Exhortacion del Ilmo y Excmo señor Don Antonio Despuig y Dametto, Arzobispo electo de la ciudad de Valencia, á sus diocesanos
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EXHORTACION DEL IL.mo r EXC. m o SÉñOR Don Antonio Despuig y Dametto , Arzobispo < electo de la Ciudad de Valenciana sus Diocesanos . V Alenda amada, Valencia leal, oye á un Pastor que te había desde los umbrales de tu Iglesia, que te llama , no para convencerte con razones , sino, para ánimar.nu mis¬ mo ‘zelo con su palabra y su exemplo. Llegó el momento amados hijos míos, de ver i las puer¬ tas de nuestra casa unos Enemigos, que desconociendo la misma razón natural, ultrajan a su Dios; unos hombres, que habiendo compuesto una Secta de todos los delirios y errores de .las pasadas, no .hadaron bastante matdya para -formar la suya j una generación; depravada ~yperversa, que bebiendo toda, fc amarga. • hiel cqn ; q ue el Profeta pintó lá iniquidad, le ha parecido dulce, á sus labios, y apurándola se llenó con ella de una libertad fingida , que piensa poseer sin tenerla, ama sin conocerla, y a.in, creerla muere por ella. Estos Sectarios de todo error, .que -intentan hacerle univer¬ sal, y aspiran á que todo el Qr-be habitado doble la rodi¬ lla á esta infame Libertad, se valen de la astucia del Liso Profeta, enseñando sus dogmas con la espada; y apoyando con la multitud sus razones, pretenden confundir los que sabiamentecerraron los oidos á su^ cjiscursos. Ello es, que su Misión la .hacen con la fuerza, y que no .hay otro me¬ dio de contri-restarles-, que-con. la misrna., Éii ^qdos tiem¬ pos peleó el hombre á brazo partido con el hombre; un -Esquadron se opuso á otro Esqpadron.; Qiueñ es aquel que •no piensa si con diez mil ; piiede oponer^ á : veipte mil ? ¿y qual la Nación que.nó'Cón.pzqa.qpe .^cbeyémplésr todas stis fuerzas para contrarrestar.' ó qt;\\,Naciqly?' Persuadida de esta, razón se armp la Catáluña , para, sos¬ tener las gloriosas Armas de nuestro -Agusto"'Monarca, cu¬ yo amor ;í sus Vasallos kr obliga ,í cubrir con ellas toda la vasta frontera, cte. su Rey^o. Aquellos; naturales dépusi$-
raivius peliculares intereses.,.animándoles solamente el bien dé-su 'Patria/dé sd Rey y' de-su Religión." Er.Éclesiistico*, el Noble i el Comerciante, eP.Ariesano y el Labrador.., han aban¬ donado, sos distinciones^ y. no conociéndose sino por her¬ manos y y por hijos de la Fe : d e Jesu-Ghristo dián -opuesto toda aquella industriosa y,poblada porción de España , á sus malvados vecinos. ¿ Pensáis acaso, amados Valencianos mios, que una sola Provincia podrá detener un Reyno 'húmeróso, aunque atacado por varias partes ? Yo confiesa que el va¬ lor de nuestros naturales es grande, que la causa porque pelean es santa; .peto también sé , que la. multitud es te¬ mible , y que nuestros pecados son muchos.. Oid las voces con que nuestros Vecinos los Catalanes nos llaman. „ Hermanos nuestros , compadeceos de nuestra si¬ tuación: nosotros es verdad que estamos resueltos á perder la última gota de sangre en defensa de nuestra. Fé; pero si vosotros nos. socorréis, aseguramos la victoria , y parti¬ réis con nosotros sus Laureles. Venid, únanse vuestros intereses con los nuestros, púes es la. misma fé que nos ánima ; nada os dé cuidado , nada, necesitamos sino vuestro socorro. Este es eL tiempo ; elnos ofrece una brillante, ocasión de ven*- gar los insultos Hechos á la Religión, y á nuestro: honor., Acor¬ daos de la unión que'tuvieron vuestros padres y losnuestros, para plantar la* Fe en ése hermoso Reyno ; ; y si queréis, ex¬ tender la vista á los siglos mas remotos.,, vereis qué nom¬ bre supieron ganarse , y trasladar á la. posteridad loshijos de la nueva Cartsgo, Valencia, Sagunto y Tarragona; y si esto hicieróii nuestros antiguos Españoles quando. peleaban con los dueños del mundo r y quando quisieron plantar la Fé en Valencia, ¿ qué deberémos hacer quando lidiamos con una Nación aborrecida de todo el Universo , ingrata á nues¬ tra sangre y á nuestros tratados ; que no tiene mas derecho que la -fuerza',- y - que con ella ha jurada arrancar de Es¬ paña la Fé de Jesu-Christo, y plantar el Arbol de la Sedi¬ ción y de la Libertad , cuyos frutos nos son tan amargos ? ,, ¡ Ah hermanos nuestros, si hubierais visto con vuestros propias ojos entrar en algunos Pueblos estas ne F aí j . sin Ujos y sin Religión f-Nos robáron la substancia y hatajas., que
con el sudor de nuestro rastro' habíamos adquirido en tan¬ tos años; nuestros Tálamos fueron violados á nuestra vista; y sin poderlos remediar , dexamos nuestras mugeres é hb jas en brazos de la violencia; los - Ornamentos y Vasos del Santuario•, sirvieron en esta ocasión para facer burla y es¬ carnio de las mas Sagradas Ceremonias; los Santos, la Se¬ ñora,,. el mismo Dios verdadero , todo ío vimos' profanado a sus pies; y si sobrevivimos a una desgracia tan grande, no podemos atribuir nuestra conservación" a otra cosa, sino a que la Providencía nos tiene destinados para vengarla ;• y así solo esperamos vuestro esfuerzo y socorro. Hagamos comu¬ nes nuestros trabajos, y será común nuestra subsistencia.. C í z Habéis oido ios cíamores. de nuestros hermanos , y la ocasión, que' se nospresenta para vengar los insultos hechos á nuestra Santa Religión ? ¿ Pues quién sera el que no tome parte en esta empresa ? La Fe peligra en España. Nuestro honor dependede' nuestra determinación.- Dios nos dio un Rey justo,, debemos defenderle- ¿ En qué pensáis, Valencia¬ nos míos ? ¿ Queréis ver copiadas ías desgracias de Cataluña .en vuestro Reyno? ¿Qereis ver que en vuestras hermosas Cam¬ piñas , envidiadas de toda la Europarecojan los- Enemigos el fruto quesembró vuestraindustriosa mano ? ¿ Vuestras .familias sujetas á unos Conquistadores queno tienen mas Dios que sus propias pasiones?' ¿ Vuestros Templos habita¬ dosde sus caballos, ó consagrados a la Idolatría ,. tribu¬ tando en ; ellos a una pública Ramera , á una* impía Jézabel .los inciensos debidos á la Señora ?. ¡ Ah Valencia d esgracia¬ da Valencia si esto consintieses! ¡ Quién pudiera hacer que .renaciesede las cenizas de Saguñto tu antiguo valor ! ¡ Quien' • pudiera despertar dé los Sepulcros dé tus mayores la fe de tus Abuelos ! ¡ Quién pudiera oir las lecciones de rus ilus¬ tres* Conquistadores ? ¿ Pero qué es lo que digo? ¿ Me-acuer¬ do que* hablo en tina Metrópoli’, que esta baxo fa protec¬ ción de la Señora ? ¿ Con unas Ciudades y Pueblósvlos mas leales á su Rey, y los mas zelóros/ del Culto de ’sivTDfos ? ¿En un suelo, que ha dades aquellos hombres ilustres en valor, cuya* sola opinión hacía, v encer lá£'Tiatallaai: ¿Con un Reyno, que ha llenado losclaustros de edificación , y los Altares de Santos,, cuya protección, le .defiende’? " *• " r
- ■ Perdonad Valencianos míos , si mf zelo me conduxo mas ¿lia de lo que debía. Yo confieso y conmigo toda la Euro¬ pa , que heredasteis con la Patria la lealtad y Religión; y que siempre .oísteis oon docilidad los Ministros del Altar. ¿ Pues por qué no os he de abrir mi corá/on -, .quando sé que me respetáis por la distinción que me dió ia Providen- * éia en el 'Santuario ? Valencia , ya habrás óido en todas tus Ciudades y Pueblos Jas voces , -con que te convida tu ama¬ do General, á quien -he dado mi nombre para que use de él, poniéndole con todas mis facultades a los pies del Trotío y no dudando que su conseqüencia sera que todos tomemos Partido en defensa de la Religión ; nada me pa¬ rece mas justó, que ser Yo el primero que me aliste, en esta -Cruzada, tomando la Cruz, señal de nuestra Victoria! Yo llevaré delante de -vosotros aquel Guión , que debe ser .toda nuestra -confianza, y que nos conducirá en medio •de nuestra tormenta al Puerto seguro y deseada Vuestros principales Eclesiásticos llevarán - los Estandartes de María, nq celia noble Estrella, que por nuestro consuelo salió de Jacob, en quien es preciso fixar nuestra vista, sino quere¬ mos ser vencidos. Ella guiará nuestra Nación , si en todos nuestros peligros y angustias la invocamos con iaboca y con el corazón, y nos alcanzará del Dj’gs de los Exéreí¬ ros Ja m»s completa Victoria. Sí, Valencianos : Tremóle én nuestras Banderas el mismo mote que otra ocasión propuse a mis amados Diocesanos : Viva ia Fé , y por ella muramos. Este mismo nos hará el terror de los Enemigos : y el Exército. Español -restablecerá la tranquilidad en nuestra Iglesia, donde cantáremos-las misericordias del Señor; coronará nues¬ tro Reyno de un triunfo tan glorioso, que puedan sus Ma¬ tronas cantar con razón, que si un Carlos venció mil ve¬ ces , diez mil triunfó otro CARLOS, y dará á la Patria la •paz que os deseo en el Señor. San Éracisco de Valencia 18 de Mayo de 1794* Antonio Obispo de Orihuela. Reimpreso por D. Antonio Margina , esquina de la Plazuela del Correo.