Serrán Pagán, Ginés (2002): El Toro de Grazalema. La fiesta de toros más antigua de España, Alcobendas (Madrid), Ed. Pueblos Blancos, 242 págs. y numerosas ils. s/n.[Reseña]
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Revista de Estudios Taurinos N.º 16, Sevilla, 2003, págs. 351-360 Serrán Pagán, Ginés (2002): El Toro de Grazalema. La fiesta de toros más antigua de España, Alcobendas (Madrid), Ed. Pueblos Blancos, 242 págs. y numerosas ils. s/n. , \N if J(;l]¡\ DE 1$PAÑI\ SERRÁN-PAGÁN Fig. n.0 56.-Cubierta del libro El Toro de Grazalema de Ginés Serrán-Pagán.
352 Pedro Romero de Salís Ginés Serrán Pagán, estrechamente vinculado a ·la New York University quizá, por esa relación, sea uno de los pocos científicos sociales españoles que haya dedicado una parte determinante de su obra al estudio de la tauromaquia Fig. n.º 57.- Los mozos acosan por las veredas de la sierra al Toro de Grazalema (Apud Serrán Pagán, 2002: 15). popular. Es más, se trata de unos de los primeros que irrumpió en España con trabajos que brillaron en total soledad. En 1977, publicó en la Revista de Estudios Sociales· su primer ensayo sobre las fiestas populares de toros, me refiero a "El ritual del toro en España. Algunos errores de análisis y de método". Desde aquel entonces hasta hoy ha venido dejando
Recensiones de libros 353 su voz y su semilla en esta tarea, hoy internacional, que es el ensayo de interpretación de nuestras fiestas de toros. Comentar este revelador texto que acabo de concluir su lectura me es particularmente grato por cuanto que se me antoja un homenaje imprevisto al Prof. Pitt-Rivers, autoridad indiscutible en el terreno de la interpretación de la fiesta y · con el que Serrán Pagán hace años polemizó. No quiero decir con ello, ni mucho menos, que Serrán se haya plegado a la visión grazalemeña de Pitt sino que, a mis ojos, la obra de aquél me resulta una excelente confirmación de la visión anticipatoria de mi admirado profesor inglés. Pitt-Rivers fue, entre nosotros, el primero en rescatar la importancia del estudio de las fiestas populares de toros para comprender la idiosincracia de nuestras comunidades sociales 1• Haciendo gala del subtítulo con que el Dr. Serrán Pagán identifica el libro que recerisamos propone que tomemos en consideración el hecho extraordinario que Grazalema sea, probablemente, el pueblo donde se celebra la fiesta de toros enmaromados más antigua de España. ·Para Serrán Pagán, a ' La magna obra de Cossío dejó exhausto el venero de creación intelec;tual taurina ya fuera literaria o ensayística. Prosiguió con Bergamín fuera de España pero hasta la década de los sesenta, en que Jesús Aguirre, desde la dirección de una de las colecciones ensayísticas más prestigiosas de España editase Del espectáculo a la trivialización de Enrique Tierno Galván (Madrid, Taurus, 1961) al que siguiera Ritos y juegos del Toro de Ángel Álvarez Miranda (idem, 1962) la refle - xión taurómaca parecía agotada. Cierto que años antes Pitt-Rivers había escrito su inspirado artículo "Capea en El Gastor" y preparaba un\! "Introducción a la Tauromaquia" pero, hoy lo sabemos, decidió dejarlos inéditos (Ver Revista de Estudios Taurinos, 2002, .n.º 14/15, pás. 25-76). Sin tiempo para levantar el catá - logo cronológico de las publicaciones taurinas, sin embargo, la fecha en que Ginés Serrán publica su primer artículo lo coloca, sin duda, entre los primeros, si no el primero,entre los investigadores contemporáneos de materia taurina.
354 Pedro Romero de Solís partir de restos arqueológicos encontrados ·en la localidad, como una tessera romana, y de los testimonios de Herodoto, Éforo, Plinio, Eptolomeo y Estrabón sobre la regiones de Lacilbula (Grazalema) y Accinipo (Ronda), parece claro que «el toro de cuerda de Grazalema no es sino una degeneración de un ritual céltico que existió en esta localidad de la serranía de Cádiz hace más de dos mil quinientos años» (2002: 13). Para aquellos que consideran de todo punto imposible encontrar el menor testimonio de la continuidad milenaria de las • fiestas de toros resultará chocante que el Dr. Serrán haya encontrado textos, entre los historiadores romanos, donde se afirma que «hace más de dos mil años se celebraban en la región de Lacilbula fiestas de toros donde se provocaba al animal con arponcillos y rehiletes y que a veces se colocaban muñecos de paja (hamo faenus) contra los que los animales descargaban sus primeras acometidas, costumbre que ha perdurado en Grazalema durante siglos» (ídem: 13) (Ver en el libro que comento una fotografia de· 1946 donde se distingue cómo los mozos colocan en jurisdicción de un Toro de la Virgen a un dominguillo, a un hamo faenus según terminología de la Hispania Romana. Personalmente recuerdo· haber visto hace una decena de años embestir al Toro del Aleluya de Arcos de la Frontera a estos hombres de paja. Existen grabados del siglo XIX de factura francesa en los que se recrea esta costumbre milenaria en la provincia de Cádizr Y los hay más antiguos, italianos, por los que aprendemos que este juego con toros era una costumbre seguida por algunos pueblos de la Península Itálica. Sin duda, hoy día la fiesta se ha modernizado, ha perdido los arponcillos o los rehiletes (que se mantienen, por ejem-
Recensiones de libros 355 plo, en algunos pueblos de la provincia de Cáceres) y el Toro llega a Grazalema prudentemente ensogado, encerrado dentro de un cajón de transporte de reses y cargado sobre un camión de propulsión diesel, pero no hace mucho tiempo, fos mozos lo traían acosado por las veredas de la sierra por lo menos _,, __ El toro de la Vi rgen y 1(1 industria textil en Grazalem" .J. ... cmi •• u.l T:3r.4 :.a. n io-: Cl ~ Id. _. T) Fig. n.º 58.- Separata de un artículo de Ginés Serrán a beneficio de la organización del Toro de Grazalema (Apud Serrán Pagán, 2002: 70). hasta 1960 como se acredita en la fotografía que ocupa la página 15 de El Toro de Grazalema (Fig. n.º 57). Serrán Pagán estudia la evolución de la fiesta en su época histórica y confirma su refundación o adaptación moderna, como ya se sabía, a partir de las misiones realiza-
356 Pedro Romero de Salís das en el siglo XVII en Grazalema por los carmelitas de lá orden reformada descalza. Estos carmelitas fueron, por otra parte, los que erigieron la Iglesia de San José que, además de albergar a la Virgen del Carmen, constituye el pivote alrededor del cual todavía gira espiritualmente la fiesta de Grazalema por lo que se conoce, también, con el nombre de Toro de la Virgen del Carmen. La constatación histórica de las misiones carmelitas me parece que es un indicio de la resistencia a la cristianización mantenida por las poblaciones serranas entre las que se conservaban numerosas supervivencias de cultos paganos y ¿por qué no, como afirma el Dr. Serrán Pagán, la propia fiesta del toro? Mas si los carmelitas jugaron un papel esencial en la producción moderna de la fiesta del toro ensogado no menor será la importancia de la implantación de una potente industria textil en la durante el Antiguo Régimen, producción que entrará en una grave recesión hasta, prácticamente, su desaparición con el desarrollo de la industria de lana inglesa y, más modernamente, de las hilaturas de algodón en Cataluña. Seguramente, como sostiene Serrán Pagán, la implantación de una industria y la división de la población multiplicada de Grazalema en clases sociales, aunque transitoria, se expresó, urbanisticamente, en la división de la ciudad en barrios hostiles, irreconciliabes2• Así pues, en el pasado, la fiesta de toros de Grazalema expresaba, más que la celebración de una identidad común y la superación de contradicciones sociales, la escisión en barrio 2 Con dos Vírgenes distintas, con dos toros diferentes, con una intensa endogamia excluyente, etc.
Recensiones de libros 357 alto -proletarioy bajo -burgués-, en terminología vernácula, en }opones y jopiches. Esta tensión consustancial a la estructura de la sociedad grazalemeña se tradujo en el pasado en el enfrentamiento de mozos y en la lucha por el dominio geográfico de la corrida del Toro. Fig. n.º 59.- Un mozo de Grazalema (vestido de vaquero a la derecha de la imagen) corre el encierro de Pamplona por la calle Estafeta (Apud Serrán Pagán, 2002: 82).
358 Pedro Romero de Salís En la década de los 70, en los que la celebración del Toro ensogado pasó por una crisis -como quizá el pueblo mismoel Dr. Serrán Pagán distribuyó una edición de su artículo "El toro de la Virgen y la industria textil en Grazalema" que había publicado en la Revista Española de Investigaciones Sociológicas (Madrid, 1979, n.º 5) en apoyo a la organización de la fiesta. Tanto Pitt-Rivers como Serrán Pagán señalado que, entre los factores más relevantes a la hora de analizar los cambios que se están produciendo actualmente en la fiesta del Toro de Grazalema, cabe destacar la incorporación de la mujer a la corrida de la res y la masificación de la fiesta con la presencia de alrededor 30,000 visitantes de los que una gran parte acude con el designio de jugar con el Toro. Es curioso pero los grazalemeños tienen conciencia de la singularidad de su fiesta y del papel de liderazgo que debe mantener en relación a las otras tres plazas de Andalucía Occidental donde se corren toros ensogados, esto es, Villaluenga del Rosario, . Benamahoma y Benaocaz. La publicación del nuevo Reglamento de Fiestas Taurinas (Junta de Andalucía, 2003) que extiende la prohibición, prácticamente, al resto de Andalucía3, puede que termine por dirigir hacia Grazalema una masa de forasteros capaz de sofocar su fiesta. En contraste con este incierto futúro debido en la insoportable intervención administrativa es muy interesante tomar nota de la dinámica que desencadenará, con toda segu3 Me parece recordar que el Gobierno de Andalucía sólo permite que .se corran toros ensogados, además de los citados, en Beas de Segura (Jaén), es decir, en el otro extremo de Andalucía.
Recensiones de libros 359 ridad, la participación de los mozos de Grazalema en los encierros de otros lugares de España como en los · de Pamplona (Fig. n.º 59) y en concursos nacionales de recortadores como pone de relieve Francisco Campuzano en el artículo que publica, en este mismo número, la Revista de Estudios Taurinos. Si los mozos de Grazalema hace décadas tuvieron, para celebrar su Toro, que enfrentarse con la administración franquista me temo que las nuevas generaciones tendrán que hacerlo a una Administración socialista que se ha mostrado, con la promulgación del nuevo Reglamento, tan conservadora y temerosa de la expresión emancipada del pueblo como la anterior. Por último, transcribo una larga cita del Prof. Serrán Pagán donde, por el procedimiento de una analogía simbólica expresa muy brillantemente el núcleo de su interpretación del Toro de la Virgen de Grazalema: «En contraste con eJ clima de solidaridad religiosa y de orden moral que minaba el domingo, el lunes dominaba el caos; la gente corría en todas las direcciones persiguiendo a un animal. Ese día no había normas ni leyes y lo que imperaba era la libertad y voluntad del pueblo. La Virgen representaba amor maternal, unidad, pureza, y era parte de un mundo dimensión espiritual. Pero el toro simbolizaba fuerza, vigor sexual, bravura y era parte de un mundo material, en relación con la dimensión física, corporal humana. La fiesta de la Virgen era una celebración de lo femenino; la del toro, de lo masculino. De forma figurativa se podía decir que la ecuación parecía ser entre la Virgen y la mujer, y entre el hombre y el toro. La Virgen obedecía a una serie de signos sociales (i. e., Iglesia, religión católica, cura), pero no el toro. El animal no