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Cine africano contemporáneo, de Oliver Barlet; Madrid: Casa África/Libros La Catarata, 2022 [Reseña]

Jiménez de las Heras, José Antonio

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José Antonio Jiménez de las Heras // RESEÑA DE LIBRO Cine africano contemporáneo Revista Comunicación, Vol. 22, N.º 2, año 2023, pp.179-183 DOI: https://doi.org/10.12795/Comunicacion.2023.v21.i02.09 179 Cine africano contemporáneo Barlet, Oliver Casa África/Libros La Catarata Madrid 2022 430 páginas [email protected] https://orcid.org/0000-0002-2075-5983 Universidad Complutense de Madrid // RESEÑA Jiménez de las Heras, J. A. (2023). Cine africano contemporáneo. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 21(2), 179-183. DOI: https://doi.org/10.12795/Comunicacion.2023.v21.i02.09 180 El estudio de los cines africanos en España sigue siendo minoritario y aún lo es más en los ámbitos académicos. Sin ir más lejos, este monográfico es tan solo el segundo que se le dedica a este tema en nuestro país, después del magnífico e iniciático número que le dedicó la revista Secuencias de la UAM –coordinado, como no podía ser de otra manera, por la principal divulgadora y experta en cines africanos en nuestro país, Beatriz Leal Riesco, junto al profesor Fernando González–. En el ámbito de la divulgación cinematográfica tampoco los cines africanos han concitado grandes recursos bibliográficos. No obstante, hemos de destacar el libro dedicado al tema editado por la propia Beatriz Leal en fechas recientes, en el cual no entraremos más, pues tendrá una reseña propia en este número. A este respecto, debemos considerar cuatro más, y un quinto que, de una manera bastante colateral, podrían tener cabida en la temática. El primero de ellos es la publicación electrónica editada por Casa África titulada Cinematografías de África. Un encuentro con sus protagonistas. En él, su autora hace un esfuerzo considerable y a considerar, para dotar al lector de un marco de referencia general de los cines africanos, tanto en el territorio subsahariano, como en el del Magreb, en una dicotomía ya clásica al abordar la temática. Este es un libro de iniciación, tan solo un primer escalón para penetrar en un territorio que tiene infinitas posibilidades de profundización. Un segundo volumen sería el coordinado por el profesor Alberto Elena, tristemente fallecido, sobre el cine colonial español, centrado en las escasas aportaciones, casi etnográficas todas ellas, de los colonos en Guinea Ecuatorial y a la raquítica producción española en este territorio. Elena también dedicó un volumen a los denominados cines periféricos, entre los que se incluían las cinematografías africanas. Con esto llegaríamos a las dos aportaciones más recientes, que se corresponderían a dos autores a los que casi podríamos denominar “francotiradores” solitarios, cuya pasión por África y su cine los ha llevado a emprender sendas aventuras librescas de diferente calado. El primero de ellos es el libro que Francisco Javier Rodríguez Barranco le dedica a los Personajes femeninos en el cine africano (sic). Extenso y trabajado, supone una perspectiva esforzada y taxonómica para abordar un tema de gran interés y actualidad. La última aportación, que podríamos considerar colateral al tema, es el libro de Jesús Lens Cineasta blanco, corazón negro que aborda la imagen de África en los cines norteamericano y europeo, desde una perspectiva de aficionado y cinéfilo, mucho más que de experto. Como veremos por lo anterior, y aún a riesgo de habernos dejado alguna otra aportación, la bibliografía patria sobre los cines africanos es bastante escasa, sobre todo, en referencia al interés y aportaciones que encontramos en Francia y Portugal, sin ir más lejos; algo paradójico, a pesar de nuestra menor presencia colonial en el continente africano frente a Iberoamérica –cuyo cine ha sido objeto de numerosos estudios, aunque también insuficientes–, dada nuestra cercanía geopolítica y el hecho de ser el nuestro un país de acogida de la, cada vez más numerosa, inmigración subsahariana, lo que debería suponer un despertar del interés por las culturas africanas y, por supuesto, por su cine. ¿Por qué en este panorama la aparición del libro de Barlet es un hecho reseñable? Las razones son varias. La primera de ellas es que este volumen es el primero de los textos que podríamos considerar clásicos o de referencia que se publica traducido en nuestro país. Podemos comprobar, por // RESEÑA Jiménez de las Heras, J. A. (2023). Cine africano contemporáneo. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 21(2), 179-183. DOI: https://doi.org/10.12795/Comunicacion.2023.v21.i02.09 181 ejemplo, que un prolífico y clásico escritor sobre cine africano, como es Martin Diawara, jamás ha tenido una traducción completa de uno de sus libros. Al igual que con la bibliografía de Diawara, ocurre con otros muchos libros clásicos, como el libro de Roy Armes, que no han sido objeto del interés de ninguna editorial para traducirlos. Solo por el hecho de ser esta la primera traducción de un clásico merecería una reseña; habrá que ver la repercusión de esta edición y si abre el camino a otras, como sería deseable. El libro original de Barlet, cuya traducción reseñamos, es Les Cinémas d’Afrique des années 2000: perspectives critiques (2012). En él, el autor aborda los cines africanos entre 1996 y el año de su publicación, en 2012: es decir, que han pasado casi otros doce años desde su publicación en Francia. Aún así los temas que aborda y la perspectiva que ofrece le convierten en un libro de referencia y de gran interés. Otro de los motivos de su importancia es la propia figura de Barlet, uno de los investigadores principales y de mayor calado respecto a los cines africanos, por no decir el primero de ellos. Será Barlet el que proponga el paso del singular (cine africano) al plural, para reflejar con precisión una realidad diversa y compleja que aborda con profundidad y rigor en su libro. Barlet es referente del estudio en cines africanos por sus muchos años de dedicación a ellos (casi treinta) y por la creación del portal dedicado a los cines africanos, Africultures (https://africultures.com/), en donde él mismo cuenta con cerca de 1800 artículos publicados. Responsable del portal desde su creación en noviembre de 1997 hasta 2004, en donde fue el redactor en jefe, siguió luego su labor en la revista Afriscope, entre 2007 y 2017. Como Barlet indica en la introducción de su libro, aunque muchos de los temas que desarrolla estén ya presentes en sus artículos, este no es una recopilación de dichos artículos, sino una profunda reflexión sobre la evolución de los cines africanos, sobre la base del trabajo desarrollado durante esos años en Africultures. El libro de Barlet no ha de ser considerado como una introducción a los cines africanos, porque no lo es, a pesar del magnífico capítulo dedicado a las cinco décadas de historia estos, al inicio de la segunda parte, que aborda las continuidades y relaciones temáticas de los nuevos cines africanos con sus clásicos y maestros, en especial con la figura de Sembène, siempre omnipresente: un “padre” conflictivo con el que mantener una relación compleja, pero del que ninguno reniega en su totalidad. La obra de Barlet está dividida en seis partes que pretenden abordar el tema de los cines africanos de forma muy sistemática y, también, sistémica, como un corpus global que respire al unísono, para explicar la evolución de esos cines como un todo global y coherente. Un esfuerzo que se nota en el texto y que es de agradecer por su perspectiva profundizadora, aunque quizá no siempre consiga el objetivo que se propone: la ambición cobra siempre un precio alto, pero no por ello debemos abandonarla. El libro se lee con agrado y tiene un aliento poético que se agradece. Así, la estética cobra una enorme importancia, ya desde el propio texto y redacción. Hay dos elementos nucleares que aparecen en él y que son la clave de toda la evolución: la reivindicación de una nueva estética, frente a la preponderancia del mensaje político en el inicio de los cines africanos y la permanente dialéctica entre ficción y documental en ellos, resuelta por las nuevas generaciones en base a una hibridación que, desde el inicio del nuevo siglo, ha sido uno de los temas motores en la evolución de las narrativas cinematográficas en todo el planeta. // RESEÑA Jiménez de las Heras, J. A. (2023). Cine africano contemporáneo. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 21(2), 179-183. DOI: https://doi.org/10.12795/Comunicacion.2023.v21.i02.09 182 En cuanto al primer tema, Barlet da singular protagonismo, junto a otros, a varios cineastas contemporáneos que han encabezado esa revolución estética, sin renunciar tampoco, ni mucho menos, a un compromiso político que se articula en cada uno de ellos de forma diferente. Abderrahmane Sissako, Mahamat-Saleh Haroun, Jean Pierre Bekolo o Jean Marie Teno comparecen de forma frecuente en el texto, y sus obras se analizan en profundidad junto a otros y otras cineastas. En ese sentido, la violencia, elemento clave en estos nuevos cines africanos es también uno de los elementos estructuradores en la reflexión que presenta el libro –junto, también, a la irrupción de las mujeres como directoras en los cines africanos y a la aparición de la temática homosexual en ellos, ausente por completo hasta hace unos años–; dos elementos básicos, las nuevas estéticas y la violencia, en las que Barlet coincide con otro autor, James S. Williams, que nos ofrece, a su vez, otra excelente y profunda reflexión, con esos dos puntos como protagonistas, en lo que él termina por denominar, de forma poética y precisa “las políticas de la belleza”. Esa búsqueda de nuevos horizontes, de nuevas estéticas e incluso de una nueva articulación de los temas políticos y sociales, aún omnipresentes en los cines africanos, es definida por el propio Barlet en la introducción de su texto (p. 14): En la segunda mitad de los años noventa surgieron cineastas que innovan frente a los cercados de la identidad, que escapan de las fijaciones victimistas, que dan un nuevo contenido a la poesía. Pero lo hacen sin renegar de una herencia que respetan profundamente. Su camino es la incertidumbre, el vagabundeo, lo hibrido para comprender mejor los tremblements de notre monde (los temblores de nuestro mundo). Un “vagabundeo” que hace referencia a otro de los grandes temas tratados en el libro: la diáspora y sus creadores, la identidad africana y qué son los cines africanos con una perspectiva amplia. Por último, el gran tema transversal al libro es la dialéctica entre ficción y realidad instalada en el vientre de los cines africanos desde su nacimiento: esa raíz documental que consagra el cine de Sembène, y contra la que algunos se han alzado, sin poder renunciar nunca al hálito de realidad, al que parecen verse abocados en sus películas todos los creadores africanos (autóctonos o de la diáspora), como obligado testimonio de una vida y una identidad, la de la africanidad, silenciada durante tanto tiempo. Esta problemática, apasionante y apasionada, está también muy bien planteada por Barlet en su texto, que desde el inicio da cuenta de la importancia de esta reflexión al abordar el estudio de los cines africanos: “Lo real está más que nunca en el corazón de las películas y, como sucede hoy en todos los cines del mundo, se ponen en marcha nuevas estrategias estéticas. El documental esculpe la ficción y abre nuevas perspectivas” (p. 15). Por todo lo anterior, merece la pena afrontar la lectura de estas casi quinientas páginas, trufadas de datos, nombres y fechas que muestran la erudición del autor y exigen, a veces, un notable esfuerzo del lector que, por primera vez, se sumerja en las procelosas aguas de los cines africanos. Esto hace aún más admirable el trabajo de traducción de Beatriz Leal Riesco y de su compañero Carlos Domínguez, que hacen del libro una lectura amena, clara y comprensible, sin perder ese aliento poético con el que Barlet quiere dotar al texto. Nada más queda recomendarle, querido lector, cinéfilo, aficionado y/o estudioso del cine que afronte la aventura intelectual de un libro de enorme riqueza conceptual y reflexiva, escrito desde // RESEÑA Jiménez de las Heras, J. A. (2023). Cine africano contemporáneo. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 21(2), 179-183. DOI: https://doi.org/10.12795/Comunicacion.2023.v21.i02.09 183 el corazón, con el rigor de la erudición. El que se anime no se arrepentirá y quizá se enamore de África y sus cines como otros lo estamos ya desde hace años. Referencias bibliográficas Africultures (https://africultures.com/) Arensburg, G. (2010). Cinematografías de África. Un encuentro con sus protagonistas. Casa África. https://www.casafrica.es/sites/default/files/contents/document/2017/ cinematografiasdeafrica.pdf). Armes, R. (2006). African filmmaking: north and south of the Sahara (Traditions in world cinema). Edinburgh University Press. Elena, A. (1999). Los cines periféricos: África, Oriente Medio, India. Paidós. Elena, A. (2010). La llamada de África: estudios sobre el cine colonial español. Bellaterra. Leal Riesco, B. (2021). Cines africanos. Conversaciones, desafíos y críticas. Fundación El pájaro azul.Leal Riesco, B. y González García, F. (2015). Pantallas contemporáneas de África y su diáspora. Secuencias. Revista de Historia del Cine, 41, Madrid. Lens Espinosa, J. (2013). Aventuras y desventuras cinematográficas del continente africano. ALMED. Rodríguez Barranco, F. J. (2021). Personajes femeninos en el cine africano contemporáneo. Ediciones Azimut. Williams, James S. (2019). Ethics and aesthetics in contemporary African cinema: the politics of beauty (World cinema). Bloomsbury Academic.