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Hipermenestra : tragedia en cinco actos

Gibert y Tutó, Carlos

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G4. 4 tragedia, i hipermenestra. EN CINCO ACTOS. CORREGIDA r ENMENDADA EN ESTA SEGUNDA IMPRESION , n * J ■ ACTORES. jArrníe» ' L j* M li Idas, confidente de Danao. Lineen E ft ra 1 A A ® unao ‘ ít Erox , confidente de Linceo. En' ’r*íj K f Atpermeneftra. Eoifio, Capitán de U {Media de Danao. Egma, Confidente de Hipermeneftra. jj (Cardias y pueblo. la scena sejigura en Argos en una sala del palacio de Danao. ACTO I. SCENA I. Hipermeneftra y Linceo, ífwc.tliN fin, Hipermeneftra idolatrada, ya luce el feliz dia , en que himeneo va a coronar en Argos¿nis ardores ; Io°nn í e , mb£r S° > recefofo tiemblo ; d= t ra ñ<:j 0 ji > :r; g -r„tro p ' i£de Si yo no debo vu e f t ra anuble mlno Cío al tratado ; en fia, fi vueílrs pecho no fubfcribe guftofo a nueftro lazo y gime de la dicha á q Ue yo aahel( * mucha defgiacia turba mi fortuna. llip. >Q,ue yo gima, Señorí No; mis defeos todos eftán cumplidos: nueftros Dadres íiufte diaya fe reunieron, P El trono de la paz, que nueftros males alejaron de aqui tan largo tiempo, vuelve á fijarfe en Argos, y fe erige fobre el altar del plácido Himeneo. No es el bien de la patria folamente el que tanto interefa mis afe&os: muchos motivos me hacen yenturoíá s yo os eftimo , Señor: mirad fi puedo gemir de nueftro enlace. Linc. ¿Q.ué , Señora, pudierais olvidar mi furor ciego í jferé yo tan feliz , que á vueftros ojos mas lagrimas no cuefte? ¿vueftro pecho ya no me imputará tantos eftragos, que mi brazo infeliz en efte puefto Te vio forzado á executar furiofo í Y por fin , jpuede mi arrepentimiento hallar dilculpa ea tanta tiranía i i A qué rapto apacible y alagueño me hacéis pafar defde el afán mas duro! ah ! ¡fi efte mifmo plácido momento. A en S Hipermenestra. <n que me hacéis dichoro, fer pudierá y viendofe obligado a bufear tríífc prefagio de un deftino mas fereno ! ~ T * ' íl quando lleno del amor mas puro, os confagro un tributo fiel y eterno, mi.corazón osara lif»nj;¿ríe, q un dia... mas, Señera, ¿vueftro afpé&o fe muda de repente ? Que, Sen ra, el amor de Linceo , fu refpeto, habrán podido enternecer vueftra alma, ó es que es ofenden mis amantes, fuegos? ¿Se han prometido mucho mis ardientes, y vivas efperanzas? ¿Mas qué es eftoí ¿No queréis refponderme. Hip. Muchas veces fuele ccultarfe un amoroío fuego, que fin rubor pudieia... L'tnc ¡Hipermeneftra ! Hip., Señor, quizá mtii prontos mis afec¬ tos... ¿Pero no fois vos mifmo quien de mi alma habéis ahora arrancado un fentimiento, que efeonderos no pudo i Mi ternura fe ha declarado : mi amorofo incendio, creyendofe de vos ya penetrado, á vueftros ojos fe ha moftrado entero. Pero no me arrepiento. Linc. ¡Grandes diefes ! ¿Qué es lo que liego á oír? ¿A qué con¬ tento, á qué placer extático , y amable el gozo me tranfporta { jfanto cielo { para dicha tan grande, apenas baila todo mi corazón : ¡amable dueño ! jes verdad í ¿Qué bondad inefpjrada os hace favorable á mis defeos ? jYa no foi para vos objeto odioío i Htp.LinceOj lo habéis fido en otro tiempo; y tal vez elle error, 6 nueftro enlace, y vueftro amor en fin, q he deícubierto, los eftimulos fon, que aprefuraron la confefi©n que os hice de mi nfefto. Perdonadme, Señor: me engañó el odio; oprimido mi padre por ei vueftro, y privado del trono , que debía partir con él en Menfis, falió huyen¬ do# algún afilo en eftrangero fuelo, fu ai diente corazón había jurado . un odio inexorable , que el exceíó dedos crueles ultrages hizo jufto ; pero fu enemiíLd no paró en efto. Vos vínifteis también con vueftrastx 0 * pas á combatirlo en fus eftades nuevos: vueftra mano violenta y fanguinari» encender pretendió de un himeneo las antorchas fatales que mi padre no quería fufrir. Yo en aquel tiempo lleno de horror , en vosfoio veía á un implacable y barbare guerrero, que el primero de todos, fe arrojaba á los mas crueles y feroces hechos : < jugad , pues , fi la mano huir debía* yo, vi&ima infeliz, mas que a fu leche» al carro de fu triunfo deftinada: yo, que iba á fer de fu furor el precio* y yo en fin, que oprimida de la guerra mastenaia las paces ; vos , fangrienCO; esforzáis el afalto á nueftros muros, y pareciendo intrépido, el primero á penetrar la brecha entráis en Argos con los hermanos vueftros: yo creyen<4° ver en vos un tirano, miré un heroe¡ yo vi que vos, virruofu, afable, y Ileo 0 de compafion, mirabais con vérguen^ vueftros mtfmos laureles, y que tierno odiabais el furor de vueftras armas» Con tan nobles y heroicos fentimiento*» fue precifo que mi alma conociefe todo el error de fu primer concepto- Ah r quan feo es el odio ; quan culp 3 ^ quando fe abjura ; ¡y cómo á vueftr 0 afpe&o mi corazón, Señor , menos injuíta» deteftaba fu errór ! Linc . Solo efe bello piadofo fentimiento de vueftra alttt* me hubiera confolado ; fi perderos me hubiera hecho eh deftino : nÁsf ñora, f ahora voi á fer vueftro. ¡Santos •Del' Tragedia* 3 L j S t0< ^ as n»s horribles furias, circundados os veis.No eflais contentos! vQuereis también al odio abandonaros! Deft:rrando las iras , los recelos, y el odio vengador , la amiftad fanta, debiera confolar al univerfo ; pero en fin, el tratado que en la brecha tan reügiofamentc habernos hecho, en los Tantos altares va á firmarle, y aunque tal vez no fean liíongeros para vueílras hermanas ellos nudos, bo por efo les fon menos eílrechos, y no es creíble... mas Danao viene. * ~ «-UU4S lili» HOiriíJ ^elte dia venturofo obtengo o que apenas merece» mis férvidos ! d^^clo con caíligo el mas fevero me debierais tratar , no folamente coníentis refignada en mi contento, oí deboá vos mifma,y no al tra¬ tado i ftip* No lo niego, Señor : piadofo el cielo me hace querer un nudo que difpone : j : * a nece f idad que con el pefo de fu manónos tiene doblegados, baxo un yugo tenáz de duro acero : que obliga muchas veces á nueftra alma a que reciba con defdén y tédio un deílino que hubiéramos querido, ÍJ ella no lo-tubiera ya difpueílo ; ella tirana en fin , fobre mi ahora folo tiene un poder mui lifonjero. Ella fija mi dicha , quando intenta inponerme elle enlace,y no me acuerdo de que Argos fué forzada : Argos fin duda cedió á fu vencedor y yo á Linceo. ¡Pero , ay diofes ! jun nudo tan felice lo ha de fer folo para nueilros pechos ! Yo he viílo á mis hermanas , y en fu frente. seynando eílaban los difgufios negror. $Por qué, pues, con los ojos que yo os miro, •Has no ven á los hermanos vueílros ! . el odio » * lo menov, refpetando tan f ? Srados > de. himeneo ^ u cu ’ r r i is teis = p ara que acaba dé nacer" 6 conrutl ° Itnc. ¿Pues quien pudiera defterrarla de aqui; Ya verán preft 0 vueílras hermanas en i, cruel memoria de tanto mal, los danos y l os „ c f ‘ del veneno raral que el odio viefte iAfcófco atroz ! ¡horrible fentimiento \ ¡Paflón que es tan funefla y enern , ' del que aborrece , como de f u objeto ! Ah ! débiles humanos, de que males SCENA II. Danao , Hipermeneflra , Linceo y guar¬ dias. Dan. Todo, Señor, fe queda difponiendo: los altares fe adornan con prefteza ; y los fieros rencores de mi pecho lé acabaron por fin : Argos refpira, y deílerrando fu pafado miedo, con impaciencia alborozada efpera mirar los himeneos , que mui preflo me unen con vos y mis demás fobrinos. r * Vos efos muros os habéis abierto : efe templo también yo os he cedido $ pero ahora voi á daros otro exemplo, que es vencerme á mi mifmo generofo, y quizá le debeis tanto á eíle esfuerzo, como á vueftro valor y á la fortuna. Ltnc. ¿Señor, podéis dudar que mi refpeto no correfponda ardiente á ios favores con que os dignáis honrarme ! Ojalá ¡el cielo me hubiera heeho deber rila ventura á vueftra voluntad , y no al acero. Yo os hablo afi en mi nombre, y el de un padre a quien un odio cruel p 0 r largo tiempo feparo de fu hermano , y que ahora quiere Vuelva fu fangre a unírfe en lazo eftrecho. A i Ay, i, Hipermeneftra. Ay, Señor! que fe acaben los difguftos; nos une el eslabón i no fcilamenre que defde oi pueda ver el mundo en¬ tero al Inaco y al Nilo correr puros. Vos habéis vifto como yo no tengo defconfianza alguna : que mis tropas he defpedido ya , fin que fu efc&o el tratado tubiefe todavía : yo he falido por vos de aquel fenderoj que figuen comunmente los Monarcas. Me pareció , Señor , que eftos recelos deben fer vengonzofos. entre Reyes, porque quando el honor hace el con¬ cierto, con la palabra bafta ; y he creído, que fi la buena fé del univerfo fe defterrára , toca á los Monarcas darle un afilo dentro de fus pecho.'. Dañe No hubieran fido juftos los temore?: la defconfianza es hija del defprecio : el odio folamente tubo parte en nueftras difenfiones ; y efte menos fuele irritar, que ofenden las íofpechas. Hgípto vuelve al Nilo fatisfecho, y fin mas enemigos , que vecinos de fu poder celofos , cuyo esfuerzo va á prevenir , ó refiftir fu brio. Vos habéis vifto con qme amante afe&o le di mis fieles últimos abrazos. Teftigo ibis , Señor , de que fincero, no ofando detenerle en efte fitio, me defpedí como un hermano tierno ; y vos fiabeis también , que votos hice por fu viage , y fus profperos fucefios. Linc. El también os dexó todos fus hijos. Dan. Efto ha fido cumplir con mis defeos, y efto prueba también, que en nueftras almas los antiguos dlí^uftos fe extinguieron. Mi querido Linceo , que renazca otra vez la amiftad en nueftros pechos. JJnc. Ay, Señor! fi una unión tan. apacible querréis ver renacer , ved en Linceo, de Hipermeneftra al fiel y tierno efpofo. No Tolo de un amable parentefico de fer vueftro hijo la efperanza tengo* fino q ardiente á Hipermeneftra adoros Juzgad, Señor, del jubilo y contento* que infpirar debe en tan amable día á un amante , que lleno eftá de fuego* un himeneo ísmto por sí mifmo*.. y aquien hace mas fanco el amor tierno* __ •_' 1_1 .r i U lí*mZ Si; yo juro á los diofes y á la M atn * . - ^ -j afefto que el corazón me ocupa, que mt a la hubiera preferido á todo el mundo* Vos os dignáis , Señor, el lazo eterfl® atar con vueftra mano: ah! mas dichoí ,, foi yo de ferio con el gufto vueftro. • diofes ! ¡qué encanto para mi HamafO* con el nombre de padre! ¡qué contento querer a quien fe debe reverencia!. Ay, Señor ! efperad de mi refpeto quanto pide un afetto agradecido. Ya no podéis odiarme , ni yo creo qae defconfieis de mi, pues coronando mi ardiente llama con mi dulce dueóo; vueftro efclavo me hacéis ; y en tant» dicha yo pareGer el obligado debo, y vos , Señor , el folo generofo. , S C E N A III. Danac , Hipermeneftra , Linceo , y guardias. Dan. Y bien , Idas f . Idas. Señor , ya e! facro fuego arde en el templo, y la brillante po 111 pa . - que refplandece en él, e» para el pue^ un objeto de gozo y alegría. Se efpera efte efpeftaculo foberbio de tantos hijos reales , deftinados 0 á vueftras reales hijas, que van dos eftados á unir y dos familias. ^ Dan. Id, pues, vofocros dos :Tedio* P l meros, que llenéis tan felices efperanzas • aprefuraos á llegar, haciendo Tragedia. «5 los debías os fícan : ya advertidas de ofrecerme por yernos a fus hijoscftan los grandes : ocupad los puertos, S Ue ya iré yo figuiendo vueftros paícs. SCENA IV. . Danao e Idas . &an. Idas , quédate aquí. Todo lo efpero de ti, querido amigo: ahora es forzofo que firvas a tu Rey. Idas. Mi ardiente celo os debe fer , Señor , mui conocido. Dan. Ya vifte que de aquí falió Linceo: ¿pero fabes que fuerte les preparo a él y á fus hermanos í Idas. Mi refpeto folo fabe que al templo fe encaminan. Dan. Si; mas van á la muerte defde el templo. Idas. Qué, Señor!... erta unión... efte tra¬ tado... erta paz?... Dan. Erta paz , acá en mi pecho es una tregua , pero mui terrible. Yo quiero enfangrentarla , y que fus fuegos excedan los furores de la guerra. Tu conoces á Egipto y fu odio eterno* Tu obfervafte del JSilo en las orillas fus pérfidas aftucias y manejos. Al pueblo engañar fupo. ¡Vergonzofa infelice memoria! Aquel foberbio me arrojó del Egipto y de fu sálio: yo corrí hacia ei Inaco, y mi ardimien¬ to ganando aquel país , fe erigió un tro¬ no, en que reynó , fin encontrar fofiego mi pecho enfurecido , viendo fiempre á un pérfido , á un tirano , y difi¬ riendo el modo de arruinarlo. Ahora él mifmo á mi venganza oftece el mejor medio. Sentado e! infolente en el augufto trono de Mcnfis , tiene atrevimiento Yo defprecio la paz y cafamíentos : fu orgulló fe. enfurece , y á fus hijo* fu inexorable rabia tiene aliento de pedir mi cabeza , o eftas bodas. El los arma, los infta, y aun con ello* entra también él mifmo ; y entretanto que reinan los horrores y el afedio por fuera ,de eftos muros , que rabiofo ataca con ardor ,,fomenta diedro en el feno traidor de la infiel Argos de las facciones el feroz incendio. El es Idas, mi bárbaro enemigo : loes defde la niñezyy en aquel tiempo ya parece que yo lo adivinaba. El me ha hecho fufrir un cruel deftierro: él me vino á fitiar : yo le he cedido s. prometí conformarme á fus intentos ; mas todo fué para mejor vengarme: para faciar mejor mi rencor fiero. Y» de Argos fe aufencó : yo foi quien ahora le ha fufeitado el enemigo nuevo, cuya pronta invafion recela tanto. Afi alejarlo confeguí fin riefgo. Pero, Idas , yo lo alejo con defignio de herirle mas : de mantener cubierto mi furor vengativo , y á mi guft» deftrozar en fus hijos al perverlo. Solo negras y fúnebras antorchas ha de tener para ellos himeneo ; y erta funefta noche , en que fe cafan, les fervírán de túmulo fus lechos. Idas . ¡Qué efcucho, fanto Dios! mi celo tiembla por ellos, y por vos á un mifmo tiem. po. ¿Pues qué , Señor i Pudierais fin peli¬ gro... Dan. Oye , y te afombrarás. Bien confidero, que no puedo mandar darles la muerte. La fuerza abierta tiene muchos riefgosj y fi quiero valerme de afefinos, fiendo precifos muchos , el fecreto ao eftubiera entre canto* mui feguro. La» 6 Mpermenesira. t-as flechas que ahora difpararles quie- „ folo ’falvarle puede vueftra ttiafid í ro, íaerian fohre mí 5 pero , Idas mío, para afiliarles golpes mas cerreros, para herir fin temor , ya halló mi Taña mas prontas tramas, mas feguros mc- . dios. Yo íimo tn fecreto contra fas efpofos á fus mifmas mugeres. ¡Qué contento, Idas mió ! ¡Qué triunfo tan guftofo ! jqn-é alegría es deftruirlos, deshacerlos por medio de las manos, que eUo6‘mifi mos forzaron Ji unos nudos tam vióleóros ! >Qué agradable placer !>.¡qué'regocijo he de tener en caftigar fangriento fu infolente ofadía, defplomando íobre ellos ios airares de himeseo ! ; afi me vengaré debcruel tgi pro'; y fi de un Rey no es efte digno-medio, lo es de un hermano que fe ve ultra¬ jado. Id<*í.Pero,Señor,fi acafo a vueftro intento rebeldes vueftras hijas defconciertan,... Dan. Ya de todas eftoi mui fatisfecho menos de Hipermeneftra : juran todas abrazar mi venganza , y. con leal celo me han prometido fu oficiofa mano. Pilas bodas miraron defde luego con grande repugnancia : afi con güilo fervirán á mi furia y fu defeo. Pero voi á explicarte otro defignio, en que me has de fervir. Su mucho tédio »oes fiador tan feguro, que en él pueda •onfiaríé mi furor. Los nombres tiernos de himeneo y de efpoío bien pudie¬ ran, haciendo infiel traición á mis proyec¬ tos, al defeargar el golpe helar, fu mano; pero yo las he dicho; „ Un alto exceifo a oráculo infalible de los diofes, 3f por la mano de uno de fus yerno», jj ® perecer condena á vueftro padre. n ia muerte que tanto ella temien* do „ y quien la vida os dio, por vueftro medio ,, debe obtener la fuya. En efte calo, ,, elcoged entre un padre amante / tierno, „ y un marido deun día, que fin dudí ,, odiofo 0$ debe fer”. Yo pinté lueg 0 ellos golpes crueles mas precifos. Fingí ver Con horror fu hado funeftO) y el mió, que a tal aélo me forzaba* De mis vi&imas mifmas lloré tierno lds mifiros deftinos y las dixé : } , Yo : no puedo vivir, fi viven ellos* En fus Temblantes cafi defmayados del furor brilló entonces todo ei fueg oi y yo con prontitud reparto á todas púnale* vengadores , que ya ha tiempo afilaron mis iras y venganzas. Sus tiernos corazones ya ferenos, lejos de conturbarlos todavía aquel fuerte , y voraz remordimiento fe figuraban efte afefinato, como a&o de virtud mui verdadero* Pero, Idas, porque logre mis defignio^ fin temor de quedar expuefto al riefgO es necefario que mi aftucia logre, mas que a mis hijas, enganar al pueblo Mueftra aquí tu lealtad. Un Sacerdote que firve á mis ideas en fecreto, > á mi ruego , y ofertas ha vendido fu voz , fu honor , y hafta fus dioft* mefmos. Pienfa tu en ayudarle, y que manan* fe diga en Argos, que fu Rey fupre^ fe ha vengado por fin-; pero quejón 0 lo autorizó con fu decreto el cielo. Harto rubor me cuefta el exponeros á los’ ojos de todo el univerfo, como un principe uncido al yugo & digno de la fuperfticion; mas mi defpecho facrifica al rencor que me confum^ hafta el o güilo de moftrar mi t menos crédulo y vil 4 todo ei morid Para cegar y fubyugar al pueblo. rno* Tragedia. juchas veces, amigo, es necesario Idas v* C ° m ° ^ tan parecerlp. n * * 0s c c Rocéis miféj pero quien fabe £ f‘ n p ' , m ín£ft ' a - • Dtía efe recelo. l permeneftra me férá obediente, onio eftá todavía en años tiernos, ^imida y vergonzosa , no fe atreve a tnoft rar p u aver ( ¡ on z [ himeneo, y lómete fu frente refignada p un y u g o , que preciío .eftá creyendo, i ero el grande refpeco que me tiene, Y de mis otras hijas el txemplo, baiSn que también (uva á mis furores. Yo venia a tufcarla ; mas Linceo la hablaba en fus amores ; y ella muda, ni decreció , ni agradeció fu afe&o. Pero fí me engañara, (I mi hija ferme desleal osara , yo no temo que efte único enemigo fe .pudiefe libertar de mi faña , y hai mil medios que me afegufarian de fu muerte. Vamos , vamos al templo, que ya ha tiempo que efperandome eftán. De aquí á una hora debe mi hija venir acia efte puefto, donde la quiero hablar. Eftá avifado. Haz con arte alejar de aquí á Linceo ; y en fin , Idas, fílencio, porque partan el relámpago y rayo á un mifrao tiem¬ po. acto ii. S C E N A I. Hipermeneftra y Egina. Zgin. Ay ! Perdonad, Señora, la terrible turbación en que eftoi. Abandonando el altar , ¿donde vais ? Hip. Mi padre » Egina, que aqui venga á efperarle me ha man* dado. ¿Que puedes recelar de fys.diícurfqs? EgW. Todo me, dá terror y fobrefaltps y mi alma ignora, fi. por vuftras bodas es razón que le dé gracias al hado. Mi corazón á mi pelar concibe, no sé qué trilles fúnebres prefagios. ¿Vos no fentis también algún anuncio? Apenas en los toros inmolados el golpe hadado la cuchilla facra, quando la fangre,,qúe iba ya brotando, helada fe quedó en Tus mifmos fenos. Los conlulrados pájaros Terebraron con un trémulo vuelo los terrores. El aire ofcfcurecido.fe ha motera do con efpantofas y .fangrientas nubes... Por tres diftíntas veces fe apagaron del altar mageftuofo las antorchas. Arden la llama y el incienfo facro j pero parece que el adivo fuego lo confumia , como diíguftado : y parece también , que hafta los vien¬ tes de acuerdo con la llama , (¿pararon de los altares el odiofo incienío. También ha habido algunos que han notado al Dios del himeneo , que .faiia con la frente cubierta .huyendo de Ar¬ gos ; y que Juno también en una nube nueftros muros dexó desamparados, haciendo ver que fe tramaba en ellos algún cruel horrible atefinato, Wp. Anda , querida Egina, nada temo, nada á mi corazón le caufa efpanto : crédulo el. vulgo fe figura objeto*,, de que,concibe mil terrores vanos. Lo demás fe ha ofrecido á nueftra vifta, con tan inciertos y dudofos rafgos, que ni turbarme, ni. entibiarme deben, A decir ia verdad, ellos prefagios los obfervé mui poco. Yo iba, Egina á unirme con mi amante en tierno lazo», y mi amor lo creyó todo propicio - pero quando otro nudo menos grato, y que embargara menos mis potencia^ « Hipermenestra. .. me llevara al altar , yo fin eíjsanto y ella ratón ele eftado, que en mi ni miedo , hubiera vifto efós objetos, que el pueblo erige crédulo en prefagios. El acaf© á mis ojos jamás debe por prodigio pafar. Nunca he penfado que pueda interrumpirfe por noforros la inmutable eonftancia de los hados. A los diofes tampoco hago la injuria de penfar , que en tan fútiles acafos défcubren dei deftino los fecretos j ni que ufando de medios tan errados, la verdad abandonen al preftigío y la tierra al error. Yo he obíervado de mi padre en el roftro, amada Egina, la fé y la pa2. Tus ojos fe engañaron <n el falaz exácnen , con que eftudia a la vi&ima facra el fobrefalm. La verdad, o fe oculta, o fe prefenta en los roftros de todos los humanos ; y efta luz folamentt en los afe&os de efpcranza y temor puede guiarnos. Egin. Quiera el cielo que todos mis te¬ mores íéan folo iluílon. Jitü. Mas tu al contrario, folo debes penfar en la indecible fortuna de mi amor. jNo has obfervado qual es de las Princefas el deftino í Nacemos en un cielo que dexamos para reynar en otro. A. cada inftante nos hacen adoptar afeftos varios. Parece que el amor y la fortuna de nofotras fe van fiempre alexando. Efclavas deftinadas folatnence a la caufa común , con aparato fobre un trono eftrangero defterradas, ■ fi algunas veces fomos dulce lazo, que la paz de lo* Reinos eftableee, tile infeliz honor pagamos caro ; porque quando fe funda en nueftras bodas tibien univerfal de los humanos, el repofo que damos, lo perdemos. Pero , Egina , el deftino me ha tratado íjOn modo mas propicio f venturofo $ fos fuele fe r nos fatal, es la que ahora me pone de mi amante entre lus La paz entre mi padre y entre Eg'P 10 es forzada; lo sé ; por efo he con terrible temor hafta el inftinte que vió el alear nueftros eftrechos zos. Pero eftando concluido el himeneo» no me queda temor, ni fobrefalto. Ahora ferá la paz entre noíbtros mui permanente y firme. En otros fos fuele fundarfe en cofas mui inciertas y la fuerza fe elude de un tratado, mudando la política y fus leyes I mas nunca muda el himeneo fanto * e$ firme , es permanente , y afi d« b dar á las paces fu cárafter facro. Aun quando el odio ardiente de nUf dre mas fe obftinafe con furor tirano» habiendo permitido nueftras boda*» tftá él mifmo á la paz encadenado. No , Egina , en efte dia nada P ued* alterar un placer tan puro y grato- Mi dicha es cierta, y. ya foi ventar® Pero alguien viene aquí : ferá D» oí Egin. Si, Señora, el Rey es. Bip* Pues vete luego. SCENA II. Datuio y Hipermeneftra. Bip. Señor , aqui os efpero, y mi eftaba ya impaciente por fe r vitos-J Vos fabeis que mi amor mui reug ^ es obediente y fiel i vueftras Dan. Efa mifma obediencia es la que n do. Efa fidelidad es la que ahora en ti bufeo. Hip. jMi padre y feberano Tragedia. £ ruede mandar a fu hija quanto quiera. Dan. Veo que te horroriza un atentado Yo agradezco a los cielos , que pretan cruel como injufto, y cada acento fiando mi Aviente intención , al fin las paces entre vos y entre Egipto hayan forma¬ do. ®das tcma j s ^ Señor , que á Hipermeneílra haga olvidar jamás el nuevo lazo de lo que debe á vos y á fu familia. Vos fiempre la vereis humilde,, tanto como á fu mifmo efpofo, y... Dan. Ya te acuerdas que tn elle mifmo fitio donde efiamos todo cedía á fu? furiofos golpes, quando por detener fu feroz brazo me fué fuerza ofrecerle tu himeneo. Linceo es tu marido?, y fu? hermanos vencedores, por via de conquifta a tus demás hermanas han ganado. jPienfas tíi, que unas paces , que un ajufte que de violencia nacen, fean alto irrevocable apoyo de una alianza f . Mi rabia lo firmó , porque vi alzado el puñal contra mi, pero , hija mía, Ja guerra dura , pues el odio guardo. Yo pudiera,.no obftante, mis injurias fácilmente olvidar ; cediera acafo fin murmurar de mi cruel deftino 5 pero quando tu padre desgraciado debiera creer , que todos fus ultrajes parafen en tan miíeros quebrantos, ahora fe halla con crueles enemigos, con parricidas fieros y tiranos, que maquinando cftán contra fu vida. l P’ ¿ o s l Ulenes í “ n - > Sefior > efos malya- JD an. Mis yernos. Hip. Santo Dios ! Dan. Piadofo el cieloá mi ciega confianza ha iluminado, para evitar mi muerte con la fuya? Jíip. O cielo ! !o fanro cielo ! Dan. jEftás temblando i Hip. ¡Qué es lo que oyes, muger defventurada! va tu horror per infiantes aumentando. Sin duda , que á la fiel naturaleza oye tu corazón, y que te ha hablado por un amante padre : sí, bien veo que te aflige un peligro tan cercano, mucho mas que á mi mifmo : yo he previfto tu turbación, tu amor y fobrefalto, y veo en ti de una hija los afeólos. Ahora , pues, es el tiempo : hija, va» mos: ven y falva lt vida de tu padre, pues ai valor recurro de tu mano. Ya puedes figurarte, ya adivinas, que vi&ima te pide mi cuidado : toma , pues , hija mia , toma ofada efte puñal , y con refuelto brazo facrifiea á Linceo á mis furores. Hip. O traición ! o delito no efcuchado í Dan. Témplate, Hipermeneftra; ya el de¬ lito he .logrado impedir , que embarazarlo fibra tu leal afc&o : tus hermanas prontas eftán también a igual mandato, y fe han armado ya para vengarme : efpero el mifmo oficio de tu brazo. Hip. Qué ! Mis hermanas ! Qué ! Su bra¬ zo puede;:- Dan. Ahora falen del templo á cxecutarlo: ve tu también , Hipermeneftra, y dáles, ó recibe el exemplo , que el malvado Linceo efpire en efta mifraa noche. ¿M¿s tu apartas los ojos i Hip. Cielo fanto, qué horror me dá el oírlo í Dan. ¿No refpondes? ¿Acafo mi efperanza fe ha engañado ? Hip. ¿Sois vos el que me habíais S Dan. ¿Y eres tu mifma la que vacila afi * Hip. ¡Diofes fagrados \ ¡contra un efpofo dirigir los golpes ! x B ¿Y X6 Hipermenestra. . w v ó por la de un efpofo a un padre tier- Egin. Yo he vifto al Rey fariof© c 1 Santo Dios ! ¿Quale* fon los enemigos entre quienes eftoi i Pues qué < ¿Mis megos el furor de mi padre no calmaron, y tampoco podrán calmar el vueftro i Yo amelgaros d Perderos í ¡Cielo fan- to ! ¿Pudiera yo vivir ? ¿Mas vos violento deftrozar á mi padre i ¿Yo pudiera feguiros t ni fufrir que entre mi lecho fe pufiefe un efpofo parricida í Pero aqui eftoi perdiendo mucho tiem¬ po en calmar vueftras iras ,y me olvido Mas rápidamente. que por inflantes crece vueftro riefgo. Mirad, cruel, a que fuerte tan tirana ponéis a vueftra efpofa. Yo me muero, fi pereceis por mano de mi padre ; mas íl mi padre efpira á vueftro acero, os renuncio ; ni vuelvo mas á veros. Si luego no partís... Zinc. ¡Qjué cruel tormento ! Quítame, pues, mi odio y mis furo¬ res, ya que quieres templar mi enojo fiero. Vuélveme á mis hermanos , d procura ahogar en mí fus hórridos lamentos. cíente. O Dios , qué horror ! Hip. Será mayor el riefgo, . t íi-vamos los dos juntos. Mui en o ■ - ; OS lO 0 yo mifma iré á bufcaros to. Lo juro por mi fé : id ahora folo* Yo con quedaime aqui nada recelo* antes podré guardaros las efpald^r y tal vez encontrar podré los m ecl1 de hacer que fe retarden en feguir^ Adiós : ¿queréis perderos i Huid, » ceo : fah» fi, corred, no tardéis : fi , ya valor para fufrir , y yo me muero* ^ fi, tiemblo mas por vueftra amatil c da. . , Zinc. Pues bien : yo parto. A tus W cias cedo ; y tal vez es mejor , porque mi fuera inútil aqui contra el perve f *' y puedo todavía de mi padre , las tropas alcanzar. Si : yo me aP) pero para volar con todas el’.as, para volver con hados menos fi el " j llevarte , caftigar un monftruo od* y dar venganza á mis hermanos H* 9 tos. SCENA IV. fHpermeneftra , Linceo , Erox y Egina. Egin. Ay, Señora! Señor! qué ! ¿Todavía eftais en efte fitio < Salvaos prefto: no perdáis un inflante. Hip. Egina mia, falva á lo que idolatro. Adiós , Lin¬ ceo. Zinc. Separarnos i No , no : vente con¬ migo a refpirar en cielo mas fereno. Tú folo huyes de un bárbaro tirano, y figues á un efpofo amante y tierno. S C E N A V. Hipermenefira y Egina . Hip. ¡Ay, Fgina ! yo temo que ha^ 1 " ya demafiado tarde. Vete luego» j pues no te obfcrvan, como á pafos. jl Vé fi fe vá. Que Erox lo faque p f ' } r que lo guie } y fi es fuerza, qu e raftre. / Corre , que fon preciofos los tos. * X * Tragedia. 1 7 tu Tangre corre ya, y á mí me inunda. S C H N A VI. Valedme, Tantos diofes. Yo me n'.ueiAh , cielo Tanto ! yo reTpir o ape¬ nas. grandes diofes , velad Tobre Linceo. •Tranquilizad mi amor. Haced obfcura ella noche cruel. Con paíos lentos Venga a alumbrar el dia Tus peligros. ' En ellos muros trilles y Tuneílos, teatro horrible de furias y defgratias, humean todavía , y f e eftán viendo como v.a«n,s triftcs y f.ng,Untas los deílroz«dos pálidos objetos. Alejad a Danao del peligr<,. ¡Ay, Linceo querido! .. Pero cielos ! íi íorprendido por el Rey al paTo... íi mirando inúnda lo todo el fuelo de Tus hermanos con la trille far\gre, arrebatado de tan fiero objeto, olvidando mi ru go y mis temores, fuera él miímo á arrojarTe en tanto rieTgo... yo me eílremezco , ó Dios ! ;.E 1 Rey mi padre qué puede preTumir ? Yo no me atrevo á hulearle.,, y aun tiemblo de que venro. Se arroja fobre una filia , y falen Danao 3 idas y guardias , que traen hachas 3 y Danao dice defde el fondo del teatro. SCENA VII. Danao , jUpermneftra e Idas. Dan. Vamos llegando , amigos , poco a poco. Yo oigo Tu voz : ella es, ea Tus lamen¬ tos conozco que Tu brazo me ha Tervido $ pero allí Te eílá inmobil, y recelo, que Tu dolor la tenga conflernada. Se acerca d Hipermeneftra. Querida Hipermeneílra : hija ¿qué es > eílo ? ¿Efloi obedecido ? Hipermeneftra fuera de si , quedando fe femada . ga... qué gritos fe efcuchan á lo le¬ jos ? ¿Si Te eílaiá ya haciendo ti Tacrificio que temía mi amor ? Diofes , ¿qué es eílo? ^ JLa viíla Te rae turba 3 y en mis ojos ento una niebla que los va cubrien- Apenas puedo dar débiles pafos... mis íénndos Te yel an . . . Santo cielo ! ;Adonae eíloií... yo veo ... unR ^ pada... Detente , Rey cruel , padre violento : ten compaílon de tu.infelice hija. Pero mis gritos ion lot. que funeílos aprefuran ti golpe. Diofes Crueles ! ¿Qué es lo que viendo eíloi ? ¡Ay fiel Linceo! Bip. Padre mió s vos lo veis... no hai remedio,.. ¡Qaé violento! jQué terrible dolor!.., yo me Teparo,.. muger mui defgraciada. Si... yo pierdo a mi efpofo infeliz... ¡Qué feroz rabia!., ¡Noche de horror!.. Oráculo funello!.. Dan. Anda , hija mia. Dexa , Hiperme* neílra, efe vano terror , y de tu pecho no alteres la quietud con tan injuílo, ta:s tirano y cruel remordimiento. Tii me has dado la vida y el repofo : me has probado ru fé, tu amor y celó. Si antes me refiftiíle temeraria, ya no quiero acordarme de todo efo, porque vuelves á Ter mi hija querida, y yo te vuelvo á amar como primero. C Le- iS ^ Hipcrtnenestra ; Levanta a Hipermcneftra en a ¿lo de Egíft. En el momento abracarla. Ven , y olvida en el pecho de ta pa¬ dre a efe odiofo traidor, á quien has muer¬ to por orden de los diofes inmortales. Mas qué? ¿Tú te eftremeces en mi feno? ¿Éftás arrepentida , Hipermeneftra, de haberme libertado de aquel riefgo ? Pienfa , hija , Tolo en que íalvafte á un padre, y abandónate al gozo y al contento. Hip.. Señor, eftos momentos fon terri¬ bles : perdonad á mi llanto. Yo no puedo detener mi dolor, y mis follozos ( tiemblo que me defcubre) en tan vio¬ lentos ap . males como me cercan : permitidme que me vaya a un retiro el mas fecreto a deíahogar mis miferos dolores, y á llorar un deftino tan fangriento. v. Dan. Ahora íl que ya gozo mi venganza. Idas mió, ahora íl eftoi fatisfecho : nii furia eftaba anfiofa de efte golpe. Para que mi placer fuera perfe&o, había menefter, que por la marro de fu muger muriefc aquel perveríoj y efta conformidad de Hipermeneftra con fus demás hermanas, es decreto, con que el cielo confagra mis furores. Pero á mi no me baftan fus lamentos: para gozar mejor de mi venganza, y que fe facien : mis rencores fieros, quiero ver por mis ojos el cadáver, S C E N A VIII. Danao , Idas y Egifto . E 0 . Señor, traición, traición : de faber vengo, que Linceo fe efcapa. Dun. ¿Qué pronuncias ? Linceo ? Quien ? Linceo l Erox lo faca fue.ra.de los muros. Dan. |Ah, bárbaro infenfato ! ¿Qué es lo que he hecho í ’ i Engaño atroz ! Ah, pérfida! mis íras.p» Idas, vente conmigo. Vamos prefto á reparar mi error , porque efta noche quiero faigan mis tropas á prenderlo* ACTO V. S C B N A I. Hipermeneftra y Egina. Hip. ¿En fin, querida Egina , ya ha fc* lido f . Egin. Si, Señora: Linceo ya eftá en falvo* Erox logró Tacarlo de eftos muros, : y por ocultas íendas lo ha guiado. Hip. Ay , Egína ! yo tiemblo todavía : del furor de mi padre. Ahora eftá hi* blando colérico á los fuyos , y les dice con formidable voz , con gritos altos • ah ! que he fido engañado; que fe buf" que al infame traidor : fu muerte anfio. El fe agita, fediento eftá de fangre, y es mayor fu furor, mas deftempladty porque ya la creía derramada, y que han quedado fus furores vanos» ¿Pero quien fabe , Egina , fi ya á efta hora algunas de efas rropas de Toldados que han falido... , Egin. Dsxad efos temores... la obfcura noche nos eftá ayudando. Yo también por mejor afegararle, para engañar al R.ey , y que f U5 pa foí fe ignorafen , traté de perfuadirle, que mudafe.de nombre j y aun le dado fuera de la Ciudad , lejos del riefgo, noticia de un afilo no lejano, que Tragedia. que defcubtit no lograran las tropas, y antes que el dia alumbre habrá llegado. Hip. Av , amiga, tú das alguna caima a mi Tormento , á mi anfía y fobrefal- to. Yo lo pierdo ; pero él por fin fe libra. Querida fcgina , en los funeftos cafos, quando infelices fomos, nos parece* fortuna fuperior el menor daño. Vgin. Yo temo folamente por vos mifina a vueftro padre. Qué $ ¿Su pecho airado os podrá perdonar efte artificio, que fubftrahe á tu batbaro conato una vi&ima odiofa i ¿Qué le dexa, habiendo tanta fangre derramado, fus terrores antiguos , y le quita el fruto de fus pérfidos engaños i ¡Cómo íé va á exhalar fu rabia fiera ! ¿Cómo podréis , Señora , libertaros de tempeftad t&n fuerce, ni quien pue¬ de ferviros de recurfo en efte cafo i JJip. Quando falvé á Linceo , de mi pa¬ dre previ todo el furor , todo mi eftrago. Yo le debí engañar. Qre él me calligue : y ahora lo temo menos , pues fu brazo co n t ra mi folamente emplearle puede. x-gin. Ay, Señora! que el Key fe va acer¬ cando a efte mifmo parage. Huíd fu villa, que entra furiofo. ’iliper meneara y Egina hacen el ademán ac wfe } y fale Danao c«n guardias, que traen hachas. SCENA III. Van. Vil, detén los pafos. Egin. O rigor du*o! Van. Obedecedme , guardias : poned cadenas á efe monflruo ingrato. 1 ? Y tu | pues que ya buícan á Linceo A un guardia. fuera de las murallas, vé , y en Argos regiílra los parages mas ocultos. Tú corre las orillas del Inaco : a otro. obferva los caminos , los pafages mas rudos y efcondidos : id volando. De vueftro celo pende mi repofo: no tardéis mas : corred precipitados. Vanfe los guardias. Pérfida , yo re debo ellas mortales funeftas inquietudes : tú has librado á mi odiofo enemigo y me deteftas. Tú defprecias mis riefgos, mis eílragos, mi colera, mi amor y los avifbs, que los diofes me dán ; tu pecho in¬ grato me niega la obediencia , y no te baila injuria tan atroz : me has obligado con tu vil y ridicula impoílura á fer la mofa , el juego y el efcarnio : me prometes la fangre , que mis furias con implacable ardor eftán defeando : corres hacia la vi&ima , y es folo para mejor afegurarle el pafo. Quizá también mi muerte has ofrecido á efe efpofo, por quien me injurias tan¬ to ; V tu rabia feroz me afefinára, fí no tubieras miedo de efte brazo. Hip. Ay, Señor! con difcurfo tan hor¬ rible me hacéis llenar el corazón de eípanto. ¿De nofotros can bárbaro delito podéis imaginar i ¿Penfais acafo, que vueftra hija... que fu pecho fea capaz de una maldad i ¡Diofes fagrftdos ! Vos, Señor, me podéis quitar la vida i mis alientos eftán en vueftra mano } mas dexádrae mi gloria... Dan. Vil! tú gloria! tu gloria eftaba folo en mis mandatos obedecer rendida , no infolente en juzgar á tu padre y condenarlo. C x Si 20 Htpennenestrá* Si la muerte que un padre te ordenaba, mis hermanas ion Tolo jas qué dehefi en fuerza de un oráculo íágrado, no era juila , foto él ante lo» diofes feria refponfable de eíle cargo. Tú me has hecho traición, muger ínfame : teme á un padre colérico y airado s teme , aleve , la pena que merecen tus pérfidos y viles atentados; ya te debo mirar como á enemiga. Pero qué í ¿(guando aqui te eílán ha¬ blando llenas de furia mis ardientes quexas, tu tranquila , fin miedo , fin efpanto, y aun fin rubor , mui lejos de los juftos crueles remordimientos , que tiranos debieran conturbar tu infame pecho, folo fabes tratarme con engaños ; pero no arrepentirte { Hij?. Arrepentirme ? ¿De qué. Señor i ¿De un hfccho tan honrado ( ¿De un necefario ardid, al que vos mifmo forzaíleis a mi amor para Calvaros f - ¿Arrepentirme yo , quando prefiero á tan negros feroces atentados una acción tan fagrada y religiofa i ¿Yo merecer que un dia los eílraños con mis crueles hermanas me confun¬ dan en el horror con que verán fus ma¬ nos f ¿Q.ué maldiciendo fu execrable nom¬ bre, también mezclen el mío y diga Argos: „ Hipermeneílra, quando eíluvo prefa, „ manchó fu honor: con animo bizar¬ ro ,, falvó á Linceo ; pero de allí á poco ,, fe arrepintió, fu pecho amedrentado? No lo efpereis , Señor, en eíle dia, lleno de tanto horror y fobrefalto. Yo no he fentido las anguillas fieras, que fon primer tormento de los malo$? de aquellas furias fer funeílo blanco» de los remordimientos trille prefa, y tener ya fu pecho deílrozado. ¿Pueden ella» gozar paz y repofo * ellas, que hicieron fus infieles brazos» de fus efpofos pérfidos verdugos í ¿Ellas , en fin , cuya execrable tnaO° ha cubierto de fangre el himeneo, y a la naturaleza ha horrorizado • Yo me figuro ver á silos efpofos, que doloridos, pálidos y airados, por la noche entre fueños fe apareces á fu efpiritu trémulo y turbado. v Ya las veo efpantadas levantarle, correr defpavoridas por el quarto, huyendo en tan fúnebres objetos; mas los efpe&ros crueles fanguínari'C* las liguen á través de las tinieblas con aquel puñal mifino. que fu braZ° clavo en el feno de los infelices. En quanto á mí, mis únicos quebré' tos fon el odio de un padre: me atorme Ilt * el ver que excito á mi pefar fu enfad* Pero , Señor , fí vueílra fiera faña doblara mis cadenas: íl inhumano me enviarais al mas bárbaro deílierr^ ó II mi muerte hubierais ordenado i el deilierro , la muerte y las cadena* no me harían temblar ; y pues falv^ do la vida de mi efpofo, he fatisfeeho ^ de mi honor, y virtud todos los c» ( ‘ gos, el arrepentimiento , ni aun fingido, nada podrá arrancarme de los labio 5 '. Dan. Ojié rebelde ! deipues que teifl cra ' ria la pérfida cabeza me has negado de efe traidor, te atreves todavía**" . No sé quien me detiene... ¡¡VIonfi rU ingrato ! ¿Te atreves á infultar á tus herma» 18 /' que la fe y el refpeto me guardaron • ¿Y lieaa del ardor que te devora, Tragedia- ' e - V A f te8 Ccm ^ifcurfos tan opados » Jaftar tu virtud , que no es ahora »V* § tu impuro amor, cu amor ía- Hí >- Mi amor ? No : no , Señor. En elle día «í ^ on pr mis acciones ha reglado, m a Linceo no hubiera conocido, «ubiera hecho lo mefmo } y no me aplaudo, ni quiero que por efto me celebren ; debí ftrvir al himeneo fanto. Mas mis hermanas lo han proftituído; y fi en eftos fucefos digno hai algo de verfe con horror, es fu barbarie. Muchas veces al cielo me he queseado de que vos impuííefeís á mi celo tan feroces, y barbaros mandatos': de parecer culpable a vueftros ojos, y de que fe me hiciefe necefario fingir que iba á faciarme en una fangre, que á falvar con ardor iba volando- También me avergoncé de emplear afi tuta contra vos un ardid : fentia harto el v poder parecer un folo inflante cómplice de tan bárbaro atentado, y ayudar á mis miferas hermanas. Detefto mucho aquel afefinato, para ufar de artificio , y folo puedo tenerles compafion , no difculparlo. S C E N A IV. D * na ° * Kipermeneftra , Egina é Idas, Idas. Se ha bufeado partes i ’ S r ’ por tod « mas nueítro empeño hafta ahora ha fido vano, jOs lo diré , Señor ? Argos murmura de ver que en efte examen los foldados violaron los domefticoa hogares. ¿Pero quién fabe al fin fi por acafo en los mares que á Egeo morir vieron iUYega fugitivo I y fi fu barco * rompe el agüa del viento protegido ? , quizá también oculto dentro de Argos* un «filo fecreto ,le fuftrahe de nueftras diligencias al conato ; mas luego que á rayar la aurora em¬ piece, ferá mas fácil defeubrir fus pafos. Ya también efperamos vuelva prefio alguna de las tropas de foldados que fueron á bufcarle. Dan. Pues bien : anda, eftá al acecho , vuelve aprefurado á la primer noticia. S C E N A V. Danao , Hipermcneftra y Egwa. Hip. ¡Santos diofes ! fed efta vez á la virtud mas gratos. Dan. Si , ya lo veo , infiel, tus efjqeranzas fe aumentan coa mi afán y mi cuida¬ do ; pero , pérfida , tiembla : tiembla , in¬ fame, de infukar á un furor que va aumen¬ tando. Hip. Ya empiezo á lifongearme que Lin¬ ceo fe libertó..,. ¿Qué es efto , cielos Tan¬ tos i $Q,ué es lo que vén mis ojos f . Ve que traen a, Linceo encadenado , y empieza a venir el día. Linc. Diofes crueles, ¿qué es lo que viendo eftoi { ¿Viles malvados, dónde rae habéis trahido f . Hip. Qué , Linceo... ¡Ay infeliz , qué golpe tan tirano» ¡Yo muero de dolor ! Querido efpofo * Lm. ¿Tú entre cadenas ? ¡Monftruo defalmado ! ¿Tú 22 ^ , r Hipermenestra. Dan. jTu creífte efcapar de mis furores, eftos tan atrevidos defacatos y que te librarla algún engaño? Diñe. f Y tú crees, tigre odiofo, fiera hor¬ rible. que como el tuyo fea vil mi brazo í Qué timido teftigo de la muerte de todos mis hermanos , entregados por tu furor á manos fanguinarias, fblo pensara en huirme de tu mano ? Mi defígnio era folo deftrozarte, y ya iba prefurofo á executarlo. Hipermeneftra en lagrimas bañada vino á impedirme , fe me pufo al pafo, me detuvo , y falvó tu infame vida. Tú debes á fus voces , y fu llanto el refplandcr del dia de que gozas ¡ y quando fu focorro te ha librado de mi venganza cruel, ¿fon las cade¬ nas, y la muerte quizá ferá fu pago ? Sagrados diofes... No , no puedo verla fin morir de dolor, jlmpio tirano ! ¿puedes tener furores tan horribles ? jQue yo fue a á dexarla entre fus ma¬ nos ! a mi es á quien con golpes tan furiofos ¡Crueles quiere oprimir el monftruo. hados f Hipermeneftra!... ¡Qué terrible premio a tus virtudes el deftino ha dado ! Dan. Tu vives todavia : efa es fu culpa. Diñe. Ve aqui mi corazón, hiere, tirano: ¿Que te detiene i Matame violento; pero libra á la efpofa que idolatro. Yo merezco la muerte , porque necio no te quité la vida , y he dexado mi efpofa en tu poder. Si : yo quería deftrozarte efe pecho : mi conato era darte la muerte : ahora que puedes, contenta tu furor encarnizado. Matame , hiere , y quita de mis ojos, quitame eftos objetos tan amargos, de una adorada efpofa entre cadenas, y de un tigre feroz amenazado. Z><sv,¡Cómo me has de pagar, vil infolente. Pero no: ncrie baila á mi veng* 11 ** folo un pufta!. Tu arrojo temerario me pretendió matar; y aun áqui únfaj 3 efta enorme intención has confafado* Tú confirmando eftás con efas furi» s el infalible oráculo fageado que á morir te condena : mi juftíci* un gran exemplo debe á mis vafallo* en tu feroz caftigo , y el fuplicio es el que debe terminar tus hados. Ola , guardia! Hip. Señor. Linc. Monftruo engañólo, impeftor execrable, eftás defeando perfuadir que yo he fido delinquentd pero , villano , yo no foi tan malo. Dan. Soldados , que lo lleven. Hip. Deteneos : padre, fi en efte dia deígraciado fedienta eftá de fangre vueftra fafia, aquí teneis la mia en vueftra mano. Mirad, Señor: quando Linceo Tupo la muerte de fus miíéros hermanos, lo cegaron fu pena y fus dolores. Es verdad que lo había enagenado fu rabia vengadora ; pero luego que vió a fu e pofa derramando llanto/ que oyó fus ruegos tiernos, y al inf' tanre que cerca de morir la vió temblando, templó fus iras , y aunque todavia fu ardiente corazón eftaba airado, la palabra me dió de no vengarfe por otros medios, que por los bizarro* que autoriza la fuerte de las armas. De una efpofa el dolor , y el ruego ha! lando calmaron fu furor ; ¿y el de una hija no calmará tu corazón airado ( A la piedad Linceo fué fenfible, y cedió del amor al dulce alhago : que también ceda vueftra ardiente furia de la naturaleza á los reclamos. Dan. Tu la invocas fin fruco : ya muda : fu .' . , Tragedia, tos 2 n ° efcuch °* Todos mis manda' V todn^ r0 i’ de P adfe Tanto nombre. Vengarm 11 * conti S° ha Tido vano, placer <* ^ c . aí ^§ arce es ahora el Tolo Tií I ck f j Ue 3 m * 8 Turores ha quedado. Ma« a “° r aSj Y Yo le haré dar muerte. dados ^ í>ÍCrda d tiem P°* 0Ia > fo1 ' *>**• I das A C T O y. s C E N A I. % haced Tu fí,„i— C * C p , repare c ” «i momento que fe" M P u " M s ^Pal»cio: '« guardias de Linceo. lim ' AA ™ 3 Pflri ?. n >” ft P "*<Uo s . ¿W. Adiós, querida efpofa: ay Dios r mi muerte 7 03 ' en las manos te dexa del malvado. ¡v_í.ue terrible es mi anguftia ' hfyvAdios', efpofa • mt mano hará que yo ílga tus hados. S C EN. A Danao e Idas. VI. ^as querido, no perdamos tiempo: anda , vuela , prepara á mis vafallos : naz que corra el rumor de que queria a-mceo , con fus cómplices hermanos, granearme la vida : que mis hijas nitrurdas de fu trama me vengaron. Uuefolo Hipermenefha.i feducida do i 8 " 101 P ° r LÍnCe ° * habia intenta ' confervarle l a v i da . Ida q no fermentan Tolo con fu muiré • y quiero que entre propios y entre’ef, 'trenos e. . Tu infame nombre quede envilecido. Habiendo ya hecho tanto , es neceYario aventurarlo todo por prudencia, y la venganza hacer razón de eftado. Idas y Danao. , ¿eftá ya rodo preparado para el fuplicio ? Idas. Si, Señor : el pueblo ya la hoguera rodea , y quizá ahora fube al cadahalfo el mifero Linceo. Dan. Eftá bien, Idas mió. Mas no baíia Tu ; muerte para mi. Dime, ¿á tu dueño ferviíle con lealtad fi. ¿qué e« lo que pueden producir efe oráculo , efos miedos que por mi orden en Argos has fembrado ? ¿Q.ue dices i ¿Qué difcurre efe vil pue¬ blo ? r ¿Con qué. ojo3 verá el vulgo la ven¬ ganza que voi ahora á tomar i Idas. Señor, mi celo derramó en todas partes los rumores que vos miftoo diaafteis ; y yo efoero que recojáis mui preílo todo el fruto/ Se ha tábido que Egipto, pretendiendo la conquiftade Argos, á fus hijo, pidió vueftra cabeza. Vueftros yerno, fe dice, que ambiciofos y encargados por fcgipto de barbaros proyedos, formaban contra vos terribles tramas - V que Linceo, gefe , ó á lo menos comphce de una acción tan execrable, es digno de un caftigo mui fevero. Eor otra parte dicen , que los diofes pedían muchas muertes. Que a l mo . mentó ^cha"* ^* n ® re ’* * os ®- e y es dá fofpe. debe verterle fin remordimiento- -y que no derramada, quando od’iof» y deteíhble la declara el cielo « querer * exponiendofe' á fus iras, fe* i .24 ¿ Hipemenestra. fer mífro y culpado a un mifmo tiem- Egt}. S¡ Ca «vniA'itnra. C/»£nf • .^•«VUÍA lí* po. Pero algunos , Señor , menos efclavos de la fuperfticion , tienen aliento para ver á Linceo compasivos, condenando , ó dudando del decreto. Dan. qué me importan, idas, efos va¬ nos temerarios difcurfos? Son los menos los que hablarán afi. Pero fon muchos ios efpiritus falfos y groferos, a ios quales fe engaña fácilmente fin que al arte le cuefte gran defvelo: que fumergidos fiempre entre Tu crafa fuperfticion eftúpida, envueltos en errores de un torpe fanatifmo, forrean varios fantafmas , á que nécios dan nombre de virtudes. Pero , Idas, lodo es yia favorable á mis intentos : la aufencia de mi hermano, los delitos con que he manchado el nombre d¿ mis yernos, y hafti las mifmas voces efparcidas. ¡Ah , qué güilo tan dulce y tan fereno me regocija el alma ! Idas, querido. Linceo eftá efpirando : yo lo liento en la agradable plácida alegría, que llena de delicias á mi pecho. Ya eftoi vengado, amigo, y finalmente ya eftán cumplidos todos mis defeos. Alguno viene aqui con mucha prifa : quiza fera el avifo d« que ha muerto. S C E N A II. Danaoj Idas y Egifto. Han, ¿Egiílo, al fin iiá muerto ya el mal¬ vado ? Egift' No , Señor ; viye aun , y yo aqui vengo a preveniros , que han dexado oirft voces de Edición , que.... i Dan. Santo cielo ! SedicionfPues corramos : vamos pron¬ to ; ' a apagar en fu Origen elle incendio. me, dudando los delitos de Linceo; y yo temo por vos los homicidios que fe han hecho ella noche. j vueftra colera a&iva , los ardientes ' amigos de Linceos y aun mas que las cadenas , Señor, de vueftra :W > j querida y adorada por extremo, j. I Yo tiemblo tanto mas , quanto í flC | nado es á las fediciones cfte pueblo. En la piedad que mueftra, fe le 0 *3 va un aire de furor y. de defpecho. El rumor de venganza fe ha dex^ efcuchar repetido en muchos ecos* jY quien fab?¿ Señor , fi en el cacU‘‘ hubiera parecido ya Linceo?... ¿duien fabo?... Pero en fin , vien® 0 tumulto, quifo el aviíb daros mi fiel celo. Dan. Que venga Híp:rmeneftra. Egifi» ¿Y el fuplicio .! queréis que en el inflante?... Dan. Si , yo quiero ; que muera aquel traidor : ü , fcg 1 corre : , haz que lo defpedacen al momeo* 0 J,. que efe pueblo,lo vea j y que fu.^ te »/l*j á efe ofado rumor imponga freno* ( > Mas no : mejor ferá no aventurar 11 fu publico caftigc tiene rieígo. j¡¡ Oy •, fcgifto': que muera i mas. dentro de la prifion y con.fecreto*^ Que Argos entienda que ya efto 1 mad°, y que llame piedad lo que en e*® 6 * es un rencor aftuto y disfrazado' J Anda: obedece.:Tú, Idas mi 0, ! ^¡ ve k tener mis efquadras pr**p haz que prontas eften, y q u ¿ fuerzo i. Qt tne defienda la# puertas del p a laC ^* Tragedta. 25 SGEN A III. Pero <l ué ! í ven S° aquí por orden vuef¬ tro? T j D Danao [ole. n '¿\ UC5 qué, tendrá ofadia efe vil pue¬ blo condenar lo qne fu Rey clifpone í “igno fofamente de defprecio, temor querrá infundirme? Mui en bre¬ ve fabré yo caftigar fu atrevimiento, lus infolentes furias y fu arrojo. Efclavo dócil de quaíquier objeto, fu flaqueza varía : es el acaso quien lo templa, ó lo irrita j y fiempre ciego en desfuerzo torpe de fus iras. Tolo tiene , tirano de un momento, accefos de furor, que luego pafan. Yo quería del pérfido Linceo, con un golpe politico y aftuto, autorizar la muerte , difponiendo que publica fe hiciefe ; mas pues miro, que compadece fu fuplicio al pueblo, que el traidor muera lejos de fus ojos : que perezca olvidado. A mis recelos parece que la vidima ya tarda en arrojar fus últimos alientos» SCENA IV. Danao e Hipermenejlra con cadenas. Hip. Señor , yo vengo á echarme á vueftras plantas. noticia he efcuchado? ¿Será fueno * * ¡Q.ué, Señor ! ¿Es verdad que por vueftro orden fe fufpende el fuplicio? ^Vueftro pecho mas aplacado ya, no eftá tan (ordo alela ñor de mis miferos lamentos? ¡Qué Dios tan favorable y tan propi¬ cio, calmindo vueftra colera , me ha vuelto a un tiempo miftno á un padre y á un efpofo 1 ¿F.ftoi á vueliras plantas, y aun airado los ojos apartais de mi con ceño ? Perdonadme, Señor: eíloi temblando? pues quando nos oprime el hado ad verfo, con el temor fe turba la efpsranza. ¿Pero en fin , ya mis males fenecieron i ¿Perdonáis á mi efpofo i Dan. Hipermeneftra! ¿Qué me ofa preguntar tu vil afe&o i Qué yo revoque la fentencia dada ? Qué fufpenda mis golpes- No: no quie¬ ro. Ahora va á perecer el infolente. Hip. ¿Ahora va á perecer? Pues bien: mis ruegos defpreciad. Que perezca. De vueftra alma defterrad el voraz remordimiento, y confumad mis miferos deftinos. Pero vos , que ahora amenazáis fevero , por vos mifmo temblad. Eftais anfiofa de derramar 1¿ fangre de Linceo $ pero temed : temed vueftro peligro, fí fu muerte ordenáis. Aunque eftais cierto de que no tiene apoyo , ni efperanza, de fu deftino eftá pendiente el vueftro. Temed que comparezca á vifta de Ar¬ gos, que por él fe interefa con afe&o. Temed que todo el pueblo fe amotine. Yo os lo debo advertir ; pero á Linceo debo mi fe guardar. El es mi efpofo, y es quanto hai pira mi en el univerfo. Vos no fois ya mi Rey : no fois mi padre. Vueftras injuftas iras han deshecho vínculos tan fagrados j y fi ll ena de todas vueftras furias ahora excedo del refpeto debido , fois vos mifmo quien á ello me forzáis. Dan . Divino cielo ! D }Q.ué