Devoción al Santo Angel de la Guarda
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DEVOCION AL SANTO ANGEL DE LA GUARDA POR EL PADRE FRANCISCO GAR- cia, de la Compañia de Jesus. DEDICALA Á SU ANGEL DE GUARDA, Y DE NUEVO MANDADA IMPRIMIR POR EL Mustrísimo Señor D. FRANCISCO AGUIAR Y SEIJAS, del Consejo de su Magestad , Obispo de ¿Mechoacán. Td 2. Ad 2 me ps EII o. » e A A IN TEA 1 AI IU A rr a A A o Deia AIR ] : ESTE TERR I PERES acces . En Sevilla, por la Viuda de a y, Compañia: año de 1818.
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Fol..3 Deseaba el ciudadano de Patára conocer aquella mano oculta de Nicolás, que repartiéndole beneficios, no queria darse á cono- | Cer, Y despues que con su diligencia supo | quien era su benefactor, se arrojó á sus pies, y besándoselos muchas veces, le decía: ¿Por qué, Nicolás, os escondeis de mí? ¿Por qué | rehusais que conozca á quien tanto debo? ¿Por | | Qué no quereis que sea agradecido, si quereis | que reciba beneficios? Angel mio amantísimo ' de mi Guarda, ¿quando será el día dichoso, cn que yó conozca la mano invisible , de quien Tecibo tantos, y tan continuos favores cada día, y cada hora? Vos andais siempre conmig0, y me acompañais en todos mis pasos, y. Caminos ; enderezandome, como Gula; rigien= dome, como Ayo; enseñandome, como Maes= tro; defendiendome, como Guarda; interce= iendo por mí á Dios, como Abogado; y ha= Ciendo oficio de cuidadosísimo Padre, y Ma= dre amorosísima. Velais, quando yo duermo; Sstais cuidadoso , quando yo estoy descuida= 0; 0s acordais de mí, quando yo me olvido € vos; y haceis beneficios á quien no os los Agradece, Una sola injuria he recibido de vos, que tendré siempre en la memoria, y es la Misma de que se.quejaba Turnio 4 Augusto: abeis hecho con vuestros beneficios, que yo <A
fenden; con todo eso deseo recibir mas, y mas favores de vuestra mano; porque ya que no puedo ser agradecido, deseo parecer mas ingrato, y que crezca la deuda, pues es imposible ¡la paga; porque como dice Plinio el Menor: ¡ €s parte deagradecimiento desear deberá quien ¡se debe mucho. Y como escribe Seneca : a- 1 quel paga el benefició que le debe de buena ¡ana ; Si me ipsum tradam tibi in servum, nom ero condignus providentia tua. Y yo digo, que launque me entregue á vos por esclavo, no pa- ¡garé la menor parte de vuestra providencia. ¡Sea, pues, principio de paga el conocimiento de la deuda ; otra parte, el deberla de buena ¡gana ; otra parte, estas cortas alabanzas, que /0s ofrezco, imitando á aquellos, que no alcanzando á poner Coronas en las Estatuas del Sol, quemaban flores, para que subiese el humo hasta el Cielo en oloroso sacrificio. Salu= dad en mi nombre á todos los Angeles, y ofrecedles estas alabanzas, rogándóles que favorezcan con obras á quien solo puede serviros con palabras, y con deseos. :
| “DEPOCION AL SANTO ANGEL *| | de la Guarda. 5] Siendo tan grande el beneficio, que Dios | nos hace 4 todos los hombres en darnos un | Angel de Guarda, que nos acompañe, rija, y | defienda, y tantos los favores que cada dia, y Cada hora recibimos de los mismos Angeles: ES muy culpable el descuido que hay comunmente de agradecer á Dios esta merced tan | singular, y 4-los Angeles estos beneficios tan | continuos; siendo cierto, que los Angeles por | sí mismos merecen que los sirvamos, y amé= Mos, aunque faltára la obligacion del agra= decimiento. Mas porque esto nace ordinaria= Mente de ignorar los hombres los títulos que hay para amar 4 los Angeles, y de olvidar los beneficios que reciben de ellos, será bien que discurramos brevemente por la grandeza, excelencias, y prerogativas de estos soberanos spírirus, y que hagamos memoria de sus eneficios, y favores, para que les seamos agradecidos, y devotos, y juntamente demos á Dios las debidas gracias, de que nos los dió | Por Guardas, Ayos, y Maestros; aunque para hablar de los Angeles era menester lengua de Angel, y es rudeza toda la elocuencia hu- Mana, para explicar la excelencia, y benef- E Angelica. EL | eS
E E RI | Seis alas, dice San Pedro Damiano en un ¡| Sermon de San Miguel Arcangel, que tienen | todos los Angeles, y son seis excelencias gran- | des, de que los adornó el Criador. La prime- ¡ ra ala, es la dignidad de su produccion, por ¡ser el principio de las criaturas de Dios, la | primera obra de sus manos, y perfectas ima- | genes de su sér. La segunda, es la confirma- | cion én gracia, con que no pueden caer de | aquella sublime altura de santidad en que Dios 1 los ha colocado. La tercera ala, es el amor | encendidísimo de su Criador, en cuyas Divinas | llamas , como Celestiales Salamandras arden | perpetuamente. La quarta ala, es la vista clara de Dios, de quien gozan sia intermision, y en cuya gloria estan siempre anegados. La | Quinta ala, es el gozo que tienen de la reden- | cion de los hombres, por verlos libres de la esclavitud del demonio. La sexta, y ultima ala, es la alegria que recibieron por la res- ' tauracion de la Ciudad Celestial, quando en- ' tendieron que los hombres habian dellenar ¡las sillas, que dexaron vacias los Angeles... ¡Con estas seis alas, se remontan los soberanos Espíritus sobre la naturaleza humana» ¡ y suben tan alto, que no los puede registral | nuestra vista. Son los Angeles naturales del ¡Cielo Empireo, como los hombres de la tier- - Ta, porque fueron criados en él, segun San- | ' 1 4)
| to Tomás, y otros Teologos; y cuuforne A | Su patria, es su naturaleza toda Celestial, en | que son mas nobles que los hombres, Y aun! | afirma el eximio Doctor Padre Francisco Sua- | rez, que en su género, Y grado no puede ha= ¡ ber otra naturaleza mas perfecta, que la An-' gelica. Son los Angeles puros Espíritus, sia mezcla de cuerpo: inmortales, sin recelo de ' corrupcion: intelectuales, COn delicadez de in-: genio: libres, sin que nadie pueda forzar su! voluntad: su entendimiento, entiende sia dis-! curso: su voluntad, quiere sin mudanza : su. memoria, conserva lo que aprendió sia olvi-' do: obran sin trabajo: corren sin fatiga : po-| netran el Cielo, y la tierra sin embarazo: no padecen frio, ni calor, ni sienten las incle=' mencias de los tiempos, ni están sugetos á dez] lores y enfermedades-, ni sienten rebeldía | de pasiones, y como nobles están exéntos de Todos los pechos, y tributos que pagamos los hombres á la naturaleza, po! la culpa de nues=' | tros primeros Padres... | | Mas ¿qué diré de la ligereza de estos Ce- —Jestiales Espíritus? El Sol corre cada hora, se= gun la cuenta de doctísimos Astrologos, mas de ua millon y cien millas de espacio; las Es- '——Trellas, que están en la Equinocial, corren e Una sola hora mas de quarenta y dos millo nes de millas; los Cielos se mueven Con ma Pa E
eS velocidad, que una ave, que diera en espacio ¡de una Ave Maria siete vueltas á la tierra; y pas todo eso el Sol es tardo, las Estrellas es- ¡tán paradas, y los Cielos no se mueven, si se. ¡atiende á la ligereza de los Angeles. ¿Qué de ¡su fortaleza? Sanson en la Escritura Sagrada, y Hercules en la Profana, no tuvieron fuer= za, ni valor, sí se mide con la de los Ange- ' les. Uno solo mueve sin trabajo, ni fatiga pan inmensa máquina de los Cielos desde el ¡principio del mundo; y Otro mató en una noche, ciento y ochenta y cinco mil del e- ¡xército de los Asyrios. ¿Qué de su sabiduría? ¡Desde el punto que fueron criados, tienen plepeer de todas las ciencias naturales; y la sa- ¡biduría de todos los Filosofos, y Sabios del “mundo, se puede llamar ignorancia, si se com- ¡para con la sabiduría de solo un Angel. ¿Qué de su hermosura? El Sol, Luna, Estrellas, Ciellos, y todo este mundo visible con todas sus 'hermosuras, no tiene Comparacion con la her- ¡mosura de solo un Angel. Mas dice San An- .selmo: que si todas las Estrellas del Cielo se 'convirtieran en Soles, y un solo Angel se ma- Nifestá.. * nuestros ojos, todos esos Soles perdieran su claridad, y parecieran obscuros en su presencia. Santa Brigida afirma, que es tanta la hermosura de un Aagel, que no pudieramos verle sin cegar, 6 quedar muertos de. i A Í y ¿8
9 tepente, Santa Luduina dice, que si un hom- | bre padeciera él solo todas las enfermedades, | » Y dolores del cuerpo, y todas las tristezas, y | Sentimientos del alma, que se pueden padecer! €n esta vida, con la vista de un solo AAN - Se desvanecieran, y olvidáran todos, como á' Vista del dia huyen, y desaparecen las tinie-' las de la noche. Pues su santidad ¿quien la: Podrá declarar? Todos los Angeles conservaa d gracia, é inocencia en que fueron criados, sin haberla perdido jamás por ninguna! Chlpa, ni deslucido por ninguna imperfeccion.! Uera de eso, tienen los grandes aumentos de stacia, que merecieron por reconocer, y 0- tdecer á su Criador, quando los otros An-'! Seles rebeldes le negaron la obediencia. Y es= tán adornados de los Dones del Espíritu San- to, y de todas las virtudes, de que son capa-. . £s en altísimo grado. | : . Para explicar la nobleza, excelencia, sautidad, y dignidad de los Angeles, les dán Onrosos títulos, y gloriosos renombres la Es=- Critura Sagrada, los Santos Padres, y los antguos Filosofos, que fuera cosa larga querer- Os referir aquí. Llamanlos espejos clarisímos € la hermosura Divina, hijos de Dios, ojos € la Piedra Cristo, rayos de la Divinidad; y. Ambien Cielos, Estrellas de la mañana, flo- "€s del inundo, que respiran olor de santidad; Y
16 | ¡Guarda es reprimir 4 los demonios, para qué | ¿no tienten á los hombres con tanta fuerza co” mo pretenden ; porque si dice San Pedro €4 su primera Epistola : Que el Demonio nuestr0 adversario nos cerca como Leon rugiente, páz ra tragarnos. No es menos cuidadoso el An? vel de la Guarda para nuestro bien, que el Demonio solícito en nuestro mas; ni €s mé | nos piadoso, que cruel nuestro enemigo; y así quando el Demonio nos cerca para tragarno%. él nos cerca para defendernos , segun lo hn ¡ : ' ' | dice David en el Psalm. 33. Vendrá el 40 - gel del Señor, y cercará á los que temen 4 Dios y los librará. A San Juan le fué revelado € el Apocalipsi las batallas que tienen continua” ¡mente los Angeles con los Demonios , en fa- - vor de los hombres, Y si Dios nos abriera 10% ojos como á Eliseo, para ver los Soldados, qu ha enviado en nuestro socorro, y defensa, mÍ0” gua temor tuvieramos á los. esquadrones ar mados de nuestros enemigos ; porque es tab grande el poder que tienen los Angeles Guarda sobre los espíritus malignos, que pa ce el Autor del Imperfecto, que si el An $ de la Guarda se dexa ver de los Demonió% piaguno se atreve en su presencia á tentar % hombre; pero gue se oculta algunas veces, pes mitiendo que seamos tentados, segun la e) posicion de la Divina providencia, para má
YOr corona , y merecimiento muestro, La quarta ala, y oficio de los Angeles, es Ofrecer nuestras oraciones 4 Dios, procuran- O el buen despacho de ellas, como se colige * muchos lugares de la Sagrada Escritura, y 0 dicen los Santos Padres. San Rafael dixo Tovias, que él habia ofrecido su oracion 4 17 10s; y en el Apocalipsi se hace mencion de Un Altar de oro, que está delante del Trono € Dios, donde se ofrecen por mano de los Angeles los inciensos , que son las oraciones de los Santos. Por eso dice S. Agustin hablan- O con ternura en sus soliloquios de los Santos Angeles: Levanten nuestros suspiros, y ge- Midos; no porque no lo sepas tú, Dios mio, Sino para hacernos propicia, y facil tu benig- "idad, y traernos la deseada bendicion de tu Stacia. Mas no solo nuestras oraciones , Sino todas nuestras buenas obras ofrecen 4 Dios, “omo advirtió Origenes, y Pedro Cellense, y Para eso observan las obras que hacemos, y Palabras que hablamos: como sucedió 4 aquel anto Monge anciano, que teniendo su celda “Os de la fuente donde iba por agua, deter- !nó acercarla mas, por no fatigarse tanto; y JÓ detrás de sí, y vió 4 un hermoso man- 9, que contaba sus pasos; el qual le dixo, Ne era Angel del Señor,que contaba sus pasos, d que ninguno se quedase $ premio; por ——
lo | P muy aficionado 4 Ciceron: y de la misma panera ban castigado los Angeles á otros Sanos, y alumnos suyos ; para que corrigiesen los defectos, y culpas en que caían; pero eslas reprehensiones, y castigos, los dán sin ira 1i enojo ; antes con grandísimo amor : y el 'bismo reprehendernos, y Castigarnos, es gran vuestra de que nos aman de veras 5 porque : padre, y el amigo. es el que corrige, y casiga, que el estraño, que disimula los defec- Os, no ama; y el adulador, que los encubre, I palia, es amigo falso, y enemigo verdadelo, Por eso nos hace Dios cargo, como de un trande beneficio, de los castigos que nos dá en ¡sta vida por nuestras culpas; porque muestra 'n eso, que nos ama. mucho, y asi dice en el Apocalipsi: 4 los que yo amo los reprehendo, Y tastigo. Pues este mismo cargo nos puede haler nuestro Angel , y esto le hemos de pedir ¡ontinuamente, que nos reprehenda, y Castijue las culpas que cometemos, Como Padre moroso; porque no seamos castigados desjues por mano del Demonio, cruelísimo ver= lugo; porque Dios tiene repartidos de mane- a los oficios, que 4 los que ama, los casti- ja en el mundo por medio de los Angeles muenos; y 4 los que aborrece los castiga €n 1 infierno, por ministerio de los malos Án- .eles,
+38) Estos oficios hace el Angel de la cui Con su alumno toda la vida, y los mismo! hace en la hora de la muerte; pero de la ma Nera que el Demonio, sabiendo que falta po Co tiempo, anda mas solícito, y bravo paré tragarle, y convoca 4 otros Demonios , par Que le cerquen por todas partes, y le haga Caer en alguna culpa, que le despeñe en e Infierno; asi el Angel de la Guarda conocien do, que de el punto de la muerte depende la €lernidad de la gloria, ó de la pena, procur Con mas cuidado, y solicitud defendérle de todas las tentaciones, y asechanzas de sus enemigos, enseñándole, confortándole, aleaW tándole. reprehendiéndole, clamando á Dios Que le favorezca en tan grave peligro, y lla= Mando en su favor á otros Angeles ; porque lo que notan algunos Doctores, y se colige! de la Sagrada Escritura, que los Angeles se: ayudan unos á otros enla guarda de los hom= es, en aquella hora de la mayor necesidad, iene principalmente lugar. De esta manera; anda solícito, y cuidadoso el Angel, como el! diestro Piloto en la deshecha tormenta, has= ta que el alma se desata del cuerpo, y entonces, si muere en pecado mortal, le desam= Sanado , desamparamosla. Si muere en gracia, lleva su alma al Cielo, ó al Purgatorio, si : hs
" ¡Tiene que purgar, y alli la visita muchas vell es, y la consuela, y alienta con la esperanza ] e la Bienaventuranza, y ruega 4 Dios por Ei y procura que los hombres ofrezcan o- | atorio, hasta que cumpliendo el tiempo deerminado por el Señor, le saca de aquellas | lamas, y con el acompañamiento convenien- e de otros Angeles, mayor, ó menor, segun | llos meritos del alma, y disposicion de la Divina Providencia, la lleva al Cielo, y la pre- ¡senta primero á-la Santísima Trinidad, y 4 Cristo, despues á Maria, y ultimamente á to- ¡dos los Angeles, y Santos, que dán el para- 'bien al alma de su felicidad, y al Angel de "haberla guardado con tanta diligencia. y. Ya hemos dicho los oficios que hacen los "Angeles de Guarda con sus encomendados: ¡Ahora ¿con qué pagará el hombre á su An- ¡gel tantos beneficios? ¿Como corresponderá 4 tantos favores? Despues que el Angel $. Rafael acompaño en forma de siervo 4 Tovías el mozo en aquel largo camino, le preguntó -. padre: ¿Que le darémos d este varon Santo, que ha venido contigo? Y él respondió 4 su es ¿Qué paga le podemos dar, 0 que recompensa puede haber digna de sus beneficios? 4 mi me llevo, y traxo con salud, él cobro el dinero de Gabelo, él me did esposa, y apartó A 4 raciones, y sacrificios, para que salga del Pur-
A EE ETA A | | 23 ella al Demonio; did gozo á sus padres, y é mí me libró de que me tragase el pez; y 4 tfte hizo ver la luz del Cielo; y finalmente por el estamos llenos de todos los bienes. ¿Qué le podremos dar digno de tantas mercedes? Pídote, Padre, que le ruegues se digne de recibir la mitad de las riquezas que hemos trahido. Esto: decía el Santo mancebo, antes de saber que | tra Angel el que le habia acompañado. Pe- TO nosotros , mas encogidos que Tovias, sabiendo que es Angel quien nos acompa-. ña; y que no en un camino solo , sino €n todos nuestros caminos anda con nosotros, Podrémos decir: ¿Qué darémos á nuestro Angel, por tantas mercedes? ¿Qué puede haber digno de tantos beneficios? El nos trae y nos leva, nos libra de los peligros, nos defiende ' del Demonio, enseña nuestra ignorancia , a= lienta nuestra tibieza, procura nuestro bien, DOS encamina á la felicidad eterna, es nues=. tro Ayo, Maestro ,.Abogado, Procurador, Tutor, Padre, y mas que Padre, y Madre; Porque nos ama con un amor muy superior todo amor carnal. Finalmente, por él so- Mos libres de todos los males, y llenos de todos los bienes; ¿qué le darémos? ¿Hay alguna Tecompensa para tantos favores? Verdadera- Mente no hay recompensa, ni paga que pueda igualar á la obligacion; y todas las que E == |
A 24 | nosotros podemos discurrir, se quedan muy ¡ inferiores. Pero segun nuestra cortedad, quatro afectos debemos tener para nuestro Anr gel de Guarda, que son, amor, agradecimien- | to, respeto, y confianza: confianza, en su po- | der, y voluntad de hacernos bien: respeto, 4 su dignidad, y oficio: agradecimiento á sus ¡ beneficios, y favores: y amor, al amor, y voluntad que nos tiene. Bastanos saber, que alguno nos ama. pa- ¿Ta amarle; y quanto mayor es el amor que , hos muestra, mas le amamos. A la Madre del | Dios Amor la dieron esta traza, para que ere- | Clese su Hijo, que era pequeño, que buscase | otro Amor, y crecerian ambos Amores en | | competencia. No sé en quien no crecerá el amor de su Angel de Guarda hasta ser Gi- 'gante, en sabiendo quanto le ama su Angel de Guarda. Si el amor, segun el amado amante Discipulo de Cristo, no consiste en palabras, sino en obras; ¿quánto nos ama, quien tantas, y tan buenas obras nos hace contiauamente? Encarece mas este amor, ver que no hay oficio, por muy baxo, y humilde que sea, Que no hagan para nuestro provecho. Los Angeles araban, mientras San Isidro Labrado! _Oraba, porque no hiciese falta á su amo. O- tro Angel lavaba los platos en lugar de San- _ta Pasitea ; y en las Historias se hallan otroS d
| 25 exemplos semejantes, Mas bastanos en la Sa- | grada Escritura ver 4 San Rafael, uno de los. Primeros Principes de la Corte del Cielo, he-| cho siervo, y jornalero, para acompañar á| Ovias, como ya diximos. Muy bien dice S. -tnardo, que los Angeles no son nuestros se- Mores, sino nuestros siervos; porque aunque era grande honra de los hombres servir á Os Angeles, y mayor que servir á los Reyes, | Y Emperadores de la tierra; con todo eso nos Sirven los Angeles 4 nosotros, imitando al Sehor de todos, que como él mismo dixo, vino Servir, y no á ser servido. Pero aun con todo lo dicho, no se explica bastantemente su Mor; porque mayor es el afecto, y' caridad “on que hacen estos oficios, que los mismos Oficios que hacen; porque asi desean, y pro-=! Curan nuestra salvacion, como pudieran la su- Ya. Alegranse de nuestro bien, y entristecen- Se (de la manera que son capaces ) de nues- MO mal, que es la culpa. Gozanse de la pe- - tencia del pecador; regocijanse de las bue- Mas obras del justo. Si peleamos, están cuida- 0sos de si vencerémos. Si vencemos se dán Cl parabien de nuestras victorias. Si nos ba- “*Mos sordos Á sus voces, y consejos, todo 9 sufren, compadeciendose de nuestra flaque- “A, Y no cansandose de nuestra ingratitud; ni “san por eso de avisarnos, antes (como di- ' 2 Po ho Pa
26 S ce San Pedro Damiano ) ponen mayor solicítud viendo, que segun lá palabra de Cristo, mo tienen necesidad de Medico los sanos, síno los enfermos. de Debemos á los Angeles agradecimiento, porque esta es la deuda que traen consigo 105: beneficios. Y siendo tantos, y tan continuo$ los que recibimos de nuestro Santo Angel, debe ser grande, y continuo nuestro agradecímiento. No sabia qué hacer, ni qué decir Mamertino, habiendole hecho el Emperador Juliano Apostata tres mercedes en un año, y al pregunta admirado: ¿Qué campo hay tal fertil, que dé tres frutos en un año? ¿Quién segó en un Estío mas que una vez las espigas? ¿Quién vendimió las uvas tres veces el un Otoño? En un Invierno no dán mas que ul fruto las olivas; pero la liberalidad de nuestro Principe no atiende á esas leyes, y dá 103 beneficios multiplicados. ¿Qué diremos noso” tros, viendo los beneficios: que recibimos dé nuestro Angel cada año, cada mes, cada días y cada hora? ¿Dá paso un ciego, que no re” ciba beneficio del que le guia? ¿Aprende algo un discipulo, que no reciba benefició de su Maestro? ¿Pues qué paso dás tú, qué no te-acompañe, y guie tu Santo Angel? ¿QU haces, Ó qué dices, Ó qué deseas, que no re enseñe lo que debes desear, decir, y obrar, 3
== 27 quieres gobernarte por su consejo? ¿De quántos peligros de cuerpo, y alma te libra cada la? ¿Quántos males aparta de tí, y de quantos bienes te llena? Por eso es tan culpable 7 Olvido que hay de los Angeles; porque si como dice Seneca ) es cosa torpe por boca S toda la naturaleza, no agradecer los bene- COS; ¿quán torpe cosa será no agradecer tan- 95, y tan grandes beneficios, como recibimos COntinuamente de nuestro Angel? ¿Qué dixe- Mos de un hombre, 4 quien acompañara un migo suyo todo el dia, y toda la noche con 2 espada en la mano, defendiéndole de to= 9s sus enemigos, y velando 4 su lado quan- 9 él duerme, para librarle de los que le quie- “a quitar la vida; si en todo el dia no se lo stadeciera, ni le hablára una palabra, ni aun * mirára al rostro? ¿No dixeras, que era un ombre barbaro, sin razon, indigno de qual- Wer beneficio, y aun del nombre de hombre? "eS nuestro Angel es este amigo , que está !! hosotros de/dia, y de noche, quando dor= de nOs, y quando velamos, defendiéndorios “las asechanzas del Demonio, de los peli- 8105 del mundo, de las tentaciones de la car- > librándonos de muchos riesgos, de que "SOtros no nos pudieramos librar, y haciénpa Otros innumerables favores; y con todo % no le agradecemos «sus beneficios, ni le | | sl
-34 ¡ha habido en el mundo, que tal Ayo, y Maes- ¡tro diese al Principe su hijo, heredero de sl Reyno, como Dios nos ha dado á nosotros Filipo, Rey de Macedonia, dió 4 Alexandí0 su hijo por Maestro, y Ayo á Aristoteles, el mas sabio de los Filosofos; y pensó haberle ¡hecho mayor beneficio que en dexarle UN Reyno; ¿pues qué tiene que ver Aristoteles 'con un Angel? ¡O Padre amorosísimo de 105 ' hombres! Millones de bendiciones os doy pol ¡favor tan singular; infinitas gracias os hag0 por este amor, y providencia que teneis de no” _sotros, dándonos por Ayos, y Maestros á 105 Principes de vuestra Corte, y Privados de vue” tra Casa y Palacio. Los mismos Angeles os ben” digan, y dén gracias por esta honra incom” -parable, que haceis á los hombres; porque tor. das las gracias, y alabanzas de los hombres son muy inferiores á tan grande beneficio: No se pase dia ninguno en que no agradez” -camos muy en particular esta honra, y favo! ¡que Dios nos hizo, y amor que nos mostró en darnos por Guardas á los Angeles. | p Fuera de los oficios generales que hacel los Angeles con sus alumnos, hacen particU” Jares favores 4 los que le son particularmen” “te devotos, de que pudieramos contar muchoS exemplos, asi de la Sagrada Escritura, com0 de las Historias Eclesiásticas. Refiere el Pa” 4 E
kar] <= 5 triarca de Jerusalem en su “libro de EAS Angelorum, que habia en Constantinopla un Mancebo llamado Falcon, devotísimo de los ngeles, y especialmente del Angel de su larda. Entre otros servicios que le hacia, Propuso en reverencia suya, no mentir en to- a su vida. Sucedió, que riñendo con otro Ombre le mató ; pero con tanto secreto, que nO hubo nas que unos leves indicios, por los quales le prendieron. Preguntóle el Juez, ¿si habia muerto á aquel hombre? Y dudando Primero qué respondería, acordándose , que abia ofrecido 4 su Angel de Guarda no men- Ur Jamás, confesó claramente, que él le habia Muerto. Por su confesion le condenaron á Muerte, y estando en el cadahalso para ser degollado, al levantar el verdugo el cuchillo Para cortarle la cabeza, se le apareció un ga- “ardo mancebo con un alfange desnudo en la 400, y le amenazó, que le mataria si no —Uspendia el golpe. Retiróse lleno de pavor verdugo, contando á la justicia lo que pa-= Saba; substituyeron segundo, tercero, y quar= 9 Ministro, y ninguno se atrevió á descargar Sl golpe, atemorizado con la misma vision. Entonces un pariente del muerto, sospechan= +). Que habia engaño, pidió licencia 4 la juscla, para ser el egecutor, y queriendo cor-. a cabeza al reo, vió al misimo mancebo, |
<a 1 | | ; 36 | que le dixo: Enfrena tu cólera, y detente; sá* be que soy yó el Angel de Guarda de esté hombre, y Dios no quiere que muera ,” porque él se ofreció 4 la muerte por decir 1 - verdad; antes por la devoción que me ha té* nido á mí, y á mis compañeros, y por 10 servicios que nos ha hecho , le hemos alcanzado de Dios larga vida, y en ella será fa” -moso en todo el mundo. Hecha informaciol de los cinco testigos, fué absuelto Falcon po! voto de todo el Pueblo, y luego mudó el ha” _bito, y el nombre; bizose Religioso, y llamó se Frai Angelo, y vivió muchos años con f4” ma de santidad, convirtiendo muchas alma á Dios con su predicación , y exhortando todos á la devocion de los Santos Angeles. El mismo Patriarca de Jerusalem cuenta de Boéno, Patriarca de Aquileya, que el muy devoto del Angel de su Guarda, y le b2” cia muy particulares servicios; pero junta” mente era deshonesto, y de costumbres muY contrarias á la obligacion que tenía, y al 0” ficio de Pastor, que exercitaba. Sucedió, qué estando una noche en sus torpezas, se leval” tó. de repente una terrible tempestad; bramé” ban los vientos, y parecia querer derribar l% casa; el Cielo se rompia en continuos relaW” pagos , los truenos espantosos se alcanzaba unos á otros, y en cada uno parecía que *
— ; j 37 Venía el Cielo 4 baxo. Al pobre Patriarca le. Pareció que veía sobre su cabeza toda la ira de Dios, y debaxo de sus pies la boca del infierno abierta para tragarle. No acertaba Pedir misericordia á Dios, viendo quan- 0 le habia ofendido, y como entonces le Staba ofendiendo: acordóse de los servicios Jue habia hecho al Angel de su Guarda, y Volviéndose 4 él con grande arrepentimien- 0, y lágrimas, le suplicó, que le favoreciese “COn Dios, Subitamente le cercó un gran relMpago, y atemorizó, como si le cercáran las llamas del infierno, y dando un grito co- Mo fuera de sí, clamó : Santo Angel de mi Guarda, no me desampareis por mis muchos Pecados, que yo os prometo de enmendar mi a, si me sacais de este peligro; y sin po- Er hablar mas palabra, cayó como muerto, Pareciósele entonces el Angel de su Guar- A, Y con rostro severo, y airado, le dixo: O0mbre malvado, ¿como te atreves á parecer "1 mi presenciajtan feo, como te han puesto a pecados? ¿No sabes quanto aberrecemos 9 Angeles el vicio de la deshonestidad? ¿Qué 0 que ver nuestra pureza con esas lomuon- IClas2 No mereceis muestro amparo, y fa- Vor y mas por la devocion y servicios, que NOS has hecho, y por el arrepentimiento, que 9ra tienes de tus culpas, te concede Dios $ ¿ ;
38 . . s > .. y ¡tempo para hacer penitencia ; si la hicieres, ¡alcanzarás perdon de Dios, y asegurarás nues” ll ' ¡tra intercesion; si no la hicieres, morirás a- ¡brasado de un rayo. Desapareció el Angel, Y” ¡volviendo en sí el Patriarca, mudó su mala ¡vida en una vida tan santa, y exemplar, que en su muerte hicieron sus exéquias” los An ¡geles con música Celestial, y llevaron su al”. ma á la gloria, donde en compañia de 10% Soberanos Espíritus vive, y goza de la vistá Clara de Dios, por todos los siglos de los sí”. -glos. A otros muchos ha importado su sal- 'vacion la devoción con los Angeles; y finalmente ellos ayudan de muchas maneras 4 12 salvacion de todos los que se salvan. Dex0 las veces que se han aparecido en forma vi” sible á sus devotos, para acompañar á los qué caminaban, guiar 4 los que iban errad0% traer de comer á los que padecian necesida” des, sacar de la carcel á los que estaban pre” sos, librar de la muerte 4 los que están € peligro de ella, guardar la castidad de 135 Virgenes, que padecian fuerza, traer la Co” munion á los castos,.y puros, y otros favo” res semejantes sin número, que no se puedel contar. ; La mejor devocion de los Angeles es imi” tarlos en pureza, y santidad. Fuera de estós no se nos pase dia sin hacer algun particó”
39. lr servicio 4 nuestro Angel, como será, al-= guna penitencia, ó limosna en reverencia su- Ya. Tambien podemos implorar su favor á a mañana, y á la noche, y aun siempre que á el relox, con la oracion: 4ngelo Dei qué Ustos es mei, me tibi commissum pietate su- Derna hodie ¿llumina, custodi, rege, E guber- PA. Amen. Y se puede pasar cada dia una Parte de Rosario, diciendo en lugar de Padre Mestro: Hacemoste gracias, Omnipotente Dios, Dor todos los beneficios, gracias , y prerogati- Vas, que concedistes al Angel de mi Guarda. men. En lugar de Ave Maria : 4ngel de Dios, y de mi Guarda, pues te soy encomenda- » Con soberana piedad, alumbrame , guardame, Y defiendeme en este dia. 4men. Y acabar con el Hymno de los Angeles : Custodes homi- "um, 82c. Y su conmemoración , como está En el Breviario en la fiesta del Angel de la MUarda, No nos contentemos con ser devotos de Mestro Angel de Guarda particular; tenga- 08 devocion tambien con el Angel de Guar- A de nuestro Reyno, y Obispado, y de nues- La Ciudad ; y los Soldados con el de su E- Xército , como los Religiosos con el de su Religion, y Monasterio, y cada uno con los geles de Guarda de los de su casa, y falía; porque andando cada dia con ellos, es
¿A Li ] ¿Justo que nos acordemos de ellos, y los reves 'renciemos, y llamemos en nuestro favor. Al ¿entrar en la Iglesia nos hemos de encomendar 4 los Angeles de Guarda de las personas que hay en ella, y 4 los Angeles que 2- | sisten al Santísimo Sacramento , pidiéndoles, | que nos enseñen á adorar, y servir al Señol. Finalmente, debemos reverenciar á todos 105 - Angeles, y podemos. rezar nueve veces el Padre nuestro, y Ave Maria, en reverencia de los nueve Coros; y tres veces el Credo. pof las tres Gerarquias en que están repartidos Ninguno se puede olvidar de S. Miguel Ar cangel, porque es Guarda de toda la Iglesids y el que presenta á Dios nuestras almas ¿MN el que nos señala á todos Angeles de Guarda, como dice San Bruno, y tiene otros mu” chos títulos, y excelencias grandes, por 105 quales quiere San Laurencio Justiniano, qué le veneremos principalmente entre la Milició del Cielo; ni de San Gabriel Arcangel, qu nos traxo la mejor nueva que pudimos desear, que fué la de la Encarnacion del Hij de Dios; ni de San Rafael, para que sea nues” tro compañero en los caminos, y nuesti0 Medico en las enfermedades; ni de los Ang£ les, que acompañaban á Cristo en vida mo!” tal; ni de la compañia de Angeles, que VY nieron en el Nacimiento de Cristo 4 dar Y
4r enhorabuena 4 los hombres de su dicha, y fecidad, diciendo : Gloria á Dios en las altuds, y paz en la tierra á los hombres de buena Voluntad. Ni de los Angeles, que acompaña- | an, y servian en esta vida mortal á la Rey-: ha del Cielo. El Rey, y Señor de los Angeles nos con- Ceda por la intercesion de la Reyna, y Señora de los Angeles, y por los ruegos de los Mismos Angeles, que los imitemos en esta Vida en la castidad, y pureza, y cumplimien-| to de la voluntad de Dios, para que merez- Camos serles compañeros en la vida eter- - ha. Amen. Si algun devoto pudiere hacer imprimir! Sste Librito, ó ayudar á su impresion, pata] Que se dé de limosna, y se estienda esta de- Vocion tan justa, y obligatoria, hará servi- Cio 4 los Angeles, y le pagarán largament te Su deyocion. Concede su Eminencia cien dias de iia | Cia, á todas las personas que leyeren este libritos | LAUS DEO. 2 h ñ
de sofi ue