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MEMORIA TRABAJO DE FIN DE GRADO GRADO EN PERIODISMO FACULTAD DE COMUNICACIÓN REPORTAJE: El Silencio de Dios Autor: Adrián Zurera de la Peña Profesor: Isaac López Redondo 2018/2019
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 1 Índice 1. Resumen (Abstract).....................................................................................................2 2. Palabras claves (Key words)…….……………………………………….…………..2 3. Introducción………………………………………………………………………….3 3.1. Pertenecer a la iglesia: El Seminario 3.2. Las organizaciones religiosas 4. Justificación del tema………………………………………………………………..7 5. Objetivos……………………………………………………………………………..8 6. Metodología………………………………………………………………………….9 6.1. Fuentes 7. Conclusiones……………………………………………………………………..…15 8. Bibliografía………………………………………………………………………....16 9. Anexo……………………………………………………………………………….17
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 2 1. Resumen En una sociedad caótica, individualista y globalizada la fe es cuestionada y puesta en cuarenta. Nuestra misión no es demostrar la existencia de Dios ni cuestionarlo. Los objetivos de nuestro reportaje es conocer la “palabra” de Dios ante el “silencio”, que para muchos es la respuesta de ese ser superior ante las desgracias del mundo moderno. Partiendo de la hipótesis de que Dios habla mediante las diferentes ONG, organizaciones religiosas como Cáritas o Manos Unidas y por medio de la presencia de los sacerdotes en las parroquias, queremos conocer de primera mano las vivencias de las personas implicadas. Así como relatar sus vivencias y sentimientos que movieron sus pensamientos para dejar ir la vida “normal” como la conocemos y dedicarla a la Iglesia, a Dios y a los más desfavorecidos. Abstract In a chaotic, individualistic and gobalized society, the faith is questioned. Our misión isn’t show the existence of God neither question it. The objetives of our report is to know the “Word” of God before the “silence” that for many people is the response of to the misfortunes of the modern world. Starting from the hypothesis that God speaks through different NGO, religious organizations such as Caritas or Manos Unidas and through the presence of priests in parishes, we want to know first hand the experiences of the people involved. As well as relating their experiences and feelings that moved their thoughts to let go of the "normal" life as we know it and dedicate it to the Church, to God and to the most disadvantaged. 2. Palabras claves Reportaje, Iglesia, estilo de vida, espiritualidad, clero, Dios. Key words Report, Church, lifestyle, spirituality, clergy, God.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 3 3. Introducción La sociedad de masas es un rasgo definitorio de las sociedades desarrolladas occidentales, anticipado por pensadores del XIX, consolidado en los años 30 y asociado a los nuevos modos de vida y transformaciones sociales. Ortega y Gasset (2014), filósofo y ensayista español, critica a la sociedad de masas. Cuando la cultura no está al servicio de la vida, el hombre pierde su creatividad y la fuerza de instaurar sentidos, de imaginar valores culturales. Pues bien, la civilización occidental ha producido este tipo de hombre; el hombre-masa, el hombre sin cultura. Ortega y Gasset, junto a la Escuela de Frankfurt, tuvo la lucidez de mostrar el cambio cultural experimentado en el siglo XX con el surgimiento de la “cultura de masas”, que impone la uniformidad de las sociedades contemporáneas y la perdida de libertad de sus individuos. (Reale y Antiseri, 2010) El filósofo expone una de sus concreciones de su raciovitalismo: la síntesis de cultura y vida en perfecta armonía. Pone en especial acento en la importancia de la vida, puesto que el ser humano es un ser biocultural. La cultura es esa segunda naturaleza que surge de una necesidad vital; y la vida, entendida no meramente en sentido biológico, necesita la cultura como vehículo de expresión. Podemos definir la cultura como el conjunto de conocimientos elaborados por la razón socialmente aprendidos y transmitidos, y que se contribuyen al cultivo del ser humano. Algunas voces críticas, como la Escuela de Frankfurt coinciden en que la transformación social inaugurada por la masa, más que económica y de las formas de vida, es, ante todo, cultural. 3.1. Pertenecer a la Iglesia: El Seminario Si hablamos de pertenecer a la Iglesia, se piensa en el clero sin tener en cuenta a los laicos –también denominado lego, son aquellas personas creyentes que no pertenecen al clero-. Centrándonos en la vida consagrada, vemos que debemos de pasar por el Seminario -en el caso de los hombres- o por el noviciado -si hablamos de mujeres-. Según la página web del Seminario de Sevilla, “lo primero que habría que hacer si uno piensa que tiene vocación es hablarlo con algún sacerdote de confianza, con un párroco o en su defecto algún seminarista”. En los seminarios, como mínimo hay que poseer el título de Bachillerato ya se son necesarios algunos conocimientos para las asignaturas que se imparten en los
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 4 seminarios, principalmente estudios en filosofía y teología, que por regla general son seis los años que hay que cursar. El Seminario se divide en tres etapas. La primera de ellas -que comprende los dos primeros años- en él estudia y vive en el Seminario, aunque todos los fines de semana vuelve a su casa excepto aquellos en los que se celebren actividades extraordinarias. En la segunda etapa -tercer, cuarto y quinto año- “el seminarista es destinado a una parroquia, para conocer así la realidad pastoral de nuestra diócesis. En este caso, el seminarista suele ir a casa una vez al mes, más o menos”, como señala el Seminario de Sevilla. El último año y etapa es en la que el seminarista se convierte en diácono, es destinado a una parroquia y continúa viviendo en el Seminario. Éste continúa en verano, el tiempo estival es crucial también para la formación. Destacamos este extracto que se puede leer en el sitio web del Seminario de Sevilla: “El estudio es una de las dimensiones fundamentales para el sacerdocio, de manera que por un examen no se echa a nadie. Lo que sí es cierto, es que si se observa que en la dimensión intelectual no hay idoneidad, ésta será motivo de discernimiento vocacional”. Si bien, el Seminario es costeado por, una parte, por el seminarista y la otra por la diócesis a la que pertenezca. En el caso del Seminario de Sevilla “las tres cuartas partes son aportadas por la Archidiócesis. De la parte restante se hace cargo el candidato. Así, a una familia, el importe del Seminario por curso de unos 2.300€, pero también existen becas para las personas que tuvieran alguna tipo de necesidad o dificultad”, se puede leer en la web site del Seminario de Sevilla. El principal requisito para poder pertenecer y entrar en un Seminario es ser varón y estar bautizado. Una vez dentro, el proceso de formación contará con tres figuras. La primera de ellas es el rector, es el encargado de la formación del Seminarista. “Los Formadores, que sería la segunda de las figuras propias del Seminario. Se encargan de que la formación del seminarista sea plena y completa en los ámbitos propios, como son el intelectual, humano, comunitario, espiritual y pastoral”, podemos leer en la misma página virtual del Seminario. La tercera figura es la del Director Espiritual, encargado de la espiritualidad.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 5 3.2. Las asociaciones religiosas Las asociaciones religiosas son un fuerte vínculo entre religión y sociedad. Destacamos Cáritas y Manos Unidas. En Cáritas observamos que se subdivide en Cáritas Diocesana y Cáritas Parroquial. La primera de ellas, “es el organismo oficial de la Iglesia para coordinar, orientar y promover la acción caritativa y social en la propia Diócesis y, además, es erigida por el obispo de la Diócesis”, según se definen de manera pública en su website. Por otro lado, la Cáritas Parroquial “es el organismo oficial para la acción caritativa y social de la parroquia”, como podemos leer en el mismo sitio virtual. Algunos datos reseñables son las más de tres millones de personas participantes y acompañadas, las casi seis mil Cáritas Parroquiales o las 70 diocesanas que “coordinan, orientan y promueven la acción caritativa y sociales su diócesis”, como se recoge en la web de Cáritas. Asimismo, casi 84.000 voluntarios prestan sus servicios y cinco mil personas están contratadas por la entidad. Estos datos pueden ser consultados con mayor detenimiento en caritas.es. La misión de esta asociación es la de “promover el desarrollo integral de las personas y los pueblos, especialmente de los más pobres y excluidos”, señalan. En cuanto a Manos Unidas, su misión es la de combatir el hambre, la nutrición, enfermedades o la falta de educación. Desde esta organización se definen como “una ONG española que trabaja en estrecha colaboración con 58 países del Sur”. Además, señalan que “no tienen oficinas, delegaciones ni directivos fuera del territorio español, salvo excepciones requeridas por el trabajo con organismos oficiales (actualmente en Filipinas, Senegal y Ecuador)”, se puede leer en la página web oficial. Si continuamos navegando por la red de esta ONG nos topamos con uno de sus principales objetivos: “Una de las prioridades del trabajo de Manos Unidas es dar a conocer y denunciar ante la sociedad española la existencia del hambre, como parte de la vida diaria más de 800 millones de personas, con el fin de hacer frente de manera colectiva a las causas que la provocan y encontrar las mejores soluciones”. En cuanto a la financiación de Manos Unidas, observamos que el 87,4% corresponden a fondos privados, mientras que el restante (12,6) supone a los fondos públicos. En la siguiente estadística se puede observar de una manera más clara y esquematizada.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 6 Figura 1. Financiación de Manos Unidas. Manos Unidas lucha contra el hambre y apoya a las poblaciones más vulnerables. Además, entienden el desarrollo como “un proceso que debe llevar a transformaciones y cambios sociales, de forma que se alcancen condiciones de vida digna para todas las personas”, señalan.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 7 4. Justificación del tema El tema ha sido elegido por su carácter periodístico, en el que abordamos numerosas historias personales, lo que hace que sea de un mayor interés, ya que conocer estas historias de cada entrevistado produce una mayor empatía con el lector, algo imprescindible en un reportaje. Además, los protagonistas (nuestras fuentes consultadas) hablan siempre en primera persona, narrando con experiencias propias y tratando en todo momento el género de la entrevista en profundidad para adentrarnos en sus pensamientos y vivencias. Por otro lado, la elección del tema se debe al reto de enfrentarnos a una cuestión no abordada por la prensa tradicional ni por los medios digitales. Solo en portales de origen religioso o en agencias de comunicación cristianas observamos algunas reflexiones de sacerdotes o especialistas en el tema, pero nunca un extenso reportaje que narre historias personales sobre las vivencias personales relacionadas con la fe y la vinculación con la sociedad. No obstante, al ser un tema no tratado, la documentación encontrada con respecto a esta situación es escasa -casi nulapero no por ello resta relevancia a la investigación. Eso sí, dificulta las labores de búsqueda y recopilación de información. La importancia del tema que abordamos en este gran reportaje es notoria por desmitificar todo lo relacionado con la labor de la iglesia, de igual manera adentrarnos a una realidad desconocida para muchas personas, así como el valor del relato humano y los testimonios de los entrevistados. De todos modos, lo más importante del reportaje es abordar un tema no tratado en su totalidad por los medios de comunicación, lo que resalta la valía periodística de este trabajo.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 8 5. Objetivos El tratamiento de nuestro tema ha sido abordado de manera escasa por los medios de comunicación, por ello vamos a otorgar voz a un nutrido grupo de personas relacionadas en todo momento con la cuestión principal de este reportaje. Del mismo modo, al dar voz proporcionamos de manera paralela una importante visibilidad a este colectivo. Como objetivos nos hemos propuestos los siguientes, presentados de una manera esquematizada y concisa para su mayor comprensión. 1. Tratar de entender el motivo por el cual los clérigos dejan su vida “normal” para dedicarla a Dios. 2. Relatar las vivencias de las personas que pertenecen o han pertenecido a la Iglesia. 3. Verificar la influencia de la Iglesia en la sociedad actual, por ejemplo el Programa de Acción Social de Cáritas, Manos Unidas o la labor de cada parroquia en su barrio.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 15 7. Conclusiones En cuanto a las conclusiones, hemos llegado a unos resultados positivos y favorables ante los objetivos planteados. Afirmamos con rotundidad que hemos entendido el motivo por el cual los sacerdotes y/o religiosas deciden emprender una nueva vida alejada de la sociedad actual y sus modas, siempre vinculada a la conocida ‘llamada’ pero que viene motivada por diferentes casos y momentos, dependiendo de las personas. A veces, suele ser mediante la oración y otras tantas para seguir el modelo de alguna persona que se toma como referencia. También, hemos conocido historias de sacerdotes y monjas de clausuras, que por ejemplo pertenecieron a la congregación de Santa Ángela de la Cruz, en los que en ningún caso se llega a comprender, en su totalidad, el motivo por el que una persona entra a formar parte de una comunidad religiosa por parte de su familia y círculo más próximo, a pesar de recibir cierto apoyo en el momento de la decisión. Con la historia del joven Guillermo, de tan solo 14 años, hemos observado que ni la juventud actual acepta un estilo de vida que no sea la que marcan las modas y la sociedad. Lo mismo que ocurrió hace 15 años con la historia de Silvia Durán y Amina Cordón cuando decidieron entrar en un convento de clausura y cambiar de manera radical su estilo de vida. Por otro lado, hemos podido relatar las vivencias personales de las personas que pertenecen a la Iglesia, ya sea como clérigo o laico colaborador de organizaciones religiosas. Con estos testimonios hemos verificado de una manera satisfactoria la influencia de la Iglesia en la sociedad con la ayuda de Manos Unidas en países tercermundistas como Mozambique o Camboya y a nivel nacional, en España, con Cáritas y la ayuda que presta de acompañamiento a los más vulnerables y necesitados. Un ejemplo de ello es conocer la historia del sacerdote y misionero Antonio Aguilar y su labor incansable en Mozambique con la construcción de un orfanato, la ayuda prestada en Camboya con la creación de nuevos cultivos del arroz o a una empresa textil. Cáritas, por su parte, ayuda a la sociedad española a través de los diferentes programas sociales para combatir la pobreza, la exclusión social y el desempleo. Como conclusión final podemos afirmar ante la influencia de la Iglesia en la sociedad se observa que todas las personas que integran esta comunidad religiosa ya sean clérigos o laicos apoyan los derechos humanos, defienden la migración y se posicionan en contra de la política antimigratoria y de los abusos a los más vulnerables.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 16 8. Bibliografía 1. GARCÍA NÚÑEZ, Fernando (1985): Cómo escribir para la prensa, Ibérico Europea de Ediciones. 2. ULIBARRI, Eduardo (1994): Idea y vida del reportaje, Editorial Trillas. 3. HURTADO GONZÁLEZ, Silvia (2003): El uso del lenguaje en la prensa escrita, Secretariado de Publicaciones e Intercambio Editorial Universidad de Valladolid. 4. MORENO ESPINOSA, Pastora (2010): Escribir periodismo, Editorial Fragua. 5. GRIJELMO, Álex (2014): El estilo del periodista, Editorial Taurus. 6. REALE, Giovanni y ANTISERI, Darío (2010): Historia de la Filosofía (Vol.3.2) del Romanticismo a nuestros días. Tomo 2. De Nietzsche a La Escuela de Frankfurt, Editorial Herder. 7. ORTEGA Y GASSET, José (2014): Meditaciones del Quijote, Alianza Editorial. 8. STRAUBINGER, MONS JUAN (1969): Sagrada Biblia, The Catholic Press, Chicago. 9. ESCARTÍN CELAYA, Pedro (2008): Declararon la guerra al hambre (2ª Edición), Manos Unidas. 10. ACI Prensa (23 de marzo de 2015) ¿Cómo acercarse al ‘Silencio de Dios’?, reflexiona el Papa Francisco. Recuperado de: https://www.aciprensa.com/noticias/como-acercarse-al-silencio-de-dios- reflexiona-el-papa-francisco-14806 11. http://www.seminariodesevilla.com 12. https://www.caritas.es/jerez/noticias_tags_noticiaInfo.aspx?Id=17126 13. https://www.manosunidas.org/ 14. https://www.caritas.es/ 15. http://www.santuarioperpetuosocorro.com 16. https://monasteriodelespino.com/es/ 17. https://searchrc.org/10-frases-del-papa-francisco-en-la-jmj/ 18. https://www.foessa.es/ 19. Revista: Manos Unidas (2019), nº 209 - Edición especial 60 aniversario, 50 páginas
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 17 9. Anexo Entrevistas ENTREVISTA AL PADRE JORGE AMBEL (SACERDOTE REDENTORISTA) Pregunta: ¿De dónde le viene la vocación? Respuesta: El origen de mi vocación no es una vocación familiar. En mi familia hemos vivido una fe muy superficial. Somos cinco hermanos, que estamos bautizados, hemos hecho la comunión y nos confirmamos pero nunca hemos sido una familia típica de ir a misa todos los domingos juntos. Sí es verdad que los valores que nos han transmitido mis padres siempre han sido valores que van en consonancia con el evangelio, pero nunca había una relación con la Iglesia muy estrecha. Es a raíz de mi confirmación cuando empiezo a ser catequista; y dando catequesis empiezo a descubrir que es una cosa que me gusta. Además va en consonancia con mi carrera universitaria que estudiaba por aquel momento, que era magisterio. Llega un momento en mi vida en el que como catequista, llego a tener una vida de fe intensa, de eucaristía dominical, oración, convivencia con los chicos… Cuando estoy terminando la carrera empiezo a plantearme qué voy a hacer con mi futuro y pensando en que podría hacer, pues se me ocurre preguntarle a Dios que qué le parecía mis planes. Decido consultarlo en la oración y hay un momento en una de las oraciones en el que yo siento que Dios se hace presente y se hace presente con una afirmación “yo quiero que te ocupes de mis planes y que deje de ocuparte los tuyos”. Esto supone un momento de golpe muy fuerte para mí, porque, es verdad que siempre me había planteado la vocación misionera, era lo que me había llamado la atención, pero siempre la había descartado por la opción de la familia. Como decía, he vivido en una familia feliz con cinco hermanos, una familia numerosa, en la que nos lo hemos pasado muy bien y esto lo tenía como referente. Me venía con un poco de serie. Mi referente siempre había sido ese tema de la familia y entonces pues yo veía que la vocación misionera que no era compatible con la familia, pero cuando me pongo a preguntar e indagar y, sobre todo, a preguntarle a Dios en la oración tengo esa intuición muy fuerte de que Dios me está pidiendo que deje mis planes y empiece a hacer los suyos. En ese momento yo estoy saliendo con una chica y, bueno pues empiezo a rumiar eso en la cabeza. Llegó un momento en que a mí eso me está siempre muy presente. Mi primera reacción es decir que no, esto no me ha pasado esto es una ida de olla mía y como que niego eso, pero en la oración y en la eucaristía siempre escuchaba lo mismo y
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 18 no podía dejar de pensar en esto. No podía descartarlo. Llega un momento que me di cuenta que esto posiblemente sea una llamada vocacional. No lo hablo con nadie y a la primera persona con la que hablo es con esta chica. Al tiempo, decido dejarlo porque para poder decidir, necesito un poquito más de libertad. Una vez lo dejamos, sigo planteándolo y negándolo, planteándolo y negándolo. Pasa un tiempo y llega una Semana Santa en la que me voy de Granada con una situación muy complicada, porque los amigos en común no entienden nada, mis padres no entienden nada. Por casualidad, como pasa siempre en los procesos vocacionales, me voy de Pascua a un lugar con un diácono y un grupo de jóvenes y en esa Pascua pues evidentemente la llamada se hace cada vez más fuerte. Entonces, llega un momento en el que ya me rindo porque estoy siempre triste, estoy de mal humor y yo no soy así. Hay un momento en que le digo al Señor, en concreto un Viernes Santo, en la Adoración de la Cruz: “has ganado, tú verás lo que haces. Creo que te estás equivocando, pero has ganado tú”. Entonces empieza la segunda parte, con quién hablo de este tema, ya que hasta ese momento no lo había hablado con nadie, nada más que con esta chica. Cuando regreso a Granada, empiezo a ir a la iglesia de los redentoristas que está muy cerca de casa de mis padres. Era donde solía ir a misa los domingos y empiezo a ir con más gente casi a diario a la Eucaristía. En ese tiempo allí plantean que necesitaban ayuda para hacer un voluntariado, un chico de Honduras que venía a operarse y yo me apunto a ese voluntariado. Llegado un momento, en una oración le pedí al Señor: “¿con quién hablo, qué hago?”. Estaba un poco desorientado en cuanto a que pasos había que dar, porque tampoco había conocido nunca a un seminarista ni a nadie, y el sacerdote que conocía tampoco era una referencia muy buena para mí. Un día saliendo de la Iglesia vino el redentorista que había celebrado la Eucaristía y se me presentó. Pasados unos días quedé con él, le hablé y le conté lo que me pasaba. Tuvimos un tiempo de discernimiento y él me invita a ir a un encuentro que tenemos los redentoristas todos los años, en la tercera semana de julio en una casa que tenemos cerca de Burgos que se llama El Espino, y me dice: “bueno vente a El Espino, vamos a pensar y allí, pues hay tiempo para la oración”. Llego a El Espino y descubro a los redentoristas en acción y cuando descubro a aquellos hombres me enamoro de aquello. Pienso que esto es lo que quiero ser y el impacto es muy fuerte al ver su manera de predicar, de estar con los jóvenes, la naturalidad con la que hacen todo.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 19 Aquello me golpeó de tal manera que dije: “este es mi sitio”. Esto fue en julio y ya en septiembre comencé un proceso de formación en el que fui profundizando en mi vocación, descubriendo que realmente aquello era de Dios, cribando un poco lo que yo había puesto para dejar lo que era de Dios y después de un proceso largo de formación, 9 años en concreto, hice los votos como redentorista y me ordené como sacerdote. P: ¿Cómo se tomó la familia eso de ser sacerdote? R: Mis hermanos no entendían nada, pero me dijeron: “mira, si tú estás contento y eso es lo que tú quieres pues a nosotros nos parece bien”. A mis padres al principio no le gustó mucho la idea, pero al verme tan empeñado llegó un momento en el que me dijeron que ellos lo que quieren es que yo fuera feliz y si lo soy, ellos lo serán conmigo. Al principio, ellos pensaban que perdían un hijo. El primer golpe fue fuerte pero ahora mis padres están encantados y mis hermanos también. En mi casa mi vocación es un motivo de mucha alegría. Creo que el miedo y el desconocimiento, sobre todo, generan muchas barreras, pero cuando se va conociendo la Iglesia se va viendo que se puede ser muy feliz y además creo que unos padres cuando ven a su hijo feliz pues son felices ellos. He de reconocer que al principio fue un poco extraño, ya te digo que en mi casa yo nunca había escuchado hablar de vocación ni nada. Luego me enteré que mi padre estuvo en el seminario. P: En una oración, señala que el Señor le dice que deje de ocuparte de sus cosas personales para ocuparte a las de él. ¿Ser sacerdote puede ser o es dar un paso a lo desconocido, romper con las comodidades del día a día, el ego personal…? R: Ser sacerdote es una llamada a un seguimiento radical de Jesucristo y como religioso pues lo que busca o lo que la Iglesia pide a los sacerdotes es que su vida sea en medio del mundo, un reflejo de la vida de Jesús. Esto implica desapego de muchas cosas: un desapego de las cosas materiales, un desapego afectivo o un desapego espiritual. Al final, a lo que estamos llamados o por lo que nos sentimos llamados es por un amor tan fuerte que al final puede más que otros amores. En la vida de cualquier hombre van surgiendo atracciones; como por ejemplo, por otras personas, por cosas, por situaciones, por trabajo, por proyectos. ¿A qué estamos los sacerdotes llamados? Pues a que por encima de todos esos pequeños amores esté el amor a Jesucristo. De manera que cuando el Señor pide algo a través de la Iglesia, o a través de una intuición en el corazón, sea eso lo que prime en nuestra vida. No los proyectos personales, no donde tienes puesto tu tiempo, sino que el corazón este puesto en el Señor. Esa es la llamada, ese es el horizonte, pero el Señor no es Harry Potter; es decir, el Señor no hace magia en tu corazón, que de repente en un día pasas de todo a nada.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 20 Es un proceso en la vida y vas intentando poco a poco configurarte. En el tiempo de formación te enseñan cómo se hace y después de los votos religiosos y de la ordenación, tú vas poco a poco intentándolo en tu vida. y hay tiempo hay tiempos en los que tiempo hace mayor fidelidad tiempos en los que están más feliz, la oración parece como mucho más rica y hay tiempo de mayor sequedad en los que se encuentra uno con menos sustento en la misión, y se encuentra más frío en la oración. Como siempre digo, la relación con Dios se puede comprar una relación de pareja, las cuales no son lineales sino que hay momentos, fases y tiempos. La relación con Dios es un poco así, la vocación es una historia de amor con Dios en los que hay tiempos en los que el amor es más fuerte y otros más flojos. En el horizonte está configurarse con Cristo y vivir como vivió Cristo; que es poniendo en primer lugar al otro y el amor al otro siguiendo la voluntad del Padre que es amar a los demás. Hay días en los que se consigue, días que no, tiempos en los que uno tienen más fuerza y tiempos en los que tienes menos. P: ¿Cómo es la vida de un sacerdote? ¿Cómo es el día a día? R: Los sacerdotes, al ser religiosos, tenemos el tema de la vida comunitaria que no lo tiene un sacerdote diocesano. ¿En común que tenemos? La oración de la liturgia de las horas: por la mañana los laudes, la hora intermedia a mediodía, las vísperas por la tarde y oración de completas por la noche. Todos los días estamos llamados a celebrar la eucaristía y ese es el compromiso que adquirimos con la Iglesia. ¿Qué sentido tiene esto? Pues que nuestra vida esté orientada y marcada por la oración y que siempre esté presente la realidad de la pobreza y los más necesitados en todos los ámbitos de la vida, ya sea espiritual, cultural, intelectual, en el ámbito económico. La vida del sacerdote es una vida muy divertida, porque no hay dos días iguales, digamos que en tu horizonte está entregarte los demás y esa entrega no va en función de lo que tú quieres dar sino de lo que el pueblo de Dios te pide: las confesiones, la dirección espiritual, el diálogo con las personas, el trabajo con jóvenes… Estructurar la vida de un sacerdote es muy difícil, a no ser que sea porque tengas un cargo de terminado, porque surgen todos los días muchas cosas: reuniones, encuentros, catequesis.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 21 Al final lo importante del sacerdote no es lo que hace, sino lo que es. Nosotros hacemos de puente para que lleguen a Dios. Así como Dios pueda llegar a la orilla de la gente y la gente puede llegar la orilla del Señor. Si te tengo que hablar de mi vida particular, en Jerez he tenido la misión de ser párroco de la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en la barriada de las Torres, además he sido capellán del colegio de Las Esclavas, he acompañado como consiliario a los equipos de Nuestra Señora y soy el director espiritual de la Hermandad de la Salvación. Los Redentores en Jerez llevamos las capellanías de la Hermandad del Nazareno, de la Hermandad de las Angustias y la de la Hermandad de la Piedad. Luego, tengo la vida comunitaria; es decir, el vivir en común y toda esta misión se desarrolla siempre en común. P: ¿Cuál es la labor exactamente del grupo humano de esta parroquia? R: Esta parroquia desde su fundación, que ahora cumple 51 años, se creó con un compromiso -fortísimo- social y con los más pobres. Cuando los Redentoristas llegamos a Jerez teníamos claro que nuestra presencia aquí que debía de generar un desarrollo social en el barrio. Cuando la parroquia se crea nace junto con el barrio y desde el principio los redentoristas de esta parroquia están muy comprometidos incluso al nivel político en el tiempo de la transición. Esto fue un lugar en el que hubo espacio mucho espacio para la libertad en ocasiones más espacio del que algunas personas deseaban y eso trajo problemas, como por ejemplo que algunos Redentoristas eran llevados al calabozo y se pasaban dos días por las homilías, por la gente que se reunían en las instalaciones. Ese compromiso por el desarrollo siempre ha estado muy presente. La Parroquia ha estado abierta durante los 50 años a todas las personas que necesitan de los locales para reunirse, de hecho se reúnen aquí semanalmente Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos. El trabajo de Cáritas siempre ha sido muy fuerte también porque estaba en un barrio con mucha necesidad y luego la promoción humana. La educación, la formación de las personas porque el barrio de las Torres los últimos 20 años ha azotado una crisis cultural y de formación tremenda. Siempre hubo un empeño por hacer crecer a la gente. Hubo un colegio en la parroquia, unos cursos del PPO de administrativo. Siempre lo que se ha buscado siempre es el desarrollo de las personas para que sean ellos mismos los que se labren su futuro. P: La ciudadanía tiene muchos prejuicios ante la situación de dejar la vida que lleva para dedicarla a Dios, como ha estado comentando. Ante los conflictos del
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 22 mundo actual, las crisis, las guerras, el hombre… ¿Dios calla? Y si Dios no calla ¿cómo habla? R: Dios calla si no se le pregunta, porque al final Dios nos ha dado el don de la libertad y ese don de la libertad implica que Dios nunca va a violentar la vida del ser humano. Es decir, si tú no quieres que Dios esté presente en tu vida pues Dios se queda en su sitio, en la medida en la que tú quieres preguntar y quieres que Dios forme parte de tu vida Dios siempre estará presente. ¿Esto quiere decir que Dios ha abandonado al hombre? No, esto quiere decir que Dios ha dado la libertad al hombre para matar al hombre. Esa libertad que el hombre utiliza para el bien o para el mal, se la ha dado Dios. La llamada de Dios al corazón del hombre es a cuidar al hermano y a amar al otro como a ti mismo, pero no todos los hombres son capaces de hacerlo y no todos los hombres consideran que ese es el camino mejor para el desarrollo personal. Hay personas que deciden que el camino de desarrollo personal que van a elegir es el camino de la explotación y el de pasar por encima del otro para conseguir ser feliz y este no es el camino de Dios. Tenemos que tener muy claro que cada vez que matamos al hombre matamos a dios y en la medida en la que buscamos el egoísmo y buscamos opciones de una autonomía extrema lo que estamos haciendo es matar a Dios en nosotros. Dios no calla. Dios está presente. Está presente en el corazón del hombre llamándolo, pero el hombre tiene la libertad de colgar o de descolgarlo. Hay muchas personas en el mundo, no solo en la Iglesia católica que han decidido descolgar el teléfono y que han escuchado esa llamada a servir a los demás. Los procesos de fe no son un contrato que se tiene con una empresa ni es algo lineal sino que el proceso de entrega pues hay momentos de más generosidad y momentos de más egoísmo; de más individualismo y de más comunión; algunos en los que uno es capaz de asociarse a Cristo en la cruz y entregarse con los demás y hay momentos en los que se comete el pecado. El pecado está la Iglesia y también está dónde hay un ser humano, porque donde está el humano hay gracia y pecado. Dónde hay un hombre de buena voluntad buscando el bien del hermano, ahí está Dios. Al final, la Iglesia cree en un Dios que se encarna, se encarna en Jesucristo y se encarna también en cada uno de nosotros. Desde luego Dios no va a bajar con una metralleta que cargarse a todos los terroristas ni Dios va a hacer magia. ¿Por qué? Pues porque -y esto es una cosa que a la sociedad le cuesta mucho asumirel respeto que Dios tiene hacia la libertad del hombre es eterno y sagrado. Cualquier libertad, incluso la libertad para matar y para matarle.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 23 La iglesia intenta transmitir que cada vez que matamos a un hombre estamos matando a Dios. Que Dios no está enfrente, está al lado. Es mucho más cómodo pensar en el Dios que me soluciona la vida, porque puedo creer que me va a arreglar las cosas y, sobre todo, porque puedo echarle la culpa de todo lo que yo no hago bien. Dios no es un seguro de vida ni es un solucionador. Solo se entiende cuando se descubre a Jesús como alguien, no como algo, Este paso de la fe es un paso muy difícil en una sociedad que está llamada a creer que dentro de nosotros está la solución para todo. Este individualismo es incompatible con la fe y esto es muy complicado en la sociedad europea del siglo XXI. P: ¿Cuál es la vocación redentorista? R: La vocación redentorista es una vocación misionera y nuestro carisma se define como el anuncio de la sobreabundante redención a los más pobres. La Iglesia Europea necesita reevangelizarse y la sociedad europea necesita de misión redentorista. La realidad nuestra es que gracias a Dios en los lugares tradicionales de misión están surgiendo vocaciones y son las propias vocaciones nativas las que pueden sostener la misión en países de un tercer mundo. Sin embargo, aquí pues no hay vacaciones entonces para nosotros ahora mismo el trabajo más importante en España es la evangelización dentro de España que vemos que es un reto muy fuerte. En la congregación tenemos unas prioridades: una de ellas es el trabajo con los jóvenes, la atención a los más abandonados principalmente a los migrantes y la tercera es el anuncio explicito el evangelio. Nuestra misión consiste en reforzar y potenciar las comunidades cristianas y sobre todo abrir la Iglesia a tantísimas personas que se han alejado o que nunca se acercaron a ella. P: ¿Hay menos vocación que antes? R: Numeralmente sí. Es verdad que el número de vocaciones ha descendido mucho en la Iglesia española pero es que en general hay menos vocación al compromiso y eso es una cosa cultural. Hace 40 años el trabajo era para siempre, el matrimonio era para siempre, los electrodomésticos eran para siempre, todo era para toda la vida. Ahora el compromiso para siempre y a largo plazo es una cosa que no existe, el compromiso de pareja es muy difícil que se ha pasado toda la vida, las cosas que nos rodean todas están programadas para caducar y para que no se puedan reparar… Esto genera una conciencia en las personas en la que el compromiso para toda la vida es algo que no se plantea. Y la vocación sacerdotal es un compromiso para toda la vida.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 24 ¿Qué ocurre con esto? Que un joven a día de hoy se plantee eso es muy complicado pero aun así en España, en los últimos años, ha habido un repunte de vocaciones, porque hay una crisis espiritual muy fuerte y los jóvenes se sienten muy vacíos. Pero nunca estaremos en los niveles de educación del nacional-catolicismo, porque ahí había mucho que era cultural. Las vocaciones de ahora son menos, pero más asentadas porque es un proceso serio y se busca que la gente no huya de su realidad para ser religioso o religiosa. ENTREVISTA A GUILLERMO BERNAL - JOVEN QUE QUIERE SER SEMINARISTA (14 AÑOS VA A CUMPLIR 15 AÑOS EN UNAS SEMANAS) Pregunta: Con 14 años, ya tiene vocación sacerdotal, ¿cuándo se dio cuenta? Respuesta: He empezado a creer en esta idea en serio después de mi confirmación que fui a un retiro de tres días. Ahí me encontré con Dios y entonces ya tenía claro que esto existía de verdad. A partir de esos días me empecé a tomar mucho más en serio y comencé a ser monaguillo y estoy aprendiendo a tocar el cajón flamenco para unirme al coro de la parroquia. Particularmente, he ido a ‘El Espino’ para descubrir que quiere Dios de mí. También me he apuntado a una micro-cápsula con el Padre Jorge para que me ayude a saber que quiere Dios de mí, lo que pasa que aun necesito esa fuerza para preguntarle de verdad al Señor que quiere de mí, porque a veces tengo miedo a la respuesta que me pueda dar. P: ¿Se lo ha comentado a alguien? R: Se lo he comentado a mis padres, hermanos y al Padre Jorge, que es el que me está ayudando. P: ¿Cuál ha sido la reacción de la familia? R: Ellos me apoyan, me animan a que siga. No puedo explicar con palabras lo que he sentido, es algo que notas por dentro y estoy seguro que viene de un tercero al 100%. Mis amigos la gran mayoría son ateos y al principio les ha costado que yo esté así porque decían era un amargado y me reprochaban que ya no salía tanto con ellos. Pero gracias a mi familia y a la gente de la parroquia sigo adelante y no me arrepiento de nada. Me ha cambiado por completo la vida en medio año, que es cuando me lo estoy planteando. Antes iba a misa porque tocaba, ahora voy con ganas.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 31 P: ¿Animaría a las personas a pertenecer a la Iglesia? R: Claro que sí. Porque aunque no seamos conscientes de ello, necesitamos a la Iglesia, porque no es una cosa aislada, un lugar determinado, un sitio concreto o un grupo exclusivo. La Iglesia es pertenecer a Dios que nos creó para salvarnos, también es el hogar de todos los que fuimos bautizados y la acogida de los que no lo son. Es cierto que muchos han inventado una "iglesia" que no existe, cuando la tachan de pecadora, queriendo generalizar sus culpas y poniendo sobre la mesa las faltas, errores y limitaciones humanas de los que se hacen saber miembros de ella. Pero la Iglesia fundada por Cristo, la verdadera Iglesia, es sólo una. En todo lo que Cristo hizo no podemos encontrar falta alguna. Por ello animo a buscar en el Evangelio, en su Palabra. ¿Hay delito, error, mentira o corrupción? ¿Verdad que no? Pues esa es la verdadera Iglesia. P: En su opinión, ¿es importante la Iglesia en la sociedad actual? R: Por supuesto que sí. La Iglesia es esa madre que sufre y sirve en silencio a todos sus hijos, la que los cuida hasta el extremo, la que los hace crecer, la que justifica sus faltas, la que perdona a cada uno, la que trabaja para que haya justicia. La que en definitiva ama a fondo perdido. P: ¿Cuál fue el motivo por el que decidió salir del Convento? R: No fue fácil tomar la decisión. Sobre todo porque lo que siempre prevalece sobre cualquier cosa es el deseo de ser fiel a ese Dios que te llamó. Pero el corazón y el alma de una religiosa tienen que ser humildes y reconocer cada una de sus limitaciones o capacidades. A veces es la salud la que impide que ciertas formas de vida se lleven a cabo, otras veces la psicología particular, los sentimientos o el espíritu que no siempre encaja. No importa cómo quieras llamar a la causa. Lo cierto es que a la luz de Dios, y de su verdad, pude discernir que no era mi sitio. El Señor había querido que "pasáramos por el convento", pero no que nos quedásemos para siempre en él. No cabe duda de que la experiencia fuera un regalo inmenso para nuestras vidas y que cada momento vivido nos dejó huellas en todo lo que somos. Es un misterio, son los planes de Dios. ¿Quién los conoce en plenitud? Sólo Él lo sabe todo. P: ¿Cómo fue la vuelta a la vida como la conoce el resto de personas que no pertenecen a la Iglesia? R: Al principio muy dura. Venciendo dificultades. Fue como caminar unas veces por un desierto y otras, nadar en un mar en tempestad y sin orilla. Pueden sentirse muchas cosas desde miedo, inseguridades o incertidumbres.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 32 Cuando sales de un convento no estás preparada para enfrentarte al mundo, a sus costumbres, a la vida ordinaria de una sociedad en un ambiente en el que no estás acostumbrada a vivir. La sociedad avanza mucho más rápido de lo que habitualmente nos damos cuenta y cuesta insertarse de nuevo en lo que resulta desconocido, pero Dios no te suelta de su mano, nunca. Por eso, si sigues dejándote llevar por Él, va poniéndote al paso muchos oasis en los que descansar (familia, amigos o personas que salen a tu encuentro y no esperabas) y te sigue dejando subir a su barca para llevarte a buen puerto (con nuevas oportunidades, luces, esperanzas e ilusiones). Otra cosa es que te olvides de su presencia y ya quieras avanzar sola. Llegarás a alguna parte, sí, pero tal vez al sitio equivocado y con la gente equivocada. El que nunca se equivoca es Él, que nos ama y sabe todo lo que nos conviene. ENTREVISTA A AMINA CORDÓN (PERTENECIÓ A LAS HERMANAS DE LA CRUZ) Pregunta: ¿Cuál es el motivo por el que se cambia de nombre cuando se entra en una congregación? Respuesta: El motivo por el cual nos cambian el nombre es para que dejemos atrás la vida que llevábamos hasta ahora y empecemos a vivir una vida nueva. El cambio de nombre se hace en la toma de hábito, es una ceremonia sencilla y es el momento en el que se empieza a pertenecer a la congregación. En el caso de las Hermanas de la Cruz todas llevan como ‘apellido’ la terminación ‘de la Cruz’. Mi nombre era Hermana Alegría de Nazaret de la Cruz. P: ¿De dónde le viene la vocación? R: La vocación viene de Dios aunque se manifiesta de muchas maneras, en mi caso, fue por una inclinación hacia los enfermos y pobres y poder hacerlo de una manera desinteresada. P: ¿Cómo llegó a pertenecer a las Hermanas de la Cruz? R: Conocía a las Hermanas de la Cruz desde pequeña y había asistido a sus clases donde daban punto de cruz o corte y confección. Cuando fui creciendo ya empecé a pertenecer a los grupos de oración y de ahí a sentirme atraída por su forma de vida lo cual hizo que me planteara la posibilidad de poder ser una de ellas. P: ¿Cómo era su vida diaria? R: La vida diaria era rodeada principalmente de sacrificio, en el que había que olvidarse mucho de una misma y tener siempre presente el motivo por el cual decides abrazar ese
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 33 estado. Es una vida dedicada principalmente a los enfermos y aunque esa era mi ilusión, tengo que reconocer que con el paso del tiempo se hace un poco dura. Una vida de muchas privaciones en sentido humano en el que tú único aliciente es saber que Dios así lo quiere. P: ¿Qué pensaron sus familiares cuando le comunicó la idea de dedicar su vida a Dios y a los más necesitados? R: Mi familia lo tomó bastante mal y no concebían bien la idea de que yo, una chica a la que le gustaba tanto salir y la fiesta, fuera a encerrarse en un convento y me privara de todo eso. Aunque siempre los he tenido a mi lado nunca aceptaron del todo mi decisión. P: ¿Cuál era su labor dentro del Convento? R: La labor principal era la asistencia a los enfermos en sus domicilios y la ayuda a los pobres necesitados aunque también teníamos pequeñas residencias de ancianas. Yo, principalmente, en el tiempo que estuve pasé por todo pero en los últimos años me dedicaba de forma más especial a pedir limosna, a velar por las noches a las enfermas y a las clases de niñas y jóvenes dando también catequesis, al margen de las tareas propias de la casa. P: A día de hoy, ¿cómo vive la fe cristiana? R: A día de hoy vivo la fe de una manera muy distinta, pienso que Dios ante todo es Padre y no te exige tanto sacrificio para estar cerca de Él y poder ayudar a los demás. P: ¿Animaría a las personas a pertenecer a la Iglesia? R: Si, pero a pertenecer de una manera activa y no como el simple cristiano que se limita a cumplir con el precepto del Domingo porque poco a poco te vas aburriendo y no encuentras sentido a ser cristiano. Primero hay que conocer la fe cristiana, lo que creemos y el sentido de los mandamientos y preceptos, porque si conoces le das sentido y tu vida cambia porque experimentas algo distinto. Si cada uno asume lo que Dios dice en el Evangelio y lo pone en práctica siempre nos puede ayudar a ser mejores personas y todo iría cambiando. P: En su opinión, ¿es importante la Iglesia en la sociedad actual? R: Pienso que es importante la Iglesia porque estamos en un mundo muy materialista y en el que nos desilusionamos por no tener lo que deseamos y por lo que tanto trabajamos. Es bueno que la Iglesia, que es signo de Esperanza y de vida nueva, nos recuerde que nuestro esfuerzo de hoy tendrá recompensa. Por otra parte, aunque haya fallos, errores y pecados en la Iglesia y es lo que más se escucha y llama la atención, también hace mucho bien a las personas tanto en misiones
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 34 como en nuestra ciudad. Hay personas, no solo curas o monjas, que nos pueden servir como ejemplo y ayudan a los demás, la pena es que todo esto pasa desapercibido. La Iglesia no es perfecta porque somos humanos pero sí como Dios quiere y eso es importante, porque estamos luchando por un bien aunque tengamos errores. P: ¿Cuál fue el motivo por el que decidió salir del Convento? R: En realidad, no existe motivo por lo que decidiera salir sino un cambio en la manera de ver la vida. Me di cuenta de que ese no era mi sitio y no estaba del todo feliz y por lo tanto no me llenaba. Por eso quise salir. P: ¿Cómo fue la vuelta a la vida como la conoce el resto de personas que no pertenecen a la Iglesia? R: Mi vuelta a la "vida actual" fue un poco costosa, después de 15 años salí a un mundo completamente distinto de cuando entré. La sociedad ha cambiado mucho, la tecnología ha evolucionado más y hay que ponerse al día poco a poco. Además hay que empezar de cero y luchar por salir adelante de una manera muy distinta a la que hasta entonces había vivido. ENTREVISTA A ANTONIO AGUILAR (SACERDOTE Y MISIONERO) Pregunta: ¿De dónde le viene la vocación sacerdotal? ¿Cuál es el momento en el que siente la llamada y decide seguir los pasos de Dios? Respuesta: Hay que irse para atrás en los años y hay que situarse en mi pueblo, Puerto Serrano, allá por los años 70 cuando llega destinado allí un sacerdote joven, que actualmente es el párroco de la Iglesia de San Miguel, en Jerez, su nombre es Manuel Lozano. La parroquia de mi pueblo había estado siempre un poco dejada la mano de Dios y este hombre empieza a movilizar a todo el pueblo. Empieza a crear distintos movimientos, comienza a organizar catequesis y en definitiva toma vida la parroquia. Un grupo de jóvenes del pueblo entablamos amistades con él y empezamos a colaborar con la iglesia y con todo el trabajo que se estaba realizando; tanto de reforma de la parroquia, adecentamiento de los locales, como también de la organización pastoral. Particularmente me dediqué mucho a ayudar a los grupos scouts de donde procedía Manuel Lozano. Esto fue cada vez quitándome más tiempo de mi diversión y de las aficiones propias de los jóvenes de un pueblo. Cada vez me dedicaba más tiempo a trabajar en la parroquia. En este momento empecé a cuestionarme por qué no podía dedicarme como este hombre al servicio de la Iglesia, que vía el bien que le estaba haciendo a mi pueblo, el
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 35 que un hombre se dedicara al trabajo de la Iglesia, como la gente estaba respondiendo y como la entrega de una persona beneficiaba tanto a mi localidad. Estuve varios años pensando y dándole vueltas al tema hasta que un día hablé con él y para mi sorpresa no me dijo nada, solo que me leyera un libro y cuando me lo leyese volviera hablar con él. Eso hice, me lo leí. Era un libro sobre el seguimiento de Jesús y cuando lo finalicé le dije: “Manolo mira yo creo que esta puede ser mi vida”. Me comentó que había que ir discerniendo, caminando poco a poco e ir dando pasos poco a poco para ir viendo si mi vida podría encajar. Me presentó al Obispo de Jerez por aquel entonces, Don Rafael Bellido Caro, y tras hablar con él, el encuentro con el cura era más continuo y era para hablar sobre el tema de la educación y todo lo relacionado a mi vocación. Aquello me fue atrapando cada vez más y empecé a tener encuentros con otros jóvenes de otras zonas que íbamos a Jerez para rezar y discernir. Hasta que llega el momento de decidir y planteármelo en firme que aquella idea había tomado cuerpo y ya lo presenté a la familia para dar el paso y entrar al seminario y por tanto, a la formación sacerdotal. P: ¿Qué pensaron las personas más cercanas sobre su vocación? R: Mis padres nunca me pusieron una oposición; es decir, por parte de mi madre recibí una gran alegría cuando le dije que estaba pensando en ser sacerdote y ella lo recibió con mucha alegría. Para ella fue una gran sorpresa y me dijo: si hubiese sido tu hermano me lo esperaba más que de ti, pero ella encantada de que un hijo suyo hubiera dado el paso para el sacerdocio. Por parte de mi padre no recibí ninguna oposición, simplemente que si ese era mi camino, adelante. Para el entorno más cercano fue una sorpresa. Mis amigos y la gente con la que me relacionaba no se esperaban que una persona tan festiva como yo, siempre me ha gustado mucho salir y bailar, lo propio de la juventud, acabase como sacerdote. En definitiva, se mostraron sorprendidos, pero con el paso de los años la gente lo va aceptando. P: ¿Cómo fue el paso de ser sacerdote a ser misionero? R: Cuando entro en Sevilla en el seminario de San Telmo se va forjando esa vocación y encauzando poquito a poco. En los mismos estudios de la teología pues te van situando en los distintos campos que hay en el mundo de la Iglesia. Ahí empecé a entrar en contacto con los movimientos apostólicos y con toda la pastoral obrera. Con estos tipos de movimientos se me fue abriendo un poco el horizonte de una iglesia de pueblo en la que venía, muy tradicional y muy centrada sola en una labor
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 36 parroquial, a entrar en contacto con el mundo universitario dentro de la teología me abrió muchas perspectivas. En la escuela de San Telmo había un taller de misionero y misiones. Fue en este taller lo que me pone en contacto con el mundo de los misioneros y me hizo que cuando llegaban personas del tercer mundo pues nos reuníamos con ellos para contarnos sus experiencias. Aquí empecé a cuestionarme el realizar mi vocación y mi servicio a la Iglesia en el tercer mundo. En estos talleres fue cuando entre en contacto con el Instituto de Misión Extranjera, que tenían todos los veranos unos campos de trabajos en la Sierra de Madrid y yo me iba todos los veranos. En las vacaciones de Navidad, también, había unos talleres de reflexión. Esto me hizo entrar en contacto con las distintas realidades del tercer mundo y poco a poco me fue calando y ya me puse en contacto con el Obispo Don Rafael Bellido Caro para trasladarle mi deseo de pasar unos años de mi vida en misiones. Aunque mi intención era irme de por vida misiones. Don Rafael me pidió que antes de irme de misiones debía de tener una experiencia pastoral y que prolongase los estudios. Me fui entonces a Madrid a estudiar sociología mientras trabajaba con el mundo de las migraciones. Me puse en contacto con una parroquia en el barrio de San Blas y estuve compaginando estudios y trabajos con inmigrantes para que me pudiese valer de cara al día de mañana. Así estuve seis años en Madrid y estando allí me facilitaba mucho más los encuentros con los misioneros. Al terminar mis estudios, el Obispo Don Rafael Bellido Caro me dio autorización para irme a las misiones en el año 1999. Justo en aquel año, hubo en Mozambique unas grandes inundaciones y aquello impactó enormemente, hubo una llamada para cooperantes, misioneros y demás. Entonces el Obispo tuvo a bien que me pudiese ir a Mozambique. Así terminé por tierras de África. P: ¿Tiene alguna anécdota que le haya marcado de una manera especial estando de misiones? R: Si fueron importantes mis años de estudios conviviendo con una residencia de acogida de emigrantes, qué es una realidad muy fuerte, porque era en el primer momento de las migraciones de España que no sabía muy bien cómo trabajar con ellos; ir de misiones no fue menos. Aquello me forjó y ayudo muchísimo. Entrar en tierras de África me desconcertó completamente. Llegué en el año 2000 a Mozambique, en el centro de las grandes inundaciones en la ciudad de Beira, y me metí en un suburbio de unos 120.000 habitantes sin calles, sin luz ni alcantarillado. Todo eran chabolas a las afuera de la gran ciudad de Beira, entre el puerto y el aeropuerto.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 37 Las personas que allí vivían lo hacían del trabajo que realizaban en el puerto como estibadores, aquello era un mundo que se te escapaba de las manos porque no sabía por dónde comenzar. Entre tantas realidades que había y situaciones que tenías que ir intentando dar respuesta: la que más me marcó y a la que más me dediqué fue a de los ‘Meninos da rua’ (niños de la calle, en español) en los que había un centenar de niños que vivían en la calle, sin familia que habían quedado huérfanos. Esto me hizo ponerme a trabajar con un grupo de mujeres de la parroquia para ir conociendo un poco la realidad de estos niños. Con la ayuda de estas mujeres empezamos a entrar por la zona del barrio y viviendo, donde vivían los niños y dormían para conocer su situación. Para esta labor contamos con la cooperación de Manos Unidas y la ayuda de la antigua Caja de Ahorros de San Fernando, Jerez y Sevilla además de la colaboración de Siloé, una organización de Jerez. Comenzamos a crear un orfanato y a recoger niños de la calle que vivían abandonados y sin familia. Esto me dedicó muchas horas en mi estancia en Mozambique. El corazón de la misión en Mozambique era el orfanato. A las 05:00 horas me levantaba para ir el orfanato y ayudar a aquellas mujeres a levantar a los niños para que las 06:00 horas estuvieran despiertos y pudieran desayunar. Luego, los que tuviera la edad de estar en la escuela eran escolarizados, mientras que los más pequeños se quedaban al cuidado de las mujeres de la parroquia. Después, me iba a desarrollar mis actividades y a la hora del almuerzo volvía para seguir ayudando. Aquello lo tenía muy dentro de mí, allí había algunos niños con casos muy duros que me marcaron enormemente. Oñamiquia era una niña que la recogí con siete años que estaba totalmente llena de sarna, de la cabeza a los pies. A la señora que iba conmigo le daba asco coger a la niña, entonces la cogí en brazos y me la lleve hasta donde había dejado el coche para ir al hospital, que en realidad es un centro de salud. En él me dijeron cómo se podía curar la sarna. Durante tres meses teníamos que hervir la ropa diariamente y lavábamos a la niña con jabón verde para después untar la cremita que nos había dicho el médico. Esta crema fue comprada en el mercado negro, porque allí no hay farmacias. Poco a poco la niña se fue recuperando y se le fue quitando la sarna. Un día llegaron un grupo de voluntarios del Hospital de Jerez que llevaban unos kits de analítica de VIH. Dentro de los niños que teníamos recogidos habían dado positivo diez, entre ellos está cría. Tuvimos que hablar con el Arzobispo de Beira que tenía mucho contacto con una comunidad cristiana de Italia que trabajaban el tema de la sanidad y la paz en África. Sabíamos que ellos tenían un tratamiento para el VIH y finalmente confirmaron que estos niños tenían el virus y entraron en tratamiento. La niña que tenía acogida, la llevo en el alma, porque cuando la veía por la mañana lo primero que hacía era sonreír, eso me llenaba de satisfacción y me llenaba enormemente.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 38 Era un orgullo saber que había salvado una vida, es algo muy fuerte y gratificante. Por mucho éxito que se tenga en predicaciones o en la vida no se puede comprar con situaciones como estas. Ella me miraba como a su padre y yo la considero como si fuera hija mía; es decir, son situaciones muy gratificantes para alguien que quiere dedicarse al evangelio. Justifica la entrega de una vida, es razón de más para que yo entregue mi vida a esto. P: ¿Dios calla ante estas necesidades de extrema pobreza, guerras e injusticias sociales? Si Dios no calla, ¿cómo habla? R: Dios no calla; es decir Dios nos habla a través de los acontecimientos y Dios lo que espera es la respuesta de sus hijos. Está esperando, como dice San Pablo, a que se manifiesten los hijos de la luz; que nos manifestamos tal y como somos. Es verdad que hay muchas veces que lo mismo que pertenecemos a la Iglesia ocultamos a ese Dios de Misericordia que se le lastima el corazón al ver a la multitud sufriente, como se dice en el evangelio. Dios habla a través de multitud de personas. En Mozambique, conocí la historia de un cura que estaba un poco alejado de su congregación, la de los Sagrados Corazones, y por la vida que llevaba no era reconocido dentro de su congregación. Se dedicó a recoger a mujeres viudas y a organizarlas en cooperativa. La vida de este hombre era un Evangelio vivo, una vida totalmente deshecha en los caminos aquellos de África que fue donde la perdió. Estando yo allí falleció aquel hombre, su vida generó vida. Una mujer viuda, en la sociedad de Mozambique, es un felpudo dónde todos limpian allí lo peor de su basura. Sin embargo, este hombre les dio dignidad y los hijos de esas mujeres, gracias a la entrega de este hombre, pudieron estudiar y llegar a la universidad; cosa que es muy difícil en Mozambique. En mi pueblo, recuerdo la fuerza que tenía la vida de Diamantino García ‘el cura jornalero de los corrales’. Las personas de mi pueblo no iban a misa, pero, sin embargo, Diamantino García iba a la plaza a predicar y no se cabía en ella, iban todos a escucharlo. Era considerado como el profeta de los jornaleros, ya que defendía la dignidad del jornalero andaluz y murió casi proscrito por la Iglesia institucional. Sin embargo, es una voz viva dentro de toda la comarca de Morón, Osuna y Utrera. En aquella zona la gente se desvivía por escucharlo. Otro ejemplo, es la vida de San Agustina, en la barriada rural de Lomopardo, en Jerez. Una mujer que entregó su vida de forma generosa buscando siempre el bien de los demás. Hay personas que te hacen ver que Dios no calla, que Dios habla a través de testimonios así. Estas vidas son palabras que tenemos que interpretarlas.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 39 P: Con todo lo que está pasando en ámbitos de migración en el mundo, como por ejemplo el caso del ‘Open Arms’ ¿cuál es su opinión? R: La migración siempre ha existido en la historia de la humanidad, porque está marcada por el movimiento del ser humano que siempre ha estado forzado al traslado. Por distintos motivos se ha producido siempre un intercambio de espacios y la migración es imparable. Las fronteras por mucho que la que quieran fortificar, siempre son porosas; no se puede cerrar a cal y canto ninguna frontera del mundo. Mi opinión es que esto es causa de una gran injusticia, si no hubiese hambre en esos países pues la gente no migraría. Ellos salen de sus países cuando no pueden más con la situación. El momento actual de la migración no creo que se pueda arreglar con cupos o con la selección de los que nos interesan, porque esto es una manera muy interesada de los países ricos. El tema migratorio, en realidad, está en crear unas nuevas relaciones internacionales y mientras fallen, el equilibrio mundial fallará con ellas. Desde mi visión cristiana, la solución es acoger y acompañar aunque la ley diga lo contrario. La ley puede decir que son ilegales, pero ilegal es el que hace una ley que discrimina a los seres humanos según la cartera, porque cuando viene un negro del África enseguida está metido en el Centro de Internamiento para Extranjeros. Por el contrario, si viene un señor que mueve masas es alojado en el mejor hotel de Madrid. Pienso y creo que la situación cada vez es más insostenible porque cada vez las relaciones internacionales son más injustas y no hay una voluntad política de cambiarlo. En los años 70 parecía que la ONU iba a crear unas relaciones internacionales más justas y equilibradas, pero vemos que no. Esto se nos ha ido de las manos y el grupo de los 20 tiene derecho al veto y son los que marcan las normas que a ellos les interesan. P: ¿Cómo se puede ayudar a los más necesitados del tercer mundo? R: La Iglesia católica tiene sus organizaciones propias y hay otras que no son católicas pero igual de válidas. Cuando he estado en Mozambique me he encontrado con todo tipo de voluntarios de muchas familias ideológicas. Por muchos motivos surgen movimientos asociativos que su objetivo es ayudar a acabar con la pobreza, aunque sea imposible. Hemos comprobado que después de tantos años no se puede acabar con el hambre pero sí aliviamos y cooperamos con el desarrollo de determinadas zonas. He trabajado muchísimo con Manos Unidas, que es una organización que tiene la Iglesia católica. En Mozambique, Manos Unidas me ayudó mucho en diferentes
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 40 proyectos. Fundamentalmente me dedicaba al proyecto educativo, porque donde estaba, en una zona de 120.000 habitantes, no había escuela de secundaria y esto era sangrante. Como no tenían a dónde ir para seguir con los estudios, creamos junto con Manos Unidas un instituto de secundaria con capacidad para 1.800 alumnos. Sabemos que no era respuesta para todo, pero por lo menos intentamos que pudieran seguir estudiando, porque eso es un signo de esperanza. El tercer mundo hace aguas por tantos sitios que no podemos abordar toda la problemática real que existe. Tenemos que acotar y actuar en determinados aspectos como es el educativo, sanitario, el papel de la mujer y el productivo. Particularmente, Manos Unidas me da mucha garantía, porque sé cómo llega el dinero y cómo se emplea; pero esto no quiere decir que otras organizaciones -que no sean católicasno hagan también un buen trabajo por el tercer mundo. ENTREVISTA MERCEDES GÓMEZ (PRESIDENTA MANOS UNIDAS) Pregunta: ¿Qué es Manos Unidas Jerez? Respuesta: Manos Unidas Jerez es una organización que busca dignificar la vida de las personas a través de proyectos en el mundo entero. Jerez es una de las delegaciones a nivel de España, que son 72 en total. Trabajamos a diario para sacar a flote proyectos que son increíbles y que cambian la vida de las personas. Además, trabajamos en la línea de la sensibilización que lo hacemos a través de las escuelas y parroquias, no solo trabajamos en proyectos sino que intentamos sensibilizar al mundo de todo lo que está pasando. El trabajo de Manos Unidas es incansable y se centra en el desarrollo y la lucha por el derecho de los más pobres a vivir con dignidad y a realizarse como personas. Manos Unidas trabaja en proyectos agrícolas, educativos, sanitarios, de promoción social y de la mujer en más de 70 países. Los beneficiados no tienen género ni número; son niños, ancianos, mujeres, jóvenes y adultos. En definitiva, familias y organizaciones de la sociedad civil con independencia de sus creencias, raza, sexo, ideología, religión o condición social. El territorio de la Diócesis de Jerez consta de 25 municipios, donde en todos ellos Manos Unidas realiza sus actividades. P: ¿Cuántos voluntarios son en Manos Unidas Jerez? R: En Manos Unidas Jerez somos 12 personas repartidas en las diferentes áreas; como la de educación, proyectos, almacén, información o administración.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 47 Nadie se preocupa del pobre y cada vez están más desvinculados de la sociedad. En una zona separada por una calle hay dos realidades distintas y como una de las mitades no votan, pues las ayudas y mejoras van para la mitad que si lo hace. Coincide que los más pobres están en las zonas que no votan. Con la desvinculación y el miedo están haciendo que se rompa cada vez más el concepto de igualdad en este país. P: ¿Qué sería de la sociedad sin organizaciones o ayudas como la que presta Cáritas? R: La verdad que no lo sé, pero gracias a la ayuda de Cáritas y sobre todo de las familias se ha salvado muchas vidas y bolsillos de los españoles. Cáritas siempre va a estar ahí y nosotros lanzamos un mensaje de esperanza. Ojalá no haga falta una organización como Cáritas en un futuro. Esto querría decir que se ha erradicado con la pobreza y desigualdad. P: ¿Qué le parece el tema de la migración que sacude nuestra sociedad en estos días? R: Por muchas concertinas que se coloquen, muchas muros que se levanten o muchos que mueran, van a seguir viniendo porque desgraciadamente la globalización existe para todos y se dan cuenta que los occidentales hemos esquilmados y hemos creado las condiciones para seguir esquilmando los territorios. Antes de morir en su país, prefieren morir en el mar e intentar venir a la sociedad opulenta. Ellos tienen mucha fortaleza, un teléfono móvil y un mandato de la familia que les pide ayuda. Desde Cáritas denunciamos que nos están colonizando, pero no los inmigrantes sino las ideas xenófobas, apolófobas, racistas y de cierta política actual de extrema derecha.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 48 Cáritas balance anual 2018 Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez ha presentado hoy su memoria anual enmarcada en el Día de la Caridad con el lema “Pon en marcha tu compromiso para mejorar el mundo”. En esta presentación también se ha realizado una radiografía de la situación actual, haciendo referencia a los datos que refleja el VIII Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, presentado la pasada semana. De este modo, se observa que la exclusión social se ha enquistado en la sociedad y en España afecta a 8,5 millones de personas, el 18,4% de la población, mientras que 4,1 millones se encuentran en situación de exclusión social severa. Asimismo, la vivienda se ha convertido en el primer factor de exclusión social, ya que 2 millones de personas a nivel nacional viven con la incertidumbre de quedarse sin casa. Y es que, el acceso a una vivienda digna se ha convertido en un derecho inaccesible para muchas familias, que sufren la inseguridad y la inadecuación de su hogar. En cuanto al desempleo, cabe destacar que, a pesar de su reducción progresiva, la precariedad existente en este ámbito provoca que el 14% de las personas que trabajan estén en exclusión social. Y es que, uno de cada tres contratos temporales dura menos de siete días y el 15,1% de los hogares sufre inestabilidad laboral grave (son hogares en los que la persona principal ha pasado por 6 o más contratos, o por 3 o más empresas, o ha estado 3 o más meses en desempleo durante el último año). Por último, también se ha puesto sobre la mesa la “invisibilidad para los partidos políticos” de las personas con bajos ingresos y en exclusión social, ya que participan menos en los procesos electorales (75% de abstención en los barrios más desfavorecidos) y esto provoca que su voz desaparezca de los procesos electorales. Nuestra acción en la Diócesis de Asidonia-Jerez Durante 2018, desde Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez acompañamos en la Diócesis a un total de 20.303 personas. De estas personas, 9.086 pertenecen al término municipal de Jerez. En cuanto al perfil de las personas atendidas, se constata un año más que la pobreza tiene rostro femenino ya que el 64% son mujeres frente a un 36% de hombres. En relación a la nacionalidad se observa que el 90% de las personas que han acudido a Cáritas son españoles y que casi el 70% se encuentran en la franja de entre 30 a 64 años. Profundizando en las principales demandas cabe destacar que el primer lugar lo ocupan las necesidades básicas (68,46%), seguidas por la escucha, ayuda e información (39,30%) y el empleo y la formación (26,81%). Del mismo modo, estas necesidades también se reflejan en las principales respuestas. Durante el pasado año, Cáritas Diocesana, a través de sus proyectos dirigidos a Mayores acompañó a 90 personas, en los de Mujer y Familia a 206, a través del programa de
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 49 Infancia y Juventud trabajamos con 238 menores y el proyecto de Personas sin Hogar atendió a 61 personas. En cuanto al Empleo, se acompañó a 554 personas, tanto en orientación e intermediación laboral como en formación. Las acciones de orientación laboral se dirigieron a 396 personas, se formaron 287 personas en 18 acciones formativas y acudieron a intermediación laboral 158 personas. Por otro lado, 30 participantes del Área de Empleo realizaron formación en el puesto de trabajo, en 15 empresas. Resultado de ello, del total de personas atendidas en este ámbito, aproximadamente el 12% lograron acceder a un puesto de trabajo, ya que se facilitó la inserción de 52 personas con contrato de trabajo y de esa cifra, 40 accedieron a través de las acciones formativas organizadas por Cáritas. En relación a los datos económicos, cabe destacar el aumento un año más de la inversión por parte de Cáritas Diocesana en el ámbito del Empleo en un 16,89% respecto al año 2017. También cabe destacar la leve disminución de las aportaciones de socios y donantes, el incremento de los ingresos recibidos por donaciones y legados y el referente a las subvenciones públicas. Por último, cabe destacar que, durante 2018, contamos con la colaboración de 721 socios y donantes, 857 voluntarios y 135 empresas y entidades colaboradoras.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 50 Datos reseñables de la revista de Manos Unidas (edición especial 60 aniversario) Comunicar para cambiar la realidad India fue el destino del primer viaje realizado a terreno junto a un equipo de periodistas, allá por 1967. Desde entonces, a esos primeros periodistas de TVE se han sumado muchos otros profesionales que nos han acompañado a lugares lejanos con el fin de que, al conocer a las personas reales a la que apoyamos, pudieran transmitir de manera cercana y fiel a la realidad de la pobreza y la lucha de las comunidades para mejorar sus vidas. Como muestra de esa cercana colaboración compartimos las palabras de tres de estos periodistas. «Alguien dijo que un periodista debía ser un notario de la realidad, quién reflejara fielmente en sus palabras (o imágenes) lo que ve, como si fuera un espejo. Esto no sirve en el periodismo social: hay realidades con las que no se puede ser equidistante. Las desigualdades, la pobreza extrema o la explotación sexual infantil merecen nuestra atención para ser denunciadas y erradicadas. Una misión ingente en la que Manos Unidas lleva 60 años inmersa y en la que los medios tenemos la obligación moral de colaborar». Raquel García es redactora de Telecinco y viajó a Camboya para difundir el trabajo de Manos Unidas en el país asiático. «La celebración de los 60 años de Manos Unidas es una buena ocasión para manifestar que la relación de ‘Pueblo de Dios’ con Manos Unidas es una relación de amor de 24 años. Se trata de un matrimonio bien avenido cuya relación enriquece a ambos. ‘Pueblo de Dios’ vio el cielo y la tierra abiertos cuando, en 1995, Manos Unidas decidió colaborar con el programa. Hasta el momento se han emitido 155 programas (70 horas de emisión, más las redifusiones) de los proyectos de desarrollo que la ONG lleva a cabo en todo el mundo. A su vez, Manos Unidas ha encontrado en TVE una ventana abierta para mostrar, con palabras y obras, la importancia y el valor de la solidaridad, así como para concienciar a la sociedad de la existencia del hambre y la injusticia y que hay que luchar contra ella, y que los humanos, sin distinción de raza o credo, somos hermanos. ¡Feliz cumpleaños por la parte que nos toca!». Julián del Olmo ha dirigido, hasta 2018, el programa ‘Pueblo de Dios’ (TVE), cuyo equipo ha visitado casi 30 países con proyectos apoyados por Manos Unidas. «Como periodista, he tenido la oportunidad de viajar con Manos Unidas a Colombia para conocer la gran labor que hacen con comunidades indígenas olvidadas del Chocó y La Guajira. Quiero destacar no sólo la ayuda material que les hacen llegar sino el gran valor humano que llevan consigo. Creo que es fundamental la labor de los medios de comunicación a la hora de difundir el trabajo realizado. Y, para ello, es muy valioso que viajemos juntos para conocer de primera mano sus proyectos. Felicidades en este 60 aniversario a Manos Unidas y brindo para que siga aportando un trabajo excepcional con las personas que más lo necesitan en lugares del mundo donde solo llegan ellos. Sois imprescindibles». Beatriz Ramos Puente, redactora de Onda
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 51 Cero, contó desde Colombia la realidad de las comunidades indígenas y afrocolombianas más desfavorecidas.
Memoria del Trabajo de Fin de Grado “El silencio de Dios” de Adrián Zurera de la Peña 52 Cronograma Manos Unidas 1959 - Mujeres de Acción Católica de España organizan la primera “Campaña contra el Hambre” que obtiene 500.000 pesetas (3000 €) que se entregan en Roma para un proyecto de refugiados en la India 1966 - Utilizamos por vez primera en la televisión como un objetivo de difusión y recaudación de fondos. 1970 - La Conferencia Episcopal Española establece el segundo domingo de febrero como la “Jornada Nacional de Manos Unidas” y se realiza la primera colecta en parroquias para la “Campaña contra el Hambre”. 1980 - Tiene lugar el primer concurso de Prensa que da inicio a los Premios Manos Unidas. 2010 - Manos Unidas en recibe el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia. 2019 - Manos Unidas cumple 60 años. Con este motivo, la ONG asiste en marzo a la Audiencia General del Papa Francisco y, en 2018, es recibida por los Reyes de España en el Palacio de la Zarzuela.