La imposible travesía del naturalismo entre el dualismo y la irrelevancia de lo mental
Abstract
En este artículo se defiende la tesis de que la concepción naturalista de la mente es un planteamiento inestable, que tiende a derivar en uno de estos dos extremos opuestos e indeseados por el pensador naturalista: dualismo y escepticismo. Cuanto más se esfuerza un autor por evitar el epifenomenalismo de lo mental, con más sustantividad —y, por ende, autonomía frente al cerebro— nos presenta la mente; cuanto más se esfuerza por evitar el dualismo, tanto más superfluo e irrelevante se convierte el ámbito del pensamiento. Este resultado arroja serias dudas sobre la viabilidad de la concepción naturalista de la mente.
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MONISMO, DUALISMO, PLURALISMO Volumen monográfico de NATURALEZA Y LIBERTAD Revista de estudios interdisciplinares Número 2 Málaga, 2013 Esta revista es accesible on-line en el siguiente portal: http://grupo.us.es/naturalezayl
Naturaleza y Libertad Revista de estudios interdisciplinares Número 2 ISSN: 2254-9668 2013 Directores: Juan Arana, Universidad de Sevilla; Juan José Padial, Universidad de Málaga; Francisco Rodríguez Valls, Universidad de Sevilla. Secretaria: Avelina Cecilia Lafuente, Universidad de Sevilla. Consejo de Redacción: José Luis González Quirós, Universidad Juan Carlos I, Madrid; Francisco Soler, Universität Dortmunt / Universidad de Sevilla; Pedro Jesús Teruel. Universidad CEU Cardenal Herrera; Héctor Velázquez, Universidad Panamericana, México. Adjunto a la redacción: Miguel Palomo, Universidad de Sevilla Consejo Editorial: Mariano Álvarez, Real Academia de Ciencia Morales y Políticas; Allan Franklin, University of Colorado; Michael Heller, Universidad Pontificia de Cracovia; Manfred Stöcker, Universität Bremen; William Stoeger, University of Arizona. Consejo Asesor: Rafael Andrés Alemañ Berenguer. Universidad de Alicante; Juan Ramón Álvarez, Universidad de León; Luciano Espinosa, Universidad de Salamanca; Miguel Espinoza, Université de Strasbourg; Juan A. García González, Universidad de Málaga; José Manuel Giménez Amaya, Universidad de Navarra; Karim Gherab Martín, Urbana University, Illinois; Martín López Corredoira, Instituto de Astrofísica de Canarias; Alfredo Marcos, Universidad de Valladolid; Javier Monserrat, Universidad Autónoma de Madrid; Leopoldo Prieto, Colegio Mayor San Pablo, Madrid; Ana Rioja, Universidad Complutense, Madrid. Madrid; José Luis González Recio, Universidad Complutense, Madrid; Javier Serrano, TEC Monterrey (México); Hugo Viciana, Université Paris I; Claudia Vanney, Universidad Austral, Buenos Aires; José Domingo Vilaplana, Huelva. Redacción y Secretaría: Naturaleza y Libertad. Revista de estudios interdisciplinares. Departamento de Filosofía y Lógica. Calle Camilo José Cela s.n. E-41018 Sevilla. Depósito Legal: MA2112-2012 F 954.55.77.57 Fax: 954.55.16.78. E-mail: [email protected] 8 Naturaleza y Libertad. Revista de Filosofía, 2013
Naturaleza y Libertad. Revista de estudios interdisciplinares. Número 2, 2013. ISSN: 2254-9668 ÍNDICE ACTAS SIMPOSIO: «MONISMO, DUALISMO, PLURALISMO» Rafael Alemañ (Universidad de Alicante): Actualidad y vigencia del monismo neutral ........ 11 Lourdes Flamarique (Universidad de Navarra): La exigencia de principios constitutivos de la realidad. La solución de Kant al “amor no correspondido” de la modernidad. ....................... 33 Wenceslao J. González (Universidad de La Coruña): Los límites del universalismo metodológico: El problema de la complejidad ................................................................................ 61 José Luis González Quirós (Universidad Rey Juan Carlos I, Madrid): Ética y política del reduccionismo ................................................................................................................. 91 Javier Hernández Pacheco (Universidad de Sevilla): Natura naturans, natura naturata": ¿evoluciona Dios? ............................................................................................................. 115 Martín López Corredoira (Inst. de Astrof. de Canarias): El espíritu de la materia .......... 133 José María Molina (Sevilla), Monismo, dualismo e integracionismo: ¿Está el alma humana en el cerebro? .............................................................................................. 147 Francisco Soler (Universidad de Sevilla / Universität Dormund): La imposible travesía del naturalismo entre el dualismo y la irrelevancia de lo mental ........................................... 175 Pedro Teruel (Universidad CEU Cardenal Herrera): El doble sentido del reduccionismo científico ........................................................................................................................... 191 Claudia Vanney (Universidad Austral de Buenos Aires): Inicio y origen. Limitaciones de algunos planteamientos monistas en cosmología ............................................................... 223 Héctor Velázquez (Universidad Panamericana, México): Monismo y reduccionismo epistemológico: una revisión desde la unidad/pluralidad aristotélica...................................... 251 NOTICIAS Y COMENTARIOS Juan Arana (Universidad de Sevilla): Recuerdos de juventud, recuerdo de una gran amistad. Ángel d’Ors Lois (1951-2012) .......................................................................................... 269 Juan A. García González (Universidad de Málaga): Leonardo Polo Barrena (1926- 2013), In Memoriam ........................................................................................................ 287
Naturaleza y Libertad. Revista de estudios interdisciplinares. Número 2, 2013. ISSN: 2254-9668 175 LA IMPOSIBLE TRAVESÍA DEL NATURALISMO ENTRE EL DUALISMO Y LA IRRELEVANCIA DE LO MENTAL Francisco Soler Gil Universidad de Sevilla /Universität Dortmund Resumen: En este artículo se defiende la tesis de que la concepción naturalista de la mente es un planteamiento inestable, que tiende a derivar en uno de estos dos extremos opuestos e indeseados por el pensador naturalista: dualismo y escepticismo. Cuanto más se esfuerza un autor por evitar el epifenomenalismo de lo mental, con más sustantividad —y, por ende, autonomía frente al cerebro— nos presenta la mente; cuanto más se esfuerza por evitar el dualismo, tanto más superfluo e irrelevante se convierte el ámbito del pensamiento. Este resultado arroja serias dudas sobre la viabilidad de la concepción naturalista de la mente. Palabras clave: naturalismo, mente, cerebro, dualismo, escepticismo, Plantinga, Dennett, Chalmers Abstract: This article defends the thesis that the naturalistic approach to mind is an unstable approach, which tends to lead to one of two opposite views: dualism or scepticism. (But both views are “abhorrent” for the naturalistic thinker). The more an author strives to avoid the epiphenomenalism of the mental, the more substantivity must be given to the mind. Thus the mind becomes more and more autonomous from the brain. On the other hand, the more he strives to avoid dualism, the more superfluous and irrelevant becomes the realm of thought. This result casts serious doubt on the viability of the naturalistic approach to mind. Keywords: naturalism, mind, brain, dualism, skepticism, Plantinga, Dennett, Chalmers Recibido: 02/11/2012 Aprobado: 18/04/2013
Naturaleza y Libertad. Revista de estudios interdisciplinares. Número 2, 2013. ISSN: 2254-9668 176 1. INTRODUCCIÓN En el primer párrafo del artículo de David Papineau sobre el «naturalismo», en la Enciclopedia Stanford de Filosofía, se trazan las líneas generales de esta corriente de pensamiento. En realidad, se podría decir en singular — «la línea» de esta corriente de pensamiento— porque casi basta una línea para expresar de lo que se trata: «[La] realidad se agota en la naturaleza, sin contener nada “sobrenatural”, y [...] el método científico debe ser usado para investigar todos los aspectos de la realidad, incluyendo el “espíritu humano”» (Papineau, 2007:1) A primera vista, parece que esta caracterización contiene dos elementos diferentes: (1) No hay nada sobrenatural; y (2) el «espíritu humano» cae dentro de los objetos investigados por la ciencia. No obstante, si lo consideramos más despacio, nos daremos cuenta de que ambos elementos apuntan en la misma dirección. Pues, ¿qué es esa realidad «sobrenatural» cuya existencia se niega? Evidentemente, Dios: la mente diseñadora y creadora del mundo. Es decir, de lo que se trata, en definitiva, es de «domesticar» la mente; de convertir lo mental en un fenómeno natural —y exclusivamente natural— más. Y, como tal, un fenómeno abordable en todos sus aspectos por las ciencias naturales. Bien. Éste es el objetivo. Ahora falta encontrar el modo de lograrlo.
Naturaleza y Libertad. Revista de estudios interdisciplinares. Número 2, 2013. ISSN: 2254-9668 177 2. MATERIALISMO FISICALISTA ESTRICTO Desde luego, la vía más segura para garantizar que la mente no se desmadra, sino que deja subordinar sin problemas en el orden de las realidades naturales sería identificarla con algún tipo de proceso material. La forma más directa de hacer esto consistiría en establecer una correspondencia biunívoca entre estados mentales y configuraciones cerebrales. Pero tal propuesta no parece muy prometedora, puesto que los diversos procedimientos de visualización de la actividad cerebral muestran cada vez con más claridad que son muy numerosas las imágenes diferentes que cabe asociar con un único estado consciente de los sujetos de experimentación (y además estas imágenes cambian de sujeto a sujeto). No obstante, el fisicalismo estricto tiene otros recursos. Por ejemplo, podríamos decir que los conceptos que asociamos con la actividad consciente, tales como previsión, anticipación, evitación de peligros, elección entre alternativas, etc. emergen —en un sentido débil del término «emergencia»— de constelaciones materiales descritas por la física. De forma que el ámbito de lo mental constituiría algo así como una descripción de grano grueso de ciertos procesos, que también se podrían describir, en principio, en el lenguaje de grano fino de la física. La descripción física sería así la más detallada, y contendría toda la información sobre los sucesos del mundo. Mientras que los pensamientos, las acciones conscientes, la intencionalidad, la planificación, y todo eso, vendría a ser una forma simplificada (y con gran pérdida de información) de contemplar las mismas situaciones. Entre los autores que sostienen esta posición destaca, siquiera sea por la gran difusión de sus libros, el filósofo norteamericano Daniel Dennett. Su
Naturaleza y Libertad. Revista de estudios interdisciplinares. Número 2, 2013. ISSN: 2254-9668 178 gran empeño, al que ha dedicado la mayor parte de sus obras1, consiste en mostrar cómo surge por evolución la mente consciente, sus contenidos y sus atributos en un mundo que, en el fondo, no consiste en otra cosa que partículas y ondas regidas por las leyes de la física. Y de una física determinista, además. Entre los atributos que emergerán desde esa base incluirá (dicho sea de paso) la «libertad». No entendida, claro está, como posibilidad real de la mente de influir en el curso de los acontecimientos, sino como un concepto que ayuda a describir la acción de ciertos agentes naturales de un modo conciso, a un nivel en el que no tenemos en cuenta la determinación de todo lo existente en el plano fundamental2. Ahora bien, ¿cómo vamos a abrir un resquicio en el mundo para una mente libre, si resulta que en cada instante sólo hay un futuro físicamente posible? ¿Acaso no requiere la libertad el que haya, en el momento de ejercerla, opciones reales entre las que podamos elegir? ¿Y no se requiere también, hasta cierto punto, la capacidad de evitar acciones que no consideremos adecuadas? Dennett está de acuerdo con estos requisitos de la libertad. Pero afirma que son perfectamente compatibles con el determinismo: El determinismo no implica inevitabilidad, ni elimina la posibilidad de que contemos con verdaderas opciones a la hora decidir. ¿Cómo es esto posible, se pregunta —asombrado— el lector? Pues es posible porque —afirma Dennett— conceptos como el de «evitabilidad», «opción», «posibilidad», «oportunidades», así como también «protección», 1 Entre ellas: (Dennett, 1991); (Dennett, 2004); y (Dennett, 2006). 2 El lector interesado en una exposición y análisis crítico del planteamiento de la libertad de Dennett puede consultar (Arana, 2005: cap.9).
Naturaleza y Libertad. Revista de estudios interdisciplinares. Número 2, 2013. ISSN: 2254-9668 179 «prevención», «orientación» etc. no se refieren a la realidad considerada en su nivel físico fundamental, sino que se aplican a la realidad vista desde lo que él denomina la «perspectiva del diseño», que es una descripción de grano grueso de la misma. Por ejemplo, diremos que un peligro es evitable para una entidad cuando su estructura le hace reaccionar de tal forma que puede, en muchas ocasiones, «anticiparse» a los peligros y «evitar» los daños que se derivan de ellos. Y diremos que una entidad tiene «opciones» reales, si un determinado tipo de situación en la que puede verse envuelta, se encuentra asociado con un cierto número de respuestas, que llamaremos «posibilidades». De qué forma responda de hecho la entidad en cuestión en un caso concreto dependerá, por supuesto, de los detalles físicos del mismo. Pero si tenemos en cuenta que esos detalles no son visibles desde la descripción de grano grueso, entenderemos que lo justo es hablar de «opciones», puesto que en la «perspectiva del diseño» aparecen como tales. Evidentemente, el uso que se está dando aquí a términos como «evitar», «anticiparse» etc. es metafórico. Se trata, en todo caso, de una evitación virtual —es decir: un «como si» evitara— y de opciones «como si». En realidad, es decir, a nivel físico, cada configuración es lo que es, y le pasa lo que le tiene que pasar. Pero al adoptar la perspectiva del diseño somos capaces de abstraer muchos casos particulares con ayuda de conceptos generales que nos permiten enfocar las regularidades que se dan en el nivel de las configuraciones. Una abstracción aún mayor —es decir, una descripción de grano aún más grueso— se da cuando atribuimos intencionalidad ciertas configuraciones materiales: Podemos considerar dichas configuraciones como si «supieran» o
Naturaleza y Libertad. Revista de estudios interdisciplinares. Número 2, 2013. ISSN: 2254-9668 180 «creyeran» algo, o como si «quisieran» alcanzar tales o cuales fines. Se trata, por supuesto, de un saber, un creer y un querer virtual: un «como si» supiera, «como si» creyera, «como si» quisiera, etc. etc. Pero esto no dice nada contra el uso de tales términos. Una vez planteado el tema de la libertad y los otros conceptos asociados con la actividad de la mente de este modo, lo que le resta a nuestro autor es mostrar cómo la evolución ha podido (a partir de un juego de ensayo y error de miles de millones de años) dar lugar a una estructura tan compleja como la del cerebro humano, cuya dinámica es tal que, vista desde la perspectiva del diseño, puede ser descrita por medio de términos tales como «aprender», «prevenir», «hacer predicciones», «tomar decisiones», «cooperar», «seguir reglas morales», etc. etc. en un sinnúmero de situaciones diferentes. Y a esta tarea es a la que dedica la parte más importante de su obra «La evolución de la Libertad». Ahora bien, el problema es que, en este escenario, jamás abandonamos el estado virtual: La evolución va generando máquinas cada vez más complejas, que poseen cada vez más virtualidades; máquinas que actúan como si planearan, predijeran, sacaran conclusiones de la información que ofrece su entorno, etc. etc. Máquinas, al fin, con una conciencia virtual y una libertad virtual. En palabras de Arana: «Las teorías darwinistas y neodarwinistas explican que todo ocurre como si los seres vivos actuaran intencionadamente, aunque de hecho no sea así, de manera que los razonamientos intencionales no pasan de ser una ficción útil para el biólogo. Cuando Dennett aplica al mismo esquema a la explicación de la conciencia y la libertad, es de esperar que obtenga un resultado parejo: será como si los hombres fueran conscientes y libres, sin serlo de verdad en un sentido relevante» (Arana, 2005: 233).
Naturaleza y Libertad. Revista de estudios interdisciplinares. Número 2, 2013. ISSN: 2254-9668 187 acerca de cómo se relaciona una creencia verdadera con ciertas propiedades neurológicas o físicas y, por tanto, de cómo puede ser causalmente relevante con respecto a cierta conducta» (Diéguez Lucena, 2011: 182) La dificultad consiste en que, como bien señala Diéguez Lucena, «el epifenomenalismo semántico es [...] la posición a evitar para el naturalista», porque implica que el ámbito de lo mental no tiene importancia causal alguna —lo que nos deja inermes ante el argumento antinaturalista de Plantiga—, pero todas las propuestas que se han venido haciendo para atribuir eficacia causal a lo mental, si se empeñan al mismo tiempo en mantener el marco físico-químico como el único plano básico de la realidad, sobre el que emerge —y al que se reduce en última instancia— todo lo demás, acaban en un callejón sin salida. Dicho en otras palabras, y del modo más esquemático posible: La dificultad que parece insalvable, es la de esquivar el epifenomenalismo de la mente (que la haría irrelevante), sin caer en alguna forma de dualismo mente-materia —que es un pensamiento proscrito por el naturalismo, puesto que constituye la antesala misma del «sobrenaturalismo»—. (O bien en una forma de monismo no reduccionista, igualmente consistente con el teísmo, y por tanto igualmente proscrito, e incluso identificado con frecuencia con el dualismo por los naturalistas de estricta observancia5). Dualismo y epifenomenalismo constituyen, pues, los mons- 5 Y así, por ejemplo López Corredoira afirma lo siguiente: «Todas las distintas posiciones acerca de la libertad se reducen a dos posibles: una monista materialista que niega la libertad, y otra dualista que la afirma. Cualquier otra es una versión explícita o implícita de estas dos opciones» (Corredoira, 2005: 91). Y en la nota a pie de página que acompaña al fragmento citado explicita lo siguiente:
Naturaleza y Libertad. Revista de estudios interdisciplinares. Número 2, 2013. ISSN: 2254-9668 188 truos Escila y Caribdis de la filosofía naturalista de la mente. Y no tengo noticia de ningún Ulises que haya logrado superarlos hasta ahora. Cuanto más se esfuerza un autor por evitar el epifenomenalismo de lo mental, con más sustantividad —y, por ende, autonomía frente al cerebro— nos presenta la mente; cuanto más se esfuerza por evitar el dualismo, tanto más superfluo e irrelevante se convierte el ámbito del pensamiento. Está visto que no se puede tener todo... al menos todo lo que el naturalismo pretende sostener acerca de la mente humana. BIBLIOGRAFÍA ARANA, J, Los Filósofos y la Libertad, Madrid, Síntesis, 2005. BEILBY, J. K. (ed.), Naturalism Defeated?: Essays on Plantinga's Evolutionary Argument Against Naturalism , Ithaca, Cornell University Press, 2002. CHALMERS, D., The Conscious Mind, Oxford, Oxford University Press, 1996. CORREDOIRA, M., Somos Fragmentos de Naturaleza arrastrados por sus Leyes, Madrid, Visión Net, 2005. DENNETT, D., La Conciencia Explicada, Barcelona, Paidós, 1991. —, La Evolución de la Libertad, Barcelona, Paidós, 2004. —, Dulces sueños: Obstáculos filosóficos para una ciencia de la conciencia, Madrid, Katz Editores, 2006. DIÉGUEZ LUCENA, A., La Evolución del Conocimiento, Madrid, Biblioteca Nueva, 2011. «No es la primera vez que se hace referencia a que el dualismo y el materialismo agotan las posibilidades de la filosofía de la mente. Concretamente el conductismo lógico, cuyo mayor representante es Ryle (1949), abogaba por esta posición» (Corredoira, 2005: 91).
Naturaleza y Libertad. Revista de estudios interdisciplinares. Número 2, 2013. ISSN: 2254-9668 189 PAPINEAU, D., «Naturalism», Stanford Encyclopaedia of Philosophy, 2007. Disponible en: http://plato.stanford.edu/entries/naturalism/ PAUEN, M., Grundprobleme der Philosophie des Geistes, Frankfurt, Fischer, 2005. ROBB, D., «Mental Causation», Stanford Encyclopaedia of Philosophy, 2003. Disponible en: http://plato.stanford.edu/entries/mental-causation/ RYLE, G., The Concept of Mind, Chicago, University of Chicago Press 1949. YOO, J., «Mental Causation», The Internet Encyclopaedia of Philosophy, 2006. Disponible en: www.iep.utm.edu/m/mental-c.htm Francisco Soler Gil [email protected]