scieee Open visual document viewer

Discurso leído en la apertura del curso académico de 1891 a 92

Gil y Robles, Enrique

Full text

UNIVERSIDAD DE SALAMANCA :1::  1::: DISCURSO LEIDO EN L. APERTURA DEI CURSO ACMICO DE 1891 Á 92 POR 011  Lq.,-,Azi, DE LA FACULTAD DE DERECHO SALAMANCA IMPRENTA DE FRANCISCO NÚÑEZ IzTIERDo Plazuela del Co illo, 28 189 Ç y C522 0 o e ,_(;?, One ? OR egla gene al, que apenas cuen a excepciones, el que dise a en la única ocasión solemne de nues a e aida y obscu a exis encia uni e si a ia elige asun o de in e és coe áneo en la especialidad cien í ica que po hábi o y ocación encuen a menos di ícil y espinosa. Hé aquí el mo i o de que en la egión se ena de la Polí ica espe- cula i a, y an lejos, co no sea posible, del e eno canden e y esbaladizo de la polí ica p ác ica, hayais de man ene ues- a a ención, pacien e como nunca, y eje ci a ues a c í ica siemp e menos se e a que doc a. No pa ece consen i la índole de es os ac os académicos el cumplido desa ollo y la igo osa p ueba dialéc ica de una p oposición de e minada; an es bién, audi o io, sabio en pa - e, y en o alidad ilus ado ó disc e o, desea con p e e encia que el exposi o se coloque en pun o culminan e, y como cen- o - 6 - al, de doc ina, y desde él exhiba en amplias sín esis las ha - monías y disc epancias de las escuelas sob e ma e ias y cues- iones ín imamen e enlazadas, sob e emas capi ales, .que cons- i uyen el núcleo de la ciencia, y han sido, y segui án siendo, ésis'de secula con o e sia. Po es o, con di icul ad pod á p esen a se nada más dig- no de ues a indulgen e conside ación que el es udio del ab- solu ismo y de la democ acia en la a iedad de elaciones que, po concep os a ios, exis en en e aquel icio gube na i o y es e necesa io es ado de de echo. No disc epan las a ias escuelas y di ecciones de la cien- cia polí ica en dis ingui al absolu ismo de o os icios, con él más ó menos elacionados y con los cuales no es ex año que enga con undiéndole la sinonimia ulga , a en a' solo á las conexiones apa en es y supe iciales de las cosas. Y los ex- cesos au o i a ios, que ienen cón el absolu is a semejanza ma- e ial y ex e na más ma cada, son la i anía, el despo ismo, la dic adu a y el impe io ó mona quía cesa is as, en cuan o odos ellos suponen es icciones, a en ados y siemp e limi aciones ano males de la libe ad nacional. Po azón de es as Concomi ancias y analogías, no se á al ez inopo uno de e mina p é iamen é en qué consis en aquellos ex a íos ó impe ecciones del pode sobe ano, y así, po ía de exclusión, ase des acando la di e encia especí ica que sepa a al absolu ismo de esas o as i egula idades gu- be na i as que son ó pa ecen congéne es. Es de odas ellas la de más impo ancia la i anía, ace - ca de la cual con ienen los au o es en que es in ínseca ega. ción de la na u aleza'y ines del pode en cualquie a o den so- cial que se conside e, desde la amilia á la comunidad nacio- nal, designándose con cali ica i o de i ano, así en el lengua- Ó -7- je cien í ico como en el usual y co ien e, lo mismo al pad e que al ey; cuando in ingen los más al os debe es de su es- pec i a ene anda dignidad. Más, apa e de es a comun no a, no - se hallan con o mes los a adis as espec o de la ex ensión y ca ac e es de la i a- nía, luc uando las opiniones en e pun os an ex emos como el de las p ime as palab as de aquella ley de Pa ida que llama, sil azón, i ano al seño que es apode ado en algún eino ó ie a po ue za ó po engaño ó po aición» (el cual, aun- que de en ado injus o, puede muy bien se ec o gobe nan e) y la concepción amplísima, que conside a i ánica cualquie a iniquidad polí ica del sobe ano pode . Po es e an la o con- cep o, oda ley ó medida gube na i a que no ema las condi- ciones ca dinales de la jus icia ú hones idad social es i ánica, é injus icia sobe ana y i anía esul an é minos si/10'6.1.1e con e ibles. Aún exis e un sen ido de comp ensión in e media según el cual la i anía es -una especie de injus icia, cuya no a nega- i a puede exp esa se diciendo: acción au o i a ia no ende eza- da al p o común de la sociedad, sino á ines más es ic os que los de la p ospe idad social co espondien e. Y en al supues- o, y discu iendo, nó ace ca de cualquie a pode , sino del sobe- ano, p esén ase una a iedad de i anías más ó menos c imi- nales y exec ables en azón de dos c i e ios: la lici ud del ac- o, y Ja es icción del in en o gube na i o en una escala g a- dual comp endida en e la pe sona misma del impe an e y el in e és de una egión ó cí culo ede a i o de los que inmedia- amen e componen el Es ado nacional. Y así, en el concep o público, no ex a iado, sino cie o y jus o de sociedades de al- o y sólido sen ido é ico, hab á ac os i ánicos, con ci cuns an- cias an a enuan es, que apenas p i en de la es imación gene al al que los come e, mien as que o os sella án po siemp e su pe sona con el es igma de la ignominia, y con el de e gonzo - sa se idumb e á los pueblos que su en i anías an adicales y humillan es. Muy obscu ecida y pe u bada iene, que es a la conciencia nacional que no dis inga y ap ecie la dis ancia que media en e la i anía, que p omue e en la República no e- ., -- 8 - ame icana las con eniencias, que algunos suponen ,injus as, de cie os Es ados con no o io pe juicio de o os, y los desa ue- os de escandaloso nepo ismo en a o de pa ien es, amigos y paniaguados, ó los excesos que con an i os colo es pin aba el P o e a al pueblo de Is ael cuando quiso oca su epública en mona quía. Con se dolencia de al g a edad y cuidado, ac os i ánicos hab á que duelan menos que medidas dic a o iales é inge encias absolu is as, mien as que o os apenas son compa ibles con la dignidad, la segu idad y aun la ida del pueblo, con e ido en p opiedad p i ada del que manda, no ad b on inn communeni, sino ad singulo um u ili a em (I). No es án más conco des los a adis as en la noción de despo ismo, an con usa en el sen ido écnico como en el ex- acien í ico, po luc uan e en e los ca ac e es del absolu is- mo y de la i anía. No puede conc e a se la idea po las no as de iolencia y a bi a iedad gube na i as, po que en su acepción p opia exp esan impe io injus o, es deci , i ánico, si es que no más ex ensa ansg esión de los debe es au o i a- ios. Y si cupie e la equi alencia o cida, g a ui a é in undada de a bi a iedad poi- a bi io, y de iolencia po " coacción ma=. e ial legí ima, lejos de esul a icio el despo ismo, exp esa ía posesión y uso de na u ales a ibuciones, inhe en es á odo' pode ; que no hay ninguno que no necesi e de la ue za pa a e ec ua el de echó, Y que no supla .con' a bi io, ó con el mismo no co ija equi a i amen e, las de iciencias é impe ec- ciones de la legislación, po adelan ada que se la suponga. Po lo cual inclínase la opinión á ca ac e iza al despo is- mo de gobie no de pu o a bi io, ó sea hábi o de p escindi de leyes y cos umb es, pa a no econoce y aplica en cada caso o a no ma que la pa icula dic ada en con emplación de aquel hecho y ci cuns ancias singula es. Si p o lege olun as es en al supues o el lema y p in- cipio de las sobe anías despó icas, cuya injus icia consis e, no en in ínseca deso denación ac ual sino en pelig osa é indebida p i ación de las ga an ías, que las no mas p éViamen é San- cionadas p es an, po más de un concep o, á los súbdi os, y en la ca encia de aquellas cau elas y p e enciones con quelas - 9 - - leyes di icul an, ya que no imposibili en, los a en ados del po- de . Según es o, el despo ismo no es pe se i anía, sino ins- umen o de ella, pode osa en ación á cae en i ánicos exce- sos, a ma incon as able del i ano, especialmen e en las sociedades adul as y decaidas en que el despo ismo es- mani- es ación y sín oma de más g a e y adical dolencia. (II) Una especie de despo ismo es la dic adu a, po que si no gobie no de pu o a bi io, no consien e el impe io de o as le- yes que las que po su au oc á ica olun ad sanciona ó con- sien e el dic ado . El cual es un magis ado que sus i uye á odas ó pa e de las magis a u as -p o á quicas, concen an- do las a ibuciones de las que sup ime, y has a aumen ándolas y ex endiéndolas más allá de los lími es en que las ci cunsc i- bían las an e io es leyes o gánicas. Aunque en cie a mane a, y en imp opio sen ido, pueden llama se dic a o iales las mona - quías absolu as, las dic adu as su gen del seno de las epúbli- cas, po de iciencia de sus pode es cons i ucionales, po desa- cue dos g a es en e los ac o es de gobie no, po desa eglo uncional del o ganismo polí ico, 6 po más honda pe u ba- ción en las en añas de una sociedad iciada de a iba á abajo. En al concep o, esul a la dic adu a una sus i ución más ó me- nos du ade a de o ma epublicana, po o ma moná quica, que nace ue a de ocasión, con la pleni ud del pode , pe o sin las mode aciones de que la adición y la his o ia han ido odeando á las mona quías, median e labo simul ánea de su o mación y c ecimien o. Síguese que, si nó pode in ínsecamen e injus o, son las dic adu as, mona quías impe ec as, po que no son mo- de adas ó empladas, y po que, gene almen e, ca ece el dic a- do de la p epa ación y educación pa a el solio que p es a al égimen moná quico su a ibu o esencial, la he encia. Po o a pa e, la dic adu a no se de ie e po minis e io de una ley que la iene p e is a, de inida y ci cunsc ip a, como sucedió con la singula dic adu a p imi i a omana, sino que se ocupa conquis a po la ue za, enciendo las más eces la esis en- cia de los pode es cons i uidos, en puja con o os aspi an es al impe io dic a o ial, clespues de ci il con ienda que ae gene al- men e apa ejadas p osc ipciones y ma anzas como las i e Ro- - i6 - , ial, el impe io cesa is a, menos pa lamen a io Q ue las mona - quías doc ina ias y que algunas epúblicas, co no la ac ual ancesa, puede usa de su mayo inicia i a, in luencia y a i- buciones, no solo pa a co egi ó cuando menos en ena mu- chos excesos del pa lamen a ismo; sino pa a p ac ica en la nación aquellas dolo osas ope aciones de cau e io y ampu- ación imp escindibles que los pueblos desengañados y excép- icos espe an de las dic adu as. ¡También el cesa ismo puede se el mal meno ! (IV) No pa ece á, al ez, p olija la de enida indagación p é ia ace ca del cesa ismo, hecha en las páginas p eceden es, si se obse a cómo el análisis de es e icio an icipa en cie o modo y exp esa en conjun o la na u aleza y ca ac e es del icio absolu is a. Po de p on o, desp éndese de las an e io es no- ciones que si odo cesa ismo es absolu ismo más ó menos p onunciado y abso ben e, más ó menos elado y es ingido con o mas y mode aciones pa lamen a ias, son únicamen e cesa is as aquellos pode es absolu os que gobie nan según los p incipios y p ác icas de un de echo y polí ica p agmá i- cos, es deci , sin sen ido é ico ni eligioso e dade os y e ec- i os, á la mane a de los impe ios paganos, paganizados sis emá icamen e na u alis as, median e la e olución ilosó ico- ju ídica que empieza en el Renacimien o .y cie a su ciclo eó- ico en la Re olución ancesa. En una palab a, hay absolu- ismos, que', aunque iciosos siemp e, no es án con agiados del icio esencial y congéni o del de echo nue o y de la po- lí ica que de él nace, yá con aminada del mismo i us. O a di e encia se des aca implíci amen e. A ec a el . ce- , sa ismo, como la dic adu a, o ma moná quIca, que po na u- al cona o iende á conquis a su esencial a ibu o, la he en- cia, mien as que absolu is as pueden se , y de hecho lo han sido, aunque, po lo común, no se las cali ique de ales, las e-- 11 públicas, que han concen ado, ambién sOcialis amen . , en' el- - cue po de polia cas pode es sociales usu pados á la nación. De odo lo cual se in ie e que es el absolu ismo. in asión injus i icada del pode sobe ano en la es e a de la libe ad pe sonal, - sus i ución indebida é innecesa ia del p opio gobie - no de cada pe sona ísica-ó ju ídica po el gobie no p o á qui- co sup emo, negación, si que éis, de lo que llaman los angló- ilos sel g-o e ipnen , con al de que se o ne la palab a en su acepción . e imológica igo osa, equi alen e á la de au a quía, no de sobe anía nacional. Y ad ié ase _po pa én esis, y an es de pasa adelan e, qué exp esa la desinencia del é mino absolu ismo, no un ac- o, ni- siquie a. a ios de idén ica índole, sine') un es ado pe - manen e y habi ual; po que así en el o den de la . ma e ia co- mo del espí i u, no bas an un hecho, un acciden e y aún la e- pe ición discon ínua y ex ao dina ia de ellos pa a ija no a, ca ác e y aun a ibu o de lo se es. Así co no las na u alezas más sanas no dejan de es a expues as á dolencias le es y aun g a es, y en o o espec o de salud mo al,- los homb es más jus os no i en asegu ados con a eniales ó mo ales culpas, del p opio modo, no hay pueblo, po celoso que de sus libe - ades s[.. .mues e, y po since os y cons an es que sean el es- pe o y cuidado con que el sobe ano las econoce y ampa a, que no enga que lamen a una ó más eces a en ados abso- lu is as de mayo ó meno cuen a. El polí ico que imagina a habe hallado mode aciones an segu as, combinaciones an sabias, ponde aciones an hábiles, mecánicas an cumplidas, con apesos an ue es y equilib ios an pe ec os que hicie- an imposibles los abusos del pode sobe ano, más que de consumado es adis a me ece ía nomb e y ama de loco empe- ñado en la demencia de sup imi el mal en un o den de la ida. A educi la ecuencia de ales in omisiones, á me ma la p obabilidad y aun posibilidad de semejan es a en ados debe, y no á o o ano in en o, ende eza se . el pe se e an e es ue - zo de odos, lo mismo del polí ico eó ico, que del p ác ico, an a del gobe nan e, como del ciudadano, p ocu ando impe- di , an es po p e iso a y bien calculada higiene que po 3 ené gica y dolo osa e apéu ica, que, el mal se haga c ónico y acaso incu able po iempo inde inido. Pa a ello es necesa io nn exac o conocimien o de la na- u aleza y causa de la en e medad, una cla a noción pa ológi- ca inducida de la ei e ada expe iencia de los sín omas, po- d ía deci se con ase al uso, bién que me a ó ica, de ningún modo en el sen ido ec o y p opio del- posi i ismo; del cual no pueden halla se más apa ados el c i e io y p opósi o de es a indagación. Y he aquí en lo que disc epa la polí ica a- dicional de la polí ica nue a; po que, bién que coincidan en el diagnós ico y en que los sín omas y e ec os de la en e medad apa ecen an o ó más en el cue po que en la cabeza, la doc- ina e iológica, y po consiguien e la conclusión e apéu ica ienen que mos a , bajo con o midad o mal, la absolu a oposición de escuelas que de an con a io modo en ienden la salud ju ídica y polí ica de los pueblos. Incompa ibles la iloso ía y el de echo nue os con el dogma, ecundo y luminoso como odos, de la -caida del hom- b e po la culpa p ime a, y del consiguien e es ago y malig- no cona o que p odujo en las po encias humanas la ca ás o e pa adisiaca, apenas se a ienen á econoce que la libe ad sea pecable, ni dé ocasión, alicien e y pábulo á los absolu ismos del pode sup emo. La pe ección y he mosu a, como deí icas del homb e, cons i uyen la esis, el pos ulado y co ola io de las me a ísicas an ic is ianas, que necesa iamen e han de as- lada á la humanidad los a ibu os di inos (V). En al supues o, oda la concepción polí ica mode na, cuan o más lógica sea, hallase dominada, aún sin da se cuen a de ello, del e o de la impecabilidad del homb e y de la pe enne inocencia de la humana libe ad. La sobe anía es la qué po ley de na u ale- za in ade y usu pa, po que el pode solo á . cos a de la libe - ad puede exis i , y con las me mas y mu ilaciones de ella se nu e y c ece ese emendo mal necesa io, inde ec iblemen e anejo á la ida social. Todos los dis ingos y e asi as con a- dic o ios, cuan as ag egaciones ecléc icas han ideado la iloso- ía y el de echo na u alis as pa a sus ae se á desho a . al. peso ab umado del colosal absu do,- son, han sido y se án in en os anos de esol e lo insoluble. Aunque muchos son- . ían de - desdén, no es - azón-de ocul a ni disimula .que á las al u as p esen es de e olución acionalis a el p oblema del De- echo na u al p o es an e se halla en el mismo es ado en que lo encon ó y se lo p opuso Rousseau con una cla i idencia y buena é que le hon an más que el.pue il e ugio conque ima- ginó sa is ace • á la Es inge. El enigma, que no p oblema, del pac o . Social, es la con adicción in ínseca que adica en las p o undidades de la polí ica emancipada: an í esis en e la absolu a independencia y la necesidad social,. en e la libe ad, po odos concep os independien e, y la imp escindible sumi- sión al pode .público. Mí esele po uno ú o o aspec o, dése al asun o cuan os gi os quie an, acúdase al siemp e bien p o- is o a senal de odos los doc ina ismos, y has a al ecu so ex emo de ahoga el pos ulado del pac o en el piélago de la necesidad di ina del pan eismo, odo inú il: con el con a o social ó sin él, siemp e esu gi á pa o oso y pe pé uamen e insoluble el p oblema: libe ad del odo independien e no puede econoce o os debe es que los pac ados en cuales- quie a elaciones y espec os ju ídicos; más, libe ad ilimi ada po - esencia no puede limi a se sin a en ado á su na u aleza misma; el pode es la i anía, la• sumisión la se idumb e. To- do lo que no sea sobe anía inmanen e en el ag egado y su- ma de indi iduos, que son - sobe anos po se absolu a é igual- men e lib es de de echo na i o, es enagenación (le la libe ad, y . mu ilación de la humana na u aleza.. La, ep esen ación de la sobe anía es de hecho una e dade a enagenación de ella cómo econoció Rousseau con laudable since idad. En suma; el pode es un mal p eciso y pe pe uo, pe o como mal, icio- so siemp e, absolu is a é in aso po esencia, y ; po cona o na u al é i emeáiable, enemigo de la libe ad nacional. Aho a se comp ende cuán mode ados y has a de icien es han es ado los cons i ucionales de odos iempos y ma ices en achaca el absolu ismo á la unidad del pode . Si es o no ué eu emismo delicado, quedá onse co os po doc ina ias con- emplaciones. El pode in ade po más g a e y ascenden al mo i o que el de la unidad: usu pa, po que exis e y en el he- 2 -- cho mismo de exis i : en él la usu pación es la exis encia. El co ola io queda á ca go del audi o io disc e o que no ha me- nes e que se le ilumine ace ca de la e icacia de las cau elas y p e enciones con que aún anda an cuidadoso y a a eado el cons i ucionalismo a ando de e i a lo ine i able. La ciencia an e io á la Re o ma, no conside ó inmune de culpa al sobe ano; an es po el con a io, en endió que, bién que la au o idad pueda in adi , que de hecho in adan no po- cas la es e a gube na i a de los 'súbdi os, más oda ía, que aun econociendo en el pode es e cona o pecado de in o- misión injus i icada, ni el icio p ocede de la na u aleza y uni- da,: del p incipio au o i a io, ni del impe io habi ual del abso- lu ismo es único, ni acaso p incipal esponsable el sobe ano que lo pe pe a. Y se comp ende. La polí ica adicional, po an os con- cep os a mónica, aún en su in ancia, y amplia y comp ensi a an es de alcanza la pleni ud de un desa ollo, b úscamen e de enido po las a ias e oluciones mode nas y con empo á- neas, no puso enemis ades en e la libe ad y el pode del so- be ano y la libe ad y el pode de los súbdi os. Concibió el o - den mo al y ju ídico cual di ino enca go encomendado á una se ie je á quica de pe sonas y-po encias, ela i amen e inde- pendien es y lib es en su o den, al p opio iempo que po ca- ego ía subo dinadas en e sí pa a coope a en a e nal in e- ligencia al cumplimien o de los a ios ines sociales de la comunidad nacional, Cada pe sona en su es e a gobie na con albed ío y acul ad p opo cionados sus p opios legí imos in e- eses y los pone en -elación y concie o con los ajenos y ge- ne ales bajo la o denación de pode es supe io es, que no deben inge i se en el cí culo gube na i o in e io di ec a é in- media amen e, sino en el luga , iempo, p opo ción y medida: y con las condiciones que no incumbe al p esen e abajo in- daga . Y es a independencia o denado a, que po ley na u al co esponde inmedia amen e á .1a comunidad misma, no e-s o a cosa, si bién se conside a, que la ec a y ha mónica ac ua- ción de odas las libe ades, iguales po na u aleza, pe o con-, c e amen e desiguales po a i edad de espec os del es ado. - 2 1 indi idual y social p opio de cada pe sona - ísica ó ju ídica. No hay incon enien e en designa la con el nomb e de au a quía . wacional, pues con él se exp esa, no la sobe anía de la nación ó del pueblo, sino la condición esul an e á es os de la pose- -sión y eje cicio de la libe ad, á la ez igual y desigual, que á cada..suje o de de echo pe enece. Absolu ismo y au a quía social, pués, son é minos con adic o ios, y ep esen an es a- dos polí icos que es án en azón in e sa, esul ando más me - macla - la au a quía, .y más g a e el absolu ismo, cuando el po- de sup emo sin necesidad u ela que lo eclame se ingie e ex ensa, honda y habi ualmen e en las es e as gube na i as .ex a é in i -a sobe anas. La au a quía, á - cuya in eg idad a en an las in asiones absolu is as, lo mismo puede exp esa se po el é mino de po- de que-de libe ad nacionales; pues es adicional en la ilo- so ía dela Escuela, y de ella la ha ecibido la polí ica c is- iana, la concepción de ha monía en e la libe ad y el pode . El albed ío de cada pe sona es en subs ancia la acul ad de su p opio égimen, de i ada del p incipio de la independencia pe - sonal; la libe ad es, en- odo .homb e, au o idad con que se o - dena po sí mismo á la a iedad de ines humanos, el de echo de -hace po sí lo que solo media amen e, y como ac o su- ple o io, puede y debe .hace el pode ajeno. No o o concep- o pa ece ence a se en aquella de inición admi able del Doc- o Angélico: « acul as elec i a medio um se a o o dine inas» ó mula pe ec amen e comp ensi a, sin añadi ni qui- a palab a, de la libe a el psicológica, mo al, y ju ídica, y que - a cualquie a de ellas puede aplica se (Vj). In ié ese de lo dicho que el absolu ismo cons i uye in ín- seca injus icia con a ia al di ino p opósi o y al pian p o i- dencial del De echo, especie de ebeldía con a la olun ad y designio de Dios, au o de la pe sonalidad especí ica, pe o ambién de la pe sona conc e a, á la cual quiso encomenda sin inge encia ex aña el cumplimien o de los a ios ines y la esponsabilidad consiguien e de los ac os. ;Y aún hay au o- es doc os y g a es, que no solo coinciden con el ulgo en el USO e óneo y g a ui o de una a bi a ia sinonimia pa a con- - 2 2 -- undi bajo común ana ema los gobie nos pu os, absolu os y pa imoniales, sino que juzgan al absolu ismo ins i ución de de- echo di ino (no de e minan en qué concep o) cuando lo que . debe cali ica se de di ino o igen inmedia o es el gobie na mode ado ó emplado, es deci , el ase o, o a exp eso, o a p esun o, pe o siemp e e minan e, del de echo polí ico a- dicional (VII). Siendo la au a quía de de echo na u al, y aun de de e- cho di ino en el amplio concep o, en que, po ene en Dios_ la causa p ime a, lo son odas las ins i uciones, dedúcese que. en cons i ución alguna hab án al ado elemen os sociales que- mode en, cuando menos en pa e, y con engan, has a cie o, pun o, den o de sus lími es debidos la- acción ju ídica sobe- ana. Así, no solo las epúblicas, que encie an un p incipio mode ado impe ec o- en la misma na u aleza - poliá quíca del pode y en la mayo p opo ción con que de él pa icipan al- gunas clases ó acciones popula es, sino las mona quías más. despó icas, las más omnímodas dic adu as y -los cesa ismos más endiosados, no hab án dispues o de una sobe anía igo- osa y li e almen e absolu a; que po impe ec a que la ins i- ución sea, no deja de e leja , aunque pálidamen e, la ley e e - na, ni nunca la libe ad isica del homb e es pode osa á . ani- quila la ob a de Dios y á a anca de es e a alguna de la i- da los udimen a ios es igios del o den. En los impe ios o ien ales, .como en los Es ados clásicos, la desigual pa icipación , del de echo na u al y ci il di idió á. la sociedad en cas as ó en clases, sin que las -más p i ilegia- das goza an la plena ga an ía de ia pe sonalidad; pe o,-aun así y odo, el impe an e sup emo no dispuso á su ilimi ado an bi io de los g ad . os supe io es de la social je a quía. Los g u- pos más bene iciados y po en es, el sace docio, en nomb e de las eligiones, y los gue e os con la imposición de la ue za,. ue on allada del cap icho despó ico y de las demasías i á- nicas; y has a cuando en Roma desapa ecie on bajo la dic a- du a cesá ea las di e encias y p e oga i as de los ciudadanos, y solo quedó la masa se íl, ni elada po el ase o impe ial, el césa , á quien dei icaba en ida la abyección pública, no pudo.' pe mi í selo. • od o ; áúü quedaba-, una ue za mode ado a, el p e o iano y el legiona io a ilando la espada homicida, y ape - ., . ciwaos á eje ci a su al o pode cons i uyen e en a o de un mie osie o y amo. Pe o es as. mode aciones emb iona ias ó a o iadas e an, po su impe ección, ine icaces, y ni siquie a se u o noción exac a de ellas has a que el C is ianismo in undió an o al so- be ano como al súbdi o idea adecuada del alo de la pe sona, y el debe de es ima la po la dignidad de su o igen y la g an- deza de su - des ino. El concep o de la pe sonalidad, de su p in- cipio y in es como el pun o cén ico del o den mo al y ju ídico, el inmedia o c i e io de la legi imidad de odas las ins i ucio- nes p i adas y públicas, y po consiguien e, ambién la medida y no ma de las a ibuciones gube na i as sobe anas. Puede de- ci se que la ciencia y el a e de la gobe nación, la eo ía y la p ác ica cons i ucionales, no encie an, desde la concepción c is iana, ma e ia más impo an e, cues ión más capi al que és a, á la cual se e ie en y ende ezan odas las o as: de e - mina qué acción o denado a co esponde á la sobe anía, cu- yos lími es esenciales y ci cuns anciales son los que en cada pe iodo y pueblo le azan la ec i ud, ene gía y ci cunspec- ción con que la comunidad nacional sabe po sí misma gobe - na se (VIII). Y es a ué la ecunda labo his ó ica de la Edad Media: i len a y abajosamen e, en e desmayo y alien o, excesos y poquedades, p ecipi aciones y pa adas, adelan os y caidas, eme idades y laquezas, ebelión y se ilismo, a i mando y conquis ando los ue os de la pe sona y el p opio gobie no, que es - consecuencia de la pe sonal libe ad, y es ingiendo en la misma p opo ción el pode abusi o del absolu ismo o- mano, queb an ado p o idencialmen e po la ámea de los bá ba os in aso es. Pa a la Polí ica co no pa a el De echo y pa a la ida, sin exclui elemen o alguno, ué la Edad Media ancho y ecundo campo en que ge minó la semilla del C is ia- nismo, cuya sá ia ci culaba copiosa y salu í e a'bajo la osca • co eza de las ins i uciones bá ba as. No es pe ec a, ni mucho menos, la -ob a de aquellas cen- u ias ene ables; no cons i uye, aunque i ualmen e encie e,. el ideal c is iano; no hab ía insensa ez amaña co no la • de p e ende que e ocedie an los iempos á la débil in ancia, á la inexpe a adolescencia de la ida pública c is iana, ni.injuS- icia mayo que la de achaca á escuela y pa ido alguno p o« pósi o an descabellado. Lo que hay, y es p eciso a i ma e-- suel amen e, es que en odos los ó denes del De eeho y de la exis encia inoculó el C is ianismo, al que casi de súbi o., y co- no po sob ena u al moción se some ie on las azas ecien elli- das, el ge men ico y po en e al que poco á poco iba desen ol- iendo el p og eso ca ólico, y que llega a á pleno desa ollo, si- el. Renacimien o y la Re o ma no empuja an al mundo á los- dominios del paganismo, in i iendo á la ci ilización, labo secu- la de la Iglesia, hondas he idas que aún manan sang e y que Dios sabe cuándo se ce a án. Es anciedad no o ia de la desac edi ada Enciclopedia la .p eocupación sec a ia que no é. en los iempos me - dios sino po doquie a inieblas y ba ba ie. El sen ido con a io se ab e paso, cada ez con más pujanza, y se in il a poco á poco, aún ue a y lejos del' ull amonlanis- mo, econociendo en aquellas edades un ondo adicional de. libe ad y de jus icia, des uido con aciaga u ia po la Re- olución ancesa. Y en e dad, no hubo un solo elemen o i-- al, un solo ac o p og esi o que en la Edad Media no apun-• a a y aún empeza a á c ece con ju enil lozanía, como si una nue a c eación agi a a los senos eneb osos del abismo en' que, po al a de sen ido eligioso y mo al, se hundió la zación pagana, y , de aquel caos su gie an los p incipios de la ida eno ada en C is o, no milag osamen e pe ec a: sino' incoada, udimen a ia y nacien e, pa a que en mejo a la -se- emplease el homb e caldo, y con á duo y a lic i o abajo se- cunda a el designio de Dios, y, al pa que se ehabili a a y me- eciese, le ue a cada día menos ama ga y dolo osa la pe eg i- nación po la ie a. El más p ecla o í ulo con que aquellos siglos, an desco- nocidos y calumniados, eclaman la g a i ud del humano lina- je y las alabanzas de la His o ia, es la ob a pe se e an e de la emancipación legí ima de la pe sona, digni icada po la Réden- - 25 - Albión, negando en eo ía y minando en la p ác ica los unda- men os del absolu ismo, icio esencial na i o de odasias ci i- lizaciones paganas ó que e oceden al paganismo po las ías na u alis as. La Edad Media siemp e os en a á an e la pos e- . idad el mé i o insigne de habe cimen ado la au a quía sob e la sólida base de la democ acia c is iana. Au a quía nacional y democ acia son, po na u aleza y po g ama ical signi icación, é minos de pe ec a sinonimia, an iguo el uno, de uso más ecien e, bién que no gene alizado, el o o, equí ocos ambos y más el segundo, luc uan e en e el an iguo sen ido a is o élico, el mode no del libe alismo a- dical y el que implíci amen e encie a la polí ica c is iana, ex- años y mal sonan es pa a los que los juzgan noci as in en- ciones del de echo nue o, muy dignos, sin emba go, po la doc ina ec a y sana que pueden exp esa , (le que se les ei- indique pa a ella, in undiéndoles, con el espí i u de e dad, el ca ác e de la libe ad legí ima y e ec i a. Si alguna muy sú il, y un an o a bi a ia dis inción, cabe en e au a quía nacional y democ acia se ía, la de indica aquella el de echo y eje cicio gube na i os ex a-sobe anos que implica y exige és a; ó lo que es lo mismo, la o dena- ción p opia que, bajo la sobe anía, co esponde á la sociedad misma, en i ud de la habi ual posesión y uso de odas las a- zonables libe ades Democ acia, segun es o, no es la sobe a- nía del pueblo, co no a i ma el libe alismo adical con undien- do la libe ad ci il, de echo na i o de odos, y la libe ad polí i- ca, de echo ad en icio de los capaces, con el impe io sobe ano, debe y de echo de aquellas supe io idades complejas y emi- nen ísimas que no se discie nen, ni se eligen, sino que se p e- - 3 2 - iaca, siemp e iel, aun en su decadencia, al espí i u y al ge- nio, á la polí ica y al enca go p o idencial de España. En la Roma impe ial, de cuya cons i ución ué he ede o en g an pa e, po conduc o de la sociedad gó ica, y sin solución de con inuidad, el Es ado As ú ico-Can áb ico, no se encuen- a al in pueblo, sino plebeya masa, y, lo que es consiguien e, pode moná quico, iciado en su o igen po i emediable abso- lu ismo dic a o ial y cesá eo. Toda la his o ia social polí ica de la República omana compéndiase, en el in e io , en la lucha implacable é incesan e , en e las clases pa a la conquis a del pode polí ico y de la posición plu oc á ica. Como ha sucedido en odos los paganismos an iguos, y acon ece á en los es au- ados, no hubo concie o en e los ó denes a ios cons i u i os del pueblo, po que an eliz ha monía solo luye de la ca idad y de la a e nidad que desconoció el mundo an es del C is ianis- mo y ol ida á siemp e ue a .de él. A is oc acia y plebe, desde la caida de la mona quía, es u ie on en sañuda hos ilidad sin egua, y la libe ad no se apa aba del p i ilegio odioso, sino pa a cae en excesos demagógicos y aná quicos, luc uando el pode en e la oliga quía y la dic adu a, has a que en Fili- pos sucumbió la nobleza, en Accio, con los es os del T iun- i a o, la República ya mo ibunda. Pues co.a análoga se obse a en Cas illa, en cuan o es posible bajo el égimen moná quico, más a o able de suyo á la ha monía de las clases, que ampoco pueden se absolu a- men e ad e sas é incompa ibles, po poco que pene e el in- lujo social de la e dade a eligión. La a is oc acia cas ellana i ió di o ciada de los popula es, sin en a jamás con ellos en in eligencia pe manen e, como si no u ie an in e és alguno co- mún, ni gene ales debe es que cumpli , con lo cual ca ecie- on las muchedumb es de la educación, del gene oso alien o, del ideal y del es ímulo, del sen ido polí ico, de la ue za ma- e ial y de la mo al au o idad que p es a á los g upos in e io- es el a o a e no con las clases al as. 1 Y qué asomb o causa á oda ía en no pocos la opinión, que a ibuya es e apa amien o aciago y aun enemiga unes- a de los miemb os in eg an es de la g an amilia nacional á la RI• - 33 - ca encia de un eudalismo coe áneo del o igen de la mona - quía y de la pa ia, y en cuya con ex u a se enlaza án ha mó- nicamen e las ' a ias ca ego ías de homb es lib es, o man- do o ganismo pode oso, de ensi o y cus odio de la libe ad común, como acon eció en Ingla e a despues de la conquis a no manda, y como en pa e, y con inicua exclusión de las po ciones ín imas del pueblo, acon eció en la es au ación pi- enáica occiden al, y, sob e odo, en el eino de A agón! Exé- c ase el eudalismo en declamaciones sen imen ales, con un- diendo el noble ínculo eudal, o iginado en lib e con ención man enedo a de la igual dignidad de las pa es con a an es, con los a ios géne os de se idumb e sola iega, cánce que la Edad Media p obablemen e he' ecló del paganismo, y que en di e sas o mas se ep oduci á siemp e que un p incipio supe io y i i ican e de ca idad no e ene los a en ados de la ue za sob e la mise ia, Desconócese que se ha conside- ado esencia de la eudalidad acciden es á ella adhe idos po el abuso; que la ins i ución odiosa ué eacción p o idencial é ins umen o demoledo del absolu ismo cesá eo de Roma; que el seño ío eudal cons i uyó núcleo de población, balua e de econquis a, ' hoga de democ acia, asien o y ju isdicción de li- be ades concejiles. Ol ídase que el eudalismo e a el molde ca ac e ís ico de los iempos, que en él se acia on las ins i- uciones odas, y que bajo la áspe a co eza ue on desen ol- iéndose, has a que, despojadas un día de la osca y p o ec o- a es e, pudie an os en a obus a y lozana ida. Sob e cau- sas más hondas y ascenden ales de mue e, no escasa pa e end ía en la caída y uina de la sociedad gó ica, la al a de un cue po eudal de nobleza ex apala ina, ligada á la ez con el ono y con el pueblo po esa solida idad pe ec a de donde nace la g andeza in e io y ex e io de las naciones. Hubo ambién (no se comp ende que es o se haya cues ionado y aún cues ione) eudalismo en Cas illa, eudalismo inmune y eudalismo peche o; pe o nacie on á desho a, suel os y ad e - sa ios desde la cuna, y en es e exclusi ismo y hos ilidad pasa- on la ida y consumie on la exis encia, pa a 'con e i se, en jus a expiación de la común culpa, la plebe en ine e masa 5 - 31- — manejada al cap icho del pode , la a is oc acia en se idumb e pala ina consag ada á p omo e y omen a el idolá ico en- diosamien o de la mona quía y el co up o y deg adan e e i- chismo de los súbdi os. Pe o, aun así y odo ;cuán o iempo se man u o pu o el pode moná quico, y mos ó á a és de las humanas impe - ecciones y laquezas, y de las que son compañe as del a a- so his ó ico de oda ins i ución, su ca ác e esencial de al a, bené ica magis a u a, u ela y di ec i a de una sociedad in an e y adolescen e que le debió en Cas illa libe ad indi i- dual más desa ollada que en pa e alguna, y la pública e- p esen ación po la que, poco ó nada, se in e esó el pueblo! ;Iguales bienes ag adecie a A agón á su glo iosa mona quía, si una nobleza á dia io coligada en daño del ey y de la plebe, sobe bia é in a able, apellidando libe ades á los odiosos p i- ilegios op eso es del in eliz é inde enso illano, y se ida de la más singula , abso ben e y menos democ á ica magis a u a, el Jus icia, no imposibili a a en el in e io la emp esa emanci- pado a del sie o, como an as eces a ajó en el ex e io el uelo del águila eal que c uzó sobe ana y ic o iosa las ie- as y los ma es le an inos! Lejos de no a -Je en Cas illa ese pe pé uo, acen uado, g a e y pe se e an e cona o absolu is a, es p odigioso que do uese más in aso , po que la única democ acia, que aquí hubo, no su gió de las en añas del pueblo, ni del pa ió ico concu so de las clases, igualmen e in e esadas en la ob a nacional, sino de la magnánima gene osidad del ono, de la cons an e diligen- cia con que los eyes compa ie on su ac i idad incansable en- e ensancha la pa ia y enal ece la pe sona, ocupando la dies a, endida del peso de la lanza y del mon an e, en con- signa en códigos y . ne os los de echos éclamados po la igual dignidad de la humana na u aleza. No aspuso el 'si- glo xi sin que el sola iego cas ellano, como el bu gués de las ciudades, goza a (le las más indispensables ga an ías da la li- be ad ci il, condición, núcleo y in de la democ acia; mien as que has a el siglo x iu conse ó la nobleza de A agón sob e los homb es de signo se icio aquellos abominables de echos,. - 35 - que en an, po lo is o, en el ca álogo é in en a io de las libe - ades a agonesas (IX). En odas pa es ha pe ecido la libe ad, más que á los golpes de la sobe anía, po la aqui is de la democ acia; po - que las acciones que cons i uyen la unidad popula , mi ándo- se no como he manas, sino como e i idiosas y enconadas ene- migas, han dejado inde ensos los in e eses públicos, y debili- adas con la disco dia, no han enido ue za con que esis i á las in asiones del pode . Si en el mo imien o comune o, la conduc a demagógica de la plebe desen enada no empuja a á los nobles al bando ealis a, y si es os, an suscep ibles, i- d iosos y le an iscos pa a sus en a p i ilegios con a ios á los debe es gene ales del pa io ismo, hubie an en endido que, en aquella ocasión solemne y c í ica, o as obligaciones más al as y complicadas pesaban sob e ellos que la de se mes- nade os del ono, dis in a sue e alcanza a la jus a p o es a, y al ez sin u baciones alzá ase sob e consis en e, adicional é indígena cimien o h áb ica del- gobie no ep esen a i o. Despe dicióse la ocasión: ni aun siquie a es o puede deci - se, po que el mal e a an iguo, y no iban, como po milag o á en ende se y con eni se en un momen o los que habían i- ido en sepa ación, an ipa ía é indi e encia secula es. Así es que, llegados los sucesos á la si uación in aus a á que los con- duje on las culpas de odos, desde el Rey á la Comunidad, su- cedió lo menos malo que pudo ocu i . La ic o ia del Mona - ca sob e la causa comune a, que, desde las al u as de mo i- mien o nacional, descendió á c ónico y pelig oso mo ín conce- je o de pelai es, hidalgos poco med ados y algun que o o i- co homb e que buscaba maes azgos en el e uel o ío, no al- e ó la sus ancia ni aun el acciden e de la cosa pública; mien- as que es di ícil calcula las consecuencias que aje a el iun- o de la eng eida y desmandada muchedumb e sin di ección ni cabeza. Han pasado siglos y ca ás o es sob e aqüel nublo so y is e día de Ab il, en 'qué salpicada de sang e y lodo, en e uel os y ugi i os pelo ones, so da á la oz alen ado a de los cabos popula es, se p ecipi aba la gen e de la Comuni- dad, o a y desba a ada, en el míse o pueblecillo que alcanzó — 36 en onces luc uosa ama pe du able, y aún angus ia y a lige el ánimo el ecue do de aquella jo nada, que con la ic o ia de unos o de o os, esul a a siemp e desg acia y duelo de a- milia. Más, ;co ían po odas pa es ien os con a ios al sose- gado impe io de las bien en endidas y p ac icadas libe ades! El Renacimien o había alzado la losa sepulc al del paganismo, y exhalaba su umba háli o de mue e, que pe umado po en e las lo es de la belleza clásica, espa cíase po los ámbi os de la C is iandad. Rá agas ab asado as de le al sensualismo agos aban el plan el, aún no muy p óspe o, de las ins i uciones medie ales; y apellidando e o ma, la licencia p o es an e a - maba á los p íncipes de un pode espi i ual.y empo al concen- ados en los césa es disiden es co no en los an iguos,- pa a a ianza el einado de la nue a eología, y con él la desca oliza- ción de Eu opa, con g a ísimo daño y e oceso de la ci iliza- ción. Con emplados los acon ecimien os desde ales al u as, pa- ecen islumb a se, en cuan o es posible á la supe icial pene- ación humana, algo de los al os designios que gobie nan el mundo, y en la gene al y as a pe spec i a de la polí ica eu- opea, eclúcese el amaño y en idad de los negocios in e io- es, has a el pun o de no juzga los dignos de dis ae la a en- . ción y las ue zas de España de la gene osa emp esa, más hu mana y cosmopoli a, de p o ege la cul u a la ino-ca ólica con- a la calami osa i upción p o es an e udesca y de las oleadas de la ba ba ie muslímica. ¡Qué pue il y descabellada pa ece en onces la p e ensión de e ene al Rey en la Península, y cuán insensa a y punible la es echez de mi as de un pa io - ismo apa en e y egois a, ciego é insensii_ le á los asun os que se en ilaban sob e el ape e de la diplomacia y en los cam- pos de ba alla, é incapaz de conoce y es ima el papel asig- nado á España, y singula men e á Cas illa, en los e ibles d amas de la his o ia mode na! También mi ado á luz más con enien e, y. á a és de p isma más diá ano, p esén ase el abominable absolu ismo aus- iaco como una especie de dic adu a moná quica, no iolen- a ni con a de echo a ogada, sino consen ida po - áci a -37-- :aquiescencia popula y Ve dade amen e . ep esen a i a del: pensamien o y de la olun ad nacionales, iden i icados con la polí ica de sus eyes. Y en onces ya no duelen, ni se deplo- an an o, an es bien juzga án muchos dignas de pe pé ua alabanza, ladocilidad con que los cas ellanós deja on, sin ala - ma ni p o es a, eng andece se el pode moná quico, y la pa- cien e é inqúeb an able obediencia con que secunda on las egias emp esas in e nacionales, an ap emian es y glo iosas. Es a abnegación, gene osamen e desp endida de odo egio- nal a ec o, an sob epues a á suscep ibilidades, ecelos y al i- eces ue is as, debe es ima se y ensalza se como el ca ác- e adicional, el í ulo eminen e y sobe ano, po el cual me- eció Cas illa se el núcleo y co azón de la pá ia ibé ica, y p esidi co no cabeza la g an ede ación española. Indispu a- ble hegemonía á la cual le die on de echo, más aún que las en ajas de la si uación geog á ica y de la ex ensión e i o- ial, el magnánimo sac i icio, con que, lejos de ence a se con egional egoismo den o de sus lími es, p odigó ue a su san- g e y sus ecu sos, lle ando sob e sí el g a e peso de los múl iples comp omisos in e nacionales, siemp e pene ada de la al eza de su misión, idelísima siemp e al designio sup e- mo que la eligió po de enso a del pa imonio de. C is o Rey en el an iguo como en el nue o mundo. De es e pa én esis, al ez incohe en e y p olijo, y en el que con la his o ia a a de comp oba se la doc ina, hacien- do Menos monó ona la exposición, y no an me i o ia ues a paciencia; de cie o hab éis inducido cuan e óneo apa ece el concep o de la democ acia, sise unda en una noción es e- cha é impe ec a • del pucb/o, é mino que usado, como aquí, an ónomás icamen e, esul a sinónimo de nación. Democ ac i a an ex ic a y exclusi amen e concebida, nunca puede se ue za mode ado a del absolu ismo sobe ano. — — Pa a o ma se idea comple a y adecuada de la comuni- dad pública é independien e que, po an onomasia se designa con el nomb e de pueblo, ue za es abs ae se odo lo posible- del concep o, aún dominan e en eo ía, lo mismo que en las cons i uciones igen es en los paises la inos, y que no es o o que el co ola io yla ó mula del acionalismo y del na u alis- mo ju ídico: el pac o social. Po imposición, no de una eo ía me ódicamen e elabo• ada, sino de la ap emian e exigencia p ác ica de la libe ad de conciencia de odos y cada uno de los ieles, el De echo na- u al p o es an e se ió o zado d pos e io i á no conside a , ni econoce en el homb e más que la igualdad especí ica, p es- cindiendo en absolu o de oda desigualdad indi idual, conc e a é his ó ica. Bajo el in lujo i ánico de es e p ejuicio ecibido del impe io de las ci cuns ancias, y de la necesidad de cohones a un g a e desca ío de la ida, han lucub ado los lib epensa- do es más independien es, sin exclui al mismo Kan . Toda la e olución ilosó ico-ju ídica del ca esianismo has a Fich e, y aún las co ien es de polí ica lib e y desligada del igo de la. Me a ísica, se educen á un desa ollo y sis ema ización del expedien e y sub e ugio con que a ó Lu e o de jus i ica su disidencia. Si cualquie a c is iano es igualmen e eólogo, cualquie a iel igualmen e jus o, no hay azón pa a que cual- quie homb e no deba Conside a se igual á los o os, é inde- pendien e de ellos, en odos los espec os de su na u aleza conc e a. Y es a misma es la esis adical de la sociología nue a: no hay más dependencia social que la que se quie e y se es-7 ablece po con enio; y de aquí que la sociedad no se com- ponga de o os elemen os media os é inmedia os -que lbs indi- iduos con a an es, que o man un ag egado colec i o pe - sonas ísicas, de ninguna mane a un o ganismo je á quico de - 39 - miemb osesiguales y ca egó icamen e subo dinados según la en idad de los ines y la consiguien e - de las unciones. Despe- jada en Rousseau la eo ía del Conl ald de muchas ag ega- .ciones , .doc ina ias, bien que le queda an no pocas, po que el e o se á pe pé uamen e con adic o io, lanzóse la Re olución ancesa, con u ibunda lógica, á. la _desas osa a ea de ni ela- . ción absolu a, desa iculando pa a ello á la Sociedad, has a de- ja la educida á in o me masa, po el aniquilamien o de odas las op eso as sociedades no pac adas, sino ecibidas de la du a necesidad his ó ica. La amilia misma ecibió golpes an udos de la locu a iguali a ia, que si nó sucumbió á ellos, ué po que en - el o den mo al, como en el ísico, ha azado el dedo de Dios un lími e á las bo ascas deshechas de las pasiones y de- li ios humanos (X). Semejó la Sociedad, some ida al ase o i ánico de la Re olución, la ab asada planicie del desie o, ab umada bajo espesas capas de mo ible a ena que le an a en a dien es y so ocan es emolinos el simoun desolado . En aquel suelo condenado á es e ilidad pe pé ua en _cas igo de la ob a demoledo a de ins i uciones ene andas, no c ece ni nace plan a que en lo no se agos e: al a él humus ecundo po la ola cenagosa. a ancado: allanadas las cimas p o ec o as, que- da inde ensa la llanu a con a el u o de los ien os ad e sos, y ya no e deguea á el alle con esca lozanía, po que en la ca ás o e se hundie on las colinas isueñas que alzaban al cielo las secula es amas en demanda de las llu ias ecundan es. En ese campo, donde se asien a el impe io de las inieblas sob e la doble escla i ud del e o y del pecado, no se concibe democ acia, que mode e las in asiones del absolu is- mo más despó ico y i ano que pueda imagina se, po las a- zones ób ias (le que el absolu ismo es esencial y sis emá ico, no acciden al, con ingen e y pasaje o, y po que no es posible democ acia donde no hay pueblo, ni pueblo donde no hay más que núme o sin di ección je á quica, y masa sin o gáni- ca ue za. No es el p opósi o de es e discu so el es udio de odas las mode aciones del pode sobe ano, sino de la obje i a, so- cial y o gánica de la democ acia; po lo cual se p escinde de o os p incipios mode ado es pe sonales y é icos, y ambién e icacísimos, que conoció y p ac icó la polí ica an igua, y que son incompa ibles con el p agma ismo na u alis a con empo- áneo, no menos que con -el suje o de la•sobe anía según el de echo polí ico . nue o. El absolu ismo en la sociedad mode na nace, no solo de la al a de esas limi aciones que la conciencia eligiosa, la educación pa a el solio, y- el hono a is oc á ico oponen á los excesos gube na i os del Pode , sino que su ge de las en añas mismas de una sociología que no econoce e i la nación o ganismo alguno in e io , cuya pe sonalidad y de- echos sean allada pode oso con a las inge encias indebidas del sobe ano. Desde la e olución ancesa, Cuyas abe aciones siguie on odos los mo imien os e oluciona ios de los paises la- inos, no hay sociedad pública, empezando po la p o incia y concluyendo po la Uni e sidad, 'que no eciba su se - de la c eación ó au o ización del Es ado omnipo en e, y cuyas- acul- ades ec o as no p ocedan de exp esa delegación, las más e- ces, y de áci a. aquiescencia, las menos, del único pode , de la. única pe sona que eXis en y o denan po p opio y absolu o de- echo ep esen a i o de la sociedad nacional. Es é absolu ismo i emediable que se llama cen alización, cuando usu pa sus le- gí imos ue os á las egiones, p o incias y concejos, y ense- ñanza o icial y monopolio docen e, cuando a anca á la escue- la independencia y ida, es en subs ancia, undamen o y o igen el socialismo, implíci a ó esplíci amen e, con enido en odas las me a ísicas y ju isp udencias sepa adas del cauce c is ia7 no (XI). Vanamen e en el seno del libe alismó se alza un p inci- pioade p o es a y eacción o gánicas con a el disol en e a o- mismo indi idualis a del pac o social, con el p opósi o de es- au a en eo ía é in oduci en las cons i uciones" y en las - leyes:aquellos elemen os, cuya necesidad ha e idenciado la dolo osa expe iencia de las manipulaciones y ,a bi a iedades, que impunemen e pueden pe mi i se con la masa se il loS• absolu ismos cesa is as ó pa lamen a ios. A es a di ección, más ecien e, le acon ece á, sin emba go, en la egión de- la doc ina, como en la es e a p ác ica, lo que á odos los eclec, - 4 1 - icismos: q eda á anulada po i ud de la con adicción in_ ínseca que encie a, dejando impe an e sob e la yux aposición más débil la lógica del elemen o más absolu o y ca egó ico. ¿Oué impo a que los a adis as de es e sen ido con em- po áneo coincidan en a i maciones pu amen e o males y su- bal e nas con la Escuela his ó ica polí ica, que, desde dis- in os pun os de is a, y, con di e en es ascendencia y p o- pósi o, ep esen an Bu ke, Halle y De Mais e, si po o a pa e juzgan indiscu ibles los bene icios y p og esos que debe el inundo á la e olución ancesa y la eailuci esencial de sus p incipios é in en os? Con la más pe spicaz in eligencia han pene ado y disce nido el ondo subs ancial de la cons i u- ción de Ingla e a, cuyo ca ác e ín imo disc epa an o de las apa iencias doc ina ias y cons i ucionales que cau i a on á Mon esquieu y De Lolme y demás supe iciales en usias as del equilib io amoso (XII); más po o o lado empéñanse gene- almen e en explica el in e no o ganismo polí ico inglés como la más adecuada exp esión his ó ica del monismo ascenden - al pos ich iano ó del posi i ismo ma e ialis a en la a iedad de sus mani es aciones. Así como la Escuela de Manches e pugna po ans o ma la áb ica secula b i ánica según los planos del libe alismo con inen al que a poco á poco minando, es- pecialmen e desde el bill de e o ma de 1832, los cimien os de la cons i ución más consue udina ia de Eu opa, los a a- dis as más ilus es de la polí ica o gánica es ué zanse en inocula el sel -go e nmen en los códigos undamen ales la- inos, pe o acomodándolo ecléc icamen e con el libe alismo abs ac o, indi idualis a y e oluciona io de Rousseau ó el de los desdeñados doc ina ios de la Ca a. Es e cona o es au ado o gánico es iluso io y baldío. Nada signi ica econoce el alo de la adición y de la his o- ia, si odas las an e io es á la Re olución se conside an de hecho injus as y abominables, pa a no es ima in ínseca y subs ancialmen e alede as y sanas o as que las pos e io es á 1789. En la nue a doc ina subsis e con ocla- su ue za de di- solución social el indi idualismo de Rousseau, á cuya eo ía de la sobe anía inmanen e, con el e ugio de la ep esen ación ne- 6 * 4$-gen e sin el en endimien o, al eza de mi as, doc ina, concien- cia, hon a y educación indispensables al desempeño de an ele adas unciones. La impo ancia de las indus ias de e mina el g ado je- á quico, no solo económico, sino social y polí ico de las cla- ses; po que señala la in eligencia, mo alidad, decisión y pode con que con ibuye cada o den á man ene y ampa a el pa- imonio común de la libe ad y de la democ acia. Todos ie- nen en su conse ación y ac ecen amien o in e és igual; mas no odos lo comp enden de la misma mane a, ni con el mismo en usiasmo lo sien en y p omue en. Más aún: pa a que las cla- ses in e io es se pene en de ese debe al ísimo, y lejos de des- cuida lo lo es imen y p ac iquen con ene gía mesu ada y cons an e, necesi an de la enseñanza, ejemplo, guía y es ímulo de la nobleza, que no es cas a supe io ex a y sup a popula , sino he mana mayo de los ó denes in e io es y como cabeza del pueblo. No es di ec o p opósi o de es a indagación ija el exac- o concep o de la a is oc acia, ni aun dise a , suma iamen e, ace ca de su  o undamen y o igen. No puede, sin emba go, • p escindi se de una compendiosa e e encia á la unción social y polí ica de es a clase supe io , que bajo la p eocupación do- minan e, un an o jus i icada po los excesos de las a is oc a- cias his ó icas, júzgase incompa ible con la democ acia, y hos- il á los de echos é in e eses popula es, cuando en ealidad no son ni deben se dis in os de los de la nobleza. En la g an amilia nacional que o ma odo el pueblo, g a- i a sob e los nobles el peso de los di íciles debe es y espon- sabilidades, que lle a consigo la supe io idad ecibida de Dios. pa a coope ación más in eligen e, asidua, abnegada, y en u- sias a al cumplimien o de los ines gene ales de la comunidad. Tiene la nobleza á su ca go una bené ica acción u ela an ámplia y múl iple cuan as son las necesidades ma e iales y mo ales de las ó denes in e io es, á los cuales debe p o ección y ayuda en la medida en que es os las eclaman y puedee p s- á selas el cue po de la nobleza. El o icio a is oc á ico es la di ección social y polí ica de las o as ag upaciones popula es, — 49 — á las que, an o como el soco o ma e ial, debe el alimen o de la educación en el más la o sen ido del é mino, la enseñanza. más aún que eó ica, p ác ica, de i ada del ejemplo, con que la clase media y la plebe ean á los nobles cumpli , sin acila- ción, desmayos ni caidas las más a duas y ,espinosas obligaCio. nes-impues as po la al u a y g andez de la posición. Nobleza obliga. á aduci en los hechos la - alcu nia de la amilia y á io desmen i jamás el lus e de los blasones; á mos a , en la mayo i ud p i ada y pública, la e icacia de la educación más selec a y comp ensi a y del más 'ap emian e y omen ado es- ímulo del hono ; á no ol ida que, si el debe es necesidad mo al de g andes y pequeños, los g andes han de ele a lo, cuando el caso llegue, has a el sac i icio y el ma i io pa a p o echo y edi icación de odo el pueblo. Han de en ende los a is óc a as que a is oc acia no es o gullo op eso , sino pode c is iano, es o es, sua emen e di ec i o y a e nal que mue a con el a ec o y subyugue con la dulzu a del magis e io y- con la a abilidad del mando. Como la nobleza es una especie de sobe anía, y la p incipal coope ado a del sobe ano pode , ha de pene a se de que el impe io no es p o echo, ni anaglo- ia, ni sobe bio endiosamien o del impe an e, sino ca ga pesa. da, c uz ab umado a, que ha pues o Dios sob e los homb os de los elegidos pa a el se icio de odos y de los lacos y des- alidos singula men e. Así en endida y p ac icada la nobleza, cuya legi imidad se discie ne po su compa ibilidad con la de- moc acia, es deci con los de echos y espe os que la igual dig- nidad de la humana na u aleza exige, y los que la jus icia dis- ibu i a eclama pa a cada me ecimien o, despójase del odio- so ca ác e que han imp eso en ella declamaciones y p ejui- cios, y se sublima á las al u as y explendo es de Un ideal, po desg acia cada día más lejano. Po que á la a is oc acia le sucedió lo que á las libe ades popula es: la so p endió en el pe íodo de a asada y licencio- sa ju en ud la g an ca ás o e del Renacimien o y la Re o - ma, y no dejó de se ebelde al ono y aun á la pá ia, sino pa a con e i se en palaciega se il de la mona quía, con daño de la nación. En los pueblos la inos ue; más pecado a que - SO - la ealeza: cómplice de ella en los ex a íos absolu is as y despó icos, dejó que bajo el á bol pa ia cal se cobija an ini- quidades, expoliaciones y i anías,. y Dios consin ió que el a- yo de la Re olución hendie a y ab asa a onco y amas. Des- pués, lejos de ehabili a se pa a encumb a se de nue o, si ió al absolu ismo e olucióna io con la misma pasi idad y com- placencia domés icas que al absolu ismo eal; Vió indi e en e con e i se el es amen o, que pa a su acción polí ica es indis- pensable, en mecánico eso e doc ina io según los compli- cados sis emas mix os de cons i ución de la al a Cáma a, y cómplice, en la des ucción del mayo azgo, de uno de los mayo es y más noci os a opellos socialis as que ha su ido la libe ad del dominio (XV), susc ibió á la disolución de la cla - se, y á se sus i uida po la plu oc acia de la emp esa y del agio de an calami osa in luencia en es a des en u ada so- ciedad. Y sin a is oc acia ámplia, humana y se e amen e edu- cada con una disciplina igo osa y i il, pa a que no con ie a las iquezas y í ulos nobilia ios en he edada pa en e de hol- ganza, disipación, en anecimien o y u ilidades; sin un cue po a is oc á ico asociado en ue e solida idad g emial, que al pa que cohesión y po encia, p es e á la nobleza espí i u y abne- gación de clase con a mó iles y emp esas de amilia egois- mo, no pueden las esis encias popula es iun a de los des - manes y usu paciones del pode sobe ano. Los nobles, cuya p incipal indus ia debe se la gobe nación g a ui a y hono- a ia de la epública en una buena pa e de los más ele ados empleos, lejos de con e i los en explo able mina, los digni i - can y enseñan á digni ica los con hon ado desempeño, y no' se p es an á que los con ie a el sobe ano en ins umen o de desa ue os absolu is as. En los cue pos consul i os p o á qui- cos pesa su consejo an o como los in eligen es y ele ados p opósi os en que se inspi a, y mue e de hecho la olun ad sup ema con la ue za mo al de la es imación y p es igio que goza la nobleza e dade a en las naciones biés o denadas. Fi- nalmen e, á los ca gos egionales, p o inciales y concejiles, ambién los nobles los enal ecen y ealzan haciéndoles obje o 5' - de las líci as ambiciones gube na i as de los más me ecedo es popula es y de endiéndolos de la in asión de los inep os y mal- ados. Fa o ecen con es o la conse ación y adelan os de la saludable descen alización, po que ya no desdeñan los hom- b es de ale esos pues os hon osos del égimen local, y e- nuncian sin pena á emplea en el cen o las en ajosas p en- das, de cuyos bene icios p i an hoy á las sociedades más ín i- mas, en las que con doble igo sé condensa el amo pá io, y son más ap emian es y sag ados los debe es del pa ig ismo. Es en el gobie no local, p incipalmen e, donde la nobleza, acaudillando á las demás clases, ha de cons i ui se en agen e y ó gano pode osos de las eclamaciones y p o es as naciona- les con a los excesos de la sobe anía, y donde, llegado el ex- emo caso de insu ible iolencia, debe ampa a las libe ades comunes, de endiéndolas ambién, si es p eciso, á mano , a ma- da, cu n mode amine incuipa a íuíel e. Es la libe ad concep o psicológico, mo al y ju ídico ha o sú il y encumb ado pa a que ácilmen e lo alcance y pene e el en endimien o del ulgo. El cual, pues o que no la conoce con exac i ud, no la ama y es ima como es debido; an es al con- a io, á la mane a de los in elices indígenas ame icanos, que ocaban po iles ba a ijas el o o na i o de sus ie as, cambia ambién á menudo la libe ad que le dió C is o po la licencia odiosa con que le b indan los desp eocupados so is as. Es na u- al: inclinose siemp e el cona o pecado del homb e caido á mi a y p ac ica la libe ad po el aspec o de las acul ades que con ie e y los de echos que o o ga más bien que po el lada de los debe es que exige y las es icciones que implica, y hoy como nunca, las pe e idas masas sensualis as y u ili a- ias desconocen cualquie a o a libe ad que no se aduzca en libe inaje pa a el goce p opio y se idumb e pa a el in e és apeno. Po es o, hubo necesidad en odas las épocas, de que las al as clases, con la au o idad mo al de que les e is en el pode y el p es igio de que gozan, impusie an á los in e io es. g upos sociales el hábi o de usa ec amen e las libe ades le- gí imas, de modo que, po imi ación y emulación hon osas, iendo á la nobleza ap ecia y gua da la democ acia como e- — ' 5 2 — so o de alo - ines imable, mué anse los medianos y peque- ños á ene la po cosa óp ima, digna de es imación p o unda, de igilan e celo y exquisi o cuidado. Solo así es posible, y aún p obable, que p ime o po i e lexiúa cos umb e, y al in po in eligen e ad e encia a iciónense, los popula es al bene- icio de que dis u an y po nada ni po nadie se a engan á pe de lo. Mas no hay que o ja se ilusiones de incau o op imismo: necesi an no solo la plebe, sino ambién la clase media, siglos en e os de no con a iada in luencia c is iana y de independien e y expedi a acción sal ado a de la Iglesia pa a que sin emo y descon ianza pueda en ega se á odas las clases su pa i- monio democ á ico. Lo cual no quie e deci que se les e enga, po que á odas se les debe de jus icia, y hay que o o gá selo, como os demás bienes ju ídicos que la sola condición de hom- b e eclama. Po ca i a i o amo al pueblo, que an os í ulos na u ales y sob ena u ales de dignidad eune, no se le puede esca ima , an es es ue za da le con p udencia la pleni ud de 3as libe ades o denadas; pe o elando siemp e pa a que no las con ie a en la licencia que allana los caminos á la i anía. Y po p e eni , en cuan o es posible, el absolu ismo eje cido á í ulo de di ección u ela , y que, aunque ci cuns ancialmen e líci o, es á e izado de pelig os é incon enien es, á la a is o- c acia hay que encomenda un pa ona o consue udina io y e ec i o sob e los o os o denes, sus he manos meno es, á in (le que no pie dan, menoscaben, ni manchen la pa e de de- moc acia y au a quía que les pe enece y les incumbe gua da , no sea que, como á dia io es á sucediendo, a y an á enagena - las á p ecio más il que Esaú la p imogeni u a. - 53 - A la conse ación y ac ecen amien o de las públicas libe - ades han de coope a odas las ag upaciones y o denes coas i u i os del pueblo, que no es la libe ad p i ilegio de una clase:sino di ina he encia, de que el Pad e celes ial no excluyó á ningún nacido. Así, la gua da y cus odia del pa imonio de g andes y pequeños no incumbe á la a is oc acia únicamen e, sino á oda la g an amilia popula , y solo de es a mane a puede halla se aquel con e icacia ga an ido. No es impecable la noble- za: si po una pa e signi ica p esunción undada y ehemen e de mayo mo alidad p i ada y pública, po i ud de la más cui- dadosa, comple a y selec a educación y po la ga an ía del se i_ imien o del hono pe sonal y de amilia, más a aigado y igo- oso en los nobles, no debe ol ida se en cambio cuán ocasiona- dos y en ado es son el ango y la o una al o gullo, á la so- be bia, á la op esión de los que alen y pueden menos. Po lo cuales p eciso que es os ambién puedan y algan po sí, pa- a con ene y mode a las demasías a is oc á icas, y pa a que se les es ime y enga en cuen a, y a e nalmen e se les au- xilie y aun di ija, y de ningún modo despó icamen e se les anule. Pues Lién, la ue za, cohesión y solida idad que han menes e los popula es pa a gua da incólumes los ue os de :su au a quía no pueden encon a la y man ene la sino á la somb a p o ec o a del g emio. Aunque no p oceda aquí ámplia, ni aun sucin a exposi- ción doc inal de las- ins i uciones g emiales económicamen e conside adas, no puede excusa se una suma ia e e encia al concep o y ase p ima ios de la asociación de las indus- ias (XVI). El g emio, cuyo undamen o no es o o que la ley y p in- cipio de la sociabilidad, an o más es echa y ap emian e cuan- o más ín ima y pe enne es la mancomunidad de ines y p o- pósi os, debe es, de echos é in e eses, ha su gido con espon- - 54 - ánea asociación de los abajado es en una misma ó semejan- e indus ia donde quie a que las abe aciones y iolencias de los homb es no han ahogado la oz y so ocado los impulsos de la na u aleza. G emios ha habido, pués, en odos iempos y naciones; pe o á es a ins i ución como á las demás, la p o- mo ió y adelan ó el C is ianismo, comunicándola una solidez, dignidad y alcance an ecundos y p o echosos, como no po- dían log a ni comp ende las sociedades clásicas en que son más isibles los p incipios y es igios de la asociación indus- ial. Desde que la nue a sal ado a doc ina comenzó á da u o, ué la iden idad ó simili ud de indus ia una a e nidad más solida ia y amo osa den o de la cosmopoli a a e ni- dad c is iana, y mo i o y alicien e de mayo u gencia pa a que los indus iales ecíp ocamen e cumplie an en el seno de su sociedad económica los al os debe es y o icios ca i a i os que la eligión aconseja ó p esc ibe. Es deci , el g emio ué an- es que asociación écnica coope a i a, co adía eligiosa pa a ob as de mise ico dia y . de piedad; pa a asis i en e mos, oga po los mue os, cuyos une ales y sepul u a su agaba, pa a ampa a y consola á los necesi ados y des alidos, ex endiendo ambién la acción bené ica á las a ibuladas amilias. La Igle- sia le imp imió con la unción sag ada es e ca ác e indeleble que conse ó la ins i ución oda su ida, y el espí i u c is- iano p es ó á o icios y a es ese elemen o de sólida cone- xión que supo con a es a la in luencia disol en e del iempo y del egoismo, mien as que la e olución na u alis a no ino á des ui y co oe has a las ib as y ejidos de la obus a o - ganización de la Edad media. Mas el g emio, no podía limi a sus unciones al cumpli- mien o de eligiosos y bené icos debe es en e los asociados, sino ex ende las al p opósi o é in e és p o esionales comunes y, po consiguien e, á la eglamen ación écnica de las espec i as o mas de abajo, en concep os a ios, cuya de e minación no es aquí pe inen e. Pa a nega la legi imidad y, po consecuencia, la u ilidad y aun necesidad de es a ins i ución, es p eciso susc i- bi á cualquie a de es os absu dos: ó que el eje cicio indus ial no es á some ido á di e sidad de eglas en azón de los dis in os. - 55 - ines y aspec os de la ac i idad, ó que és a disciplina eglamen- a ia no impo a á los indus iales, ó que impo ándoles, no ha - se obje o de .coo dinada acción común, ó que és a coope ación no debe se con ínua, pe manen e como la necesidad que la • engend a. En es a ma e ia se han con undido las imosamen e los de ec os de la asociación con la na u aleza de ella, y en ez de e o ma , se ha des uido, p ocedimien o cómodo y expedi- o, pe o an acional y cue do como el del médico que ma a a al dolien e pa a ex i pa á adice la en e medad. El g emio exp esa y ealiza una ley del abajo, la asociación, que pa a cumpli se ec a y ha mónicamen e, es necesa io conco da la con dis in a ley, la libe ad, de mane a que ninguna de ellas i a á expensas y de los menoscabos y pe juicio de la o a. El p og eso de la ins i ución exigía que se la hubie a depu- ado de las 'impe ecciones his ó icas, incompa ibles con el lib e eje cicio pe sonal de cualquie a de las indus ias, y que en i ud del laissez ai e, sanamen e en endido, y no al modo desa inado de las p imi i as escuelas económi- cas y de su he ede o el econon' ismo, se consag a a la au a - quía de las indus ias, con a las inge encias absolu is as del pode cen al ó local. El indi idualismo económico lo en- endió de o a mane a: no dis inguió en e acción indebida é in e ención jus a del Es ado ó cualquie a o a au o idad pública, y aun es á llamando socialismo gube namen al ó so- cialismo de la Cá ed a, con un c i e io kan iano más ó menos e lexi o á oda concepción c ema ís ica que no susc iba á la idea de aquel economis a clásico que dejó educido el pode sup emo á me a indus ia de gene al segu idad. En es e pun o, hay país la ino en que muchos cien í icos, siguen conside ando dogmas las doc inas que ace ca del g emio e ie on en li- b os y discu sos los supe iciales e o mis as de los einados de Ca los III y Ca los IV y los e ó icos declamado es de las Co es gadi anas (XVII), sin cae oda ía en la cuen a de que en la ma e ia de que se a a, el _p oblema es el mismo que en las o as es e as de la ida: la elación ha mónica del lib e al- bed ío con la necesidad social y con los de echos gube na i- os de la au o idad pública. -56- Pe o el g emio no es solo esa amplia sociedad coope a i a, cuya e icacia en elación con el socialismo han señalado la so- lici ud pa e nal y la p e isión y sabidu ía ene andas del Sumo Pon í ice einan e (XVIII); el g emio es además, la po encia pública y polí ica del pueblo en el más es ic o sen ido de cla- ses in e io es; es la escuela educado a de los popula es en el eje cicio de las i udes de la ciudadanía; la casa sola iega, donde el es ado llano se digni ica y ennoblece, y donde b i- llan los blasones adicionales de la indus ia en en e ó al lado de los he edados imb es de las amilias a is oc á icas. Fue za indi idual desa iculada de su o ganismo es ue - za dispe sa é inú il, acción disg egada, pe dido á omo sin i ualidad y p o echo pa a sí ni pa a, el odo supe io del cual, la na u aleza, ob a de Dios, quie e que o me indi isible pa e. Cuan o más débil es la po encia de la pe sona sica,. más necesi a del concu so y auxilio de la pe sona mo al. Y no le bas an los escasos ecu sos de la amilia, sociedad, que aunque comple a es p i ada, sino que ha menes e del o ga- nismo supe io popula en que las amilias se es echan y un- den po el ínculo de un in e és legí imo, es deci , no u ili a- io ni egois a, sino conce ado con el in nacional solida io en la sup ema y espi i ual economía del o den ju ídico. La in eliz. amilia plebeya sob e odo, .queda desampa ada é inde ensa ue a del balua e p o ec o de la clase. Y lo que se dice de las amilias, en en e del Es ado cen al ó sobe ano, hay que en ende lo ambién en elación con el concejo, y á pa i de él, con las o as sociedades in e medias, que es u ie on impe - ec amen e bosquejadas an es de la Edad mode na, y sob e odo, de la con empo ánea. En ninguno de es os cí culos pú. blicos comple os pueden ha noniza se debidamen e los g upos amilia es in eg an es de la más ámplia comunidad, si an es el lazo ín imo de la misma o ma de abajo no los ag upa en un más ámplio c is iano hoga que el domés ico, aquel en que se ehabili an cumpliendo de idén ico modo la pena impues a al humano linaje en cabeza del p ime pecado . En es o, no o iamen e a en aja on Ca aluña y Valen- cia á Cas illa, el Es ado menos  o- o ánico de odos los penin- b - 57 — sula es , co no queda dicho, al ez con enojosa insis encia. No solo es u o en aquellos minuciosamen e deslindada la je a - quía eudal de la nobleza, sino ambién la de la clase media y la plebe po la impo ancia económica, y po an o ambién social, de las manos, es deci , po la en idad de- las indus ias ma e iales é inma e iales. Y la ca ego ía de los ó denes no se limi ó á ales e ec os únicamen e, sino que ué la base de la ep esen ación en el concejo, cuyos pode es se epa ie on al pueblo, no con el c i e io exclusi o de las colaciones, sino de las dos comunidades, incomple a una, el g emio, comple- a la o a, la pa oquia. Es a ob a. ué en el Reino alenciano consecuencia de la democ á ica polí ica del glo ioso conquis- ado D. Jaime y de su hijo D. Ped o III de A agón, unda- do es y o ganizado es del g emio y del concejo con el p o- pó,i o de con a es a median e el elemen o y ep esen ación popula es la p eponde ancia de la omnipo en e nobleza. Alec- cionados con la expe iencia de los desa ue os que en A agón se pe mi ía la a is oc acia en mengua del ono y del pueblo, ap o echa on la más desahogada y lib e posición de legisla- do es e ec i amen e sobe anos en la ie a conquis ada po e- gia inicia i a y es ue zo p incipal del mona ca, pa a o o ga á la gen e in e io el mayo núme o posible de inmunidades y ue- os. Y po cie o que los a o ecidos po á onse ing a amen e con la mona quía, omando muy ac i a pa e en las aná quicas al e aciones eudales de la Unión, y comba iendo bajo la ban- de a de las libe ades inícuas y i anizado as del op imido i- llano. En aquella e uel a no dió la bu guesía p uebas muy sa is ac o ias ni de su sen ido polí ico, ni de la ele ación y g andeza de sus mi as, ni del sen imien o de la jus icia legal. Sí anle de a enuación empe o habe imi ado á la nobleza, so- b e la cual debe ecae el peso de aquellas g a es esponsabi- lidades, no menos que la ci cuns ancia de no alcanza oda ía el g emio ida, desa ollo y i ualidad su icien es pa a alec- ciona á la bu guesía en el cumplimien o de los di íciles debe- es de la ciudadanía c is iana. Po que no puede nega se que aunque el g emio, como odas las ins i uciones, cuan o más pode oso, es a más expues- _ , '01 )W - ( .; M He aquí cómo se exp esa ace ca de la i anía un insigne a a- dis a ca ólico en un lib o inmo al, esc i o en con emplación y c í ica del p agma ismo maquia élico; debiendo el lec o ad e i que la palab a polí icos ómala el au o á mala pa e, es o es, en sen ido de polí icos como el Sec e a io lo en ino, pa ia ca del na u alismo ju- ídico y de la polí ica emancipada de la Mo al y de la Religión, de la polí ica libe al, en una palab a.  Y po que es o mejo se en ienda de una ez, quie o de- cla a aquí la di e encia que hay en e el ey c is iano y jus o, de quien noso os hablamos, y el i ano, de quien hablan los polí icos. . „El e dade o ey es á suje o á las leyes de Dios y de la na u a- leza; el i ano no iene o a ley sino su olun ad (1). El Rey hace p o- esión de gua da la piedad, la jus icia, la é; el i ano no iene cuen- a con Dios, ni con é, ni con jus icia. El uno es á a ado al bien públi- (I) Bod., Lib. II, De Rep., cap. IV. II co y á la de cnsión de su pueblo; el o o no hace cosa sino po su in- e ese; el uno en iquece á sus súbdi os po odos los caminos que puede; el o o con la uina de sus súbdi os eng andece su casa; el uno enga las inju ias de Dios y de la República, y pe dona las suyas, el o o enga c uelmen e las suyas y pe dona las agenas; el uno iene g an espe o á la hon a de las muje es hones as; el o o iun a de la hones idad dellas; el uno se huelga de se acusado con libe ad y aun ep endido con modes ia cuando ha e ado; el o o ninguna cosa más abo ece que homb e g a e, lib e y i uoso que le pueda a isa ó ep ende ; el uno p ocu a conse a la paz y unión de. sus pueblos; el o o semb a siemp e disco dias y zizañas pa a a uina los y en iquece se con la con iscación de sus bienes. . ....... . . ...... el uno busca los mejo es homb es de su eino pa a da les ca gos y o icios más hon o_ sos; el o o los dá á los homb es de mala ida, pa a se i se de ellos como de esponja.......... el uno ca ga á sus pueblos lo menos que pue- de y o zado de la necesidad pública, el o o bebe la sang e, oe los huesos y chupa los ué anos de los súbdi os pa a que no enga ue za su espí i u; el uno es el alma y ida de su pueblo, como lo dice la ley (1), cabeza del cue po de la epública y como pad e de cada uno de sus súbdi os; el o o es cuchillo y e dugo y a o men ado  „Es a es la di e encia del ey y del i ano, del jus o y c is iano p íncipe, de quien noso os hablamos, y del iolen o é injus o de quien a an los polí icos; lo cual he que ido deci de una ez pa a que mejo se en ienda y de aquí se saque la di e encia del uno y del. o o, si a pa a las o as i udes y capí ulos que delan e se pon- d án.,, (T a ado de la eligión y i udes que debe ene el P íncipe c is iano pa a gobe na y conse a sus es ados con a lo que Nico- lás Maquia elo los polí icos les e iempo enseñan, esc i o po el P. Ped o de Ri adeney a, de la Compañía de Jesús. Lib. II, Cap. IX. La jus icia que debe gua da el p íncipe en los ibu os y ca gas de la epública, y la di e encia que hay en e el ey y el i ano.) Igual concep o mani ies a la Ley de Pa ida, ue a de la incon- g uencia de las p ime as palab as, ci adas en el cue po del discu so, con odo el es o de la ley, po que el apode amien o de ageno eino po ilíci os medios no implica pe se i anía, aunque sea ecuen e y p obable pa a man ene se en la posesión usu pada. Ti ano puede se ambién el sobe ano legí imo, co no econoce el Rey Sabio en la ley de que se a a y que dice así: "LEY X, TIT. I PART. 9a „Que quie e deci i ano, e co no usa de su pode en el egno despues que es apode ado del. (1) Lib.  í . X, pa í. II. III - „Ti ano an o quie e deci co no seño c uel que es apode ado, en algún egno ó ie a po ue za, ó po engaño ó po aición: e es os ales son de al na u a, que despues que son apode ados en la ie a, aman Más de ace su p o, mague sea á daño de la ie a, que la p o comunal de odos, po que siemp e i en á. mala sospecha de la pe de . E po que ellos pudiesen compli su en endimien o más desemba gadamen e dixie on los sabios an igos que usa on ellos de su pode siemp e con a los del pueblo en es mane as de a e ía.,, Sigue la elación de los p ocedimien os inicuos de la i anía y e mina la ley: "O osí deci nos que mague alguno hubiese ganado seño ío de egno po alguna de las de echas azones que decimos en las leyes an e desea, que si el usase mal de su pode ío en las mane as que dixemos en es a ley, quel puedan deci las gen es i ano, ca o - nase el seño ío que e a de echo en o íce o, así como dixo A is o- iles en el lib o que abla del egimien o de las cibdades e ide los e inos.,, (Las Sie e Pa idas del Rey D. Al onso el Sabio, co ejadas con a ios Códices an iguos po la Real Academia de la His o ia.) Y es a es la eo ía adicional de la Ciencia ca ólica: conside a la i anía como la negación adical del Gobie no, con i iendo la e- lación pública en p i ada, aunque no ue e pa a o pes ape i os del impe an e. Así, San o Tomás en el Lib. III, Cap. II de su ob a De Regimine P incipun dice: "Regnum non es p op e egem, se ex p op e egnum, quia ad hoc Deus p o idi de eis, u egnun egan e gube nen , e unumque nque in suo ju e conse en .„ Y p osigue el San o: "Quod si aliud acian , in seipsos commodum e o quendo non sun eges, sed y anni.,, El eximio P. Sua ez exp esa lo mismo: " p op e quod, ec e di- xi Basilius, in hoc di e e y annum á Rege, quod ille p op iam, hic- communem u ili a em in suo egimine quze i .„ (De lege, Lib. E, Cap. I.) El sabio anciscano F ay Al onso de Cas o, esc ibe: "Hoc enim y annus di e á e e, quod ille sua ipsius quomodocumque e . und . -euinque espici ac ue u : hic an um subdi is consule e qux i .„ (De po es a e legis poenalis Lib. I, Cap. I.) No puede ca ac e iza se de despo ismo el gobie no de me o a - bi io sobe ano en cada caso pa icula , po que no de o a mane a se ha gobe nado en las sociedades nacien es, y es a es la no a dis in- i a del égimen p opio de las comunidades pa ia cales que cons i- uyen la ansición de la amilia á la sociedad ci il. An es de que, po la epe ición de hechos iguales, la aplicación conc e a del de echo á I V cada uno de ellos o me uso ju ídico y luego cos umb e, y p ime o que la expe iencia y e lexión sobe anas o mulen p é iamen e en no ma gene al y abs ac a la egla de la conduc a social ul e io , el pode público legisla po modo ejecu i o ó ju isp uden e en cada caso y ci cuns ancia después que han ocu ido. A nadie se le oye ni se le oi á cali ica de déspo as á los au o es de las aza i as y albe- d íos, cuyo conjun o se ele ó, andando el iempo, á de echo esc i• o. Es o no es un icio cons i ucional, sino de ec o i emediable en los p ime os iempos de la exis encia de las naciones. Y p ecisa- men e en ellos es cuando, po egla gene al, menos excesos i áni- cos ó absolu is as puede pe mi i se el impe an e, po que en épocas a asadas, no es el socialismo sino el indi idualismo el que domina, y los súbdi os apenas econocen ni consien en al Pode la posesión y eje cicio de las p e oga i as esenciales de la sobe anía. .E1 Gobie no de pu o a bi io, y el de a bi io complemen a io y co ec o , que po equidad suple ó enmienda en ocasiones -ex ao di-, na ias las de iciencias ó icios de la legislación esc i a, no cons i u- yen despo ismo. Lo ca ac e ís ico de es e exceso gube na i o es la ha- bi ual sus i ución del a bi io ó olun ad sobe ana al p ecep o legal p é iamen e es ablecido, el impe io pe sonal del gobe nan e en ez de la aplicación de la ley an e io , la sup esión con inuada del eina- do de las leyes, o a de las llamadas sus an i as, o a Je las de p ocedi- mien o. Lo cual no es pe se i anía, po que bien puede no habe o a ley que la olun ad del sobe ano, y sin emba go, se la despó ica de- cisión encaminada al p ocomún; bien que cuando al suceda, sin ne- cesidad que lo eclame, es que la au a quía nacional no exis e, que la democ acia ha mue o íc ima de sus ex a íos, y en onces el pode absolu o, sin eno que lo mode e, con acilidad, se hace i ano y e- mue e despó icamen e el es o bo que las leyes ga an izado as del ciudadano oponen á los i ánicos in en os. Po eso se dijo en el ex o que el despo ismo es ins umen o de i anía, y denunciaba en las so- ciedades adul as, icio más hondo y g a e que un desa eglo cons i-: ucional; pudiendo añadi se que es una de las mani es aciones inde ec- ibles del pa lamen a ismo, en el cual, po causa más ín ima y p o- unda que la o ganización y eje cicio uncional de las Cáma as, la acul ad legisla i a de la Adminis ación sus i uye y anula al Pode legisla i o, y no solo enmienda, sino que de oga las leyes cuando á la oliga quía minis e ial le place. Pa a que haya despo ismo es in- dispensable que el desp ecio y de ogación de las le y es po ac o gu- be na i o sobe ano, sean habi uales é innecesa ios, po que ni uno solo ó a ios hechos despó icos, aunque sean a en ados, cons i uyen hábi o, ni cuando una si uación ano mal y ex ema impone gobie no y magis a u a dic a o iales hay ilici ud polí ica de ningún géne o, sino jus icia y con eniencia po el impe io de de e minadas ci cuns- ancias. Aún puede concebi se el despo ismo de un modo más ascen- den al y de pe u bación mas g a e en la unción gube na i a, cuan- do la au o idad no subo dina las leyes á la Mo al y á la Religión de las cuales debe se el sobe ano el p ime súbdi o, sino á su olun ad omnipo en e con absolu a i ndependencia del designio y no ma de un di ino y sup emo legislado . Según es e despo ismo, legalidad y le- gi imidad son una misma cosa, es o es, con o midad de las ins i ucio- nes posi i as con el a bi io del pode sup emo, bién esida en un césa ; bién en una ó a ias asambleas que gobie nen po de echo' p opio, ó po manda o ep esen a i o del p ' ueblo. En al sen ido, despo ismo equi ale á legalismo ó p agma ismo, ó á polí ica, en la -acepción de mala polí ica en lue la. oma el Pad e Ri adeney a (ob a ci ada), y con el cual coincide el doc o y juicioso p o es an e Fede ico Julio S ahl, en su an conocido y p o undo lib o His o ia de la Filoso ía del De echo. Pa a el p o eso be linés, p agma ismo es -aquella polí ica, a bi a ia y subje i a, di o ciada de los p inci- pios, a en a en cada casa pa icula á los ines pe sonales y singula- es del gobe nen e, sin conexión alguna con el ín eg o in hones o adecuado á la humana na u aleza, ni p opósi o que ascienda más allá ;del hecho conc e o á que la disposición sobe ana se e ie a. No hay según es a polí ica, una mo alidad gene al y común, sino una lici ud a ia y he e ogénea en cada caso de e minado, lici ud que no es o a que la u ilidad ó conducencia del ac o al p opósi o ac ual del pode . Me ecen asc ibi se, aunque esul e la ga la ci a, as palab as de S ahl: "Es un ca ác e especial de la época mode na conside a la eo ía polí ica (el De echo na u al) y el a e polí ico (el que con p e- e encia es ,llamado la Polí ica) como dos ciencias en e amen e se- pa adas. Es a sepa ación es la ob a del espí i u, que en es e pe iodo domina en la ciencia. Quie e halla se la E ica en la azón; pe o es a no iene ningún pode sob e los acon ecimien os y la sucesión na u- al de las cosas; lo que es eque ido y p oducido necesa iamen e po - las ci cuns ancias ó condiciones-ex e io es no se ha moniza (non si acco da, dice la aducción i aliana que enemos á la is a) de modo alguno con la consecuencia acional, an es es con a ia á ella; y po es o la conside ación de aquellas no puede se obje o de la é ica del Es ado. Po el con a io, el que en el e ec o na u al de las acciones de las ins i uciones ju ídicas, busca las máximas pa a los ó denes y negocios eales del Es ado, debe enuncia á las consecuencias de aquellos p incipios abs ac os ó, al menos, no ene mo i o de ol- e á ellos. „La índole del iempo no les o ece o a ue de la E ica; la p in- cipal causa y e dade amen e ac i a, de donde p o ienen los e ec os polí icos, es el pensamien o pa icula que in o ma la pe sonalidad del homb e de Es ado, y la g andeza del in especial que es e se p o- pone. Así, sob a una de las dos po encias, de cuya unión p oceden odos los e ec os eales y odos los ines ideales. De aquí, que lo que suminis a los p ecep os mo ales, la azón, no iene ningún pode VI sob e los acon ecimien os; y lo que gobie na los acon ecimien os, la. na u aleza, es indi e en e espec o de los p ecep os mo ales. De es e modo el de echo na u al y la polí ica no ienen en e sí ningún ele- men o común, an es son ciencias en e amen e he e ogéneas. El de- echo na u al se ocupa simplemen e de ecaba las consecuencias de los p incipios gene ales, es o es, de la con o midad de las accio- nes con la azón, p escindiendo (senza a y e ig-ua do) de los e ec os eales, de la con o midad con el in ( inalidad); la polí ica se ocupa solamen e en la con o midad con el in, sin in es iga la acionalidad de los ines. De aquí, que los esul ados del de echo na u al ó del li- be alismo, el cual no es sino el desa ollo p ác ico de aquel (1) ienen el ca ác e de consecuencias igo osas é inmu ables, de absolu os p incipios de jus icia, no son p incipios polí icos, sino p incipios de de echo público, al con a io los esul ados de la polí ica ienen el. ca ác e de medios y disposiciones ex e nas a bi a ias. Una cien- - cia o gánica, que se undase en la ín ima esencia y des ino de las e- laciones de la ida, se ía necesa iamen e á un iempo la ciencia de la acionalidad y de la inalidad. Aquí, po el con a io, ha luga po una pa e á una iloso ía abs ac a del de echo, y po la o a á una ciencia mecánica del Es ado. "Mas no obs an e es a di e encia, en e el de echo na u al y la-, polí ica mode na hay una conexión ín ima. Es cie o que no se pue- de consegui hace abs acción de odo lo que es, cuando la in es i- gación no enía o o in que el obse a cual pueda se el e ec o de las leyes, según la na u aleza eal y conc e a de los homb es, su ma- ne a de ob a y su des ino. Pe o el p incipio de la nue a época del- mundo debía ambién en la polí ica p oduci e ec os análogos á los que había ya p oducido en el de echo na u al. El e ec o inmedia o es es e: que las consecuencias na u ales de las ins i uciones son consi- de adas solamen e en elación con ines a bi a ios y subje i os. De es e modo que los polí icos mode nos ienen de obse a el p oceso de los acon ecimien os humanos se di e encia esencialmen e la ob- se ación a is o élica. A is ó eles busca encon a en aquel (ce ca di-. o a e da quello) la ley ocul a que lo gobie na y de ap ende así la olun ad de la na u aleza pa a conoce de aquí el in que debe p e i- ja se. Aquellos, á su ez, eligen su in a bi a ia y casualmen e, ó al menos no hacen sob e es o in es igación alguna, y quie en ap ende de la na u aleza solamen e como deben se i se de ella pa a su de- signio. No quie en segui á la na u aleza como A is ó eles, sino al_ con a io, suje a la na u aleza á su olun ad. Podíamos llama el-, modo de p ocede de M i s ó eles eleológico y el • de los polí icos mo- de nos p agmá ico. El pun o ex emo de es a di ección es el que al- canza Maquia elo. Su p incipio es es e p ecisamen e: "es jus o lo-.- (1) S ahl se e ie e al de echo na u al p o es an e y a i ma en a ios pasajes, coma,- en es e, que el libe alismo es consecuencia ilosó ico-ju ídica de la llamada Re o ma. VII -que conduce á mi in.„ El p opio hono y el de su nación p ese a on .á Mon esquieu de la i ndi e encia de Niaquia elo espec o de la mo a - lidad, indi e oncia que no puede e se sin indignación. Po es o el concep o de la elección a bi a ia del in y de los medios cons i uye la esencia de oda es a di ección, é in o ma ambién po ello su ac i- idad cien í ica. Lo que iene en sí mismo el p opio in,conside- a de muchos modos como medio pa a o as cosas; así, has a la libe - él lo ad polí ica es po él conside ada como un in que los es ados pueden,  *- pe o no deben, necesa iamen e p e ija se.„ (His o ia de la Filoso ía del De echo, po Fede ico julio S ahl. T aducción i aliana de Ped o To e, Tu ín, 1853. Lib o cua o, Filoso ía p agmá ica del De echo, Sección p ime a, La Polí ica mode na, (Maquia elo y Mon esquieu), páginas 363 á 366.) No puede admi i se que el p agma ismo maquia élico sea la con- secuencia y e olución na u ales de una iloso ía idealis a, que no e- niendo conexión alguna cien í ica ni e ec i a con la ealidad, haya engend ado á la ez el excep icismo y el posi i i s mo, po impo encia de -la idea pa a explica y di igi la ida. Ni c onológicamen e, ni po el nexo más ín imo de la his o ia in e na, se jus i ica en modo al- guno que la polí ica maquia élica sea el esul ado de habe econo- cido la acuidad é ine icacia de un sis ema, que como el kan ismo po ejemplo, no puede unda una e ica, sin pa en e con adicción con su me a ísica. En e el p agma ismo maquia élico y la polí ica p agmá ica de cualquie a clase, au o ó época no hay o o ínculo, ni concomi ancia, que la al a de sen ido é ico y eligioso, la cual p o iene la mayo pa e de las eces de causas menos in elec uales, sis emá icas ilosó icas, de mo i os ha o menos ele ados y decen- es que la inconexión del acionalismo abs ac o é idealis a con lo que llaman la ealidad. Los maquia elismos de odos los iempos más que en Be keley, 1-Tu ne, ó Kan y o os así, se han empapado en las co ien es de un na u alismo posi i is a de más bajo y plebeyo o igen: no son la consecuencia desespe an e de una c í ica demole- do a, unes a, pe o since a y hon ada, sine el ma e ialismo excép- ico del ulgo ca nal, en enenado po el ambien e an ic is iano que espi a. Los Maquia elos de más ó menos alla, sagacidad y le as son el ipo ca ac e ís ico y na u al de los iempos, en que el pecado se au o iza sis emá icamen e con cualquie a de los deli ios del pen- samien o humano, y en que el espi i ualismo aba e el uelo has a la ie a, y en ella piso ean los homb es deg adados y pe e sos ho- no , conciencia, eligión y jus icia, co no anciedades iles é i i- so ias. Ni con el p agma ismo maquia élico iene el cons i ucionalismo más elación que la exp esada; y lejos de con eni con S ahl en la iliación igo osa de las eo ías cons i ucionales en la polí ica del e Sec e a io lo en ino, pa ece más bien  - qu al libe alismo en gene al pudie a a ibui se es e abolengo, co no quie a que, o a se unde -en el acionalismo abs ac o, o a en cualquie a de las di ecciones VIII pos - ich ianas, ha de ca ece de sen ido é ico y eligioso y gobe na po los expedien es mecánicos y con los p opósi os p agmá icos, pe sonales y subje i os, es deci , despó icos de los . ac uales gobie - nos. El cons i ucionalismo es á la ez con adicción doc ina ia, que el libe alismo encie a en su seno, y a e p agmá ico con que odo. gobie no libe al sus i uye los eso es eligiosos y é icos po a i i- cios ex e nos y combinaciones dinámicas, y median e los cuales, a al a de los o ganismos his ó icos aniquilados, p esume impedi los desbo damien os absolu is as del Pode . Galland (T ai é du F aile alleu Ch. 7) conside a al ey seño uni e sal de odas las ie as del eino, en i ud del dominio di- ec o que e enía como seño eudal conceden e de ellas. El. Có- digo de Ma illac (a . 383) consigna igual p incipio, idén ico al que p o esa Luís XIV en un edic o publicado en 1692. Es e mona ca en las ins ucciones que dejó al Del ín se exp esaba en los siguien es é minos: "Todo cuan o se halla den o de nues os Es ados nos pe - enece po el mismo í ulo. Debeis sabe que los eyes son seño es absolu os, que ienen na u almen e la plena y lib e disposición de odos los bienes, an o los poseidos po la gen e de Iglesia como po los segla es pa a usa los como p uden es ecónomos.,, Es e mismo de echo le econocía la So bona. IXT He aquí lo que espec o del cesa ismo esc ibe un au o sob e- mane a es imado en e los a adis as p opagado es del libe alismo llamado a mónico: "Comencemos haciendo cons a que no con undimos en modo al- guno el Cesa ismo con la dic adu a. Es a iene á e ena la si ua- ción iolen a de un momen o; aquel aspi a á. sos ene se, o ganiza - se y hace se pe manen e; la una es el b azo de la sociedad, que ob a en nomb e de es a pa a e i a un pelig o g a e y eme oso, el o o es el apode amien o de odos los pode es sociales lle ado á cabo po un homb e; la dic adu a sepa a el es o bo, ahuyen a el pelig o y de- sapa ece; el Cesa ismo, haciendo ale quizás los se icios po él p es ados en uno de es os momen os, a a de pe pe ua se; el dic a- do ob a como un manda a io de la sociedad, de la que ecibe pode- es limi ados y axa i os; el Césa , sob eponiéndose á aquella, p e- ende o ganiza la y egi la en odo y po odo po su p opia cuen a; -en in, la-dic adu a es la negación de un abuso, de un exceso, de un hecho; el Cesa ismo es . la negación de un p incipio, de un sis ema, de un égimen polí ico. Po an o, no en a ni poco ni mucho en nues- o p opósi o a a aquí de la dic adu a. „El cesa ismo consis e en la concen ación del pode en una sola pe sona, que juzga bueno en sí el in á cuya ealización una nación aspi a, pe o que conside a equi ocados los medios de que al e ec o se ale. El Césa acep a el p opósi o de su pueblo, pe o es ima á es e incapaz de lle a lo á cabo, y po es o, al p opio iempo que se pone al en e del égimen que aquel ha des uido, comba e á la ez el que en sus i ución del mismo ha le an ado. De aquí, que apa ezca el Cesa ismo unas eces en aquellos momen os en que una sociedad, ni puede i i den o del égimen exis en e, ni acie a á cons ui o o nue o, como sucedió en Roma; o as, cuando man iene i a su a e sión y an ipa ía al an iguo po ella de ocado, y ha pe dido la é en el alo y e icacia del que en luga de él ha implan ado como ha su- cedido con los dos impe ios en F ancia.,, (El sel -g-o e nmen y la mo- na quía doc ina ia, po Gume sindo de Azcá a e. Mad id 1877, capí- ulo II, El Gobie no pe sonal.) "Los e o es con empo áneos son in ini os; pe o odos ellos, si bien se mi a, ienen su o igen y an á mo i en dos negaciones su- p emas: una ela i a á Dios, , y o a ela i a al homb e. La sociedad niega, de Dios, que enga cuidado de sus c ia u as, y del homb e, que sea concebido en pecado. Su o gullo ha dicho al homb e de es- os iempos dos cosas, y ambas se las ha c eido: que no iene luna , y que no necesi a de Dios; que es ue e - y que es he moso; po eso le emos eng eido con su pode , y enamo ado de su he mosu a. „Supues a la negación del pecado, se niegan, en e o as mu- chas, las cosas siguien es: Que la ida empo al sea una ida de ex- piación, y que el mundo en que se pasa es a ida, deba se un alle de lág imas: que la luz de la azón sea iaca y acilan e: que la o- lun ad del homb e es é en e ma: que el place nos haya sido dado en calidad de en ación, pa a que nos lib emos de su a ac i o: que el dolo sea un bien, acep ado po un mo i o sob ena u al con una acep ación olun a ia: que el iempo nos haya sido dado pa a nues a san i icación: que el homb e necesi e se san i icado. „Supues as es as negaciones, se a i man en e o as, muchas, las cosas siguien es: Que la ida empo al nos ha sido dada pa a ele a -- o XV I El absolu ismo en la Edad Mode na iene su aiz en los a ios e o es de las iloso ías sepa adas de aquella iloso ía humana que, sin solución de con inuidad, puede conside a se ob a adicional de los sio-'os y de las gene aciones. En en e de los a ios sis emas e- p ese 7a el sis ema de la azón humana, lucub ando sob e el ondo acumulado po las edades p eceden es y en egado á las enide as pa a que lo depu en y pe eccionen, no pa a que á p io i, y g a ui amen e, lo desdeñen sin examina lo, como si an es de cada pensado nadie hubie a pensado, ó ue an odos los pensamien os de homb es y de cen u ias e o es, u ilidades y anas an asías pue iles sin ascendencia ni subs ancia. Desde que Desca es dejó asen ada, cual dogma indiscu ible la duda p é ia, g a ui a y absu da, . y en adelan e ha supues o odo acionalismo que el p ime ac o de sabe y de lucu- b ación ilosó ica no es la admisión acional de una e dad p esun a, undada en la au o idad de la sabidu ía p eceden e, sino p opia e- lexión aislada y soli a ia sob e és e ó el o o lado y espec o de la ealidad, es cada sis ema la negación y c í ica p eocupada de odos los an e io es, abajo demoledo , no coope ación in eligen e á la ilosó ica labo del humano linaje. Lejos de ac ecen a el caudal henchido po los iempos, hanse ocupado los ilóso os en en u bia y co ompe la pu eza y aspa encia de las aguas, y en des ia las del cauce ue a del cual más se encenagan, despe dician y disipan. Pues bién; la iloso ía ex aescolás ica ha iciado y pe dido la noción de la libe ad psicológica; en el nau agio de ella han su cumbido ambién la libe ad mo al y ju ídica; y po consecuencia, e i - las p o undidades de la iloso ía emancipada nú ase de abundan es y enenosos jugos la plan a de los absolu ismos, despo ismos y i a- nías. Solo el escolas icismo ha concebido la libe ad como e dade o dominio y seño ío que cada pe sona iene sob e sus ac os, como a- cul ad ec o a de pone los po elección, y p é ia indi e encia, en és e 6 en el o o sen ido, co no una sobe anía y sel -go e nmen pe -, sonal de o dena se po sí con p opio é inmedia o impulso. Todas las • o as me a ísicas y psicologías p o esan con nomb e de libe ad una ascenden al se idumb e, po que la libe ad es en ellas lo con a- io de lo que libe ad a guye; es necesidad :de na u aleza, de ei* mina io ad unum en i ud de mo imien o ex ínseco é incon as a- ble, es deci , de coacción no p opia, sino agena. Iban p epa ando a- les iloso ías con e o de al sue e ascenden al, la negación p ime- o y después, en la p ác ica, la anulación de odo pode que no ue a el pode absolu o y único del Es ado; mien as que po o a pa e el so isma, la licencia y la sensualidad deg adaban y ene aban al pue- XVII blo has a el ex emo de que le ue a amable y g a a la op esión, y sospechosa y aun abo ecible la libe ad e dade a. 1S. La emancipación del sie o y las pe sonales ga an ías del illa- no no ue on ob a exclusi a de los ue os municipales, que po su núme o, impo ancia y aplicación á coma cas ex ensas, cons i uye- on, median e múl iples concesiones p i ilegiadas, la egla casi co- mún, y el es ado, pun o menos que gene al, de p og esi a demo- c acia en Cas illa. También lo p omo ie on las leyes y c 5digos esc i- os con el p opósi o de que obliga an sin dis inción de luga es, ni acepción de pe sonas, bien que en onces p ocedie a el legislado con la cau ela y mesu a que aconsejaban las ci cuns ancias, es deci , la epugnancia, esis encia y oposición de la nobleza á una legalidad uni o me. Los cuade nos locales e an en es e pun o más e minan es y a anzados, más a o ables pa a el peche o; mien as que en los códigos gene ales había que ansigi con la impe ec a y uda ea- lidad de las cosas, ga an izando lo que más impo a, y sac i icando lo que, pO mucho que se ap ecie, siemp e ale menos. Lo que más u gía e a ompe el ínculo se il del sola iego con la ie a, aunque pe die a el desdichado el u o de sil abajo, y así la Ley de Pa ida (Lib. III, í . XXV, Pa . IV) consignó: "Es e a al (el sola iego) pue- de sali cuando quie a de la he edad, con odas las cosas muebles que hi o ie e, mas non puede enagena aquel sola , nin demanda la mejo ía que al o ie e echa, mas debe inca al seño cuyo es; pe o si á la sazón que el sola iego pobló aquel luga , escibió algunos ma a edís del seño , ó icie on alguna pos u a de so uno, deben se gua dadas en e ellos en la guisa que ue on pues as.,, El gene oso pensamien o emancipado no alcanzó igen ez, y ca- si un siglo más a de no pudo, ó p esumió no pode , don Al onso XI adop a en el O denamien o la ley de su bisabuelo el Rey Sabio. El sola iego e a dueño de abandona el sola , pe o no le e a pe mi ido lle a consigo clase alguna de bienes, á no se asladándose á. behe- ía del mismo seño ó á o o luga po causa de ma imonio, y con la condición de deja poblado el sola que abandona a. La p opiedad se il iba, en cambio, po o os concep os, conquis ando mayo es ga- an ías. No podía el seño , mien as los de echos seño iales le ue an sa is echos, o na 'el sola ; las causas de con iscación es aban axa- i amen e ma cadas, y has a se econocía implíci o de echo limi ado de en a si el comp ado ue a un cosola iego. Además, en León y Cas illa, aunque de hecho y con ha a e- cuencia no consin ie a al ey la p epo en e nobleza el eje cicio de la in. mayo ía de jus icia, no deja on de consigna la como a ibu o y p e- oga i a eales las leyes y códigos comunes, y co espondió siemp e al mona ca, aunque no ue a .más que como ecu so ex ao dina io, cuando el seño negase ó menguase la jus icia al sola iego. Pe o an- dando el iempo, y á medida que se obus ecía la au o idad eal se ué a aigando el ecu so o dina io de la apelación, p ime o po cos umb e de alza se an e las chancille ías, y al in po e mi- nan e p ecep o sancionado po el p opio hijo del mona ca que debió la co ona á la a is oc acia, po el suceso de D. En ique el de las Me cedes. ¡Memo ables Co es de Guadalaja a de 1390 en las que D. Juán I mandó que de las sen encias de los alcaldes de seño ío, se apela a pa a an e el seño ó su luga enien e, sin pe juicio de que las ciudades y illas que acos umb aban oi apelaciones de o os luga es man u ie an su de echo, y que de la sen encia del seño ó su luga enien e se apela a al ey ó á sus alcaldes! El seño que ma- a e ó hi iese á algún apelan e pe día la ju isdicción, amén de o as penas, y si po apela , de cualquie modo le cas igase, incu ía en mul a de 10.000 ma a edís Mien as que en Cas illa de al sue e ampa aba el ey la igual- dad de los de echos y los indispensables ue os de la pe sonalidad humana, con polí ica ec a y c is ianamen e democ á ica, e a la ea- leza, en el país de las clásicas libe ades, pun o menos que ano í- ulo y dignidad i iso ia. La no a culminan e de la cons i ución a a- gonesa es un pa lamen a ismo ep esen a i o de clases injus amen- e p i ilegiadas, que al pa que anula on al ono, op imie on en se idumb e ecina de escla i ud á la mayo pa e de la plebe u'- al, de la población ag ícola que cons i uye la base y el núcleo p in- cipal de los Es ados. Las Co es de la a is oc acia eudal, y de la bu guesía ciudadana lo e an odo, el ey apenas nada, y los asa- llos, ó mejo sola iegos de signo se icio e dade os escla os menos ga an idos que los de Roma después que el de echo impe ial mi igó la du a condición de aquellos in elices. Lo que e a la ju isdicción de los seño es que podían ma a de hamb e y sed al asallo ó de cual; quie a o a mane a sin apelación ni o mación de p oceso, a a le bien ó mal y dispone de sus bienes, debe admi a se en las Obse an- cias, llenas de p uebas ehacien es de la democ acia y libe ad que impe aban en A agón. Cuando á aquel D. Diego de He edia, alma y au o de los escandalosos mo ines de Za agoza, hicié onle ca gos de habe aga o ado á a ios asallos sin o mación de p oceso, con- es ó que los "seño es a agoneses no son obligados á ello con los hom- b es de signo se icio sino quie en.,, .„ L a mona quía ué allí impo en e pa a mejo a la sue e de los sie os, po que el ey u o menos a i- buciones de las que las cons i uciones más a anzadas o o gan al Pode ejecu i o.. Es e, con  el judich l, es aban casi en o alidad lo e legalmen e secues ados á í ulo de delegación en a ias magis a u-. as, y el Jus icia, en las Co es y ue a de ellas, eje cía casi en abso lu o una ju isdicción inc on as able, escudo y a ma de p i ilegios. XIX odiosos. El Jus icia se con i ió en b azo é ins umen o de las clases supe io es con a el ey y la ín ima desdichada plebe de los campos, deshe edada en absolu o de ga an ías p o ec o as, lo cual no ha sido obs áculo pa a que haya es ado, y aun es é muy en boga y p edica- men o la especie de que aquel magis ado e a como p inci lo, islum- b e y an icipación eliz del pode ha mónico, de ese pode que, dicho sea en e pa én esis, es la adical negación, con que el cons i uciona- lismo des uye su p opia eo ía. C eemos que los que llaman pode ha mónico al Jus icia no se han inspi ado en un es udio obje i o y ex- pe imen al de la cons i ución a agonesa, y que muchas de las libe - ades de A agón ienen e iden e pa ecido con las i anías de cual- quie o a pa e. En 7 de Ma zo de 1793 la Con ención nacional p ohibió los es- amen os y has a las donaciones in e i os en la línea ec a; más pa- eciéndole que iba muy allá, es ableció luego un sis ema legi ima- do especial, y dándole e ec o e oac i o, anuló cuan as disposiciones es amen a ias y en e i os no se ajus a an á al sis ema. No con- en a con es o, .en 6 de Ene o de 1794 anuló los es amen os, si los es ado es aún i ían ó hubie en mue o después del 14 de Julio de 1789, o denando pa iciones nue as; y has a llamó á la sucesión de los que no enían descendien es, á los he manos y sob inos con de e- cho de ep esen ación ilimi ada, y pos e gando á los ascendien es. En la Decla ación de los de echos del homb e que Robespie e enía p epa ada y que quiso consigna en la Cons i ución de 1792, se conside aba la p opiedad como el de echo que co esponde al ciuda- dano "de dis u a la po ción de bienes que le asegu a la ley.,, O as a ias disposiciones a en a o ias á la libe ad dominical, y con ella á la au o idad del pad e, pudie an añadi se en es imonio del socialismo despó ico y, consiguien emen e, del absolu ismo desa o ado de la Re- olución ancesa. El socialismo á que epe idas eces hace e e encia el ex o, o- mando el é mino en la acepción más ámplia, undamen a l y igo o- samen e écnica, bien que no con< co ien e y concida como la más es ic a y limi ada al o den emico, es á sos e o nido y alimen ado X X en la polí ica especula i a libe al po el monismo, conclusión lógica de odo sis ema de me a ísica an ic ís iana. La unidad de subs ancia, en que o zosamen e concluyen las dos di ecciones del na u alismo ilosó ico, lo mismo la ma e ialis a que la pseudo-espi i ualis a, es in- compa iblé con la noción de pe sona, como subs ancia y subsis encia dis in a é independien e del Es ado, y con no o ios de echos que el Pode no le o o ga, sino que debe econoce le, ga an iza l e y ampa- a le po p imi i a y p incipal obligación. Lejos de es o, an o el pan eismo co no el posi i ismo que, á pesa suyo, se ele e á las al u- as de la Me a ísica, á las cuales conduce inde ec iblemen e especula- ción no man enida en las egiones in e io es de obse aciones aisla- das, inconexas y es é iles, no pueden al in ene del Es ado idea subs- ancial dis in a de la hegeliana, consag ación sis emá ica no solo del absolu ismo, sino de la i anía, como quie a que á la g andeza del Dios i o y ac ual ó de la supe io ue za incon as able ha de ende- eza se oda la acción gube na i a.. La iloso ía mode na no solo ha iciado el concep o ilosó ico de la libe ad, sino la noción me a ísica de la pe sona, jus i icando y au o izando así el absolu ismo - emo- iendo la base de oda democ acia legí ima y e ec i a. Po de ue a, aunque no es é ence ada en una ca illa de agas y gene ales bases o gánicas, o muladas d p io i en unos cuan os meses de unción cons i uyen e, en nada se dis ingue la cons i ución inglesa de los códigos polí icos con inen ales, más ó menos in luidos en el libe alismo ancés. Con una cen u ia de an elación pasó la se- cula cons i ución b i ánica po las mismas ó pa ecidas e apas e o- luciona ias que la cons i ución de F ancia y las demás naciones de la ieja Eu opa: uina de la mona quía y has a decapi ación del mo- na ca, epública, dic adu a, es au ación, des onamien o de la legi- imidad, nue a dinas ía, pac o cons i ucional, de ini i o p edominio del Pa lamen o sob e la Co ona. Las dos no as ca ac e ís icas del de echo nue o, libe alismo y cons i ucionalismo, no al an en Ingla e a desde el ad enimien o de Guille mo de O ange, y el con enido de los bill, es a u os, ac as, e cé e a, no es esencialmen e dis in o del de nues os cuade nos cons i ucionales. Han caido los minis os po o aciones pa lamen a- ias ad e sas; han u nado los pa idos po hechos, ci cuns ancias y icisi udes de la misma na u aleza que en el Con inen e; polí icos especula i os y p ác icos han explicado y comen ado en el lib o y en la ibuna el mecanismo c ons i ucional con palab as y concep os de la ciencia de Rousseau, Cons an , Mon esquieu, Ro ye -Colla d;„ en XXI unw : palab a, los au o es acusados de no -habe pene ado más allá de la. supe icie, pa ecen me ece en jus icia que se les indique y excuse, como quie a que en la- ex e io idad ie on e lejados y pe cibie on el ondo y la subs ancia de la cosa. -Y sin emba go, desde que un más p o undo é inquisi i o es udio his ó ico descub ió los senos ecóndi os, las desconocidas in imida- des: de la cons i ución social inglesa; desde que au o es co no Fis- chel, Ka che , Gneis y o os exhibie on la esencia mis e iosa de aquel o ganismo, al pa ece ulga , esul a, po lo is o, una e - dade a an í esis en e la ealidad y la apa iencia, en e el alma y el cue po, en e la le a que ma a y el espí i u que i i ica. En In- gla e a andan mejo las cosas que po acá, po F ancia, I alia y o as naciones, po que la cons i ución no ige; po que la máquina no un- ciona como e a de eme en is a de las uedas y a i icios isibles; po que los pode es no eje cen en oda su pleni ud y igo las con a- dic o ias p e oga i as; po que la e ec i a o ganización adicional y igo osa ha esis ido has a hace poco á los p incipios disol en es del de echo nue o; 'po que hay, en in, la meno can idad posible de libe alismo y de cons i ucionalismo, g acias á la ue za, au o idad, p es igio é impe io di ec o que sob e las demás clases conse a una a is oc acia, que á pesa de sus de ec os, ni se ha ezagado, ni ha ab- dicado, y guía é ilus a á la opinión pública, p ese ándola, en cuan- o es posible, de los ex a íos y locu as á que a as a el espí i u de los iempos. Iay allí democ acia po que hay je a quía social, aunque po desdicha de Ingla e a no ha de du a mucho iempo: el libe alis- mo abs ac o amenaza co oe en plazo no lejano la abazón y ex- u a o gánicas, y aho a, con más mo i o que en la época de Mon a- lembe es án jus i icados los emo es que exp esaba el o ado y pu- blicis a (Po eni polí ico de Ingla e a; c. XV), con la di e encia de que en ez de p egun a se como el pa ia ca del libe alismo ca ólico: "Democ a izada Ingla e a ¿segui á siendo lib e:„ al eno del sen i- do y p opósi o que hemos expues o debe á más bien o mula se la p egun a: o almen e libe alizada Ingla e a ¿segui á gozando de la democ acia que .ha esis ido á an os elemen os de des ucción? En el ondo, el pensamien o es el mismo, po que oí . de Mon alembe se e e ía á la democ acia libe al. XIII Es e más nue o y con empo áneo sen ido del libe alismo iene ya una ica li e a u a y bibliog a ía; y Ah ens, el g an ulga izado de las más noci as no edades lo . ha p opagad o en la Enciclope- XXII dia ju ídica en la Doc ina o gánica del Es ado singula men e. Cuen a ambién en España es a di ección con dis inguidos man ene- do es, en e los cuales pueden designa se á los S es. Gine de los Ríos (D. F ancisco), Azcá a e, Pé ez Pujol y o os a ios menos se- ñalados po alen o, e udición y doc ina. Has a los polí icos p ác i- cos, han ecibido, bien que como de oídas, la in luencia de la polí- ica o gánica y la Izan lle ado á la ealidad y á la ida, zu ciendo desdichadamen e los laman es e azos en la gas ada ela del iejo doc ina ismo, con la disc eción y éxi o que son de supone . El p o echo que debe ob ene se de la ecien e e olución es, no obs an e, po a ios concep os no o io: con iene a i maciones o ma- les comunes, en las que no pueden menos de coincidi las escuelas, y que son de g an u ilidad pa a que, pu gadas del icio in ínseco del libe alismo, las emplee la polí ica c is iana como ma e iales cons- uc i os de una eo ía emb iona ia é implíci amen e con enida en el de echo eó ico adicional, y más desa ollada y mani ies a en las cons i uciones medie ales. Encie an ambién un pun o de is a c í ico pa a a güi de doc ina ia, y po lo an o es é il é ine icaz, es a ag egación ex aida del an iguo égimen, é incompa ible con la esencia, á la ez indi idualis a y socialis a, del libe alismo, demole- do de odo p incipio y núcleo social o gánicos. 2CiliCNT El Ti . III de la igen e Cons i ución polí ica en el que se com- pone la al a Cáma a con los a iados y he e ogéneos elemen os del más complicado sis ema mix o, es á inspi ado en pa e en el nue o sen ido o gánico, que desen uel e la Ley elec o al del Senado, de 8 de Feb e o de 1877. La Ley elec o al pa a Dipu ados á Co es de 26 de Junio de 1890, in oduce ambién en el Cong eso la ep esen ación co po a i a. La expe iencia de los esul ados ob enidos po la p ime- a de dichas leyes pe mi e a icina los bene icios que ha de p odu- ci la segunda. Re i iéndose á los des i nculado es de 1820, dice con an a p o- undidad como elo cuencia, un au o libe al, en un lib o de mucha y só- lida doc ina: XXIII  Si lo que se p opusie on ué da á la nobleza el golpe de g acia, acabando con lo que aún quedaba . .de es e elemen o polí ico, necesa io en'las mona quías empladas, la ley llenaba cumplidamen e su obje o; pe o conseguido, nada ganaba la causa de la ci ilización -y de la libe ad. Si imagina on conse a la nobleza, p i ándola de oda p opiedad inculada ó es able, incu ie on en un e o las imoso. La mona quía que ca ece de una a is oc acia que si a de con apeso al pode del ono y aun del pueblo, suele cae ácilmen e en despó- ica ó al ez con e i se en epública. Cuando dejó de exis i la an- igua a is oc acia omana comenzó el égimen a bi a io, y pe e- cie on las libe ades de Roma. Con la decadencia de la nobleza espa- ñola desapa ecie on las an iguas libe ades de España. F ancia dejó -de se mona quía cuando el ono de Luís XVI, al o del apoyo de la nobleza que había sucumbido con el an iguo égimen, se halló en e á en e con el pueblo. • „Pensa que la nobleza pa a se lo y cumpli su des ino polí ico no necesi a iquezas pe manen es, es desconoce su na u aleza y condiciones esenciales. Búscase en es a ins i ución una clase que e- p esen e las adiciones y de ienda los in e eses pe manen es del país; que po sí misma y su i ud p opia, sea aca ada po el pueblo y conside ada po el ono; que dispues a siemp e á desempeña los al os ca gos del Es ado, lle e á ellos el p es igio de los g andes nom- b es y los eje za más po ambición de glo ia N, debe de clase, que po necesidad de posición y de luc o; una clase, en in, que educada en la eligi45n del hono , y animada po los ele ados sen imien os que suelen inspi a las adiciones glo iosas, el hábi o del pode y la posesión inmemo ial de la iqueza, in luya en los negocios públi- cos con o me á es os sen imien os   Ni es condición menos necesa ia á, la a is oc acia la de ene los hábi os de supe io idad que engend a el goce pe manen e de cie a au o idad p opia. El que nace y i e obscu amen e, sin in luencia al- guna pe sonal y some ido siemp e á la de o o, a a ez despliega las cualidades de ca ác e necesa ias pa a el buen desempeño de la au- o idad pública. Es as cualidades se desen uel en y se a i man con el eje cicio, y se queb an an ó no apa ecen, cuando las ad e sidades de la ida las ienen en cons an e inacción. Po eso abunda on an o en la nobleza an igua los g andes ca ac e es. 51 Aho a bién, no es posible una clase con odas es as condiciones, sino ie e además la independencia de la pe pe uidad y de la ique- za. Una nobleza i alicia ó empo al, ó que la co ona pudie a sup i- mi á su an ajo, se ía imposible ó idícula, po que ca ece ía de adi- ciones, de espí i u de amilia y de au o idad p opia, y no se ía una clase in lu y en e como al, sino una colección de indi iduos, cada uno de los cuales no end ía más alo que el que po sí p opio pudie a p,. u oc p e una un solo es No . a se d ación la que hace es ima en menos la nobleza nue a que la an igua, sino que ealmen e o ecen más segu• idad de posee las cualidades de una buena a is oc acia las amilias, XXIV cuyos í ulos y p eeminencias consag a la p esc ipción de los siglos, que aquellas que no undan los suyos sino en la ca a de me ced del sobe ano. Así en ningún país ha habido e dade a a is oc acia con las condiciones p opias de es a clase, sin se he edi a ia. „Mucho menos se concibe que es as condiciones puedan concilia - se con la pob eza, ni con la necesidad de abaja pa a -p ocu a se el sus en o. Tampoco bas a que la nobleza sea ica, si su iqueza no es an an igua y pe manen e como sus í ulos. Y si las amilias pob es no han de en a en su g emio, y sin emba go la clase debe se pe pé ua, necesa io es conse a las amilias a is oc á icas, cuya subsis encia, cons i uyendo un in e és público, no debe queda á me ced de cualquie a de sus indi iduos. Impo a al Es ado que ayu- de á su di ección, no una nobleza cualquie a, sino la mejo y más adecuada á su obje o, que es como queda dicho, la 'más an igua. La a is oc acia no se imp o isa, ni es ob a de los legislado es; nace, no se hace. Lo que sí puede hace . . ácilmen e el legislado es des ui la cuando ella no sabe ó no puede de ende se. P i ado su pa imonio de oda es abilidad, di idiéndolo y subdi idiéndolo 'has a lo in ini o en las sucesiones y he encias, puede educí sela á la pob eza ó á -la necesidad de busca en el abajo ó en la indus ia los medios de subsis i , y así es como pie de la nobleza odas las condiciones de su clase, con ie e sus í ulos en ano y idículo o opel, y al in desa- pa ece pa a deja luga á la gen e ' ecién ennoblecida y po lo mis- mo sin cualidades p opias de la buena y legí ima a is oc acia. „Ve dad es que la nobleza española enía ya en decadencia y no poseía desde mucho iempo an es, odas las cualidades p opias de su clase; pe o de aquí no se sigue, que admi ida su necesidad, ue a p uden e y sensa o acaba de aniluila la: Hubie a sido más acie o ayuda la á egene a se, si aún enía i alidad pa a ello, con medidas adecuadas pa a es echa sus elaciones con la epública y o ale- ce su au o idad y su independencia.,, (Ensayo sob e la his o ia de la p opiedad e i o ial en España, po D. F ancisco de Cá denas, de la Academia de la His o ia y de la de Ciencias mo ales y polí icas. Tomo Lib. VIII, Cap. IV. De la p opiedad inculada y de la ci- il amo izada y g a ada.) Es concluyen e el azonamien o de la ci a. Sin mayo azgo no hay a is oc acia, po que no hay iqueza amilia pe manen e que man- enga el ango, la posición, el pode y los elemen os de al a , educa- ción pa a los ines que en el ex o y en la no a quedan a bas an e dilucidados. De donde se concluye, que po el aspec o público y po- lí ico esul a el mayo azgo ins i ución no solo jus a, sino necesa ia. Con lo cual, huelgan o as p uebas pa a deja i e u ablemen e es a- blecida la legi imidad de aquel, sope a de susc ibi al abSu do . .de que una elación ju ídica puede se equi a i a y -con enien e po un lado, é inicua y desas osa po o o. Lejos de eso, el mayo azga, es en el que lo unda un pe ec o de echo dominical, siemp e que espe e la po ción legi ima ia- de XXV cie os suceso es; y en los poseedo es siguie es u i me o usu iic ó, y . no pa a exclusi o p o echo del que lo goza, sino pa a ca gas de • jus icia, pa a cumplimien o de al ísimos debe es amilia es y socia- ' les. Tan na u al es la ins i ución, que en cuan o se alza a la abusi a p ohibición socialis a que despó icamen e cohibe la libe ad del due- ño, su gi ía de •nue o el mayo azgo en o ma de amilia ideicomi- so., y esuci a a, como nació, es deci , po modo consue udina io, que • el legislado end ía que acep a aho a como lo acep ó en onces, li- mi ándose -á hace lo que p ac ica la ley en la cos umb e: ó mula é c nica,.depu ación y co ección, eglamen ación pa a co a y p e- eni los abusos, mejo a selección, en esumen. • • • El Mayo azgo-es ambién de echo y necesidad de la amilia no • a is óc a a, pa a su pe manencia, pa a la du ación del núcleo unda- inen al . ,- del elemen o p ima io de la sociedad ci il; pa a que no sea luc uan e, mo edizo y anónimo. ac o de la comunidad nacional; á in de p e eni las des en u adas con ingencias de la sue e, y o e- •ee á los indi iduos el indes uc ible e ugio del hoga domés ico en las g andes bo ascas y nau agios de la ida. La nobleza es le o -í i- . ana aspi ación de oda pe sona ísica y mo al, y en el amplio sen ido • de la palab a, noble, es deci , jus a y pe ennemen e dis inguida, quie- e y debe se la amilia de las in e io es clases. El mayo azgo, pues, no se concibe como p i ilegio de la a is oc acia, sino como pa imo- nio común de odos los ó denes, en los cuales es elemen o de pe - ección y mejo a_ de la amila con p o echo, no solo p i ado, sino ambién público y polí ico de la pa ia. Si la amilia plebeya u ie a con el mayo azgo, asegu ada la independencia, y omen ados el ho- no y la dignidad ;se ían posibles los escandalosos y epugnan es manejos é imposiciones elec o ales, que sellan con indeleble ca ác- e de ignominia á es a sociedad, al pa ece , incu able? Que el mayo azgo sus ae á la ci culación cuan iosa pa e de i- iqueza. ¿Y qué? Plan éese la colisión en e la necesidad ci cula o ia y los al os ines á que el mayo azgo esponde, y e emos quién se a e e á esol e la á a o de los in e eses ma e iales, qué á o os de supe io espi i ual y mo al je a quía deben es a o denados. Pe- o és a colisión es además apa en e; po que la ci culación no es in, sino medio económico, y si unas eces es p eciso que ci cule una pa - e de iqueza, en o as ocasiones exigi án la dis ibución y el consu- mo que el alo pe manezca amo izado, como sucede con la p opie- dad inculada, pa a los e ec os que expues os quedan. La ci culación no aumen a pe . Se, sino ci cuns ancialmen e, el alo que ci cula, y cuando sin necesidad se pone en ci culación un p oduc o que es á • de un modo pe manen e sa is aciendo una necesidad con ínua, hay - pé dida en luga de ganancia. El o o a gumen o de que el ma y o azgo omen a la holgazane ía, la igno ancia, y el icio, no me ece los hono es de la conside ación: con ales azones se puede p osc ibi oda iqueza, y no solo la in- culación, sino cualquie a sucesión. no is causa. 31