Curso de política constitucional : Tomo primero
Full text
CURSO DE POLÍTICA
CONSTITUCIONAL
ESCRITO
POR MR. BEÑJAMIN CONSTANT.,
MADRID,
IMPRENTA
DE LA
COMPAÑÍA,
po su egen e don Juan José Sigüenza y Ve a
2
1820.
i
e
4*-1
•
e.
•
CONSEJERO DE ESTADO DE FRANCIA
TRADUCIDO LIBREMENTE AL ESPAÚOL
POR D. MARCIAL ANTONIO LOPEZ,
DEL COLEGIO DE ABOGADOS DE MADRID
9
INDIVIDUO
DE NUMERO DE LA SICIEDAD ARAGONESA y:DE MERITO
DE LA DE GRANADA Y OTRAS
5
Y DIPUTADO
DE LAS CORTES ORDINARIAS
TOMO PRIMERO.
1
•Y•
Y
Y
Y
4Y.
4
'
4:
« :e.
PRÓLOGO.
D
esde el eliz monTén o, en que
nues o amado Mona ca se decla ó
cons i ucional , de nada se habla en
España sino de
Cons i ucion.
Las o-
pas , las al as clases , la pa e ilus a-
da de la Nacion , la que no es an o ,
odos in ocan es e nomb e
5
pe o no o-
.dos en igual concep o : y los pueblos,
á quienes no ha llegado oda ía la épo-
ca de pode conoce de lleno el be-
ne icio que acaban de ecibi po ha-
be ob enido su es ablecimien o , son
acaso los que mas dis an es se encuen-
an de ene ideas exá as en es e a-
sun o.
Ín imamen e pe suadido de lo que
acabo de deci , y de que uno de los
mayo es bene icios que podía hace se
á
la Nacion e a gene aliza semejan es
conocimien os, me esol i á da en nu-
es o idioma las ob as de
Polí ica de
11/1 . Benjamin Cons an ,
céleb e en o-
da la Eu opa, no solo po su amoso
pe iódico
la Mine a de Pa ís ,
sino
po ob ene uno de los p ime os luga es
de la ibuna en F ancia, po su adhe-
sion al sis ema cons i ucional , y po los
es ue zos que ha hecho y es á hacien-
do pa a sos ene le.
Tenia á la is a su a ado de
P in-
ip:os
de
polí ica
aplicables á odos los
gobie nos, 'ep esen a i o
g
4 esc i o
l
á, en
el
a io,I i
o
s;,
pe o iendo en 41los cie -
as doc inas, que quizá podiaw no se
aplicables
á
noso os , y echa i
l
d0 de
e que en su
Cu so
de polí ica
cons i-d
ucional
no solo las habia ec i icado,
sino ambien dado cie a ex ension y
mucho mas alo , po es a esc i as
con mucha mas medi acion ; concébi, el
p oyec o de o ma un
Cu so
comple-
o, omando de la p ime a ob a lo que
la segunda suponía dicho
an e io men-
e
po el mismo au o , y a eglando
un sis ema seguido y azonado . Hice
mas oda ía: iendo espa cidas las doc-
inas, y que sin mucha a éncion no po-
d ian'combina se
bien; me esol i am-
bien á hace es a, delicada ope acion,
c eyendo que en es o
ningun
mé i o
qui aba
á
ambas p oducciones, sino que
po el con a io se les aum en aba en
algun modo.
Con y
a iaciones he coo dina-
do una o a ob a de Benjamin Cons-
an de es e modo : U
so
p eli-
mina cuyo obje o
cl4 ,
una
exác a
idea de lo que es Cons i ucion
de su obje o , de los p incipios que ie-
ne pa a exis i , y de lo que puede in-
lui en su des uccion , p ecede á las
ma e ias que el au o ha explicado. En
seguida se a a de la sobe anía del
pueblo; de los pode es cons i uciona-
les que de élla nacen; del eal y sus
p e oga i as ; del minis e ial , de sus
a ibuciones, esponsabilidad y sus pe-
nas; del ep ensen a i o, su o macion,
y calidades de los elejidos pa a an
au-
gus as
unciones; y úl imamen e , del
pode judicial, su obje o, ci cuns ancias
de los que le desempeñan , de su es-
ponsabilidad y sus penas ales son las
cues iones que comp ehende el omo I.°
Los omos
2.°
y 3.
0
ab azan los a-
ados del pode municipal y cuan o á
él oca ; el de los de echos polí icos, y
lo que iene elacion con su eje cicio
y p i acion ; y el de los indi iduales;
los cuales se conside an cada ino con
sepa acion, y singula men e el de la li-
be ad de imp en a , al cual sigue ó o
de la suspension y iolacion de las
Cons i uciones. Po in se habla de la
o ganizacion de la ue za a mada en
un Es ado cons i ucional,
Ademas de es o , c eímos muy opo -
uno comp ehende en la ob a dos ex-
celen es discu sos sob e las eacciones
polí icas,y la di e encia de la libe -
ad de los an iguos y mode nos, po -,
que ienen una conexion ín ima con los
p incipios cons i ucionales: ad i iendo,
que nada se omi i á de las ob as del
au o que enga
elacion
con es e asun-
o; pues los que las hayan leido ad-
e i án que no se puede p escindi de
es a eleccion , á causa de que muchas
de las ma e ias que comp ehende son
peculia es de F ancia, y que po consi-
guien e á noso os no nos in e esan :
con cuyo hecho se concilia
el ene
po muy poco p ecio, compa a i amen-
e, las
ob as de Benjamin Cons an
que
pueden se i nos; pues que su
Cu so,
y
la o a de que hemos hablado , cues-
an en F ancia una .suma es eces
mayo que el
Cu so
que damos
al P4-
Recomenda la u ilidad de su lec-
u a
•
es inú il : bas e deci , que élla
comp ehende las mejo es doc inas de
los mas g andes esc i o es , como Lok,
Mon esquieu , Filangie i Ben han , y
o os muchos ; los cuales no pudie on
habla ni de los sucesos que
M . Ben-
jamin Cons an
comp ehende, ni de ci-
e as e dades polí icas, no conocidas
en los iempos que esc ibie on, po que
ue on és os mucho mas an iguos ,
y
po no habe p esenciado el g ande
cambio que la mayo pa e de los go-
bie nos de la Eu opa han enido en es-
a úl ima época.
Po in , alsa ia á mi ca ác e sino
anunciase , que en luga del
a ado de
las Cáma as ,
no admi idas po nues-
a Cons i ucion , y que en mi concep-
o son diame almen e opues as al sis-.
ema que hemos adop ado, he subs i ui-
do un discu so sob e el
Consejo de Es-
ado,
haciendo e que es e es el pode
in e media io mas análogo á és e s y que
ambien se ha sup imido con odo cui-
dado el
capí ulo
que a a de
la
libe -
i
ad eligiosa;
po que no c eo con o -
me
á
los debe es de un ciudadano es.-
paiol el p opone ideas que nos po-
d ían saca del es ado de anquili-
dad en que nos encon amos obse an-
do la eligion de nues os pad es ; la
cual , p escindiendo de sus sag ados
ca a é es, hizo, hace, y ha á la e-
licidad de es a Nacion he oica : ade-
mas de que , es ando mandado po el
a ículo
12
de la Cons i ucion "que
nues a eligion sea y haya de se
7,
pe pe uamen e la ca ólica
5
apos óli-
p,ca, omana, con p ohibicion de eje -
”
ce o a cualquie a" , no hubie a po-
dido menos de c ee se un a en ado aun
el hecho ma e ial de expone las a-
zones
que o os esc i o es
hayan di-
cho en con a io.
Ojalá que
mi
idea su a los e ec-
os que me he p opues o; y que así
en las uni e sidades, como en los co-
legios,
luga es de ins uccion , y o-
das
pa es donde és a deba in undi -
se, y aun po los minis os de la e.
ligion , se haga conoce á
odo
ciu-
XIV
español y en él con iamos pa a pode es.
ablece ; cu a las he idas que ha eci-
bido es e cue po polí ico en el espacio de
seis años , du an e los cuales ha es ado á
disc ecion de homb es pé idos , llenos de
ambicion , hijos desna u alizados , y pa-
icidas c ueles.
Pe o hoy que hemos ob enido la es i-
ucion de nues os de echos , hoy que p in-
cipiamos á i i en el nue o égimen , e-
lizmen e es ablecido , debemos conoce
po p incipios la eliz adquisicion que he-
mos hecho; pene a nos @e los bene icios
que a oja de sí nues a ley undamen-
al ; conoce las bases en que se apoya ,
los obje os que ab aza , los p incipios po
que exis e y ha de se du adu a , los me-
dios que puede habe pa a que no decaiga
de su ue za ; en una palab a , las ci cuns-
ancias que ha de ene oda cons i ucion
pa a se buena , y lo que debe hace se
pa a que los pueblos puedan expe imen-
a sus bene icios.
An e odas cosas es p eciso ene muy
p esen e , que una
cons i ucion
no es un
XV
ac o de hos ilidad sino de union , el cual
ija las elaciones ecíp ocas en e el pue-
blo y su ge e , y les indica á ambos á un
mismo iempo los medios de sos ene se,:
apoya se , y a o ece se mú uamen e; y
que pa a consegui és o es necesa io de e -
mina la es e a de los di e sos pode es ,
da les el luga que les ' oca , designa la
accion de los únos sob e los ó os , y p e-
se a los de odos los choques' no p e is-
os y luchas in olun a ias . Segun es o
cuan o mas since a sea la adhesion ácia
aquel que guía el ca o del Es ado , me-
jo debemos desea que se pongan ba e-
, as el ededo de los, p ecipicios ; po que
si sob e iene la noche: , y se le an a la
empes ad , el camino
.
se conoce á me-
jo , y pod á anda se con mas segu idad.
Y como sea es e y po o o el obje o de
la Cons i ucion polí ica
.
de la Mona quía
española, desde luego debemos deci , que
no es o a cosa sino « un pac o solemne
que uné al pueblo con su Rey; que obs u-
ye los e ados caminos po dó homb es
in a nes a a on de ex a ia le; queile,p0.
TOM. I.
XVI
ne en disposicion de que haga oda espe-
cie de bienes á es a g an. Nacion ; y que
impide el que se le causen males po el
uso menos bueno de la. au o idad."
Y ¡cómo nos p ocu a an ap eciables
bienes ? Es ableciendo en p ime luga
los de echos undamen ales que á odo
homb e compe en , y que no pueden se
iolados ú o endidos ni po au o idad
alguna en pa icula , sea la que quie a ,
ni po odas jun as . El homb e en so-
ciedad iene de echo á goza de la elici-
dad y de la segu idad ; y és as descansan
en cie os p incipios posi i os é inmu a.
bles , ' econocidos de odos , e dade os
en odos los climas' y la i udes , y que
jamas pueden a ia se , sea la que quie a
la ex ension de un pais , sus cos umb es, .
su c eencia , sus p ác icas. Es una e dad
incon es able en un pequeño pueblo de
cien casas , como en una nacion de mu-
chos millones de homb es, " que ninguno
debe se cas igado a bi a iamen e ó sin
habe su ido un juicio ; que és e no ha
podido
ni
p omo e se ni segui se sino en
XVII
i ud de leyes consen idas y de o man--
dades p esc ip as , ni p i ado en in de
eje ce sus acul ades ísicas , mo ales ,
in elec uales, é indus iales de un modo
inocen e y pací ico." Una cons i ucion es
la ga an ía de es os p incipios , y la de
España llena pe ec amen e su obje o en
obsequio de un in an g ande.
Pene ados de es as e dades' incon es
ables los legislado es que la o ma on , y
aco dándose de que o as eces habíamos
sido lib es en los pasados siglos a a on
de busca las no solo en las mas amosas
cons i uciones de Eu opa y Amé ica, sino
ambien en las an iguas leyes undamen
ales de A agon , Na a a , y Cas illa.
Hallá onlas con e ec o , no solo en sus
an iguos y espe ables cuade nos , sino
ambien en los di e en es cue pos de la
legislacion Española , y solo al e a on lo
que no e a compa ible con los p incipios
del mundo ac ual , en que el adelan a-
mien o de la ciencia del gobie no ha in-
oducido un sis ema desconocido en los
iempos en que se publica on los di e en-
XVIII
es
códigos que enemos espa cidos ; pe-
o en lo subs ancial no hicie on sino e-
no a aquellas eglas que en las épocas
de glo ia nos igie on . En onces , como
aho a , sancionaba sus leyes la Nacion ;
o o gaba lib emen e con ibuciones ; le-
an aba opas ; hacia la paz y decla a-
ba la gue a ; esidenciaba á los magis-
ados y empleados públicos ; eje cia en
in su sobe anía sin con adicion ni em-
ba azo. A es o es á lo que se ex iende la
Cons i ucion polí ica despues de habe es-
ablecido aquellos p incipios imp esc ip-
ibies , en que , como hemos dicho, des-
cansa la elicidad y segu idad de los hom-
b es. Si pues no es mas que es o , y si
cualesquie a abas que se encuen en en
éllá espec o de los pode es no es an pues-
as sino pa a impedi su con usion,
y
pa a
p e
c
a e , como dice la comision del p o-
yed o , el que se o usquen las e dades
an san as , an sencillas , y an necesa-
ias á la glo ia y elicidad de la Nacion
y del Rey ; si el obje o no es sino el im -
pedi la en ada á la a bi a iedad y
al
XIX,
abuso del pode ; y en in, si odo no cons-
pi a sino á que el Rey conse e siemp e
el nomb e de Pad e de sus pueblos , y
el que és os sean ejidos en paz y jus i-
cia , siendo elices de cuan os modos pue-
dan se lo;
i
cómo no pod émos menos de
llama bene iciosa en sumo g ado á es a
ley undamen al
Sus obje os, segun acabamos de indica ,
son muy conocidos ; á sabe , gua da los
de echos del homb e; hace le conoce su
dignidad ; concede al cue po eunido de
la Nacion la Sobe anía que le co espon-
de exclusi amen e ; dis ingui los pode es
que nacen de es a misma Sobe anía, ma -
cando los obje os y lími es de cada úno ;
explica las • ibuciones y p e oga i as
del ge e del Es ado ; pone en cla o la de
sus agen es inmedia os ; exp esa las a-
cul ades del pode judicial , hijo , como
el minis e ial , del ejecu i o ; p esc ibi
las eglas pa a que pueda hace la jus i-
cia ; conse a á los miemb os de la aso-
ciacion los de echos indi iduales que les
compe en ; y en in, comp ehende los me-
XX
dios con que se sos iene la segu idad in e
na y ex e na del Es ado , y los que es a
unidos con el buen gobie no, p ospe idad,
é ilus acion pública. Tales son los obje-
os de la Cons i ucion.
Pe o ¿quién c ee á que en medio de su
mul iplicidad , y á pesa de que oda
Cons i ucion bien o mada debe ab aza -
los , se ija solo la exis encia de és as en
azon de la sob iedad con que es ablecen
sus a ículos ? Con e ec o , hay cie os lí-
mi es na u ales, de los que no pueden pa-
sa es as leyes undamen ales ; y en ex-
cediéndose de éllos , ienen que cae po
p ecision mas ó menos a de. Es os lími-
mi es son p e ijados po el obje o á que
deben a ene se p ecisamen c
y
, á sabe , las
g andes ,'bases en que se apoyan la e-
licidad de las sociedades y la segu idad
de los indi iduos que las componen, inac-
cesibles .á odas las au o idades naciona-
les . Lo demas es ex año á las Cons i u-
ciones , y así no deben ex ende se á odo;
Po que en onces no se ha ia o a cosa si-
no pone las pelig os , y ce ca las de es-
XXI
collos. La inglesa subsis e hace siglo y
medio , Al paso que ó as muy mode -
nas han du ado poco iempo : y la azon
de an opues os sucesos se encuen a ea
el p incipio que acabamos de sen a , á
sabe , po que aquélla es mas sencilla
y se ciñe solo á es ablece las ga an ías
del ó den social , la libe ad pública , y
la ep esen acion nacional , el juicio de
ju ados , y o as leyes undamen ales , que
nadie puede iola ; al paso que ó as
han que ido ex ende se así á las ocu en-
cias p esen es como á las u u as.
Segun es o , la azon de exis i una
cons i ucion es la de comp ehende me-
amen e lo p eciso , 'y no se eglamen-
a ia. Cuan o mas lo sea , mas abas
ha
de expe imen a el gobie no en su accion;
y como que és as han de cae siemp e en
los gobe nados , se exci a á és os á io-
la las casi po necesidad. Dado es e paso
en las cosas pequeñas , los deposi a ios
de la au o idad lo ha án en las de cons
-
i-
de acion , y se ab oga án es a libe ad
sob e los obje os mas. impo an es. '-Si nos
XXII
es pe mi id
o
, di án éllos , el apa a nos
de la cons i ucion po conside aciones de
una pequeña ,u ilidad , con mucha mas a-
zon pod émos hace lo cuando se a e del
bien público y de la exis encia del Es ado.
Ademas de es o , la sob iedad de los
a ículos cons i ucionales iene o a g an-
dísima en aja que in luye di ec amen e
en su p opia exis encia ; á sabe , de que
puede muda se odo lo que no se
i
com-
p ehende en éllos , sin ala ma la opinion
sob e las a iaciones; y sin da al Es a-
do un sacudimien o, que siemp e es pe-
lig oso. Las ins i uciones , sean las que
quie an , deben siemp e es a en p opo -
cion con las ideas. Cuando la ma cha de
és as conduce á hace mudanzas que no
se habian p e is o en la o ganizacion de
un Es ado , co no sucede ecuén emen e
en Ingla e a, el hace las es mas bien una
en aja
9
que
.
un incon enien e , siemp e
que la cons i ucion se con aiga á sus lí-
mi es ; pe o cuando se a a de hace una
a iacion , es muy ue e el sacudimien o,
po que de la modi icacion de algunas ó -
XXIII
mulas p o iene o dina iamen e la 'Idola-
cion de odos los p incipios.
El gobie no , po deci lo así , es es a-
ciona io, y la especie humana p og esi a;
po consiguien e se necesi a el que aquél
se oponga lo menos que sea posible á su
ma cha. Es e p incipio, aplicado á las cons-
i uciones , ha de hace las co as , y , ha-
blandó con p opiedad , nega i as : deben
segui las ideas pa a coloca de as de los
pueblos unas ba e as que les impidan
e ocede ; pe o en mane a alguna po-
ne las delan e de éllos
„
pa a no deja les
a anza .
El homb e iene una acilidad singü-
la en al a á ,sus debe es eales cuando
una ez ha eludido los imagina ios ; y es-
a e dad se puede aplica á odas las
cons i uciones. Cuando se hace la mas
lige a dema cacion en los lími es de un
depa amen o ó en la ci cunsc ipcion de
un e i o io , pa ece que se da un a aque
al pac o social , y que se amenazan sus
mismas bases. Siemp e que pa a conse-
gui un obje o se necesi a un es ue zo ,
J
4.+44+45.4.,414...+44-11-44.4.441..4-44.4..*
CAPÍTULO
DE LA SOBEKANÍA DEL PUEBLO.,
N
es i
b
a
Cóns i ucioh
ac ual
econoce
o -4 .
u
malmen e el p incipio
de la sobe anía del pueb
blo
5
es deci , la sup emacía de la olun-
ad gene al sob e odas las pa icula es. Es-h
e p incipio', que no puede se con es ado
se ha que ido oscu ece en nues os das y
los males que se han causado con los deli os
come idos bajo el p e ex o de ejecu a la o-
lun ad gene al, han dado una ue za apa en-
e á los aciocinios de los que '4uie en asig-
na un o o o igen á la au o idad de los go-
bie nos. Sin emba go, odo lo que dicen
no
puede des ui la sencilla de inicion de las pa-
lab as que se emplean, La ley debe_
se la„ex-
p esion
de la olun ad de odos 6
de
la de
algunos. ¿Y cuál se ía en es e segundo caso el
o igen del p i ilegio exclusi o que se conce-
diese á es e pequeño núme o? Si se dice que
es la ue za , como que no pe enece sino .á
aquel que se apode a de ella ;no
cons i uye
un
e dade o de echo;
y
si
se ha
de conoce
como
legi ima, ella
end á es e ca ác e ,
sean
las que quie an las manos que la empleen: .de
donde nace
po consecuencia necesa ia'll e
TONI. I.
2
cada uno pod á
se conquis ado cuando
le
a-
comode. Pe o si se supone que el pode de
un co o núme o queda sancionado po el con-
sen imien o de odos, en onces ya llega á se
olun ad gene al.
Es e p incipio se aplica á odas las ins-
i uciones. La eoc ácia „ la mona quía ,
la
a is oc acia, cuando dominan los espí i us de
odos, son la olun ad gene al : cuando no
lo hacen,
no
son o a cosa que la ue za. En
una palab a, no hay en el mundo sino dos
pode es; el ilegí imo, que es la ue za, y el
legí imo
5
que es la olun ad gene al. Pe o
al mismo iempo que se econocen los de e-
chos de és a, á sabe , la sobe anía del pue-
blo, es abs/lu amen e necesa io concebi su
na u aleza y de e mina su ex ension. Sin una
de inicion exac a y p ecisa, que yo no he en-
con ado en pa e alguna
(1)
,
el iun o de
(I) En el
Espí i u de las leyes
hay algunas pala-
b as que pa ecen limi a la sobe anía del pueblo.
Deci ,
como lo hace M . de Mon esquieu, que la
jus icia exis ia an es que aquéllas, es sin duda ase-
gu a
que las
leyes, y po consiguien e la
olun ad
gene al,
de que las mismas no son sino la exp esion,
deben es a subo dinadas a
la jus icia. ¿Y qué a-
cla aciones
no necesi a oda ía
es a e dad
pa a
se aplicada? Muchas cie amen e; y si no se dad
¡qué es lo que sucede con la ase cion de
M .
IVIon esquieul Que muchas eces los deposi a ios
3
la eo ía pod ía se una eme idad en la
apli-
cacion. El conocimien o abs ac o de es a
so-
be ania nada aumen a la suma de la, libe ad
de, los
-
indi iduos, y si se la quie e a ibui
un ensanche que no debe ene , puede pe -
de se acaso á pesa de es e p incipio, ó
qui-
zá po él
misMo..
• La p ecaucion que se ecomienda es an-
o mas indispensable, cuan o que los homb es
de pa ido , po pu as que sean sus in encio-
nes, siemp e ienen epugnancia en limi a la
sobe anía. Ellos se conside an como he ede-
os p esun i os, ..y .economizan aun en las na-
del pode pa en del p incipio de que
la
jus icia
exis ia an es que las leyes pa a some e á los indi-
iduos á las e oac i as
5
ó pa a p i a les del be-
ne icio de las exis en es , cub iendo con una espe-
cie de espe o ingido po la jus icia una de las
mayo es iniquidades . Tan o impo a en obje os'
de es a clase el gua da se de axiomas no de i-
nidos!
Es e céleb e esc i o
po o a pa e, en su
del.
nicion de la libe ad ha desconocido odos los li-
mi es de,
la au o idad social: "La libe ad , dice ,
>es
el de echo de hace odo lo que las leyes pe -
,' mi en" ; sin duda no la hay, cuando los ciuda-
danos no pueden
hace
odo lo que és as no p o-
hiben»; pe o pod ian p ohibi an as cosas que
no
hubiese en mane a alguna libe ad.
M . de Mon esquieu „ como la mayo
pa e
de
esc i o es polí icos, me pa ece
han,
c9n uz di 19
d®s
4
nos
de
sus enemigos su p opiedad u u a: así
es que descon ia de es a ó de o a especie
de gobie no, y de aquella ú o a clase de
ge-
es
que
lo di ijan; pe o pe mi áseles o ganiza
á
su modo la au o idad, olé ese que la con ien
á
manda a ios de su eleccion, y c ee án poca
oda la ex ension que quie an da le.
Cuando se es ablece que la sobe anía del
pueblo es ilimi ada, se echa á la sue e en la
sociedad humana un g ado de pode muy
g ande, que es un mal e dade amen e, sean
las que quie an las manos en que se deposi e.
Con ié asele á uno solo, á muchos, á odos;
cosas, á sabe , la libe ad y la ga an ía , los de e-
chos indi iduales y los sociales. El axioma de
la
sobe anía del pueblo ha sido conside ado como un
p incipio de libe ad , y no lo es sino de ga an ía.
Él es á des inado á impedi que un indi iduo
se
apode e de la au o idad que no pe enece sino á la
asociacion
en e a ; pe o nada decide sob e la na u-
aleza y limi es de es a au o idad . ' La máxima
de
Ba . de Mon esquieu de que los indi iduos ienen
el
de echo de hace odo lo que las leyes pe mi en,
es asimismo un p incipio de ga an ía , el cual
da
á en ende que ninguno iene accion á impedi á
o o el ejecu a lo que las leyes no p ohiben ; pe o
él no explica lo que és as pueden ó no pueden p o.
Eibi , y en es o es en lo que eside la libe ad ;
la
cual no es o a cosa sino aqüello que los indi i-
duos ienen de echo de hace , y que
la sociedad
no puede impedi en mane a alguna.
siemp e lo encon a emos igualmen e pe judi-
cial ; culpa eis á sus deposi a los , yiéndoos
segun las ci cuns ancias en p ecisión de acu-
sa sucesi amen e á la mona quía , a is oc á-
cia democ ácia, á los gobie nos mix os y al
sis ema ep esen a i o : pe o no end eis a-
zon ; pues lo que debe ala ma es el g ado de
ue za que se con ia , y no los deposi a ios
que la ienen; el a ma que en egamos, y no
el b azo que la maneja. Es necesa io con esa
since amen e que hay masas muy pesadas pa-
a las manos de los homb es.
El e o de aquellos, que de buena e y
po el amo á la libe ad han concedido á la
sobe anía del pueblo un pode sin lími es,
p o iene del modo con que se han o mado
las ideas de poli ica. Ellos han is o
,
e'n la his-
o ia un co o núme o de homb es ó uno solo
en posesion de un pode inmenso que hacia
mucho mal; pe o su cóle a se ha di ijido con
a los poseedo es del pode
y
no con a es e
mismo : y en luga de des ui lo, no han he-•
cho sino pasa lo de una mano á o a. Es e
e a un azo e; pe o conside ándolo como una
conquis a, lo des ina on po al a de medi a-
cion á la sociedad en e a . Pasó de ella á la
mayo pa e, de és a á las manos de algunos
homb es
1
y muchas eces á la de uno solo:
y
po que los males que se in en aban eme-
dia c ecie on acaso en luga
i se
*
6
se han acumulado
los ejemplos , las objecio-
nes y los hechos con a odas las ins i ucio-
nes polí icas,
En
una
sociedad undada en la sobe anía
del pueblo, ningun indi iduo ni clase puede
some e el es o á su olun ad pa icula ; pe-
o ampoco esiden acul ades en aquella pa-
a eje ce un pode sin lími es en sus miem-
b os. La sobe anía de los ciudadanos debe
en ende se de modo que
ningun
indi iduo,
ninguna accion, ni asociacion pa cial puede
a ibui se el pode sup emo si no se la dele-
ga: empe o de aqui no se sigue que el odo
de los ciudadanos, ú aquellos que se hallan en-
es idos de la sobe anía, pueden dispone á
su a bi io de la
exis encia de
los pa icula es.
Hay pó el con a io una pa e de és a que
po necesidad queda
independien e,
y se ha-
lla po de echo ue a de oda compe encia so-
cial, po lo cual la sobe anía no exis e sino de
una mane a limi ada y ela i a; y en
el
pun o
en que comienza la independencia y exis encia
indi idual
9
cesa su ju isdkcion. Si la socie-
dad
aspasa es a linea, llega ya á hace se
an culpable como el déspo a ,
que no iene
o a azon de
ob a que la
espada„ ex e mina-
do a; y así, no puede excede su compe encia
sin se usu pado a, ni
la mayo ía sin se ac-
ciosa. El consen imien o de la mayo pa e
po bas a en
odos
los
casos
pa a legi ima sus
7
ac os; y exis en algunos
que nada es capaz
de sanciona los ; po an o, si una au o idad
cualquie a los come e impo a muy poco que
p o engan de es e ú o o o igen , que sea la
nacion ú el indi iduo quien ob e así ; como
que
es án
ue a
.
de sus acul ades, jamas po-
d án llama se legí imos.
Rousseau ('› ha desconocido es a e -
1111•111I
(
1
)
Es oy lejos de uni me á los de ac o es de
Rousseau ,
11111.y
nume osos en las ci cuns ancias
p esen es, po que una. po cion de en endimien os
subal e nos , que
c een
su mayo glo ia pone en
duda las e dades mas nobles, y en que mas in e-
esa
el homb e, se han empeñado en aja su nomb e:
po cuya azon yo debo se mas ci cunspec o. Es
p eciso concede le que ha sido el p ime o en ha-
ce popula el conocimien o de nues os de echos,
y que á su oz han despe ado los co azones ge-
ne osos y las almas independien es ; pe o lo que
concebiá con ehemencia no lo supo de ini con
p ecision. Muchos capí ulos del
Con a o social
pa
dian muy bien achaca se á los esc i o es escolás i-
cos del siglo XV; po que ¿qué es lo que signi ican
los de echos de que gozamos mas comple amen e
cuan o mas nos enagenamos de ellos?
i
Qué quie e
deci la libe ad , en i ud de la cual hacemos mas
lo que que e nos en azon de lo que nos oponemos
á la misma ? Los au o es del despo ismo pueden
saca una inmensa en aja de odos és os p incipios;
y yo
conozco uno que, en el hecho de habe supu-
es o Rousseau .que
la au o idad ilimi ada eside en
la sociedad en e a , la
suponia aspasada
al ep e-
8
dad ; y su e o ha hecho de su con a o so-
cial, an as eces in ocado en a o de la
li-
be ad ,
el
auxilia mas e ible de odos los
géne os de despo ismo
5
cuando lo de ine la
enagenacion comple a que cada indi iduo ha-
ce
á
la comunidad de odos sus de echos sin
ese a alguna. Pa a asegu a nos de las con-
secuencias de es e abandono an absolu o de
odas las pa es de nues a exis encia en be--
'
n
-
e icio
-
de un sé abs ac o, nos ha dicho que
el sobe ano, es o es, el cue po social, no pue-
de dañan ni al odo de los miemb os, ni á.
cualquie a de éllos en pa icula , que dándo-
se cada uno en e amen e, la condicion es igual
sen a e de es a misma sociedad , que de inía "la
,,
especie pe soni icada y la euníon
indi idual."
De lo que habia dicho igualmen e aquel esc i o
sob e que el cue po social no podía daña ni al
odo de sus miemb os ni
á
cada uno de éllos
en
pa icula , sacaba
ambien
la consecuencia de que
el deposi a io del pode , 6 el homb e cons i uido
en sociedad no puede hace
daño á és a , po que
odo lo que ejecu á a en pe juicio suyo, ecae ía
sob e él, así como sob e odo el cue po social. Del
p incipio de que el indi iduo, no puede esis i
á
la sociedad po que le ha enagenado odos sus de-
echos sin ese a, in ie en o os que la au o idad
:del deposi a io del pode es absolu a, po que nino
gun miemb o de la sociedad puede lucha con a
la eunion en e a, y que no puede aquél ene
ninguna
esponsabilidad , en axon de
que no es
9
pa a odos: pó lo que ninguno iene in e es
en se
:
one osoá los dunas, y que haciendo
el sac i icio de si mismo
á
odos , no se hace
á
ninguna pe sona en pa icula ;
que, cada
uno adquie e sob e
los
asociados los mismos
de echos que él les cede, y gana el equi a-
len e de cuan o pie de po la 'mayo ue -
za que ecibe pa a conse a lo que iene;
pe o ol ida que es os a ibu os p ese ado-
es , que él con ie e al sé abs ac o,
á
quien
llama sobe ano , esul an de que es e en e
se compone de odos los indi iduos sin
ex-
cepcion.
Y como en el momen o en que a-
quel debe hace uso de la ue za que posee,
dado
a
indi iduo alguno en a en cuen a con el
sé de que él hace pa e , y que no puede ampo-
co ni debe da le o a espues a
sino
la de hace le
en a en el
ó den
de que jamas debió sali ; y en
in, pa a que no emamos á
la
' i anía, añade
cc
he
'
,aquí la azon po que su au o idad , es deci ,
la
del deposi a io del pode no ue a bi a ia , po -
que no e a
un
homb e sino un pueblo." ¡
Ma-
a
inosa ga an ía en el cambio de palab as!
z
Y
no es cosa bien ex aña que los esc i o es de es a
clase echen en ca a
á
Rousseau que se pie de en
las
abs acciones cuando
nos
es a á
hablando de la
sociedad indi idualizada , y del
Sobe ano, que no
es un
homb e
pa icula sino un pueblo? ¿ Son
éllos po en u a los qué e i an las abs acciones
cuando
quie en sacas
di ec ampn e
pa ido
cy e
:las
mismas
medio.
Lo que nos impo a segun es o es,
no que el
uno de los pode es no pueda se
iolado po alguno de éllos sin ap obacion
del ó o, sino que se impida á odos es a io-,
lacion. No es su icien e el que los agen es de
la ejecucion engan necesidad de in oca la
au o idad del legislado , se necesi a que és-
e no puedá, au o iza su accion sino en su
es e a legí ima. No bas a el que el pode eje-
cu i o ca ezca de la acul ad de ob a sin el
concu so de una ley sino se ponen limi es á
es e concu so sino se decla a que los obje-
os de que a a son del núme o de aquellos,
sob e los cuales el legislado no iene el de e-
cho de hace leyes; ó en o os é minos, que
la sobe anía es ilimi ada , y que hay cosas á
que ni el pueblo ni sus delegados ienen de-
echo de llega .
He aquí una e dad impo an e y un p in-
cipio e e no que es necesa aio es ablece :
"ningun pode de la ie a es ilimi ado, ni
,el del pueblo , ni el de los homb es que se
«dicen sus ep esen an es, ni el de los eyes,
P,
sea cualquie a el í ulo po que eynen , ni
9,
el de la ley ampoco" ; po que no siendo si-
no la exp esion de la olu ad de un pueblo 6
de un p íncipe, segun la o ma del gobie no,
debe es a ci cunsc ip a en los mismos lími es
que la au o idad de que él e nana, los cuales
son azados po la jus icia de echos de los
17
indi iduos. Los ep esen an es
de
.
una nacion
no ienen de echo de hace lo que élla no pue-
de. Ningun mona ca, sea cualquie a el, í ulo
que eclame, sea que lo apoye en el de echo
di ino, ó en el de conquis a, ó en el
consen i-.
mien o del pueblo posee un pode sin li-
mi es. Dios cuando in e iene en las cosas
humanas no sanciona sino la jus icia. El de e-
cho de conquis a no es mas que el de la ue -
za, él no puede llama se e dade amen e de-
echo cuando pasa á aquel que se apode a de
élla. El consen imien o de un pueblo no pue-
de legi ima lo que es ilegi imo , pues que
ca ece de acul ad de delega á o o lo que
no iene.
Una objecion se p esen a con a la limi-
acion de la sobe anía. ¿Es posible, se nos di-
á, ob ene la? ¿ex s e una ue za que pueda
impedi el aspasa las ba e as que se le
p esc iben? Cabe, se di á, es ingi el pode ,
di idiéndolo po medio de combinaciones in-
geniosas : se pueden pone en oposicion y e-
quilib io sus di e en es pa es; ¿pe o po qué
medio se consegui á el que la suma o al no
sea ilimi ada? ¿Cómo ija é minos al pode
de o o modo que po el pode ?
Sin duda la
limi aeion
abs ac a de la so-
be anía no bas a. Es necesa io busca bases
en las ins i uciones polí icas que combinen, de
al modo los in e eses de los di e sos deposig
TOM.
I.
2
I
S
a ios del pude , que su en aja mas mani ies-
a , mas du able y segu a sea el de que cada
uno quede ce ado, po deci lo -así , en los li-
mi
es de sus a ibuciones espec i as. Pe a la
p ime a cues ion no debe se la compe encia
y la limi acion de la sobe anía , po que an es
de habe o ganizada una cosa es necesa io
habe de e minado su na u aleza y ex ension.
En segundo luga , sin que e , como ha-
cen muchas eces, los ilóso os , exáje a la
in luencia de la e dad, puede a i ma se que
cuando se ha conseguido demos a comple a
y cla amen e cie os p incipias , éllos si en
en alguna mane a de ga an ía á sí mismos, y se
o ma al espec o de la e idencia una opinion
uni e sal que al momen o es ic o iosa. En el
hecho de econoce se que no exis e sobe anía
sin lími es , nadie en iempo alguno' se a e-
e á á
.
eclama un pode semejan e, y la ex-
pe iencia lo ha demos ado su icien emen-
e. Po ejemplo , ya na se a ibuye á la aso-
ciacion en e a el de echo de ida y de mue -
e sin p ecede un juicio; y así ninguna socie-
dad, ningun gobie no mode no p e ende eje -
ce lo. Si los i anos de las an iguas epú-
blicas nos pa ecen en es a pa e mucho mas
desen enados que los que han gobe nado los
pueblos en es os iempos úl imos, debemos a-
ibui lo en pa e á es a causa. Los 'a en ados
mas mons uosos del despo ismo de uno solo
'9
se debie on muchas eces
á
la doc in
-
del
pode ilimi ado.
Es pues e dade a y posible la limi acion
de la sobe anía: y es a e dad se á. 'ga an ida
po la ue za que p es a es e auxilio á
odas
'las econocidas, es
á
sabe , po la opidion,
siéndolo despues de un modo mas p eciso, es
deci , po la dis ibucion y balanza de los po-
de es. Pe o sin econoce es a saludable e -
dad, sin es a p ecaucion p elimina odo es
inú il
Limi ando la sobe anía del pueblo, ya nao
da eneis que eme ; qui ais al despo ismo,
sea de los indi iduos 6 de las asambleas, la
sancion apa en e que él c ee puede oma del
consen imien o comun ; po que le p oba eis
que és e aunque sea e ec i o
9
no iene el po-
de de .sanciona le. El pueblo no iene el de-
echo de o ende á un inocen e, ni a a
co-
mo culpable á
un solo acusado sin p uebas le
gales;
po
consiguien e no puede delega am-
poco á o o es e de echo. El pueblo no lo ie-
ne pa a a en a á la libe ad de opinion,
á
las
sal agua dias judiciales,
á
las
o mas
p o ec-
o as; ningun déspo a po consiguien e, nin-
guna asámblea puede eje ce acul ad seme-
jan e, diciendo, que el pueblo lo ha
e es i-
do
de ella :
odo despo ismo es pues ilegal,
y nada puede sanciona lo- aunque se „
gue la olun ad gene al ; po que
se
.
4
-
2 O
nomb e de la sobe anía del pueblo un pode
que no se comp ehende en es a sobe anía , y
que no es
solamen e un as o no singula del
que exis e, sino la c eacion de uno que no pue-
de
exis i .
Se encon a á acaso alguno que diga , que
yo me he en egado en es e capí ulo á discusio-
nes muy me a ísicas; pe o debo esponde que
no solamen e es bueno y ú il el ec i ica las
opiniones po abs ac as que nos pa ezcan,
sino que hay en ello un e dade o y di ec o
in e es ; po que á eces se acos umb a á hace
uso de éllas en apoyo del despo ismo y con-
a el bien de oda la sociedad. Hay una di e-
encia en e los in e eses y las opiniones: p i-
me amen e , po que se ocul an los únos y se
mani ies an las o as
5
en azon de que aqué-
llos di iden , y és as eunen : y en segundo
luga , po que los in e eses a ían en cada in-
di iduo segun su si uacion , su gus o y sus
ci cuns ancias , en luga de que las opiniones
son las mismas ó apa ecen se lo en odos aque-
llos que las p o esan; en in, en que cada uno
no puede di iji se sino á sí mismo po el cál-
culo de sus in e eses , pe o cuando quie e
empeña los o os á que sigan su opinion , se
e p ecisado á p esen a la de un modo que
haga ilusion á los demas sob e sus e dade-
as mi as. Qui ad el elo á la alsa opinion
,,
,
que él quie e es ablece
5
y le despoja eis de
21
su ue za p incipal ; aniquila eis los
os
de in luencia que pod á
ene en los que ,,le
odean ; ha éis pedazos el es anda e que el
quie e le an a , y disipa eis su ejé ci o.,
En el dia de hoy sé muy bien que
ya
no
se quie en e u a las ideas que se a an de
comba i mi ando con igual a e sion odas
las eo ías, sean las que quie an: se ha decla-
ado oda especie de me a ísica ue a de exi-
men; pe o las declamaciones con a és e y las
eo ías me han pa ecido siemp e indignas
de
los homb es que piensan. Éllas aen consigo
un doble pelig o , po que no ienen menos
ue za con a la e dad que con a el e o ,
po que p openden á aja la azon, á pone en
idículo nues as acul ades in elec uales,, á
desac edi a la pa e mas noble de noso os
mismos, y po que no ienen en in la en aja
que se les quie e a ibui . Apa a con des-
p ecio 6 comp imi con iolencia las opinio-
nes que se c een pelig osas
5
no es sino sus-
pende momen áneamen e sus consecuencias,
mul iplicando su in luencia pa a
e
adelan e.
Es necesa io no deja se
'
engaña po el
silen-
cio, ni oma és e po un consen imien o; po -
que aun cuando pase mucho iempo, si no se
da un con encimien o de azon, el e o es á
siemp e dispues o á apa ece en el ins an e
mismo que se le desencadena
9
y saca en on-
ces
la
en aja de la op esion misma
que ha
2 2
expe imen ad
o.
Con engamos en que el pen-
samien o solo puede comba i al pensamien-
o; cuando
el podo lo ep ime, no solamen-
e se choca con a la e dad sino ambien
con a el e o , que solo se le desa ma e-
u ándolo. Todo lo demas es un cha la anis-
mo g ose o eno ado de siglo en siglo pa a
u ilidad de únos y pa a la desg acia y e -
güenza de ó os.
A la e dad , si el desp ecio del pensa
hubiese podido p ese a á los homb es de
los
pelig os que po él pueden amenaza les , ha-
b ian ecojido mucho iempo hace el bene i-
cio de es e p ese a i o an oci e ado. El
desp ecio de es e noble eje cicio no ha sido
un descub imien o , ni es una idea nue a el
apela siemp e
á
la ue za , el cons i ui un
pequeño núme o de p i ilegiados en pe juicio
de odos los demas, el conside a la azon de
és os como supe' lua, y el decla a sus medi-
aciones ocupacion odiosa y unes a. Desde
los godos has a noso os hemos is o obse -
a es e sis ema : en an la go iempo_ no se
ha cesado
de
declama con a la mé a isica
y
las eo ías; y sin emba go és as se han is o
siemp e apa ece con en aja. An es de nos-
o os se ha dicho que la igualdad no e a sino
una quime a, una abs accion ana y una eo-
ía acía de sen ido. Se -ha llamado ilusos y
acciosos á los homb es que a aban de de i-
2
3
ni la pa a sepa a de élla las exáje ac,iones
que la des igu an , y se ha uel o á a aca
una y o a ez á la igualdad mal de inida.
Los, jacobinos y los e oluciona ios de es os
iempos han abusado de es a eo ía p ecisa-
men e po que habia sido p osc ip a en luga
de ec i ica se; p ueba incon es able de la in-
su iciencia de los medios que han omado los
enemigos de las ideas abs ac as pa a libe -
a se de sus a aques, y p ese a , como decian
éllos, la especie ciega y es úpida que p e en-
dian gobe na . Pe o el e ec o de ales medios
es solo momen áneo. Cuando las alsas eo ías
han ex a iado á los homb es, han dado aco-
gida en su ánimo á los luga es comunes con-
a éllas, Unos po cansa se, ó os po in e es,
y el mayo núme o po imi a . Pe o cuando
se han is o lib es de sus e o es, ó han uel-
o á en a en si mismos , han llegado á co-
noce que la eo ía no es una cosa mala en sí
misma ; que és a no es sino la p ác ica edu-
cida á eglas po la expe iencia y que la mis-
ma p ác ica no es ampoco sino la misma eo-
ía aplicada. Llegan con el iempo á conoce
que la na u aleza no les ha do ado de su a-
zon pa a que uese muda ó es é il, y se a e -
güenzan de habe abdicado aquello que cons-
i uia la dignidad de
.
su sé . Vuel en á oma
o a ez las mismas eo ías; y si po desg a-
cia no se han ec i icado, las adap an con o-
24
dos sus icios, siendo a as ados de nue o
po las mismas a odos los ex a íos que poco
an es los habian sepa ado de éllas.
P e ende
que po que las eo ías ienen unos g andes
iesgos, es necesa io enuncia á odas, equi-
ale á qui a á los homb es el emedio mas
segu o con a es os pelig os ; es deci , que
po que el e o es unes o , es necesa io e-
nuncia pa a siemp e á la in es igacion de la
e dad.
Es pues ú il el comba i con aciocinios
jus os los de ec uosos, y lo es el opone á la
alsa me a ísica la e dade a: ob ando de es-
e modo, se hace un bene icio mucho mayo
á la especie humana que el que le p es an
aquellos que la quie en domina en silencio,
que dejan como en legado á la pos e idad
cues iones indecisas, y que con una p uden-
cia ígida y sospechosa ag a an los incon e-
nien es de las ideas e óneas en el hecho de
no pe mi i su exámen.
-1-141-141
.
4
7
»*4-14-
4
14
.
1
4
1-1
4
1-14-4-
_
OBSERVACIONES.,
Ja sobe anía , dice la Cons i ucion polí ica
de
›,
la Mona quía española en el a . 5. del í . 1.
capí . i . eside esencialmmen e en la Nacion ,
y
'
,po lo mismo pe enece
á
és a exclusi amen e
II
el de echo de es ablece
sus
leyes undamen a-
oo
Z
5'
les." "La po es ad de hace las leyes eside en
S?
las Có es con el Rey : " así
sé
es ablece en el
a ículo 15.
del cap. 3. que a a del gobie no.
Y en el 7. donde se habla de las acul ades de las
mismas Có es , cuen a como la p ime a la de
p opone y dec e a las leyes
5
é in e p e a las
y
de oga las en caso necesa io , añadiendo en se-
guida has a ein e
y
seis mas , que designa
indi-
idualmen e ,
y
son como una consecuencia de
la sobe anía que desde el p incipio se les había
a ibuido.
Al lee se las ac as del Cong eso nacional , en
que se discu ió es e impo an e pun o, p ime a
base de oda ley undamen al , causa
admi a-
cion cómo un pueblo , que po an o espacio de
iempo habla sido p esa del despo ismo, pudo
sanciona sin necesidad de o a cosa que de unas
discusiones muy co as, es e de echo p imi i o de
las naciones , que á las mas cos ó a oyos de san-
g e ; pe o el que haya leido la his o ia an igua
de
España hab á encon ado en élla
su icien es
da os pa a mi a como ingéni os en los co azones
españoles es os sen imien os de independencia
y
libe ad.
Desde
que se sanciona on los p ime os có-
digos has a que los a ales sucesos de la ba alla
de los campos de Villala sepul a on con los hé-
oes españoles el acend ado pa io ismo y los no-
bles sen imien os , és a Nacion
magnánima ue
siemp e
lo
que es hoy ;
y
los eyes econocie on
en élla las g andes p e oga i as de
hace ,
e o -
ma ,
y
de oga las leyes ,
y la
de
p ac ica po
3
2
p opla me el hono de habe la in en ado;
pues que el p ime o que nos ha dado ideas de
élla en sus esc i os
5
ha sido un homb e muy
ilus ado
( )
,
que pe eció du an e las e-
oluciones pasadas
5
como casi odos los sa-
bios que en onces exis ian. "Hay, dice él, en
»el pode moná quico dos dis in os; el ejecu-
”
i o, que iene p e oga i as posi i as, y el
'
, eal, que se halla sos enido po la memo ia
'
,pe enne y adiciones eligiosas" Re lexio-
nando sob e es a idea , me he llegado á con-
ence de su jus icia ; pe o como es a ma e ia
es bas an e nue a necesi a algunas explica-
ciones.
Los es pode es polí icos, ales como los
hemos conocido has a de p esen e
5
á sabe ,
el ejecu i o, el legisla i o y judicial son es
eso es que deben coope a cada uno po su
pa e al mo imien o gene al: pe o cuando és-
os, sacados ue a de su luga , se mezclan en-
e sí , se chocan ó emba azan
5
es necesa io
busca una ue za que los ponga en,su luga .
Es a ue za no puede exis i en ninguno de
los es eso es, po que se i ia pa a des ui
á los denlas ; y así, debe es a ue a, y se
neu a en cie a mane a, á in de que su ac-
cion se aplique en odas las pa es donde sea
(
2
)
M . de Cle mon Tone e.
33
necesa ia
5
y
pa » que p ese e y epa e sin
se hos il..
La mona quía cons i ucional iene es á
g an en aja, po que c ea el pode
ne u o
en
la pe sona de u ey odeado de las'
diciones de una memo ia espe able y de un.
pode de opinion, que si e de base al polí-
ico. El in e es e dade o de es e ey no es
en alguna mane a el que el uno de los pode-
es des uya al ó o , sino el que odos se
apoyen, se comuniquen en e si, y ob en de
concie o.
El pode legisla i o eside en las asam-
bleas ep esen a i as con la sancion del ey,
el ejecu i o en
los
minis os, y el judicial en
los ibunales. El p ime o hace las leyes, el
segundo p o ee á su ejecucion gene al, el e -
ce o las aplica á los casos pa icula es. El. ey
es á en nedio de es os es pode es como au-
o idad neu a é in e media ia, sin algun in-
e es bien en endido en qui a el equilib io,
eniéndolo po el con a io muy pa icula en
man ene le.
Como los homb es no obededen siemp e
.á
su e dade o in e es, es necesa io sin duda
oma la p ecaucion de que el pode eal no
P
ue
4 ob a en luga de los ó os,
y
en es o
consis e
p ecisa,men e
la. di e encia de la mo-1
na quia absolu a
.
á -
la cons i ucional. Pe o
de-
jemos
las abs acciows po los
hechos
y
exá-
`Tom,
3
34
minemos en es a pa e la cons i ucion ingle-
sa (
1)
.
Ninguna ley puede hace se sin el con-
cu so del pa lamen o,
ni
ejecu a se ac o algu-
no sin la i ma de un minis o, ni pueden p o-
nuncia se los juicios sino po ibunales inde-
pendien es. Pe o omada es a p ecaucion, ed
como la cons i ucion inglesa emplea el pode
eal en pone in á oda lucha pelig osa , y
en es ablece la a monía en e los o os po-
de es. Si la accion del ejecu i o, es deci , de
los minis os, es i egula , el ey le des i u-
ye; si la del ep esen a i o es unes a, disuel-
e el cue po ep esen a i o , y en in , si la
del pode judicial es du a ó muy g a osa,
mien as que és e aplica á las acciones indi i-
duales penas muy se e as, el ey empla es a
accion po su de echo de hace g acia.
El icio de casi odas las cons i uciones
ha sido el no ene un pode neu o, y habe
pues o la suma de la au o idad, de que él de-
(
1
)
Debo ad e i que la cons i ucion inglesa es-
ablece la neu alidad del pode eal mas bien de
hecho que de de echo. Es a neu alidad se in o-
duce po la ue za de las cosas , y po que una
condicion indispensable y un esul ado necesa io
de oda mona quía cons i ucional. Así bay en es a
cons i ucion algunas p e oga i aS eales incom-
pa ibles con la neu alidad, y que no pueden
se -
i de egla á los pueblos llamados á goza del
bene iclo de la libe ad en
una
mona quía.
3;
bia es a in es ido, en uno de los pode es ac-
i os. Cuando es a suma au o idad se encuen-
a eunida á la po es ad legisla i a
5
la ley,
que no debia ex ende se sino á obje os de e -
minados , se ex iende á odo ; y en al caso
hay una a bi a iedad y una i anía sin lími-
es. De aquí han p o enido los excesos de las
asambleas del pueblo en las epúblicas de I a-
lia,
los
del la go pa lamen o, y las de la con-
encion en algunas épocas de su exis encia.
Cuando la misma suma de au o idad se en-
cuen a eunida al pode ejecu i o , ya ene-
mos en onces el despo ismo: y de es e p inci-
pio esul ó la usu pacion de los dic ado es
en Roma.
La his o ia de es e pueblo es en gene al
el mas g ande ejemplo de la necesidad de un
pode neu o in e media io en e los ac i os.
Obse amos en es a epública que , en medio
de los oces en e el pueblo y el senado, {Tilo
y ó o buscaba sus ga an ías pe o como las
ponian siemp e den o de sí mismos, cada una
llegaba á se un a ma con a el pa ido opues-
o. Es ando amenazado el Es ado , y p óxi-
mo á su uina, se c ea on los dic ado es, ma-
gis ados en e amen e decididos po la clase
pa icia. Cuando los plebeyos po la op e-
sion que con ellos eje cia es a misma clase, se
ie on
en egados á la
desespe acion , no se
des uyó la dic adu a ; pe o -se ins i uyó si-
36
mul áneamen e una au o idad oda popula
que ue la ibunicia. En onces los enemigos
se
pusie on en e á en e , y cada uno de
éllos se o i icó po su pa e. Las cen u ias
e an una a. is oc ácia , las ibus una dema-
c ácia.. Los plebisci os dec e ados en el con-
cu so del senado no e an menos obliga o ios
pa a los pa icios. Los senados-consul os que
se hacian po es os solos, obligaban igualmen-
e á los plebeyos. Así cada pa ido se apode-
aba á la ez del pode que debie a habe si-
do con iado á manos neu as; naciendo de a-
quí una mul i ud de abusos , co no no podía
menos de sucede ; los cuales e a p eciso que
du asen mien as que los pode es ac i os no
le abdicasen pa a o ma o o á pa e.
Lo mismo se obse a en el gobie no de
los ca agineses :
se
en c ea sucesi amen e
los Su e as pa a pone lími es
á
la a is oc á-
cia del senado, el ibunal de los cien o pa a
ep imi
á
los Su e as, el ibunal de los cin-
co pa a con ene
á
los cien o. "Éllos que ian,
'
,dice Condillac , impone eno á una au o-
7, idad , y es ablecían ó a que necesi aba
igualmen e el se limi ada, dejando así sub-
„sis i el abuso , en el cual c eian éllos que
»poní
an
emedio”
La mona quía cons i ucional nos o ece,
como he dicho, es e pode neu o, an indis-
pensable á oda libe ad egula . Pe o se pie -
37
de es a inmensa en aja , 6 ebajando el po-
de eal al ni el del ejecu i o , 6 ele ando
és e al ni el de aquél. En onces se hacen in-
disolubles mil cues iones , como po ejemplo,
la de la esponsabilidad. Cuando no se con-
side a á los minis os sin'o como simples agen-
es del pode ejecu i o, pa ece absu do hace
al ins umen o esponsable, y decla a in io-
lable el b azo que se si e de él. Pe o consi-
de ad al pode ejecu i o,
,
es deci , á los mi-
nis os como un pode á pa e , que el eal es-
á des inado á ep imi po medio de la des i-
ucion, en onces la' esponsabilidad de la au-
o idad ejecu i a llega á se azonable
5
y se
asegu a la in iolabilidad del pode eal.
Se di á que el pode ejecu i o emana del
ey ; y es o no iene duda : pe o aunque así
sea, él no es el ey, así como aunque el po-
de ep esen a i o emana del pueblo, no es
el pueblo mismo.
Cuando los ciudadanos di ididos en e sí
po in e eses se dallan ecíp ocamen e , una
au o idad neu a los sepa a , p onuncia sob e
sus p e ensiones, y los p ese a á los únos de
los ó os: es a au o idad es el pode judicial.
Así ambien cuando los pode es públicos se
di iden y es an p óximos á causa se daño, es
necesa ia o a au o idad neu a que haga es-
pec o de éllas lo que el pode ejecu i o hace
espec o de los indi iduos. Es a au o idad en
3g
la mona quía cons i ucional es el pode eal,
el
cual puede
llama se en cie o modo pode
judicial de
los o os pode es.
Vol e émos á a a es a cues ion mas ex-
clusi amen e cuando hablemos de la des i u-
cion del pode ejecu i o, cuya posibilidad y
p ecision demos a émos : pe o á pesa de es o
es necesa io ad e i
9
que cuando el pode
eal y el ejecu i o no se dis inguen,
hay indis-
pensablemen e
una g ande con usion en la eo-
ía, y puede da se ma gen á g andes pelig os.
-1
.
15-4-4
.
444
.
4-±1÷-
3
5-4-
4
5-
4
144--# 4
.
4-
OBSERVACIONES.
a
Cons i ucion de España econoce los es po.
de es , ep esen a i o, ejecu i o, y judicial ,
y
les
señala sus lími es con an a p ecision
y
cla idad ,
que no puede da se luga á con usion alguna, ni
es dable po o a pa e que , yendo és os aco des,
enga oce alguno la máquina poli ica. Del p i-
me pode habla el capí ulo
7
.
del i ulo . en el
a ículo 13 ; del 2. a a el capí ulo 1. del í ulo
4.
en el a iculo i
7
0.
y 1
7
1. ;
y del judicial en el
capí ulo 1.
del
í ulo 5.
desde el a ículo 242.
has a el 3o8.
inclusi e
del capí ulo
3. en el mis-
mo í ulo.
La dis incion en e el pode eal y el de los
minis os se halla ambien es ablecida áci amen.
e en el capí ulo 6. del i ulo
4. ,
en el cual se da
á los minis os
acul ades e dade amen e ac i as,
3.9
que se les han de allado mas ci cuns anciadamen e
en los eglamen os. De es e p incipio nace la es-
ponsabilidad que se les impone en el a iculo 226.
donde se p e iene , que los sec e a ios del despa-
cho se án esponsables á las
Co es de
las ó denes
que au o icen con a la Cons i ucion ó las leyes ,
sin que les si a de excusa el habe lo mandado el
ey. Y como su pe sona sea sag ada é in iolable,
con a eglo al a ículo
168. ,
enemos ya , segun
hemos dicho, la di ision en e el pode eal
y
el
ejecu i o ó
minis e ial , en i ud de la cual el
ey es un sé in e media io que ela sob e la con-
se acion del equilib io de los es pode es, deján-
dolos siemp e ob a , y dispues o solo á de ene su
cu so cuando se ex a íen del ó den ,
y
puedan
comp ome e la ma cha del gobie no. No dudamos
que se necesi a án acaso algunas leyes mas exp e-
si as pa a que la esponsabilidad de los minis os
pueda se an e ec i a
como debe. La Cons i ucion
dice bas an e con decla a la in iolabilidad del
ey y
la esponsabilidad
de
los minis os, a ibu-
yéndoles
al mismo iempo unciones
p opias. A
los legislado es
oca , hecho es o, el o ma las
leyes , que el abuso ó la necesidad indiquen.
La di ision del pode municipal no se conoce
en e noso os oda ía ; él hace pa e' hoy
del
ejecu i o sin emba
go, como la di ision de
M .
Cons an sea
pu amen e ideal
y
eó ica , lo
que
nos impo a en la ac ualidad es mejo a es a pa e
de
gobie no, la mas unida
quizá con la
dicha
y
e-
licidad de los homb es. En
España, po
'desg acia
nues a
se halla educida al es ado mas de lo-
40
abie. Si a amos con since idad de emedia los
a
na
les públicos, donde ap ende ene nos , y no
3
nuy lejos. Qui emos las abas que has a hoy nos
han impedido alcanza es e bien : no mul iplique_
unos mucho los eglamen os
3
pe o hagámoslos ob-
se a con oda exac i ud. Si los pueblos designan
á los unciona ios públicos que han de se i los
ca gos muncipales , y elijen aquellos en quienes
ienen p ies a su con ianza , obligacion es del go-
bie no el auxília los. Con ac i idad y ene gía, con
una g ande y minuciosa igilancia , con un celo
a dien e y jamas ibio po hace mejo
la
sue e
los in elices pueblos de la España , odo lo con-
segui á : en una palab a , pocas o malidades
y
mas ob a ;
y
que la esponsabilidad de los minis-
os se ex ienda no solo á lo que hagan , sino am-
bien á lo que dejen de hace ; aun cuando se en-
ga en
conside aeion
el las imoso es ado de igno
ancia en que se encuen an los mismos pueblos
bien que de es o habla emos
en
su luga opo uno.
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CAPÍTULO III.
DE LA NATURALEZA DEL PODER REAL
EN UNA MONARQUÍA CONSTITUCIONAL.
cabamos de indica que el ca ác e de
es e pode es el de se neu o pa a man ene
en equilib io odos los ó os. Un ey en un
41
pais lib e es un se sepa ado de odos los de-
mal , supe io á la di e sidad de opiniones,
sin o o in e es que el de que se man enga el
ó den y la libe ad , que nunca puede en a
en la condicion comun , é inaccesible po lo
mismo á las pasiones que és a p oduce, y á las
que inspi a la'pe spec i a de un pode mo-
men áneo en el ánimo de aquellos que se ha-
llan e es idos de él po cie o iempo. Es a
augus a p e oga i a debe in undi en el co-
azon del mona ca una calma y quie ud an
g ande, cual no puede ene indi iduo algu-
no de la sociedad que se halle en posicion in-
e io . Él se sos iene en medio de las agi a-
ciones humanas , como el águila cuando es á
en acecho en las empes uosas nubes; y es la
ob a mas maes a de o ganizacion polí ica el
habe c eado, po deci lo así, en e las disen-
siones mismas , sin las cuales no puede exis-
i la libe ad, una es e a in iolable de se-
gu idad , de mages ad y de impa cialidad.
¡ Admi able cosa! y an o mas, po que pe mi-
e á las disensiones mismas el desen olla se
sin pelig o , mien as que no excedan cie os
limi es, y po que desde el momen o en que se
anuncia el iesgo, iene en su mano el pone
un é mino po medios legales, cons i uciona-
les y
,
exen os dé oda esponsabilidad.
A an g ande bien une el
ey la in iola-
bilidad. Un mona ca he edi a io no debe se
48
ucion
y
la de libe ad los i as al Rey, la salud
del Rey,
y
el
.
espe o á su ca ác e y dignidad.
En in, podemos deci sin iesgo de se desmen i-
dos , que los españoles jamas concebimos la idea
del
mona ca sin uni á élla la de la in iolabi-
lidad.
*0)«-
CAPÍTULO IV.
DE LAS PREROGATIVAS REALES.
z
.
a
La
p ime a acul ad del ey es la de
nomb a y des i ui el pode minis e ial.
La des-
i ucion de es e pode es la cues ion mas indi-
soluble, bien sea en las epúblicas , ó en una
mona quía absolu a; po que es as dos o mas
de gobie no no es ablecen di e encias bas an-
e posi i as en e el pode sup emo y el mi-
nis e ial: así Vemos que en el despo ismo no
hay modo de des i ui el pode ejecu i o si-
no echándole
á
ie a; emedio muchas eces
mas e ible que el mal: y aunque las epú-
blicas han buscado medios mas egula es pa a
consegui aquel in, han enido és os ecuen-
emen e un esul ado igualmen e iolen o
y
deso denado.
Los c e enses habian in en ado una
insu-
49
eccion , en cie o modo legal, po la 'cual
deponian á odos sus magis ados , y muchos
publicis as la alaban
Mi
.
Una ley de A enas
pe ni ia á cualquie a ciudadano el ma a al
magis ado, que eje ciendo su ca go hubiese
a en ado á la libe ad de su epública
(2)
.
La
ley de Vale io Publícola se es ableció en Ro-
ma con el mismo obje o. Los lo en inos e-
nian su Bailía ó consejo ex ao dina io que se
c eaba epen inamen e y en momen os, al que
se e es ia de odos los pode es'
con una a-
cul ad de des i ucion. uni e sal
(3)
:
pe o e i
odas es as cons i uciones el de echo de es-
i ui el pode ejecu i o se incoaba, po de-
ci lo así, á me ced del p ime o que que ía
apode a se de él; y el que lo hacia, no lo o-
maba pa a des ui , sino pa a eje ce la i anía.
La au o idad que pudiese des i ui el po-
de ejecu i o, iene el de ec o, bajo el des-
po ismo, de se su aliada, y en las epúblicas,
de se enemigo dé las mismas. No es po con-
siguien e neu a ó in e media ia, y en las e-
públicas ampoco es pe manen e : po cuya a-
zon no puede man ene las en calma; pues co-
mo que nace de la necesidad del momen o,
el pa ido que p e alece no se de iene p eci-
(1).
Filangie i, 1, lo. Mon esquieu
'1 III.
(2)
Pe i ,
de Legib. A icis ,
111,
2.
(3)
Machia el.
passim.
TOM. I.
4
so
samen e en lo que es jus o é indispensable;
no se con en a con desposee
9
sino que quie-
e he i ; y como lo hace sin juicio, llega á
asesina .
La. Bailía de Flo encia, hija de la em-
pes ad y de la u bulencia, se esen ia de su
o igen: ella condenaba á mue e, enca cela-
ba, y despojaba, po que no enia o o medio
de p i a de la au o idad á los homb es, que
e an sus deposi a ios. Así, despues de habe
agi ado la Flo encia con la ana quía, ue el
ins umen o p incipal del ascendien e y i-
quezas de los Médicis.
Es necesa io un pode cons i ucional que
conse e siemp e lo que la Bailía enia de
ú il, y que no euna en sí nada de lo peli-
g oso de es a misma, es deci , que no pueda
ni condena , ni enca cela , ni despoja , ni
p osc ibi , sino que se limi e á qui a el po-
de á los homb es que no pod ían man ene -
los sin pelig o po mas iempo.
La mona quía cons i ucional esuel e es e
g an p oblema: y pa a ija mejo las ideas,
ol amos los ojos
á
la mona quía inglesa. Éiia
c ea es e pode neu o é in e media io, á sa-
be , el eal sepa ado del ejecu i o. En ella
puede és e se des i uido sin pe segui se: el
ey no iene necesidad de con ence á sus mi-
nis os de una al a, de un c imen, ó de un
p oyec o cu pable pa a sepa a los ; los des i-
I nai iliP1411,1~~-
uye sin cas iga los; hace lo que es necesa io
sin come e injus icia; y, como sucede siem-
p e, es e medio po se jus o, es oda ía mas
ú il conside ado bajo o o pun o de is a.
Es un g an icio de odas las cons i ucio-
nes el no deja al e na i a
á
los homb es po-
de osos sino el pode ó el cadahalso. En e
la des i ucion del pode ejecu i o y su cas i-
go enemos la misma di e encia que en e los
medios legales de con ene á las asambleas e-
p esen a i as, y en el de acusa á sus miem-
b os. Si se in odujese es a segunda medida,
no cabe duda en que las asambleas amenaza-
das no' solamen e en su exis encia polí ica,
sino en la indi idual, llega ian
á
se u iosas
po el emo del pelig o, y el Es ado queda-
ia expues o á los mas g andes males. Lo mis-
mo sucede con el pode ejecu i o: si á la a-
cul ad de des i ui le sin cas igo se subs i u-
ye la de pone le en juicio, exci a éis su e-
mo y su cóle a, y de ende á su au o idad
po su segu idad p opia. La mona quía cons-
i ucional p e iene es e pelig o: los ep esen-
an es, acabada su misión, y los minis os des-
pues de su des i ucion, uel en á en a en
la clase de los o os ciudadanos, y los esul-
ados de los p ese a i os con a las accio-
nes y los abusos son igualmen e e icaces y
pací icos.
2„
a
sancion eal es necesa ia
pa a que
5
2
las esoluciones de las asambleas ep esen a i-
as engan ue za de leyes.
Cuando la auxo i-
dad enca gada de ela en la ejecucion de
és as no iene de echo de opone se
á
éllas
po encon a las pelig osas, la di ision de los
pode es, que es de o dina io la ga an ía de
la libe ad
5
llega á se un pelig o y una e -
dade a plaga. Es a di ision es excelen e en
an o, en cuan o que élla se ace ca en lo po-
sible al in e es de los que gobie nan y son
gobe nados. Los homb es enca gados de la
ejecución de las leyes ienen mil ecu sos en
su au o idad misma pa a eludi su accion: po
es o es muy emible que si éllos las hacen,
és as no se esien an de habe sido o madas
po homb es que no emen expe imen a su
peso. Sepa ando la con eccion de las leyes
de su ejecucion, se oca ya el obje o de que
aquellos que las hacen, si ienen el gobie no
en el p incipio, puedan se egidos po éllas
cuando hayan de aplica se; y que los que las
ejecu an , si ienen acul ad de aplica las, sean
gobe nados en el p incipio. Pe o si di idien-
do
así el pode , no poneis limi es á la au-
o idad legisla i a, sucede que una clase de
homb es da las leyes sin
emba aza se
de los
males
que éllas ocasionan, y que o a clase
las
ejecu a c eyéndose inocen e
po el mal
que hace, y po que no ha con ibuido, á su
o macion. La jus icia y
la
humanidad se en-
5
3
cuen ean en é es as dos clases sin pode
a güi ni á lá ina ni á la ó a. Mas
a:
-
d ia en al caso que el pode que ejecu a
las leyes es u iese ambien enca gado de ha-
ce las: á lo menos ap ecia ia las di icul ades
y las penas que pudie a encon a pa a eje-.
cu a las.
Cuando el p íncipe concu e á la o ma-
cien de las leyes , y su consen imien o es
necesa io, los icios no llegan jamas al ex-
emo, como cuando los cue pos ep esen a-
i os deciden sin apelacion;' po que aquél y
los minis os son ad e idos po la expe ien-
cia: y así cuando éllos desca iados no ol-
iesen á sus debe es po el conocimien o de
lo que es jus o, lo ha ian po el de lo que se.
puede hace y sucede . El pode ep esen-
sa i o al con a io, pocas eces cuen a con
la expe iencia, ni menos juzga/imposible co-
sa alguna : el no necesi a sino que e pa a
que
su olun ad sea ejecu ada ; pe o aunque el
que e es siemp e posible, no 10 es igualmen-
e el ejecu a . Un pode obligado á p es a
su apoyo á la ley que desap ueba, al momen-
o llega á encon a se sin ue za y sin consi-
de acion es á: sin ue za, po que sus agen-
es le desobedecen , segu os/ de que les des-
ag adan _oponiéndose
á
las ó denes que no
son con o mes á la. olun ad; y pie de la con-
side acion po que emplea su au o idad
en
o-
54
ma medidas que condenan su juicio ó su con-
ciencia.
Ningun pode , po o a pa e
5
ejecu a
con celo una ley que, desap ueba: cada obs-
áculo es pa a él un sec e o iun o. No es á
en la mano del homb' el hace es ue zos
pa a ence una esis encia que a o ece su
opinion. Impedi á los homb es ob a es ya
muy di ícil; obliga les á que lo hagan es im-
posible. Y si es a e dad se aplica á los in-
di iduos mismos , que no es án e es idos de
ningun pode , con mucho mas mo i o cabe
aplica se
4
los deposi a ios de una g ande au-
o idad,
O as azones oda ía hacen indispensa-
ble la samion eal, ó el de echo del
e o.
Los gobie ios que admi en las asambleas e-
p esen a i as,es án amenazadas de un peli-
g o de que saben p ese a se los gobie nos
absolu os, y es la mul iplicidad de las leyes.
Puede deci se que es a es la en e medad de
los es ados
ep esen a i os ,
po que en éllos
odo se hace po las leyes, al paso que la
en-
e medad
en las mona quías sin lími es es
la
de no
ene las, po que en ellas odo se hace
po los homb es,
de leyes lisonjea en los
legislado es dos p opensiones na u ales, la
necesidad le ob a , y el
.
place de c ee se ne-
cesa ios. Siemp e que deis al homb e una
VQ.,
5'5'
cacion especial p e e i á el hace mas al ha-
ce menos. Los
que es án enca gados de p én-
de á los agamundos en los caminos públi-
cos, po una endencia na u al incomodan á
odos los iaje os: cuando los espías no des-
cub en nada, siemp e in en an: bas a c ea
en un pais un minis e io que haya de igila
sob e las conspi aciones, pa a que jamás se
hable de o a cosa, y se igu en á cada paso.
Puede deci se que los legislado es se dis i-
buyen la exis encia humana po de echo de
conquis a como los gene ales de Alejand o
di idie on en e sí el mundo: y aquéllos han
dado causa á que po la mul iplicacion im-
p uden e .de leyes en cie as épocas se ha-
yan dado los a aques mas g andes
á
la li-
be ad del homb e; iéndose és e p ecisado
muchas eces á busca uní asilo con a aqué-
llas en lo mas bajo y mise able del mundo,
que es la escla i ud.
El
e o,
pues, es necesa io y debe se
absolu o, an o po la dignidad del mona ca,
como po la ejecucion de las leyes mismas:
muchas son impo an es, sob e odo en la épo-
ca en que se hacen : en onces es cuando se
sien e ó se c ee sen i su necesidad. El
e o
suspensi o , que emplaza pa a un iempo e-
mo o la ap obacion de una ley que sus au o-
es dicen u gen e, pa ece una e dade a bu -
la; la cues ion se desna u aliza, pues que en
56
al caso ya no se discu e mas de la ley
y
solo se dispu a de las ci cuns ancias.
El eje cicio del
e o
absolu o se apoya
sob e una ase cion azonable:
la ley es mala,
yo la desecho po lo mismo.
El eje cicio del
e o
suspensi o, que se limi a
á
deci
yo no
adap o es a ley sino
á
al
época dis an e,
ie-
ne muchas eces el ca ác e de absu do. Los
au o es de és a ijan en onces la a encion del
pueblo, no sob e la ley, que acaso hab án
equi ocado, sino sob e la época que pa ece
da les la azon. Tomemos po ejemplo un de-
c e o amoso y unes o, el publicado con a
el cle o en 1792: si el ey hubie a podido
pone el
e o
absolu o, la cues ion se hubie-
a en ilado p ecisamen e sob e la bondad in-
ínseca de la ley, cuya injus icia no hubie-
se sido di ícil de p oba ; pe o no eniendo si-
no la acul ad
del
e o
suspensi o, no se exh-
minó mas la ley en si misma, y se decía :
los clé igos as o nan hoy la F ancia, y el
'
, ey no a a ep imi los an es de dos a ios."
3.
El nomb amien o de los jueces pe ene-
ce
al ey.
Yo no he dudado jamas un mo-
men o de es a acul ad eal. En una mona -
quia cons i úcional es necesa io da á es e
pode oda la in luencia y aun oda la popu-
la idad que la libe ad pe mi a. El pueblo
puede enga a se ecuen emen e en la elec-
cion de los jueces.
Los e o es del mona ca
3'7
han de se po necesidad Mucho mas a
o
p ime a,
po que no iene in e es
en .come
los,
y
en segundo
luga po que se e en p e-
cision de
asegu a se, en
azon de que
no' a-
a de nomb a unas comisiones empo ales ,,'si-
no unos
.
unciona ios inamo ibles.
Un pueblo en el cual el pode judicial
no es independien e; un pueblo en el que
una au o idad cualquie a puede in lui sob e
los juicios, di igi , 6 o za la opinion de
los jueces, emplea con a el inocen e, á quien
quie e pe de , las apa iencias de la jus icia,
y ocul a se de as de las leyes pa a he i con
su espada lasa íc imas que quie a sac i ica ;
un pueblo al se halla en la si uacion mas des-
g aciada, y mas con a ia á los p incipios del
es ado social que las ho das sal agés de las
o illas del Ohio 6 que los beduinos del de-
sie o. Segun es o la eleccion pe iódica del
pueblo, el nomb amien o empo al pa a el
gobie no, y la posibilidad de e oca un jui-
cio posi i o son igualmen e unes as á la in-
dependencia del pode judicial. Po lo mis-
mo es a independencia no se puede asegu a
sino po la inamo ilidad de los jueces.
En el espacio de ein e y cinco a ios los
ibunales, los jueces y los juicios nada han
enido de lib es. Los di e sos pa idos se han
apode ado á la ez de los ins umen os y o -
mas de la ley. El alo de los gue e os mas
6+
siguien e,
no puede juzga de la necesidad
de
un a ado de paz. Cuando la cons i ucion
le hace juez
5
pueden po o a pa e los
mi-
nis os des ia , y hace ecae sob e los e-
p esen an es el u o popula . Un solo a í-
culo pues o con su ileza en medio de unas
condiciones de paz, pone á un cong eso en
la al e na i a ó de pe pe ua la gue a, ó
de sanciona disposiciones a en a o ias á la
libe ad ó al hono .
La Ingla e a puede se i nos de mode7
lo en es a pa e. Los a ados se examinan po
el pa lamen o, no pa a admi i los ó desecha -
los, sino pa a de e mina si los minis os han
llenado sus debe es en las negociaciones, y la
desap obacion de cualquie a jamas iene o a
consecuencia sino la de despedi ó acusa al
minis o que ha se ida mal á su pais. Es a
cues ion no a ma en mane a alguna á la ma-
sa del pueblo, que siemp e ama la i anquili-
dad, la cual en o o caso pa ece ia que é -
sela in e umpi : semejan e acul ad del pa -
lamen o con iene siemp e á los minis os an-
es
la conclusion de los a ados.
Po o a pa e el de echo de paz y de
gue a no
puede menos de ia se al pode
eal en una mona quía. Una au o idad eje-
cu i a compues a de minis os amo ibles
y
nomb ados po un solo homb e, jamas se á
bas an e ue e ni imponen e pa a supo la el
6
y
peso de es a esponsabilidad e ibie..U :poo
de epublicano, aunque elec i o y amo lbley
lo es po su o igen nacional. Hemos is o
mai
de una epública dis ingui se po su a do
belicoso y po una delicadeza suspicaz. En
gene al, la debilidad no es un de ec o de las
epúblicas; mas bien pecan po cie a especie
de a ogancia , que es á undada sob e la an-
cha base en que se apoyan. Los minis os
de un ey que pueden se c ea u as del a-
o y del cap icho, no pueden ene es a ie-
eza popula . Pa a que la dignidad de una
nacion que se gobie na moná quicamen e se
man enga de un modo es able, es necesa io
que su conse acion se con ie al mona ca, cu-
yo nomb e al menos a siemp e unido con
los hechos glo iosos de su einado, ó con los
que no son an o.-
Pe o en onces, se nos di á, len dónde
es á. la esponsabilidad? En los minis os, es-
ponde émos: no po habe decla ado la gue a,
lo cual no es de su incumbencia, sino po ha-
be conse ado el des ino y con inuado sus
se icios, si el mo i o de aquélla no ha si-
do jus o y legi imo; como un minis o de
hacienda bajo un ey que quisiese alza los
impues os sin el concu so del pode legisla-
i o se ía digno
de cas igo, no po que de-
bie a
dispone de la olun ad de
aquél, si-
no de los ac os cons i ucional
es
que él
hi-
TOIVI.
5
66
ciese
pa a se i á es a misma olun ad.
No puede comp ehende se bien la na u a-
leza del pode eal y de la esponsabilidad,
mien as no se conozca que el obje o de es-
a admi able combinacion poli ica es conse -
a al ey su in iolabilidad, qui ándole los
ins umen os cuando
ella amenaza á los de-
echos de la segu idad de la nacion. En es o
consis e odo el sec e o: si po consag a la
in iolabilidad del ey, se quie e deci , que
su olun ad es á exen a
de odo e o , se á
una cosa absolu amen e quimé ica; pe o com-
binándola con la esponsabilidad de los mi-
nis os, se hace que ella
sea espe ada eal-
men e; po que si sucediese que la olun ad
eal se ex a iase, en al caso no se ía pues-
a en ejecucion.
En cuan o á las eglas que de e minan
la jus icia 6 injus icia de las gue as , es im-
posible designa las posi i amen e,: bas e deci
que la opinion pública casi nunca se engaña
sob e la legi imidad de las que emp enden
los gobie nos. Deci que es necesa io es a á
la de ensi a, es no deci nada. Fácil es al
ge e de un es ado obliga
á
su ecino á que
le a aque po medio de 'insul os , amenazas y
p epa a i os hos iles; y en es e caso el cul-
pable no es el ag eso , sino el que ha obli-
gado al ó o á busca su conse acion en el
ompimien o. Po es a ` azon la de ensi a pue-
67
de se algunas eces e ec o de una e i iada
hipoc esía, y la o ensi a una p ecaución„_
de ensa legí ima.
P ohibi
á
los gobie nos el con inua las
hos ilidades mas allá de las on e as, es al»o
hien una p ecaucion iluso ia. Cuando los ene-
migos nos han a acado po que han que ido,
y los echamos ue a de los lími es de nues-
o e i o io, Ise á ace ado el que de e-
niéndonos en una línea ideal, les demos iem-
po pa a epa a sus pé didas y eno a sus.
es ue zos?
La única ga an ía posible con a las gue-
as inú iles ó injus as, es la ene gía de las
asambleas ep esen a i as. A éllas y al espí-
i u nacional, que debe di igi las, se debe e-
cu i pa a apoya al gobie no, cuando la
gue a es jus a pa a lle a la ue a del e i
o io, con el obje o de pone al enemigo en
el es ado de que no pueda daña nos, ó pa a
obliga al mismo gobie no
á
hace la paz
cuando se ha log ado el obje o de la de en-
sa, y a ianzado la segu idad pública.
Yo he añadido una p ecaucion con a o-
da claúsula de los a ados que pudiese a en-
a á los de echos de la nacion en lo in e io
del eino. Es ando á la disc ecion del po-
de eal las claúsulas de los a ados,
y
en
el caso de que pudiese hace que, ue an obli-
ga o ias pa a la ac on aquellas que in luye-
6 8
yen
sob e su si uacion in e io , ninguna cons-
i ucion pod ia subsis i . Un ey enemigo de
la libe ad de la
imp en a a a ia con ó o
pa a some e á los esc i o es á las es iccio-
nes mas op esi as. Ó o que u iese ideas ó
in e eses que le ue an peculia es, pod ia a-
a asimismo con sus ecinos pa a hace a-
le lo úno ó lo ó o en dallo de los demas;
y de es e modo odos los a ículos cons i u-
cionales pod ían as o na se sin discusion y
de sola una plumada; el despo ismo y la pe -
secucion apa ece ian bajo la másca a de paz,
y los embajado es del ey se ian e dade a-
men e el pode legisla i o de un pueblo de
es a na u aleza. Re énese, pues, es a acul ad.
Obse ad que po la p ecaucion que
omo, no hie o nada á la in iolabilidad del
pode eal. Él pe manece in iolable, pe o
ninguno puede se i le en es e pun o como
en o os, mas allá de los limi es cons i ucio-
nales; es deci , (pa a segui la compa acion
que a iba he empleado ) un minis o que en
i ud de un a ado a en ase á la libe ad
de la p ensa ó á cualquie a de los de echos
indi iduales, debe la se cas igado como el
que alegase la olun ad eal pa a la ejecu-
cion de las p isiones a bi a ias ó pa a el au-
men o de los impues os no consen idos.
Si se dijese que en es a p ecaucion pod ía
habe di icul ades pa a a a con las po en-
69
cias ex ange as; yo a iadi
j
, que po el
con-
a io la imposibilidad de ob ene
del go-
bie no
concesiones que no end ía
de echo
de hace , (las cuales .po lo mismo se ian
nulas) pond ía en el caso á las po encias
ex-
ange as
de no exiji las , y
los
a ados
se-
ian
an o mas sólidos cuan o que no con u-
iesen nada de an icons i ucionales.
6.
a
La pe sona del ey es in iolable.
Co-
no hemos a ado ya de es o en el an e io
capi ulo , c eemos su icien e el da luga
á
es a p oposicion en e las p e oga i as eales.
+#4-144444.++4-4-14-11,4114-14-
OBSERVACIONES.
as mismas
y
mayo es
p e oga i as que M .
Cons an a ibuye • al pode eal se dan al Rey de
las Esp.iias po núes o Código undamen al. El
a , i
7
del cap. del í .
4.°;
des-pues de
es ablece que compe e
.
al mona ca la de sancio-
na las leyes
y
p omulga las , hace ex ensi as
sus acul ades á nomb a y sepa a lib emen e
los sec e a ios de es ado y del despachó , al nom-
b amien o' de los magis ados de odos lds
ibu-
nales
'
ci iles
y
c iminales , á indul a á los
de-
lincuen es con a eglo á las leyes que le
conce•
den la de hace g acia ,
á decla a la' gue a-,
hace
y
a i ica la paz,
y
á. di igii las
elacio.
nes
diplomá icas y come ciales con las denlas
po.
70
enc
ias
,
nomb ando los embajado es , minis os
y
cónsules.
Igualmen e, y al pasó que le a ibuye es os
de echos , le da o os muchos mas : p o ee odos
los empleos ci iles
y
mili a es , p esen a pa a los
obispados , dignidades y bene icios eclesiás icos
del eal pa ona o á p opues a del consejo de Es-
ado , concede hono es
y
dis inciones de oda
cla-
se, manda los ejé ci os
y
a madas , nomb a los
gene ales, dispone de la ue za a mada dis i-
buyéndola como mas con iene , dec e a la in e -
sion de los ondos des inados á cada uno de los
amos de la adminis acion pública ,
y
en in es á
acul ado pa a hace o as muchas cosas que
ie-
nen elacion con el buen égimen de los pueblos;
debiéndose obse a , que lejos de habe se a a.
do de coa a el pode eal po la Nacion espa.
!Sola , muy al con a io se le ha dado un ensanche
an g ande cuan o ha podido desea se pa a la
ma.
ges ad
y
esplendo de' es a dignidad augus a.
Segun eso, no podemos, menos de admi a nos
de
cine
haya
que ido echá senos en ca a, " que había-
mos es ablecido un eyno pu amen e democ á i-
co," siendo así que los legislado es, al iempo de
sanciona es a ley undamen al , siemp e u ie on
p esen e el es ablecimien o de una mona quía mo-
de ada, como lo dan bien á en ende odas las dis-
cusiones que se u ie on mien as se a ó de es e
impo an e asun o ,
y
como puede e se en odos
los capí ulos
de
la misma
Cons i ucion en los
que
se habla del pode
, eal , 6 de lo
que iene cone-
xion con él mismo. '
7!
s e
-
aaa que
,
semeja i es impu acio es<
Inen e pod án hacé noslas los que
,
no hayan leido
el Código ;
ni engan no icia de nues as
cos u a.
es
y
leyes an iguas. Con e ec o , es bien- 'sabido'
cualquie a que haya saludado la his o ia de Es,
pa ia ,
que la sancion eal no bas aba an iguam
men e pa a que las leyes u iesen ue za de ales,
sino que e a necesa io conce a las y lee las
blica
y
solemnemen e á p esencia del Rey
y
de los
b azos del Es ado , cuya
s
p ác ica se usó desde el
o igen de la mona quía; siendo es a solemnidad
an de esencia , que no haciéndóse es e ac o si,
inul áneo, las leyes no enían ue za ni igo ,
aunque las publicase el Rey , como puede e se
po los ,acue dos de muchas Có es celeb adas en
el iempo de nues a libe ad has a la época en que
los pueblos pe die on sus de echos : po consi-
guien e se da al Rey mas acul ad en el siglo XIX
que la que
sus
an eceso es u ie on espec o
de
la p omulgacion de las leyes has a el XV.
Tampoco u ie on de echo los eyes de
Espa.
ña pa a hace la gue a y a i ica la paz po si
mismos , cual hoy se les ha dado. La Nacion debia.
po de echo in e eni en odos los asun os ela-
i os á es os dos obje os ;
y
de ello nos dan ejem,
plos p ác icos las Có es de Valladolid de 1299
en iempo de Fe nando el IV , las de Medina del
Campo en
1502, las de Valladolid en 1385 , las
de Sego ia en 1566 , las de Guadalaja a en 139o,
las de Mad id. en i 3 9 s
y
o as muchas , en las
cuales se en
,
, ya la oposicion de los p ocu ado es
de los eynos á
que se hiciesen decla aciones do
72
gue a , ya sus quejas si és a con inuaba po
mas
iempo que el que con enia , ya po el con-
a io" sus p oposiciones , pa a decla a la , sus
acue dos pa a el le an amien o de los ejé ci os
en caso necesa io, sus p opues as
y
pa ece es pa a
hace eguas, alianzas ó pac os con o os eynos,
en
,
in su acue do ci nega i a pa a alza - opas
y de e mina subsidios. Si pues en: eldia' se con--
cede . al Rey el decla a po sí la gue a
y
hace
la paz, aunque es o sea con el ca go de da cuen-
a á las Go:SI- es , ¿no pod á deci se que se le
dan en es a pa e mas acul ades que las que en.
o o iempo u ie on sus p edeceso es?
,
• La única
es iccion que al Rey se impone po la Cons i.
ucion es la de hace alianzas o ensiVas
e
'y a a-
dos especiales de come cio con las po encias ex-
ange as sin
conocimien o
de las Có es. Pe o
ademas de no se nue a es a es iccion , es ab-
solu amen e con o me á los in e eses públicos , y
en ninguna mane a
coincide con los incon enien-
es que en el úl imo capí ulo se han ci ado; pues
que si al Rey compi iesen es as acul ades, pod ia
la Nacion e se empeñada en la al e na i a
ó
de
da sus ue zas
'y
caudales pa a sac i ica las aca-
so á la en aja de ¿ as naciones quizá sin
u i-
lidad de la nues a, ó en la, de sos ene una gue-
a con las mismas en el caso de nega se-po las
Co es los auxilios de gen e ó pecunia ios aco -
dados
po sola la olun ad del mona ca sin el
concu so de aquéllas. Po o a pa e, como que los
a ados de come cio, ó es os con a os ede ales,
no son de pu a é
indispensable necesidad , o di-
73
na iamen e hablando,
sino
de me a conVe eiidi,
es á muy en' egla que los ep esen an es de°
Nacion, los cuales pod án es a mas en e ados
dé
sus in e eses que lo que indica M . Cons an , ea i
bajo di e sos pun os de is a si la misma pie de
ó gana en las alianzas ó a ados dé come cio que
el Rey pueda
celeb a .
Las denlas es icciones que se ponen á la,
au o idad del mona ca en la
Cons i u
.
cion
,
son
absolu amen e con o mes á los p incipios de odo
gobie no ep esen a i o.' Ni el aco da subsidios
á las po encias ex ange as , ni el impone con=
ibu ciones , ú hace pedidos sin el consen imien-
os de las Có es, ni el a en a á la p opiedad de
ningun pa icula , ni desmemb a el eino, ni
abandona le,
'ni
aspasa su au o idad, ní ab-
dica el ono, nada de es o puede pe mi i se al ge.
e del Es ado , si és e ha de se egido cual p e ie-
nen los mismos p incipios , que son el apoyo de
oda sociedad que enga el ca ác e de nues-
a ; po que si lo que acaba de deci se es u ie a
á su disposicion , no pod íamos con a
ni'
con la.
segu idad , ni con la anquilidad, ni con la p o-
piedad , que son el esul ado de odo buen 'go-
bie no,
y
á cada paso es a íamos expues os
á
se
íc imas de la a bi a iedad.
Algunos esc i o es, de cuyo nume o
'
es el mis.
mo M . Cons an , son de opiñion que al Rey
de-
Le concedé sele la acul ad de disol e las asam-
Ileas ep esen a i as : nues a Cons i ucion
lo
im
p
i
de ;
y
en e las es icciones que pa le
al-Rey
es la
p ime a
de "que bajo ningun p e ex o pue.
So
En e ec o, pone el nomb e del ge e del
Es ado al en e de un p oyec o de ley , es
saca de su es e a el pode sup emo, y hace -
le el blanco de odas las opiniones. El espe-
o po es a dignidad exije que á cada cosa se
dé su lugá , y que no se comp ome a á aquel
á quien se quie e conse a .
i
Y quien es po
o a pa e el que gana en que los minis os
escuden con el nomb e del ey? Es e no; po -
que es o solo se e i ica ia cuando los p oyec-
os uesen ap obados sin enmienda ni es ic-
cion alguna: mas pudiendo se desechados,
a ia se de es e ú o o modo , no gana, sino
que pie de mucho. Po o a pa e, la nacion
ninguna en aja encuen a en ello; po que no
le es ú il sino muy pe judicial el que los p o-
yec os que deben se discu idos po sus e-
p esen an es, y que acaso end án de ec os,
les sean p esen ados de un modo que les im-
ponga, que debili e su esis encia, y que suje-
e su juicio en algun modo. Los que pueden
gana cie amen e son los minis os: po es e
mo i o, pues, las p opues as de ley solo de-
ben hace se á nomb e de éllos sin hace ha-
,
bla al ey en su luga .
p oposicion:
Los minis os son espon-
sables.
Hemos obse ado a iba que la cues-
ion de la esponsabilidad de los minis os
e a la mas indisoluble, si no se dis inguia con
mucho cuidado el pode eal del ejecu i o:
8
y es a es la azón po que los gobie nos epu-
blicanos
se
han es ellado en odas sus
en a-
i as
cuando han a ado de o ganiza la es-
ponsabilidad. Mas en el hecho de hace in-
iolable la pe sona del ey., queda econoci-
da es a misma dis incion; po que si no se les
hubie a' de conside a sino como agen es pa-
si os y ciegos , se ía la cosa mas absu da j
injus a hace los esponsables , ó á lo menos
se ha ia p eciso que éllos lo uesen, siquie a
pa a con el mona ca, del exác o cumplimien o
de sus ó denes, empe o la cons i ucion quie e
que lo sean pa a con la nacion, y que en cie -
os casos la olun ad del ey no les pueda se -
i de excusa; pues que el pode minis e ial,
aunque es cie o que emana del eal, iene no
obs an e su exis encia sepa ada de es e úl imo,
y hay una di e encia esencial y undamen al
en e la au o idad esponsable y la que es á
in es ida de la in iolabilidad. Po o a pa e
el pode minis e ial es de al modo el eso -
e en una cons i ucion lib e , que el mona ca
no puede p e ende cosa alguna sino po me-
dio de sus minis os , ni manda nada' sin su
i ma, en azon de que no iene o os medios
con que o ece á la nacion la ga an ía de su
esponsabilidad.
Cuando se a a de nomb a pa a es os
ca gos , el mona ca decide solo ; pe o si se
halla en el caso de hace 6 p opone alguna
TOM. ],
6
82
cosa,
el pode minis e ial es á en onces obli-
gado
á
pone se delan e pa a que la discusion
ó la esis encia jamas comp ome an al ge e
del Es ado.
Se ha que ido deci que en Ingla e a el
pode eal no se dis inguia an posi i amen-
e del minis e ial ; y al e ec o se ha ci ado
un hecho pa icula , en que la olun ad pe -
sonal del mona ca habia p e alecido sob e la
de los minis os, ehusando hace pa icipan-
es á los ca ólicos de los p i ilegios que go-
zaban sus o os súbdi os. Pe o aquí se han
con undido dos cosas, á sabe , el de echo de
man ene lo que exis e
5
(lo cual pe enece al
pode eal que cons i uye
9
como se ha di-
cho , una au o idad neu a y p ese ado a),
y el de p opone el es ablecimien o de lo que
no exis e oda ía, cuya uncion compe e al
pode minis e ial. En la ci cuns ancia indica-
da no se a aba sino de man ene lo que ya
exis ia :, po que las leyes con a los ca ólicos
es an en odo su igo , aunque su ejecucion
se ha emplado ; y no puede se de ogada
ninguna ley sin que enga pa e el pode
eal. Yo no exámino si en es e caso pa icu-
la el eje cicio de es e pode ha sido bueno
6 malo; aqui solo se a a de p oba que sos-
eniendo el ey las leyes, no ha salido de sus
limi es : así la di e encia en e el pode eal
y minis e ial se co obo a po el ejemplo mis-
83
ilo que se alega pa a obscu ece le. El ca ác-
e
neu o y pu amen e p ese ado del
p ime-
o es á
bien mani es ado, y es e iden e
que en-
e los dos el segundo solo
es ac i o;
pues que
si
és e no quisiese ob a , aquél
no encón a ia
medio alguno de obliga le, y no po es o le
al a ian ó os pa a hace lo sin él. Po o a
pa e es a posicion del pode eal iene sus
en ajas y jamas incon enien es ; po que al
paso que un ey de Ingla e a encon a ia en
la esis encia de un minis o un obs áculo
insupe able pa a p opone leyes con a ias al
espí i u del siglo, es a opinion minis e ial se-
ía impo en e , si quisiese impedi al pode
eal la p opues a de las leyes con o mes á es e
mismo espí i u. , pues en al caso el mona -
ca no end ia o a cosa que hace sino cam-
bia de minis o , y al paso que ninguno se
p esen a ia pa a insul a la opinion y lucha
de en e con a las luces , se le o ece ían
mil pa a se los ó ganos de las medidas po-
pula es , á quienes la nacion apoya ia inde-
ec iblemen e con su ap obacion.
La esponsabilidad de los minis os no des-
uye la de sus agen es; y la de és os p inci-
pia desde el au o del ac o inmedia o , que es
el obje o de la misma esponsabilidad.
Es a
egla es ablecida en
Ingla e a es an o mas
necesa ia en F ancia ,
cuan o que aquí se
acos umb a
á desp ecia la. Nues a úl ima
84
cons i ucion la habla desconocido, di ipendo
exclusi amen e la esponsabilidad sob e los
minis os , y decla ando in iolables odos los
o os agen es del pode , singula men e á los
conseje os de Es ado; aunque muchos de aqué-
llos es u iesen enca gados de las unciones, cu-
ya esponsabilidad debe se una consecuencia
insepa able de las mismas. En la ac ualidad no
puede in en a se la epa acion de deli o nin-
guno come ido po el deposi a io mas subal-
e no de la au o idad en el eje cicio de. sus
unciones sin el consen imien o de la sup ema.
Se mal a a á un ciudadano , se le calumnia,
se le o ende ó se le hie e, sea del modo que
quie a, po el Co egido de su pueblo; y la
cons i ucion ac ual, que ha omado el a .
75.
de la del a io 8 , se pone en e el o endido y el
ag eso . Po consiguien e puede deci se que
solo en es a clase de unciona ios hay cua en a
y cua o mil lo menos, y pod á se que lle-
guen has a doscien os mil en los demas g ados
de la ge a quía. Todo es pe mi ido á es os in-
iolables sin que ningun ibunal enga la
a-
cul ad de o ma les causa, mien as que el po-
de sup emo gua de silencio. No cabe da -
se una cosa mas con a ia á un sis ema cons-
ucional. Si la esponsabilidad no pesa sob e
odos los ciudadanos igualmen e , sea cual-
quie a la au o idad en que se hallen cons i-
uidos
2
se o enden sus p incipios absolu a-
S
y
men e; y cuando no hay un camino legalpa
a some e á odos los agen es á la acusac
en el caso de me ece la , la ana apa iencial
de la esponsabilidad no es sino una ed
es a que se iende á odos los que c eyen-
do que exis e 5
a an de que se ponga
en
ejecucion.
4.4..444444+++44444444÷
OBSERVACIONES.
T
ambien en e noso os:se halla con iado á loá
minis os el pode ejecu i o. « Todas las ó denes
»del Rey , dice el, a . 225 de la Cons i ucion
ica , debe án i i madas po el sec e a io del
91
despacho del amo á que el asun o co espon-
19da" « Ningunw ibunal , añade, ni pe sona pú-
I!
Mica da á cumplimien o á la ó den que ca ez-
ca de es e equisi o" No pueden da se unas pa-
lab as mas ma cadas pa a ac edi a el ca ác e ac.
i o que á es os unciona ios compe e :
y
cualquie-
a explicacion que quisié amos da les , e a im-
posible que dijese an o.
Respec o de las p opues as de las leyes no les
compe en las mismas acul ades: aquéllas ó las de
e o mas que se c ean conducen es al bien de
la
Nacion, las
debe hace el Rey á las Có es con
a eglo á la acul ad decimacua a
del a . 17 1;
y
así no se ejecu an á nomb e de los minis os
semejan es ac os. Tampoco
concu en á las asal a.»
Incas
con los denlas miemb os de la np eseR acian
8
6
,
nacional;
an solo cuando son llamados é á da
azon de su conduc a, ó las explicaciones que son
necesa ias sob e los pun os que lo exijen. No
pueden po o a pa e se indi iduos de las Cell.–
es , pues se les excluye po el a . g5, siendo el
obje o de es a ley el apa a has a las somb as de
odo aquello que pueda comp ome e la sobe a-
nía nacional
y
los de echos del pueblo.
Se les hace esponsables en i ud del a .
2 26
de las ó denes que au o icen con a la Cons.
i ucion ó las leyes , sin que les si a de excusa
el habe lo mandado el Rey. No pueden a en a
con a la libe ad de ningun indi iduo,
ni
pone
po sí pena alguna ,
y
si lo hicie en , debe-
án se a ados 'como eos de a en ado con a la
libe ad indi idual.
Aunque po nues as leyes no se hallan de-
allados su icien emen e los medios de acusa á
los minis os ni
se
han hecho dis inciones
en e
los deli os pa icula es que puedan come e ni
en e los públicos , no pod á deci se cie amen e
que los ejecu o es del pode en •España queda án
impunes si al a en, ó á las obligaciones que
les
incumben como ciudadanos , ó á las que ienen
como homb es públicos. Sin «emba go , debemos
espe a ó que no da án luga po come e exce-
sos ú abusos á que se o men nue as leyes pa a
ep imi los , ó que las ci cuns ancias
y
casos que
ayan ocu iendo ,
y
los incon enien es que
se
eman si no se
es ablecen, mue an á las Có es á
o ma las que se con emplen necesa ias pa a
con ene
el pode ejecu i o, an o mas e ible
87
cuan o mas medios iene pa a a aca
los de echos
indi iduales
y
los de oda la sociedad.
La esponsabilidad de los agen es in e io es
la
enemos ambica es ablecida de un modo
que
jamas puede deja se de cas iga en odo depo.
si a io de la au o idad,
,
sea cualquie a el eje ,
cicio
de sus unciones , si es que delinque. Na-
die hay in iolable ue a del Rey, sea el que guíe.
a el ango que ocupa e. Desde los alcaldes de
los
pueblos has a las pe sonas enca gadas de las mas
g andes unciones , odos es án bajo la ley, y
no
es
necesa io en mane a alguna el consen imienw
o del mona ca pa a que se les pe siga
y
cas igue
si lo me ecie en : po es a azon pesa igualmen.
e sob e odos los g ados de la ge a quía cons-a
i ucional la esponsabilidad , ánco a ue e de
nues a espe anza , y que pone á odos los
ciu-
dadanos en el caso de con a segu amen e con
los
de echos que indi idualmen e les compe en
y
con
los que la g an ca a
de. nues as libe ades les
concede.
$10110e121.1
SS
CAPÍTULO VI.
DEL MODO DE HACER EFECTIVA
LA RESPONSABILIDAD, DE LOS MINISTROS,
Y DE LOS TRIBUNALES DONDE DEBEN •
SER JUZGADOS,
y
S
en ado elp incipio de la esponsabilidad
de los minis os, que es incon es able supues-
o lo que acabamos de deci , debemos a a
del modo con que ha de e ec ua se es a es-
ponsabilidad. De es mane as pueden incu-
i en acusacion y se pe seguidos : po el
abusó ó mal empleo del pode ; po ac os ile-
gales pe judiciales al in e es público sin ela-
cion di ec a con los pa icula es, y po a en-
ados con a la libe ad, segu idad y p opie-
dad indi idual. Pe o como es a e ce a espe-
cie de deli o no enga conex on alguna con
las a ibuciones de que es án e es idos Ios
minis os , cuando incu en en él uel en á
en a en la clase de simples ciudadanos , y
deben se juzgados po los ibunales o di-
na ios. Si un minis o en el acceso de su pa-
sion obase una muge , S en el de su cóle a
ma ase un homb e , no debe ía se acusado
como minis o sino como un iolado de las
89
leyes comunes
5
segun las cuales y las o mas
p esc i as po las mismas debe ia se pe se-
guido. Lo mismo puede deci se de odos los
o os ac os que la ley ep ueba : un minis o
que a en a ilegalmen e á la libe ad á p opie-
dad de un ciudadano, no peca como minis-
o , po que ninguna de sus a ibuciones le
da de echo pa a come e al a en ado ; po
consiguien e uel e
en a en la clase de
los culpados de es a na u aleza y debe se
pe seguido y cas igado co no éllos.
En apoyo de es o es necesa io obse a
que depende de cada uno de noso os el a en-
a con a la libe ad indi idual. Es e .no es
un p i ilegio pa icula de los minis os: yo
puedo sobo na á cua o homb es pa a que
espe en á mi enemigo en el ex emo de una
calle, y le a as en á un luga ocul o, don-
de pod é ence a le , sin que nadie lo sepa.
El minis o que hace p ende á un ciudada-
no de es e modo sin es a au o izado po la
ley, come e el mismo c imen; su calidad na-
da iene que e con al hecho que cambia
de na u aleza ; po que, como no le p es e
aquélla el de echo de hace a es a á los
ciudadanos con desp ecio de la ley y con a
sus disposiciones o males , el deli o que co-
me e pe enece á la misma clase que el homi-
cidio , el ap o ú o o p i ado.
El pode legí imo que se con ia á
un mi-
96
nudosos
,
é inaplicables; y la conseeue icia de
odo se ía el exci a po lo mismo la c uel-.
dad pública, y el se sus íc imas á p opo i
cion de las inquie udes que hubie en causa-
do y del mal que hubiesen hecho.
En esúmen, no eme é sen a el axioma
siguien e:
<1
La ley de la esponsabilidad de
»los minis os es de disc ecion, y no puede de-
alla se como odas las comunes po se di-
'
, e sa su na u aleza y aplicacion." En apo-
yo de lo que acabo de deci ae émos po
ejemplo á los ingleses. Cien o y ein a a ios
de libe ad lle an sin al e aciones;
y
á pesa
de la esponsabilidad inde inida á que es án
expues os los minis os, y de las denuncias
con inuas del pa ido de la oposicion, han
enido muy pocos que hayan sido p ocesados,
y ninguno á quien se haya impues o pena
alguna.
La memo ia de lo pasado no debe enga-
ña nos. Hemos sido, es cie a, u iosos y u -
bulen os como los escla os cuando ompen sus
cadenas; pe o ya hemos llegado á se un
pueblo lib e; y si con inuamos siéndolo
9
si
o ganizamos con alen ía y anqueza las
ins i uciones de libe ad , consegui émos la
calma y sabidu ía de odos los pueblos que
la gozan.
Yo no me de end é en p oba aquí que
la
pe secucion de los minis os debe con ia -
97
se, como la cons i ucion o dena
5
á los e-
p esen an es de la nacion ; pe o no pod é me-
nos de hace de la ac ual un elogio pa icu-
la po que iene una en aja de que ca ecen
odas las demas que la p ecedie on. Segun
élla la acusacion, la ins uccion del p oceso,
su p osecucion y el juicio odo puede se pú-
blico , al paso que an es es aba mandado 5
al menos se ple aba que es o se ejecu ase se-
c e amen e. A pesa de lo que se acaba de
deci , y sin emba go de lo e minan e de la
disposicion de la ca a; como en los homb es
e es idos de au o idad haya siemp e una dis-
posicion pa a cub i se con el elo del mis e-
io, que en su opinion alude muy g ande
impo ancia, ep oduci é algunas azones que
he alegado en o a ob a en a o de la pu-
blicidad de las acusaciones.
Se ha que ido deci que es a publicidad
pone á disc ecion de o ado es imp uden es
los sec e os del Es ado; que el hono de los
minis os puede comp ome e se á cada paso
con acusaciones a en u adas, y en in que en
el caso de ac edi a se la alsedad de és as,
hab án ocasionado á la opinion un as o no
muy pelig oso y de di ícil emedio.
Pe o es
p eciso
deci en hono de la e dad,
que les
sec e os del Es ado no son an os como el
c
ha la anismo 6 la igno ancia ha que ido ha-
ce c ee : el sec e o no es indispensable sino
TOM.
I.
9 8
en algunas ci cuns ancias a as y momen á-
neas, como po ejemplo, cuando se a a de
una expedicion mili a , ó de alguna alianza
decisi a, ó en alguna época de c isis. En o-
dos los o os casos la au o idad no quie e el
sec e o sino pa a p ocede sin con adicion; y
muchas eces sucede que despues de habe
ob ado á su place , echa menos con sen i-
mien o aquella misma con adicion de que
p ime o huyó, y que quizá le hubie a ilus-
ado y p eca ido del e o .
En los casos en que el sec e o es e da-
de amen e necesa io, las cues iones que ienen
conexion con la esponsabilidad, no pueden
ene in lujo en que se di ulgue, po que no
son exáminadas sino despues que se ha hecho
público el obje o de que han dimanado. El
de echo de paz y de gue a, la conduc a de
las ope aciones mili a es , la de las negocia-
ciones, y la conclusion de los a ados pe e-
necen al pode ejecu i o; pe o solo despues
que se ha emp endido una gue a, es cuando
puede hace se ca go
á
los minis os de su le-
gi imidad; solo despues que ha salido bien,
ó se ha desg aciado una expedicion
5
se les
puede pedi cuen a; y en in solo despues de
la conclusion de un a ado puede exámina -
se u con enido. Las discusiones, pues, no se
susci an sino sob e cues iones ya muy conoci-
das; po consiguien e
ningunos hechos
di ul-
99
gan, y no hacen o a cosa que pone bajo un
nue o pun o de is a los que ya son públicos.
El hono de los minis os, lejos de exi-
ji que las acusaciones que se in en an con a
éllos queden en uel as en el mis e io, exije
po el con a io impe iosamen e el que su
exámen se haga á la az de odos; po que un
minis o jus i icado en sec e o, jamas lo lle-
ga á se comple amen e. Po o a pa e , las
acusaciones no pod ian queda ocul as; el mis-
mo impulso que las ha dic ado hace que las
e elen los que las exci a on: mani es adas de
es e modo en con e saciones pa icula es, an
pa icipando poco á poco de las pasiones con
que se las quie e e es i : no se da luga á
la e dad pa a que las e u e, y de es e mo-
do dejando ob a al acusado , se le impide al
acusado el que esponda, ap o echándose de
es e modo los enemigos del minis o del e-
lo que cub e lo que hay ealmen e pa a ac e-
di a lo que no hay. Todos es os incon enien-
es se e i a án cie amen e si los ó ganos de
la nacion la ilus an con una explicacion pú-
blica
y
comple a sob e la conduc a denuncia-
da del minis o, y es o solo se á capaz de
p oba de una ez su mode acion y su ino-
cencia. Una discusion sec e a deja cae sob e
él la acusacion que no
puede se des uida
po una in o macion ó
p ueba
mis e iosa,
y
hace pesa sob e es os unciona ios la apa-
00
iencia
del
disimulo, de la debilidad, 6 de
la complicidad.
Las mismas azones se aplican al as o -
no que se eme eciba la opinion. Un hom-
b e pode oso no puede se culpado sin ala -
ma es a misma opinion, y sin que la cu io-
sidad se agi e. E i a es o es imposible; y
así lo que se necesi a es asegu a aquélla, lo
cual jamas se puede consegui sin da una sa-
is accion á és a. No hay que conju a los pe-
lig os, apa ando po es e medio las acciones
del exámen, po que se aumen an si se les quie-
e da el ca ác e de obscu idad: los obje os.
oman cue po en el seno de las inieblas, y
odo pa ece hos il y gigan esco en medio de
las somb as.
Las decla aciones inconside adas y las acu-
saciones sin undamen o caen po sí mismas,
se desac edi an y cesan en in po el solo e ec-
o de la opinion que las juzga y las qui a su
u eza en e amen e.
Solo
son pelig osas bajo
el despo ismo 6 en las demagógias sin el con-
apeso
cons i ucional :
bajo el despo ismo,
po que ci culando á pesa de él, pa icipan
del a o de odo aquel que les es con a io;
y en las
demagógias,'
po que es ando euni-
dos y con undidos odos los pode es , como
en el despo ismo
5
cualquie a que se apode a
de éllos, se
hace dueño de la mul i ud y la
subyuga po medio de la palab a. Pe o cuando
j
o'
los pode es es án en equilib io y se con ie-
nen el úno al
ó o,
la palab a no iene una
in luencia an ápida é inmode ada.
Tambien en Ingla e a hay en la cáma a
de los Comunes declamado es y homb es u -
bulen os; pe o qué sucéde? Hablan, no se
les escucha, y callan. El in e es que iden i i-
ca á una asamblea con su p opia dignidad,
le obliga á ep imi sus miemb os sin nece-
sidad de su oca su oz. 1Se ag ada el pú-
blico de a engas iolen as y de acusaciones
mal undadas? P opo cionadle la educacion,
y dejad al mismo iempo que él se o me: in-
e umpi le no es sino
,
e a da le; igilad si
lo c eeis indispensable sob e los esul ados in-
media os: haced que la ley p e enga los al-
bo o os, pe o no impidais que oiga ; y es ad
bien pe suadidos de que la publicidad es el
medio mas in alible de p eca e los: élla ha-
á de ues o pa ido la mayo ía nacional,
que de o o modo end íais necesidad de
ep imi , ú acaso de a aca iolen amen e;
és a os se i á de mucho. Teneis po o a
pa e á la azon como auxilia ; mas pa a lo-
g a es a en aja es necesa io no omen a
la igno ancia, sino po el con a io p ocu-
a la ins uccionpo odos los medios. ¿Que-
éis es a segu os de que un pueblo i i á
pací ico? Habladle sob e sus in e eses con o-
da la cla idad que os sea posible; cuan o mas
102
sepa, an o mas sanamen e juzga á y con ma-
yo calma. Solo se asus a de lo que se le ocul-
a, y siemp e se i i a de cuan o le inspi a
emo .
La cons i ucion da á los minis os un i-
bunal pa icula .
Toda acusacion que con a
éllos se hace, es en el hecho un p oceso en-
e el pode ejecu i o y el del pueblo: se ha-
ce po consiguien e necesa io ecu i pa a
e mina lo á un ibunal que enga un in e es
dis in o del de los dos , y que es é sin em-
ba go eunido
po un o o al del gobie no y
del pueblo.
Los Pa es eunen es as dos condiciones:
sus p i ilegios sepa an del pode del pueblo
á los que ienen es a in es idu a; no pueden
ol e
á
en a en la condicion comun, y ie-
nen po consecuencia un in e es dis in o del
popula . Ademas oponiéndose siemp e su nú-
me o á que la mayo ía de éllos pueda e-
ne pa e en el gobie no, es a mayo ía debe
conoce ambien in e eses dis in os de los
del gobie no. Al mismo iempo los Pa es es-
án in e esados en la libe ad del pueb:o; po -
que si és a se aniquilase , la suya y su dig-
nidad desapa ecian en e amen e: ambien lo
es án en sos ene al gobie no; pues que si és e
uese á ie a, se abisma ia con él su ins i u-
cion. La cáma a de los Pa es es po conse-
cuencia el juez que con iene á los minis os
103
po su independencia y neu alidad.
Colocados los Pa es en un pun o que inspi.
a na u almen e un' espí i u conse ado á
aquellos que lo ocupan, o mados po su edu
cacion en el conocimien o de los g andes in e-
eses del Es ado, é iniciados po sus unciones
en la mayo pa e de los sec e os de la admi-
nis acion , eciben oda ía po su posicion
social una g a edad que les hace ene g an
madu ez en el exámen, y una dulzu a de cos-
umb es que, disponiéndolos á ene consi-
de acion y mi amien o , suple en cie o modo
la ley posi i a po medio de la delicadeza y
de la equidad.
Los ep esen an es de la nacion , llama-
dos á ela sob e el empleo del pode y
los
ac os de la adminis acion pública, y mas ó
menos en e ados de
los
po meno es de las ne-
gociaciones po la cuen a que deben da les
los minis os cuando se han e minado , pa-
ecia que es aban lo mismo que los Pa es
en el es ado de decidi , si los minis os me-
ecian la ap obacion ó la censu a, la indul-
gencia ó el cas igo: pe o siendo elegidos po
un espacio de iempo limi ado, y eniendo
necesidad de ag ada á sus comi en es, se
esien en siemp e de su o igen popula y de
su si uacion, que uel e á.
se
p eca ia en
de e minadas épocas. Ademas de es o , en i -
ud
de lo que acabamos de deci
ienen una
104
doble dependencia, á sabe , la de la popu-
la idad y la del a o : po o a pa e, éllos
casi son llamados á se an agonis as de los
minis os; pueden po consiguien e llega á
se sus acusado es, y en es e hecho no deben
se sus jueces.
En cuan o á los ibunales o dina ios,
hemos dicho que deben juzga á los mi-
nis os culpables de a en ados con a los indi-
iduos; pe o sus miemb os no son p opios
pa a p onuncia sob e las causas que son
mas bien polí icas que judiciales: ca ecen ade-
mas, comunnien e hablando, de conocimien-
os diplomá icos, de ideas de las combina-
ciones mili a es,, y les son acaso ex añas las
ope aciones del amo de hacienda; no cono-
cen sino impe ec amen e el es ado de la Eu-
opa; no han es udiado sino los códigos de
leyes posi i as, y es án ceñidos po sus de-
be es habi uales á no consul a sino á la le-
a muda, y á no hace o a aplicacion que
la igu osa. El espí i u su il de la ju isp u-
dencia es á en oposicion con la na u aleza de
las g andes cues iones, que deben mi a se ba-
jo el aspec o de las elaciones públicas, ó eu-
opeas, sob e las cuales los Pa es deben p o-
nuncia como jueces sup emos aliéndose de
sus luces, de su hono y de su conciencia;
po que la cons i ucion los e is e de un po-
de disc e i o no solo pa a ca ac e iza
os
los deli os sino pa a impone las penas.
En e ec o, los deli os de que los minis-
os pueden hace se culpables, no cons an de
un solo ac o , ni de una se ie de hechos po-
si i os, de los cuales pueda mo i a cada uno
una ley p ecisa; hay cie as di e encias y g a-
daciones que los ag a an, ó los disminuyen,
las cuales es imposible designa po la pala-
b a, y po lo mismo ni de comp ehende se
po la ley. Así oda en a i a pa a educi la
esponsabilidad de los minis os á leyes p e-
cisas y ci cuns anciadas, como deben es a lo
las c iminales, es iluso ia ine i ablemen e. La
conciencia de los Pa es es el juez compe en e,
y és a debe ene el pode de p onuncia con
libe ad sob e el cas igo y el c imen.
Yo hubie a que ido solamen e que la
cons i ucion o denase , que no se impusie a
jamás pena alguna de las in aman es á los
minis os; pues que, ademas de los incon e-
nien es gene ales que lle an siemp e consigo,
se hacen in ini amen e mas odiosas cuando
se aplican á las pe sonas que el Es ado y
las naciones han is o en al o ango y en una
b illan e si uacion. Po o a pa e, siemp e
que la ley se ap opia la dis ibucion del ho-
no y de la a en a, usu pa o pemen e el
dominio de la opinion ,
y dispone á és a en
cie o modo á
eclama su sup emacía, de
donde esul a una lucha que siemp e dege-
I I 2
nuy
poco
hono al homb e supone le en ne.
cesidad de a aca
con al eson á un pode
que es á po ie a; pe o el ódio se ocul a
siemp e bajo la capa de la pusilanimidad; y
pa a enca niza se con menos e güenza en una
pe sona sin de ensa, siemp e se la p esen a
como un obje o de e o . Yo quisie a que la
ley pusiese un obs áculo insupe able á odos
es os igo es inopo unos, y que despues de
habe cas igado al culpable, le omase bajo
su p o eccion; y que ia que ningun minis-
o, despues que hubiese su ido su pena,
pudie a se des e ado
1
de enido, ni sepa a-
do de su domicilio, po que no conozco cosa
alguna an e gonzosa como es as p osc ip-
ciones p olongadas: éllas indignan á las na-
dones, ó las co ompen, y acaban po econ
cilia á las íc imas con odos los espí i us
pusilánimes y con, cuan os ienen sen imien-
os poco ele ados. En al caso un minis o,
cuyo cas igo ha aplaudido la opinion públi-
ca
5
^
exci a pa necesidad la lás ima de o-
dos, po que la pena legal ha sido ag a ada
po la a bi a ia.
De odo lo dicho has a aquí esul a, que
los minis os pod án se denunciados muchas
eces., acusados algunas
.
, pocas condenados,
y cas igados casi nunca. Pod á acaso pa ece
es e esul ado insu icien e á p ime a is a á
los homb es que piensan que un cas igo po-
3
si i o y se e o en los minis os 6 en los in-
di iduos de la sociedad, es de igu osa jus,
icia y de uña absolu a necesidad; pe o yo
no soy de es a opinion: la esponsabilidad me
-
pa ece que debe ene dos obje os; á sabe ,
el de qui a los minis os culpables, y el de
man ene ,en la nacion po medio" de la i-
gilancia de sus ep esen an es, po la publi-
cidad de sus discusiones y po el eje cicio de
la libe ad de la p ensa
5
aplicada á la análi-
sis de odos los ac os minis e iales , un espí-
i u de exámen, un in e es habi ual en sos e-
ne la cons i ucion del Es ado
5
una pa ici-
pacion cons an e en los negocios en una pa-
lab a, un sen imien o animado en la ida po-
lí ica.
Ño po es o a amos de hace que la
inocencia pueda se amenazada, ni de que el
c imen quede sin cas igo. En las cues iones
de es a na u aleza lo úno y lo ó o o ecen
a a ez una e idencia comple a : lo que se
necesi a es que la conduc a de los minis os
pueda some e se ácilmen e á una in es iga-
don esc upulosa, y
,
que al mismo iempo no
se les en o pezcan los eso es pa a hace me-
nos du as las consecuencias, si su deli o lle-
ga á p oba se ; lo cual no solamen e es con-
o me á las leyes posi i as, sino á. los ojos de
la conciencia y de la equidad uni e sal, mas
indulgen es que las esc i as.
TOM.
.
8
114
Es a sua idad en la aplicacion p ác ica
de
la esponsabilidad no es sino una conse-
cuencia necesa ia y jus a del p incipio sob e
que se apoya su eo ía. Mani es ado que és-
a no se halla éxén a siemp e de un cie o g a-
do de a bi a iedad, no dejo de conoce que
de él esul a en odas las ci cuns ancias un g a-
e incon enien e. Si és e ocase á los simples
ciudadanos
5
nada pod ia legi ima le. El a-
ado de és os con la sociedad es cla o y so-
le nne: éllos la han p ome ido espe a sus le-
yes , y és a hace les conoce sus e ec os. Si
sus indi iduos son ieles á los empeños que
han con aido, nada mas puede exiji de éllos,
y po una azon igual ienen de echo á sabe .
cla amen e cuál se á el esul ado de sus ac-
ciones, que en caso necesa io deben conside-
a se indi idualmen e y se juzgadas po un
ex o p eciso.
Los minis os han hecho con la sociedad
o o pac o: acep a on olun a iamen e y con
la espe anza de la glo ia , del pode ó
de la
o una, unas unciones as as y complicadas,
que o man
,
un odo compac o é indi isible.
Ninguna de sus acciones, minis e iales puede
po consecuencia se omadá. ó conside ada
con sepa acion ; po que han consen ido en
que 'su conduc a
4e
juzgue solo en complejo.
Segun eso, no puede hace se ninguna ley p e-
cisa ; y po lo mismo se debe eje ce sob e
1
éllos
un pode acional y de disc ec ion.
Pe o es un debe es ic o de la socie-
,
dad el da á aquel pode odo el ali io que
la segu idad del Es ado pueda pe mi i . De
aquí nace la necesidad de que haya un i-
bunal pa icula compues o de miemb os que
es én p ese ados de odas las pasiones popu-
la es, aunque sean al mismo iempo adic os
á sus in e eses : de aquí la acul ad que se
da á es e ibunal de no alla sino con
a e-
glo
á sil conciencia , y de escoje ó mi iga
las penas : de aquí en in
.
el ecu so á la cle-
mencia del ey ; ecu so concedido á odos
sus súbdi os, aunque mas a o able á los mi-
nis os que
á
odos los demas po sus elacio-
nes pe sonales.
Sí, los minis os se án a a ez cas iga-
dos: pe o si la cons i ucion es lib e, y la na-
cion ené gica qué impo a el cas igo de un
minis o despues que , he ido de un juicio
solemne, uel e á en a en la clase ulga ,
quedando educido á se mas impo en e que
el úl imo ciudadano cuando la desap oba-
cion pública le acompaña y le pe sigue? La
libe ad po es o no ha sido menos p ese a-
da de sus a aques : el espí i u público no ha
dejado de ecibi aquel mo imien o saludable
que le eanima y i i ica; y la mo al -social
no ha dejado ampoco de ob ene el b illan e
homenaje del pode , ci ado an e la ba a,
y
deshon ado
po una sen encia solemne.
M . Has ings no ha sido cas igado; pe o
es e op eso de la India ha apa ecido de o-
dillas an e la cáma a de los Pa es; y la oz
de Fox , de .She idam y de Bu ke enga-
do a de la humanidad po la go iempo ul-
ajada, ha hecho enace en el alma del pue-
blo inglés las emociones de la gene osidad y
los sen imien os de la jus icia ; y ha
obligado
al cálculo me can il á,' encub i su a a icia,
y suspende sus iolencias.
El Lo d Mel ille no ha sido cas igado,
sin que se haya is o con es a su inocencia:
pe o el ejemplo de un homb e en ejecido en
la u ina y en la habilidad de las especula-
ciones, que á pesa de odo es o ha sido de-
nunciado y acusado ambien, no obs an e los
muchos apoyos que enia, ha hecho ,en en-
de á los que seguian la misma ca e a, que
puede encon a se la u ilidad en el Mismo
desin e es y la segu idad en la ec i ud.
El Lo d No h no ha llegado á se acu-
sado: mas amenazándole con hace lo, sus an-
agonis as han ep oducido los p incipios de la
libe ad cons i ucional , y p oclamado el de-
echo de cada accion de un es ado á nó so-
po a las ca gas que no ha consen ido.
En in,
-
y hablando
.
de un iempo mas , e-
mo o , los pe seguido es de M . Wilkes no
ue on cas igados sino con mul as pe o un
117 ,
p oceso y el juicio que se dió , o i ica ón las
ga an ías de la libe ad indi idual, y consa-
g a on el axioma de que '
e
la casa de cada
inglés es su asiló y su o aleza" : ales son
las en ajas de la esponsabilidad mas que los
encie os y algunos suplicios.
La mue e , ni aun la cau i idad de un
homb e jamas han sido necesa ias pa a la sa-
lud de un pueblo; po que és e debe ene en
sí mismo sus p incipios de conse acion. Una
nacion que ecelase de la ida ó de la libe -
ad de un minis o despojado de su pode ,
se ía la mas mise able, y pod ia compa a se
á los escla os que ma asen á sus amos po el
miedo de que ol iesen con el li igo en la
mano.
Si sucede
que po el ejemplo de
los mi-
nis os
se emplee el igo en
los
decla ados
culpables , di é que el dolo de una acusa-
cion que se hace pública en la Eu opa ,
el
'bocho no de un juicio , la p i acion de un
pues o eminen e
5
la soledad
que sigue á la
desg acia y que aumen a el peso de los e-
mo dimien os , son cas igos bas an e se e os
y lecciones bien
ins uc i as pa a la ambicion
y el
o gullo.
Úl imamen e, es necesa io obse a que la
indulgencia pa a con los minis os en lo que
mi a á la esponsabilidad, no
comp ome e
en
nada los de echos y la segu idad de sus indi-
118
iduos :, po que
los
deli os que a en an á es=
os de echos, y amenazan
á
la segu idad, es-
án some idos
á
o as o mas , y se deciden
po o os jueces. Un minis o puede equi o-
ca se sob e la u ilidad 6 legi imidad de una
gue a ,
ó
sob e la necesidad de una cesion
en algun a ado
5
6 sob e una ope acion de
hacienda: po es a azon es necesa io que
los
que hayan de juzga le se hallen in es idos
de un pode de disc ecion pa a ap ecia sus
mo i os, y pesa las p obabilidades incie as.
Empe o no cabe engaño cuando a en a ilegal-
men e con a la libe ad de un ciudadano;
po que sabe que en es o come e un c imen,
y que hay una pena pa a odo indi iduo de
la sociedad que causa e al iolencia. Así, la
indulgencia, que es de jus icia en el
exámen
de las cues iones polí icas, debe desapa ece
cuando se a a de ac os ilegales y a bi a-
ios, po que en onces las leyes comunes uel-
en
á oma
su igo , y los ibunales o di-
na ios ienen obligacion de sen encia y ha-
ce aplicacion li e al de las mismas leyes.
Tiene el ey , es e dad , el de echo de pe -
dona , y le compe e así en es e casó como en
los demas: pe o la clemencia pa a con el cul-
pable no p i a al indi iduo, que ha ecibido
el ag a io,
de la epa acip que
los
ibuna
les le han concedido.
119
OBSERVACIONES.
N
o
hay en e
noso os dis incion de ibunales
pá a pedi con a los minis os cuando come en
deli os p i ados
y
públicos ; sin emba go de que
cualquie a ciudadano que se c ea o endido iene
accion de eclama con a es os unciona ios, en
azon de que ni éllos ni cualquie a pe sona del
Es ado , ue a del Rey, goza de la p e oga i a,
de la in iolabilidad. Segun es o , se ía muy de
desea el que se nos diesen leyes que indicasen
el camino que debia segui se en ales casos. La.
Cons i ucion polí ica ha conside ado solo á los
sec e a ios del despacho como homb es públicos;
y
la esponsabilidad que les ex je en el a . 226
se e sa p ecisamen e sob e las ó denes que au o-
icen con a la Cons i ucion ó las leyes; in i ién-
dose po el siguien e , que ambien puede o -
má seles ca gos en el caso de
no
da azon de los*
caudales que han. .en ado pa a la' adminis acion
espec i a de su amo , si así apa ecie e de las
cuen as que deben endi á las Có es.
Po o a pa e, como los excesos públicos que
se coi e en en la o ma dicha induzcan accion pe-
culia , cosa cla a es que á los ciudadanos
com-
pe e
la de queja se con a los minis os ,- an o en
los ag a ios que hayan ecibido po el abuso ile-
gal del pode que les ha sido
con iado,
como po
las in acciones de la Cons i ucion. Mas pa a ha-
ce e ec i a la
esponsabilidad , es necesa io
que
las Có es con a eglo al a .
228 dec e en an e
120
odas cosas "que
ha luga á la
o macion
de
eau..
sa" .
Soló p ecediendo es a o malidad quedan
suspensos ,
y
en onces las Có es deben emi i al
ibunal sup emo de jus icia odos
los
documen-
os conce nien es á la causa que haya de o ma -
se po el mismo ibunal ,. quien la debe á
subs-
ancia
y
decidi con a eglo á las leyes.
Ademas de es as disposiciones hay
ambien
un dec e o dado po las Có es en el año de i 813,
po el cual se p e iene " que cada sec e a io del
2,
despacho p esen e en las p ime as sesiones de
9,
las que se celeb a en una exposicion de lo coa-
',
ce nien e á su
sec e a ía , acompañando
,
sus
es-
,/
pec i os lib os,
y
dejando de habla de los asun.
o-s sec e os, sin pe juicio de que las mismas Có -
S,
es puedan pedi les es as mismas exposiciones
y,
'I
lib os siemp e
que
lo
engan po con enien e" ._
Igualmen e se dice
«
que si hallasen mo i os
5;su icien es , desap oba án su conduc a ;
y
si
los
5, hubie e pa a o ma les causa, dec e a án que así
25
se e i ique con a eglo á la Cons i ucion
y
á las
5) leyes ; ejecu ándose
lo
mismo aun sin exiji la
35
exposicion
,
ni los lib os e e idos , siemp e que
3,
las Có es juzga en con enien e po o o medio
el no di e i la_ esponsabilidad de los minis-
os" Es o es cuan o p e ienen las leyes, que
hoy. ijen , con espec o
á
la esponsabilidad de
és os,
y
al modo de hace la e ec i a.
• De lo dicho se in ie e que en e noso os no
hay ibunal,
de
Pa es que haya de juzga á los
minis os, pues
que
nó se econoce o o pa a es e
in sino el
ibunal
sup emo de jus icia , cuyas
1 2 1
a ibuciones
.
son , segun el a . 26 i
y
su le a,
ademas de o as muchas
«
la de juzga á los se-
,/ c e a ios de es ado
y
del despacho cuando las
/5 Co es dec e a en habe luga á la o macio
31de causa" ; de donde se sacan na u almen e dos
consecuencias : la p ime a, que al pode minis e-
ial se le concede po la Cons i ucion española
an a es abilidad cuan a puede da se po o a al-
guna ; pues que sin la mayo ía de o os del Con-
g eso nacional no pueden se in e cep ados en el
cu so de sus unciones ; segunda , que aun en el
caso de se suspendidos ienen pa a jus i ica se
un ibunal ilus ado , compues o de homb es de
an a disposicion ,
y
de mas idoneidad acaso que
los Pa es. Con e ec o, es bien sabido que no son
llamados á ocupa el asien o 'de es e ibunal su-
p emo sino aquellas pe sonas que an es han ocu-
pado los p ime os luga es de
los ibunales de la
Yacion , ó que han me ecido un enomb e pa i-
cula eje ciendo los ca gos mas p íncipales dél
Es ado, como hoy pudie a hace se e
eco dando
las
calidades y ci cuns ancias de los miemb os
que en la ac ualidad la componen ; á que se aña-
de la de habe sido algunos de éllos pa e de la
ep e
‘
-,en acion nacional pasada
y
p esen e ; po
cuyo mo i o sob e la g ande expe iencia de juz-
ga que ienen , ambien poseen la de halla se
iniciados en los sec e os del Es ado ,
y
po conse-
cuencia la de conoce la p obabilidad de las ope-
aciones minis e iales del mismo modo
y
con ma-
yo en aja que los Pa es. A es o se ag ega el se
ambien es e ibunal una especie de cue po inL.
224
de echo
igual que los, Pa es á sos ene su sis e-
ma ; en el cual , mien as la expe iencia no
ma-
ni ies e que hay e o , ó icio esencial que
a aque
á
su ida polí ica , po í ulo ningu-
no 'puede hace se cambio. La España , si es
iel á sus ins i uciones se á eliz : adqui a-
mos odos sus hijos las i udes : busquemos
la ilus acion : hagámosla comun á odas cla-
ses: el que se halle en mejo disposicion co-
ope e pa a desa olla el ge men del genio que
eina en noso os: odos se émos con el iem-
po capaces , si así ob amos , de hace me-
jo la sue e de nues a mad e comun ; de
conse a la glo ia que se ha g anjeado en
odos iempos, singula men e en las dos g an-
des épocas que la dis inguen de odas las na-
ciones ; y lejos de eme se que el gobie no
pueda des ui se po que el despo ismo ocupe
el luga de nues a jus a libe ad, como dice
M . Cons an , e émos po el con a io c e-
ce es a ie na plan a, enlaza se sus aices en
nues os co azones, y llega á adqui i la o-
bus ed y mages ad de que es capaz ; p es-
ando es e glosioso suelo ejemplos que imi a
á odos los pueblos de la ie a.
Noso os , que no hemos manchado las
manos, en la e olucion que acabamos de ex-
pe imen a ; que en la mudanza absolu a de
un gobie no, hijo de los siglos y casi cansa-.
g ado po una ciega ene acion no hemos
2 25
pe dido los sen imien os de hode acihn
p udencia, de eligiosidad
5
de amo al g e
sup emo del Es ado; noso os debimos epe-
le has a las somb as de lo que sea capaz de
ae nos los iempos pasados y conduci -
nos á comp ome e nues a libe ad de algun
modo. La Cáma a pudie a, no hay duda, in-
oduci en e noso os disensiones y disco -
dias unes as, si es u iese animada de espí i-
u de clase de p i ilegio y al a dis incion:
cualquie a choque suyo con el cue po ep e-
sen a i o pudie a p oduci unes ísimos e ec-
os , capaces de es emecel al Es ado. Las
• ideas cons i ucionales, hijas del siglo, con a-
ían las de los pasados; y aun cuando no las
epelen en e amen e , ni sea posible epele -
ías en una mona quía mode ada, no es an em-
pe o ín imamen e unidas; y así es necesa io
que e i emos los ex emos, y ab acemos un
medio saludable que, conciliando los in e e-
ses espec i os , aya con o me con el sis e-
ma que hemos ju ado, con es e sis ema an-
co, an amigo 4e
los de echos del homb e y
de su dignidad ; y que al mismo iempo se
p eca a ambien odo aquello que pueda com-
p ome e en alguna mane a el gobie no
y
exis encia de la Nacion.
Conseguido hemos an g andes e ec os
con el es ablecimien o del Consejo de Es a-
do, sabiamen e c eado po nues a ley
unda..
TOM. I.
1
2
2
6
men al , compues o en pa e del espe able
Cle o español , y en pa e de la G andeza,
que
o ece al mé i o y
á
las i udes públi-
cas un luga de p emio : p emio qué ampo-
co es aplicable
á
odos sino
á
los magis-
ados , mili a es , diplomá icos y economis-
as , y que se dis ingan en el a e de gobe -
na ; los cuales o man, po deci lo así, una cla-
se dis in a de la del pueblo, á la que pueden
aspi a los indi iduos de las p ime as del Es-
ado que no sean g andes ; siemp e que el
o o de la ep esen acion nacional los consi-
de e dignos de hono an g ande.
"o".~~~0~011
CAPITULO
XIV.
DEL PODER JUDICIAL.
V
amos á a a del pode mas
e ible,
del
que penden
el
hono , los bienes, la anquili-
dad y la ida de odos los ciudadanos. ¡Fo -
midable pode ! po que escudado con las
ó -
mulas
que las leyes p esc iben, hie e de o o
modo que los demas: del pode judicial ha-
blo; aquel que, aunque emana del ejecu i o,
es empe o en
sus
unciones absolu amen e in-
dependien e ;
y
que á pesa de la esponsa-
227
bil dad , aplica sin emba go y hade
ejecij a
i emisiblemen e con p on i ud é impa cialb.
dad lo que-la ley dispone , p escindiendo
de
la calidad de las pe sonas iguales an e
es a
misma
ley.
Aquellos á quienes incumbe ales a i-
buciones , es o es , la adminis acion de la
jus icia en lo ci il y c iminal, se llaman jue-
ces, y de
és os
se componen los ibúnales;
bajo cuyo nomb e se comp ehenden , no
solo
los cue pos colegiados sino ambien los jue-
ces o dina ios, que en igo cons i uyen i-
bunal , cuando acompañados de los minis os
que las leyes señalan , eje cen el minis e io
de la jus icia. Ya en o a pa e
(
i)
hablando
del nomb amien o de es os mismos jueces,
a amos de la calidad de independencia del
pode judicial. Allí dijimos que un pueblo, en
el que la au o idad puede in lui sob e los
juicios, di iji ó o za la opinion de los jue-
ces, emplea con a el inocen e, á quien quiel
e pe de , las apa iencias de la jus icia,
y
ocul a se de as de la ley pa a he i las íc-
imas con su espada , pod ia asegu a se que
se encon aba en una si uacion mas lamen a-
ble y mas con a ia
al obje o y p incipos del
es ado social, que las ho das
sal ajes de las
(
I)
En el cap. 3. en que se habla
de las p e o-
ga i as
del Rey. .
228
o illas del Ohio, 6 que los Beduinos del
de-
sie o.
Al mismo iempo hablamos ambien
de la calidad de pe pe uidad que debían e-
ne es os ca gos, pa a que pudiesen conse -
a una absolu a independencia, sin el emo
de pode se emo idos de éllos los que los
u iesen ; y en in, hicimos igualmen e de-
mos able la necesidad de que es u iesen bien
pagados, pa a apa a de es as augus as un-
ciones el en ilecimien o. Es o sen ado, y e-
niendo siemp e en conside acion lo que a i-
ba hemos dicho que á es os delegados del
pode ejecu i o compe e exclusi amen e el
pode de aplica la ley; debemos pasa á agi-
a una cues ion que en muchas naciones cul-
as ha dejado ya de sedo; á sabe , si el po-
de judicial
debe ambien compone se de los
ju ados.
Los
p incipales
a gumen os-con los que
se ha a acado en F ancia á
.
su es ablecimien o,
se undan en su al a de celo y en la igno-
ancia,
indolencia y
i olidad que ca ac e i-
za es a
nacion;
de donde 'se
in ie e que á és a
y no .á la ins i ucion, es lo que se acusa.
qui
é
n no e que una ins i ucion aunque pa-
ezca
en sus 'p ime os iempos poco con e-
nien e á una nacion , po no es a • acos um-
b ada á élla , puede
llega á
se lo y p odu-
ci mul i ud de bene icios, si iene en sí una
bondad in ínseca po adqui i la nacion lo
229
que le al a en i ud de la misma
(I)
?
Yo
,
no
end é di icul ad en pe suadi me que una ia-'
cion sea indolen e sob e el p ime o de sus
in e eses que es la adminis acion, de la jus-
icia, y la ga an ía que
debe da se
á la ino-
cencia acusada ; pe o es necesa io ayuda la
pa a que salga de es a mise able si uacion.
"Los anceses, dice un con a io del es-
ablecimien o del sis ema de ju ados , son
quizá el pueblo que mayo imp esion ha e-
cibido de es a ins i ución
(2)
,
y jamas en-
d án las luces ni i meza que se necesi an pa-
a que los ju ados llenen debidamen e su ca -
go. Es al nues a indi e encia po odo lo que
iene conexIon con la adminis acion_ públi-
ca, al el impe io del egoismo y del in e es
pa icula , y an g ande la ibieza y la nu-
lidad del espí i u público; que la ley que
ablece es e p ocedimien o no puede pone se
en ejecucion" Pe o lo que se necesi a es1
que es os de ec os se suplan po la ley mis-
ma, y que se o me un espí i u público, caí-
paz de supe a semejan es obs áculos. 1Pod á
c ee se , que es e .espí i u exis i ia en e los
(
1
)
Hablo aquí de las ins i uciones ijas y le-
gales , no de los usos y cos umb es que las leyes
no pueden a ia .
(z), M . Gach p esiden e de un ibunal
de
p ime a ins ancia en el depa amen o
de Lo .
230
ingles
es
, á no coope a á ello odas las ins i-
uciones polí icas? En un pais en donde las
de los ju ados han sido suspendidas sin cesa ,
donde la libe ad de los ibunales ha sido
iolada,- y donde los acusados han sido en-
egados á odiosas coníisiones, no puede c ea -
se es e espí i u; y así en ano se oma án po
excusa los ju ados ; la e dade a causa son
solo los golpes de a bi a iedad.
El ju ado, dice el mismo au o , no po-
d á sepa a su con encimien o ín imo de lo
que esul a del p oceso , de los dichos de
los es igos y de los indicios; cosas que no
son necesa ias cuando el con encimien o exi
s-
e é insu icien es cuando mi se iene. Pe o
no hay mo i o' alguno pa a hace es a sepa-
acion ; al con a io., éllos son el elemen o de
la misma con iccion. El espí i u de la ins i-
ucion quie e' solamen e que el ju ado no se
decida p ecisamen e á p onuncia despues de
un cálculo numé ico, sino despues de la im-
p esion que le haya hecho el esul ado de o-
das las piezas del p oceso, las decla aciones de
los es igos y los indicios; po que las luces
de un homb e que enga buen sen ido, bas-
an pa a que un ju ado sepa y pueda de-
ci ,
si despues de habe oido á los es igos,
leido con de encion odo el p oceso, y com-
pa- ado los indicios, es á con encido ó no."
£ Si los ju ados con inúa el au o que he
23
ci ado, conocen que la ley es muy sé klág-
,
absol e án al acusado
.
, y decla a an
,
que *I
hecho no cons a, aunque su conciencia le»
dic e o a cosa:" y supone el caso en que.un
homb e uese acusado de habe dado asilo á
un he mano suyo, de cuyas esul as hubie a
incu ido en la pena de mue e. Es e ejem-
plo, segun mi opinion , lejos de mili a con-
a la ins i ucion de los ju ados, hace su ma
yo elogio, y p ueba que su ins i ucion po-
ne obs áculo á la ejecucion de las leyes,
con a ias á la humanidad, á la jus icia y á
la mo al. El homb e, p ime o iene es e ca-
ác e que el de ju ado; po consiguien e,
lejos
d
9
i upe a el que el ju ado al ase al
debe de su ca go, ensalza ia po el con-
a io al que quisiese llena an es el de hom-
b e, y coope ase po odos los medios, que
es u ie an en su mano, al soco o de un acu--
cado, y al que se pudiese cas iga po una ac-
cion, que lejos de se c imen , e a una
i -'
ud. Es e ejemplo, pues, no p ueba que no
deba habe ju ados ; lo que p ueba es, que
no debe exis i una ley an e ible que p o-
nuncie pena de mue e con a el que da
asi-
lo
á su he mano.
"Pe o en ones, p osigue,
cuando las pe-
nas
sean excesi as, á pa ezcan ales al
juz--
iado,
p onuncia á, con a su p opio
con en-
cimien o." Yo espondo E1uc el ju ado como
2 3 2
ciudad
ano
y como p opie a io iene
in e es
en no
deja
impunes
los a en ados que ame-
nazan á la segu idad, á la p opiedad y á la
ida de odos los miemb os del cue po so-
cial; po lo cual su co npasion no pod á. se
mas que pasage a : la Ingla e a nos o ece
una demos acion de es o demasiado du a,
pe o cie a. Sabemos que hay
,
unas penas muy
igu osas con a muchos deli os que no las
me ecen, y que á pesa de es o los ju ados
no se apa an de lo que les dic a su con en-
cimien o, aunque conozcan con dolo de su
co azon que su decla acion lle a al supli-
cio.
(i)
Hay en el homb e un cie o espe o
á la ley esc i a, y necesi a po . es o 'de muy
g andes mo i os pa a desen ende se de élla.
Cuando es os mo i os exis en, el de ec o p o-
iene de las leyes, y si las penas pa ecen ex-
cesi as á los ju ados, es po que lo son ealmen-
e ; pues éllos ningun in e es ienen en en-
con a las ales; y me a e e é á deci que
en los casos ex emos, á sabe , cuando los
ju ados se encuen an en e el sen imien o
i esis ible de la jus icia y
de la launanidad,
•
O
)
.
Yo
he is o
ju ados
en Ingla e a
decla a
,
culpablék una jó en
po ha
be óbado' muselina
de alo ilnicailién e de ece shelines, aunque
sabían bien que su decla acion había de aca ea le
la
P
na de xnue e
23
3
y en e la le a de la ley,
no-es u
que se apa en de és a. No hay
necesido
que exis a una ley, que con adiga á
la) h Ook
inanidad de los homb es de al modo ce los
ju ados omados del seno de una nacion
no
puedan p escindi en algun modo de comú.
i á su aplicacion; pues que en al caso, /a
ins i ucion de los jueces pe manen es, á quie-
nes el hábi o mismo econcilia ia con es a ley
bá ba a, lejos de se una en aja, se ia una
plaga la mas g ande que pudie a imagina e.1
Los ju ados, se dice úl imamen e, al a-
án
á
su debe , unas eces de' miedo, y ó as
de lás ima. Si es po miedo se á una al a
de la policía el que po descuido no les pon-
ga á cubie o de las enganzas indi iduales;
si po compasion , consis i á el icio en el
demasiado igo de la ley.
La indi e encia , la i olidad é indo-i
le icia de es a nacion son el esul ado de
unas ins i uciones de ec uosas; pe o es e e ec-
o no debe alega se pa a pe pe ua la
causa. Ningun pueblo puede se indi e en e
á sus in e eses cuando se le pe mi e ocupa -
se en ellos; y si lo es, no consis e es o sino en
que no se quie e que en ienda lo que an o
le
i
mpo a. La ins i ucion
de los ju ados es'
bajo es e concep o an o mas necesa ia al
pueblo ances , cuan o mas incapaz
pa ece
se
en la ac ualidad; y en es o no
sciiálli n é
24o
mas cla as,
y a a se con mas sepa acion; y
la in e encion de los p ocu ado es gene ales
y
de
sus subs i u os , que muchas eces son
exclusi amen e, los que 'di ijen las con es a-
ciones, es absolu amen e necesa io es inji -
la. En in, quizá se á p eciso in oduci una
g an e o ma en el ó den judicial, disminuyen-
do el núme o de los jueces, asignándoles e-
i o ios p opios, y ga an izando así á odos
los acusados del pelig o de la pa cialidad,
no some iéndolos sino á homb es es a ios po
su nacimien o y domicilio á los in e eses de
la localidad que pod ían in lui sob e su jui-
cio. Pe o odas es as mejo as, aunque impo -
an es, son sin emba go secunda ias, cuando
Le. compa an con las de que hemos habla-
do poco há ; po que mien as el' de echo de
nomb a ju ados no
,
se a anque de las manos
de la au o idad; an loable ins i ucion no
pod á deci se que exis e.
44+4.44.1 1.444-14.*****14-
OBSERVACIONES.
!II
La
po es ad
de aplica las leyes , dice el a .
4,242. de la Cons i ucion, en las causas ci iles
y
»c iminales , pe enece exclusi amen e á
los
i-
•
bunales.
Los ibunales:, añade el 245. no po-
»di án
eje ce o as
unciones que las de juzga ,
4,
24
1
21
y hace que se ejecu e lo juzgado" . En i ud
de es os a ículos se deja e la sepa acion é
dependencia que se da en España al pode judim
cial , al cual se le conceden en el capí ulo
1.°
del
í ulo 5.° odas las calidades
y
ci cuns ancias así
posi i as como nega i as que deben acompaña le.
Allí se decla a, que ni el cue po ep esen a i o;
ni el Rey pod án eje ce en ningun caso las un-
ciones judiciales , a oca causas pendien es ,
ni
manda ab i los juicios enecidos ; que el 6 –
den
y
o o-alidades del p oceso deban se uni-
o mes en odos los ibunales ; que no haya mas
que un solo ue o pa a oda clase de pe sonas ;
que la ejecucion de las leyes les compe e á los
mismos ibunales dé modo que no • es á en su
mano el suspende la, ni hace eglamen o alguno
pa a la adminis acion de jus icia ; que no .pue-.
dan eje ce o as unciones sino las de juzga
y
hace ejecu a lo, juzgado ,
y
muchas o as
eso-
luc
i
ones que en los pasados iempos han sido mo.
i o de cues iones sin núme o,
y muy
di ícil es de
esol e segun lo icioso de las ins i uciones que
egian.
Igualmen e se ha dado ambien á las plazas
de judica u a lo que debian ene pa a no hace -
las
-
ni enales menos ¿lianas. Se' ba p e eni–
do po el a ículo 252. que
los
magis ados
y
jueces no puedan se depues os- de sus des inos,
sean empo ales 6 pe pe uos , sino po causa le-
galmen e p obada y
sen enciada:
y
p-
►
el
siguien
- e , que si al Rey llegasen
c
i
iejLks con a álgiu
nngis a.do,
o mado expedien e,
pa eciesen an.,
TM.
1.
I 6
242
da
das,
pod á, oído el Consejo de Es ado, suspen_
de le, haciéndolo pasa inmedia amen e al su-
p emo - ibunal de Jus icia pa a que juzgue con
a eglo á las leyes. Po in a a el 256. de asig-
na á los magis ados
y
jueces una do acion com-
pe en e. Tales son las disposiciones de nues o
código undamen al con elacion á la adminis-
acion de jus icia disposiciones admi ables, que
ab azan odo cuan o puede desea se , pues que en
i ud de
.
éllas se ha sancionado la sepa acion
absolu a del pode judicial , ya aco dada po las
Có es en 24 de sep iemb e del año iSio;
y
po éllas se ijan las a ibuciones de los jueces ,
su independencia , los caminos de la jus icia que
deben segui , el sis ema de unidad pa a da los
juicios ,
y
los medios de e i a el que abusen
de su ca go ; de los cuales son los p ime os la
pe pe uidad que
.
se les concede,
y
las compe en-
es asignaciones pa a que puedan i i con el
hono que co espinde ,
y
no queden expues os
ni al en ilecimien o , ni al sobo no, ni al desp e-
cio
y
solici aciones de los que eclamen su noble
o icio.
Respec o del es ablecimien o de ju ados nada
: enemos en nues a Cons i ucion. Solo el a ículo
307. p e iene " c
i
ne si
.
con el iempo c eyesen
»las Có es que con iene haya dis incion en e
»los jueces de hecho
y
de de echo , la es able.
›, ce áa en la o ma que juzguen conducen e" .
Los legislado es que sanciona on el Código un-
damen al,-die on una idea de su sabidu ia en es-
a ese a : conocie on , como noso os conoce-,
243
.
mos ,
la u ilidad,
y
quizá necesidad
de
es ai e-i,
ce á la ez es as dos especies de jueces ; pe o ni4
se decidie on á ello po en onces.
Son muy no ables las palab as de la co nisioá
del p oyec o de Cons i ucion. "Los ibunales
'
,colegiados , dice , la pe pe uidad de sus jueces ,
»y la acul ad que ienen és os de cali ica po
sí mismos el hecho sob e que han de alla ,
suje an sin duda alguna á los que eclaman lag
2>
ley es al du o ance de halla se muchas eces
$7
á disc ecion del juez ó ibunal." Y despues
de habe a ado sob e el obje o que se habia p o-
pues o la comision ,
y
las acul ades que se le
habían dado; " se ha abs enido , ( habla la misma
co nision ) de in oduci una al e acion sus an-
3, sial en el modo de adminis a la jus icia , con-
encida de que las e o mas de es a ascendén-
25cia
han de se el u o de la medi acion , del
exámen mas p olijo
y
de enido , único medio de
27
p epa a la opinion pública pa a que eciba sin
17
iolencia las nue as ins i uciones. Pe o al mis-
!) mo iempo ha c eido que la Cons i ucion debia de-
" ja abie a la pue a pa a que las Có es
.
sucesi-
35
as, ap o echándose de la expe iencia
y
del ade-
» lan amien o que ha. de se consiguien e al ap o-
>, echamien o de las luces , puedan hace las me-
» jo as que es imen opo unas en el impo an ísimo
3) pun o
de adminis a la jus icia." Así se expli-
can los dignos miemb os de la comision
del
p oyec o
de Cons i ucion, cuando hablan de
los ju ados.
Y qué pod é yo añadi á an ené gicas pa-
lab as ,
y-
á an undado discu so Conocie on
244
mos , y
conocie on los pad es de la pa ia , que
en onces quizá no e a ocasion de es ablece en Es-
paña la ins i ucion mas amiga de los de echos del
homb e : pe o acaso acaso en es e hecho nos p i-
a on de un bene icio an g ande, que podíamos
muy bien dis u a así como o as naciones de
la Eu opa.
-Po que ¿ qué es lo que nos al a ? ¿ enemos
po en u a la i olidad po ca ác e ? ¿ ca e-
cemos de p obidad ? ¿no enemos juicio
y disce ni-
mien o? ¿ el ondo de nues o co azon no es el me-
jo
y
mas hon ado ? ¿ quién lo duda ? ¿ qué mas
nos al a ?
1
algo de ins uccion ? ¿ me
j
o a de
cos umb es? Suplámoslo, pues, po medio de bue-
nas leyes, que euniendo en sí á un mismo iempo
la ac i idad y la ene gía, nos den lo que nos puede
al a pa a hace es a ins i ucion pe ec a ;
y
si
al p incipio no lo uese, plan eemosla al menos,
segu os de que no solamen e p oduci á el e ec o
que le es consiguien e , á sabe , la p o eccion de
la inocencia
y
cas igo del c imen , sino ambiehi
la ilus acion de los ciudadanos pa a conoce sus
de echos
y
sabe los ap ecia , de que ha de na--
ce él amo á es e sis ema anco y conse ado
de los de echos de los homb es ,
y
la ec i ica-
cion de la mo al pública.
La ag adable, idea que siemp e me ha inspi-
ado
el
modo de juzga po medio de ju ados
me impele, sin pode lo emedia , á hace una in-
dicacion lige a de lo que es es e juicio en In-
gla e a , po que es oy since amen e pe suadido
que es o es la demos acion mejo que uede ha-
45(
ce se de su. con eniencia ;
y
que se á mas
empleado el iempo en es o que en esc ibi e::m.
lexiones , de cuya ue za no odos se
pene aá
con igual acilidad.
No hagamos mé i o de la amosa ley del
Habeas co pus
po que ya ocupa su luga
en
nues a Cons i ucion ni hablemos de las o ma-
lidades que po la Ingla e a se p e ijan has a el
momen o de la p ision. Es bien sabido que
á
na-
die se- le pone en és a sin habe le oido
y
sin_ que
esponda á los ca gos que se hacen po el juez de
paz; en cuyo hecho ,
y
en el caso de no sa is a-
ce sus espues as , siemp e que el deli o me ece
pena co po al , queda p eso el acusado has a la
p ime a audiencia. Llegada és a , un magis ado
llamado Sche i ,
,
y
que
-
p eside la pública adini-
nis acion de la jus icia en el condado. que le co-
esponde, nomb a la g an jun a de los ju ados ,
que debe compone se de mas de doce pe sonas
y
de menos de ein icua o , odas éllas de las mas
cali icadas. Sus unciones son examina las p ue-
bas que esul an con a los acusados ; y si la
acusacion no pa ece undada á los doce ju ados,
inmedia amen e se pone en libe ad al enca ce-
lado ; así co no po el con a io , si un núme o
igual epu a su icien es lás p uebas , se man iene
al
acusado en la p ision has a el in del p oceso.
Decla ada jus a la acusacion,
y
hecha la in i.
macion al eo pa a que se p epa e á la de ensa ,
se señala el dia en que se ha de decidi de su
sue e de ini i amen e. En onces se le hace p e-
sen a en el ibunal en donde p esiden los jueces
246
o dina ios , in é p e es y deposi a ios del de e-
cho , pe o que no ienen pa e alguna en lo que
mi a al hecho ; pues que és e queda ese ado á
una
j
un a nomb ada po el mismo Sche i , lla-
/nada
,
de los pequeños ju ados , compues a de do-
ce suge os elegidos del mismo condado , y que
engan en ie as el alo de diez lib as es e li-
nas. A és os oca decla a la e dad ó alsedad de
la acusacion , y decidi de la e dad del hecho ,
al cual deben ceñi se los jueces pa a aplica al
eo aquella pena que dispone la ley.
Qué idea an halagüeña o ece al homb e
una ins i ucion de es a na u aleza , que no solo
pone al acusado ue a de las manos. del que iene
el pode ejecu i o, sino au ide las del mismo juez!
Po ella un ciudadano es á suje o al juicio de
o os, que le son iguales,
y
que mañana pod án ha-
lla se en caso opues o del juzgado ; que en el
é mino de sus pode es con el juicio. mismo pa a
no se quizá llamados á ó o ; que no pueden po
an o hace se i la au o idad pa a sus ines pa -
icula es , y que deben anima en sus co azones
la p opension na u al del homb e á se humano
é indulgen e. Di é , y no c eo engaña me, que si
en España se es ablecie a es e mé odo de juzga ,
no solamen e se oca ian los e ec os de la con e-
niencia , sino que las cos umb es hablan de ga-
na conside ablemen e ,
y
las leyes se ian espe-
adas mucho mas de lo que lo son hoy.
Respec o de las pe sonas á quienes habia de
incumbi el ca go de nomb a es os ju ados , no
se ía acaso di icil señala las en e noso os : una
2
47
po cion de au o idades nomb adas po el pueblo e•
ciben sus acul ades de la eleccion; no dependen dél
gobie na, sino en cuan o son los ó ganos pa a cum".
pii con las leyes en la pa e que les oca-;
y
es an
lib es de las achas que se han pues o po M
Cons an á los p e e idos. Ellas pod ian po con-,
siguien e hace la designacion de los ju ados ,
siemp e que se les ijase la base de p opiedad pa a
los que pudie an se lo ;
y
en el caso de que en
i ud de nue as leyes pudie a da se luga á es-
ablece los , las penas que indica se ian muy con-
enien es : aunque es oy pe suadido que no hab ia
necesidad de pone en p ác ica es as mismas penas,
a endido el celo que'el pueblo español ha mani-
es ado po sus' de echos.
O o pun o es el de las ecusaciones , de las
cuales nos da la Ingla e a un ejemplo muy digno
de imi a . Pa a que el acusado enga pa e en la
eleccion de aquellos de quienes pende su sue e, son
nomb ados allí cua en a
y
ocho, y se le conceden
a ios géne os de epulsas : la p ime a es la de
desecha odo 1
.
1
pannel d
lis a de ju ados ; pe o
és a solo iene luga cuando el juez es sospechoso,
<3 se p esume que pod á oma in e es en la acu-
sacion ,
ú
que enga pa en esco ó amis ad con el
acusado ó pa e ag a iada : la segunda iene
luga con a los ju ados po cua o mo i os;
p op-
e hono is espec um,
que se unda en la
di e"
encia de condicion ,
po la cual
un eo
.
g.
de
condicion comun ,
puede ecusa á un Lo d cuyo
nomb e e insc ip o
en el pannel : la segunda
p op e
delic z m ,
en
la
cual se
.
comp ehenden
2
48
los cas igados po la jus icia la e ce a
p op e
¿e ec u
m
,
como cuando uno es
ex ange o ó no
iene
la p opiedad e i o ial que dice la le
y
:
a
ey .
y
la cua a
p op e a iec um ,
y es la que comp e.
p
ende á odo
ju ado que pueda ene in e es en
la condenacion del acusado po enemis ad, pa en-
esco , .mis ad del acusado , ú o a cosa igual.
Cuando el acusado es ex ange o , la mi ad de los
ju ados lo són ambien ; y en in , sin apa a nos
del pun o de las ecusaciones , ademas de las
que acabamos de deci , iene oda ía el acusado
la acul ad de ecusa ein e ju ados , y no es á
obligado á da azon de los mo i os que á ello le
mue en ;
y
es a ecusacion se llama
pe en o ia.
Con ales p elimina es se ab e el juicio en
In-
gla e a , el cual en odos los ámi es que sigue ,
o ece al acusado odos los medios imaginables de
de easa : los que se mul iplican oda ía mas, cuan-
do el c imen que se le impu a es de lesa mages.d
ad ; en cuyo caso no solamen e puede hace la
ecusacion de ein e ju ados , como acabamos de
deci , sino de ein a
y
cinco , si quie e. ¡Ojalá.
imi emos
noso os algun dia an ecomendable
p ác ica ! Ojalá lleguemos á o ma unas leyes
igualmen e amigas que és a de la humanidad!
pues que sin comp ome e de modo alguno la se-.
gu iclad pública , queda á inde ec iblemen e ga-
an ida la inocencia,
y
la imposicion de las pe-
nas se ha á con menos a bi a iedad ; dándose al
mismo iempo un con encimien o mayo de la
ce eza de los deli os,
y
exci ando po es e medio
indi ec o á odo homb e hon ado á que se in e ese
1
249
en
su
cas igo, y los
e i e
al mismo iempo.
Si a
pues es o pa a p o oca á la o macion de una ley,
que
es
acaso la que mas in lujo puede
ene en
nues as cos umb es.
11111~~~~~~0111.<0>a.
CAPÍTULO XV.
DE
LOS TRIBUNALES EXTRAORDINARIOS,
Y
DE LA SUSPENSION Y ABREVIACION
DE FÓRMULAS.
oda c eado, de ibunales ex ao dina ios,
y
cualquie a suspension ó ab e iacion de
ó -
mulas
se oponen absolu amen e
á
la cons i u-
cion, y me ecen cas iga se.
Es una cosa abso-
lu amen e esencial el a a de es e pun o;
y
que llegue á sanciona se un p incipio con-
culcado an as eces; de que ha enido el
se a ados cómo delincuen es aquellos
á
quienes se iba á juzga . Las ó mulas son una
sal agua dia ; el ab e ia las, es disminui ó
des ui es a misma sal agua dia, y po con-
siguien e una pena: si la imponeis á un acu-
sado, Ino es da á en ende que
es
c iminal
an es del juicio? y
si
su c imen es á de-
mos ado,
Ipa a
qué ibunales ? y si nó es-
i á p obado, ¿con qué de echo se le educe
2
5
6
los p incipios ya sen ados ,
que
odos los
pode es cons i ucionales eunidos no son ca-
paces de legi ima los ac os, que han sido el
obje o de la discusion p eceden e. Es cosa
muy impo an e es ablece es e p incipio.
Mien as que los pode es c eados po una
cons i ucion es en pe suadidos que es su icien-
e su concu so pa a legi ima la sup esion de
las ga an ías judiciales asegu adas po la mis-
ma á los ciudadanos ; oda ley undamen al
se a iluso ia. Hay, como dijimos al p incipio,
unos ac os que nada es capaz de sancion a -
les, po que ambien hay cie as cosas, sob e las
cuales el legislado no iene de echo alguno
de da leyes. La olun ad de odo un pue-
blo no puede hace jus o lo que es injus o;
y po lo mismo los ep esen an es de una na-
cion no ienen de echo ampoco á hace lo
que és a no puede ejecu a po sí. misma.
Ademas , una nacion despues de habe p o-
me ido á cada uno de sus miemb os indi i-
dualmen e que no se ian juzgados sino segun
las ó mulas es ablecidas, uesen los que qui-
siesen los deli os que pudie an come e ;
no
iene accion á p i a les del bene icio de sus
p omesas. Nega es a p oposicio i se ía legi-
ima los asesina os popula es. Una mul i ud
umul uada que ma a á aquellos que iene po
culpables
no hace o a cosa que qui a les
la p o eccion
de las ó mulas. Los legislado-
2
S7
do es de una nacion ha ian o o an o si eso.
u iesen au o izados pa a iola las ó mu--
las: y así como á pesa de sus pode es no ie-
nen acul ad los manda a ios pa a asesina
á.
nadie ma e ialmen e
5
ampoco pa a a en a
asesina os indi ec os po p ocu acion ; y no
sucede ia cie amen e o a cosa si los pode es.
cons i ucionales pudiesen ejece a ales ac os
como los que se han impugnado'.
->>.-14:14-011-4.**-1-11-4-4-41-4-1414-4-44-
OBSERVACIONES.
C
uán o pod íamos habla en comp obacion de
la doc ina sen ada po M . Cons an si quisié-
semos hace mé i o de los e ibles sucesos ocu-
idos en el espacio de seis años ! ¡Qué de comi-
siones an e ibles! ¡Qué de enca gos á minis-
os injus os é inhumanos! ¡Qué de a ocidades
en las obscu as cá celes
y
calabozos , e ec os de
las a ales ca as que mas de una ez han sido
a ancadas de la mano del sup emo
pode !
No
puede oi se sin es emecimien o la sé ie de
des-
g acias de es e aciago iempo cá celes,
p esidios,
o alezas.., odo e a poco pa a ecibi á las ic.
imas ó de in ames dela o es, ó de in igas in-
dignas, ó de en ejecidos ódios. Toda ía i is.,
má i es de la libe ad : os o eceis una p ueba
TOM. i.
17
2
5- 8
I
nas posi i a
y
con incen e en apoyo de la doc...
ina que hemos es ablecido, que odos los a gu-
men os que pueden ae se : os uis eis lle ados
en el pasado iempo á desconocidos jueces , p e-
enidos con a oso os po un espí i u decidido
de pa ido , muchas eces pa a se insul ados
mas bien que juzgados ; apenas uís eis oidos
ellos de oso os',
y
si los jueces nomb ados no os
encon a on delincuen es, sin emba go de la ab e.
iacion
y
casi sup esion de odas ó mulas,
y
no
obs an e la p i acion de los ecu sos na u a-
les , no al ó una ó den a bi a ia pa a a anca-
os del seno de ues as amilias, y aspo a on á.
la egion de los abajos ó de la mue e. Pe o
e i emos eco da es as épocas de ho o , que
nues a gene osidad debe sepul a en un e e no
ol ido; aco démonos solo pa a p eca e nos en
adelan e de los g andes pelig os á que ha es ado
expues a la ida
y
el hono de amilias en e as ,
que po an os años no han enido o a ga an ía
de an sag ados de echos sino la pluma de un mi-
nis o lleno de pasiones , y poseido del despo is-
mo : aco démonos solo , uel o á deci , de odo
es o pa a ap ecia , como me ece , el ines imable
don que acabamos de adqui i con
la ca a
de
nues as libe ades.
Po élla 'ha-n ya desapa écido elizmen e
aquellas mons uosas a bi a iedades ;
y yá
en
adelan e ni el Rey , ni nadie end á acul ades
pa a as o na los juicios, ni los jueces ampoco
end án los ecu sos que has a hoy u ie on pa a
.eludi
las leyes , ni apa a se de
,
sus o malida-
2
S9
des , que ni las Có es ni el Rey pod án d siáen•
sa , con a eglo al a . 244.
Ademas de es o,
y
pa a coa a la a bi a-
iedad de los jueces , se es ablece el ecu so de
nulidad ; po el cual los que se apa an del ca.
mino ma cado po la ley é in ie en las o mali-
dades
del p oceso , caen bajo la espada de aquélla
i emisiblemen e. Con an sabias p ecauciones
debemos espe a segu amen e que la adminis a-
cion de la jus icia sea exác a en odas sus pa es,
y que ningun ciudadano español quede p i ado
del bene icio mas g ande que odos los indi iduos
de una sociedad bien o ganizada ienen de echo
á espe a de élla.
Respec o de las comisiones iene ambien de-
e minado la Cons i ucion cuan o puede desea se.
«
Ningun español , dice en el a . 24
7
. pod á se
3,
juzgado en causas ci iles ni c iminales po
nin-
7,
guna comision , sino po el ibunal cdmpe en e
29
de e minado con an e io idad po la ley." Con
que ni la odiosidad de sup esion de ó mulas , ni
el nomb amien o de comisiones odiosas, hijas solas
del despo ismo ,
y
pa o de almas menos bien
o madas , ¿ya no se e án mas en e noso os?.
No, españoles, no : desde el momen o en que ha-
beis sido es ablecidos en ues os de echos , os
hallais ue a de eme unas escenas an ho o o-
sas como las que p esenciás eis con dolo de ues-
o co azon no ha muchos dias. Solo os juzga án,
pues , ues os jueces na u ales , eniendo delan e
una ley jus a sín espe ó á ninguna au o idad
que quie a des ia los del buen camino , eón ó .
260
mulas p esc ip as é inal e ables
9
y
anquei i.
daos odo; los ecu sos pa a que ó ac edi eis ues.
os de echos, ó podais indica es
de
acusaciones
no undadas ó maliciosas, ó pone en cla o ues-
o hono , si en él ué eis o endidos de algun mo.
do. Sabed ap ecia -es a adquisicion, po que quizá
pod eis
no ene o a mas impo an e :
y- si que-
eis juzga de su alo , ol ed a ás la is a ;
yo
os asegu o cie amen e
que no
pod eis halla
o o medio de compa acion mas exac o.
CAPÍTULO XVI.
D LAS PENAS.
T
odos saben que el obje o de las penas es,
ademas de la salud de la epública, el de la
co eccion del delincuen e pa a hace lo me-
jo si cabe, y pa a que no uel a
4
causa
da lo á la sociedad; el esca mien o y ejemplo
á in de que se abs engan de peca los que
no lo han hecho; la segu idad de las pe sa-
,,
nas y de los bienes de los ciudadanos , y la
epa acion del daño causado -al ó den social.
Segun es os p incipios deba habe una jus a
p opo cion en e éllas y los deli os; pa a la
cual debe ambien ene se p esen e el sis ema
de gobie no que i e á' cualquie a nacion.
26/
aqui pa imos á es ablece dos p incipiosOzel
p ime o, que las cons i uciones no ad
con a los culpables sino la' pena de men/
la de de encion , y la de depo acion
11*
colonias des inadas con es e obje o;
yi
el
se
gundo, que es injus o
odo exceso en los.sw•
plicios. Habla émos con indi idualidad ido
odos es os pun os.
El
es ablecimien o de las colonias,
á dom.,
de son aspo ados los c iminales , es acaso
de odas las medidas de igo la mas con a s
me
á
la jus icia,
á
los in e eses de la soci&
dad, y
á
la de los indi iduos que se
e
p e-
cisada
á aleja de su seno. La mayo pa e
de nues as al as son ocasionadas po no
es a aco des las ins i uciones sociales con
noso os mismos. Llegamos de o dina io
á
la
edad de la ju en ud sin conoce , ni acaso
concebi es as mismas ins i uciones, las cuales
nos odean de cie as ba e as , que aspa-
samos muchas eces sin pe cibi lo. En onces
se es ablece en e noso os, y lo que nos ci -
cunda, cie a oposicion que se aumen a con
las imp esiones que és a p oduce. Es a
opo-
sicion a ía en sus o mas , pe o se
deja
conoce muy
bien en odas las clases de
la
sociedad ; en las supe io es , desde el misán-p
opo que se
aisla en si mismo has a el am--
bicioso y conquis ado ;
y- en las in e io es,
desde el mise able, que .es íc ima de la em"
262
b iaguez, has a el que come e g andes a en.
odos : odos es án en oposicion con las ins-
i uciones sociales , la cual se desen olla con
mas iolencia en donde encuen a menos lu-
ces ; pe o se debili a á medida que amos
c eciendo en edad , al paso que la ene gía
de las pasiones a cediendo„ á medida de
que conocemos lo que ale la ida, y al pa-
so que la necesidad de la independencia lle-
ga á se menos impe iosa que la de la quie-
ud y anquilidad. Pe o, cuando an es de lle-
ga á es e pe íodo de esignacion, el homb e
ha come ido una al a i epa able ; el dolo-
oso ecue do que le deja, el pesa , los e-
mo dimien os, la idea de que se le juzga con
mucha se e idad, y que es e juicio es sin ape-
lacion ; odas es as imp esiones pe siguen al
culpable, y le comunican una i i acion , o i-
gen de al as nue as mas i epa ables oda ía.
Si á pesa de es o se a ancase , po de-
ci lo así á los homb es que se encon aban
en si uacion an unes a, de aquella especie
de op esion á que los habia educido la des-
obediencia á las ins i uciones, y se les asla-
dase á o a pa e, donde no se les o ecie a
la idea de las elaciones o endidas ; si no les
quedase de su
.
- ida an e io nas que la me-
mo ia de lo que habian su ido,. y la expe den-
cia que con es a, ha,bian adqui ido, ¿cuán os
<le en e ellos segui ían el camilo opues os
263
¡Con qué solici ud; aquellos s4 es4nSü sidos
de epen e y como po milag o la se»i y
idad,,á, la a monía, á,• la posesion -del '6 eke í
y de la mo al , p e e i ían el goza
,
a a
,$
bene icios-.á los place es; momell áneos qoe los
hablan seducido! ¡Con qué cuidado no 4 i
echa ían las en aciones que has a ex ope el
los habían a as ado á ales ex a íos!:14
expe iencia ha ac edi ado lo que acabamos
de deci , 'pues que hemos is o que los h l,
b es depo ados á Bo any-Xay po _ acciones
c iminales, han uel o á p incipia la ida,so..
cial ; y no c eyéndase
-gue a_ con,-.1a
sociedad han. llegado
,
b,:„hace se ,miemb os
pací icos y aun, ecOmendables.
;-.
Po e
.
1. con a io, la.
cdndenacion
4
los,
abajos,_ pOlicos
an elojiada po nues os.
polí icos ,mode nos, me ha pa ecido que.1.1e--
a consigo incon enien es de odos géne os.
En p ime - luga , oda ía no se ha podido
p oba que la sociedad enga sob e, los
iduos que u ban el o den que ella ha es a,.,
blecido, o o de echo que el de qui a les o:-
dos los medios de daña la. La mue e puede
se comp ehendida en es e de echo , pe o de
ningun modo el abajo ; po que un homb e
puede me ece el pe de el uso y la posesion
de: sus acul ades , pe o
no,
enajenado sino,
olun a iamen e.
no se, c ea que es o -,es
una simple eo ía sin aplicacion eal;
4Q iple_
a64
si
.
se
admi e que
el homb e puede se °Mi-,
gado á enagená sus acul ades se ha
de
eni
á pa a ine i ablemen e en el sis ema de
la
escla i ud.
Ademas,
impone el abajo como una
pena , es un ejemplo
,
pelig oso. La mayo
pa e de la especie humana en nues as so-
ciedades ac uales es á condenada á un aba-
jó muchas eces excesi o; y qué cosa mas
imp uden e, mas impolí ica, é insul an e que
p es
-
en a lé
és e Como
cas igo 'del c ímen?
el abajo. de los condenados es e dade a-
men e una pena;
-
si es' dil en e de aquel al
cual •es án «s,eme idási las clases inocen es y
labo iosas de la sociedad
es, en una pa-
§upe io á las
'' ue zas
humanas
.
, llega
á
se un suplicki de'müe e mas len o 'y mas
dolo oso que o o sigunoi zEn e el •cau i o
casi desnudo,' qUé con'el agua has a
la
mi ad
del cue po a as a
.
la.-
-
eniba cadones sob e
el DÁnúbio, y
-
'el'desgi-aciado que pelece so-
b e1m cadahal1O,
›
éhcuen o una di e encia
a:V
.
O able' á- és e` úl imo, á. sábd ; el que
su i ie i o es'mehoS'p olongádo.---":
Si la condenación á. los
abajós 'públicos
nó
c
iF epu a po una
.
niue e in y
c uel,
con
-
sis e e
1á dep a ácidn;
-En
algunos
paises de
Alemania los
'Co idemdos,-
a dd ss
,
con dul-
iu a
.
y`
.
asis idos
l
con esme ó ens s:len e me-
dadeá;› llegan
.
ádás Ui ibd se
.
ád
e gon-e
oso des iño, y aun á complace se
en.su,Azi
p obio; y no abajando en la escla i ud op
que abaja ian, ni aun an o, como si es e
iesen en libe ad; o ecen á los espec ado-
es la imágen de la, aleg ía en la deg ada-,.
don, la de la acilidad en el en ilecimien o,
y la de la segu idad en la des e güenza.
¡Qué
e ec o debe p oduci es e espec áculo
sob e el alma del pob e , cuya inocencia no
si e sino pa a impone le una exis encia mas
is e, mas labo iosa y mas p eca ia!
Ea in, el es épi o de
,
la.s cadenas, el mo-
do con que an es idos los, o zados, los sig-
nos del c imen y del cas igo que llaman po
odas pa es- públicamen e nues a a encion,
son pa a los homb es,: que ienen algun sena
imien o de la
dignidad humana, una pena
mas habi ual y mas a lic i a que pa a los mis-
mos culpables; y la sociedad no iene un de-
echo de es a nos o eciendo con inuamen e
un ecue do de la pe e sidad y de la igno-
minia. Pe o dejemos es o, de que ya hemos
hablado bas an e
5
y pasemos á a a de la
pena de mue e.
Es a pena ha sido el obje o de las e-
clamaciones de muchos ilóso os ecomenda-
bles, los cuales han que ido dispu a
á
la
sociedad -el de echo de impone la po c ee la
ue a de los lími es de su ju isdicion
,
; pe o
no han conside ado que odas las azonlis de
172
las ci cuns ancias que le han hecho al ,
y
poniéndole
en cie o modo en un es ado de
inocencia, le p opo ciona medios de conoce -
se á sí mismo, y de ol e
á
en a en el
camino de la ec i ud.
El asesina o con p emedi acion, el en-
enenamien o, el incendio, odo lo que anun-
cia la al a de aquella simpa ía que es la ba-
se de las sociedades humanas, y la cualidad
p ime a del homb e cons i uido en sociedad,
ales son los c ímenes que únicamen e me e-
cen la mue e. La au o idad des uye al ase-
sino, pe o hace es o con espe o á la ida
de los homb es; y es e espe o, cuyo ol ido
cas iga con an o igo , debe se siemp e el
obje o de la misma.
La
de encion
es o a de las penas que la
Cons i ucion admi e, y es de odas la que se
p esen a mas na u al al paso que pa ece la
mas sencilla. Es a es necesa ia an es del jui-
cio como medida de segu idad; iene la en-
aja de pone á la sociedad al ab igo de los
a en ados de los culpables que han iolado
sus leyes; y odea en in á los de enidos, que
la necesidad sepa a del es o de sus conciuda-
danos, con una especie de nube que los ocul a
á
la cu iosidad y á la compasion.
De aqui
esul a que
la de encion , á sa-
be , la legal, no la a bi a ia, es de odas
las penas la mas
:
ácil de impone se y la mas
273
sua e ; pe o ambien la que pueda adap a se
con mas abuso. Su apa en e dulzu a es
un
pelig o mas: cuando se lee la sen encia
de,
un ibunal que condena á un culpable á cin-
co a ios, po ejemplo, de p ision, se c ee
que es a es una pena de muy poco momen o;
¡pe o qué mul i ud de suplicios di e en es
lle a consigo al condenacion! No os igu-
eis simplemen e un homb e educido á i-
i en una es ancia sin ene acul ad de sa-
li de élla: debeis hace os o as conside a-
ciones. ¿Qué di íais si la sen encia exp esase
ambien que aquel homb e no solamen e se á
po el espacio de cinco dios a ancado de los
b azos de su amilia; p i ado de odos los
goces de la ida; sin acul ad pa a p o ee á
su exis encia u u a; y que po la in e up-
don que encuen a en su ca e a, sea de la
na u aleza que quie a, ha de se mas de-
plo able sue e cuando se le es i uya la li-
be ad, que el p ime dia en que comenzó á
su i su pena ? áQué di íais si añadiese la
sen encia, que ha de se some ido á un égi-,
men esencialmen e a bi a io, no obs an e las
p ecauciones que las leyes hayan podido o-
ma ; y que ha de su i el cap icho y la
insolencia de unos homb es g ose os , que
po la eleceion espon ánea de su ocacion,
han mani es ado ya cuán poco capaces e an
de los sen imien os de la compasion? Z Quién
TOM. 1.
18
a
74
no conoce que es os homb es ienen en su ma-
no el mo i ica al de enido en odas sus
ac-
ciones;
en pone en en a los mas pequeños •
ali ios de que pod á se suscep ible su des-
ino ;
é
impone le unas mo i icaciones ísi-
cas, que aunque conside adas po meno no
pod ian llama la a encion de los jueces mas
jus os, pe o que eunidas o man un o -
men o con inuo de la ida del homb e? Qui-
zá es os minis os de igo especula án sob e
su alimen o, sob e su es ido, y aun sob e
el espacio y la salub idad de la is e p ision
á donde se con ina al eo: en su mano en-
d án el pe u ba el eposo que el in eliz
ape ece, el in e umpi aun su silencio , y
el insul a su dolo ; po que és e solo, y na-
die ó o
5
oi á sus palab as insul an es y e-
óces ; y end á ce ca de si una especie de
dic adu a eneb osa, de que ninguno se á es-
igo, y sob e cuyos excesos á nadie se es-
cucha á sino á sus e dugos, los cuales la
jus i ica án po la pun ualidad de sus debe es
y la necesidad de la igilancia. Tal es el sen-
ido de es as palab as
cinco ceños de p ision.
Si enemos p esen e po o a pa e lo que
es desg aciadamen e la na u aleza humana;
si se, e lexiona sob e la clisposicion
9
ue e-
,ne
'
nos odos
á
abusa del pode que se nos
con ia, po pequeño que sea; si se piensa que
el mejo de noso os cámbia de epen e en el
275
hecho de con iá sele una au o idad
-
qui$
á su disc ecion; que el único eno del
de -
po ismo es la publicidad
5
y que en el
bi e-
io de las p isiones odo pasa en sec e o y
se en uel e en las inieblas ; me imagino que
no hab á úno que no se espan e. Muchas e-
ces sucede el ep esen a me, cuando me en-
cuen o soló
y goza io pací icamen e
de mi
libe ad , la e ible idea de que en los pai-
ses ci ilizados, como en los mas bá ba os,
hay oda ía. una po cion de homb es conde-
nados á es e suplicio len o y e ible; y me
lleno de ho o al conside a an dolo osa
escena, echándome en ca a mis dis acciones,
y la inhumana y c uel indolencia en que es-
oy sume gido.
Sin emba go , la p ision se á siemp e la
pena mas comun; y pues que se hace p eciso
ese a la de mue e pa a un co o núme o
de c iminales , es imposible deja de subs i-
ui aquélla en muchas ci cuns ancias. Pe o
hay eglas que las sociedades polí icas de-
ben impone se, las cuales jamas pod án io-
la sin hace se culpables á sí mismas. Nada
de de enciones soli a ias: el aislamien o com-
ple o conduce á la demencia, como lo hemos
obse ado
cons an emen e; y no
hay
de echo
alguno pa a condena al
homb e á la
deg a-
dacion, y
al
as o nó y des ucion de sus
acul ades mo ales.
276
Tampoco es jus o sepa a po mucho
iempo al de enido de su amilia , pues que
con es o no solo se cas iga el c imen sino
cambien la inocencia. Los hijos á quienes se
qui a el is e consuelo de ali ia á su pad e,
y la muge á quien se a oja de la p ision de
su esposo, padecen an o mas , cuan o mas
p o undos y since os sol sus sen imien os y
adhesion ácia una pe sona á la que deben
es a unidos po los ínculos mas ue es:
an o mas su en es os desg aciados cuan o
mas delicados son sul modos de pensa ; y
po es a azon su pena es doblemen e injus-
a. Debeis , pues, espe a las inclinaciones
na u ales ; po que, sean los que quie an los
obje os que las inspi en, son sag adas, y po
lo mismo es án ue a de ues as leyes.
Tambien di ía , que no debe habe p i-
sion alguna pe pe ua ; pe o eme ia, si se
sen ase es e p incipio , hace demasiado e-
cuen e la pena de mue e. El po eni es in-
cie o y aun los mas jus os esen imien os
ienen á ol ida se con el iempo, Has a
el pode no es implacable e e namen e, pues
en el ins an e en que llega á asegu a se,
ya se mi iga
con es e solo hecho. Dejíjsele
la idea de que puede
llegn á
pone se á cu-
bie o en e amen e de los que lo odeen;
y cuando es os se hayan des anecido, en-
onces sua iza á po p ecision el cas igo.
• 277
Sin emba go, yo no end é
inco We ilén e en
que se conse e la p ision pe pe ua, con
ió
'un
medio pa a e i a el que se mul ipliquen
de -
masiado las penas de mue e.
En in, de cualquie modo que la de en-,
cion se admi a , siemp e es necesa io oma
una p ecaucion , que has a el p esen e se ha
descuidado po los pueblos, y no po que no
sea de absolu a necesidad. Todos con ienen,
y ya se ha dicho muchas eces, que e a ne-
cesa io no abandona á los p esos á la dis-
c ecion de sus ca cele os, y que lo e a am-
bien some e á és os á una igilancia ep esi-
a; pe o és a se ha con iado siemp e á la de
los agen es del gobie no ; lo cual, p opia-
men e hablando, no es sino una medida ilu-
so ia que se con ie e al
mismo iempo en
cie a especie de i onía c uel. El gobie no,
que es la, pa e pública pa a denuncia y pe -
segui á los que c ee c iminales , de cuyos
ac os ha nacido su condenacion, no puede
enca ga se de p o eje á aquellos indi iduos
á quienes ha hecho odo el mal que ha podi-
do , bien que po la u ilidad pública : po lo
mismo quien puede eje ce de un modo e i-
caz es a uncion u ela
5
es un pode inde-
pendien e. Yo que ia que nues os elec o es,.
deposi a ios de los de echos del pueblo al
mismo iempo que elijiesen los ep esen-
an es
1
nomb asen en cada
depa amen o
278
unos celado es de las p isiones que bajo un
í ulo que ma case es a mision augus a , se
ocupasen en hace an g ande se icio á la
humanidad. És os debe ian hace las isi as
en épocas ijas, y asegu a se que ninguno es-
aba de enido ilegalmen e (
1
)
;
y así pod ian
hace e con p esencia de odo, que la de-
encion e a legí ima ; que los p esos no ex-
pe imen aban ningun igo supé luo ; que
su deplo able des ino no e a ag a ado a bi-
a iamen e ; y pod ian da cuen a al cue po
ep esen a i o en una elacion, que se ía pú-
blica á la nacio i en e a po medio de la im-
p en a, de los esul ados de sus unciones pe-
iódicas y solemnes.
Bas a de penas : y concluyamos con de-
ci , que ninguna cons i ucion bien o mada
puede, consen i que
los suplicios se ag a en
de un modo excesi o, y se les dé cie a c uel-
dad exquisi a
5
po deci lo as/.
Los culpables
(
0
Qué cosa
mas absu da que pone en ma-
nos
de los
delegados de los minis os la comision
de a e igua y asegu a se ,
si
los
jueces
come ian
ó no ac os a bi a ios? Sin emba go, es o es lo que
se ha
hecho
has a de p esen e. Bonapa e ambien
enia conseje os
,
de Es ado que isi asen las p isio-
nes ,
y no hemos
sabido oda ía que
hayan dado
ali io á
uno siquie a de
los que
es u iesen a-
ados
de un
modo mas du o que el que p e ie-
nen las leyes.
279
no pie den odos sus de echos, 'y la sociedad
no iene sob e éllos una au o idad ilimi ada:
po lo mismo no debe hace les padece sino
lo que es indispensable pa a su segu idad
u u a. La mue e es en odos los casos pena
bas an e pa a ga an i es a misma segu idad;
pe o el aumen a mas los suplicios , el p o-
longa los, y el a ia los modos de padece ,
son una ex ension ilegi ima de los ,de echos
de la sociedad sob e sus miemb os. Puede,
no hay duda , p i a les de su libe ad cuan-
do és a ha sido unes a al cue po social;
puede qui a les la ida cuando és a le haga
eme g andes a en ados que nue amen e
puedan come e se ; pe o no iene accion de
especula sob e sus dolo es ísicos; y en el
hecho de mos a se e oz con los culpables,
co ompe á los inocen es.
La ue za de es a e dad pa ece habe se
dejado conoce al in del siglo úl imo : an es
de es a época se buscaban con el mas g ande
a e odos los medios de p olonga lo mas pa-
sble , y en p esencia de muchos milla es de
espec ado es, la agonía con ulsi a de uno de
sus semejan es. Pe o se llegó á conoce que ya.
no ag adaban á los pueblos las c ueldades p e-
medi adas ; que es as ba ba idades, inú iles
pa a las íc imas, pe e ian á odos los es i-
gos de sus o men os, y que po solo cas iga á
un c iminal, se dep a aba una nacion en e a.
2
8o
No sé po ' que deplo able e o del juicio,
6 po que ene acion ex a agan e del iem-
po pasado, algunos homb es p opusie on á
Eonapa e ol e á in oduci de epen e es-
as abominables p ác icas ; pe o lo cie o es
que la pa e sana del público se alzó de un
modo an ené gico con a una idea de es a
especie
5
que hizo e ocede á los que la in-
en a on. Nues o código c iminal ha con-
se ado sin emba go algun an o de es a ho-
ible cos umb e; y el ecue do de es Mise-
ables que han sido mu ilados an es de mo-
i , se á po mucho iempo un bo on muy
eo en nues a his o ia cons i ucional. Si co-
mo la humanidad exije,
y como el
o o
po-
pula eclama , nues o código
F
e
suje a á
una e ision esc upulosa
5
el p ime cuidado
de nues os ep esen an es debe se espia es-
a
al a ( que no end ia
incon enien e
en
llama la un c imen) asignando po é mino
de la mas g an se e idad de la ley, la ilue -
e menos dolo osa, mas sencilla y mas ápida.
0
281
OBSERVACIONES
S
e
há dicho an o
y an
bien sob e la ma e ia
de penas po uno de nues os p ime os magis-
ados (
i
)
,
an ecomendable po sus conocimien-
os como- po sus Vi udes , que casi nada pue-
de añadi se sob e el pa icula . Sin emba go, no
se á ue a del caso de ene nos un poco en es e
asun o. Y p incipiando po los es ablecimien os de
las
Colonias ,
no podemos menos de con eni se-
gun las ideas de M . Cons an , en que , comp e-
hendiendo el e i o io español ales y an as-
as posesiones , como son las de Amé ica , no se
hayan des inado an es de es e iempo á sus pai-
ses incul os
y
despoblados una mul i ud de o -
ados que han pe ecido en los p esidios, íc i-
mas de la mise ia ,
y
sin habe hecho bien algu-
no á la Nacion :
y
aunque en lá ac ualidad las
ci cuns ancias han a iado ; sin emba go-, es a
medida pudie a se de mucha u ilidad así pa a
el uno como pa a el o o emis e io. Ademas de
es o , aun en lo in e io de nues o suelo pod ia
- ecibi se una g ande u ilidad- de es os homb es
aspo ándolos á los pa ajes despoblados , pa a
que d ab iendo canales , ó ompiendo las en a-
1as de la ie a, la ecundasen, y se hiciesen ú i-
les , es ando condenados á pe manece en los lu-
ga es asignados sin acul ad de sali de éllos po
de e minado iempo, obligándolos indi ec amen e
(1) El seño La dizábal, en su discu so
sob e las penas
con-
aido
á las leyes de España.
288
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CAPÍTULO XVII.
DE LA RESPONSABILIDAD DE LOS AGENTES
INFERIORES.
N
o
es bas an e el habe es ablecido la es-
ponsabilidad de los minis os, si és a no p in-
cipia á lle a se á e ec o desde el ejecu o in-
media o del ac o que la mo i a. Élla debe
pesa , como ya dijimos, sob e odos los g a-
dos de la ge a quía cons i ucional ; y cuan-
do no se some e á cuan os pueden me ece la
acusacion, nada hemos hecho sino ende una
ed unes a
á
los que quie an in en a la. Si
solo cas igais al minis o que da una ó den
legal, y no al ins umen o que la ejecu a ,
poneis an ele ada, po deci lo así, la epa-
acion que muchas eces no puede alcan-
za se: es 'como si p esc ibié ais á un homb e
acome ido po ó o
el
que di igiese sus gol-
pes con a la cabeza y no con a los b azos
del ag eso , bajo el p e ex o de que és os no
son sino ins umen os ciegos, y de que en la
cabeza es á la olun ad y po consiguien e
el c imen.
Pe o se nos ha á quizá po algunos es a
289
objecion
si los agen es in e io es
pueden
se cas igados en cualquie a ci cuns ancia po
su obediencia, se les au o iza en es e hecho
á juzga de las medidas del gobie no
an es
de concu i á éllas , y en es e caso se po-
nen abas á odas sus acciones; y ¿en dónde
pod émos encon a unos agen es an subo -
dinados, si es an pelig osa la obediencia?
Á qué impo encia no se educe á : odos a-
quellos á quienes es á con iado el mando?
¿En qué ince idumb e, en in, no se pone
á
los que ienen á su ca go la ejecucion?
Ha é an e odas cosas una e lexion que
con ence. Si se p esc ibe á los agen es de
la
au o idad una obediencia implíci a y pasi a,
en es e mismo hecho se ponen en la sociedad
humana unos ins umen os de la a bi a ie-
dad y de la op esion, que el pode ciego
6
u ioso puede desencadena á disc ecion.
z
Y
cuál de los dos males, p egun o yo, ep
de
mayo conside acion?
Pe o no me con en o con esponde es o;
quie o que nos pongamos en los p incipios
mas gene ales sob e la na u aleza y posibili-
dad de la obediencia pasi a: es a obediencia
al como se decan a,
y
se nos quie e
pe -
suadi ,
es una g acia del cielo casi impo-
sible: aun en la disciplina mili a iene sus
lími es azados po la misma na u aleza á
pesa de odos los so ismas. Sea en ho a
buena
TOM. 1.
19
290
que los ejé ci os deban se unas máquinas, y
que la in eligencia del soldado es é en la de
las ó denes del capo al. ¿Un soldado debe ía
po la de un capo al emb iagado da un i o
á su capi an? De ningun modo: y asi debe dis-
ingui , lo p ime o, si el capo al se halla 6
no en al si uacion, y po o a pa e de-
be e lexiona que el capi an es una au o i-
dad supe io al capo al. He aqui la, in eli-
genda y el exámen que se equie en en un
soldado. ¿Un capi an debe la po las ó de-
nes que ecibie a de su co onel i con su com-
ponía an obedien e como ¿;l á hace p eso
al minis o de la gue a? He aquí la in eli-
gencia y exámen que se equie e en un ca-
pi an : ,Un co onel esca ia obligado po las
ó denes del minis o de la gue a á a en a
con a la pe sona del ge e del Es ado? He
aquí la in eligencia y exámen que se equie-
en en un co onel. Es muy cla o lo que aca-
bo de indica , pa a que pueda pone se la
meno duda; pe o á pesa de es o, no han
dejado de hace se a ios a gumen os en con-
a io , los cuales indica é en sus luga es es-
pec i os, po que
añaden e idencia á los p in-
cipios que acabo
de es ablece . Un soldado,
se nos ha dicho cuando hemos p opues o el
caso con espec o de su capi an, un soldado
po el mismo p incipio de la obediencia en-
d á, mas espe o á su capi an que al capo al;
2
45
pe o como yo-he añadido que aquél debe e-
lexiona cuál de las dos es la au o ida su-
pe io , qué o a cosa es lo que yo se i aba?
Se á acaso la palab a de e lexion la 'q 'e
ala ma? Y si el soldado no e lexiona sob e
la di e encia del ango que sepa a á es as dos
pe sonas llamadas igualmen e á manda le, 1
,
c
-
ó-
mo pod á aplica el p incipio de la obediencia?
De modo ninguno; pa a sabe pues que al
uno
se debe mas espe o que al ó o, es necesa-
io que conciba la dis ancia que los sepa a.
Con esemos que los que ensalzan la obedien-
cia'pasi a , no ad ie en que los ins umen-
os muy dóciles pueden se omados po
cualquie a , y di igi se con a las p ime as
cabezas
del
Es ado; y que la in eligencia que
conduce al homb e al exámen, le si e a a-
bien pa a dis ingui el de echo de la ue za,
y á aquellos que ienen legí imamen e el man-
do, de los que lo usu pan.
Admí ase po esis gene al, pues yo
no
me opongo
á
ello, po que no cabe duda el
que '
e
la disciplina sea la base indispensable de
oda o ganizacion mili a , y que la pun ua-
lidad en la ejecucion de las ó denes que se
eciben sea el eso e de
,
la adminis acion
ci
il;" pe o es a egla iene sus lími es, los
cuales no se pueden desc ibi con exác i ud,
po que es imposible
p eVee
odos los casos
que pueden p esen a se. Mas no po es o de-
292
j
an de conoce se
5
po que la azon ilumina
á
odos
y
á
cada uno. El agen e del pode
es el juez en cualquie a de es os ac os, y
á
él
solo compe e el decidi , aunque con iesgo
suyo, po que si juzga mal, su e la pena: pe o
jamas pod á concede se el que el homb e ha-
ya de llega á se o almen e indi e en e al
exámen , y deja á un lado la in eligencia
que le ha dado la na u aleza pa a conduci se;
de cuyo uso ninguna p o esion puede dis-
pensa le.
(1)
Los con a ios de mi opinion han que ido
a aca ambien el p incipio que sien o como
(
)
Es muy del caso obse a , que en F ancia
ene nos leyes igen es ,
que
p onuncian penas
con a los ejecu o es de ó denes ilegales ,
sin ex-
cep ua
á ninguno; les cuales , comp ehendiendo
has a á los mili a es, obligan á compa a con ias
mismas leyes las ó denes que eciben de sus supe-
io.i:es. La ley del
13
gé minal a io 6 , dice en
el
a . 6
5
: «
Todo o icial, sa gen o, ó genda me,
,que
dé,
i me , ejeCu e- ó hicie e ejecu a la ó -
,,den de a es a un indi iduo, ó que le a es e
2,
e ec i amen e, (á no se
in ag2n i,6
en los ca-
9>
SOS
p e enidos po las leyes) pa a emi i e
in-
”
media amen e al o icial de policía ,
se á
pe se-
P,
guido c iminalmen e, y cas igado co no culpable
»del
c imen de de eneion a bi a ia." Es necesa-
io,
pues,
que
el
genda me y e o ici31 juzguen an-
es
de
obedece si el indi iduo que an a
a es a
es á
in
agan i,
ó en o o
de los
p e enidos po
293
esisgene al de que aun cuando la
disc
,
na es la base indispensá
oiga
e de oda o
clon mili a , iene aquélla sus limi es, que
o
se necesi a explica , po que se conocen, si se
escucha la azon. Pe o qué es lo que han di-
cho? Que los casos de es a especie son a os
é indicados po el sen imien o in e io , y que.
noponen obs áculo á la egla gene al. Mas
en es o hay una absolu a con o midad en mis
•
las leyes. Segun el a . /66 end á ambien cabi-
mien o la misma pena po la de encion de un in-
di iduo en un luga que no sea y es a públicamen-
e designado pa a se i de casa de a es o, de
jus icia, ó de p ision. Es necesa io po an o que el
genda me y el o icial juzguen igualmen e an es de
obedece si el luga á donde deben conduci al
indi iduo a es ado,. es de pública y legal de-
signacion. El a . 169 p e iene, que ue a de los
casos de
in agan i,
de e minados po las leyes,
la genda me ía no pueda a es a á ningun indi-
iduo sino en i ud de u í manda o judicial se-
gun las ó mulas p esc ip as, ó de ' in a ículo de'
o denanza que p e enga la p ision ó de un de-
c e o de acusacion, ó de una sen encia que le con-
dene. Se necesi a, pues, que el genda me y el o icial
juzge
y
an es de obedece pa a hace Una p ision
si hay ó no alguna de lás ci cuns ancias que aca-
ban de indica se. He aquí, segun mi opinion, unos
casos bien no ables en que la ue za a mada se e
p ecisada á consul a las leyes ; y pa a es o á na-
die se le
ocul a
que es necesa io hace
uso de la
azon.
294
p incipios, y no se hace o a cosa sino epe-
i las palab as; po que lquj o a
cosa
es el
sen imien o in e io sino aquel conocimien o
de la azon, que ad ie e los limi es que no
pueden desc il.i
.
se, po que no es dable el co-
noce los casos que se pueden p esen a ?
Tambien he dicho y epi o, que el gen-
da me y el o icial que hubiesen concu ido al
a es o ilegal de un ciudadano, no pod ian
se jus i icados po ó den de un minis o. V
que es lo que se me ha opues o? Que los a-
gen es in e io es no ienen necesidad de exá
mina sino dos cosas; la p ime a, si la ó den
que se les da emana de la au o idad po la
que se les comunica; y la segunda, si el e-
que imien o que se les hace se aplica á las
cosas ela i as á las a ibuciones de aquel que
la ha ex endido. Pe o aquí se con unde el
simple a es o de un inocen e
con
el ilegal.
Un inocen e, aunque sea al, puede se a es-
ado muy legalmen e po solas sospechas, y
el
ejecu o
del mnd=l o mili a ó
ci il
no ie-
ne necesidad de e
y
amina
si
el comp ehendi-
do en. la ó den me ece ó no se a es ado.
Lo
que
in e esa es que _aquél sea
legal,
es de-
ci , que
emane de la
au o idad que iene
de echo de da lo, y que aya e es ido de
las o malidades esuip ?.s. Tal es mi doc-
ina, y lo es ambien de mis p e'endiclos an-
agonis as po que
j
ilos hablan en los p o-
295
pios é minos. " Al genda me, dicen, ó al al-
guacil solo incumbe el a e igua si su mision
nace ó no de una au o idad compe en e, .y
si es con o me ó con a ia á la ma cha o di-
na ia de cosas, y á las ó mulas de jus icia
que es án en p ác ica: examinado es o, de-
be ejecu a á ojos ce ados las ó denes que hu-
bie e ecibido , sin que enga que eme po
lo denlas." Cie amen e, ¿
,
y quién se opone
á
es o? Pe o pa a sabe si la au o idad que da
es as ó denes es compe en e , y si la ó den
es con o me ó con a ia á la p ác ica y ó -
mulas de jus icia , i no es necesa io que exa-
mine, que compa e, que juzgue?
Desengañémonos , la obediencia pasi a
no puede se sos enida de modo alguno; y
cuan os han in en ado de ende la, ó lo in-
en en en adelan e, se han de e p ecisados
á abandona la, á no que quie an pone á la
in eligencia del homb e ue a del caso de en-
ende en los negocios humanos.
Pasemos á eba i el o o epa o que se
nos opone , á sabe , que el emo del cas igo
po obedece , pond á á los subal e nos en
una ince idumb e penosa. Mas cómodo se ia
pa a éllos, no hay duda, el se au hma as
lo(os sin ene esponsabilidad alguna. Pe o
la ince idumb e es una de las penalidades
p ecisas de la humanidad , po que es imposi-
ble que el homb e se ea lib e de élla si no
296
en incia á se un en e mo al. El azonamien,
o no es sino la compa acion de a gumen os
de p obabilidades y de con ingencias; y el
que dice compa acion , dice ambien posibi-
lidad de e o , y po consecuencia de ince -
idumb e. Mas pa a es a ince idumb e hay
en oda o ganizacion polí ica bien cons i ui-
da un eme lio , que no solamen e epa a las
equi ocacion
e
s del juicio indi idual, sino que
pone al homb e á cubie o de sus consecuen-
cias, siemp e que sean inocen es. Es e eme-
dio es el juicio po ju ados, cuyo goce es ab-
solu amen e necesa io asegu a á. odos los
agen es de la adminis ación así como á los
demas ciudadanos; po que es absolu amen e
indispensable en odas las cues iones que ie-
nen una pa ee mo al, y que son de una na
u aleza complicada. Jamas pod á exis i , po
ejemplo, la libe ad de la p ensa sin ju ados,
po que és os solos pueden de e mina si al
lib o en es a ú o a ci cuns ancia es ó no un
deli o. La ley esc i a no puede pene a en
odos los po meno es , po que es imposible
que enga p esen es cuan os casos puedan
ocu i . Se necesi a po consiguien e que la
azon coniun y el buen sen ido na u al, que
aconipa ia.n á odos los homb es, ap ecien los
casos y las ci cuns ancias; y nadie mejo que
los ju ados pueden hace es a ope acion, po -
que son ep esen an es, po deci lo así,
de
297
la azon comun. Ademas, cuando es necesa--
io decidi si al agen e subo dinado á un
minis o. y que le ha dedo ó negado la obe-
diencia, ha ob ado bien ó mal; la ley esc i...
a es muy insu i
c
ien e , y solo debe 'p onun-
cia la ley comun. Es po consiguien e ne-
cesa io ecu i en ales ca
s
os á los ju ados,
que son sus únicos in e p e es. Ellos solos
pueden alua los mo i os que han di ijido
á los men es y el g ado de inocen
.
:ia , de
mé i o , ó de culpabilidad de su esis encia,
ó de su concu so.
No hay que eme que los ins umen os
de la au o idad, po con a con la indulgen-
cia de los ju ados pa a ius i ica su desobe-
diencia se inclinen demasiado á excede se
en es a pa e. Su inclinacion na u al, auxilia-
da ademas po su in e es y amo p opio, es
siemp e la obediencia, po que e de ce ca
el p ecio, á sabe , los a o es de la au o i-
dad. i Tiene és a an os medios de indemni-
za les de las in•:omodidades que pueden oca-
siona les su celo !!! No puede da se, pues, me-
jo con apeso, y su in lujo cie amen e incli-
na siemp e á los agen es del pode á no e-
me en g an mane a los e ec os de la espon-
sabilidad.
Po o a pa e, no hay que eme que los
ju ados ab acen excesi amen e el pa ido de
la
i
ndependencia en los agen es del pode .
304
p esen acion
•
nocional
.
.• • • .
CA
PE
IX.
Con inuacion del p eceden e a-
sun o
,,---Gbe aciones sob e los capi ulós
VIII y.IX.
CAP. x.
De las condiciones de la p opie-:
dad con espec o á los indi iduos que
han de compone la ep esen acion ia-
142
153
165
•
ona&•....••••••••6
--
Obse aciones.e.de
ea...
171
188
CAP. XI.
De la eno acion del cue po e-
p esen i o
192
Obse aciones...
202
CAP. XII.
De las asignaciones
á
los in-
di iduos del cue po ep esen a i o....
2csy
--Obse aciones
é
209
CAP. XIII.
Del. Consejo de Es ado
214.
CAP. XIV.
Del pode judicial
.
226
Obse aciones
Gé
CAP. XV.
De os ibunales ex ao dina-
ios y de la suspension y ab e ia-
cion de ó mulas
4
249
-
--Obse aciones
257
CAP.
x i.
De las penas
260
—Obse aciones
e.
27I
CAP. XVII.
De la esponsabilidad de
los
agen es
in e io es
.. .
283
•
FIN »E LA TABLA*