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Mito e historia en la instrucción de un caballero

Vila Vilar, Enriqueta

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MITO E HISTORIA EN LA INSTRUCCIÓN DE UN CABALLERO* Por ENRIQUETA VIIA V/LAR Entre el mito, la leyenda y la historia, existen unos hilos sutiles difíciles de desentrañar. Sin embargo, la primera representación del Mito que se conoce deja claro la diferencia entre éste y la Hi storia. Se trata de un bajorrelieve firmado por Arquelao de Priene, un escultor del sig lo II A.C., que se conserva en el Museo Británico y que representa la apoteosis de Homero celebrada en uno de lo s atrios de la famosa biblioteca de Alejandría. En él aparece el poeta entronizado entre representaciones alegóri cas de sus dos epopeyas, además de Crono, el tiempo y Ecwnene, la tierra. A cierta distancia, delante del grupo se ofrece un sacrificio religioso en el que un joven, en actitud recogida sostiene un enócoe para la libación mientras una mujer echa incienso al fuego. Y se pueden leer dos nombre s: el joven es el Mito y la sacerdotisa la Historia. En él se deja claro la superioridad de la primera sobre el segundo, porque el mito, sea individual o colectivo, no existe sin una base histórica que lo sustente. Viene toda esta introducción semialegórica, a que la figura del Venerable D. Miguel Mañara, uno de los personajes más representativos del alma barroca de esta ciudad del que, al parecer, Roma espera un milagro para elevarlo a los altares, se ha movido hasta no hace mucho entre el mito, la leyenda y una sólida base histórica guardada en los múltiples Archivos sevillano s, que al ir siendo desenterrados, van destruyendo el mito y desentrañando su admirable vida y su obra inmortal. Pero antes de entrar en la materia que me ocupa, quiero aclarar que cuando hablo del mito que constituye la figura de D. Miguel, no me estoy refiriendo a la superchería qu e crearon los románticos, basándose * Esta disertación es un resumen de un trabajo más amplio presentado a un Ciclo de Conferencias sobre la figura de D. Miguel Mañara, ce lebradas en el Hospital de la Santa Caridad en Mayo de 2010. 164 ENRIQUETA VILA VILAR ~ ~~~~~~~ ~~- -~~~~~~~~~- en unas antiguas leyendas sevillanas y en la tergiversación de sus escritos sacados del contexto de la época en la que fueron redactados, y que lo pasearon por el mundo como la personificación de D. Juan. Hoy eso ya no lo cree nadie y mucho menos después de lo claro que ha quedado con el libro de Olivi er Piveteau,D. Miguel Mañarajrente al Mito de D. Juan, editado hace poco1• Me refiero al mito que él mismo personifica con su vida y con su obra y al que crearon sus amigos y allegados, entre ellos su primer biógrafo, el P. Cardenas2. Por eso me atengo a la tercera acepción que del termino "mito" ofrece el Diccionario de la RAE y que es la siguiente: "Persona o cosa rodeada de extraordinaria estima". D. Miguel murió en olor de santidad, después de haber realizado una inmensa e intensa labor por los más desvalidos y haber ido despojándose de sus enormes Iiquezas que harían "mas tarde admirable el descenso a la humildad de ma yores quilates conocida en Sevilla" a decir del esctitor y periodista José Andrés Vázquez3• Dos años antes de su muerte se recluyó en el Hospi cio que él mismo había fundado, donde pidió ser admitido en una pobre celda que aún los Hennanos de la Caridad conservan como una reliquia. Durante esos dos años y algunos antes en que había dejado su lujosa casa de la calle Levíes para vivir en una pequeña que alquiló al lado del edificio que iba constiuyendo, su entrega total a los pobres lo elevó a una vida ascética que se refleja en sus escritos que no pueden entenderse sin tener en cuenta la mentalidad de la época barroca, en la que la muerte era el motor y la protagonista de una religiosidad que lo impregnaba todo. Por eso, los que lo conocían y los que lo admiraban, se olvidaron del hombre y sólo se interesaron de resaltar al santo. Tanto el P. Cárdenas como los testigos del proceso de beatificación que se inició un año después de su muerte todos, amigos, familiares, clé rigos o criados que lo conocían bien, nos ofrecen un personaje incompleto y, por tanto, deformado e irreal. En síntesis, todos viene a afirmar que D. Mi guel, después de una vida más o menos licenciosa en su juventud, para lo que se basan en unos pocos sucesos, se ha ce más respetable después de su boda con Dª Jerónima Carrillo de Mendoza, en 1648 -tenía entonces 21 años- y 1. Fundación Cajasol, 2 vols. Sevilla, 2007. 433 y 333 pág. 2. De la obra de Cárdena~ hay cuatro ediciones. La últim a. de 2009. es un facsímil de la primera edición de 1669. editada por la Hermandad de la Santa Caridad y el Ayuntamiento de Sevilla. En la Introducción de E. Vila se detalla las 01ras tres. 3. D. Mi guel Mañara. Edicion es Atlas, Madrid, 1943, pág. 3 0. MITO E HISTORIA EN LA INSTRUCCIÓN DE UN CABALLERO 165 al morir ésta trece años después, es decir, en 1661, sufre un tremendo choque que lo llevan, en palabras de la época a "una mudanza de vida", es decir a su conversión y a abandonarlo todo para dedicarse sólo a los pobres4• Muy poco o nada de dice de su formación, ni de los cargos que ostentó, ni de su prestigio en todos los ámbitos de la ciudad, ni de que su "mudanza de vida" no fue repentina, sino gradual y reflexionada como es natural y propia de una persona de su inteligencia, ni de su importante familia que tanto influyó en su carácter. Es decir: nada que refleje al gran hombre que fue. Cuando hace ya bastantes años buscaba en el riquísimo archivo de la Hermandad de la Caridad documentación sobre D. Tomás, el poderoso empresario corso, padre de D. Miguel, que después de amasar una considerable fortuna con sus negocios en América se estableció en Sevilla como un auténtico potentado, la figura de D. Miguel sólo me interesaba como uno de los descendientes de mi personaje. Creía que después de las biografías y escritos anteriores, los documentos aportados para la Positio, elaborada para presentarla en el Vaticano con la solicitud de su beatificación y, sobre todo, el documentado y contundente libro del P. Granero aparecido en 1961, que recientemente ha sido reeditado, ya se había dicho todo sobre él, y sólo le dedi qué poco más de una página en la que introduje unos datos desconocidos por los que intuí que estaba ante un hombre con una importante mentalidad empresarial heredada de su muy inteligente padre. Sin embargo, en aquel momento, como ya he dicho, me interesaba más la figura de éste y me preguntaba ¿Qué se puede decir de D. Miguel que no se haya dicho ya?5 Unos años después, buscando entre la documentación del Consulado conservada en el Archivo General de Indias, pude comprobar el papel preponderante que jugó en él sin pertenecer formalmente 4. Sobre su conversión repentina después de la muerte de su esposa, abundan datos en la declaración de varios testigos del primer proceso de beatificación que se conserva en el Archivo Secreto Vaticano Arch.Congr.ss.Rituum. Processus 1.043. Dos de estos testimonios, el de su confes or . D. Juan Grande de Santos, canónigo de la Catedral y el de D. Antonio de Lemus, Prior del Consulado, se encuentran recogidos en mi trabajo "Algo más sobre D. Miguel de Mañara. El viaje a Madrid de 1664" en Minerv ae Baeticae. Boletín de la Real Academia Sev illana de Bu enas Letras, Sevilla 1998, pags. 258-259. 5. Vila Vilar, Enriqueta: Los Cozo y los Mañara. Trpos y arquetipos del mercader con Indias, Escue la de Estudios hispanoamericanos, Sevilla, 1991. Pp.203-205. Hay una traducción francesa, corregida, y editada por Alain Piázzola. Córcega, 2003. Actualmente la tercera edición está preparada para ser publicada por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Sevilla. 166 ENRIQUETA VILA V ILAR al mismo y encontré unas cuentas de un viaje que hizo a Madrid representando a dicha Institución que me si rvieron para reflexionar sobre su mente ordenada y minuciosa y su capacidad para resolver causas difícile s, reflexiones que me llevaron a elaborar un trabajo publicado en este mismo Boletín. Hoy sigo profundizando en este tema después de estudiar su actuación, al poco tiempo de llegar a la Hermandad, en un asunto que estaba estancado desde hacía ocho años y que no podían resolver: la importantísima herencia recibida de un hermano, D. Bernardo de Valdés, que había dejado una gran parte de su fortuna para que en el presbiterio de la Iglesia de S. Jorge se hiciera su enterramiento, para instituir un Patronato con la misión de repartir una fuerte cantidad de trigo a los pobres de Sevilla y para otras obras pías. ¿Quién era Bernardo de Valdé s, el hombre que está enterrado a la derecha del presbiterio de la Iglesia de la Santa .Caridad, cuyos restos el propio D. Miguel ordenó trasladar desde la iglesia de San Alberto donde había sido enterrado, esperando reposar para siempre en lo que resultó ser un esplendoroso enterramiento para el que había dejado parte de su inmensa fortuna? Poco se sabe de él salvo sus enormes negocios muy bien estudiados en un trabajo de Carlos Álvarez Nogal que lo acredita como personaje de gran influencia en España y en Indias, comprador de oro y plata, miembro del Consulado, asentista del Rey e intermediario en fuertes préstamos a la Real Hacienda6• Aunque el artículo citado muestra muy bien su influencia y poder, es un personaje que debiera ser estudiado con más detenimiento, algo que me gustaría hacer. Sólo un dato nuevo para demostrar su poder sobre el mismo Rey: entre la documentación que sobre este personase se conserva en el Archivo de la Santa Caridad,7, he encontrado una Real Cédula original absolutamente reveladora tanto para calibrar al personaje que nos ocupa como para poner de relieve la degeneración a que los Austrias menores 6. Alvares Nogal, Carlos: ''Un comprador de oro y plata en la Sevilla del S. XVII.Bernardo de Valdés al servicio de la Real Hacienda". En Vi.la Vi lar, E. Y A. J. Kuethe: Relaciones de poder y comercio colonial. Nuevas perspectivas, Escuela de Estudios Hispano-Americanos y Texas Tech Urúversity, Sevilla, 1999 , págs.85-115. Su vinculación con el Consulado enA. G.I. Consulados, libros 2-5. En ellos aparece acudie ndo a las Juntas del Consulado en los años 1637-38, 1640, 1642-43 , 1648 , 1653-54. 7. Son dos gruesos legajos con un rótulo en el que consta "Patronato de Yaldés". Todo los da to s que se aportan sobre él, mientras no se indique otra cosa, está tomado de dicha documentación y de lo s libros de Actas de las Juntas de la Hermandad. MITO E HISTORIA EN LA INSTRUCCIÓN DE UN CABALLERO 167 fueron paulatinamente sometiendo a las instituciones. Se trata de un documento en el que el propio Rey obliga taxativamente a las autoridades municipales y judiciales a saltarse las leyes -que se citande la Recopilación en la que se prohibía que los altos cargos de la Casa de la moneda pudieran acuñar plata propia ni por si ni por medio de sus representantes. A Bernardo de Valdés se le otorgó el cargo de Alcalde Mayor de la Casa de la Moneda que era incompatible con su profesión de comprador de oro y plata, por lo cual los otros dos alcaldes que entonces estaban nombrados se negaban a darle posesión de su cargo. Como digo, la ascendencia de Valdés ante la Corte debía ser fuerte porque, en 1652, la Cédula a la que me he referido dice lo siguiente: "Por cuanto por parte de vos, Bernardo de Valdés Godoy, Alcalde de la casa de la Modeda de la ciudad de Sevilla, comprador de plata, me ha sido hecha relación que yo os hice merced del dicho oficio perpetuo por juro de heredad y por facultad de nombrar persona que le sirviese, suplicándome que porque hay otro alcalde de la dicha Casa sea servido de haceros merced de que vos y los sucesores en el dicho oficio os hayáis de llamar Alcalde Mayor de la Casa de la Moneda de la dicha ciudad y tener mejor lugar y asiento precediendo a todas las personas que concurrieren en las Juntas que se hicieren en la dicha Casa y que hayáis de poder asistir a reconocer el feble y labrar el oro y la plata sin embargo de la ley que lo prolube . ..... es mi voluntad que vos, el dicho Bernardo de Valdés Godoy y los que os sucedieren en el dicho oficio en cualquier manera para siempre jamás os hayáis de llamar Alcalde Mayor de la Casa de la Moneda de la ciudad de Sevilla ... : >S El documento continua conminado a todas las autoridades, a las que menciona, a que respeten dicha Cédula y ordenando al Presidente de su Consejo de Cámara que siempre que pasase ante ellos dicho título, por renunciación, cesión o venta se tuvieran las mismas preeminecias con aquellos que usaran de él. Tal título vino a recaer en la Hermandad de la Caridad por el legado que le dejó Valdés en su 8. Real Cédula finnada en Madrid a 22 de Septiembre de 1652. 168 ENRIQUETA VILA VILAR ~~~ ~~~~~~~ testamento otorgado en Sevilla, ante el escribano Ambrosio Diez, el 29 de abril de 1655 9• Pues bien, este embrollado asunto fue resuelto por D. Miguel en sólo unos meses imponiendo su autoridad y ello le valió ser elegido Hermano Mayor, cargo que ocupó hasta su muerte 10 • Está claro que toda la inmensa labor de D. Miguel en la Caridad, no hubiera podido conseguirla sin una sólida formación y un enorme prestigio personal demostrado a lo lago de su vida en sus trabajos para el Cabildo o para el Consulado, prest igio que le valió para atraer a la Hermandad, después de ser elegido Hermano Mayor, a los más importantes y ricos caballeros sevillanos, todos amigos y parientes y al mismo Murillo que ingresó en 1665. Todos sus biógrafos cuentan como D. Luis Bucareli, al poco de formar parte de la Caridad, le entregó una limosna de 24.000 ducados, cantidad exorbitante para esas fechas. Pero nadie dice que D. Luis Bucarelli, Caballero de Santiago, era hermano de Nicolás Bucarelli, uno de los fundadores de la Real Maestranza de Caballería, 11 y Gemma, progenitora del primer Marqués de Vallehermoso, e hijo y heredero de Antonio Mª Bucarelli, un riquísimo mercader con una amplia trama mercantil americana y europea, compañero en muchos negocios de D. Tomás Mañara. Para conseguir la colaboración de hombres tan poderosos no intentó ni por un momento ningún tipo de halago, sino todo lo contr ario: los fustigaba para que se convirtieran sin ningún miramiento. Siempre me ha llamado la atención un párrafo de El Discurso de la Verdad, que he usado en otra ocasión, absolutamente demoledor para esta clase social a la que tan perfectamente conocía y que no me resisto a transcribir: 9. El testamento de Valdés se encuenlra en el Archi vo Histórico Provincial de Sevilla, Protocolos. leg. 12.942. 10. En el trabajo original de donde hago este extracto. y que se rá publicado p or la Hennandad de la Santa Caridad. dedico bastante espacio a la resolución de este asunto. Aquí sólo me inter esa re sa ltar algunos datos e hipótesis con los que pretendo poner de relieve la falsedad de la escasa instrucción de D. Miguel. 11 . Alguna vez habrá que estudiar la mucha plata americana que consiguió fundar y enal te - cer las dos institucion es sevillanas más genuinamente barrocas y que aún perduran en el tiempo ejerciendo las funciones para las que fueron creadas: La Santa Caridad y la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. MITO E HISTORIA EN LA INSTRUCCIÓN DE UN CABALLERO 169 "Mira los poderosos con la profanidad que sirven a su loca señora. Qué coches, qué literas, qué estufas no ha inventado su comodidad? Qué comida, bebida s y olores su gula? Los tabiques de sus casas son cristales, sus templos un apose nto de sus casas adonde sus camas profanan (no adoran) el estupendo y Santo Sacrificio de la Misa, haciendo el sace rd ote (como yo he visto) primero a ellos la reverencia para empezar, que a Dios nuestro Señor en cuya presencia tiemblan los ángeles y el Firmamento se humilla .. .. Y ha llegado el tiempo, que delante de estos Epulones (por nuestros graves pecados) no sólo los sacerdotes de Dios le s hacen reverencia, sino que acompañan las visitas hasta los estrados. O desdichados siglos! O tiempos lamentable s! O loco s engañados! Dónde está el culto y veneración que tenéis a Dios, pues así tratáis a sus criados?"12 Es el mismo leguaje duro y directo que emplea para de sc ribirse a sí mismo y que tantos problemas iba a ocasionar a su insigne figura. Una de las claves para conocer bien a D. Miguel es su educación de la que muy poco se sabe y sobre la que hay aseveraciones que no parecen ser muy ciertas. El mismo Granero, que tan bien estudia al personaje y que dedica un epígrafe de su libro a " La formación de un caballero" no dice nada en concreto, pero afirma que no fue empujado por el camino de las letras y que muy pronto comenzaron "a iniciarle en aquellas artes y ejercicios que cumplían a un perfecto caballero: la poesía, la pintura, la música la equitación y el manejo de la espada", aunque más adelante habla de su prosa limpia y cincelada y de su palabra justa "que sale de sus labios y de su pluma con extraña fuerza". Y termina el epígrafe diciendo: "No son muchas las páginas de de él se conservan, pero ellas bastan para convencernos que aún sin latinidad y sin artes no faltó una cultura refinada a aquel incipiente caballero"13 • Con la última afirmación estoy absolutamente de acuerdo. En cuánto a no saber latinidad ya no lo estoy tanto, aunque es algo que en lo 12. Edición facsímil de la cuarta edición de 1778. Págs 64-66. 13. Granero. J.M.: D: Miguel Mañara Leca y Colona y Vicente/o (Un caballero sevillano del siglo XV//J. Sevill a, 1963, págs. 111 -l l2 170 ENRIQUETA VILA VILAR que insisten todos sus biógrafos basados en que no había pasado por la Universidad y en los testimonios del P. Cárdenas y de su confesor el Canónigo D. Juan de Grande de Santos, quien afirma en su declaración en el proceso de beatificación que todos quedaron asombrados al entrar en su celda y encontrar una Biblia en latín, que nunca había aprendido pero que leía porque estaba anotada al margen. Con todos mis respetos para ambos clérigos, debo decir que eso me parece una puerilidad. Los que hayan estudiado latín saben que para leer y anotar en esa lengua un libro tan difícil como la Biblia, tenía que tener bastantes conocimientos de ella, mucho más sabiendo que su hermano Francisco que estaba siendo preparado para heredar el Arcedianato de Carmona de su pariente Vázquez de Leca, aunque tenía ocho años más que él y murió cuando D. Miguel era aún un niño, viviría rodeado de canónigos que siguieron frecuentando la casa. De hecho algunos hermanos de la Caridad afirman que en una de sus biografías se dice que fue educado por ellos. Yo no he podido encontrar el dato, pero para insistir en su profunda formación me voy a basar hechos incontestable s: la personalidad paterna, su conocimiento de idiomas y de las Sagradas Escrituras y su indudable conexión con la Academia de Pintura que fundó Murillo, que sólo tuvo catorce años de vida que coincidieron casi exactamente con la labor de D. Miguel en la Caridad. La personalidad de D. Tomás, no deja lugar a dudas sobre que cuidaría la educación de sus hijos al máximo y mucho más la de aquel que con ocho años hizo Caballero Calatravo. D. Tomás era un hombre muy inteligente y bastante instruido como demuestran no sólo sus grandes negocios sino también su profundo conocimiento del circuito comercial atlántico que le capacitaba para redactar memoriales que llegaban a la Corte y eran examinados y aprobados por los grandes banqueros italianos, de los que por cierto, de alguno de ellos era agente en Sevilla.14 En 1640, con motivo de un viaje a Madrid para asuntos del Consulado, presentó en la corte un Memorial en el que exponía los remedios para acabar con un fuerte problema que aquejaba el comercio: el tremendo fraude en el registro de la plata. En la introducción de este 14. El Memorial, la discusión que susc itó y las medidas que se tomaron siguiendo su s consejos en Archivo General de Indias, Indiferente, 761. Para la formación empresarial de D. Tom ás véase Vi la V il ar . E.: Los Corzo ... , págs. 114-134. MITO E HI STORIA EN LA IN STRUCCIÓN DE UN C ABALL ERO 171 Mem orial parece más que un cargador, un alto funcionario y más que un extranjero, un castellano que estuviera en contra de ellos. Era un hombre ordenado y disciplinado como demuestran los libros que de él se guardan en el Archivo de la Caridad, algo muy común entre los gr andes mercaderes de esa época, pero que él hab ía heredado de su pariente el Corzo 15 y que transmitió a su hijo como pue de ver se en el cuidado de la encuadernación y miniado de los libros de a ctas de la Hermandad desde que D. Miguel se hizo cargo de ella, así c omo el de las nuevas Ordenanzas que redactó. 16 Por eso es se guro que si bien D. Miguel no tuviera título de estudios superiores, debió tener los mejore s preceptores, aunque tampoco se conoce el nombre de ninguno. Por eso es muy verosímil lo que afirma un erudito sevillano basándose en un libro anotado por el propio D. Miguel, que e ra "bibliófilo, humanista y gran amador de la poesía y en tan espirituales men es teres par ec e que debía de ocupar la may or parte de su tiempo". Quien esto escri be es un bibliófilo sevillano, Mi gu el Romero Martínez, que pose ía una ma gnífica biblioteca con numerosos incunables y que tenía un curioso libro, anotado y firmado p or D. Miguel como su may or tesoro17• El libro a que se refiere tan distinguido como desconocido intelectual es un ejemplar bastante raro. Su dueño confiesa en di cho artículo que debía ser un ejemplar único porque 15. Los libros de Juan Antonio Corzo, de sus privilegios, testamento, compra de las villas de Cantillana y Brenes, árboles genealógicos, etc, se encuentran perfectamente co nservados, escritos con una bella let ra y encuadernados en pergamino. Sus libros de cuentas, que deberían ser excepcionales pues tenía como contable nada men os que a Bartolomé Salvador Solórzan o, autor del primer tratado de contabilidad po r partida doble, publicado en Madrid en 1590 t iru - lado Libro de Caxa y Manual de cuentas de Mercaderes, y otras personas con la declaraci6n dellos y es tá dedicado a Felipe II . A este personaje lo ha estudi ado bien, el profesor Hemández Estevez. Sus estudios y noticias sobre éste en Vila V il ar, E.: "La li quidación de un imperio mercanl il en el S. XVI ". Minervae Baeticae. Boletín de la Real Academia Sevillana de Buenas Lerras. Sevilla 2000, págs. 143-158. 16. Pueden verse en el Catál ogo de la ex posición Miguel Mañara. Espiritualidad y arte en el barroco sevillano (1627-1679) H ennan dad de la Sa nta Carid ad , Sevilla, 2010 .. 17. Esto lo dice en un artículo publicado por ABC el 10 de Febrero de 1944 que se titula "U n libro sobre Mañara", que pretende ser una reseña del libro de José Andrés Vázqu ez antes citado. Un periodista que estos años bastantes artículos de te mas culturales, Guzmán de Alfa rach e, pseudónimo de Enrique Vita, publicó ta mb ién en el diario ABC, al mes siguiente en Marzo de 1944, un trabajo titulado "La biblioteca de D. Miguel Romero Martínez, fonnada por él mismo, consta de seis mil volúmenes. Pred omi nan las obras de literatur a, arte, historia y bibliografía" y en el asegura haber visto el libro de Mañara. Este artículo completo, el aumento y posteriores vicisitudes de la biblioteca de D. Miguel Romero, incluyendo su ven ta a la Universidad de San Diego (Ca li fornia) donde ahora se guarda parte de ell a, puede ve rse en Barrero Go nzález, E nr ique: Miguel Romero Martfnez, bibliófilo humanista, La espiga dorada, Sevilla, 2009,pág s.235 -249.