JIDA’24. XII Jornadas sobre Innovación Docente en Arquitectura Aranjuez, URJC/EIF/GFA, 21-22 noviembre 2024 DOI: 10.5821/jida.2024.13299 This work is licensed under a Creative Commons License CC BY-NC-ND 4.0 INICIATIVA DIGITAL POLITÈCNICA UPC El cuaderno de campo analógico en convivencia con el entorno digital en el aprendizaje de diseño The analogical field notebook in coexistence with the digital environment in design learning Aguilar-Alejandre, María; Fernández-Rodríguez, Juan Francisco; Martín-Mariscal, Amanda Departamento de Ingeniería del Diseño, Universidad de Sevilla, España.
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[email protected] Abstract This communication presents the teaching experience developed in the Degree of Engineering in Industrial Design and Product Development. It consists of the creation of a field notebook for three goals: the registration of the project process, the development of perception and a freely use of this tool by the students, an approach that could be common to certain areas of architectural teaching. Specifically, this work delves into this activity proposed in an analogical format but that receives incursions from the digital field. This lead the teaching team to question the convenience of expanding the field notebook to a digital format. To this end, a series of previous research tasks are proposed that raise questions of interest about the consideration that students, teachers and professionals in the sector have regarding this possible change of format. Keywords: field notebook, sketchbook, diary, perception, teaching in design. Thematic areas: pedagogy, graphic ideation, industrial design, experimental pedagogy, active methodologies. Resumen Esta comunicación presenta la experiencia docente desarrollada en el Grado de Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo del Producto consistente en la realización de un cuaderno de campo para el registro del proceso proyectual, el desarrollo de la percepción y la utilización de esta herramienta de forma libre por parte de los estudiantes, un planteamiento que podría ser común a determinados ámbitos de la docencia arquitectónica. Concretamente, este trabajo ahonda en la razón de ser de esta actividad planteada con carácter analógico pero que recibe incursiones del ámbito digital las cuales derivan en el cuestionamiento por parte del equipo docente de la conveniencia de una ampliación del cuaderno de campo al formato digital. Para ello se plantean una serie de tareas de investigación previas que arrojan cuestiones de interés sobre la consideración que estudiantes, docentes y profesionales del sector tiene al respecto de este posible cambio de formato. Palabras clave: cuaderno de campo, sketchbook, diario, percepción, docencia en diseño. Bloques temáticos: pedagogía, ideación gráfica, diseño industrial, pedagogía experimental, metodologías activas. 649/889
El cuaderno de campo analógico en convivencia con el entorno digital en el aprendizaje de diseño JIDA’24 INICIATIVA DIGITAL POLITÈCNICA UPC Resumen datos académicos Titulación: Grado en Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo del Producto Nivel/curso dentro de la titulación: 2º (de cuatro cursos que componen el grado) Denominación oficial asignatura, experiencia docente, acción: Expresión Artística II Departamento/s o área/s de conocimiento: Ingeniería del Diseño / Expresión Gráfica en la Ingeniería Número profesorado: 5-6 Número estudiantes: 120 cada curso Número de cursos impartidos: 8 Página web o red social: no Publicaciones derivadas: no 650/889
Aguilar-Alejandre, María; Fernández-Rodríguez, Juan Francisco; Martín-Mariscal, Amanda This work is licensed under a Creative Commons License CC BY-NC-ND 4.0 Sobre arquitectura y diseño de productos La experiencia docente que se va a exponer a continuación aborda el desarrollo de una actividad docente consistente en la realización de un cuaderno de campo de carácter analógico pero en convivencia con un entorno digital que influye de distintas maneras sobre el mismo. El contexto académico en el que se enmarca esta situación de aprendizaje es en el segundo curso del Grado en Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo del Producto de la Universidad de Sevilla, en concreto en una asignatura del área de conocimiento de expresión gráfica, Expresión Artística II, en la que los estudiantes desarrollan sus habilidades gráficas a través de la realización de proyectos propios. El campo de la arquitectura y el del diseño de productos se encuentran estrechamente relacionados tanto a nivel profesional, como en cuestiones académicas y de enfoque docente. Tanto es así, que las primeras escuelas europeas de diseño, surgidas en el pasado siglo XX, como la Bauhaus (Weimar, 1919 - Berlín,1933) o la Hochschule für Gestaltung (Ulm, 1953 – 1968), integraron la arquitectura como saber y conocimiento necesario para los diseñadores del futuro. Es más, varias de las personas más influyentes en la generación y dirección de estas escuelas fueron arquitectos, imprimiendo así sobre la nueva disciplina del diseño una impronta importante que la haría heredera, entre otros, de la cultura del proyecto. Arquitectos como Walter Gropius, Mies van der Rohe o Max Bill, estuvieron al frente de estos centros de enseñanza y aprendizaje de diseño de donde no sólo surgieron algunos de los primeros objetos concebidos bajo la lógica del diseño industrial, sino que fueron espacios en los que se discutía qué debía aportar el diseño a la sociedad y cómo este debía de ser entendido y trasmitido a los estudiantes. Gran parte de las teorías didácticas sobre diseño utilizadas hoy día en el ámbito universitario y de formación profesional se basan en los logros de estas dos influyentes escuelas, en las cuales la arquitectura jugó un papel fundamental a nivel de enfoque y estrategia. A partir de este momento, la docencia en el campo del diseño de productos siguió desarrollándose bajo planteamientos diversos que podrían agruparse en tres principales (ANECA, 2005): i) el de las escuelas de arte, arquitectura y diseño como el Politecnico di Milano o la Central Saint Martin’s School of Arts and Design de Londres ii) el de las escuelas de negocios y empresariales como el Pratt Institute de New York o la Montfort University de Leicester iii) el de las escuelas de ingeniería, enfoque en el que se situarían los estudios universitarios de diseño industrial en España con precedentes como la Carnegie-Melon University en Pittsburg o Westminster University en Reino Unido. Cada una de estas líneas sobre la enseñanza del diseño se encuentra en mayor o menor medida cercanas a la arquitectura pero en todas ellas se comparten cuestiones y aproximaciones pertenecientes a ambos ámbitos: comunicación y representación de ideas, tratamiento de escalas y tamaños, la experiencia de los usuarios, factores ergonómicos y de uso, materialidad y desarrollo constructivo, historia de común de la disciplina, etc. En España, aunque como se mencionaba anteriormente, el diseño de productos en el ámbito universitario no se hermanó con las escuelas de arquitectura, como sí ocurrió en otros centros europeos y latinoamericanos, esto no fue óbice para que los grados de ingeniería en diseño industrial y desarrollo del producto incluyeran formación específica de carácter artístico, estético y humanístico como ocurre en los planes de estudios de arquitectura. Concretamente, en el grado 651/889
El cuaderno de campo analógico en convivencia con el entorno digital en el aprendizaje de diseño JIDA’24 INICIATIVA DIGITAL POLITÈCNICA UPC que nos ocupa, el de Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo de Productos de la Universidad de Sevilla, este módulo vino a denominarse Estética y Expresión Artística comprendiendo cuatro asignaturas que se sitúan en los dos primeros cursos de la titulación, dos dedicadas a la parte de teoría e historia del diseño industrial: Estética del Diseño I y Estética del Diseño II, y otro par referentes a la ideación y representación de productos bajo los nombres de Expresión Artística I y Expresión Artística II. En la tabla 1 puede observarse la convivencia de estas asignaturas con el resto de las que componen la titulación en los dos primeros cursos. Tabla 1. Asignaturas del primer y segundo años del Grado en Ingeniería de Diseño Industrial y Desarrollo del Producto. Elaboración propia a partir de la Memoria de Verificación del Título. Cursos Asignaturas 1º 1C Matemáticas I Física I Informática Expresión Gráfica Estética del Diseño Industrial I 1º 2C Matemáticas II Física II Química General Ingeniería Gráfica del Producto Expresión Artística I 2º 1C Matemáticas III Matemáticas IV Ingeniería Energética, Transmisión de Calor y Fluidos Empresa Estética del Diseño Industrial II 2º 2C Resistencia de Materiales y Estructuras del Producto Metodología del Diseño Diseño Asistido por Ordenador Expresión Artística II De la lectura de esta tabla se subrayan dos cuestiones de interés. La primera, la distribución de las asignaturas de este módulo de carácter artístico y humanístico, desarrollándose una por cuatrimestre. La segunda, la convivencia de estas asignaturas con el resto de las que configuran los dos primeros cursos, las cuales son en su totalidad de carácter científico o científicotecnológico. Esto unido a la procedencia de la mayoría de los estudiantes de un bachillerato de ciencias, supone un reto en la impartición de la docencia, ya que los estudiantes están habituados a un sistema donde las capacidades desarrolladas por el hemisferio izquierdo son las que priman potenciando un conocimiento verbal, racional, secuencial y con un importante papel del lenguaje articulado, la memoria y las matemáticas. Sin embargo, para este bloque de Estética y Expresión Artística, es el hemisferio derecho el que entra más en juego, y éste trabaja a través de patrones, imágenes, percepciones y emociones (Cervero Sánchez, Agustín Hernández, y Vallespin Muniesa, 2018). Como se apuntaba al comienzo de este texto, la asignatura Expresión Artística II está pensada para que los estudiantes desarrollen habilidades gráficas en el contexto del desarrollo de proyectos de diseño, especialmente en su fase conceptual y de representación. Se trata de una materia gráfica y proyectual al mismo tiempo en la que los estudiantes se enfrentan por vez 652/889
Aguilar-Alejandre, María; Fernández-Rodríguez, Juan Francisco; Martín-Mariscal, Amanda This work is licensed under a Creative Commons License CC BY-NC-ND 4.0 primera al diseño de un producto, a representar sus propias ideas y a desarrollarlas hasta alcanzar una propuesta satisfactoria. El contenido de carácter procedimental consistente en el manejo de las herramientas gráficas como el bocetaje analógico y digital o el dibujo vectorial a mano alzada corre a cargo de Expresión Artística I, impartida en el curso anterior. En Expresión Artística II los estudiantes se dedican principalmente a desarrollar tres proyectos, uno de diseño gráfico, otro de diseño de productos y uno último de identidad corporativa, que realizan respectivamente de forma individual, por parejas y por equipos de cuatro personas. Cada uno de estos proyectos tiene sus propios objetivos de aprendizaje y requisitos de entrega, distribuyéndose en el calendario de forma secuencial, no conviviendo nunca dos proyectos en el tiempo. Sin embargo, para dar continuidad a estos tres ejercicios, y con él ánimo de que los estudiantes se familiaricen con las herramientas habituales de los diseñadores, se les proponen dos actividades transversales: la realización de un cuaderno de campo individual a lo largo de todo el curso y la elaboración final de un portfolio de los trabajos realizados. A continuación, se explicará la razón de ser de este cuaderno de campo muy habitual también en la docencia de la arquitectura, así como su planteamiento y desarrollo. Posteriormente se abordará la experiencia docente obtenida con especial atención a las influencias del entorno digital en una actividad que, en principio, nace para ser llevada a cabo de forma completamente analógica. El cuaderno de campo en el ámbito profesional del diseño y en su aprendizaje El cuaderno de campo propuesto para esta experiencia docente en el seno de una asignatura gráfica y proyectual en el ámbito del diseño nace del concepto de “cuaderno de artista”, “cuaderno de bitácora” o “cuaderno de viaje” de los arquitectos. Son libretas de registro de experiencias, creaciones y desarrollo de proyectos que tienen fines diversos: documentales, analíticos, creativos, formativos, etc. bajo el denominador común del trabajo en proceso. Desde el equipo docente de Expresión Artística II se eligió el término “cuaderno de campo” por su cercanía con el trabajo de botánicos y zoólogos, quienes registran todo aquello que ocurre en su parcela de estudio: cada idea, cada aspecto, cada dato, incluso si se repite, incluso si es prácticamente invariable; se incluye todo sin valorar si merece ser anotado o no. La importancia la tiene el registro, la experimentación, la observación, la acumulación, para, siempre a posteriori, disponer de una masa crítica que nos permita operar con ella desde otros enfoques. En el ámbito del diseño, los cuadernos de campo son una herramienta muy extendida entre los profesionales, y este es uno de los motivos principales por los que se decidió implantar como actividad docente, porque es una herramienta tanto de aprendizaje como de uso en su contexto profesional (Tusquets Blanca, 2020). Habitualmente, la finalidad principal de uso de estos cuadernos es la del desarrollo de proyectos, donde se anotan las distintas ideas, pruebas y modificaciones que va sufriendo un proyecto concreto. Suelen ser lugares para la experimentación donde el error es esperado y bienvenido. Estas libretas, sirven después como cronología del proyecto y, aunque son eminentemente gráficas, también albergan contenidos ajenos al proyecto pero que pueden acabar alimentándolo. Gran parte de estos cuadernos profesionales se encuentran a medio camino entre el cuaderno de campo estricto y el diario personal ya que las fronteras entre nuestro universo creativo y perceptivo son, en amplitud de ocasiones, borrosas. 653/889
El cuaderno de campo analógico en convivencia con el entorno digital en el aprendizaje de diseño JIDA’24 INICIATIVA DIGITAL POLITÈCNICA UPC Para el diseñador gráfico Manuel Estrada, los cuadernos son lugares de captura, lo que no apunta es como si no existiera para él, por eso, las ideas hay que aferrarlas según pasan. Considera que este trabajo de registro y de posterior consideración, es importante para marcar el camino, por eso, procura mostrar sus proyectos terminados acompañados de algunas de las ideas clave que lo han ayudado a generarlo, y en esta muestra suele aparecer alguno de sus cuadernos de campo fotografiado, como ocurre en la figura 1 (El Independiente, 2017). En el caso de Manuel Estrada, ha producido una cantidad tan ingente de cuadernos a lo largo de su carrera profesional que se ha realizado una exposición monográfica sobre su proceso creativo entorno a esta tipología de material (Gràffica, 2022). Fig. 1 Imagen de la exposición “Leer libros, diseñar portadas” del diseñador Manuel Estrada. Fuente: Revista Graffica Desde un punto de vista docente, la introducción del cuaderno de campo como actividad para el aprendizaje, no es nada nuevo. De hecho, esta experiencia se nutre de otras anteriores como la desarrollada en la década de los 90 por el profesor de historia de la arquitectura Ramón Pico Valimaña en la Universidad de Sevilla, quien proponía como actividad complementaria y voluntaria la realización de un cuaderno en el que los estudiantes recopilaran y comentaran situaciones de contacto extracurriculares con la arquitectura: noticias de periódico, visita a exposiciones de arte y arquitectura, asistencia a conferencias, viajes, etc. De esta forma, se incentivaba, y en algunos casos incluso se generaba una afición, a establecer vínculos entre los conocimientos impartidos en las clases de historia de la arquitectura y aquellos en los que vida diaria de los estudiantes se encontraba con la arquitectura de alguna u otra forma. El cuaderno de campo también es una herramienta transversal a toda la titulación de arquitectura y a la de diseño impartidas en la Escuela de Arquitectura y Diseño de Valparaíso de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, y la cual ha servido como antecedente de este trabajo. Uno de los planteamientos más importantes de esta escuela es el conocido como “la observación” impulsado por el profesor Alberto Cruz Covarrubias el cual consiste en un método de esudio basado en la observación del entorno, el croquis y el texto como acercamiento conceptual del acto arquitectónico hasta dar como resultado la obra en su contexto material. (Biblioteca Nacional de Chile, 2023).Sin detenernos en su desarrollo, este método promueve el registro constante 654/889
Aguilar-Alejandre, María; Fernández-Rodríguez, Juan Francisco; Martín-Mariscal, Amanda This work is licensed under a Creative Commons License CC BY-NC-ND 4.0 tanto gráfico como textual de las experiencias vividas y se traduce en la realización de una cantidad ingente de cuadernos por estudiante a la finalización de sus estudios (Cruz Covarrubias, 2010). Fig. 2 Imagen de un cuaderno de Alberto Cruz Covarrubias Fuente: Fundación Alberto Cruz Covarrubias para ArchDaily Tomando como punto de partida tanto los cuadernos de campo profesionales como aquellos desarrollados en el ámbito docente, desde la asignatura de Expresión Artística II se implantó la actividad del cuaderno de campo con una doble finalidad, desarrollar un registro eminentemente gráfico del proceso proyectual y de todas las cuestiones que lo alimentan, así como ejercitar la percepción de nuestro entorno cercano. Su naturaleza íntima y personal supone un interesante espacio para la libertad de los estudiantes a la vez que presenta ciertas dificultades a la hora de trabajar con ella. Sus objetivos, de manera más desglosada, son: generar un hábito de registro del proceso proyectual, favorecer un detenimiento en la percepción de nuestro entorno y su anotación en un espacio común con el proceso creativo, y por último, fomentar un acercamiento a la cultura del diseño desde los intereses particulares de cada estudiante. La traslación de estos objetivos a un lenguaje metodológico más claro para los estudiantes se traducen en la realización de un cuaderno de campo que se va desarrollando de manera continua y diaria componiéndose de tres ámbitos los cuales han de ser todos abordados: • El registro procesual de los proyectos de diseño que comprende, entre otros, brainstorming, bocetaje de las primeras ideas, acumulación de referencias, dibujos de 655/889
El cuaderno de campo analógico en convivencia con el entorno digital en el aprendizaje de diseño JIDA’24 INICIATIVA DIGITAL POLITÈCNICA UPC inspiración, análisis de detalle, sketchings explicativos, anotaciones dimensionales, textos, correcciones, colaboraciones de otros compañeros, etc. • La recolección de contenidos de interés para el desarrollo de los proyectos, entre los que se encuentran los apuntes tomados en las clases teóricas de la asignatura, así como el desarrollo de habilidades perceptivas y de representación. Para esta segunda parte se les ofrece tanto la posibilidad de incluir dibujos de su entorno diario y objetos habituales, como la opción de realizar ejercicios de percepción sensorial como los que se pueden encontrar en el libro Cómo ser un explorador del mundo (Smith, 2019)o en el curso online Las leyes de la percepción visual del diseñador gráfico Pepe Gimeno (2016). • El desarrollo de experimentaciones gráficas libres relacionadas con los hobbies e intereses de cada estudiante. Para aquellos que no tienen claro qué hacer se les ofrece un documento con materiales sobre diseño contemporáneo compuesto por películas, documentales, series de televisión, podcasts, exposiciones, etc. 656/889
Aguilar-Alejandre, María; Fernández-Rodríguez, Juan Francisco; Martín-Mariscal, Amanda This work is licensed under a Creative Commons License CC BY-NC-ND 4.0 Fig. 3 Imágenes de cuadernos de campo de estudiantes en los que se incluyen seguimiento del proyecto (superior izquierda), dibujos de objetos cotidianos (superior derecha) o parte libre (inferior). Laura Tapia López y Laura Alfaro Hidalgo. Fuente: Expresión Artística II 2021/2022 La experiencia del cuaderno de campo analógico en convivencia con el entorno digital Desde que en 2016 se implementara el cuaderno de campo como complemento al desarrollo de tres proyectos de diseño y la realización de un portfolio resumen, los estudiantes han acogido esta actividad con entusiasmo, en parte tal vez, porque se plantea como forma de evaluación alternativa a las pruebas tradicionales. Por parte del estudiantado se tomó el desarrollo de este diario gráfico analógico con una alta motivación utilizando distintas técnicas para su realización: dibujo a mano, apuntes de texto, recorte y pegado, collage, etc. Sin embargo, en los últimos años, el equipo docente ha detectado cómo el entorno digital se ha ido introduciendo poco a poco en esta actividad incluso aun cuando el resultado final que se les solicita a los estudiantes es un cuaderno de campo físico. Las primeras muestras de interés de estudiantes que manifestaban su deseo por desarrollar un cuaderno de campo de forma digital vinieron de la mano de los usuarios de tabletas digitales tipo smartphone pero con pantalla de mayor tamaño. Su argumento se basaba en la cuestión de la centralización. Ese dispositivo ya era su lugar habitual de registro procesual y lo utilizaban para tareas diversas como la toma de fotografías, apuntes de clase, bocetaje digital, visualización de tutoriales y lectura de material de ampliación de los contenidos teóricos, etc. Realmente suponía una gran ventaja para un cierto número de estudiantes familiarizados con este hardware, sin embargo, ofrecía el inconveniente de la organización temporal del trabajo y la dificultad de que los errores o los caminos de exploración infructuosos quedaran reflejados. Además, se introducían cuestiones sobre el dibujo digital como el tamaño infinito del lienzo, la posibilidad de trabajar con escalas de visualización dinámicas y otra serie de propiedades que, en manos de estudiantes de primeros cursos, podrían suponer una cierta desorientación frente a un espacio más acotado. Por no mencionar, la conexión a internet, que puede enfatizar la sensación de pérdida ante demasiada información no filtrada. Otro inconveniente encontrado a la realización de un cuaderno de campo digital era la pérdida de la cuestión material y el trabajo a escala. Algunos de los ejercicios de percepción que se proponen tienen que ver con el tacto, el tamaño y las texturas. Por ejemplo, recoger al menos cinco hojas de plantas en el camino de casa hacia a la universidad y pegarlas en el cuaderno de campo según un orden relacionado con su tacto o, como otro ejemplo, dibujar en el cuaderno de campo a escala la natural, la huella de cuatro objetos que existentes en una mesa de escritorio. 657/889