Guía del paisaje cultural de la Ensenada de Bolonia, Cádiz. Avance
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© JUNTA DE ANDALUCÍA. Consejería de Cultura Edita: JUNTA DE ANDALUCÍA. Consejería de Cultura Coordinación de la edición: Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Año de edición 2004 Autoría: Carlos Alonso Villalobos, Juan Vicente Caballero Sánchez, Mª Ángeles Corbacho Gandullo, María Cullell Muro, Román Fernández-Baca Casares, Silvia Fernández Cacho, Elvira Frende Mato, Marta García de Casasola, Elodia Hernández León , Enrique Larive López, Luis F. Martínez Montiel, Valle Pérez Cano, Victoria Quintero Morón, Laura Rivas Medina, Francisco de Asís Ruiz Labrador, Pedro Salmerón Escobar. Cubierta: Ensenada de Bolonia Diseño/Maquetación: Manuel García Jiménez Impresión: Graficolor, Jerez ISBN: 84-8266-488-3 Depósito Legal: D.L. CA- 884/04 Guía del paisaje cultural de la Ensenada de Bolonia, Cádiz. Avance / [Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico ; coord. ed., Pedro Salmerón Escobar ; autores, Carlos Alonso Villalobos ... (et al.)]. – [Sevilla] : Consejería de Cultura, Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico ; 2004. 336 p. : 365 il. ; XX cm. — (PH cuadernos ; 16) Referencias bibliográficas PH cuadernos es fusión de las colecciones Cuadernos y Cuadernos Técnicos y continúa la numeración de Cuadernos. D.L. CA- 884/04 ISBN 84-8266-488-3 1. Paisajes culturales-España-Bolonia (Ensenada, Cádiz)-Guías 2. Ordenación del territorio-Bolonia (Ensenada, Cádiz)-Guías 3. Baelo Claudia (Cádiz)-Restos arqueológicos romanos I. Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (Sevilla) 911.53(460.355 Bolonia)(036) 711:7.025(460.355 Bolonia)(036) 904(460.355 Baelo Claudia):7.032.7 GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:50 Página 4
Guía del paisaje cultural de la Ensenada de Bolonia, Cádiz. Avance Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico PH cuadernos 16 CONSEJERÍA DE CULTURA GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:50 Página 5
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Presentación institucional 1. Introducción Los puntos de partida. Acotaciones a un proyecto Oportunidad de una guía del paisaje Claves de una necesidad Perspectivas introducidas por la Convención Europea del Paisaje 2. Uso de la Guía Destinatarios Recomendaciones para navegar por la Guía 3. Fundamentos y metodología Objetivos Marco institucional. Los agentes Proceso de trabajo. Equipo técnico y dinámica de grupo Criterios y conceptos básicos Definición del marco territorial Diagnóstico y valoración de los factores que conforman el paisaje cultural Síntesis y proyectos El formato 4. Estructura del paisaje de la Ensenada de Bolonia (análisis y diagnóstico) 4.1. El lugar El litoral atlántico del Estrecho Diversidad de las unidades geográficas y de paisaje La importancia y diversidad de la presencia pública 008 011 027 031 043 044 Un espacio fronterizo La explotación del medio marino La formación de un espacio. Los territorios históricos El municipio de Tarifa y el Campo de Gibraltar La Ensenada de Bolonia como entidad diferenciada Entidad geográfica y cuenca visual La Ensenada de Bolonia como ámbito patrimonial Bolonia como paisaje mítico. Bolonia en el imaginario colectivo Consideración del enclave como espacio protegido 4.2. Acciones y transformaciones Actividades que configuran el paisaje cultural de la Ensenada de Bolonia Actividades relacionadas con el mar Actividades relacionadas con la tierra Actividades relacionadas con el comercio Actividades relacionadas con el culto y la muerte Actividades relacionadas con la defensa Caracterización del paisaje cultural de la Ensenada de Bolonia. Articulación del espacio: red viaria, caminos y vías pecuarias Infraestructuras de abastecimientos y residuos Sistema de Asentamientos: hábitat diseminado y concentrado Las instalaciones militares Recursos culturales Afecciones en el paisaje cultural de la Ensenada de Bolonia y el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia. 4.3. Las percepciones Percepciones locales Las definiciones locales de los territorios de pertenencia 084 146 El entorno de Bolonia como fuente de recursos: de espacio marginal a la riqueza paisajística. Las percepciones sobre las actuaciones institucionales: la usurpación del espacio propio Apropiaciones locales del espacio público: las percepciones sobre la propiedad de la tierra Paisajes vividos, paisajes imaginados Percepciones de frontera Percepciones del visitante Percepciones institucionales de la Ensenada de Bolonia Percepciones artísticas Imágenes de consumo, imágenes estereotipadas El paisaje a través de los sentidos 5. Síntesis y proyectos Síntesis del diagnóstico Proyectos 6. Anexos Breve catálogo del patrimonio material de la Ensenada de Bolonia Bases metodológicas para una guía de paisaje cultural Cartografía digital. Capas gráficas utilizadas en la Guía del paisaje de la Ensenada de Bolonia. Bibliografía Créditos 187 275 índice GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:50 Página 7
8 CUADERNOS IAPH Guía del paisaje cultural Presentación El discurso sobre los bienes culturales ha evolucionado notablemente en los últimos tiempos y el acento sobre su aportación a la memoria colectiva ha ido ganando intensidad. Las políticas desplegadas por las administraciones públicas en este campo han atendido así una demanda de los ciudadanos respecto a su patrimonio. No podría ser de otro modo, ya que en un mundo en constante cambio existen unos anclajes imprescindibles a los que se recurre continuamente para evolucionar sin perder el equilibrio. Desde hace más de dos décadas, el estudio del territorio en el que se asientan esos bienes va adquiriendo un protagonismo cada vez mayor en la literatura especializada y las referencias son constantes desde que se quiso abrir el discurso a la sociedad. También se habló a partir de entonces del lugar que ese patrimonio debía ocupar en la economía y de la necesidad de que una parte importante de los beneficios que genera pasen a invertirse en su revalorización. Se empezó a plantear el tratamiento sistemático de la información sobre el patrimonio cultural y se inició el análisis de su vinculación al espacio como algo consustancial al mismo. El problema no era tanto clasificar y proteger una cantidad creciente de bienes como establecer su relación con la sociedad y su desarrollo. También se hizo patente la necesidad de establecer estrategias de conocimiento sobre el patrimonio natural y ambiental, idea que fue desarrollada ampliamente en un clima de interés general por el medio ambiente. En la actualidad, cualquier acción que nos planteemos sobre el patrimonio cultural estará relacionada con su medio. Si hablamos de la conservación de un objeto, es preferible que sea parte de un sistema y que éste no aparezca sin el espacio que le da apoyo, sin la población que lo habita. La consideración del paisaje cultural como un activo que integra sociedad y medio, con grados de incidencia mutua que varían según los casos, supone establecer parámetros complejos que nos ayudan a comprenderlo como espacio vital . La Convención Europea del Paisaje (2000) destaca en su preámbulo el cambio acelerado de los paisajes a partir de las nuevas técnicas de producción y las prácticas asociadas al desarrollo económico, así como la necesidad de satisfacer el deseo de las poblaciones de disfrutar de un paisaje de calidad y de tener una función activa en su transformación . Esto significa poner en marcha políticas públicas para garantizar la ocupación y el uso del espacio en una situación de equilibrio y desarrollo sostenible. El trabajo que se presenta, realizado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, incide en la consideración del paisaje cultural como expresión de esa interacción sociedad - medio natural y en la necesidad de situar al patrimonio cultural como soporte fundamental de esa relación. Concebido como guía del paisaje, atiende a los valores de un territorio de gran riqueza, la Ensenada de Bolonia (Cádiz), en el que observamos la presencia determinante del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, cuyo origen hay que buscarlo en la ciudad romana del mismo nombre. La guía del paisaje es un punto de encuentro de los habitantes, las administraciones públicas y la iniciativa privada para plantear la conservación y el uso de ese territorio en unas condiciones que lo identifiquen como paisaje cultural en su sentido más amplio. Es una prueba de nuestro deseo de mantenerlo en el tiempo en condiciones óptimas de calidad ambiental y social, y de que constituya una pieza fundamental de reconocimiento y valoración de ese espacio extenso y plural que es Andalucía. Rosario Torres Ruiz Consejera de Cultura de la Junta de Andalucía Presentación Institucional 01. Jorge Bonsor en la excavación de Baelo Claudia. Colección Bonsor. 02. Foro y la Basílica de Baelo Claudia. 03. Duna y pinar de Valdevaqueros. 04. Aerogeneradores en la campiña de Tarifa. 05. Facinas. 06. Carretera a Punta Paloma. 07. Zona de regadíos de La Janda. 08. Chanca de Zahara de los Atunes. 09. Frente fluvial del río Barbate en la bajamar. 10. Puerto de Barbate. 11. Puerto deportivo de Barbate. 01 02 GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:50 Página 8
15 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Introducción 25 22 23 24 22. Vista aérea de La Torre en 1990. Demarcación de Costas de Cádiz. 23. Vista aérea de la playa de Los Lances (I) en 1990. Demarcación de Costas de Cádiz. 24. Vista aérea de la playa de Los Lances (II) en 1990. Demarcación de Costas de Cádiz. 25. Vista aérea de la isla de Tarifa en 1990. Demarcación de Costas de Cádiz. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 15
16 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Introducción Es importante aclarar que el avance de este plan marco se planteaba como una propuesta que tenía dos planos fundamentales de trabajo: 1. Un diagnóstico lo más amplio posible sobre el eje territorial de Tarifa - Bolonia - Barbate, en el que se proponían alternativas de intervención implicando a los diversos actores, con la orientación que se resume en los apartados que siguen: >Realización de estudios y trabajos experimentales en el campo del patrimonio cultural. >Desarrollo de acciones sobre aspectos vinculados con la tutela: protección, conservación etc., estableciendo pautas contrastadas para la zona. >Generación de desarrollo sostenible en el área concreta de estudio y en el ámbito comarcal donde se ubica mediante la valoración del patrimonio cultural, el fomento del empleo, la implicación de la población y los sectores sociales y empresariales. >Transferencia de las acciones para que puedan ejecutarse por instancias diferentes en el plano regional y local. >Convergencia de los trabajos en un plan de gestión que se desarrollaría posteriormente. 2. A partir de este primer estudio se propondrían una serie de recomendaciones aplicables a los paisajes culturales, definición de herramientas de intervención, creación de pautas etc. que permitiesen llevar a cabo, en situaciones diversas, una gestión avanzada del patrimonio cultural, integrando al público, instituciones, recursos, territorio, etc. La idea de realizar un plan que pusiese el acento en la gestión tenía la voluntad de ordenar todo el proceso de acuerdo con los trabajos que se desarrollan actualmente a nivel internacional, ya que el patrimonio cultural se encuentra en una vertiente especial de relación con la sociedad, y esa necesidad lleva implícita una voluntad de gestionar los recursos culturales y los medios técnicos y humanos en contextos culturalmente complejos. Pero las circunstancias adecuadas para desarrollar un plan de este tipo deben establecerse con el tiempo necesario, y su definición final y aplicación quedar en manos de los entes locales con la colaboración de otras administraciones públicas. El IAPH decidió finalmente, dentro de esta orientación dirigida hacia la gestión innovadora, desarrollar un instrumento de tipo experimental, la guía del paisaje, que tiene correlatos de gran interés en el ámbito internacional y, mediante el concurso de todo tipo de iniciativas, formular las primeras orientaciones para consolidar el paisaje cultural de la Ensenada de 26 27 26. Vista de la Ensenada de Bolonia desde la Sierra de la Plata. 27. El Lentiscal. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 16
17 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Introducción 30 28 31 29 28. Punta Paloma. 29. La Sierra de la Plata desde el Conjunto Arqueológico. 30 y 31. Vista de las parcelaciones ganaderas desde la Sierra de la Plata. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 17
18 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Introducción 37 33 34 35 36 32 32. Repoblación forestal de pinares en Punta Paloma y Punta Camarinal. 33 a 35. Cercados ganaderos en la Ensenada de Bolonia. 36. Repoblación forestal de pinares en Punta Paloma y Punta Camarinal. 37. Explotación ganadera en la Ensenada de Bolonia. 38. Ensenada de Bolonia desde la Duna. 38 GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 18
19 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Introducción Bolonia como punto de partida de acciones a medio y largo plazo, que más adelante pueden verse integradas en un plan marco de todo el arco territorial del Estrecho -su ámbito lógico sería la Mancomunidad del Campo de Gibraltar-, necesitado de un pacto político de gran alcance por sus implicaciones en todos los campos. El documento que se presenta es expresivo de los trabajos desarrollados desde el año 2002, pero no es un compendio de los mismos sino una nueva herramienta de análisis e intervención en un territorio con altos valores culturales. Oportunidad de una guía del paisaje La guía del paisaje se plantea como un instrumento que permite conocer un lugar, definir las claves de su formación y desarrollo y determinar las pautas y acciones por las cuales es posible garantizar su sostenibilidad. Su formulación necesita de una interlocución importante con los diversos colectivos y entidades públicas o privadas que están implicadas en el territorio, ya que interesa que la guía del paisaje actúe como tal orientando las políticas paisajísticas en el futuro y eso no es posible hacerlo sin el concurso de los interesados. La guía no puede sustituir a la planificación urbanística que tiene rango legal, pero puede establecer planos de acuerdo y de consenso que permitan afianzar los valores de la Ensenada de Bolonia como paisaje cultural y servir al planeamiento vigente, y al que se programe para el futuro, para afianzar sus propuestas. La guía del paisaje aparece en una doble coyuntura. Por un lado hay que considerar la evolución del litoral andaluz, que está sufriendo una ocupación agresiva que proviene del fuerte desarrollo urbanístico apoyado en la segunda residencia y de la agricultura intensiva que busca implantaciones en una situación climática óptima. Por otro, la Ensenada de Bolonia tiene unas condiciones ambientales y de naturaleza verdaderamente excepcionales que se combinan con actividades apoyadas en la ganadería, la pesca artesanal, los servicios turísticos -fundamentalmen- te restauración y hospedaje- y el patrimonio con un protagonismo singular en el Conjunto Arqueológico. Respecto al primer aspecto del problema hay que considerar la peculiar situación de un país como España que ha incrementado su PIB 39 39. La Ensenada de Bolonia desde la Sierra de la Plata. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 19
20 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Introducción 40 46 43 41 44 47 48 42 45 GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 20
21 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Introducción 55 53 51 49 40 a 42. Eucaliptal en la Sierra de la Plata. 43. Pinar litoral en la Ensenada de Bolonia. 44 y 45. Pinar en Punta Camarinal. 46 a 48. Pinar en la loma de la Sierra de San Bartolomé. 49 a 55. Cercados ganaderos en la Ensenada de Bolonia. 50 52 54 GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 21
22 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Introducción gracias a dos factores: el incremento del consumo y el crecimiento del mercado inmobiliario. La especulación del suelo, la conversión de la peseta al euro con el afloramiento de capitales, la llegada de capital europeo al negocio inmobiliario, los altos beneficios del sector, la bajada de los tipos de interés que permite un fuerte endeudamiento de la unidad familiar para la adquisición de la vivienda a través de los préstamos hipotecarios y, finalmente, la confianza del inversor español en los bienes inmuebles frente al negocio industrial, han hecho crecer de forma espectacular los asentamientos urbanos especialmente en contextos turísticos o de consumo de sol y playa, en circunstancias que no se esperaban ver reproducidas. En una situación parecida se encuentran los paisajes hiperactivos relacionados con los cultivos intensivos de invernadero, ya que los procesos de ordenación, cuando los hay, están sometidos a menos control y contestación que los de suelo urbano y además se vinculan al uso del suelo para un sector productivo muy diferente al inmobiliario. La ocupación al 100% de algunos territorios para la instalación de invernaderos está fuera de toda lógica y supone el "triturado" del suelo sin considerar cualidades morfológicas del terreno, vegetación autóctona, patrimonio cultural -arqueológico y etnológico sobre todo-, accidentes geográficos etc. que ceden a la lógica interna de las instalaciones agrícolas. En estos desarrollos han tenido también un papel importante los poderes públicos al no establecer mecanismos de equilibrio de suelo a través de las leyes de ordenación del suelo y el territorio, al hacer entrar en el mercado libre los suelos de reserva para viviendas sociales o equipamientos para financiación de las arcas municipales, al aprobar crecimientos de suelo excesivas, al forzar el desarrollo urbanístico en condiciones dudosas llegando incluso a enfrentamientos de las diferentes competencias administrativas sobre el territorio. Este crecimiento, poco meditado, está colocando un activo de alto valor estratégico como el suelo en una situación crítica para el desarrollo futuro de los diferentes 58 56 57 56. Invernaderos. 57. Parque Natural Cabo de Gata, Níjar. Almería. 58. San José, Almería. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 22
23 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Introducción territorios de Andalucía y del Estado -el fenómeno no es privativo de Andalucía-, haciéndose más necesario que nunca un pacto de Estado que establezca otros patrones de comportamiento. Ciertamente coexiste con estas políticas deficitarias un planteamien- to alternativo a través de los parques naturales que prevén la conservación de extensas zonas de Andalucía con valor ambiental probado. Es necesario citar, por la cercanía al ámbito de este estudio, los parques del Estrecho, de Los Alcornocales y de Las Breñas. El problema que se presenta a medio plazo es el progresivo aislamiento de estas zonas, que quedan cercadas por crecimientos masivos de tipo inmobiliario o por los de la agricultura intensiva -caso del parque del Cabo de Gata en Almería-, en vez de tratar grandes escalones de ordenación que integren macroestructuras territoriales con procesos claramente sostenibles a largo plazo con independencia de la intensidad del instrumento de protección de cada parte, caso del Valle del Loira o la Bretaña en Francia. Esta reflexión plantea acentos especialmente atractivos para la zona de estudio, ya que existe una unidad comarcal cuya fuerza es pujante y tiene reconocimiento por parte del Estado que está representado en la zona con una delegación de Gobierno. El Campo de Gibraltar agrupa a siete municipios: Los Barrios, Castellar de la Frontera, San Roque, Tarifa, La Línea de la Concepción, Jimena de la Concepción y Algeciras con una extensión de más de 1.500 km2y un frente litoral excepcional. La interacción de sectores de amplio espectro como la energía eólica, la industria, la pesca, la agricultura, la ganadería, el turismo, el ocio, las instalaciones portuarias, las comunicaciones, etc., el contrapunto ofrecido por patrones ambientales de gran peso específico como los parques naturales del Estrecho y Las Breñas, la presencia de polígonos militares, la significación de un patrimonio cultural excepcional y, finalmente, una relación privilegiada con el continente africano, hacen del Campo de Gibraltar una comarca estratégica para el desarrollo de Andalucía. La zona debería contar, ya existen intentos de sesgo diferente, de un instrumento de acción de gran amplitud que considerase el papel de sus grandes estructuras territoriales, apreciando como valores indiscutibles aquellos espacios que tienen una protección necesaria desde el punto de vista ambiental o patrimonial que, lejos de ser estigmatizados, deben convertirse en referencia fundamental de este enclave que puede apoyar en ellos una gran parte de su atractivo. Claves de una necesidad La conservación de los inmuebles protegidos dentro de las ciudades no sólo afecta a estas piezas individualmente, sino que su suerte corre pareja a la de su entorno urbano: si este se degrada, el deterioro afectará finalmente al BIC incluido en él. No interesan solamente parques que mantengan una lucha importante por su integridad territorial y ambiental, sino que los espacios de mayor rango se sitúen en unas condiciones óptimas y no acaben ame- 59 59. Urbanizaciones de Atlanterra. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 23
24 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Introducción nazando a su esencia misma: contaminación de terrenos y acuíferos, incendios, desequilibrios en la fauna, abandono de la actividad humana que los sustenta, etc. Por esta razón son necesarias referencias territoriales que respondan a coordenadas sociopolíticas donde sea posible establecer acuerdos - marco con posibilidad de pervivir en un arco temporal muy amplio, con independencia de las alternancias del poder y las coyunturas de intereses particulares que, en un momento dado, pueden dar al traste con una evolución sostenible del espacio, como se ha producido de forma irreversible en la Marbella de la última década. Con independencia del marco territorial global del Campo de Gibraltar donde deberán incluirse los paisajes que lo componen en un mosaico bien estructurado, nos referiremos al enclave concreto que hemos elegido, la Ensenada de Bolonia, señalando algunos parámetros que sirven para anticipar aspectos importantes a resaltar en esta introducción. La ensenada se sitúa en el municipio de Tarifa, con un frente abierto al mar de gran relevancia y dos sierras que lo definen morfológicamente, y dispone de un Conjunto Arqueológico de gran extensión que tiene un peso determinante en la protección del entorno y en sus implicaciones patrimoniales que comparte con el Parque Natural del Estrecho, ya que buena parte de la ensenada está incluida en el perímetro del mismo. Estas coordenadas, en las que está claramente implicada la administración pública, se ven reforzadas por la presencia de los militares que han limitado las actuaciones y los desarrollos inmobiliarios en la zona. La actividad principal es la ganadería que determina una buena parte del paisaje por la presencia de pastos, cercados y reses, aún cuando se diga que es a "tiempo parcial" y su rentabilidad esté puesta en cuestión. El peso de otras actividades humanas y de la pesca artesanal, hoy en entredicho por las prohibiciones drásticas para su práctica en el entorno, se complementa con una actividad trasgresora en el terreno de la edificación, con construcciones aisladas que se levantan pese a las prohibiciones y vigilancia del parque y en menor medida del municipio. Pero también existen sectores emergentes como el turismo que pueden encontrar fórmulas de encuentro adecuadas con el lugar y posibilidades de cierto calado socioeconómico como la nueva almadraba de Bolonia que se sitúa con perspectivas de explotación mediante una concesión de diez años a una empresa coreana. Aunque se remite obviamente a esta guía del paisaje para conocer con detalle las coordenadas en las que se encuentra, se destaca que las condiciones, verdaderamente excepcionales, de 60 61 62 60. Parque Natural Cabo de Gata, Níjar. Almería. 61. Publicidad inmobiliaria en el Parque Natural Cabo de Gata, Níjar. Almería. 62. Parcelación ilegal en Rosa de Contreras. Sierra de la Plata, Tarifa. Cádiz. 63. Construcción junto al Aljibe Bermejo en Níjar. Almería. 64. Fábrica de cemento en Alcalá de Guadaira, Sevilla. 65. Colmatación urbanística en Torre Nueva. Granada. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 24
3. Fundamentos y metodología GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 31
32 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Fundamentos y metodología 11 Se concibe desde la perspectiva de un desarrollo sostenible basado en el equilibrio armónico entre las necesidades sociales, la economía y el medio ambiente (CONVENCIÓN, 2000). 22 En este caso se trata en su mayoría de una vinculación con la Guía a través de entrevistas realizadas a los diferentes representantes de asociaciones de vecinos, de colectivos diversos que se enumeran, personal foráneo, etc. Las opiniones de los mismos forman parte del diagnóstico y de las propuestas. 33 Las entrevistas se han hecho a agricultores jubilados ya que no hay, prácticamente, actividad agrícola en la actualidad. 44 Empresa de Gestión Medioambiental S.A. 55 Generalmente extranjeros que se han establecido en la zona. Objetivos Objetivo general >Establecer las pautas para la ordenación de usos y acciones dirigidas a la sostenibilidad del paisaje cultural de la Ensenada de Bolonia que sirvan de ayuda a los agentes, instituciones, responsables de las distintas políticas de intervención en el territorio de la ensenada y a la población del lugar11. Objetivos específicos >Integrar todas las visiones que afectan al patrimonio cultural: historia, antropología, arqueología, arquitectura, geografía, etc. y aplicar los criterios de conocimiento, conservación, intervención y comunicación propios de políticas integradas de planificación de los recursos culturales. >Aportar o sugerir proyectos e ideas innovadoras vinculadas a propuestas de actividad y creación contemporáneas. >Convertirse en un instrumento participado cuyas acciones deben desarrollarse en colaboración con las instituciones, agentes y usuarios implicados. >Conseguir una aceptación y compromiso de aplicación por parte de los ejecutivos regional y local y los diferentes colectivos, entendiendo primordial la mediación de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, organismo del que parte esta iniciativa, con un papel especial a desempeñar por parte de la Delegación en Cádiz de dicha Consejería. Objetivos que trascienden al espacio de la Ensenada de Bolonia >Proponer una metodología que pueda orientar otras intervenciones en paisajes culturales. >Colaborar en el establecimiento del paisaje cultural como una nueva referencia, respecto a las previstas en la legislación de Patrimonio Histórico Español (LEY 16/1985) y de Patrimonio Histórico Andaluz (LEY 1/1991), para la intervención en territorios con especial incidencia del patrimonio cultural. >Orientar los estudios relativos a los paisajes culturales en el planeamiento urbanístico de forma que se incluyan como una parte de las previsiones y estrategias, en la línea establecida por la Convención Europea del Paisaje (2000) y como instrumento de concertación de intereses de la población y usuarios. >Crear pautas para la formulación de proyectos de desarrollo local en Andalucía. Marco institucional. Los agentes En la realización de una guía del paisaje con vocación de orientar las políticas de mayor incidencia territorial deben intervenir un extenso número de agentes, desde el organismo promotor de la iniciativa hasta los representantes de la administración local, desde los organismos con competencia en la planificación y ordenación del territorio a sus visitantes y residentes. Siguiendo esta premisa inicial, en la realización de la Guía del Paisaje Cultural de la Ensenada de Bolonia se han integrado profesionales de diverso perfil y especialización, que han canalizado las propuestas, observaciones y recomendaciones de las diferentes instituciones y colectivos sociales que han 3. Fundamentos y metodología 70 71 70. Dibujos germinales . Dibujo de Antonio Sosa. 71. Taller de Dibujo en Baelo Claudia, dentro del "Programa Cultura 2000. Laboratorio del Paisaje". GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 32
33 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Fundamentos y metodología sido consultados durante la elaboración de este documento y son sus destinatarios finales. Los principales agentes que han participado en el proyecto o han sido entrevistados en relación con el mismo son: CCoonnsseejjeerrííaa ddee CCuullttuurraa,, pprroommoottoorraa ddee llaa iinniicciiaattiivvaa aa ttrraavvééss ddeell IIAAPPHH >Servicio de Protección del Patrimonio Histórico. Dirección General de Bienes Culturales >Delegación Provincial de Cultura de Cádiz >Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia. Delegación Provincial de Cultura de Cádiz >Consejería de Medio Ambiente >Oficina del Parque Natural del Estrecho AAddmmiinniissttrraacciióónn llooccaall >Ayuntamiento de Tarifa >Pedanía de El Lentiscal >Pedanía de Facinas >Mancomunidad de municipios del Campo de Gibraltar CCoolleeccttiivvooss yy aassoocciiaacciioonneess22 >Asociaciones de Vecinos: Bolonia Lentiscal, Betis - Betijuelo, Realillo >Pescadores: Almadraberos, Artesanales >Agricultores33 >Ganaderos >Comercio Empresarios: Restaurantes, Hoteles, Bares Personal: Camareros, Recepcionistas >Turismo: Empresarios, Personal >EGMASA44: Operarios >Parque Natural del Estrecho: Persona de vigilancia >Liderazgo informal: Maestros >Personal foráneo55 Proceso de trabajo. Equipo técnico y dinámica de grupo Desde el punto de vista metodológico, el trabajo realizado en el IAPH que conduce a la redacción de la Guía del Paisaje de la Ensenada de Bolonia es expresión de un proceso completo con resultados diversos. El proyecto se ha formulado de manera interdisciplinar con la presencia de profesionales, externos y del IAPH, de la historia del arte, la antropología, la arqueología, la arquitectura, la geografía, el urbanismo y la economía. También se han establecido convenios con el Departamento de Geografía de la Universidad de Sevilla y el Departamento de Antropología de la Universidad Pablo Olavide. Los trabajos sobre la zona de estudio, el eje territorial Barbate - Baelo Claudia- Tarifa, se desarrollaron de manera sectorial en cada uno de los campos citados, dando lugar a un trabajo de información cuya organización se encuadraba en el esquema que se detalla en la tabla 1. La información elaborada permitió definir el perfil final del trabajo en reuniones celebradas entre el equipo redactor y la Dirección y el Departamento de Planificación del IAPH. Se destacaron varios 73 72 72. Muchacha en el antiguo poblado pesquero de Bolonia. Colección Bonsor. 73. Infografía general de Baelo Claudia. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 33
34 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Fundamentos y metodología aspectos que conviene citar como una parte que ha sido determinante para el resultado final: >La necesidad de configurar no tanto un dispositivo de planificación física o medioambiental, sino un instrumento que recoja los valores antrópicos del territorio y que estos sirvan como un elemento básico de comprensión - acción sensible sobre este medio. >Apuntar una metodología que pueda conducir con el tiempo a una nueva categoría o figura jurídica del patrimonio cultural. Esta figura, ahora inexistente, se apoyaría en las directrices de la Convención Europea del Paisaje (2000), configurando una denominación como la de paisaje cultural que puede servir para orientar futuros trabajos de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, donde sea necesario actuar en contextos complejos en los que esté presente la interacción de la sociedad y el medio y exista una presencia significativa del patrimonio cultural. >Configurar la propuesta como proyecto patrimonial y basarse en las perspectivas de desarrollo sostenible de la zona de actuación, ofreciendo un adecuado conocimiento del lugar, una anticipación a los procesos de transformación y la indicación de proyectos que pudieran desarrollar los objetivos del trabajo. >Utilizar los recursos propios de una guía del paisaje cultural, que atienda las propuestas en un entorno de planificación y gestión compartido con la población, los agentes y las instituciones públicas. De acuerdo con esas indicaciones se acomete la redacción de la guía del paisaje de la Ensenada de Bolonia para concretar las acciones en un ámbito que reúne las características de paisaje 75 Area del paisaje (relación con el contexto) GGuuííaass ddeell ppaaiissaajjee >Formulación de criterios > Ordenación paisajística Area de conservación (relación con los objetos que se protegen) CCoonnsseerrvvaacciióónn iinntteeggrraaddaa >Protección >Conservación >Intervención >Relaciones espaciales e investigación Area de valorización (relación con la comunidad/público) PPuueessttaa eenn vvaalloorr >Talleres experimentales >Comunicación >Viabilidad Gestión del Paisaje Cultural Actuaciones dirigidas, en la perspectiva del desarrollo sostenible, al mantenimiento del paisaje con el fin de guiar y armonizar las transformaciones inducidas por la evolución social, económica y ambiental (art. 1 de la Convención Europea del Paisaje 2000) Ámbito Territorial Tabla 1 75. Integrantes del equipo redactor de la Guía del Paisaje en la biblioteca de Facinas. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 34
35 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Fundamentos y metodología cultural y al mismo tiempo permite definir las acciones con un grado suficiente de detalle. A partir de ese momento el trabajo se configura como una propuesta conjunta del equipo para evitar la disgregación propia de los estudios sectoriales. Las diversas colaboraciones quedan integradas en un documento único que no exige una segmentación por especialidades. La información gráfica, planimetría, dibujos, esquemas, fotografías e imágenes de archivo se integran de un modo activo con el texto, participando los diversos colaboradores en la elaboración de esa información. El equipo ha trabajado en las disciplinas que se han descrito anteriormente con una perspectiva amplia que ha permitido expresar distintas visiones de los problemas y formas de abordar el análisis y diagnóstico del territorio. El intercambio de información se ha producido en tres niveles diferentes: >Trabajo en equipo sectorial por disciplinas o ámbitos de estudio. >Sesiones de debate entre colaboradores de diversas áreas con el director técnico del proyecto en campos de interés común, para orientar los trabajos (dos o tres reuniones al mes respondiendo a las demandas del equipo) >Reuniones generales (aproximadamente una cada tres meses) para la presentación y debate de resultados de las diferentes etapas. En algunos momentos el sistema de estudio del territorio que se ha planteado ha sido, probablemente, demasiado abierto, por la dificultad de definir desde el principio el instrumento con el que atender a la problemática del paisaje sin perder de vista una orientación sustentada en el patrimonio cultural y apoyada en la participación de la población y los agentes. Pero ha sido enriquecedor a la hora de estimular la capacidad creativa e indagadora de las personas integrantes del equipo, que han ido acotando progresivamente las direcciones en las que podía moverse el trabajo y han participado plenamente en la decisión de abordar la redacción de un documento configurado como una guía del paisaje, en sintonía con otros trabajos que se están llevando a cabo en Europa y América, en el que se produjese un entrelazado de las diferentes visiones del espacio y un acercamiento a los colectivos sociales, sin distinguir en el discurso a las especialidades que han concurrido en su redacción. Criterios y conceptos básicos Los estudios de carácter territorial, y entre ellos los de paisaje, se han desarrollado a partir de dos posicionamientos claros y divergentes: desde un punto de vista sistémico, cuantitativo y ecológico, o desde un punto de vista cognitivo, cualitativo y fenomenológico. Entre estas perspectivas teóricas existen otras que han integrado aspectos característicos de ambas, dando a unos preeminencia sobre otros. Es el caso de la perspectiva adoptada por la Convención Europea del Paisaje (2000), que integra las características territoriales (medioambientales, históricas, formales,…) pasadas por el filtro de lo percibido por la población (las instituciones, los visitantes y residentes, los artistas y viajeros, …) desde un punto de vista individual o colectivo. Esta conjunción de puntos de vista permite rea- 76 76. Vista de la Costa desde Zahara hasta Punta Torre Nueva. 1932. Real Biblioteca del Observatorio Astronómico de San Fernando. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 35
36 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Fundamentos y metodología lizar estudios de paisaje sin prescindir necesariamente de las aportaciones provenientes de ambas aproximaciones teóricas. En esta Guía se ha intentado también conjugar ambas visiones aunque la escala de trabajo, los objetivos planteados y la propia conformación del equipo técnico haya llevado a incidir en mayor medida en algunos aspectos frentes a otros como se expondrá más adelante. La diferencia de perspectiva de esta Guía con respecto a otros estudios de paisaje es, pues, su concepción como producto cultural, de manera que se concede una mayor importancia a la influencia que el legado histórico, las tradiciones, los oficios, el aprovechamiento de los recursos naturales, etc., tiene en la configuración del paisaje como se presenta y representa en la actualidad. Esta afirmación, que es una de las piedras angulares de este trabajo, debe sin embargo matizarse. La intervención humana tiene influencia en la conformación de los paisajes del planeta en mayor o menor medida y, partiendo de esta base, todo paisaje es producto no sólo de factores ambientales sino también de factores culturales y, por esta razón, todo paisaje es un paisaje cultural. Sin embargo, no todo paisaje cultural es patrimonial. En la sociedad actual, el patrimonio se asocia a elementos a los que se supone un determinado valor (técnico, artístico, científico, histórico, estético,…) que suele ser insustituible. La creencia de que un bien único o escaso debe ser legado a las generaciones venideras para su disfrute hace que se impliquen diferentes agentes en su protección, conservación, restauración, mantenimiento, investigación, etc. Esa consideración de "patrimonial" de un paisaje cultural puede derivarse de una o varias características diversas, entre las que destacan: 76 76. Vista del Conjunto Arqueológico desde la playa. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 36
37 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Fundamentos y metodología >Áreas territoriales en las que los usos y aprovechamientos de los recursos han sido históricamente sostenibles dando lugar a paisajes representativos de dichas actividades. >Áreas urbanas de singular relevancia constructiva desde el punto de vista edificatorio o urbanístico. >Áreas territoriales en las que la presencia de determinados bienes patrimoniales adquieren especial importancia ya sea por su densidad, su singularidad, o una combinación de ambos aspectos. >Áreas territoriales en las que la conjunción de características medioambientales y culturales ofrece escenarios de singular disfrute estético. Sugerir estrategias que ordenen las actuaciones con incidencia territorial en estas áreas debe ser una prioridad para las instituciones con competencias en la planificación del territorio, con el objetivo de que el deseado desarrollo sostenible no sea una rémora sino una apuesta fundamental para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos. En la Ensenada de Bolonia la conjunción de una elevada densidad de sitios arqueológicos, la singularidad de un gran número de ellos, especialmente la ciudad romana de Baelo Claudia, y las características medioambientales del espacio, producto de unos usos históricamente poco agresivos, la configuran como un paisaje cultural que debe ser protegido, un Paisaje de Interés Cultural. Definición del marco territorial Establecer delimitaciones territoriales que marcan diferencias a uno y otro lado de una línea inexistente en la realidad es siempre un proceso complejo y con importantes implicaciones. Sin embargo, el trazado de discontinuidades territoriales es ineludible desde el momen- to en que se requiere una representación cartográfica de determinadas áreas en función de los aspectos que le son característicos y que las distinguen de su entorno, aunque en los bordes las diferencias entre unas y otras no sean casi nunca nítidas. En el caso de la Ensenada de Bolonia varios son los criterios que han confluido para su delimitación. La densidad de sitios arqueológicos documentados, las características topográficas y la propia peculiaridad de la zona como cuenca visual cerrada, son las más importantes. Esta delimitación general es producto de la necesidad de determinar el ámbito de actuación de un proyecto, pero debe ser flexible cuando se trate de realizar algunos diagnósticos o propuestas de intervención. Contextualizar la zona ha sido especialmente necesario en las siguientes materias: >Contexto geográfico (físico y administrativo). La Ensenada de Bolonia no es una entidad aislada y comparte muchas de las 77 78 77. Construcción vernácula en Betis 78. Maqueta en plastilina de la Ensenada de Bolonia realizada por los escolares del Colegio Público de El Lentiscal. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 37
38 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Fundamentos y metodología características de un territorio más amplio, influenciado por factores que actúan a escalas más pequeñas, como el municipio de Tarifa, la comarca del Campo de Gibraltar o el litoral atlántico del Estrecho. >Contexto histórico. Para integrar la ensenada en otros territorios históricos de gran relevancia en el conocimiento de la dinámica histórica del paisaje. Sirva como ejemplo el propio territorio histórico dependiente de la ciudad romana de Baelo Claudia ( territorium baelonensis ), que trascendía los límites de la ensenada y que es fundamental para conocer la propia ciudad, a sus habitantes y la evolución de su entorno, o el ámbito del Estrecho como punto de contacto entre diferentes continentes y culturas. >Integración en otras zonificaciones. La Ensenada de Bolonia se integra en la delimitación del Parque Natural del Estrecho de Gibraltar y, por lo tanto, su planificación territorial queda sujeta a lo establecido en su plan de ordenación de los recursos naturales. Sus directrices y normativa, aunque afectan a un área más amplia, integra a la ensenada en una unidad de actuación de mayor extensión en materia de Medio Ambiente e influye decisivamente en los proyectos y líneas de actuación propuestas. Así pues, una delimitación fundamentada del área de estudio, deberá ir ineludiblemente acompañada de una amplia situación en un determinado contexto, ya que las delimitaciones se establecen por un conjunto de características en función de los propósitos de cada proyecto, pero no son válidas para explicar todas sus peculiaridades. El espacio elegido para la realización de la presente Guía de Paisaje , la Ensenada de Bolonia, no agota las posibilidad de aplicación metodológica de la misma. El devenir histórico de esta zona hay que insertarlo en las dinámicas socioeconómicas del ámbito territorial al que pertenece, de ahí que presente rasgos comunes a otras zonas del territorio andaluz. Se trata pues de observar cómo se plasman paisajísticamente estas dinámicas insertas en procesos más generales y las especificidades concretas del área. Será la confluencia de ambas dinámicas -las específicas dentro del marco general- y su plasmación en el paisaje lo que aquí interesa. El análisis de las dinámicas paisajísticas de un lugar debe considerarse en el contexto y perspectiva adecuados, para responder a una realidad concreta sin caer en el riesgo de convertir en objeto sin más el propio paisaje. Diagnóstico y valoración de los factores que conforman el paisaje cultural El medio físico Como ya se ha apuntado anteriormente, en los capítulos dedicados a presentar las características físicas del territorio objeto 79 79. Aerogeneradores en la N-340. Dibujo de Pedro Salmerón. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 38
39 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Fundamentos y metodología de estudio se ha incidido sobre todo en el contexto del espacio, tanto desde un punto de vista físico como administrativo. Desde el punto de vista físico no se ha realizado un análisis detallado del medio biótico aunque es indiscutible su importancia en la configuración del paisaje de la ensenada. Esta decisión es producto de dos planteamientos de base: por una parte, documentos como el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural del Estrecho tratan en profundidad este aspecto en sus diagnósticos territoriales y, por otra, se plantea la necesidad de enfocar el análisis territorial incidiendo en aspectos escasamente tratados en dichos documentos, fundamentalmente las actividades humanas desde una perspectiva diacrónica y su percepción contemporánea. Esta es una elección no necesariamente aplicable a otros territorios, en los que la componente medioambiental debería quizás cobrar un peso mayor junto con algunos otros aspectos escasamente tratados en este trabajo como la evolución histórica del paisaje físico y percibido. Es una de las cuestiones en las que se deberá ahondar en el futuro ya que de las dinámicas pasadas se pueden inferir dinámicas futuras. El paisaje también tiene historia y sin conocerla se escapará su correcta y completa comprensión actual. Las actividades humanas La materialización en el territorio de las actividades humanas a través de transformaciones que se evidencian en el paisaje es uno de los factores de mayor influencia en su configuración y lo que ha convertido a los paisajes naturales en paisajes culturales. Por lo tanto, la determinación de dichas actividades para analizar un paisaje cultural es otra de las bases metodológicas iniciales de cualquier proyecto paisajístico. En la Ensenada de Bolonia las actividades (o acciones según la Convención Europea del Paisaje ) se han agrupado en torno a cinco apartados que las relacionan con el mar, la tierra, el comercio, la defensa y el culto y la muerte. El estudio de la incidencia que han tenido en el territorio se realiza de forma diacrónica, señalando aquellos elementos más representativos de cada una de ellas que han sido heredados por el paisaje actual. De este modo, los bienes patrimoniales quedan integrados no sólo en su contexto espacial, sino también temporal y, sobre todo, cultural. Los restos de una pileta de salazón de pescado en una villa rústica romana, cobran sentido en el contexto de la explotación que durante siglos se ha hecho de los recursos marinos en una zona especialmente rica en túnidos; el búnker de Camarinal es un elemento más de un complejo sistema defensivo que se implantado en la costa tarifeña por su ubicación estratégica en el Estrecho, etc. Los bienes patrimoniales individuales adquieren así una consideración que trasciende su propio valor como elemento aislado: son la memoria de la presencia del ser humano y de su comple- ja dialéctica con el medio y con otros seres humanos, desarrollando actividades que en algunos casos han pervivido a lo largo de los siglos, y en otros, se han extinguido. En cualquier caso, su huella en el territorio es memoria y contemporaneidad y su conocimiento permitirá una rentabilización social en términos científicos, lúdicos, estéticos, etc. La descripción formal del espacio En la percepción de la calidad de un determinado paisaje, las características de los sistemas de asentamiento, la articulación del espacio interior y su relación con el exterior a través de la red viaria, las particularidades de las construcciones, sistemas de saneamiento, etc., son aspectos relevantes y advertidos de forma inmediata. En esta Guía la descripción formal del espacio cede también terreno (como en el ya citado caso de la caracterización física y 80 80. Prospección subacuática. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 39
40 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Fundamentos y metodología medio ambiental) en favor de una mayor presencia de aspectos relacionados con los recursos culturales, escasamente tratados en otros documentos de planificación territorial. Ante posibles intervenciones con incidencia paisajística que pudieran alterar la estructura y articulación del territorio, habría que realizar un análisis más profundo de su génesis para que las posibles propuestas se adecuen también a criterios culturales, recuperando vías en desuso o trazados y asentamientos tradicionales en la medida de lo posible. Por otra parte, los recursos culturales entendidos como la totalidad de las manifestaciones culturales que se conservan desde el pasado hasta el presente, han sido identificados, clasificados y cartografiados. El principal objetivo es el conocimiento de su potencial como dinamizador de la zona, tanto en razón de su funcionalidad o localización, como por las características de su estado de conservación. Las percepciones Las características de los paisajes son percibidas de muy distintas formas, y es precisamente el estudio de las percepciones lo que puede ayudar a diseñar estrategias de actuación de acuerdo con las expectativas y demandas de los "usuarios" del territorio. El importante peso específico que adquiere el análisis de las percepciones en esta Guía deriva de los siguientes planteamientos: >No ha estado presente en otros documentos técnicos relacionados con la ordenación del territorio. >Muchas de estas percepciones derivan o son producto de usos y costumbres tradicionales que pueden considerarse "patrimoniales" en sí mismas. >Cualquier propuesta de actuación a esta escala de detalle, implica la influencia más o menos acusada en el desenvolvimiento de las actividades cotidianas de la población. Así pues, su participación en la toma de decisiones es una de las condiciones básicas para su éxito. Pero no sólo se ha abordado el estudio de la percepción de los residentes en la Ensenada de Bolonia, sino que también se ha encuestado a los visitantes al Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, se ha rastreado su imagen en la pintura, la literatura o el cine, y se ha realizado un ensayo hacia el análisis de las percepciones no visuales, la de los sonidos, los olores,… Son, en resumen, las distintas miradas del paisaje, y aportan un elemento más de conocimiento del sistema de relaciones que opera en el territorio. Síntesis y proyectos Un análisis paisajístico que pretenda convertirse en una guía para encauzar las intervenciones en el territorio conservando sus valores, no debe circunscribirse a la elaboración de un diagnóstico detallado, sino que tiene que descender al planteamien- to de líneas de proyectos. 81 82 81. Elementos dispersos. Rampa de embarque para el ganado. 82. Esquema del monte bajo de la ensenada. Dibujo de Pedro Salmerón. 83. Evolución de los arenales de la Ensenada de Bolonia 84. Muchacha en el antiguo poblado pesquero de Bolonia. Colección Bonsor. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 40
47 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 86 86. Localización de los parques eólicos. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:51 Página 47
48 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje mente; por "franja costera" se entiende la línea de costa y su entorno inmediato, incluyendo los usos, funciones y formas de vida que están directamente vinculados al mar en sus diferentes vertientes: pesca, defensa, turismo u otros. Teniendo en cuenta estas observaciones se establecen las siguientes referencias geográficas: Las Sierras del Estrecho Desde un punto de vista estrictamente litológico, el armazón de las Sierras del Estrecho está formado por la denominada Unidad del Aljibe (IBARRA BENLLOCH, 1993), que también incluye el Parque Natural de Los Alcornocales. Esta unidad se vio afectada por una serie de movimientos, que originaron el desplazamiento de las series sedimentarias hasta configurar la actual disposición de sierras perpendiculares a la línea de costa, formadas sobre todo por areniscas, calcarenitas y calizas. A semejanza del resto del litoral atlántico del Estrecho, se encuentran varias cuencas visuales abiertas al mar pero con una particularidad, dos de ellas -Ensenada de Bolonia y valle del río Jaraestán cerradas, generando compartimentos estancos a los que se accede mediante puertos o estrechos 87 87. El litoral atlántico del Estrecho: las Sierras del Estrecho. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 48
49 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 66El topónimo campiña de Tarifa está arraigado en la sociedad local. En el texto designa la unidad compuesta por la vega del río Almodóvar más las colinas que se extienden hacia la costa. pasos litorales. Ambos están separados por la pequeña cuenca del río Valle, corredor que hace posible la penetración desde Tarifa hacia el resto de unidades geográficas. Las condiciones de cada estrato de estos terrenos explica los diferentes tipos de suelos que tapizan esta unidad. Las laderas medias y altas de las sierras encuadradas en la unidad del Aljibe acogen suelos pedregosos, caracterizados por un color pardo - grisáceo o pardo y aptos para el uso forestal; mientras que en las laderas, piedemontes y vegas, los suelos están cubiertos en menor grado de piedras o carecen de las mismas, lo que los hace aptos para el aprovechamiento agrícola y ganadero (IBARRA BENLLOCH, 1993:157 y ss.). Esta dualidad se manifiesta con las laderas de las sierras ocupadas por masas arbóreas y los piedemontes y colinas con un predominio de la agricultura y la ganadería, con situaciones características de compatibilidad de las quercíneas con las huertas, los cultivos de cereal y los pastizales. A este panorama se suman los matices aportados por la pequeña vega aluvial del río Jara y la presencia reciente de aerogeneradores en algunas cumbres y laderas. La estructura de la propiedad introduce una visión superpuesta a la anterior con pequeñas propiedades en piedemontes y colinas y de mayor escala en los montes públicos. La media ladera bajo el plano de las masas arbóreas es el emplazamiento que ha escogido el poblamiento disperso propio de esta unidad geográfica, buscando al mismo tiempo la cercanía a los acuíferos. La campiña de Tarifa La erosión fluvial ha sido el principal agente de modelado de la fisiografía de la campiña de Tarifa66generando los barrancos entre colinas y vegas. Cuando se adentra en la vega del río Almodóvar, desde Facinas, se ensancha el campo visual y la mirada se encuentra, por una parte, con un telón continuo de pequeñas sierras y, por otro, con una imagen que recuerda vivamente la campiña sevillana. Este recorrido visual permite identificar la estructura de esta unidad geográfica formada por los piedemontes de las sierras que la rodean, las vegas y las colinas; relieve dominante entre Tahivilla y la costa. Tras el proceso de colonización y regadío de la vega del río Almodóvar y las reestructuraciones de la propiedad de la tierra ocurridas durante el siglo XX, este 88 88. El litoral atlántico del Estrecho: la campiña de Tarifa. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 49
espacio acoge en la actualidad una variedad importante de aprovechamientos agrarios. La variedad paisajística no procede sólo de la diversidad de aprovechamientos. Es también fácilmente observable un marcado contraste entre el entorno de Tahivilla, de traza regular y geométrica, y el de La Zarzuela y El Almarchal, mucho más irregular. Este mismo contraste es el que transmiten los asentamientos mencionados; el primero es expresión de las pautas urbanísticas de un poblado de colonización, los segundos son agrupaciones de viviendas en las que no se ha seguido ninguna pauta de crecimiento planificado. El entorno de Barbate Desde el punto de vista estructural el entorno de Barbate se distinguiría por la Sierra del Retín, las colinas que la siguen, las marismas del río Barbate y el acantilado de Las Breñas, con importantes diferencias en su naturaleza geológica. Sin embargo, al recorrer la ensenada de Barbate se tiene la impresión de estar en un espacio coherente y a su vez original en el contex- to del litoral atlántico del Estrecho, en el que alternan tramos de gran amplitud visual, a la altura de las marismas, justo antes de llegar a Barbate, y tramos de campo visual cerrado, perceptible cuando se recorre el pinar. 50 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 89 89. El litoral atlántico del Estrecho: el entorno de Barbate. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 50
51 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje El único asentamiento que se divisa es Barbate, entre la desembocadura del río de su mismo nombre y el pinar de Las Breñas. Caños de Meca, Zahara de los Atunes y alguna instalación militar, en la franja costera, son los otros núcleos habitados del entorno. En realidad, la combinación entre una marisma y un acantilado castigado por un manto dunar no es la mejor combinación para el desarrollo de asentamientos. Barbate sólo se explica, como es sabido, por el auge de la explotación pesquera, con la importante industria conservera que se desarrolló y determinó una profunda relación con la población. La antigua laguna de La Janda Desecada en los años 50, su actual orientación es arrocera, con una importante presencia de la infraestructura hidráulica propias de este cultivo de regadío. Su uniformidad y su acentuado contraste visual con el entorno inmediato la convierten en un hito paisajístico de gran potencia. La importancia y diversidad de la presencia pública La ocupación discontinua de la franja costera ha facilitado la preservación de una gran diversidad de comunidades biológicas marinas. Es justo este hecho, aparentemente secundario, el que ha desencadenado las decisiones de las administraciones públicas con incidencia territorial más importantes del último cuarto de siglo, decisiones que contribuyen a consolidar la organización geográfica de esta franja costera y que se han materializado en la creación del Parque Natural de Las Breñas y Marismas del Barbate y del Parque Natural del Estrecho. Una determinada política pública, la de espacios naturales protegidos, enraizada en tendencias culturales contemporáneas, en un cuerpo de doctrina y en estructuras administrativas consolidadas, es actualmente el agente más relevante para entender la situación actual y proyección futura de esta franja costera, contribuyendo a consolidar la actual organización espacial de algunas unidades geográficas: >El Parque Natural del Estrecho afecta a la Ensenada de Bolonia, sobre la que recaen diversos niveles de protección. >El Parque Natural de Las Breñas afecta al entorno de Barbate y apuntala, junto a la finca que ocupa la Sierra del Retín, su peculiar organización geográfica. >El Parque Natural de Los Alcornocales 90 91 90. Barbate desde el puente de Zahara. 91. Canal de la Janda. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 51
52 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje Otro aspecto que vincula la intervención pública con este espacio se relaciona con elementos de gran significación del patrimonio cultural, vinculados concretamente a registros arqueológicos con una amplia repercusión material y espacial: >El Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia tiene una implantación territorial que se materializa a través de los importantes restos de la antigua ciudad romana, de su zona portuaria y la factoría de salazones. La calidad espacial y sensorial de estas ruinas, que engarza con la tradición occidental de conservación del pasado greco-romano y su relación con entornos de gran interés, se amplifica gracias a las canteras, y los restos de murallas, acueductos y calzadas aún por descubrir de forma completa. >La variedad y cantidad de yacimientos arqueológicos de la ensenada, que se amplía a un vasto dominio relacionado con aquélla, supone la constatación de la ocupación humana de este enclave y sobre todo la posibilidad de enlazar la memoria del lugar a través del tiempo y el espacio para relacionarlo con el presente, para proyectarlo a otras generaciones. >La formulación de instrumentos de protección específicos como la incoación de BIC -zona arqueológica de Baelo Claudia-, con un amplio límite que afecta a la franja costera y los perfiles 92 92. El litoral atlántico del Estrecho: la antigua laguna de la Janda. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 52
53 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 93 93. Los espacios naturales protegidos. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 53
54 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje subacuáticos, y las declaraciones de una parte de los yacimientos arqueológicos. La formalización del enclave de Baelo Claudia como institución del patrimonio -Conjunto Arqueológico-, considerada al mismo tiempo como museo según la definición del ICOM, y las disposiciones de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, es un factor más de la protección de este enclave que refuerza la visión anticipadora de las administraciones públicas respecto a la cualidad del lugar. Este espacio ha estado tradicionalmente vinculado a la defensa y vigilancia dejando como testimonio construcciones de interés relacionadas con este tipo de usos, que se implantan en casi todas las épocas, pero especialmente a partir de la conquista de Tarifa en el siglo XIII, o más recientemente, con la edificación de los búnkers en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, y la disposición de estructuras defensivas que dependen del mando de Artillería de Costa del Estrecho (MACTAE), que, instaladas durante el franquismo, se prolongan hasta el momento actual como presencia, en algunos casos simbólica, en un espacio al que se le otorga un importante valor estratégico. En el caso de la Ensenada de Bolonia, las dependencias pertenecen al Grupo de artillería de Costa II/4, con tres baterías de artillería, que se distribuyen en tres destacamentos: Punta Camarinal, Paloma Alta y Paloma Baja. En cuanto a la propiedad de los terrenos, las dos plataformas que flanquean la Ensenada de Bolonia están ocupadas en su casi totalidad por la finca Dunas de Tarifa, propiedad del Ministerio de Defensa. Más al Norte, la Sierra del Retín, antiguo monte público del municipio de Barbate, también es propiedad de dicho Ministerio, desde su compra en 1982. Esta finca constituye un caso peculiar dentro de la trama de usos e instalaciones militares de la orilla Norte del Estrecho; en lugar de emplazamiento para baterías de artillería, es escenario de maniobras de desembarco de la Armada Española y de la OTAN. La localización de las instalaciones militares y sus condiciones de reserva no son sólo un factor clave en la discontinuidad de los asentamientos, sino también de las comunicaciones terrestres en esta franja costera. Estos glacis militares son una expectativa importante para la sostenibilidad de esta zona del litoral del Estrecho cuyo carácter de suelo público debería alentar procesos de valoración de este territorio de cualidades excepcionales. Por último, no puede obviarse que estas instalaciones han tenido una importante incidencia paisajística y han contribuido a formar el carácter visual de este espacio a través de las repoblaciones de pinar en la segunda mitad del siglo XX, cuyo objetivo era la fijación de los mantos dunares. El tapiz verde sobre el acantilado de Camarinal, enmarcando a su vez el lienzo de la Duna de Bolonia, es una de las imágenes con mayor capacidad de atracción de este litoral. No hay que perder de vista tendencias futuras de cambio territorial e incluso transformaciones relevantes de la organización geográfica. Estos vendrán definidos por dos hechos fundamentales, el modelo territorial que defina el nuevo Plan General de Tarifa, especialmente en relación con los asentamientos de la franja litoral de este municipio, y las repercusiones que, a medio y largo plazo, tenga la construcción del enlace fijo entre Europa y África. Con toda probabilidad esta época tiene como reto la aceptación de innovaciones importantes en arcos territoriales significativos como el de la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar; una de ellas consiste en el equilibrio del desarrollo con la conservación de las cualidades intrínsecas de los espacios que la forman. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 54
55 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 94 94. Entidades arqueológicas' de la Ensenada de Bolonia y área de incoacción del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 55
56 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 95 95. Incoación de la Zona Arqueológica de Baelo Claudia y B.I.C. declarados en la Ensenada de Bolonia. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 56
zona y cuyas repercusiones, fueron las mejoras infraestructurales que ayudaron a consolidar el puerto de Algeciras y a incentivar la actividad industrial. En la actualidad existe un plan territorial de desarrollo comarcal aunque no se puede decir que constituya de forma clara un instrumento de planificación integral. El municipio de Tarifa y el Campo de Gibraltar La Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar se constituyó el 1 de febrero de 1985 y en el preámbulo de sus estatutos afirma que debía ser considerada como una de las comarcas más consolidadas y definidas de Andalucía y de España y que sus antecedentes históricos, características geográficas, culturales y, lo que quizás sea más importante, la aceptación de esta realidad por sus habitantes, es algo que no se discute desde ninguna posición ideológica. En dichos estatutos se señalaron los fines de la Mancomunidad, enumerando una serie de aspectos a desarrollar y planteando como principio promover, dinamizar y racionalizar el desarrollo integral de la comarca y conjugar y coordinar medios y esfuerzos materiales y humanos [para] cumplir fines de interés para todos. El Campo de Gibraltar no puede considerarse una mera entidad supramunicipal orientada a la prestación de servicios. En muchos aspectos las administraciones central y autonómica operan en ella como si se tratara de una provincia diferenciada; Algeciras, verdadera capital de este territorio, cuenta con representación del gobierno central, subdelegación de la administración autonómica, sección de la Audiencia Provincial y gobierno militar. Esta capitalidad se refuerza con la presencia de importantes equipamientos sanitarios, como el hospital Punta de Europa, que atiende a Tarifa y Los Barrios. A esto hay que añadir la importancia y diversidad de los servicios que presta la Mancomunidad de Municipios: junto a los que son característicos de este tipo de entidades (residuos sólidos urbanos, abastecimiento y saneamiento de aguas), dispone de otros departamentos y servicios, tales como la Sociedad de Desarrollo del Campo de Gibraltar, el Instituto de Estudios Campogibraltareños o la Escuela Universitaria de Estudios Jurídicos y Económicos (ésta última fruto de un convenio con la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía). Desde el propio municipio de Tarifa se expresa abiertamente su pertenencia a la comarca tal y como se puede apreciar en la redacción del propio Plan General de Ordenación Urbana vigente (1995), en cuyo capítulo 3 Tarifa en el contexto del Campo de Gibraltar se vincula al municipio como un todo junto con su comarca (historia, infraestructuras, equipamientos y recursos). Se trata por tanto de una comarca histórica con un sentido unitario relevante, con unos municipios que quieren avanzar conjuntamente hacia la creación de unas fuertes estructuras comarcales, independientes de las del resto de la provincia. Una característica importante del Campo de Gibraltar es el peso de los espacios protegidos en su territorio, cercanos al 70% del total de su superficie, en la que se incluyen el Parque Natural de los Alcornocales, el Parque Natural del Estrecho, de reciente creación, el Paraje de los Lances, la Ensenada de Valdevaqueros, el Estuario Río Guadairo, las Marismas del Río Palomares y la Duna de Bolonia declarada Monumento Natural. La suma de sus características paisajísticas y medioambientales y su bondadoso clima (únicamente mermado por los fuertes vientos de levante), proporcionan un medio de alta calidad ambiental, favorable para el desarrollo agrícola intensivo y para el uso residencial turístico e industrial. La población del Campo de Gibraltar77asciende a 237.457 habitantes88, de los cuales el 70% se concentra en los municipios de 63 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 77Algunos datos recogidos sobre la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar han sido recopilados del Informe Socioeconómico del Campo de Gibraltar (2003). 88Datos correspondientes a enero de 2002. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 63
Algeciras y La Línea. El resto de los municipios tiene escaso peso demográfico (ver tabla 2). Se observa una clara contraposición entre el importante volumen demográfico de la Bahía de Algeciras (La Línea de la Concepción, San Roque, Algeciras y Los Barrios), que puede considerarse como una auténtica aglomeración urbana, y el resto del Campo de Gibraltar, incluida Tarifa, con escasa densidad de población, un peso notable del poblamiento disperso y una tendencia a la formación de nuevos núcleos en el litoral. Tarifa tiene una extensión amplia dentro de la comarca, 418 Km2, que representa el 27,32% del suelo, sin embargo el número de habitantes que la forman supone tan solo el 6,76%, estando sólo por debajo los núcleos del interior Castellar y Jimena. La densidad es de 38,42 habitantes/Km2 cifra muy inferior a la media comarcal, provincial y de la comunidad. La población del municipio de Tarifa se encuentra dispersa por todo el término en diecinueve núcleos. Sin embargo el 75% de la misma se concentra en la cabecera municipal, seguida muy por detrás, por Facinas (7,7%), en el interior y El Lentiscal (3,1%), en la costa (ver tabla 3). 64 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje Municipio Los Barrios Castellar de la Frontera San Roque Tarifa La Línea de la Concepción Jimena de la Concepción Algeciras TToottaall Poblacion 17.915 2.642 23.981 16.058 60.951 9.200 106.710 223377..445577 % 7.54 1.11 10.10 6.76 25.67 3.87 44.94 % 21.64 11.69 9.56 27.32 1.63 22.59 5.56 S(Km2) 331.02 178.84 146.24 418.00 25.00 345.66 85.10 11..552299..8866 DENSIDAD (hab/Km2) 54.12 14.77 163.98 38.42 2.438.04 26.62 1253.94 115555..2211 Tabla 2. Densidad de población en la Mancomunidad de municipios del Campo de Gibraltar. FFuueennttee::Consorcio UTEDET CAMPO DE GIBRALTAR y Elaboración Propia. Tabla 3. Núcleos de población del municipio de Tarifa Entidades Tarifa Bujeo (el) Cacheruelas (las) Cañada de la Jara Costa (la) Herrumbrosa (la) Pedro Valiente Peña (la) Zorrillos (los) Facinas Betis Casa del Porro Chaparral (el) Piñas (las) Pulido (el) Tahivilla Zarzuela (la) Lentiscal (el) Almarchal (el) TToottaall Habitantes 12.721 302 88 209 70 89 103 221 16 1.317 161 38 136 23 40 488 244 530 189 1166..998855 FFuueennttee::Padrón de habitantes. Datos Febrero 2004. Ayuntamiento de Tarifa GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 64
65 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 105 105. Entidades de población en la Ensenada de Bolonia. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 65
66 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje En cuanto a la evolución demográfica, si bien se asiste a un crecimiento sostenido desde los años 60, es muy desigual según los municipios. Algeciras, San Roque y Los Barrios han tenido, desde entonces, una evolución positiva, y el resto negativa, si bien entre 1991 y 2001 se ha producido en Tarifa un incremen- to relativo del 7.98%. La población registrada oficialmente en la Ensenada de Bolonia, según datos del Padrón Municipal a febrero de 2004, ascendía a 730 habitantes. Sin embargo, se estima que el número real es superior a esta cifra debiendo añadirse al menos la población que reside habitualmente en el lugar conocido como Rosa de Contreras, donde hasta el momento no existe ningún registro. Parece también importante la población flotante que habita por temporadas las viviendas de segunda residencia localizadas en la zona. Por otro lado, en la ensenada, se asientan varios grupos de extranjeros que acuden a este territorio en busca de una forma de vida en contacto con la naturaleza. Como apunta el propio Ayuntamiento de Tarifa, estos colectivos no se incorporan habitualmente al registro oficial. Los datos relativos a la totalidad del municipio, reflejan mayoritariamente su procedencia europea, suponiendo a febrero de 2004 el 5.81% de la población total registrada. El poblamiento de la Ensenada se divide en veintiún lugares reconocidos dispersos en el territorio, aunque aquellos situados en el litoral (El Lentiscal, Bolonia y Paloma Baja) concentran el 46% de los residentes. En cuanto a la estructura por edades de la población local, se aprecia bastante similitud con la del resto del municipio. Según los datos oficiales, aportados por el Padrón Municipal, a Febrero de 2004 el 66% se encuentra en el tramo de los 16 a los 64 años, es decir en lo que se considera población activa. No existe información específica sobre las ocupaciones de los habitantes de este territorio. Las estadísticas oficiales son a nivel municipal y muestran para el año 2001 la siguiente estructura: A la vista del cuadro se observa que las actividades relacionadas con el comercio, la hostelería y los servicios son las principales ocupaciones en la localidad. La información no oficial obtenida sobre las actividades económicas que se vienen desarrollando en la actualidad en la Ensenada de Bolonia muestra un esquema parecido al del resto del término, aunque al parecer volcado casi exclusivamente en un turismo con fuertes picos estacionales en el litoral, y en un sector primario ganadero en el interior con problemas de rentabilidad. Como consecuencia, se podría deducir que es posible que en muchos casos la población residente necesite desplazarse a otras zonas cercanas para trabajar. Por lo que se refiere a los niveles educacionales de la población se constata que la población en edad escolar de la zona acude al colegio público situado en El Lentiscal, donde se pueden cursar Actividad Económica Agricultura y pesca Industria Extractiva Industria Manufacturera Energía y Agua Construcción Comercio - Hostelería Servicios Nº personas 625 2 404 58 585 1.276 1.854 % 13 0 8.4 1.2 12.2 26.6 38.6 Tabla 4. Población ocupada. Municipio de Tarifa FFuueennttee::IEA. Padrón de habitantes 2001. Población Ocupada GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 66
67 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje únicamente los estudios de educación primaria, y a los centros docentes de Tarifa y Algeciras para estudios de nivel superior. El desarrollo industrial y portuario de la Bahía de Algeciras, constituye la base económica del Campo de Gibraltar. Sin embargo, esta conjunción de grandes instalaciones industriales y del puerto más importante de España es un fenómeno localizado; el resto del territorio constituye el negativo de la Bahía en cuanto a su estructura económica, pues predominan un conjunto de actividades que allí no se encuentran o son marginales: explotación forestal (alcornocales), agricultura de secano y de regadío, ganadería bovina extensiva y turismo, con diversas variantes. En resumen podría afirmarse que este territorio tiene dos estructuras económicas, prácticamente independientes entre sí. En este aspecto, el municipio de Tarifa forma parte en su totalidad de esta periferia del Campo de Gibraltar, con orientaciones productivas radicalmente distintas a las de la Bahía. Todas ellas pueden encontrarse en su estructura económica: agricultura, la cabaña ganadera más numerosa del Campo de Gibraltar (el 27% de las 207.655 cabezas del Campo de Gibraltar, con un claro predominio del bovino), o la extracción del corcho. En cuanto a la actividad turística, Tarifa tiene una oferta diversificada, centrada en Atlanterra y en un turismo deportivo de bajo poder adquisitivo, aún no totalmente definido y maduro. Sin embargo, hay una coincidencia con la Bahía de Algeciras que afecta estrictamente al núcleo cabecera y no al conjunto del municipio: el puerto de Tarifa forma parte de La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, pero su orientación se centra en la pesca y el tráfico de pasajeros. En relación con la primera cabe decir que es uno de los tres puertos pesqueros del Campo de Gibraltar, junto con los de Algeciras y La Línea y el único con una evolución positiva en cuanto a capturas de pescado entre 2000 y 2002, de las cuales el 80% son de voraz. La diferencia entre la Bahía de Algeciras y el resto del Campo de Gibraltar se manifiesta también en relación con las comunicaciones terrestres. La única conexión ferroviaria con el exterior es la línea Algeciras-Bobadilla, que enlaza el Campo de Gibraltar con el resto de la red ferroviaria de Andalucía; la Autovía Jerez-Los Barrios será una conexión entre la Bahía y el Bajo Guadalquivir. En el resto del territorio la N-340 es la única comunicación, al menos de la parte más próxima al litoral. Su desdoblamiento permitirá la mejora de la accesibilidad de Tarifa con el resto del campo de Gibraltar y con el interior peninsular. Finalmente es necesario resaltar la importancia de la última generación de asentamientos cuya implantación se produce en las últimas décadas del siglo XX. De forma tardía respecto a otras partes de la costa andaluza, la demanda residencial y turística está en el origen no sólo del desarrollo de nuevos núcleos, sino también de transformaciones muy relevantes, y a veces críticas, de los ya existentes. Es el caso de la urbanización Atlanterra, en la playa de los Alemanes con una franja litoral en la que se apiñan hoteles, edificios de apartamentos, 106. Urbanizaciones de Atlanterra. 106 GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 67
68 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje junto con todos los servicios y actividades propias de un núcleo turístico; hacia el SE, se extiende una constelación de camping y pequeños hoteles, la mayoría de ellos relacionados con la práctica del windsurf, que se desarrollan en torno a la carretera N-340, único eje vertebrador de este asentamiento. En Tarifa la hostelería y, sobre todo, el comercio especializado ha creado un nuevo paisaje urbano. En el caso de Zahara de los Atunes es legítimo hablar de reconversión y transformación completas, así como de un crecimiento urbano en dirección a Atlanterra, con la que es previsible que forme, a medio plazo, una conurbación. A todo ello se debe añadir también la transformación radical de pequeños núcleos costeros como El Lentiscal y Paloma Baja en los que se ha pasado de agrupaciones de viviendas rurales a núcleos turístico-residenciales. El sistema de asentamientos litorales resulta realmente particular por su discontinuidad. A diferencia de otros tramos del litoral andaluz, y a pesar de los cambios recientes, aún es posible hablar de un conjunto de nodos separados entre sí, a modo de islas de un archipiélago. La causa de esta localización singular hay que buscarla en la interacción entre la sociedad y el medio porque las dinámicas naturales, con ser importantes, no bastan por sí solas para explicar la persistencia actual de tantos vacíos. El clima, el suelo, la ocupación humana y la explotación de los recursos, la presencia militar, han ido formando un espacio menos atractivo para las instalaciones turísticas continuas de sol y playa y para la ocupación extensiva de la segunda residencia. La situación está cambiando con celeridad debido al agotamiento de los enclaves tradicionales, los planteamientos alternativos del turismo actual, el decaimiento de actividades clave de la población de estos lugares y otras causas. 4.1.3. La Ensenada de Bolonia como entidad diferenciada Existen hechos y parámetros objetivos que justifican la consideración de la ensenada como entidad diferenciada. Éstos derivan, en primer lugar, de su propia configuración física: la abundancia de cuencas visuales abiertas al mar en el litoral atlántico del Estrecho explica que se plantee la consideración de éstas como entidad geográfica99, del mismo modo que podrían considerarse las sierras litorales o los acantilados, aunque sin olvidar que forman parte de unidades geográficas más amplias. Por otro lado, en la ensenada concurren dos circunstancias de gran interés en relación con la pervivencia de elementos del paisaje cultural: >La Ensenada de Bolonia puede considerarse como "entidad patrimonial", un ámbito cuya cantidad y densidad de recursos arqueológicos atestiguan la antigüedad y continuidad de la ocupación humana, superior a la de otros ámbitos cercanos. >La pervivencia durante siglos de rasgos fundamentales que proceden de la incorporación de Tarifa al Reino de Castilla. De lo que podríamos denominar etapa castellana, que englobaría desde la conquista por Sancho IV (fines del s. XIII) hasta el final del 108 107 99 Se utiliza la expresión "entidad geográfica" como sinónimo de un término hoy en desuso: el de "accidente geográfico", que designaba cualquier hito destacable de la superficie terrestre: ríos, bahías, sierras, cabos, etc. 107. Zahara de los Atunes desde el Río Cachón 108. El Lentiscal desde el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 68
69 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje Antiguo Régimen (primer tercio del s. XIX), han pervivido registros físicos, aún no bien conocidos, vías pecuarias, caminos, edificaciones, pozos, así como un rasgo más inmaterial pero no menos importante: las líneas básicas de la estructura de la propiedad. Basada durante siglos, y aún lo hace, en torno al contraste entre propiedad comunal, bienes de propios, montes públicos más tarde y pequeña propiedad más o menos reconocida. Una singularidad relevante de la Ensenada de Bolonia es la combinación de estas dos modalidades de pervivencia de elementos del paisaje cultural: una gran densidad de herencias, entendidas como impronta física de un elemento que ha dejado de usarse, más las permanencias, entendidas como modalidades de utilización del medio, de apropiación del espacio o de ordenación del mismo que, en un lugar determinado, permanecen estables durante largos períodos de tiempo y continúan en la actualidad. Junto a estas características objetivas, existen dos hechos de índole social y política que refuerzan la idoneidad y pertinencia de la elección. Estos son la percepción social de la Ensenada de Bolonia y la especial atención que, desde hace unos diez años le vienen prestando las políticas públicas de la Comunidad Autónoma de Andalucía. Entidad geográfica y cuenca visual Uno de los aspectos que refuerzan su consideración como entidad geográfica es la envoltura completa de la ensenada por relieves de diferente altura. Las dos sierras de mayor entidad, San Bartolomé y La Plata, están unidas por un relieve de menor altura, la Sierra de la Higuera, de forma que vista desde fuera, al recorrer la N-340 a la altura de Facinas, se percibe un recinto cerrado en forma de anfiteatro. Esta circunstancia se refuerza por la existencia de un solo acceso rodado a través del Puerto de Bolonia, punto de menor altitud de la línea de cumbres de la Sierra de la Higuera. La Ensenada de Bolonia reúne, por tanto, las características de una cuenca visual cerrada. A esto hay que añadir otras consideraciones que sin duda están en la raíz de la capacidad de atracción de este enclave. Desde el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia es posible percibir los rasgos esenciales de la identidad visual de la Ensenada: las sierras de la Plata y San Bartolomé, a pesar de sus diferencias geomorfológicas se estructuran en tres dominios fisiográficos: las crestas rocosas, una banda forestal que ocupa la parte superior de la ladera, y un piedemonte en el que alternan el matorral y las parcelas ganaderas, con contrastes netos muy perceptibles visualmente. Entre ambas, los hincos de madera son el elemento unificador de las colinas y cerros que ocupan el espacio intermedio. Estamos, pues, ante un paisaje en el que se conjugan la simetría -entre ambas sierras-, la analogía -entre la forma de la ensenada y el anfiteatro de sierras y colinas- y el contraste -entre la playa y los acantilados, entre las sierras y las colinas, entre la duna y el pinar-. Junto a esto, encontramos una gran riqueza de matices: las diferencias cromáticas entre pinar y eucaliptal, a ambos lados de la ensenada, entre lindes de hincos y lindes de piedra, o entre paisaje mixto y paisaje progresivo. Una de las razones del encanto paisajístico de este enclave es la armonía entre las cualidades visuales originadas por las condiciones geológicas -simetría y analogía- y las aportadas por la organización geográfica -contrastes-. Entre ambas se conjugan para producir una imagen con gran capacidad de atracción. Todos estos rasgos son, además, los que justifican la utilización del término "Ensenada de Bolonia" (que, estrictamente sólo hace referencia al entrante costero) como un espacio más GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 69
amplio: la ensenada y el entorno que le rodea, formado por las colinas y las tres sierras que la enmarcan, en definitiva la totalidad de la cuenca visual. La nitidez y potencia visual de esta cuenca no debe impedir una reflexión sobre sus límites. Si bien es fácilmente definible a través de la línea de cumbres de las tres sierras, la propia conformación de recinto cerrado ya descrito lleva a plantear la posibilidad de considerar sus "muros exteriores", teniendo en cuenta otros aspectos, como los límites de los montes públicos y el Parque Natural. En el caso de la Sierra de la Plata existen diferencias significativas entre las dos vertientes: la NO está ocupada por fincas de propiedad privada, con una importante presencia de quercíneas, la SE por el monte público de su mismo nombre, cuyo límite pasa por la línea de cumbres, y en dicha ladera alternan formaciones de matorral, eucaliptal y quercíneas. En este caso cabría considerar esa línea de cumbres como un límite, sin olvidar el interés de las formaciones de la ladera NO, al otro lado de la ensenada, que se convierten en un testimonio decisivo del paisaje anterior a las transformaciones que ésta ha sufrido recientemente, junto a un hecho aún más decisivo: que toda ella está incluida en el Parque Natural. En el caso de la Sierra de la Higuera, existe una gran similitud entres sus dos vertientes, la interior y la exterior. Ésta desciende suavemente, continuando el pastizal moteado de lentisco propio de la vertiente interior. En este caso los límites a considerar son propiamente topográficos. Respecto a la Sierra de San Bartolomé, que se estrecha progresivamente hacia la cresta que la culmina, es muy difícil dejar de lado la cara oriental, por varias razones: su propia accesibilidad desde la carretera que sube al Puerto de Bolonia, el hecho 70 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 109 109. La Ensenada de Bolonia como entidad diferenciada. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 70
71 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 110 110. Percepción visual. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 71
72 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje de que el monte público Betis se extiende por ambas laderas, y el Parque Natural del Estrecho cuyos límites recorren esta ladera oriental. La apreciación de los límites no estrictamente topográficos refuerza la consideración conjunta de las tres sierras como una sola entidad geográfica, formada por la línea de costa, una cuenca visual interior, constituida por las caras interiores de las tres sierras más las dos formaciones rocosas litorales, y lo que podemos denominar un muro exterior, que en muchos aspectos está integrado en las tendencias y procesos propios de la cara interior. La Ensenada de Bolonia como ámbito patrimonial La metodología de aproximación a la documentación y análisis del patrimonio cultural ha variado a lo largo del tiempo y ha tenido distintos reflejos en la legislación desde el momento en que las administraciones públicas asumieron su tutela. A la valoración exclusiva de aquellos bienes que tenían un importante valor artístico, se le sumó la de los vestigios arqueológicos como obje- to de protección, los sitios históricos, los inmuebles y actividades de interés etnológico, etc. Esta valoración se ha hecho hasta hace escasas fechas sobre el objeto y su entorno inmediato, entendido como un elemento externo al objeto. Pero en una visión integrada el territorio no es un elemento ausente sino el producto de la interacción entre la sociedad y el medio físico, y el patrimonio cultural el conjunto de aquellos elementos que actualmente se consideran representativos de dicha relación. El análisis de ámbitos patrimoniales avanza en esta dirección. La definición de distintos ámbitos, con reflejo continuo o discontinuo en el territorio según criterios explícitos relacionados con el patrimonio cultural es un objetivo cada vez más demandado desde la administración de cultura. El análisis cuantitativo -densidad de entidades arqueológicas- y cualitativo -singularidad de dichas entidadesdel patrimonio arqueológico de la ensenada la definen como ámbito patrimonial. El análisis interdisciplinar de este espacio, y sus características formales, culturales y naturales, permiten definirlo, así mismo, como paisaje cultural. Entidad Patrimonial por la singularidad del lugar Las características físicas de la Ensenada de Bolonia la han hecho especialmente interesante frente a otras zonas de su entorno para el asentamiento más o menos permanente de poblaciones antiguas en diversos momentos de su historia: la riqueza de las aguas del Estrecho de Gibraltar, su configuración como fondeadero natural, la posibilidad de aprovechamiento agropecuario de su entorno y su situación de puente con África, le confieren unas características idóneas para ello. La Ensenada de Bolonia presenta, como consecuencia, una destacada densidad de entidades arqueológicas. Se ha realizado un cálculo de densidad en el conjunto de los términos municipales de Barbate y Tarifa. Según sus resultados, la Ensenada de Bolonia presenta la densidad más elevada de las áreas señaladas como de densidad alta. En efecto, en el conjunto de ambos municipios la densidad media de entidades arqueológicas es de 0.32/km2, mientras que en los ámbitos delimitados superan las 2 entidades por km2, alcanzando las 2.88 en la Ensenada. Ello confiere en la actualidad un valor añadido a la zona, que dispone de una cantidad y variedad de recursos arqueológicos muy significativa. Entidad Patrimonial por la singularidad de su Patrimonio Arqueológico Además de la significativa densidad de entidades arqueológicas, dos aspectos adicionales de carácter cualitativo les confieren un carácter singular: GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 72
79 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 114 114. Ámbito del Parque Natural del Estrecho de Gibraltar. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 79
80 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje quier acción antrópica , con una protección apoyada en criterios de desarrollo sostenible basados en la potencialidad turística como recurso primario. Una previsión del PGOU muy importante para Bolonia, el Plan Especial de Protección y Mejora de la Ensenada de Bolonia y el Núcleo de El Lentiscal , no ha sido desarrollado en el periodo de aplicación del Plan General lo que ha contribuido a un crecimiento caótico y a la falta de conservación y protección de este espacio. No ha podido por tanto establecerse un área de gestión integrada atendiendo a sus características, objetivos urbanísticos y complejidad de gestión de acuerdo con las previsiones de la Ley 7/2002, de 17 de diciembre, de Ordenación Urbanística de Andalucía. Se entiende que podría ser un instrumento muy adecuado para la problemática de la Ensenada de Bolonia ya que supone la coordinación e integración de las acciones de la Administración de la Junta de Andalucía y los Municipios, así como, en su caso, las restantes Administraciones con incidencia en los objetivos perseguidos en dichas áreas e incluye la posibilidad de crear un Consorcio Administrativo. Las zonas de monte con áreas de vegetación de interés tienen una presencia muy significativa en la Ensenada de Bolonia. La Ley 43/2003, de 21 de noviembre, de Montes presenta como exposición de motivos que la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de todos los tipos de bosques son fundamentales para el desarrollo económico y social, la protección del medio ambiente y los sistemas sustentadores de la vida en el planeta. Los bosques son parte del desarrollo sostenible. Los objetivos de esta Ley se enmarcan en el concepto de gestión forestal sostenible, donde se trabaja con un concepto de la protección que incluye la previsión de medidas de fomento. Esta ley tiene por objeto garantizar la conservación y protección de los montes españoles, promoviendo su restauración, mejora y racional aprovechamiento, apoyándose en la solidaridad colectiva. Por otra parte la finalidad del Plan Forestal Andaluz es hacer compatible el mantenimiento e incremento de la producción múltiple de los montes andaluces con la protección y restauración del medio natural, en armonía con el desarrollo socioeconómico y cultural de la sociedad andaluza , y conecta con los criterios de desarrollo sostenible a través del Programa de Espacios Naturales Protegidos y Uso Público . Entre las Medidas propuestas para este programa se incluyen, como instrumentos de gestión, los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales y los Planes Rectores de Uso y Gestión correspondientes. En ambos casos el protagonismo concedido a la protección se hace desde perspectivas avanzadas vinculándola al uso colectivo de los recursos en situaciones de aprovechamiento en equilibrio con el medio. Tal y como el propio informe de EPSA expresa los montes de dominio público deben tener la consideración, a efectos urbanísticos, de suelo No Urbanizable de especial protección apuntando la necesidad de una figura de protección más coherente para las zonas de Monte Público. La complejidad y variedad de los criterios de conservación a tener en cuenta en la Ensenada de Bolonia se amplía al litoral cuya problemática recoge la Ley de costas (LEY 22/1988) que regula además de la delimitación del dominio público marítimoterrestre (deslinde), las limitaciones sobre las propiedades colindantes, también llamadas "servidumbres". Además de la zona de influencia de 500 m desde la ribera del mar, se establecen tres tipos de servidumbre de gran interés y en muchas ocasiones mal atendidas: >Servidumbre de tránsito: 6 m desde la ribera del mar (ampliable a 20 m en zonas de tránsito difícil y peligroso). >Servidumbre de acceso al mar: trata de garantizar el acceso al dominio público marítimo terrestre. En zonas urbanas no esta- GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 80
81 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 115 115. Zonificación del P.O.R.N. Parque Natural del Estrecho. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 81
82 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje rán separados más de 200 m los peatonales y más de 500 m los rodados. >Servidumbre de protección: 100 m (ampliable a 200 m). En zonas urbanas anteriores a la entrada en vigor de la ley será de 20 m. En este sentido la Ley 7/2002 de Ordenación Urbanística de Andalucía establece que l os Municipios costeros tengan que aprobar una normativa de protección y adecuada utilización del litoral como parte de la Ordenación Estructural de sus Planes Generales de Ordenación Urbanística. Desde la legislación medioambiental, el Decreto 226/2001, de 2 de octubre, por el que se declaran determinados monumentos naturales de Andalucía, incluye la Duna de Bolonia como Monumento Natural de carácter geológico. La figura de Monumento Natural es considerada como categoría de Espacio Natural Protegido concebida para aquellos elementos o espacios naturales caracterizados por su singularidad o por la excepcionalidad de sus valores científicos, ecoculturales o paisajísticos. El expediente de declaración de la Duna de Bolonia, tramitado por la Consejería de Medio Ambiente, incluye las correspondientes Normas Generales, Normas Particulares y los Anexos para la descripción y Límites y la Representación cartográfica de los mismos. La descripción de la Duna de Bolonia como formación geomorfológica activa situada en el istmo de Punta Camarinal , incluye una referencia a la proximidad del yacimiento arqueológico romano de Baelo Claudia. Dentro de las Normas Particulares se valoran las Actividades Tradicionales (varar, carenar, reparar y construir embarcaciones de pesca costera artesanal) y se incluyen como Criterios para la Gestión: a) La necesaria compatibilización entre la conservación y protección de los valores naturales y paisajísticos del Monumento Natural con la defensa nacional, para lo cual se establecerá el correspondiente acuerdo con el Ministerio de Defensa. b) La prevención y corrección de las posibles alteraciones de la dinámica litoral no natural, a fin de evitar la modificación de la realidad del mismo. c) La regulación de las actividades de uso público. d) La conservación de los sistemas dunares y protección de los procesos naturales asociados a su desarrollo, así como el mantenimien- to de los diferentes tipos de vegetación dunar más amenazados. e) El establecimiento de conexiones funcionales con los espacios naturales del entorno, en particular con la Sierra de la Plata y la Sierra de Retín. La declaración de Monumento Natural supone la inclusión de la Duna de Bolonia en el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (LEY 2/1989) así como su catalogación e incorporación en el Registro Andaluz de Monumentos Naturales . Es evidente que la presencia militar en la zona de la Ensenada ha servido para proteger estos espacios de la presión urbanística costera. La falta de información de estas zonas proporciona una visión aislada, de forma que el análisis se limita a identificar la instalación militar y sus correspondientes zonas de seguridad próxima y lejana (delimitaciones proporcionadas por el PORN). En este caso no se trata tanto de disposiciones o de planes como del hecho en sí de la actividad militar y las implicaciones de reserva, cautelas y control que genera en el espacio propio y de influencia. Asimismo estas instalaciones han caracterizado la estructura viaria territorial generando una restricción en la accesibilidad a la ensenada que ha contribuido a la protección de este espacio. Un dato de especial interés relacionado con la protección, y también con acciones basadas en el desarrollo sostenible de la GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 82
83 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje zona, es el que atañe a la propiedad del suelo que, en el caso de la Ensenada de Bolonia, pertenece en una buena parte al Estado, a la Comunidad Autónoma y al propio municipio. Los terrenos propiedad de Defensa tienen una extensión de 693 has, los Montes Públicos de 3.810 has son propiedad del Ayuntamiento y por último son de propiedad pública también las playas, dunas, marismas y demás espacios costeros. Baelo Claudia es declarada Monumento Nacional en 1925. En 1989 se crea el Conjunto Arqueológico, quedando incoado el expediente de Zona Arqueológica en 1991. La delimitación de BIC propuesta en este expediente trata de abarcar el territorio asociado a la ciudad romana excluyendo intencionadamente el asentamiento de El Lentiscal. La situación de expediente incoado permite realizar una revisión del mismo teniendo en cuenta nuevas realidades que se han ido produciendo en el entorno de Baelo Claudia. En este sentido se puede abrir un debate de interés entre los conceptos de entorno y paisaje desde la protección de los bienes inmuebles de interés cultural. La evolución del concepto de entorno así como las experiencias llevadas a cabo hasta el momento deben proporcionar los criterios para modificar el expediente de Zona Arqueológica actualmente incoado. El análisis de la situación actual proporciona una lectura basada en la excesiva superposición de delimitaciones que hacen comple- ja y poco operativa la coordinación de las políticas de protección. En esa revisión del concepto de protección se debe tener en cuenta la dualidad cultura / medio ambiente, ya que proporciona instrumentos basados en definiciones de protección diferentes. El Plan General de Bienes Culturales (1997) ya apuntaba como objetivo mejorar la eficacia de los instrumentos de protección del patrimonio histórico desde una nueva visión más integral de la misma y desde la comprensión de nuestro patrimonio como un factor para la estructuración territorial y el desarrollo social y económico de Andalucía. Incluso reconoce que los procedimientos llevados a cabo hasta ahora han generado instrumentos de protección seguros, pero lentos y pesados, que han impedido una gestión ágil. En el caso de la Ensenada de Bolonia, que puede servir como punto de partida, se pueden plantear medidas de protección a partir de su consideración como paisaje cultural, apoyado en un discurso de interés como el que plantea la Convención Europea del Paisaje (2000). Se trata, por tanto, de emprender la protección de un bien cultural desde perspectivas más amplias que la propia delimitación. Como en la legislación no está reconocida una figura de protección de esta índole, podría establecerse, en una situación intermedia acorde con la Ley de Patrimonio Histórico Andaluz (Ley 1/1991), la aplicación de la tipología de sitio histórico como inscripción específica en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz . Y la ordenación urbanística correspondiente podría llevarse a cabo mediante los instrumentos indicados en el Art. 32 de la LPHA. Alternativas El PGOU de Tarifa y esta Guía del paisaje cultural de la Ensenada de Bolonia representan una oportunidad para desarrollar un Área de Gestión Integrada. El Avance de la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Tarifa podría dibujar un nuevo marco urbanístico en el que desarrollar la guía del paisaje como un instrumento que garantice un desarrollo sostenible de la zona a través del pacto social por el paisaje, aprovechando la flexibilidad de los GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 83
84 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje instrumentos urbanísticos y las posibilidades de adaptación que supondría un Plan Especial de la Ensenada de Bolonia , contemplado bajo la perspectiva del paisaje cultural y apoyado en la capacidad de gestión de un posible Centro para la Cultura del Paisaje como modelo en el que puedan incluirse programas y proyectos de las diferentes administraciones públicas, de las entidades privadas y de la población (ver capítulo 5 de esta Guía ). 4.2. Acciones y transformaciones 4.2.1. Actividades que configuran el paisaje cultural de la Ensenada de Bolonia Las actividades humanas inciden en el paisaje dejando su impronta con independencia de que en algunos casos se haya producido el abandono de algunas de ellas como ocurre en la Ensenada de Bolonia con las actividades agrícolas, prácticamente inexistentes en la actualidad. Estas actividades se han clasificado y descrito en función de los grandes referentes de este lugar. Actividades relacionadas con el mar El aprovechamiento de los recursos marinos como parte de la dieta de las primeras poblaciones que ocuparon históricamente la ensenada se deduce del registro arqueológico de zonas limítrofes, sobre todo con la aparición de concheros asociados a localizaciones litorales. Será en épocas más recientes, a partir de la Edad del Hierro y, sobre todo, en época romana, cuando la transformación de estos productos, su envasado y comercialización a corta, media y larga distancia, se convirtió en una actividad de fuerte impacto económico, que se materializa en el crecimiento del número de asentamientos documentados en el territorio en época romana respecto a la etapa anterior derivado, a su vez, de la expansión demográfica potenciada por el incremen- to de estas actividades. La temprana entrada de un área rica en productos marinos como la del Estrecho de Gibraltar en la esfera de la demanda de Roma, favoreció la rápida llegada de los intereses mercantiles de las oligarquías vinculadas al comercio de época republicana y el consiguiente crecimiento de las actividades productivas de la zona, lo que ha inducido a muchos investigadores a proponer que el motor de su proceso colonizador, tanto en época púnica como romana, fue la riqueza natural de las aguas del Estrecho. Esta circunstancia ilustra la naturaleza dialéctica de la relación sociedad-medio: la riqueza en recursos naturales pesqueros del Estrecho había existido siempre, incluso antes de la entrada de esta zona en la esfera de los intereses del estado romano. Sin embargo, la sola existencia del recurso no había sido suficiente para activar una explotación a gran escala. Tan sólo un factor exógeno, el impacto de la gran demanda de salazón y salsas de pescado por parte de las urbes del imperio, potenció el aprovechamiento intensivo de esos recursos, generando un importante crecimiento económico y demográfico. Este crecimiento nunca se había dado antes y no volvería a producirse hasta el siglo XX. La transformación del paisaje litoral derivada de esta actividad no sólo se hizo patente por la mayor antropización del medio, sino también por las necesidades de materias primas, tanto para la construcción de edificaciones de diversas características y el consumo energético básico, como para el funcionamiento de las factorías de salazón y alfares especializados en la producción de ánforas para el envasado y comercialización de los pro- GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 84
85 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 116 116. Incoación de la Zona Arqueológica de Baelo Claudia. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 85
86 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje ductos derivados del pescado. Para otras zonas del litoral del Campo de Gibraltar se ha sugerido incluso que, junto con la posibilidad de concurrencia de factores climatogenéticos, el incremento del uso de los recursos forestales, ya fuera para la provisión de madera para la construcción de casas y barcos o como combustible, junto con la utilización de terrenos forestales para la extensión de pastizales, pudieron ser factores decisivos en la aceleración de determinados procesos naturales como la colmatación de las desembocaduras de los ríos por sus propios aportes sedimentarios con el consiguiente retroceso de la línea de costa ((ARTEAGA et al., 1987). En la Ensenada de Bolonia, los indicios más antiguos de la industria conservera de pescado se han fechado en el siglo II a.C., figurando entre los restos más antiguos documentados en la ciudad de Baelo Claudia. Estos restos confirman la relevancia de esta actividad desde los primeros momentos de la existencia de Baelo coincidiendo, además, con la aparición de sus primeras series monetales en la segunda mitad del s. II d. C. La mayor producción se registró a mediados del siglo I d.C., durante el periodo más expansivo del urbanismo de la ciudad y su reconocimiento como Municipio Romano que le otorgó el emperador Claudio (41-51 d.C.) Fue entonces cuando, posiblemente por la influencia de las campañas militares de conquista de Mauritania, comenzó a registrarse un retroceso en la producción que aunque se recuperó en el siglo II d.C., no volvió a conocer las proporciones anteriores (FERNÁNDEZ CACHO, 1996). En cualquier caso, existen indicios arqueológicos de explotación de la factoría de salazón de Baelo hasta los siglos III y IV, y de otras factorías de sus proximidades que extienden su actividad hasta los siglos V y VI d.C., dentro de una economía de autoabastecimiento y comercio de corto radio (PONSICH, 1998). También se han documentado posibles instalaciones productivas de salazón de pescado de menor escala asociadas a construcciones agropecuarias como es el caso de la villa romana "Loma del Pulido" (TROYA, 1995). En cuanto a la industria alfarera, especialmente la orientada a la elaboración de ánforas para transportar las conservas de pescado, experimentó también un importante incremento en aquellos alfares conocidos del entorno. Aún no se conocen alfares relacionados directamente con la producción de salazón de pescado en Baelo Claudia, aunque algunos hallazgos de piezas defectuosas (fallos de alfar), hacen presuponer su existencia extramuros de la ciudad. En cualquier caso, fue un sector productivo muy desarrollado en toda la costa gaditana, tanto atlántica como mediterránea, principalmente en los grandes centros productores de las bahías de Cádiz y Algeciras. Las ánforas producidas en estos centros para comercializar las conservas de pescado se han documentado en numerosos sitios arqueológicos de Gran Bretaña, Francia e Italia. Durante la Edad Media la pesca siguió siendo elemento básico en la economía de la zona. Junto a la pesca de cercanía estaba la práctica más importante: las almadrabas, controladas por los Duques de Medina Sidonia desde el siglo XIII según privilegio otorgado por Sancho IV. Desde la perspectiva del análisis geoarqueológico del medio litoral de Bolonia, a falta aún de un estudio y evaluación sobre el origen y distribución de los restos vinculados a antiguas estructuras que se detectan bajo la playa, al O de la desembocadura del arroyo de las Villas, se puede concluir que, tal como recogen las fuentes clásicas, Baelo Claudia era y ofrecía condiciones para ser el puerto y la puerta de África en el Estrecho. A través del mítico corredor del Estrecho de Gibraltar, de apenas 40 kilómetros de largo y 14 de ancho, se mantuvieron his- 117 117. Pescadores en la playa de Bolonia. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 86
87 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 118 118. Actividades relacionadas con el mar GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 87
tóricamente importantes contactos e intercambios políticos, sociales y económicos, a pesar de que la navegación por sus aguas fue siempre una tarea difícil y arriesgada (PONSICH, 1974; MILLÁN, 1998). Como viene a confirmar la representación pictórica de Laja Alta (Jimena de la Frontera-Cádiz), desde momentos muy tempranos existían en estas costas recintos portuarios que servían de resguardo para los barcos que desde la edad del bronce surcaban estas aguas comerciando con los metales de occidente y las manufacturas de oriente. La falta de estudios en este sentido y la tendencia, hasta el momento generalizada, de analizar e interpretar el paisaje dando la espalda al mar, han contribuido a que permanezcan aún sin respuesta muchas incógnitas históricas relativas a la localización y funcionalidad de los yacimientos costeros gaditanos1100. Si bien los textos clásicos describen Baelo Claudia como puerto y ciudad de comercio y transporte de viajeros en tránsito hacia África, la investigación histórico-arqueológica, no se había preocupado por conocer sus verdaderas posibilidades portuarias. La mayor parte de los investigadores venían admitiendo que las antiguas naves romanas podían fondear sin problemas en la zona más occidental de la ensenada, auxiliadas quizás por algún muelle de aproximación construido sobre pilotes (MARTÍN, 1988: 76). Otros (MILLÁN, 1998: 199-200), ante la supuesta inexistencia de estructuras portuarias permanentes y la aparente falta de condiciones naturales adecuadas para el abrigo de embarcaciones de la ensenada, llegaron incluso a plantear la hipótesis de que el supuesto puerto se encontrara enclavado en el estuario del río Barbate, mejor capacitado para ello que la propia Ensenada de Bolonia. Efectivamente las pequeñas maniobras de transporte de personas y mercancías pueden efectuarse casi en cualquier lugar del litoral; pero cuando el volumen del transporte y el tiempo del mismo aumentan, los problemas se multiplican (MARTÍN, 1988: 16), haciendo necesaria la construcción de embarcaderos y diques de refugio. Unido a lo anterior, las escasas condiciones naturales que actualmente presenta la ensenada para esos menesteres y el fuerte régimen de vientos de SE y SO, dominantes en la zona, han llevado a pensar en la necesidad de que durante la antigüedad Baelo estuviese provista de estructuras portuarias (PARÍS, 1923: 99-110; ALONSO y NAVARRO, 1999), y en la posibilidad de dar respuesta a esta incógnita por medio de un amplio proyecto de investigación geoarqueológica encaminado a valorar y restituir la paleotopografía de la Ensenada de Bolonia durante el momento de actividad de la ciudad y los motivos que pudieron haber influido desde entonces sobre la transformación del paisaje costero (ALONSO, 2003). Es lógico deducir que la proximidad del mar plantea un condicionante básico en el desarrollo del territorio y en las actividades ligadas al mismo. El propio yacimiento arqueológico de Baelo Claudia patentiza la importancia de las actividades pesqueras para el litoral andaluz. Las distintas fases de la actividad, en una u otra forma, quedan evidentes en los restos de la ciudad. La extracción, el procesado y la comercialización, así como todas las actividades auxiliares que supone -carpintería de ribera, explotaciones salineras, fabricación de envases, etc.- son constatables en la zona desde tiempos inmemoriales. Especial relevancia histórica han tenido las actividades almadraberas y las fábricas de salazones de túnidos, en tanto que la costa andaluza ha sido y es testigo de las migraciones hacia las cálidas aguas del Mediterráneo para desovar, de estos cerdos del mar como los denomina Estrabón en su libro III de Geografía . Sin embargo, las actividades pesqueras no han constituido en las últimas décadas una base socioeconómica importante en la ensenada. Desde 2002, la entrada en vigor del PORN del Parque Natural del Estrecho, afecta a las actividades de cualquier tipo que se realicen en los terrenos de la ensenada y por ende a las relacionadas con la actividad pesquera. 88 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 1100 Gran parte de la información que se vierte en este apartado ha sido aportada por la Subdelegación del gobierno de Cádiz. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 88
95 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 123 123. Actividades relacionadas con la tierra. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:52 Página 95
En la actualidad, la actividad ganadera en el municipio está muy extendida, siendo considerada una de las principales de la provincia y de la comarca. Según los datos del censo ganadero para 2001, proporcionados por la Delegación de Agricultura y Pesca de Cádiz, el término cuenta con 56.720 cabezas de ganado censados, de los cuales el 41% son de tipo bovino, al que sigue en importancia el ganado ovino y el caprino. El ganado bovino es mayoritario en la raza autóctona "retinta", aunque como se ha comentado existe una tendencia hacia las razas de importación por su mayor beneficio económico. Asimismo, se debe hacer mención, en los últimos años, del aumento en el número en ganado avícola, conociéndose de la existencia de una "gallina autóctona" que se ha difundido a través de los trabajos realizados en el colegio de El Lentiscal. La rentabilidad económica de estas explotaciones se considera deficitaria para rebaños inferiores a 70-100 vacas, que necesitan disponer de un terreno mínimo de 200-300 has. de pasto. Muchas de ellas se mantienen gracias a las subvenciones europeas, que establecen primas en función del número de animales. La problemática de estas ayudas surge al no tener presente la capacidad del área de pasto, lo que ha provocado especialmente en épocas pasadas una fuerte presión sobre el terreno. En los montes públicos de Tarifa, como ya se ha dicho anteriormente, se desarrolla una intensa actividad ganadera, aunque la presión (unidades ganado / has) ha disminuido con respecto al pasado en beneficio de la regeneración y repoblación forestal. Para completar el panorama socioeconómico de las actividades que se analizan es necesario mencionar la actividad forestal destinada principalmente al mantenimiento de los montes públicos (limpieza y explotación del corcho) y a la explotación cinegética. Las labores de mantenimiento son realizadas por dos empresas públicas EGMASA y TRAGSA. 126 96 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 124 125 124 a 126. Ganado suelto en la Sierra de Betis. Vacas de raza retinta. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 96
97 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 127 127. Pastizal y estructura parcelaria ligada a la ganadería. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 97
98 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje Aunque abandonadas en la actualidad es necesario hacer una mención aparte, por las posibilidades que tienen desde el punto de vista cultural, de las actividades extractivas que han dejado su huella en el paisaje de la Ensenada de Bolonia. La expansión urbana de la ciudad de Baelo potenció las labores de extracción de piedra en canteras cercanas (Punta Camarinal, Ranchiles y Paloma Baja). La producción de cal y otras actividades metalúrgicas han quedado también representadas en restos de construcciones arqueológicas documentadas en la actualidad. Actividades relacionadas con el comercio La nueva política de apertura de Roma al Atlántico iniciada por Cesar al objeto de conseguir la explotación directa de la ruta comercial atlántica (CHIC, 1995) y la conquista y anexión para el Imperio de las tierras del antiguo reino de Mauritania Tingitana, fueron circunstancias que vinieron a marcar el inicio de una nueva organización geopolítica del Estrecho del Gibraltar. En esta misma línea, Augusto, como heredero de Cesar y continuador de su política, sería el encargado de pacificar tanto las tierras de la nueva provincia, como las aguas del Estrecho y el Mediterráneo, luchando eficazmente contra la piratería (GOZALBES, 1988). Una clara jerarquía parece desprenderse del tipo de asentamientos partir de este momento en ambas orillas del Estrecho (SILLIÈRES, 1988: 791), de lo que la itineraria y la descripción de autores antiguos dan buena cuenta a pesar del problema de interpretación histórica de algunos de estos textos. Tingis (antigua capital del reino mauritano) elevada a la categoría de municipio romano (38 y el 25 a. C.; D.C. , 48. 45. 3), se configuró al sur como cabeza de puente para la relación con la vecina Bética. En el mismo sentido reubicaron y fundaron nuevos núcleos urbanos 128 129 128 y 129. Canteras romanas de Punta Camarinal. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 98
99 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 130 130. Esquema funcional del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 99
(Iulia Traducta, Iulia Ioza y Tingintera) y asentaron guarniciones militares en Lixus, Zelis, Banasa y Babba. (FREZOULS, 1980), todo ello con el fin de controlar la navegación atlántica y las rutas interiores del comercio tingitano. En esta circunstancia era necesario encontrar una ciudad en la vertiente norte del Estrecho que cumpliese el papel de cabeza de puente para el control de la nueva ruta africana. Carteia, situada en la parte oriental del Estrecho, al fondo de la actual Bahía de Algeciras, estaba visiblemente desplazada del eje de Tingis en la parte occidental y sobre el Atlántico. La distancia y la siempre difícil navegación entre ambos puntos, aconsejaban buscar un lugar de enlace más adecuado: sin duda Baelo Claudia. Las especiales condiciones geomorfológicas y climáticas de su marco geográfico (a pesar de las poco adecuadas condiciones para la comunicación con el interior), el sistema de corrientes marinas existente en la zona, que favorece de forma natural la navegación entre ambos puntos y la proximidad de ambas ciudades, visibles entre sí en condiciones atmosféricas normales (MENANTEAU et al., 1983), justifican esta decisión. En este marco es en el que se debe entender la fundación y promoción de Baelo Claudia como puerto donde generalmente se embarca hasta Tingis (GOZÁLBES, 2000) El auge del comercio en la zona se hace patente en los diferentes análisis realizados sobre ella. Los estudios arqueométricos de las pastas cerámicas de ánforas de salazón halladas en sitios arqueológicos de otros puntos de Europa no son muy numerosos, y hasta el momento no siempre han permitido determinar de manera directa la procedencia exacta de los productos exportados. No obstante, el garum y la salazón de pescado de Baelo Claudia debió comercializarse con las tierras del interior a corta y media distancia y, sobre todo, por mar a diversos puntos de la geografía europea, existiendo otros contactos comerciales importantes con el Norte de África. Las ánforas de salazón de la Bética romana han sido documentadas en un gran número de yacimientos arqueológicos dentro y fuera de la Península Ibérica, y pudieron llegar a superar a las que contenían otros productos como el aceite o el vino. Algunos estudios cuantitativos realizados sobre el material transportado en barcos procedentes de la Bética entre los siglos I-II d.C., ponen de manifiesto que el número de ánforas de salazón supera ampliamente a las de aceite y, en algún caso, las llegan a triplicar como en el pecio Lavezzi II de Córcega, o el depósito de la Longarina en Ostia Antigua, donde el porcentaje de ánforas para las conservas de pescado superan el 70% del total de ánforas béticas documentadas. Esta misma tendencia ha quedado corroborada por las excavaciones arqueológicas de Luni en la Liguria italiana, Pompeya, Ostia, la villa de Settefinistre en Cosa, etc. En cuanto a la exportación de vino, se mantienen dos posicionamientos claros por parte de los investigadores. El primero defiende como hipótesis que se exportó a partir de la época romanorepublicana desde la costa norte del Estrecho de Gibraltar. Esta propuesta tiene su reflejo material en los restos de ánforas vinarias fechados a partir de la primera mitad del s. I a.C. en alfares de la Bahía de Algeciras y en la propia Baelo Claudia. Otras interpretaciones asocian estas ánforas a producciones de alfares locales que, imitando a las ánforas vinarias itálicas, se usaban para comercializar salazón y salsas de pescado. Esta hipótesis se apoya en la asociación de este tipo de ánforas a la primitiva factoría de salazón de Baelo Claudia (s. II a.C.), en la existencia de una política proteccionista en favor del vino itálico en ese periodo, o en la carencia de un volumen significativo de otros tipos anfóricos para el transporte de conservas de pescado en los sitios arqueológicos investigados. En cualquier caso, durante el s. I d.C., se fabricaron ánforas para la exportación de vino en algunos puntos del Campo de Gibraltar, vinos que probablemente competían en el mercado 100 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 131 131. Tiendas del mercado de Baelo Claudia GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 100
en virtud de su bajo precio más que de su calidad, pudiendo ser complementario al resto de exportaciones de las que, como se ha dicho, las conservas de pescado fueron las más importantes. El comercio a corta y media distancia se realizaría a través de un eje principal (Via Hercúlea) del que se han conservado pocos tramos y otras vías hacia el interior siguiendo rutas probablemente semejantes a las actualmente marcadas por las vías pecuarias. En la ciudad de Baelo Claudia, además, se ha excavado un edificio específicamente dedicado a las actividades comerciales: el mercado o Macellum. Era un edificio cubierto con tiendas abiertas a un patio interior donde se situaba una estatua de Mercurio como dios del comercio y los viajes. En este mercado, dedicado a la venta de productos comestibles, es posible que también se vendieran otros de importación. En algunos asentamientos rurales próximos se han documentado fragmentos de lucernas y de vajillas de lujo procedentes de otros lugares del Imperio. En la actualidad estas actividades han sufrido un cambio radical. Las que se vienen realizando en el ámbito de la ensenada están ligadas básicamente a la prestación de servicios al turista que la visita. Se trata de la oferta de alojamientos, restaurantes, cafeterías, etc. Atrás queda el aspecto estrictamente comercial de compra-venta de productos que ha quedado reducido a la propia subsistencia de sus habitantes y a la de sus visitantes, aspecto básico en su dinámica económica actual. Para entender la evolución y situación actual del turismo de la ensenada es necesario caracterizar en primer lugar el existente en el municipio. Tarifa se ha ido transformando a partir de los años 80 en un destino turístico de primera línea para los amantes de los deportes náuticos, especialmente para la práctica del windsurf, el submarinismo y el descanso bajo el sol y la playa. La localidad obtiene del turismo su principal fuente de ingresos, siendo las ocupaciones principales de sus habitantes las relacionadas con este sector de forma directa e indirecta (comercio, hostelería y buena parte de los servicios). La construcción es la actividad que en segundo lugar ocupa a más personas en el municipio, como consecuencia del fuerte incremento de la demanda relacionado con el crecimiento del turismo (urbanizaciones y segundas residencias). En los últimos años se ha enriquecido la oferta turística incorporándose empresas (algunas de capital extranjero) que ofrecen actividades para un turismo de naturaleza, es el caso de los paseos en barco para realizar el avistamiento de cetáceos en aguas del Estrecho. La zona es también especialmente valorada por ser lugar de paso en la emigración de las aves. La presen- 101 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 132 132. Calle del mercado de Baelo Claudia. Dibujo de Pedro Salmerón. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 101
102 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 138 133 134 135 136 137 133 a 138. Montaje de construcción prefabricada en la playa de Bolonia. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 102
103 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje cia, cada vez mayor, de turistas que se desplazan para observar este tránsito, queda constatada por el aumento de ofertas aparecidas a través de Internet. Paralelamente se está creando una oferta alternativa en el interior para el turismo rural, aprovechando los recursos naturales proporcionados especialmente por el Parque Natural de los Alcornocales y otras zonas de monte. La oferta cultural del municipio se basa principalmente en el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia y la riqueza de patrimonio histórico en el núcleo urbano de Tarifa, aunque en las épocas de mayor afluencia de visitantes se organizan también por parte del Cabildo actos culturales de diverso tipo (música, teatro, etc). La práctica de deportes en el litoral está relacionada con jóvenes con escaso poder adquisitivo y procedentes del extranjero, sin embargo no es así para otros turistas que tienen un perfil distin- to, con una edad más madura y un nivel adquisitivo superior. La oferta de alojamientos existentes en el municipio se caracteriza por ser de baja o media categoría: sólo se encuentran en el área hoteles de tres o menos estrellas. Se completa la oferta con alojamientos en apartamentos y camping. Ha crecido mucho en los últimos años el número de restaurantes y cafeterías, aunque siguen la línea de los alojamientos en cuanto a categorías se refiere. El comercio tradicional se ha transformado para atender a la demanda turística, con la venta de productos asociados a los 139 139. Surfistas en las playas de Bolonia. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 103
104 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje deportes náuticos que allí se practican, dando incluso el nombre genérico de Tarifa a artículos como tablas o velas. Las iniciativas encaminadas a ese fin son, todavía, excesivamente dependientes de la estación veraniega. Las especiales características de los turistas ha hecho por ejemplo que apenas existan comercios que vendan productos para el recuerdo o típicos de la zona. El sector turístico del municipio tiene una fuerte estacionalidad, superior al de la provincia, con una temporada baja en los meses de noviembre a febrero (30% de ocupación) y una alta que abarca los meses de verano. Actualmente se intenta suavizar estas puntas de ocupación con nuevas ofertas para estancias cortas y fines de semana. La Ensenada de Bolonia participa de muchas de las características del turismo del municipio, aunque no es aún un destino consolidado. El visitante acude al litoral de la ensenada especialmente en la temporada estival para la práctica de submarinismo y otros deportes náuticos clásicos de la zona, además de los que buscan únicamente pasar una o varias jornadas de descanso en la playa. La oferta turística de Bolonia cuenta con otros atractivos importantes gracias a la existencia del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia. Este Conjunto durante el año 2001 recibió la visita de 96.191 personas, lo que supuso un incremento de 18.270 visitantes con respecto al año anterior. Existen muchos otros recursos culturales en la ensenada de carácter arqueológico que aún no han sido puestos en valor. Completando las posibilidades de la ensenada para el turismo se encuentran las zonas de interior, que en la actualidad están sufriendo una transformación del sector primario hacia el sector servicios, creando alojamientos, algunos no reglados. Se observa que en estas zonas se practica la acampada libre no permitida. Las infraestructuras o los servicios de atención al turista que se desplaza a Bolonia son escasos, y siguen en su mayoría la tónica del municipio en cuanto a clasificación (13 en total de una estrella). Se pueden encontrar restaurantes en la zona donde se ofrece habitualmente pescado fresco procedente de sus aguas. Todos ellos de categorías inferiores. A la zona acuden empresas de varios municipios dedicadas al turismo activo, rutas a pie o en bicicleta, visitas al Conjunto y avistamientos. En resumen la Ensenada de Bolonia cuenta aún con un alto potencial turístico basado en sus propios recursos naturales, paisajísticos y culturales, pudiendo enriquecer su oferta y dirigirse a un turista con un nivel adquisitivo más alto. Actividades relacionadas con el culto y la muerte Una de las características que distinguen al ser humano anatómicamente moderno de sus antecesores es el sentimiento de trascendencia y el pensamiento simbólico. Tanto en la Ensenada de Bolonia como en otras zonas circundantes, la presencia de huellas materiales de las actividades relacionadas con el culto y la muerte, manifiestan dicho sentimiento desde fechas tempranas, asociadas a lugares rituales y funerarios. Quizá una de las manifestaciones cultuales más destacadas en esta zona de la Península Ibérica son las representaciones artísticas prehistóricas -pinturas y grabados- en abrigos y cuevas naturales (MÁS y CORNELLÁ, 1995). Cuevas como las de Bacinete (Los Barrios), Las Palomas (Tarifa) o el Tajo de las Figuras (Medina Sidonia), son sólo algunos de los ejemplos más señalados. 140 140. Grupo de visitantes en el Conjunto Arqueológico. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 104
154 111 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 150. Silla del Papa. 151. Silla del Papa. Dibujo de Pedro Salmerón. 152. Restos de muralla de muelle de Baelo Claudia. 153. Búnker costero. 154. Actividades relacionadas con la defensa GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 111
156 155 112 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje comprender las estructuras del paisaje formando conjuntos de elementos en torno a ejes temáticos que tienen vinculación entre sí y son fácilmente identificables en el paisaje como los asentamientos, los recursos culturales, las infraestructuras viarias, las redes de abastecimiento de energía, de saneamiento, las instalaciones militares o la misma configuración física del territorio. Este apartado no tiene la vocación de inventariar todos los elementos que se pueden reconocer en el paisaje de la ensenada sino destacar los que dan carácter e identidad al paisaje así como los que están sometidos a mayor dinamismo. La comprensión ordenada de un paisaje y la división de este en estructuras es un paso intermedio hacia una percepción global del mismo. En esta imagen de conjunto destaca la calidad ambiental y escenográfica de la Ensenada de Bolonia, la relevancia cultural de un espacio vivido desde la prehistoria y los riesgos introducidos por los nuevos usos del suelo determinados, en buena parte, por el desarrollo turístico e inmobiliario de la ensenada como enclave litoral. Articulación del espacio: red viaria, caminos y vías pecuarias Durante mucho tiempo, la única vía de comunicación que permitía romper el aislamiento de este territorio se reducía a un camino de herradura, el llamado camino viejo de Tarifa, que enlazaba la ensenada con la ciudad de Tarifa a través de Punta Paloma. El establecimiento de la pista militar, su conexión con la carretera nacional y la posterior ampliación y asfaltado del firme harán posible la circulación del tráfico rodado y una sensible mejora de la accesibilidad. 155. Panorámica de la Sierra de San Bartolomé. 156. Ensenada de Bolonia desde el mirador alto. Dibujo de Pedro Salmerón. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 112
113 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 157 157. Cercados ganaderos. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 113
114 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 158 158. Vegetación. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 114
115 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 159 159. Unidades de paisaje de la franja litoral. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 115
116 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 160 160. Unidades físicas. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 116
117 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 161 161. Estructura de la propiedad. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 117
118 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 162 162. Acuíferos y vertidos. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 118
119 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 163 163. Estructura viaria. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 119
El sistema vial se estructura en dos tipos de redes claramente diferenciadas en cuanto a su origen y morfología. La más antigua está formada por numerosas sendas, veredas, caminos y cañadas que discurren por todo el territorio, entre las sierras y vaguadas, a media ladera o por la costa, enlazando con el país interior y las ensenadas vecinas. Cada vez menos utilizada por los cambios en los modos de vida, esta red aparece descuidada y en parte perdida; sería muy deseable su recuperación y articulación dado el alto valor estratégico que representa para cualquier proyecto futuro. La más reciente, la CA-2216, permite el tráfico rodado y se organiza a partir de la vía principal asfaltada en 1981, tiene forma de T invertida, algo más de un kilómetro de longitud y 6 metros de anchura. Tras conectar con la carretera nacional N-340, cruza el Puerto de Bolonia y penetra en dirección hasta el núcleo de El Lentiscal, continúa con un trazado paralelo a la costa enlazando el Conjunto Arqueológico, situado al oeste, con las proximidades del Cortijo de la Torre emplazado en el extremo oriental. A lo largo de su trazado se derivan una serie de vías secundarias, asfaltadas o de tierra y de escasa anchura, que ponen en comunicación los restantes asentamientos de la ensenada. Las que parten desde el puerto de Bolonia hacia la Loma de San Bartolomé acceden a El Chaparral y El Pulido por la ladera occidental y, por la oriental, a Betis, desde donde se puede enlazar con la carretera que lleva al Betijuelo y Paloma Alta. Más al sur, junto al cruce de El Lentiscal, parte la nueva pista militar que pasa por Rosa de las Contreras hasta la Sierra de la Plata, bifurcándose previamente en dos, la que accede a la Silla del Papa por El Realillo y la que corre por la ladera oriental de la sierra hasta llegar a la Gloria. El Parque Natural del Estrecho prohíbe la creación de nuevas carreteras, pero sería conveniente una mejora del entramado viario; el estado del firme se conserva aceptable en las vías principales, sin embargo, en las secundarias empeora notablemente siendo frecuentes los bacheados y tramos alternados con firmes de grava, los recorridos adolecen de trazados muy forzados en algunas curvas. Las barreras de las instalaciones militares, situadas en la Sierra de la Plata, Paloma Baja y Paloma Alta, impiden cualquier posible conexión directa de la ensenada con Zahara y Valdevaqueros. Se hace necesario replantear esta situación, establecida desde antiguo, cuando las condiciones de defensa del país eran bien diferentes a las actuales; de hecho, se percibe desde el exterior una notable relajación en los controles que, en más de una ocasión, permiten el paso peatonal. Un aspecto a resaltar es la densa red de vías pecuarias que comunican la Ensenada de Bolonia internamente y con el exterior. Destacan en el litoral la Colada de la Reginosa, que en la actualidad comunica la Playa de Bolonia con la población de Paloma Baja, y la Colada de Camarinal que hace lo propio entre Bolonia y la Silla del Papa. En la actualidad estas vías están ocupadas por el monte y se desconoce su trazado por lo que sería necesario practicar un deslinde y señalizarlas. Al mismo tiempo 120 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 165 164 164. Carretera de acceso restringido a la zona militar. 165. Acceso a la playa desde los restaurantes situados junto al Conjunto Arqueológico. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:53 Página 120
127 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 173 173. Dinámica de los asentamientos. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 127
128 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje El resto de asentamientos, con una población más reducida que el anterior, se encuentran repartidos por todo el territorio de la ensenada y presentan unas pautas de disposición muy parecidas. Betis, El Puntal, Betijuelo y El Chaparral situados a media ladera alrededor de la Loma de San Bartolomé, están formados por un pequeño núcleo original concentrado, que todavía conserva antiguas casas de piedra y pequeños cercados, ampliado por modernas construcciones más diseminadas y con grandes cercas. Al pie de la vertiente oriental de la Sierra de la Plata se ubican Molino Carrizales, Rancho Helechar, Cortijo Sierra Plata, Realillo, Ermita de la Santa Cruz y La Gloria, antiguos cortijos, aislados entre sí, la mayoría convertidos en segundas residencias. Estos núcleos tienen una importante incidencia visual en toda la ensenada debido a su situación en la ladera de la sierra. Cerca de ellos, Rosa de Contreras es producto de una parcelación ilegal reciente ocupada por chalets y ya alejado, en el Puerto de Bolonia, el Cortijo Iglesias mantiene un conjunto de construcciones más tradicionales. Las instalaciones militares En este pequeño y complejo mundo fronterizo que forma la Ensenada de Bolonia en la zona de Punta Paloma y Punta Camarinal se encuentran tres enclaves estratégicos destinados a la defensa militar. En la zona conocida como Paloma Alta se sitúan dos baterías, una de ellas única en España por estar artillada con cañones 175 174 174. Zona militar de Betijuelo. Al fondo playas de Valdevaqueros y Los Lances. 175. Poblado abandonado en Betijuelo. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 128
129 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 178 181 179 177 176 180 180 y 181. Tipologías arquitectónicas heredadas y emergentes en Betis. Sierra de San Bartolomé. 176 a 179. Asentamiento diseminado de Betis en la ladera este de la Sierra de San Bartolomé. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 129
130 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 182 a 191. Tipologías arquitectónicas heredadas y emergentes en Betis. Sierra de San Bartolomé. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 130
131 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 192 194 199 196 193 195 198197 192 a 199. Asentamientos en la ladera este de la Sierra de la Plata. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 131
132 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 202 201 200 207 206 205 210 212211 GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 132
133 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 203 204 208 209 214 213 200 a 204. Asentamiento de El Lentiscal en la Ensenada de Bolonia. 205 a 207. Parcelación ilegal en Rosa de Contreras. Sierra de la Plata. 208 y 209. Colonización del espacio con tipologías prefabricadas. 210 a 213. Parcelación ligada a camping en la Ensenada de Valdevaqueros. 214. Duna de Valdevaqueros. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 133
134 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 217216215 221 220 219 GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 134
135 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 218 222 223 215 a 218. Asentamiento de El Chaparral en la ladera oeste de San Bartolomé. 219 a 221. Asentamiento de Paloma Baja en Punta Paloma. 222. Construcción vernácula en Punta Paloma. 223. Nuevas construcciones en Punta Paloma. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 135
136 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje Vickers 381/45. Cuenta con buenas instalaciones para el personal Militar Profesional de Tropa y Marinería. En Punta Camarinal se encuentra la batería GACTA A-4 que monta Cañones Vickers de 152,4/50. Es una unidad antigua y señera a la que se llega desde la carretera N-340, tomando la desviación hacia la pedanía de Bolonia. Sus instalaciones para personal son buenas. Estas tres baterías militares están localizadas dentro de las fincas militares denominadas Dunas de Tarifa. Estos pinares litorales cumplen la función de cobijar las instalaciones militares y además fijan las dunas de arena que desplaza el levante en formaciones características de este enclave con ejemplos de especial valor como las dunas de Bolonia y de Valdevaqueros. Estos bosques litorales, son un elemento clave del carácter visual de la Ensenada de Bolonia, en la medida en que contribuyen decisivamente a formar en el observador la impresión de estar en un espacio clausurado . La gestión de estas masas han sido llevadas de forma consorciada entre el Ministerio de Defensa y La Consejería de Medio Ambiente. Los recursos culturales La aceptación generalizada de que los recursos culturales1144son pieza clave en los procesos de desarrollo a escala local, al igual que el incremento del aprovechamiento y disfrute de determinados elementos patrimoniales, hasta ahora poco valorados como tales (modos de producción tradicional, construcciones domésticas, industriales, etc.) exige, de las administraciones encargadas de la gestión y tutela del patrimonio, fórmulas que permitan el uso compatible del bien cultural y sistemas para que dicho uso revierta en su conservación. Desde este punto de vista se hace imprescindible la planificación de la oferta cultural a una escala territorial, en ella el análisis de los recursos y de sus modos de articulación será la garantía de una adecuada utilización para el desarrollo equilibrado de la zona1155. El aprovechamiento cultural y su reconocimiento. Condicionantes y actitudes El papel de las instituciones locales en el desarrollo de la gestión cultural del término municipal de Tarifa, se viene centrando en la administración directa de los recursos bajo su titularidad y en el establecimiento de diversos convenios para el desarrollo de actividades. Sin embargo, la inversión económica que el Ayuntamiento destina al área de cultura es mínima, de tal modo que ni siquiera existe una dotación presupuestaria específica al respecto. Esta situación dificulta, lógicamente, cualquier planificación orientada a la conservación del patrimonio, a la programación de actividades o al mantenimiento de los equipamientos existentes. La situación se agrava aún más en aquellas localidades menores dependientes de este municipio, por no hablar del olvido al que se relega a los núcleos de población, más o menos aislada, como los de la ensenada. Un caso singular corresponde a Facinas que, desde su reconocimiento como entidad local autónoma1166, ha conseguido percibir del ayuntamiento de Tarifa unos 3.000 euros anuales destinados a la cultura. Esta cuantía se complementa mediante convenios promovidos desde el propio ayuntamiento o desde la Entidad Local Autónoma (ELA) con otras entidades públicas, con vistas a sufragar gastos de intervenciones puntuales, dotación de material o posibilitar la puesta en marcha de una biblioteca pública. La Fundación Provincial de Cultura de la Diputación Provincial de Cádiz otorga una subvención de 9.000 euros para el Ciclo de Cine, la Muestra de Literatura de Tradición Oral, y alguna otra actividad que se vienen realizando tanto en Tarifa como en las 1144 Recurso cultural entendido como la totalidad de las manifestaciones culturales (patrimonio material e inmaterial, cultura alimentaria y gastronómica, artes del espectáculo etc.), que se conservan desde el pasado hasta el presente, incluyendo también las actividades, lugares, equipamientos y agentes que inciden en la actual dinámica cultural del territorio y su relación con los procesos de desarrollo sostenible. 1155 Las directrices vienen dadas por el Plan General de Bienes Culturales 1996-2000 . Documento de Avance (PLAN, 1997), el cual destaca la importancia del patrimonio histórico para el desarrollo económico de Andalucía. 1166 Entidad Local Autónoma (ELA) desde 1990, con competencias compartidas con el Ayuntamiento de Tarifa, del cual depende administrativamente. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 136
143 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje >La recuperación de labores tradicionales vinculadas a los modos de vida propios de la zona; apicultura, trabajos del corcho, actividad ganadera, guarnicionería, aparejos de pesca, gastronomía y sistemas de construcción autóctonos. >El conocimiento, a través de campañas didácticas e informativas, de los valores del territorio a personas interesadas y a la población en general, cualificando el sentido de pertenencia al lugar. >La realización de cursos de gestión económica y empresarial relacionados con los métodos de producción, gestión directa o estrategia comercial, debidamente adecuados a los sectores sociales directamente vinculados con los recursos de la zona, así como a aquellos con posibilidades de intervenir en el proceso de rentabilización o distribución. Para afianzar su eficacia, estos programas deberían ser complementados con otros de asesoramiento, cooperación y supervisión como: >Creación de guías y gabinetes de atención personalizada que orienten sobre los procedimientos legales a seguir y la obtención de ayudas y subvenciones. >Definición de procedimientos de cooperación entre los agentes públicos y privados. >Establecimiento de modelos de ayudas de distinta naturaleza aplicando instrumentos de rentabilización mediante acuerdos de cesión temporal. >Organización sistemas de información continua y canales abiertos de comunicación para la coordinación de intervenciones entre las administraciones que gestionan el territorio y conservan sus valores culturales: Consejerías, Delegaciones y Diputación. En todo ello sería de gran utilidad la adopción por parte de la Consejería de Cultura de protocolos de actuación sobre el territorio, similares a los que ya se vienen desarrollando en otras consejerías, que apliquen e incorporen el concepto territorial al diseño y desarrollo de proyectos de conservación y puesta en valor del patrimonio, instituyendo medios de control y supervisión de las ejecuciones, sistemas de evaluación y de mantenimiento. Afecciones en el paisaje cultural de la Ensenada de Bolonia y el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia Las condiciones de pervivencia de los bienes culturales son en rasgos generales muy poco alentadoras. Excepto el Conjunto Arqueológico, con una unidad de gestión propia, el resto de los elementos aparecen expuestos a todo tipo de riesgos. Es preciso superar la escala actual, la fragilidad y vulnerabilidad de este patrimonio lo requiere con urgencia. En este sentido es paradójica la situación en la que se ha llevado a cabo la aprobación del proyecto del Área de Recepción y Acogida de Visitantes financiado por la Consejería de Cultura y ubicada con carácter excepcional dentro del recinto de protección integral del yacimiento. La condiciones de su realización implicaban en un principio la integración arquitectónica en el conjunto y su ubicación fuera de los vestigios del yacimiento; por entonces se propuso su construcción en una vaguada al extremo oriental del recinto y con un acceso previsto por la pista que recorre la trasera del conjunto, donde se situaría un área de aparcamiento exclusivo que evitara el paso de vehículos por el frente litoral. La realidad de lo que se está llevando a cabo difiere notablemente de lo previsto. Para el proyecto no se ha exigido el necesario estu- GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 143
dio de impacto y problemas de índole diversa han obligado a su reubicación en una cima cercana al emplazamiento original. Esta nueva localización le proporciona una visibilidad inmediata, excesivamente preeminente en razón a su escala y tratamiento de la edificación frente a la propia ciudad romana. Por último, no se conoce si se llevará a cabo la construcción del aparcamiento anexo. En cualquier caso, el que funciona actualmente se encuentra justo a la entrada de la parte visitable del yacimiento, frente al mar. De todos los recursos existentes tan sólo las cuevas y abrigos2200 están declarados como B.I.C., pese a ello se encuentran expuestos a un grave deterioro que reside en varios factores determinados por la fuerte incidencia de los agentes físicos y por una acentuada acción antrópica. Las alteraciones que padece el soporte son producidas por la fuerte erosión del viento y la lluvia, a ello se suma una tectónica de fracturas con frecuentes desprendimientos y la propia naturaleza deleznable de la arenisca, cuya porosidad favorece la absorción de los pigmentos y les resta definición, además la humedad del entorno ha propiciado la profusión de organismos litófagos adheridos a la superficie. En cuanto a la acción humana no se ve impedida ni tan siquiera por la dificultad de los accesos; en las cavidades se observan manchas de humo, pintadas sobrepuestas, rallados e incisiones intencionadas que han supuesto en ocasiones irremediables destrozos en las pinturas y grabados. La falta de control y de medidas de protección son la tónica dominante, no habiéndose adoptado tampoco paliativos para los procesos de erosión o desestabilización de las estructuras. El papel desarrollado por las asociaciones2211locales y los especialistas particulares ha sido fundamental para la salvaguarda de este patrimonio; a ellos se han debido gran parte de los hallazgos y de las escasas intervenciones llevadas a cabo. El entusiasmo popular no se ha visto correspondido por una actitud decidida de las administraciones competentes que se muestran ajenas e indiferentes a todo problema; tan solo en situaciones extremas, y siempre que esté comprometida la opinión pública, se ha conseguido su intervención. Un caso paradigmático ha sido el azaroso proceso del urgente vallado de la cueva del Moro ante los daños irreparables que venía sufriendo; desgraciadamente para lograrlo ha sido necesaria toda una movilización con encierros en la propia cueva, artículos en prensa e intervenciones y enfrentamientos parlamentarios. El estado de conservación de la necrópolis de los Algarbes es alarmante, las agresiones a las que se ha visto sometida son de largo alcance, como ya es habitual las que han producido más daño han venido de los agentes humanos. Hasta mitad del siglo pasado las cuevas estaban ocupadas como viviendas y corrales, a continuación soportaron la repoblación de eucaliptos de los sesenta, que arrasó el sitio donde se localizaba un poblado asociado a la necrópolis. Más tarde, en 1994, se efectúa una tala masiva de esta especie y a consecuencia del paso de la maquinaria y de la caída de troncos, se fracturan losas, aparecen nuevas grietas y fallas que afectan a varias tumbas. En los años posteriores las fuertes lluvias incrementan los destrozos y ya a finales del siglo pasado se derrumbó una de las cuevas más grandes. Aunque el yacimiento se encuentra parcialmente vallado el deterioro conti- 144 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 228 228. Construcción del Centro de Rececpción de Visitantes del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia. 2200"Las manifestaciones de arte rupestre se consideran uno de los fenómenos más relevantes de la prehistoria europea, al mismo tiempo que uno de los más frágiles de cara a su conservación y protección. Es por esa razón por la que la propia Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español prevé, en su titulo V, artº 40.2: Quedan declarados Bienes de Interés Cultural por ministerio de esta Ley las cuevas, abrigos y lugares que contengan manifestaciones de arte rupestre ". 2211 En el tema que nos ocupa es encomiable la labor de la Asociación Gaditana para el Estudio y la Defensa del Patrimonio (AGEDPA) con sede en Tarifa. En la actualidad intentan conseguir la inclusión de las manifestaciones de arte rupestre localizadas en las Comarcas del Campo de Gibraltar, de La Janda y zonas limítrofes, en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, para lo que han conseguido el apoyo de Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 144
145 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje núa en las tumbas y restos que se encuentran fuera e incluso dentro de este límite, la causa principal es el trasiego constante de paso de ganado que utilizan estos terrenos para pasto. No hay que olvidar que la propiedad del suelo está, casi en su totalidad, en manos de particulares. Por otro lado se hace necesaria la adopción de unas mínimas medidas de control de la vegetación y contención de la erosión del viento y, por supuesto, las de una conservación que asegure su preservación. Para el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia sería preciso desarrollar un plan que contemplara las medidas necesarias frente a los agentes naturales; son habituales las avenidas que se producen por los arroyos y los efectos de erosión que provocan, especialmente en la desembocadura del arroyo del Alpariate y del de Las Villas; en el interior de la ciudad se ha intentado frenar el ataque provocado por las escorrentías mediante el sembrado de las superficies no excavadas con vegetación tapizante. Otros factores de riesgo son el oleaje del mar con la incidencia, sobre todo, del agua pulverizada y la influencia de los vientos dominantes, con los diversos tipos de ataque que produce en la arenisca con la que están construidos los edificios. La afección turística en la parte del yacimiento que pertenece al Conjunto Arqueológico se puede calificar de mínima, el recorrido se halla bien señalizado y las zonas con un estado más precario tienen limitada la visita o prohibida. En el exterior sin embargo la gran extensión de los elementos que forman parte de él es muy difícil de controlar y se encuentra fácilmente expuesta a cualquier tipo de acción incontrolada. Descendiendo a un análisis más pormenorizado, la necrópolis oeste se encuentra sin vallado permitiendo la entrada incontrolada de los visitantes, se observan estructuras dispersas, volcadas y tapizadas de vegetación y arena. Los restos del monumen- to y pequeñas estructuras de la necrópolis este aparecen arruinados y fracturados con dispersión de los materiales. La abundante vegetación junto al impreciso conocimiento de su ubicación, incluso para los propios investigadores, impide el reconocimiento de las canteras de Punta Paloma, en el caso de las de Camarinal, la erosión ha desvanecido la claridad de los cortes y los sillares volcados al borde del acantilado soportan el constante embate de las olas. En cuanto a los acueductos, es lógico pensar que unas estructuras tan extensas presenten serias dificultades para su descubrimiento y conservación. Téngase en cuenta que el acueducto oriental tendría una longitud de más de 5 km. La situación del mismo puede calificarse de crítica, no ya sólo en los tramos más alejados del yacimiento, situados en propiedades privadas y sin acotación alguna, sino incluso en los tramos más próximos a la muralla, y dentro del perímetro de delimitación del BIC. Los restos de arcadas en el paso del arroyo de la Chorrera, por ejemplo, corren peligro de destrucción en breve plazo, salvo que se proceda inmediatamente a su consolidación. Otros elementos del sistema hidráulico, como la cisterna o los pozos se mantienen enterrados para evitar que su deterioro siga avanzando. El enlosado del Foro soporta un fuerte ataque procedente del encharcamiento del subsuelo de arcillas expansivas sobre el que está asentado. Pese a la realización, hace varios años, de un completo estudio de las afecciones y de un proyecto de intervención no se ha procedido todavía a su restauración. Si toda esta situación descrita hasta el momento apunta tintes dramáticos, la realidad de los templos del capitolio y el perímetro de la Muralla la superan, y podría calificarse, sencillamente, de ruinosa. El poblado de la Silla del Papa se conserva relativamente en buen estado, a excepción de algunas zonas donde se han realizado excavaciones clandestinas. Por otro lado la brusca pendiente ha ocasionado la pérdida parcial de suelos con la consiguiente ero- GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 145
sión de los estratos arqueológicos. Peor suerte ha corrido la parte más elevada del yacimiento destruido parcialmente por la construcción de un repetidor de radiotelevisión y otros de telefonía. En cuanto a los sitios arqueológicos asociados a "villas" se encuentran todos en terrenos que pertenecen a uno o varios propietarios, dedicados a un aprovechamiento de pastizal y erial; la vegetación consiste en un manto herbáceo, sembrado por los propietarios, en donde crecen numerosos cardos y matas sueltas de lentisco y palmito. La preservación de los hallazgos corre peligro ante el deterioro que acarrea el continuo paso del ganado y las escorrentías incontroladas que discurren por las laderas. La concentración de los restos que ocupan zonas elevadas aparecen prácticamente enterrados, lo que hace suponer un buen estado de conservación; no es el caso de las estructuras que se extienden hacia las laderas, desplazadas y con bastante material rodado. Los situados junto a las carreteras se vieron alterados por los movimientos de tierras que se llevaron a cabo y por intentos de una mayor dimensión de la explanación que no llegó a consolidarse. El yacimiento de la Torre soporta una antena de telecomunicaciones. De la explotación minera de las Mesas tan solo se puede reconocer la situación de la entrada a la mina ya que se encuentra tapiada por el derrumbamiento de rocas, también arruinados aparecen los restos de la construcción que existiera para su explotación. El mal estado de la calera de las Villas es produc- to de la erosión natural y de las características topográficas de un terreno afectado por pequeñas pero numerosas escorrentías. Paulatinamente se ha producido el desplazamiento de los mampuestos y el derrumbamiento de la fábrica, cuyo fondo aparece repleto de restos. El poblado de Betis continúa en pie gracias a la durabilidad de la piedra empleada en su construcción, los muros son fácilmente recuperables y tan sólo han desaparecido las cubiertas y carpinterías de las viviendas. Los propietarios mantienen los cercados en uso y bien conservados. Asimismo los búnkers se mantienen en un estado aceptable, en algunas zonas la armadura de acero ha perdido el recubrimiento de hormigón y consiguientemente ha sufrido un proceso de corrosión. Se han utilizado como basureros de la playa, están sucios, con escombros y pintadas. 4.3. Las percepciones La Convención Europea del Paisaje (2000) expresa en su definición que el paisaje designa cualquier parte del territorio, tal como es percibida por las poblaciones, cuyo carácter resulta de la acción de factores naturales y/o humanos y de sus interrelaciones (art.1.a), colocando el acento en las poblaciones locales y enfatizando la dimensión significativa. Se reconoce en ella que el paisaje también se construye, se interpreta desde una dimensión personal, subjetiva. El paisaje provoca emociones, sentimientos, sensaciones en virtud de las experiencias individuales y colectivas asociadas a la cultura y al grupo de pertenencia. Así, en tanto que los paisajes entran por los sentidos , son sentidos, depositarios de sentimientos y valores. Esta noción referida a las percepciones, es especialmente útil en la planificación y la ordenación paisajística, pues dependiendo de la interpretación que se haga de unos u otros elementos, se dará prioridad a unas actuaciones u otras. El objetivo de este epígrafe es comprender las diferentes percepciones del paisaje que confluyen e interactúan en el ámbito de la Ensenada de Bolonia. Al explicitar estas diferentes percepciones se pretende contrastar los distintos proyectos de futuro que están implícitos en las mismas; comparar las imágenes que cada uno de los colectivos e instituciones atribuyen a esta zona, en qué son coincidentes, en qué se contradicen, en qué se enfrentan. 146 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 146
147 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje Metodológicamente, se ha creído oportuno organizar las múltiples visiones en dos grupos segmentados. Por una parte las percepciones locales, producidas por los grupos, no necesariamente homogéneos, que habitan el espacio. Esta visión es fundamental para la puesta en valor real de los paisajes, pues las actuaciones realizadas de espaldas a la población no son sostenibles. Y por otra parte, las percepciones externas, elaboradas por diferentes colectivos que usan transitoriamente ese espacio o que lo modelan de acuerdo con intereses de carácter más global; percepciones elaboradas desde los medios de comunicación, desde las instituciones, a través de los informes técnicos, etc. No hay que perder de vista que el objetivo final es la complejidad, es decir entender cómo interactúan todas estas visiones y cómo su confluencia ha determinado hasta hoy la configuración de este territorio y lo que es más importante: del modo en que se formule esta interacción va a depender la evolución en el futuro. 4.3.1. Percepciones locales Las definiciones locales de los territorios de pertenencia Como se ha visto en apartados anteriores, la configuración paisajística del espacio elegido para la realización de esta guía, y en cuanto a poblamiento se refiere, muestra un sistema diseminado de pequeños núcleos poblacionales. A pesar de ello, la convergencia histórica en cuanto a actividades productivas (a excepción del antiguo núcleo de población de Bolonia, cuya población se dedicaba fundamentalmente a la pesca artesanal) y la especificidad que imprime el carácter de los enclavados, ha propiciado unas experiencias colectivas comunes. Sin embargo, el referente territorial más inmediato de los habitantes de la ensenada es su propio pequeño núcleo de población, produciéndose una atomización de las representaciones territoriales reflejada en la inexistencia de un gentilicio que aglutine a la población de la ensenada. Las denominaciones del lugar que remiten a una entidad poblacional, como la de Bolonia, son referidas desde el exterior. La gente allí es de El Lentiscal, de El Realillo, de El Molino, de La Gloria, de Betis, de Betijuelo, de El Chaparral y, por supuesto, de Paloma, más vinculada tradicionalmente a la ciudad de Tarifa. Sin embargo, no se puede decir que esto se deba al aislamiento tradicional de unos núcleos respecto a los otros; el trasvase de los trabajadores entre estos pequeños núcleos y el consecuente trabajo conjunto en las respectivas tierras de labor, por un lado, y las pautas matrimoniales, por otro, muestran lo contrario. A través del análisis del sistema festivo local es posible aproximarse a las manifestaciones de las identidades colectivas. Como señala Velasco (1982:7) es en las fiestas donde la comunidad cobra relieve, donde se expresa y se ejerce la condición de miembro de la misma. De esta manera, el análisis de las fiestas permitirá acercarse a las definiciones que la población local realiza del territorio propio, donde se plasman los diferentes niveles de pertenencia social y de adscripción territorial. Y ello considerando las fiestas, más allá de su dimensión lúdica, estética y/o emocional, como contextos donde se reflejan de manera simbólica los aspectos socio-económicos de los colectivos que las celebran. Con la introducción de la ganadería extensiva se produjo la práctica desaparición del calendario festivo local asociado hasta ese momento a las actividades agrícolas. La experiencia colectiva vinculada a dichas actividades, comunes a todos los núcleos diseminados de la zona, comportaba la celebración conjunta de los momentos más significativos del ciclo agrícola. De esta manera, tanto la época de la sementera en otoño2222como la temporada de la siega2233en primavera eran reseñadas colectivamente por sendas fiestas inaugurales. Normalmente, la celebración 2222 El año agrícola comenzaba en San Miguel (25 de octubre) con la época de la sementera, y la forma de ordenación del ciclo anual estaba pautado por estas actividades, por lo que dicho ciclo se enmarcaba localmente "de San Miguel a San Miguel". Aunque la época de la sementera se inauguraba en esta fecha (siembra de las habas), la sementera del trigo, la más importante, se realizaba en la estación de San Andrés (30 de Noviembre) y su festejo se realizaba el día ocho de Diciembre, día de la Inmaculada. 2233 La época de la siega se inauguraba a principios de Mayo, el día de la Cruz. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 147
de estas fiestas, no se realizaba siempre en el mismo lugar sino que iba rotando cada año por los diferentes núcleos de población de la zona. Este periplo espacial de la celebración de las fiestas asociadas a las actividades agrícolas denota la igualdad simbólica que la comunidad atribuye a estos diseminados, globalmente percibidos. Normalmente estas fiestas eran organizadas por algún tendero del lugar y la actividad lúdica se centraba en el baile y cante del chacarral, muy extendido por entonces en la zona. A la población local de los diferentes diseminados, en el caso de la fiesta inaugural de la época de la siega, se les unían los jornaleros procedentes de la costa malagueña y granadina que venían específicamente para dicha temporada. En este día se solía herrar al ganado, por lo que dicha fiesta permaneció activa durante más tiempo que las otras. También solía haber carreras de caballos. Otra fiesta en la temporada de la siega era el día de San Juan que adoptaba semejantes pautas de celebración. Con dicho festejo se ritualizaba el final de dicha temporada y la despedida de las cuadrillas de los temporiles foráneos. Todo este calendario local vinculado a las actividades agrícolas, así como las pautas de organización del tiempo y los espacios de sociabilidad a que daba lugar, se ha perdido en la actualidad. Por su parte, las Navidades eran muy festejadas comunitariamente aunque dicha celebración se circunscribía al ámbito del núcleo de población más inmediato, "era una fiesta familiar" según la definición local, en la que los vecinos iban recorriendo las casas situadas dentro de sus respectivos núcleos poblacionales. De esta manera, la noción de "familia", más allá de los lazos de parentesco, se extendía al ámbito del núcleo de población más inmediato. Con los cambios estructurales de índole económica, social y cultural operados en la zona, entre los que destaca el asentamiento más o menos temporal de la población foránea, esta pauta de comportamiento en las fechas navideñas se ha abandonado. Sin embargo, el fin de año en 31 de diciembre apenas se celebraba debido a que, como se apuntó, el ciclo anual se regía por el calendario agrícola. En Viernes Santo se festejaba la Romería de la Silla del Papa para la recogida de la denominada "hierba de la sangre", un tipo de hierba medicinal que crece sólo en las cumbres de las sierras. En este evento participaban conjuntamente los colectivos de todos los núcleos poblacionales por lo que también aglutinaba a la población local de la ensenada. Antiguamente, debido a la solemnidad que requería el día, lo único que se hacía era ir a coger la hierba y pasar el día en la sierra donde comían reunidos los vecinos y familiares. Posteriormente, con la expansión de los vehículos a motor que facilitaba la participación de más personas y la relajación de ciertas pautas morales asociadas a los eventos religiosos, se convirtió en una fiesta más lúdica, con música, barras para el consumo de bebidas, etc. y se fue abandonando la práctica de la recogida de la hierba de la sangre, que los jóvenes del lugar apenas saben identificar. Esta fiesta sigue celebrándose pero ha decaído mucho. El establecimiento de múltiples torres de telefonía móvil y sus respectivos edificios para el mantenimiento de dicha infraestructura, han venido a ocupar un lugar tradicionalmente utilizado por los vecinos para la celebración de esta Romería. La articulación social y territorial pautada por las experiencias colectivas asociadas a las actividades agro-ganaderas y mostradas simbólicamente en el sistema festivo local, no se agota con estos referentes territoriales. Estas poblaciones también celebran, expresan simbólicamente, su pertenencia a un marco territorial más amplio. Dicho sentimiento de pertenencia se manifiesta en la participación de estas poblaciones en la Romería de la Virgen de la Luz, patrona de Tarifa. El recorrido de los ocho kilómetros existentes entre el santuario donde se ubica la imagen y la localidad de Tarifa, constituye uno de los actos centra- 148 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 148
149 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje 229 229. Fiestas locales y lugares de pertenencia de la población. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 149
150 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje les que se efectúan en homenaje a la patrona. La Romería se celebra el primer domingo de septiembre, en que participan los vecinos de todos los núcleos de población pertenecientes al término municipal de Tarifa. Si la Romería aglutina a todos los tarifeños en torno a la imagen, independientemente de los pagos del término municipal en el que habiten, el resto de los actos que se celebran en estas fiestas patronales tienen un carácter eminentemente localista, es decir, se destinarán a remarcar la condición de vecino del núcleo principal. La participación de los vecinos de los núcleos de población de la Ensenada de Bolonia, al igual que el resto del término municipal, refleja su reafirmación como tarifeños, condición anualmente renovada. De igual modo, y a pesar de los actos puntuales que significan la integración de todos los colectivos socio-económicos del municipio, se remarca el carácter "campero" de esta Romería, donde los colectivos asociados a las actividades agropecuarias han tenido tradicionalmente mayor protagonismo. Sin embargo, en la Ensenada de Bolonia confluyen dos espacios bien diferenciados sobre los que se han generado sendas fórmulas de apropiación material y simbólica por parte de los colectivos que han interactuado en/con dichos espacios. En cualquier caso, la significación que el mar y la tierra han tenido en el imaginario colectivo local ha sido desigual. Se puede decir, a pesar de su presencia abrumadora, que la población de la ensenada ha vivido en los últimos siglos de espaldas al mar. El fuerte predominio de las actividades agrícolas, ganaderas y forestales frente a las pesqueras corroboran esta afirmación. El espacio marítimo se caracteriza, máxime en esta zona, por ser azaroso, con fuertes dosis de aleatoriedad y, en consecuencia, suscita muchas dificultades para ser controlado. No es un medio directamente construido y regulado por el ser humano y su singularidad visual radica por presentarse como una superficie supuestamente indiferenciada que no refleja en apariencia sus posibilidades de uso y aprovechamiento como el espacio terrestre. Por esta razón los vecinos de la ensenada, a excepción del antiguo núcleo pesquero de Bolonia, no han participado en las labores pesqueras. Su participación se ha reducido exclusivamente a las actividades jabegueras y mariscadoras, las cuales, a pesar de que supongan sendas prácticas de aprovechamien- to de los recursos marítimos, no son eminentemente pesqueras. Y esto todavía resulta más paradójico cuando precisamente serán las actividades volcadas al aprovechamiento de los recursos marítimos y al uso de este espacio como vía de comunicación, las que determinaron la existencia de la ciudad romana de Baelo Claudia, como hito arqueológico y paisajístico fundamental de dicho entorno. El repliegue de las poblaciones hacia las actividades terrestres y hacia la tierra como único referente espacial, da cuenta de la percepción del espacio marítimo del Estrecho como un espacio de frontera2244. Otro hecho que redunda en esta ausencia del mar en el imaginario colectivo local es la percepción que estos colectivos han tenido tradicionalmente de los pescadores. Las actividades pesqueras no han constituido tradicionalmente una base socioeconómica importante en la ensenada. Los colectivos asociados a las mismas habitaban en el núcleo de población propiamente denominado Bolonia, diferenciándose como entidad de población del núcleo más cercano de El Lentiscal, cuya población tradicionalmente se ha dedicado a las actividades de tierra. Este antiguo asentamiento de pescadores se ubicaba en el espacio donde se encuentra actualmente el Conjunto arqueológico de Baelo Claudia. El asentamiento original lo constituían tipos de edificaciones con materiales diversos, primando los chozos y las chabolas, con una disposición dispersa y sin ningún tipo de ordenación ni planificación. En los años sesenta se construyeron las viviendas sociales que albergan a estas familias de pescadores, denominado precisamente Pueblo Nuevo, en el asentamiento de El Lentiscal. 230 2244 No se puede olvidar que este espacio marítimo ha supuesto un gran peligro para aquellas poblaciones asentadas en el litoral debido a las incursiones berberiscas del otro lado del Estrecho, produciéndose el saqueo continuado de estas costas. Posteriormente, las guerras por la hegemonía económica, militar y, en definitiva, por el control del mar, produjeron que dicho espacio siguiera siendo percibido como un espacio peligroso. Será a partir del segundo cuarto del siglo XIX cuando no se establezca la paz en el mar. Posteriormente, con el establecimiento del periodo del Protectorado Español en el Norte de Marruecos, volverá a concebirse dicho espacio como espacio de encuentro y comunicación, aunque sobre la base de unas relaciones político-económicas no igualitarias. 230. Vista del poblado de El Lentiscal. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 150
151 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje En la actualidad, cuando los habitantes de las diferentes cortijadas que pueblan la ensenada se refieren al asentamiento de El Lentiscal lo denominan con el nombre de Bolonia. Sin embargo, cuando existía el asentamiento de pescadores en el lugar donde actualmente está el sitio arqueológico, los habitantes de El Lentiscal insistían en esta última denominación frente a la de Bolonia, que refería al núcleo de pescadores. Estas especificaciones nominales no responden tanto a la dinámica referida más arriba sobre la dispersión poblacional, sino que pretenden recalcar la diferenciación social entre trabajadores del mar y trabajadores de la tierra por parte de estos últimos. La valoración social negativa que históricamente ha recaído en el colectivo de las familias pescadoras, a pesar de que se haya atenuado, se mantiene en la actualidad, prueba de ello se encuentra en la oposición que mantuvieron los padres a que prosperara una iniciativa de la escuela que pretendía enseñar diferentes artes y técnicas pesqueras a los niños. Por su parte, la marginación social de este colectivo de pescadores tenía su correlato con un espacio igualmente estigmatizado: el espacio marítimo. Será con la llegada del turismo cuando se produzca una redefinición colectiva de los espacios mar/tierra. Efectivamente, la playa como lugar de ocio y esparcimiento no ha sido apropiada localmente hasta la llegada del turismo. La playa, además de ser el espacio destinado para las labores relacionadas con la pesca, era también el lugar donde las vacas iban a cucar en el tiempo de la mosca, a descansar de las heridas que les producen las picaduras del tábano en primavera. En la actualidad, la apropiación de la playa, como espacio lúdico, refiere más a una práctica de la población foránea que la local, pues muchos habitantes de las cortijadas de la ensenada más alejadas de la costa no bajan a la playa con la asiduidad que lo hacen sus puntuales vecinos turistas. El entorno de Bolonia como fuente de recursos: del espacio marginal a la riqueza paisajística. Como fuente de recursos, el entorno de la Ensenada de Bolonia es percibido en la actualidad por sus habitantes con un gran valor paisajístico. La puesta en valor del paisaje responde a una mirada externa y entra en conexión con los nuevos gustos estéticos y parámetros éticos de las sociedades urbanas occidentales. La conciencia local sobre el paisaje como un posible elemento de atracción, ha originado una concepción del paisaje de la ensenada como recurso susceptible de ser rentabilizado turísticamente. Como se ha visto, la explotación y gestión del mismo responde a un modelo de iniciativa individualizada de los diferentes grupos domésticos y unidades familiares. En definitiva, será la pequeña propiedad de carácter eminentemente familiar (alquiler de habitaciones anexas a la vivienda familiar, pequeños hoteles y/o grupo reducido de apartamentos, viviendas secundarias, restaurantes, pequeños negocios, etc.) la que se imponga asimismo en el sector turístico. En general, y frente a este modelo individualizado de gestión, hay una manifiesta oposición a la explotación del recurso turístico por parte de grandes capitales externos. Esta dinámica de explotación familiar entronca con el modelo de gestión de la unidad de explotación tradicional basada en actividades de carácter agrícola y ganadero. Este hecho remite al concepto antropológico de cultura del trabajo que alude, además de a los saberes teórico-prácticos que conciernen a los diferentes oficios, a comportamientos, actitudes y valores emanados de una posición específica en las relaciones sociales de producción y de unos sectores de actividad concretos y que pueden mantenerse más allá de los cambios operados en la base material. Será esta específica cultura del trabajo de pequeño propietario agrícolaganadero la que esté en la base del comportamiento individualizado de la explotación del paisaje como recurso turístico y de 231 231. Ganado suelto en la playa de Bolonia GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 151
152 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Estructura del paisaje otras pautas que se verán a continuación. También se produce una valoración negativa generalizada hacia las inversiones de grandes capitales foráneos que concentran unos beneficios monetarios que, según el discurso local, han de revertir en la población que ha contribuido a mantener el paisaje de la ensenada. La valoración positiva reproducida por la población local sobre dicho paisaje no ha sido la que ha prevalecido tradicionalmente, de ahí que la percepción del mismo varíe respecto al pasado. Las grandes carencias que dicha población ha padecido hasta la puesta en valor de su entorno como valor de cambio, en términos de rentabilidad turística y en el contexto de las nuevas percepciones sobre el paisaje rural y natural que operan en la mentalidad urbana, han contribuido a una percepción del territorio propio en el pasado como un territorio pobre, inculto, improductivo, marginal. El aislamiento y la sensación de abandono que dicha población ha percibido históricamente por parte de las instancias político-administrativas locales y supralocales, ha contribuido a alimentar su conciencia como colectivos marginales, pobres, aislados, estableciendo una correlación con las connotaciones vertidas sobre su territorio. La frase extendida por parte de los mayores del lugar de esto ha sido ruina todo , en clara alusión metafórica de las otras ruinas, las del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, evidencia esta concepción marginal del espacio de la ensenada y los colectivos que allí han vivido. Esta marginación tiene uno de sus momentos de inflexión más representativos en la emigración masiva de sus miembros producida en los años sesenta. El carácter de autosubsistencia que habían tenido las pequeñas explotaciones agrícolas de secano dejan de ser rentables, en el marco de la precariedad aludida, en dicha década. Las condiciones geológicas de este territorio, que ofrecía una tierra quebrada, con muchas piedras, la precariedad de las economías domésticas y la propia configuración de la propiedad, donde prevalecía la pequeña explotación, bien sea en propiedad, arrendada y/o usufructuada, hacía que la introducción de maquinaria para la ejecución de las labores agrícolas fuera prácticamente imposible. Por este motivo muchos de los miembros de estas familias, fundamentalmente los más jóvenes, optaron o, mejor, se vieron obligados a emigrar a los centros industriales de las grandes ciudades cercanas como Algeciras2255, y del centro y norte del Estado español o de Europa central. Sin embargo, el efecto migratorio más desolador se produjo en aquellos pequeños núcleos de población donde estaban asentadas las familias jornaleras sin tierras, aquellas que sólo poseían su fuerza de trabajo como única fuente de ingresos. Estas familias trabajaban en las fincas de cultivos de secano situadas en la otra vertiente de Sierra Plata, en la Dehesa de Zahara. La introducción de la mecanización en las labores agrícolas, en la década de los sesenta, produjo la expulsión del jornalero del mercado de trabajo. De esta manera, algunas de las cortijadas donde residían estas familias, como son La Canchorrera, Los Boquetillos y El Puntal, quedaron despobladas. Todavía hoy quedan los restos de estos asentamientos poblacionales abandonados situados en la ladera de la vertiente noroccidental de la Sierra de la Plata. Aunque la emigración a los centros industriales de las áreas urbanas afectó a todos estos pequeños asentamientos, la despoblación de las cortijadas se evidencia más en aquellos donde habitaban mayoritariamente familias de jornaleros sin tierra. La introducción de la ganadería extensiva durante esta década propició la posibilidad de diversificar la fuente de ingresos de estos grupos domésticos campesinos. En esta zona, como sucedió en el agro andaluz en general y en las áreas de sierra en particular, la emigración se produjo de forma masiva y afectó a sendos colectivos, pequeños propietarios y jorna- 2255 Gran parte de la población de esta zona que emigró a Algeciras se concentra en el denominado Barrio del Cobre, uno de los barrios más marginales de la comarca. De esta manera, se produce una reproducción de la marginalidad de estos colectivos, ahora desplazados a la periferia urbana de Algeciras. GUIA PAISAJE A_II.qxd 18/2/04 13:54 Página 152
255 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos >Visitas a la almadraba coreana en los diferentes momentos de la explotación >Difusión de las actividades relacionadas con el atún: formas de pesca, procesos de transformación artesanales e industriales etc. en todos los tiempos. >Degustación de productos. >Difusión de las formas de comercialización y de la gastronomía del atún en otros países, especialmente Japón que es el principal consumidor del atún gaditano. >Página web en internet con aspectos específicos sobre el atún y la Ensenada de Bolonia, dando a conocer su historia, su paisaje, etc. Sitio de intercambio de ideas sobre la gastronomía del atún especialmente dedicado a los jóvenes cocineros de todo el mundo. AGENTES A. Almadrabera coreana B. Empresas de transformación del atún C. Consejería de Agricultura y Pesca. J.A. D. Consejería de Turismo y Deportes. J.A. E. Consejería de Empleo e Industria. J.A. F. Consejería de Cultura, C.A. Baelo Claudia. J.A. G. Asociación de Hostelería y Restauración ASPECTOS FAVORABLES PRIORIDAD 1 23 4 5 PARTICIPACIÓN A. Participación prioritaria B. Apoyo a la gastronomía y participación C. Investigación, apoyo financiero, protección de especies D. Difusión, turismo alternativo E. Estrategias de empleo y desarrollo F. Desarrollo sostenible y patrimonio cultural G. Apoyo logístico e innovación Supone una alternativa con perspectivas de tipo industrial vinculado a negocios de pequeño tamaño. Introduce la participación de un sector pionero en España: la cocina de los productos del mercado. ESTIMACIÓN DE VIABILIDAD 1 23 4 5 DESARROLLO 327 327. Almadraba de la Ensenada de Bolonia. GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 255
256 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos 328 328. Almadraba y centros asociados. GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 256
257 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos La mar y la pesca Propuesta de rentabilización social, cultural y turística Objetivos Con este proyecto se pretenden: >Descubrir y fomentar los valores del patrimonio natural y cultural sumergido. >Recuperar la memoria de la pesca como recurso históricoetnográfico de la ensenada y del litoral gaditano. >Facilitar el acceso al patrimonio sumergido por medio de la puesta en marcha de itinerarios y actividades deportivo-recre- ativas. >Mostrar las posibilidades de los recursos marítimos como elemento generador de beneficios para el colectivo pesquero de la zona. Descripción El mar es sin duda uno de los recursos que mayor peso ha tenido históricamente en el marco de la Ensenada de Bolonia. La pesca, como forma de obtención de recursos, fue durante siglos una de sus principales riquezas de este territorio hoy día olvidada tras la reubicación de las almadrabas y la reestructuración del sector pesquero. Se trata pues de un patrimonio cultural (histórico, arqueológico y etnográfico) en proceso de desaparición como consecuencia de una nueva realidad socioeconómica. Desde una perspectiva patrimonialista es necesario sacar del olvido la importancia histórica, etnográfica y económica que este sector ha tenido a lo largo del litoral gaditano del Estrecho y recuperar de la memoria, la riqueza y variedad del patrimonio mueble e inmaterial asociado a esta actividad. La posibilidad de realizar talleres, exposiciones, o incluso una musealización (inexistente a lo largo de todo el litoral gaditano) para dar a conocer la historia y las diferentes artes de pesca utilizadas en esta franja costera, es una propuesta que se ancla directamente en las raíces culturales del territorio, que ante la presión turística y la reconversión económica, cada vez pierde más sus valores y su memoria. Experiencias en este sentido tenidas en otros puntos de la geografía (museos de la pesca, de las redes, exposiciones fotográficas, temáticas, etc.) han mostrado la gran importancia de este recurso y el atractivo cultural del mismo. Desde otra perspectiva es preciso defender y potenciar la supervivencia de este sector y la implicación del mismo en la recuperación de esta memoria colectiva vinculada a la obtención de recursos pesqueros. En la actualidad, el sector pesquero en el marco de la Ensenada desarrolla una actividad económicamente residual practicada de forma ilegal desde embarcaciones deportivas que no cumplen la normativa legal en materia marítima. Frente a ello el mar, como fuente de recursos, tiene una serie de potencialidades que, bien estructuradas, pueden convertirse en un interesante recurso económico y profesional para este colectivo. Se consideran en este sentido las grandes posibilidades que puede tener en este ámbito territorial una oferta lúdico-cultural basada en la conjunción de actividad deportiva marítima (pesca deportiva con caña y subacuática, buceo) con otras de conocimiento de los valores y recursos del patrimonio cultural y natural sumergido de la ensenada. La creación y puesta en servicio de talleres e itinerarios sumergidos para reconocimientos de flora y fauna, de fotografía submarina, de visita a yacimientos arqueológicos; de cruceros de pesca tanto desde embarcación como subacuática, etc, es una oferta, sin duda de gran atractivo, que si bien en la actualidad tiene ya una demanda local por parte del sector turístico centrada principalmente en el marco de la propia Tarifa, Proyectos PP 1155 GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 257
258 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos podría tener en la ensenada uno de sus puntos fuertes de servicio. Actividades: 1. Rutas de pesca con caña desde embarcación. 2. Rutas de pesca submarina. 3. Itinerarios para la fotografía submarina. 4. Itinerarios para el buceo en pecios. 5. Taller de fotografía submarina. 6. Taller de pesca submarina. 7. Taller de pesca con caña. 8. Taller del patrimonio pesquero. AGENTES A. Ayuntamiento de Tarifa B. Representantes de la población local (pescadores) C. Cofradías de Pescadores D. Asociaciones e instituciones culturales y deportivas PRIORIDAD 1 23 4 5 PARTICIPACIÓN A. Administración de Cultura (Delegación Provincial; Conjunto Arqueológico de B. C.; IAPH). B. Administración de Medio Ambiente (Delegación Provincial; Oficina del Parque Natural). C. Capitanía Marítima. D. FEDAS-Andalucía. (Federación Española de Actividades Subacuáticas de Andalucía). ESTIMACIÓN DE VIABILIDAD 1 23 4 5 DESARROLLO GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 258
259 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos Deslinde de enclavados y propiedades Líneas generales y propuesta Objetivos Generales: >Resolver definitivamente los conflictos de titularidad en los montes públicos Betis y Sierra de la Plata, evitando su reproducción en el futuro. Específicos: >Resolver la situación de inseguridad e indefinición jurídica que caracteriza a los enclavados no reconocidos de larga duración. >Acotar los límites entre monte público y propiedad privada y, eventualmente, reordenar la delimitación pública en casos puntuales, mediante un proceso de negociación. Descripción En el caso de los montes públicos Betis y sierra de La Plata las cuestiones que suscitan los enclavados, reconocidos o no, exceden la problemática estricta del deslinde entre propiedad pública y privada. Es necesario además regularizar situaciones de inseguridad e indefinición jurídica, normalizarlas, negociar la ocupación ilegal y, además, abordar la cuestión de los límites definitivos que, en ciertos casos, debería tener el dominio público forestal. Por tanto, la primera línea de acción debe ser abrir un proceso de concertación y negociación para estas cuestiones. Ésta debería llegar a definir las líneas básicas de un proceso estructurado en varias fases, cuya secuencia y pautas metodológicas generales pueden ser las siguientes: Catalogación, Regularización, Deslinde y Reordenación. Para las dos primeras sería aconsejable su aplicación a través de herramientas de cooperación interadministrativa (convenio entre Ayuntamiento, Mancomunidad y Administración periférica de la Junta de Andalucía en el Campo de Gibraltar). La tercera cuestión está reguladas en la Nueva Ley de Montes (artículos 20 y 21 de la ley 43/2003, de 21 de noviembre). A. Fase de Catalogación A partir de una clasificación básica tal como: enclavados reconocidos o no reconocidos en el deslinde de 1905, catalogar las situaciones en función de los siguientes criterios: >Antigüedad -puede partirse de una distinción básica, respec- to a los enclavados no reconocidos-. >Recientes -menos de 30 años-. >Consolidados -más de 30 años y posteriores al deslinde de 1905-. >Históricos -anteriores a 1905-. >Situación registral. Aparecen diversas casuísticas: enclavados registrados, pero no escriturados o a la inversa, o bien ni registrados ni escriturados. >Situación de uso -uso residencial (primera o segunda residencia) productivos (ingresos básicos o complementarios) o cualquier combinación entre ambos-. B. Fase de Regularización (Convenio entre Ayuntamiento de Tarifa, Mancomunidad de Municipios y Junta de Andalucía). Línea de acción 1 Desde al Ayuntamiento de Tarifa, la Mancomunidad de municipios o las Delegaciones de la Junta de Andalucía en el Campo de Gibraltar prestación de asesoría jurídica, gratuita o a bajo coste, con el fin de regularizar dos tipos de situaciones: Proyectos PP 1166 GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 259
>Enclavados no reconocidos consolidados o históricos: asesoramiento sobre procedimientos de regularización de la titularidad. >Enclavados reconocidos en situación irregular: asesoramien- to respecto a las escrituras y el registro de la propiedad. Línea de acción 2 En el caso de enclavados reconocidos que han excedido los límites iniciales, negociación para llegar a una permuta de los terrenos ocupados. Tomar en consideración situaciones de uso, de forma que el tratamiento en los casos de uso productivo que genere ingreso básicos o de primera residencia sea más flexible que en otros (segunda residencia). Línea de acción 3 Negociar permuta para casos de enclavados abandonados o caso de ocupación reciente del monte público (menos de 30 años). C. Fase de Deslinde Aplicación del procedimiento de deslinde administrativo tal como se regula en la reciente Ley de Montes y en sus eventuales desarrollos. Este proceso llevará a cambios de límites en el caso de fincas que hayan ocupado ilegalmente el dominio público forestal. Esta fase sólo se abordaría en el caso de que hubieran concluido de forma satisfactoria las fases anteriores. D. Fase de Reordenación de límites Una vez concluido el deslinde, puede plantearse la posibilidad de desafectación de aquellas áreas de alta densidad de propiedad privada, aplicando los procedimientos establecidos a tal efecto. Antigüedad -puede partirse de una distinción básica, respecto a los enclavados no reconocidos-. >Recientes -menos de 30 años-. >Consolidados -más de 30 años y posteriores al deslinde de 1905-. >Históricos -anteriores a 1905-. >Situación registral. Aparecen diversas casuísticas: enclavados registrados, pero no escriturados o a la inversa, o bien ni registrados ni escriturados. >Situación de uso -uso residencial (primera o segunda residencia) productivos (ingresos básicos o complementarios) o cualquier combinación entre ambos-. B. Fase de Regularización (Convenio entre Ayuntamiento de Tarifa, Mancomunidad de Municipios y Junta de Andalucía) Línea de acción 1 Desde al Ayuntamiento de Tarifa, la Mancomunidad de municipios o las Delegaciones de la Junta de Andalucía en el Campo de Gibraltar prestación de asesoría jurídica, gratuita o a bajo coste, con el fin de regularizar dos tipos de situaciones: >Enclavados no reconocidos consolidados o históricos: asesoramiento sobre procedimientos de regularización de la titularidad. >Enclavados reconocidos en situación irregular: asesoramien- to respecto a las escrituras y el registro de la propiedad. Línea de acción 2 En el caso de enclavados reconocidos que han excedido los límites iniciales, negociación para llegar a una permuta de los terrenos ocupados. Tomar en consideración situaciones de uso, de forma que el tratamiento en los casos de uso productivo que genere ingreso básicos o de primera residencia sea más flexible que en otros (segunda residencia). Línea de acción 3 Negociar permuta para casos de enclavados abandonados o caso de ocupación reciente del monte público (menos de 30 años). 260 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 260
261 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos C. Fase de Deslinde Aplicación del procedimiento de deslinde administrativo tal como se regula en la reciente Ley de Montes y en sus eventuales desarrollos. Este proceso llevará a cambios de límites en el caso de fincas que hayan ocupado ilegalmente el dominio público forestal. Esta fase sólo se abordaría en el caso de que hubieran concluido de forma satisfactoria las fases anteriores. D. Fase de Reordenación de límites: Una vez concluido el deslinde, puede plantearse la posibilidad de desafectación de aquellas áreas de alta densidad de propiedad privada, aplicando los procedimientos establecidos a tal efecto. AGENTES A. Asociaciones de vecinos. Entidades representativas de los propietarios. Ayuntamiento de Tarifa B. Mancomunidad del Campo de Gibraltar. Consejería de Medio Ambiente. J.A. ASPECTOS FAVORABLES POSIBLES CONFLICTOS PRIORIDAD 12 3 4 5 PARTICIPACIÓN A. Mesa de concertación entre administraciones, asociaciones de vecinos y entidades representativas. Definición de directrices básicas y fases del proceso B. Convenio entre administraciones públicas para acometer las dos primeras fases Se produce una regularización de la situación actual. Se produce un punto de partida que tiene una base documental y legal. Se impiden nuevas alteraciones y el crecimiento incontrolado de la 2ª residencia Presión de la segunda residencia y de la tendencia urbanizadora ESTIMACIÓN DE VIABILIDAD 1 23 4 5 DESARROLLO GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 261
262 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos 329 329. Áreas de enclavados. GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 262
263 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos 330 330. Distribución de propiedades en la Ensenada de Bolonia. GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 263
264 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos Rehabilitación de construcciones tradicionales Propuestas para la recuperación de una cultura arquitectónica Objetivos >Transmitir, valorizar y conservar la herencia arquitectónica de carácter modesto como exponente de los modos de vida del pasado. >Proporcionar mecanismos y herramientas que impulsen una nueva dinámica constructiva coherente con una percepción ambiental de calidad. >Hacer partícipe a la población del deber de conservar su patrimonio y mantener y desarrollar su diversidad cultural. Descripción La intervención participada de las administraciones públicas y los propietarios sobre el conjunto de construcciones tradicionales dedicadas a vivienda y explotación agropecuaria o de transformación y elementos de interés como molinos lavaderos, fuentes, abrevaderos, en funcionamiento actual o en desuso, es una cuestión prioritaria, tanto por el estado de abandono y precariedad en que se encuentran como por el acelerado proceso de deterioro que padecen. Por otro lado, las intervenciones que se vienen operando por los propietarios sobre sus viviendas tradicionales, con el fin de una mejora de habitabilidad o para la adaptación a nuevos usos, están fuera de toda normativa y de unos adecuados criterios estéticos y ambientales. Las actividades en el campo de la investigación, información y sensibilización del patrimonio arquitectónico tradicional son fundamentales para lograr su conservación. Actividades/Etapas del proyecto 1. Estudio de las Tipologías Tradicionales y Características Constructivas >Búsqueda de información e investigación documental sobre la construcción tradicional de la zona. >Selección de modelos representativos que incluya construcciones tanto para su uso habitacional, como fabril, agrícola, ganadero o que pertenezcan a la comunidad (lavaderos, fuentes, abrevaderos). Posibles tipos y casos, atendiendo a su evolución y transformación. Establecimiento de los criterios de selección -número, antigüedad, uso, singularidad-. >Análisis comparativo de las diferentes soluciones: pervivencia y cambios de funcionalidad, adecuación e idoneidad de nuevos materiales. >Establecimiento de invariantes arquitectónicos y espaciales que se deben mantener o recuperar. 2. Inventario de Elementos susceptibles de protección Se elaborará un inventario de aquellos elementos estudiados, en los que concurran especiales valores arquitectónicos, etnológicos, históricos o ambientales que contribuyen a configurar las características del paisaje cultural de la ensenada. Comprenderá toda la información posible, su descripción, interés de su catalogación, estado de conservación, criterios de protección e incluso presupuesto para su recuperación. El inventario debe ser publicado y asumido por los instrumentos de ordenación de las dos entidades públicas competentes, Ayuntamiento de Tarifa y Parque Natural del Estrecho. 3. Redacción del Manual del Promotor El PGOU de Tarifa no contempla determinaciones específicas para la intervención en las viviendas tradicionales. Para solventar esta carencia se debe redactar un manual de normas Proyectos PP 1177 GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 264
271 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos Turismo en el medio rural Creación de equipamientos y servicios en las zonas de interior de la ensenada Objetivos Como se refleja en los análisis realizados en el presente documento la realidad económica de la Ensenada de Bolonia gira fundamentalmente en torno a dos ejes, por una parte la actividad turística del litoral con graves problemas en cuanto a la baja calidad de la oferta, estacionalidad de la demanda, saturación, etc, y por otra, la actividad tradicional ganadera de las zonas de interior, que de igual modo se encuentra en situación difícil (baja rentabilidad de explotaciones, sobrecarga ganadera, etc). Con la generación de una oferta destinada al turismo rural se pretende cubrir en alguna medida los siguientes objetivos: >Diversificación y mejora de la calidad de la oferta turística existente en la ensenada. >Alternativa a las actividades primarias dominantes en las zonas del interior, que permita a las explotaciones agropecuarias obtener rentas complementarias. Mejora del nivel y las condiciones de vida de las zonas rurales. >Recuperación y conservación de las construcciones domésticas y productivas tradicionales. >Conservación de la Naturaleza estableciendo servicios turísticos compatibles con el medio natural. Descripción El turismo rural surge ante la demanda cada vez mayor de una nueva generación de turistas que escogen pasar sus vacaciones en zonas de interior en contacto con el medio natural, cultural y humano, y que desean además realizar actividades para el esparcimiento que les permitan también conocer y entender dicho lugar. En España el desarrollo de este sector ha sido relativamente reciente comenzando de forma masiva a partir del comienzo de los años setenta. En las zonas del interior de la ensenada se pueden encontrar las condiciones apropiadas para generar una oferta turística de este tipo. Son destacables sus cualidades ambientales y paisajísticas, la forma de vida de la población ligada a explotaciones ganaderas, las construcciones tradicionales y la gran cantidad de recursos culturales especialmente de tipo arqueológico. Otro factor a tener en cuenta es el de encontrarse situado dentro uno de los espacios protegidos de Andalucía, El Parque Natural del Estrecho. De forma concreta y en base a la ordenación de los servicios turísticos en el medio rural y el turismo activo que se regula en la legislación autonómica mediante el Decreto 20/2002, de 29 de enero, (BOJA nº 14, de 2 de febrero de 2002), se podrían establecer en la zona una oferta de alojamientos especializados y actividades tal como sigue: Alojamientos De todos los establecidos por la normativa los que más se ajustarían a las características y condicionantes de la zona serían: >Agro – turismo: “alojamiento en una explotación agropecuaria en activo, en la que, como actividad complementaria, el turista pueda participar en tareas propias de la explotación”. Sería deseable que las viviendas se adecuaran a la arquitectura tradicional de la zona. Proyectos PP 1199 GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 271
272 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos >Chozas y casas de huerta: “Viviendas aisladas de materiales sencillos realizados a base de vigas, cañas, juncos, palos, fibras vegetales entretejidas o teja árabe”. Recuperación para uso como alojamiento de las construcciones con tipologías de la zona abandonadas en el medio. >Albergue: instalación para estancias cortas y dirigidas básicamente a una persona usuaria especializada, interesado en el conocimiento de la comarca, en la naturaleza o en los modos de vida locales Recuperación de poblado abandonado en los montes de Betis para la creación de un alojamiento de este tipo. Restauración Potenciar la gastronomía tradicional de la zona o comarca y utilizar productos locales en la elaboración de las comidas. Las instalaciones usadas para estos fines pueden ser las propias casas de los ganaderos como complemento de la oferta de alojamiento. Otra opción sería la de ofrecer únicamente comidas a un grupo reducido (según capacidad de la vivienda) previa reserva telefónica. Turismo activo De las diferentes actividades que se recogen en este apartado aquellas que se podrían desarrollar en el ámbito de la Ensenada serían: Bicicletas de montaña, descenso de barrancos, escalada, turismo ecuestre, senderismo. Muchas de estas actividades se pueden realizar a través de las rutas que se establecen en otras acciones de la guía del paisaje, tales como, red de miradores, red de itinerarios. AGENTES A. Población rural y empresas turísticas del entorno interesadas B. Asociación de desarrollo rural, sin ánimo de lucro, constituidas por entidades públicas y privadas C. Ayuntamiento de Tarifa y Mancomunidad del Campo de Gibraltar D. Consejería de Medio Ambiente, J.A. Junta Rectora del Parque Natural del Estrecho E. Consejería de Turismo y Deporte, J.A. F. Consejería de Cultura, J.A. G. Instituto Andaluz de la Mujer, J.A. ASPECTOS FAVORABLES POSIBLES CONFLICTOS PRIORIDAD 1 23 4 5 PARTICIPACIÓN A. Formación de asociación o cooperativa. Viabilidad y desarrollo del proyecto B. Captación de fondos a través de alguna iniciativa comunitaria. Actuaría como administradora, asistencia técnica de proyectos, etc. C. Asesoramiento, búsqueda de recursos, subvenciones, promoción, etc. D. Como reguladora de todas las actividades a desarrollar en el P.N. E. Ordenadora de la oferta turística F. Ordenación y gestión de los Bienes Culturales G. Cursos de formación. "Programa Mujer y Agricultura" (2000-06) Zona con gran potencial para el desarrollo del turismo rural Falta de formación de la población en temas turísticos y empresariales ESTIMACIÓN DE VIABILIDAD 1 2 34 5 DESARROLLO GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 272
273 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Síntesis y proyectos GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 273
274 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos GUIA PAISAJE B_II.qxd 18/2/04 13:37 Página 274
6. Anexos GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:05 Página 275
276 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos El patrimonio material de la Ensenada de Bolonia11constituye un legado de características excepcionales con un cúmulo de valores que se pueden manifestar desde varios sentidos: como exponente único de la creatividad humana, como documento singular de rituales y creencias, como punto álgido de la romanización de la Bética y como referencia inestimable de la evolución histórica de un pueblo. El elevado número de elementos que lo conforman, desde las cuevas rupestres hasta las baterías costeras, proporcionan una fuerte impronta a este lugar al constituirse como hitos paisajísticos que lo dotan de un especial significado. La iconografía mágica Los montes del arco de Bolonia acogen un conjunto de representaciones artísticas prehistóricas que constituyen, por su número, su alto grado de concentración y su calidad, un patrimonio verdaderamente excepcional. El repertorio más numeroso de estaciones conocidas pertenece a la Prehistoria Reciente aunque la Cueva del Moro, la que aloja el testimonio más espectacular, remonta su cronología al periodo Solutrense del Paleolítico Superior. En general, se trata de cavidades de pequeño y mediano tamaño, más o menos abiertas al aire libre y situadas en lugares inaccesibles, que se utilizaron como lugares sagrados o santuarios y, ocasionalmente, como refugio por grupos reducidos, dedicados a la caza, a la pesca y a la recolección. Rasgos diferenciadores Las manifestaciones artísticas consisten en pinturas y grabados que reflejan el mundo mágico y misterioso que rodea a estas primeras comunidades. Abundan sobre todo los pictogramas en forma de líneas y puntos, aislados o agrupados formando series más complejas; los grandes mamíferos, caballos salvajes y ciervos, están trazados de forma esquemática; raramente se representan formas humanas y, cuando aparecen, consisten en ideogramas muy simples y con una fuerte carga simbólica. Las pinturas son monocromáticas, realizadas con pigmentos naturales en una gama de negro, rojo y ocre. Están aplicados mediante el soplado a través de un tubo, con rudimentarios pinceles o simplemente con el dedo; los motivos aparecen perfilados o con la técnica de mancha plana de tinta. Los grabados en la roca suponen una realización mucho más simple, se usan instrumentos de un material duro que produce incisiones de diferente espesor, la figura frecuentemente queda incompleta y en ocasiones el relieve de la propia roca materializa el resto de su contorno. El medio natural Atendiendo a su situación podemos dividir el conjunto de estaciones en dos grupos: el más cuantioso, hasta la fecha, se halla en la vertiente sureste de la Sierra de la Plata, el segundo con tan solo dos cuevas en la vertiente norte de la Loma de San Bartolomé. La morfología de la sierra está conformada por paredes verticales en las que se modelan y alinean bancos de areniscas, toda su estructura aparece dislocada por una intensa tectónica de fractura que se manifiesta en una densa red de fallas. Este hecho, favorecido por la actividad disgregadora de la erosión atmosférica y por las raíces de los árboles, produce desgajamientos de grandes losas y desprendimientos de bloques que ruedan ladera abajo. El viento y el agua esculpen la arenisca formando taffonis, grandes cavidades desarrolladas a partir de los planos de fractura. Los suelos son de tipo sierra parda forestal; la vegetación primitiva, bosque de alcornocales y acebuchales, ha desaparecido para dar paso a la repoblación de eucaliptos. Las oquedades de estas rocas son los lugares preferidos para el anidamiento de la colonia de buitres leonados y halcones peregrinos. El relieve de San Bartolomé presenta areniscas con estratificación subhorizontal, asentadas sobre margas y niveles limoarcillosos. Anexo 1. Breve catálogo del patrimonio material de la Ensenada de Bolonia 11 Parte de la información que se presenta ha sido tomada del Inventario de yacimientos arqueológicos del ámbito del Plan Especial de Protección y Mejora de la Ensenada de Bolonia y Núcleo de El Lentiscal , Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, 1995. Realizado por Ana María Troya Panduro. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:05 Página 276
277 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos 334 334. Plano general de situación de los elementos del catálogo. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:05 Página 277
278 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos 335 336 A partir de media ladera y hacia las cotas más elevadas la superficie está recortada por fuertes escarpes y abruptos crestones. En este medio no es posible el desarrollo de suelos, por lo que frecuentemente aparece la roca desnuda y sin recubrimiento vegetal o, a lo sumo, con desarrollos raquíticos de suelos ácidos, cubiertos de brezos y jaras cervunas. En las zonas más altas, únicamente en el interior de grietas y diaclasas de la roca se desarrolla alguna vegetación consistente en alcornoque, madroño, aladierno, laurel silvestre, brezo arbóreo y durillo, aunque en las zonas más bajas, recubiertas por depósitos de coluvión, se han podido sembrar eucaliptos, acompañados de un piso de lentisco y palmitos. Las cavidades donde se localizan las pinturas rupestres son taffonis, al igual que en la Sierra de la Plata. Las cuevas de la Sierra de la Plata Cueva del Moro Descubierta en 1994 por Lothar Bergmann y Juan Álvarez Quintana, la cueva se abre a una considerable altura en una pared muy escarpada de la sierra, su interior se distribuye en dos niveles, en el inferior se conservan grabados y el superior pinturas rupestres. Entre las pinturas, de pigmento rojo, aparecen centenares de signos puntiformes agrupados en diferentes composiciones que constituyen el conjunto más grande e importante del Campo de Gibraltar y probablemente sean de cronología postpaleolítica. Los grabados tienen unos 18.000 años y representan varios prótomos (cabeza y cuello) de équidos y una gran yegua preñada de algo más de un metro; todos ellos se agrupan alrededor de un relieve de la roca con apariencia de cabeza de caballo. Estos grabados son las manifestaciones artísticas que se encuentran en el extremo más meridional de Europa y por su antigüedad adelantan en unos 4.000 a los famosos bisontes de Altamira. Cueva de la Mesa del Helechar Cercana a la cueva del Moro fue catalogada por Breuil, en su interior sólo se ha encontrado un signo con la forma de la letra A, realizado en pigmento rojo. Cueva del Arroyo Es un pequeño abrigo a media ladera, al norte del Cortijo de Ranchiles; contiene gran cantidad de pinturas esquemáticas y puntiformes realizadas con pigmento rojo, entre ellas destacan dos antropomorfos y un signo arboriforme. 335. Cueva del Moro. 336. Dibujo de una yegua preñada de la Cueva del Moro. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:05 Página 278
339 337 338 340 341 279 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos Cueva del Helechar Situada al norte de los Ranchos del Helechar está formada por una cavidad con antesala o vestíbulo en la que se dibujan tres signos antropomorfos, junto a ellos se observan indicios de un paso de agua. Cueva del Realillo La única pintura que se observa con nitidez representa una figura antropomorfa con pedestal, de unos 20 cm de altura; la pigmentación de color rojo oscuro y la forma estilizada tiene otros paralelos en la provincia, algunos autores la adscriben a la Edad del Hierro. La cueva está situada entre el cortijo de El Realillo y el de La Gloria. Cueva de Ranchiles Cerca del cortijo del que toma su nombre, posee pinturas esquemáticas de siete figuras antropomorfas, signos de forma ovoide y otros aún sin identificar, el pigmento empleado es de color ocre rojizo. Cuevas del Sumidero I y II Se encuentran un poco más al norte de la cueva del Helechar. En la primera de ellas aparecen diversos signos, uno de ellos con la forma de la letra griega phi y el resto de difícil identificación, todos ellos pigmentados en color rojo de muy poca intensidad. La segunda es de pequeño tamaño y contiene pinturas de estilo muy singular en color negro, una rareza dentro de la tónica general de las representaciones del Campo de Gibraltar. Las cuevas de la Loma de San Bartolomé Cueva del Betín Contiene una muestra muy numerosa de pinturas que se concentran en el techo de la cavidad y más escasas en la parte trasera; se distribuyen en varios grupos, realizadas en diferentes tonos y colores. En la zona derecha aparecen unas veinte figuras muy esquemáticas, en rojo oscuro, entre las que destaca en el centro un ciervo con cornamenta de siete puntas y parte de una cierva; hacia la izquierda se repite de nuevo este tipo de dibujos pero se conservan en un estado que no permite su interpretación. Otro tipo de técnica desarrolla trazos gruesos, limpios y bien definidos, muy visibles, de color violeta oscuro intensamente aplicado, se localiza también en el extremo izquierdo y viene a representar diferentes signos y figuras; entre los primeros sobresale uno en forma de mástil con trece travesaños y una pequeña base, con aspecto arboriforme. En el fondo de la cueva de nuevo aparecen figuras indefinidas de color rojo claro, con trazos gruesos, secos y algo bruscos. Cueva del Canuto del Arca El Canuto del Arca consiste en un corredor natural abrigado por la cornisa norte de la Loma de San Bartolomé y una crestería rocosa que discurre en el interior de esta formación. La cueva presenta un solo panel con un cuadrúpedo sin cabeza y tres grupos de pictogramas con líneas zigzagueantes. Necrópolis La idea de la muerte y del más allá parece inseparable del ser humano desde tiempos remotos y su evolución va a marcar una gran variedad de ritos, creencias y fórmulas de enterramiento. Durante el Paleolítico Medio, los cadáveres empiezan a depositarse en fosas excavadas en las cuevas o abrigos donde se refugiaban los grupos humanos, aunque aún se estudia si estos enterramientos se realizaban acompañados de algún ritual funerario que demuestre la idea de trascendencia y la creencia en el más allá. En el Paleolítico Superior se mantienen idénticas costumbres pero con un ritual más complicado, se acompaña al cadáver con objetos que indican su condición y las tum- 337. Signos antropomorfos de la Cueva del Arroyo. 338. Signo arboriforme de la Cueva del Arroyo. 339. Signo arboriforme de la Cueva del Betín. 340. Signos antropomorfos de la Cueva del Helechar. 341. Signos antropomorfos de la Cueva del Canuto del Arca. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:05 Página 279
280 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos bas se protegen con losas y piedras pudiendo albergar a varios individuos juntos. Será a partir del Neolítico Medio cuando las sociedades campesinas acostumbren a enterrar individualmente a sus muertos en fosas y sepulcros situados cerca de los campos y poblados, o en grupo en construcciones megalíticas. Los propios lugares de enterramiento marcarán los límites de propiedad de los clanes y los lazos de unión entre estos y el territorio. La pertenencia a un clan quedará reflejada en los enterramientos colectivos sean en cuevas naturales, hipogeos tallados en la roca o sepulcros megalíticos. En el inicio del primer milenio a.C. una nueva práctica funeraria se extiende por Europa, la incineración de los cadáveres, cuyas cenizas se depositan en urnas de cerámica y se entierran en simples hoyos, cistas, túmulos o monumentos funerarios. Durante la época fenicia, íbera y romana la incineración coexistirá con la inhumación y las estructuras funerarias desarrollarán modelos cada vez más complejos y monumentales como es el caso de los columbarios, tholos y templetes del imperio romano. La intensa relación entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos, alimentada sin interrupción a lo largo de tiempos pasados, ha quedado plasmada rotundamente en las grandes necrópolis de los Algarbes, Betis y Baelo Claudia. La necrópolis de Los Algarbes Calificada como uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de la provincia de Cádiz, su cronología se remonta al Calcolítico y desde entonces ha perdurado como espacio funerario en distintas etapas de la historia; testimonio de ello son las diferentes tipologías de enterramientos descubiertas, estructuras megalíticas, cuevas, sepulturas circulares, antropomorfas, todas ellas talladas en la roca, así como ajuares y numerosos restos materiales que llegan hasta el medioevo. Situada junto al asentamiento de Paloma Baja, en el piedemonte oriental de la Loma de San Bartolomé, el interés más singular de la necrópolis reside en las numerosas cuevas de sección circular, de pequeño y mediano tamaño, excavadas en la roca a diferentes alturas, con entradas por la pared lateral o bien mediante huecos horadados en el techo. Un caso singular lo compone una estructura formada por dos tumbas extremas enlazadas por un corredor cerrado, también tallado y cubierto por losas. Los trabajos de excavación se iniciaron en 1967, continuando de forma intermitente hasta la última campaña de 1990, financiada por la Diputación Provincial de Cádiz y el INEM; se llevan registradas 42 cuevas, lo que constituye una mínima parte de la extensión prospectada del yacimiento. 342 342. Necrópolis de los Algarbes. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:05 Página 280
287 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos uso residencial de carácter popular, hipótesis hacia la que apuntan la mayoría de los estudiosos. En la zona media se concentran el área forense y los edificios destinados a los usos públicos y comerciales. Es aquí donde claramente se aprecia el sistema de calles ortogonales que marcan la distribución de los diferentes espacios. La zona baja se extiende cercana a la playa, es el área industrial dedicada a la salazón del atún y a la producción del garum; también aquí continúa el trazado hipodámico y aparecen singularmente, ya que son las únicas encontradas, dos casas de considerable tamaño. La separación de esta área con la precedente por la ocupación de varios enclavados ha impedido averiguar como se conectan entre sí (ALVAREZ ROJAS, 2002). Una muralla de cerca de un kilómetro y medio rodeaba la ciudad, aunque todavía está por confirmar la ubicación del extremo sur, su mediana elevación correspondería a una función delimitadora más que defensiva, a lo largo de la muralla se intercalaban pequeñas torres y varios accesos, señalados por puertas de un diseño esquemático y recorrido lineal. El trazado de este perímetro puede reconocerse en la actualidad, corresponde a un polígono irregular de lados rectilíneos, alargado hacia el norte, en donde se estrecha formando casi un vértice. Los vestigios que emergen del suelo no sobrepasan el metro de altura pero los dinteles y arcos superiores, que se aprecian en los paramentos, confirman que los niveles inferiores de la muralla deben estar enterrados a varios metros de profundidad. Parece ser, por las fuentes consultadas, que fue reconstruida y reparada en varias etapas, alterando los trazados originales y mezclando diversas técnicas constructivas pero siempre con el empleo de la piedra como material principal. Se han registrado algo más de cuarenta torres que corresponden a dos fases diferentes según la diversidad de sus plantas y aparejos. A la más antigua se adscriben las de base cuadrada, distintas en tamaño, realizadas con sillares bien tallados tomados en seco y colocadas sobresaliendo de la muralla por ambas caras. Las de forma rectangular son de una fase posterior están hechas de opus caementicium , son similares entre sí y sólo avanzan hacia el exterior de la muralla. La ciudad era atravesada, en la zona más cercana al litoral, por la calzada que unía Carteia – Gades. Dos puertas en los extremos este y oeste, la de Gades o Carteia, correspondientes al sentido en que se orientaban, permitían la penetración de la muralla. Una tercera puerta, la denominada de Asido, menos documentada hasta la fecha, permitía el acceso por el noreste de la ciudad. Las tres están conformadas por dos torres rectangulares a cada lado de un pasaje central, la de mayor tamaño es la de Asido, las otras dos similares, forman un conjunto de unos doce metros de anchura. Su colocación respecto a la muralla también es variable, la de Asido y Carteia intercaladas, la de Gades la rebasa en su integridad. Las fábricas utilizadas son sillares y mampostería de piedra. El foro se ajusta a la concepción romana de plaza urbana como recinto cerrado, ninguna de las calles de la ciudad desemboca en él. Los volúmenes interiores que dan forma a sus bordes materializan las paredes de la plaza. Gracias a los templos y a la fachada lateral de la basílica, en los lados menores, aparece claramente marcada la dirección del área forense. Alrededor del foro se establecen, hasta los primeros tiempos de la época imperial, edificios públicos y santuarios; como único elemento independiente, la tríada capitolina constituye la dominante, en una posición más elevada enfatizada por los podios. En los lados restantes se agrupan los edificios públicos, construidos en ángulo recto, formando el centro político: la basílica, el comitium , la curia, las casas gremiales. En el ángulo suroeste se encuentra el macelum , mercado de productos alimenticios, con tiendas en el exterior y puestos de mercado en el interior. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 287
288 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos 350 350. Estructura general de Baelo Claudia. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 288
289 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos 351. Zonificación de la ciudad. 351 GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 289
290 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos 352 352. Estructura funcional. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 290
291 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos El teatro de Baelo responde también al trazado habitual de este tipo de edificaciones romanas, adaptado con innegable habilidad a las características del lugar. Se integra perfectamente en la estructura viaria de la ciudad, y su situación responde claramente a la intención de aprovechar la topografía de la zona. Es sin duda uno de los elementos mejor estudiados y conservados del conjunto, y en él se pueden identificar todos sus elementos constitutivos: cavea, orchestra, proscaenium, scaenae, etc. Quizás en la ciudad existieron varias termas, públicas o privadas, como solía suceder en otras ciudades; las principales tal vez estuvieran situadas por encima del decumano superior, detrás de los templos. A falta de excavar ese sector, se conocen únicamente los baños situados junto a la Puerta de Gades, entre la muralla y el cardo occidental, los cuales sólo se han aflorado parcialmente. Presentan una típica disposición de salas en hilera, en dirección S-N. Entre las edificaciones y la muralla queda un espacio que posiblemente correspondería a una palestra. Como se ha dicho, la actividad principal de Baelo estaría relacionada con la pesca y las industrias derivadas, fundamental salazones y fabricación de garum . Se han sacado a la luz las factorías situadas al sur de la ciudad, frente a la playa, y vestigios de otras repartidas por diferentes lugares de la ciudad. Las factorías son de diversas dimensiones, desde la constituida por una única sala a los grandes complejos industriales, pero en todas se encuentran los espacios necesarios para el desempeño de su actividad. Constituyen el conjunto industrial de este tipo más importante de la Península. La trama urbana de Baelo se completaría con las áreas mayoritariamente residenciales. Se han documentado dos construcciones declaradas como casas en el barrio marítimo, frente a las factorías de salazón, si bien hay quien piensa que en realidad podrían corresponder a burdeles. También se ha descrito la posible existencia de domus entre el macellum y la Puerta de Gades, aunque no se han excavado completamente, con lo cual su definitiva identificación está por hacer. Prospecciones geofísicas han identificado las que con más probabilidad sean las áreas típicamente residenciales al E del Foro, entre el cardo oriental y la muralla, y al N del decumano superior. Todas estas áreas están pendientes de excavación en la actualidad, por lo que no hay más remedio que convenir que el conocimiento de las construcciones residenciales en Baelo es en estos momentos una de las mayores incógnitas del yacimiento. El puerto de Baelo Claudia es una de las grandes incógnitas que aun quedan por resolver. De hecho, está en cuestión su propia existencia como tal puerto, lo cual equivale a poner en crisis gran parte de las hipótesis sobre el funcionamiento de la ciudad como lugar de intercambio comercial y de viajeros. Es significativo que el recientemente efectuado análisis geoarqueológico del sector meridional de Baelo Claudia , tras reconocer el cambio operado en la morfología costera de la ensenada, apunta la posibilidad de la existencia de cierta concentración de restos de estructuras de difícil identificación, cuya funcionalidad está por demostrar, sin poder llegar a ninguna conclusión determinante sobre la existencia o no del tan controvertido y esperado puerto. Las necrópolis En el caso de Baelo se han identificado dos necrópolis, situadas en las inmediaciones de las calzadas que comunicaban la ciudad con Malaka y Gades, respectivamente. En algunas referencias se cita la existencia de una tercera necrópolis, ubicada al noroeste, entre el acueducto oriental y la carretera actual de acceso a Bolonia, que sería la de aparición más tardía. 353 353. Necrópolis de Baelo Claudia. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 291
292 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos 354 354. Emplazamiento de las necrópolis de Baelo Claudia. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 292
293 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos Singulariza, sobre todo, a estas necrópolis el haberse identificado en sus tumbas multitud de pequeñas esculturas, muy toscamente labradas, que tendrían rasgos de tipo retratístico de los difuntos. Estos bustos aparecen en todo tipo de tumbas, tanto las de los pobres como en los ricos mausoleos, así como en todas las épocas, y siempre orientados de cara al mar. En algunas sepulturas se sustituían por una piedra lisa con la misma orientación Se usó fundamentalmente la incineración, conservando las cenizas en urnas de barro cocido, plomo, piedra tallada, etc. Estas urnas, además, contenían diversos objetos: espejos de mano, monedas, ungüentarios, punzones, anzuelos de pesca, etc. También se conservan varias fosas de los últimos tiempos del Imperio Romano, época en que se retomó la tradición del enterramiento de cadáveres. Los tipos de tumbas presentes son diversos, clasificándose en grupos en función de sus dimensiones y formas: enterramientos simples, pequeños monumentos funerarios, mausoleos de dos cámaras, recinto funerario con torre y enterramientos turriformes. Hay que indicar que la necrópolis occidental podría extenderse hasta la duna que cierra el fondo de la ensenada, comenzando inmediatamente después del Arroyo de las Viñas. En realidad, aparte de la treintena de tumbas descubiertas por el Padre Furgus en un primer momento, no se ha llevado a cabo una excavación sistemática y completa de esta zona. Por ello, tampoco se conoce su periodo de utilización. En la necrópolis oriental, en cambio, se han reconocido más de mil tumbas, habiéndose explorado más de dos tercios de la superficie que supuestamente ocuparía, estimada en unas dos hectáreas. Las tumbas principales se hallan próximas a la playa, inmediatamente después de la Puerta de Carteia. Este necrópolis se usaría durante toda la época imperial, y hasta el s. IV. Además de las dos necrópolis principales reseñadas, se han encontrado restos de sepulturas en la zona NE de la ciudad, cerca del acueducto que llega desde Punta Paloma. También se ha comprobado la existencia de enterramientos en el interior de la zona de las termas de la Puerta de Gades, y junto al teatro, pero éstas son ya de época cristiana, probablemente del s. V. No se tiene noticia de los enterramientos de época republicana, los cuales bien pudieran estar en la necrópolis oeste. Para completar el mapa de los enterramientos de Baelo, como es obvio, sería preciso completar la excavación arqueológica en las zonas pendientes. Los resultados obtenidos en la necrópolis E, en cuanto a número y características de las sepulturas documentadas, crean una interesante expectativa. Las canteras La piedra es el material que fundamenta la construcción de la ciudad. Se distinguen dos clases: areniscas y calizas que proceden de la Sierra de la Plata y de la Loma de San Bartolomé, y calcarenitas que se encuentra en la vertiente S de la Loma y en el monte Camarinal. Esta clasificación se mantiene a la hora de elegir su destino, las primeras se empleaban para los pavimentos, muralla y torres, la segunda se reservaba para los elementos sustentantes generalmente tallados. Se conoce con precisión la localización de la cantera de Punta Camarinal, a pesar de la erosión, se distinguen claramente los frentes de talla y depósitos de sillares dispuestos para su transporte, tanto a pie de corte como en la base del acantilado. Las dificultades de su acceso impiden el reconocimiento de las 355 355. Sillares en la cantera de Punta Camarinal. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 293
294 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos 356. Emplazamiento de las canteras usadas en la construcción de la ciudad. 356 GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 294
295 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos canteras de Punta Paloma pero por las descripciones que se tienen de ellas, deben ser de características similares a las de Cabo Camarinal. Los acueductos El abastecimiento de agua se resolvía a través de tres acueductos, que se han venido en llamar: Acueducto Norte, Acueducto Oeste y Acueducto Principal. Recogían aguas de la Sierra de la Plata y Punta Paloma, probablemente de algún tomadero o fuente que tuviera asegurada su calidad, a la vista de la longitud de sus recorridos, de 1 a 5 km. De este sistema hidráulico se han descubier- to además cuatro pozos de aireación y dos cisternas de almacenamiento parte de ellos dentro de la ciudad y el resto en el entorno situado al NO. En cuanto a la fábrica de los acueductos norte y oeste ...está realizada en «opus incertum» en su base, situándose encima el specus realizado con opus vitatum, con un revestimiento hidráulico de opus signinum.. . El acueducto principal “Está construido a base de opus incertum, con sillarejo de piedra de Tarifa y specus de opus signinum... Según la topografía del terreno por donde discurre el acueducto aparece con distinta técnica constructiva: tramos subterráneos para salvar grandes desniveles, tramos aéreos a base de arcadas para salvar los arroyos y otros a ras de suelo...” (TROYA PANDURO, 1995). No se han podido registrar más que algunos tramos del acueduc- to de Punta Paloma, el cual, junto a la cisterna de la ciudad son los únicos vestigios actualmente visibles de los sistemas de abastecimiento de agua a la ciudad. En todo caso, sería preciso completar el registro de éste y de los otros acueductos, con afloramien- to y restauración de las estructuras que los componen, y establecer algún mecanismo de salvaguardia para los tramos exteriores al recinto monumental. Otro aspecto de sumo interés que está pendiente de estudio es la conexión de estas instalaciones con los puntos de destino final en el interior de la ciudad, como podrían ser las factorías de salazón y las zonas de habitación. Los asentamientos La ocupación humana de la Ensenada de Bolonia a lo largo del tiempo ha dejado su huella en el paisaje a través de numerosos asentamientos; sus distintas ubicaciones y características responden a las causas y necesidades de tipo social y económico que caracterizan el contexto de cada periodo cronológico. La Silla del Papa La dinámica de los yacimientos que se conservan tiene su inicio entre los siglos VI y I a.C. en el oppidum de la Silla del Papa, de fuerte carácter defensivo como corresponde a la condición guerrera de sus fundadores iberos. Ocupa una superficie de diez hectáreas, en la cima del monte que le da su nombre, extendiéndose hacia su ladera noroeste. Domina un espacio impresionante de gran valor estratégico en el que la vegetación predominante es de monte bajo mediterráneo con una alta calidad medioambiental, en él perviven algunas especies arbustivas originales como alcornocales y laureles. El poblado está construido mediante muros de mampostería con grandes bloques irregulares y sillares toscamente tallados, también pueden verse restos de arquitectura rupestre, con vanos, escalones y hornacinas talladas en la roca. En una etapa posterior se encuentra el origen de la propiedad territorial. Las primeras conquistas de Roma reportarán al estado una gran cantidad de terreno o ager públicus, las tierras serán cedidas a continuación a los patricios mediante una scriptura , por la que se convertirán en dueños de grandes latifundios. El desarrollo de estas grandes extensiones lleva aparejado el de la villa , entendida como el área que comprende tanto un territorio como sus edificaciones, que generalmente se establecerían en las zonas más elevadas de éste. Las construcciones que le dan forma se alinean en torno a un gran patio y 357 358 357. Resto de acueducto. 358. Poblado de la Silla del Papa. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 295
296 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos 359 359. Trazado de los acueductos de Baelo Claudia. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 296
303 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos puesta aparentemente difícil: ¿es posible gestionar el dinamismo de los paisajes culturales sin que ello implique la pérdida de los recursos del territorio ni de las posibilidades de desarrollo resolviendo las situaciones de conflictividad ya mencionadas? Desde la óptica promovida por el desarrollo sostenible, la respuesta a esta pregunta es afirmativa y así se ha incorporado en la propia Convención Europea del Paisaje en la que se establece que la gestión paisajística consiste en “actuaciones dirigidas, en la perspectiva del desarrollo sostenible, al mantenimiento del paisaje con el fin de guiar y armonizar las transformaciones inducidas en él por la evolución social, económica y ambiental”. En efecto, la gestión del paisaje cultural implica un tratamiento individualizado de las diversas actividades que lo configuran, incluyendo aquéllas que en su caso se quieran introducir . El objetivo de dicho tratamiento puede ser variable , pero siempre debe tener el mismo hilo conductor: los diferentes agentes (agricultores, empresarios, propietarios de viviendas, etc.) tienen que añadir a los criterios e intereses propios de cada actividad, el uso sostenible de los recursos del territorio tanto naturales (calidad del aire y el agua, flora y fauna autóctona, potencial del suelo, etc.) como culturales (usos y costumbres tradicionales, arquitectura vernáluca, sitios arqueológicos, etc.). Este es el sentido de la expresión “guiar” las transformaciones del paisaje cultural. Por otra parte, la idea de “armonización” entre los diversos usos del medio se basa en la necesidad de aprovechar al máximo sus sinergias así como prevenir los posibles conflictos. Este es un terreno en el que apenas es posible suministrar reglas fijas, dada la diversidad de situaciones posibles, aunque a partir de la experiencia europea pueden citarse algunos ejemplos de sinergia entre utilizaciones del medio, tales como la asignación a los agricultores de funciones de mantenimiento de espacios verdes situados en la periferia de las ciudades, la coordinación entre gestión forestal y medidas agroambientales o la interacción entre turismo rural y actividad agraria o recursos culturales. En este punto es posible formular una definición de las Guías del Paisaje Cultural como un instrumento de planificación estratégica de carácter prospectivo, que pretende orientar la evolución de un espacio de especiales valores ambientales (naturales y culturales) a medio y largo plazo, de manera que se fomente la utilización sostenible del medio resolviendo los conflictos de intereses y expectativas, especialmente entre sociedad local y administra- Conflictividad social y Paisaje Cultural. Referencias CORRALIZA, J.A. ; GARCÍA NAVARRO, J. ; VALERO GUTIÉRREZ DEL OLMO, E.: Parques Naturales en España. Conservación y Disfrute . Fundación Alfonso Martín Escudero. Madrid, 2002. VV.AA. Parques Naturales Andaluces. Conservación y Cultura. Consejería de Cultura y Medio Ambiente. Sevilla, 1993. Territorio e identidad. Referencias DANIELS, S. Fields of Vision: Landscape Imagery and National Identity in England and the United States. Polity. Cambridge, 1993. GODELIER, M. Lo ideal y lo material. Taurus, Madrid. 1989 TAJBAKHSH,K. The Promise of the City: Space, Identity, and Politics in Contemporary Urban Thought. University of California Press. Berkeley, 2001. THOMAS, J. Time, Culture and Identity . Routledge. London, 1996 . VALCUENDE, J. M. Espacio, territorio y comunidad: procesos de identificación y discursos: En Actas del VIII Congreso de Antropología Social . Santiago de Compostela. 2001. Págs. 217-227 Desarrollo Sostenible y Paisaje Cultural. Referencias ARCHIBUGI, F. y NIJKAMP, P. Economy and ecology: towards sustainable development . Dordrecht. 1990. COMISIÓN EUROPEA. Symposium: The Urban and Regional Planning Requirements for a Cultural Heritage Conservation Policy. Roma, 26-27 jannuary, 1999. Roma, 1999. CONSEJO DE EUROPA. Landscape heritage, spatial planning and sustainable development. Lisboa, 26-27 noviembre, 2001 . Strasburgo, 2003. GUTIERREZ-CORTINES CORRAL, C. (Ed.): Desarrollo sostenible y patrimonio histórico y natural. Una nueva mirada hacia la renovación del pasado . Fundación Marcelino Botín. Santander, 2002. VV.AA.: II Jornada sobre la Gestió del Patrimoni Sostenible: Patrimoni Cultural i Medi Ambien . Castell de Castellet. 15 de Novembre de 2002. <www.fundacioabertis.org> [Consultado el 20-01-2005] VV.AA. Encuentro científico sobre el patrimonio ante el tercer milenio desde una perspectiva de desarrollo duradero . Conclusiones y recomendaciones . ICOMOS. Madrid, 2002. UUSSOOSS YY AACCTTIIVVIIDDAADDEESSIINNTTEERRPPRREETTAACCIIOONNEESS YY EEXXPPEECCTTAATTIIVVAASS EESSTTRRUUCCTTUURRAASS DDEE PPAAIISSAAJJEERREECCUURRSSOOSS PPAAIISSAAJJÍÍSSTTIICCOOSS RELACIONES SOCIEDAD - MEDIO INTERSUBJETIVIDAD ENTORNO PAISAJE CULTURAL CCOOLLEECCTTIIVVOOSS GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 303
304 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos ciones públicas . En síntesis, se trata sobre todo de un instrumento que permite evitar y superar los dos grandes riesgos provocados por el dinamismo de los paisajes culturales contemporáneos, es decir, la pérdida de recursos del territorio y la conflictividad asociada a dicha pérdida. Su éxito dependerá, en última instancia, del grado de implicación de los distintos agentes y colectivos comprometidos con la idea de que la preservación de los valores naturales y culturales del paisaje favorece el desarrollo y la calidad de vida. 2. EL PROCESO DE ELABORACIÓN DE UNA GUÍA DEL PAISAJE CULTURAL 2.1. Introducción El impulso inicial para la elaboración de una Guía del Paisaje Cultural puede provenir de cualquier entidad asociativa (asociaciones agrarias, vecinales, de defensa del medio ambiente o del patrimonio cultural, grupos de desarrollo local, etc.), de diversas administraciones, especialmente la local y la autonómica, o de un grupo de profesionales o de ciudadanos, aunque en los objetivos y propuestas planteados todos los agentes implicados tendrán un papel de relevancia semejante. Desde las políticas sectoriales la iniciación de una Guía del Paisaje Cultural puede representar un medio de intervención alternativo a los convencionales. En este sentido, las políticas públicas para las que puede resultar beneficioso este instrumento pueden ser, entre otras: >Las políticas de medio ambiente y de patrimonio cultural que pueden disponer así de una herramienta especialmente apta para abordar situaciones de conflicto entre determinados colectivos que utilizan el medio y los criterios de conservación del patrimonio natural y cultural. >La política de agricultura y desarrollo rural concede cada vez más importancia a las funciones no estrictamente productivas de la actividad agraria. Una Guía del Paisaje Cultural permite, por ejemplo, aplicar las ayudas orientadas a potenciar una actividad agraria más sostenible en un ámbito territorial definido previamente, en lugar de las explotaciones aisladas o grupos de explotaciones. En definitiva, hace posible la aplicación de las nuevas orientaciones de la política agraria de una forma más sistemática y ordenada, contando además con la implicación activa de los colectivos afectados. >Este instrumento tiene también interés para cualquier otra política sectorial (turismo u otras), que quiera garantizar, en un paisaje cultural determinado, el desarrollo de una actividad desde los criterios propios de la gestión sostenible de los recursos del paisaje. >Para la administración local (Ayuntamientos, Mancomunidades y Diputaciones) supone ante todo un complemento de los instrumentos de planificación territorial (planes urbanísticos y de ordenación del territorio). A este respecto, permite obtener, por parte de aquellas actividades que estén transformando un paisaje cultural determinado, compromisos públicos concretos en relación con las “buenas prácticas” propias de la gestión paisajística. Por otra parte, una Guía del Paisaje Cultural puede convertirse en un elemento relevante de las estrategias de desarrollo local que, cada vez con más frecuencia, son diseñadas desde la administración local. Guías y Atlas de Paisaje. Referencias BOLLIGER, P. (Coord.). Boite a outils cep. Guide methodologique pour les conceptions d’évolution du paysage (CEP) . Service romand de vulgarisation agricole, SRVA. Lausanne, 2002. BRUNET, P (Dir.). L’Atlas des paysages ruraux de France . Éditions Jean-Pierre de Monza. Paris, 1994. CLAY, G. Real Places: An Unconventional Guide to America’s Generic Landscape. University of Chicago Press. Chicago, 1994. CONSEIL DU PAYSAGE DE QUÉBEC: Guide du paysage de Québec . Québec, 2002. HELMFRID, S. Landscapes and Settlements (National Atlas of Sweden). Stockolm, 1994. LUGINBÜHL, Y. Methode pour des atlas de paysages . Direction de l’Architecture et de l’Urbanisme. Paris, 1994. MINISTÈRE DE L’ÉQUIPEMENT, DU LOGEMENT, DES TRANSPORTS ET DE LA MER: Guide de la protection des espaces naturels et urbains. La Documentation Française. Paris, 1991. NATIONAL PARK SERVICE. Guidelines for the Treatment of Cultural Landscapes. New York, 1996. Políticas sectoriales beneficiadas por una Guía del Paisaje >>Patrimonio Cultural >>Medio Ambiente >>Agricultura >>Turismo >>Administración local GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 304
305 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos 2.2. El diagnóstico paisajístico La realización de una Guía del Paisaje Cultural requiere la elaboración de un análisis y diagnóstico de la zona en la que se quiere intervenir de forma planificada. Si se conoce la realidad que subyace en la conformación de los paisajes, mayor capacidad se tendrá para intervenir en ellos de forma coherente. Independientemente de cuáles han sido los motivos de la iniciación del proceso y qué agentes han protagonizado su iniciativa, es imprescindible que esta fase sea acometida por un equipo especializado. Este equipo ha de estar constituido por investigadores de diferentes campos científicos desde una perspectiva interdisciplinar, para acometer el análisis de las múltiples dimensiones de los paisajes (formal, medio-ambiental, funcional, jurídica, social, histórica, cultural etc.), sin olvidar la participación de los colectivos sociales implicados. 2.2.1. La contextualización del paisaje cultural Los paisajes culturales no son realidades independientes, autónomas ni aisladas de su entorno. Forman parte de marcos territoriales más amplios configurados a través de procesos históricos en los que han influido factores geoestratégicos, socio-económicos, político-institucionales y culturales. Es, pues, necesario analizar los paisajes culturales en el contexto de su articulación con el territorio al que pertenecen y la de detectar sus pautas de integración. Pero el paisaje cultural abarca múltiples dimensiones y todas ellas deben ser tenidas en cuenta. Desde la perspectiva de la Convención Europea del Paisaje, es tan importante analizar el contexto geográfico, económicofuncional o jurídico-administrativo de la zona objeto de estudio, como las percepciones que de él tienen las sociedades que lo habitan y que también es necesario conocer para plantear propuestas en consonancia con las expectativas locales. Esta multiplicidad de dimensiones opera en la realidad de forma imbricada, no son dimensiones independientes entre sí aunque en el análisis se presenten separadas. a) La dimensión geográfica La comprensión de la inserción de un paisaje en unidades espaciales más amplias del ámbito delimitado es una operación básica para su conocimiento. Desde una perspectiva geográfica, los conjuntos y unidades territoriales en que se insertan los paisajes culturales objeto de análisis se definen por una determinada modalidad de organización del espacio, resultado de la interacción DIMENSIÓN SOCIOECONÓMICA ORGANIZACIÓN GEOGRÁFICA DIMENSIÓN POLÍTICA E INSTITUCIONAL DIMENSIÓN SIMBÓLICA DIMENSIÓN DIACRÓNICA MARCO TERRITORIAL La dimensión geográfica. Referencias CARLOS IZQUIERDO, J. I. La Arqueogeografía. Un Procedimiento para el Estudio del Espacio Prehistórico. Universidad Complutense. Madrid, 1992. HODGES, R. Spatial models, anthropology and archaeology. En Wagstaff, J. M. (Ed.). Landscape and Culture. Geographical and Archaeological Perspectives , 118-133. Basil Blackwell. Oxford, 1987. KROLL, E. M. - PRICE, T. D. The Interpretation of Archaeological Spatial Patterning . Plenum Press. New Cork, 1991. MARTÍNEZ DE PISÓN, E. Paisaje y medio ambiente . Universidad de Valladolid y Fundación Duques de Soria. Salamanca, 1998. MARTÍNEZ DE PISÓN, E. El paisaje: el punto de vista geográfico : Ecosistemas, 6 . 1993. Págs.: 32-35 MUÑOZ JIMÉNEZ, J. Paisaje y Geografía Arbor . 1988. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 305
306 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos entre implantación antrópica y medio físico a lo largo del tiempo. Para la identificación de formas de organización del espacio, que configuran sus rasgos formales más característicos, es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos: >Características del medio físico abiótico (geología, hidrología, altimetría, climatología, morfogénesis, etc.) que proporcionan los rasgos más básicos del entorno en el que se han desarrollado las actividades humanas. >Interacciones y correlaciones geográficas: por ejemplo, entre tipo de suelo y tipo de aprovechamiento agrario, entre emplazamiento de asentamientos y existencia de acuíferos, o entre condiciones topográficas (cumbre, ladera, piedemonte) y orientación productiva. >Unas determinadas pautas de distribución de los asentamientos o de cualquier otro uso antrópico desde una perspectiva histórica. Para presentar los resultados de estos análisis hay que trascender la mera descripción de los elementos que articulan el espacio de forma aislada, ya que lo más relevante es la forma en la que se produce dicha articulación. b) La dimensión histórica Se propone un enfoque diacrónico de las actividades humanas, analizando también los acontecimientos y procesos históricos que han influido en la conformación del paisaje cultural objeto de estudio. Aunque la dimensión histórica no ha sido especialmente tratada en muchos estudios de paisaje, en una Guía del Paisaje Cultural resulta fundamental abordar adecuadamente los siguientes aspectos: >Conocer de forma global el paisaje huyendo de una perspectiva presentista que ofrece una versión sesgada de la realidad. El contexto actual sólo puede explicarse como resultado de situaciones pasadas y obviarlo puede llevar a realizar diagnósticos erróneos. >Pasar del diagnóstico al pronóstico de la evolución de un determinado paisaje cultural. Conociendo los procesos pretéritos y las características presentes se puede realizar una aproximación más fiable de la evolución futura, permitiendo la adopción de medidas correctoras concretas en el caso de que se estimen necesarias para evitar su degradación. >Valorar adecuadamente su patrimonio histórico-cultural, como huella de los usos y aprovechamientos del espacio que caracterizan el paisaje cultural. >Para intervenir en el paisaje, recuperando desde el conocimiento histórico aquellos elementos que han tenido mayor influencia en la articulación del espacio o en sus rasgos definitorios más singulares. >Para contrastar muchas de las imágenes que desde el presente se tienen de un lugar, sus mitos, tópicos y tradiciones. c) La dimensión socio-económica Las respuestas y adaptaciones socio-productivas, su inserción en los circuitos mercantiles y la articulación socio-económica entre las poblaciones que pertenecen al ámbito territorial de referencia son algunas de las cuestio- Págs. 219-233 La dimensión histórica. Referencias ARIÑO, E.; GURT, J.M.; LANUZA, A.; PALET, J.M. El estudio de los catastros rurales: una interpretación estratigráfica del paisaje. Zephyrus XLVII . 1994. Págs. 189-217 JACKSON, J. B. A Sense of Place, A Sense of Time. Yale University Press. New Haven, CT., 1994. NORA, P. Entre mémoire et histoire. La problématique des lieux. En Nora, P. (Dir.). Les Lieux de mémoire . t.I, La République . Paris, Gallimard, 1984. Págs. 16-42. SABUCO, A. Marcando límites. Los movimientos segregacionistas de la Isla Mayor del Guadalquivir y la ordenación territorial. En Actas del VIII Congreso de Antropología Social . Santiago de Compostela, 2001. Págs. 179-191. SIMMONS, I. G. Environmental History: A Concise Introduction , New Perspectives on the Past . Basil Blackwell Publisher. Oxford and Cambridge, 1993. VV.AA. Des oppida aux métropoles. Economica. Paris, 1998 ZISMAN, A. Mémoire et territoire, un conflit au présent. En Ethnologies Comparées, 4 . 2002 Organización del espacio >>Medio físico >>Correlaciones geográficas >>Patrones de asentamiento >>Interacciones entre todos los elementos considerados Análisis diacrónico >>Conocimiento global del paisaje en el espacio y en el tiempo >>Elaboración de pronósticos >>Valoración del Patrimonio Cultural >>Conocimiento de los orígenes del imaginario colectivo GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 306
307 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos nes que han de ser abordadas en el diagnóstico del paisaje cultural. Por otra parte, el análisis de las infraestructuras, dotaciones y servicios de carácter social, económico y cultural (red viaria, hospitales, escuelas, institutos, universidades, organismos públicos y privados, en general) así como su distribución espacial constituye, también, una importante vía de aproximación al conocimiento de la articulación del espacio en términos socio-económicos y funcionales. d) La dimensión política El objetivo fundamental del análisis de la dimensión política del territorio se centra en la identificación de los agentes implicados en la toma de decisiones sobre la gestión del paisaje. Estos agentes pueden agruparse en varios grupos: >Agentes institucionales en sus diferentes adscripciones territoriales (local, comarcal, provincial, regional, estatal, etc.) y/o sectoriales (medio ambiente, agricultura, pesca, urbanismo, cultura, industria, etc.). Otros agentes que pueden considerarse institucionales son aquellos oficialmente convocados para la toma de decisiones con carácter general o sectorial (sindicatos, agrupaciones de empresarios, agrupaciones agrarias, cofradía de pescadores, organizaciones de productores, etc.). >Agentes formales no institucionales. Colectivos sociales con intereses formalmente reconocidos y con capacidad de actuación directa o indirecta en la gestión del territorio (asociaciones vecinales, recreativas, culturales, deportivas, ecologistas, de mujeres, eclesiásticas, ONGs, etc.). >Agentes que no están formalmente reconocidos. Los sistemas de liderazgo informal constituyen en muchas ocasiones un pilar de primer orden a la hora de incidir en las decisiones sobre los asuntos públicos. La capacidad de influencia de estos liderazgos en el ámbito de la gestión política del territorio puede sustentarse en elementos de naturaleza muy diferente: control de los recursos económicos fundamentales de la zona (por ejemplo, los propietarios de grandes constructoras), o agentes que ocupan una posición de prestigio con una gran capacidad de influencia social (sacerdotes o líderes religiosos, intelectuales, deportistas, artistas, etc.). e) La dimensión simbólica Paralelamente a la articulación del territorio, la mayoría de las veces jerarquizada, a través de parámetros geográficos, socio-económicos o político-institucionales, se produce una valoración social igualmente jerarquizada de los territorios que puede o no coincidir con las jerarquías estructuradas a través de factores de base económica o política. Detectar cuáles son las imágenes colectivas del territorio de pertenencia, qué aspectos de la realidad seleccionan o magnifican y qué otros silencian o distorsionan, contribuye a entender el territorio de referencia. De aquí se desprende la necesidad de estudiarlo en conexión con los procesos de identificación colectiva. 2.2.2. Las estructuras del paisaje y los recursos paisajísticos a) Las estructuras del paisaje Son aquellos elementos de carácter artificial que reflejan la acción antrópica en el paisaje. Cada estructura puede ser descrita formalmente y, sobre todo, debe ser concebida como reflejo de una compleja red de interacciones. En La dimensión económica. Referencias HAYDEN, D. The Power of Place: Urban Landscapes as Public History. MIT Press. Cambridge, 1995. ZUKIN, S. Landscapes of Power: From Detroit to Disney World . University of California Press. Berkeley, 1991. La dimensión política. Referencias ABELÉS, M. Anthropologie de l’Etat . Armand Colin, Paris 1990. ABELÉS, M. L’anthropologue et le politique. En L’Homme , 97-98, XXVI, (1-2). Págs. 191-212. CONTRERAS, J. Estratificación social y relaciones de poder. Antropología de los Pueblos de España. Taurus, Madrid, 1991. Págs. 499-519. GLEDHILL, J. et alii (Eds.). State and Society. The Emergence and Development of Social Hierarchy and Political Centralization . London, 1988. Págs.: 77-90. OFFE, C. Partidos políticos y nuevos movimientos sociales . Sistema. Madrid, 1992. RUIZ BALLESTEROS, E. Minería y Poder: Antropología Política en Riotinto . Diputación de Huelva. Huelva, 2002. TALEGO VÁZQUEZ, F. Cultura jornalera, Poder popular y Liderazgo mesiánico. Fundación Blas Infante y Universidad de Sevilla. Sevilla, 1996 Aspectos socio-económicos >>Análisis socio-económico de la población y las actividades productivas >>Articulación del espacio en términos socioeconómicos Identificación de agentes con influencia política >>Institucionales >>Formales no institucionales >>No reconocidos formalmente Valoración social >>Imágenes colectivas GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 307
308 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos este contexto, uno de los objetivos más importantes de una Guía del Paisaje Cultural es orientar la gestión para la transformación o recualificación de aquellas estructuras que así lo necesiten. Para caracterizar las diferentes estructuras del paisaje hay que tener en cuenta, también, las dimensiones que afectan a su configuración global en relación con aspectos concretos de gran relevancia que pueden agruparse de la forma siguiente: > Aspectos ecológicos . En determinados usos, como los agrarios y forestales, es importante comprender los condicionantes ecológicos de cada estructura, como son la aptitud agrícola y forestal del suelo, los aspectos agroclimáticos o las condiciones de infiltración del agua. > Aspectos jurídicos. Las cuestiones relacionadas con el régimen jurídico de la propiedad son un aspecto esencial en muchas estructuras del paisaje. Estructura de la propiedad: distribución entre pequeña, mediana y gran propiedad. Importancia de la propiedad pública. Regímenes jurídicos: propiedad pública, propiedad privada, situaciones de ocupación no reconocida legalmente. Conflictos relacionados con la propiedad, por ejemplo, entre propiedad privada y propiedad pública en montes públicos. > Aspectos funcionales. Discernir el carácter especializado o multifuncional de la estructura en cuestión (espacios exclusivamente residenciales o que combinan su carácter residencial con el comercial, espacios industriales, sistemas de aprovechamiento, etc.) > Aspectos económicos. En el caso de estructuras agrarias, es importante identificar condicionantes económicos (subvenciones, mercados, etc.). En desarrollos residenciales o espacios industriales se deben señalar las modalidades de producción y comercialización (promoción inmobiliaria o formas alternativas). > Incidencia de las regulaciones y políticas públicas. Este aspecto está adquiriendo cada vez mayor protagonismo. Algunas de las cuestiones que pueden abordarse son: - Calificación urbanística del suelo. - Afecciones territoriales: dominio público marítimo terrestre, zonas de seguridad (en el caso de áreas próximas a instalaciones militares). Dimensión simbólica. Referencias AGUDO, J. Santuarios, imágenes sagradas, territorialidad y simbolización del espacio en Andalucía. Demófilo. Revista de Cultura Tradicional de Andalucía , 17. 1996. Págs. 57-74. BRADLEY, R. (Ed.). Sacred Geography. World Archaeology 28 (2). Routledge. London, 1996. COSGROVE, D. - DANIELS, S. (Eds.). The Iconography of Landscape. Cambridge University Press. Cambridge, 1998. HODDER, I. Symbols in Action: Ethnoarchaeological Studies in Material Culture . Cambridge University Press. Cambridge, 1982. LEACH, E. Cultura y comunicación. La lógica de la conexión de los símbolos. Siglo XXI. Madrid 1981. SHEPHEARD, P. The Cultivated Wilderness: Or, What Is Landscape? MIT Press. Cambridge, 1997. SILVANO, F Territorios da identidade. Celta Editora. Lisboa, 1997. TILLEY, C. Places, Paths and Monuments. A Phenomenology of Landscape. Berg. Oxford, 1994. TURNER, V . La selva de los símbolos . Siglo XXI. Madrid, 1981. Estructuras de paisaje. Referencias GÓMEZ MENDOZA, J. (Dir.). Los paisajes de Madrid. Naturaleza y medio rural. Alianza Editoral-Fundación Caja Madrid. Madrid, 1999. MATA OLMO, R. Paisajes y sistemas agrarios españoles. En Gómez, B. y González, J.J. (Eds.). Agricultura y sociedad en la España contemporánea . CIS-MAPA. Madrid, 1997. WANDSNIDER, L. Describing and comparing archaeological spatial structures. Journal of Archaeological Method and Theory 3 (4), 319-384. Plenum Publishing. New Cork, 1996. UUSSOOSS YY AACCTTIIVVIIDDAADDEESSIINNTTEERRPPRREETTAACCIIOONNEESS YY EEXXPPEECCTTAATTIIVVAASS EESSTTRRUUCCTTUURRAASS DDEE PPAAIISSAAJJEERREECCUURRSSOOSS PPAAIISSAAJJÍÍSSTTIICCOOSS RELACIONES SOCIEDAD - MEDIO INTERSUBJETIVIDAD ENTORNO PAISAJE CULTURAL CCOOLLEECCTTIIVVOOSS Caracterización de estructuras espaciales >>Aspectos ecológicos >>Aspectos jurídicos >>Aspectos funcionales >>Aspectos económicos >>Políticas públicas GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 308
309 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos - Figuras de protección propias de la política medioambiental, de patrimonio u otras. - Zonificaciones, derivadas de instrumentos diversos, y las regulaciones que incorporan para cada estructura de paisaje. - Regulaciones propias de Instrumentos sectoriales (por ejemplo, planes de ordenación de montes, instrucciones particulares de la administración de bienes culturales). Esta secuencia es una propuesta para ordenar el análisis de las diferentes estructuras paisajísticas, sistematizando la información según los aspectos mencionados. b) Los recursos paisajísticos La fase de análisis y diagnóstico debe proporcionar conocimientos suficientes acerca de los elementos representativos de los paisajes culturales. Estos recursos pueden ser ecológicos, culturales o escénico-visuales. En relación con los recursos ecológicos , hay que abordar un estudio de las comunidades biológicas y del estado de la biodiversidad, especialmente centrado en los siguientes aspectos: - Análisis de la biodiversidad y posibilidades de intervención para su mantenimiento o regeneración. - Identificación y estudio de los hábitats naturales de interés comunitario y otros hábitats que se consideren significativos. - Identificación de los elementos que actúan como corredor ecológico para su conservación. - Detección de especies amenazadas. Respecto al los recursos culturales se pueden realizar dos tipos de aproximaciones: >Considerar cada uno de estos recursos como elementos constituyentes de las diferentes estructuras espaciales. Esto permite reflexionar sobre las posibilidades de sinergia en la aplicación de medidas concretas, por un lado potenciando su preservación y, por otro, su aprovechamiento para el desarrollo económico. >Tratar cada recurso en el conjunto del paisaje cultural identificando redes de recursos transversales. Sería el caso, por ejemplo, de aquellos elementos representativos de las distintas actividades antrópicas que han caracterizado el paisaje cultural desde una perspectiva diacrónica. Dentro de los recursos paisajísticos deben incluirse también aquellos elementos que pueden ser considerados recursos escénico-visuales por sus especiales características estéticas, y que pueden pertenecer también a cualquiera de las dos categorías anteriores. Su análisis puede realizarse también por cada estructura espacial del paisaje cultural, estudiando sus características visuales, posibles impactos y potenciales intervenciones para su cualificación, o considerando la globalidad del paisaje cultural, destacando los hitos paisajísticos más importantes, las zonas de mayor fragilidad visual o los lugares con una cuenca visual más amplia. 2.2.3. La presentación de la información Otro aspecto que hay que considerar en la elaboración de una Guía del Paisaje Cultural es la fórmula de presentación de la información: la confección de una base de datos que recoja la información básica que se quiere analizar y transmitir, y la elaboración de mapas que la exprese gráficamente y que facilite la realización de análisis Clasificación de los recursos paisajísticos >>Recursos ecológicos >>Recursos culturales >>Recursos escénico-visuales Tipos de análisis de los recursos paisajísticos >>Por estructura espacial >>Considerando la globalidad del paisaje cultural Recursos ecológicos. Referencias GONZÁLEZ BERNÁLDEZ, F. Ecología y Paisaje . Blume, Madrid, 1981. BUREL, F. y BAUDRY, J. Ecología del Paisaje. Conceptos, métodos y aplicaciones . Mundi-Prensa. Madrid, 2002. JONGMAN, R.H.G. (Ed.). Ecological and landscape consequences of land use change in Europe. Proceedings of the first ECNC seminar of land use change and its ecological consequences. Tilburg, 1995. MERCHANT,C. (Ed.). Ecology, Key Concepts in Critical Theory . Humanities Press. Atlantic Highlands, 1994. NISSINAHO, A. (Ed.). Cultural Ecology. One Theory? University of Turku. Turku, 1994. Recursos culturales. Referencias AVALOS, H. y LADRÓN DE GUEVARA, B. El patrimonio cultural como bien de consumo. Conserva, 4 . 2000. Págs.: 88-114 GREFFE, X.: Managing our Cultural Heritage . Aryan Books International. New Delhi, 2001. MORALES MIRANDA, J. Guía práctica para la interpretación del patrimonio: El arte de acercar el legado natural y cultural al público visitante. Consejería de Cultura. Junta de Andalucía. Sevilla, 2001 P.I.S.A. News. Periodico della Rete Euro-mediterranea. P.I.S.A. Programmazione Integrata nei Siti Archeologici. Annate 1999-2001. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 309
310 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos espaciales, preferentemente mediante la utilización de Sistemas de Información Geográfica (SIG). A modo de catálogo se puede sintetizar la información más significativa de las estructuras identificadas o de los elementos que las caracterizan mediante la confección de fichas informatizadas que combinen texto e imágenes, haciendo hincapié en las relaciones directas e indirectas que tienen con otras estructuras o elementos, siempre que sean relevantes para su comprensión. Las capacidades de los SIG permiten, a su vez, generar más fácilmente síntesis cartográficas mediante la superposición de capas temáticas (usos del suelo, edificaciones dispersas, vías pecuarias, recursos culturales, etc.) o mediante la elaboración de nueva cartografía a partir de ellas (zonificaciones por densidad de recursos culturales, trazado de rutas óptimas entre determinados lugares, simulación de cuencas visuales desde miradores proyectados, etc.). Además, incorporan herramientas muy útiles para la integración de cualquier otro tipo de información georreferenciada como archivos gráficos generados con Auto CAD , fotografías aéreas, etc. El uso de la fotografía aérea de escalas intermedias (1:25.000 y 1:50.000), combinada con fotos convencionales de carácter panorámico, ayuda también a la identificación y presentación gráfica de las pautas de organización espacial. 2.3. Claves sociales y culturales para una guía del paisaje cultural Aunque el paisaje cultural se ha considerado como el resultado de las interrelaciones entre los grupos humanos y el medio físico tal y como es percibido por la población, metodológicamente resulta operativo distinguir por un lado las acciones y transformaciones que han ido configurando el paisaje cultural objeto de análisis y, por otro, las diferentes percepciones e interpretaciones sociales que contribuyen a proyectar una determinada imagen del mismo. 2.3.1. Los usos y las actividades Se pretende analizar qué acciones y transformaciones han incidido en la configuración del paisaje y cómo se materializan en él los diferentes usos y aprovechamientos que los diferentes colectivos han realizado a lo largo de la historia. De este modo pueden identificarse aquellos elementos conservados como huella de estas activi- SADORGE, J.L.; CHEVALLIER, D.; MORGAN, G. (Dir.). Quand le Patrimoine fa vivre les territoires . Federations de Parcs naturels régionaux de France. Ministère de la Culture. Mission du patrimoine etnologique.Centre National de la Fonction Publique Territoriale. París, 1996. Recursos escénico-visuales. Referencias MADERUELO, J. (Dir.). El Paisaje. Arte y Naturaleza . Diputación de Huesca. Huesca, 1997. SANCHO ROYO, F. El paisaje y la carretera. En Zoido Naranjo, F y Venegas Moreno, C. (Coord.): Paisaje y ordenación del Territorio . Consejería de Obras Públicas y Transportes. Junta de Andalucía. Sevilla. Págs.: 107-114. TÉVAR SANZ, G. La cuenca visual en el análisis del paisaje. Serie Geográfica, 6 . 1996. Págs.: 1996. Cartografía, SIG y paisaje cultural. Referencias ALDENDERFER, M y MASCHENER, H. (Eds.). The Anthropology of Human Behavior throwgh Geographic Information and Analysis . Oxford University Press. Londres, 1996. BURROUGH, P. A. Principles of Geographic Information Systems for Land Resources Assessment . Oxford. Clarendon Press, 1986 GILLINGS, M. ; MATTINGLY, D. ; VAN DALEN, J. (Eds.). Geographical Information Systems and Landscape Archaeology. The Archaeology of Mediterranean Landscapes, 3. Oxford Books. Oxford, 1999. JACKSON, P. Maps of Meaning: An Introduction to Cultural Geography. Unwin Hyman. London and Boston, 1989. PETERSON, J. (Ed.). The Use of Geographic Information Systems in the Study of Ancient Landscapes and Features Related to Ancient Land Use. Brussels. European Commission, 1998. Herramientas de gestión de la información >>Bases de datos (información alfanumérica, gráfica y análisis sencillos) >>Sistemas de Información Geográfica (información alfanumérica, gráfica y cartográfica georreferenciada y análisis espaciales complejos) UUSSOOSS YY AACCTTIIVVIIDDAADDEESSIINNTTEERRPPRREETTAACCIIOONNEESS YY EEXXPPEECCTTAATTIIVVAASS EESSTTRRUUCCTTUURRAASS DDEE PPAAIISSAAJJEERREECCUURRSSOOSS PPAAIISSAAJJÍÍSSTTIICCOOSS RELACIONES SOCIEDAD - MEDIO INTERSUBJETIVIDAD ENTORNO PAISAJE CULTURAL CCOOLLEECCTTIIVVOOSS GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 310
311 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos dades humanas, a la vez que se detectan las que resultan más relevantes por los valores y significados que tienen para la población. Este conjunto de bienes patrimoniales formarán parte de los recursos culturales del paisaje cultural. Una clasificación analítica de los usos y actividades podría abarcar los siguientes campos de observación a) Las actividades y espacios de trabajo Se trata de analizar el conjunto de acciones, de operaciones individuales y colectivas, encadenadas y ordenadas, que relacionan la capacidad física y los conocimientos del ser humano con el espacio, para alcanzar un resultado final (mercancía) como respuesta a una necesidad social. Todo ello analizado en su proceso histórico a través del cual se va dejando la impronta de dichas actividades en el paisaje. La participación de los agentes en los procesos productivos implica el aprendizaje de técnicas, conocimientos y saberes asociados a los diferentes oficios. Se generan también en este contexto un conjunto de actitudes, aptitudes y valores que conforman las diferentes identidades socio-profesionales. La identificación de esas culturas del trabajo ayuda a considerar una serie de elementos que pueden ser seleccionados como recursos patrimoniales. b) Las actividades y espacios domésticos El uso, disfrute y cuidado de los espacios domésticos, aunque sean realizados “de puertas para adentro” no es diferente en cada casa sino que están marcados conforme a unos modelos que variarán dependiendo de una serie de factores (contexto histórico, grupo étnico de pertenencia, cultura del trabajo de sus componentes, etc.). Actualmente, muchas de las pautas y producciones del ámbito doméstico son dignas de ser consideradas como patrimonio cultural. Igualmente, solo a través de la aproximación a las diferentes formas de vivir y usar la casa por los diferentes colectivos se puede afrontar la valorización de la arquitectura vernácula. c) Las actividades y espacios de sociabilidad no laborales Espacios donde se expresan las relaciones sociales fuera del ámbito doméstico y del trabajo, donde se han desarrollado actividades de uso y disfrute del entorno que son centrales para el análisis del paisaje. Dentro de la sociabilidad no institucionalizada, se puede hablar de diferentes tipos de expresión de la misma: >La sociabilidad formalizada que tiene una manifestación explícita de su existencia, como es el caso de las asociaciones (vecinales, ecologistas, pacifistas, religiosas, culturales, etc.). >La sociabilidad no formalizada que se refiere a la interacción que se da entre individuos y grupos sin necesidad de manifestar de forma explícita su vinculación. La interacción entre vecinos, parientes, amigos, etc., es pautada culturalmente y se manifiesta en espacios específicos (plazas, calles, fuentes, parques, campos, caminos, bares, casinos, peñas, etc). >Igualmente, existen espacios de sociabilidad de interacción cotidiana y espacios que refieren a tiempos de renovación cíclica (fiestas patronales, conmemoraciones, ferias, romerías, etc.). En ocasiones se desarrollan mediante rituales de paso (enlaces matrimoniales, nacimientos, muertes) u otras manifestaciones festivo-cere- moniales laicas o religiosas. Campos de observación de los usos y actividades >>Espacios de trabajo >>Espacios domésticos >>Espacios de sociabilidad no laborales SANCHO COMÍNS, J. La función del paisaje: cartografía analítica y sintética Serie Geográfica, 6 . 1996. Págs.: 179-212 SLAPSAK, B. (Ed.). On the Good Use of Geographic Information Systems in Archeological Landscape Studies. COST Action G2. Bruxelas, 2001. Claves sociales y culturas del trabajo. Referencias BERNETH PEÑA, L.; GÓMEZ BARÓN, A. y RIVEROS, M. Esbozos de las discusiones acerca del paisaje. Cuadernos de Geografía, Vol. VII n 1-2. Colombia 1998. Págs. 216-249. CROMPTON, R. Clase y estratificación (una introducción a los debates actuales) . Tecnos. Madrid, 1994. CRUCES ROLDÁN, C. Navaceros, nuevos agricultores y viñistas Fundación Blas Infante, Sevilla, 1994. GINER, S. Sociología . Península. Barcelona, 1996. GÓMEZ BENITO, C.; GONZÁLEZ RODRÍGUEZ, J.J. (Eds). Agricultura y sociedad en la España contemporánea . CISMAPA. Madrid, 1997. MORENO NAVARRO I. Globalización, Ideologías sobre el Trabajo y Culturas del Trabajo. Areas. Revista de Ciencias Sociales , 19. 1999. Págs.: 17-34. Paysage au pluriel (Pour une approche ethnologique des ages). Cahier 9 . Collection Ethnologie de la France. Editions de la Maison des sciences de l’homme. Paris, 1995. GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 311
312 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos Siempre que se disponga de la información adecuada se realizará este análisis desde una perspectiva histórica, analizando la evolución detectada en los diferentes colectivos, su desaparición o permanencia, su vinculación a determinadas actividades, etc. 2.3.2. Las interpretaciones y las expectativas En la selección de los elementos materiales e inmateriales paisajísticos que actúan como referentes identitarios de una sociedad o colectivo social, se debe tener en cuenta la gran diversidad de agentes que interactúan en un territorio, en tanto que constructores del mismo a lo largo del tiempo. Aunque los agentes y colectivos sociales se identifican en los inicios de la elaboración de una Guía del Paisaje Cultural, es importante estudiar pormenorizadamente la interpretación que realizan de su entorno (en todas sus dimensiones) y sus expectativas. Un modelo de análisis referencial muy generalizado podría ser: >Colectivos sociales en función del tejido económico: procesos de trabajo, relaciones sociales de producción, sector de actividad, grado de dispersión / concentración empresarial, etc. >Colectivos sociales en base a otros factores de segmentación social como su lugar de procedencia, etnia, género, edad, religión, etc. >Agentes institucionales que usan y gestionan el paisaje desde el punto de vista territorial (local, regional o estatal) o a través de una determinada área competencial (cultura, medio-ambiente, urbanística, agricultura, pesca, industria, turismo, comercio, defensa, etc.). Metodológicamente resulta operativo reunir las diferentes percepciones sociales sobre el paisaje cultural en los siguientes bloques: >Las percepciones globales son aquellas que suelen concebirlo de forma totalizadora, globalizada, normalmente sometidas a la estandarización cultural. A pesar de su diversidad, estas miradas coinciden en la concepción de los paisajes desde el punto de vista estético y conservacionista. >Las percepciones locales . Normalmente la percepción del paisaje cultural por parte de los diferentes colectivos locales es parcial y fragmentada, basada en sus relaciones cotidianas con sus elementos constitutivos. >Otras percepciones que podrían denominarse percepciones puntuales , que son las que experimentan los visitantes, los viajeros, los artistas, etc. y que no siempre responden a los criterios anteriores, es decir, ni a visiones globales y estandarizadas, ni a las que tiene la población local. La consideración de las percepciones locales es fundamental para la puesta en valor de los paisajes culturales. La multiplicidad y complejidad de los conflictos que generan las actuaciones unilaterales, la consideración como elemento gravoso que las poblaciones tienen de las políticas proteccionistas y la consecuente necesidad de complejos sistemas de control de carácter coercitivo, provocan el desánimo de las partes y la desvinculación de las poblaciones locales de su responsabilidad en la conservación de sus paisajes culturales. Grupos y espacios domésticos. Referencias AGUDO TORRICO, J. Inventario de arquitectura tradicional en Andalucía. Definición de objetivos y metodología: espacios habitacionales. En Anuario Etnológico de Andalucía 1995-1997 . Consejería de Cultura, Junta de Andalucía. Sevilla, 1999. Págs. 259-272. CONTRERAS, J. Los grupos domésticos: estrategias de producción y reproducción. En Antropología de los Pueblos de España . Taurus. Madrid, 1991. Págs.: 343-380. VELA COSSIO, F. Para una prehistoria de la vivienda. Aproximación historiográfica y metodológica al estudio del espacio doméstico prehistórico. Complutum, 6 . Universidad Complutense de Madrid. Madrid, 1995. Págs.: 257-276 Sociabilidad. Referencias BOURDIEU, P. Espacio social y poder simbólico. En Cosas Dichas. Gedisa. Barcelona, 1988. ESCALERA, J. Casinos, peñas, estructura social y poder local. En Antropología de los Pueblos de España . Taurus. Madrid, 1991. Págs. 729-748. ESCALERA, J. Sociabilidad. En Rodríguez Becerra, J.M. (Coord.): Proyecto Andalucía, Antropología . A Coruña. 2002. VELASCO, H. (Coord.). Tiempo de fiesta. Tres, Catorce, Diecisiete. Madrid, 1982. Diferentes interpretaciones según los colectivos sociales >>En función del tejido económico y otros factores de segmentación >>Agentes institucionales competentes Percepciones sociales >>Percepciones globales >>Percepciones locales >>Percepciones puntuales GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 312
319 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos La Guía del Paisaje de la Ensenada de Bolonia se ha nutrido de múltiples fuentes documentales y gráficas que han servido para el análisis de la zona de estudio. La cartografía ha tenido un papel fundamental en el desarrollo del trabajo. Su análisis se ha planteado desde una doble perspectiva: el análisis de la cartografía histórica y la elaboración de mapas a partir de capas gráficas montadas en un sistema de información geográfica. En la tabla que se adjunta se recogen ver las capas gráficas utilizadas, la fuente de la que se han tomado los datos, la escala a la que se ha producido la digitalización y el tipo de entidad topológica que tiene cada una de ellas (punto, línea o polígono). La información está agrupada siguiendo un orden temático en función de su utilización en la Guía del Paisaje de Ensenada de Bolonia. Agrupar información de distinto signo bajo el denominador de la protección, el planeamiento, las afecciones territoriales, la propiedad, los asentamientos, los recursos culturales, etc., muestra la versatilidad y utilidad de los sistemas de información geográfica, capaces de aglutinar información a distintas escalas y de distintas fuentes y reconducirla hacia un objetivo unitario. Han desempeñado un papel destacado en la elaboración de las capas gráficas de esta Guía, el Mapa Topográfico de la provincia de Cádiz escala 1:10000 (elaborado por el Instituto de Cartografía de Andalucía) y la ortofoto digital a escala 1:5000 encargada por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico para el presente trabajo, que ha servido como cartografía base para dibujar digitalmente muchos aspectos de la Ensenada de Bolonia. Anexo 3. Cartografía digital. Capas gráficas utilizadas en la Guía del Paisaje de la Ensenada de Bolonia. CAPA Monumento Natural "Duna de Bolonia". Parques Naturales. Zonificación PORN Parque Natural del Estrecho. Zonas Militares. Bienes de Interés Cultural. Plan Especial de Protección del Medio Físico, (Sierra de la Plata, Loma de San Bartolomé, Ensenada de Bolonia, El Lentiscal y Ensenada de Valdevaqueros). FUENTE Consejería de Medio Ambiente. Instituto Cartográfico de Andalucía. Consejería de Medio Ambiente Instituto de Cartografía de Andalucía. Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. Elaboración propia a partir del Plan Especial de Protección del Medio Físico. TOPOLOGÍA Poligonal y Puntual Poligonal Poligonal Poligonal Puntual Poligonal ESCALA 1:10000 1:100000 1:5000 1:100000 1:10000 1:10000 Relación de capas gráficas utilizadas. 1. Protección GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 319
320 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos CAPA Suelo no urbanizable de especial protección. Suelo Urbano El Lentiscal. Suelo Urbanizable Programado de El Lentiscal Suelo no urbanizable FUENTE Elaboración propia a partir del Plan General de Ordenación Urbana de Tarifa Elaboración propia a partir del Plan General de Ordenación Urbana de Tarifa Elaboración propia a partir del Plan General de Ordenación Urbana de Tarifa Elaboración propia a partir del Plan General de Ordenación Urbana de Tarifa TOPOLOGÍA Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal ESCALA 1:5000 1:5000 1:5000 1:5000 Relación de capas gráficas utilizadas. 2. Planeamiento CAPA Zona marítimo terrestre: Zona de tránsito, zona de protección y zona de influencia. Incoación Zona Arqueológica de Baelo Claudia. FUENTE Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico TOPOLOGÍA Poligonal Poligonal y Puntual ESCALA 1: 5000 1: 5000 Relación de capas gráficas utilizadas. 3. Afecciones CAPA Propiedad estatal. Propiedad privada. Monte público. Enclavados. Delimitación de los terrenos propiedad del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia. FUENTE Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico TOPOLOGÍA Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal ESCALA 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 Relación de capas gráficas utilizadas. 4. Propiedad CAPA Diseminado. El Lentiscal. Núcleos de población. FUENTE Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Cartográfico de Andalucía y Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico TOPOLOGÍA Poligonal y Puntual Poligonal Poligonal y Puntual. ESCALA 1: 5000 1: 5000 1: 100000 y 1: 5000 Relación de capas gráficas utilizadas. 5. Asentamientos GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 320
321 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos CAPA Carreteras asfaltadas. Caminos secundarios. Vías pecuarias. FUENTE Instituto Cartográfico de Andalucía e Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Medio Ambiente TOPOLOGÍA Lineal Lineal Lineal ESCALA 1: 100000 y 1: 5000 1: 5000 1: 50000 Relación de capas gráficas utilizadas. 6. Viario CAPA Orografía (varias capas). Hidrografía (varias capas). Batimetría. Unidades Físicas Cerros abruptos. Afloramientos rocosos. Sierras y piedemontes. Vegas aluviales. Colinas arcillosas. Cordones de cantos. Cordones dunares. Plataforma rocosa. Acantilados. Intermareal rocoso. Manto dunar. FUENTE Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico TOPOLOGÍA Lineal y Poligonal Lineal Lineal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal ESCALA 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 Relación de capas gráficas utilizadas. 7. Medio Físico CAPA Yacimientos Arqueológicos Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia y yacimientos asociados: canteras y acueductos. Bienes inmuebles de interés arquitectónico. Itinerarios Culturales. FUENTE Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico TOPOLOGÍA Puntual y Poligonal Puntual y Poligonal Puntual Lineal ESCALA 1:10000 1:10000 1:10000 1: 10000 Relación de capas gráficas utilizadas. 8. Recursos culturales GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 321
322 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos CAPA Acuíferos. Vertidos. Depósitos. Piscina. FUENTE Consejería de Medio Ambiente Consejería de Medio Ambiente Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico TOPOLOGÍA Poligonal Puntual Poligonal Poligonal ESCALA 1: 100000 1: 100000 1: 5000 1: 5000 Relación de capas gráficas utilizadas. 9. Agua CAPA Líneas eléctricas. Postes eléctricos. Telecomunicaciones (antenas). Molinos eólicos. FUENTE Instituto de Cartografía de Andalucía Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico TOPOLOGÍA Lineal Poligonal Poligonal Puntual ESCALA 1: 100000 y 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 10000 Relación de capas gráficas utilizadas. 10. Infraestructura eléctrica CAPA Alambrada. Tapia. Bordillo. Límite de parcela FUENTE Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico TOPOLOGÍA Lineal Lineal Lineal Lineal ESCALA 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 Relación de capas gráficas utilizadas. 11. Parcelaciones CAPA Municipios. Núcleos de población. Provincia. Andalucía + África. Comarca. FUENTE Instituto Cartográfico de Andalucía Instituto Cartográfico de Andalucía Instituto Cartográfico de Andalucía Instituto Cartográfico de Andalucía Instituto Cartográfico de Andalucía TOPOLOGÍA Poligonal Poligonal y Puntual Poligonal Poligonal Poligonal ESCALA 1: 100000 1: 100000 1: 100000 1: 100000 1: 100000 Relación de capas gráficas utilizadas. 12. Contextualización GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 322
323 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos CAPA Coníferas Eucaliptos Arbolados mixtos Quercinias Matorral asociado a arbolado Matorral disperso asociado a pastizal Matorral denso sin arbolado Pastizales Playa dunas y arenales Espacios con escasa vegetación FUENTE Consejería de Medio Ambiente y Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Medio Ambiente y Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Medio Ambiente y Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Medio Ambiente y Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Medio Ambiente y Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Medio Ambiente y Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Medio Ambiente y Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Medio Ambiente y Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Medio Ambiente y Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Medio Ambiente y Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico TOPOLOGÍA Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal Poligonal ESCALA 1: 100000 y 1: 5000 1: 100000 y 1: 5000 1: 100000 y 1: 5000 1: 100000 y 1: 5000 1: 100000 y 1: 5000 1: 100000 y 1: 5000 1: 100000 y 1: 5000 1: 100000 y 1: 5000 1: 100000 y 1: 5000 1: 100000 y 1: 5000 Relación de capas gráficas utilizadas. 13. Vegetación CAPA Actividades relacionadas con el comercio. Actividades relacionadas con el mar. Actividades relacionadas con la defensa. Actividades relacionadas con la tierra. Actividades relacionadas con el culto y la muerte. FUENTE Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico TOPOLOGÍA Puntual Puntual Puntual Puntual Puntual ESCALA 1: 10000 1: 10000 1: 10000 1: 10000 1: 10000 Relación de capas gráficas utilizadas. 14. Actividades CAPA Espacios isla Contrastes visuales Hitos visuales Espacios homogéneos Zonas con alternancia FUENTE Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico TOPOLOGÍA Poligonal Lineal Puntual Poligonal ESCALA 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 1: 5000 Relación de capas gráficas utilizadas. 15. Percepción visual GUIA PAISAJE C_II.qxd 18/2/04 12:06 Página 323
324 PH CUADERNOS Guía del paisaje cultural Anexos ABAD CASAL, L. La pintura romana en Hispania . Universidad de Sevilla y Alicante. Tomo I. 1982. Alicante. 1997. Págs. 110, 111, 420, 421. ACOSTA, E. Cultura y Territorio: el paisaje. Planificación interpretativa de centros. Primeros Modelos . [Seminario Gestión del Patrimonio Histórico]. Junta de Andalucía. Consejería de Cultura. Sevilla, 1997. AGUDO, J. Espacios naturales, territorio y patrimonio cultural. Naturaleza de Andalucía, Vol. V: El medio natural, urbano e industrial . Giralda. Sevilla, 1999. Págs. 16-57 ALONSO VILLALOBOS, C.; NAVARRO DOMÍNGUEZ, M. Baelo Claudia: sus posibilidades portuarias y la navegación por el Estrecho de Gibraltar. En III Jornadas de Arqueología Subacuática. Reunión Internacional sobre puertos antiguos y comercio marítimo . Valencia, 1999. Págs.133-140. ALONSO VILLALOBOS, C; GARCÍA VARGAS, E. 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