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El hospital de San Lázaro de Sevilla y su proyección indiana

Borrego Plá, Mª del Carmen

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EL HOSPITAL DE SAN LAZARO DE SEVILLA Y SU PROYECCION INDIANA po MARÍA DEL CARMEN BORREGO PLA 1.— FUNDACIÓN DEL HOSPITAL DE SAN LÁZARO DE SEVILLA Desde sus o ígenes la hospi alidad ha sido un enómeno ín ima- men e unido a la ca idad c is iana. Ya San Pablo conside aba a es a i ud como la p incipal de las eologales, pues «pa a cumpli con la ley hay que ama al p ójimo ». Paula inamen e a medida que los nú- cleos u banos ue on c eciendo y sus unciones socioeconómicas complicándose, la exis encia de elemen os socialmen e ma ginados se ue poniendo de mani ies o cada ez con más e idencia y c udeza. P ecisamen e hacia es os úl imos se di igi ía la labo asis encial del c is ianismo a a és de es ablecimien os bené icos denominados hos- pi ales. Sin emba go su c eación no se ía debida exclusi amen e a la Iglesia, sino que en ella pa icipa ían ambién los mona cas y g andes seño es de la nobleza, así como las illas, ciudades, he mandades y co adías, imbuidos odos ellos no sólo de es e espí i u ca i a i o sino ambién del deseo de hace mé i os su icien es pa a alcanza la sal- ación e e na 1 . Todo es e esquema eligioso y social se i ía a ianzando len a -men e sob e odo a pa i de la Edad Media en que la gue a, el ham- b e, la pob eza y las malas cosechas ha ían de las en e medades algo común en la ida co idiana. De en e odas ellas la más e ible se ía 1. Ca mona Ga cía, Juan Ignacio: El sis ema de hospi alidad pública en la Se illa del An iguo Régimen. Se illa, Excma. Dipu ación P o incial, 1979, págs. 18-24. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 164  MARIA DEL CARMEN BORREGO PLA la lep a, de o igen desconocido du an e mucho iempo, casi siemp e de ca ác e mo al y que pasa ía a se conocida como «la hija p imo- géni a de la mue e ». T adicionalmen e —y según la men alidad del momen o— los lep osos se ían los indi iduos más desp eciados de la época. Y aunque el c is ianismo a a ía de sua iza es a ac i ud, el homb e segui ía huyendo de la lep a, no sólo po su aspec o epug- nan e sino sob e odo po miedo al con agio. Al ededo de es a en- e medad se llega ía du an e la Edad Media a c ea una mís ica es- pecial — «los lep osos e an los en e mos de Dios»— e incluso una li- u gia p opia, e e ida undamen almen e a la sepa ación que hacía la sociedad del lep oso. Es a solemne ce emonia denominada «Sepa a - io Lep oso um» mi igaba el ins an e dolo oso y humillan e en el que el lep oso e a sepa ado de la sociedad en la que has a en onces había i ido. El momen o culminan e llegaba cuando el sace do e acompa- ñaba al en e mo ue a de la ciudad y omando ie a en su mano la e ía sob e su cabeza exclamando: «Mue e al mundo y enace en Dios». A pa i de ese momen o la ida del lep oso se deba i ía en e la na u aleza humana que lo epudiaba y el espí i u di ino que se ol- ía hacia él 2 . Como ya hemos expues o en un p incipio, es os en e mos i ían ue a de la ciudad, en casa de ma e ial muy humilde — chozas— en cuya pue a había un cepillo pa a las limosnas y un a iso indicando la índole de la en e medad de su ocupan e. Pe o pos e io men e y dado odo el bagaje cul u al al que acabamos de hace e e encia, se comenza ían a le an a lep osa ios a lo la go y ancho de oda Eu o- pa, en donde el a ec ado po el mal pod ía hace una ida de cie a no malidad en e sus compañe os de en e medad. De en e ellos se dis ingui ían po su núme o y calidad los laza e os anceses, sob e odo el dependien e de la Abadía de San Claudio o el de Lyon un- dados el 460 y el 580 d.C. espec i amen e 3 . Uno de los hospi ales de lep osos que más ama llega ía a alcan- za en España e incluso en Eu opa se ía el de San Láza o de Se illa, y su in luencia en Indias como modelo de ins i uciones simila es e- sul a incues ionable. Fundado po Al onso X el Sabio su apa ición co e ía pa alela a los g andes cambios que es aba expe imen ando la 2. Mu iel, Jose ina: Hospi ales de la Nue a España. 2 ols. México, Ins i u o de His o ia, 1956, ol. I, pág. 15. 3. Ibidem, pág. 19. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VII JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  165 ciudad. El abandono de Se illa po pa e de odos sus habi an es mu- sulmanes en 1248 simboliza ía de mane a ejempla el in de una épo- ca, que se ía sus i uida po o a nue a ep esen ada en es e caso po la epoblación cas ellana. Los componen es de es a úl ima man en -d ían aspec os ma e iales del pasado como oponimia, paisajes u ba- nos, incluso é minos u ales, pe o su p esencia signi ica ía una al e- ación adical de la población, de los egímenes de la p opiedad, e incluso de las elaciones económicas y adminis a i as. En el siglo XIII el Reino de Se illa end ía a comp ende pa e de las ac uales p o incias de Se illa, Huel a y Cádiz, o bien si nos a enemos al ma - co de la geog a ía eclesiás ica, los ámbi os del a zobispado hispalense y obispado gadi ano. Desde el pun o de is a de la adminis ación se- gla , su e i o io se di idi ía en a ios g andes municipios de ealen- go y en á eas de ju isdicción seño ial que no deja ían de c ece a lo la go de la época a. Cu iosamen e an o su, emplazamien o como sus condiciones geog á icas ep esen a ían simili udes n algunos escena ios india -nos en donde se e igi ían laza e os, sob e odo el de Ca agena de In- dias como analiza emos pos e io men e. Así Se illa si uada en una llanu a alu ional en e los Alco es y el Alja a e, al lado de uno de los b azos del Guadalqui i se e ía abocada undamen almen e po la p opia si uación y ca ac e ís icas de su encla e a dos ac i idades eco- nómicas p imo diales: el come cio y la ag icul u a. E ec i amen e al se un nudo de comunicaciones muy impo an e no sólo pa a A ica sino pa a el Medi e áneo y A lán ico —I alia, Flandes e Ingla e a— se a o ece ía la p esencia de un dinámico sec o me can il del que no se ía ajeno un impo an e núcleo de me cade es ex anje os —sob e odo geno eses— cuyo paso po la ciudad queda ía egis ado en la p opia oponimia de la misma. El o o g an pulmón económico se ía el elacionado con la ag icul u a — ce eales, acei es y inos— que se po- encia ía cada ez más g acias a la e ilidad de la ie a, sob e odo la del Alja a e conocida como «la pe la del al oz ». Impo an e am- bién po lo que signi ica ían luego en la Ca e a de Indias se ían las p o esiones de i adas de la ma — ma ine os, cons uc o es de apa e- jos, ca pin e os de ibe a.., - 5 . 4. Lade o Quesada, Miguel Angel: His o ia de Se illa. - La Ciudad Medie al. Se- iIla, Publicaciones de la Uni e sidad, 1980, págs. 63-64. González, Julio: La población de Se illa a ines del siglo XIV, «Hispania», n.° 129, Mad id, 1975, págs. 49-74. 5. Lade o, ci ., págs. 83-90. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 166  MARÍA DEL CARMEN BORREGO PLA Sin emba go es a a iopin a sociedad con sus cla as di isiones es amen ales se dis ibui ía muy i egula men e en el casco u bano. Hacia 1384 el 50% de sus 2.600 ecinos se concen a ían casi exclu- si amen e en el 10% del suelo hispalense —collaciones del Sal ado , San Vicen e, San a Ma ía Magdalena, Ba io de la Ma , San Lo enzo y Omnium San o um—. El es o del e eno es aba muy poco poblado y es allí p ecisamen e donde se es ablece ían undaciones con en ua- les, palacios, hue as y ja dines, siendo en muchos casos luga en el que se le an a ían nume osos hospi ales, en e ellos el de San Láza o, si o en el a abal de la Maca ena. No hay que ol ida cómo desg a- ciadamen e Se illa su i ía g a es p oblemas de salub idad de i ados no sólo del impe ec o sis ema de cloacas, sino ambién de la p opia desidia del ecinda io que con e i ían las múl iples callejas en mu- lada es de di ícil e adicación 6 . Las en e medades y sob e odo la pes e ha ían ecuen e ac o de p esencia en la población, que paula- inamen e e ía c ece el núme o de hospi ales: Los Inocen es, del Ca denal, Amo de Dios, Desampa ados, Sang e... F ecuen emen e ing esa ían en ellos no sólo aquellas pe sonas necesi adas de asis en- cia médica, sino mul i ud de píca os y agos que pasaban po en e - mos. En aquella u bamul a se con undi ía el ago de p o esión, el campesino a uinado, el abajado que ya no enía ue zas pa a se- gui abajando, el soldado e e ano. Se les encon aba en odas pa - es, asediando a los ieles que ecuen aban las iglesias, exhibiendo sus lac as en los luga es públicos, espe ando el momen o de la sopa boba de los con en os. La espe anza de muchos de ellos adicaba en el ing eso en alguno de es os hospi ales en donde e mina ía el p o- blema de su subsis encia. Po ello las ins i uciones bené icas end ían sumo cuidado en la selección de sus in e nos, sob e odo dada la in- su iciencia de plazas de las que disponían'. De odos es os hospi ales el menos conocido has a aho a se ía el de San Láza o. Pa a F ancisco Collan es de Te án es á ue a de dudas que en el ejé ci o que ajo Fe nando III pa a la conquis a de Se illa, end ían ya algunos soldados con agiados de lep a que que -da ían con inados en el a abal de la Maca ena —que se hallaba en- 6. Collan es de Te án, An onio: Se illa en la Bája Edad Media. Se illa, Excmo. Ayun amien o, 1977, págs. 157, 103-104. 7. Collan es de Te án, F ancisco: Memo ia His ó ica de los Es ablecimien os de Ca idad de Se illa. 2 ols. Se illa, 1884. Ca mona Ga cía, ci ., págs. 161-162. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VII JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  167 onces más dis an e que el ac ual—, ce ca de la To e de los Gausines, llamada así po los á abes que la lab a on y que según O iz de Zú- ñiga cos ó un eñido comba e a las opas c is ianas 8 . A pa i de aquel momen o la en e medad comenza ía a se obje o de p eocupa -ción po pa e de la Co ona, c is alizando en la e ección de un hos- pi al en iempos de Al onso X el Sabio, aunque ac ualmen e no exis e cons ancia documen al di ec a sob e es e aspec o. La única e e encia al mismo end ía dada po el p opio Collan es de Te án al ci a el T aslado echado el 13 de junio de 1372 de un P i ilegio de Al onso XI —po aho a en pa ade o desconocido— en el que se inse a ía una ca a de Al onso X y o a de su hijo Sancho —ambas igualmen e sin echa conocida— en el - que se le ecomendaba que ningún homb e en- e mo de lep a po muy impo an e que ue a, pudie a se a endido y ampa ado en casa alguna bajo g a es penas y pé dida de bienes, pues pa a ello es aba el ci ado hospi al, con lo que se e i a ía la p o- pagación de la en e medad 9 . La no icia coincidi ía con lo expues o po F ay Alonso de Mo -gado que llega ía a ela a como Al onso X «o denó que hubiese en Se illa una Casa de San Láza o donde se ecogiesen, alimen asen y cu asen los ga os, plagados y mala os de odo el a zobispado de Se- illa y obispado de Cádiz ». Y p osigue el au o : «Lo que yo no he leído que hiciese con ninguna o a ciudad ». Pa a ello el mencionado ey pond ía al en e de la Casa a un mayo al y la do a ía de su icien- e pa imonio y nume osos p i ilegios en e los que des aca ía el que no pudiese en ende en asun os de jus icia elacionados con ella más que el ci ado mayo al o el Consejo Real po se el ey de España su pa ono. Asimismo se pe mi i ía que los mala os pudiesen sali cada día a caballo pa a demanda limosnas po la ciudad, lle ando unas ablillas pa a que les si iesen de lengua en es e menes e , ya que les es aba p ohibido demanda las hablando 1 °. El hospi al se le an a ía en el p opio a abal de la Maca ena ce - ca de la To e de los Gausines, luga que ac ualmen e sigue ocupan- do, aunque con o os menes e es bené icos. Muy pocos son los es - igios que aún pe manecen de su an igua edi icación, si excep uamos el pa io, de cla a in luencia mudéja y sob e odo su iglesia, compues- $. Collan es, F ancisco, ci ., págs. 11-12. 9. Ibidem, pág. 17. 10. Mo gado, F ay Alonso: His o ia de Se illa. Se illa, 1587, págs. 358-360. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 168  MARÍA DEL CARMEN BORREGO PLA a po es na es muy co as sepa adas po pila es, con una cabece a mayo muy p o unda, a co o al apun ado y bó eda gó ica. Hab ía que des aca la impo ancia que desde sus comienzos alcanza ían las iglesias en es as ins i uciones laza inas, ya que se ían los únicos luga- es de asis encia espi i ual pa a los en e mos — o aciones, misas, sac a- men os— dado que las ca ac e ís icas de la en e medad ha ían que uesen echazados en cualquie ipo de mani es ación eligiosa o so- cial. Según Collan es pa ece que an iguamen e la achada enía una gale ía cubie a que se i ía de luga de descanso a los iaje os que llegaban a Se illa, es ando odo ello en elación con una cédula des- pachada en Bui ago el 14 de junio de 1508, po la que la eina Doña Juana disponía que la ciudad pagase mil ma a edíes anuales al hos- pi al po es e se icio. La si uación del ci ado laza e o al no e de la ciudad, de ácil comunicación con el cen o de la misma, odeado de hue as y a boledas —que con el paso de los años se con e i ían en luga de ecuen es paseos pa a los in e nos— ha ía de él un luga en cie a medida ag adable que goza ía de g an p es igio en la ciudad. Desg aciadamen e sus Reglas Fundacionales aún no han podido se localizadas, aunque dicha pé dida se encon a ía compensada en g an medida g acias a una Ca a de Reglas y O denanzas del 15 de diciemb e de 1393 ecogida en un aslado de las mismas que el 2 de ene o de 1494 le ue en egado a Gonzalo Fe nández, enedo y ad- minis ado del Hospi al de San Láza o de Málaga pa a que le si ie- a de guía y modelo. De su lec u a se desp ende ía que es as Reglas debie on de se p ác icamen e las que o ganiza on y e eb a on la ida de la ins i ución, pues « ue on dic adas po el Rey En ique, ya que las an e io es no es aban bien decla adas ». La ci ada Ca a se compone de un o al de 54 O denanzas, bien conse adas, aunque con una edacción con usa, ya que en un mismo pá a o suelen mez- cla se cues iones de muy di e sa índole. De odas o mas pod ían dis ingui se es g andes apa ados in o ma i os e e en es unda -men almen e a la adminis ación de la Casa, a su sos enimien o eco -nómico y a la ida ma e ial y espi i ual de los en e mos I 1 . El análisis de es e cue po legisla i o demos a ía que e ec i a -men e el hospi al ue de c eación eal, eje ciendo la Co ona como su 11. Collan es, F ancisco, ci ., pág. 23. Ca a de Reglas y O denanzas del Hos- pi al de San Láza o de Se illa. Se illa, 15 de diciemb e de 1393. Inse as en un T as -lado dado a Gonzalo Fe nández en Se illa el 2 de ene o de 1494. A chi o de la Exc- ma.• Dipu ación P o incial de Se illa, Fondos de San Láza o, legajo 4. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VII JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  169 pa ono. Las a eas de adminis ación y con ol di ec o del Cen o las eje ce ía un mayo al designado po el ey y que según Collan es de Te án se ía siemp e un pe sonaje de ele ada alcu nia al que se le concede ían g andes anquicias. Incluso las O denanzas le au o iza- ían a que pudiese acep a cualquie ipo de p esen e en egado po los se ido es de la Casa en ag adecimien o a sus des elos po ellos. A es e mayo al debe ía oma ju amen o «quien pode hubie e» o in- cluso los p opios en e mos de que desempeña ía bien y ielmen e sus obligaciones. Pos e io men e el ci ado mayo al conjun amen e con los en e mos eunidos en cabildo elegi ían al es o de los «se ido- es» que end ían que enca ga se del buen uncionamien o in e no del hospi al. Así de en e los en e mos se elegi ían a es de ellos pa a que dos -«homb es buenos con ama y conciencia »— ac uasen de ase- so es y el es an e como cla e o. Es e úl imo es a ía al ca go de odos los ma a edíes, opa y comida del hospi al, que debe ía epa i en e los lep osos según indicaciones del mayo al, siendo igualmen e el en- ca gado de igila los bienes de la capilla — cálices, o namen os y es - idu as—. De odo ello en ega ía cuen a al esc ibano de la Casa pa a que lo asen ase en su lib o. Igualmen e ambién se enca ga ía de cus- odia un a ca con dos lla es —una que es a ía en su pode y la o a en el del mayo al— en la que se gua da ían odas las esc i u as, bulas y p i ilegios de la ins i ución. Po su pa e, un homb e —es a ez sano— se i ía como p ocu- ado gene al del hospi al, a cambio de que se le pagase no sólo los gas os de desplazamien o sino un po cen aje de un dos po cien o so- b e los ondos ecaudados. Igualmen e se con emplaba la posibili- dad de que exis iesen p ocu ado es pa icula es e incluso bacina- do es —indi iduos que solici aban limosnas po medio de cepillos de- nominados bacinas— cuya acción se ci cunsc ibi ía al a zobispado y obispado se illano y gadi ano espec i amen e. En ambos casos no se p esc ibi ía sala io alguno, aunque los bacinado es goza ían de de e - minadas anquicias como analiza emos con pos e io idad. Cu iosa- men e las O denanzas silencia ían no sólo la igu a del esc ibano, aunque su p esencia end ía cla amen e de ec ada a lo la go del am- plio cue po no ma i o, sino incluso la del médico o ci ujano cuya ac- uación debió se impo an e, dadas las ca ac e ís icas del Cen o. Como obje o de p eocupación cons an e es a ía la ei e ada amones- ación ela i a a la hon adez de dichos se ido es, bajo pena de de- ol e el doble de lo que hubiesen omado, además de la pé dida de UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 170  MARÍA DEL CARMEN BORREGO PLA o icio y un pe íodo que oscila ía de cinco a diez días —según si el hu o se hubiese dado sin o con cómplices— «de cadena ». Es a ci - cuns ancia ha ía supone que den o del hospi al debió exis i algún ipo de p isión pa a cumplimien o de condenas, dados los p i ilegios judiciales ya mencionados. Po úl imo queda ía es ablecido que dos o • es eces po semana se euniesen en cabildo los en e mos con el mayo al, pa a a a de soluciona los p oblemas que p esen ase an o el es ablecimien o hospi ala io como sus in e nos, e i ándose así odo el mal ejemplo que pod ía da se al pueblo, si es o se hiciesen públi- cos «con la consiguien e pé dida de e y de limosnas ». Aquellos que al asen a dichos cabildos es a ían condenados en dos ma a edíes pa a «la co adía », sob e la cual el silencio documen al es absolu o, aunque pa a Collan es debie on exis i dos: una bajo la ad ocación de San Láza o y o a bajo la de San Blas 12 . Respec o al sos enimien o económico, el hospi al se man end ía no sólo con las limosnas que ecibiese sino ambién con las en as y p opiedades p o enien es de donaciones y es amen os an o de sus p o ec o es como de los p opios en e mos. Es os úl imos nada más ing esa en el laza e o end ían la obligación de ju a an e el esc iba- no —que lo asen a ía en su lib o— los bienes de que disponían, de qué ipo e an y en qué luga es es aban, po que dicho pa imonio pasa ía inmedia amen e a la Casa de San Láza o. Po su pa e al en e mo agonizan e sólo se le pe mi i ía des ina pa a sus exequias una quin a pa e del p oduc o de las limosnas que has a aquel momen o hubiese ecibido, pasando el es o al pa imonio del hospi al que lo des ina ía a las epa aciones que uese menes e . En es a misma línea el cla e o debe ía euni odo ipo de limosnas, an o en ma a edíes como en especie —pan cocho, ino, ca ne, igo, cebada, ha inas, quesos, acei- e, lana, leña, u a y ho alizas— pa a epa i las en e los en e mos a azón de una ación po pe sona, excep o el mayo al que ecibi ía es de ma a edíes y dos en especie. De los ecu sos apo ados po el p ocu ado gene al la e ce a pa e debe ía ese a se pa a los ne- gocios de la ins i ución, mien as que la can idad es an e segui ía una dis ibución semejan e a la señalada con an e io idad. Igualmen- e del pan o o gado po las capellanías de la Casa es ablecidas den o y ue a de la ciudad, los en e mos ecibi ían una ación, el mayo al 12. Collan es, F ancisco, ci ., págs. 13 y 18. O denanzas I-XI, XIII, XXX, XXXV, LIII. Ca a de Reglas del Hospi al de San Láza o de Se illa, ci . UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VII JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  171 cua o y los es an es se ido es «lo que ue a cos umb e ». También la opa —de colo , lino, algodón o lana— se ía obje o de epa o, e- se ándose el mayo al dos aciones y el cla e o ein e ma a edíes. Ambos se ido es end ían que euni se cada semana pa a asen a en los lib os los ci ados epa os, unción po la que cada uno ecibi ía dos ma a edíes y una lib a de elas de sebo. Aunque pos e io men e, y según Collan es, los Reyes Ca ólicos o dena ían al hospi al —en el caso de que los en e mos u iesen descendien es— que únicamen e se quedase con la quin a pa e «de los bienes muebles y aíces» 13 . En cuan o a los bienes aíces del lep osa io, no debe ían ende - se a no se po causa g a e y con pe miso exp eso de la Co ona. Se- gún se desp ende del con enido de la documen ación, en es os p i- me os iempos ya comenza ían a mos a su impo ancia las iñas, ie as, hue as, ganados, casas y has a un mesón colindan e al hos- pi al. Todos ellos es a ían a ca go de se ido es del mismo —acemi- le os, pas o es, ho elanos...— que ecibi ían a cambio un sala io. Po su pa e el mesone o se comp ome e ía a no cob a «de echo de es- ablo» a las cabalgadu as de los se ido es y bacinado es del hospi al, así como a la de los ome os que has a allí se ace casen, aunque les pod ía cob a —a igual p ecio que los demás— la paja o cebada que dichos animales consumiesen. Los ma a edíes que odas es as en as p odujesen se epa i ían en la o ma ya desc i a aunque en es e caso el mayo al ecibi ía es aciones. Igual sue e co e ían los bene icios de i ados de la en a del nume oso ganado acuno, po cino y o ino que poseía el hospi al, pe o si dicha en a supe aba los 3.000 ma a - edíes, el ci ado mayo al ecibi ía dos aciones y si e a in e io , es 14 Muy pocas y con usas son las e e encias a la ida de es os en- e mos. La Casa de San Láza o ha ía las eces de hospi al y asilo, pues o que allí se ecoge ían los en e mos has a la ho a de su mue e, aunque du an e su in e namien o pod ían i i con sus espec i os cónyuges —a pesa de que es u iesen sanos— si así lo deseaban. Inclu- so a eces pod ían dis u a de la ayuda de alguna pe sona que e ec- uase es a labo po o o, sin cob a ningún ipo de emune ación. 13. O denanzas X11 -XX. Ca a de Reglas del Hospi al de San Láza o de Se illa, ci . 14. O denanzas XXIV-XXIX, XL, XLII-XLIII, XLVI, XLVII. Ca a de Reglas del Hospi al de San Láza o de Se illa, ci . UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 178  MARÍA DEL CARMEN BORREGO PLA p ohibido el que pudiesen ecibi p esen e alguno «como ocu e en Se illa y o as pa es ». La ins i ución laza ina solamen e debe ía albe ga y cuida a en- e mos lep osos, an o icos como pob es, muje es u homb es, espa- ñoles, mes izos, neg os, mula os o de cualquie condición, exis iendo una sepa ación muy es ic a en e sexos y azas. Los homb es se con- cen a ían exclusi amen e en es «cua os» — salas —. El p ime o pa a españoles y mes izos, con ecáma as po si alguno u ie a muje y a- milia. El segundo pa a los indios en el que exis i ían únicamen e «apa amen os de camas». Pa ece que en es e caso no se admi i ía la amilia. Y el e ce o — semejan e al an e io — pa a neg os y mula os. Las muje es po su pa e end ían una sala común, aunque se o de- bana que «no se ie an unas a las o as », quedando e minan emen e p ohibida la comunicación en e ambos sexos pa a que no se diese luga a «plá icas que de alguna mane a o endiesen a Dios». Pa a e i- a la ociosidad «que e a la mad e de odos los icios », los en e mos es a ían obligados a abaja — siemp e que se lo pe mi ie a su es ado ísico— en p o de la Casa y den o de ella, es ando igualmen e p ohi- bidas las blas emias, los emba agamien os y los juegos a excepción de «aquellos que uesen líci os pa a pasa el iempo» 25 . La ida debe ía lle a se en común e incluso las comidas —a di- e encia de Se illa— segui ían es e sis ema, si iéndose a las once en e ano y a las diez en in ie no mien as que la cena se ía a las cinco, concediéndose no obs an e que el mayo al bene iciase de alguna ma- ne a la ación de aquellos en e mos que hubiesen apo ado algún ipo de bene icio económico al hospi al. Du an e la comida un lec o se enca ga ía de lee «un lib o de o o, bueno y en omance» y an es de comenza y inaliza la misma debe ían da g acias a Dios. Inme- dia amen e después se di igi ían a la capilla a eza el salmo Mise e e Dei. En cuan o a la labo asis encial a en e mos y agonizan es se ía exac amen e igual que la desempeñada en Se illa 2 U. La ida espi i ual de los laza inos es a ía a endida po un sace - do e que les impa i ía los sac amen os, debiendo con esa y comul- ga al menos cua o eces al año. En Pascua Flo ida, Espí i u San o, 25. O denanzas IV, VI. Con i mación de las O denanzas Fundacionales de San Láza o de México, ci . 26. O denanzas V-XI. Con i mación de las O denanzas Fundacionales del Hos- pi al de San Láza o de México, ci . UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VII JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  179 Ascensión de la Mad e de Dios y Pascua de Na idad. Asimismo es- a ían obligados a eza cada mañana una quincuagena del osa io a la ad ocación p e e ida po cada uno y una plega ia pa a oga po los miemb os de la Casa Real — an o i os como di un os— así como un esponso po las Animas Bendi as del Pu ga o io. En cuan o a las es i idades de la ins i ución e iden emen e se elaciona ía con San Láza o, pa ón del Cen o. Se celeb a ía misa y solemne se món el e ce jue es de cua esma —día en que la iglesia conmemo a ía el E angelio de San Láza o— al igual que el p opio ie nes de San Lá- za o —en el que se celeb a ía su Resu ección —, así como el domingo an e io al mismo, conocido po el pueblo como Domingo de Láza- o. En dichas conmemo aciones se pe mi i ían que pe sonas «buenas y hon adas» pidiesen limosnas pa a el hospi al. Finalmen e como es- i idades exclusi as del lep osa io mexicano se es ablece ían la de Nues a Seño a de la O —dada la g an ene ación que se enía a la Mad e de Dios— y la Oc a a de Todos los San os en ecue do de los en e mos di un os 27 . La pe i encia de es e hospi al se ía muy la ga y es a ía ligada a la amilia Con e as, ya que a pesa de lo egis ado po las O de- nanzas, el undado log a ía que el pa ona o de la Casa ol iese de nue o a sus manos. En 1590 con a ía es e cen o con cua o g andes en e me ías, o icinas de se icio, adminis ación, hue as e iglesia además de un impo an e capi al pa a su sos enimien o. Pe o a me- diados del XVIII los he ede os de los Con e as, conside ando a es e cen o bené ico como una pesada ca ga económica cede ían sus de- echos de pa ona o a los He manos de San Juan de Dios. Cu iosa- men e pa a es a época no odos los en e mos lep osos se encon a- ían ing esados en el mencionado hospi al. En él solamen e end ían cabida los que padeciesen la lep a denominada «ele anciaca». Los que su iesen la conocida como « uego sac o» lo es a ían en el de San An onio Abad. En 1787 la o den juanina, en is a de los p oble- mas in e io es que es aba a a esando y en ag adecimien o a la ayuda económica p es ada po el cabildo mexicano cede ía ambién en su caso los de echos de pa ona o a es e úl imo, que según pa ece con- segui ía el a o egio pa a es a ob a hospi ala ia a la que le se ía concedida el í ulo de eal. Unos años después —1819— se in eg a ía 27. O denanzas XI- XII-XVI. Con i mación de las O denanzas Fundacionales de San Láza o de México, ci . UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 180  MARÍA DEL CARMEN BORREGO PLA en ella el lep osa io an e io men e mencionado de San An onio Abad, comenzando así una nue a e apa amenazada de nue o po la escasez de ecu sos, has a que en 1857 los exiguos bienes de San Lá- za o se ían desamo izados, clausu ándose inalmen e en 1862 28 . P ecisamen e du an e es a época en la que México buscaba de- sespe adamen e la c eación de un nue o lep osa io, muy lejos de allí, en Lima, inicia ía su andadu a o a undación de ca ac e ís icas simi- la es a las an e io es, debida es a ez al español — a ecindado en la ci- ada ciudad— An ón Sánchez. Según la adición, la causa de que em- p endiese es a piadosa a ea se debe ía a los emo dimien os su idos po habe abandonado en España a su pad e que allece ía íc ima de la lep a. El mencionado An ón Sánchez adqui i ía de sus p opias en as un espacioso sola y algunas hue as en un a abal que po en- onces comenza ía a pobla se, si uado al o o lado del io Rimac y que pos e io men e hacia 1592— albe ga ía el populoso ba io de T ia- na, uno de los más ípicos y bellos incones de la u be limeña 29 . La echa undacional de es a impo an e ob a asis encial se ía el 30 de ab il de 1563 y cua o años más a de Felipe II o dena ía al Hospi al de San Lo enzo de Se illa que en iase a Lima una copia de sus O denanzas pa a que si iesen de guía y modelo a la nue a ins- i ución. No obs an e, muy p on o es a úl ima opeza ía con el ya endémico p oblema de la inanciación que no pod ía sol en a se úni- camen e con limosnas y que se ía el causan e de que sólo pudie a e - mina se de cons ui la capilla cuya es uc u a de es na es esul a ía pa a muchos un an o sun uosa al a a se de un hospi al si uado po aquel en onces en un ba io ex emo de la ciudad 30 . En cuan o al edi icio hospi ala io p opiamen e dicho no pod ía culmina se, po lo que end ía que limi a se a la cons ucción de dos la gas salas a am- bos lados de la iglesia, en donde se ecogiesen y cuidasen a los en- e mos. Aunque pa ece que no se llega on a es ablece —a pesa de la cédula an e io men e expues a— ningún ipo de cons i uciones y 28. Mu iel, ci ., págs. 238-239. Real, José Joaquín y A. He edia: El Vi ey Ma ín de Mayo ga, en Vi eyes de Nue a España (1779-1787). 2 ols. Calde ón Quijano, J. A. (coo d). Se illa, EEHA, 1968, ol. 2, págs. 186-188. 29. Cascajo Rome o, Juan: El plei o de la cu ación de la lep a en el Hospi al de San Láza o de Lima. AEA, omo V, Se illa, 1948, pág. 159. Be nales Balles e os, Jo ge: Lima: La ciudad y sus monumen os. Se illa, EEHA, 1972, pág. 46. 30. Cascajo, ci ., págs. 159-160. Be nales, ci ., pág. 75. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VII JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  181 o denanzas que elasen po sus in e eses y la buena ma cha del Cen- o 31 . Desg aciadamen e, es a p ime a cons ucción se ía g a emen e dañada en 1586 po un e emo o y los en e mos encon a ían g a- ísimas di icul ades pa a pode subsis i , an o más cuan o que su nú- me o aumen aba sin cesa , po lo que muchos de ellos mo i ían de hamb e sin ningún ipo de asis encia, ocul os en los campos y mula -da es 32 . La si uación llega ía a al ex emo que en 1606 —sin que se conozca has a el momen o la echa exac a— a ios ecinos de Lima se decidi ían a c ea una he mandad y cod adía pa a unda iglesia y hospi al donde uesen albe gados, sus en ados y cu ados es os lep o- sos. De en e es os p imi i os undado es sólo han llegado has a no- so os los nomb es de An onio Román de He e a, Sebas ián de Ve a, Al a o Alonso Mo eno, Ped o Vélez Roldán, al é ez Sebas ián Ca eño, Diego Sánchez Valdés, Diego Jiménez, Ma cos Pé ez, Alon- so C espo, Juan Apa icio, Ped o González Caso y An ón Sánchez Má quez. Poco más se conoce ía ace ca de la pe sonalidad y condi- ción de es os pe sonajes, aunque según se desp ende ía de la docu- men ación examinada debie on goza de cie a ele ancia en la ciu- dad 33 . Sin emba go, su p incipal a ea —po la que has a aho a se ían eco dados— es iba ía en la con ección de unas O denanzas que e - eb a ían oda es a ob a hospi ala ia y que «se debe ían gua da y cumpli en o ma que las gua daba y cumplía la he mandad del Hos- pi al de Se illa» Po su pa e, la ci ada he mandad y co adía limeña es a ía compues a po ein icua o he manos que no u iesen ningún ipo de elación ni pa en esco con judíos, debiendo es a egida po un mayo al, un mayo domo, un p ocu ado , dos dipu ados y un es- c ibano. Aunque se admi i ía la posibilidad de aumen a el núme o de he manos, a condición de que los ca gos an e io men e mencio- nados uesen desempañados unicamen e po los miemb os undado- es, o en su de ec o po aquellos que ocupasen su luga —según uese su an igüedad —. Las elecciones pa a dichos ca gos se celeb a ían anualmen e el p ime o o segundo día de Pascua Flo ida, lle ándose 31. Cascajo, ci ., pág. 150. 32. Be nales, ci ., pág. 131. Cascajo, ci ., pág. 151. 33. Ap obación de las O denanzas Fundacionales de la He mandad y Co adía de San Láza o de Lima po el Dean y Cabildo ca ed alicios. Ciudad de Los Reyes, 5 de mayo de 1606, Inse a en el Expedien e de Con i mación de la Fundación del Hos- pi al de San Láza o de la ciudad de Los Re es y Reino del Pe ú, 1609. AGI, Lima, 141. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA I82  MARIA DEL CARMEN BORREGO PLA a cabo po o ación sec e a, ecayendo los nomb amien os —de ma- yo a meno — en aquellos aspi an es que hubiesen conseguido un ma- yo núme o de o os —mayo al seguido del mayo domo y dipu ados —. Pa ece que el p ocu ado y el esc ibano se ían designados y no ele- gidos. Todos ellos se debe ían euni en cabildo una ez al mes, bajo pena de dos pesos, pa a a a de odos aquellos asun os que uesen de in e és, siendo de des aca la labo del mayo domo que end ía encomendado odo lo e e en e a la adminis ación de la Casa y cuya cuen a le se ía omada anualmen e po su suceso 34 . Las ci adas O denanzas silencia ían odo lo elacionado con el edi icio que albe ga ía a la capilla, pe o no así con el del hospi al. E ec i amen e se especi ica ía que en él se debe ían asis i a aquellos homb es y muje es — an o blancos como indios y neg os ho os— que es u iesen en e mos con el in de e i a el con agio, debiendo p o- po ciona les médico, ci ujano, medicamen os, bo ica y sus en o. A es e e ec o se end ía que cons ui es «cua os» — salas— en donde se alojasen espec i amen e los homb es, las muje es y los neg os. Cada uno de dichos cua os con a ía con a ios aposen os en los que debe ía habe cama, colcha, sábanas, almohada y azadas. Las opas se end ían que cambia una ez a la semana y asimismo el esc ibano, ac uando como eedo , supe isa ía ambién dos eces po semana el uncionamien o de dicho hospi al. Pa a odo ello se acul a ía el ma- yo domo y dipu ados o en su caso a aquel he mano que el cabildo nomb ase con el in de que —bajo pena de cua o pesos— pudiese sali po la ciudad a demanda en e el ecinda io aquellas limosnas que uesen necesa ias 35 Asimismo, la he mandad y co adía debe ía acompaña a los en- ie os de en e mos y se ido es de la Casa, pe mi iéndose que los ci- ados ein icua o he manos y sus amilia es más di ec os pudiesen se en e ados en la capilla del mencionado hospi al. Igualmen e la p opia he mandad y co adía es a ía obligada a cos ea de su peculio una misa can ada en su agio de cada en e mo que alleciese, co n- 34. O denanzas I-V, VII. O denanzas Fundacionales de la He mandad Co a- día de San Láza o de Lima, ci . Has a aho a no exis i ía ninguna no icia e e en e a la he mandad y co adía laza inas de Se illa. Aunque es p obable que u iese elación con ellas la a i mación de F ancisco de Collan es en el sen ido de que dicho hospi al se illano albe ga ía después de su undación a dos co adías que es a ían bajo la ad- ocación de San Láza o y San Blas espec i amen e. Collan es, F ancisco, ci ., pág. 18. 35. O denanzas VI-VII, IX. O denanzas Fundacionales de la He mandad y Co- adía de San Láza o de Lima, ci . UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VII JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  183 p ome iéndose a la ez cada he mano a en ega al mayo domo una limosna de un peso pa a que se celeb asen nue as misas con idén ico in. Como colo ón a es a unción asis encial es a ía la celeb ada el Día de Di un os que se ía can ada —y con su igilia— en ecue do de odos los que de alguna mane a habían es ado elacionados en ida con es a ob a hospi ala ia. Po úl imo, se pe mi i ía que la ci ada he - mandad y co adía pudiese acompaña a su úl ima mo ada a cual -quie mo ibundo que así lo solici a a, po lo que pe cibi ía aquella limosna que el mayo domo conside ase opo una 36 . Las ci adas O denanzas se ían ap obadas po el i ey Ma qués de Mon escla os el 28 de eb e o de 1609 37 y en es e mismo año se comunica ía al ey que se había conseguido le an a — pa ece que en el mismo luga que había ocupado el es ablecimien o de An ón Sán- chez— el mencionado hospi al que con a ía con dos pa ios. De ellos sólo exis i ían e e encias explíci as al p ime o, ya que al ededo de él se hab ían le an ado dos en e me ías cubie as con «sus pue as y en anas» así como la sala de cabildo de la he mandad, un cua o pa a el capellán y una cocina pa a los si ien es del laza e o. En cuan o al segundo de los pa ios es ácil supone que se ía el cen o donde con e giesen los aposen os de los en e mos, de cuya ida —al con a io de lo ocu ido en México o Se illa— no se ecoge ía ningún ipo de e e encia 38 . Po su pa e, la iglesia no p esen a ía una ac- u a de nue a plan a, sino que la he mandad se limi a ía a econs ui lo de e io ado en el e emo o de 1586. Se pond ía especial én asis en la po ada, ob a de Ma ínez A ona según documen ación de 1628 39 Al igual que había ocu ido en o as pa es de Indias el laza e o limeño se con e i ía en una pieza cla e pa a la ida de la ciudad so- b e odo eniendo en cuen a que la ex ensión de la lep a en el i ei- na o cada ez se ía mayo . Po ello y a pesa de las exiguas en as y 36. O denanzas VII-VIII y X-XI. O denanzas Fundacionales de la He mandad y Co adía de San Láza o de Lima, ci . 37. Ap obación de las O denanzas Fundacionales de la He mandad y Co adía de San Láza o de Lima po el Vi ey Ma qués de Mon escla os. Los Reyes, 28 de e- b e o de 1609. Inse a en el Expedien e de Con i mación de la undación del Hospi al de San Láza o, ci . 38. El Mayo al Al a o Alonso Mo eno a SM. Los Reyes, 7 de ene o de 1609. Inse o en el Expedien e de Con i mación de la undación del Hospi al de San Láza o, ci . 39. Be nales, ci ., págs. 131-132. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 184  MARÍA DEL CARMEN BORREGO PLA de que el caso no es aba con emplando en las O denanzas Fundacio- nales, se decidi ía admi i ambién en él a los escla os lep osos p e io pago po pa e de su amo de cua o eales dia ios du an e el p ime año de ing eso. Pos e io men e si es e escla o e a decla ado incu a- ble pod ía i i en el ci ado es ablecimien o has a el inal de sus días sin que ya supusiese ninguna ca ga económica pa a el dueño. De es a mane a se a aba de e i a el abandono a que se eían some idos es os neg os en el caso de que uesen íc imas del mal con el con- siguien e pelig o de con agio que ello suponía. Sin emba go, du an e g an pa e de su exis encia el lep osa io limeño end ía que lucha con a un aude muy común consis en e en que los poseedo es de escla os —en el caso de que és os su iesen el mal— les concedían la libe ad pa a aho a se el desembolso que les suponía su ing eso en la ci ada ins i ución 40 Pos e io men e, en 1637, la ci ada he mandad y co adía a a e- sa ía momen os económicos muy di íciles, po lo que se e ía en la necesidad de ende pa e de los sola es anejos al hospi al —de los que e a p opie a ia —, así como a edi ica en los es an es algunas casas pa a se alquiladas. Con el p oduc o de odo ello se inicia ía una econs ucción del edi icio hospi ala io —ya muy de e io ado— le- an ándose es a ez «a espaldas de la iglesia », asladándose allí los en e mos en 1645. Desg aciadamen e los seismos de 1678 y 1746 aca- ba ían con oda la ob a, po lo que en los años siguien es los lep osos es a ían ecogidos en chozas diseminadas a o illas del ío llenos de mise ias y necesidades 41 . Se á és a una época de muy di ícil segui- mien o en la documen ación exis en e, de la que pa ece ía desp en- de se que po es os años inaliza ía la ci ada he mandad, debiendo pasa la esponsabilidad del laza e o bien al cabildo, o bien a la p o- pia audiencia limeña, incluso es p obable que al igual que en México, la Co ona acep ase se su pa ono. Po úl imo, Don Ped o José B a- o de Laguna, Oido de la Audiencia de Lima y Juez P o ec o del Hospi al, decidi ía una nue a econs ucción en el mismo luga que ocupaba la an e io , as consegui nume osas limosnas po di e en- es medios, de los que hab ía que des aca la celeb ación de nume- osas co idas de o os. La ci ada ob a culmina ía en 1758, debiendo se muy impo an e con habi aciones indi iduales pa a los en e mos 40. Cascajo, ci ., págs. 160-161. 41. Ibídem, pág. 161. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VII JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  185 y un g an núme o de salas ab iéndose po medio de pue as la e ales a una g an gale ía. A es e espec o el Vi ey Abascal llega ía a eco- mendad: «la necesidad de in oduci el o den, la ca idad, la dulzu a y la ciencia en los hospi ales, inundando es os somb íos palacios del dolo y de la mue e en albe gues isueños de la salud» 42 • Sin emba - go, con el paso del iempo se inicia ía el decli e de ini i o de es e hospi al limeño, desconociéndose has a aho a las causas y el desa o- llo del mismo. Aunque pa ece lógico pensa que su o al inalización se si ua ía en los p ime os años del XIX, echa és a en la que ocu- i ían enómenos simila es pa a o as ins i uciones indianas del mis- mo ipo. Asimismo, una nue a áb ica laza ina comenza ía a le an a se a ines del quinien os en un escena io muy dis in o al de Lima y an di- e en e de él como ce cano a San o Domingo, ya que end ía su sede en Ca agena de Indias, a la o illa misma del Ca ibe. Pa adójicamen e Ca agena o ece ía muchas simili udes con la lejana y mí ica Se illa. Reco dando a es a úl ima, la ciudad indiana se con e i ía ambién en una impo an e enc ucijada de caminos, ya que en su caso e a el único nexo de unión en e el in e io del Nue o Reino de G anada y el Da ién, po lo que su pue o — a ibada o zosa de lo as— se des- aca ía como uno de los más impo an es de Indias. Y ambién den- o de es a écnica de iden idad, Ca agena se con e i ía en un im- po an e empo io come cial en el que el ío Magdalena —p incipal a - e ia de comunicación— juga ía un papel simila al eje cido po el Guadalqui i en la g an u be andaluza. Todo ello conlle a ía un au- men o poblacional impa able, que unido al cálido clima opical —se- mejan e al de San o Domingo—, y a los p oblemas higiénicos de la época, ha ían que la en e medad de la lep a se cebase muy p on o en la gobe nación 43 . La ciudad de Ca agena de Indias con aba desde mediados del siglo XVI con un hospi al gene al —el de San Sebas ián— pe o p eci- samen e las ca ac e ís icas de con agio que lle a ía consigo el pade- cimien o de la lep a no aconseja ían el in e namien o de es os en e - mos en dicho cen o 44 . Todas es as ci cuns ancias ha ían que el ca- 42. Ibídem, págs. 16-19. Be nales, ci . págs. 303, 314, 323. 43, Bo ego P1á, M." del Ca men: Ca agena de Indias en el siglo XVI. Se illa, EEHA, 1983, págs. 343-400. 44. Ibidem, pág. 48. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 186  MARIA DEL CARMEN BORREGO PLA bildo ca agene o decidie a po unanimidad el 16 de diciemb e de 1592 la c eación de un laza e o. Pa a dicho e ec o se comisiona ía al alcalde José de Ba os —homb e p ominen e de la ciudad, encomen- de o y an iguo poblado — pa a que eligiese un luga que esul ase idóneo, e minando es e úl imo po p onuncia se a a o de «la es- quina que cae en el úl imo ema e de Ge semaní, on e o al ue e del Boque ón» ya que euni ía las condiciones de su icien e lejanía de la ciudad y un ácil abas ecimien o de agua 45. Pa a es a p ime a undación se con a ía con la desin e esada co- labo ación del gobe nado Ped o de Lodeña, del con ado Alonso de Tapia y del eso e o T is án de U ibe, que consegui ían —g acias a las donaciones de los ecinos— cien o once pesos que se ían u ilizados en la adquisición de ma e iales, aunque pe ecede os, p opiciando una cons ucción muy simple que no debe ía du a mucho iempo. E ec- i amen e en 1600 el municipio ca agene o se decla a ía pa ida io de aslada de luga al ci ado hospi al. Aunque no exis i ía cons an- cia de las azones de es a medida, es ácilmen e p esumible que el c ecimien o de la ciudad y en especial de Ge semaní lo con i iesen en excesi amen e ce cano a la misma. Así queda ían comisionados pa a la búsqueda de un nue o emplazamien o los egido es An onio de Mendoza y An onio de Eche a ía, que se ían igualmen e los en- ca gados de ende el sola y el edi icio en donde se asen aba la an- igua lep ose ía 46 La segunda undación se lle a ía a cabo du an e los p ime os años del siglo XVII, ce ca del Camino Real, en el Ce o de San Lá- za o, en donde luego se ins ala ía el ue e de San Felipe de Ba ajas. Pe o ambién en es e caso los p oblemas económicos no a da ían en llega , sob e odo después de la plaga de langos a y de las espec i as epidemias de i uelas y sa ampión que hab ían asolado económica y demog á icamen e al ecinda io, haciendo que los p opios de la ciu- dad quedasen exhaus os. Po su pa e como las me cedes egias e- 45. Acue do omado po el cabildo de Ca agena en 16 de diciemb e de 1592. Inse o en un Tes imonio de Au os pa a el nomb amien o del capellán de San Láza o echado en Ca agena el 16 de eb e o de 1675. AGI, San a Fe, 64, ols. 17-18. En el ci ado año el cabildo es aba compues o po : Juan de Villo ia, Diego Co onado, Do- mingo Féliz, Alonso de Tapia, Gonzalo Mendoza, José Ba os, F ancisco Hoyos, Alon- so López de León y Diego Cano. Bo ego, ci ., pág. 302. 46. Acue do omado po el cabildo de Ca agena en 23 de no iemb e de 1600. Inse o en el Tes imonio de Au os de 1675, ci ., ols. 18-19. Pa a dicho año se desco- noce ían a los miemb os de dicho cabildo. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VII JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  187 la i as a las penas de cáma a y bienes de di un os esul a ían insu i- cien es pa a palia es a al a de en as 47 , el cabildo se e ía obligado a o dena en 1617 que un día a la semana dos de sus miemb os pi- diesen limosna en a o del hospi al. En p ime luga los dos alcaldes y pos e io men e dos capi ula es, o ando según el o den de an igüe- dad 48 . A medida que anscu ía el iempo las pe iciones de ayuda económica a la Co ona po pa e del municipio se ha ían p ác ica co- mún en base a que ambos e an copa onos del ci ado hospi al. Men- ción especial me ece ían las insis en es eclamaciones en el sen ido de c ee que e a necesa io ambién allí la c eación de la igu a de los bacinado es que gozando de los mismos p i ilegios que los se illanos, ayudasen a la consabida consecución de ondos en bene icio de dicho Cen o. Opinión es a úl ima de la que pa icipa ía el p opio obispo de Ca agena, aunque ma izando «que dichos bacinado es debe ían desempeña su o icio po sí mismos y siemp e en el luga de donde uesen ecinos pa a e i a la malicia de los iempos» 49 Sin emba go la espues a a daba en llega y diez años más a de la si uación del laza e o se ía lamen able. Po aquella época albe ga - ía a más de se en a en e mos, no sólo de Ca agena sino de odo el Nue o Reino —sob e odo de Panamá— an o blancos como neg os que i i ían sin ningún con ol, en o al p omiscuidad, habiéndose dado ya el nacimien o de a ios mula os. Todos es os in e nos goza- ían de una o al libe ad que les pe mi i ía sali en busca de leña y 47. Ac a de cabildo. Ca agena, 26 de oc ub e de 1619. AGI. San a Fe, 63. Cons an las siguien es i mas: Ga cía Gi ón, Sebas ián de Alcibia, Vicen e de VilIalo- bos, Diego Fe nández Cal o, Luis Gómez Ba e o, Melcho Mo ales Esqui el, And és Vanquesel, Ignacio Ramí ez de A ellano, Alonso Cuad ado. Me cedes y asignaciones pa a la subsis encia del Hospi al de San Láza o. 1598-1678. AGI, San a Fe, 666. 48. Au o del cabildo, 20 de ab il de 1617. Inse o en el es imonio de Au os de 1675, ci ., ols. 23-24. 49. Acue do omado po el cabildo de Ca agena en 10 de sep iemb e de 1619. Inse o en eI Tes imonio de Au os de 1675, ci ., ols. 27-28. En el ci ado año el cabildo es aba compues o po : Ga cía Gi ón, Sebas ián de Al ibia, Juan Ruiz de la Vega, Vi- cen e Villalobos, Melcho Mo ales Esqui el, Diego Fe nández Cal o, And és Vanque- sel, Luis Gómez Ba e o, Ignacio Ramí ez A ellano, Alonso Cuad ado, Diego de Re- bolledo, Diego de Ma u e, Juan An onio Saba iego. Ma ínez Ma ín, Ana: Ca as de Cabildo de Ca agena de Indias. Tesis enédi a p esen ada en la Uni e sidad de Se illa en 1975, pág. 121. El cabildo de Ca agena a SM. Ca agena, 30 de julio de 1627. AGI, San a Fe, 63. Cons an las siguien es i mas: Diego de Escoba , Luis Polo del Aguila, And és Vanquesel, Miguel de Payola, Luis Gómez Ba e o, Alonso Cuad ado Cid, Juan de la Rada, Diego de Rebolledo, Ignacio Ramí ez de A ellano, F ancisco de Sí- mancas, Amb osio A ias de Aguile a. Diego de Al a ado a SM. Ca agena, 23 de mayo de 1644 y el obispo de Ca agena a SM. s/£ 1645. AGI, San a Fe, 63. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 194  MARIA DEL CARMEN BORREGO PLA en a de dos nue as plazas de esc ibanos, lo que desa a ía al conmo- ción en e los es an es, que se end ía que deja en suspenso la me- dida. También digna de ene se en cuen a se ía la ac uación del mé- dico F ancisco Thenesa que o o ga ía pa a el hospi al las en as p o- ducidas po su es ancia en Mon e Pelado, p es ando incluso su asis- encia p o esional a los en e mos 62 . Sin emba go como es décadas más a de la si uación no había mejo ado, ascendiendo ya a 58 los lep osos, el en onces gobe nado Caxigal de la Vega nomb a ía como mampos o y adminis ado de San Láza o —sin sueldo alguno— a Tomás López de Agui e, habane- o acomodado y comandan e del ba allón de in an e ía de milicias, quien p opond ía la c eación de un nue o laza e o que debe ía se adminis ado de mejo mane a que el exis en e has a aquellos mo- men os, cuyo dé ici ascendía a 2.661 pesos anuales 63 • La Jun a c ea -da en 1748 pa a es udia la p opues a y que es a ía o mada po el gobe nado , obispo, o iciales eales y cabildo consegui ía la i me p omesa de 10.276 pesos que i ían des inados a la nue a áb ica de San Láza o y que p o end ían de las siguien es ins i uciones y pe - sonas: 4.000 po pa e del cabildo, 100 de los o iciales eales, 176 de los alcaldes, 5.000 del obispo y 1.000 del ecinda io. Asimismo algu- nos miemb os impo an es de es e úl imo pond ían censos sob e sus casas y p opiedades en a o del hospi al en una can idad ap oxima- da de 3.500 pesos, au o izándose ambién la en a de las dps plazas de esc ibanos ci adas an e io men e 64 . Pe o pa a López de Agui e es as can idades no se ían su icien- es, ya que se necesi aba una nómina mayo al ene que inancia se no sólo la cons ucción, sino aquellos se icios más necesa ios pa a los lep osos: 500 pesos anuales al capellán, 1.000 al adminis ado , 500 al bo ica io José de La ios e igual can idad pa a el médico José de Ba ios. Pa a ello La Habana suge i ía a la Co ona en es e mismo año que o o gase en a o del laza e o los dos no enos de los diez- mos, las en as p oceden es de la en a y composición de ie as — 62. Ibídem, ci ., ol. 6-III, 1978, pág. 181 y ol. 8-III, 1980, pág. 185. 63. En 1748 el Ca go anual del Hospi al ascendía a 2.768 pesos: 942 de en as ijas, 585 de en as con ingen es y 1.241 de limosnas. Po su pa e la Da a a ojaba la can idad de 5.429 pesos: 3.132 de gas os pa a los en e mos y 2.297 de sala ios. Ma- e o, ci ., ol. 8-III, 1980, pág. 186. 64. El desglose de es os censos se ía el siguien e: Ma ía Pé ez de la Ma a 2.000 pesos, Micaela Fe nández 500, Isabel Ga cía 450, capi án F ancisco Ja ie de Flo es 300 y Juan Ma ín de Fuen es 250. Ibídem. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VII JORNADAS DE ANDALUCIA Y AMÉRICA  195 p oceso és e muy ac i o y complejo en el que po en onces se e ía inme sa la isla— así como del juego de gallos. Finalmen e el 15 de ma zo de 1752 el ey ap obaba la c eación del nue o hospi al, pe o siguiendo el consejo del capellán de palacio desca ga ía la esponsa -bilidad económica de la ins i ución en los habi an es habane os. Se- gún la eo ía del ci ado capellán, que ha ía suya la Co ona, los hos- pi ales nunca pod ían subsis i , a pesa de los ondos especiales que le ue an señalados, «si a su ca go no lo oman los ieles... La expe- iencia enseña que o po la mala adminis ación se pie den pa e de las en as, o se consumen en c ecidos sueldos. Po ello el nue o hos- pi al que se quie e le an a , se debe pone al cuidado de una he - mandad o cong egación de eclesiás icos y segla es dis inguidos, pues no es c eíble al en allí pe sonas que quie an se i a Dios y al pú- blico en una ob a an ecomendable... En in la ca idad es ingeniosa y una ez undada la cong egación, dic a á medidas y a bi ios pa a que en La Habana lo ezca la más sólida hospi alidad ». La ob a de- be ía comenza se pues con los ondos que has a aquel momen o se hubiesen ecaudado, pe o debe ía queda alejada del á ea poblada, ya que se le hab ía ace cado el ba io de Guadalupe. Asimismo que -da ía p ohibida cualquie ipo de cons ucción al ededo del hospi al en una ex ensión de media legua. De es a mane a el mampos o López de Agui e se e ía en la di ícil coyun u a de comenza el edi icio sin con a con los ondos económicos adecuados, an o más cuan o que la cong egación hospi- ala ia suge ida desde Mad id no alcanzó a oma cue po. Ello le lle- a ía a idea un sis ema de pe cepción de limosnas — desa ollado ambién po aquellos años en Lima— que se basa ía en la ape u a de una plaza de o os en la capi al en donde se die an es ejos au inos cuyo p oduc o eng osa a el me mado peculio de la Casa de San Lá- za o. Pe o como es e espec áculo no end ía mucho éxi o, decidi ía le an a un ea o —que ue el p ime o de la isla— des inado a la e- p esen ación de comedias, cuya en ada cos a ía un eal y que ob en -d ía una o unda acep ación, aunque el suceso del gobe nado Ca- xígal, Ped o Alonso, p ohibi ía su con inuación. De odas o mas Ló- pez de Agui e hab ía log ado aumen a las en as del hospi al que hacia los años ochen a con a ía con 64 eales dia ios, de los cuales 56 se gas a ían en alimen a a igual núme o de en e mos, mien as que 65. Ibiden, 1980, pág. 187. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 196  MARÍA DEL CARMEN BORREGO PLA los es an es se des ina ían a aquellas necesidades que les ue an más pe en o ias, undamen almen e zapa os y agua dien e pa a cu a sus llagas. Sin emba go las ob as de cons ucción se man end ían pa a -lizadas ya que las mencionadas en as no alcanza ían a cub i su i- nanciación. En es e sen ido las quejas del ci ado mampos o a la Real Co ona se ían cons an es y el hospi al habane o enca a ía la cen u ia siguien e con una p o unda ca ga de p eocupación po su exis encia que se le an oja ía muy incie a. Imp esión es a úl ima que se e ía acen uada con los g a es acon ecimien os ocu idos en la Península al inicia se la in asión ancesa 66 Finalmen e un nue o lep osa io se le an a ía muy a anzado el siglo XVIII, es a ez en la zona mexicana de Mé ida — Yuca án —. Su e ección en 1791 es a ía mo i ada po la necesidad de que los lep o- sos de aquella ie a u iesen un luga en donde pudiesen se eco- gidos, ya que la g an dis ancia exis en e de la ciudad de México ha ía imposible su aslado a la misma. En es e sen ido se llega ían a pedi las O denanzas de su homónimo mexicano pa a que si iesen de guía, pe o és as pa ece que nunca llega ían, po lo que el hospi al yu- ca eco inicia ía una ida muy peculia de la que has a aho a nada se conoce, excep o que su exis encia aún p oseguía en época po i is- a 67 . Es a se ía a g andes asgos la his o ia de los p incipales laza e os indianos, aunque lo has a aquí ecogido sólo mos a ía una pequeña pa e del p oceso, inabo dable en su o alidad ya que sob epasa ía los lími es impues os pa a es e es udio. Sin emba go hay una cues ión que esul a de odo pun o e iden e y que se cen a en la impo ancia que u o pa a las nue as ie as el hospi al de laza inos hispalense. Du an e más de escien os años su somb a planeó a lo la go y ancho de los e i o ios ame icanos, in eg ándose en aquella co ien e de in- luencias mu uas es ablecida en e ambos con inen es y cuyo hilo conduc o se ía la ciudad de Se illa. 66. Ibidem. 67. Mu iel, ci ., ol. II, pág. 207. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA