El hospital de San Lázaro de Sevilla y su proyección indiana
Full text
EL HOSPITAL DE SAN LAZARO DE
SEVILLA
Y
SU
PROYECCION INDIANA
po
MARÍA
DEL CARMEN
BORREGO
PLA
1.—
FUNDACIÓN
DEL HOSPITAL DE SAN
LÁZARO
DE
SEVILLA
Desde
sus
o ígenes
la
hospi alidad
ha
sido un enómeno
ín ima-
men e unido
a la
ca idad c is iana. Ya
San Pablo
conside aba
a
es a
i ud como
la p incipal de
las eologales, pues «pa a cumpli
con la
ley hay
que ama
al
p ójimo
».
Paula inamen e
a
medida que los
nú-
cleos
u banos ue on c eciendo
y sus
unciones socioeconómicas
complicándose,
la
exis encia
de
elemen os socialmen e ma ginados
se
ue poniendo
de
mani ies o cada ez
con
más e idencia
y
c udeza.
P ecisamen e hacia es os úl imos
se
di igi ía
la labo
asis encial
del
c is ianismo
a
a és
de
es ablecimien os bené icos denominados
hos-
pi ales. Sin emba go
su c eación
no
se ía debida exclusi amen e
a la
Iglesia, sino que
en
ella pa icipa ían ambién los mona cas
y
g andes
seño es
de la
nobleza, así como las
illas,
ciudades, he mandades y
co adías, imbuidos odos ellos
no sólo
de
es e espí i u ca i a i o sino
ambién
del
deseo
de
hace mé i os su icien es pa a alcanza
la sal-
ación e e na
1
.
Todo es e esquema eligioso
y social se
i ía a ianzando len a
-men e
sob e odo
a
pa i
de la
Edad
Media en
que
la
gue a,
el ham-
b e,
la
pob eza
y
las malas cosechas ha ían
de
las en e medades algo
común
en la
ida co idiana.
De
en e odas ellas
la
más
e ible
se ía
1.
Ca mona Ga cía,
Juan Ignacio:
El
sis ema
de
hospi alidad pública
en la Se illa
del
An iguo Régimen.
Se illa, Excma.
Dipu ación
P o incial, 1979,
págs.
18-24.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
164
MARIA DEL CARMEN
BORREGO
PLA
la
lep a,
de
o igen desconocido du an e mucho iempo, casi siemp e
de
ca ác e
mo al y
que pasa ía
a
se conocida como
«la
hija
p imo-
géni a
de la
mue e
».
T adicionalmen e
—y
según
la
men alidad
del
momen o— los lep osos se ían los indi iduos más desp eciados
de la
época.
Y
aunque
el
c is ianismo a a ía
de
sua iza es a ac i ud,
el
homb e
segui ía huyendo
de la
lep a,
no
sólo po su aspec o
epug-
nan e sino sob e odo po miedo
al
con agio. Al ededo
de
es a
en-
e medad
se
llega ía du an e
la
Edad
Media a
c ea una mís ica
es-
pecial —
«los lep osos e an los en e mos
de Dios»— e
incluso una
li-
u gia p opia, e e ida undamen almen e
a la sepa ación que hacía
la
sociedad
del
lep oso. Es a solemne ce emonia denominada «Sepa a
- io Lep oso um»
mi igaba
el
ins an e dolo oso
y
humillan e
en el
que
el
lep oso
e a
sepa ado
de la
sociedad
en la
que has a en onces había
i ido.
El
momen o culminan e llegaba cuando
el
sace do e
acompa-
ñaba al en e mo ue a
de la
ciudad
y
omando ie a
en
su mano
la
e ía sob e su cabeza exclamando: «Mue e
al
mundo
y
enace
en
Dios». A
pa i
de
ese momen o
la
ida
del lep oso
se
deba i ía en e
la
na u aleza humana que
lo
epudiaba
y el
espí i u di ino que
se ol-
ía hacia
él
2
.
Como
ya hemos expues o en
un p incipio, es os en e mos i ían
ue a
de la
ciudad,
en
casa
de ma e ial
muy humilde
—
chozas— en
cuya pue a había un cepillo pa a las limosnas
y
un a iso indicando
la
índole
de la
en e medad
de
su ocupan e.
Pe o
pos e io men e
y
dado odo el
bagaje
cul u al al que acabamos
de
hace e e encia,
se
comenza ían
a
le an a
lep osa ios a lo la go y
ancho
de
oda
Eu o-
pa, en
donde
el
a ec ado po
el
mal pod ía hace una ida
de
cie a
no malidad en e
sus
compañe os
de
en e medad.
De
en e ellos
se
dis ingui ían po su núme o
y
calidad los laza e os anceses, sob e
odo
el
dependien e
de la Abadía
de San Claudio o el de Lyon un-
dados
el 460 y
el 580 d.C.
espec i amen e
3
.
Uno
de
los hospi ales
de
lep osos que más ama llega ía
a alcan-
za en
España
e
incluso
en Eu opa
se ía
el de San
Láza o
de Se illa,
y
su in luencia
en
Indias como modelo
de
ins i uciones simila es
e-
sul a
incues ionable. Fundado po
Al onso X el
Sabio su apa ición
co e ía pa alela
a
los g andes cambios que es aba expe imen ando
la
2.
Mu iel,
Jose ina:
Hospi ales
de la Nue a
España.
2
ols.
México, Ins i u o
de
His o ia,
1956,
ol.
I, pág. 15.
3.
Ibidem, pág. 19.
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ACTAS
VII
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
165
ciudad.
El
abandono
de Se illa
po pa e
de
odos
sus
habi an es
mu-
sulmanes en 1248
simboliza ía
de
mane a ejempla
el in de
una épo-
ca, que se ía sus i uida po o a nue a ep esen ada
en
es e caso po
la
epoblación cas ellana.
Los
componen es
de
es a úl ima man en
-d ían
aspec os ma e iales
del
pasado como oponimia, paisajes
u ba-
nos,
incluso é minos u ales, pe o su p esencia signi ica ía una
al e-
ación
adical de la
población,
de
los egímenes
de la
p opiedad,
e
incluso
de
las elaciones económicas
y
adminis a i as.
En el
siglo
XIII
el
Reino
de Se illa
end ía
a
comp ende pa e
de
las ac uales
p o incias
de Se illa, Huel a y
Cádiz,
o
bien si
nos
a enemos
al ma -
co
de la
geog a ía eclesiás ica, los ámbi os
del
a zobispado
hispalense
y
obispado gadi ano. Desde
el
pun o
de is a de la
adminis ación
se-
gla , su e i o io
se
di idi ía
en
a ios g andes municipios
de ealen-
go
y en
á eas
de
ju isdicción seño ial que
no
deja ían
de
c ece
a lo
la go de la
época
a.
Cu iosamen e an o su, emplazamien o como
sus
condiciones
geog á icas ep esen a ían
simili udes n
algunos escena ios india
-nos en
donde
se
e igi ían laza e os, sob e odo
el de Ca agena de In-
dias
como analiza emos pos e io men e. Así
Se illa
si uada
en
una
llanu a
alu ional
en e los Alco es
y el
Alja a e,
al
lado
de
uno de
los
b azos
del Guadalqui i se
e ía abocada undamen almen e po
la
p opia si uación
y
ca ac e ís icas
de
su
encla e a dos
ac i idades
eco-
nómicas
p imo diales:
el
come cio
y la
ag icul u a. E ec i amen e
al
se un nudo
de
comunicaciones muy impo an e
no
sólo pa a A ica
sino pa a
el
Medi e áneo
y
A lán ico
—I alia,
Flandes
e
Ingla e a—
se
a o ece ía
la
p esencia
de
un dinámico
sec o
me can il
del
que
no
se ía ajeno un impo an e núcleo
de
me cade es ex anje os —sob e
odo geno eses— cuyo paso po
la
ciudad queda ía egis ado
en la
p opia oponimia
de la
misma.
El o o
g an
pulmón económico se ía
el
elacionado
con la
ag icul u a
—
ce eales, acei es y
inos— que
se
po-
encia ía
cada ez más g acias
a la
e ilidad
de la
ie a, sob e odo
la del Alja a e conocida como
«la
pe la
del
al oz
».
Impo an e
am-
bién
po
lo
que signi ica ían luego
en la
Ca e a
de
Indias se ían las
p o esiones de i adas
de la ma —
ma ine os, cons uc o es
de apa e-
jos, ca pin e os
de
ibe a..,
-
5
.
4.
Lade o
Quesada, Miguel Angel:
His o ia
de Se illa.
-
La Ciudad Medie al. Se-
iIla, Publicaciones
de la Uni e sidad,
1980,
págs.
63-64.
González,
Julio:
La
población
de Se illa a ines del
siglo
XIV,
«Hispania», n.° 129, Mad id, 1975,
págs.
49-74.
5.
Lade o,
ci .,
págs.
83-90.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
166
MARÍA
DEL CARMEN
BORREGO
PLA
Sin emba go
es a
a iopin a sociedad
con sus
cla as di isiones
es amen ales se
dis ibui ía muy i egula men e
en el
casco u bano.
Hacia
1384 el 50% de sus 2.600
ecinos
se concen a ían casi
exclu-
si amen e
en el 10% del
suelo
hispalense —collaciones del Sal ado ,
San Vicen e, San a
Ma ía
Magdalena, Ba io de la Ma , San Lo enzo
y Omnium San o um—. El es o
del
e eno es aba muy poco poblado
y es
allí p ecisamen e donde
se
es ablece ían undaciones
con en ua-
les, palacios, hue as
y
ja dines, siendo
en
muchos casos luga
en el
que
se
le an a ían nume osos hospi ales, en e ellos el de San
Láza o,
si o
en el
a abal
de la Maca ena. No hay que ol ida cómo
desg a-
ciadamen e Se illa
su i ía
g a es
p oblemas
de
salub idad de i ados
no
sólo
del
impe ec o sis ema
de
cloacas, sino ambién
de la
p opia
desidia
del
ecinda io que con e i ían las múl iples callejas
en mu-
lada es
de
di ícil e adicación
6
. Las
en e medades
y
sob e odo
la
pes e ha ían ecuen e ac o
de
p esencia
en la
población, que
paula-
inamen e e ía c ece
el
núme o
de
hospi ales:
Los
Inocen es,
del
Ca denal, Amo
de Dios,
Desampa ados,
Sang e...
F ecuen emen e
ing esa ían
en ellos
no
sólo aquellas
pe sonas
necesi adas
de asis en-
cia médica, sino mul i ud
de
píca os
y
agos que pasaban po
en e -
mos.
En
aquella u bamul a
se
con undi ía
el
ago
de
p o esión,
el
campesino a uinado,
el
abajado que ya
no
enía ue zas pa a
se-
gui
abajando,
el
soldado e e ano.
Se
les encon aba en
odas
pa -
es, asediando
a
los ieles que ecuen aban las iglesias, exhibiendo
sus
lac as
en los luga es públicos, espe ando
el
momen o
de la
sopa
boba
de
los con en os.
La
espe anza
de
muchos
de
ellos adicaba
en
el
ing eso
en
alguno
de
es os hospi ales
en
donde e mina ía el p o-
blema
de
su subsis encia. Po ello las ins i uciones bené icas end ían
sumo
cuidado
en la
selección
de sus
in e nos, sob e odo
dada la
in-
su iciencia de plazas de las que disponían'.
De
odos es os hospi ales
el
menos conocido has a aho a se ía
el
de San
Láza o.
Pa a F ancisco Collan es de Te án
es á ue a
de
dudas que
en el
ejé ci o que ajo
Fe nando III
pa a
la
conquis a
de
Se illa,
end ían ya algunos soldados con agiados
de
lep a que que
-da ían
con inados
en el
a abal
de la Maca ena
—que
se
hallaba
en-
6.
Collan es de Te án, An onio:
Se illa en la Bája
Edad
Media. Se illa, Excmo.
Ayun amien o,
1977,
págs.
157, 103-104.
7.
Collan es de Te án, F ancisco:
Memo ia His ó ica
de
los Es ablecimien os
de
Ca idad
de Se illa.
2 ols. Se illa, 1884.
Ca mona Ga cía,
ci .,
págs.
161-162.
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ACTAS
VII
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
167
onces
más dis an e que
el ac ual—,
ce ca
de la To e de los
Gausines,
llamada así po los á abes que
la
lab a on
y
que según O iz de Zú-
ñiga
cos ó un eñido comba e
a
las opas c is ianas
8
. A
pa i
de
aquel momen o
la
en e medad comenza ía
a
se obje o
de
p eocupa
-ción
po pa e
de la Co ona,
c is alizando
en la e ección
de
un
hos-
pi al en
iempos
de Al onso X el
Sabio, aunque ac ualmen e
no
exis e
cons ancia
documen al
di ec a sob e es e aspec o.
La
única e e encia
al
mismo end ía
dada
po
el
p opio
Collan es de Te án al ci a
el
T aslado echado el 13 de
junio
de 1372 de
un P i ilegio
de Al onso
XI
—po aho a
en pa ade o desconocido—
en el
que
se inse a ía una
ca a
de Al onso X y
o a de
su hijo Sancho —ambas igualmen e
sin
echa conocida— en el
-
que
se le
ecomendaba que ningún
homb e en-
e mo
de
lep a po muy impo an e que ue a, pudie a se a endido
y
ampa ado
en
casa alguna bajo
g a es
penas
y
pé dida
de
bienes,
pues pa a ello es aba
el
ci ado
hospi al, con lo
que
se
e i a ía
la p o-
pagación de la
en e medad
9
.
La
no icia coincidi ía con lo
expues o po
F ay
Alonso
de
Mo
-gado
que llega ía
a
ela a como
Al onso X
«o denó que hubiese
en
Se illa
una
Casa de San
Láza o donde
se
ecogiesen, alimen asen
y
cu asen los ga os, plagados
y mala os de
odo
el
a zobispado
de Se-
illa y
obispado
de
Cádiz
». Y
p osigue
el
au o :
«Lo
que
yo no he
leído que hiciese
con
ninguna o a ciudad
». Pa a
ello
el
mencionado
ey pond ía
al
en e
de la Casa a
un
mayo al y la
do a ía
de su icien-
e pa imonio
y
nume osos p i ilegios en e los que des aca ía
el
que
no
pudiese en ende
en
asun os
de
jus icia elacionados
con
ella más
que
el
ci ado
mayo al o el
Consejo
Real
po se
el
ey
de
España su
pa ono. Asimismo
se
pe mi i ía que los
mala os
pudiesen sali cada
día
a
caballo pa a demanda limosnas po
la
ciudad, lle ando unas
ablillas pa a que les si iesen
de
lengua en
es e menes e , ya que les
es aba p ohibido demanda las hablando
1
°.
El hospi al se
le an a ía
en el
p opio a abal
de la Maca ena
ce -
ca
de la To e de
los
Gausines,
luga que ac ualmen e sigue
ocupan-
do, aunque
con
o os menes e es bené icos. Muy pocos
son
los es
- igios
que aún pe manecen
de
su an igua edi icación, si excep uamos
el pa io, de
cla a in luencia mudéja
y
sob e odo su iglesia,
compues-
$. Collan es, F ancisco, ci .,
págs.
11-12.
9.
Ibidem, pág. 17.
10.
Mo gado, F ay
Alonso:
His o ia
de Se illa. Se illa, 1587,
págs.
358-360.
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168
MARÍA
DEL CARMEN
BORREGO
PLA
a po es
na es
muy co as sepa adas po pila es,
con
una cabece a
mayo
muy p o unda, a co o al apun ado
y
bó eda gó ica. Hab ía
que des aca
la
impo ancia que desde
sus
comienzos alcanza ían las
iglesias
en
es as ins i uciones laza inas, ya que se ían los únicos
luga-
es
de
asis encia espi i ual pa a los en e mos
—
o aciones, misas,
sac a-
men os— dado que las ca ac e ís icas
de la
en e medad ha ían que
uesen echazados
en
cualquie ipo
de
mani es ación eligiosa
o so-
cial.
Según
Collan es
pa ece que an iguamen e
la
achada enía una
gale ía cubie a que se i ía
de
luga
de
descanso
a
los iaje os que
llegaban
a Se illa,
es ando odo ello
en
elación
con
una cédula
des-
pachada
en Bui ago el 14 de
junio
de 1508,
po
la
que
la
eina Doña
Juana
disponía que
la
ciudad pagase
mil ma a edíes
anuales
al hos-
pi al
po es e se icio.
La
si uación
del
ci ado laza e o al
no e
de la
ciudad,
de
ácil comunicación
con el
cen o
de la
misma, odeado
de
hue as
y
a boledas —que
con el
paso
de
los años se
con e i ían
en
luga
de
ecuen es paseos pa a los in e nos— ha ía
de
él un luga
en
cie a medida ag adable que goza ía
de g an
p es igio
en la
ciudad.
Desg aciadamen e
sus
Reglas Fundacionales aún
no
han podido
se localizadas, aunque dicha pé dida
se
encon a ía compensada
en
g an
medida g acias
a
una
Ca a de
Reglas
y
O denanzas
del 15 de
diciemb e
de 1393
ecogida
en
un aslado
de
las mismas que
el 2 de
ene o
de 1494 le ue en egado
a Gonzalo
Fe nández, enedo
y ad-
minis ado del Hospi al de San
Láza o de
Málaga pa a que
le si ie-
a
de
guía
y
modelo.
De
su lec u a se desp ende ía que es as Reglas
debie on
de
se p ác icamen e las que o ganiza on y e eb a on la
ida
de la
ins i ución, pues « ue on dic adas po
el Rey En ique,
ya
que las an e io es
no
es aban bien decla adas
». La
ci ada
Ca a se
compone
de
un
o al de 54
O denanzas, bien conse adas, aunque
con
una edacción con usa, ya que
en
un mismo pá a o suelen
mez-
cla se cues iones
de
muy di e sa índole.
De
odas o mas pod ían
dis ingui se es g andes apa ados in o ma i os e e en es unda
-men almen e a la
adminis ación
de la Casa, a
su sos enimien o eco
-nómico
y a
la ida
ma e ial y
espi i ual
de
los en e mos
I
1
.
El
análisis
de
es e cue po legisla i o demos a ía que e ec i a
-men e el hospi al
ue
de
c eación
eal,
eje ciendo
la Co ona
como su
11. Collan es, F ancisco, ci ., pág. 23. Ca a de
Reglas
y
O denanzas
del Hos-
pi al de San
Láza o
de Se illa. Se illa, 15 de
diciemb e
de 1393.
Inse as
en
un T as
-lado
dado a Gonzalo
Fe nández
en Se illa el 2 de
ene o
de 1494.
A chi o
de la Exc-
ma.•
Dipu ación
P o incial de Se illa,
Fondos de San Láza o, legajo
4.
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ACTAS
VII
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
169
pa ono.
Las
a eas
de
adminis ación
y con ol
di ec o
del Cen o
las
eje ce ía un
mayo al
designado po
el
ey
y
que según
Collan es de
Te án
se ía siemp e un pe sonaje
de
ele ada alcu nia
al
que
se le
concede ían g andes anquicias. Incluso las O denanzas
le au o iza-
ían
a que pudiese acep a cualquie ipo
de
p esen e en egado
po
los se ido es
de la Casa en ag adecimien o
a sus
des elos po ellos.
A
es e
mayo al
debe ía oma ju amen o «quien pode hubie e»
o in-
cluso
los p opios en e mos
de
que desempeña ía bien
y
ielmen e
sus
obligaciones. Pos e io men e
el
ci ado
mayo al
conjun amen e
con
los en e mos eunidos
en
cabildo elegi ían
al
es o
de
los
«se ido-
es» que end ían que enca ga se
del
buen uncionamien o in e no
del hospi al.
Así
de
en e los en e mos
se
elegi ían
a
es
de
ellos pa a
que
dos -«homb es
buenos
con
ama
y
conciencia
»—
ac uasen
de
ase-
so es
y el
es an e como cla e o.
Es e
úl imo es a ía
al ca go de
odos
los
ma a edíes,
opa
y
comida
del hospi al,
que debe ía epa i en e
los lep osos según indicaciones
del mayo al,
siendo igualmen e el
en-
ca gado
de
igila los bienes
de la
capilla
—
cálices, o namen os
y
es
- idu as—. De
odo ello en ega ía cuen a
al
esc ibano
de la Casa
pa a
que
lo
asen ase
en
su lib o. Igualmen e ambién
se
enca ga ía
de cus-
odia un a ca
con dos
lla es —una que es a ía
en
su pode y la
o a
en el del mayo al— en la
que
se
gua da ían odas las esc i u as, bulas
y
p i ilegios
de la
ins i ución.
Po su pa e, un
homb e
—es a ez sano— se i ía como
p ocu-
ado
gene al del hospi al, a
cambio
de
que
se le
pagase
no
sólo los
gas os de
desplazamien o sino un po cen aje
de
un
dos
po cien o so-
b e los ondos ecaudados. Igualmen e
se
con emplaba
la posibili-
dad
de
que exis iesen p ocu ado es pa icula es
e
incluso
bacina-
do es
—indi iduos que solici aban limosnas po medio
de
cepillos de-
nominados bacinas—
cuya acción se
ci cunsc ibi ía
al
a zobispado
y
obispado se illano
y
gadi ano espec i amen e. En
ambos casos
no se
p esc ibi ía sala io alguno, aunque los
bacinado es
goza ían
de de e -
minadas anquicias como analiza emos
con
pos e io idad.
Cu iosa-
men e las O denanzas silencia ían
no
sólo
la
igu a
del
esc ibano,
aunque su p esencia end ía cla amen e de ec ada
a lo la go del am-
plio
cue po no ma i o, sino incluso
la del
médico
o
ci ujano cuya
ac-
uación
debió se impo an e, dadas las ca ac e ís icas
del Cen o.
Como
obje o
de
p eocupación cons an e es a ía la ei e ada
amones-
ación ela i a a la hon adez
de
dichos se ido es, bajo pena
de de-
ol e el
doble
de lo
que hubiesen omado, además
de la
pé dida
de
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
170
MARÍA
DEL CARMEN
BORREGO
PLA
o icio
y
un pe íodo que oscila ía
de
cinco
a
diez días —según si
el
hu o
se
hubiese dado
sin o con
cómplices—
«de
cadena
».
Es a
ci -
cuns ancia ha ía supone que den o
del hospi al
debió exis i algún
ipo
de
p isión pa a cumplimien o
de
condenas, dados los p i ilegios
judiciales ya mencionados. Po úl imo queda ía es ablecido que
dos
o
• es eces po semana
se
euniesen
en
cabildo los en e mos
con el
mayo al,
pa a a a
de
soluciona los p oblemas que p esen ase an o
el
es ablecimien o hospi ala io como
sus
in e nos, e i ándose así odo
el
mal ejemplo que pod ía da se
al pueblo,
si es o
se
hiciesen
públi-
cos
«con la
consiguien e pé dida
de
e
y de
limosnas
».
Aquellos que
al asen
a
dichos cabildos es a ían condenados
en dos ma a edíes
pa a
«la
co adía
»,
sob e
la
cual
el
silencio
documen al es
absolu o,
aunque pa a
Collan es
debie on exis i
dos:
una bajo
la ad ocación
de San
Láza o
y
o a bajo
la de San
Blas
12
.
Respec o
al
sos enimien o económico,
el hospi al se
man end ía
no
sólo
con
las limosnas que ecibiese sino ambién
con
las en as
y
p opiedades p o enien es
de
donaciones
y
es amen os an o
de sus
p o ec o es como
de
los p opios en e mos. Es os úl imos nada más
ing esa
en el
laza e o end ían
la
obligación
de
ju a
an e el esc iba-
no
—que
lo
asen a ía
en
su lib o— los bienes
de
que disponían,
de
qué
ipo e an
y en
qué luga es es aban, po que dicho pa imonio pasa ía
inmedia amen e
a la Casa de San
Láza o. Po su pa e
al
en e mo
agonizan e sólo
se le
pe mi i ía des ina pa a
sus
exequias una quin a
pa e
del
p oduc o
de
las limosnas que has a aquel momen o hubiese
ecibido, pasando
el
es o
al
pa imonio
del hospi al
que
lo
des ina ía
a
las epa aciones que uese menes e .
En
es a misma línea
el
cla e o
debe ía euni odo ipo
de
limosnas, an o
en ma a edíes
como
en
especie
—pan
cocho,
ino, ca ne,
igo, cebada, ha inas, quesos,
acei-
e, lana, leña, u a
y
ho alizas— pa a epa i las en e los en e mos
a
azón
de
una ación po
pe sona,
excep o
el mayo al
que ecibi ía
es
de ma a edíes y dos en
especie.
De
los ecu sos apo ados po
el
p ocu ado
gene al la
e ce a pa e debe ía ese a se pa a los ne-
gocios
de la
ins i ución, mien as que
la
can idad es an e segui ía
una dis ibución semejan e
a la
señalada
con
an e io idad.
Igualmen-
e
del pan
o o gado po las capellanías
de la Casa
es ablecidas den o
y
ue a
de la
ciudad, los en e mos ecibi ían una ación,
el mayo al
12. Collan es, F ancisco, ci .,
págs.
13 y 18.
O denanzas
I-XI,
XIII, XXX,
XXXV,
LIII. Ca a de
Reglas
del Hospi al de San
Láza o
de Se illa, ci .
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VII
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
171
cua o
y
los es an es se ido es
«lo
que ue a cos umb e
».
También
la
opa
—de colo , lino,
algodón
o
lana— se ía obje o
de
epa o,
e-
se ándose el mayo al dos
aciones
y el
cla e o ein e
ma a edíes.
Ambos se ido es end ían que euni se cada semana pa a asen a
en
los lib os los ci ados epa os, unción po
la
que cada uno ecibi ía
dos ma a edíes y
una lib a
de
elas
de
sebo. Aunque pos e io men e,
y
según
Collan es,
los
Reyes
Ca ólicos o dena ían
al hospi al —en el
caso
de
que los en e mos u iesen descendien es— que únicamen e
se
quedase
con la
quin a pa e
«de
los bienes muebles
y
aíces»
13
.
En
cuan o
a
los bienes aíces
del lep osa io, no
debe ían
ende -
se a no
se po causa g a e y con
pe miso exp eso
de la Co ona. Se-
gún
se
desp ende
del
con enido
de la
documen ación, en
es os
p i-
me os iempos ya comenza ían
a
mos a su
impo ancia
las iñas,
ie as, hue as, ganados, casas
y
has a un mesón colindan e
al hos-
pi al.
Todos ellos es a ían
a ca go de se ido es
del
mismo
—acemi-
le os, pas o es, ho elanos...— que ecibi ían
a
cambio un sala io. Po
su pa e
el
mesone o
se
comp ome e ía
a no
cob a «de echo
de es-
ablo» a
las cabalgadu as de
los se ido es
y bacinado es del hospi al,
así como
a la de los ome os que has a allí
se
ace casen, aunque les
pod ía cob a
—a
igual p ecio que los demás—
la
paja
o
cebada que
dichos animales consumiesen. Los ma a edíes
que odas es as en as
p odujesen
se
epa i ían
en la o ma
ya desc i a aunque
en es e caso
el mayo al
ecibi ía es aciones. Igual sue e co e ían los bene icios
de i ados
de la
en a
del
nume oso ganado acuno, po cino
y
o ino
que poseía
el hospi al,
pe o si dicha en a supe aba los
3.000
ma a
- edíes, el
ci ado
mayo al
ecibi ía
dos
aciones
y
si
e a in e io ,
es
14
Muy pocas
y
con usas
son
las e e encias
a la
ida
de
es os
en-
e mos.
La Casa de San
Láza o ha ía las eces
de hospi al y
asilo,
pues o que allí
se
ecoge ían los en e mos has a
la
ho a
de
su mue e,
aunque du an e su in e namien o pod ían i i
con sus
espec i os
cónyuges
—a
pesa
de
que es u iesen sanos— si así
lo
deseaban.
Inclu-
so
a
eces pod ían dis u a de la
ayuda
de
alguna
pe sona
que
e ec-
uase es a
labo
po o o,
sin
cob a ningún ipo
de
emune ación.
13.
O denanzas
X11
-XX.
Ca a de
Reglas
del Hospi al de San
Láza o
de Se illa,
ci .
14.
O denanzas XXIV-XXIX,
XL,
XLII-XLIII, XLVI, XLVII.
Ca a de
Reglas
del Hospi al de San
Láza o
de Se illa, ci .
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
178
MARÍA
DEL CARMEN
BORREGO
PLA
p ohibido
el
que pudiesen ecibi p esen e alguno «como ocu e
en
Se illa y
o as pa es
».
La
ins i ución laza ina solamen e debe ía albe ga
y
cuida
a
en-
e mos lep osos, an o icos como pob es, muje es
u homb es, espa-
ñoles, mes izos,
neg os, mula os
o de
cualquie condición, exis iendo
una sepa ación muy es ic a en e sexos
y
azas.
Los homb es se con-
cen a ían
exclusi amen e
en
es «cua os»
—
salas
—. El
p ime o pa a
españoles
y mes izos, con
ecáma as po si alguno u ie a muje
y a-
milia. El
segundo pa a los indios
en el
que exis i ían únicamen e
«apa amen os
de camas».
Pa ece que
en
es e caso
no se
admi i ía
la
amilia.
Y el
e ce o
—
semejan e
al an e io —
pa a neg os
y
mula os.
Las
muje es po su pa e end ían una sala común, aunque
se o de-
bana
que
«no se
ie an unas
a
las o as
»,
quedando e minan emen e
p ohibida
la
comunicación en e ambos sexos pa a que
no se
diese
luga
a
«plá icas que
de
alguna mane a o endiesen
a Dios». Pa a e i-
a
la
ociosidad «que
e a la
mad e
de
odos los icios
»,
los en e mos
es a ían obligados
a
abaja
—
siemp e que
se lo
pe mi ie a su es ado
ísico—
en p o de la Casa y
den o
de
ella, es ando igualmen e
p ohi-
bidas
las blas emias, los
emba agamien os y
los juegos
a
excepción
de
«aquellos que uesen líci os pa a pasa
el
iempo»
25
.
La
ida debe ía lle a se
en
común
e
incluso las comidas
—a di-
e encia de Se illa—
segui ían es e sis ema, si iéndose
a
las
once en
e ano
y a
las diez
en
in ie no mien as que
la
cena se ía
a
las cinco,
concediéndose
no
obs an e que
el mayo al
bene iciase
de
alguna
ma-
ne a
la
ación
de
aquellos en e mos que hubiesen apo ado algún
ipo
de
bene icio económico
al hospi al.
Du an e
la
comida un
lec o
se
enca ga ía
de lee
«un lib o de o o, bueno
y en omance» y an es
de
comenza
y
inaliza
la
misma debe ían da g acias
a Dios. Inme-
dia amen e
después
se
di igi ían
a la
capilla
a
eza
el
salmo
Mise e e
Dei.
En
cuan o
a la labo
asis encial
a
en e mos
y
agonizan es se ía
exac amen e igual que
la
desempeñada
en Se illa
2
U.
La
ida espi i ual
de
los laza inos es a ía a endida po un
sace -
do e que
les
impa i ía los sac amen os, debiendo con esa
y comul-
ga
al
menos cua o eces
al
año.
En Pascua Flo ida,
Espí i u
San o,
25. O denanzas
IV, VI.
Con i mación
de
las O denanzas Fundacionales
de San
Láza o
de
México,
ci .
26. O denanzas
V-XI.
Con i mación
de
las O denanzas Fundacionales
del Hos-
pi al de San
Láza o
de
México,
ci .
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VII JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
179
Ascensión de la Mad e de Dios y Pascua de
Na idad. Asimismo
es-
a ían
obligados
a
eza cada mañana una
quincuagena del
osa io
a
la ad ocación
p e e ida po cada uno
y
una plega ia pa a oga po
los miemb os
de la Casa Real
— an o i os como di un os— así como
un esponso po las
Animas
Bendi as
del
Pu ga o io.
En
cuan o
a
las
es i idades
de la
ins i ución e iden emen e
se
elaciona ía
con San
Láza o, pa ón
del Cen o. Se
celeb a ía misa
y
solemne se món
el
e ce jue es
de
cua esma —día
en
que
la
iglesia conmemo a ía
el
E angelio
de San
Láza o—
al
igual que
el
p opio ie nes
de San Lá-
za o —en el
que
se
celeb a ía su Resu ección
—,
así como
el
domingo
an e io al
mismo, conocido po
el pueblo
como
Domingo de Láza-
o. En
dichas conmemo aciones
se
pe mi i ían que
pe sonas
«buenas
y
hon adas» pidiesen limosnas pa a
el hospi al.
Finalmen e como es-
i idades exclusi as
del lep osa io
mexicano
se
es ablece ían
la de
Nues a Seño a
de la O —dada la g an
ene ación que
se
enía
a la
Mad e de Dios— y la
Oc a a
de
Todos los
San os en
ecue do de
los
en e mos di un os
27
.
La
pe i encia
de
es e
hospi al
se ía muy la ga
y
es a ía ligada
a la
amilia
Con e as,
ya que
a
pesa
de lo
egis ado po las
O de-
nanzas,
el
undado log a ía que
el pa ona o
de la Casa
ol iese
de
nue o
a sus
manos.
En 1590
con a ía es e cen o con
cua o g andes
en e me ías, o icinas
de
se icio, adminis ación, hue as
e
iglesia
además
de
un impo an e
capi al
pa a su sos enimien o.
Pe o a me-
diados del
XVIII los he ede os
de
los
Con e as,
conside ando
a
es e
cen o bené ico como una pesada ca ga económica cede ían
sus de-
echos de
pa ona o
a
los He manos
de San Juan de Dios. Cu iosa-
men e pa a es a época
no
odos los en e mos lep osos
se encon a-
ían ing esados
en el
mencionado
hospi al. En
él solamen e end ían
cabida los que padeciesen
la
lep a denominada
«ele anciaca». Los
que su iesen
la conocida como « uego sac o»
lo
es a ían
en el de
San An onio
Abad.
En 1787 la
o den
juanina, en is a de
los
p oble-
mas in e io es que es aba a a esando
y en ag adecimien o
a la ayuda
económica p es ada po
el
cabildo mexicano cede ía ambién
en
su
caso los de echos
de
pa ona o
a
es e úl imo, que según pa ece
con-
segui ía
el a o
egio pa a es a ob a hospi ala ia
a la
que
le
se ía
concedida
el
í ulo
de eal.
Unos años después
—1819— se
in eg a ía
27.
O denanzas
XI-
XII-XVI. Con i mación
de
las O denanzas Fundacionales
de
San
Láza o
de
México,
ci .
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
180
MARÍA
DEL CARMEN
BORREGO
PLA
en
ella
el lep osa io
an e io men e mencionado
de San An onio
Abad, comenzando así una nue a e apa amenazada
de
nue o po
la
escasez
de
ecu sos, has a que
en
1857 los exiguos bienes
de San Lá-
za o se ían desamo izados, clausu ándose inalmen e
en
1862
28
.
P ecisamen e du an e es a época
en la
que México buscaba
de-
sespe adamen e
la
c eación de
un nue o
lep osa io,
muy lejos
de
allí,
en Lima,
inicia ía su andadu a o a undación
de
ca ac e ís icas
simi-
la es
a
las an e io es, debida es a ez
al
español
—
a ecindado
en la
ci-
ada ciudad— An ón Sánchez. Según
la
adición,
la
causa
de que
em-
p endiese
es a piadosa a ea
se
debe ía
a
los emo dimien os su idos
po habe abandonado
en
España
a
su
pad e
que allece ía íc ima
de la
lep a.
El
mencionado An ón Sánchez adqui i ía
de sus
p opias
en as un espacioso
sola y
algunas hue as
en
un a abal que po
en-
onces comenza ía
a
pobla se, si uado
al
o o lado
del io Rimac y
que pos e io men e hacia
1592—
albe ga ía
el populoso
ba io de T ia-
na, uno de
los más ípicos
y
bellos incones
de la
u be limeña
29
.
La
echa undacional
de
es a impo an e ob a asis encial se ía
el
30 de
ab il
de
1563
y
cua o años más a de
Felipe II
o dena ía
al
Hospi al de San Lo enzo de Se illa que en iase
a Lima
una copia
de
sus
O denanzas pa a que si iesen
de
guía
y
modelo
a la
nue a
ins-
i ución. No
obs an e, muy
p on o es a úl ima opeza ía
con el
ya
endémico p oblema
de la
inanciación que no pod ía sol en a se
úni-
camen e con
limosnas
y
que se ía el
causan e
de
que sólo pudie a e -
mina se
de
cons ui
la
capilla cuya es uc u a
de
es
na es
esul a ía
pa a muchos un an o sun uosa
al
a a se
de
un
hospi al
si uado po
aquel en onces
en
un
ba io
ex emo
de la
ciudad
30
. En
cuan o
al
edi icio hospi ala io p opiamen e dicho
no
pod ía culmina se, po
lo
que end ía que limi a se
a la
cons ucción
de dos
la gas salas
a am-
bos lados de la
iglesia,
en
donde
se
ecogiesen
y
cuidasen a
los
en-
e mos.
Aunque pa ece que
no se
llega on
a
es ablece
—a
pesa
de
la
cédula an e io men e expues a— ningún ipo
de
cons i uciones
y
28.
Mu iel, ci .,
págs.
238-239. Real,
José Joaquín
y A.
He edia:
El
Vi ey Ma ín
de Mayo ga,
en
Vi eyes
de Nue a
España
(1779-1787). 2
ols.
Calde ón
Quijano, J. A.
(coo d). Se illa, EEHA, 1968,
ol.
2,
págs.
186-188.
29. Cascajo
Rome o, Juan:
El
plei o
de la
cu ación
de la
lep a
en el Hospi al de
San
Láza o
de Lima. AEA,
omo
V,
Se illa, 1948, pág. 159. Be nales
Balles e os,
Jo ge:
Lima: La
ciudad
y sus
monumen os.
Se illa, EEHA, 1972, pág. 46.
30.
Cascajo,
ci .,
págs.
159-160. Be nales, ci ., pág. 75.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VII
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
181
o denanzas que elasen po
sus
in e eses
y la
buena ma cha
del Cen-
o
31
.
Desg aciadamen e, es a p ime a cons ucción se ía g a emen e
dañada
en 1586
po un e emo o
y
los en e mos encon a ían
g a-
ísimas di icul ades pa a pode subsis i , an o más cuan o que su
nú-
me o aumen aba
sin
cesa , po
lo
que muchos
de
ellos mo i ían
de
hamb e
sin
ningún ipo
de
asis encia, ocul os
en
los campos
y
mula
-da es
32
. La
si uación llega ía
a
al ex emo que
en 1606 —sin
que
se
conozca has a
el momen o
la
echa
exac a—
a ios ecinos
de Lima se
decidi ían
a
c ea una he mandad
y cod adía
pa a unda iglesia
y
hospi al
donde uesen albe gados, sus en ados
y
cu ados es os
lep o-
sos.
De
en e es os p imi i os undado es sólo han llegado has a
no-
so os los nomb es de An onio Román de He e a,
Sebas ián
de
Ve a, Al a o
Alonso
Mo eno, Ped o
Vélez Roldán, al é ez Sebas ián
Ca eño,
Diego
Sánchez Valdés,
Diego
Jiménez,
Ma cos
Pé ez,
Alon-
so C espo,
Juan
Apa icio,
Ped o
González Caso
y
An ón Sánchez
Má quez. Poco más
se conoce ía ace ca
de la
pe sonalidad
y
condi-
ción de
es os pe sonajes, aunque según
se
desp ende ía
de la docu-
men ación examinada debie on goza
de
cie a ele ancia
en la ciu-
dad
33
. Sin emba go,
su
p incipal
a ea —po
la
que has a aho a se ían
eco dados— es iba ía
en la
con ección
de
unas O denanzas que e
- eb a ían
oda es a ob a hospi ala ia
y
que
«se
debe ían gua da
y
cumpli
en o ma que las gua daba
y
cumplía
la
he mandad del Hos-
pi al de Se illa»
Po su pa e,
la ci ada he mandad
y
co adía limeña
es a ía compues a po ein icua o he manos que no
u iesen ningún
ipo
de
elación ni pa en esco
con
judíos, debiendo es a egida po
un
mayo al,
un mayo domo, un p ocu ado ,
dos
dipu ados
y
un
es-
c ibano.
Aunque
se
admi i ía
la posibilidad
de
aumen a
el
núme o
de
he manos,
a
condición
de
que los
ca gos
an e io men e
mencio-
nados
uesen desempañados
unicamen e
po los miemb os
undado-
es,
o en
su de ec o po aquellos que ocupasen su luga —según uese
su an igüedad
—. Las
elecciones pa a dichos
ca gos se
celeb a ían
anualmen e
el
p ime o
o
segundo día
de Pascua Flo ida,
lle ándose
31.
Cascajo,
ci ., pág. 150.
32.
Be nales, ci ., pág. 131.
Cascajo,
ci ., pág. 151.
33.
Ap obación
de
las O denanzas Fundacionales
de la He mandad
y
Co adía
de San
Láza o
de Lima
po
el Dean y
Cabildo
ca ed alicios. Ciudad de Los Reyes, 5
de
mayo
de 1606,
Inse a
en el
Expedien e
de
Con i mación
de la
Fundación
del Hos-
pi al de San
Láza o
de la
ciudad
de Los Re es y
Reino
del
Pe ú,
1609. AGI, Lima, 141.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
I82
MARIA DEL CARMEN
BORREGO
PLA
a
cabo po o ación sec e a, ecayendo los nomb amien os
—de ma-
yo a
meno —
en
aquellos aspi an es que hubiesen conseguido un
ma-
yo
núme o de
o os
—mayo al
seguido
del
mayo domo
y
dipu ados
—.
Pa ece que
el
p ocu ado
y el
esc ibano se ían designados
y no ele-
gidos. Todos ellos
se
debe ían euni
en
cabildo una ez
al
mes, bajo
pena
de dos pesos,
pa a a a
de
odos aquellos asun os que uesen
de
in e és, siendo
de
des aca
la labo del
mayo domo que end ía
encomendado odo
lo
e e en e
a la
adminis ación de la Casa y
cuya
cuen a
le
se ía omada anualmen e po su suceso
34
.
Las
ci adas O denanzas silencia ían odo
lo
elacionado
con el
edi icio que albe ga ía
a la
capilla, pe o
no
así con el del hospi al.
E ec i amen e
se
especi ica ía que en
él
se
debe ían asis i
a
aquellos
homb es y
muje es — an o blancos como indios
y
neg os ho os— que
es u iesen en e mos
con el in de
e i a
el
con agio, debiendo
p o-
po ciona les médico, ci ujano, medicamen os, bo ica
y
sus en o.
A
es e e ec o
se end ía que cons ui es «cua os»
—
salas—
en
donde
se
alojasen espec i amen e los
homb es,
las muje es
y
los neg os.
Cada uno
de
dichos cua os con a ía
con
a ios aposen os en los que
debe ía habe cama, colcha, sábanas, almohada
y
azadas.
Las
opas
se
end ían que cambia una ez
a la
semana
y
asimismo
el
esc ibano,
ac uando como eedo , supe isa ía ambién
dos
eces po semana
el
uncionamien o
de
dicho
hospi al. Pa a
odo ello
se
acul a ía
el ma-
yo domo y
dipu ados
o en
su caso
a
aquel he mano que
el
cabildo
nomb ase
con el in de
que —bajo pena
de
cua o
pesos—
pudiese sali
po
la
ciudad
a
demanda en e
el
ecinda io aquellas limosnas que
uesen necesa ias
35
Asimismo,
la
he mandad
y
co adía debe ía acompaña
a
los en-
ie os de
en e mos
y
se ido es
de la Casa,
pe mi iéndose que los ci-
ados ein icua o he manos
y sus
amilia es más di ec os pudiesen
se en e ados
en la
capilla
del
mencionado
hospi al.
Igualmen e
la
p opia he mandad
y
co adía es a ía obligada
a cos ea
de
su peculio
una misa can ada
en
su agio
de
cada en e mo que alleciese, co n-
34. O denanzas
I-V, VII.
O denanzas Fundacionales
de la
He mandad
Co a-
día
de San
Láza o
de Lima, ci .
Has a aho a
no
exis i ía ninguna no icia e e en e
a
la
he mandad
y
co adía laza inas
de Se illa.
Aunque
es p obable
que u iese elación
con
ellas
la
a i mación
de F ancisco de Collan es en el
sen ido
de
que dicho
hospi al
se illano albe ga ía después
de
su undación
a dos
co adías que es a ían bajo
la ad-
ocación de San
Láza o
y San
Blas espec i amen e.
Collan es, F ancisco, ci ., pág. 18.
35.
O denanzas
VI-VII, IX.
O denanzas Fundacionales
de la
He mandad
y Co-
adía
de San
Láza o
de Lima, ci .
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VII
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
183
p ome iéndose a la
ez cada he mano
a
en ega
al
mayo domo una
limosna
de
un
peso
pa a que
se
celeb asen nue as misas con
idén ico
in. Como
colo ón
a
es a unción asis encial es a ía
la
celeb ada
el
Día
de
Di un os que se ía can ada
—y con
su igilia—
en
ecue do
de
odos los que
de
alguna mane a habían es ado elacionados
en
ida
con es a ob a hospi ala ia. Po úl imo,
se
pe mi i ía que
la
ci ada
he -
mandad
y
co adía pudiese acompaña
a
su úl ima mo ada
a
cual
-quie
mo ibundo que así
lo
solici a a, po
lo
que pe cibi ía aquella
limosna que
el
mayo domo conside ase opo una
36
.
Las ci adas O denanzas se ían ap obadas po el i ey Ma qués
de Mon escla os el 28 de
eb e o
de 1609
37
y en
es e mismo año
se
comunica ía
al
ey que
se
había conseguido le an a
—
pa ece que
en
el
mismo luga que había ocupado
el
es ablecimien o
de
An ón
Sán-
chez— el
mencionado
hospi al
que con a ía
con dos pa ios. De
ellos
sólo exis i ían e e encias explíci as
al
p ime o, ya que al ededo
de
él
se
hab ían le an ado
dos en e me ías cubie as con «sus
pue as
y
en anas» así como
la
sala
de
cabildo
de la
he mandad, un cua o
pa a
el
capellán
y
una cocina pa a los si ien es
del
laza e o.
En
cuan o
al
segundo
de
los
pa ios es
ácil supone que se ía
el
cen o
donde con e giesen los aposen os
de
los en e mos,
de
cuya ida
—al
con a io
de lo
ocu ido
en
México
o Se illa— no se
ecoge ía ningún
ipo
de
e e encia
38
.
Po su pa e,
la
iglesia
no
p esen a ía una
ac-
u a
de nue a plan a, sino que
la
he mandad
se
limi a ía
a
econs ui
lo
de e io ado
en el
e emo o
de 1586. Se
pond ía
especial
én asis
en la
po ada, ob a
de
Ma ínez
A ona
según documen ación
de
1628
39
Al
igual que había ocu ido
en o as pa es
de Indias
el
laza e o
limeño
se
con e i ía
en
una pieza cla e pa a
la
ida
de la
ciudad
so-
b e
odo eniendo
en cuen a que
la
ex ensión
de la
lep a
en el i ei-
na o cada ez se ía
mayo .
Po ello
y a
pesa
de
las exiguas en as
y
36. O denanzas
VII-VIII y X-XI.
O denanzas Fundacionales
de la
He mandad
y
Co adía
de San
Láza o
de Lima, ci .
37.
Ap obación
de
las O denanzas Fundacionales
de la
He mandad
y
Co adía
de San
Láza o
de Lima
po
el
Vi ey Ma qués
de Mon escla os. Los Reyes, 28 de
e-
b e o
de 1609.
Inse a
en el
Expedien e
de
Con i mación
de la
undación
del Hospi al
de San
Láza o,
ci .
38.
El Mayo al Al a o
Alonso
Mo eno a SM. Los Reyes, 7 de
ene o
de 1609.
Inse o
en el
Expedien e
de
Con i mación
de la
undación
del Hospi al de San
Láza o,
ci .
39.
Be nales, ci .,
págs.
131-132.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
184
MARÍA
DEL CARMEN
BORREGO
PLA
de
que
el
caso
no es aba con emplando
en
las O denanzas
Fundacio-
nales, se
decidi ía admi i ambién
en
él
a
los escla os lep osos p e io
pago po pa e
de
su amo
de
cua o eales dia ios du an e
el p ime
año
de
ing eso. Pos e io men e si es e escla o
e a
decla ado
incu a-
ble
pod ía i i
en el
ci ado es ablecimien o has a
el inal de sus
días
sin
que ya supusiese ninguna ca ga económica pa a
el
dueño.
De
es a
mane a
se
a aba
de
e i a
el
abandono
a
que
se
eían some idos
es os neg os
en el
caso
de
que uesen íc imas
del
mal
con el con-
siguien e pelig o
de
con agio que ello suponía.
Sin emba go, du an e
g an
pa e
de
su exis encia
el lep osa io
limeño end ía que lucha
con a
un aude muy común consis en e
en
que los poseedo es
de
escla os
—en el
caso
de
que és os su iesen
el
mal— les concedían
la
libe ad pa a aho a se
el
desembolso que les suponía su ing eso
en
la
ci ada ins i ución
40
Pos e io men e,
en 1637, la
ci ada he mandad
y
co adía
a a e-
sa ía
momen os económicos muy di íciles, po
lo
que
se
e ía
en la
necesidad
de ende
pa e
de
los sola es anejos
al hospi al —de
los
que
e a
p opie a ia
—,
así como
a
edi ica
en
los es an es algunas
casas pa a se alquiladas.
Con el
p oduc o
de
odo ello
se
inicia ía
una econs ucción
del
edi icio hospi ala io —ya muy de e io ado—
le-
an ándose es a ez
«a
espaldas
de la
iglesia
»,
asladándose allí los
en e mos
en 1645.
Desg aciadamen e los seismos
de 1678 y 1746 aca-
ba ían
con
oda
la
ob a, po
lo
que
en
los años siguien es los lep osos
es a ían ecogidos
en
chozas diseminadas
a
o illas
del
ío llenos
de
mise ias
y
necesidades
41
.
Se á és a una época
de
muy di ícil
segui-
mien o
en la
documen ación exis en e,
de la
que pa ece ía
desp en-
de se que po es os años inaliza ía
la
ci ada he mandad, debiendo
pasa
la
esponsabilidad
del
laza e o bien
al
cabildo,
o bien
a la
p o-
pia audiencia limeña, incluso
es p obable
que
al
igual que
en
México,
la Co ona acep ase se su pa ono. Po úl imo,
Don Ped o
José
B a-
o de Laguna,
Oido
de la Audiencia
de Lima y
Juez
P o ec o del
Hospi al,
decidi ía una nue a econs ucción
en el
mismo luga que
ocupaba
la an e io ,
as consegui nume osas limosnas po
di e en-
es
medios,
de
los que hab ía que des aca
la
celeb ación
de nume-
osas co idas
de
o os.
La
ci ada ob a culmina ía
en 1758,
debiendo
se muy impo an e
con
habi aciones indi iduales pa a los en e mos
40.
Cascajo,
ci .,
págs.
160-161.
41.
Ibídem,
pág. 161.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VII
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
185
y
un
g an
núme o
de
salas ab iéndose po medio de
pue as la e ales
a
una
g an
gale ía.
A
es e espec o
el
Vi ey
Abascal
llega ía
a eco-
mendad:
«la
necesidad
de
in oduci
el
o den,
la
ca idad,
la
dulzu a
y la
ciencia
en
los hospi ales, inundando es os somb íos palacios
del
dolo y de la
mue e en
albe gues isueños
de la
salud»
42
• Sin emba -
go, con el
paso
del iempo
se
inicia ía
el
decli e de ini i o
de
es e
hospi al
limeño, desconociéndose has a aho a las causas
y el desa o-
llo
del
mismo. Aunque pa ece lógico pensa que su
o al
inalización
se
si ua ía
en
los p ime os años
del
XIX, echa és a
en la
que
ocu-
i ían enómenos simila es pa a o as ins i uciones indianas
del mis-
mo ipo.
Asimismo, una nue a áb ica laza ina comenza ía
a
le an a se
a
ines del quinien os
en
un escena io muy dis in o
al de Lima y an
di-
e en e
de
él como ce cano
a San o Domingo, ya que end ía su sede
en
Ca agena de
Indias,
a la
o illa misma
del
Ca ibe. Pa adójicamen e
Ca agena
o ece ía muchas
simili udes con la lejana
y
mí ica
Se illa.
Reco dando
a
es a úl ima,
la
ciudad indiana
se
con e i ía ambién
en
una impo an e enc ucijada
de
caminos, ya que en
su caso
e a el
único nexo
de
unión en e
el in e io del Nue o
Reino
de G anada
y el Da ién, po
lo
que su pue o
—
a ibada o zosa de
lo as— se des-
aca ía
como uno de
los más impo an es
de
Indias.
Y
ambién den-
o
de
es a écnica
de
iden idad,
Ca agena se
con e i ía en
un
im-
po an e empo io come cial
en el
que
el
ío
Magdalena —p incipal
a -
e ia
de
comunicación— juga ía un papel
simila al
eje cido po
el
Guadalqui i en la g an
u be andaluza. Todo ello conlle a ía un au-
men o
poblacional
impa able, que unido
al
cálido clima
opical —se-
mejan e al de San o Domingo—, y a
los p oblemas higiénicos
de la
época, ha ían que
la
en e medad
de la
lep a
se
cebase muy
p on o en
la
gobe nación
43
.
La
ciudad
de Ca agena de
Indias con aba desde mediados
del
siglo XVI
con
un
hospi al gene al —el de San Sebas ián— pe o p eci-
samen e las ca ac e ís icas
de
con agio que lle a ía consigo
el pade-
cimien o de la
lep a
no
aconseja ían
el
in e namien o
de
es os
en e -
mos
en dicho cen o
44
.
Todas es as ci cuns ancias ha ían que
el ca-
42.
Ibídem,
págs.
16-19. Be nales, ci .
págs.
303, 314, 323.
43,
Bo ego
P1á, M." del Ca men:
Ca agena de
Indias
en el
siglo XVI.
Se illa,
EEHA, 1983,
págs.
343-400.
44.
Ibidem,
pág. 48.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
186
MARIA DEL CARMEN
BORREGO PLA
bildo ca agene o
decidie a po unanimidad
el 16 de
diciemb e
de
1592 la
c eación
de
un laza e o.
Pa a
dicho e ec o
se comisiona ía
al
alcalde José
de
Ba os
—homb e
p ominen e
de la
ciudad,
encomen-
de o y
an iguo poblado — pa a que eligiese un luga que esul ase
idóneo, e minando es e úl imo po p onuncia se
a a o de «la es-
quina que cae
en el
úl imo ema e
de Ge semaní,
on e o
al
ue e
del
Boque ón» ya que euni ía las condiciones
de
su icien e lejanía
de la
ciudad
y
un ácil abas ecimien o
de
agua
45.
Pa a
es a p ime a undación se
con a ía con la
desin e esada co-
labo ación del gobe nado
Ped o de Lodeña, del
con ado Alonso de
Tapia y del
eso e o T is án
de
U ibe, que consegui ían —g acias
a
las
donaciones
de
los ecinos— cien o
once pesos
que se ían u ilizados
en
la
adquisición
de
ma e iales, aunque pe ecede os, p opiciando una
cons ucción muy
simple
que
no
debe ía du a mucho iempo.
E ec-
i amen e en 1600 el municipio
ca agene o se
decla a ía pa ida io
de
aslada
de
luga
al
ci ado
hospi al.
Aunque
no
exis i ía
cons an-
cia
de
las azones
de
es a medida,
es
ácilmen e p esumible que
el
c ecimien o
de la
ciudad
y en especial de Ge semaní lo
con i iesen
en
excesi amen e ce cano
a la
misma. Así queda ían comisionados
pa a
la
búsqueda
de
un nue o emplazamien o los egido es
An onio
de Mendoza y An onio de
Eche a ía, que se ían igualmen e los en-
ca gados de ende el sola y el
edi icio en donde
se
asen aba
la an-
igua lep ose ía
46
La
segunda undación
se
lle a ía
a
cabo du an e los p ime os
años
del
siglo XVII, ce ca
del Camino Real, en el Ce o de San Lá-
za o,
en
donde luego
se
ins ala ía
el
ue e
de San Felipe de
Ba ajas.
Pe o
ambién
en
es e caso los p oblemas económicos
no
a da ían
en
llega , sob e odo después
de la
plaga
de
langos a
y de
las espec i as
epidemias
de
i uelas
y
sa ampión que hab ían asolado económica
y
demog á icamen e
al
ecinda io, haciendo que los p opios
de la
ciu-
dad quedasen exhaus os. Po su pa e como las me cedes egias
e-
45.
Acue do omado po
el
cabildo
de Ca agena en 16 de
diciemb e
de 1592.
Inse o en
un Tes imonio
de Au os
pa a
el
nomb amien o
del
capellán
de San Láza o
echado
en Ca agena el 16 de
eb e o
de 1675. AGI, San a Fe, 64, ols. 17-18. En el
ci ado año
el
cabildo es aba compues o po :
Juan de Villo ia, Diego Co onado, Do-
mingo Féliz,
Alonso
de Tapia, Gonzalo Mendoza,
José Ba os, F ancisco
Hoyos,
Alon-
so
López
de
León
y Diego
Cano. Bo ego,
ci ., pág. 302.
46.
Acue do omado po
el
cabildo
de Ca agena en 23 de
no iemb e
de 1600.
Inse o
en el
Tes imonio
de Au os de 1675, ci ., ols. 18-19. Pa a
dicho año
se desco-
noce ían a los miemb os
de
dicho cabildo.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VII
JORNADAS DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
187
la i as a
las penas
de
cáma a
y
bienes
de
di un os esul a ían
insu i-
cien es pa a palia es a al a
de
en as
47
, el
cabildo
se
e ía obligado
a
o dena
en 1617
que un día
a la
semana
dos de sus
miemb os pi-
diesen
limosna en a o del hospi al. En p ime
luga los
dos
alcaldes
y
pos e io men e dos
capi ula es,
o ando
según
el
o den
de
an igüe-
dad
48
. A
medida que anscu ía
el
iempo las pe iciones
de
ayuda
económica
a la Co ona
po pa e del
municipio
se
ha ían p ác ica co-
mún
en base a
que ambos e an
copa onos del
ci ado
hospi al.
Men-
ción
especial
me ece ían las insis en es eclamaciones
en el
sen ido
de
c ee que
e a
necesa io ambién allí
la
c eación
de la
igu a
de
los
bacinado es
que gozando
de los mismos p i ilegios que los se illanos,
ayudasen
a la
consabida consecución
de
ondos
en
bene icio
de
dicho
Cen o.
Opinión es a úl ima
de la
que pa icipa ía
el p opio obispo
de Ca agena,
aunque ma izando «que dichos
bacinado es
debe ían
desempeña su o icio po
sí
mismos
y
siemp e
en el
luga
de
donde
uesen ecinos pa a e i a
la
malicia
de
los iempos»
49
Sin emba go la
espues a a daba
en
llega
y
diez años más a de
la
si uación
del
laza e o se ía
lamen able.
Po aquella época albe ga
- ía a
más
de
se en a en e mos,
no
sólo
de Ca agena
sino
de
odo
el
Nue o
Reino —sob e odo
de
Panamá— an o blancos como neg os
que i i ían
sin
ningún
con ol, en o al
p omiscuidad, habiéndose
dado ya
el
nacimien o
de
a ios mula os. Todos es os in e nos
goza-
ían de
una
o al
libe ad que les pe mi i ía sali
en
busca
de
leña
y
47.
Ac a
de
cabildo.
Ca agena,
26
de
oc ub e
de
1619.
AGI. San a Fe, 63.
Cons an las siguien es i mas: Ga cía Gi ón, Sebas ián
de Alcibia, Vicen e de VilIalo-
bos, Diego
Fe nández Cal o,
Luis
Gómez
Ba e o, Melcho Mo ales
Esqui el, And és
Vanquesel, Ignacio
Ramí ez
de A ellano,
Alonso Cuad ado.
Me cedes y
asignaciones
pa a
la
subsis encia
del Hospi al de San
Láza o.
1598-1678.
AGI, San a Fe,
666.
48.
Au o del
cabildo,
20
de
ab il
de
1617.
Inse o
en el
es imonio
de Au os de
1675,
ci ., ols.
23-24.
49.
Acue do omado po
el
cabildo
de Ca agena en 10 de
sep iemb e
de 1619.
Inse o
en eI
Tes imonio
de Au os de
1675,
ci ., ols. 27-28. En el
ci ado año
el
cabildo
es aba compues o po : Ga cía Gi ón, Sebas ián
de Al ibia, Juan Ruiz de la Vega, Vi-
cen e Villalobos, Melcho Mo ales
Esqui el,
Diego
Fe nández Cal o, And és
Vanque-
sel, Luis
Gómez
Ba e o, Ignacio
Ramí ez
A ellano,
Alonso Cuad ado,
Diego de Re-
bolledo, Diego de
Ma u e,
Juan An onio Saba iego.
Ma ínez Ma ín,
Ana:
Ca as
de
Cabildo
de Ca agena de
Indias.
Tesis
enédi a
p esen ada
en la
Uni e sidad
de Se illa
en
1975,
pág. 121. El
cabildo
de Ca agena a SM. Ca agena, 30 de
julio
de 1627. AGI,
San a Fe,
63.
Cons an las siguien es i mas:
Diego de Escoba , Luis Polo del Aguila,
And és
Vanquesel, Miguel de Payola, Luis
Gómez
Ba e o,
Alonso Cuad ado Cid,
Juan de la
Rada,
Diego de
Rebolledo,
Ignacio
Ramí ez
de A ellano, F ancisco de Sí-
mancas, Amb osio A ias de Aguile a. Diego de Al a ado a SM. Ca agena, 23 de
mayo
de 1644 y el
obispo
de Ca agena a SM. s/£
1645.
AGI, San a Fe,
63.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
194
MARIA DEL CARMEN
BORREGO
PLA
en a
de dos
nue as
plazas de esc ibanos,
lo
que desa a ía al
conmo-
ción en e los es an es, que
se
end ía que deja
en
suspenso
la me-
dida. También digna
de
ene se
en
cuen a se ía
la
ac uación
del mé-
dico
F ancisco Thenesa
que o o ga ía pa a
el hospi al
las en as
p o-
ducidas
po su es ancia
en Mon e
Pelado, p es ando incluso su
asis-
encia p o esional
a
los en e mos
62
.
Sin emba go
como es décadas más a de la
si uación
no
había
mejo ado, ascendiendo ya
a 58
los lep osos,
el
en onces gobe nado
Caxigal de la Vega nomb a ía como
mampos o y
adminis ado
de
San
Láza o
—sin
sueldo alguno— a
Tomás López
de Agui e, habane-
o acomodado
y
comandan e
del
ba allón
de
in an e ía
de
milicias,
quien p opond ía
la
c eación
de
un nue o laza e o que debe ía se
adminis ado
de
mejo mane a que
el
exis en e has a aquellos
mo-
men os, cuyo dé ici ascendía
a 2.661 pesos
anuales
63
• La Jun a
c ea
-da en 1748
pa a es udia
la
p opues a
y
que es a ía o mada po
el
gobe nado , obispo, o iciales eales
y
cabildo consegui ía
la
i me
p omesa
de 10.276 pesos
que i ían des inados a la nue a áb ica
de
San
Láza o
y
que p o end ían
de
las siguien es ins i uciones
y pe -
sonas: 4.000
po pa e
del
cabildo,
100 de
los o iciales eales,
176 de
los alcaldes,
5.000 del
obispo
y 1.000 del
ecinda io. Asimismo
algu-
nos miemb os impo an es
de
es e úl imo pond ían censos sob e
sus
casas
y
p opiedades
en a o del hospi al en
una can idad
ap oxima-
da
de 3.500 pesos,
au o izándose ambién
la
en a
de
las
dps plazas
de
esc ibanos ci adas an e io men e
64
.
Pe o
pa a López
de Agui e
es as can idades
no
se ían
su icien-
es, ya que
se
necesi aba una nómina mayo al ene que inancia se
no
sólo
la
cons ucción, sino aquellos se icios más necesa ios pa a
los lep osos:
500 pesos
anuales
al
capellán,
1.000 al adminis ado ,
500 al
bo ica io José
de La ios e
igual can idad pa a
el
médico José
de Ba ios. Pa a
ello
La Habana
suge i ía
a la Co ona en es e mismo
año que o o gase
en a o del
laza e o los
dos
no enos
de
los
diez-
mos, las en as p oceden es
de la en a
y
composición
de
ie as
—
62.
Ibídem,
ci .,
ol.
6-III, 1978, pág. 181 y
ol.
8-III, 1980, pág. 185.
63.
En 1748 el Ca go
anual
del Hospi al
ascendía
a 2.768 pesos: 942 de
en as
ijas,
585 de
en as con ingen es
y 1.241 de
limosnas. Po su pa e
la Da a
a ojaba
la
can idad
de 5.429 pesos: 3.132 de
gas os pa a los en e mos
y 2.297 de
sala ios.
Ma-
e o, ci .,
ol.
8-III, 1980, pág. 186.
64. El
desglose
de
es os censos se ía
el
siguien e: Ma ía Pé ez
de la Ma a
2.000
pesos, Micaela
Fe nández
500, Isabel
Ga cía
450,
capi án
F ancisco Ja ie de Flo es
300 y Juan
Ma ín
de Fuen es 250.
Ibídem.
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ACTAS
VII
JORNADAS
DE ANDALUCIA Y
AMÉRICA
195
p oceso és e muy ac i o
y
complejo
en el que po en onces
se
e ía
inme sa
la
isla— así como
del
juego
de
gallos. Finalmen e
el 15 de
ma zo
de 1752 el
ey ap obaba
la
c eación
del
nue o
hospi al,
pe o
siguiendo
el
consejo
del
capellán
de
palacio desca ga ía
la
esponsa
-bilidad
económica
de la
ins i ución
en
los habi an es habane os.
Se-
gún
la
eo ía
del
ci ado capellán, que ha ía suya
la Co ona,
los
hos-
pi ales nunca pod ían subsis i ,
a
pesa
de
los ondos especiales que
le
ue an señalados, «si a
su
ca go no lo oman los ieles...
La expe-
iencia enseña que
o
po
la
mala adminis ación
se
pie den pa e
de
las en as,
o se
consumen
en
c ecidos sueldos. Po ello
el nue o
hos-
pi al
que
se quie e le an a ,
se
debe pone
al
cuidado
de
una
he -
mandad o
cong egación
de
eclesiás icos
y
segla es dis inguidos, pues
no es
c eíble al en allí
pe sonas
que quie an se i
a Dios y al
pú-
blico en
una ob a
an
ecomendable...
En in la
ca idad
es
ingeniosa
y
una ez undada
la
cong egación, dic a á medidas
y
a bi ios pa a
que
en La Habana
lo ezca
la más sólida hospi alidad
». La
ob a
de-
be ía
comenza se pues
con
los ondos que has a aquel momen o
se
hubiesen ecaudado, pe o debe ía queda alejada
del
á ea poblada,
ya que
se le
hab ía ace cado
el ba io de Guadalupe.
Asimismo que
-da ía
p ohibida cualquie ipo
de cons ucción al ededo
del hospi al
en
una ex ensión de media
legua.
De
es a mane a el mampos o
López
de Agui e se
e ía
en la
di ícil coyun u a
de
comenza
el
edi icio
sin
con a con los ondos
económicos adecuados, an o más cuan o que
la
cong egación
hospi-
ala ia suge ida desde
Mad id no
alcanzó
a
oma cue po. Ello
le lle-
a ía a
idea un sis ema
de
pe cepción
de
limosnas
—
desa ollado
ambién po aquellos años
en Lima—
que
se
basa ía en la
ape u a
de
una plaza de
o os
en la capi al en
donde
se die an es ejos au inos
cuyo p oduc o eng osa a
el me mado peculio
de la Casa de San
Lá-
za o. Pe o
como es e espec áculo
no
end ía mucho éxi o, decidi ía
le an a un ea o —que ue
el
p ime o
de la
isla— des inado a la e-
p esen ación de
comedias, cuya en ada cos a ía un
eal y
que ob en
-d ía
una o unda
acep ación, aunque
el
suceso
del
gobe nado
Ca-
xígal, Ped o
Alonso, p ohibi ía su con inuación.
De
odas o mas
Ló-
pez
de Agui e
hab ía log ado aumen a las en as
del hospi al
que
hacia los años ochen a con a ía
con 64
eales dia ios, de
los cuales
56
se
gas a ían
en
alimen a a
igual núme o
de
en e mos, mien as que
65. Ibiden, 1980, pág. 187.
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196
MARÍA
DEL CARMEN
BORREGO
PLA
los es an es
se
des ina ían
a
aquellas necesidades que les ue an más
pe en o ias, undamen almen e zapa os
y
agua dien e pa a cu a
sus
llagas.
Sin emba go
las ob as
de
cons ucción
se
man end ían pa a
-lizadas
ya que las mencionadas en as
no
alcanza ían
a
cub i
su
i-
nanciación. En
es e sen ido las quejas
del
ci ado
mampos o a la Real
Co ona
se ían cons an es y el hospi al
habane o enca a ía
la
cen u ia
siguien e
con
una p o unda ca ga de
p eocupación po su exis encia
que
se le
an oja ía muy incie a. Imp esión es a úl ima que
se
e ía
acen uada
con
los
g a es
acon ecimien os ocu idos
en la
Península
al
inicia se
la
in asión ancesa
66
Finalmen e un nue o
lep osa io se
le an a ía muy a anzado
el
siglo XVIII, es a ez
en la
zona mexicana
de
Mé ida
—
Yuca án
—. Su
e ección
en 1791
es a ía mo i ada po
la necesidad
de
que los
lep o-
sos
de
aquella ie a u iesen un luga
en
donde pudiesen se
eco-
gidos, ya que
la g an
dis ancia exis en e
de la ciudad
de
México ha ía
imposible su aslado
a la
misma.
En es e sen ido
se
llega ían
a
pedi
las O denanzas
de
su homónimo mexicano pa a que si iesen
de
guía, pe o és as pa ece que nunca llega ían, po
lo
que
el hospi al yu-
ca eco
inicia ía una ida muy
peculia de la que has a aho a nada
se
conoce, excep o que su exis encia aún p oseguía
en
época
po i is-
a
67
.
Es a se ía
a
g andes asgos
la
his o ia
de
los p incipales laza e os
indianos, aunque
lo
has a aquí ecogido sólo mos a ía una pequeña
pa e
del
p oceso, inabo dable
en
su o alidad ya que sob epasa ía
los lími es impues os pa a es e es udio.
Sin emba go hay
una cues ión
que esul a
de
odo pun o e iden e
y
que
se
cen a
en la
impo ancia
que u o pa a las nue as ie as
el hospi al de
laza inos
hispalense.
Du an e más
de
escien os años su somb a planeó
a lo la go y
ancho
de
los e i o ios ame icanos, in eg ándose en
aquella co ien e
de in-
luencias
mu uas es ablecida en e ambos con inen es
y
cuyo hilo
conduc o
se ía
la ciudad
de Se illa.
66.
Ibidem.
67.
Mu iel, ci .,
ol.
II, pág. 207.
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