scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Evolución del Epiteto en la Poesía Lírica española. Verificación estadística

Alarcon Castañer, Pablo

Abstract

La mejor aportación al estudio del epíteto, a la vez desde el punto de vista gramatical y estilístico, quizá sea la obra de G. Sobejano El epíteto en la lírica española; este autor considera, por su parte, la obra Structure du langage poétique de J. Cohén como una contribución esencial a este tema. A caballo entre una obra y otra, presentamos un trabajo sobre el epíteto impertinente y redundante en tres periodos clave de la literatura española a este respecto: Renacimiento, Barroco y Modernismo. Se constata su evolución mediante una verificación estadística.

Full text

EVOLUCIÓN DEL EPÍTETO EN LA POESÍA LÍRICA ESPAÑOLA. VERIFICACIÓN ESTADÍSTICA PABLO ALARCÓN CASTAÑER Universidad de Málaga RESUMEN La mejor aportación al estudio del epíteto, a la vez desde el punto de vista gramatical y estilístico, quizá sea la obra de G. Sobejano El epíteto en la lírica española; este autor considera, por su parte, la obra Structure du langage poétique de J. Cohén como una contribución esencial a este tema. A caballo entre una obra y otra, presentamos un trabajo sobre el epíteto impertinente y redundante en tres periodos clave de la literatura española a este respecto: Renacimiento, Barroco y Modernismo. Se constata su evolución mediante una verificación estadística. PALABRAS CLAVE Epíteto (impertinente y redundante), Renacimiento, Barroco, Modernismo, test de significación de diferencias RÉSUMÉ L'oeuvre de G. Sobejano El epiteto en la lirica espanola est, peut-être, le meilleur apport à l'étude de l'épithète du point de vue grammatical et stylistique; cet auteur considère, de son côté, à Structure du langage poétique de J. Cohen comme une contribution essentielle à ce sujet. A cheval entre l'une et l'autre, nous présentons un travail sur l'épithète impertinente et redondante dans trois périodes clé de la littérature espagnole à cet égard: Renaissance, Baroque et Symbolisme. On en constate l'évolution par une vérification statistique. MOTS-CLÉ Épithète (impertinente et redondante), Renaissance, Baroque, Symbolisme.test de signification de différences. 107 CAUCE. Núm. 17. ALARCÓN CASTAÑER, Pablo. Evolución del epíteto en la poesía lírica ... PABLO ALARCON CASTANER ABSTRACT G. Sobejano's El epíteto en la lírica española is probably the best contribution to the study of epithet, both from the point of view of grammar and stylistics. For Sobejano, J. Cohen's Structure du langage poétique is essential for the study of the topic. Drawing on both authors, our work deals with unusual and redundant epithets in three key periods of Spanish literature: Renaissance, Baroque and Modernism. Statistical verification bears aut this evolution. KEY WORDS Epithet (unusual and redundant), Renaissance, Baroque, Modernism, meaning of differences test. 0. INTRODUCCIÓN En principio correspondería a la gramática la delimitación del concepto epíteto y a la estilística su valoración. La complejidad de la cuestión lleva con frecuencia a la interrelación de una y otra disciplina en la búsqueda de soluciones; quizá el mejor trabajo integrador de ambos esfuerzos se encuentra, dentro de la estilística española, en la obra ya clásica de G. Sobejano El epíteto en la lírica española (ELE) [1970]. A su vez, este autor valora a Structure du langage poétique (SLP) [1966] de J. Cohen en estos términos elogiosos [ELE: 107]: «Entre la bibliografía más reciente que he podido consultar, estimo que este libro de J. Cohen constituye la aportación más densa y amplia al conocimiento del epíteto». Si ello es cierto, creemos que se justifica un trabajo de verificación de la teoría del profesor de la Sorbona en la poesía española, aún por hacer, y que completaría en ciertos aspectos, también desde el punto de vista cuantitativo,la extraordinaria contribución de G. Sobejano a este tema. No es otro el propósito de nuestro artículo. 1. EL CONCEPTO DE EPÍTETO EN G. SOBEJANO Y EN J. COHÉN La valoración global en uno y otro teórico coincide en señalar que la frecuencia y el sumo valor de este recurso, dado su carácter gratuito, lo convierten en objetivo inexcusable de todo estudio del lenguaje poético como caracterizador de autores y periodos literarios, lo que permite a su vez determinar su evolución histórica. En cambio, difieren en la delimitación formal del epíteto, si bien se reencuentran en la valoración semántica [ELE: 107]: «Fuera de la perturbación que para nosotros representa el designar como "epíteto" cualquier adjetivo atributivo (pero ello es así en cierta tradición francesa, y Lázaro Carreter ya lo advierte 108 CAUCE. Núm. 17. ALARCÓN CASTAÑER, Pablo. Evolución del epíteto en la poesía lírica ... EVOLUCIÓN DEL EPÍTETO EN LA POESÍA LÍRICA ESPAÑOLA en su Diccionario) el resultado más importante para la semántica consiste en probar que tanto la impertinencia como la redundancia aparentes del epíteto coinciden en referir el lenguaje poético a un destino común: la metáfora». De su extensa introducción acerca del epíteto visto desde la retórica y desde la gramática, deduce G. Sobejano el total desacuerdo en la definición de epíteto, salvo que se trata de un adjetivo; en consecuencia aboga por la necesidad do plantearse de nuevo qué sea el epíteto. Tras (res amplios capítulos en los que debate la categoría gramatical adjetivo bajo los puntos de vista morfológico, sintáctico y semántico, encuentra el marco adecuado para la definición de epíteto que formula así en el capítulo de conclusiones [ELE:424|: «Al adjetivo calificativo alribulivo no reslrictivo es a lo que llamamos epíteto». El estupor de G. Sobejano obedece, insistimos, a que J. Cohén designa epíteto a cualquier adjetivo atributivo^ en relidad no se encuentra una formulación en estos lérminos en SLP. aunque exista una equivalente, y es la siguiente [SLP:120]: «... la fonction épithétique est signifiée par des marques grammalicales. a partir desquclles l'adjectif peul se constiiuer comme prédica! du nom. II reste au signific lexical á s'accorder a cene fonction». Hemos observado que G. Sobejano se extiende a través de tres capítulos para precisar la primera parte de la definición de J. Cohén, mientras que esle autor lo hace copiosamente para aquilatar la segunda («11 reste au signifié lexical á s'accorder a cetle fonction»). Resume G. Sobejano !a argumentación de J. Cohén considerando la acomodación o no del significado lexical, mediante la formulación de la multiplicidad lógica en SLP; si se considera que A es sustantivo y B adjetivo. B sólo puede determinar a A parcialmente, cumpliendo su función normal A x B = C. por ejemplo, en «casa azul». Si A x B = A, B determina en su tolalidad a A en «mar azul»; no cumple, por tanto, su función propia, siendo el caso de lu redundancia; si A x B = 0. es incapaz B de cumplir su función en «siesta azul», constituyendo el caso de la impertinencia. A la poética no le interesa A x B = C. expresión de la norma, sino lus oíros dos tipos donde la invención personal es posible. Establece J. Cohén una equivalencia entre epileío redundante e impertinente en función de su estructura lógica.pucs ambos confluyen en la incapacidad para cumplir el papel que les asigna la gramática, de donde proviene su naturaleza de desvío o figura. Como tal figura comporta un doble proceso -desvío y reduccióncuyo funcionamiento se presenta man i fiesl ámenle necesario en la impertinencia y paradójico en !a redundancia, que no es tautología sino figura, pues se toma el todo por la parle con repercusión en la función y en el senlido. Si sólo cambia la función, la reducción es de primer grado y se verifica mediante la aposición («mi amigo imbécil no vendrá hoy» > «mi amigo, imbécil, no vendrá hoy»); pero si se opera un cambio de sentido, este reviste una significación de lipo metafórico: en ei sintagma «ios ganchosos cuernos» de un verso de Ciarcilaso. no ha lugar determinación alguna, puesto que todos los cuernos son ganchosos, sino expresión de la fuerza y grandiosidad del ciervo. CAUCE. Núm. 17. ALARCÓN CASTAÑER, Pablo. Evolución del epíteto en la poesía lírica ... PABLO ALARCÓN CASTAÑER 2. EL CORPUS DE INVESTIGACIÓN: RENACIMIENTO, BARROCO Y MODERNISMO Para la verificación de la evolución diacrónica del epíteto presentamos, en primer lugar, las generalidades coincidentes o no en la obra de G. Sobejano y de J. Cohén. Rehuye el primero la cuantificación estadística de forma explícita en lo que respecta la distinción de géneros [ELE: 146]: «No es preciso recuento ni aducción de prueba estadística para algo que a todo lector resulta evidente: que los epítetos suelen ser más abundantes en un poema que en una página de novela y más en una página de novela que en un diálogo natural». Si esta opinión parece justa en función de sus objetivos, no lo es tanto para la verificación dentro de la poesía, y no en comparación con la prosa, sobre todo si se realiza en función de la verificación de una tipología, y no ante el solo criterio de la abundancia; por ello valoramos positivamente la cuantificación estadística en SLP y la equivalente efectuada por nuestra parte, frente al repertorio de ejemplos por autor o autores para caracterizar un periodo literario. Sobre el observador de la investigación en curso, cabe preguntarse quién interpreta la impertinencia y la redundancia del epíteto, o su aspecto restrictivo o no restrictivo. Para G. Sobejano [ELE: 158] resulta muchas veces «difícil de fallar de un modo seguro», si bien ello no es del todo relevante al no tratar de «trazar estadísticas, sino destacar peculiaridades». J. Cohén [SLP: 112] recurre a su propio «sentiment linguistique» por la economía de esfuerzo que supone el no tener que recurrir a «jueces» para valorar tantos ítems de su verificación estadística; para paliar esta carencia desecha todos los casos dudosos. Por nuestra parte hemos preferido la consulta de los «jueces», en forma de colegas, que han prestado su sentimiento lingüístico y su paciencia en contraste con nuestra propia interpretación de la redundancia y de la impertinencia, seleccionando sólo los casos suficientemente coincidentes en la valoración. Razonada nuestra opción estadística y la imparcialidad del observador, resta determinar el área de aplicación; éstos son sus elementos: poesía lírica, tres periodos (Renacimiento, Barroco y Modernismo), dos autores por periodo, de acuerdo con el cuadro siguiente1: Renacimiento Barroco Modernismo Garcilaso Quevedo Darío Herrera Góngora J. R. Jiménez Justifiquemos el corpus de nuestro trabajo. Cabe argumentar para la elección de la lírica -el optar por un único génerocon el criterio de homogeneidad que 1. La bibliografía de los autores comprendidos en este cuadro se encuentra al final del artículo; siempre citaremos por las ediciones reseñadas. 110 CAUCE. Núm. 17. ALARCÓN CASTAÑER, Pablo. Evolución del epíteto en la poesía lírica ... EVOLUCIÓN DEL EPÍTETO EN LA POESÍA LÍRICA ESPAÑOLA debe presidir todo corpus, pero en este caso, además, concurren razones intrínsecas. Existe un consenso general de que se trata del género por excelencia de la densidad poética, y por consiguiente de la abundancia de epítetos [ELE:146;427], D. Alonso 1950:37][J. Cohén 1979:13]. La coincidencia de nuestra investigación en este aspecto es total con G. Sobejano, mientras que difiere de J. Cohén [SLP:123] quien incluyó para el periodo clásico a tres dramaturgos (Corneille, Racine y Moliere) frente a líricos en los periodos restantes (Romanticismo: Lamartine, Hugo, Vigny; Simbolismo: Rimbaud, Verlaine, Mallarmé), con lo que no respetaba el principio mencionado. G. Genette [ 1969:123; 1972:16] criticó certeramente este extremo en el sentido indicado. Se distancia nuestro corpus en extensión, si lo comparamos con el de G. Sobejano; no obstante, es coherente con su línea fuerte de investigación, porque para él la progresión cualitativa del epíteto va del Renacimiento al Modernismo [ELE:306]: «La espiral que va de Garcilaso por Herrera a Góngora alcanza en éste un extremo que quedará suelto y cortado por espacio de dos siglos, hasta que los poetas modernos reanuden la línea ascendente». La exclusión por nuestra parte de la Edad Media, el siglo XVIII y el Romanticismo obedece a criterios expuestos en ELE: irrelevancia del epíteto medieval [159;162;426], sobrevivencia renacentista y paralización en el siglo XVIII [159;318], cantidad sin novedad en el Romanticismo [161;318]. Guardamos una proporción mayor con los periodos de SLP, excepto la salvedad ya comentada y el cambio justificado, en el caso de la poesía española, del Barroco por el Romanticismo. La elección de dos autores por periodo frente a la heterogeneidad en ELE, viene exigida, por una parte, por tratarse de una verificación estadística en la que se requiere guardar una proporción fija, y por otra a nuestra propia intuición que prevé establecer diferencias entre un autor iniciador y culminador en cada periodo. La exclusión de la poesía posmodernista preserva la simetría con SLP, que permitirá una comparación de la evolución del epíteto entre la poesía española y francesa. Finalmente creemos, de acuerdo con la opinión de G. Sobejano ya aludida, que el contraste de la poesía con la prosa a este respecto es irrelevante por evidente, por lo que nuestro trabajo se ocupará de la evolución del epíteto comparada en y con la poesía misma. EVOLUCIÓN DEL EPÍTETO IMPERTINENTE Y REDUNDANTE: RENACIMIENTO, BARROCO Y MODERNISMO. VERIFICACIÓN ESTADÍSTICA La evolución de la impertinencia en la poesía se verifica en SLP mediante los tres periodos y autores reseñados [SLP:123]. Nuestra cuantificación estadística, y su test de control de significación correspondiente, se esquematiza en los cuadros siguientes: 111 CAUCE. Núm. 17. ALARCÓN CASTAÑER, Pablo. Evolución del epíteto en la poesía lírica ... PABLO ALARCON CASTAÑER EPÍTETOS IMPERTINENTES (50 ITEMS.^ GRUPOS NÚMERO PORCENTAJEMEDIA C) GwcHaso Herrera Qué vedi? Góngora Darío J. R. Jiménez 3 6, S< w TEST DE SIGNIFICACIÓN DE DIFERENCIAS GRUPOS ESTADÍSTICOS VALOR LÍMITE DIFERENCIAS B¡ C) A)B>C) Herirá Gingorú 1. RJ iménez 4,68 830 10JJ 17 ¿4 1.95 i.95 1,95 SÍ. 3J2 no signifíi: signific. signific, signific. De todo este aparato estadístico el dato fundamenfal proviene de la diferencia significativa entre los tres grupos. lo cual demuestra con rigor e! aumento diacrónico de la impertinencia, equiparable, por lo demás, a los resultados cuantitativos de SLP. En la poesía española: 9%, 19% y 31%, frenle a 3.6%. 23% y 46,30% en la poesía francesa en sus tres periodos reseñados. El mayor grado de impertinencia en A), se debe sin duda al carácter lírico del grupo español; en el B? observemos que se Irata del Barroco español en lugar del Romanticismo francés, donde Gongora (26%) sobrepasa ya la media de este último movimiento literario (23,6%); en el grupo C), 2. Han sido exiraídos 50 ílems -epílelos- de cada autor íil azur. Número: el número de eawus ocurridos «n cwda imior. Ptnreiiiujt: al ser 50 Ins iimes. el pori'KriiLije vítaic 1L1 mulliplicüi per dos. Mediii. ntediii arilmétita, Te.\t de sigiiffiraritin: median IB el valurdeX3. Para esle apáralo esladíaíiro ofr.: A.G. BarbanchoU^]. Ch. Muller(1968). 112 CAUCE. Núm. 17. ALARCÓN CASTAÑER, Pablo. Evolución del epíteto en la poesía lírica ... EVOLUCIÓN DEL EPÍTETO EN LA POESÍA LÍRICA ESPAÑOLA esta vez equiparables, sólo J.R.Jiménez (42%) iguala en porcentaje exacto a Verlaine (42%), ligeramente inferior a Rimbaud (44%), y alejándose ya de Mallarmé (53%). Algunos datos, ya secundarios, ponen de relieve ciertas diferencias previsibles, debidas a la no equivalencia simétrica entre periodos y autores de uno y otro corpus, y a una fundamental no prevista: los distanciamientos tan marcados entre los porcentajes de los autores de un mismo periodo que igualan, o superan hasta el doble, a los autores menos infractores en el uso del epíteto (Garcilaso 6 / Herrera 12; Quevedo 12 / Góngora 26; Darío 20 / J.R.Jiménez 42. En cambio, en la poesía francesa las máximas diferencias entre autores de un mismo periodo son: 3/4 Moliere - Racine; 19/29 Hugo - Vigny; 42/53 Verlaine - Mallarmé; en ningún caso se duplican los números de epítetos impertinentes). Las desigualdades entre Garcilaso / Herrera y Darío / J. R. Jiménez, se interpretan desde la dicotomía autores iniciadores / autores de plenitud; en cambio, las existentes entre Quevedo y Góngora caben sólo interpretarlas desde la excepcionalidad formal de la poesía del autor de las Soledades. En el cuadro del test de significación de diferencias aparece un dato a tener en cuenta: comparamos los tres autores de porcentajes superiores: Herrera 12%, Góngora 26%, J.R. Jiménez 42%, siendo significativas las diferencias; los resultados en SLP para la poesía francesa, arrojan diferencias no significativas entre los autores de cada grupo, mientras que en nuestra cuantificación, sólo el grupo «Renacimiento» se comporta homogéneamente en términos estadísticos. Hemos expuesto las razones de la heterogeneidad en el Barroco y en el Modernismo. Si estadísticamente se puede objetar la comparación realizada entre los tres grupos de nuestra investigación por existir grupos heterogéneos, salimos al paso con la comparación de los tres autores más representativos de cada periodo señalada en este párrafo, cuyas diferencias corroboran, con validez también, la tesis del aumento significativo de la impertinencia en distintos periodos de nuestra literatura. Después de la valoración general de los resultados estadísticos, abordamos un somero comentario cualitativo de nuestro corpus. Si un análisis matizado de la impertinencia es posible, ha de provenir de la existencia de grados en la misma, de lo contrario la cuantificación ya realizada bastaría. No olvidemos, no obstante, la validez cualitativa de lo cuantitativo: el 6% de impertinencia en Garcilaso por el 42% en J.R. Jiménez, no deja de ser un dato de orden cualitativo. El examen de los grados de impertinencia adquiere su valor específico observado desde la perspectiva de la recurrencia, esto es, el aumento cuantitativo de la figura en estudio corroborado por el aumento cualitativo de ésta; así, no sólo es cierto que en Garcilaso se da un escasísimo porcentaje de impertinencia, sino que ella es, además, de menor relevancia en su intensidad. ¿En qué cabe fundamentar los grados de impertinencia con los que afrontar el análisis de los distintos periodos? La respuesta en la poética de J.Cohen, se encuentra en el concepto de reducción en función de la mayor o menor resistencia que ofrezca el desvío de la figura en cuestión; tal resistencia procede, a su vez, de que en el paso de Si (denotación) a S2 (connotación), aparezca o no un elemento común entre Si y S2. La ausencia o presencia del nexo se origina en el grado de ilogicidad entre uno y 113 CAUCE. Núm. 17. ALARCÓN CASTAÑER, Pablo. Evolución del epíteto en la poesía lírica ... PABLO ALARCÓN CASTAÑER otro, pudiendo ser resuelto por el saber enciclopédico o por relación metonímica, entre otros. Procedemos con este bagaje al somero recorrido ya anunciado. a) La impertinencia en el Renacimiento. El epíteto de color, origen frecuente de impertinencia, no abunda en este periodo y, en su totalidad, se aplica pertinentemente. En la muestra de Garcilaso sólo ocurre un epíteto de color básico -verde- predicado de bosque: guarda el verde bosque verdadera;, (p. 153.V.19) Hemos recorrido, a modo de comprobación, la segunda égloga de Garcilaso: la fuente o fontana siempre es clara y/o pura, el cabello de oro o rubio, la noche escura; prados, encinas, faunos, verdes; la espuma, blanca.Sólo se constata una cierta impertinencia que sorprende en Garcilaso, a pesar de su fácil reducción contextual, la equivalente a la observable en estos versos: En su verde niñez siendo florida por montes y por selvas a Diana, (p. 140,vs.28-29) Los tres casos de impertinencia presentes en la muestra, son susceptibles de reducción mediante un elemento común de naturaleza metonímica (relación causa / efecto, parte / todo): Y es que yo soy de lejos inflamado de vuestra ardiente vista y encendido (p. 54, vs.9-10) De los tres epítetos que aparecen en Herrera, ninguno de ellos se refiere a un color básico sino connotadores de lo diáfano («claro», «puro», «cristalino»), y de predicación pertinente, como en este verso: i de mi Luz el claro lampo veo, (p. 551,v.l3) Se constata un grado de impertinencia similar al de Garcilaso («diestra airada»); existen casos de reducción por saber enciclopédico y por antítesis: Asia adúltera, en vicios sumergida? (p. 263, v.28) Este suave incendio me sustenta (p. 647, v.12) b) La impertinencia en el Barroco. Se aproxima Quevedo en esta figura al Renacimiento cuantitativamente (12% al igual que Herrera) y cualitativamente (ausencia de impertinencia de color «blanca espuma», reducción metonímica «ojos avaros I de la riqueza que pierden»), aunque recobra en él desmesurada fuerza la predicación por antítesis: 114 CAUCE. Núm. 17. ALARCÓN CASTAÑER, Pablo. Evolución del epíteto en la poesía lírica ... EVOLUCIÓN DEL EPÍTETO EN LA POESÍA LÍRICA ESPAÑOLA Es hielo abrasador, es fuego helado, (p. 398, v. 18) En Góngora aparece con vigor tres nuevos factores de impertinencia en la muestra: la del color, aunque de reducción por el contexto, la metafórica (el segundo ejemplo exige el término comparado «pájaro») y la sinestesia, fenómeno propio del Modernismo: del álamo peina verdes canas (p. 56.V.17) arco alado es del cielo (p. 52, v.32) que en sonoro humo se resuelven (p. 70, v.30) c) La impertinencia en el Modernismo. Según hemos señalado, después de Góngora el epíteto no vive un periodo de esplendor hasta el Modernismo, basado en gran parte en la «rareza» o impertinencia; cuando proviene de la cualidad de la palabra epitética en sí misma (cultismos, aliteraciones, tecnicismos), produce el efecto de lo inusual pero no de la impertinencia. Ésta procede fundamentalmente de la predicación de estímulos sensoriales de forma contradictoria y confusa que únicamente la subjetividad puede interpretar. Es el caso de la sinestesia, y toda sinestesia implica una impertinencia, siendo su molde más frecuente el epíteto. Su origen procede del campo afectivo para J. Cohén [SLP:209] y de la irracionalidad para G. Sobejano [ELE:377]. En el uso de la sinestesia por parte de Darío y J.R.Jiménez, constata G. Sobejano [ELE:378] una divergencia de orden constitutivo: «presión de los modelos franceses» en el primero, sinceridad total en el procedimiento en el segundo. Nuestra estadística puso de relieve de forma inequívoca la diferencia cuantitativa, y ahora comentamos la cualitativa. No se producen sinestesias en sentido estricto en Darío y sí en J.R. Jiménez en nuestra muestra; contrastemos dos ejemplos de cada autor: Metro mágico y rico que al alma expresas llameantes alegrías... (p. 214,v.l8) en tus venas no corre la sangre de las rosas/ pecadoras, (p. 208, v. 15) ¡Qué tranquilidad violeta, (p. 75, v. 32) El celeste divino se toma azul sonoro (p. 109, v. 1) 115 CAUCE. Núm. 17. ALARCÓN CASTAÑER, Pablo. Evolución del epíteto en la poesía lírica ...