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Fuentes, Carlos (2003): Pregón Taurino : Yo fui un niño sin fiesta..., Sevilla, Fundación Real Maestranza de Caballería, 48 págs. [Reseña]

Romero de Solís, Pedro

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Revista de Estudios Taurinos Nª 17, Sevilla, 2003, págs. 199-202 XXI PREGÓN TAURINO SE VILLA 2003 Fig. n. º 70.- Fuentes, C ·(2003): Pregón Taurino: Yo fui un niño sin fiesta ... , Sevilla, Fundación Real Maestranza de Caballería, 48 págs. 200 Pedro Romero de Solís El XXI Pregón Taurino de Sevilla, organizado por el· Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, pronunciado el 20 de abril de 2003, Domingo de Resurrección, por el célebre escritor el Excmo. Sr. D. Carlos Fuentes, embajador de México, ha sido, como los anteriores, publicado por la Excma. Real Maestranza de Caballería de Sevilla en una cuidada edición realizada por los talleres de Cuatro Impresores S.L., concluida el 24 de junio de 2003, festividad de San Juan Bautista y cuya cubierta se adorna con orla de Juan de Valdés, artista sevillano del siglo XVIII. Entre los textos que reproducen la presentación del pregonero a cargo del prestigioso historiador Hugh Thomas, lord Thomas de Swynnnerton, y el pregón de Carlos Fuentes, se contemplan los carteles, uno, de la temporada taurina de 2003 obra de Carmen Laff ón -una imponente cabeza de toroen cuyo faldón aun no se hallan incluidos los espadas y ganaderos que protagonizarán el ciclo festivo y, dos, del propio XXI Pregón Taurino obra de Mauricio D'Ors a partir de la manipulación de una fotografía de Carlos Pérez Siquier. El volumen va precedido por unas líneas firmadas por el Excmo. Sr. Conde de Luna, teniertte de Hermano Mayor de la Real Maestranza, donde agradece la colaboración de todos los que hicieron posible la recitación del Pregón sin olvidar a la Banda Municipal de Música y su director don Francisco J. Gutiérrez Juan quienes interpretaron los pasodobles La Entrada y La Giralda. En la presentación, lord Thomas, recordó que la fiesta nacional figura, a menudo, en los escritos de Fuentes. «En uno de sus cuentos Viva mi fama -precisa el presentadorMadreselva, una señora con mucho carácter, pide a algunos muchachos que piensen en el toreo como en una lidia no sólo entre dos cuerpos, sino entre dos caras» 1. 1 Circula otra edición del mismo Pregón, con tirada de mil ejemplares estampados en el taller de Impresores Profesionales de Pantitlán, promovida por la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial de la Universidad Recensiones de libros 201 Fuentes inicia su Pregón recordando la primera tarde de su vida que acudió a una corridad de toros. Hijo de embajadores, su niñez la pasó en ciudades que no eran México la de su nacimiento. Por eso no fue hasta su adolescencia cuando pudo acudir, por primera vez, a la plaza El Toreo de México. En consecuencia, inicia su pregón asegurando que él fue «un niño sin fiesta». Aquel día tuvo la suerte de contemplar una gran faena de Manolete, un espada, cuya figura, El Greco, seguramente, había dejado escapar de uno de sus lienzos de santos o de guerreros. Fuentes, observando al maestro con más detenimiento, se percata que «la larga y esbelta figura mística tenía la cabeza en un cielo reservado, acaso, para los grandes maestros de la tauromaquia, pero esa misma figura espiritual poseía un atractivo físico, sensual de masculinidad ... ». Y, además, la figura del matador tenía los pies bien plantados, firmes, sobre la tierra. Espíritu y.materia, vida y muerte, esa conjunción que resuelve definitivamente el misterio de la vida fue lo que Fuentes descubrió con la primera corrida de toros y que va a ser la piedra angular sobre la que construye su Pregón, sin duda uno de los más bellos y profundos pronunciados en Sevilla. Tras la vida y la muerte del matador y del toro, Carlos Fuentes vio el símbolo de la interminable contienda entre la naturaleza que quisiera abrazamos con su sofocante amor materno y la voluntad humana empeñada en conquistar la arena, en fundar el espacio donde erigir la polis, lugar con voluntad de situarse al abrigo de las contingencias naturales. Carlos Fuentes confiesa que aquella tarde, situada a más de medio siglo de distancia, viendo lidiar al cordobés Francisco Nacional Autónoma de México (reconocemos el hábil hacer de nuestro amigo Ignacio Solares) y la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, que va prologada por D. Juan Ramón de la Fuente, rector de la mencionada Universidad para el que «compartir la edición del Pregón Taurino de Carlos Fuentes con la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, fortalece la difusión de un fragmento simbólico de la literatura hispanoamericana». 202 Pedro Romero de Salís Rodríguez Manolete en el ruedo de la gran plaza de México, fue ,. cuando se dio cuenta de la profunda relación del alma hispánica y el alma mexicana: «mexicanos y españoles tenemos el privilegio, pero también la carga, de entender que la muerte es vida. O sea: todo es vida, incluyendo la muerte, que es parte esencial de la vida» (2003: 29). Sin embargo, no, senea que esta proposición es resultado del juego retórico de un gran escritor. No. Es la floración de hondas raíces que se nutren de una misma institución tan vieja como el surgimiento de la humanidad: del sacrificio. «El blanco muro de España -afirma el pregonero, utilizando una matáfora lorquianase fundió en México con el gran muro azteca de las calaveras, el Tzompantli, y se mestizaron dos universos sacrificiales -ambos rituales-, pero uno sacrificio humano para aplacar a los dioses y renovar con sangre el renacimiento del día; el otro sacrificio simbólico para representar y salvar del olvido o la indiferencia la tensióq entre hombre y natura» (2003: 31). Por eso se preguntará «¿Qué es -específicamente, el rito taurino, sino una manera devolverle a la naturaleza, porque para ser humanos nos hemos separado de ellaalgo que le es propio a la naturaleza misma: la ofrenda de una ceremonía que reconoce el orgullo y la fuerza del entorno físico que, a la vez, nos alienta y amenaza?» (2003: 40). . Pedro Romero de Solís Fundación de Estudios Taurinos