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De la opresión al bienestar. Explorando poder, opresión y bienestar entre inmigrantes marroquíes en España

Hernández Plaza, Sonia; García Ramírez, Manuel; Herrera Sánchez, Isabel María; Luque Ribelles, Violeta; Paloma, Virginia

Abstract

Durante las últimas décadas, millones de personas han llegado a países de la Unión Europea para mejorar su calidad de vida y la de sus familiares. Las diferentes culturas, mercados y servicios que encuentran en Europa, fomentan en estos nuevos ciudadanos de la Unión Europea expectativas de satisfacción de sus necesidades, reconocimiento justo de sus aportaciones. Sin embargo, frecuentemente los inmigrantes se incorporan a un mercado laboral precario, que les obliga a asentarse en barrios sin acceso a servicios y recursos sociales, fomentando actitudes de rechazo en los vecinos nativos. La incorporación de los inmigrantes se realiza, por tanto, en condiciones asimétricas, que dificultan sus posibilidades para desarrollar su proyecto migratorio. En este contexto, la adaptación de la comunidad inmigrante se configura como uno de los principales desafíos para el presente y futuro de la Unión Europea.

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De la opresión al bienestar. Explorando Poder, Opresión y Bienestar entre Inmigrantes Marroquíes en España Sonia Hernández-Plaza*, Manuel García-Ramírez, Isabel M. Herrera Sánchez, Violeta Luque-Ribelles, y Virginia Paloma. *Universidad de Almería &Universidad de Sevilla [email protected] Durante las últimas décadas, millones de personas han llegado a países de la Unión Europea para mejorar su calidad de vida y la de sus familiares. Las diferentes culturas, mercados y servicios que encuentran en Europa, fomentan en estos nuevos ciudadanos de la Unión Europea expectativas de satisfacción de sus necesidades, reconocimiento justo de sus aportaciones. Sin embargo, frecuentemente los inmigrantes se incorporan a un mercado laboral precario, que les obliga a asentarse en barrios sin acceso a servicios y recursos sociales, fomentando actitudes de rechazo en los vecinos nativos. La incorporación de los inmigrantes se realiza, por tanto, en condiciones asimétricas, que dificultan sus posibilidades para desarrollar su proyecto migratorio. En este contexto, la adaptación de la comunidad inmigrante se configura como uno de los principales desafíos para el presente y futuro de la Unión Europea. Tradicionalmente, el estudio de la integración de la población inmigrante se ha abordado desde la perspectiva de la Psicología Transcultural, que vincula el bienestar de la población inmigrante a sus posibilidades de adaptarse culturalmente al contexto receptor. Desde este enfoque, diferentes modelos tratan de explicar las experiencias, procesos y resultados asociados a la aculturación (Birman, Trickett & Vinokurov, 2002). Berry y sus colegas (Berry & Annis, 1974; Berry, Kalin & Taylor, 1977) formularon el primer modelo bidimensional de aculturación donde la definen como un proceso dual, de cambio cultural y psicológico, que tiene lugar como resultado del contacto entre dos o más grupos y sus miembros individuales (Berry, 1992; 1997; 2005). A partir de este modelo surgieron otros que tratan de expandir y refinar sus principios y propuestas -e.g., el modelo interactivo de aculturación (MIA) de Bouhris (1997), el propuesto por Piontkowski, Florack, Hoelker y Obdrzálek (1999), y el denominado modelo relativo de aculturación extendida (MRAE) de Navas, García, Sánchez, Rojas, Pumares, y Fernández (2005). En general, estos modelos adoptan un enfoque centrado en el individuo y asumen que la población inmigrante se adapta al nuevo contexto social en base a las decisiones que toma sobre dos dimensiones: mantener o no su propia identidad y cultura de origen, y establecer o no relaciones con los miembros de la sociedad receptora. Estos modelos han supuesto un gran avance en el estudio de la integración, no obstante, a nuestro modo de ver, su limitación fundamental es que todos ellos asumen que los inmigrantes eligen la estrategia de aculturación que adoptan en el contexto receptor sin observar la influencia de las condiciones de opresión, desigualdad y exclusión social en las que toman esta decisión. La situación de la población marroquí en el sur de España ejemplifica estas circunstancias. Se Global&Journal&of&Community&Psychology&Practice& Volume 3, Issue 4 December 2012 Global Journal of Community Psychology Practice, http://www.gjcpp.org/ Page 2 trata de un colectivo eminentemente masculino, que trabaja principalmente en la agricultura intensiva, la construcción y la hostelería turística, con frecuencia sin documentación, ocupando los puestos que la población nativa rechaza por sus duras condiciones, inestabilidad y bajos salarios. En estas circunstancias se ven obligados a concentrarse en áreas rurales aisladas o en barrios urbanos marginales, con escaso acceso a los recursos y servicios comunitarios básicos (Hernández-Plaza, Pozo & Alonso-Morillejo, 2004; Izquierdo, 2003; Martínez, García-Ramírez, Maya, Rodríguez & Checa, 1996). La espiral de exclusión en la que se ven inmersos fomenta estilos de vida marginal y de segregación que son el caldo de cultivo de un perfil psicosocial que provoca miedo y actitudes racistas entre la población nativa (Hernández-Plaza, 2003). En suma, al no reconocer que la aculturación se produce en el contexto de relaciones intergrupales asimétricas y no explicitar las dinámicas de poder implicadas, la perspectiva dominante en la investigación sobre integración y aculturación contribuye a mantener el statu quo que sostiene y legitima las condiciones de opresión e inequidad. Por otra parte, la perspectiva dominante en la investigación sobre aculturación no responde a esta realidad migratoria porque ignora el papel que tiene la falta de expectativas de futuro en los lugares de asentamiento, donde habitualmente no son bien recibidos ni respetados. Por otro lado, la investigación se ha desarrollado básicamente con metodología cuantitativa y no ha abordado estudios contextualizados que permitan conocer la visión que poblaciones específicas tienen de sus procesos de aculturación. Por tanto, se hacen necesarios nuevos enfoques teóricos y metodológicos, de investigaciónacción, para el análisis y transformación de las condiciones de opresión que viven los inmigrantes. Esta nueva aproximación ha de entender las transiciones migratorias como el conjunto de oportunidades y capacidades que permiten a los inmigrantes rentabilizar en cuotas de bienestar individual, familiar y colectivo, los esfuerzos que hacen por adaptarse culturalmente a sus nuevos escenarios de vida. Asimismo, ha de servir de base para el desarrollo de acciones comunitarias orientadas a dotar a los inmigrantes de oportunidades para: a) desarrollar sus capacidades y potencialidades en el mercado laboral, b) incorporarse a los vecindarios, vivienda, escuela y establecer relaciones igualitarias con los nativos, c) acceder a profesionales culturalmente competentes, d) desarrollar comunidades étnicas equilibradas, con acceso a los mercados y al tejido empresarial, organizaciones e instituciones, así como puestos de dirección y liderazgo social y político, y e) proporcionar pautas para el desarrollo de identidades que permitan compatibilizar herencia cultural y valores occidentales, especialmente para las segundas generaciones. Este nuevo enfoque debe conceder un papel fundamental a la validez psicopolítica de la investigación sobre aculturación, que necesariamente ha de promover la liberación y el bienestar de los colectivos implicados (Prilleltensky, 2008). La Psicología de la Liberación responde a estos desafíos dado que analiza cómo y por qué la población inmigrante sufre y resiste las adversidades que afronta en los países receptores. Desde esta perspectiva, se definen los problemas objeto de estudio a partir de las condiciones de opresión existentes, se cuestiona el status quo y se determina el rol que las dinámicas de opresión juegan en la adaptación cultural y el bienestar de la población inmigrante. A nivel metodológico, la metodología cualitativa permite responder a los desafíos planteados por la Psicología de la Liberación porque hace posible el estudio de los fenómenos sociales en profundidad, en los contextos naturales donde se desarrollan, y desde el punto de vista de los diferentes colectivos implicados, permitiendo que la recopilación de información esté influenciada por las experiencias y prioridades de los participantes (Denzin & Lincoln, 2005). De manera particular, el estudio de las narrativas puede ayudar a comprender los vínculos entre las personas y sus contextos. Estudiar las narrativas supone recoger y recomponer las historias de vida o de eventos significativos que son experimentados por las personas que los Global&Journal&of&Community&Psychology&Practice& Volume 3, Issue 4 December 2012 Global Journal of Community Psychology Practice, http://www.gjcpp.org/ Page 3 cuentan en circunstancias concretas. Su valor reside en cómo estas historias organizan la propia experiencia, dan coherencia y significado a los eventos vitales y proporcionan un sentido de continuidad y progreso (Mankowski y Rappaport, 2000) Además, las narrativas actúan como motivadores, ya que las comunidades comparten unos discursos que les ayudan a explicarse, a ellas mismas y a otras, quiénes son, qué están haciendo y porqué (Harper, et al., 2004; Rappaport, 2000). Partiendo de lo anterior, a continuación se presentan dos estudios en los que se vincula la perspectiva de la Psicología transcultural y la Psicología de la liberación, para explicar y comprender los procesos de aculturación de la población inmigrante tomando en consideración las narrativas de la población marroquí en el sur de España, que confieren a descripciones de sus experiencias y vivencias en los contextos de asentamiento y sus perspectivas de futuro en los mismos. Los estudios presentados forman parte de una investigación más amplia, actualmente en desarrollo, acerca de los factores que facilitan y/o impiden la integración comunitaria y el bienestar de los marroquíes en Andalucía Estudio 1: El papel de las condiciones de opresión en la integración de los inmigrantes marroquíes en el sur de España El estudio que se presenta a continuación examina el papel de la opresión en la integración de los inmigrantes marroquíes en el sur de España, prestando especial atención al papel del barrio y el entorno laboral como contextos fundamentales de aculturación. Para ello, se recurre al análisis de narrativas basadas en entrevistas abiertas a una muestra de seis marroquíes residentes en diferentes contextos de la provincia de Almería. El principal propósito de la investigación es analizar la relación percibida entre las oportunidades y barreras presentes en el barrio y el entorno laboral como contextos locales de aculturación, las estrategias individuales de aculturación adoptadas por los marroquíes, y los resultados adaptativos alcanzados en términos de bienestar y satisfacción con el proyecto migratorio. Los entrevistados relatan cómo su nueva vida en la provincia de Almería comienza en un barrio que se caracteriza por una presencia mayoritaria de inmigrantes. Estos barrios, de acuerdo con la tipología de contextos de aculturación de Berry (2005), se identifican como barrios de segregación y exclusión. Los “barrios de segregación” serían aquellos donde la mayoría de la población es marroquí, y el contacto entre inmigrantes y nativos es extremadamente limitado, a excepción de algunos vínculos sociales, claramente asimétricos, basados en relaciones de poder (p.ej. entre empleador y empleado). Estos barrios se identifican principalmente en contextos rurales, cuya economía se basa en la agricultura intensiva de invernadero. “Toda la zona de marroquíes excepto la dueña y su hijo, la dueña de la casa” (mujer, contexto rural en el poniente almeriense) “Y si hablamos de la relación que tengo con los vecinos, podemos decir que mellevo muy bien con los marroquíes, que son la mayoría del barrio. Nos invitamos, nos reunimos!vez en cuando, pero no tenemos ninguna relación con los españoles (...) Este barrio no me gusta y no me está facilitando la integración” (mujer, contexto rural en el levante almeriense). Estos barrios de segregación cuentan con escasos servicios y recursos, por lo que quienes residen en ellos se ven obligados a desplazarse a otras zonas para el acceso a servicios básicos como los sanitarios, educativos y sociales. “Es un barrio que no tiene nada, ni centro de salud ni asociaciones. Hay algunas tiendas y cuando queremos hacer compras tenemos que ir al centro donde hay supermercado (Día), o al mercadillo. Para ir al centro de salud también tenemos que ir hasta el centro de Campohermoso” (mujer, contexto rural en el levante almeriense) “Van a Roquetas para hacer compras o al mercadillo el jueves. Suelen ir allí los inmigrantes para comprar. No hay tiendas” (mujer, contexto rural en el poniente almeriense) Dada la ausencia de contacto entre marroquíes y Global&Journal&of&Community&Psychology&Practice& Volume 3, Issue 4 December 2012 Global Journal of Community Psychology Practice, http://www.gjcpp.org/ Page 4 nativos, los habitantes de estos barrios perciben un elevado nivel de rechazo y prejuicio, “Los españoles aquí son racistas. Algunos cuando te acercas a las tiendas ni te miran (...) No nos saludan, no nos miran bien, no se comportan bien” (mujer, contexto rural en el poniente almeriense) o ningún rechazo, ocasionado precisamente por la ausencia de contacto. “No me siento rechazada ni he notado ningún racismo, quizás porque no tengo relación con los españoles” (mujer, contexto rural en el levante almeriense) Los “cortijos” en zonas de invernaderos pueden ser considerados “barrios de exclusión”, al describir a la población inmigrante que los habitan como una población invisible que vive en condiciones de extremo aislamiento físico y social. “Aquí en Almería, el ochenta por ciento de los marroquíes, de mano de obra es marroquí. Y estos marroquíes, la mayoría viven en cortijos, fuera. Entonces estas personas cómo crees que van a integrarse. Por ejemplo, si entra a trabajar a las ocho y sale a las seis, llega y entra a dormir. No estudia, hasta la televisión no la mira. Hay quienes no tienen ni agua ni luz. Es decir, cómo esta persona va a integrarse” (hombre, contexto urbano) Otros habitantes marroquíes describen que en su barrio existe una convivencia entre marroquíes y nativos, aceptándose los unos a los otros como individuos y grupos con diferentes identidades culturales. Estos barrios pueden ser categorizados como “barrios multiculturales”. El barrio de Pescadería, situado en la capital almeriense, presenta algunas de las condiciones propias de este tipo de barrios, siendo el único de los contextos analizados donde la aculturación puede llegar a ser entendida como un proceso recíproco y bidireccional de ajuste mutuo. “La gente del barrio (Pescadería) es popular. Es fácil integrarse con ellos. Cuanto te integras con de ellos, con el tiempo la persona puede conseguir un trabajo (...). Creo que es un lugar adecuado para que haya integración porque en el barrio hay muchos marroquíes. Para el español es fácil integrarse con la persona marroquí porque no le resulta extraño” (hombre, contexto urbano) El barrio de “Pescadería”, situado en un contexto urbano, ofrece todo tipo de servicios (salud, educación, comercios, etc.), y es habitual encontrar negocios y comercios de los propios marroquíes. “En Pescadería hay escuelas, hay colegio, está el hospital de Alcazaba también (...). El hospital del barrio está cerca, andando puedes tardar unos diez o quince minutos (...) Existen locutorios, eso lo que hay mucho” (hombre, urbano) La elección del barrio está estrechamente relacionada con las características del mercado laboral en el contexto local, y depende en gran medida de las oportunidades que los marroquíes tienen para encontrar trabajo en cada zona. En la provincia de Almería, la mayoría de los marroquíes trabajan en la agricultura intensiva y, en consecuencia, la mayor parte de ellos viven en contextos rurales, cerca de las zonas de invernaderos donde habitualmente trabajan. “Por razones de trabajo. Verdaderamente no fue por voluntad propia. Por obligación de trabajo (habla de la decisión de vivir en Las Norias, zona rural del poniente almeriense)” (hombre, contexto rural en el poniente almeriense) “Para los hombres, el primer trabajo es la agricultura, el segundo es la construcción, esto es lo que hay. Para las mujeres, la mayoría trabajan en los almacenes (...) Hay otros empleos que no puedo encontrar fácilmente (fuera de la agricultura y la construcción)” (hombre, contexto urbano) De acuerdo con la tipología de contextos de aculturación propuesta por Berry (2005), en Almería, el trabajo en la agricultura intensiva de invernadero actúa fundamentalmente como contexto de segregación y exclusión. En este contexto se cuentan historias en las que la mayor parte de los marroquíes empleados en este sector no poseen contrato laboral, por lo que sus oportunidades para alcanzar una situación legal Global&Journal&of&Community&Psychology&Practice& Volume 3, Issue 4 December 2012 Global Journal of Community Psychology Practice, http://www.gjcpp.org/ Page 5 estable y acceder a mejores condiciones laborales en otros sectores, son extremadamente limitadas “La inmigración se ha ido a otros sitios, Barcelona. Cuando estás regular, mejor, buscas mucho mejor trabajo y vas a otro sitio. La mayoría de la gente que está trabajando en la agricultura no tiene papeles” (mujer, contexto rural en el poniente almeriense) En la agricultura intensiva, la mayoría de los trabajadores son inmigrantes. En consecuencia, quienes viven y trabajan en zonas de invernaderos comentan cómo se relacionan principalmente con otros inmigrantes, que no suelen hablar castellano, encontrando escasas oportunidades para relacionarse con la población nativa y aprender el idioma. “El trabajo tampoco facilita la integración porque sólo nos encontramos con otros inmigrantes que tampoco hablan el español (rumanos), y tampoco encontramos en el trabajo un lugar donde libremente podamos comunicarnos” (mujer, contexto rural en el levante almeriense) “Aquí no tienes tiempo. Como está ella, está trabajando en los invernaderos. Trabaja muchísimo. Y a veces, últimamente, está trabajando los domingos. Últimamente no tiene un día de descanso, depende de las temporadas (...). Como sus compañeros son rumanos... Han llegado rumanos nuevos que tampoco manejan el español” (mujer, contexto rural en el poniente almeriense) El contexto laboral puede desempeñar también un papel clave como contexto de integración y así es percibido por los marroquíes. Se transmite que, en Almería, los marroquíes que consiguen trabajos menos precarios fuera de la agricultura intensiva, habitualmente tienen mayores oportunidades para alcanzar una situación legal estable, relacionarse con los españoles, y aprender el idioma. Estas condiciones suelen ser más comunes en contextos urbanos, donde las oportunidades para encontrar trabajo en otros sectores son mayores, tal como sucede en el caso del entrevistado residente en el barrio de Pescadería. “Mi trabajo me facilita mi integración porque me encuentro con mucha gente, gente de varios niveles de pensamiento (...). Para mí como soy pintor, me resulta fácil entrar a las casas, hablar con la gente por razones de mi trabajo, es decir, que me facilita integrarme con la gente, hablar con ellos” (hombre, contexto urbano). En conclusión, los resultados obtenidos muestran que, para los marroquíes, vivir y trabajar en contextos multiculturales se asocia con comportamientos y actitudes propios de la integración, y con resultados adaptativos positivos en términos de bienestar y satisfacción con el proyecto migratorio. Este es el caso del entrevistado que vive en el barrio de Pescadería y trabaja como pintor. “Efectivamente, la persona cambia un poco porque aprovecha muchas cosas (...). Me siento marroquí, pero como un marroquí que tiene más derechos que un marroquí de allí (...). Me siento de aquí porque te llevas cosas que has adquirido aquí, se ve que vives aquí, una vez estoy allí. Se te nota, se ve en ti que eres de aquí cuando hablas con la gente, a nivel de comportamiento con la gente, a nivel de muchas cosas (...) Como marroquí siempre seguiré como marroquí, sin discusión. Pero con el tiempo, cuando uno vivirá aquí muchos años, uno puede sentirse marroquí pero español” (hombre, contexto urbano) “Yo un cincuenta por ciento me he integrado, y tengo más amigos españoles que marroquíes por razones de mi trabajo” (hombre, contexto urbano) “(Emigrar) fue decisión acertada cien por cien” (hombre, contexto urbano) En cambio, vivir y trabajar en contextos de segregación y exclusión, claramente mayoritarios en la provincia de Almería, se asocia con actitudes y comportamientos propios de la separación y la marginalización, y con resultados adaptativos negativos en términos de salud y bienestar. Este es el caso de la entrevistada que reside en Campohermoso, un contexto rural del levante almeriense, y trabaja principalmente en la agricultura intensiva, y ocasionalmente en la hostelería. Global&Journal&of&Community&Psychology&Practice& Volume 3, Issue 4 December 2012 Global Journal of Community Psychology Practice, http://www.gjcpp.org/ Page 6 “No sé hablar español (...). En cuanto a mis costumbres, no ha cambiado nada, sigo igual que en Marruecos, cuidando mis costumbres, mi forma de vestir es la misma, y en cuanto a las comidas, son marroquíes. A mí no me gustan las costumbres de aquí, no me gusta la feria” (mujer, contexto rural en el levante almeriense) “No tenemos ninguna relación con los españoles (...). Yo me siento más integrada con los marroquíes, me llevo perfectamente con ellos” (mujer, contexto rural en el levante almeriense) “No me siento bien, ando con una depresión porque no tengo trabajo ni casa, porque es alquilada y mis hijos no están trabajando” (mujer, contexto rural en el levante almeriense) Estudio 2. Bienestar psicológico de inmigrantes en condiciones locales opresoras: tensiones entre integración y separación. En este trabajo se describen las experiencias de los inmigrantes marroquíes del sur de España que adoptan la separación como estrategia de aculturación. Estas experiencias relatan vivencias de superación y bienestar cuando perciben que el contexto local le ofrece oportunidades de desarrollo personal y cuando consideran que disponen de capacidades para superar las condiciones de opresión en las que se encuentran inmersos. La separación les permite mantener su cultura original y evitar las interacciones con los miembros de la nueva cultura. Para hacerlo, se despliega el mecanismo de la resistencia que evita la marginación o asimilación, protegiéndose de la opresión. Para el análisis se utilizan las narrativas de los inmigrantes marroquíes expresadas en situaciones de entrevistas abiertas y grupos focales, que en total constituyeron 16 marroquíes residentes en las provincias de Almería, Huelva y Sevilla. El principal objetivo de este texto es hacer un recorrido, a través de las narrativas de las personas entrevistadas, por las diferentes formas de opresión que identifican de manera particular y sobre las que experimentan mecanismos de resistencia . Como criterio de codificación de estas formas de opresión se ha tomado como referencia los mecanismos de opresión y control identificados por Moane (2003): explotación laboral, exclusión política, fragmentación, control cultural y violencia. Por último, se muestra cómo a través de este proceso de opresión-resistencia los marroquíes pueden manifestar bienestar dentro de una concepción personal y particular. Una de las situaciones de opresión experimentadas es la explotación económica. Un caso lo encontramos en la vida diaria de una mujer inmigrante que habla de las dificultades que para ella conlleva afrontar las necesidades básicas de vivienda, alimentación, etc.. Esta forma de explotación económica también se plantea ante situaciones de explotación laboral donde se incorporan nuevos elementos como consecuencias negativas para la salud y horarios inadecuados. “... en el campo son salarios vamos una miseria que si tú tienes una casa y tienes que pagar alquiler en 400€ de alquiler más el agua la comida,... no te llega” (mujer, contexto rural, Huelva, menos de 9 meses de empleo al año). “Nadie estaba satisfecho con un sueldo de miseria, pagándonos 800€ aproximadamente por jornada completa sin pagar nada por las horas extraordinarias..., ese trabajo me ha producido una alergia y un fuerte dolor de espalda. He intentado buscar otro trabajo..., y era peor, he estado solo una semana porque las condiciones eran muy malas, se trabajaba incluso de noche por una miseria de dinero” (mujer, contexto rural, Almería, indocumentada, menos de 9 meses de empleo al año). Ante estas circunstancias la población inmigrante marroquí expresa que tiene las capacidades y oportunidades para rentabilizar en cuotas de bienestar sus esfuerzos por adaptarse culturalmente al nuevo contexto, que tiene que ver con el desarrollo de conciencia crítica para llevar a cabo acciones de superación a las condiciones de opresión. De manera particular, entre los miembros de los grupos focales se proporcionan ejemplos de cómo los marroquíes crean sus propios negocios, lo cual les permite ser autosuficientes y satisfacer varias de sus necesidades simultáneamente (i.e., Global&Journal&of&Community&Psychology&Practice& Volume 3, Issue 4 December 2012 Global Journal of Community Psychology Practice, http://www.gjcpp.org/ Page 7 mantenimiento de su gastronomía y redes sociales con compatriotas, independencia económica). “A: Los marroquíes ..., aunque tienen todas las dificultades, donde se encuentra, mejoran su calidad de vida. Van a hacer comercio, hacen sus bazares, hacen sus... Es lo que me gusta de los marroquíes. B: Es el futuro.!A: Sí, pero es algo que me gusta de los marroquíes. Luchan para tener algo mejor. B: Son emprendedores.!A: Yo lo veo positivo. Y da independencia económica” (grupo focal de Almería). En el caso de la exclusión política, ésta es definida por aquellas situaciones que conllevan la imposibilidad de participación política, del derecho al voto, del disfrute de derechos sociales básicos, etc. En sus discursos se comentan la relación entre la ausencia de participación política y el no poder hacer oír su voz.. “El inmigrante no tiene derecho a que está reflejado en la ley de extranjería, a los derechos básicos, a los derechos sociales básicos ... El español tiene derecho” (grupo focal de Almería). “Así el problema está fundamentalmente en el derecho del ciudadano como ciudadano, mientras los inmigrantes no tienen voz ni participación en la vida política, yo creo que al político local, porque hay que empezar por la política localista, municipalista, para abrir vía a la participación comunitaria, porque no existe participación comunitaria, existen individuos en un municipio... cuando lo empezarán los inmigrantes a participar con voz y voto, yo creo que ahí se abrirá la participación comunitaria. No hay participación comunitaria, hay grupos viviendo dentro de una mayoría, donde la mayoría tiene protección del político, frente al otro que en lo tiene. Cuando ese se discrimina su derecho, el político ahí, defiende, defiende a un ciudadano más que a otro” (grupo focal de Almería). Las estrategias de afrontamiento que se expresan ante esta situación tienen que ver con las oportunidades que les brinda el contexto para acceder a las organizaciones, instituciones y a puestos de dirección y liderazgo social y político. La resistencia a las condiciones de opresión se consigue creando asociaciones, implicándose en la comunidad, fortaleciendo las redes sociales con sus compatriotas y presentándose a la población autóctona como un colectivo cohesionado y con fortalezas. “Pues es muy importante esta cuestión de las organizaciones, porque son una de las puertas para defender los derechos de los trabajadores y para la igualdad de derechos...” (hombre, contexto rural, Almería). “No es fácil para que una mujer marroquí sigue con una asociación adelante. Si ... me está diciendo que tuvo dificultades, yo más dificultades porque no les interesa que una mujer,... que nuestros hijos puedan aprender el idioma para llegar a un alto nivel, no les interesa que tú consigas la colocación de ... de un título alto, porque no les interesa, a parte que eres inmigrantes marroquí... Y a parte, como estoy diciendo, como mujer, he encontrado mucha... Y por qué estoy todos los días presente en todos los actos, en todos los actos. Yo quito mi tiempo de mi trabajo, no quiero ganar dinero, pero esto presente. Para que mi voz sea escuchada más, más lejos” (grupo focal, Almería). Respecto a las situaciones de fragmentación, la población inmigrante marroquí refiere el poco contacto existente entre el colectivo marroquí y la población autóctona y entre aquél y los diferentes grupos étnicos. Así, la competencia real entre inmigrantes y autóctonos es casi inexistente, dada la clara segmentación del mercado laboral, que ubica a los trabajadores inmigrantes en los sectores más precarios. Puede existir cierta competencia entre inmigrantes de diferentes países, pero incluso en este caso, en ocasiones lo que predomina es la segmentación, a través de la ubicación de trabajadores de diferentes países en distintos sectores del mercado laboral. En Almería esto es muy evidente: en hostelería no trabajan los marroquíes ni subsaharianos, relegados casi exclusivamente a la agricultura, pero sí inmigrantes latinoamericanos o europeos del este. Global&Journal&of&Community&Psychology&Practice& Volume 3, Issue 4 December 2012 Global Journal of Community Psychology Practice, http://www.gjcpp.org/ Page 8 “No creo, hay diferentes opiniones, por ejemplo nunca yo ha visto un grupo junto entre marroquíes y españoles, cada uno va por su lado” (hombre, contexto rural, Huelva, indocumentado, menos de 9 meses de empleo al año). “Últimamente como han venido rumanos y búlgaros, ahora trabajan casi siempre sólo ellos, aunque veo que los marroquíes son muy trabajadores, pero al no tener papeles y no conocer el idioma, no se les contrata” (mujer, contexto rural, Almería indocumentada, menos de 9 meses de empleo al año). Ante esta situación de opresión la población inmigrante se resiste creando conexiones sociales, delimitando su territorio y creando su red de recursos para satisfacer sus necesidades. “... va construyendo su espacio y los grupos humanos... vamos marcando nuestro terreno. Los inmigrantes empiezan a comprar casas, con el esfuerzo, lo que costaba, después de mucho esfuerzo... El inmigrante compra una casa en un bloque..., todos se van, se venden, compran inmigrantes, la tienda se abre del inmigrante. Lo que el político decía que no quería, los guetos en su pueblo, al fin y al cabo, se terminaron creando guetos” (grupo focal, Almería). “... la relación que tengo con los vecinos... me llevo muy bien con los marroquíes que son la mayoría del barrio, nos invitamos, nos reunimos de vez en cuando, pero no tenemos ninguna relación con los españoles. Excepto los saludos, ya que no hablamos español, aunque son buenas personas” (mujer, contexto rural, Almería, indocumentada, menos de 9 meses de empleo al año). En lo que se refiere a las situaciones de control cultural, se ejemplifica con situaciones tales como las dificultades para usar su lengua en lugares públicos, practicar su religión libremente, vestir sus ropas, etc. “Y el miedo, el miedo al musulmán, porque el marroquí es el musulmán. Entonces, para no decir que ese rechazo es por miedo, o para que esté Almería más segura de lo que es el musulmán, entonces es por eso por lo que está haciendo el traer la mano de obra de otros países que no tienen ese miedo religioso” (grupo focal, Almería). “Yo hablo árabe con mi mujer y mosquea a los españoles, porque, que está hablando este. ¡Eso malo, eh! ...” (hombre, Sevilla, documentado, trabaja más de 9 meses al año). La población inmigrante reacciona a este control reafirmando sus creencias y hábitos, introduciéndolos en la población autóctona y tratando que ésta se habitúe a ellos. “... tenemos una mezquita en el barrio de la Macarena, en principio tuvimos un poco de recelos por parte de los vecinos... cuando vieron la realidad de lo que es la mezquita a mi personalmente me acuden muchísima gente incluso española, ... Porque a mi me consideran como si fuese a lo mejor un pastor de ellos, ¿no? un cura” (grupo focal, Sevilla). “...se echa de menos,... Lo hacemos pero no tan completo. Falta muchas cosas para, el ambiente... pero las costumbres no se cambia... Sí, sí. Las mantengo. Las fiestas... eso lo mantengo... Claro, por ejemplo cuando voy a una fiesta así marroquí que me acuerdo pues sí, por lo menos tengo, tengo algo. No lo he perdido todo...” (mujer de Sevilla, indocumentada, más de 9 meses de empleo al año). La violencia ejercida hacia la población inmigrante es vivenciada a distintos niveles, como agresiones físicas o verbales, como intimidación por parte de las autoridades, instituciones, etc. “Hoy en día yo lo veo incluso con las autoridades, estamos marcados como sospechosos, todo el mundo que acude a la mezquita, y hay un control diario a las mezquitas. Y algunas veces pues dilatan el punto de acoso de los musulmanes. Porque hubo temporadas que se ponían policías en la puerta de la mezquita” (grupo focal, Sevilla). “... la gente en la comunidad cristiana solamente quiere entre ellos, entonces a mí la madre no me tragaba para nada, para nada me hizo sufrir, llorar, todo. ... tenía la novia de aquí Global&Journal&of&Community&Psychology&Practice& Volume 3, Issue 4 December 2012 Global Journal of Community Psychology Practice, http://www.gjcpp.org/ Page 9 de Moguer y la trataba diferente de a mí,.. se demostraba ella sola que ella era racista, sin decir nada, sin... demostraba ella sola,... y me hacía como si fuera inferior a ella. Y yo no soy ni inferior a ella si superior a ella, pero ella me hacía sentirme así. Pero como a mí me daba absolutamente igual, yo me pasaba porque a ratos yo me sentía incómoda estar en casa de una persona que no te trate como si fuera... Entonces me sentí super rara. Y ahí es cuando me sentí que era, que no eres querida, que no era..., y desde ahí ya ...” (mujer, contexto rural, Huelva, trabaja menos de 9 meses al año). Ante esta situación de violencia los marroquíes en Andalucía pueden reaccionar interiorizándola, mostrando indefensión, desesperanza, baja autoestima, etc. Sin embargo, cuando se autodefinen con capacidad crítica reaccionan evitando la desesperanza, tratando de explicitar la situación antes quienes ejercen dicha violencia sin generalizar las situaciones y mostrando que en la mayoría de los casos los estereotipos no se cumplen. “Y yo evitaba para no enfrentarme porque odio estar siempre a la defensa y al final tuve que echar la broma -pero qué pasa cada semana me ves y me tienes que registrar-. Entonces está, y al final ya dejo de, pero tuve que echarle una broma” (grupo focal, Sevilla). “Y dar fé de buena conducta diariamente... Por eso le digo que hay que luchar en, hay que olvidar de que uno realmente está, porque yo le estaría transmitiendo un sentimiento de mucho, de las personas, de las personas musulmanas que ven que son, que tienen que hacer esa labor diaria de decir que son personas correctas” (grupo focal, Sevilla). En suma, se ha observado cómo las condiciones opresoras de los contextos receptores provocan el despliegue de estrategias de resistencia como rechazo hacia la nueva cultura y desconfianza hacia la población anfitriona o el fortalecimiento de las propias redes sociales como refugio de la población inmigrante en su grupo étnico. Estas estrategias de resistencia experimentadas y contadas por los inmigrantes marroquíes en situaciones de opresión tienen lugar cuando la comunidad inmigrante tiene las capacidades y oportunidades necesarias, constituyéndose entonces como un proceso de desarrollo psicopolítico (Prilleltensky, 2003) que implica el desarrollo de conciencia crítica, creación de redes sociales y puesta en marcha de acciones de transformación. Como consecuencia, la población inmigrante se libera de las fuerzas opresoras y alcanza bienestar. Bienestar que es entendido por la población en función de tres dimensiones; desarrollo de la espiritualidad, sentido de utilidad social y estado de satisfacción general. La posibilidad de desarrollo espiritual y la práctica de sus hábitos religiosos que les permite tener esperanza en un futuro mejor en el que poder influir y un consuelo ante las dificultades que afrontan. En segundo lugar, como reinterpretación de utilidad social por el que consideran que la población autóctona carecería de los actuales niveles de bienestar si no fuese por su contribución económica al país. Y, por último, como estado de satisfacción general donde se valora que el esfuerzo invertido en el proyecto migratorio ha merecido la pena o que, al menos, de manera progresiva se logran objetivos. “Yo creo que eso depende también del factor espiritual, yo creo que es el alivio... Es el alivio, ¿no? que tiene el musulmán, ¿no? Por eso acude, cuando está agobiado, por eso acude, porque espiritualmente a la mezquita, porque proporcione, por lo menos esa esperanza de que pueda cambiar el mundo algún día o cambiar incluso su situación. Entonces pues eso el factor religioso es muy, muy, muy importante que hay que anotarlo como parte ¿no?...” (grupo focal de Sevilla). “... si no existieran los marroquíes y si no existieran los africanos, su nivel de vida (de los españoles) no estaría alto sin la presencia de los marroquíes. Los marroquíes son imprescindibles.” (hombre, contexto rural, Almería, documentado, trabaja más de 9 meses al año). “¿Ha valido la pena?..., yo creo que sí porque una vez cuando, tú no te das cuenta, cuando alguien te pregunta cuando vuelvas atrás.. Yo he luchado mucho, porque aquí no das, no das importancia a lo que haces, porque tú estás