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Curso de política constitucional : Tomo primero

Constant, Benjamin, 1767-1830.

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CURSO DE POLÍTICA CONSTITUCIONAL ESCRITO POR MR. BEÑJAMIN CONSTANT., MADRID, IMPRENTA DE LA COMPAÑÍA, po su egen e don Juan José Sigüenza y Ve a 2 1820. i e 4*-1 • e. • CONSEJERO DE ESTADO DE FRANCIA TRADUCIDO LIBREMENTE AL ESPAÚOL POR D. MARCIAL ANTONIO LOPEZ, DEL COLEGIO DE ABOGADOS DE MADRID 9 INDIVIDUO DE NUMERO DE LA SICIEDAD ARAGONESA y:DE MERITO DE LA DE GRANADA Y OTRAS 5 Y DIPUTADO DE LAS CORTES ORDINARIAS TOMO PRIMERO. 1 •Y• Y Y Y  4Y. 4 ' 4: « :e. PRÓLOGO. D esde el eliz monTén o, en que nues o amado Mona ca se decla ó cons i ucional , de nada se habla en España sino de Cons i ucion. Las o- pas , las al as clases , la pa e ilus a- da de la Nacion , la que no es an o , odos in ocan es e nomb e 5 pe o no o- .dos en igual concep o : y los pueblos, á quienes no ha llegado oda ía la épo- ca de pode conoce de lleno el be- ne icio que acaban de ecibi po ha- be ob enido su es ablecimien o , son acaso los que mas dis an es se encuen- an de ene ideas exá as en es e a- sun o. Ín imamen e pe suadido de lo que acabo de deci , y de que uno de los mayo es bene icios que podía hace se á la Nacion e a gene aliza semejan es conocimien os, me esol i á da en nu- es o idioma las ob as de Polí ica de 11/1 . Benjamin Cons an , céleb e en o- da la Eu opa, no solo po su amoso pe iódico la Mine a de Pa ís , sino po ob ene uno de los p ime os luga es de la ibuna en F ancia, po su adhe- sion al sis ema cons i ucional , y po los es ue zos que ha hecho y es á hacien- do pa a sos ene le. Tenia á la is a su a ado de P in- ip:os de polí ica aplicables á odos los gobie nos, 'ep esen a i o g 4 esc i o l á, en el a io,I i o s;, pe o iendo en 41los cie - as doc inas, que quizá podiaw no se aplicables á noso os , y echa i l d0 de e que en su Cu so de polí ica cons i-d ucional no solo las habia ec i icado, sino ambien dado cie a ex ension y mucho mas alo , po es a esc i as con mucha mas medi acion ; concébi, el p oyec o de o ma un Cu so comple- o, omando de la p ime a ob a lo que la segunda suponía dicho an e io men- e po el mismo au o , y a eglando un sis ema seguido y azonado . Hice mas oda ía: iendo espa cidas las doc- inas, y que sin mucha a éncion no po- d ian'combina se bien; me esol i am- bien á hace es a, delicada ope acion, c eyendo que en es o ningun mé i o qui aba á ambas p oducciones, sino que po el con a io se les aum en aba en algun modo. Con y  a iaciones he coo dina- do una o a ob a de Benjamin Cons- an de es e modo : U  so p eli- mina cuyo obje o  cl4 , una exác a idea de lo que es Cons i ucion de su obje o , de los p incipios que ie- ne pa a exis i , y de lo que puede in- lui en su des uccion , p ecede á las ma e ias que el au o ha explicado. En seguida se a a de la sobe anía del pueblo; de los pode es cons i uciona- les que de élla nacen; del eal y sus p e oga i as ; del minis e ial , de sus a ibuciones, esponsabilidad y sus pe- nas; del ep ensen a i o, su o macion, y calidades de los elejidos pa a an au- gus as unciones; y úl imamen e , del pode judicial, su obje o, ci cuns ancias de los que le desempeñan , de su es- ponsabilidad y sus penas ales son las cues iones que comp ehende el omo I.° Los omos 2.° y 3. 0 ab azan los a- ados del pode municipal y cuan o á él oca ; el de los de echos polí icos, y lo que iene elacion con su eje cicio y p i acion ; y el de los indi iduales; los cuales se conside an cada ino con sepa acion, y singula men e el de la li- be ad de imp en a , al cual sigue ó o de la suspension y iolacion de las Cons i uciones. Po in se habla de la o ganizacion de la ue za a mada en un Es ado cons i ucional, Ademas de es o , c eímos muy opo - uno comp ehende en la ob a dos ex- celen es discu sos sob e las eacciones polí icas,y la di e encia de la libe - ad de los an iguos y mode nos, po -, que ienen una conexion ín ima con los p incipios cons i ucionales: ad i iendo, que nada se omi i á de las ob as del au o que enga elacion con es e asun- o; pues los que las hayan leido ad- e i án que no se puede p escindi de es a eleccion , á causa de que muchas de las ma e ias que comp ehende son peculia es de F ancia, y que po consi- guien e á noso os no nos in e esan : con cuyo hecho se concilia el ene po muy poco p ecio, compa a i amen- e, las ob as de Benjamin Cons an que pueden se i nos; pues que su Cu so, y la o a de que hemos hablado , cues- an en F ancia una .suma es eces mayo que el Cu so que damos al P4- Recomenda la u ilidad de su lec- u a  • es inú il : bas e deci , que élla comp ehende las mejo es doc inas de los mas g andes esc i o es , como Lok, Mon esquieu , Filangie i Ben han , y o os muchos ; los cuales no pudie on habla ni de los sucesos que M . Ben- jamin Cons an comp ehende, ni de ci- e as e dades polí icas, no conocidas en los iempos que esc ibie on, po que ue on és os mucho mas an iguos , y po no habe p esenciado el g ande cambio que la mayo pa e de los go- bie nos de la Eu opa han enido en es- a úl ima época. Po in , alsa ia á mi ca ác e sino anunciase , que en luga del a ado de las Cáma as , no admi idas po nues- a Cons i ucion , y que en mi concep- o son diame almen e opues as al sis-. ema que hemos adop ado, he subs i ui- do un discu so sob e el Consejo de Es- ado, haciendo e que es e es el pode in e media io mas análogo á és e s y que ambien se ha sup imido con odo cui- dado el capí ulo que a a de la libe - i ad eligiosa; po que no c eo con o - me á los debe es de un ciudadano es.- paiol el p opone ideas que nos po- d ían saca del es ado de anquili- dad en que nos encon amos obse an- do la eligion de nues os pad es ; la cual , p escindiendo de sus sag ados ca a é es, hizo, hace, y ha á la e- licidad de es a Nacion he oica : ade- mas de que , es ando mandado po el a ículo 12 de la Cons i ucion "que nues a eligion sea y haya de se 7, pe pe uamen e la ca ólica 5 apos óli- p,ca, omana, con p ohibicion de eje - ” ce o a cualquie a" , no hubie a po- dido menos de c ee se un a en ado aun el hecho ma e ial de expone las a- zones que o os esc i o es hayan di- cho en con a io. Ojalá que mi idea su a los e ec- os que me he p opues o; y que así en las uni e sidades, como en los co- legios, luga es de ins uccion , y o- das pa es donde és a deba in undi - se, y aun po los minis os de la e. ligion , se haga conoce á odo ciu- XIV español y en él con iamos pa a pode es. ablece ; cu a las he idas que ha eci- bido es e cue po polí ico en el espacio de seis años , du an e los cuales ha es ado á disc ecion de homb es pé idos , llenos de ambicion , hijos desna u alizados , y pa- icidas c ueles. Pe o hoy que hemos ob enido la es i- ucion de nues os de echos , hoy que p in- cipiamos á i i en el nue o égimen , e- lizmen e es ablecido , debemos conoce po p incipios la eliz adquisicion que he- mos hecho; pene a nos @e los bene icios que a oja de sí nues a ley undamen- al ; conoce las bases en que se apoya , los obje os que ab aza , los p incipios po que exis e y ha de se du adu a , los me- dios que puede habe pa a que no decaiga de su ue za ; en una palab a , las ci cuns- ancias que ha de ene oda cons i ucion pa a se buena , y lo que debe hace se pa a que los pueblos puedan expe imen- a sus bene icios. An e odas cosas es p eciso ene muy p esen e , que una cons i ucion no es un XV ac o de hos ilidad sino de union , el cual ija las elaciones ecíp ocas en e el pue- blo y su ge e , y les indica á ambos á un mismo iempo los medios de sos ene se,: apoya se , y a o ece se mú uamen e; y que pa a consegui és o es necesa io de e - mina la es e a de los di e sos pode es , da les el luga que les ' oca , designa la accion de los únos sob e los ó os , y p e- se a los de odos los choques' no p e is- os y luchas in olun a ias . Segun es o cuan o mas since a sea la adhesion ácia aquel que guía el ca o del Es ado , me- jo debemos desea que se pongan ba e- , as el ededo de los, p ecipicios ; po que si sob e iene la noche: , y se le an a la empes ad , el camino . se conoce á me- jo , y pod á anda se con mas segu idad. Y como sea es e y po o o el obje o de la Cons i ucion polí ica . de la Mona quía española, desde luego debemos deci , que no es o a cosa sino « un pac o solemne que uné al pueblo con su Rey; que obs u- ye los e ados caminos po dó homb es in a nes a a on de ex a ia le; queile,p0. TOM. I. XVI ne en disposicion de que haga oda espe- cie de bienes á es a g an. Nacion ; y que impide el que se le causen males po el uso menos bueno de la. au o idad." Y ¡cómo nos p ocu a an ap eciables bienes ? Es ableciendo en p ime luga los de echos undamen ales que á odo homb e compe en , y que no pueden se iolados ú o endidos ni po au o idad alguna en pa icula , sea la que quie a , ni po odas jun as . El homb e en so- ciedad iene de echo á goza de la elici- dad y de la segu idad ; y és as descansan en cie os p incipios posi i os é inmu a. bles , ' econocidos de odos , e dade os en odos los climas' y la i udes , y que jamas pueden a ia se , sea la que quie a la ex ension de un pais , sus cos umb es, . su c eencia , sus p ác icas. Es una e dad incon es able en un pequeño pueblo de cien casas , como en una nacion de mu- chos millones de homb es, " que ninguno debe se cas igado a bi a iamen e ó sin habe su ido un juicio ; que és e no ha podido ni p omo e se ni segui se sino en XVII i ud de leyes consen idas y de o man-- dades p esc ip as , ni p i ado en in de eje ce sus acul ades ísicas , mo ales , in elec uales, é indus iales de un modo inocen e y pací ico." Una cons i ucion es la ga an ía de es os p incipios , y la de España llena pe ec amen e su obje o en obsequio de un in an g ande. Pene ados de es as e dades' incon es ables los legislado es que la o ma on , y aco dándose de que o as eces habíamos sido lib es en los pasados siglos a a on de busca las no solo en las mas amosas cons i uciones de Eu opa y Amé ica, sino ambien en las an iguas leyes undamen ales de A agon , Na a a , y Cas illa. Hallá onlas con e ec o , no solo en sus an iguos y espe ables cuade nos , sino ambien en los di e en es cue pos de la legislacion Española , y solo al e a on lo que no e a compa ible con los p incipios del mundo ac ual , en que el adelan a- mien o de la ciencia del gobie no ha in- oducido un sis ema desconocido en los iempos en que se publica on los di e en- XVIII es códigos que enemos espa cidos ; pe- o en lo subs ancial no hicie on sino e- no a aquellas eglas que en las épocas de glo ia nos igie on . En onces , como aho a , sancionaba sus leyes la Nacion ; o o gaba lib emen e con ibuciones ; le- an aba opas ; hacia la paz y decla a- ba la gue a ; esidenciaba á los magis- ados y empleados públicos ; eje cia en in su sobe anía sin con adicion ni em- ba azo. A es o es á lo que se ex iende la Cons i ucion polí ica despues de habe es- ablecido aquellos p incipios imp esc ip- ibies , en que , como hemos dicho, des- cansa la elicidad y segu idad de los hom- b es. Si pues no es mas que es o , y si cualesquie a abas que se encuen en en éllá espec o de los pode es no es an pues- as sino pa a impedi su con usion, y pa a p e c a e , como dice la comision del p o- yed o , el que se o usquen las e dades an san as , an sencillas , y an necesa- ias á la glo ia y elicidad de la Nacion y del Rey ; si el obje o no es sino el im - pedi la en ada á la a bi a iedad y al XIX, abuso del pode ; y en in, si odo no cons- pi a sino á que el Rey conse e siemp e el nomb e de Pad e de sus pueblos , y el que és os sean ejidos en paz y jus i- cia , siendo elices de cuan os modos pue- dan se lo; i cómo no pod émos menos de llama bene iciosa en sumo g ado á es a ley undamen al Sus obje os, segun acabamos de indica , son muy conocidos ; á sabe , gua da los de echos del homb e; hace le conoce su dignidad ; concede al cue po eunido de la Nacion la Sobe anía que le co espon- de exclusi amen e ; dis ingui los pode es que nacen de es a misma Sobe anía, ma - cando los obje os y lími es de cada úno ; explica las • ibuciones y p e oga i as del ge e del Es ado ; pone en cla o la de sus agen es inmedia os ; exp esa las a- cul ades del pode judicial , hijo , como el minis e ial , del ejecu i o ; p esc ibi las eglas pa a que pueda hace la jus i- cia ; conse a á los miemb os de la aso- ciacion los de echos indi iduales que les compe en ; y en in, comp ehende los me- XX dios con que se sos iene la segu idad in e na y ex e na del Es ado , y los que es a unidos con el buen gobie no, p ospe idad, é ilus acion pública. Tales son los obje- os de la Cons i ucion. Pe o ¿quién c ee á que en medio de su mul iplicidad , y á pesa de que oda Cons i ucion bien o mada debe ab aza - los , se ija solo la exis encia de és as en azon de la sob iedad con que es ablecen sus a ículos ? Con e ec o , hay cie os lí- mi es na u ales, de los que no pueden pa- sa es as leyes undamen ales ; y en ex- cediéndose de éllos , ienen que cae po p ecision mas ó menos a de. Es os lími- mi es son p e ijados po el obje o á que deben a ene se p ecisamen c y , á sabe , las g andes ,'bases en que se apoyan la e- licidad de las sociedades y la segu idad de los indi iduos que las componen, inac- cesibles .á odas las au o idades naciona- les . Lo demas es ex año á las Cons i u- ciones , y así no deben ex ende se á odo; Po que en onces no se ha ia o a cosa si- no pone las pelig os , y ce ca las de es- XXI collos. La inglesa subsis e hace siglo y medio , Al paso que ó as muy mode - nas han du ado poco iempo : y la azon de an opues os sucesos se encuen a ea el p incipio que acabamos de sen a , á sabe , po que aquélla es mas sencilla y se ciñe solo á es ablece las ga an ías del ó den social , la libe ad pública , y la ep esen acion nacional , el juicio de ju ados , y o as leyes undamen ales , que nadie puede iola ; al paso que ó as han que ido ex ende se así á las ocu en- cias p esen es como á las u u as. Segun es o , la azon de exis i una cons i ucion es la de comp ehende me- amen e lo p eciso , 'y no se eglamen- a ia. Cuan o mas lo sea , mas abas ha de expe imen a el gobie no en su accion; y como que és as han de cae siemp e en los gobe nados , se exci a á és os á io- la las casi po necesidad. Dado es e paso en las cosas pequeñas , los deposi a ios de la au o idad lo ha án en las de cons - i- de acion , y se ab oga án es a libe ad sob e los obje os mas. impo an es. '-Si nos XXII es pe mi id o , di án éllos , el apa a nos de la cons i ucion po conside aciones de una pequeña ,u ilidad , con mucha mas a- zon pod émos hace lo cuando se a e del bien público y de la exis encia del Es ado. Ademas de es o , la sob iedad de los a ículos cons i ucionales iene o a g an- dísima en aja que in luye di ec amen e en su p opia exis encia ; á sabe , de que puede muda se odo lo que no se i com- p ehende en éllos , sin ala ma la opinion sob e las a iaciones; y sin da al Es a- do un sacudimien o, que siemp e es pe- lig oso. Las ins i uciones , sean las que quie an , deben siemp e es a en p opo - cion con las ideas. Cuando la ma cha de és as conduce á hace mudanzas que no se habian p e is o en la o ganizacion de un Es ado , co no sucede ecuén emen e en Ingla e a, el hace las es mas bien una en aja 9 que . un incon enien e , siemp e que la cons i ucion se con aiga á sus lí- mi es ; pe o cuando se a a de hace una a iacion , es muy ue e el sacudimien o, po que de la modi icacion de algunas ó - XXIII mulas p o iene o dina iamen e la 'Idola- cion de odos los p incipios. El gobie no , po deci lo así , es es a- ciona io, y la especie humana p og esi a; po consiguien e se necesi a el que aquél se oponga lo menos que sea posible á su ma cha. Es e p incipio, aplicado á las cons- i uciones , ha de hace las co as , y , ha- blandó con p opiedad , nega i as : deben segui las ideas pa a coloca de as de los pueblos unas ba e as que les impidan e ocede ; pe o en mane a alguna po- ne las delan e de éllos „ pa a no deja les a anza . El homb e iene una acilidad singü- la en al a á ,sus debe es eales cuando una ez ha eludido los imagina ios ; y es- a e dad se puede aplica á odas las cons i uciones. Cuando se hace la mas lige a dema cacion en los lími es de un depa amen o ó en la ci cunsc ipcion de un e i o io , pa ece que se da un a aque al pac o social , y que se amenazan sus mismas bases. Siemp e que pa a conse- gui un obje o se necesi a un es ue zo , J 4.+44+45.4.,414...+44-11-44.4.441..4-44.4..* CAPÍTULO DE LA SOBEKANÍA DEL PUEBLO., N es i b a Cóns i ucioh ac ual econoce o -4 . u malmen e el p incipio de la sobe anía del pueb blo 5 es deci , la sup emacía de la olun- ad gene al sob e odas las pa icula es. Es-h e p incipio', que no puede se con es ado se ha que ido oscu ece en nues os das y los males que se han causado con los deli os come idos bajo el p e ex o de ejecu a la o- lun ad gene al, han dado una ue za apa en- e á los aciocinios de los que '4uie en asig- na un o o o igen á la au o idad de los go- bie nos. Sin emba go, odo lo que dicen no puede des ui la sencilla de inicion de las pa- lab as que se emplean, La ley debe_ se la„ex- p esion de la olun ad de odos 6 de la de algunos. ¿Y cuál se ía en es e segundo caso el o igen del p i ilegio exclusi o que se conce- diese á es e pequeño núme o? Si se dice que es la ue za , como que no pe enece sino .á aquel que se apode a de ella ;no cons i uye un e dade o de echo; y si se ha de conoce como legi ima, ella end á es e ca ác e , sean las que quie an las manos que la empleen: .de donde nace po consecuencia necesa ia'll e TONI. I. 2 cada uno pod á se conquis ado cuando le a- comode. Pe o si se supone que el pode de un co o núme o queda sancionado po el con- sen imien o de odos, en onces ya llega á se olun ad gene al. Es e p incipio se aplica á odas las ins- i uciones. La eoc ácia „ la mona quía , la a is oc acia, cuando dominan los espí i us de odos, son la olun ad gene al : cuando no lo hacen, no son o a cosa que la ue za. En una palab a, no hay en el mundo sino dos pode es; el ilegí imo, que es la ue za, y el legí imo 5 que es la olun ad gene al. Pe o al mismo iempo que se econocen los de e- chos de és a, á sabe , la sobe anía del pue- blo, es abs/lu amen e necesa io concebi su na u aleza y de e mina su ex ension. Sin una de inicion exac a y p ecisa, que yo no he en- con ado en pa e alguna (1) , el iun o de (I) En el Espí i u de las leyes hay algunas pala- b as que pa ecen limi a la sobe anía del pueblo. Deci , como lo hace M . de Mon esquieu, que la jus icia exis ia an es que aquéllas, es sin duda ase- gu a que las leyes, y po consiguien e la olun ad gene al, de que las mismas no son sino la exp esion, deben es a subo dinadas a la jus icia. ¿Y qué a- cla aciones no necesi a oda ía es a e dad pa a se aplicada? Muchas cie amen e; y si no se dad ¡qué es lo que sucede con la ase cion de M . IVIon esquieul Que muchas eces los deposi a ios 3 la eo ía pod ía se una eme idad en la apli- cacion. El conocimien o abs ac o de es a so- be ania nada aumen a la suma de la, libe ad de, los - indi iduos, y si se la quie e a ibui un ensanche que no debe ene , puede pe - de se acaso á pesa de es e p incipio, ó qui- zá po él misMo.. • La p ecaucion que se ecomienda es an- o mas indispensable, cuan o que los homb es de pa ido , po pu as que sean sus in encio- nes, siemp e ienen epugnancia en limi a la sobe anía. Ellos se conside an como he ede- os p esun i os, ..y .economizan aun en las na- del pode pa en del p incipio de que la jus icia exis ia an es que las leyes pa a some e á los indi- iduos á las e oac i as 5 ó pa a p i a les del be- ne icio de las exis en es , cub iendo con una espe- cie de espe o ingido po la jus icia una de las mayo es iniquidades . Tan o impo a en obje os' de es a clase el gua da se de axiomas no de i- nidos! Es e céleb e esc i o po o a pa e, en su del. nicion de la libe ad ha desconocido odos los li- mi es de, la au o idad social: "La libe ad , dice , >es el de echo de hace odo lo que las leyes pe - ,' mi en" ; sin duda no la hay, cuando los ciuda- danos no pueden hace odo lo que és as no p o- hiben»; pe o pod ian p ohibi an as cosas que no hubiese en mane a alguna libe ad. M . de Mon esquieu „ como la mayo pa e de esc i o es polí icos, me pa ece han, c9n uz di 19 d®s 4 nos de sus enemigos su p opiedad u u a: así es que descon ia de es a ó de o a especie de gobie no, y de aquella ú o a clase de ge- es que lo di ijan; pe o pe mi áseles o ganiza á su modo la au o idad, olé ese que la con ien á manda a ios de su eleccion, y c ee án poca oda la ex ension que quie an da le. Cuando se es ablece que la sobe anía del pueblo es ilimi ada, se echa á la sue e en la sociedad humana un g ado de pode muy g ande, que es un mal e dade amen e, sean las que quie an las manos en que se deposi e. Con ié asele á uno solo, á muchos, á odos; cosas, á sabe , la libe ad y la ga an ía , los de e- chos indi iduales y los sociales. El axioma de la sobe anía del pueblo ha sido conside ado como un p incipio de libe ad , y no lo es sino de ga an ía. Él es á des inado á impedi que un indi iduo se apode e de la au o idad que no pe enece sino á la asociacion en e a ; pe o nada decide sob e la na u- aleza y limi es de es a au o idad . ' La máxima de Ba . de Mon esquieu de que los indi iduos ienen el de echo de hace odo lo que las leyes pe mi en, es asimismo un p incipio de ga an ía , el cual da á en ende que ninguno iene accion á impedi á o o el ejecu a lo que las leyes no p ohiben ; pe o él no explica lo que és as pueden ó no pueden p o. Eibi , y en es o es en lo que eside la libe ad ; la cual no es o a cosa sino aqüello que los indi i- duos ienen de echo de hace , y que la sociedad no puede impedi en mane a alguna. siemp e lo encon a emos igualmen e pe judi- cial ; culpa eis á sus deposi a los , yiéndoos segun las ci cuns ancias en p ecisión de acu- sa sucesi amen e á la mona quía , a is oc á- cia democ ácia, á los gobie nos mix os y al sis ema ep esen a i o : pe o no end eis a- zon ; pues lo que debe ala ma es el g ado de ue za que se con ia , y no los deposi a ios que la ienen; el a ma que en egamos, y no el b azo que la maneja. Es necesa io con esa since amen e que hay masas muy pesadas pa- a las manos de los homb es. El e o de aquellos, que de buena e y po el amo á la libe ad han concedido á la sobe anía del pueblo un pode sin lími es, p o iene del modo con que se han o mado las ideas de poli ica. Ellos han is o , e'n la his- o ia un co o núme o de homb es ó uno solo en posesion de un pode inmenso que hacia mucho mal; pe o su cóle a se ha di ijido con a los poseedo es del pode y no con a es e mismo : y en luga de des ui lo, no han he-• cho sino pasa lo de una mano á o a. Es e e a un azo e; pe o conside ándolo como una conquis a, lo des ina on po al a de medi a- cion á la sociedad en e a . Pasó de ella á la mayo pa e, de és a á las manos de algunos homb es 1 y muchas eces á la de uno solo: y po que los males que se in en aban eme- dia c ecie on acaso en luga  i se * 6 se han acumulado los ejemplos , las objecio- nes y los hechos con a odas las ins i ucio- nes polí icas, En una sociedad undada en la sobe anía del pueblo, ningun indi iduo ni clase puede some e el es o á su olun ad pa icula ; pe- o ampoco esiden acul ades en aquella pa- a eje ce un pode sin lími es en sus miem- b os. La sobe anía de los ciudadanos debe en ende se de modo que ningun indi iduo, ninguna accion, ni asociacion pa cial puede a ibui se el pode sup emo si no se la dele- ga: empe o de aqui no se sigue que el odo de los ciudadanos, ú aquellos que se hallan en- es idos de la sobe anía, pueden dispone á su a bi io de la exis encia de los pa icula es. Hay pó el con a io una pa e de és a que po necesidad queda independien e, y se ha- lla po de echo ue a de oda compe encia so- cial, po lo cual la sobe anía no exis e sino de una mane a limi ada y ela i a; y en el pun o en que comienza la independencia y exis encia indi idual 9 cesa su ju isdkcion. Si la socie- dad aspasa es a linea, llega ya á hace se an culpable como el déspo a , que no iene o a azon de ob a que la espada„ ex e mina- do a; y así, no puede excede su compe encia sin se usu pado a, ni la mayo ía sin se ac- ciosa. El consen imien o de la mayo pa e po bas a en odos los casos pa a legi ima sus 7 ac os; y exis en algunos que nada es capaz de sanciona los ; po an o, si una au o idad cualquie a los come e impo a muy poco que p o engan de es e ú o o o igen , que sea la nacion ú el indi iduo quien ob e así ; como que es án ue a . de sus acul ades, jamas po- d án llama se legí imos. Rousseau ('› ha desconocido es a e - 1111•111I  ( 1 ) Es oy lejos de uni me á los de ac o es de Rousseau , 11111.y nume osos en las ci cuns ancias p esen es, po que una. po cion de en endimien os subal e nos , que c een su mayo glo ia pone en duda las e dades mas nobles, y en que mas in e- esa el homb e, se han empeñado en aja su nomb e: po cuya azon yo debo se mas ci cunspec o. Es p eciso concede le que ha sido el p ime o en ha- ce popula el conocimien o de nues os de echos, y que á su oz han despe ado los co azones ge- ne osos y las almas independien es ; pe o lo que concebiá con ehemencia no lo supo de ini con p ecision. Muchos capí ulos del Con a o social pa dian muy bien achaca se á los esc i o es escolás i- cos del siglo XV; po que ¿qué es lo que signi ican los de echos de que gozamos mas comple amen e cuan o mas nos enagenamos de ellos? i Qué quie e deci la libe ad , en i ud de la cual hacemos mas lo que que e nos en azon de lo que nos oponemos á la misma ? Los au o es del despo ismo pueden saca una inmensa en aja de odos és os p incipios; y yo conozco uno que, en el hecho de habe supu- es o Rousseau .que la au o idad ilimi ada eside en la sociedad en e a , la suponia aspasada al ep e- 8 dad ; y su e o ha hecho de su con a o so- cial, an as eces in ocado en a o de la li- be ad , el auxilia mas e ible de odos los géne os de despo ismo 5 cuando lo de ine la enagenacion comple a que cada indi iduo ha- ce á la comunidad de odos sus de echos sin ese a alguna. Pa a asegu a nos de las con- secuencias de es e abandono an absolu o de odas las pa es de nues a exis encia en be-- ' n - e icio - de un sé abs ac o, nos ha dicho que el sobe ano, es o es, el cue po social, no pue- de dañan ni al odo de los miemb os, ni á. cualquie a de éllos en pa icula , que dándo- se cada uno en e amen e, la condicion es igual sen a e de es a misma sociedad , que de inía "la ,, especie pe soni icada y la euníon indi idual." De lo que habia dicho igualmen e aquel esc i o sob e que el cue po social no podía daña ni al odo de sus miemb os ni á cada uno de éllos en pa icula , sacaba ambien la consecuencia de que el deposi a io del pode , 6 el homb e cons i uido en sociedad no puede hace daño á és a , po que odo lo que ejecu á a en pe juicio suyo, ecae ía sob e él, así como sob e odo el cue po social. Del p incipio de que el indi iduo, no puede esis i á la sociedad po que le ha enagenado odos sus de- echos sin ese a, in ie en o os que la au o idad :del deposi a io del pode es absolu a, po que nino gun miemb o de la sociedad puede lucha con a la eunion en e a, y que no puede aquél ene ninguna esponsabilidad , en axon de que no es 9 pa a odos: pó lo que ninguno iene in e es en se : one osoá los dunas, y que haciendo el sac i icio de si mismo á odos , no se hace á ninguna pe sona en pa icula ; que, cada uno adquie e sob e los asociados los mismos de echos que él les cede, y gana el equi a- len e de cuan o pie de po la 'mayo ue - za que ecibe pa a conse a lo que iene; pe o ol ida que es os a ibu os p ese ado- es , que él con ie e al sé abs ac o, á quien llama sobe ano , esul an de que es e en e se compone de odos los indi iduos sin ex- cepcion. Y como en el momen o en que a- quel debe hace uso de la ue za que posee, dado a indi iduo alguno en a en cuen a con el sé de que él hace pa e , y que no puede ampo- co ni debe da le o a espues a sino la de hace le en a en el ó den de que jamas debió sali ; y en in, pa a que no emamos á la ' i anía, añade cc he ' ,aquí la azon po que su au o idad , es deci , la del deposi a io del pode no ue a bi a ia , po - que no e a un homb e sino un pueblo." ¡ Ma- a inosa ga an ía en el cambio de palab as! z Y no es cosa bien ex aña que los esc i o es de es a clase echen en ca a á Rousseau que se pie de en las abs acciones cuando nos es a á hablando de la sociedad indi idualizada , y del Sobe ano, que no es un homb e pa icula sino un pueblo? ¿ Son éllos po en u a los qué e i an las abs acciones cuando quie en sacas di ec ampn e pa ido cy e :las mismas medio. Lo que nos impo a segun es o es, no que el uno de los pode es no pueda se iolado po alguno de éllos sin ap obacion del ó o, sino que se impida á odos es a io-, lacion. No es su icien e el que los agen es de la ejecucion engan necesidad de in oca la au o idad del legislado , se necesi a que és- e no puedá, au o iza su accion sino en su es e a legí ima. No bas a el que el pode eje- cu i o ca ezca de la acul ad de ob a sin el concu so de una ley sino se ponen limi es á es e concu so sino se decla a que los obje- os de que a a son del núme o de aquellos, sob e los cuales el legislado no iene el de e- cho de hace leyes; ó en o os é minos, que la sobe anía es ilimi ada , y que hay cosas á que ni el pueblo ni sus delegados ienen de- echo de llega . He aquí una e dad impo an e y un p in- cipio e e no que es necesa aio es ablece : "ningun pode de la ie a es ilimi ado, ni ,el del pueblo , ni el de los homb es que se «dicen sus ep esen an es, ni el de los eyes, P, sea cualquie a el í ulo po que eynen , ni 9, el de la ley ampoco" ; po que no siendo si- no la exp esion de la olu ad de un pueblo 6 de un p íncipe, segun la o ma del gobie no, debe es a ci cunsc ip a en los mismos lími es que la au o idad de que él e nana, los cuales son azados po la jus icia de echos de los 17 indi iduos. Los ep esen an es de . una nacion no ienen de echo de hace lo que élla no pue- de. Ningun mona ca, sea cualquie a el, í ulo que eclame, sea que lo apoye en el de echo di ino, ó en el de conquis a, ó en el consen i-. mien o del pueblo posee un pode sin li- mi es. Dios cuando in e iene en las cosas humanas no sanciona sino la jus icia. El de e- cho de conquis a no es mas que el de la ue - za, él no puede llama se e dade amen e de- echo cuando pasa á aquel que se apode a de élla. El consen imien o de un pueblo no pue- de legi ima lo que es ilegi imo , pues que ca ece de acul ad de delega á o o lo que no iene. Una objecion se p esen a con a la limi- acion de la sobe anía. ¿Es posible, se nos di- á, ob ene la? ¿ex s e una ue za que pueda impedi el aspasa las ba e as que se le p esc iben? Cabe, se di á, es ingi el pode , di idiéndolo po medio de combinaciones in- geniosas : se pueden pone en oposicion y e- quilib io sus di e en es pa es; ¿pe o po qué medio se consegui á el que la suma o al no sea ilimi ada? ¿Cómo ija é minos al pode de o o modo que po el pode ? Sin duda la limi aeion abs ac a de la so- be anía no bas a. Es necesa io busca bases en las ins i uciones polí icas que combinen, de al modo los in e eses de los di e sos deposig TOM. I.  2 I S a ios del pude , que su en aja mas mani ies- a , mas du able y segu a sea el de que cada uno quede ce ado, po deci lo -así , en los li- mi es de sus a ibuciones espec i as. Pe a la p ime a cues ion no debe se la compe encia y la limi acion de la sobe anía , po que an es de habe o ganizada una cosa es necesa io habe de e minado su na u aleza y ex ension. En segundo luga , sin que e , como ha- cen muchas eces, los ilóso os , exáje a la in luencia de la e dad, puede a i ma se que cuando se ha conseguido demos a comple a y cla amen e cie os p incipias , éllos si en en alguna mane a de ga an ía á sí mismos, y se o ma al espec o de la e idencia una opinion uni e sal que al momen o es ic o iosa. En el hecho de econoce se que no exis e sobe anía sin lími es , nadie en iempo alguno' se a e- e á á . eclama un pode semejan e, y la ex- pe iencia lo ha demos ado su icien emen- e. Po ejemplo , ya na se a ibuye á la aso- ciacion en e a el de echo de ida y de mue - e sin p ecede un juicio; y así ninguna socie- dad, ningun gobie no mode no p e ende eje - ce lo. Si los i anos de las an iguas epú- blicas nos pa ecen en es a pa e mucho mas desen enados que los que han gobe nado los pueblos en es os iempos úl imos, debemos a- ibui lo en pa e á es a causa. Los 'a en ados mas mons uosos del despo ismo de uno solo '9 se debie on muchas eces á la doc in - del pode ilimi ado. Es pues e dade a y posible la limi acion de la sobe anía: y es a e dad se á. 'ga an ida po la ue za que p es a es e auxilio á odas 'las econocidas, es á sabe , po la opidion, siéndolo despues de un modo mas p eciso, es deci , po la dis ibucion y balanza de los po- de es. Pe o sin econoce es a saludable e - dad, sin es a p ecaucion p elimina odo es inú il Limi ando la sobe anía del pueblo, ya nao da eneis que eme ; qui ais al despo ismo, sea de los indi iduos 6 de las asambleas, la sancion apa en e que él c ee puede oma del consen imien o comun ; po que le p oba eis que és e aunque sea e ec i o 9 no iene el po- de de .sanciona le. El pueblo no iene el de- echo de o ende á un inocen e, ni a a co- mo culpable á un solo acusado sin p uebas le gales; po consiguien e no puede delega am- poco á o o es e de echo. El pueblo no lo ie- ne pa a a en a á la libe ad de opinion, á las sal agua dias judiciales, á las o mas p o ec- o as; ningun déspo a po consiguien e, nin- guna asámblea puede eje ce acul ad seme- jan e, diciendo, que el pueblo lo ha e es i- do de ella : odo despo ismo es pues ilegal, y nada puede sanciona lo- aunque se „ gue la olun ad gene al ; po que se . 4  - 2 O nomb e de la sobe anía del pueblo un pode que no se comp ehende en es a sobe anía , y que no es solamen e un as o no singula del que exis e, sino la c eacion de uno que no pue- de exis i . Se encon a á acaso alguno que diga , que yo me he en egado en es e capí ulo á discusio- nes muy me a ísicas; pe o debo esponde que no solamen e es bueno y ú il el ec i ica las opiniones po abs ac as que nos pa ezcan, sino que hay en ello un e dade o y di ec o in e es ; po que á eces se acos umb a á hace uso de éllas en apoyo del despo ismo y con- a el bien de oda la sociedad. Hay una di e- encia en e los in e eses y las opiniones: p i- me amen e , po que se ocul an los únos y se mani ies an las o as 5 en azon de que aqué- llos di iden , y és as eunen : y en segundo luga , po que los in e eses a ían en cada in- di iduo segun su si uacion , su gus o y sus ci cuns ancias , en luga de que las opiniones son las mismas ó apa ecen se lo en odos aque- llos que las p o esan; en in, en que cada uno no puede di iji se sino á sí mismo po el cál- culo de sus in e eses , pe o cuando quie e empeña los o os á que sigan su opinion , se e p ecisado á p esen a la de un modo que haga ilusion á los demas sob e sus e dade- as mi as. Qui ad el elo á la alsa opinion ,, , que él quie e es ablece 5 y le despoja eis de 21 su ue za p incipal ; aniquila eis los  os de in luencia que pod á ene en los que ,,le odean ; ha éis pedazos el es anda e que el quie e le an a , y disipa eis su ejé ci o., En el dia de hoy sé muy bien que ya no se quie en e u a las ideas que se a an de comba i mi ando con igual a e sion odas las eo ías, sean las que quie an: se ha decla- ado oda especie de me a ísica ue a de exi- men; pe o las declamaciones con a és e y las eo ías me han pa ecido siemp e indignas de los homb es que piensan. Éllas aen consigo un doble pelig o , po que no ienen menos ue za con a la e dad que con a el e o , po que p openden á aja la azon, á pone en idículo nues as acul ades in elec uales,, á desac edi a la pa e mas noble de noso os mismos, y po que no ienen en in la en aja que se les quie e a ibui . Apa a con des- p ecio 6 comp imi con iolencia las opinio- nes que se c een pelig osas 5 no es sino sus- pende momen áneamen e sus consecuencias, mul iplicando su in luencia pa a e adelan e. Es necesa io no deja se ' engaña po el silen- cio, ni oma és e po un consen imien o; po - que aun cuando pase mucho iempo, si no se da un con encimien o de azon, el e o es á siemp e dispues o á apa ece en el ins an e mismo que se le desencadena 9 y saca en on- ces la en aja de la op esion misma que ha 2 2 expe imen ad o. Con engamos en que el pen- samien o solo puede comba i al pensamien- o; cuando el podo lo ep ime, no solamen- e se choca con a la e dad sino ambien con a el e o , que solo se le desa ma e- u ándolo. Todo lo demas es un cha la anis- mo g ose o eno ado de siglo en siglo pa a u ilidad de únos y pa a la desg acia y e - güenza de ó os. A la e dad , si el desp ecio del pensa hubiese podido p ese a á los homb es de los pelig os que po él pueden amenaza les , ha- b ian ecojido mucho iempo hace el bene i- cio de es e p ese a i o an oci e ado. El desp ecio de es e noble eje cicio no ha sido un descub imien o , ni es una idea nue a el apela siemp e á la ue za , el cons i ui un pequeño núme o de p i ilegiados en pe juicio de odos los demas, el conside a la azon de és os como supe' lua, y el decla a sus medi- aciones ocupacion odiosa y unes a. Desde los godos has a noso os hemos is o obse - a es e sis ema : en an la go iempo_ no se ha cesado de declama con a la mé a isica y las eo ías; y sin emba go és as se han is o siemp e apa ece con en aja. An es de nos- o os se ha dicho que la igualdad no e a sino una quime a, una abs accion ana y una eo- ía acía de sen ido. Se -ha llamado ilusos y acciosos á los homb es que a aban de de i- 2 3 ni la pa a sepa a de élla las exáje ac,iones que la des igu an , y se ha uel o á a aca una y o a ez á la igualdad mal de inida. Los, jacobinos y los e oluciona ios de es os iempos han abusado de es a eo ía p ecisa- men e po que habia sido p osc ip a en luga de ec i ica se; p ueba incon es able de la in- su iciencia de los medios que han omado los enemigos de las ideas abs ac as pa a libe - a se de sus a aques, y p ese a , como decian éllos, la especie ciega y es úpida que p e en- dian gobe na . Pe o el e ec o de ales medios es solo momen áneo. Cuando las alsas eo ías han ex a iado á los homb es, han dado aco- gida en su ánimo á los luga es comunes con- a éllas, Unos po cansa se, ó os po in e es, y el mayo núme o po imi a . Pe o cuando se han is o lib es de sus e o es, ó han uel- o á en a en si mismos , han llegado á co- noce que la eo ía no es una cosa mala en sí misma ; que és a no es sino la p ác ica edu- cida á eglas po la expe iencia y que la mis- ma p ác ica no es ampoco sino la misma eo- ía aplicada. Llegan con el iempo á conoce que la na u aleza no les ha do ado de su a- zon pa a que uese muda ó es é il, y se a e - güenzan de habe abdicado aquello que cons- i uia la dignidad de . su sé . Vuel en á oma o a ez las mismas eo ías; y si po desg a- cia no se han ec i icado, las adap an con o- 24 dos sus icios, siendo a as ados de nue o po las mismas a odos los ex a íos que poco an es los habian sepa ado de éllas. P e ende que po que las eo ías ienen unos g andes iesgos, es necesa io enuncia á odas, equi- ale á qui a á los homb es el emedio mas segu o con a es os pelig os ; es deci , que po que el e o es unes o , es necesa io e- nuncia pa a siemp e á la in es igacion de la e dad. Es pues ú il el comba i con aciocinios jus os los de ec uosos, y lo es el opone á la alsa me a ísica la e dade a: ob ando de es- e modo, se hace un bene icio mucho mayo á la especie humana que el que le p es an aquellos que la quie en domina en silencio, que dejan como en legado á la pos e idad cues iones indecisas, y que con una p uden- cia ígida y sospechosa ag a an los incon e- nien es de las ideas e óneas en el hecho de no pe mi i su exámen. -1-141-141 . 4 7 »*4-14- 4 14 . 1 4 1-1 4 1-14-4- _ OBSERVACIONES.,  Ja sobe anía , dice la Cons i ucion polí ica de ›, la Mona quía española en el a . 5. del í . 1. capí . i . eside esencialmmen e en la Nacion , y ' ,po lo mismo pe enece á és a exclusi amen e II el de echo de es ablece sus leyes undamen a- oo Z 5' les." "La po es ad de hace las leyes eside en S? las Có es con el Rey : " así sé es ablece en el a ículo 15. del cap. 3. que a a del gobie no. Y en el 7. donde se habla de las acul ades de las mismas Có es , cuen a como la p ime a la de p opone y dec e a las leyes 5 é in e p e a las y de oga las en caso necesa io , añadiendo en se- guida has a ein e y seis mas , que designa indi- idualmen e , y son como una consecuencia de la sobe anía que desde el p incipio se les había a ibuido. Al lee se las ac as del Cong eso nacional , en que se discu ió es e impo an e pun o, p ime a base de oda ley undamen al , causa admi a- cion cómo un pueblo , que po an o espacio de iempo habla sido p esa del despo ismo, pudo sanciona sin necesidad de o a cosa que de unas discusiones muy co as, es e de echo p imi i o de las naciones , que á las mas cos ó a oyos de san- g e ; pe o el que haya leido la his o ia an igua de España hab á encon ado en élla su icien es da os pa a mi a como ingéni os en los co azones españoles es os sen imien os de independencia y libe ad. Desde que se sanciona on los p ime os có- digos has a que los a ales sucesos de la ba alla de los campos de Villala sepul a on con los hé- oes españoles el acend ado pa io ismo y los no- bles sen imien os , és a Nacion magnánima ue siemp e lo que es hoy ; y los eyes econocie on en élla las g andes p e oga i as de hace , e o - ma , y de oga las leyes , y la de p ac ica po 3 2 p opla me el hono de habe la in en ado; pues que el p ime o que nos ha dado ideas de élla en sus esc i os 5 ha sido un homb e muy ilus ado ( ) , que pe eció du an e las e- oluciones pasadas 5 como casi odos los sa- bios que en onces exis ian. "Hay, dice él, en »el pode moná quico dos dis in os; el ejecu- ” i o, que iene p e oga i as posi i as, y el ' , eal, que se halla sos enido po la memo ia ' ,pe enne y adiciones eligiosas" Re lexio- nando sob e es a idea , me he llegado á con- ence de su jus icia ; pe o como es a ma e ia es bas an e nue a necesi a algunas explica- ciones. Los es pode es polí icos, ales como los hemos conocido has a de p esen e 5 á sabe , el ejecu i o, el legisla i o y judicial son es eso es que deben coope a cada uno po su pa e al mo imien o gene al: pe o cuando és- os, sacados ue a de su luga , se mezclan en- e sí , se chocan ó emba azan 5 es necesa io busca una ue za que los ponga en,su luga . Es a ue za no puede exis i en ninguno de los es eso es, po que se i ia pa a des ui á los denlas ; y así, debe es a ue a, y se neu a en cie a mane a, á in de que su ac- cion se aplique en odas las pa es donde sea ( 2 ) M . de Cle mon Tone e. 33 necesa ia 5 y pa » que p ese e y epa e sin se hos il.. La mona quía cons i ucional iene es á g an en aja, po que c ea el pode ne u o en la pe sona de u ey odeado de las' diciones de una memo ia espe able y de un. pode de opinion, que si e de base al polí- ico. El in e es e dade o de es e ey no es en alguna mane a el que el uno de los pode- es des uya al ó o , sino el que odos se apoyen, se comuniquen en e si, y ob en de concie o. El pode legisla i o eside en las asam- bleas ep esen a i as con la sancion del ey, el ejecu i o en los minis os, y el judicial en los ibunales. El p ime o hace las leyes, el segundo p o ee á su ejecucion gene al, el e - ce o las aplica á los casos pa icula es. El. ey es á en nedio de es os es pode es como au- o idad neu a é in e media ia, sin algun in- e es bien en endido en qui a el equilib io, eniéndolo po el con a io muy pa icula en man ene le. Como los homb es no obededen siemp e .á su e dade o in e es, es necesa io sin duda oma la p ecaucion de que el pode eal no P ue 4 ob a en luga de los ó os, y en es o consis e p ecisa,men e la. di e encia de la mo-1 na quia absolu a . á - la cons i ucional. Pe o de- jemos las abs acciows po los hechos y exá- `Tom,  3 34 minemos en es a pa e la cons i ucion ingle- sa ( 1) . Ninguna ley puede hace se sin el con- cu so del pa lamen o, ni ejecu a se ac o algu- no sin la i ma de un minis o, ni pueden p o- nuncia se los juicios sino po ibunales inde- pendien es. Pe o omada es a p ecaucion, ed como la cons i ucion inglesa emplea el pode eal en pone in á oda lucha pelig osa , y en es ablece la a monía en e los o os po- de es. Si la accion del ejecu i o, es deci , de los minis os, es i egula , el ey le des i u- ye; si la del ep esen a i o es unes a, disuel- e el cue po ep esen a i o , y en in , si la del pode judicial es du a ó muy g a osa, mien as que és e aplica á las acciones indi i- duales penas muy se e as, el ey empla es a accion po su de echo de hace g acia. El icio de casi odas las cons i uciones ha sido el no ene un pode neu o, y habe pues o la suma de la au o idad, de que él de- ( 1 ) Debo ad e i que la cons i ucion inglesa es- ablece la neu alidad del pode eal mas bien de hecho que de de echo. Es a neu alidad se in o- duce po la ue za de las cosas , y po que una condicion indispensable y un esul ado necesa io de oda mona quía cons i ucional. Así bay en es a cons i ucion algunas p e oga i aS eales incom- pa ibles con la neu alidad, y que no pueden se - i de egla á los pueblos llamados á goza del bene iclo de la libe ad en una mona quía. 3; bia es a in es ido, en uno de los pode es ac- i os. Cuando es a suma au o idad se encuen- a eunida á la po es ad legisla i a 5 la ley, que no debia ex ende se sino á obje os de e - minados , se ex iende á odo ; y en al caso hay una a bi a iedad y una i anía sin lími- es. De aquí han p o enido los excesos de las asambleas del pueblo en las epúblicas de I a- lia, los del la go pa lamen o, y las de la con- encion en algunas épocas de su exis encia. Cuando la misma suma de au o idad se en- cuen a eunida al pode ejecu i o , ya ene- mos en onces el despo ismo: y de es e p inci- pio esul ó la usu pacion de los dic ado es en Roma. La his o ia de es e pueblo es en gene al el mas g ande ejemplo de la necesidad de un pode neu o in e media io en e los ac i os. Obse amos en es a epública que , en medio de los oces en e el pueblo y el senado, {Tilo y ó o buscaba sus ga an ías pe o como las ponian siemp e den o de sí mismos, cada una llegaba á se un a ma con a el pa ido opues- o. Es ando amenazado el Es ado , y p óxi- mo á su uina, se c ea on los dic ado es, ma- gis ados en e amen e decididos po la clase pa icia. Cuando los plebeyos po la op e- sion que con ellos eje cia es a misma clase, se ie on en egados á la desespe acion , no se des uyó la dic adu a ; pe o -se ins i uyó si- 36 mul áneamen e una au o idad oda popula que ue la ibunicia. En onces los enemigos se pusie on en e á en e , y cada uno de éllos se o i icó po su pa e. Las cen u ias e an una a. is oc ácia , las ibus una dema- c ácia.. Los plebisci os dec e ados en el con- cu so del senado no e an menos obliga o ios pa a los pa icios. Los senados-consul os que se hacian po es os solos, obligaban igualmen- e á los plebeyos. Así cada pa ido se apode- aba á la ez del pode que debie a habe si- do con iado á manos neu as; naciendo de a- quí una mul i ud de abusos , co no no podía menos de sucede ; los cuales e a p eciso que du asen mien as que los pode es ac i os no le abdicasen pa a o ma o o á pa e. Lo mismo se obse a en el gobie no de los ca agineses : se en c ea sucesi amen e los Su e as pa a pone lími es á la a is oc á- cia del senado, el ibunal de los cien o pa a ep imi á los Su e as, el ibunal de los cin- co pa a con ene á los cien o. "Éllos que ian, ' ,dice Condillac , impone eno á una au o- 7, idad , y es ablecían ó a que necesi aba igualmen e el se limi ada, dejando así sub- „sis i el abuso , en el cual c eian éllos que »poní an emedio” La mona quía cons i ucional nos o ece, como he dicho, es e pode neu o, an indis- pensable á oda libe ad egula . Pe o se pie - 37 de es a inmensa en aja , 6 ebajando el po- de eal al ni el del ejecu i o , 6 ele ando és e al ni el de aquél. En onces se hacen in- disolubles mil cues iones , como po ejemplo, la de la esponsabilidad. Cuando no se con- side a á los minis os sin'o como simples agen- es del pode ejecu i o, pa ece absu do hace al ins umen o esponsable, y decla a in io- lable el b azo que se si e de él. Pe o consi- de ad al pode ejecu i o, , es deci , á los mi- nis os como un pode á pa e , que el eal es- á des inado á ep imi po medio de la des i- ucion, en onces la' esponsabilidad de la au- o idad ejecu i a llega á se azonable 5 y se asegu a la in iolabilidad del pode eal. Se di á que el pode ejecu i o emana del ey ; y es o no iene duda : pe o aunque así sea, él no es el ey, así como aunque el po- de ep esen a i o emana del pueblo, no es el pueblo mismo. Cuando los ciudadanos di ididos en e sí po in e eses se dallan ecíp ocamen e , una au o idad neu a los sepa a , p onuncia sob e sus p e ensiones, y los p ese a á los únos de los ó os: es a au o idad es el pode judicial. Así ambien cuando los pode es públicos se di iden y es an p óximos á causa se daño, es necesa ia o a au o idad neu a que haga es- pec o de éllas lo que el pode ejecu i o hace espec o de los indi iduos. Es a au o idad en 3g la mona quía cons i ucional es el pode eal, el cual puede llama se en cie o modo pode judicial de los o os pode es. Vol e émos á a a es a cues ion mas ex- clusi amen e cuando hablemos de la des i u- cion del pode ejecu i o, cuya posibilidad y p ecision demos a émos : pe o á pesa de es o es necesa io ad e i 9 que cuando el pode eal y el ejecu i o no se dis inguen, hay indis- pensablemen e una g ande con usion en la eo- ía, y puede da se ma gen á g andes pelig os. -1 . 15-4-4 . 444 . 4-±1÷- 3 5-4- 4 5- 4 144--# 4 . 4- OBSERVACIONES. a Cons i ucion de España econoce los es po. de es , ep esen a i o, ejecu i o, y judicial , y les señala sus lími es con an a p ecision y cla idad , que no puede da se luga á con usion alguna, ni es dable po o a pa e que , yendo és os aco des, enga oce alguno la máquina poli ica. Del p i- me pode habla el capí ulo 7 . del i ulo . en el a ículo 13 ; del 2. a a el capí ulo 1. del í ulo 4. en el a iculo i 7 0. y 1 7 1. ; y del judicial en el capí ulo 1. del í ulo 5. desde el a ículo 242. has a el 3o8. inclusi e del capí ulo 3. en el mis- mo í ulo. La dis incion en e el pode eal y el de los minis os se halla ambien es ablecida áci amen. e en el capí ulo 6. del i ulo 4. , en el cual se da á los minis os acul ades e dade amen e ac i as, 3.9 que se les han de allado mas ci cuns anciadamen e en los eglamen os. De es e p incipio nace la es- ponsabilidad que se les impone en el a iculo 226. donde se p e iene , que los sec e a ios del despa- cho se án esponsables á las Co es de las ó denes que au o icen con a la Cons i ucion ó las leyes , sin que les si a de excusa el habe lo mandado el ey. Y como su pe sona sea sag ada é in iolable, con a eglo al a ículo 168. , enemos ya , segun hemos dicho, la di ision en e el pode eal y el ejecu i o ó minis e ial , en i ud de la cual el ey es un sé in e media io que ela sob e la con- se acion del equilib io de los es pode es, deján- dolos siemp e ob a , y dispues o solo á de ene su cu so cuando se ex a íen del ó den , y puedan comp ome e la ma cha del gobie no. No dudamos que se necesi a án acaso algunas leyes mas exp e- si as pa a que la esponsabilidad de los minis os pueda se an e ec i a como debe. La Cons i ucion dice bas an e con decla a la in iolabilidad del ey y la esponsabilidad de los minis os, a ibu- yéndoles al mismo iempo unciones p opias. A los legislado es oca , hecho es o, el o ma las leyes , que el abuso ó la necesidad indiquen. La di ision del pode municipal no se conoce en e noso os oda ía ; él hace pa e' hoy del ejecu i o sin emba go, como la di ision de M . Cons an sea pu amen e ideal y eó ica , lo que nos impo a en la ac ualidad es mejo a es a pa e de gobie no, la mas unida quizá con la dicha y e- licidad de los homb es. En España, po 'desg acia nues a se halla educida al es ado mas de lo- 40 abie. Si a amos con since idad de emedia los a na les públicos, donde ap ende ene nos , y no 3 nuy lejos. Qui emos las abas que has a hoy nos han impedido alcanza es e bien : no mul iplique_ unos mucho los eglamen os 3 pe o hagámoslos ob- se a con oda exac i ud. Si los pueblos designan á los unciona ios públicos que han de se i los ca gos muncipales , y elijen aquellos en quienes ienen p ies a su con ianza , obligacion es del go- bie no el auxília los. Con ac i idad y ene gía, con una g ande y minuciosa igilancia , con un celo a dien e y jamas ibio po hace mejo la sue e los in elices pueblos de la España , odo lo con- segui á : en una palab a , pocas o malidades y mas ob a ; y que la esponsabilidad de los minis- os se ex ienda no solo á lo que hagan , sino am- bien á lo que dejen de hace ; aun cuando se en- ga en conside aeion el las imoso es ado de igno ancia en que se encuen an los mismos pueblos bien que de es o habla emos en su luga opo uno. .9.<0>4 1•10~11£~1111~1~12~ 11• n •• n • nn •• nnn =a..... ., nn •••••••• n CAPÍTULO III. DE LA NATURALEZA DEL PODER REAL EN UNA MONARQUÍA CONSTITUCIONAL. cabamos de indica que el ca ác e de es e pode es el de se neu o pa a man ene en equilib io odos los ó os. Un ey en un 41 pais lib e es un se sepa ado de odos los de- mal , supe io á la di e sidad de opiniones, sin o o in e es que el de que se man enga el ó den y la libe ad , que nunca puede en a en la condicion comun , é inaccesible po lo mismo á las pasiones que és a p oduce, y á las que inspi a la'pe spec i a de un pode mo- men áneo en el ánimo de aquellos que se ha- llan e es idos de él po cie o iempo. Es a augus a p e oga i a debe in undi en el co- azon del mona ca una calma y quie ud an g ande, cual no puede ene indi iduo algu- no de la sociedad que se halle en posicion in- e io . Él se sos iene en medio de las agi a- ciones humanas , como el águila cuando es á en acecho en las empes uosas nubes; y es la ob a mas maes a de o ganizacion polí ica el habe c eado, po deci lo así, en e las disen- siones mismas , sin las cuales no puede exis- i la libe ad, una es e a in iolable de se- gu idad , de mages ad y de impa cialidad. ¡ Admi able cosa! y an o mas, po que pe mi- e á las disensiones mismas el desen olla se sin pelig o , mien as que no excedan cie os limi es, y po que desde el momen o en que se anuncia el iesgo, iene en su mano el pone un é mino po medios legales, cons i uciona- les y , exen os dé oda esponsabilidad. A an g ande bien une el ey la in iola- bilidad. Un mona ca he edi a io no debe se 48 ucion y la de libe ad los i as al Rey, la salud del Rey, y el . espe o á su ca ác e y dignidad. En in, podemos deci sin iesgo de se desmen i- dos , que los españoles jamas concebimos la idea del mona ca sin uni á élla la de la in iolabi- lidad.  *0)«-  CAPÍTULO IV. DE LAS PREROGATIVAS REALES. z . a La p ime a acul ad del ey es la de nomb a y des i ui el pode minis e ial. La des- i ucion de es e pode es la cues ion mas indi- soluble, bien sea en las epúblicas , ó en una mona quía absolu a; po que es as dos o mas de gobie no no es ablecen di e encias bas an- e posi i as en e el pode sup emo y el mi- nis e ial: así Vemos que en el despo ismo no hay modo de des i ui el pode ejecu i o si- no echándole á ie a; emedio muchas eces mas e ible que el mal: y aunque las epú- blicas han buscado medios mas egula es pa a consegui aquel in, han enido és os ecuen- emen e un esul ado igualmen e iolen o y deso denado. Los c e enses habian in en ado una insu- 49 eccion , en cie o modo legal, po la 'cual deponian á odos sus magis ados , y muchos publicis as la alaban Mi . Una ley de A enas pe ni ia á cualquie a ciudadano el ma a al magis ado, que eje ciendo su ca go hubiese a en ado á la libe ad de su epública (2) . La ley de Vale io Publícola se es ableció en Ro- ma con el mismo obje o. Los lo en inos e- nian su Bailía ó consejo ex ao dina io que se c eaba epen inamen e y en momen os, al que se e es ia de odos los pode es' con una a- cul ad de des i ucion. uni e sal (3) : pe o e i odas es as cons i uciones el de echo de es- i ui el pode ejecu i o se incoaba, po de- ci lo así, á me ced del p ime o que que ía apode a se de él; y el que lo hacia, no lo o- maba pa a des ui , sino pa a eje ce la i anía. La au o idad que pudiese des i ui el po- de ejecu i o, iene el de ec o, bajo el des- po ismo, de se su aliada, y en las epúblicas, de se enemigo dé las mismas. No es po con- siguien e neu a ó in e media ia, y en las e- públicas ampoco es pe manen e : po cuya a- zon no puede man ene las en calma; pues co- mo que nace de la necesidad del momen o, el pa ido que p e alece no se de iene p eci- (1). Filangie i, 1, lo. Mon esquieu '1 III. (2) Pe i , de Legib. A icis , 111, 2. (3) Machia el. passim. TOM. I.  4 so samen e en lo que es jus o é indispensable; no se con en a con desposee 9 sino que quie- e he i ; y como lo hace sin juicio, llega á asesina . La. Bailía de Flo encia, hija de la em- pes ad y de la u bulencia, se esen ia de su o igen: ella condenaba á mue e, enca cela- ba, y despojaba, po que no enia o o medio de p i a de la au o idad á los homb es, que e an sus deposi a ios. Así, despues de habe agi ado la Flo encia con la ana quía, ue el ins umen o p incipal del ascendien e y i- quezas de los Médicis. Es necesa io un pode cons i ucional que conse e siemp e lo que la Bailía enia de ú il, y que no euna en sí nada de lo peli- g oso de es a misma, es deci , que no pueda ni condena , ni enca cela , ni despoja , ni p osc ibi , sino que se limi e á qui a el po- de á los homb es que no pod ían man ene - los sin pelig o po mas iempo. La mona quía cons i ucional esuel e es e g an p oblema: y pa a ija mejo las ideas, ol amos los ojos á la mona quía inglesa. Éiia c ea es e pode neu o é in e media io, á sa- be , el eal sepa ado del ejecu i o. En ella puede és e se des i uido sin pe segui se: el ey no iene necesidad de con ence á sus mi- nis os de una al a, de un c imen, ó de un p oyec o cu pable pa a sepa a los ; los des i- I nai iliP1411,1~~- uye sin cas iga los; hace lo que es necesa io sin come e injus icia; y, como sucede siem- p e, es e medio po se jus o, es oda ía mas ú il conside ado bajo o o pun o de is a. Es un g an icio de odas las cons i ucio- nes el no deja al e na i a á los homb es po- de osos sino el pode ó el cadahalso. En e la des i ucion del pode ejecu i o y su cas i- go enemos la misma di e encia que en e los medios legales de con ene á las asambleas e- p esen a i as, y en el de acusa á sus miem- b os. Si se in odujese es a segunda medida, no cabe duda en que las asambleas amenaza- das no' solamen e en su exis encia polí ica, sino en la indi idual, llega ian á se u iosas po el emo del pelig o, y el Es ado queda- ia expues o á los mas g andes males. Lo mis- mo sucede con el pode ejecu i o: si á la a- cul ad de des i ui le sin cas igo se subs i u- ye la de pone le en juicio, exci a éis su e- mo y su cóle a, y de ende á su au o idad po su segu idad p opia. La mona quía cons- i ucional p e iene es e pelig o: los ep esen- an es, acabada su misión, y los minis os des- pues de su des i ucion, uel en á en a en la clase de los o os ciudadanos, y los esul- ados de los p ese a i os con a las accio- nes y los abusos son igualmen e e icaces y pací icos. 2„ a  sancion eal es necesa ia pa a que 5 2 las esoluciones de las asambleas ep esen a i- as engan ue za de leyes. Cuando la auxo i- dad enca gada de ela en la ejecucion de és as no iene de echo de opone se á éllas po encon a las pelig osas, la di ision de los pode es, que es de o dina io la ga an ía de la libe ad 5 llega á se un pelig o y una e - dade a plaga. Es a di ision es excelen e en an o, en cuan o que élla se ace ca en lo po- sible al in e es de los que gobie nan y son gobe nados. Los homb es enca gados de la ejecución de las leyes ienen mil ecu sos en su au o idad misma pa a eludi su accion: po es o es muy emible que si éllos las hacen, és as no se esien an de habe sido o madas po homb es que no emen expe imen a su peso. Sepa ando la con eccion de las leyes de su ejecucion, se oca ya el obje o de que aquellos que las hacen, si ienen el gobie no en el p incipio, puedan se egidos po éllas cuando hayan de aplica se; y que los que las ejecu an , si ienen acul ad de aplica las, sean gobe nados en el p incipio. Pe o si di idien- do así el pode , no poneis limi es á la au- o idad legisla i a, sucede que una clase de homb es da las leyes sin emba aza se de los males que éllas ocasionan, y que o a clase las ejecu a c eyéndose inocen e po el mal que hace, y po que no ha con ibuido, á su o macion. La jus icia y la humanidad se en- 5 3 cuen ean en é es as dos clases sin pode a güi ni á lá ina ni á la ó a. Mas a: - d ia en al caso que el pode que ejecu a las leyes es u iese ambien enca gado de ha- ce las: á lo menos ap ecia ia las di icul ades y las penas que pudie a encon a pa a eje-. cu a las. Cuando el p íncipe concu e á la o ma- cien de las leyes , y su consen imien o es necesa io, los icios no llegan jamas al ex- emo, como cuando los cue pos ep esen a- i os deciden sin apelacion;' po que aquél y los minis os son ad e idos po la expe ien- cia: y así cuando éllos desca iados no ol- iesen á sus debe es po el conocimien o de lo que es jus o, lo ha ian po el de lo que se. puede hace y sucede . El pode ep esen- sa i o al con a io, pocas eces cuen a con la expe iencia, ni menos juzga/imposible co- sa alguna : el no necesi a sino que e pa a que su olun ad sea ejecu ada ; pe o aunque el que e es siemp e posible, no 10 es igualmen- e el ejecu a . Un pode obligado á p es a su apoyo á la ley que desap ueba, al momen- o llega á encon a se sin ue za y sin consi- de acion es á: sin ue za, po que sus agen- es le desobedecen , segu os/ de que les des- ag adan _oponiéndose á las ó denes que no son con o mes á la. olun ad; y pie de la con- side acion po que emplea su au o idad en o- 54 ma medidas que condenan su juicio ó su con- ciencia. Ningun pode , po o a pa e 5 ejecu a con celo una ley que, desap ueba: cada obs- áculo es pa a él un sec e o iun o. No es á en la mano del homb' el hace es ue zos pa a ence una esis encia que a o ece su opinion. Impedi á los homb es ob a es ya muy di ícil; obliga les á que lo hagan es im- posible. Y si es a e dad se aplica á los in- di iduos mismos , que no es án e es idos de ningun pode , con mucho mas mo i o cabe aplica se 4 los deposi a ios de una g ande au- o idad, O as azones oda ía hacen indispensa- ble la samion eal, ó el de echo del e o. Los gobie ios que admi en las asambleas e- p esen a i as,es án amenazadas de un peli- g o de que saben p ese a se los gobie nos absolu os, y es la mul iplicidad de las leyes. Puede deci se que es a es la en e medad de los es ados ep esen a i os , po que en éllos odo se hace po las leyes, al paso que la en- e medad en las mona quías sin lími es es la de no ene las, po que en ellas odo se hace po los homb es, de leyes lisonjea en los legislado es dos p opensiones na u ales, la necesidad le ob a , y el . place de c ee se ne- cesa ios. Siemp e que deis al homb e una VQ., 5'5' cacion especial p e e i á el hace mas al ha- ce menos. Los que es án enca gados de p én- de á los agamundos en los caminos públi- cos, po una endencia na u al incomodan á odos los iaje os: cuando los espías no des- cub en nada, siemp e in en an: bas a c ea en un pais un minis e io que haya de igila sob e las conspi aciones, pa a que jamás se hable de o a cosa, y se igu en á cada paso. Puede deci se que los legislado es se dis i- buyen la exis encia humana po de echo de conquis a como los gene ales de Alejand o di idie on en e sí el mundo: y aquéllos han dado causa á que po la mul iplicacion im- p uden e .de leyes en cie as épocas se ha- yan dado los a aques mas g andes á la li- be ad del homb e; iéndose és e p ecisado muchas eces á busca uní asilo con a aqué- llas en lo mas bajo y mise able del mundo, que es la escla i ud. El e o, pues, es necesa io y debe se absolu o, an o po la dignidad del mona ca, como po la ejecucion de las leyes mismas: muchas son impo an es, sob e odo en la épo- ca en que se hacen : en onces es cuando se sien e ó se c ee sen i su necesidad. El e o suspensi o , que emplaza pa a un iempo e- mo o la ap obacion de una ley que sus au o- es dicen u gen e, pa ece una e dade a bu - la; la cues ion se desna u aliza, pues que en 56 al caso ya no se discu e mas de la ley y solo se dispu a de las ci cuns ancias. El eje cicio del e o absolu o se apoya sob e una ase cion azonable: la ley es mala, yo la desecho po lo mismo. El eje cicio del e o suspensi o, que se limi a á deci yo no adap o es a ley sino á al época dis an e, ie- ne muchas eces el ca ác e de absu do. Los au o es de és a ijan en onces la a encion del pueblo, no sob e la ley, que acaso hab án equi ocado, sino sob e la época que pa ece da les la azon. Tomemos po ejemplo un de- c e o amoso y unes o, el publicado con a el cle o en 1792: si el ey hubie a podido pone el e o absolu o, la cues ion se hubie- a en ilado p ecisamen e sob e la bondad in- ínseca de la ley, cuya injus icia no hubie- se sido di ícil de p oba ; pe o no eniendo si- no la acul ad del e o suspensi o, no se exh- minó mas la ley en si misma, y se decía : los clé igos as o nan hoy la F ancia, y el ' , ey no a a ep imi los an es de dos a ios." 3. El nomb amien o de los jueces pe ene- ce al ey. Yo no he dudado jamas un mo- men o de es a acul ad eal. En una mona - quia cons i úcional es necesa io da á es e pode oda la in luencia y aun oda la popu- la idad que la libe ad pe mi a. El pueblo puede enga a se ecuen emen e en la elec- cion de los jueces. Los e o es del mona ca 3'7 han de se po necesidad Mucho mas a  o p ime a, po que no iene in e es en .come los, y en segundo luga po que se e en p e- cision de asegu a se, en azon de que no' a- a de nomb a unas comisiones empo ales ,,'si- no unos . unciona ios inamo ibles. Un pueblo en el cual el pode judicial no es independien e; un pueblo en el que una au o idad cualquie a puede in lui sob e los juicios, di igi , 6 o za la opinion de los jueces, emplea con a el inocen e, á quien quie e pe de , las apa iencias de la jus icia, y ocul a se de as de las leyes pa a he i con su espada lasa íc imas que quie a sac i ica ; un pueblo al se halla en la si uacion mas des- g aciada, y mas con a ia á los p incipios del es ado social que las ho das sal agés de las o illas del Ohio 6 que los beduinos del de- sie o. Segun es o la eleccion pe iódica del pueblo, el nomb amien o empo al pa a el gobie no, y la posibilidad de e oca un jui- cio posi i o son igualmen e unes as á la in- dependencia del pode judicial. Po lo mis- mo es a independencia no se puede asegu a sino po la inamo ilidad de los jueces. En el espacio de ein e y cinco a ios los ibunales, los jueces y los juicios nada han enido de lib es. Los di e sos pa idos se han apode ado á la ez de los ins umen os y o - mas de la ley. El alo de los gue e os mas 6+ siguien e, no puede juzga de la necesidad de un a ado de paz. Cuando la cons i ucion le hace juez 5 pueden po o a pa e los mi- nis os des ia , y hace ecae sob e los e- p esen an es el u o popula . Un solo a í- culo pues o con su ileza en medio de unas condiciones de paz, pone á un cong eso en la al e na i a ó de pe pe ua la gue a, ó de sanciona disposiciones a en a o ias á la libe ad ó al hono . La Ingla e a puede se i nos de mode7 lo en es a pa e. Los a ados se examinan po el pa lamen o, no pa a admi i los ó desecha - los, sino pa a de e mina si los minis os han llenado sus debe es en las negociaciones, y la desap obacion de cualquie a jamas iene o a consecuencia sino la de despedi ó acusa al minis o que ha se ida mal á su pais. Es a cues ion no a ma en mane a alguna á la ma- sa del pueblo, que siemp e ama la i anquili- dad, la cual en o o caso pa ece ia que é - sela in e umpi : semejan e acul ad del pa - lamen o con iene siemp e á los minis os an- es  la conclusion de los a ados. Po o a pa e el de echo de paz y de gue a no puede menos de ia se al pode eal en una mona quía. Una au o idad eje- cu i a compues a de minis os amo ibles y nomb ados po un solo homb e, jamas se á bas an e ue e ni imponen e pa a supo la el 6 y peso de es a esponsabilidad e ibie..U :poo de epublicano, aunque elec i o y amo lbley lo es po su o igen nacional. Hemos is o mai de una epública dis ingui se po su a do belicoso y po una delicadeza suspicaz. En gene al, la debilidad no es un de ec o de las epúblicas; mas bien pecan po cie a especie de a ogancia , que es á undada sob e la an- cha base en que se apoyan. Los minis os de un ey que pueden se c ea u as del a- o y del cap icho, no pueden ene es a ie- eza popula . Pa a que la dignidad de una nacion que se gobie na moná quicamen e se man enga de un modo es able, es necesa io que su conse acion se con ie al mona ca, cu- yo nomb e al menos a siemp e unido con los hechos glo iosos de su einado, ó con los que no son an o.- Pe o en onces, se nos di á, len dónde es á. la esponsabilidad? En los minis os, es- ponde émos: no po habe decla ado la gue a, lo cual no es de su incumbencia, sino po ha- be conse ado el des ino y con inuado sus se icios, si el mo i o de aquélla no ha si- do jus o y legi imo; como un minis o de hacienda bajo un ey que quisiese alza los impues os sin el concu so del pode legisla- i o se ía digno de cas igo, no po que de- bie a dispone de la olun ad de aquél, si- no de los ac os cons i ucional es que él hi- TOIVI.  5 66 ciese pa a se i á es a misma olun ad. No puede comp ehende se bien la na u a- leza del pode eal y de la esponsabilidad, mien as no se conozca que el obje o de es- a admi able combinacion poli ica es conse - a al ey su in iolabilidad, qui ándole los ins umen os cuando ella amenaza á los de- echos de la segu idad de la nacion. En es o consis e odo el sec e o: si po consag a la in iolabilidad del ey, se quie e deci , que su olun ad es á exen a de odo e o , se á una cosa absolu amen e quimé ica; pe o com- binándola con la esponsabilidad de los mi- nis os, se hace que ella sea espe ada eal- men e; po que si sucediese que la olun ad eal se ex a iase, en al caso no se ía pues- a en ejecucion. En cuan o á las eglas que de e minan la jus icia 6 injus icia de las gue as , es im- posible designa las posi i amen e,: bas e deci que la opinion pública casi nunca se engaña sob e la legi imidad de las que emp enden los gobie nos. Deci que es necesa io es a á la de ensi a, es no deci nada. Fácil es al ge e de un es ado obliga á su ecino á que le a aque po medio de 'insul os , amenazas y p epa a i os hos iles; y en es e caso el cul- pable no es el ag eso , sino el que ha obli- gado al ó o á busca su conse acion en el ompimien o. Po es a ` azon la de ensi a pue- 67 de se algunas eces e ec o de una e i iada hipoc esía, y la o ensi a una p ecaución„_ de ensa legí ima. P ohibi á los gobie nos el con inua las hos ilidades mas allá de las on e as, es al»o hien una p ecaucion iluso ia. Cuando los ene- migos nos han a acado po que han que ido, y los echamos ue a de los lími es de nues- o e i o io, Ise á ace ado el que de e- niéndonos en una línea ideal, les demos iem- po pa a epa a sus pé didas y eno a sus. es ue zos? La única ga an ía posible con a las gue- as inú iles ó injus as, es la ene gía de las asambleas ep esen a i as. A éllas y al espí- i u nacional, que debe di igi las, se debe e- cu i pa a apoya al gobie no, cuando la gue a es jus a pa a lle a la ue a del e i o io, con el obje o de pone al enemigo en el es ado de que no pueda daña nos, ó pa a obliga al mismo gobie no á hace la paz cuando se ha log ado el obje o de la de en- sa, y a ianzado la segu idad pública. Yo he añadido una p ecaucion con a o- da claúsula de los a ados que pudiese a en- a á los de echos de la nacion en lo in e io del eino. Es ando á la disc ecion del po- de eal las claúsulas de los a ados, y en el caso de que pudiese hace que, ue an obli- ga o ias pa a la ac on aquellas que in luye- 6 8 yen sob e su si uacion in e io , ninguna cons- i ucion pod ia subsis i . Un ey enemigo de la libe ad de la imp en a a a ia con ó o pa a some e á los esc i o es á las es iccio- nes mas op esi as. Ó o que u iese ideas ó in e eses que le ue an peculia es, pod ia a- a asimismo con sus ecinos pa a hace a- le lo úno ó lo ó o en dallo de los demas; y de es e modo odos los a ículos cons i u- cionales pod ían as o na se sin discusion y de sola una plumada; el despo ismo y la pe - secucion apa ece ian bajo la másca a de paz, y los embajado es del ey se ian e dade a- men e el pode legisla i o de un pueblo de es a na u aleza. Re énese, pues, es a acul ad. Obse ad que po la p ecaucion que omo, no hie o nada á la in iolabilidad del pode eal. Él pe manece in iolable, pe o ninguno puede se i le en es e pun o como en o os, mas allá de los limi es cons i ucio- nales; es deci , (pa a segui la compa acion que a iba he empleado ) un minis o que en i ud de un a ado a en ase á la libe ad de la p ensa ó á cualquie a de los de echos indi iduales, debe la se cas igado como el que alegase la olun ad eal pa a la ejecu- cion de las p isiones a bi a ias ó pa a el au- men o de los impues os no consen idos. Si se dijese que en es a p ecaucion pod ía habe di icul ades pa a a a con las po en- 69 cias ex ange as; yo a iadi j , que po el con- a io la imposibilidad de ob ene del go- bie no concesiones que no end ía de echo de hace , (las cuales .po lo mismo se ian nulas) pond ía en el caso á las po encias ex- ange as de no exiji las , y los a ados se- ian an o mas sólidos cuan o que no con u- iesen nada de an icons i ucionales. 6. a La pe sona del ey es in iolable. Co- no hemos a ado ya de es o en el an e io capi ulo , c eemos su icien e el da luga á es a p oposicion en e las p e oga i as eales. +#4-144444.++4-4-14-11,4114-14- OBSERVACIONES. as mismas y mayo es p e oga i as que M . Cons an a ibuye • al pode eal se dan al Rey de las Esp.iias po núes o Código undamen al. El a , i 7 del cap. del í . 4.°; des-pues de es ablece que compe e . al mona ca la de sancio- na las leyes y p omulga las , hace ex ensi as sus acul ades á nomb a y sepa a lib emen e los sec e a ios de es ado y del despachó , al nom- b amien o' de los magis ados de odos lds ibu- nales ' ci iles y c iminales , á indul a á los de- lincuen es con a eglo á las leyes que le conce• den la de hace g acia , á decla a la' gue a-, hace y a i ica la paz, y á. di igii las elacio. nes diplomá icas y come ciales con las denlas po. 70 enc ias , nomb ando los embajado es , minis os y cónsules. Igualmen e, y al pasó que le a ibuye es os de echos , le da o os muchos mas : p o ee odos los empleos ci iles y mili a es , p esen a pa a los obispados , dignidades y bene icios eclesiás icos del eal pa ona o á p opues a del consejo de Es- ado , concede hono es y dis inciones de oda cla- se, manda los ejé ci os y a madas , nomb a los gene ales, dispone de la ue za a mada dis i- buyéndola como mas con iene , dec e a la in e - sion de los ondos des inados á cada uno de los amos de la adminis acion pública , y en in es á acul ado pa a hace o as muchas cosas que ie- nen elacion con el buen égimen de los pueblos; debiéndose obse a , que lejos de habe se a a. do de coa a el pode eal po la Nacion espa. !Sola , muy al con a io se le ha dado un ensanche an g ande cuan o ha podido desea se pa a la ma. ges ad y esplendo de' es a dignidad augus a. Segun eso, no podemos, menos de admi a nos de cine haya que ido echá senos en ca a, " que había- mos es ablecido un eyno pu amen e democ á i- co," siendo así que los legislado es, al iempo de sanciona es a ley undamen al , siemp e u ie on p esen e el es ablecimien o de una mona quía mo- de ada, como lo dan bien á en ende odas las dis- cusiones que se u ie on mien as se a ó de es e impo an e asun o , y como puede e se en odos los capí ulos de la misma Cons i ucion en los que se habla del pode , eal , 6 de lo que iene cone- xion con él mismo. ' 7! s e - aaa que , semeja i es impu acio es< Inen e pod án hacé noslas los que , no hayan leido el Código ; ni engan no icia de nues as cos u a. es y leyes an iguas. Con e ec o , es bien- 'sabido' cualquie a que haya saludado la his o ia de Es, pa ia , que la sancion eal no bas aba an iguam men e pa a que las leyes u iesen ue za de ales, sino que e a necesa io conce a las y lee las blica y solemnemen e á p esencia del Rey y de los b azos del Es ado , cuya s p ác ica se usó desde el o igen de la mona quía; siendo es a solemnidad an de esencia , que no haciéndóse es e ac o si, inul áneo, las leyes no enían ue za ni igo , aunque las publicase el Rey , como puede e se po los ,acue dos de muchas Có es celeb adas en el iempo de nues a libe ad has a la época en que los pueblos pe die on sus de echos : po consi- guien e se da al Rey mas acul ad en el siglo XIX que la que sus an eceso es u ie on espec o de la p omulgacion de las leyes has a el XV. Tampoco u ie on de echo los eyes de Espa. ña pa a hace la gue a y a i ica la paz po si mismos , cual hoy se les ha dado. La Nacion debia. po de echo in e eni en odos los asun os ela- i os á es os dos obje os ; y de ello nos dan ejem, plos p ác icos las Có es de Valladolid de 1299 en iempo de Fe nando el IV , las de Medina del Campo en 1502, las de Valladolid en 1385 , las de Sego ia en 1566 , las de Guadalaja a en 139o, las de Mad id. en i 3 9 s y o as muchas , en las cuales se en , , ya la oposicion de los p ocu ado es de los eynos á que se hiciesen decla aciones do 72 gue a , ya sus quejas si és a con inuaba po mas iempo que el que con enia , ya po el con- a io" sus p oposiciones , pa a decla a la , sus acue dos pa a el le an amien o de los ejé ci os en caso necesa io, sus p opues as y pa ece es pa a hace eguas, alianzas ó pac os con o os eynos, en , in su acue do ci nega i a pa a alza - opas y de e mina subsidios. Si pues en: eldia' se con-- cede . al Rey el decla a po sí la gue a y hace la paz, aunque es o sea con el ca go de da cuen- a á las Go:SI- es , ¿no pod á deci se que se le dan en es a pa e mas acul ades que las que en. o o iempo u ie on sus p edeceso es? , • La única es iccion que al Rey se impone po la Cons i. ucion es la de hace alianzas o ensiVas e 'y a a- dos especiales de come cio con las po encias ex- ange as sin conocimien o de las Có es. Pe o ademas de no se nue a es a es iccion , es ab- solu amen e con o me á los in e eses públicos , y en ninguna mane a coincide con los incon enien- es que en el úl imo capí ulo se han ci ado; pues que si al Rey compi iesen es as acul ades, pod ia la Nacion e se empeñada en la al e na i a ó de da sus ue zas 'y caudales pa a sac i ica las aca- so á la en aja de ¿ as naciones quizá sin u i- lidad de la nues a, ó en la, de sos ene una gue- a con las mismas en el caso de nega se-po las Co es los auxilios de gen e ó pecunia ios aco - dados po sola la olun ad del mona ca sin el concu so de aquéllas. Po o a pa e, como que los a ados de come cio, ó es os con a os ede ales, no son de pu a é indispensable necesidad , o di- 73 na iamen e hablando, sino de me a conVe eiidi, es á muy en' egla que los ep esen an es de° Nacion, los cuales pod án es a mas en e ados dé sus in e eses que lo que indica M . Cons an , ea i bajo di e sos pun os de is a si la misma pie de ó gana en las alianzas ó a ados dé come cio que el Rey pueda celeb a . Las denlas es icciones que se ponen á la, au o idad del mona ca en la Cons i u . cion , son absolu amen e con o mes á los p incipios de odo gobie no ep esen a i o.' Ni el aco da subsidios á las po encias ex ange as , ni el impone con= ibu ciones , ú hace pedidos sin el consen imien- os de las Có es, ni el a en a á la p opiedad de ningun pa icula , ni desmemb a el eino, ni abandona le, 'ni aspasa su au o idad, ní ab- dica el ono, nada de es o puede pe mi i se al ge. e del Es ado , si és e ha de se egido cual p e ie- nen los mismos p incipios , que son el apoyo de oda sociedad que enga el ca ác e de nues- a ; po que si lo que acaba de deci se es u ie a á su disposicion , no pod íamos con a ni' con la. segu idad , ni con la anquilidad, ni con la p o- piedad , que son el esul ado de odo buen 'go- bie no, y á cada paso es a íamos expues os á se íc imas de la a bi a iedad. Algunos esc i o es, de cuyo nume o ' es el mis. mo M . Cons an , son de opiñion que al Rey de- Le concedé sele la acul ad de disol e las asam- Ileas ep esen a i as : nues a Cons i ucion lo im p i de ; y en e las es icciones que pa le al-Rey es la p ime a de "que bajo ningun p e ex o pue. So En e ec o, pone el nomb e del ge e del Es ado al en e de un p oyec o de ley , es saca de su es e a el pode sup emo, y hace - le el blanco de odas las opiniones. El espe- o po es a dignidad exije que á cada cosa se dé su lugá , y que no se comp ome a á aquel á quien se quie e conse a . i Y quien es po o a pa e el que gana en que los minis os escuden con el nomb e del ey? Es e no; po - que es o solo se e i ica ia cuando los p oyec- os uesen ap obados sin enmienda ni es ic- cion alguna: mas pudiendo se desechados, a ia se de es e ú o o modo , no gana, sino que pie de mucho. Po o a pa e, la nacion ninguna en aja encuen a en ello; po que no le es ú il sino muy pe judicial el que los p o- yec os que deben se discu idos po sus e- p esen an es, y que acaso end án de ec os, les sean p esen ados de un modo que les im- ponga, que debili e su esis encia, y que suje- e su juicio en algun modo. Los que pueden gana cie amen e son los minis os: po es e mo i o, pues, las p opues as de ley solo de- ben hace se á nomb e de éllos sin hace ha- , bla al ey en su luga . p oposicion: Los minis os son espon- sables. Hemos obse ado a iba que la cues- ion de la esponsabilidad de los minis os e a la mas indisoluble, si no se dis inguia con mucho cuidado el pode eal del ejecu i o: 8 y es a es la azón po que los gobie nos epu- blicanos se han es ellado en odas sus en a- i as cuando han a ado de o ganiza la es- ponsabilidad. Mas en el hecho de hace in- iolable la pe sona del ey., queda econoci- da es a misma dis incion; po que si no se les hubie a' de conside a sino como agen es pa- si os y ciegos , se ía la cosa mas absu da j injus a hace los esponsables , ó á lo menos se ha ia p eciso que éllos lo uesen, siquie a pa a con el mona ca, del exác o cumplimien o de sus ó denes, empe o la cons i ucion quie e que lo sean pa a con la nacion, y que en cie - os casos la olun ad del ey no les pueda se - i de excusa; pues que el pode minis e ial, aunque es cie o que emana del eal, iene no obs an e su exis encia sepa ada de es e úl imo, y hay una di e encia esencial y undamen al en e la au o idad esponsable y la que es á in es ida de la in iolabilidad. Po o a pa e el pode minis e ial es de al modo el eso - e en una cons i ucion lib e , que el mona ca no puede p e ende cosa alguna sino po me- dio de sus minis os , ni manda nada' sin su i ma, en azon de que no iene o os medios con que o ece á la nacion la ga an ía de su esponsabilidad. Cuando se a a de nomb a pa a es os ca gos , el mona ca decide solo ; pe o si se halla en el caso de hace 6 p opone alguna TOM. ],  6 82 cosa, el pode minis e ial es á en onces obli- gado á pone se delan e pa a que la discusion ó la esis encia jamas comp ome an al ge e del Es ado. Se ha que ido deci que en Ingla e a el pode eal no se dis inguia an posi i amen- e del minis e ial ; y al e ec o se ha ci ado un hecho pa icula , en que la olun ad pe - sonal del mona ca habia p e alecido sob e la de los minis os, ehusando hace pa icipan- es á los ca ólicos de los p i ilegios que go- zaban sus o os súbdi os. Pe o aquí se han con undido dos cosas, á sabe , el de echo de man ene lo que exis e 5 (lo cual pe enece al pode eal que cons i uye 9 como se ha di- cho , una au o idad neu a y p ese ado a), y el de p opone el es ablecimien o de lo que no exis e oda ía, cuya uncion compe e al pode minis e ial. En la ci cuns ancia indica- da no se a aba sino de man ene lo que ya exis ia :, po que las leyes con a los ca ólicos es an en odo su igo , aunque su ejecucion se ha emplado ; y no puede se de ogada ninguna ley sin que enga pa e el pode eal. Yo no exámino si en es e caso pa icu- la el eje cicio de es e pode ha sido bueno 6 malo; aqui solo se a a de p oba que sos- eniendo el ey las leyes, no ha salido de sus limi es : así la di e encia en e el pode eal y minis e ial se co obo a po el ejemplo mis- 83 ilo que se alega pa a obscu ece le. El ca ác- e neu o y pu amen e p ese ado del p ime- o es á bien mani es ado, y es e iden e que en- e los dos el segundo solo es ac i o; pues que si és e no quisiese ob a , aquél no encón a ia medio alguno de obliga le, y no po es o le al a ian ó os pa a hace lo sin él. Po o a pa e es a posicion del pode eal iene sus en ajas y jamas incon enien es ; po que al paso que un ey de Ingla e a encon a ia en la esis encia de un minis o un obs áculo insupe able pa a p opone leyes con a ias al espí i u del siglo, es a opinion minis e ial se- ía impo en e , si quisiese impedi al pode eal la p opues a de las leyes con o mes á es e mismo espí i u. , pues en al caso el mona - ca no end ia o a cosa que hace sino cam- bia de minis o , y al paso que ninguno se p esen a ia pa a insul a la opinion y lucha de en e con a las luces , se le o ece ían mil pa a se los ó ganos de las medidas po- pula es , á quienes la nacion apoya ia inde- ec iblemen e con su ap obacion. La esponsabilidad de los minis os no des- uye la de sus agen es; y la de és os p inci- pia desde el au o del ac o inmedia o , que es el obje o de la misma esponsabilidad. Es a egla es ablecida en Ingla e a es an o mas necesa ia en F ancia , cuan o que aquí se acos umb a á desp ecia la. Nues a úl ima 84 cons i ucion la habla desconocido, di ipendo exclusi amen e la esponsabilidad sob e los minis os , y decla ando in iolables odos los o os agen es del pode , singula men e á los conseje os de Es ado; aunque muchos de aqué- llos es u iesen enca gados de las unciones, cu- ya esponsabilidad debe se una consecuencia insepa able de las mismas. En la ac ualidad no puede in en a se la epa acion de deli o nin- guno come ido po el deposi a io mas subal- e no de la au o idad en el eje cicio de. sus unciones sin el consen imien o de la sup ema. Se mal a a á un ciudadano , se le calumnia, se le o ende ó se le hie e, sea del modo que quie a, po el Co egido de su pueblo; y la cons i ucion ac ual, que ha omado el a . 75. de la del a io 8 , se pone en e el o endido y el ag eso . Po consiguien e puede deci se que solo en es a clase de unciona ios hay cua en a y cua o mil lo menos, y pod á se que lle- guen has a doscien os mil en los demas g ados de la ge a quía. Todo es pe mi ido á es os in- iolables sin que ningun ibunal enga la a- cul ad de o ma les causa, mien as que el po- de sup emo gua de silencio. No cabe da - se una cosa mas con a ia á un sis ema cons- ucional. Si la esponsabilidad no pesa sob e odos los ciudadanos igualmen e , sea cual- quie a la au o idad en que se hallen cons i- uidos 2 se o enden sus p incipios absolu a- S y men e; y cuando no hay un camino legalpa a some e á odos los agen es á la acusac en el caso de me ece la , la ana apa iencial de la esponsabilidad no es sino una ed es a que se iende á odos los que c eyen- do que exis e 5 a an de que se ponga en ejecucion. 4.4..444444+++44444444÷ OBSERVACIONES. T ambien en e noso os:se halla con iado á loá minis os el pode ejecu i o. « Todas las ó denes »del Rey , dice el, a . 225 de la Cons i ucion ica , debe án i i madas po el sec e a io del 91 despacho del amo á que el asun o co espon- 19da" « Ningunw ibunal , añade, ni pe sona pú- I! Mica da á cumplimien o á la ó den que ca ez- ca de es e equisi o" No pueden da se unas pa- lab as mas ma cadas pa a ac edi a el ca ác e ac. i o que á es os unciona ios compe e : y cualquie- a explicacion que quisié amos da les , e a im- posible que dijese an o. Respec o de las p opues as de las leyes no les compe en las mismas acul ades: aquéllas ó las de e o mas que se c ean conducen es al bien de la Nacion, las debe hace el Rey á las Có es con a eglo á la acul ad decimacua a del a . 17 1; y así no se ejecu an á nomb e de los minis os semejan es ac os. Tampoco concu en á las asal a.» Incas con los denlas miemb os de la np eseR acian 8 6 , nacional; an solo cuando son llamados é á da azon de su conduc a, ó las explicaciones que son necesa ias sob e los pun os que lo exijen. No pueden po o a pa e se indi iduos de las Cell.– es , pues se les excluye po el a . g5, siendo el obje o de es a ley el apa a has a las somb as de odo aquello que pueda comp ome e la sobe a- nía nacional y los de echos del pueblo. Se les hace esponsables en i ud del a . 2 26 de las ó denes que au o icen con a la Cons. i ucion ó las leyes , sin que les si a de excusa el habe lo mandado el Rey. No pueden a en a con a la libe ad de ningun indi iduo, ni pone po sí pena alguna , y si lo hicie en , debe- án se a ados 'como eos de a en ado con a la libe ad indi idual. Aunque po nues as leyes no se hallan de- allados su icien emen e los medios de acusa á los minis os ni se han hecho dis inciones en e los deli os pa icula es que puedan come e ni en e los públicos , no pod á deci se cie amen e que los ejecu o es del pode en •España queda án impunes si al a en, ó á las obligaciones que les incumben como ciudadanos , ó á las que ienen como homb es públicos. Sin «emba go , debemos espe a ó que no da án luga po come e exce- sos ú abusos á que se o men nue as leyes pa a ep imi los , ó que las ci cuns ancias y casos que ayan ocu iendo , y los incon enien es que se eman si no se es ablecen, mue an á las Có es á o ma las que se con emplen necesa ias pa a con ene el pode ejecu i o, an o mas e ible 87 cuan o mas medios iene pa a a aca los de echos indi iduales y los de oda la sociedad. La esponsabilidad de los agen es in e io es la enemos ambica es ablecida de un modo que jamas puede deja se de cas iga en odo depo. si a io de la au o idad, , sea cualquie a el eje , cicio de sus unciones , si es que delinque. Na- die hay in iolable ue a del Rey, sea el que guíe. a el ango que ocupa e. Desde los alcaldes de los pueblos has a las pe sonas enca gadas de las mas g andes unciones , odos es án bajo la ley, y no es necesa io en mane a alguna el consen imienw o del mona ca pa a que se les pe siga y cas igue si lo me ecie en : po es a azon pesa igualmen. e sob e odos los g ados de la ge a quía cons-a i ucional la esponsabilidad , ánco a ue e de nues a espe anza , y que pone á odos los ciu- dadanos en el caso de con a segu amen e con los de echos que indi idualmen e les compe en y con los que la g an ca a de. nues as libe ades les concede. $10110e121.1 SS CAPÍTULO VI. DEL MODO DE HACER EFECTIVA LA RESPONSABILIDAD, DE LOS MINISTROS, Y DE LOS TRIBUNALES DONDE DEBEN • SER JUZGADOS, y S en ado elp incipio de la esponsabilidad de los minis os, que es incon es able supues- o lo que acabamos de deci , debemos a a del modo con que ha de e ec ua se es a es- ponsabilidad. De es mane as pueden incu- i en acusacion y se pe seguidos : po el abusó ó mal empleo del pode ; po ac os ile- gales pe judiciales al in e es público sin ela- cion di ec a con los pa icula es, y po a en- ados con a la libe ad, segu idad y p opie- dad indi idual. Pe o como es a e ce a espe- cie de deli o no enga conex on alguna con las a ibuciones de que es án e es idos Ios minis os , cuando incu en en él uel en á en a en la clase de simples ciudadanos , y deben se juzgados po los ibunales o di- na ios. Si un minis o en el acceso de su pa- sion obase una muge , S en el de su cóle a ma ase un homb e , no debe ía se acusado como minis o sino como un iolado de las 89 leyes comunes 5 segun las cuales y las o mas p esc i as po las mismas debe ia se pe se- guido. Lo mismo puede deci se de odos los o os ac os que la ley ep ueba : un minis o que a en a ilegalmen e á la libe ad á p opie- dad de un ciudadano, no peca como minis- o , po que ninguna de sus a ibuciones le da de echo pa a come e al a en ado ; po consiguien e uel e  en a en la clase de los culpados de es a na u aleza y debe se pe seguido y cas igado co no éllos. En apoyo de es o es necesa io obse a que depende de cada uno de noso os el a en- a con a la libe ad indi idual. Es e .no es un p i ilegio pa icula de los minis os: yo puedo sobo na á cua o homb es pa a que espe en á mi enemigo en el ex emo de una calle, y le a as en á un luga ocul o, don- de pod é ence a le , sin que nadie lo sepa. El minis o que hace p ende á un ciudada- no de es e modo sin es a au o izado po la ley, come e el mismo c imen; su calidad na- da iene que e con al hecho que cambia de na u aleza ; po que, como no le p es e aquélla el de echo de hace a es a á los ciudadanos con desp ecio de la ley y con a sus disposiciones o males , el deli o que co- me e pe enece á la misma clase que el homi- cidio , el ap o ú o o p i ado. El pode legí imo que se con ia á un mi- 96 nudosos , é inaplicables; y la conseeue icia de odo se ía el exci a po lo mismo la c uel-. dad pública, y el se sus íc imas á p opo i cion de las inquie udes que hubie en causa- do y del mal que hubiesen hecho. En esúmen, no eme é sen a el axioma siguien e: <1 La ley de la esponsabilidad de »los minis os es de disc ecion, y no puede de- alla se como odas las comunes po se di- ' , e sa su na u aleza y aplicacion." En apo- yo de lo que acabo de deci ae émos po ejemplo á los ingleses. Cien o y ein a a ios de libe ad lle an sin al e aciones; y á pesa de la esponsabilidad inde inida á que es án expues os los minis os, y de las denuncias con inuas del pa ido de la oposicion, han enido muy pocos que hayan sido p ocesados, y ninguno á quien se haya impues o pena alguna. La memo ia de lo pasado no debe enga- ña nos. Hemos sido, es cie a, u iosos y u - bulen os como los escla os cuando ompen sus cadenas; pe o ya hemos llegado á se un pueblo lib e; y si con inuamos siéndolo 9 si o ganizamos con alen ía y anqueza las ins i uciones de libe ad , consegui émos la calma y sabidu ía de odos los pueblos que la gozan. Yo no me de end é en p oba aquí que la pe secucion de los minis os debe con ia - 97 se, como la cons i ucion o dena 5 á los e- p esen an es de la nacion ; pe o no pod é me- nos de hace de la ac ual un elogio pa icu- la po que iene una en aja de que ca ecen odas las demas que la p ecedie on. Segun élla la acusacion, la ins uccion del p oceso, su p osecucion y el juicio odo puede se pú- blico , al paso que an es es aba mandado 5 al menos se ple aba que es o se ejecu ase se- c e amen e. A pesa de lo que se acaba de deci , y sin emba go de lo e minan e de la disposicion de la ca a; como en los homb es e es idos de au o idad haya siemp e una dis- posicion pa a cub i se con el elo del mis e- io, que en su opinion alude muy g ande impo ancia, ep oduci é algunas azones que he alegado en o a ob a en a o de la pu- blicidad de las acusaciones. Se ha que ido deci que es a publicidad pone á disc ecion de o ado es imp uden es los sec e os del Es ado; que el hono de los minis os puede comp ome e se á cada paso con acusaciones a en u adas, y en in que en el caso de ac edi a se la alsedad de és as, hab án ocasionado á la opinion un as o no muy pelig oso y de di ícil emedio. Pe o es p eciso deci en hono de la e dad, que les sec e os del Es ado no son an os como el c ha la anismo 6 la igno ancia ha que ido ha- ce c ee : el sec e o no es indispensable sino TOM. I. 9 8 en algunas ci cuns ancias a as y momen á- neas, como po ejemplo, cuando se a a de una expedicion mili a , ó de alguna alianza decisi a, ó en alguna época de c isis. En o- dos los o os casos la au o idad no quie e el sec e o sino pa a p ocede sin con adicion; y muchas eces sucede que despues de habe ob ado á su place , echa menos con sen i- mien o aquella misma con adicion de que p ime o huyó, y que quizá le hubie a ilus- ado y p eca ido del e o . En los casos en que el sec e o es e da- de amen e necesa io, las cues iones que ienen conexion con la esponsabilidad, no pueden ene in lujo en que se di ulgue, po que no son exáminadas sino despues que se ha hecho público el obje o de que han dimanado. El de echo de paz y de gue a, la conduc a de las ope aciones mili a es , la de las negocia- ciones, y la conclusion de los a ados pe e- necen al pode ejecu i o; pe o solo despues que se ha emp endido una gue a, es cuando puede hace se ca go á los minis os de su le- gi imidad; solo despues que ha salido bien, ó se ha desg aciado una expedicion 5 se les puede pedi cuen a; y en in solo despues de la conclusion de un a ado puede exámina - se u con enido. Las discusiones, pues, no se susci an sino sob e cues iones ya muy conoci- das; po consiguien e ningunos hechos di ul- 99 gan, y no hacen o a cosa que pone bajo un nue o pun o de is a los que ya son públicos. El hono de los minis os, lejos de exi- ji que las acusaciones que se in en an con a éllos queden en uel as en el mis e io, exije po el con a io impe iosamen e el que su exámen se haga á la az de odos; po que un minis o jus i icado en sec e o, jamas lo lle- ga á se comple amen e. Po o a pa e , las acusaciones no pod ian queda ocul as; el mis- mo impulso que las ha dic ado hace que las e elen los que las exci a on: mani es adas de es e modo en con e saciones pa icula es, an pa icipando poco á poco de las pasiones con que se las quie e e es i : no se da luga á la e dad pa a que las e u e, y de es e mo- do dejando ob a al acusado , se le impide al acusado el que esponda, ap o echándose de es e modo los enemigos del minis o del e- lo que cub e lo que hay ealmen e pa a ac e- di a lo que no hay. Todos es os incon enien- es se e i a án cie amen e si los ó ganos de la nacion la ilus an con una explicacion pú- blica y comple a sob e la conduc a denuncia- da del minis o, y es o solo se á capaz de p oba de una ez su mode acion y su ino- cencia. Una discusion sec e a deja cae sob e él la acusacion que no puede se des uida po una in o macion ó p ueba mis e iosa, y hace pesa sob e es os unciona ios la apa- 00 iencia del disimulo, de la debilidad, 6 de la complicidad. Las mismas azones se aplican al as o - no que se eme eciba la opinion. Un hom- b e pode oso no puede se culpado sin ala - ma es a misma opinion, y sin que la cu io- sidad se agi e. E i a es o es imposible; y así lo que se necesi a es asegu a aquélla, lo cual jamas se puede consegui sin da una sa- is accion á és a. No hay que conju a los pe- lig os, apa ando po es e medio las acciones del exámen, po que se aumen an si se les quie- e da el ca ác e de obscu idad: los obje os. oman cue po en el seno de las inieblas, y odo pa ece hos il y gigan esco en medio de las somb as. Las decla aciones inconside adas y las acu- saciones sin undamen o caen po sí mismas, se desac edi an y cesan en in po el solo e ec- o de la opinion que las juzga y las qui a su u eza en e amen e. Solo son pelig osas bajo el despo ismo 6 en las demagógias sin el con- apeso cons i ucional : bajo el despo ismo, po que ci culando á pesa de él, pa icipan del a o de odo aquel que les es con a io; y en las demagógias,' po que es ando euni- dos y con undidos odos los pode es , como en el despo ismo 5 cualquie a que se apode a de éllos, se hace dueño de la mul i ud y la subyuga po medio de la palab a. Pe o cuando j o' los pode es es án en equilib io y se con ie- nen el úno al ó o, la palab a no iene una in luencia an ápida é inmode ada. Tambien en Ingla e a hay en la cáma a de los Comunes declamado es y homb es u - bulen os; pe o qué sucéde? Hablan, no se les escucha, y callan. El in e es que iden i i- ca á una asamblea con su p opia dignidad, le obliga á ep imi sus miemb os sin nece- sidad de su oca su oz. 1Se ag ada el pú- blico de a engas iolen as y de acusaciones mal undadas? P opo cionadle la educacion, y dejad al mismo iempo que él se o me: in- e umpi le no es sino , e a da le; igilad si lo c eeis indispensable sob e los esul ados in- media os: haced que la ley p e enga los al- bo o os, pe o no impidais que oiga ; y es ad bien pe suadidos de que la publicidad es el medio mas in alible de p eca e los: élla ha- á de ues o pa ido la mayo ía nacional, que de o o modo end íais necesidad de ep imi , ú acaso de a aca iolen amen e; és a os se i á de mucho. Teneis po o a pa e á la azon como auxilia ; mas pa a lo- g a es a en aja es necesa io no omen a la igno ancia, sino po el con a io p ocu- a la ins uccionpo odos los medios. ¿Que- éis es a segu os de que un pueblo i i á pací ico? Habladle sob e sus in e eses con o- da la cla idad que os sea posible; cuan o mas 102 sepa, an o mas sanamen e juzga á y con ma- yo calma. Solo se asus a de lo que se le ocul- a, y siemp e se i i a de cuan o le inspi a emo . La cons i ucion da á los minis os un i- bunal pa icula . Toda acusacion que con a éllos se hace, es en el hecho un p oceso en- e el pode ejecu i o y el del pueblo: se ha- ce po consiguien e necesa io ecu i pa a e mina lo á un ibunal que enga un in e es dis in o del de los dos , y que es é sin em- ba go eunido po un o o al del gobie no y del pueblo. Los Pa es eunen es as dos condiciones: sus p i ilegios sepa an del pode del pueblo á los que ienen es a in es idu a; no pueden ol e á en a en la condicion comun, y ie- nen po consecuencia un in e es dis in o del popula . Ademas oponiéndose siemp e su nú- me o á que la mayo ía de éllos pueda e- ne pa e en el gobie no, es a mayo ía debe conoce ambien in e eses dis in os de los del gobie no. Al mismo iempo los Pa es es- án in e esados en la libe ad del pueb:o; po - que si és a se aniquilase , la suya y su dig- nidad desapa ecian en e amen e: ambien lo es án en sos ene al gobie no; pues que si és e uese á ie a, se abisma ia con él su ins i u- cion. La cáma a de los Pa es es po conse- cuencia el juez que con iene á los minis os 103 po su independencia y neu alidad. Colocados los Pa es en un pun o que inspi. a na u almen e un' espí i u conse ado á aquellos que lo ocupan, o mados po su edu cacion en el conocimien o de los g andes in e- eses del Es ado, é iniciados po sus unciones en la mayo pa e de los sec e os de la admi- nis acion , eciben oda ía po su posicion social una g a edad que les hace ene g an madu ez en el exámen, y una dulzu a de cos- umb es que, disponiéndolos á ene consi- de acion y mi amien o , suple en cie o modo la ley posi i a po medio de la delicadeza y de la equidad. Los ep esen an es de la nacion , llama- dos á ela sob e el empleo del pode y los ac os de la adminis acion pública, y mas ó menos en e ados de los po meno es de las ne- gociaciones po la cuen a que deben da les los minis os cuando se han e minado , pa- ecia que es aban lo mismo que los Pa es en el es ado de decidi , si los minis os me- ecian la ap obacion ó la censu a, la indul- gencia ó el cas igo: pe o siendo elegidos po un espacio de iempo limi ado, y eniendo necesidad de ag ada á sus comi en es, se esien en siemp e de su o igen popula y de su si uacion, que uel e á. se p eca ia en de e minadas épocas. Ademas de es o , en i - ud de lo que acabamos de deci ienen una 104 doble dependencia, á sabe , la de la popu- la idad y la del a o : po o a pa e, éllos casi son llamados á se an agonis as de los minis os; pueden po consiguien e llega á se sus acusado es, y en es e hecho no deben se sus jueces. En cuan o á los ibunales o dina ios, hemos dicho que deben juzga á los mi- nis os culpables de a en ados con a los indi- iduos; pe o sus miemb os no son p opios pa a p onuncia sob e las causas que son mas bien polí icas que judiciales: ca ecen ade- mas, comunnien e hablando, de conocimien- os diplomá icos, de ideas de las combina- ciones mili a es,, y les son acaso ex añas las ope aciones del amo de hacienda; no cono- cen sino impe ec amen e el es ado de la Eu- opa; no han es udiado sino los códigos de leyes posi i as, y es án ceñidos po sus de- be es habi uales á no consul a sino á la le- a muda, y á no hace o a aplicacion que la igu osa. El espí i u su il de la ju isp u- dencia es á en oposicion con la na u aleza de las g andes cues iones, que deben mi a se ba- jo el aspec o de las elaciones públicas, ó eu- opeas, sob e las cuales los Pa es deben p o- nuncia como jueces sup emos aliéndose de sus luces, de su hono y de su conciencia; po que la cons i ucion los e is e de un po- de disc e i o no solo pa a ca ac e iza os los deli os sino pa a impone las penas. En e ec o, los deli os de que los minis- os pueden hace se culpables, no cons an de un solo ac o , ni de una se ie de hechos po- si i os, de los cuales pueda mo i a cada uno una ley p ecisa; hay cie as di e encias y g a- daciones que los ag a an, ó los disminuyen, las cuales es imposible designa po la pala- b a, y po lo mismo ni de comp ehende se po la ley. Así oda en a i a pa a educi la esponsabilidad de los minis os á leyes p e- cisas y ci cuns anciadas, como deben es a lo las c iminales, es iluso ia ine i ablemen e. La conciencia de los Pa es es el juez compe en e, y és a debe ene el pode de p onuncia con libe ad sob e el cas igo y el c imen. Yo hubie a que ido solamen e que la cons i ucion o denase , que no se impusie a jamás pena alguna de las in aman es á los minis os; pues que, ademas de los incon e- nien es gene ales que lle an siemp e consigo, se hacen in ini amen e mas odiosas cuando se aplican á las pe sonas que el Es ado y las naciones han is o en al o ango y en una b illan e si uacion. Po o a pa e, siemp e que la ley se ap opia la dis ibucion del ho- no y de la a en a, usu pa o pemen e el dominio de la opinion , y dispone á és a en cie o modo á eclama su sup emacía, de donde esul a una lucha que siemp e dege- I I 2 nuy poco hono al homb e supone le en ne. cesidad de a aca con al eson á un pode que es á po ie a; pe o el ódio se ocul a siemp e bajo la capa de la pusilanimidad; y pa a enca niza se con menos e güenza en una pe sona sin de ensa, siemp e se la p esen a como un obje o de e o . Yo quisie a que la ley pusiese un obs áculo insupe able á odos es os igo es inopo unos, y que despues de habe cas igado al culpable, le omase bajo su p o eccion; y que ia que ningun minis- o, despues que hubiese su ido su pena, pudie a se des e ado 1 de enido, ni sepa a- do de su domicilio, po que no conozco cosa alguna an e gonzosa como es as p osc ip- ciones p olongadas: éllas indignan á las na- dones, ó las co ompen, y acaban po econ cilia á las íc imas con odos los espí i us pusilánimes y con, cuan os ienen sen imien- os poco ele ados. En al caso un minis o, cuyo cas igo ha aplaudido la opinion públi- ca 5 ^ exci a pa necesidad la lás ima de o- dos, po que la pena legal ha sido ag a ada po la a bi a ia. De odo lo dicho has a aquí esul a, que los minis os pod án se denunciados muchas eces., acusados algunas . , pocas condenados, y cas igados casi nunca. Pod á acaso pa ece es e esul ado insu icien e á p ime a is a á los homb es que piensan que un cas igo po- 3 si i o y se e o en los minis os 6 en los in- di iduos de la sociedad, es de igu osa jus, icia y de uña absolu a necesidad; pe o yo no soy de es a opinion: la esponsabilidad me - pa ece que debe ene dos obje os; á sabe , el de qui a los minis os culpables, y el de man ene ,en la nacion po medio" de la i- gilancia de sus ep esen an es, po la publi- cidad de sus discusiones y po el eje cicio de la libe ad de la p ensa 5 aplicada á la análi- sis de odos los ac os minis e iales , un espí- i u de exámen, un in e es habi ual en sos e- ne la cons i ucion del Es ado 5 una pa ici- pacion cons an e en los negocios en una pa- lab a, un sen imien o animado en la ida po- lí ica. Ño po es o a amos de hace que la inocencia pueda se amenazada, ni de que el c imen quede sin cas igo. En las cues iones de es a na u aleza lo úno y lo ó o o ecen a a ez una e idencia comple a : lo que se necesi a es que la conduc a de los minis os pueda some e se ácilmen e á una in es iga- don esc upulosa, y , que al mismo iempo no se les en o pezcan los eso es pa a hace me- nos du as las consecuencias, si su deli o lle- ga á p oba se ; lo cual no solamen e es con- o me á las leyes posi i as, sino á. los ojos de la conciencia y de la equidad uni e sal, mas indulgen es que las esc i as. TOM. .  8 114 Es a sua idad en la aplicacion p ác ica de la esponsabilidad no es sino una conse- cuencia necesa ia y jus a del p incipio sob e que se apoya su eo ía. Mani es ado que és- a no se halla éxén a siemp e de un cie o g a- do de a bi a iedad, no dejo de conoce que de él esul a en odas las ci cuns ancias un g a- e incon enien e. Si és e ocase á los simples ciudadanos 5 nada pod ia legi ima le. El a- ado de és os con la sociedad es cla o y so- le nne: éllos la han p ome ido espe a sus le- yes , y és a hace les conoce sus e ec os. Si sus indi iduos son ieles á los empeños que han con aido, nada mas puede exiji de éllos, y po una azon igual ienen de echo á sabe . cla amen e cuál se á el esul ado de sus ac- ciones, que en caso necesa io deben conside- a se indi idualmen e y se juzgadas po un ex o p eciso. Los minis os han hecho con la sociedad o o pac o: acep a on olun a iamen e y con la espe anza de la glo ia , del pode ó de la o una, unas unciones as as y complicadas, que o man , un odo compac o é indi isible. Ninguna de sus acciones, minis e iales puede po consecuencia se omadá. ó conside ada con sepa acion ; po que han consen ido en que 'su conduc a 4e juzgue solo en complejo. Segun eso, no puede hace se ninguna ley p e- cisa ; y po lo mismo se debe eje ce sob e 1 éllos un pode acional y de disc ec ion. Pe o es un debe es ic o de la socie- , dad el da á aquel pode odo el ali io que la segu idad del Es ado pueda pe mi i . De aquí nace la necesidad de que haya un i- bunal pa icula compues o de miemb os que es én p ese ados de odas las pasiones popu- la es, aunque sean al mismo iempo adic os á sus in e eses : de aquí la acul ad que se da á es e ibunal de no alla sino con a e- glo á sil conciencia , y de escoje ó mi iga las penas : de aquí en in . el ecu so á la cle- mencia del ey ; ecu so concedido á odos sus súbdi os, aunque mas a o able á los mi- nis os que á odos los demas po sus elacio- nes pe sonales. Sí, los minis os se án a a ez cas iga- dos: pe o si la cons i ucion es lib e, y la na- cion ené gica qué impo a el cas igo de un minis o despues que , he ido de un juicio solemne, uel e á en a en la clase ulga , quedando educido á se mas impo en e que el úl imo ciudadano cuando la desap oba- cion pública le acompaña y le pe sigue? La libe ad po es o no ha sido menos p ese a- da de sus a aques : el espí i u público no ha dejado de ecibi aquel mo imien o saludable que le eanima y i i ica; y la mo al -social no ha dejado ampoco de ob ene el b illan e homenaje del pode , ci ado an e la ba a, y deshon ado po una sen encia solemne. M . Has ings no ha sido cas igado; pe o es e op eso de la India ha apa ecido de o- dillas an e la cáma a de los Pa es; y la oz de Fox , de .She idam y de Bu ke enga- do a de la humanidad po la go iempo ul- ajada, ha hecho enace en el alma del pue- blo inglés las emociones de la gene osidad y los sen imien os de la jus icia ; y ha obligado al cálculo me can il á,' encub i su a a icia, y suspende sus iolencias. El Lo d Mel ille no ha sido cas igado, sin que se haya is o con es a su inocencia: pe o el ejemplo de un homb e en ejecido en la u ina y en la habilidad de las especula- ciones, que á pesa de odo es o ha sido de- nunciado y acusado ambien, no obs an e los muchos apoyos que enia, ha hecho ,en en- de á los que seguian la misma ca e a, que puede encon a se la u ilidad en el Mismo desin e es y la segu idad en la ec i ud. El Lo d No h no ha llegado á se acu- sado: mas amenazándole con hace lo, sus an- agonis as han ep oducido los p incipios de la libe ad cons i ucional , y p oclamado el de- echo de cada accion de un es ado á nó so- po a las ca gas que no ha consen ido. En in, - y hablando . de un iempo mas , e- mo o , los pe seguido es de M . Wilkes no ue on cas igados sino con mul as pe o un 117 , p oceso y el juicio que se dió , o i ica ón las ga an ías de la libe ad indi idual, y consa- g a on el axioma de que ' e la casa de cada inglés es su asiló y su o aleza" : ales son las en ajas de la esponsabilidad mas que los encie os y algunos suplicios. La mue e , ni aun la cau i idad de un homb e jamas han sido necesa ias pa a la sa- lud de un pueblo; po que és e debe ene en sí mismo sus p incipios de conse acion. Una nacion que ecelase de la ida ó de la libe - ad de un minis o despojado de su pode , se ía la mas mise able, y pod ia compa a se á los escla os que ma asen á sus amos po el miedo de que ol iesen con el li igo en la mano. Si sucede que po el ejemplo de los mi- nis os se emplee el igo en los decla ados culpables , di é que el dolo de una acusa- cion que se hace pública en la Eu opa , el 'bocho no de un juicio , la p i acion de un pues o eminen e 5 la soledad que sigue á la desg acia y que aumen a el peso de los e- mo dimien os , son cas igos bas an e se e os y lecciones bien ins uc i as pa a la ambicion y el o gullo. Úl imamen e, es necesa io obse a que la indulgencia pa a con los minis os en lo que mi a á la esponsabilidad, no comp ome e en nada los de echos y la segu idad de sus indi- 118 iduos :, po que los deli os que a en an á es= os de echos, y amenazan á la segu idad, es- án some idos á o as o mas , y se deciden po o os jueces. Un minis o puede equi o- ca se sob e la u ilidad 6 legi imidad de una gue a , ó sob e la necesidad de una cesion en algun a ado 5 6 sob e una ope acion de hacienda: po es a azon es necesa io que los que hayan de juzga le se hallen in es idos de un pode de disc ecion pa a ap ecia sus mo i os, y pesa las p obabilidades incie as. Empe o no cabe engaño cuando a en a ilegal- men e con a la libe ad de un ciudadano; po que sabe que en es o come e un c imen, y que hay una pena pa a odo indi iduo de la sociedad que causa e al iolencia. Así, la indulgencia, que es de jus icia en el exámen de las cues iones polí icas, debe desapa ece cuando se a a de ac os ilegales y a bi a- ios, po que en onces las leyes comunes uel- en á oma su igo , y los ibunales o di- na ios ienen obligacion de sen encia y ha- ce aplicacion li e al de las mismas leyes. Tiene el ey , es e dad , el de echo de pe - dona , y le compe e así en es e casó como en los demas: pe o la clemencia pa a con el cul- pable no p i a al indi iduo, que ha ecibido el ag a io, de la epa acip que los ibuna les le han concedido. 119 OBSERVACIONES. N o hay en e noso os dis incion de ibunales pá a pedi con a los minis os cuando come en deli os p i ados y públicos ; sin emba go de que cualquie a ciudadano que se c ea o endido iene accion de eclama con a es os unciona ios, en azon de que ni éllos ni cualquie a pe sona del Es ado , ue a del Rey, goza de la p e oga i a, de la in iolabilidad. Segun es o , se ía muy de desea el que se nos diesen leyes que indicasen el camino que debia segui se en ales casos. La. Cons i ucion polí ica ha conside ado solo á los sec e a ios del despacho como homb es públicos; y la esponsabilidad que les ex je en el a . 226 se e sa p ecisamen e sob e las ó denes que au o- icen con a la Cons i ucion ó las leyes; in i ién- dose po el siguien e , que ambien puede o - má seles ca gos en el caso de no da azon de los* caudales que han. .en ado pa a la' adminis acion espec i a de su amo , si así apa ecie e de las cuen as que deben endi á las Có es. Po o a pa e, como los excesos públicos que se coi e en en la o ma dicha induzcan accion pe- culia , cosa cla a es que á los ciudadanos com- pe e la de queja se con a los minis os ,- an o en los ag a ios que hayan ecibido po el abuso ile- gal del pode que les ha sido con iado, como po las in acciones de la Cons i ucion. Mas pa a ha- ce e ec i a la esponsabilidad , es necesa io que las Có es con a eglo al a . 228 dec e en an e 120 odas cosas "que ha luga á la o macion de eau.. sa" . Soló p ecediendo es a o malidad quedan suspensos , y en onces las Có es deben emi i al ibunal sup emo de jus icia odos los documen- os conce nien es á la causa que haya de o ma - se po el mismo ibunal ,. quien la debe á subs- ancia y decidi con a eglo á las leyes. Ademas de es as disposiciones hay ambien un dec e o dado po las Có es en el año de i 813, po el cual se p e iene " que cada sec e a io del 2, despacho p esen e en las p ime as sesiones de 9, las que se celeb a en una exposicion de lo coa- ', ce nien e á su sec e a ía , acompañando , sus es- ,/ pec i os lib os, y dejando de habla de los asun. o-s sec e os, sin pe juicio de que las mismas Có - S, es puedan pedi les es as mismas exposiciones y, 'I lib os siemp e que lo engan po con enien e" ._ Igualmen e se dice « que si hallasen mo i os 5;su icien es , desap oba án su conduc a ; y si los 5, hubie e pa a o ma les causa, dec e a án que así 25 se e i ique con a eglo á la Cons i ucion y á las 5) leyes ; ejecu ándose lo mismo aun sin exiji la 35 exposicion , ni los lib os e e idos , siemp e que 3, las Có es juzga en con enien e po o o medio el no di e i la_ esponsabilidad de los minis- os" Es o es cuan o p e ienen las leyes, que hoy. ijen , con espec o á la esponsabilidad de és os, y al modo de hace la e ec i a. • De lo dicho se in ie e que en e noso os no hay ibunal, de Pa es que haya de juzga á los minis os, pues que nó se econoce o o pa a es e in sino el ibunal sup emo de jus icia , cuyas 1 2 1 a ibuciones . son , segun el a . 26 i y su le a, ademas de o as muchas « la de juzga á los se- ,/ c e a ios de es ado y del despacho cuando las /5 Co es dec e a en habe luga á la o macio 31de causa" ; de donde se sacan na u almen e dos consecuencias : la p ime a, que al pode minis e- ial se le concede po la Cons i ucion española an a es abilidad cuan a puede da se po o a al- guna ; pues que sin la mayo ía de o os del Con- g eso nacional no pueden se in e cep ados en el cu so de sus unciones ; segunda , que aun en el caso de se suspendidos ienen pa a jus i ica se un ibunal ilus ado , compues o de homb es de an a disposicion , y de mas idoneidad acaso que los Pa es. Con e ec o, es bien sabido que no son llamados á ocupa el asien o 'de es e ibunal su- p emo sino aquellas pe sonas que an es han ocu- pado los p ime os luga es de los ibunales de la Yacion , ó que han me ecido un enomb e pa i- cula eje ciendo los ca gos mas p íncipales dél Es ado, como hoy pudie a hace se e eco dando las calidades y ci cuns ancias de los miemb os que en la ac ualidad la componen ; á que se aña- de la de habe sido algunos de éllos pa e de la ep e ‘ -,en acion nacional pasada y p esen e ; po cuyo mo i o sob e la g ande expe iencia de juz- ga que ienen , ambien poseen la de halla se iniciados en los sec e os del Es ado , y po conse- cuencia la de conoce la p obabilidad de las ope- aciones minis e iales del mismo modo y con ma- yo en aja que los Pa es. A es o se ag ega el se ambien es e ibunal una especie de cue po inL. 224 de echo igual que los, Pa es á sos ene su sis e- ma ; en el cual , mien as la expe iencia no ma- ni ies e que hay e o , ó icio esencial que a aque á su ida polí ica , po í ulo ningu- no 'puede hace se cambio. La España , si es iel á sus ins i uciones se á eliz : adqui a- mos odos sus hijos las i udes : busquemos la ilus acion : hagámosla comun á odas cla- ses: el que se halle en mejo disposicion co- ope e pa a desa olla el ge men del genio que eina en noso os: odos se émos con el iem- po capaces , si así ob amos , de hace me- jo la sue e de nues a mad e comun ; de conse a la glo ia que se ha g anjeado en odos iempos, singula men e en las dos g an- des épocas que la dis inguen de odas las na- ciones ; y lejos de eme se que el gobie no pueda des ui se po que el despo ismo ocupe el luga de nues a jus a libe ad, como dice M . Cons an , e émos po el con a io c e- ce es a ie na plan a, enlaza se sus aices en nues os co azones, y llega á adqui i la o- bus ed y mages ad de que es capaz ; p es- ando es e glosioso suelo ejemplos que imi a á odos los pueblos de la ie a. Noso os , que no hemos manchado las manos, en la e olucion que acabamos de ex- pe imen a ; que en la mudanza absolu a de un gobie no, hijo de los siglos y casi cansa-. g ado po una ciega ene acion no hemos 2 25 pe dido los sen imien os de hode acihn p udencia, de eligiosidad 5 de amo al g e sup emo del Es ado; noso os debimos epe- le has a las somb as de lo que sea capaz de ae nos los iempos pasados y conduci - nos á comp ome e nues a libe ad de algun modo. La Cáma a pudie a, no hay duda, in- oduci en e noso os disensiones y disco - dias unes as, si es u iese animada de espí i- u de clase de p i ilegio y al a dis incion: cualquie a choque suyo con el cue po ep e- sen a i o pudie a p oduci unes ísimos e ec- os , capaces de es emecel al Es ado. Las • ideas cons i ucionales, hijas del siglo, con a- ían las de los pasados; y aun cuando no las epelen en e amen e , ni sea posible epele - ías en una mona quía mode ada, no es an em- pe o ín imamen e unidas; y así es necesa io que e i emos los ex emos, y ab acemos un medio saludable que, conciliando los in e e- ses espec i os , aya con o me con el sis e- ma que hemos ju ado, con es e sis ema an- co, an amigo 4e los de echos del homb e y de su dignidad ; y que al mismo iempo se p eca a ambien odo aquello que pueda com- p ome e en alguna mane a el gobie no y exis encia de la Nacion. Conseguido hemos an g andes e ec os con el es ablecimien o del Consejo de Es a- do, sabiamen e c eado po nues a ley unda.. TOM. I.  1 2 2 6 men al , compues o en pa e del espe able Cle o español , y en pa e de la G andeza, que o ece al mé i o y á las i udes públi- cas un luga de p emio : p emio qué ampo- co es aplicable á odos sino á los magis- ados , mili a es , diplomá icos y economis- as , y que se dis ingan en el a e de gobe - na ; los cuales o man, po deci lo así, una cla- se dis in a de la del pueblo, á la que pueden aspi a los indi iduos de las p ime as del Es- ado que no sean g andes ; siemp e que el o o de la ep esen acion nacional los consi- de e dignos de hono an g ande.  "o".~~~0~011 CAPITULO XIV. DEL PODER JUDICIAL. V amos á a a del pode mas e ible, del que penden el hono , los bienes, la anquili- dad y la ida de odos los ciudadanos. ¡Fo - midable pode ! po que escudado con las ó - mulas que las leyes p esc iben, hie e de o o modo que los demas: del pode judicial ha- blo; aquel que, aunque emana del ejecu i o, es empe o en sus unciones absolu amen e in- dependien e ; y que á pesa de la esponsa- 227 bil dad , aplica sin emba go y hade ejecij a i emisiblemen e con p on i ud é impa cialb. dad lo que-la ley dispone , p escindiendo de la calidad de las pe sonas iguales an e es a misma ley. Aquellos á quienes incumbe ales a i- buciones , es o es , la adminis acion de la jus icia en lo ci il y c iminal, se llaman jue- ces, y de és os se componen los ibúnales; bajo cuyo nomb e se comp ehenden , no solo los cue pos colegiados sino ambien los jue- ces o dina ios, que en igo cons i uyen i- bunal , cuando acompañados de los minis os que las leyes señalan , eje cen el minis e io de la jus icia. Ya en o a pa e ( i) hablando del nomb amien o de es os mismos jueces, a amos de la calidad de independencia del pode judicial. Allí dijimos que un pueblo, en el que la au o idad puede in lui sob e los juicios, di iji ó o za la opinion de los jue- ces, emplea con a el inocen e, á quien quiel e pe de , las apa iencias de la jus icia, y ocul a se de as de la ley pa a he i las íc- imas con su espada , pod ia asegu a se que se encon aba en una si uacion mas lamen a- ble y mas con a ia al obje o y p incipos del es ado social, que las ho das sal ajes de las ( I) En el cap. 3. en que se habla de las p e o- ga i as del Rey. . 228 o illas del Ohio, 6 que los Beduinos del de- sie o. Al mismo iempo hablamos ambien de la calidad de pe pe uidad que debían e- ne es os ca gos, pa a que pudiesen conse - a una absolu a independencia, sin el emo de pode se emo idos de éllos los que los u iesen ; y en in, hicimos igualmen e de- mos able la necesidad de que es u iesen bien pagados, pa a apa a de es as augus as un- ciones el en ilecimien o. Es o sen ado, y e- niendo siemp e en conside acion lo que a i- ba hemos dicho que á es os delegados del pode ejecu i o compe e exclusi amen e el pode de aplica la ley; debemos pasa á agi- a una cues ion que en muchas naciones cul- as ha dejado ya de sedo; á sabe , si el po- de judicial debe ambien compone se de los ju ados. Los p incipales a gumen os-con los que se ha a acado en F ancia á . su es ablecimien o, se undan en su al a de celo y en la igno- ancia, indolencia y i olidad que ca ac e i- za es a nacion; de donde 'se in ie e que á és a y no .á la ins i ucion, es lo que se acusa. qui é n no e que una ins i ucion aunque pa- ezca en sus 'p ime os iempos poco con e- nien e á una nacion , po no es a • acos um- b ada á élla , puede llega á se lo y p odu- ci mul i ud de bene icios, si iene en sí una bondad in ínseca po adqui i la nacion lo 229 que le al a en i ud de la misma (I) ? Yo , no end é di icul ad en pe suadi me que una ia-' cion sea indolen e sob e el p ime o de sus in e eses que es la adminis acion, de la jus- icia, y la ga an ía que debe da se á la ino- cencia acusada ; pe o es necesa io ayuda la pa a que salga de es a mise able si uacion. "Los anceses, dice un con a io del es- ablecimien o del sis ema de ju ados , son quizá el pueblo que mayo imp esion ha e- cibido de es a ins i ución (2) , y jamas en- d án las luces ni i meza que se necesi an pa- a que los ju ados llenen debidamen e su ca - go. Es al nues a indi e encia po odo lo que iene conexIon con la adminis acion_ públi- ca, al el impe io del egoismo y del in e es pa icula , y an g ande la ibieza y la nu- lidad del espí i u público; que la ley que ablece es e p ocedimien o no puede pone se en ejecucion" Pe o lo que se necesi a es1 que es os de ec os se suplan po la ley mis- ma, y que se o me un espí i u público, caí- paz de supe a semejan es obs áculos. 1Pod á c ee se , que es e .espí i u exis i ia en e los ( 1 ) Hablo aquí de las ins i uciones ijas y le- gales , no de los usos y cos umb es que las leyes no pueden a ia . (z), M . Gach p esiden e de un ibunal de p ime a ins ancia en el depa amen o de Lo . 230 ingles es , á no coope a á ello odas las ins i- uciones polí icas? En un pais en donde las de los ju ados han sido suspendidas sin cesa , donde la libe ad de los ibunales ha sido iolada,- y donde los acusados han sido en- egados á odiosas coníisiones, no puede c ea - se es e espí i u; y así en ano se oma án po excusa los ju ados ; la e dade a causa son solo los golpes de a bi a iedad. El ju ado, dice el mismo au o , no po- d á sepa a su con encimien o ín imo de lo que esul a del p oceso , de los dichos de los es igos y de los indicios; cosas que no son necesa ias cuando el con encimien o exi s- e é insu icien es cuando mi se iene. Pe o no hay mo i o' alguno pa a hace es a sepa- acion ; al con a io., éllos son el elemen o de la misma con iccion. El espí i u de la ins i- ucion quie e' solamen e que el ju ado no se decida p ecisamen e á p onuncia despues de un cálculo numé ico, sino despues de la im- p esion que le haya hecho el esul ado de o- das las piezas del p oceso, las decla aciones de los es igos y los indicios; po que las luces de un homb e que enga buen sen ido, bas- an pa a que un ju ado sepa y pueda de- ci , si despues de habe oido á los es igos, leido con de encion odo el p oceso, y com- pa- ado los indicios, es á con encido ó no." £ Si los ju ados con inúa el au o que he 23 ci ado, conocen que la ley es muy sé klág- , absol e án al acusado . , y decla a an , que *I hecho no cons a, aunque su conciencia le» dic e o a cosa:" y supone el caso en que.un homb e uese acusado de habe dado asilo á un he mano suyo, de cuyas esul as hubie a incu ido en la pena de mue e. Es e ejem- plo, segun mi opinion , lejos de mili a con- a la ins i ucion de los ju ados, hace su ma yo elogio, y p ueba que su ins i ucion po- ne obs áculo á la ejecucion de las leyes, con a ias á la humanidad, á la jus icia y á la mo al. El homb e, p ime o iene es e ca- ác e que el de ju ado; po consiguien e, lejos d 9 i upe a el que el ju ado al ase al debe de su ca go, ensalza ia po el con- a io al que quisiese llena an es el de hom- b e, y coope ase po odos los medios, que es u ie an en su mano, al soco o de un acu-- cado, y al que se pudiese cas iga po una ac- cion, que lejos de se c imen , e a una i -' ud. Es e ejemplo, pues, no p ueba que no deba habe ju ados ; lo que p ueba es, que no debe exis i una ley an e ible que p o- nuncie pena de mue e con a el que da asi- lo á su he mano. "Pe o en ones, p osigue, cuando las pe- nas sean excesi as, á pa ezcan ales al juz-- iado, p onuncia á, con a su p opio con en- cimien o." Yo espondo E1uc el ju ado como 2 3 2 ciudad ano y como p opie a io iene in e es en no deja impunes los a en ados que ame- nazan á la segu idad, á la p opiedad y á la ida de odos los miemb os del cue po so- cial; po lo cual su co npasion no pod á. se mas que pasage a : la Ingla e a nos o ece una demos acion de es o demasiado du a, pe o cie a. Sabemos que hay , unas penas muy igu osas con a muchos deli os que no las me ecen, y que á pesa de es o los ju ados no se apa an de lo que les dic a su con en- cimien o, aunque conozcan con dolo de su co azon que su decla acion lle a al supli- cio. (i) Hay en el homb e un cie o espe o á la ley esc i a, y necesi a po . es o 'de muy g andes mo i os pa a desen ende se de élla. Cuando es os mo i os exis en, el de ec o p o- iene de las leyes, y si las penas pa ecen ex- cesi as á los ju ados, es po que lo son ealmen- e ; pues éllos ningun in e es ienen en en- con a las ales; y me a e e é á deci que en los casos ex emos, á sabe , cuando los ju ados se encuen an en e el sen imien o i esis ible de la jus icia y de la launanidad, • O ) . Yo he is o ju ados en Ingla e a decla a , culpablék una jó en po ha be óbado' muselina de alo ilnicailién e de ece shelines, aunque sabían bien que su decla acion había de aca ea le la P na de xnue e 23 3 y en e la le a de la ley, no-es u que se apa en de és a. No hay necesido que exis a una ley, que con adiga á la) h Ook inanidad de los homb es de al modo ce los ju ados omados del seno de una nacion no puedan p escindi en algun modo de comú. i á su aplicacion; pues que en al caso, /a ins i ucion de los jueces pe manen es, á quie- nes el hábi o mismo econcilia ia con es a ley bá ba a, lejos de se una en aja, se ia una plaga la mas g ande que pudie a imagina e.1 Los ju ados, se dice úl imamen e, al a- án á su debe , unas eces de' miedo, y ó as de lás ima. Si es po miedo se á una al a de la policía el que po descuido no les pon- ga á cubie o de las enganzas indi iduales; si po compasion , consis i á el icio en el demasiado igo de la ley. La indi e encia , la i olidad é indo-i le icia de es a nacion son el esul ado de unas ins i uciones de ec uosas; pe o es e e ec- o no debe alega se pa a pe pe ua la causa. Ningun pueblo puede se indi e en e á sus in e eses cuando se le pe mi e ocupa - se en ellos; y si lo es, no consis e es o sino en que no se quie e que en ienda lo que an o le i mpo a. La ins i ucion de los ju ados es' bajo es e concep o an o mas necesa ia al pueblo ances , cuan o mas incapaz pa ece se en la ac ualidad; y en es o no sciiálli n é 24o mas cla as, y a a se con mas sepa acion; y la in e encion de los p ocu ado es gene ales y de sus subs i u os , que muchas eces son exclusi amen e, los que 'di ijen las con es a- ciones, es absolu amen e necesa io es inji - la. En in, quizá se á p eciso in oduci una g an e o ma en el ó den judicial, disminuyen- do el núme o de los jueces, asignándoles e- i o ios p opios, y ga an izando así á odos los acusados del pelig o de la pa cialidad, no some iéndolos sino á homb es es a ios po su nacimien o y domicilio á los in e eses de la localidad que pod ían in lui sob e su jui- cio. Pe o odas es as mejo as, aunque impo - an es, son sin emba go secunda ias, cuando Le. compa an con las de que hemos habla- do poco há ; po que mien as el' de echo de nomb a ju ados no , se a anque de las manos de la au o idad; an loable ins i ucion no pod á deci se que exis e. 44+4.44.1 1.444-14.*****14- OBSERVACIONES. !II La po es ad de aplica las leyes , dice el a . 4,242. de la Cons i ucion, en las causas ci iles y »c iminales , pe enece exclusi amen e á los i- • bunales. Los ibunales:, añade el 245. no po- »di án eje ce o as unciones que las de juzga , 4, 24 1 21 y hace que se ejecu e lo juzgado" . En i ud de es os a ículos se deja e la sepa acion é dependencia que se da en España al pode judim cial , al cual se le conceden en el capí ulo 1.° del í ulo 5.° odas las calidades y ci cuns ancias así posi i as como nega i as que deben acompaña le. Allí se decla a, que ni el cue po ep esen a i o; ni el Rey pod án eje ce en ningun caso las un- ciones judiciales , a oca causas pendien es , ni manda ab i los juicios enecidos ; que el 6 – den y o o-alidades del p oceso deban se uni- o mes en odos los ibunales ; que no haya mas que un solo ue o pa a oda clase de pe sonas ; que la ejecucion de las leyes les compe e á los mismos ibunales dé modo que no • es á en su mano el suspende la, ni hace eglamen o alguno pa a la adminis acion de jus icia ; que no .pue-. dan eje ce o as unciones sino las de juzga y hace ejecu a lo, juzgado , y muchas o as eso- luc i ones que en los pasados iempos han sido mo. i o de cues iones sin núme o, y muy di ícil es de esol e segun lo icioso de las ins i uciones que egian. Igualmen e se ha dado ambien á las plazas de judica u a lo que debian ene pa a no hace - las - ni enales menos ¿lianas. Se' ba p e eni– do po el a ículo 252. que los magis ados y jueces no puedan se depues os- de sus des inos, sean empo ales 6 pe pe uos , sino po causa le- galmen e p obada y sen enciada: y p- ► el siguien - e , que si al Rey llegasen c i iejLks con a álgiu nngis a.do,  o mado expedien e, pa eciesen an., TM. 1.  I 6 242 da das, pod á, oído el Consejo de Es ado, suspen_ de le, haciéndolo pasa inmedia amen e al su- p emo - ibunal de Jus icia pa a que juzgue con a eglo á las leyes. Po in a a el 256. de asig- na á los magis ados y jueces una do acion com- pe en e. Tales son las disposiciones de nues o código undamen al con elacion á la adminis- acion de jus icia disposiciones admi ables, que ab azan odo cuan o puede desea se , pues que en i ud de . éllas se ha sancionado la sepa acion absolu a del pode judicial , ya aco dada po las Có es en 24 de sep iemb e del año iSio; y po éllas se ijan las a ibuciones de los jueces , su independencia , los caminos de la jus icia que deben segui , el sis ema de unidad pa a da los juicios , y los medios de e i a el que abusen de su ca go ; de los cuales son los p ime os la pe pe uidad que . se les concede, y las compe en- es asignaciones pa a que puedan i i con el hono que co espinde , y no queden expues os ni al en ilecimien o , ni al sobo no, ni al desp e- cio y solici aciones de los que eclamen su noble o icio. Respec o del es ablecimien o de ju ados nada : enemos en nues a Cons i ucion. Solo el a ículo 307. p e iene " c i ne si . con el iempo c eyesen »las Có es que con iene haya dis incion en e »los jueces de hecho y de de echo , la es able. ›, ce áa en la o ma que juzguen conducen e" . Los legislado es que sanciona on el Código un- damen al,-die on una idea de su sabidu ia en es- a ese a : conocie on , como noso os conoce-, 243  . mos , la u ilidad, y quizá necesidad de es ai e-i, ce á la ez es as dos especies de jueces ; pe o ni4 se decidie on á ello po en onces. Son muy no ables las palab as de la co nisioá del p oyec o de Cons i ucion. "Los ibunales ' ,colegiados , dice , la pe pe uidad de sus jueces , »y la acul ad que ienen és os de cali ica po sí mismos el hecho sob e que han de alla , suje an sin duda alguna á los que eclaman lag 2> ley es al du o ance de halla se muchas eces $7 á disc ecion del juez ó ibunal." Y despues de habe a ado sob e el obje o que se habia p o- pues o la comision , y las acul ades que se le habían dado; " se ha abs enido , ( habla la misma co nision ) de in oduci una al e acion sus an- 3, sial en el modo de adminis a la jus icia , con- encida de que las e o mas de es a ascendén- 25cia han de se el u o de la medi acion , del exámen mas p olijo y de enido , único medio de 27 p epa a la opinion pública pa a que eciba sin 17 iolencia las nue as ins i uciones. Pe o al mis- !) mo iempo ha c eido que la Cons i ucion debia de- " ja abie a la pue a pa a que las Có es . sucesi- 35 as, ap o echándose de la expe iencia y del ade- » lan amien o que ha. de se consiguien e al ap o- >, echamien o de las luces , puedan hace las me- » jo as que es imen opo unas en el impo an ísimo 3) pun o de adminis a la jus icia." Así se expli- can los dignos miemb os de la comision del p oyec o de Cons i ucion, cuando hablan de los ju ados. Y qué pod é yo añadi á an ené gicas pa- lab as , y- á an undado discu so Conocie on 244 mos , y conocie on los pad es de la pa ia , que en onces quizá no e a ocasion de es ablece en Es- paña la ins i ucion mas amiga de los de echos del homb e : pe o acaso acaso en es e hecho nos p i- a on de un bene icio an g ande, que podíamos muy bien dis u a así como o as naciones de la Eu opa. -Po que ¿ qué es lo que nos al a ? ¿ enemos po en u a la i olidad po ca ác e ? ¿ ca e- cemos de p obidad ? ¿no enemos juicio y disce ni- mien o? ¿ el ondo de nues o co azon no es el me- jo y mas hon ado ? ¿ quién lo duda ? ¿ qué mas nos al a ? 1 algo de ins uccion ? ¿ me j o a de cos umb es? Suplámoslo, pues, po medio de bue- nas leyes, que euniendo en sí á un mismo iempo la ac i idad y la ene gía, nos den lo que nos puede al a pa a hace es a ins i ucion pe ec a ; y si al p incipio no lo uese, plan eemosla al menos, segu os de que no solamen e p oduci á el e ec o que le es consiguien e , á sabe , la p o eccion de la inocencia y cas igo del c imen , sino ambiehi la ilus acion de los ciudadanos pa a conoce sus de echos y sabe los ap ecia , de que ha de na-- ce él amo á es e sis ema anco y conse ado de los de echos de los homb es , y la ec i ica- cion de la mo al pública. La ag adable, idea que siemp e me ha inspi- ado el modo de juzga po medio de ju ados me impele, sin pode lo emedia , á hace una in- dicacion lige a de lo que es es e juicio en In- gla e a , po que es oy since amen e pe suadido que es o es la demos acion mejo que uede ha- 45( ce se de su. con eniencia ; y que se á mas empleado el iempo en es o que en esc ibi e::m. lexiones , de cuya ue za no odos se pene aá con igual acilidad. No hagamos mé i o de la amosa ley del Habeas co pus po que ya ocupa su luga en nues a Cons i ucion ni hablemos de las o ma- lidades que po la Ingla e a se p e ijan has a el momen o de la p ision. Es bien sabido que á na- die se- le pone en és a sin habe le oido y sin_ que esponda á los ca gos que se hacen po el juez de paz; en cuyo hecho , y en el caso de no sa is a- ce sus espues as , siemp e que el deli o me ece pena co po al , queda p eso el acusado has a la p ime a audiencia. Llegada és a , un magis ado llamado Sche i , , y que - p eside la pública adini- nis acion de la jus icia en el condado. que le co- esponde, nomb a la g an jun a de los ju ados , que debe compone se de mas de doce pe sonas y de menos de ein icua o , odas éllas de las mas cali icadas. Sus unciones son examina las p ue- bas que esul an con a los acusados ; y si la acusacion no pa ece undada á los doce ju ados, inmedia amen e se pone en libe ad al enca ce- lado ; así co no po el con a io , si un núme o igual epu a su icien es lás p uebas , se man iene al acusado en la p ision has a el in del p oceso. Decla ada jus a la acusacion, y hecha la in i. macion al eo pa a que se p epa e á la de ensa , se señala el dia en que se ha de decidi de su sue e de ini i amen e. En onces se le hace p e- sen a en el ibunal en donde p esiden los jueces 246 o dina ios , in é p e es y deposi a ios del de e- cho , pe o que no ienen pa e alguna en lo que mi a al hecho ; pues que és e queda ese ado á una j un a nomb ada po el mismo Sche i , lla- /nada , de los pequeños ju ados , compues a de do- ce suge os elegidos del mismo condado , y que engan en ie as el alo de diez lib as es e li- nas. A és os oca decla a la e dad ó alsedad de la acusacion , y decidi de la e dad del hecho , al cual deben ceñi se los jueces pa a aplica al eo aquella pena que dispone la ley. Qué idea an halagüeña o ece al homb e una ins i ucion de es a na u aleza , que no solo pone al acusado ue a de las manos. del que iene el pode ejecu i o, sino au ide las del mismo juez! Po ella un ciudadano es á suje o al juicio de o os, que le son iguales, y que mañana pod án ha- lla se en caso opues o del juzgado ; que en el é mino de sus pode es con el juicio. mismo pa a no se quizá llamados á ó o ; que no pueden po an o hace se i la au o idad pa a sus ines pa - icula es , y que deben anima en sus co azones la p opension na u al del homb e á se humano é indulgen e. Di é , y no c eo engaña me, que si en España se es ablecie a es e mé odo de juzga , no solamen e se oca ian los e ec os de la con e- niencia , sino que las cos umb es hablan de ga- na conside ablemen e , y las leyes se ian espe- adas mucho mas de lo que lo son hoy. Respec o de las pe sonas á quienes habia de incumbi el ca go de nomb a es os ju ados , no se ía acaso di icil señala las en e noso os : una 2 47 po cion de au o idades nomb adas po el pueblo e• ciben sus acul ades de la eleccion; no dependen dél gobie na, sino en cuan o son los ó ganos pa a cum". pii con las leyes en la pa e que les oca-; y es an lib es de las achas que se han pues o po M Cons an á los p e e idos. Ellas pod ian po con-, siguien e hace la designacion de los ju ados , siemp e que se les ijase la base de p opiedad pa a los que pudie an se lo ; y en el caso de que en i ud de nue as leyes pudie a da se luga á es- ablece los , las penas que indica se ian muy con- enien es : aunque es oy pe suadido que no hab ia necesidad de pone en p ác ica es as mismas penas, a endido el celo que'el pueblo español ha mani- es ado po sus' de echos. O o pun o es el de las ecusaciones , de las cuales nos da la Ingla e a un ejemplo muy digno de imi a . Pa a que el acusado enga pa e en la eleccion de aquellos de quienes pende su sue e, son nomb ados allí cua en a y ocho, y se le conceden a ios géne os de epulsas : la p ime a es la de desecha odo 1 . 1 pannel d lis a de ju ados ; pe o és a solo iene luga cuando el juez es sospechoso, <3 se p esume que pod á oma in e es en la acu- sacion , ú que enga pa en esco ó amis ad con el acusado ó pa e ag a iada : la segunda iene luga con a los ju ados po cua o mo i os; p op- e hono is espec um, que se unda en la di e" encia de condicion , po la cual un eo . g. de condicion comun , puede ecusa á un Lo d cuyo nomb e e insc ip o en el pannel : la segunda p op e delic z m , en la cual se . comp ehenden 2 48 los cas igados po la jus icia la e ce a p op e ¿e ec u m , como cuando uno es ex ange o ó no iene la p opiedad e i o ial que dice la le y : a ey . y la cua a p op e a iec um , y es la que comp e. p ende á odo ju ado que pueda ene in e es en la condenacion del acusado po enemis ad, pa en- esco , .mis ad del acusado , ú o a cosa igual. Cuando el acusado es ex ange o , la mi ad de los ju ados lo són ambien ; y en in , sin apa a nos del pun o de las ecusaciones , ademas de las que acabamos de deci , iene oda ía el acusado la acul ad de ecusa ein e ju ados , y no es á obligado á da azon de los mo i os que á ello le mue en ; y es a ecusacion se llama pe en o ia. Con ales p elimina es se ab e el juicio en In- gla e a , el cual en odos los ámi es que sigue , o ece al acusado odos los medios imaginables de de easa : los que se mul iplican oda ía mas, cuan- do el c imen que se le impu a es de lesa mages.d ad ; en cuyo caso no solamen e puede hace la ecusacion de ein e ju ados , como acabamos de deci , sino de ein a y cinco , si quie e. ¡Ojalá. imi emos noso os algun dia an ecomendable p ác ica ! Ojalá lleguemos á o ma unas leyes igualmen e amigas que és a de la humanidad! pues que sin comp ome e de modo alguno la se-. gu iclad pública , queda á inde ec iblemen e ga- an ida la inocencia, y la imposicion de las pe- nas se ha á con menos a bi a iedad ; dándose al mismo iempo un con encimien o mayo de la ce eza de los deli os, y exci ando po es e medio indi ec o á odo homb e hon ado á que se in e ese 1 249 en su cas igo, y los e i e al mismo iempo. Si a pues es o pa a p o oca á la o macion de una ley, que es acaso la que mas in lujo puede ene en nues as cos umb es. 11111~~~~~~0111.<0>a. CAPÍTULO XV. DE LOS TRIBUNALES EXTRAORDINARIOS, Y DE LA SUSPENSION Y ABREVIACION DE FÓRMULAS. oda c eado, de ibunales ex ao dina ios, y cualquie a suspension ó ab e iacion de ó - mulas se oponen absolu amen e á la cons i u- cion, y me ecen cas iga se. Es una cosa abso- lu amen e esencial el a a de es e pun o; y que llegue á sanciona se un p incipio con- culcado an as eces; de que ha enido el se a ados cómo delincuen es aquellos á quienes se iba á juzga . Las ó mulas son una sal agua dia ; el ab e ia las, es disminui ó des ui es a misma sal agua dia, y po con- siguien e una pena: si la imponeis á un acu- sado, Ino es da á en ende que es c iminal an es del juicio? y si su c imen es á de- mos ado, Ipa a qué ibunales ? y si nó es- i á p obado, ¿con qué de echo se le educe 2 5 6 los p incipios ya sen ados , que odos los pode es cons i ucionales eunidos no son ca- paces de legi ima los ac os, que han sido el obje o de la discusion p eceden e. Es cosa muy impo an e es ablece es e p incipio. Mien as que los pode es c eados po una cons i ucion es en pe suadidos que es su icien- e su concu so pa a legi ima la sup esion de las ga an ías judiciales asegu adas po la mis- ma á los ciudadanos ; oda ley undamen al se a iluso ia. Hay, como dijimos al p incipio, unos ac os que nada es capaz de sancion a - les, po que ambien hay cie as cosas, sob e las cuales el legislado no iene de echo alguno de da leyes. La olun ad de odo un pue- blo no puede hace jus o lo que es injus o; y po lo mismo los ep esen an es de una na- cion no ienen de echo ampoco á hace lo que és a no puede ejecu a po sí. misma. Ademas , una nacion despues de habe p o- me ido á cada uno de sus miemb os indi i- dualmen e que no se ian juzgados sino segun las ó mulas es ablecidas, uesen los que qui- siesen los deli os que pudie an come e ; no iene accion á p i a les del bene icio de sus p omesas. Nega es a p oposicio i se ía legi- ima los asesina os popula es. Una mul i ud umul uada que ma a á aquellos que iene po culpables no hace o a cosa que qui a les la p o eccion de las ó mulas. Los legislado- 2 S7 do es de una nacion ha ian o o an o si eso. u iesen au o izados pa a iola las ó mu-- las: y así como á pesa de sus pode es no ie- nen acul ad los manda a ios pa a asesina á. nadie ma e ialmen e 5 ampoco pa a a en a asesina os indi ec os po p ocu acion ; y no sucede ia cie amen e o a cosa si los pode es. cons i ucionales pudiesen ejece a ales ac os como los que se han impugnado'. ->>.-14:14-011-4.**-1-11-4-4-41-4-1414-4-44- OBSERVACIONES. C uán o pod íamos habla en comp obacion de la doc ina sen ada po M . Cons an si quisié- semos hace mé i o de los e ibles sucesos ocu- idos en el espacio de seis años ! ¡Qué de comi- siones an e ibles! ¡Qué de enca gos á minis- os injus os é inhumanos! ¡Qué de a ocidades en las obscu as cá celes y calabozos , e ec os de las a ales ca as que mas de una ez han sido a ancadas de la mano del sup emo pode ! No puede oi se sin es emecimien o la sé ie de des- g acias de es e aciago iempo cá celes, p esidios, o alezas.., odo e a poco pa a ecibi á las ic. imas ó de in ames dela o es, ó de in igas in- dignas, ó de en ejecidos ódios. Toda ía i is., má i es de la libe ad : os o eceis una p ueba TOM. i.  17 2 5- 8 I nas posi i a y con incen e en apoyo de la doc... ina que hemos es ablecido, que odos los a gu- men os que pueden ae se : os uis eis lle ados en el pasado iempo á desconocidos jueces , p e- enidos con a oso os po un espí i u decidido de pa ido , muchas eces pa a se insul ados mas bien que juzgados ; apenas uís eis oidos ellos de oso os', y si los jueces nomb ados no os encon a on delincuen es, sin emba go de la ab e. iacion y casi sup esion de odas ó mulas, y no obs an e la p i acion de los ecu sos na u a- les , no al ó una ó den a bi a ia pa a a anca- os del seno de ues as amilias, y aspo a on á. la egion de los abajos ó de la mue e. Pe o e i emos eco da es as épocas de ho o , que nues a gene osidad debe sepul a en un e e no ol ido; aco démonos solo pa a p eca e nos en adelan e de los g andes pelig os á que ha es ado expues a la ida y el hono de amilias en e as , que po an os años no han enido o a ga an ía de an sag ados de echos sino la pluma de un mi- nis o lleno de pasiones , y poseido del despo is- mo : aco démonos solo , uel o á deci , de odo es o pa a ap ecia , como me ece , el ines imable don que acabamos de adqui i con la ca a de nues as libe ades. Po élla 'ha-n ya desapa écido elizmen e aquellas mons uosas a bi a iedades ; y yá en adelan e ni el Rey , ni nadie end á acul ades pa a as o na los juicios, ni los jueces ampoco end án los ecu sos que has a hoy u ie on pa a .eludi las leyes , ni apa a se de , sus o malida- 2 S9 des , que ni las Có es ni el Rey pod án d siáen• sa , con a eglo al a . 244. Ademas de es o, y pa a coa a la a bi a- iedad de los jueces , se es ablece el ecu so de nulidad ; po el cual los que se apa an del ca. mino ma cado po la ley é in ie en las o mali- dades del p oceso , caen bajo la espada de aquélla i emisiblemen e. Con an sabias p ecauciones debemos espe a segu amen e que la adminis a- cion de la jus icia sea exác a en odas sus pa es, y que ningun ciudadano español quede p i ado del bene icio mas g ande que odos los indi iduos de una sociedad bien o ganizada ienen de echo á espe a de élla. Respec o de las comisiones iene ambien de- e minado la Cons i ucion cuan o puede desea se. « Ningun español , dice en el a . 24 7 . pod á se 3, juzgado en causas ci iles ni c iminales po nin- 7, guna comision , sino po el ibunal cdmpe en e 29 de e minado con an e io idad po la ley." Con que ni la odiosidad de sup esion de ó mulas , ni el nomb amien o de comisiones odiosas, hijas solas del despo ismo , y pa o de almas menos bien o madas , ¿ya no se e án mas en e noso os?. No, españoles, no : desde el momen o en que ha- beis sido es ablecidos en ues os de echos , os hallais ue a de eme unas escenas an ho o o- sas como las que p esenciás eis con dolo de ues- o co azon no ha muchos dias. Solo os juzga án, pues , ues os jueces na u ales , eniendo delan e una ley jus a sín espe ó á ninguna au o idad que quie a des ia los del buen camino , eón ó . 260 mulas p esc ip as é inal e ables 9 y anquei i. daos odo; los ecu sos pa a que ó ac edi eis ues. os de echos, ó podais indica es de acusaciones no undadas ó maliciosas, ó pone en cla o ues- o hono , si en él ué eis o endidos de algun mo. do. Sabed ap ecia -es a adquisicion, po que quizá pod eis no ene o a mas impo an e : y- si que- eis juzga de su alo , ol ed a ás la is a ; yo os asegu o cie amen e que no pod eis halla o o medio de compa acion mas exac o. CAPÍTULO XVI. D LAS PENAS. T odos saben que el obje o de las penas es, ademas de la salud de la epública, el de la co eccion del delincuen e pa a hace lo me- jo si cabe, y pa a que no uel a 4 causa da lo á la sociedad; el esca mien o y ejemplo á in de que se abs engan de peca los que no lo han hecho; la segu idad de las pe sa- ,, nas y de los bienes de los ciudadanos , y la epa acion del daño causado -al ó den social. Segun es os p incipios deba habe una jus a p opo cion en e éllas y los deli os; pa a la cual debe ambien ene se p esen e el sis ema de gobie no que i e á' cualquie a nacion. 26/ aqui pa imos á es ablece dos p incipiosOzel p ime o, que las cons i uciones no ad con a los culpables sino la' pena de men/ la de de encion , y la de depo acion  11* colonias des inadas con es e obje o; yi el se gundo, que es injus o odo exceso en los.sw• plicios. Habla émos con indi idualidad ido odos es os pun os. El es ablecimien o de las colonias, á dom., de son aspo ados los c iminales , es acaso de odas las medidas de igo la mas con a s me á la jus icia, á los in e eses de la soci& dad, y á la de los indi iduos que se e p e- cisada á aleja de su seno. La mayo pa e de nues as al as son ocasionadas po no es a aco des las ins i uciones sociales con noso os mismos. Llegamos de o dina io á la edad de la ju en ud sin conoce , ni acaso concebi es as mismas ins i uciones, las cuales nos odean de cie as ba e as , que aspa- samos muchas eces sin pe cibi lo. En onces se es ablece en e noso os, y lo que nos ci - cunda, cie a oposicion que se aumen a con las imp esiones que és a p oduce. Es a opo- sicion a ía en sus o mas , pe o se deja conoce muy bien en odas las clases de la sociedad ; en las supe io es , desde el misán-p opo que se aisla en si mismo has a el am-- bicioso y conquis ado ; y- en las in e io es, desde el mise able, que .es íc ima de la em" 262 b iaguez, has a el que come e g andes a en. odos : odos es án en oposicion con las ins- i uciones sociales , la cual se desen olla con mas iolencia en donde encuen a menos lu- ces ; pe o se debili a á medida que amos c eciendo en edad , al paso que la ene gía de las pasiones a cediendo„ á medida de que conocemos lo que ale la ida, y al pa- so que la necesidad de la independencia lle- ga á se menos impe iosa que la de la quie- ud y anquilidad. Pe o, cuando an es de lle- ga á es e pe íodo de esignacion, el homb e ha come ido una al a i epa able ; el dolo- oso ecue do que le deja, el pesa , los e- mo dimien os, la idea de que se le juzga con mucha se e idad, y que es e juicio es sin ape- lacion ; odas es as imp esiones pe siguen al culpable, y le comunican una i i acion , o i- gen de al as nue as mas i epa ables oda ía. Si á pesa de es o se a ancase , po de- ci lo así á los homb es que se encon aban en si uacion an unes a, de aquella especie de op esion á que los habia educido la des- obediencia á las ins i uciones, y se les asla- dase á o a pa e, donde no se les o ecie a la idea de las elaciones o endidas ; si no les quedase de su . - ida an e io nas que la me- mo ia de lo que habian su ido,. y la expe den- cia que con es a, ha,bian adqui ido, ¿cuán os <le en e ellos segui ían el camilo opues os 263 ¡Con qué solici ud; aquellos s4 es4nSü sidos de epen e y como po milag o la se»i y idad,,á, la a monía, á,• la posesion -del '6 eke í y de la mo al , p e e i ían el goza , a a ,$ bene icios-.á los place es; momell áneos qoe los hablan seducido! ¡Con qué cuidado no 4 i echa ían las en aciones que has a ex ope el los habían a as ado á ales ex a íos!:14 expe iencia ha ac edi ado lo que acabamos de deci , 'pues que hemos is o que los h l, b es depo ados á Bo any-Xay po _ acciones c iminales, han uel o á p incipia la ida,so.. cial ; y no c eyéndase  -gue a_ con,-.1a sociedad han. llegado , b,:„hace se ,miemb os pací icos y aun, ecOmendables.  ;-. Po e . 1. con a io, la. cdndenacion 4 los, abajos,_ pOlicos an elojiada po nues os. polí icos ,mode nos, me ha pa ecido que.1.1e-- a consigo incon enien es de odos géne os. En p ime - luga , oda ía no se ha podido p oba que la sociedad enga sob e, los iduos que u ban el o den que ella ha es a,., blecido, o o de echo que el de qui a les o:- dos los medios de daña la. La mue e puede se comp ehendida en es e de echo , pe o de ningun modo el abajo ; po que un homb e puede me ece el pe de el uso y la posesion de: sus acul ades , pe o no, enajenado sino, olun a iamen e.  no se, c ea que es o -,es una simple eo ía sin aplicacion eal; 4Q iple_ a64 si . se admi e que el homb e puede se °Mi-, gado á enagená sus acul ades se ha de eni á pa a ine i ablemen e en el sis ema de la escla i ud. Ademas, impone el abajo como una pena , es un ejemplo , pelig oso. La mayo pa e de la especie humana en nues as so- ciedades ac uales es á condenada á un aba- jó muchas eces excesi o; y qué cosa mas imp uden e, mas impolí ica, é insul an e que p es - en a lé és e Como cas igo 'del c ímen? el abajo. de los condenados es e dade a- men e una pena; - si es' dil en e de aquel al cual •es án «s,eme idási las clases inocen es y labo iosas de la sociedad  es, en una pa- §upe io á las '' ue zas humanas . , llega á se un suplicki de'müe e mas len o 'y mas dolo oso que o o sigunoi zEn e el •cau i o casi desnudo,' qUé con'el agua has a la mi ad del cue po a as a . la.- - eniba cadones sob e el DÁnúbio, y - 'el'desgi-aciado que pelece so- b e1m cadahal1O, › éhcuen o una di e encia a:V . O able' á- és e` úl imo, á. sábd ; el que su i ie i o es'mehoS'p olongádo.---": Si la condenación á. los abajós 'públicos nó c iF epu a po una . niue e in y c uel, con - sis e e 1á dep a ácidn; -En algunos paises de Alemania los 'Co idemdos,- a dd ss , con dul- iu a . y` . asis idos l con esme ó ens s:len e me- dadeá;› llegan . ádás Ui ibd se . ád  e gon-e oso des iño, y aun á complace se en.su,Azi p obio; y no abajando en la escla i ud op que abaja ian, ni aun an o, como si es e iesen en libe ad; o ecen á los espec ado- es la imágen de la, aleg ía en la deg ada-,. don, la de la acilidad en el en ilecimien o, y la de la segu idad en la des e güenza. ¡Qué e ec o debe p oduci es e espec áculo sob e el alma del pob e , cuya inocencia no si e sino pa a impone le una exis encia mas is e, mas labo iosa y mas p eca ia! Ea in, el es épi o de , la.s cadenas, el mo- do con que an es idos los, o zados, los sig- nos del c imen y del cas igo que llaman po odas pa es- públicamen e nues a a encion, son pa a los homb es,: que ienen algun sena imien o de la dignidad humana, una pena mas habi ual y mas a lic i a que pa a los mis- mos culpables; y la sociedad no iene un de- echo de es a nos o eciendo con inuamen e un ecue do de la pe e sidad y de la igno- minia. Pe o dejemos es o, de que ya hemos hablado bas an e 5 y pasemos á a a de la pena de mue e. Es a pena ha sido el obje o de las e- clamaciones de muchos ilóso os ecomenda- bles, los cuales han que ido dispu a á la sociedad -el de echo de impone la po c ee la ue a de los lími es de su ju isdicion , ; pe o no han conside ado que odas las azonlis de 172 las ci cuns ancias que le han hecho al , y poniéndole en cie o modo en un es ado de inocencia, le p opo ciona medios de conoce - se á sí mismo, y de ol e á en a en el camino de la ec i ud. El asesina o con p emedi acion, el en- enenamien o, el incendio, odo lo que anun- cia la al a de aquella simpa ía que es la ba- se de las sociedades humanas, y la cualidad p ime a del homb e cons i uido en sociedad, ales son los c ímenes que únicamen e me e- cen la mue e. La au o idad des uye al ase- sino, pe o hace es o con espe o á la ida de los homb es; y es e espe o, cuyo ol ido cas iga con an o igo , debe se siemp e el obje o de la misma. La de encion es o a de las penas que la Cons i ucion admi e, y es de odas la que se p esen a mas na u al al paso que pa ece la mas sencilla. Es a es necesa ia an es del jui- cio como medida de segu idad; iene la en- aja de pone á la sociedad al ab igo de los a en ados de los culpables que han iolado sus leyes; y odea en in á los de enidos, que la necesidad sepa a del es o de sus conciuda- danos, con una especie de nube que los ocul a á la cu iosidad y á la compasion. De aqui esul a que la de encion , á sa- be , la legal, no la a bi a ia, es de odas las penas la mas : ácil de impone se y la mas 273 sua e ; pe o ambien la que pueda adap a se con mas abuso. Su apa en e dulzu a es un pelig o mas: cuando se lee la sen encia de, un ibunal que condena á un culpable á cin- co a ios, po ejemplo, de p ision, se c ee que es a es una pena de muy poco momen o; ¡pe o qué mul i ud de suplicios di e en es lle a consigo al condenacion! No os igu- eis simplemen e un homb e educido á i- i en una es ancia sin ene acul ad de sa- li de élla: debeis hace os o as conside a- ciones. ¿Qué di íais si la sen encia exp esase ambien que aquel homb e no solamen e se á po el espacio de cinco dios a ancado de los b azos de su amilia; p i ado de odos los goces de la ida; sin acul ad pa a p o ee á su exis encia u u a; y que po la in e up- don que encuen a en su ca e a, sea de la na u aleza que quie a, ha de se mas de- plo able sue e cuando se le es i uya la li- be ad, que el p ime dia en que comenzó á su i su pena ? áQué di íais si añadiese la sen encia, que ha de se some ido á un égi-, men esencialmen e a bi a io, no obs an e las p ecauciones que las leyes hayan podido o- ma ; y que ha de su i el cap icho y la insolencia de unos homb es g ose os , que po la eleceion espon ánea de su ocacion, han mani es ado ya cuán poco capaces e an de los sen imien os de la compasion? Z Quién TOM. 1.  18 a 74 no conoce que es os homb es ienen en su ma- no el mo i ica al de enido en odas sus ac- ciones; en pone en en a los mas pequeños • ali ios de que pod á se suscep ible su des- ino ; é impone le unas mo i icaciones ísi- cas, que aunque conside adas po meno no pod ian llama la a encion de los jueces mas jus os, pe o que eunidas o man un o - men o con inuo de la ida del homb e? Qui- zá es os minis os de igo especula án sob e su alimen o, sob e su es ido, y aun sob e el espacio y la salub idad de la is e p ision á donde se con ina al eo: en su mano en- d án el pe u ba el eposo que el in eliz ape ece, el in e umpi aun su silencio , y el insul a su dolo ; po que és e solo, y na- die ó o 5 oi á sus palab as insul an es y e- óces ; y end á ce ca de si una especie de dic adu a eneb osa, de que ninguno se á es- igo, y sob e cuyos excesos á nadie se es- cucha á sino á sus e dugos, los cuales la jus i ica án po la pun ualidad de sus debe es y la necesidad de la igilancia. Tal es el sen- ido de es as palab as cinco ceños de p ision. Si enemos p esen e po o a pa e lo que es desg aciadamen e la na u aleza humana; si se, e lexiona sob e la clisposicion 9 ue e- ,ne ' nos odos á abusa del pode que se nos con ia, po pequeño que sea; si se piensa que el mejo de noso os cámbia de epen e en el 275 hecho de con iá sele una au o idad - qui$ á su disc ecion; que el único eno del de - po ismo es la publicidad 5 y que en el bi e- io de las p isiones odo pasa en sec e o y se en uel e en las inieblas ; me imagino que no hab á úno que no se espan e. Muchas e- ces sucede el ep esen a me, cuando me en- cuen o soló y goza io pací icamen e de mi libe ad , la e ible idea de que en los pai- ses ci ilizados, como en los mas bá ba os, hay oda ía. una po cion de homb es conde- nados á es e suplicio len o y e ible; y me lleno de ho o al conside a an dolo osa escena, echándome en ca a mis dis acciones, y la inhumana y c uel indolencia en que es- oy sume gido. Sin emba go , la p ision se á siemp e la pena mas comun; y pues que se hace p eciso ese a la de mue e pa a un co o núme o de c iminales , es imposible deja de subs i- ui aquélla en muchas ci cuns ancias. Pe o hay eglas que las sociedades polí icas de- ben impone se, las cuales jamas pod án io- la sin hace se culpables á sí mismas. Nada de de enciones soli a ias: el aislamien o com- ple o conduce á la demencia, como lo hemos obse ado cons an emen e; y no hay de echo alguno pa a condena al homb e á la deg a- dacion, y al as o nó y des ucion de sus acul ades mo ales. 276 Tampoco es jus o sepa a po mucho iempo al de enido de su amilia , pues que con es o no solo se cas iga el c imen sino cambien la inocencia. Los hijos á quienes se qui a el is e consuelo de ali ia á su pad e, y la muge á quien se a oja de la p ision de su esposo, padecen an o mas , cuan o mas p o undos y since os sol sus sen imien os y adhesion ácia una pe sona á la que deben es a unidos po los ínculos mas ue es: an o mas su en es os desg aciados cuan o mas delicados son sul modos de pensa ; y po es a azon su pena es doblemen e injus- a. Debeis , pues, espe a las inclinaciones na u ales ; po que, sean los que quie an los obje os que las inspi en, son sag adas, y po lo mismo es án ue a de ues as leyes. Tambien di ía , que no debe habe p i- sion alguna pe pe ua ; pe o eme ia, si se sen ase es e p incipio , hace demasiado e- cuen e la pena de mue e. El po eni es in- cie o y aun los mas jus os esen imien os ienen á ol ida se con el iempo, Has a el pode no es implacable e e namen e, pues en el ins an e en que llega á asegu a se, ya se mi iga con es e solo hecho. Dejíjsele la idea de que puede llegn á pone se á cu- bie o en e amen e de los que lo odeen; y cuando es os se hayan des anecido, en- onces sua iza á po p ecision el cas igo. • 277 Sin emba go, yo no end é inco We ilén e en que se conse e la p ision pe pe ua, con ió 'un medio pa a e i a el que se mul ipliquen de - masiado las penas de mue e. En in, de cualquie modo que la de en-, cion se admi a , siemp e es necesa io oma una p ecaucion , que has a el p esen e se ha descuidado po los pueblos, y no po que no sea de absolu a necesidad. Todos con ienen, y ya se ha dicho muchas eces, que e a ne- cesa io no abandona á los p esos á la dis- c ecion de sus ca cele os, y que lo e a am- bien some e á és os á una igilancia ep esi- a; pe o és a se ha con iado siemp e á la de los agen es del gobie no ; lo cual, p opia- men e hablando, no es sino una medida ilu- so ia que se con ie e al mismo iempo en cie a especie de i onía c uel. El gobie no, que es la, pa e pública pa a denuncia y pe - segui á los que c ee c iminales , de cuyos ac os ha nacido su condenacion, no puede enca ga se de p o eje á aquellos indi iduos á quienes ha hecho odo el mal que ha podi- do , bien que po la u ilidad pública : po lo mismo quien puede eje ce de un modo e i- caz es a uncion u ela 5 es un pode inde- pendien e. Yo que ia que nues os elec o es,. deposi a ios de los de echos del pueblo al mismo iempo que elijiesen los ep esen- an es 1 nomb asen en cada depa amen o 278 unos celado es de las p isiones que bajo un í ulo que ma case es a mision augus a , se ocupasen en hace an g ande se icio á la humanidad. És os debe ian hace las isi as en épocas ijas, y asegu a se que ninguno es- aba de enido ilegalmen e ( 1 ) ; y así pod ian hace e con p esencia de odo, que la de- encion e a legí ima ; que los p esos no ex- pe imen aban ningun igo supé luo ; que su deplo able des ino no e a ag a ado a bi- a iamen e ; y pod ian da cuen a al cue po ep esen a i o en una elacion, que se ía pú- blica á la nacio i en e a po medio de la im- p en a, de los esul ados de sus unciones pe- iódicas y solemnes. Bas a de penas : y concluyamos con de- ci , que ninguna cons i ucion bien o mada puede, consen i que los suplicios se ag a en de un modo excesi o, y se les dé cie a c uel- dad exquisi a 5 po deci lo as/. Los culpables ( 0 Qué cosa mas absu da que pone en ma- nos de los delegados de los minis os la comision de a e igua y asegu a se , si los jueces come ian ó no ac os a bi a ios? Sin emba go, es o es lo que se ha hecho has a de p esen e. Bonapa e ambien enia conseje os , de Es ado que isi asen las p isio- nes , y no hemos sabido oda ía que hayan dado ali io á uno siquie a de los que es u iesen a- ados de un modo mas du o que el que p e ie- nen las leyes. 279 no pie den odos sus de echos, 'y la sociedad no iene sob e éllos una au o idad ilimi ada: po lo mismo no debe hace les padece sino lo que es indispensable pa a su segu idad u u a. La mue e es en odos los casos pena bas an e pa a ga an i es a misma segu idad; pe o el aumen a mas los suplicios , el p o- longa los, y el a ia los modos de padece , son una ex ension ilegi ima de los ,de echos de la sociedad sob e sus miemb os. Puede, no hay duda , p i a les de su libe ad cuan- do és a ha sido unes a al cue po social; puede qui a les la ida cuando és a le haga eme g andes a en ados que nue amen e puedan come e se ; pe o no iene accion de especula sob e sus dolo es ísicos; y en el hecho de mos a se e oz con los culpables, co ompe á los inocen es. La ue za de es a e dad pa ece habe se dejado conoce al in del siglo úl imo : an es de es a época se buscaban con el mas g ande a e odos los medios de p olonga lo mas pa- sble , y en p esencia de muchos milla es de espec ado es, la agonía con ulsi a de uno de sus semejan es. Pe o se llegó á conoce que ya. no ag adaban á los pueblos las c ueldades p e- medi adas ; que es as ba ba idades, inú iles pa a las íc imas, pe e ian á odos los es i- gos de sus o men os, y que po solo cas iga á un c iminal, se dep a aba una nacion en e a. 2 8o No sé po ' que deplo able e o del juicio, 6 po que ene acion ex a agan e del iem- po pasado, algunos homb es p opusie on á Eonapa e ol e á in oduci de epen e es- as abominables p ác icas ; pe o lo cie o es que la pa e sana del público se alzó de un modo an ené gico con a una idea de es a especie 5 que hizo e ocede á los que la in- en a on. Nues o código c iminal ha con- se ado sin emba go algun an o de es a ho- ible cos umb e; y el ecue do de es Mise- ables que han sido mu ilados an es de mo- i , se á po mucho iempo un bo on muy eo en nues a his o ia cons i ucional. Si co- mo la humanidad exije, y como el o o po- pula eclama , nues o código F e suje a á una e ision esc upulosa 5 el p ime cuidado de nues os ep esen an es debe se espia es- a al a ( que no end ia incon enien e en llama la un c imen) asignando po é mino de la mas g an se e idad de la ley, la ilue - e menos dolo osa, mas sencilla y mas ápida. 0 281 OBSERVACIONES S e há dicho an o y an bien sob e la ma e ia de penas po uno de nues os p ime os magis- ados ( i ) , an ecomendable po sus conocimien- os como- po sus Vi udes , que casi nada pue- de añadi se sob e el pa icula . Sin emba go, no se á ue a del caso de ene nos un poco en es e asun o. Y p incipiando po los es ablecimien os de las Colonias , no podemos menos de con eni se- gun las ideas de M . Cons an , en que , comp e- hendiendo el e i o io español ales y an as- as posesiones , como son las de Amé ica , no se hayan des inado an es de es e iempo á sus pai- ses incul os y despoblados una mul i ud de o - ados que han pe ecido en los p esidios, íc i- mas de la mise ia , y sin habe hecho bien algu- no á la Nacion : y aunque en lá ac ualidad las ci cuns ancias han a iado ; sin emba go-, es a medida pudie a se de mucha u ilidad así pa a el uno como pa a el o o emis e io. Ademas de es o , aun en lo in e io de nues o suelo pod ia - ecibi se una g ande u ilidad- de es os homb es aspo ándolos á los pa ajes despoblados , pa a que d ab iendo canales , ó ompiendo las en a- 1as de la ie a, la ecundasen, y se hiciesen ú i- les , es ando condenados á pe manece en los lu- ga es asignados sin acul ad de sali de éllos po de e minado iempo, obligándolos indi ec amen e (1) El seño La dizábal, en su discu so sob e las penas con- aido á las leyes de España. 288 moo,,,„,„.~~~~1 .1 1~•~•~11.4.<0»...... n ~ 1~.1 ~4~/~~...= CAPÍTULO XVII. DE LA RESPONSABILIDAD DE LOS AGENTES INFERIORES. N o es bas an e el habe es ablecido la es- ponsabilidad de los minis os, si és a no p in- cipia á lle a se á e ec o desde el ejecu o in- media o del ac o que la mo i a. Élla debe pesa , como ya dijimos, sob e odos los g a- dos de la ge a quía cons i ucional ; y cuan- do no se some e á cuan os pueden me ece la acusacion, nada hemos hecho sino ende una ed unes a á los que quie an in en a la. Si solo cas igais al minis o que da una ó den legal, y no al ins umen o que la ejecu a , poneis an ele ada, po deci lo así, la epa- acion que muchas eces no puede alcan- za se: es 'como si p esc ibié ais á un homb e acome ido po ó o el que di igiese sus gol- pes con a la cabeza y no con a los b azos del ag eso , bajo el p e ex o de que és os no son sino ins umen os ciegos, y de que en la cabeza es á la olun ad y po consiguien e el c imen. Pe o se nos ha á quizá po algunos es a 289 objecion si los agen es in e io es pueden se cas igados en cualquie a ci cuns ancia po su obediencia, se les au o iza en es e hecho á juzga de las medidas del gobie no an es de concu i á éllas , y en es e caso se po- nen abas á odas sus acciones; y ¿en dónde pod émos encon a unos agen es an subo - dinados, si es an pelig osa la obediencia? Á qué impo encia no se educe á : odos a- quellos á quienes es á con iado el mando? ¿En qué ince idumb e, en in, no se pone á los que ienen á su ca go la ejecucion? Ha é an e odas cosas una e lexion que con ence. Si se p esc ibe á los agen es de la au o idad una obediencia implíci a y pasi a, en es e mismo hecho se ponen en la sociedad humana unos ins umen os de la a bi a ie- dad y de la op esion, que el pode ciego 6 u ioso puede desencadena á disc ecion. z Y cuál de los dos males, p egun o yo, ep de mayo conside acion? Pe o no me con en o con esponde es o; quie o que nos pongamos en los p incipios mas gene ales sob e la na u aleza y posibili- dad de la obediencia pasi a: es a obediencia al como se decan a, y se nos quie e pe - suadi , es una g acia del cielo casi impo- sible: aun en la disciplina mili a iene sus lími es azados po la misma na u aleza á pesa de odos los so ismas. Sea en ho a buena TOM. 1.  19 290 que los ejé ci os deban se unas máquinas, y que la in eligencia del soldado es é en la de las ó denes del capo al. ¿Un soldado debe ía po la de un capo al emb iagado da un i o á su capi an? De ningun modo: y asi debe dis- ingui , lo p ime o, si el capo al se halla 6 no en al si uacion, y po o a pa e de- be e lexiona que el capi an es una au o i- dad supe io al capo al. He aqui la, in eli- genda y el exámen que se equie en en un soldado. ¿Un capi an debe la po las ó de- nes que ecibie a de su co onel i con su com- ponía an obedien e como ¿;l á hace p eso al minis o de la gue a? He aquí la in eli- gencia y exámen que se equie e en un ca- pi an : ,Un co onel esca ia obligado po las ó denes del minis o de la gue a á a en a con a la pe sona del ge e del Es ado? He aquí la in eligencia y exámen que se equie- en en un co onel. Es muy cla o lo que aca- bo de indica , pa a que pueda pone se la meno duda; pe o á pesa de es o, no han dejado de hace se a ios a gumen os en con- a io , los cuales indica é en sus luga es es- pec i os, po que añaden e idencia á los p in- cipios que acabo de es ablece . Un soldado, se nos ha dicho cuando hemos p opues o el caso con espec o de su capi an, un soldado po el mismo p incipio de la obediencia en- d á, mas espe o á su capi an que al capo al; 2 45 pe o como yo-he añadido que aquél debe e- lexiona cuál de las dos es la au o ida su- pe io , qué o a cosa es lo que yo se i aba? Se á acaso la palab a de e lexion la 'q 'e ala ma? Y si el soldado no e lexiona sob e la di e encia del ango que sepa a á es as dos pe sonas llamadas igualmen e á manda le, 1 , c - ó- mo pod á aplica el p incipio de la obediencia? De modo ninguno; pa a sabe pues que al uno se debe mas espe o que al ó o, es necesa- io que conciba la dis ancia que los sepa a. Con esemos que los que ensalzan la obedien- cia'pasi a , no ad ie en que los ins umen- os muy dóciles pueden se omados po cualquie a , y di igi se con a las p ime as cabezas del Es ado; y que la in eligencia que conduce al homb e al exámen, le si e a a- bien pa a dis ingui el de echo de la ue za, y á aquellos que ienen legí imamen e el man- do, de los que lo usu pan. Admí ase po esis gene al, pues yo no me opongo á ello, po que no cabe duda el que ' e la disciplina sea la base indispensable de oda o ganizacion mili a , y que la pun ua- lidad en la ejecucion de las ó denes que se eciben sea el eso e de , la adminis acion ci il;" pe o es a egla iene sus lími es, los cuales no se pueden desc ibi con exác i ud, po que es imposible p eVee odos los casos que pueden p esen a se. Mas no po es o de- 292 j an de conoce se 5 po que la azon ilumina á odos y á cada uno. El agen e del pode es el juez en cualquie a de es os ac os, y á él solo compe e el decidi , aunque con iesgo suyo, po que si juzga mal, su e la pena: pe o jamas pod á concede se el que el homb e ha- ya de llega á se o almen e indi e en e al exámen , y deja á un lado la in eligencia que le ha dado la na u aleza pa a conduci se; de cuyo uso ninguna p o esion puede dis- pensa le. (1) Los con a ios de mi opinion han que ido a aca ambien el p incipio que sien o como ( ) Es muy del caso obse a , que en F ancia ene nos leyes igen es , que p onuncian penas con a los ejecu o es de ó denes ilegales , sin ex- cep ua á ninguno; les cuales , comp ehendiendo has a á los mili a es, obligan á compa a con ias mismas leyes las ó denes que eciben de sus supe- io.i:es. La ley del 13 gé minal a io 6 , dice en el a . 6 5 : « Todo o icial, sa gen o, ó genda me, ,que dé, i me , ejeCu e- ó hicie e ejecu a la ó - ,,den de a es a un indi iduo, ó que le a es e 2, e ec i amen e, (á no se in ag2n i,6 en los ca- 9> SOS p e enidos po las leyes) pa a emi i e in- ” media amen e al o icial de policía , se á pe se- P, guido c iminalmen e, y cas igado co no culpable »del c imen de de eneion a bi a ia." Es necesa- io, pues, que el genda me y e o ici31 juzguen an- es de obedece si el indi iduo que an a a es a es á in agan i, ó en o o de los p e enidos po 293 esisgene al de que aun cuando la disc , na es la base indispensá  oiga e de oda o clon mili a , iene aquélla sus limi es, que o se necesi a explica , po que se conocen, si se escucha la azon. Pe o qué es lo que han di- cho? Que los casos de es a especie son a os é indicados po el sen imien o in e io , y que. noponen obs áculo á la egla gene al. Mas en es o hay una absolu a con o midad en mis • las leyes. Segun el a . /66 end á ambien cabi- mien o la misma pena po la de encion de un in- di iduo en un luga que no sea y es a públicamen- e designado pa a se i de casa de a es o, de jus icia, ó de p ision. Es necesa io po an o que el genda me y el o icial juzguen igualmen e an es de obedece si el luga á donde deben conduci al indi iduo a es ado,. es de pública y legal de- signacion. El a . 169 p e iene, que ue a de los casos de in agan i, de e minados po las leyes, la genda me ía no pueda a es a á ningun indi- iduo sino en i ud de u í manda o judicial se- gun las ó mulas p esc ip as, ó de ' in a ículo de' o denanza que p e enga la p ision ó de un de- c e o de acusacion, ó de una sen encia que le con- dene. Se necesi a, pues, que el genda me y el o icial juzge y an es de obedece pa a hace Una p ision si hay ó no alguna de lás ci cuns ancias que aca- ban de indica se. He aquí, segun mi opinion, unos casos bien no ables en que la ue za a mada se e p ecisada á consul a las leyes ; y pa a es o á na- die se le ocul a que es necesa io hace uso de la azon. 294 p incipios, y no se hace o a cosa sino epe- i las palab as; po que lquj o a cosa es el sen imien o in e io sino aquel conocimien o de la azon, que ad ie e los limi es que no pueden desc il.i . se, po que no es dable el co- noce los casos que se pueden p esen a ? Tambien he dicho y epi o, que el gen- da me y el o icial que hubiesen concu ido al a es o ilegal de un ciudadano, no pod ian se jus i icados po ó den de un minis o. V que es lo que se me ha opues o? Que los a- gen es in e io es no ienen necesidad de exá mina sino dos cosas; la p ime a, si la ó den que se les da emana de la au o idad po la que se les comunica; y la segunda, si el e- que imien o que se les hace se aplica á las cosas ela i as á las a ibuciones de aquel que la ha ex endido. Pe o aquí se con unde el simple a es o de un inocen e con el ilegal. Un inocen e, aunque sea al, puede se a es- ado muy legalmen e po solas sospechas, y el ejecu o del mnd=l o mili a ó ci il no ie- ne necesidad de e y amina si el comp ehendi- do en. la ó den me ece ó no se a es ado. Lo que in e esa es que _aquél sea legal, es de- ci , que emane de la au o idad que iene de echo de da lo, y que aya e es ido de las o malidades esuip ?.s. Tal es mi doc- ina, y lo es ambien de mis p e'endiclos an- agonis as po que j ilos hablan en los p o- 295 pios é minos. " Al genda me, dicen, ó al al- guacil solo incumbe el a e igua si su mision nace ó no de una au o idad compe en e, .y si es con o me ó con a ia á la ma cha o di- na ia de cosas, y á las ó mulas de jus icia que es án en p ác ica: examinado es o, de- be ejecu a á ojos ce ados las ó denes que hu- bie e ecibido , sin que enga que eme po lo denlas." Cie amen e, ¿ , y quién se opone á es o? Pe o pa a sabe si la au o idad que da es as ó denes es compe en e , y si la ó den es con o me ó con a ia á la p ác ica y ó - mulas de jus icia , i no es necesa io que exa- mine, que compa e, que juzgue? Desengañémonos , la obediencia pasi a no puede se sos enida de modo alguno; y cuan os han in en ado de ende la, ó lo in- en en en adelan e, se han de e p ecisados á abandona la, á no que quie an pone á la in eligencia del homb e ue a del caso de en- ende en los negocios humanos. Pasemos á eba i el o o epa o que se nos opone , á sabe , que el emo del cas igo po obedece , pond á á los subal e nos en una ince idumb e penosa. Mas cómodo se ia pa a éllos, no hay duda, el se au hma as lo(os sin ene esponsabilidad alguna. Pe o la ince idumb e es una de las penalidades p ecisas de la humanidad , po que es imposi- ble que el homb e se ea lib e de élla si no 296 en incia á se un en e mo al. El azonamien, o no es sino la compa acion de a gumen os de p obabilidades y de con ingencias; y el que dice compa acion , dice ambien posibi- lidad de e o , y po consecuencia de ince - idumb e. Mas pa a es a ince idumb e hay en oda o ganizacion polí ica bien cons i ui- da un eme lio , que no solamen e epa a las equi ocacion e s del juicio indi idual, sino que pone al homb e á cubie o de sus consecuen- cias, siemp e que sean inocen es. Es e eme- dio es el juicio po ju ados, cuyo goce es ab- solu amen e necesa io asegu a á. odos los agen es de la adminis ación así como á los demas ciudadanos; po que es absolu amen e indispensable en odas las cues iones que ie- nen una pa ee mo al, y que son de una na u aleza complicada. Jamas pod á exis i , po ejemplo, la libe ad de la p ensa sin ju ados, po que és os solos pueden de e mina si al lib o en es a ú o a ci cuns ancia es ó no un deli o. La ley esc i a no puede pene a en odos los po meno es , po que es imposible que enga p esen es cuan os casos puedan ocu i . Se necesi a po consiguien e que la azon coniun y el buen sen ido na u al, que aconipa ia.n á odos los homb es, ap ecien los casos y las ci cuns ancias; y nadie mejo que los ju ados pueden hace es a ope acion, po - que son ep esen an es, po deci lo así, de 297 la azon comun. Ademas, cuando es necesa-- io decidi si al agen e subo dinado á un minis o. y que le ha dedo ó negado la obe- diencia, ha ob ado bien ó mal; la ley esc i... a es muy insu i c ien e , y solo debe 'p onun- cia la ley comun. Es po consiguien e ne- cesa io ecu i en ales ca s os á los ju ados, que son sus únicos in e p e es. Ellos solos pueden alua los mo i os que han di ijido á los men es y el g ado de inocen . :ia , de mé i o , ó de culpabilidad de su esis encia, ó de su concu so. No hay que eme que los ins umen os de la au o idad, po con a con la indulgen- cia de los ju ados pa a ius i ica su desobe- diencia se inclinen demasiado á excede se en es a pa e. Su inclinacion na u al, auxilia- da ademas po su in e es y amo p opio, es siemp e la obediencia, po que e de ce ca el p ecio, á sabe , los a o es de la au o i- dad. i Tiene és a an os medios de indemni- za les de las in•:omodidades que pueden oca- siona les su celo !!! No puede da se, pues, me- jo con apeso, y su in lujo cie amen e incli- na siemp e á los agen es del pode á no e- me en g an mane a los e ec os de la espon- sabilidad. Po o a pa e, no hay que eme que los ju ados ab acen excesi amen e el pa ido de la i ndependencia en los agen es del pode . 304 p esen acion • nocional .  .• • • .  CA PE IX. Con inuacion del p eceden e a- sun o  ,,---Gbe aciones sob e los capi ulós VIII y.IX.  CAP. x. De las condiciones de la p opie-: dad con espec o á los indi iduos que han de compone la ep esen acion ia- 142 153 165 • ona&•....••••••••6  -- Obse aciones.e.de  ea... 171 188 CAP. XI. De la eno acion del cue po e- p esen i o   192 Obse aciones...  202 CAP. XII. De las asignaciones á los in- di iduos del cue po ep esen a i o.... 2csy --Obse aciones  é 209 CAP. XIII. Del. Consejo de Es ado  214. CAP. XIV. Del pode judicial  .  226 Obse aciones  Gé  CAP. XV. De os ibunales ex ao dina- ios y de la suspension y ab e ia- cion de ó mulas  4  249 - --Obse aciones  257 CAP. x i. De las penas  260 —Obse aciones  e. 27I CAP. XVII. De la esponsabilidad de los agen es in e io es  .. . 283 • FIN »E LA TABLA*