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1 UNO COMO MECANISMO DE IMPERSONALIZACIÓN EN PRESEEA: UN ESTUDIO COMPARATIVO ENTRE GRANADA Y SEVILLA 1 Marta León-Castro Universidad de Sevilla ml[email protected] UNO AS IMPERSONALIZATION STRATEGY IN PRESEEA: A COMPARATIVE STUDY BETWEEN GRANADA AND SEVILLE Fecha de recepción: 24.06.2019 / Fecha de aceptación: 11.12.2019 Tonos Digital, 38, 2020 (I) RESUMEN: El objetivo de este trabajo consiste en describir y comparar el uso del pronombre uno en las comunidades urbanas de Granada y Sevilla en relación con factores sintácticos (posición que ocupa en la oración y clase semántica del verbo), pragmáticos (secuencia discursiva y temática de la conversación) y con los criterios sociales (edad, sexo y nivel de instrucción). Para ello, se ha analizado una muestra de habla compuesta por 126 entrevistas orales de los sociolectos alto, medio y bajo, que conforman el corpus PRESEEA-Granada y el de PRESEEA-Sevilla. Los resultados obtenidos muestran que estemecanismo adquiere en el contexto diversos grados de impersonalización y que su empleo está especialmente vinculado a la posición posverbal, los verbos de actividad física, las secuencias expositivas y la temática pública. Asimismo, es un mecanismo habitual en hombres, hablantes de 3ª generación y pertenecientes al sociolecto alto. 1 Este trabajo forma parte del proyecto Patrones Sociolingüísticos del Español de Sevilla (PASOS-SE). Proyecto de Excelencia convocatoria 2015. Ref. FFI2015- 61871-C5-3-P. Financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad de España y Fondo Europeo de Desarrollo Regional (MINECO/FEDER, UE).
2 Palabras clave: Uno; Impersonalización; Generalización; Sociolingüística; PRESEEA-Sevilla ABSTRACT: The aim of this essay is to describe and to compare the use of “oneself” in the cities of Granada and Sevilleregarding syntactic factors (position and verb semantic class), pragmatic (discourse sequence and theme of the conversation,) and with the social aspects (gender, age and educational level). For this, we used a sample of 126 oral interviews of high, medium and low sociolect, taken from the Corpus PRESEEA-Granada and PRESEEA- Seville. The results obtained show this presents in the context different semantic values; we find it with a postverbal position and verbs of activities. It is above all related toexpositive sequences and themes of general interest. Finally, this impersonalization mechanism is predominant in men, third-generation category and a high sociolect. Keywords:“Oneself”; Impersonalization; Generalization; Sociolinguistics; PRESEEA. 1. INTRODUCCIÓN La impersonalidad y los distintos mecanismos que podemos encontrar para expresarla 2 han sido ampliamente estudiados desde perspectivas muy diferentes. Haverkate (1994: 131) emplea el témino desfocalización, que define como “una táctica de distanciamiento manejada por el hablante para reducir o minimizar su propio papel o el del oyente en lo descrito”. A este respecto, Briz (1998: 154-156) describe un “tipo de atenuación pragmática que afecta directamente al papel de los participantes de la enunciación” y que tiene dos vertientes fundamentales: recursos que expresan una 2 Recursos como se impersonal, tú, usted o el infinitivo (León-Castro 2012, 2015). Para más detalles, véase bibliografía.
3 atenuación por impersonalización del yo y otros que aluden a la despersonalización del tú.Alcaide Lara (2001: 291-292), entre otros, se refiere a la impersonalidad como un fenómeno ligado a la “indeterminación o no especificación del sujeto agente de la acción por diversos motivos, pero no necesariamente a la imposibilidad de expresarlo”. Asimismo, Gómez Torrego (1994: 9-10), en la misma línea terminológica, diferencia entre oraciones impersonales desde el punto de vista semántico y sintáctico. Entre las posibles manifestaciones de la impersonalidad, el pronombre indefinido uno 3 ha sido un tema de interés para muchos investigadores (Morales de Walters 1992, 1995; Fernández 2008; Flores- Ferrán 2009, entre otros).Algunos de los estudios que se han llevado a cabo sobre este mecanismo de impersonalización en distintas variedades del español muestran resultados muy diferentes. Así pues, Lorenzo (1984) y Morales de Walters (1995) advierten un desplazamiento de las formas uno junto con el se por el uso de tú en el habla de España y Puerto Rico. En la misma línea situamos a Posio (2017: 218), quien, en su estudio sobre las diferencias de uso de uno y tú en español y portugués, afirma que el empleo del primero “es cada vez menos frecuente en los registros coloquiales del español peninsular donde se prefiere el tú impersonal” 4 .Sin embargo, otras investigaciones han evidenciado un predominio del indefinido uno en el español de los venezolanos de Caracas (Guirado 2011), en el habla de los colombianos de Miami y Bogotá (Hurtado 2012) o en la de Barranquilla (Hurtado y Gutiérrez-Rivas 2016). 3 Al pronombre uno como mecanismo de impersonalización, le corresponden en inglés one, en francés ono en alemán la palabra man. Para el inglés, Jespersen (1975: 257) justifica esta expresión señalando que el hablante (YO) en ocasiones prefiere dejar su persona, “en el fondo a pesar de que lo que se expresa es la primera persona más que otra cosa”. Sobre el pronombre on en francés, Riegel, Pellat y Rioul (1994: 197) afirman que: 4 Posio (2017) se centra en el Corpus de habla culta de Salamanca (Fernández 2005) basado en entrevistas sociolingüísticas: los informantes tienen entre 30 y 72 años y un nivel de instrucción alto. La frecuencia de las dos construcciones muestra el predominio del tú impersonal en detrimento de la forma uno: se documentaron, respectivamente, 660 y 12 veces en el corpus. La mitad de las 12 ocurrencias de uno proceden del mismo informante (un varón de 72 años).
4 El objetivo de este trabajo consiste en estudiar y comparar la forma pronominal uno como estrategia de impersonalización en las ciudades de Granada y Sevilla, prestando especial atención a los factores que favorecen sus interpretaciones semánticas en cada una de estas comunidades de habla. 2. METODOLOGÍA Y CORPUS 2.1. Corpus y selección de casos El estudio se basa en 126 entrevistas semidirigidas, de las cuales 54 forman parte del corpus oral PRESEEA-Granada(realizadas entre 2004 y 2009) y 72 de los materiales de PRESEEA-Sevilla(entre 2009 y 2018).Cada grabación tiene una duración de aproximadamente 45 minutos, de manera que, para que las muestras manejadas sean equivalentes y comparables, hemos analizado 30 minutos de cada una de ellas, es decir, del minuto 5 hasta el minuto 35 5 . Las variables sociales determinan la variación lingüística y el modo en que esas variables se combinan con las de índole puramente lingüística (Moreno Fernández, 2008). De entre los factores sociales más habituales en la sociolingüística variacionista hemos seleccionado el sexo, la edad y el nivel de instrucción. La distribución por cuota de hablantes queda reflejada en la Tabla 1: 126 informantes Granada Sevilla Sociolectos Alto Medio Bajo Alto Medio Bajo Sexo Edad H M H M H M H M H M H M 20 - 34 años 3 3 3 3 3 3 4 4 4 4 4 4 5 Dos encuestas del corpus de Granada tienen una duración menor (en torno a 25-27 minutos), pero como rondan los 30 minutos exigidos, se han tomado cómo validos igualmente.
5 35 - 54 años 3 3 3 3 3 3 4 4 4 4 4 4 < 55 años 3 3 3 3 3 3 4 4 4 4 4 4 TABLA 1.Distribución de los informantes en el corpus PRESEEA-GR y PRESEEA-SE. Fuente: elaboración propia Así pues, siguiendo las pautas metodológicas de PRESEEA 6 (marco en el que se inscribe este estudio), pertenecen al sociolecto bajo todos aquellos informantes con un nivel de instrucción primario, esto es, sin estudios, con estudios primarios o con graduado escolar. En cambio, el sociolecto medio corresponde a sujetos con bachillerato o formación profesional (e incluso se han incluido a quienes han iniciado mínimamente estudios superiores; esto es, licenciatura, diplomatura o grado) y el nivel de instrucción alto a aquellos que tienen estudios universitarios finalizados, máster y/o doctorado. Para el análisis, hemos seleccionado las oraciones impersonales con el pronombre indefinido uno, aunque se han eliminado los casos cuando: el pronombre remite a una persona aunque sea de forma vaga o imprecisa: (1) I: pues salieron de va–/ de varios sitios/ salió unoamericano/ sa–/ luego también se fue a la parte de Transilvania/ y dicen que hoy por hoy siguen creyendo/ que cuando// abren un ataúd/ y ven que una persona están en descomposición cuerpo en des–/ en descomposición// dicen// se siguen creyendo// que son vampiros (simultáneo: E = ¡uy!) y entonces cogen y les clavan/ estacas de madera atravesándoles el corazón hincándolos en la tierra// (GRAN-M11-040) 7 6 http://preseea.linguas.net/Portals/0/Metodologia/METODOLOG%C3%8DA%20PRESEEA.pdf. 7 Para el corpus de Granada, hay dos etiquetas distintas. Una de ellas es esta, que debe leerse de la siguiente manera: i) GRAN=Granada; ii) ; ii) género: H= hombre, M= mujer; iii) edad: 1= 20 a 34 años, 2= 35 a 55 años, 3= 55 años en adelante; iv) grado de instrucción: 1= enseñanza primaria; 2= enseñanza media; v) identificación del hablante dentro del corpus: 001, 002, 003, etc.
6 al pronombre impersonal le sigue una palabra ininteligible o deja la secuencia incompleta, cuando ello supone un obstáculo para llevar a cabo el análisis: (2) a mí me gusta mucho la<alargamiento/> / el tema rural / lo que pasa es que claro / que ya lo <vacilación/> / te unen también otros lazos / familiares<alargamiento/> y demás / que no<alargamiento/> te <vacilación/> / no puede uno vivir y aislarse / pero / es bonito<alargamiento/> / variar de vez en cuando / viajar / poder conocer culturas distintas / en fin / uno <ininteligible/>(SEVI_H33_057 8 ). Así pues, se han registrado 272 ocurrencias de uno que se analizarán a lo largo de este trabajo (125 se hallaron en el corpus de Granada y 147 en el de Sevilla). 2.2. Criterios de análisis Para ver qué factores influyen en el empleo de la forma impersonal uno nos basamos en distintos criterios sintácticos, pragmático-discursivos y sociales, como se detalla a continuación: Criterios sintácticos 9 8 Para el corpus de Sevilla, debe leerse esta etiqueta de la siguiente forma: i) SEVI= Sevilla; ii) género: H= hombre, M= mujer; iii) edad: 1= 20 a 34 años, 2= 35 a 55 años, 3= 55 años en adelante; iv) grado de instrucción: 1= enseñanza primaria; 2= enseñanza media; 3= enseñanza superior; v) identificación del hablante dentro del corpus: 001, 002, 003, etc. 9 Se han descartado determinados factores sintácticos por su escasa variación en el corpus. Estos son: función del pronombre uno, mayoritariamente como sujeto; preferencia del empleo de uno en presente de indicativo; uso mayoritario del pronombre con formas no perifrásticas; predominio de la forma indefinida en oraciones subordinadas (Autora 2018: 71). Así pues, es habitual encontrar el mecanismo en estructuras condicionales, causales y adversativas, así como junto a modalizadores en el discurso del tipo claro, por supuesto, “cuya carga asertiva refuerza la veracidad de lo enunciado por el hablante” (Autora 2012: 116). Sin embargo, no son estos factores sintácticos exclusivos de uno, sino que favorecen la interpretación generalizadora de otros muchos mecanismos y han sido ampliamente estudiados (véase Hernanz 1990; Fernández Soriano y Tabóas Baylín 2000: Bidot 2008, etc.).
7 Hemos tenido en cuenta, por un lado, la posición de uno con respecto al verbo; esto es, su anteposición o posposición.Por otro, su combinación con otros mecanismos impersonalizadores (se/tú) en el contexto.Y, finalmente, la clase semántica del verbo que nos indica, si el uso del impersonal “se relaciona con un posicionamiento particular del hablante: con sus actitudes, sentimientos, estados, creencias y valoraciones” (Hurtado y Gutiérrez-Rivas, 2016: 43). Se han propuesto numerosas clasificaciones atendiendo al aspecto léxico de los predicados verbales (llamado modo de acción o cualidad de la acción). Tradicionalmente la gramática hispánica ha manejado esquemas binarios (verbos durativos y puntuales), aunque existen algunas propuestas ternarias (según expresen acciones, procesos o estados). RAE y ASALE (2009: 1692) destacan una clasificación cuatripartita que ha alcanzado cierta difusión en los últimos años: Actividades; realizaciones o efectuaciones; consecuciones o logros; y estados. Sin embargo, para el desarrollo de este trabajo, hemos optado por la siguiente propuesta: Verbos de estado (ser o estar). Verbos de actividad mental, donde se han incluido los de percepción sensorial, los de lengua y los de pensamiento u opinión (ver, decir, creer o pensar). Verbos de actividad física, donde se han incluido los de movimiento (llegar, salir o beber). Criterios pragmático-discursivos Desde la perspectiva pragmática, se han tenido en cuenta dos factores: la secuencia discursiva en que aparece y la temática de la conversación. Con respecto al primero de ello, la secuencia discursiva, y tomando como punto de partida Autora (2018), hemos distinguido tres tipos fundamentales:
8 Secuencias narrativas: se relatan hechos anclados en un espacio y un tiempo distintos a los del propio hablante, donde predominan las acciones y la función representativa (Adam 1992). Secuencias expositivas: se caracteriza algo, sea un objeto del mundo físico, sean creencias, pensamientos u opiniones del informante sobre un tema determinado. “Predomina la descripción de un estado (situación, ideas, paisajes…) con una visión estática. No hay una organización cronológica, sino propiedades, características y relación con la situación” (Fuentes 2000: 140). Secuencias argumentativas: se desarrolla un razonamiento particular, cuyo propósito consiste “en influir de alguna forma en las ideas de los oyentes, modificar su conocimiento del mundo y convencerlos” (Gallucci y Vargas 2015: 80). En cuanto al segundo criterio, la temática de la conversación, ha de tenerse en cuenta que el estudio se basa en entrevistas semidirigidas para cuya realización se han tratado una serie de bloques temáticos que pueden considerarse generales o públicos cuando se aborda, por ejemplo, la ciudad del informante, las fiestas y tradiciones populares o los problemas de la sociedad actual y otros que, sin embargo, hemos etiquetado como privados, pues pertenecen a la intimidad del hablante: su infancia, su familia, su trabajo, etc. Criterios sociales Como ya se ha dicho, el nivel de instrucción representa la formación académica del hablante. Así pues, se han diferenciado tres categorías de distribución sociocultural por niveles: bajo, medio y alto. Con respecto a la edad, se ha llevado a cabo una distinción en tres generaciones: 1ª, 2ª y 3ª. Y según la variable sexo se han establecido dos índices: hombre y mujer. 3. LA INTERPRETACIÓN SEMÁNTICA DE UNO Los mecanismos impersonalizadores (se, tú, uno, etc.) se sitúan en un continuum de menor a mayor indeterminación, de modo que el hablante
9 puede seleccionar de entre ellos el que más se ajuste a su intención comunicativa en cada situación de habla, según quiera tomar mayor o menor distancia con respecto al discurso. Y cada uno de ellos puede cobrar en el contexto distintas interpretaciones semánticas que van desde el ocultamiento (-desfocalización) a la generalización exclusiva (+desfocalización) (Autora 2012:28). Según Ridruejo (1981: 79), “si uno como pronombre de generalización puede señalar a cualquier persona, también el hablante queda incluido en su referencia, en el conjunto al que en su generalidad se refiere uno” e incluso la reducción de su referencia puede ser tan fuerte que tan solo abarque al propio emisor. 3.1 Encubrimiento pragmático Una de las interpretaciones posibles es la que aparece cuando el hablante emplea uno para referirse a sí mismo, pero se oculta en el discurso, por diversos motivos: Porque entiende que está mostrando una imagen negativa de sí mismo, lo que podría perjudicar su relación con el interlocutor: (3) sí eh <alargamiento/> / supongo que <alargamiento/> / no tantos como <alargamiento/> / eh <alargamiento/> / a lo mejor uno / le gustaría / porque creo que <alargamiento/> / que <alargamiento/> / hay mucho <alargamiento/> / muchas personas que no valoran / demasiado / <alargamiento/> / eh <alargamiento/> / la amistad // pero sí / me considero afortunado de tener <vacilación/> / de tener bastantes amigos (SEVI_H23_054) (4) E: muy bien// mm mire ¿qué haría si le tocara la lotería? I: pues no lo sé// la verdad// depende de lo que me tocara/ lo mismo me muero/// pues quitarme de todas las cuatro trampas que uno tiene// cambiar un poquito la situación de mi vida// cambiar de coche// co–/ cambiar de moto (GRAN-H21-045) En el ejemplo (3), puede derivarse de sus palabras que es un hombre poco sociable, y en (4), que tiene deudas económicas. En ambos casos se produce un cambio de deíctico yo>uno (o viceversa) con el que, según
16 4.1 Criterios sintácticos En relación con la perspectiva sintáctica, y en concreto a la posición que ocupa uno con respecto al verbo, exponemos en la Tabla 3 los resultados hallados: UNO Posición Total Antepuesto Pospuesto Granada N 48 77 125 % 38,4 61,6 100 Sevilla N 77 70 147 % 52,4 47,6 100 TOTAL N 125 147 272 % 46 54 100 TABLA 3: Distribución de uno en relación con la posición que ocupa. Fuente: elaboración propia En términos generales, el 54% del total de casos analizados (N=272) revela una preferencia por la posposición verbal 11 . Si bien en Granada se mantiene ese predominio en un porcentaje incluso más alto (61,6%), en Sevilla, la distribución entre una posición y otra se torna a favor de la anteposición (52,4%), aunque con escasa diferencia con respecto a la posposición (47,6%). Si relacionamos la interpretación semántica del mecanismo con su posición, observamos que, según el Gráfico 1: 11 Se han considerado pospuestos los casos en que uno se intercala en una estructura verbal perifrástica: puede uno subir, tiene uno que pasar, etc.
17 GRÁFICO 1. Relación entre posición con respecto al verbo y la interpretación semántica de uno. Fuente: elaboración propia en el caso de Granada, todos los valores aparecen con más frecuencia cuando uno se pospone, aunque con escasa diferencia porcentual con respecto a la anteposición, excepto para el ocultamiento, donde se observa una clara preferencia por la posición posverbal. Lo mismo ocurre en Sevilla para el valor encubridor; pese a que en la ciudad hispalense, las interpretaciones suelen ser más habituales en posición antepuesta (también aquí con escasa diferencia con respecto a la otra posición), el hablante lo pospone cuando se refiere a sí mismo. Nos hemos fijado también en la combinación de uno con otros impersonalizadores muy habituales en español: tú y se. En el 64,7% de los casos no aparecen en el contexto inmediato, sin embargo, lo que nos resulta interesante de este asunto es que ese porcentaje se debe fundamentalmente a los ejemplos ocultadores: cuando el hablante selecciona uno para referirse a sí mismo, en la mayoría de casos descarta reforzar esta interpretación valiéndose de otros mecanismos impersonalizadores. No obstante, para los otros valores la diferencia porcentual entre la ausencia/presencia de otros mecanismos es escasa, por lo que, podemos afirmar que un factor que puede favorecer los diferentes
18 grados de generalización de uno en el discurso es su combinación conse o tú: (15) hay que tener unos principios sólidos/ unas unos fundamentos// unas/ de verdad mm mmmm saber que tu destino lo quieras dirigir tú y lo tienes que dirigir tú/ y no dejarte influenciar y entonces//uno tiene que ser muy consciente que la vida de unodepende de uno/// que tienes muchos/ agentes/ que lo influencian/ desde todos los puntos de vista/ los familiares los sociales los de// amistades de todo tipo (33M-GR18) Para Fernández Ramírez (1986: 56-57), la preferencia por usted, tú o uno con sentido genérico y el grado de saturación con que se emplean en el coloquio está muy condicionado por el gusto personal, aunque su combinación en la misma situación comunicativa prueba la indiferencia con que se usan a veces. Asimismo, se ha tenido en cuenta la clase semántica del verbo (de estado, de actividad mental y de actividad física) con que aparece uno con más asiduidad. Según puede verse en la Tabla 4: UNO Clase semántica Total Estado Act. mental Act. física Granada N 40 43 42 125 % 32 34,4 33,6 100 Sevilla N 35 38 74 147 % 23,8 25,9 50,3 100 TOTAL N 75 81 116 272 % 27,6 29,8 42,6 100 TABLA 4.Distribución de uno según la clase semántica del verbo. Fuente: elaboración propia La distribución del mecanismo en Granada es bastante homogénea entre los tres tipos (32% para los verbos de estado, 33,6% para los de
19 actividad física y 34,4% para los de actividad mental). Sin embargo, en Sevilla sí se aprecia una preferencia por su empleo con verbos que indican una actividad física, pues ocupan más de la mitad de los ejemplos analizados (50,3%) mientras que los otros dos tipos se reparten con escasa diferencia porcentual entre ellos (23,8% para los de estado y 25,9% para los de actividad intelectual). En cuanto a cómo se relacionan con las posibles interpretaciones semánticas de uno, el panorama es el siguiente: GRÁFICO 2. Relación de la clase semántica del verbo con la interpretación semántica de uno. Fuente: elaboración propia El encubrimiento pragmático es más habitual con verbos de estado entre los hablantes granadinos mientras que lo es con verbos de actividad física entre los sevillanos (aunque en ambos casos aparecen también frecuentemente con los de actividad mental). La generalización reforzada se da con verbos de actividad física (en Granada además con los de actividad intelectual) y la inclusiva también (en Sevilla de manera más clara). Sin embargo, la generalización exclusiva tiene resultados diferentes: en el corpus granadino aparece sobre todo con verbos de estado y en el sevillano con verbos de actividad física.
20 4.2. Criterios pragmático-discursivos Con respecto al tipo de secuencia (narrativa, expositiva o argumentativa) en la que aparece uno, los resultados muestran un uso mayoritario en secuencias expositivas (41,5%), seguidas de las argumentativas (37,9%) y de las narrativas en último lugar (20,6%). No obstante, los porcentajes difieren en uno y otro corpus según puede observarse en la Tabla 5: UNO Secuencia discursiva Total Narrativa Expositiva Argumentativa Granada N 38 48 39 125 % 30,4 38,4 31,2 100 Sevilla N 18 65 64 147 % 12,2 44,2 43,6 100 TOTAL N 56 113 103 272 % 20,6 41,5 37,9 100 TABLA 5. Distribución de uno según la secuencia discursiva Fuente: elaboración propia En Granada (N=125), en realidad, el mecanismo aparece repartido entre los tres tipos de secuencias sin demasiada diferencia porcentual (apenas 8 puntos entre la más y la menos frecuente), lo que se aprecia especialmente entre laargumentación (31,2%) y la narración (30,4%). En Sevilla, se percibe una distribución bastante homogénea entre las secuencias expositiva (44,2%) y la argumentativa (43,6%). Sin embargo, sí se evidencia un uso minoritario del fenómeno en las narraciones; tan solo ocupa el 12,2% de los ejemplos analizados para este corpus (N=147). Si relacionamos este parámetro con la interpretación semántica:
21 GRÁFICO 3. Relación de la secuencia discursiva con la interpretación semántica de uno. Fuente: elaboración propia Observamos que en ambas ciudades las generalizaciones inclusivas y exclusivas predominan en las secuencias argumentativas, si bien es cierto que, en el caso de Sevilla, las primeras también son muy frecuentesen las exposiciones.Asimismo, el ocultamiento prevalece en las secuencias expositivas. No obstante, para la interpretación generalizadora reforzada, se aprecian resultados diferentes;en Granada, es más habitualen las narraciones mientras que en Sevilla en las exposiciones. En cuanto a la temática tratada en el contexto en el que aparece uno, también para este criterio los resultados son muy similares en ambas ciudades, según muestra la Tabla 6: UNO Temática Total Pública Privada Granada N 70 55 125 % 56 44 100 Sevilla N 98 49 147 % 66,7 33,3 100
22 TOTAL N 168 104 272 % 61,8 38,2 100 TABLA 6. Distribución de uno según la temática de la conversación Fuente: elaboración propia Así pues, habitualmente se emplea el mecanismo en conversaciones que abarcan temas generales, denominados públicos; esto es, el 61,8% del total de casos analizados frente al 38,2% relacionados con temas que afectan al ámbito privado del hablante. Si nos fijamos en los datos por cada comunidad de habla, este predominio es más acentuado en Sevilla (66,7%) que en Granada (56%). Asimismo, podemos observar en el Gráfico 4qué interpretación semántica prevalece en cada tipo de bloque temático y en cada habla: GRÁFICO 4. Relación de la temática con la interpretación semántica de uno Fuente: elaboración propia Existe una clara correspondencia entre temática y valor semántico, de manera que en ambos casos, predomina la generalización inclusiva con los temas públicos (más claramente en Sevilla) y el encubrimiento pragmático con los privados (más acentuado en Granada). Asimismo, no
23 hay casos de generalización exclusiva cuando se habla de aspectos que afectan a la vida del propio informante, que le incumben y en los que siempre se incluye. 4.3Criterios sociales Con respecto a los tres parámetros sociales estudiados, observamos que el comportamiento es prácticamente el mismo en las dos ciudades. Pueden verse los resultados hallados en la Tabla 7: Criterios sociales UNO TOTAL Granada Sevilla SEXO Hombres N 66 112 178 % 52,8 76,2 65,4 Mujeres N 59 35 94 % 47,2 23,8 34,6 EDAD 1ª gen. N 27 25 52 % 21,6 17 19,1 2ª gen. N 49 49 98 % 39,2 33,3 36 3ª gen. N 49 73 122 % 39,2 49,7 44,9 SOCIOLECTO Alto N 59 61 120 % 47,2 41,5 44,1 Medio N 21 37 58 % 16,8 25,2 21,3 Bajo N 45 49 94 % 36 33,3 34,6 TABLA 7. Distribución de uno según los factores sociales sexo, edad y sociolecto
24 Fuente: elaboración propia Se aprecia un mayor uso entre hombres (65,4% del total de ejemplos analizados) que entre mujeres (34,6%). Su empleo aumenta cuanto mayor es la edad del informante: 19,1% para la primera generación, 36% para la segunda y 44,9% para la tercera. Asimismo, es preferido por los hablantes de mayor nivel sociocultural (44,1%), seguidos de los que pertenecen al sociolecto más bajo (34,6%), de manera que son los integrantes del sociolecto medio los que menos lo utilizan (21,3%). Si desglosamos los datos por ciudades, para el criterio sexo, encontramos que, aunque la tendencia es la misma, los porcentajes varían considerablemente en un habla y otra. Si bien en Granada, la diferencia entre hombres y mujeres es tan solo de 5 puntos (52,8% y 47,2% respectivamente), en Sevilla se aprecia un predominio mucho más amplio del mecanismo entre los hombres (65,4% frente al 34,6% de las mujeres). En cuanto a la edad, en ambas ciudades los jóvenes lo emplean escasamente (21,6% en Granada y 17% en Sevilla). Sin embargo, el comportamiento varía para las otras dos generaciones. En Granada hay una distribución homogénea de los ejemplos entre el segundo y el tercer grupo etario (39,2% cada uno de ellos), mientras que en la ciudad hispalense, estos aumentan en relación proporcional con la edad del informante (33,3% y 44,7% respectivamente). Por último, con respecto al sociolecto, los porcentajes no difieren mucho en una y otra ciudad. Para el alto, encontramos el 47,2% en Granada y el 41,5% en Sevilla. Para el medio, el 16,8% y el 25,2 (es en este nivel sociocultural donde se aprecia mayor diferencia porcentual) y para el bajo, el 36% y el 33,3%. En cuanto a la relación de los valores semántico-discursivos de uno con los factores sociales, no hay diferencias relevantes para los criterios sexo y nivel de instrucción: en Granada, tantos hombres como mujeres de los tres sociolectos lo utilizan mayoritariamente para ocultarse en el
25 discurso. En Sevilla los informantes de ambos sexos y de los tres niveles de instrucción lo emplean mayoritariamente para expresar generalizaciones inclusivas 12 . Para la edad, los resultados se muestran en el Gráfico 5: GRÁFICO 5. Relación de la edad con la interpretación semántica de uno. Fuente: elaboración propia el encubrimiento es el valor que prevalece entre los granadinosdel segundo y tercer grupo etario, sin embargo, en el primero priman las generalizaciones inclusivas. Entre los hablantes sevillanos ocurre lo contrario: predomina este valor inclusivo en dos generaciones (la primera y la tercera), pero es el ocultamiento el preferido por parte de los informantes de mediana edad. Asimismo, nos parece interesante detenernos en el uso que hacen las mujeres de este mecanismo. De los 94 casos registrados en ambos materiales, una amplia mayoría muestran el uso de uno como término no marcado (85,1%) y lo habitual es también que ese masculino genérico concuerde con otros términos en el contexto, tanto en sus diversos valores 12 Recuérdese que estas son las interpretaciones predominantes en uno y otro corpus respectivamente.