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Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas

Escalera Reyes, Javier; Ruiz Ballesteros, Esteban

Abstract

Este artículo caracteriza el asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas (entre 20 mil y 50 mil habitantes) haciendo especial hincapié en los rasgos fundamentales de su funcionamiento interno, así como en las formas y el grado de su articulación externa. A continuación explora la relevancia de dos factores que entendíamos potencialmente significativos para comprender la diversidad interna en el asociacionismo vecinal: (1) las diferencias/similitudes socio-económico-culturales de las localidades estudiadas, y (2) las formas y signos del gobierno local en cada municipio. Con todo ello pretendemos una aproximación a las asociaciones de vecinos andaluzas y a los factores que nos ayuden a comprender su carácter y papel en la vida social, cuestiones potencialmente trasladables a otros contextos y asociacionismos.

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[1] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas Javier ESCALERA REYES* Esteban RUIZ BALLESTEROS* RESUMEN Este artículo caracteriza el asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas (entre 20 mil y 50 mil habitantes) haciendo especial hincapié en los rasgos fundamentales de su funcionamiento interno, así como en las formas y el grado de su articulación externa. A continuación explora la relevancia de dos factores que entendíamos potencialmente significativos para comprender la diversidad interna en el asociacionismo vecinal: (1) las diferencias/similitudes socio-económico-culturales de las localidades estudiadas, y (2) las formas y signos del gobierno local en cada municipio. Con todo ello pretendemos una aproximación a las asociaciones de vecinos andaluzas y a los factores que nos ayuden a comprender su carácter y papel en la vida social, cuestiones potencialmente trasladables a otros contextos y asociacionismos. PALABRAS CLAVE Asociacionismo, asociacionismo vecinal, política local. Revista de Estudios Andaluces Nº 26 (2006) pp. 37-66 * GISAP Universidad Pablo de Olavide Ctra. de Utrera, 1, 41013 Sevilla Tfno. 954.34.89.68 2 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [2] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [3] ABSTRACT In this paper we characterize the neighbourhood associations in the Andalusian medium size cities (between 20 thousand and 50 thousand inhabitants) doing special emphasis in the fundamental characteristics of its internal operation as well as in the forms and the degree of its external social articulation. Subsequently we explore the importance of two factors that we think potentially significant to understand the internal diversity in the Andalusian neighbourhood associations: (1) the socio-economic and cultural differences and similarities among the studied cities, and (2) the forms and signs of the local government in each municipality. With all this elements we intend an approximation to the Andalusian neighbourhood associations and to the factors that help us to understand their character and role in the social life, potentially transferable questions to other contexts and associationisms. KEYWORDS Associationism, neighbourhood associationism, local politics 1. EL ASOCIACIONISMO VECINAL EN ANDALUCÍA Y SU CONSIDERACIÓN COMO OBJETO DE ESTUDIO El asociacionismo andaluz sigue adoleciendo de la falta de un conocimiento en profundidad que, más allá de los estereotipos, permita evaluar su significación social y sus potencialidades como elemento articulador y dinamizador de nuestra sociedad civil1. Pero si ello es cierto en general, particularmente escaso —salvo algún estudio de caso (Ruiz y Páez, 1997; Navarro, 1999; Del Río y Coca, 2003)— es el conocimiento que tenemos sobre el asociacionismo vecinal en sus diferentes facetas, campos, categorías y tipos. Este desconocimiento, paradójicamente, contrasta con el protagonismo que, al menos a nivel formal, detenta el asociacionismo vecinal en el ámbito de la política institucional, apareciendo junto a sindicatos y patronales como los agentes sociales oficiales propiciadores de legitimidad democrática. 1 Para un estado de la cuestión sobre los estudios sobre asociacionismo en Andalucía ver: Escalera, 1988, 2001b y 2002. 38 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [2] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [3] Transcurridos casi treinta años desde los momentos de regeneración del movimiento vecinal, y reproduciendo en términos generales lo que parece ser su situación generalizada en el conjunto del Estado español2, el asociacionismo vecinal andaluz actual presenta rasgos muy marcados que ya empezaban a apuntarse a principio de los años ochenta, una vez culminada la denominada transición, y que, en términos generales, podríamos definir como desarticulación y desactivación. Las asociaciones de vecinos (en adelante AA. VV.), que jugaron un papel fundamental en las movilizaciones socio-políticas que determinaron la recuperación de la Democracia, a nivel del conjunto del Estado, y la conquista de la autonomía plena, en el caso concreto de Andalucía, han perdido mucho de su protagonismo y del papel de motor de la participación ciudadana en la vida social y política de la mayor parte de nuestras ciudades y pueblos. Esta pérdida de significación real responde, en parte, a la existencia de otros canales y organizaciones que asumen las funciones que, en condiciones de falta de democracia o de debilidad de las instituciones y formaciones políticas democráticas, desempeñaron las AA. VV. Pero la explicación de la “normalización” del sistema político democrático no es suficiente para justificar la desaparición de asociaciones o la decadencia de muchas de ellas que han perdido arraigo y capacidad de movilización del vecindario. Tampoco se explica por la ausencia de los problemas y necesidades materiales, infraestructurales y de convivencia que en muchos casos motivaron su formación, problemas que no sólo no se han solucionado, sino que en algunos casos se han incrementado. Las profundas transformaciones que ha experimentado la sociedad andaluza en estos últimos años constituyen una de las causas de la crisis del movimiento asociativo ciudadano. El crecimiento del individualismo influye poderosamente en la pérdida de la capacidad de convocatoria de estas asociaciones, salvo en situaciones muy puntuales de cara a problemas concretos que afectan directa y personalmente a la mayoría de los vecinos. No obstante, uno de los factores que más han incidido en esta situación ha sido la actuación de las organizaciones políticas, de manera particular las autoidentificadas como de izquierda, que, una vez estabilizado el sistema democrático, acapararon para sí el papel de único canal y órgano de participación y acción política, actuando 2 El monográfico de la Revista Documentación Social (nº 94, 1994), dedicado al Mundo Asociativo, ofrece un panorama y balance que puede servir como referencia a pesar del tiempo transcurrido. 39 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [4] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [5] abiertamente en la desactivación de las asociaciones en las que se apoyaron y de las que se sirvieron durante los tiempos en los que eran organizaciones ilegales o carecían de infraestructuras y militancia suficientes. Se produjo así una descapitalización de las AA. VV. a través de la captación de la mayoría de sus líderes y miembros más activos, para construir o enriquecer sus propias organizaciones y cuadros dirigentes. Hoy son pocas las asociaciones vecinales que mantienen una vitalidad y participación relevantes. La mayoría de ellas son antiguas asociaciones que han conseguido reconvertirse u otras nuevas que han surgido sobre bases y objetivos diferentes a los que primaban en la década de los 70. Muchas han incorporado nuevos objetivos de carácter recreativo, cultural, deportivo, medioambiental, educativo, e incluso en bastantes ocasiones se han convertido en entidades dispensadoras de servicios no prestados por las administraciones públicas. Desde esta perspectiva procesual y sociopolítica del asociacionismo vecinal, nuestra investigación3 se ha ocupado del asociacionismo vecinal en las 40 ciudades andaluzas de entre 20.000 y 50.000 habitantes, según el Padrón de 1998. 40 localidades andaluzas entre 20.000 y 50.000 habitantes Adra 25.016 Alcalá la Real 21.493 Almuñécar 20.997 Andújar 38.254 Antequera 40.239 Arcos de la Fra. 27.897 Baena 20.057 Barbate 21.916 Baza 20.113 Benalmádena 28.479 Cabra 20.819 Camas 25.499 Carmona 25.326 Coria del Río 23.517 Écija 37.113 Estepona 39.178 Fuengirola 44.924 Guadix 20.322 La Rinconada 26.942 Lebrija 23.924 Loja 20.143 Los Palacios 32.114 Lucena 35.564 Mairena del Aljarafe 31.793 Martos 22.391 Mijas 37.490 Montilla 22.792 Morón de la Frontera 28.232 Priego 22.196 Puente Genil 27.918 Puerto Real 33.415 Rincón de la Victoria 20.629 Ronda 33.806 Roquetas de Mar 40.582 Rota 24.704 San Juan Aznalfarache 20.563 San Roque 22.322 Torremolinos 37.235 Úbeda 32.524 Utrera 45.947 Fuente: INE. Revisión del Padrón Municipal de Habitantes 1998. 3 La investigación ha sido posible gracias a una subvención de la Consejería de Relaciones Institucionales de la Junta de Andalucía y su trabajo de campo fue desarrollado durante el año 2000. El equipo de investigación estuvo compuesto por los profesores Agustín Coca Pérez y Macarena Hernández Ramírez de la Universidad Pablo de Olavide, Reyes García del Villar Balón de la Universidad de Córdoba y Ángel del Río Sánchez del GISAP. El diseño de la base de datos y la explotación de la misma estuvo a cargo de Pedro J. Pérez Moreno. 40 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [4] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [5] Todas ellas suman una población de 1.144.385 habitantes, lo que supone el 15’4% de la población total andaluza. Este dato cuantitativo es ya suficientemente representativo, pero adquiere especial significación si consideramos la relevancia de este tipo de ciudades medias desde el punto de vista territorial, socioeconómico, cultural, identitario,… para el conjunto de Andalucía (Cano y García; 2000; Escalera y Martín, 1990, Feria, 1990 y 1992; López Chacón, 1990; Zoido, 1990). Si bien tradicionalmente la mayoría de estas ciudades respondían al modelo de agrociudad (López Casero, 1989), en la actualidad presentan nuevas configuraciones, como la de ciudades dormitorio de las áreas metropolitanas (San Juan de Aznalfarache, Mairena del Aljarafe…), centros turísticos (Torremolinos, Fuengirola, Estepona…), núcleos industriales y de servicios (Lucena, Puerto Real…), lo que ha introducido una notable diversificación interna que responde a la propia heterogeneidad del territorio y la sociedad andaluza. Nuestro objetivo en este texto es caracterizar de manera general el asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas. A partir de aquí, analizaremos el peso de dos factores potencialmente relevantes para entender la diversidad del asociacionismo: (1) los condicionantes socio-económicos-culturales, y (2) las formas y signos del gobierno local en cada municipio. El primero de ellos tiene que ver con nuestra visión del asociacionismo en general, y el vecinal en particular, como un elemento profundamente imbricado con los factores sociales, económicos y culturales (Carmona y Collado, 1994; Escalera, 2002). El segundo, con nuestra consideración del asociacionismo como un elemento destacado en la política local (Ruiz, 2000; Ruiz y Páez, 1997). Hemos desarrollado en cada localidad y en referencia a cada asociación vecinal diversas estrategias de investigación. En primer lugar, un estudio —basado en la información secundaria disponible— de los datos básicos que caracterizan, según diferentes magnitudes, a las distintas localidades. Posteriormente, un conjunto de entrevistas con informantes privilegiados que nos han proporcionado una primera visión del estado, evolución y dimensiones del fenómeno asociativo vecinal a nivel local. A partir de aquí hemos llevado a cabo un proceso de observación y seguimiento directo de cada una de las AA. VV., contrastando las informaciones recibidas, lo que nos ha permitido tanto la actualización de los datos disponibles, como la generación de información descriptiva de primera mano. El eje central del trabajo con las asociaciones lo han constituido las visitas a las sedes y las entrevistas a los directivos 41 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [6] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [7] y líderes vecinales. Toda la información así recogida se ha traducido posteriormente a un guión homogéneo, sintético y codificado que ha permitido el tratamiento estadístico de los items considerados más relevante a tenor de nuestros intereses. De este modo, la ejecución completa del proyecto de investigación nos ha reportado una etnografía de los sistemas asociativos vecinales en cada localidad, así como una base estadística4 para realizar análisis a nivel del conjunto de las ciudades medias andaluzas. Como vemos, las perspectivas cuantitativa y cualitativa podrán articularse de forma recursiva. Quizá el elemento distintivo más importante de nuestra investigación, y la base que valida tanto el origen de los datos que manejamos como su rigurosidad y el análisis que hacemos de los mismos, es el carácter del propio trabajo de campo. Nuestra recogida de datos no ha utilizado herramientas indirectas, como la encuesta telefónica o el cuestionario postal, ni siquiera se ha implementado una encuesta cerrada, sino que hemos utilizado la entrevista cara a cara —guión abierto— con los directivos y líderes de las AA. VV., así como la observación de la vida asociativa. Por tanto, hemos recogido los datos desde una perspectiva cualitativista y ha sido posteriormente el propio equipo el que ha traducido esa información a un formato susceptible de tratamiento cuantitativo. Con ello no obligamos a los informantes a traducir sus opiniones y visiones a nuestros códigos, sino que somos nosotros mismos los que debemos hacer esa traducción. Esta estrategia nos garantiza una mayor homogeneidad de la propia información codificada, pero no está exenta de problemas. En primer lugar sólo es factible si el equipo cuenta con investigadores experimentados (tanto en el trabajo de campo como en las fases de análisis), y por otro lado supone una extrapolación de técnicas factibles en universo de estudio reducido (estudios de comunidad) a ámbitos de investigación mucho más amplios como es el caso de éste. En ambos casos nos parece que hemos superado relativamente las adversidades —sobre todo en el primero—, aunque habrá que perfilar mucho más este tipo de estrategias. A continuación presentamos los resultados que nos permiten caracterizar el asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas en sus aspectos más 4 El tratamiento estadístico comportó un análisis descriptivo (descripción de los items para el total de la muestra y descripción de items por niveles de dos variables), análisis comparativo (comparaciones, paramétricas o no paramétricas, de diversas variables) y análisis multivariado (análisis de correspondencias múltiples, tipologías o clases latentes, con diversos cortes). 42 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [6] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [7] sobresalientes. Posteriormente establecemos una comparación entre estos resultados generales y los que obtenemos si segmentamos las asociaciones estudiadas con relación a su ubicación territorial (condicionante socio-económico-cultural) o por el carácter del gobierno local de la ciudad donde operan. Todo esto nos permite concluir sobre la relevancia o no de estos dos factores tan dispares para comprender la situación del asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas. 2. CARACTERIZACIÓN GENERAL Uno de los elementos que más han marcado tradicionalmente nuestro conocimiento sobre el asociacionismo ciudadano en general, y el vecinal en particular, ha sido precisamente la dificultad para determinar su propia existencia: número real de asociaciones, ubicación... Bien es verdad que el notable dinamismo que caracteriza a estas formas de expresión formalizada de la sociabilidad cívica —con frecuentes apariciones y desapariciones de asociaciones— y su proliferación, dificulta notablemente la tarea de disponer de registros que se adecuen a la realidad del propio fenómeno y que nos puedan permitir en todo momento tener una información apropiada y rigurosa sobre su dimensión y localización. Por eso consideramos que uno de los resultados más relevantes de nuestro estudio es la corroboración efectiva de la muy deficiente información de la que las instituciones públicas y los investigadores disponemos a la hora de referirnos a un fenómeno tan importante para la articulación y cohesión social de nuestras ciudades como es el asociacionismo vecinal. Esta investigación ha supuesto una actualización crítica de la información disponible sobre las AA. VV. de los municipios medios andaluces. Merece la pena que nos detengamos someramente en esta circunstancia. Nuestro punto de partida fue el Registro Oficial de Asociaciones del que dispone la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía. Dicho registro ha sido rigurosamente contrastado con los correspondientes Registros Municipales, en el caso de que éstos existieran. Y finalmente, la información facilitada por ambos registros ha sido minuciosa y exhaustivamente comprobada mediante un trabajo de campo para la localización efectiva de esas asociaciones en sus respectivos ámbitos de influencia. Sólo este último tipo de rastreo puede acercarnos eficazmente a un dimensionamiento real del asociacionismo vecinal. De las 682 AA. VV. registradas municipal o autonómicamente, tan sólo un 56,1% existen como tales, lo cual evidencia que las instituciones públicas manejan unos datos claramente superiores a los que 43 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [8] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [9] la práctica social reconoce. No hace falta abundar en las consecuencias que esta deficiencia informativa tiene para establecer valoraciones de cualquier tipo sobre el tejido asociativo vecinal en la Comunidad Autónoma andaluza. Los registros locales son, lógicamente, los que se adecuan más a la realidad que hemos contrastado, pero aun así hay que destacar que mediante nuestro trabajo de campo hemos encontrado asociaciones activas que no se hallaban recogidas en ningún registro oficial (un 11% del total). Sin duda, todo ello supone una notable matización a la dimensión del asociacionismo vecinal en Andalucía, y más concretamente en las localidades que hemos estudiado. Después de todas estas puntualizaciones podemos ofrecer un primer dato ilustrativo del fenómeno asociativo vecinal en los municipios medios andaluces: 2.988 habitantes por asociación de vecinos. Este índice no es una mera operación matemática a partir de información secundaria disponible, sino que se deriva de una rigurosa constatación empírica del asociacionismo realmente existente. Nuestra caracterización general del movimiento asociativo vecinal tiene en cuenta dos factores principales: la ubicación del ámbito de acción de las asociaciones y el momento de su constitución. Con respecto al primero hay que apuntar que el 65,9% de las AAVV responde a contextos vecinales enmarcados en los núcleos principales de población de los municipios estudiados, y el 34% restante corresponde a AA. VV. que se ubican fuera de las cabeceras de los municipios (un 11,5% son asociaciones de entidades locales menores, el 15,2% responde a barriadas rurales y el 7,3% a urbanizaciones alejadas de los respectivos núcleos principales). En este punto es necesario señalar la confusión creciente —en la que cae la propia administración a tenor del contenido de sus propios registros— entre AA. VV. y comunidades de propietarios. Esta circunstancia no es baladí, ya que es muestra indirecta del sesgo que el propio asociacionismo vecinal y su consideración administrativa están sufriendo, basculando, en algunos casos, casi de manera exclusiva hacia los intereses de propietarios preocupados por cuestiones urbanísticas y de servicios que afectan a sus viviendas. Este fenómeno ha sido detectado principalmente en las urbanizaciones que proliferan en la periferia de las poblaciones o al hilo de vías de comunicación importantes. Estas comunidades de propietarios no son realmente AA. VV., y creemos que ni a nivel analítico, ni a nivel administrativo debieran confundirse uno y otro tipo de asociacionismo, por muy próximos que puedan parecer. El caso es que, tanto la administración autonómica como la local —aunque en menor medida—, incluyen en sus registros (y a veces también en sus políticas) a unas y otras de manera indistinta, 44 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [8] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [9] desvirtuando un modelo de asociacionismo ciudadano clásico con otro que responde a una concepción del ciudadano como cliente consumidor de servicios públicos sobre la base de supuestos derechos de propiedad. En cuanto al momento de aparición, podríamos dividir a las asociaciones estudiadas en tres grupos. En el primero estarían las asociaciones surgidas con anterioridad a 1981, que representan el 11,1% del total. En el segundo recogemos a las AA. VV. aparecidas entre 1981 y 1990, que suponen un 30,4% de las existentes. Y por último, las asociaciones fundadas después de 1990 que conforman un total del 57,8%. Como vemos, más de la mitad de las actuales AA. VV. tiene menos de diez años, y las que superan los veinte años de existencia apenas pasan del 10%. Poco parece quedar de aquel movimiento vecinal histórico al que nos referíamos en nuestra introducción. Por su cronología, el asociacionismo vecinal de las ciudades medias andaluzas es básicamente un fenómeno nuevo, que surge con la consolidación del estado de derecho: es consecuencia del mismo antes que su causa. Íntimamente unido a este último aspecto de la constitución de las AA. VV. está el motivo aducido para su creación. En este caso los factores mayoritarios son las reivindicaciones sobre temas relacionados con urbanismo y vivienda (40,1%), cuestión ésta que ha sido considerada tradicionalmente uno de los campos prioritarios de los movimientos vecinales, y en menor medida (24,1%) la formalización asociativa planteada como medio para dotar de servicios al barrio. Es curioso cómo determinadas preocupaciones y actividades que en principio no tuvieron un papel preponderante entre los motivos de aparición, posteriormente han alcanzado una gran importancia en el funcionamiento de estas AA. VV., como veremos más adelante. Motivos de aparición Servicios al barrio 24,1% Urbanismo/vivienda 40,1% Verbenas/fiestas 8,3% Seguridad 4,3% Coordinación institucional 12,3% Segregación/política 3,2% Otros 7,8% 45 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [16] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [17] Como vemos en este amplio catálogo, las AA. VV. no se caracterizan precisamente por organizar actividades con otras organizaciones. Tan sólo destacan la vinculación con otras AA. VV., y, sobre todo, con respecto a los ayuntamientos. Por encima de todo ello parece establecerse una situación clara de aislamiento de las organizaciones vecinales en cuanto al conjunto del movimiento asociativo. No obstante, las dudas sobre la articulación externa de las AA. VV. y la cohesión con otras organizaciones se disipan en gran parte cuando nos hacemos eco de los datos referidos a la propia articulación de las AA. VV. entre sí. Pertenencia a federaciones de AAVV No 58,2% Sí 41,8% Local 76,2% Comarcal 14,4% Provincial 22,2% Autonómico 9,9% A nuestro juicio, dos datos destacan por encima de los demás: menos de la mitad de las AA. VV. están federadas, y sólo están federadas a nivel autonómico el 4% de las AA. VV. de las ciudades medias de Andalucía. Estas cifras dan una imagen inequívoca de desarticulación interna del movimiento asociativo vecinal. En cierto sentido, nos hablan más bien de una constelación de asociaciones que, en realidad, no se constituyen propiamente en movimiento, habida cuenta de la falta de cohesión que presentan. Por otro lado, es curioso cómo la articulación (la federación), cuando se da, es a nivel local, y, en todo caso, provincial —probablemente como una consecuencia directa del primer tipo de asociación y no tanto como una voluntad específica— quedando muy relegados los niveles comarcal y autonómico. Esta circunstancia viene a reflejar claramente una de las características de la propia articulación sociopolítica del territorio y la sociedad andaluza, en la que el localismo aparece como un fenómeno muy importante, ahora puesto de manifiesto en cuanto a la federación de asociaciones vecinales. En contraposición a esta debilidad tanto de la articulación externa como de la cohesión del propio asociacionismo vecinal, la conexión de las organizaciones vecinales con la administración (sobre todo con la local) es notable. El 60% de las asociaciones activas manifiestan unas buenas relaciones y una valoración muy 52 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [16] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [17] positiva hacia los respectivos equipos de gobierno municipales. Pero más allá de los aspectos meramente valorativos, otras circunstancias apuntan de forma más explícita hacia esa conexión privilegiada. Baste citar algunos ejemplos: el 58% de las asociaciones en activo han recibido subvención pública durante el año 2000 (esta subvención, o bien es mayoritariamente de fondos locales, o ha sido gestionada desde los ayuntamientos); más del 40% de las asociaciones disfrutan de un local cedido normalmente por los ayuntamientos; y la media de reuniones de las AA. VV. con representantes municipales está en 5,96, lo cual supone prácticamente contacto formal bimensual. Estos datos habría que ponerlos en conexión con otros anteriormente referidos para establecer una lectura más completa de la situación. Por un lado, hay que tener en cuenta que hemos encontrado vinculaciones estadísticas significativas entre la obtención de subvenciones y las actividades que se desarrollan. Esto es, mientras que las subvenciones en sí mismas no nos indican el uso preferencial de los fondos recibidos, cuando cruzamos los resultados de “tener subvención” con “actividad central” de la asociación, aparece una clara correlación entre recibir subvención y tener como actividad central la celebración de fiestas y la oferta de servicios comunitarios. Esto, por un lado, nos muestra la vinculación positiva del recibir subvenciones, pero, por otro, también nos indica que no existe esa misma vinculación entre subvención y tener como actividad principal las acciones reivindicativas, por ejemplo. Con ello podemos entrever que las subvenciones oficiales están modelando claramente las actividades de las AA. VV., potenciando unas con respecto a otras. En otro orden de asuntos, debemos tener también presente la relación detectada entre número de reuniones mantenidas con representantes del ayuntamiento y la valoración que se hace de la institución. Los resultados de la comparación estadística establecen con claridad una correlación entre ambos parámetros: a mayor número de reuniones con los representantes municipales se detecta una mejor valoración de la institución. No es aventurado por tanto establecer un grado de conexión notable entre el movimiento vecinal y las instituciones municipales. Parece evidente la existencia clara de redes verticales entre ayuntamientos y AA. VV., en detrimento de la articulación de redes horizontales entre las propias AA. VV. (sin haber entrado a valorar cuántas de las federaciones de AA. VV. existentes están animadas por los gobiernos locales). 53 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [18] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [19] Por todo ello, tendemos a calificar a gran parte del movimiento vecinal como vinculado asimétricamente con los gobiernos locales, ya que entendemos que estos últimos tienen un papel fundamental en la vida y actividades asociativas a múltiples niveles. 3. ASOCIACIONISMO VECINAL Y ESPECIFICIDAD SOCIOCULTURAL En un territorio como el andaluz, la ubicación geográfica —con lo que ello conlleva en cuanto a particularidades sociales, demográficas, económicas y culturales— supone un factor que tradicionalmente ha permitido diferenciar al conjunto de localidades a las que nos estamos refiriendo. En este sentido, hemos dividido a los 40 municipios medios andaluces en cuatro grupos de afinidad sociocultural-geográfica. A saber: Costa Interior Campiña Áreas metropolitanas Adra Alcalá la Real Antequera Camas Almuñécar Andújar Arcos Coria Benalmádena Baza Baena La Rinconada Barbate Cabra Carmona Mairena del Aljarafe Estepona Guadix Écija Puerto Real Fuengirola Loja Lebrija San Juan de Aznalfarache Mijas Martos Los Palacios San Roque Rincón de la Victoria Priego de Córdoba Lucena Roquetas de Mar Puente Genil Montilla Rota Ronda Morón Torremolinos Úbeda Utrera Aunque nos hemos basado en datos cuantitativos y de ubicación geográfica para establecer esta agrupación, quizá el principal argumento que la justifica es de carácter cualitativo: resulta evidente que las localidades agrupadas de esta forma comparten afinidades culturales, sociales, económicas, geográficas e históricas. Lo que pretendemos, lejos de proponer una clasificación de municipios con intenciones generalizadoras, es explorar si estas afinidades se traducen o no en vinculaciones caracteriológicas entre las AA. VV. Para ello realizamos una comparación entre los rasgos asociativos vecinales de los municipios así agrupados con los rasgos generales analizados anteriormente. De esta forma, atendemos a las desviaciones 54 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [18] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [19] caracteriológicas que se detectan en los grupos costa, interior, campiña y áreas metropolitanas con respecto a las asociaciones en su conjunto. Pero antes de emprender esta reflexión, quizá sea oportuno considerar una serie de parámetros generales de esta tipologización de municipios que la reforzaría como referente comparativo. Zona Población Municipios Nº AA. VV. % AA. VV. Hab./AA. VV. Costa 341.150 11 95 24,8% 3.591 Interior 279.979 11 65 17% 4.307 Metropolitana 184.051 7 65 17% 2.831 Campiña 339.205 11 158 41,2% 2.146 Total 1.144.385 40 383 100% 2.988 Analizaremos ahora cada una de las zonas propuestas resaltando exclusivamente aquellos factores que las particularizan con respecto al conjunto de ciudades medias andaluzas. 3.1. Costa El primer aspecto que destaca dentro de esta zona es que las AA. VV. de la costa se ubican con mayor frecuencia fuera del núcleo principal de población de sus municipios. Esta zona es un área de fuerte crecimiento demográfico y expansión urbanística, lo que explica que más del 60% de sus AA. VV. estén ubicadas en entidades locales menores, barriadas rurales y urbanizaciones. Este factor de “lejanía” con respecto a la cabecera municipal y las instituciones allí ubicadas no es sólo espacial. Así, resulta curioso que en esta área se detecte el menor índice de presencia de las AA. VV. en los registros locales (74,7%), que antes hemos calificado como los más fiables de entre los manejados en nuestro trabajo. Pero además, las asociaciones de la costa son las que disfrutan de menos subvenciones (tan sólo el 20% de las mismas tienen alguna ayuda económica, frente al 42% de la muestra general). Así mismo, es menos frecuente que las AA. VV. costeras organicen actividades con los ayuntamientos (15,8%, frente al 26,9% general). También la valoración que hacen de las relaciones con los ayuntamientos es ligeramente inferior que las de las demás organizaciones vecinales. Con todo ello, es lógico concluir que la principal característica del asociacionismo vecinal costero es precisamente su distanciamiento de los gobiernos locales en diferentes aspectos, como acabamos de comprobar. Para 55 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [20] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [21] afianzar aún más esta afirmación, habría que destacar que sus actividades centrales tienen menos que ver con la organización de fiestas (43,2%, frente al 59% general), y mucho más con actividades reivindicativas (55,8% frente al 36,8 general). No es difícil imaginar que la mayoría de estas actividades de reivindicación se orienten hacia los gobiernos locales. Por lo demás, debemos tener en cuenta que se agudizan la desarticulación y el aislamiento de las AA. VV. en tanto en cuanto se reducen mucho las ya de por sí débiles conexiones de las AA. VV. entre sí: la organización de actividades de unas AA. VV. con otras cae hasta el 12,6%, cuando la tendencia general engloba al 22,2% de las organizaciones. Del mismo modo, la participación de las AA. VV. costeras en federaciones de AA. VV. es, con mucho, la más baja de los cuatro grupos sociogeográficos que hemos considerado (tan sólo el 17,5% de estas asociaciones están federadas, cuando la media global se sitúa en torno al 42%). Curiosamente, e invirtiendo una tendencia general, las AA. VV. costeras que sí están federadas lo hacen en mayor proporción en federaciones de carácter provincial (58%) que en federaciones locales (35,3%), acentuando aún más esa desconexión con el ámbito local al que antes nos referíamos. 3.2. Interior En esta zona encontramos una serie de desviaciones respecto a la caracterización general que nos presentan un movimiento vecinal de características muy particulares e integradas. En la zona interior de Andalucía encontramos el mayor número proporcional de AA. VV. que disfrutan de subvención oficial (52,3%), las que en mayor proporción se dedican a la organización de fiestas y celebraciones (83%), las que menor número de asambleas celebran anualmente (el 78,5% sólo celebraron una o ninguna durante el año 2000), las que en mayor proporción organizan actividades conjuntamente con hermandades (13,8%), y las que tienen menor proporción de mujeres en sus juntas directivas (22,5%, frente al 47,8% general). Junto con a todo ello, las AA. VV. del interior son las que menor número de reuniones mantienen con representantes municipales (una media de 3,91 por asociación, mientras que la muestra general presenta una media de 5,96). Como vemos, este conjunto de parámetros nos habla de un asociacionismo muy subvencionado y centrado en las actividades lúdicas (que explica incluso la mayor 56 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [20] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [21] vinculación a hermandades), con escasa vida asociativa y una anacrónicamente baja presencia femenina en sus órganos de gestión. 3.3. Áreas metropolitanas Por su parte, las asociaciones vecinales ubicadas en las zonas metropolitanas andaluzas ofrecen un perfil hasta cierto punto antitético con respecto al de las del interior. En principio, presentan una menor presencia en los registros autonómicos (72,3%) que las de otras zonas, mientras que, por el contrario, su reflejo en los registros locales es mayor que la media (93,8%). En las zonas metropolitanas encontramos las AA. VV. más antiguas del conjunto andaluz analizado: el 54,2% de las asociaciones nacieron con anterioridad a 1991, mientras que este grupo en la muestra general se reduce al 41,5%. En cuanto a los motivos de su aparición, es destacable que la organización de fiestas y celebraciones sea sensiblemente menor a la media (4,6%, frente al 8,3% general), mientras que las razones en torno a problemas urbanísticos y de vivienda es mayor (49,2%, frente al 40,1% general). En las áreas metropolitanas se detecta la mayor concentración proporcional de asociaciones que disponen de local (70%, frente al 48,6% general), así como de locales en propiedad (27,3%, frente al 13%). Las actividades centrales en la actualidad presentan igualmente una primacía de las fiestas y celebraciones, aunque ligeramente matizadas a la baja respecto a los resultados medios, mientras que sí resulta llamativo el número de AA. VV. que se dedican fundamentalmente a los servicios comunitarios (53,8%, frente al 41,8% general). Otro apartado en que estas AA. VV. de las áreas metropolitanas marcan una diferencia con el conjunto de asociaciones es el referido a su funcionamiento interno. El número de reuniones de las juntas directivas: (el 73,1% de las AA. VV. celebran más de 6 reuniones anuales -en la muestra total sólo el 51%-), y que el porcentaje de mujeres en las juntas directivas llegue hasta el 60,6% (en el general es del 47,8%) nos habla de un sistema asociativo más activo y dinámico que el del conjunto de la muestra analizada. 57 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [22] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [23] Pero además de todo ello, habría que apuntar una mayor imbricación de estas asociaciones tanto con otras entidades, y en este sentido es significativo su mayor relación con las ONG (12,3%, frente al escaso 3,1% general), como con los propios ayuntamientos (habida cuenta de la media de reuniones con sus representantes: 12,3 reuniones de media, frente a las 5,96 de la muestra general). Así mismo, las AA. VV. de las áreas metropolitanas presentan el mayor índice de pertenencia a federaciones de AA. VV. (61,5%, cuando la media se sitúa en torno al 42%), y en su mayoría las federaciones de referencia son de índole local (85,7%). Con todos estos datos no es arriesgado afirmar que en los municipios medios de las áreas metropolitanas andaluzas encontramos el mayor desarrollo y consolidación de las AA. VV. y del movimiento vecinal, sobre todo si tenemos en cuenta la debilidad general de la que partimos. 3.4. Campiña El área que aquí denominamos Campiña es en cierto modo la que marca la pauta estadística para el conjunto, ya que concentra el mayor número de AA. VV. Por eso es la que menores desviaciones presenta respecto a la caracterización general. No obstante, sí resulta destacable la baja proporción de habitantes por asociación —2.146, frente a la media de 2.988—, lo que nos habla de un movimiento vecinal realmente importante, al menos desde el punto de vista cuantitativo. El asociacionismo vecinal en la campiña es el que mayor concentración presenta en los núcleos principales (76%, frente al 66% general). También resulta ser el más joven, ya que el 64% de las AA. VV. nacieron en la década de los noventa (el 57,8% del general). Igualmente, las AA. VV. de la campiña constituyen un conjunto de organizaciones notablemente subvencionado por instituciones oficiales (el 50% disfruta de subvención, frente al 42% de la muestra general), por lo cual no es de extrañar que sea en esta zona donde mejor se valoran las relaciones con los ayuntamientos. Por último, resulta llamativa la altísima presencia femenina en los órganos de gestión de las AA. VV.: el 61,3% de los miembros de las juntas directivas son mujeres (frente al 47,8% en el general). 58 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [22] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [23] 4. CARACTERIZACIÓN EN VIRTUD DE LAS ESPECIFICIDADES POLÍTICAS LOCALES Creíamos que sería relevante atender a la configuración de los gobiernos locales como variable ilustrativa de las características de las AA. VV. Ya expusimos en la presentación nuestros presupuestos de partida. Uno de ellos era la vinculación entre el movimiento vecinal, la política local en general, y más concretamente la conformación y el funcionamiento del gobierno local. Estas vinculaciones pueden ser de muy diferente signo: contestación, resistencia, dependencia... Por eso pretendíamos comprobar si las características de las AA. VV. variarían en virtud del carácter del gobierno local en cada caso. Obviamente, la casuística y evoluciones políticas de los cuarenta municipios que estamos analizando son muy dispares, y casi podemos decir que cada uno de ellos supone un universo político en sí mismo, lo que ha quedado patente en las etnografías que hemos realizado. No obstante, hemos creído oportuno considerar ciertas homogeneidades, estableciendo tres grupos de municipios a tenor de los resultados electorales locales desde 1979. De nuevo en esta tipologización de municipios se ha mezclado un criterio meramente cuantitativo —en cuanto a número de concejales y constitución de gobierno—, con otro cualitativo en torno al concepto de hegemonía política. Concretamente, hemos determinado que en una localidad existe hegemonía política cuando en las tres últimas legislaturas se ha dado una mayoría absoluta a favor de un mismo partido político, o al menos dos mayorías absolutas y una relativa. Ha surgido así un grupo conformado por localidades donde existe una hegemonía, del PSOE, otro para localidades con hegemonía de otras formaciones políticas (PP, PA o IU-CA), y un tercero para localidades donde no existe hegemonía sino más bien un sistema pluralista del gobierno local sostenido en el tiempo. 59 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [24] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [25] Grupo A (Hegemonía PSOE) Grupo B (pluralidad) Grupo C (Hegemonía de otros partidos) Alcalá la Real Adra Almuñécar Andújar Arcos Cabra Antequera Barbate Fuengirola Baena Benalmádena Puerto Real Baza Carmona Torremolinos Camas Coria Guadix Écija La Rinconada Estepona Lebrija Loja Los Palacios Lucena Mairena del Aljarafe Montilla Martos Morón Mijas Puente Genil Priego de Córdoba Rincón de la Victoria San Juan de Aznalfarache Ronda San Roque Roquetas de Mar Utrera Rota Úbeda Nuestra pretensión era comprobar si las diferentes circunstancias políticas municipales constituyen un factor que propicia la caracterización diferencial del asociacionismo vecinal. Esto significa presuponer a un nivel más general que (1) los distintos partidos tienen y desarrollan políticas sobre asociacionismo diversas; y (2) que la forma de ejercer el gobierno municipal —hegemonía o pluralidad— es un factor clave en las relaciones con la ciudadanía. Tal como hicimos en el epígrafe anterior, comparamos los resultados de los diferentes items generales con los resultados particularizados. Fijándonos en las desviaciones, significativas podremos argumentar en torno a una hipotética relación de las características de las AA. VV. con la forma en que se gobierna la localidad. Pero antes de entrar en el análisis, quizá sea oportuno pararnos un instante a comprobar las magnitudes y dimensiones de los grupos de municipios que hemos creado en virtud de su funcionamiento político local. 60 Javier Escalera Reyes y Esteban Ruiz Ballesteros [24] Asociacionismo vecinal en las ciudades medias andaluzas [25] Tipos Población Municipios Nº AA. VV. % AA. VV. hab./AVV. Grupo B 515.336 18 184 48% 2.800 Grupo A 471.659 17 157 40,9% 3.004 Grupo C 157.390 5 42 10,9% 3.747 Total 1.144.385 40 383 100% 2.988 Los resultados de la exploración estadística siguiendo la hipótesis que planteamos han sido ciertamente difusos. Las desviaciones que presentan los tres grupos de localidades en virtud de su configuración política no son demasiado relevantes. En concreto, las AA. VV. que se ubican en los grupos A y B son, en líneas generales, muy similares en su perfil y —obviamente— las diferencias con los resultados de la muestra general son muy escasas. Por eso vamos a desistir aquí de hacer una caracterización específica de cada grupo de municipios/asociaciones. Sin embargo, aparecen algunos rasgos que sí merecen ser destacados. Las fechas de aparición de las AA. VV. en los grupos A y B se corresponden básicamente entre sí y con respecto a los resultados generales. No obstante, el perfil de este item varía sustancialmente para las asociaciones que se ubican en municipios con hegemonía de otros grupos políticos distintos del socialista. En estos casos las asociaciones son sensiblemente más antiguas. Para municipios de los grupos A y B, las AA. VV. han aparecido en un 60% después de 1990. En los municipios gobernados hegemónicamente por otros partidos, la tendencia se invierte, las asociaciones de la última década constituyen un 39%, mientras que el 61% restante son AA. VV. que surgieron a lo largo de los ochenta e incluso con anterioridad. Con respecto al motivo de aparición, habría que destacar el bajo porcentaje de AA. VV. que surgen por razones de urbanismo y vivienda en los municipios con hegemonía socialista, y así mismo el escaso número de asociaciones que aparecen con el objetivo de fomentar manifestaciones festivas en los municipios del grupo B (3,9%). Esta casuística se manifiesta de manera similar cuando nos ocupamos de las actividades centrales de las AA. VV. en la actualidad. Así, las AA. VV. de municipios gobernados hegemónicamente por el PSOE son las que en mayor proporción se dedican a organizar fiestas y celebraciones (un 70%), mientras que las AA. VV. de municipios del grupo B —de gobierno local más pluralizado— serán las que en mayor proporción centren sus esfuerzos en actividades reivindicativas (39,1%), aunque no con una desviación notablemente significativa. 61