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El inicio de la explotación del palo de tinte en Yucatán a cargo de Marcos de Ayala Trujeque, Siglo XVI

Villegas, Pascale

Abstract

Este trabajo se enfoca en el inicio de la explotación del palo de tinte, llamado palo de Campeche o Ek en maya, que está atado en las fuentes documentales del siglo XVI a un conquistador de las huestes de Montejo. Su nombre Marcos de Ayala Trujeque, originario de Toledo, quien formaba parte de los primeros cuarentana y nueve avecindados de la villa de Valladolid en 1542 y que descubrió la manera de hacer tinte observando a sus encomendados.

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318 Número 44, junio 2020, pp. 318-333 Pascale Villegas El inicio de la explotación del palo de tinte en Yucatán a cargo de Marcos de Ayala Trujeque, siglo XVI EL INICIO DE LA EXPLOTACIÓN DEL PALO DE TINTE EN YUCATÁN A CARGO DE MARCOS DE AYALA TRUJEQUE, SIGLO XVI. THE BEGINNING OF LOGWOOD EXPLOITATION IN YUCATAN IN CHARGE OF MARCOS DE AYALA TRUJEQUE, XVI CENTURY. Pascale Villegas Universidad Autónoma de Campeche 1 Orcid: 0000-0002-2635-9156 Resumen: Este trabajo se enfoca en el inicio de la explotación del palo de tinte, llamado palo de Campeche o Ek en maya, que está atado en las fuentes documentales del siglo XVI a un conquistador de las huestes de Montejo. Su nombre Marcos de Ayala Trujeque, originario de Toledo, quien formaba parte de los primeros cuarentana y nueve avecindados de la villa de Valladolid en 1542 y que descubrió la manera de hacer tinte observando a sus encomendados. Palabras claves. Marcos de Ayala Trujeque, Palo de tinte, Yucatán Abstract: This paper focuses on the beginning of logwood exploitation, called Campeche wood or Ek in Maya which is connected, according to documented sources, to a man from the conquistadores of the army of Montejo. His name is Marco de Ayala Trujeque, originally from Toledo and who was part of the list of forty nine conquistadores in the vicinity of Villa de Valladolid in 1542. He discovered how to make dye by observing the people he had under his charge. Keywords. Marcos de Ayala Trujeque, Logwood, Yucatán Fecha de Recepción: 23/5/2019 Fecha de Aceptación: 26/11/2019 1 Agradecimientos. Este trabajo fue financiado por CONACYT-Ciencia Básica 2014-01, clave 237547 y la LLILAS-Benson Latin American Studies and Collection, 2014-2015. 319 Número 44, junio 2020, pp. 318-333 Pascale Villegas El inicio de la explotación del palo de tinte en Yucatán a cargo de Marcos de Ayala Trujeque, siglo XVI Usos de los tintes en Mesoamérica Durante la primera mitad del siglo XVI, conforme avanzaba la conquista por el territorio maya de la península de Yucatán, los españoles descubrían una tierra estéril en metales cuyos beneficios hubieran coronado sus expectativas de enriquecimiento. Los conquistadores que decidieron quedarse, después de la tercera entrada en 1542 encabezada por las huestes de Montejo el Mozo y el Sobrino, instauraron una paulatina estabilidad institucional y encontraron alternativas de sobrevivencias además de recibir encomiendas y, para algunos, ayudas de costa y pensión. Una vez instalada la administración española en Yucatán, el tributo y la mano de obra indígena constituían un ingreso regular, aunque, para algunos, poco lucrativo. En el momento de la Conquista, el comercio maya peninsular giraba alrededor de la explotación de su naturaleza, en particular la sal, el algodón, la miel y la cera que se intercambiaban con otros productos mesoamericanos en los enclaves comerciales, como Xicalango situado en la costa del golfo de México, y Nito y Naco en el golfo de Honduras. 2 Durante la segunda mitad del siglo XVI, el interés por algunas mercancías producidas en Yucatán aumentó de forma exponencial para satisfacer nuevos mercados novohispanos y transatlánticos con una fuerte demanda por aquellos de muy alto costo en Europa, como fueron el añil, la grana y el palo de tinte. Presentes en los tianguiz del centro de la Nueva España, Torquemada apuntaba que los indígenas “vendían colores que hacían de hojas de rosas, de frutas, flores, raíces, cortezas, piedras, maderas”, 3 Sahagún dedicó un capítulo entero al uso de los colores vegetales: grana, achiote, palo de Brasil, tezoatl, añil, etc. 4 Utilizados para teñir mantas, cueros, tatuajes, dientes, pelo y tintas para escribir, los indígenas les daban también un uso culinario y medicinal. Por ejemplo, la grana cochinilla [Dactylopius coccus], o nocheztli, colorante orgánico prehispánico de color rojo tributado al imperio azteca por los pueblos mixtecos de la provincia de Coaixtlahuaca y los mixtecos y zapotecos del 2 Pascale Villegas, Las relaciones entre los aztecas y los mayas. Editorial Académica Española, 2012, pp.71- 73. 3 Fray Juan de Torquemada, Monarquía indiana. México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1977, Libro 4, cap. XIV, p. 349. 4 Fray Bernardino de Sahagún, Historia general de la Nueva España. México: Porrúa, 1983, Libro XII, capítulo 11. 320 Número 44, junio 2020, pp. 318-333 Pascale Villegas El inicio de la explotación del palo de tinte en Yucatán a cargo de Marcos de Ayala Trujeque, siglo XVI Valle Oaxaca de la provincia de Coyolapan 5 era empleada también por sus virtudes curativas en el caso de la boca hinchada. 6 En Yucatán, solían recogerla “y dicen que era de la mejor de las Indias, por ser tierra seca”. 7 En cuanto al azul maya, presente en los códices, cerámicas, murales y estelas de la época prehispánica, hoy día, gracias al uso de técnicas analíticas, se conocen varios métodos de obtención mediante un proceso de fijado del tinte de origen orgánico, el añil [Indigófera tinctoria], sobre soportes inorgánicos de arcilla como la paligorskita, la atapulgita y saponita, 8 conocidas por los alfareros mesoamericanos por sus buenas propiedades de absorción, de allí que la cosecha del añil debió de ser abundante y controlada por especialistas dedicados a tiempo completo a su cultivo. En Yucatán, la producción de esta planta recobró importancia en la segunda parte del siglo XVI, cuando Pedro de Ledesma identificó la flor en 1560 cuyo envío hacia los reinos de Castillas de “una yerba que hazía el efecto del pastel, i hallóse que era añir…y de aquí aparece que comenzó su beneficio” 9 empezó al año siguiente. En la península de Yucatán, también se mencionaba yerbas para teñir en amarillo, 10 el yayax [Nicotiana tabacum L] que tiñe de color verde y azul y el yachechex [Phyllantus nodiflorus Millspaugh] para el rojo, 11 así como árboles tintóreos como el palo de Campeche, 5 Matrícula de Tributo. Ciudad de México: Secretaría de Hacienda y Crédito Público, 170 aniversario 1821- 199, 1997, lámina 23 y 24. 6 Martín de la Cruz, Libellus de medicinalibus indorum herbis o Códice de la Cruz-Badiano. Manuscrito azteca de 1552 según traducción latina de Juan Badiano. México: Fondo de Cultura Económica, Instituto Mexicano del Seguro Social, 1991, fol.22v. 7 Fray Diego de Landa, Relación de las cosas de Yucatán. México: Editorial Porrúa, 1982, p.132. 8 Diana Magaloni Kerpel, “Materiales y técnicas de la pintura mural maya”, en La pintura mural prehispánica en México, Beatriz dela Fuente (Dir.) Leticia Staines Cicero (Coord.), vol. II Área maya, tomo III Estudios. México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas, 2001, pp.178-179. Mediante análisis químicos, se ha puesto en evidencia la presencia también del dehydroindigo (DHI), una forma oxidada del índigo, en la constitución del Azul maya. Antonio Doménech, María Teresa Domenech-Carbó, Manuel Sánchez del Río, María Luisa Vázquez de Agredos Pascual y Enrique Lima, “Maya Blue as a nanostructured polyfunctional hybrid organic-inorganic material: the need to change paradigms”, New Journal of Chemistry, n°33 (CNRS, France, 2009), pp.2371-2379; Raquel Rondao, J.Sérgio Seixas de Melo, Vasco D.B. Bonifácio y Maria J. Melo, “Dehydroindigo, the Forgotten Indigo and Its Contribution to the Color of Maya Blue”, [en línea], Journal of Physical Chemistry A., núm. 114, (2010), pp.1699-1708. https://pubs.acs.org/doi/pdf/10.1021/jp907718k [Consulta: 18 diciembre 2019]. eISSN: 1520-5215 9 Documentos Inéditos Relativos al Descubrimiento, Conquista y Organización de las antiguas posesiones españolas de Ultramar. Madrid: Segunda Serie. 1885-1932, tomo XVIII, p.93 10 Relación de Mérida, en Relaciones Histórico-Geográficas de la Provincia de Yucatán (en adelante RHGPY), Estudio preliminar de Mercedes de la Garza y Ana Luisa Izquierdo, paleografía de María del Carmen León. México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1983, vol.1, p.43. 11 Relación de Tekit, en RHGPY, vol. 1, p.289. 321 Número 44, junio 2020, pp. 318-333 Pascale Villegas El inicio de la explotación del palo de tinte en Yucatán a cargo de Marcos de Ayala Trujeque, siglo XVI llamado entre los indígenas ek, hec, tooso boon ché o bien palo negro con el que los indígenas aprovechaban para teñir sus mantas de color negro 12 y “para pintar el cuerpo y rostro de negro y teñir algún hilo para entrenzar sus cabellos y los de sus mujeres y teñir alguna ropa de su vestir”. 13 Desafortunadamente, de los materiales arqueológicos han surgido muy escasas muestras de tela de la época prehispánica y ninguna procedente de Yucatán. Hecha de tintas de árboles y flores, la paleta cromática era muy diversa, pero según el padre Landa, los indígenas de la Península no supieron perfeccionar sus técnicas y esta tradición fue recuperada y occidentalizada por los españoles. Algunos autores mencionan que el quamochitl [Pithecellobium dulce] o el huitzquahuitl [Haematoxylum brasileto] eran el equivalente en lengua náhuatl del palo de tinte, 14 una confusión a pesar de que compartían las mismas cualidades tintóreas. Los aztecas solían usar el brasileto para teñir de rojo los cueros de venado y de negro “mezclánle aceche otlalinah y otros materiales negros que revuelven con el agua y hácese muy negra”. 15 Al indagar en la obra del protomédico, Francisco Hernández, Cuatro libros de la naturaleza y virtudes medicinales de las plantas y animales de la Nueva España, escrita en 1575, ambos árboles no coinciden ni en la descripción, ni en la taxonomía ni en la localización geográfica del palo de Campeche, 16 el cual tampoco aparece en el Libellus de medicinalibus indorum herris o Códice de la Cruz-Badiano, otra obra escrita en el siglo XVI que recopilaba plantas terapéuticas. Una primera hipótesis podría ser que ambos autores se enfocaron en la flora del centro de la Nueva España sin tomar en cuenta la de la península de Yucatán, otra que en aquel entonces se desconocían las virtudes curativas del palo de tinte aunque en España, la 12 Relación de Mérida, en RHGPY, vol.1, p.74. 13 Instrucción de los oficiales reales y tesorero de la Santa Cruzada de las provincias de Yucatán, sobre el árbol de hec y el añil, Yucatán, 26 de mayo de 1577, Archivo General de Indias (en adelante AGI), Indiferente General, 1530, N.4, s/n° fol. 14 Mario Martínez, Las plantas medicinales de México. México: Botas, 1959, p.455; Mario H. Ruz, “El añil en Yucatán del siglo XVI”, Estudios de Cultura Maya, vol.12 (México, 1979), p.119; Alicia del C. Contreras, Capital comercial y colorantes en la Nueva España, segunda mitad del siglo XVIII. Mérida: El Colegio de Michoacán. Universidad Autónoma de Yucatán. 1996, p. 54. 15 Sahagún, op.cit., libro XI, p.342. 16 Francisco de Hernández, Cuatro libros de la naturaleza y virtudes medicinales de las plantas y animales de la Nueva España. Morelia: Imp. y Lit. en la Escuela de Arte, 1888, libro I, p.65 y pp.93-94. 322 Número 44, junio 2020, pp. 318-333 Pascale Villegas El inicio de la explotación del palo de tinte en Yucatán a cargo de Marcos de Ayala Trujeque, siglo XVI primera referencia lexicográfica de 1617 lo definían como una “especie de madera que crece en la India, muy medicinal” 17 sin hacer referencia todavía a su tinte. Durante los siguientes siglos, además de su utilización para teñir las telas, para la fabricación del arco del violín y para añejar el vino malo, se empleaban sus hojas por sus propiedades tónicas y astringentes contra la disentería. 18 Hoy en día, existen evidencias de su actividad farmacológica por sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antisépticas, 19 por su actividad clínica gracias a que contiene un componente bioactivo, el DW532, para el tratamiento anticancerígeno, 20 su actividad histoquímica, 21 así como en el mundo artístico para escribir mezclado junto con carbón y sal de hierro 22 o bien para conformar el negro de las tintes en los dibujos de Gustave Moreau 23 y hasta para teñir el pelo con tinte natural. 24 Marcos Ayala Trujeque: conquistador, encomendero e “inventor” del tinte La historia del “descubrimiento” de los colores extraídos del palo de tinte para teñir los paños novohispanos quedó atada en las fuentes documentales del siglo XVI a un hombre entre los conquistadores de las huestes de Montejo. Su nombre: Marcos de Ayala Trujeque, 17 John Minsheu, Vocabularium hispánico latinum et anglicum. 1617, p.50. 18 Grand dictionnaire universel du XIXe siècle. Paris : Librairie Classique Larousse et Boyer, 1867, tomo III, p.230; Paul C. Standley, Contributions from the United States National Herbarium. Trees and Shrubs of Mexico (Fagaceae fabaceae), Smithsonian Institution. United States National Museum, vol. 23, n°2, (Washington, 1922), p. 419. 19 James A. Duke, Duke´s Handbook of Medicinal Plants of Latin America. Boca Raton, New York, Oxon: CRC Press, 2008, p.343. 20 Ting Peng et al, “Identification of DW532 as a novel anti-tumor agent targeting both kinases and tubulin” [en línea], Acta Pharmacologica Sinica, n°35, (2014), p.917. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4088284/ [Consulta: 27 febrero 2019]. eISSN: 1745-7254. 21 Scott Norton, “The useful plants of dermatology. II. Haematoxylum and hematoxylin”, [en línea], Journal of the American Academy of Dermatology, vol. 34, issue 1, (1996), pp.149-151. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0190962296908671 [Consulta: 27 febrero 2019]. ISSN: 0190-9622. 22 Marina Bicchieri et al., “All that is iron-ink is iron-ink is not always iron-gall!”, [en línea], Journal of Raman Spectroscopy, n°39, issue 8, (2008), pp.1074-1078. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/jrs.1995 [Consulta: 2 marzo 2019]. ISSN: 1097-4555. 23 Sandrine Pagès-Camagna et al, “Study of Gustave Moreau´s black drawings: identification of the graphic materials by Raman microspectrometry and PIXE”, [en línea], Journal of Raman Spectroscopy, n°35, issue 8- 9, (2004), pp. 630-631. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/jrs.1215 [Consulta: 2 marzo 2019], ISSN: 1097-4555. 24 Nicholas Bechtold “Natural colorants in hair dyeing”, en Handbook of Natural colorants, Thomas Bechtold & Rita Mussak (Eds.), Chichester : John Wiley & Sons, Ltd, 2009, p.345. 323 Número 44, junio 2020, pp. 318-333 Pascale Villegas El inicio de la explotación del palo de tinte en Yucatán a cargo de Marcos de Ayala Trujeque, siglo XVI cuyas fuentes arrojan varias veces su nombre. Dentro de la historiografía regional, este personaje no es del todo desconocido. Varios han sido los autores que lo han citado esporádicamente en sus trabajos como uno de los encomenderos de la provincia, 25 preocupado por la enseñanza de la fe católica, 26 beneficiario de ayuda de costa 27 y descubridor de los colorantes a base de madera y hierba. 28 Antes de enfocarnos en Ayala en este último papel, veamos qué tanto podemos saber de él como conquistador y encomendero. La Información de los méritos y servicios 29 que presentó en 1561 nos informa por ejemplo que antes de cruzar el Atlántico, Marcos de Ayala estuvo bajo el servicio del rey Carlos V, participando en la guerra de Italia, Hungría y de la jornada de Viena de 1532, cuando las tropas españolas luchaban contra los turcos. En este documento no se específica en qué momento emigró a América, aunque reiteraba en varias ocasiones que llevaba mucho tiempo en esas tierras y en la Cédula Real de noviembre 1562 25 Manuela Cristina García Bernal, Yucatán. Población y encomienda bajo los Austrias. Sevilla: Escuela de Estudios Hispano-Americanos de Sevilla. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1978, p.329; Peter Gerhard, La frontera sureste de la Nueva España, México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1991, p.104; Ralph L. Roys, The Political geography of the Yucatan Maya. Washington: Carnegie Institution of Washington, Pub.613, 1957, p.124. 26 Robert S. Chamberlain, La conquista y colonización de Yucatán, 1517-1550. México: Biblioteca Porrúa, 1982, p.329; Gabriela Solís Robleda, Las primeras letras en Yucatán. La instrucción básica entre la Conquista y el Segundo Imperio. México: Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Colección Peninsular, Porrúa, 2008, pp.20-21. 27 Manuela Cristina García Bernal, “Una sociedad subsidiada: las ayudas de costa en el Yucatán colonial (siglo XVI)”, en Orbis incognitus: avisos y legajos del Nuevo Mundo, homenaje al profesor Luis Navarro García, F. Navarro Antolín (Coord.), vol.1, 2007, p.167; Gabriela Solís Robleda, “Cartas de amor y de sedición. Yucatán 1605-1608”, Revista Peninsular, vol. 1, (Mérida: 2005), p.57. 28 Chamberlain, Op. Cit., p.342; Juan Francisco Molina Solís, Historia del descubrimiento y conquista de Yucatán, con una reseña de la historia antigua de esta península. Mérida de Yucatán: Imprenta y Litografía R. Caballero, 1896, p.860; Ruz, op. cit., p.120; Antonio Barrera-Osorio, Experiencing Nature. The Spanish American Empire and The Early Scientific Revolution. Austin: University of Texas Press, 2006, pp.26-27. 29 Méritos y Servicios: Marcos de Ayala: Nueva España, Yucatán, etc., 1561, AGI, Patronato, 64, R7. Este expediente tiene un total de 193 folios y se compone de tres probanzas y un traslado. La primera se hizo en septiembre de 1561 en la ciudad de Mérida (Yucatán) ante la Justica Mayor con el testimonio de Fray Diego de Landa, Fray Juan de Herrera, el adelantado Montejo, Francisco de Montejo [el hijo], el capitán Montejo [el sobrino] y Francisco Tamayo; Una segunda en febrero de 1562 en la ciudad de México ante la Audiencia Real con Bartolomé Muñoz, Juan Vela, Juan Farfán, Pedro de Ledesma y Gaspar Juárez Dávila como testigos; Una tercera en agosto de 1565 en Campeche con los testigos siguientes: Juan de Villalobos, Alonso Tenorio, Melchor de Herrera, Joaquín de Leguizamo, Martin de Miruena, Gonzalo de Loya y Diego de Vargas y un traslado de esta probanza ad perpetuam rey memoria en febrero de 1572 en la villa de Valladolid (Yucatán). En la tercera probanza, por primera vez, nueve de las diez preguntas giraban en el descubrimiento y los ensayos que realizó con el palo de tinte. 324 Número 44, junio 2020, pp. 318-333 Pascale Villegas El inicio de la explotación del palo de tinte en Yucatán a cargo de Marcos de Ayala Trujeque, siglo XVI “que vos ha veinte y cinco años y más tiempo” 30 que había pasado a la Nueva España, es decir aproximadamente 1537 como fecha tentativa de su llegada, la cual coincidiría con el final del segundo flujo migratorio de españoles en las Américas (1520-1539) de los cinco estudiados por Boyd-Bowman 31 que incluía a 302 emigrantes originarios de pueblos aledaños a Toledo, de donde era natural Ayala. Pertenecía a la hidalguía española, tenía familiares en España en las ciudades de Madrid, Toledo y Valladolid, declaraba uno de sus testigos, el conquistador y defensor de los naturales, Pedro Díaz de Mongibar. 32 En 1588, su hijo Diego, entonces alcalde ordinario y juez oficial real en la villa de Valladolid (Yucatán) otorgaba una carta poder al “Licenciado Ortiz de Trujeque, mi tío y a Francisco Pantoja, secretario del arzobispado de Toledo, mi tío y a Francisco Pantoja, su hijo y a Diego Ortiz de Trujeque, mis primos que residen en los reinos de Castilla”, 33 confirmando los lazos familiares con altos funcionarios en España. De su matrimonio, tuvo cinco hijos, incluyendo a Diego, heredero de sus encomiendas. Su presencia en la Nueva España se hizo notable durante la conquista y pacificación de la provincia de Tabasco en 1540, combatiendo a los cimatecos, de habla náhuatl. 34 De allí le seguimos la pista hasta Yucatán, donde fue durante un tiempo teniente de gobernador general y alcalde ordinario de la villa de San Francisco de Campeche. Formó parte de la lista de los cuarenta y nueve conquistadores avecindados en la villa de Valladolid en 1543 35 donde fue regidor, alguacil mayor y teniente de gobernador. En 1546, cuando la villa fue atacada 30 Cédula Real 1ro de noviembre 1562, en Méritos y Servicios: Marcos de Ayala: Nueva España, Yucatán, etc., 1561, AGI, Patronato, 64, R7, fol.87-87v. 31 Peter Boyd-Bowman, “La emigración peninsular a América: 1520-1539”, Historia Mexicana, vol. XIII, n°50, oct.-dic. n°2 (México, 1963), pp. 162-192. 32 Respuesta VII de Díaz de Mongibar “es hijo dalgo porque le ha visto su escudoria e conoze a sus parientes en españa e madrid e toledo e valladolid que son tenydos por tales personas hijosdalgo”, en Méritos y Servicios: Marcos de Ayala: Yucatán, 1591, AGI, Patronato, 80, N.3, R.4, s/n° fol. 33 Sepan cuanto esta carta poder vieren como yo Diego Trujeque de Ayala, 11 de octubre de 1588, AGI, Patronato, 80, N3, R4, s/n°fol. En 1581, Marcos de Ayala Trujeque había entablado un litigio junto con su hermano, el licenciado y abogado en la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid, Francisco Ortiz de Trujeque, con el fiscal del rey y el consejo y pecheros de Leganés (Madrid) sobre su hidalguía. Cf. Ejecutoria del pleito litigado por el licenciado Ortiz de Trujeque y Marcos de Ayala Trujeque, 10 de marzo de 1581, Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, (ARCV), Registro de ejecutorias, caja 1437, exp. 85, 64 fols. 34 France V. Scholes y Ralph L. Roys, Los Chontales de Acalan-Tixchel. México: Centro de Estudios Mayas, Instituto de Investigaciones Filológicas, Universidad Nacional Autónoma de México, 1996, p.259. 35 Fray Diego López de Cogollugo, Historia de Yucatán. Campeche: Colección Pablo García, tomo I, Libro III, cap. XIV, 1995, p.299. 325 Número 44, junio 2020, pp. 318-333 Pascale Villegas El inicio de la explotación del palo de tinte en Yucatán a cargo de Marcos de Ayala Trujeque, siglo XVI por los mayas-cupules, resultó ser de los pocos sobrevivientes. 36 Pedro Sánchez de Aguilar contaba que los rebeldes se habían llevado a todos los españoles que allí vivían, “durante la noche hirieron y mataron a veintidós mientras dormían”. Sólo cuatro habían podido escapar: Álvaro Osorio, natural de Salamanca, Juan López de Mena, de Logroño, Diego de Ayala, vizcaíno y Marcos Ayala, de Toledo. 37 Entre los méritos de dicho conquistador, su hijo, Diego Trujeque, exponía el papel primordial de su padre como soldado en la conquista de Yucatán y de Cozumel, aportando sus propias armas, caballos y criados. En agradecimiento por sus servicios, recibió indígenas de repartimiento con los que se dio a la tarea de adoctrinarlos en las cosas de la Santa Fe católica. Encomendero de Calotmul/Tachay y de Yocboz, en la provincia de Valladolid, a partir de 1549, 38 su humanismo y empatía con sus encomendados prevalecían sobre el enriquecimiento personal como lo atestiguaba Díaz de Mongíbar si “algún indio está malo le perdona el tributo y les hace otras buenas obras”. 39 Según el testimonio de Diego de Landa, entonces provincial de la orden, construyó iglesias y escuelas, las primeras en la provincia de Yucatán, 40 cumpliendo cabalmente con el papel que la merced del repartimiento de indios implicaba. Desafortunadamente, de los casi 800 encomendados de ambas encomiendas, el número disminuyó a poco más de 300 por las amenazas que recibieron de los demás indígenas que se rehusaban a la conversión de la nueva religión, según su versión. 41 36 Ibidem, tomo II, Libro V, cap. II, p.22. 37 Pedro Sánchez de Aguilar, Informe contra los idolatras de Yucatán, escrito en 1613. En Hechicerías e idolatrías del México Antiguo. México: Cien de México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2007, p.155. 38 Roys, op. cit., pp.124-25. El autor arroja la cifra de 620 tributarios en Calotmul/Tachay y de 110 en Yocbos. 39 Respuesta VII de Díaz de Mongibar, en Méritos y Servicios de Marco de Ayala Trujeque: Yucatán, 1591, AGI, Patronato, 80, N3, R4, s/n°fol. 40 Respuesta de Diego de Landa a la pregunta VIII “que andando visitando la provincia donde el dicho Marcos de Ayala tenia su encomienda no hallo en toda ella ni en las demás allí cercanas iglesia sino fue en el pueblo de la encomienda del dicho Marcos de Ayala en la que tenia doctrina y se ajuntaban los indios” reiterando en la pregunta XIII que “no hallo en todas aquellas provincias otra iglesia que se acuerde sino la del pueblo del dicho Marcos de Ayala”, en Méritos y Servicios: Marcos de Ayala: Nueva España, Yucatán, etc., 1561, AGI, Patronato, 64, R7, fol.9v y 10v. 41 Así lo dejó plasmado Marcos de Ayala en la pregunta XII de la probanza de 1561: “Ytem si saben que luego que llegando los dichos hijos de señores y principales a poner escuela y començar a doctrinar se les llegó gran multitud de indios y ansi estuvieron algunos días hasta que después siendo persuadidos y amenazados de algunos de los suyos o de otros dejaron la dicha doctrina y se fueron y persuadieron a muchos indios del pueblo de su encomienda que se fuesen”. Sin embargo, ninguno de sus testigos confirmaron esta versión, en Méritos y Servicios: Marcos de Ayala: Nueva España, Yucatán, etc., 1561, AGI, Patronato, 64, R7, fol.7-7v. 326 Número 44, junio 2020, pp. 318-333 Pascale Villegas El inicio de la explotación del palo de tinte en Yucatán a cargo de Marcos de Ayala Trujeque, siglo XVI Fue en ese entonces cuando empezó a plantar morales trayendo semillas de otras partes, a criar seda y experimentar todos los árboles y hierbas que había en la provincia de Valladolid. Habiendo recorrido la costa, descubrió muchos colores especialmente los del palo para teñir seda y paños. Se instaló en la ciudad de México durante tres años “haciendo grandes gastos” para demostrar que sus experimentos eran factibles ante los grandes maestros tintoreros. Durante su estancia, el gobernador y capitán general de la Nueva España, Luis de Velasco (1550-1564), tuvo noticias de sus experimentos. Motivado quizás por los grandes provechos y beneficios pecuniarios que podía ofrecer este nuevo descubrimiento para las rentas reales y para los vecinos de la provincia de Yucatán, le otorgó una licencia el 25 de febrero de 1562 en la que prohibía: que ninguna persona ansí en esta Nueva España como en la dicha provincia de Yucatán usase de dar las dichas colores con los materiales por vos descubiertos ni los sacasen de la dicha provincia sin una licencia y voluntad o sin concertarse con vos por tiempo de 15 o 20 años so graves penas. 42 El 1ero de noviembre del mismo año, la Cédula Real concebida por el Rey confirmaba y aprobaba la licencia para poder usar la invención de las tintas de los árboles para teñir paños, sedas y lienzos durante un lapso de diez años. 43 Para su desgracia, gran parte de la madera se había perdido en el trayecto de Campeche a Veracruz en dos navíos, pero había podido mandar un cargamento de este árbol a España donde se pudo vender a cuatro ducados 42 Licencia de don Luis de Velasco, visorrei gobernador y capitán general por su mag., México, 25 de febrero de 1562, en Méritos y Servicios: Marcos de Ayala: Nueva España, Yucatán, etc., 1561, AGI, Patronato, 64, R7, fol.86. 43 Cédula Real 1ro de noviembre 1562, en Méritos y Servicios: Marcos de Ayala: Nueva España, Yucatán, etc., 1561, AGI, Patronato, 64, R7, fol. 87-87v. 333 Número 44, junio 2020, pp. 318-333 Pascale Villegas El inicio de la explotación del palo de tinte en Yucatán a cargo de Marcos de Ayala Trujeque, siglo XVI historia: Marcos de Ayala Trujeque, conquistador y encomendero, quien a través de sus experimentos y seguramente observando a sus indígenas encomendados, volcó el interés de la corona española hacia la Península de Yucatán. Desafortunadamente, los múltiples testimonios tanto de la Información de los Méritos de 1561 como de 1591 no arrojaron ninguna información acerca de los procesos de extracción y de fabricación del tinte mismo, los matices cromáticos, la preparación de la tela. Aunque este trabajo se enfocó en Marcos de Ayala desde la perspectiva de su descubrimiento, un acercamiento a sus redes familiares y sociales tejidas en Yucatán nos haría entender, quizás, el por qué no formó parte de la élite mercantil en el comercio naciente de la península yucateca. 68 Pese a la exclusividad del corte de esta madera durante veinte años, Marcos de Ayala no pudo —o no supo— sacar el debido provecho de este jugoso comercio y terminó siendo un beneficiario más en recibir la ayuda de costa junto con otros encomenderos y conquistadores de Yucatán, ayuda que ni siquiera pudo gozar ya que murió poco tiempo después. Mientras esperaba las cédulas reales, el comercio en Yucatán empezaba a florecer dejándolo excluido de los circuitos mercantiles porque el negocio del palo no residía en el envío del colorante procesado como lo hacía Ayala sino en los troncos de árboles que servían de lastre para los barcos de vela durante la travesía de regreso a España. Había obtenido la exclusividad de los tintes más no del corte de la materia prima, la contradicción puesta en contra suya en 1572 subrayaba este punto “se entiende la dicha cédula a el uso del teñir por manera que a cada uno de los naturales y vecinos destas provincias les he permitido poder cortar el dicho palo y madera y venderlo para ser aprovechados”. 69 Una vez desembarcados en Sevilla, los quintales se vendían a las fábricas tintóreas dentro y fuera de España para su proceso de extracción y de fabricación de la paleta cromática, un eslabón en la historia del palo de tinte que queda por investigar. 68 Su nombre es ausente de los estudios realizados en torno a los protagonistas del comercio en Yucatán. Ver a este propósito, Manuela Cristina García Bernal, “Sevilla y Yucatán: un incipiente comercio (1561-1590)”, Temas Americanistas, n°29 (Sevilla, 2012), pp.93-108; “La élite mercantil de Campeche (1590-1625)”, en Élites urbanas en Hispanoamérica (De la Conquista a la Independencia), Luis Navarro García (Coord.), Sevilla: Universidad de Sevilla, 2005, pp.29-48; Esther Iniesta Morillas, “De Sevilla a Yucatán: los protagonistas de un comercio periférico”, Temas Americanistas, n°33 (Sevilla, 2014), pp.56-87. 69 Contradicción, Mérida, 15 abril de 1572, en Méritos y Servicios: Marcos de Ayala: Nueva España, Yucatán, etc., 1561, AGI, Patronato, 64, R7, fol. 89-90v.