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María de Molina en la Historiografía y la Literatura

Carmona Ruiz, María Antonia

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María de Molina en la Historiografía y la Literatura Universidad de Sevilla Introducción El importante aumento de los estudios relacionados con la mujer en la Edad avance en esta disciplina1. La riqueza de los resultados y la diversidad de enfoques metodológicos es notable, lo que ha permitido el desarrollo de un debate científico que queda patente en las innumerables reuniones académicas que se han ido lle dievalistas que se ha acercado al conocimiento de la vida y el pensamiento de las mujeres en época medieval, sus actividades, sus relaciones, su presencia en la vida lidadas en la historiografía sobre la mujer es la dedicada a su relación con el poder, y en concreto con la monarquía, tanto en la península ibérica como en otros terri torios europeos. Ello explica la proliferación de estudios sobre esta temática que, lejos de entender a las mujeres de la realeza y la alta aristocracia como meras he rramientas de la autoridad de los varones que las rodeaban, centran el foco de aná lisis en su actuación y el contexto en que vivían, poniendo de manifiesto su valor político y las formas en que ejercieron el poder2. Son abundantes los trabajos que http://orcid.org/0000-0003-1085-693X 1 2 actualmente se están realizando relacionados con lo que ha venido a denominarse como queenship, traducido por algunos como reginalidad. Sin embargo, parten de un importante obstáculo, como es la escasez y dispersión de las fuentes documen tales y la parquedad de estas a la hora de referirse a las soberanas medievales. No obstante, considerando el tratamiento que en general se daba a las reinas consortes, que prácticamente eran casi exclusivamente un nombre que aparecía consignado en momentos muy concretos de la historia del reinado de su marido, básicamente la celebración del matrimonio y el nacimiento de la descendencia, la figura de doña María ha tenido una mayor transcendencia que otras reinas me dios, y ha sido utilizada como modelo ejemplar y sujeto preferente en numerosas obras artísticas y literarias. Además, hay que destacar la excepcional unanimidad con que cronistas, historiadores y literatos han ensalzado y elogiado la figura de María de Molina, resaltando su gran habilidad negociadora, su constancia y energía, lo que permitió mantener el prestigio de la Corona y la autoridad real, consiguiendo consolidar su dinastía y mantener la integridad del reino. nados de su marido, su hijo y su nieto, algo que fue especialmente ensalzado en la cronística castellana coetánea que creó el arquetipo de la reina llena de virtu des y valores, por lo que ha tenido el privilegio de protagonizar una significativa cantidad de obras de teatro y novelas y convertirse en el prototipo de la prudencia La reina doña María en la cronística medieval. La creación de un arquetipo historiográfico Doña María de Molina tuvo a lo largo de su vida un notable protagonismo político, algo que fue especialmente manifiesto durante la minoría de edad de su hijo y su nieto. Ello explica que en casi toda la cronística peninsular de la época encontremos algunas alusiones hacia su persona, siempre con respeto y considera to de crónicas que fueron elaboradas durante el reinado de Alfonso XI, atribuidas a 3. En 3vid. Moxó, El patrimonio dominical. María de Molina en la Historiografía y la Literatura 27 este ciclo cronístico, conocido como Crónica de los tres reyes, o de los cuatros reyes, si se incluye la de Alfonso XI, las menciones a la reina son innumerables y siempre elogiosas, contribuyendo con sus textos a la mitificación de la reina, convertida en paradigma del buen gobierno. De hecho, la imagen que proyecta toda la historiografía y literatura. En estas crónicas la reina se presenta siempre como una mujer poderosa y llena de virtudes, además de contar con una capacidad política encomiable. que está claro es que fueron redactadas por alguien muy vinculado a la corte de Alfonso XI con la clara intención de justificar los derechos dinásticos del monar ca4, convirtiendo a doña María en la gran defensora de su linaje. De hecho, es tal su importancia en esta obra, que en algunos momentos se convierte en su prota gonista absoluta . Dentro del programa de propaganda política que el cronista desarrolla, aparece siempre como la garante de la monarquía, apoyo continuo de su marido y defensora a ultranza de los derechos dinásticos de sus descendientes, enfrentándose con todos los medios que tiene a su alcance de los que intentaban socavar el poder real y desmembrar el reino. Frente a ella, presenta la actuación de una serie de personajes ambiciosos y egoístas que, buscando el beneficio per sonal, no dudan en perjudicar al reino, una nobleza destructiva contra la que la reina tiene que luchar con las pocas armas que como mujer tiene: la prudencia, la sensatez y la templanza, actitudes que puede desarrollar gracias al apoyo de los concejos castellanos. Así pues, nos muestra a una reina que destacó por su inteligencia, su capacidad de gobierno, su calidad diplomática, su piedad y reli giosidad, que actuó siempre en beneficio y en defensa de la Corona y de su linaje, buscando la legitimación de su hijo y la estabilidad política durante las minorida des de edad. Construye una imagen de la reina que se ve perseguida y calumniada por sus familiares y por los ambiciosos nobles, convirtiéndola en una heroína, un preciso modelo de ficción para defender un pensamiento político claro: otorgar legitimidad al linaje . Este programa de propaganda política hace que el cronista maquille los da tos, dándole a la reina un protagonismo mayor que el que tuvo en realidad. Así, 4 Arias Guillén, The Triunph of an Accursed. 13. Sobre estas ideas vid. Senador en su antagonista, minusvalorando su posición y su labor política, con la intención de ensalzar la labor y función de la reina. De hecho, en su narración gido en ninguna otra fuente, y de ser verdad, de facto esto no llegó a producirse, tutor, como queda consignado en los diplomas en que la reina aparece solo como madre del monarca7.También hay continuas justificaciones de algunos de sus ac tos, que podrían considerarse perjudiciales para el reino, pero que en manos del cronista son siempre entendibles y en beneficio de la Corona. Así, por ejemplo, la reducción de los territorios reales en beneficio de la nobleza es algo que nun ca reprueba y que siempre considera un mal menor en beneficio del reino y de reinado de Alfonso XI, llama la atención el tratamiento a veces muy negativo correr aquellos monarcas que se rodeaban de malos consejeros que actuaban en beneficio propio mediante la manipulación de la voluntad del rey, algo que el propio Alfonso XI pudo experimentar. la creación del mito, las cualidades de la reina quedaron también de manifiesto en otros textos cronísticos de la época, si bien de una manera más breve y tangencial. con una actitud siempre elogiosa hacia doña María, a la que califica de ilustre reina tudes, entre las que se encuentra la prudencia, la discreción, la capacidad de nego ciación, la sabiduría y la piedad9. Entiende que, gracias a su tenacidad, pudo salvar los peligros que sufrió el reino de Castilla, consiguiendo mantener a su hijo en el 10. También en los Hechos de don Berenguel de Landoria, arzobispo de Santiago, hay una pequeña mención a doña María, a la que se denomina regina Castelle illus- 7 Este episodio no es recogido en ninguna otra crónica de la época, por lo que podría ser Crónica, 9Crónica, nos 10 Crónica, María de Molina en la Historiografía y la Literatura 29 tri11, destacando su grandeza12, y su humildad. Cuenta la entrevista que el arzobispo Felipe. En ella el autor de la crónica destaca especialmente su humildad y capaci dad negociadora, lo que permitió la resolución de la disputa13. su Libro de las armas o de las tres razones, en que menciona su encuentro en dó el cuidado de doña María, ca só cierto que lo avrá muy grant mester, et que fallará muchos después de mi muerte que serán contra ella14. Igualmente encontramos alguna información sobre la reina en la cronística de los reinos vecinos, aunque de una manera más limitada, ya que estos textos tratan los acontecimientos castellanos solo en función de su relación con los pro pios. Así, frente a la obra de Ramón Muntaner, que solo alude a la reina en una escueta frase para reseñar su presencia en las fiestas que en 1291 se celebraron en la Crónica Geral de Espanha de 1344, hace numerosas referencias a su ac ción política, dedicándole incluso algunas alabanzas: aquella reina doña María, muger del rey don Sancho, fue muy buena dueña e fizo muchos altos fechos. E mucho amada de su marido por la su grand bondat . María de Molina en las Historias de los siglos XV al XIX A través de la línea historiográfica que proponía historiar el conjunto de la nistas iniciaron historias generales que con frecuencia no llegaron a concluir. 11 Hechos de don Berenguel, cap. 33. 12 per domnam reginam enceniatus magnifice, prout decebat celsitudinem regiam et talis ac tanti uiri personam. Hechos de don Berenguel, 13 Hechos de don Berenguel, 14 Obras completas Muntaner, Crònica, cap. 177. De Afonso X a Afonso XI 30 ra elogiosa, exaltando sus virtudes y su capacidad política. Así, Diego Rodríguez Compilación de todas las crónicas de España la imagen de una reina llena de virtudes, comparándolas con las de la 17. Siguiendo básicamente a Fernán Sánchez de mente por haber utilizado una versión incompleta de la Crónica de Alfonso XI: Se puso a todas las guerras e por su consejo e discreción con el ayuda de Dios, sus enemigos e del rey su fijo non preualescieron en lo que auían comencado e cuidaua fazer… En este tienpo esta Reina se dio a tanta abstinencia e pobreza, segund que más largamente en su corónica se recuenta que non tenía baxilla de plata, saluo en vasos de madera e de tierra comía, e en vidrio beuía. E así lo continuó por mucho tienpo por soplir e continuar a las expensas e gastos que los caualleros en defensión del Rey su fijo fazían. E después que las guerras fueron cesadas antes e después biuió muy casta e virtuosamente e regió e gouernó los regnos muy bien en el tiempo que ella fue tutora . También en su Valerio se refiere a la reina, donde, además de incidir en su ca pacidad política, con la intención de ejemplificar la virtud de la pobreza ensalza su austeridad19, y para elogiar la fidelidad que mantuvo a su marido como viuda, Fue firme en guardar el amor que ouo con su marido e la lealtad que deuía a su fijo que non quiso otro marido, bien paresce que plogo a Dios dello, pues en tan breue tiempo Dios libro a ella e a su fijo de sus enemigos20. De forma encomiástica, aunque de manera más sucinta, nos la presenta Novenario estorial al decir que: conosçiendo commo la reyna dona María su mujer era de grand entendimiento 17 Et esta noble reyna doña María fue semejante en su bondat e virtudes a la muy noble e virtuosa reina doña Berenguella su abuela. Rodriguez de Almela, Compilación Así, en la versión vulgata de la Crónica no se recoge la muerte de la reina ni los sucesos que acaecieron entre 1321 y 1323, vid. 19 Rodriguez de Almela, Valerio 20 Rodriguez de Almela, Valerio María de Molina en la Historiografía y la Literatura 31 dióle la tutoría del infante don Fernando su hijo e dióle la guarda de todos sus reinos, que lo toviese todos hasta que oviese hedad conplida21. De manera expli cativa en una glosa marginal se hace referencia también a su excelencia22. ce en su Crónica abreviada es bastante parca. De hecho, solo hace dos breves noticias, consignando su descendencia y su intervención en Alfaro para evitar ficación de la reina23, algo que puede sorprender teniendo en cuenta el carácter ejemplarizante de esta obra24. En cualquier caso, son muchos los cronistas que destacan sus virtudes, Adiciones Genealógicas, cuando se refiere al infante don Enrique explica que se hace mucha cuenta en la crónica del Rey D. Fernando Quarto su sobrino, especialmente en tiempo de la noble Reina Doña María, mujer del rey D. Sancho, madre del dicho infante D. Fernando e su tutora, donde paresce cuánta virtud y constancia ovo en ella . En el intento de crear una Historia General de España, en la que se historiara Compendio Historial doña María figura como personaje protagonista del relato, especialmente en los salza continuamente la labor política de la reina, destacando su prudencia, discre ción, valentía y capacidad diplomática, halagándola con apelativos como excelente princesa o abrigo de los reinos de Castilla y León27. obra magna, los Anales de la Corona de Aragón, y aunque esta se centra espe 21 Fernández de Mendoza, Novenario estorial, fol. 492v. 22 Casó el infante don Sancho con doña María, fija del infante don Alfonso de Molina. Esta infanta doña María fue eçelentísima persona e quien leyere lo que pasó en la estoria de su fijo y del nieto lo fallará así. Fernández de Mendoza, Novenario estorial, fol. 471v. 23 Crónica abreviada, 24 Moya García, Edición y estudio, Galíndez de Carvajal, Adiciones Genealógicas Garibay, Compendio Historial, p. 223. 27 Garibay, Compendio Historial, 32 cialmente en la historia del reino aragonés, recoge profusa información del resto de los territorios peninsulares y especialmente de Castilla, dejándonos un relato sobre doña María bastante completo en que igualmente nos destaca su excelen cia, su prudencia y su habilidad política en su defensa a ultranza de Castilla. Así, por ejemplo, comenta su capacidad de aglutinar a todas las fuerzas políticas del reino en prevención de un posible ataque de Aragón en connivencia con el infan te don Alfonso de la Cerda Guzmán que defendiera Tarifa29. Al igual que en texto de Rodríguez de Almela su Crónica de’el rei D. Diniz, deteniéndose especialmente en las cuestiones relaciona das con la política lusa. Entre sus fuentes, además de documentación original que a veces transcribe, reconoce haber utilizado también la cronística castellana30. Da a fin de resolver los diferentes problemas que se produjeron durante su gobierno. boraba su Historia de España31. Destinada a la formación de Felipe III, y con un afán moralizante, consiguió conectar los acontecimientos civiles y eclesiásticos con la biografía de los monarcas hispanos, alabando a los buenos reyes y juzgan do con dureza a los malos, recogiendo en ella todas las crónicas e información histórica que pudo recopilar a lo largo de su vida32. Al referirse al reinado de doña lo que no quita para que, en alguna ocasión, expresara su propia opinión sobre la falta de capacidad de gobierno de las mujeres. Así, en la disputa sobre la tutoría Las reinas, por ser mujeres, no eran bastantes para cosas tan graves, bien que todos entendían su autoridad y favor sería de gran momento a cualquiera parte que se arrimasen, dado que no se concertaban entre sí, como nuera y suegra33. Anales, lib. 29 Anales, lib. 30 , Crónica 31 Historiae de rebus Hispaniae libri XXV, traducién Historia de España. 32 33 Mariana, Historia de España, María de Molina en la Historiografía y la Literatura 33 por ser mujer era de muchos tenida en poco; parecíales no tenía fuerzas bastantes para peso tan grande34. Sin embargo, nunca dejó de reconocer la valía de la reina como gobernante, a la que, a la hora de narrar su muerte, definió como amparo que fue de todo en tiempo de tres reyes y honra de Castilla . las siguientes centurias. Generalmente fueron compendios elaborados por segui dores de la obra de Mariana, en los que obviamente se incluyó la época medieval de una manera más o menos profusa . En relación con el periodo que tratamos, y aun reconociendo la capacidad de gobierno de doña María, convirtieron a veces su actuación en una mera anécdota. Tendremos que esperar a la segunda mitad del siglo XIX para que al hilo de las transformaciones políticas que se estaban produciendo en España y con el fin de construir una memoria colectiva y un pa ros tiempos hasta la época más reciente, con un claro afán didáctico y como he rramienta de construcción de un futuro mejor37, considerando la historia como un género literario, pero sobre todo un instrumento político para la consolidación del Estado nacional, una historia filosófica con mensajes políticos claros. Entre las diferentes obras que se escribieron en este momento, hay que destacar la Historia General de España de Modesto Lafuente, cuyo primer volumen se publicó en una mujer fuerte, única que en tres reinados consecutivos había impedido con su brazo siempre aplicado al timón y al remo que acabara de naufragar el bagel del Estado, combatido por tan recias y continuas borrascas . También Dionisio Aldama y Manuel García González publicaron por esas mismas fechas su Historia General de España, en la que la providencia divina y la fatalidad están muy presentes, así como la he roicidad de algunos personajes. Uno de ellos es doña María, de quien, además de alabar su buen juicio y capacidad política, destaca un aspecto de la reina que en otros casos pasan más desapercibida, como es su faceta caritativa, representada 34 Mariana, Historia de España, Mariana, Historia de España, 37 Lafuente, Historia General 40 Toledo . Su propuesta ha sido el punto de partida de trabajos de otros autores, a través de la cronística y la literatura de la época, el grado de participación de doña María en la formación de esa idea y las motivaciones políticas por las que se representó de esa manera . como Leonardo Funes, que considera que algunas de las obras que se han consi derado producto de la corte real fueron de producción nobliaria fundamentadas en una larga tradición de textos prealfonsinos continuada tras el reinado de Alfonso X y que considera el reinado de Fernando III como una época dorada importancia a los intelectuales toledanos en la elaboración de esa teoría política . Entre los diferentes aspectos que se han tratado relacionados con la reina des tacan principalmente los vinculados al ejercicio del poder, ensalzado especialmente en las biografías que se han publicado, pero también en algunos artículos realizados destacan sus dotes como mediadora y conciliadora a fin de conseguir que su prin cipal interés, la salvaguarda de su linaje, se cumpliera . Más innovadores son los estudios que buscan analizar la construcción del arquetipo de la reina a través de la la creación del relato historiográfico de la reina . Historia de la prosa castellana North, The Constructions. Linehan At Edge, p. 13. Theaurum María de Molina en la Historiografía y la Literatura 41 Asimismo, se han realizado varios trabajos que analizan el mecenazgo de , mientras que los de Salustiano Moreta o Mª del Mar Graña se centran en estudiar la vinculación de doña María través de la elaboración de una semblanza de reyes . Del mismo modo, varios autores han expresado la importancia de la reina en la creación del Caballero Zifar , y su relación con el programa artístico de la época . Más específico es el trabajo dedicado a analizar someramente su testamento , o el que realizó Rica Amran, centrado en estudiar el papel que tuvo doña María en la resolución de los conflictos que había entre las comunidades judías y la Corona castellana . María de Molina como sujeto literario en la época medieval El protagonismo político de doña María de Molina durante uno de los mo ratura en una verdadera heroína, protagonizando obras pertenecientes a todos los géneros literarios desde prácticamente el mismo momento en que le tocó vivir. Así, aunque de manera muy tangencial, queda reflejada en el Poema de Alfonso Onceno en el entorno del propio monarca, posiblemente por un tal Rodrigo Yáñez . En él aparece la reina en unos cuantos versos relacionados la reina con sus malas acciones: Catalán, Poema de Alfonso XI, p. 32. Catalán, Poema de Alfonso XI, p. 33. 42 Por fecho de tutoría Non se podíen avenir: La reina doña María Este mal fiz de partir […] A la reina pesó fuerte De que vio tal pestelencia E acuitóle de muerte Una muy fuerte dolencia Non sopieron melezina E Dios la quiso llevar: Finóse y la reina, ¡Dios la quiera perdonar! La reina fue finada E ya en las Huelgas yaz: Su alma bien heredada Sea con Dios Padre en paz . Más importante son las referencias que se hacen a la reina en el Libro del caballero Zifar más de considerar el patrocinio de esta en su elaboración, algunos autores sugieren que se podría haber realizado como un espejo de príncipes que hubiera servido para 70, si bien, para otros cumple una función más inmediata para la reina, que es la de apoyar su legitimidad como gobernante de Castilla y León y, más ampliamente, para fomentar actitudes positivas hacia el liderazgo femenino71. En cualquier caso, esta obra tiene una clara intencionalidad política, y no hay duda de que contribuye a esa idealización de doña María que encontramos en la cronística de la época, algo claramente manifiesto en el prólogo, en que es descrita como una mujer llena de virtudes: fue muy buena dueña e de muy buena vida e de buen consejo e de buen seso natural e muy conplida en todas buenas costunbres e amadora de justiçia e con piedat, non argullesçiendo con buena andança nin desesperando con 70 Gomez Redondo, Historia de la prosa, vol. 2 pp. 71 North, El caballero de Dios. María de Molina en la Historiografía y la Literatura 43 mala an [f.2v] dança quando le acaesçía, mas muy firme e estable en todos los sus fechos que entendíe que con Dios e con razón e con derecho eran72. El autor de este libro de caballería fue posiblemente el canónigo toledano Ferrán Martínez73, que se inspira en varios episodios históricos para elaborar su relato, pudiéndose hacer un paralelismo entre las adversidades que vivieron María de Molina y su hijo, con las que se presentan en este relato74 ceso que posiblemente esté basado en la situación que vivió la reina, ya que se cuenta la actuación del rey Tabor, un niño de ocho años, enfrentado a los nobles que estaban encargados de la regencia, con un claro paralelismo con la realidad del rey, pese a la oposición de algunos magnates . y María de Molina tamente a la reina77. de hecho, Gómez Redondo, vinculando este relato al “mo la minoridad de su hijo, mantener su pensamiento a lo largo de ese turbulento más efectivo de los modelos regalistas de la Edad Media, sólo comparable al de Isabel de Castilla, que por algo fue también lectora de este entramado político y . La dramaturgia al servicio de la reina Tendrán que pasar unos siglos para que la literatura vuelva a utilizar a nues tro personaje, y será Tirso de Molina quien, en su drama histórico titulado La prudencia de la mujer, realice un retrato de la reina magnificando su figura. En él creó un personaje que destaca como reina heroica, generosa con sus enemigos; 72 Libro del caballero, 73 74 Libro del caballero, 77 North, El caballero de Dios. Gomez Redondo, Historia de la prosa, 44 esposa leal y fiel a la memoria de su marido; y madre amorosa, sublime en su abnegación. puesto que buscaba a un monarca que tuviera muchos de los defectos de Felipe blemas casi insuperables al asumir la regencia, consiguió imponerse a ellos gra la codicia de sus favoritos y las carencias económicas que se vivían en los dos periodos79. Además, ambos monarcas eran aficionados a la caza, abandonando el gobierno en manos de sus privados. Otro paralelismo ocurre en el acto tercero en que el rey exige a su madre rendir cuentas de la administración de los bienes de tario de bienes personales a los ministros de su padre, como el duque de Lerma o Rodrigo Calderón . Algunos autores apuntan incluso que este atrevimiento fue . Esta obra es considerada como la más sobresaliente del teatro histórico de Tirso y, aunque no está clara la fecha exacta de su composición, es muy probable , coincidiendo con el inicio del reinado de Felipe Aunque la obra tiene una base histórica, le añade bastante inventiva con el buscando ensalzar el personaje principal de la obra, la reina doña María. Su fuen te principal es la Crónica de los cuatro reyes, pero también utilizó otras obras 79 con esto Tirso de Molina estaba en Madrid participando de las fiestas de la canonización de San la Orden, por lo que pasó por Molina de Aragón, lo que le pudo inspirar para realizar esta obra. María de Molina en la Historiografía y la Literatura históricas como las de Esteban Garibay, Argote de Molina, Salazar y Castro, o el padre Mariana . Dividida en tres actos, o jornadas, está ambientada en el complicado reinado los mejores pensamientos, mostrando como principal virtud la prudencia que le permitió la victoria sobre sus enemigos. En el drama participan veintiséis perso najes, acompañados de caballeros y gentes del pueblo, que permiten una acción llena de matices y movilidad, con escenas que transcurren en diferentes localida des, como Toledo, León o Madrid. El primer acto se inicia con la presentación de los personajes antagónicos a con la reina viuda. En la discusión que establecen posteriormente, los tres gala nes justifican sus derechos a ocupar el trono. Luego aparece en escena la reina que les recrimina su actitud, y se presenta como legítima reina y madre leal que defiende la vida y los derechos de su hijo, que aparece finalmente en escena. A seguirán tramando la caída de doña María, para finalmente caer apresados por los a mostrar su generosidad y piedad, perdonando a los dos rebeldes, entregándoles además nuevos señoríos. En el segundo acto podemos destacar el intento de atentado contra el rey que vés de una copa envenenada. Sin embargo, un cuadro de la reina lo impide al des plomarse entre el asesino y la víctima. El retrato adquiere un claro simbolismo, al convertirse en un elemento protector. La consideración negativa que se tiene en la época hacia el judío, considerado un proscrito y uno de los peores enemigos de la fe, hace que en esta ocasión no ejerza su generosidad, obligándolo a beberse el veneno, mientras que, por segunda vez perdona a su cuñado, pese a saber que reina mantiene relaciones amorosas secretas con uno de los Carvajales. Mientras, la reina vende sus tocas y joyas para evitar nuevos impuestos. Finalmente, los nobles conjurados son detenidos por fieles de la reina cuando se daban un opípa ro banquete, que Tirso de Molina presenta en contraposición de las penurias que estaba sufriendo la reina. a su hijo en la distancia. En un largo discurso en el salón del trono del alcázar de Madrid, doña María advierte a su hijo de los problemas que tiene el reino, pese a que se lo entrega con una situación muy distinta a la que tenía años antes, gra cias a su esfuerzo y su dinero, haciendo entender Tirso de Molina de este modo la excelencia de la reina. Sin embargo, de poco van a servir los consejos de la reina cuando el rey empiece a gobernar apartándose de los leales consejeros en beneficio de los ambiciosos, abandonando el gobierno para dedicarse a la caza. su madre, consiguiendo que condene a prisión a los más fieles servidores de la Con este drama no se agota la inspiración que provoca doña María en la li La inocente sangre dedicó a los hermanos Carvajales, donde se limita a buscar la reconciliación de las facciones opuestas al poder real, consi guiendo la renuncia de Alfonso de la Cerda a las pretensiones al trono. María de Molina como recurso literario y artístico en la legitimación monárquica del siglo XIX Aunque habitualmente se destaca la obra de Tirso de Molina, doña María de Molina fue protagonista de una gran cantidad de obras durante el siglo XIX, con virtiéndose en un personaje recurrente y adaptado a los sucesivos contextos políti cos que se vivieron a lo largo de esa centuria, no sólo como forma de revindicar a otras mujeres históricas, sino también la legitimación de la monarquía española . María de Molina en la Historiografía y la Literatura 47 como regente, quien, buscando legitimar a la infanta Isabel como heredera a tra gran tamaño en los que el tema principal era el derecho de la mujer a reinar y Doña María la Grande sosiega la rebelión de Segovia con su elocuencia y hace que se abran las puertas de la ciudad al rey su hijo y le reconozcan. En él, la rei na ocupa el lugar centrado, vestida de blanco, y señala con sus manos al monarca, que montado a caballo entra por una de las puertas de la ciudad castellana. Este cuadro supuso un paso fundamental en el proceso, que se produjo a partir de ese momento, de reivindicación de esta reina . Togores, estrenó su drama histórico titulado Doña María de Molina. Coincidía Carlista y con la proclamación de la Constitución Liberal, y tenía una clara lec tura política, en la que buscaba asimilar la situación que se vivía en Castilla en el ción. Combinando verso y prosa, monta una obra muy diferente a la de Tirso, con gran efectividad escénica al gusto del teatro romántico, que consiguió un gran . Esta obra constaba de cinco actos (La proclamación, Don Enrique, El ban Tirso de Molina, aunque Roca de Togores niega conocerla . En ella se repiten . Roca de Togores, doña María de Molina, de la reina serán el infante don Enrique y el Abad. Lo que buscan los adversarios de la reina es impedir la reunión de Cortes donde se reconocerían los derechos En el tercer acto, Roca de Togores repite la escena del veneno de Tirso, pero en este caso va a intentar emponzoñar a varios personajes, entre los que estaban aquí por instigación de don Enrique. Así, en el banquete que celebran, la copa envenenada va pasando de manos hasta que finalmente su contenido cae al sue que los enemigos de la reina se han conjurado para matarla y proclamar rey a rona, un cuadro se cae y aparece doña María vestida con un hábito y detrás don pies de doña María, a la par que hay un intento de matar a la reina, una turba de María realiza un discurso en pro de la paz y de la corona, mientras los rebeldes, mente corona su madre. Su éxito sirvió de inspiración de otras obras teatrales ambientadas en el mismo histórico titulado Don Fernando el Emplazado, que está centrado en la leyenda relacionada con la ejecución de los Carvajales y la repentina muerte del monarca. Aunque doña María no aparece como personaje, sí hay algunas alusiones a ella, pre sentándola como una madre protectora y preocupada por un hijo caprichoso y des Don Sancho el Bravo, de Eusebio Asquerino , y La esposa de Sancho el Bravo, un drama en tres actos que se aleja totalmente de la historia real y que se de persuadirle de su intención de matar al rey. Esto es utilizado para que Lope Díaz infidelidad, lo que provoca los celos del monarca, alimentados posteriormente por el hecho de que doña María pagara para soltar al infante. María de Molina en la Historiografía y la Literatura 49 También hay noticia de la realización de otros dramas y operetas similares la prensa titulado Doña María de Molina, dedicado a la reina María Cristina90. drama titulado Donna Maria: Dramatisches Gedicht in Vier Akten Und Einem Nachspiel91, inspirado en las obras de Tirso de Molina y del marqués de Molins. Durante el reinado de Isabel II, además del uso de Isabel la Católica como elemento propagandístico de la Corona, se continuó utilizando la figura de María los Diputados, titulado Doña María de Molina presentando a su hijo Fernando IV a las Cortes de Valladolid. Es un episodio novedoso dentro de la pintura histórica. La presentación de este cuadro tuvo gran repercusión en la prensa que vio a María de Molina como garante de la democracia, del poder de las cortes y garante del tro no92. Otro cuadro de transcendencia dentro de la iconografía de la reina fue el que Doña María de Molina amparando al Infante don Juan, basado en la referencia al tema que hizo el padre Mariana. María de Molina y la novela histórica También en este periodo se escribieron algunas novelas históricas basadas en el personaje de la reina, destacando especialmente el extensísimo relato de Manuel Fernández y González publicado La buena madre. Este autor sevillano, era el más famoso escritor de novela por entregas del siglo XIX. Como otras muchas que escribió, esta novela responde al típico folle tín lleno de aventuras amorosas, lances de espada y enfrentamientos nocturnos, que hacen que la historia real se quede en mera anécdota. La novela se empieza a 90 91 Doña María: poema dramático en cuatro actos y un epílogo. 92