado y sus seguidores de ntro y fuera de Irán (Koya, 2009,
p. 84). Al Jomeini pudo beneficiarse del papel del audiocassette no so-
lamente para esta blecer puentes de comunicación con sus seguidores,
sino también para organiz ar el activismo revolucionario contra el régi-
men del Shah y alcanzar el poder. El audiocassette en estas ci rcunstan-
cias provocó un cambio político en Irán y se convirtió en un actor tecno-
político determinante al ejercer el mi smo papel y con el mism o poder
de las nuevas tecnologías en los m ovimientos de cambio políti co y so-
cial, como ha ocurrido durante la primavera árabe. Alí Mohammadi y
Annabelle Sreberny-Mohammadi han identificado bien el papel del au-
diocassette e n la revoluci ón islámica iraní desde u n estudio exhausti vo
con un título muy significativo: Small Media Big R evolution (Sreberny
y Ali, 1994, p. 36) en el que hacen hincapié en la función de un medio
pequeño, co mo es el audiocass ette , en el dinamismo de una gran revo-
lución como ha si do la iraní.
La doctrina comunicativa que abraza el Irán islámic o le hace invertir en
tecnología de los medios de comunicación com o elemento fund amental
del poder político y religioso para co nvertirla en una herramienta esen-
cial en la consolid ación del poder del estado chií.
Esta doctrina de la comunicación se manifiesta má s en diversas épocas,
cuando surg en nuevos medio s. La Re pública Islámi ca Iraní en la era de
Ayatu Allah creó varios medios de comunicación en á rabe principal-
mente para poder establecer su visibilidad ge opolítica y su legitimidad
como referencia religio sa y consolidar así las aspi raciones de control y
dominación en Oriente Medio (Takeyh, 2009, p. 26).
La era digita l ha ofrecido a los iraníes oportu nidades de con solidar su
doctrina de la comunicac ión y fortalecer su estrat egia a través de las
nuevas aportaciones de la s redes sociales al poder político y religioso
iraní (Kamalipour, 2010, p. 53) para llevar a c abo su agenda política,
tanto interna, dentro del país, co m o geopolítica en su entorno regional
de la zona de Oriente Medio. Ya la s redes sociales, encabezadas por
Twitter, forman parte de los mecan ismos de dominación de la clase
‒ ‒
gobernante iraní, así como de los medios de resistencia política a dicha
dominación por parte de las fuerzas sociales y políticas de la oposici ón
o ciudadanos indignado s.
3.1. LOS IRANÍ ES Y LAS REDES SOCI ALES
En Irán, la República Islámica Iraní, de ochenta y un millones de habi-
tantes, de los cuales el setenta por ciento viven e n ciudades, hay casi
cincuenta millones de usuarios de redes sociales (IRABAN, 2018).
Los iraníes confían e n los contenido s ofrecidos p or las redes sociales
más que en los ofrecidos por los medios de comunicación tradi cionales
(Carafano, 2009), a pesa r de los intentos de c ontrol incesante s de las
autoridades iraníes al fl ujo de la información online y de que las fake
news en circulación e n las redes so n más veloces que las verda des.
Los iraníes accedieron de manera creciente a las herramientas de las
redes sociales para construir un e spacio privado d onde poder debatir
cuestiones políticas, sociales y religiosas lejos del control del régimen
la República Islámica Iraní (Ibid, 200 9), reclamar reformas p olíticas,
religiosas y sociales, así c omo llevar a cabo una comunicación externa
con diáspora iraní.
Las redes so ciales en Irán han dem ostrado que están más cerc anas a lo s
grandes acontecimientos del país, incluso constituyen un actor determi-
nante en su evolució n. Así, esta rea lidad tecnocomunicativa ha sido
plasmada en circunstancias concretas c omo las grandes prote stas polí-
ticas, entre ellas las de 20 09, cuando los iraníe s dudaron de la vi ctoria
del expresidente co nservador Ahmadi Na yad sobre el reformi sta Mir
Husein, un adversario político de Najad (Zhou, Roja, Joseph, Hai,
Vwani, 2010). Las redes sociales tam bién demostraron gran implica-
ción en la movilización para abordar fenómenos na turales como el te-
rremoto que sacudi ó el oeste del país e n 2017 o las inundaci ones que
asolaron el país en 201 8 y dejaron más de treinta muertos (Pre ss.tv,
2019). Entonces la s redes sociales se implicaron en dar visi bilidad y
movilizar a la gente pa ra la solidarida d y para part icipar en el rescate.
Más de 532.000 c ontenidos so bre « inundación » fueron crea dos en
idioma persa del 15 de marzo al 8 de abril en Instagram, Tele gram y
‒ ‒
Twitter, según reveló un a compañía iraní de big data (TEHR ANTI-
MES, 2019). Las redes sociales durante estos tiempos se re velaron
como medios de comu nicación para g estionar gran des crisis.
La cantidad de iraníes que gozan de acceso a internet superan los cin-
cuenta millones de personas. Adem ás, existen 1,26 teléfonos móviles
por persona e n este país del Medio Oriente, lo que co nstituye unas base s
sólidas para un espacio d e activismo tecnocomuni cativo y de redes so-
ciales (M. F aris y Rahimi, 2015 , p. 23).
Las redes so ciales en Irán n o están m onopolizadas po r las fuerza s de la
oposición política o social , sino que están abiertas también a la elite
gobernante de la Repúbli ca Islámica Iraní, por lo que se in volucran en
un tecnoactivismo internacional, como el diri gido a expo ner los relat os
políticos oficiales de Irán para supe rar las sanciones internacionales, y
se filtran en redes sociales estadou nidenses para influir en la opinión
pública americana, cuyo país lidera las sanciones económica s sobre
Teherán (Lipin, 20 19). En la lista de gobernantes iraníe s con uso de
redes sociales figuran el propio Ayatu Allah Ali Jamenai, líder supremo
de Irán, y el Ministro de Exteriores Moh amed Jaawad Zarif, e incluso
los president es de los go biernos iraní es. Unos e studios calific aron a la
clase gobernante iraní como la que más utiliza las redes sociales en
Oriente Med io. Es más, h an confirmado que el presidente de Irán es el
presidente de gobierno que má s ha utilizado las re des sociales antes de
la llegada de Trump (Mostaghim y Etehad, 2019).
Los iraníes aspira n a alcanzar varios objetivos, entre ellos la informa-
ción y la comunicación desde las redes sociales, y suelen elegir a aque-
llos que convergen con sus interese s culturales, sus ambiciones políti-
cas e incluso sus posiciones ideológi cas en cuanto a s us relac iones co n
el poder político oficial. Los i raníes buscan en las redes sociale s espa-
cios y contenidos que no están per mitidos en los medios de comunica-
ción públicos controla dos por el E stado. Las redes sociales en Irán se
convierten en espacio alt ernativo de una acción que no suele se r permi-
tida en el espacio públic o real iraní. Esto explica, por otra parte, la in-
volucración de los iraníes en las re des sociales que no se limitan a ofre-
cer información y conocimiento, sino también, y esto es lo más
‒ ‒
importante, la movilizaci ón, la organización y el desarrollo de estrate-
gias para las practicas tecnocomunicativas.
En Irán, como hemos señalado, el activismo tecnopolítico goza de una
estructura diversa de redes sociales, en la cual Telegram es la red social
más popular (Titcomb, 2019). La aplic ación de esta mensaje ría, Tele-
gram, que también se util iza como plataforma de redes sociales, tiene
aproximadamente cuarenta millones de usuarios iraníes (Herald Tri-
bune, 2018). Los usua rios de las mensajería s de Viber, Whats App y
We-Chat se han movi do hacia Telegram. La verdadera razón que ex-
plica esta inclinación de los ira níes hacia Telegram, y que hace de él un
lugar virtual preferid o por los iraníe s, es la seguridad (Iranba, 20 18).
Los iraníes, usuarios de Telegram, creen que esta red social no vende
su información privada al gobiern o, por l o que se animan a se guir
usando esta aplicación a pesar de estar prohibida por el Estado iraní.
La segunda plataforma de redes soci ales que utilizan los iraníes es Ins-
tagram. Los usuarios de esta plat aform a rondan los veinticuatro millo-
nes, y con ello Instagram copó el veint inueve por ciento del t otal de u so
de las redes sociale s por los iraníes (Saadlou¸ 2018). El nivel de uso de
Instagram por los iraníes hace que Ir án ocupe el séptimo lugar en la
lista activa de usuario s de Instagram a nivel mundial (Ibid, 2018).
Esta inclinación indica que esta re d social está dedicada más a lifestyle ,
espacio ausente en los medios de comunicación tradicionales del Estado
como la televisión y la radio (Ibi d, 2018), ya que los ve inte primeros
iraníes con cuenta de Instagram y con mayore s seguidores son actores,
cantantes y jugadores de fútbol. Quien encabeza e l elenco de Instagram
en Irán es Mahnaz Afshar, con siete millones y medio de seguidores
(Ibid, 2018).
Otra plataforma de la s redes sociale s que ocupa el interés de los iraníes
es Facebook, ya que el veintiún por ciento de los iraníes utilizan esta
red social, es decir, unos diecisiete m illones doscientos mil usuarios,
ciudadanos del país persa (Azali, 2017 ). Estos datos figura n como indi-
cadores del uso de esta plataforma tec nocomunicativa en este país, que
ostenta el mayor número de usuari os de Facebook en Oriente Medio.
Pero este uso masivo de Facebook por los iraníes se ve afectado por el
‒ ‒
control del poder oficial, ya que la aplicación tam bién está prohibida
por los mercados nacionales de Android en el paí s, lo que incide en el
activismo tecnopolítico i raní en esta red (Frenkel y Sheera, 2018), y
hace que los usuarios ejerzan un poc o de oposición política recurriendo
a redes más seguras como Telegram y WhatsApp, así como Twitter.
Las pocas posibilidades de escapar al control del régimen en Facebook
hace que los iraníes no vuelquen mu cho su activi smo político en esta
red, mientras los gobernantes de la República Iraní la utilizan para la
comunicación política y religiosa, como por ejem plo el líder supremo
de Irán Ayat ollah Jamenei 13 .
3.2. TWITT ER EN LA REPÚBL ICA ISLÁMIC A
El uso de los iraníes de Twitter consolida el papel de las redes sociales
en la vida política, social, y religiosa en el país, y desvela de otra part e
la creciente convicció n de los ciuda danos de l a República Islámica Ira ní
sobre la gran aportación de estas redes a sus prácticas tecnocom unica-
tivas, ya que las estadísticas indica n que cincuenta millones de iraníes,
equivalente al setenta por ciento del total de los ciudadanos, utilizan las
redes sociales (Iraban, 20 18).
En este contexto figura Twitter como una herramienta de las redes so-
ciales que goza de una especial posici ón en Irán. Los iraníes que utilizan
Twitter rondan los cinco millones y medio, es decir, un doce por ciento,
y a pesar d e que hay má s uso entre lo s iraníes de Instagram, Te legram
y Facebook, Twitter aparece como un a herramienta tecnocomunicativa
considerada como uno de las redes so ciales m ás importantes en cuanto
a su efectividad e impact o en la atmosfera política y social.
4. EL ACTIVISMO TECNOPOLÍTICO EN LA REVOLUCIÓN
VERDE EN IRÁN
Durante los grandes acontecimientos políticos recientes que ha cono-
cido Irán, Twitter se ha convertid o en una herramienta popular no
13 La cuenta en Facebook del líder supremo de Irán está en lengua inglesa https://www.face-
book.com/AyatollahKhameneiEnglish/ acceso 12/10/2019
‒ ‒
solamente para informa rse y adquirir conocimient os, sino también para
un tecno-activismo impac tante y para la organización c olectiva, marcar
la visibilidad y co nstruir identidades d iscursivas en el espacio público
e influir en la opinión pública local e internacional en acontecimientos
políticos y sociales con proyección int ernacional. Con ello se ha conso-
lidado el papel de Twitter como he rramienta tecno-comunicativa para
la comunicación política.
Acontecimientos políticos importantes que ha conocido Irán, como el
de 2009, han concedido un papel notorio a Twitter en el di namismo de
las prácticas tecno-políticas de los iraníes.
El Movimiento Verde, que se formó a raíz de las protestas de 2009,
constituyó una fuerte prot esta en Irán durante mese s; estalló tras el fra-
caso del candidato de las fuerzas de oposici ón, Mir Hossein Mousavi,
en las elecciones pre sidenciales de 2009. El 15 de junio 2 009 salieron
a las calles de Teherán millones de manifestantes protestando contra
del triunfo el ectoral del candidato co nservador Ahmadi Naja d, con el
sesenta y seis por ciento de los votos, frente al can didato reformista Mir
Hossein Mousaui, con el treinta y tre s. En estas protesta s, que confor-
maron la mayor crisis interna del paí s desde la Rev olución iraní de 1 979
(Al Jazeera, 2016) y que fue llamada la Revolución Verde, Twitter se
convirtió en la herramienta más poderosa de las redes sociales para tra-
tar la confrontación polít ica de la opo sición con el poder oficial iraní, o
más concreta mente fue el alma de la Revolución Verde (Keller, 2010).
A pesar del control logrado sobre el activismo político al controlar las
redes sociales internamente, Twitter, cuya implicación se redujo a la
movilización interna y la coordinación de las protestas callejeras, se re-
veló paradójicamente com o muy influyente en cuanto a la movili zación
de los obse rvadores intern acionales y para provocar la solidaridad de la
diáspora iran í (Ibid, 2010).
En paralelo a este activismo tecnopolítico, el peri ódico estadunidense
The Washington Times tituló un edi torial (The Washi ngton Times,
2009), sob re los acontecemos d e Irán como « Iran's Twitter revolution » .
Ante el interés de Estados Unidos en lo que estaba ocurriendo en la
República Iraní y ante la convicción de Washin gton sobre la capacidad
‒ ‒
de las rede s sociales para hacerse eco de las reclamaciones de los iraníes
indignados y consolidar el activismo político de la oposición política
iraní, la pre sidencia de la diplomacia estaduniden se pidió a Twitter que
aplazara las tareas de m antenimient o programadas para permitir a los
iraníes alcanzar el servicio de Twitte r y beneficiarse de su papel para
fortalecer la movilización (Ibíd, 2009), dar visibilidad a las reclamacio-
nes políticas y reformi stas, así como comunicarse a nivel internacional,
ya que las estadísticas de los m edios han co nfirmado que un cuarenta
con tres por ciento de los tuits sobre la elecciones eran de fuera de Irán
después de que las autoridades del país chiita registraran el acceso a
Twitter de los manifestante s, ya que los tuits inte rnos bajaron a un vein-
titrés con ocho por ciento del total de los tuits sobre las elecciones en
Irán (Ibíd. 2 009).
5. TWITTER Y EL CONFLICTO GEOPOLÍTICO MODERNO
ENTRE IRÁN Y ARABIA SAUDÍ EN ORIENTE MEDIO
Las tecnologías de la com unicación de cada época han ofrecido siempre
a Irán una ca pacidad tecnocomunicativa que aspira a obtener un papel
determinante en Oriente Medio, herramientas poderosa s para consoli-
dar sus estra tegias, para gestio nar su batalla por e l control con su a d-
versario de la zona. E s una tradición que se con solidó desde que la re-
pública iraní era un mero movimiento liderado por Jumeini en el exilio
británico. La convicción iraní en el poder de la comunicación se ha visto
llevada a la práctica por Teherán en su confrontación geopolíti ca con
Riad, el adversari o principal de la R epública Islámica en el mundo
árabe e islámico y e n Oriente Me dio.
En este contexto, la República Islámica Ira ní ha ampliado su uso de las
redes sociales y ha consol idado su interés en las prácticas comunicati-
vas tecnopolíticas, marca das por un protagonismo tecnocomunicativo
notorio de Twitter para consolidar su s estrategias discursivas de la do-
minación geopolítica.
La apuesta de Irán por Twitter para empoderar su frente de redes socia-
les en contra de Ara bia Saudí, está consolida ndo una tran sformación de
las estrategias de comunicación en la era digital, en cuyo ámbito las
‒ ‒
nuevas tecnologías de comunicación desempeñan un papel fundamental
en los asunt os internacion ales. Como se ha visto antes, Irán ha utilizado
Twitter en otros frentes, como la diplomacia con Estados Unidos, que
tiene una gran dimensión geopolítica, en la aspiración de superar los
efectos de las sanciones e imponer su legitimidad a nivel di scursivo y
plasmar su v ersión sobre la confronta ción geopolítica ante la opinió n
pública internacional.
El uso de Twitter por parte del Estado chiita es significativo, por otra
parte, en una zona de Oriente Medio donde más de 53% de sus ciuda -
danos utilizan dicha red, y donde el primer adversario de Irán, Arabia
Saudí, es el p aís con mayor uso de T witter y a nivel mundial e n relación
con el número de habita ntes. Arabia Saudí, igual que Irán, ha invertido
en las nueva s tecnologías para exportar su re ferencia religi osa (el wa ha-
bismo) al mundo árabe e i slámico como ha hecho Irán con sus in tentos
de exportar la revol ución islámica (E shkevari, Ziba y Tap per, 2006).
Estas son entonces las gra ndes consideraciones que condicionan la in-
versión de Irán en Twitter para poten ciar sus aspiraciones en la batalla
geopolítica con Arabia Saudí. Y como consecuencia de todo esto, en-
contramos e l creciente papel que está dese mpeñando Twitter en los
conflictos geopolíticos en Oriente Me dio al modernizar sus mecanis-
mos y frente s y transfo rmar sus dimensiones.
5.1 TECNOGEOPOLÍTI CA IRANÍ PARA INTERFERIR EN EL
MUNDO ÁRA BE
La importancia que otorga Irán a su pugna geopolítica en Oriente Medio
con Arabia Saudí se refleja en su gran em peño en la i nversión en po-
tenciar la estrategia de comunicación dirigida a responder a e sta aspi-
ración geopolítica, al producir un discurso tecnopolític o en una esfera
digital global copada por discursos también tecnopolíticos de sus ad-
versarios. El predominio en esta es fera pública y en las rede s sociales
relacionado con la con frontación entre Irán y Arabia Saudí, pasa por la
creación de un discurso te cnopolítico bien perfilado y diseñado por una
estrategia de comunicaci ón tecnogeopolítica potente, con la que se con-
sigue imponer los relatos y marcar la visibilidad para construir la legi-
timidad geopolítica.
‒ ‒
El septuagési mo Secretario de E stado americano, Pompeo, cuyo país e s
aliado de Arabia Saudí, e n su cuenta de Twitter de nuncia que Riad fue
el blanco de un ataque masivo de tuits iraníes mientras el pre sidente del
gobierno, Rouhani, y el Ministro del Exterior iran íes pretenden in volu-
crase en la di plomacia (Pompeo, 2019).
Uno de los tuits iraníes que criticaban a Arabia Saudí fue el d el Ministro
de Exteriores de la República Islámica, Ja wad Zarif, (Zarif, 2019), du-
rante el ataque de los ho uties del Ye men a las instalacione s petroleras
saudíes en se ptiembre 2019, lo que afectó al merc ado internacional del
petróleo y provoc ó una t ensa crisis e ntre Riad y Teherán , ya que l os
saudíes acusaron a los iraníes de estar detrás del ataque a sus instala-
ciones petroleras, y no solo los houties (los chiitas del Yemen).
‒ ‒
El tuit de Zarif fue apo yado por otros tuits que trasladan el mism o men-
saje crítico contra Arabia Saudí indi cando que este paí s no tiene nada
en común con Estados Unidos: ni religión, ni cultu ra, ni idioma, ni mo-
neda, ni comida, ni ropa, ni política.. ., pero reinvierten el petrodólar en
Estados Uni dos. Y eso es todo l o que cuenta.
Un tercer tuit iraní que mantiene la c rítica y el ataque a Arabia Saudí es
de una cuenta de Twitter a nombre de Semmanda Aalui, quien insinúa
que el país sunita está sujeto a control de otro s y sin indepe ndencia
(Allawi, 2019).
Un miembro saudí de SAPRAC, Com ité Saudí-americano de Relacio-
nes Públicas, llamado Salman al Ansari, surge con un ret uit para con-
testar al jefe de la diplomacia ira ní, Jawad Darif, a tacando su posición
y revelando lo que ha llamado e n el tuit « la s contradiccion es del res-
ponsable diplomático iraní » (Salman Al-Ansari, 2019).
‒ ‒
de las moscas electrónicas en bata llas de interés geopolítico y que se
libran en las redes sociale s. El fenómeno llamado moscas electrónica s
está dirigido por gobiern os y se con solidó despu és de la pri mavera
árabe, después de que estos gobierno s se dieran cuenta del p oder de las
redes sociales en los cambios políticos y en la movilización, así como
en la construcción de legitimidades políticas y discursivas (Ritzen,
2019).
Las moscas iraníes utilizadas en Orie nte Medio, de mayoría árabe, son
moscas que hablan en á rabe. Un estudio desa rrollado por la uni versidad
de Oxford titulado Iranian Di gital Interference in the Arab World (El
Swah, N.Ho ward y Narayanan, 2019) ha demostrado que los tuits ira -
níes dirigidos a la opinión pública á rabe están fo rmulados en lengu a
árabe y constituyen el catorce por cie nto del conjunto de los tuits ira -
níes, ya que l a lengua oficial de Irán e s el persa, aunque ten ga caligrafía
árabe.
Pero el interés mayor reside en que a través de sus moscas electrónica s
que tuitean en árabe se aspira a la posibilidad de desestabilizar la legi-
timidad de liderazgo político y religi oso de Arabia Saudí en la zona de
Oriente Medio, ya que e stas moscas iraníes se hacen pasar por c uentas
de Twitter de medios de comunicación c onocidos, así como cuentas
falsas de Twitter independientes para difundir noticias falsas con el ob-
jetivo de atacar a los opositores a la s políticas de Irán (Romm, 2018).
También, según el e studio de Oxford, Irán utiliza una red de t uits con
nombres seudónimo s registrados con datos ficticios para difundir su
propaganda digital en el mundo árabe, lo que demuestra que la función
de estas cuentas ficticias llamadas « moscas electrónicas » s e c e n t r a e n
atacar a Arabia Saudí (El Swah, Op.ci t, 2019).
Más de veintitrés mil tuits iraníes en árabe estaban dirigidos a varios
países árabes como Ara bia Saudí, Yemen, Palesti na, Siria y Libia, aun-
que la gran mayoría ha sido dirigida a Riad (más de seis mil) después a
Yemen y Gaza, con unos dos mil hashtag para cada uno (Lipin, 2019).
Los ataques masivos de t uits dirigidos por Irán a Arabia Saudí c omen-
zaron en el año 2011, concretamente con el inicio de la revuelta de la
primavera árabe. Irán ha a poyado las protestas de l os chiitas en Bahrein,
uno de lo s países del Golfo con go bierno sunita m ás leal a Arabia Saudí,
‒ ‒
pero con mayoría chií y que además se enfrenta c on el líder sunita a
través de gue rras en Yeme n y Siria en c uyos escenarios Ria d y Teherán
libran actualmente una guerra subsidiaria (guerra proxy )
en suelo ye-
mení. Una de estas cuentas que ha sido desactivada por Twitter por ser
harakatweet . Al comprobar su existencia en la red, sale como cuenta
suspendida.
En otras cuentas iraníes detectadas por Twitter mismo, exi stían varios
hashtag como #yemen
ﻦﻤﻴﻟﺍ
# o « freesaudiawomen » , « alsaudianet »,
como denunc ia este tuit de un ex perto saudí e n redes sociales. E stas
fueron desactivadas por Twitter y anuncia das en su informe (Rot,
2019).
La implicación de Irán en prácticas tecnopolíticas árabes masi vas de
aspiración geopolítica suscita muchas observaciones:
‒ Que el mundo árabe figura como el primer objetivo para Irán
en sus tuits d irigidos al ex terior.
‒ Que Twitter constituye una plataf orma que Irán utiliza para
lanzar su agenda geopo lítica en Oriente Medio.
‒ ‒
‒ El número de lo s hashtags dirigidos a Arabia Saudí refleja la
posición de este país sunita en el tablero de actores de la zona
en que Teherán libra batall as geopolíticas.
6. CONCLUSIÓN
Twitter es ah ora un componente importante de la geopolítica en Oriente
Medio y con ello las redes sociale s se han convertido en el nuevo frente
desde el cual se libra la batalla por la dominación y el liderazgo en la
región y el c ontrol de la zona.
También las convicciones sobre la importancia de Twitter, la red más
utilizada en Oriente Medio, concretamente en l os países del Golfo e
Irán, se consolidan de una forma sin precedentes entre los países de la
región. Irán y Arabia Saudí represent an de forma ideal un mo delo de
países rivales que luchan para lo grar el liderazgo geopolítico, en este
caso en Orie nte Medio, invirtiendo e n las redes sociales, y más co ncre-
tamente en Twitter.
Irán se ha be neficiado de su propia experiencia acumulada e n estrate-
gias de comunicación te cnopolítica desde que era simplemente un mo-
vimiento político, mientras se constituí a como gobierno y se convertía
en un Estado considerado, junto con Arabia Saudí, com o el país más
grande de la región. Ambos utilizar on la tecnología de comunicación
de cada etapa para consolidarse como país y aspirar a la domi nación y
al liderazgo político y religioso del mundo árabe e islámico. Hoy están
dando forma a un nuevo e xperimento con re specto al uso de la tecnolo-
gía de la comunicación de nuestro tiempo, e specialmente las redes so-
ciales, y más concretamente Twitter, para librar batallas geopolíticas.
La actual clase gobernante en Irán se ha esforzado por convertir Twitter
en una herramienta de alcance geopol ítico, también cuando se valió del
poder de Twitter para comunicarse con la opini ón pública americana
construyendo con el relato político qu e aportan l os tuits de los actores
diplomáticos iraníes un relato político y geopolítico en busca de legiti-
midad para sus arg umentos en contra de las sanciones impue stas sobre
su país y liderada s por Estado s Unidos.
Twitter ha cambiado los mecanismo s de la gestión de los conflictos
‒ ‒
geopolíticos en la región de Oriente Medio, com o lo demuestra la ex-
periencia iraní contra su primer opon ente, Arabia Saudí. Twitter en este
contexto no parece que haya solamente revolucionado las estrategias de
conflicto geopolítico, sino que ha afilado su acción tecnogeopolítica.
En este se ntido, la adopci ón de este medio en árabe por Teherá n en su
confrontación con Riad refleja la flexibilidad de di cho medio iraní para
filtrarse en frentes muy avanzados en el fondo del espacio del otro para
alcanzar la zona de control saudí, e n este caso, a la opinión púb lica.
Existen entonces mecanismos no tradicionales que aporta Twitter a las
batallas geopolíticas en Oriente Medi o, y más concretamente a l as ba-
tallas más calientes entre Irán y Arab i a Saudí. Esta mos ante unos me-
canismos modernos de la geopolítica que convierte las rede s sociales
en frente de la batalla geopolítica y Twitter en su principal herramienta
y en el núcleo de la acción tecnogeopolítica en esta zona.
7. REFERENCIAS
Carafano, J. (2018). “All A Twitter: Ho w Social Networking Sh aped Iran
Election Protest”. Recup erado El 20/09/2019 de Https://Xu rl.Es/Hhr0u.
Christopher J. G.; Lucas, J. C.; Sisco, T. S. (2 018).The Role 0f Twitter In The
2016 Us Election. Palgr ave. Usa.
Duncombe, C. (2017). “Twitter And Tr ansformative Diplomacy: So cial Media
And Iran–Us Relation s”. Intern ational Affai rs 93: 3.545- 562,
Doi:10.10 93/Ia/Iixo48 .
Faris, D. Y M. Rahimi, B.. (2015). Social Media In Iran: Politics And Society
After 200 9. Usa. University Of New York.
Halliday, F. (1996). “Arab s And Persians Beyond The Geopolitics Of Th e Gulf”.
En Cahiers D’études Sur La Médite rranée Orie ntale Et L e Monde Turco-
Iranien. Recuper ado el 20/09/2019 De
File:///C:/Users/Mh elm/Appdata/Local/Temp/Cemoti-143.Pdf .
Hasan, Y.; Eshkevari, Z.; Mir-Hossein i; Richard Tapper. (2006 ). Islam And
Democracy In Ira n: Eshke vari And The Ques t For Ref orm. New Y ork.
I.B.Tauris.
Lipin, Y . (2019) . «Social Media Us e By Ira n’s Sancti oned Of ficials Pose s
Dilemma For Us». Recuperado 29/0 9/2019. Https://Bit.Ly/3 5vdas3.
Mabon, S.. (2 016). Sa udi Ara bia A nd Ira n: Powe r And Ri val ry In T he Middl e
East. London And Ne w York. I. B. Tauris .
‒ ‒
Sreberny -Mohammadi , A. y Mohamma di, A. (19 94). Small Media Bi g
Revol ution: C ommunicat ion, Cul ture and T he Ira nian Rev olution.
London, Univ ersity Of Minnesota Press.
Zhou Zico ng, Roja Bandari, Joseph K ong, Hai Qian, Vwani Ro ychow dhury
(2018). «Information Resonance On Twitter: Watching Iran».
Recuperad o El 20/09/210 9 De
Http://Snap.Stan ford.Edu/Soma2 010/Papers/Soma2010_17 .Pdf.
Zweiri, M. (2016). «Iran and Political Dy namism In The Arab World: The Case
of Yemen». Dig. Middle Ea st Stud. Vol. 25, Nº 1.
«Heavy Rains Leave Provi nces in Northe rn Iran Inu ndated» (2 019). Recu perado
el 24/09 /2019 de https://Bit.Ly /2c4gcvs.
Abbas, W. (2014). “Las C omités electr ónicas O La Fabricación de la propaganda
Política En Eg ipto” (En Árabe). Recu perado el 15/07/2019 de
Https://N9.Cl/Wv7d.
Al Jazeera (2016). “El Movi miento Verde Iraní, Una Re volución Popular
Inacabada”. R ecupe rado El 1 4/10/20 19 de
Https://Www.Aljazeera.Net/Encyclope dia/ Events/2016/10/24/..
Azali, M. R. (2017). “Infographic: Face ook Usage Statistics In Ira n” . Techrasa.
Recuperado El 12/10/2019 de
Http://Techrasa.Com/2017/08/16 /Infographic-Facebook-Usage-
Statistics-Iran/ .
Esfandiari, G. (2017). “Iranian Politicia ns Who Use Twit ter Despite State Ban”.
Recuperado El11 /11/2019 de Https://Www.Rferl.Org /A/Iranian-
Politicians-Twitter-Ban/28 701701.Html
Frenkel, S. (2018). “Irania n Authorities Block Access To Social Media Tools”.
New York Times. Recu perado El 10/09/ 2019 de
Https://Nyti.Ms/2krrzln.
Keller, J. (2010). « Evaluating Iran's Tw itter Revolution». Th e Atlantic.
Recuperado El 12/10 /2019 Https://Bit.Ly/34hh4hz .
Mostaghim, R.; Etehad, M.. (2019). «I ran’s Former President Ahmadin ejad
Relies On Tweets To Help Maintain A Publi c Persona». R ecupera do El
18/11/2019 d e Https://Lat.Ms/2ozuoas
Rezian, J. (2019). “Can Twitter Get Back On The Right Side Of History?” The
Washing ton Post. Recuerado El 09/11 /2019 de
Https://Wapo.St/35urjuv.
Saadlou¸ S . (2018 ). “Iran And Inst agram: A Matc h Made In S ocial Medi a
Recuperado El 17/ 11/2019 De Https://Bit.Ly/2detaae.
“Social Media In Iran, Instagram, Telegr am And Twitter”. (2018). Recuperado El
23/09/ 2019 De Http s://Iranra. Com/Social-Med ia-In-Iran/.
‒ ‒
Titcomb, J. (2019). “Iran Bans In stagram - Where The President Has 2 Million
Followers”. The Telegh raph. Recuperado el 20/11/2019 De
Https://Bit.Ly/2qnq eav..
Redacción (2009). “Iran's Twitter Re volution”. The Washingt on Times
16/06/2009. Recuperado el 14/10/20 19, De Https://Bit.Ly/34hvho9.
Valero, M. J. (2 019). “Iran's Zarif Tweets Maps To Show U.S. Drone Was In Its
Air Space”. Recupe rado El 12/11/20 19 De Https://B loom.Bg/2oerclq
Institute of Peace. (2016). “Us Sailor Flap : Model For Dipl omacy?” (2016).
United States. Recuperado El 10/11/2019 De Https://Bit.Ly/2kn atgj.
«Saudí Electron ic Army Floods Twitter With Insults And Mistru ths After
Khashoggi ’s Disappea rance». Recuperado El 27/ 06/201 9 De
Https://Wapo.St/37zcstn.
Murthy, D. (2103). Twitter: Social Communication In The Twitter Age.
Cambridge . U.K.
Ritzen, Y. (2019). “It Exists To De mobilize Op position: How Twitter Fails
Arabs”. Al Jazeera. Recuperado el 19/08/2020 de
Https://Bit.Ly/2way e3p
Romm, T. ( 2018). “I ranians Mas quera ded as Forei gn Jour nalists To P ush
Political Messag es Online, New Twitter Data Shows”. Washington Po st
17/10/2018. Recup erado el 14/12/2019 De Https://Wapo.St/2rll3zp .
Rot, Y. (2019). “In formation Operations On Twitter: Principles, Process, And
Disclosure”. Recup erado El 19/11/2019 de Https://Bit.Ly/3 7zero.
“¿Qué Pasó En Charlottesville, La Ciudad Donde Se Desat ó La Violencia Entre
Supremacistas Blancos Y Manifest antes Co ntrarios E n Estados
Unidos ?”. BBC 14/08/2 017. R ecuperado el 10/ 11/201 9 De
Https://Www.Bb c.Com/Mundo/Media-40924085.
‒ ‒
C APÍTULO 14
CREADORES DE CONTENIDO Y NEOLIBERALISMO:
ANÁLISIS DEL DISCURSO DE YOUTUBERS
ESPAÑOLES EN RELACIÓN A
LA POLÉMICA DE ANDORRA
H ILARIO M OYA L ÓPEZ
Universidad de Sevilla
L UA V ÁZQUEZ R OMERO
Universidad de Sevilla
1. INTRODUCCIÓN
La reciente marcha del youtube r Rubén Doblas Gun dersen (ElRu-
biusOMG) ha resucitado el debate sobre la ida de numeroso s youtube rs
a Andorra y su eticida d. Este tipo de “emigració n” no es nu eva, pues ya
la realizaron con anterioridad otras personalidade s famosas como de-
portistas o músico s y, más recienteme nte, otros tantos youtubers . Aun-
que algunos han ofrecido diferentes explicaciones y razones de carácter
social, otros han alegado marchar para pagar una menor cantidad de
impuestos. En este co ntexto, nos ad entramos en el discurso más re-
ciente de diferentes youtubers españoles pa ra analizar qué razones se
exponen en público sobre lo que ellos mismos ha n calificado de exilio.
Asimismo, buscamos determinar el pa rentesco entre el discurso ofre-
cido por estos pro sumidores y el disc urso neoliberal , planteando la po-
sible función de los primeros com o herramienta d e difusión del neoli-
beralismo.
Los youtu bers son creadores de conteni do que tienen un amplio alcance
y rango de difusión. Estas condicione s los acercan a la posición de in-
fluencers sociales debi do a su gran infl uencia persuasiva (Weste nberg,
2016). Exist e todo un catálogo de con tenidos a la hora de visu alizar la
plataforma YouTub e, desde aquellos conocid os como gamers , pasando
‒ ‒
por divulgadores de política o algu nos que crean cont enido deportivo,
entre muchísimos más. Independientem ente del ámbito desde el que se
muevan, a través de sus c reaciones audiovisuales e xponen un contenido
que influye a sus e spectadores (Dellarocas, 2 003). Dicho conte nido no
es exclusivamente explícito, ya que los creadores de contenido también
lanzan mensajes implícitos (conscie nte e inconsci entemente) que pue-
den calar en su audienci a. No ob stan te, cuando surge una pol émica o
debate que da el salto al espacio mediático, el contenido que da a un
lado para dar paso a un mensaje explíc ito, como es el caso que nos atañe
en este estudio.
El amplio alcance antes mencionado pu ede ser de alto interés y utilidad
para el siste ma neoliberal a la hora de afianzar aún más su hege monía.
Este aspecto lo evide ncia Dellarocas (2003 ) cuando habla de cómo las
compañías usan a este tipo de influencers pa ra aumentar sus ve ntas. En
nuestro caso, el act ual debate sobre los cambios de residencia a Andorra
ofrece la posibilidad de emitir un mensaje a fa vor de la reducción de
impuestos y que alabe el i ndividualismo y la persona hecha a sí misma,
valores propios del ne oliberalismo. Desde este punto de vi sta, los
youtubers podrían servir de apoy o al sistema, legitimando sus ideas en-
tre su audiencia.
En este sentido, la relación entre el yo utuber y su audiencia puede en-
tenderse como una relación dialógica . Desde esta perspectiva, la inter-
acción comunicativa entre estas dos pa rtes supone un proceso esencial
en la formación de la identidad (Alejos, 2006). Así, la identidad puede
entenderse como social y relacional (de la Mata et al., 2015; Pérez To-
rres et al., 2018) y, sobre t odo, mediada por la comunicación.
2. OBJETIVOS
Recopilando toda la in formación del marco te órico anterior, podemos
plantear como hipótesis que los yout ubers funcion an como una herra-
mienta de difusión, en este caso, del sistema neoliberal, emitiendo men-
sajes en favor de este que calan y transforman la identidad de su au-
diencia. Es decir, se trata de un proceso complej o que legitima y forta-
lece la aceptación de este sistema.
‒ ‒
Suponiendo que estos prosumi dores prese ntan un di scurso a favor del
neoliberalismo, cabe esperar que en los me nsajes que analiz amos en
este estudio encontremos características y rasgos propios de e ste sis-
tema - desregulación fina nciera, derecho a la pro piedad privada , reduc-
ción de impuestos, individualismo, meritocracia, etc. (McChesney,
2001; Harve y, 2007).
3. METODOLOGÍA
Para cumplir con los obje tivos de este estudio es co nveniente proceder
con un análi sis del discu rso para extraer la información contenida en
los mensajes lan zados por estos pr osumidores . Si queremos es tudiar la
posible funci ón divulgativa de l os youtubers , debe mos estudiar su c on-
tenido. Por e llo, el método que a continuación se desarrolla parte y se
inspira en el análisis crítico del di scurso que, como señala Van Dijk
(2009), “tiende singularmente a c ont ribuir a nuestro entendimiento de
las relaciones entre el discurso y la so ciedad, en general, y de la repro-
ducción del poder social y la desigualdad, en pa rticular” (p. 15 2).
Podemos est udiar el discurso a través de su relación con su ent orno so-
cial. Los hablantes, al emitir un di scurso realizan una acción social con-
creta (de la Fuente, 2001). En e ste caso los youtubers difunde n un tipo
de contenido el cual pretendemos a nalizar, relacionándol o con el si s-
tema en el que nos encontramos: el neoliberalismo. Sin em bargo, el
contenido ne oliberal es algo que puede pa sar desapercibid o, como un
mensaje implícito. Para poder visualizar aquello inadvertido sirve el
análisis crítico del discur so (de la Fuente, 2001).
Los discursos sociales se construyen respecto a las caracte rísticas que
definen la cultura a la que pertenecen, por ello, a tra vés de estos discur-
sos se pue de mantener y reproduci r la ideologí a dominante (d e la
Fuente, 2001 ). Teniendo en cuenta esto, debemo s indagar qué caracte-
rísticas aparecen en los discursos de l os youtubers , y para ello, debemos
proceder con una extracción de categorías y etiq uetas para disec cionar-
los adecuadamente.
‒ ‒
Los discursos seleccionad os como objeto de análi sis pertenecen a cinco
youtubers diferentes. En la Tabla 1 podemos ver de sglosadas sus c arac-
terísticas, tanto del disc urso como del autor.
TABLA 1 . Nomb re y cara cterísticas de los discursos analizados y sus autores.
Discurso Formato Autor Ámbito Suscriptores
en YouTube
Sobre la polémica de An-
dorra
Comuni-
cado ElRubiusOMG Videojue-
gos 39,8 M
Sin título Entrevista
en TV TheGrefG Videojue-
gos 16,8 M
Defiendo al 100% a El Ru-
bius y su decisión de irse a
A
ndorra
Vídeo de
YouTube DalasReview Vlogs 9,95 M
ANDORRA Y LOS
YOUTUBERS
Vídeo de
YouTube Roma Gallardo Vlogs 1,48 M
RUBIUS SE VA a ANDO-
RRA y SE LÍA 🇦🇩
DESAHOGO
Vídeo de
YouTube
Wall Street
Wolverine Vlogs 402.000
Fuente: elaboración propia.
Los criterios que justifica n esta selección son l os siguientes:
1. Los autor es de dichos di scurso s se han manifest ado a fa vor
de la mudanza de youtube rs a Andorra. Algunos incluso re-
siden en este país o algunos co n similar presión fi scal. Es im-
portante con siderar este posicionamiento, pues en él es donde
creemos que se produce el discu rso próximo al neoli beralismo.
No es esperable encontrar un di scurso neoliberal en aquell os
que se manti enen neutros en el debate o contrarios a e sta pos-
tura.
2. Los autore s de dichos di scursos dispusieron en el momen to
de un importante altavoz para e mitir sus ideas, por dos mo-
tivos no excluyente s: bien disponen de un alto número de su s-
criptores en su canal de YouTube (p or ejemplo, ElRubiu sOMG
o DalasReview) o bien han di spuesto de una importante
‒ ‒
prosumidores señalados se han posicionado e n contra de
los discursos aquí a nali zados. Apa rece en Roma Ga -
llardo, Wall Street W olverine y Dalas Review:
Y después sale otro youtuber a decir que está aquí y que le gusta
paga r la mit ad y que i nclus o debe rían de pa gar más . Per dona
chaval, si tú crees que hay que pagar más, págalo tú voluntaria-
mente. (Roma Gallardo)
Me parece muy curioso los mora listas que van d iciendo lo que
haría n ellos si gana ran e se di nero. ( Wall St reet Wol veri ne)
Salen u n montó n de yout ubers súper mo ralist as, pero otro nivel
de moralismo barato, criticando que los youtubers se van a An-
dorra, porque, ay, qué malos que son los youtub ers que se van a
Andorra, que no están pag ando impuestos en España. (Dalas Re-
view)
‒ La izquierda. Se refiere a la izquierda política. La encon-
tramos en Wall Street Wolverine y Dalas Review:
Todo el sector de la izquierda se lleva las manos a la cab eza (...)
cuando realmen te deberían estar agradecidos. (Wall Street Wol-
verin e)
Es básicamente gente enchufad a por políticos, políticos de súper
izquierda, para observar a ver la d esigualdad... (Dalas Review)
‒ Socialistas . Aparece en los discursos de W all Street
Wolverine y Dalas Revie w:
A mí me vien e un socialista y me d ice ‹‹me voy de España, me
voy a tri butar a C uba o a Co rea del Norte›› y yo encanta do. De
verda d, enca ntado. (... ) Mejo r, uno menos tocan do los cojo nes.
(Wall Street Wolverine)
Es bási camente l o mism o que pasa c on el s ocialismo y to das esta s
payasa das. (Da las Revi ew)
‒ Comunistas . Podemos encontrarlo en Wall Street Wol-
verine y Dalas Review:
Si te quieres ir a Cuba vete, un comunista menos, qué maravilla.
(Wall Street Wolverine)
‒ ‒
¿Le va a decir ot ra gent e cómo tiene que vi vir el Ru bius? ¿ Qué
es esto ? ¿El comu nismo? (Dalas Review )
‒ Otras celebridades . Señala a otras personalidades famo-
sas que han criticado la decisión de ElRubiusOMG, el
único en el q ue encontramos esta etiq ueta:
Ese escrito r que habl a sobre “ el retroce so de Es paña” y l uego me
suelta un muy civilizado “put o niñato” o ese famoso ex jugador
de balonce sto que suelta a gritos insultos como “cabrón” y “a
cagar” r espondiendo al entrevistador qu e a su vez afirma (otra
difamación más) que yo he dicho que “España me rob a”. Por no
menciona r al vicep resident e del Gobiern o que me señala públi-
camente con el dedo retuiteando lo s insultos del mencionado ex
deportista) y otro largo etcétera. (ElRubiusOMG)
‒ Superiorida d basada en el capital. Se realiza una com para-
tiva basada e n el capital de dos pa rtes en la que se sitúa como
superior a la persona con mayor capit al, llegando a colindar
con el clasismo. Aparece en Roma Gallardo y Wall Street
Wolverine. Como nota aclaratoria, las dos citas a continuación
hacen referencia al uso de servicios públicos:
¿Pero tú crees que un tío que factura millones de euros va a venir
aquí a gasta r algo t uyo? ¿Pero t ú crees que necesita al go tuyo?
(Roma Gallardo)
...sabéis que nunca vais a ingresar cuatro mil lones de euros como
te puede in gresar R ubius al año (...) y pa ra queda r de buen os y
de decent es, decís que a vosotros n o os importarí a donar el 50%
de vuestros ingresos. (Wall Street Wol verine)
‒ Rechazo de inmigr antes. Se muestra una actitud intolerante
con la llegada de inmigrantes ile gales. Aparece en los discur-
sos de Roma Gallardo y Wall Street Wolverine:
¿Cómo pue de haber ge nte que se queje y que llori quee porq ue
esta persona (ElRub iusOMG) se quier a ir de España para pagar
menos imp uest os (...) y muc hos de esos se an los mism os que
aplauden la lle gada de gente c omo esta (vídeo e n el que ap arecen
inmigrantes)? (Roma Gallardo)
‒ ‒
Si vien en inmigran tes que no cotiz an en España, sí que tien en
derecho a una sanidad universal porqu e pobrecitos. Eso sí, como
decidas irte tú a Andor ra, ni se te ocur ra pasa rte por un cent ro de
salud. (Wall Street Wolverine)
‒ Emprendimiento. Roma Gallardo, TheGrefG, Wall Street
Wolverine y Dalas Revi ew hacen numerosas referencia s al
emprendimiento, tanto a través de la figura de los emprende-
dores, en los que incluyen a l os youtubers , como la de las em-
presas, siem pre en el ámbito privado. No se menciona la ac-
ción de empresas pública s. Se concreta a través de las siguien-
tes etiquetas:
‒ Como motor económico . Se presenta a l emprendimiento,
al emprendedor y a las empresas c omo figura esencial en
el funcionamiento de la economía d e un país. Aparece
en Roma Gallardo, T heGrefG, Wall Street Wolverine y
Dalas Review:
...y la gente que gana di nero l o que necesita el país es que se
queden . Que tribut en aquí , que d ejen su s cu artos, que esté n a
gusto, que g eneren riqueza, que g eneren trabajo, qu e generen d i-
nero, q ue paguen aq uí, que Es paña re caude di nero y te nga dine ro
para sustentar las cos as que real mente impo rtan. Y p ara sosten er
eso hace falta que la gente que gane mucho por ejemplo se quede
aquí. (Roma Gallardo)
¿Cómo podemos h acer para que las emp resas invier tan mucho
más dine ro aquí y genere n riqueza? (TheGrefG)
Porque quiere venir más gent e, quie ren ve nir más empresa s, se
genera riqueza den tro del país y, en proporción, estás ingresando
más. (Wall Street Wolverine )
En luga r de en señar a la gent e ‹‹oye, búscate las c osas, va mos a
montar todos co sas, vamos a aprender todos bien y vamos a ser
productivos›› (...) ¿qué ob tienes? Pues un a sociedad qu e espera
que el Estado se lo vaya pagando todo. (Dalas Review)
‒ Ahuyentar al empre ndedor. Se relaci onan las políticas
económicas del gobi erno español co n la dispersi ón de
los emprendedores a ot ros países con legislaciones
‒ ‒
fiscales más convenientes. Apa rece en Roma Gallardo,
Wall Street Wolveri ne y Dalas Review:
Lo que provocan con eso (recaud ación de impuestos) es que se
pire la gente que ha ganado din ero. (Roma Gallardo)
Si tú ves u n país qu e lo que p romue ve es el odio hacia las rentas
altas, s u pers ecució n, su crim inalización, incluso la ridiculiza-
ción del empr endedor, ¿por qu é te vas a qu erer qued ar? O sea, en
España el em prende dor está tota lmente maltratado y expoliado al
servicio de los burócr atas. (Wall Street Wolverine)
(...) l o que hacen es ago biar a las em presa s para que s e va yan
todas. (Dalas Review)
‒ Cuidar a l emprendedor . Se da importancia a que el Es-
tado cuide a los emprendedores para evitar su marcha a
otros países y no perder su aportaci ón económica, c omo
en el caso de los youtubers . Aparece e n Roma Gallardo,
TheGrefG, Wall Street Wolverine y Dalas Review:
Estamo s en un país que te c astiga cuand o las cosas te v an bien,
te castiga n cua ndo ganas dine ro y no te premia, no te cuida. Y a
la gente que gana diner o hay q ue premi arla. (R oma Gal lardo )
¿Cómo podemos h acer para que la g ente que empr ende, que no
tiene la oportunidad de irse fuera porque no tiene un trabajo como
el que tengo yo, que son autónomos, cuidarlos y acompañarl os y
fomenta rlos lo má ximo posi ble? (T heGrefG )
Joder, se no s está yendo esta gente, ¿por qué no les pon emos un
sistema fiscal a lo mejor específico para que no se vayan y nos
los quedamos aquí? ¿Les tratamos mej or? (Wall Street Wolve-
rine)
Panamá, que es un país con mucho s benefi cios fi scales, e special-
mente para montar una e mpresa, s obre todo si cobras en el ex-
tranjero . Y, en consecue ncia, Pa namá es u no de los países más
seguros de Lat inoamé rica , con más o portu nida d de neg ocio, con
un mont ón de ve ntajas. ( Dalas Re view)
‒ Meritocracia. Se re fiere al mérito de cada uno en la consecu-
ción de sus log ros, person ificándolo en la figura del youtuber
que ha ganado su dine ro a través de su trabajo y, por ello,
‒ ‒
puede hacer con él lo que quiera. E sta idea descansa sobre la
base de la c ultura del esfuerzo. Aparece en Wall Street W ol-
verine y Dalas Review:
El día que en tendáis que el dinero h ay que ganárs elo, que si que-
réis tene r contribuyentes hay que sedu cir a esos contribuyentes
(...) mi di nero l o tend rá el país que me t rate mejor. Competencia
pura y dura. Si quieres mi dinero, g ánatelo. (Wall Street Wolve-
rine)
No lo haces porque pienses que te vas a quedar en la cal le. Lo
haces porque a fin de cuen tas has llegado a ese estatus gracias a
esfuerz o y trabajo y un poc o de suerte tamb ién. Y si has teni do
suerte de cons eguirl o, ¿por q ué no ibas a conser varlo? (Dalas
Review)
‒ Antiestatismo. En e sta categoría se recogen las a firmaciones
en las que los auto res critican no solo al Estado español, sino
al Estado como una enti dad perjudicial y desfa vorable. Encon-
tramos esta categoría en l os discursos de Roma Gallardo, Wall
Street Wolverine y Dala s Review, la cual se concreta en la s
siguientes características:
‒ Impuestos c omo at raco al ciudad ano . Califican el cobro
de impuestos como un robo de dinero injustificado a la
ciudadanía. Apa rece en los discursos de Roma Gal lardo,
Wall Street Wolverine y Dala s Review, cómo se puede
apreciar en los siguie ntes fragmentos:
...te están quitando la mitad de todo lo que ganas par a mantener
a un Cong reso y a un Est ado de mafios os. (Rom a Galla rdo)
...un Estado que cad a vez te qu ita más d inero.... (Wall Street
Wolverin e)
Lo que haces e s reducir l a capacida d de al guien de alcanz ar mu-
cha riqueza personal, y no repartirla en sí, sino quedártela para el
Estad o para hace r sus chan chullos. (D alas Rev iew)
‒ Gestión estatal ineficiente . Defienden que la administra-
ción que se lleva desde el gobierno es inadecuada y poco
‒ ‒
eficiente. Se puede apreciar en el disc urso de Roma Ga -
llardo, Wall Street W olverine y Dalas Review:
Después de la dictadura , entr ó un estado de ma fiosos al que se-
guim os mant enie ndo. (Rom a Gal lard o)
Decís que a vosotros no os impor taría donar el 50% de vuestr os
ingresos a un Estado i neficiente... (Wall Street Wolve rine)
Juega con el dinero de t odo el mundo, hace lo que le da la gana,
porque tien e el monopolio ab soluto y nunca puede ir a ban ca-
rrota. Así de bonito es el gobierno. (D alas Review)
‒ Crítica a lo público . Lo s autores de estos di scursos se
oponen a las política s públicas. Aparece en Wall Street
Wolverine y Dalas Revie w:
Hay que q uitar mucho gasto público. (Wall Str eet Wolverine)
Esto (transferencias a otras administracion es públicas) se podría
estar ev itando. (Dalas Review)
‒ Chiringuitos . Se señala la creación de organizaciones,
administraciones públicas, etc., conocidas vulgarmente
como chiringuitos, en las que se desvía dinero de manera
injustificada. Aparece en los di scursos de Roma Ga-
llardo, Wall Street W olverine y Dalas Review:
Mantener a cientos de miles de políticos, ch iringuitos de comi-
siones y de mansiones ... (R oma Gallar do)
Burócratas que se dedica n a gene rar re des clientela res, chi ringui-
tos, boquitas agradecidas, paguitas por aquí, paguitas por allá,
empresas púb licas t otalmente inef icie ntes y admi nistraci ones pú -
blicas prescindib les. (W all Street Wolverine)
Los chiri nguitos s on cosa s que mont a el gobie rno co mo básica-
mente una pa yasada q ue montó r ecienteme nte: el Observatorio
para la I gualda d en el Dep orte. Es básicamen te gente e nchufada ...
(Dalas Review)
‒ ‒
‒ Defensa de la privatización . Ha y una actitud a fav or de
dejar a cargo del sector privado bie nes y se rvicios que
pertenecen actualmente a l Estado. Wall Street Wolve-
rine y Dalas Review:
Hay que pri vatizar muchas cu estio nes. (Wall Street Wol verine)
(sobre el gobierno) ...como no es una em presa privada que, si
juega mal c on su dine ro, va a la bancarr ota, sin o que es una em -
presa pública (...) y juega con el dinero de todo el mundo, hace
lo que le da la gana, porque tiene el monopolio ab soluto y nunca
puede ir a bancarrota. (Dalas Re view)
Descuido de la ciudadanía . Afirman qu e el gobierno ignor a las
necesida des de los go bernado s ya que le s son i ndife rentes . Roma
Gallardo, Wall Street Wo lverine y Dalas Rev iew.
A toda esa peña del Congreso les dais totalmente igual. (Roma
Gallardo)
...un E sta do qu e cada vez te qui ta má s di nero, que ca da ve z te da
peores servici os públ icos , que ca da vez derr ocha m ás di nero, que
cada ve z endeuda más a sus ciudadan os. (Wall St reet Wol verine)
Lo que haces e s reducir l a capacida d de al guien de alcanz ar mu-
cha riquez a pers onal. (Dalas Revie w)
‒ Entorno social. Esta cate goría se refiere a las raz ones de ca-
rácter social que alegan los prosumid ores sobre p or qué quie-
ren residir en un luga r u otro, incluy endo aspectos com o la
familia, las amistades o sus seguidores. Lo que encontramos
en los discur sos de ElRubiusOMG, Roma Gallardo, TheGrefG
y Dalas Review es un mismo argument o para dos conclusi ones
diferentes, que vemos reflejadas en las dos siguien tes etique-
tas:
‒ ‒
‒ Como argumento para residir en España . Aparece en el
discurso de Roma Gallardo y Dalas Review, tal y como
vemos en los siguientes fragmentos:
Si le cobra s un 25% de IR PF a l a ge nte q ue ga na m ucho dine ro
se va a que dar aquí p orque n o va a sacrific ar parte de su vi da, no
va a sacrificar la distancia con la familia, con los amigos, para
que no le ro ben este dinero. (Ro ma Gallardo)
Imagin o que lo ha hech o (queda rse en Espa ña) pues por c omodi-
dad, porque tenía la familia ahí, porque era el sitio donde siempre
conocía y ha bía vi vido to da la vida. ( Dalas Re view)
‒ Como argumento para residir fuera d e España . Aparece
en el discurso de El RubiusOMG y The GrefG:
...allí (Andorra) se encu entran la mayoría de mis amigos y com-
pañeros de profesión y q ue allí, por lo que me cuentan, puedo
salir a la calle tranquilo, hay se guridad y puedo estar en un en -
torno cultur al tranquilo y seguro… (ElRubiusOMG )
...yo he en contrado una vid a, una gente, un estilo de vida, una
seguridad, que, a mí, te lo digo de verda d, es lo que me hace a
día de h oy estar más co ntento en Andor ra. (The Gref G)
A continuación, a mo do de síntesis, se presenta m apa conceptual (Fi-
gura 1) en el que se conce ptualizan los resultados del análisis de conte-
nido de manera vi sual.
‒ ‒
FIGURA 1. Mapa conceptual de los cinco disc ursos analizados. En este esquema encon-
tramos que cada categoría viene englobada en un rectángulo, cada autor en un círculo, y
que las etiquetas aparecen sin encuadramiento s . A su vez, cada autor tiene asignado sus
siglas y un color que lo representa (morado: El RubiusOMG; verde: Roma Gallardo; amarillo:
TheGrefg; rojo: Wall Street Wolverine; azul: Dalas Review).
Fuente: elaboración propia.
‒ ‒
Por último, presentamos las seis estrategias de comunicación que apa-
recen en los discursos de estos youtub ers . Todas el las han sido usadas
mínimo por dos youtubers diferente s. Cabe mencionar q ue hemos en-
contrado otras que han sido descartadas po r aparecer en u n único youtu-
ber , como la manip ulación de d atos o las referen cias a celebridades
neoliberales. Así pues, el listado fina l de est rategias es el siguie nte:
‒ Relativismo moral asociado al capital. Consi ste en justificar
la marcha de otro s youtubers comparando su caso con el de
personas que marchan po r necesidad, alegando qu e son situa-
ciones similares y que, si se está de acuerdo con uno, se debe
estar de acuerdo con el otro. Es ta estrategia es utilizada por
Roma Gallardo, Wall Street Wolve rine y Dalas Review:
¿Cómo pue de haber ge nte que se queje y que llori quee porq ue
esta persona (ElRubiusOMG) se quiera ir de Esp aña pa’ pagar
menos imp uest os (...) y muc hos de esos se an los mism os que
aplau den la l lega da de gente como esta (in migra ntes)? (Rom a
Gallardo)
No pa sa abs olutam ente nada si t ú te f ormas en una uni versi dad
pública en ingenier ía y luego te vas a trabajar en Alemania por-
que hay mej ores sueldo s (...) Eso sí, si tú decides irte a A ndorra
porque para tu trabajo tienes un a mejor fiscalidad que te va a
permitir ahorrar más, eso está mal. (Wall Street Wolverine)
Esos que van tan de progresistas que sepan que están haciendo
la mism a lógi ca que usa la ge nte q ue, por ej emplo, no quie re
inmigrantes en su país porque los considera de otro país. (Dalas
Review)
‒ Falacia. Se expone un razonamiento en el que se utilizan ar-
gumentos de forma e rrónea, p or lo que la conclu sión ofreci da
es, en realidad, incorrecta. Esta e strategia es utilizada por
Roma Gallardo, Wall Street Wolverin e y Dalas Review. L os
siguientes fragmento s nos valen de ej emplo:
Resulta que, si la intención d e subir impuestos es, pues, recaudar
más dinerito y tener más dinerito para ayudar a la gente (...) lo
que provo can con eso es que se pire la gente que h a ganado di-
nero. (Roma Gallardo)
‒ ‒
C APÍTULO 15
LA POLARIZACIÓN IDEOLÓGICA A TRAVÉS DE LAS
REDES SOCIALES. ALTERIDAD Y EXCLUSIÓN
I RENE O RTIZ G ALA
Universidad Francisco d e Vitoria
1. INTRODUCCIÓN
La última década ha sido interpretada, por varios académicos de cien-
cias sociales y humanida des, desde la creciente polarización presente
en nuestras sociedades. Así, se ha entendido que una de las cara cterís-
ticas principales que permitiría interpre tar diferent es esferas de la vida
social era la polarización que operaba en ellas y construía dicot omías
entre las posturas represe ntadas. En su obra La transformaci ón de la
mente moderna Jonat han Haidt y Greg Lukianoff (2019) han ex puesto
algunos mec anismos psicológico s que participan en los procesos de po-
larización social y que tie nen efectos desastrosos en la salud mental de
los individuos q ue habitan estas com unidades.
La polarización se m anifiesta como fragmentación del teji do social en-
tre extremos que son presentados como antagónicos e irreconciliables
(Martín, 2003). Co nsecuentemente, se construye la imagen de un “no-
sotros” que vive en permanente tensión son los “otro s” y que, en ton o
mesiánico, anuncia que solo vivirá pl enamente cuando termine con la
amenaza. Se trata de una polarización afectiva o emocional que apela a
la necesidad de pertenec er a uno de los grupos enfrentados, de tomar
partido y de hacerlo c uanto antes. Las pe rsonas pasan a identificarse
con una de esas identidad es y odian y temen, cada vez más, la identidad
a la que se contraponen (Haidt y Lu kianoff, 2019). Lo interesante de
esta polarización a fectiva es que prod uce en términos nega tivos, es de-
cir, solo a través de la neg ación del otro se afirma, en tanto que rechazo
de lo negado , la identidad propia. Como ha n señalado l os investigado-
res Iyengar y Krupen kin:
‒ ‒
Antes de la era de la polarización, el favoritismo endogrupal, es decir,
el entu siasmo de los p artid ista s por su pa rtido o candi dato era la fuerza
motriz de la política. sin embargo, más recientemente, es la ho stilidad
hacia el otro partido lo que inclina más a la gente a participar (2018, p.
202).
La polarización se presenta a travé s de la construcción de la identidad
desde el no ; desde la negación de aquello que no se es o que no se quiere
ser. En el escenario estri ctament e político, eso ha sido llamado “parti-
dismo negativo” (Haidt y Lukianoff, 2019, p. 206-2 25), puesto q ue per-
mite subrayar que la adhesión a un cierto partido es resultado del re-
chazo del contrincante y no de las virtudes del partido ad herido. Esta
construcción de la identid ad basada en la negación de la alteridad, ade-
más, necesit a de la representación del otro desde una perspectiva abso-
lutista, es decir, desde una dicotomía i rreconciliable. Según Hai dt y Lu-
kianoff (2019), podem os encontramos tres meca nismos que operan para
crear la polarización social: el prime ro, la presentación de la fragilidad
de los individuos qu e forman la identidad a la qu e nos adheri mos, es
decir, la premisa de que “lo que no te mata te hac e más débil” (p. 4 3).
La segunda, el privilegio del raz onamiento emocional, q ue sugiere co n-
fiar siempre en los senti mientos propios y del gru po al que nos ad heri-
mos. Finalmente, la ló gica dicotómica de n osotros contra ellos, que
asume la división del mundo en térmi nos de “una batalla entre las bue-
nas personas y las malva das” (p. 89). En este cont exto, la polarización
se presenta a través de la fragmentación social en dos posiciones a nta-
gónicas e irreconciliable s.
1.1. L A PO LARIZACIÓN EN EL MARCO D E LAS RED ES SOCIALES
Las redes sociales ofrecen un es pacio de comunicación multidireccio-
nal (Moreno y Fue ntes-Lara, 2019). Esto tiene serias consecuencia s
para el paradigma de la comunicación, puesto que, al dejar de ser uni-
direccional, todos los integrante s pueden producir inform ación y tener
un cierto alcance. Esto, que con una lectura más o menos optimista
puede llevarnos a celebrar algo así como la dem ocratización de la in-
formación, tiene, n o obstante, alg unas consec uencias perniciosas que
no pueden ser obviadas. En primer lugar, que t odos los usu arios pro-
duzcan información, también a travé s de perfiles anónimos, provoca
‒ ‒
una sensación de nula o escasa responsabilidad de la inform ación pu-
blicada online. Además, a este hecho tenemos que sum arle el surgi-
miento de las fake news como la irrupción de u na información falsa que
contamina los térmi nos en los que se da el debate.
Estos procesos cond ucen a la pérdida de la verdad en el horizonte dis-
cursivo y a la adhesión de una ú nica postura que anula la po sibilidad de
verdad de la otra, qu e se presenta como antagó nica. Así, la toma de
postura o “identificación con un pol o supone alejamiento y total re-
chazo de la postura contra ria y de las perso nas que la defiende n en tér-
minos conceptuales, afectivos y co mportamentales” (Villa, Vel ásquez,
Barrera y Av endaño, 2020). En e ste sentido, se ni ega la posibilidad de
establecer un diálogo con la otra parte, con la s consecuencias de sastro-
sas que esto tiene para la comunidad, como v eremos más a delante. Lo
crucial aquí es, por tanto, resaltar el ca rácter excluyente q ue se produc e
a través de la pola rización. Como ha señalado Martín Baró (2003), se
construye un enemigo absoluto, al que se responsabiliza de t odos los
males y al que no se puede compre nder ni entender porque, en última
instancia, no tiene nada que ver con nosotros. Si n embargo, est os pro-
cesos se daban antes de l as redes soci ales, proceso s complejos de des-
humanización que ridicul izaban al otro, presentándolo como un indivi-
duo del que se podía conocer solo por su pertenencia a u n cierto grupo,
y que legitimaban su aniquilación re al o simbólica. Desde lu ego, las
noticias falsas ayudan a cumplir el objetivo de deslegitimar la voz del
otro, pero no solo, tambié n su representación exage rada, caricaturizada,
a través del uso de términos que no se correspond en con la re alidad,
contribuye a crear ese fantasma que debe ser combatido. De lo que se
trata ahora, conse cuentemente, es de examinar qué papel desempeñan
las redes soc iales en esta lógica dic otómica de exclusió n.
I .2. CÁMARAS DE ECO Y EXCLUSIÓN
Las cámaras de e co actúan com o espacios creado s dentro de una red
social que m uestran la in formación afín al usuario, que ha dado muestra
de su interés por la posición determinado tema. Sin embargo, e sto, en
sí mismo no sería un problema si no fuera por el hecho de que estas
cámaras de eco ay udan a reforzar la opinión que el usuario y a tiene.
‒ ‒
Así, se limita la riqueza de posiciones sobre un determinado tema y se
presenta una posici ón sesgada sobre el mismo. Lo que exami naremos a
continuación es cóm o este reforzamiento de la posición inicial se hace
a cualquier coste, pe ro sobre tod o de la pluralida d de perspectivas y
matices: es decir, se sim plifica el tema sobre e l que se lee par a reforz ar
la posición d e la que parte el u suario.
Por otro lado, es preciso subrayar el papel que desempeñan los ll amados
“filtros burbuja” que emplean las rede s sociales en sus motores de bús-
queda, “lo que lleva a los conservadores y a los progresi stas a matrices
morales más desvinculad as y respalda das por mun dos de información
mutuamente contradictori os” (Haidt y Lukianoff, 2019, p. 206). Se pro -
duce, entonces, un aislamiento electrónico de las personas a partir de la
información que con sumen, que terminan por servi r única y exclusiva-
mente de refuerzo a la opi nión previa del u suario. Es decir, no se trata
de información nue va que pueda modi ficar la información, puesto qu e
esta no está al servicio de los hechos, sino al servicio de reforzar la
opinión del usuari o. Así, e s importante incidir sobre la responsa bilidad
que desempeñan las rede s sociales en este proceso relativo a cómo se
comparte y se muestra la informa ción que l os usuarios consum en. Tal
y como ha se ñalado Eli Pariser en su libro Filte r Bubble: What Internet
is Hi ding fr om You (2011), el objetivo último de estos motores de bús-
queda es m ostrar a las perso nas historias que son más releva ntes para
ellos, en fun ción de su cercanía o de sus intereses previo s. Por ejemplo,
el algoritmo de Fac ebook es el responsable de seleccionar y o rdenar las
noticias que aparecen en cada perfil, es decir, el algoritmo es el que
asume la responsabilidad de prio rizar qué noticias aparecen en cada
cuenta cuando un usuario se conecta. De esta forma, las noticias que se
presentan al usuario están íntimame nte ligadas con búsquedas previas,
hasta que el algoritmo es capaz de anticipar la información que puede
interesar al usuario.
En este sentido, u n motor de búsqueda que es ca paz de anticipar y de-
terminar qué es más interesante para el usuario en función de sus in-
tereses previ os supone un reto para el acceso a una información plural.
Desde luego, este es un mecanismo que tiene que ser tenido e n cuenta
para explicar los procesos de polarizaci ón a los que hacemos referencia.
‒ ‒
Las redes sociales propic ian la endogamia de o piniones y de in forma-
ción a través de los filtros burbujas, lo que hace que los usuarios se vean
siempre refo rzados en sus opinion es y, además, se presente como si su
pensamiento fuera el dominante (Schuliaquer y Vommaro, 2 020). El
usuario, por tanto, se expone levem ente a arg umentos contra rios que
podrían producirle un rec hazo de su opinión inicial. En consecuencia,
se refuerza la distancia entre un grupo y otro, entre en dogrupo y
exogrupo que pa san a int erpretarse de forma este reotipada y caricaturi-
zada. Al no ofrece r la información que es contra ria a la opinión del
usuario, este tiende a asumir que la información que él consume es la
única veraz. Por otro lado, la informaci ón que consu me que es contraria
a su opinión se presenta de forma e stereotipada, a través del uso de me-
mes o en cla ve humorística, lo que ha ce que esta no sea t omada en serio.
Las cámaras de eco retroalimentan la opinión de l a que ya se partía e
impide el acceso a opini ón contraria, que podría hacer cam biar la opi-
nión original.
Así, por un l ado, las cám aras de eco favorecen el refuerz o de las creen
ideológicas propia s a la par que evitan ex ponerse a la i nformación di-
sonante con las propias o piniones y, por el otro, pr opicia la crítica y la
deslegitimación de la posición cont raria (Balán, 2013). Sin embargo, es
crucial resaltar cómo, para que esto se pro duzca, las re des sociales, a
través de las cámaras de eco y los f iltros burbuja, permiten la prolifera-
ción de noticias falsas (Choi, Ch un, Oh, Han y Kwon, 20 20). Además
del proceso señalado de polarización, las noticias falsas tienen un im-
pacto en el v alor epistemológico de la propia info rmación, que siempre
puede estar bajo un ha lo de duda y descon fianza. En este se ntido, es
determinante asumir que la misma visión ca ricaturizada que co nsume
un grupo sob re la informa ción del otro , se presenta de forma contraria.
En este contexto, el espectro de las noticias falsas se presenta como el
espacio que explica por qué hay diversidad de información, cuando,
como veremos a continuación, la cuestión es algo más compleja. De
esta forma, la pérdida de legitimidad de veracidad de los medios tradi-
cionales, gracias a las redes sociales y a formas alternativa s de recibir
información, es un arma de doble fil o que pue de ponerse al servicio de
‒ ‒
fines espurios, como sucede e n los procesos de polarización que esta-
mos describiendo.
2. OBJETIVOS
‒ Dilucidar los mecanismos que operan para produci r espacios
dicotómicos y antagónicos en las redes sociales y su traslado
a la vida offline .
‒ Examinar las narrativas empleada s para const ruir identidades
polarizadas que se expre san en la necesidad de negar y acabar
con la identidad anta gónica.
‒ Presentar el mecanismo de las cámaras de eco y de los algo-
ritmos de los motores de búsqueda que anticipan el interés del
usuario.
‒ Estudiar las consecuencias d e las cámaras de eco y de la ex-
posición sele ctiva a un único de tipo d e noticias, con las que
el usuario está de ac uerdo de antem ano.
‒ Exponer los riesgos para los procesos democ ráticos del pen-
samiento de grup o.
‒ Estudiar las caracterí sticas propias del diálogo dem ocrático y
presentar sus posibilidades en una sociedad polarizada a través
de las redes sociale s.
‒ Presentar algunas propuestas a firmativas para re ducir la vio-
lencia y construir teji do social basado en el don de la relación
y no en la exclusió n del otro.
3. DISCUSIÓN
Lo crucial para dilucidar nuestra cuestión es establecer si esta s dicoto-
mías son el resultado de los mecani smos descritos en la introducción o
si, por el contrario, han existido siem pre, pero fue ra del circuito de las
redes sociales. Sin emba rgo, como ya hemos anticipado, parece que
existen diferencias sust anciales que nos permiten inaugurar un nuevo
‒ ‒
proceso soci al del que todavía sabem os muy poco (Leven dusky, 2013).
La esfera pública de di scusión se am plía a las redes sociale s, lo que
hace que el diálogo no se establezca en pe queños grupos y con personas
conocidas, si no que ahora pueda da rse en una mayor dimensió n propi-
ciada por las redes sociales. En est e contexto, el sentimiento de perte-
nencia y de grupo se ac recienta (García y Valle, 2020). Parece pre-
miarse la adhesión a la opi nión del grupo al que se pertenece por e ncima
de la deliberación pa usada y atenta sobre la cuesti ón que se está tra-
tando. Como han sub rayado Haidt y Lukiano ff, las conse cuencias no se
hacen esperar y se pue den reconocer en “ el dogmatismo, el pensa-
miento de grupo, la mentalidad de cruzada y el antiintelectualismo”
(2019, p. 11 7). De esta forma, se ape la a una argumentación b asada en
la información que se consume que , como hemo s señalado, tiene el
sesgo de la nuestra cámara de eco, y que, consec uentemente, el otro no
tiene por qué consumir, lo que impide que se produzca un diálogo. Así,
es importante considerar este espacio multicanal y con audiencias acti-
vas, como las redes sociales, el privilegio que se da de la adhesión la
ratificación frente la deliberación (De Aguilera y Casero-Ripollés,
2018).
3.1. LOS FILTROS Y LA NEGACIÓN DEL OTRO
No es un juicio contrai ntuitivo señalar que esta r expuesto a un único
tipo de información, qu e refuerce y justifique las id eas que tenemos,
puede conve rtirse en un problema. Al desconocer el tratamie nto de la
información que co nsumimos que otros usua rios reciben, se reduce la
posibilidad de contacto. En este sentido, se presentan tres grandes pro-
blemas. El primero, el que alude a la fragmentación de la sociedad: una
sociedad en la que los i ndividuos no interactúan entre ellos sino solo
con aquellos con los que comparten op inión representa un desafí o para
la sociedad plural y múltiple. Un riesgo que acomp aña a este problema
es la creación de espacios delimitados en función de la ideología, los
gustos o los i ntereses. Un a vez más, esto, que no tiene por q ué suponer
un problema en sí mismo, sí representa un desafío para los mecanismos
de comprensión de los otros, puest o que se mantienen en espaci o sepa-
rados que no se tocan nunca, además de repre sentar un serio p roblema
‒ ‒
para las insti tuciones democrática s que se ba san, precisament e, en la
deliberación. El segund o problema es el que hace referencia a l a pro-
gresiva desa parición de inform ación diversa (Bornodaba, 2 020, p. 255).
Autores com o Sunstein (2 017) han subrayad o la importancia y el bene-
ficio social de la información diversa y plural. En este sentido, podría-
mos que decir que c uantas más voces y más puntos de vista a parezcan
representados en los medios de comunicación de nuestra sociedad, más
probable será que las opiniones y lo s puntos de vista de las p ersonas
sean menos sesgados. Finalmente, el tercer problema señalado po r
Sunstein es e l del deterioro de la libert ad de la ciud adanía. No se trata
solo de multiplicidad de medios, sino también de la libertad por parte
de los individuo s de consumir diferent es tipos de información. Así, las
cámaras de eco y las noticias falsas que se cuelan e n ellas podrían estar
limitando la libertad a la información de los ciuda danos y, en última
instancia, podría suponer una amenaza para lo s sistemas democ ráticos,
tal y como ha señalado la Organización de los Estados Americanos
(2018).
Estos proble mas no so n menores y d eben asumirse como un verdader o
reto que enfrentan las sociedades en la era de las redes sociales. Las
agendas de l os medios de comunicaci ón, la política y la públic a se han
visto influenciadas p or la desinform ación y las fake news . Esto no
quiere decir que e stos mecanismos sean nuevos, puesto que como re -
cuerda Waisbord, la desi nformación y las noticia s falsas ya existían an-
tes de las redes sociales (2018). Sin embargo, su proliferación en las
redes sociales sí ha ay udado a que estas se reprodujeran a may or escala
e incrementaran su impacto. Por tanto, no se trata de una nueva n ovedad
en sentido es tricto, sino más bien de un incremento relativo al alcance
de las notici as falsas y a su producción, que se h a visto multi plicada
puesto que c ualquier usuario puede producirla s.
A este proceso hay que añadirle un decrecimiento generalizado de la
confianza en los medi os de com unicación por parte de la opinión pú-
blica. Alimentada por algunos disc ursos políticos que han ayudado a
restarle credibilidad a los medios de comunicación, existe la opinión
generalizada de que l os medios de comunicación pueden difundir infor-
mación falsa o, en el pe or de los casos, se sgada y que, p or tanto, la
‒ ‒
información verdadera se puede enco ntrar en cualquier sitio, también
redes, publicada por personas anónimas. Así, comproba mos que, ante
un mismo he cho, la forma de narrarlo e s diversa, lo que p rovoca la sen-
sación de una pluralidad de epi stemologías que pone en jaque la idea
tradicional de la verdad. En consecuencia, la verdad a parece como una
de las posibles forma s de contar un cierto aco ntecimiento, pero no la
única (Waisbord, 2018).
Uno de lo s principales pr oblemas del traslad o de la disc usión p ública a
las redes sociales e s que se han tenido que traducir problem as comple-
jos a algorit mos que pu edan ser procesados, lo que ha impli cado su
simplificación (Morozov, 2015). Cua ndo hemos presentado el trabajo
del algoritmo q ue emplean los m otores de búsque da que no s presentan
la información hemos incidido e n el carácter que estos emplea n de pre-
sentar información con la que pre viamente el usuario está de acuerd o.
Sin embargo, es determinante preguntarnos: ¿c ómo sucede eso? ¿cuál
es el proceso a través del cual se filtra la informaci ón? Como señalan
García y Val le:
No conocemos las re glas e instrucci ones que estos los al goritmos] si-
guen p ara resolver los problemas planteados, es decir, desconocemos
los pasas que siguen para clasificar los datos y selecci onar la informa-
ción a partir de las cuales nos ofrecen unos resultados. T al es el cas o de
EdgeRank de Facebook y Page Rank de Google, que ho y son secretos
industriales valorados en miles de millones de dó lares (2020, p. 21).
Sin embargo, lo que sí sabemos e s que esto s algoritmos, que simplifican
la profundidad de la discusión, tiene n una gran responsabilidad en la
polarización y en el escaso espacio para la discusión reposada y cal-
mada. Como ha sido subrayado por Han, podría parecer que estamos
ante la creencia en la mesurabilidad y la cuantificabilidad de la era di-
gital (2014) que, trasladada de los algoritmos, se instala en la vida of-
fline (Floridi, 2014). E n consecuencia , la simplificación de la realidad
y de los problemas en términos de algoritmos impide comprender todos
los matices que están presentes en el la. Las decisiones que toman los
usuarios en las redes sociales se basa n en predicciones de estos algorit-
mos, lo que se ha nombrado como “cultura algorítmica” (García y Va-
lle, 2020; Finn, 2018; Striphas, 2015).
‒ ‒
Así, la simplificación de l os problemas ofrece información má s polari-
zada, más fácil de procesar, lo que propicia comportamientos ideológi -
cos y actitudes contrapue stas (Garrett, 2009). En este espacio, nos pa-
rece urgente devolve r la discusión pública al espacio público alejado de
los algoritmos y de las cámaras de eco que e stos provocan. Los form a-
tos digitales que hem os examinado no permiten la construcción de un
espacio para la discu sión, con los criterios q ue a continuación pasare-
mos a enumerar, puesto que los al goritmos, las cámaras de eco, los fil-
tros burbujas no son reconciliables con las necesidades que la propia
discusión tiene.
3.2. E L DIÁLOGO
¿Cuáles son las co ndiciones propias del diálogo? Según Ag uilar (2020)
podemos distinguir cuat ro requisitos q ue un diálogo debe te ner para que
este se produzca. En primer luga r, se trata de acceder a la alteri dad sin
intentar reducirla a las propias caract e rísticas, es decir, sin caer en la
autoproyección de incl uir al otro en nuestro propio horizonte de inte r-
pretación. Esto implica reconocer al otro en su radical alterida d, sin in-
tentar asemej arlo o hacerlo más p arecido a nosot ros. En segund o lugar,
esta primera caracte rística no debe implicar, bajo ningún concepto, la
autoanulación, es decir, l a autocancelación del yo que escucha bajo el
horizonte interpretativo del que habla. En tercer lu gar, se debe asumir
la irreductibilidad del otro, a saber, reconoce r que el otro, en su radical
alteridad, no puede se r negado ni deshumanizad o. Finalmente, en
cuarto lugar, se debe privilegiar la e scucha: se da ba dar prioridad a la
escucha del otro p or encima de la exposici ón de motivo s propios. La
escucha aparece como la condición ne cesaria para reconocer al otro en
su diferencia.
Estos requisitos, que pued en parecer sencillos, se vuelven de una gran
complejidad cuando intentamos trasla darlos a las redes sociale s y a la
creciente polarización que hemos señalado. Las cámaras de eco impi-
den que se produzca la e scucha atenta del otro (Fiorina, 2 016), lo que
permite que, al representarlo como otro inconmensurable con el que
tengo poco o nada que ver, se mante nga una di stancia insalvab le. Los
valores democráticos im plican la escucha del otro y su respeto, siempre
‒ ‒
Vargo, C. J., Guo, L., & Ama zeen, M. A. (2018). The agen da-setting power of
fake news: A bi g data anal ysis of the online medi a landsca pe from 2 014
to 2016 [El poder de las noticias falsas para la agen da setting: un análisis
de big data de los medi os online des de 2014 hasta 201 6]. New media &
society, 2 0(5), 20 28-2049. SAGE Jo urnals
Villa, D., Velásq uez, N., Barrera, D. y Av endaño, M. (2020). El papel de los
medios de comunicación en la fa br icación de recuerdos, emociones y
creencias sobre el enemi go que facilitan la polarización política y
legitiman la violen cia. El Ágora USB, 20(1), 18-49. Universid ad de San
Buen aventur a
Waisbord , S. (2018). Tr uth is What Ha pp ens to News: On Jo urnalism, Fake
News, and Post -Truth [La ve rdad es lo que sucede con las no ticias: sobre
periodismo, noticias fa lsas y posverdad]. Journalism studies, 19( 3),
1866-18 78
Wolton, D. (2006). Salvemos la co municación: aldea global y cultural: una
defensa de l os valores democrátic os y la coha bitación m undial. Gedisa
Wolton, D. (2011) . Informar no es comun i car . Contra la ideolo gía técnica. Gedisa
[Document text truncated for crawler view.]